UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
NO HAY NI UNO
25 enero 2016
Cada mañana hay personas que desearían estar rodeadas de amor, ambiente
limpio, entorno emocional sano y una serie de actitudes derivadas lejanas a
la mentira, la envidia o las calumnias. A cambio de ello te rodea una
alharaca haciendo recuentos de lo que robo el ex-gobernador Moreira, la
culpabilidad de su hermano en la muerte del hijo, la presunta colisión con
criminales a los que les lava dinero y todas las implicaciones que como
dominó se vendrían sobre México y sus casi 120 millones de personas si de
verdad se prueba que parte de tales recursos fueron a campañas políticas.
Pero si volteamos a otros puntos cardinales, encontramos a gobernadores,
presidentes municipales, empresarios resentidos, curas ambiciosos y pseudo
guías espirituales que hacen de “su grey” una fuente constante de ganancias.
Y saliendo de las fronteras las cosas no están mejor: la responsable del
Fondo Monetario Internacional está bajo sospecha desde que era funcionaria
en Francia; un precandidato a la presidencia de los Estados Unidos, difunde
ideas de odio; los amantes del dinero combinado con la sangre defienden la
industria armamentista.
De pronto nos llega una suerte de bocanada de oxigeno, cuando sabemos de
organizaciones que salvan niños migrantes de la crueldad de los campamentos
y otros que buscan la forma de alimentarlos para evitar que mueran de
hambre, aunque luego descubras que eran pederastas o traficantes de personas
y viene a mi mente el canto de un antiguo rey: “El necio ha dicho en su
corazón: No hay Dios. Se han corrompido, han cometido hechos abominables; no
hay quien haga el bien”[1] ¿Qué diferencia podemos encontrar entre la
humanidad civilizada del siglo XXI después de Cristo y lo que escribieron de
este personaje Mateo y Marcos hace veinte siglos? ¿En que ha evolucionado
“el corazón y los pensamientos del hombre? ¿Tenemos hoy el mismo porcentaje
de homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y
calumnias?[2]
Los documentos[3] que guían el comportamiento de la feligresía en las
tres religiones monoteístas de mayor relevancia en la actualidad
–cristianismo, judaísmo e islamismo- relatan que luego de haber creado al
ser humano Dios buscó a los justos y no encontró ni uno y, como lo
corroboraremos en unos cuantos días, habrá manifestaciones colectivas de
aceptación del pecado y la imperfección –sobre todo si se toma en cuenta el
perfil político del pontífice católico que habrá de visitarnos; pero si
estuviéramos en la posibilidad de conocer la entraña de cada individuo,
encontraríamos millones de réplicas como la del fariseo y el publicano,
cuando el primero daba gracias a Dios por ser tan bueno, justo y libre de
culpa, en tanto que el segundo con arrepentimiento solicitaba de Dios la
justificación[4].
En el ejercicio litigioso es común encontrar hermanos capaces de difamar
al otro por una herencia; parientes llenos de envidia dispuestos a corromper
sobrinos; personajes irresponsables que viven como ricos pero no pagan la
renta ni la letra del coche. Instituciones de crédito, cuyo “sistema le
carga interés por 88 pesos de saldo aun cuando Usted sea un cliente de más
media centuria que mes con mes paga sus deuda por adelantado. ¿Dónde queda
ya no digamos el humanismo sino el simple sentido común cuando a una joven
obrera el sistema de tributación le fija una adeudo millonario derivado de
la suplantación de su identidad? ¿Cuándo se ha actuado en contra de líderes
de ambulantes y sus cómplices en el sector público? Contra todo programa
para evitar la obesidad, son los puestos de comida en las calles, afuera de
las escuelas y a la salida de los hospitales ¿A que grado está la
complicidad que desde el jefe de la ciudad hasta el inspector de calle
parecen ciegos?
Por supuesto no exageremos una culpabilidad en buena medida implantada,
los chismosos adictos al escándalo existían ya desde hace veinte siglos.
