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INFORME ROJO
Niña Karime: para el procu la víctima no importa* 47 días después del secuestro, emite la Alerta Amber * Los padres reclaman y la sociedad protesta * Centroamericanos: se vuelve a enredar el gobernador * Mano negra en el caso de las tres maestras de la Olivo Lara * Una ex juez, la clave * INFORME ROJO nada tiene que ver con info-rojo-coatza * Otra vez la guerra en internet. 28 de agosto de 2014 Ni por Karime Alejandra Cruz Reyes, ni por otras víctimas, ni por los desaparecidos, ni por los secuestrados, siente lo que siente Luis Ángel Bravo Contreras por los victimarios. Su fijación está en ellos. Los quiere en sus manos. Los quiere a su merced. Los quiere frente a la ley, tras las rejas, sometidos a los designios de un juez, como trofeo judicial. Alrevesado su mundo, de cabeza su moral, el procurador de Veracruz poco o nada hizo por Karime Cruz en 47 días, hasta que sus padres, familiares, amigos y la sociedad en pleno salieron a las calles, marcharon y ejercieron su derecho a la protesta. Nada sentían en el actuar de la Procuraduría de Veracruz, pasivo, callado, inmutable su titular, Luis Ángel Bravo Contreras. Y lo decían. Irritados, reclamaban acciones reales del procurador y su policía ministerial, avances y resultados. Reprobaban el silencio que después de una semana o dos, se vuelve silencio cómplice. Recordaban que en Veracruz “no pasa nada” y que la inseguridad es ya parte de las sábanas sobre las que hay que dormir. Era el 22 de agosto. Coatzacoalcos concentró su atención en la marcha blanca que tomó la avenida Zaragoza y fue convocando a un pueblo que se hartó del grotesco contraste entre la zozobra de vivir en manos de la delincuencia y la indiferencia insultante del gobierno. Al final no eran 100 ni 200 sino casi 2 mil. Se entremezclaba la súplica y la ira: “Las queremos de vuelta”. La voz de alerta: “Mañana podría ser tu hijo”. Y una más con destinatario en la calle Enríquez, de Xalapa: “¿Dónde está el Coatzacoalcos Seguro”. Le reclamaban también al gobernador Javier Duarte. Expresaba la madre de Karime, Nora Reyes Baruch, que en esos más de 40 días ninguna autoridad aportaba avances de la investigación e instaban a la población a ayudarlos, a dar con una pista, a tener una esperanza, a dar con el paradero de la pequeña de cinco años y su tía, Mónica Reyes, quien la tenía a su cargo aquel 7 de julio cuando se les vio por última vez. Entre reclamos, trabaron diálogo con el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Increpaban desde lugares distintos, sin un autor visible, perdidos los gritos entre la muchedumbre, muchos de ellos petroleros con uniforme, compañeros de trabajo de los padres de la niña. Se logró una comunicación a Xalapa. Se comprometía el procurador Bravo Contreras a emitir la Alerta Amber, el protocolo de localización de personas desaparecidas, solo que algo tarde, mes y medio después de la desaparición. Entonces eran 47 días. Hoy son 53. Transcurren las horas y la Procuraduría nada refleja. Circulan versiones de un hallazgo funesto: que en una casa de seguridad habían encontrado los cadáveres de Karime y Mónica, en Coatzacoalcos, aunque sin precisar el lugar. Subió la nota al portal Imagen del Golfo, de la familia Robles Barajas, los succionadores del Istmo, y generó un impacto adverso. Versión extraoficial que sirvió para ir aterrizando un posible desenlace fatal. Nora Reyes Baruch lo refutó. Acudió a las instancias oficiales y le dijeron que no. Seguirán las investigaciones. Se supo del supuesto hallazgo al mediodía del miércoles 27. Encabezaba el secretario de Seguridad de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita, reunión sobre seguridad. Había desmentidos, correcciones, ofrecimientos de que el aparato policíaco seguiría la pista de los plagiarios hasta dar con Karime y Mónica. Ante la incompetencia, el caos. Ante la indiferencia, el reclamo. Rebasada por la movilización de la sociedad, la Procuraduría camina a los tumbos, da palos de ciego, se dirige a donde sea y se queda donde está. Al saber de la marcha que se organizaba para el viernes 22, el gobierno de Veracruz aplicó la treta de las recompensas. Habría un millón de pesos a quien proporcionara datos que llevaran a la localización de Karime y su tía Mónica. Era un paliativo para aminorar la protesta, para justificar su falta de resultados. 47 días para emitir la Alerta Amber es un insulto. Agravia a los padres, a la familia, a los amigos y a la sociedad. Según el protocolo, la Alerta Amber debe emitirse en las primeras horas después de ocurrida la desaparición. Esos minutos son vitales. Se debe saber, conocer del hecho por televisión, radio, mensaje telefónico, redes sociales, prensa escrita. Luis Ángel Bravo no lo hizo así. Ofreció a los padres de Karime que emitiría la alerta pero ésta fue sólo para Veracruz y ocho estados más. Ante el reclamo, la Procuraduría les hizo saber que sería nacional, pero en el correo electrónico que les envió se leía “prealerta”. Nora Reyes Baruch ya no cree en la Procuraduría, en el gobierno mismo. Sigue convocando al pueblo para dar con el paradero de su hija y hermana. Sabe que le están aterrizando la noticia de un desenlace fatal, pero no ceja en su empeño por hallar a su pequeña. Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, nada hizo por Karime Alejandra. En 47 días hubo pasividad de la Procuraduría de Veracruz, evidente su falta de resultados. Después recurrió a la mentira. Tardíamente ofreció emitir la Alerta Amber y cuando lo hizo fue regional, no nacional. Para el procurador “Culín” —el mote se lo endilgaron en el colegio Hispanomexicano de Córdoba porque se sentía ídem— la fascinación no está en hallar a las víctimas del secuestro o a los levantados, salvarles la vida, salvaguardarles su integridad, rescatarlos y traerlos con bien y entregarlos a su familia. “Proculín”, como le dicen ahora, quiere a los victimarios para pasearlos como trofeo de guerra. Sean culpables o no, los detiene, los exhibe, les imputa cargos, los remite a una cárcel y los consigna a un juez. Nutre así su ego judicial. Quizá para entonces las víctimas ya estén muertas, regresen con vida mutiladas, ultrajadas, traumadas por los días de encierro, la tortura, hambrientas, pero la prioridad del procurador de Veracruz es tener en sus manos a los victimarios y pavonearse de ello. Desnuda el caso Karime Reyes a Luis Ángel Bravo. Exhibe su incompetencia, la vida de las víctimas en sus manos que es igual nada, y ese irrefrenable protagonismo que se antoja propio para tratarse con un psiquiatra. Desde el 7 de julio, cuando desaparecieron Karime Cruz y su tía Mónica Reyes, la Procuraduría de Luis Ángel Bravo pudo actuar, investigar, tener avances, arrojar resultados. Pudo traer de vuelta a la niña y a su tía. Pudo haber evitado que el reclamo social se transformara en repudio general de la sociedad a un gobierno como el de Javier Duarte, que no funciona. Coleccionista de fracasos, el montaje como arma legal —recuérdese a los 11 plagiados de Las Choapas, rescatados pero los victimarios se fueron cómodamente pues todo indica que eran policías estatales—, Luis Ángel Bravo Contreras vive un momento crucial. Si rescata a Karime Cruz, salva el pellejo; si no, habrá empinado una vez más a la Procuraduría de Veracruz. Y todo porque le importan más los victimarios que las víctimas. Archivo muerto Y cualquiera se pregunta: si las villas olímpicas terminarían siendo un elefante blanco, ¿por qué el gobernador Javier Duarte consintió en que se hicieran, y hasta le donó 10 hectáreas a las empresas inmobiliarias Carpín