INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Pepe Yunes: los rufianes son cuates
* En San Julián, los puros y los ratas * Comiendo en el mismo plato, los
senadores y el gobernador * Don Beltrone y la unidad priista * Acuerdo tipo
mafia * Javier Duarte contaminó a Pepe * Descomunal acarreo al informe del
senador * ¿De qué se ríe la rectora? * Fidel y sus indeseables.
30 de noviembre de 2015
Comen en el mismo plato los puros y los rufianes, los que prometen cárcel y
los que han saqueado a Veracruz, los justicieros y los que auspiciaron el baño
de sangre, los amigos de la ley y los cómplices del narco, los sin mancha y los
capos de la mafia. Es la unidad del PRI.
Se sonríen, se abrazan, se ensalzan. Orbitan en torno a Don Beltrone, su
líder nacional, que ese día, en San Julián, el rancho, el feudo de los Yunes de
Perote, dirige el cónclave de los sapos digeridos sin hacer mueca, ahí los
enemigos literalmente a muerte, sí, a muerte, ocultando su odio, simulando amor.
Pepe Yunes Zorrilla es el anfitrión. Convoca sin intención, obligado, pero
convoca. Acata la orden de llevar a la mesa a lo peor de priismo, la pandilla
que saquea y atropella la ley, que reprime y agravia a la sociedad, descomunal
el endeudamiento, el robo a las instituciones, el naufragio de Veracruz.
Y ahí se ve, en gráficas que describen su rostro, que no necesariamente
retratan su ánimo verdadero, al senador Pepe —José Francisco— Yunes Zorrilla,
infamado porque no tuvo con qué decir que no al indigno encuentro con el
duartismo.
Tarde de frías vibras en San Julián, el viernes 27, más frío el ánimo que las
sonrisas fingidas, que las bromas y chistoretes que suelen proferir los
políticos como si su esencia fuera la del comediante de humor negro, que ríe y
hace reír con la tragedia, con lo sucio y con lo malsano.
Iban a ser 40. Iban a ser 70. Iban a ser 200. Fueron más. Hay quien reseña
que hubo medio millar de invitados y autoinvitados, políticos, empresarios,
periodistas, desatado el morbo de la sucesión, deseando ver humo blanco entre la
neblina de Normandía. ¿Cómo carajo se puede ver hijo blanco entre la neblina?
Por algo Pepe Yunes, su padre Pepe Yunes Suárez y el también senador Héctor
Yunes Landa quedaron a un costado de la mesa central. En la otra, Don Beltrone,
Manlio Fabio, salinista; Javier Duarte, el continuador del saqueo fidelista,
coleccionista de casas en el extranjero, el gober represor; Alberto Silva Ramos,
alias El Pato de Tuxpan, líder impuesto en la dirigencia estatal del PRI,
misógino, succionador de sobres de textoservidores, borrachín; Juan Nicolás
Callejas Arroyo, decrépito charro magisterial, cómplice de las golpizas a los
maestros disidentes, que por un amor es capaz de convertir en diputada a una
analfabeta que gusta del acoso sexual… a mujeres.
Pepe, don Pepe y Héctor Yunes frente a los rufianes del duartismo, los cuates
de Don Beltrone, la pandilla solapada por el líder nacional del PRI.
De anécdotas se llenan los espacios de prensa y las redes sociales, de
fotografías reveladoras, intencionadas, devastadoras del Pacto de San Julián,
armado por Don Beltrone, de quien también hay historias funestas, demoledoras,
como aquella escrita por Sam Dillon y Craig Pyes, en 1997, “Vínculos con el
Narco, mancha a dos gobernadores mexicanos”, en New York Times, en el que Manlio
Fabio queda pulverizado.
Basados en informes de inteligencia, testimonios de agentes de la DEA y
archivos del gobierno de Estados Unidos, documentaron que Beltrones, siendo
gobernador de Sonora, facilitó el tráfico de droga.
Beltrones brincó y saltó. Se dijo calumniado. Refutó la versión. Luego corrió
la versión de que New York Times no había respaldado el reportaje. Falso. Craig
Pyes refrendó que tuvieron el apoyo editorial y del área legal del influyente
rotativo.
Acá, las imputaciones a Javier Duarte y su mentor Fidel Herrera Beltrán, son
por haber permitido en sus sexenios el apoderamiento de los cárteles de la
droga, Zetas y Golfos, del territorio veracruzano. Y Beltrones viene, coquetea,
bromea, come y bebe, y los sienta en la mesa de su acérrimo rival, Pepe Yunes,
al que el duartismo tácitamente ya descarriló.
Decía Pepe Yunes que no sería gobernador a cualquier precio. O sea, que no lo
sería a costa de la impunidad de Javier Duarte y sus rufianes, a costa de
solapar el endeudamiento y el saqueo, a costa de la devastadora corrupción que
es el sello de la “prosperidad”.
¿No a cualquier precio? Haga lo que haga y diga lo que diga, el precio ya lo
está pagando. ¿Cómo se interpreta sentado a la mesa con el gobernador que lo
enloda, que se burla de sus afanes de poder, que le restriega en el rostro que
una cosa es ser y otra querer ser?
¿No a cualquier precio? Pepe Yunes dijo no al minigobierno de dos años y ahí
está, luchando por ser gobernador de dos años. Decía que en dos años se cancelan
las opciones de desarrollo y se ahuyenta la inversión, y ahí está queriendo ser
minigobernador de Veracruz.
¿No a cualquier precio? Pepe Yunes hizo añicos a Javier Duarte en el tema de
la deuda. Lo exhibió ignorante, incapaz de recortar el gasto público, renuente a
bajarle el ritmo al despilfarro, al saqueo y a la corrupción, y ahí está,
comiendo en el mismo plato que el gordobés.
¿No a cualquier precio? Pepe Yunes deploró el cambio en la dirigencia del PRI
por ser un capricho insensato de Javier Duarte, un ardid para complicar la
sucesión, para maniobrar desde la presidencia del comité estatal, impuesto ahí
Alberto Silva, y ahí, en la misma mesa, sonrientes y gozosos, estaban Pepe Yunes
y El Pato de Tuxpan.
¿No a cualquier precio? Pepe Yunes brincó cuando El Pato de Tuxpan instó a
las mujeres que aspiraran a ser candidatas del PRI a practicarse un examen
antiembarazo, y ahí está Pepe Yunes, captado en la foto del recuerdo, rostros
alegres, con el misógino líder tricolor.
Contaminado por Javier Duarte, tocado por la mafia duartista, Pepe Yunes
salió de San Julián sin el empaque moral de que se revistió, supuestamente
genuino, para ofertarse como un candidato diferente, ajeno a la transa, reacio a
pactar impunidad, inmune a la tentación de llegar y obtener la nominación bajo
la garantía de protección a su antecesor y su banda.
En San Julian hubo morbo. La fotografía de Pepe y Héctor Yunes, entre la
neblina, lejos de los oídos que escuchan. La escena a pie de camioneta,
agradeciendo Don Beltrone al peroteño, escuchando a Javier Duarte decir que Pepe
es factor de unidad.
Ahí se escuchó decir a Don Beltrone: “Héctor, felicidades”, que se tradujo en
la línea para el próximo candidato. Diría Pepe Yunes que así lo dijo el líder
nacional. Diría Héctor Yunes que eso no es un destape.
Yunes Landa sentía el nervio desde un día antes. Compartía en Facebook que
tomaba la palabra a su padrino Manlio Fabio, que primero el programa y luego en
candidato, como si temiera que en San Julián los aires soplaran a favor de otro
aspirante.
“Héctor, felicidades”, fue lo que dijo al final Don Beltrone. Y entonces
Pepe, Silva, Adolfo Mota, Tomás Ruiz quedaban fuera.
Uno de los periodistas que siguen más de cerca el proceso sucesorio es Edgar
Hernández. Dice en Línea Caliente que la comida de San Julián no une, desune.
“Una inocua comida este viernes en San Julián, a la que viene de alcahuete
Manlio Fabio Beltrones, so pretexto de la unidad, que más bien fue la comida de
la división, da cuenta de la crispación política que vive el priismo veracruzano
en la víspera de la nominación del candidato.
“A conveniencia e intereses cada quien se suma con el cada cual.
“Los propios moderadores de opinión tenemos nuestro gallo y todos los días le
pedimos a San Julián que no se caiga, que nos den una señal, aunque sea
chiquita, que interpretemos hasta la flatulencia de quien decide como el rechazo
a quien puntea.
“Ese es el Veracruz que vive en toda su intensidad el anhelado cambio sexenal
en donde se renueva la esperanza”.
De San Julián, el PRI no sale unido, sale cómplice. Los puros comen con los
rufianes. Los que prometen cárcel comparten la sal y la mesa con los que han
saqueado a Veracruz. Los justicieros bromean con los que auspiciaron el baño de
sangre. Los amigos de la ley se miran con los cómplices del narco, ya sea por
acción u omisión. Los sin mancha se abrazan con los capos de la mafia.
Ese es el PRI.
Hay paz simulada, dos días después. Rinde su informe Pepe Yunes. Habla de lo
mismo de siempre, de sus logros, del gran cariño presupuestal de la Federación a
Veracruz, de sus gestiones, de los miles de millones para combatir y enfrentar
la pobreza.
Habla también de lo que anda mal. Habla de las discrepancias con el
gobernador, ahí presente. Habla de que, como sea, van a sacar adelante a
Veracruz.
Todo le aplaude Javier Duarte. Es un show. Sin unidad, los pepeyunistas y los
hectoryunistas saben que deben sacar al duartismo de palacio de Gobierno en
Xalapa.
Quizá lo logren, quizá no.
Va dando color Pepe Yunes. Ha sido uno en el Senado, cortesano de Peña Nieto,
operando la reforma fiscal, un fiasco que afecta a todos lo sectores de la
sociedad, y otro con los veracruzanos, a ras de piso, con la gente, aportando
gestiones y trasladando recursos.
Es la incongruencia total. Los políticos así son. Gustan de la mentira para
encender a las multitudes, de la promesa para alentar falsas esperanzas y del
cinismo para mostrarse como lo que son.
Y por eso la demagogia incuba engaño, el engaño provoca impunidad y la
impunidad genera corrupción.
Cuando Pepe Yunes se dejó contaminar por Javier Duarte, perdió.
Archivo muerto
Vil acarreo al Tercer Informe del senador Pepe Yunes Zorrilla. Acuden en
tropel los priístas, los no priístas, quien sea, al fin que viajar gratis a
Veracruz, en domingo, no es desperdicio. ¿Quién lo paga? No es el PRI sino los
ayuntamientos, las centrales obreras, el magisterio, todos para dar una muestra
de poder. Así exhibe el músculo el senador, aclamado por los acarreados,
vitoreados por los de la torta y el Frutsi —faltó el Pingüino— en el otro
cónclave, no el de San Julián sino el del World Trade Center. Como si fuera el
Viejo PRI. Ah sí, es que es el Viejo PRI… ¿De qué se ríe la rectora? Más
mediática que nunca, la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de
Guevara, aparece en todo tipo de celebración, invariable su sonrisa. Seguro ya
comenzó a pagar el gobierno de Veracruz a la UV. Seguro ya le trasladó los 2 mil
300 millones de pesos que retuvo ilegalmente por estar incluidos fondos de la
Federación. Seguro ya hay para pagar salarios de catedráticos y personal
administrativo, y también prestaciones de ley. De otra manera no se entiende que
Sara Ladrón de Guevara trasluzca tanta emoción. A menos que quiera contar cómo
fue y de cuánto fue el pacto con el gobernador Javier Duarte… Con cartuchos
quemados y porros de quinta, Fidel se mueve. Barcelona puede ser su exilio, pero
sigue en acción. En tres distritos del sur se siente al ex gobernador de
Veracruz, Fidel Herrera Beltrán: Coatzacoalcos, Minatitlán y Acayucan, apretando
para forzar nominaciones en el PRI hacia la diputación local de 2016, o para
posicionar sus prospectos rumbo a las alcaldías de 2017. Lo de menos es
insertarse, hacer grilla, simular que dispone de una batería de misiles o lanzar
fuegos fatuos sólo para alertar que el fidelismo está ahí. Lo que no cuadra es
que el sultán de Nopaltepec quiera operar con chinampinas quemadas. Su alfil es
Marco Cesar Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, que de política sabe
nada. Promueve en Coatzacoalcos a su esposa, Guadalupe Félix Porras, alias Lu-pilla,
con buen rating por todo lo que regalaba, obvio con dinero del pueblo, cuando
fue presidenta del DIF municipal, pero su lastre es Marcos Theurel por los
disparates y raterías cometidas cuando fue alcalde. En Minatitlán se mueven los
Porras, vía Ciro, el diputado local, como si los minatitlecos olvidaran el
saqueo cuando Mamá Cuervo, Guadalupe Porras David, ocupó la alcaldía. Y en
Acayucan opera el mismo Theurel con el presidente Marcos Martínez Amador,
represor de periodistas, de pésima gestión y siempre bajo las botas de las
hermanas Vázquez, Regina y Fabiola, hijas del extinto cacique Cirilo Vázquez
Lagunes, cómplices del diputado Erick Lagos Hernández, hijo político de Fidel,
por el que votaron en algunas casillas más de 700 electores cuando sólo habían
600 boletas. ¿Fraude? Sí. En Acayucan, Theurel se hace acompañar por quien fuera
su secretario de Gobierno municipal, Roberto García Alonso, un ex porro
universitario, candidato independiente en la diputación federal de 2015 en
Coatzacoalcos, donde sólo obtuvo mil votos, y golpeador de un reportero
vinculado a INFORME ROJO, por lo que fue denunciado ante el Ministerio Público.
Fidel y sus indeseables, pues…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Pepe Yunes: coman y me voy
* El Pacto de San Julián * Los Yunes rojos, Beltrones y el duartismo *
¿Unidad o retirada? * EPN manda en México, no en Veracruz * Lu-pilla de Theurel
avanza * Rechazan periodistas acreditarse para cubrir evaluación magisterial *
Los jóvenes y el crimen organizado * La playmate de Marcos ataca de nuevo.
27 de noviembre de 2015
Anfitrión de lo indeseable, de Javier Duarte y su Cisne Silva, de la escoria
del PRI que debiera estar en prisión y no en el Congreso, Pepe Yunes Zorrilla
tiene cita en el rancho San Julián. Ahí pasarán las viandas y los vinos,
saboreando otros la sucesión y sugiriendo tácitamente él el retiro. Algo así:
“coman y me voy”.
Lleva a su feudo a Don Beltrone, Manlio Fabio, el salinista que lidera al
PRI, como testigo de que la alquimia priista une la pureza con la puerqueza, y
que el agua y el aceite se llevan y se mezclan, se buscan y se aceptan, se
acusan y se encubren.
Invoca el Pacto de San Julián los aires de la rendición con gloria. Pepe
Yunes, el puntero de la sucesión priista, el de los padrinos mágicos, el amigo
de Videgaray, Meade y Cordero, abriendo los brazos a su adversario incómodo,
Javier Duarte, el que a ningún precio lo quiere de sucesor.
Convoca el senador por Veracruz al feudo familiar, San Julián de los Yunes, a
la runfla que inició el saqueo con Fidel Herrera Beltrán en la “plenitud del
pinche poder” y lo perfeccionó con Javier Duarte malgobernando, atropellando la
ley, desviando recursos federales, hurtando más de 12 mil millones, maquillando
la fechoría hasta con boletos de urbano y admitiendo que los últimos 3 mil 600
millones de pesos los tendremos —sí, los veracruzanos, en plural— que devolver.
Ah caray, puro huésped VIP.
70 invitados o más tendrá este viernes 27 el joven Pepe Yunes, algunos de los
cuales figuraron, sí, en pretérito olvidado, en su lista de indeseables, los
hijos políticos del gobernador, para los que prometía justicia a secas, justicia
juarista, la que se le aplica a los enemigos, cárcel segura, porque así, así
como lo ven, el nuevo gobernador tenía que dar un golpe de autoridad y
legitimarse.
Habrá abrazo para El Cisne, alias Alberto Silva Ramos, también llamado El
Pato de Tuxpan, el misógino empedernido, el admirador de las nalgas de Larissa
Riquelme, el succionador de los sobres de los periodistas del redil, al que Pepe
Yunes pulverizó por la infamia de expresar que a las mujeres que desearan ser
candidatas del PRI debían aplicarle prueba antiembarazo. ¿Y por que no mejor a
él?
Pepe Yunes; Héctor Yunes Landa, el otro senador por Veracruz, también
aspirante, el que dice que para un Miguel Ángel hay un Héctor; Carolina Monroy,
secretaria general del PRI nacional, Ana Lilia Herrera, lideresa del Movimiento
Territorial, y cientos de mujeres priistas, masacraron a Silva Ramos, le
exigieron disculpa pública, desagravio y rectificación.
Respondió el Cisne con su don natural: la mentira. Dijo que no lo dijo, que
fue un malentendido, que fue un error y finalmente que sí, que se le chispoteó.
Dice que no piensa así, pero resulta que habla así, la lengua aquí y el cerebro
allá, sin conocerse. Y a ese Silva embustero le abrirá los brazos Pepe Yunes
porque así de bajo es el PRI.
Se espera a Antonio Tarek Abdalá Saad, el ex tesorero; a Adolfo Mota
Hernández, el ex titular de Educación; a Erick Lagos Hernández, el ex secretario
de Gobierno, todos diputados federales, implicados los primeros dos en las
denuncias de la Auditoría Superior de la Federación ante la Procuraduría General
de la República por desvío de recursos federales, implicado el tercero en el
caso de los narcosobornos que difundió el periódico Reforma, a partir de la
declaración del señor Lucky, alias Raúl Lucio Hernández, jefe regional de Los
Zetas, quien declaró que un funcionario de alto nivel en el gobierno de Veracruz
de apellido Lagos era el que recibía los millones para operar sin ser
molestados.
Si el Lucky no estuviera en prisión, posiblemente también habría acudido a
San Julián. Se trataba de convivir con la pandilla en pleno.
Javier Duarte es el pez regordo del acuario. A él lo quería pescar Héctor
Yunes hasta que el gobernador le dio un regalo sorpresa, una caña fina, con
señuelo, línea y anillas de calidad para que se fuera a atrapar peces azules en
El Estero, donde viven sus parientes del PAN, Miguel Ángel Yunes Linares y sus
hijos. Sirvió el agravio para que Héctor, el de Soledad de Doblado, endureciera
la crítica y prometiera encarcelar, sí, pero a las pirañas del gobernador.
A Pepe Yunes le llueve lodo que se cocina en Casa Veracruz, a todo lo que dan
los textoservidores. Y si no es ahí, la intriga surge en palacio de gobierno. Y
si no, en Club de Golf, en una lujosa mansión donde fragua sus sinvergüenzadas
la pandilla duartista.
Lo fustiga la prensa vendida. Le recuerda que es ganador a medias, que en
2006 el fidelismo le allegó una derrota, que Fidel Herrera, operando Javier
Duarte los recursos del pueblo, lo que es peculado electoral, impidieron que
fuera senador. Terminó aquella jornada en tercer lugar, primero Dante Delgado y
Arturo Herviz por la izquierda, y luego Juan Bueno Torio por el PAN. Y el de
Perote se quedó sin nada.
Javier Duarte fraguó el escenario de hoy. Inventó un minigobierno de dos años
a ser elegido en 2016, bajo el ardid de que así homologaría el calendario
electoral de Veracruz con el federal, cumpliendo con la reforma política.
Puro cuento. Se trataba de desalentar a los Yunes rojos pues a quién le
interesa ser gobernador de dos años, sin inversión, inmerso el primero en la
revisión de lo que le deja el gobierno anterior y usando el siguiente para la
elección federal y estatal, en 2018.
Pepe Yunes endureció el discurso. También mostró frialdad. Junto a Héctor
Yunes abandonó el escenario cuando el presidente Peña Nieto encabezaba el
centenario de la promulgación de la Ley Agraria, en Veracruz, el 7 de enero. Y
en una las sesiones del consejo político estatal del PRI, volvió a retirarse sin
saludar siquiera al gobernador.
Criticaba el hiperdesastre financiero de Javier Duarte, el endeudamiento
descomunal, la falacia de las cifras, los 44 mil millones por pagar cuando en
realidad, y así lo dijo, era mucho más, quizá 80 mil millones. Hoy son casi 100
mil millones.
Asediado desde un principio, a Pepe Yunes le ofrecía Javier Duarte hacerlo su
candidato a cambio de impunidad. Le aseguraba la sucesión si el senador se
comprometía a no tocar a la pandilla duartista y a su líder.
No hubo pacto. Así se mantuvo Pepe Yunes, lejano al gobernador. Y cuando
dialogó con él, ahí mismo, en Perote, el feudo, enfrentó el rechazo de muchos
que se preguntaron si ya lo había doblegado Javier Duarte.
Rompió de nuevo. Subió el tono del discurso, el discurso carcelario, el
discurso intransigente con quienes saquearon a Veracruz, a los que les prometía
ponerlos en prisión, obligarlos a devolver lo robado y desterrar a la mafia
fidelista-duartista del poder.
Imitaba a Miguel Ángel Yunes, el hoy diputado federal del PAN, que midió el
impacto del discurso que promete aplicar la ley, que ofrece que Javier Duarte y
Fidel deben estar en la cárcel, pagando sus fechorías, por los crímenes
financieros, el baño de sangre, la oleada de violencia, su complicidad con Zetas
y Golfos.
Iba bien Pepe Yunes. Fustigó a Javier Duarte hasta cuando impuso al Pato de
Tuxpan al frente del PRI, un cambio innecesario, fraguado para regatear
espacios, para comprometer la próxima senaduría para Alberto Silva, en 2018, y
colocarlo en la plataforma de la sucesión en 2024.
Iba bien hasta que convocó al Pacto de San Julián. Qué escenario tan brutal:
el senador Pepe Yunes, su testigo Beltrones, quizá sus amigos Videgaray y Meade,
y la pandilla duartista, todos en la misma mesa y en el mismo plato. Vito
Corleone también tenía reuniones así.
Jura Pepe Yunes que él sigue en lo suyo. Reitera que “no quiero ser candidato
a cualquier precio”. Explica su staff que no será candidato del PRI si a cambio
tiene que encubrir a la pandilla duartista y al mismo Javier Duarte.
Su staff sostiene: Pepe Yunes convoca a la unidad en torno al PRI y a Don
Beltrone. No es el senador el factor de conflicto y aún así tiende puentes con
los que idearon el conflicto y lo han torpedeado; se acerca a sus enemigos, así
sean los candidatos a la prisión.
Deja otro mensaje: podría no ser ya candidato a gobernador, renunciar a la
sucesión, dejar en manos del PRI, de Javier Duarte, de su pandilla, sacar la
próxima elección y vencer a Yunes Linares o Bueno Torio, uno de los dos
candidato de la alianza PAN-PRD.
Hay otro mensaje que no dice el staff de Pepe Yunes pero que así es: el
presidente Peña Nieto manda en México pero no en Veracruz. Aquí le regatean los
duartistas la nominación, desoyen la línea, ningunean al inquilino de Los Pinos.
Manda Fidel desde Barcelona. Manda Javier Duarte desde Casa Veracruz. Entonces
que ellos saquen —o se roben— la elección.
El Pacto de San Julián debe ser rubricado con una sonrisa. Por la unidad del
PRI, la pureza y la puerqueza juntos. Por la unidad del PRI, los agravios al
olvido. Por la unidad del PRI, la impunidad para la delincuencia duartista.
El Pacto de San Julián también implica rendición. Pepe Yunes dice que no es
factor de conflicto, apuesta por la unidad y toca la retirada. Allá Javier
Duarte y su pandilla, El Cisne o El Pato de Tuxpan convertido en candidato, o
Erick Lagos, enlace del Lucky, quien podría ser secretario de Seguridad Pública,
o Mota el cachondo del fiscal “Culín” que nunca se percató de los “aviadores” de
la SEV, o Tomás Ruiz y su campaña en redes sociales, todos enfrentando a la
aplanadora amarilla-azul.
Dice que Ricardo Ahued, el único diputado local priista sensato, que si el
candidato no es uno de los Yunes rojos, la elección de gobernador de Veracruz se
la lleva Yunes Linares. Y así es.
Puede que Pepe Yunes no sea candidato ya. Puede que haya medido el escenario
y ningún priista pueda vencer al PAN-PRD. Puede que el Pacto de San Julián sirva
para aterrizar el retiro.
Anfitrión de lo indeseable, de Javier Duarte, al que evadía en los actos del
PRI; de Alberto Silva Ramos, el líder misógino; de la escoria del duartismo, que
debiera estar en prisión y no en el Congreso federal, Pepe Yunes Zorrilla
convoca a la unidad y se lava las manos.
Es algo así: “coman y me voy”.
Archivo muerto
Intensa, la precampaña de Guadalupe Félix de Theurel no cede. Sabe Lu-pilla
que Coatzacoalcos será suyo una vez que oficialice el PRI que para este
distrito, el urbano, por género, habrá candidata mujer. De ahí la promoción en
redes sociales, el acercamiento hacia las promotoras sociales, la respuesta de
esas mujeres que mueven el voto priista, la entrega de apoyos médicos en
colonias. Su marido, Marcos Theurel, fue un desastre como alcalde. Su obra,
pésima, sin calidad, los contratos ejecutados por sus empleados, por sus
funcionarios, por compañías con tufo a fantasma. Pero Lu-pilla dispensaba de
todo desde el DIF y hoy comienza va por más. Una encuesta que pregonan los
mismos priistas la coloca en la cúspide, Víctor Rodríguez en el sótano, Jesús
Moreno a medio nivel. Y de ahí no hay más. Pero si es por género, no tiene
rival. Le pondrán en frente a Patricia Peña Recio, la ex diputada federal. Una
vez que lo sepan los migrantes —los tildó de matones, rateros y prostitutas— la
querrán despedazar. A, Patty tiene por ahí un pendiente; es de faldas… Protesta
airada de periodistas en Xalapa y Veracruz. Se niegan a acreditarse ante
Seguridad Pública para cubrir la evaluación magisterial que se realizará este
sábado 28 y domingo 29. “Rechazamos la intención de que la Secretaría de
Seguridad Pública (SSP) imponga un proceso de acreditación para cubrir
manifestaciones y eventos públicos. Las credenciales de nuestros medios de
comunicación son válidas para identificarnos como periodistas y fotoperiodistas,
con el fin de realizar coberturas informativas”, señala el documento. En otra
parte, agrega: “Que se respeten los protocolos de atención y protección a
periodistas que firmaron autoridades estatales y federales en la alerta
temprana, donde el gobierno de Veracruz está obligado a cesar el hostigamiento,
la represión y la intimidación en contra de los periodistas, así como garantizar
la libertad de expresión”. Ante la brutal represión sufrida el pasado fin de
semana, cuando 12 periodistas fueron agredidos mientras cubrían el conflicto
magisterial por la evaluación, los comunicadores ase engallan. Y hacen bien.
Difícilmente el gobierno federal atará de manos al régimen violento de Javier
Duarte. La sangre también gusta en la SEP de Aurelio Nuño Mayer… Para pensar: el
75 por ciento de los delincuentes son jóvenes. Sus edades fluctúan entre 16 y 25
años y llegan a ser líderes de bandas del crimen organizado, con todo lo que
ello implica, violencia extrema, crueldad. Revela el dato el Observatorio
Ciudadano de Coatzacoalcos, que establece que el joven es carne de cañón para
los delincuentes y que, por otra, se llega a deslumbrar con el dinero fácil. No
repara, dice el OCC, en que es un momento que no dura y tiene dos destinos:
muerte o cárcel… La playmate está de regreso. Nuevas fotos, nuevas poses, ya no
dormida o drogada, sino recargada en una pared, la lámpara a un lado, explícita
la intención. La playmate de Marcos vuelve a escena no por casualidad. Responde
el marcelismo a la embestida de theurelistas en internet. Vienen otras fotos y
otros videos, la expresión de la confrontación de priistas. Y la playmate
preguntando: “Y yo por qué” …
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Los porros que no ve Flavino Ríos
* “No había policía vestida de civil” * Videos que incriminan * Rubén
Espinosa y Karlo Reyes, agredidos por halcones * “No me diga que anda cruda” *
Bermúdez se pitorrea de Mónica Robles * Dos mentiras de Javier Duarte * Gersaín
Hidalgo: un accidente, un lío judicial * La doble boda de Keren * Al estilo
Theurel-Lu-pilla.
26 de noviembre de 2015
Decrépito, Flavino Ríos Alvarado ya no sabe mentir. No ve la violencia, ni la
saña, ni el odio con que se agrede a la sociedad. No ve a los porros que atacan
maestros, que patean periodistas, que transgreden la ley.
Disculpa el secretario de Gobierno de Veracruz a las hordas que arremeten
contra el magisterio disidente, el que rechaza el proceso de evaluación que
emana de la reforma educativa porque lo sienten lesivo, porque, aducen ellos,
agravia sus derechos laborales, porque lo usa el Estado para eliminar a los
enemigos del peñanietismo, y en Veracruz, a los del callejismo.
No había elementos de civil, dice Flavino Ríos, en alusión a los
policías-porros que se mueven entre la Fuerza Civil, golpeadores con objetivos
claros, instruidos para reventar protestas, para lanzar ataques hasta romper las
filas de los maestros.
Necio, Flavino Ríos sostiene que esos no son policías. Pegan, sí, pero no son
policías, porque ese día, el 21 y 22 de noviembre, nadie, ningún policía vestía
de civil, reitera, mientras se realizaba la evaluación magisterial y afuera de
los recintos, en Xalapa y en Veracruz, el magisterio disidente embestía para
reventar el examen.
Porros no había. Halcones tampoco. Es la verdad histórica, según san Fla.
Pregona Flavino Ríos que se deberá investigar a los agresores y que se les
sancione, como si la razón estuviera muerta y las imágenes difundidas en medios
de comunicación y redes sociales no dieran una idea clara, dramática,
vergonzosa, del ataque del grupo de golpeadores contra maestros y periodistas.
Sus palabras son expresión del cinismo duartista:
“Vamos a hacer una investigación exhaustiva, vamos a hacer una investigación
completa, (…) dejemos que sea la investigación la que nos permita actuar con
mucha seriedad y mucha responsabilidad y sancionar a aquellos elementos de la
fuerza publica que se hayan excedido”.
A sus años, el viejo hernandezochoísta, hoy salvavidas político de Javier
Duarte —si es que Flavino aún se puede salvar a sí mismo—, acude a la falacia y
la negación de la realidad.
Dice que sí, que habían infiltrados, y que pegaban, y que infundían temor.
Eran los infiltrados en las filas del Movimiento Magisterial Popular
Veracruzano. O sea, los porros fueron contratados por sus propias víctimas. Eso
es poesía.
Hace tiempo que Flavino Ríos perdió el estilo. Sucumbe al tiempo, al desgaste
propio de la política, a la erosión de la inteligencia cuando la represión no
tiene explicación, menos se justifica.
Tiene una más el secretario de Gobierno del duartismo: los infiltrados, los
golpeadores, estaban en las filas del magisterio disidente y pretendían reventar
el examen de evaluación.
Repite Flavino a Javier Duarte. O quizá aprende del gobernador. Que en lo
sucesivo, los periodistas que cubran la evaluación se acrediten ante la
autoridad para evitar que los agredan los elementos de la Secretaría de
Seguridad Pública del gobierno de Veracruz.
Hace Flavino Ríos una copia fiel del discurso de Javier Duarte. Es el maestro
secundando al alumno. Que la prensa se acredite para no recibir paliza, que los
maestros ya no lleven porros para que nos los agredan, que se ciñan a las reglas
y que la evaluación va porque va.
Le faltó decir que la evaluación con sangre entra, en la lógica de Aurelio
Nuño Mayer, el secretario de Educación Pública que más bien parece el secretario
de Seguridad Pública Federal o la reencarnación de Alfonso Martínez Domínguez.
Es la lógica de Flavino, embustero, que criminaliza al maestro y que
justifica el halconazo de Xalapa y Veracruz.
A muchos podría marear Flavino Ríos, pero no a uno de los periodistas que lo
entrevistaban: Iván Sánchez, agredido ese día por los porros , que se identificó
como reportero de MVS y de Veracruzanos.info y aún así fue apaleado, cortado en
la frente, sangrando profusamente.
Lo contradicen los videos que son difundidos desde el día en que el duartismo
desata la represión contra la disidencia magisterial y que evidencia la
tentación de Javier Duarte por el baño de sangre, el instinto represor, la
encarnación de Francisco Franco, el dictador español.
Ahí no hay duda. Decenas de videos muestran a los halcones duartistas entre
las infanterías de la policía estatal, la Fuerza Civil, los grupos antimotines.
Caminan entre policías, emiten órdenes. En un momento, pasan al frente.
Observan a los maestros. Caminan hacia ellos. Corren tras ellos. Los alcanzan.
Los agreden.
La policía sigue a los porros. Le cuida la faena. Observa el ataque a
maestros y periodistas, pero no se involucra. Otras veces sí. Donde faltan
porros, ahí está la policía, igual de criminal.
Tratan a golpes a periodistas que cubren la información, que registran en sus
videos y cámaras fotográficas la represión duartista. Contra la prensa crítica,
todo. Los despojan de sus equipos. Los golpean a mansalva. Les rocían gas. Y
dice Flavino Ríos que los golpeadores eran infiltrados que se movían en las
filas magisteriales.
Rubén Espinosa Becerril sentía a la policía vestía de civil. Sufría el asedio
de agentes vestidos de civil desde que cubría una protesta frente a palacio de
gobierno, el 20 de noviembre de 2012, por la imposición Enrique Peña Nieto como
presidente de México.
Un agente lo encara. Rubén Espinosa, el fotoperiodista de Proceso, Claroscuro
y AVC, recibe el ataque y la amenaza: “Deja de tomar fotos si no quieres
terminar como Regina”. El agente es miembro de la Ayudantía del gobernador
Javier Duarte.
Alude el matón a Regina Martínez Pérez, periodista crítica, insobornable y
valiente, que desnudara las tretas de Fidel Herrera Beltrán en el gobierno de
Veracruz, la corrupción policíaca, la debacle financiera, la violencia de Los
Zetas y la complicidad fiel.
Regina fue asesinada la tarde de 28 de abril de 2012, en su hogar en Xalapa.
Su cuerpo fue hallado en el baño, golpeado y ella estrangulada.
Rubén Espinosa cubría marchas y protestas, activismo social, represión del
duartismo. Comenzó a ser asediado por policías vestidos de civil que caminaban a
su lado, que lo esperaban frente a su casa, que lo encaraban y le sugerían que
“se hiciera a un lado”.
Se exilió en el Distrito Federal. Allá lo siguieron. Lo ubicaron y cara a
cara le expresaron que era él el periodista de Veracruz. Junto con la activista
social y antropóloga, Nadia Vera Pérez y otras tres mujeres, fue asesinado el
viernes 31 de julio pasado, en el departamento 401 de edificio marcado con el
número 1909 de Luz Saviñón, en la colonia Narvarte.
Karlo Reyes, fotoperiodista de AVC, registró la llegada de los acarreados al
Grito de Independencia, en Xalapa, el 15 de Septiembre. Captó unas imágenes.
Sintió entonces el ataque de policías vestidos de civil. Cobardes los porros, lo
molieron a golpes en cara y cuerpo, y le destruyeron su equipo fotográfico con
valor de 100 mil pesos.
Militaba Rubén y milita Karlo en el Colectivo Voz Alterna, que documenta y
denuncia los agravios a periodistas en Veracruz, la intolerancia oficial, que ha
demostrado que Javier Duarte tiene porros, que son agentes policíacos vestidos
de civil, usados para reventar protestas y golpear periodistas.
Vestidos civil, un grupo parapolicíaco irrumpió la madrugada del 5 de junio
en una vivienda de Xalapa, cercana a la Unidad de Humanidades de la Universidad
Veracruzana. Vapuleó a ocho jóvenes universitarios. Empleó palos, macanas,
machetes, bates de beisbol, armas largas. No los mató por quiso. El grupo
parapolicíaco fue identificado como la célula represora entrenada en la Academia
El Lencero de Seguridad Pública del régimen duartista. El primer periodista en
llegar, captar fotos, documentar la agresión, fue Rubén Espinosa.
