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INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Mónica Robles, denunciada por su reportero

30 de abril de 2013

* El relato de Esteban Castillo, reportero y editor de Diario del Istmo * Acoso y privación de la libertad * Muestra el diente la candidata del PRI * PRD se reserva Coatza * Anaya Huerta en Obras Públicas * Cuando se le colapsó el malecón * El proyecto García Luna no va * Después de Caballero, Víctor Rodríguez o Baños

Nunca, que se sepa, Mónica Robles de Hillman fue santo de la devoción de nadie, menos del gremio periodístico, al que como patrona gustaba menospreciar, tratar con desdén y cuando la oportunidad se le daba, cariñosearlo a patada limpia.

Engreída, soberbia, mantuvo distancia con las infanterías del periódico Diario del Istmo, ella como presidenta del consejo de administración, y ellos, los reporteros, como nada.

Así echó a la calle a muchos por el mayúsculo pecado de informar, de retratar la realidad como es, por denunciar la represión social, por testerear los intereses del Clan de la Succión, jefaturado por su padre, José Pablo Robles Martínez, descrito por el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán como un oportunista que lo mismo chupa de aquí que mama de allá.

Hoy vuelve a las andadas. Imprudente, corta de miras, cuando es candidata del PRI-Verde a la diputación local por el distrito de Coatzacoalcos, a medio ocultar su predilección por la izquierda, su adoración por Andrés Manuel López Obrador, las náuseas que le provocan los priístas, Mónica Robles de Hillman protagoniza un nuevo episodio de atropello laboral. Su víctima, Luis Esteban Castillo Pérez, reportero, fotógrafo, editor de la sección Vida Joven, de Diario del Istmo, y responsable de la revista de sociales “Se”.

Es abultado el paquete de delitos que Esteban Castillo reclama, desde hostigamiento laboral, amenazas, privación ilegal de la libertad, incomunicación y daño moral, a partir de un terrible momento que la mañana del jueves 25, cuando despertó, no habría imaginado. Y responsabiliza a Mónica Robles y a su hermano Héctor, “de todo incidente que pueda ocurrirme y que atente contra mi integridad física y psicológica”.

A eso de las 11:15, según la denuncia interpuesta ante la Agencia Primera del Ministerio Público del Fuero Común, Esteban Castillo fue requerido por el gerente de Diario del Istmo, Juan José Solórzano. Se trasladó a su oficina, donde lo esperaba un abogado de ese medio de comunicación, que reiteradamente se negó a proporcionar su nombre, y la jefa de Recursos Humanos, Nora Domínguez.

“Soy el abogado del periódico. Me envía Mónica Robles Barajas”, le precisó de entrada el abogado. Después escucharía un rosario de imputaciones de labios de la jefa de Recursos Humanos y la sentencia de que por instrucciones de Héctor Robles Barajas, director del periódico y hermano de la candidata priísta, le sería levantada una acta administrativa.

Esteban Castillo, como muchos otros, no vive con lo que le paga Diario del Istmo. Eso lo obliga a realizar trabajos extras en su horario libre. Se dedica a la “actividad lícita de la impresión de publicidad para varias empresas”. Así lo aclara en la denuncia.

A lo largo de cuatro horas, encerrado en la oficina del gerente, sometido a un trato soez, eso que los abogados llaman “tortura psicológica”, presionado y amenazado, Esteban Castillo vivió momentos de angustia, temor inducido, mientras negaba la imputación mayor: haber dispuesto del pago de una factura del periódico del Clan de la Succión.

Nora Domínguez le leía la acusación. Esteban Castillo lo negaba, pero “cuando les dije que eso era una imputación totalmente falsa y que no era una información fidedigna, me interrumpió la persona que se acreditó como abogado del diario y me dijo que no tenía derecho a hablar hasta que me tocara contestar”.

Molesto por el trato, los confrontó y exigió tener un abogado a su lado. Le respondieron que para eso estaba el de Diario del Istmo, que nunca reveló su nombre, obvio a los pies del Clan Robles. Dijo que se retiraría pero el gerente Juan José Solórzano alzó la voz: “Por ningún motivo te puedes mover de aquí, Luis Esteban. Esto no es un juego. Tengo instrucciones de Héctor y Mónica Robles de no dejarte salir de aquí hasta que no firmes esta acta que vamos a redactar. Y te callas y no hagas escándalo que como quiera nadie va entrar a ayudarte porque aquí mando yo”.

Nadie lo auxilió. Evidentes los hechos, la incomunicación, el acoso, la privación ilegal de su libertad, nadie movió un dedo para ayudar a un compañero de profesión. En Diario del Istmo laboran dirigentes de la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos (APEC), entre ellos su en ese momento aún presidente, Gerardo Enríquez Aburto, consejero también de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas de Veracruz.

Transcurrían las horas y Luis Esteban Castillo sufría los estragos de la presión. Angustiado, derramaba lágrimas de impotencia. La gerente de Recursos Humanos le pidió sus teléfonos. Se los entregó. Cuando le dieron oportunidad de hablar, negó todo. Solórzano dejó la oficina y regresó minutos después. “Hay una serie de preguntas que tienes que contestar por órdenes de Héctor y Mónica Robles”, dice en la denuncia.

Esteban les reprochó que no eran autoridad para interrogarlo. Nuevamente la presión. Habló el abogado y amagó: enfrentaría acusaciones de robo, abuso de confianza; “por qué utilizaste dinero del Diario del Istmo”; “en qué gastaste el dinero del Diario del Istmo”.

Y luego la razón del interrogatorio ilegal: “De aquí no te vas porque son órdenes de Mónica y Héctor Robles, y no quieres cooperar. Vas a tener que firmar una renuncia o no te vas de aquí. Sabemos que vives solo y tu familia no vive en la ciudad. O de lo contrario vamos a denunciarte por otro delito más grave, Luis Esteban. Los Robles son personas muy poderosas y tú, un simple reportero”.

Contundente, la denuncia contiene frases que evidencian en qué berenjenal se ha metido la candidata del PRI a la diputación. “Ya déjate de mamadas, Luis Esteban. Te van a chingar. Tú conoces a los Robles. Al capitán Héctor Robles todos le obedecen en Coatzacoalcos”. Y una más: “Crees que tienes muchos huevos. No te da miedo que te pase algo”.

Nora Domínguez le entintó los dedos al reportero de Diario del Istmo y los colocó sobre la renuncia. Luego lo conminó a firmarla. Esteban Castillo se negó. Le exhibieron un pagaré conteniendo una cantidad que no recordó. Volvió a negarse. Amagaron con acusarlo por delito grave y llevar a la policía. Finalmente cedió. Firmó el pagaré y documentos en que les cedía su liquidación por un adeudo que no reconoce con el periódico.

Le exigieron que entregara el flash del equipo fotográfico y que ratificara los documentos en la Junta de Conciliación. Lo llevaron a su domicilio. En el trayecto, Nora Domínguez le devolvió los teléfonos celulares. En cuanto llegaron, abrió la puerta del auto y echó a correr hasta encerrarse en su departamento. Intentaron derribarle la puerta, sin lograrlo. Dio aviso a sus familiares, quienes llegaron a auxiliarlo.

Horas después, vía telefónica, el gerente Juan José Solórzano lo llamaba con frases amenazantes. “Tenía que ir a Conciliación y Arbitraje —le dijo— y que Héctor y Mónica Robles me iban a partir la madre”, según refiere en su querella.

Esa tarde, denunció los hechos ante el Ministerio Público.

Brilla, pues, Mónica Robles de Hillman, la estrella del PRI en la contienda por la diputación local, al inventarse como política.

Otros casos la describen implacable. Sus víctimas, los reporteros de Diario del Istmo.

Vamos por partes.

Archivo muerto

Revuelto, como suele ser su ambiente, el Partido de la Revolución Democrática congeló 20 candidaturas a alcaldías de Veracruz, entre ellas Coatzacoalcos. Sus dos consejos estatales, el legítimo y el espurio, decidieron reservarse la designación y alargar una semana la espera. Sin figuras que lo representen, el PRD invitó a empresarios, profesionistas, integrantes de la sociedad civil y no hubo quien se viera en la silla presidencial. Su última terna la conformaron el ingeniero Enrique Orta; Juan Manuel Bernal y Joaquín González. Una cuarta propuesta, del regidor Ricardo López Carrera y su socio Alejandro Wong Ramos, que lo mismo juega por el perderé que es precandidato del PAN a diputado local —¿acaso los estatutos del PRD sirven para lo mismo que el Pétalo?— a favor de la administradora del panteón civil, Flor del Carmen Herrera Ramón, provocó un dolor de cabeza en la cúpula perredista. Al final del consejo estatal, el sábado 27, la postulación de Flor del Carmen Herrera estaba prácticamente aniquilada vista como la entrega del PRD a los intereses del PRI y, concretamente, al plan urdido por el priísta Marcelo Montiel para pulverizar al perredismo y dejar la contienda en un mano a mano PRI-PAN. La espera, pues, continúa… Célebre por el dragado que inundó la cuenca del río Papaloapan, cuando era director de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones, Marco Antonio Anaya Huerta vuelve al sector público. Asumió la Secretaría de Obras de Coatzacoalcos, un cargo que no le es ajeno, pues en 2004 lo ocupó y tiempo después se descubrió dispensaba obra adicional y obra extraordinaria violando lo que dice la ley. Su protector, Marcos Theurel, del que es prestanombre en la televisora Olmeca TV y encargado de sus constructoras, lo lleva nuevo al peor ayuntamiento del que tengan memoria la sociedad de Coatzacoalcos. Impresentable, Anaya Huerta es la mano que movía a la compañía Proyectos, Construcciones y Reparaciones (PROCORE), a la que se le colapsó la sexta etapa del malecón costero porque era mejor ponerle medio saco de cemento y un cuarto de gravilla que lo que decía el proyecto. A la fecha, todavía hay fisuras y fracturas en esa obra por la que el pueblo pagó 90 millones de pesos. Relevó Anaya Huerta a Daniel Aguilar Avendaño, que ahora vuelve al contratismo con su empresa Grupo Raudales que también le construye al ayuntamiento de Theurel. Por cierto, los tres —Theurel, Anaya Huerta y Aguilar Avendaño— están señalados en el Libro Negro elaborado por el ex tesorero de Iván Hillman Chapoy, Mariano Moreno Canepa, alias “El General Derrotas”, como responsables de peculado y fraude, y que Fidel Herrera Beltrán, a su estilo, encubridor como siempre, ordenó congelar cuando la denuncia ya tomaba curso… Perdido políticamente, Jesús Antonio Macías Yazegey supone que de llegar Joaquín Caballero Rosiñol a la alcaldía de Coatzacoalcos, el sucesor será Eduardo García Luna, actual director de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos, su peón. Si sabe contar, que caiga en la cuenta que en 2017 el gobernador de Veracruz no será su yerno, Javier Duarte de Ochoa, y que los prospectos de Marcelo Montiel, ante quien Tony Macías está postrado, casi hincado, son el ex secretario de Gobierno, Víctor Rodríguez, míster corrupción, y el ex regidor Fernando Baños Sánchez, mitad marcelista y mitad de la cuadra del líder magisterial Juan Nicolás Callejas Roldán. Ah, qué Tony. Lo que es no conocer a Marcelo…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Karime y su ejército de 100 mil abuelitos para el PRI

* La marcha de Regina * Repudio a Duarte * Mónica Robles no merece el voto; Lu-pilla, menos * EL PRD se hace bolas * Administradora del panteón para la alcaldía * Caballero: el aplauso de los hipócritas * Diputado que prestaba el depa para encuentros sexuales.

