UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
PELIGROSA RUTA
AL PRECIPICIO
26 de abril del 2010
En un escenario, donde se
afirma que: por el bicentenario estamos “desmitificando la historia
oficial”; como resultado del palo “legal” dado a los electricistas y a
los mineros volveremos a la ruta del primer mundo; la “guerra” contra
los muy malos la va ganado el gobierno; o el SAT no se anda con
cuentitos y ya intervino varios despachos contables; el GDF, cobrará el
agua como se le ocurra o el predial con usura y al que no pague, le irá
como en feria …. ¿A que sombra puede acogerse el ciudadano común? Los
amolados –obrero, técnico y hasta profesionista- excluidos de las
estadísticas alegres del empleo, deben evitar rentar su propiedad
–aunque sea para comer- pues el riesgo es que les extingan el dominio si
por una de malas, en el primer mes le caen los investigadores y
descubren que el inquilino era un mafioso; y con todo y las leyes
aprobadas por el Senado, las instituciones de crédito, muy especialmente
las bancarias, le cobran hasta por respirar (Al reportar una tarjeta
extraviada, de inmediato le aplican la comisión de reposición aun cuando
ésta no se haya enviado al usuario o las comisiones que no se
especificaron en el contrato original etc.) ¿Explica esto la
inmovilización –depresiva o presa del pánico- personal y social que nos
tiene al borde del suicidio personal y el precipicio como nación?.
Por más encuestas que nos
digan que la confianza está a tal o cual porcentaje, lo cierto es que
nadie cree en nada. Un día y otro también, buena parte de la ciudadanía
recibe consejos para evitar: ser, robado, timado o secuestrado en el
estacionamiento del súper; amenazado por teléfono, luego de que
supuestos empleados -de bancos, telefónicas, o CFE- le sacan información
a un familiar a partir de sus datos básicos sin que nadie pueda explicar
porque los tiene un criminal. En las telenovelas y reportajes
amarillistas de la victimización de ciertos empleados, nada se resalta
de una realidad en la cual muchas de estas personas -a las que se le
brinda la confianza hasta de la llave del hogar o la oficina- son
quienes coadyuvan con secuestradores, ladrones de viviendas, asaltantes
de nóminas etc. y ni hablar de procuradores –policías, ministerios
públicos, fiscales- o administradores de la justicia –secretarios,
jueces, magistrados- lentos en el cumplimiento de una responsabilidad
asumida y súper rápidos para fabricar culpables cuando la presión
mediática aprieta o la chequera generosa engrasa. ¿No son los casos
Paulette y Martí la mejor prueba?
Pero más allá de la nula
defensa de los connacionales forzados a migrar –hay que ver los alcances
racistas de la ley neonazi de Arizona- la ineficacia de las
contralorías, lo inútil del IFAI y lo fantasioso de leyes como la de
salarios máximos, responsabilidades de funcionarios ¿como era eso de que
había topes para el monto de los regalos recibidos?, iniciativas
antimonopolios, promesas de aplicación equitativa de impuestos –sin
excepciones para los más poderosos- etc. hoy estan en la mira, las
instituciones vinculadas con la democracia. Todo parece apuntar a un
mega fraude para el 2012 mediante un abstencionismo nunca visto, para
permitir un mayor número de títeres de la oligarquía en el poder.
Primero fue la gran campaña del no voto, iniciada el pasado año y
vigente aun cuando sea de bajo perfil. Luego, se anunció la posibilidad
de una tarjeta de identidad, manejada por gobernación y diversa a la del
organismo “ciudadano”, cuya propaganda de descrédito, pretende minar a
sus integrantes, los partidos y el IFE mismo. Ante el fracaso de dicha
intentona y con la excusa de la seguridad y el supuesto control de
quienes desde las cárceles manejan las redes criminales, vino el famoso
registro de los celulares.
