EL JEJÉN

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INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Amado Cruz Malpica, otra derrota de Roselia

* Días antes de la agresión al fotógrafo Gabriel Gutiérrez, ya lo andaban cazando * Torturan policías de Oluta al reportero Héctor Jair López * Intentaron asesinarlo * Responsabilizan al alcalde Jesús Garduza, del PAN * De panzazo llega Ricardo López a regiduría * Mapache del PRI en el Coatza II, vinculado a funcionario del IEV * Pleito en el PAN por la regiduría 6a

Publicada den Presencia del Sureste

20 de julio de 2010

Amado Cruz Malpica era tan mal candidato, que sólo él y su reducido equipo de aplaudidores creía que podía ser alcalde de Coatzacoalcos. Su derrota, sin embargo, no fue un hecho espontáneo ni fortuito. Fue calculada para pulverizar al Partido de la Revolución Democrática y favorecer al Partido Acción Nacional.

Nunca tuvo el perredista una verdadera intención de voto. En febrero, según un sondeo de opinión, sólo el 7 por ciento de los electores sufragarían por él. Posteriormente se despeñó hasta tocar fondo. En abril cayó 4 puntos y finalmente repuntó al 7 por ciento con el que terminó la elección, el domingo 4 de julio.

Cruz Malpica es un político de medio pelo que vive del recuerdo. En 1994 obtuvo un votación récord y se convirtió en diputado federal por el distrito de Coatzacoalcos. Con él se consolidó el PRD como un bastión nacional, pero Amado Cruz pasó sin pena ni gloria en el Congreso Federal. Extraviado entre la masa perredista, tan vertiginosamente como ascendió, se desplomó.

Quiso ser alcalde de Coatzacoalcos en 2000, pero fue incapaz de ganarle la candidatura a Gloria Rasgado Corsi, quien ese año contendió y perdió frente al priísta Marcelo Montiel, ante el que hoy se ha doblegado. Desde entonces, Amado Cruz Malpica se sumió en el ostracismo.

Olvidado por muchos, ignorado por más, era el candidato ideal para perder. Y así ocurrió. Fue un fracaso en la elección del 4 de julio. Obtuvo 7 mil 367 votos, frente a los 54 mil 134 sufragios del priísta Marco César Theurel Cotero, y 48 mil 28 votos del candidato del PAN, Gonzalo Guízar Valladares.

No obstante, su estrepitoso fracaso no fue casual. Su candidatura sirvió en realidad para mantener polarizada la intención de voto entre los candidatos del PAN y del PRI. Mientras Cruz Malpica achataba al PRD, sus contrincantes crecían.

Su principal impulsora, la ex diputada federal Roselia Barajas de Robles, realizó un juego perverso. No lo encajó en la candidatura para ganar sino para cachar votos antipriístas y dirigirlos al abanderado panista, Gonzalo Guízar Valladares, balconeado a diario en el periódico que le servía de vocero oficioso, Diario del Istmo, del cual es copropietaria. Fallido intento, pues el jefe del Clan Guízar no pudo ganar la elección.

Lejos de darle fuerza al PRD, con una actitud soberbia y sobrada, Amado Cruz Malpica terminó alejando a sus amigos y a sus aliados. Pronto se quedó solo. Fue incapaz de construir una estructura electoral; acreditó representantes fantasmas en un buen número de casillas y nadie supo quién se quedó con el pago de quienes le vigilarían la elección.

Fue, tácitamente, un fraude en todo sentido.

A fin de cuentas, su imposición y sus errores pulverizaron al PRD, lo condujeron a un fracaso electoral de antología y sirvió al fortalecimiento del proyecto panista.

De maravilla.