28 de abril de 2013

Mañosa, como su estirpe, Karime Macías de Duarte no se sustrae a las trampas del poder y desde el DIF de Veracruz, con piel de oveja, integra un ejército de 100 mil adultos mayores para convertirlos en carne de cañón electoral del PRI.

Toda una actriz, la esposa del gobernador va de pueblo en pueblo festinando la incorporación de un mundo de abuelitos a la pensión vitalicia, no por generosidad, pues esa no entra entre sus virtudes, ni para aportarles un recurso económico que a todas luces resulta mísero —acaso 900 pesos al mes— sino porque ocurre cuando está a la vista la próxima elección de Congreso y alcaldes, de cuyo resultado depende la solidez o la pulverización del duartismo.

Karime Macías llegó a Coatzacoalcos el 15 de abril y con fingido gozo le expresó a los adultos mayores que los 71 mil solicitantes, que a la fecha se hallan en lista de espera, serían afiliados dentro del programa federal 65 y Más, porque ese era un acuerdo entre su marido, el gordobés Javier Duarte, y el presidente Enrique Peña Nieto.

“Con el respaldo de los gobiernos de la República y del Estado —recetaba el boletín del DIF estatal—, 71 mil abuelitos veracruzanos que estaban en lista de espera de la Ley 223, ingresarán al padrón del programa de pensión alimenticia vitalicia 65 y más, informó la presidenta del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), la señora Karime Macías de Duarte.

“Resaltó que estos apoyos —agregaba el comunicado oficial— se logran gracias al trabajo coordinado entre el gobierno que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto, la administración del gobernador Javier Duarte de Ochoa y los municipios”.

Sabíase obvia, pero no tan torpe, doña Karime. Eso de meter a 71 mil viejecitos veracruzanos en el programa de SEDESOL, a tres meses de la elección local, traslucía la intención de uniformarlos como soldados del PRI.

Trepada en la pantomima, ese día Karime Macías dispensaba sonrisas, abrazaba a los adultos mayores, se tomaba la foto y los acariciaba con la voz. Les arrancaba aplausos y, por supuesto, el agradecimiento al anunciar que 71 mil abuelitos en lista de espera para ingresar al programa estatal Pensión Vitalicia para Adultos Mayores de 70 Años, serían dados de alta en el programa federal 65 y Más.

Pensión Vitalicia es uno de los programas clientelares de la pandilla duartista. Otorga apoyo económico a 35 mil 700 beneficiarios, a razón de 2 mil 763 pesos trimestrales, poco más de 900 pesos mensuales, por cada uno de ellos. Dispone de un presupuesto anual de 364 millones 129 mil 800 pesos, regidos por la Ley 223 de Veracruz.

Para Karime Macías, y obvio para Javier Duarte, el dilema era cómo acomodar a otros 71 mil adultos mayores, que se hallan en lista de espera, pues el costo se disparaba a más de 700 millones de pesos anuales, que junto con los beneficiarios actuales, implican una partida de más de mil millones de pesos al año, un mundo de dinero.

Regresar a Los Pinos, el PRI de nuevo en la Presidencia, significó el camino para capitalizar la fuerza electoral de los abuelitos veracruzanos. Vía la SEDESOL, donde despacha la cuestionada —y hasta repudiada— Rosario Robles Berlanga, detractora del priismo en sus días de izquierdosa, le halló Javier Duarte cómo amarrar el voto del agradecimiento.

Karime Macías disfrutaba ese momento, sin advertir que dos días después Miguel Ángel Yunes Márquez, precandidato panista a la alcaldía de Boca del Río, le iba a echar sal al pastel. El jueves 17 de abril, el orgullo del nepotismo yunista reveló la existencia de una red de mapaches electorales, en cuyo vértice se halla el gober Javier Duarte, acreditada con un video y una decena de audios en que se observa y escucha el cinismo con el que la pandilla fidelista-duartista planean robarse los programas Oportunidades, 65 y Más (antes 70 y Más), abastecimiento de leche, despensas, servicios de salud, todos ellos de la SEDESOL y convertir a sus beneficiarios en soldados del PRI.

Yunes Márquez les echó a perder el negocio. Exhibió el desaseo priísta; al secretario de Finanzas del gobierno de Veracruz, Salvador Manzur Díaz, reduciendo a los adultos mayores a la condición de “oro molido” para allegarle votos al PRI, y junto con el ex secretario de Salud, Pablo Anaya Rivera, aterrizando la instrucción de obligar a las vocales de Oportunidades a jalar o jalar, so pena de ser dadas de baja de los programas sociales del gobierno federal; o entregar jugosas despensas a bajo precio; o adueñarse de las lecherías de SEDESOL.

Nada de eso arredró a Karime Macías de Duarte. El DIF estatal no quita el dedo del renglón en propalar que los 71 mil abuelitos que se hallan en lista de espera pueden ya iniciar su afiliación al programa federal 65 y Más. Y así lo están haciendo, burdos y desparpajados. En autobuses rentados, se ve llegar a los adultos mayores a los módulos donde se les hace esperar horas para quedar inscritos en el padrón de beneficiarios. Van de la mano de promotoras priístas, por si hubiera duda de que el PRI lucra con ellos. Poco les importó el escándalo nacional y ser motejados como “ladrones de elecciones”. Y es que eso son.

Por supuesto que en el tema de los abuelitos veracruzanos, Peña Nieto, Rosario Robles y Javier Duarte andan en sintonía. Nadie en su sano juicio desprecia una fuerza electoral de 100 mil adultos mayores y sus familiares, en vísperas de una elección que apunta a ser la debacle del PRI a causa del desgobierno del gordobés, la corrupción descomunal, la complicidad con el régimen fidelista, la quiebra de Veracruz, los crímenes, amenazas y persecución de periodistas, el enriquecimiento de la pandilla duartista y la imposición de candidatos priístas.

Karime Macías, por su parte, es teatrera y rapaz. Si se trata de retener el poder, no tiene escrúpulos. Gusta de la política sórdida, del golpe bajo, del ataque a mansalva o de la pasión por la equitación. Recuérdese cuando en la campaña de su consorte, en 2010, invocó versículos de la biblia fidelista, los referentes a la pederastia, tan a modo para denostar al entonces candidato panista a la gubernatura de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares. Quienes lo conocen, dicen que MAYL no desecha ninguna factura; todas las cobra.

Mientras algo ocurre, Karime de Duarte finge gozo, solidaridad con los 100 mil abuelitos y los integra al ejército del PRI.

Para algo sirve la piel de oveja.

Archivo muerto

Marchas para recordar, protestar, cuestionar, condenar las muertes violentas de Regina Martínez, corresponsal de Proceso en Veracruz; de Milo Vela, Yolanda Ordaz, Misael López Solana, Noel López Olguín, Gabriel Huge, Guillermo Vela, Esteban Rodríguez, Víctor Manuel Báez; por las decenas de compañeros periodistas de otros estados; por los desaparecidos y los reprimidos; los perseguidos y los exiliados. Domingo caliente contra los enemigos de la prensa, contra Javier Duarte de Ochoa, gobernador de Veracruz, con una movilización desde la Secretaría de Gobernación en la ciudad de México hacia la sede del gobierno estatal en el DF, y en Xalapa. En Coatzacoalcos, acudió la flota de prensa, las viejas infanterías y la nueva generación, muchos incluso desconocidos. Fueron los libres, unos 50 sobre los que el régimen represor de la prosperidad no tiene control. Se recordó a la Regis, su periodismo inquebrantable, puntilloso, de denuncia literalmente hasta la muerte. Se ventiló, aquí, en Coatza, el repudio a Mónica Robles de HILLMAN, presidenta del consejo de administración de Diario de Istmo y candidata del PRI a diputada local, truculenta la señora —no periodista aunque se asuma como tal— que para no pagar liquidación a sus reporteros los acusa de robo, los hostiga, los priva de su libertad, los coacciona. Y por ello la sentencia en la marcha de este domingo: “Mónica Robles viola los derechos laborales de sus trabajadores”, a propósito de la última fechoría contra Luis Esteban Castillo Pérez, reportero, fotógrafo y editor del periódico del Clan de la Succión, historia que apenas comienza… Dirían los cultos: políticamente están pa’l perro las dos. Refieren que Mónica Robles, repulsiva al pueblo, desdeñosa con los priístas —“Coatzacoalcos no me merece”—, busca ser diputada local por el distrito de Coatzacoalcos. Viuda de gracia la doña de Iván HILLMAN, va a recibir el voto de castigo de una sociedad que Mónica no traga, pero que es igualmente correspondida. Su suplente, Lu-pilla de Minatitlán, esposa del alcalde Marcos Theurel, nunca entró en el ánimo de los coatzacoalquenses, así derrochara el bipolar de palacio 69 millones de pesos, sólo en el año 2012, en una campaña de imagen que estaba condenada al fracaso, pues su objetivo fue hacerla alcaldesa para desde ahí taparle las mil y una pillerías que distinguieron la administración theurelista. Mónica y Lu-pilla, dos intragables en apuros, tras la diputación imposible. Una no merece el voto y la otra, menos. Como dirían aquellos, políticamente están pa’l perro… Hecho bolas, el Partido de la Revolución Democrática propone candidata interna a la alcaldía de Coatzacoalcos. Se trata de Flor de Carmen Herrera Ramón, administradora del panteón Civil, de mínima militancia, cuyo único mérito es ser pieza del engranaje de la microtribu que encabezan el ex regidor Alejandro Wong Ramos y el regidor actual Ricardo López Carrera. Garantiza Flor del Carmen una votación ínfima para el PRD, lo que caza con la versión de que metió su mano sucia el priísta Marcelo Montiel Montiel para achatar al partido del sol azteca, jugar al rival más débil y evitar que le robara votos a su candidato, Joaquín Caballero Rosiñol. Sabida es la sórdida relación de Montiel y Wong, sus arreglos. El PRD, pues, como venta de garaje… A lo bruto, como es el PRI, Joaquín Caballero Rosiñol prosiguió con el ritual obligado: de aspirante a precandidato, y de precandidato a candidato a la alcaldía de Coatzacoalcos. Lo acuerparon el jueves 25, los sectores, las organizaciones, la militancia, juntos amigos y enemigos, los que lo apoyan y los que lo odian, porque así es la política y así es el PRI. Le aplaudían Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, revuelto el estómago e hinchado el hígado; la impasable Mónica Robles, izquierdosa adoradora de López Obrador, arlequín de la comparsa; Lu-pilla Félix, sonrisa fingida, fracasada aspirante, negada para ella la alcaldía porque el PRI puede ser todo, menos suicida. Todos en el mismo saco. Joaquín y los del aplauso hipócrita. Más de lo mismo… ¿Quién es ese joven político que se ganó su diputación federal sólo porque en años universitarios prestaba el departamento de estudiante a un nutrido amigo para sus escapadas sexuales con la novia, amigo que luego lograría ser gobernador. ¿Es de Coatza? Sí...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

El perverso Manzur: “Es oro molido” lucrar con los abuelitos

* Rosario Robles, masacrada en el Senado * “Pura grilla”, dice Duarte por los mapaches de Boca del Río * El gobernador que fracturó el Pacto por México * Los audios de los Yunes * El registro de Caballero * Marcelo no quiso o no pudo operar en las colonias * “Persecución política” contra Rotter * Los 10 puntos del PRD * Tommy Santiago: ofertas externas.

