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UNA COLORADA (vale más que cien descoloridas)

Lilia Cisneros Luján

Año Nuevo ....¿Y?

30 de diciembre del 2013.

Todavía, los festejantes consuetudinarios no se reponen de los estragos digestivos ocasionados por comidas opíparas durante 9 posadas, los brindis de las oficinas, una cena de noche buena y un recalentado de Navidad y ya se está pensando en cual restaurante o en la casa de que amigo será la reunión -con uvas, ropa interior roja, alguna bolsita amarilla y todos los accesorios necesarios- para recibir el año nuevo.

En la cultura del llamado occidente del planeta, este evento ocurre la noche del 31 de diciembre, justo a las 12, porque concluyendo la última campanada, empieza el primer minuto del “Año nuevo”

¿Desde cuando y donde surgió esta celebración? ¿Qué tanto influyeron festividades similares del pueblo judío, imbuido en los primeros líderes cristianos? ¿El tiempo, incluido en éste el principio y el fin, se ha medido siempre de la misma manera? Otra vez el pasado, ese al que políticos mexicanos y aplaudidores del neoliberalismo argumentan que no se debe volver, nos da las respuestas. Los pueblos con más años nuevos contabilizados sin la partición que se decretó en el imperio romano por el nacimiento de Cristo, son el hebreo y el chino. Ambos se basan tanto en el ciclo de la tierra en derredor del sol, como el de la luna rodeando la tierra. Igual lógica fue usada en todo Mesoamerica que en general usaba dos calendarios, el lunar, Xiuhpohualli, de 260 días y connotación básicamente religiosa y el civil, Tonalpohualli, de 365. Además de que no necesariamente ambos calendarios estaban coordinados, había diferencias de fondo como que el calendario maya se centraba en la medición de ciclos astronómicos en tanto que el Nahual, se refería a eventos históricos y políticos.

Más allá de complejidades que pueden explicar con algoritmos los expertos modernos, tienen cierto sentido y origen común, los ciclos de 52 años de los fuegos nuevos[1] con los, musulmanes de 30 años[2]. Si bien hoy día y desde que en el año 1582 el papa Gregorio ajustó el sistema de medición anual que nos rige -basado en la rotación alderredor del sol desde el 46 D.C., se tiene evidencia de que en muchas de las culturas antiguas, prevalecía el calendario lunar, siendo el antiguo Egipto el primer pueblo, que cambio esta prioridad hacia lo solar, a principios del tercer milenio a.C.; por la necesidad de predecir con exactitud el tiempo del inicio de la crecida del río Nilo, evento por demás vital en un pueblo que vivía de la agricultura.

Bien sean lunares[3], solares o combinados, todos los pueblos además de sumar los años y meterlos en ciclos, dividían los periodos anuales en estaciones –Egipto tenías tres, para los hebreos eran cuatro “cabezas de año” que se vinculaban con los cambios de clima y su relación con la producción de alimentos; aunque también era para contar diversas obligaciones como el pago de diezmos e impuestos. ¿Pero en que momento de esta manera de calcular el tiempo empieza el año en enero?

Tema difícil en el siglo XXI, donde tenemos una cultura musulmana que trata de ser preponderante y conserva años lunares, un cristianismo basado en el calendario gregoriano con ciclos anuales solares y un judaísmo -que combina ambos desechando la división del tiempo por el evento del nacimiento de Cristo- los emergentes chinos y otras culturas del mundo llamado oriental entre ellos Japón. Así las cosas, para los hebreos, el domingo 7 de octubre del año 3760 A.C., se gestó la vida en el edén, de ahí, que ellos han celebrado 5773 veces. Con las variables que su propia tradición impone y que por lo mismo mueve, al igual que China, la fecha exacta del año nuevo, al culminar el ocaso -no a la media noche como marca el calendario gregoriano- estos pueblos celebran lo que desde la muy antigua tradición babilónica, se consideró el más importante día del año, que comienza con el mes Nisán -es en abril, coincide con el inicio de la primavera y aparentemente con la salida de Egipto y por tanto la celebración de la pascua- el de los chinos que el próximo 31 de enero cumplirán su 4712 años nuevo[4]; o los musulmanes que celebraron el 4 de noviembre del 2013 el último días de su 1434 año hegiriano.

