INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Javier Duarte, el Franky y la maleta millonaria
* El compadre del gober y el bajo mundo * El explosivo texto del Flechador
* Pepe Yunes y las cuentas apócrifas en Facebook * Héctor Yunes, la intriga *
Acoso sexual a consejera electoral * Crisis en el INE de Coatza * Nueva reunión
de promotoras rebeldes * Prensa: regalos y mordaza.
29 de mayo de 2015
Franky no es un pez chico. Es compadre-amigo de Javier Duarte, es empresario
cañero, quiebra ingenios, su fama de lo peor y lo ligan con el bajo mundo.
¿Faltaba algo? Sí, que su hermano fuera apañado con 5 millones de pesos en un
avión privado y no acreditara su origen lícito.
Javier Duarte, Francisco García González, alias Franky, y su hermano Mariano,
el de la maleta incómoda, transitan del conflicto legal al escándalo, otra vez
el dinero, otra vez el avión, otra vez el aeropuerto de Toluca.
Viajó Mariano “N”, como se le identificó inicialmente, de Xalapa a Toluca.
Llegó al aeropuerto, la noche del sábado 23. Fue inspeccionado por la Policía
Federal y en la revisión le hallaron la maleta con 5 millones de pesos en
billetes de mil pesos.
Dice el reporte que se ostentó como empresario cañero; que el dinero era
producto de la venta de azúcar; que todo, absolutamente todo, era legal. Y no
abundó más.
Decomisado el dinero, Mariano “N” fue detenido y sujeto a investigación. Y de
ahí arrancó el escándalo que trajo a cuento que los empleados y amigos del
gobernador de Veracruz portan millones en efectivo, suelen viajar a Toluca, lo
hacen en tiempos electorales y el origen de los recursos es nebuloso, sospechoso
y siempre en los límites de la ilegalidad.
Reeditó el caso de los 25 millones de pesos hallados en un avión del gobierno
de Veracruz, también en el aeropuerto de Toluca, en enero de 2012. Fueron
detenidos Miguel Morales Robes y Said Zepeda por no acreditar el origen lícito.
Tomás Ruiz González, entonces secretario de Finanzas del duartismo, explicó
que el efectivo era para pagar la promoción y los artistas de eventos como las
Fiestas de la Candelaria, la Cumbre Tajín y el Carnaval de Veracruz.
Nadie le creyó. Nadie, porque para eso son las transacciones bancarias.
Nadie, porque operaciones de esa magnitud deben pasar por el registro contable y
por su cuantía es prioritaria su seguridad.
Se habló de chayotes para la prensa nacional, desvío de recursos a cuentas
del gobernador Javier Duarte y de aportación a la campaña de Enrique Peña Nieto,
quien a la postre sería candidato del PRI y presidente de México.
Rodó una cabeza, la de Vicente Benítez González, entonces tesorero del
gobierno, luego rehabilitado cuando el escándalo cesó, hoy convertido en oficial
mayor de la Secretaría de Educación estatal. Benítez fue en la campaña de Javier
Duarte al gobierno de Veracruz, el operador financiero, el que pagaba a la
prensa, el que cubría las erogaciones en propaganda, todo en la Torre Ánimas, en
Xalapa.
Y al final los 25 millones fueron recuperados.
Prevalece el desaseo en el duartismo. Más impune que antes, la pandilla
trasiega recursos. Les encanta el efectivo, el billete grande que no deja
huella, que no pasa por la hoja contable, que no tiene registro.
Mariano “N” fue identificado de inmediato. Lo hizo la maestra Maruchi Bravo
Pagola, usuaria de redes sociales en internet, tuitera a quien Javier Duarte
encarcelara y ex carcelara, acusada primero de incitar al desorden público y
desagraviada cuando la ignorancia duartista cayó en la cuenta de que no existía
delito que le pudiera imputar.
Maruchi dijo que Mariano “N” es Mariano Garza González, hermano de Francisco,
alias Franky, amigo y compadre de Javier Duarte.
Le llovió de todo. Se supo que el empresario cañero lo único que sabe hacer
es quebrar ingenios, que le ponen fideicomisos al alcance, encabezados por
fidelistas de renombre, y de lo que hay no deja nada.
Pero esa es la historia menos lesiva. Hay otra, explosiva, que lo liga al
bajo mundo.
La contó en su momento el periodista Manuel H. Naranjo, El Flechador, ya
fallecido. Dijo el 20 de mayo de 2012, a propósito de la detención de un líder
zeta, Raúl Lucio Hernández, alias El Lucky, detenido en Córdoba:
“En la nota el Lucky hace mención a un tal Frankly, compadre del gobernador
Javier Duarte quien le renta casas de seguridad a los del cartel del chapo. Se
refiere a FRANKY, FRANCISCO GARCIA GONZALEZ, ex yerno de Enrique Molina Sobrino
y ahora PROSPERO DUEÑO DE INGENIOS. Este refinado empresario hace mancuerna con
Juan Carlos Molina Palacios, líder azucarero y contacto de mafiosos. Ahora
pretenden hacer el multimillonario negocio de ETANOL con los brasileños y Carlos
Romero Deschamps. Además es cierto: intimo de JAVIER DUARTE JD como JAIME PORRES
Y MOISES MANSUR, con quien comparte los afectos prestanombristas de DUARTE y los
grandes negocios de concesiones, obra pública y depredación presupuestal. Ellos
son a JD lo que Felipe Ruiz Ortiz —grupo RUSO— Javier Sierra —HOME —, Fernando
Padilla —COCEI—, Gilberto Bravo —Grupo GILCA—; robo de gasolina, David Osorio.
PUBLEX; Luis Barquín —urbanizadora Medellín—; Andrés Beceiro, presunto
falsificador de medicamentos; Roberto Pérez— contratista—; Lorenzo Acierno,
agente aduanal. Entre muchos otros miembros de la banda de pseudo empresarios
vinculados a la delincuencia organizada de los narcos y LA FIDELIDAD, con el
supuesto apoyo de los esbirros y rapaces funcionarios públicos como Eric lagos
presidente del PRI estatal, JORGE Carvallo coordinador de campaña de Peña Nieto
en Veracruz y diputado local, Edgar Espinoso oficial mayor de la SEV. Gabriel
Deantes, subsecretario de finanzas; y supuestamente Harry Grapa secretario de
Turismo y proxeneta oficial; Arturo Bermúdez secretario de Seguridad Publica…así
le podemos seguir ya que VERACRUZ ESTA PODRIDO POR FIDEL HERRERA y La Cofradía.
Y el gobierno federal NO LES HACE NADA lo que ya parece complicidad, siendo
testigos TODOS LOS VERACRUZANOS de su voracidad y crímenes como el q
recientemente realizaron para asesinar a REGINA MARTINEZ de la revista Proceso,
supuestamente ordenado por Alejandro Montano, quién pretende refugiarse en la
diputación federal, lo mismo que Reynaldo Escobar, quien fue secretario de
gobierno con Fidel Herrera y procurador de justicia con Duarte y, vinculo con
mafias del narco . Esta información es tan solo una muestra de QUIENES SON los
culpables de lo mal que está Veracruz y se debe a la descomposición de los
gobiernos priistas de 80 años, pero ante todo a LA AMBICIÓN Y RAPACIDAD DE FIDEL
HERRERA Y SECUACES. ¿HASTA CUANDO?”
Contundente, explosiva, la información del Flechador cimbró a la fidelidad y
al duartismo. Tocaba no sólo al Franky, cuyo hermano ahora es detenido en
posesión de 5 millones de pesos en un avión privado, en el aeropuerto de Toluca.
Le imputaba renta de casas al crimen organizado. Citaba nombres de políticos, la
mafia duartista, implicada con el bajo mundo y protagonista de las peores
faenas.
Hablaba El Flechador, don Manuel H. Naranjo, de Franky García González y
Enrique Molina Sobrino, su ex suegro, y su mancuerna Juan Carlos Molina
Palacios.
Enlista a la mafia de la prosperidad: Erick Lagos Hernández, Jorge Carvallo
Delfín y Edgar Spinoso Carrera, candidatos los tres a diputaciones federales en
Acayucan, San Andrés Tuxtla y Martínez de la Torre, todos ligados a casos de
corrupción.
Habla de empresarios, prestanombres, operadores políticos y financieros,
artífices del desvío de recursos. Cita a Gabriel Deantes, hoy secretario de
Trabajo del gobierno de Javier Duarte, antes titular de Finanzas, involucrado en
el robo de recursos federales destinados a educación y salud, según
investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación.
De Franky, el hermano de Mariano, detenido con la maleta de los 5 millones en
Toluca; de los empresarios ligados a la fidelidad; de los políticos involucrados
en corrupción y que hoy pujan por ser diputados federales, decía El Flechador:
“Esta información es tan solo una muestra de quiénes son los culpables de lo
mal que está Veracruz y se debe a la descomposición de los gobiernos priistas de
80 años, pero ante todo a la ambición y rapacidad de Fidel Herrera y secuaces.
¿Hasta cuándo?”
Otra vez una maleta millonaria, el dinero que no se puede justificar, de
Xalapa a Toluca, como en 2012.
Y al final, se impone la impunidad.
Archivo muerto
“Pepe Yunes, candidato ciudadano”. Son páginas apócrifas que circulan en la
red social Facebook. Portan la fotografía del senador veracruzano y hacen
énfasis en la calidad de “candidato ciudadano”. Una de ellas muestra la foto de
Pepe Yunes, pero el administrador es Joel Arcos, supuestamente el ex diputado
local y ex subsecretario de Desarrollo Social y Medio Ambiente en el gobierno de
Fidel Herrera Beltrán. Huele, pues, a insidia fidelista. Este jueves 28,
anunciaban en la de Joel Arcos que la eliminarían: “me es grato informarles que
esta página se cierra porque al parecer fue intervenida, por lo que nos vemos
forzados a mudarnos a la nueva y oficial pagina de Facebook de un servidor y en
donde los espero me hagan el honor de tenerlos entre mis amigos a fin de
intercambiar comentarios y donde como siempre estaré a sus apreciables órdenes.
La nueva página se denomina igual que como ésta fue: Pepe Yunes Candidato
Ciudadano”. Refieren en el círculo más cercano a José Francisco Yunes Zorrilla
que esas cuentas de Facebook, las del “candidato ciudadano”, nada tienen que ver
con el aspirante a la gubernatura de Veracruz. Sigue la guerra sucia entre
priístas... De por sí volado, mecha corta, Héctor Yunes Landa siente el agravio,
el ataque sin razón, la calumnia en letras de molde. Y estalla. Cuentan sus
operadores que su área legal armará mega juicio por el tamaño de los implicados,
nombres y jerarquía política, una bomba de alto impacto. La denuncia del senador
vendrá cuando el proceso de selección de candidato a la gubernatura de Veracruz
alcance su mejor nivel. Mecha Corta dice que es complot, que la descalificación
la urdió una tal Mónica, por cuyas venas no corre sangre sino veneno...
Gravísima, esa denuncia de consejera electoral por acoso sexual y bullying
laboral en la junta distrital de Coatzacoalcos. Se ventiló en sesión
extraordinaria, abierto el reclamo, imputada la fechoría a su “jefe jerárquico”.
Dio santo y seña. Hizo tomar posición al resto de los consejeros. En pleno,
durante la sesión ordinaria, el jueves 28, éstos encararon al vocal presidente,
Enrique René Gamboa Márquez y si no hay acciones precisas e inmediatas, el INE
de Coatzacoalcos se convertirá en noticia nacional... Pillado, metido en asuntos
electorales, Javier Duarte no tarda en enfrentar otra denuncia por violaciones a
la ley. Se la aplica el Partido Acción Nacional, la corriente yunista, luego que
una fotografía muestra cómo el gobernador usa un helicóptero oficial para
transportar al candidato del PRI a diputado federal en Martínez de la Torre,
Edgar Spinoso Carrera. El delito es evidente. Hay testimonio y bitácora, quizá
maquillada para ocultar que el inaguantable Spinoso era su compañero de asiento.
Pero hay más evidencia, que saldrá una vez que Javier Duarte sea encausado
penalmente. Lo del helicóptero está a la vista. Lo de los dineros extraídos de
las arcas no se ve, pero lo cuentan quienes han participado en ese saqueo, en la
violación a la legislación electoral... Nueva junta de promotoras sociales, la
revuelta orquestada por Víctor Rodríguez Gallegos contra el alcalde Joaquín
Caballero Rosiñol. Será la próxima semana, calle 20 de Junio número 203, colonia
San Silverio. Dice la invitación que se convoca a conformar una organización o
“sindicato” con registro y estructura legal para hacer más efectiva su gestión
en colonias de Coatzacoalcos. Eso es lo que dice la invitación, suscrita por la
promotora Amalia Rodríguez Cruz, operadora del subdelegado administrativo de
Sedesol federal en Veracruz, Víctor Rodríguez. Pero ya en vivo, las promotoras
amagan con respaldar la candidatura Guadalupe Félix de Theurel a la presidencia
municipal en 2017. Obvio el filo político. Pretende el marcelismo confrontar a
la diputada Mónica Robles de Hillman, descarrilarla, inflar con helio a Lu-pilla
y luego reventarlas. Y atizan la revuelta a días de la elección federal, del 7
de junio fatal... Que no sólo a Arturo Bermúdez le pidieron “regalitos” los
periodistas para festejar lo que la mayoría de ellos no ejercen: la libertad de
expresión. Al secretario de Seguridad Pública de Veracruz le cursaron la
solicitud, vía oficio. A un prominente líder panista se lo hicieron saber de
viva voz, melosa y femenina voz, en su reciente visita a Coatzacoalcos. Y luego
por qué no pueden hablar, no critican, no alzan la voz, así los llamen “pinches
medios”. O sea, pedigüeños, amordazados y de rodillas...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Javier Duarte, el helicóptero y el peculado
electoral
* En la nave oficial, el candidato del PRI * Otra violación a la ley * El
hotel y los permisos de Chiquiyunes * Revuelta de promotoras contra Caballero *
Víctor Rodríguez agita * Sigue secuestrada la esposa de Orozco Alor * Cesan a
policía agresor * Esteban Valles suena; Alonso no * Las firmas y el fraude.
28 de mayo de 2015
Una vez más, Javier Duarte fue pillado. Lo captan en Martínez de la Torre, en
helicóptero oficial, en pista privada, en horario laborable, junto a un
candidato nocivo, el infumable priísta Edgar Spinoso Carrera, haciendo campaña,
violando la ley.
Se le ve a distancia. Lo rodean varios sujetos, unos ataviados de traje,
otros de camisa en manga larga. Unos metros a su derecha, el helicóptero rojo. A
su izquierda, dos camionetas color blanco.
Protagoniza el gobernador de Veracruz su enésimo escándalo, producto de su
imprudencia, su logística imperfecta, que permitió observar que este miércoles
27, minutos después de las 3 de la tarde, andaba en campaña, abierto y burdo el
respaldo al candidato del PRI.
Javier Duarte fue balconeado por el Partido Acción Nacional. Su dirigente,
Jesús Mancha Alarcón, exhibió la fotografía que incrimina al gordobés, que
evidencia el peculado electoral al usar bienes del gobierno de Veracruz para
transportar al candidato priísta Spinoso Carrera, y advierte que es proclive a
violar la ley.
Mancha dijo además que en la aeronave viajaron el gobernador Javier Duarte,
el alcalde de Martínez de la Torre, Rolando Olivares, y el candidato del
PRI-Partido Verde, Edgar Spinoso Carrera y que, mínimo, esa acción constituye un
delito electoral.
Viralizó la redes la imagen delatora. Provocó embestidas de ambos lados, los
panistas con oro en las manos y los priístas revirando con imputaciones de daño
ecológico al alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, al otorgar
permisos para construir un hotel en zona restringida de Boca del Río.
No es asunto menor lo que evidencia la imagen. Es prueba de que Javier Duarte
poco aprendió de su gurú, Fidel Herrera Beltrán, sorprendido in fraganti,
cachado en flagrancia como dicen en la jerga judicial, apañado cuando llevaba
como invitado en el helicóptero oficial al candidato del PRI a diputado federal,
Edgar Spinoso Carrera.
Horas después, la versión panista era difundida en los portales de los medios
electrónicos, incluida la prensa nacional.
“El día de hoy miércoles 27 de Mayo de 2015 —refiere el comunicado del PAN—
siendo aproximadamente las 3:30 pm un helicóptero propiedad del Gobierno del
Estado de Veracruz, aterrizó en la pista aérea particular de la familia del
alcalde de Martínez de la Torre, Rolando Olivares.
“En dicho vuelo arribaron el Gobernador del Estado de Veracruz, Javier Duarte
de Ochoa, el alcalde anteriormente citado y el candidato de la coalición
PRI-Verde Edgar Spinoso Carrera, entre otros.
“Este hecho constituye un delito electoral ya que estamos ante un evidente
desvío de recursos del Gobierno del Estado en favor de un candidato.
“Además el Gobernador Javier Duarte incurre en una falta tipificada en el
Código Electoral al acompañar en días laborables a un candidato en reuniones de
distinta índole.
“Ante esto el Partido Acción Nacional Veracruz, en voz de su presidente José
de Jesús Mancha Alarcón, le hace un llamado de civilidad al mandatario
veracruzano y le solicita deje de enturbiar el proceso electoral poniendo a
disposición de los candidatos del PRI-Verde los recursos económicos y materiales
que son propiedad de todos los veracruzanos.
“Le solicitamos informe a la brevedad que es lo que hacía en compañía del
candidato Edgar Espinoso volando en un helicóptero oficial en días laborables.
“Cabe hacer la puntualización que esto se da a escasos tres días de que el
gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, estuviera en esa ciudad acompañando a
nuestra candidata a diputada federal por este mismo distrito, Alba Leonila
Méndez y más de 15,000 personas que la apoyan.
“También destacamos la filtración de una casa encuestadora que arroja como
resultado principal que el multicitado Edgar Spinoso Carrera se encuentra 10
puntos por debajo de nuestra candidata Alba Leonila Méndez.
“Estos dos actos, seguramente encendieron las luces de alerta en el PRI y por
ende en Palacio de Gobierno, quienes en una burda maniobra de Duarte de Ochoa
para ‘apagar el fuego’ acudieron al distrito para tratar de sacar adelante una
campaña que de antemano sabe perdida”.
Sobre Spinoso Carrera pesan acusaciones de corrupción, malversación de
recursos públicos, miles de millones desaparecidos cuando fue oficial mayor de
la Secretaría de Educación de Veracruz, señalado en las auditorías realizadas
por la Auditoría Superior de la Federación e implicado en las denuncias por las
que se espera de un momento a otro sean otorgadas las órdenes de aprehensión.
Su carnet de presentación es nefasto. Lo hace candidato pero a un penal de
máxima seguridad.
Nada, sin embargo, le era ajeno a Javier Duarte. Cuando lo despidió de la
SEV, de Casa Veracruz se filtraron las versiones de “traición a la confianza” y
de “deslealtad”. Fuego amigo para exhibirlo en la prensa.
Fue la cabeza que ofrecía Javier Duarte a la organización Mexicanos Primero,
de Claudio X. González, que advirtió que en Veracruz se robaban impunemente los
recursos de la educación, dinero federal, dinero limpio en manos sucias.
Aún así, lo hizo candidato del PRI a diputado por Martínez de la Torre. Se
enfrenta Spinoso a una candidata de arraigo, Alba Leonila Méndez Herrera,
panista, ex diputada federal, ex diputada local, un baluarte entre los azules.
Spinoso no tiene carrocería para ganar. Apesta a imposición, a capricho
duartista, a masoquismo puro cuando la elección federal implica la sobrevivencia
del proyecto peñista, sus reformas estructurales, la permanencia del PRI en Los
Pinos.
Javier Duarte no pensó en ello. Lo impuso y no midió la catástrofe que ayudó
a construir. Y ante la masacre que viene, mueve su inmensa anatomía, usa un
helicóptero oficial, trepa a Spinoso el espinoso e intenta ser el fiel de la
balanza de la elección.
Acredita esa imagen, Duarte y Spinoso rodeados de corifeos, parados a unos
metros del helicóptero oficial, el desdén del gobernador a la ley.
Tibia, la respuesta a los panistas son las imputaciones al alcalde de Boca
del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, por la expedición de permisos para la
construcción de un hotel propiedad de Francisco Arrieta Lerdo, en la playa
turística Santa Ana.
Minutos después, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente trabó a
Chiquiyunes, colocó los sellos de clausura en la construcción del hotel y dio
pauta al festejo de los priístas.
Ya se ve que Javier Duarte no sólo usa helicópteros oficiales para ir por sus
tortas de La Rielera a Córdoba. También hace campaña. Viaja en ellos. Trepa
candidatos nocivos. Qué más da si lo acusan de peculado electoral.
Lo que está en juego es la libertad de uno de los capos de la pandilla. A
Edgar Spinoso hay que preservarlo, darle fuero, no vaya a parar en un penal de
máxima seguridad.
No sabe gobernar Veracruz. A eso a Javier Duarte no se le da. Pero violar la
ley sí.
Archivo muerto
Inédita, reveladora, esa revuelta de promotoras de colonias contra el alcalde
de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol. Convocan a formar un sindicato, una
organización desde la cual exijan servicios, relleno de calles, bacheo, agua,
alumbrado. Al frente está Amalia Rodríguez, lideresa vinculada al subdelegado
administrativo de la Sedesol federal, Víctor Rodríguez Gallegos, operador número
uno de Marcelo Montiel Montiel. Su primera reunión ocurrió el 20 de mayo en la
colonia San Silverio. Acudió el secretario de Gobierno, Oliver Damas de los
Santos, quien sintió el nivel de la protesta, el resentimiento, el rencor. Es la
primera. Habrá otras más. Cuentan las promotoras que Marco César Theurel —“Te
rompo tu puta madre”— las atendía mejor. Y de entrada acuerdan que impulsarán a
Guadalupe Félix de Theurel, alias “Lu-pilla”, hacia la candidatura a la
presidencia municipal de Coatzacoalcos. Así de grave la revuelta... Mal y de
malas el “general” Bermúdez. Le dicen dos diputados, José Ramón Gutiérrez de
Velasco Hoyos y la inefable Mónica Robles Barajas de Hillman, que no generalice,
que no criminalice a los desaparecidos. Sostiene Mónica Robles que Arturo
Bermúdez Zurita (ABZ) no puede dar una declaración prejuiciosa. Joserra afirma
que no se debe generalizar, ni aunque fuera ajuste de cuentas “porque nada
justifica que se asesine a una persona”. Por eso, al secretario de Seguridad
Pública de Veracruz le dicen el automático: abre la boca y mete la pata... A
Jacqueline Rangel la plagiaron le miércoles 20. Había dejado a sus hijos en la
escuela. Transitaba en su auto. De pronto se le cerró un auto; otro bloqueo
cualquier intento de fuga. La bajaron y se la llevaron. Conmocionó a Minatitlán
el rapto porque Jacqueline Rangel es esposa de Ricardo Orozco Alor, ex regidor
priísta, el líder de la CNOP, ex director del ITESCO de Coatzacoalcos y ahora es
director del Consorcio Clavijero, por obra y gracia del secretario de Educación
de Veracruz, Flavino Ríos Alvarado. Ha transcurrido una semana. Ricardo Orozco
no denuncia el caso. Dice que es para evitar que le hagan algo a su esposa. En
medio policíacos se filtra que hay negociación con los plagiarios, pero no
avanza. Una semana después, el secuestro de Jacqueline Rangel sacude a
Minatitlán... Le sigue pegando la violencia al PRI, a Javier Duarte, a la
fidelidad. En Boca del Río secuestraron y mataron a Columba Campillo González.
Hoy están desaparecidas Carmen Álvarez Zamora y Claudia Reyes Méndez. Salieron
de su domicilio. Se dirigían a la feria de Ylang Ylang. Era domingo 24, hace ya
cuatro días, y no se les volvió a ver. Sigue la violencia, el miedo, el rechazo
popular a un sistema político que no sirve. Le pega a Carolina Gudiño, la
princesa de Fidel Herrera, el ex gobernador de Veracruz, a quien el sultán del
Golfo llevó con fraude a la alcaldía de Veracruz y ahora pretende ganar la
elección de diputada federal en Boca del Río, el feudo de los Yunes azules.
Irrita a los boquenses la inseguridad, la violencia, el baño de sangre, pero
también que la pandilla fidelista intente imponer a Carolina Gudiño, de paso
voraz por la alcaldía jarocha, el derroche, el despilfarro, el mal gobierno, el
rey de la basura con salario de milloneta, cobijado, solapado, auspiciado por la
nena de la fidelidad. La violencia impacta; la imposición de Carolina Gudiño,
también... Respuesta a medias, la que da el ayuntamiento de Agua Dulce al caso
Jair Negrete. Cesa a uno de los tres policías, Luis Alberto López Rodríguez, por
la agresión denunciada por el ex reportero de TV Azteca Coatzacoalcos, hoy jefe
de prensa de las Misiones Pontificio Episcopales. Le piden que radique su
denuncia también en el ayuntamiento y que así intervenga la Contraloría. Luis
Alberto López ya había sido dado de baja durante la alcaldía del panista
Alejandro Torruco Vera y se le reincorporó. Según la denuncia de Jair Negrete,
él y los otros dos policías involucrados en el conflicto, también causaron baja
en el Sistema Nacional de Seguridad Pública por no haber aprobado los exámenes
de confianza... Son 22 candidatos independientes en todo el país, y de ellos,
dos se registraron en Coatzacoalcos. Dicho de otra manera, el distrito XI de
Veracruz, o sea Coatzacoalcos, detenta el 10 por ciento de los candidatos
independientes. Uno de ellos, Esteban Valles Martínez, según sondeo de intención
de voto realizado por INFORME ROJO, está presente en el ánimo de los electores.
No ganará la elección pero tendrá un buen cúmulo de votos. La lectura es que las
firmas recabadas entre la ciudadanía, respaldadas con credenciales de elector,
son reales y se reflejarán el 7 de junio, día de los comicios. Caso contrario, a
Roberto García Alonso no lo siente la ciudadanía. Quienes lo recuerdan, es por
su cargo de secretario de Gobierno de Marcos Theurel, parte del sistema priísta,
y eso no suma. Tendrá baja votación. Hay sospechas de que las firmas que
presentó ante el INE para obtener su registro son irreales. Habrá que ver si
logra por lo menos 5 mil votos. Si no, es fraude...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Agua Dulce: agresión policíaca contra periodista
* Jair Negrete vivió horas de terror * Extorsión, abuso de autoridad y
amenazas * Orden de aprehensión contra Bringas * El amparo no le sirve *
Bernardo, en la mira * Aprietan al candidato del PT * Debe pagar 150 millones *
Renuncia 50% de funcionarios de casilla en Coatza * Silviano tiembla.
27 de mayo de 2015
Se agolpan en la mente de Jair Negrete los recuerdos. Se ve inerme,
indefenso. Siente la ira, el odio, impotente, sin qué hacer, agredido,
insultado, vejado, escupido, y la amenaza, la amenaza que no se olvida, la
sentencia que ladran los tres malditos rufianes, policías municipales,
delincuentes con licencia para matar.
De no ser periodista, a Jair le habría ido mejor. Pero lo es. Fue reportero
de TV Azteca Coatzacoalcos y ahora es jefe de prensa de un área de la iglesia
católica: Obras Misionales Pontificio Episcopales de México.
Por eso estaba ahí, el viernes 22, en Agua Dulce. Acudió a visitar familia y
amigos. Estuvo en el Seminario Menor de la diócesis de Coatzacoalcos.
Ya tarde, entre las 10 y 11 de la noche, circulaba en su auto sobre la
avenida 16 de Septiembre, entre el CECYTEV y “La Gravillera”. Lo manejaba un
seminarista de nombre Fernando Salazar Casango, procedente de Toluca. Se
dirigían a la gasolinera cuando una patrulla policíaca los encontró de frente.
Invadió carril. Obligó a que frenaran. Se plantó frente a ellos.
Era la patrulla 16 del municipio de Agua Dulce. De ella descendieron sus tres
ocupantes. No hablaron; insultaron y agredieron, intimidaron con voces que
imponen, que obligan y amedrentan.
Abordados con lujo de fuerza, sometidos a una autoridad que se comportaba
como delincuente, con odio en sus labios, con mano de hierro, supieron ambos que
la violencia en Veracruz ataca desde varios frentes: la generan los criminales y
la practica la policía.
Jalonados, fueron conducidos hacia la batea de la patrulla. Vociferaban los
policías que les imputarían cualquier cargo, que si no había dinero, los habrían
de consignar.
Jair Negrete y Fernando Salazar insistían en su inocencia. Y los tres
policías subían el tono, el nivel de la agresión.
Destilaban ponzoña. Los acusarían de ingerir bebidas alcohólicas y alterar el
orden, pero sin prueba alguna. Jair Negrete les hizo revisar el auto, sin rastro
de licor.
Entonces fue otra la acusación: orinar en la vía pública y, por tanto, faltas
a la moral.
Jair Negrete portaba una gorra. Uno de los policías se la tumbó de un manotazo.
Algo en él le inquietaba. “Te conozco —le dijo—. Alguna vez te detuve”. Jair
respondió que tenía más de cinco años de no residir en Agua Dulce.
Seguía cavilando el policía. Hurgó en sus recuerdos y le llegó la luz. Era el
periodista de Azteca Coatzacoalcos que había ventilado denuncias contra la
policía de Agua Dulce.
Montó el cólera. Ofrecía que iba a pagar por todo lo difundido. Y el infierno
de Jair fue peor.
Quería dinero el elemento de seguridad. Jair Negrete decía no tener. “Trabajas
en una empresa nacional y no me puedes dar dinero. Qué pinches miserables son
los periodistas. Piensan que son los dueños de todo”.
Y soltó: “Te voy a decir algo: aquí mando yo y se hace lo que yo digo. Me vas
a pagar todas las notas que sacas en TV Azteca. Ahora me toca a mí. Tú vas a dar
la nota”.
Nada logró el malviviente. Ordenó entonces que uno de sus esbirros quitara el
freno del vehículo, que lo estrellara contra la patrulla. Fernando Salazar lo
impidió al poner el freno de mano. Lo pagó con una golpiza. Jair Negrete quiso
impedirlo y recibió otra andanada.
Esposados, golpeados, denostados, fueron llevados a la comandancia de policía.
En el trayecto le hacían saber que investigarían a su familia, que si decían
algo ellos lo pagarían. Todo por las notas difundidas en Azteca Coatzacoalcos,
las narcofosas, los cuerpos hallados en su interior, la huella del crimen
organizado.
Le podía a los tres uniformados la información relacionada con las fosas
clandestinas, con su difusión, el impacto entre la sociedad.
En las instalaciones del DIF los revisó un médico legista. Diagnosticó que no
presentaban aliento alcohólico.
Alevosos, infinita su prepotencia, los tres policías advertían que les
imputarían faltas a la moral, ser homosexuales, escandalizar en la vía pública y
ultrajes a la autoridad.
Quiso Jair Negrete usar su teléfono celular. Pretendió hablar con el
integrante de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los
Periodistas, Gerardo Enríquez Aburto. A jalones se lo impidieron, terminando de
destrozar el aparato telefónico.
Pudo Jair Negrete escuchar una llamada de radio. Conminaban a los policías a
liberar a sus víctimas. “Me vale madres quiénes sean ellos —respondió el jefe de
ellos, Luis Alberto López—. Me vale madre el alcalde Daniel. Aquí mando yo. La
autoridad soy yo y nadie me va a decir qué hacer. El alcalde me vale para pura
madre”.
Un abogado de nombre José Manuel Angulo habló con el juez calificador, Sergio
Hernández, quien afirmó que habían insultado a la autoridad y que procedía la
multa. Al seminarista Fernando Salazar le aplicaron 700 pesos y a Jair Negrete,
350.
Una vez liberados, acudieron al hospital de Pemex. Ahí diagnosticaron que no
presentaban aliento alcohólico. Les hallaron lesiones en la piel y la presión
arterial en 140 a causa de la tensión a que estuvieron sometidos.
Consta todo en la denuncia que el martes 26 presentó Jair Negrete en la
Fiscalía Regional del Sur de Veracruz. Identifica a los tres policías agresores:
Luis Alberto López Rodríguez, alias “El Pinocho”; Juan Carlos Hernández Pérez, y
Lauro Cortés Gómez, alias “El Cuajín”.
Jair Negrete logró establecer que los tres policías fueron dados de baja del
Sistema Nacional de Seguridad Nacional. Reprobaron los exámenes de confianza y
se les excluyó.
Sostiene que la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz ha conminado al
alcalde de Agua Dulce, Daniel Martínez González, a que los dé de baja, pero ahí
siguen.
Son los esbirros de un alcalde que desgobierna, que se sostiene en una mafia,
que agrede a la población, que manda a través de la intimidación y la tortura,
que reprime vía su grupo delincuencial.
Jair Negrete hizo responsable de cualquier agresión al alcalde Daniel
Martínez y al director de la policía, Omar Girón Fabre.
Jair Negrete iba a ser objeto de un atropello pero cuando los policías
supieron que era periodista, se ensañaron. Y fue peor. Lo reprimieron por lo que
publicó en Azteca Coatzacoalcos, los abusos policíacos.
Su labor periodística irritó a los tres delincuentes con uniforme. A Luis
Alberto López Rodríguez, alias “El Pinocho”, lo puso fuera de sí el asunto de
las fosas clandestinas. ¿Por qué?
