INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: TIERRA BLANCA, EL REPUDIO Y EL MONTAJE
* Peña Nieto lo solapa * La carta de los familiares de los desaparecidos *
Al gobernador no le creen * ¿Quién y cuándo aprendieron al supuesto “líder narco”?
* No cuadra la versión oficial * El teibol de Benítez * El Cisne se fue *
Tampoco AMLO es un santo.
29 de enero de 2016
No basta la complicidad de Peña Nieto. No basta cuando cinco jóvenes son
levantados por la policía estatal y entregados al crimen organizado, cuando
Javier Duarte juega con la angustia y el dolor, cuando la búsqueda arroja fosas
y más fosas clandestinas y hasta un narcolaboratorio, y en el colmo, se perpetra
un montaje para simular que se pretende aplicar la ley.
Tierra Blanca devora al gobernador de Veracruz. Son ya 18 días y de los cinco
jóvenes nada se sabe, pero sí de la truculencia de un fiscal, Luis Ángel Bravo
Contreras, que promete que en dos horas habrá resultados y 72 horas después
sigue con las manos vacías y la mentira en la boca.
Día 18 y hoy todo es peor. Han caído en la cuenta los padres de Mario Arturo
Orozco, José Alfredo González Díaz, Susana Tapia Garibo, Bernardo Benítez
Arróniz y José Benítez de la O, que Javier Duarte no es confiable, que no va a
dar con su paradero, que les va a ocultar la verdad.
Apelan a la sociedad en las redes sociales, exhiben al gordobés en una carta
abierta, contundente, diáfana, claridosa, pues su fiscal, un megalómano
embrutecido, embustero profesional sin remedio, maniobra y engaña.
De “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo, revelan su obsesión por usar
los medios de comunicación para matizar el escándalo del Ayotzinapa veracruzano,
la desaparición de los cinco jóvenes, el lunes 11, a manos de elementos de la
Policía Estatal. Va con Denise Maerker, va con Ciro Gómez Leyva, y miente.
A Javier Duarte lo pulverizan con una frase: “En las autoridades estatales no
confiamos”.
A Peña Nieto lo encajonan: En Veracruz no hay Misión Cumplida. “En Veracruz
la Policía Estatal secuestra inocentes y trabaja para el crimen”.
Llegaron al día 16 de la desaparición de sus hijos y los apabulla la
demagogia oficial, los enredos verbales del fiscal, su mínima capacidad para
soltar la mentira y apuntalarla, el plazo de dos horas en que habría resultados,
la búsqueda en el poblado Vicente, municipio de Acatlán de Perez Figueroa,
Oaxaca, el siniestro juego de las bolsas para recoger cadáveres y al final lo
único hallado, supuestamente, fue material pornográfico y supuestamente también,
la banda que operaba con él.
Por eso el 26 de enero lanzaron una carta que desnuda a Javier Duarte, su
fiscal, su gobierno.
“Han pasado poco más de 12 horas de que el Fiscal General del Estado de
Veracruz, Luis Ángel Bravo, dijo a un medio de comunicación que en 2 o 3 horas
tendríamos noticias de algún avance sobre el paradero de nuestros hijos y
seguimos sin una respuesta después de 16 días de que fueron ‘levantados’ por la
Policía Estatal y entregados a una célula al servicio del Cártel Jalisco Nueva
Generación.
“Una vez más, vemos cómo el fiscal general de Veracruz sale a los medios de
comunicación y dice que ‘ya casi’, ‘ya merito’, ‘en un par de horas’; seguro,
declara que habrá avances en la ubicación de los jóvenes, quizás sólo para dar
la percepción de que son eficientes y están trabajando. Esta es la segunda
ocasión que lo hace; la primera fue cuando habían encontrado una fosa
clandestina con múltiples cuerpos en el municipio Emiliano Zapata, Veracruz; le
dijo entonces a la periodista Denise Maerker que en cuestión de horas tendríamos
noticias; horas después diría que no se trataba de nuestros hijos...
“Hoy se repite la historia, en una entrevista con Ciro Gómez Leyva dijo que
en ‘cuestión de 2 o 3 horas’, habría avances adelantándose a anunciar resultados
de un trabajo que realiza la Gendarmería de la Policía Federal por el hallazgo
de una casa de seguridad en la comunidad Vicente, Oaxaca. Después se supo que en
otro sitio habían encontrado cuerpos y también salió a decir que no, no se
trataba de nuestros hijos. ¿Será que el fiscal en cada fosa que descubren cree o
espera encontrar a nuestros hijos?; es un hecho que la búsqueda de ellos ha
dejado al DESCUBIERTO EL CEMENTERIO CLANDESTINO EN QUE HAN CONVERTIDO A
VERACRUZ.
“Nosotros como padres de los 5 jóvenes desaparecidos seguimos en pie,
esperando un resultado. Nos parece muy poco profesional el proceder del fiscal
general, Luis Ángel Bravo, y una falta de sensibilidad enorme el que se publique
mediante una filtración, la imagen de la supuesta casa de seguridad acordonada
en la comunidad Vicente, Oaxaca, donde estarían nuestros hijos. Nos llama la
atención que cuando se le pregunta sobre el curso de la investigación el fiscal
argumenta que es información confidencial y que se deben de respetar los
procedimientos, criterio que no se respeta al difundirse la foto y ubicación de
la supuesta casa de seguridad, poniendo en riesgo aún más la integridad de
nuestros hijos.
“Sr. presidente Enrique Peña Nieto le recordamos que en Veracruz no hay
MisiónCumplida. En Veracruz, la Policía Estatal secuestra inocentes y trabaja
para el crimen.
“Reiteramos nuestra confianza en el trabajo de inteligencia que está
realizando la Comisión Nacional de Seguridad, la Gendarmería y la Procuraduría
General de la República. En las autoridades estatales NO CONFIAMOS”.
Seco el golpe, dejó sin habla al gobernador. Al fiscal lo ridiculizó.
Dos días después, el miércoles 28, Javier Duarte volvió al centro del
escándalo. Reforma, el periódico del DF, destacó un montaje de la policía
veracruzana en torno a la detención de Francisco Navarrete Serna, a quien se le
categoriza como “jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación en Tierra
Blanca”. Junto con él, fueron aprehendidos su hijo José Francisco y un amigo y
trabajador suyo de nombre Junior Alarcón.
Originalmente se dijo que Navarrete Serna fue aprehendido durante la
madrugada del domingo 24, que portaban armas calibre 9 milímetros, AR-15 y AK47,
así como droga. Según la versión oficial, Navarrete Serna y sus acompañantes
intentaron huir, dispararon y la policía federal los acorraló. Sin disparo
alguno, logró la aprehensión. Fueron ubicados en Lomas de Jazmín con información
de la Fuerza Civil, perteneciente a Seguridad Pública de Veracruz.
Reforma dice que no. ·”No fueron capturadas la madrugada del domingo ni
estaban armadas ni fueron aprehendidas por federales, sino que policías
estatales las entregaron a éstos”.
Cita la versión de los familiares y algo más: fotografías que demuestran que
la policía veracruzana los intervino un día antes, el sábado 23. Lo hicieron
elementos a bordo de la patrulla SP-2232.
“Los agentes estatales no efectuaron un solo disparo pues se abocaron a
realizar una revisión de rutina de una camioneta estacionada afuera de la casa
de Alarcón.
“De hecho, a quien solicitaron la revisión del vehículo fue a la esposa de
Junior Alarcón.
“Las autoridades revisaron la camioneta delante de él, sin embargo, le
pidieron papeles para comprobar que el vehículo no fuera robado.
“Esta versión contradice el comunicado oficial”.
El comunicado oficial decía:
“Los efectivos federales identificaron dos camionetas estacionadas con tres
civiles armados, los cuales intentaron huir amagando con las armas a los
uniformados, pero en una rápida acción fueron sometidos, sin la necesidad de
efectuar un solo disparo”.
Pero una de las fotografías proporcionadas por uno de los familiares de
Navarrete Serna muestra la revisión realizada a la camioneta blanca, tipo
pick-up, de doble cabina. Eso fue el sábado 23.
“Están fabricando culpables ante la ineficacia del Gobierno, tanto federal
como estatal, para dar con los cinco jóvenes desaparecidos”, cita Reforma a una
familiar de Navarrete.
A Navarrete Serna, su hijo y Junior Alarcón se les trasladó a tres penales,
acusados de narcotráfico, extorsión y homicidio.
Una vez más la duda. Si no los aprehendió la Gendarmería Nacional, por qué
calla el gobierno federal. Si la aprehensión corrió a cargo de la Fuerza Civil,
la policía de élite del gobierno duartista, y luego los puso en manos de la
Gendarmería, es montaje.
Así ocurre en todo Veracruz. Es el sello de Javier Duarte. Al crimen
organizado se le encubre. A la sociedad se le imputan delitos no cometidos. A
los inocentes los criminalizan. A la sociedad se les infunde terror.
Primero el levantón a manos de los policías, la desaparición, la entrega de
los cinco jóvenes al crimen organizado. Ahora el montaje, la aprehensión del
“jefe del Cártel Jalisco” que no fue así, como el gobierno lo contó.
Ser infame le va. Javier Duarte, su gobierno, su policía levanta cinco
jóvenes, los entrega al crimen organizado y cuando Tierra Blanca lo devora, la
solución es el montaje.
Y por omisión, Peña Nieto ahí lo deja. Es su cómplice.
Archivo muerto
¡Mesa que más aplauda le mando la chica! Y Vicente Benítez es vapuleado en
las redes sociales por un caso de explotación sexual. Le imputan al oficial
mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz haber participado en una reunión
en que una maestra fue orillada a bailar con un mínimo de ropa, emulando a un
teibol dans, a cambio de asegurar una plaza en el sistema educativo. Exhibe la
versión en Facebook dos fotografías donde baila la profesora con el cuerpo
pintarrajeado y un personaje, supuestamente Benítez, le entrega un billete. Sea
cierto o no, es un golpe demoledor a uno de los duartistas más poderosos, el
señor de las maletas en aquel episodio en el aeropuerto de Toluca, con una nave
oficial retenida y 25 millones de pesos en efectivo a bordo. Vicente Benítez se
mueve tras la candidatura a diputado local por los distritos de San Andrés
Tuxtla o Acayucan, que lo llevaría a ser una de las piezas de Javier Duarte en
el Congreso para atar de manos al próximo gobernador, llámese Miguel Ángel Yunes
Linares o Héctor Yunes Landa. Duro y tupido le llueve al inefable Benítez, que
de pagador en la campaña de Javier Duarte en 2010 pasó a ser poderoso tesorero y
oficial mayor de la SEV, donde por cierto hay un mega boquete financiero que
investiga la Auditoría Superior de la Federación… Como llegó se fue. Repudiado,
denostado, maltrecho, El Pato Loco de Tuxpan, alias Alberto Silva Ramos, deja la
presidencia del PRI en Veracruz. Lo insertó ahí Javier Duarte para forzar la
sucesión, para negociar impunidad, para reclamar diputaciones para el duartismo
y espacios en el próximo gabinete, si es que Héctor Yunes Landa, cuasi candidato
del PRI, llegara a ganar la elección de microgobernador. Líder de nada,
deslenguado y hocicón, Silva sólo estuvo al frente del PRI por tres meses, uno
de los períodos más cortos de que se tenga memoria. Ahí estuvo a sabiendas que
su misión era torpedear a los Yunes rojos, implicar a Pepe Yunes, el senador
peroteño, en un acuerdo que le garantizara complicidad y encubrimiento, libres
de todo, libres de riesgo, libres de cualquier acción legal. Pero Pepe Yunes
Zorrilla se negó. Con Héctor Yunes si cuajó. Al de Soledad de Doblado le imponen
rémoras del fidelismo y el duartismo, y el senador de plácemes, sabedor que
exponerse al fuego amigo, a la suciedad del gobernador saliente, es ver en el
horizonte la derrota. El Pato Silva —alguna vez se sintió Cisne— fue al PRI a
protagonizar un espectáculo decadente. Agravió a la mujeres, pues para ser
candidatas, dijo, tendrían que aplicarle un examen antiembarazo; otro día se
presentó ante la prensa con un ojo morado. Se fue este jueves 28 con el rabo
entre las patas, entre el gozo y el repudio de los priistas, los que lo
aclamaban porque así son los indignos y en sus días a la baja lo escupen o lo
ignoran. Llega Felipe Amadeo Flores Espinoza, duartista, ex procurador de Javier
Duarte, inventor de coartadas demenciales como aquella en que un grupo de
periodistas ordena la ejecución de otro grupo de periodistas, y el narco se los
echa a todos. Su hijo, Amadeo Flores Villalba, pepeyunista, es magistrado en el
Tribunal de Justicia de Veracruz por imposición del gordobés. ¿Con esos va a
limpiar la casa Héctor Yunes?… Nada democrático el método, Andrés Manuel López
Obrador le levanta la mano al diputado federal por Xalapa, Cuitláhuac García, y
así lo convierte en candidato del Movimiento de Regeneración Nacional al
microgobierno de Veracruz. Querido en Xalapa, donde arrasó en la elección, le
falta a Cuitláhuac permear en el resto de la entidad. No le favorecen los
tiempos, menos cuando median apenas 16 semanas para la elección. Imposible
recorrer los 212 municipios de Veracruz, pero el Peje le apuesta al repudio
popular, tildando a Yunes Linares de ser igual a Fidel Herrera, igual a Héctor
Yunes, igual a Javier Duarte, corruptos todos, represores todos, ladrones todos.
Crítico del PRIANPRDPTMCPANALPVEMPESAVE, lo único que no hace AMLO es
autocrítica. Allá los malos, acá, en Morena, los buenos, donde impera la
santidad y la salvación de Veracruz. Le sobra público al Peje que le compra el
discurso, más golpeador contra Yunes Linares que contra Duarte y Fidel, pues
sabe AMLO que Yunes azul es el enemigo a vencer. Usan priistas, panistas,
perredistas, verdes, petisas, dantistas, los del panal, todos usan los recursos
públicos y se confabulan contra México, dice el Mesías tabasqueño. Y es cierto.
Pero también lo hizo Bejarano, Imaz, y el beneficiario de los dineros ilícitos
—y las ligas, según el video de Carlos Ahumada, el novio de la Chayo Robles— era
López Obrador. Y le sé otra: dinero del gobierno de Veracruz cuando realizaba
sus éxodos tabasqueños a la ciudad de México. O sea, en el pantano de la
corrupción se bañan todos, incluido el sacrosanto Andrés Manuel…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Tierra Blanca, el Ayotzinapa de Javier Duarte
* Policías, cómplices del narco * Jóvenes entregados a la mafia * Felpa al
gober en la prensa nacional * 17 días y nada * “Crueles” llama el fiscal a
medios * Cruel es la desaparición forzada * Yunes Linares deja el Congreso * La
pederastia, El Chapo y Elba Esther * Los tacos del túnel sumergido * “Ponte a
trabajar”, le dijo Duarte a Mónica Robles.
28 de enero de 2016
Evitable, totalmente evitable, la tragedia de Tierra Blanca evoca Iguala,
describe la brutalidad de la corrupción policíaca, la mecánica del levantón y el
secuestro, la terrible suerte de cinco jóvenes entregados al crimen organizado y
de quienes nada se ha vuelto a saber. Es el Ayotzinapa de Javier Duarte.
Brutal es también la felpa que se lleva el gobernador de Veracruz, a mansalva
el fuego mediático, condenado y vapuleado en la prensa estatal y nacional, pues
su policía, la que presumía de tener los estándares de preparación y solvencia,
es criminal y opera para la delincuencia.
Dos semanas van. Son 17 días. Desde aquel lunes 11, cuando los cinco jóvenes
transitaban de Veracruz a Playa Vicente, su lugar de origen, y al pasar por
Tierra Blanca fueron interceptados por una patrulla policíaca, detenidos,
llevados a un destino incierto y puestos en manos de los malosos, Javier Duarte
protagoniza el escándalo.
En Veracruz se repite la tragedia de Ayotzinapa, la de los estudiantes de la
Normal Isidro Burgos, en Iguala, Guerrero, que hace año y medio cayeron en manos
de la policía de aquel lugar siendo entregados a los Guerreros Unidos, la banda
de narcos que tiene el control del lugar.
Aquellos 43 normalistas no aparecen. Dice la historia oficial que los mataron
y los quemaron para no dejar huella. Documentó la Procuraduría General de la
República el lugar del crimen. Halló restos, ceniza, huesos, y los envió a
analizar. Sólo uno de los casos dio positivo.
Nada de eso creen sus familiares. Nada de eso cree una buena parte de los
mexicanos, suspicaces ante la explicación oficial, aferrándose a un imposible, a
la idea de que aún vivan.
Tierra Blanca, en voz de analistas nacionales, es la reedición de Ayotzinapa,
el Ayotzinapa de Javier Duarte, donde la policía, igual que en Guerrero, detiene
a los jóvenes; se los lleva; los entrega a los narcotraficantes, y nada se
vuelve a saber. Tierra Blanca es igual.
Dice Denise Maerker, en Punto de Partida, en Televisa, que Tierra Blanca
“revela la realidad alarmante: son cientos de desaparecidos en ese estado que no
han sido esclarecidos, y en muchos de ellos los testimonios coinciden en señalar
que en el plagio participaron policías estatales. Todo apunta en Tierra Blanca a
que no es un hecho aislado”.
Hay una pieza clave: Marcos Conde Hernández, delegado de la Secretaría de
Seguridad Pública en Tierra Blanca. Sus elementos perpetraron el levantón. Este
criminal había levantado a ocho jóvenes que jugaban futbol en Cardel, el 1 de
diciembre de 2012, aunque la cifra es de más de 30 desaparecidos en ese lugar.
Este criminal encabezaba los levantones en Úrsulo Galván, donde ocho policías
fueron llevados, el 11 de enero de 2013, y no se les volvió a ver.
Impune, Marcos Conde tiene un protector: el secretario de Seguridad Pública,
Arturo Bermúdez Zurita, quien obvia todo, quien lo sostuvo como su delegado en
Tierra Blanca pese a haber reprobado los exámenes de control y confianza. Apto,
pues, para delinquir, no para garantizar la seguridad de la población.
¿Cuántos crímenes hay en la conciencia del policía del duartismo? ¿Cuántos
otros jefes policíacos actúan así? ¿Cuántos levantones y desapariciones,
entregas al crimen organizado, han permitido Javier Duarte y Arturo Bermúdez?