En México tal como lo ha impuesto el consumismo imperial, mañana se comerán uvas – como en España – en vez del sobre rojo que los chinos usan para dar algunos centavos a los niños, se portara una prenda intima de ese color, en tanto que, la víspera se limpiará la casa por dentro y por fuera –según lo hacen los japoneses y en vez de sonar el gong, algunos tañerán campanitas para que los pecados del año viejo sean perdonados- y se harán promesas en base a expectativas de progreso que según la sabiduría antigua serán imposibles de germinar en el peor mes del año ¿por eso se le llama cuesta de enero? y al que se llegó por decreto como el inicio de cada ciclo, no por la naturalidad derivada de lo que nos da la tierra como consideraban los babilonios[5] sino por la ambición de emperadores, senadores y autoridades de alto rango del imperio romano, cuyo anhelo, más que la productividad era la de prolongar sus mandatos. ¿Tiene sentido entonces el seguir disminuyendo tus bienes para celebra un día sin más esencia que el consumimos? ¿Sabes que la iglesia decretó el 1 de enero como el de la circuncisión del Señor, para competir con las populosas fiestas paganas del todavía imperio romano? ¿Te inquieta el saber que la popularidad de esta fecha como año nuevo apenas data de 400 años en el ritual cristiano?

En fin más allá de tu credo, ojala hagas conciencia de la necesidad de iniciar una nueva vida, quizá no quemando lo viejo como los hacían los siux o los apaches en Norteamérica, ni sonando cuernos o tambores como los agricultores chinos de la antigüedad o los colonos holandeses del siglo XVII -¿por eso tronamos cohetes o echamos bala en Iztapalapa?- sino cultivándose y haciendo lo propio con quienes te rodean para ir abonando a una humanidad más sabia y razonable.

[1] Basados en la interrelación de un año sagrado de 260 días con el año vago (natural) de 365 días, Dos ciclos de 52 años forman un huehuetiliztli (ancianidad), es decir, 104 años. A su vez, los Fuegos Nuevos se organizan en paquetes de veinte, que forman grupos superiores de 5200 años llamados "soles".
[2] Se refiere a 360 lunaciones según la tradición sumeria. Cada ciclo a su vez se divide en ciclos, divididos en 19 años de 354 días, o simples con seis meses de 30 días y cinco de 29 o intercalares que se alternan entre los otros.
[3] La manera de dividir el tiempo era diferente sobre todo cuando la medición fue lunar. En el imperio Romano cada cultura definía su calendario y los meses de éste de manera distinta. En Alba longa eran 10 meses de 18 a 36 días cada uno, mientras que los de Labinia contaban 374 días distribuidos en 13 meses.
[4] Se calcula tomando en cuenta la luna nueva más próxima entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, es decir se parte de los 45 día de promedio y la siguiente luna nueva es su año.
[5] La fiesta de Año Nuevo, el Kuppuru, más antigua que se ha registrado se encontró en la ruinas de lo que hoy es El-Illah, en Irak. A fines de marzo, un sumo sacerdote se levantaba dos horas antes del alba se bañaba en las aguas sagradas del Eufrates, ofrecía un himno Marduk, dios local de la agri­cultura, para pedir un nuevo ciclo de cosechas abundantes. Los festejos eran de 11 días, incluían la sangre de un carnero decapitado y diverso ritos de limpieza y seguridad.


UNA COLORADA (vale más que cien descoloridas)

Lilia Cisneros Luján

Mentir y Manipular

23 de diciembre del 2013.

