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INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Javier Duarte, el Franky y la maleta millonaria

* El compadre del gober y el bajo mundo * El explosivo texto del Flechador * Pepe Yunes y las cuentas apócrifas en Facebook * Héctor Yunes, la intriga * Acoso sexual a consejera electoral * Crisis en el INE de Coatza * Nueva reunión de promotoras rebeldes * Prensa: regalos y mordaza.

29 de mayo de 2015

Franky no es un pez chico. Es compadre-amigo de Javier Duarte, es empresario cañero, quiebra ingenios, su fama de lo peor y lo ligan con el bajo mundo. ¿Faltaba algo? Sí, que su hermano fuera apañado con 5 millones de pesos en un avión privado y no acreditara su origen lícito.

Javier Duarte, Francisco García González, alias Franky, y su hermano Mariano, el de la maleta incómoda, transitan del conflicto legal al escándalo, otra vez el dinero, otra vez el avión, otra vez el aeropuerto de Toluca.

Viajó Mariano “N”, como se le identificó inicialmente, de Xalapa a Toluca. Llegó al aeropuerto, la noche del sábado 23. Fue inspeccionado por la Policía Federal y en la revisión le hallaron la maleta con 5 millones de pesos en billetes de mil pesos.

Dice el reporte que se ostentó como empresario cañero; que el dinero era producto de la venta de azúcar; que todo, absolutamente todo, era legal. Y no abundó más.

Decomisado el dinero, Mariano “N” fue detenido y sujeto a investigación. Y de ahí arrancó el escándalo que trajo a cuento que los empleados y amigos del gobernador de Veracruz portan millones en efectivo, suelen viajar a Toluca, lo hacen en tiempos electorales y el origen de los recursos es nebuloso, sospechoso y siempre en los límites de la ilegalidad.

Reeditó el caso de los 25 millones de pesos hallados en un avión del gobierno de Veracruz, también en el aeropuerto de Toluca, en enero de 2012. Fueron detenidos Miguel Morales Robes y Said Zepeda por no acreditar el origen lícito.

Tomás Ruiz González, entonces secretario de Finanzas del duartismo, explicó que el efectivo era para pagar la promoción y los artistas de eventos como las Fiestas de la Candelaria, la Cumbre Tajín y el Carnaval de Veracruz.

Nadie le creyó. Nadie, porque para eso son las transacciones bancarias. Nadie, porque operaciones de esa magnitud deben pasar por el registro contable y por su cuantía es prioritaria su seguridad.

Se habló de chayotes para la prensa nacional, desvío de recursos a cuentas del gobernador Javier Duarte y de aportación a la campaña de Enrique Peña Nieto, quien a la postre sería candidato del PRI y presidente de México.

Rodó una cabeza, la de Vicente Benítez González, entonces tesorero del gobierno, luego rehabilitado cuando el escándalo cesó, hoy convertido en oficial mayor de la Secretaría de Educación estatal. Benítez fue en la campaña de Javier Duarte al gobierno de Veracruz, el operador financiero, el que pagaba a la prensa, el que cubría las erogaciones en propaganda, todo en la Torre Ánimas, en Xalapa.

Y al final los 25 millones fueron recuperados.

Prevalece el desaseo en el duartismo. Más impune que antes, la pandilla trasiega recursos. Les encanta el efectivo, el billete grande que no deja huella, que no pasa por la hoja contable, que no tiene registro.

Mariano “N” fue identificado de inmediato. Lo hizo la maestra Maruchi Bravo Pagola, usuaria de redes sociales en internet, tuitera a quien Javier Duarte encarcelara y ex carcelara, acusada primero de incitar al desorden público y desagraviada cuando la ignorancia duartista cayó en la cuenta de que no existía delito que le pudiera imputar.

Maruchi dijo que Mariano “N” es Mariano Garza González, hermano de Francisco, alias Franky, amigo y compadre de Javier Duarte.

Le llovió de todo. Se supo que el empresario cañero lo único que sabe hacer es quebrar ingenios, que le ponen fideicomisos al alcance, encabezados por fidelistas de renombre, y de lo que hay no deja nada.

Pero esa es la historia menos lesiva. Hay otra, explosiva, que lo liga al bajo mundo.

La contó en su momento el periodista Manuel H. Naranjo, El Flechador, ya fallecido. Dijo el 20 de mayo de 2012, a propósito de la detención de un líder zeta, Raúl Lucio Hernández, alias El Lucky, detenido en Córdoba:

“En la nota el Lucky hace mención a un tal Frankly, compadre del gobernador Javier Duarte quien le renta casas de seguridad a los del cartel del chapo. Se refiere a FRANKY, FRANCISCO GARCIA GONZALEZ, ex yerno de Enrique Molina Sobrino y ahora PROSPERO DUEÑO DE INGENIOS. Este refinado empresario hace mancuerna con Juan Carlos Molina Palacios, líder azucarero y contacto de mafiosos. Ahora pretenden hacer el multimillonario negocio de ETANOL con los brasileños y Carlos Romero Deschamps. Además es cierto: intimo de JAVIER DUARTE JD como JAIME PORRES Y MOISES MANSUR, con quien comparte los afectos prestanombristas de DUARTE y los grandes negocios de concesiones, obra pública y depredación presupuestal. Ellos son a JD lo que Felipe Ruiz Ortiz —grupo RUSO— Javier Sierra —HOME —, Fernando Padilla —COCEI—, Gilberto Bravo —Grupo GILCA—; robo de gasolina, David Osorio. PUBLEX; Luis Barquín —urbanizadora Medellín—; Andrés Beceiro, presunto falsificador de medicamentos; Roberto Pérez— contratista—; Lorenzo Acierno, agente aduanal. Entre muchos otros miembros de la banda de pseudo empresarios vinculados a la delincuencia organizada de los narcos y LA FIDELIDAD, con el supuesto apoyo de los esbirros y rapaces funcionarios públicos como Eric lagos presidente del PRI estatal, JORGE Carvallo coordinador de campaña de Peña Nieto en Veracruz y diputado local, Edgar Espinoso oficial mayor de la SEV. Gabriel Deantes, subsecretario de finanzas; y supuestamente Harry Grapa secretario de Turismo y proxeneta oficial; Arturo Bermúdez secretario de Seguridad Publica…así le podemos seguir ya que VERACRUZ ESTA PODRIDO POR FIDEL HERRERA y La Cofradía. Y el gobierno federal NO LES HACE NADA lo que ya parece complicidad, siendo testigos TODOS LOS VERACRUZANOS de su voracidad y crímenes como el q recientemente realizaron para asesinar a REGINA MARTINEZ de la revista Proceso, supuestamente ordenado por Alejandro Montano, quién pretende refugiarse en la diputación federal, lo mismo que Reynaldo Escobar, quien fue secretario de gobierno con Fidel Herrera y procurador de justicia con Duarte y, vinculo con mafias del narco . Esta información es tan solo una muestra de QUIENES SON los culpables de lo mal que está Veracruz y se debe a la descomposición de los gobiernos priistas de 80 años, pero ante todo a LA AMBICIÓN Y RAPACIDAD DE FIDEL HERRERA Y SECUACES. ¿HASTA CUANDO?”

Contundente, explosiva, la información del Flechador cimbró a la fidelidad y al duartismo. Tocaba no sólo al Franky, cuyo hermano ahora es detenido en posesión de 5 millones de pesos en un avión privado, en el aeropuerto de Toluca. Le imputaba renta de casas al crimen organizado. Citaba nombres de políticos, la mafia duartista, implicada con el bajo mundo y protagonista de las peores faenas.

Hablaba El Flechador, don Manuel H. Naranjo, de Franky García González y Enrique Molina Sobrino, su ex suegro, y su mancuerna Juan Carlos Molina Palacios.

Enlista a la mafia de la prosperidad: Erick Lagos Hernández, Jorge Carvallo Delfín y Edgar Spinoso Carrera, candidatos los tres a diputaciones federales en Acayucan, San Andrés Tuxtla y Martínez de la Torre, todos ligados a casos de corrupción.

Habla de empresarios, prestanombres, operadores políticos y financieros, artífices del desvío de recursos. Cita a Gabriel Deantes, hoy secretario de Trabajo del gobierno de Javier Duarte, antes titular de Finanzas, involucrado en el robo de recursos federales destinados a educación y salud, según investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación.

De Franky, el hermano de Mariano, detenido con la maleta de los 5 millones en Toluca; de los empresarios ligados a la fidelidad; de los políticos involucrados en corrupción y que hoy pujan por ser diputados federales, decía El Flechador:

“Esta información es tan solo una muestra de quiénes son los culpables de lo mal que está Veracruz y se debe a la descomposición de los gobiernos priistas de 80 años, pero ante todo a la ambición y rapacidad de Fidel Herrera y secuaces. ¿Hasta cuándo?”

Otra vez una maleta millonaria, el dinero que no se puede justificar, de Xalapa a Toluca, como en 2012.

Y al final, se impone la impunidad.

Archivo muerto

“Pepe Yunes, candidato ciudadano”. Son páginas apócrifas que circulan en la red social Facebook. Portan la fotografía del senador veracruzano y hacen énfasis en la calidad de “candidato ciudadano”. Una de ellas muestra la foto de Pepe Yunes, pero el administrador es Joel Arcos, supuestamente el ex diputado local y ex subsecretario de Desarrollo Social y Medio Ambiente en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Huele, pues, a insidia fidelista. Este jueves 28, anunciaban en la de Joel Arcos que la eliminarían: “me es grato informarles que esta página se cierra porque al parecer fue intervenida, por lo que nos vemos forzados a mudarnos a la nueva y oficial pagina de Facebook de un servidor y en donde los espero me hagan el honor de tenerlos entre mis amigos a fin de intercambiar comentarios y donde como siempre estaré a sus apreciables órdenes. La nueva página se denomina igual que como ésta fue: Pepe Yunes Candidato Ciudadano”. Refieren en el círculo más cercano a José Francisco Yunes Zorrilla que esas cuentas de Facebook, las del “candidato ciudadano”, nada tienen que ver con el aspirante a la gubernatura de Veracruz. Sigue la guerra sucia entre priístas... De por sí volado, mecha corta, Héctor Yunes Landa siente el agravio, el ataque sin razón, la calumnia en letras de molde. Y estalla. Cuentan sus operadores que su área legal armará mega juicio por el tamaño de los implicados, nombres y jerarquía política, una bomba de alto impacto. La denuncia del senador vendrá cuando el proceso de selección de candidato a la gubernatura de Veracruz alcance su mejor nivel. Mecha Corta dice que es complot, que la descalificación la urdió una tal Mónica, por cuyas venas no corre sangre sino veneno... Gravísima, esa denuncia de consejera electoral por acoso sexual y bullying laboral en la junta distrital de Coatzacoalcos. Se ventiló en sesión extraordinaria, abierto el reclamo, imputada la fechoría a su “jefe jerárquico”. Dio santo y seña. Hizo tomar posición al resto de los consejeros. En pleno, durante la sesión ordinaria, el jueves 28, éstos encararon al vocal presidente, Enrique René Gamboa Márquez y si no hay acciones precisas e inmediatas, el INE de Coatzacoalcos se convertirá en noticia nacional... Pillado, metido en asuntos electorales, Javier Duarte no tarda en enfrentar otra denuncia por violaciones a la ley. Se la aplica el Partido Acción Nacional, la corriente yunista, luego que una fotografía muestra cómo el gobernador usa un helicóptero oficial para transportar al candidato del PRI a diputado federal en Martínez de la Torre, Edgar Spinoso Carrera. El delito es evidente. Hay testimonio y bitácora, quizá maquillada para ocultar que el inaguantable Spinoso era su compañero de asiento. Pero hay más evidencia, que saldrá una vez que Javier Duarte sea encausado penalmente. Lo del helicóptero está a la vista. Lo de los dineros extraídos de las arcas no se ve, pero lo cuentan quienes han participado en ese saqueo, en la violación a la legislación electoral... Nueva junta de promotoras sociales, la revuelta orquestada por Víctor Rodríguez Gallegos contra el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Será la próxima semana, calle 20 de Junio número 203, colonia San Silverio. Dice la invitación que se convoca a conformar una organización o “sindicato” con registro y estructura legal para hacer más efectiva su gestión en colonias de Coatzacoalcos. Eso es lo que dice la invitación, suscrita por la promotora Amalia Rodríguez Cruz, operadora del subdelegado administrativo de Sedesol federal en Veracruz, Víctor Rodríguez. Pero ya en vivo, las promotoras amagan con respaldar la candidatura Guadalupe Félix de Theurel a la presidencia municipal en 2017. Obvio el filo político. Pretende el marcelismo confrontar a la diputada Mónica Robles de Hillman, descarrilarla, inflar con helio a Lu-pilla y luego reventarlas. Y atizan la revuelta a días de la elección federal, del 7 de junio fatal... Que no sólo a Arturo Bermúdez le pidieron “regalitos” los periodistas para festejar lo que la mayoría de ellos no ejercen: la libertad de expresión. Al secretario de Seguridad Pública de Veracruz le cursaron la solicitud, vía oficio. A un prominente líder panista se lo hicieron saber de viva voz, melosa y femenina voz, en su reciente visita a Coatzacoalcos. Y luego por qué no pueden hablar, no critican, no alzan la voz, así los llamen “pinches medios”. O sea, pedigüeños, amordazados y de rodillas...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Javier Duarte, el helicóptero y el peculado electoral

* En la nave oficial, el candidato del PRI * Otra violación a la ley * El hotel y los permisos de Chiquiyunes * Revuelta de promotoras contra Caballero * Víctor Rodríguez agita * Sigue secuestrada la esposa de Orozco Alor * Cesan a policía agresor * Esteban Valles suena; Alonso no * Las firmas y el fraude.

28 de mayo de 2015

Una vez más, Javier Duarte fue pillado. Lo captan en Martínez de la Torre, en helicóptero oficial, en pista privada, en horario laborable, junto a un candidato nocivo, el infumable priísta Edgar Spinoso Carrera, haciendo campaña, violando la ley.

Se le ve a distancia. Lo rodean varios sujetos, unos ataviados de traje, otros de camisa en manga larga. Unos metros a su derecha, el helicóptero rojo. A su izquierda, dos camionetas color blanco.

Protagoniza el gobernador de Veracruz su enésimo escándalo, producto de su imprudencia, su logística imperfecta, que permitió observar que este miércoles 27, minutos después de las 3 de la tarde, andaba en campaña, abierto y burdo el respaldo al candidato del PRI.

Javier Duarte fue balconeado por el Partido Acción Nacional. Su dirigente, Jesús Mancha Alarcón, exhibió la fotografía que incrimina al gordobés, que evidencia el peculado electoral al usar bienes del gobierno de Veracruz para transportar al candidato priísta Spinoso Carrera, y advierte que es proclive a violar la ley.

Mancha dijo además que en la aeronave viajaron el gobernador Javier Duarte, el alcalde de Martínez de la Torre, Rolando Olivares, y el candidato del PRI-Partido Verde, Edgar Spinoso Carrera y que, mínimo, esa acción constituye un delito electoral.

Viralizó la redes la imagen delatora. Provocó embestidas de ambos lados, los panistas con oro en las manos y los priístas revirando con imputaciones de daño ecológico al alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, al otorgar permisos para construir un hotel en zona restringida de Boca del Río.

No es asunto menor lo que evidencia la imagen. Es prueba de que Javier Duarte poco aprendió de su gurú, Fidel Herrera Beltrán, sorprendido in fraganti, cachado en flagrancia como dicen en la jerga judicial, apañado cuando llevaba como invitado en el helicóptero oficial al candidato del PRI a diputado federal, Edgar Spinoso Carrera.

Horas después, la versión panista era difundida en los portales de los medios electrónicos, incluida la prensa nacional.

“El día de hoy miércoles 27 de Mayo de 2015 —refiere el comunicado del PAN— siendo aproximadamente las 3:30 pm un helicóptero propiedad del Gobierno del Estado de Veracruz, aterrizó en la pista aérea particular de la familia del alcalde de Martínez de la Torre, Rolando Olivares.

“En dicho vuelo arribaron el Gobernador del Estado de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, el alcalde anteriormente citado y el candidato de la coalición PRI-Verde Edgar Spinoso Carrera, entre otros.

“Este hecho constituye un delito electoral ya que estamos ante un evidente desvío de recursos del Gobierno del Estado en favor de un candidato.

“Además el Gobernador Javier Duarte incurre en una falta tipificada en el Código Electoral al acompañar en días laborables a un candidato en reuniones de distinta índole.

“Ante esto el Partido Acción Nacional Veracruz, en voz de su presidente José de Jesús Mancha Alarcón, le hace un llamado de civilidad al mandatario veracruzano y le solicita deje de enturbiar el proceso electoral poniendo a disposición de los candidatos del PRI-Verde los recursos económicos y materiales que son propiedad de todos los veracruzanos.

“Le solicitamos informe a la brevedad que es lo que hacía en compañía del candidato Edgar Espinoso volando en un helicóptero oficial en días laborables.

“Cabe hacer la puntualización que esto se da a escasos tres días de que el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, estuviera en esa ciudad acompañando a nuestra candidata a diputada federal por este mismo distrito, Alba Leonila Méndez y más de 15,000 personas que la apoyan.

“También destacamos la filtración de una casa encuestadora que arroja como resultado principal que el multicitado Edgar Spinoso Carrera se encuentra 10 puntos por debajo de nuestra candidata Alba Leonila Méndez.

“Estos dos actos, seguramente encendieron las luces de alerta en el PRI y por ende en Palacio de Gobierno, quienes en una burda maniobra de Duarte de Ochoa para ‘apagar el fuego’ acudieron al distrito para tratar de sacar adelante una campaña que de antemano sabe perdida”.

Sobre Spinoso Carrera pesan acusaciones de corrupción, malversación de recursos públicos, miles de millones desaparecidos cuando fue oficial mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz, señalado en las auditorías realizadas por la Auditoría Superior de la Federación e implicado en las denuncias por las que se espera de un momento a otro sean otorgadas las órdenes de aprehensión.

Su carnet de presentación es nefasto. Lo hace candidato pero a un penal de máxima seguridad.

Nada, sin embargo, le era ajeno a Javier Duarte. Cuando lo despidió de la SEV, de Casa Veracruz se filtraron las versiones de “traición a la confianza” y de “deslealtad”. Fuego amigo para exhibirlo en la prensa.

Fue la cabeza que ofrecía Javier Duarte a la organización Mexicanos Primero, de Claudio X. González, que advirtió que en Veracruz se robaban impunemente los recursos de la educación, dinero federal, dinero limpio en manos sucias.

Aún así, lo hizo candidato del PRI a diputado por Martínez de la Torre. Se enfrenta Spinoso a una candidata de arraigo, Alba Leonila Méndez Herrera, panista, ex diputada federal, ex diputada local, un baluarte entre los azules.

Spinoso no tiene carrocería para ganar. Apesta a imposición, a capricho duartista, a masoquismo puro cuando la elección federal implica la sobrevivencia del proyecto peñista, sus reformas estructurales, la permanencia del PRI en Los Pinos.

Javier Duarte no pensó en ello. Lo impuso y no midió la catástrofe que ayudó a construir. Y ante la masacre que viene, mueve su inmensa anatomía, usa un helicóptero oficial, trepa a Spinoso el espinoso e intenta ser el fiel de la balanza de la elección.

Acredita esa imagen, Duarte y Spinoso rodeados de corifeos, parados a unos metros del helicóptero oficial, el desdén del gobernador a la ley.

Tibia, la respuesta a los panistas son las imputaciones al alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, por la expedición de permisos para la construcción de un hotel propiedad de Francisco Arrieta Lerdo, en la playa turística Santa Ana.

Minutos después, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente trabó a Chiquiyunes, colocó los sellos de clausura en la construcción del hotel y dio pauta al festejo de los priístas.

Ya se ve que Javier Duarte no sólo usa helicópteros oficiales para ir por sus tortas de La Rielera a Córdoba. También hace campaña. Viaja en ellos. Trepa candidatos nocivos. Qué más da si lo acusan de peculado electoral.

Lo que está en juego es la libertad de uno de los capos de la pandilla. A Edgar Spinoso hay que preservarlo, darle fuero, no vaya a parar en un penal de máxima seguridad.

No sabe gobernar Veracruz. A eso a Javier Duarte no se le da. Pero violar la ley sí.

Archivo muerto

Inédita, reveladora, esa revuelta de promotoras de colonias contra el alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol. Convocan a formar un sindicato, una organización desde la cual exijan servicios, relleno de calles, bacheo, agua, alumbrado. Al frente está Amalia Rodríguez, lideresa vinculada al subdelegado administrativo de la Sedesol federal, Víctor Rodríguez Gallegos, operador número uno de Marcelo Montiel Montiel. Su primera reunión ocurrió el 20 de mayo en la colonia San Silverio. Acudió el secretario de Gobierno, Oliver Damas de los Santos, quien sintió el nivel de la protesta, el resentimiento, el rencor. Es la primera. Habrá otras más. Cuentan las promotoras que Marco César Theurel —“Te rompo tu puta madre”— las atendía mejor. Y de entrada acuerdan que impulsarán a Guadalupe Félix de Theurel, alias “Lu-pilla”, hacia la candidatura a la presidencia municipal de Coatzacoalcos. Así de grave la revuelta... Mal y de malas el “general” Bermúdez. Le dicen dos diputados, José Ramón Gutiérrez de Velasco Hoyos y la inefable Mónica Robles Barajas de Hillman, que no generalice, que no criminalice a los desaparecidos. Sostiene Mónica Robles que Arturo Bermúdez Zurita (ABZ) no puede dar una declaración prejuiciosa. Joserra afirma que no se debe generalizar, ni aunque fuera ajuste de cuentas “porque nada justifica que se asesine a una persona”. Por eso, al secretario de Seguridad Pública de Veracruz le dicen el automático: abre la boca y mete la pata... A Jacqueline Rangel la plagiaron le miércoles 20. Había dejado a sus hijos en la escuela. Transitaba en su auto. De pronto se le cerró un auto; otro bloqueo cualquier intento de fuga. La bajaron y se la llevaron. Conmocionó a Minatitlán el rapto porque Jacqueline Rangel es esposa de Ricardo Orozco Alor, ex regidor priísta, el líder de la CNOP, ex director del ITESCO de Coatzacoalcos y ahora es director del Consorcio Clavijero, por obra y gracia del secretario de Educación de Veracruz, Flavino Ríos Alvarado. Ha transcurrido una semana. Ricardo Orozco no denuncia el caso. Dice que es para evitar que le hagan algo a su esposa. En medio policíacos se filtra que hay negociación con los plagiarios, pero no avanza. Una semana después, el secuestro de Jacqueline Rangel sacude a Minatitlán... Le sigue pegando la violencia al PRI, a Javier Duarte, a la fidelidad. En Boca del Río secuestraron y mataron a Columba Campillo González. Hoy están desaparecidas Carmen Álvarez Zamora y Claudia Reyes Méndez. Salieron de su domicilio. Se dirigían a la feria de Ylang Ylang. Era domingo 24, hace ya cuatro días, y no se les volvió a ver. Sigue la violencia, el miedo, el rechazo popular a un sistema político que no sirve. Le pega a Carolina Gudiño, la princesa de Fidel Herrera, el ex gobernador de Veracruz, a quien el sultán del Golfo llevó con fraude a la alcaldía de Veracruz y ahora pretende ganar la elección de diputada federal en Boca del Río, el feudo de los Yunes azules. Irrita a los boquenses la inseguridad, la violencia, el baño de sangre, pero también que la pandilla fidelista intente imponer a Carolina Gudiño, de paso voraz por la alcaldía jarocha, el derroche, el despilfarro, el mal gobierno, el rey de la basura con salario de milloneta, cobijado, solapado, auspiciado por la nena de la fidelidad. La violencia impacta; la imposición de Carolina Gudiño, también... Respuesta a medias, la que da el ayuntamiento de Agua Dulce al caso Jair Negrete. Cesa a uno de los tres policías, Luis Alberto López Rodríguez, por la agresión denunciada por el ex reportero de TV Azteca Coatzacoalcos, hoy jefe de prensa de las Misiones Pontificio Episcopales. Le piden que radique su denuncia también en el ayuntamiento y que así intervenga la Contraloría. Luis Alberto López ya había sido dado de baja durante la alcaldía del panista Alejandro Torruco Vera y se le reincorporó. Según la denuncia de Jair Negrete, él y los otros dos policías involucrados en el conflicto, también causaron baja en el Sistema Nacional de Seguridad Pública por no haber aprobado los exámenes de confianza... Son 22 candidatos independientes en todo el país, y de ellos, dos se registraron en Coatzacoalcos. Dicho de otra manera, el distrito XI de Veracruz, o sea Coatzacoalcos, detenta el 10 por ciento de los candidatos independientes. Uno de ellos, Esteban Valles Martínez, según sondeo de intención de voto realizado por INFORME ROJO, está presente en el ánimo de los electores. No ganará la elección pero tendrá un buen cúmulo de votos. La lectura es que las firmas recabadas entre la ciudadanía, respaldadas con credenciales de elector, son reales y se reflejarán el 7 de junio, día de los comicios. Caso contrario, a Roberto García Alonso no lo siente la ciudadanía. Quienes lo recuerdan, es por su cargo de secretario de Gobierno de Marcos Theurel, parte del sistema priísta, y eso no suma. Tendrá baja votación. Hay sospechas de que las firmas que presentó ante el INE para obtener su registro son irreales. Habrá que ver si logra por lo menos 5 mil votos. Si no, es fraude...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Agua Dulce: agresión policíaca contra periodista

* Jair Negrete vivió horas de terror * Extorsión, abuso de autoridad y amenazas * Orden de aprehensión contra Bringas * El amparo no le sirve * Bernardo, en la mira * Aprietan al candidato del PT * Debe pagar 150 millones * Renuncia 50% de funcionarios de casilla en Coatza * Silviano tiembla.

27 de mayo de 2015

Se agolpan en la mente de Jair Negrete los recuerdos. Se ve inerme, indefenso. Siente la ira, el odio, impotente, sin qué hacer, agredido, insultado, vejado, escupido, y la amenaza, la amenaza que no se olvida, la sentencia que ladran los tres malditos rufianes, policías municipales, delincuentes con licencia para matar.

De no ser periodista, a Jair le habría ido mejor. Pero lo es. Fue reportero de TV Azteca Coatzacoalcos y ahora es jefe de prensa de un área de la iglesia católica: Obras Misionales Pontificio Episcopales de México.
Por eso estaba ahí, el viernes 22, en Agua Dulce. Acudió a visitar familia y amigos. Estuvo en el Seminario Menor de la diócesis de Coatzacoalcos.

Ya tarde, entre las 10 y 11 de la noche, circulaba en su auto sobre la avenida 16 de Septiembre, entre el CECYTEV y “La Gravillera”. Lo manejaba un seminarista de nombre Fernando Salazar Casango, procedente de Toluca. Se dirigían a la gasolinera cuando una patrulla policíaca los encontró de frente. Invadió carril. Obligó a que frenaran. Se plantó frente a ellos.

Era la patrulla 16 del municipio de Agua Dulce. De ella descendieron sus tres ocupantes. No hablaron; insultaron y agredieron, intimidaron con voces que imponen, que obligan y amedrentan.

Abordados con lujo de fuerza, sometidos a una autoridad que se comportaba como delincuente, con odio en sus labios, con mano de hierro, supieron ambos que la violencia en Veracruz ataca desde varios frentes: la generan los criminales y la practica la policía.
Jalonados, fueron conducidos hacia la batea de la patrulla. Vociferaban los policías que les imputarían cualquier cargo, que si no había dinero, los habrían de consignar.

Jair Negrete y Fernando Salazar insistían en su inocencia. Y los tres policías subían el tono, el nivel de la agresión.

Destilaban ponzoña. Los acusarían de ingerir bebidas alcohólicas y alterar el orden, pero sin prueba alguna. Jair Negrete les hizo revisar el auto, sin rastro de licor.

Entonces fue otra la acusación: orinar en la vía pública y, por tanto, faltas a la moral.
Jair Negrete portaba una gorra. Uno de los policías se la tumbó de un manotazo. Algo en él le inquietaba. “Te conozco —le dijo—. Alguna vez te detuve”. Jair respondió que tenía más de cinco años de no residir en Agua Dulce.

Seguía cavilando el policía. Hurgó en sus recuerdos y le llegó la luz. Era el periodista de Azteca Coatzacoalcos que había ventilado denuncias contra la policía de Agua Dulce.

Montó el cólera. Ofrecía que iba a pagar por todo lo difundido. Y el infierno de Jair fue peor.
Quería dinero el elemento de seguridad. Jair Negrete decía no tener. “Trabajas en una empresa nacional y no me puedes dar dinero. Qué pinches miserables son los periodistas. Piensan que son los dueños de todo”.

Y soltó: “Te voy a decir algo: aquí mando yo y se hace lo que yo digo. Me vas a pagar todas las notas que sacas en TV Azteca. Ahora me toca a mí. Tú vas a dar la nota”.

Nada logró el malviviente. Ordenó entonces que uno de sus esbirros quitara el freno del vehículo, que lo estrellara contra la patrulla. Fernando Salazar lo impidió al poner el freno de mano. Lo pagó con una golpiza. Jair Negrete quiso impedirlo y recibió otra andanada.
Esposados, golpeados, denostados, fueron llevados a la comandancia de policía. En el trayecto le hacían saber que investigarían a su familia, que si decían algo ellos lo pagarían. Todo por las notas difundidas en Azteca Coatzacoalcos, las narcofosas, los cuerpos hallados en su interior, la huella del crimen organizado.

Le podía a los tres uniformados la información relacionada con las fosas clandestinas, con su difusión, el impacto entre la sociedad.
En las instalaciones del DIF los revisó un médico legista. Diagnosticó que no presentaban aliento alcohólico.
Alevosos, infinita su prepotencia, los tres policías advertían que les imputarían faltas a la moral, ser homosexuales, escandalizar en la vía pública y ultrajes a la autoridad.

Quiso Jair Negrete usar su teléfono celular. Pretendió hablar con el integrante de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, Gerardo Enríquez Aburto. A jalones se lo impidieron, terminando de destrozar el aparato telefónico.

Pudo Jair Negrete escuchar una llamada de radio. Conminaban a los policías a liberar a sus víctimas. “Me vale madres quiénes sean ellos —respondió el jefe de ellos, Luis Alberto López—. Me vale madre el alcalde Daniel. Aquí mando yo. La autoridad soy yo y nadie me va a decir qué hacer. El alcalde me vale para pura madre”.

Un abogado de nombre José Manuel Angulo habló con el juez calificador, Sergio Hernández, quien afirmó que habían insultado a la autoridad y que procedía la multa. Al seminarista Fernando Salazar le aplicaron 700 pesos y a Jair Negrete, 350.

Una vez liberados, acudieron al hospital de Pemex. Ahí diagnosticaron que no presentaban aliento alcohólico. Les hallaron lesiones en la piel y la presión arterial en 140 a causa de la tensión a que estuvieron sometidos.

Consta todo en la denuncia que el martes 26 presentó Jair Negrete en la Fiscalía Regional del Sur de Veracruz. Identifica a los tres policías agresores: Luis Alberto López Rodríguez, alias “El Pinocho”; Juan Carlos Hernández Pérez, y Lauro Cortés Gómez, alias “El Cuajín”.

Jair Negrete logró establecer que los tres policías fueron dados de baja del Sistema Nacional de Seguridad Nacional. Reprobaron los exámenes de confianza y se les excluyó.

Sostiene que la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz ha conminado al alcalde de Agua Dulce, Daniel Martínez González, a que los dé de baja, pero ahí siguen.

Son los esbirros de un alcalde que desgobierna, que se sostiene en una mafia, que agrede a la población, que manda a través de la intimidación y la tortura, que reprime vía su grupo delincuencial.

Jair Negrete hizo responsable de cualquier agresión al alcalde Daniel Martínez y al director de la policía, Omar Girón Fabre.

Jair Negrete iba a ser objeto de un atropello pero cuando los policías supieron que era periodista, se ensañaron. Y fue peor. Lo reprimieron por lo que publicó en Azteca Coatzacoalcos, los abusos policíacos.

Su labor periodística irritó a los tres delincuentes con uniforme. A Luis Alberto López Rodríguez, alias “El Pinocho”, lo puso fuera de sí el asunto de las fosas clandestinas. ¿Por qué?

