INFORME
ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Tenencia vehicular: mentir no es bueno
* Recortan a 20 empleados del DIF * Conflicto entre Theurel y Wong * Lo
opera y capitaliza Lupe Porras * Violan derechos de los niños en la escuela Raúl
Fuentes Calvo * Van sobre dos hermanos de Gonzalo Guízar * Lo “invitan” a no ser
candidato del PAN * Jesús Herrera Caro, el azote de las damas * Recién
basificada y ya estrena romance
Quizá lo peor no fue lanzar una promesa de campaña irrealizable, sino
mentirle reiteradamente a los veracruzanos, de quienes Javier Duarte de Ochoa
reclamaba el voto para ser gobernador.
Ofreció don Javier, primero en campaña y luego como gobernador electo, que
nunca más se pagaría impuesto por tenencia vehicular. Lo decía con desparpajo,
sobrado y soberbio, sonrisa actuada, decidido a engatusar, embaucar, al
electorado.
Tuvo en ese ardid, simulación política pura, un cúmulo de votos, dirían
algunos, los suficientes para ganar la elección de Veracruz, sumados a aquellos
sufragios, producto de la operación fraudulenta.
Hoy, el delfín del fidelato atraviesa, se sume, en una gravísima crisis de
credibilidad, su imagen hecha añicos. Falto de palabra, olvidada su oferta
política, ha consumado, vía la complicidad de un sector del Congreso de
Veracruz, el pago del gravamen que dijo, O-FRE-CIÓ, habría de desaparecer.
Intenta matizar el error con un subsidio a vehículos cuyo costo no exceda los
230 mil pesos y promete –¿se le puede creer de nuevo?— que el impuesto por
tenencia vehicular desaparecerá en el futuro.
No irrita tanto saberlo echado pa’tras sino observar su expresión altiva y su
argumento incongruente, inconsistente. Expuso el gobernador Duarte que el
impuesto sobre tenencia vehicular ayuda a fortalecer las finanzas de Veracruz,
pero que 9 de cada 10 veracruzanos gozarán del subsidio para no pagar. ¿Entonces?
Mentir es malo pero mentirle al electorado es, en una frase, pecado capital.
Suelen hacerlo los políticos en campaña y suelen, también ganarse el repudio
social.
No fue una sino diversas las ocasiones en que Duarte de Ochoa presumió que
liberaría a los veracruzanos del pago de tenencia vehicular, secundado, alentado,
por su padrino, el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán. Cabría, pues, correrle
la película de su demagógica promesa.
“No a la tenencia —decía, ufano, sobradísimo, el 30 de mayo de 2010, el
entonces candidato al gobierno de Veracruz—. La tenencia debe desaparecer”.
Mentira mayúscula, su promesa de campaña fue catapultada por el señor Duarte,
vía su costosísimo aparataje de prensa, para aterrizar la promesa y alentar la
cosecha de votos.
Luego, en noviembre, su mentor Fidel Herrera pronunció otra frase para la
inmortalidad:
“El impuesto de la Tenencia Vehicular se fue para siempre de Veracruz”.
Y agregaría:
"Eso es un mérito de Javier Duarte. Él hizo muy bien el diseño y me dijo: no
Gobernador; es un compromiso suyo y mío; la tenencia se acabó en Veracruz; será
suprimida; será subsidiada".
Poco después, Duarte de Ochoa intentó restarle mérito al anuncio del
Presidente Felipe Calderón sobre la derogación del impuesto de tenencia
vehicular a nivel federal. Duarte expresó:
"Afortunadamente nosotros, como siempre, ya nos habíamos anticipado a estas
acciones y Veracruz no pagará tenencia en el 2011. Es verdaderamente un orgullo
el poder decir lo que voy a decir: que Veracruz ha servido como modelo para toda
la República".
Pues no. Veracruz no sirvió de modelo ni a los veracruzanos.