Veracruz ve el rostro de la represión. Parte de la ilegalidad y de la
inmoralidad política, usando Javier Duarte a policías vestidos de civil, con
instintos criminales, entrenado para matar.
Pero Flavino Ríos dice que no, que el día de la evaluación no había policías
vestidos de civil, que los porros agresores los llevaba el magisterio disidente.
Falso. Del complejo Omega se les ve salir, caminar junto a la policía y luego ir
a cazar maestros disidentes.
Un halconazo al estilo Echeverría. Pero Flavino dice que no.
Lo que es la senectud política.
Archivo muerto
Cáustico, el “general” Arturo Bermúdez la vio incorporarse al evento cuando
ya todos estaban ahí. “Llegando tarde, diputada Mónica. No me diga que anda
cruda”, le dijo el secretario de Seguridad Pública de Veracruz. Y no paró. Dio
el arranque a las “nuevas” unidades de Tránsito en Coatzacoalcos y se la volvió
a topar. “¿Una chelita?”, le expresó, hiriente. Mónica Robles de Hillman si
acaso esbozó una sonrisa, quizá una mueca. Siguió la entrega de patrullas, que
nada tienen de nuevo. Son modelos viejos, con la huella del tiempo y el maltrato
en su lámina, una con 240 mil kilómetros. A la caza del “general” iba la prensa.
Y Bermúdez hablaba justificando semejante embuste. Otro sector de la prensa iba
tras Mónica Robles, la diputada por Coatzacoalcos, LadyCruditas desde que se le
salió decir “se nota que estoy un poco cruda hoy” cuando concluía su
intervención en el Congreso, justamente ante Bermúdez, con una pregunta que no
gustó al titular de Seguridad, el día que compareció ante diputados en la Glosa
del Quinto Informe. “Jefa”, le decían sus reporteros con doblez, como si en vez
de asalariados fueran esclavos. Y la jefa habló, oronda pues un grupo de
taxistas la aclamaba por el incremento de cinco pesos a la tarifa oficial en
Coatzacoalcos. Vaya gesta. Merece una estatua. O sea, Bermúdez ordena el evento,
lo refuerza el alcalde Joaquín Caballero y Mónica Robles se lo quiere agandallar.
“No me diga que anda cruda”, le decía Bermúdez Zurita a Mónica Robles e ipso
facto se le iban encima los esclavos de la diva de la succión en los portales en
internet. Enterado de la reacción, camino a casa, Bermúdez gozaba. Dio el dardo
en el blanco. El recordatorio de una mega cruda bien vale una madriza… Crisis de
comunicación en palacio de gobierno. Javier Duarte afirma y sus subalternos lo
desmienten. Decía el gober que el ex secretario de Salud, Juan Antonio Nemi Dib,
no había presentado denuncia alguna por irregularidades, corrupción y venta de
plazas, y lo contradice el contralor Ricardo García Guzmán, quien sostiene que
sí. Asegura el gobernador que de 3 mil maestros 2 mil 500 presentaron su examen
de evaluación en las sangrientas jornadas del 21 y 22 de noviembre; sus voceros
deslizan que se evaluó el 70 por ciento de los mentores. Lo desmiente la
secretaria de Educación, Xóchitl Osorio, al afirmar que sólo se evaluó el 48.5
por ciento de los maestros. Pobre gordobés. A un jefe le mienten y lo exponen al
ridículo cuando da muestras de que su poder agoniza… ¿Quiénes son esos dos
regidores del ayuntamiento de Coatzacoalcos, que metieron mano en el caso
Gersaín Hidalgo, acusado de provocar daños en un accidente vehicular, con orden
de aprehensión encima, amparado para evitar ser detenido, argumentando que
Tránsito, el Ministerio Público y el mismo agraviado tienen identificado a quien
provocó el percance, y así consta en actuaciones judiciales? Hubo recomendación
de un regidor, previo pago, en un Ministerio Público. Otro de los regidores
ocultó una prueba gráfica que sería contundente para esclarecer si el líder los
empleados municipales conducía el vehículo o no, si lo abandonó, si caminaba con
dificultad, presumiblemente por los efectos del alcohol. Ambos regidores,
compañeros de cabildo de Gersaín Hidalgo, tienen especial interés en verlo tras
las rejas. ¿Por qué? Otra versión establece que los agentes ministeriales que
interceptaron a el regidor Gersaín Hidalgo con fines de detención, a bordo de
cuatro automóviles, en un férreo operativo, se hacían acompañar de un pull de
periodistas para documentar el arresto, el traslado y el encierro en el penal
Duport Ostión. ¿Quién operó la cobertura de prensa desde palacio municipal?
Tormentoso, acusado de ser un cacique, más que un líder, Gersaín Hidalgo
protagoniza un episodio inédito. Se lo están comiendo desde el interior del
cabildo. Lo quieren fuera del Partido Nueva Alianza y lo quieren fuera del
sindicato. Hay más… Se casa Keren Prot. Se casa la agente municipal de Villa
Allende. Al estilo Marcos Theurel-Lupe Félix, habrá doble boda: una para la
sociedad y la familia política, y otra para el pueblo que la sigue. No niega su
esencia. Fan de Lu-pilla Félix, a quien sirvió y sirve, Keren Prot quiere
casarse y que el festejo evoque aquel episodio en que Marco Cesar Theurel Cotero
—“Te rompo tu puta madre”— y doña Guadalupe Félix Porras unieron sus vidas con
tremendo bodorrio en Coatepec, de pipa y guante, y luego el de las bases del
PRI, las promotoras vestidas de largo a mediodía, maquilladas hasta lo
simpático, el baile en el piso de tierra. Sólo faltaron Regino Burrón y Borola
Tacuche…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Se va quebrando Pepe Yunes
* Y ahora, a comer con Javier Duarte * La crítica y el olvido * La batea
de los priístas * Fortaleciendo a Yunes Linares * Bueno Torio quiere consulta a
la base * 600 mil mensuales para Cecil * “Ustedes no tienen llenadera”, les
decía Fidel * Los tres periodistas pedinches * Ya le bajó Lu-pilla, la maestra.
25 de noviembre de 2015
No a cualquier precio. Decía Pepe Yunes que ansiaba ser gobernador pero no a
cualquier precio, no por encima de la dignidad, del disimulo ante la corrupción,
del silencio ante la impunidad. Y al final, parece que sí.
Pontificaba el senador como aquel que en una gubernatura, la de dos años, se
juega la vida, aduciendo que no va con él decir una cosa y hacer otra, y que no
pacta complicidad ni encubrimiento con Javier Duarte ni con su pandilla, y que
no le tiembla la mano para legitimarse llevando a prisión a los autores del
saqueo a Veracruz. Eso pregonaba.
Crecía entonces Pepe Yunes, atado a un discurso inédito en él. Hacía trizas a
Javier Duarte, exhibiendo su fracaso administrativo, su renuencia a aplicar un
plan emergente que redujera el déficit de 700 u 800 millones de pesos mensuales,
acudiendo al ajuste del gasto público, dejando de lado el dispendio y el
despilfarro y entrando en una auténtica austeridad.
En el discurso rudo, discrepando de su esencia tersa, Pepe Yunes iba tejiendo
una candidatura sólida, imitando el argumento del diputado panista Miguel Ángel
Yunes Linares, la apuesta por la rendición de cuentas y el castigo para los
culpables.
Ese es el discurso que prende a los electores, se le dijo. Y Pepe Yunes
afirmó, de ahí no se bajaría.
Decía Pepe Yunes que habría duartistas en las cárceles una vez que llegara al
poder. Sacudía al priismo y a un sector de la sociedad donde cunde el hartazgo
por el desgobierno de Javier Duarte. Ofrecía cárcel para quienes habían
delinquido y hurtado los recursos del pueblo.
Habló un día del veto del gobernador. Dijo que si las encuestas lo favorecían
y era bloqueado, radicalizaría su posición.
“Estoy dispuesto a soportar la cargada, la coacción del voto, toda la fuerza
del aparato gubernamental, pero si con todo eso yo les gano la candidatura a la
gubernatura, se presenta un veto hacia mi persona, entonces por dignidad
abandonaría el partido o decidiría respaldar a un candidato de otro partido”,
expresó el senador.
Y sus palabras se volvieron un boom, tema noticioso, relato puntual, cita
periodística, crónica de una contienda ríspida, tirante, amarga, por la
candidatura del PRI. Así lo reflejaba la prensa:
“Dijo ser consciente de que él no es el candidato oficial y lo respeta, pues
forma parte de la democracia y de la vida política en Veracruz, y aclaró que
tampoco es su intención que mediante una presión obtener la candidatura.
“Mencionó que le gustaría que llegado el momento de que se emita la
convocatoria por parte del comité directivo estatal del PRI haya piso parejo
para todos los aspirantes, pero si esto no se presenta, él aún así decidirá
participar con todo.
“ ‘Yo acepto todo, acepto que no soy el candidato oficial, acepto que no haya
equidad en la contienda, acepto que haya la cargada, pero lo que no estoy
dispuesto a aceptar es un veto hacia mi persona, que aún ganándoles en la mesa o
en el juego que ellos digan, finalmente decidan vetarme’, añadió.
“José Yunes Zorrilla aseguró ser un priísta convencido y que nunca renunciará
a su partido, sin embargo, estimó que el único escenario en el cual abandonaría
al Revolucionario Institucional es que se presentara un veto hacia su
candidatura.
“ ‘Soy una persona que se ha formado en el partido, que he hecho mi carrera
política dentro del PRI y así pretendo continuar, pero de igual forma por
dignidad y honor, no soportaría que una sola decisión pasara por encima de mí’,
refirió.
“Comentó que en este momento él no se encuentra en campaña, por el contrario,
los recorridos que hace por la entidad veracruzana son para gestionar recursos y
obras, así como escuchar los problemas de los distintos sectores.
“Rechazó estar violando algún precepto de la ley electoral, pues no realiza
proselitismo y únicamente ha respondido a los medios de comunicación sobre su
aspiración política la cual tiene, y llegado el momento la oficializará ante su
partido para competir”.
Si no hay piso parejo, se dijo entonces, si no hay condiciones para
participar, o aún ganando la contienda interna, es vetado, “por dignidad” se va
del PRI y apoyará “al candidato de otro partido”.
Pepe Yunes planteaba la ruptura. Y destacaba el tema de la dig-ni-dad.
Forzó así la lucha interna. Aventajó a Héctor Yunes Landa cuando el otro
senador, su tío, acudió a Casa Veracruz y recibió el beso del diablo, la promesa
de ser, disponiendo del aparato de poder. Yunes Landa comenzó a entonces a
presumir que sería el candidato del PRI al gobierno de Veracruz. Era duartista.
Con el argumento de la deuda, Pepe Yunes hizo pedazos a Javier Duarte. Lo
exhibió torpe. Lo mostró incapaz. Destacó el desastre financiero, el
endeudamiento descomunal, la mentira abierta, el embuste de los 44 mil millones
de pesos, según el gordobés, cuando la deuda era por lo menos del doble. Hoy es
el triple.
Cuestionó el minigobierno de dos años, la trastada del gobernador para
desalentar a los Yunes rojos y descarrilar su proyecto de sucesión. Ahí, por esa
treta, marcó la ruptura y con ese argumento endureció el discurso.
Obligado al diálogo, entendió que el presidente Enrique Peña Nieto requería
de opciones. Y ser opción es dialogar. Y así habló con Javier Duarte, le ofreció
mediar para canalizar recursos a Veracruz.
Pero al tocar las cifras de la deuda, Javier Duarte lo bateó. Le agradeció
que abriera puertas, que gestionara créditos, que mejorara los términos de la
nueva deuda, pero le dejo en claro que en Veracruz esa chamba es del gobernador.
Obvio, las comisiones que dan los bancos también.
Increpó a Alberto Silva Ramos, alias el Pato de Tuxpan, por su imposición en
la presidencia del PRI estatal, por no cuidar las formas, por ser un capricho
del gobernador.
Lo embistió cuando Silva exhibió su misoginia y agravió a las mujeres
aspirantes a candidatas, recomendándoles que primero se realizaran una prueba
antiembarazo.
Lejos de Javier Duarte y su pandilla, Pepe Yunes creció en la percepción
electoral. Si alguien habría de enfrentar a Miguel Ángel Yunes Linares, virtual
candidato de la alianza PAN-PRD, era el senador peroteño, por su imagen fresca,
por su trayectoria sin mancha, por su nivel de aceptación entre los priístas.
Iba bien hasta que el show terminó. Finalmente, sometido por la cúpula
priísta, entra al redil de la ignominia, degustando sus palabras, tragando sus
críticas, lanzando al olvido aquellas balandronadas de que no sería candidato a
cualquier precio. ¿No?
Había dicho que estaba dispuesto a soportar la cargada, la coacción del voto,
la fuerza del aparato gubernamental, y si aún así, ganando la candidatura era
objeto de un veto, entonces “por dignidad abandonaría el partido o decidiría
respaldar al candidato de otro partido”.
No lo hizo ni lo hará. Este viernes 27 será el anfitrión de Javier Duarte en
el rancho San Julián, en Perote, el feudo familiar. Y con él, el líder nacional
del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera; el senador Héctor Yunes Landa; el
dirigente estatal, Alberto Silva Ramos, y 70 bichos más. El capo del duartismo
comerá con el impoluto.
Se quiebra Pepe Yunes. Come en la misma batea de quienes han saqueado a
Veracruz, la pandilla que desaparece los recursos federales, que le roba a la
Universidad Veracruzana, que se enriquece impunemente, que acogió a Los Zetas y
al Cártel del Golfo, que promociona el baño de sangre como si fuera atractivo
turístico, que halla fosas clandestinas y las oculta, que lleva el récord de
secuestros, que le adeuda a los adultos mayores, a los becarios, a los
empresarios.
¿Qué le queda hacer? ¿Posar la foto, sonreír, alzarle el brazo al gobernador
que apalea maestros y periodistas, que reprime con una policía criminal, que
auspicia el prosigo, los halcones, la policía vestida de civil para madrear al
pueblo?
Así es la unidad en el PRI. Conviven los candidatos a la cárcel con quienes
prometían llevarlos a prisión. Departen los malos con quienes decían ser los
buenos. Sepulta la “unidad” la oferta de justicia.
¿Qué implica el Pacto de San Julián? Que Pepe Yunes sea duartista. Que Pepe
Yunes sea El Cisne bis. Que Pepe Yunes sea el símil de Deantes, de Spinozo, de
Tarek, de Mota, de Gina, de Nemi, de Bermúdez, de “Culín”.
Atraído al lodo, Pepe Yunes fortalece indirectamente a Yunes Linares. Le deja
la bandera del encarcelamiento a los ladrones, la promesa de llevar a prisión a
Fidel Herrera, Javier Duarte y sus respectivas pandillas, de ajustar cuentas, de
enfrentarlos a la justicia y obligarlos a devolver lo que le han robado a
Veracruz. El discurso del encarcelamiento a los pillos del duartismo seguirá
siendo azul.
Decía Pepe Yunes que no sería gobernador a cualquier precio. Parece que sí.
Archivo muerto
Como Juan el Bautista en el desierto, clama este Juan, el panista: que se
abra la elección a la militancia, que no decida la cúpula nacional, que no se
imponga a Yunes azul. Llega Juan Bueno Torio a Coatzacoalcos e insta a que voten
todos, que decidan qué candidato encabezará la alianza para echar al PRI del
gobierno de Veracruz y que se involucren en la campaña electoral. Cuando hay
imposición, dice el ex diputado, ex senador, el director de Pemex Refinación,
los panistas no se acercan a las campañas. Tajante, sostiene Bueno Torio que no
declina por Miguel Ángel Yunes Linares, que el “destape” del diputado panista es
sólo su deseo de ser candidato, nada formal aún. Sabe que la designación del
candidato será de la cúpula, sin requerir del acuerdo el consejo estatal o de la
asamblea estatal del PAN, pero sugiere que la Comisión Política Permanente se
incline por la votación entre la base panista. Una voz clama en el desierto, la
de Juan Bueno, cuando las corrientes más significativas del PAN orbitan ya en
torno a Yunes Linares, le aplauden, saludan su virtual destape al minigobierno
de Veracruz… Se llama Cecil, se apellida Duarte y es un pillo de lo peor.
Homónimo del hermano del gobernador Javier Duarte, cobra 600 mil pesos mensuales
en la nómina del gobierno de Veracruz. Bajo el concepto de gastos de
representación, se apuñala un mundo de dinero sin dar golpe. Ese tal Cecil
Duarte, homónimo del hermano del gordobés, medra y lucra, no en una ni dos sino
en todas las dependencias del gobierno estatal. Es el nuevo “Negro Cruz”, aquel
amigo de la infancia de Fidel Herrera Beltrán que iba de secretaría en
secretaría pepenando billetes, diciendo a quien lo quisiera escuchar, que él, en
los días terriblemente pobres del de Nopaltepec, fue quien sostuvo sus sueños de
hacer política estudiantil, recibiendo la promesa de que algún día le tocaría
cobrar. Y cómo cobró. Cecil, el homónimo del hermano del gobernador pasa la
charola y recoge millones, los que se les escamotean a proveedores y prestadores
de servicio, a la UV y al IPE, a empleados que ganan una miseria y a quienes
derramaron lágrimas cuando el trabajo terminó… Austeridad en la milpa del
compadre, no en la finca del tal Cecil… ¿Quiénes son esos tres periodistas de
Coatzacoalcos a los que con su habitual franqueza Fidel Herrera Beltrán,
entonces gobernador de Veracruz, les soltó un “no tienen llenadera”, cansado de
tanta “gestión”, tanta solicitud, tanta exigencia, siempre a nombre del gremio?
Y el gremio ni en cuenta con lo que los tres compadres, o los tres vivales,
demandaban de Tío Fide. Les dio dinero; les dio terrenos; los dio como si
valieran lo que dicen ser. Y todo a nombre del gremio. Y el gremio, hasta hoy,
sin saber cuánto les dio Fidel. Y por eso, nada más los veía venir, les soltaba
“ustedes no tienen llenadera”. Ni vergüenza tienen… Ya le bajó Lu-pilla, la de
Villas de San Martín. Enfrentada a los padres de familia, exhibida su ambición,
María Guadalupe Pérez Farías ya matiza sus exigencias, los negocios que teje al
amparo de la escuela Veracruz, que ella dirige. Tras las protestas, tras ser
increpada, la maestra Lu-pilla dice que siempre no, que el que quiera comprar
uniforme completo, bien, y el que no, también; que los libros, pagados desde
hace meses, pronto los entregará; que el cableado del plantel mejor lo
recotizará. De sus humores inaguantables ni quien se acuerde. De sus aires de
perdonavidas y el trato soez, mejor no hablar. Entendieron, ella y su
protectora, la regidora Mirna García Ávalos, que la soberbia y la rapacidad son
malas consejeras. Lu-pilla Perez Farías le bajó, pero no deja de ser quien es.
Sábese que el tema de los maestros sin título, que dan clases violando la ley,
ordeñándoles el salario y asignando horas a sus familiares, seguirá. La prueba
está en las boletas de calificaciones en las que el maestro titular del grupo no
figura y en cambio Lu-pilla Pérez Farías firma por partida doble. Hay más…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte: reprimir para agradar al príncipe de Peña Nieto
* Aurelio Nuño y la candidatura a gobernador * Justifica el gordobés la
agresión a maestros y periodistas * ¿De qué rendición de cuentas habla Gina? *
Manejó una millonada en la opacidad * Agravia El Cisne a empresarios de Coatza *
Es fan de Pepe Yunes pero urge el antidoping * Diego rumbo al PVEM.
24 de noviembre de 2015
Quiere encantar Javier Duarte al príncipe de Peña Nieto. Lo conquista con un
ardid, la saña contra maestros, la reforma educativa pasada por la represión, el
uso de porros, la sangre de los inocentes. Lo que sea con tal de imponer al
sucesor.
Aurelio Nuño es la llave de la candidatura del PRI, supone el gobernador de
Veracruz, ya en los estertores de su gestión, imaginando al joven secretario de
Educación Pública recargado en el hombro del presidente, susurrando al oído que
un duartista es la mejor solución… para el desastre duartista.
Y como Aurelio Nuño es el Rasputín de Enrique Peña Nieto, la almohada que
aconseja, la voz que sugiere, aplica la máxima de que para consolidar la reforma
educativa, la evaluación con sangre entra.
De ahí la represión de sábado y domingo, 21 y 22, la embestida de los porros
contra el Movimiento Magisterial Popular Veracruzano y contra la prensa, el
halconazo al que hace referencia el periodista Aurelio Contreras, usando a
policías vestidos de civil —lo que tanto negó el general de cero estrellas,
Arturo Bermúdez Zurita, cuando la agresión al fotoperiodista de AVC, Karlo
Reyes— y lanzando oleadas de odio contra los “enemigos” del gobernador.
Su lógica es demencial. Si la evaluación magisterial fracasa en Veracruz, el
príncipe Aurelio no se involucra en la sucesión; si la evaluación se impone, se
complace al secretario de Educación y lo transforma en un aliado.
Aurelio Nuño y Javier Duarte tienen un punto en común: les gusta apalear a
sus adversarios.
Nuño le da cauce a la reforma educativa por la vía del encarcelamiento. Así,
los líderes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, van
sintiendo la represión. Unos huyen, otros ya están en la cárcel. Y la evaluación
se aplica.
Javier Duarte es igual o peor. Apenas tuvo el poder en las manos, en 2010,
títere del fidelismo, inició una persecución contra quienes le complicaron su
llegada al gobierno de Veracruz. Marginó a priístas y no priístas, fueran de
donde fueran, sólo por saber que no lo concebían como gobernador.
Asedió a periodistas, los encarceló, generó un clima de hostilidad, fomentó
el odio de su gobierno hacia la prensa crítica, la represión policíaca, el
espionaje descarado, hasta llegar a la suma de 14 periodistas asesinados en su
régimen, ninguno aclarado, y a los que le dio explicación jurídica se van
cayendo a pedazos.
Son pues, tal para cual. Aurelio Nuño gusta de la intriga, del engaño, de la
omisión para salirse con la suya. Javier Duarte también, pero todo se le
revierte.
Nuño Mayer fue, según el periodista Raymundo Riva Palacio, autor de la
columna Estrictamente Personal, la voz que aconsejó a Peña Nieto no involucrarse
en el caso Ayotzinapa, por tratarse, decía el novato político, de un asunto
meramente estatal. Y así dejaron correr 10 días que resultaron fatales; 10 días
de silencio deslizando que el tema era del gobierno de Guerrero y de nadie más;
10 días en que se gestó el escenario de la omisión criminal y el cinismo de la
complicidad. Era jefe de la Oficina de la Presidencia, pero en lo hechos, era el
confidente a quien más escuchaba el presidente.
Sus consejos han llevado a Peña Nieto al peor desastre de imagen y de
solvencia moral que haya enfrentado, acusado de ocultar información en el caso
Ayotzinapa, de cerrar los ojos a la vinculación del Estado con las mafias del
narcotráfico, al encubrimiento de los principales actores, al papel sospechoso
del Ejército Mexicano.
Gracias a Aurelio Nuño, el sexenio de Peña Nieto quedó marcado por la
complicidad en la desaparición y posible crimen de 43 estudiantes de la Normal
Isidro Burgos, en Iguala, Guerrero, supuestamente asesinados y quemados, no sólo
por lo que no hizo judicialmente sino por ocultar la verdad real con una
infumable verdad histórica.
De la Oficina de la Presidencia pasó Aurelio Nuño a la Secretaría de
Educación. Y ahí es un chivo en cristalería.
Suelta las hordas policíacas contra maestros disidentes, eleva el tono del
conflicto, pretende aplicar al evaluación magisterial en un ambiente de
violencia y represión. Y ahí Javier Duarte le viene a modo.
No lo secunda el gobernador por tener un compromiso con la educación. Lo hace
para que Aurelio Nuño, amigo del diputado federal y líder del PRI en Veracruz,
Alberto Silva, alias El Pato de Tuxpan, sea la voz que incline la candidatura a
gobernador a favor de un duartista.
Así desplaza Javier Duarte a los Yunes rojos —los senadores José Francisco
Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, que ya sentenciaron que aplicarán cárcel al
duartismo—, punteros en la carrera por la nominación, y descarrila una sucesión
que parecía tranquila y para cohesionar al PRI. ¿Sabrá Javier Duarte que Aurelio
Nuño es hechura de Luis Videgaray, el poderoso secretario de Hacienda, amigo e
impulsor de Pepe Yunes hacia el gobierno de Veracruz?
Con Nuño de su lado, Javier Duarte pretende perpetuar el duartismo en el
poder dos años más. Quiere ahí a Silva o a los diputados Erick Lagos y Adolfo
Mota, ex secretarios de Desarrollo Social, Gobierno y Educación en su gabinete.
De ahí que la evaluación con sangre entre. De ahí que use policías vestidos
de civil, porros aleccionados para agredir, descarados pues ni el rostro se
cubrieron en el ataque del domingo 22, al estilo de los “halcones” de Luis
Echeverría, el Jueves de Corpus, el 10 de junio de 1971.
Evidente la agresión, el ataque criminal, los maestros que rodaban por el
suelo tras recibir una golpiza, y ahí eran pateados para después ser detenidos.
Pero el gobernador ve la película al revés. O sea, el “halcón” es la víctima y
el maestro es el delincuente. Y esa es la verdad histórica.
Javier Duarte es un fracaso mintiendo. Basta verlo en la conferencia de
prensa a la que convocó este lunes 23. Dice que los agresores son los maestros.
Dice que ellos fueron a provocar. Dice que ellos violentaron el orden. Dice que
la prensa debe acreditarse para cubrir la evaluación magisterial.
Mentiroso esférico, el gobernador falta a la verdad. Lo desmienten los videos
que exhiben la brutalidad policíaca y el instinto criminal de sus porros.
En respuesta, acusa el portal Libertad Bajo Palabra un cinismo a ultranza del
gobernador:
“En conferencia de prensa mañananera, el gobernador Javier Duarte acusó a los
maestros disidentes de ser los agresores en los eventos del día sábado y
domingo, donde se enfrentaron las fuerzas de Seguridad Pública con los maestros
que se manifestaban en oposición a la Evaluación Educativa. Duarte de Ochoa dijo
que fueron los maestros disidentes los que aventaron llantas, piedras y huevos a
los maestros que querían entrar para ser evaluados. A pesar de la evidencia
gráfica y de los videos que circulan en los medios de comunicación, donde se ve
a los elementos de la fuerza civil y a los golpeadores contratados por Bermúdez
Zurita, quienes agreden por montones a los maestros opositores, quienes agreden
a los periodistas y a los ciudadanos, a pesar de ello y sin vergüenza en la
cara, Javier Duarte dice que los agresores fueron los maestros disidentes”.
Sentencia política: el pecado tiene su precio. Javier Duarte es un pecador, y
grande. Ha pecado de omisión cerrando lo ojos a la corrupción fidelista, de la
que él mismo participó y hasta impulsó siendo secretario de Finanzas y
Planeación. Peca ahora para agradar al príncipe de la corte peñanietista.
Peca derramando sangre de inocentes en la arena magisterial. Pueden los
maestros disidentes estar equivocados en un intento de boicot a la evaluación,
pero nadie tiene derecho a apalearlos así. Pueden los periodistas asumir riesgos
cuando se cubre un evento de tal tirantez, pero nadie debe vulnerar su
integridad.
Como Nuño, como Peña Nieto, Javier Duarte también pregona su verdad histórica
de la represión magisterial del sábado 21 y domingo 22: los agresores fueron los
maestros y la prensa fue atacada porque no se acreditó para cubrir la evaluación
educativa. Vaya embustero.
Nuño y Duarte son coincidentes. A ambos les gusta la solución de fuerza.
Desdeñan la razón. Suponen que el poder es para siempre. Viven en una realidad
dopada, ajena a la realidad verdadera.
Nuño usa a Javier Duarte para imponer la evaluación educativa. Javier Duarte
usa a Nuño para que sea la voz que le hable a Peña Nieto y le asegure que el
sucesor en Veracruz sea duartista.
Y si para agradar al príncipe de Peña Nieto hay que reprimir maestros, los
reprime.
Archivo muerto
Extraviada en los fangos del cinismo, habla María Gina Domínguez Colío de
rendición de cuentas, de justicia, de sancionar al funcionario que no cumpla, de
mayores facilidades fiscales, de un Veracruz más seguro. Verbea la presidenta de
la Fundación Colosio con discurso barato, demagogia pura, cuando el gobierno de
Javier Duarte ha sido transgresor de la ley, impulsor de la corrupción y el
artífice de la debacle financiera y el baño de sangre. Habla Gina Domínguez en
el foro previo a los Diálogos por el Veracruz que Queremos. Habla de rendición
de cuentas cuando por su manos, siendo vocera del gobierno duartista, pasaron
cientos o miles de millones de pesos entregados mano a mano, tras bambalinas o
debajo de los escritorios, al ejército de textoservidores que, como se ve, no
sirvieron para un carajo pues la imagen del gobernador es deplorable y no hay
escándalo público en que la prensa vendida de Javier Duarte le sirva aunque sea
de comparsa. ¿Cuántos cientos o millones de pesos tuvo en sus manos Gina
Domínguez para publicitar a su fallido gobernador, pero también para imponer su
ley en los medios de comunicación, cerrarle puertas a las voces críticas,
ejercer presión con toda la mala leche que tuviera al alcance? Y hoy habla de
rendición de cuentas. A ver, por ejemplo, ¿de dónde salió para comprar los
derechos de la agencia Quadratín en Veracruz, las estaciones de radio, un
periódico impreso y su mansión en Coatepec? Ah sí, no son suyos; son de los
prestanombres… Rara vez comen empresarios de Coatzacoalcos y el líder estatal
del PRI. Lo hicieron en Coatzacoalcos. Uno a uno los convocó el dirigente del
Movimiento Territorial, Víctor Rodríguez Gallegos, y acudieron. Degustaron los
platillos y llegó el discurso. Tomó la palabra El Cisne, alias Alberto Silva
Ramos. Detalló lo que viene, la madre de todas las derrotas, pues si algo tiene
el PRI es un lastre; se llama Javier Duarte, y ha sumido a Veracruz en la
violencia, en la crisis financiera, en el rezago social y en la corrupción.
Pedía El Pato de Tuxpan la suma de esfuerzos, cerrar filas en torno a su
maltrecho gobernador. Por educación, nadie lo increpó. Al salir, mentaban madres
los empresarios, constructores algunos, proveedores otros, que al unísono
reclamaban lo que el gobierno de Veracruz adeuda, varios millones de pesos. O
sea, no les pagan y todavía quieren un salvavidas… ¿Quién es ese afamado priista,
llamado a ser uno de los puntales del nuevo gobierno de Veracruz, que milita en
la porra de Pepe Yunes, pero urge que al mentado personaje le realicen el
antidoping para evitar que al senador le salte la liebre y un escándalo lo haga
pedazos? Va rumbo a la legalización la mariguana y el tipo se frota las manos
porque supone que así puede ocurrir con la coca… Inminente, el relevo en el
Partido Verde Ecologista de México en Coatzacoalcos. Apunta Christopher Alan
Santos a la presidencia por su cercanía con el gobernador de Chiapas, Manuel
Velasco Coello, y su equipo cercano, relación que data de cuando el hoy director
de Innovación Gubernamental del ayuntamiento de Coatzacoalcos laboraba en el
palacio municipal de Comitán. La otra propuesta es Diego Fernández, ex director
del DIF en tiempos de Guadalupe Félix de Theurel, luego niño consentido de Keren
Prot en la agencia municipal de Allende, y últimamente promotor de la
candidatura del senador Héctor Yunes Landa al gobierno de Veracruz, ligado
estrechamente a Tony Macías, el suegro del gobernador Javier Duarte. Sea uno o
el otro, sea Christopher o Diego, el Partido Verde sale del control de la
diputada Mónica Robles, hoy LadyCruditas…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
La sangre la producen ustedes, “general” Bermúdez
* A los medios “les gusta vender sangre” * Policía y porros agreden a
maestros y prensa * Mónica Robles o LadyCruditas * “Se nota que estoy un poco
cruda hoy” * Víctor Rodríguez y la torta de queso de puerco * “Aviadores”
fidelistas y duartistas en la SEV de Coatza * El político y la bailarina
asesinada.
23 de noviembre de 2015
Vende sangre la prensa, dice el falso general Arturo Bermúdez. Quizá. Pero la
producen Javier Duarte y el secretario de Seguridad Pública, por la complicidad
policíaca con el crimen organizado, por la narcoprosperidad, por el asedio a la
disidencia, por la agresión y muerte de periodistas.
Puntilloso responde al neodiputado Francisco Garduza Mazariego, quien ese día
—noviembre 20— en el Congreso estatal confirmaba que sí anda con línea crítica,
y le exhibía tres periódicos que registran hechos de violencia en el sur de
Veracruz. “Los periódicos ocasionan el sensacionalismo, pues tienden al
amarillismo y les gusta vender sangre. No lo digo yo, lo dicen los directores de
los medios de comunicación que son mis amigos”, respondió el generalito.
Garduza Mazariego, suplente del desaforado Renato Tronco, mostraba tres casos
de violencia ultra: los siete cuerpos hallados en San Juan Evangelista y
Rodríguez Clara, dos ajusticiados y un policía municipal acribillado en Las
Choapas.
Y ahí llegó la respuesta. Sus amigos, los editores, le han referido que los
medios tienden al amarillismo, “y les gusta vender sangre”.
Sí y no. Un sector de la prensa explota esa línea, estimula el morbo, a
riesgo de tocar las fibras sensibles de las bandas delincuenciales, de provocar
que se les encasille en las filas de un cártel y, por consiguiente, enemigo del
cártel rival.
Pero la sangre ahí está y no la producen los medios de comunicación sino la
delincuencia común y el crimen organizado. También la complicidad de los altos
mandos y las infanterías policíacas. También el aparato judicial que trabaja
para los malosos, les filtra información, los encubre y por lo general, les
concede la libertad. También el sistema carcelario que les entregó el
autogobierno en las prisiones donde ni el gobernador manda.
Ahí está sangre pero no la produce la prensa. Sólo la difunde. Proviene de la
incapacidad del aparato duartista para enfrentar la delincuencia o porque la
complicidad se cobra con altísimas tarifas.
Hay sangre porque por el sexenio de Fidel Herrera Beltrán pasaron el Cártel
del Golfo y luego Los Zetas. Se convirtió Veracruz en arena de guerra, abierta
la disputa por los territorios, por la geografía del único estado del país que
conecta al sur con el norte, a Guatemala y Chiapas con Tamaulipas y Estados
Unidos, que es paso ideal para el trasiego de droga, sea por su zona montañosa o
por el área costera.
Con Fidel Herrera se inauguró el Veracruz sangriento. Y un personaje, gris,
taimado, atesoraba el flujo de información, siempre enterado, siempre callado:
Arturo Bermúdez Zurita, entonces titular del C-4, el área que concentra cuanto
ocurre en el ámbito público, en las sombras de la delincuencia y en los sótanos
del poder.
Si alguien sabe de sangre es Arturo Bermúdez. De 2008 a 20010 monitoreó a la
delincuencia mayor, sus golpes y sus enclaves, pues por el C-4 pasaba el
historial de los capos y sus secuaces, su guerra a muerte y la sangre que
comenzaba a inundar Veracruz.
Cercano a Javier Duarte —supuesto “ejecutivo de proyectos” en la Sefiplan—
era en los hechos su escolta, cuidador, amigo y confidente. Y así llega a la
Secretaría de Seguridad Pública, sorprendido, dice en un video, que la policía
le servía de tapadera al crimen organizado.