24 de abril de 2013

“Es oro molido”. Mente perversa, intención despiadada, la voz se escucha diáfana y clara en alusión al programa 65 y Más, el de los adultos mayores, el que se roban los mapaches del PRI. “Es oro molido”, dice trasluciendo agrado. Es la voz del delfín del duartismo, Salvador Manzur Díaz.

“Tenemos oro molido aquí, en la mano”, se le escucha decir. Usa la frase Manzur –el Mensur le dicen el Boca del Río, que gobernó como si fuera enemigo de los boquenses— para darle dimensión al programa de los abuelitos y a su uso político-electoral para garantizarle al PRI la victoria el 7 de julio, en la elección local.

“70 y Más, lo que fue en su momento —agrega el secretario de Finanzas del gobierno de Veracruz—, y Oportunidades, fue la mayor reclutadora de personal de todo el país. Realmente era programa de nómina hacia los beneficiarios. Trabajaban para el gobierno federal y su trabajo era votar por el PAN. Ese era su trabajo y les pagaban mil, 2 mil, 3 mil. Se les paga por eso, por participar políticamente”.

“Es realmente oro molido lo que tenemos en la mano —resume el delfín del duartismo—. Hay que aprovecharlo, nada más”.

Captados en la maniobra, los “ladrones de elecciones”, como los bautizaron los panistas, protagonizan un video de una hora 45 minutos, sin edición, que circuló en la red Youtube hasta que lo bloquearon. Para entonces ya estaba en poder de miles de usuarios.

Testigos-cómplices de los alcances perversos de Manzur, eran el ex secretario de Salud —cesado por irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación, según bien lo describe el periodista Carlos Loret de Mola—, Pablo Anaya Rivera; José Ruiz Carmona, alias Pepín, coordinador de promoción, cuyas cuentas en el sistema de agua potable andan más turbias que los drenajes que administró; Anselmo Estandía, alcalde suplente de Boca del Río, quien sin que se lo pidieran llegó a bajarse los chones ofreciendo obra donde el PRI se lo requiera; Sergio Pazos, el gris candidato a la alcaldía; Graciela Tejeda, también corrida de SEDESOL por su descarada operación con los abuelitos, y el resto de la estructura cuya misión era —y es— robarse los programas federales para operarlos a favor del PRI.

Se observa a Manzur regodeándose con el uso del 65 y Más. “Les pido de verdad que le saquemos todo el provecho. Es una de las áreas importantes de la actividad y de la operación política”.

Manzur sabe de lo que habla. En el video se escucha a Graciela Tejeda, coordinadora del programa 65 y Más por parte de SEDESOL, de la afiliación de 11 mil adultos mayores en la zona de Boca del Río. Once mil abuelitos y sus familias “agradecidas”, definen fácilmente una elección.

Se refiere al padrón de los adultos mayores como la “pensión”. Y los concibe como un club al que para pertenecer hay que tener una credencial. Sólo que el padrón, dice, “ahora está de este lado”. Y los abuelitos van a gozar de un plus: el pago “que es muy bueno” —¿mil 50 pesos bimestrales, muy bueno?— y una serie de beneficios adicionales. Sólo le faltaron los aplausos, los cohetones y las bengalas.

Quienes conocen a Manzur saben que es capaz de eso y cosas peores. Oscuro en el área financiera con Duarte, subsecretario de Ingresos en el sexenio fidelista, el saqueo como programa de gobierno, llegó a alcalde por la vía del fraude electoral, con despensas y cemento en las manos, traficando votos, para finalmente consumar una de las peores administraciones que los boquenses recuerden.

Mensur quiso ser diputado local pero los sondeos de opinión le anticipaban una derrota histórica al PRI, montada en el repudio social a su triste gestión, a los negocios de la pandilla fidelista, a las obras de relumbrón. Y entonces Duarte lo castigó promoviéndolo a secretario de Finanzas, donde da el perfil. Si se roba una elección, se roba lo que sea.

Hacer lo sucio, es lo suyo. Allá en los días del fidelismo veracruzano se le vio entre las hordas que envió Fidel Herrera, entonces gobernador, a derribar la estatua de Vicente Fox, erigida por los panistas en Boca del Río. La echaron por tierra, la escupieron, le bailaron encima.

Bien ganado tenía el repudio Fox, pero aquello dio la estatura moral de Fidel, Manzur y hasta del hoy secretario de “Educación” de Veracruz, Adolfo Mota Hernández, el defensor de pederastas en las escuelas del estado, comisionados estos dos para encabezar el show.

Lo sucio es también el uso de los abuelitos del 65 y Más, el programa social del gobierno federal, que el mentado Manzur, el delfín del duartismo, quiere para exprimirle votos.

Se sabe Salvador Manzur cobijado y solapado por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, pues para él es la promesa de la sucesión. Y se ve desde ahora, pese a ser pillado en el escándalo de los “ladrones de elecciones”, como el futuro gobernador de Veracruz.

Seguro los viejecitos, los abuelitos usados como carne de cañón electoral, y sus familias, le habrán de dar su voto a este perverso mapache del PRI.

Seguro que sí.

Archivo muerto

Masacrada o lo que le sigue, salió Rosario Robles Berlanga del Senado. Acudió la secretaria de Desarrollo Social a explicar el escándalo de los mapaches priístas de Boca del Río, el uso de los programas sociales —Oportunidades, 65 y Más, leche, despensa—, involucrados los funcionarios de SEDESOL en Veracruz, y también la Cruzada Contra el Hambre. Fue un martes para olvidar, martes 23, descompuesto el rostro de la izquierdosa Chayito, antes lideresa nacional del PRD y ahora peñanietista. Le llovió a Rosario Robles de todo y hasta la exigencia de que renuncie o que rectifique el Presidente Enrique Peña Nieto con aquello de “no te preocupes Rosario, aguanta”, que tácitamente colocó al Pacto por México en estado catatónico, pues los líderes panistas y perredistas dejaron literalmente hablando sólo al PRI y al señor de Los Pinos. No aparezco en los videos ni se me menciona, dijo la señora Robles con el semblante congelado, estupefacta, fuera de lugar, justificándose. A su lado, con lenguaje soez, a gritos, vulgar, intentaba parar la andanada Cristina Díaz, ex secretaria general del PRI y presidenta de la comisión de Gobernación del Senado. Qué día tuvo Rosario Robles, quien no se va de SEDESOL, aunque eso le implique a Peña Nieto el riesgo de perder el Pacto por México y confirmar la sospecha de que su platillo preferido es el mapache a la veracruzana… Frívolo, aún sin entender qué diablos hace en la gubernatura, Javier Duarte de Ochoa resumió que la exigencia del PAN y PRD de que se le lleve a juicio político, es “pura grilla”. Sus mapaches de Boca del Río, la revelación de que es Duarte el jefe de la pandilla, el operador, la cabeza de la estructura que se roba los programas sociales federales, provocaron la fractura del Pacto por México, el plan piloto del gobierno de Enrique Peña Nieto. Es “pura grilla”, dice Duarte mientras dentro y fuera de México la prensa lo describe como el gobernador que acabó con el pacto, el artífice del primer zarandeo del régimen presidencial. Es “pura grilla”, refiere, divertido, el gordobés cuando el escándalo de los mapaches priístas provocó la reacción de PAN y PRD, su aislamiento y la suspensión de las reuniones del pacto, a riesgo de que Peña Nieto pierda los hilos de la gobernabilidad y entre en confrontaciones con la derecha y con la izquierda, y comience a desdibujarse su gobierno, por cierto a sólo cinco meses de asumir el poder. Pero dice el desubicado Javier Duarte que es “pura grilla”… Respondieron también los priístas al brete en que los metió el clan Yunes con el caso de los mapaches de Boca del Río, el fraude electoral mejor documentado en años. Exhibieron siete grabaciones en que se escucha a Miguel Ángel Yunes Márquez, entonces coordinador de Oportunidades en Veracruz e hijo del ex candidato panista a la gubernatura, Miguel Ángel Yunes Linares, en diálogo con militantes del PAN, alcaldes y ex alcaldes, y beneficiarios de los programas sociales. Dice el diputado Alejandro Montano Guzmán que es prueba de que los Yunes también lucraron con los programas sociales. Y afirma que documentaron que las estructuras panistas fueron incrustadas en los padrones de Oportunidades. Ah, y que lo denunciarán ante la Procuraduría General de la República. Les responde Yunes Márquez que ya le pidió a la PGR que lo investigue y que si hay elementos, que proceda contra él. En los audios no se advierte lucro ni delito, dice. Así de pobre es la defensa de los priístas. Algo así, si los panistas se roban los programas sociales, nosotros por qué no… No quiso, no supo o no pudo operar Marcelo Montiel Montiel en las colonias de Coatzacoalcos para apoyar a su prospecto a la alcaldía, Joaquín Caballero Rosiñol. Evento fuerte, el del miércoles 17, día del registro de Caballero como precandidato, acuerpado en su mayoría por petroleros, por estudiantes del ITESCO, a quienes no les preguntaron si querían ir. Falló, en cambio, la operación en las colonias, donde los priístas no abordaban los autobuses destinados para conducirlos a la sede del PRI. Dicen que Marcelo va a aplicar la misma que con Peña Nieto: hacer como que opera y tras el fracaso, disculparse. Prenden los focos rojos en el tablero del PRI, en Xalapa. Y tienen razón… Golpe sucio del gober Javier Duarte, vía su suegro, el ambicioso Tony Macías. Acusó al candidato del partido Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Coatzacoalcos, Armando Rotter Maldonado, de despojo de un terreno y en menos de 24 horas le estaban emitiendo una orden de aprehensión, obvio para invalidarlo en la elección municipal. De inmediato brincó la dirigencia del MC, Nora Cortázar Luna, su coordinadora local y el candidato a diputado, Mario Clairgue Viveros, quienes calificaron la embestida como una “persecución política”. Rotter, hasta donde se sabe, adquirió el terreno legalmente, realizó los trámites ante notario; se giraron avisos preventivos; sus escrituras fueron inscritas en el Registro Público de la Propiedad; la tesorería municipal le cobró impuestos. Y ahora sale el suegro incómodo con que el terreno es suyo. Mal momento para que Tony Macías le sume un conflicto más a su yerno, el inefable gober de Veracruz, en la mira del priísmo nacional y de la prensa… Quizá porque aún no define candidatos ni planilla, el PRD ronda apenas los 10 puntos de intención de voto en la contienda por la alcaldía de Coatzacoalcos, que por años fue su bastión en Veracruz. Competirle al PRI, al PAN, a Armando Rotter Maldonado, dependerá en gran medida de lo que haga su principal operadora, la ex regidora Tomasa Santiago Gómez, quien, sin embargo, es buscada por priístas y panistas para sumarse a otros proyectos y dejar al PRD. Saben que sus votos pueden significar que Joaquín Caballero, del PRI; Gonzalo Guízar, del PAN, o Armando Rotter, de Movimiento Ciudadano, sean o no alcaldes de Coatzacoalcos…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

SEDESOL Veracruz: mapaches al desnudo

* Se roba Oportunidades la pandilla de Duarte * Renuncias y escándalo * Guízar quiere a Juanelo como diputado * Becker Martínez rompe acuerdos en el PANAL.