Archivo muerto

Será la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos Contra Periodistas la que realice la investigación de la agresión a los periodistas Gabriel Gutiérrez Baeza y Edgar Jair (o Irán) López Hernández. En el primer caso, según consta en la investigación ministerial COAT4/442/2010/III, fue objeto de una golpiza por parte de porros del ex candidato a la alcaldía de Coatzacoalcos, Gonzalo Guízar Valladares, mientras se realizaba un mitin encabezado por el ex aspirante a la gubernatura, Miguel Angel Yunes Linares, el sábado 17. El principal sospechoso de la autoría intelectual del ataque es el hermano del candidato del PAN, José Gertrudis Guízar Valladares. Por su parte, López Hernández, corresponsal de los periódicos Órale y Diario del Istmo, fue privado de su libertad y torturado por policías municipal de Oluta, por órdenes del alcalde Jesús Garduza Salcedo, de filiación panista. Milagrosamente salvó la vida cuando le dispararon un balazo dirigido a su cabeza; sin embargo, le cosieron la espalda a golpes. El subprocurador Jorge Yunis Manzanares señaló que el caso lo llevará la Fiscalía Especializada. Días antes de la agresión contra Gutiérrez Baeza, durante un evento de Gonzalo Guízar, hubo otro intento de arremeter en su contra. El frustrado candidato panista nada hizo para impedirlo... Literalmente de panzazo llega Ricardo López Carrera al cabildo de Coatzacoalcos. El robusto perredista, hechura de Alejandro Wong Ramos, alcanza por resto mayor una regiduría en la próxima comuna, dado que la exigua votación registrada por el candidato de la Coalición Para Cambiar Veracruz (PRD-PT-Convergencia), Amado Cruz Malpica, de apenas 7 mil 367 votos, no alcanzó para asegurar un espacio en el ayuntamiento en forma directa. ¿Pues no que Amado era lo mejor entre lo mejor del PRD?. Otro poco y los deja sin regiduría... Marín Salas Carrión, enviado como apagafuegos del PRI al conteo de votos en el Distrito XXX, Coatzacoalcos Rural, es un viejo mapache que operó siempre a la sombra del secretario ejecutivo del Instituto Electoral Veracruzano, Héctor Alfredo Roa Morales. Una evidencia más de que el IEV es un apéndice del PRI y que sus ejecutivos mantienen estrechos vínculos con lo peor del priísmo. Marín Salas llegó al Consejo Electoral del Distrito Coatza II a hacer, deshacer y disponer, con la venia de los funcionarios de ese órgano electoral. Pretendió impedir que una de las sesiones extraordinarias fuera grabada en video y reculó cuando se le pidió fundamentar en qué parte del Código Electoral para el Estado de Veracruz existía impedimento para que las sesiones fueran públicas, y que no fueran grabadas. O sea que es un mapache con espíritu de pájaro nalgón... Que Rosalinda Tolentino Escayola no será regidora panista en el próximo Ayuntamiento de Coatzacoalcos. La candidata original a la regiduría 6a. era María Lara, secretaria del diputado federal Rafael García Bringas; Rosalinda Tolentino ocupaba la posición 7 en la planilla panista. En el ajuste que se da tras la asignación de regidurías, según la votación obtenida, el PAN, aunque perdió la elección municipal, logró seis espacios edilicios. De último minuto se pretendió realizar un enroque, pero García Bringas y su equipo apretaron para no permitir que relegaran a Mary Lara. Rosalinda Tolentino tendrá que esperar...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Duarte gastó 700 millones en campaña y precampaña

* Clan Guízar agrede al fotografo de prensa Gabriel Gutiérrez * Cubría el mitin de Miguel Angel Yunes en Coatzacoalcos * Gertrudis Guízar y Daniel Izquierdo presentes en la golpiza * “Es que la gente anda caliente, brava”, se justificaron

Publicada en Presencia del Sureste

19 de julio de 2010

Literalmente, Fidel Herrera Beltrán y su pupilo, Javier Duarte de Ochoa, tiraron la casa por la ventana para aferrarse al gobierno de Veracruz. Gastaron, entre la precampaña y la campaña del PRI, más de 717 millones de pesos, cifra aún preliminar del derroche y el uso del aparato de poder estatal para violentar el proceso electoral.

Ese dispendio político es detallado por el Partido Acción Nacional en el recurso de inconformidad interpuesto ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial del Estado de Veracruz, por el fraude perpetrado por el candidato priísta Javier Duarte. Se fundamenta en el análisis del costo de “eventos, propaganda, utilitarios gastos de logística y movilización”, que hicieron de la elección de Veracruz una contienda que rompió con los principios democráticos de equidad, imparcialidad y transparencia.

Políticamente invisible, Javier Duarte se sabía carente de trayectoria pública, desconectado de la sociedad, encajado como candidato por su patrón, el gobernador Fidel Herrera, y repudiado por los santones del priísmo veracruzano. Construir una imagen sólo se podría lograr con una millonaria inversión que se hizo evidente en la desproporcionada campaña de derroche a la que apeló el PRI.