Pulverizadas sus finanzas por el régimen fidelista, con una deuda de 35 mil
millones de pesos, según el Plan Veracruzano de Desarrollo, o de 50 mil millones,
según los críticos del duartismo, el gobierno de Veracruz recurre a la añeja
fórmula de cargar sobre los hombros de la sociedad el mayor peso de su economía.
A nada de ello fue ajeno Javier Duarte. Corresponsable de la quiebra
financiera, fue el artífice de la bursatilización, un engendro plagiado a un
asesor de nombre Carlos Jair Jiménez Bolaños Cacho, según investigación de la
periodista Claudia Guerrero Martínez, por el que se pagaron sumas
estratosféricas a la empresa colocadora de los certificados bursátiles, Banca
Mifel, la misma a la que ayuntamientos como el Xalapa, Minatitlán y
Coatzacoalcos debían solicitarle créditos a menudo no justificados, pero
aprobados por el Congreso de Veracruz.
Duarte y su padrino Fidel Herrera sabían que el pago del impuesto sobre
tenencia de vehículos tendría que continuar. Ambos, uno como titular de Finanzas
y el otro como gobernador, habían comprometido los recursos de ese gravamen por
30 años, a cambio de la bursatilización, cuyos recursos se esfumaron al calor de
las campañas.
Muchas otras promesas realizó el gobernador Duarte en campaña. Quiso ser
simpático al electorado; ofreció lo que no habría de sustentar; incurrió en el
populismo que hoy condena, todo con el afán de ganar votos.
Haber incumplido su oferta política lo situó en una crisis de credibilidad.
La tenencia no será suprimida en Veracruz, como Javier Duarte aseguró, ni será
suprimida.
Por eso dicen que mentir no es bueno.
Archivo muerto
Sigue el despido de personal en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Esta vez
salieron más de 20 trabajadores identificados con el director del DIF Municipal,
Miguel Antonio Wong Ramos, lo que implica un inminente rompimiento entre el
alcalde Marco César Theurel Cotero y uno de sus operadores de campaña, herencia
del marcelismo. Quien fraguó el recorte fue la ex alcaldesa de Minatitlán,
Guadalupe Porras David, en dos reuniones realizadas en un domicilio de la
segunda calle de Díaz Mirón, en el centro de la ciudad. Orquestó el despido con
cuatro incondicionales: Roberto Salas, Manuel Mecot, el director médico y la
procuradora de defensa del Menor del DIF, todos ellos ex colaboradores de Ciro
Félix Porras, en el DIF de Minatitlán. Es previsible que la veintena de plazas
sea ocupada por incondicionales de doña Lupe Porras, la suegra incómoda del
alcalde Marcos Theurel. Es previsible, también, que en una vez que inicie el
proceso electoral por la diputación federal, se acentúe la ingobernabilidad en
Coatzacoalcos, se agiten las colonias, crezcan los reclamos de los grupos
marginados y se generalice el descontrol político que ha distinguido al señor
multipolar. Ganas, pues, de complicarse la existencia… Final nada feliz para
padres y alumnos de la escuela primaria Raúl Fuentes Calvo. Concluye el ciclo
escolar con un conflicto por los recursos económicos que a como dé lugar
pretende agenciarse un sector de la directiva de padres de familia. Son algo así
como 400 mil pesos. No se trata de un problema ajeno al área docente, pues se
halla involucrada la directora del plantel, María Igda Rincón de la Fuente,
quien no reparó en coaccionar a los alumnos cuyos padres no cubrieron la “cuota
voluntaria” de inicio de curso para saldar el adeudo, so pena de que serían
reprobados. Se valió, además, de la complicidad de maestros que incurrieron en
discriminación educativa y violación de derechos humanos a un grupo de alumnos,
por el que se presentó una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos,
ya que se trata de una escuela de índole federal. Hubo un alumno al que por el
adeudo se le condenó a tomar clases sentado en el suelo y finalmente fue
reprobado, como se lo prometió la directora del plantel. En cuanto hace a la