Señalar a una señora del espectáculo, más que una sospecha judicial es un
zape de la empresa que le ha encumbrado por intentar salirse del huacal; y
aquí valdría lo que Jesús de Nazaret les dijo a los acusadores de la
adultera: “el que esté libre de culpa que lance la primera piedra”
Mi abuelo, revolucionario zapatista, me repetía cuando yo estudiaba la
licenciatura en derecho, “no te va a faltar trabajo porque todos son unos
inútiles, se desvían, no vas a encontrar ni siquiera uno bueno” Y sí, como
digo yo “esto es el mundo no el paraíso” motivo por el cual a falta de una
suerte de ángel que nunca peque, lo que procedería es perdonar y esto de
ninguna manera es sinónimo de impunidad; tu puedes perdonar a tu ex-cónyuge
en aras de la buena relación para con tu hijo y tal vez hasta perdones al
familiar cercano que te causó –a ti o a tu vástago- un daño mayúsculo, aun
cuando por prudencia prefieras no estar cerca de dicha persona que quizá
tramposamente estaría dispuesta a mandarte a la cárcel un fin de semana o
encerrarte en una sanatorio de por vida.
Más allá de la aplicación del castigo que impone la regla jurídica,
perdonar es una decisión personal de no guardar rencor en contra de quien te
ha dañado y si bien esto no te hace completamente limpio de culpa, si te
permite experimentar, el amor, la misericordia y hasta la gracia -divina si
tienes esa fe o del universo- si estás inmerso en este rescate de los ritos
y mitologías simples de sociedades antiguas.
[1] Salmo 14:1
[2] Evangelio de Mateo 15:19 y el de Marcos 7:21,22
[3] La Tora, La Biblia y el Corán
[4] La Biblia Marcos 10:17-18
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
ESTRUCTURA
18 enero 2016
Si la conducta se forma de la suma de estímulos sobre todo en la primera
infancia y si las respuestas a dichas situaciones se organizan
ordenadamente, podemos dibujar cierta estructura social con variables y
limitaciones especificas dependiendo de cada cultura. Las modalidades
interpersonales derivadas de la conducta individual, de cierta forma
anticipan respuestas sociales; en México por ejemplo mentir no solo carece
de gravedad sino que se considera cierta manera de defensa en contra de
quien pretende ejercer un control injustificado[1] en tanto que en pueblos
sajones de fuerte raigambre bíblica la mentira a veces es más pecaminosa que
la falta misma. ¿Habrá un cierto sentido de identidad con líderes políticos
a los que seguimos eligiendo aun cuando su proclividad al engaño es obvia?.
Se repite que una de las cosas más difíciles de perdonar al mexicano es
el éxito y de verdad en clubes de servicio –rotarios, de profesionistas,
leones etc.- al compañero electo para presidir las actividades en un periodo
lectivo, se le encuentran todo tipo de “limitaciones” de equipo y hasta
personales, a grado tal que al concluir su responsabilidad termina por
abandonar el grupo a cuya dirigencia le costó cierto esfuerzo llegar.
También se acusa a los políticos de corruptos, como si los empresarios
dispuestos a dar el porcentaje que sea por la asignación de una obra sean un
ejemplo prístino de honestidad.
Las posibles reacciones individuales y sociales trascienden el ámbito de
las estructuras conductuales para convertirse en nacionales cuando el objeto
de las mismas es fundamental para la identidad y esencia de algún país. Los
estados nacionales tenían poblaciones dispuestas a dar la vida para defender
su frontera, un territorio, una lengua, una bandera, una historia ¿La
globalización ha sido uno de los elementos que rompió tales construcciones?
¿Qué ha contribuido más al declive del nacionalismo europeo, la invasión
musulmana o una serie de políticas “multiculturales”? ¿Estaban conscientes
los autores de tales reformas, acerca del impacto que ello causaría en sus
estructuras, sociales nacionales?