Según el contenido del recurso de informidad elaborado por el equipo jurídico del candidato panista, Miguel Angel Yunes Linares, únicamente en precampaña Duarte gastó 216 millones 813 mil 706.43 pesos, rebasando por más de 200 millones el tope financiero establecido por el Consejo General del Instituto Electoral Veracruzano.

De ese hecho fue enterado el IEV, pero solapó al candidato gordobés. Con su omisión, transgredió el artículo 326 del Código Electoral para el Estado de Veracruz, que señala que los partidos o ciudadanos que rebasen los topes de precampaña “se harán acreedores a la pérdida del derecho a registrar al aspirante a candidato o cancelación del registro de candidaturas”.

Enlista además 45 eventos realizados por el candidato del PRI en precampaña, con los cuales rebasó el tope de gastos establecido por el IEV. El 5 de mayo pasado el PAN denunció esa violación, pero el IEV optó por el camino del encubrimiento.

Yunes Linares y el PAN realizó un cálculo del costo de los eventos priístas en los que cuantificó los gastos utilitarios, servicios de logística, sonido, templete, transporte y planta de luz, en diversos eventos, a partir del número de asistentes a los mítines de Javier Duarte.

En Nopaltepec, cuando inició la precampaña, el 26 de febrero, con una asistencia de 30 mil personas, el PRI erogó 7 millones 740 mil pesos.

En Catemaco, el 27 de febrero, acudieron 35 mil personas, según la publicidad aparecida en la página del PRI y medios de comunicación. El costo del evento fue de 9 millones 30 mil pesos.

En Coatzacoalcos, el 28 de febrero, participaron 3 mil priístas. El costo calculado es de 774 mil pesos.

El mayor evento, y obviamente el más costo, se desarrolló en Zongolica. Asistieron 60 mil personas. Su costo fue de 15 millones 480 mil pesos.

Ya en campaña, Fidel Herrera y su pupilo Duarte obraron peor. Según el recurso de inconformidad yunista, erogaron 500 millones 354 mil pesos en 74 eventos masivos.

Cuatro de los eventos, entre ellos uno en Jalapa acuerpando a la candidato del PRI a la alcaldía, Elizabeth Morales, tuvieron una inversión superior a 15 millones de pesos. El de mayor costo fue el cierre de campaña, en Córdoba, tierra del pupilo del gobernador, con una asistencia de 35 mil personas. El gasto fue de 18 millones 150 mil pesos.

Ejercer marcaje personal a Javier Duarte, cuantificarle el derroche en precampaña y campaña, fue una tarea prioritaria para Yunes. Pudo documentar cómo se dilapidaba el presupuesto extraordinario para convertir al priísta en el conserje de la sucesión.

En casi 500 hojas, sustentada por 17 cajas de pruebas y evidencias, el PAN denuncia la violación a los topes financieros establecidos por el IEV, pero solapados por el órgano electoral. Los 717 millones 167 mil 706.43 pesos no incluye la billetiza con que rociaron a un sector de la prensa veracruzana.

Esa es historia aparte.

Archivo muerto

Nuevamente la violencia del Clan Guízar. Gabriel Gutiérrez Baeza, fotógrafo de profesión y colaborador de diversos medios de comunicación en Coatzacoalcos, fue objeto de una artera agresión por parte de esbirros del ex candidato panista a la alcaldía, Gonzalo Guízar Valladares. Durante el mitin encabezado por el panista Miguel Angel Yunes Linares, el sábado 17, Gutiérrez Baeza captaba imágenes del evento desde el interior del autobús de pasajeros, ubicado en la esquina de las avenidas Morelos e Ignacio de la Llave. Eran las 6:15 de la tarde. De pronto alcanzó a escuchar una voz que decía al conductor del vehículo: “cierra la puerta y no dejes pasar a nadie”. Gabriel Gutiérrez sintió de inmediato un puntapié a la altura del costado derecho. Un individuo corpulento, barbado, le lanzaba patadas y puñetazos. El reportero gráfico se esmeró más en proteger su equipo fotográfico que en defender su integridad física. Lanzado en todas direcciones, logró observar que desde una de las ventanas de autobús observaba la escena José Gertrudis Guízar Valladares, hermano del candidato panista. Gutiérrez Baeza le reclamó la agresión. Cuando logró bajar del vehículo, se dirigió a otro miembro del Clan Guízar: Daniel Izquierdo Pineda, ex candidato a síndico municipal en la planilla panista, la planilla perdedora en la elección municipal. “Qué quieres que haga —respondió Daniel Izquierdo—. La gente anda caliente, anda brava”. El equipo fotográfico se hizo pedazos y uno de sus lentes desapareció. El hecho fue denunciado esa misma noche ante la agencia 4a. del Ministerio público del Fuero Común, en Coatzacoalcos. Se le abrió la investigación ministerial COAT4/442/2010/III. Gabriel Gutiérrez Baeza es fotógrafo en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos y colaborador en su tiempo libre de cuatro medios de comunicación: Agencia Veracruznews, Contacto.info, Notisur y Coatzadigital. Contradictorio: justo cuando Miguel Angel Yunes Linares llamaba al panismo a no caer en provocación, el Clan Guizar perpetraba una más de sus epopeyas violentas...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Más huellas del fraude fiel