Dijo que le “valía madres” el alcalde Daniel Martínez. Dijo que “aquí mando
yo”. ¿Acaso es el jefe de la plaza?
Queda saber qué hará la iglesia católica. Fernando Salazar es seminarista. La
tortura se aplicaron a uno de los suyos. El obispo Rutilo Muñoz tiene que
responder.
Un periodista y un seminarista agredidos, vejados, extorsionados, escupidos
por tres rufianes que son policías porque así lo quiere el alcalde de Agua
Dulce.
¿Qué sigue?
Archivo muerto
San Samuel y San Manuel cayeron del cielo. Despeñados, el abogadazo Samuel
Muñoz de la Rosa y su marioneta, Manuel Bringas Burelo, alias El Conde de
Bringas, van rumbo al infierno a pagar no todas pero sí algunas de sus cuentas
con la justicia. Enfrentan hoy una orden de aprehensión por fraccionamiento
indebido tras disponer de cientos de hectáreas de un predio que ya no le
pertenece a Manuel Bringas Burelo, de fomentar la industria de la invasión, de
la venta de lotes a colonos incautos, de esquilmar al pobre y al necesitado que
aspira a disponer de un lugar para vivir. Los denunció el ayuntamiento de
Coatzacoalcos. Transitaron las cinco denuncias en el área judicial del gobierno
de Veracruz. Durmieron un año así. Luego llegó INVIVIENDA a tomar datos, recabar
información, realizar mediciones. Finalmente San Samuel, el santo patrono de los
derechos humanos, como gusta ostentarse, y su pajecito, Manuel El Conde de
Bringas, fueron consignados junto con el vendelotes Juan Valdés. Se les
instruyeron las causas penales 54/2015 y 76/2015 en el Juzgado Primero de
Primera Instancia de Coatzacoalcos. Se emitió la orden de aprehensión.
Interpusieron juicios de amparo, pero el 15 de mayo su suerte quedó sellada. Un
juez federal les concede una suspensión para efectos. Sí, tendrán que ir a
prisión y estarán bajo el amparo del juez federal, pero tras las rejas. Es
delito mayor. Santísimamente denunciados, Samuel Muñoz y Manuel Bringas apenas
comienzan a sentir el fuego del infierno. Hay una veintena de denuncias por
lesiones, amenazas, daño en propiedad ajena en el predio Santa María y la
agresión a una menor de edad que cada vez que escucha el nombre de Samuel Muñoz
experimenta un miedo atroz. Vaya pues con el defensor de los derechos humanos,
traumando niñas. Otras dos denuncias corren a cargo de jueces federales por
falsedad de declaraciones a la autoridad, por haberse ostentado como dueño y
representante de dueño de un terreno, la Sucesión Bringas, que dejó de ser de su
propiedad desde 2011, vía el pago de 40 millones de pesos y la rectificación de
la escritura pública con la que los cuatro hermanos Bringas Burelo reconocieron
no tener un metro más de tierra que repartir. La denuncia por falsedad en
declaraciones a la autoridad también involucra al otro hermano, Bernardo Bringas
Burelo, que en mala hora se le ocurrió mostrar la ambición y abrirle los oídos a
San Samuel. Viene la denuncia de los colonos que en Santa María y Almendros
pagaron a Yolanda, la sobrina del pastor Benito, operadores de Samuel Muñoz, y
que hoy caen en la cuenta de que les vendieron un sueño. Eso es fraude y si no
denuncian no rescatan nada. Trasciende que Alejandro Gutiérrez Cabrera, operador
de la inmobiliaria Arkitektur, ofrece una jugosa recompensa —por lo menos 100
mil pesos— a quien proporcione datos que lleven a la captura de Samuel Muñoz y
Manuel Bringas... Golpe mayúsculo, letal, a Javier Soberano Torres. Le llega al
candidato a diputado federal por el Partido del Trabajo en Minatitlán una
comunicación demoledora. Le dice la Secretaría de Hacienda que debe pagar 150
millones de pesos por impuestos evadidos. Inalcanzable, la cifra deriva de un
pleito en los tribunales, condenada su empresa, Metales y Chatarras Jadrige, a
pagar suerte principal y accesorios. El oficio es el 400-92-00-03-01-205-02444.
Le embarga Hacienda los 25 millones de pesos ganados por Javier Soberano al
ayuntamiento de Minatitlán por el cierre arbitrario ordenado por la entonces
alcaldesa Guadalupe Porras David, que mereció un juicio que finalmente ganó el
chatarrero, según el Toca 02/2012 de la Sala Superior del Tribunal de lo
Contencioso Administrativo, y que le permitiría cobrar sus 25 millones de pesos
por daños y perjuicios, vía el cuaderno de ejecución 45/2013. Dicen que en
política nada es casual. Se le viene una avalancha al candidato que lleva la
delantera en la intención de voto, que trae de cabeza al PRI, que rebasó al
priísta José Luis Sáenz Soto. Y cuando está a punto de alcanzar el triunfo, se
ve obligado a pagar 150 millones de pesos. A menos que ceda, se deje atropellar
en la elección y asunto arreglado... Caos, crisis, alarma en el Instituto
Nacional Electoral. Renuncian miles de funcionarios de casilla, ciudadanos que
fueron insaculados (sorteados y seleccionados), cuya misión sería llevar a cabo
la votación el 7 de junio, día de la jornada electoral. Sólo en Coatzacoalcos ha
dejado el nombramiento el 50 por ciento de los funcionarios, según datos la
Junta Distrital. Hay casillas donde no quedó uno solo de los ciudadanos
insaculados. Ahora vienen las sustituciones, si es que alguien le entra. Ocurre
el éxodo cuando faltan 11 días para elección de diputados federales. Pero dicen
en el INE que no hay fijón, que es normal... A Silviano Delgado no sólo le
tiembla la mano por las copas a las que es tan asiduo, su deporte favorito
después del futbol, donde fue una estrella. Le tiembla la mano y las piernas
desde que Maritoña García Cortés, la empresaria que gusta de la política, que
fue regidora de lujo, llegó a la Alameda y comenzó a meter orden. Checa cuentas
Maritoña, revisa movimientos, hurga qué se hace con los espacios deportivos, la
renta de estadios municipales, que los ingresos lleguen a las arcas públicas. Y
así va a ocurrir con todos los parques del municipio, usados como negocio
personal. Y mientras Maritoña pone orden, tiembla tanto Silviano, el director
Municipal del Deporte en Coatzacoalcos, que hay quienes temen que termine en el
hospital...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Arturo Bermúdez criminaliza a familiares de desaparecidos
* La Fuerza Civil se queda * Reprime y serás impune * La maleta del amigo
de Javier Duarte * Millones en el aire * Call center o fuego amigo * García
Bringas: 23 propiedades * Rifas millonarias en el ITESCO * Las dos caras de la
periodista * Critica el abuso policíaco y luego pide regalos al jefe policíaco.
26 de mayo de 2015
Desvaría el “general” Bermúdez. Dice que su Fuerza Civil no reprime, no se
involucra, nada tiene que ver con la desaparición de cinco personas, que es
“ajuste de cuentas”, una vendetta. Y a los familiares que protestan, que
bloquean carreteras, que exigen que los regresen vivos, los llama delincuentes,
los criminaliza.
Arturo Bermúdez Zurita llegó a Coatzacoalcos el viernes 22. No traía en su
agenda el paradero de las cinco personas, en su mayoría jóvenes, levantados
entre el 11 y el 16 de mayo, pero sí la descalificación.
No traía en la mente la solución del caso ni algo que atenuara el escándalo.
Lo que movía al secretario de Seguridad Pública era la defensa a ultranza de la
Fuerza Civil, acusada de reprimir, usar la violencia, amedrentar y sembrar
terror entre la población.
Se queda la Fuerza Civil, dijo Bermúdez Zurita. No se va a marchar sólo
“porque se manifiesten los delincuentes”, consigna el portal electrónico Plumas
Libres.
“No es ninguna unidad de la Fuerza Civil, ya está la investigación en la
Fiscalía. No hay ninguna, siquiera una patrulla ni gente de Fuerza Civil. A lo
mejor son otro tipo de delincuentes que también lo estamos tratando de evitar y
prevenir en la zona… Son delincuentes contra delincuentes que es lo que
regularmente se enfrentan y se ajustan o hacen ajustes de cuentas entre ellos
mismos”.
¿Qué entrañan las palabras del secretario de Seguridad? ¿Acaso que la Fuerza
Civil ha sido clonada, que la ciudadanía está inerme, desprotegida, a expensas
de policías que no lo son, de delincuentes con uniforme oficial?
Bermúdez Zurita presumió el entrenamiento de la Fuerza Civil por parte del
Ejército y la Marina. “Se trata de elementos confiables que no detienen a nadie
sin mandato legal”.
No es la Fuerza Civil un órgano ilegal, según Arturo Bermúdez. En cambio, son
delincuentes los que toman carreteras para protestar.
Se refería el secretario de Seguridad a los padres, esposas, hermanos y amigos
de los cinco levantados que a diario toman carreteras y cierran accesos a
Coatzacoalcos hasta que aparezcan.
Desaparecen, dijo el secretario de Seguridad Pública, por un ajuste de
cuentas entre delincuentes. Pero no aporta prueba alguna. Sólo categoriza a los
levantados.
Sus familiares, en cambio, sostienen que tomaron la vía legal y no fueron
escuchados. Iban a la agencia del Ministerio Público, les rechazaban la
denuncia, les exigían llevar documentos, los hacían regresar.
Tomaron la vía legal y fueron desoídos. Y por eso se radicalizaron con el
bloqueo de carreteras, el puente Coatzacoalcos I, el puente Calzadas.
Eliaquín Alvarado Villafuerte vive en la colonia Obrera. Tiene 31 años de
edad. Fue sustraído y no se ha vuelto saber de él.
A José Manuel Cruz Pérez lo intervinieron en su casa de la colonia
Constituyentes.
Jhonit Enríquez Orozco, Roberto Gallegos Osorio y Héctor Manuel Facundo
Ramos, los tres avecindados en la colonia Villas del Sur, también fueron sacados
de sus domicilios y no se ha vuelto a saber de ellos.
“Tenemos pruebas y testigos de que fue la Fuerza Civil la que se los llevó.
Tienen que regresarlos”, dice Trinidad Villafuerte Álvarez, madre de
Eliaquín Alvarado Villafuerte. Así lo piden pero no hay quien los escuche.
Bermúdez Zurita llegó a Coatzacoalcos. Defendió a la Fuerza Civil. Sentenció
que no se va porque un grupo de “delincuentes” se manifiesten y ahondó el
conflicto por el caso de los levantados.
Obvio, la respuesta fue airada. Se multiplicó la protesta de los familiares.
Enfrentaron al “general”, lo confrontaron, lo desmintieron.
Agraviados por la imputación, decían que el presunto ajuste de cuentas entre
bandas criminales no existe, evidencia de la ligereza del “general”
Bermúdez, el antiguo espía de la fidelidad, coordinador del C-4 durante el
reinado de Fidel Herrera Beltrán en Veracruz.
Y lo sentenciaron: que se ponga a trabajar y que deje de “lavarse las manos”
con imputaciones sin pies ni cabeza, imprudentes, a las que el secretario de
Seguridad no acompañó con evidencia plena.
Expresaba su molestia Trinidad Villafuerte Álvarez, mientras marchaba de la
Mega Comercial a la avenida Independencia, sobre el malecón de
Coatzacoalcos. Su hijo Eliaquín, señalaba, no es un delincuente. Es un hombre
responsable, padre de dos hijos, “que trabaja en la electricidad y que ha tenido
que luchar mucho para poder salir adelante”.
Airado, el reclamo de los familiares se funda en que sin pruebas no pueden
llamarlos maleantes, y que “las autoridades prefieren criminalizar a las
víctimas que detener a las bandas que están operando desapariciones forzadas de
personas en todo Veracruz”, consigna el portal Plumas Libres.
Atiza, pues, el fuego el secretario Arturo Bermúdez cuando Veracruz se
incendia ante el avance del crimen organizado.
Bermúdez llegó tras el desalojo de familiares de los “levantados” cuando
habían tomado el puente sobre el río Coatzacoalcos. Ese día el operativo lo
realizó un equipo antimotines de la policía estatal, apoyado por Fuerza Civil.
No sofocó los ánimos. No exhibió prudencia. No mostró un gramo de mesura.
Arturo Bermúdez, el “general”, es así y no va a cambiar. A la prensa le llama
“pinches medios” y a los periodistas que difunden evidencia de autodefensas,
como las que captó el reportero gráfico Félix Márquez, pide que los encarcelen.
Su policía es represora, arbitraria, soez, alevosa y altanera, pero el
“general” la disculpa, la solapa y cuando debe aplicar un castigo, incurre en la
simulación.
Lo de “general” es un eufemismo. Arturo Bermúdez es licenciado en Ciencias
Administrativas, egresado de la Escuela Bancaria y Comercial con diplomados en
contaduría, marketing, ciencias políticas, mercadotecnia política y estrategia
política.
Tiene tres asignaturas en su currículum: manejo de conflictos, negociación de
secuestros y manejo de crisis. Y en todas está reprobado.
Su mayor proyección la tuvo cuando expresó que quien quisiera tener seguridad,
que se compre un perro, un candado o contrate sus escoltas personales.
Hoy enfrenta la desaparición de cinco personas en Coatzacoalcos, dice que es
ajuste de cuentas, exime de culpa a la Fuerza Civil y criminaliza a los
familiares que bloquean carreteras exigiendo que regresen con vida.
Son las perlas que engalanan al “general” Arturo Bermúdez.
Archivo muerto
Escándalo, jaloneo electoral, show mediático por el hallazgo de una maleta
con 5 millones de pesos en un avión privado, el sábado 23, en el aeropuerto de
Toluca, procedente de Xalapa. La llevaba Mariano Garza González, hermano del
empresario cañero Francisco García González, compadre del gobernador Javier
Duarte. Fue intervenido por elementos de la Policía Federal, que exigieron saber
el origen del dinero. Mariano Garza fue hermético. Sólo dijo que era producto de
la venta de azúcar. Había en la maleta fajos de billetes de mil pesos. Los
decomisó la PF y detuvo al citado Mariano Garza, hasta que aclare que el dinero
es lícito. Seguro lo hará y hasta le ofrecerán disculpas, pues es el síntoma de
la impunidad. Así ocurrió con aquellos 25 millones, también hallados en un avión
del gobierno de Veracruz, en Toluca, en enero de 2012. Detuvieron a Miguel
Morales Robles y Said Zepeda, y luego los liberaron. Tiempo después el dinero
regresó al gobierno veracruzano, que siempre alegó que era para pagar la
promoción de las fiestas de La Candelaria y los artistas de la Cumbre Tajín. Ni
antes ni ahora se les cree. Millones en efectivo presuponen corrupción, pagos
turbios, chayotes a prensa nacional, moches a diputados, embarradas a
funcionarios del gobierno peñista. Por ese efectivo, precisamente, es que a
Javier Duarte lo solapan en el altiplano, lo encubren y lo sostienen, cuando
Veracruz se incendia, arde ante la violencia, se hunde en un mar de sangre,
quebradas sus finanzas, perdida la seguridad, cancelado el desarrollo, agraviada
la sociedad. Cinco millones en efectivo no son nada frente al robo de miles de
millones de pesos de recursos federales, según las denuncias de la misma
Auditoría Superior de la Federación, que avaló todo hasta que dejaron de
enviarle su mochada. Cinco millones decomisados son un calambre y nada más...
Vía un call center, se realiza una significativa encuesta de intención de voto.
Pretende establecer las preferencias de los electores del distrito XI de
Veracruz, con sede en Coatzacoalcos. Realizan las llamadas a teléfonos
celulares, llamadas salientes (outbound) lo que implica un alto costo. Una de
las preguntas, sin embargo, lleva filo. Es la pregunta clave. “¿Sabía usted que
el candidato del PRI, Rafael García Bringas, tiene 23 propiedades?”. Y deja ahí
la duda, sembrada. Un call center cuesta un mundo de dinero. Implica una red de
operadores, se realizan miles de llamadas, se cuenta con información a detalle
de qué número telefónico, y en este caso celular, corresponde a determinado
sector del municipio de Coatzacoalcos, cuáles a Nanchital y cuáles a Agua Dulce.
Las llamadas son emitidas desde el número 2197348715. Dicen en el cuartel
general de García Bringas que es fuego amigo, priísmo que lo quiere ver perder.
Puede ser el marcelismo o el joaquinismo que lo respalda de labios hacia fuera,
o ivanismo que usa a sus aliados panistas para inclinar la votación a favor de
la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, Rocío Nahle García. Fuego
amigo, pues... Podredumbre en el Instituto Tecnológico Superior de
Coatzacoalcos. No sólo es uso de los estudiantes como operadores electorales del
PRI, que no acuden a clases por andar en campaña y que tendrán materias
aprobadas a final de semestre, o la manipulación de los docentes para inducir el
voto, o los puntos extras en materias por participar en el carnaval. Es también
la turbiedad de los recursos, la rifa de automóviles, el manejo de por lo menos
8 millones de pesos anuales de los que nadie da cuenta. Cada alumno está
obligado a vender cinco boletos en cada rifa; son dos veces al año; cada boleto
con un costo de 100 pesos; en total mil pesos anuales por estudiante. Participan
8 mil alumnos, que es la matrícula del ITESCO. Lo grave es que no traduce en
beneficio para la institución. Algunas de sus aulas las construyó el
ayuntamiento de Coatzacoalcos en el desgobierno theurelista. Hay demandas
laborales y evidencia del uso de la institución con fines políticos. ¿Que el
ITESCO ha ganado premios y reconocimiento en certámenes nacionales e
internacionales? Sí, pero eso no inhibe el nivel de podredumbre, el lodo en que
se manejan sus finanzas, el saqueo de la institución como ocurrió con los
contratos otorgados por Pemex y triangulados a particulares, que terminaron
facturándole software pirata a la empresa petrolera, por citar un caso
multimillonario. Pobre ITESCO. Tan cerca de la excelencia pero en manos del
priísmo... ¿Quién es esa periodista que un rato se solidariza con el gremio, que
dice defender los derechos de los comunicadores ante el ataque de las fuerzas
del (des)orden, que condena el agravio a los colegas, que exige justicia y
esclarecer la arbitrariedad de la policía contra reporteros. Y luego redacta el
oficio, lo tramita, se lo hace llegar al jefe policíaco Arturo Bermúdez Zurita y
en él le pide que le envié los consabidos regalitos para los periodistas en su
día? Qué rápido se le olvidó que el secretario de Seguridad Pública de Veracruz
nos llama “Pinche medios”...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Armando Saldaña: el asesinato y la manipulación
* De la ejecución al borrachazo * ¿Y los signos de tortura? * Ahora
aparece un asesino a modo * Fuerza Civil, enemiga de la ley * Hostigan labor
periodística * Los políticos y su desdén a la cultura * Luis Chávez y su
proyecto de lectura.
25 de mayo de 2015
Armando Saldaña Morales tenía signos de tortura, su cuerpo lacerado, la oreja
desprendida, pecho y pies quemados y cuatro impactos de bala. Súbitamente, dijo
la justicia oaxaqueña que no murió asesinado, que andaba ebrio, lo golpearon,
resbaló y se desnucó. Y más tarde, desnuda la infame versión, presenta al
supuesto criminal.
A los tumbos se va tejiendo —y enredando— la investigación ministerial en
torno a la muerte del periodista de Tezonapa, conductor de noticiarios en la
K-Buena, titular en el espacio “La Grilla, Punto y Debate”, y del periódico La
Crónica de Tierra de Blanca.
Lo mataron el 4 de mayo. Había ido a Cosolapa, municipio oaxaqueño colindante
con Tezonapa, donde residía, el domingo 3, por una información. Ya no volvió.
Fue hallado al día siguiente, a la orilla de un arroyo entre las comunidades
Morelos y Rancho Tablas. Su cuerpo se hallaba boca abajo, junto a la camioneta
que conducía.
Armando Saldaña, oriundo de Laguna Chica, municipio de Tezonapa, 53 años de
edad, se convirtió así en el doceavo periodista en ser asesinado durante el
gobierno duartista.
Se sabe que murió, pero la justicia oaxaqueña, encargada de realizar la
investigación ministerial por haber sido hallado el cuerpo en aquella entidad,
todo lo enreda y lo confunde. 21 días después prevalece el caos, un mar de
inconsistencias, omisiones, falta de rigor judicial.
A Cristina Saldaña, hija del comunicador, le hizo saber la Subprocuraduría de
Justicia de Oaxaca en Tuxtepec, que la muerte de Armando Saldaña no fue un
crimen, “que fue golpeado y que en posible tropezón, se cayó hacia atrás y se
pegó en la cabeza”.
Inverosímil, la versión se estampa con la realidad. Una fotografía de Armando
Saldaña sin vida, junto a la camioneta en que viajaba, lo muerta boca arriba, lo
que derrumba la versión de que “se cayó hacia atrás y se pegó en la cabeza”.
Constan las palabras de Cristina Saldaña en el portal “Al calor político”, el
20 de mayo, y en ellos expresa la hija del periodista su impotencia, “cuando los
agentes ministeriales comentaron extraoficialmente que encontraron cuatro
casquillos de bala en el lugar del crimen”.
A Cristina Saldaña le tocó pasar por el traumático momento de identificar el
cuerpo de su padre. “Cómo es posible que ahora digan que la muerte de su padre
fue por una simple borrachera cuando ella fue a reconocer el cuerpo, y observó
que presentaba exposición de masa encefálica por salida de impacto de dos
balazos con entrada en la boca y salida en la parte occipital”, refiere Al Calor
Político.
En fotografías se observa que Armando Saldaña fue torturado. “El pie
izquierdo estaba quebrado, uno de sus hombros estaba dislocado, presentaba
además quemaduras en el pecho y cortaduras en las mejillas y en los costados del
vientre como en la oreja izquierda que le colgaba”.
Armando Saldaña fue sacrificado. Cristina, su hija, desdeña que se tratara de
una borrachera y que los cortes en su cuerpo, como afirma el fiscal oaxaqueño,
sea por el filo de una botella. “Nunca se encontraron objetos de una riña o que
presentara rasguños o pelos, tubo o machete”.
Ahora nadie sabe de la pertenencias del periodista veracruzano. “Ni la maleta
donde llevaba su cámara y sus documentos de venta de publicidad y tampoco su
gafete, porque no encontraron nada; cuando existen las fotos que evidencian que
cerca de la portezuela de la camioneta en que lo trasladaron hasta donde lo
ejecutaron estaba su gafete y sus pastillas, conque controlaba su enfermedad (la
diabetes)”, dice Cristina.
Percibe Cristina Saldaña que hay intención de darle carpetazo al caso porque
la fiscalía tiene miedo, porque esa región es “zona caliente”, tierra de
chupaductos.
Plantea que su padre sea exhumado pero que tome el caso la Procuraduría
General de la República “porque se trata de un periodista”. Su peregrinar la
llevó de Tezonapa a Tuxtepec, Oaxaca, sede de la Fiscalía Regional, pero de ahí
pretendían regresarla a Acatlán de Pérez Figueroa, donde fue hallado el cuerpo,
supuestamente porque ahí se halla la documentación.
Cristina Saldaña se queja también de la Comisión Estatal para la Atención y
Protección de los Periodistas de Veracruz (CEAPP), quienes dicen que allá es
otro estado. Tampoco quiso aplicar recursos para los gastos funerarios, pese a
tratarse de un periodista veracruzano. Quisieron hacerlo de manera extraoficial,
un chayote postmortem, que irritó a la familia y a la prensa crítica.
Insiste en que se realice la exhumación del cuerpo pero las autoridades
judiciales les aflora el humanismo. “Dicen que sería faltarle al respeto a
Armando Saldaña”. Más falta de respeto es no hacerle justicia, decir que murió
por un borrachazo, que se desnucó y que no hubo tortura ni cuatro impactos de
bala.
Deficiente, nada profesional, es la actuación de los peritos oaxaqueños.
Olvidaron tomar las huellas dactilares de Armando Saldaña y para subsanar la
omisión, acudieron al velorio del periodista, abrieron el féretro y ahí tomar la
huella. De película.
Ni siquiera le entregaban a la familia el acta de defunción porque,
supuestamente, no contaban con el resultado de la necropsia. Y así transcurrían
los días.
A Cristina Saldaña no le queda duda: su padre fue ejecutado.
Un día después —mayo 21—, Jorge Morales Vázquez, comisionado de la CEAPP, el
único con actitud crítica ante los agravios a periodistas, deploró la
indiferencia con que se trata el asesinato de Armando Saldaña.
“Hay omisión en ese sentido, no hay voluntad de las autoridades de Oaxaca ni
de la PGR, ni voluntad política en el caso de la Fiscalía de Veracruz, y el
gobierno veracruzano está actuando como que no le importa”, expresó.
“Ya pasaron casi 15 días de los hechos y la Fiscalía de Oaxaca no tiene nada,
no tenían ni la necropsia. Inclusive el personal de la Comisión que fue a hablar
con gente de la Fiscalía de ese estado —Oaxaca—, recibieron la versión
deplorable de que, aun cuando no hay investigación, se pretende decir la tesis
de que fue un pleito entre borrachos, dejaron entrever que es la tesis que ellos
van a manejar”.
Esto, deploró Jorge Morales Vázquez, “es una situación anómala y preocupante,
por decir lo menos”.
Hay indiferencia de las fiscalías oaxaqueña y veracruzana y también de la
Procuraduría General de la República.
“No les interesa. Ya le hemos pedido audiencia tres veces al gobernador para
atender temas importantes, y no nos recibe, yo ya me cansé de decirlo
públicamente, el gobernador está rebasado”, dice Jorge Morales.
La PGR también muestra actitud cómplice. A la fiscal especializada en
Atención a Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión, de la PGR, Laura
Borbolla, se le planteó que atrajera el caso. De los 11 asesinatos de
comunicadores ocurridos durante el duartismo, ninguno está en la esfera federal.
Dice la PGR que sólo es coadyuvante. O sea, cómplice por omisión.
Al día siguiente —mayo 22—, la Procuraduría de Oaxaca asestó un golpe de
timón al dar conocer la detención de Juan Morales o Juan Carlos de la Cruz
Vergara, de 25 años de edad, a quien le imputa la autoría material del crimen
del periodista Armando Saldaña.
Sin embargo, no revela móvil, ni circunstancias, ni posibles autores
intelectuales. No esclarece en qué condiciones ocurrió el crimen, según la
versión difundida en el boletín oficial.
Cristina Saldaña reventó la infamia. Reveló lo que le había expresado el
fiscal regional de Tuxtepec, el intento de convertir la ejecución de Armando
Saldaña en un borrachazo, de derrumbar la versión de la tortura, de los pies
quemados, del hombro dislocado, de la oreja desprendida, el pie quebrado,
quemaduras en el pecho y cortaduras en las mejillas.
Armando Saldaña, el doceavo periodista veracruzano asesinado durante la
pesadilla duartista, fue torturado. Quisieron desvirtuar la versión y cuando la
hija los exhibió, aparece un presunto asesino.
¿Y el autor intelectual?
Archivo muerto
Arbitraria, alevosa, intimidatoria, la Fuerza Civil no le sirve a los
veracruzanos. Es enemiga de la sociedad. Patrulla Coatzacoalcos sembrando miedo,
amagando al ciudadano, amenazando, escudados los rufianes verdes en el uniforme
que indignamente portan. Lo digo con evidencia. Mayo 23, frente a la central
camionera, alrededor de las 3 de la tarde. Personal de mussiocardenas.com
realizaba sondeos de opinión para documentar el sentir del ciudadano respecto a
candidatos y partidos políticos, si van o no votar, si conocen sus propuestas,
si tienen una preferencia electoral. Así se sustenta la intención de voto, el
nivel abstencionismo que viene, con investigación periodística. Irrumpe un auto
color blanco, sin insignias. Descienden varios sujetos. Portan chaleco con la
leyenda “Fuerza Civil”. Visten ropa verde, tipo militar. Cuestionan a uno de los
colaboradores de mussiocardenas.com. Les explica que recoge las opiniones de
ciudadanos sobre el actual proceso electoral federal. Lo fotografían, le piden
identificarse. Lo amedrentan. Exhibe su credencial de elector y el gafete que lo
acredita. A ambos documentos le toman fotografías. En uno de ellos teléfono y
correo electrónico del autor de esta columna. “Vete y ya no molestes a la gente.
Déjalos trabajar”, conmina uno de los rufianes de la “Fuerza Civil”. Apesta la
podredumbre policíaca del duartismo, violadora de derechos constitucionales,
alevosos que suponen que pueden restringir el oficio periodístico. Implicados en
la desaparición de cinco jóvenes, encubiertos por el secretario de Seguridad
Pública, Arturo Bermúdez Zurita —“pinches medios”— que afirma que la
desaparición de cinco personas se trata de un ajuste de cuentas, la Fuerza Civil
sigue acumulando quejas, repudio y condenas en Coatzacoalcos. ¿Cuántos cientos
de millones costó preparar al cuerpo de élite, equiparlo, convertirlo en la
segunda fuerza policíaca del país? ¿Y para qué? Para que el crimen organizado
haga lo que le viene en gana mientras la Fuerza Inútil invierte su tiempo en
hostigar y amedrentar a la ciudadanía... Enemigos de la cultura, políticos
mercachifles, tienen ojos para el poder pero no para el fomento a la lectura. Y
si es en niños, menos. Es la experiencia del maestro Luis Chávez Fócil, su
talento excepcional, su experiencia sin duda, ilimitada su imaginación, diestra
su pluma, vaciada en una amplia obra literaria, orgullo de Tabasco y del sur de
Veracruz. Luis Chávez —“La Ancianita James”, su más reciente libro— realiza su
proyecto Fomento a la Cultura en Minatitlán, aprobado en los tiempos en que
gobernaba José Luis Sáenz Soto, hoy candidato del PRI a diputado federal. Acude
a escuelas primarias. Lee cuentos a los niños, imita las voces de los
personajes, la viejita, el monstruo, el niño. Y provoca la reacción de los
pequeños, los incentiva, los motiva a leer. En 2014 les leyó a 3 mil 300
alumnos, nada fácil porque para eso se requiere vocación. Cobra 5 mil pesos al
mes, y le pagan con retraso. No hay para la cultura pero sí para que el alcalde
Héctor Cheng Barragán le coloque su fajo de billetes a la bailarina de Gloria
Trevi, durante el carnaval de Minatitlán —la mente teibolera manda—. Acudió a
Xalapa. Intentó que el secretario de Educación en Veracruz, Flavino Ríos
Alvarado, le aprobara un proyecto regional, de San Andrés Tuxtla a Las Choapas.
Le dijeron que sí y que se regalarían libros. Luego le dijeron, por Facebook,
que siempre no, que no hay presupuesto y que hasta les bajarían el salario. No
hay para la cultura pero sí para embriagar con cerveza a los maestros en su día,
ahí las fotos de la mega parranda en internet. Su proyecto fue comentado a la
regidora de educación en Coatzacoalcos, Mirna García Ávalos, en tres ocasiones,
y no respondió; al regidor cuarto, Felipe Hernández Pulido, en igual número de
veces, y nada; a la alcaldesa de Nanchital, Brenda Manzanilla Rico, por sólo 3
mil 500 pesos al mes, y tampoco. Son mercachifles de la política, ávidos de
poder, enemigos de la cultura, una vergüenza para esos niños que merecen tener
acceso a la lectura. Luis Chávez lo hace por su amor a la literatura y porque
pretende que a través de la cultura se formen mejores generaciones de mexicanos.
Su caso va que vuela al escritorio del secretario de Educación, Emilio Chuayffet
Chemor, porque hay manera de que lo conozca. Ojalá así se active el fomento a la
lectura en el sur de Veracruz...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Javier Duarte, la violencia, el PRI y el voto de
castigo
* Gobernar para los cárteles, no para la sociedad * Asesinatos y
secuestros políticos * Desalojo por reclamar el paradero de sus hijos * Laudos
de alcoba en Conciliación * Y Marichuy Ríos, campañeando * Después de la
elección, despidos en Pemex y CFE * Bulevar intercolonias: a punto de la
congeladora.
22 de mayo de 2015
Cobijado por el PRI, solapado por los priístas, Javier Duarte llegó a
Veracruz a desgobernar, a consumar la quiebra financiera, a enraizar la
inseguridad, arrodillado ante los cárteles, presa de la violencia y el baño de
sangre. Y todavía pide el voto para el PRI.
Se multiplican los muertos en un escenario brutal, fuera de control,
irracional. Si no son los embolsados, sus cuerpos mutilados, el mensaje de la
venganza y el aviso de que esto está por comenzar, son los personajes políticos
que comienzan a morir por las balas del odio y el clima de terror.
¿Qué no hay baño de sangre en Veracruz? Matan al ex alcalde de Cuitláhuac,
Ambrosio Borbonio Anne, alias “Vocho”, un panista apreciado entre los suyos,
denostado por sus enemigos, al que una noche, la martes 19, le quitaron la vida
con todas las trazas de una ejecución.
Cenaba en un restaurant. Era cerca de la medianoche. De pronto se escucharon
varios disparos, alcanzando a ex edil, el terror flotando en el ambiente.