Célebre aquel video ante alcaldes, permite observar cómo una patrulla cuida
la retaguardia de los narcos en un enfrentamiento. Y hay sangre. Y esa sangre,
de malosos o de quien sea, no la producen los medios de comunicación. Es
provocada por la incapacidad del fidelismo y ahora del duartismo por actos de
complicidad.
Produce sangre la debilidad del gobierno de Veracruz, rebasado en toda la
línea por el fenómeno de la delincuencia. Mueren malosos de lado y lado porque
no hay un estado fuerte, porque la policía se colude, porque la red de
información les permite operar a sus anchas, porque mientras hay una mafia
solapada por el gobierno, hay otra que intenta desplazarla.
Atrapado en una espiral de violencia, Veracruz muestra contrastes siniestros:
la estadística dice que puntea en delitos e impunidad y Javier Duarte va del
“aquí no pasa nada” al “ya cambió”.
Mueren los malosos a manos de malosos y ahí hay sangre. Mueren los inocentes
a manos de los criminales y ahí sangre. Mueren policías, agentes de tránsito y
fuerzas federales y ahí hay sangre.
No la producen los medios de comunicación. La provoca el estado débil. La
genera Javier Duarte con su visión dopada de la realidad. Donde hasta el general
de cero estrellas ve sangre, el gobernador ve un arco iris.
Decía Bermúdez Zurita, el falso general, que los medios gustan de vender
sangre. Dos días después de acudir al Congreso, la sangre la facturó el
duartismo al reprimir brutalmente a maestros disidentes y a periodistas.
Se programó la evaluación magisterial en Xalapa y Veracruz, el 21 y 22.
Acudían 2 mil 928 maestros. Protestaba el Movimiento Magisterial Popular
Veracruzano, ligado a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación,
que acusaba una mascarada, la reforma educativa usada para atropellar derechos
laborales y deshacerse de los enemigos políticos.
Dos jornadas y dos enfrentamientos. También dos visiones del tema de la
evaluación: los que la aceptan y los que no la aceptan y la quieren reventar; el
magisterio que se ciñe a las nuevas reglas o acude por temor a perder su empleo,
y la disidencia que no acepta evaluarse y pretende impedir que se evalúe a los
demás, includo a los que sí quieren evaluarse.
Domingo 22. En el complejo Omega, en Xalapa, se observan porros que salen de
las instalaciones, vestidos de civil, policías y si no lo son, entonces sicarios
del duartismo o halcones.
Se colocan cerca de los elementos policíacos, infanterías y policía montada.
Avanzan hacia las filas de los maestros disidentes. Van rompiendo las filas de
la CNTE. A quienes los enfrentan, los agreden con violencia brutal. Rocían gas
en el rostro. Golpean a mansalva, con el puño y a patadas. Toman del cabello a
una maestra y la hacen volar, girando en el aire, cayendo al piso, el miedo
reflejado en el rostro.
De los hoteles en que se hospedan, son sacados con fuerza desproporcionada.
Hasta los maestros que acudían a presentar el examen de evaluación, sufren la
represión del general de cero estrellas.
En dos tiempos, el “general” Bermúdez hace de las suyas: en el Congreso con
el desdén a todos y en las calles, disfrazado de policía antimotines,
repartiendo leña, reprimiendo al Movimiento Magisterial Popular Veracruzano, al
frente de un operativo que tenía como misión colateral apalear periodistas,
claro el mensaje de lo que está por venir.
Hay videos que a lo largo del día corren en Facebook. Decenas de medios de
comunicación reflejan la represión a maestros y la agresión a periodistas que
cubren el conflicto.
Entre la infantería policíaca caminan tipos vestidos de civil, con casquete
corto. Son ellos quienes dan las órdenes. En la retaguardia se observa a la
policía montada. A una voz, los “civiles” pasan al frente y comienzan a
corretear a los maestros. Detrás de ellos corren los uniformados. Es un
"halconazo" como el de Echeverría en 1971.
Esa policía vestida de civil es el grupo parapolicíaco que agrede ciudadanos
incómodos, universitarios, ambientalistas, activistas sociales, lo que documentó
el fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril, de Proceso, Claroscuro y AVC,
asesinado luego en el DF, donde se encontraba exiliado por las amenazas y el
asedio del gobierno de Javier Duarte.
Policías vestidos de civil fueron los que agredieron y le destruyeron su
equipo fotográfico a Karlo Reyes, de la agencia AVC, la noche del Grito de
Independencia, 15 de septiembre, cuando captaba imágenes de los acarreados al
evento cívico.
Por lo menos seis periodistas sufren agresiones de parte de porros, que no
son otra cosa más que policías vestidos de civil. Iván García, de MVS Radio
Veracruz y Veracruzanos.info; Hugo Gallardo San Gabriel, de Grupo FM; Melissa
Díaz, de Crónica de Xalapa y Diario de Xalapa; Raziel Roldán del colectivo Voz
Alterna, Plumas Libres, Reporte MX y El Demócrata; Roger Díaz, de Imagen del
Golfo, y Carol Suárez, de Al Calor Político y Crónica de Xalapa, son acosados,
golpeados, les rompen sus equipos de trabajo, cámaras fotográficas, teléfonos
celulares. Algunas versiones refieren que a algunos de ellos se les aplicaron
toques con bastones eléctricos, las armas tácticas del cobarde gorilato
duartista.
“Me golpearon policías, de la SSP, elementos de la fuerza civil y personas
vestidas de civil [...]. Me identifiqué como prensa, empezaron a replegar a los
maestros, y me agredieron”, dijo Iván Sánchez.
A Carol Suárez le dan macanazos porque documentaba la presencia del general
de cero estrellas, Arturo Bermúdez, en el operativo represor.
Horas más tarde, periodistas de Xalapa se concentraron en Plaza Lerdo para
repudiar la represión policíaca. Increpaban a la secretaria técnica de la
Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, Namiko
Matsumoto, y denunciaban que la Alerta Temprana que suscribió el gobierno de
Veracruz con la Secretaría de Gobernación federal fue una simulación.
Algunos de los periodistas agredidos, suscritos al mecanismo de protección
federal, activaron sus alarmas, pero no hubo respuesta.
En respuesta, el gobernador Javier Duarte acudió a las redes sociales. En
Twitter presumió que la evaluación educativa la había realizado 2 mil 564
maestros de 2 mil 928 que habían sido convocados. Supone el gordobés que así le
cumple al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, cuya cercanía con el
presidente Enrique Peña Nieto pretende ser usada para imponer a su sucesor en
Veracruz.
Javier Duarte, sin embargo, comete un desliz. En boletín oficial de la SSP
“expresa de manera categórica que en ningún momento fue voluntad de esta
institución afectar el desempeño profesional de los comunicadores que cubrían la
nota y ofrece una sentida disculpa a quienes se hayan visto afectados durante el
desarrollo del operativo de seguridad.
“El secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, se comunicó con
los titulares de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y de la Comisión
Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) para ofrecer
todas las garantías y pruebas que estos organismos requieran, con la finalidad
de resarcir los daños ocasionados y, en su caso, sancionar a los elementos que
pudiesen haber cometido alguna falta en el desempeño de sus funciones”.
O sea, los tipos vestidos de civil son policías. Es la aceptación de la
represión. Admite el gobierno duartista que los golpeadores eran parte del
operativo para enfrentar a los maestros disidentes. Acepta el gobierno de Javier
Duarte que los "halcones" son suyos.
Veracruz está teñido de sangre. La sangre viene de la disputa de los
territorios, de la debilidad del duartismo, de la complicidad policíaca, del
encubrimiento del aparato judicial. También de la represión.
No viene la sangre de los medios de comunicación. Sólo la difunden. Sólo
difunden la política de represión de Javier Duarte y Arturo Bermúdez.
La sangre, pues, la producen ustedes, general.
Archivo muerto
De sus aficiones, vicios o adicciones nadie hablaba. Comenzaron a hacerlo
cuando la diputada local Mónica Robles de Hillman pronunció la frase de la
semana: “Se nota que estoy un poco cruda hoy”. Terminó su intervención en la
ronda de preguntas al secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo
Bermúdez Zurita, que ese día compareció ante el Congreso a explicar la política
de Seguridad del duartismo. Concluyó su pregunta y habló sin medir que el
micrófono captaba su confesión. “Se nota que estoy un poco cruda”, dijo dejando
en ascuas a medio salón. ¿Pues qué se bebió? De lo demás se encargaron las redes
sociales, los portales de medios de comunicación en internet, la opinión
pública, con saña y con filo, definida con un hashtag en Twitter: #LadyCruditas,
denostada en Facebook. Ahí corrían los videos. Algunos subían y eran bajados. La
destrozó el vulgo: que si bebe, y que si bebe para qué acude a una sesión del
Congreso, que si es sincera, que si eso le pasa a cualquiera. Pero otros fueron
hirientes: que si es rata. Se llevó la tarde, como los buenos toreros que cortan
oreja y rabo. Y paseada en hombros dejó atrás la atención a lo dicho por
Bermúdez, que un año atrás soltó aquello de “pinches medios” a lo que todos
respondieron “pinche secretario”, “pinche generalito”, “pinche patán”. Qué show
el de Mónica Robles, la embajadora del Clan de la Succión. Seguro, seguro,
cuando quiera alzar la cabeza para disputar la candidatura a la alcaldía de
Coatzacoalcos, en 2017, media población recordará que le gusta asistir a sus
funciones como servidora pública “un poco cruda”… Sabe que en el PRI es una
máxima: a los acarreados se les da una torta y un refresco. Y eso les dio. Iban
los “fans” de Víctor Rodríguez Gallegos —y otros que ni lo son— en camiones
rentados a la asunción del Chochol como líder estatal del Movimiento Territorial
del PRI, en Xalapa, y al llegar les tocó su torta, que no era de pierna ni de
jamón, sino de queso de puerco, y aquello llegó a ser la peor burla que los
priístas pudieran imaginar. Si el futuro diputado local no tuvo para invitar una
torta decente, qué será cuando gobierne Coatzacoalcos? Por eso dicen que cada
vez los hacen peores… ¿Quieren pescar “aviadores” Javier Duarte y el PRI de
Alberto Silva, alias El Pato de Tuxpan? Ok. Hay por lo menos tres en la SEV del
sur de Veracruz. Una se llama Wendy, otro se llama Roberto y la otra dama se
llama Yara. A Wendy la hacen marcar su entrada y salida, si bien no da golpe, ni
se le ve en las oficinas de la delegación; Roberto y Yara ni se paran por ahí.
Hay registro de sus quincenas cobradas sin realizar trabajo alguno. Los tres
reciben con toda puntualidad su salario quincenal. No son yunistas azules y por
eso son impunes. Son fidelistas y duartistas y por eso seguirán siendo
“aviadores”… ¿Quién es ese político de aldea, que aún sufre el vértigo del
efímero poder que detentó en la alcaldía theurelista y lo hizo incurrir en
excesos, peligrosos excesos, mortales excesos? Un video lo involucra con una
bailarina de table dance, de vida difícil y de muerte por demás trágica. Escenas
fuertes en un reservado, que hoy forman parte de un expediente judicial porque
la chica finalmente fue asesinada. Una pista: ese mismo político intentó violar
a una empleada municipal al salir de una fiesta…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte, la UV y los 12 mil millones
* Comenzó a reventar a la UV en 2008 * Desvío de recursos federales desde
2008 * 12 mil millones a juicio * Bueno Torio quiere la mesa servida * “Culín” y
el caso Moisés Sanchez * Carrillo Almeida, fiscal del caso Moisés Sánchez * De
jueces a magistrados * El juez Vargas y su mala fama * Garduza Mazariego
sustituye a Renato * Será crítico como el minicacique.
20 de noviembre de 2015
2008 es año clave. Ahí comenzó la crisis universitaria. Ahí inició el desvío
de recursos federales en Veracruz. Eran los días en que Javier Duarte servía de
mago de las finanzas —el que todo lo desaparece— a Fidel Herrera Beltrán.
Siete años después, la Universidad Veracruzana reclama un adeudo de 2 mil
256.1 millones de pesos, entre recursos federales y aportaciones estatales,
retenidos ilegalmente por la Secretaría de Finanzas y Planeación.
Siete años después, la Auditoría Superior de la Federación tiene en la mira
al gobierno de Veracruz, documentado el desvío de por lo menos 12 mil millones
de pesos de origen federal y en un hecho insólito, inédito en la prosapia de la
clase política, lleva al gobierno de Javier Duarte a instancias legales,
denunciada la pandilla rapaz ante la Procuraduría General de la República.
En dos sexenios —titular de Finanzas en el fidelismo y gobernador actual—
Javier Duarte aniquiló el futuro de Veracruz, disparó la deuda pública, agravó
la crisis social y gestó un conflicto sin precedente con la máxima casa de
estudios de la entidad, que él mismo inició en 2008.
Ningún gobernador se ha peleado así con la UV. Su conflicto es de antología,
irracional, aldeano, por su intransigencia, por su tozudez, por la inquina y las
ganas de fregar.
Lo punza que la rectora Sara Ladrón de Guevara haya sacado los trapos sucios
al tendedero público. Reunida con tres diputados federales electos —Miguel Ángel
Yunes Linares, José Luis Sáenz Soto y Erick Lagos Hernández— reveló que la
administración Duarte debía a la UV mil 800 millones de pesos. Esa fue la cifra
original. Pedía que el Congreso federal fortaleciera las aportaciones federales.
Nadie tocó el tema más que Yunes Linares. Acudió a la radio y prensa escrita
y exhibió a Javier Duarte. Ahí comenzó la debacle.
Exhibió el gobernador pobreza intelectual supina. Dijo que adeudo no había,
que a la UV se le otorga anualmente un subsidio y, Larousse en mano, refirió que
el subsidio es ayuda, no obligatoria, de acuerdo a la disponibilidad de recursos
del gobierno de Veracruz.
Para qué lo dijo. Lo arrolló la comunidad universitaria, la prensa, sus
adversarios políticos. No había leído el decreto que firmó aprobando el
presupuesto de egresos, que señala el subsidio a la UV con carácter de
obligatorio.
Siguió terco, reacio a suministrar los recursos, soltó que en su sexenio le
había soltado a la universidad de 10 mil 157.7 millones de pesos. Le reviró la
rectora con que, documentos aparte, la retención era de 3 mil 100.7 millones, de
agosto de 2013 a la fecha.
Aún así, Javier Duarte permaneció inamovible. No es deuda, decía. Entonces el
caso se ventiló en la prensa nacional. Miembros de la Junta de Gobierno de la UV
denunciaron el adeudo en el periódico La Jornada y eso lo obligó a distender.
Ofreció calendarizar los pagos, revisar las demandas de la universidad y
resolver el conflicto. Lo ofreció pero no cumplió mientras la UV comenzaba a
resentir la falta de liquidez.
Encantan a la rectora las palabras melosas. Le creyó y atribuyó el conflicto
a los medios de comunicación. “Los medios nos subieron al ring”, dijo olvidando
que fue ella quien reveló la cifra del adeudo a los diputados federales electos
y que ahí detonó el caso.
Semanas después, lo exhibieron 40 universidades del país que se solidarizan
con la UV. En respuesta ofrece que el gobierno de Veracruz cumplirá con su
respaldo financiero a la institución. Y otra vez lo dijo, pero no lo hizo.
Apretado de nuevo, llevado el conflicto a la sede del Senado, la rectora Sara
Ladrón de Guevara con los senadores José Francisco Yunes Zorrilla y Juan Carlos
Romero Hicks, presidentes de las comisiones de Hacienda y Educación, responde
Javier Duarte con soberbia y altivez: a la UV no se le ha retenido ni un
centavo.
Desata entonces una embestida, acusada la universidad de incumplir sus
obligaciones con el Instituto de Pensiones del Estado donde debe 2 mil 65
millones de pesos, casualmente la cifra que la UV le demanda al gobierno de
Veracruz.
La amedrentan, la arrollan. Amaga el IPE con hacer efectivo el “adeudo” de la
UV y que sea la universidad quien pague las pensiones al personal jubilado.
Refuta la UV arguyendo que ha cubierto todos sus pagos al IPE y que tiene
constancia de ello.
Así atrae a la rectora Sara Ladrón, dialoga y acuerdan entre las sombras: el
gobierno de Veracruz, dice, saldará los adeudos de la UV con el IPE. De los
recursos federales y estatales retenidos por la Secretaría de Finanzas nada se
sabe.
Sostiene Javier Duarte que habrá de pagar. Lo secunda, evasiva, la rectora de
la universidad, sin evidencia de que el adeudo se comenzó a saldar.
Trasciende que de los casi 2 mil 300 millones de pesos retenidos, sólo mil
308 millones recibirá la UV. “Los toma o los deja”, le habría dicho a la
rectora, según análisis del periodista Aurelio Contreras, autor de la columna
Rúbrica. Y los tomó.
El acuerdo es un fraude. No fluyen los recursos y la comunidad universitaria
increpa a la rectora. Ella cree en la palabra del gobernador, los catedráticos
no.
Dice el catedrático Alejandro Saldaña que la crisis viene de 2008 cuando la
Secretaría de Finanzas del gobierno de Veracruz comenzó a retener el dinero con
que opera la universidad.
Eran los días en que Javier Duarte servía de mago financiero a Fidel Herrera
Beltrán. Se ve que desde entonces quería matar a la UV.
Barre parejo Javier Duarte. 2008 fue también el año en que comenzó el caos
para Veracruz.
De ese año datan las primeras investigaciones críticas de la Auditoría
Superior de la Federación. Ahí halló inconsistencias, danza de millones,
recursos no aplicados, dinero desviado, simulación y saqueo.
En siete años el daño a las finanzas públicas es demencial. Suman 12 mil
millones de pesos, sujetas a investigación en la Procuraduría General de la
República.
El último caso corresponde a mil 600 millones de pesos del ejercicio 2013,
según reveló el diputado federal del PAN,Miguel Ángel Yunes Linares.
Acusa que la mafia duartista convirtió al gobierno de Veracruz en un “barril
sin fondo de corrupción”, que afecta recursos en áreas diversas, educación,
salud y seguridad entre las de mayor impacto social.
Dice el diputado panista:
“La Auditoría Superior de la Federación ha interpuesto nuevas denuncias
contra funcionarios y exfuncionarios del gobierno de Javier Duarte por
desviación de miles de millones de pesos que debían haberse destinado a mejorar
los servicios de salud, educación y seguridad pública.
“La denuncia más reciente señala que fueron desviados casi 1 mil 600 millones
de pesos de fondos que el Gobierno Federal entregó en 2013 al Gobierno del
Estado de Veracruz para aplicarlos al Seguro Popular, lo que no sucedió. Javier
Duarte en complicidad con el entonces Tesorero Tarek Abdala (actual diputado
federal por Cosamaloapan) indebidamente dispuso de éstos recursos federales y
hoy tendrá que enfrentar las consecuencias penales de haberlo hecho y deberá
devolver esa cantidad más los intereses.
“Adicional a esta denuncia, la Auditoría Superior de la Federación ha
presentado ya otras doce más que se encuentran en trámite ante la Procuraduría
General de la República por la desviación de más de 10 mil 500 millones de pesos
de los Fondos de Educación, Salud y Seguridad, cifra que equivale al 10% del
presupuesto total del Estado de Veracruz para un año.
“Este atraco a las finanzas de los veracruzanos es lo que ha provocado la
situación de crisis financiera que vivimos. La falta de medicinas en los
hospitales, la deficiencia de los servicios educativos, la grave situación de
inseguridad y la inexistencia de obras públicas no obedece a falta de recursos,
sino a la deshonestidad con que han sido manejados desde el gobierno anterior,
en el cual Duarte se desempeñó como Secretario de Finanzas.
“Los veracruzanos no podemos permitir que esta situación continúe y que
quienes atracaron las arcas públicas se vayan del gobierno llenos de riqueza y
cubiertos por el manto de la impunidad.
“Quien llegue a Gobernador del Estado tiene el compromiso legal, ético y
moral de proceder contra esta banda, hacer que devuelvan lo que se robaron y que
paguen las consecuencias jurídicas del atraco.
“Javier Duarte, Tomás Ruiz, Gabriel Deantes, Vicente Benítez, Edgar Spinoso,
Tarek Abdala y otros más están siendo hoy ya juzgados por la historia. Mañana
tienen que juzgarlos los tribunales. La Constitución no admite excepciones”.
El personaje es Javier Duarte. En 2008 era secretario de Finanzas de Fidel
Herrera Beltrán y ahí comenzó el saqueo.
Inició el sexenio fidelista como subsecretario de Finanzas, en 2004, y
ascendió a secretario en 2008 hasta el 25 de enero de 2009, en que renunció para
contender por la diputación federal en el distrito de Córdoba.
En 2008 se hallan los primeros indicios de desvío de recursos federales,
según la Auditoría Superior de la Federación.
En 2008 comenzó a dejar de fluirle el dinero a la UV.
Es la mano de Javier Duarte.
Archivo muerto
Comodísimo, quiere Juan Bueno Torio camino libre para contender por el
mingobierno de Veracruz. Quiere que se invalide el acuerdo del consejo estatal
del PAN que aprobó que el candidato sea designado. Quiere que Miguel Ángel Yunes
Linares se haga a un lado porque “ya tuvo su oportunidad y perdió”. Eso es
oportunismo. En cinco años, Yunes Linares desgastó, apabulló, hizo trizas a
Javier Duarte, denunció el desvío de recursos federales, detonó el tema de la
violencia y la complicidad con los cárteles de la droga, dimensionó el adeudo
millonario con la UV, reveló la existencia de propiedades del gordobés en el
extranjero. Lo debilitó y provocó que el deterioro de su imagen arrastrara al
PRI hacia una fractura. Y ahora Bueno Torio pretende que Yunes Linares se retire
y le deje el banquete servido. Exactamente lo mismo quiso hacer Gerardo Buganza
en 2010 y terminó siendo comparsa del duartismo. Eso es mezquindad y es pecado…
Que alguien sacuda a “Culín”. Que entienda el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras
que el caso Moisés Sánchez ya valió. Dos amparos, uno al escolta Martín López
Meneses y otro al alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, exhiben que la
justicia inventada no es justicia. Con acusaciones de oídas los consignó y por
las acusaciones de oídas están libres. Quiere ahora “Culín” matizar el fracaso y
envía a Ricardo Carrillo Almeida como fiscal especial a Medellín de Bravo, el
municipio donde fue levantado y asesinado el periodista Moisés Sanchez Cerezo,
director del semanario La Unión y del portal en internet del mismo nombre. Si se
trata de hacer justicia, Carrillo Almeida no es la clave. Al inocente lo
encierra y al culpable lo deja en libertad. Y hay algo peor: Carrillo Almeida
fue subprocurador en Córdoba, bajo el dominio de Los Zetas, y ahora es confinado
a Medellín, feudo del Cártel Jalisco Nueva Generación. Eso es perversidad…
Además de su oficio de juez, Guillermo Vargas debiera ser comediante. Lo serio
lo hace risible y lo dramático, jocoso. Dice, por ejemplo, que los jueces de
carrera debieran ser considerados para una magistratura. Sí, los jueces con
solvencia, con prestigio, con capacidad y con historial impecable. Él no.
Guillermo Vargas, juez primero de Primera Instancia en Coatzacoalcos empantana
los casos, desacata a los jueces federales, se larga de vacaciones provocando
indefensión de las víctimas, otorga autos de formal prisión que luego le son
refutados y otorga autos de libertad que le son revocados. Del tal juez Vargas
—símil del célebre juez Barragán— hay imputaciones graves, una en 2006 y otra en
mayo de 2013, por dejar ir a transgresores de la ley obviando las agravantes de
cada caso. Y ahora pontifica que los jueces de carrera debieran llegar a ser
magistrados. Ajá… Sigue Francisco Garduza Mazariego los pasos de Renato Tronco.
Rinde protesta, asume la diputación y pregona que será tan crítico como su líder
y amigo. No rehuye su amistad. Refuta los argumentos de la Fiscalía de Veracruz,
porque “yo lo que veo es que no pudo cometer el delito que dicen que cometió”.
Se integró como diputado independiente, en la condición en que estaba el
minicacique de Las Choapas, sin ánimo de incorporarse al Partido Verde
Ecologista de México, bajo esas siglas, en alianza con el PRI, por las que
obtuvieron la la diputación en el distrito 30 de Veracruz. Con que no vaya a
seguir los pasos de su maestro, que cobraba sin dar golpe, todo es ganancia. A
salto de mata, huyendo de la justicia, anda Renato Tronco, presunto autor
intelectual del crimen del ex regidor panista de Las Choapas, Alfredo Pérez
Juárez, ocurrido el 5 de junio de 2006, cuando el líder del tronquista era
alcalde…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Regina Vázquez: tan priísta como antipriísta
* “Renuncio”, dijo en 2013… y se quedó * Diputada federal del PAN, en 2003
* Mapache compravotos * Un caso de evasión de reos * El primo que mató al tío *
Y ahora secretaria general del PRI estatal * ¿Cómo andan Héctor y sus padrinos?
* El Cisne recluta minialcaldes del PAN * Despertaron tarde los regidores.
19 de noviembre de 2015
Según amanezca, Regina Vázquez Saut se asume panista, priísta, antipriísta,
mapache del AVE, renegada y altanera, retadora y soberbia, capaz incluso de
ejecutar una evasión de reos con tal de salvar a una compradora de votos. Así
logró ser la nueva secretaria general del PRI en Veracruz.
Hechura de su padre, el cacique del sur, Cirilo Vázquez Lagunes, ultimado por
un comando armado, al estilo del narco, Regina tiene altibajos emocionales que
definen qué tan loco anda el PRI.
No se sabe que sea bipolar, pero Regina Vázquez Saut un día ama al PRI y otro
lo desdeña.
En 2003, por ejemplo, lo odiaba. Lo derrotó en el feudo de su padre,
Acayucan, cuando contendió por la diputación federal, en un episodio político
que evidenció que al PRI se le gana a distancia, a control remoto, con sólo
activar el pago de favores entre la gente del campo.
Cirilo Vázquez estaba preso. Confinado en el penal de Pacho Viejo, acusado de
cuatro crímenes, distribuía su tiempo entre su defensa legal y la operación
política con que habría de apabullar al PRI en sus dominios. Y así lo hizo. Todo
desde una celda.
Decidió el cacique que su primogénita fuera candidata del PAN. Regina Vázquez
se vistió de azul, combatió al PRI, sus prácticas de compra de votos, el control
de los órganos electorales y el silencio de los medios de comunicación, el
fraude en toda su expresión.
Y ganó de calle. Asumía la diputación federal por Acayucan, mientras su tío
José Jesús Vázquez Gonzalez, medio hermano de su padre, derrotaba al PRI en
Cosoleacaque. Iban dos parientes al Congreso, los dos del PAN, barriendo al PRI.
Aquello fue una mascarada cirilista. Una vez que probaron las mieles del
poder, fue como un adicción que tiempo después les fomentó el PRI. El consumidor
y el proveedor. El éxtasis total.
Andaba en esas, vestida de panista, votando contra el PRI, cuando Cirilo
Vázquez ya traía otros proyectos. A Fabiola, la intratable hermana de Regina, la
convirtió en alcaldesa de Acayucan. Ni las conocían en el feudo del cacique,
pero bastaba que él acudiera a los ganaderos y campesinos, a los empresarios y a
los peones, para que el voto se derramara en su favor.
Miles de créditos tramitó —y coyoteó— el caudillo ante Banrural, y de ahí
consiguió la respuesta de su gente el día de la elección.
Mientras Cirilo vivió, era de risa ver a Fabiola ostentarse como alcaldesa.
Andaba con una mega libreta en la mano mientras el jefe del clan decidía qué
hacer, a qué petición darle curso y que temas enviar al olvido. Era su secre.
Y cuando ocurrió el atentado, el 20 de noviembre de 2006, Fidel Herrera las
cachó.
Del funeral salieron más priistas que los priistas. Y partir de ahí, han sido
fidelistas y duartistas.
Regina Vázquez regresó al Congreso federal, en 2012, vía un megafraude a
Xóchitl Tress, la viuda de Gregorio Barradas Miravete, aquel cirilista que en
2007, siendo diputado del PAN, luego de la elección local en Veracruz, con la
maquinaria fidelista llevándose todo, lanzó un incendiario discurso que remató
con una frase que caló: “En Veracruz, la única fidelidad que existe es al
narco”.
Goyo Barradas fue asesinado en 2010, a unos días de que asumiera la alcaldía
de Rodríguez Clara, sacudida la región, convulsionado el PRI, en ascuas todos
pues no se sabía si el asunto venía de Fidel Herrera o del narcotráfico.
Su viuda, Xóchitl Tress, aludió al encono con la alcaldesa saliente, Amanda
Gasperín Burbarela, y ahí dejó la sentencia. Luego, cuando buscó ser diputada
federal por el distrito de Acayucan, fue exhibida en fotos donde se revelaba un
tórrido romance con el marido de Amanda, el diputado priista Rafael Rodríguez.
Qué triángulo: azul-tricolor.
Regina Vázquez no fue ajena a esa bajeza, exhibida Xóchitl Tress con los
senos al aire, en selfies, en besuqueos y escenas de amor. Excélsior difundió
las fotografías y la candidata del PAN se desplomó, repudiada por la familia y
los amigos del marido fallecido al que le juró, como diría Juan Gabriel, amor
eterno.
No se arredró Xóchitl Tres. Quiso ser alcaldesa de San Juan Evangelista, en
2013, y otro Vázquez, Abel, hermano del cacique ultimado, la derrotó. Dejó
entonces su máscara de yunista azul y terminó estableciendo otro romance, esta
vez político, con Javier Duarte.
Qué importaron las sexifotos, qué importó el escándalo, qué importó que
hubiera sido del establo de Yunes Linares. El gobernador le confirió un cargo
justo a la medida de la super amiga de Los Tigres del Norte: la Dirección de
Espacios Educativos, del que la echó meses después, dicen que luego de un pleito
de alcoba en Casa Veracruz.
Y Regina volvió a ser diputada federal, “haiga sido como haga sido”, con lodo
o con tretas pues de lo que se trataba era de aportarle al PRI mayor presencia
en San Lázaro. Y en esos casos el lodo es lo suyo.
No contendió por la alcaldía en 2013. Apoyó a Marcos Martínez, candidato de
Alternativa Veracruzana (AVE). O sea, gobernar desde la oposición.
Ahí protagonizó un episodio ilegal cuando acudió al rescate de una mapache
compravotos, regidora del ayuntamiento de Acayucan, Agustina Domínguez Pascual,
pescada en plena faena.
Así lo reseñó el portal Imagen del Golfo:
“De acuerdo con la información, el percance de la edil quien viajaba con dos
auxiliares, fue interceptada por priistas en la comunidad de Pitalillo, dónde
ofrecía mil pesos por la credencial de elector; más tarde a las 22:12 horas del
mismo viernes; fue sorprendida en la calle Lerdo con la citada cantidad, de los
que 7 mil pesos estaban prensados a propaganda el AVE, informaron priistas,
quienes solicitaron la presencia de la SSPE para denunciar a la funcionaria;
momentos en que se dio el altercado entre ambos grupos, al llegar los
uniformados, procedieron a la retención de los participantes en la gresca.
“Tiempo después, al filo de la medianoche; arribó a la sede policiaca, Regina
Vázquez Saut, quien luego de los ultrajes a la autoridad declaró: ‘Jamás había
sucedido esto hace mucho tiempo en Acayucan a cualquier ciudadano y colaborar
del ayuntamiento; Acayucan ha tenido elecciones en paz y te lo hablo como
representante popular y como ciudadana que he participado en diferentes
ocasiones en elecciones, siempre las elecciones han estado lo más tranquilas’ ”.
Y entonces soltó la amenaza de renuncia al PRI:
“ ‘Esta nunca ha sido la política con la cual nos hemos manejado; nos
retiramos totalmente del PRI por este hecho, no compartimos esta política de
agresión, cuando Acayucan ha sido presa en estos últimos años de una psicosis de
seguridad pública y ha sufrido levantones y hemos visto a doctores secuestrados
y hemos visto a gente extorsionada. Me retiro del PRI en este momento, esa es mi
postura’ ”.
Regina no se fue. Siguió en el PRI. Impuso funcionarios en el ayuntamiento de
Acayucan y cogobernó con Marcos Martínez.
Los Vázquez protagonizan el show de los Vázquez. Regina y Fabiola Vázquez se
han confrontado con sus tíos Abel y José Jesús Vázquez González y no han faltado
las acusaciones y el ataque.
José Jesús vociferaba que Regina había incurrido en desvío de recursos
públicos y que sus actos de corrupción habían quedado en el olvido. Y tiene
razón. Siendo alcaldesa de Acayucan, dejó de enviar los estados financieros al
Congreso de Veracruz durante un año. La cuenta pública no pasó.
Intervino Fidel Herrera, envió a sus topos financieros, hurgaron, hallaron
soporte legal —inventaron facturas o las compraron— y armaron la documentación
que Regina Vázquez presentó en forma extemporánea. Maquilló el delito pero el
delito ahí está.
De delitos están llenos los Vázquez. Su primo Miguel Ángel Vázquez Bonilla
asesinó a otro medio hermano de su padre, Héctor Vázquez Joachín, la noche del
15 de septiembre de 2013.
Se habían confrontado por la disputa de la alcaldía de San Juan Evangelista.
Miguel Ángel apoyaba a su hermano Carlos Vázquez Bonilla, candidato de AVE. Un
día, su tío Abel y Héctor lo encañonaron. Juró Miguelito que no lo dejaría
pasar. Y mató a Héctor. Huyó a Argentina, donde había residido por cinco años, y
allá fue aprehendido y extraditado a México, donde fue recluido hasta que ganó
un amparo. Impunidad, divino tesoro.
Regina Vázquez no traga a sus tíos ni a sus medios hermanos, Cirilo y
Ponciano Vázquez Parissi, pero es bien correspondida. Pero cuando el PRI los
convoca, todos se suman.
Fuera de la alcaldía y dos diputaciones federales —la primera ganada con
fraude y las otras también—, Regina Vázquez no tiene mayor carrocería política.
Sabe denostar, sabe lanzar lodo, sabe someter a los adversarios del PRI, pero
políticamente no pesa un gramo.
Supuestamente había renunciado PRI porque le encarcelaron a su mapache de
ocasión, pero se mantuvo ahí, agazapada, sin alcanzar mayor proyección,
acarreadora de votos y nada más.
De la mano Fidel, vía El Cisne Alberto Silva, vía Javier Duarte, llegó a la
secretaría general del PRI estatal.
Bien por los priístas. Primero, cuando era panista, les arrancó una
diputación. Luego renuncia al PRI. Incurre en un acto de evasión de reos. Y la
premian con el segundo cargo en relevancia en el PRI de Veracruz.
Eso es saber trepar.
Archivo muerto
¿Por qué calla Pepe Yunes? Deja pasar la polémica, se agazapa, apenas habla,
como si la instrucción fuera no meterse en los conflictos del gobernador Javier
Duarte. Condena la misoginia de Alberto Silva, alias el Pato de Tuxpan; presiona
al gordobés con el millonario adeudo a la Universidad Veracruzana, y desaira la
invitación al Quinto Informe de gobierno. Habla lo necesario, ausente de la
batalla verbal que lo posicionó por la candidatura del PRI al minigobierno de
dos años en 2016. Quien sí se mueve es Héctor Yunes Landa, según una fuente,
porque sabe que la denuncia impacta, atrae reflectores, desgasta a los
adversarios, sacude al priísmo. Pero, ¿habla Héctor Yunes con el aval de Manlio
Fabio Beltrones, con la venia de Alfredo Del Mazo, con el apoyo de Miguel Ángel
Osorio Chong, secretario de Gobernación? ¿O ya lo soltaron? El discurso
incendiario suple todo. Atrae la atención, posiciona y sacude a las bases y a
los electores potenciales. Lo que está por verse es si Héctor Yunes sube el tono
del discurso por línea de sus referentes nacionales o si lo hace porque ya
siente su frialdad. Cuentan los insiders que es porque ya no hay señales. A ver…
Bien por El Cisne. Al estilo de Fidel Herrera, su mentor, va cachando alcaldes
trapecistas, chaqueteros y oportunistas, para sumarlos a causa de su
vilipendiado PRI. De por sí Alberto Silva es un apestado entre los priístas, que
lo repudian por su misoginia, porque llegó a la dirigencia estatal con un golpe
de estado, impuesto por Javier Duarte a contrapelo de todos —diría el gallego,
“sólo por joder”— y ya en funciones ha convertido el respeto a sus bases en un
espectáculo de luz y sonido sin dignidad. Su nueva adquisición es la alcaldesa
de Aquila y su hijo, quien es líder del PAN municipal. O sea, caciques azules.