* Versión entre priístas: Javier Herrera Borunda, el proyecto del PRI para 2016 * Yunes Landa, Zorrilla, Uscanga, Amadeo, Brito, Zúñiga y Alemán serán pulverizados en seis años * AFI integra información sobre el alcalde de Agua Dulce * Lo acusan del desvío de 200 millones

Publicada en Diario Presencia

16 de julio de 2010

Coloquialmente hablando, Javier Duarte cada vez está más tronado. No sólo se valió de un fraude para robarse la gubernatura de Veracruz sino que hay indicios incriminatorios de cómo infló sus votos, alteró y clonó actas electorales, y usó ilegalmente boletas y material electoral adicional.

Días atrás el mismo doctor Duarte de Ochoa, en su página de campaña en internet, colocó la primera evidencia de su conducta fraudulenta. Difundió como trofeo de guerra las actas de cómputo final en los 30 distritos veracruzanos que, supuestamente, le dan mayoría en la elección del 4 de julio. En ellas se aprecia cómo una sola mano, con un sólo tipo de letra, llenó de cifras fieles las actas de Chicontepec, Zongolica, Jalapa, Veracruz o el distrito Coatzacoalcos Rural.

Ahora le brotan por doquier las huellas del atropello electoral. En Huatusco fueron certificadas dos actas de cómputo final para diputados de representación proporcional, con formatos distintos, lo que en términos de diseño gráfico resultó una burda y mal hecha clonación; en Acayucan, al PRI y sus aliados le hicieron crecer la votación para la elección municipal de 11 mil a más de 23 mil votos; en Cosoleacaque, también se presentaron dos actas de cómputo, una de las cuales carecía de nombres y firmas de representantes de partidos políticos, y en Orizaba se sumaron los votos de manera discrecional para favorecer al PRI.

Duarte tiene un serio dilema político. Emilio Cárdenas Escobosa, representante del Partido Nueva Alianza ante el Consejo General del Instituto Electoral Veracruzano, exhibió días atrás las actas que evidencian cómo se ejecutó el fraude. A lo largo de una hora y media, en el programa Agenda Veracruz, en www.tvnews.com, relató al periodista Tomás González Corro la mecánica del robo electoral y mostró las actas originales y las que el IEV usó para convalidar a Javier Duarte.

A detalle, explicó cómo en Huatusco el acta original, debajo del espacio reservado para anotar las cifras de los votos obtenidos por los partidos políticos, se diseñaron dos campos para ser usados por los funcionarios del IEV. Sin embargo, en el acta entregada por el Consejo General a los representantes partidistas aparecen tres campos. Cuando Emilio Cárdenas solicitó que se leyera el acuerdo con el que se autorizó el diseño de actas, al cual debía sujetarse la empresa Litho Formas, encargada de la impresión del material electoral, provocó un grave desconcierto en el IEV y, por supuesto, la falta de una explicación coherente a lo se había descubierto.

Otro caso se dio en Acayucan, en la elección municipal. En una primer acta, al PRI se le contabilizaron 10 mil 724 votos y a la coalición PRI-Verde-Revolucionario Veracruzano, 268 sufragios; no pasaba de 11 mil 500 votos su votación. Horas después se dio aviso de que había un error en el acta y se elaboró una nueva. En ella aparecieron alteraciones graves para inflar la votación. Al PRI le asignaron 10 mil 724 sufragios y en el emblema de la coalición fidelista 11 mil 648 votos, cuando inicialmente ésta registraba 268 votos. Así, el PRI y sus aliados pasaron de 11 mil a más de 23 mil votos simplemente con la sustitución de un acta de cómputo.