Analfabeta político, imán de mil conflictos, Javier Duarte de Ochoa pasó de dos episodios de hostigamiento y represión a la prensa, a un escándalo mayor: ser descubierto como el líder de una pandilla de mapaches electorales que se roban los programas sociales del gobierno federal.

Había concitado críticas por el despido orquestado desde el palacio de gobierno de la periodista Verónica Danell de la empresa Megacable, por la difusión del video en que se observa al Presidente Enrique Peña Nieto confundir la capital de Veracruz, suscitar risas, rectificar y finalmente conceder: ”El Presidente también se equivoca”.

Días después, volvió a quemarse en leña verde cuando la revista Proceso acusó que existía un plan siniestro del círculo duartista para acosar, espiar y detener, incluso haciéndole daño físico si se resistía, al reportero Jorge Carrasco Araizaga, autor de los reportajes sobre las tropelías judiciales relativas al crimen de la corresponsal de ese medio en Xalapa, Regina Martínez Pérez, y a su sinuoso trayecto judicial, el juicio a un malviviente que grita que fue torturado para incriminarse y la sentencia en la que sólo Duarte cree.

Fue ese sólo el preludio del huracán que hoy hace dar vueltas a Javier Duarte en el escenario nacional, e incluso internacional. Su acérrimo enemigo, Miguel Ángel Yunes Linares, vía el orgullo de su nepotismo, Miguel Ángel Yunes Márquez, precandidato panista a la alcaldía de Boca del Río, destapó una cloaca cuya pestilencia causó náuseas en el gobierno federal; la secretaria de Desarrollo Social, la ex izquierdosa Rosario Robles Berlanga; la Cámara de Diputados y el Senado, al dejar al descubierto el robo de programas sociales para convertirlos en votos a favor del PRI, como ocurrió en la elección de 2010.

Chiquiyunes exhibió frente a los medios un video y varios audios en los que se observa y escucha la truculenta mecánica para apropiarse de los recursos de Oportunidades, 65 y Más, suministro de leche Liconsa, abarrotes de Diconsa, Seguro Popular y el manejo sesgado y tortuoso de las sillas de ruedas y los aparatos auditivos. Hasta la Cruzada Contra el Hambre, el programa estrella del gobierno de Peña Nieto, sale embarrado por los mapaches del gober.

Protagonizan el cochinero el ex secretario de Salud de Veracruz, Pablo Anaya Rivera, ahora coordinador del PRI en la zona Veracruz-Boca del Río; secretario de Finanzas y Planeación, Salvador Manzur Díaz, antes alcalde de Boca del Río; ex secretario de Comunicaciones, Raúl Zarrabal Ferat, precandidato a la diputación local; funcionarios de la delegación de SEDESOL, Felipe Sosa Mora y César Perdomo Buenrostro, y ex secretario de Protección Civil en el régimen fidelista, Ranulfo Márquez Hernández, delegado de SEDESOL en Veracruz.

En suma, son casi 60 funcionarios y ex funcionarios de uña larga, hoy denunciados ante la Procuraduría General de la República por malversar recursos de los programas sociales federales para rescatar al PRI de la debacle que amenaza con arrinconar políticamente al maltrecho gobierno de Javier Duarte a partir del 7 de julio, día de la elección local.

Mapaches imperfectos, pillados en la maroma, Manzur, Anaya y el resto de la pandilla fueron desnudados como “ladrones de elecciones” y sus voces e imágenes registran la intromisión abierta del gobernador de Veracruz en el proceso electoral, llevándose entre las patas al gobierno de Peña Nieto y a la secretaria Robles, quien no supo ni lo que hacía cuando designó a Ranulfo Márquez, el Cabeza de Lata de Fidel Herrera Beltrán, como delegado de SEDESOL en la entidad. O sea, puso al séquito de Satanás en los altares del Vaticano.

De los audios, captados en varias reuniones, desde el 3 de febrero hasta el 22 de marzo, se advierte una cátedra de cinismo, prepotencia, marrullería y descaro para usar los recursos federales destinados en teoría a abatir los rezagos sociales y aliviar la pobreza, hacia la operación política del PRI y la perpetuación del fidelismo en el poder.

Displicentes, Manzur y Anaya enfatizaban que el jefe máximo de la estructura electoral era el gober Javier Duarte y aludían al “licenciado Fidel”, en referencia a Fidel Herrera Beltrán.

Salvador Manzur, entonces como alcalde de Boca del Río, se ufanaba de que SEDESOL y Oportunidades ya estuvieran en manos del gobierno priísta.

“Derivado del cambio, de la llegada del PRI al gobierno federal, ya tenemos delegación estatal de SEDESOL y también el cambio en la oficina regional de Oportunidades”, decía.

El 12 de febrero, Manzur insistió en que el jefe máximo de la estructura electoral del PRI era el gobernador Javier Duarte de Ochoa, y que él, Manzur, era su enlace en Boca del Río.

El 15 de febrero, Manzur soltó otra:

“Con esta estructura —los programas sociales— vamos a lanzarnos, a ganar la elección”.

Manzur Díaz invitó a los coordinadores de programas sociales federales, César Perdomo y Mariano Molina a incorporarse a la estructura priísta. Perdomo era el responsable de operar 65 y Más, relativo a la ayuda económica a los adultos mayores.

Presumía del uso del aparato de gobierno, los empleados del gobierno como esclavos políticos. “Jalan o jalan”, refería, prepotente, de mente rapaz, para quien las beneficiarias y las vocales de Oportunidades, las 4 mil inscritas en el padrón, son un ejército asalariado, que están ahí por un interés económico. Son 4 mil beneficiarias con sueldo, concretaba.

Instaba a que los enlaces priístas “se apoderen” de Oportunidades y si las beneficiarias acuden a reuniones no avaladas por Perdomo o Molina, amenacen con retirarlas del padrón.

Manzur se escucha implacable. El 22 de marzo, ya como titular de la Secretaría de Finanzas, revelaba que el ex alcalde jarocho, Raúl Ramos Vicarte, coordinaría a todos los empleados del gobierno duartista. Los 2 mil 300 empleados de SEFIPLAN, agregaba, forman parte de la estructura electoral del PRI. “La SEFIPLAN se incorpora completa. La invitación es respetuosamente voluntaria, pero a fuerza, de que tienen que acompañarnos a los trabajos”.

Y soltó una más:

“Venimos con todo. También el licenciado Fidel lo comentó. Recibimos la instrucción de nuestro jefe máximo, el señor gobernador. Yo llegué a donde estoy (SEFIPLAN), pues obviamente pa’ atender las cuestiones de la Secretaría, pero ora sí que primero es lo primero”. O sea, robarse la elección.

Otro especimen de la fauna fidelista-duartista, Pablo Anaya, fue pillado en el video y los audios del clan Yunes con toda la suciedad que trae dentro. Este sujeto, ex diputado federal, ex diputado local, ex aspirante a alcalde de Poza Rica, ex secretario de Salud, es hoy coordinador regional del PRI.

Pablo Anaya, el mismo a quien la Auditoría Superior de la Federación le halló un desvío de 72 millones de pesos que debió utilizar para adquirir medicamentos y los empleó en supuestos pagos a proveedores, describía la mecánica del fraude.

Son expertos los priístas —decía el 15 de febrero— en falsificar actas de asambleas inexistentes para sembrar de incondicionales el padrón de Oportunidades, y consecuentemente usar a las beneficiarias como carne de cañón electoral.

Conminaba también a dar de baja del padrón a las beneficiarias identificadas con el PAN. Hay que mandarles el mensaje. No que se les va a sacar del programa sino que se les va dar de baja del padrón, es decir, pegarles en el bolsillo. “Nosotros operamos Oportunidades, nosotros somos gobierno”, decía cuando aún era secretario de Salud.

El audio del 1 de marzo describe a un Pablo Anaya que habla del uso del Seguro Popular para reclutar priístas. Entrega de sillas de ruedas, de aparatos auditivos, mano a mano del candidato a los pobres, incluso dinero, mil 500, sacados del erario por los alcaldes para que los abanderados del PRI actúen con misericordia.

Anaya fue incisivo, el 22 de marzo. Revelaba otra forma de cooptar adeptos al PRI: la condonación de servicios médicos. Semanalmente, decía, se perdona el pago de 935 mil pesos, casi un millón a la semana, casi 4 millones al mes.

Felipe Sosa, funcionario de SEDESOL federal en Veracruz, advertía el 8 de marzo de cómo apropiarse de las lecherías de Liconsa en Boca del Río, 12 en manos de operadores panistas y la apertura de otras más para canjear litros por votos.

César Buenrostro, también funcionario de SEDESOL, refería que debían abrirse a la mayor brevedad nuevas ventanillas para la afiliación de adultos mayores en el programa 65 y Más. Los abuelitos, según la visión de Manzur Díaz, son los más manejables.

Un día después de estallar el escándalo, presionada por la dirigencia panista, la titular de la SEDESOL, Rosario Robles, renunció a seis funcionarios en Veracruz y separó temporalmente al delegado estatal, Ranulfo Márquez, mientras el caso camina en la PGR.

Conocidas la trapacerías de la pandilla duartista, el caso brincó a la Cámara de Diputados, donde las bancadas del PAN y PRD reventaron una sesión y casi ocurre lo mismo en el Senado, con el riesgo de abortar la reforma en telecomunicaciones y comenzar a derrumbar el Pacto por México. Ahí se tomó el acuerdo de citar a Rosario Robles para que explique, si puede, el lucro electoral que el PRI obtiene con los programas sociales en Veracruz.

Nada de esto es ajeno al quehacer de los mapaches fidelistas-duartistas. En 2010, el operativo G-5 consistía en las mismas prácticas. Se robaron los recursos de Oportunidades, 70 y Más, el programa de suministro de leche, los Pisos Firmes.

G-5 lo coordinaba Fidel Herrera y sus operadores inmediatos eran Moisés Herrera Beltrán; Reynaldo Escobar Pérez, secretario de Gobierno, y Javier Duarte de Ochoa, candidato al gobierno de Veracruz. Dispusieron de los programas federales, consumaron el fraude y convirtieron el sexenio fiel en la docena trágica.

Pero esa, esa es historia aparte.

Archivo muerto

Dos señales del virtual candidato panista a la alcaldía, Gonzalo Guízar Valladares hacia Alianza por Coatzacoalcos: un breve encuentro el domingo 14 por la mañana, restaurant Toks, y días después una propuesta a su líder, Juan Manuel Rodríguez Caamaño: ser candidato a diputado local por el PAN o suplente del candidato a alcalde. Insólito, casi en los brazos de las izquierdas, Alianza por Coatzacoalcos terminaría en los brazos del proyecto Guízar. Habrá que ver qué dice Juanelo y cuántos votos le ofrecen a Guízar… Llegó Becker Martínez Santos a Coatzacoalcos y en un pestañeo acabó con los acuerdos que traía el líder del área magisterial en Nueva Alianza, Manuel Arellano Méndez, para ganar votos y por primera vez acceder a una regiduría. Mañoso y rebuscado, el maestro Becker trae su propio juego y su candidata: Tere Bremont, profesora de la tercera edad, cuya capacidad para operar se reduce a 20 votos, no más. Así, que esté seguro Manuel Arellano: ya la hizo el PANAL…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Theurel: caos en el Ayuntamiento

*Deja sin salario a empleados municipales* Paro laboral a manera de presión *¿Y así quiere Duarte que voten por el PRI?* Balandrano, la otra carta de Edel *Pepe Uribe, Tommy Santiago y Nora Cortázar, futuros regidores* Mónica y Quintanilla *El fraude a SCT* El anayismo trae locos a los montielistas.