En La Razón, señala Pablo Hiriart:
“La desaparición de cinco jóvenes en Veracruz, a manos de la Policía Estatal,
nos recuerda que los gobiernos que no hacen la tarea de certificar a sus cuerpos
de seguridad lanzan a la calle a potenciales asesinos con charola.
“Veracruz ha sido reiteradamente omiso en su obligación de certificar a sus
policías. Fidel Herrera no le hizo caso a Calderón y Javier Duarte no le hace
caso a Peña Nieto.
“Unos señores feudales que han puesto a ese estado extraordinario como el
segundo con más desapariciones forzadas en el país.
“Ahora que vienen las elecciones para renovar el gobierno local, el PRI se
apresta a pedir el voto para continuar en el poder estatal.
“Se necesita tener la cara muy dura para ostentarse como la mejor opción
cuando se ha puesto a esa entidad como la segunda en el país con más
desapariciones forzosas.
“El PRI de Veracruz está como el PRD de Guerrero y su policía: los campeones
nacionales de desapariciones de personas.
“¿Así quieren conservar el poder? ¿Qué no haya alternancia?
“Ya comenzaron a rastrear y excavar. Salen y salen cadáveres que no son los
suyos.
“Cadáveres en entierros clandestinos. Es decir, producto de homicidios
cometidos por grupos criminales o por la Policía”.
Dice Alejandro Hope, analista en temas de seguridad, en El Financiero:
“Un grupo de jóvenes es detenido ilegalmente por la policía. Acto seguido,
son entregados a un grupo criminal. No vuelven a ser vistos con vida. Suena
familiar, ¿no? Suena a Iguala, huele a Iguala. Salvo que, en esta ocasión,
sucedió en la costa contraria, en el estado de Veracruz, en el municipio de
Tierra Blanca. Y resulta que la policía en cuestión, la que detuvo y desapareció
a los jóvenes, no es una corporación municipal. Se trata de la policía estatal.
“Este incidente tiene potentes implicaciones para el debate en curso sobre el
llamado Mando Único y la propuesta, presentada en 2014 por el presidente Enrique
Peña Nieto y avalada recientemente por la Conago, de eliminar todas las policías
municipales.
“El incidente de Tierra Blanca no es el primero de su tipo en Veracruz. En
agosto de 2013, su policía estatal se vio implicada en la presunta desaparición
de 20 personas en Atoyac, una pequeña comunidad rural en el centro del estado.
La respuesta a ese grave hecho fue la negación, no una investigación, y mucho
menos el fortalecimiento de los controles internos.
“En buena parte de la geografía nacional, los gobernadores mandan sin
contrapesos, sin oposición legislativa eficaz, con débiles controles judiciales,
con organismos autónomos en la ley y cooptados en los hechos. Veracruz es un
ejemplo casi inmejorable de ese despotismo estatal, pero ciertamente no es caso
único”.
María Elena Morera, de la asociación Causa Común, exige la renuncia de Arturo
Bermúdez:
“Los mismos policías hicieron esto. Son criminales con placa. ¿Y de quién es
la responsabilidad?, es del secretario de Seguridad Pública de Veracruz que
tiene al 35 por ciento de su policía estatal reprobada y estos policías están en
las calles. Además el 34 por ciento de los mandos están reprobados y los tienen
trabajando. Estamos exigiendo que se vaya el secretario de Seguridad Pública”.
Guillermo Valdés, ex director del Centro de Información y Seguridad Nacional
(CISEN), toca el tema:
“Otra tragedia evitable: la desaparición de cinco jóvenes en Playa Blanca,
Veracruz, a manos de la policía —esta vez la estatal de esa entidad— para que
—muy probablemente— sicarios del crimen organizado los desaparecieran (a la
fecha se desconoce el paradero de los jóvenes). A esta historia hay que
agregarle la deplorable reacción del gobernador Javier Duarte minimizando el
problema, pues, según él, en su estado a la policía le salen bien 99 cosas y
solo una le ha salido mal, esta desaparición forzada.
“¿Se le puede creer al gobernador que a su policía estatal le salen bien 99
de cada cien asuntos cuando las cifras oficiales registran que 2 mil 273
elementos de los 7 mil 200 con que cuenta la policía estatal (31.5 por ciento)
no aprobaron los exámenes de control de confianza y siguen en activo, como los
siete que cometieron la desaparición forzada? ¿Se le puede creer cuando la
última evaluación de Causa Común —ONG dedicada a darle seguimiento a la calidad
de las policías estatales— reportó que la policía estatal veracruzana no realiza
evaluaciones de desempeño de su personal; que solo 717 policías habían sido
capacitados y que no es una institución transparente?”.
Tierra Blanca le cae en el peor momento a Javier Duarte. Su desastroso
gobierno se vuelve una pieza criminal en el escenario de corrupción que fomentó
el fidelismo cuando permitió que Veracruz se convirtiera en el santuario Zeta,
agravado cuando su sucesor dejó actuar a los Golfos y a Cártel de Jalisco, vía
la complicidad del aparato policíaco.
Tierra Blanca es el Ayotzinapa de Javier Duarte en plena debacle electoral,
fracturado el PRI por el golpeteo a los Yunes rojos, el regateo por la
candidatura, la disputa con Los Pinos por imponer condiciones, la mitomanía del
gobernador, con el alarde de que Peña Nieto le había concedido ser el dedo
elector.
Tierra Blanca es el Ayotzinapa de Javier Duarte porque aquí también actúa la
policía, levanta jóvenes, los entrega al crimen organizado y desaparecen para no
volver a ser vistos más.
Tierra Blanca es el Ayotzinapa pese a que Javier Duarte vocifere que los
policías traicionaron a su patria y su uniforme, frase trillada que ya antes
había pronunciado su fiscal, el intratable Luis Ángel Bravo Contreras. O sea, un
guión teatral para exculparse.
Pudo ser evitable la tragedia si la policía estatal no fuera el vínculo entre
el gobierno de Javier Duarte y los delincuentes que disponen de la vida de los
jóvenes.
Pero no. Lo suyo es la desaparición forzada.
Archivo muerto
Van 17 días. Da palos de ciego “Culín”, el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras,
que la mañana del martes 26 había ofrecido que “en dos horas” habría resultados
sobre la investigación y búsqueda de los cinco jóvenes desaparecidos en Tierra
Blanca. 48 horas después, la incertidumbre sigue. Van 17 días y hace el oso el
cachondo de Motita cuando envía a sus sabuesos a Vicente, poblado del municipio
de Acatlán de Pérez Figueroa, Oaxaca, rodean un domicilio, llevan bolsas negras
por si hallan cadáveres y hacen suponer que ahí están los jóvenes entregados al
Cártel Jalisco Nueva Generación. Pasan la horas y nada. Genera con sus palabras
expectación. Deja correr la especulación. Gusta del juego siniestro “Fisculín”,
porque nada hay como que todos lo observen, le requieran información, la dé a
retazos y al final cuente sus mil historias que carecen de veracidad. Por la
noche del martes habían soltado dos medios de comunicación, Radiover y Noreste,
la versión del hallazgo de los cuerpos. Se indigna el fiscal. Los acusa de
crueles, de irresponsables, de faltos de profesionalismo. Y horas después, el
parto de los montes. No hay cadáveres. Lo que hallaron fue a siete personas
supuestamente dedicadas a la pornografía infantil y en las bolsas negras
depositan el material probatorio. Errar en una información no es cruel, si acaso
falto de profesionalismo. Cruel es la desaparición forzada que practica la
policía duartista. Cruel es el juego de palabras y la incertidumbre en que
“Culín” mantiene a los familiares de los cinco jóvenes. Eso es cruel… Acusado de
todo, denostado por sus enemigos, acribillando él al duartismo y a la fidelidad,
Miguel Ángel Yunes Linares ya dejó la Cámara de Diputados. Fue aprobada su
licencia y se enfila a registrar su precandidatura al gobierno de Veracruz,
primero por el PAN y luego lo hará por la alianza con el Partido de la
Revolución Democrática. Oficializará su registro el domingo 31 y con ello estará
a un paso de concretar la postulación que tanto dolor de cabeza le causó a su
acérrimo rival, Fidel Herrera Beltrán, hoy cónsul de México en Barcelona, y al
gobernador Javier Duarte de Ochoa, para los que promete persecución y cárcel. Le
van a imputar de nuevo la pederastia, su mano represora contra perredistas, la
embestida contra los encuerados de los 400 Pueblos, la primera fuga del Chapo
Guzmán, un boquete financiero en el ISSSTE, sus ligas con Elba Esther Gordillo,
sus nenas. Y a ver cómo evita que muchos lo manden al diablo… Desborda cinismo
Javier Duarte. Festeja que el túnel sumergido bajo el río Coatzacoalcos quede
concluido antes que deje el gobierno de Veracruz, supuestamente en octubre.
Caminaba este miércoles 27 desde Villa Allende hasta Coatzacoalcos, siendo la
primera vez que se concretaba ese trayecto. Se ufanaba el gordobés y se mofaba
de quienes auguraban que quedaría la obra para el próximo microgobernador.
Vergüenza debía darle. Su gobierno no lo concluye; lo tuvo que entregar a Carlos
Slim, quien adquirió una buena parte de las acciones de la constructora española
FCC y a cambio de ampliar a 45 años la concesión, invertirá mil millones de
pesos para darle fin a los trabajos. Una vergüenza que hayan transcurrido 12
años, se hayan registrado actos de corrupción, que por cierto nadie menciona, ni
se sabe aún qué peces gordos se llevaron la millonada, obvio Fidel Herrera,
obvio Javier Duarte, obvio Theurel, obvio José Guillermo Herrera, obvio Zarrabal.
No todos realizaron el recorrido completo por el túnel. Javier Duarte, Tomás
Ruiz, los ejecutivos de la empresa, los diputados comparsa, Mónica Robles y
Rafael García Bringas, sí. A la prensa no la dejaron ver todo, pues son grandes
los rezagos, faltan acabados y en su interior había un calor infernal, pero en
octubre, cuando ya hayan pasado las elecciones, será inaugurado. Hubo taquiza,
que Javier Duarte no probó; hubo champán que no se bebió sino hasta después,
como si la obra ya estuviera concluida y hubieran cortado el listón e iniciado
el paso de vehículos. Faramalla pura, anuncio mediático y electorero, como si
con tal show los coatzacoalquenses fueran a votar por el PRI. Al final, cuando
se iba, se acercó Mónica Robles, la diputada succión. Tocó la espalda del
gordobés. Volteó y seco le espetó: “Ponte a trabajar, ponte a trabajar”. Ella
apenas hablaba. “Ponte a trabajar”, le reiteró. Ahí la dejó. Abordó la camioneta
y se fue. Con él iba el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, blanco de los
desfogues de Mónica Succión de Hillman. Frío el gobernador con la legisladora. Y
cómo no, si acababa de votar contra la ley antiaborto, como lo ha hecho contra
otras iniciativas del desgobernador. Ingrata, pues si no se hubiera colgado del
gordobés, no sería legisladora…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
“El PRI es un lastre”, le dice Ahued a Héctor Yunes
* No será coordinador de campaña * Primer desmarque * Héctor defendiendo a
Fidel, en 2010 * Un video explosivo * “Culín” y su show * OPLE Coatza: desatinos
que violan la ley * “Por cortesía” participa en sesión representante del PVEM *
PRI: los que pierden en Mina * Wade, Saúl, Flavino, Orozco y Lu-pilla, al aire.
27 de enero de 2016
Ricardo Ahued no va. Dice que sean otros, que otros le lleven la campaña a
Héctor Yunes, que sea para otros el reto, y también el riesgo, los que han
caminado Veracruz y pueden dar mejores resultados. Y, claridoso como es,
describe el por qué: “el PRI es un lastre”.
Mal y de malas, Héctor Yunes pierde a su principal activo cuando aún no
inicia la batalla por el microbierno de Veracruz, Ahued Bardahuil, el mejor
alcalde de Xalapa en los últimos tiempos, el del prestigio por su actuar, aunque
haya sido pieza en el ajedrez fidelista.
Despeja la duda el pachuqueño avecindado en Veracruz, cuando todos, priistas
y no priistas, daban por hecho que sería el coordinador de la campaña del
senador con licencia, el oriundo de Soledad de Doblado que apenas el lunes 25 se
registró como precandidato del PRI.
“Lo que sí tenemos es un lastre que se llama PRI”, dice el diputado por
Xalapa, por si alguna duda quedaba, con razón de sobra, ponderando el descrédito
que le viene al tricolor por los engendros que ha llevado al poder: Fidel
Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, responsables mancomunados del Veracruz
violento, del Veracruz endeudado, del Veracruz estancado, del Veracruz atrapado
en la corrupción, del Veracruz en que la pandilla en el gobierno se enriquece y
el pueblo cada vez es más pobre y marginado.
De ahí que Ricardo Ahued invoque ese lastre, abunde aún más y defina al PRI
en su real dimensión: el PRI “es el que está haciendo el desastre en la
sociedad”.
Habla con los medios y despeja la incógnita: no va. Le preguntan sobre la
coordinación de la campaña de Héctor Yunes, con el que se la jugó, del que forma
parte del círculo rojo, el grupo de los 25 hectoryunistas a los que alude el
portal en internet Política al Día.
Ricardo Ahued sigue en el proyecto y exalta a Héctor Yunes, pero le sugiere
el viraje, que defina su propuesta en cuanto los pensionados, maestros y
jubilados, los apaleados de Javier Duarte en aquella gesta del 23 de diciembre,
cuando las fuerzas del orden arremetieron contra los peligrosísimos
manifestantes, unos en silla de ruedas, otros con muletas, otros cargando la
edad, las canas, las arrugas, lo que les queda de vida. Y todos con una demanda:
el pago de sus quincenas y su aguinaldo.
Para ellos, y los maestros, y los jubilados, le sugiere Ricardo Ahued a
Héctor Yunes que marque la diferencia de su propuesta y plan de trabajo.
No regatea un solo elogio para el cuasi candidato del PRI al microgobierno de
Veracruz, así lo circunde ya el fidelismo, el duartismo, los rivales que le
disputaron el espacio, que lo sabotearon y golpetearon a mansalva con sus
textoprostitutos, pero que hoy van y le estrechan la mano, lo ensalzan y se
suman a su proyecto, no con ánimo de fortalecerlo sino de que su desprestigio lo
contamine y lo conduzca a la derrota. Así como el leproso que contagia para que
nadie se acerque.
“Yo creo que Héctor Yunes tiene una carrera política limpia. No creo que
tenga negativos para que la gente le esté reclamando”, dice Ricardo Ahued del
aspirante a microgobernador.
Pero no paró ahí. Primero que “el PRI es un lastre”, o sea que hunde o no
deja avanzar; luego que es el partido “que está haciendo el desastre en la
sociedad”; finalmente el caos generado por el gobierno de Peña Nieto.
Refiere cáustico Ahued: Enrique Peña Nieto no está realizando un gobierno
exitoso en el manejo de la economía y mucho menos en el tema de la seguridad.
“Lo vemos en lo económico. Con las reformas llamadas estructurales se ha
intranquilizado a la sociedad y eso también le atañe a la sociedad y que no haya
crecimiento. Pero si el candidato dice que va a remontar los activos del
partido, que a nadie vamos a engañar, que va ser honesto, entonces vamos a poder
contender de manera exitosa”, dice Ricardo Ahued.
O sea, los activos del PRI son negativos. Peña Nieto hunde a México y Javier
Duarte hunde a Veracruz. Por asociación de ideas, el PRI es un lastre que hunde
todo.
Activo político, según Ricardo Ahued, lo cierto es que Héctor Yunes carga con
un pasado que lo hace frágil y vulnerable, presa de sus adversarios, un flan
para su primo, el panista Miguel Ángel Yunes Linares, virtual candidato de la
alianza PAN-PRD al microgobierno de Veracruz, el de los dos años por una
“insensatez” y un “capricho” de Javier Duarte, según HYL.
Acusa Yunes azul que Héctor Yunes fue un alfil de Fidel Herrera Beltrán y un
peón de Javier Duarte. Apenas el sábado 16, lo vapuleó en el episodio de la
familia y la mafia:
“Él estuvo al servicio incondicional de Fidel Herrera y de Javier Duarte y
sigue sometido a ambos: eso no está a discusión y mal se ve negándolo.
“Durante éstos últimos casi doce años que en Veracruz se gestó la catástrofe
que hoy vivimos, Héctor no sólo fue omiso, sino que colaboró activamente o con
su silencio a que llegáramos a la situación de desastre que vivimos.
“Nunca, ni en el Congreso del Estado ni en el Senado de la República se
escuchó su voz para oponerse a la corrupción, al desenfreno, a la complicidad
con la delincuencia organizada ni de Fidel Herrera ni de Javier Duarte; al
contrario, siempre apoyó las decisiones de la banda que se apoderó del gobierno,
con acciones directas o con omisiones cómplices; tan graves una como otras, por
eso hoy no puede llamarse agraviado”.
Héctor Yunes, según el diputado panista, forma parte del grupo gobernante que
llevó a Veracruz al desastre.
“La historia hoy se registra minuto a minuto y sus palabras están al alcance
de un teclado. Quienes patrocinan su campaña a gobernador y quienes patrocinaron
su campaña a senador, son los mismos.
“Mientras Héctor disfrutaba de las mieles del poder —expresa—, yo denunciaba
las complicidades con la delincuencia organizada de Fidel Herrera y la
corrupción de Javier Duarte.
“La diferencia es sustantiva Héctor: tú y la famiglia (mafia aunque en
italiano suene familia, como en español) de la cual formas parte, quieren que
Veracruz siga por el mismo rumbo, que continúe en caída libre y que se encubra a
los responsables. Nosotros, los otros, los demás, inclusive la familia, queremos
que Veracruz cambie, que marche por el camino de la ley, de la seguridad, de la
honestidad y de la justicia”.
A Yunes azul le faltó algo: la defensa abierta, contundente, de Héctor Yunes
a Fidel Herrera Beltrán al ser difundidos los audios que acreditaban la
intromisión y el desvío de recursos públicos del sultán de Nopaltepec, en la
campaña de 2010, para entronizar a Javier Duarte en la gubernatura de Veracruz.
Héctor Yunes era líder del Congreso de Veracruz, frustrada su intención de
ser candidato del PRI. Y era fidelista. Salió así al paso de la solicitud de
juicio político contra Fidel Herrera por parte del entonces senador panista,
Gustavo Madero.