Dijo que le “valía madres” el alcalde Daniel Martínez. Dijo que “aquí mando yo”. ¿Acaso es el jefe de la plaza?

Queda saber qué hará la iglesia católica. Fernando Salazar es seminarista. La tortura se aplicaron a uno de los suyos. El obispo Rutilo Muñoz tiene que responder.

Un periodista y un seminarista agredidos, vejados, extorsionados, escupidos por tres rufianes que son policías porque así lo quiere el alcalde de Agua Dulce.

¿Qué sigue?

Archivo muerto

San Samuel y San Manuel cayeron del cielo. Despeñados, el abogadazo Samuel Muñoz de la Rosa y su marioneta, Manuel Bringas Burelo, alias El Conde de Bringas, van rumbo al infierno a pagar no todas pero sí algunas de sus cuentas con la justicia. Enfrentan hoy una orden de aprehensión por fraccionamiento indebido tras disponer de cientos de hectáreas de un predio que ya no le pertenece a Manuel Bringas Burelo, de fomentar la industria de la invasión, de la venta de lotes a colonos incautos, de esquilmar al pobre y al necesitado que aspira a disponer de un lugar para vivir. Los denunció el ayuntamiento de Coatzacoalcos. Transitaron las cinco denuncias en el área judicial del gobierno de Veracruz. Durmieron un año así. Luego llegó INVIVIENDA a tomar datos, recabar información, realizar mediciones. Finalmente San Samuel, el santo patrono de los derechos humanos, como gusta ostentarse, y su pajecito, Manuel El Conde de Bringas, fueron consignados junto con el vendelotes Juan Valdés. Se les instruyeron las causas penales 54/2015 y 76/2015 en el Juzgado Primero de Primera Instancia de Coatzacoalcos. Se emitió la orden de aprehensión. Interpusieron juicios de amparo, pero el 15 de mayo su suerte quedó sellada. Un juez federal les concede una suspensión para efectos. Sí, tendrán que ir a prisión y estarán bajo el amparo del juez federal, pero tras las rejas. Es delito mayor. Santísimamente denunciados, Samuel Muñoz y Manuel Bringas apenas comienzan a sentir el fuego del infierno. Hay una veintena de denuncias por lesiones, amenazas, daño en propiedad ajena en el predio Santa María y la agresión a una menor de edad que cada vez que escucha el nombre de Samuel Muñoz experimenta un miedo atroz. Vaya pues con el defensor de los derechos humanos, traumando niñas. Otras dos denuncias corren a cargo de jueces federales por falsedad de declaraciones a la autoridad, por haberse ostentado como dueño y representante de dueño de un terreno, la Sucesión Bringas, que dejó de ser de su propiedad desde 2011, vía el pago de 40 millones de pesos y la rectificación de la escritura pública con la que los cuatro hermanos Bringas Burelo reconocieron no tener un metro más de tierra que repartir. La denuncia por falsedad en declaraciones a la autoridad también involucra al otro hermano, Bernardo Bringas Burelo, que en mala hora se le ocurrió mostrar la ambición y abrirle los oídos a San Samuel. Viene la denuncia de los colonos que en Santa María y Almendros pagaron a Yolanda, la sobrina del pastor Benito, operadores de Samuel Muñoz, y que hoy caen en la cuenta de que les vendieron un sueño. Eso es fraude y si no denuncian no rescatan nada. Trasciende que Alejandro Gutiérrez Cabrera, operador de la inmobiliaria Arkitektur, ofrece una jugosa recompensa —por lo menos 100 mil pesos— a quien proporcione datos que lleven a la captura de Samuel Muñoz y Manuel Bringas... Golpe mayúsculo, letal, a Javier Soberano Torres. Le llega al candidato a diputado federal por el Partido del Trabajo en Minatitlán una comunicación demoledora. Le dice la Secretaría de Hacienda que debe pagar 150 millones de pesos por impuestos evadidos. Inalcanzable, la cifra deriva de un pleito en los tribunales, condenada su empresa, Metales y Chatarras Jadrige, a pagar suerte principal y accesorios. El oficio es el 400-92-00-03-01-205-02444. Le embarga Hacienda los 25 millones de pesos ganados por Javier Soberano al ayuntamiento de Minatitlán por el cierre arbitrario ordenado por la entonces alcaldesa Guadalupe Porras David, que mereció un juicio que finalmente ganó el chatarrero, según el Toca 02/2012 de la Sala Superior del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, y que le permitiría cobrar sus 25 millones de pesos por daños y perjuicios, vía el cuaderno de ejecución 45/2013. Dicen que en política nada es casual. Se le viene una avalancha al candidato que lleva la delantera en la intención de voto, que trae de cabeza al PRI, que rebasó al priísta José Luis Sáenz Soto. Y cuando está a punto de alcanzar el triunfo, se ve obligado a pagar 150 millones de pesos. A menos que ceda, se deje atropellar en la elección y asunto arreglado... Caos, crisis, alarma en el Instituto Nacional Electoral. Renuncian miles de funcionarios de casilla, ciudadanos que fueron insaculados (sorteados y seleccionados), cuya misión sería llevar a cabo la votación el 7 de junio, día de la jornada electoral. Sólo en Coatzacoalcos ha dejado el nombramiento el 50 por ciento de los funcionarios, según datos la Junta Distrital. Hay casillas donde no quedó uno solo de los ciudadanos insaculados. Ahora vienen las sustituciones, si es que alguien le entra. Ocurre el éxodo cuando faltan 11 días para elección de diputados federales. Pero dicen en el INE que no hay fijón, que es normal... A Silviano Delgado no sólo le tiembla la mano por las copas a las que es tan asiduo, su deporte favorito después del futbol, donde fue una estrella. Le tiembla la mano y las piernas desde que Maritoña García Cortés, la empresaria que gusta de la política, que fue regidora de lujo, llegó a la Alameda y comenzó a meter orden. Checa cuentas Maritoña, revisa movimientos, hurga qué se hace con los espacios deportivos, la renta de estadios municipales, que los ingresos lleguen a las arcas públicas. Y así va a ocurrir con todos los parques del municipio, usados como negocio personal. Y mientras Maritoña pone orden, tiembla tanto Silviano, el director Municipal del Deporte en Coatzacoalcos, que hay quienes temen que termine en el hospital...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Arturo Bermúdez criminaliza a familiares de desaparecidos

* La Fuerza Civil se queda * Reprime y serás impune * La maleta del amigo de Javier Duarte * Millones en el aire * Call center o fuego amigo * García Bringas: 23 propiedades * Rifas millonarias en el ITESCO * Las dos caras de la periodista * Critica el abuso policíaco y luego pide regalos al jefe policíaco.

26 de mayo de 2015

Desvaría el “general” Bermúdez. Dice que su Fuerza Civil no reprime, no se involucra, nada tiene que ver con la desaparición de cinco personas, que es “ajuste de cuentas”, una vendetta. Y a los familiares que protestan, que bloquean carreteras, que exigen que los regresen vivos, los llama delincuentes, los criminaliza.

Arturo Bermúdez Zurita llegó a Coatzacoalcos el viernes 22. No traía en su agenda el paradero de las cinco personas, en su mayoría jóvenes, levantados entre el 11 y el 16 de mayo, pero sí la descalificación.

No traía en la mente la solución del caso ni algo que atenuara el escándalo. Lo que movía al secretario de Seguridad Pública era la defensa a ultranza de la Fuerza Civil, acusada de reprimir, usar la violencia, amedrentar y sembrar terror entre la población.

Se queda la Fuerza Civil, dijo Bermúdez Zurita. No se va a marchar sólo “porque se manifiesten los delincuentes”, consigna el portal electrónico Plumas Libres.

“No es ninguna unidad de la Fuerza Civil, ya está la investigación en la Fiscalía. No hay ninguna, siquiera una patrulla ni gente de Fuerza Civil. A lo mejor son otro tipo de delincuentes que también lo estamos tratando de evitar y prevenir en la zona… Son delincuentes contra delincuentes que es lo que regularmente se enfrentan y se ajustan o hacen ajustes de cuentas entre ellos mismos”.

¿Qué entrañan las palabras del secretario de Seguridad? ¿Acaso que la Fuerza Civil ha sido clonada, que la ciudadanía está inerme, desprotegida, a expensas de policías que no lo son, de delincuentes con uniforme oficial?

Bermúdez Zurita presumió el entrenamiento de la Fuerza Civil por parte del Ejército y la Marina. “Se trata de elementos confiables que no detienen a nadie sin mandato legal”.

No es la Fuerza Civil un órgano ilegal, según Arturo Bermúdez. En cambio, son delincuentes los que toman carreteras para protestar.
Se refería el secretario de Seguridad a los padres, esposas, hermanos y amigos de los cinco levantados que a diario toman carreteras y cierran accesos a Coatzacoalcos hasta que aparezcan.

Desaparecen, dijo el secretario de Seguridad Pública, por un ajuste de cuentas entre delincuentes. Pero no aporta prueba alguna. Sólo categoriza a los levantados.

Sus familiares, en cambio, sostienen que tomaron la vía legal y no fueron escuchados. Iban a la agencia del Ministerio Público, les rechazaban la denuncia, les exigían llevar documentos, los hacían regresar.

Tomaron la vía legal y fueron desoídos. Y por eso se radicalizaron con el bloqueo de carreteras, el puente Coatzacoalcos I, el puente Calzadas.

Eliaquín Alvarado Villafuerte vive en la colonia Obrera. Tiene 31 años de edad. Fue sustraído y no se ha vuelto saber de él.

A José Manuel Cruz Pérez lo intervinieron en su casa de la colonia Constituyentes.

Jhonit Enríquez Orozco, Roberto Gallegos Osorio y Héctor Manuel Facundo Ramos, los tres avecindados en la colonia Villas del Sur, también fueron sacados de sus domicilios y no se ha vuelto a saber de ellos.

“Tenemos pruebas y testigos de que fue la Fuerza Civil la que se los llevó. Tienen que regresarlos”, dice Trinidad Villafuerte Álvarez, madre de

Eliaquín Alvarado Villafuerte. Así lo piden pero no hay quien los escuche.

Bermúdez Zurita llegó a Coatzacoalcos. Defendió a la Fuerza Civil. Sentenció que no se va porque un grupo de “delincuentes” se manifiesten y ahondó el conflicto por el caso de los levantados.

Obvio, la respuesta fue airada. Se multiplicó la protesta de los familiares. Enfrentaron al “general”, lo confrontaron, lo desmintieron.

Agraviados por la imputación, decían que el presunto ajuste de cuentas entre bandas criminales no existe, evidencia de la ligereza del “general”

Bermúdez, el antiguo espía de la fidelidad, coordinador del C-4 durante el reinado de Fidel Herrera Beltrán en Veracruz.

Y lo sentenciaron: que se ponga a trabajar y que deje de “lavarse las manos” con imputaciones sin pies ni cabeza, imprudentes, a las que el secretario de Seguridad no acompañó con evidencia plena.

Expresaba su molestia Trinidad Villafuerte Álvarez, mientras marchaba de la Mega Comercial a la avenida Independencia, sobre el malecón de

Coatzacoalcos. Su hijo Eliaquín, señalaba, no es un delincuente. Es un hombre responsable, padre de dos hijos, “que trabaja en la electricidad y que ha tenido que luchar mucho para poder salir adelante”.

Airado, el reclamo de los familiares se funda en que sin pruebas no pueden llamarlos maleantes, y que “las autoridades prefieren criminalizar a las víctimas que detener a las bandas que están operando desapariciones forzadas de personas en todo Veracruz”, consigna el portal Plumas Libres.

Atiza, pues, el fuego el secretario Arturo Bermúdez cuando Veracruz se incendia ante el avance del crimen organizado.

Bermúdez llegó tras el desalojo de familiares de los “levantados” cuando habían tomado el puente sobre el río Coatzacoalcos. Ese día el operativo lo realizó un equipo antimotines de la policía estatal, apoyado por Fuerza Civil.

No sofocó los ánimos. No exhibió prudencia. No mostró un gramo de mesura.
Arturo Bermúdez, el “general”, es así y no va a cambiar. A la prensa le llama “pinches medios” y a los periodistas que difunden evidencia de autodefensas, como las que captó el reportero gráfico Félix Márquez, pide que los encarcelen.

Su policía es represora, arbitraria, soez, alevosa y altanera, pero el “general” la disculpa, la solapa y cuando debe aplicar un castigo, incurre en la simulación.

Lo de “general” es un eufemismo. Arturo Bermúdez es licenciado en Ciencias Administrativas, egresado de la Escuela Bancaria y Comercial con diplomados en contaduría, marketing, ciencias políticas, mercadotecnia política y estrategia política.

Tiene tres asignaturas en su currículum: manejo de conflictos, negociación de secuestros y manejo de crisis. Y en todas está reprobado.
Su mayor proyección la tuvo cuando expresó que quien quisiera tener seguridad, que se compre un perro, un candado o contrate sus escoltas personales.

Hoy enfrenta la desaparición de cinco personas en Coatzacoalcos, dice que es ajuste de cuentas, exime de culpa a la Fuerza Civil y criminaliza a los familiares que bloquean carreteras exigiendo que regresen con vida.
Son las perlas que engalanan al “general” Arturo Bermúdez.

Archivo muerto

Escándalo, jaloneo electoral, show mediático por el hallazgo de una maleta con 5 millones de pesos en un avión privado, el sábado 23, en el aeropuerto de Toluca, procedente de Xalapa. La llevaba Mariano Garza González, hermano del empresario cañero Francisco García González, compadre del gobernador Javier Duarte. Fue intervenido por elementos de la Policía Federal, que exigieron saber el origen del dinero. Mariano Garza fue hermético. Sólo dijo que era producto de la venta de azúcar. Había en la maleta fajos de billetes de mil pesos. Los decomisó la PF y detuvo al citado Mariano Garza, hasta que aclare que el dinero es lícito. Seguro lo hará y hasta le ofrecerán disculpas, pues es el síntoma de la impunidad. Así ocurrió con aquellos 25 millones, también hallados en un avión del gobierno de Veracruz, en Toluca, en enero de 2012. Detuvieron a Miguel Morales Robles y Said Zepeda, y luego los liberaron. Tiempo después el dinero regresó al gobierno veracruzano, que siempre alegó que era para pagar la promoción de las fiestas de La Candelaria y los artistas de la Cumbre Tajín. Ni antes ni ahora se les cree. Millones en efectivo presuponen corrupción, pagos turbios, chayotes a prensa nacional, moches a diputados, embarradas a funcionarios del gobierno peñista. Por ese efectivo, precisamente, es que a Javier Duarte lo solapan en el altiplano, lo encubren y lo sostienen, cuando Veracruz se incendia, arde ante la violencia, se hunde en un mar de sangre, quebradas sus finanzas, perdida la seguridad, cancelado el desarrollo, agraviada la sociedad. Cinco millones en efectivo no son nada frente al robo de miles de millones de pesos de recursos federales, según las denuncias de la misma Auditoría Superior de la Federación, que avaló todo hasta que dejaron de enviarle su mochada. Cinco millones decomisados son un calambre y nada más... Vía un call center, se realiza una significativa encuesta de intención de voto. Pretende establecer las preferencias de los electores del distrito XI de Veracruz, con sede en Coatzacoalcos. Realizan las llamadas a teléfonos celulares, llamadas salientes (outbound) lo que implica un alto costo. Una de las preguntas, sin embargo, lleva filo. Es la pregunta clave. “¿Sabía usted que el candidato del PRI, Rafael García Bringas, tiene 23 propiedades?”. Y deja ahí la duda, sembrada. Un call center cuesta un mundo de dinero. Implica una red de operadores, se realizan miles de llamadas, se cuenta con información a detalle de qué número telefónico, y en este caso celular, corresponde a determinado sector del municipio de Coatzacoalcos, cuáles a Nanchital y cuáles a Agua Dulce. Las llamadas son emitidas desde el número 2197348715. Dicen en el cuartel general de García Bringas que es fuego amigo, priísmo que lo quiere ver perder. Puede ser el marcelismo o el joaquinismo que lo respalda de labios hacia fuera, o ivanismo que usa a sus aliados panistas para inclinar la votación a favor de la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, Rocío Nahle García. Fuego amigo, pues... Podredumbre en el Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos. No sólo es uso de los estudiantes como operadores electorales del PRI, que no acuden a clases por andar en campaña y que tendrán materias aprobadas a final de semestre, o la manipulación de los docentes para inducir el voto, o los puntos extras en materias por participar en el carnaval. Es también la turbiedad de los recursos, la rifa de automóviles, el manejo de por lo menos 8 millones de pesos anuales de los que nadie da cuenta. Cada alumno está obligado a vender cinco boletos en cada rifa; son dos veces al año; cada boleto con un costo de 100 pesos; en total mil pesos anuales por estudiante. Participan 8 mil alumnos, que es la matrícula del ITESCO. Lo grave es que no traduce en beneficio para la institución. Algunas de sus aulas las construyó el ayuntamiento de Coatzacoalcos en el desgobierno theurelista. Hay demandas laborales y evidencia del uso de la institución con fines políticos. ¿Que el ITESCO ha ganado premios y reconocimiento en certámenes nacionales e internacionales? Sí, pero eso no inhibe el nivel de podredumbre, el lodo en que se manejan sus finanzas, el saqueo de la institución como ocurrió con los contratos otorgados por Pemex y triangulados a particulares, que terminaron facturándole software pirata a la empresa petrolera, por citar un caso multimillonario. Pobre ITESCO. Tan cerca de la excelencia pero en manos del priísmo... ¿Quién es esa periodista que un rato se solidariza con el gremio, que dice defender los derechos de los comunicadores ante el ataque de las fuerzas del (des)orden, que condena el agravio a los colegas, que exige justicia y esclarecer la arbitrariedad de la policía contra reporteros. Y luego redacta el oficio, lo tramita, se lo hace llegar al jefe policíaco Arturo Bermúdez Zurita y en él le pide que le envié los consabidos regalitos para los periodistas en su día? Qué rápido se le olvidó que el secretario de Seguridad Pública de Veracruz nos llama “Pinche medios”...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Armando Saldaña: el asesinato y la manipulación

* De la ejecución al borrachazo * ¿Y los signos de tortura? * Ahora aparece un asesino a modo * Fuerza Civil, enemiga de la ley * Hostigan labor periodística * Los políticos y su desdén a la cultura * Luis Chávez y su proyecto de lectura.

25 de mayo de 2015

Armando Saldaña Morales tenía signos de tortura, su cuerpo lacerado, la oreja desprendida, pecho y pies quemados y cuatro impactos de bala. Súbitamente, dijo la justicia oaxaqueña que no murió asesinado, que andaba ebrio, lo golpearon, resbaló y se desnucó. Y más tarde, desnuda la infame versión, presenta al supuesto criminal.

A los tumbos se va tejiendo —y enredando— la investigación ministerial en torno a la muerte del periodista de Tezonapa, conductor de noticiarios en la K-Buena, titular en el espacio “La Grilla, Punto y Debate”, y del periódico La Crónica de Tierra de Blanca.

Lo mataron el 4 de mayo. Había ido a Cosolapa, municipio oaxaqueño colindante con Tezonapa, donde residía, el domingo 3, por una información. Ya no volvió.

Fue hallado al día siguiente, a la orilla de un arroyo entre las comunidades Morelos y Rancho Tablas. Su cuerpo se hallaba boca abajo, junto a la camioneta que conducía.

Armando Saldaña, oriundo de Laguna Chica, municipio de Tezonapa, 53 años de edad, se convirtió así en el doceavo periodista en ser asesinado durante el gobierno duartista.

Se sabe que murió, pero la justicia oaxaqueña, encargada de realizar la investigación ministerial por haber sido hallado el cuerpo en aquella entidad, todo lo enreda y lo confunde. 21 días después prevalece el caos, un mar de inconsistencias, omisiones, falta de rigor judicial.

A Cristina Saldaña, hija del comunicador, le hizo saber la Subprocuraduría de Justicia de Oaxaca en Tuxtepec, que la muerte de Armando Saldaña no fue un crimen, “que fue golpeado y que en posible tropezón, se cayó hacia atrás y se pegó en la cabeza”.

Inverosímil, la versión se estampa con la realidad. Una fotografía de Armando Saldaña sin vida, junto a la camioneta en que viajaba, lo muerta boca arriba, lo que derrumba la versión de que “se cayó hacia atrás y se pegó en la cabeza”.

Constan las palabras de Cristina Saldaña en el portal “Al calor político”, el 20 de mayo, y en ellos expresa la hija del periodista su impotencia, “cuando los agentes ministeriales comentaron extraoficialmente que encontraron cuatro casquillos de bala en el lugar del crimen”.

A Cristina Saldaña le tocó pasar por el traumático momento de identificar el cuerpo de su padre. “Cómo es posible que ahora digan que la muerte de su padre fue por una simple borrachera cuando ella fue a reconocer el cuerpo, y observó que presentaba exposición de masa encefálica por salida de impacto de dos balazos con entrada en la boca y salida en la parte occipital”, refiere Al Calor Político.

En fotografías se observa que Armando Saldaña fue torturado. “El pie izquierdo estaba quebrado, uno de sus hombros estaba dislocado, presentaba además quemaduras en el pecho y cortaduras en las mejillas y en los costados del vientre como en la oreja izquierda que le colgaba”.

Armando Saldaña fue sacrificado. Cristina, su hija, desdeña que se tratara de una borrachera y que los cortes en su cuerpo, como afirma el fiscal oaxaqueño, sea por el filo de una botella. “Nunca se encontraron objetos de una riña o que presentara rasguños o pelos, tubo o machete”.

Ahora nadie sabe de la pertenencias del periodista veracruzano. “Ni la maleta donde llevaba su cámara y sus documentos de venta de publicidad y tampoco su gafete, porque no encontraron nada; cuando existen las fotos que evidencian que cerca de la portezuela de la camioneta en que lo trasladaron hasta donde lo ejecutaron estaba su gafete y sus pastillas, conque controlaba su enfermedad (la diabetes)”, dice Cristina.

Percibe Cristina Saldaña que hay intención de darle carpetazo al caso porque la fiscalía tiene miedo, porque esa región es “zona caliente”, tierra de chupaductos.

Plantea que su padre sea exhumado pero que tome el caso la Procuraduría General de la República “porque se trata de un periodista”. Su peregrinar la llevó de Tezonapa a Tuxtepec, Oaxaca, sede de la Fiscalía Regional, pero de ahí pretendían regresarla a Acatlán de Pérez Figueroa, donde fue hallado el cuerpo, supuestamente porque ahí se halla la documentación.

Cristina Saldaña se queja también de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas de Veracruz (CEAPP), quienes dicen que allá es otro estado. Tampoco quiso aplicar recursos para los gastos funerarios, pese a tratarse de un periodista veracruzano. Quisieron hacerlo de manera extraoficial, un chayote postmortem, que irritó a la familia y a la prensa crítica.

Insiste en que se realice la exhumación del cuerpo pero las autoridades judiciales les aflora el humanismo. “Dicen que sería faltarle al respeto a Armando Saldaña”. Más falta de respeto es no hacerle justicia, decir que murió por un borrachazo, que se desnucó y que no hubo tortura ni cuatro impactos de bala.

Deficiente, nada profesional, es la actuación de los peritos oaxaqueños. Olvidaron tomar las huellas dactilares de Armando Saldaña y para subsanar la omisión, acudieron al velorio del periodista, abrieron el féretro y ahí tomar la huella. De película.

Ni siquiera le entregaban a la familia el acta de defunción porque, supuestamente, no contaban con el resultado de la necropsia. Y así transcurrían los días.

A Cristina Saldaña no le queda duda: su padre fue ejecutado.

Un día después —mayo 21—, Jorge Morales Vázquez, comisionado de la CEAPP, el único con actitud crítica ante los agravios a periodistas, deploró la indiferencia con que se trata el asesinato de Armando Saldaña.

“Hay omisión en ese sentido, no hay voluntad de las autoridades de Oaxaca ni de la PGR, ni voluntad política en el caso de la Fiscalía de Veracruz, y el gobierno veracruzano está actuando como que no le importa”, expresó.

“Ya pasaron casi 15 días de los hechos y la Fiscalía de Oaxaca no tiene nada, no tenían ni la necropsia. Inclusive el personal de la Comisión que fue a hablar con gente de la Fiscalía de ese estado —Oaxaca—, recibieron la versión deplorable de que, aun cuando no hay investigación, se pretende decir la tesis de que fue un pleito entre borrachos, dejaron entrever que es la tesis que ellos van a manejar”.

Esto, deploró Jorge Morales Vázquez, “es una situación anómala y preocupante, por decir lo menos”.

Hay indiferencia de las fiscalías oaxaqueña y veracruzana y también de la Procuraduría General de la República.

“No les interesa. Ya le hemos pedido audiencia tres veces al gobernador para atender temas importantes, y no nos recibe, yo ya me cansé de decirlo públicamente, el gobernador está rebasado”, dice Jorge Morales.

La PGR también muestra actitud cómplice. A la fiscal especializada en Atención a Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión, de la PGR, Laura Borbolla, se le planteó que atrajera el caso. De los 11 asesinatos de comunicadores ocurridos durante el duartismo, ninguno está en la esfera federal. Dice la PGR que sólo es coadyuvante. O sea, cómplice por omisión.

Al día siguiente —mayo 22—, la Procuraduría de Oaxaca asestó un golpe de timón al dar conocer la detención de Juan Morales o Juan Carlos de la Cruz Vergara, de 25 años de edad, a quien le imputa la autoría material del crimen del periodista Armando Saldaña.

Sin embargo, no revela móvil, ni circunstancias, ni posibles autores intelectuales. No esclarece en qué condiciones ocurrió el crimen, según la versión difundida en el boletín oficial.

Cristina Saldaña reventó la infamia. Reveló lo que le había expresado el fiscal regional de Tuxtepec, el intento de convertir la ejecución de Armando Saldaña en un borrachazo, de derrumbar la versión de la tortura, de los pies quemados, del hombro dislocado, de la oreja desprendida, el pie quebrado, quemaduras en el pecho y cortaduras en las mejillas.

Armando Saldaña, el doceavo periodista veracruzano asesinado durante la pesadilla duartista, fue torturado. Quisieron desvirtuar la versión y cuando la hija los exhibió, aparece un presunto asesino.

¿Y el autor intelectual?

Archivo muerto

Arbitraria, alevosa, intimidatoria, la Fuerza Civil no le sirve a los veracruzanos. Es enemiga de la sociedad. Patrulla Coatzacoalcos sembrando miedo, amagando al ciudadano, amenazando, escudados los rufianes verdes en el uniforme que indignamente portan. Lo digo con evidencia. Mayo 23, frente a la central camionera, alrededor de las 3 de la tarde. Personal de mussiocardenas.com realizaba sondeos de opinión para documentar el sentir del ciudadano respecto a candidatos y partidos políticos, si van o no votar, si conocen sus propuestas, si tienen una preferencia electoral. Así se sustenta la intención de voto, el nivel abstencionismo que viene, con investigación periodística. Irrumpe un auto color blanco, sin insignias. Descienden varios sujetos. Portan chaleco con la leyenda “Fuerza Civil”. Visten ropa verde, tipo militar. Cuestionan a uno de los colaboradores de mussiocardenas.com. Les explica que recoge las opiniones de ciudadanos sobre el actual proceso electoral federal. Lo fotografían, le piden identificarse. Lo amedrentan. Exhibe su credencial de elector y el gafete que lo acredita. A ambos documentos le toman fotografías. En uno de ellos teléfono y correo electrónico del autor de esta columna. “Vete y ya no molestes a la gente. Déjalos trabajar”, conmina uno de los rufianes de la “Fuerza Civil”. Apesta la podredumbre policíaca del duartismo, violadora de derechos constitucionales, alevosos que suponen que pueden restringir el oficio periodístico. Implicados en la desaparición de cinco jóvenes, encubiertos por el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita —“pinches medios”— que afirma que la desaparición de cinco personas se trata de un ajuste de cuentas, la Fuerza Civil sigue acumulando quejas, repudio y condenas en Coatzacoalcos. ¿Cuántos cientos de millones costó preparar al cuerpo de élite, equiparlo, convertirlo en la segunda fuerza policíaca del país? ¿Y para qué? Para que el crimen organizado haga lo que le viene en gana mientras la Fuerza Inútil invierte su tiempo en hostigar y amedrentar a la ciudadanía... Enemigos de la cultura, políticos mercachifles, tienen ojos para el poder pero no para el fomento a la lectura. Y si es en niños, menos. Es la experiencia del maestro Luis Chávez Fócil, su talento excepcional, su experiencia sin duda, ilimitada su imaginación, diestra su pluma, vaciada en una amplia obra literaria, orgullo de Tabasco y del sur de Veracruz. Luis Chávez —“La Ancianita James”, su más reciente libro— realiza su proyecto Fomento a la Cultura en Minatitlán, aprobado en los tiempos en que gobernaba José Luis Sáenz Soto, hoy candidato del PRI a diputado federal. Acude a escuelas primarias. Lee cuentos a los niños, imita las voces de los personajes, la viejita, el monstruo, el niño. Y provoca la reacción de los pequeños, los incentiva, los motiva a leer. En 2014 les leyó a 3 mil 300 alumnos, nada fácil porque para eso se requiere vocación. Cobra 5 mil pesos al mes, y le pagan con retraso. No hay para la cultura pero sí para que el alcalde Héctor Cheng Barragán le coloque su fajo de billetes a la bailarina de Gloria Trevi, durante el carnaval de Minatitlán —la mente teibolera manda—. Acudió a Xalapa. Intentó que el secretario de Educación en Veracruz, Flavino Ríos Alvarado, le aprobara un proyecto regional, de San Andrés Tuxtla a Las Choapas. Le dijeron que sí y que se regalarían libros. Luego le dijeron, por Facebook, que siempre no, que no hay presupuesto y que hasta les bajarían el salario. No hay para la cultura pero sí para embriagar con cerveza a los maestros en su día, ahí las fotos de la mega parranda en internet. Su proyecto fue comentado a la regidora de educación en Coatzacoalcos, Mirna García Ávalos, en tres ocasiones, y no respondió; al regidor cuarto, Felipe Hernández Pulido, en igual número de veces, y nada; a la alcaldesa de Nanchital, Brenda Manzanilla Rico, por sólo 3 mil 500 pesos al mes, y tampoco. Son mercachifles de la política, ávidos de poder, enemigos de la cultura, una vergüenza para esos niños que merecen tener acceso a la lectura. Luis Chávez lo hace por su amor a la literatura y porque pretende que a través de la cultura se formen mejores generaciones de mexicanos. Su caso va que vuela al escritorio del secretario de Educación, Emilio Chuayffet Chemor, porque hay manera de que lo conozca. Ojalá así se active el fomento a la lectura en el sur de Veracruz...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Javier Duarte, la violencia, el PRI y el voto de castigo

* Gobernar para los cárteles, no para la sociedad * Asesinatos y secuestros políticos * Desalojo por reclamar el paradero de sus hijos * Laudos de alcoba en Conciliación * Y Marichuy Ríos, campañeando * Después de la elección, despidos en Pemex y CFE * Bulevar intercolonias: a punto de la congeladora.

22 de mayo de 2015

Cobijado por el PRI, solapado por los priístas, Javier Duarte llegó a Veracruz a desgobernar, a consumar la quiebra financiera, a enraizar la inseguridad, arrodillado ante los cárteles, presa de la violencia y el baño de sangre. Y todavía pide el voto para el PRI.

Se multiplican los muertos en un escenario brutal, fuera de control, irracional. Si no son los embolsados, sus cuerpos mutilados, el mensaje de la venganza y el aviso de que esto está por comenzar, son los personajes políticos que comienzan a morir por las balas del odio y el clima de terror.

¿Qué no hay baño de sangre en Veracruz? Matan al ex alcalde de Cuitláhuac, Ambrosio Borbonio Anne, alias “Vocho”, un panista apreciado entre los suyos, denostado por sus enemigos, al que una noche, la martes 19, le quitaron la vida con todas las trazas de una ejecución.

Cenaba en un restaurant. Era cerca de la medianoche. De pronto se escucharon varios disparos, alcanzando a ex edil, el terror flotando en el ambiente.

