INFORME
ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Amado Cruz Malpica, otra derrota de Roselia
* Días antes de la agresión al fotógrafo Gabriel Gutiérrez, ya lo
andaban cazando * Torturan policías de Oluta al reportero Héctor Jair
López * Intentaron asesinarlo * Responsabilizan al alcalde Jesús Garduza,
del PAN * De panzazo llega Ricardo López a regiduría * Mapache del PRI
en el Coatza II, vinculado a funcionario del IEV * Pleito en el PAN por
la regiduría 6a
Publicada den Presencia del Sureste
20 de julio de 2010
Amado Cruz Malpica era tan mal candidato, que sólo él y su reducido
equipo de aplaudidores creía que podía ser alcalde de Coatzacoalcos. Su
derrota, sin embargo, no fue un hecho espontáneo ni fortuito. Fue
calculada para pulverizar al Partido de la Revolución Democrática y
favorecer al Partido Acción Nacional.
Nunca tuvo el perredista una verdadera intención de voto. En febrero,
según un sondeo de opinión, sólo el 7 por ciento de los electores
sufragarían por él. Posteriormente se despeñó hasta tocar fondo. En
abril cayó 4 puntos y finalmente repuntó al 7 por ciento con el que
terminó la elección, el domingo 4 de julio.
Cruz Malpica es un político de medio pelo que vive del recuerdo. En
1994 obtuvo un votación récord y se convirtió en diputado federal por el
distrito de Coatzacoalcos. Con él se consolidó el PRD como un bastión
nacional, pero Amado Cruz pasó sin pena ni gloria en el Congreso
Federal. Extraviado entre la masa perredista, tan vertiginosamente como
ascendió, se desplomó.
Quiso ser alcalde de Coatzacoalcos en 2000, pero fue incapaz de
ganarle la candidatura a Gloria Rasgado Corsi, quien ese año contendió y
perdió frente al priísta Marcelo Montiel, ante el que hoy se ha
doblegado. Desde entonces, Amado Cruz Malpica se sumió en el ostracismo.
Olvidado por muchos, ignorado por más, era el candidato ideal para
perder. Y así ocurrió. Fue un fracaso en la elección del 4 de julio.
Obtuvo 7 mil 367 votos, frente a los 54 mil 134 sufragios del priísta
Marco César Theurel Cotero, y 48 mil 28 votos del candidato del PAN,
Gonzalo Guízar Valladares.
No obstante, su estrepitoso fracaso no fue casual. Su candidatura
sirvió en realidad para mantener polarizada la intención de voto entre
los candidatos del PAN y del PRI. Mientras Cruz Malpica achataba al PRD,
sus contrincantes crecían.
Su principal impulsora, la ex diputada federal Roselia Barajas de
Robles, realizó un juego perverso. No lo encajó en la candidatura para
ganar sino para cachar votos antipriístas y dirigirlos al abanderado
panista, Gonzalo Guízar Valladares, balconeado a diario en el periódico
que le servía de vocero oficioso, Diario del Istmo, del cual es
copropietaria. Fallido intento, pues el jefe del Clan Guízar no pudo
ganar la elección.
Lejos de darle fuerza al PRD, con una actitud soberbia y sobrada,
Amado Cruz Malpica terminó alejando a sus amigos y a sus aliados. Pronto
se quedó solo. Fue incapaz de construir una estructura electoral;
acreditó representantes fantasmas en un buen número de casillas y nadie
supo quién se quedó con el pago de quienes le vigilarían la elección.
Fue, tácitamente, un fraude en todo sentido.
A fin de cuentas, su imposición y sus errores pulverizaron al PRD, lo
condujeron a un fracaso electoral de antología y sirvió al
fortalecimiento del proyecto panista.
De maravilla.
Archivo muerto
Será la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos Contra
Periodistas la que realice la investigación de la agresión a los
periodistas Gabriel Gutiérrez Baeza y Edgar Jair (o Irán) López
Hernández. En el primer caso, según consta en la investigación
ministerial COAT4/442/2010/III, fue objeto de una golpiza por parte de
porros del ex candidato a la alcaldía de Coatzacoalcos, Gonzalo Guízar
Valladares, mientras se realizaba un mitin encabezado por el ex
aspirante a la gubernatura, Miguel Angel Yunes Linares, el sábado 17. El
principal sospechoso de la autoría intelectual del ataque es el hermano
del candidato del PAN, José Gertrudis Guízar Valladares. Por su parte,
López Hernández, corresponsal de los periódicos Órale y Diario del Istmo,
fue privado de su libertad y torturado por policías municipal de Oluta,
por órdenes del alcalde Jesús Garduza Salcedo, de filiación panista.