“Vocho” provenía de la corriente de los Pipos, las huestes de Alejandro
Vázquez Cuevas, pero su muerte provocó reacciones airadas, de pipos y no pipos,
natural la del líder del PAN en Veracruz, Jesús Mancha Alarcón; la del líder de
la fracción panista en el Congreso estatal, Domingo Bahena Corbalá; la del
senador Fernando Yunes Márquez.
¿Que no hay baño de sangre en Veracruz? Asesinan al ex líder del PRI en
Tierra Blanca, Luis Manuel Lara Muñoz, alias “El Pequitas”, el miércoles 20,
tiroteado cuando viajaba en su camioneta sobre la carretera La Tinaja-Ciudad
Alemán.
Conducía su vehículo y al disminuir la velocidad, en el primer tope de La
Sirenilla, sintió la primera descarga. Perdió el control de la unidad. Salió de
la carpeta asfáltica.
Ahí se le ve, en las imágenes que circulan en los medios de comunicación,
sobre el asiento de la camioneta, inerte en un charco de sangre.
No hay baño de sangre, dicen los duartistas de la pluma, textoservidores sin
vergüenza que todavía exaltan el desgobierno de Javier Duarte, irrecuperable ya
la tranquilidad y la paz porque el crimen organizado permeó, creció y sometió al
gobernador.
No hay baño de sangre, expresan con cinismo los descarados amanuenses de
Javier Duarte cuando los muertos tienen etiqueta política, emergen de los
partidos, son azules o priístas y con su ejecución se traslada la violencia
hacia una esfera de poder hasta ahora intocada.
En diez días, siete jóvenes fueron levantados en Coatzacoalcos, sacados de su
hogar, unos; interceptados cuando viajaban en sus autos, otros, todos
intervenidos por la Policía Civil, según las denuncias de familiares.
De los siete, de acuerdo con versiones extraoficiales, sólo Iván Arévalo y
Diego Corro habrían regresado “muy lastimados”.
Otros cinco están en el limbo. Sus padres y amigos protestan, exigen la
verdad, saber dónde están. Responde la pandilla duartista con su silencio, como
las mafias que destruyen y callan, como los clanes que buscan la paz, pero la
paz de los sepulcros. Y con la represión.
Otro caso: Jacqueline Rangel Cardoza, esposa del director de Consorcio
Clavijero, ex regidor de Minatitlán y ex director del Instituto Tecnológico
Superior de Coatzacoalcos (ITESCO), Ricardo Orozco Alor, fue secuestrada la
mañana del miércoles 20.
Dejó a sus hijos en la escuela. A eso de las 9 de la mañana, súbitamente la
interceptaron dos autos compactos. De ellos descendieron varios individuos,
armados, soeces, profiriendo órdenes tajantes y se la llevaron.
Van casi dos días. Nada se sabe de Jacqueline Rangel. Trascienden relatos,
versiones de allegados, amigos de Ricardo Orozco. Que hubo un primer contacto,
que ordenaron no presentar denuncia, que exigieron mantener a la policía fuera
del caso.
Nada oficial, sólo corren las versiones de boca en boca. Que ya hay una
cantidad por la vida de la dama, que hay un proceso de negociación. Dice un
usuario de las redes que los secuestros no se negocian; se pagan. Las
negociaciones provocan desenlaces fatales.
Ricardo Orozco no es un personaje cualquiera. Fue regidor en Minatitlán,
líder de la CNOP del PRI, líder sindical en el ITESCO, luego director, hoy
titular del Consorcio Clavijero en la Secretaría de Educación de Veracruz. Es
potencial candidato a diputado local o a la alcaldía de Minatitlán.
Tiene Ricardo Orozco un padrino: Flavino Ríos Alvarado, secretario de
Educación en Veracruz, antes diputado local, líder del Congreso, director de
Acción Social, operador político desde el hernandezochoísmo, pieza clave en el
esquema de seguridad del favorito del alemanismo, Alejandro Montano Guzmán.
No es, pues, un secuestro cualquiera. Jacqueline Rangel Cardoza es la esposa
de un político de futuro promisorio.
Alcanza la violencia al círculo político. Asesinan a un ex alcalde panista, a
un ex líder priísta. Secuestran a la esposa de un funcionario del gobierno de
Veracruz
Siguen los robos, los asaltos, la extorsión. Y todavía dice la prensa
duartista, los textoservidores del duartismo, los cómplices de la pluma, que
¿cuál baño de sangre?
Pasmado, Javier Duarte no sabe qué hacer. La violencia lo rebasa, lo somete
el crimen organizado, fracasa su estrategia de seguridad, van operativos, vienen
estrategias, se desploma la credibilidad.
Su legado es de sangre. Veracruz vive una oleada de terror, agravada por
casos como el de la joven Columba Campillo González, plagiada en Boca del Río,
luego de correr en el malecón, el miércoles 6. Su cuerpo fue hallado dos días
después en un terreno baldío.
Aparecen cuerpos mutilados, asesinan con saña. Hay ajuste de cuentas entre
células del narco, que dirimen su lucha por las plazas y por los territorios
como sólo ellos pueden hacerlo: a ritmo de metralleta y sangre en las calles.
Veracruz es violento. No es el rincón del son ni el sonido del fandango. Aquí
lo que se percibe es el miedo, el terror en las calles, la zozobra en cada paso,
la sociedad que a duras penas puede creer que algún día tuvo tranquilidad.
Escenario inédito para un gobernador. Javier Duarte fue indiferente, cuidado
él, en el olvido la población. Dijo frases tan absurdas como aberrantes. “En
Veracruz no pasa nada”, “Sólo se roban Frutsis y Pingüinos de los Oxxos”, “El
que la hace la paga”.
Así llega al final de la elección federal. Reto crucial para el PRI que
requiere votos cuando el gobierno priísta fue incapaz de garantizar la
tranquilidad, la seguridad y la paz a los veracruzanos.
Javier Duarte gestó las condiciones de violencia, la policía rebasada, la
corrupción a todo nivel, infiltradas las corporaciones, fallido el proceso de
acreditación, pues el día que no reprimen a los ciudadanos se les sabe
secuestradores y hasta cercenando a sus víctimas.
Veracruz está inmerso en la violencia cuando el proceso electoral está a unos
días de culminar. Pide el voto el PRI, provocando la reflexión de diversos
núcleos sociales, la condena a los gobiernos priístas, el estatal y los
municipales, que dejaron pasar al narco, que permitieron que Veracruz se
convirtiera en campo de batalla de los cárteles, que contribuyeron con su
pasividad a que les robaran la tranquilidad.
Quieren Javier Duarte y el PRI el voto de los veracruzanos. Lo tendrán. Será
el voto de castigo, la voz en las urnas, la condena a un gobierno que se comió
al estado, que lo saqueó y que sentó las bases del baño de sangre que se vive
hoy.
Misión cumplida, don Javier.
Archivo muerto
Si fueran tronquistas, les habría ido mejor. No los habrían desalojado. Y
hasta los habrían solapado. Pero no. Ellos sólo piden que les devuelvan a sus
hijos, que les digan dónde están, que les digan si están vivos. Jueves 21 por la
mañana. Llegaron, una vez más, al puente Coatzacoalcos I y ahí se plantaron, con
sus pancartas en mano, con sus leyendas de reclamo, con la angustia de no saber
dónde están los cinco jóvenes que presuntamente se los llevó la Fuerza Civil. Y
de mañana también, minutos después, arribó la policía de Veracruz. Amagó,
avanzó, disgregó al grupo de padres, hermanos y amigos. Los encapsuló con sólo
empujar, sonar los toletes contra los escudos, infundir miedo mientras las
madres soltaban en llanto, la impotencia en la piel, exigiendo saber qué pasó
con sus hijos, por qué se los llevaron, qué hicieron para no estar ya. Entre uno
y otro bando, entre los uniformados y las familias, se mueven los
fotoperiodistas. Captan escenas, graban y reportan. Reclaman los padres que
acudieron a la vía legal y no se les escuchó. Les quedó el camino de la
manifestación. ¿Que violentaron el derecho de los automovilistas? Sí. ¿Que
ahorcaron el tráfico vehicular? Sí. Y por eso se les reprimió. Si fueran
tronquistas, si los liderara Renato Tronco, tendrían impunidad. Podrían
permanecer días sobre la autopista sin amago de desalojo, tolerados y solapados
por la pandilla duartista. Pero la impunidad tampoco es pareja. Para el diputado
multipartido sí; para el pueblo no. A Renato Tronco le instalaron una mesa de
diálogo, le bajaron a medio gabinete, cedieron a sus demandas, lo marearon y
hasta lloró. A los padres de los desaparecidos no. Para ellos sólo hubo desalojo
y ni una explicación. Es Veracruz donde la justicia es selectiva y perversa. Y
mientras, ¿dónde están los jóvenes desaparecidos?... Así que en la Junta de
Conciliación y Arbitraje 16 de Coatzacoalcos primero se conocen los laudos y
luego se realizan los proyectos. O sea, hay fuga de información. O hay violación
a la secrecía. O la presidenta de la Junta tamalea las resoluciones. Es el caso
del conflicto que enfrenta el Instituto Margarita Olivo Lara por el despido
injustificado de la maestra Inés del Carmen Valladares Lavín, en que ella logró
acreditar que le falsificaron la firma en la supuesta renuncia voluntaria
exhibida por la escuela, caso que llevó a los tribunales a las propietarias,
María Amparo Elena Arens Medina (Helen Arens), Margarita Gómez Ortiz y Alicia
Guadalupe Mena Brito Trejo. Trasciende un laudo que aún no se emite, que está en
manos del proyectista, que evidencia cómo se maneja la justicia laboral en
Veracruz. Caso explosivo, donde el conflicto de interés suena a transa y huele a
corrupción, pues la antigua proyectista, María Trinidad Tovar Lugo, es esposa
del abogado Abelardo Fausto Sevilla, en su momento representante legal de las
propietarias del Instituto Margarita Olivo Lara. O sea, ella en la Junta y él
representando a las demandadas. Una vez descubierto el cochupo, laudo de alcoba,
la proyectista fue relevada y el abogado Fausto pasó a desempeñarse en la parte
penal del conflicto que aún enfrenta el trío Arens-Gómez Ortiz-Mena Brito, pues
los amparos ganados se fueron a revisión. Y a todo esto, ¿dónde vacaciona la
presidenta de la Junta de Conciliación, María de Jesús Ríos Blanco, aquella del
video donde se estaciona en lugares destinados a personas con discapacidad? Ah
sí, en Acayucan, operando en la campaña del candidato priísta a diputado
federal, Erick Lagos Hernández, porque ambos son fidelistas. ¿Campañeando en
horas de trabajo? Caos puro, fuga de información, conflicto de interés, laudos
entre sábanas. Y esa es solo la punta del iceberg. No es el primer caso que
ocurre en las barbas de Marichuy Fidelista Ríos. Hay otras firmas falsificadas,
los mismos rostros, los mismos nombres. Vamos pues... Malas nuevas para
petroleros y electricistas: después de las elecciones habrá guillotina. Se van a
la calle miles de trabajadores. Comisión Federal de Electricidad reducirá sus
acciones a unas cuantas áreas administrativas; la operación será entregada a la
iniciativa privada, que sólo requerirá un mínimo de personal. Pemex se
adelgazará; desaparece el servicio médico; se asociará con empresas privadas
para realizar tareas operativas. Aún no se determina cuántos trabajadores
quedarán sin empleo. Dicen que de CFE se van 16 mil. Dicen que de Pemex, 60 mil.
Por ahora, antes de las elecciones federales, nada se mueve. Se trata de evitar
el voto de castigo. Después viene la debacle. Para entonces, petroleros y
electricistas ya habrán ayudado al PRI a sostenerse en el poder... Fecha fatal,
este viernes 22, para destrabar la construcción del bulevar intercolonias. Si
este viernes no hay acuerdo entre el ayuntamiento y los dueños de los predios
afectados, el retraso de la obra se llevará por lo menos un año. ¿Y qué van a
decir en el Congreso de la Unión? ¿Que el anuncio oficial, a cargo del gober
Javier Duarte, fue farsa, solo para que les liberaran más recursos, a sabiendas
que no se habrían de aplicar?...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano PRI: la farsa y los farsantes
* Desayuno de la hipocresía * Ferrari: discurso y preocupación *
Investigan a protegidos de Marcelo * De la Sedesol a SIOP * Secuestran a esposa
del ex director del ITESCO * No aparecen cinco de los siete jóvenes * Se le peló
el alcalde de Medellín al fiscal * Otros fracasos: casos pastor, Goyo y Regina.
21 de mayo de 2015
Comen y beben los priístas, sueltan las risas que contagian, se funden en
abrazos que debieran transmitir calor, y escuchan, divertidos, con sorna, el
discurso que convoca a la hermandad. Nada es verdad. Así son siempre sus
desayunos de la unidad.
Sábese que es el ritual de la farsa, el llamado a las tribus dispersas y la
instrucción sutil a la simulación, invariable el evento de los descarriados y
los que deciden no escuchar, menos participar, cuando el ambiente de conflicto,
los odios soterrados, los conduce a la pérdida del poder.
Llegaron los hijos del PRI. Celebraron su enésimo desayuno, el recurso que
acaso sirve para la postal, la pose fotográfica, juntos los amigos y quienes no
lo son, la sonrisa fingida, el mensaje de unidad.
Domingo 17. Acuden los priístas de Coatzacoalcos al llamado de sus líderes.
Sí, “sus líderes”. No su líder formal, el presidente del partido, Luis Rafael
Anaya Mortera, que actuó con congruencia, como siempre lo hace, absoluto, sin
acatar órdenes, desdeñoso, en un viaje simulado al Distrito Federal, lejos de
sus bases, de su militancia. No estuvo porque no le importó.
Decía el líder del PRI en Veracruz, Alfredo Ferrari Saavedra, que el triunfo
se construye día con día. Hay que cerrar filas “como siempre lo han hecho, en
torno a las causas del partido y ser parte del próximo triunfo de quienes
continuarán con las reformas transformadoras del presidente Enrique Peña Nieto.
Su partido los necesita y su país los requiere”.
Invitaba Ferrari a la militancia a comprometerse con el triunfo “y redoblar
esfuerzos para cumplir el objetivo de obtener la mayoría en el Congreso de la
Unión”.
Refería que sólo así se podrá “continuar con los resultados obtenidos en
Veracruz”.
Arqueaban las cejas los priístas. Contenían la risa por educación. El rollo
le va al líder Ferrari. Su argumento es abstracto, falto de razón, plagado de
sueños, acorde con la vida en Duartilandia donde los “resultados obtenidos en
Veracruz”, sólo los disfruta la pandilla duartista y nadie más.
Pintaba el líder Ferrari un escenario de ilusión, insostenible, imaginario,
alejado de la realidad, de la pobreza, del abandono, Veracruz a la vanguardia de
la inseguridad, a la vanguardia en secuestro, a la vanguardia en falta de
desarrollo, a la vanguardia en corrupción, a la vanguardia en impunidad.
Son un ritual los desayunos de la unidad, trillados porque pareciera que los
priístas no saben hacer más cuando el panorama se torna sombrío y se huele, se
percibe el aroma de la derrota.
Este, sin embargo, fue jocoso. Lo disfrutaban pues su líder estatal vino a
describir un Veracruz que solo ha de existir en su ilimitada y prodigiosa
imaginación y en los inventarios del duartismo.
Gozaron pues los priístas en ese alarde de simulación, muchos de ellos
indiferentes a su candidato a diputado federal, Rafael García Bringas, al que no
sólo no le operan votos sino que lo desacreditan en público y en privado, le
preparan voto de castigo, lo quieren masacrar.
Su líder local no llegó. Anaya Mortera tenía mejores cosas que hacer. Tampoco
el mecenas del marcelismo, Marcelo Montiel Montiel, tácitamente el dueño de la
alcaldía de Coatzacoalcos, gerente ejecutivo de la franquicia que cada período
de gobierno la usufructúa vía sus pupilos y favoritos, dos veces él, en una
Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— y ahora Joaquín Caballero
Rosiñol.
Ausente, Iván Hillman Chapoy se sabe repudiado, malquerido, odiado entre el
priísmo de Coatzacoalcos, amplísima su capacidad para desdeñar a todos,
patearlos, desatarles guerra mediática, creído que lo que aquí se hace, aquí no
se paga.
No acudió Iván Hillman y nadie lo notó. El priísmo de Coatzacoalcos se siente
a sus anchas cuando Iván El Terrible no está. No olvidan que su paso por la
alcaldía fue un desastre para todos, menos para él, para su esposa Mónica Robles
y para su mozo de estoques, Mariano Moreno Canepa.
Por sus manos pasaron 2 mil millones de pesos. No se sabe en qué los
aplicaron. No hay una obra digna que se recuerde. Eso sí, hay gasolineras, lotes
de autos, cosas nuevas en Coatzacoalcos.
Tampoco el líder de la CTM, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara, fue al
desayuno de la simulación. Suele ser así. En cada evento priísta les reclama que
a los sectores los ignoran, que los candidatos son impuestos por los líderes de
corrientes, que quien encabeza el PRI no manda. Y una vez más, los desairó.
Hubo desayuno. Es la farsa reciclada del PRI, la convivencia de los enemigos
irreconciliables, el certamen de las sonrisas falsas y los abrazos fríos.
Suele hacerlo el PRI cuando el ambiente no prende. Trascienden las cifras,
las mediciones, la encuesta en los medios, las que ordenan los candidatos, el
que paga manda. Y ante la indiferencia de los priístas llega su líder estatal y
habla de logros que nadie ve, de un Veracruz que no existe, del éxito de las
reformas peñistas que arrancaron mal.
Desliza Ferrari, sin embargo, el síntoma del miedo. Hay que “redoblar
esfuerzos para cumplir el objetivo de obtener la mayoría en el Congreso de la
Unión”.
¿Por qué redoblar esfuerzos para obtener mayoría? Dicen las encuestas que el
PRI mantiene sus 30 puntos en la intención de voto. Suma a ello los 13 puntos
del Partido Verde. Agréguese al Panal, a Encuentro Social, al Humanista.
¿Peligra la mayoría?
Si las encuestas son reales, el PRI no tiene de qué preocuparse. Si son
falsas, entonces tiene sentido el discurso del líder Alfredo Ferrari. El PRI no
tiene mayoría y quizá no la tendrá.
Llama Alfredo Ferrari a cerrar filas. ¿Por qué? Porque el PRI no es
monolítico, porque hay indiferencia, porque muchos quieren ver perder a García
Bringas.
Veracruz es zona minada. El desgobierno de Javier Duarte, la descomunal
deuda, el desarrollo estancado, la inseguridad y violencia, la corrupción, la
complicidad, el encubrimiento, la impunidad con que se conduce la pandilla
duartista, abonan a la derrota.
Lo peor para Alfredo Ferrari es que los priístas no ayudan. Las corrientes,
el marcelismo, el ivanismo, el chagrismo, el theurelismo, viven sus odios y
refrendan sus rencores.
No hay una base militante que garantice el triunfo. Así es el priísmo.
Los describe como son el extinto politólogo Arnáldo Córdova, en un texto
publicado en La Jornada, el 2 de diciembre de 2012, bajo el título “El Regreso
del PRI”.
“Los priístas son portadores de varios estigmas. Por un lado, una gran
mayoría sabe que siguen siendo los mismos como políticos y que, como tales, son
para desconfiar. Por otro lado, por lo menos desde la época de Miguel de la
Madrid (1982-1988), los tricolores han dejado de ser los antiguos nacionalistas
y populistas que fueron desde los tiempos que siguieron a la Revolución y ahora,
a la vista de todo mundo, se han derechizado tanto o más que los panistas. Eso
se ha notado en todas sus decisiones políticas que han sido, recurrentemente,
medidas de apoyo y promoción de los intereses de las élites del poder económico,
nacionales y extranjeras, y en contra, de manera radical, de los intereses
populares que alguna vez defendieron como parte de su ideario político.
“Los priístas apestan a los mismos olores del pasado, sólo que ahora son más
derechistas. Como se vio en la campaña electoral, siguen practicando las malas
artes de la política y, ahora con el poder presidencial en sus manos, lo veremos
más a menudo. Probablemente, volveremos a repetir con nuestro gran dramaturgo
Rodolfo Usigli: ‘Dondequiera encuentras impostores, impersonadores, simuladores;
asesinos disfrazados de héroes, burgueses disfrazados de líderes; ladrones
disfrazados de diputados, ministros disfrazados de sabios, caciques disfrazados
de demócratas, charlatanes disfrazados de licenciados, demagogos disfrazados de
hombres. ¿Quién les pide cuentas? Todos son unos gesticuladores hipócritas’ ”.
Ni mas ni menos.
Archivo muerto
Misil que da en el centro de mando de Marcelo Montiel Montiel. Dos de sus
recomendados, Miguel Ángel Trujillo Rosaldo y Héctor Ruz, aparecen en una
investigación sobre licitaciones, asignación de contratos y ejecución de obra en
la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas del gobierno de Veracruz.
Trujillo Rosaldo es director de Obras en la SIOP y antes tuvo el mismo cargo en
la Sedesol estatal, durante el tiempo en que Marcelo Montiel encabezó esa
dependencia; Héctor Ruz fue el encargado de asignar contratos en la Sedesol
marcelista y ahora es titular de licitaciones en la SIOP. Una punta de la madeja
es el hallazgo del periódico Notiver, signado “Tráfico de Influencias”,
difundido el martes 19, donde se señala al subsecretario Caleb Navarro Kloss, a
su asesor Ramiro González Martín, y a Fernando Mauricio Zermeño de Alba,
apoderado de la empresa Gestión y Perspectiva Urbana, a la que le fluyen los
contratos del gobierno de Veracruz. Caleb Navarro y Zermeño de Alba provienen de
la Sedesma, luego Sedesol, donde se desempeñaron como directores de Obras. Ese
puesto lo ocupó posteriormente Trujillo Rosaldo, quien hoy es director de Obras
de la SIOP. González Martín es suegro de Zermeño de Alba. O sea, todos amigos,
ligados en un evidente caso de conflicto de interés. La investigación dará mucho
de qué hablar... Secuestran a la esposa del ex director del ITESCO y ex líder de
la CNOP de Minatitlán, Ricardo Orozco Alor. Ocurrió este miércoles 20, por la
mañana, luego de dejar a sus hijos en la escuela. Varios encapuchados, armas en
mano, interceptaron su auto. Viajaban en vehículos compactos, presumiblemente
Chevy. La sacaron de su camioneta y se la llevaron. Hasta la medianoche no había
contacto con los plagiarios. Guardan hermetismo las autoridades policíacas y el
medio político. Se sabe que Ricardo Orozco acudió a un alto mando de la
Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz. Ricardo Orozco, ex regidor por
Minatitlán, es director del Consorcio Clavijero y asesor del secretario de
Educación estatal, Flavino Ríos Alvarado, su mentor y padrino... Nuevo bloqueo
al puente Coatzacoalcos I. Siguen las protestas por la desaparición de cinco
personas, sacados de su hogar con lujo de fuerza. Acusan los familiares que fue
la Fuerza Civil. Permanecieron en el puente poco más de una hora. Amagan con
volverlo a hacer si no son hallados los cinco jóvenes. Del otro caso, el de Iván
Arévalo y Diego Corro, se va dejando de hablar. Supuestamente aparecieron, calló
la familia, trascendió que estaban lastimados. Silencio extraño, quizá pactado,
pues cuando los familiares requerían escándalo para enfrentar al gobierno,
encontraron coro; ahora prefieren no hablar. Deslinda la Secretaría de Seguridad
Pública a la Fuerza Civil en el caso de Iván y Diego; no hace referencia a las
otras cinco desapariciones... Se le peló el alcalde de Medellín al fiscal Luis
Ángel Bravo Contreras. Golpe a su ego, a sus ínfulas, a la jactancia que lo
distingue. Dice el fiscal, alias “Culín”, que por culpa del Congreso de
Veracruz, por no darle celeridad al juicio de desafuero, por tratar el tema con
lentitud, por tardarse meses en concluir el expediente, ahora no ubica a Omar
Cruz Reyes, el edil acusado de la autoría intelectual del “levantón” y crimen
del periodista José Moisés Sánchez Cerezo. O sea, que la petulancia de Fis-Culín
se topó con su ineficacia, y simplemente el alcalde de Medellín no volvió a ser
visto. A ver, ¿no es este Luis Ángel Bravo el mismo que se ufanaba que tenía
ubicado, perfectamente cercado al edil y que presumía que lo llevaría a prisión?
Ya se le peló el alcalde panista, como se le fueron los electricistas acusados
del crimen del pastor Claudio Martínez en Coatzacoalcos, como están a punto de
librar la cárcel los supuestos asesinos del periodista Gregorio Jiménez de la
Cruz, como no ha dado con el presunto asesino material de la periodista Regina
Martínez Pérez. Ha de ser frustrante echar tanto cuete al aire y saber que todo
le revienta...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Arturo Bermúdez y los otros desaparecidos
* Exculpa a la Fuerza Civil * Los familiares protestan * El racismo del
presidente del INE * Brinca como mapache Marcelo Montiel * Lo denuncian y
denuncia * Candidatos independientes, saboteados * Líder sindical financia a la
oposición * Objetivo: restarle intención de voto a Rocío Nahle.
20 de mayo de 2015
Iván y Diego no son los únicos. Hay otros cinco ciudadanos desaparecidos,
llevados por la fuerza, sacados de su domicilio, interceptados en las calles y
de los que no hay, siquiera, una pista. Son el retrato de la inseguridad, el
miedo, la zozobra, el caos que priva en Coatzacoalcos.
Por Iván Arévalo y Diego Corro se armó una protesta mayúscula, Coatzacoalcos
bloqueado, sus accesos en manos de familiares y amigos desde la noche del
domingo 17 hasta pasadas las 3 de la tarde del lunes 18 cuando un grupo
antimotines de la Fuerza Civil los desalojó.
Acusaron que Iván y Diego viajaban en un automóvil particular, un Ford
Mustang amarillo, vistoso, sobre la avenida Universidad, el sábado 16, luego de
jugar un partido de futbol. Los interceptaron cuatro vehículos. Fueron bajados a
golpes, sometidos, reducidos a nada. Pasaron a la condición de “desaparecidos”.
Con ellos iba Andrea López Caballero, esposa de Iván Arévalo. Llevaba a su
pequeña hija. También fue sometida.
“Nos bajaron. Yo llevaba a mi bebé. Nos tiraron al piso. Decían que eran de
Fuerza Civil y nos apuntaban con sus armas. Decían que eran de Fuerza Civil pero
no mostraron documentos, algo que los identificara”, señala.
Su caso trascendió. Inundó las redes sociales, ese espacio que sirve para
potenciar sucesos, y provocó una reacción viral.
Un día después, la marcha contra la inseguridad sirvió para exigir que Iván y
Diego aparecieran y para exhibir a la Fuerza Civil, acusada del “levantón”, de
ocultarlos, de no admitir que hubiera acusación en su contra, de incurrir en
desaparición forzada.
Esa noche, apenas concluida la marcha por la seguridad, el puente Calzadas,
uno de los accesos a Coatzacoalcos, fue bloqueado. Ante la falta de respuesta
oficial, el lunes 18 se impidió el paso a la altura de la caseta de peaje sobre
el puente Coatzacoalcos I. Horas después, a las 15:30, un equipo antimotines
desalojó a los manifestantes.
En el ojo del huracán, vilipendiada, la Fuerza Civil aguantaba la avalancha
de imputaciones, el “levantón” como modo gangsteril, la desaparición forzada
como método de actuar.
Llegó el martes 19. Acusada de todo, la Fuerza Civil, la policía de élite,
los seals de Javier Duarte, guardaban silencio.
Pasado el mediodía, la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz deslindó a
los rambos jarochos. Dijo que los elementos de la Fuerza Civil eran ajenos a la
desaparición de Iván Arévalo y Diego Corro, pero no aludió a los otros
levantones.
Simultáneamente, trascendió que Iván y Diego habían regresado. Inundó a las
redes sociales, lo difundieron portales informativos, lo consignan medios de
comunicación. Decían que Iván Arévalo estaba sumamente lastimado, pero ya con
sus familiares. Se prometió una conferencia de prensa que nunca llegó.
Día convulso, el lunes sirvió también para que los familiares de otros
desaparecidos protestaran en la Subfiscalía regional de Coatzacoalcos. Piden que
regresen, que los suelte la autoridad, que esclarezca si hay delito en su
contra, si hay denuncia de por medio, pero que no les apliquen la desaparición
forzada, que se sujeten a la ley.
Cartulinas en mano, elevaban el reclamo, apostados a las puertas de la
dependencia, inútil su esfuerzo pues la intragable subfiscal, Samyra del Carmen
Khoury Colorado, simplemente los ignoró.
Nada nuevo en Samyra Khoury. Así procede, no se sabe si por incapacidad,
ignorancia, altivez, mala fe u orden del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras,
alias “Culín”.
Samyra Khoury, a quien en el medio judicial se le recuerda como una simple
secretaria a las órdenes del entonces juez federal Vicente Mariche de la Garza,
hoy magistrado, agravó el clima de sospecha con su silencio. Pudo descartar que
alguna aprehensión, pudo confirmar que hay delito que perseguir.
Ella no habló pero los familiares de los levantados sí.
A Eleazar Alvarado Villafuerte, uno de los desaparecidos, se lo llevaron
cuando se hallaba en su domicilio, en la colonia Obrera.
Héctor Facundo Ramos también estaba en casa cuando un grupo de encapuchados
lo sorprendió. Dicen sus familiares que portaban ropa negra, botas tipo militar.
Una patrulla de la Fuerza Civil resguardaba a los embozados mientras se llevaban
a Héctor Facundo.
Jonnhy Enríquez Orozco estaba en casa. De ahí lo sacó el grupo de
encapuchados. Vive en la colonia Villas del Sur.
Por la casa de Manuel Cruz pasaron patrullas de la Fuerza Civil. Él vive en
la calle General Anaya, colonia Constituyentes. Eran como las 00:31 horas del
martes 12 de mayo. “Ya preguntamos en todos lados pero no nos dicen nada”.
Son cuatro casos de desaparición. Un quinto nombre de mantiene en reserva,
pues el miedo inhibe a los familiares. Lo buscan. Cuestionan si hay denuncia, si
le imputan algún delito, si violó la ley. Pero no hay respuesta.
Dice la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz que la Fuerza Civil no
está implicada, que es policía de élite.
Para poco sirve el rollo oficial cuando lo que está en juego es la vida de
las personas. La Fuerza Civil es mencionada en cuatro de los cinco casos, y en
los de Iván Arévalo y Diego Corro.
Polémico el caso, ha provocado reacciones encontradas. Unos sostienen que los
“desaparecidos” tienen implicaciones con el crimen organizado o la delincuencia
común; otros sostienen que son víctimas de un atropello.
Como sea, si la Fuerza Civil actuó en contra de células delictivas, debió
sujetarse a la ley. Aprehenden, acreditan que hay orden judicial, demuestran que
hubo flagrancia, y consignan a la autoridad competente. Si no, es desaparición
forzada.
Grave el dilema para Arturo Bermúdez Zurita (ABZ), secretario de Seguridad
Pública de Veracruz. Ya exculpó a su Fuerza Civil. Ya dijo que no están
implicados en la desaparición de dos levantados, Iván Arévalo y Diego Corro.
Pero no alude a los otros cinco.
La impunidad va de la mano de la pandilla duartista. En septiembre de 2014,
cinco jóvenes desaparecieron cuando circulaban sobre la carretera, cerca de
Cosoleacaque. Sus fotografías en una instalación policíaca fueron filtradas a la
madre de uno de ellos. Ella lo subió a las redes sociales. Se acreditaba que
estaban vivos, golpeados a mansalva, pero vivos. Y en manos de policías. Luego
aparecerían en fosas clandestinas en el municipio de Tatahuicapan.
Se trató de desaparición forzada, tortura, asesinato, inhumación clandestina.
Corroe la podredumbre al gobierno de Javier Duarte.
Nada dijo de ese crimen el secretario Bermúdez, míster West Point, una
vergüenza para la afamada academia norteamericana.
Nada ha hecho el Señor Justicia, Luis Ángel Bravo Contreras, el fiscal del
duartismo, que solapa y encubre la tortura policíaca. Ojo: caso Regina Martínez,
donde el magistrado Edel Álvarez Peña hizo valer los agravios del supuesto
cómplice del asesino, Jorge Antonio Hernández Silva, quien se autoincriminó
luego de ser sometido a la tortura de los agentes policíacos. ¿Qué hizo “Culín”
contra los tortuadores? Nada.
Quema las manos el caso Iván y Diego, y los otros cinco. Lacera al gobierno
de Javier Duarte, el gobernador, a Bermúdez Zurita, a la Fuerza Civil, al fiscal
Bravo.
Es desaparición forzada, una vez más.