Aquellos que han hecho de
esta herramienta tecnológica su motivo de vida, de primera instancia
reaccionaron con oídos sordos. ¿Para que dar más datos de los que ya
tienen por el RFC, la CURP y la credencial de elector? ¿No es
suficiente, que en su teléfono fijo, le molesten a mañana, tarde y noche
quienes obtuvieron su información privada por la venta de listas –de
Telmex, el IFE, los sistemas de crédito bancario y de almacenes etc.- a
los call center de la mercadotecnia? Como si no hubiera más
herramientas para el control de las llamadas criminales que el amago y
la persecución de la gente de bien, se llevó adelante este aberrante e
ineficaz plan con el resultado del aumento en la desconfianza. “El que
no se registre antes del 10 de abril” será borrado, fue el sentido de la
advertencia. En este sistema de castigo selectivo –los malos y los
mañosos no tienen problema y siguen operando con el alias de “Juan
Pérez”- por tal “desobediencia” ciudadana a una exigencia absurda, sin
la correlativa garantía de seguridad en el uso de los datos privados; la
amenaza vil y cobarde fue “te vamos a desconectar”. Así nada mas, como
al enfermo al cual se le cortan los suministros para continuar viviendo.
Solo que se les pasó –entre lo mucho que no previeron- el sacrosanto
interés de la empresas. Finalmente se decidió por “el bien mayor” que no
es el del ciudadano si no el de las transnacionales ¿Cuántas pérdidas
les significaban, 20 millones de usuarios muertos? Con la pronta
suspensión provisional del acto reclamado, el asunto quedó en suspenso.
Nadie más tocará el tema, los 60 millones de ingenuos que dieron sus
datos, serán controlados, en campañas telefónicas de todo: promoción de
voto, venta de productos, propaganda oficial –de lo mucho que hacen, los
logros que les adornan, lo perverso de los oponentes etc.- y hasta
extorsiones y amenazas vía celular; porque limitar a los malos solo fue
un pretexto.
Cuando las elecciones, los
sistemas de inteligencia, la seguridad social, la salud, la honestidad
etc., eran del Estado, gestaron todo un movimiento para perfilar como
ciudadanas a tales instituciones. Hoy se les descalifica, pues por temor
a la persecución no se toman decisiones y su propia esencia los excluye
de la vigilancia que antes tenían. A pesar de ello, los enemigos de
México insisten en seguir por este camino ¿Quién nos garantizará nuestra
libertad y vida? ¿Podemos nombrar procurador al señor Martí?, ¿Será la
señora Wallace, la mejor investigadora? En los carnavales y las
elecciones para reinas de barrio o escuelas, no siempre gana la mas
bonita o la mejor calificada, sino aquella cuyo padre o amigos vendieron
mas boletos. ¿Así llegaran al poder los candidatos independientes? Y ni
hablar de pedir consejo al cura porque también ellos están muy mal
parados.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Tratados de ocasión
19
de abril del 2010
Desde que los Estados
Unidos utilizaron la energía atómica con fines bélicos, en contra del
pueblo japonés, la fisión y la fusión nuclear se asocian con terror y
miedo. Al igual que en el oscurantismo medieval, la verdad científica se
oculta, para privilegio de unos cuantos. Personas analfabetas o con un
nivel educativo de cuarto grado, muy difícilmente podrán entender que
los procesos físicos mencionados, realizados bajo control, ayudan al
confort del ser humano en vez de producir muerte y horror. Como todo en
el planeta, el uso de energía nuclear tiene aspectos negativos –la
explosión de bombas, la dificultad para almacenar residuos, o la
realidad de un accidente como en Chernobyl- aunque también los hay
benéficos. Poner en manos inexpertas o perversas, el manejo de dichos
procesos, es correr el riesgo de la extinción total; pero monopolizar su
explotación y uso significa condenar a buena parte de la población a
continuar una relación de dominante y dependiente, de la cual países
como Chile, Argentina, Venezuela e Irán entre otros, están intentado no
ser víctimas.
El beneficio más conocido
de la energía nuclear tiene que ver con la salud. Millones de víctimas
de cáncer han salvado la vida, otras tantas han mejorado por un
diagnóstico acertado que solo puede hacerse, mediante sustancias
radioactivas; pero también hay usos agrícolas y vinculados con la
seguridad alimentaria -a lo largo del planeta se han construido silos
subterráneos, para almacenar prácticamente todas las semillas que hay en
el planeta, evitando que sen destruidas por hongos o bacterias mediante
el uso de mínimas dosis de iones- y lo que es más importante, -en
términos de sobre-vivencia y de negocio para unos cuantos- la generación
de luz y calor.