En Cosoleacaque se escenificó un atraco más sutil pero igualmente perverso. Pese a existir un acta de cómputo en poder de los partidos políticos, el IEV presentó una segunda acta, la cual carecía de nombres de representantes partidistas, sin firmas. En ella también se alteraron cantidades de votos a favor del PRI y del Partido Verde.

En Orizaba, distrito XV, ocurrió una multiplicación de votos. A lo obtenido por el PRI se sumaron los sufragios del Verde y del Revolucionario Veracruzano; el resultado nuevamente fue sumado a lo que de manera individual obtuvo cada partido de la coalición fiel, lo que les disparó la votación.

A juicio de Emilio Cárdenas los errores de sumatoria pudieran propiciar la anulación de las casillas que presenten esos vicios. El Tribunal Electoral de Veracruz o el federal tendrían que valorar si ese error genera desconcierto sobre quién registró mayor número de votos, abriendo la puerta a la anulación de la elección. Ahí, dijo, se pierde la certeza y es evidente la falta de imparcialidad del órgano electoral.

Otra arista del problema electoral es el uso de boletas adicionales por parte del PRI. Hay evidencia de que fueron premarcadas, canjeadas por las que los votantes recibían en la casilla y de esa forma comprobaban que habían sufragado por el PRI.

Al paso de los días se descubren más huellas del fraude perpetrado por Duarte, su patrón Fidel Herrera, señor feudal del territorio veracruzano, y la pandilla priísta.

Son las huellas de un atraco anunciado.

Archivo muerto

Que se olviden los grupos priístas de Veracruz de tener juego en la elección de gobernador en 2016. Si Fidel Herrera Beltrán logra imponer a Javier Duarte en la gubernatura, no serán Salvador Manzur, Elizabeth Morales o Carolina Gudiño, alcaldes electos de Boca del Río, Jalapa y Veracruz, respectivamente, quienes lo sucederán. La gubernatura estaría reservada para un tal Javier Herrera Borunda, hijo de ya sabes quien. En el sexenio duartista serían desmanteladas las corrientes que encabezan Héctor Yunes Landa, José Francisco Yunes Zorrilla, Jorge Uscanga Escobar, Felipe Amadeo Flores Espinosa, Carlos Brito Gómez, Adolfo Mota, Guillermo Zúñiga Martínez; el mismo alemanismo sería pulverizado. En seis años no quedará nada de quienes hoy encabezan el priísmo veracruzano. La versión corre en círculos del PRI... Nubarrones en el futuro inmediato del alcalde de Agua Dulce, Vicente Escalante Macario. La Agencia Federal de Investigaciones recibió oficios para la localización del edil por la demanda que interpusieron habitantes de ese municipio por el desvío de 200 millones de pesos, recursos federales que debieron aplicarse en el dragado del río Aguadulcita. La averiguación previa que integra la Procuraduría General de la República, habrá de fincar responsabilidades a Escalante, al gobernador Fidel Herrera y al gerente del organismo de cuenca Golfo-Centro de la Comisión Nacional del Agua, Víctor Esparza. Por ser un delito de orden federal, de nada le valdrá el fuero al alcalde de Agua Dulce. Tendrá que comparecer ante la PGR y en enero de 2011 estará en manos de la justicia. Su irresponsabilidad para aterrizar las obras del dragado y la sospecha de que los 200 millones de pesos fueron desviados ilegalmente, lo tienen a un paso de la cárcel...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Las actas falsas de Duarte

* Las patrañas de Pulgoso * Falsa popularidad de Duarte * Las malas cuentas del IEV en Coatzacoalcos * 800 votos de Guízar se los asignaron a Theurel

Publicada en Presencia del Sureste

14 de julio de 2010

Actas en mano, Javier Duarte de Ochoa anda en gira de promoción gritando a los cuatro vientos que es el gobernador electo de Veracruz. Dice que las cifras lo favorecen, que su triunfo es inobjetable y que es con votos, no en los tribunales, como se ganan las elecciones.