Archivo muerto
Dice Lorenzo Córdova que su expresión fue “desafortunada”, pero que la
grabación es “ilegal”. O sea, lo importante no es que se burle de los indígenas
sino que lo hayan pillado. No, lo ilegal resulta irrelevante frente la
descomunal burla del presidente del Instituto Nacional Electoral a un dirigente
indígena. Es racista, insultante, despectivo. Revela la grabación de su
conversación con el secretario general del INE, Edmundo Jacobo Molina, de qué
lodo está hecho Lorenzo Córdova, evidente la doble moral, el doble lenguaje, la
falta de ética, la hipocresía. “Había uno, no mames, no te voy a mentir, te voy
a decir cómo hablaba este cabrón”, se escucha decir a Córdova. “Yo jefe, gran
nación chichimeca, vengo Guanajuato. Yo decir aquí o diputados, para nosotros,
yo no permitir tus elecciones” Luego expresó: “No sé si sea cierto que hable así
ese cabrón, pero no mames”, refiere Córdova entre carcajadas: “O vio mucho
Llanero Solitario, con eso de toro cabrón, cabrón, no mames, sólo le faltó decir
‘yo gran jefe toro sentado, líder gran nación Chichimeca’, no mames, no mames,
está de pánico cabrón”. Racista, burlón, Lorenzo Córdova dice que la filtración
es ilegal y que es un intento por desestabilizar al INE. Falso. No es el INE
quien hace mofa de un dirigente indígena, ni lo compara con Toro Sentado. La
burla sale de los labios de Lorenzo Córdova y de nadie más. Es la otra cara del
joven presidente del INE, un racista que tiene en sus manos la elección
federal... Brinca y se defiende Marcelo Montiel Montiel. Denuncia sustracción de
documentos y falsificación de firmas, luego que circulara la supuesta denuncia
que le interpusiera Pablo Ruiz Domínguez por el robo de los recursos de los
programas de la Secretaría de Desarrollo Social federal, unos 500 millones de
pesos, que serían usados para su campaña a gobernador de Veracruz. Circuló la
denuncia contra Marcelo en medios de comunicación, implicado él y su
lugarteniente, Víctor Rodríguez Gallegos, frustrado aspirante a diputado federal
por Coatzacoalcos. Contiene la denuncia lo mismo que escandalizó cuando el
senador Alejandro Encinas Rodríguez, ex militante del PRD, revelara la mecánica
de robo, la falsificación de firmas para cobrar las migajas que le envían a los
beneficiarios de los programas, el cobro en cajeros automáticos e instituciones
bancarias. Los videos con los testimonios los dio a conocer el diputado panista
Juan Bueno Torio. Ahora se filtra la supuesta denuncia ante la PGR y el delegado
de Sedesol responde con otra denuncia y su ya sobada expresión: “Es un montaje”.
Dice el delegado de la Sedesol que Pablo Ruiz no es trabajador de Sedesol, que
mintió a la autoridad al dar como domicilio la sede de la Secretaría de Salud.
Sostiene que su actuación es apegada a la ley, que no manipula los programas
sociales y que respeta el blindaje electoral. Quizá ahora sí, pero en 2013 no.
Entonces secretario de Sedesol estatal, su dependencia entregaba cemento del
programa federal Pisos Firmes en plena veda electoral, en Coatzacoalcos, y el
cargamento fue inmovilizado por militantes del PAN. Hubo denuncia. Sobraba
evidencia. Se difundieron los movimientos de las miles de toneladas de cemento
que el marcelismo usaba para tener el voto de los colonos. Pero el asunto se
durmió. Así operó Marcelo Montiel para llevar a la presidencia municipal a su
nuevo entenado político, Joaquín Caballero Rosiñol. Así que eso de que respeta
el blindaje electoral, a ver quién se lo cree. Increíble, ver a Marcelo
defenderse como mapache boca arriba... No es que no pinten, ni que no suenen. Es
que el INE los dejó fuera de la boleta electoral. Son los dos candidatos
independientes, Esteban Valles Martínez y Roberto García Alonso, el golpeador de
periodistas. Contienden ambos por la diputación federal en el distrito de
Coatzacoalcos, pero sus nombres no aparecen las 24 mil 999 boletas asignadas a
las 35 casillas del municipio de Nanchital. Refiere Esteban Valles que no es
error; es dolo. Se la aplicaron a 14 candidatos independientes en todo el país.
Dice que los dejaron fuera de los spots. Acusa que el sistema de cómputo va a
fallar y lo sabe porque Esteban Valles tuvo acceso a él, advirtió las fallas,
las diagnosticó. De Roberto García Alonso qué decir. Es un simulador que trabaja
para el sistema político, informante y apagafuegos de la Secretaría de Gobierno
de Veracruz, ex secretario de Gobierno de Marco César Theurel Cotero —“Te rompo
tu puta madre”— y autor intelectual de la agresión al reportero Luis Briones
Márquez, por lo que enfrenta una denuncia penal. Valles es una cosa; García
Alonso otra... ¿Quién es ese líder que financia campañas de oposición con
recursos de origen sindical, no para que algún candidato crezca sino para
restarle votos a la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, Rocío
Nahle García? De entrada es delito, pues no es financiamiento oficial ni lo
están reportando al INE como aportaciones privadas. Es dinero en efectivo,
entregado mano a mano, sin documento, sin huella, sin pista que seguir...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Los desaparecidos y la Fuerza Civil
* Cinco jóvenes levantados en una semana * El caso de Iván y Diego * 20
horas de bloqueo a Coatza * El desayuno de la unidad del PRI, una farsa * El
odio de los priístas * Ferrari y el 2 por ciento a la nómina * La amenaza al
candidato del PT en Acayucan * Fiscalizarán a Charleston.
19 de mayo de 2015
Alevosa, temible, la Fuerza Civil no llegó para sembrar paz. Está para
sacudir a Veracruz, su mano para reprimir, su poder para intimidar. Y ahora,
contraria a su esencia, es acusada de levantar personas, de torturar, de
incriminar y de desaparecer con total impunidad.
Salió peor, pues, el remedio que la enfermedad, cuando el baño de sangre no
termina y la violencia convierte a Veracruz en otro Tamaulipas, en otro
Michoacán, en otro Guerrero. Pero aquí, con la agravante que quien debe cuidar
al pueblo, lo agrede y lo sumerge en el miedo.
Creada a un alto costo, integrada por los mejores elementos, los más aptos,
la élite, los seals jarochos, la Fuerza Civil sería el equipo policíaco que
traería, supuestamente, la tranquilidad y recobraría la seguridad perdida. Así
lo vendía la pandilla duartista.
Dice su lema: “En alianza con las fuerzas federales, hemos construido un
modelo ejemplar de combate a la delincuencia, mexicanos con gran determinación y
firmeza que hoy cuentan con tecnología de punta, mejor infraestructura y
armamento de última generación. Esta es la nueva Fuerza Civil de Veracruz”.
Y suena bien, pero no es verdad.
Mucho de mentira tiene la mercadotecnia. Se vende paja. Hace brillar el papel
dorado y lo trafica como oro.
Así ocurre en Coatzacoalcos, en cada paso un desmán, generando sentimiento de
miedo, temores fundados, terror en muchos porque no es un caso ni dos, ni son
hechos aislados en que al ciudadano común se le imputa conducta criminal y sufre
represión, amenaza e intimidación. Son intensos y cada día más.
Decía el gobierno de Veracruz que la Fuerza Civil era la salvación absoluta.
Presumía Arturo Bermúdez Zurita (ABZ) que era la segunda corporación mejor
equipada del país. Lo decía aquel 21 de octubre de 2014, en las horas previas al
arranque de la nueva policía, la policía de élite del duartismo.
“Es el complemento perfecto de la Policía Estatal de Veracruz”, dijo Arturo
Bermúdez, quien ese día pasaba a la historia, cercano ya el final de la
inseguridad, la zozobra y la violencia que ha trastocado la vida de los
veracruzanos.
Dos mil efectivos integran la Fuerza Civil, “preparados para el combate a la
delincuencia organizada, contener y disminuir los delitos del fuero común y
auxiliar a la población en casos de contingencia y desastres naturales”, rezaba
el rollo propagandístico duartista.
Lo que no dijo Bermúdez fue que en seis meses sus rambos estarían en boca de
todos, acusados de ataques a la población, de levantar gente, de imputar
delitos, de torturar y de desaparecer personas.
Domingo 17. Marchan cientos por las calles de Coatzacoalcos. Acusan una
oleada de violencia y la pérdida de seguridad, la tranquilidad que ya no existe,
el clima de miedo porque el gobierno de Javier Duarte a estas alturas del
partido ya no puede revertir el avance de la criminalidad.
Marchan desde el Hemiciclo a los Niños Héroes, en el bulevar costero, hasta
el parque Independencia. Marchan mucho menos de lo que se esperaba, convocados
en redes sociales, pese al amago del Mando Único Policial que pretendió disuadir
a los organizadores. Pero aún así, esos pocos se hacen sentir.
Unos piden mayor seguridad y mayor número de policías. Otros acusan a la
policía de desaparecer personas. Se escuchan gritos de ¡Justicia!; se oyen
reclamos de ¡Seguridad!
Destaca la denuncia de familiares que afirman se llevaron a cinco jóvenes en
el curso de una semana. Y responsabilizan a la Fuerza Civil.
Imputa Manuel Cruz, padre de José Manuel Cruz Pérez: “Los vecinos dijeron que
llegaron patrullas de la Fuerza Civil. Diez minutos antes de donde pasó estaban
patrullas de la Fuerza Civil. Fue de lunes para martes como 12:31. Ya
preguntamos en todos lados pero no nos dicen nada”. Lo reseña Armando Ramos,
reportero de Diario Presencia.
Acusa Trinidad Villafuerte Álvarez que su hijo desapareció hace una semana.
Eran las 11:30 de la noche. Se hallaba en su domicilio. De ahí sacaron a
Eleazar. Sus plagiarios portaban chaleco antibalas.
Han ido de dependencia en dependencia, de policía en policía, de MP en MP, y
nadie les da razón. Oficialmente no están detenidos. Oficialmente no hay delito
que se les impute. Y si los tiene la Fuerza Civil, o la Fiscalía General de Luis
Ángel Bravo Contreras, alias Culín, o si ya los consignaron al juez, fue
privación ilegal de la libertad, incomunicación, porque lo negaron y por el
tiempo transcurrido desde que fueron aprehendidos. A menos que diga el ex
procurador que se presentaron “en calidad de libres”.
Estremece el caso de Iván Arévalo y Diego Corro. Refiere Andrea López
Caballero, esposa de Iván:
Viajaban la noche del sábado 16 en su Mustang amarillo. Regresaban de jugar
un partido de futbol. Transitaban sobre avenida Universidad, cerca de avenida
Palmas, a unos metros de Soriana. De pronto los interceptaron, los bajaron a
golpes y se los llevaron.
“Nos bajaron. Yo llevaba a mi bebé. Nos tiraron al piso. Decían que eran de
Fuerza Civil y nos apuntaban con sus armas. Decían que eran de Fuerza Civil pero
no mostraron documentos, algo que los identificara”, señala.
El auto se lo llevaron los captores y apareció el domingo en la colonia
Paraíso, cerca de donde habían ocurrido los hechos. ¿Por qué lo dejaron ahí si
sería prueba del delito?
Sus captores viajaban en un auto tipo Aveo, dos camionetas Cherokee, una gris
y otra blanca. La escena era observada por elementos de Fuerza Civil, dice la
esposa de Iván.
Dulce Maribel Arévalo Pérez, hermana de Iván y esposa de Diego, dice que
intentaron presentar su denuncia, pero había cerrazón en el Ministerio Público.
Andrea López Caballero, esposa de Iván Arévalo, acusa que en el Mustang
fueron sembrados casquillos de armas de fuego. Le sembraron 18 cartuchos de un
arma, acusa. Según el periodista Juan Antonio Valencia, era calibre 7.62 para AK
47 “cuerno de chivo” y 2.23 para AR 15.
Juan Antonio Valencia también difunde otra versión. Iván Arévalo es hermano
de Deibi Arévalo Pérez, internado en el Cereso Regional Duport Ostión, acusado
del secuestro y muerte del empresario Rodrigo Pavón Najjar.
A Rodrigo Pavón lo secuestraron el 22 de julio de 2014 y lo hallaron
embolsado el 24 del mismo mes. También se le procesa por el secuestro y
violación de la acompañante del empresario, refiere Valencia
Irritados, familiares y amigos de Iván Arévalo y Diego Corro bloquearon el
puente Calzadas, que es salida hacia la autopista a Minatitlán. Eran las 7 de la
noche del domingo 17.
Un día después, el lunes 18, ante la falta de respuesta, impidieron el paso
vehicular hacia Villahermosa, a la altura de la caseta de peaje sobre el río
Coatzacoalcos.
Cerca de las 15:30 horas, un grupo antimotines de la Fuerza Civil desalojó a
los manifestantes y concluyó el bloqueo.
Nada se sabe de los cinco jóvenes desaparecidos en la última semana. Acusan a
grupos policíacos de haberlos levantado. No hay respuesta oficial. No esclarecen
si fue levantón del crimen organizado o detención de la policía en base a alguna
denuncia.
Aún así, haya delito o no, la incomunicación, la desaparición forzada, la
aprehensión sin orden judicial, es lo que en el lenguaje de los abogados se
denomina “violaciones al debido proceso”. Y es lo que derrumba los casos del
fiscal Bravo Contreras.
Gravísima la implicación de la Fuerza Civil, los seals del secretario
Bermúdez (ABZ), la policía de élite del duartismo. Los acusan ellos y los acusan
otros ciudadanos, como el albañil que acudió en busca de empleo a la zona
aledaña al Palacio de Justicia Federal. Le tocó el conflicto entre los grupos
que se disputan el predio Santa María. Y fue detenido por la Fuerza Civil.
Sufrió amenazas. Recibió una golpiza. Le aplicaron toques eléctricos en los
testículos. Una bolsa de plástico colocada en la cabeza lo asfixiaba. Oía
imputaciones como “eres halcón”, “di los nombres de tus jefes”. Sentía morir
pero mantuvo su verdad: simplemente es un albañil. Lo arrojaron en los terrenos
del antiguo basurero con la amenaza de “si denuncias, te mueres”.
Van seis meses. No es la Fuerza Civil que presumía el secretario Bermúdez. Se
le equipó como a ninguna otra, la segunda mejor preparada del país. Se hizo
creer que era para proteger a la sociedad, para combatir al crimen organizado,
para recuperar la paz.
Hoy está en boca de todos.
Archivo muerto
Hay de todo en el PRI, menos unidad. El desayuno de los priístas es, pues,
una farsa. Acudió Alfredo Ferrari Saavedra, líder estatal del PRI; Corintia Cruz
Oregon, secretaria general, la favorita del duartismo, y de los dos no se hace
uno. Simulaban unidad las corrientes priístas que se odian, se atacan, se
bloquean y se agreden, hecho campo de batalla Coatzacoalcos, al aire su
candidato a diputado federal, Rafael García Bringas. No acudió el líder priísta
local, Luis Rafael Anaya Mortera, al ágape del domingo 17, pero desde el DF reía
a morir; Marcelo Montiel Montiel, dueño de los marcelistas, cuyo grupo será
responsable de la derrota en la elección del 7 de junio pues el gallo
montielista, Víctor Rodríguez Gallegos, fue desplumado antes de iniciar la
contienda, negándole Javier Duarte la candidatura; desairó a Ferrari Saavedra el
gerente de CONAGUA en Veracruz, Iván Hillman Chapoy, líder de Grupo Integra, de
minúsculo poder, sobrevaluado por ser el yerno a modo en el Clan de la Succión,
los Robles y su pandilla, pero cuya gestión como alcalde de Coatzacoalcos se
significó por administrar 2 mi millones de pesos y no hacer nada. Entre los
priístas no hay unidad. Van, comparten el plato, sorben del mismo popote, pero
se odian a morir. Unidad pregona Ferrari Saavedra cuando sobre el líder moral de
los priistas pesa la imputación la malversación de recursos del Fideicomiso del
2 por Ciento a la Nómina, que le tocó encabezar. Todo un ejemplar... Algo así
como 300 millones de pesos dejó de pagar Marco César Theurel Cotero —“Te rompo
tu puta madre”— en sus días de alcalde de Coatzacoalcos a proveedores,
prestadores de servicios y constructores, herencia para su sucesor, Joaquín
Caballero Rosiñol. Año y medio después, la deuda apenas disminuye, pues el
joaquinismo encontró vicios y transas en la asignación de contratos. Si quieren
cobrar, que interpongan las denuncias correspondientes, que le finquen
responsabilidades a quienes suscribieron los contratos, que llamen a cuentas a
mismo Theurel. Son 300 millones, muy aparte de los 500 millones contratados con
Banobras, los que se generaron por la bursatilización del impuesto por tenencia
vehicular y otros créditos bancarios que andan bailando. Y cree Marcos Theurel
que su regreso es espectacular... Se llama Marcos Samuel Hernández Villanueva y
es el candidato a diputado federal del Partido del Trabajo por el distrito de
Acayucan. Denuncia dos atentados: uno, el que sufrió uno de sus ayudantes, Juan
Espinosa Tenorio, cuando un individuo se abalanzó sobre él, machete en mano, y
pretendió matarlo, y el mensaje en que le dicen que “le bajas de tono a tu
campaña o van a amanecer embolsado”. Ocurre en el distrito donde gobiernan las
hermanitas Vázquez Saut, donde el candidato priísta es Erick Lagos Hernández, el
hijo político de Fidel Herrera Beltrán. Ocurre donde Morena y su candidata,
Janix Liliana Castro Muñoz, llevan la delantera. Ocurre en Acayucan, cuya
aduana, si no la salva El Terrible Erick, no habrá sueño de ser gobernador en
2016, así sea la de dos años. Por lo pronto, Acayucan vuelve a ser noticia
violenta... Siente que lo hostigan, que se la cobran, que quieren sacar agua de
las piedras. Juan Carlos Charleston Salinas, candidato del Partido Humanista en
Coatzacoalcos, será auditado, fiscalizados sus gastos de campaña, el uso de los
recursos que tiene en su mano para ser diputado federal. Lo insólito del caso es
que Charleston no ha recibido un peso del Partido Humanista. Lo dejaron solo. No
le asignaron el presupuesto que por ley le debió dar su partido. Únicamente le
enviaron algo de propaganda. Su cuartel de campaña es una casa de lámina que le
fue prestada. Charleston es el candidato que ha increpado al vocal presidente de
la Junta Distrital del INE, Enrique René Gamboa Márquez, por no promover el
voto, por no presionar a los partidos políticos para que aterricen los recursos
que deben ejercer los candidatos. Charleston lo llamó autista, porque, dice, no
ve ni oye, y hoy resultó ganador en el sorteo para ser fiscalizado. Vaya
casualidad...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Theurel: la chatarra que produce el PRI
* Marcos, en el desayuno de la unidad * No atrae votantes; los aleja * Su
alcaldía, un ejemplo de corrupción * Sobregiro y denuncias * Caso Columba: la
familia y su demanda de justicia * CETIS 79: una mano criminal * Cuatro
contratos de obra bajo sospecha.
18 de mayo de 2015
Theurel no es un activo. Es un lastre. Carga desprestigio, fama de corrupto,
un sobregiro de 200 millones, obras fuera de la ley, denuncias y amparos, y la
bipolaridad como forma de gobernar. No es un activo del PRI. Es la chatarra que
produce el PRI.
Vuelve al activismo político, cínico y despreocupado, cuando la crisis
priísta está en su peor nivel, cuando el candidato a diputado federal por
Coatzacoalcos, Rafael García Bringas, no levanta, no emociona, no despunta, y
cuando asoma el fantasma de la derrota electoral.
Mal visto por priístas y no priístas, categorizado como el peor alcalde en la
historia de Coatzacoalcos, empatado con Iván Hillman Chapoy, Marco César Theurel
Cotero —“Te rompo tu puta madre”— reapareció en un evento de su partido este
domingo 17, el desayuno de la unidad, o de la simulada unidad.
Atrajo miradas. Dispensaba sonrisas. Hacía Theurel como si tuviera el aprecio
del priísmo al que agravió en los tres años que ejerció el poder desde la
presidencia municipal.
Regresa Marcos Theurel luego que el PRI nacional le otorgara un cargo
ratonero, vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Ingenieros, un apéndice
irrelevante, sin peso político, sin voz ni voto.
Theurel llegó con su esposa Guadalupe Félix Porras, la mal recordada primera
dama, encantadora de incautos, voraz y ambiciosa, que usara el DIF de
Coatzacoalcos como plataforma para tejer un sueño irrealizable: suceder en el
cargo a su irascible marido, ser presidenta municipal.
Lu-pilla dilapidó recursos. Pagó prensa igualmente voraz, inescrupulosa,
textoservidores diestros en el arte de inventar talento y generar simpatía, pues
la señora Theurel tenía un bien ganado repudio entre promotoras del marcelismo y
las bases del PRI.
Marcos Theurel regresa y suscita polémica. Le preguntan los medios de
comunicación qué ocurrió con su paso por la alcaldía, las cuentas públicas, los
estados financieros cuestionados e incluso no avalados por el cabildo de
Coatzacoalcos.
Se excusa Theurel. Dice que no hay inquietud ni le quita el sueño lo que haga
el Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz, que no observó irregularidad
alguna en el ejercicio 2013.
“La cuenta pública de Coatzacoalcos salió sin ninguna notificación, sin
ningún desvío de recursos, tú puedes buscarlo en internet. La cuenta pública de
Coatzacoalcos está limpia. Salió hace dos días los municipios que tienen
problemas y Coatzacoalcos no salió en esa lista”, dijo el ex alcalde fidelista.
Hacía alarde Marcos Theurel de que el ORFIS no hubiera advertido observación
sobre Coatzacoalcos, aún con los señalamientos de desvío de más de 40 millones
de pesos.
“No me pueden llamar a comparecer porque el Orfis dictaminó que no hay daño
patrimonial. Ya es un dictamen final”, agregó.
No dijo, sin embargo, que los estados financieros correspondientes a 2013 los
presentó de manera extemporánea, que en el legajo de documentos aparece un sello
donde se lee “Extemporáneo 6 Junio 2014”, y que los haya entregado la síndica
Alejandra Theurel Cotero, su hermana, a espaldas del alcalde Joaquín Caballero
Rosiñol y el resto del cabildo municipal.
Que el ORFIS lo haya encubierto no implica que sea honesto. ORFIS ha sido la
tapadera del fidelismo y duartismo, miles de millones desviados, no aplicados
correctamente, maquilladas las cifras, avalados con documentos de procedencia
dudosa, desacreditada su solvencia por la misma Auditoría Superior de la
Federación que halló delitos que hoy tienen a miembros de la pandilla duartista
con denuncias ante la Procuraduría General de la República.
ORFIS no es, pues, el mejor aval, y en el caso de Marcos Theurel sólo sirvió
para barnizar las cifras chuecas del ayuntamiento que presidió y para encubrir
el uso tendencioso e ilegal de los recursos de origen federal que llegaron a las
manos del polémico alcalde.
ORFIS no halló delito en la alcaldía theurelista cuando en 2012 los ediles se
negaron a avalar un sobregiro de 200 millones de pesos y obras que no fueron
incluidas en el Programa de Obra Anual.
Theurel traía un desfase en la nómina de casi 124 millones de pesos y en
gastos de publicidad de 37 millones, producto del balconeo diario de Lu-pilla
Félix, su esposa, a quien así pretendía convertir en su sucesora en la alcaldía.
Su administración es la más corrupta después de la Iván Hillman. Marcos
Theurel otorgaba obra a un pull de constructoras que traía en su regazo desde
que fue secretario de Comunicaciones en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán.
Las mismas compañías fueron las que realizaron las principales obras para el
ayuntamiento de Coatzacoalcos.
Sus secretarios de Obras Públicas resultaron contratistas municipales. Uno de
ellos fue Daniel Aguilar Avendaño, propietario de la empresa Raudales, a quien
se le asignó la realización de uno de los tramos del bulevar de Coatzacoalcos,
esposo de Samanta Palafox, jefa del Programa de Gobierno. ¿Conflicto de interés?
Sí.
Brian Carlos López Mendoza, jefe de Adquisiciones, inodado en la clonación de
tapetes ecológicos, detenido por la Policía Federal, procesado, luego liberado,
también era constructor. Y en su caso por partida doble, pues tenía dos empresas
en el padrón de contratistas. Un documento suscrito por la Contraloría
municipal, evidenciaba que había incurrido en “desvío de recursos” y recomendaba
que fuera separado del cargo. Marcos Theurel lo mantuvo hasta el final,
encubierto, solapado.
Así un rosario de trastupijes, violada la ley, pisoteada la normatividad,
diversas partidas ejercidas con el sello del theurelismo, arbitrario su manejo.
Irascible, volado, Marcos Theurel solía increpar a cualquiera, explotar en
plena sesión de cabildo, mentar madres, agraviar a los ediles que en más de una
ocasión lo mandaron al diablo, insultar a quien tuviera enfrente —“Te rompo tu
puta madre”—, cobarde pues para intimidar se hacía acompañar de la guarurada que
lo escoltaba, pagada con recursos municipales.
Agredió verbalmente a un buen número de priístas con los que hoy vuelve a
convivir, a quienes sonríe, a quienes maltrató e insultó.
De armas tomar, tiene fijación por la bala y el gatillo. Es célebre su
colección de pistolas, rifles y hay quien dice que lo enloquece la “cuerno de
chivo”, todas por supuesto con permiso legal aunque un buen número en manos de
un solo particular constituyen acopio de armas. Como Fidel Herrera, su gurú,
gusta de posar la foto con el rifle en la mano.
Gustaba despreciar a proveedores y constructores. No les pagaba y encima los
retaba. Cuando salieron a las calles, se manifestaron, le exigieron que
liquidara pendientes que databan incluso de los días en que era candidato del
PRI a la presidencia municipal, y que si no lo hacía se manifestarían ante el
gobernador Javier Duarte, amenazó a gritos que no les pagaría en lo que restaba
de su administración. El asunto fue grabado y la prensa no controlada lo
publicó.
Enfrenta denuncias que le vienen de sus días como secretario de
Comunicaciones del fidelismo. También tramitó un juicio de amparo contra una
orden de aprehensión, según el expediente nacional 16107525, expediente asignado
1101/2014.
Desprestigiado, lleno de lodo, se reactiva ahora en el desayuno de la unidad
priísta. Llega a apuntalar al vilipendiado candidato del PRI, Rafael García
Bringas, que no levanta, abandonado por los grupos marcelistas que sólo simulan
que lo respaldan, ignorado por Iván Hillman, carne de cañón para la oposición
que por su parte, también anda al garete.
Marcos Theurel no es un activo del PRI. Su presencia no ayuda, daña. Arrastra
desprestigio, ahuyenta votantes, provoca repudio entre quienes lo vieron
desgobernar a Coatzacoalcos. En mal momento llegó a reforzar a García Bringas.
Marcos Theurel no es un activo; es la chatarra del PRI.
Archivo muerto
Con justa razón clama justicia la familia de Columba Campillo González.
Rechazan la politización del caso y confían en que el área judicial halle al
culpable y lo castigue. Es su demanda y es la de todos. Tilda de monstruos a
quienes privaron de su vida a la joven Columba. Lo dice en mensajes que
corrieron en las redes, supuestamente de su autoría, retomados por los medios de
comunicación. Columba Campillo fue secuestrada el miércoles 6 en el bulevar de
Veracruz. Dos días después su cuerpo apareció en un predio baldío, en el
fraccionamiento Los Delfines. Según informes oficiales, fue inyectada y
asfixiada. Generalizada, la protesta popular ha llevado a la exigencia de que
retorne la tranquilidad, que se garantice la seguridad de los veracruzanos, pues
la ola de sangre no tiene fin. Acusa la Fiscalía General a los supuestos
asesinos, encabezados por Angi Tonatiuh García Abuerne alias “El Agni”, y como
autora intelectual a Ileana Mortera Trolle, quien en su declaración preparatoria
confesó ser amante de aquel, haber pretendido romper la relación, lo que la
llevó a ser chantajeada, saber de sus actividades delictivas y declararse
inocente porque, asegura, no conocía a Columba y no planeó secuestro alguno.
Sostiene lo contario el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, quien
asegura que Ileana Mortera trabó amistad, obtuvo la información de sus
actividades y armó el secuestro. El caso se tuerce por la forma en que Ileana
fue detenida en Cholula, Puebla, sin orden de aprehensión, traída a Veracruz “en
calidad de libre”, lo que daría pauta a que un amparo la dejara libre por
violaciones al debido proceso. A ver... Mente criminal, insensible, retorcida,
la que ideó y perpetró el ataque a la madre de uno de los estudiantes que
lideran el movimiento de protesta en el conflicto por la escuela CETIS 79.
Atacaron a la señora a eso de las 3:30 del sábado 16. Mencionaron los dos
sujetos —encapuchados, ropa negra, botas tipo militar— los nombres de sus hijos,
y luego la apuñalaron en ambos brazos. Dijeron que no tenían orden de matar pero
que no volvieran a mencionar al director del plantel, Evaristo Hernández
Rosario. Sobrevivió y fue internada en la clínica del ISSSTE, donde permaneció
hasta la noche del sábado. Agrava el hecho el conflicto. Lo agrava porque hay
una denuncia penal federal. Lo agrava porque les prometieron a los estudiantes
que serían removidos el director, Javier Evaristo Hernández Rosario, y el
subdirector, Sergio Aranda Pérez. Existe una convocatoria para el reemplazo, así
como de cuatro trabajadores administrativos, pero no se hace efectiva. Lo agrava
que haya mano negra entre los padres de familia y entre los maestros. Lo que es
injustificable es el ataque a la madre de uno de los jóvenes estudiantes. Eso es
criminal y no puede quedar impune... Cuatro obras, cuatro contratos trae entre
manos el secretario de Obras Públicas Municipales de Coatzacoalcos, Fernando
Ramos Torres. Dicen los insiders que dejó fuera del caso a Guillermo Ibarra
Macías, director de Infraestructura y Servicios Municipales, el número tres en
el ayuntamiento joaquinista, pues Fernando Ramos Torres se ostenta como parte
del anayismo, algo que no tiene Ibarra. Las cuatro obras están en proceso de
licitación aunque con dados cargados. Por cierto, a Guillermo Ibarra ya le
buscan reemplazo. Se trata de un incondicional del anayismo...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano El muerto del que no hablan Javier Duarte y su
fiscal
* Para Columba los reflectores * Para Hugo Carvajal, el silencio * Peña
Nieto no peló al gober * El amparo de Dante * Gubernatura de dos años, en el
aire * CETIS 79: de las armas a la amenaza * Alumnos, a sufrir represalias *
Cierra espacio noticioso de Juanita, Ricardo y Gerardo.
15 de mayo de 2015
Para Columba Campillo hubo una marcha, un reclamo social, la condena de
todos, acción judicial veloz, inmediata, y la voz de un gobernador, Javier
Duarte, que pregona su indignación porque Veracruz, lo diga o no, se le ha
llenado de muertos y vive un baño de sangre brutal. Para Hugo Carvajal Blanco
no.
Por Columba Campillo hay dolor, pues a sus 16 años apenas comenzaba a vivir,
su vida limpia, sus sueños que iban forjando una ilusión, alegre, socialmente
plena. Por Hugo no.
Por Columba, levantada una mañana, la del 6 de mayo, cuando corría sobre el
malecón de Veracruz, se ha generado un mar de indignación, la ira de una
sociedad que sin conocerla, la ha hecho suya. Por Hugo no.
Por Columba, desaparecida, se alzó la voz de Veracruz, la protesta sentida
porque ni ella ni nadie, ni los jóvenes ni los viejos, tienen por qué ser
tomados por las manos de un criminal, convertidos en monedas de cambio,
instrumentos de su propia libertad. Por Hugo no.
Por Columba, ya muerta, se movió Veracruz entero, los del puerto y los del
norte, los del sur, los de las montañas y los de las llanuras, en un solo grito,
el reclamo y la exigencia de justicia. Por Hugo no.
Por las calles de Veracruz se vio a la gente marchar, increpar a su gobierno,
exhibir al Veracruz que se tiñe de sangre y que se desliza en una espiral de
violencia y terror.
Había muerto Columba Campillo González, la joven estudiante, hija de familia,
agraciada, de aspecto jovial, alegre, impensada su suerte, inimaginado el
traumático y doloroso final, cuando el viernes 8 apareció su cuerpo en un predio
baldío del fraccionamiento Los Delfines.
Por Columba salieron a las calles los suyos, su familia, sus amigos, una
élite social, y también quienes desconocían su existencia pero les pudo su
muerte, y los familiares de otros desaparecidos, los olvidados del gobierno,
cuya vida vale tanto como la de joven ultimada.
Se veían lo rostros largos, el gesto de dolor, las lágrimas de muchos, en una
marcha que demandaba paz y seguridad, que trascendía por su número y por la
fuerza de su reclamo, y que llegaba en imágenes fijas y en videos, vía los
medios de comunicación y las redes sociales para decir y acusar que Veracruz
está sumido en un baño de sangre.
Un día después —sábado 9—, el duartismo trajo la justicia. Acató el mandato
del pueblo. Actuó como nunca lo hace. Atendió la demanda, el grito de miles que
por encima del miedo exigen volver a la tranquilidad y dejar la simulación, la
demagogia y la mentira.
Habló “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal de Veracruz. Dijo que
en un alarde de eficiencia, había logrado dar con los culpables, con la autora
intelectual del secuestro y crimen, Ileana Mortera Trolle, gracias a uno de los
instrumentos más eficientes de la mecánica judicial actual: Facebook.
Ahí halló “Culín” todo, en Facebook: las conversaciones, la relación, cómo se
le acercó Ileana a Columba, cómo trabaron amistad, cómo la sopeó sobre los
negocios de su familia, cómo le vieron posibilidad para exprimirla a través del
secuestro.
No dijo que a Ileana Mortera se hubiera detenido en Puebla con engaños, sin
orden de aprehensión, con golpes, de manera violenta, que se le haya
incomunicado por más de 24 horas, sin estar presente un abogado de su confianza.