“Vocho” provenía de la corriente de los Pipos, las huestes de Alejandro Vázquez Cuevas, pero su muerte provocó reacciones airadas, de pipos y no pipos, natural la del líder del PAN en Veracruz, Jesús Mancha Alarcón; la del líder de la fracción panista en el Congreso estatal, Domingo Bahena Corbalá; la del senador Fernando Yunes Márquez.

¿Que no hay baño de sangre en Veracruz? Asesinan al ex líder del PRI en Tierra Blanca, Luis Manuel Lara Muñoz, alias “El Pequitas”, el miércoles 20, tiroteado cuando viajaba en su camioneta sobre la carretera La Tinaja-Ciudad Alemán.

Conducía su vehículo y al disminuir la velocidad, en el primer tope de La Sirenilla, sintió la primera descarga. Perdió el control de la unidad. Salió de la carpeta asfáltica.

Ahí se le ve, en las imágenes que circulan en los medios de comunicación, sobre el asiento de la camioneta, inerte en un charco de sangre.

No hay baño de sangre, dicen los duartistas de la pluma, textoservidores sin vergüenza que todavía exaltan el desgobierno de Javier Duarte, irrecuperable ya la tranquilidad y la paz porque el crimen organizado permeó, creció y sometió al gobernador.

No hay baño de sangre, expresan con cinismo los descarados amanuenses de Javier Duarte cuando los muertos tienen etiqueta política, emergen de los partidos, son azules o priístas y con su ejecución se traslada la violencia hacia una esfera de poder hasta ahora intocada.

En diez días, siete jóvenes fueron levantados en Coatzacoalcos, sacados de su hogar, unos; interceptados cuando viajaban en sus autos, otros, todos intervenidos por la Policía Civil, según las denuncias de familiares.

De los siete, de acuerdo con versiones extraoficiales, sólo Iván Arévalo y Diego Corro habrían regresado “muy lastimados”.

Otros cinco están en el limbo. Sus padres y amigos protestan, exigen la verdad, saber dónde están. Responde la pandilla duartista con su silencio, como las mafias que destruyen y callan, como los clanes que buscan la paz, pero la paz de los sepulcros. Y con la represión.

Otro caso: Jacqueline Rangel Cardoza, esposa del director de Consorcio Clavijero, ex regidor de Minatitlán y ex director del Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos (ITESCO), Ricardo Orozco Alor, fue secuestrada la mañana del miércoles 20.

Dejó a sus hijos en la escuela. A eso de las 9 de la mañana, súbitamente la interceptaron dos autos compactos. De ellos descendieron varios individuos, armados, soeces, profiriendo órdenes tajantes y se la llevaron.

Van casi dos días. Nada se sabe de Jacqueline Rangel. Trascienden relatos, versiones de allegados, amigos de Ricardo Orozco. Que hubo un primer contacto, que ordenaron no presentar denuncia, que exigieron mantener a la policía fuera del caso.

Nada oficial, sólo corren las versiones de boca en boca. Que ya hay una cantidad por la vida de la dama, que hay un proceso de negociación. Dice un usuario de las redes que los secuestros no se negocian; se pagan. Las negociaciones provocan desenlaces fatales.

Ricardo Orozco no es un personaje cualquiera. Fue regidor en Minatitlán, líder de la CNOP del PRI, líder sindical en el ITESCO, luego director, hoy titular del Consorcio Clavijero en la Secretaría de Educación de Veracruz. Es potencial candidato a diputado local o a la alcaldía de Minatitlán.

Tiene Ricardo Orozco un padrino: Flavino Ríos Alvarado, secretario de Educación en Veracruz, antes diputado local, líder del Congreso, director de Acción Social, operador político desde el hernandezochoísmo, pieza clave en el esquema de seguridad del favorito del alemanismo, Alejandro Montano Guzmán.

No es, pues, un secuestro cualquiera. Jacqueline Rangel Cardoza es la esposa de un político de futuro promisorio.

Alcanza la violencia al círculo político. Asesinan a un ex alcalde panista, a un ex líder priísta. Secuestran a la esposa de un funcionario del gobierno de Veracruz

Siguen los robos, los asaltos, la extorsión. Y todavía dice la prensa duartista, los textoservidores del duartismo, los cómplices de la pluma, que ¿cuál baño de sangre?

Pasmado, Javier Duarte no sabe qué hacer. La violencia lo rebasa, lo somete el crimen organizado, fracasa su estrategia de seguridad, van operativos, vienen estrategias, se desploma la credibilidad.

Su legado es de sangre. Veracruz vive una oleada de terror, agravada por casos como el de la joven Columba Campillo González, plagiada en Boca del Río, luego de correr en el malecón, el miércoles 6. Su cuerpo fue hallado dos días después en un terreno baldío.

Aparecen cuerpos mutilados, asesinan con saña. Hay ajuste de cuentas entre células del narco, que dirimen su lucha por las plazas y por los territorios como sólo ellos pueden hacerlo: a ritmo de metralleta y sangre en las calles.

Veracruz es violento. No es el rincón del son ni el sonido del fandango. Aquí lo que se percibe es el miedo, el terror en las calles, la zozobra en cada paso, la sociedad que a duras penas puede creer que algún día tuvo tranquilidad.

Escenario inédito para un gobernador. Javier Duarte fue indiferente, cuidado él, en el olvido la población. Dijo frases tan absurdas como aberrantes. “En Veracruz no pasa nada”, “Sólo se roban Frutsis y Pingüinos de los Oxxos”, “El que la hace la paga”.

Así llega al final de la elección federal. Reto crucial para el PRI que requiere votos cuando el gobierno priísta fue incapaz de garantizar la tranquilidad, la seguridad y la paz a los veracruzanos.

Javier Duarte gestó las condiciones de violencia, la policía rebasada, la corrupción a todo nivel, infiltradas las corporaciones, fallido el proceso de acreditación, pues el día que no reprimen a los ciudadanos se les sabe secuestradores y hasta cercenando a sus víctimas.

Veracruz está inmerso en la violencia cuando el proceso electoral está a unos días de culminar. Pide el voto el PRI, provocando la reflexión de diversos núcleos sociales, la condena a los gobiernos priístas, el estatal y los municipales, que dejaron pasar al narco, que permitieron que Veracruz se convirtiera en campo de batalla de los cárteles, que contribuyeron con su pasividad a que les robaran la tranquilidad.

Quieren Javier Duarte y el PRI el voto de los veracruzanos. Lo tendrán. Será el voto de castigo, la voz en las urnas, la condena a un gobierno que se comió al estado, que lo saqueó y que sentó las bases del baño de sangre que se vive hoy.

Misión cumplida, don Javier.

Archivo muerto

Si fueran tronquistas, les habría ido mejor. No los habrían desalojado. Y hasta los habrían solapado. Pero no. Ellos sólo piden que les devuelvan a sus hijos, que les digan dónde están, que les digan si están vivos. Jueves 21 por la mañana. Llegaron, una vez más, al puente Coatzacoalcos I y ahí se plantaron, con sus pancartas en mano, con sus leyendas de reclamo, con la angustia de no saber dónde están los cinco jóvenes que presuntamente se los llevó la Fuerza Civil. Y de mañana también, minutos después, arribó la policía de Veracruz. Amagó, avanzó, disgregó al grupo de padres, hermanos y amigos. Los encapsuló con sólo empujar, sonar los toletes contra los escudos, infundir miedo mientras las madres soltaban en llanto, la impotencia en la piel, exigiendo saber qué pasó con sus hijos, por qué se los llevaron, qué hicieron para no estar ya. Entre uno y otro bando, entre los uniformados y las familias, se mueven los fotoperiodistas. Captan escenas, graban y reportan. Reclaman los padres que acudieron a la vía legal y no se les escuchó. Les quedó el camino de la manifestación. ¿Que violentaron el derecho de los automovilistas? Sí. ¿Que ahorcaron el tráfico vehicular? Sí. Y por eso se les reprimió. Si fueran tronquistas, si los liderara Renato Tronco, tendrían impunidad. Podrían permanecer días sobre la autopista sin amago de desalojo, tolerados y solapados por la pandilla duartista. Pero la impunidad tampoco es pareja. Para el diputado multipartido sí; para el pueblo no. A Renato Tronco le instalaron una mesa de diálogo, le bajaron a medio gabinete, cedieron a sus demandas, lo marearon y hasta lloró. A los padres de los desaparecidos no. Para ellos sólo hubo desalojo y ni una explicación. Es Veracruz donde la justicia es selectiva y perversa. Y mientras, ¿dónde están los jóvenes desaparecidos?... Así que en la Junta de Conciliación y Arbitraje 16 de Coatzacoalcos primero se conocen los laudos y luego se realizan los proyectos. O sea, hay fuga de información. O hay violación a la secrecía. O la presidenta de la Junta tamalea las resoluciones. Es el caso del conflicto que enfrenta el Instituto Margarita Olivo Lara por el despido injustificado de la maestra Inés del Carmen Valladares Lavín, en que ella logró acreditar que le falsificaron la firma en la supuesta renuncia voluntaria exhibida por la escuela, caso que llevó a los tribunales a las propietarias, María Amparo Elena Arens Medina (Helen Arens), Margarita Gómez Ortiz y Alicia Guadalupe Mena Brito Trejo. Trasciende un laudo que aún no se emite, que está en manos del proyectista, que evidencia cómo se maneja la justicia laboral en Veracruz. Caso explosivo, donde el conflicto de interés suena a transa y huele a corrupción, pues la antigua proyectista, María Trinidad Tovar Lugo, es esposa del abogado Abelardo Fausto Sevilla, en su momento representante legal de las propietarias del Instituto Margarita Olivo Lara. O sea, ella en la Junta y él representando a las demandadas. Una vez descubierto el cochupo, laudo de alcoba, la proyectista fue relevada y el abogado Fausto pasó a desempeñarse en la parte penal del conflicto que aún enfrenta el trío Arens-Gómez Ortiz-Mena Brito, pues los amparos ganados se fueron a revisión. Y a todo esto, ¿dónde vacaciona la presidenta de la Junta de Conciliación, María de Jesús Ríos Blanco, aquella del video donde se estaciona en lugares destinados a personas con discapacidad? Ah sí, en Acayucan, operando en la campaña del candidato priísta a diputado federal, Erick Lagos Hernández, porque ambos son fidelistas. ¿Campañeando en horas de trabajo? Caos puro, fuga de información, conflicto de interés, laudos entre sábanas. Y esa es solo la punta del iceberg. No es el primer caso que ocurre en las barbas de Marichuy Fidelista Ríos. Hay otras firmas falsificadas, los mismos rostros, los mismos nombres. Vamos pues... Malas nuevas para petroleros y electricistas: después de las elecciones habrá guillotina. Se van a la calle miles de trabajadores. Comisión Federal de Electricidad reducirá sus acciones a unas cuantas áreas administrativas; la operación será entregada a la iniciativa privada, que sólo requerirá un mínimo de personal. Pemex se adelgazará; desaparece el servicio médico; se asociará con empresas privadas para realizar tareas operativas. Aún no se determina cuántos trabajadores quedarán sin empleo. Dicen que de CFE se van 16 mil. Dicen que de Pemex, 60 mil. Por ahora, antes de las elecciones federales, nada se mueve. Se trata de evitar el voto de castigo. Después viene la debacle. Para entonces, petroleros y electricistas ya habrán ayudado al PRI a sostenerse en el poder... Fecha fatal, este viernes 22, para destrabar la construcción del bulevar intercolonias. Si este viernes no hay acuerdo entre el ayuntamiento y los dueños de los predios afectados, el retraso de la obra se llevará por lo menos un año. ¿Y qué van a decir en el Congreso de la Unión? ¿Que el anuncio oficial, a cargo del gober Javier Duarte, fue farsa, solo para que les liberaran más recursos, a sabiendas que no se habrían de aplicar?...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

PRI: la farsa y los farsantes

* Desayuno de la hipocresía * Ferrari: discurso y preocupación * Investigan a protegidos de Marcelo * De la Sedesol a SIOP * Secuestran a esposa del ex director del ITESCO * No aparecen cinco de los siete jóvenes * Se le peló el alcalde de Medellín al fiscal * Otros fracasos: casos pastor, Goyo y Regina.

21 de mayo de 2015

Comen y beben los priístas, sueltan las risas que contagian, se funden en abrazos que debieran transmitir calor, y escuchan, divertidos, con sorna, el discurso que convoca a la hermandad. Nada es verdad. Así son siempre sus desayunos de la unidad.

Sábese que es el ritual de la farsa, el llamado a las tribus dispersas y la instrucción sutil a la simulación, invariable el evento de los descarriados y los que deciden no escuchar, menos participar, cuando el ambiente de conflicto, los odios soterrados, los conduce a la pérdida del poder.

Llegaron los hijos del PRI. Celebraron su enésimo desayuno, el recurso que acaso sirve para la postal, la pose fotográfica, juntos los amigos y quienes no lo son, la sonrisa fingida, el mensaje de unidad.

Domingo 17. Acuden los priístas de Coatzacoalcos al llamado de sus líderes. Sí, “sus líderes”. No su líder formal, el presidente del partido, Luis Rafael Anaya Mortera, que actuó con congruencia, como siempre lo hace, absoluto, sin acatar órdenes, desdeñoso, en un viaje simulado al Distrito Federal, lejos de sus bases, de su militancia. No estuvo porque no le importó.

Decía el líder del PRI en Veracruz, Alfredo Ferrari Saavedra, que el triunfo se construye día con día. Hay que cerrar filas “como siempre lo han hecho, en torno a las causas del partido y ser parte del próximo triunfo de quienes continuarán con las reformas transformadoras del presidente Enrique Peña Nieto. Su partido los necesita y su país los requiere”.

Invitaba Ferrari a la militancia a comprometerse con el triunfo “y redoblar esfuerzos para cumplir el objetivo de obtener la mayoría en el Congreso de la Unión”.

Refería que sólo así se podrá “continuar con los resultados obtenidos en Veracruz”.

Arqueaban las cejas los priístas. Contenían la risa por educación. El rollo le va al líder Ferrari. Su argumento es abstracto, falto de razón, plagado de sueños, acorde con la vida en Duartilandia donde los “resultados obtenidos en Veracruz”, sólo los disfruta la pandilla duartista y nadie más.

Pintaba el líder Ferrari un escenario de ilusión, insostenible, imaginario, alejado de la realidad, de la pobreza, del abandono, Veracruz a la vanguardia de la inseguridad, a la vanguardia en secuestro, a la vanguardia en falta de desarrollo, a la vanguardia en corrupción, a la vanguardia en impunidad.

Son un ritual los desayunos de la unidad, trillados porque pareciera que los priístas no saben hacer más cuando el panorama se torna sombrío y se huele, se percibe el aroma de la derrota.

Este, sin embargo, fue jocoso. Lo disfrutaban pues su líder estatal vino a describir un Veracruz que solo ha de existir en su ilimitada y prodigiosa imaginación y en los inventarios del duartismo.

Gozaron pues los priístas en ese alarde de simulación, muchos de ellos indiferentes a su candidato a diputado federal, Rafael García Bringas, al que no sólo no le operan votos sino que lo desacreditan en público y en privado, le preparan voto de castigo, lo quieren masacrar.

Su líder local no llegó. Anaya Mortera tenía mejores cosas que hacer. Tampoco el mecenas del marcelismo, Marcelo Montiel Montiel, tácitamente el dueño de la alcaldía de Coatzacoalcos, gerente ejecutivo de la franquicia que cada período de gobierno la usufructúa vía sus pupilos y favoritos, dos veces él, en una Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— y ahora Joaquín Caballero Rosiñol.

Ausente, Iván Hillman Chapoy se sabe repudiado, malquerido, odiado entre el priísmo de Coatzacoalcos, amplísima su capacidad para desdeñar a todos, patearlos, desatarles guerra mediática, creído que lo que aquí se hace, aquí no se paga.

No acudió Iván Hillman y nadie lo notó. El priísmo de Coatzacoalcos se siente a sus anchas cuando Iván El Terrible no está. No olvidan que su paso por la alcaldía fue un desastre para todos, menos para él, para su esposa Mónica Robles y para su mozo de estoques, Mariano Moreno Canepa.

Por sus manos pasaron 2 mil millones de pesos. No se sabe en qué los aplicaron. No hay una obra digna que se recuerde. Eso sí, hay gasolineras, lotes de autos, cosas nuevas en Coatzacoalcos.

Tampoco el líder de la CTM, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara, fue al desayuno de la simulación. Suele ser así. En cada evento priísta les reclama que a los sectores los ignoran, que los candidatos son impuestos por los líderes de corrientes, que quien encabeza el PRI no manda. Y una vez más, los desairó.

Hubo desayuno. Es la farsa reciclada del PRI, la convivencia de los enemigos irreconciliables, el certamen de las sonrisas falsas y los abrazos fríos.

Suele hacerlo el PRI cuando el ambiente no prende. Trascienden las cifras, las mediciones, la encuesta en los medios, las que ordenan los candidatos, el que paga manda. Y ante la indiferencia de los priístas llega su líder estatal y habla de logros que nadie ve, de un Veracruz que no existe, del éxito de las reformas peñistas que arrancaron mal.

Desliza Ferrari, sin embargo, el síntoma del miedo. Hay que “redoblar esfuerzos para cumplir el objetivo de obtener la mayoría en el Congreso de la Unión”.

¿Por qué redoblar esfuerzos para obtener mayoría? Dicen las encuestas que el PRI mantiene sus 30 puntos en la intención de voto. Suma a ello los 13 puntos del Partido Verde. Agréguese al Panal, a Encuentro Social, al Humanista. ¿Peligra la mayoría?

Si las encuestas son reales, el PRI no tiene de qué preocuparse. Si son falsas, entonces tiene sentido el discurso del líder Alfredo Ferrari. El PRI no tiene mayoría y quizá no la tendrá.

Llama Alfredo Ferrari a cerrar filas. ¿Por qué? Porque el PRI no es monolítico, porque hay indiferencia, porque muchos quieren ver perder a García Bringas.

Veracruz es zona minada. El desgobierno de Javier Duarte, la descomunal deuda, el desarrollo estancado, la inseguridad y violencia, la corrupción, la complicidad, el encubrimiento, la impunidad con que se conduce la pandilla duartista, abonan a la derrota.

Lo peor para Alfredo Ferrari es que los priístas no ayudan. Las corrientes, el marcelismo, el ivanismo, el chagrismo, el theurelismo, viven sus odios y refrendan sus rencores.

No hay una base militante que garantice el triunfo. Así es el priísmo.

Los describe como son el extinto politólogo Arnáldo Córdova, en un texto publicado en La Jornada, el 2 de diciembre de 2012, bajo el título “El Regreso del PRI”.

“Los priístas son portadores de varios estigmas. Por un lado, una gran mayoría sabe que siguen siendo los mismos como políticos y que, como tales, son para desconfiar. Por otro lado, por lo menos desde la época de Miguel de la Madrid (1982-1988), los tricolores han dejado de ser los antiguos nacionalistas y populistas que fueron desde los tiempos que siguieron a la Revolución y ahora, a la vista de todo mundo, se han derechizado tanto o más que los panistas. Eso se ha notado en todas sus decisiones políticas que han sido, recurrentemente, medidas de apoyo y promoción de los intereses de las élites del poder económico, nacionales y extranjeras, y en contra, de manera radical, de los intereses populares que alguna vez defendieron como parte de su ideario político.

“Los priístas apestan a los mismos olores del pasado, sólo que ahora son más derechistas. Como se vio en la campaña electoral, siguen practicando las malas artes de la política y, ahora con el poder presidencial en sus manos, lo veremos más a menudo. Probablemente, volveremos a repetir con nuestro gran dramaturgo Rodolfo Usigli: ‘Dondequiera encuentras impostores, impersonadores, simuladores; asesinos disfrazados de héroes, burgueses disfrazados de líderes; ladrones disfrazados de diputados, ministros disfrazados de sabios, caciques disfrazados de demócratas, charlatanes disfrazados de licenciados, demagogos disfrazados de hombres. ¿Quién les pide cuentas? Todos son unos gesticuladores hipócritas’ ”.

Ni mas ni menos.

Archivo muerto

Misil que da en el centro de mando de Marcelo Montiel Montiel. Dos de sus recomendados, Miguel Ángel Trujillo Rosaldo y Héctor Ruz, aparecen en una investigación sobre licitaciones, asignación de contratos y ejecución de obra en la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas del gobierno de Veracruz. Trujillo Rosaldo es director de Obras en la SIOP y antes tuvo el mismo cargo en la Sedesol estatal, durante el tiempo en que Marcelo Montiel encabezó esa dependencia; Héctor Ruz fue el encargado de asignar contratos en la Sedesol marcelista y ahora es titular de licitaciones en la SIOP. Una punta de la madeja es el hallazgo del periódico Notiver, signado “Tráfico de Influencias”, difundido el martes 19, donde se señala al subsecretario Caleb Navarro Kloss, a su asesor Ramiro González Martín, y a Fernando Mauricio Zermeño de Alba, apoderado de la empresa Gestión y Perspectiva Urbana, a la que le fluyen los contratos del gobierno de Veracruz. Caleb Navarro y Zermeño de Alba provienen de la Sedesma, luego Sedesol, donde se desempeñaron como directores de Obras. Ese puesto lo ocupó posteriormente Trujillo Rosaldo, quien hoy es director de Obras de la SIOP. González Martín es suegro de Zermeño de Alba. O sea, todos amigos, ligados en un evidente caso de conflicto de interés. La investigación dará mucho de qué hablar... Secuestran a la esposa del ex director del ITESCO y ex líder de la CNOP de Minatitlán, Ricardo Orozco Alor. Ocurrió este miércoles 20, por la mañana, luego de dejar a sus hijos en la escuela. Varios encapuchados, armas en mano, interceptaron su auto. Viajaban en vehículos compactos, presumiblemente Chevy. La sacaron de su camioneta y se la llevaron. Hasta la medianoche no había contacto con los plagiarios. Guardan hermetismo las autoridades policíacas y el medio político. Se sabe que Ricardo Orozco acudió a un alto mando de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz. Ricardo Orozco, ex regidor por Minatitlán, es director del Consorcio Clavijero y asesor del secretario de Educación estatal, Flavino Ríos Alvarado, su mentor y padrino... Nuevo bloqueo al puente Coatzacoalcos I. Siguen las protestas por la desaparición de cinco personas, sacados de su hogar con lujo de fuerza. Acusan los familiares que fue la Fuerza Civil. Permanecieron en el puente poco más de una hora. Amagan con volverlo a hacer si no son hallados los cinco jóvenes. Del otro caso, el de Iván Arévalo y Diego Corro, se va dejando de hablar. Supuestamente aparecieron, calló la familia, trascendió que estaban lastimados. Silencio extraño, quizá pactado, pues cuando los familiares requerían escándalo para enfrentar al gobierno, encontraron coro; ahora prefieren no hablar. Deslinda la Secretaría de Seguridad Pública a la Fuerza Civil en el caso de Iván y Diego; no hace referencia a las otras cinco desapariciones... Se le peló el alcalde de Medellín al fiscal Luis Ángel Bravo Contreras. Golpe a su ego, a sus ínfulas, a la jactancia que lo distingue. Dice el fiscal, alias “Culín”, que por culpa del Congreso de Veracruz, por no darle celeridad al juicio de desafuero, por tratar el tema con lentitud, por tardarse meses en concluir el expediente, ahora no ubica a Omar Cruz Reyes, el edil acusado de la autoría intelectual del “levantón” y crimen del periodista José Moisés Sánchez Cerezo. O sea, que la petulancia de Fis-Culín se topó con su ineficacia, y simplemente el alcalde de Medellín no volvió a ser visto. A ver, ¿no es este Luis Ángel Bravo el mismo que se ufanaba que tenía ubicado, perfectamente cercado al edil y que presumía que lo llevaría a prisión? Ya se le peló el alcalde panista, como se le fueron los electricistas acusados del crimen del pastor Claudio Martínez en Coatzacoalcos, como están a punto de librar la cárcel los supuestos asesinos del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, como no ha dado con el presunto asesino material de la periodista Regina Martínez Pérez. Ha de ser frustrante echar tanto cuete al aire y saber que todo le revienta...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Arturo Bermúdez y los otros desaparecidos

* Exculpa a la Fuerza Civil * Los familiares protestan * El racismo del presidente del INE * Brinca como mapache Marcelo Montiel * Lo denuncian y denuncia * Candidatos independientes, saboteados * Líder sindical financia a la oposición * Objetivo: restarle intención de voto a Rocío Nahle.

20 de mayo de 2015

Iván y Diego no son los únicos. Hay otros cinco ciudadanos desaparecidos, llevados por la fuerza, sacados de su domicilio, interceptados en las calles y de los que no hay, siquiera, una pista. Son el retrato de la inseguridad, el miedo, la zozobra, el caos que priva en Coatzacoalcos.

Por Iván Arévalo y Diego Corro se armó una protesta mayúscula, Coatzacoalcos bloqueado, sus accesos en manos de familiares y amigos desde la noche del domingo 17 hasta pasadas las 3 de la tarde del lunes 18 cuando un grupo antimotines de la Fuerza Civil los desalojó.

Acusaron que Iván y Diego viajaban en un automóvil particular, un Ford Mustang amarillo, vistoso, sobre la avenida Universidad, el sábado 16, luego de jugar un partido de futbol. Los interceptaron cuatro vehículos. Fueron bajados a golpes, sometidos, reducidos a nada. Pasaron a la condición de “desaparecidos”.

Con ellos iba Andrea López Caballero, esposa de Iván Arévalo. Llevaba a su pequeña hija. También fue sometida.

“Nos bajaron. Yo llevaba a mi bebé. Nos tiraron al piso. Decían que eran de Fuerza Civil y nos apuntaban con sus armas. Decían que eran de Fuerza Civil pero no mostraron documentos, algo que los identificara”, señala.

Su caso trascendió. Inundó las redes sociales, ese espacio que sirve para potenciar sucesos, y provocó una reacción viral.

Un día después, la marcha contra la inseguridad sirvió para exigir que Iván y Diego aparecieran y para exhibir a la Fuerza Civil, acusada del “levantón”, de ocultarlos, de no admitir que hubiera acusación en su contra, de incurrir en desaparición forzada.

Esa noche, apenas concluida la marcha por la seguridad, el puente Calzadas, uno de los accesos a Coatzacoalcos, fue bloqueado. Ante la falta de respuesta oficial, el lunes 18 se impidió el paso a la altura de la caseta de peaje sobre el puente Coatzacoalcos I. Horas después, a las 15:30, un equipo antimotines desalojó a los manifestantes.

En el ojo del huracán, vilipendiada, la Fuerza Civil aguantaba la avalancha de imputaciones, el “levantón” como modo gangsteril, la desaparición forzada como método de actuar.

Llegó el martes 19. Acusada de todo, la Fuerza Civil, la policía de élite, los seals de Javier Duarte, guardaban silencio.

Pasado el mediodía, la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz deslindó a los rambos jarochos. Dijo que los elementos de la Fuerza Civil eran ajenos a la desaparición de Iván Arévalo y Diego Corro, pero no aludió a los otros levantones.

Simultáneamente, trascendió que Iván y Diego habían regresado. Inundó a las redes sociales, lo difundieron portales informativos, lo consignan medios de comunicación. Decían que Iván Arévalo estaba sumamente lastimado, pero ya con sus familiares. Se prometió una conferencia de prensa que nunca llegó.

Día convulso, el lunes sirvió también para que los familiares de otros desaparecidos protestaran en la Subfiscalía regional de Coatzacoalcos. Piden que regresen, que los suelte la autoridad, que esclarezca si hay delito en su contra, si hay denuncia de por medio, pero que no les apliquen la desaparición forzada, que se sujeten a la ley.

Cartulinas en mano, elevaban el reclamo, apostados a las puertas de la dependencia, inútil su esfuerzo pues la intragable subfiscal, Samyra del Carmen Khoury Colorado, simplemente los ignoró.

Nada nuevo en Samyra Khoury. Así procede, no se sabe si por incapacidad, ignorancia, altivez, mala fe u orden del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”.

Samyra Khoury, a quien en el medio judicial se le recuerda como una simple secretaria a las órdenes del entonces juez federal Vicente Mariche de la Garza, hoy magistrado, agravó el clima de sospecha con su silencio. Pudo descartar que alguna aprehensión, pudo confirmar que hay delito que perseguir.

Ella no habló pero los familiares de los levantados sí.

A Eleazar Alvarado Villafuerte, uno de los desaparecidos, se lo llevaron cuando se hallaba en su domicilio, en la colonia Obrera.

Héctor Facundo Ramos también estaba en casa cuando un grupo de encapuchados lo sorprendió. Dicen sus familiares que portaban ropa negra, botas tipo militar. Una patrulla de la Fuerza Civil resguardaba a los embozados mientras se llevaban a Héctor Facundo.

Jonnhy Enríquez Orozco estaba en casa. De ahí lo sacó el grupo de encapuchados. Vive en la colonia Villas del Sur.

Por la casa de Manuel Cruz pasaron patrullas de la Fuerza Civil. Él vive en la calle General Anaya, colonia Constituyentes. Eran como las 00:31 horas del martes 12 de mayo. “Ya preguntamos en todos lados pero no nos dicen nada”.

Son cuatro casos de desaparición. Un quinto nombre de mantiene en reserva, pues el miedo inhibe a los familiares. Lo buscan. Cuestionan si hay denuncia, si le imputan algún delito, si violó la ley. Pero no hay respuesta.

Dice la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz que la Fuerza Civil no está implicada, que es policía de élite.

Para poco sirve el rollo oficial cuando lo que está en juego es la vida de las personas. La Fuerza Civil es mencionada en cuatro de los cinco casos, y en los de Iván Arévalo y Diego Corro.

Polémico el caso, ha provocado reacciones encontradas. Unos sostienen que los “desaparecidos” tienen implicaciones con el crimen organizado o la delincuencia común; otros sostienen que son víctimas de un atropello.

Como sea, si la Fuerza Civil actuó en contra de células delictivas, debió sujetarse a la ley. Aprehenden, acreditan que hay orden judicial, demuestran que hubo flagrancia, y consignan a la autoridad competente. Si no, es desaparición forzada.

Grave el dilema para Arturo Bermúdez Zurita (ABZ), secretario de Seguridad Pública de Veracruz. Ya exculpó a su Fuerza Civil. Ya dijo que no están implicados en la desaparición de dos levantados, Iván Arévalo y Diego Corro. Pero no alude a los otros cinco.

La impunidad va de la mano de la pandilla duartista. En septiembre de 2014, cinco jóvenes desaparecieron cuando circulaban sobre la carretera, cerca de Cosoleacaque. Sus fotografías en una instalación policíaca fueron filtradas a la madre de uno de ellos. Ella lo subió a las redes sociales. Se acreditaba que estaban vivos, golpeados a mansalva, pero vivos. Y en manos de policías. Luego aparecerían en fosas clandestinas en el municipio de Tatahuicapan.

Se trató de desaparición forzada, tortura, asesinato, inhumación clandestina. Corroe la podredumbre al gobierno de Javier Duarte.

Nada dijo de ese crimen el secretario Bermúdez, míster West Point, una vergüenza para la afamada academia norteamericana.

Nada ha hecho el Señor Justicia, Luis Ángel Bravo Contreras, el fiscal del duartismo, que solapa y encubre la tortura policíaca. Ojo: caso Regina Martínez, donde el magistrado Edel Álvarez Peña hizo valer los agravios del supuesto cómplice del asesino, Jorge Antonio Hernández Silva, quien se autoincriminó luego de ser sometido a la tortura de los agentes policíacos. ¿Qué hizo “Culín” contra los tortuadores? Nada.

Quema las manos el caso Iván y Diego, y los otros cinco. Lacera al gobierno de Javier Duarte, el gobernador, a Bermúdez Zurita, a la Fuerza Civil, al fiscal Bravo.

Es desaparición forzada, una vez más.