Milagrosamente salvó la vida cuando le dispararon un balazo dirigido a
su cabeza; sin embargo, le cosieron la espalda a golpes. El
subprocurador Jorge Yunis Manzanares señaló que el caso lo llevará la
Fiscalía Especializada. Días antes de la agresión contra Gutiérrez Baeza,
durante un evento de Gonzalo Guízar, hubo otro intento de arremeter en
su contra. El frustrado candidato panista nada hizo para impedirlo...
Literalmente de panzazo llega Ricardo López Carrera al cabildo de
Coatzacoalcos. El robusto perredista, hechura de Alejandro Wong Ramos,
alcanza por resto mayor una regiduría en la próxima comuna, dado que la
exigua votación registrada por el candidato de la Coalición Para Cambiar
Veracruz (PRD-PT-Convergencia), Amado Cruz Malpica, de apenas 7 mil 367
votos, no alcanzó para asegurar un espacio en el ayuntamiento en forma
directa. ¿Pues no que Amado era lo mejor entre lo mejor del PRD?. Otro
poco y los deja sin regiduría... Marín Salas Carrión, enviado como
apagafuegos del PRI al conteo de votos en el Distrito XXX, Coatzacoalcos
Rural, es un viejo mapache que operó siempre a la sombra del secretario
ejecutivo del Instituto Electoral Veracruzano, Héctor Alfredo Roa
Morales. Una evidencia más de que el IEV es un apéndice del PRI y que
sus ejecutivos mantienen estrechos vínculos con lo peor del priísmo.
Marín Salas llegó al Consejo Electoral del Distrito Coatza II a hacer,
deshacer y disponer, con la venia de los funcionarios de ese órgano
electoral. Pretendió impedir que una de las sesiones extraordinarias
fuera grabada en video y reculó cuando se le pidió fundamentar en qué
parte del Código Electoral para el Estado de Veracruz existía
impedimento para que las sesiones fueran públicas, y que no fueran
grabadas. O sea que es un mapache con espíritu de pájaro nalgón... Que
Rosalinda Tolentino Escayola no será regidora panista en el próximo
Ayuntamiento de Coatzacoalcos. La candidata original a la regiduría 6a.
era María Lara, secretaria del diputado federal Rafael García Bringas;
Rosalinda Tolentino ocupaba la posición 7 en la planilla panista. En el
ajuste que se da tras la asignación de regidurías, según la votación
obtenida, el PAN, aunque perdió la elección municipal, logró seis
espacios edilicios. De último minuto se pretendió realizar un enroque,
pero García Bringas y su equipo apretaron para no permitir que relegaran
a Mary Lara. Rosalinda Tolentino tendrá que esperar...
INFORME
ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Duarte gastó 700 millones en campaña y
precampaña
* Clan Guízar agrede al fotografo de prensa Gabriel Gutiérrez *
Cubría el mitin de Miguel Angel Yunes en Coatzacoalcos * Gertrudis
Guízar y Daniel Izquierdo presentes en la golpiza * “Es que la gente
anda caliente, brava”, se justificaron
Publicada en Presencia del Sureste
19 de julio de 2010
Literalmente, Fidel Herrera Beltrán y su pupilo, Javier Duarte de
Ochoa, tiraron la casa por la ventana para aferrarse al gobierno de
Veracruz. Gastaron, entre la precampaña y la campaña del PRI, más de 717
millones de pesos, cifra aún preliminar del derroche y el uso del
aparato de poder estatal para violentar el proceso electoral.
Ese dispendio político es detallado por el Partido Acción Nacional en
el recurso de inconformidad interpuesto ante el Tribunal Electoral del
Poder Judicial del Estado de Veracruz, por el fraude perpetrado por el
candidato priísta Javier Duarte. Se fundamenta en el análisis del costo
de “eventos, propaganda, utilitarios gastos de logística y movilización”,
que hicieron de la elección de Veracruz una contienda que rompió con los
principios democráticos de equidad, imparcialidad y transparencia.
Políticamente invisible, Javier Duarte se sabía carente de
trayectoria pública, desconectado de la sociedad, encajado como
candidato por su patrón, el gobernador Fidel Herrera, y repudiado por
los santones del priísmo veracruzano. Construir una imagen sólo se
podría lograr con una millonaria inversión que se hizo evidente en la
desproporcionada campaña de derroche a la que apeló el PRI.