y ARA?; si era mejor hospedar a los atletas que participarán en los Juegos Centroamericanos, ¿por qué se optó por las villas y cuando ya estaban construidas, se le volteó el chirrión al gober-bola y dijo que siempre no, que mejor se pagaría el hospedaje y así ayudar a la industria hotelera? A medio gas va el gober de Veracruz. Y lo peor es que no sólo toma decisiones absurdas —por un lado su cerebro, por otro el clutch y por otro su lengua— sino que para justificarlas se hace más pelotas que un quecosaedro... A salto de mata, tres maestras quieren evadir la acción de la justicia. Son las propietarias del Instituto Margarita Olivo Lara: María Amparo Elena Arens Medina (Helen Arens), Alicia Guadalupe Menabrito Trejo y Margarita Josefina Gómez Ortiz, acusadas de falsificarle la firma a Inés Valladares Lavín para escamotearle su liquidación por los años laborados. Sobre Alicia Menabrito y el abogado Julio Enrique López Valenzuela existe orden de aprehensión. Éste ya declaró, se presentó y lleva el juicio en libertad bajo fianza. Alicia Menabrito interpuso un juicio de amparo, pero nada se sabe de ella ni de Helen Arens y Margarita Ortiz en los juzgados. En el trasfondo hay versiones que apunta a que Alicia Menabrito tiene el cobijo de una familiar suya: Sara Montalvo, juez federal jubilada, bien conectada en el Poder Judicial Federal, donde se cabildean los amparos que sean a favor de la acusada. O sea, una vez más tráfico de influencias. Sara Montalvo, heredera de una cuantiosa fortuna, es propietaria de locales en renta en la segunda calle de Hidalgo y un edificio en la esquina de Juárez y 16 de Septiembre, de donde desalojó a conocidos personajes que tenían por lo menos 20 años sin pagar renta. De armas tomar, de carácter y decisiones fuertes, intratable dicen quienes la han tenido que sufrir, Sara Montalvo será un factor clave en los juicios de amparo que tramiten las tres dueñas del Instituto Margarita Olivo Lara. Para ello valen la familiaridad y los años que tienen de conocerse, aventuras juntas, toda una historia... Pues no. Nada tiene que ver INFORME ROJO con info-rojo-coatza. En ésta plagian dos párrafos de un texto publicado en mi columna hará un mes, relativo a un edil del sur de Veracruz, sorprendido en pleno encuentro con una dama. En el texto de mi autoría no se menciona nombre, no se alude a presidente municipal alguno, ni refiere que sea un edil de Coatzacoalcos. En info-rojo-coatza sí. En el agregado —tres párrafos con diferente estilo— se le hacen imputaciones al alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, a una dama, a su esposo y a su padre. Lo escrito ahí no tiene autor. Se precisa hacer este deslinde pues Mussio Cárdenas Arellano suscribe sus textos y señala cuando hay elementos de prueba. INFORME ROJO se ha ocupado de Joaquín Caballero en el caso Perconsa, implicado en una denuncia por incumplimiento de contrato que finalmente le arregló su padrino, Marcelo Montiel Montiel; de las obras con precio excedido cuando era secretario de Obras Públicas en la segunda alcaldía de Marcelo, según un dictamen de auditores del Órgano de Fiscalización Superior; de su fugaz paso por el Congreso Federal, que usó como trampolín para llegar a la alcaldía de Coatzacoalcos, y ahora del grave conflicto con la mitad de los regidores del ayuntamiento, lo que ha derivado en una crisis política similar a la que protagonizó en su momento el ex alcalde Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—. Se le critica con evidencia, documento en mano, expediente judicial, audio, video o la versión de testigos de calidad. No se recurre al anonimato. Siempre, invariablemente, siempre se le ha señalado desde la autoría de Mussio Cárdenas Arellano. Los anónimos corresponden a una estrategia propia de políticos. Le ocurre actualmente a la periodista Claudia Guerrero Martínez, titular de la columna Entre lo Utópico y lo Verdadero y propietaria del periódico Veraz, en Xalapa, a quien le inventaron una cuenta de correo para desde ahí lanzar ataques difamatorios contra opositores políticos y atribuírselos a la afamada periodista, ganadora de diversos premios, respetadísima por su crítica profesional. Es parte de la guerra de lodo que está por venir. Reitero: INFORME ROJO nada tiene que ver con info-rojo-coatza. Por cierto, ¿ya investigó Joaquín Caballero qué regidores pudieran estar detrás de la exhibida?... INFORME ROJO
Maryjose Gamboa en territorio Zeta* La venganza es crimen y quien la ejerce, criminal * “Culín”, usado para la revancha * Orilla Duarte a Maryjose al suicidio * No hay más, Anaya al PRI * Sea con bono o sin él, el cabildo se rebela * Funcionario que llama “panzón” al gober * Zavaleta deja Regulación Sanitaria * El pasado de un duartista: atropelló, mató a un peatón... y lo encubrieron. 25 de agosto de 2014 Dice Juan Villoro en Efectos Personales: la venganza es crimen. Tiene razón. Y si se hace desde el poder, es peor. Véase a Javier Duarte, evidente la obsesión, desatada su ira contra la periodista Maryjose Gamboa Torales hasta remitirla al penal de Tuxpan, a territorio Zeta, al alcance de los amigos del gobernador y su pandilla. Duarte riñe con la sensatez. O quizá no la tiene. Se confronta con la prudencia, a la que es repulsivo. Supone que ser gobernador es ser monarca y esa condición, la ley usada para saciar sus apetitos de revancha, le da derecho a movilizar el aparato judicial para criminalizar a sus enemigos. No reflexiona el gobernador de Veracruz en los alcances de su mayor problema: gobernar con las vísceras, el hígado emitiendo impulsos, sustituyendo las funciones cerebrales, irreflexivo su actuar, incapaz de advertir los efectos de su decisión. Gobierna la tripa y por eso Veracruz está hecho un caos. Protagoniza un espectáculo público desde que decidió sumergir a Maryjose Gamboa en el infierno de una cárcel por un hecho fatal, la muerte de José Luis Burela López, por un atropellamiento, la madrugada del 12 de julio, en el bulevar Miguel Alemán, en Boca del Río. Maryjose no rehuyó su responsabilidad. Fue un atropellamiento. Burela cruzó la avenida. No usó el puente peatonal que tenía a escasos metros. Otro vehículo pudo esquivarlo, pero la columnista de Notiver no. Ahí permaneció Maryjose Gamboa y dio aviso a las autoridades. Si hubiera estado ebria, como sostiene el gobierno de Javier Duarte, habría huido. Pero no lo hizo y ahí se quedó. Hay homicidio imprudencial y eso nadie lo niega. Lo que queda por saber es qué tanta responsabilidad tiene Maryjose Gamboa y qué tanta la tuvo José Luis Burela; saber si ella manejaba con exceso de velocidad, con temeridad, sin respetar las reglas, y si él provocó el accidente al cruzar imprudentemente. Maryjose Gamboa dio negativo en el análisis de consumo de alcohol que le practicó Tránsito de Boca del Río. Ahí inició el debate. La periodista es directora del Instituto Municipal de la Mujer, al lado de Miguel Ángel Yunes Márquez, el alcalde de Boca, hijo de Miguel Ángel Yunes Linares, enemigo acérrimo de Javier Duarte y, sobre todo, del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán. Politizado el caso, la ira de Duarte es demencial. Quiere a la yunista tras las rejas para pegarle a Yunes. La Procuraduría de Veracruz desconoce el examen practicado por Tránsito de Boca del Río. Para el procurador Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, Maryjose Gamboa iba ebria. No tiene cómo sustentarlo pero ese es su clavo ardiente. Dice que si hubiera permitido que le practicaran el análisis sanguíneo, hoy estaría libre. “Culín” es, además de metrosexual, falaz. Sabe que en manos de una Procuraduría corrupta, sometida