Tampoco contaba con que la familia de Columba diría que no conocían a Ileana
Mortera.
Después le tocó hablar a Javier Duarte. Lo hizo el lunes 11. Dedicó siete
minutos, los siete minutos a los que alude el columnista Aurelio Contreras, los
siete minutos para condensar el caso Columba Campillo, el caso Genaro Bermejo,
abogado asesinado en Coatzacoalcos, la visión triunfalista del gobernador que
resume en un “Veracruz está en movimiento” la máscara con que pretende ocultar
el Veracruz ensangrentado, desposeído, entregado a las bandas criminales,
rebasadas las instituciones, corrupta la policía que ya sólo encubre a los
delincuentes sino que hasta la pescan con los secuestrados en su poder.
Por Columba se movilizó la sociedad, habló fiscal, halló a los presuntos
culpables, presumió el gobernador que la justicia en Veracruz se hace rápido,
pronto e inmediatamente, y hasta soltó la frase de que está lleno de
indignación.
Eso fue por Columba, sin que el vendaval amaine, atizado porque sólo Javier
Duarte y su Fisculín creen en esa salida legal, en la responsabilidad de los
detenidos, pues si de algo peca el duartismo es de falta de credibilidad.
En cambio, por Hugo Carvajal Blanco no se hizo nada.
A Hugo Carvajal lo vieron morir. Se le ve en un video, durante el asalto a
una farmacia, Depósito Dental Villa Rica, sobre la avenida Miguel Ángel de
Quevedo, en el puerto de Veracruz, frente al Tecnológico, el viernes 8, la tarde
en que fue hallado el cuerpo de Columba.
Llegan los asaltantes. Amagan y dan instrucciones. Se escuchan las voces, las
órdenes, el lenguaje soez del que trae un arma en las manos, que somete y
amedrenta.
En otra escena aparece Hugo Carvajal, ex teniente de la Marina, retirado. Lo
llevan al interior de la farmacia, trasponiendo el mostrador. Junto con la
empleada, es confinado al área de los anaqueles de medicinas. Se escuchan gritos
y disparos.
Salen los criminales a gran velocidad. Luego se ve a la empleada con la ropa
ensangrentada. No sabe qué hacer. Observa y realiza varios movimientos,
impactada.
Hugo Carvajal Blanco no movilizó a nadie. Los veracruzanos no realizaron
marchas. Los veracruzanos no pidieron justicia. Los veracruzanos no convirtieron
su muerte en un ícono de lucha social.
Hugo Carvajal no tuvo una investigación de 24 horas y que el fiscal Luis
Ángel Bravo haya citado a los medios de comunicación, haya dado con los
responsables, haya determinado quién es la autora intelectual del crimen, la
haya hecho aprehender aunque se violara el debido proceso y alardee de la
solución del caso.
Hugo Carvajal no provocó que Javier Duarte haya actuado para la televisión,
que reconozca que lo indigna su muerte o que admita que hay hechos delictivos
pero que en Veracruz “el que la hace, la paga”.
Hugo Carvajal Blanco era ex teniente de la Marina Armada de México. Tenía 53
años. No fue plagiado. Llegó a la farmacia. Ahí lo tomaron los tipos que
asaltaban el lugar. Lo llevaron al interior del local y lo mataron. Hoy, todavía
espera justicia.
No pertenecía a un círculo social pudiente. No resonaba en el ámbito público.
Era un hombre común, su vida igual de valiosa que la de Columba, que de la
cualquiera que haya muerto injustamente, que la de los miles de desaparecidos
por los que se exige justicia a diario en Veracruz.
Hugo Carvajal vale tanto como Columba. Ambas muertes fueron injustas. Pero de
ella Javier Duarte y el fiscal dijeron todo, y de él no han dicho nada.
Es el muerto del que no quieren hablar Javier Duarte y su fiscal.
Archivo muerto
Frío, serio, distante, Enrique Peña Nieto ya no disfraza cuánto le disgusta
venir a Veracruz. Acudió a la clausura de la asamblea de la Confederación
Nacional de Organizaciones Ganaderas —miércoles 13—, en Boca del Río, y ahí, por
compromiso, saludó al gobernador Javier Duarte. Lo relata Notiver, que
puntualiza: no hubo abrazo, sólo un apretón de manos, ni una sonrisa, tampoco
besos. Peña Nieto no lo mencionó por su nombre. La camaradería fue para el otro
Duarte, César, gobernador de Chihuahua, sonrisas y bromas con él, observados a
unos metros por el gordobés. Intensa, cruda, la reseña del rotativo de don
Alfonso Salces, describe un escenario que presagia tormenta. Dicen los que saben
que será después de la elección del 7 de junio que se definirá la suerte de
Javier Duarte. ¿Será que Veracruz tendrá comisionado federal con poderes
plenipotenciarios? Parece que sí... Tentativamente, este 15 de mayo, máximo el
17, se definirá el juicio de amparo solicitado por Dante Delgado Rannauro contra
la gubernatura de dos años, el engendro político ideado por el duartismo para
perpetuarse en el poder. De lo que resuelva el Poder Judicial Federal, dependerá
la suerte de Veracruz. Si lo amparan, el próximo gobierno será de seis años,
como hasta ahora, lo que mata las ínfulas del ex gobernador Fidel Herrera
Beltrán, y de su pupilo, Javier Duarte de Ochoa, para consolidar un proyecto a
30 años. Si no procede el amparo, seguirá la disputa entre el clan
Fidel-Duarte-Héctor Yunes contra el senador José Francisco Yunes Zorrilla por la
candidatura del PRI al gobierno estatal... Hablaron las armas. Los intimidaron.
Usaron a la PGR, el amago, el miedo. Así, los estudiantes del CETIS 79 cedieron
al diálogo y suscribieron un acuerdo, no con la Dirección de Educación
Tecnológica e Industrial sino con el ayuntamiento y la Secretaría de Educación
de Veracruz. Les ofreció el secretario de Gobierno, Oliver Damas de los Santos,
que serían depuestos el director del plantel, Javier Evaristo Hernández Rosario,
y el subdirector, Sergio Aranda Pérez; que proseguiría la auditoría para
establecer cómo se aplicaron los 10 millones de pesos anuales que ingresan al
CETIS, y que no habría ni denuncias penales ni represalias contra los alumnos.
Suscribió el acuerdo Oliver Damas y el delegado de la SEV, Esteban Lara Álvarez.
Para eso sirvieron las armas, la intimidación y el miedo. Entregaron el plantel,
reanudaron las clases, cumplieron los alumnos porque ellos sí tienen palabra. Un
día después, el subdirector Sergio Aranda seguía ahí. Acudieron los alumnos a la
Secretaría de Gobierno este jueves 14. Pretendían que el ayuntamiento hiciera
valer su palabra. Les dijeron que no se puede obligar al subdirector a dejar el
cargo, que si le mueven, que si toman de nuevo el plantel, que si bloquean las
instalaciones de la SEV, les van a imponer denuncias. O sea, el gobierno no
tiene palabra. Suscribe una minuta y no la cumple. Se usan las armas para
sembrar miedo. Y luego la amenaza. Dialogaba también la regidora Mirna García
Ávalos, que sólo abría la boca para respaldar el discurso de Oliver Damas.
Reciclan así, con palabras incumplidas, sin moral pública, la ética en el
subsuelo, un conflicto que parecía sofocado. Irritados, burlados, quedan los
alumnos en manos de una mafia que lo menos que harán será tratar de cobrarles la
afrenta... Mar de fondo, más que un despido, la salida de Juanita Guzmán,
Ricardo Soto y Gerardo Islas de la estación radiofónica Más Latina. No es asunto
laboral. No implica un conflicto interno o el agotamiento de la relación con la
familia Malpica, propietaria de la empresa. Hay una razón política tras
bambalinas. Juanita, Ricardo y Gerardo tenían un espacio noticioso consolidado,
con un público fijo, cautivo, que los siguió en las buenas y en las malas,
ejerciendo su libertad de expresión y con estilo propio. Este miércoles 13
concluyó su ciclo. Se van desplazados, aplastados por quien se precia de decir
que respeta a los periodistas, su labor y la libertad de expresión. Mar de
fondo, pues...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Arturo Bermúdez: su policía secuestra
* Aprehensión en Tlaxcala * ¿Para eso los acreditan? * “Yo no fui”, dice
Ileana Mortera * Declaración explosiva ante el juez del caso Columba Campillo *
Amante del “Angi” por tres años * Acusan tortura los implicados * Tibia visita
de Madero * Violencia, tema olvidado * Requisa el general celulares a
empresarios.
14 de mayo de 2015
Ilusos los veracruzanos que suponen que el problema es el delincuente. Qué
error. El enemigo real está en casa, en las fuerzas de seguridad, en la policía
acreditable, en los mariscales y en su tropa, que asaltan, roban, torturan y
hasta se dan tiempo para secuestrar.
Es la policía del general Bermúdez, Arturo Bermúdez Zurita, condecorado de
West Point, vicegobernador de Veracruz, todopoderoso e impune pues para el
entrañable amigo de Javier Duarte, el intocable Bermúdez, además de poder, hay
disimulo y complicidad.
Su policía, pues, opera sin freno. Toma gente, la incrimina, le imputa
delitos, la secuestra y si es pillada en la faena, no se aplica la ley.
Veracruz es un paraíso. También un feudo. Es una isla donde las fuerzas de
seguridad no protegen a la población, la agreden; no respetan la ley, la violan;
no previenen el delito, lo cometen.
Dentro de Veracruz nadie los toca. Así se les implique, se les acuse, se
acredite que las fuerzas de seguridad incurren en actos de corrupción, gozan de
total impunidad.
Fuera de Veracruz, no es así. Bermúdez, Javier Duarte y la policía
veracruzana enfrentan un escándalo mayúsculo por un caso de corrupción:
elementos policiacos fueron sorprendidos con dos secuestrados en el estado de
Tlaxcala.
Ocurrió el lunes 11. Comenzaba a oscurecer cuando en Chiautempa, Tlaxcala,
fue advertido el paso de una patrulla de la policía de Cuitláhuac, Veracruz.
Llevaba dos detenidos... supuestamente dos detenidos.
Alertada sobre la presencia de policías veracruzanos, elementos de la policía
municipal chiautempense acudieron al lugar a realizar una verificación de
rutina. Llegaron a la privada Tlahuicole. Hallaron la camioneta Toyota, tipo
Hilux, color blanco con azul, con características de patrulla policíaca. Portaba
la placa de circulación 007220 y el número económico DSPM-005
Según la crónica del periódico El Sol de Tlaxcala, que registró los hechos y
consignó la insólita revelación, “los (policías) detenidos viajaban en una
patrulla oficial del municipio de Cuitláhuac, Veracruz, y portaban armas cortas
y largas, entre ellas una R-15, mejor conocida como ‘cuerno de chivo’, así como
decenas de cartuchos útiles”.
Les cerraron el paso. Solicitaron que descendieran de la unidad. Uno de los
policías que se identificó como Martín Rosales Ordaz, “quien se encontraba
armado” y dijo ser director de la policía municipal de Cuitláhuac.
Dijo que se encontraban en Tlaxcala con dos elementos a su cargo pues estaban
buscando a una menor de edad, supuestamente trasladada a Chiautempan, refiere el
rotativo.
Les pidieron que mostraran el oficio de comisión o de colaboración. Debían
acreditar que ingresaron legalmente a Tlaxcala, que lo hacían armados y que su
encomienda era localizar a la menor sustraída.
Respondió Martín Rosales que no llevaba consigo el oficio. Le pidieron su
identificación como elementos de seguridad. Tampoco la mostraron.
Hablaban sin poder justificar los errores de procedimiento cuando uno de los
supuestos detenidos que viajaban en la batea de la patrulla, Francisco N.,
denunció que los policías de Cuitláhuac lo habían privado de su libertad junto a
su esposa.
Llevaban así mediodía. Los detuvieron desde las 8:45 de la mañana. Los
levantaron en la calle 5, entre 8 y 10, en Cuitláhuac. Escucharon amenazas. Les
pedían una suma importante de dinero para dejarlos ir. Remataban con una
amenaza. Si intentan hacer algo, les decían, va a “valer madres”.
Martín Rosales y sus muchachos fueron intervenidos. No acreditaron que
realizaran diligencia alguna, menos que estuvieran en algún operativo.
Les hallaron armas cortas y largas. Y les fueron aseguradas.
“A Martín Rosales Ordaz, de 36 años de edad, le fue decomisada un arma corta
marca Pietro Beretta, calibre .9MM con dos cargadores y 11 cartuchos útiles.
“En tanto, Baltazar Téllez Vasconcelos, de 29 años de edad, portaba un arma
corta Smith & Wesson, tipo Revolver .38 especial, con seis cartuchos útiles y un
arma larga R-15 marca Colt, calibre .223 con un cargador con 29 cartuchos.
“Mientras que el tercer implicado de nombre Abraham Quintana Díaz, de 33 años
de edad, alias el ‘Azteca’, portaba un arma corta tipo revólver marca Taurus,
calibre .38 especial con 38 cartuchos útiles y un arma largar marca Galil
calibre .223, con un cargador con 20 cartuchos en condiciones de uso”, refirió
El Sol de Tlaxcala.
Procedió la policía de Tlaxcala a verificar los datos de los policías de
Cuitláhuac en el Sistema Único de Información Criminal (SUIC) de Plataforma
México. La respuesta fue que Martín Rosales Ordaz es personal de seguridad
activo. Sin embargo, Baltazar Téllez Vasconcelos y Abraham Quintana Díaz
aparecen como personal inactivo. Fueron consignados.
Detonó el caso una vez que la prensa veracruzana dimensionó los hechos. Lo
publicó el Sol de Tlaxcala, el martes 12, y al día siguiente, en redes sociales
y luego en portales informativos se difundió cimbrando al gobierno duartista.
Arturo Bermúdez se jacta de la policía veracruzana. Sostiene que pasa por la
Academia del Lencero, cumple con las normas establecidas por el Sistema Nacional
de Seguridad Pública, selecciona a los aptos y desdeña a quienes no aprueban los
exámenes de confianza y capacidad.
Su policía, sin embargo, tira al monte. Agrede a la sociedad, ofende sin
razón, viola los derechos de los veracruzanos.
Se vio involucrada en el levantón al cantante juvenil Gibrán Martiz Díaz, en
enero de 2014, en Xalapa, a quien hallaron con huellas de tortura, quemado por
toques eléctricos.
Los policías fueron aprehendidos, pero con un amparo se les fijo una fianza
de 5 mil pesos y así enfrentan el juicio en libertad.
Sobre Bermúdez se ha desatado una tormenta. Empresarios de Coatzacoalcos lo
increpan. Raúl Ojeda Banda, secretario del Consejo Coordinador Empresarial a
nivel estatal, demandó la renuncia del secretario de Seguridad. Los abogados
cuestionan su falta de efectividad, mientras el delito avanza, la delincuencia
despoja, hiere o mata.
Diputados locales, como Fidel Robles Guadarrama, del Partido del Trabajo,
demandan su renuncia y que se desmantele la red de corrupción que tiene
secuestrada a la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.
Costosa, la SSP ha invertido miles de millones de pesos en formar una nueva
policía, dinero sin destino, tirado a la basura, devorado por la corrupción.
Dos secuestrados en manos de la policía de Cuitláhuac, pillados los
uniformados en el estado de Tlaxcala, evidencian que el enemigo está dentro.
Usa el duartismo a la policía para reprimir, para amedrentar, los bastones
eléctricos contra los luchadores sociales, los toletes contra maestros y
activistas, el robo a periodistas. Ahora queda constancia de que la policía del
general Bermúdez también secuestra.
Vamos requetebién.
Archivo muerto
A simple vista pareciera su autoincriminación. En el fondo no lo es. Dice
Ileana Mortera Trolle que no es la autora intelectual del secuestro y asesinato
de la joven Columba Campillo González; que sí fue amante de Angi Tonatiuh García
Abuerne alias “El Agni”, señalado como el cabecilla de la banda que la ultimó;
que detectó conductas extrañas, gastos excesivos, la presencia de amigos del
“Angi” que pasaban hasta una semana en su departamento; que le dijo tener
relación Los Zetas; que le preguntaba por amigos de ella y su potencial
económico. Ante el juez, Ileana Mortera sostuvo que tres años tuvieron una
relación extramarital. Intentó, dice, haberla concluido. Había discusiones,
peleas y celos. Dice que las vecinas de Angi Tonatiuh García le revelaron que el
individuo clonaba tarjetas. Y comenzó el chantaje del “Angi”, abierta la amenaza
de revelarle al esposo fotografías en que aparecían los dos. Reitera que no
conocía a Columba Campillo y que el 7 de mayo un amigo periodista de nombre
Ignacio le comunicó vía whatsapp que la joven secuestrada había aparecido
muerta. Le adjuntó una fotografía de la escena, la cual compartió. Su tía, la
activista en redes sociales, Maruchi Bravo, le preguntó si estaba confirmado el
hallazgo. Respondió que sí y Maruchi difundió el hecho. Ileana Mortera comentó
todo ese día lo relativo a la muerte de Columba. Horas después, “Angi” le llamó.
Supuestamente no sabía del caso. Más tarde le dijo que dijo: “Tú para qué madres
pones eso”. “Angi” le recordó que la podrían encarcelar como a Maruchi Bravo:
“Te vas a meter en pedos”, le dijo. Explosiva, la declaración de Ileana Mortera
Trolle, ya polarizó las redes sociales. Hay quien la ve como cómplice; hay quien
dicen que la incrimina el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras. Si Ileana Mortera
hubiera negado su relación con Angie Tonatiuh, el fiscal le habría agregado una
lápida encima, desacreditada, sentenciada sin juicio. Ileana le quemó la carta.
Su pecado es haber sido la amante del presunto secuestrador y asesino, pero no
necesariamente se es criminal por vivir con un criminal. “Culín” Conteras
sostiene que los detenidos le imputan a Ileana Mortera la autoría intelectual
del secuestro y muerte de Columba. Sin embargo, uno de ellos, Jesús Eduardo
González Castellanos, sostiene que fue torturado para incriminarse. Duermen ya
en el penalito de Playa Linda, al norte del puerto de Veracruz. Frágil, el caso
agrava la espiral de descrédito del fiscal, a quien nada se le cree y en los
tribunales las pierde todas. Ileana Mortera intentará demostrar que fue apresada
sin orden de aprehensión, violándole sus derechos y que no es la autora
intelectual del crimen de Columba Campillo... De poco o nada servirán las
palabras, la visita, los consejos, el rollo de Gustavo Madero Muñoz, dirigente
nacional del PAN. Aterriza en Coatzacoalcos, ahí las candidatas a diputadas
federales, el coro azul y las rémoras que no podían faltar. Llegó a decir que
las denuncias contra la pandilla fidelista y duartista ahí van, en su curso
normal, quizá para diciembre habrá resultados y que de los 7 mil millones
robados, ya fueron solventados 5 mil. O sea, al PRI no le han hecho ni le harán
cosquillas. Sostiene que el PAN aspira a ser segunda fuerza electoral para
revertir la reforma fiscal y en 2018 regresar a la presidencia de México. De
veras que la imaginación es canija. Otra cosa se esperaba de Gustavo Madero. Que
tocada las fibras del panismo y punzara a la sociedad, que hablara del abandono
de las clases más desprotegidas, que señalara al gobierno fallido de Javier
Duarte. Tibio, nada contundente, no abordó con bríos el tema e la seguridad, la
violencia sin control, la corrupción policíaca, la responsabilidad del duartismo
y del priísmo en el caos en que se ha convertido Veracruz. Ya será para la otra
elección... Maltratados, agraviados, los empresarios de Coatzacoalcos que se
reunieron con el secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez
Zurita, pasaron por la báscula de los esbirros del general. Uno a uno, como si
fueran tipos de cuidado, debieron entregar su teléfono celular. Era requisito si
pretendían estar en la reunión del viernes 8, sobre ellos la sospecha de que
podían registrar el diálogo con Míster West Point y luego balconearlo. Lo que es
el sospechosismo...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Columba Campillo: el fiscal embarcó a Javier
Duarte
* ¿En qué hotel mataron a la joven? * Una cadena de desatinos * Armando
Saldaña: “le cortaron la oreja, le quemaron los pies” * Denunciaba el desvío de
recursos de Prospera * Madero, a inflar al PAN * Se requiere un milagro azul *
CETIS 79: la frágil solución * Cuotas voluntarias, la demanda pendiente.
13 de mayo de 2015
Javier Duarte sigue en la cresta del escándalo y merece más. Se lo debe a su
fiscal. Luis Ángel Bravo Contreras lo trepó en el caso Columba Campillo, le
vendió la pista de Ileana Mortera, lo ubicó en un escenario de insensatez y lo
llevó a enfrentar una crisis de credibilidad descomunal.
Pasan las horas y el gobernador de Veracruz continúa ahí, acusado de todo,
vilipendiado por miles de usuarios de las redes, por la gente en las calles, por
los colonos de abajo, los abandonados que viven de la migaja, del programa
social, de la dádiva partidista.
Resuenan aún sus palabras, el discurso que mejor no hubiera pronunciado.
Frente a las cámaras, difundido por la televisión oficial, luego en las redes
sociales, Javier Duarte quiso transmitir el falso optimismo, el concepto de la
solidez de la justicia y la aplicación de la ley, la imagen de que “Veracruz
está funcionando”.
Usó el optimismo irracional ante un pueblo que vive entre el miedo y la ira,
que ve el desfilar de muertos, de cercenados, de levantados, y que se sabe en
manos de la criminalidad.
Mejor no hubiera hablado. Le llueve de todo. Lo acusan de haber sometido la
ley al imperio de la delincuencia, de pulverizar las instituciones, de no
disponer de un ministerio público con solvencia moral y de fracasar en los
tribunales ante el embate de los delincuentes.
Habló el gobernador y le ha ido peor. Abordó el crimen de Boca del Río, el de
la jovencita de 16 años Columba Campillo González, plagiada el miércoles 6
mientras corría por el malecón de Veracruz y hallada sin vida en un terreno
baldío dos días después. Abordó el tema y no pasó de la promesa de justicia
porque, dice, a él también “lo llena de indignación”.
Pecó de falso. No asumió la responsabilidad de su gobierno en el clima de
violencia que azota a Veracruz, en la oleada de secuestros, en el avance de las
mafias dedicadas a la trata de blancas, en el fenómeno de feminicidios que
alcaldes y jefes policíacos conciben como simples escapadas de las chicas con
sus novios. Y luego las matan. Y ellas son culpables de sus propias muertes. Ajá.
Habló Javier Duarte y no provocó una sola adhesión. Le fue peor. Lo destrozan
miles de veracruzanos porque su discurso sobre la violencia es autojustificación,
hablar de culpas ajenas, remitir la responsabilidad al que arranca la vida pero
no al que crea el entorno de la criminalidad.
Javier Duarte se embarcó en otra aventura. Ahí lo llevó su fiscal Luis Ángel
Bravo Contreras, alias “Culín”. Le dio el guión, lo estudió y lo soltó.
Avaló el gobernador la versión del plagio de Columba Campillo y secundó la
versión de que Ileana Mortera Trolle concibió el secuestro, ligada a uno de los
criminales, a quien supuestamente le pasó información de la joven estudiante del
Colegio Villa Rica.
Ileana Mortera vive en Cholula, Puebla, desde hace años. Apenas visita
Veracruz. Lo hace cuando acude a competencias atléticas.
Dice el Fis-culín que trabó amistad con Columba Campillo y conoció sus rutas,
sus actividades, quiénes son sus familiares, que negocios tienen. Y así se
fraguó su secuestro.
Ileana Mortera fue detenida en Puebla. Con engaños la hicieron descender del
vehículo en que viajaba. Le dijeron que el auto tenía reporte de robo. No hubo
orden de aprehensión. La forzaron a bajar y se la llevaron.
Bravo Contreras sostiene que no fue aprehensión. Fue traída a Veracruz “en
calidad de libre” y después declaró.
¿En calidad de libre? Detenida por agentes policíacos en Puebla, obligada a
abordar una patrulla, trasladada a otro estado contra su voluntad, y dice
“Culín” que se presentó “en calidad de libre”.
Ha sostenido Bravo Contreras que Ileana Mortera contactó a Columba Campillo y
se hizo su amiga. Así consta, dice, en los registros del expediente.
Horas después recibía el fiscal veracruzano otro golpe. El domingo 10,
durante la marcha por la seguridad y la paz en el puerto de Veracruz, el
padrastro de la joven asesinada, José Lagunes, refutaba sobre tal amistad: “No
la conocíamos”.
Hoy son otras inconsistencias. Los hoteleros de Veracruz cuestionan la
versión de que Columba Campillo haya sido asesinada en un hotel. Lo dice
Fernando Ortiz González, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de
Veracruz:
“Nos gustaría conocer un poco más cómo sucedieron los acontecimientos, ya que
al día de hoy no tenemos ningún detalle que ella estuvo cautiva en un
establecimiento de hospedaje”.
No se sabe en qué hotel le quitaron la vida. No se sabe cómo la trasladaron
hasta el terreno baldío donde apareció sin vida.
Así es la justicia en manos del fiscal de Veracruz. Su telenovela lleva el
mismo guión del secuestro de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, cuyo cuerpo
apareció en septiembre de 2014, tras dos meses desaparecida, en Coatzacoalcos.
Sólo fue aprehendido uno de los supuestos plagiarios, pero la versión de la
Fiscalía es insostenible y en breve saldrá de prisión vía un amparo, ya que se
incriminó mediante tortura.
Otro caso es el de los trabajadores electricistas acusados del asesinato del
pastor evangélico, Claudio Martínez Morales, líder de la Comunidad de Dios,
asesinado den Coatzacoalcos.
Decía “Culín” que los mantendría en prisión. Luego obtuvieron el amparo. Se
demostró que también fueron torturados para aceptar una responsabilidad que no
tenían.
Más tarde sostuvo que aunque salieron de prisión, no se les declaró inocentes
y que los volvería a acusar. O sea, el obsesivo del duartismo.
Así es el proceder del fiscal. Sustenta sus casos sobre pruebas endebles,
declaraciones incriminatorias obtenidas a través de tortura, versiones sin
lógica y sin soporte jurídico.
Javier Duarte se dejó embarcar. El caso Columba Campillo era complicado,
escandaloso, evidente el fracaso del duartismo ante el fenómeno de la violencia.
Pero la solución es peor.
Acusa “Culín” a Ileana Mortera y de entrada hay violaciones al debido
proceso, una aprehensión ilegal, y asegura que se presentó “en calidad de
libre”.
Lo peor no es que el fiscal le dé vuelo a su fantasía. Lo peor es que haya un
Javier Duarte que le creyó, dio la cara, envió su mensaje, habló a los
veracruzanos y se embarcó.
Tal para cual.
Archivo muerto
“Le cortaron la oreja, le quemaron los pies, tenía destrozada la cabeza, tres
balazos; quien o quienes lo mataron actuaron con saña”. Es la voz de Cristina
Saldaña. Es la hija del periodista veracruzano, Armando Saldaña Morales,
asesinado en Acatlán de Pérez Figueroa, Oaxaca, hallado el lunes 4 de mayo. Lo
reseña Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz. Lo
torturaron y luego le quitaron la vida. ¿Por qué la tortura? ¿Qué sabía?
Protestó su familia a las puertas del palacio de gobierno de Veracruz,
indiferente el duartismo, ausente el gobernador Javier Duarte. Cristina y su
familia no contenían su ira. Decían que cuatro días después, el 8 de mayo, no
les entregaban el cuerpo de Armando Saldaña; que el forense no había realizado
el informe de la necropsia; que se les había olvidado tomar la huella dactilar y
para ello los médicos tuvieron que hacerlo en pleno velorio; que no hubo
certificado médico; que no existía acta de defunción porque “en Tezonapa nadie
la pudo expedir”. Le protestaron a Javier Duarte porque siendo veracruzano, el
gobernador se mantiene al margen. Al portal Animal Político le dijeron que
Armando Saldaña fue “tratado como un animal”. Armando Saldaña, reportero de la
K-Buena y Crónica de Tierra Blanca, veracruzano, el doceavo periodista asesinado
en el reinado de Javier Duarte, había expuesto días antes de su muerte que los
recursos del programa Prospera estaban siendo desviados. Lo difundió mientras
entrevistaba al líder estatal del Partido Acción Nacional, Jesús Mancha Alarcón.
“Lo que él estaba denunciando eran los desvíos”, dijo el panista. Es la línea de
investigación que habrían de seguir... Mega bronca, la que enfrentará la Fuerza
Civil de Veracruz. Acudieron al conflicto en el predio Santa María, en el
poniente de Coatzacoalcos, que disputan el ex regidor Alejandro Wong y Manuel
Bringas Burelo y su abogadazo Samuel Muñoz de la Rosa. Actuaron a medias,
pasivos, consignando los hechos en imágenes de video. Pero en un momento de la
gresca detuvieron a un albañil que había acudido en busca de trabajo. Fue subido
a una patrulla. Recibió una golpiza, amenazas, toques eléctricos; sufría asfixia
al serle colocada una bolsa de plástico en la cabeza; “¿quiénes son tus jefes?”,
“eres halcón”, le decían, y escuchaba el siniestro “si denuncias, vamos contra
tu familia”, una vez que escudriñaron en su teléfono celular donde el albañil
guarda las fotografías de sus allegados. Fue llevado a las instalaciones del
Mando Único Policial y de ahí lanzado al ex basurero municipal, terrenos de la
familia Morales Arenas. ¿Y esa es la policía que garantiza la tranquilidad de
los veracruzanos? Ahí estuvo el albañil, en el lugar equivocado, a la hora
equivocada. La denuncia va en camino... Milagro de nazareno requieren las
campañas del PAN en el sur de Veracruz. Por eso llega Gustavo Madero Muñoz a
Coatzacoalcos. Viene el líder nacional panista a respaldar a sus candidatas a
diputadas federales en los distritos de Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosoleacaque
y Acayucan, Gloria Santos Navarro, Claudia Aguilar Molina, Lilia Bahena Corbalá
y Sofía Adela Mariño Rodríguez, respectivamente. Llega con escenarios diversos,
quizá algo que rescatar, algo con qué competir. No despegan sus candidatas,
apenas posicionadas, sin capacidad para liderar la contienda. Si acaso Gloria
Santos inquieta al priísta Rafael García Bringas y a la izquierda que se disputa
entre Rocío Nahle García, de Morena, y Rodolfo de la Guardia Cueto, del PRD.
Minatitlán es causa perdida, aliada su candidata al abanderado del PRI, José
Luis Sáenz Soto, según denuncia de la suplente azul, Guadalupe Mendoza
Fernández, quien renunció y destapó la cloaca. En Cosoleacaque, el PAN no pinta,
pues ahí se registra hartazgo a todo lo que huela a Bahena, familia que acapara
todas las candidaturas. Acayucan está perdido, pues puede más la intención de
voto para la candidata de Morena, Janix Liliana Castro Muñoz, y las marrullerías
de Erick Lagos, el hijo predilecto de la fidelidad, que la fuerza del panismo
como en los tiempos de Cirilo Vázquez Lagunes y Gregorio Barradas Miravete.
Viene Gustavo Madero a inflar campañas que a estas alturas debieran estar su
punto de mayor ebullición... Impasse en el conflicto del CETIS 79. Actuó la PGR.
Llevó gente armada al plantel. Intimidó y forzó un acuerdo que está prendido con
alfileres. Según la minuta, son destituidos el director y subdirector, Javier
Evaristo Hernández Carrillo y Sergio Aranda, respectivamente; prosiguen las
auditorías y se esperan resultados y deslinde de responsabilidades; se desactiva
cualquier denuncia contra alumnos, padres de familia y maestros; garantizan que
no habrá represalias contra quienes participaron en el movimiento. Hablaron las
armas. Asoma así el rostro represor para enfrentar un conflicto estudiantil, la
demanda de mejores condiciones para estudiar, la transparencia de los recursos
económicos. Y se valen del amago y la intimidación. Por eso acudió la Comisión
Nacional de Derechos Humanos para consignar que así se atiende un conflicto
estudiantil. Dicen los estudiantes que les cumplen o vuelven a tomar el plantel.
Queda que les hagan efectiva la reducción del monto de las cuotas escolares, que
sean voluntarias, que se esclarezca en qué se aplican y amarrarle las manos a
quienes detentan los recursos. Difícilmente les van a cumplir, sabida la
mecánica de corrupción que opera en el sistema educativo nacional. Por lo
pronto, el episodio de los hombres armados a las puertas del CETIS 79 irritó a
un amplio sector de la población. Caldo de cultivo para la elección del 7 de
junio...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Columba Campillo: algo no le cuadra a Javier
Duarte
* Sale a dar la cara y nadie le cree * El mismo guión del caso Karime
Alejandra * Armas para sofocar conflicto en el CETIS 79 * PGR amedrenta a
estudiantes * La mano sucia del joaquinismo * INE no promueve el voto en Coatza
* Renuncia candidata y destapa la cloaca * PRI y PAN, aliados en Minatitlán.
12 de mayo de 2015
Es inmensa la ola de sangre que revuelca a Javier Duarte. Lo azota y lo
destroza. Y él, diezmado por la muerte de miles, por las ejecuciones y ahora por
el secuestro y crimen de Columba Campillo, habla en abstracto, sin
reconstruirse, sin infundir tranquilidad, sin convencer que Veracruz se salvará.