sociedad de padres de familia, existe un vacío legal en torno a su directiva. Su
presidente, Mario Pereyra Pairó, es cuestionado los padres inconformes,
encabezados por el abogado Juan Hernández Salazar, quienes acusan un plan para
deteriorar el prestigio e imagen de la escuela Raúl Fuentes Calvo, la cual en su
turno vespertino ha sufrido una deserción de escándalo. El caso amenaza llegar a
instancias estatales, pero sobre todo, reventar en los medios de comunicación
nacional… Malas nuevas para el Clan Guízar. Desde Xalapa se activó una
investigación para recuperar expedientes judiciales, establecer negocios
recientes y detectar movimientos financieros, concesiones y prebendas de que
gozan dos hermanos del ex diputado local y federal Gonzalo Guízar Valladares. La
pesquisa espera concretarse en las próximas semanas y sus destinatarios son José
Gertrudis y Luis Fernando Guízar Valladares. Suponen los huéspedes del palacio
de gobierno que así se frenaría el intento del jefe del Clan Guízar de disputar
la diputación federal por el Partido Acción Nacional, en 2012, elección que de
antemano se da por perdida para el PRI. Gonzalo Guízar viene embalado de la
elección por la alcaldía de Coatzacoalcos, que estuvo a centímetros de ganar. No
ha habido cómo hacerlo regresar al PRI, su alma mater, sabedor Gonzalo que
contender por la oposición le da un amplio margen para llevarse el triunfo. De
ahí la presión judicial, que no es más que la muestra del estado policíaco en
que el duartismo pretende para Veracruz. Los Guízar tienen lo suyo —denuncias al
por mayor y una fama deplorable— pero la aplicación de la justicia con trasfondo
político es un síntoma de la descomposición al que se ha llevado a las
instituciones en el Veracruz actual… Al que ya no soporta el sector femenil del
Ayuntamiento de Coatzacoalcos, es al jefe de Recursos Humanos, Jesús Herrera
Caro. Gusta del asedio y suele dispensar favores que terminan siendo cargas
económicas para el erario municipal. Como dicen los abogados, hay evidencia
incriminatoria… ¿Quién es esa joven, recién basificada en el Ayuntamiento de
Coatzacoalcos, que sostiene tórrida relación con funcionario de alto nivel, al
que ya le apodan El Guapo Ben, por feo y engreído? Esta vez, ni una pista…
INFORME
ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Atentado y tortura
* Irritación en el PAN por votos panistas para endeudar a Coatzacoalcos *
García Carrillo y Mary Lara, como si fueran priístas * El episodio del
marcelista inflado * Cuando don Rey recibió información y fotos * Un proyecto
sexenal en riesgo * La trinca infernal de Theurel * Filtraciones para denostar
al diputado Flavino Ríos * La Corcholata, madrina del Encuentro del Mar * De la
mano de Karime, Joaquín Caballero será alcalde de Coatzacoalcos * La derrota de
López Obrador * PAN y PRD, a replantear la alianza * Renuncia Marisol Wong a
Egresos en Coatza * La tormenta que viene sobre Theurel
Sergio López Esquer puede ser un buen militar, pero hoy es el protagonista
del peor episodio de inseguridad, racha de incontrolable violencia, que haya
aquejado a Veracruz, sobredimensionado con el atentado a su escolta y a su hogar,
con saldo sangriento, y la posterior denuncia de tortura de uno de los policías
a quien se vincula con los sicarios que perpetraron el ataque.
Secretario de Seguridad Pública hasta hace unas horas, López Esquer deja el
cargo por la puerta trasera, atrapado en el escándalo, evidenciando la graciosa
e indigna huida, tácitamente corrido por la acción del crimen organizado que en
un operativo insolente, provocador, atacó la tarde del miércoles 29 de junio, al
convoy de sus guardias personales, luego que éstos lo habían dejado en el
aeropuerto de Veracruz y que el general abordara el vuelo que lo llevaría a la
ciudad de México, donde participaría en el Consejo Nacional de Seguridad Pública.