a lo que diga un enfermo llamado Javier Duarte, el resultado habría sido positivo, así tuviera que falsearse el resultado. “Culín” es implacable. Viene perdiendo la batalla mediática. Maryjose Gamboa está en todos los escenarios, en los portales de las organizaciones defensoras de los derechos de los periodistas, de aquellos que señalan que una de las tretas de los políticos para reprimir a sus críticos, es criminalizarlos. Está en las marchas de las organizaciones sociales. Está en el ánimo de la sociedad. “Proculín”, como también le llaman, usa un accidente para retenerla en la cárcel. Un juicio por homicidio imprudencial se puede enfrentar en libertad, bajo fianza, lejos del infierno de la cárcel, donde se convive con tipos peligrosos, vinculados al narco, asesinos, violadores. Pero Bravo Contreras dice que hay agravantes, que Maryjose conducía ebria, aunque no lo haya podido probar, y que manejaba a velocidad inmoderada. No ve “Proculín” Bravo Contreras que el caso Maryjose es una bomba de tiempo, como bien apunta el columnista Aurelio Contreras, en Sociedad3.0. Es la presa política del gobernador, refiere, categórico, Aurelio. Y peor, la encarcelan para silenciarla pero no la han podido callar. Ahí está el detonante de un sexenio que se ha distinguido por comprar a un sector e la prensa, los aplaudidores a sueldo, los chayoteros que disfrazan el embute con “convenios de publicidad”. Y a los que no puede amordazarlos, les inventa crímenes. Reporteros Sin Fronteras tiene un apartado para esta clase de mal llamados gobernantes. Maryjose ejerce su derecho desde prisión. Relata las deplorables condiciones en que la tiene Javier Duarte, el hábitat de la indignidad que son las cárceles veracruzanas. Y un video circulado en las redes sociales terminó por demostrar que el encarcelamiento es venganza. Y ahí se agravó todo. “Levántate perra”, fue la voz que arrebató de su sueño a Maryjose. Era la orden del policía que en la madrugada del 16 de agosto, junto con otros cuatro custodios, la sacó del penal de Playa Linda. Les decía ella que tenía un amparo a su favor para evitar el traslado. Rieron y uno de los malvivientes con uniforme hizo añicos el documento, evidente la burla duartista al Poder Judicial Federal. “¡Aquí lo único que vale es la ley del Gobernador!”, respondió. No le dieron tiempo a nada. Esposada la sacaron y la condujeron a Tuxpan, a un penal infestado de Zetas y Golfos, dos bandas criminales que operan en el narco. Maryjose Gamboa lo escribió y su denuncia describe la perversidad del gobernador de Veracruz. “Me desnudaron —relata— para hacerme un examen médico en el que no quisieron señalar las lesiones que me causaron durante el traslado. Dijeron que yo me las había hecho. ¡Mira pendeja como estás por meterte con nuestro Gobernador! me dijo el primer individuo que entró a la mazmorra. Te traigo un mensaje, más vale que escuches bien, es de parte del Gobernador, del Procurador y de Beto Silva que es el que manda aquí en Tuxpan: ‘si le bajas a tus agresiones te vas pronto, si no, te quedas aquí unos años’. Si no le bajas te vamos a echar con la perrada. Aquí están muchos Zetas, hombres y mujeres y no respondemos por ti. “Debo confesar que me dio pavor. Nunca imaginé vivir una situación así. No lo merezco, no le he hecho mal a nadie de forma intencional. Atropellé a un joven accidentalmente, no quise lastimarlo ¡Por favor hagan algo por mí! Estoy en manos de gente loca, son capaces de lastimarme más o incluso de atentar en mi contra. Mi vida está en manos de Javier Duarte, de Luis Ángel Bravo y de Bermúdez. Si algo me pasa ellos son los culpables. ¡No pienso suicidarme! Tengo una hija por la que ver, mi padre está enfermo y me necesita, mi madre y mis hermanos viven también un infierno”. Duarte es el enfermo. Usa su poder para criminalizar a sus críticos. Culín es su operador judicial. Le sirve el aparato de justicia para habilitar los penales como centro de tortura psicológica, los jueces y los magistrados a sus pies, con decisiones cómplices. Alberto Silva es quien manda en Tuxpan. Ex alcalde, criminal la deuda que heredó, el hoy vocero de Javier Duarte, célebre por su selfies culines y su nuevo apodo, “La Delfina”, es quien dice a quién lo envían “con la perrada”, los Zetas, amigos suyos, amigos de su hermano, el que operaba para Pancho Colorado, su administrador. ¿Sabrá Peña Nieto con quiénes se juntan los duartistas? ¿Para qué remite el gobernador a la columnista de Notiver a Tuxpan, a la frontera con Tamaulipas, a territorio Zeta? ¿Para doblegarla? ¿Para ser violada, ultrajada, amedrentada, asesinada? ¿O para obligarla al suicidio y convertirla en una periodista más muerta en el sexenio duartista, la número 11? ¿O asesinarla y simular un suicidio? La venganza es crimen, dice Villoro. La venganza contra Maryjose Gamboa lo es. Duarte quiere saciar su revancha. Usa el poder, lo pervierte, manipula a la policía, a “Culín” Bravo Contreras, a los jueces, al Tribunal Superior de Justicia, la Tremenda y Vergonzosa Corte, a los Zetas en el penal de Tuxpan. ¿Lo sabrá el Presidente Peña o Videgaray? La venganza es crimen y quien la ejerce es un criminal. Archivo muerto Defenestrado, combatido, vilipendiado, Luis Rafael Anaya Mortera será, pese al lodo amigo, el nuevo presidente del PRI en Coatzacoalcos. Combatido con todo y por todos, dejó en el camino a enemigos y detractores, la insidia y el canto de los hipócritas. Hará dos días, el sábado 23, se amarraron los priístas y cuadraron lo que será la dirigencia del comité municipal, contentos con su tajada del pastel. Rafael Anaya sirve al marcelismo y es hechura de Carlos Brito y Marcelo Montiel, socio de éste en Olmeca TV y en Notisur, obvio vía prestanombres. Tesorero municipal dos veces, la primera con Juan Osorio, entre 1979 y 1982, y la segunda con Montiel, entre 2008 y 2010. Le tocó pasar de la sindicatura a la alcaldía en 2004, cuando Marcelo se fue a contender por la diputación local. Tres años desconectado de la política, dedicado a sus negocios millonarios, la representación de Peñafiel y sus asuntos gasolineros, vuelve para hacerse del control del PRI. ¿Qué implicaciones tiene? Asegura el marcelismo la candidatura a la diputación federal en el distrito de Coatzacoalcos, el control del partido, de los seccionales, la operación en colonias, sin riesgo de fisuras, sin fuego amigo. Y algo más... Por un bono o sin él, como sea, el rompimiento de la mitad del cabildo con el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol evidencia falta de control político, fallidas las acciones de los operadores. Así le ocurrió a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—. A expensas del cabildo, la mayoría en contra, fue denunciado ante el Congreso, ante el ORFIS, ante la Secretaría de Gobierno, saboteado su segundo informe de actividades, sin validez el que rindió por no haber quórum legal y por lo tanto, inexistente la sesión solemne de cabildo. Algo pasa hoy. Como aquí, en INFORME ROJO, se expuso el 4 de agosto, el cabildo de Coatzacoalcos se había partido; ocho ediles en pugna, fuera de control, retadores, agraviados porque se les ignoraba y de paso, se filtraban datos que aparecían en la prensa para vapulearlos, fuego amigo y golpes con el sello del marcelismo. A Theurel, apuntamos, le ocurrió al año; a Caballero le sucede a los ocho meses. Pudiera ser por un bono, por canonjías, por negocios, por lo que sea pero es una evidente falta de control del cabildo. Este jueves, a la reinauguración del Centro de Rehabilitación Integral de Coatzacoalcos sólo acudieron los maiceados. Todo un espectáculo frente a la primera dama