Afirmar algo que no es verdad parece innato en el ser humano. Los estudiosos de la conducta, han realizado diversas investigaciones para encontrar las causas y los tipos de mentiras. Un niño preescolar falta a la verdad con frecuencia, en parte porque su estadio de madurez no le facilita definir el límite entre la realidad y la fantasía; pero en la medida que se avanza por la vida, se puede mentir con alguna intención de dañar a quien se envidia, -porque tiene más que yo y anhelo sus bienes o su prestigio- para cubrir una necesidad –me hace falta dinero para viajar o comprar algo- provocar lástima en mis posibles “benefactores” lo mismo el limosnero o la persona que anhela ser aceptado en un círculo que no es el propio como quien por conveniencia se asume con un grado superior al que en realidad tiene e incluso se falta a la verdad, escudando su ausencia de sinceridad en una supuesta piedad o interés por el otro.

Las dificultades para afrontar una realidad que al joven adolescente le aterra –no ser aceptado, carecer de coche o simplemente de la liquidez suficiente para invitar a sus amigos- le llevan a mentir como alternativa para no auto-excluirse. Eludir un castigo, mostrar una imagen de triunfador aun cuando se sepa fracasado o enfrentar el miedo a la vejez, la muerte, el ser destituido o derrocado, son el campo fértil para las actitudes o declaraciones falsas, sobre todo si en los círculos formativos –familia, escuela, etc.- se usaba el mentir con frecuencia.

Además de los textos bíblicos, hay evidencia de que el rey Herodes mintió a los sabios que venían de oriente siguiendo “una estrella”, cuando se enteró que este fenómeno se asociaba con el nacimiento del rey del pueblo escogido. Su ignorancia acerca de dicha profecía[1], le lleva a mentir y simular que desea la información para acercarse “a adorar al niño”. Esta mentira, con una clara intención de protegerse políticamente, nos lleva al tema de la manipulación.

Aun cuando manipular no necesariamente va de la mano o es lo mismo que engañar, en la mayoría de los casos, se usan verdades a medias o expectativas falaces para logar que otro o incluso un grupo, se conduzca como no le gusta; fumar, drogarse o beber alcohol; tener sexo no deseado o al menos hacerlo sin protección; votar por alguien que no se conoce bajo el supuesto de futuras canonjías; inducir opiniones favorables a temas impopulares; y en general, buscar el control del otro –física, conductual, mental o espiritualmente- mediante técnicas de persuasión o sugestión que casi siempre llevan a la anulación de las propias capacidades para rehusar aquello que de manera traposa se le impone.

Es relativamente fácil rechazar manipulaciones extremas –llamadas según el caso lavado de cerebro- como las armadas por Goebbels, en favor del nazismo; o las manejadas por líderes pseudo espirituales que al final del día llevan a la destrucción e incluso la muerte[2]; pero el intento de tomar o suvertir el control de un individuo sobre su pensamiento, comportamiento, emociones o decisiones, es usado por: tíos que buscan abusar del menor, familiares que reafirman su supremacía respecto a los padres solapando conductas riesgosas para el adolescente, y hasta maestros que ven a los escolapios como posibles adeptos, en temas ideológicos, políticos y de guerra.

Así como los mentirosos consuetudinarios, justifican el faltar a la verdad calificando sus falsedades como “piadosas o necesarias”, también los manipuladores han encontrado un sin fin de excusas y hasta tácticas para lograr que grandes masas consuman sus productos, donen a su causa, se inscriban en sus cursos e incluso se formen ideas predeterminadas respecto a personajes o programas diversos.

La publicidad en sí misma es una forma de manipulación. Se puede persuadir hacia la compra, la filiación o el rechazo también basado en verdades; pero si el fin último es controlar anulando la propia capacidad de raciocinio y por ende de búsqueda de la verdad, el tema es negativo.