Archivo muerto

Dice Lorenzo Córdova que su expresión fue “desafortunada”, pero que la grabación es “ilegal”. O sea, lo importante no es que se burle de los indígenas sino que lo hayan pillado. No, lo ilegal resulta irrelevante frente la descomunal burla del presidente del Instituto Nacional Electoral a un dirigente indígena. Es racista, insultante, despectivo. Revela la grabación de su conversación con el secretario general del INE, Edmundo Jacobo Molina, de qué lodo está hecho Lorenzo Córdova, evidente la doble moral, el doble lenguaje, la falta de ética, la hipocresía. “Había uno, no mames, no te voy a mentir, te voy a decir cómo hablaba este cabrón”, se escucha decir a Córdova. “Yo jefe, gran nación chichimeca, vengo Guanajuato. Yo decir aquí o diputados, para nosotros, yo no permitir tus elecciones” Luego expresó: “No sé si sea cierto que hable así ese cabrón, pero no mames”, refiere Córdova entre carcajadas: “O vio mucho Llanero Solitario, con eso de toro cabrón, cabrón, no mames, sólo le faltó decir ‘yo gran jefe toro sentado, líder gran nación Chichimeca’, no mames, no mames, está de pánico cabrón”. Racista, burlón, Lorenzo Córdova dice que la filtración es ilegal y que es un intento por desestabilizar al INE. Falso. No es el INE quien hace mofa de un dirigente indígena, ni lo compara con Toro Sentado. La burla sale de los labios de Lorenzo Córdova y de nadie más. Es la otra cara del joven presidente del INE, un racista que tiene en sus manos la elección federal... Brinca y se defiende Marcelo Montiel Montiel. Denuncia sustracción de documentos y falsificación de firmas, luego que circulara la supuesta denuncia que le interpusiera Pablo Ruiz Domínguez por el robo de los recursos de los programas de la Secretaría de Desarrollo Social federal, unos 500 millones de pesos, que serían usados para su campaña a gobernador de Veracruz. Circuló la denuncia contra Marcelo en medios de comunicación, implicado él y su lugarteniente, Víctor Rodríguez Gallegos, frustrado aspirante a diputado federal por Coatzacoalcos. Contiene la denuncia lo mismo que escandalizó cuando el senador Alejandro Encinas Rodríguez, ex militante del PRD, revelara la mecánica de robo, la falsificación de firmas para cobrar las migajas que le envían a los beneficiarios de los programas, el cobro en cajeros automáticos e instituciones bancarias. Los videos con los testimonios los dio a conocer el diputado panista Juan Bueno Torio. Ahora se filtra la supuesta denuncia ante la PGR y el delegado de Sedesol responde con otra denuncia y su ya sobada expresión: “Es un montaje”. Dice el delegado de la Sedesol que Pablo Ruiz no es trabajador de Sedesol, que mintió a la autoridad al dar como domicilio la sede de la Secretaría de Salud. Sostiene que su actuación es apegada a la ley, que no manipula los programas sociales y que respeta el blindaje electoral. Quizá ahora sí, pero en 2013 no. Entonces secretario de Sedesol estatal, su dependencia entregaba cemento del programa federal Pisos Firmes en plena veda electoral, en Coatzacoalcos, y el cargamento fue inmovilizado por militantes del PAN. Hubo denuncia. Sobraba evidencia. Se difundieron los movimientos de las miles de toneladas de cemento que el marcelismo usaba para tener el voto de los colonos. Pero el asunto se durmió. Así operó Marcelo Montiel para llevar a la presidencia municipal a su nuevo entenado político, Joaquín Caballero Rosiñol. Así que eso de que respeta el blindaje electoral, a ver quién se lo cree. Increíble, ver a Marcelo defenderse como mapache boca arriba... No es que no pinten, ni que no suenen. Es que el INE los dejó fuera de la boleta electoral. Son los dos candidatos independientes, Esteban Valles Martínez y Roberto García Alonso, el golpeador de periodistas. Contienden ambos por la diputación federal en el distrito de Coatzacoalcos, pero sus nombres no aparecen las 24 mil 999 boletas asignadas a las 35 casillas del municipio de Nanchital. Refiere Esteban Valles que no es error; es dolo. Se la aplicaron a 14 candidatos independientes en todo el país. Dice que los dejaron fuera de los spots. Acusa que el sistema de cómputo va a fallar y lo sabe porque Esteban Valles tuvo acceso a él, advirtió las fallas, las diagnosticó. De Roberto García Alonso qué decir. Es un simulador que trabaja para el sistema político, informante y apagafuegos de la Secretaría de Gobierno de Veracruz, ex secretario de Gobierno de Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— y autor intelectual de la agresión al reportero Luis Briones Márquez, por lo que enfrenta una denuncia penal. Valles es una cosa; García Alonso otra... ¿Quién es ese líder que financia campañas de oposición con recursos de origen sindical, no para que algún candidato crezca sino para restarle votos a la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, Rocío Nahle García? De entrada es delito, pues no es financiamiento oficial ni lo están reportando al INE como aportaciones privadas. Es dinero en efectivo, entregado mano a mano, sin documento, sin huella, sin pista que seguir...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Los desaparecidos y la Fuerza Civil

* Cinco jóvenes levantados en una semana * El caso de Iván y Diego * 20 horas de bloqueo a Coatza * El desayuno de la unidad del PRI, una farsa * El odio de los priístas * Ferrari y el 2 por ciento a la nómina * La amenaza al candidato del PT en Acayucan * Fiscalizarán a Charleston.

19 de mayo de 2015

Alevosa, temible, la Fuerza Civil no llegó para sembrar paz. Está para sacudir a Veracruz, su mano para reprimir, su poder para intimidar. Y ahora, contraria a su esencia, es acusada de levantar personas, de torturar, de incriminar y de desaparecer con total impunidad.

Salió peor, pues, el remedio que la enfermedad, cuando el baño de sangre no termina y la violencia convierte a Veracruz en otro Tamaulipas, en otro Michoacán, en otro Guerrero. Pero aquí, con la agravante que quien debe cuidar al pueblo, lo agrede y lo sumerge en el miedo.

Creada a un alto costo, integrada por los mejores elementos, los más aptos, la élite, los seals jarochos, la Fuerza Civil sería el equipo policíaco que traería, supuestamente, la tranquilidad y recobraría la seguridad perdida. Así lo vendía la pandilla duartista.

Dice su lema: “En alianza con las fuerzas federales, hemos construido un modelo ejemplar de combate a la delincuencia, mexicanos con gran determinación y firmeza que hoy cuentan con tecnología de punta, mejor infraestructura y armamento de última generación. Esta es la nueva Fuerza Civil de Veracruz”.

Y suena bien, pero no es verdad.

Mucho de mentira tiene la mercadotecnia. Se vende paja. Hace brillar el papel dorado y lo trafica como oro.

Así ocurre en Coatzacoalcos, en cada paso un desmán, generando sentimiento de miedo, temores fundados, terror en muchos porque no es un caso ni dos, ni son hechos aislados en que al ciudadano común se le imputa conducta criminal y sufre represión, amenaza e intimidación. Son intensos y cada día más.

Decía el gobierno de Veracruz que la Fuerza Civil era la salvación absoluta. Presumía Arturo Bermúdez Zurita (ABZ) que era la segunda corporación mejor equipada del país. Lo decía aquel 21 de octubre de 2014, en las horas previas al arranque de la nueva policía, la policía de élite del duartismo.

“Es el complemento perfecto de la Policía Estatal de Veracruz”, dijo Arturo Bermúdez, quien ese día pasaba a la historia, cercano ya el final de la inseguridad, la zozobra y la violencia que ha trastocado la vida de los veracruzanos.

Dos mil efectivos integran la Fuerza Civil, “preparados para el combate a la delincuencia organizada, contener y disminuir los delitos del fuero común y auxiliar a la población en casos de contingencia y desastres naturales”, rezaba el rollo propagandístico duartista.

Lo que no dijo Bermúdez fue que en seis meses sus rambos estarían en boca de todos, acusados de ataques a la población, de levantar gente, de imputar delitos, de torturar y de desaparecer personas.

Domingo 17. Marchan cientos por las calles de Coatzacoalcos. Acusan una oleada de violencia y la pérdida de seguridad, la tranquilidad que ya no existe, el clima de miedo porque el gobierno de Javier Duarte a estas alturas del partido ya no puede revertir el avance de la criminalidad.

Marchan desde el Hemiciclo a los Niños Héroes, en el bulevar costero, hasta el parque Independencia. Marchan mucho menos de lo que se esperaba, convocados en redes sociales, pese al amago del Mando Único Policial que pretendió disuadir a los organizadores. Pero aún así, esos pocos se hacen sentir.

Unos piden mayor seguridad y mayor número de policías. Otros acusan a la policía de desaparecer personas. Se escuchan gritos de ¡Justicia!; se oyen reclamos de ¡Seguridad!

Destaca la denuncia de familiares que afirman se llevaron a cinco jóvenes en el curso de una semana. Y responsabilizan a la Fuerza Civil.

Imputa Manuel Cruz, padre de José Manuel Cruz Pérez: “Los vecinos dijeron que llegaron patrullas de la Fuerza Civil. Diez minutos antes de donde pasó estaban patrullas de la Fuerza Civil. Fue de lunes para martes como 12:31. Ya preguntamos en todos lados pero no nos dicen nada”. Lo reseña Armando Ramos, reportero de Diario Presencia.

Acusa Trinidad Villafuerte Álvarez que su hijo desapareció hace una semana. Eran las 11:30 de la noche. Se hallaba en su domicilio. De ahí sacaron a Eleazar. Sus plagiarios portaban chaleco antibalas.

Han ido de dependencia en dependencia, de policía en policía, de MP en MP, y nadie les da razón. Oficialmente no están detenidos. Oficialmente no hay delito que se les impute. Y si los tiene la Fuerza Civil, o la Fiscalía General de Luis Ángel Bravo Contreras, alias Culín, o si ya los consignaron al juez, fue privación ilegal de la libertad, incomunicación, porque lo negaron y por el tiempo transcurrido desde que fueron aprehendidos. A menos que diga el ex procurador que se presentaron “en calidad de libres”.

Estremece el caso de Iván Arévalo y Diego Corro. Refiere Andrea López Caballero, esposa de Iván:

Viajaban la noche del sábado 16 en su Mustang amarillo. Regresaban de jugar un partido de futbol. Transitaban sobre avenida Universidad, cerca de avenida Palmas, a unos metros de Soriana. De pronto los interceptaron, los bajaron a golpes y se los llevaron.

“Nos bajaron. Yo llevaba a mi bebé. Nos tiraron al piso. Decían que eran de Fuerza Civil y nos apuntaban con sus armas. Decían que eran de Fuerza Civil pero no mostraron documentos, algo que los identificara”, señala.

El auto se lo llevaron los captores y apareció el domingo en la colonia Paraíso, cerca de donde habían ocurrido los hechos. ¿Por qué lo dejaron ahí si sería prueba del delito?

Sus captores viajaban en un auto tipo Aveo, dos camionetas Cherokee, una gris y otra blanca. La escena era observada por elementos de Fuerza Civil, dice la esposa de Iván.

Dulce Maribel Arévalo Pérez, hermana de Iván y esposa de Diego, dice que intentaron presentar su denuncia, pero había cerrazón en el Ministerio Público.

Andrea López Caballero, esposa de Iván Arévalo, acusa que en el Mustang fueron sembrados casquillos de armas de fuego. Le sembraron 18 cartuchos de un arma, acusa. Según el periodista Juan Antonio Valencia, era calibre 7.62 para AK 47 “cuerno de chivo” y 2.23 para AR 15.

Juan Antonio Valencia también difunde otra versión. Iván Arévalo es hermano de Deibi Arévalo Pérez, internado en el Cereso Regional Duport Ostión, acusado del secuestro y muerte del empresario Rodrigo Pavón Najjar.

A Rodrigo Pavón lo secuestraron el 22 de julio de 2014 y lo hallaron embolsado el 24 del mismo mes. También se le procesa por el secuestro y violación de la acompañante del empresario, refiere Valencia

Irritados, familiares y amigos de Iván Arévalo y Diego Corro bloquearon el puente Calzadas, que es salida hacia la autopista a Minatitlán. Eran las 7 de la noche del domingo 17.

Un día después, el lunes 18, ante la falta de respuesta, impidieron el paso vehicular hacia Villahermosa, a la altura de la caseta de peaje sobre el río Coatzacoalcos.

Cerca de las 15:30 horas, un grupo antimotines de la Fuerza Civil desalojó a los manifestantes y concluyó el bloqueo.

Nada se sabe de los cinco jóvenes desaparecidos en la última semana. Acusan a grupos policíacos de haberlos levantado. No hay respuesta oficial. No esclarecen si fue levantón del crimen organizado o detención de la policía en base a alguna denuncia.

Aún así, haya delito o no, la incomunicación, la desaparición forzada, la aprehensión sin orden judicial, es lo que en el lenguaje de los abogados se denomina “violaciones al debido proceso”. Y es lo que derrumba los casos del fiscal Bravo Contreras.

Gravísima la implicación de la Fuerza Civil, los seals del secretario Bermúdez (ABZ), la policía de élite del duartismo. Los acusan ellos y los acusan otros ciudadanos, como el albañil que acudió en busca de empleo a la zona aledaña al Palacio de Justicia Federal. Le tocó el conflicto entre los grupos que se disputan el predio Santa María. Y fue detenido por la Fuerza Civil.

Sufrió amenazas. Recibió una golpiza. Le aplicaron toques eléctricos en los testículos. Una bolsa de plástico colocada en la cabeza lo asfixiaba. Oía imputaciones como “eres halcón”, “di los nombres de tus jefes”. Sentía morir pero mantuvo su verdad: simplemente es un albañil. Lo arrojaron en los terrenos del antiguo basurero con la amenaza de “si denuncias, te mueres”.

Van seis meses. No es la Fuerza Civil que presumía el secretario Bermúdez. Se le equipó como a ninguna otra, la segunda mejor preparada del país. Se hizo creer que era para proteger a la sociedad, para combatir al crimen organizado, para recuperar la paz.

Hoy está en boca de todos.

Archivo muerto

Hay de todo en el PRI, menos unidad. El desayuno de los priístas es, pues, una farsa. Acudió Alfredo Ferrari Saavedra, líder estatal del PRI; Corintia Cruz Oregon, secretaria general, la favorita del duartismo, y de los dos no se hace uno. Simulaban unidad las corrientes priístas que se odian, se atacan, se bloquean y se agreden, hecho campo de batalla Coatzacoalcos, al aire su candidato a diputado federal, Rafael García Bringas. No acudió el líder priísta local, Luis Rafael Anaya Mortera, al ágape del domingo 17, pero desde el DF reía a morir; Marcelo Montiel Montiel, dueño de los marcelistas, cuyo grupo será responsable de la derrota en la elección del 7 de junio pues el gallo montielista, Víctor Rodríguez Gallegos, fue desplumado antes de iniciar la contienda, negándole Javier Duarte la candidatura; desairó a Ferrari Saavedra el gerente de CONAGUA en Veracruz, Iván Hillman Chapoy, líder de Grupo Integra, de minúsculo poder, sobrevaluado por ser el yerno a modo en el Clan de la Succión, los Robles y su pandilla, pero cuya gestión como alcalde de Coatzacoalcos se significó por administrar 2 mi millones de pesos y no hacer nada. Entre los priístas no hay unidad. Van, comparten el plato, sorben del mismo popote, pero se odian a morir. Unidad pregona Ferrari Saavedra cuando sobre el líder moral de los priistas pesa la imputación la malversación de recursos del Fideicomiso del 2 por Ciento a la Nómina, que le tocó encabezar. Todo un ejemplar... Algo así como 300 millones de pesos dejó de pagar Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— en sus días de alcalde de Coatzacoalcos a proveedores, prestadores de servicios y constructores, herencia para su sucesor, Joaquín Caballero Rosiñol. Año y medio después, la deuda apenas disminuye, pues el joaquinismo encontró vicios y transas en la asignación de contratos. Si quieren cobrar, que interpongan las denuncias correspondientes, que le finquen responsabilidades a quienes suscribieron los contratos, que llamen a cuentas a mismo Theurel. Son 300 millones, muy aparte de los 500 millones contratados con Banobras, los que se generaron por la bursatilización del impuesto por tenencia vehicular y otros créditos bancarios que andan bailando. Y cree Marcos Theurel que su regreso es espectacular... Se llama Marcos Samuel Hernández Villanueva y es el candidato a diputado federal del Partido del Trabajo por el distrito de Acayucan. Denuncia dos atentados: uno, el que sufrió uno de sus ayudantes, Juan Espinosa Tenorio, cuando un individuo se abalanzó sobre él, machete en mano, y pretendió matarlo, y el mensaje en que le dicen que “le bajas de tono a tu campaña o van a amanecer embolsado”. Ocurre en el distrito donde gobiernan las hermanitas Vázquez Saut, donde el candidato priísta es Erick Lagos Hernández, el hijo político de Fidel Herrera Beltrán. Ocurre donde Morena y su candidata, Janix Liliana Castro Muñoz, llevan la delantera. Ocurre en Acayucan, cuya aduana, si no la salva El Terrible Erick, no habrá sueño de ser gobernador en 2016, así sea la de dos años. Por lo pronto, Acayucan vuelve a ser noticia violenta... Siente que lo hostigan, que se la cobran, que quieren sacar agua de las piedras. Juan Carlos Charleston Salinas, candidato del Partido Humanista en Coatzacoalcos, será auditado, fiscalizados sus gastos de campaña, el uso de los recursos que tiene en su mano para ser diputado federal. Lo insólito del caso es que Charleston no ha recibido un peso del Partido Humanista. Lo dejaron solo. No le asignaron el presupuesto que por ley le debió dar su partido. Únicamente le enviaron algo de propaganda. Su cuartel de campaña es una casa de lámina que le fue prestada. Charleston es el candidato que ha increpado al vocal presidente de la Junta Distrital del INE, Enrique René Gamboa Márquez, por no promover el voto, por no presionar a los partidos políticos para que aterricen los recursos que deben ejercer los candidatos. Charleston lo llamó autista, porque, dice, no ve ni oye, y hoy resultó ganador en el sorteo para ser fiscalizado. Vaya casualidad...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Theurel: la chatarra que produce el PRI

* Marcos, en el desayuno de la unidad * No atrae votantes; los aleja * Su alcaldía, un ejemplo de corrupción * Sobregiro y denuncias * Caso Columba: la familia y su demanda de justicia * CETIS 79: una mano criminal * Cuatro contratos de obra bajo sospecha.

18 de mayo de 2015

Theurel no es un activo. Es un lastre. Carga desprestigio, fama de corrupto, un sobregiro de 200 millones, obras fuera de la ley, denuncias y amparos, y la bipolaridad como forma de gobernar. No es un activo del PRI. Es la chatarra que produce el PRI.

Vuelve al activismo político, cínico y despreocupado, cuando la crisis priísta está en su peor nivel, cuando el candidato a diputado federal por Coatzacoalcos, Rafael García Bringas, no levanta, no emociona, no despunta, y cuando asoma el fantasma de la derrota electoral.

Mal visto por priístas y no priístas, categorizado como el peor alcalde en la historia de Coatzacoalcos, empatado con Iván Hillman Chapoy, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— reapareció en un evento de su partido este domingo 17, el desayuno de la unidad, o de la simulada unidad.

Atrajo miradas. Dispensaba sonrisas. Hacía Theurel como si tuviera el aprecio del priísmo al que agravió en los tres años que ejerció el poder desde la presidencia municipal.

Regresa Marcos Theurel luego que el PRI nacional le otorgara un cargo ratonero, vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Ingenieros, un apéndice irrelevante, sin peso político, sin voz ni voto.

Theurel llegó con su esposa Guadalupe Félix Porras, la mal recordada primera dama, encantadora de incautos, voraz y ambiciosa, que usara el DIF de Coatzacoalcos como plataforma para tejer un sueño irrealizable: suceder en el cargo a su irascible marido, ser presidenta municipal.

Lu-pilla dilapidó recursos. Pagó prensa igualmente voraz, inescrupulosa, textoservidores diestros en el arte de inventar talento y generar simpatía, pues la señora Theurel tenía un bien ganado repudio entre promotoras del marcelismo y las bases del PRI.

Marcos Theurel regresa y suscita polémica. Le preguntan los medios de comunicación qué ocurrió con su paso por la alcaldía, las cuentas públicas, los estados financieros cuestionados e incluso no avalados por el cabildo de Coatzacoalcos.

Se excusa Theurel. Dice que no hay inquietud ni le quita el sueño lo que haga el Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz, que no observó irregularidad alguna en el ejercicio 2013.

“La cuenta pública de Coatzacoalcos salió sin ninguna notificación, sin ningún desvío de recursos, tú puedes buscarlo en internet. La cuenta pública de Coatzacoalcos está limpia. Salió hace dos días los municipios que tienen problemas y Coatzacoalcos no salió en esa lista”, dijo el ex alcalde fidelista.

Hacía alarde Marcos Theurel de que el ORFIS no hubiera advertido observación sobre Coatzacoalcos, aún con los señalamientos de desvío de más de 40 millones de pesos.

“No me pueden llamar a comparecer porque el Orfis dictaminó que no hay daño patrimonial. Ya es un dictamen final”, agregó.

No dijo, sin embargo, que los estados financieros correspondientes a 2013 los presentó de manera extemporánea, que en el legajo de documentos aparece un sello donde se lee “Extemporáneo 6 Junio 2014”, y que los haya entregado la síndica Alejandra Theurel Cotero, su hermana, a espaldas del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol y el resto del cabildo municipal.

Que el ORFIS lo haya encubierto no implica que sea honesto. ORFIS ha sido la tapadera del fidelismo y duartismo, miles de millones desviados, no aplicados correctamente, maquilladas las cifras, avalados con documentos de procedencia dudosa, desacreditada su solvencia por la misma Auditoría Superior de la Federación que halló delitos que hoy tienen a miembros de la pandilla duartista con denuncias ante la Procuraduría General de la República.

ORFIS no es, pues, el mejor aval, y en el caso de Marcos Theurel sólo sirvió para barnizar las cifras chuecas del ayuntamiento que presidió y para encubrir el uso tendencioso e ilegal de los recursos de origen federal que llegaron a las manos del polémico alcalde.

ORFIS no halló delito en la alcaldía theurelista cuando en 2012 los ediles se negaron a avalar un sobregiro de 200 millones de pesos y obras que no fueron incluidas en el Programa de Obra Anual.

Theurel traía un desfase en la nómina de casi 124 millones de pesos y en gastos de publicidad de 37 millones, producto del balconeo diario de Lu-pilla Félix, su esposa, a quien así pretendía convertir en su sucesora en la alcaldía.

Su administración es la más corrupta después de la Iván Hillman. Marcos Theurel otorgaba obra a un pull de constructoras que traía en su regazo desde que fue secretario de Comunicaciones en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Las mismas compañías fueron las que realizaron las principales obras para el ayuntamiento de Coatzacoalcos.

Sus secretarios de Obras Públicas resultaron contratistas municipales. Uno de ellos fue Daniel Aguilar Avendaño, propietario de la empresa Raudales, a quien se le asignó la realización de uno de los tramos del bulevar de Coatzacoalcos, esposo de Samanta Palafox, jefa del Programa de Gobierno. ¿Conflicto de interés? Sí.

Brian Carlos López Mendoza, jefe de Adquisiciones, inodado en la clonación de tapetes ecológicos, detenido por la Policía Federal, procesado, luego liberado, también era constructor. Y en su caso por partida doble, pues tenía dos empresas en el padrón de contratistas. Un documento suscrito por la Contraloría municipal, evidenciaba que había incurrido en “desvío de recursos” y recomendaba que fuera separado del cargo. Marcos Theurel lo mantuvo hasta el final, encubierto, solapado.

Así un rosario de trastupijes, violada la ley, pisoteada la normatividad, diversas partidas ejercidas con el sello del theurelismo, arbitrario su manejo.

Irascible, volado, Marcos Theurel solía increpar a cualquiera, explotar en plena sesión de cabildo, mentar madres, agraviar a los ediles que en más de una ocasión lo mandaron al diablo, insultar a quien tuviera enfrente —“Te rompo tu puta madre”—, cobarde pues para intimidar se hacía acompañar de la guarurada que lo escoltaba, pagada con recursos municipales.

Agredió verbalmente a un buen número de priístas con los que hoy vuelve a convivir, a quienes sonríe, a quienes maltrató e insultó.

De armas tomar, tiene fijación por la bala y el gatillo. Es célebre su colección de pistolas, rifles y hay quien dice que lo enloquece la “cuerno de chivo”, todas por supuesto con permiso legal aunque un buen número en manos de un solo particular constituyen acopio de armas. Como Fidel Herrera, su gurú, gusta de posar la foto con el rifle en la mano.

Gustaba despreciar a proveedores y constructores. No les pagaba y encima los retaba. Cuando salieron a las calles, se manifestaron, le exigieron que liquidara pendientes que databan incluso de los días en que era candidato del PRI a la presidencia municipal, y que si no lo hacía se manifestarían ante el gobernador Javier Duarte, amenazó a gritos que no les pagaría en lo que restaba de su administración. El asunto fue grabado y la prensa no controlada lo publicó.

Enfrenta denuncias que le vienen de sus días como secretario de Comunicaciones del fidelismo. También tramitó un juicio de amparo contra una orden de aprehensión, según el expediente nacional 16107525, expediente asignado 1101/2014.

Desprestigiado, lleno de lodo, se reactiva ahora en el desayuno de la unidad priísta. Llega a apuntalar al vilipendiado candidato del PRI, Rafael García Bringas, que no levanta, abandonado por los grupos marcelistas que sólo simulan que lo respaldan, ignorado por Iván Hillman, carne de cañón para la oposición que por su parte, también anda al garete.

Marcos Theurel no es un activo del PRI. Su presencia no ayuda, daña. Arrastra desprestigio, ahuyenta votantes, provoca repudio entre quienes lo vieron desgobernar a Coatzacoalcos. En mal momento llegó a reforzar a García Bringas.

Marcos Theurel no es un activo; es la chatarra del PRI.

Archivo muerto

Con justa razón clama justicia la familia de Columba Campillo González. Rechazan la politización del caso y confían en que el área judicial halle al culpable y lo castigue. Es su demanda y es la de todos. Tilda de monstruos a quienes privaron de su vida a la joven Columba. Lo dice en mensajes que corrieron en las redes, supuestamente de su autoría, retomados por los medios de comunicación. Columba Campillo fue secuestrada el miércoles 6 en el bulevar de Veracruz. Dos días después su cuerpo apareció en un predio baldío, en el fraccionamiento Los Delfines. Según informes oficiales, fue inyectada y asfixiada. Generalizada, la protesta popular ha llevado a la exigencia de que retorne la tranquilidad, que se garantice la seguridad de los veracruzanos, pues la ola de sangre no tiene fin. Acusa la Fiscalía General a los supuestos asesinos, encabezados por Angi Tonatiuh García Abuerne alias “El Agni”, y como autora intelectual a Ileana Mortera Trolle, quien en su declaración preparatoria confesó ser amante de aquel, haber pretendido romper la relación, lo que la llevó a ser chantajeada, saber de sus actividades delictivas y declararse inocente porque, asegura, no conocía a Columba y no planeó secuestro alguno. Sostiene lo contario el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, quien asegura que Ileana Mortera trabó amistad, obtuvo la información de sus actividades y armó el secuestro. El caso se tuerce por la forma en que Ileana fue detenida en Cholula, Puebla, sin orden de aprehensión, traída a Veracruz “en calidad de libre”, lo que daría pauta a que un amparo la dejara libre por violaciones al debido proceso. A ver... Mente criminal, insensible, retorcida, la que ideó y perpetró el ataque a la madre de uno de los estudiantes que lideran el movimiento de protesta en el conflicto por la escuela CETIS 79. Atacaron a la señora a eso de las 3:30 del sábado 16. Mencionaron los dos sujetos —encapuchados, ropa negra, botas tipo militar— los nombres de sus hijos, y luego la apuñalaron en ambos brazos. Dijeron que no tenían orden de matar pero que no volvieran a mencionar al director del plantel, Evaristo Hernández Rosario. Sobrevivió y fue internada en la clínica del ISSSTE, donde permaneció hasta la noche del sábado. Agrava el hecho el conflicto. Lo agrava porque hay una denuncia penal federal. Lo agrava porque les prometieron a los estudiantes que serían removidos el director, Javier Evaristo Hernández Rosario, y el subdirector, Sergio Aranda Pérez. Existe una convocatoria para el reemplazo, así como de cuatro trabajadores administrativos, pero no se hace efectiva. Lo agrava que haya mano negra entre los padres de familia y entre los maestros. Lo que es injustificable es el ataque a la madre de uno de los jóvenes estudiantes. Eso es criminal y no puede quedar impune... Cuatro obras, cuatro contratos trae entre manos el secretario de Obras Públicas Municipales de Coatzacoalcos, Fernando Ramos Torres. Dicen los insiders que dejó fuera del caso a Guillermo Ibarra Macías, director de Infraestructura y Servicios Municipales, el número tres en el ayuntamiento joaquinista, pues Fernando Ramos Torres se ostenta como parte del anayismo, algo que no tiene Ibarra. Las cuatro obras están en proceso de licitación aunque con dados cargados. Por cierto, a Guillermo Ibarra ya le buscan reemplazo. Se trata de un incondicional del anayismo...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

El muerto del que no hablan Javier Duarte y su fiscal

* Para Columba los reflectores * Para Hugo Carvajal, el silencio * Peña Nieto no peló al gober * El amparo de Dante * Gubernatura de dos años, en el aire * CETIS 79: de las armas a la amenaza * Alumnos, a sufrir represalias * Cierra espacio noticioso de Juanita, Ricardo y Gerardo.

15 de mayo de 2015

Para Columba Campillo hubo una marcha, un reclamo social, la condena de todos, acción judicial veloz, inmediata, y la voz de un gobernador, Javier Duarte, que pregona su indignación porque Veracruz, lo diga o no, se le ha llenado de muertos y vive un baño de sangre brutal. Para Hugo Carvajal Blanco no.

Por Columba Campillo hay dolor, pues a sus 16 años apenas comenzaba a vivir, su vida limpia, sus sueños que iban forjando una ilusión, alegre, socialmente plena. Por Hugo no.

Por Columba, levantada una mañana, la del 6 de mayo, cuando corría sobre el malecón de Veracruz, se ha generado un mar de indignación, la ira de una sociedad que sin conocerla, la ha hecho suya. Por Hugo no.

Por Columba, desaparecida, se alzó la voz de Veracruz, la protesta sentida porque ni ella ni nadie, ni los jóvenes ni los viejos, tienen por qué ser tomados por las manos de un criminal, convertidos en monedas de cambio, instrumentos de su propia libertad. Por Hugo no.

Por Columba, ya muerta, se movió Veracruz entero, los del puerto y los del norte, los del sur, los de las montañas y los de las llanuras, en un solo grito, el reclamo y la exigencia de justicia. Por Hugo no.

Por las calles de Veracruz se vio a la gente marchar, increpar a su gobierno, exhibir al Veracruz que se tiñe de sangre y que se desliza en una espiral de violencia y terror.

Había muerto Columba Campillo González, la joven estudiante, hija de familia, agraciada, de aspecto jovial, alegre, impensada su suerte, inimaginado el traumático y doloroso final, cuando el viernes 8 apareció su cuerpo en un predio baldío del fraccionamiento Los Delfines.

Por Columba salieron a las calles los suyos, su familia, sus amigos, una élite social, y también quienes desconocían su existencia pero les pudo su muerte, y los familiares de otros desaparecidos, los olvidados del gobierno, cuya vida vale tanto como la de joven ultimada.

Se veían lo rostros largos, el gesto de dolor, las lágrimas de muchos, en una marcha que demandaba paz y seguridad, que trascendía por su número y por la fuerza de su reclamo, y que llegaba en imágenes fijas y en videos, vía los medios de comunicación y las redes sociales para decir y acusar que Veracruz está sumido en un baño de sangre.

Un día después —sábado 9—, el duartismo trajo la justicia. Acató el mandato del pueblo. Actuó como nunca lo hace. Atendió la demanda, el grito de miles que por encima del miedo exigen volver a la tranquilidad y dejar la simulación, la demagogia y la mentira.

Habló “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal de Veracruz. Dijo que en un alarde de eficiencia, había logrado dar con los culpables, con la autora intelectual del secuestro y crimen, Ileana Mortera Trolle, gracias a uno de los instrumentos más eficientes de la mecánica judicial actual: Facebook.

Ahí halló “Culín” todo, en Facebook: las conversaciones, la relación, cómo se le acercó Ileana a Columba, cómo trabaron amistad, cómo la sopeó sobre los negocios de su familia, cómo le vieron posibilidad para exprimirla a través del secuestro.