“Me queda completamente claro —decía Yunes Landa el 24 de junio de 2010— que
el único delito que en este caso se ha cometido, tiene su fundamento en la
ilicitud de las grabaciones. Valdría la pena aprovechar el ánimo justiciero del
senador Madero para solicitarle que también desde el Senado se identifique al
autor de este delito, o más fácil, que simplemente se lo pregunte a su
correligionario Nava, presidente nacional de su partido”.
Atribuían los fidelistas y duartistas la filtración de los audios
incriminatorios a Miguel Ángel Yunes Linares. Y de ahí la defensa de Héctor
Yunes a Fidel Herrera. Primero el padrino y luego el primo.
“Se están haciendo los estudios periciales —dijo—. Se están haciendo los
estudios con alta tecnología y hasta este momento, antes que se hagan públicos,
que se harán, se ha comprobado que efectivamente ha habido manipulación de estas
conversaciones privadas”.
O sea, Héctor Yunes contra Miguel Ángel Yunes por defender a Fidel Herrera.
O sea, el delito eran las grabaciones difundidas por el periódico Excélsior y
no el contenido: los diálogos con Fogoso, la expresión de “reapendejado” con que
definió al candidato Duarte, el plagio del jingle de Movimiento Ciudadano, los
10 millones para la campaña de Renato Tronco, el “dale a todos” para que Marco
Estrada Montiel le invirtiera a su campaña a diputado por el distrito
Coatzacoalcos Rural, el Robles Martínez succionador porque lo mismo le chupa al
PRI que a la oposición.
Refería Héctor Yunes que eran grabaciones de origen ilícito y que “forman
parte de la guerra sucia en contra del PRI”.
Y había que defender a Fidel Herrera y Javier Duarte, como ahora le recuerda
Yunes azul.
¿Activo político Héctor Yunes? No, ingrediente del lastre llamado PRI, el que
ha provocado el “desastre en la sociedad”.
No arranca aún Héctor Yunes y su PRI ya es un lastre.
Archivo muerto
Y “Culín” se pone digno. Reclama el fiscal a los medios que difundieron el
hallazgo de los cadáveres de los cinco jóvenes levantados en Tierra Blanca
porque hasta la medianoche del martes 26 nada había al respecto. “Es falso
—vocifera Luis Ángel Bravo Contreras— que se haya tenido una cuestión como lo
que se está mencionando en unas notas irresponsables, falsas y crueles, ya
nosotros emitimos el boletín. Es cruel para las familias emitir esta
información. Cualquier medio debe confirmar una información tan seria como
ésta”. Y sí, hay que confirmar, por ética, por responsabilidad y por
profesionalismo. Pero “Culín” peca de lo que se duele. Ha de recordar el caso de
la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, secuestrada y asesinada en Coatzacoalcos en
2014. Sabíase el desenlace fatal, difundido en redes sociales a partir de
información interna de la entonces Procuraduría de Veracruz. Se conoció la
identidad de los asesinos, el modus operandi, el móvil de la canallada. Y
“Culín” hermético, como ahora. Daban falsas esperanzas a los padres de la niña.
Jugaban con la angustia, jugaban al rescate y la salvación. Era el fiscal y el
mismo gobernador Javier Duarte, a sangre fría, diría Truman Capote, sin
escrúpulos. No querían que un hecho de sangre empañara la cumbre de senadores
priistas y del Partido Verde que se realizaba en Boca del Río. Eso fue
irresponsable y cruel, digno de hienas, propio de verdugos sin corazón. Jugar
con los tiempos, y con el dolor, es el sello del fiscal. Así aterriza la
tragedia. Por la mañana del martes decía “Culín” que “en un par de horas”
tendría información sobre el paradero de los cinco jóvenes. Pero no. Llegada la
noche sólo habló para reclamar la versión del hallazgo de los cadáveres. Algo
así como “a los muertos los tengo que anunciar yo”. Qué espectáculo… Si el caos
tiene nombre se llama OPLE Coatzacoalcos Urbano. Priva ahí la desorganización,
inexperiencia, ignorantes los consejeros en torno a la mecánica electoral. Ni
idea de que el Órgano Público Local Electoral en el distrito es sólo auxiliar;
el peso de la elección lo lleva el Instituto Nacional Electoral (INE), que
designa supervisores y capacitadores, y estos seleccionan a quienes serán
funcionarios de casilla. Un detalle exhibe que el OPLE anda en la luna: admitió
en la sesión de instalación al representante del Partido Verde, Miguel Romero
Valladares, sin que el ivanista tuviera acreditación oficial de su partido. “Fue
por cortesía”, esgrimieron cuando se les hizo ver la metida de pata. “Por
cortesía”, pero violando la ley. Va en camino la impugnación que echaría abajo
la sesión, su contenido y lo que de entonces a la fecha haya acordado el OPLE en
el distrito Coatzacoalcos Urbano… Pierden todos en Minatitlán y gana Nicolás
Ruiz Rosete. Pierden la nominación a candidato a diputado local por ese distrito
Ricardo Orozco y su padrino Flavino Ríos Alvarado, el secretario de Gobierno que
ya senil gusta de aplicar la fuerza pública a todo el que se manifieste; pierde
Saúl Wade León, l’enfant terrible, tesorero y alcalde real de Minatitlán, el de
las obras falsas, los 117 millones que le jodió a la Federación y el engaño al
Órgano de Fiscalización Superior y a la Auditoría Superior de la Federación, y
su papá, el cacique petrolero de la Sección 10, Jorge Wade González, y su mamá,
Reyna León Cheluja, la reina de los casinos, que querían ver a su malandro
retoño haciendo de las suyas en el Congreso de Veracruz; pierde Guadalupe Porras
David, alias Lu-pilla mayor, que infla al Chatarrero, alias Javier Soberano,
para meterle un gol a Miguel Ángel Yunes Linares y hacerlo candidato de la
alianza PAN-PRD y así el fidelismo llegue al Congreso estatal. Destrozado el
PRI, Wade y su engendro político, Flavino y su peón, Lu-pilla y su títere recoge
fierro, todos terminaron cediendo la candidatura al ex síndico Nicolás Ruiz
Rosete, a quien suponían ya lo habían confinado en el panteón del PRI…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Héctor Yunes: el vendelotes de Fidel Herrera a la campaña
* El precandidato sometido * Escoria fidelista-duartista de plácemes *
Barclay, Amadeo, Ahued, Alarcón, Carlín * Aprueba PAN alianza con PRD * Mina:
Yunes y el candidato fidelista * Que el jefe de plaza cante en la SEIDO *
Melquiades y el diputado * Mariano y su escuela de TV * Pleito a muerte en la
sierra.
26 de enero de 2016
Hay fiesta en Barcelona. Manuel Barclay Galindo, el vendelotes de Fidel
Herrera, brazo ejecutor en la venta de las reservas territoriales, y otros como
él, ya andan en campaña, de la mano de Héctor Yunes, el que dice que va a “hacer
justicia”, a “limpiar las calles y limpiar la casa”.
Hay fiesta en Barcelona porque Manuel Barclay es todo para el cónsul
mexicano, que en sus días de gobernador dispuso del territorio veracruzano y lo
entregó a particulares, sus amigos, sus tapaderas, sus fraccionadores e
inmobiliarios que perpetraron el saqueo de los bienes de Veracruz.
Desde INVIVIENDA, fue Barclay quien operó el despojo, si bien con éxitos
parciales, en algunos casos no, combatido por particulares en los tribunales,
revertida la infamia cuando sus instrumentos legales tenían mayor solidez que el
manojo de burdos expedientes con que el gobierno veracruzano se apropiaba de
millones de metros cuadrados de tierra, la más grave y descomunal en
Coatzacoalcos.
Hoy es Manuel Barclay quien se integra al círculo rojo del ya precandidato el
PRI al gobierno de Veracruz, Héctor Yunes Landa, cuyo discurso contradictorio se
vuelve demencial, con una oferta política para el psiquiatra, pues promete el
senador con licencia aplicarle la ley a los que incurrieron en actos de
corrupción y se trata de la misma pandilla que con la que pretende ganar la
elección de gobernador.
Su mano ejecutó el despojo del predio en que hoy se ubica el hotel Holiday
Inn, en Coatzacoalcos, cuya primera piedra colocó Fidel Herrera, siendo
gobernador, pese a saber de un juicio de amparo, de una suspensión provisional,
a tener ante sus ojos la notificación, y aún así se consumó el atraco. Y Barclay
a su lado.
Luego se valieron de la ley, o mejor dicho maniobraron con ella, para
perseguir y encarcelar a los dueños del predio, violando restituciones ordenadas
por jueces federales, usando al Tribunal Superior de Justicia de Veracruz y
agandallando la tierra como vulgar truhán. Después llegó la persecución, el
delito inventado, la orden de aprehensión.
Su historial haría palidecer a cualquier infractor de la ley. Su conducta
está acreditada en interminables juicios que al final darán la lectura de que la
venta de la reserva territorial de Coatzacoalcos a Tony Macías, el suegro
incómodo del gobernador Javier Duarte; a Pancho Colorado, el empresario, acusado
de lavado de dinero y enjuiciado en Estados Unidos por vínculos con los Zetas; a
inmobiliarias como GEO, con precio fraudulento por metro cuadrado, más barato
que en lo que se le vende a los colonos, fue un despojo descomunal.
Barclay es uno. Otro es Felipe Amadeo Flores Espinosa, el procurador del
duartismo, viejo amigo de Héctor Yunes en la vanguardia senil del PRI.
Con él hay proyecto. También desprestigio. Amadreo, como le llaman con sorna,
tiene en su haber un caso que quema: el levantón y asesinato del periodista
Gregorio Jiménez de la Cruz, reportero de Notisur, Liberal del Sur y la Red, el
5 de febrero de 2014, en Coatzacoalcos, cuyo cadáver apareció seis días después
en el municipio de Las Choapas.
Tomó el caso, integró la investigación y se esperaba que hubiera justicia.
Todo se complicó cuando la justicia se convirtió en telenovela, excluyendo del
crimen el móvil que tenía que ver con la actividad profesional de Goyo Jiménez.
Dejó fuera los levantones en Villa Allende, donde vivía el periodista y donde
registraba la inseguridad, el secuestro y la extorsión. Obvio, que los maten
pero no por lo que escriben.
Atribuyó el asesinato a rencillas personales con la dueña de un bar, Teresa
Hernández, al que le había llamado “lugar de mala muerte”, a la agresión que
había sufrido la hija del comunicador a manos de la encargada de la cantina.
Lo que no investigó, o lo hizo pero lo omitió, fueron los nexos de la
administradora del bar con un ex militar, amasio de su hija, desertor que
operaba para el crimen organizado. Tiempo después, el “no investigado” fue
ejecutado. Tampoco las denuncias por un par de crímenes cometidos en dicha
cantina y luego maquillados por la autoridad, haciéndolos aparecer como
victimados en la vía pública.
Su hijo, Amadeo Flores Villalba, es ahora magistrado en el Tribunal Superior
de Justicia, propuesto e impuesto por el gobernador Javier Duarte.
Duartistas, pues.
Otros priistas están igual de manchados. Ricardo Ahued, presunto coordinador
de campaña, vivió sus días de gloria cuando Fidel Herrera gozaba de la “plenitud
del pinche poder”.
Oriundo de Pachuca, Hidalgo, el próspero empresario alcanzó la alcaldía de
Xalapa en 2005, cuando Fidel Herrera apenas caminaba en su desgobierno con
ínfulas de maximato, o fidelato a medias. Recuérdese que una vez en la
gubernatura, Javier Duarte se sintió inteligente y echó a perder el plan.
Ahued fue un buen alcalde de Xalapa. Se le recuerda bien, pero transitó en el
fidelismo por cuestión cronológica, de 2005 a 2007.
Dos años después, en 2009, pasó a ser diputado federal, compañero de bancada
de Javier Duarte en San Lázaro, ahí donde al hoy gobernador los panistas ahora
conversos al duartismo, como Silvia Monge y Miguel Martín, entonces yunistas
azules, lo exhibían y hasta presentaban evidencia de compra de votos con
marranos que realizó el gordobés para robarse la elección.
Ahued será el coordinador de campaña de Héctor Yunes.
Renato Alarcón va también en el pull político de Héctor Yunes. Fue el
secretario del ayuntamiento de Xalapa, en los días de Elizabeth Morales García,
la zarina y sus barbis en el poder.
Nunca una administración tan corrupta como esa, pues a la alcaldesa le
brotaban las propiedades como al nopal. Cada día una nueva. Al día siguiente
otra. Y así hasta la consumación de los siglos. Y Renato Alarcón ahí,
suscribiendo todo lo inherente al caos como forma de gobernar.
Una más. Yolanda Gutiérrez Carlín, comadre de Héctor Yunes, cuyo cargo de
secretaria de Protección Civil obedece a la primera negociación del senador
choleño con el gobernador Javier Duarte, en 2015.
De plácemes, ve Fidel Herrera, el autor del desastre en que se ha convertido
Veracruz, el curso de la sucesión. Y desde Barcelona, con sus alfiles en el
círculo rojo hectoryunista, todo se aprecia mejor.
De plácemes, también, Javier Duarte, pues su ex procurador, Amadreo Flores
Espinosa, no tarda en ser investido como nuevo líder del PRI en Veracruz.
Sin la caña de pescar, Héctor Yunes llegó a su registro. Ya es precandidato
del PRI al minigobierno que catalogó como un capricho y una insensatez de Javier
Duarte.
Y con él, Barclay, Amadeo, Ahued, Alarcón, Gutiérrez Carlín, la crema y nata,
más nata que crema, del terrible pasado.
Dice Héctor Yunes que va a “limpiar la casa”. Sí, con los mismos que la
ensuciaron.
Por eso hay fiesta en Barcelona.
Archivo muerto
Tácitamente, ya hay alianza PAN-PRD. Por unanimidad la aprobó este lunes 25
la Comisión Política Nacional del PAN, como antes lo había hecho el PRD, entre
jaloneos y estirones de sus tribus que llevó a su líder nacional, Agustín Basave
Benítez, a poner su renuncia en la mesa tras el acuerdo de la dirigencia de
retirarle la facultad de negociar las alianzas con el panismo para las
elecciones que habrá de celebrarse este año. Basave los doblegó y el caso
Veracruz pudo pasar. Queda sólo por ser suscrito el convenio entre ambos
partidos y posteriormente registrarlo ante el Órgano Público Local Electoral (OPLE).
Allana así Miguel Ángel Yunes Linares el camino a la candidatura a gobernador,
que presagia la persecución del duartismo y del fidelismo, el apriete de
tuercas, la devolución de por lo menos 30 mil millones de pesos saqueados de las
arcas, procesos judiciales por complicidad con el crimen organizado. Promete
Yunes azul que en cuatro meses pondrá a Fidel Herrera y Javier Duarte en
prisión. A ver si cumple… Puede Yunes azul ser gobernador, pero como va
difícilmente tendrá de su lado el Congreso de Veracruz. En Minatitlán, por
ejemplo, el gallo para la alianza PAN-PRD es Javier Soberano, alias El
Chatarrero, ex candidato a diputado federal por el Partido del Trabajo en 2015,
cuya votación pudo ser mejor si no se hubiera dividido con los sufragios que
logró el Movimiento de Regeneración Nacional, el partido del Peje López Obrador.
Casi inminente, la postulación del Chatarrero tiene lo suyo. A todo evento se
hace acompañar por Roberto García Alonso, oreja del gobierno duartista y antes
del de Fidel Herrera, ex secretario de Gobierno en el ayuntamiento de
Coatzacoalcos, siendo alcalde Marco Cesar Theurel Cotero —“Te rompo tu puta
madre”—, también fidelista, y ex funcionario en la alcaldía de Minatitlán en los
tiempos de Guadalupe Porras David, igualmente fidelista. De ahí que los panistas
minatitlecos expresen, y con sobrada razón, que ellos van con Miguel Ángel Yunes
Linares para gobernador pero no por Soberano para diputado, así se pierda el
Congreso de Veracruz. De antología: Yunes azul abriéndole espacios a los hijos
de Fidel Herrera, su peor enemigo… Día 15. Nada se sabe de los cinco jóvenes de
Playa Vicente, levantados por la policía estatal en Tierra Blanca, el 11 de
enero, cuando regresaban de Veracruz, luego entregados a una banda del crimen
organizado. Dos semanas, las que le concedió Javier Duarte, le sirvieron a los
malosos para evadir la ley. Siete policías están a resguardo, uno de ellos el
comandante Marcos Conde Hernández, afamado por desaparecer inocentes, pillos,
compañeros de corporación o lo que le sea encargado. Marcos Conde reprobó los
exámenes de control y confianza y ahí seguía, con la venia del secretario de
Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita. O sea, un criminal con placa. Son 15
días y nada. Llegó el sábado 23 la Gendarmería Nacional y logró lo que el
gobernador no pudo, no supo o no quiso: detener al presunto jefe de plaza del
Cártel Jalisco Nueva Generación en Tierra Blanca. Ni 24 horas tenía ahí cuando
la madrugada del domingo realizó la aprehensión. Supuestamente usó datos de la
Fuerza Civil, la policía de élite de SSP en Veracruz. O sea, Javier Duarte y
Arturo Bermúdez tenían nombre, ubicación, modus operandi del CJNG y su líder,
Francisco Navarrete Serna, y no procedía. ¿Complicidad? Sí. Cayó Navarrete, su
hijo y un sicario en Lomas de Jazmín, en Tierra Blanca, y fueron trasladados a
la Subsecretaría Especializada en Investigaciones sobre Delincuencia Organizada
(SEIDO). ¿Por qué sacarlos de Veracruz con tanta premura? ¿Para que no los
silenciaran antes de cantar? ¿Para evitar que algo les ocurriera antes de
revelar quién los protege y quién facilita el negocio? Presuntamente Navarrete
limpió de zetas la región y así comenzó a operar. Dice Javier Duarte que “se
presume” que a Navarrete le fueron entregados los cinco jóvenes en Tierra
Blanca. Y obvio, todo Veracruz se pregunta si a los siete policías detenidos y
al jefe de plaza nadie les ha podido sacar la información sobre el paradero y la
suerte de los cinco jóvenes originarios de Playa Vicente. Raro y no… Lo que es
la imprudencia. Melquiades González Herrera, periodista, casi ex zar informativo
de Olmeca TV, que deja el área de prensa en el ayuntamiento de Minatitlán, que
jura que no se va a España con Fidel Herrera, el maltrecho cónsul mexicano en
Barcelona, tiene quien le devele sus secretos. Su esposa Dayana Montoro —soy
“Montoro”— brinca apenas se le alude por españolizar su hablar —“os traéis”— y
las referencias a una supuesta estadía en Barcelona. Y al precisar que no, que
lo de España es chiste, difunde la fotografía de su esposo Melquiades junto al
ex alcalde de Minatitlán, José Luis Sáenz Soto, hoy diputado federal. ¿Para
donde va Melquiades? Dicen que ahora se encomienda a San Lázaro. De ahí la foto
que la doña de inmediato retiró de Facebook. Lo bueno es que hay impresión de
pantalla… Mariano García produce televisión. También es mentor. Por su aula
personal pasa un buen número de estudiantes de comunicación, eficientes jóvenes,
bellas jovencitas con imagen, pero sobre todo ganas de salir a cuadro, de dar la
noticia, de conducir un noticiario de televisión. En Azteca preparó a Victoria
Rasgado, quien hoy conduce un segmento del área de noticiarios de DI Noticias;
en Olmeca TV a Dayana Montero aunque a ella la dirección de la televisora no le
dio mayores alas. Después Mariano García salió intempestivamente de Olmeca TV
por una insidia —mega rollo— y de nuevo está en Azteca Coatzacoalcos como editor
y productor… Pleito a muerte en la sierra. Este 27 Morena intentará apropiarse
del comisariado ejidal de Tatahuicapan, en una elección que confrontará a
quienes mandan, a los que deciden la suerte del municipio y a los que, de paso,
tienen bajo su control la presa Yuribia, desde la cual se abastece de agua a
Coatzacoalcos y a parte de Minatitlán y Cosoleacaque. Elección de alta
explosividad pues si el partido de Andrés Manuel López Obrador gana el
comisariado, no sólo se enfila a llegar a la alcaldía sino que borra del mapa al
PRD, cuyo líder moral es el profesor Esteban Bautista. Y por supuesto, la presa
Yuribia será tomada cuantas veces Morena quiera, e incluso clausurada en forma
definitiva. Pleito a muerte, este 27 de enero en la sierra…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Héctor Yunes: el candidato y los cómplices
* Rodeado de fidelistas * PRI: un delegado chiflado * La Gendarmería sí
halla a los narcos, el gober no * Héctor se burla de los Guízar * ¿De luto o de
fiesta? * Melquiades deja Olmeca TV * ¿Se va con Fidel o se va al DF * La
estrategia de Felicia * Después regresa * La felpa de Yoyo Merlín a una de sus
víctimas.