¿Por qué hay tanta seguridad acerca de que Herodes mató cientos o miles de niños inocentes, para desaparecer al Cristo? Si Usted averigua, verá que Belén tenía de 300 a 1000 habitantes, niños del rango de edad –recién nacidos- que se supone pretendía eliminar cuando mucho serían 20 –lo más probable es que no fueran más de 7- y de ahí para delante puede poner a prueba sus credos y su fe, sin caer en el riesgo de odiar a otros porque son judíos, ortodoxos, budistas, chintoistas o musulmanes. Celebre esta Navidad, dándose el lujo de amar. Seguramente no tenemos la grandeza de espíritu para poner la otra mejilla, pero sí puede callar ante la ofensa, el rechazo, la mentira, el atropello y el intento de manipulación, llevando su pensamiento y emoción hacia espacios internos de conmiseración y comprensión por aquellos que siguen siendo esclavos de sus propias manipulaciones.

[1] Se dice de Herodes, que amaba las artes y se le atribuye la edificación de grandes construcciones importantes en la época, pero también se han documentado sus temores, sus celos y la inseguridad que le llevo a asesinar a todo aquel cercano (incluso sus hijos), que le pudiera representar algún riesgo de ser destituido.
[2] Los suicidas de Guyana, los davidianos de Waco, y “pastores” capaces de inducir mutilaciones (al niño que su familia le sacó los ojos) o propiciar su propio harem, manipulando padres para la entrega de sus mujeres jóvenes.


UNA COLORADA (vale más que cien descoloridas)

Lilia Cisneros Luján

Informarse (GR)

16 de diciembre del 2013.

Atentos a las recomendaciones del gobierno de la república acerca de “informarse”, nos dimos a la tarea de buscar los antecedentes más significativos de los últimos 25 años acerca del anhelo de buscar convicciones como la expresada hace 5 lustros: “La transformación del Estado mexicano será encuentro con su futuro, no una vuelta nostálgica pero imposible al pasado.” Pensamiento recurrente de los sucesivos detentadores del poder en México quienes con entusiasmo se han alineado con la corriente que desde 1988 consideraba que “Para encauzar los cambios de manera ordenada y lograr que prevalezca el interés general, habremos de modernizar al Estado mexicano;…”.

El argumento de la modernización, ha sido esgrimido de manera constante tanto por el primer mandatario, como por diversos miembros de su gabinete e incluso por legisladores bastante conocidos como es el caso de los señores Penchyna, Beltrones, Gamboa, Burgos, y gobernadores ya mencionados en los medios que, sin recato han afirmado estar convencidos de este propósito: “Mantendremos la soberanía de la nación sobre los energéticos, enfatizando el ahorro en el consumo, la diversificación de sus fuentes y atendiendo de manera fundamental, aunque no exclusiva, el mercado interno;” …..

¿Le parecen familiares las tres frases citadas?, pues bien eso significa que es Usted una persona muy informada, pues fueron expresadas en 1988, por Carlos Salinas de Gortari en su toma de posesión, en un largo discurso de casi 30 cuartillas. Pero, ello no significa que el Satán de la película sea -como han pretendido algunos escritores mercenarios- dicho personaje, pues son varios los que se han afanado -como émulos del pretendido monopolizador de la maldad- en conducir a México para aumentar de manera descomunal los índices de pobreza, o llegar a casi 60% el comercio informal; y como de informarse se trata recordemos que la privatización de la banca se dio bajo la responsabilidad de Miguel de Madrid, y que si bien de esta banca manejada peor que en burocracia de ventanilla, el rescate se dio en 1990, mediante el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), ello fue con la anuencia unánime de los partidos políticos y de manera fundamental el PAN.