de Veracruz, Karime Macías Tubilla... ¿Quién es ese funcionario de CMAS que le llama “panzón” a un gobernador de nombre Javier Duarte, en un franco alarde de soberbia? No es menor el asunto. Exhibe cómo se degrada la investidura del señor de palacio, cómo se le ridiculiza, cómo se juega con su problema de sobrepeso. “Panzón” le llama porque dice que se lleva hasta de a mentadas de madre. Grueso... Los días contados para Víctor Zavaleta en la Dirección de Regulación de la Jurisdicción Sanitaria XI. El cambio es inminente, concertado el relevo, al que irá a parar una integrante del marcelismo, actual funcionaria municipal. Ocurre cuando muchos sienten a Víctor Zavaleta alejado de Marcelo Montiel, y cuando en Xalapa ya tomaron una decisión inapelable... ¿Sabíase en el círculo duartista que en sus días de estudiante, al calor de las copas, uno de sus hoy preclaros miembros atropelló y mató a un peatón, y con marcada impunidad expresó que “el primero es el más difícil”, los demás qué vengan? Parecido al caso de la periodista Maryjose Gamboa, sólo que ella no iba ebria y el hoy duartista sí. Lo salvó su familia, adinerada, políticamente bien agarrada, que después también lloraría un crimen. Veinte años después este insecto matón será representante popular... INFORME ROJO
Javier Duarte: qué tanto es tantito* El tesorero vacaciona; el director del DIF, de permiso * Cash Luna “le quitó la cobertura” a la Comunidad de Dios * El Cristo de Allende se seguirá oxidando * Víctor Rodríguez: el cochinero dejado en la Sedesol * Keren: parranda en El Acuyo * Investigan la fortuna de Iván * Escort y amante de un ex gobernador. 18 de agosto de 2014 Sinuoso, como los truhanes de arrabal que viven del juego clandestino y las cartas marcadas, Javier Duarte no quiere a Veracruz libre de deuda, libre de pobreza o libre de marginación. Lo quiere a merced de sus acreedores y sometido al agio eterno de los bancos. Sugirió esta vez un crédito de casi 4 mil millones de pesos, pasado por la mano cómplice del Congreso estatal, su brazo legislativo, su corte de mansos diputados, que nada le niegan pues para eso están ahí, además de traficar influencias y enriquecerse sin pudor. Duarte cocinó el trámite de aprobación. Lo hizo llegar al feudo de los diputados. Preparó el albazo. Aleccionó a sus mancebos. Y dictó la línea. Era la víspera del pasado 7 de agosto. En esas andaba el gobernador, deseoso de tener otra millonada en la bolsa, cuando la indiscreción se conjugó con la imprudencia y de la oficina de la presidenta de la Legislatura, Anilú Ingram Vallines —la bella entre las bestias—, se fugó el documento que evidenció cuánto desprecio le tiene el gordobés a Veracruz. En él constaba el punto a tratar en el Congreso, revelado por la contundencia del periódico Notiver. En él se apunta que Veracruz requiere 3 mil 836 millones 896 mil 161 pesos porque el refinanciamiento implementado con otros instrumentos bancarios fue insuficiente. Y de ahí la necesidad de cargarle a la entidad otra suma que vendría a integrarse a la ya de por sí deuda eterna, impagable y abrumadora para los veracruzanos y su desarrollo. Desatado el escándalo, evidente la quiebra de Veracruz, Javier Duarte y su séquito se dieron a la tarea de descalificar la aseveración de Notiver. El rotativo transcribió el contenido del documento, pero además exhibió los documentos que advertían con qué simpleza se dejaba pedir el gober-bola los casi 4 mil millones de pesos, pagaderos, eso sí, a 20 años y pudiendo disponer de él más tardar en diciembre de 2016. O sea que la puñalada la podría asestar cuando ya tuviera un pie en el avión para irse para no volver. Con el estoque en el lomo, Duarte envió su raquítica caballería, artilleros y francotiradores para desvirtuar el misil de Notiver con resultados patéticos. Hizo desfilar a la descuidada Anilú, al decepcionante Tonatiúh Pola, a un sector de la oposición con el mismo estribillo en los labios: ese documento no existe, no tiene el sello del Congreso y es una falacia. Lo peor para el gober-bola es que nadie le creyó a sus bufones. La versión de Notiver resultó ser más creíble, seguros los veracruzanos que don Javier y su pandilla tienen en mente incrementar la deuda del estado y, por supuesto, destinarlo a todo, menos a sacar a Veracruz del fango en que lo hundió Fidel Herrera Beltrán en sus días de gobernador, ayudado por Javier Duarte en sus días de secretarios de Finanzas e intendente del colapso y el caos de la fidelidad. Que no haya logrado sacar la aprobación del financiamiento “mediante la celebración de uno o varios créditos”, según reza el proyecto que se cocinaba en las mazmorras del Congreso, no implica que Javier, su manager Fidel y la pandilla feliz se queden sosiegos. Como solía hacer Fidel Herrera, lo que no se obtenía por el canal institucional, se lograba por la fuerza de la naturaleza. Recuérdese, por ejemplo, los estragos del huracán Karl y la tormenta Mateo, en 2010, el último año de gobierno del sultán del Golfo. Arrasaron con todo. Se llevaron carreteras, puentes, escuelas, viviendas. Y entonces Fidel pidió al Congreso le fuera aprobado solicitar un crédito de 10 mil millones de pesos para atender la emergencia. Y entonces llegó el huracán Fidel. Dispuso de todo lo que tuvo en sus manos. La emergencia pasó. Las carreteras siguieron cortadas, los puentes aún no han sido reparados, la sociedad trina y mienta madres. Y de los 10 mil millones nada se volvió a saber. Notiver impidió que se consumara el atraco. Veracruz repudió el saqueo, el intento de obtener el aval del Congreso para asestarle una nueva puñalada de casi 4 mil millones de pesos a los veracruzanos. Su treta exhibe a Duarte como es. De ingenuo sólo tiene el rostro. Lo que lleva adentro es lo peor de su esencia. Duarte es retorcido y mañoso. No hay nobleza en él. Hay una actitud perversa, desleal a sus gobernados, infiel al pueblo que dice representar. No le ayuda a Duarte su estatura moral. No hay solvencia cuando se actúa a espaldas del pueblo, cuando se desliza una solicitud de endeudamiento desde las sombras, cuando se niega la autenticidad del documento, cuando recurre a la mansedumbre de los mal llamados representantes populares, la mafia del Congreso, que no ve por el pueblo pero sí le cumple los caprichos al gobernador a cambio de habitar en su zona de confort, hacer millones, detentar poder y tener acceso a uno y otro y otro cargo público. Arguyen los diputados duartistas que el documento carece de sello del Congreso. Y así es. Pero ni falta hace. Está rubricado por la firma del gober-bola, lo que le da validez, lo que da la medida del atraco a los veracruzanos. ¿O acaso renegará de su firma? Veracruz está en quiebra. Así lo dejó Fidel Herrera, en buena medida ayudado por Javier Duarte. Al concluir su mandato, la deuda era de 34 mil millones de pesos. Oficialmente hoy son 41 mil, según el ex secretario de Finanzas, Fernando Charleston Hernández. Oficialmente son 45 mil millones, según el nuevo titular de Sefiplan, Mauricio Audirac. Extraoficialmente, son 60 mil millones, según académicos de la Universidad Veracruzana. Extraoficialmente, son 80 mil millones según diputados locales, el legislador federal, Juan Bueno Torio y el ex candidato a la gubernatura de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares. Es un caos total. En casi cuatro años de gobierno, Javier Duarte no le bajó un centavo a la deuda de Veracruz. Aún dando por buenas las cifras oficiales, la deuda aumentó de 34 mil millones a 45 mil. El fracaso está a la vista. El fracaso lo viven, lo sienten en la piel, 8 millones de veracruzanos. Y viene a darse el