16 de abril de 2013

Derrochador y gastalón, suele Marco César Theurel Cotero comer suculentas carnes, disfrutar las mejores viandas, beber güisqui y vinos hasta perderse en la inconsciencia, comprarse un avión y cumplirse los más exóticos gustos, pistolas y rifles, pero al personal del Ayuntamiento de Coatzacoalcos lo maltrata, lo patea, lo somete, lo denigra y por si algo faltara, lo deja sin salario.

Theurel —“Te rompo tu puta madre”— tentó esta vez al diablo y casi toca el infierno. Día aciago, día de ira y rencor, el lunes 15 iban y venían los empleados municipales, pasaban de un cajero automático a otro, viendo, azorados, cómo los números en sus cuentas marcaban ceros, sin otra explicación que el incumplimiento del Ayuntamiento en el pago de su quincena.

Afectó a mil 800 trabajadores sindicalizados y 800 de confianza que se día se quedaron sin cobrar y que horas después exigían respuestas que no llegaban, pasmado su líder, Gersaín Hidalgo, quien sólo atinaba a justificarse: “Hay buena relación con la administración, pero esta vez no nos informaron que no se realizaría el pago quincenal”.

Theurel no dio la cara. Hizo saber con su pandilla que el colapso financiero se lo debía a los más de 90 millones de pesos de recursos federales que no aterrizan en Coatzacoalcos, ya sea porque los retiene la Federación o porque los jinetea el gobierno de Veracruz, la otra pandilla, la de Javier Duarte de Ochoa, el gobernador, y que el miércoles 17 ya habría fondos, argumento que sonaba a rancia mentira y que fue tomado como un insulto.

Líder sin liderazgo, beneficiario de los favores del alcalde de Coatzacoalcos, Gersaín Hidalgo no tardaría en verse rebasado por las bases sindicales, que a la mañana siguiente, el martes 16, muy temprano, a eso de las 7, ya habían decretado un paro de labores y tácitamente sentenciado a su alcalde, Marcos Theurel, al pago inmediato o a ver paralizado su Ayuntamiento.

Theurel, por supuesto, seguía sin dar la cara. No envió al tesorero sino al alcalde Bis, Benito Argüelles Calzada, el director Jurídico que detenta más poder que todo el cabildo, que se transporta en una Hummer, que trae escolta y que ostenta riqueza inexplicable, a lanzar una nueva avalancha de justificaciones, la promesa de que se pagaría la quincena atrasada, o mejor dicho retenida, en cuestión de horas y que todo volvería a la normalidad.

Le dijeron que sí, pero que no volverían a laborar hasta que se saldara el pago al último de los agremiados en el sindicato de empleados municipales.

Súbitamente apareció el dinero que decía la mafia theurelista que no existía, que llegó retrasada y que motivó que no se realizaran los depósitos en las cuentas del personal. ¿O sí se disponía de fondos pero se jineteaban para producir rendimiento?

“No sé en qué mamadas anda pensando Theurel”, se escuchaba decir a los empleados que marcharon hacia el Ayuntamiento en protesta por la retención de su salario. “Mientras él gasta millones a nosotros no nos puede pagar el miserable salario”, acusaban otros.

Nueve horas después, el paro laboral concluía, doblegado el alcalde Marcos Theurel y a la luz el caos financiero del Ayuntamiento, donde lo mismo se le deja de cubrir el salario a los trabajadores que se contrae una deuda de 350 millones de pesos, pagadera a 30 años.

Tirano sin entrañas, Marcos Theurel —“Te rompo tu puta madre”— dejó ahora a los empleados municipales sin su salario quincenal, trabajadores de a pie, míseras sus percepciones de a 4 mil pesos mensuales la mayoría, mientras derrochó 69 millones de pesos en publicidad para darle nombre a su esposa, Lu-pilla Félix, y quitarle el estigma de su progenitora, la abuelita impune, Lu-pilla Porras, ex alcaldesa de Minatitlán, con quien Theurel hizo transa y media desde la Secretaría de Comunicaciones, donde despachaba bajo el cobijo cómplice del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán. Los documentos del fallido puente Capoacán, transferencias bancarias incluidas, así lo demuestran. ¿O no Marcos?

Manchada por el desprestigio de su madre, Lu-pilla Félix fue sobredimensionada por un operativo mediático que sirvió para dos cosas: para nada y para lo mismo pues sigue siendo doña X. Iba a todo evento, hablaba de protección civil, de basura e inversiones, de educación y mastografías, como si fuera la chef de una ensalada de absurdos. Y todo se publicaba y todo con cargo al erario público, algo así como 69 millones de pesos.

Falsa su bondad, falsa su misericordia, su amor por los migrantes, Lu-pilla Félix de Theurel se comió 69 millones sólo en el 2012, en la construcción de la nueva Madre Teresa de Calcuta que dista de ser la auténtica princesita de Minatitlán.

Insultante, el despilfarro en prensa y hasta la compra de premios patito para Lady Gaga, dejó secas las partidas presupuestales para pagar salarios —“Le rompo su puta madre a mis esclavos”— y a un ejército de proveedores que a diario visitan, sin suerte, las ventanillas de la tesorería municipal.

Y así quiere el gober Javier Duarte que el pueblo vote por el PRI. ¿O se trata de perder?

Archivo muerto

Plácidamente sentados, el aire helado en cada rincón de la camioneta, los cuatro personajes sostenían un intenso diálogo. Hablaban para ellos, sin testigos visibles, conjeturaban y definían a suerte del 7 de julio, la derrota del PRI, la caída de Joaquín Caballero y Mónica Robles de HILLMAN, aspirantes a la alcaldía de Coatzacoalcos y a la diputación local, respectivamente. Así lo hicieron por más de una hora, apostado el vehículo sobre la avenida Zamora, a unos pasos de la notaría del abogado Enrique Aguilar Urcelay, desde las 12:30 del día, el lunes 15. Al volante, Alejandro Wong Ramos; en la posición de copiloto, Luis Fernando Guízar Valladares; atrás, muy juntitos, Alfonso Morales Bustamante y Federico Lagunes Peña. Wong, perredista volátil, quien busca la diputación por Coatzacoalcos bajo las siglas del PAN; Luis Fernando, hermano del precandidato panista a la alcaldía, Gonzalo Guízar Valladares; Alfonso Morales Bustamante, cercano operador del ex alcalde Marcelo Montiel Montiel, acérrimo enemigo del gonzalismo, y Federico Lagunes peña, regidor municipal mejor conocido con el alias de Pulgoso Lagunes, acusado de acoso sexual. Deslizan su versión los que hablan con ellos y juran que ahí se fraguó la traición de Marcelo a Caballero, y la traición de Guízar y Lagunes a Mónica Robles de HILLMAN. Nada de voto cruzado, todos los votos para el PAN. Concluida la charla, descendieron tres de ellos de la camioneta acremada, 4X4. Wong permaneció al volante; Luis Fernando Guízar repartía elogios y parabienes, Morales Bustamante entre sus brazos. Siguió el turno a Pulgoso Lagunes, fraterno, cariñoso con el operador marcelista, el abrazo infaltable. Luego, cada quien abordó su auto y marcharon. Ese lunes, dicen los que saben, se definió una buena cuota de votos para el PAN… Como los tahúres, juega a dos manos Edel Álvarez Peña sus cartas por la regiduría que el PRI le reserva en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Una es Juan Manuel Rodríguez Caamaño, rector de la Universidad Istmo Americana y líder de Alianza por Coatzacoalcos, y la otra, Gerardo Balandrano Casas, coordinador regional del Deporte. Esta última es su apuesta original y, según lo que oyen las paredes del PRI y repiten los priístas, la válvula de seguridad del magistrado Cara de Muela, dueño del consorcio de papel que encabeza el periódico El Liberal, que no influye ni forma opinión pero cuando menos sirve para calentar el boiler. Rodríguez Caamaño tiene, en cambio, un grupo político que opera y aporta —o quita, si es necesario— votos en las colonias, que es donde gana o pierde el PRI. Mientras, Edel deshoja la margarita. Su tapado, cuentan los edelistas, es Balandrano… Él de derecha, ella de izquierda, tendrán espacio en el próximo cabildo de Coatzacoalcos: José Uribe Pozos, ex diputado federal suplente y ahora candidato a regidor primero por el PAN, y Tomasa Santiago Gómez, ex regidora municipal y la principal operadora del PRD en las colonias, cuya estructura electoral ha sido puntal de los sonoros triunfos del perredismo en los últimos 20 años. Ambos, por la posición que ocuparán en sus respectivas planillas, se verán el ayuntamiento a partir de 2014… Si Mónica Robles de HILLMAN —¿por qué será que niega al marido, el multirrepudiado ex alcalde Iván Hillman Chapoy?— se hubiera guardado un alacrán en la bolsa, sería menos nocivo que Jaime Quintanilla Hayek, su inexperto coordinador de campaña a diputada por Coatzacoalcos. A media campaña le saltarán a Quintanilla los escándalos que lo han perseguido siempre: enredos judiciales por propiedades que se adjudica pero que no demuestra que son suyas, quejas contra su empresa de bienes raíces, que más parece de “males raíces”, y aquel episodio en que su padre y él cobraron una indemnización a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes por afectación de un predio que no era suyo donde se construía el Libramiento Vial, a la altura de la central camionera de Coatzacoalcos, hecho documentado en los tribunales. Con ese equipo, además del golpeador de ciudadanos inocentes, Gustavo Linares, sobre quien pesa una recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, seguro que Mónica Robles tendrá el voto de castigo de los coatzacoalquenses, a los que por cierto detesta… Nora Cortázar Luna, lideresa local del partido Movimiento Ciudadano, tiene seguro su lugar en el próximo ayuntamiento de Coatzacoalcos. La votación que aporte la candidatura de Armando Rotter Maldonado a la alcaldía —incluso no se descarta un triunfo ante las fracturas que se perciben en el PRI y el Partido Acción Nacional, y las estrategias que Rotter comienza a desarrollar—, garantizan que la aspirante a regidora primera vuelva al ayuntamiento, donde ya se desempeñó como tal, de 1998 a 2000, y donde fue pieza clave para concretar el proyecto del Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos… Desquicia al marcelismo saberse en segundo plano, ninguneado por un nuevo grupo, el que circunda al virtual candidato del PRI a la alcaldía de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol: el anayismo. En corto y con furia, los pasos en la azotea, los cuadros operativos del secretario de Desarrollo Social del gobierno de Veracruz, Marcelo Montiel, se indignan por ver a la familia del ex tesorero Luis Rafael Anaya Mortera, displicente y en sintonía con el futuro candidato del PRI. Uno de ellos, Javier Anaya Ruiz, su contacto con los medios de comunicación; otro, el propio Anaya Mortera; su hijo Luis Rafael Anaya de la Fuente, y los adláteres, a quienes por cierto el bipolar Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— marginó del poder y les cerró las puertas. El anayismo, pues, trae locos a los marcelistas…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Duarte y Gina: del caso Danell al caso Regina

* Mónica Robles y Renato Tronco, dos ecolocos por la diputación * Los postula el PVEM, porque el priismo los repudia * Con alcohol adiestra el marcelismo a sus operadores * Los sapos y la garrapata * Juan Manuel Bernal por el PRD * Silvia Rodríguez, la espía del C-4 en el IEV.