25 de enero de 2016
Solo no está. A Héctor Yunes no lo rodea la ética ni la moral, ni el
prestigio ni el voto de los veracruzanos. De su lado, en cambio, está un
delegado del PRI chiflado, el contubernio de los duartistas, la complicidad de
los fidelistas y las ansias de hacer fraude. Qué mejor.
Llega hoy a la cita con la desfachatez. Será inscrito como candidato de
“unidad” del PRI para contender por el minigobierno de Veracruz, el de los dos
años, el que deploró el senador y dijo que obedecía a una “insensatez” de Javier
Duarte, a un “capricho”, impuesto su proyecto, no para homologar el calendario
electoral estatal con el federal como justificó sino para “enmascarar la
reelección de una facción política”, o sea la de la pandilla del gobernador.
Así hablaba Héctor Yunes en aquellos días en que suponía que la candidatura
se le deshacía entre los dedos y que ni él ni Pepe Yunes Zorrilla, el otro
senador, podrían enfrentar los delirios demenciales del gobernador de Veracruz.
Calificaba entonces, al final de 2014, al gordobés de “sectario, autoritario
y factor de desunión entre los priistas”. ¿Entonces de qué unidad habla el
senador?
Hoy sufre amnesia. Javier Duarte es su mecenas e impulsor, el que lo golpea y
lo atrae, el que lo increpa y lo adula, el que lo sume en el ridículo y lo
endiosa por igual. Si Héctor Yunes fuera menos veleta, el gobernador le
guardaría más respeto.
Así se hayan denostado en público y en privado, agraviado el senador con
aquella caña de pescar para capturar peces gordos, pero no los pillos rojos del
duartismo sino sus parientes, los Yunes panistas —Miguel Ángel Yunes Linares y
sus hijos—, los del Estero, en Alvarado, Héctor siempre está a lo que diga el
gobernador.
Camaleónico, Héctor Yunes ya olvidó. O finge olvidar.
Pulverizaba, en 2014, con sus palabras el escenario de unidad ficticia,
excluyente, construido por Javier Duarte para maniobrar y manipular la sucesión,
marginando al yunismo rojo, preservando el poder para el duartismo y la
fidelidad.
“Se le percibe un afán sectario, de pequeñez, que permea en todos los ámbitos
de la vida pública —expresó—. Es indudable que hay inestabilidad, atraso social,
recesión. La clase política está confrontada con el gobernador. El PRI (está)
dividido por una injerencia anacrónica y lamentable.
“No existe unidad”, dijo Héctor Yunes. Y acusó:
“Toda pretensión de mostrar lo contrario es un montaje en el que no vamos a
participar. La unidad que pretende mostrar el gobernador del estado es supuesta
e impuesta, y existe una clara injerencia del Ejecutivo estatal en la vida
interna de los partidos políticos diferentes al nuestro. Hay desacuerdos sobre
la forma como se conduce la cosa pública. Hay tentaciones autoritarias y
vocaciones retardatarias, las cosas no pueden continuar por este camino”.
Ajá: unidad supuesta e impuesta; clara injerencia del gobernador en la vida
interna de los partidos políticos diferentes al PRI; tentaciones autoritarias y
retardatarias.
Un mes después, en enero de 2015, él y Pepe Yunes abandonaron el evento en
que el presidente Enrique Peña Nieto encabezaba el Centenario de la Promulgación
de la Ley Agraria, en el puerto de Veracruz.
Después volvió a ser Héctor. Se puso a las órdenes del gobernador. Pactó en
lo oscurito. Acordó espacios para su equipo, la Secretaría de Protección Civil,
con su jugoso presupuesto.
Y luego el silencio, el discurso hueco, el pavoneo sin vergüenza. Lo peor que
le pudo pasar a Héctor Yunes fue convertirse en ahijado de un gobernador sin
peso político, denostado por medio Veracruz, su desgobierno hecho añicos, en
quiebra la entidad, la deuda a niveles descomunales, en plena parálisis
financiera, la violencia in crescendo, su policía reprimiendo y asesinando
inocentes, secuestrando y extorsionando.
Y luego, en su informe de actividades, el lenguaje ambivalente, las culpas
sin culpables, la corrupción de los priistas con los que acuerda y sonríe.
Decía no tener “miedo, ataduras, compromisos, ni pactos vergonzantes”. ¿No?
“Estoy listo”, aseguraba en alusión a contender por el gobierno de dos años,
el que tanto desdeñó porque provocaría la falta de inversión y porque era un
traje a la medida del grupo duartista para encubrir sus tropelías y el saqueo
descomunal.
“Debemos devolver la confianza en la política, y que la gente nos crea que
las cosas se harán mejor (…). En este andar también he visto el otro Veracruz,
el de la pujanza, el creativo, el optimista, he visto la inversión que florece y
el talento que destaca; he visto también la satisfacción de la meta alcanzada;
trabajo para hacer que estos dos Veracruz se hermanen, para que se reecuentren,
para que se vuelvan a mirar uno al otro sin rencor y sin vergüenza. El próximo
año se definirá la suerte de Veracruz para los años que vendrán. Quiero decirlo
claro y fuerte. Estoy listo”, señaló.
“No hay tiempo que perder. Hoy ya es ayer, sobre todo si el próximo gobierno
tendrá solo dos años de gestión, hacer una gestión eficiente y productiva en tan
poco tiempo es un reto descomunal”.
Entonces y ahora su discurso es una farsa. Le indigna la corrupción y los
corruptos lo rodean. Evidencia el saqueo pero no apunta a los culpables, la
corrupción sin identificar a quienes se nutren de ella.
Pepe Yunes se quedó solo y solo replegó a Javier Duarte, exhibida la crisis
financiera, el saqueo, el desorden administrativo, el déficit mensual, la
impunidad.
Y Pepe Yunes trajo al campo de batalla a Héctor Yunes, lo insertó en la
dinámica de nuevo, lo colocó en la línea de fuego, garantizando para él el
minigobierno y para el de Perote la candidatura de seis años, en 2018.
Llega Héctor Yunes a la candidatura anhelada, con la sombra del fidelismo al
que sirvió como subsecretario de Gobierno y luego como líder del Congreso.
Gracias a Héctor Yunes, Fidel Herrera pasó las cuentas públicas de su
gobierno, el saqueo descomunal, el robo de los dineros públicos, los
fideicomisos que duplicaban los recursos, los créditos bancarios.
Gracias a Héctor Yunes nunca se investigó a Fidel y el Congreso fue un
convidado de piedra, cómplice pasivo y silencioso en uno de los peores períodos
de Veracruz.
Su silencio también le sirvió a Javier Duarte. Veracruz vive la peor etapa de
violencia, de inseguridad, la sangre inundando toda la geografía estatal. Y el
senador Yunes Landa nada hizo en el Senado de la República.
Calló Héctor Yunes porque así entiende las formas para consumar los proyectos
personales, la búsqueda del poder.
Rodeado de fidelistas y duartistas, de los Carvallos, de los Silva, de los
Erick, de los Duartes, Héctor Yunes va por una candidatura que se nutre de la
complicidad.
Y si algo faltaba ahí está el delegado del PRI nacional en Veracruz, Manuel
Cavazos Lerma, chifladillo el personaje, cuya fórmula para ganar es el
“decreto”.
“Yo puedo, es fácil y lo logro; yo puedo, es fácil y lo logro”, decía el ex
gobernador de Tamaulipas, cuya fama de protector de narcos trasciende las
fronteras y le auguran la misma suerte que a Humberto Moreira, el ex líder del
PRI, ex gober de Coahuila, enjuiciado en España por lavado de dinero y vínculos
con los Zetas.
“Yo estoy decretando y lo decretamos entre todos y se forma una egrégora
(alma colectiva) que convence; yo puedo, es fácil y lo logro”.
Dice Arturo Reyes Isidoro en su Prosa Aprisa que los periodistas apenas y
podían creer lo que escuchaban: “los reporteros lo veían con cara de what por
que no le entendían y no sabían si ya le había entrado a la verde ahora que ya
se puede fumar con más libertad y hasta se está comercializando”.
Llega así Héctor Yunes a la cita con la desfachatez. Lo rodean los fidelistas,
los duartistas y el chiflado delegado del PRI.
Mejor imposible.
Archivo muerto
¿Alguna duda? Llegó la Gendarmería Nacional de la Policía Federal y cayó el
primer maloso. Y cayó también el teatro de Javier Duarte, que protege al crimen
organizado en Veracruz, que vía su policía corrupta, levanta y abastece a los
traficantes de seres humanos, que se lleva a la gente y los entrega a las bandas
delincuenciales. Llegó la Gendarmería, a lo que tanto se opuso el gobernador, y
en 24 horas fue detenido el jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación,
Francisco Navarrete Serna, su hijo y un sicario. Según el reporte oficial, les
hallaron pistolas calibre 9 milímetros, fusil de asalto AK 47 y rifle AR 15.
Operaban secuestros en Tierra Blanca, ahí donde la policía de Veracruz, de
Duarte, de Arturo Bermúdez, el secretario de Seguridad, levantó el lunes 11 a
cinco jóvenes procedentes de Veracruz que se dirigían a Playa Vicente y que a la
fecha no aparecen. Navarrete Serna fue intervenido en Lomas de Jazmín, donde
supuestamente coordinaba las acciones ilegales. La noche del domingo, Javier
Duarte emitió un mensaje en la red social Twitter, con más visos de especulación
que de información: “Se presume que el grupo criminal del que forman parte los
detenidos de hoy es responsable de la desaparición de los jóvenes ‘en’ Tierra
Blanca”. Una información sostiene que la aprehensión se realizó gracias a datos
que la Fuerza Civil, el grupo de élite de la policía duartista, poseía. ¿Y por
qué no la usó para inhibir el delito en Tierra Blanca, para desmantelar las
células de los cárteles de la droga? Ya aparecieron los malosos, fueron
detenidos y los trasladaron al Distrito Federal. Falta hallar a los cinco
jóvenes. Ahora se explica por qué la reticencia del gobernador a que la
Gendarmería Nacional tomara el control de la seguridad en Veracruz: se acababa
la protección, quedaba en evidencia el contubernio, queda en riesgo en negocio.
¿Alguna duda de por qué Veracruz se convirtió en santuario del narco?… ¿Cuál
luto? ¿Cuál solidaridad? Serio y dramático llegó Héctor Yunes Landa al velorio
de José Gertrudis Guízar, hermano del diputado federal Gonzalo Guízar. Dio el
pésame a su amigo, el legislador, antes cuando era priista, su referente, su
grupo en Coatzacoalcos. Ahí estuvo en Casa Maram, la funeraria, con el líder del
Partido Encuentro Social en Veracruz. Era show. Horas después encabezaba una
“comida de cuates”, según difundió el periodista Federico Lagunes, alias
Pulgoso, en su portal municipiossur. “Encabezó una mesa de muchas risas y
diálogos”, agregó Federico Canino. Y difundió la fotografía en que ambos sonríen
fundidos en un abrazo. Así que la cara de llanto con los Guízar era rollo y
farsa. Cumplió el cuasi candidato del PRI al minigobierno de Veracruz y luego
aplicó aquella de “el muerto al hoyo y el vivo al gozo”. En Pampas degustó
carnes y ensaladas, no pan ni café de funeraria. Se supo gracias a la infidencia
de Pulgoso, al divulgar la reunión “entre cuates” en “una mesa de muchas risas y
diálogos”. Y los Guízar creyendo en Héctor… Melquiades vuela. Unos dicen que
vuela hacia la plenitud del pinche poder. Él dice que no, que va al DF. Sus
amigos aseguran que va a España a rescatar —si es que los milagros existen— la
maltrecha imagen de Fidel Herrera Beltrán, el defenestrado cónsul mexicano en
Barcelona, al que le imputan saqueo y deuda en sus días gobernando Veracruz y
que es amigo de narcos como Pancho Colorado. Él dice que va a cuidar otra
imagen, la de un político del sur. Deja Melquiades González Herrera Olmeca TV,
su casa periodística de los últimos años, donde era todo: conductor del
noticiario nocturno, moderador de La Noticia en el Café y titular de noticias.
Se oficializa su salida a partir del 1 de febrero. Crece la versión del fidelazo
de Mel por aquella foto de diciembre, en el restaurant Carmela, en Polanco, en
la capital mexicana, con el ex gobernador de Veracruz, ahí Víctor Nazariego
Ortiz, delegado de Profeco, ahí Gabriel Alemán, el ex regidor de Minatitlán,
ambos hijos de la fidelidad. Crece aún más por los comentarios de Dayana Montoro,
la esposa de Melquiades, que sin haber cruzado el charco aún ya habla como
española —“os traéis”, refiere en Facebook— y por las palabras de la periodista
Liliana Corona Sayune a Dayana —“espero que tu estancia en Barcelona sea de lo
mejor”—. Se va Melquiades el 1 de febrero y su lugar en Olmeca TV será ocupado
por José Manuel Alor, ex conductor del noticiero estelar de Azteca
Coatzacoalcos, ahora corresponsal de Quadratín Veracruz y Uno Noticias, y dueño
del portal Alor Noticias. Melquiades jura que no se va con Fidel sino al DF y
que cada vez que esté en Coatzacoalcos tendrá participación en Olmeca TV. Tiene
la palabra Miguel Ángel Luna, mandamás de la televisora… Felicia ideó su
ausencia. Deja un tiempo a Víctor Rodríguez Gallegos, dicen los insiders para
hacerlo menos vulnerable, para que no lo ataquen por ahí. La separación del
aspirante a diputado local y su operadora estrella es estratégica. Ella nada en
las playas de Cancún y él se muestrea en el distrito de Coatzacoalcos Urbano con
su esposa, así como para enviar el mensaje de que la familia es primero. Una vez
que pase la elección, sea o no diputado, si es que no lo arrasa su impopularidad
y el efecto Yunes Linares, todo volverá a ser como antes: Víctor y la dama
bronca cabalgarán de nuevo… A Yoyo no hay quien lo quiera. De antro en antro, de
bar en bar, de teibol en teibol, Heliodoro Merlín Arias, Heliodoro tercero,
aterroriza a medio Minatitlán. Solo es un alfeñique sin gracia, pero cuando lo
rodea su runfla de gañanes suele gritar que es Zeta, que es impune, que es el
rey. Ah, y que es Merlín, heredero del cacicazgo de su parentela en
Cosoleacaque, incluida la diputada Gladys Merlín. De sobra conocidos sus
alardes, seguro los tienen en sus registros el Ejército, la Marina, la
Gendarmería. Anda herido, con tres balazos en el cuerpo de alguien que se la
quiso cobrar. Lo cazaron cuando circulaba en su auto en Minatitlán, el viernes
15. Y cómo es tan despreciado, nadie, salvo su gente, nadie, absolutamente nadie
lo lamenta. Un día medio mató a golpes a un joven en Mina que aún padece las
secuelas de la endemoniada felpa. Pero Yoyo no entiende. Y como la ley lo
solapa, ya está en la mira…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte: 99 malas y una peor
* Devora la violencia al gobernador * Urge un comisionado federal * Tuye
Guízar: el móvil político * Dos Yunes en el velorio * De los “levantoncitos” a
los secuestros de Wade * Felicia y Víctor, caminos distintos * Jonathan deja el
INE * Mónica sigue perdiendo al Verde * Se la comen los fidelistas * M camina
hacia la oposición.
22 de enero de 2016
No son 99 buenas y una mala. Son 99 malas y una peor. Y en esa aritmética que
Javier Duarte entiende al revés, están los desaparecidos de Tierra Blanca, el
crimen del hermano del diputado Guízar, los embolsados de Maltrata y los 15 o
más ejecutados hallados en las cercanías de la Academia de Policía El Lencero.
Es violencia y sangre. Es muerte y miedo. Es corrupción e impunidad.
Hace agua la nave duartista en sus últimos días, en los estertores de una
mala vida, previsible el naufragio, con la inseguridad a tope, y los muertos, y
los secuestrados, y los extorsionados a granel, en un escenario que solo le
viene bien a quienes decidieron cogobernar con Javier Duarte desde el lado
oscuro de la ley.