Apabullado por la ira popular, por el reclamo de 8 millones de veracruzanos
que ven el regreso de la violencia, la disputa del territorio, el tutelaje de
los criminales sobre las instituciones, el gobernador vuelve al lugar común, al
discurso sobado, a la demagogia de siempre: Veracruz está funcionando.
Eso dice Javier Duarte pero sólo él y su pandilla lo creen.
Veracruz funciona mal. Javier Duarte gobierna mal. La seguridad anda mal. La
procuración de justicia cada vez está peor.
Da la cara cuando socialmente Veracruz se incendia. Habló en un mensaje
televisivo en torno la oleada de crímenes, al caso de Genaro David Bermejo
Orozco, abogado de Coatzacoalcos asesinado durante un asalto bancario, y por el
explosivo secuestro y muerte de la joven Columba Campillo González.
Nada de lo que diga Javier Duarte lo salva de la hoguera popular, sentenciado
su gobierno por la ineptitud demostrada para enfrentar la inseguridad, masacrado
mediáticamente por haberse arrodillado ante el crimen organizado y dejar a la
población a su suerte, a expensas de la violencia brutal.
Balconeo inútil el del gordobés en TV. Recetó las mismas frases, el
compromiso hueco, falaz, de que a través de las instituciones habrá de
garantizar la tranquilidad de los veracruzanos.
Tocó el caso Columba Campillo. Describió una historia que todos conocen, que
permeó entre la sociedad y que traspasó las fronteras de Veracruz. Dijo que el
caso le llenó de “indignación y rabia”. Ajá.
Se esmeró en recalcar que el asunto es “un caso aislado” y que “no se pueden
prevenir los hechos aislados”.
Eso es actuación, una vena que no distinguía al gobernador de Veracruz.
Lo que no dijo Javier Duarte es que Columba Campillo fue arrancada de la vida
por el entorno de violencia que prevalece en Veracruz, por la impunidad que
acoge al delincuente y que provoca que el delito se multiplique, por la inacción
de las instituciones, por la falta de autoridad, por la incapacidad del gobierno
duartista.
Lunes negro para el gobernador. Lunes 11, cuando la prensa crítica y las
redes sociales lo destrozan porque algo no cuadra en la versión oficial y se
multiplica el escepticismo, la sospecha, la falta de credibilidad en Javier
Duarte y su pandilla.
Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal general de Veracruz, había expresado
—domingo 10— que el secuestro lo urdió una banda ligada a una conocida
veracruzana, nativa del puerto, Rosa Ileana Mortera Trolle, con raíces en San
Juan Evangelista.
“Hubo una estrecha colaboración con la PGJ de Puebla, quienes intervinieron
el día de ayer a Ileana Mortera, quien es señalada por Tonatiuh García de haber
facilitado toda la información con respecto a la menor privada de la vida;
señaló su rutina, el restaurante propiedad de su familia”, dijo el fiscal Bravo.
“La persona que buscó el acercamiento con Columba, a través de las rutinas de
ejercicio es Ileana Mortera, quien intercambia números telefónicos, incluso
quedó plasmada una amistad en la red social Facebook”, agregó.
“No hubo participación de la delincuencia organizada. Es un secuestro y un
homicidio generado desde el origen doméstico. Es una persona del entorno quien
facilita la información, pues hay lazos de comunicación que son verdaderos”,
apuntó.
Vaya empeño del fiscal por desligar al crimen organizado del asesinato de
Columba Campillo. Por algo será.
Nadie le creyó. Ileana Mortera y la profesora Maruchi Bravo, a quien Javier
Duarte encarceló por la difusión de tuits en 2011, y luego tuvo que liberar, son
familiares.
Ileana Mortera fue quien le envió en red social a Maruchi Bravo la fotografía
donde yacía el cuerpo sin vida de Columba Campillo. Lo difundió el portal Plumas
Libres.
Ileana le confirmaba que se trataba de la joven Columba Campillo. En la foto
se observa el cuerpo y a unos metros, una patrulla de policía estacionada.
“La subí a mí muro y causó la indignación de buena parte de la sociedad
veracruzana. La imagen se compartió entre cientos de usuarios y generó la
molestia de lo más alto en el poder. La foto que Mortera compartió con su tía le
fue enviada desde Veracruz por un periodista, Ileana fue la primera en pasarme
la foto, no hay que dejar de ver eso”, publica el portal de la revista Proceso,
aludiendo a declaraciones al portal Blog Expediente y al Piñero de la Cuenca.
El problema es de credibilidad. Javier Duarte es concebido en redes sociales
como el autor de una venganza contra Maruchi Bravo, descargada en su sobrina
Ileana Mortera.
Dice el fiscal Luis Ángel Bravo, alias “Culín”, que tiene las conversaciones
entre Ileana Mortera y Columba Campillo, vía redes sociales. Sin embargo, el
padrastro de Columba, José Lagunes, asegura que no la conocían.
La telenovela del fiscal no convence. Y peor cuando el guión usado con el
caso Columba es el mismo del caso Karime Alejandra, la niña de cinco años
secuestrada y asesinada en Coatzacoalcos entre julio y septiembre de 2014.
Veamos:
Caso uno. Sostiene el fiscal que a Columba Campillo la secuestraron, que una
amiga —Ileana Mortera— le sacó información personal, que el novio o conocido de
la amiga perpetró el secuestro y como la venda que tenía la joven plagiada se le
cayó y los podía reconocer, la mataron. No se llegó a pagar el rescate.
Caso dos. Dice el fiscal que a Karime Alejandra Cruz Reyes la secuestraron,
que su tía Mónica proporcionó información, que el novio suyo realizó el
secuestro y que como la niña los reconoció, le quitaron la vida. De paso también
mataron a la tía para silenciarla. Tampoco se llegó a pagar el rescate.
¿Quién es el guionista del fiscal Luis Ángel Bravo?
Son dos casos. Es la misma historia. Sólo cambian los nombres. Son dos tontas
que se dejan seducir, que aportan información y que son acusadas de la autoría
intelectual: Mónica Reyes Baruch en el caso de Karime Alejandra e Ileana Mortera
en el caso Columba.
¿Quién teje las historias inverosímiles de “Culín”?
Enredado, Javier Duarte procura justicia entre la ocurrencia y la
perversidad. Su fiscal teje historias cargadas de irrealidad, inverosímiles,
refritos de sí mismas, reeditadas para llevar a prisión a sospechosos que luego
alcanzan su libertad.
“Culín” es prescindible. Ha llevado al escándalo a su gobernador. Lo persigue
el descrédito, el repudio popular, la ira de los que sí están indignados.
Lo revuelca la ola de sangre. Se incendia Veracruz y no halla cómo evitarlo.
Carga con la responsabilidad de miles de muertos, ejecutados, mutilados,
secuestrados, entre ellas Karime Alejandra y Columba Campillo, que apenas
despertaban a la vida.
Lo peor es que Javier Duarte lo sabe y no quiere rectificar.
Archivo muerto
Armas en mano, rifles y metralletas como advertencia, irrumpieron agentes
federales en el CETIS 79. No iban por delincuentes. No iban tras narcos. No iban
por gente del crimen organizado. Iban por estudiantes y padres de familia que
custodian el plantel, hartos de la corrupción, del abandono, de la falta de
calidad educativa, del desinterés, de la complicidad sindical y administrativa.
Armado llegó el grupo, como si ahí hubieran matones. Vestían de civil. Usaban
vehículos en que, cuando menos uno, no había placa de circulación. Sembraron el
miedo. Alertaron y alarmaron a los estudiantes, todos o casi todos menores de
edad, pero que tuvieron los tamaños para enfrentar a un sistema podrido que
lucra con la educación. Funesto episodio, ocurrido la tarde de este lunes 11.
Atendía la PGR una denuncia de la Dirección General de Educación Tecnológica e
Industrial, la misma que ha solapado los manejos turbios del director del CETIS
79, Javier Evaristo Hernández Rosario, por quien inició el movimiento
estudiantil. Sus armas intimidaban. Se levantaron actas contra los estudiantes.
Atestiguaba el delegado regional de la Secretaría de Educación, Esteban Lara, un
burócrata que no resuelve, que sólo aplaude, un cero a la izquierda con padrino
de dudosa procedencia. Quedaba constancia que el plantel estaba tomado por los
estudiantes, como si fuera secreto lo que todo Coatzacoalcos sabe. Alertaron los
medios de comunicación. “Urgente”, compartió Diario del Istmo. Y Liberal, Imagen
Política, y se viralizó en la redes la presencia armada para reprimir a los
estudiantes del CETIS 79. De las cuentas de Twitter surgían las pistas del acto
represivo. Y no faltaron los imbéciles. “Ya era hora”, tuiteaban los fans del
alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, trepanados mentales que han de suponer que al
ritmo de la metralleta, al impacto de las balas, al tono y el olor de la sangre,
se resuelve un conflicto que de origen es culpa de la autoridad por cómplice y
omisa. Horas más tarde se entabló el diálogo. Y salió el peine. Negociaba el
secretario de Gobierno municipal, Oliver Damas de los Santos con los estudiantes
y padres de familia. Quiere el gobierno al CETIS 79 de vuelta a la actividad. Y
para ello se velan las armas. Escuchó el número dos del joaquinismo que sí, pero
que se termine de ir el director Evaristo Hernández Rosario y el subdirector,
Sergio Aranda, acusados del manejo irregular de más de 10 millones de pesos
anuales; le expresaron que el conflicto no termina hasta que los auditores hayan
concluido sus pesquisas y entregado sus resultados, y que regresarán a las
calles, a bloquear la avenida Universidad, si hay treta y engaño. A gasolinazos
intenta apagar el fuego la PGR, el gobierno priísta de Veracruz y su símil, el
malogrado ayuntamiento joaquinista, diestro para el negocio, el enriquecimiento,
las casas multimillonarias, las gaseras clandestinas, los vuelos en aviones
privados, las viceprimeras damas que hacen del abuso de poder un alarde, los
moches y los diezmos, las obras subcontratadas, los amigos constructores que
violan las bases de licitación, el peculado electoral. Usar las armas para
amedrentar estudiantes es propio de gorilatos y gobiernos dictatoriales. Ayer
abrió esa brecha el gobierno en Coatzacoalcos. Ayer afloró el rostro de la
represión. Por delante la PGR; atrás el gobierno municipal; en el centro el
desgobierno de Javier Duarte. Mostrar las armas a estudiantes para amedrentar es
el recurso de los cobardes. Qué incapacidad para resolver un conflicto
estudiantil. Y si se resisten, ¿qué? ¿Los van a matar?... ¿Qué hace el INE de
Coatzacoalcos para promover el voto? Nada. De eso se quejan candidatos que ven
al abstencionismo como futuro triunfador de la elección federal, el 7 de junio.
Es la queja de Juan Carlos Charleston Salinas, candidato del Partido Humanista,
quien no ve que el vocal presidente de la Junta Distrital del Instituto Nacional
Electoral en Coatzacoalcos, Enrique René Gamboa Márquez, motive a la población,
que genere condiciones para que el voto llegue a las urnas. Que es obligación de
los candidatos y los partidos políticos, sí, dice Charleston, pero la ley
también obliga al INE a promover que los electores acudan a depositar su voto...
Lo de menos es que haya renunciado. Lo grave es lo que reveló Guadalupe Mendoza
Fernández. Dejó de ser candidata suplente del Partido Acción Nacional en el
distrito de Minatitlán por que, acusó, hay componendas entre el PAN y el PRI.
Sostiene que existe un acuerdo entre la candidata azul, Claudia Aguilar Molina,
y el priísta José Luis Sáenz Soto, el impopular ex alcalde de Mina, muy
prometedor y poco efectivo, demagogo pues. Denuncia que ambos se coordinan para
atacar al candidato del Partido del Trabajo, Javier Soberano Torres, empresario,
propietario de un negocio de chatarra al que el ayuntamiento le adeuda alrededor
de 25 millones de pesos por daños y perjuicios derivados de la clausura ilegal
que ordenara en su momento la ex alcaldesa Guadalupe Porras David, una hija de
la fidelidad. Dice que a Claudia Aguilar y Sáenz Soto la misma mano les redactó
la estrategia para golpetear en debate al candidato del PT. O sea, dados
cargados. O sea, que el PAN dejará pasar al PRI en Minatitlán. Y luego por qué
el electorado desdeña ejercer su derecho al voto...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Columba Campillo e Ileana Mortera: las
truculencias del fiscal
* Desata ira el secuestro y crimen de la joven * Implica “Culín” a Ileana
* Niega familia de Columba que se conocieran * El asesino que viaja en camión *
La impuntualidad del fiscal * El alcalde de mente teibolera * CETIS 79: a
esclarecer el destino de 10 millones de pesos * INE, un tormento para
discapacitados.
11 de mayo de 2015
Columba Campillo despertaba a la vida. Un día se fue. Sufrió un secuestro,
laceraron su cuerpo, le inyectaron una sustancia y sofocaron su respiración.
Dejó de existir, agraviada por el odio, atrapada en la violencia, víctima de una
mente criminal y de la impunidad que atiza el delito.
Corría por el malecón de Veracruz, la mañana del miércoles 6. De ahí no se
volvería a saber. Se alertó su familia. Movió a amigos. Generó un reacción
social, una vez que trascendiera su plagio, se conociera su identidad, se
advirtiera que sí, que a sus 16 años, apenas despertaba a la vida.
Le llamaron secuestro, no levantón. Fluían las versiones de una supuesta
negociación que sólo consistiría en una llamada. Y después, el silencio.
Viralizó su caso las redes sociales. Columba Campillo González, estudiante
del colegio Villa Rica, casi una niña, llegó a aparecer el viernes 8, en un
predio del fraccionamiento residencial Los Delfines, con señales de violencia
sexual.
Fue el detonante. Días atrás habían aparecido en Soledad de Doblado, a unos
kilómetros del puerto de Veracruz, cuatro cuerpos embolsados, descuartizados,
evidente la mano del crimen organizado.
Un fin de semana antes, la violencia fue demencial. Diez personas aparecieron
en diversos puntos de Veracruz, seis de ellos en Plan del Río, cerca de Xalapa.
Un mes antes, ocho levantados fueron hallados en el municipio de Las Choapas.
En un lapso de 10 días ocurrieron los plagios y casi de inmediato aparecieron
los cuerpos con signos de tortura, violencia sexual, dos de ellos cercenados y a
uno le sacaron los ojos.
En febrero, en la colonia Lomas de Barrillas, en Coatzacoalcos, fueron
halladas narcofosas en cuyo interior fueron hallados 18 cuerpos.
Así venía la espiral de violencia y detonó cuando Columba Campillo fue
secuestrada y luego apareció muerta.
Javier Duarte, el gobernador, está aniquilado. Lo apabulla la sociedad que
sale a las calles y marcha, que le exige su renuncia, que reclama seguridad, que
reprueba el pacto del poder con las bandas criminales, que critica que carezca
de un plan para enfrentar el caos de inseguridad.
#MeDuelesVeracruz fue un hashtag en Twitter. Con él se concentraba la ira
popular, el rechazo al duartismo, la demanda de que se vaya el secretario de
Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, y el fiscal Luis Ángel Bravo
Contreras, uno porque no previene la violencia y el otro porque fabrica
culpables.
Viernes crucial. Hallan el cuerpo de Columba Campillo. ¿Hubo negociación
entre los captores y la familia? Si la hubo, por qué la mataron. Si no la hubo,
¿qué fue? ¿acaso una venganza personal? ¿o fue un ajuste de cuentas? Las
preguntas fluían.
Viernes 8. Veracruz temblaba. Aplastado por la ola de sangre, Javier Duarte
no daba la cara. Nada decía el gordobés del avance de la delincuencia, del poder
del crimen organizado, su gobierno de rodillas, postrado, aniquilado.
Ese viernes, el cuerpo de Columba Campillo desató el caos. Fue el acabose,
conminado el duartismo a definir para qué está y para qué ha servido.
Lo rebasa la violencia. Y en un salto al vacío, un funcionario, el fiscal
Luis Ángel Bravo Contreras vuelve a su conducta pendenciera. Resuelve el caso
sobre la solidez de la fantasía.
Viernes 8. Divulga el periódico El Noreste que a Columba Campillo la
plagiaron Los Porkys de Costa de Oro, juniors de familias adineradas, del puerto
veracruzano, y la mataron. A Los Porkys se les relaciona con agresiones
sexuales, conquistas en antros y fiestas privadas, seducción que se traduce en
chicas drogadas y objeto de ultrajes. Dice El Noreste que incluso ya había un
detenido.
Horas después, la Fiscalía precisa que no hay vínculo con Los Porkys. Faltó
decir que los honorables Porkys merecen una disculpa pública por la imputación.
Llega el sábado. Al mediodía trasciende la detención de Ileana Mortera
Trolle, veracruzana, avecindada en Cholula, Puebla. Es prima de Maruchi Bravo
Pagola, maestra, usuaria de Facebook y Twitter, férrea crítica del gobierno de
Javier Duarte, encarcelada al inicio del duartismo por la difusión de tuits que
alertaban sobre supuestos plagios de escolares. Sin marco legal, a Maruchi la
confinaron al penal de Pacho Viejo. Lo mismo le ocurrió a Gilberto Martínez
Vera. Salieron ante la presión popular y porque no había delito alguno.
Sábado 9. Se confirma que Ileana Mortera fue detenida. Supuestos agentes le
cerraron el paso mientras manejaba. Viajaban en vehículos particulares, sin
logotipo de corporaciones policíacas. Uno de los autos llevaba una torreta.
“Es ella”, decía una de las agentes. Le hicieron saber que el auto tenía
reporte de robo. Cuando descendió la aprehendieron, mientras su hija reclamaba.
No hubo orden de aprehensión y estuvo incomunicada más de 24 horas.
Dijo “Culín” Bravo —domingo 10— que tiene acreditada la autoría intelectual
del secuestro de Columba Campillo. Habría sido quien le aportó datos de la joven
estudiante a los autores materiales.
“Hubo una estrecha colaboración con la PGJ de Puebla, quienes intervinieron
el día de ayer a Ileana Mortera, quien es señalada por Tonatiuh García de haber
facilitado toda la información con respecto a la menor privada de la vida;
señaló su rutina, el restaurante propiedad de su familia”, dijo el fiscal.
“La persona que buscó el acercamiento con Columba, a través de las rutinas de
ejercicio es Ileana Mortera, quien intercambia números telefónicos, incluso
quedó plasmada una amistad en la red social Facebook”, agregó “Culín”.
“No hubo participación de la delincuencia organizada, es un secuestro y un
homicidio generado desde el origen doméstico, es una persona del entorno quien
facilita la información, pues hay lazos de comunicación que son verdaderos”,
apuntó.
Ileana Mortera fue detenida sin orden de aprehensión. Su familia sostiene que
le fabrican un delito. No vive en Veracruz. Sólo viene a eventos deportivos en
los que participa, como son las carreras atléticas.
Hubo incomunicación. La mantuvieron más de 24 sin contacto alguno, hasta que
oficialmente le imputaron que es la “autora intelectual” del plagio y crimen de
Columba.
El secuestro es inverosímil. ¿Qué pidieron a cambio? ¿Cuánto exigieron los
plagiarios?
Dice el fiscal que determinaron privar de la vida a Columba porque se le cayó
la venda que le cubría los ojos y vio los rostros de los plagiarios. Insensata
la aseveración. No es el primer plagiado que ve a sus captores. Cuando ocurre,
los retienen, negocian, obtienen el pago y los ultiman. ¿Qué caso tenía quitarle
la vida a Columba sin intentar un pago de rescate, aún habiéndola privado de la
vida? Así de fríos suelen ser.
Demencial, la versión del Fisculín se fragmentó cuando la familia de Columba
Campillo negó —domingo 10— que la joven e Ileana se conocieran.
“La verdad no la conocemos”, dijo su padrastro, José Lagunes.
Atrapado en otro escándalo, el gobernador Javier Duarte sucumbe ante la
violencia, la impericia de su fiscal, la mitomanía que se mezcla con el
narcisismo y la pedantería, suspicaz el pueblo, repudiada la inacción de un
gobierno que le quedó chico a Veracruz.
Y lo que falta.
Archivo muerto
Telenovelón del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, digno de un Ariel. Irrumpe
el asaltante en Banco Azteca, en la zona céntrica de Coatzacoalcos. Comienza a
despojar a las víctimas. Uno de ellos, el abogado Genaro David Bermejo Orozco,
lo enfrenta. Se niega a entregar los 3 mil pesos que habría de depositar.
Forcejean y recibe un cachazo; luego un disparo. Salen los criminales, fuera de
control el atraco. Genaro, herido, los sigue y ahí recibe otro balazo. Cae
abatido. Un criminal jala para la avenida Zaragoza; el otro, Israel Santiago
García, para la calle Juárez. Supuestamente los esperaba un taxi, que ya no
está. Y el asesino sigue su camino, tranquilo, hasta llegar a la avenida
Malpica. Ahí, Israel espera que pase el autobús de segunda clase con destino a
Minatitlán. Pasan los minutos, pero él espera, revestido de paciencia. Por fin
aparece el bus. Lo aborda y se va. Luego sería aprehendido en la colonia Díaz
Ordaz. Sus presuntos cómplices no aparecen. Lectura: mate a su cristiano, vaya a
la parada del camión, espere a que pase el bus, aborde y diríjase a su hogar,
donde seguramente lo habría de buscar la policía No vaya a otra parte; ahí
espere a la policía. Un rosario de absurdos. Y quiere el fiscal Bravo Contreras,
alias “Culín”, que el pueblo se la crea. No es infantil; es un insulto a la
razón... Una hora 20 minutos hizo esperar el fiscal general de Veracruz, Luis
Ángel Bravo Contreras, a las autoridades, abogados, empresarios, prensa que lo
esperaban el sábado 9 para conocer sus “resultados” en torno al crimen del
abogado Genaro David Bermejo Orozco. Su escenario, la sala de cabildo del
ayuntamiento de Coatzacoalcos. Unos lo aguantaron; otros no. Se fueron el
constructor Jorge Arboleya Pastrana, líder local del Consejo Coordinador
Empresarial; Raúl Ojeda Banda, secretario del Consejo Coordinador empresarial en
Veracruz; los regidores Nora Cortázar Luna y José Uribe Pozos. Unos más, como
los integrantes de la Barra de Abogados, prefirieron ignorarlo y no asistir.
Además de impuntual, lo que dice “Culín” sólo lo cree “Culín”... Qué vida la que
se da. Y qué instintos los que le afloran. Se le ve en un video en Youtube y ya
es nota en los portales informativos. Ahí, a unos metros del escenario, la pista
de las bailarinas de Gloria Trevi, de pie, el alcalde de Minatitlán, Veracruz,
Héctor Cheng Barragán, en día de carnaval, deposita un billete entre los senos
de la chica. No es teiboldans pero el alcalde Cheng así lo siente. Y así se
comporta. La chica le avienta un beso. Cheng, todo un caballero, priísta,
miembro de la Sección 10 del sindicato petrolero, se lo devuelve. Luego brinca
la valla que rodea el escenario y se sienta con el delegado de la SEDESOL en
Veracruz, Marcelo Montiel Montiel, del que es anfitrión, y los regidores del
ayuntamiento. La frivolidad del alcalde corre en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=29UkDreplEg.
Y mientras Cheng Barragán supone que gobernar es diversión, y que el carnaval de
Mina es un congal, los servicios públicos se caen, el abandono cunde, las deudas
crecen, la crisis social golpea a todos y él cancela obras. ¡Qué suerte la de
los minatitlecos! Tienen un alcalde con mentalidad teibolera... Semana brava la
que vivirá el CETIS 79. Hoy debe comenzar la auditoría exigida por alumnos y
padres de familia para esclarecer el uso de más de 10 millones de pesos que
pasan por las manos del director del plantel, Javier Evaristo Hernández Rosario.
Según la minuta firmada con personal de la Dirección General de Educación
Tecnológica e Industrial, vía auditorías se transparentará el manejo de los
ingresos, el cobro de cuotas de inscripción, el cobro de fichas para exámenes de
admisión, la renta de la cafetería escolar, lo que pagan las empresas que
maquilan los uniformes para los alumnos, el cobro de libros que no le son
entregados a los alumnos, y una decena de rubros más. Según la minuta, hoy debe
comenzar la auditoría. Lo que muchos no saben es que hay otros ingresos de
dinero que maneja a su libre y muy discrecional albedrío el director, Evaristo
Hernández Rosario... ¿Quién sería el genio que tuvo la ocurrencia de rentar el
edificio de lo que fue Cofisur para transformarlo en la nueva sede de la Junta
Distrital del Instituto Nacional Electoral en Coatzacoalcos? Será el 7 de junio
un auténtico caos cuando los presidentes de casilla acudan con el paquete
electoral, una vez que concluyan los comicios, a fin de registrar los resultados
preliminares. Eso será el 7 de junio. Para otros, el caos ya está. Una de ellas,
Giselle Bolaños Castillejos, representante suplente del Partido Humanista, se
mueve en silla de ruedas y ve imposible acceder a la planta alta donde se
realizan las sesiones del INE. Y es que carece el edificio del INE de rampas
para personas con discapacidad...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Javier Duarte: la pandilla y la cárcel
* Candidatos y funcionarios, denunciados * Congreso de la Unión presiona *
EPN revienta al gobernador * Rehuye el fiscal el crimen del periodista * García
Bringas y la escasez de agua * ¿Quién mueve el voto de castigo? * Banco Azteca,
zona de riesgo * El abogado asesinado * Costosa pifia en Chedraui.
8 de mayo de 2015
Algo pasó. En seis meses la PGR fue omisa, calló, no actuó. Dormía la
denuncia que la Auditoría Superior de la Federación interpuso para actuar contra
la pandilla de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte, acusados de malversar por
lo menos 2 mil 100 millones del erario federal. Y de pronto, el Congreso de la
Unión apretó.
Día negro para la fidelidad y su extensión política, el duartismo. Sube a
tribuna en la Comisión Permanente, el miércoles 6, el senador panista Fernando
Yunes Márquez. Propone el punto de acuerdo con el que se exhorta a la
Procuraduría General de la República a actuar. Y todos le dicen que sí.
Advierte un tema que de entrada está chueco. Ha congelado el caso la PGR, su
inacción la delata, su silencio la exhibe, falta a su deber legal. Y es que a
ninguna demanda de información enviada por el legislador veracruzano ha
respondido.
Ahí lo planteaba Fernando Yunes. Lo expuso: “Hasta el día de hoy, la PGR no
ha respondido a nuestro exhorto de apegar sus actos a la Constitución y proceder
en contra de los responsables de este desvío multimillonario; hoy damos a
conocer seis nuevas denuncias presentadas también por la ASF ante la PGR en
noviembre del año pasado”.
Se trata de denuncias sustentadas en información que acredita el desvío de
más de 2 mil 100 millones de pesos, de origen federal, que debieron aplicarse en
dos rubros: Educación Básica y Normal, y Seguro Popular.
Citan las denuncias a una decena de funcionarios y ex funcionarios del
gobierno de Fidel Herrera Beltrán y también del Javier Duarte. Pero centra su
objetivo en dos: Antonio Tarek Abdalá Saad, candidato a diputado federal del PRI
por Cosamaloapan, y a Edgar Spinoso Carrera, contendiente priista por Martínez
de la Torre.
Tocan las denuncias penales a ambos y a otros cuatro funcionarios y ex
funcionarios de alto nivel, protegidos hoy, quizá en demasía, por el gobernador
Javier Duarte. Ellos son: Tomás Ruiz González, secretario de Infraestructura y
Obras Públicas, antes titular de Finanzas; Gabriel Deantes, secretario de
Trabajo y Previsión Social, antes oficial mayor de la Secretaría de Educación
estatal; Carlos Aguirre Morales, subsecretario de Egresos de la Secretaría de
Finanzas; Vicente Benítez González, oficial mayor de la SEV, operador financiero
de la campaña de Javier Duarte al gobierno estatal, en 2010, pillado en el caso
de los 25 millones en efectivo hallados en una aeronave del gobierno de
Veracruz, en el aeropuerto de Toluca, supuestamente destinado a pagar producción
publicitaria y promoción de eventos como la Cumbre Tajín, el Carnaval de
Veracruz y las Fiestas de la Candelaria; Lorenzo Antonio Portilla, auditor
superior del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) y Antonio Ferrari Cazarín,
director de Patrimonio del Estado de Veracruz.
Ahí se citan únicamente seis nombres. El 19 de abril, Miguel Ángel Yunes
Linares y el líder nacional del Partido Acción Nacional, Gustavo Madero, habían
revelado la existencia de las seis denuncias interpuestas ante la PGR y
enlistaron a 18 funcionarios más, entre ellos a los ex secretarios de Finanzas,
Juan Felipe Aguilar de la Llave, Rafael Germán Murillo Pérez, Salvador Sánchez
Estrada, Fernando Charleston Hernández y Mauricio Martín Audirac Murillo, quien
también fue titular del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz.
Fernando Yunes se encajó. Decía que Tarek Abdalá y Spinoso Carrera, lejos de
andar en campaña, pepenando el voto, debieran hacer frente a las denuncias por
malversar recursos públicos.
“Las pruebas de la Auditoría Superior de la Federación son inequívocas
—dijo—, porque se trata de auditorías ya concluidas y dictaminadas, apoyadas por
informes certificados de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y, por si
fuera poco, de documentos donde el propio Gobierno del Estado de Veracruz
reconoce la desviación de los recursos y se compromete a devolverlos, lo que no
ha sucedido, pero aunque los devolvieran, el delito ya se ha cometido”.
Desnuda la inacción de la PGR la parcialidad en la procuración de justicia.
Yunes Márquez habló de encubrimiento hacia los candidatos del PRI a diputados
federales. “Se hace cómplice del verdadero objetivo, que es buscar el fuero
constitucional para evitar que pueda procederse en su contra por los delitos que
han cometido”, señaló, pues debe actuar la PGR “en contra de quienes han
saqueado las arcas públicas, causando daño gravísimo a los veracruzanos”.
Hubo debate. Representantes de los partidos políticos subieron a tribuna.
Hablaban y argumentaban. Sorprendió que dos priístas, el diputado Alejandro
Montano Guzmán, y el senador David Penchyna, avalaron el punto de acuerdo pues
enfatizaron que cualquier ciudadano puede ser investigado, sin distingo alguno.
Lo que se aprobó trae filo. No sólo se exhortó a la PGR a integrar la
averiguación previa a partir de las denuncias interpuestas por la Auditoría
Superior de la Federación, sino que la conmina a informar “sobre las acciones
que haya llevado a cabo en relación con éstos graves hechos, a partir del mes de
noviembre de 2014 en que las denuncias fueron presentadas”. O sea, un recuento
de la investigación judicial.
Se aprobó por unanimidad. Lo respaldaron oposición y PRI, aún los aliados de
Javier Duarte, incluso la línea del presidente Enrique Peña Nieto. Y ahí está la
clave.
Fernando Yunes no es ingenuo. Sabe de la rentabilidad política del caso. Toma
las denuncias de la ASF y las hace mediáticamente suyas, convertidas en capital
político para acceder a la alcaldía de Veracruz o la gubernatura de dos años.
Una parte es el alegato por la justicia y otra el golpe a sus acérrimos
rivales, rivales del yunismo azul, Fidel Herrera y Javier Duarte. No es dádiva
ni generosidad. Es impacto de varios megatones con beneficio político.
Lo insólito es la actitud monolítica del Congreso de la Unión. Hasta los
priístas y sus aliados le asestaron la puñalada a Javier Duarte, lo tasajearon,
le arrancaron la piel.
Javier Duarte y Fidel Herrera saben qué representa una investigación federal.
Ahí no hay fuero protector. Y hay algo peor: ese paquete de denuncias apenas
cubre una mínima parte del caos que habrán de enfrentar. En los años recientes,
el saqueo de recursos federales fue descomunal, trampeando, simulando que
realizaban obra, que destinaban dinero para obras de salud, que lo aplicaban en
el sector educativo, que tenían como fin el combate a la pobreza. Quedan otros
ejercicios anuales por revisar y denunciar.
Tarek Abdalá y Spinoso Carrera, como dice el senador Fernando Yunes, no
debieran andar en campaña. Debe enfrentar la ley.
Fidel Herrera y Javier Duarte también. La ASF va por la tripulación del barco
pirata pero faltan el capitán y el contramaestre. El saqueo partió de ambos,
como se ejerce el poder, como se dispone de los recursos públicos en Veracruz.
Es insólito que en seis meses la PGR haya dormido el expediente de las
denuncias contra la pandilla duartista y fidelista. La incógnita está en por qué
el Congreso de la Unión aprieta y quién desde el más alto nivel dio línea para
que el priísmo y sus aliados lo avalaran
Peña Nieto no quiere a Javier Duarte. Tampoco traga a Fidel Herrera Beltrán.
En noviembre, cuando llegaron las denuncias a la PGR, no habría tenido impacto
político. Hoy sí.
Tarek Abdalá y Spinoso Carrera serían los primeros candidatos en hacer
campaña con orden de aprehensión. Y después irán sobre Fidel Herrera y Javier
Duarte.
Ya se ven en la cárcel.