Desde antes de iniciar el
periodo formal de “Pos-guerra” el tema del uso de energía nuclear con
fines pacíficos, y sobre todo como alternativa a la energía
“convencional” ha sido de interés. Para procurar su correcto uso, en el
seno de la ONU surgió el Organismo Internacional de Energía Atómica
(OIEA) amén de haberse suscrito infinidad de convenios y realizado
también convenciones de todo tipo. Menciono, solo como referencia y con
la idea de despertar interés para investigar cuales hechos ocurrían en
el ambiente internacional de: El tratado para prohibir ensayos con armas
nucleares en la atmósfera, el espacio ultra terrestre y debajo del agua
(1969) o el de No proliferación de armas nucleares (1985) o el del
Atlántico (1988) o la Convención sobre asistencia en caso de accidente
nuclear o emergencia radiológica (2002). Según informa y controla el
organismo mencionado, son varios los países que usan la energía nuclear
con procesos controlados, tal es el caso de: Bélgica, Japón, Suecia,
Eslovaquia, Suiza, Ucrania, Eslovenia, Argentina, Brasil, debiendo
resaltar que es Francia la que más energía genera a partir de sus
reactores (78%), en tanto que México apenas llega al 4%. Además de la
propaganda que nos hace temblar con el miedo del uso de armas atómicas
por parte de Irán y Corea, uno debiera honestamente preguntarse ¿A
cuanto asciende el arsenal de éstas en el mundo? ¿Por qué no se presiona
ni se somete a inspección a Israel con sus 300 cabezas nucleares y sí a
Corea del Norte? ¿No es más factible la obtención de uranio enriquecido
y tecnología bélica de parte de Pakistán que de los persas iraníes? La
actitud, hostil –sobre todo del país convocante a la reunión de la
semana pasada- parece ir más en la dirección aislar para impedir el
desarrollo a naciones que no considera confiables. ¿Por qué sí el apoyo
a la India y no a Irán o Venezuela? La respuesta es muy sencilla. Frente
a la demanda de energía para el 2030, que no podrá ser cubierta con
material fósil, si a esto agregamos, la gran presión ambientalista,
señalando las desventajas de continuar quemando elementos que producen
dióxido de carbono, parece ser que solo la construcción de reactores se
perfila como la única alternativa. La situación es muy simple, quienes
construyan reactores serán los poderosos -política y comercialmente-
dentro de dos décadas.
El presidente de Francia,
lo tiene muy claro. Hoy mismo Francia vende energía nuclear a buena
parte de Europa, y de seguir el consumo de energía en la misma línea
presente serán necesarias en el mundo un total de 4,959, reactores.
Dicho de otra manera, el mercado está asegurado en África, Asia y
América: Empresas francesas, han desarrollado una tercera generación de
energía nuclear - EPR (European
Pressurized Reactor)- con un 50% más de productividad que las actuales.
El tema de preocupación
del presidente Obama en cuanto al riesgo bélico, es cierto pero
relativo. Ya su antecesor demostró de forma cínica, que su motivación
para invadir Irak, no era la existencia sino la falta de armas atómicas
–si hubiese tenido la mínima sospecha de que había armas como las que
falsamente señalaba, no se hubiera arriesgado- y el verdadero interés de
Bush eran los hidrocarburos de ese país, cuyo líder cometió el grave
error de no inclinarse ante el imperio. El tiempo que le tomará a Irán,
Brasil o muchos de los países asiáticos o africanos, desarrollar sus
reactores para uso interno es mucho mayor que el que le tomaría a
Israel, o a la India el lanzar una sola de las ojivas con las que ya
cuentan ¿La diferencia de trato y/o confianza es por razón de: lengua,
raza, religión o alianza?
Lo preocupante para Obama
es que en la carrera comercial, al parecer Francia le lleva mucha
ventaja a los Estados Unidos por lo cual este nuevo tratado está mas
encaminado a quitar del camino a quienes puedan impedir a los
americanos, la llegada pronta a yacimientos seguros como los de África,
o provocar el rezago, en la construcción de dichas plantas. El tema pues
es más de competidores comerciales, que de pacifismo.
Las ojivas nucleares
existentes en el planeta seguirán ahí. –como medidas defensivas dicen
cada uno de los poseedores- y el riesgo del fin de la era de los humanos
es tan inminente como lo fue la de los dinosaurios. No solo por estas
torpezas, sino porque la tierra está respondiendo de manera muy
violenta. ¿Será por lo que le hemos agredido?