No dijo que a Ileana Mortera se hubiera detenido en Puebla con engaños, sin orden de aprehensión, con golpes, de manera violenta, que se le haya incomunicado por más de 24 horas, sin estar presente un abogado de su confianza. Tampoco contaba con que la familia de Columba diría que no conocían a Ileana Mortera.

Después le tocó hablar a Javier Duarte. Lo hizo el lunes 11. Dedicó siete minutos, los siete minutos a los que alude el columnista Aurelio Contreras, los siete minutos para condensar el caso Columba Campillo, el caso Genaro Bermejo, abogado asesinado en Coatzacoalcos, la visión triunfalista del gobernador que resume en un “Veracruz está en movimiento” la máscara con que pretende ocultar el Veracruz ensangrentado, desposeído, entregado a las bandas criminales, rebasadas las instituciones, corrupta la policía que ya sólo encubre a los delincuentes sino que hasta la pescan con los secuestrados en su poder.

Por Columba se movilizó la sociedad, habló fiscal, halló a los presuntos culpables, presumió el gobernador que la justicia en Veracruz se hace rápido, pronto e inmediatamente, y hasta soltó la frase de que está lleno de indignación.

Eso fue por Columba, sin que el vendaval amaine, atizado porque sólo Javier Duarte y su Fisculín creen en esa salida legal, en la responsabilidad de los detenidos, pues si de algo peca el duartismo es de falta de credibilidad.

En cambio, por Hugo Carvajal Blanco no se hizo nada.

A Hugo Carvajal lo vieron morir. Se le ve en un video, durante el asalto a una farmacia, Depósito Dental Villa Rica, sobre la avenida Miguel Ángel de Quevedo, en el puerto de Veracruz, frente al Tecnológico, el viernes 8, la tarde en que fue hallado el cuerpo de Columba.

Llegan los asaltantes. Amagan y dan instrucciones. Se escuchan las voces, las órdenes, el lenguaje soez del que trae un arma en las manos, que somete y amedrenta.

En otra escena aparece Hugo Carvajal, ex teniente de la Marina, retirado. Lo llevan al interior de la farmacia, trasponiendo el mostrador. Junto con la empleada, es confinado al área de los anaqueles de medicinas. Se escuchan gritos y disparos.

Salen los criminales a gran velocidad. Luego se ve a la empleada con la ropa ensangrentada. No sabe qué hacer. Observa y realiza varios movimientos, impactada.

Hugo Carvajal Blanco no movilizó a nadie. Los veracruzanos no realizaron marchas. Los veracruzanos no pidieron justicia. Los veracruzanos no convirtieron su muerte en un ícono de lucha social.

Hugo Carvajal no tuvo una investigación de 24 horas y que el fiscal Luis Ángel Bravo haya citado a los medios de comunicación, haya dado con los responsables, haya determinado quién es la autora intelectual del crimen, la haya hecho aprehender aunque se violara el debido proceso y alardee de la solución del caso.

Hugo Carvajal no provocó que Javier Duarte haya actuado para la televisión, que reconozca que lo indigna su muerte o que admita que hay hechos delictivos pero que en Veracruz “el que la hace, la paga”.

Hugo Carvajal Blanco era ex teniente de la Marina Armada de México. Tenía 53 años. No fue plagiado. Llegó a la farmacia. Ahí lo tomaron los tipos que asaltaban el lugar. Lo llevaron al interior del local y lo mataron. Hoy, todavía espera justicia.

No pertenecía a un círculo social pudiente. No resonaba en el ámbito público. Era un hombre común, su vida igual de valiosa que la de Columba, que de la cualquiera que haya muerto injustamente, que la de los miles de desaparecidos por los que se exige justicia a diario en Veracruz.

Hugo Carvajal vale tanto como Columba. Ambas muertes fueron injustas. Pero de ella Javier Duarte y el fiscal dijeron todo, y de él no han dicho nada.

Es el muerto del que no quieren hablar Javier Duarte y su fiscal.

Archivo muerto

Frío, serio, distante, Enrique Peña Nieto ya no disfraza cuánto le disgusta venir a Veracruz. Acudió a la clausura de la asamblea de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas —miércoles 13—, en Boca del Río, y ahí, por compromiso, saludó al gobernador Javier Duarte. Lo relata Notiver, que puntualiza: no hubo abrazo, sólo un apretón de manos, ni una sonrisa, tampoco besos. Peña Nieto no lo mencionó por su nombre. La camaradería fue para el otro Duarte, César, gobernador de Chihuahua, sonrisas y bromas con él, observados a unos metros por el gordobés. Intensa, cruda, la reseña del rotativo de don Alfonso Salces, describe un escenario que presagia tormenta. Dicen los que saben que será después de la elección del 7 de junio que se definirá la suerte de Javier Duarte. ¿Será que Veracruz tendrá comisionado federal con poderes plenipotenciarios? Parece que sí... Tentativamente, este 15 de mayo, máximo el 17, se definirá el juicio de amparo solicitado por Dante Delgado Rannauro contra la gubernatura de dos años, el engendro político ideado por el duartismo para perpetuarse en el poder. De lo que resuelva el Poder Judicial Federal, dependerá la suerte de Veracruz. Si lo amparan, el próximo gobierno será de seis años, como hasta ahora, lo que mata las ínfulas del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, y de su pupilo, Javier Duarte de Ochoa, para consolidar un proyecto a 30 años. Si no procede el amparo, seguirá la disputa entre el clan Fidel-Duarte-Héctor Yunes contra el senador José Francisco Yunes Zorrilla por la candidatura del PRI al gobierno estatal... Hablaron las armas. Los intimidaron. Usaron a la PGR, el amago, el miedo. Así, los estudiantes del CETIS 79 cedieron al diálogo y suscribieron un acuerdo, no con la Dirección de Educación Tecnológica e Industrial sino con el ayuntamiento y la Secretaría de Educación de Veracruz. Les ofreció el secretario de Gobierno, Oliver Damas de los Santos, que serían depuestos el director del plantel, Javier Evaristo Hernández Rosario, y el subdirector, Sergio Aranda Pérez; que proseguiría la auditoría para establecer cómo se aplicaron los 10 millones de pesos anuales que ingresan al CETIS, y que no habría ni denuncias penales ni represalias contra los alumnos. Suscribió el acuerdo Oliver Damas y el delegado de la SEV, Esteban Lara Álvarez. Para eso sirvieron las armas, la intimidación y el miedo. Entregaron el plantel, reanudaron las clases, cumplieron los alumnos porque ellos sí tienen palabra. Un día después, el subdirector Sergio Aranda seguía ahí. Acudieron los alumnos a la Secretaría de Gobierno este jueves 14. Pretendían que el ayuntamiento hiciera valer su palabra. Les dijeron que no se puede obligar al subdirector a dejar el cargo, que si le mueven, que si toman de nuevo el plantel, que si bloquean las instalaciones de la SEV, les van a imponer denuncias. O sea, el gobierno no tiene palabra. Suscribe una minuta y no la cumple. Se usan las armas para sembrar miedo. Y luego la amenaza. Dialogaba también la regidora Mirna García Ávalos, que sólo abría la boca para respaldar el discurso de Oliver Damas. Reciclan así, con palabras incumplidas, sin moral pública, la ética en el subsuelo, un conflicto que parecía sofocado. Irritados, burlados, quedan los alumnos en manos de una mafia que lo menos que harán será tratar de cobrarles la afrenta... Mar de fondo, más que un despido, la salida de Juanita Guzmán, Ricardo Soto y Gerardo Islas de la estación radiofónica Más Latina. No es asunto laboral. No implica un conflicto interno o el agotamiento de la relación con la familia Malpica, propietaria de la empresa. Hay una razón política tras bambalinas. Juanita, Ricardo y Gerardo tenían un espacio noticioso consolidado, con un público fijo, cautivo, que los siguió en las buenas y en las malas, ejerciendo su libertad de expresión y con estilo propio. Este miércoles 13 concluyó su ciclo. Se van desplazados, aplastados por quien se precia de decir que respeta a los periodistas, su labor y la libertad de expresión. Mar de fondo, pues...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Arturo Bermúdez: su policía secuestra

* Aprehensión en Tlaxcala * ¿Para eso los acreditan? * “Yo no fui”, dice Ileana Mortera * Declaración explosiva ante el juez del caso Columba Campillo * Amante del “Angi” por tres años * Acusan tortura los implicados * Tibia visita de Madero * Violencia, tema olvidado * Requisa el general celulares a empresarios.

14 de mayo de 2015

Ilusos los veracruzanos que suponen que el problema es el delincuente. Qué error. El enemigo real está en casa, en las fuerzas de seguridad, en la policía acreditable, en los mariscales y en su tropa, que asaltan, roban, torturan y hasta se dan tiempo para secuestrar.

Es la policía del general Bermúdez, Arturo Bermúdez Zurita, condecorado de West Point, vicegobernador de Veracruz, todopoderoso e impune pues para el entrañable amigo de Javier Duarte, el intocable Bermúdez, además de poder, hay disimulo y complicidad.

Su policía, pues, opera sin freno. Toma gente, la incrimina, le imputa delitos, la secuestra y si es pillada en la faena, no se aplica la ley.

Veracruz es un paraíso. También un feudo. Es una isla donde las fuerzas de seguridad no protegen a la población, la agreden; no respetan la ley, la violan; no previenen el delito, lo cometen.

Dentro de Veracruz nadie los toca. Así se les implique, se les acuse, se acredite que las fuerzas de seguridad incurren en actos de corrupción, gozan de total impunidad.

Fuera de Veracruz, no es así. Bermúdez, Javier Duarte y la policía veracruzana enfrentan un escándalo mayúsculo por un caso de corrupción: elementos policiacos fueron sorprendidos con dos secuestrados en el estado de Tlaxcala.

Ocurrió el lunes 11. Comenzaba a oscurecer cuando en Chiautempa, Tlaxcala, fue advertido el paso de una patrulla de la policía de Cuitláhuac, Veracruz. Llevaba dos detenidos... supuestamente dos detenidos.

Alertada sobre la presencia de policías veracruzanos, elementos de la policía municipal chiautempense acudieron al lugar a realizar una verificación de rutina. Llegaron a la privada Tlahuicole. Hallaron la camioneta Toyota, tipo Hilux, color blanco con azul, con características de patrulla policíaca. Portaba la placa de circulación 007220 y el número económico DSPM-005

Según la crónica del periódico El Sol de Tlaxcala, que registró los hechos y consignó la insólita revelación, “los (policías) detenidos viajaban en una patrulla oficial del municipio de Cuitláhuac, Veracruz, y portaban armas cortas y largas, entre ellas una R-15, mejor conocida como ‘cuerno de chivo’, así como decenas de cartuchos útiles”.

Les cerraron el paso. Solicitaron que descendieran de la unidad. Uno de los policías que se identificó como Martín Rosales Ordaz, “quien se encontraba armado” y dijo ser director de la policía municipal de Cuitláhuac.

Dijo que se encontraban en Tlaxcala con dos elementos a su cargo pues estaban buscando a una menor de edad, supuestamente trasladada a Chiautempan, refiere el rotativo.

Les pidieron que mostraran el oficio de comisión o de colaboración. Debían acreditar que ingresaron legalmente a Tlaxcala, que lo hacían armados y que su encomienda era localizar a la menor sustraída.

Respondió Martín Rosales que no llevaba consigo el oficio. Le pidieron su identificación como elementos de seguridad. Tampoco la mostraron.

Hablaban sin poder justificar los errores de procedimiento cuando uno de los supuestos detenidos que viajaban en la batea de la patrulla, Francisco N., denunció que los policías de Cuitláhuac lo habían privado de su libertad junto a su esposa.

Llevaban así mediodía. Los detuvieron desde las 8:45 de la mañana. Los levantaron en la calle 5, entre 8 y 10, en Cuitláhuac. Escucharon amenazas. Les pedían una suma importante de dinero para dejarlos ir. Remataban con una amenaza. Si intentan hacer algo, les decían, va a “valer madres”.

Martín Rosales y sus muchachos fueron intervenidos. No acreditaron que realizaran diligencia alguna, menos que estuvieran en algún operativo.

Les hallaron armas cortas y largas. Y les fueron aseguradas.

“A Martín Rosales Ordaz, de 36 años de edad, le fue decomisada un arma corta marca Pietro Beretta, calibre .9MM con dos cargadores y 11 cartuchos útiles.

“En tanto, Baltazar Téllez Vasconcelos, de 29 años de edad, portaba un arma corta Smith & Wesson, tipo Revolver .38 especial, con seis cartuchos útiles y un arma larga R-15 marca Colt, calibre .223 con un cargador con 29 cartuchos.

“Mientras que el tercer implicado de nombre Abraham Quintana Díaz, de 33 años de edad, alias el ‘Azteca’, portaba un arma corta tipo revólver marca Taurus, calibre .38 especial con 38 cartuchos útiles y un arma largar marca Galil calibre .223, con un cargador con 20 cartuchos en condiciones de uso”, refirió El Sol de Tlaxcala.

Procedió la policía de Tlaxcala a verificar los datos de los policías de Cuitláhuac en el Sistema Único de Información Criminal (SUIC) de Plataforma México. La respuesta fue que Martín Rosales Ordaz es personal de seguridad activo. Sin embargo, Baltazar Téllez Vasconcelos y Abraham Quintana Díaz aparecen como personal inactivo. Fueron consignados.

Detonó el caso una vez que la prensa veracruzana dimensionó los hechos. Lo publicó el Sol de Tlaxcala, el martes 12, y al día siguiente, en redes sociales y luego en portales informativos se difundió cimbrando al gobierno duartista.

Arturo Bermúdez se jacta de la policía veracruzana. Sostiene que pasa por la Academia del Lencero, cumple con las normas establecidas por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, selecciona a los aptos y desdeña a quienes no aprueban los exámenes de confianza y capacidad.

Su policía, sin embargo, tira al monte. Agrede a la sociedad, ofende sin razón, viola los derechos de los veracruzanos.

Se vio involucrada en el levantón al cantante juvenil Gibrán Martiz Díaz, en enero de 2014, en Xalapa, a quien hallaron con huellas de tortura, quemado por toques eléctricos.

Los policías fueron aprehendidos, pero con un amparo se les fijo una fianza de 5 mil pesos y así enfrentan el juicio en libertad.

Sobre Bermúdez se ha desatado una tormenta. Empresarios de Coatzacoalcos lo increpan. Raúl Ojeda Banda, secretario del Consejo Coordinador Empresarial a nivel estatal, demandó la renuncia del secretario de Seguridad. Los abogados cuestionan su falta de efectividad, mientras el delito avanza, la delincuencia despoja, hiere o mata.

Diputados locales, como Fidel Robles Guadarrama, del Partido del Trabajo, demandan su renuncia y que se desmantele la red de corrupción que tiene secuestrada a la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.

Costosa, la SSP ha invertido miles de millones de pesos en formar una nueva policía, dinero sin destino, tirado a la basura, devorado por la corrupción.

Dos secuestrados en manos de la policía de Cuitláhuac, pillados los uniformados en el estado de Tlaxcala, evidencian que el enemigo está dentro.

Usa el duartismo a la policía para reprimir, para amedrentar, los bastones eléctricos contra los luchadores sociales, los toletes contra maestros y activistas, el robo a periodistas. Ahora queda constancia de que la policía del general Bermúdez también secuestra.

Vamos requetebién.

Archivo muerto

A simple vista pareciera su autoincriminación. En el fondo no lo es. Dice Ileana Mortera Trolle que no es la autora intelectual del secuestro y asesinato de la joven Columba Campillo González; que sí fue amante de Angi Tonatiuh García Abuerne alias “El Agni”, señalado como el cabecilla de la banda que la ultimó; que detectó conductas extrañas, gastos excesivos, la presencia de amigos del “Angi” que pasaban hasta una semana en su departamento; que le dijo tener relación Los Zetas; que le preguntaba por amigos de ella y su potencial económico. Ante el juez, Ileana Mortera sostuvo que tres años tuvieron una relación extramarital. Intentó, dice, haberla concluido. Había discusiones, peleas y celos. Dice que las vecinas de Angi Tonatiuh García le revelaron que el individuo clonaba tarjetas. Y comenzó el chantaje del “Angi”, abierta la amenaza de revelarle al esposo fotografías en que aparecían los dos. Reitera que no conocía a Columba Campillo y que el 7 de mayo un amigo periodista de nombre Ignacio le comunicó vía whatsapp que la joven secuestrada había aparecido muerta. Le adjuntó una fotografía de la escena, la cual compartió. Su tía, la activista en redes sociales, Maruchi Bravo, le preguntó si estaba confirmado el hallazgo. Respondió que sí y Maruchi difundió el hecho. Ileana Mortera comentó todo ese día lo relativo a la muerte de Columba. Horas después, “Angi” le llamó. Supuestamente no sabía del caso. Más tarde le dijo que dijo: “Tú para qué madres pones eso”. “Angi” le recordó que la podrían encarcelar como a Maruchi Bravo: “Te vas a meter en pedos”, le dijo. Explosiva, la declaración de Ileana Mortera Trolle, ya polarizó las redes sociales. Hay quien la ve como cómplice; hay quien dicen que la incrimina el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras. Si Ileana Mortera hubiera negado su relación con Angie Tonatiuh, el fiscal le habría agregado una lápida encima, desacreditada, sentenciada sin juicio. Ileana le quemó la carta. Su pecado es haber sido la amante del presunto secuestrador y asesino, pero no necesariamente se es criminal por vivir con un criminal. “Culín” Conteras sostiene que los detenidos le imputan a Ileana Mortera la autoría intelectual del secuestro y muerte de Columba. Sin embargo, uno de ellos, Jesús Eduardo González Castellanos, sostiene que fue torturado para incriminarse. Duermen ya en el penalito de Playa Linda, al norte del puerto de Veracruz. Frágil, el caso agrava la espiral de descrédito del fiscal, a quien nada se le cree y en los tribunales las pierde todas. Ileana Mortera intentará demostrar que fue apresada sin orden de aprehensión, violándole sus derechos y que no es la autora intelectual del crimen de Columba Campillo... De poco o nada servirán las palabras, la visita, los consejos, el rollo de Gustavo Madero Muñoz, dirigente nacional del PAN. Aterriza en Coatzacoalcos, ahí las candidatas a diputadas federales, el coro azul y las rémoras que no podían faltar. Llegó a decir que las denuncias contra la pandilla fidelista y duartista ahí van, en su curso normal, quizá para diciembre habrá resultados y que de los 7 mil millones robados, ya fueron solventados 5 mil. O sea, al PRI no le han hecho ni le harán cosquillas. Sostiene que el PAN aspira a ser segunda fuerza electoral para revertir la reforma fiscal y en 2018 regresar a la presidencia de México. De veras que la imaginación es canija. Otra cosa se esperaba de Gustavo Madero. Que tocada las fibras del panismo y punzara a la sociedad, que hablara del abandono de las clases más desprotegidas, que señalara al gobierno fallido de Javier Duarte. Tibio, nada contundente, no abordó con bríos el tema e la seguridad, la violencia sin control, la corrupción policíaca, la responsabilidad del duartismo y del priísmo en el caos en que se ha convertido Veracruz. Ya será para la otra elección... Maltratados, agraviados, los empresarios de Coatzacoalcos que se reunieron con el secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita, pasaron por la báscula de los esbirros del general. Uno a uno, como si fueran tipos de cuidado, debieron entregar su teléfono celular. Era requisito si pretendían estar en la reunión del viernes 8, sobre ellos la sospecha de que podían registrar el diálogo con Míster West Point y luego balconearlo. Lo que es el sospechosismo...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Columba Campillo: el fiscal embarcó a Javier Duarte

* ¿En qué hotel mataron a la joven? * Una cadena de desatinos * Armando Saldaña: “le cortaron la oreja, le quemaron los pies” * Denunciaba el desvío de recursos de Prospera * Madero, a inflar al PAN * Se requiere un milagro azul * CETIS 79: la frágil solución * Cuotas voluntarias, la demanda pendiente.

13 de mayo de 2015

Javier Duarte sigue en la cresta del escándalo y merece más. Se lo debe a su fiscal. Luis Ángel Bravo Contreras lo trepó en el caso Columba Campillo, le vendió la pista de Ileana Mortera, lo ubicó en un escenario de insensatez y lo llevó a enfrentar una crisis de credibilidad descomunal.

Pasan las horas y el gobernador de Veracruz continúa ahí, acusado de todo, vilipendiado por miles de usuarios de las redes, por la gente en las calles, por los colonos de abajo, los abandonados que viven de la migaja, del programa social, de la dádiva partidista.

Resuenan aún sus palabras, el discurso que mejor no hubiera pronunciado. Frente a las cámaras, difundido por la televisión oficial, luego en las redes sociales, Javier Duarte quiso transmitir el falso optimismo, el concepto de la solidez de la justicia y la aplicación de la ley, la imagen de que “Veracruz está funcionando”.

Usó el optimismo irracional ante un pueblo que vive entre el miedo y la ira, que ve el desfilar de muertos, de cercenados, de levantados, y que se sabe en manos de la criminalidad.

Mejor no hubiera hablado. Le llueve de todo. Lo acusan de haber sometido la ley al imperio de la delincuencia, de pulverizar las instituciones, de no disponer de un ministerio público con solvencia moral y de fracasar en los tribunales ante el embate de los delincuentes.

Habló el gobernador y le ha ido peor. Abordó el crimen de Boca del Río, el de la jovencita de 16 años Columba Campillo González, plagiada el miércoles 6 mientras corría por el malecón de Veracruz y hallada sin vida en un terreno baldío dos días después. Abordó el tema y no pasó de la promesa de justicia porque, dice, a él también “lo llena de indignación”.

Pecó de falso. No asumió la responsabilidad de su gobierno en el clima de violencia que azota a Veracruz, en la oleada de secuestros, en el avance de las mafias dedicadas a la trata de blancas, en el fenómeno de feminicidios que alcaldes y jefes policíacos conciben como simples escapadas de las chicas con sus novios. Y luego las matan. Y ellas son culpables de sus propias muertes. Ajá.

Habló Javier Duarte y no provocó una sola adhesión. Le fue peor. Lo destrozan miles de veracruzanos porque su discurso sobre la violencia es autojustificación, hablar de culpas ajenas, remitir la responsabilidad al que arranca la vida pero no al que crea el entorno de la criminalidad.

Javier Duarte se embarcó en otra aventura. Ahí lo llevó su fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”. Le dio el guión, lo estudió y lo soltó.

Avaló el gobernador la versión del plagio de Columba Campillo y secundó la versión de que Ileana Mortera Trolle concibió el secuestro, ligada a uno de los criminales, a quien supuestamente le pasó información de la joven estudiante del Colegio Villa Rica.

Ileana Mortera vive en Cholula, Puebla, desde hace años. Apenas visita Veracruz. Lo hace cuando acude a competencias atléticas.

Dice el Fis-culín que trabó amistad con Columba Campillo y conoció sus rutas, sus actividades, quiénes son sus familiares, que negocios tienen. Y así se fraguó su secuestro.

Ileana Mortera fue detenida en Puebla. Con engaños la hicieron descender del vehículo en que viajaba. Le dijeron que el auto tenía reporte de robo. No hubo orden de aprehensión. La forzaron a bajar y se la llevaron.

Bravo Contreras sostiene que no fue aprehensión. Fue traída a Veracruz “en calidad de libre” y después declaró.

¿En calidad de libre? Detenida por agentes policíacos en Puebla, obligada a abordar una patrulla, trasladada a otro estado contra su voluntad, y dice “Culín” que se presentó “en calidad de libre”.

Ha sostenido Bravo Contreras que Ileana Mortera contactó a Columba Campillo y se hizo su amiga. Así consta, dice, en los registros del expediente.

Horas después recibía el fiscal veracruzano otro golpe. El domingo 10, durante la marcha por la seguridad y la paz en el puerto de Veracruz, el padrastro de la joven asesinada, José Lagunes, refutaba sobre tal amistad: “No la conocíamos”.

Hoy son otras inconsistencias. Los hoteleros de Veracruz cuestionan la versión de que Columba Campillo haya sido asesinada en un hotel. Lo dice Fernando Ortiz González, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Veracruz:

“Nos gustaría conocer un poco más cómo sucedieron los acontecimientos, ya que al día de hoy no tenemos ningún detalle que ella estuvo cautiva en un establecimiento de hospedaje”.

No se sabe en qué hotel le quitaron la vida. No se sabe cómo la trasladaron hasta el terreno baldío donde apareció sin vida.

Así es la justicia en manos del fiscal de Veracruz. Su telenovela lleva el mismo guión del secuestro de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, cuyo cuerpo apareció en septiembre de 2014, tras dos meses desaparecida, en Coatzacoalcos.

Sólo fue aprehendido uno de los supuestos plagiarios, pero la versión de la Fiscalía es insostenible y en breve saldrá de prisión vía un amparo, ya que se incriminó mediante tortura.

Otro caso es el de los trabajadores electricistas acusados del asesinato del pastor evangélico, Claudio Martínez Morales, líder de la Comunidad de Dios, asesinado den Coatzacoalcos.

Decía “Culín” que los mantendría en prisión. Luego obtuvieron el amparo. Se demostró que también fueron torturados para aceptar una responsabilidad que no tenían.

Más tarde sostuvo que aunque salieron de prisión, no se les declaró inocentes y que los volvería a acusar. O sea, el obsesivo del duartismo.

Así es el proceder del fiscal. Sustenta sus casos sobre pruebas endebles, declaraciones incriminatorias obtenidas a través de tortura, versiones sin lógica y sin soporte jurídico.

Javier Duarte se dejó embarcar. El caso Columba Campillo era complicado, escandaloso, evidente el fracaso del duartismo ante el fenómeno de la violencia. Pero la solución es peor.

Acusa “Culín” a Ileana Mortera y de entrada hay violaciones al debido proceso, una aprehensión ilegal, y asegura que se presentó “en calidad de libre”.

Lo peor no es que el fiscal le dé vuelo a su fantasía. Lo peor es que haya un Javier Duarte que le creyó, dio la cara, envió su mensaje, habló a los veracruzanos y se embarcó.

Tal para cual.

Archivo muerto

“Le cortaron la oreja, le quemaron los pies, tenía destrozada la cabeza, tres balazos; quien o quienes lo mataron actuaron con saña”. Es la voz de Cristina Saldaña. Es la hija del periodista veracruzano, Armando Saldaña Morales, asesinado en Acatlán de Pérez Figueroa, Oaxaca, hallado el lunes 4 de mayo. Lo reseña Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz. Lo torturaron y luego le quitaron la vida. ¿Por qué la tortura? ¿Qué sabía? Protestó su familia a las puertas del palacio de gobierno de Veracruz, indiferente el duartismo, ausente el gobernador Javier Duarte. Cristina y su familia no contenían su ira. Decían que cuatro días después, el 8 de mayo, no les entregaban el cuerpo de Armando Saldaña; que el forense no había realizado el informe de la necropsia; que se les había olvidado tomar la huella dactilar y para ello los médicos tuvieron que hacerlo en pleno velorio; que no hubo certificado médico; que no existía acta de defunción porque “en Tezonapa nadie la pudo expedir”. Le protestaron a Javier Duarte porque siendo veracruzano, el gobernador se mantiene al margen. Al portal Animal Político le dijeron que Armando Saldaña fue “tratado como un animal”. Armando Saldaña, reportero de la K-Buena y Crónica de Tierra Blanca, veracruzano, el doceavo periodista asesinado en el reinado de Javier Duarte, había expuesto días antes de su muerte que los recursos del programa Prospera estaban siendo desviados. Lo difundió mientras entrevistaba al líder estatal del Partido Acción Nacional, Jesús Mancha Alarcón. “Lo que él estaba denunciando eran los desvíos”, dijo el panista. Es la línea de investigación que habrían de seguir... Mega bronca, la que enfrentará la Fuerza Civil de Veracruz. Acudieron al conflicto en el predio Santa María, en el poniente de Coatzacoalcos, que disputan el ex regidor Alejandro Wong y Manuel Bringas Burelo y su abogadazo Samuel Muñoz de la Rosa. Actuaron a medias, pasivos, consignando los hechos en imágenes de video. Pero en un momento de la gresca detuvieron a un albañil que había acudido en busca de trabajo. Fue subido a una patrulla. Recibió una golpiza, amenazas, toques eléctricos; sufría asfixia al serle colocada una bolsa de plástico en la cabeza; “¿quiénes son tus jefes?”, “eres halcón”, le decían, y escuchaba el siniestro “si denuncias, vamos contra tu familia”, una vez que escudriñaron en su teléfono celular donde el albañil guarda las fotografías de sus allegados. Fue llevado a las instalaciones del Mando Único Policial y de ahí lanzado al ex basurero municipal, terrenos de la familia Morales Arenas. ¿Y esa es la policía que garantiza la tranquilidad de los veracruzanos? Ahí estuvo el albañil, en el lugar equivocado, a la hora equivocada. La denuncia va en camino... Milagro de nazareno requieren las campañas del PAN en el sur de Veracruz. Por eso llega Gustavo Madero Muñoz a Coatzacoalcos. Viene el líder nacional panista a respaldar a sus candidatas a diputadas federales en los distritos de Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosoleacaque y Acayucan, Gloria Santos Navarro, Claudia Aguilar Molina, Lilia Bahena Corbalá y Sofía Adela Mariño Rodríguez, respectivamente. Llega con escenarios diversos, quizá algo que rescatar, algo con qué competir. No despegan sus candidatas, apenas posicionadas, sin capacidad para liderar la contienda. Si acaso Gloria Santos inquieta al priísta Rafael García Bringas y a la izquierda que se disputa entre Rocío Nahle García, de Morena, y Rodolfo de la Guardia Cueto, del PRD. Minatitlán es causa perdida, aliada su candidata al abanderado del PRI, José Luis Sáenz Soto, según denuncia de la suplente azul, Guadalupe Mendoza Fernández, quien renunció y destapó la cloaca. En Cosoleacaque, el PAN no pinta, pues ahí se registra hartazgo a todo lo que huela a Bahena, familia que acapara todas las candidaturas. Acayucan está perdido, pues puede más la intención de voto para la candidata de Morena, Janix Liliana Castro Muñoz, y las marrullerías de Erick Lagos, el hijo predilecto de la fidelidad, que la fuerza del panismo como en los tiempos de Cirilo Vázquez Lagunes y Gregorio Barradas Miravete. Viene Gustavo Madero a inflar campañas que a estas alturas debieran estar su punto de mayor ebullición... Impasse en el conflicto del CETIS 79. Actuó la PGR. Llevó gente armada al plantel. Intimidó y forzó un acuerdo que está prendido con alfileres. Según la minuta, son destituidos el director y subdirector, Javier Evaristo Hernández Carrillo y Sergio Aranda, respectivamente; prosiguen las auditorías y se esperan resultados y deslinde de responsabilidades; se desactiva cualquier denuncia contra alumnos, padres de familia y maestros; garantizan que no habrá represalias contra quienes participaron en el movimiento. Hablaron las armas. Asoma así el rostro represor para enfrentar un conflicto estudiantil, la demanda de mejores condiciones para estudiar, la transparencia de los recursos económicos. Y se valen del amago y la intimidación. Por eso acudió la Comisión Nacional de Derechos Humanos para consignar que así se atiende un conflicto estudiantil. Dicen los estudiantes que les cumplen o vuelven a tomar el plantel. Queda que les hagan efectiva la reducción del monto de las cuotas escolares, que sean voluntarias, que se esclarezca en qué se aplican y amarrarle las manos a quienes detentan los recursos. Difícilmente les van a cumplir, sabida la mecánica de corrupción que opera en el sistema educativo nacional. Por lo pronto, el episodio de los hombres armados a las puertas del CETIS 79 irritó a un amplio sector de la población. Caldo de cultivo para la elección del 7 de junio...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Columba Campillo: algo no le cuadra a Javier Duarte

* Sale a dar la cara y nadie le cree * El mismo guión del caso Karime Alejandra * Armas para sofocar conflicto en el CETIS 79 * PGR amedrenta a estudiantes * La mano sucia del joaquinismo * INE no promueve el voto en Coatza * Renuncia candidata y destapa la cloaca * PRI y PAN, aliados en Minatitlán.

12 de mayo de 2015

Es inmensa la ola de sangre que revuelca a Javier Duarte. Lo azota y lo destroza. Y él, diezmado por la muerte de miles, por las ejecuciones y ahora por el secuestro y crimen de Columba Campillo, habla en abstracto, sin reconstruirse, sin infundir tranquilidad, sin convencer que Veracruz se salvará.