Según el contenido del recurso de informidad elaborado por el equipo
jurídico del candidato panista, Miguel Angel Yunes Linares, únicamente
en precampaña Duarte gastó 216 millones 813 mil 706.43 pesos, rebasando
por más de 200 millones el tope financiero establecido por el Consejo
General del Instituto Electoral Veracruzano.
De ese hecho fue enterado el IEV, pero solapó al candidato gordobés.
Con su omisión, transgredió el artículo 326 del Código Electoral para el
Estado de Veracruz, que señala que los partidos o ciudadanos que rebasen
los topes de precampaña “se harán acreedores a la pérdida del derecho a
registrar al aspirante a candidato o cancelación del registro de
candidaturas”.
Enlista además 45 eventos realizados por el candidato del PRI en
precampaña, con los cuales rebasó el tope de gastos establecido por el
IEV. El 5 de mayo pasado el PAN denunció esa violación, pero el IEV optó
por el camino del encubrimiento.
Yunes Linares y el PAN realizó un cálculo del costo de los eventos
priístas en los que cuantificó los gastos utilitarios, servicios de
logística, sonido, templete, transporte y planta de luz, en diversos
eventos, a partir del número de asistentes a los mítines de Javier
Duarte.
En Nopaltepec, cuando inició la precampaña, el 26 de febrero, con una
asistencia de 30 mil personas, el PRI erogó 7 millones 740 mil pesos.
En Catemaco, el 27 de febrero, acudieron 35 mil personas, según la
publicidad aparecida en la página del PRI y medios de comunicación. El
costo del evento fue de 9 millones 30 mil pesos.
En Coatzacoalcos, el 28 de febrero, participaron 3 mil priístas. El
costo calculado es de 774 mil pesos.
El mayor evento, y obviamente el más costo, se desarrolló en
Zongolica. Asistieron 60 mil personas. Su costo fue de 15 millones 480
mil pesos.
Ya en campaña, Fidel Herrera y su pupilo Duarte obraron peor. Según
el recurso de inconformidad yunista, erogaron 500 millones 354 mil pesos
en 74 eventos masivos.
Cuatro de los eventos, entre ellos uno en Jalapa acuerpando a la
candidato del PRI a la alcaldía, Elizabeth Morales, tuvieron una
inversión superior a 15 millones de pesos. El de mayor costo fue el
cierre de campaña, en Córdoba, tierra del pupilo del gobernador, con una
asistencia de 35 mil personas. El gasto fue de 18 millones 150 mil
pesos.
Ejercer marcaje personal a Javier Duarte, cuantificarle el derroche
en precampaña y campaña, fue una tarea prioritaria para Yunes. Pudo
documentar cómo se dilapidaba el presupuesto extraordinario para
convertir al priísta en el conserje de la sucesión.
En casi 500 hojas, sustentada por 17 cajas de pruebas y evidencias,
el PAN denuncia la violación a los topes financieros establecidos por el
IEV, pero solapados por el órgano electoral. Los 717 millones 167 mil
706.43 pesos no incluye la billetiza con que rociaron a un sector de la
prensa veracruzana.
Esa es historia aparte.
Archivo muerto
Nuevamente la violencia del Clan Guízar. Gabriel Gutiérrez Baeza,
fotógrafo de profesión y colaborador de diversos medios de comunicación
en Coatzacoalcos, fue objeto de una artera agresión por parte de
esbirros del ex candidato panista a la alcaldía, Gonzalo Guízar
Valladares. Durante el mitin encabezado por el panista Miguel Angel
Yunes Linares, el sábado 17, Gutiérrez Baeza captaba imágenes del evento
desde el interior del autobús de pasajeros, ubicado en la esquina de las
avenidas Morelos e Ignacio de la Llave. Eran las 6:15 de la tarde. De
pronto alcanzó a escuchar una voz que decía al conductor del vehículo:
“cierra la puerta y no dejes pasar a nadie”. Gabriel Gutiérrez sintió de
inmediato un puntapié a la altura del costado derecho. Un individuo
corpulento, barbado, le lanzaba patadas y puñetazos. El reportero
gráfico se esmeró más en proteger su equipo fotográfico que en defender
su integridad física. Lanzado en todas direcciones, logró observar que
desde una de las ventanas de autobús observaba la escena José Gertrudis
Guízar Valladares, hermano del candidato panista. Gutiérrez Baeza le
reclamó la agresión. Cuando logró bajar del vehículo, se dirigió a otro
miembro del Clan Guízar: Daniel Izquierdo Pineda, ex candidato a síndico
municipal en la planilla panista, la planilla perdedora en la elección
municipal. “Qué quieres que haga —respondió Daniel Izquierdo—. La gente
anda caliente, anda brava”. El equipo fotográfico se hizo pedazos y uno
de sus lentes desapareció. El hecho fue denunciado esa misma noche ante
la agencia 4a. del Ministerio público del Fuero Común, en Coatzacoalcos.