Mientras López Esquer se dirigía al DF, su escolta era agredida a punta de
bala por un grupo de sicarios en la carretera Santa Fe-Villarín, presumiblemente
con la intención de ultimar al general López Esquer, sin saber los delincuentes
el paradero y ubicación del titular de Seguridad Pública de Veracruz. Minutos
después, primero vía twitter, luego en avances informativos de la televisión
nacional, se sabía del ataque criminal contra López Esquer.
Tuvo, pues, el gobernador Javier Duarte de Ochoa que aclarar que su
secretario de Seguridad Pública no se hallaba en el lugar de los hechos. Tuvo
también la prensa oficialista que intentar matizar el impacto de un hecho tan
grave, obviamente sin lograrlo. Se pretendió realizar una empresa imposible:
negar el atentado y, desde luego, sus consecuencias.
Horas después se sabría que el objetivo de los criminales era el general
López Esquer. Lo precisó el comandante de la Tercera Zona Naval de la Secretaría
de Marina, Víctor Gamboa Carvallo. La versión difundida por la prensa refirió:
“Un grupo de delincuentes embistió el auto en que viajaban los escoltas en la
carretera y posteriormente otro grupo se dirigió a la vivienda, al parecer
también del secretario”, ubicado en El Conchal, en el puerto de Veracruz.
No fue, pues, un hecho fortuito. Evidentemente, los sicarios iban por el
general López Esquer, ya fuera en el trayecto o en su domicilio, en la cual se
hallaron impactos de bala.
Según el parte oficial de la Marina, en el evento murieron tres delincuentes
y fueron detenidos otros cinco sicarios. Luego se sabría que perdieron la vida
dos elementos policíacos. Inicialmente se dijo que eran escoltas de López
Esquer; el gobierno de Veracruz respondió que eran policías, no escoltas. Sin
embargo, los únicos impactos de bala se hallaron en la camioneta blanca con
blindaje nivel 5 del hasta entonces secretario de Seguridad Pública.
Ha sido este, también, un festín de errores y marrullerías de la Dirección de
Comunicación Social del gobierno de Veracruz. Aletargada, torpe, tramposa y
mañosa, la postura oficial tuvo como objetivo negar la realidad: la gravedad de
un atentado a la guardia personal de López Esquer; usar a su prensa amaestrada
para minimizar el hecho y, lo peor, el desmentido de la vocera del régimen
dualista, María Gina Domínguez Colío, quien hasta se dio el lujo de desmentir al
comandante de la Tercera Zona Naval, Víctor Gamboa Carvallo, refutando la
versión de los disparos en el domicilio del secretario de Seguridad Pública.
No terminaron ahí las pifias de Comunicación Social. Entre el jueves 30 de
junio y viernes 1 de julio, trascendió la renuncia del secretario de Seguridad
Pública. Un día después, el sábado 2, la oficina a cargo de Gina Domínguez llevó
al ridículo a su prensa incondicional. Difundió un desmentido sobre la dimisión
de López Esquer. Citada como fuente informativa, aseguró que no había tal
renuncia, que el gobernador Javier Duarte desconocía el documento con el que
López Esquer se separaría del cargo; que esta no se produciría ni en los
próximos días ni en las próximas semanas. Era la mentira inútil de "la vocería".
Ese día se conoció la denuncia de familiares del policía Saúl Salazar Sánchez,
miembro de la Intermunicipal Veracruz-Boca del Río, quien acudió al lugar del
atentado perpetrado contra los escoltas del secretario de Seguridad Pública. Su
misión era apoyar a los elementos agredidos. Horas después fue aprehendido bajo
cargos de ser espía de los sicarios, de haber incurrido en delaciones y
proporcionar información al comando del crimen organizado.