Dice el gobernador que la seguridad funciona. ¿Ah sí? Lo dice él y sólo lo
cree él. Vive en el autoengaño que nace de la mentira y que se nutre de la
simulación.
Dice Javier Duarte que si cinco jóvenes de Playa Vicente fueron levantados
por policías en Tierra Blanca, cuando regresaban de Veracruz y no aparecen, es
porque puede haber 99 acciones positivas y una mala echa todo a perder.
“Lamentablemente —pregona el gordobés—, en temas de seguridad pueden hacerse
99 cosas bien y con que una salga mal, ése es el tema, como es el caso que hoy
nos obliga a estar atentos y pendientes; sin embargo, los resultados ahí están,
los índices delincuenciales ahí están y van de manera clara y puntual a la baja
en el estado de Veracruz”.
Épica, su frase ya lo tiene en el top ten de la insensatez y la desmesura,
vapuleado como pocos gobernadores porque la miopía política de quienes detentan
el poder se paga con el descrédito y el desprestigio, el repudio y la condena
popular.
Su visión es aberrante. Van 11 días. Los jóvenes no aparecen pese a la
evidencia de que los policías los entregaron a un grupo delincuencial,
encubierto, por supuesto, por “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo
Contreras, cuya identidad se reservó, sean Zetas o Golfos o Jalisco, porque tan
arde la papa y tanto le quema que prefirió remitir la investigación a la
Procuraduría General de la República.
De 100 acciones policíacas, 99 tienen que ver con el avance de la
delincuencia y la estela de dolor, sometido del gobernador a los malosos, su
incapacidad para enfrentarlos, por el silencio y el disimulo ante el asesinato y
el robo, el plagio, la extorsión y el secuestro.
De 100 acciones, 99 implican al estado fallido de Javier Duarte, pues su
aparato policíaco, corrupto hasta las entrañas, no sólo deja hacer sino que se
involucra en actos fuera de la ley, levantando inocentes, traficando con su
vida, condenándolos a morir en manos de seres sin entrañas.
Pero Javier Duarte lee el mundo al revés. Supone que la policía realiza 99
acciones buenas y sólo incurre una mala, y esa es la que echa todo a perder.
Lo secunda “Culín” con su lenguaje mamón. Lo ocurrido a los jóvenes de Playa
Vicente, cita el fiscal, es la excepción. La regla, según el cachondo de Motita,
es la aplicación de la ley, la seguridad para todos, la vigilancia efectiva, la
ley y el orden, el imperio del derecho y el Veracruz ideal.
Va una:
“Hay desde la Federación, la instrucción su-per-la-ti-va, de parte del
presidente Peña, de depurar los cuerpos policíacos.
Va otra:
“Sin embargo, las instituciones no escapamos de que exista aún algún mal
elemento, que no es la regla, es la excepción. Aquí lo importante es que esos
malos elementos que traicionan SU PATRIA y SU UNIFORME sean castigados a la luz
del derecho.
Aquí la palabrería es superchería. Sirve para ocultar la verdad. Además de
“Culín”, mamón.
No es que Javier Duarte y su fiscal crean en lo que dicen. Es que lo dicen
para engañar, para matizar la realidad, para suavizar el terrible escenario de
violencia y la espiral de muerte que domina a Veracruz.
Tienen, sin embargo, un problema. No se les puede creer.
Ni hay 99 acciones policíacas positivas. Ni se hacen 99 cosas bien. Ni es
sólo una que sale mal. La debacle es al 100 por ciento.
Hoy el tema son los jóvenes de Playa Vicente que regresaban de Veracruz tras
una semana de vacaciones, que se dirigían a su lugar de origen, que al pasar por
Tierra Blanca fueron detenidos por un grupo policíaco, trepados en una patrulla,
desaparecidos y entregados a un grupo delincuencial.
Hoy el tema es que la policía no protege porque es una policía criminal. Son
detenidos seis elementos y el delegado de Seguridad Pública (SSP), Marcos Conde
Hernández, afamado por levantar jóvenes, colegas policíacos, maleantes y no
volverse a saber de ellos.
Arrestado por el Ejército por negarse a las revisiones de armas —por algo
será—, más tarda en ser apresado que en recuperar su libertad. Es un prima dona
en el espectro de corrupción duartista.
Reprueba exámenes de confianza. Y sigue ahí. Labora en la SSP, solapado por
el secretario de Seguridad, Arturo Bermúdez, favorito entre favoritos del
duartismo, corresponsable el general de cero estrellas de la violencia sin
freno.
Hoy el tema es también el crimen del constructor José Gertrudis Guízar
Valladares, hermano del diputado federal y líder del Partido Encuentro Social,
Gonzalo Guízar, al evitar que secuestraran a su nieto, a las puertas de su
hogar, abatido por cuatro balazos, en Coatzacoalcos.
Tuye Guízar era temperamental, conflictivo y saltaba de tribunal en tribunal,
acusado de despojo de terrenos o acusando a los ladrones mayores, los Hillman,
los Ramón, los Anaya, los González, los Macías, los Pancho Colorado, los
Fideles, los Duartes, las inmobiliarias, de arrebatar la tierra, de secuestrar
al notariado y al Registro Público de la Propiedad.
Recibió amenazas, vía mensajes de texto. Le mataron y quemaron al velador de
una propiedad. Asesinaron a otro Guízar creyendo que era su padre. Cuando le
iban a secuestrar a su nieto, enfrentó a un sicario, lo golpeó, le asestó un
cachazo. La respuesta del matón fueron cuatro balas que le arrancaron la vida.
Hoy son los embolsados de Maltrata y los 15 o más cadáveres hallados en las
inmediaciones de la Academia de Policía El Lencero, que provocan la sospecha y
el recelo popular, las pistas de la tortura de la que tanto se habla en torno a
la escuela donde se adiestra a los cuerpos policíacos de Veracruz, ahí donde
dicen que torturaron y mataron al cantante Gibrán, de La Voz México, por el que
Javier Duarte tuvo que admitir una recomendación de Derechos Humanos por
desaparición forzada cuando tenía todo para exonerar a la policía y
responsabilizar al crimen organizado.
Es el Veracruz fallido de Javier Duarte. Y por ello opositores y hasta
aliados, priistas y no priistas, demandan la caída de Bermúdez y del fiscal
“Culín”.
Exigen los Yunes azules —Miguel Ángel, el diputado panista, y Fernando, su
hijo, el senador— que sean entregados a la PGR por su implicación con el crimen
organizado, a la vista las huellas de la corrupción, evidentes con el caso de
los jóvenes de Playa Vicente que fueron entregados a una banda delincuencial. Y
a sabiendas de qué grupo es, el fiscal Bravo Contreras guarda silencio
encubridor.
Urge un comisionado de seguridad federal. Veracruz va en la ruta de
Michoacán, rebasadas las instituciones, la policía, el Ejército y la Marina por
la delincuencia, pero sobre todo traicionadas por la complicidad del duartismo
con los malosos.
A los Yunes azules se suman diputados de casa, uno de ellos Francisco Garrido
Sanchez, de AVE, presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso de
Veracruz; líderes de la CROC que demandan el retiro de Bermúdez Zurita de la
Secretaría de Seguridad; la iglesia católica y evangélica, que exhiben la
fragilidad de las estrategias frente a la delincuencia.
Héctor Yunes, virtual candidato del PRI a gobernador, comparte la
indignación. Pero matiza. Confía en que la autoridad esclarezca la suerte de los
jóvenes de Playa Vicente. “Todo el poder del Estado mexicano debe movilizarse
para encontrar a los cinco jóvenes de Tierra Blanca. Es un hecho que nos
consterna y nos indigna a todos”, dice.
Y frente a la debacle, lo único que atina a decir Javier Duarte es que se
realizan 99 acciones buenas en materia de seguridad y una que sale mal le echa a
perder el show.
Es el Veracruz de violencia y sangre, de muerte y miedo, de corrupción e
impunidad.
Pero Javier Duarte sostiene que va bien.
Archivo muerto
Seguir la línea del móvil político, demanda Gonzalo Guízar Valladares para
esclarecer el crimen de su hermano José Gertrudis. Refiere presiones, el asedio
de los priistas, la necesidad de que el Partido Encuentro Social, que él preside
en Veracruz, trabara alianza con el PRI, evidente la sonora derrota que sufrirá
el tricolor, el duartismo y el fidelismo en la próxima elección para gobernador.
Dice Gonzalo Guízar que nada se puede descartar, pero la insistencia priista y
el rechazo del PES pudieran tener algo que ver en el asesinato de José
Gertrudis, acribillado de cuatro balazos la mañana del miércoles 20 en el centro
de Coatzacoalcos. “En la vía política que no se puede descartar tampoco este
móvil, sin especular pero no descartarlo. Hemos insistido en ir solos sin
alianzas políticas y mucho menos con un gobierno corrupto que representa
inseguridad, que representa corrupción y finanzas públicas totalmente insanas e
irresponsables en su ejercicio. Ellos insisten en que vamos a ir con ellos y es
un dimes y diretes de que nosotros no vamos a ir en alianza y ellos dicen que sí
vamos a ir en alianza, entonces son hechos públicos que ahí están”. Al velorio
de José Gertrudis acudieron dos Yunes: Miguel Ángel y Héctor, contendientes del
PAN-PRD y el PRI al minigobierno de Veracruz, primos, oriundos de Soledad de
Doblado. Amigos de Gonzalo Guízar, uno lo llevó al PAN en 2010 cuando Fidel
Herrera lo toreó y le negó la candidatura a la alcaldía de Coatzacoalcos, y la
refrendó en 2013, sin lograr el triunfo en las urnas, y el otro es su amigo de
siempre; Gonzalo y su grupo político fueron la estructura hectoryunista mientras
el hoy líder del PES se mantuvo en el PRI… ¿Pues no que eran “levantoncitos”?
Pide ahora Jorge Wade González que el gobierno dé fin a los secuestros de
petroleros, recupere la tranquilidad de todos, que la Secretaría de Seguridad de
Veracruz garantice precisamente eso, seguridad a los minatitlecos. Sacude al
cacique de la Sección 10 del sindicato petrolero los dos secuestros ocurridos en
los 20 días que van de enero. Habla en la sede de la 29 Zona Militar, junto a él
la fiscal regional, Samyra Khoury Colorado, la “nuera”. Y entonces los
minatitlecos activan la memoria. ¿No es este tipo el mismo que se jactaba que en
Mina no había levantones sino “levantoncitos”, así chiquititos, como si los
plagiarios no provocaran terror y dolor. ¿Quién dijo por ahí que Jorge Wade ya
chochea?… Felicia se broncea en el Caribe y acá, en el pantano del sur
veracruzano, Víctor Rodríguez Gallegos, su mentor, suda la gota gorda tratando
de caerle bien al pueblo para no perder la diputación local por el distrito
Coatzacoalcos Urbano. Temporal o definitiva, la separación se nota y se siente,
pues no es lo mismo que la estratega le allane broncas, lo inserte en el ánimo
de la gente, le organice los eventos, a que sea su esposa quien ahora lo
acompañe. Felicia Parra, quizá por unos meses, se aleja de la escena política y
del marcelismo. ¿O será para siempre?… A pedazos se le va desgranando el Partido
Verde a Mónica Robles de Hillman. Desplazada por el fidelismo, pronto será
relevado de la presidencia local Julio Ramos, ya sea por Christopher Alan Santos
o por Diego Fernández, ambos ligados al gobernador de Chiapas, Manuel Velasco
Coello, Diego en la línea de Jesús Antonio Macías Yazegey —Tony Mesías o el
suegro incómodo del gobernador Javier Duarte—, fuertemente vinculado a la ex
primera dama, Guadalupe Félix de Theurel, otra fidelista. Todo lo que huele a
PVEM comienza a ser acaparado por Diego Fernández, lo que implica que la
fidelidad se come a la diputada Mónica Robles, evidente la debacle de quien
suponía que con el Partido Verde y con Pepe Yunes Zorrilla en el minigobierno de
Veracruz aseguraría ser alcaldesa de Coatzacoalcos en 2018. Pues el Partido
Verde ya lo perdió y el senador peroteño no llegó a la meta… ¿Quién es ese
político, priista de años, con estructura y operadores, acaudalado porque no se
pasa por los cargos públicos sin hacer fortuna, ansioso de romper amarras e irse
a la oposición y desde ahí contender por la diputación local en el distrito
Coatzacoalcos Urbano? Tres pistas: no sería candidato en la alianza PAN-PRD sino
de Morena, le da cuerda el fidelismo y en su nombre lleva una M…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Tuye Guízar: la amenaza, el velador quemado, el crimen
* “Voy por su gente” * Fueron cazando al hermano del diputado * Tres
avisos: el mensaje, el velador y el papá * Bermúdez huye * “Culín” ignora *
Duarte engaña a familiares de desaparecidos * Héctor Yunes usa a Ahued * Samyra
y su “novio” Wade * “Me lo robo”, y que se llevan al fiscal * Kalimba presagia
bronca.
21 de enero de 2016
Un mensaje, que es amenaza de muerte; luego el velador quemado; luego el
crimen del supuesto papá. Y tres semanas más tarde, José Gertrudis Guízar yacía
en suelo, abatido, cuatro impactos de bala en el cuerpo, dejando la vida ahí.
“Voy por su gente”, le advirtieron en un mensaje de texto del que poco
trascendió. Y ese día, transcurridas las horas, vio que el amago era real,
muerto el vigilante, demoledor el hallazgo macabro en la propiedad del malecón,
en el predio en disputa con la inmobiliaria Arkitektur, con el gobierno de
Javier Duarte, con el tío incómodo de Karime Macías Tubilla, Jorge Ramírez Perez,
el promotor del desalojo en Los Almendros.
Tormentoso, José Gertrudis Guízar Valladares, el “Tuye”, saltaba de tribunal
en tribunal, acusando y siendo acusado, evadiendo órdenes de aprehensión y
acogiéndose al juicio de amparo, elusivo ante el despojo y el daño ambiental,
esgrimiendo también que los verdaderos ladrones de la tierra en Coatzacoalcos
son los Hillman, los Ramón, los Anaya, los González, y para ellos no hay cárcel
ni aplicación de la ley.
Un par de sicarios lo mató. Acechaban la mañana de este miércoles 20, a unos
metros de hogar, en la calles Matamoros entre Revolución y Díaz Mirón, a pocas
calles del centro de Coatzacoalcos.
Salió cerca de las 9. Una versión sostiene que iba con su nieto y que al
menor lo iban a secuestrar. Pudo enfrentar a uno de los matones pero el otro le
vació el arma. Dos impactos dieron en el cuerpo, otros dos en la cabeza. Luego
huyeron a bordo de una motocicleta.
Dice la otra versión que el secuestro no encaja. Iban por él, directo el
ataque, sobre su humanidad los disparos de los sicarios, presuntamente
cumpliendo una amenaza que venía de tiempo atrás.
Ante el ataque, sus familiares lo trasladaron al hospital Semedis, ubicado
sobre la calle Revolución, a siete calles del lugar en que se perpetró el
atentado. Ahí llegó sin vida.
Su muerte sacude al medio político. Tuye Guízar era hermano del diputado
federal Gonzalo Guízar Valladares, presidente de la Comisión de Asuntos
Migratorios de la Cámara Baja y líder estatal del Partido Encuentro Social en
Veracruz.
Su asesinato ocurre cuando el PRI asedia al PES. Lo quiere en su alianza al
precio que sea, distorsionando la realidad, lanzando versiones que dan por
sentado que el partido de Gonzalo Guízar será uno de los satélites distractores
de votos para mermar la fuerza de la alianza PAN-PRD.
A la versión marrullera del PRI, Gonzalo Guízar respondía una y otra vez que
no pactaría con un partido político cuyo gobierno no ve por los intereses del
pueblo y que a la protesta de los pensionados por falta de pago le responde con
represión.
Un día antes del crimen de Gertrudis Guízar, su hermano Gonzalo fue tajante.
Declaró categórico que el PES no iría en definitiva en alianza con nadie, ni con
el PRI ni con la coalición PAN-PRD. Y horas después ocurrió en atentado.
De ahí las versiones del móvil político, la presión del régimen duartista que
avizora una masacre electoral en la contienda por la minigubernatura de dos años
y la renovación del Congreso de Veracruz.
De los portales noticiosos surgieron, minutos después del crimen, hipótesis
del móvil político, represalia a Gonzalo Guízar por negarse a la alianza con el
PRI. Y algo más: sus continuos acercamientos con el cuasi candidato del PAN-PRD,
Miguel Ángel Yunes Linares, con quien había realizado un acuerdo legislativo a
favor del tema de los migrantes, el panista como presidente de la Comisión de
Justicia y el líder del PES como presidente de la Comisión de Asuntos
Migratorios, lo que prendió focos rojos entre el duartismo.
Esa es la hipótesis del móvil político. Casi cuatro meses atrás, el 30 de
septiembre de 2015, Tuye Guízar tuvo en sus manos una amenaza directa, vía
mensaje de texto.
“Voy por su gente. Bájenle d huevos o nparto madres empezando con
prestanombres Barrdas Izq Z y qn se meta a la verga”, decía textual.
Lo valoró y lo mantuvo en reserva. Horas más tarde le hacían saber que en la
construcción que detentaba en un predio de Los Almendros, se había producido un
hecho de sangre. El velador estaba muerto.
Sergio Vargas Machaca, encargado de cuidar el lugar, fue abatido a balazos.
Luego le prendieron fuego. La prensa, salvo contados casos, informó pero a
medias. A sabiendas que se trataba del predio propiedad de Gertrudis Guízar,
omitieron decirlo. Era la línea oficial.
Primero la amenaza, después el asesinato.
En la investigación ministerial sobre el velador asesinado y quemado se hace
mención al pseudoabogado Samuel Muñoz de la Rosa, representante de Manuel
Bringas Burelo, promotores de la invasión a Los Almendros, con órdenes de
aprehensión por fraccionamiento indebido, con quien Tuye Guízar mantuvo una
fuerte y acalorada disputa, de palabras graves, de consecuencias letales.
Siguieron días oscuros. El 10 de diciembre, en atención a una instrucción del
Tribunal Superior de Justicia, el juez Guillermo Vargas Hernández ordenó el
desalojo del predio Los Almendros. Lo promovió la inmobiliaria Arkitektur, quien
había adquirido los terrenos en una operación con los hermanos Bringas Burelo,
vía Construplaneación, empresa creada para una triangulación a la que no fue
ajeno el gobierno de Javier Duarte.