Se le abrió la investigación ministerial COAT4/442/2010/III. Gabriel
Gutiérrez Baeza es fotógrafo en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos y
colaborador en su tiempo libre de cuatro medios de comunicación: Agencia
Veracruznews, Contacto.info, Notisur y Coatzadigital. Contradictorio:
justo cuando Miguel Angel Yunes Linares llamaba al panismo a no caer en
provocación, el Clan Guizar perpetraba una más de sus epopeyas violentas...
INFORME
ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Más huellas del fraude fiel
* Versión entre priístas: Javier Herrera Borunda, el proyecto del
PRI para 2016 * Yunes Landa, Zorrilla, Uscanga, Amadeo, Brito, Zúñiga y
Alemán serán pulverizados en seis años * AFI integra información sobre
el alcalde de Agua Dulce * Lo acusan del desvío de 200 millones
Publicada en Diario Presencia
16 de julio de 2010
Coloquialmente hablando, Javier Duarte cada vez está más tronado. No
sólo se valió de un fraude para robarse la gubernatura de Veracruz sino
que hay indicios incriminatorios de cómo infló sus votos, alteró y clonó
actas electorales, y usó ilegalmente boletas y material electoral
adicional.
Días atrás el mismo doctor Duarte de Ochoa, en su página de campaña
en internet, colocó la primera evidencia de su conducta fraudulenta.
Difundió como trofeo de guerra las actas de cómputo final en los 30
distritos veracruzanos que, supuestamente, le dan mayoría en la elección
del 4 de julio. En ellas se aprecia cómo una sola mano, con un sólo tipo
de letra, llenó de cifras fieles las actas de Chicontepec, Zongolica,
Jalapa, Veracruz o el distrito Coatzacoalcos Rural.
Ahora le brotan por doquier las huellas del atropello electoral. En
Huatusco fueron certificadas dos actas de cómputo final para diputados
de representación proporcional, con formatos distintos, lo que en
términos de diseño gráfico resultó una burda y mal hecha clonación; en
Acayucan, al PRI y sus aliados le hicieron crecer la votación para la
elección municipal de 11 mil a más de 23 mil votos; en Cosoleacaque,
también se presentaron dos actas de cómputo, una de las cuales carecía
de nombres y firmas de representantes de partidos políticos, y en
Orizaba se sumaron los votos de manera discrecional para favorecer al
PRI.
Duarte tiene un serio dilema político. Emilio Cárdenas Escobosa,
representante del Partido Nueva Alianza ante el Consejo General del
Instituto Electoral Veracruzano, exhibió días atrás las actas que
evidencian cómo se ejecutó el fraude. A lo largo de una hora y media, en
el programa Agenda Veracruz, en www.tvnews.com, relató al periodista
Tomás González Corro la mecánica del robo electoral y mostró las actas
originales y las que el IEV usó para convalidar a Javier Duarte.
A detalle, explicó cómo en Huatusco el acta original, debajo del
espacio reservado para anotar las cifras de los votos obtenidos por los
partidos políticos, se diseñaron dos campos para ser usados por los
funcionarios del IEV. Sin embargo, en el acta entregada por el Consejo
General a los representantes partidistas aparecen tres campos. Cuando
Emilio Cárdenas solicitó que se leyera el acuerdo con el que se autorizó
el diseño de actas, al cual debía sujetarse la empresa Litho Formas,
encargada de la impresión del material electoral, provocó un grave
desconcierto en el IEV y, por supuesto, la falta de una explicación
coherente a lo se había descubierto.
Otro caso se dio en Acayucan, en la elección municipal. En una primer
acta, al PRI se le contabilizaron 10 mil 724 votos y a la coalición
PRI-Verde-Revolucionario Veracruzano, 268 sufragios; no pasaba de 11 mil
500 votos su votación. Horas después se dio aviso de que había un error
en el acta y se elaboró una nueva. En ella aparecieron alteraciones
graves para inflar la votación. Al PRI le asignaron 10 mil 724 sufragios
y en el emblema de la coalición fidelista 11 mil 648 votos, cuando
inicialmente ésta registraba 268 votos. Así, el PRI y sus aliados
pasaron de 11 mil a más de 23 mil votos simplemente con la sustitución
de un acta de cómputo.