Archivo muerto
Muy propio de él. Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal de Veracruz, no se
involucra en el crimen del Armando Saldaña Morales. Dice que es competencia de
Oaxaca, que allá, en Acatlán de Pérez Figueroa, fue hallado el cuerpo del
periodista, y que la Procuraduría oaxaqueña no lo ha llamado a colaborar. No se
mete Bravo Contreras, alias “Culín”, porque el caso le quema las manos a Javier
Duarte. Armando Saldaña, veracruzano, que trabajaba en medios de comunicación
veracruzanos, fue hallado en Oaxaca pero aún se indaga el móvil, si fue por lo
publicado sobre Veracruz, si tiene que ver con la corrupción en territorio
jarocho. Armando Saldaña es el doceavo periodista asesinado durante el reinado
de Javier Duarte en Veracruz. Y eso, quiéralo o no el fiscal Bravo Contreras, no
se puede soslayar... Interminable, la escasez de agua tiene ya un costo político
en Coatzacoalcos. Hay rechazo en colonias contra el ayuntamiento priísta, hacia
el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, hacia el PRI, hacia el candidato Rafael
García Bringas. Días enteros sin agua, colonias a medio abastecer mediante
pipas, pozos de alivio, construidos para enfrentar la crisis por el cierre de la
presa Yuribia, que no funcionan, provocan la ira de miles de colonos. Y paga el
costo el candidato priísta a la diputación federal. Fracasó el proyecto de
operar 30 pozos de emergencia, tasados en 100 millones de pesos por el
ayuntamiento de Coatzacoalcos, negociazo al fin, que no aporta los mil 165
litros por segundo que requiere la ciudad. Cuentan los insiders que cada pozo
cuesta en realidad un millón y medio de pesos. O sea, la mitad de lo
presupuestado, corrupción pura, lucro al amparo de la escasez de agua, de la
irritación social, del malestar de la población. ¿O acaso el plan es provocar el
voto de castigo contra García Bringas? Recuérdese que el marcelismo no traga al
candidato que le impusieron, así se vea a García Bringas, Víctor Rodríguez,
Joaquín Caballero, Jesús Moreno y Marcelo Montiel, el patriarca del clan,
comiendo todos en el mismo plato... No se quiso dejar. No quiso ceder. Genaro
David Bermejo Orozco llevaba consigo los 3 mil pesos que había cobrado. Le
quitaron el teléfono celular, pero el dinero no. Formado en la fila de Banco
Azteca, sucursal Guerrero, en el centro de Coatzacoalcos, el miércoles 6,
forcejeó con el asaltante. Recibió un cachazo. Luego un disparo en la espalda.
Siguió a los criminales y le asestaron otro tiro. Murió sin razón. Esa sucursal
es asediada por delincuentes. Pululan timadores, los del fajo de dólares que
piden les sea cambiado por moneda nacional. Ahí operan las del pacazo, con
aspecto indígena, que tiene el billete ganador de la Lotería pero que a ellas no
se lo querrían pagar. Y todo mundo lo sabe. Y nadie evita la delincuencia. Llegó
el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras y ofreció que en unos días más tendrá
solucionado el caso. Seguro presenta a los delincuentes y después, por faltas al
debido proceso, o porque los torturan, se le van. Y cualquiera se pregunta: si
“Culín” sabe quién es quién entre la delincuencia de Coatzacoalcos, si los halla
con tanta facilidad, ¿por qué no actuar antes, desmantelar las bandas y evitar
que siembren temor, despojen a la sociedad y provoquen luto, dolor y llanto?...
Barato le salió a Chedraui el error de su publicidad en la venta de cerveza.
Ofreció en una de sus tiendas de Coatzacoalcos “2X99 a 57 pesos”. Cuatro
clientes hicieron valer la oferta. Recurrieron a la Procuraduría Federal del
Consumidor. Chedraui debió entregar 198 six por los que cada cliente pagó 114
pesos. Y le salió barato pues la Profeco pudo haber aplicado la figura de
publicidad engañosa, cuya multa es superior a 2 millones de pesos. Víctor
Nazariego Ortiz, quien cumple ya dos años como subdelegado de Profeco, explicó
que Chedraui prefirió hacer válida la oferta que intentar de demostrar que se
trató de un error involuntario. Pifia de Chedraui y de nadie más...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Veracruz: otro baño de sangre
* Descuartizados en Soledad de Doblado * Los muertos de Las Choapas * Diez
ejecuciones en un fin de semana * ¿Qué fue a investigar Armando Saldaña a
Acatlán? * CETIS 79: llegan los auditores * Más de 10 millones en manos del
director * La carta de los alumnos * Denuncian amenazas y presiones.
7 de mayo de 2015
Por la mente de Javier Duarte no pasa nada. Todo está en blanco. Veracruz, en
cambio, se tiñe de rojo por la sangre que brota en cada rincón, los ejecutados
por la delincuencia, los cuerpos cercenados que aparecen aquí y allá, el miedo
que se transpira, el terror en su más brutal expresión.
Dice el gobernador que no pasa nada. Veracruz es un paraíso. Y sí. No pasa
nada cuando se vive rodeado de escoltas, a costo millonario para el erario, a su
alcance helicópteros, aviones y vehículos blindados, la burbuja del poder.
Afirma Javier Duarte que en Veracruz no pasa nada, que la delincuencia es
menor, que el registro de delitos disminuye, que la estadística nacional tiene
errores, que aquí hay paz y tranquilidad, que la inversión sigue, que algún día,
muy pronto, Veracruz será la capital energética de México, otro Houston o una
potencia petrolera del nivel de los árabes.
Extraviado en su mundo, el gobernador Javier Duarte ve lo que quiere ver, o
traza espejismos para ocultar la verdad. La realidad no cuenta mientras el
cinismo es actitud. Así vive Javier Duarte sus último días en el poder.
No sabe gobernar pero intenta mentir. Su discurso es uno, el optimismo,
consciente que el caos ahí está, devastador, angustiante porque Veracruz se le
deshizo en las manos.
Miente Javier Duarte a un pueblo que, para su desgracia, no se deja engañar.
Falso que en Veracruz no pasa nada. En Veracruz pasa todo, comenzando por un
gobernador de oropel, que se dejó rebasar por el crimen organizado, que provocó
un conflicto social, que corrompió la instituciones, que encubrió a su
antecesor, Fidel Herrera Beltrán, y que solapó a una pandilla de rufianes que
para lo único que sirvieron fue para robar.
Pasa todo en Veracruz, incluida la delincuencia, el avance del crimen
organizado, la disputa de los territorios para el trasiego de droga, la trata de
personas, la desaparición forzada, la extorsión, el abuso policíaco, el
atropello, el robo, la amenaza y la intimidación.
A Veracruz lo envuelve una oleada de violencia. Secuestran a placer,
extorsionan sin piedad, roban y asaltan, lanzan cuerpos fragmentados como signo
de que quien más temor infunde es el que más poder detenta.
Veracruz vive un baño de sangre. Vive, como en los primeros días del
duartismo, una sacudida de terror.
Tres cuerpos fueron hallados embolsados en el municipio de Soledad de
Doblado, en las cercanías de Veracruz, el 4 de mayo, y uno más en Santa Rita,
municipio de Manlio Fabio Altamirano. Eran trozos de seres humanos, la cabeza,
los brazos, las piernas, el tronco, todo en pedazos. Sus imágenes macabras
corrían en las redes sociales y en los medios de comunicación. Y provocaban
terror.
Hizo recordar aquel episodio de Boca del Río. Decenas de cuerpos, algunos
mutilados, otros estrangulados, al pie del monumento a Los Voladores de
Papantla, frente a Plaza Américas. 35 en total. 35, con huellas de violencia, de
tortura, a un día de la cumbre de procuradores estatales y federal y de
presidentes de tribunales superiores de justicia del país.
Y siguió el hallazgo de otros más en una casa de seguridad, en aquel octubre
de 2011, primer año de la pesadilla llamada duartismo. Y otros más en las
calles. Al final tenía en su haber Javier Duarte una cuota de cien cadáveres
como señal de que jalaba o jalaba.
Veracruz vive otra oleada de sangre. A los mutilados de Soledad de Doblado se
suman diez cuerpos más hallados durante el fin de semana pasado.
Seis de los cadáveres aparecieron en Plan del Río, cerca de Xalapa. En
Córdoba fue encontrado muerto a balazos un taxista. En la región cordobesa, un
individuo ingresó a un mercado y asestó ocho balazos a un comerciante. Otro
individuo, en esa misma región, fue hallado en un canal de aguas negras.
En el norte de Veracruz, en Poza Rica, fue secuestrada María Teresa Parada
Álvarez, hija de los propietarios de la pastelería Dauzón y del Edificio
Álvarez. Apareció muerta el sábado, sin que se hubiera concretado el pago que
los plagiarios pedían por su liberación.
Las Choapas es punto de excepción. Ahí la muerte tiene carta de residencia.
Pernocta entre los hombres, asedia a los migrantes, acaba con la tranquilidad de
cualquiera, el miedo en el campo y en la ciudad.
Diez días marcaron un hito en su historia de violencia. Ocho personas fueron
levantadas, torturadas y ejecutadas. Seis de ellas aparecieron en la
supercarretera a Ocozocoautla, Chiapas, con signos de violencia, torturados, el
odio como signo de poder.
Levantaron al ganadero Leoncio Deveze, tesorero de la ganadera de San José
del Carmen, y a su trabajador Francisco Méndez Oliva, el 24 de marzo. Se
dirigían al rancho Santa María. Dos días después aparecieron torturados y
muertos.
El 28 de marzo se dio el hallazgo de Jesús Alemán López y su esposa Socorro
Prieto Gómez, ganaderos de Hueyapan de Ocampo, a quienes levantaron el 7 de
marzo. Los torturaron.
Ese día aparecieron dos cuerpos más. Era el del ganadero Felipe Sosa y su
esposa Myriam. Los hallaron en los límites de Minatitlán y Las Choapas. A Felipe
Sosa lo golpearon, lo amarraron de las manos y pies y lo arrojaron al arroyo El
Jimbal. Ella fue violada y después asfixiada con una bolsa de plástico. También
fue arrojada al arroyo.
Dos jóvenes fueron sacados de su casa y aparecieron, mutilados, en un pozo
artesiano. Otros dos fueron masacrados en un balneario, a la vista de todos.
Una maestra fue degollada en San Andrés Tuxtla. En Coatzacoalcos no paran los
robos a bancos, pese a la captura de una banda que procedía de Nacajuca,
Tabasco, y que a diario viajaba para cometer sus delitos.
Aparecen cuerpos con signos de tortura en la playa. El dictamen médico es que
se ahogaron. Este miércoles 6, un abogado que acudía a una sucursal de Banco
Azteca, en el área céntrica de Coatzacoalcos, fue ultimado. En febrero, se
realizó el hallazgo de 18 cuerpos en fosas clandestinas, en la colonia Lomas de
Barrillas. La Fiscalía General de Veracruz sólo admite que fueron seis
cadáveres.
Veracruz se tiñe de rojo. Se tiñe de sangre. Mientras, Javier Duarte entona
su melodía “Aquí no pasa nada”.
Lo rebasa la realidad. Lo sepulta la violencia. Su Veracruz ideal no existe.
Dejó de serlo cuando el poder político pactó con el crimen organizado, cuando
entregó el territorio, cuando corrompió las instituciones, cuando encubrió a la
delincuencia y cuando se implicó en la complicidad.
Ahora que don Javier disfrute el baño de sangre.
Archivo muerto
Fermín Hernández Venegas abordó su vehículo. Se dirigió al palacio municipal
de Cosolapa, Oaxaca. Vio de pronto que un auto lo seguía. Sintió el amago.
Pretendían obligarlo a frenar. Aceleró la marcha y más adelante descendió.
Corrió entre los cañales. Ahí fue alcanzado por los sicarios que le arrancaron
la vida. Lo hallaron con 13 disparos en su cuerpo. Fermín Hernández Venegas era
director de la policía municipal. Ocurrió el 17 abril pasado. Cinco meses antes,
en agosto de 2014, fue señalado de estar implicado con una banda de ladrones de
combustible. Halló el Ejército tres vehículos, presuntamente de su propiedad, y
en ellos la prueba del delito. La información fluyó a los medios de
comunicación. Uno de ellos, El Buen Tono, de Córdoba, la difundió. Sin firma, la
nota le fue atribuida a Octavio Rojas Hernández, voceador, que se desempeñaba
como director de comunicación social municipal de Cosolapa. El 11 de agosto,
Octavio fue asesinado. Le atribuyen que hubiera filtrado la información que
implicaba al jefe policíaco. Refieren las versiones que al periodista Armando
Saldaña Morales lo ejecutaron cuando investigaba la relación entre ambos hechos,
el móvil, la mano de los chupaductos en los crímenes. No se sabe por qué si al
jefe policíaco Fermín Hernández Venegas le hallaron tres autos usados por los
chupaductos, en agosto de 2014, andaba libre. No se sabe por qué, si el
operativo lo realizó el Ejército. No se sabe qué tan cierta era esa implicación
criminal. Lo que sí se sabe es que la mañana del 17 de abril lo siguieron, huyó,
lo alcanzaron y lo cosieron a balazos. Tres semanas después, Armando Saldaña,
conductor del programa “La Grilla, Punto y Debate”, que se transmite en La
K-Buena de Tierra Blanca y colaborador de La Crónica de Tierra Blanca, apareció
muerto. El lunes 4 de mayo, lo hallaron en un arroyo, cerca de Cosolapa, con
cuatro impactos de bala. Es el doceavo periodista veracruzano asesinado durante
el gobierno de Javier Duarte. Y el duartismo, se esmera en lavarse las manos. Es
un asunto que le compete a Oaxaca, dice el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras,
alias “Culín”. No. Es un asunto de criminalidad, de ladrones de combustible, de
chupaductos, que operan en la zona de la cuenca del Papaloapan, en Oaxaca y en
Veracruz... Quemante, el conflicto en el CETIS 79 de Coatzacoalcos. Se anuncia
la destitución del director Evaristo Hernández Rosario, pero ahí sigue. Se
anuncia una auditoría y de inmediato comienza la sustracción de documentos en el
plantel. Hoy, presumiblemente, llegan los auditores enviados por la Dirección
General de Educación Tecnológica Industrial de la Secretaría de Educación
Pública. Hoy, también, los estudiantes volverán a bloquear la avenida
Universidad. El 2 de mayo se elaboró otra carta abierta para enterar al gobierno
de los trastupijes de Evaristo Hernández Rosario. Así describen el caos y las
raterías: “Deterioro de las instalaciones; aulas en pésimo estado; laboratorio
sin equipo y materiales para las prácticas; sala de cómputo desmanteladas; baños
insalubres y sin puertas; cafetería con precios elevados y alimentos de mala
calidad; laboratorios de matemáticas, inglés y gericultura que se encuentran
abandonados, además del desmantelamiento de los espacios de las oficinas
administrativas. También existe mal manejo del dinero que ingresa a la escuela
por concepto de inscripciones (mil 600 pesos por 2 mil 156 alumnos por semestre,
o sea, 3 millones 449 mil 600 pesos; 7 millones anuales); fichas para el examen
de admisión (500 pesos por alumno, o sea un millón 78 mil pesos); libros (no
entregados); pagos de constancias, credenciales, renta de cafetería (25 mil
pesos por mes); uniformes (Williams), y donaciones como las que hizo el alcalde
Joaquín Caballero Rosiñol (70 mil pesos) para remodelar baños (nunca reparó
nada); venta de sillas de metal, venta de envases de plástico, diversas
donaciones hechas a la escuela”. En otra parte de la carta, padres y alumnos del
CETIS 79 denuncian: “La subdirección de enlace operativo de la DGETI del Estado
de Veracruz, ha demostrado por conducto del Ing. Julio Cuéllar Limón, apatía y
desinterés para solucionar la situación, a tal grado que envió como su
representante al Ing. José Alfredo Hernández Malpica, mismo que tiene
antecedentes de ilícitos de los planteles de Córdoba, Acayucan y Xalapa, y con
su proceder deja en claro que vino a cubrir las anomalías y corruptelas de
Javier Evaristo Hernández Rosario; por lo tanto recomendó (así esta en la
minuta) que no liberáramos las instalaciones hasta que se iniciara la auditoría,
con fecha máxima al día 11 de mayo del año en curso. Creemos que esa estrategia
de solución es para dar tiempo a que el director Javier Evaristo Hernández
Rosario y su colaborador, el subdirector Sergio Aranda Pérez, borrarán todas las
anomalías. Es por ello que envió a este último para que ingresara al plantel de
manera prepotente, apoyado por los vigilantes de la institución, y substrajera
expedientes del área de recursos financieros”. Demandan la destitución inmediata
del director y subdirector, Evaristo Hernández y Sergio Aranda; la realización
de la auditoría en términos de la minuta del 30 de abril “con resultados
inmediatos y sanciones legales”; reparación y equipamiento del plantel en
general; ninguna represalia, amenazas e intimidación contra los alumnos y los
integrantes del comité de alumnos, pues ya sufrido hostigamiento al parecer del
personal administrativo y hacen responsable al Hernández Rosario “de cualquier
pérdida, robo o alteración que se presente en la instalaciones de nuestro
plantel”. Al rojo vivo el conflicto en el CETIS 79...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Armando Saldaña: 12 periodistas veracruzanos
asesinados
* Los cuatro disparos y la muerte en Cosolapa * Javier Duarte: la tormenta
que viene * Morena: riesgo de infiltración en casillas * Nahle: mejor intención
de voto y sin estructura electoral * Multa de 1.1 millones al PRD * Antuán fue
pillado en campaña * Las marrullerías de Erick Lagos * Excluyen a beneficiarios
de Prospera.
6 de mayo de 2015
Le guste al duartismo o no, lo desvirtúe o lo tenga que asumir, Armando
Saldaña Morales representa hoy más que un nombre: es el doceavo periodista
asesinado en los días del reinado de Javier Duarte en Veracruz.
Su muerte ocurre a tres años de la partida de Regina Martínez Pérez, ultimada
el 28 de abril, y de Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez,
victimados brutalmente, el 3 de mayo siguiente. Todos de 2012.
Armando Saldaña era conductor de programas de radio. Laboraba para la K-Buena
de Tierra Blanca, municipio de Veracruz. Antes había sido periodista en El Mundo
de Córdoba, El Sol de Córdoba, La Crónica de Tierra Blanca y Radio Max.
Vivía en Las Limas, municipio de Tezonapa, en Veracruz, en la zona limítrofe
con Oaxaca, conurbado al municipio de Cosolapa, ahí donde se vive entre la
violencia y el miedo, entre la promesa de seguridad y el amago del crimen
organizado.
Se le vio con vida la mañana del domingo 3 de mayo. Viajó a territorio
oaxaqueño en busca de la noticia para su programa “La Grilla, Punto y Debate”,
que transmitía los sábados desde Tierra Blanca. Ya no regresó.
Apareció su cuerpo en Cosolapa, en territorio oaxaqueño, a la orilla de un
arroyo entre las comunidades Morelos y Rancho Tablas. Era la tarde-noche del
lunes 4. Lo hallaron cortadores de caña que pasaban por el lugar. Vieron los
restos de aquel hombre y dieron aviso a la policía.
Presentaba huellas de tortura. Le asestaron cuatro balazos. Unas
informaciones dicen que los cuatro impactos fueron en la cabeza; otras, que los
tenía en diversas partes del cuerpo.
Se hallaba boca abajo, junto a una camioneta Ford-150. El vehículo está
registrado a nombre de Juan Carlos Neri, con residencia en Almolonga, municipio
de Cosolapa, Oaxaca. Según fuentes extraoficiales, citadas por el portal Al
Calor Político, la camioneta se la habían prestado.
A sus 53 años, Armando Saldaña Morales realizaba periodismo cultural y de
denuncia. Había pasado por varios medios de comunicación, todos del estado de
Veracruz.
Ejercía un periodismo crítico. Instaba a sus radioescuchas a denunciar, a no
quedarse callados para limpiar la podredumbre del sistema, para enfrentar la
corrupción. Era su línea.
Nada se sabe, oficialmente, del móvil del crimen. Hermética, la Fiscalía de
Veracruz guarda datos, especula con el morbo, arma, como siempre, la novela de
su estrella estelar, el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, que de
esa zona conoce a los malos y a los más malos y a los peores. Nada dice la
Procuraduría de Oaxaca.
Nada se sabe oficialmente, pero sí extraoficialmente. Atribuyen los primeros
reportes, algunos circulados en redes sociales, que Armando Saldaña había
difundido o investigaba información relacionada con las bandas dedicadas al robo
de combustible, los chupaductos, en la zona limítrofe entre Oaxaca y Veracruz.
Versiones que circulan en medios de prensa aseguran que tenía información
pesada de personajes públicos involucrados en el robo de combustible, una
actividad que se ejerce impune, sin que el gobierno federal la haya podido
neutralizar.
Su caso no tardó en verse relacionado con otro suceso violento, ocurrido
nueve meses atrás en territorio oaxaqueño. También tiene relación con los
chupaductos.
Octavio Rojas Hernández fue ultimado también por información relacionada con
los chupaductos. Su caso es nebuloso. Las primeras noticias indican que Octavio
Rojas era corresponsal del periódico El Buen Tono, editado en Córdoba, Veracruz;
que publicaba ahí y que había tocado el tema de los ladrones de combustible.
Octavio Rojas fue ultimado el 11 de agosto de 2014. Le asestaron cuatro
balazos. Su caso hirió a su familia, la llenó de luto y sólo rozó al gremio
periodístico veracruzano.
Sin embargo, tres meses antes, El Buen Tono lo descalificó. Dijo que era un
“supuesto periodista”. Y era que Octavio Hernández realizaba funciones de
director de Comunicación Social del ayuntamiento de Cosolapa, voceador de
periódicos y vendedor de tortillas, actividad que realizó con dignidad.
El Buen Tono lo señaló de abuso de autoridad contra un ejidatario. Se
deslindó de cualquier actividad relacionada con Octavio Rojas.
Pero el 9 de agosto, El Buen Tono difundió información que implicaba al jefe
de la policía de Cosolapa, Fermín Venegas Fernández, como integrante de la banda
de chupaductos.
Dos días después, Octavio Rojas, el periodista que no era tal, fue asesinado
de cuatro balazos. Atribuyeron los medios de prensa a que la información
divulgada por El Buen Tono había sido filtrada por él.
Muchos no leyeron la noticia del jefe policíaco y los chupaductos. Les bastó
con escuchar la fuerza con que era voceada, escandalizando, sobredimensionando
los hechos. De ahí partió el asesinato de Octavio Rojas.
Tuvo un fugaz paso por El Buen Tono. Quedó viva la idea de que seguía pasando
información al periódico cordobés y eso propició su muerte.
El Buen Tono aprovechó el momento y al que había descalificado, lo enalteció.
El 28 de mayo de 2014 había publicado que Octavio Rojas y el jefe policíaco,
Fermín Venegas, habían incurrido en un abuso de autoridad en contra del
campesino José Hernández Parra.
“La familia Hernández hizo responsables de lo que les pueda pasar al
Ayuntamiento y a un supuesto periodista, identificado como Octavio Rojas, quien
les estuvo tomando fotos, además de que ya recibieron amenazas para que desistan
de continuar con la denuncia”, divulgó el rotativo.
El 11 de agosto Octavio fue asesinado. Entonces El Bueno Tono dijo que era su
corresponsal en Cosolapa. Días antes, el Ejército realizó acciones en base a una
denuncia de Pemex. Entre lo decomisado a los delincuentes se halló un vehículo
supuestamente propiedad del jefe policíaco Fermín Venegas. Era la liga del
policía y los delincuentes. Y lo publicado por El Buen Tono indirectamente
sentenció a Octavio Rojas.
A Octavio Rojas le metieron cuatro plomazos; a Armando Saldaña también. A
Octavio Rojas lo mataron en Cosalapa; a Armando Saldaña también. Dice la versión
oficial que a Octavio Rojas lo ultimaron por divulgar información sobre las
bandas dedicadas al robo de combustible; dicen los primeros reportes que a
Armando Saldaña le quitaron la vida porque sabía demasiado de esos grupos
delincuenciales.
Armando Saldaña era veracruzano, nacido en Laguna Chica, población de unos 2
mil habitantes, perteneciente al municipio de Tezonapa. Ejerció el periodismo de
crítica, su voz para instar a la denuncia, a no callar para que haya un cambio,
a no dejar pasar la corrupción. Trabajó para medios de comunicación
veracruzanos.
Su línea era escuchada cada sábado en su programa “La Grilla, Punto y
Debate”, en la K-Buena, y para ese espacio reporteaba información, presuntamente
relativa a los chupaductos, y eso lo llevó a la muerte.
Armando Saldaña es, quiéralo o no el gobernador, el doceavo periodista
veracruzano asesinado durante el reinado de Javier Duarte. Y es la tormenta que
está por venir.
Todo un récord.
Archivo muerto
Convoca Morena a cualquiera a cuidar casillas, a ser parte de la democracia,
a vigilar que el voto sea respetado. Una corriente de pejistas propone que
cualquier ciudadano de bien sea integrado para representar al partido en las
mesas de votación. Es un contrasentido si se sabe que su candidata en el
distrito de Coatzacoalcos, Rocío Nahle García, sospecha hasta de su sombra, si
vive en el sospechosismo superlativo, si nunca ha podido integrar una estructura
electoral porque para ella, doña Chío Nahle, nadie es digno de confianza. Aún
así, hay una corriente de morenos que instan a cualquiera a acercarse al partido
de Andrés Manuel López Obrador para el cuidado de casillas. Obvio, se frotan las
manos en el PRI, PRD, PAN, para enviar a su ejército de mapaches, militantes con
horas de vuelo, y así infiltrar la estructura electoral de Morena. En 2012,
Rocío Nahle fue la estrella del PRD. Era la candidata a la diputación federal y
controlaba todo: promoción del voto y estructura electoral. Acreditó
representantes en las más de 500 casillas del distrito de Coatzacoalcos. Sin
embargo, los representantes eran fantasmas. El entonces IFE los tuvo en sus
listas de representantes de partido, pero los nombramientos se quedaron en el
cuartel de campaña. Dejó descubiertas más de 300 casillas y el fraude se
consumó. Dejó camino libre al PRI. Rocío Nahle tuvo una votación altísima y no
pudo alcanzar al candidato del PRI, Joaquín Caballero Rosiñol, cuyos votos se
dispararon justamente en las casillas que el grupo de Rocío Nahle dejó
descubiertas. Y ahora convocan a cualquiera a cuidar los votos de Morena en las
casillas. Y entre los convocados van, por supuesto, los infiltrados del PRI.
Recuérdese que la elección intermedia no es de candidatos sino de estructuras
electorales. La gana quien las tiene. Rocío Nahle tiene la mejor intención de
voto en el distrito de Coatzacoalcos, pero los votos se esfuman si no hay quien
los defienda, ahora sí que parafraseando al Peje, casilla por casilla... Números
duros. Aplicará el Instituto Nacional Electoral multas a los partidos políticos
por irregularidades financieras en el período de precampaña. Se lleva las palmas
el Partido de la Revolución Democrática, que del millón 500 mi pesos, será
sancionado con 1.1 millones. O no saben presentar sus informes contables, o de
plano ya le crecieron las uñas a los perredistas... Salim Antuán fue pillado en
plena faena. Salim Antuán aparece en el video. Salim Antuán escolta al candidato
del PRI a diputado federal, Rafael García Bringas. Del video extrajeron
fotografías que circulan en la red de redes, el internet. Salim Antuán Contreras
Balderas es el director de Mercados, aspirante a líder de la CNOP, el sector
popular del PRI, y ese día, cuando García Bringas recorría uno de los mercados
no tenía por qué estar ahí, en horario de trabajo, como prohíbe la ley a los
funcionarios públicos en tiempos de campaña... No aplica aquello de que “el
respeto al partido ajeno es la paz” Erick Lagos Hernández. Rebasa la marrullería
al hijo político de Fidel Herrera Beltrán, el ex gobernador que de secretario
particular lo hizo diputado local, subsecretario de Gobierno, líder del PRI
estatal y secretario de Gobierno. Lo acusa el candidato del Partido del Trabajo
a diputado federal por Acayucan, Marcos Hernández Villanueva, de obligar a los
beneficiarios del programa Prospera a asistir a los mítines del priísta. Se
vale, dice Marcos Hernández, de la presión que ejerce el coordinador de
Prospera, Alejandro Hitchman Echeverría, el encargado de realizar el trabajo
sucio. Diría el sabio, “el respeto a la dignidad del ciudadano es la paz” o se
la pueden cobrar a la hora emitir su voto. De por sí, el Terrible Erick es mal
querido en el distrito de Acayucan y se le ve como el sospechoso número uno del
atentado a la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, Janix Liliana
Castro Muñoz, a quien le quemaron su casa y oficina del partido, en ciudad Isla.
Esa es una. La otra es la descara intromisión en campaña del alcalde Marco
Martínez Amador, marionetita de las hermanitas Vázquez Saut, que usa la
estructura de poder para favorecer al priísta. El expediente ya está integrado y
pronto levantará polvo...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Los otros periodistas ejecutados
* A tres años de la muerte de Huge, Luna y Esteban Rodríguez *
Ayuntamiento opera campaña del PRI: Valles * Franco Cardel, periodista detenido
* Emmanuel Ovando, futuro líder del joaquinismo * Maritoña y Antuán para la CNOP
* Carnaval de Mina: más infamias * Les ofrecieron recompensa y los despidieron.
5 de mayo de 2015
Regina Martínez fue el parteaguas de la crisis, el detonante, metástasis del
cáncer duartista. Su muerte puso los ojos de todos sobre Veracruz, evidente el
peligro, el riesgo, el clima de hostigamiento hacia la prensa crítica, ruin el
ambiente, el desprecio de un tipo que por accidente político, por el capricho de
Fidel Herrera, llegó a ser gobernador.
Regina murió en su hogar, la tarde del 28 de abril de 2012. La hallaron sin
vida, sobre su piel las huellas del odio, estrangulada, agraviada, silenciada
por lo que sabía, por la información que atesoraba y por lo que llegó a
escribir.
Ahí se quebró el duartismo. Traía en su agenda el gobernador Javier Duarte un
paquete de represión, asedio y persecución, alevoso contra por lo menos diez
comunicadores, los Diez del Patíbulo, aquellos que durante la pesadilla de la
fidelidad y los días de campaña electoral habían incomodado al gordobés.
Regina, con su muerte, marcó a Javier Duarte. Lo hizo ver como un enemigo de
la prensa crítica, intolerante a la verdad, por su condición de marioneta del
poder, un cero a la izquierda en el ejercicio de gobierno, agobiado por los
crímenes, hasta entonces, de cinco comunicadores.
Cinco días después, el 3 de mayo de 2012, fueron hallados los cuerpos de
Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez, fotorreporteros ligados
a Notiver, AZ Veracruz, TV Azteca y Veracruz News.
Regina Martínez murió en su hogar, estrangulada. Gabriel Huge, Guillermo Luna
Varela y Esteban Rodríguez fueron hallados embolsados, torturados y
fragmentados.
Crecía a ocho el número de periodistas asesinados durante el duartismo, y los
que habrían de venir.
Horas antes del hallazgo, Huge, Luna y Rodríguez fueron levantados. Algunas
versiones afirman que los citó una banda de malosos. Acudieron al encuentro. De
ahí no se volvería a saber de ellos hasta que sus restos fueron encontrados en
el canal de la Zamorana, en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Estaban cercenados. Sus restos se hallaban en cuatro bolsas de plástico,
atrás de una planta de tratamiento de aguas negras, en la colonia Las Vegas 2,
municipio de Boca del Río.
Huge y Luna cubrían nota roja. Se les reportó desaparecidos desde las tres de
la tarde del día anterior. Varios compañeros de otros medios trataron de
contactarlos para cubrir un accidente vial en el puerto, pero no respondieron.
Huge y Varela salieron de Veracruz en 2011, según información de la agencia
Proceso. Sus nombres aparecían en una lista negra del crimen organizado y a raíz
del asesinato de la reportera de Notiver, Yolanda Ordaz de la Cruz, con quien
trabajaban, decidieron emigrar. Previamente habían sido asesinados Miguel Ángel
López Velasco, “Milo Vela”, su esposa Agustina Solana, y su hijo Misael López
Solana, también fotorreportero de Notiver.
Esteban Rodríguez había sido reportero gráfico de AZ, en la fuente policíaca.
Cuando se produjo el asesinato de Milo Vela y Yolanda Ordaz, se retiró del
periodismo. Se dedicó al trabajo de soldador, con lo que subsistía.
Decía el gobierno de Javier Duarte que pediría a la Procuraduría General de
la República que atrajera el caso, que le diera curso a las investigaciones,
obvia la participación del crimen organizado por la forma en que fueron
ejecutados los tres periodistas.
Tiempo después, el duartismo hizo otra de las suyas. De un expediente
policíaco, lograda la detención de un jefe de plaza del Cártel de Jalisco Nueva
Generación, Isaías Flores Pineda, alias “El Cronos”, “El Rayito” o “El Maníaco”,
se estableció un móvil que terminó de enredar el caso de los periodistas
asesinados.
“El Cronos” fue aprehendido el 15 de agosto de 2012. Le atribuyeron 36
asesinatos. Dijo el gobierno de Veracruz que entre sus víctimas estaban Gabriel
Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez, así como la empleada del área
de publicidad del periódico El Dictamen, Irasema Becerra Jiménez.
Mal armada, la telenovela duartista dio por válido el supuesto móvil. Que
Huge, Luna y Rodríguez habían sido quienes le habían pedido al cártel de Los
Zetas que ultimaran a Milo Vela, su hijo y Yolanda Ordaz.