escándalo del fallido crédito cuando Veracruz asume su papel estelar en el top five de la deuda. Veracruz es el cuarto sitio, con 40 mil 767.4 millones de pesos, según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, sólo rebasado por el Distrito Federal, Nuevo León y Chihuahua, y seguido del Estado de México. Si el Congreso hubiera autorizado el crédito de casi 4 mil millones de pesos, Javier Duarte estaría llevando a Veracruz al tercer sitio nacional, una vergüenza, un agravio, un insulto a la inteligencia y a la dignidad de los veracruzanos. Tarde o temprano, sin embargo, lo hará. Los Fideles, los Duartes, la clase política nunca renuncia a sus ambiciones. Si no es ahora, será después, ante una situación de emergencia u obligado por la naturaleza. Lo que sea servirá para apuñalarse una cifra descomunal. A Duarte le gusta el juego sucio. Usa cartas marcadas. No es hábil, es torpe, pero volverá a reactivar la aprobación de su crédito, así tenga que incrementar la hipoteca de Veracruz. No está ahí para servir al pueblo, sino para servirse de él. Archivo muerto Vidita la que se dan en el harem marcelista: el tesorero Alfonso Morales Bustamante anda de vacaciones y el director del DIF, Jesús Moreno Delgado, anda de permiso. Y mientras, ni dinero ni servicios a los necesitados, a los proveedores y a los ediles, sabido que mientras no se hallen los responsables del changarro, ni a quién reclamarle. Capotea, en cambio, el alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol, el vendaval financiero y las ausencias de los vacacionistas... Nada quiere ya Cash Luna, líder de la Comunidad de Dios con su filial de Coatzacoalcos. En mayo cesó su relación con Luz Margarita Enríquez Reyes, La Pastora Lucy, tras el escándalo desatado por el asesinato del pastor Claudio Martínez Morales, la falsa acusación contra cuatro trabajadores electricistas, hoy en libertad, las sospechas que pesan sobre ella y su guarura, y el rompimiento familiar. Le pidió Cash Luna a Lucy: que busque a la familia de su esposo, que los reintegre a la Comunidad de Dios en Coatzacoalcos y que acuda a Guatemala a reconciliarse con Dios. No lo ha hecho y no lo hará. A principios de mayo, determinó Cash Luna “quitarle la cobertura” a la Comunidad de Dios y por consiguiente, vive horas extras la iglesia en manos de la Pastora Lucy... Categórico: el Cristo de Allende ya chupó faros. Se planteó en una sesión de cabildo y ahí quedó claro que la obra monumental de Marcelo Montiel Montiel para la congregación más importante de Coatzacoalcos, el redentor del Corcovado región cuatro, no será retomado por el ayuntamiento de Joaquín Caballero Rosiñol, el alumno más aventajado del ahora delegado de la Sedesol federal en Veracruz. Qué importa que en el malogrado Cristo de Allende se haya invertido recursos de la Federación, lo que por supuestísimo implica daño patrimonial, obviamente con responsabilidad para el papá del marcelismo por negligente. Para algo sirve la mecánica de la impunidad. Sólo falta ver qué dice la Auditoría Superior de la Federación y a qué sanciones se hace acreedor el cabildo de Coatza... Cosecha aplausos falsos, escenarios montados, elogios huecos Víctor Rodríguez Gallegos. Así construye su candidatura a diputado federal, ofreciéndose de padrino de generaciones de estudiante, de auspiciador de carreras pedestres, de operador para el proyecto de José Francisco Yunes Zorrilla al gobierno de Veracruz. Y a todo esto, ¿ya arregló el cochinero dejado en la Sedesol estatal, donde fue jefe de la Unidad Administrativa, el asunto de las láminas no pagadas al proveedor, los negocios con la encargada de programas sociales en el municipio de Veracruz? Si no es así, cómo ganar una elección en la que lo más visible será su desconexión con las bases priístas y, sobre todo, con el pueblo. El que no arregla la casa no tiene derecho a querer arreglar el mundo... O es muy alegre o es un destrampe. Pero Keren hizo el show en El Acuyo, frente a todos, azorados quienes la conocen, divertidos quienes no. Pasaban de las 12, medianoche del viernes 15. Enredada la lengua, apenas si se daba a entender. Y que vengan las otras, decían los miembros de su corte, que así entienden el disfrute del poder, el servicio público, el protagonismo político de la joven Keren. Y llegaban las otras, y luego otras más. Cartera abierta para una sesión de alcohol sin límite de tiempo y a tres caídas, al fin que para eso es la caja chica de los dineros de la sociedad. Bien dicen que lo que pasa en El Acuyo no se queda en El Acuyo... Que ya se abrió el expediente para indagar de dónde salen tantos y tantos millones para instalar gasolineras, lotes de autos usados, viajes, casas y departamentos en lujosos condominios, uno de ellos en Veracruz, tanto en el caso del ex alcalde Iván Hillman como en su tesorero, el inefable e intragable Mariano Moreno Canepa, y sus respectivos prestanombres. El asunto se concina en importante área del gobierno federal... ¿Quién es esa ex escort, amante en sus días de estudiante de un gobernador de un estado cercano al DF, con quien cogobernaba desde un palacete que le puso a su disposición en lujosa y selecta área residencial? Es la misma que para recibir a un conocido cantante de música vernácula se hizo peluquear el vello púbico en forma de guitarra. Así de excéntrica. Si están pensando mal, acertaron... INFORME ROJO
El muerto de Marcelo* Su delfín y el crimen de La Mayra * David Porras mató, se escondió, se fugó por 21 años * Pedro Tiburcio, espiado * Una hora al teléfono con Fidel * Consignan el caso Margarita Olivo Lara al juez * Marcelo maquilla a Patricia Peña * “Por si se muere Joaquín”; lo dijo en el hotel Brisa. 11 de agosto de 2014 Marcelo Montiel Montiel podría ser gobernador de Veracruz, pero no. Tiene en su armario político un muerto, asesinado por el favorito de su corte, encubierto el criminal, protegido, escondido para librarlo de la acción de la justicia. Su apelativo, “La Mayra”. Su oficio, mesero. Su desgracia, ser homosexual. Su verdugo, David Porras Pacheco, director de Ingresos del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Suceden los hechos 21 años atrás. Llega ebrio David Porras al Capri, una cantina de mala muerte en la zona de tolerancia. Son las 3:45 de la mañana, el 24 de noviembre de 1993. Unos cuantos parroquianos aún la gozan, chicas sobre las piernas, la mesas atestadas de licor. Sólo unos cuantos están ahí, desolado el lugar, ya decadencia el barrio alegre. Irrumpe en el lupanar con la ira en el rostro, dominado por el valor que dan los litros de alcohol que ha estado ingiriendo como si fuera esa su última parranda. Desafía a quien se le atraviesa —“soy el director de Ingresos, ¿sabes?”— y amenaza con petulancia, con la arrogancia de los imbéciles con poder, con el saberse el favorito de la corte marcelista. “Soy DA-VID PO-RRAS, ¿eh?”