En Cosoleacaque se escenificó un atraco más sutil pero igualmente
perverso. Pese a existir un acta de cómputo en poder de los partidos
políticos, el IEV presentó una segunda acta, la cual carecía de nombres
de representantes partidistas, sin firmas. En ella también se alteraron
cantidades de votos a favor del PRI y del Partido Verde.
En Orizaba, distrito XV, ocurrió una multiplicación de votos. A lo
obtenido por el PRI se sumaron los sufragios del Verde y del
Revolucionario Veracruzano; el resultado nuevamente fue sumado a lo que
de manera individual obtuvo cada partido de la coalición fiel, lo que
les disparó la votación.
A juicio de Emilio Cárdenas los errores de sumatoria pudieran
propiciar la anulación de las casillas que presenten esos vicios. El
Tribunal Electoral de Veracruz o el federal tendrían que valorar si ese
error genera desconcierto sobre quién registró mayor número de votos,
abriendo la puerta a la anulación de la elección. Ahí, dijo, se pierde
la certeza y es evidente la falta de imparcialidad del órgano electoral.
Otra arista del problema electoral es el uso de boletas adicionales
por parte del PRI. Hay evidencia de que fueron premarcadas, canjeadas
por las que los votantes recibían en la casilla y de esa forma
comprobaban que habían sufragado por el PRI.
Al paso de los días se descubren más huellas del fraude perpetrado
por Duarte, su patrón Fidel Herrera, señor feudal del territorio
veracruzano, y la pandilla priísta.
Son las huellas de un atraco anunciado.
Archivo muerto
Que se olviden los grupos priístas de Veracruz de tener juego en la
elección de gobernador en 2016. Si Fidel Herrera Beltrán logra imponer a
Javier Duarte en la gubernatura, no serán Salvador Manzur, Elizabeth
Morales o Carolina Gudiño, alcaldes electos de Boca del Río, Jalapa y
Veracruz, respectivamente, quienes lo sucederán. La gubernatura estaría
reservada para un tal Javier Herrera Borunda, hijo de ya sabes quien. En
el sexenio duartista serían desmanteladas las corrientes que encabezan
Héctor Yunes Landa, José Francisco Yunes Zorrilla, Jorge Uscanga
Escobar, Felipe Amadeo Flores Espinosa, Carlos Brito Gómez, Adolfo Mota,
Guillermo Zúñiga Martínez; el mismo alemanismo sería pulverizado. En
seis años no quedará nada de quienes hoy encabezan el priísmo
veracruzano. La versión corre en círculos del PRI... Nubarrones en el
futuro inmediato del alcalde de Agua Dulce, Vicente Escalante Macario.
La Agencia Federal de Investigaciones recibió oficios para la
localización del edil por la demanda que interpusieron habitantes de ese
municipio por el desvío de 200 millones de pesos, recursos federales que
debieron aplicarse en el dragado del río Aguadulcita. La averiguación
previa que integra la Procuraduría General de la República, habrá de
fincar responsabilidades a Escalante, al gobernador Fidel Herrera y al
gerente del organismo de cuenca Golfo-Centro de la Comisión Nacional del
Agua, Víctor Esparza. Por ser un delito de orden federal, de nada le
valdrá el fuero al alcalde de Agua Dulce. Tendrá que comparecer ante la
PGR y en enero de 2011 estará en manos de la justicia. Su
irresponsabilidad para aterrizar las obras del dragado y la sospecha de
que los 200 millones de pesos fueron desviados ilegalmente, lo tienen a
un paso de la cárcel...
INFORME
ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Las actas falsas de Duarte
* Las patrañas de Pulgoso * Falsa popularidad de Duarte * Las
malas cuentas del IEV en Coatzacoalcos * 800 votos de Guízar se los
asignaron a Theurel
Publicada en Presencia del Sureste
14 de julio de 2010
Actas en mano, Javier Duarte de Ochoa anda en gira de promoción
gritando a los cuatro vientos que es el gobernador electo de Veracruz.
Dice que las cifras lo favorecen, que su triunfo es inobjetable y que es
con votos, no en los tribunales, como se ganan las elecciones.