En manos de la fiscal regional Samyra Khoury Colorado, el desalojo se
excedió. El litigo era contra Tuye Guízar pero el predio en disputa no estaba a
su nombre sino que es propiedad de Rosario Ramírez. A eso se suma que fueron
desalojados paracaidistas de terrenos que no forman parte del litigio invocado.
Tuye Guízar confrontó la embestida del abogado Jorge Ramírez Perez, tío de
Karime Macías Tubilla, esposa del gobernador Javier Duarte, para quien la
Fiscalía General de Veracruz dispuso personal, patrullas, policías y cuanto
fuera necesario para realizar el desalojo. Extraoficialmente se supo que por la
operación se pagaron 8 millones de pesos.
Un día después del desalojo, su casa a medio derruir, otro grupo encabezado
por José Antonio Madrigal, de Arkitektur, intentó consumar la demolición. Entre
ellos había gente armada. No los acompañaba personal de la Fiscalía Regional,
inédito el hecho de que un particular se presente a realizar un desalojo como si
fuera autoridad judicial. Fueron repelidos por la banda del Tuye, quien apostó a
medio centenar se golpeadores.
Antes de concluir diciembre llegó el tercer aviso de muerte. En redes
sociales daban cuenta, el 30 de diciembre, del asesinato del padre de los
hermanos Guízar Valladares.
No era tal. El asesinado en un rancho de Rodriguez Clara era Teófilo Guízar
Ramos y no José Guízar Patraca, nombre de su padre. La víctima presentaba
huellas de tortura y se encontraba atado de manos.
Quien refutó la noticia en medios de comunicación de Coatzacoalcos, fue Tuye
Guízar, el hermano el diputado y líder del PES.
Tres semanas después, José Gertrudis Guízar caía abatido por las balas
disparadas por un par de sicarios, a unos metros de su hogar.
Desoyó la gravedad de la amenaza recibida, el conflicto con Samuel Muñoz de
la Rosa, el encontronazo con el tío político del gobernador Javier Duarte, Jorge
Ramírez Pérez, representante de Arkitektur, el significado del velador quemado y
el rumor del asesinato de su supuesto padre, que no fue tal.
Su vida fue así. Polarizó los ánimos, acusó a muchos, lo acusaban con
frecuencia, se trenzaba a golpes, peleaba en los tribunales, agredía
periodistas. Violenta su vida, terminó por un hecho violento.
“Voy por su gente. Bájenle d huevos o nparto madres empezando con
prestanombres Barrdas Izq Z y qn se meta a la verga”, decía textual la amenaza,
conocida también en medios judiciales sin que nadie moviera un dedo.
Le auguraban que un día, como presa en la jungla, lo iban a cazar.
Y se cumplió.
Archivo muerto
Medroso, Arturo Bermúdez Zurita no enfrenta a la prensa. Hace un pull, invita
a sus cuates, los reporteros que no inquietan, y excluye a los periodistas que
cuestionan, que no le dejan pasar una, que lo exhiben, que desnudan sus
embustes. Atenta así el general de cero estrellas, secretario de Seguridad
Pública de Veracruz, contra la libertad de prensa y contra acuerdos
internacionales. Refleja miedo. Y si teme a la prensa, ¿pues qué será con los
criminales, con los Zetas y los Golfos y los del Cártel de Jalisco? Esa es una.
Dice que se revaluará a los altos mandos y mandos medios de la Secretaría de
Seguridad de Veracruz, luego del levantón de cinco jóvenes de Playa Vicente en
Tierra Blanca a manos de policías. Se revaluará porque su delegado ahí, Marcos
Conde Hernández, es el artífice de la desaparición, entregados los jóvenes a una
banda de la delincuencia. Y cuando le preguntan por qué Marcos Conde sigue en la
corporación si reprobó los exámenes de confianza, asegura que su caso está en
revisión. ¿Y si aprueba la revisión, qué? ¿Regresa a su cargo de delegado con
todo y el señalamiento de que desaparece personas y las entrega al crimen
organizado?… El otro es “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras. Asegura el
fiscal que el delegado de la SSP en Tierra Blanca, Marcos Conde Hernández,
reprobó los exámenes de confianza. ¿Y por qué seguía ahí? No sabe, asegura “Culín”.
Los veracruzanos sí saben. Porque desaparecer personas y entregarlas a los
malosos es un negocio. Y eso no le es ajeno ni al fiscal, ni al secretario
Bermúdez Zurita, ni al gobernador Javier Duarte. Negocio al fin… Suena mal,
siniestro. Javier Duarte toma el teléfono, dice que todo estará bien y logra que
los familiares de los cinco jóvenes de Playa Vicente, levantados por policías en
Tierra Blanca, el lunes 11, retiren su protesta frente a palacio de gobierno de
Xalapa. Todo estará bien decía el gordobés en septiembre de 2014 cuando ya sabía
que la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, secuestrada en Coatzacoalcos, había
muerto. Servía su engaño para dilatar un desenlace fatal, reacio el gobernador a
que el anuncio de la muerte de la pequeña le opacara la cumbre de senadores del
PRI y el Partido Verde en Boca del Río. Eso es ser perverso… Tan jodido anda el
PRI que Héctor Yunes Landa echa mano de Ricardo Ahued, lo trae a su lado, se
monta en su prestigio y lo usa como aval moral en los días previos a su
postulación como precandidato al minigobierno de Veracruz. Ahued, el único
priista con vergüenza en el Congreso estatal, regatea su voto, contradice y
hasta desdeña las aberrantes iniciativas del gobernador Javier Duarte. A veces
va a fondo, a veces termina sumado a la corte de los cómplices. De él se cuelga
Héctor Yunes ante la ínfima ética que distingue al priismo y el desprestigio que
arrastra a los cuadros del PRI y sus infanterías. Vaya crisis moral…Qué
romántica. Samyra no se mide y pregona a los cuatro vientos que Jorge Wade
Zúñiga, el hijo del cacique petrolero, Jorge Wade González, “es mi novio”. Todo
Minatitlán lo sabe y qué bien. Tiene su corazón la fiscal regional y si el amor
le llega, que lo goce. Pero no cuida algo. Se llama prudencia y se llama
conflicto de interés. Y si doña Samyra Khoury Colorado es novia del presidente
del Consejo Local de Vigilancia de la Sección 10, qué ocurrirá cuando caiga en
sus manos una denuncia y haya que proceder por la vía legal contra el clan Wade,
algo a lo que los dirigentes sindicales, y más aún los caciques, están expuestos
pues el poder marea, aturde y aduarta, y del limbo se pasa a los terrenos de la
ley. Ora que si no es su novio, para qué lo pregona la fiscal… A media
entrevista, sin concretar su respuesta, “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel
Bravo Contreras, fue arrebatado por el gobernador de Veracruz. “Aquí se está
dando vista de que se está procediendo conforme a derecho”, expresaba en
Minatitlán, el martes 19, en torno a la responsabilidad de los policías que
levantaron a los jóvenes de Playa Vicente, cuando seco, directo, se lo lleva
Javier Duarte. “Perdón, me lo robo”, le sueltan por órdenes del gobernador, y el
fiscal “autónomo” obedece. “Me lo robo”, quedó consignado en los audios. Y sí,
es lo que han hecho todo el sexenio: robarse lo que tienen a la mano… Amañada,
la próxima elección ya se enfila al fraude. Entre los mapaches destaca uno,
Víctor Cruz Romero, alias El Kalimba, designado y sostenido contra viento y
marea como enlace administrativo del Órgano Público Local Electoral en el
distrito Coatzacoalcos Urbano. A Kalimba lo impugnan desde la oposición por sus
vínculos con el ivanismo, brazo derecho en temas electorales del ex tesorero
Mariano Moreno Canepa, pródigo gasolinero, vía ex empleados municipales, quien
apenas dejó el cargo sacó el producto de sus ahorros, que es un titipuchal.
Víctor Cruz Romero es trabajador del ayuntamiento de Coatzacoalcos,
sindicalizado, basificado, un maestro en eso de pedir permiso y dedicarse a la
grilla electoral. En 2009 fue echado de la Junta Distrital del IFE por sus
vínculos con el candidato del PRI, Ivan Hillman Chapoy, vapuleado en la elección
de diputado federal. Ahora es enlace administrativo del OPLE, una figura que
sirve a los mapaches del órgano estatal para controlar los consejos distritales
en todos los frentes. O sea que habrá tormenta en torno al popular Kalimba…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
#Los5dePlayaVicente: jefe policíaco, criminal solapado
* Marcos Conde, ligado a desapariciones * El policía de Bermúdez en Tierra
Blanca * Nueve días y de los jóvenes nada * Moctezuma, el mapache de Javier
Duarte * Franco confirma: Coatza I y II, y Cosoleacaque para el PRD * Yuribia:
el reclamo y el dinero * Ojeda Banda para candidato independiente.
20 de enero de 2016
Rufianes y malvivientes, asesinos y plagiarios, cazadores de seres humanos.
De todo recluta Arturo Bermúdez, el titular de Seguridad. Y entre ellos, Marcos
Conde Hernández, policía implicado en desapariciones, detenido, corrido y
rehabilitado para orgullo del duartismo y para terror de Veracruz.
Su nombre irrumpe en el escándalo de los cinco jóvenes levantados en Tierra
Blanca por elementos de la Policía Estatal, entregados a la delincuencia,
llevados a un destino incierto, su vida pendiendo de un hilo, si es que viven
aún. Ojalá que sí.
Marco Conde no es un policía cualquiera. Es el policía del secretario de
Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita, su protector, el que lo
rescató y lo mantiene como delegado de la SSP en la zona de Tierra Blanca.
Detenido por su probable responsabilidad en el levantón a los cinco jóvenes
originarios de Playa Vicente, de los que nada se sabe desde el lunes 11, Marco
Conde es pieza clave en este acto criminal.
Cuatro de sus subalternos ya caminan rumbo a prisión, pero él aún no. Los
consignó la Fiscalía de Veracruz por la desaparición de los cinco jóvenes que
tras pasar una semana de vacaciones en Veracruz, de regreso a Playa Vicente,
fueron abordados mientras cargaban gasolina en Tierra Blanca.
Parecía una revisión de rutina. De pronto los obligaron a subir a una
patrulla. Se los llevaron a la vista de testigos. Después, la desaparición, la
entrega de José Benítez de la O, Mario Arturo Orozco, Alfredo González Díaz,
Bernardo Benítez Arróniz y Susana Tapia Garibo al crimen organizado, los videos
que los incriminan, el escándalo que sacude de nuevo al duartismo, que vapulea a
Javier Duarte.
Van nueve días. Sigue la incertidumbre, la angustia de familiares y amigos,
la indignación de Veracruz entero por la suerte de los jóvenes y por la
corrupción insultante que distingue al gobierno duartista, implicado con
malosos, en negocios de muerte con delincuentes.
Resurgen las historias que definen a Marcos Conde como un policía con perfil
delincuencial, señalado de participar en levantones en la zona de Cardel, entre
Veracruz y Xalapa, en redadas siniestras, en convoyes con hombres embozados como
si fueran escuadrones de la muerte o grupos de exterminio.
Su historial lo registran diversos portales en internet. Uno de ellos, Plumas
Libres, lo ubica en 2012, el 1 de diciembre, cuando ocho jóvenes fueron
levantados en un lugar conocido como Canchas de Tamarindo, según refiere la
denuncia 785/2012 radicada en la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común.
Dice Plumas Libres que la desaparición presuntamente fue realizada por
elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.
“Consta en esa denuncia —precisa—, que al menos dos patrullas de policías
sustrajeron a los jóvenes que se encontraban jugando la cascarita, ‘al menos uno
andaba mal, y se llevaron a todos, un chico que había ido por comida para su
esposa, embarazada, también se la llevaron, la gente contó como la policía le
tiró los platos de comida’, relató la madre de uno de los ausentes.
“El tiempo en que se desarrolló esa barredora, fue en el periodo que Marcos
Conde era el encargado de la comandancia de la SSP de Cardel. Conde llegó a ese
lugar a finales de noviembre de 2012, y se fue a finales del 2014, a Tierra
Blanca.
“Ahora está detenido con otros oficiales por la desaparición de cinco jóvenes
de Playa Vicente que sustrajeron sus elementos en Tierra Blanca, hace una
semana. En las últimas declaraciones del Fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, los
gendarmes de Tierra Blanca, así como bajaron a los chicos, los entregaron a un
grupo delictivo”.
Destaca Plumas Libres que pese a que fueron ocho jóvenes plagiados, de
quienes a la fecha no se sabe nada, sólo se presentó denuncia en torno a cinco
de ellos en la Fiscalía General de Veracruz, aunque ya están dentro del programa
de recompensas de la Fiscalía y de la Procuraduría General de la República.
“ ‘Ahora que sabemos —agrega el relato de Plumas Libres— que Conde es la
misma persona que operó en Tierra Blanca y Cardel, donde hay desaparecidos.
Vamos a pedir a la Fiscalía que lo jalen a cuentas por nuestros hijos’, dijo la
madre de uno de ellos en anonimato.
“Los desaparecidos de Cardel, en la época de Conde, son Filiberto Alarcón
Melgarejo, Arturo Figueroa Bonastre, Max Enrique López Batolomé, Charly Yosimar
Rodríguez Torres, Miguel Ángel Sandoval Cervantes y Elfego Israel Rivera
Álvarez. De los otros, sus padres no pusieron denuncia.
“Hasta ahora —abunda Plumas Libres—, la Fiscalía no ha dicho si van a
consignar a Conde ante el MP, los otros cuatro elementos ya están vinculados a
proceso”.
Y aporta un dato clave:
“Conde fue ex comandante de la Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río,
que fue eliminada por la infiltración del Cártel de Los Zetas al iniciar el
gobierno de Javier Duarte de Ochoa. Conde fue detenido por el Ejército en marzo
de 2008 por haberse negado a ser revisado por los soldados. Aun con eso, Arturo
Bermúdez le contrató y le fue dando ascensos conforme escalaba en la SSP y lo
tenía de operador en una de las regiones más conflictivas en materia de
inseguridad en el estado de Veracruz”.
Así que pese a su historial, el secretario Bermúdez Zurita lo proyectó. Algo
hay.
Expediente MX, en un reportaje de Laura Rojas, también lo sitúa en los
sucesos de Cardel:
“ ‘Era la patrulla que a ratos manejaba la muerte y a ratos el diablo’,
cuentan en Cardel sobre una unidad de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP)
del Gobierno de Veracruz que, entre diciembre de 2012 hasta mediados del 2014,
fue vista por las noches cuando entraba por las goteras de la ciudad.
“Con unos ocho elementos abordo, esa patrulla rodaba por calles, colonias y
comunidades con un solo fin: levantar gente como una barredora. La unidad
invariablemente era seguida por una o dos camionetas de civiles armados y
embozados u otras patrullas y a sus ocupantes se les menciona en más de 30
investigaciones en la Agencia del Ministerio Público de Cardel por casos de
desapariciones forzadas.
“En las noches que la patrulla circuló en Cardel, Úrsulo Galván, La Antigua,
Paso de Ovejas y pueblos vecinos, docenas de personas fueron sustraídas y jamás
regresaron a ver a sus seres queridos. Eso sin contar los que aparecieron en
cañales, muertos a golpes, quemados con neumáticos viejos en basureros
clandestinos.
“En esos días, el jefe de la Policía estatal en el cuartel Aureliano Monfort
de Cardel era Marcos Conde Hernández, quien llegó como comandante, y que ahora
está detenido y bajo investigación, con otros cinco subordinados, por la
desaparición forzada de cinco jóvenes de Playa Vicente en Tierra Blanca”.
Cita Expediente MX un enfrentamiento de Conde con elementos del Ejército:
“Así hasta la noche del 28 de marzo de 2008 en el puerto jarocho, cuando
personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) detuvo y desarmaron a
Conde y a otros mandos de la PIVB (Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río)
por irregularidades en sus armas de cargo. Eso derivó en un enfrentamiento
verbal y cortar cartucho entre soldados y gendarmes. Eran al menos 80 militares
y otro tanto de gendarmes. Todos rijosos. Tuvieron que intervenir altos mandos
para que no corriera la sangre. No pasó ni una hora de detención y Conde
recuperó su libertad, pero esas grescas entre soldados, marinos y oficiales de
la PIVB se volvieron habituales en 2008 y todo 2009.
“En las solicitudes de información 0000700169910 y 0000700170010, la SEDENA
informa al menos de seis desencuentros con elementos de la PIVB y soldados en
los cuales se documenta cómo los jenízaros ayudaban a sospechosos a escapar de
detenciones; en algunos casos ‘usaron sus patrullas para obstruir el paso de las
unidades castrenses’ cuando estos se encontraban detrás de algún presunto
delincuente.
“Si algún elemento de la delincuencia era seguido por los soldados, en
cuestión de minutos, docenas de patrullas de la Inter arribaban para allanarle
el camino y comenzar la pelea verbal con los soldados. Esos documentos también
señalan docenas de irregularidades en la licencia colectiva de armas para el
estado de Veracruz, desde armas extraviadas, hasta alteraciones en números de
serie”.
Fuera de la PIVB al ser desintegrada, infiltrada por los Zetas, Marcos Conde
pronto fue acogido, rehabilitado y proyectado por el general de cero estrellas
Arturo Bermúdez. ¿Por qué?
Enfrentado al Ejército mexicano, a punto de provocar una masacre por negarse
a ser revisado y verificado su armamento, Marcos Conde gozaba de protección
infinita, encubrimiento total. Desde lo alto lo bendecían, a salvo en todo,
libre para operar. Lo pudieron encarcelar y con la misma salió.
Hoy, el policía del secretario de Seguridad está en la mira de todos, acusado
de comandar a elementos dedicados a levantar ciudadanos y entregarlos al crimen
organizado. El más reciente es el de los cinco jóvenes de Playa Vicente.
Rufianes y malvivientes, asesinos y plagiarios, cazadores de seres humanos,
es lo que recluta el “general” Arturo Bermúdez con la venia, por supuesto, del
gobernador Javier Duarte.
Uno de ellos es Marcos Conde.