Con esa argumentación ha embaucado a la cúpula del PRI en un fraude mayúsculo. Hizo hablar a Beatriz Paredes Rangel, su lideresa nacional, y comprometió a la crema y nata del priísmo a no negociar Veracruz, montado en el supuesto intangible de sus 100 mil votos de diferencia con los que, sostiene, derrotó al panista Miguel Angel Yunes Linares en la elección del domingo 4 de julio.

Ufano, el doctor Duarte ha posado para la foto, sonrisa soberbia, robando cámara en la prensa nacional, justo cuando entregaba las pruebas de la victoria a la dirigencia del PRI y acariciando, aunque fuera mediáticamente, el paraíso del poder.

Lo que nunca dijo fue que las pruebas de su triunfo son apócrifas, extremadamente falsas, burdamente hechizas e ilegalmente alteradas para convalidar el fraude con el que pretende asaltar el gobierno de Veracruz.

Hace una semana, el martes 6, en Boca del Río, trascendió la existencia de actas de escrutinio mal clonadas para asignarle a Javier Duarte votos que no obtuvo en las urnas. Frente a los representantes panistas en los consejos distritales electorales, el equipo de Yunes Linares mostró las pruebas del fraude. Comparó un acta original de escrutinio en la elección para gobernador en ese distrito con las que el PRI reclamaba su triunfo; el resultado impactó a todos. No sólo habían cifras diferentes sino tampoco coincidían el tamaño del acta; diseño de espacios en que se asentaron los resultados de la elección; colores de los emblemas de los partidos, y el espaciado entre letras.

A ese hecho aludió INFORME ROJO el 7 de julio, donde quedó en evidencia la disparidad de cifras entre el Programa de Resultados Preliminares Electorales y los registros de las actas de escrutinio.

Hoy, una columna política, “Presagio”, de la autoría de Margarito Zapata, exhibe siete actas de escrutinio en las que el doctor Duarte sustenta sus proclamas de triunfo. Destaca en el documento electoral un sólo tipo de caligrafía en el llenado de los campos con las cifras de la elección. En forma burda, la misma mano fiel deja su huella en actas de distritos tan distantes como Zongolica, Xalapa II, Coatzacoalcos II, Poza Rica, La Antigua y Chicontepec.

Según Margarito Zapata, el llenado de las actas duartistas se realizó en una comunidad del municipio de Coatepec, a unos kilómetros de Jalapa. Ahí también se sabe que se imprimió una dotación de boletas electorales de manera ilegal.

Clonar o falsificar actas electorales es un grave delito. Se trata de documentos oficiales y usarlos para violentar el orden legal se castiga con cárcel.

Duarte presume haber superado a Yunes Linares por 85 mil 575 votos. El Instituto Electoral Veracruzano avala esa cifra. Yunes, en cambio, sostiene que con las actas en la mano, las auténticas, superó al candidato del PRI por más de 100 mil votos.

Yunes es una auténtica migraña para el gobernador Fidel Herrera. En campaña reveló que podía sortear embestidas de prensa y todo tipo de descalificación; operó entre los priístas, provocó desprendimientos hacia el PAN; evitó el derroche en propaganda, los llamados a enfrascarse en la guerra sucia, y mostró alta efectividad electoral.

De ahí que el líder estatal del PRI, Jorge Carvallo Delfín, con la altivez verbal que le caracteriza, haya “retado” al panista a confrontar actas. No se necesita ser un genio para advertir la intención: conocer con qué armamento pelea Yunes Linares, cuántas actas tiene en su poder y cuanto le suman a su causa. Carvallo, en consecuencia, no mereció ni la mitad de una respuesta.

Dice el delfín fiel que las elecciones se ganan con votos, no en los tribunales, y se ha apresurado a hacer públicas las actas de escrutinio que le permiten consolidar la docena trágica de su patrón, Fidel Herrera Beltrán, en Veracruz.

Yunes, por su parte, le apuesta a los tribunales. Sabe que en la instancia judicial acreditará que las actas de su rival Duarte son falsas.