Su hermana Susana indicó que fueron integrantes del Grupo Fiel quienes
detuvieron a Saúl Salazar y que lo sometieron a tortura. Saúl Salazar es de
extracción militar. Sirvió al Ejército durante 9 años y posteriormente se
incorporó a las corporaciones policíacas. Acusado de tener vínculos con los
sicarios, se le mantiene preso en los separos de la policía intermunicipal.
López Esquer dejó la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno de
Veracruz, el domingo 3. Lo atrapó el escándalo suscitado por el atentado contra
su escolta y, presumiblemente, contra su hogar, y desde luego por la denuncia de
tortura a la que supuestamente se sometió al policía Saúl Salazar.
No fueron esos, sin embargo, los únicos hechos que escandalizaron la gestión
de López Esquer. Sus elementos están acusados penalmente de haber asesinado a
tres ciudadanos inocentes, supuestamente durante una balacera a la altura del
aeropuerto El Lencero, en las cercanías de Xalapa. Joaquín Figueroa Vázquez,
Tito Landa Argüelles y Raúl Técatl Cuevas viajaban desde Córdoba, donde
laboraban en la empresa Construcciones Santa Clara. Cuando sus familiares fueron
informados que estaban muertos, en la Procuraduría de Justicia de Veracruz les
mostraron fotografías en que aparecían en un vehículo desconocido; en sus manos
se hallaban rifles AK47 y pistolas; estaban golpeados y uno de ellos presentaba
incluso el tiro de gracia.
Eso motivó que la Secretaría de Seguridad Pública fuera objeto de una
denuncia penal, mientras la Procuraduría encubre el crimen con el argumento de
que a los tres ciudadanos, que no eran sicarios sino trabajadores responsables
de conducta intachable, le resultó positiva la prueba de rodizonato de sodio
para determinar si había restos de pólvora en las manos. O sea, les armaron un
cuadro delictivo para justificar su asesinato.
Prestigiado militar, López Esquer tuvo un difícil arribo a la Secretaría de
Seguridad Pública siendo gobernador Fidel Herrera Beltrán. El 27 de octubre de
2008 , durante su primer encuentro con sus subalternos, fue tácitamente
secuestrado por un grupo de policías que lo confinaron durante dos horas en la
cocina del Cuartel de San José. A su escolta, también miembros del Ejército
Mexicano con licencia, la desarmaron, los golpearon y los mantuvieron tirados
boca abajo en el patio del lugar.
Su salida de la Secretaría de Seguridad Pública se da en medio de una crisis
institucional. Su investidura fue vulnerada por el atentado contra su escolta,
por la denuncia de tortura a un policía, por la acusación del crimen de tres
ciudadanos a los que hizo pasar por sicarios, y por los desatinos en el manejo
informativo sobre su renuncia, negada, admitida, torpemente manoseada por el
área de Comunicación Social y concretamente por la vocera Gina Domínguez.
Queda así vulnerada el área de Seguridad Pública del gobierno de Veracruz, su
ex titular denostado. Su relevo es un paso en falso, la evidente fragilidad ante
la violencia. Arturo Bermúdez Zurita, el nuevo secretario, tiene el dudoso
mérito de profanar la dignidad social, espía del gobierno, cabeza del C-4, el
órgano de "inteligencia" del grupo en el poder.
Tiene entre sus virtudes la vigilancia de periodistas y el hostigamiento a
los enemigos del régimen. Fidelista, construyó su fama en los sótanos del
sistema, hurgando en vidas ajenas, trastocando la ética, incurriendo en
prácticas insanas.
Con Arturo Bermúdez no se avanza. Seguridad Pública retrocede. Veracruz
pierde.