Imperios antiguos, como el persa, griego o romano aprendieron a fuerza de
fracasos, que tenían mejores posibilidades de éxito si respetaban la
armadura social de cada uno de los pueblos conquistados. Por supuesto que lo
único a lo que se exigía respeto era al poder representado en cada caso por
la cabeza política. Cuando el imperio romano llega hasta las desérticas
tierras palestinas, coexistían el rey de los judíos con el procónsul
representante de César; así la estructura local garantizaba orden, manejo
posible y hasta conocimiento de quienes eran los grupos deseosos del cambio
¿Cuál habría sido la historia si al igual que hicieron los portugueses en lo
que hoy es Brasil se hubiera atacado de lleno el arreglo aborigen aun a
costa de la vida de quienes ostentaban dicha estructura?
En pleno siglo XXI, tenemos niños ricos desestructurados, cuya influencia
lo mismo deriva del pensamiento del chofer, el guarura o la cocinera, que de
otros infantes tan abandonados por su padres como ellos. He escuchado
sujetos jactándose de no deberle nada a su familia y sí reconocer que sus
éxitos se deben a los contactos de “sus amigos influyentes”. Si bien cada
individuo tiene un repertorio de conductas, modos u organizaciones de
comportamiento; debido a la enajenación tecnológica, estas se reducen a la
mínima expresión, lo cual se proyecta necesariamente al grupo social
afectando la intensidad, frecuencia y duración de estructuras que han
sustentado su población histórica.
De la misma manera en que la corrosión de varillas, el salitre, en muros
y la humedad en piso van minando la fortaleza de un edificio, así las
estructuras socio-políticas y nacionales se ven en riesgo cuando de manera
machacona se nos repite que el crimen hizo tal o cual fechoría y que los
políticos y encargados del orden fueron rebasados por los malvados. Niños
que crecieron escuchando malos referentes de una parte de la familia como
resultado del divorcio, separación o muerte de uno de los cónyuges, tendrán
menos opciones de alcanzar niveles de madurez y fortaleza; y de igual manera
países que han sufrido descalificación de sus instituciones y enfrentamiento
de sus poblaciones, con relativa facilidad pasarán a la etapa de sustitución
de sus estructuras.
El mundo está lleno de sujetos cuya vida es una continua acusación al
otro con señalamiento de objetos –ideologías políticas, doctrinas
religiosas, comportamiento intrafamiliar, etc.- supuestamente persecutorios
o peligrosos. Tales individuos atrapados en conductas paranoides, se
sintieron amenazados desde su infancia por una madre que les abandonó [2] un
padre alcohólico, tíos mitómanos, hermanos envidiosos y en general seres
desestructurados que por azares del destino hasta llegan a posiciones de
poder e influencia sobre muchos congéneres.
En una realidad, donde los límites en la crianza se castigan como
violaciones a los derechos humanos, se ama más a un perro que a un niño, es
objeto de burla el que rige su conducta con ética y se lanza a la fama del
espectáculo a los criminales; no cabe duda acerca del caos imperante
entendido este como desorden, confusión, desconcierto, trastorno, estropicio
¡Vamos! un auténtico desbarajuste.
[1] Desde la colonia los aborígenes aprendieron a ocultar su verdad
respecto a la adoración de sus ídolos, que muchas veces ocultaban en los
cimientos de las cruces levantadas en los atrios a donde se les relegaba
durante la misa.
[2] El número de “padres solteros” va en aumento y en relación directa a la
mal entendida liberación femenina.
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Lilia Cisneros Luján
CAOS
11 enero 2016
En sentido netamente semántico y quizá con una orientación filosófica, el
caos es una condición, en la cual prevalece el desorden. Para los pensadores
griegos, la nada, la anti-materia, un atole de elementos -esencia y aun sus
atributos- no identificados pero todos revueltos, son la clara definición de
caos.
Hasta la más sencilla mirada de un infante de dos años, puede advertir la
tendencia general al desorden: las cosas de cristal se rompen, el fuego
quema o los líquidos se derraman y salvo en los trucos publicitarios ello
nunca ocurrirá al revés. ¿Implicará esto una permanente confusión? ¿Que nos
haría suponer que un sistema ordenado, en el cual cada partícula del mismo
estuviera programado para una función lineal, se afectaría en su esencia si
algo se mueve? ¿Por qué al tirar una piedra al río este no cambia su cauce?