Gracias a la motivación de la costosa campaña publicitaria que nos invita a informarnos, debemos saber que la privatización, esa horrible palabra que se evita y se combate, no es algo nuevo ni achacable solo al señor Peña Nieto y sus colaboradores, pues inició en 1984, cuando los legisladores de entonces hicieron cambios tanto a La Constitución como a las leyes, para definir primero cuales eran las empresas “no prioritarias”, con lo cual se extinguieron o liquidaron 294, fueron objeto de fusión 72, y casi 200 se vendieron o transfirieron al sector privado o el social. (OSC).

Luego de 4 años de este trabajo que mandó a la calle a muchos mexicanos productivos, se empezó con la privatización de sectores eventos ocurridos de manera intensa entre 1995 al 2000. ¿Tiene en mente el cierre de Ferrocarriles de México? ¿Conoce los resultados para el ciudadano común de la extranjerización de la banca? ¿Sabe Usted de casos en que su banco le birló ahorros y capital por la vía de comisiones no anunciadas y hasta el cierre unilateral de su cuenta apropiándose de saldos “pequeños”?[1] ¿Le ha ayudado en algo el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), creado en 1998 –por un distinguido maestro de Yale- para sustituir al FOBAPROA? Y ya que estamos en este profiláctico de diplomados para informarse, recordemos que, aun cuando no está en el mundo validada la operación privada de aeropuertos, en México se inició la privatización de 37 de los 52 que entonces existían y que a partir del 2004, con el modelo de empresas público-privadas, se ha concesionado el sector privado actividades propias del sector público, como es la certificación de construcciones (que por supuesto legitiman las violaciones al uso de suelo)

Pero tampoco seamos injustos, no son los mexicanos los campeones del despojo popular y la entrega de bienes al extranjero, a inicios de la era cristiana, un rey de los judíos –aunque en realidad los judíos auténticos estaban en su contra y lo consideraban ilegítimo- supo mantener la fiesta en paz dejando al imperio romano usufructuar la riqueza del pueblo que Herodes decía representar. Para aquellos que aseguran que México es una región llena de sanguijuelas, es bueno recordar lo dicho hace más de dos mil años: “generación de víboras ¿Quién os enseñó a huir de la hora venidera?”[2]. Y es que además de los gobernantes traidores, también había un clero dispuesto a perdonar o condenar, según fuera conveniente a los intereses de los poderosos, a los que el niño nacido en Belén, 33 años después les dijo “¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación……?. Y bueno la invitación a leer la historia en textos diversos, incluida la Biblia, nos ayudará en esta tarea de informarnos a la que el gobierno federal nos está convocando con sus cápsulas televisivas, en las que asegura que modernizar PEMEX, no es privatizarlo y que en 5 años podremos ver la riqueza y los ahorros en nuestros recibos.

Así, informados, entenderemos que el aumento en los prediales, no son tal, sino simple reflejo de la inflación y quizá esta Navidad podamos ser tan felices como el presidente, el jefe de gobierno, el gobernador de su estado y hasta los legisladores que presurosos cumplieron su tarea de modificar nuevamente la constitución. Y para evitar acongojarse, al grado de la depresión o el suicidio, le dejo como presente de posada el siguiente texto: “la alegría de los malos es breve, ….., aunque subiere su altivez hasta el cielo, y su cabeza tocare la nubes, como su estiércol perecerá para siempre…y se disipará como visión nocturna….” Job 20: 5-9

[1] El cinismo es tal, que en algún momento para lavar la culpa de este robo descomunal, se estableció que estos “saldos” de cuentas sin movimiento (que en realidad quiere decir improductivas para el banco), se destinaban al patrimonio de la beneficencia pública, pero hoy hasta esto se ha derogado.
[2] Dicho por Juan el bautista, antes de nacimiento del niño que celebraremos el próximo 25, a los hipócritas. Citado por el apóstol Mateo según el capítulo 3:7 de su evangelio


UNA COLORADA (vale más que cien descoloridas)

Lilia Cisneros Luján

¿Listo para la Navidad?

9 de diciembre del 2013.