Sofía Gervasio Salazar y su retoño Luciano Raymundo Suárez Gervasio, son ahora
la mega conquista del Pato de Tuxpan. Y ella lo explica: “Mi hijo y yo hemos
decidido sumarnos al PRI y platicamos con el presidente Alberto Silva Ramos
quien trabaja en la conformación de una gran alianza por Veracruz con partidos
progresistas, organizaciones civiles y ciudadanos que desean que a Veracruz le
vaya bien”. Eso es política de altura. Aquila seguramente aportará el cúmulo de
votos que definirán la elección de 2016. Y seguro la “gran alianza” a que se
refiere la ex cacique azul de Aquila es la del PRI con la CNC, uno de sus
sectores, y con AVE, Partido Cardenista y Panal, los partidos patito de la
fidelidad. Fenomenal… Tan pasivos, tan planchados, por fin despiertan los ediles
del PAN. Increpan al alcalde Joaquín Caballero Rosiñol por excluirlos de la
Comisión de Desarrollo Social y Humanista, de nueva creación, obligatoria en los
212 municipios de Veracruz. No se oponen —señalan—a la creación de la comisión
sino a que la encabecen dos priístas: la síndica Alejandra Theurel Cotero y el
regidor José Antonio Chagra Nacif. A juicio de los ediles panistas José Uribe
Pozos, Martha Hernández Montalvo, Víctor Esparza Pérez y Luis Rendón Martín,
ambos son priistas y representan los intereses del theurelismo y el chagrismo.
Suponen que con esa declaración sacuden al alcalde, modifica la asignación y los
coloca ahí, vigilantes del uso de los recursos sociales para los marginados, la
que ha sido la llave de cada elección, donde se dispensan favores y se obtiene
el voto. Vuelven a la vida cuando van dos años de gobierno municipal y la obra
pública es irreal, si acaso la que se disputan el director de Infraestructura,
Guillermo Ibarra Macías, y el subdirector de Construcción, Juan Tomás Palma
García; o las obras que pasan de noche, tamaleadas las licitaciones; o el
control de calidad que no se aplica; o el saqueo de despensas en el DIF a manos
de un miembro de la familia real; o el caso de la pseudopsicólogas, Yahana
Arizveidy Lozada Parra y Patricia Salcedo Gómez, que usurparon funciones
oficiales para separar a un niño de su madre, la maestra Lilia Gema Santiago
Ríos. Todo ameritaba un posicionamiento suyo en el cabildo, que nunca llegó.
Reaccionan, tarde, pero por algo reaccionan…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Veracruz: y al quinto año, el naufragio
* El cambio y el desastre * Manuel Bernal con Yunes Linares * Francisco
Valencia, ¿perredista o priísta? * Marcelo se queda en Sedesol * La Meadeseñal *
Senadores, diputados y defraudados de Cofisur * Le quitan el PVEM a Mónica
Robles * Dos propuestas para la dirigencia del Verde.
18 de noviembre de 2015
Del quinto año de duartismo, ¿qué celebrar? Acaso los 6 millones de pobres,
los 100 mil millones de pesos de deuda, el terror sembrado por el crimen
organizado, la corrupción que carcome y el desvío de recursos federales. Ah sí,
la audacia, el cinismo, la habilidad para mentir. ¿Y eso se merece un aplauso?
Veracruz ya cambió, dice Javier Duarte. Lo cita y se cita. Taladra con el
estribillo que repite sin dar tregua, intento vano de persuadir y convencer, que
pretende suplantar a la realidad.
Veracruz ya cambió. Sí, para mal. Canceló su futuro cuando fue convertido en
la palanca del saqueo que data de los tiempos de Fidel Herrera Beltrán en la
“plenitud del pinche poder”, Javier Duarte operando las finanzas, lanzando
bursatilizaciones de altísimo costo, con pago de comisiones superlativas porque
la emisora de las acciones debía untarle la mano al gobernador.
Veracruz ya cambió. Antes era tranquilo, hoy no. Se sumió en la espiral de
violencia con el retrato más siniestro que la mente pudiera imaginar: cadáveres
lanzados a la vía pública, cuerpos mutilados, mujeres torturadas, violadas,
hombres en fosas clandestinas, niños sin órganos y un cúmulo de desaparecidos. Y
Javier Duarte, atado a la dinámica de la negación.
Políticamente también cambió. Dejó de ser el bastión priísta que decidía una
elección presidencial y hoy el PRI lucha por su supervivencia, fragmentado
porque en el código mental del líder no hay traducción para el término
liderazgo.
Javier Duarte divide a los priístas cuando impone secuaces y cómplices en los
cargos de dirección, los mismos que figuran en indagatorias judiciales
federales, evidente el desvío de recursos, sustentado por la Auditoría Superior
de la Federación, y ahí los Mota, los Tarek, los Ruiz, los Deantes, los Benítez
y una extensa lista de duartistas que lejos de ser excluidos encuentran en una
diputación federal o en un cargo de gobierno, el premio a la audacia y a la
omisión.
Su PRI es de risa. Un misógino, difamador, mentiroso, borrachín, El Cisne,
alias Alberto Silva Ramos, llega a la presidencia del comité estatal de la mano
del gobernador, sin cuidar las formas, sin ocultar que Javier Duarte participa
activamente en la vida de un partido político, violando la ley.
Qué cisne ni qué nada. El Pato Silva carece de autoridad moral cuando es
impuesto en la dirigencia estatal sin el consenso de los grupos priístas. Lo
repudian los senadores Yunes —Pepe y Héctor—, lo increpan ex presidentes del
PRI, lo devora la opinión pública cuando protagoniza el episodio de misoginia,
al pedir como requisito para ser candidato la prueba antidoping y antiembarazo.
Nunca, que se recuerde, un dirigente nacional priista había obligado a un
líder estatal en Veracruz a ofrecer una disculpa pública a las mujeres, que son
el motor del voto del PRI. Lo hizo la secretaria general del comité nacional,
Carolina Monroy del Mazo.
No hay qué celebrar. Fallido, el quinto año de gobierno de Javier Duarte es
el naufragio de un proyecto que no cuajó, que no tenía como fin gobernar ni
generarle condiciones de desarrollo a Veracruz.
Javier Duarte llegó al gobierno de Veracruz para maquillar el gran peculado
fidelista, su mano en las finanzas, su mano en los recursos públicos que se
transformaron en fortunas personales.
Dice Miguel Ángel Yunes Linares que no hay nada que celebrar y sí mucho que
reclamar. Acusa el diputado federal panista, cuasi candidato al gobierno de
Veracruz, el que promete encarcelar a la pandilla duartista en los tres primeros
meses de gestión, que el fracaso de Javier Duarte está ahí.
“Reclamar los graves daños que ha causado a Veracruz —precisa—, al que
consideró un botín y con toda impunidad vació las arcas públicas dejando en la
miseria a 6 millones de veracruzanos y con una deuda atada al cuello por más de
100 mil millones de pesos que tendremos que pagar los próximos treinta años.
“Reclamar su corrupción inaudita, descarada, pública, nacionalmente señalada
por instituciones oficiales, que contagió a todos los miembros de su gabinete
que han actuado como una verdadera banda de delincuentes organizados.
“Reclamar su complicidad con la delincuencia organizada que hoy mantiene
aterrorizadas a las familias, amenazadas por la inseguridad creciente, por los
homicidios, secuestros, extorsiones, robos, asaltos, que siempre quedan en la
impunidad.
“Reclamar su persecución a los periodistas honestos, sus amenazas cumplidas
hasta llegar a convertir a Veracruz en un referente internacional de riesgo para
el ejercicio del periodismo después del asesinato de 19 comunicadores.
“Reclamar la ruptura del Estado de Derecho, que anuló la autonomía del Poder
Legislativo y del Poder Judicial convirtiéndolos en oficinas de trámite de
Javier Duarte, para llevarnos a una situación peor que la que se vive en
cualquier dictadura, en la cual el poder absoluto ha recaído en una sola
persona, que lo ha usado para beneficio personal y de su pandilla y para
perseguir a sus adversarios.
“Duarte quiere que todos le aplaudamos, que seamos sus cómplices, amenaza con
perseguir a los que nos oponemos, pero se equivoca rotundamente; somos muchos
millones de veracruzanos los que reprobamos su gobierno y exigimos que rinda
cuentas: tendrá que encarcelarnos a todos.
“El Quinto Informe de Gobierno de Javier Duarte es una mascarada. El
verdadero informe tendrá que rendirlo ante las autoridades judiciales”.
Pueden sus enemigos sostener que Yunes Linares no es un dechado de virtudes,
pero lo que dice es irrefutable.
Otro líder, de izquierda, Fidel Robles Guadarrama, diputado local por el
Partido del Trabajo, acusa un caos financiero: a la deuda reconocida de 45 mil
millones de pesos hay que agregarle 30 mil millones de pasivos, bursatilización,
créditos en garantía de pago y deudas a proveedores. En total 97 mil millones.
Veracruz lidera el ranking en observaciones de la Auditoría Superior de la
Federación. No aplica los recursos federales. Los exprime. Ni hace obra ni los
devuelve al gobierno federal. Por eso denuncias y más denuncias ante la PGR.
Nada que festejar en el quinto año de gobierno, ni la obra social, ni las
finanzas, ni la seguridad, ni la política.
Javier Duarte llevó a Veracruz al naufragio.
Archivo muerto
De todo el perredismo veracruzano, quizá el más reacio a jalar con Miguel
Ángel Yunes Linares era Manuel Bernal Rivera. Rudo en los albores del fidelismo,
el entonces diputado local detectó los fideicomisos fraudulentos del sultán de
Nopaltepec, y lo exhibió. A partir de ahí se vio cooptado, cercado al ex
gobernador y terminó complaciente. Sería, por ello, el más antiyunista del
perredismo veracruzano y el más acérrimo enemigo del diputado federal que del
PAN que hoy aspira a gobernar Veracruz. Pero no. Manuel Bernal es ya un converso
al yunismo azul, al yunismo del Estero, como lo describe Javier Duarte. Y dice
que la alianza PRD-PAN es inevitable y que en el consejo estatal perredista,
celebrado el sábado 14, se aprobó mantener reserva para candidaturas externas,
únicas y de coalición. La comisión de candidaturas recayó en el comité ejecutivo
estatal del PRD y el 13 de marzo de 2016 se definirán las candidaturas al
Congreso local y a gobernador de Veracruz. Resume Manuel Bernal: “aunque Javier
Duarte se oponga, la alianza va”… Todo bien. Francisco Valencia García, alias
Paco Grasa, simula que será candidato del PRD al gobierno de Veracruz, maniobra
para sabotear la alianza con el PAN y marea a quienes le dan crédito a sus
palabras. Falta que exhiba su credencial de perredista, la enmicada, la
actualizada, la que le da categoría de militante. Sin ella, todo es show. Que lo
apadrina Silvano Aureoles Conejo, hoy gobernador de Michoacán, cierto. Y también
se sabe que fue quien le concedió 300 millones de pesos en obras federales,
etiquetadas para Veracruz cuando Aureoles era líder de la fracción perredista en
la Cámara de Diputados. ¿Y qué hizo con los 300 millones Paco Valencia? Nada.
Eran obras hidráulicas, la materia del director de la Comisión de Aguas del
Estado de Veracruz, Paco Grasa, alias Francisco Valencia García… Buscaban una
señal y José Antonio Meade ya la dio. Llegó a Veracruz y negó que Marcelo
Montiel deje la delegación de la Sedesol federal en Veracruz. “No de momento”,
dice el presidenciable Meade Kuribreña. Así pues, Anilú Ingram tendrá que
esperar. Así pues, la delegación de la Sedesol seguirá siendo posición del
senador Pepe Yunes Zorrilla. Así pues, la poderosa Sedesol federal, donde se
concentran y operan los programas sociales con una derrama multimillonaria donde
está el voto duro del PRI, sigue en manos del yunismo rojo. Anilú, la ex reina
del Carnaval de Veracruz, diputada con licencia y ex presidenta del Congreso,
sin conocer un gramo de mecánica legislativa, puede seguir en sus vacaciones
eternas. Querían una señal los duartistas. Tómenla pues… Mega revés a “Culín”,
alias Luis Ángel Bravo Contreras. Un juez federal concede amparo al alcalde
Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, que deja sin efecto la orden de aprehensión
bajo el cargo de ser el autor intelectual del asesinato del periodista Moisés
Sánchez Cerezo, director del semanario La Unión. Al no haber pruebas
contundentes, sólo señalamientos de oídas, el dicho de un matón que asegura que
Harry, otro matón, le dice que el escolta del alcalde afirma que el edil Omar
Cruz pedía que le quitaran la vida. Pero el susodicho Harry ni aparece ni se
sabe si está vivo. Habrá recurso de revisión por parte de la familia de Moisés
Sanchez o de la Fiscalía de Veracruz y será el Tribunal Unitario de Boca del Río
el que deseche o confirme el amparo. Eso le pasa a Fisculín por andar fabricando
culpables. Y entonces, ¿quién ordenó la muerte de Moisés Sánchez, uno de los 14
periodistas asesinados durante el régimen de Javier Duarte de Ochoa?… Cofisur se
sigue moviendo. Atrae ese caso, ejemplo de fraude financiero, a legisladores
federales —diputados y senadores— que el 27 de noviembre llegarán a
Coatzacoalcos para escuchar de viva voz a inversionistas defraudados. Entre
ellos viene Benjamín Robles, de Oaxaca; Mario Delgado, del DF, y Rocío Nahle, la
diputada por este distrito. Ahí se planteará el problema que atrapa a más de 20
mil víctimas del fraude urdido por Pedro Martínez Escudero, presidente del
consejo, y la demanda de que la Ley Ficrea, que originalmente fue diseñada para
resarcir los daños provocados a los ahorradores de Ficrea, sea modificada antes
de que se apruebe, a fin de que el rescate abarque a los afectados de todas las
financieras en quiebra real o simulada. La convocatoria incluye a los
defraudados de Cofistmo y otras empresas. En el caso Cofisur, hay dos demandas
en curso por omisión administrativa del gobierno federal y tortuosidades legales
del gobierno de Veracruz. Una de ellas, que promueve el ex senador Fauzi Hamdan,
ya fue admitida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. La otra, pese a
la negativa a que se le diera trámite, implica al gobierno veracruzano. Se logró
vía un amparo y hoy se ventila en el Juzgado Noveno de Distrito de
Coatzacoalcos… Cambio inminente en el Partido Verde Ecologista de México, en
Coatzacoalcos. Se le va de las manos a Mónica Robles de Hillman por los
paupérrimos y vergonzosos resultados en la elección federal del 7 de junio.
Operó la diputada local pero para el Movimiento de Regeneración Nacional
(Morena), al que le allegó los votos que supuestamente eran verdes, y eso bastó
para que el PVEM nacional decidiera sustituir a la directiva actual que encabeza
Julio Ramos. La propuesta marcelista es Christopher Alan Santos, director de
Innovación Gubernamental en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, con fama de espía,
vía intervenciones telefónicas, apuntalado por el alcalde Joaquín Caballero
Rosiñol. Chistopher es amigo del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, y de
altos directivos del Verde, allegados al dueño de la franquicia, Jorge Emilio
González Martínez, El Niño Verde. La otra propuesta es un joven político, al que
le llueven ofertas en el PAN y en otras corrientes políticas de nueva creación.
Lo que es la falta de oficio político. Mónica Robles tuvo al PVEM en su regazo y
lo pierde por falta de resultados y por su tendencia hacia el lopezobradorismo…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte: los pateo y los convoco a la unidad
* Un grito desesperado * Comida de unidad sin los Yunes rojos * Fracturas
en el PRI * Los Cachondos de Luis Velázquez * Mota y “Culín” en episodio sensual
* Y ese es el que apunta a ser gobernador * Amalia, repudiada * Las aguas negras
del penal * Julia Martínez y la falsa regularización.
17 de noviembre de 2015
Medio cínico, medio agobiado, Javier Duarte convoca a la unidad de los
priístas y no priístas, que por no militar en su pandilla, ni ser sus secuaces,
pateó y denostó hasta la saciedad.
Lanza el grito en la víspera de su Quinto Informe de Gobierno, como antes lo
hiciera en sus variadas crisis y en el caos de siempre, en la soledad que se
allega el que supone que detentar el poder es avasallar a quienes debe servir.
Llegó Javier Duarte al Congreso y ahí, una vez entregado el texto del
informe, pronunció el llamado a la unidad.
“Vivimos una etapa de pluralidad consolidada. En Veracruz, no hay cabida para
la fragmentación porque es justamente ahí donde se escapan y dispersan todas las
oportunidades de desarrollo.
“Hoy convocó a todas las expresiones políticas a la unidad, a reconocer que
en la pluralidad convergen las mejores ideas y propuestas siempre en favor de
nuestra gente. A todas las fuerzas políticas les pido sumarse al trabajo diario
que enaltece a los veracruzanos, a seguir adelante a partir de las coincidencias
y a no quedar atrapados en las diferencias.
“Es tiempo de entender que el bienestar es perdurable sólo en la medida en
que exista la cohesión social para aprovechar el talento y el esfuerzo de todos.
“Tenemos el compromiso y la responsabilidad de dar forma a este Veracruz de
resultados que abre un rumbo cierto. Eso es lo que nos hace fuertes como estado.
Eso es lo que nos distingue. Hoy podemos afirmar que Veracruz ya cambió”.
Discurso plano, hueco, el del gobernador de Veracruz, ya en el ocaso del
poder, en la plenitud del fracaso, ahogado en la sangre de las víctimas de la
violencia, en el repudio de quienes sufren el rezago social, en la ira de los
acreedores a los que llevó a la quiebra, en el desastre financiero, en la
frialdad de quien debiendo gobernar instauró un desgobierno déspota.
Es un llamado de palabra, sin solvencia moral y sin fuerza política. Javier
Duarte reclama de los demás la unidad que no supo gestar en cinco años de
gobierno, desdeñando a los olvidados, criminalizando a las víctimas del delito,
dejando que la violencia de los cárteles devorara a Veracruz.
Llegó la mañana del domingo 15 al Congreso y ahí pretendió ser el fiel de la
balanza, el patriarca de la clase política que con su voz de pito encanta al
oído y que sin argumento se gana la voluntad de sus adversarios.
Un día antes se aventó otra igual. Convocó a los priistas. Los llevó al Museo
Interactivo de Xalapa y ahí disertó sobre la unidad. Qué contrasentido. Si algo
ha tenido su gobierno es división, desunión, fragmentación y encono. Llegaron
muchos pero no Pepe Yunes Zorrilla ni Héctor Yunes Landa, los senadores que
puntean en la carrera hacia la candidatura del PRI al minigobierno estatal.
No es nueva la treta de la unidad. La usa Javier Duarte desde que arrancaba
la pesadilla sexenal, en los albores de su gobierno. Y así, en la tragedia del
que pierde su hogar por un fenómeno climatológico, o al ser sepultados en vida
por un deslave, o por un accidente carretero, siempre la unidad. Es una unidad
en la que nadie cree.
Convocaba a los nuevos diputados federales, el 8 de junio pasado, a “actuar
unidos de manera coordinada sin distingos ideológicos, o de colores partidistas.
Hagámoslo para alcanzar objetivos comunes, unamos esfuerzo en favor del Veracruz
que soñamos, y el Veracruz que ya estamos haciendo posible”. ¿Estamos?
Daba la bienvenida al debate de ideas, de propuestas y de acciones que
contribuyan al engrandecimiento del estado y bienestar de los veracruzanos.
En tiempos electorales la unidad es tema de sus discursos. El 9 de noviembre,
al arranque formal del proceso electoral para renovar el Congreso de Veracruz y
elegir al minigobernador de dos años, Javier Duarte acudía al llamado a los
priístas.
“Hoy inicia el proceso electoral —señalaba—. Seremos muy respetuosos con lo
que marca la ley en esta materia. Si algo ha caracterizado históricamente al
PRI, es la unidad. La fortaleza del PRI reside en el talento de sus cuadros. Más
allá de un proyecto personal, la unidad; estoy seguro que esa unidad va a
prevalecer a pesar de las diferencias al interior; a mi partido mi voto y mi
cuota; soy respetuoso de la legalidad”.
Habla de la unidad en exceso y la exalta pero no la observa. Si algo lo
distingue es el encono y el agravio, la imposición y el engaño. Y eso desune.
Perdió los cinco distritos de mayor relevancia por imponer candidatos sin
arrastre, sin fuerza, repudiados por las bases priístas. Perdió Xalapa,
Veracruz, Coatzacoalcos, Boca del Río y Poza Rica.
Caprichoso, necio, Javier Duarte no es símbolo de unidad en el PRI. Sus
desplantes son de fábula, celebrados por un priísmo que lo desdeña, que juega a
perder, que intriga desde las sombras, porque perdiendo el gobernador ganan los
grupos priístas.
El 28 de septiembre, el senador Héctor Yunes Landa lanzó la más contundente
descripción del desastre político encarnado en Javier Duarte. “Es un antivoto”,
dijo.
Expresó el choleño que le daba pena que el gobernador milite en el mismo
partido, el PRI, y sostuvo que no todos los priístas son como él. “Es el que
menos lustre le da al PRI”, agregó.
Duarte, señaló Héctor Yunes, no es el PRI ni tiene derecho de veto, “no tiene
calidad moral para opinar sobre la candidatura. Él no es el PRI y tengo la
confianza de que mi partido seguirá actuando con la seriedad con que lo ha hecho
en los últimos años”.
Precisó:
“Se requiere vergüenza para seguir sosteniéndose en un papel que se le
consiguió, alguien le consiguió ser gobernador de Veracruz, le consiguieron ser
candidato. Es lo malo de hacer las cosas rápidamente. Construir a un personaje
en un sexenio no se vale. El Estado requiere de experiencia, esa no se adquiere
de un día para otro, esa cuesta mucho trabajo adquirirla... Salió caro el mal
gobierno, el experimento que se hizo, además se veía venir”.
Yunes Landa puya. Dice que nunca entendió la lógica de querer imponer a
Javier Duarte como candidato y después imponerlo como gobernador cuando había
otras opciones como Amadeo Flores o Ignacio Morales, personas maduras y serias.
Repite en público lo que los priistas expresan en corto. Repudian su
conducta, el desgobierno que encabeza, los alardes de unidad cuando ha sido el
verdugo del priismo. Y ahora convoca a la unidad.
Imposible la tarea del gobernador. Su PRI está dividido, fracturado,
convertido en un enemigo pequeño, vulnerable ante la inminente alianza PAN-PRD
para contender por la gubernatura de Veracruz.
Excluyente, Javier Duarte gobernó para una pandilla, sus secuaces en el
saqueo de Veracruz, a los que les dio las llaves del reino, libres para llevarse
lo que les cupiera en las manos y en los bolsillos, impunidad para burlar la
ley, obvia la complicidad desde las instituciones.
Toda elección ha sido saqueo. Si compra a la oposición, hay moche. Si compra
al árbitro electoral, hay moche. Si compra a la prensa, hay moche. Si se
requieren 30 millones, que se lleven 50. Y si el rito del fraude se repite 10 o
20 veces más, qué más da, es dinero del pueblo. Y el moche se lo llevan los
Deantes, los Erick, los Spinoso, la pandilla en el poder. Y ahora quiere unidad.
Al priismo en pleno lo marginó de todo. Y cuando volteaba a verlo, sofocaba
sus anhelos con migajas y huesos secos. Obras, servicios, negocios, lo mejor
quedaba en dos facciones: la familia y los amigos. Al priismo le correspondían
las sobras del banquete. Y ahora implora unidad.
Gobierna a los tumbos Javier Duarte, entre la ocurrencia y la mentira,
agravando la violencia, impotente ante las mafias de la droga, dando entrada a
otras bandas, creando otros santuarios del narco, propiciando mayores batallas y
una guerra cruenta por la plaza de Veracruz, su policía implicada en mil
delitos, en el secuestro y la tortura, la represión y la extorsión. Y en el
llamado a la unidad quiere que el priísmo convalide el estado criminal.
Llevó a Veracruz a la quiebra financiera, a la parálisis, a un nivel brutal
de endeudamiento, contratando créditos y luego negando la realidad.
Descomunal, el saqueo evidencia que el PRI es letal. Gobierna con antifaz,
como el mapache que se roba las elecciones y el rufián que se apodera del tesoro
del pueblo, solapado por el fiscal y por el aparato judicial.
Quiere Javier Duarte la unidad de los priístas a los que no cesó de patear a
lo largo de cinco años, a los que marginó del poder, a los que usó y desechó.
¿Unidad para qué? ¿Para acabar de hundir a Veracruz?
Archivo muerto
Así que Mota apunta para gobernador. Y seguro “Culín” sería la primera dama
de Veracruz. Inmortalizados en el morbo político, Luis Velázquez Rivera los
describe en una expresión demoledora: Los Cachondos. Adolfo Mota Hernández, el
diputado federal, y ”Culín, alias Luis Ángel Bravo Contreras, el fiscal del
duartismo, protagonizan un episodio de cínica sensualidad, coquetería pura, a la
vista de todos, incluso del gobernador Javier Duarte. “Adolfo Motita camina
hacia el presídium y busca su nombre. Atrás, lo sigue el Fiscal, Luis Ángel
Bravo Contreras. Sonríe, cachondo. La imaginación, traviesa, urde. Entre uno y
otro hay una distancia mínima. Ni siquiera un esqueleto cabría entre ambos. Pian
pianito se siguen, como si fueran Pili y Mili. Luego, en la foto de Yerania
Rolón, quien registró la crónica gráfica, el diputado federal y el fiscal
aparecen sentados. Juntos. Mejor dicho, juntitos”, dice la crónica del
periodista. “Algo cachondo le dice el fiscal que Motita levita con los ojos
semicerrados, como si de pronto entrara al paraíso terrenal. Mejor dicho,
estuviera en el paraíso aquí, en la tierra, en el gozo absoluto, la paz del
espíritu, la paz del cuerpo, la paz de las neuronas, la paz del corazón. Todo
junto, vaya. De pronto, zas, el par levita. Los dos, como trepando al cielo
envueltos en una sábana blanca como Remedios la bella en la novela de Gabriel
García Márquez. Pero haciendo muecas. Las muecas de Motita, como, si por
ejemplo, digamos, estuviera en un trance libidinoso. Mejor dicho, erótico. Mejor
dicho, sensual”. Una más: “Motita, en el éxtasis. Entonces, la foto registra un
paso más camino a la sublimidad. El diputado federal y el fiscal, en la plenitud
de la cachondez. La frente del fiscal casi casi rozando la frente del diputado
federal en lo que, digamos, Carlos Pellicer, el poeta amante de los colores y el
sol y los árboles, denominara “el amor que no se atreve a pronunciar su nombre”
y que antes, en el otro extremo del mundo, dijo Andrés Gide. El fiscal susurra,
musita, a Motita, con su mano izquierda en el antebrazo derecho de Motita.
Motita, los dedos entrecruzados, sonriendo, entre el infierno y el paraíso,
digamos, en el limbo, allí donde se está de paso, en transición, de lo que
Irving Wallace llamó “Los siete minutos” cumbres y estelares de la vida más
intensa, oh mi pequeño Oscar Wilde, mejor dicho, mi Gatsby, de William Faulkner,
es decir, mi metrosexual, mi ken”. Los Cachondos, crónica de Luis Velázquez, fue
publicada el 8 de octubre en blogexpediente.mx, su portal. Y tiene, además, dos
denuncias penales por malversar recursos federales y por el caso de los
“aviadores” en la Secretaría de Educación de Veracruz, que en cinco años no
detectó, ni sancionó. Ese Mota es el que apunta a ser gobernador, último clavo
ardiente de Javier Duarte para descarrilar a los Yunes rojos. Y en la orilla
azul, Miguel Ángel Yunes Linares ideando en cuantos minutos del primer round lo
va a destrozar… Será alianza total de la oposición en Veracruz. Una vez que la
aprueben las dirigencias nacionales, PAN y PRD darán cauce legal al Frente
Amplio Opositor, sumando a otras fuerzas, asociaciones, corrientes políticas y
estructuras. Irán con candidatos únicos en los 30 distritos de Veracruz, sin
riego de que se dividan sus votos y sin que se diluya su fuerza electoral.
Megabronca, pues, para Javier Duarte, empecinado el terco en que él, con sus
secuaces, pueden ganar —robarse— la elección de 2016. Ajá… Marcelista,
ventajosa, Amalia Rodríguez no niega la cruz de su parroquia y por Víctor
Rodríguez Gallegos da la vida. De ahí los reclamos a la veterana promotora del
PRI, la dama del acarreo, de la compra del voto, del fraude electoral, cuando se
le vio en reunión convocada por la ex primera dama de Coatzacoalcos, Guadalupe
Félix de Theurel. Si alguien lucró en el ayuntamiento al amparo del hoy líder
estatal del Movimiento Territorial, entonces secretario de Gobierno, alfil de
Marcelo Montiel para contender por la diputación local, fue Amalia Rodríguez,
que se llevó los apoyos y, por supuesto, no los compartió. Obvio que en cuanto
la tuvieron a tiro las promotoras theurelistas, se le fueron a la yugular. No la
quieren ahí ni al frente del mentado “sindicato de promotoras”, algo así como el
cártel de las operadoras del fraude priísta… Toda una engañadora, Julia Martínez
Quino hace creer que la colonia Guadalupana está a sus pies. Se acerca al
alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, le tira el rollo y dice que ahí, todos,
absolutamente todos, demandan servicios y la regularización de la colonia. Lo de
los servicios es real, pero la gestión para que el penal Duport Ostión deje de
verter sus aguas negras hacia el sector habitado, no es suya sino de otros
colonos, que son mayoría, a quienes Julia Martínez no controla. Y a los colonos
que le creen les dice que ya pronto habrá regularización y que por lo pronto hay
que comenzar a cooperar. Es la clásica treta del vendelotes que se lleva al
alcalde en el tropel…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte: sí hay quinto malo
* El baño de sangre * Tres periodistas muertos en el último año * Gobernar
entre mentiras * Ni un crédito ha contraído, dice * Alianza PAN-PRD: los
priistas en ascuas * UV: otra vez la rectora se quiebra * El cadáver de Cuco *
“Culín” viste como si fuera Peña Nieto * Que Renato va con Yunes Linares.
16 de noviembre de 2015
Desastroso, el quinto año de Javier Duarte contiene muerte y sangre, el caos
de las finanzas, repudio social y la represión, el embuste y la mentira para
sostenerse en el poder, y su partido, el PRI, sumido en la mayor y más profunda
división de su historia.
Caótico, el quinto año de gobierno resume la taras políticas del hombre y el
grupo, del títere del fidelismo y de la pandilla con que llegó al gobierno de
Veracruz a saquear, convertida la obra pública en jugoso botín, la mano del
rufián que arrasa todo.
Sí hay quinto malo y es el quinto año de gobierno de Javier Duarte.
Su gobierno lo distingue la violencia. Vive Veracruz un baño de sangre,
herencia primero de su antecesor y guía, Fidel Herrera Beltrán, que dejó pasar a
Los Zetas, que encubrió sus pasos, que concedió territorios, que puso al aparato
policíaco y judicial a su servicio, cómplices todos de la anarquía y el miedo.
Eso fue lo que heredó de Fidel. Pero Javier Duarte perfeccionó el método y
agravó el problema de la inseguridad, las mafias cobijadas en la institución.
Su policía delinque cuando los patrones nacionales obligan a depurar, cuando
acreditar es la norma en el sistema de seguridad: los aptos a los cuarteles y
los pillos a las cárceles. Pero en Veracruz lo aptos se van y los pillos
gobiernan. Se sigue operando con la escoria policíaca, acusada de tortura entre
ellos mismos, de represión a movimientos sociales, de agresión a luchadores y
activistas sociales, ambientalistas, periodistas, estudiantes universitarios,
campesinos, maestros.
Dice Javier Duarte que Veracruz ya cambió. Lo repite incesante. Para su
infortunio, es real. Cambió negativamente. Venía mal desde el fidelismo y hoy
está en punto muerto.
Qué peor que un pueblo con miedo, aterrado por la impunidad con que la
delincuencia común y el crimen organizado avanzan arrancando cuotas y derechos
de piso, sometiendo al comercio, al profesionista, al empresario, despojando al
ciudadano común.
Ese, y no el del discurso oficial, es el Veracruz de Javier Duarte, con sus
miles de muertos, sus cientos de fosas comunes, sus miles de levantados, sus
miles de mutilados, sus miles de desaparecidos.
Veracruz es tercer lugar nacional en secuestros. De 2010 a 2015 se ha
duplicado el número de homicidios. No funcionan los operativos seguros ni los
mandos únicos.
Ahí, en el recinto oficial, el Velódromo Internacional, se escuchaban las
voces y se advertían los reclamos de los familiares de los desaparecidos,
aquellos que un día partieron de casa y nunca se les volvió a ver.
Desplegaron una lona con sus imágenes y alzaron la voz para refutar al
gobernador de Veracruz: “Deja de decir tus putas mentiras. No es cierto que
estés haciendo algo por Veracruz”, sostienen las crónicas periodísticas que
expresó Sara González Rodríguez.
La manta contenía una leyenda que era la viva expresión del hartazgo social,
la realidad que no se puede ocultar: “Duarte, aquí están tus desaparecidos”.
Y a ellos, los que están en Colectivo por la Paz, les responde con una cuota
más de agresión. Llegan a ellos los esbirros de la ayudantía del gobernador y
los policías vestidos de civil, como los que agredieron al fotoperiodista Karlo
Reyes, y les arrancan la lona de las manos.
Allá se oye la voz de Javier Duarte decir que los dejen expresarse, pero sus
secuaces cumplen la consigna. Se llevan la manta con los rostros de los
“desaparecidos de Duarte”, asestan golpes, jalonean a los familiares que
simplemente ejercían su derecho constitucional a manifestarse pacíficamente.
¿Ese es el Veracruz que ya cambió? Sí, ahora está peor.
Carga Javier Duarte con una lápida única: 14 periodistas muertos en su
sexenio. Y tres de ellos corresponden al quinto año de gobierno: Jose Moisés
Sánchez Cerezo, Armando Saldaña Morales y Juan Mendoza Delgado.
Moisés Sánchez Cerezo editaba el semanario La Unión, que circulaba en el
municipio de Medellín de Bravo, conurbado a Veracruz, y en el portal del mismo
nombre daba cabida a diversas expresiones sociales, al hartazgo ante la
inseguridad. No se metía con los narcos pero hizo énfasis en la urgencia de
integrar autodefensas o policías comunitarias. Fue levantado el 2 de enero y
asesinado un día después. “Era taxista”, expresó irracional Javier Duarte, con
el filo de no reconocer en él su oficio periodístico. Como si ser taxista —un
oficio digno que le daba para comer— fuera agraviante.
Se enredó por tratar de sepultar el caso, dejar a Moisés Sánchez en calidad
de desaparecido y que no ingresara a la lista de comunicadores muertos en su
gestión. Maniobraba y acudía al olvido cuando el caso saltó al cuerpo
diplomático acreditado en México. Lo dimensionó Artículo 19, la organización
defensora de los periodistas, y lo cachó la Procuraduría General de la
República.
Entonces cedió. Apareció el cadáver de Moisés Sánchez y le atribuyó la culpa
al alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, un panista que se acomodó con el
duartismo hasta que el duartismo lo desechó, lo persiguió y lo desaforó aunque
sigue libre.