Las respuestas son fácilmente asequibles, para un experto en matemática que
refiere esta palabra a una conexión no evidente manifestada por
acontecimientos supuestamente aleatorios.
Así las cosas, el caos, sin ser determinista en términos de la ciencia
clásica que pretende anticiparse a la propagación de un incendio o la
evolución social; sigue siendo determinista por la existencia de una “ley”
que gobierna la conducta del sistema. Todos, basados en la simulación
podemos generar datos iguales o muy similares a los observados, con la
salvedad de que una desviación infinitesimal, provoca una divergencia
exponencial en la trayectoria del espacio de fase. Con todo y ello esta
impredictibilidad por la posibilidad de encontrar “atractores” deviene en
que las ecuaciones determinadas aun cuando parecen desordenadas o
aleatorias, en realidad no lo son.[1]
Las leyes del caos han encontrado muchos seguidores en los analistas
sociológicos he históricos. Ante la imposibilidad de predecir el futuro
desarrollo económico de un grupo social –a partir del concepto básico y
reduccionista de ciencia- el elevar las irregularidades a lo esencial en vez
de considerarlas como simples productoras de ruido, estaremos entrando en la
dinámica positiva del caos. Para los seguidores de dicha tesis, el caos no
es desorden, pues si bien los resultados son impredecibles –debido a los
atractores, las desviaciones infinitesimales o la divergencia exponencial-
en su comportamiento y consecuencias el caos es determinista.
Si esta teoría del caos, la complementamos con un modelo matemático cuya
esencia consiste en estudiar objetos y fenómenos frecuentes en la
naturaleza. difícilmente explicables por las teorías clásicas entonces
tendremos explicaciones del porqué del florecimiento y decadencia de
civilizaciones mediante simulaciones del proceso que los crea.
Los objetos geométricos -con una estructura básica fragmentada o
irregular- cuando se repiten nos permiten hacer aproximaciones de lo que
ocurrió y porque algo similar puede ocurrir. Diversas cintas
cinematográficas, están basadas en los estudios de uno o varios fractales[2]
No siempre el conocimiento deriva en mejora de las condiciones de las
personas. La mayor deidad en grupos primitivos era justamente femenina, por
su vocación de defender el hogar y la fecundidad materna. La mujer dejó de
recibir un culto público y doméstico, cuando se descubrió la relación entre
coito, embarazo y parto ¿Qué estamos viendo en el siglo XXI, cuando las
mujeres no desean tener hijos o retrasan la llegada de estos hasta la tercer
o a veces cuarta década de su vida? ¿Cuáles variables resultan deterministas
en sociedades que prefieren el dinero a los hijos, y los bienes materiales
al afecto y la vida en común?
Ideas simplistas sobre el origen de una humanidad que se ha jactado en
los últimos 60 años de ser atea y simplemente “positivista”, han hecho
proliferar manifestaciones religiosas, donde el centro es una figura
masculina, contemplativa y toda una serie de absurdos –lógicos, científicos
y caóticos superados hace siglos ¿Es solo el enojo en contra de los
titulares de estructuras religiosas tradicionales lo que provoca esta
tendencia? ¿Qué pasó entre la era del amor y paz y la del sacrificio
auto-inmolado de los paladines de las diversas guerras santas?