Con esa argumentación ha embaucado a la cúpula del PRI en un fraude
mayúsculo. Hizo hablar a Beatriz Paredes Rangel, su lideresa nacional, y
comprometió a la crema y nata del priísmo a no negociar Veracruz,
montado en el supuesto intangible de sus 100 mil votos de diferencia con
los que, sostiene, derrotó al panista Miguel Angel Yunes Linares en la
elección del domingo 4 de julio.
Ufano, el doctor Duarte ha posado para la foto, sonrisa soberbia,
robando cámara en la prensa nacional, justo cuando entregaba las pruebas
de la victoria a la dirigencia del PRI y acariciando, aunque fuera
mediáticamente, el paraíso del poder.
Lo que nunca dijo fue que las pruebas de su triunfo son apócrifas,
extremadamente falsas, burdamente hechizas e ilegalmente alteradas para
convalidar el fraude con el que pretende asaltar el gobierno de
Veracruz.
Hace una semana, el martes 6, en Boca del Río, trascendió la
existencia de actas de escrutinio mal clonadas para asignarle a Javier
Duarte votos que no obtuvo en las urnas. Frente a los representantes
panistas en los consejos distritales electorales, el equipo de Yunes
Linares mostró las pruebas del fraude. Comparó un acta original de
escrutinio en la elección para gobernador en ese distrito con las que el
PRI reclamaba su triunfo; el resultado impactó a todos. No sólo habían
cifras diferentes sino tampoco coincidían el tamaño del acta; diseño de
espacios en que se asentaron los resultados de la elección; colores de
los emblemas de los partidos, y el espaciado entre letras.
A ese hecho aludió INFORME ROJO el 7 de julio, donde quedó en
evidencia la disparidad de cifras entre el Programa de Resultados
Preliminares Electorales y los registros de las actas de escrutinio.
Hoy, una columna política, “Presagio”, de la autoría de Margarito
Zapata, exhibe siete actas de escrutinio en las que el doctor Duarte
sustenta sus proclamas de triunfo. Destaca en el documento electoral un
sólo tipo de caligrafía en el llenado de los campos con las cifras de la
elección. En forma burda, la misma mano fiel deja su huella en actas de
distritos tan distantes como Zongolica, Xalapa II, Coatzacoalcos II,
Poza Rica, La Antigua y Chicontepec.
Según Margarito Zapata, el llenado de las actas duartistas se realizó
en una comunidad del municipio de Coatepec, a unos kilómetros de Jalapa.
Ahí también se sabe que se imprimió una dotación de boletas electorales
de manera ilegal.
Clonar o falsificar actas electorales es un grave delito. Se trata de
documentos oficiales y usarlos para violentar el orden legal se castiga
con cárcel.
Duarte presume haber superado a Yunes Linares por 85 mil 575 votos.
El Instituto Electoral Veracruzano avala esa cifra. Yunes, en cambio,
sostiene que con las actas en la mano, las auténticas, superó al
candidato del PRI por más de 100 mil votos.
Yunes es una auténtica migraña para el gobernador Fidel Herrera. En
campaña reveló que podía sortear embestidas de prensa y todo tipo de
descalificación; operó entre los priístas, provocó desprendimientos
hacia el PAN; evitó el derroche en propaganda, los llamados a
enfrascarse en la guerra sucia, y mostró alta efectividad electoral.
De ahí que el líder estatal del PRI, Jorge Carvallo Delfín, con la
altivez verbal que le caracteriza, haya “retado” al panista a confrontar
actas. No se necesita ser un genio para advertir la intención: conocer
con qué armamento pelea Yunes Linares, cuántas actas tiene en su poder y
cuanto le suman a su causa. Carvallo, en consecuencia, no mereció ni la
mitad de una respuesta.
Dice el delfín fiel que las elecciones se ganan con votos, no en los
tribunales, y se ha apresurado a hacer públicas las actas de escrutinio
que le permiten consolidar la docena trágica de su patrón, Fidel Herrera
Beltrán, en Veracruz.
Yunes, por su parte, le apuesta a los tribunales. Sabe que en la
instancia judicial acreditará que las actas de su rival Duarte son
falsas.
Archivo muerto
¿Pues no que Javier Duarte de Ochoa era el rey de la popularidad y
queridísimo, uña y mugre de los priístas, y que por él apostaban hasta
la vida para hacerlo gobernador de Veracruz? Así lo contaba Pulgoso
Lagunes, el perro fiel. Hilvanaba cuentos, inventaba historias y, por
supuesto, tejía patrañas; ahora dice que el gordobés no obtuvo más votos
en la elección del domingo 4 porque fue objeto de alta traición de sus
aliados. La excusa es de kinder. Javier Duarte nunca tuvo el aprecio de
las corrientes del PRI, que lo vieron siempre como un candidato impuesto,
sin trayectoria, sin trabajo político, sin tamaños para ser candidato
del PRI. De ahí que los 16 distritos en que perdió la elección para
gobernador fueran el escenario para un ajuste de cuentas político.