Rinde su V Informe y olvida la definición duartista del periodismo: son
“manzanas podridas”, “vinculados a mafias”, “expresión de la delincuencia”, a
los que les recomienda que “se porten bien”. Magazo, profeta, después eso matan
al catorceavo periodista.
Dice ahora Javier Duarte que no ha suscrito un solo crédito. Su aseveración
es insólita cuando semanas atrás el Congreso de Veracruz —su mayoría priísta y
sus aliados— le aprobaron que suscribiera créditos por 31 mil millones de pesos.
Veracruz no se ha endeudado con un “solo peso”, sostiene. Asegura que no es
más deuda, que es reestructuración de la deuda heredada por Fidel Herrera. Sí y
no. La deuda se garantiza con participaciones federales de los próximos años.
Dice que la deuda pública es de 44 mil millones de pesos. Extraoficialmente
se calcula en 80 mil millones. Se le debe a contratistas, bancos y lo
correspondiente a la bursatilización del impuesto a la tenencia vehicular. Si no
amortiza, como ofrece, la deuda será de 110 mil millones.
Su gobierno deambula entre mentiras. Los hoteleros refutan las cifras
oficiales. ¿Dónde están los 61 hoteles que se construyeron en Veracruz en 2015?,
preguntan. La cifra no es real. Ellos lo saben. Y si así fuera, es inversión
privada, no pública, refuta el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y
Moteles en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, Fernando Ortiz González.
El caos es total. Su partido, el PRI, vive una profunda división, causada por
él. Los senadores José Francisco Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa se hallan
en abierta confrontación con Javier Duarte, lo desdeñan, no asisten a sus
eventos, incluido el V Informe de Gobierno, ni siquiera por consideración al
enviado presidencial, el secretario de Educación, Aurelio Nuño. Tampoco asiste
el líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones.
Demanda de ambos impunidad si llegan al gobierno de Veracruz en la elección
de 2016. Y los dos lo mandan al diablo. Pepe Yunes asegura que no lo va a
solapar; Héctor Yunes sostiene que va a pescar peces re-gordos.
Obsesivo, Javier Duarte partió al PRI en dos: el duartismo controlado por él
y su mafia, y el resto de los priístas. Impone al misógino Alberto Silva Ramos,
alias El Cisne, en la presidencia e impulsa al hijo político de Fidel Herrera
Beltrán, Erick Lagos Hernández, señalado en un caso de narcosobornos. Vaya
prospectos
Crece pues el repudio a Duarte. Crece también el alineamiento de las fuerzas
políticas en la oposición. Crece la candidatura de Miguel Ángel Yunes Linares
bajo el amparo de alianza PAN-PRD y las fuerzas que sumen en el Frente Amplio
Opositor, donde podrían caber los Yunes rojos si Javier Duarte los logra
descarrilar.
Le aterra que Yunes Linares sea gobernador. Le aterra saber que será
encarcelado como Yunes azul le promete. Le aterra saber que uno de los Yunes
rojos puede ser gobernador Y Javier Duarte trata de conmover:
“La gente no quiere enfrentamientos, divisiones, rencores, ni personalismos.
La gente rechaza las descalificaciones, las críticas que nada aportan y mucho
polarizan, las que ponen en riesgo la concordia, pues sólo ofrece la venganza y
la desintegración social, vengan de quienes vengan. Hoy hago un llamado a la
unidad, la unidad fincada en el diálogo”.
Quinto año de gobierno que equivale a caos, desastre político, división
priísta, quiebra financiera, rezago social, repudio popular y un terrible baño
de sangre por todo Veracruz.
Sí hay quinto malo. Es el de Javier Duarte.
Archivo muerto
Malas nuevas para el PRI: la Alianza PAN-PRD avanza. Cada uno en lo suyo, sus
respectivos consejos estatales aprobaron concretar acciones de coalición con
otras fuerzas políticas. Al consejo perredista acudieron 185 integrantes;
aprobaron la alianza 172, en contra 12 y una abstención. Se oponía el protegido
del fidelista Erick Lagos, Fredy Ayala, con el sobado discurso de que con el
panismo ni a la esquina. Lo aplastaron. En el PAN la votación fue de 77 a favor,
19 en contra y una abstención. Ambos aprueban ir en alianza con otras fuerzas
políticas —PAN, PRD y las que se sumen— y designar candidato de manera directa,
sin elección interna. Traducción: Miguel Ángel Yunes Linares será el candidato
del Frente Amplio Opositor al gobierno de Veracruz. Dicen los priístas y su
prensa vendida que en las dirigencias nacionales del PRD y PAN no están de
acuerdo y que alianza no va. De fuente ultra certera: dice Agustín Basave, nuevo
líder nacional perredista, que la alianza es impostergable y que serán gobierno
en Veracruz a partir de 2016; otra fuente sostiene que Ricardo Anaya, líder del
PAN nacional, asegura que su compromiso es que Yunes Linares llegue al gobierno
de Veracruz. ¿Va o no va? Obvio, los priístas no duermen. Y peor si Javier
Duarte logra descarrilar a los Yunes rojos e impone a Erick Lagos, El Cisne
Alberto Silva o Adolfo Mota. Derrota segura… Agachona, ausente la dignidad, Sara
vuelve a ser Sara. Se quiebra la rectora y en lo oscurito pacta de nuevo con
Javier Duarte. Sale a posar la foto, sonriente, y a tragarse el boletín oficial
que dice que entre el gobierno de Veracruz y la Universidad Veracruzana no hay
conflicto, que el adeudo de la UV con el Instituto de Pensiones del Estado lo
asumió el régimen duartista, que los adeudos serán saldados. Y Sara Ladrón de
Guevara sólo sonríe. Le preguntan luego del contenido del acuerdo, y vuelve a
sonreír. Qué vergüenza para la UV tener una rectora que llora, se queja,
denuncia, que acude al Senado, que usa al senador Pepe Yunes Zorrilla para que
el escándalo tenga volumen, y luego, cuando el gobernador Javier Duarte le
truena los dedos, se somete y calla. ¿Que no hay conflicto? ¿Y las veces que el
gordobés se negó a reconocer el adeudo de 2 mil 300 millones de pesos, que
porque es subsidio y es no lo obliga a nada? ¿Y el oficio enviado por la
Sefiplan a la UV comunicando que todas las aportaciones estaban realizadas? Y
hela ahí, sonriendo en el V Informe de Javier Duarte, de pie agradeciendo a
quien le regatea los recursos a la UV, a quien quiere matar de inanición a la
máxima casa de estudios de Veracruz, a quien le dedica por lo menos tres
mensajes en la red Twitter, nomás para que quede constancia que la mal llamada
rectora ya está sometida y planchada. Sólo le faltó decir de nuevo que los
medios los subieron al ring. Para la próxima, si Javier Duarte la vuelve a
apretar y no hay para cubrir salarios y prestaciones al personal universitario,
que venda doña Sara Ladrón los vehículos que tiene a su disposición y que se
rebaje el sueldo. Quizá para algo le alcance… Todo un dandy, “Culín” está en la
mira de los grandes diseñadores. No sirve como fiscal, pero qué tal los trajes
de super lujo que usa Luis Ángel Bravo Contreras. No pesca un alcalde
desaforado, pero qué cuidado con el traje y el pantalón. Compite, pues, Fisculín
con Enrique Peña Nieto y eso que al preciso lo ubica Vanity Fair como uno de los
20 personajes mejor vestidos del orbe. “Culín” se desvive por su aspecto
personal, mientras en la Fiscalía se tejen cuentos judiciales grotescos,
irreales, malévolos, hasta convertir a Veracruz en una fábrica de culpables. No
se sabe si los secuestradores son secuestradores, si los asaltantes son
asaltantes, si los asesinos son asesinos. El negocio de “Culín” es fabricar
culpables, consignarlos y luego ver cómo la justicia federal, vía el amparo, los
echa a la calle. Ah, y también ver cómo le queda el traje que hasta parece
traído de las Europas… ¿Dónde está “Cuco”? De Manuel Gabriel Fonseca Hernández
nada se sabe desde hace cuatro años. El último registro data del 17 de
septiembre de 2011 cuando salió de casa e iría a cobrar su salario en el
periódico El Mañanero, editado en Acayucan, donde realizaba tareas de reportero
policíaco. Hay dos cadáveres en poder de la Fiscalía de Veracruz a los que los
familiares y el gremio de prensa exige que se le practiquen estudios de ADN para
determinar si se trata del joven periodista, que hoy tendría 20 de edad. Otra
versión sostiene que el cadáver hace tiempo que fue identificado por la Fiscalía
de Veracruz y que es “Cuco” Fonseca. Es él pero oficialmente no es, ni será.
Reconocer que se trata del reportero del Mañanero equivale a reconocer que es el
periodista número 15 en ser asesinado en Veracruz por causas de su oficio. Mejor
lo dejan en calidad de desaparecido y que no vuelva a subirle la presión al
gobierno podrido de Javier Duarte… ¿Qué hay de cierto de que Renato Tronco se
acercaba a Miguel Ángel Yunes Linares y que sería el operador de votos de la
Alianza PAN-PRD en el distrito 30, zona Las Choapas-Agua Dulce-Ixhuatlán del
Sureste-Moloacán-Nanchital y parte de Coatzacoalcos? Es versión que corre entre
panistas yunistas. Acusado del crimen del ex regidor panista de Las Choapas,
Alfredo Pérez Juárez, Renato Tronco es hoy perseguido por la Fiscalía de
Veracruz acusado de ser el autor intelectual del asesinato. Se le retiró el
fuero como diputado local y en breve será encarcelado. Hasta donde se sabe, aún
sin Renato Tronco, el tronquismo va a operar electoralmente contra la mafia
fidelista-duartista…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Renato Tronco: Fidel lo encubrió, Fidel lo aplastó
* El crimen, el desafuero y la fuga * De la gloria al infierno * El rito
de la venganza * Javier Duarte quiere matar a la UV * Los escoltas que no eran
escoltas * Ojeda Banda y el PAN * Depuesto director del CETIS 79 sigue ahí *
Abuso con las cuotas * Tres diputados dirigen al PRI * ¿A qué hora legislan?.
13 de noviembre de 2015
Ingenuo, iluso o algo peor, Renato Tronco creyó ser el alfil de Fidel Herrera
en el sur. Suponía que sus crímenes y alardes, el atropello y la represión, se
extinguían en la penumbra de la complicidad. Nueve años después, dejado a su
suerte, su futuro es la cárcel.
Jueves 12. Se cumple el rito de la venganza. Hay línea en el Congreso de
Veracruz y en un abrir y cerrar de ojos, el pestañeo de la fatalidad, Renato
Tronco pierde el fuero.
No hay razón que valga. Habla el abogado Sergio Rodolfo Vaca Betancourt
Bretón, curtido en asuntos de escándalo, entre ellos los de Cirilo Vázquez
Lagunes, el acopio de armas, las cuatro ejecuciones que le achacaban, y el del
alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, desaforado bajo acusaciones de
ser el autor intelectual del crimen del periodista José Moisés Sánchez Cerezo,
prófugo el edil.
Habla y esgrime razones jurídicas, que no valen frente a la línea política
que es como la sentencia de los césares en la Roma antigua. Gana el debate Vaca,
el juego de la ideas, pero sucumbe ante la maquinaria duartista.
Es la cifra mágica. Son los 36 votos que identifican a los
diputados-empleados del PRI y sus satélites. Se abstienen 12 legisladores. No
llega uno. Tampoco Renato Tronco, por aquello de su seguridad. Son los 36 votos
de siempre.
A salto de mata, deja el microcacique su condición de diputado por el
distrito XXX, el Coatzacoalcos rural, al que pertenece Las Choapas, su feudo,
despojado del fuero, la inmunidad para no ser encausado por otro poder judicial.
A salto de mata anda, reconoce el abogado Vaca Betancourt, pues si se
presenta al Congreso lo podrían aprehender.
Políticamente ya no es nadie. Es nada. Lo redujo la embestida fidelista-duartista
a la condición de prófugo de la ley, tránsfuga de la justicia, sobre quien pesa
—como siempre ha pesado— el crimen del ex regidor del PAN, Alfredo Perez Juárez,
perpetrado el 5 de junio de 2006.
Reabrir el caso es la coartada de Fidel Herrera, el cuestionado cónsul en
Barcelona, que vía el duartismo consuma la embestida. Se cuelga de una
resolución de la Sala Constitucional del Tribunal Superior de Justicia que dejó
sin efecto el sobreseimiento del caso, luego que la Procuraduría de Veracruz
decidiera no actuar contra Renato Tronco Gómez.
La viuda de Pérez Juárez, Orfelina Galindo Jaimes, había impugnado el
disimulo de la Procuraduría y la sentencia se perdió en el olvido. Pero el
Tribunal Superior de Justicia de Veracruz le dio la razón. El 6 de octubre, el
fiscal “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, solicitó el inicio del juicio
de desafuero ante el Congreso estatal.
Implicado por sus cómplices, a Renato se le atribuía la autoría intelectual
del crimen del ex regidor. Lo señalaba uno de los autores materiales, Norberto
del Valle, quien sujeto a interrogatorio diría —según audio demoledor— que la
orden provino del entonces alcalde de Las Choapas.
De ahí se fundamentó la persecución a Renato Tronco, que libró siendo
presidente municipal. Llegaría luego al Congreso de Veracruz, postulado por el
Partido Acción Nacional, y ahí fue sometido a proceso de desafuero, pero Fidel
Herrera, entonces gobernador de Veracruz, paró la acción judicial.
Pactaron en las sombras, como los ladrones y los rufianes y desde entonces
Renato se transformó en el mayor guerrero de Fidel en el sur. Así le decía el
timador de Nopaltepec y el microcacique de Las Choapas lo creyó.
Lo dejó ser alcalde de nuevo, en 2010. Javier Duarte lo hizo diputado local,
en 2013. Pero ahí advirtió la operación política para minarlo, descarrilarlo y
acabar con él.
Apenas libró la diputación en una elección que le robó la voluntad al pueblo.
Quiso dejar a su hermano Miguel Ángel en la alcaldía de Las Choapas. Intentó un
fraude electoral que fue revocado en los tribunales y el PRI le negó una segunda
candidatura. Era el principio del fin.
Este espacio avizoró lo que estaba por venir. INFORME ROJO detalló —11 de
noviembre de 2014, hace un año— la lectura de aquella derrota política. “Fidel,
el peor enemigo de Renato”, tituló. Aquí un extracto:
“Dos veces habían deslizado los Tronco que su tragedia política tiene tufo a
PRI y a operación fidelista. Tras la elección, Renato acusó a la directora del
Hospital Regional de Coatzacoalcos, Nereida Santos Hernández, comadre de Fidel,
de haber desplegado una red de operadores para votar en contra. Tras la
anulación de la elección, Miguel Tronco volvió a señalar a los priístas y amagó
con contender pero ahora bajo las siglas de la oposición, obviamente ni el PRD,
ni el PAN, ni Movimiento Ciudadano, donde los detestan. Renato acusó, además, al
líder formal de la Sección 32 del sindicato de maestros, Juan Nicolás Callejas
Roldán, de jugarle las contras.
“Sus dardos llevan la dirección correcta pero no atinan a acertar en el rey
del ajedrez. Arremete contra los alfiles de la fidelidad, pero no en el amo del
clan. Agudo para otros menesteres, vival para agenciarse los recursos públicos,
Renato Tronco no ha enfrentado su cruda realidad: el orquestador de su desgracia
política es Fidel. Y el asunto tiene historia.
“Agraviado por Renato, aquel día —4 de abril de 2006— en que frente al
entonces presidente Vicente Fox recibió reclamos, denuncias, insidia, Fidel se
propuso enredar a Tronco en su red de intrigas.
“Así, el crimen del regidor panista Alfredo Pérez Juárez le serviría a Fidel
para hincarlo y someterlo. Acusó la Procuraduría de Veracruz a su jefe de
policía y a dos secuaces más, y a Renato le imputaron la autoría intelectual.
“Sometido a juicio de desafuero, fueron los diputados panistas fieles a Fidel
quienes impidieron que el alcalde de las Choapas pisara los tribunales. Impune,
el crimen de Alfredo Pérez Juárez ahí sigue, pero Renato salió disparado a los
brazos del entonces gobernador, hoy dueño de Javier Duarte y aún Señor de
Veracruz.
“Fidel lo endulzó. Lo atrajo al PRI. Le demostró “amistad”. Renato dejó al
panismo y se tragó el embuste de que era el mejor guerrero de Fidel, como oyó
decir de labios del gobernador.
“Fidel lo llevó a la alcaldía de Las Choapas por segunda vez. Le dio poder.
Le entregó la seguridad pública para imponer terror. Le dio obra pública. Lo
dejó robar. Le dio impunidad. Ya con las manos sucias, la corrupción hasta el
cuello, el dinero y los ranchos a la vista, los caballos de buena raza,
camionetas 4X4, su mansión en la Colina del Ratón, la constructora y mil
negocios, el crimen del regidor panista, la cárcel es lo único que indica su
oráculo.
“Siete años tejió su venganza Fidel Herrera. Imputado, agraviado, pararrayos
de la furia de Renato, aquel día ante Vicente Fox el gobernador debió soportar
desplantes y locuras de un alcalde, el de Las Choapas, que no comprendió que el
poder puede ser la peor perversión.
“Perder la alcaldía es quedar a merced de la ley, sin hermano que cubra el
peculado, en las manos de sus enemigos, a la suerte de la fidelidad, que lo
toleró pero nunca lo tragó.
“Y es que Renato no entendió que su peor enemigo era Fidel, supuesto
protector y cómplice”.
Bajo el título “Renato Tronco: al cacique le espera lo peor”, INFORME ROJO
decía el 7 de mayo pasado:
“Lo peor que le pudo pasar a Renato Tronco Gómez no fue dejar el poder,
perder el control de la alcaldía de Las Choapas, estar a un paso de dejar la
diputación local o ver frustrado su cacicazgo. Lo peor fue haberse encontrado en
su camino a Fidel Herrera Beltrán”.
Y agregaba:
“Su error, sin embargo, fue creer en la mieles de un sistema político que lo
invitó al juego del engaño sin advertir que nada era real”.
Otro:
“Perder el poder puede ser malo. Se esfuman sus sueños de cacique. Deja la
diputación local y se olvida de controlar la alcaldía. Pero hay cosas peores en
el futuro de Renato.
“Presumía que el alcalde es el responsable de cuanto ocurre en su municipio.
Y eso es verdad. En sus días de poder, Renato Tronco vio crecer el tráfico de
migrantes por Las Choapas; vio pasar cargamentos de droga sin que nadie, ni su
policía municipal, alzara la voz; vio crecer al crimen organizado que secuestra
y extorsiona; vio proliferar las fosas clandestinas en que aparecieron decenas
de personas, con huellas visibles de tortura, mutiladas, salvajemente
asesinadas”.
Y una más:
“Imaginó que Fidel Herrera lo había enviado a la alcaldía de Las Choapas a
enriquecerse y abusar. No intuyó que el juego de Fidel era entramparlo.
“Lo peor para Renato no fue renunciar a su aspiración de ser cacique. Lo peor
fue dejarse atrapar por Fidel.
“Y lo peor está por venir”.
Y sí, Fidel resultó el peor enemigo de Renato Tronco. Lo cazó Fidel, lo
quebró Fidel, lo encubrió Fidel y lo aplastó Fidel.
Hoy, Renato Tronco no tiene fuero. Es prófugo de la ley. En breve estará en
prisión.
De la gloria pasó al infierno.
Archivo muerto
Mezquindad republicana, fobia pura, la que destila Javier Duarte contra la
Universidad Veracruzana. Lo sacude que la rectora Sara Ladrón de Guevara haya
ido al Senado y que ahí, con Pepe Yunes Zorrilla y Juan Carlos Romero Hicks,
presidentes de las comisiones de Hacienda y Crédito Público y Educación,
respectivamente, se ventilara el adeudo de 2 mil 381 millones de pesos a la UV,
20 por ciento de los cuales son recursos federales, que si no se ejercen antes
del 31 de diciembre deberán ser reintegrados a la Federación. Su respuesta es
insólita: envía al titular del Instituto de Pensiones del Estado, Armando
Adriano Fabre, a acusar a la UV de no haber cubierto cuotas por 2 mil 65
millones de pesos, que el monto de lo que se paga a los universitarios
pensionados es superior a lo que aporta la universidad. Luego difundiría el
gordobés en la red social Twitter dos mensajes: “La @Sefiplanenlace no ha
realizado ninguna retención de los recursos de la #UV” y “En mi Gobierno @Sefiplanenlace
ha transferido a la UV 23,000 mdp de los cuales 12,300 mdp son aportaciones
estatales”. Curioso Javier Duarte. El 30 de septiembre abrió una mesa de diálogo
entre la UV y Sefiplan y prometió calendarizar los pagos. Mes y medio después,
exhibido en el Senado porque su palabra no vale, porque retiene recursos que son
de la UV, niega adeudo alguno. Envía un oficio en que Antonio Gómez Pelegrín,
titular de Sefiplan, asegura que no se ha retenido ni un centavo, que todo le
fue trasladado a la UV. Evidente la treta, pretende el gobernador que el adeudo
con la Universidad Veracruzana quede tablas por el supuesto adeudo de la UV con
el IPE. En desplegado, la UV refuta. Las obligaciones con los pensionados son
responsabilidad el IPE y la UV está al corriente de sus aportaciones. Javier
Duarte es obvio. Quiere matar a la UV… Eran agentes, pero no escoltas. Así lo
dice “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal de Veracruz. Refuta que
Marcos Peña y Eduardo Abrego hayan sido escoltas del gobernador Javier Duarte y
del secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita. Eran, dice “Culín”,
agentes de Tránsito. Cuatro días estuvieron desaparecidos, luego que se les
levantara en Veracruz. Aparecieron torturados, casi desnudos, degollados, el
martes 10, justo cuando llegaba a suelo jarocho el presidente de México, Enrique
Peña Nieto. O sea, recibimiento sangriento. Lo que debiera preocupar a “Culín”
es que nadie le cree. Si dice que no eran escoltas y la sociedad más cree que
eran escoltas. Cuestión de credibilidad… Se posiciona el empresariado en torno a
la diputación local. Panistas ellos, dicen que van con Juan Bueno Torio o con
Miguel Ángel Yunes Linares, el que mejor cuerda tenga, en alianza con el Partido
de la Revolución Democrática o sin ella. Barajan diversos nombres, incluidos ex
diputados del PRI que ya no comulgan con su partido, que ven a Pepe Yunes
Zorrilla y a Héctor Yunes Landa como más de lo mismo, con promesas de justicia y
rendición de cuentas al duartismo y hasta de encarcelamiento que, aseguran,
difícilmente podrán cumplir. Uno de los nombres filtrados es el ex líder de la
Cámara de Comercio de Coatzacoalcos, Raúl Ojeda Banda, quien hasta ahora no
confirma ni niega la versión. De acuerdo con fuentes del PAN local, en breve
harán oficial los empresarios su participación en la contienda por la diputación
local que se disputará en 2016… Si esto no es una burla, entonces qué es. Sigue
firmando documentos del CETIS 79 de Coatzacoalcos su depuesto director, Javier
Evaristo Hernández Rosario. Consta en diversos oficios, uno de los cuales tiene
que ver con el cobro de cuotas a padres de familia a la hora de inscribir a sus
hijos en el plantel. Obligatoria, no voluntaria, la cuota por alumnos es de mil
30 pesos, y quien no la paga, ve conculcado su derecho a iniciar o proseguir sus
estudios. Van y vienen las quejas y Evaristo ni se inmuta. El miércoles 11 cursó
un oficio en el que el dictadorzuelo indica que si la cuota no es liquidada en
un plazo de 32 horas, comenzarán a correrle recargos. Los pagos se realizan en
Bancomer. No aprende Evaristo, menos sus encubridores, lo que es el repudio
popular. Ya le habían tomado el CETIS 79, bloqueado avenida Universidad,
generado un caos por falta de aplicación de la autoridad, y vuelve a las mismas,
revolucionado y ensoberbecido. En el conflicto anterior, para intimidar a los
alumnos que protestaban, hubo un ataque a la madre de uno de los líderes
estudiantiles, herida con arma punzocortante, para que así se diluyera el
movimiento. Hoy Evaristo Hernández Rosario quiere guerra y guerra tendrá… ¡Qué
desmangüile! Tres diputados —dos federales, uno local— se hacen cargo del PRI en
Veracruz. Lo preside El Cisne Alberto Silva Ramos; el secretario de Organización
es Fidel Kuri Grajales, y el secretario de Gestión y Apoyo Alimentario es Adolfo
Ramírez Arana. Silva y Kuri son diputados federales por Tuxpan y Orizaba,
respectivamente, y Ramírez es legislador local por La Antigua. De los tres no se
hace uno. El Cisne difama maestros y revela datos personales, agravia a la mujer
y la discrimina; Kuri es dueño del equipo de futbol Tiburones rojos de Veracruz,
donde hay casos de abuso sexual a menores, y Ramírez Arana es el artífice del
Reglamento de Tránsito que tiene irritados a los veracruzanos por las excesivas
multas que se cobran. Amén del repudio que acumulan los tres, la pregunta que va
y viene es: ¿a qué hora legislan los tres bichos?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Erick Lagos o El Cisne, lo ideal para la oposición
* El caso de los narcosobornos * La misoginia y el desdén a la mujer * El
caso UV en el Senado * Alianza para ganar Veracruz: Pepe Uribe * Con alianza o
sin alianza, el perredismo opera a ras de piso * 22 años después, Víctor
Rodríguez no la hace * El discurso y el engaño en el MT * El depa de Sara en
Xalapa.
12 de noviembre de 2015
Qué mejor para Yunes Linares o Bueno Torio, para Cuitláhuac o Dante, si el
candidato del PRI fuera Erick Lagos o El Cisne Silva Ramos, uno enlodado en
casos de narcosobornos y el otro con su celebérrimo desdén y repudio a la mujer.
Pobre PRI.
Si fueran los Yunes rojos —José Francisco y Héctor, senadores por Veracruz—
tendría la oposición un dilema mayor, por lo que implican sus corrientes y
estructuras, por su posicionamiento en el ánimo de los electores, porque uno y
otro se han confrontado con el duartismo y se han desligado de Javier Duarte.
Erick y El Cisne no. Proceden del mismo tronco, el proyecto concebido por
Fidel Herrera Beltrán para gobernar por 30 años.
Pero su desprestigio es brutal, caldo de cultivo para la derrota del PRI.
De Erick Lagos hay episodios vergonzantes, indignos, materia de un tribunal o
mínimo de un código de ética.
Hay quien sostiene que no es hijo político de Fidel Herrera Beltrán sino hijo
biológico. Lo delata un tic, la mano en el bolsillo del pantalón y el movimiento
evidente de cómo se rasca la piel. A los dos les sale igual.
De Fidel Herrera aprendió las mañas y los trucos. Abrevó en las tretas que
solía verle al eterno legislador de la cuenca, diputado federal y senador por
Veracruz, líder del Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria en los
tiempos del echeverrismo, funcionario menor, grillo mayor, un talento de la
política que devino en la peor escoria del PRI.
Ese fue su maestro. Y Erick Lagos resultó un alumno ejemplar. Así llegó al
gobierno de Veracruz, discreto, en la secretaría particular, operando en las
sombras, abriendo puertas, filtrando y atajando a quienes el entonces gobernador
excluía de su entorno político.
Fidel lo envió al Congreso estatal. Y ahí, en la Comisión de Hacienda fue la
tapadera del latrocinio, del saqueo descomunal que dejó a los veracruzanos sin
futuro, las arcas secas, la desigualdad mayor, la esperanza frustrada mientras a
la pandilla fidelista se le veía enriquecerse.
Fue Erick Lagos un buen conserje del atraco a Veracruz. Cuidó a su mentor, lo
eximió de ser investigado, de sufrir la embestida de la oposición y de situarlo
a las puertas de la cárcel.
Fidel se fue y Erick Lagos ha sido la carta mejor guardada de la fidelidad.
Con Javier Duarte fue subsecretario de Gobierno y secretario de Gobierno, y en
un ínter, líder estatal del PRI. A sus pies, el poder lo mostró como lo que es,
en su esencia, con el potencial para regatear, agandallar y enlodar la vida
pública de Veracruz.
Operó la compra de perredistas en 2013, cuando los resultados de la elección
presidencial, un año antes, evidenciaban que el PRI iba a la baja. En Veracruz
perdió Enrique Peña Nieto, ganó la panista Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel
López comenzó a consolidar su proyecto personal, entonces PRD, hoy Morena.
Maletín en mano, la oferta abierta, Erick Lagos integró el pull de agentes
que el gobernador de Veracruz dispuso para reventar la pretendida alianza
PAN-PRD. Jalaba a alcaldes, dirigentes, legisladores del PRD, líderes locales y
nacionales, hasta contaminar el escenario, con dos consejos estatales, dos
presidentes, el legítimo y el espurio, que generaron las condiciones para que el
Tribunal Estatal de Elecciones en Veracruz resolviera que la alianza carecía de
validez legal.
Así se cayó la alianza PAN-PRD en 2013 y con ello se frustró el intento de
ser mayoría y contrapeso del gobernador priísta.
A Erick Lagos lo acusó Marco Antonio Estrada Montiel de vender candidaturas
desde la presidencia del PRI estatal, de faltar a la democracia y de servirse
del poder.
Lo exhibió en un desplegado con el que renunció a su militancia tras serle
negada la candidatura a contender por la alcaldía de Las Choapas, pues el
compromiso del duartismo era con Renato Tronco, quien había propuesto a su
hermano Miguel Ángel para sucederlo en la presidencia municipal.
Estrada se fue al PRD. No se afilió. Usó al partido del sol azteca e integró
a la militancia del PAN. Le fue arrebatada con fraude la alcaldía pero revirtió
en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Ganó la alcaldía
en la elección extraordinaria, cuando el PRI le negó a Miguel Tronco el registro
como candidato.
De todos los pecados que distinguen a Erick Lagos, el peor es el de los
narcosobornos. Un jefe regional de Los Zetas, Raúl Lucio Hernández, alias El
Lucky, detenido por la PGR, reveló que su organización pagaba fuertes cantidades
al gobierno fidelísima y que un funcionario de apellido Lagos, de alto rango,
era el enlace para realizar la operación.
Identificó el periódico Reforma a Erick Lagos como el funcionario aludido,
etiquetado como un narcopolítico ligado a Los Zetas. Aunque el hijo político de
Fidel Herrera replicó, su nombre quedó marcado por el caso de los narcosobornos.
Misógino, locuaz, lengualarga, difamador, de todo es El Cisne Silva Ramos, el
delfín de Javier Duarte, su proyecto para la sucesión, quizá el más
desprestigiado, con quien intenta asegurar su cuota de impunidad.
Su historia es sabida y sobada, difundida y condenada.
Llegó al PRI estatal y a la primera provocación sucumbió. Le preguntaban los
reporteros que qué requisitos tendrían que reunir quienes aspiraran a ser
candidatos a una diputación. Silva Ramos habló y habló con voz de loco sin
freno. ¿Y el antidoping? Sí, el antidoping, respondió. ¿Y prueba de embarazo?,
le dijo una reportera. “Podemos realizar prueba antidoping, antiembarazo,
antitodo”, dijo.
Se mató solo. Vaya expresión de misoginia y discriminación, cuando que la
Constitución Política y la Carta de los Derechos Humanos prohiben que por un
embarazo se le conculquen sus garantías a la mujer.
#PRImisógino fue uno de los hashtags usados en redes sociales para evidenciar
al PRI de Veracruz, las mujeres agraviadas, convertidas en pieza de uso
electoral y luego en trapo que se lanza a la basura.
Primero lo negó, después diría que fue un error gramatical, más adelante
señaló que fue un malentendido. El Cisne Silva, el embustero mayor.
Se le ocurrió limpiarse la imagen usando precisamente a las mujeres. Envió
pues a la diputada por Coatzacoalcos, Mónica Robles de Hillman, presidenta de la
Comisión de Equidad y Género en el Congreso de Veracruz, a recoger el tiradero.
Dijo ella que él le había asegurado que en ningún momento expresó lo de la
prueba antiembarazo. Y que ella le creía. Pues Mónica también mintió.
Lo condenó todo el PRI. Lo obligó la secretaria general del PRI nacional
Carolina Monroy del Mazo a ofrecer una disculpa pública a las mujeres, acusado
de misógino, de despreciar a las féminas.
Y lo hizo exhibiendo un ojo morado, presuntamente golpeado durante un
altercado con el gobernador Javier Duarte, según el periodista Edgar Hernández,
autor de Línea Caliente.
Erick Lagos y El Cisne Silva son las cartas del gobernador Javier Duarte. Con
ellas intenta descarrilar las aspiraciones de los Yunes rojos, Pepe y Héctor.
Y en la oposición hay fiesta. Saben que uno o el otro disminuyen el potencial
del PRI, que son vulnerables por su desprestigio, que llevan escándalos a
cuestas, que se les ubica como más de lo mismo, como la extensión de Fidel
Herrera y de Javier Duarte, ambos para perpetuar el proyecto priísta que sumió a
Veracruz en la quiebra financiera, en el baño de sangre, en la pobreza, en la
corrupción y en la impunidad.
Dicen Miguel Ángel Yunes, el Yunes azul; el panista Juan Bueno Torio, el
morenista Cuitláhuac García o el líder real de Movimiento Ciudadano, Dante
Delgado, que ojalá el PRI les ponga enfrente a Erick Lagos o al Cisne Silva.
Sería el escenario ideal.
Se trata, pues, de perder el poder. ¿O no Javier?