Al igual que muchos millones de personas en el mundo –incluso budistas, chamanes, judíos no ortodoxos y hasta musulmanes- Usted será parte del espíritu de la Navidad. ¿Lo celebra adornando un pino –natural o artificial- con luces y esferas multicolores?[1], ¿Cuanto gastará en la decoración de este árbol? ¿Estaría de acuerdo que aspectos comerciales han desplazado al verdadero significado de la Navidad? ¿Resolverá la culpa inconsciente por los excesos en comer, beber, hacer turismo y exagerar el hedonismo moderno? En el remolino de mensajes electrónicos, tarjetas de lo más adorables, regalos que quizá no usaremos nunca, parece ser que hemos olvidado el verdadero significado de la Navidad, donde se origina y que es.

¿Será una misa en nuestra parroquia o la cercana a la playa donde festinamos? ¿Debemos desprendernos de algo para regalar a los pobres? ¿Con leer la biblia ya estamos en sintonía con el hijo de Dios cuyo arribo al mundo se reconoce, de una manera cuasi ecuménica? Más allá de las ideas preconcebidas por razón de costumbres familiares o influencia cultural y la “indubitable” certeza de que esta festividad es: cristiana, hace referencia al nacimiento de Jesús -cuyo linaje de David significa el cumplimiento de una promesa de salvación- y el hecho de que aun religiones no cristianas –hebreas, musulmanas y ciertas corrientes del budismo- reconocen su existencia cuando menos como profeta; lo que parece causar incomodidad, es la discrepancia entre lo dictado por las iglesias o las costumbres milenarias y lo propuesto por quien se asumió siempre como el hijo de Dios, el verbo encarnado y por supuesto el único camino para lograr trascendencia en un plano de existencia diverso del que conocemos.

La humanidad del siglo XXI, corruptora por excelencia, se enfrenta hoy mismo a la frustración por valores humanos violados diariamente como son: paz, libertad, posibilidad de expresarse, tolerancia, dignidad, democracia, solidaridad y en general una multiplicidad convertida en derechos individuales con sus respectivos deberes a observar por el “el otro”. Estas prerrogativas han sido insuficientes para erradicar maldades tan brutales, como el secuestro, las violaciones de niños, las formas más perversas de homicidio y el apoderamiento de la riqueza material de pueblos enteros, por un sistema económico injusto y depredador.

¿Por qué no intentar el diálogo, la justicia, la obediencia, la fe y el amor para erradicar los anti-valores? ¿Cómo lograr superar aberraciones como la discriminación, la mentira, el derroche, la ostentación vacua y hasta el abuso de la necesidad de religarse con el creador haciendo de las religiones un negocio? ¿Con que frecuencia perdonamos? ¿Estamos ciertos que esperanza es un anhelo mucho menor a la Fe? ¿Lograremos la perfección a través del consumismo de ofertas educativas, títulos de maestría o doctorado e incluso la obtención permanente de puestos políticos bien remunerados?

Durante este mes escucharemos conciertos, villancicos, promociones en general que invitan a la paz y la buena voluntad entre los hombres; algunos encerrados en sus casas para no ser robados, mientras otros aprovecharán ausencias para tomar lo ajeno, acumulado por los inconscientes de la Navidad, embelesados por el disfrute de sus vacaciones, subyugados por el encanto de las luces, los estampados de renos -conducidos por un anciano más famoso, por las artes de la mercadotecnia que el niño de Belén- el calor del ponche y el sabor de las castañas asadas.

Don dinero, el poderoso caballero, que ha pervertido la promesa que implica el nacimiento del hijo de Dios, nos conmina a demostrar amistad gastando lo que no tenemos –en medio de una crisis de liquidez y de empleo- para comprar obsequios que daremos a quienes no los necesitan y que suponemos habrán de impresionarse aun cuando se trate de gente que no nos simpatiza.