Por lo pronto 47
naciones han suscrito un nuevo tratado, surgido de la ocasión de mercado
prevaleciente más que de los anhelos honestos de paz y confort de la
personas.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Signos de los tiempos
11 de abril de 2010 10:48
Cuando los días son malos, la mínima expresión de sentido común
implica para cada uno la sabiduría de “redimir el tiempo”. A más de dos
mil años naturales -algo así como cinco días divinos según los relatos
dejados por profetas y religiosos antes de Cristo- el ser humano
continúa, lleno de soberbia, destruyendo su entorno, degradando a sus
congéneres y renuente a admitir que por más alto que suba, nunca estará
en la posibilidad de desafiar lo establecido –por….. ¿quién según su
creencia?- para poner cerrojos a los mares, definir la medidas de la
tierra o vestir los cielos con estrellas y nubes. Domesticados como nos
tienen los artífices de la propaganda y dueños de los medios, miramos
impávidos la foto de la furia de un tsunami, sentimos aterrados el
trepidar de los temblores y vemos con cierta indiferencia, la
destrucción de bosques, edificios y documentos históricos y ¿Qué de
nosotros? ¿Cuál es la reflexión –además de la natural reacción emocional
de frustración, furia, impotencia etc.- para de verdad detener el
retroceso y propiciar un avance cualitativo de la raza humana?
Con visión positiva, deseo pensar que el presidente de México, ha
dado un primer paso, cuando “declara” que sí va regresar el ejército a
los cuarteles y que casi 40 millones de ciudadanos no están en el padrón
del seguro popular. Y digo primer paso, asumiendo –sin conceder- que
finalmente, escuchó las voces disidentes y tomó conciencia de los
errores cometidos. Aunque en menos de 24 horas uno de sus subordinados
le corrigió la plana y, si bien el secretario de salud admite lo
ineficaz de un sistema que desde su creación, en el sexenio pasado, fue
descalificado por expertos también reduce la cifra a 16 millones.
Estaríamos en el camino de la remisión si estos colaboradores
aprendieran que al jefe no se le expone si no se le informa, que cuando
los usuarios del ISSSTE, el IMSS y los hospitales generales señalan la
gran disparidad entre los carteles pegados en todas las paredes y los
servicios recibidos, quizá sea tiempo de admitir lo erróneo de intentar
privatizar la salud, excluir a quienes lo estaban haciendo bien y
dedicarse solo a mal gastar el dinero público, construyendo edificios en
vez de invertir en la operatividad de los que ya existen y habían dado
buenos resultados antes de una persecución emanada de la envidia. ¿No
dijeron que ya era tiempo de acabar con los vicios de un sistema al cual
criticaban por no tener trascendencia sexenal y por quemar los archivos
o dejar inconclusos los programas del “el otro”?
Para ser equitativos, miremos también el ámbito local. En la ciudad
capital, el Carnal Marcelo, también canta sus rancheras y en el mismo
contexto del día mundial de la salud, regala canastas de medicamentos a
los viejitos y hasta les crea una agencia especializada para quejarse
del maltrato y encierro imputado a familiares. ¿Podrá esa agencia tomar
nota del caso de una pareja octogenaria en la delegación Gustavo a
Madero, cuyas autoridades sustituyeron banquetas con tal descuido que
propiciaron una fuga de agua y la desconexión del drenaje desde el
domicilio de los ancianos? Gracias a la oportuna intervención de
familiares –satanizados ya en los medios de comunicación por el señor
Jefe de gobierno- no llegamos al extremo de otro boquete en el suelo de
una ciudad que es vista como botín de políticos -en su anticipada
campaña electoral- de desarrolladores o constructores altamente mal
hechos o deshonestos y hasta de religiosos que recaudan más que el SAT y
poco hacen para evitar aberraciones como el abuso de niñas y niños. Los
pobres ancianos que pasaban días sin la posibilidad de bañarse y
gastaban todo su recurso en comprar garrafones para no morir de sed, han
debido salir de su vivienda hasta en tanto el gobierno concluye la
reparación de una mala obra que pudo terminar en otro coche tragado por
el socavón de agua desperdiciada que además nunca se dejó de cobrar a la
pareja de la tercera edad.