Archivo muerto
Irritación en el Partido Acción Nacional en Coatzacoalcos por el voto de dos
de sus regidores a favor de que se contrate un crédito con el Banco Nacional de
Obras y Servicios BANOBRAS del orden de 500 millones de pesos por el que se
terminarán pagando mil 200 millones de pesos, entre capital e intereses, en un
lapso de 25 años. Haber secundado al alcalde priísta Marco César Theurel Cotero,
le ha generado a los ediles Rafael García Carrillo y María de los Angeles Lara
de León una andanada de críticas de la militancia panista, aderezada con
suspicaces comentarios de que su voto fue bien cotizado. García Carrillo y Mary
Lara son hijo y ex secretaria del actual diputado federal Rafael García Bringas,
respectivamente, quien apuntaba a ser candidato del PAN a la alcaldía de
Coatzacoalcos hasta que comenzó el coqueteo con los cuadros priístas,
rememorando su pasado tricolor. Domesticados, mansos, García Carrillo y Mary
Lara forman ya parte del bloque priísta en el cabildo de Coatzacoalcos, alejados
de la línea panista, distanciados de los otros cuatro regidores del PAN,
actuando como el regidor best-seller, el perredista Ricardo López Carrera, el
mejor vendido de la temporada. Hay estupor en el PAN. ¿Cómo justificar que se
endeude a Coatzacoalcos por espacio de 25 años con un crédito de 500 millones de
pesos por el que se pagarán finalmente mil 200 millones de pesos? ¿Cómo
justificar semejante atrocidad siendo miembros del PAN?… Enterado de todo, no
hay dato oculto para don Rey. Una llamada le puso una joya informativa en las
manos. Minutos antes, un alto funcionario marcelista fue pillado con la "novia"
en el auto, inflado a oscuras, no ponchado el vehículo como algún ingenuo supuso.
Conoció don Rey de la detención, de las fotos captadas en el fichaje y de otras
fotos más. Tomó el teléfono, malintencionado como es; habló con su jefe, el
único por encima de su investidura, y dejó la filosa anécdota en el ánimo del
irritable personaje. Horas después cundía la alarma en el cuartel general del
marcelismo, los focos rojos, la histeria de unos, la rabia del líder y la
sonrisa hiriente de otros más. Con ese episodio de desenfreno sexual se frustra
un proyecto sexenal, información potencialmente explosiva, letal, de muerte
política, material para la venganza de don Rey, datos y gráficas para cuando el
reloj electoral lo juzgue mejor. ¿Qué significa el término "intoxicados" en un
antidoping? Luego lo platicamos… Ya se sabe quiénes filtraron la información de
la caída del diputado local, Flavino Ríos Alvarado, en un baño del restaurant
Piquitos, donde se la pasó de maravilla el gobernador Javier Duarte de Ochoa, el
pasado miércoles 2 de marzo. El trío de chismosos lleva por nombres Adrián Pérez
Martínez, Daniel Jiménez Medina y Jesús Herrera Caro, quienes operan como
secretario de Obras, tesorero y jefe de recursos humanos del Ayuntamiento de
Coatzacoalcos. Más tardó en ocurrirle el percance al legislador minatitleco, que
la trinca infernal de Marcos Theurel en deslizarlo para que su prensa asalariada
lo destazara… Se voló la cerca el alcalde de Coatzacoalcos, Marco César Theurel
Cotero. Convirtió a la actriz Carmen Salinas en madrina del festejo istmeño "La
Regada de las Frutas". Célebre por su lenguaje cebollero, vulgar frente y tras
las cámaras, catedrática del lenguaje lépero, dueña del albur rasposo, doña
Carmen anidó en el gusto de un sector del público, inclinado a las películas
pica-pica, como Bellas de Noche, Noches de Cabaret, Las Ficheras, La Pulquería,
Placeres Divertidos, El Rey de las Ficheras, Las Tentadoras, Burdel, Entre
Ficheras anda El Diablo, El Sexo Sentido, A Paso de Cojo, Las Cariñosas, Muñecas
de Medianoche, La Tentadoras, Se me Sale Cuando me río, Las Vedettes, Las