. Ahí está, frente a todos, trabado en su aberrante alegato. Reclama algo inverosímil: que a su hermano le hayan cobrado lo que se bebió días antes y eso, para sus dos neuronas, es inaudito. Y de ahí se agarra para increpar, para insultar, para agraviar, para amedrentar. En un instante exhibe el arma que porta al cinto, la que le quita lo sabroso a cualquiera. Es un revólver calibre .38 especial. La toma en su manos. Corren algunos. Se tiran al suelo otros. Gatean, se arrastran, se escabullen como Dios les da a entender, con el terror en el alma, atravesados por un frío, una sensación gélida espantosa que, dicen, es el coqueteo de la muerte. David Porras sigue loco. Se le escucha gritar una y otra vez lo mismo. Que a su hermano le hayan cobrado lo que se bebió en la última juerga. Y eso es imperdonable. Y se la van a pagar. Y así suelta la primera carga. Vuelan en pedazos las botellas de la barra y los pedazos de madera alcanzados por el proyectil. Lanza un nuevo disparo, al mismo sitio, como si algo lo moviera a fijar un objetivo especial, a ese punto. Nadie sabe cuántas veces jala el gatillo, pero todos se percatan que siempre es al mismo lugar. Finalmente da en el blanco: Miguel López García, La Mayra. Le vuela el cráneo. Lo mata en un instante. David Porras huye. Uno de los parroquianos, al que Porras y el hermano habían golpeado, de nombre Manuel Taboada Gómez, toma un taxi y va en busca de la policía. En otro antro, Las Palomas, escandalizan y golpean a un homosexual. A las 5:13, convenientemente tarde, llega el comandante Ronaldo “El Güero” Smith. Conmina a todos a guardar silencio. “Aquí no ha pasado nada —dice imperativo—. Nadie vio nada. Fueron gentes no identificadas. Vamos a arreglar esto”. La policía lo deja ir. Saben de quién se trata; lo saben protegido de Marcelo Montiel, líder del PRI, ex tesorero municipal; lo saben funcionario del alcalde Edel Álvarez Peña, todos del clan de Carlos Brito Gómez. Qué caso tiene meter las manos, aprehenderlo en flagrancia, remitirlo a la autoridad si se sabe el nivel de encubrimiento y la podredumbre de la complicidad. El Güero Smith es enviado a limpiar la escena del crimen, salvar al criminal. “David es nuestro amigo. Vamos a ayudarlo. Vamos a arreglarnos”, le dice a los reporteros de la nota policíaca. Más tarde le refiere al entonces reportero de Diario del Istmo, Manuel Carrillo: “Yo tengo a David Porras. Lo tengo en su casa. Su hermano se logró pelar, pero David dice que él no lo mató”. Cinco días después, el 30 de noviembre, Marcelo Montiel, ya estaba hasta el cuello. Lo implicaba Diario del Istmo en la fuga del director de Ingresos municipal, su delfín. “Lo escondieron en el rancho del líder priísta local, Marcelo Montiel Montiel”, dice el rotativo. David Porras se va para no volver. Acaba así con una promisoria carrera política. De inspector de alcoholes que solía extorsionar a los giros negros a temido funcionario municipal. Es el delfín frustrado del marcelismo, quizá algún día diputado, quizá alcalde antes que Marco César Theurel —“Te rompo tu puta madre”— o Joaquín Caballero Rosiñol. Deja la escena del crimen y se reporta con Marcelo. Diario del Istmo, ahora aliado del delegado de la Secretaría de Desarrollo Social federal en Veracruz —olvidado el juicio por daño moral y el reclamo de 50 millones de pesos—, tiene lodo se lo lanza. Reseña que David Porras fue escondido y luego trasladado a su rancho. Le imputa el Clan de la Succión el encubrimiento a Marcelo Montiel y el silencio a Edel Álvarez, hoy magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz, el magistrado Cara de Muela. Les desata una campaña, la descalificación pública, el juicio popular con sentencia en contra. En horas, David Porras deja el sur. Un vehículo lo traslada fuera de Coatzacoalcos. Lo llevan a Naranjos, municipio de Puente Nacional, al feudo de Marcelo. Deja su espacio político pero no deja de ser el favorito del marcelismo. Le quedan dos tareas a Marcelo Montiel: deshacerse del muerto y bloquear la acción penal. En tiempo récord La Mayra es sacado de Coatzacoalcos. Su cuerpo es entregado a familiares que vinieron por sus restos. Se les pagan los gastos y algo más. Y se les alecciona. Que lo entierren pero en Tabasco, lejos del escándalo, lejos del marcelismo, lejos del recuerdo, lejos de la memoria social. Rigurosa la investigación, queda claro que fue un homicidio premeditado. No fue una bala perdida. David Porras Pacheco cazó a La Mayra. Le lanzó varios disparos. Aludía a su condición de homosexual, cargado de odio. Lo fildeó mientras se hallaba tras la barra. Y de un golpe certero, le partió el cráneo. Así lo asentó el Ministerio Público. Consigna los hechos, los testimonios, rehace el escenario de la fechoría, identifica al agresor, al criminal: David Porras Pacheco, el favorito de Marcelo Montiel. Para gloria del marcelismo, David Porras pudo evadir la ley. Desde ese día, por espacio de 21 años, ha gozado del manto de la impunidad. Se tapa con el sarape del marcelismo. Lo dejaron ir y le cubrieron las huellas. Anduvo a salta de mata por años hasta que prescribió el delito. Luego se paseó por Minatitlán, su tierra. Luego se dejó ver más. Luego se habituó a andar libre y sin temores. Varias veces intentó tramitar su exoneración. Quiso enterar a las autoridades de su presencia, que ahí estaba, que se acogía a los beneficios de ley. Algo se lo impidió. O quizá finalmente, sin hacer ruido, lo logró. Marcelo Montiel se da por satisfecho con que su pupilo haya huido. Se arruinó una carrera pero no su vida. Y para el delegado de Sedesol, la vida de David Porras tiene valor en oro. El asesino de La Mayra no era sólo el delfín. David Porras era el más asiduo de los marcelistas al hogar de Montiel. Pasaba días ahí. Vivía, comía, dormía en el domicilio de Marcelo, fraterna su amistad. Aquel episodio de sangre le costaría a Marcelo Montiel ser alcalde de Coatzacoalcos en 1994. Desde el PRI tejía su camino a la presidencia municipal. O cuando menos eso creía. Despertó cuando Miguel Ángel Yunes, entonces vicegobernador de Veracruz, designó a Rogelio Lemarroy González candidato a la presidencia municipal. Marcelo sólo alcanzaría la Secretaría del ayuntamiento, arrumbado, sin poder, operando en las sombras, pero sin capacidad de decisión. Fue alcalde en 2001, tras ir al Congreso de Veracruz como oficial mayor, a las órdenes de Carlos Brito, a la sombra de Flavino Ríos. Alcalde por segunda vez en 2008, se ha vendido como un operador electoral efectivo. Gana cuando se lo propone y provoca derrotas, como de la de Iván Hillman Chapoy por la diputación federal en 2009, su enemigo humillado, burlado, engañado. Darle votos a Javier Duarte, en 2010, le garantizó la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de Veracruz y de ahí saltó a la delegación de Sedesol federal. Ser gobernador no es un sueño, es una obsesión. Frente a Héctor y José Francisco Yunes, Marcelo Montiel es nada, sin referentes nacionales, sin padrinos de peso, con un marcelismo partido en dos –Caballero, Moreno y Bustamante en un extremo, y Víctor Rodríguez en el otro— y sin presencia en regiones clave de Veracruz. Lo peor no es eso. Lo peor es tener un muerto en el armario político: La Mayra. Lo peor es que el asesino haya sido su hombre de confianza, su delfín. Lo peor es que lo haya ocultado y le haya facilitado huir. Lo peor es la complicidad. Lo peor es haber burlado la ley. Así no se puede ser gobernador. Archivo muerto Por la libre, a espaldas de Tony Macías, su padrino, Pedro Tiburcio Zaamario conversa, acuerda y pacta con Fidel Herrera Beltrán. Una conversación suya, telefónica, amplia, una hora de charla, fue consignada por servicios de inteligencia. Ahí, el jefe del Jurídico de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos habla con detalle, da el quién es quién en la CMAS, qué negocios hace cada funcionario y a qué corriente política o guía moral sirve. Hablaba de todo, hablaba de más, nada sobre sus negocios, las factibilidades que no pasan por el área financiera, sus contactos para la venta de agua a particulares; hablaba el 11 de noviembre de 2013. Lo consigna un reporte de inteligencia pues todo lo que tenga que ver con Fidel Herrera es para el “registro”. A ese círculo de “escuchados” ingresó entonces Pedro Tiburcio Zaamario. Por lo que hace, por la fortuna que acumula, por sus negocios y por su cercanía con Tony Macías, el