Disfrutemos no solo la alegría de la fiesta, lo cual es válido según nos mostró un Cristo que fue a bodas y otros convivios humanos, aunque siempre con el fin de mostrarnos el valor de la alegría, la convivencia, la austeridad, el compromiso con el otro y la posibilidad de aceptar al que es diferente, como él lo hizo con la samaritana.

El personaje -aunque desdibujado por la superficialidad humana- que nos congrega en diciembre trascendió no por sus enseñanzas, como la mayoría de los fundadores de otras creencias, sino por los hechos que protagonizó; desde sanaciones, resurrecciones, crucifixión y resurrección. El ser humano siente con horror la muerte. Mientras que los fundadores de otros credos son venerados en sus tumbas, la de Cristo está vacía, porque su misión fue, desde el portal de Belem, morir para dar a los elegidos la posibilidad de vida. Quizá si evitamos el torbellino de las compras gastando menos y analizando esta posibilidad, obtengamos como regalo navideño, la paz que nos han quitado los criminales organizados, los políticos ambiciosos, los empresarios de la salud y la educación, los funcionarios ineptos, los jueces que se sienten dioses para condenar o perdonar de conformidad a hechos demostrados o supuestos que, a final del día, no aguantan para una salvación trascendente. Nuestra existencia será más plena si la vivimos con sencillez y humildad. Esto no significa convertirse en un ermitaño o un vagabundo desaliñado, sino aprender a erradicar el egoísmo, la ostentación, la prepotencia y la acumulación de bienes materiales que difícilmente serán puestos en nuestra tumba o cremados con nosotros en nuestro final terrenal.

[1] Los árboles han jugado un importante papel en las religiones consideradas paganas por el cristianismo y hasta eran adorados. Celtas, normandos y sajones usaban árboles para mantener alejadas a las brujas, los espíritus malignos, y los fantasmas. Los ídolos o tótems fueron tallados en troncos de árboles. En Egipto, la palmera era importante elemento de diversos cultos así como el abeto en Roma. Y hoy los ecologistas han caído en exageraciones cuasi fanáticas que le dan más importancia al árbol que al mismo ser humano.


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Lilia Cisneros Luján

Violencia y discriminación

2 de diciembre del 2013.

Todo parece implicar que las fiestas y celebraciones –por su abundancia y existencia por decreto- se han convertido en una suerte de catarsis y hasta método de control de los estados de ánimo negativos, como frustración o enojo, de grupos sociales que se asumen a sí mismos tratados injustamente. ¿De que se quejarían las mujeres, si ya tienen acceso libre a las universidades, la política y todo tipo de trabajos aun si se trata de manejar un camión de volteo? ¿Qué más quieren si ya los legisladores les obsequiaron todo tipo de normas para castigar a los maridos violentos y hasta los familiares abusadores? Con todo y estos aparentes logros, dice la ONU que el pasado 25 de noviembre, es el día para eliminar la violencia en contra de las mujeres y aun cuando pocos lo saben, esto se explica muy detalladamente en el párrafo 112 de la declaración y plataforma de acción de Beijing, ciudad china en donde se reunieron liderezas del mundo para discutir el tema y concluir que: “La violencia por motivos de género refleja, y al mismo tiempo refuerza, las inequidades entre hombres y mujeres, y vulnera la salud, la dignidad, la seguridad y la autonomía de sus víctimas”.

Pero en el plano de los hechos hay actos de auténtica violencia que parecen no estar considerados en tan pomposas reuniones y costosas celebraciones anuales, por ejemplo si después de haber dedicado su vida a servir a su país, pagar la hipoteca de su techo dobleteando turnos y realizando un sin fin de actividades adicionales, a su función –vender, dar conferencias etc.- sus gobernantes, con la complicidad de los legisladores que supuestamente le representan, le aplican impuestos y pagos de servicios –agua, luz, gas, exorbitantes y confiscatorios por el hecho de haber sido una mujer exitosa, ¿los puede catalogar como violentos y discriminadores? ¿Qué exenta a los jefes de gobierno, gobernadores, delegados o presidentes municipales de caer en este supuesto, en el cual por cierto tratan con mayor rigidez a las mujeres sobre todo si no están dispuestas a entrar en las componendas ilegales?