A querer o no los jóvenes del siglo “Matrix”, se enfrentan a la realidad
de lo infinito –matemática, conceptual o fractalmente- reconocido hace
cuando menos 8 mil años, por las sociedades muy simples, cuyos avances nos
resulta "adecuado" atribuir a extraterrestres aunque con mucha dificultad, a
un ente superior que nos ama y nos ha protegido como sus criaturas Muchos
pueblos –sumerios, hebreo, griegos, mayas, incas etc.- alcanzaron un
desarrollo personal y colectivo que hoy nos sorprende, independientemente
del tiempo particular y el entono geográfico en el cual se desarrollaron. En
la cosmovisión de casi todos, hay impactos comunes como el diluvio, el
interés por los fenómenos del cielo, el traspaso de épocas de tranquilidad y
progreso hasta eras de envidia, guerras y destrucción. ¿Por qué preferimos
asumir que se trata de casualidades y no de un plan trazado, en el cual esta
época de locura nos invita a tener una actitud reivindicatoria que evite
seamos atrapados en el odio, la vida sin salud y la miseria?
[1] El principal representante de la Teoría del Caos, también conocida
como la teoría de las estructuras disipativas es El químico ruso Ilya
Prigogine (1917-2003), premio Nobel de química en 1977, Prigogine afirma que
“el mundo no sigue estrictamente el modelo del reloj, previsible y
determinado, sino que tiene aspectos caóticos” no provocados por el
observador o investigador, ya que existen por si mismos como en el caso de
la variación en el clima.
[2] El término fue propuesto por el matemático Benoit Mandelbrot en 1975 y
deriva del latín fractus, que significa quebrado o fracturado.
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Lilia Cisneros Luján
OTRO CICLO
4 enero 2016
Los seres humanos, vivimos y funcionamos en ciclos. Las sociedades más
primitivas, sin calendarios ni relojes aprendieron -a partir de la
observación de la claridad, la falta de luz, el brillar de las estrellas- lo
que es la noche, el día y la duración de estos. El deambular de la humanidad
se torna excepción cuando los ciclos climáticos le permiten contar con
alimento al dominar el cultivo de sus satisfactores primarios.
Dotado de cualidades no presentes en otras criaturas, luego de
sorprenderse, pasa de la observación simple al estudio y así recuerda y
trasmite -en grabados rupestres, en tradición oral y luego escribiendo- que
en el principio era el caos y que a partir de ello fueron creados los cielos
y esta tierra, hoy tan próxima al caos de ese principio. ¿Cómo mantener esa
inercia cíclica, cuando las estaciones más que servir son una molestia para
el humano que vive en urbes sobre-pobladas? ¿Qué importa si los veranos se
han convertido en catástrofes hídricas que arrasan todo a su paso? ¿Para que
preocuparse si la nieve cae como en adorno navideño si al fin contamos con
clima artificial en nuestra sala?
Los ciclos biológicos de antaño –nacer, crecer, multiplicarse y morir-
poco interesan a jóvenes que no desean tener familia y menos aun aquellos
que mueren en la velocidad meteórica de algún vehículo o que vivirán fuera
de su conciencia debido a daños ocasionados por excesos en alcohol, drogas,
alimentos, computadoras etc. Apenas los despectivamente llamados “nerds” se
ocuparán de analizar el movimiento de elementos como ozono, nitrógeno,
oxígeno a fin entender el ciclo biogeoquímico y otros más serán entrenados
para explicar y hasta predecir las crisis financieras luego de estudiar las
fluctuaciones cíclicas de la actividad económica.
Oscilaciones recurrentes de forma elíptica, circular, en espiral,
ascendentes y descendentes, son, han sido y seguirán siendo el entorno
vivencial de la raza humana. ¿Será este eterno moverse lo que nos condena a
la inmadurez y la autodestrucción? ¿Cómo sobrevivir en una época
caracterizada por el cambio constante, a veces por segundos, que se nos
receta diario en medios electrónicos donde lo que ocurre en Europa puede ser
observado por todos los continentes? ¿Nos servirá de algo leer el arte de la
supervivencia urbana y defensa contra el psicópata? Pero más allá del punto
de vista de Stefan Verstappen afirmando que estamos en la fase final de
nuestro ciclo histórico es importante para cada cual, conocer el ¿como y
porque? pequeños grupos sobrevivieron a periodos de caos. Esos humanos que
han sobrevivido a periodos de destrucción, han sido siempre unidos por algo
no tangible y contrario siempre a tendencias corruptas.