Apabullado por la ira popular, por el reclamo de 8 millones de veracruzanos que ven el regreso de la violencia, la disputa del territorio, el tutelaje de los criminales sobre las instituciones, el gobernador vuelve al lugar común, al discurso sobado, a la demagogia de siempre: Veracruz está funcionando.

Eso dice Javier Duarte pero sólo él y su pandilla lo creen.

Veracruz funciona mal. Javier Duarte gobierna mal. La seguridad anda mal. La procuración de justicia cada vez está peor.

Da la cara cuando socialmente Veracruz se incendia. Habló en un mensaje televisivo en torno la oleada de crímenes, al caso de Genaro David Bermejo Orozco, abogado de Coatzacoalcos asesinado durante un asalto bancario, y por el explosivo secuestro y muerte de la joven Columba Campillo González.

Nada de lo que diga Javier Duarte lo salva de la hoguera popular, sentenciado su gobierno por la ineptitud demostrada para enfrentar la inseguridad, masacrado mediáticamente por haberse arrodillado ante el crimen organizado y dejar a la población a su suerte, a expensas de la violencia brutal.

Balconeo inútil el del gordobés en TV. Recetó las mismas frases, el compromiso hueco, falaz, de que a través de las instituciones habrá de garantizar la tranquilidad de los veracruzanos.

Tocó el caso Columba Campillo. Describió una historia que todos conocen, que permeó entre la sociedad y que traspasó las fronteras de Veracruz. Dijo que el caso le llenó de “indignación y rabia”. Ajá.

Se esmeró en recalcar que el asunto es “un caso aislado” y que “no se pueden prevenir los hechos aislados”.

Eso es actuación, una vena que no distinguía al gobernador de Veracruz.

Lo que no dijo Javier Duarte es que Columba Campillo fue arrancada de la vida por el entorno de violencia que prevalece en Veracruz, por la impunidad que acoge al delincuente y que provoca que el delito se multiplique, por la inacción de las instituciones, por la falta de autoridad, por la incapacidad del gobierno duartista.

Lunes negro para el gobernador. Lunes 11, cuando la prensa crítica y las redes sociales lo destrozan porque algo no cuadra en la versión oficial y se multiplica el escepticismo, la sospecha, la falta de credibilidad en Javier Duarte y su pandilla.

Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal general de Veracruz, había expresado —domingo 10— que el secuestro lo urdió una banda ligada a una conocida veracruzana, nativa del puerto, Rosa Ileana Mortera Trolle, con raíces en San Juan Evangelista.

“Hubo una estrecha colaboración con la PGJ de Puebla, quienes intervinieron el día de ayer a Ileana Mortera, quien es señalada por Tonatiuh García de haber facilitado toda la información con respecto a la menor privada de la vida; señaló su rutina, el restaurante propiedad de su familia”, dijo el fiscal Bravo.

“La persona que buscó el acercamiento con Columba, a través de las rutinas de ejercicio es Ileana Mortera, quien intercambia números telefónicos, incluso quedó plasmada una amistad en la red social Facebook”, agregó.

“No hubo participación de la delincuencia organizada. Es un secuestro y un homicidio generado desde el origen doméstico. Es una persona del entorno quien facilita la información, pues hay lazos de comunicación que son verdaderos”, apuntó.

Vaya empeño del fiscal por desligar al crimen organizado del asesinato de Columba Campillo. Por algo será.

Nadie le creyó. Ileana Mortera y la profesora Maruchi Bravo, a quien Javier Duarte encarceló por la difusión de tuits en 2011, y luego tuvo que liberar, son familiares.

Ileana Mortera fue quien le envió en red social a Maruchi Bravo la fotografía donde yacía el cuerpo sin vida de Columba Campillo. Lo difundió el portal Plumas Libres.

Ileana le confirmaba que se trataba de la joven Columba Campillo. En la foto se observa el cuerpo y a unos metros, una patrulla de policía estacionada.

“La subí a mí muro y causó la indignación de buena parte de la sociedad veracruzana. La imagen se compartió entre cientos de usuarios y generó la molestia de lo más alto en el poder. La foto que Mortera compartió con su tía le fue enviada desde Veracruz por un periodista, Ileana fue la primera en pasarme la foto, no hay que dejar de ver eso”, publica el portal de la revista Proceso, aludiendo a declaraciones al portal Blog Expediente y al Piñero de la Cuenca.

El problema es de credibilidad. Javier Duarte es concebido en redes sociales como el autor de una venganza contra Maruchi Bravo, descargada en su sobrina Ileana Mortera.

Dice el fiscal Luis Ángel Bravo, alias “Culín”, que tiene las conversaciones entre Ileana Mortera y Columba Campillo, vía redes sociales. Sin embargo, el padrastro de Columba, José Lagunes, asegura que no la conocían.

La telenovela del fiscal no convence. Y peor cuando el guión usado con el caso Columba es el mismo del caso Karime Alejandra, la niña de cinco años secuestrada y asesinada en Coatzacoalcos entre julio y septiembre de 2014. Veamos:

Caso uno. Sostiene el fiscal que a Columba Campillo la secuestraron, que una amiga —Ileana Mortera— le sacó información personal, que el novio o conocido de la amiga perpetró el secuestro y como la venda que tenía la joven plagiada se le cayó y los podía reconocer, la mataron. No se llegó a pagar el rescate.

Caso dos. Dice el fiscal que a Karime Alejandra Cruz Reyes la secuestraron, que su tía Mónica proporcionó información, que el novio suyo realizó el secuestro y que como la niña los reconoció, le quitaron la vida. De paso también mataron a la tía para silenciarla. Tampoco se llegó a pagar el rescate.

¿Quién es el guionista del fiscal Luis Ángel Bravo?

Son dos casos. Es la misma historia. Sólo cambian los nombres. Son dos tontas que se dejan seducir, que aportan información y que son acusadas de la autoría intelectual: Mónica Reyes Baruch en el caso de Karime Alejandra e Ileana Mortera en el caso Columba.

¿Quién teje las historias inverosímiles de “Culín”?

Enredado, Javier Duarte procura justicia entre la ocurrencia y la perversidad. Su fiscal teje historias cargadas de irrealidad, inverosímiles, refritos de sí mismas, reeditadas para llevar a prisión a sospechosos que luego alcanzan su libertad.

“Culín” es prescindible. Ha llevado al escándalo a su gobernador. Lo persigue el descrédito, el repudio popular, la ira de los que sí están indignados.

Lo revuelca la ola de sangre. Se incendia Veracruz y no halla cómo evitarlo. Carga con la responsabilidad de miles de muertos, ejecutados, mutilados, secuestrados, entre ellas Karime Alejandra y Columba Campillo, que apenas despertaban a la vida.

Lo peor es que Javier Duarte lo sabe y no quiere rectificar.

Archivo muerto

Armas en mano, rifles y metralletas como advertencia, irrumpieron agentes federales en el CETIS 79. No iban por delincuentes. No iban tras narcos. No iban por gente del crimen organizado. Iban por estudiantes y padres de familia que custodian el plantel, hartos de la corrupción, del abandono, de la falta de calidad educativa, del desinterés, de la complicidad sindical y administrativa. Armado llegó el grupo, como si ahí hubieran matones. Vestían de civil. Usaban vehículos en que, cuando menos uno, no había placa de circulación. Sembraron el miedo. Alertaron y alarmaron a los estudiantes, todos o casi todos menores de edad, pero que tuvieron los tamaños para enfrentar a un sistema podrido que lucra con la educación. Funesto episodio, ocurrido la tarde de este lunes 11. Atendía la PGR una denuncia de la Dirección General de Educación Tecnológica e Industrial, la misma que ha solapado los manejos turbios del director del CETIS 79, Javier Evaristo Hernández Rosario, por quien inició el movimiento estudiantil. Sus armas intimidaban. Se levantaron actas contra los estudiantes. Atestiguaba el delegado regional de la Secretaría de Educación, Esteban Lara, un burócrata que no resuelve, que sólo aplaude, un cero a la izquierda con padrino de dudosa procedencia. Quedaba constancia que el plantel estaba tomado por los estudiantes, como si fuera secreto lo que todo Coatzacoalcos sabe. Alertaron los medios de comunicación. “Urgente”, compartió Diario del Istmo. Y Liberal, Imagen Política, y se viralizó en la redes la presencia armada para reprimir a los estudiantes del CETIS 79. De las cuentas de Twitter surgían las pistas del acto represivo. Y no faltaron los imbéciles. “Ya era hora”, tuiteaban los fans del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, trepanados mentales que han de suponer que al ritmo de la metralleta, al impacto de las balas, al tono y el olor de la sangre, se resuelve un conflicto que de origen es culpa de la autoridad por cómplice y omisa. Horas más tarde se entabló el diálogo. Y salió el peine. Negociaba el secretario de Gobierno municipal, Oliver Damas de los Santos con los estudiantes y padres de familia. Quiere el gobierno al CETIS 79 de vuelta a la actividad. Y para ello se velan las armas. Escuchó el número dos del joaquinismo que sí, pero que se termine de ir el director Evaristo Hernández Rosario y el subdirector, Sergio Aranda, acusados del manejo irregular de más de 10 millones de pesos anuales; le expresaron que el conflicto no termina hasta que los auditores hayan concluido sus pesquisas y entregado sus resultados, y que regresarán a las calles, a bloquear la avenida Universidad, si hay treta y engaño. A gasolinazos intenta apagar el fuego la PGR, el gobierno priísta de Veracruz y su símil, el malogrado ayuntamiento joaquinista, diestro para el negocio, el enriquecimiento, las casas multimillonarias, las gaseras clandestinas, los vuelos en aviones privados, las viceprimeras damas que hacen del abuso de poder un alarde, los moches y los diezmos, las obras subcontratadas, los amigos constructores que violan las bases de licitación, el peculado electoral. Usar las armas para amedrentar estudiantes es propio de gorilatos y gobiernos dictatoriales. Ayer abrió esa brecha el gobierno en Coatzacoalcos. Ayer afloró el rostro de la represión. Por delante la PGR; atrás el gobierno municipal; en el centro el desgobierno de Javier Duarte. Mostrar las armas a estudiantes para amedrentar es el recurso de los cobardes. Qué incapacidad para resolver un conflicto estudiantil. Y si se resisten, ¿qué? ¿Los van a matar?... ¿Qué hace el INE de Coatzacoalcos para promover el voto? Nada. De eso se quejan candidatos que ven al abstencionismo como futuro triunfador de la elección federal, el 7 de junio. Es la queja de Juan Carlos Charleston Salinas, candidato del Partido Humanista, quien no ve que el vocal presidente de la Junta Distrital del Instituto Nacional Electoral en Coatzacoalcos, Enrique René Gamboa Márquez, motive a la población, que genere condiciones para que el voto llegue a las urnas. Que es obligación de los candidatos y los partidos políticos, sí, dice Charleston, pero la ley también obliga al INE a promover que los electores acudan a depositar su voto... Lo de menos es que haya renunciado. Lo grave es lo que reveló Guadalupe Mendoza Fernández. Dejó de ser candidata suplente del Partido Acción Nacional en el distrito de Minatitlán por que, acusó, hay componendas entre el PAN y el PRI. Sostiene que existe un acuerdo entre la candidata azul, Claudia Aguilar Molina, y el priísta José Luis Sáenz Soto, el impopular ex alcalde de Mina, muy prometedor y poco efectivo, demagogo pues. Denuncia que ambos se coordinan para atacar al candidato del Partido del Trabajo, Javier Soberano Torres, empresario, propietario de un negocio de chatarra al que el ayuntamiento le adeuda alrededor de 25 millones de pesos por daños y perjuicios derivados de la clausura ilegal que ordenara en su momento la ex alcaldesa Guadalupe Porras David, una hija de la fidelidad. Dice que a Claudia Aguilar y Sáenz Soto la misma mano les redactó la estrategia para golpetear en debate al candidato del PT. O sea, dados cargados. O sea, que el PAN dejará pasar al PRI en Minatitlán. Y luego por qué el electorado desdeña ejercer su derecho al voto...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Columba Campillo e Ileana Mortera: las truculencias del fiscal

* Desata ira el secuestro y crimen de la joven * Implica “Culín” a Ileana * Niega familia de Columba que se conocieran * El asesino que viaja en camión * La impuntualidad del fiscal * El alcalde de mente teibolera * CETIS 79: a esclarecer el destino de 10 millones de pesos * INE, un tormento para discapacitados.

11 de mayo de 2015

Columba Campillo despertaba a la vida. Un día se fue. Sufrió un secuestro, laceraron su cuerpo, le inyectaron una sustancia y sofocaron su respiración. Dejó de existir, agraviada por el odio, atrapada en la violencia, víctima de una mente criminal y de la impunidad que atiza el delito.

Corría por el malecón de Veracruz, la mañana del miércoles 6. De ahí no se volvería a saber. Se alertó su familia. Movió a amigos. Generó un reacción social, una vez que trascendiera su plagio, se conociera su identidad, se advirtiera que sí, que a sus 16 años, apenas despertaba a la vida.

Le llamaron secuestro, no levantón. Fluían las versiones de una supuesta negociación que sólo consistiría en una llamada. Y después, el silencio.

Viralizó su caso las redes sociales. Columba Campillo González, estudiante del colegio Villa Rica, casi una niña, llegó a aparecer el viernes 8, en un predio del fraccionamiento residencial Los Delfines, con señales de violencia sexual.

Fue el detonante. Días atrás habían aparecido en Soledad de Doblado, a unos kilómetros del puerto de Veracruz, cuatro cuerpos embolsados, descuartizados, evidente la mano del crimen organizado.

Un fin de semana antes, la violencia fue demencial. Diez personas aparecieron en diversos puntos de Veracruz, seis de ellos en Plan del Río, cerca de Xalapa.

Un mes antes, ocho levantados fueron hallados en el municipio de Las Choapas. En un lapso de 10 días ocurrieron los plagios y casi de inmediato aparecieron los cuerpos con signos de tortura, violencia sexual, dos de ellos cercenados y a uno le sacaron los ojos.

En febrero, en la colonia Lomas de Barrillas, en Coatzacoalcos, fueron halladas narcofosas en cuyo interior fueron hallados 18 cuerpos.

Así venía la espiral de violencia y detonó cuando Columba Campillo fue secuestrada y luego apareció muerta.

Javier Duarte, el gobernador, está aniquilado. Lo apabulla la sociedad que sale a las calles y marcha, que le exige su renuncia, que reclama seguridad, que reprueba el pacto del poder con las bandas criminales, que critica que carezca de un plan para enfrentar el caos de inseguridad.

#MeDuelesVeracruz fue un hashtag en Twitter. Con él se concentraba la ira popular, el rechazo al duartismo, la demanda de que se vaya el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, y el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, uno porque no previene la violencia y el otro porque fabrica culpables.

Viernes crucial. Hallan el cuerpo de Columba Campillo. ¿Hubo negociación entre los captores y la familia? Si la hubo, por qué la mataron. Si no la hubo, ¿qué fue? ¿acaso una venganza personal? ¿o fue un ajuste de cuentas? Las preguntas fluían.

Viernes 8. Veracruz temblaba. Aplastado por la ola de sangre, Javier Duarte no daba la cara. Nada decía el gordobés del avance de la delincuencia, del poder del crimen organizado, su gobierno de rodillas, postrado, aniquilado.

Ese viernes, el cuerpo de Columba Campillo desató el caos. Fue el acabose, conminado el duartismo a definir para qué está y para qué ha servido.

Lo rebasa la violencia. Y en un salto al vacío, un funcionario, el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras vuelve a su conducta pendenciera. Resuelve el caso sobre la solidez de la fantasía.

Viernes 8. Divulga el periódico El Noreste que a Columba Campillo la plagiaron Los Porkys de Costa de Oro, juniors de familias adineradas, del puerto veracruzano, y la mataron. A Los Porkys se les relaciona con agresiones sexuales, conquistas en antros y fiestas privadas, seducción que se traduce en chicas drogadas y objeto de ultrajes. Dice El Noreste que incluso ya había un detenido.

Horas después, la Fiscalía precisa que no hay vínculo con Los Porkys. Faltó decir que los honorables Porkys merecen una disculpa pública por la imputación.

Llega el sábado. Al mediodía trasciende la detención de Ileana Mortera Trolle, veracruzana, avecindada en Cholula, Puebla. Es prima de Maruchi Bravo Pagola, maestra, usuaria de Facebook y Twitter, férrea crítica del gobierno de Javier Duarte, encarcelada al inicio del duartismo por la difusión de tuits que alertaban sobre supuestos plagios de escolares. Sin marco legal, a Maruchi la confinaron al penal de Pacho Viejo. Lo mismo le ocurrió a Gilberto Martínez Vera. Salieron ante la presión popular y porque no había delito alguno.

Sábado 9. Se confirma que Ileana Mortera fue detenida. Supuestos agentes le cerraron el paso mientras manejaba. Viajaban en vehículos particulares, sin logotipo de corporaciones policíacas. Uno de los autos llevaba una torreta.

“Es ella”, decía una de las agentes. Le hicieron saber que el auto tenía reporte de robo. Cuando descendió la aprehendieron, mientras su hija reclamaba. No hubo orden de aprehensión y estuvo incomunicada más de 24 horas.

Dijo “Culín” Bravo —domingo 10— que tiene acreditada la autoría intelectual del secuestro de Columba Campillo. Habría sido quien le aportó datos de la joven estudiante a los autores materiales.

“Hubo una estrecha colaboración con la PGJ de Puebla, quienes intervinieron el día de ayer a Ileana Mortera, quien es señalada por Tonatiuh García de haber facilitado toda la información con respecto a la menor privada de la vida; señaló su rutina, el restaurante propiedad de su familia”, dijo el fiscal.

“La persona que buscó el acercamiento con Columba, a través de las rutinas de ejercicio es Ileana Mortera, quien intercambia números telefónicos, incluso quedó plasmada una amistad en la red social Facebook”, agregó “Culín”.

“No hubo participación de la delincuencia organizada, es un secuestro y un homicidio generado desde el origen doméstico, es una persona del entorno quien facilita la información, pues hay lazos de comunicación que son verdaderos”, apuntó.

Ileana Mortera fue detenida sin orden de aprehensión. Su familia sostiene que le fabrican un delito. No vive en Veracruz. Sólo viene a eventos deportivos en los que participa, como son las carreras atléticas.

Hubo incomunicación. La mantuvieron más de 24 sin contacto alguno, hasta que oficialmente le imputaron que es la “autora intelectual” del plagio y crimen de Columba.

El secuestro es inverosímil. ¿Qué pidieron a cambio? ¿Cuánto exigieron los plagiarios?

Dice el fiscal que determinaron privar de la vida a Columba porque se le cayó la venda que le cubría los ojos y vio los rostros de los plagiarios. Insensata la aseveración. No es el primer plagiado que ve a sus captores. Cuando ocurre, los retienen, negocian, obtienen el pago y los ultiman. ¿Qué caso tenía quitarle la vida a Columba sin intentar un pago de rescate, aún habiéndola privado de la vida? Así de fríos suelen ser.

Demencial, la versión del Fisculín se fragmentó cuando la familia de Columba Campillo negó —domingo 10— que la joven e Ileana se conocieran.

“La verdad no la conocemos”, dijo su padrastro, José Lagunes.

Atrapado en otro escándalo, el gobernador Javier Duarte sucumbe ante la violencia, la impericia de su fiscal, la mitomanía que se mezcla con el narcisismo y la pedantería, suspicaz el pueblo, repudiada la inacción de un gobierno que le quedó chico a Veracruz.

Y lo que falta.

Archivo muerto

Telenovelón del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, digno de un Ariel. Irrumpe el asaltante en Banco Azteca, en la zona céntrica de Coatzacoalcos. Comienza a despojar a las víctimas. Uno de ellos, el abogado Genaro David Bermejo Orozco, lo enfrenta. Se niega a entregar los 3 mil pesos que habría de depositar. Forcejean y recibe un cachazo; luego un disparo. Salen los criminales, fuera de control el atraco. Genaro, herido, los sigue y ahí recibe otro balazo. Cae abatido. Un criminal jala para la avenida Zaragoza; el otro, Israel Santiago García, para la calle Juárez. Supuestamente los esperaba un taxi, que ya no está. Y el asesino sigue su camino, tranquilo, hasta llegar a la avenida Malpica. Ahí, Israel espera que pase el autobús de segunda clase con destino a Minatitlán. Pasan los minutos, pero él espera, revestido de paciencia. Por fin aparece el bus. Lo aborda y se va. Luego sería aprehendido en la colonia Díaz Ordaz. Sus presuntos cómplices no aparecen. Lectura: mate a su cristiano, vaya a la parada del camión, espere a que pase el bus, aborde y diríjase a su hogar, donde seguramente lo habría de buscar la policía No vaya a otra parte; ahí espere a la policía. Un rosario de absurdos. Y quiere el fiscal Bravo Contreras, alias “Culín”, que el pueblo se la crea. No es infantil; es un insulto a la razón... Una hora 20 minutos hizo esperar el fiscal general de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, a las autoridades, abogados, empresarios, prensa que lo esperaban el sábado 9 para conocer sus “resultados” en torno al crimen del abogado Genaro David Bermejo Orozco. Su escenario, la sala de cabildo del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Unos lo aguantaron; otros no. Se fueron el constructor Jorge Arboleya Pastrana, líder local del Consejo Coordinador Empresarial; Raúl Ojeda Banda, secretario del Consejo Coordinador empresarial en Veracruz; los regidores Nora Cortázar Luna y José Uribe Pozos. Unos más, como los integrantes de la Barra de Abogados, prefirieron ignorarlo y no asistir. Además de impuntual, lo que dice “Culín” sólo lo cree “Culín”... Qué vida la que se da. Y qué instintos los que le afloran. Se le ve en un video en Youtube y ya es nota en los portales informativos. Ahí, a unos metros del escenario, la pista de las bailarinas de Gloria Trevi, de pie, el alcalde de Minatitlán, Veracruz, Héctor Cheng Barragán, en día de carnaval, deposita un billete entre los senos de la chica. No es teiboldans pero el alcalde Cheng así lo siente. Y así se comporta. La chica le avienta un beso. Cheng, todo un caballero, priísta, miembro de la Sección 10 del sindicato petrolero, se lo devuelve. Luego brinca la valla que rodea el escenario y se sienta con el delegado de la SEDESOL en Veracruz, Marcelo Montiel Montiel, del que es anfitrión, y los regidores del ayuntamiento. La frivolidad del alcalde corre en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=29UkDreplEg. Y mientras Cheng Barragán supone que gobernar es diversión, y que el carnaval de Mina es un congal, los servicios públicos se caen, el abandono cunde, las deudas crecen, la crisis social golpea a todos y él cancela obras. ¡Qué suerte la de los minatitlecos! Tienen un alcalde con mentalidad teibolera... Semana brava la que vivirá el CETIS 79. Hoy debe comenzar la auditoría exigida por alumnos y padres de familia para esclarecer el uso de más de 10 millones de pesos que pasan por las manos del director del plantel, Javier Evaristo Hernández Rosario. Según la minuta firmada con personal de la Dirección General de Educación Tecnológica e Industrial, vía auditorías se transparentará el manejo de los ingresos, el cobro de cuotas de inscripción, el cobro de fichas para exámenes de admisión, la renta de la cafetería escolar, lo que pagan las empresas que maquilan los uniformes para los alumnos, el cobro de libros que no le son entregados a los alumnos, y una decena de rubros más. Según la minuta, hoy debe comenzar la auditoría. Lo que muchos no saben es que hay otros ingresos de dinero que maneja a su libre y muy discrecional albedrío el director, Evaristo Hernández Rosario... ¿Quién sería el genio que tuvo la ocurrencia de rentar el edificio de lo que fue Cofisur para transformarlo en la nueva sede de la Junta Distrital del Instituto Nacional Electoral en Coatzacoalcos? Será el 7 de junio un auténtico caos cuando los presidentes de casilla acudan con el paquete electoral, una vez que concluyan los comicios, a fin de registrar los resultados preliminares. Eso será el 7 de junio. Para otros, el caos ya está. Una de ellas, Giselle Bolaños Castillejos, representante suplente del Partido Humanista, se mueve en silla de ruedas y ve imposible acceder a la planta alta donde se realizan las sesiones del INE. Y es que carece el edificio del INE de rampas para personas con discapacidad...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Javier Duarte: la pandilla y la cárcel

* Candidatos y funcionarios, denunciados * Congreso de la Unión presiona * EPN revienta al gobernador * Rehuye el fiscal el crimen del periodista * García Bringas y la escasez de agua * ¿Quién mueve el voto de castigo? * Banco Azteca, zona de riesgo * El abogado asesinado * Costosa pifia en Chedraui.

8 de mayo de 2015

Algo pasó. En seis meses la PGR fue omisa, calló, no actuó. Dormía la denuncia que la Auditoría Superior de la Federación interpuso para actuar contra la pandilla de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte, acusados de malversar por lo menos 2 mil 100 millones del erario federal. Y de pronto, el Congreso de la Unión apretó.

Día negro para la fidelidad y su extensión política, el duartismo. Sube a tribuna en la Comisión Permanente, el miércoles 6, el senador panista Fernando Yunes Márquez. Propone el punto de acuerdo con el que se exhorta a la Procuraduría General de la República a actuar. Y todos le dicen que sí.

Advierte un tema que de entrada está chueco. Ha congelado el caso la PGR, su inacción la delata, su silencio la exhibe, falta a su deber legal. Y es que a ninguna demanda de información enviada por el legislador veracruzano ha respondido.

Ahí lo planteaba Fernando Yunes. Lo expuso: “Hasta el día de hoy, la PGR no ha respondido a nuestro exhorto de apegar sus actos a la Constitución y proceder en contra de los responsables de este desvío multimillonario; hoy damos a conocer seis nuevas denuncias presentadas también por la ASF ante la PGR en noviembre del año pasado”.

Se trata de denuncias sustentadas en información que acredita el desvío de más de 2 mil 100 millones de pesos, de origen federal, que debieron aplicarse en dos rubros: Educación Básica y Normal, y Seguro Popular.

Citan las denuncias a una decena de funcionarios y ex funcionarios del gobierno de Fidel Herrera Beltrán y también del Javier Duarte. Pero centra su objetivo en dos: Antonio Tarek Abdalá Saad, candidato a diputado federal del PRI por Cosamaloapan, y a Edgar Spinoso Carrera, contendiente priista por Martínez de la Torre.

Tocan las denuncias penales a ambos y a otros cuatro funcionarios y ex funcionarios de alto nivel, protegidos hoy, quizá en demasía, por el gobernador Javier Duarte. Ellos son: Tomás Ruiz González, secretario de Infraestructura y Obras Públicas, antes titular de Finanzas; Gabriel Deantes, secretario de Trabajo y Previsión Social, antes oficial mayor de la Secretaría de Educación estatal; Carlos Aguirre Morales, subsecretario de Egresos de la Secretaría de Finanzas; Vicente Benítez González, oficial mayor de la SEV, operador financiero de la campaña de Javier Duarte al gobierno estatal, en 2010, pillado en el caso de los 25 millones en efectivo hallados en una aeronave del gobierno de Veracruz, en el aeropuerto de Toluca, supuestamente destinado a pagar producción publicitaria y promoción de eventos como la Cumbre Tajín, el Carnaval de Veracruz y las Fiestas de la Candelaria; Lorenzo Antonio Portilla, auditor superior del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) y Antonio Ferrari Cazarín, director de Patrimonio del Estado de Veracruz.

Ahí se citan únicamente seis nombres. El 19 de abril, Miguel Ángel Yunes Linares y el líder nacional del Partido Acción Nacional, Gustavo Madero, habían revelado la existencia de las seis denuncias interpuestas ante la PGR y enlistaron a 18 funcionarios más, entre ellos a los ex secretarios de Finanzas, Juan Felipe Aguilar de la Llave, Rafael Germán Murillo Pérez, Salvador Sánchez Estrada, Fernando Charleston Hernández y Mauricio Martín Audirac Murillo, quien también fue titular del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz.

Fernando Yunes se encajó. Decía que Tarek Abdalá y Spinoso Carrera, lejos de andar en campaña, pepenando el voto, debieran hacer frente a las denuncias por malversar recursos públicos.

“Las pruebas de la Auditoría Superior de la Federación son inequívocas —dijo—, porque se trata de auditorías ya concluidas y dictaminadas, apoyadas por informes certificados de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y, por si fuera poco, de documentos donde el propio Gobierno del Estado de Veracruz reconoce la desviación de los recursos y se compromete a devolverlos, lo que no ha sucedido, pero aunque los devolvieran, el delito ya se ha cometido”.

Desnuda la inacción de la PGR la parcialidad en la procuración de justicia. Yunes Márquez habló de encubrimiento hacia los candidatos del PRI a diputados federales. “Se hace cómplice del verdadero objetivo, que es buscar el fuero constitucional para evitar que pueda procederse en su contra por los delitos que han cometido”, señaló, pues debe actuar la PGR “en contra de quienes han saqueado las arcas públicas, causando daño gravísimo a los veracruzanos”.

Hubo debate. Representantes de los partidos políticos subieron a tribuna. Hablaban y argumentaban. Sorprendió que dos priístas, el diputado Alejandro Montano Guzmán, y el senador David Penchyna, avalaron el punto de acuerdo pues enfatizaron que cualquier ciudadano puede ser investigado, sin distingo alguno.

Lo que se aprobó trae filo. No sólo se exhortó a la PGR a integrar la averiguación previa a partir de las denuncias interpuestas por la Auditoría Superior de la Federación, sino que la conmina a informar “sobre las acciones que haya llevado a cabo en relación con éstos graves hechos, a partir del mes de noviembre de 2014 en que las denuncias fueron presentadas”. O sea, un recuento de la investigación judicial.

Se aprobó por unanimidad. Lo respaldaron oposición y PRI, aún los aliados de Javier Duarte, incluso la línea del presidente Enrique Peña Nieto. Y ahí está la clave.

Fernando Yunes no es ingenuo. Sabe de la rentabilidad política del caso. Toma las denuncias de la ASF y las hace mediáticamente suyas, convertidas en capital político para acceder a la alcaldía de Veracruz o la gubernatura de dos años.

Una parte es el alegato por la justicia y otra el golpe a sus acérrimos rivales, rivales del yunismo azul, Fidel Herrera y Javier Duarte. No es dádiva ni generosidad. Es impacto de varios megatones con beneficio político.

Lo insólito es la actitud monolítica del Congreso de la Unión. Hasta los priístas y sus aliados le asestaron la puñalada a Javier Duarte, lo tasajearon, le arrancaron la piel.

Javier Duarte y Fidel Herrera saben qué representa una investigación federal. Ahí no hay fuero protector. Y hay algo peor: ese paquete de denuncias apenas cubre una mínima parte del caos que habrán de enfrentar. En los años recientes, el saqueo de recursos federales fue descomunal, trampeando, simulando que realizaban obra, que destinaban dinero para obras de salud, que lo aplicaban en el sector educativo, que tenían como fin el combate a la pobreza. Quedan otros ejercicios anuales por revisar y denunciar.

Tarek Abdalá y Spinoso Carrera, como dice el senador Fernando Yunes, no debieran andar en campaña. Debe enfrentar la ley.

Fidel Herrera y Javier Duarte también. La ASF va por la tripulación del barco pirata pero faltan el capitán y el contramaestre. El saqueo partió de ambos, como se ejerce el poder, como se dispone de los recursos públicos en Veracruz.

Es insólito que en seis meses la PGR haya dormido el expediente de las denuncias contra la pandilla duartista y fidelista. La incógnita está en por qué el Congreso de la Unión aprieta y quién desde el más alto nivel dio línea para que el priísmo y sus aliados lo avalaran

Peña Nieto no quiere a Javier Duarte. Tampoco traga a Fidel Herrera Beltrán. En noviembre, cuando llegaron las denuncias a la PGR, no habría tenido impacto político. Hoy sí.

Tarek Abdalá y Spinoso Carrera serían los primeros candidatos en hacer campaña con orden de aprehensión. Y después irán sobre Fidel Herrera y Javier Duarte.

Ya se ven en la cárcel.