Pulgoso Lagunes dice hoy que hubo traición y venganza. ¿Entonces? ¿Dónde
quedó la popularidad de Duarte?... El Consejo Municipal Electoral de
Coatzacoalcos tuvo que admitir que realizó mal el conteo de votos en la
elección del domingo 4. El miércoles 7 se negó a abrir paquetes
electorales que presentaban inconsistencias o dudas, como lo demandaba
la representante del PAN, Rosalinda Tolentino Escayola. Cuatro días
después, este domingo 11, reconoce que se contabilizaron mal 800 votos
que eran para el panista Gonzalo Guízar Valladares y se los asignaron al
candidato del PRI, Marcos Theurel Cotero. Ese miércoles, el presidente
del Consejo Municipal Electoral, Adán Escobedo Morales, fue
intransigente al no permitir que se realizara un recuento puntual e
incluso desacató el contenido del Código Electoral Para el Estado de
Veracruz, con tal de no afectar a su compañero de partido, el priísta
Marcos Theurel. Un video difundido por Diario Presencia así lo muestra.
Ahora siembra la duda sobre el número total de votos obtenidos por
Theurel y el riesgo de que en la impugnación —basada en el derroche de
propaganda, guerra sucia, control de funcionarios electorales a través
de sobornos y uso de recursos públicos— se anule la elección...
INFORME
ROJO
Mussio Cárdenas Arellano En la plenitud del pinche fraude
* Renato y el atentado a Eva Cadena * Habladas y amenazas a sus
enemigos * La lengua de Theurel * Promete que acabará con Marcelo y el
marcelismo * A la brava rescató Cirilito la alcaldía de Cosoleacaque *
López Ríos, nuevo líder de empleados municipales en Coatza * Una piedra
en el zapato
Publicada en Presencia del Sureste
12 de julio de 2010
Una frase —“estoy en la plenitud del pinche poder”— colocó a Fidel
Herrera Beltrán en la cúspide de los gobernadores soberbios y,
evidentemente, vulgares. “Tengo el gobierno en mi mano”, remató el señor
feudal de Veracruz.
Esa y otras palabras, perlas verbales de un sinnúmero de
conversaciones, obtenidas por la vía del espionaje telefónico,
describieron a tiempo cómo venía operando el fraude electoral y
finalmente cómo contaminó la sucesión estatal.
Hoy, Fidel Herrera y su empleado Javier Duarte suscriben la tesis de
que las cifras de la elección son una expresión de la democracia, cuyo
principal beneficiario es el PRI. Piden darle la vuelta a la hoja,
olvidar los agravios y hacer de cuenta que nada pasó.
Simultáneamente, la prensa fiel da por ciertas las cifras de la
elección del 4 de julio. Halla limpieza donde no la hay; transparencia
en lo turbio; honestidad en la inmundicia. Como coro de infames, repiten
el estribillo dictado de que la jornada electoral fue de Javier Duarte
El Magnífico y las cifras, limpísimas, sin mancha alguna, le
favorecieron.
Tanta belleza, sin embargo, no es real. El fraude a Veracruz no operó
y se ejecutó el 4 de julio. Inició meses atrás con los intentos de
frenar la candidatura de Miguel Angel Yunes Linares en el Partido Acción
Nacional; con la compra del voto vía despensas, programas sociales,
becas pisos y techos fieles; con la afiliación de ciudadanos de otros
estados e incluso centroamericanos al padrón electoral de Veracruz; con
el apropiamiento del Instituto Electoral Veracruzano, imponiendo a
Carolina Viveros, la artífice de la maestría de Fidel Herrera, como
presidenta del órgano electoral.
Esa primera fase del fraude implicó también, el control de los medios
de comunicación; una campaña de descalificación perversa de la imagen
del panista Yunes Linares, al que todos los días y a cada hora lo
tildaban de pederasta, y lo más lesivo para el interés social: el uso de
los recursos públicos para financiar a los candidatos del PRI, el
peculado electoral.