11 de abril de 2013

Fresca en la memoria su batida contra periodistas “incómodos” cuando despuntaba el sexenio, Javier Duarte de Ochoa lleva dos años tirándole a todo y pegándole a nada, simulando que protege al gremio de la prensa, acosando y hostigando, reprimiendo a las voces críticas y finalmente empecinado en encubrir a los asesinos de Regina Martínez Pérez, la corresponsal de la revista Proceso.

Metido en un berejenal de los mil diablos, el gobernador de Veracruz no terminaba de sortear el escándalo por ostentar el inmerecido galardón, el “chayopremio”, que le otorgara la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos por su supuesta protección a los comunicadores, cuando ya se había enredado en una escaramuza con la prensa crítica, pues lo suyo, lo suyo, es la mordaza.

Verónica Danell, conductora de noticias de Megacable, es su nueva víctima, cuyo cese llegó envuelto en la versión de que la vocera del gobernador, doña María Gina Domínguez Colío, tomó el teléfono, reclamó que la periodista hubiera difundido el video en que el Presidente Enrique Peña Nieto incurre en la pifia de confundir la capital de Veracruz, y exigió su renuncia a la voz de ya.

Doña Tirana —lanza la piedra y esconde la mano— dice que en ese affaire ella tiene la conciencia limpia, aunque todos sabemos que el alma la tiene negra. Y que no es política del gobierno de Veracruz andar metiendo las narices en los medios y mucho menos –¡Por Jesús, se los juro!— cortarle la cabeza a los comunicadores y dejarlos en la calle.

Claro que ni Gina, y menos Javier Duarte, han de creer semejante deslinde. Dicho por el gremio, corroborado por los mismos directivos, la prensa sabe de qué tamaño es la prepotencia de Gina para joderse a los periodistas incómodos, perseguirlos, acosarlos y finalmente marginarlos hasta obligarlos a emigrar de Veracruz o dedicarse a lo que sea, menos a informar. Entre ella y el crimen organizado no se sabe quién es peor.

Duarte y Gina, o Gina y Duarte, que para el caso es lo mismo, uno desgobierna y la otra le ayuda, han hecho de Veracruz tierra inhóspita para el periodismo crítico. Verónica Danell lo sentencia con una frase: “No se puede hacer periodismo con Javier Duarte”.

Verónica Danell lleva dos. Dejó XEU, la radio de la familia Pazos, por presiones de la vocera del gobernador, presumiblemente porque fue el cobro de una factura de campaña, cuando hacía lo que todo periodista decente debe hacer: informar, analizar, criticar y exhibir los negativos de quienes aspiran a gobernar Veracruz, pues eso permite saber la clase bichos que llegan al poder.

Otra periodista acosada, hostigada por el minigobierno priísta de Javier Duarte, es Marijose Gamboa, a quien también Megacable le cerró las puertas por presiones de Gina la Tirana. Su pecado había sido mantener una línea crítica, pero documentada; hablar sin matices, como lo pide la sociedad y como lo exige el periodismo democrático; ponerle los acentos a los temas de interés público. Obvio, esa fórmula no encaja en el esquema de control mediático que distingue al gobierno de Duarte, de escasa efectividad pues los millones que le dan a la prensa escrita, a la radio y a las televisoras es dinero tirado al caño cuando los estallan los escándalos que protagoniza el gordobés y queda exhibido como el peor gobernador del país.

Marijose no se calló cuando el crimen organizado arrojó 35 cuerpos a los pies del monumento a Los Voladores de Papantla, ni cuando aparecieron otros 30, y otros 14, y en suma un centenar en octubre de 2011, cuando Javier Duarte presumía que de la seguridad se encargaba él y miren qué desmother le ocasionó a Veracruz, hasta rendirse y poner en manos del Ejército y la Marina el problema de la violencia que heredó de su padrino, titiretero y patrón, Fidel Herrera Beltrán.

Javier Duarte, pues, es una contradicción. Ni protege a los periodistas ni entra en su código mental el concepto de libertad de expresión. Tener 30 periodistas exliados, entre ellos Andrés Timoteo del diario Notiver, nueve asesinados, tres desaparecidos y decenas de perseguidos, acosados y amenzados, no tiene mérito para que se premie y menos para que lance discursos que exalten la libertad de expresión, cuando lo suyo, lo suyo, es la mordaza.

Perdido, sin brújula, no hay día que no reciba la condena de alguna agrupación internacional de periodistas. Reporteros Sin Fronteras, la Sociedad Interamericana de Prensa, Artículo 19, entre otras, han fustigado la inquina del gobernador de Veracruz contra las voces críticas, y el exceso incluso de legislar para castigar a quienes lo incomodan con sus escritos.

Duarte y su pandilla se han trenzado con la prensa críitica y han salido crucificados. Pagan hoy la última de sus pilladas: sentenciar a un sujeto que se dice extorsionado para asumirse como el asesino de la corresponsal de Proceso en Veracruz, Regina Martínez Pérez, y así sepultar la verdadera autoría intelectual del crimen, que toca a la familia priísta y sus vínculos con el crimen organizado.

Súbitamente, el martes 9, Jorge Antonio Hernández Silva, alias “El Silva”, fue sentenciado a 38 años 60 días de cárcel por el robo y muerte de la periodista. La juez desechó su declaración en la que advertía haber sido torturado para incriminarse. El supuesto cómplice, José Adrián Hernández Domínguez, alias “El Jarocho”, está prófugo, pese a que la Procuraduría lo detuvo por robo de celular, comprobó que tenía antecedentes penales y lo dejó ir. Así de increíble. Nunca se consideró el móvil del trabajo profesional de la periodista y los intereses que tocaba, la corrupción oficial, la narcopolítica, incluido al círculo rojo del mandatario veracruzano.

Desató ese fallo judicial una andanada fenomenal, la prensa crítica repudiando la farsa, y Proceso con una frase lapidaria: “No les creímos y no les creemos”.

Duarte, pues, se embronca porque quiere. O porque no tiene idea de qué es el gobierno ni para qué es el poder, tan difícil de comprender que quien manda mantiene los equilibrios y obtiene la gobernabilidad. Gina Domínguez lo ha convertido en el verdugo de la prensa, sin reparar en que cada despido, cada mordaza, cada acto represivo fortalece a las voces críticas y lo desdibuja como gobernante.

Avasallado por la prensa libre, Javier Duarte vive en el mundo al revés. Compra chayopremios, suscribe millonarios contratos con los industriales de los medios y enriquece a columnistas corruptos, mientras pasa a la historia como el enemigo del periodismo crítico, que desde ahora ya sembró en la sociedad la talla del desgobierno que le tocó encabezar.

Y así, terco como es, ciego como está, con Gina Domínguez a su lado, seguirá.

Archivo muerto

Dos ecolocos, Mónica Robles de HILLMAN y Renato Tronco Gómez, son ya precandidatos a la diputación local. Entran por el traspatio del PRI, el Partido Verde, pues el priismo los repudia, sin más mérito que el dedazo de Fidel Herrera Beltrán y el palomazo de Javier Duarte de Ochoa, gobernador real y gobernador de membrete de Veracruz, respectivamente. Como los ladrones en la noche, entre las sombras, de puntitas para no despertar a la honradez, los registró el PVEM en base a una convocatoria que sólo los verdes de arriba conocían y que tenía como finalidad excluir a cualquier priísta que osara participar en el proceso por la diputación local. Mónica Robles, una simuladora ambiental, con un parque público, el Quetzalli, que le robó al pueblo y que muestra signos de deterioro y abandono, contenderá por la Coalición PRI-rémoras en el distrito Coatzacoalcos I, y Renato Tronco, rellenador de humedales y asupiciador de tiraderos de basura a cielo abierto en Las Choapas, sin premiso de SEMARNAT —o sea, delito ambiental federal comprobado— lo hará en el Coatzacoalcos II. Para eso sirve el Partido Verde, alcahuete del PRI, que postula depredadores ambientales. Por eso no hay quien le dé un voto decente… Sumido en su propia decadencia, Marcelo Montiel Montiel sólo ve pasar los excesos y los abusos de sus cuadros y operadores. Era alcalde de Coatzacoalcos por segunda ocasión, entre 2008 y 2010, cuando el taller de mantenimiento servía para el reclutamiento de jóvenes, la nueva generación, la sangre nueva del marcelismo. Y sí, la sangre era nutrida con litros de alcohol y el coro que agitaba: “Chúpale, que chúpale, que chúpale”, hasta que los nuevos pollos y polluelas del marcelismo sentían que los ojos se les cruzaban y que la traba se les lenguaba. Llegaban los informes al alcalde Montiel pero ni un dedo movía. Veía con agrado la iniciación etílica de las juventudes marcelistas, cuyas anécdotas recuerda como si fuera ayer Carlos Cordero, jefe del taller… Que si de endilgar apodos se trata, dicen los integrantes de Alianza por Coatzacoalcos que el periodista José Luis Pérez Cruz puede llamarles sapos. En la fauna política hay de todo. A la jefa de Pérez Cruz le queda bien el de “La Garrapata Ecológica” o “La araña verde”. Y hay repertorio. ¿Así o más?… Juan Manuel Bernal apunta a ser el precandidato a vencer en el Partido de la Revolución Democrática para la contienda por la alcaldía de Coatzacoalcos. Regidor de 2001 a 2004, empresario dedicado a la renta de maquinaria, sin cola que le pisen, va por la postulación perredista. Otro de ellos es el ingeniero Enrique Orta Romero, del grupo encabezado por Alejandro Wong Ramos, y hay un caballo negro de quien en breve se hará pública se precandidatura… Se llama Silvia Rodríguez Salinas y es la espía del gobierno de Veracruz en el consejo distrital electoral, en Cosoleacaque. Sin desligarse del Centro Estatal de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo, el famoso C-4, como ordena la ley, hoy ocupa el cargo de consejera en el órgano electoral en el distrito XXVII. Según la ficha de información general, Silvia Rodríguez Salinas se desempeña como supervisora de zona, responsable del personal que contesta las llamadas de emergencia a través del 066 y el monitoreo de cámaras de video vigilancia de Coatzacoalcos, Minatitlán y Acayucan. Percibe un salario de 9 mil pesos mensuales. Eso en lo formal, pero en los hechos su tarea es hacer acopio de datos, preocesarlos y remitirlos a Xalapa. Oreja, pues. Para eso fue incrustada en el IEV de Cosoleacaque, como antes, en 2010, cuando el candidato frustrado a la alcaldía era Héctor Merlín Castro, cuya hermana Gladys, la reina de Las Vegas, será la candidata del PRI a la diputación local. La historia da para más…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Javier Duarte: premio y cinismo

* Ciro Félix y Gladys Merlín para Mina y Cosoleacaque * La fidelidad y el repudio * Marcelo, Mónica y el voto cruzado * Theurel y las 20 casas que obtuvo de ROMA

7 de abril de 2013

Vive días negros, tormentosos, días de vergüenza, Javier Duarte de Ochoa, vapuleado por la prensa y los adictos a las redes sociales que arremeten, fustigan, se mofan, se indignan ante la nueva osadía del gobernador de Veracruz: asumirse como el defensor de los periodistas y encima de ello, ser premiado.