Archivo muerto
Qué afán de Javier Duarte de recibir metralla. Faltó de nuevo a su palabra y
lleva a la Universidad Veracruzana a un escenario de crisis. Vapuleado en medios
nacionales, exhibido por la Asociación Nacional de Universidades, Institutos y
Escuelas de Educación Superior (ANUIES), ahora el caso UV llega al Senado de la
República. Sara Ladrón de Guevara, rectora de la UV se reunió con las comisiones
de Hacienda y Educación y expuso el adeudo de más de 2 mil millones de pesos que
mantiene el gobierno duartista al retener incluso fondos federales. De los 4 mil
677 millones de pesos destinados para el ejercicio 2015, no se les han entregado
2 mil 381 millones de pesos al 9 de noviembre, que equivalen al 78 por ciento de
aportaciones estatales y 20 por ciento de las aportaciones federales. Pepe Yunes,
senador por Veracruz, y Juan José Romero Hicks, presidentes de las comisiones de
Hacienda y Educación se comprometieron a proponer un punto de acuerdo en el
pleno del Senado a fin de que el gobierno duartista cumpla con su obligación y
deje de retener los fondos de la UV. Javier Duarte había ofrecido revisar el
adeudo y darle salida. Pero no cumplió. La falta de liquidez amenaza con
provocar que no puedan pagar salarios ni las prestaciones de fin de año. Qué
necesidad. La crisis en la UV en el Senado por la forma en que la pandilla
duartista se apuñala una millonada… Pepe Uribe ya despertó. Exalta el regidor
panista la alianza PAN-PRD, como motor de cambio, como instrumento para echar al
PRI del palacio de gobierno, en Xalapa. “Si la alianza se da Veracruz va a ganar
—precisa—, cuando ha habido alternancias ganan los ciudadanos porque se rompen
vicios”. Más adelante apunta: “El PRI lleva más de 80 años en el poder y no ha
habido buenos resultados, y no lo digo yo, hay que buscar en internet y ahí está
toda la información”. Había coqueteado Pepe Uribe con el Partido Encuentro
Social, al acudir a la toma de protesta del nuevo comité municipal en
Coatzacoalcos y eso le valió el amago del PAN de expulsión. Hoy se suma a la
tendencia aliancista y tácitamente se ubica como un serio aspirante a la
diputación local por el distrito de Coatzacoalcos urbano… A ras de piso operan
ya las tribus perredistas, sea con alianza PRD-PAN o sin ella, muchos en la
órbita de Miguel Ángel Yunes Linares para la contienda por el minigobierno de
Veracruz. Es lo suyo. Trabajan en cada sección electoral, en colonias y ejidos
de Coatzacoalcos, donde el voto es copioso, donde han vapuleado al PRI. Operan
donde el panismo carece de todo, donde el panista no se involucra, en los
pantanos y las zonas lodosas, en los enclaves priístas, donde el voto duro del
tricolor es el voto que se compra con dádivas que proceden de los programas
sociales, obvio violando la ley. Dicen los perredistas que alianza PRD-PAN es un
escenario de excelencia, pero que si se descarrila, si no se formaliza, si se
llegara a frustrar en los tribunales electorales, habrá alianza sin siglas, con
el panismo que comulga con el cambio y con desterrar al duartismo, que es
fidelismo y que es priísmo, y que equivale a robo, despojo, quiebra financiera,
violencia e inseguridad. Ellos van con Yunes Linares, con alianza o sin ella. Y
de entrada, ya permean a ras de piso, la fórmula que siempre derrota al PRI… 22
años son media vida política. Y peor si son un desperdicio. Así le ocurre a
Víctor Rodríguez Gallegos, líder estatal del Movimiento Territorial del PRI, que
en 22 años aún no articula un discurso decente, hilado, digno, hablando como si
pronunciara un trabalenguas o si no supiera qué palabras emplear, citando
lugares comunes, exhibiendo pobreza intelectual. Aludía Víctor Rodríguez a las
promotoras con las que fue a buscar el voto, en el evento que congregó a su
líder misógino, Alberto Silva Ramos, alias El Cisne, y a la dirigente nacional
del MT, Ana Lilia Herrera. 22 años después, encanecidas, achacosas, suplicantes
siempre de una limosna institucional, las promotoras siguen ahí. Y 22 años
después Víctor Rodríguez es un acaudalado líder del PRI, ex subdelegado de la
Sedesol federal en Veracruz, víctima de enriquecimiento explicable, que toma la
protesta a los comités de base del MT, en una simulación total pues carece el
Movimiento Territorial de militancia y se nutre del priísmo que forma parte de
los sectores y del ONMPRI. 22 después, el mismo circo, la misma maroma y el
mismo trapecista… ¿Quién es ese funcionario que le puso departamento a Sara, no
en el sur sino en Xalapa, lejos de las miradas curiosas y del escrutinio de los
que todo ven y todo destruyen? Que es vida privada, quizá. O quizá no, pues el
depa, los paseos, los placeres, el reventón, se pagan con recursos que proceden
del erario. y eso es información pública. Allá Sara y acá la señora y los
chilpas. Qué amor…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Yunes Linares: ojo por ojo
* La persecución a su hijo * La familia de Duarte será perseguida *
Torpedea la alianza Miguel Barbosa * Quiere que EPN lo haga gobernador de Puebla
* Dos escoltas del gober, asesinados * Inminente desafuero de Renato * Los pasos
perdidos de Eduardo Manzanilla * ¿También le hackean recursos del DIF?.
11 de noviembre de 2015
Genio y figura, Miguel Ángel Yunes Linares no deja pasar una. Lo del asedio a
su hijo, en vías de desafuero como alcalde de Boca del Río, lo irrita y lo
punza. Promete, en respuesta, aplicarle a Javier Duarte la Ley del Talión: ojo
por ojo, donde duele.
Tocó fondo al saber de la irrupción de agentes de la Fiscalía General de
Veracruz en la mansión de Miguel Ángel Yunes Marquez, en el fraccionamiento El
Rincón de El Conchal, en El Estero, municipio de Alvarado, de un intento de
asalto encubierto como notificación de una diligencia, y de los excesos con que
se conduce el fiscal “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, el brazo
ejecutor del gobernador.
Lunes 5 de octubre. Ocho agentes se apersonan en la casa del alcalde. Llegan
hasta la caseta de vigilancia, se identifican y, según el boletín oficial de la
Fiscalía, enteran que habrán de realizar la inspección física.
Acuden, dice la versión duartista, como parte de la indagatoria derivada de
la denuncia interpuesta por dos diputados locales, José Ramón Gutiérrez de
Velasco y Raúl Zarrabal Ferat, aquel ex panista, apodado José Ratón por obvias
razones, y éste priísta con la carga de 225 millones de pesos no justificados en
la construcción del túnel sumergido de Coatzacoalcos, el megafraude del sur,
cuando era secretario de Comunicaciones del gobierno de Javier Duarte.
Le imputan a Chiquiyunes que la mansión se cotiza en 32 millones de pesos y
que, por analogía duartista, hay enriquecimiento ilícito. De ahí la denuncia. De
ahí, también, la intención de irrumpir en el hogar del alcalde de Boca del Río.
De ahí la provocación.
Llegaron, pues, los ocho agentes y se armó un sainete.
En torno a Yunes Márquez se moviliza el panismo de Boca del Río. Enfrenta a
los agentes, los repliega y lanza una señal que Javier Duarte sabe entender.
Calificaba Yunes Márquez como un “acto cobarde” la citada inspección física
por carecer de orden de cateo emitida por un juez. Al fiscal le expresaba: “Se
está metiendo con mi familia, mi esposa y mis hijos, y se lo digo de frente, es
un cobarde”.
Diría también:
“¿Por qué vienen sin una orden judicial a intentar ingresar a mi domicilio?
Es una pena que Veracruz tenga un gobierno tan incompetente que esté más
interesado en perseguirme y encarcelarme, pero no atrapa a los delincuentes que
extorsionan y secuestran en todo el estado”.
Crispados los ánimos, no cesaron las hostilidades por la revuelta panista que
zarandeó a los ocho agentes, sino por una llamada telefónica que sometió al
gobernador de Veracruz.
Acusado de tener propiedades por más de 400 millones de pesos, según el
portal Reporte Índigo, al que Yunes Linares acusa de estar al servicio de Fidel
Herrera y Javier Duarte, el diputado federal panista, el que promete que si
llega a ser gobernador de Veracruz los encarcelará, decidió revelar a detalle,
el 13 de octubre, cuánto tiene y dónde.
En Radio Fórmula, dio a Oscar Mario Beteta su lista de propiedades, el parche
antes que le brote el grano. Dice la información difundida por la radio:
“En la casa ubicada en la calle Cuauhtémoc número 9 del Club de Golf, vive
desde el 12 de marzo de 1993. Otra casa que es la de su madre quien ya falleció,
y está en una sucesión porque los hermanos decidieron no venderla, nadie la
habita, sólo una oficina se encuentra en el lugar, pero la casa no es suya.
“Asimismo, dijo que cuenta con un departamento el cual fue comprado con un
crédito de Banorte el pasado 30 de enero del 2010, mismo que fue vendido el 29
de enero del 2013, además de una bodega de Revillagigedo número 3, 267, la cual
la compró el 5 de noviembre de 1981, hace 34 años a través de la empresa
veracruzana de bienes inmuebles de la cual eran socios cinco hermanos, dos de
los cuales ya fallecieron.
“Otra propiedad es un terreno ubicado en Bulevar Manuel Ávila Camacho 3,191
el cual lo compró la misma empresa, de la cual era socio y su hermano Jesús
apoderado legal. La propiedad fue comprada el 6 de agosto de 1990 y fue vendido
el 27 de noviembre del 2013.
“Así como el condominio en la zona residencial Club de Golf Villarrica, en
donde actualmente vive, otro inmueble es una casa ubicada en el kilómetro 2 de
la carretera Rancho Viejo-Briones, en donde vivía en 1992, cuando era secretario
de gobierno.
“Dijo que la casa la adquirió con un crédito de Banamex, sin embargo con la
crisis de 1998 cuando se fueron las tasas de interés a niveles altos, Banamex se
quedó con la casa.
“Aclaró que no cuenta con ningún terreno en Rincón del Ponciano, ni en calle
Mero número 1028, incluso no conoce esta calle.
“Los lotes de terreno 9 y 10 del fraccionamiento Costa Verde, sí son de su
propiedad, los cuales fueron comprados el 12 de septiembre del 2008 y están
declarados patrimonial y fiscalmente.
“La lista de empresas e inmuebles que le señalan como de su propiedad es muy
extensa, algunas de ellas, aclaró, fueron constituidas junto con sus hermanos
Antonio y Jesús que ya murieron, además de dos hermanas.
“Asimismo aclaró que uno de sus hijos contaba con un taller de laminación y
pintura, a los 19 años el cual operó hasta 2003, año en que su hijo Miguel se
fue a estudiar a Estados Unidos.
“Subrayó que cuenta con propiedades de alguien que ha trabajado desde los 16
años y que hoy tiene 62 años de edad, ‘no hay una sola que tenga yo a nombre de
prestanombre, en todos los casos las propiedades aparecen a mi nombre o las
empresas se llaman Corporativo Yunes Márquez; Operadora de Restaurantes Yunes
Márquez, nunca hemos escondido absolutamente nada’ ”.
Agregó:
"Yo estoy dispuesto a que me revisen hasta abajo del colchón. Es más, estoy
feliz de que lo hagan, porque en 2016, no tendrán un solo argumento en contra
mía, no lo tienen hoy, pero menos lo tendrán después de que la Procuraduría
concluya esas averiguaciones".
“Yunes se dijo tener los elementos para comprobar que la agencia Quadratín es
propiedad del gobernador de Veracruz.
“Señaló que Gina Domínguez y Javier Duarte compraron estaciones de radio,
periódicos, tienen la agencia de publicidad.
“Precisó que el 2 de octubre, Duarte recibió en sus oficinas el documento (la
investigación que le realiza la PGR), y al día siguiente Quadratín publicó la
información, con todo y que la PGR les advirtió que es una información que se
debe de manejar de manera confidencial.
“Por mí qué bueno que se haya hecho pública, son unos ridículos. Yo tengo
desde los 28 años la empresa veracruzana de bienes inmuebles y es una actividad
física. Nos dedicábamos junto con cinco hermanos a la compra y venta de bienes
inmuebles. Ahí están las escrituras públicas y puedo acreditar cada peso que
tengo. A mí nadie me va a perseguir por eso. Yo soy una gente honorable, mis
hijos son personas honorables, mi familia es una familia honorable”.
Cada peso, cada propiedad, cada construcción, cada empresa, dice Yunes
Linares, lo justifica. Hay registros contables y declaraciones fiscales.
Eso dice Yunes Linares. El duartismo asegura que hay más y en el tropel se
llevan a su esposa e hijos. Le endilgan bienes que aparecen en presuntos
documentos de la investigación ministerial filtrados a los medios de
comunicación. Se trata de los mismos que Reporte Índigo le atribuyera el 6 de
noviembre de 2012 y que retomara el hoy diputado Manuel Espino Barrientos, ex
líder del PAN, echado por Felipe Calderón Hinojosa, informe que sirviera para
atizar el escándalo de las denuncias contra los Yunes azules.
En diversos portales de internet y prensa se difundió así:
“Departamento de lujo de Miguel Ángel Yunes Márquez, con dirección 1155
Brickell Bay Drive, Miami, Florida. Valor aproximado: 1 millón de dólares
“Gasolineras en Coatzacoalcos, Córdoba, Cosamaloapan y Cuitláhuac. Valor
aproximado: 60 millones de pesos (Se refiere a Servicio Fácil, de la familia
Lemarroy, cuyo valor es superior a 500 millones de pesos; son 50 estaciones de
servicio).
“Departamento de lujo en la exclusiva Quinta Avenida de la Ciudad de Nueva
York. Valor aproximado: 2 millones de dólares
“Rancho “Santa Gertrudis de RL” ubicado en el Municipio de Tres Valles. Valor
aproximado: 2 millones de dólares
“Mirafe, empresa de servicios informáticos. Valor aproximado: 10 millones de
pesos
“Yate Tiara Sovran “Ulúa”. Valor aproximado: 2 millones de pesos
“Yunes Linares y su primo César Yunes Landa son copropietarios de la empresa
de bienes “Kryztal” en Veracruz. Valor aproximado: 5 millones de pesos
“Seguritex, empresa propiedad de Miguel Ángel Yunes Linares dedicada a
seguridad portuaria. Valor aproximado: 3 millones de pesos
“Rancho “La Fermina”, ubicado en el Municipio de Tierra Blanca, con 400
hectáreas. Valor aproximado: 3 millones de pesos
“Residencias en la Ciudad de México (Coyoacán), Terrenos en Xalapa, Cancún y
Costa de Oro (Veracruz). Valor aproximado: 25 millones de pesos.
“Omar Yunes Márquez, el hijo menor, aparece como propietario de cuatro
empresas localizadas en Oviedo, España. Bajo la denominación social Vault
Investments Sociedad Limitada, Nero Investments, Feles Investments y Maximilian
Investments, dichas empresas desarrollan trabajos de obra pública y privada,
suministro de materiales e instalaciones en general.
“Aparte de estas cuatro empresas en España, Omar Yunes es copropietario de
empresas inmobiliarias como Praxislong Pralo, de CV y Veracruzana de Bienes
Inmuebles SA de CV.
“En sociedad con sus hijos y esposa, posee Yunes Consultores SC, y la empresa
Operadora de Servicios y Alimentos YM con sucursales en Boca del Rio, Veracruz y
Cholula, Puebla.
“Finalmente dentro del imperio de los Yunes se encuentra una empresa
denominada Compañía Veracruzana de Casa y Departamentos, y distintas gasolineras
en el estado del Golfo de México”.
Yunes Linares descarta que algunos de esos bienes sean suyos. Pertenecen a
amigos y familiares y de ahí que la embestida duartista haya hecho sujetos de
investigación a su esposa e hijos. Le tocó Javier Duarte la fibra sensible, su
familia. De ahí el ojo por ojo que está por venir.
Sacudió a Yunes linares el incidente en la casa de su hijo Miguel Ángel.
Reeditó al Yunes Linares de siempre. Ese día, al ocurrir el sainete en el
fraccionamiento El Rincón del Conchal, tomó el teléfono celular, ubicó a su
interlocutor y lo enteró. Hablaba con Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de
Gobernación del gobierno federal.
Lo trató de “tocayo”. Describió el conflicto, el intento de allanamiento sin
orden judicial. Y fue tajante: sentenció que, o el gobierno federal paraba a
Javier Duarte o lo paraba él. Y Osorio Chong asumió el control del gobernador de
Veracruz. Ese día el gobernador de Veracruz le bajó.
Hoy sostiene el potencial candidato de la alianza PAN-PRD al gobierno de
Veracruz que por cada acción contra su familia, habrá acción contra Javier
Duarte, su pandilla, su familia, sus amores y sus querencias. “Tengo la
información”, acusa.
Es la Ley del Talión.
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Alianza PAN-PRD amaga al PRI
* Formalizan el Frente Amplio Opositor * ¿Qué oferta política tiene el
PRI? * “Quien me golpea a mí golpea al PRI” * Javier Duarte en el mundo al revés
* “El respeto se gana”, reitera Héctor Yunes * Pepe con Héctor, no con Erick *
El Cisne destapa a Víctor Rodríguez * Otro misógino llamado Eduardo Manzanilla.
10 de noviembre de 2015
Lo peor que le podría ocurrir al PRI ya se dio: PAN y PRD son alianza, irán
por el minigobierno y el Congreso, para desterrar al duartismo-fidelismo del
poder, para encarcelar a Javier Duarte y Fidel Herrera, para que regresen lo que
le robaron a Veracruz. Como para no dormir.
Se anuncia como un Frente Amplio Opositor, este lunes 9, en Xalapa, con línea
nacional del Partido de la Revolución Democrática, el aval de los dueños del sol
azteca, la tribu de Los Chuchos, y la plana mayor del Partido Acción Nacional en
Veracruz.
Aluden sus firmantes al Veracruz sumido en la corrupción por la mano del PRI,
por la rapacidad de Fidel Herrera Beltrán, el ex gobernador, y su pupilo y
títere, Javier Duarte, encargado del despacho de la gubernatura, donde todo lo
ha hecho mal; por la impunidad que cobija a la delincuencia, por la falta de
empleo que ha llevado a una crisis social.
Hay alianza PAN-PRD de hecho y sólo falta su registro cuando los tiempos del
calendario electoral así lo establezcan. Suenan, pues, los tambores de guerra y
el sonido de las alarmas ante el embate de la izquierda y la derecha, que esta
vez irán juntas, más la ira popular, más los partidos que se agreguen, se
ensombrece más el futuro del PRI.
Dice Alejandro Sánchez Camacho, delegado del PRD nacional en Veracruz, que la
alianza “busca liberar a Veracruz de la corrupción y las crisis que padece”,
consciente de las inercias perredistas que repudian ver al PRD unido a la
derecha o porque son peones del duartismo.
“Habrá todavía algunas voces internas en el PRD —advirtió Sánchez Camacho—
que no estén de acuerdo con esta alianza electoral y existe esa posibilidad de
que caigan en la tentación de escuchar el canto de las sirenas y quieran ser
atraídos para mantener sus compromisos con el PRI o algún otro partido”.
Hay blindaje, dice el ex diputado federal, en su momento lopezobradorista a
morir, de discurso contundente cuando la fracción parlamentaria del PRD llegó a
ser mayoría en San Lázaro, en 2006.
“El blindaje principal —agrega Sánchez Camacho— es que hay un gran acuerdo
nacional en el PRD, prácticamente de todas las expresiones y ese acuerdo tiene
como propósito fundamental dar el mensaje de que se puede transformar la pobreza
y la inseguridad”.
Habló también el líder estatal del PAN, Jesús Mancha Alarcón, yunista azul.
Centra el discurso en la seguridad, el empleo, “recuperar lo que se le ha
arrebatado a los veracruzanos, el desarrollo, la esperanza de un futuro mejor”.
Mancha sostiene que hay que sacar a Veracruz de la crisis en la que se
encuentra. El PRI, asegura, no ganará en 2016 y en el PAN, aunque haya voces
discordantes, no hay distanciamientos.
“Convencido de que Veracruz quiere cambiar —agrega—, es que PAN y PRD hemos
decidido conjuntar esfuerzos en una sola y gran acción en aras de recuperar todo
aquello que se nos ha arrebatado, nuestra seguridad, nuestro desarrollo y
nuestra esperanza de un futuro mejor, la realidad exige y exige hoy mismo, para
que llegados los tiempos, confirmar una coalición política que represente lo
mejor de todas las visiones”.
Es necesario, precisó, acabar con el mal gobierno que aqueja a Veracruz. “La
ruta está trazada, nosotros estamos convencidos, vayamos juntos y rescatemos
Veracruz”, apuntó.
Tomó la palabra Rogelio Franco Castán, líder del PRD en Veracruz. Instó a
combatir la apatía, el abstencionismo, la desesperanza y el hartazgo de la
sociedad, para construir una organización electoral abierta.
“Invitamos a todos los que deseen liberar a Veracruz del yugo, del abandono y
del estancamiento económico, sólo así, eliminando nuestras diferencias y
fortaleciéndonos en las coincidencias, podremos poner fin a este estado de cosas
y trascender a la democracia, el bienestar y confianza pública”, apuntó.
Advertía Franco a aquellos que hablan del fracaso de la alianza PRD-PAN que
se logró con unidad, “por encima el interés y el bienestar social de la
población veracruzana, ya que son dos fuerzas políticas interesadas en que
mejoren las condiciones de vida de los veracruzanos”.
Podría ser discurso y nada más. Podría ser demagogia azul o demagogia
amarilla. Podría ser un ardid político para sacudir al PRI. Pero ocurre cuando
el priismo enfrenta la peor elección de su historia, sin oferta política,
socavadas las instituciones por la acción depredadora de una pandilla, la de
Fidel Herrera y Javier Duarte, que saqueó Veracruz con cinismo e impunidad, de
su lado las leyes, de su lado la ley, de su lado el Ministerio Público y los
jueces, con un fiscal, Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, convertido en
el brazo ejecutor del tirano de palacio, que no procura justicia sino que usa el
poder para perseguir a los enemigos del gobernador.
Sabrá si la alianza PAN-PRD llegará al 2016, si se descarrilará, si será
objetada e impugnada, si la echará por tierra el sistema priísta para no perder
Veracruz por lo que implica en votos la llamada segunda reserva electoral
nacional, porque si el PRI pierde Veracruz no habrá triunfo en la presidencial
de 2018.
Sabrá si la alianza PRD-PAN siga su curso hacia la elección de 2016, si se
allegue el minigobierno de dos años y el Congreso estatal, pero hoy es la opción
más sólida para desterrar el duartismo-fidelismo, echarlos del poder, traerlos a
cuentas, confinar en un celda a Fidel Herrera y en otra a Javier Duarte, y
obligarlos a devolver lo que le arrebataron a los veracruzanos.
Se llama Frente Opositor Amplio. Nace el lunes 9. Nace en la víspera de la
gira del presidente Enrique Peña Nieto a Veracruz, este martes 10, para
inaugurar el Clúster Científico y Tecnológico BioMimic, adjunto al Instituto
Nacional de Ecología (Inecol), en Xalapa. Ahí se espera una señal, humo blanco,
palabras para leer entre líneas, la frialdad o el calor a Javier Duarte para que
frene sus rencores o los acelere con las consecuencias que pueda tener.
Mal inicia la semana aquel a quien ahorcan en lunes. Así está el PRI,
aquejado por sus males, por sus enconos, sumido en una profunda división de la
que es responsable el gobernador de Veracruz por su afán de regatear una
candidatura que sabe de antemano que no es suya, que se decide en Los Pinos,
pasada por el filtro del presidente Peña Nieto, diseñada y operada por el PRI,
por Manlio Fabio Beltrones, alias Don Beltrone, y por el senador Emilio Gamboa
Patrón.
Vaya lío para el PRI. Javier Duarte sabotea a los Yunes rojos —Pepe Yunes
Zorrilla y Héctor Yunes Landa, los senadores que traen línea nacional—, los
enfrenta, los exhibe con alardes y desplantes, rebasadas las formas, olvidando
que la ropa sucia se lava en casa, como si no fuera priista, como si fuera
militante del PRD, donde si no hay pleito es como si no hubiera partido.
Llegarán los priistas a una elección letal en 2016. El gobierno de Javier
Duarte ha sido nefasto. Se salió de control la deuda, se frenó el desarrollo, se
ensanchó la desigualdad, se dio pase de cortesía al crimen organizado, coludida
la policía y el aparato de justicia, y se convirtió a Veracruz en el gran
cementerio con fosas clandestinas en toda su geografía, muchas de ellas
oficialmente negadas pero existentes, con cuerpos de migrantes y connacionales.
Llegará 2016 con un panorama adverso, complicado para el PRI, divididos como
nunca sus militantes, una minoría aliada del gobernador u operando para la
fidelidad, con los recursos y los programas sociales en la mano, otra mayoría
alejada del grupo en el poder y a un paso de pactar con el panismo o con el
perredismo, o con ambos.
Confrontado Javier Duarte con el yunismo rojo, con Peña Nieto, con don
Beltrone, llevó al PRI a su peor nivel, pues erosionado por la corrupción, el
saqueo, el endeudamiento descomunal, la riqueza que les brota por los poros a
los miembros más insignes de su pandilla, qué le puede ofrecer a los
veracruzanos.
Y enfrente tiene ya a la alianza PAN-PRD.
Archivo muerto
“Quien me golpea mí golpea al PRI”, dice con aires de Luis XIV, el Rey Sol,
Javier Duarte. Intocable, pues, el gobernador de Veracruz evidencia que la
neurona se fundió, ahora sí en el extravío total. Ya antes Javier Duarte decía
que criticarlo a él era criticar a Veracruz en un sutil reclamo de inmunidad, de
silencio impuesto a la sociedad, de cínica censura, de absoluta intolerancia y
de represión a la libertad de expresión. “Quien me golpe a mí golpea al PRI”,
dice Javier Duarte un día después que Héctor Yunes Landa sentencia que Veracruz
está enfermo, grave, pero curable, y que hay que aplicarle “medicina
carcelaria”. Pobres priístas. Su gobernador anda en Júpiter, lejos de la
realidad, imaginándose emperador chino, al que no pueden siquiera dirigirle la
mirada, menos hablar, mucho menos increpar. Su gobierno es el peor de la
historia, plagado de violencia, sumido en la quiebra y dice que golpearlo a él
es golpear al PRI. Vaya embustero. También le enchila que se le falte al
respeto, o sea que se hable de él. Héctor Yunes lo confronta: “El respeto no es
una dádiva, es algo que se gana y para que se respete a alguien, este tiene que
ser respetuoso”… Pepe Yunes no va con Erick Lagos, menos con El Cisne, alias
Alberto Silva Ramos. Va, dice el senador, con Héctor Yunes Landa, en alianza por
la candidatura del PRI al minigobierno de Veracruz en 2016. “Yo con el que voy
es público y notorio es con Héctor, si no soy yo (el candidato a gobernador), no
iría con nadie que no fuera él”, expresó a un día de que se anunciara la alianza
PAN-PRD, un trabuco que augura una derrota brutal para el PRI. Habla Yunes
Zorrilla cuando Javier Duarte hace esfuerzos por inflar a Erick Lagos Hernández,
el diputado federal del fraude en Acayucan. “Yo por el que voy es por Héctor,
que no quede duda —sostiene—. Si van a destapar a Erick bienvenido, yo voy a
competir con el que pongan”. Meses atrás Pepe Yunes retaba: si es el mejor
posicionado y el gobernador Javier Duarte lo veta, apoyaría a un candidato de la
oposición. ¿Qué haría el PRI, que haría Peña Nieto, qué haría Don Beltrone si el
candidato es un duartista o fidelista, un Erick Lagos o un Cisne Silva, y los
Yunes rojos quedan libres? ¿Qué harían si los fans de Pepe Yunes y los de Héctor
Yunes deciden irse a apoyar la alianza PAN-PRD, que de por sí, si hoy fueran las
elecciones, se llevaría la gubernatura y el 50 por ciento del Congreso de
Veracruz? ¿Qué harían ante un reacomodo de fuerzas priístas en torno a la
alianza de oposición, si Peña Nieto y el PRI deciden recetarle más duartismo,
más violencia, más deuda, más quiebra financiera, más pobreza, más desigualdad a
los veracruzanos? Quizá sin Pepe y sin Héctor, ya se ve al yunismo rojo operando
para echar al duartismo-fidelismo del poder, aplicándoles la “medicina
carcelaria”… Otro lapsus brutus del Cisne Silva: “Queremos candidatos que estén
con la gente. No queremos candidatos ya alejados ni inventados. Queremos
candidatos que conozcan las colonias, que sepan de sus necesidades, que sean
queridos por su pueblo. Queremos candidatos que tengan liderazgo como lo está
haciendo hoy mi amigo Víctor Rodríguez”. O sea, habemos candidatus aunque se
violen los tiempos electorales. Señal, pues, para la diputación local por el
distrito urbano de Coatzacoalcos, que suena a futurismo y, sobre todo, a delito
electoral. Decía Silva Ramos, líder del PRI en Veracruz, el impuesto de Javier
Duarte, en la gira de la lideresa nacional del Movimiento Territorial del PRI,
Ana Lilia Herrera, el sábado 8, que candidatos así son la fórmula para ir a la
madre de todas las batallas, la elección de 2016, “a la elección más compleja y
más competitiva de nuestra historia y no lo podemos negar”. Y así verá la
elección de 2016, que el Cisne Silva pide que el PRI sea “la primera línea de
defensa del gobierno de Javier Duarte”. En lenguaje político es mostrar el
flanco débil, el callo que duele, el punto más vulnerable. Sigue el chivo loco
de Tuxpan hablando antes de pensar… Un misógino más: Eduardo Manzanilla Rico,
quien trata a la mujer de “Putaaaa”. Y lo estampa en su cuenta de Facebook, en
un arranque que define quién es en realidad el director del DIF de Nanchital,
hermano de la alcaldesa Brenda Manzanilla, y que en sueños guajiros se ve como
el próximo presidente municipal. “Putaaa”, dice el descolorido rufiancillo,
mequetrefe de drenaje, seguramente acorde con la línea que trae el dirigente
estatal, Alberto Silva Ramos, El Cisne, el que pretendía aplicar prueba
antiembarazo a las mujeres que desearan ser candidatas del tricolor y que no lo
dijo por error, ni por lapsus imbecilus, ni por broma, sino porque así ha sido
la norma de conducta del hoy líder estatal del PRI. Pide El Cisne prueba
antiembarazo a quienes quieran ser candidatas y acá Eduardo Manzanilla lanza un
sonoro “Putaaa”. ¿Así lo educó su mamá, la ex alcaldesa de Nanchital, Teté
Rico?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
SCJN atropella una ejecutoria para favorecer a familiar de Salinas de
Gortari
Coatzacoalcos, Ver.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación dejó de ser garante de la ley
desde el momento en que se politizó con la llegada de los nuevos ministros
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Eduardo Medina Mora, identificados con la
corriente priista del expresidente Carlos Salinas de Gortari, acusa el abogado
Marco Antonio Madrazo Carreón.
Señaló que las resoluciones son cabildeadas como si la SCJN fuera un partido
político o manoseadas en los pasillos de las oficinas de gobierno.
Madrazo Carreón, quien ganó un amparo con el que impidió que familiares de
Carlos Salinas de Gortari se adueñaran de un predio de 10 hectáreas en la zona
turística de Coatzacoalcos, Veracruz, y que la Suprema Corte de Justicia de la
Nación intenta revocar ejerciendo la facultad de atracción, advirtió que por
intereses políticos las ejecutorias son violentadas por el máximo tribunal del
país.
“Era un caso juzgado y había causado ejecutoria, como lo establece el amparo
directo 250/2013, pronunciada por el Primer Tribunal Colegiado del Séptimo
Circuito con residencia en Xalapa, Veracruz, y que los hoy quejosos, el director
del Instituto Mexicano del Seguro Social, José Antonio González Anaya, su padre
y hermano, así como el abogado Alfredo Ramón de Diego y sus hijos, consintieron
y no la combatieron en tiempo y forma”, agregó.
Señaló el abogado Madrazo que es insólito que la SCJN haya ejercido la
facultad de atracción cuando no había elementos jurídicos ni reunía los
requisitos de ley, y que además haya violentado una ejecutoria y así atropellara
los derechos de Inocente Armas, un anciano que con grandes esfuerzos grandes
esfuerzos logró adquirir el predio de 10 hectáreas, el 21 de enero de 1968, el
cual estuvo inscrito en el Registro Público de la Propiedad de Coatzacoalcos
desde 1970, cuyos antecedentes registrales fueron arrancados de los libros.
El litigante asegura tener informes de que un secretario particular de
Salinas de Gortari cabildeó con los cinco ministros que integran la Primera Sala
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para favorecer con su sentencia a
González Anaya, exconcuño del expresidente de México con quien aún mantiene
estrechas ligas.
“Fuentes de la SCJN me informaron que el viernes 30 de octubre un personero
de Salinas de Gortari acudió con cada uno de los ministros Olga Sánchez Cordero,
Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Ramón Cossío Díaz y
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, quien realizó la ponencia, y todos acataron la
línea política.
Gutiérrez Ortiz Mena, advierte el abogado Madrazo Carreón, fue titular del
Servicio de Administración Tributaria cuando González Anaya era subsecretario de
Ingresos en la Secretaría de Hacienda. Señala que incluso mantienen una relación
de compadrazgo.
“Es lamentable que la SCJN haya perdido su esencia, que esté sujeta a
intereses políticos, que con toda facilidad violenten una ejecutoria porque eso
es negar que la justicia existe en México”, añadió.
Finalmente sostuvo que una fracción de ese predio —una hectárea— fue
adquirido por el gobierno de Veracruz, cuando el hoy gobernador Javier Duarte de
Ochoa era secretario de Finanzas, sin que se hubiera acreditado la propiedad por
parte de González Anaya y socios. Eso motivó que el mandatario veracruzano
enfrente actualmente una denuncia penal.
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Cisne, Erick, Pepe y Héctor: caos en el PRI
* Silva, de locura en locura * Erick, ni destape ni cargada * El acuerdo
de El Lago * Héctor habla; Pepe calla * Panistas y perredistas, de plácemes *
Yunes Linares agarró el tomate más podrido * Cuando Sergio Rodríguez frustró la
alianza PAN-PRD * Caleb ningunea a Tomás * La traición de Chivis Olivares.
9 de noviembre de 2015
De la mano de Javier Duarte, el PRI ya está en la fase del caos: hablan
todos, se atacan todos, se abrazan todos, se ofenden todos, intrigan todos,
regateándole a Los Pinos la sucesión y la candidatura al minigobierno de
Veracruz en 2016.
No lo encauza Don Beltrone, no lo alinea Gamboa Patrón, no lo somete Peña
Nieto, ni se inmiscuye Osorio Chong, mientras el priísmo veracruzano se observa
trepado en un teatro de tramoyas endebles, que lejos de atraer la atención del
electorado, evidencia la disputa a muerte entre el fidelismo-duartismo y el
yunismo rojo.
Sabe Duarte que esta sucesión no es suya, que no son los tiempos de Fidel
Herrera, su antecesor, quien no teniendo presidente priísta, pudo imponerlo a él
en el gobierno de Veracruz; que la designación del candidato del PRI pasa por el
filtro de Enrique Peña Nieto y ahí, en Los Pinos, se decide su suerte. Aún así,
al gobernador le da por regatear. No tiene con qué, pero regatea.
Pobre —paupérrima, diríase— es la oferta de Javier Duarte: El Cisne Silva, su
amigo, un misógino empedernido, difamador, borrachín, narcisista, de escasa
rentabilidad política pues a su paso por gobierno, alcaldía de Tuxpan,
diputación y PRI lo único que ha dejado es suciedad.
Pobre también es el Plan B, la opción de Acayucan, con un frustrado “destape”
del diputado federal Erick Lagos Hernández, cuyo pasado lo liga con lo peor de
la fidelidad, tirándole lodo hasta a los fidelistas —¿o no Claudia Ramón?— y una
imputación pública de ser el operador de la relación entre el narco y el
gobierno de Fidel Herrera Beltrán que se llevó las ocho columnas de Reforma. Por
las manos de un licenciado de apellido Lagos, poderosísimo, dijo el jefe
regional Zeta, Raúl Lucio Hernández, alias El Lucky, pasaban los millones en
sobornos para operar libremente.
De uno y otro se acreditan señalamientos aberrantes, lo sórdido en los
tiempos de Fidel Herrera, el trabajo sucio, el golpe a sus enemigos, la intriga
para desplazar al adversario, la compra de la oposición y la mano ruda cuando el
dinero no lo podía comprar.
Tiene ahí, aún, Javier Duarte a Alberto Silva Ramos, líder del PRI en
Veracruz, sin merecimiento alguno, impuesto ante el pasmo de los priistas, que
lo conocen frívolo y rapaz, engreído y alejado de la humildad, de funesto paso
por la alcaldía de Tuxpan, donde hizo trizas sus finanzas y recibió dos bombazos
de los Zetas, que terminarían siendo sus cuates; de sospechoso proceder cuando
manejó los dineros de la Secretaría de Desarrollo Social estatal, ahí por donde
pasan los programas sociales y se traducen en votos, o cuando tuvo en sus manos
la Coordinación de Comunicación Social y se quedaba con los recursos que eran
para los textoservidores, burlados los amanuenses del gobernador y sin derecho a
decir que el chayote les fue conculcado.
Llegó al PRI. Y en un pestañeo se metió en una espiral de locura. Llegó a
contrapelo, deslenguado, anunciando que él sería el nuevo líder estatal cuando
Alfredo Ferrari ni idea tenía y perdía el tiempo papando moscas. Llegó violando
los estatutos del PRI, como apunta el columnista Raymundo Jiménez en Al Pie de
la Letra. “Cisne acelerado”, tituló su reveladora columna, el 28 de octubre.
No es un apacible cisne. Es un chivo loco en cristalería, incontrolable,
desconectada su lengua de su cerebro que en dos episodios pudrió la asonada de
Javier Duarte para arrebatarle a Peña Nieto la sucesión.
Filtró, por ejemplo, Silva Ramos la lista de 120 “aviadores” de la Secretaría
de Educación de Veracruz, usurpando las funciones de la SEV o de la Contraloría
estatal. Y para su desgracia, la lista contenía nombres de maestros en activo y
de educadores ya fallecidos de intachable conducta y trayectoria ejemplar. O
sea, los difamó.