Archivo muerto
No todos tienen un mapache; Javier Duarte sí. Es Víctor Hugo Moctezuma
Lobato, herencia fidelista y duartista, inelegible en un principio para ser
secretario general del órgano electoral de Veracruz, pero incrustado al final y
sostenido para el fraude que se ve venir. Con las uñas, con las garras, sin
moral, lo afianza el gobernador de Veracruz en el Organismo Público Local
Electoral, parchada su ratificación pues reventó al carecer de título
universitario con antigüedad de cinco años, requisito que cumplió cuando se le
propuso de nuevo. Lo legal, sin embargo, palidece ante lo ético. Moctezuma
Lobato fue uno de los mapaches de Javier Duarte, en 2009, cuando contendió por
la diputación federal en Córdoba, ganada con una elección de estado al estilo
fidelista. Moctezuma operaba en las sombras, rentando el voto. Y luego aparece
en el IEV de Carolina Viveros, colocado ahí para el asalto al proceso electoral
de este 2016, el que le quita el sueño al gordobés de solo saber que su sucesor
podría ser Miguel Ángel Yunes Linares, cuya promesa es confinarlo en una prisión
para el resto de su existencia… Coatzacoalcos I y II, así como Cosoleacaque,
serán para el PRD. Lo confirma Rogelio Franco Castán, líder del partido del sol
azteca en Veracruz en su gira por el sur. Refiere que la alianza PAN-PRD se
concreta el sábado 23 mediante un convenio de coalición con el nombre de Frente
Amplio Opositor que daría entrada a otras fuerzas políticas. Por eso, diría el
de La Mano Peluda, aquí se respira el miedo, y de ahí la frustración de la mafia
duartista-fidelista que ahora pretende ganar en la mesa, imponiendo a sus
esbirros en los órganos electorales. Ausculta ya el PRD a quienes propondrá para
la candidatura a la diputación por Coatzacoalcos Urbano. Se perfilan aspirantes
no militantes, ex militantes, gente de la sociedad civil, vía una propuesta que
lleva todas las de ganar ante un desvencijado marcelismo cuya figura es Víctor
Rodríguez Gallegos, el chambasucia de Marcelo Montiel Montiel, sobre quien pesan
acusaciones por robo de recursos provenientes de programas sociales federales
desde que llegó a su actual cargo de delegado de la Sedesol federal en Veracruz.
Lo mejor que pudo pasarle a la oposición es que Víctor Rodríguez sea el
candidato del PRI… Enésimo bloqueo, enésimo acuerdo, y así el cuento de nunca
acabar. Concluye el conflicto por la presa Yuribia, tomada por ejidatarios de
Tatahuicapan la noche del domingo 17, que dejara sin agua a Coatzacoalcos y
parte de Minatitlán, algo así como a medio millón de habitantes. Suscriben el
compromiso de que el hospital ofrecido por el gobierno de Veracruz se construirá
en terrenos del ayuntamiento tatahui, como esgrimían los inconformes. Este
martes 19 se cierra un capítulo más de incumplimiento, cerrazón, de presión
social, en una relación malsana que camina por los millones y más millones, que
sirven para mantener quietos a los líderes ejidales y a sus fans, que permiten
al gobierno de Veracruz, con dinero de los coatzacoalquenses, sofocar protestas
y reclamos. Muy justa su demanda, pero si se trata de desquiciar a los
coatzacoalquenses los tatahuis no se detienen. Y eso no se vale. Muy cómodo el
gobierno de Javier Duarte, que arregla el conflicto sirviéndose del erario de
Coatza. Y eso tampoco se vale… Raúl Ojeda Banda no habla por hablar. En el día
límite, este martes 19, se inscribe como aspirante a la candidatura
independiente a diputado local por el distrito de Coatzacoalcos Urbano. Aduce
haber comulgado en un tiempo con la ideología panista, no coincidir con lo que
ocurre hoy al interior del PAN, estar en la línea del ex senador Juan Bueno
Torio, aspirante independiente a la minigubernatura de dos años, y convocar a
los electores a un cambio real. Tiene 30 días para reunir más de 5 mil firmas de
ciudadanos que lo respalden. El ex líder de la Cámara de Comercio de
Coatzacoalcos tiene claro que para exigir hay que participar, para provocar un
cambio de rumbo hay que enfrentar intereses, para rescatar a Veracruz hay que
desechar al marcelismo, al ivanismo, al theurelismo, al duartismo, al fidelismo,
a los partidos anacrónicos, a los satélites rémoras, a los depredadores sin
moral. Los abstencionistas apestan…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte: sembrando muerte, sembrando dolor
* Los jóvenes de Playa Vicente, en manos de la delincuencia * La Policía
Acreditable es policía criminal * Bloquean el Yuribia * Gobierno, ejidatarios,
Morena, todos adentro * Sobrino de la diputada, baleado * Vendetta, no atentado
* Franco y los distritos para el PRD * Coatza I y II, Xalapa Urbano.
19 de enero de 2016
Más infame, Javier Duarte no puede ser. Por omisión o por acción, llevó a
Veracruz a niveles brutales de violencia, de inseguridad, sus policías
convertidos en criminales, sembrando dolor, sembrando angustia, sembrando
muerte.
Van ocho días. Nada hay de los cinco jóvenes de Playa Vicente, levantados por
la policía estatal en Tierra Blanca, el lunes 11, a la vista de todos, cobijados
los malandros con uniforme, con insignias y estrellas, por la impunidad con la
que ha hecho el duartismo una oda a la corrupción.
Por las calles de Playa Vicente se respira el miedo y la indignación. Domina
la ira a familiares y amigos que los vieron partir sin advertir que se
introducían en una novela de horror en la que el verdugo es ese cuerpo criminal
al que el estatus oficial denomina Policía Acreditable.
Ya no puede mentir el gobernador. Javier Duarte no puede engañar. Su policía
delinque. Arturo Bermúdez prefiere callar, pues el secretario de Seguridad
Pública, el general de cero estrellas, es el padre de ese engendro policíaco
—los acreditables— que sólo sirve para reprimir, madrear, asediar y llevarse a
los buenos y ponerlos en manos de la delincuencia.
Van a Xalapa los familiares y los amigos de José Benítez de la O, Mario
Arturo Orozco, Alfredo González Díaz, Bernardo Benítez Arróniz y Susana Tapia
Garibo, los cinco jóvenes que plagió la policía estatal, porque eso no fue una
detención, porque no hubo apego al protocolo, porque no dieron parte a sus
superiores, porque se violó la ley.
Ahí, frente al palacio de gobierno, el templo de la protesta de los
veracruzanos, en la cara de Javier Duarte los reclamos son airados, se
manifiestan y exigen que los cinco jóvenes —el mayor cumplía 27 años y por eso
fueron a Veracruz— vuelvan con vida, sin daño alguno, como partieron, como deben
regresar.
Ahí se plantaron, cartulinas en mano, en Plaza Lerdo o Plaza Regina Martínez
—el nombre de la periodista combativa, asesinada en su hogar en Xalapa—, y luego
sobre la calle Enríquez, desquiciando el tránsito vehicular porque sólo así
reacciona el gordobés.
Esta vez no les envían policías estatales o Fuerza Civil que los dispersen
como a los pensionados que el 23 de diciembre fueron a exigir el pago de sus
quincenas, su aguinaldo, su retroactivo, y el miserable gobernador lo que les
puso enfrente fue un grupo de delincuentes con uniforme, con bastones eléctricos
que soltaban las descargas en la humanidad de los manifestantes.
No habla Flavino Ríos Alvarado de aplicar la ley con el uso de la fuerza como
es el himno a la represión que distingue al régimen duartista. Esta vez calla el
secretario de Gobierno. Reprimir a los familiares y amigos de los jóvenes
desaparecidos sería el último clavo en el ataúd político de Javier Duarte.
Nada bueno augura esta segunda semana de angustia. Toma la palabra el fiscal
general de Veracruz, “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, e inicia el rito
de la tragedia.
Protagoniza “Culín” incursiones en la prensa que repugnan. Vuelve la náusea.
Usa el micrófono y la declaración pública el fiscal para simular eficiencia,
acciones a fondo, el despliegue del aparato judicial, el avance de las
pesquisas, sin tocar el punto central del escándalo: dónde está el paradero de
los jóvenes desaparecidos.
Sí, pues, la Fiscalía trabaja. Sí, pues, la Fiscalía indaga. Sí, pues, la
Fiscalía descubre.
Eso importa nada. Lo único que vale es que los cinco jóvenes regresen con
vida. Y por añadidura, que se encarcele a los policías criminales. Y que se
procese a más policías vinculados a la delincuencia.
Todo estaría bien pero lo que está a juicio no es si Fiscalía se pone las
pilas o se aduarta. Lo único que mueve a los veracruzanos es la integridad de
Susana, José, Mario Arturo, Alfredo y Bernardo.
Dice a El Universal el fiscal que los siete policías detenidos admiten que
levantaron a los jóvenes y los entregaron a un grupo de la delincuencia
organizada y que el caso amerita la intervención de la Procuraduría General de
la República.
Pero hay un detalle que alerta. Sostiene el fiscal que los policías
reconocieron que entregaron a los jóvenes a los criminales, pero en sus
declaraciones hay contradicciones y nadie precisa dónde fueron llevados.
Y enfatiza lo insólito: los policías no quisieron decir más y no hay cómo
obligarlos a cantar.
Bravo Contreras es falaz. Si algo tiene la ministerial es su capacidad para
la tortura, para arrancar confesiones o para orillar al detenido a suscribir su
culpabilidad.
Usa el duartismo bastones eléctricos contra pensionados, armas tácticas
contra maestros, bates y palos con clavos contra universitarios, amenazas y puño
limpio contra fotoperiodistas, y no sabe aplicar sus técnicas de investigación
contra una punta de policías criminales. “Culín” es la bestia vestida de oveja.
Histriónico, el lunes 18 el fiscal se pasa de zalamero:
“Los avances que integran las probanzas de la investigación nos refieren que
los elementos policiacos ya detenidos tuvieron relación en este caso con
terceras personas probablemente vinculadas a la delincuencia organizada, por lo
que daremos vista a la PGR para que tomen cartas en el asunto”.
Y otro más:
“Los avances de la investigación de inteligencia nos permiten concretar
escenarios de búsqueda más focales, que pudieran llevar a puntos específicos que
compactan los radios de búsqueda para lograr ubicar a los jóvenes
desaparecidos”.
Horas después, el lenguaje cambia. Un comunicado de la Fiscalía emite un mal
presagio. Dice que la investigación se centra en un rancho denominado El Amate,
en Tierra Blanca, en los límites de Oaxaca y Veracruz, junto a un camino de
tercería que conduce al poblado Vicente Camalote, donde habrían sido halladas
pertenencias de los jóvenes desaparecidos.
Ahí fue hallado otro vehículo que podría haber sido usado para el plagio.
Pero las informaciones que circulan en los portales noticiosos refieren el
hallazgo de “varios cuerpos”.
Minutos después, Javier Duarte se enlazó telefónicamente con algunos de los
familiares. Tras la conversación, los padres de los jóvenes, que se hallan en
Tierra Blanca, apostados frente a la agencia del Ministerio Público, llamaron a
los manifestantes que protestaron en Xalapa y los instruyeron a levantar el
plantón. ¿Qué les habrá dicho el gobernador?
No alivia Javier Duarte el dolor y la angustia. No subsana la pérdida de
cientos de desaparecidos en Veracruz —950 es la cifra oficial—, los que reclama
el Colectivo por la Paz, los que demanda el gremio de los periodistas, el tema
que exige esclarecer la sociedad en general.
El caso de los jóvenes es aún peor. No se los llevó el crimen organizado sino
la autoridad. Hay evidencia contundente que fue la policía estatal la autora del
levantón, ahí la confesión de los policías, ahí el testimonio del personal de la
gasolinera en que cargaban combustible cuando la patrulla se acercó y se los
llevó.
De acreditable, la policía duartista no tiene nada. Aparezcan o no los
jóvenes de Playa Vicente, aparezcan con vida o no, sus captores son delincuentes
con uniforme, con formación y disciplina, pero para servir al crimen organizado.
Es el Veracruz de Javier Duarte, el Veracruz atormentado por la violencia,
por el baño de sangre, por la hegemonía de los delincuentes que le aplican la
cuota a todos, que asedian y amenazan.
Tienen un aliado: el aparato policíaco. Cientos de policías pasan por la
Academia El Lencero. Son adiestrados, capacitados, formados en la ética y la
responsabilidad, sometidos a exámenes de confiabilidad, lejos de los vicios,
ajenos a criminalidad.
Se van los que no sirven. Se supone. Pero resulta que quienes quedan terminan
incurriendo en lo que debían combatir.
Javier Duarte está jodido. Su policía no es acreditable, es criminal.
Archivo muerto
Sea por incumplimiento del gobierno de Veracruz, por jaloneo con los
ejidatarios o por estrategia política de Morena, de nuevo es tomado el Yuribia,
cierran las válvulas, reactivan el conflicto y dejan a Coatzacoalcos sin agua.
Enésima crisis y no será la última. Desde la noche del domingo 17, ejidatarios
bloquearon el suministro afectando a medio millón de habitantes que este lunes
18 comenzaron a padecer escasez grave. No cae una gota en los grifos. Dice el
alcalde Joaquín Caballero Rosiñol que hay divergencia de opiniones por la
edificación del hospital de tercer nivel que será construido por el gobierno de
Veracruz, y esa es la razón. Los ejidatarios exigen que sea en un terreno del
ayuntamiento; el gobierno propone otro, supuestamente que presenta mejores
condiciones. Y ahí se traban. Legítima su demanda, resulta infame cuando se
afecta a terceros, cuando deja sin agua a hogares, escuelas, hospitales,
empresas, instituciones. Legítima su lucha, que le sirva para apretar al
gobernador incumplido, no para joder los habitantes de un municipio que pueden
entender a los tatahuis pero que pagan por un pleito que no es suyo. Legítima su
lucha, que la detonen en Xalapa, en Casa Veracruz, en palacio de gobierno y ahí
le cierren las válvulas y le corten el suministro de agua al feudo de Javier
Duarte. Algo tendrá que hacer. ¿Quién atiza el fuego? Una facción de los
habitantes del municipio de Tatahuicapan, perredistas y priistas, y los sin
partido, y supuestamente integrantes del Movimiento de Regeneración Nacional
(Morena), el partido del Peje López Obrador, así pues su estrategia para
posicionarse con una lucha social muy válida pero que de entrada es impopular
porque pasa a arder a terceros, como aquel plantón del “presidente legítimo” en
el DF que desquició la capital y lo hizo perder el apoyo de millones de fans…
Así que no fue intento de levantón. Así que Heliodoro Merlín Arias resultó
herido por una vendetta, o un cobro de factura, o un ajuste de cuentas. Herido
de tres impactos de bala, la noche del viernes 15, el sobrino de la diputada y
ex alcaldesa de Cosoleacaque, Gladys Merlín Castro, apenas la libró cuando un
grupo de sicarios emparejó su vehículo y desde ahí le rociaron de plomo el auto
cuando circulaba con un acompañante en una de las principales avenidas de
Minatitlán. Se dijo entonces que fue un atentado. Ahora trasciende que el Yoyo
tercero es el azote de los antros, teibols y cantinas, el Atila de los bohemios
y de las chicas del encuere. Una información difundida en Facebook, en la cuenta
del acreditado periodista Juan Antonio Valencia, da seña y santo de las andanzas
del miembro del clan Merlín, su abuelo líder ganadero y ex alcalde, su padre ex
delegado de Tránsito: “Son los responsables de golpear personas en las afueras
de los bares, de romper los parabrisas de los autos estacionados, ponchar
llantas, romper y robar espejos, de llevarse a jovencitas por la fuerza para
violarlas todo por hobby” (…) “La agresión contra ellos, no fue más que una
justa venganza, justicia por propia mano, ante la impunidad en la que se
desenvuelven, que lástima que quienes trataron de cobrar viejas cuentas, no
hayan logrado su objetivo, para que lo que aquí le digo, se supiera”. La versión
la aporta “un cliente que asegura haber sido agredido por ese grupo”. Al Yoyo
tercero y su banda los comparan con Los Porkys de Xalapa. Al principio se
difundió que el herido era el hijo de Gladys Merlín, Emigdio Enríquez Merlín, el
que circula en las redes que su mamá es la jefa de plaza. Pero no. Es el Yoyo,
el Porky de Cosolea… Llega este martes 19 a Coatzacoalcos el líder estatal del
PRD, Rogelio Franco Castán. Confirmará qué distritos fueron reservados al
partido del sol azteca para postular candidatos de la alianza PAN-PRD con miras
a la renovación del Congreso de Veracruz. Trasciende que entre ellos están
Coatzacoalcos I y II, Tantoyuca, Cosoleacaque, Acayucan, Santiago Tuxtla, San
Andrés Tuxtla, Álamo, Poza Rica, Papantla, Misantla, Xalapa Urbano, Ciudad
Mendoza y Zongolica. En algunos hay presencia perredista y donde no, esperan que
opere el voto de castigo al duartismo y, por consiguiente, al PRI. A Franco lo
aqueja un problema: el bajo perfil de los perredistas para contender por la
diputación. A unos los significa el desprestigio; a otros que no los conocen ni
en su calle, latente el amago de una disputa encarnizada entre las tribus
amarillas, lo suyo, de lo que se alimenta la democracia del desmadre. Se hurga,
pues, entre la sociedad civil para hallar al candidato con el señuelo de que la
propuesta es ganadora, que la alianza PAN-PRD avasallará al PRI y lo echará del
poder, que a diferencia de otras contiendas ni el fraude podrá imponerse al
repudio de los veracruzanos, hartos del saqueo, la impunidad y la violencia…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Los Yunes: la familia y la mafia
* Otra vez picotea Héctor * Otra vez lo vapulea Miguel Ángel * Al servicio
de Fidel y Duarte * Jorge Uscanga, con Héctor y con Pepe * Tres fidelistas en
líos con la ley * Cruz Elvira, Fabiola y Rocío Ricárdez * Paty Peña: diputada
para los migrantes * Los cinco desaparecidos: primera semana * El siniestro “Culín”.
18 de enero de 2016
Tal para cual, envilecidos por el poder, Héctor Yunes y Miguel Ángel Yunes se
encrespan, se punzan, preconizando aquel que por la alianza PAN-PRD no votará la
verdadera izquierda en Veracruz y el panista recuerda que el senador fue el
conserje de Fidel Herrera y Javier Duarte.
Arranca entre lodo la disputa de los Yunes por el minigobierno de Veracruz,
el priista embistiendo a la alianza de los polos opuestos, la derecha mezclada
con la izquierda, y el panista devolviendo palabra por palabra y golpe por
golpe.