Fidel Herrera Beltrán no reparó en nada. Actuó con la impunidad que
distingue a los tiranos. Derrochó propaganda, violó los topes
financieros en materia de propaganda, cuya evidencia no es necesario
buscarla en documentos y facturas puesto que está a la vista, tapizadas
las calles, las bardas, los anuncios espectaculares con la imagen del
gordito Duarte.
En dos vías —uso de recursos públicos y guerra sucia— fincó Fidel
Herrera la campaña priísta. Lo que ocurrió el 4 de julio fue
consecuencia del operativo fraudulento realizado meses antes. Los votos
del domingo 4 fueron producto de la venta de conciencias, de la entrega
de despensas, del hambre y la necesidad.
Los votos de Duarte de Ochoa fueron votos sucios.
Son votos producto de la plenitud del pinche fraude.
Archivo muerto
Reo de sus arrebatos, Renato Tronco Gómez prometía el miércoles 7, su
constancia de mayoría en la mano, un ambiente de venganza contra sus
enemigos políticos. A los empleados municipales de Las Choapas les
sugiere preparar maletas porque los va a despedir; sus guaruras,
sorprendidos de civil, fueron detenidos por portación de armas de fuego
y haber lanzado disparos para amedrentar a militantes y simpatizantes
del PAN, anuncian que denunciarán a quienes provocaron que los metieran
a la cárcel, entre ellos el hijo del alcalde, el panista Antonio
Pouchoulen Cárdenas; a unos y a otros les presumía estar en la “plenitud
de la pinche complicidad”. La madrugada del domingo 11, la camioneta de
la regidora Eva Cadena fue objeto de un atentado; le lanzaron una bomba
molotov y la incendiaron. Hay testigos que recuerdan la discusión que
sostuvieron el futuro alcalde de Las Choapas y Eva Cadena por la
detención de los guaruas. Ahora se produce este hecho perverso, producto
de una mente criminal. No se sabe qué tenga que ver Renato Tronco, pero
se parece tanto a lo que el alcalde electo promete a sus enemigos...
Cada vez son más quienes aseguran haber escuchado a Marco César Theurel
Cotero decir que cuando llegue a la alcaldía de Coatzacoalcos acabará
con su mentor político, Marcelo Montiel Montiel y el marcelismo. Quizá
por eso, enterados de lo que la lengua de Theurel soltaba sin reparo en
campaña, el alto mando marcelista se desconectó del candidato priísta. Y
no sólo eso, un día antes de la elección municipal, el sábado 3, en
decenas de colonias de Coatzacoalcos se desalentó el voto del marcelismo
y se dejó libres a las promotoras priístas para dictar línea abierta por
el candidato que quisieran, o simplemente no votar. Ojalá no le anulen
la elección, porque de ir a una contienda extraordinaria, Theurel no
tendría quien le opere electoralmente una nueva campaña... A la brava
rescató Cirilo Vázquez Lagunes su triunfo en la elección para alcalde de
Cosoleacaque. Tras la violación de paquetes electorales en la sede del
Consejo Municipal Electoral, el relleno de votos por parte de grupos
priístas, el disimulo de la policía intermunicipal y la alteración de
los votos que favorecían al PAN para convertirlos en votos nulos, al
joven candidato azul no le tembló la mano para responder con medidas de
presión extremas. Sus seguidores bloquearon la carretera costera,
amagaron con tomar la autopista y convertir a Cosoleacaque, e incluso a
Jalapa, en un escenario de ingobernabilidad. En Jalapa, la madrugada del
sábado 10, optaron con respetarle el triunfo que consiguió en la urnas y
otorgarle su constancia de mayoría. Sombrío futuro le espera al clan
Merlín, cuyos excesos serán tema de tribunales el próximo 2011... Jorge
López Ríos ganó la segunda elección en el sindicato de empleados
municipales de Coatzacoalcos. Antes se había impuesto por casi 400 votos
al candidato oficial, José Luis Gómez Alemán, cuya encomienda sería
tapar las huellas del desastre del actual líder, Alberto Estrada Magumes,
El Charrito. Diversas maniobras evitaron que las autoridades del Trabajo
le otorgaran la toma de nota a Jorge López y convocaron a una nueva
elección. Ayer se celebró y López Ríos no sólo refrendó su triunfo, sino
que incrementó su votación, obteniendo 448 votos frente a los 303 de
Gómez Alemán. Jorge López Ríos será, sin duda, una piedra en el zapato
para la próximas autoridades municipales a las que les impedirá que
asignen salarios estratosféricos al personal de confianza mientras a los
sindicalizados se les mantiene en la miseria...
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