Lo alertaban que no podía revelarse el contenido de la lista, pero Silva
Ramos mandó al diablo a SEV y habló hasta saciarse, descarrilando la ofensiva
contra el acérrimo rival del gobernador, el diputado federal panista Miguel
Ángel Yunes Linares, a quien le imputaba que la contratación de los “aviadores”
desde el sexenio chirinista, cuando Yunes Linares era secretario de Gobierno.
Le siguió el episodio de la misoginia. Ese estuvo mejor. Que el PRI aplicará
pruebas antidoping y antiembarazo a quienes deseen ser candidatas en el proceso
2016.
Ya se sabía del pobre concepto en que El Cisne Silva tiene a la mujer. Para
él son Kleenex porque las usa y las desecha, pero advertir que habrá prueba
antiembarazo es violatorio de la Constitución y un agravio mayúsculo a la mujer.
Lo tundió la dirigencia nacional del PRI, que lo obligó a ofrecer una
disculpa pública, mientras El Cisne iba de contradicción en contradicción. Que
si fue un error gramatical, que si fue un malentendido, que si no lo dijo, que
si sí lo dijo pero que ya no lo volverá a decir. Y cuando ofrece la disculpa
pública, muestra un golpe en el ojo izquierdo, amoratado, dizque porque Em¡liano
Alberto, el hijo que tuvo con Elsa Basante, su señora, se lo provocó. Ajá.
Relata el periodista Edgar Hernández que ese golpe fue el epílogo de su sueño
de poder, el impacto con el que Javier Duarte lo echó del edén duartista, dando
paso al Plan B, otro granuja de la fidelidad, Erick Lagos Hernández, el hijo
político de Fidel.
Aplicaba Javier Duarte el ardid del petate del muerto. Con días de
anticipación, filtró que el sábado 7 sería destapado el diputado Erick Lagos en
Acayucan, su distrito, durante un evento del sector campesino priísta, la CNC.
Lo refrendó el legislador local Juan Cruz Elvira, hechura de Erick, coludidos
ambos en el golpe al PRI.
No hubo nada. Javier Duarte se limitó a elogiar a Erick Lagos pero del
“destape” ni el aroma.
“Saludo y quiero hacer un paréntesis aquí —dijo—, quiero saludar y al mismo
tiempo y sobre todo reconocer el apoyo y el respaldo a la lucha que viene dando
a nombre de todos y cada uno de nosotros en el espacio donde se están
discutiendo los elementos de la agenda nacional. Quiero reconocer la capacidad,
el esfuerzo y la defensa que está haciendo de los veracruzanos en la máxima
tribuna de la nación, en estos momentos que se está analizando y discutiendo el
Presupuesto de Egresos del próximo año. Me es muy grato agradecerle por todo el
apoyo que nos ha brindado mi amigo, mi compañero de proyecto; un hombre
orgullosamente hijo de esta tierra, saludo al diputado federal, Erick Alejandro
Lagos Hernández”. ¿Y?
Hijo de esa tierra, no. Erick Lagos es oriundo de Isla, justo donde el
viernes 6, horas antes del pretendido “destape”, fue asesinado en aquel
municipio Juan José Ríos Errasquín, alias “El Abogado del Diablo”, uno de los
más allegados al diputado federal y a quien se le consideraba su operador.
Fue una ejecución. Un comando lo sorprendió cuando bebía un café con Osvaldo
Aguirre Montalvo, ex alcalde de Isla y ex coordinador de la policía municipal.
Ambos perdieron la vida. ¿Casual?
Dice El Cisne Silva que la candidatura al minigobierno de Veracruz no tiene
por qué ser de dos, en alusión a Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, los
senadores que tienen más que amarrada la nominación, uno en 2016 y el otro en
2018.
Torpedea así el acuerdo tomado en el restaurant El Lago, en Chapultepec,
entre el líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, el senador Emilio
Gamboa Patrón y los Yunes rojos.
Le replica Héctor Yunes confirmando que la reunión de El Lago existió, que o
es él o es José Francisco Yunes Zorrilla, y que no hay tiempo para armar otra
candidatura ni postular otro prospecto.
“El PRI va a definir por encuestas —refiere Héctor Yunes—. Hay de dos sopas:
Pepe o un servidor y no hay más”.
Luego abunda:
“Claro que fue real la reunión con Manlio y con Emilio Gamboa y claro que
platicamos y quedó claro que sólo hay dos opciones para Veracruz que es el caso
de José Francisco y un servidor”.
—¿Qué pasará si el candidato entonces es Erick Lagos?
—No va haber más opción que Pepe y yo
—¿Pero en la posibilidad, de que fuera Lagos?
—No hay tal posibilidad; se los digo con honestidad.
Llegó otra pregunta:
—¿Alberto Silva garantiza una buena dirigencia en dado caso que usted o Pepe
Yunes sea el candidato; que sepa conducir una campaña?
—No lo sé. En el momento de la nominación, el candidato tiene la opción de
invitar al dirigente del partido a desarrollar otra función o permanecer ahí,
pero es un asunto que hay que definirlo en ese momento.
—¿Cuándo se define esto señor?
—Creo que, en enero, aunque internamente podría definirse en cualquier
momento.
—¿Pero no sería que los dados estuviesen cargados a Erick Lagos?
—No hay tiempo de cargar los dados, no hay forma, no hay opción; crecer en
una encuesta en Veracruz es muy difícil, lleva mucho tiempo, son 212 municipios,
son 8 millones de veracruzanos, son muchos kilómetros que recorrer y eso no se
improvisa, porque ya hemos visto que las improvisaciones no dan mejores
resultados.
Hay fractura en el PRI. De eso no hay duda. Aflora la división, marcada por
dos bloques, el fidelista-duartista y el de los Yunes rojos, en pos de la
candidatura al minigobierno de Veracruz en 2016.
Ahora el rijoso el Héctor Yunes. Pepe Yunes calla, quizá porque sabe que será
el candidato para la de dos años. Héctor asume el discurso del encarcelamiento
del duartismo, la estrategia del panista Miguel Ángel Yunes Linares y de Pepe
Yunes.
Refiere que Veracruz está enfermo, que la enfermedad “es grave, pero
curable”. Dice que le aplicará “medicina carcelaria”.
¿Sirve de algo que El Cisne Silva y la lideresa nacional de Movimiento
Territorial, Ana Lilia Herrera, preconicen que en el PRI de Veracruz hay unidad?
No. Hay división. Hay una lucha encarnizada entre el fidelismo-duartismo, que se
niega a abandonar la “plenitud del pinche poder” y el yunismo rojo que como el
yunismo azul, prometen cárcel para Javier Duarte.
Y mientras los priístas se dan con todo, en el panismo y el perredismo están
de plácemes.
Reina el caos en el PRI de Veracruz.
Archivo muerto
De todos los tomates podridos del PRD, Miguel Ángel Yunes Linares extrajo
uno: Sergio Rodríguez Cortés. Con él consolida la alianza PAN-PRD, con él
afianza el voto amarillo, con él le da “lustre” a un proyecto para echar al
duartismo y al fidelismo del poder. Eso es lo que Yunes azul vende. Lo que es
ser pragmático. Sergio Rodríguez fue el ejecutor del truene entre panistas y
perredistas en el intento de alianza, en 2013. Encabezó el sabotaje,
autoimponiéndose como líder espurio del PRD, respaldado por uno de los consejos
estatales en Veracruz, que llevó al partido del sol azteca a tener dos líderes
al mismo tiempo, atrapado en un escenario de ilegalidad e ilegitimidad. Así se
armó la fuga del PRD de aquella alianza, todos sabedores que el Tribunal
Electoral de Veracruz, controlado por el desgobernador Javier Duarte, echaría
abajo el acuerdo, como finalmente fue. Sergio Rodríguez fue pieza clave. Y cómo
no, si en el gobierno duartista llegó a ser director del Servicio Nacional de
Empleo en Veracruz, o sea bufón del gobernador priísta. Bulle, pues, en la mente
de panistas y perredistas la pregunta si con bueyes como Sergio Rodríguez aran,
si con los aliados del Javier Duarte se piensa pasar por la justicia al
duartismo, si no sería mejor opción ir solos a la contienda, o darle el respaldo
al ex diputado Juan Bueno Torio, que también tiene sus ratos negros en su paso
por Pemex Refinación, o ya en caso extremo jalar todos con Morena, aún a
sabiendas de que en torno a Andrés López Obrador hay succionados profesionales y
escoria de lo peor. Despotrican contra Yunes Linares sus detractores, aunque sus
fans vociferan que la foto con Sergio Rodríguez es un mensaje a Javier Duarte:
el que destruyó la alianza ahora es azul y ya cantó cómo y de a cuánto fue el
pecado… “Caleb es cabrón” se escucha decir a sus corifeos. Y sí, Caleb Navarro
Kloss es cabrón pero para la transa, para la asignación de contratos con los
dados cargados, para ufanarse que en la Secretaría de Infraestructura y Obras
Públicas del gobierno de Veracruz manda él, no su titular Tomás Ruiz González.
Llegó a la subsecretaría de la mano de Gerardo Buganza Salmerón, el santo de
Córdoba, y ahí se quedó, como si fuera el jefe, con desplantes y atropellos,
echando a la calle al personal, imputándole que no cumplía con los trabajos
realizados con recursos del Fondo de Desastres Naturales, pero sin liquidarlos
conforme a la ley. “Caleb es cabrón”, dicen sus lamebotas en referencia a un
tipo con alardes que insultan, que ningunea a Tomás Ruiz, que insta a todos a
pasar con él, “porque yo son quien da las obras, no Tomás”, entendido que sin
diezmo no avanza nada y que él, Caleb Navarro Kloss, es la aduana, sintiéndose
dueño de los millones que corren por su manos, pero olvidando que es dinero
público, dinero del pueblo, pregonando que es así porque fue compañero de
maestría de Javier Duarte. ¿Ah sí, dónde? Es Caleb, el coyote de Marcelo Montiel
en la SIOP… Chivis es un vival de marca. No se sabe en cuántas nóminas habita
don Roberto Orlando Olivares Carrillo —SEV, ayuntamiento, ICATVER—, obvio sin
dar golpe, pero además practica la traición como nadie. Proviene de una
recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos por un caso de tortura
cuando era agente del Ministerio Público, en Jesús Carranza, en 2001, y lo
rescata el grupo Chagra. A ellos se une, y así lo presumía, sabida la cercanía
de Mily, Roberto y José Antonio con el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán
—sobre todo Mily—, y en cuanto tuvo con qué se les va a la yugular. Llegó al
Instituto de Capacitación para el Trabajo en Veracruz, insertó a su esposa en
uno de los espacios de dirección y con la misma la emprendió contra Guillermina
González Nolasco, pieza clave en el grupo chagrista y titular del ICATVER en el
sur de Veracruz. Le da con todo a la embajadora de Beto Chagra, la enloda,
intriga a lo grande Olivares Carrillo, dizque con la venia del ex secretario de
Obras Públicas del ayuntamiento de Coatzacoalcos, Marco Antonio Anaya Huerta,
theurelista, que así torpedea a la otra ala del fidelismo…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Cisne Silva: embarazo no deseado
* Sí dijo que habría prueba de embarazo a candidatas * El audio que lo
desmiente * Repudio dentro y fuera del PRI * Amarran los Yunes azules y la
cúpula del PRD * Cuando Héctor Yunes hizo enojar a EPN * Víctor Rodríguez:
tramposa afiliación al MT * Se cae el caso Moisés * Beto Guízar y las dunas
saqueadas.
6 de noviembre de 2015
Dice que no fue así. Que salió de contexto lo que dijo. Que un reportero lo
malinterpretó. Que fue un error. Pero no. El Cisne, Alberto Silva Ramos, se
exhibió misógino y avizoró que habría prueba de embarazo para quienes tuvieran
en mente ser candidatas del PRI. “Podemos hacer las pruebas antidoping,
antiembarazo, antitodo lo que sea”. Así lo dijo.
Consta en un audio que circula en la red social Youtube, que resume esa y
otras locuras del líder del PRI en Veracruz: https://www.youtube.com/watch?v=hgh6_z_kkFc&app=desktop
A partir de ahí, vive días terribles, increpado por adversarios y enemigos, y
también por las mujeres priístas, en la cúpula y en las infanterías, por la
opinión pública al asomar el rostro de la intolerancia y el macho discriminador.
Había convocado El Cisne a la prensa —martes 3— con diversos temas en la
agenda, las supuestas alianzas con dos partidos, PES y Panal, que luego lo
desmentirían de tajo, y para hacerlos parte de sus alardes bufonescos.
Desayunaron y ofreció pan de muerto, en alusión a lo muerto que estaría el PAN
rumbo a la elección de 2016.
Y cuando aquello parecía caminar como lo había planeado, habló de los
requisitos a los que debían ajustarse quienes aspiraran a ser candidatos del PRI
en el proceso electoral para renovar el Congreso de Veracruz y la
minigubernatura de dos años.
Habló del antidoping. Aludió a no postular candidatos con vicios, adictos a
las drogas. Un reportero preguntó si también prueba de embarazo. Alberto Silva
hablaba sin parar mientras se escuchaba a una reportera insistir sobre el examen
para determinar si hay embarazo.
“Podemos hacer las pruebas antidoping, antiembarazo, antitodo lo que sea”,
respondió el líder del PRI en Veracruz.
Y ha sido el acabose. Ni la filtración de las listas de “aviadores” de la
Secretaría de Educación de Veracruz, que es violación a la Ley Federal para la
Protección de los Datos Personales; ni sus aceleres vociferando que sería líder
del PRI estatal, violando el procedimiento interno; ni sus guerras cibernéticas
con el diputado panista Miguel Ángel Yunes Linares, quien le promete llevarlo a
prisión si llega a ser gobernador, nada había generado tal reacción.
Atrapado en sus desatinos, quiso El Cisne deslindarse, vía sus amanuenses que
negaban que había proferido tal declaración, y sobre todo, tan evidente la
discriminación hacia la mujer.
Pero el balde de fría llegó desde la cúpula del PRI nacional. Su secretaria
general, Carolina Monroy del Mazo, calificó el requisito de la prueba de
embarazo como algo “absolutamente vergonzoso”.
“Desde la sede del Congreso de la Unión —dijo—, en mi investidura de
secretaría general de nuestro Instituto Político, el PRI, le exijo que ofrezca
una disculpa pública a las mujeres veracruzanas y a las mujeres de México.
“El PRI no permite ni tolera ni es consecuente con ese tipo de afirmaciones
retrógradas y discriminatorias. Las mujeres, con expresiones de este tipo, nos
sentimos agraviadas, amén de que tal práctica estaría violentando varias leyes,
entre ellas la más importante: la Constitución Mexicana.
“Ninguna de las mujeres que se dedican a la política, que realizan trabajo de
partido o son parte del servicio público pueden permitir este tipo de
expresiones”.
Ese tipo de expresiones, agregó, “no coinciden para nada con la ideología del
PRI, donde se trabaja todos los días por el pleno ejercicio de los derechos
políticos de las mujeres.
“Si Alberto Silva Ramos cree que es indispensable solicitar a las mujeres un
certificado de no gravidez, para poder participar en política, el PRI no es su
lugar”.
Carolina Monroy es secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la
Cámara de Diputados y tildó lo dicho por El Cisne como “comentarios propios de
hombres poco inteligentes y desde luego discriminatorios”.
Le ha llovido de todo. Lo increpan dirigentes priístas, militantes, quienes
han exigido una disculpa pública y que se retracte de su desliz.
Pero Silva Ramos opta por la marrullería. Al periodista Arturo Reyes Isidoro,
autor de Prosa Aprisa, le envió una precisión:
“El día de ayer ofrecí una larga conferencia de prensa sobre distintos temas
del acontecer político de Veracruz, en el tradicional café de la Parroquia de
Xalapa.
“Al final de esta convivencia con medios de comunicación, un reportero me
preguntó si el partido haría pruebas antidoping a los aspirantes a candidatas y
candidatos del PRI al Congreso local y a la gubernatura, le dije que seguramente
se harían todas las pruebas de transparencia que le den certeza a los
ciudadanos.
“Ante la insistencia reiteré que se harían todo tipo de pruebas, de ahí el
malentendido. “He sido presidente municipal, secretario de despacho, vocero del
gobierno, actualmente soy diputado federal y cuento con el criterio suficiente
para no establecer una medida de tal torpeza y barbarie.
“Se trató de un error al final de una larga conferencia que por supuesto, no
refleja la postura de la militancia, de la dirigencia ni del presidente del PRI
en Veracruz.
“Lamento esta situación que de ninguna manera fija posición alguna de
misoginia.
“En mi carácter de presidente del Comité Directivo Estatal del PRI de
Veracruz, refrendo mi absoluto respeto a todas las mujeres, a quienes les
reconozco capacidad, talento y experiencia; son ellas, un sector muy valioso
para nuestro partido”.
Vaya con El Cisne. Otra vez la cobardía. Ofende y se niega. Dice que es
malentendido y que no establecería una medida de tal “torpeza y barbarie”.
Asegura que se trató de un error. Un reportero, dice, lo cuestionó sobre la
prueba de embarazo y respondió que se harían todo tipo de pruebas.
Falso: lo que le dijo fue: “podemos hacer las pruebas antidoping,
antiembarazo, antitodo lo que sea”. Así de categórico. Así de misógino.
Horas después, envió al líder del Movimiento Territorial en Veracruz, Víctor
Rodriguez Gallegos a expresar que sus palabras habían sido sacadas de contexto.
“Platiqué de manera personal con el Presidente (Alberto Ramos) y en ningún
momento hubo la intención y mucho menos hubo una afirmación para faltarle el
respeto a las mujeres; las mujeres son la fuerza principal del priísmo,
reconocemos su trabajo, su talento, inteligencia, no hay tal falta de respeto,
al contrario, fue un malentendido”, precisó.
A sus embustes se prestó la diputada local por Coatzacoalcos, Mónica Robles
de Hillman, quien de palabra enarbola la bandera de la equidad de género, pero
en los hechos solapa a un misógino.
Sostiene Mónica Robles que la expresión difundida sobre la prueba de embarazo
a aspirantes a candidatas no fue tal. Asegura que “El Cisne” le señaló que no la
había pronunciado.
“Él me dice que no lo dijo —puntualizó—. Entonces pues si lo dijo es
desafortunado, pero yo estoy segura que ni él comparte, ni las mujeres priistas
lo permitirían”.
“Él me asegura que no lo dijo —agregó—. Y si a lo mejor fue una broma de mal
gusto, sacada de contexto, definitivamente no es lo que él comparte”.
Jacqueline García Hernández, secretaria de la Comisión de Equidad y Genero
del Congreso de Veracruz, condenó la actitud retrógrada de Alberto Silva:
“Con este tema no se bromea. Definitivamente, aunque se justifique que el
comentario fue en broma, ya que la ley incluso nos da equidad en el tema de las
candidaturas en cada partido político y esos son derechos que nos hemos ganado”.
Héctor Yunes Landa, senador priísta por Veracruz, lo confrontó:
“A todas las veracruzanas les digo, como su representante popular, que
repruebo estas expresiones. Me sumo a la indignación y repudio totalmente
cualquier tipo de discriminación hacia las mujeres. Estoy a favor de la
igualdad, estoy a favor de los derechos constitucionales, en contra del
capricho; estoy en contra de la misoginia”.
Miguel Ángel Yunes Linares, diputado federal panista, denunció el caso en el
pleno de la Cámara de Diputados:
“Todos los diputados federales nos comprometimos a cumplir la Constitución y
respetar los derechos humanos de las mujeres. El diputado federal Alberto Silva
Ramos violó la Constitución y los derechos humanos de las mujeres al señalar que
si aspiran a ser candidatas del PRI serán sometidas a exámenes de embarazo”.
Y agregó:
“No podía esperarse menos de quien es producto de un régimen corrupto, que
cotidianamente viola la Ley, pero esto no justifica su actuar. Si el diputado
Silva tuviera un mínimo de decencia ofrecería una disculpa pública a todas las
mujeres que han sido agraviadas”.
¿Alguna duda? Dice El Cisne que no lo dijo, que le sacaron de contexto sus
palabras, que fue un error. Lo cierto es que su voz en el audio es contundente:
“Podemos hacer las pruebas antidoping, antiembarazo, antitodo lo que sea”.
Un misógino al frente del PRI.
Archivo muerto
Una foto que tiene en ascuas a Javier Duarte: Miguel Ángel Yunes Linares,
diputado panista; el senador Fernando Yunes Márquez, su hijo; Rogelio Franco
Castán, líder del PRD en Veracruz, y Manuel Bernal, ex diputado local y
dirigente municipal perredista. Todo en el DF. Es la concreción de la alianza
PRD-Yunes Linares en Veracruz. Sabrá si el PAN le va a entrar. Sabrá si los
consejeros panistas aprueben este sábado el proyecto aliancista. Lo que sí es
claro es que Yunes Linares irá a la contienda por la gubernatura de Veracruz en
2016, así sea con las estructuras perredistas y panistas que le son afines. Y
eso suena a una estrepitosa derrota del PRI. La foto, que circula en las redes
sociales, tiene al borde de un ataque de nervios al gobernador de Veracruz,
segura la persecución en su contra, segura la cárcel para el déspota de palacio…
¿Que Héctor Yunes provocó la ira de Peña Nieto? Sí, en corto, le dijo que
Veracruz andaba mal, que Javier Duarte se había salido con la suya y que
presumía que el presidente le había autorizado la reforma constitucional para un
minigobierno de dos años en Veracruz. Trabadas las quijadas, EPN alcanzó a decir
que no había tal. El senador David Penchyna jalaba discreto el saco de Yunes
Landa; Emilio Gamboa Patrón, también senador, instaba con la mirada a suavizar
el diálogo. Pues eso dice Javier, respondió Yunes Landa. Lo dijo al concluir la
Cumbre Iberoamericana, en 2014. EPN siguió negando que hubiera autorizado
semejante aberración política. Semanas después el Congreso de Veracruz agendó la
reforma. Yunes Landa les hizo saber al secretario de Gobernación, Miguel Ángel
Osorio Chong, y al mismo EPN. Nada tenían reportado, ni consentían que Javier
Duarte se saliera con la suya. Si estuviera en la agenda, ya lo sabrían,
alegaron. Pero Javier Duarte se las pasó de humo y consumó el minigobierno. Dos
años atrás, en el aeropuerto de Toluca, en una nave del gobierno veracruzano,
fue detectada una maleta con 25 millones de pesos en efectivo. Nada se sabría de
no ser porque el periódico Reforma dimensionó el caso, el decomiso, la detención
de quienes tenían en su poder lo que podría haber sido una cuota para la campaña
de Peña Nieto a la presidencia de México. ¿Cuántas entregas más de 25 millones?
¿Cuántas y para quién? ¿Y a cambio de qué?… Inagotable, la galería de tretas de
Víctor Rodríguez. Afilia a marchas forzadas a las mujeres priístas al Movimiento
Territorial, a las damas del marcelismo, las mismas que días atrás estuvieron
con Lu-pilla Félix de Theurel, las que despotrican porque no las toman en
cuenta, porque no les pueden resolver sus peticiones, las que dicen que van al
próximo proceso electoral con la ex primera dama de Coatzacoalcos. Infla, pues,
el padrón del MT echando mano de promotoras y no promotoras, priístas que ya
forman parte de la OMMPRI, la agrupación femenil, muchas de ellas también en la
CNOP, en la CTM o en la CNC. Vaya “omelet”, con tal de hacer creer que el
Movimiento Territorial creció desde su llegada a la secretaría general estatal,
Víctor Rodríguez Gallegos usa a las priístas para otra de sus chapucerías.
Sábese cubierto, encubierto y solapado por su mentor y padrino, Marcelo Montiel
Montiel, el cuasi ex delegado de la Sedesol federal en Veracruz… A pedazos se
desgrana la telenovela del fiscal “Culín”. Un amparo concede libertad al policía
y escolta Martín López Meneses, acusado de ser quien transmitió la orden del
alcalde panista de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, para levantar y asesinar
al periodista José Moisés Sánchez Cerezo, en enero pasado. Según el fiscal Luis
Ángel Bravo Contreras, el alcalde dio la orden, López Meneses la hizo saber a un
delincuente apodado Harry y éste instruyó a sus secuaces. Matarían a Moisés
Sánchez por las críticas a la inseguridad en su semanario La Unión y en su
portal de internet. La declaración en la que se basa es la del ex policía Noé
Rodríguez, quien dice: “El Harry era el que tenía el mando ahí en esa banda, y
dijo que a él se le había acercado el chofer y escolta personal del alcalde de
Medellín de Bravo, de apellido Meneses, y le dijo que si le podía hacer un favor
muy especial, que decía el alcalde de Medellín de Bravo”. Más adelante afirma:
“A lo que yo le pregunté, le volví a referir, pero eso quién te lo dijo (sic), y
él me volvió a manifestar que se lo comentó Meneses por petición, y que iban a
tener apoyo por parte de la Policía Municipal para que siguieran haciendo su
trabajo (vender droga encubiertos por el alcalde)”. O sea, una acusación de
oídas, pues Noé Rodríguez dice que se lo dijo Harry, quien está prófugo, y que a
Harry se lo comunicó el escolta del alcalde, López Meneses, quien siempre lo
negó y que este miércoles 4, obtuvo libertad gracias a un amparo para efectos y
modificación de la denuncia por parte de la Fiscalía. Desde un principio se
avizoraba que “Culín” Bravo Contreras no tenía caso, que las acusaciones eran de
oídas, que mientras no fuera aprehendido el tal Harry todo pendía de un hilo y
que tarde o temprano el crimen de Moisés Sánchez quedaría impune. Y por ahí va…
Gilberto Guízar Valladares despunta ya en el equipo de Héctor Yunes Landa como
si la memoria de la sociedad fuera de teflón, a la que no se le adhiere nada. En
julio 7 contendía Beto Guízar por la candidatura del Partido Encuentro Social a
la diputación federal por Cosoleacaque, sin mucho que hacer, sin votos que
aportar para la causa del PES, que su hermano Gonzalo encabeza a nivel estatal y
al que representa en el consejo general del Instituto Nacional Electoral.
Gilberto Guízar era de oposición al PRI. Gilberto Guízar enfrenta acusaciones
por disponer de arena de médanos en predios del poniente de Coatzacoalcos, que
si la ley se aplicara equivaldrían a denuncias por delito ambiental, y de
invasión de predios —los de la Sucesión Bringas— que corresponden al ámbito
penal. ¿Lo sabía el senador Yunes Landa? ¿Lo sabía quien aspira a gobernar
Veracruz en 2016?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte, simulando que protege a la prensa
* Suscribe la Alerta Temprana y le cambian el nombre * Iba a ser rebasado
por el gobierno federal * 14 periodistas asesinados * Paco Grasa y el repudio
del perredismo * Alianza PRD-PAN, asusta a Duarte * Víctor Rodríguez: la falsa
unidad * El destape de Erick en Acayucan * Marcelo y Tomás en La Gavia.
4 de noviembre de 2015
De “manzanas podridas” tilda Javier Duarte a los periodistas, y les llama
mafiosos, y los hostiga y los reprime, y los espía y los enloda, exilando a
unos, acosando a otros, hasta sumar en su gobierno 14 comunicadores asesinados.
Y ahora se asume defensor de sus críticos.
Si puede, apalea, y si se le da, denuesta, pues no se exime de agraviar y
descalificar cuando la crítica lo apabulla y exhibe el desgobierno que le ha
tocado protagonizar, violando libertades, su policía instruida para golpear y
robar, para intimidar y amedrentar a los periodistas.
Así es la relación Javier Duarte-prensa y hoy pontifica como un consumado
defensor de las tareas reporteriles hasta ejercer un obsesivo control sobre la
prensa dócil, hasta hurgar en las redacciones que lo incomodan y usar los
convenios de publicidad para someter a las voces que desentonan en el concierto
de la complicidad, para arrinconar a quienes se resisten a callar frente al
abuso de autoridad y el saqueo de las arcas públicas, la pobreza y la
inseguridad.
Hoy suscribe un convenio con el Mecanismo Federal de Protección de Personas
Defensoras de Derechos Humanos y de Periodistas, que en sí y por lo que ha sido
su política de hostilidad y agresión a las voces críticas, es una contradicción.
No es Javier Duarte el defensor nato de los periodistas y sí, en cambio,
quien asumió la mayor cuota de comunicadores reprimidos, muertos, desaparecidos
y exiliados. Veracruz, en sus manos, se convirtió en el peor estado para ejercer
el periodismo a nivel mundial. Así lo dice la agrupación Reporteros Sin
Fronteras.
En su gobierno cayó Regina Martínez Pérez, corresponsal de la revista
Proceso, ahorcada en su hogar de Xalapa, la tarde del 28 de abril de 2012, en un
robo simulado, tras las innumerables denuncias que difundió sustentando la
debacle financiera que comenzó en el fidelismo y siguió en el gobierno de Javier
Duarte, la corrupción policíaca y sus vínculos con el crimen organizado.
A Regina la enlodó el gobierno de Javier Duarte, esgrimiendo que era amiga de
los rufianes que le quitaron la vida, que noviaba con uno de ellos, que los
había dejado pasar, bebieron a morir y finalmente en un altercado le quitaron la
vida.
Luego inventaron que sostenía relaciones sexuales con otras compañeras
periodistas y eso, para el puro Javier Duarte, era motivo suficiente para
haberse allegado la muerte.
Noel López Olguín, reportero de Horizonte, La Verdad y Noticias de Acayucan,
desapareció el 8 de marzo de 2011. Un narco confesó que lo sepultó en una fosa
clandestina de la que fueron extraídos sus restos el 1 de junio siguiente.
Milo Vela y Misael López, su hijo, así como Yolanda Ordaz, los tres de
Notiver, figuraban en los archivos del duartismo como piezas del crimen
organizado, que servían a los capos y a los jefes de plaza, que ocultaban o
destacaban información al gusto de la mafia.
Un día, el 20 de junio de 2011, le quitaron la vida a Milo y a su hijo y allá
fue Javier Duarte a compartir su cuota de luto, con palabras sentidas. Pero
cuando mataron a Yolanda Ordaz, el 26 de julio, brilló por su ausencia, como
preludio del lodo que lanzarían sobre ella los textoservidores del duartismo.
Otros más fueron asesinados. Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela y Esteban
Rodríguez, levantados, ultimados y luego desmembrados, cuyos restos aparecieron
embolsados el 3 de mayo de 2012, en un canal de aguas negras del puerto de
Veracruz.
Diría después la Procuraduría de Veracruz que un narcomenudista capturado
reveló que Huge, Luna y Esteban habían pedido a miembros del crimen organizado
que ultimaran a Milo, Misael y Yolanda, como si los malosos estuvieran al
servicio de ellos.
Eso dijo la Procuraduría mafiosa del duartismo y trasladó el caso a la
Procuraduría General de la República por tratarse de asunto de drogas. Pero para
la PGR aquello resultó fantasía y nunca le dio cause legal. Seis casos a los que
no les llegó la justicia.
Víctor Manuel Báez Chino, director del portal Reporteros Policíacos y
reportero de policía en Milenio Xalapa, fue secuestrado. Su cadáver, también
cercenado, apareció embolsado el 14 de junio de 2012, a unas cuadras del palacio
de gobierno.
Meses después diría el gobierno duartista que dos Zetas le quitaron la vida.
Pero esos dos Zetas murieron en un enfrentamiento con el Ejército.
Convenientemente ya no existían, ya no podían hablar, ya no podían refutar la
verdad oficial.
Levantaron a Gregorio Jiménez de la Cruz en villa Allende, municipio de
Coatzacoalcos. Se lo llevaron y no volvió. Seis días después, el 11 de febrero
de 2014, el cuerpo del reportero de Notisur y Liberal del Sur fue hallado en una
fosa clandestina de Las Choapas, torturado y mutilado. Según el gobierno de
Javier Duarte, tuvo broncas con su vecina y ella contrató a cinco sicarios por
la módica cantidad de 20 mil pesos para ultimarlo. Como si fuera venta de
garaje.
Moisés Sánchez Cerezo, director del semanario y portal La Unión de Medellín,
fue levantado el 2 de enero de 2015. Se sabía que lo habían ultimado pero el
gobierno de Javier Duarte se negaba a admitirlo. Lo quería en calidad de
desaparecido, y si no aparecía, mejor. Fue la presión de la prensa, de Artículo
19, de la ONU, del cuerpo diplomático acreditado en México, lo que obligó a que
entregaran el cadáver.
Le atribuyeron la autoría intelectual al entonces alcalde de Medellín de
Bravo, el panista Omar Cruz Reyes, a quien desaforó el Congreso de Veracruz pero
hasta la fecha está prófugo.
Armando Saldaña ejercía el periodismo en Tierra Blanca. Y lo hacía con
sentido crítico. vivía en Tezonapa y un día fue a Cosolapa, Oaxaca, y no
regresó. Lo hallaron el 4 de mayo de 2015 con huellas de tortura y cuatro
balazos. Pero como murió en territorio oaxaqueño, el régimen duartista ni
siquiera investigó.
Juan Mendoza Delgado, ex reportero de El Dictamen, director del portal
Escribiendo la Verdad, desapareció el 1 de junio pasado. Un día después lo
hallaron muerto en la carretera, con una venda y una herida en la cabeza. Nadie
lo reconoció, ni los policías a quienes a diario frecuentaba, ni otros
periodistas de la fuente policíaca con los que convivía.
Rubén Espinosa Villarreal, fotoperiodista de Proceso, Claroscuro y AVC,
cubría protestas y Denunciaba a través de la lente la represión del gobierno de
Veracruz. Fue golpeado, asediado, espiado y tuvo que huir al DF. Allá lo
ubicaron y luego fue asesinado, el 31 de julio de 2015, en la colonia Narvarte.
Es el Veracruz de Javier Duarte, donde la violencia contra la prensa crítica
no tiene freno, alentada por su actitud hostil, que lo ha llevado a tildarlos de
”manzanas podridas”, de ser expresión de la delincuencia, de servir a las
mafias.
Simulador, suscribe ahora el convenio con el que se establece el Mecanismo
Federal de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y de
Periodistas, pero que debió ser Sistema de alerta Temprana del Estado de
Veracruz.
No lo gestionó el gobierno de Veracruz sino un grupo de periodistas, entre
ellos miembros del colectivo Voz Alterna, quienes el día en que fue suscrito
entre Javier Duarte y el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de
Gobernación federal, Roberto Campa Cifrián, se manifestaron con cartulinas en
las que estamparon leyendas de protesta, mientras exhibían las fotografías de
los periodistas asesinados.
Esa mañana se dio, además, un altercado con el director de Acción Social,
Luis Sardiñas Salgado, y elementos de la Ayudantía del gobernador, quienes
reprimieron al fotorreportero del portal Imagen del Golfo, Roger López,
integrante además del colectivo Voz Alterna. La represión en vivo y a todo
color.
Gracias a la presión de sus compañeros, Roger López logró ingresar a la Sala
de Banderas del palacio de gobierno y ahí exhibió una de las cartulinas de
protesta. Nuevamente fue hostigado hasta que Javier Duarte ordenó que lo dejaran
expresarse.
Norma Trujillo, integrante de Voz Alterna y reportera de La Jornada Veracruz,
señaló que la alerta institucional de protección a periodistas fue solicitada al
gobierno federal el 10 de septiembre.
“De ahí salió un plan de acciones y luego deriva el convenio. Lo que no
quieren decir ahorita es que se trata de una alerta porque es un jalón de orejas
al Gobierno del Estado por no estar atendiendo la problemática que existe en
contra de los reporteros”, dijo.
En las pancartas se leía “Es Alerta”, a manera de reclamo porque gobierno de
Veracruz y gobierno federal modificaron la esencia del mecanismo. Quedó fuera la
transparencia de los recursos que el gobierno duartista paga a los medios de
comunicación y la revisión de la ley con la que fue creada la Comisión Estatal
para la Atención y Protección de los Periodistas. Vaya pues, una protesta en el
feudo del gobernador.