Archivo muerto

Muy propio de él. Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal de Veracruz, no se involucra en el crimen del Armando Saldaña Morales. Dice que es competencia de Oaxaca, que allá, en Acatlán de Pérez Figueroa, fue hallado el cuerpo del periodista, y que la Procuraduría oaxaqueña no lo ha llamado a colaborar. No se mete Bravo Contreras, alias “Culín”, porque el caso le quema las manos a Javier Duarte. Armando Saldaña, veracruzano, que trabajaba en medios de comunicación veracruzanos, fue hallado en Oaxaca pero aún se indaga el móvil, si fue por lo publicado sobre Veracruz, si tiene que ver con la corrupción en territorio jarocho. Armando Saldaña es el doceavo periodista asesinado durante el reinado de Javier Duarte en Veracruz. Y eso, quiéralo o no el fiscal Bravo Contreras, no se puede soslayar... Interminable, la escasez de agua tiene ya un costo político en Coatzacoalcos. Hay rechazo en colonias contra el ayuntamiento priísta, hacia el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, hacia el PRI, hacia el candidato Rafael García Bringas. Días enteros sin agua, colonias a medio abastecer mediante pipas, pozos de alivio, construidos para enfrentar la crisis por el cierre de la presa Yuribia, que no funcionan, provocan la ira de miles de colonos. Y paga el costo el candidato priísta a la diputación federal. Fracasó el proyecto de operar 30 pozos de emergencia, tasados en 100 millones de pesos por el ayuntamiento de Coatzacoalcos, negociazo al fin, que no aporta los mil 165 litros por segundo que requiere la ciudad. Cuentan los insiders que cada pozo cuesta en realidad un millón y medio de pesos. O sea, la mitad de lo presupuestado, corrupción pura, lucro al amparo de la escasez de agua, de la irritación social, del malestar de la población. ¿O acaso el plan es provocar el voto de castigo contra García Bringas? Recuérdese que el marcelismo no traga al candidato que le impusieron, así se vea a García Bringas, Víctor Rodríguez, Joaquín Caballero, Jesús Moreno y Marcelo Montiel, el patriarca del clan, comiendo todos en el mismo plato... No se quiso dejar. No quiso ceder. Genaro David Bermejo Orozco llevaba consigo los 3 mil pesos que había cobrado. Le quitaron el teléfono celular, pero el dinero no. Formado en la fila de Banco Azteca, sucursal Guerrero, en el centro de Coatzacoalcos, el miércoles 6, forcejeó con el asaltante. Recibió un cachazo. Luego un disparo en la espalda. Siguió a los criminales y le asestaron otro tiro. Murió sin razón. Esa sucursal es asediada por delincuentes. Pululan timadores, los del fajo de dólares que piden les sea cambiado por moneda nacional. Ahí operan las del pacazo, con aspecto indígena, que tiene el billete ganador de la Lotería pero que a ellas no se lo querrían pagar. Y todo mundo lo sabe. Y nadie evita la delincuencia. Llegó el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras y ofreció que en unos días más tendrá solucionado el caso. Seguro presenta a los delincuentes y después, por faltas al debido proceso, o porque los torturan, se le van. Y cualquiera se pregunta: si “Culín” sabe quién es quién entre la delincuencia de Coatzacoalcos, si los halla con tanta facilidad, ¿por qué no actuar antes, desmantelar las bandas y evitar que siembren temor, despojen a la sociedad y provoquen luto, dolor y llanto?... Barato le salió a Chedraui el error de su publicidad en la venta de cerveza. Ofreció en una de sus tiendas de Coatzacoalcos “2X99 a 57 pesos”. Cuatro clientes hicieron valer la oferta. Recurrieron a la Procuraduría Federal del Consumidor. Chedraui debió entregar 198 six por los que cada cliente pagó 114 pesos. Y le salió barato pues la Profeco pudo haber aplicado la figura de publicidad engañosa, cuya multa es superior a 2 millones de pesos. Víctor Nazariego Ortiz, quien cumple ya dos años como subdelegado de Profeco, explicó que Chedraui prefirió hacer válida la oferta que intentar de demostrar que se trató de un error involuntario. Pifia de Chedraui y de nadie más...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Veracruz: otro baño de sangre

* Descuartizados en Soledad de Doblado * Los muertos de Las Choapas * Diez ejecuciones en un fin de semana * ¿Qué fue a investigar Armando Saldaña a Acatlán? * CETIS 79: llegan los auditores * Más de 10 millones en manos del director * La carta de los alumnos * Denuncian amenazas y presiones.

7 de mayo de 2015

Por la mente de Javier Duarte no pasa nada. Todo está en blanco. Veracruz, en cambio, se tiñe de rojo por la sangre que brota en cada rincón, los ejecutados por la delincuencia, los cuerpos cercenados que aparecen aquí y allá, el miedo que se transpira, el terror en su más brutal expresión.

Dice el gobernador que no pasa nada. Veracruz es un paraíso. Y sí. No pasa nada cuando se vive rodeado de escoltas, a costo millonario para el erario, a su alcance helicópteros, aviones y vehículos blindados, la burbuja del poder.

Afirma Javier Duarte que en Veracruz no pasa nada, que la delincuencia es menor, que el registro de delitos disminuye, que la estadística nacional tiene errores, que aquí hay paz y tranquilidad, que la inversión sigue, que algún día, muy pronto, Veracruz será la capital energética de México, otro Houston o una potencia petrolera del nivel de los árabes.

Extraviado en su mundo, el gobernador Javier Duarte ve lo que quiere ver, o traza espejismos para ocultar la verdad. La realidad no cuenta mientras el cinismo es actitud. Así vive Javier Duarte sus último días en el poder.

No sabe gobernar pero intenta mentir. Su discurso es uno, el optimismo, consciente que el caos ahí está, devastador, angustiante porque Veracruz se le deshizo en las manos.

Miente Javier Duarte a un pueblo que, para su desgracia, no se deja engañar. Falso que en Veracruz no pasa nada. En Veracruz pasa todo, comenzando por un gobernador de oropel, que se dejó rebasar por el crimen organizado, que provocó un conflicto social, que corrompió la instituciones, que encubrió a su antecesor, Fidel Herrera Beltrán, y que solapó a una pandilla de rufianes que para lo único que sirvieron fue para robar.

Pasa todo en Veracruz, incluida la delincuencia, el avance del crimen organizado, la disputa de los territorios para el trasiego de droga, la trata de personas, la desaparición forzada, la extorsión, el abuso policíaco, el atropello, el robo, la amenaza y la intimidación.

A Veracruz lo envuelve una oleada de violencia. Secuestran a placer, extorsionan sin piedad, roban y asaltan, lanzan cuerpos fragmentados como signo de que quien más temor infunde es el que más poder detenta.

Veracruz vive un baño de sangre. Vive, como en los primeros días del duartismo, una sacudida de terror.

Tres cuerpos fueron hallados embolsados en el municipio de Soledad de Doblado, en las cercanías de Veracruz, el 4 de mayo, y uno más en Santa Rita, municipio de Manlio Fabio Altamirano. Eran trozos de seres humanos, la cabeza, los brazos, las piernas, el tronco, todo en pedazos. Sus imágenes macabras corrían en las redes sociales y en los medios de comunicación. Y provocaban terror.

Hizo recordar aquel episodio de Boca del Río. Decenas de cuerpos, algunos mutilados, otros estrangulados, al pie del monumento a Los Voladores de Papantla, frente a Plaza Américas. 35 en total. 35, con huellas de violencia, de tortura, a un día de la cumbre de procuradores estatales y federal y de presidentes de tribunales superiores de justicia del país.

Y siguió el hallazgo de otros más en una casa de seguridad, en aquel octubre de 2011, primer año de la pesadilla llamada duartismo. Y otros más en las calles. Al final tenía en su haber Javier Duarte una cuota de cien cadáveres como señal de que jalaba o jalaba.

Veracruz vive otra oleada de sangre. A los mutilados de Soledad de Doblado se suman diez cuerpos más hallados durante el fin de semana pasado.

Seis de los cadáveres aparecieron en Plan del Río, cerca de Xalapa. En Córdoba fue encontrado muerto a balazos un taxista. En la región cordobesa, un individuo ingresó a un mercado y asestó ocho balazos a un comerciante. Otro individuo, en esa misma región, fue hallado en un canal de aguas negras.

En el norte de Veracruz, en Poza Rica, fue secuestrada María Teresa Parada Álvarez, hija de los propietarios de la pastelería Dauzón y del Edificio Álvarez. Apareció muerta el sábado, sin que se hubiera concretado el pago que los plagiarios pedían por su liberación.

Las Choapas es punto de excepción. Ahí la muerte tiene carta de residencia. Pernocta entre los hombres, asedia a los migrantes, acaba con la tranquilidad de cualquiera, el miedo en el campo y en la ciudad.

Diez días marcaron un hito en su historia de violencia. Ocho personas fueron levantadas, torturadas y ejecutadas. Seis de ellas aparecieron en la supercarretera a Ocozocoautla, Chiapas, con signos de violencia, torturados, el odio como signo de poder.

Levantaron al ganadero Leoncio Deveze, tesorero de la ganadera de San José del Carmen, y a su trabajador Francisco Méndez Oliva, el 24 de marzo. Se dirigían al rancho Santa María. Dos días después aparecieron torturados y muertos.

El 28 de marzo se dio el hallazgo de Jesús Alemán López y su esposa Socorro Prieto Gómez, ganaderos de Hueyapan de Ocampo, a quienes levantaron el 7 de marzo. Los torturaron.

Ese día aparecieron dos cuerpos más. Era el del ganadero Felipe Sosa y su esposa Myriam. Los hallaron en los límites de Minatitlán y Las Choapas. A Felipe Sosa lo golpearon, lo amarraron de las manos y pies y lo arrojaron al arroyo El Jimbal. Ella fue violada y después asfixiada con una bolsa de plástico. También fue arrojada al arroyo.

Dos jóvenes fueron sacados de su casa y aparecieron, mutilados, en un pozo artesiano. Otros dos fueron masacrados en un balneario, a la vista de todos.

Una maestra fue degollada en San Andrés Tuxtla. En Coatzacoalcos no paran los robos a bancos, pese a la captura de una banda que procedía de Nacajuca, Tabasco, y que a diario viajaba para cometer sus delitos.

Aparecen cuerpos con signos de tortura en la playa. El dictamen médico es que se ahogaron. Este miércoles 6, un abogado que acudía a una sucursal de Banco Azteca, en el área céntrica de Coatzacoalcos, fue ultimado. En febrero, se realizó el hallazgo de 18 cuerpos en fosas clandestinas, en la colonia Lomas de Barrillas. La Fiscalía General de Veracruz sólo admite que fueron seis cadáveres.

Veracruz se tiñe de rojo. Se tiñe de sangre. Mientras, Javier Duarte entona su melodía “Aquí no pasa nada”.

Lo rebasa la realidad. Lo sepulta la violencia. Su Veracruz ideal no existe. Dejó de serlo cuando el poder político pactó con el crimen organizado, cuando entregó el territorio, cuando corrompió las instituciones, cuando encubrió a la delincuencia y cuando se implicó en la complicidad.

Ahora que don Javier disfrute el baño de sangre.

Archivo muerto

Fermín Hernández Venegas abordó su vehículo. Se dirigió al palacio municipal de Cosolapa, Oaxaca. Vio de pronto que un auto lo seguía. Sintió el amago. Pretendían obligarlo a frenar. Aceleró la marcha y más adelante descendió. Corrió entre los cañales. Ahí fue alcanzado por los sicarios que le arrancaron la vida. Lo hallaron con 13 disparos en su cuerpo. Fermín Hernández Venegas era director de la policía municipal. Ocurrió el 17 abril pasado. Cinco meses antes, en agosto de 2014, fue señalado de estar implicado con una banda de ladrones de combustible. Halló el Ejército tres vehículos, presuntamente de su propiedad, y en ellos la prueba del delito. La información fluyó a los medios de comunicación. Uno de ellos, El Buen Tono, de Córdoba, la difundió. Sin firma, la nota le fue atribuida a Octavio Rojas Hernández, voceador, que se desempeñaba como director de comunicación social municipal de Cosolapa. El 11 de agosto, Octavio fue asesinado. Le atribuyen que hubiera filtrado la información que implicaba al jefe policíaco. Refieren las versiones que al periodista Armando Saldaña Morales lo ejecutaron cuando investigaba la relación entre ambos hechos, el móvil, la mano de los chupaductos en los crímenes. No se sabe por qué si al jefe policíaco Fermín Hernández Venegas le hallaron tres autos usados por los chupaductos, en agosto de 2014, andaba libre. No se sabe por qué, si el operativo lo realizó el Ejército. No se sabe qué tan cierta era esa implicación criminal. Lo que sí se sabe es que la mañana del 17 de abril lo siguieron, huyó, lo alcanzaron y lo cosieron a balazos. Tres semanas después, Armando Saldaña, conductor del programa “La Grilla, Punto y Debate”, que se transmite en La K-Buena de Tierra Blanca y colaborador de La Crónica de Tierra Blanca, apareció muerto. El lunes 4 de mayo, lo hallaron en un arroyo, cerca de Cosolapa, con cuatro impactos de bala. Es el doceavo periodista veracruzano asesinado durante el gobierno de Javier Duarte. Y el duartismo, se esmera en lavarse las manos. Es un asunto que le compete a Oaxaca, dice el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”. No. Es un asunto de criminalidad, de ladrones de combustible, de chupaductos, que operan en la zona de la cuenca del Papaloapan, en Oaxaca y en Veracruz... Quemante, el conflicto en el CETIS 79 de Coatzacoalcos. Se anuncia la destitución del director Evaristo Hernández Rosario, pero ahí sigue. Se anuncia una auditoría y de inmediato comienza la sustracción de documentos en el plantel. Hoy, presumiblemente, llegan los auditores enviados por la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial de la Secretaría de Educación Pública. Hoy, también, los estudiantes volverán a bloquear la avenida Universidad. El 2 de mayo se elaboró otra carta abierta para enterar al gobierno de los trastupijes de Evaristo Hernández Rosario. Así describen el caos y las raterías: “Deterioro de las instalaciones; aulas en pésimo estado; laboratorio sin equipo y materiales para las prácticas; sala de cómputo desmanteladas; baños insalubres y sin puertas; cafetería con precios elevados y alimentos de mala calidad; laboratorios de matemáticas, inglés y gericultura que se encuentran abandonados, además del desmantelamiento de los espacios de las oficinas administrativas. También existe mal manejo del dinero que ingresa a la escuela por concepto de inscripciones (mil 600 pesos por 2 mil 156 alumnos por semestre, o sea, 3 millones 449 mil 600 pesos; 7 millones anuales); fichas para el examen de admisión (500 pesos por alumno, o sea un millón 78 mil pesos); libros (no entregados); pagos de constancias, credenciales, renta de cafetería (25 mil pesos por mes); uniformes (Williams), y donaciones como las que hizo el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol (70 mil pesos) para remodelar baños (nunca reparó nada); venta de sillas de metal, venta de envases de plástico, diversas donaciones hechas a la escuela”. En otra parte de la carta, padres y alumnos del CETIS 79 denuncian: “La subdirección de enlace operativo de la DGETI del Estado de Veracruz, ha demostrado por conducto del Ing. Julio Cuéllar Limón, apatía y desinterés para solucionar la situación, a tal grado que envió como su representante al Ing. José Alfredo Hernández Malpica, mismo que tiene antecedentes de ilícitos de los planteles de Córdoba, Acayucan y Xalapa, y con su proceder deja en claro que vino a cubrir las anomalías y corruptelas de Javier Evaristo Hernández Rosario; por lo tanto recomendó (así esta en la minuta) que no liberáramos las instalaciones hasta que se iniciara la auditoría, con fecha máxima al día 11 de mayo del año en curso. Creemos que esa estrategia de solución es para dar tiempo a que el director Javier Evaristo Hernández Rosario y su colaborador, el subdirector Sergio Aranda Pérez, borrarán todas las anomalías. Es por ello que envió a este último para que ingresara al plantel de manera prepotente, apoyado por los vigilantes de la institución, y substrajera expedientes del área de recursos financieros”. Demandan la destitución inmediata del director y subdirector, Evaristo Hernández y Sergio Aranda; la realización de la auditoría en términos de la minuta del 30 de abril “con resultados inmediatos y sanciones legales”; reparación y equipamiento del plantel en general; ninguna represalia, amenazas e intimidación contra los alumnos y los integrantes del comité de alumnos, pues ya sufrido hostigamiento al parecer del personal administrativo y hacen responsable al Hernández Rosario “de cualquier pérdida, robo o alteración que se presente en la instalaciones de nuestro plantel”. Al rojo vivo el conflicto en el CETIS 79...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Armando Saldaña: 12 periodistas veracruzanos asesinados

* Los cuatro disparos y la muerte en Cosolapa * Javier Duarte: la tormenta que viene * Morena: riesgo de infiltración en casillas * Nahle: mejor intención de voto y sin estructura electoral * Multa de 1.1 millones al PRD * Antuán fue pillado en campaña * Las marrullerías de Erick Lagos * Excluyen a beneficiarios de Prospera.

6 de mayo de 2015

Le guste al duartismo o no, lo desvirtúe o lo tenga que asumir, Armando Saldaña Morales representa hoy más que un nombre: es el doceavo periodista asesinado en los días del reinado de Javier Duarte en Veracruz.

Su muerte ocurre a tres años de la partida de Regina Martínez Pérez, ultimada el 28 de abril, y de Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez, victimados brutalmente, el 3 de mayo siguiente. Todos de 2012.

Armando Saldaña era conductor de programas de radio. Laboraba para la K-Buena de Tierra Blanca, municipio de Veracruz. Antes había sido periodista en El Mundo de Córdoba, El Sol de Córdoba, La Crónica de Tierra Blanca y Radio Max.

Vivía en Las Limas, municipio de Tezonapa, en Veracruz, en la zona limítrofe con Oaxaca, conurbado al municipio de Cosolapa, ahí donde se vive entre la violencia y el miedo, entre la promesa de seguridad y el amago del crimen organizado.

Se le vio con vida la mañana del domingo 3 de mayo. Viajó a territorio oaxaqueño en busca de la noticia para su programa “La Grilla, Punto y Debate”, que transmitía los sábados desde Tierra Blanca. Ya no regresó.

Apareció su cuerpo en Cosolapa, en territorio oaxaqueño, a la orilla de un arroyo entre las comunidades Morelos y Rancho Tablas. Era la tarde-noche del lunes 4. Lo hallaron cortadores de caña que pasaban por el lugar. Vieron los restos de aquel hombre y dieron aviso a la policía.

Presentaba huellas de tortura. Le asestaron cuatro balazos. Unas informaciones dicen que los cuatro impactos fueron en la cabeza; otras, que los tenía en diversas partes del cuerpo.

Se hallaba boca abajo, junto a una camioneta Ford-150. El vehículo está registrado a nombre de Juan Carlos Neri, con residencia en Almolonga, municipio de Cosolapa, Oaxaca. Según fuentes extraoficiales, citadas por el portal Al Calor Político, la camioneta se la habían prestado.

A sus 53 años, Armando Saldaña Morales realizaba periodismo cultural y de denuncia. Había pasado por varios medios de comunicación, todos del estado de Veracruz.

Ejercía un periodismo crítico. Instaba a sus radioescuchas a denunciar, a no quedarse callados para limpiar la podredumbre del sistema, para enfrentar la corrupción. Era su línea.

Nada se sabe, oficialmente, del móvil del crimen. Hermética, la Fiscalía de Veracruz guarda datos, especula con el morbo, arma, como siempre, la novela de su estrella estelar, el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, que de esa zona conoce a los malos y a los más malos y a los peores. Nada dice la Procuraduría de Oaxaca.

Nada se sabe oficialmente, pero sí extraoficialmente. Atribuyen los primeros reportes, algunos circulados en redes sociales, que Armando Saldaña había difundido o investigaba información relacionada con las bandas dedicadas al robo de combustible, los chupaductos, en la zona limítrofe entre Oaxaca y Veracruz.

Versiones que circulan en medios de prensa aseguran que tenía información pesada de personajes públicos involucrados en el robo de combustible, una actividad que se ejerce impune, sin que el gobierno federal la haya podido neutralizar.

Su caso no tardó en verse relacionado con otro suceso violento, ocurrido nueve meses atrás en territorio oaxaqueño. También tiene relación con los chupaductos.

Octavio Rojas Hernández fue ultimado también por información relacionada con los chupaductos. Su caso es nebuloso. Las primeras noticias indican que Octavio Rojas era corresponsal del periódico El Buen Tono, editado en Córdoba, Veracruz; que publicaba ahí y que había tocado el tema de los ladrones de combustible.

Octavio Rojas fue ultimado el 11 de agosto de 2014. Le asestaron cuatro balazos. Su caso hirió a su familia, la llenó de luto y sólo rozó al gremio periodístico veracruzano.

Sin embargo, tres meses antes, El Buen Tono lo descalificó. Dijo que era un “supuesto periodista”. Y era que Octavio Hernández realizaba funciones de director de Comunicación Social del ayuntamiento de Cosolapa, voceador de periódicos y vendedor de tortillas, actividad que realizó con dignidad.

El Buen Tono lo señaló de abuso de autoridad contra un ejidatario. Se deslindó de cualquier actividad relacionada con Octavio Rojas.

Pero el 9 de agosto, El Buen Tono difundió información que implicaba al jefe de la policía de Cosolapa, Fermín Venegas Fernández, como integrante de la banda de chupaductos.

Dos días después, Octavio Rojas, el periodista que no era tal, fue asesinado de cuatro balazos. Atribuyeron los medios de prensa a que la información divulgada por El Buen Tono había sido filtrada por él.

Muchos no leyeron la noticia del jefe policíaco y los chupaductos. Les bastó con escuchar la fuerza con que era voceada, escandalizando, sobredimensionando los hechos. De ahí partió el asesinato de Octavio Rojas.

Tuvo un fugaz paso por El Buen Tono. Quedó viva la idea de que seguía pasando información al periódico cordobés y eso propició su muerte.

El Buen Tono aprovechó el momento y al que había descalificado, lo enalteció. El 28 de mayo de 2014 había publicado que Octavio Rojas y el jefe policíaco, Fermín Venegas, habían incurrido en un abuso de autoridad en contra del campesino José Hernández Parra.

“La familia Hernández hizo responsables de lo que les pueda pasar al Ayuntamiento y a un supuesto periodista, identificado como Octavio Rojas, quien les estuvo tomando fotos, además de que ya recibieron amenazas para que desistan de continuar con la denuncia”, divulgó el rotativo.

El 11 de agosto Octavio fue asesinado. Entonces El Bueno Tono dijo que era su corresponsal en Cosolapa. Días antes, el Ejército realizó acciones en base a una denuncia de Pemex. Entre lo decomisado a los delincuentes se halló un vehículo supuestamente propiedad del jefe policíaco Fermín Venegas. Era la liga del policía y los delincuentes. Y lo publicado por El Buen Tono indirectamente sentenció a Octavio Rojas.

A Octavio Rojas le metieron cuatro plomazos; a Armando Saldaña también. A Octavio Rojas lo mataron en Cosalapa; a Armando Saldaña también. Dice la versión oficial que a Octavio Rojas lo ultimaron por divulgar información sobre las bandas dedicadas al robo de combustible; dicen los primeros reportes que a Armando Saldaña le quitaron la vida porque sabía demasiado de esos grupos delincuenciales.

Armando Saldaña era veracruzano, nacido en Laguna Chica, población de unos 2 mil habitantes, perteneciente al municipio de Tezonapa. Ejerció el periodismo de crítica, su voz para instar a la denuncia, a no callar para que haya un cambio, a no dejar pasar la corrupción. Trabajó para medios de comunicación veracruzanos.

Su línea era escuchada cada sábado en su programa “La Grilla, Punto y Debate”, en la K-Buena, y para ese espacio reporteaba información, presuntamente relativa a los chupaductos, y eso lo llevó a la muerte.

Armando Saldaña es, quiéralo o no el gobernador, el doceavo periodista veracruzano asesinado durante el reinado de Javier Duarte. Y es la tormenta que está por venir.

Todo un récord.

Archivo muerto

Convoca Morena a cualquiera a cuidar casillas, a ser parte de la democracia, a vigilar que el voto sea respetado. Una corriente de pejistas propone que cualquier ciudadano de bien sea integrado para representar al partido en las mesas de votación. Es un contrasentido si se sabe que su candidata en el distrito de Coatzacoalcos, Rocío Nahle García, sospecha hasta de su sombra, si vive en el sospechosismo superlativo, si nunca ha podido integrar una estructura electoral porque para ella, doña Chío Nahle, nadie es digno de confianza. Aún así, hay una corriente de morenos que instan a cualquiera a acercarse al partido de Andrés Manuel López Obrador para el cuidado de casillas. Obvio, se frotan las manos en el PRI, PRD, PAN, para enviar a su ejército de mapaches, militantes con horas de vuelo, y así infiltrar la estructura electoral de Morena. En 2012, Rocío Nahle fue la estrella del PRD. Era la candidata a la diputación federal y controlaba todo: promoción del voto y estructura electoral. Acreditó representantes en las más de 500 casillas del distrito de Coatzacoalcos. Sin embargo, los representantes eran fantasmas. El entonces IFE los tuvo en sus listas de representantes de partido, pero los nombramientos se quedaron en el cuartel de campaña. Dejó descubiertas más de 300 casillas y el fraude se consumó. Dejó camino libre al PRI. Rocío Nahle tuvo una votación altísima y no pudo alcanzar al candidato del PRI, Joaquín Caballero Rosiñol, cuyos votos se dispararon justamente en las casillas que el grupo de Rocío Nahle dejó descubiertas. Y ahora convocan a cualquiera a cuidar los votos de Morena en las casillas. Y entre los convocados van, por supuesto, los infiltrados del PRI. Recuérdese que la elección intermedia no es de candidatos sino de estructuras electorales. La gana quien las tiene. Rocío Nahle tiene la mejor intención de voto en el distrito de Coatzacoalcos, pero los votos se esfuman si no hay quien los defienda, ahora sí que parafraseando al Peje, casilla por casilla... Números duros. Aplicará el Instituto Nacional Electoral multas a los partidos políticos por irregularidades financieras en el período de precampaña. Se lleva las palmas el Partido de la Revolución Democrática, que del millón 500 mi pesos, será sancionado con 1.1 millones. O no saben presentar sus informes contables, o de plano ya le crecieron las uñas a los perredistas... Salim Antuán fue pillado en plena faena. Salim Antuán aparece en el video. Salim Antuán escolta al candidato del PRI a diputado federal, Rafael García Bringas. Del video extrajeron fotografías que circulan en la red de redes, el internet. Salim Antuán Contreras Balderas es el director de Mercados, aspirante a líder de la CNOP, el sector popular del PRI, y ese día, cuando García Bringas recorría uno de los mercados no tenía por qué estar ahí, en horario de trabajo, como prohíbe la ley a los funcionarios públicos en tiempos de campaña... No aplica aquello de que “el respeto al partido ajeno es la paz” Erick Lagos Hernández. Rebasa la marrullería al hijo político de Fidel Herrera Beltrán, el ex gobernador que de secretario particular lo hizo diputado local, subsecretario de Gobierno, líder del PRI estatal y secretario de Gobierno. Lo acusa el candidato del Partido del Trabajo a diputado federal por Acayucan, Marcos Hernández Villanueva, de obligar a los beneficiarios del programa Prospera a asistir a los mítines del priísta. Se vale, dice Marcos Hernández, de la presión que ejerce el coordinador de Prospera, Alejandro Hitchman Echeverría, el encargado de realizar el trabajo sucio. Diría el sabio, “el respeto a la dignidad del ciudadano es la paz” o se la pueden cobrar a la hora emitir su voto. De por sí, el Terrible Erick es mal querido en el distrito de Acayucan y se le ve como el sospechoso número uno del atentado a la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, Janix Liliana Castro Muñoz, a quien le quemaron su casa y oficina del partido, en ciudad Isla. Esa es una. La otra es la descara intromisión en campaña del alcalde Marco Martínez Amador, marionetita de las hermanitas Vázquez Saut, que usa la estructura de poder para favorecer al priísta. El expediente ya está integrado y pronto levantará polvo...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Los otros periodistas ejecutados

* A tres años de la muerte de Huge, Luna y Esteban Rodríguez * Ayuntamiento opera campaña del PRI: Valles * Franco Cardel, periodista detenido * Emmanuel Ovando, futuro líder del joaquinismo * Maritoña y Antuán para la CNOP * Carnaval de Mina: más infamias * Les ofrecieron recompensa y los despidieron.

5 de mayo de 2015

Regina Martínez fue el parteaguas de la crisis, el detonante, metástasis del cáncer duartista. Su muerte puso los ojos de todos sobre Veracruz, evidente el peligro, el riesgo, el clima de hostigamiento hacia la prensa crítica, ruin el ambiente, el desprecio de un tipo que por accidente político, por el capricho de Fidel Herrera, llegó a ser gobernador.

Regina murió en su hogar, la tarde del 28 de abril de 2012. La hallaron sin vida, sobre su piel las huellas del odio, estrangulada, agraviada, silenciada por lo que sabía, por la información que atesoraba y por lo que llegó a escribir.

Ahí se quebró el duartismo. Traía en su agenda el gobernador Javier Duarte un paquete de represión, asedio y persecución, alevoso contra por lo menos diez comunicadores, los Diez del Patíbulo, aquellos que durante la pesadilla de la fidelidad y los días de campaña electoral habían incomodado al gordobés.

Regina, con su muerte, marcó a Javier Duarte. Lo hizo ver como un enemigo de la prensa crítica, intolerante a la verdad, por su condición de marioneta del poder, un cero a la izquierda en el ejercicio de gobierno, agobiado por los crímenes, hasta entonces, de cinco comunicadores.

Cinco días después, el 3 de mayo de 2012, fueron hallados los cuerpos de Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez, fotorreporteros ligados a Notiver, AZ Veracruz, TV Azteca y Veracruz News.

Regina Martínez murió en su hogar, estrangulada. Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez fueron hallados embolsados, torturados y fragmentados.

Crecía a ocho el número de periodistas asesinados durante el duartismo, y los que habrían de venir.

Horas antes del hallazgo, Huge, Luna y Rodríguez fueron levantados. Algunas versiones afirman que los citó una banda de malosos. Acudieron al encuentro. De ahí no se volvería a saber de ellos hasta que sus restos fueron encontrados en el canal de la Zamorana, en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

Estaban cercenados. Sus restos se hallaban en cuatro bolsas de plástico, atrás de una planta de tratamiento de aguas negras, en la colonia Las Vegas 2, municipio de Boca del Río.

Huge y Luna cubrían nota roja. Se les reportó desaparecidos desde las tres de la tarde del día anterior. Varios compañeros de otros medios trataron de contactarlos para cubrir un accidente vial en el puerto, pero no respondieron.

Huge y Varela salieron de Veracruz en 2011, según información de la agencia Proceso. Sus nombres aparecían en una lista negra del crimen organizado y a raíz del asesinato de la reportera de Notiver, Yolanda Ordaz de la Cruz, con quien trabajaban, decidieron emigrar. Previamente habían sido asesinados Miguel Ángel López Velasco, “Milo Vela”, su esposa Agustina Solana, y su hijo Misael López Solana, también fotorreportero de Notiver.

Esteban Rodríguez había sido reportero gráfico de AZ, en la fuente policíaca. Cuando se produjo el asesinato de Milo Vela y Yolanda Ordaz, se retiró del periodismo. Se dedicó al trabajo de soldador, con lo que subsistía.

Decía el gobierno de Javier Duarte que pediría a la Procuraduría General de la República que atrajera el caso, que le diera curso a las investigaciones, obvia la participación del crimen organizado por la forma en que fueron ejecutados los tres periodistas.

Tiempo después, el duartismo hizo otra de las suyas. De un expediente policíaco, lograda la detención de un jefe de plaza del Cártel de Jalisco Nueva Generación, Isaías Flores Pineda, alias “El Cronos”, “El Rayito” o “El Maníaco”, se estableció un móvil que terminó de enredar el caso de los periodistas asesinados.

“El Cronos” fue aprehendido el 15 de agosto de 2012. Le atribuyeron 36 asesinatos. Dijo el gobierno de Veracruz que entre sus víctimas estaban Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez, así como la empleada del área de publicidad del periódico El Dictamen, Irasema Becerra Jiménez.