Archivo muerto

¿Pues no que Javier Duarte de Ochoa era el rey de la popularidad y queridísimo, uña y mugre de los priístas, y que por él apostaban hasta la vida para hacerlo gobernador de Veracruz? Así lo contaba Pulgoso Lagunes, el perro fiel. Hilvanaba cuentos, inventaba historias y, por supuesto, tejía patrañas; ahora dice que el gordobés no obtuvo más votos en la elección del domingo 4 porque fue objeto de alta traición de sus aliados. La excusa es de kinder. Javier Duarte nunca tuvo el aprecio de las corrientes del PRI, que lo vieron siempre como un candidato impuesto, sin trayectoria, sin trabajo político, sin tamaños para ser candidato del PRI. De ahí que los 16 distritos en que perdió la elección para gobernador fueran el escenario para un ajuste de cuentas político. Pulgoso Lagunes dice hoy que hubo traición y venganza. ¿Entonces? ¿Dónde quedó la popularidad de Duarte?... El Consejo Municipal Electoral de Coatzacoalcos tuvo que admitir que realizó mal el conteo de votos en la elección del domingo 4. El miércoles 7 se negó a abrir paquetes electorales que presentaban inconsistencias o dudas, como lo demandaba la representante del PAN, Rosalinda Tolentino Escayola. Cuatro días después, este domingo 11, reconoce que se contabilizaron mal 800 votos que eran para el panista Gonzalo Guízar Valladares y se los asignaron al candidato del PRI, Marcos Theurel Cotero. Ese miércoles, el presidente del Consejo Municipal Electoral, Adán Escobedo Morales, fue intransigente al no permitir que se realizara un recuento puntual e incluso desacató el contenido del Código Electoral Para el Estado de Veracruz, con tal de no afectar a su compañero de partido, el priísta Marcos Theurel. Un video difundido por Diario Presencia así lo muestra. Ahora siembra la duda sobre el número total de votos obtenidos por Theurel y el riesgo de que en la impugnación —basada en el derroche de propaganda, guerra sucia, control de funcionarios electorales a través de sobornos y uso de recursos públicos— se anule la elección...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

En la plenitud del pinche fraude

* Renato y el atentado a Eva Cadena * Habladas y amenazas a sus enemigos * La lengua de Theurel * Promete que acabará con Marcelo y el marcelismo * A la brava rescató Cirilito la alcaldía de Cosoleacaque * López Ríos, nuevo líder de empleados municipales en Coatza * Una piedra en el zapato

Publicada en Presencia del Sureste

12 de julio de 2010

Una frase —“estoy en la plenitud del pinche poder”— colocó a Fidel Herrera Beltrán en la cúspide de los gobernadores soberbios y, evidentemente, vulgares. “Tengo el gobierno en mi mano”, remató el señor feudal de Veracruz.

Esa y otras palabras, perlas verbales de un sinnúmero de conversaciones, obtenidas por la vía del espionaje telefónico, describieron a tiempo cómo venía operando el fraude electoral y finalmente cómo contaminó la sucesión estatal.

Hoy, Fidel Herrera y su empleado Javier Duarte suscriben la tesis de que las cifras de la elección son una expresión de la democracia, cuyo principal beneficiario es el PRI. Piden darle la vuelta a la hoja, olvidar los agravios y hacer de cuenta que nada pasó.

Simultáneamente, la prensa fiel da por ciertas las cifras de la elección del 4 de julio. Halla limpieza donde no la hay; transparencia en lo turbio; honestidad en la inmundicia. Como coro de infames, repiten el estribillo dictado de que la jornada electoral fue de Javier Duarte El Magnífico y las cifras, limpísimas, sin mancha alguna, le favorecieron.

Tanta belleza, sin embargo, no es real. El fraude a Veracruz no operó y se ejecutó el 4 de julio. Inició meses atrás con los intentos de frenar la candidatura de Miguel Angel Yunes Linares en el Partido Acción Nacional; con la compra del voto vía despensas, programas sociales, becas pisos y techos fieles; con la afiliación de ciudadanos de otros estados e incluso centroamericanos al padrón electoral de Veracruz; con el apropiamiento del Instituto Electoral Veracruzano, imponiendo a Carolina Viveros, la artífice de la maestría de Fidel Herrera, como presidenta del órgano electoral.

Esa primera fase del fraude implicó también, el control de los medios de comunicación; una campaña de descalificación perversa de la imagen del panista Yunes Linares, al que todos los días y a cada hora lo tildaban de pederasta, y lo más lesivo para el interés social: el uso de los recursos públicos para financiar a los candidatos del PRI, el peculado electoral.