No resultó Alerta Temprana. No la gestionó Javier Duarte sino los
periodistas. Al saber que la declararía el gobierno federal, el gordobés la
presenta como iniciativa suya. Ventajoso y marrullero.
Presume Javier Duarte logros intangibles, auténtica paja para maquillar su
política de agresión a la prensa crítica.
Sostiene que Veracruz es pionero en acciones para atender agresiones a
periodistas y que su policía cuenta con protocolos para respetar el trabajo de
los comunicadores. Ajá.
Nada más falso. La policía duartista agrede y acosa a la prensa que registra
y difunde la protesta y el reclamo social, que acredita el repudio al gobierno
que provocó la peor crisis financiera de su historia, que protagoniza el saqueo,
que roba elecciones, que ha dejado pasar al crimen organizado y provocado el
peor baño de sangre en la historia de Veracruz.
Karlo Reyes, fotógrafo de AVC, es un ejemplo de la política de agresión del
gobierno duartista. Fue golpeado y despojado de su equipo fotográfico por
policías vestidos de civil cuando registraba el acarreo de asistentes a la
ceremonia del Grito de independencia.
“Ninguna entidad federativa tiene los mecanismos y el marco normativo
garantista como nuestro estado; por ello, todas estas acciones demuestran la
voluntad política para atender con la mayor prontitud y sensibilidad la
protección de la libertad de expresión”, dice Duarte.
Es su farsa. Es la simulación.
Archivo muerto
Qué cachaza la de Paco Grasa, alias Francisco Valencia García. Tiene el
repudio en la piel, impresentable ante el perredismo por traidor, por ventajoso,
por timador y por transa. Fidelista, duartista, al servicio de los intereses más
sucios, se promueve —y lo promueven— para ser el candidato de la alianza de las
izquierdas veracruzanas, cuando que al tipo lo detestan hasta en casa, más en el
PRD donde no pasa de ser la oveja más negra del rebaño, y eso es ya decir algo
alarmante. Con una mano delante y otra atrás vivió por años Paco Grasa hasta que
un amigo suyo, Javier Duarte, le pidió que operara entre el perredismo y
saboteara la alianza entre el PRD y el PAN, en 2013, ante el temor de que el
Congreso de Veracruz fuera de oposición. Y así lo hizo. Jaló alcaldes,
militantes, dirigentes, comprados todos los millones que fueran pues no había
límite y salían las carretadas desde las arcas del gobierno duartista, o sea
dinero del pueblo. ¿O no Erick, o no Deantes? Armó la táctica de crear dos
consejos estatales del PRD, el legítimo y el espurio, y dos líderes, uno el
legítimo y otro el espurio. Y luego ideó impugnar legalmente la alianza PRD-PAN
por no haber sido aprobada por un consejo reconocido. Se prestaron al show
todos, los espurios y los legítimos, dividiendo al final de la jornada los votos
de la oposición y así se robó la elección el PRI. Se prestó también el Tribunal
Estatal Electoral de Veracruz, una cáfila de sinvergüenzas al servicio del
fidelato. Y como premio, al pseudoperredista Francisco Valencia le fue otorgada
la Secretaría de Comunicaciones del gobierno de Veracruz, donde llegó y casi
nada encontró porque la quiebra ya asomaba. Lo pusieron, pues, donde había: la
Comisión de Aguas del Estado de Veracruz (CAEV), donde multiplica sus millones.
Más priista que los priístas, Paco Grasa vende que es el candidato natural de
las izquierdas. Vaya falacia. Morena y PRD son agua y aceite, son Chuchos y
Peje; dos, López Obrador no ha cesado de descalificar a Movimiento Ciudadano, el
partido de Dante Delgado, y al Partido del Trabajo. Y de pronto, el mentado Paco
Valencia o Paco Grasa como se le conoce en el bajo mundo, se muestra como el
adalid de las izquierdas dispersas, no para contender y mucho menos para ganar
la gubernatura de Veracruz, sino para frustrar la alianza PRD-PAN, donde el
temor al yunismo azul se ha convertido en pavor, no sólo para el duartismo
ladrón sino para el yunismo rojo, que sabe que la alianza es letal. Qué
raquítica imaginación. Suponer que Paco Grasa es la solución para el dilema
priísta, es no tener claro el escenario electoral. De Vinísimo, su restaurant,
su mausoleo, montado a todo lujo y que debiera llamarse Carísimo, y de ahí que
no se paren ni las moscas, hay una historia de espionaje y lavado. Pero esa,
después… Risas fingidas, abrazos huecos, llamados a la unidad conde cunde el
agravio y la tenebra, el ataque y la división. Es el ambiente en que se mueve el
marcelismo, la corriente al garete del casi ex delegado de la Secretaría de
Desarrollo Social federal en Veracruz, Marcelo Montiel Montiel. Llegó Víctor
Rodríguez Gallegos, su brazo derecho, el nuevo líder del Movimiento Territorial
del PRI, a instalar la sede del MT en Coatzacoalcos y ahí escuchó el sonsonete
de la unidad ficticia, las voces falsas, los elogios sin razón. “Hermano”, le
llamó el alcalde Joaquín Caballero como si rememorara a Caín y Abel, a Essaú y
Jacob, pues si algo los marca es el odio y el rencor. Niega Víctor Rodríguez
diferencia alguna con el director del DIF, Jesús Moreno Delgado, el alfil de
Caballero para la diputación local y qué mejor si lo lleva a la alcaldía, así
sea a contrapelo de Marcelo Montiel. Y cuando lo escuchan, lo menos que le queda
a los pirestas es sonreír. Parecía aquello un evento no del marcelismo sino de
Ramón Hernández Toledo, el líder de la Sección 11 del sindicato petrolero, al
que todos trataban como patriarca. Era la fiesta de un marcelismo que día a día
ahonda sus diferencias, a la greña sus operadores, a la greña sus bases, sin
medir que en la división se gesta la derrota… Si de locuras se trata, también
Erick Lagos tiene las suyas. Programa su destape este sábado 6, en Acayucan, en
La Arrocera, el feudo del cirilismo, usando montajes, usando la cobertura de la
Confederación Nacional Campesina en Veracruz. Ya lo atajó su líder, Juan Carlos
Molina, quien le dejó claro que la CNC no es de su propiedad ni le avala la
osadía. Le dijo Molina que el 6 de enero Pepe y Héctor Yunes abandonaron el
evento del centenario de la Promulgación de la Ley Agraria, presente el
presidente Peña Nieto; su toma de posesión fue opacada por el “cañagate” con que
Javier Duarte invitó a Héctor Yunes a atrapar “peces gordos” pero en El Estero,
a sus parientes, los Yunes azules. No quiere Juan Carlos Molina “destapes” locos
al amparo de la CNC. Y le pidió a Erick Lagos que mejor ni se pare por ahí, so
pena de que lo exhiba y lo descalifique… Día: 28 de septiembre. Lugar:
restaurant La Gavia, en Xalapa. Ahí estaban Marcelo Montiel y Tomás Ruiz
González. Registró un comensal el encuentro y remitió la foto al senador Pepe
Yunes Zorrilla, quien apenas lo podía creer. Suponía el de Perote que Marcelo
jugaba de frente, con lealtad, prometía ser su coordinador de campaña si el PRI
le otorga la nominación a la minigubernatura de Veracruz. No imaginó que el ex
alcalde de Coatzacoalcos conversaba con el secretario de Infraestructura y Obras
Públicas del gobierno de Veracruz, potencial candidato si alguien pierde el
paso…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Rodolfo Zapata: morir en el sur
* Exigió la renuncia de Bermúdez y fue ejecutado * Los reclusos muertos *
“No negocio impunidad para Duarte”: Pepe Yunes * Samuel lucra con el crimen del
abogado * Diputados priístas se quiebran con Yunes * “No me vayas a golpear como
Ibarra” * De una promotora al alcalde * Los alardes de Anthuán.
3 de noviembre de 20915
Un día alzó la voz. Y fue para morir. Acusaba que algo hay entre Javier
Duarte y Arturo Bermúdez para que no lo pueda correr. Algo que se llama
complicidad. Y decía que el secretario de Seguridad parecía haberle expresado a
los malosos: “chínguense Coatzacoalcos, es suyo”.
Otro día denunció que a los reclusos los matan a golpes, que ingresan al
penal Duport-Ostión por violencia familiar y salen muertos, víctimas de la
violencia, “por los excesos que todo mundo sabemos se llevan a cabo”.
Evidenció el caos en la policía, el cementerio de patrullas, inservibles, sin
poder andar, confinadas en un taller mecánico. Más de 20 unidades había ahí, y
él tenía la evidencia, y así se explica en parte por qué no funciona la
seguridad en Coatzacoalcos y otros cuatro municipios más.
Crítico, contundente, Rodolfo Zapata Carrillo llegó a su límite al sentir la
presión en su persona, en sus bienes, en su negocio, impune la mano de la
delincuencia que llegaba y actuaba, y cuando quería volvía por otra parte del
botín.
Abogado de profesión, con prestigio y maestría, Rodolfo Zapata incursionó en
política desde la oposición y desarrolló un activismo sin mancha para enfrentar
el caos de la inseguridad y violencia.
Robado tres veces, golpeado en lo suyo cuando varios individuos asaltaron su
restaurant Mi Tampico, en la colonia Puerto México, en Coatzacoalcos, decidió
organizar a la sociedad para exigir seguridad y acciones firmes contra la
delincuencia. Convocó así a una marcha para protestar de la que esperó más de lo
que pudo lograr.
Ese día —octubre 6—, de cara a la prensa, hizo trizas al secretario de
Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita.
Acusó complicidad entre Javier Duarte y Bermúdez. “¿Qué más hace falta para
que cesen del cargo al secretario de seguridad? ¿Qué complicidad tiene el
gobernador con el secretario de seguridad de este estado que está en llamas”,
señaló.
Bermúdez ofreció en una mesa de seguridad que mes con mes estaría en
Coatzacoalcos, que estaría pendiente de los resultados en materia policíaca, que
abatiría el índice de delincuencia. Pero falló.
“Se comprometió a que iba abatir el alto índice delictivo, cosa que ha
incumplido. No nos ha dado la cara. Prometió que mes con mes iba a estar aquí
para dar un informe detallado de la manera en cómo se estaba abatiendo la
delincuencia y tal parece que se puso de acuerdo con los delincuentes para
decir: chínguense Coatzacoalcos, es de ustedes”, agregó.
Exhibió al general de cero estrellas. Dijo que Bermúdez desdeñaba a la prensa
“por chismosos, porque no hacen bien su papel y mal informan a la ciudadanía”. Y
por eso los sacaba de las reuniones.
Y se cuestionó:
“¿Qué más hace falta para tomar la decisión, cuando Veracruz está en
llamas?”.
Habló del estado en que se encuentran las patrullas de policía y citó cuando
durante un enfrentamiento con malosos cerca de las instalaciones del Seguro
Social, una patrulla debió ser empujada por los elementos policíacos porque no
arrancó.
No hablaba por hablar. Ofreció que para mejorar las instalaciones del Mando
Único Policial les donaría una tonelada de cemento. Nadie le tomó la palabra.
A la marcha pedía que la ciudadanía acudiera con ropa negra, de luto, sin
advertir que sería la premonición de su muerte.
Tras la marcha, a la que tácitamente acudió solo —unas 30 personas lo
secundaron— comenzó a sufrir la mano dura del régimen. El 10 de octubre un
individuo, Ricardo Romero Villegas, le rompió el cristal de su automóvil.
Rodolfo Zapata lo detuvo y lo entregó a las autoridades. Horas después, el
delincuente estaba libre.
Nueve días después —octubre 19—, el mismo sujeto volvió a cristalearlo. Fue
detenido y esta vez consignado a un juez. Supuestamente atacó de nuevo en
represalia porque lo remitió ante la autoridad.
¿Fueron hechos causales o fue represalia contra Rodolfo Zapata por haber
exigido la renuncia del secretario de Seguridad de Veracruz, Arturo Bermúdez
Zurita?
Fue representante del Partido Humanista ante el INE distrital de
Coatzacoalcos, en la elección federal del 7 de junio. Ahí exhibió fotografías
que mostraban el estado deplorable en que se hallaban más de 20 patrullas, en un
taller de la avenida Juan Escrita, entre Ayuntamiento y Avenida Uno.
Eran unidades asignadas al Mano Único Policial, supuestamente para garantizar
la vigilancia y seguridad de Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosoleacaque, Nanchital
y Acayucan.
Argüía el Partido Humanista que con esas patrullas no se garantizaba la
seguridad de las elecciones ni se evitarían acciones de violencia electoral.
Oficialmente, pidió que el Mando Único fuera relevado y la vigilancia
corriera a cargo del Ejército, la Marina y la Policía Federal. Exhibir las
fotografías de aquel cementerio de patrullas, lo puso en el ojo del huracán.
Tocó otro tema quemante: la violencia en el penal Duport-Ostión, con saldo de
varios muertos.
Acusó a la agente del Ministerio Público Especializada en Delitos Sexuales y
Contra la Familia, Leidy Zuraya Carrera Rotonda, de negarle la libertad bajo
caución a los detenidos por violencia familiar y consignarlos en tiempo récord
al penal. Los enviaba a la muerte.
Un caso fue el de Oscar Octavio Otañez Román, a cuyos familiares representó
Rodolfo Zapata. Ingresó al penal Duport-Ostión, acusado de violencia
intrafamiliar. El viernes 15 de mayo fue dado por muerto.
Según el certificado médico, murió de un paro cardíaco, pero Rodolfo Zapata
acusó que fue violentado.
“Algo pasó que no aguantó. Todos sabemos los excesos con los cuales sabemos
reciben a los reos cuando van llegando a las instalaciones del Cereso. Eso es un
secreto a voces. Entonces el señor por violencia intrafamiliar no sale más que
muerto”, dijo.
Nadie tenía la fórmula para frenar las denuncias de Rodolfo Zapata. Lo
asediaban. Le ofrecían que ocupara la Dirección del Reclusorio Duport-Ostión. Y
Rodolfo Zapata sólo los escuchaba, sin abandonar su actitud crítica. Afirma una
versión que tomó un curso de penales pero no aplicaría al cargo.
Sin imaginar lo que vendría, acudió este lunes 2, Día de Muertos, a un taller
mecánico, ubicado a cuadra y media del Mano Único Policial. Un vehículo
Mitsubishi lo alcanzó. Descendieron cuatro individuos, todos con el rostro
cubierto y le dispararon a matar.
Su cuerpo yacía en un charco de sangre, arrebatada su vida por cuatro
disparos de R-15, mientras se cimbraban las estructuras de poder en
Coatzacoalcos y en Xalapa, en palacio de gobierno, en la Secretaría de Seguridad
Pública.
Su voz resonó entonces en la memoria de quienes lo escucharon denunciar el
clima de violencia, la inseguridad, la impunidad de que gozan los delincuentes,
la deplorable condición de las unidades policíacas.
Rodolfo Zapata murió sin saber a qué se debe esa complicidad entre el
gobernador Javier Duarte y el ”general” Bermúdez para no pedirle la renuncia,
para dejarlo actuar, para solapar el clima de inseguridad y el avance de la
delincuencia.
Alzo la voz y murió ejecutado.
Archivo muerto
Ni unidad en torno a Javier Duarte ni respeto al desastre financiero y a la
quiebra de Veracruz. Es la voz de Pepe Yunes en Línea Caliente, la columna del
periodista Edgar Hernández. “Hablemos de la unidad, más no de esa unidad en
torno al primer priista con quien se puede o no coincidir”. ¿Le falta al respeto
como esgrime “El Cisne”, alias Alberto Silva Ramos, el impuesto líder del PRI en
Veracruz?: “Faltar al respeto es tener a Veracruz en un estado de indefensión
financiera; en virtual estado de quiebra. Es tener un desorden financiero en
donde no se sabe qué va a pasar la siguiente quincena; en donde existe un
desequilibrio de 800 millones de pesos mensuales en el manejo administrativo y
en donde a la deuda se suma más deuda”. Y fustiga el senador: “En política no
hay malquerencias. Él(Javier Duarte) a mí no me tiene confianza y hace bien. Yo,
por mi parte, no le voy a solapar nada”. ¿Está dispuesto a llegar a acuerdos con
él?, le pregunta Edgar Hernández: “Estoy dispuesto al diálogo, pero no a
negociar impunidad. Yo no soy la continuación del gobernador Duarte. Yo lo que
pretendo es encabezar una cruzada en favor de la construcción del nuevo Veracruz
y queda claro que más del 80% de los veracruzanos ya no quieren más de lo
mismo”. Habló más, mucho más, Pepe Yunes, crítico del gobernador, de su política
de endeudamiento sin recortar y controlar los egresos. Describe Edgar Hernández
las tretas del “Cisne”, líder de un PRI desunido disfrazado de unidad, “quien en
el desatino suma a gánsters como Fidel Kuri Grajales (diputado por Córdoba)”, de
la victimización de Javier Duarte ante Los Pinos, simulando que es el hacedor de
Pepe Yunes y el amigo de Héctor Yunes, los únicos precandidatos del PRI al
minigobierno de los dos años en Veracruz; de su ostentación como el que gana de
todas, todas, o mejor dicho se roba de todas, todas, menos la de Josefina
Vázquez Mota en la elección presidencial, la de Xalapa y Coatzacoalcos, la de
Veracruz y boca del Río, la de Poza Rica. ¿Pues no que gana todas? Sentencia,
pues, Pepe Yunes: “Estoy dispuesto al diálogo, pero no a negociar impunidad”… Lo
que es la insolencia. Aún velaban a Rodolfo Zapata Carrillo, cuando el abogadazo
sin título, Samuel Muñoz de la Rosa, ya lucraba con su muerte. Citaba a los
medios de comunicación a conferencia de prensa para pedir que sea la PGR quien
lleve la investigación por la connotación política del crimen. Obvia la
intención del pseudodefensor de derechos humanos, invasor de tierras, engañador
de paracaidistas a los que esquilma vía Yolanda, la sobrina del pastor, a la que
se anda “tirando al plato”, el cerebro de las transas de Manuel Bringas Burelo,
quien vendió su parte de la Sucesión Bringas y luego volvió a vender. ¿A eso se
le llama fraude? Sí. Baja moral la de San Samuel, que pide justicia cuando la
justicia anda tras él, cuando incurre en fraccionamiento indebido, con la venia
de Obras Públicas, cuando hay otro crimen, el del velador del terreno del Tuye
Guízar, con quien hay amenazas y violencia en crudo, llegando hasta a incinerar
vivo a un individuo. Y ahora que Rodolfo Zapata es asesinado por exigir
seguridad para los ciudadanos, llega Samuel Muñoz y se monta en el caso para así
presionar a la autoridad, y si se puede, someterla. Quiere justicia San Samuel y
la justicia lo persigue a él… ¿Cuántos de los diputados federales del PRI que
participaron en el show de inicio de Congreso federal para enfrentar al
legislador panista Miguel Ángel Yunes Linares, han pasado por su curul, lo han
cachado en los pasillos de San Lázaro, han ido a su oficina a ofrecer disculpas?
Uno de ellos, Jorge Carvallo Delfín, vicecoordinador de la bancada; otro, Fidel
Kuri Grajales, hoy secretario de Organización del PRI en Veracruz. Y acá Javier
Duarte y “El Cisne” Silva imaginando que la estrategia de rencor va viento en
popa… Se agolpaban las promotoras por salir en la foto con Joaquín Caballero. Se
jalonaban mientras el calor agobiaba, concluida la instalación de la sede del
Movimiento Territorial en Coatzacoalcos. Y así, entre empujones, una promotora
soltó: “Tranquilo, Joaquín, no vayas a ser como Ibarra que me vayas a golpear”.
Sonrió el alcalde y siguió posando para la foto. Aludía la promotora a la
golpiza que ordenó el director del Infraestructura de la Secretaría de Obras
Públicas Municipales, Guillermo Ibarra Macías, al ingeniero Guillermo Drago, que
casi le cuesta un ojo, fracturado, desprendidos varios dientes, masacrado a
manos del chofer del funcionario, José María González Fernández, un golpeador
nato que hasta la fecha goza de impunidad… Salim Anthuán no tiene remedio.
Negoció su salida de la Dirección de Mercados, se chutó lo que dio el alcalde
Joaquín Caballero para que no hiciera ruido, se pasó unas placenteras vacaciones
en Cancún y Playa del Carmen, y ahora dice que se cae, se levanta y viene por lo
suyo. Le creen los ilusos. Le creen los fans que lo imaginan en la CNOP estatal,
porque eso fue lo que prometió el alcalde a Anthuán Contreras Balderas.
Descubierta su escapada a las playas de Quintana Roo, sólo le quedó maquillar el
engaño: “La gente positiva es la que se cae, se levanta, se sacude, se cura los
raspones, se levanta y dice ahí voy de nuevo”, publicó en Facebook. Su gente en
el olvido, él en Cancún y Caballero preguntando dónde está su prospecto para la
CNOP. Y todavía los de los mercados creen que sufre. Qué burla…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte: las pistas del enriquecimiento ilícito
* El terreno que le compró a Loret de Mola * Casa en Maricopa, rancho en
Valle de Bravo, hotel en España, depa en Ixtapa * ¿Por qué compra en efectivo? *
Cónclave Beltrones, Gamboa y los Yunes rojos * Once años solapando “aviadores” *
El mapache de Duarte en el OPLE * Patricia Peña, engañada.
2 de noviembre de 2015
Midas se queda corto. Javier Duarte sostiene una cruzada inmoral que lo lleva
a acumular fortuna y en su haber hay mansiones y yates, ranchos y depas,
terrenos y hoteles de los que se pagan, mano a mano, desde las sombras, con
dinero en efectivo, o en 10 dólares, con nombre postizo, sin que nadie se
entere. O se suponía que nadie se iba a enterar.
Midas, pues, hacía oro. Sus manos tenían ese embrujo. Tocaba el rey una copa
y era de oro. Tocaba una flauta y era de oro. Tocaba a un sirviente y lo
convertía en oro. Quiso entonces beber y el vino se convirtió en oro. Supo
entonces que moriría, sin poder llevar alimento a su boca. Renunció a su don
bañándose en las aguas del río Pactolo, pero a cambio vivió pobre, en una choza,
como un campesino.
Javier Duarte no llega a tanto. Ni convierte todo en oro, ni terminará jodido
y pobre. Le ha bastado con ser gobernador de Veracruz y antes financiero del
fidelismo para acumular una riqueza mayúscula, descomunal el descaro, con dinero
que no deja huella, el cash.
Lo exhibe Alberto Loret de Mola cuando dice, de viva voz, su imagen en el
video, con tono de sentencia, que Javier Duarte le compró un terreno frente al
mar, pagado con billetes de 500 y mil pesos, entregados por un tal Escalera, el
que instó a quitarle las pajillas para no ser rastreados, con la súplica de no
decirle nada a Fidel Herrera, su patrón y guía, su mentor e impulsor. Ya desde
entonces se bailaba al jefe.
Y así le habla ahora en el video el ex director de Milenio El Portal, de
Xalapa, y ex titular de Catedral, propiedad del empresario José Domínguez
Canales:
“De entrada te digo que los terrenos que me compraste me los pagaste en
billetes de a mil. Hiciste una carretera de 6 o 7 kilómetros hasta la puerta
pavimentada, le pusiste luz, calles de concreto alrededor y un muro de 2 o 3
millones de pesos, y un terraplén de 15 metros de altura para bajar en tu
carrito de golf… Sé de otros negocios que has hecho, y las amenazas que me
mandes, ahórratelas, me valen”.
Luego en su diálogo epistolar en la red social Facebook con el abogado Juan
José Llanes Gil del Ángel, su amigo, Loret de Mola sostiene:
“ ‘Tienes toda la razón Juan José. Me avergüenza haber sido en algún momento
de mi vida amigo de ese engendro de la naturaleza, embutido en su chaleco
antibalas, con su vocecita de quinceañera cachonda y su sonrisita de imbécil.
Asesino y ladrón. De lo primero las pruebas públicas lo condenan. De lo de
ladrón, me consta. Estoy dispuesto a declarar cómo me ‘compró’ en cash terrenos
junto al mar. Yo lo declaré a Hacienda. ¿Él habrá hecho lo mismo?’ ”.
Más adelante afirma:
“ ‘Reitero lo dicho. Javier Duarte me compró sesenta y cinco mil metros
cuadrados frente al mar. En cash, billetitos de a mil. En aquella época el
dinero no era ilegal y lo deposité íntegro en HSBC institución que me solicitó
copia de la operación. Yo, como dije, lo declaré a Hacienda. Recuerdo a Escalera
pidiéndome quitara las fajillas de los billetes. No quería que ese dinero fuera
rastreado. Lo declaro ahora por la indignación que me causa el grado de cinismo
y corrupción al que ha llegado el Z1 bis’ ”.
En otro diálogo con Llanes Gil del Ángel, Loret de Mola desliza que el
terreno comprado por el hoy gobernador de Veracruz fue mucho mayor a 6.5
millones de pesos.
“Estimado amigo: veo que el portal Sociedad 3.0 ha reproducido nuestro
diálogo epistolar. Con especial agudeza explican que si hubiera yo vendido en
seis millones, hubieran sido 6 mil billetes.
“Y sí, el enganche fue de seis y pico. Luego vinieron otros pagos mayores y
todo igual, cash.
“Cuando Duarte era subsecretario, se manejaban muchos billetes de mil.
“Al terreno en la costa lo dotó el Z1 bis de luz eléctrica y pavimentó un
camino de seis kilómetros para accesar a la zona. Ya el perímetro cuenta con
calle de concreto. La barda de cuatro metros de alto vale lo de una casa grande.
“Una cosa, sí me suplicó: no le digas a Fidel.
“Y no lo hice… Hasta hoy”.
Javier Duarte es tildado de Z1 bis, obvia la alusión a los Zetas y a Fidel
Herrera, cuyo apelativo popular es Z1. Si algo irrita al ex gobernador de
Veracruz es que se le inmiscuya con la banda delictiva que trasiega droga,
secuestra, levanta, extorsiona en tierra jarocha con la venia de ya saben quien.
Le apodan Z1 a Fidel y Z1 bis a Duarte por la dominancia de Los Zetas en los 11
años de fidelismo y duartismo.
¿Quién compra propiedades millonarias con billetes de 500 y mil pesos? ¿Por
qué? ¿Es dinero público? ¿Es dinero robado al erario? ¿Son los ahorros de la
venta de pan? ¿Por qué Javier Duarte compró ese terreno a Loret de Mola
suplicando que no se enterara Fidel Herrera? ¿Por qué no realizó una
transferencia bancaria? Si pagó 6.5 millones de pesos “cash” sólo por el
enganche, ¿cuánto fue el costo total de la operación? ¿Lo omitió en su
declaración patrimonial? ¿Está a su nombre o usó a un prestanombre?
Gravísimo, el episodio de la compra con efectivo lleva a otras incógnitas: la
carretera de 6 o 7 kilómetros que construyó hasta el terreno vendido por Loret
de Mola, las calles aledañas de concreto, la barda, el terraplén para bajar en
su carrito de golf, ¿fueron pagados con dinero del erario, tomado de las arcas
de la Secretaría de Finanzas del gobierno de Veracruz, o los sufragó con sus
ahorros? ¿Pues cuánto ganaba?
Cinco años hace que Javier Duarte viene esquivando los dardos letales del
enriquecimiento. Unos los evade, otros lo destrozan.
Era candidato a gobernador, en 2010, cuando Miguel Ángel Yunes Linares le
imputó la compra de una casa en Maricopa, Arizona, Estados Unidos. Está ubicada
en 7940 E. Clinton St, Scottsdale, 85260, lote MCR-258-7, Country Club, que
dispone de club de golf el “deporte” que practica el gobernador de Veracruz.
Cuenta con 503 metros cuadrados de terreno y 368 de construcción con dos
pisos, seis habitaciones y alberca. Su valor catastral es de 7 millones de
pesos, pero su valor comercial es de un millón de dólares, 17 millones de pesos
actuales.
La compró en 2005 pero en 2007 la “vendió” a su tío político Jorge Ramírez
Pérez, en el insólito precio de 10 dólares, obvia la transa, la evasión, el uso
de recursos de procedencia ilícita. Ramírez Perez es padre del ex procurador
fiscal al inicio del gobierno duartista y hoy subsecretario de Ingresos de la
Sefiplan, Jorge Fernando Ramírez Tubilla.
Esa casa es domicilio oficial de dos empresas: Hermes Magazines LLC y de la
firma Mexican Realty LLC, que realiza funciones como representante legal en la
compra, venta y arrendamiento de inmuebles. El subsecretario de Ingresos, Jorge
Ramírez Tubilla figura como asesor de Mexican Reality LLC.
Van dos. Si alguien pone loco a Javier Duarte es el diputado panista Miguel
Ángel Yunes Linares. Y volvió a hacerlo cuando en entrevista con XEU enlistó las
propiedades del gobernador de Veracruz: un departamento en Ixtapa, cuyo valor
asciende a 6 millones de dólares; un hotel en España, un rancho de 300 hectáreas
en Valle de Bravo con helipuerto por el que pagó 15 millones de pesos; la casa
de Maricopa y el yate “Candelaria”, diseñado por Gucci y Riva, a todo lujo. Y el
de Javier Duarte es el más costoso del mundo en su tipo. El caso lo reseña la
columnista de Notiver, Maryjose Gamboa Toral, en Al Aire.
Otros medios de comunicación advierten que el gobernador de Veracruz comienza
a deshacerse de algunos bienes. Decía la periodista Claudia Guerrero en su
columna Entre lo Utópico y lo Verdadero, en agosto pasado, que Javier Duarte
adquirió bienes pagando en efectivo y que uno de ellos, la casa en que habitó
antes de ser gobernador en la calle Roble, en Tres Pasos, municipio de Emiliano
Zapata, la puso en venta vía Inmobiliaria LERU, con un valor de 4 millones de
pesos o en renta a razón de 27 mil pesos mensuales. O sea, limpiando las
huellas.
A todo responde Javier Duarte que son infundios. Nada es suyo, dice. Todo es
suyo, pero con prestanombres, ya sean sus parientes cercanos o sus allegados.
Y todo podía cuestionarlo hasta que Alberto Loret de Mola reveló el modus
operandi del gobernador: en efectivo, sin decirle nada a Fidel, como si lavara
dinero, como si fueran recursos de procedencia ilícita. Y dice el periodista que
lo puede declarar.
Son las huellas en un caso de enriquecimiento ilícito.
Midas no tuvo un rancho en Valle de Bravo, ni una casa en Arizona, ni un
hotel en España, ni terrenos en Veracruz, ni un yate diseñado por Gucci y Riva.
Javier Duarte sí.
Archivo muerto
Cuatro en el restaurant El Lago, en el DF: Manlio Fabio Beltrones, Emilio
Gamboa Patrón, Héctor Yunes Landa y Pepe Yunes Zorrilla. Ahí, ese 15 de octubre,
les dirían a los Yunes rojos que el candidato al gobierno de Veracruz será uno
de los dos. Les queda ponerse de acuerdo y si no, será candidato el mejor
posicionado. De la columna Prosa Aprisa, de Arturo Reyes Isidoro, quien arroja
otro dato más: Don Beltrone le dejó claro a Javier Duarte que no vendría al
relevo del PRI a otra que no fuera darle posesión al nuevo líder, “El Cisne”
Silva Ramos, no al candidato. Descartado, pues, el de Tuxpan aunque se quiera
encartar agitando el avispero, difamando maestros, filtrando datos personales y
violando la ley… En 11 años ni Fidel Herrera ni Javier Duarte se enteraron. Lo
sabían pero oficialmente no lo sabían. En 11 años, ni Fidel que odia al yunismo,
ni Javier Duarte que hace lo que le ordena “El Cisne” Silva Ramos, detectaron
que los “aviadores” de la Secretaría de Educación de Veracruz estaban ahí.
Súbitamente el gobernador da con la punta del hilo enredado y acusa que todos
los “aviadores”, absolutamente todos, son hechura del hoy diputado federal
panista Miguel Ángel Yunes Linares. En 11 años no percibieron “aviadores” y por
tanto, no los identificaron y eliminaron de la nómina de la SEV, ni hallaron
otros “aviadores”, por ejemplo, en el sexenio dantista cuando el hoy secretario
de Gobierno de Javier Duarte, Flavino Ríos Alvarado, era titular de Educación; o
en el alemanismo, o en el mismo fidelismo, o en el duartismo. Qué desfiguros los
del gobernador de Veracruz, incluso difamando a maestros en activo que aún hoy,
ya depurada la lista, permanecen aún en calidad de “aviadores”. Eso es un
agravio… Fuera de ley, designa el pseudosecretario general del Organismo Público
Local Electoral, antes IEV, Víctor Hugo Moctezuma Lobato, a 30 enlaces en los
consejos distritales. Y que se arma la bronca. Primero, porque lo hizo cuando
aún no se integraba el consejo general del OPLE; segundo, porque el mismo
Moctezuma Lobato no había sido ratificado en el cargo; tercero, porque los
enlaces designados son sus amigos y no precisamente con la mejor reputación.
Pinta mal, pues, el proceso electoral con el que habrá nuevo gobernador y
Congreso estatal, en 2016. Y pinta peor porque Moctezuma Lobato es uno de los
mapaches que ayudaron a “ganar” a Javier Duarte la elección de diputado federal,
en Córdoba, su tierra adoptiva, en 2009. O sea, un mapache designando mapaches Y
ya hay visos de destitución… Denostar migrantes es mejor que ser comparsa.
Perverso su mentor, le hizo creer a Patricia Peña Recio que sería lideresa
estatal de los maestros. Perverso Juan Nicolás Callejas Arroyo, la trepó a las
nubes. Perverso el vetusto líder, la usó para simular democracia sindical. Sería
la ex diputada federal por Coatzacoalcos la primera dirigente mujer en Veracruz,
lideresa de la Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación, pero al final todo era show. Viene Patricia Peña de una infortunada
expresión contra los migrantes en sus días en San Lázaro —son un peligro por
matones, porque asaltan, porque se prostituyen— que la hizo acaparar condenas no
por lo que expresó sino porque pudiendo ofrecer una disculpa y suavizar, optó
por sostener que no todos, pero algunos migrantes matan, asaltan y se
prostituyen. Necia, creyó de veras que su papiringo sindical, el viejo Callejas,
la proyectaba en el SNTE. La usaba y nada más. Despertó al ver que la línea era
para elegir a Lázaro Medina Barragán… Indignante, imperdonable, el desabasto de
leche para hijos de mujeres con VIH en la Secretaría de Salud de Veracruz.
Convoca el grupo Multi a donar latas de fórmula láctea, evidenciando la
incapacidad del gobierno estatal, el valemadrismo, la insensibilidad. “El grupo
Multi nuevamente solicita su ayuda, ésta vez será en beneficio de los más
vulnerables... las y los hijos de mujeres con VIH. Apóyanos donando una lata de
leche NAN etapa I o 2, puedes llevarla a cualquiera de nuestros centros de
acopio”. Y cita dónde se puede realizar la donación en Córdoba, Orizaba, Xalapa
y Coatzacoalcos. Se les encuentra en Facebook. Y cualquiera se pregunta, ¿para
qué sirve el gobierno de Javier Duarte? ¿Qué hace con el dinero de los
veracruzanos? ¿Qué uso le da a los créditos bancarios? ¿Pues de qué tamaño es el
robo? Más votos en contra para el PRI en la elección de 2016… Si no hay cambio
de señal, llega este martes a Coatzacoalcos Héctor Yunes Landa, el de la caña
para atrapar peces regordos, peces gordobeses, si llega al gobierno de Veracruz.
Su gira por el sur, más que por temas del Senado de la República, tiene que ver
con la candidatura del PRI, la cercanía con los priistas, el posicionamiento
hacia el electorado. Y a todo esto, ¿Pepe Yunes, el otro senador, el otro
aspirante, dónde está?…
ANTERIORES
|