Habida cuenta que la violencia en contra de las mujeres “abarca una amplia gama de infracciones a los derechos humanos, inclusive los malos tratos…….”[1] en la violencia más generalizada y menos reconocida en el mundo, podemos decir que no hay materia para celebrar.

Quienes tenemos conciencia de los alcances de la democracia y somos capaces de insistir en el cumplimiento de la ley, sabemos del riesgo de sufrir violencia por parte de los empleados de ventanilla, los mandos medios y hasta los cabezas de sector que dictan las políticas de atención a los ciudadanos. ¿Ha observado la mayoría de mujeres en las filas para aclaraciones y pagos de predial? La violencia, -verbal, corporal y pragmática- que practica cualquier sujeto encargado de cuidar las puertas ¿Se justifica solo porque porta uniforme? Sé del caso de una universitaria con grado de doctorado, quien debió cambiar de domicilio, pues los titulares de la delegación Benito Juárez en el DF, respondieron con amenazas criminales de las más viles por insistir en denunciar los usos de suelo ilegales que se instalaban en la colonia del Valle. También creo que merece homenaje –desafortunadamente post-mortem- una ciudadana del Barrio de la Conchita, que aun con el peso de los años y las enfermedades encima siempre salió a repartir volantes y formar parte de las protestas por el mismo tema del uso de suelo. ¿Destacar la violencia doméstica por encima de estas “sutiles formas de trato institucional violento” es una forma de engaño? ¿Responde a la táctica “divide y vencerás” este método que confronta a parejas, padres e hijos?

En la expresión discursiva de la celebración para erradicar la violencia en contra de las mujeres, se habló de discriminación y por supuesto de comercio ilegal de personas. Muy lamentable el tema; pero este añejo problema no se resolverá ni con piezas retóricas ni con fiestas. Ya en 1829 y como resultado de alguna legislación del estado de Louisiana que propició la baja en el precio de los esclavos, estos comerciantes de humanos discurrieron, que la única manera de recuperar el negocio, que para entonces era de diez y seis mil millones de dólares[2], era urgente “adquirir” Texas. El vicepresidente de Estados Unidos –Jhon C. Calhoun- un lustro después justificó la anexión de Texas argumentando que: “la esclavitud era la base más segura y estable del mundo para las instituciones libres” y a siglo y medio de distancia, ¿Alguien sabe de algún sortilegio que haya cambiado esa manera de pensar por parte de algunos poderosos? ¿Por qué, en el negocio de “trata” –que hoy, según la OIT deja ganancias a los criminales entre 16 y 31 millones de dólares anuales– el porcentaje de mujeres es mayor que el de varones?

La discriminación laboral por edad, es otra forma de violencia. En los convenios del INAPAM, con algunas empresas que venden café y en tiendas de autoservicio, las responsables de recursos humanos tratan a las mujeres de más de 60 años, sin importar que sean licenciadas o con maestría, como si fueran pedigüeñas de atrio de iglesia y, aun cuando los viejitos son “abuelitos”, se nota la violencia de manera más evidente en contra de las “abuelas”. Hagamos algo mejor que celebrar una fiesta sin contenido real y sin intención de cambiar para hacer mejoras en la calidad de vida de una parte de la humanidad.

[1] Declaración de Beijing “ …… y varias prácticas tradicionales nocivas. Cada uno de esos malos tratos puede dejar profundas cicatrices psicológicas, dañar la salud de las mujeres y las niñas en general, …….. y en algunos casos, puede causar la muerte.”
[2] Las invasiones norteamericanas en México Gastos Gracia Cantú.

 

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