¡Ah!, pero en los estados miembros de la Federación, también hay sus
“asegunes” ¿Cuánto y a quien le está costando la campaña para “lavar la
imagen” de unos funcionarios –de los diversos niveles- que en vez de
hacer su trabajo, usaron la recámara y el baño de una niña de cuatro
años como si fuera su sueño de “ricos por un día”? ¿Se hará justicia
reparando el daño moral a quienes con una imprudencia sin límites se
balconeó en los medios sin siquiera tener indicios para citarlos como
testigos o presuntos responsables? Pareciera que con esta verborrea
mediática -del PAN, el PRD y hasta el PRI- se intenta generar confianza
pero ¿el manejo del caso Paulette, finalmente muerta, le animaría a
usted a acudir a una agencia ministerial? o le produce rabia al saber
que sus impuestos se mal gastan en investigadores mexicanos que al
parecer son descalificados por sus propios empleadores dispuestos a
derrochar otro tanto en traer expertos norteamericanos.¿No sería mejor
invertido el dinero de nuestros impuestos en capacitar, actualizando el
conocimiento de los peritos mexicanos, en vez de pagarle a los extraños?
¿Alguien del sector salud esta conciente que, por cada paciente
trasladado al extranjero se están cancelado siete empleos? y Para ser
equitativos, debo señalar la desafortunada participación de la IP, que
en el caso de marras, cobra a los vecinos cantidades exorbitantes por
cuotas mensuales, incluido en dicho servicio la seguridad. ¿Les harán
algún descuento por videos no grabados, o la falta de control en los
elevadores de servicio?
Lo cierto es que el ambiente huele a “grilla”, barata pero al fin
grilla. Con todo y la ley de transparencia, el costo del IFAI y la nube
de contralores, auditores e inspectores, nadie tiene los tanates para
señalar verdades que el pueblo sabe. A pedazos, pero sabe que alguien se
está enriqueciendo con los medicamentos que las instituciones dicen no
tener; que los recursos sub. ejercidos han dejado sin empleo a los
buenos galenos, abogados, administradores etc., privilegiando a aquellos
más hábiles para la política o más manejables para la tranza.
Como estos cuatro ejemplos, que nos dan el esbozo del signo de los
tiempos, podemos abundar en cada uno de los estados y municipios de esta
castigada tierra a cuyos habitantes no les queda más esperanza que la
justicia divina, en contra de tal legión de charlatanes, ineficaces,
excluyentes y sinvergüenzas
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Caridad o empleos
5 de abril del 2010
A inicios del siglo pasado, la población,
expresaba una consigna “no queremos caridad sino empleos”. La frase
estuvo vigente en los movimientos obreros del orbe, desde Chicago hasta
Cananea y, fue validada por legisladores y muralistas –valdría la pena
una visita de los actuales políticos del neoliberalismo a los murales
del palacio de Bellas Artes- para que finalmente los países de entonces
llamados del tercer mundo y hoy rebautizados como emergentes, incluyeran
en sus constituciones y leyes secundarias diversos derechos que dieron
pie a ciertos niveles de progreso. Sin embargo, los acaparadores de la
riqueza –local y global- nunca se han resignado a repartir
equitativamente con quien trabaja los beneficios de la producción.
Ejemplos en México sobran, el sector minero se encuentra quizá en la
mayor crisis de la cual se tenga memoria y la población en su conjunto
enfrenta cotidianamente la exclusión de servicios básicos –salud, agua,
recolección de basura, educación, vivienda etc.- extremadamente caros
que no puede pagar.
A finales de los 50, doña Eva Sámano de López
Mateos, consideró que la alimentación infantil era fundamental para el
desarrollo de la personas. Los desayunos del INPI, eran para todos y no
había niños obesos y, las camionetas de dicha institución recorrían la
ciudad para evitar, además, que los menores en edad escolar trabajaran o
simplemente no fueran a la escuela. Dos sexenios después, en la búsqueda
de la corrección a las distorsiones comerciales que privilegiaban la
intermediación en perjuicio de los productores del campo, se inventaron
los “mercados sobre ruedas”, donde el productor podía, en días y sitios
preestablecidos, ofertar sus verduras, frutas etc. a mejor costo. ¿En
que parte del camino y que factores intervinieron para la perversión de
estos programas? Indudablemente el sismo de 1985, fue un parte aguas.