Según la versión oficial, elementos de la Marina-Armada de México habían
detenido a un narcomenudista, Juan Carlos Hernández Pulido, alias “La Bertha”, a
quien se le halló una credencial de El Dictamen, una credencial del IFE, dos
credenciales de Liverpool y Fábricas de Francia, todos los documentos
pertenecientes a Irasema Becerra Jiménez. Esto llevó a la detención de “El
Cronos”.
Quiso el entonces procurador duartista, Amadeo Flores Espinosa, que la PGR
avalara la versión y, en consecuencia, se dieran por resueltos los casos de los
periodistas asesinados en Veracruz. Trasladó la investigación, pero no halló
eco.
Desestimado por la PGR, el caso no fue secundado. La versión de que los
periodistas Huge, Luna y Rodríguez había pedido a Los Zetas que ultimaran a Milo
Vela, Misael Velasco y Yolanda Ordaz, fue desoída.
Nadie explicó oficialmente qué tenía que ver el Cártel de Jalisco Nueva
Generación en una supuesta vendetta de comunicadores, si es que esta existió.
Nadie midió el alcance de esa aseveración que exhibía a dos grupos de
periodistas presuntamente ligados a dos bandas de narcotraficantes, algo que
nadie pudo probar.
Obcecado, Javier Duarte ha insistido en su fobia hacia la prensa. Pretendió
el gordobés sentar precedente de que la prensa se habla con el crimen
organizado. Intentó atribuirle cariz de vendetta entre reporteros, cada uno con
su narcobanda para dirimir conflictos.
Ilimitada, la perversidad de Javier Duarte lo llevó a sostener la versión de
que Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez le había pedido a
Los Zetas que eliminaran a Milo Vela, Misael Velasco y Yolanda Ordaz. Y se valió
el gobernador y el entonces procurador Amadeo Flores, de los testimonios de Juan
Carlos Hernández Pulido, alias “La Bertha”, y del líder del CJNG en Veracruz,
Isaías Flores Pineda, alias “El Cronos”.
Pero nada de ello fue secundado por la PGR. Murió la versión duartista de los
periodistas que le piden favores mortales al crimen organizado.
Fue otra perversidad. El 14 de junio de 2012, otro asesinato sacudió a Javier
Duarte. Víctor Manuel Báez Chino, editor de nota policíaca en Milenio edición
Veracruz, y titular del portal Reporteros Policíacos, fue hallado, asesinado,
mutilado y embolsado a unas calles del palacio de gobierno, en Xalapa.
Luego vendría el levantón, tortura, asesinato y mutilación de Gregorio
Jiménez de la Cruz, el 5 de febrero de 2014, en Villa Allende, municipio de
Coatzacoalcos, y el de José Moisés Sánchez Cerezo, el 2 de enero pasado, en
Medellín de Bravo. Junto con Noel Olguín, de Jáltipan, suman 11 periodistas
asesinados en el Veracruz de Javier Duarte, paraíso de la impunidad.
Tres años hacen ya del crimen de otros tres periodistas. Y nada.
Archivo muerto
Esteban Valles Martínez acusa: tres áreas del ayuntamiento de Coatzacoalcos
operan a favor del candidato del PRI, Rafael García Bringas. Las identifica:
tesorería, Secretaría de Gobierno y DIF. Dice el candidato independiente a la
diputación federal que los apoyos para el programa Empleo Temporal no bajan y
que a los beneficiarios les están ofreciendo que voten por el PRI; le dan mil
400 pesos, coincidentemente lo que equivale al apoyo del programa temporal.
Ocurre lo mismo con Prospera, ante Oportunidades. El dinero no les es depositado
a por lo menos 150 beneficiarios. Valles Martínez dice tener las fuentes. Es
similar a las denuncias del senador Alejandro Encinas y del Partido Acción
Nacional, que implican al delegado de Sedesol federal en Veracruz, Marcelo
Montiel Montiel. Dice Valles que en breve documentará el caso pues es peculado
electoral... Franco Cardel grababa un previo al desfile del 1 de Mayo, en el
puerto de Veracruz. Lo encararon elementos de la Marina. Lo asediaron. Explicaba
que era periodista, que cubre información para Grupo FM Radio, dejó su gafete en
el vehículo, que estaba cubriendo su labor informativa. En su camisa aparecía el
logo de la empresa radiofónica. Aún así, los elementos navales lo detuvieron, lo
esposaron y lo treparon en su patrulla. Sus compañeros alegaban en su favor.
Pedían que lo soltaran, que estaba realizando su trabajo. Uno de los navales los
grabó con un teléfono celular todo el tiempo. Se llevaron a Franco Cardel,
humillado e inerme. Horas después lo soltaron porque no había delito alguno.
Minutos más tarde denunció el atropello ante la Comisión Estatal de Derechos
Humanos, según el expediente VER/321-2015, por detención arbitraria y agresión
por parte de los elementos de la Naval. Lo respaldó la Comisión Estatal para la
Atención y Protección de los Periodistas al interponer su denuncia penal ante la
agencia séptima del Ministerio Público, investigación 479/2015, y abrió
expediente por “restricción ilegítima a la libertad de expresión”. Si los
navales hubiera aplicado un mínimo de criterio, el asunto no habría pasado a
mayores. Alegan los marinos que el Franco Cardel los grababa y no portaba
gafete. ¿Es eso motivo para detenerlo, máxime que sus compañeros de trabajo
acreditaron que es reportero? ¿Y de cuándo acá es delito grabar? La garantía del
ejercicio periodístico lo da la Constitución General de la República, sin
taxativas, sin restricciones, sin obligación de que quien busca la noticia deba
portar un gafete... Hay quien no da un peso por él, pero José Emmanuel Ovando de
Gyves apunta a ser el operador del joaquinismo. Hoy es director de Servicios
Generales. Antes fue auxiliar en la Dirección de Atención Ciudadana cuando
Joaquín Caballero Rosiñol ocupara la Secretaría de Obras Públicas en la segunda
alcaldía de Marcelo Montiel. Luego se refugió en el theurelismo, donde fue
supervisor de obra. Poco se le vio en la campaña joaquinista a la presidencia
municipal, pero para él habría premio mayor. En 2014 ocupó la gerencia
administrativa de la Expo Feria, dispensador de contratos para la rehabilitación
de las instalaciones. Y desde el 7 de enero pasado es director de Servicios
Generales del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Lo de menos es qué ha sido sino el
rol que juega ya en el esquema joaquinista. Lo proyectan Jesús Moreno Delgado,
director del DIF, y su compadre Oliver Damas de los Santos, secretario de
Gobierno. Para él hay un futuro político que a otros les ha sido cancelado.
Habrá que ver si otros joaquinistas, como Luis Gutiérrez y Manuel Cabanas, entre
otros, comparten la proyección de Emmanuel Ovando, al que un día verán hacia
arriba, reverencias incluidas a su nuevo jefe político... Que Maritoña García
Cortés y Salim Antuán Contreras, apuntan a la dirigencia municipal de la CNOP,
el sector popular del PRI. Maritoña García fue regidora en el ayuntamiento de
Coatzacoalcos y Salim Antuán es director de Mercados... Más del carnaval de
Minatitlán. Fue un embuste para los trabajadores que cubrieron jornadas extras
de ocho a 10 horas, decenas de empleados de diversas áreas debían ir a vender
boletos, cuidar accesos, limpiar, barrer, organizar los paseos, colocar sillas,
cuidar vehículos, servir tacos, todos para atender a los invitados de lujo al
Carnaval del tesorero municipal, Saúl Wade León, alias “Saulito I”, y su mami,
la presidenta del DIF, Reyna León Cheluja, alias “Lady Casino”, todos con la
promesa de que se les iba a dar una recompensa. A varios de ellos ya los
despidieron, a otros les ha tocado el recorte de salario. Sólo cobraron su bono
extra los consentidos de Saulito I, Rey de Minatitlán, quien a lo mejor se lo
llevó a la campaña del priísta José Luis Sáenz Soto, o tal vez a la casita que
está construyendo, producto de los diezmos, la comida diaria que se compra en el
Maneas o de las obras que realizan constructoras muy, muy ligadas a su entorno
familiar. El descaro total...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano Marcelo Montiel: videos que incriminan
* Mónica Robles quiere fuera de Sedesol a Marcelo * Otra encuesta: Nahle
en la cima; Bringas tercero * Focos rojos para el PRI en cinco colonias de
Coatza * Nuevo peculado electoral * Acción Social en evento del PRI * CETIS 79:
se va el director y lo auditan * Segunda pifia en la APEC * Revuelta contra
Victoria por la cuota mensual.
4 de mayo de 2015
“Cruzada por el fraude”, les dicen con sorna. Vulgarizan así la “Cruzada
contra el Hambre” del maltrecho gobierno peñista, que usa por segunda vez en
Veracruz desde que el PRI regresó a Los Pinos los programas sociales para ganar
elecciones, que dispone de cientos, casi mil millones de pesos, porque de otra
forma no sabría cómo permanecer en el poder.
“Cruzada por el fraude” replica en las redes sociales, suyo el escarnio de
los internautas, e impacta en el gobierno federal, tocada la Secretaría de
Desarrollo Social, su titular Rosario Robles Berlanga, y el delegado estatal,
Marcelo Montiel Montiel, al que le escarban y, como siempre, le encuentran
pecados en su paso por las instituciones.
Su nombre suena y resuena en los videos del monumental fraude. Un denunciante
con rostro difuminado relata cómo operó el robo del dinero de los jornaleros,
quién se lo ordenó, para qué y cómo lo habría de hacer.
“Me dijo (Wiliado Córdoba Mortera, un personaje clave) que el delegado
Marcelo Montiel necesitaba ese dinero era para promoverse como candidato a
gobernador de Veracruz”, dice al iniciar el relato.
Cita dos veces el nombre de Marcelo Montiel Montiel. Hay varias alusiones al
delegado de la Sedesol federal en Veracruz. En ellos se describe la mecánica del
robo con detalle,
impúdica la forma en que se agenciaron de programas y recursos.
Dura 7:08 minutos el video en que se detalla una parte del uso y manipulación
de los recursos del programa de jornaleros. En el costado izquierdo se ve la
imagen del declarante, su rostro difuminado; al centro y hasta el extremo
derecho de la imagen, se intercambia el emblema de Sedesol, fotografías de
tarjetas bancarias, relación de beneficiarios, números de folio, código de
barras.
Gritaría después Marcelo Montiel que todo es falso, que las cifras no
concuerdan, que la forma de cobrar fue con sistema Telecomm, o sea giro
telegráfico, que es un embuste filtrado al senador Alejandro Encinas Rodríguez,
ex del PRD.
Será así, o no, el problema de Marcelo Montiel es su credibilidad. Y la
credibilidad se finca en el prestigio. Es creíble el personaje público cuando se
tiene solvencia moral. Se descree cuando hay turbiedad en el pasado. Ese es su
caso.
“Falso”, dijo en conferencia de prensa Marcelo Montiel, alcalde de
Coatzacoalcos en dos ocasiones, diputado local, secretario de Desarrollo Social
estatal en el gobierno de Javier Duarte. “Falso”, sí, pero el problema es quién
le cree a Marcelo.
Lo denunció el senador Encinas ante la Procuraduría General de la República,
la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Secretaría de la Función Pública y
la propia Sedesol.
Lo acusa también el Partido Acción Nacional, que el jueves 30 de abril, le
endilgó dos denuncias, una ante la PGR y otra ante la Unidad de Fiscalización
del Instituto Nacional Electoral, por el desvío de 800 millones de pesos
correspondientes a programas como la Cruzada Nacional contra el Hambre, 65 y
más, Empleo Temporal, entre otros, usados con fines electorales.
Dice el denunciante que aparece en el video:
“Wiliado me explicó que le iba a dar copia de las solicitudes y de las
credenciales de elector, y que yo tenía que llenar los documentos y armar los
expedientes como si los beneficiarios los hubieran cobrado.
“Me ordenó que firmara lo documentos, falsificando la firma de los
beneficiarios y me explicó que las tarjetas de débito de los beneficiarios de
los programas de Sedesol no son personalizados y que los puede cobrar
cualquiera. Y que el dinero lo iban a cobrar funcionarios de la Sedesol.
“Me dijo que el delegado Marcelo Montiel necesitaba ese dinero y que era para
promoverse como candidato a gobernador de Veracruz.
“Sólo se entregaron a los beneficiarios menos de 2 millones de pesos (según
el video, de 8 millones contemplados en el programa). El programa de Jornaleros
Agrícolas se reporta como entregado”.
En el video hacen referencia a un beneficiario del programa de Jornaleros
Agrícolas. Señalan que el recibo mostrado es falso. Está a nombre de Ramón
García Blanco, en el municipio de Álamo-Temapache. Aparece el número de folio
3014077018 y el código de barras. Se escucha una llamada con un área de Sedesol
nacional. Le piden las referencias y le hacen saber que el recurso económico ya
fue depositado.
En la siguiente escena se observa al verdadero Ramón García Blanco. Dice ser
de Álamo-Temapache y niega haber recibido dinero o apoyo de Sedesol.
Dice el denunciante que le fueron entregadas 200 tarjetas bancarias no
personalizadas con valor de más de 300 mil pesos. “Todas pertenecen a cuentas
bancarias de la Sedesol en Veracruz”, agrega. Las tarjetas fueron retenidas por
personal de Sedesol y cobradas, según indica el relato.
En cuanto a la Cruzada Contra el Hambre, el denunciante asegura:
“Funcionarios de la Sedesol solicitan que en todos los cheques, de todas los
programas de apoyos personalizados, se omita la leyenda ‘No negociable’ con la
finalidad de que estos cheques puedan ser endosados con firmas falsas, a través
de una gran red de corrupción orquestada por el mismo delegado.
“Al menos 10 funcionarios y 15 trabajadores externos de la Sedesol se dedican
a cobrar cientos de cheques endosados con firmas falsas en diferentes bancos y
cajeros de todo el estado”.
Es una mínima parte de lo que incluye la denuncia contra Marcelo Montiel y su
pandilla. Dice el delegado de Sedesol federal que no hay delito, que los datos
son inexactos, que hubo una filtración al senador Encinas a partir de
información manipulada.
Pero Encinas no se retracta ni el PAN tampoco. Hasta fuego amigo hay.
Quien lo fustiga es la diputada local Mónica Robles de Hillman, con quien
pactó en 2013 su apoyo para llevarla al Congreso de Veracruz, vía la alianza
PRI-Verde, a cambio de que el periódico Diario del Istmo, propiedad del Clan de
la Succión que encabeza su padre, José Pablo Robles Martínez, no le hiciera olas
al candidato marcelista, Joaquín Caballero Rosiñol, hoy alcalde de
Coatzacoalcos.
“Me parece que si fuera congruente y responsable, cuando menos en lo que se
lleva a cabo la investigación, que se vaya, mientras se comprueba que no hubo
ningún ilícito. Yo creo que lo correcto es que se separara para evitar cualquier
sospecha para tratar de encubrir lo que ya se señaló”, planteó Mónica Robles.
Comen carroña los políticos. Apenas huelen a muerto, inicia el festín de
carne.
Archivo muerto
Suenan las alarmas en el PRI. Cinco puntos del distrito XI, con cabecera en
Coatzacoalcos, están perdidos. Son los que mayor votación registran, los que
hacen ganar o perder, los que definen una elección. Una encuesta, hasta ahora de
manejo confidencial, revela que Ciudad Olmeca, Lomas de Barrillas, López Mateos,
Primero de Mayo y Fertimex representan la derrota de Rafael García Bringas. En
esos puntos se intensifica la operación política, temerosos el candidato de
priísta y su suplente, Roberto Chagra Nacif, de que se caliente la plaza y sea
imposible revertir la derrota. Alarma el resultado de la encuesta: encabeza la
intención de voto, Rocío Nahle García, de Movimiento de Regeneración Nacional;
le sigue Rodolfo de la Guardia Cueto, PRD; tercer sitio, Rafael García Bringas,
PRI; cuarto, Gloria Santos Navarro, PAN, y quinto, Gonzalo Guízar Valladares,
Partido Encuentro Social. Se conocieron los resultados del sondeo apenas el
viernes 1 de mayo. En los grupos joaquinista y marcelista hay inquietud: votos
panistas, perredistas, de Grupo Integra y del Partido Verde se están canalizando
hacia Rocío Nahle, la candidata de Morena. Si hoy fuera la elección, el PRI la
pierde... Segundo peculado electoral. Lo auspicia el director de Acción Social
del Ayuntamiento de Coatzacoalcos, Sergio Rodríguez Zapata. No hay personal
disponible para atender el evento del 1 de mayo, Día de Trabajo. Desfilan los
sindicalizados y su líder, Gersaín Hidalgo Cruz, el operador número uno de Mily
Chagra, se hace sentir. Advierte Rodríguez Zapata al personal de confianza que
ellos atenderán el audio solicitado por la regidora Mirna García Ávalos, aún
siendo día de descanso obligatorio. Van al evento. De ahí, deben trasladarse a
las instalaciones de la Expo Feria. Ese no es acto oficial, es evento del PRI,
encabezado por Rafael García Bringas, Roberto Chagra Nacif, candidatos
propietario y suplente a la diputación federal. Aparecen en la fotografías el
secretario de Gobierno municipal, Oliver Damas de los Santos; diputada federal
Patricia Peña Recio; secretaria general del PRI, Yurixy Matus Padilla;
coordinador político del sindicato magisterial, José Luis Montoya Pumarino;
delegado regional de la SEV, Esteban Lara Álvarez. En una de las fotos que
circulan en internet, se observa operando el equipo de sonido municipal a un
empleado de nombre Carlos, conocido como El Luchador, pues a luchar se dedica en
sus ratos libres. Se acredita ahí el peculado electoral. Y todo porque al
titular de Acción Social, Sergio Rodríguez Zapata, le vale la ley. Un caso para
los partidos de oposición... Se ufanaba Javier Evaristo Hernández Rosario de su
condición de director del CETIS 79. Hacía escarnio de los jóvenes estudiantes
que demandaban su destitución, que se le investigue, que se aclare qué hace con
los 7 millones de pesos que ingresan cada año a la institución, con el manejo de
la cafetería escolar, con el manejo de las plazas para docentes. Decía Hernández
Rosario que los jóvenes podían mantener bloqueada la avenida Universidad en
señal de protesta, y que él estaría cómodamente en su hogar, climatizado todo, a
gusto y confiado en sus palancas, que por supuesto, son sus cómplices. Se sentía
impune. Volvió a la realidad el viernes 1 de mayo. Fue separado del cargo,
sujeto a una auditoría. Esa noche envió a uno de sus esbirros, presuntamente el
subdirector, quien se introdujo por la puerta trasera, ingresó al plantel,
avalado por un vigilante, sustrajo documentos, supuestamente información
comprometedora. Convertido en un muladar, el CETIS 79 carece de todo, no sirven
los climas, los salones presentan condiciones insalubres. Ahora sólo falta que
la auditoría revele que todo cuadra, que todo el dinero ingresado se aplicó, que
el tal Evaristo Hernández es una blanca paloma. Presumía el director de ser
gavilán y resultó zanate... Segunda mina que le detona a Victoria Rasgado Pérez
en cinco días. Sin convocatoria previa, realizó la primera asamblea de la
Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos en lo que va de su reinado. Se trató
del tema de las cuotas que deben aportar cada mes los socios. Victoria Rasgado
ofreció en campaña —sin contrincante pues fue candidata única— que la cuota
sería de 30 pesos por socio, pero en la asamblea del sábado 2, la “mayoría”
determinó que fuera de 50 pesos. Los integrantes de la directiva ofrecieron
aportar 100 pesos. Victoria Rasgado es como Javier Duarte: el gordobés ofrece
que no habrá tenencia y resulta que sí. Y se arma la grande en Facebook. Sendic
Aguirre, reportero de Liberal del Sur, alertó sobre la falta de congruencia.
Unos debatían en serio, otros entre mofas, diatribas, escarnio. Victoria Rasgado
dijo que la directiva se mantenía en los 30 pesos pero que la asamblea, que es
máxima autoridad, dispuso otra. Tres, cuatro veces intervino y calló. La rebasó
la base. Exhibió un liderazgo frágil. Un líder convence, persuade, saca acuerdos
sin dejarse rebasar. El tema no son los 30, 50 o 100 pesos de cuota mensual. El
tema es que ofreció en campaña algo que en los hechos no cumplió. Y encima le
echó la culpa a la asamblea. La asamblea también es cuestionable. Asistió una
veintena de periodistas de los 200 que conforman el padrón. ¿Hubo quórum?
Obviamente no. El acuerdo, en consecuencia, es ilegal. Hubo más aberraciones,
reflejo de un caos que ya se veía venir...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Sedesol y Marcelo: ¿para quién son los 500 millones?
* Objetivo: inflar al cachorro de Fidel * “No te preocupes mapache” *
Conflicto en Morena * Nahle secuestra las estructuras de los operadores pejistas
* García Alonso y el padrón del IFE * Afiliaba migrantes * CETIS 79: negocio de
7 millones anuales * Evaristo y sus cómplices * Solalinde no se doblega.
1 de mayo de 2015
En 2012, Marcelo Montiel tenía tres razones para pervertir, usar y lucrar con
los programas sociales federales: su candidato era Joaquín Caballero Rosiñol,
recuperar la alcaldía de Coatzacoalcos y detentar mil millones de presupuesto
anual. Ahora no. Ahora es por el PRI. Y por el hijo de Fidel Herrera Beltrán.
Lo acusa el senador Alejandro Encinas Rodríguez de malversar 500 millones de
pesos, manipular los programas de la Secretaría de Desarrollo Social federal y
sacar ventaja electoral para los candidatos del PRI. O sea, la reedición de los
“Ladrones de Elecciones”.
Dice Marcelo Montiel que no. Se revuelca, brinca y salta para librarse de
culpa. Refuta las imputaciones. Resume su defensa en que todo fue un montaje,
una telenovela de mala producción y que él, como cualquier hijo del PRI, está
limpio de lodo y ajeno a la corrupción.
Su perorata va en el sentido de que al senador Encinas le tomaron el pelo, le
filtraron datos erróneos, le vendieron una historia inverosímil, plagada de
absurdos y que al final la verdad se va a imponer.
Encinas dice que le llegó una memoria USB. Contiene información y 623
documentos y videos en que se acredita que el señor Marcelo Montiel, delegado de
Sedesol federal en Veracruz, ha usado los programas sociales para canjearlos por
votos, para orquestar y ejecutar un fraude electoral.
Sacudido, cimbrado, Marcelo Montiel se ha vuelto famoso. Ya no se habla del
ex alcalde como el genio al que se le ocurrió construir un túnel sumergido bajo
el río Coatzacoalcos para comunicar a esta cabecera municipal con la cosmopolita
urbe llamada Villa Allende. No se cita su nombre porque quiso construir una
réplica del Cristo del Corcovado, también en villa Allende, y ahí dejó, a
medias, los trabajos, oxidada la estructura, en pedazos y a ras de tierra la
figura de Jesucristo.
Ahora es famoso porque en la Cámara de Diputados le han dado con todo los
diputados de izquierda y derecha. Acusan de mapaches a la titular de Sedesol,
Rosario Robles Berlanga, y al mismo Marcelo Montiel, y piden que cuando menos la
ex perredista renuncie, pues ya son dos episodios en que se ve involucrada.
“No te preocupes, Rosario”, le dijo en 2013 el presidente Enrique Peña Nieto,
cuando el PAN destapó la cloaca, exhibió audios y videos, pilló en plena faena,
planeando cómo robarse las elecciones, a lo más selecto del fidelismo y el
duartismo, mapaches todos, ladrones sin vergüenza, Manzur, Pablo Anaya,
Zarrabal, y su célebre pandilla.
“No te preocupes, Rosario”, le dijo el cómplice Peña Nieto en un mensaje de
impunidad cuando la evidencia dejaba en claro que el regreso del PRI a Los Pinos
no fue para que la justicia y la decencia marcaran la ruta a seguir.
“No te preocupes, mapache”, es la voz que espera escuchar Marcelo Montiel,
atapado en una acusación que ya está en la Procuraduría General de la República,
en la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales, en la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Marcelo Montiel refuta y disuade. No tendría a quién beneficiar con el robo
de los programas sociales y el uso de los recursos de Sedesol, los 500 millones
de pesos, pues su gallo para la diputación federal por el distrito de
Coatzacoalcos, Víctor Rodríguez Gallegos, su mapache de cabecera, fue vetado por
el gobernador Javier Duarte.
Pero su problema es de credibilidad. Marcelo Montiel ha usado siempre los
programas sociales para alterar el ritmo de las elecciones. Lo hizo como alcalde
de Coatzacoalcos para ser diputado local en 2004. Lo repitió en 2007 para volver
a la alcaldía. Lo implementó en 2010 para convertir a Marco César Theurel Cotero
—“Te rompo tu puta madre”— en presidente municipal. Lo aplicó en 2012 para hacer
de Joaquín Caballero Rosiñol diputado federal. Y lo volvió a hacer en 2013 para
llevar a Joaquín de nuevo a la alcaldía.
¿Quiénes son los beneficiarios del uso de los recursos y programas de Sedesol
en Veracruz, los 500 millones de pesos de los que habla el senador Alejandro
Encinas?
La estrategia proviene de Los Pinos. Peña Nieto requiere de mayoría en la
Cámara de Diputados para consolidar sus reformas estructurales. De lo contrario
en 2015 terminaría el proyecto peñista.
Veracruz aporta 21 diputados, casi el 10 por ciento de los legisladores de
mayoría. Sean fidelistas o duartistas, alemanistas o beltronistas, petroleros o
campesinos, todos aportan para el proyecto del presidente.
Sedesol y sus 500 millones sirven para impulsar a los hijos políticos de
Fidel Herrera y a los cómplices de Javier Duarte. A ello se suman los diputados
plurinominales, priístas y del Partido Verde, cuyo número varía en función de
los votos alcanzados.
Dice Sergio Rodríguez, ex líder estatal del PRD, empleado de Javier Duarte en
su gobierno, perredista rojo, ahora en plan rebelde, que los 500 millones son
para los fidelistas y para el cachorro de Fidel Herrera, Javier Herrera Borunda,
candidato a diputado federal plurinominal del Partido Verde.
“Les quitaron a los jornaleros agrícolas, les quitaron los cheques de
aquellos que tienen proyectos productivos sociales y le han quitado igual su
dinero a quienes han solicitado obras de la SEDESOL, pero hoy el interés general
es desviar recursos para que el Partido Verde tenga votación y en la tercer
circunscripción entre Javier Herrera Borunda, hijo del ex gobernador Fidel
Herrera”, señaló Sergio Rodríguez, según reseña del portal Al Calor Político.
“Creo que queda muy claro quién generó a todos estos políticos que son
candidatos. Por eso están pintando de verde el Estado, por eso se ve a Carolina
Gudiño, a Erick Lagos, al de Tuxpan, al de San Andrés, a Jorge Carvallo, a Silva
Ramos, se les ve de verde porque el jefe de la campaña es Fidel Herrera
Beltrán”, agregó.
Repudiado en Cosamaloapan, el feudo del fidelismo, Javier Herrera Borunda no
halló ahí eco para ser candidato a diputado federal por el PRI. Apenas asomó,
sintió la repulsa popular, el escarnio de los desposeídos, la crítica lacerante,
el repudio total.
No lo quieren porque sea Javier Herrera Borunda, pues el joven nada le ha
hecho a los veracruzanos. Lo detestan por su padre, por Fidel Herrera Beltrán
que acabó con Veracruz, que dejó un boquete financiero, que endeudó como nadie a
la entidad, que encabezó a la pandilla depredadora, una banda de corruptos que
saquearon al estado, no en uno sino en dos sexenios y que hoy están a un paso de
asaltar el Congreso federal.
De algo sirven los 500 millones de pesos. Apuntalan los votos para el priismo
en los 21 distritos electorales de Veracruz y le aportan al Partido Verde, que
es el satélite a modo del tricolor, los votos para incrementar el número de
legisladores en la Cámara.
Ahí, en ese proyecto, va el hijo de Fidel.
Archivo muerto
Jaloneo, desazón, turbio el ambiente en Morena, el partido de López Obrador.
Vuelve a las mismas Rocío Nahle García, su candidata en Coatzacoalcos. Desplaza
al pejismo, a las corrientes que provienen del PRD, como ella. Les secuestra sus
estructuras. Envía a sus operadores, visitan colonias, congregaciones, ejidos.
Les hacen saber a los afiliados del Movimiento de Regeneración Nacional que sus
líderes naturales, con quien llegaron al PRD y luego se trasladaron a Morena, ya
no cuentan. Así va pulverizando la ingeniera química, especialista en el tema
petrolero, la base de Morena, que ya se pregunta si Rocío Nahle tiene la misión
de ganar o la consigna de perder en la elección del 7 de junio. Suponían los
perredistas que en Morena no tendrían cabida los sectarismo de la tribus del PRD,
que tanto dañaron la marcha del partido del sol azteca. Y se vienen a encontrar
con que con la candidata Nahle es más de lo mismo... No sólo orquesta agresiones
a periodistas. Roberto García Alonso tiene un patético historial, su vida
pública ligada al sistema político, marcelista y antimarcelista, fiel seguidor
de Sergio Vera Olvera en el Registro Federal de Electores y hasta un hecho
aberrante: la afiliación de migrantes indocumentados al padrón electoral en
octubre de 1993. Su historia es sabida, nada digna de quien hoy como candidato
independiente aspira a ser diputado federal por el distrito de Coatzacoalcos.
Anduvo en aquel IFE de la colonia de la colonia petrolera donde se organizaban
albercadas clandestinas, con la participación de buena parte del personal. Ahí
se recuerdan sus excesos en el módulo de afiliación, donde auspiciaba un
concurso de sustancias aromáticas. Así de loco andaba Roberto García Alonso, que
hoy protesta por la inequidad del debate de candidatos, porque no lo invitaron a
participar. El mismo que afiliaba migrantes indocumentados al padrón electoral,
hoy pide legalidad... Mínimo 7 millones de pesos anuales son un buen botín. Es
lo que se embolsa el CETIS 79, hoy en conflicto porque alumnos y padres, un
grupo de docentes tras bambalinas, ya no le pasan ni una más a su director,
Javier Evaristo Hernández Rosario. Se embolsa los recursos, vía cuotas
semestrales de mil 600 pesos por alumno. Son 2 mil 200 estudiantes, pagadores
todos si pretenden cursar la educación preparatoria. Cada semestre ingresan 3
millones 520 mil pesos; o sea, 7 millones 40 mil pesos. Súmese al negocio la
cafetería escolar, la venta de plazas de maestro, las dádivas de los docentes
para retener su espacio laboral. Y mientras fluye el dinero, el CETIS 79 se cae
a pedazos. No hay para reparar aparatos de aire acondicionado; los baños son un
muladar; los salones son insalubres. Cuatro veces salieron los estudiantes a
ejercer su derecho a la protesta, tomaron la avenida Universidad, bloquearon el
tráfico vehicular, se hicieron oír. Evaristo Hernández, el director, les hace
saber que ellos pueden ladrar al tiempo que él se mantiene en su hogar, fresco,
cómodo, disfrutando de su aire acondicionado, protegido y solapado por la
Dirección General de Educación Técnica Industrial, y de la mafia sindical. Una
versión acusa que de los 7 millones de pesos, un moche es para el gobierno de
Veracruz. ¿Será?... No doblega el gobierno a Alejandro Solalinde. Pueden
hostigarlo, cercar a los migrantes, al sacerdote mismo, y no ceja en su misión
el coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana del Pacífico Sur de la iglesia
católica y director del albergue Hermanos en el Camino. Lo sitió Migración
cuando la caravana que integraba el vía Crucis de Migrantes intentó desplazarse
por territorio oaxaqueño. Había iniciado el 24 de marzo en Chiapas; llegó a
Oaxaca el 31 de ese mes; el 9 de abril intentó continuar hacia la capital del
país. Se lo impidió Migración y la Policía Federal, armada, con equipo
antimotines, diseminados en poblados por donde se realizaría el trayecto. Habló
Solalinde con Ardelio Vargas Fosado, comisionado de Migración. La respuesta
retrata el nivel del gobierno peñista: “Ni madres”, dijo Ardelio. Ni madres que
les fueran a permitir avanzar, y que quienes los ayudaran serían acusados de
trata de personas. ¿Y la ley? ¿Y los tratados internacionales? Diría Solalinde
que la política migratoria de Enrique Peña Nieto es la de “un policía con
garrote que trata a los migrantes como delincuentes o como terroristas en lugar
de tenderles la mano”. Diría también que Ardelio Vargas quería mochada. Pudo
romper el cerco Solalinde, mientras el caso avergonzaba nuevamente al régimen
peñista en México y el extranjero. Dos días después la caravana llegó al DF, se
disgregó y cada migrante tomó su camino. Entonces los reprimió el gobierno.
Detuvo a 24 ciudadanos indocumentados, pese a contar cada uno con un amparo
federal que impide que ser aprehendidos. El gobierno de EPN violó un juicio de
amparo. Hoy Alejandro Solalinde lanza una alerta de género. Asesinan y asesinan
mujeres, y el gobierno, por omiso, es culpable. Esa es la lucha de Alejandro
Solalinde y ni Peña Nieto ni nadie lo van a doblegar...
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