En las diversas tesis históricas acerca de porque los errores se
repiten[1] hay especulaciones teóricas relativas a la duración de los ciclos
y el orden de estos mismos, así como los tamices entre los extremos de
virtuosismo y decadencia que parecen ser constantes. Con diferencias
mínimas, casi todos coinciden en que el inicio de todo es el caos, que a
este le sigue una etapa de ayuda mutua donde prevalecen los valores llamados
positivos[2] y un impulso basado casi siempre en el heroísmo, que arriba a
una etapa de personas letradas, con ambición y anhelo del conocimiento.
Hasta aquí, la familia es un núcleo fundamental, las mujeres gozan de
reconocimiento y hasta de respeto tal que las lleva a posiciones de
liderazgo. La población crece, los beneficios hacen a la mayoría similar en
condiciones de de satisfacción.
La siguiente etapa, según algunos, está caracterizada por los excesos,
aumento en las estructuras políticas inútiles –burocracia- limitaciones de
los derechos -sobre todo de las mujeres- acaparamiento de la riqueza
–dependiendo del autor, en esta etapa lo que prevalece es el comercio-
aumento de la pobreza y guerras. Estos tiempos al parecer son el final de lo
ciclos, para llegar a un punto de destrucción que dará a luz, a un nuevo
ciclo. ¿La historia se constituye de ciclos cerrados o se trata de una
espiral creciente con nuevos elementos cada vez? ¿Es la explicación marxista
de la historia –esclavismo, feudalismo, capitalismo, socialismo etc.- la que
más nos satisface? ¿Podrán erradicarse alguna vez de estos ciclos a la
política burocrática-militar, a las estructuras corporativas –públicas y
empresariales- a los grupos criminales?
Las tesis y las hipótesis son vastas, hace media década todos hablamos
del final de un ciclo definido por los mayas como el tercero de una serie de
25 mil años cada uno. Hubo un sin fin de explicaciones acerca del cómo y
cuando y de donde salen estos tiempos. Se habló de niveles frecuenciales de
la energía “creadora” integrada a diversos sistemas físicos del universo.
Escuchamos también de niveles vibratorios, de etapas evolutivas, de
pulsación de la energía y oportunidades para subir de nivel luego de setenta
y cinco mil años. Asidos de estas interpretaciones se retomaron ideas ya
superadas de reencarnación, viajes galácticos y otra serie de pifias que
acorde con el ciclo que espasmo viviendo han sido fuente de pingües
ganancias para los neo-budistas, seguidores de la luz, y otras tantas
“doctrinas manipuladoras que hayan buena tierra para plantearse en la
inmensa necesidad del ser humano de averiguar, quien es de donde viene y
hacia donde va.
Difícil es imaginar que “la ciudad de Dios”, o los monasterios de la
crisis medieval sean los modelos que podrán evitar a la humanidad las
penurias de este ciclo, pero por lo que a Usted mi respetado lector
respecta, solo le deseo que el año que hoy se inicia sea no solo de búsqueda
sino de encuentro. Si le han ofendido perdone, pero no llegue al extremo del
masoquismo, camine por una ruta alterna. Si no puede remediar la injusticia
de la cual es víctima, busque otro sendero, más le vale perder algo que
quedarse varado en el camino. Siga adelante, haga de este su ciclo, uno de
ventura, de amistad, de solidaridad. Atesore lo bueno que la vida le ha
otorgado y espere, quizá sea Usted uno de los privilegiados que concurra en
estos tiempos de corrupción, incomprensión, envidia, abulia ….. a una nueva
etapa de bendición, salvación y redención.
[1] Una considera que es cuestión de mal aprendizaje. Si no aprendemos
del pasado corremos el riesgo de cometer en le futuro los mismos errores
otros hablan de destino o círculos predeterminados fuera del alcance de lo
volitivo que nos hacen caer en los ciclos de evolución e involución ya
conocidos.
[2] Lo más importante en esta etapa es producir, pastoreando, sembrando,
construyendo.
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