Los voceros del anti estado, saltaron a la palestra pregonando una
supuesta mayor eficacia de los orfanatos, las redes sociales y la
iniciativa empresarial “socialmente responsable”; si a ello agregamos
los intereses particulares –financieros y de poder- que empezaron a
moverse sin mucha contención jurídica, el factor corrupción se disparó,
para llegar al punto en el cual hoy nos encontramos. Aquellos desayunos,
las despensas dispuestas en favor de población desprotegida y otros
tantos programas con esencia social, son ahora moneda de cambio para
votos. Los mercados sobre ruedas, ha sido acaparados por comerciantes de
piratería –ropa, música, cosméticos, juguetes y en general productos
superfluos- artículos robados y hasta pornografía. Las reglas del
mercado y no los derechos humanos se han impuesto, desquiciando el orden
necesario para que la sociedad viva en paz.
La ciudad de México –considerada como una de
las 4 más caras en la república- se encuentra a merced de depredadores
inmobiliarios. La destrucción de edificios históricos es cotidiana, las
ganancias obtenidas –tanto por el desarrollador como por el corrupto que
desde el gobierno les autoriza- nunca son utilizadas para resarcir los
daños supervenientes en unidades que se inundan, o se resquebrajan. El
agua, recurso natural reconocido como derecho humano, se “vende” al
ciudadano del DF, más cara que lo que la Federación le cobra al gobierno
de la metrópoli
[1] estableciendo además tarifas diferenciadas en franca violación a
la Constitución -del artículo 31 Constitucional se deriva el
principio de legalidad tributaria, ausente en lo propuesto por el
gobierno de Marcelo Ebrad- y las leyes para
erradicar la discriminación, en este caso en contra de las personas que
el gobierno local supone como “ricas” y que en resumen afectan de manera
prioritaria a la clase media. Dicho estrato social, ha sido el más
afectado por la llamada “crisis”. Son los profesionistas, las gentes de
más 45 y los jóvenes que se suman al mercado laboral, los excluidos del
empleo y por ende de los pocos beneficios sociales que aun quedan
vigentes en nuestro sistema.
El retroceso, que ha propiciado una población de
pordioseros, se nota en demandas como las de madres solteras, que en
Iztapalapa reclaman la suspensión de la ayuda que antes se les proveía.
¿Sabía Usted, que muchas de estas familias entre al apoyo a este rubro,
las “becas” a dos o tres de los chicos de la familia, la mensualidad
alimenticia a los abuelitos sumado al de una actividad informal, resulta
en un mejor ingreso que el de cualquier egresado de una universidad? El
daño de un sistema de caridad –oficial y privado- no topa en la evasión
de impuestos, ni en la contaminación por la basura dejada en las calles,
o en la inseguridad derivada de la falta de control; ni tampoco en las
fuertes sumas involucrada en la corrupción –hay funcionarios de vía
pública que cobran, y no necesariamente de forma oficial, de 300 a 800
pesos semanales, por cada comerciante “informal”- sino en la perversión
de conductas sociales. Estos “pobres” del siglo XXI, exigen de forma
altisonante –colocándose en la puerta de los domicilios particulares,
invadiendo plazas y organizando manifestaciones- su supuesto derecho a
tener camionetas irregulares, a no pagar renta, o impuestos y en general
a mantener un estatus económico más holgado que el de cualquier
ciudadano de clase media. Es verdad, ellos al igual que todos nosotros,
tienen derecho a empleo, pero el vivir de la caridad les reditúa más
ventajas.
El problema mayor de este esquema es que al
final del día tenemos una sociedad confrontada, ý acostumbrada a violar
la constitución. En materia de ambulantaje pocos o nadie es sancionado
por afectar derechos a terceros –del comercio formal- (Art. 5º) por
ejercer una competencia desleal (articulo 28), por no permitir acceso a
los beneficios sociales de trabajo a los empelados informales de los
dueños o líderes de los puestos fijos o semifijos (art.123). Además de
la constitución, los pordioseros acostumbrados a solo retribuirle el
deseo de que “Dios se lo pague” violan la ley de trasporte y vialidad y
el reglamento de tránsito al ocupar vía pública, banquetas etc. La de
desarrollo urbano, la de protección civil, los programas delegaciones y
¡uf!, no tenemos más espacio para señalar lo que el jefe de gobierno y
las autoridades de la ciudad de México han tolerado cuando menos los
últimos 15 años, pretendiendo salvar su culpa mediante supuestos actos
de caridad.
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