Mal armada, la telenovela duartista dio por válido el supuesto móvil. Que Huge, Luna y Rodríguez habían sido quienes le habían pedido al cártel de Los Zetas que ultimaran a Milo Vela, su hijo y Yolanda Ordaz.

Según la versión oficial, elementos de la Marina-Armada de México habían detenido a un narcomenudista, Juan Carlos Hernández Pulido, alias “La Bertha”, a quien se le halló una credencial de El Dictamen, una credencial del IFE, dos credenciales de Liverpool y Fábricas de Francia, todos los documentos pertenecientes a Irasema Becerra Jiménez. Esto llevó a la detención de “El Cronos”.

Quiso el entonces procurador duartista, Amadeo Flores Espinosa, que la PGR avalara la versión y, en consecuencia, se dieran por resueltos los casos de los periodistas asesinados en Veracruz. Trasladó la investigación, pero no halló eco.

Desestimado por la PGR, el caso no fue secundado. La versión de que los periodistas Huge, Luna y Rodríguez había pedido a Los Zetas que ultimaran a Milo Vela, Misael Velasco y Yolanda Ordaz, fue desoída.

Nadie explicó oficialmente qué tenía que ver el Cártel de Jalisco Nueva Generación en una supuesta vendetta de comunicadores, si es que esta existió. Nadie midió el alcance de esa aseveración que exhibía a dos grupos de periodistas presuntamente ligados a dos bandas de narcotraficantes, algo que nadie pudo probar.

Obcecado, Javier Duarte ha insistido en su fobia hacia la prensa. Pretendió el gordobés sentar precedente de que la prensa se habla con el crimen organizado. Intentó atribuirle cariz de vendetta entre reporteros, cada uno con su narcobanda para dirimir conflictos.

Ilimitada, la perversidad de Javier Duarte lo llevó a sostener la versión de que Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez le había pedido a Los Zetas que eliminaran a Milo Vela, Misael Velasco y Yolanda Ordaz. Y se valió el gobernador y el entonces procurador Amadeo Flores, de los testimonios de Juan Carlos Hernández Pulido, alias “La Bertha”, y del líder del CJNG en Veracruz, Isaías Flores Pineda, alias “El Cronos”.

Pero nada de ello fue secundado por la PGR. Murió la versión duartista de los periodistas que le piden favores mortales al crimen organizado.

Fue otra perversidad. El 14 de junio de 2012, otro asesinato sacudió a Javier Duarte. Víctor Manuel Báez Chino, editor de nota policíaca en Milenio edición Veracruz, y titular del portal Reporteros Policíacos, fue hallado, asesinado, mutilado y embolsado a unas calles del palacio de gobierno, en Xalapa.

Luego vendría el levantón, tortura, asesinato y mutilación de Gregorio Jiménez de la Cruz, el 5 de febrero de 2014, en Villa Allende, municipio de Coatzacoalcos, y el de José Moisés Sánchez Cerezo, el 2 de enero pasado, en Medellín de Bravo. Junto con Noel Olguín, de Jáltipan, suman 11 periodistas asesinados en el Veracruz de Javier Duarte, paraíso de la impunidad.

Tres años hacen ya del crimen de otros tres periodistas. Y nada.

Archivo muerto

Esteban Valles Martínez acusa: tres áreas del ayuntamiento de Coatzacoalcos operan a favor del candidato del PRI, Rafael García Bringas. Las identifica: tesorería, Secretaría de Gobierno y DIF. Dice el candidato independiente a la diputación federal que los apoyos para el programa Empleo Temporal no bajan y que a los beneficiarios les están ofreciendo que voten por el PRI; le dan mil 400 pesos, coincidentemente lo que equivale al apoyo del programa temporal. Ocurre lo mismo con Prospera, ante Oportunidades. El dinero no les es depositado a por lo menos 150 beneficiarios. Valles Martínez dice tener las fuentes. Es similar a las denuncias del senador Alejandro Encinas y del Partido Acción Nacional, que implican al delegado de Sedesol federal en Veracruz, Marcelo Montiel Montiel. Dice Valles que en breve documentará el caso pues es peculado electoral... Franco Cardel grababa un previo al desfile del 1 de Mayo, en el puerto de Veracruz. Lo encararon elementos de la Marina. Lo asediaron. Explicaba que era periodista, que cubre información para Grupo FM Radio, dejó su gafete en el vehículo, que estaba cubriendo su labor informativa. En su camisa aparecía el logo de la empresa radiofónica. Aún así, los elementos navales lo detuvieron, lo esposaron y lo treparon en su patrulla. Sus compañeros alegaban en su favor. Pedían que lo soltaran, que estaba realizando su trabajo. Uno de los navales los grabó con un teléfono celular todo el tiempo. Se llevaron a Franco Cardel, humillado e inerme. Horas después lo soltaron porque no había delito alguno. Minutos más tarde denunció el atropello ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, según el expediente VER/321-2015, por detención arbitraria y agresión por parte de los elementos de la Naval. Lo respaldó la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas al interponer su denuncia penal ante la agencia séptima del Ministerio Público, investigación 479/2015, y abrió expediente por “restricción ilegítima a la libertad de expresión”. Si los navales hubiera aplicado un mínimo de criterio, el asunto no habría pasado a mayores. Alegan los marinos que el Franco Cardel los grababa y no portaba gafete. ¿Es eso motivo para detenerlo, máxime que sus compañeros de trabajo acreditaron que es reportero? ¿Y de cuándo acá es delito grabar? La garantía del ejercicio periodístico lo da la Constitución General de la República, sin taxativas, sin restricciones, sin obligación de que quien busca la noticia deba portar un gafete... Hay quien no da un peso por él, pero José Emmanuel Ovando de Gyves apunta a ser el operador del joaquinismo. Hoy es director de Servicios Generales. Antes fue auxiliar en la Dirección de Atención Ciudadana cuando Joaquín Caballero Rosiñol ocupara la Secretaría de Obras Públicas en la segunda alcaldía de Marcelo Montiel. Luego se refugió en el theurelismo, donde fue supervisor de obra. Poco se le vio en la campaña joaquinista a la presidencia municipal, pero para él habría premio mayor. En 2014 ocupó la gerencia administrativa de la Expo Feria, dispensador de contratos para la rehabilitación de las instalaciones. Y desde el 7 de enero pasado es director de Servicios Generales del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Lo de menos es qué ha sido sino el rol que juega ya en el esquema joaquinista. Lo proyectan Jesús Moreno Delgado, director del DIF, y su compadre Oliver Damas de los Santos, secretario de Gobierno. Para él hay un futuro político que a otros les ha sido cancelado. Habrá que ver si otros joaquinistas, como Luis Gutiérrez y Manuel Cabanas, entre otros, comparten la proyección de Emmanuel Ovando, al que un día verán hacia arriba, reverencias incluidas a su nuevo jefe político... Que Maritoña García Cortés y Salim Antuán Contreras, apuntan a la dirigencia municipal de la CNOP, el sector popular del PRI. Maritoña García fue regidora en el ayuntamiento de Coatzacoalcos y Salim Antuán es director de Mercados... Más del carnaval de Minatitlán. Fue un embuste para los trabajadores que cubrieron jornadas extras de ocho a 10 horas, decenas de empleados de diversas áreas debían ir a vender boletos, cuidar accesos, limpiar, barrer, organizar los paseos, colocar sillas, cuidar vehículos, servir tacos, todos para atender a los invitados de lujo al Carnaval del tesorero municipal, Saúl Wade León, alias “Saulito I”, y su mami, la presidenta del DIF, Reyna León Cheluja, alias “Lady Casino”, todos con la promesa de que se les iba a dar una recompensa. A varios de ellos ya los despidieron, a otros les ha tocado el recorte de salario. Sólo cobraron su bono extra los consentidos de Saulito I, Rey de Minatitlán, quien a lo mejor se lo llevó a la campaña del priísta José Luis Sáenz Soto, o tal vez a la casita que está construyendo, producto de los diezmos, la comida diaria que se compra en el Maneas o de las obras que realizan constructoras muy, muy ligadas a su entorno familiar. El descaro total...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Marcelo Montiel: videos que incriminan

* Mónica Robles quiere fuera de Sedesol a Marcelo * Otra encuesta: Nahle en la cima; Bringas tercero * Focos rojos para el PRI en cinco colonias de Coatza * Nuevo peculado electoral * Acción Social en evento del PRI * CETIS 79: se va el director y lo auditan * Segunda pifia en la APEC * Revuelta contra Victoria por la cuota mensual.

4 de mayo de 2015

“Cruzada por el fraude”, les dicen con sorna. Vulgarizan así la “Cruzada contra el Hambre” del maltrecho gobierno peñista, que usa por segunda vez en Veracruz desde que el PRI regresó a Los Pinos los programas sociales para ganar elecciones, que dispone de cientos, casi mil millones de pesos, porque de otra forma no sabría cómo permanecer en el poder.

“Cruzada por el fraude” replica en las redes sociales, suyo el escarnio de los internautas, e impacta en el gobierno federal, tocada la Secretaría de Desarrollo Social, su titular Rosario Robles Berlanga, y el delegado estatal, Marcelo Montiel Montiel, al que le escarban y, como siempre, le encuentran pecados en su paso por las instituciones.

Su nombre suena y resuena en los videos del monumental fraude. Un denunciante con rostro difuminado relata cómo operó el robo del dinero de los jornaleros, quién se lo ordenó, para qué y cómo lo habría de hacer.

“Me dijo (Wiliado Córdoba Mortera, un personaje clave) que el delegado Marcelo Montiel necesitaba ese dinero era para promoverse como candidato a gobernador de Veracruz”, dice al iniciar el relato.

Cita dos veces el nombre de Marcelo Montiel Montiel. Hay varias alusiones al delegado de la Sedesol federal en Veracruz. En ellos se describe la mecánica del robo con detalle,

impúdica la forma en que se agenciaron de programas y recursos.

Dura 7:08 minutos el video en que se detalla una parte del uso y manipulación de los recursos del programa de jornaleros. En el costado izquierdo se ve la imagen del declarante, su rostro difuminado; al centro y hasta el extremo derecho de la imagen, se intercambia el emblema de Sedesol, fotografías de tarjetas bancarias, relación de beneficiarios, números de folio, código de barras.

Gritaría después Marcelo Montiel que todo es falso, que las cifras no concuerdan, que la forma de cobrar fue con sistema Telecomm, o sea giro telegráfico, que es un embuste filtrado al senador Alejandro Encinas Rodríguez, ex del PRD.

Será así, o no, el problema de Marcelo Montiel es su credibilidad. Y la credibilidad se finca en el prestigio. Es creíble el personaje público cuando se tiene solvencia moral. Se descree cuando hay turbiedad en el pasado. Ese es su caso.

“Falso”, dijo en conferencia de prensa Marcelo Montiel, alcalde de Coatzacoalcos en dos ocasiones, diputado local, secretario de Desarrollo Social estatal en el gobierno de Javier Duarte. “Falso”, sí, pero el problema es quién le cree a Marcelo.

Lo denunció el senador Encinas ante la Procuraduría General de la República, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Secretaría de la Función Pública y la propia Sedesol.

Lo acusa también el Partido Acción Nacional, que el jueves 30 de abril, le endilgó dos denuncias, una ante la PGR y otra ante la Unidad de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral, por el desvío de 800 millones de pesos correspondientes a programas como la Cruzada Nacional contra el Hambre, 65 y más, Empleo Temporal, entre otros, usados con fines electorales.

Dice el denunciante que aparece en el video:

“Wiliado me explicó que le iba a dar copia de las solicitudes y de las credenciales de elector, y que yo tenía que llenar los documentos y armar los expedientes como si los beneficiarios los hubieran cobrado.

“Me ordenó que firmara lo documentos, falsificando la firma de los beneficiarios y me explicó que las tarjetas de débito de los beneficiarios de los programas de Sedesol no son personalizados y que los puede cobrar cualquiera. Y que el dinero lo iban a cobrar funcionarios de la Sedesol.

“Me dijo que el delegado Marcelo Montiel necesitaba ese dinero y que era para promoverse como candidato a gobernador de Veracruz.

“Sólo se entregaron a los beneficiarios menos de 2 millones de pesos (según el video, de 8 millones contemplados en el programa). El programa de Jornaleros Agrícolas se reporta como entregado”.

En el video hacen referencia a un beneficiario del programa de Jornaleros Agrícolas. Señalan que el recibo mostrado es falso. Está a nombre de Ramón García Blanco, en el municipio de Álamo-Temapache. Aparece el número de folio 3014077018 y el código de barras. Se escucha una llamada con un área de Sedesol nacional. Le piden las referencias y le hacen saber que el recurso económico ya fue depositado.

En la siguiente escena se observa al verdadero Ramón García Blanco. Dice ser de Álamo-Temapache y niega haber recibido dinero o apoyo de Sedesol.

Dice el denunciante que le fueron entregadas 200 tarjetas bancarias no personalizadas con valor de más de 300 mil pesos. “Todas pertenecen a cuentas bancarias de la Sedesol en Veracruz”, agrega. Las tarjetas fueron retenidas por personal de Sedesol y cobradas, según indica el relato.

En cuanto a la Cruzada Contra el Hambre, el denunciante asegura:

“Funcionarios de la Sedesol solicitan que en todos los cheques, de todas los programas de apoyos personalizados, se omita la leyenda ‘No negociable’ con la finalidad de que estos cheques puedan ser endosados con firmas falsas, a través de una gran red de corrupción orquestada por el mismo delegado.

“Al menos 10 funcionarios y 15 trabajadores externos de la Sedesol se dedican a cobrar cientos de cheques endosados con firmas falsas en diferentes bancos y cajeros de todo el estado”.

Es una mínima parte de lo que incluye la denuncia contra Marcelo Montiel y su pandilla. Dice el delegado de Sedesol federal que no hay delito, que los datos son inexactos, que hubo una filtración al senador Encinas a partir de información manipulada.

Pero Encinas no se retracta ni el PAN tampoco. Hasta fuego amigo hay.

Quien lo fustiga es la diputada local Mónica Robles de Hillman, con quien pactó en 2013 su apoyo para llevarla al Congreso de Veracruz, vía la alianza PRI-Verde, a cambio de que el periódico Diario del Istmo, propiedad del Clan de la Succión que encabeza su padre, José Pablo Robles Martínez, no le hiciera olas al candidato marcelista, Joaquín Caballero Rosiñol, hoy alcalde de Coatzacoalcos.

“Me parece que si fuera congruente y responsable, cuando menos en lo que se lleva a cabo la investigación, que se vaya, mientras se comprueba que no hubo ningún ilícito. Yo creo que lo correcto es que se separara para evitar cualquier sospecha para tratar de encubrir lo que ya se señaló”, planteó Mónica Robles.

Comen carroña los políticos. Apenas huelen a muerto, inicia el festín de carne.

Archivo muerto

Suenan las alarmas en el PRI. Cinco puntos del distrito XI, con cabecera en Coatzacoalcos, están perdidos. Son los que mayor votación registran, los que hacen ganar o perder, los que definen una elección. Una encuesta, hasta ahora de manejo confidencial, revela que Ciudad Olmeca, Lomas de Barrillas, López Mateos, Primero de Mayo y Fertimex representan la derrota de Rafael García Bringas. En esos puntos se intensifica la operación política, temerosos el candidato de priísta y su suplente, Roberto Chagra Nacif, de que se caliente la plaza y sea imposible revertir la derrota. Alarma el resultado de la encuesta: encabeza la intención de voto, Rocío Nahle García, de Movimiento de Regeneración Nacional; le sigue Rodolfo de la Guardia Cueto, PRD; tercer sitio, Rafael García Bringas, PRI; cuarto, Gloria Santos Navarro, PAN, y quinto, Gonzalo Guízar Valladares, Partido Encuentro Social. Se conocieron los resultados del sondeo apenas el viernes 1 de mayo. En los grupos joaquinista y marcelista hay inquietud: votos panistas, perredistas, de Grupo Integra y del Partido Verde se están canalizando hacia Rocío Nahle, la candidata de Morena. Si hoy fuera la elección, el PRI la pierde... Segundo peculado electoral. Lo auspicia el director de Acción Social del Ayuntamiento de Coatzacoalcos, Sergio Rodríguez Zapata. No hay personal disponible para atender el evento del 1 de mayo, Día de Trabajo. Desfilan los sindicalizados y su líder, Gersaín Hidalgo Cruz, el operador número uno de Mily Chagra, se hace sentir. Advierte Rodríguez Zapata al personal de confianza que ellos atenderán el audio solicitado por la regidora Mirna García Ávalos, aún siendo día de descanso obligatorio. Van al evento. De ahí, deben trasladarse a las instalaciones de la Expo Feria. Ese no es acto oficial, es evento del PRI, encabezado por Rafael García Bringas, Roberto Chagra Nacif, candidatos propietario y suplente a la diputación federal. Aparecen en la fotografías el secretario de Gobierno municipal, Oliver Damas de los Santos; diputada federal Patricia Peña Recio; secretaria general del PRI, Yurixy Matus Padilla; coordinador político del sindicato magisterial, José Luis Montoya Pumarino; delegado regional de la SEV, Esteban Lara Álvarez. En una de las fotos que circulan en internet, se observa operando el equipo de sonido municipal a un empleado de nombre Carlos, conocido como El Luchador, pues a luchar se dedica en sus ratos libres. Se acredita ahí el peculado electoral. Y todo porque al titular de Acción Social, Sergio Rodríguez Zapata, le vale la ley. Un caso para los partidos de oposición... Se ufanaba Javier Evaristo Hernández Rosario de su condición de director del CETIS 79. Hacía escarnio de los jóvenes estudiantes que demandaban su destitución, que se le investigue, que se aclare qué hace con los 7 millones de pesos que ingresan cada año a la institución, con el manejo de la cafetería escolar, con el manejo de las plazas para docentes. Decía Hernández Rosario que los jóvenes podían mantener bloqueada la avenida Universidad en señal de protesta, y que él estaría cómodamente en su hogar, climatizado todo, a gusto y confiado en sus palancas, que por supuesto, son sus cómplices. Se sentía impune. Volvió a la realidad el viernes 1 de mayo. Fue separado del cargo, sujeto a una auditoría. Esa noche envió a uno de sus esbirros, presuntamente el subdirector, quien se introdujo por la puerta trasera, ingresó al plantel, avalado por un vigilante, sustrajo documentos, supuestamente información comprometedora. Convertido en un muladar, el CETIS 79 carece de todo, no sirven los climas, los salones presentan condiciones insalubres. Ahora sólo falta que la auditoría revele que todo cuadra, que todo el dinero ingresado se aplicó, que el tal Evaristo Hernández es una blanca paloma. Presumía el director de ser gavilán y resultó zanate... Segunda mina que le detona a Victoria Rasgado Pérez en cinco días. Sin convocatoria previa, realizó la primera asamblea de la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos en lo que va de su reinado. Se trató del tema de las cuotas que deben aportar cada mes los socios. Victoria Rasgado ofreció en campaña —sin contrincante pues fue candidata única— que la cuota sería de 30 pesos por socio, pero en la asamblea del sábado 2, la “mayoría” determinó que fuera de 50 pesos. Los integrantes de la directiva ofrecieron aportar 100 pesos. Victoria Rasgado es como Javier Duarte: el gordobés ofrece que no habrá tenencia y resulta que sí. Y se arma la grande en Facebook. Sendic Aguirre, reportero de Liberal del Sur, alertó sobre la falta de congruencia. Unos debatían en serio, otros entre mofas, diatribas, escarnio. Victoria Rasgado dijo que la directiva se mantenía en los 30 pesos pero que la asamblea, que es máxima autoridad, dispuso otra. Tres, cuatro veces intervino y calló. La rebasó la base. Exhibió un liderazgo frágil. Un líder convence, persuade, saca acuerdos sin dejarse rebasar. El tema no son los 30, 50 o 100 pesos de cuota mensual. El tema es que ofreció en campaña algo que en los hechos no cumplió. Y encima le echó la culpa a la asamblea. La asamblea también es cuestionable. Asistió una veintena de periodistas de los 200 que conforman el padrón. ¿Hubo quórum? Obviamente no. El acuerdo, en consecuencia, es ilegal. Hubo más aberraciones, reflejo de un caos que ya se veía venir...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano 

Sedesol y Marcelo: ¿para quién son los 500 millones?

* Objetivo: inflar al cachorro de Fidel * “No te preocupes mapache” * Conflicto en Morena * Nahle secuestra las estructuras de los operadores pejistas * García Alonso y el padrón del IFE * Afiliaba migrantes * CETIS 79: negocio de 7 millones anuales * Evaristo y sus cómplices * Solalinde no se doblega.

1 de mayo de 2015

En 2012, Marcelo Montiel tenía tres razones para pervertir, usar y lucrar con los programas sociales federales: su candidato era Joaquín Caballero Rosiñol, recuperar la alcaldía de Coatzacoalcos y detentar mil millones de presupuesto anual. Ahora no. Ahora es por el PRI. Y por el hijo de Fidel Herrera Beltrán.

Lo acusa el senador Alejandro Encinas Rodríguez de malversar 500 millones de pesos, manipular los programas de la Secretaría de Desarrollo Social federal y sacar ventaja electoral para los candidatos del PRI. O sea, la reedición de los “Ladrones de Elecciones”.

Dice Marcelo Montiel que no. Se revuelca, brinca y salta para librarse de culpa. Refuta las imputaciones. Resume su defensa en que todo fue un montaje, una telenovela de mala producción y que él, como cualquier hijo del PRI, está limpio de lodo y ajeno a la corrupción.

Su perorata va en el sentido de que al senador Encinas le tomaron el pelo, le filtraron datos erróneos, le vendieron una historia inverosímil, plagada de absurdos y que al final la verdad se va a imponer.

Encinas dice que le llegó una memoria USB. Contiene información y 623 documentos y videos en que se acredita que el señor Marcelo Montiel, delegado de Sedesol federal en Veracruz, ha usado los programas sociales para canjearlos por votos, para orquestar y ejecutar un fraude electoral.

Sacudido, cimbrado, Marcelo Montiel se ha vuelto famoso. Ya no se habla del ex alcalde como el genio al que se le ocurrió construir un túnel sumergido bajo el río Coatzacoalcos para comunicar a esta cabecera municipal con la cosmopolita urbe llamada Villa Allende. No se cita su nombre porque quiso construir una réplica del Cristo del Corcovado, también en villa Allende, y ahí dejó, a medias, los trabajos, oxidada la estructura, en pedazos y a ras de tierra la figura de Jesucristo.

Ahora es famoso porque en la Cámara de Diputados le han dado con todo los diputados de izquierda y derecha. Acusan de mapaches a la titular de Sedesol, Rosario Robles Berlanga, y al mismo Marcelo Montiel, y piden que cuando menos la ex perredista renuncie, pues ya son dos episodios en que se ve involucrada.

“No te preocupes, Rosario”, le dijo en 2013 el presidente Enrique Peña Nieto, cuando el PAN destapó la cloaca, exhibió audios y videos, pilló en plena faena, planeando cómo robarse las elecciones, a lo más selecto del fidelismo y el duartismo, mapaches todos, ladrones sin vergüenza, Manzur, Pablo Anaya, Zarrabal, y su célebre pandilla.

“No te preocupes, Rosario”, le dijo el cómplice Peña Nieto en un mensaje de impunidad cuando la evidencia dejaba en claro que el regreso del PRI a Los Pinos no fue para que la justicia y la decencia marcaran la ruta a seguir.

“No te preocupes, mapache”, es la voz que espera escuchar Marcelo Montiel, atapado en una acusación que ya está en la Procuraduría General de la República, en la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales, en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Marcelo Montiel refuta y disuade. No tendría a quién beneficiar con el robo de los programas sociales y el uso de los recursos de Sedesol, los 500 millones de pesos, pues su gallo para la diputación federal por el distrito de Coatzacoalcos, Víctor Rodríguez Gallegos, su mapache de cabecera, fue vetado por el gobernador Javier Duarte.

Pero su problema es de credibilidad. Marcelo Montiel ha usado siempre los programas sociales para alterar el ritmo de las elecciones. Lo hizo como alcalde de Coatzacoalcos para ser diputado local en 2004. Lo repitió en 2007 para volver a la alcaldía. Lo implementó en 2010 para convertir a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— en presidente municipal. Lo aplicó en 2012 para hacer de Joaquín Caballero Rosiñol diputado federal. Y lo volvió a hacer en 2013 para llevar a Joaquín de nuevo a la alcaldía.

¿Quiénes son los beneficiarios del uso de los recursos y programas de Sedesol en Veracruz, los 500 millones de pesos de los que habla el senador Alejandro Encinas?

La estrategia proviene de Los Pinos. Peña Nieto requiere de mayoría en la Cámara de Diputados para consolidar sus reformas estructurales. De lo contrario en 2015 terminaría el proyecto peñista.

Veracruz aporta 21 diputados, casi el 10 por ciento de los legisladores de mayoría. Sean fidelistas o duartistas, alemanistas o beltronistas, petroleros o campesinos, todos aportan para el proyecto del presidente.

Sedesol y sus 500 millones sirven para impulsar a los hijos políticos de Fidel Herrera y a los cómplices de Javier Duarte. A ello se suman los diputados plurinominales, priístas y del Partido Verde, cuyo número varía en función de los votos alcanzados.

Dice Sergio Rodríguez, ex líder estatal del PRD, empleado de Javier Duarte en su gobierno, perredista rojo, ahora en plan rebelde, que los 500 millones son para los fidelistas y para el cachorro de Fidel Herrera, Javier Herrera Borunda, candidato a diputado federal plurinominal del Partido Verde.

“Les quitaron a los jornaleros agrícolas, les quitaron los cheques de aquellos que tienen proyectos productivos sociales y le han quitado igual su dinero a quienes han solicitado obras de la SEDESOL, pero hoy el interés general es desviar recursos para que el Partido Verde tenga votación y en la tercer circunscripción entre Javier Herrera Borunda, hijo del ex gobernador Fidel Herrera”, señaló Sergio Rodríguez, según reseña del portal Al Calor Político.

“Creo que queda muy claro quién generó a todos estos políticos que son candidatos. Por eso están pintando de verde el Estado, por eso se ve a Carolina Gudiño, a Erick Lagos, al de Tuxpan, al de San Andrés, a Jorge Carvallo, a Silva Ramos, se les ve de verde porque el jefe de la campaña es Fidel Herrera Beltrán”, agregó.

Repudiado en Cosamaloapan, el feudo del fidelismo, Javier Herrera Borunda no halló ahí eco para ser candidato a diputado federal por el PRI. Apenas asomó, sintió la repulsa popular, el escarnio de los desposeídos, la crítica lacerante, el repudio total.

No lo quieren porque sea Javier Herrera Borunda, pues el joven nada le ha hecho a los veracruzanos. Lo detestan por su padre, por Fidel Herrera Beltrán que acabó con Veracruz, que dejó un boquete financiero, que endeudó como nadie a la entidad, que encabezó a la pandilla depredadora, una banda de corruptos que saquearon al estado, no en uno sino en dos sexenios y que hoy están a un paso de asaltar el Congreso federal.

De algo sirven los 500 millones de pesos. Apuntalan los votos para el priismo en los 21 distritos electorales de Veracruz y le aportan al Partido Verde, que es el satélite a modo del tricolor, los votos para incrementar el número de legisladores en la Cámara.

Ahí, en ese proyecto, va el hijo de Fidel.

Archivo muerto

Jaloneo, desazón, turbio el ambiente en Morena, el partido de López Obrador. Vuelve a las mismas Rocío Nahle García, su candidata en Coatzacoalcos. Desplaza al pejismo, a las corrientes que provienen del PRD, como ella. Les secuestra sus estructuras. Envía a sus operadores, visitan colonias, congregaciones, ejidos. Les hacen saber a los afiliados del Movimiento de Regeneración Nacional que sus líderes naturales, con quien llegaron al PRD y luego se trasladaron a Morena, ya no cuentan. Así va pulverizando la ingeniera química, especialista en el tema petrolero, la base de Morena, que ya se pregunta si Rocío Nahle tiene la misión de ganar o la consigna de perder en la elección del 7 de junio. Suponían los perredistas que en Morena no tendrían cabida los sectarismo de la tribus del PRD, que tanto dañaron la marcha del partido del sol azteca. Y se vienen a encontrar con que con la candidata Nahle es más de lo mismo... No sólo orquesta agresiones a periodistas. Roberto García Alonso tiene un patético historial, su vida pública ligada al sistema político, marcelista y antimarcelista, fiel seguidor de Sergio Vera Olvera en el Registro Federal de Electores y hasta un hecho aberrante: la afiliación de migrantes indocumentados al padrón electoral en octubre de 1993. Su historia es sabida, nada digna de quien hoy como candidato independiente aspira a ser diputado federal por el distrito de Coatzacoalcos. Anduvo en aquel IFE de la colonia de la colonia petrolera donde se organizaban albercadas clandestinas, con la participación de buena parte del personal. Ahí se recuerdan sus excesos en el módulo de afiliación, donde auspiciaba un concurso de sustancias aromáticas. Así de loco andaba Roberto García Alonso, que hoy protesta por la inequidad del debate de candidatos, porque no lo invitaron a participar. El mismo que afiliaba migrantes indocumentados al padrón electoral, hoy pide legalidad... Mínimo 7 millones de pesos anuales son un buen botín. Es lo que se embolsa el CETIS 79, hoy en conflicto porque alumnos y padres, un grupo de docentes tras bambalinas, ya no le pasan ni una más a su director, Javier Evaristo Hernández Rosario. Se embolsa los recursos, vía cuotas semestrales de mil 600 pesos por alumno. Son 2 mil 200 estudiantes, pagadores todos si pretenden cursar la educación preparatoria. Cada semestre ingresan 3 millones 520 mil pesos; o sea, 7 millones 40 mil pesos. Súmese al negocio la cafetería escolar, la venta de plazas de maestro, las dádivas de los docentes para retener su espacio laboral. Y mientras fluye el dinero, el CETIS 79 se cae a pedazos. No hay para reparar aparatos de aire acondicionado; los baños son un muladar; los salones son insalubres. Cuatro veces salieron los estudiantes a ejercer su derecho a la protesta, tomaron la avenida Universidad, bloquearon el tráfico vehicular, se hicieron oír. Evaristo Hernández, el director, les hace saber que ellos pueden ladrar al tiempo que él se mantiene en su hogar, fresco, cómodo, disfrutando de su aire acondicionado, protegido y solapado por la Dirección General de Educación Técnica Industrial, y de la mafia sindical. Una versión acusa que de los 7 millones de pesos, un moche es para el gobierno de Veracruz. ¿Será?... No doblega el gobierno a Alejandro Solalinde. Pueden hostigarlo, cercar a los migrantes, al sacerdote mismo, y no ceja en su misión el coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana del Pacífico Sur de la iglesia católica y director del albergue Hermanos en el Camino. Lo sitió Migración cuando la caravana que integraba el vía Crucis de Migrantes intentó desplazarse por territorio oaxaqueño. Había iniciado el 24 de marzo en Chiapas; llegó a Oaxaca el 31 de ese mes; el 9 de abril intentó continuar hacia la capital del país. Se lo impidió Migración y la Policía Federal, armada, con equipo antimotines, diseminados en poblados por donde se realizaría el trayecto. Habló Solalinde con Ardelio Vargas Fosado, comisionado de Migración. La respuesta retrata el nivel del gobierno peñista: “Ni madres”, dijo Ardelio. Ni madres que les fueran a permitir avanzar, y que quienes los ayudaran serían acusados de trata de personas. ¿Y la ley? ¿Y los tratados internacionales? Diría Solalinde que la política migratoria de Enrique Peña Nieto es la de “un policía con garrote que trata a los migrantes como delincuentes o como terroristas en lugar de tenderles la mano”. Diría también que Ardelio Vargas quería mochada. Pudo romper el cerco Solalinde, mientras el caso avergonzaba nuevamente al régimen peñista en México y el extranjero. Dos días después la caravana llegó al DF, se disgregó y cada migrante tomó su camino. Entonces los reprimió el gobierno. Detuvo a 24 ciudadanos indocumentados, pese a contar cada uno con un amparo federal que impide que ser aprehendidos. El gobierno de EPN violó un juicio de amparo. Hoy Alejandro Solalinde lanza una alerta de género. Asesinan y asesinan mujeres, y el gobierno, por omiso, es culpable. Esa es la lucha de Alejandro Solalinde y ni Peña Nieto ni nadie lo van a doblegar...

 

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