Indigno, recibió el gordobés el reconocimiento de la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos por ser garante de la libertad de expresión e impulsor de la Comisión para la Atención y Protección de los Periodistas, y eso detono el escándalo que hoy lo sepulta, pues su galardón se cimenta sobre la sangre y los cadáveres de nueve periodistas torturados, asesinados, mutilados, ejecutados; tres más desaparecidos, y la permanente persecución y hostigamiento contra quienes critican al simulador que Veracruz tiene por gobernador.

Su estampa —los brazos en alto, el galardón en las manos, el aplauso de los bufones— le ha dado la vuelta al mundo, no por su pretendido apoyo al gremio reporteril, sino porque su gobierno ha sido todo lo contrario, especialmente rudo, hostil y acosador con un sector de la prensa, el que suele marcarle el paso, el que exhibe a diario sus garrafales errores; la mentira monumental del desarrollo que sólo existe en su imaginación; su abierta complicidad con su mentor y antecesor en el (des)gobierno veracruzano, Fidel Herrera Beltrán; sus manos metidas en la quiebra de Veracruz, en el endeudamiento, en su engendro llamado bursatilización, y el encubrimiento de los escándalos de corrupción del pasado reciente y la suciedad que brota en cada centímetro del régimen actual, .

Ufano, con cara de “ya me los abroché a todos”, Javier Duarte era galardonado por una asociación de mercachifles periodísticos, los artífices del chayopremio, cínicos el gober no-doy-una y los industriales mediáticos, pues si algo distingue al inquilino de palacio es su fobia a las voces críticas, a las que persigue y apalea, y el derroche de dinero del erario público gastado a manos llenas en textoservidores de elogio desmedido pero cero credibilidad, incapaces de levantarle la imagen o venderlo medianamente bien.

Frente a todos, la sonrisa a todo lo que da, el gesto de placer, Javier Duarte recibió el premio de la AMEP, el martes 2 de abril. Día impensable, ahí comenzó la debacle y el escándalo nacional, exhibido no como el protector de periodistas sino como el acosador de la prensa incómoda, en su régimen nueve comunicadores asesinados, tres desaparecidos, algunos encarcelados, sometidos a brutales golpizas por Los Zetas en prisión, como le ocurrió a Carlos Jesús Rodríguez, dueño del portal gobernantes.com; procesados y sentenciados con denuncias prefabricadas; perseguidos con acusaciones falsas; amenazados con ser visitados por los sicarios del crimen organizado, que hicieron de Veracruz su territorio en el régimen fidelista, del cual el gordobés fue parte fundamental, pues aunque no mataba la vaca, le tocaba jalarle la pata.

Descanse en paz Regina Martínez, dijo el analista Luis Cárdenas Jiménez, de MVS, sobre la corresponsal de la revista Proceso, estrangulada en su hogar, el 28 de abril de 2012, en Xalapa, insobornable la Regis, limpia, vertical, intachable, eternamente admirada, muerta por sus reportajes valientes y notas de denuncia, su memoria agraviada cuando el (des)gobierno de Javier Duarte se negó a seguir la pista de su trabajo profesional porque ahí habría hallado a los políticos corruptos, a los cómplices del crimen organizado, a los salvaguardas del narco, impunes porque el pacto de los sucios les garantiza que el gordobés no los toque ni con el pétalo de una rosa.

Descansen en paz Milo Vela, Misha López, Yolanda Ordaz, Guillermo Vela, Gabriel Huge, Esteban Rodríguez, Noel López Olguín y Víctor Manuel Báez Chino, citaba Luis Cárdenas en una andanada que lo llevaba a preguntarse en qué diablos estarían pensando los industriales de los medios que condecoraron a Duarte. Seguro en el billete. Y en qué mundo andaría el gobernador de Veracruz cuando se le ocurrió recibir el galardón, sabedor Veracruz es el peor estado para ejercer el periodismo en el continente americano y una jungla para los comunicadores a nivel mundial. Y él, un perseguidor de periodistas críticos.

Alguien, pues, no le dijo a Javier Duarte el impacto que tendría asumirse como el paladín de la libertad de expresión y el forjador de la Comisión para la Atención y Protección de los Periodistas, una oficina burocrática de 15 millones anuales, destinado el presupuesto a engordarle el bolsillo a sus integrantes, un grupo de convidados de piedra, aplaudidores del gordobés, mercenarios, indignos representantes del gremio de prensa, a excepción de Jorge Morales, quien ha alzado la voz, criticado al gobierno de Duarte por su actitud agresiva hacia la prensa y por la opacidad con que se maneja la Comisión de la Complicidad.

Avergüenza saber que se premia a Javier Duarte cuando su gobierno encarcela tuiteros —Maruchi Bravo Pagola y Gilberto Martínez Vera— por haber difundido una noticia alarmista que partió de un portal en internet que aseveraba que había un clima de violencia en escuelas del puerto de Veracruz y que peligraba la vida de miles de escolares. Los recluyó en un penal y como no había figura jurídica para encausarlos, legisló al vapor y creó el delito de “perturbación del orden público”, no para enjuiciarlos sino para fijarles una fianza y luego desistirse. Así de jodido está el gobierno del doctor y abogado Duarte.

Perversa e inmoral, la relación entre los industriales del periodismo y el régimen duartista se rige por el costal de dinero les hace llegar, mano a mano, a los directivos de los medios, siniestra la figura de María Gina Domínguez Colío, vocera del gobernador, dictando a cambio la línea informativa, bajo sus caprichos el trabajo de los reporteros.

Doña Tirana, que ahora presume mansión, vehículos de lujo y guaruras contaminando con sus meados los jardines de los vecinos, es la misma que cogobernó Quintana Roo con Mario Villanueva Madrid, el narcogobernador preso en Estados Unidos, de quien fue también vocera y que huyó despavorida con los dos trapos que traía encima cuando la esposa de aquel le dio unas horas para largarse a riesgo de perder la salud por un ataque de plomonía.

Ni Duarte ni su despiadada vocera son protectores de la prensa. Son corruptores de los dueños de los medios que se prestan a sus enjuagues; de columnistas que se hincan y se arrastran; de reporteros analfabetas que van por la vida vociferando que “no me compran, me vendo”. La creación de la Comisión para la Atención y Protección de los Periodistas es una farsa pues sus secretarios de Gobierno y de Seguridad Pública, Gerardo Buganza y Arturo Bermúdez, han dado destellos de que si fuera por el régimen duartista toda la prensa crítica estaría tras las rejas, sugerido así con el fotorreportero de la agencia Cuartoscuro, Félix Márquez, por haber difundido las imágenes de una guardia civil en el municipio de Tlalixcoyan, cuando la pandilla duartista niega la apareción de policías comunitarias.

Es de cínicos recibir un premio —el chayopremio de la AMEP— cuando Duarte se sabe fracasado en la salvaguarda de la integridad de los periodistas, su seguridad en permanente riesgo, sus vidas truncadas, la sangre de nueve de ellos que corre por los pasillos de palacio de gobierno en Xalapa.

Quien le haya sugerido tal mascarada, quien lo instó a recibirlo, quien lo mareó con que era la oportunidad de proyectarlo, lo empinó. Quizá ahora entienda Duarte que Gina Domínguez, Othón González y el staff de prensa, los periodistas aduladores que no forman opinión, resultan literalmente inútiles. Mínimo debieron alertarlo de la sopapiza que habría de recibir.

Lo grave es que el gobernador Javier Duarte ni así entiende.

Archivo muerto

Definidas las candidaturas a diputados en el sur de Veracruz, salvo los distritos Acayucan y Coatzacoalcos urbano y rural, que el PRI los cedió al Partido Verde, se alistan los priístas a emitir su voto de castigo por las postulaciones de Ciro Félix Porras en Minatitlán, y Gladys Merlín Castro en Cosoleacaque. A Cirito le van a cobrar lo que su inefable mamacita, doña Guadalupe Porras David, hizo cuando arrasó con el ayuntamiento de Minatitlán, nada más 500 millones en cuentas irregulares, pagos indebidos, créditos no cubiertos o no amortizados, un desastre contable, juicios perdidos, salarios no pagados al personal, la toma de las instalaciones municipales, la basura depositada en la banqueta de la alcaldesa, el puente Capoacán del que dispuso más de 30 millones de pesos provenientes de Pemex y entregados a la compañía Secort del secretario particular de su yerno Marco César Theurel Cotero, entonces secretario de Comunicaciones de Veracruz. Bien que Ciro Félix sea el candidato del PRI. El 8 de julio se verá llorar a Lu-pilla Porras por el cobro de factura del priísmo que la odia. Para venganzas también está Cosoleacaque. Va Gladys Merlín Castro, la amiga de Paris Hilton y su vida de reina en Las Vegas, por su segunda diputación local. Repudiada, hilacho de un cacicazgo en extinción, a la ex alcaldesa no le bastó la fenomenal paliza que le dio el pueblo a su hermano Héctor cuando la pretendió relevar en el cargo. Buena para concitar resentimientos, represora de perredistas, del sábado para acá unificó a todos pero en su contra, por delante los priistas. Su candidatura causó, además, júbilo en el PRD, que ya gobernó Cosoleacaque y que ya se siente en la presidencia municipal. Ciro Félix y Gladys Merlín están marcados por el mismo fierro: el de la fidelidad, y eso no es virtud, es defecto… De Marcelo Montiel sus enemigos esperan todo: loas y aplausos, promesas de voto seguro y, por supuesto, el voto traidor. Corre la versión entre los priístas que en la elección del 7 de julio la línea del marcelismo es voto cruzado: todos a favor de Joaquín Caballero, el virtual candidato del PRI a la alcaldía de Coatzacoalcos, y cero voto para Mónica Robles, la aspirante a diputada local. Así revienta a sus adversarios de toda la vida, el clan Robles-Hillman. Si así le fue a Peña Nieto en los comicios presidenciales, qué no le podría ocurrir a Madame Succión. Pero Mónica Robles también es leal a sus odios contenidos: tira línea, insta al voto que la haga diputada y que el voto para alcalde sea para Gonzalo Guízar, el candidato del PAN, archienemigo de Marcelo Montiel. O sea, la unidad priísta es una farsa y las puñaladas traperas están a la orden del día… Otro que tiene pasión por los inmuebles ajenos es Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— y si los obtiene a título gratuito, mejor. De la compañía ROMA se agenció 20 casas que repartiría entre su equipo cercano, obligado el propietario de la inmobiliaria, Rolando Fernández, no sólo a entregar las viviendas sino a cambiar de notario y canalizar la escrituración a Manuel Brito Gómez, para así complacer a su padre, el ex líder estatal del PRI, Carlos Brito Gómez. Salvo ROMA y Theurel, nadie sabe el destino de las 20 casas. ¿Se las habrá quedado Marcos?…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Teté Rico y Brenda: juego sucio en Nanchital

* “Mary Banquetas” y Víctor Manzanilla en el ORFIS * PRV en 2044: cuando Brenda Manzanilla traicionó al PRI * Siete distritos en los que el tricolor triangulará candidatos * Alianza por Coatzacoalcos ya cocina la toma del PRI estatal * Mónica Robles y los 100 lotes perdidos * Alarma en el PRD: aún expulsada, Gloria Rasgado quiere ser candidata a la alcaldía * Espía infiltra el IEV en Cosoleacaque.