suegro del gobernador de Veracruz, Javier Duarte, Tiburcio es susceptible del espionaje. Y si vieran qué otras cosas dijo... Tenaz, persistente, finalmente Inés Valladares le arrebata un punto a la justicia veracruzana. Logró ya que su caso, el de la falsificación de firma que involucra a propietarias del colegio Margarita Olivo Lara, llegara a los tribunales. Fue consignada la investigación ministerial el martes 5, radicada en la mesa 4 del Juzgado Primero de Primera instancia, a cargo de Guillermo Vargas Hernández. Y es que determinó la Subprocuraduría en la Zona Sur —léase Ricardo Carrillo Almeida— el ejercicio de la acción penal y ahí se destrabó un caso que por razones de peso y de pesos se había perdido entre peritajes y omisiones. Queda ahora al juez Guillermo Vargas hacer cumplir la ley y llamar a juicio a las propietarias del colegio, María Amparo Elena Arens Medina, Alicia Guadalupe Menabrito Trejo y Margarita Josefina Gómez Ortiz. Vivales las tres, para no pagar una liquidación laboral, se les hizo fácil falsificarle la firma a Inés Valladares a fin de acreditar, falsamente por supuesto, en la Junta de Conciliación que se trató de una “renuncia voluntaria” cuando que fue despido. Hoy, el vuelco es de antología. Las honorables maestras están a medio centímetro de ser procesadas penalmente... Maniobrero, retorcido, mentiroso, a lo que ha llegado Marcelo Montiel. Defender la causa de la favorita de Juan Nicolás Callejas es, por decir lo menos, degradante. Frente a un selecto grupo, instaba a Patricia Peña Recio, la diputada federal que no legisla, la cortalistones, a decir que no, que ella nunca expresó que aceptó ser suplente de Joaquín Caballero Rosiñol “por si se muere Joaquín”. Y la Peña presurosa así lo dijo, cual vil farsa teatral, dirigiendo la mirada a la esposa del alcalde de Coatzacoalcos. Y luego se tomaron la foto el alcalde y doña “por si se muere Joaquín”. Pues sí lo dijo. Y fue en el hotel Brisa, en los primeros días de campaña por la diputación federal. Y se lo dijo Patricia Peña al grupo de avanzada de Caballero Rosiñol, testigos de la frivolidad de la favorita del profe Callejas, los que filtraron la frasecita para que vean de qué lodo está hecha la señora. Ya viejo, ya enfermo, le aqueja al delegado de la Sedesol federal en Veracruz el mal de la mentira, la maniobra, el embuste, desfalcos, obras inconclusas que representan daño al erario federal, accesorios fiscales condonados ilegalmente, uso del cargo público para hacer talacha electoral y una cauda de tropelías más... INFORME ROJO
400 Pueblos, Duarte, Fidel: asunto de cómplices* Caso Maryjose: que intervenga la CNDH * Se parte el cabildo de Coatza * Las intrigas de Diego * Keren y Lu-pilla, “son pareja” * El puente Coatza I para Tony Macías * Inminente relevo generacional en Diario del istmo * Coatzacoalcos, entre los 25 más endeudados del país * Paseíto en Brasil. 4 de agosto de 2014 Denigrados por su líder, el vetusto y decrépito César del Ángel Fuentes, los 400 Pueblos sirven por igual como ariete de agresiones políticas, espectáculo nudista, hazmerreír de todos —las ancianas en cueros— y, por si algo faltara, como grupo porril para embestir a la periodista Claudia Guerrero Martínez. Es la mano de Javier Duarte. Es la sombra de Fidel Herrera Beltrán. Sitian ahora el hogar de la autora de Entre lo Utópico y lo Verdadero, dueña del periódico Veraz, y suscitan lo único que contiene su agenda: violencia. Lanzan objetos, proyectiles hechizos, latas de frijol con piedras en su interior, botes de refresco; profieren gritos ininteligibles y entre ellos la voz “réplica”. Raya el mediodía del martes 29 de julio. A eso de las 11:30 se observa a un grupo de mujeres en el parque Enrique Camarillo. Comienzan a gritar. Reclaman su derecho de réplica a un comentario vertido en la columna de Claudia Guerrero y a informaciones aparecidas en el sitio electrónico Veraz.com, propiedad de la periodista. Gritan e intimidan. Nada se hace sin la venia de su líder, César del Ángel Fuentes. Comienza el show. Las mujeres bailan. Suenan las bocinas llevadas exprofeso para el ataque. Danzan sin ton ni son. Aquello no es un baile; es el caos, una masa amorfa que en su brincoteo espera atraer miradas y comentarios. Y lo logran: todos en contra, el repudio general. “Más de 80 mujeres bailando al son de la música de enormes bocinas de audio, propiedad del mismo Movimiento 400 Pueblos y además, hombres con sombrero y morral tomando Coca Cola y uno de ellos y presunto líder, con su “pachita” de aguardiente y portando extrañamente un llavero de la Torre Eifell, de esos que son vendidos en París en cada visita turística, los cuales, lo reconocimos por tener uno igual, traído de regalo por una hermana que visitó esta ciudad de Francia…”, refiere Claudia Guerrero en su columna política. Volaban los proyectiles. Alcanzaban los bienes de la periodista. Paredes, puertas, ventanas recibiendo metralla. Un parabrisas del auto familiar, roto. Y en el interior, su familia, valiente, dispuesta a defender lo suyo. Esa mañana, Claudia Guerrero alertó al gremio y a la opinión pública. Usó las redes sociales. Advertía de un nuevo ataque a sus bienes, a su hogar, una vez más a manos de las hordas de César del Ángel, caricatura de líder que si no es con violencia simplemente no existe. Sabríase del silencio y la omisión del secretario de Gobierno, Erick Lagos Hernández, la máscara de Fidel Herrera Beltrán, tan dado a esas truculencias y a embestir a sus enemigos desde la cobardía de las sombras; la del Cisne, Alberto Silva Ramos, vocero del duartismo, que sólo sirve para enfrascarse en reyertas en Twitter donde siempre sale vapuleado y a desatar su sospechoso egocentrismo con selfies que terminan en memes donde lo que queda en duda es su hombría; la de Arturo Bermúdez Zurita, titular de Seguridad Pública, cuya policía sirve para el escándalo, para la extorsión, para el levantón o para testimoniar la agresión, verlos ahí, violentos, y solapar a los 400 delincuentes; o la del procurador Luis Ángel Bravo Contreras, que teniendo en sus manos la denuncia de Claudia Guerrero por el ataque en enero de 2012, nada hace para aplicar justicia. Nadie mueve un dedo. Es el código de la pandilla duartista. Van dos ataques sobre Claudia Guerrero. Decíanse ofendidos los 400 rufianes, el 30 de enero de 2012, discriminados, agraviados y así “justificaron” su embestida a las antiguas instalaciones de veraz.com, danza de por medio, orinadas a media calle, lluvia de proyectiles, piedras, huevo, ante la mirada de su líder, César del Ángel Fuentes, evidenciado en fotografías, testigo de su fechoría. Aquello nada tenía que ver con la discriminación ni con ofensa alguna. La ofensa la profieren César del Ángel y sus 400 empleados a Xalapa y a los xalapeños cuando usan la vía pública como letrina, como sanitario al aire libre, cuando desquician la ciudad, cuando se encueran a la vista de todos, de niños, de mujeres, y todo para mostrar sus miserias. Aquello fue un distractor cuando estaba en el Congreso la aprobación de la cuenta pública del último año de Fidel Herrera Beltrán, su gobierno cuestionado, su descomunal deuda, la corrupción, el desvío de recursos, las obras fantasma, los puentes imaginarios, el dinero federal que debió ser devuelto porque no se aplicó conforme a la normatividad. Era mejor que los medios de comunicación se ocuparan de una agresión a una periodista crítica, que de las sinvergüenzadas de la fidelidad. Ahora el pretexto es el derecho de réplica. Dice Claudia Guerrero que ahí gritaban las mujeres de los 400 Pueblos que se les negaba su derecho de réplica. ¿Sabrán