Modelos de Desnudos, Piernas Cruzadas, El rey del Masaje, Garañón, Solo Para
Adúlteros y Sexo por Compasión, entre otras. La Corcholata es el apelativo con
el que mejor se identifica a Carmen Salinas, nombre del personaje que interpretó
en la cinta La Pulquería, junto a Luis de Alba, y en la cual se da vuelo tocando
pezones masculinos. Tener a La Corcholata como madrina en el Encuentro
Internacional del Mar, es la mejor puntada que se le podría haber ocurrido al
alcalde Marcos Theurel. De lujo… Que Joaquín Caballero haya ganado el
aplausómetro en pasado evento del DIF, es lo de menos. Lo relevante ocurrió
minutos antes de los aplausos. El ex secretario de Obras Públicas en el
Ayuntamiento de Coatzacoalcos 2008-2010, se había ubicado en los asientos más
alejados del presidium, distante a muchos, perdido entre la masa. Cuando Karime
Macías preguntó por él, no faltó quien refiriera dónde se hallaba. Hasta allá
caminó la esposa del gobernador de Veracruz. Habló unos instantes y lo tomó de
la mano forzando su andar hasta el presídium. A menos que los celos políticos lo
acaben y venza un conflicto legal en puerta, Joaquín Caballero será el próximo
alcalde de Coatzacoalcos. De eso se encarga Karime de Duarte… Para vencer el
fraude, la oposición debía ganar de manera CON-TUN-DEN-TE. Así lo recomendaba -y
recomienda- Andrés Manuel López Obrador, el líder moral del Partido de la
Revolución Democrática, a los suyos. Ocurrió distinto en el Estado de México.
Alejandro Encinas, el candidato pejista, fue arrasado en la elección del domingo
3 de julio. Con datos preliminares obtuvo apenas el 26 por ciento de la votación
frente al 62 por ciento del priísta Eruviel Avila. Peor aún le fue al candidato
del Partido Acción Nacional, Luis Felipe Bravo Mena, con su lejano 13 por ciento.
La derrota no sólo es para Encinas; le da de frente al ego y al capital político
de López Obrador, empeñado en su estrategia de que para ganarle al PRI no se
requería una alianza con el PAN. Sus enemigos -los Chuchos, Amalia García, el
Movimiento Democrático de Izquierda, Marcelo Ebrard- simularon que acuerpaban a
Encinas, un perredista respetable y respetado, congruente como pocos, pero que
pagó las locuras de su guía e impulsor El Peje. A media campaña, el senador René
Arce y el diputado Víctor Hugo Círigo hicieron público su apoyo al priísta
Eruviel Avila; siguió el rechazo al candidato pejista, y luego la fractura en la
izquierda. A fin de cuentas, lo de menos era que Encinas pudiera ganar la
gubernatura del Estado de México. Lo que los perredistas se estaban jugando era
la candidatura presidencial, evidenciar la debilidad de López Obrador y lanzar
dos señales: hacer patente que es mejor candidato, el jefe de gobierno del DF,
Marcelo Ebrard, y retornar el debate sobre la necesidad de ir en alianza con el
PAN para enfrentar al PRI en la elección presidencial de 2012, si es que
pretenden evitar el regreso del tricolor a Los Pinos. Por lo demás, ya se sabía
que el PRI echaría a andar su aplanadora electoral y vía el fraude, ganar la
elección. El dilema es cómo y cuando tendrá la oposición la fórmula para inhibir
las prácticas fraudulentas y amarrarle las manos al PRI. Quizá algún día…
Renuncias en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Ayer, el alcalde Marco César
Theurel Cotero le pidió su renuncia a la directora de Egresos, Marisol Wong
Ramos. Pronto se darán otras más. Pronto habrán reacciones, sacudidas e
ingobernabilidad política. Don Marcos Theurel sigue trepado en el tobogán de sus
incapacidades y de sus errores. En la víspera del proceso electoral federal, lo
que hace el alcalde de Coatzacoalcos es equiparable a un suicidio político. No
tiene con qué ganar...
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