“Mary Banquetas” es un apodo hiriente y socarrón para describir a María Esther Rico Martínez en la alcaldía de Nanchital, de cuya obra sus gobernados acumulan recuerdos infaustos, porque adolece de ínfima calidad y anidó negocios impúdicos, y peor ahora que, vía su hija Brenda Manzanilla, pretende asaltar de nuevo la presidencia municipal.

Derrochadora de recursos, en las banquetas del primer cuadro de la ciudad invirtió una millonada, no para embellecer a Nanchital sino para hacerles más fructífero el negocio a las constructoras favoritas, con las que se entendía de maravilla, así como en proyectos inacabados, que a dos años de haber dejado el poder permanecen como un monumento al despilfarro.

“Mary Banquetas” o Teté Rico fue una decepción cuando estuvo en la alcaldía pues una de las banderas de campaña había sido la honestidad y el combate a la corrupción. Sonaba bien su oferta política, sólo que su primer escollo fue meter al orden, y de ser posible a la cárcel también, a quien le antecedió en el cargo, su compadre Francisco León Ocejo Meza, al que le halló irregularidades, cuentas sucias, acciones fraudulentas y una cauda de tropelías que, según quienes conocieron el caso, rondaba los 50 millones de pesos.

Proceder contra su compadre Ocejo se antojaba imposible, pero más contra el tesorero de aquel ayuntamiento al que le brotaba pus por donde le hurgaran: Víctor Manuel Manzanilla, esposo de Teté Rico, aunque con quien de tiempo atrás había marcado una sana distancia.

Los ruegos de sus hijos, Brenda y Eduardo Manzanilla Rico, hicieron efecto. Transcurrieron los tres años de gestión y no sólo no procedió legalmente, sino que movió el mundo para reducir el desfalco y salvarle el pellejo al ex. Ante el Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz, logró disminuir el daño patrimonial a 17 millones; después a 8, y finalmente a nada.

Un reporte interno de la Sección 11 del sindicato petrolero, refiere que Teté Rico contactó a un personaje clave para suavizar al ORFIS: Carlos Grajales García, brazo derecho del entonces auditor general, Mauricio Audirac, y ex tesorero municipal en Coatzacoalcos, durante la primera alcaldía de Marcelo Montiel Montiel, entre 2001 y 2004.

Una fotografía hasta ahora inédita, muestra a Teté Rico y Víctor Manzanilla a las puertas de ORFIS, él cargando una maleta que, según el reporte, contenía un millón de pesos. Ese día, “Mary Banquetas” vestía blusa y chamarra rojas y una pantalón de mezclilla azul; el esposo, camisa amarilla, pantalón negro y una chamarra color mostaza; portaba además unos lentes oscuros, quizá imaginándose de incógnito.

Posterior a esa entrega —dice el reporte— “Mary Banquetas” realizó tres inyecciones de a millón, una por cada año de su administración. Así salvó a su ex y a su compadre Francisco León Ocejo Meza de enfrentar una denuncia por peculado por 50 millones de pesos. Ahí pudo medirse su honestidad.

Con Teté Rico en la alcaldía, Nanchital entró en un pasmo de antología. Dejó obras a medias que hoy el pueblo le reprocha. Una de ellas fue el salón de usos múltiples Francisco Balderas Gutiérrez, que había iniciado en la administración de Ocejo Meza y que a la fecha, ocho años después, permanece inconcluso.

“Mary Banquetas” o Teté Rico regateó la obra, logró que le fuera retirada a la compañía EGRUS, de la familia Chagra, y que se le reasignara a la empresa MICA, S.A. de C.V., la cual arrancó con un nuevo proyecto, o mejor dicho simulando un nuevo proyecto, pues sólo readecuó el original y volvió a cobrarlo al gobierno de Veracruz.

De acuerdo con el reporte de la Sección 11, MICA es la misma empresa que construyó el salón de eventos La Fiesta, propiedad de Teté Rico y administrado por su hija Brenda Manzanilla, la ex presidenta del DIF municipal, sobre un terreno valuado en un millón 200 mil pesos y en el cual se invirtieron otros 2 millones de pesos en la construcción a todo lujo, con los mejores acabados.

Otro derroche fue la remodelación de las oficinas de la presidencia municipal, en la cual gastó un millón 200 mil pesos, en 2009, cuando iba a media administración.

Ediles de aquella alcaldía, como la regidora Natalia Arias Balandrano, demandaban una investigación financiera pues ella, como todo Nanchital, sospechaban que Teté Rico infló el monto de las obras; algunas de ellas no fueron aprobadas por el cabildo y en otras se usó material de ínfima calidad.

Quienes la tuvieron cerca veían con asombro cómo tomaba decisiones tan insólitas como osadas. Una, por ejemplo, fue la adjudicación de un terreno, que imaginó ser municipal, pero por el que la demandó la Sección 11 del sindicato petrolero por el delito de despojo y cuya investigación ministerial aún está abierta. Fue ahí cuando le colmó la paciencia al líder petrolero Ramón Hernández Toledo.

De lealtades tampoco sabe nada Teté Rico. En 2004, mientras ella contendía por el PRI como candidata a la diputación local en el distrito XXX, siendo suplente de Ricardo Calleja y Arroyo, su familia enfrentaba al PRI. Su ex, Víctor Manzanilla, era presidente del comité municipal del Partido Revolucionario Veracruzano; su compadre Francisco León Ocejo Meza candidato a la alcaldía y finalmente accedió al cargo, y su hija Brenda Manzanilla era la porrista número uno del PRV. De Brenda existen fotografías donde se le ve ondeando una bandera de ese partido en el evento celebrado en el Salón Posadas de la familia Ramírez, en la calle Juárez. O sea, el juego de la succión: le chupan aquí y le maman allá.

Tonta, lo que se dice tonta, no es, pero sí terca y descarada. Consciente del repudio que le prodiga el pueblo de Nanchital, ni remotamente pretendería volver a la alcaldía. Sería un suicidio político. De ahí parte el proyecto de impulsar a su hija Brenda Manzanilla, a quien intenta convertir en candidata del PRI a la presidencia municipal, así tenga que pagarle espacios en la prensa, inflarla y meterla en una burbuja publicitaria.

A Brenda se le sabe maestra “aviadora”, que en ocho años como mentora sólo uno ha ejercido su profesión en la escuela del poblado Amatita, en el municipio de Ixhuatlán, detrás de las cavernas de Tuzandépetl; activista en 2004 del PRV para derrotar al PRI, como finalmente ocurrió, y adicta al cine, donde no se pierde ningún estreno con su inseparable Alfredo Garrido Flores, el subdirector del DIF de Nanchital.

Con esa vena traidora, vía Brenda Manzanilla, quien sería su marioneta, “Mary Banquetas”, la tormentosa Teté Rico, intenta asaltar de nuevo la alcaldía de Nanchital, le guste o no al líder petrolero Ramón Hernández Toledo.

Vocifera que el PRI aguanta eso y más. ¿Será?

Archivo muerto

Día que pasa, día que se tensa el PRI y se irritan los priístas. Nada saben del convenio de coalición entre su dirigencia y los partidos Verde, Nueva Alianza y Cardenista para la contienda electoral del 7 de julio en Veracruz. En los siete distritos donde el PRI teóricamente no postulará candidatos, lo hará a través de sus partidos aliados. O sea, una mascarada para imponer personajes impopulares, cuestionados o repudiados, pero a través del Verde, el PANAL y el Cardenista. Esa será la historia en Martínez de la Torre, Huatusco, Cosamaloapan, Santiago Tuxtla, Acayucan, Coatzacoalcos I y Coatzacoalcos II. Para esos distritos no opera la convocatoria emitida por el PRI, el 28 de marzo. Por supuesto, los priístas se sienten burlados; se preguntan si ese es el nuevo PRI, y cuestionan dónde están las convocatorias del Verde, del PANAL y del Cardenista y el convenio de la Coalición Veracruz Adelante con el PRI, sólo para saber si la postulación de personajes de mala nota, como Renato Tronco y Mónica Robles de HILLMAN, da pauta a llevar sus casos a los tribunales electorales, simplemente porque si a ellos les dan acceso, se los deben dar a todos. Por lo pronto, Alianza por Coatzacoalcos, que encabezan Juan Manuel Rodríguez Caamaño, Víctor Márquez Fernández y José Manuel Villegas Pérez, ya preparan la toma del PRI estatal con un nutrido contingente por falta de transparencia y exceso de suciedad. Una más de las que le explotan en las manos al nada sagaz Erick Lagos Hernández… Inevitables, los pecados de su vida pública sólo se reservan, no se olvidan. Ahí están los de Mónica Robles de HILLMAN cuando presidía el DIF de Coatzacoalcos, su marido Iván en la alcaldía y la aldea a merced de la pandilla insaciable. Un día se asumió salvadora de los colonos en condiciones de riesgo. Buscó a los de la Fertimex, a los de las cunetas y zonas bajas, pantanosas, los que habitaban cerca del río Calzadas y que cada año se iban a pique, sus enseres del hogar perdidos. Mónica Robles de HILLMAN los apadrinó con un señuelo único: trasladarlos a predios seguros, en zonas altas. Gestionó cien lotes, realizó el estudio socioeconómico y acreditó los requisitos. Los predios, de 7 por 15 metros, que se cotizan a razón de 70 mil pesos cada uno, fueron otorgados por el gobierno de Veracruz, pero los colonos siguen viviendo en zonas de riesgo. El negocio, según las lenguas viperinas, fue de 7 millones de pesos. Esa es una… Promotora de su propia desgracia, Gloria Rasgado Corsi no sólo pasó de ser la lideresa del Partido de la Revolución Democrática que avasallaba al PRI, a mansa sierva del priísmo, de Fidel Herrera, Javier Duarte, Marcos Theurel y Marcelo Montiel. Con quien sea y como sea. Expulsada del PRD, busca ahora reverdecer pastos secos y se inscribe en el proceso perredista para ser candidata a la alcaldía de Coatzacoalcos, atónitos los del sol azteca y también iracundos. Su registro, hasta ahora en el mayor de los sigilos, se dio de la mano de Carlos Munguía y Sergio Rodríguez, líderes del ala priísta dentro del PRD veracruzano, duartistas y fidelistas ambos, y a quienes Gloria Rasgado debe las últimas incursiones que tuvo en el PRD, hasta que comenzó a aplaudirle a Duarte, a Theurel y al diputado Joaquín Caballero y a operarles no más de cinco votos en las colonias, que es hasta donde le da la cuerda. Tricolor y priísta, quiere Gloria Rasgado ahora ser candidata a la alcaldía de Coatzacoalcos por el PRD, obviamente para convulsionar de nuevo al partido del sol azteca. Se vale reír… Tip para los reporteros: una espía del gobierno de Veracruz, concretamente del C-4, infiltró al Consejo Electoral Distrital en Cosoleacaque. Mañana les cuento…

 

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