qué es eso? Ese mismo martes 29, en un oficio, los agresores fijaban postura respecto a una entrevista realizada por Claudia Guerrero a “un grupo de campesinos que acusan al Movimiento de los 400 pueblos de haberlos despojado de tierras y de amenazas de muerte”. Tildan la entrevista de “inducida” y ventilan su conflicto con el dirigente campesino Balfrén González Montalvo, líder del Comité Regional Campesino CNC en el municipio de Álamo-Temapache, a quien acusan de un ataque armado contra el grupo de César del Ángel, según la denuncia 89/2008, integrada entonces por el subprocurador en la Zona Norte de Veracruz, Tomás Cristóbal Cruz. El punto cuarto del oficio, es, por decir lo menos, demencial: “Los despojos y amenazas de muerte que Usted indujo de que nos acusaran en su entrevista, deben ser presentadas ante la Procuraduría de Justicia del Estado y no sólo ante los medios, como usted y otros periodistas acostumbran amparados en la impunidad, como cuando Usted nos acusó que le robamos 20 computadoras”. Fuera como fuera, con derecho de réplica o sin él, la consigna era agredir. Crítica, valiente, documentada, Claudia Guerrero recibe la embestida no porque le duela el juanete a César del Ángel cuando ella escribe sino por los múltiples casos de corrupción que denuncia, que involucran al círculo más allegado al gobernador Javier Duarte, las rémoras de la fidelidad, las pillerías de Edgar Spinozo, Gabriel Deantes, Adolfo Mota, Erick Lagos, Jorge Carvallo, Alberto Silva, Antonio Ferrari, Fernando Charleston, Raúl Zarrabal y el hermano incómodo, Cecil Duarte, el de los contratos millonarios, el de los prestanombres, el de los secuestros. De la mano de Javier Duarte, los 400 Pueblos fueron su grupo agresor en la campaña al gobierno de Veracruz en 2010. Con la sombra de Fidel Herrera, la asesoría legal de Reynaldo Escobar —recuérdesele cuando criminalizó a los 35 ejecutados de Boca del Río, falseando datos de Plataforma México— y con la impunidad de su lado, atacan de nuevo a quien ejerce la libertad de expresión y documenta el lodazal en que se maneja la política en Veracruz. Hoy los 400 Pueblos siguen arremetiendo contra los enemigos de Duarte y Fidel, contra la prensa crítica. Son el brazo ejecutor de los depredadores de Veracruz, los que provocaron la quiebra del estado, la miseria, el abandono, el olvido. Trivializada su protesta, César del Ángel no vale nada. Un payaso de circo resulta más serio, más respetable. Los 400 Pueblos, con su desnudez no ganan adeptos. Sigue Javier Duarte en su condición de enemigo de la prensa. Así es su nivel. Serpentea el gobernador. Usa a sus aliados para amedrentar a sus críticos, ausente la hombría, ausente la moral, ausente la dignidad. Sólo les faltó que el gober bailara desnudo. Habría sido de escándalo. Archivo muerto Abandonada a su suerte, negada la atención médica, Maryjose Gamboa Torales vive la inquina de Javier Duarte, sus maledicencias, el odio sin reserva. Afectadas sus vértebras, la periodista de Notiver comienza a experimentar los estragos del accidente en que atropellara a José Luis Burela López, muerto por el impacto, y por el que el gobierno de Veracruz falseara pruebas, imputara estado de ebriedad y exceso de velocidad al conducir para negarle el derecho a la libertad bajo fianza. A Maryjose, autora de la columna Al Aire y ahora Desde el Penal, que redacta en el interior del Penalito de Playa Linda, le han conculcado su derecho a ser revisada, valorada y diagnosticada por un médico especialista sobre las lesiones y sus consecuencias. Javier Duarte se lo ha impedido en tres ocasiones. Su caso va a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, no como el ardid emprendido por el abogadazo de la parte contraria, Jorge Reyes Peralta, que usa a la familia del muerto para picotear a todo lo que se identifique con el panista Miguel Ángel Yunes Linares, a cuyo grupo pertenece Maryjose Gamboa. Ahí, en la CNDH, se dará cuenta de cuántas violaciones a la ley viene cometiendo la pandilla duartista. Y habrá culpas, pues además de la falsedad de la acusación en un caso de homicidio imprudencial, sin agravantes, hay severas violaciones al debido proceso... Ocho ediles caminan ya por la libre, irritados por verse reducidos a convidados de piedra, meros testigos de lo que ocurre en el ayuntamiento de Coatzacoalcos. Son, así, sin más, una simple mayoría que puede cambiar el curso político y el andar de la administración joaquinista. Su voto en el cabildo es clave. Ahí se atoran las obras, las inversiones, las acciones, los estados financieros mensuales, la cuenta pública anual. Es la primera crisis que enfrenta el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Ser ediles y no tener voz ni voto, rebasados por los directores de área, por secretarios, por asesores, por achichincles, por emisarios del marcelismo, genera pasiones, rencores y resabios. Ocho ediles son mayoría, pero si alguno fuera planchado, el cambio es mínimo. El cabildo está dividido, fuera de control, como ovejas en contra del pastor. Y por si algo faltara, un expediente de denuncias está por abrirse. Esto le pasó a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, pero cuando llegó al primer año. No a la mitad... Se fue OCACSA y dejó el cobro de peaje del puente Coatzacoalcos I en manos de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas de Veracruz. O eso parece. Lo toma en realidad Pedro Luis de Guadalupe Trujillo Rosaldo, ex director de Obras Públicas en Coatza y Acayucan, constructor y encargado de Plaza Sendero, que se erige en el Parque Tecnológico Puerto México. Revive, pues, Pedro Luis Trujillo de la mano de su ahora protector y padrino, Jesús Antonio Macías Yazegey, mejor conocido como el suegro del gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa. O sea, nuevo negocio para Tony. De nada... Sobradamente imprudente, en sus días en el DIF de Coatzacoalcos solía Diego Fernández vociferar que Lupita Félix de Theurel y Keren Prot Vázquez, hoy agente municipal de Allende, “son pareja”. Pareja política, por supuesto; parejos sus objetivos, pero pareja al fin. Mordaz, al entonces director del DIF no se le veía en el ánimo de Keren Prot, y menos con esos exabruptos. La vida lo llevaría por donde no imaginaba. Keren ganó la agencia municipal y lo tiene con él. Hoy Diego Fernández es director de Atención Ciudadana. Voluble su carácter, lenguaraz, imprudente, inaguantable, ya se cuida de andar diciendo que Lu-pilla y Keren “son pareja”. ¿O todavía lo dice?... Se avecina una crisis en Diario del Istmo y sus filiales. Negados para el periodismo, hábiles para succión, los vástagos de José Pablo Robles Martínez ven cerca ya el relevo generacional. La vida así es. A nadie se le dio escribir. Garabatean letras pero eso no es transmitir ideas ni formar opinión. Son periodistas sin serlo. No pesan ni sacuden a nadie. Días difíciles están ahí nomás... Coatzacoalcos en el grupo selecto. Forma parte de los 25 más. Sí, de los 25 municipios más endeudados de México. En esos 25 se concentra una deuda de 23 mil 482.3 millones de pesos, el 50.4 por ciento del total nacional. Según la página aregional.com, Coatzacoalcos enfrenta una deuda de 510 millones de pesos; ocupa el lugar 19 de los 25 con mayores pasivos; es el más endeudado de Veracruz. Y mientras, Marcos Theurel hasta avión propio tiene... ¿Quién es ese personaje que así, sin mucho ruido, sin darle aviso a nadie, se fue a disfrutar del Mundial de Futbol a Brasil porque mas vale pedir perdón que pedir permiso y que hoy, por esa escapada, está más frío que un pingüino?...
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