Fidel Herrera Beltrán no reparó en nada. Actuó con la impunidad que distingue a los tiranos. Derrochó propaganda, violó los topes financieros en materia de propaganda, cuya evidencia no es necesario buscarla en documentos y facturas puesto que está a la vista, tapizadas las calles, las bardas, los anuncios espectaculares con la imagen del gordito Duarte.

En dos vías —uso de recursos públicos y guerra sucia— fincó Fidel Herrera la campaña priísta. Lo que ocurrió el 4 de julio fue consecuencia del operativo fraudulento realizado meses antes. Los votos del domingo 4 fueron producto de la venta de conciencias, de la entrega de despensas, del hambre y la necesidad.

Los votos de Duarte de Ochoa fueron votos sucios.

Son votos producto de la plenitud del pinche fraude.

Archivo muerto

Reo de sus arrebatos, Renato Tronco Gómez prometía el miércoles 7, su constancia de mayoría en la mano, un ambiente de venganza contra sus enemigos políticos. A los empleados municipales de Las Choapas les sugiere preparar maletas porque los va a despedir; sus guaruras, sorprendidos de civil, fueron detenidos por portación de armas de fuego y haber lanzado disparos para amedrentar a militantes y simpatizantes del PAN, anuncian que denunciarán a quienes provocaron que los metieran a la cárcel, entre ellos el hijo del alcalde, el panista Antonio Pouchoulen Cárdenas; a unos y a otros les presumía estar en la “plenitud de la pinche complicidad”. La madrugada del domingo 11, la camioneta de la regidora Eva Cadena fue objeto de un atentado; le lanzaron una bomba molotov y la incendiaron. Hay testigos que recuerdan la discusión que sostuvieron el futuro alcalde de Las Choapas y Eva Cadena por la detención de los guaruas. Ahora se produce este hecho perverso, producto de una mente criminal. No se sabe qué tenga que ver Renato Tronco, pero se parece tanto a lo que el alcalde electo promete a sus enemigos... Cada vez son más quienes aseguran haber escuchado a Marco César Theurel Cotero decir que cuando llegue a la alcaldía de Coatzacoalcos acabará con su mentor político, Marcelo Montiel Montiel y el marcelismo. Quizá por eso, enterados de lo que la lengua de Theurel soltaba sin reparo en campaña, el alto mando marcelista se desconectó del candidato priísta. Y no sólo eso, un día antes de la elección municipal, el sábado 3, en decenas de colonias de Coatzacoalcos se desalentó el voto del marcelismo y se dejó libres a las promotoras priístas para dictar línea abierta por el candidato que quisieran, o simplemente no votar. Ojalá no le anulen la elección, porque de ir a una contienda extraordinaria, Theurel no tendría quien le opere electoralmente una nueva campaña... A la brava rescató Cirilo Vázquez Lagunes su triunfo en la elección para alcalde de Cosoleacaque. Tras la violación de paquetes electorales en la sede del Consejo Municipal Electoral, el relleno de votos por parte de grupos priístas, el disimulo de la policía intermunicipal y la alteración de los votos que favorecían al PAN para convertirlos en votos nulos, al joven candidato azul no le tembló la mano para responder con medidas de presión extremas. Sus seguidores bloquearon la carretera costera, amagaron con tomar la autopista y convertir a Cosoleacaque, e incluso a Jalapa, en un escenario de ingobernabilidad. En Jalapa, la madrugada del sábado 10, optaron con respetarle el triunfo que consiguió en la urnas y otorgarle su constancia de mayoría. Sombrío futuro le espera al clan Merlín, cuyos excesos serán tema de tribunales el próximo 2011... Jorge López Ríos ganó la segunda elección en el sindicato de empleados municipales de Coatzacoalcos. Antes se había impuesto por casi 400 votos al candidato oficial, José Luis Gómez Alemán, cuya encomienda sería tapar las huellas del desastre del actual líder, Alberto Estrada Magumes, El Charrito. Diversas maniobras evitaron que las autoridades del Trabajo le otorgaran la toma de nota a Jorge López y convocaron a una nueva elección. Ayer se celebró y López Ríos no sólo refrendó su triunfo, sino que incrementó su votación, obteniendo 448 votos frente a los 303 de Gómez Alemán. Jorge López Ríos será, sin duda, una piedra en el zapato para la próximas autoridades municipales a las que les impedirá que asignen salarios estratosféricos al personal de confianza mientras a los sindicalizados se les mantiene en la miseria...

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