Una vez más Héctor Yunes Landa pisa tierra minada y vuela en pedazos por su
pasado gris, cómplice por omisión, acallado por el ex gobernador Fidel Herrera
Beltrán cuando quiso ser candidato del PRI en la sucesión de 2010 y silenciado
con una senaduría que le fue arrojada como hueso de consolación.
Ya antes había punzado con lo de la alianza de las ideologías contrapuestas,
el bufet de camarón, langosta y champán que le representa el PRI, desdeñando la
“fondita con los frijoles fríos y el arroz aposcaguado” de la oposición, y
exaltando que la alianza PAN-PRD no le preocupa a nadie.
Entonces era aspirante entre otros aspirantes, por momentos duartista, a
veces antiduartista, vociferante o callado, jugando con el score. Ahora, ya
destapado como el virtual candidato de unidad del PRI, el sábado 16 Héctor Yunes
vuelve a ridiculizar a los aliancistas y, de paso, a su primo, el Yunes azul.
“La derecha se alió con la izquierda, pero no sé qué tan bueno va a ser para
ellos, en principio porque la izquierda, la verdadera izquierda, difícilmente va
a votar por una fórmula en la que no precisamente uno de ellos es el que la
encabeza”.
Esa fue una.
“Quiero decirles que yo respeto a los perredistas de Veracruz porque los
conozco, porque muchos de ellos son gente leal, son gente seria, honorable,
algunos de ellos fueron mis compañeros en el Congreso y aprendí a respetarlos”.
Esa fue otra.
Y de ahí una andanada: el PRD nacional le tuvo muy poco respeto a los
perredistas veracruzanos; hay desesperación en “los de enfrente”, por eso las
agresiones, la guerra de lodo, la guerra sucia, la que detesta la sociedad, esa
sociedad que no quiere a los políticos denostándose, y aun cuando los priistas
en el poder, el duartismo y el fidelismo, lo ayuden a ganar, dice que será
inflexible a la hora de aplicarles la ley. O sea, lo ayudan a ser gobernador y
luego los entamba. Ajá.
Invocó una vez más su respeto a la familia. “La sangre gana y seguiré
honrando mi propia naturaleza”.
No tardó mucho. Horas después, Miguel Ángel Yunes, virtual candidato de la
alianza PAN-PRD al gobierno de Veracruz, hizo de su primo Héctor un rompecabezas
desperdigado.
“Héctor es mi primo hermano y, como lo he dicho, en lo personal nos une una
relación fraterna que seguramente se mantendrá, pero en lo político nos separa
un abismo.
“En lo personal —agregó— él y yo provenimos de una familia honorable, pero en
lo político él está íntimamente vinculado a lo peor que ha dado Veracruz en las
últimas décadas”.
Yunes Linares cuestiona la verdadera familiaridad, la familiaridad política
de Yunes Landa:
“Yo no me apellido Herrera ni Duarte. Me apellido Yunes y me siento muy
orgulloso de ello”.
Y de nuevo lo embiste:
“Él estuvo al servicio incondicional de Fidel Herrera y de Javier Duarte y
sigue sometido a ambos: eso no está a discusión y mal se ve negándolo”.
Según Yunes Linares, el senador del PRI tuvo tragarse los agravios de Javier
Duarte en público.
“Durante éstos últimos casi doce años que en Veracruz se gestó la catástrofe
que hoy vivimos, Héctor no sólo fue omiso, sino que colaboró activamente o con
su silencio a que llegáramos a la situación de desastre que vivimos”, le
recordó.
Luego abundó:
“Nunca, ni en el Congreso del Estado ni en el Senado de la República se
escuchó su voz para oponerse a la corrupción, al desenfreno, a la complicidad
con la delincuencia organizada ni de Fidel Herrera ni de Javier Duarte; al
contrario, siempre apoyó las decisiones de la banda que se apoderó del gobierno,
con acciones directas o con omisiones cómplices; tan graves una como otras, por
eso hoy no puede llamarse agraviado”.
Héctor Yunes, según el diputado panista, forma parte del grupo gobernante que
llevó a Veracruz al desastre. Dice Yunes Linares:
“La historia hoy se registra minuto a minuto y sus palabras están al alcance
de un teclado. Quienes patrocinan su campaña a gobernador y quienes patrocinaron
su campaña a senador, son los mismos”.
Agrega:
“Yo tengo casi doce años de ser un férreo y frontal opositor al grupo del
cual Héctor forma parte y al que quiere encubrir”.
Toca el tema de la criminalidad, la entrada de los cárteles a Veracruz, el
disimulo oficial, el santuario Zeta en tiempos de Fidel cuando Javier Duarte era
el encargado de conducir la finanzas a la bonanza para esa pandilla y la
tragedia para los veracruzanos.
“Mientras Héctor disfrutaba de las mieles del poder —expresa—, yo denunciaba
las complicidades con la delincuencia organizada de Fidel Herrera y la
corrupción de Javier Duarte”.
Precisa:
“Cada quien tiene que marchar con su propia historia. La suya no podrá nunca
desvincularse de quienes llevaron a Veracruz a la catástrofe”.
No es lo mismo familia que mafia. Una se da por naturaleza, la otra por
ambición. Una es la familia por estirpe, la otra por acciones fuera de la ley.
Una es por nobleza, la otra por vocación criminal. Una es familia y la otra es
famiglia, la de las mafias italianas, las de los dones y los capos.
Así lo plantea el virtual candidato de la alianza PAN-PRD en Veracruz:
“No te confundas querido Héctor: una cosa es la familia, que permanecerá
intacta, y otra la famiglia (mafia), que pagará las consecuencias jurídicas de
haber saqueado a Veracruz, aunque tú te opongas”.
Y abunda:
“La diferencia es sustantiva Héctor: tú y la famiglia de la cual formas
parte, quieren que Veracruz siga por el mismo rumbo, que continúe en caída libre
y que se encubra a los responsables. Nosotros, los otros, los demás, inclusive
la familia, queremos que Veracruz cambie, que marche por el camino de la ley, de
la seguridad, de la honestidad y de la justicia”.
Sitúa Miguel Ángel Yunes Linares a Héctor Yunes Landa en la línea de las
famiglias italianas del bajo mundo y los negocios millonarios, del crimen
amparado por el poder, de la pandilla que saquea y asesina en la total
impunidad. Es el fidelismo y el duartismo de Veracruz, la famiglia de Nopaltepec
y la famiglia de Córdoba.
No arrancan las campañas y el odio yunista se desborda. Héctor Yunes golpea
de refilón, categoriza a la “verdadera izquierda” en Veracruz como una facción
burlada, a la que le faltó al respeto el PRD nacional, obvia la intención del
senador por dividir, por fragmentar, por provocar escisiones peores que las que
vive el PRI.
En ese terreno es pichón. Yunes Linares lo aventaja un mundo, golpeador
descarnado, curtido en el ataque del fidelismo, en las acusaciones de pederasta,
de represor del perredismo, de la primera fuga del Chapo Guzmán.
Con ese bagaje de imputaciones, le sirven los dardos de Héctor Yunes para
subir al ring, contraatacar, golpear y soltar a su oponente pues el respetable
quiere sangre y esto no se puede acabar en el primer round. Sería imperdonable.
No hay familiaridad que lo detenga. En la ruta hacia el minigobierno de dos
años en Veracruz, Héctor Yunes no es su primo; es el conserje de la fidelidad y
duartismo, el que llegó a senador por un pacto con sus verdugos, el que desde la
Subsecretaría de Gobierno fue brazo ejecutor de Fidel, y desde el Senado fue
cómplice silencioso de Javier Duarte.
Huele a fango y sobra lodo entre los Yunes. Y habrá más.
Archivo muerto
¿Cuántos votos le aportará Jorge Uscanga Escobar a Héctor Yunes? 170 mil.
Ajá. Sueño guajiro el del líder de Concertación Veracruzana, ex procurador, ex
secretario del Consejo de Seguridad Pública, ex diputado, que en eso de ofrecer,
marear y comprometer se pinta solo. Súper hectoryunista hoy, apenas el martes
12, a eso de las 12:30 del día, no cesaba en su intento de localizar a Pepe
Yunes Zorrilla, quien no le tomaba la llamada por hallarse en sesión del Senado.
O sea, una veladora a Dios y otra al Diablo, a riesgo de que la lumbre se le
vuelva incendio… ¿Coincidencia? No. Al diputado local Juan Cruz Elvira lo acusan
de desviar 50 millones de pesos que serían destinados a productores de piña. A
Fabiola Vázquez Saut, ex alcaldesa de Acayucan, le detectan 50 millones, que no
devolvió y que tampoco acredita en qué los empleó. A la tesorera municipal de
Minatitlán, Rocío Ricárdez Villalobos, del equipo de Guadalupe Porras David, la
detienen acusada de abuso de autoridad, y luego la sueltan. Los tres tienen que
ver con el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, con el diputado Erick Lagos
Hernández, con los últimos jaloneos por la sucesión y por la candidatura del PRI
a gobernador. Todo ocurre cuando se definía el caso Veracruz y Héctor Yunes
Landa era saboteado, jalonado, arañado por el fidelismo que reclama espacios en
el próximo Congreso estatal y si remotamente llegara a ganar la elección, a
infestar de fans de Fidel el minigabinete de dos años. Y de pronto, un “calentón
político” a los fidelistas… No le bastó el escándalo de los migrantes, su fobia
a ellos, la infame categorización de matones, asaltantes y prostitutas que
vienen de Centroamérica. Patricia Peña Recio quiere ahora ser la diputada del
distrito 30, el Coatzacoalcos II, ahí donde es paso obligado de indocumentados,
donde muchos no la conocen y donde muchos más la repudian. Aquella desafortunada
expresión, de la que no se retractó ni matizó, obcecada como es, sigue latente
en el imaginario colectivo: “Son personas que llegan sin dinero, están allí
asaltando... queremos que estén circulando, que no se queden ni en el municipio,
ni en el estado, ni en el país”. Patética su actuación como diputada federal,
legisladora de rebote, suplente del hoy alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín
Caballero Rosiñol —“suplente sólo por si se muere”—, se cuelga del gremio de los
maestros —ahí también la detestan— y, más aún, del líder, cacique en picada,
vergüenza del sindicalismo, postrado siempre a los pies del gobernador en turno,
Juan Nicolás Callejas Arroyo, que no tiene límite en tomarle el pelo a su pupila
favorita. De plácemes, pues, el panismo y el perredismo pues de ser postulada la
maestra Peña Recio tendrán materia de sobra para pulverizar al PRI… Ocho días
después, ni señas de los cinco jóvenes originarios de Playa Vicente, levantados
y desaparecidos por elementos de la Policía Estatal en Tierra Blanca. Seis
policías, entre ellos el delegado regional de Seguridad Pública en Tierra
Blanca, Marcos Conde Hernández, están detenidos, sujetos a investigación,
consignados ante un juez por desaparición forzada. Crece la indignación contra
el régimen bárbaro de Javier Duarte, insensible al dolor ajeno, convertido
Veracruz en un camposanto monumental, en tierra de nadie, en parcela de mafias y
malosos, rufianes que no son peores que los policías. Cada hora perdida augura
un desenlace fatal. Por eso la presión social. Por eso la gente en las calles,
la difusión en las redes, la denuncia en los medios de comunicación. Si “Culín”,
alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, ya apañó a los policías
secuestradores, ¿cómo creerle que no les ha sacado el paradero de los cinco
jóvenes o a quiénes fueron entregados? Y si ya lo sabe, ¿por qué ocultar la
verdad? El siniestro “Culín” jugando con la verdad…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Veracruz: los cinco jóvenes y la policía criminal
* En Tierra Blanca, la última vez que los vieron * Desaparición forzada,
reconoce el fiscal * Escándalo para Javier Duarte * Héctor Yunes, el ungido del
PRI * Sirvió al duartismo y a la fidelidad * El fantasma de la derrota * Namiko,
impuesta en la CEDH * Le llueve en el Congreso * El mayoriteo de los lacayos.
15 de enero de 2016
Si no es Gibrán, el cantante, son los pensionados o los maestros, los
periodistas o los universitarios. A uno lo matan. A otros los reprimen. A todos
los patean. Es el sello policíaco, el de la violencia y el miedo que no suelta a
Veracruz.
Hoy son cinco jóvenes, levantados por la Policía Estatal a su paso por Tierra
Blanca, a 100 kilómetros del puerto de Veracruz, donde habían pasado sus
vacaciones.
José Benítez de la O, Mario Arturo Orozco, Alfredo González Díaz, Bernardo
Benítez Arróniz y Susana Tapia Garibo, emprendieron el regreso, el lunes 11,
suponiendo que horas después llegarían con bien a Playa Vicente, donde residen.
Se hallaban en una gasolinera, ubicada a un costado de la tienda Chedraui,
cuando una patrulla de policía los intervino. Hablaron con ellos. Los subieron a
la unidad y no se volvió a saber más.
Empleados de la estación de servicio confirmaron a familiares que la policía
se los llevó. Un testigo, residente en Playa Vicente, que los conoce, vio la
escena y vía telefónica preguntó a uno de los jóvenes si existía algún problema.
Le respondió que no, que era una revisión de rutina.
Pero no fue así. De los cinco jóvenes —la chica es menor de edad— no se
volvió a saber. Nunca llegaron a Playa Vicente y en el trayecto se perdió su
rastro.
Sus familias, alertadas por su ausencia, emprendieron la búsqueda. Alzaron la
voz y agigantaron la denuncia. Transformaron su dolor, la angustia, el llanto,.
en el escándalo que envuelve de nuevo a Javier Duarte.
Hablan a los medios. Llevan su voz a la televisión nacional. Refieren cómo
fue la desaparición, armando la historia con las piezas que aportan los
testimonios de quienes los vieron por última vez, la conversación telefónica en
que aseguraban que todo iba bien, que se hallaban en Tierra Blanca.
Horas después, la noche del lunes 11, fue localizado el vehículo en que
viajaban en Paso del Toro, municipio de Medellín, conurbada a Veracruz. Nadie
explica cómo pudo llegar ahí, a 100 kilómetros de distancia.
De los jóvenes nada se sabe. Se trata de un caso de desaparición forzada, a
la vista de todos, con el ingrediente de que fue la Policía Estatal, plenamente
identificada, la que se los llevó.
Ninguno de los jóvenes rebasa los 27 años. Susana Tapia cuenta apenas con 16
años de edad.
Sacude el caso a Veracruz y confronta a Javier Duarte, el gobernador, con su
terrible realidad, la del Veracruz violento, la de la corrupción policíaca, la
del desprecio a la vida de los demás.
No son jóvenes de conflicto. No se meten con nadie. No acumulan problemas ni
se les sabe en líos con la ley. Así los describe Bernardo Benítez Herrera, padre
de Bernardo Benítez Arróniz, cuando los medios lo abordaron.
Habló en el Mañanero, el programa del payaso Brozo. Y arrancó una reacción
del conductor y comediante, severa, conminando Víctor Trujillo a Javier a Duarte
a dar la cara, a actuar a la mayor brevedad, mostrar los videos en que se
registra el momento de la detención, los policías actuando como los que son:
criminales.
Se dimensiona el caso y hay furor en las redes, noticia en los medios de
comunicación, condenas al gobierno de Veracruz, atrapado en la constante los
ilícitos perpetrados por la autoridad.
Puede más la presión que la tozudez. La noche del miércoles 13 más de 40
policías son concentrados a Xalapa. Entre ellos están los sospechosos del
levantón a los jóvenes.
Horas después, ya el jueves 14, el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras aporta
información: cuatro policías son los presuntos responsables de la desaparición
de los cinco jóvenes y otros cuatro están siendo investigados por omisión del
deber legal, pues sabían del levantón y la acción fuera de la ley y lo
permitieron y callaron.
“Se acreditó —dice el fiscal— que sí participan y que sí detienen a las
personas, que sí ocultan ante la dependencia el reporte de esta detención porque
la misma Secretaría (de Seguridad Pública) nos informa que no se dio parte
absolutamente de alguna eventualidad, que por protocolo deberían de haber
hechos”.
Hay flagrancia, dice, porque la flagrancia subsiste cuando no aparecen las
víctimas. Eso permitió detener a los policías.
Lo que no dice “Culín”, alias Luis Ángel Bravo, alias el fiscal, es el móvil
del levantón. Y como los policías están en su derecho de no hablar, de no
confesar, no hay cómo hacer hacerlos cantar. Ajá.
¿A quién entregaron los policías a los cinco jóvenes? ¿A qué banda criminal
los remitieron?
Esa policía anda fuera de norma. Admite la diputada local del PRI, Marcela
Aguilera Lanceta, que carece de certificación, que los alcaldes aducen falta de
recursos para enviar a su policía a la Academia El Lencero a acreditarse,
cumplir con los requisitos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Con certificación o no, la policía duartista es el azote del pueblo. Usados
así, descargan su fuerza para reprimir, aplicar toques eléctricos, disolver
manifestaciones, acallar a la crítica, amedrentar, hostigar, perseguir.
Bajo el mando de Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad Pública
estatal, salvaguardan a la sociedad. Son su reflejo. Al general de cero
estrellas se le atribuyen todos los actos de represión contra la población.
Veracruz cuenta con la segunda mejor equipada policía del país. Es la Fuerza
Civil, acusada también de levantones, actos de represión y violencia contra la
sociedad.
Hoy son los cinco jóvenes, levantados en Tierra Blanca por fuerzas del orden,
por elementos de Seguridad Pública, en ciernes el escándalo si los no son
hallados con vida o si hubiera un desenlace fatal.
En el Veracruz violento, donde Javier Duarte pregona que no pasa nada, vuelve
la violencia contra jóvenes, a manos de la policía estatal, la que pasa o debe
pasar por la academia, la que es certificada y logra rango de acreditable.
Atrapado y sin salida, el gordobés enfrenta un caso más de violencia contra
la sociedad, en medio de las ejecuciones y los cadáveres embolsados y algunos
mutilados, por la borda el optimismo del gobernador que a diario presume que
aquí el crimen comienza a ser derrotado.
Hay fotografías de ellos en las redes sociales. Se cuenta su historia. Se
exhorta a los “amigos” a difundir las imágenes, a aportar datos, porque cómo
confiar en la autoridad que desaparece veracruzanos, que debiendo protegerlos se
los lleva, que oculta y encubre.
En las calles también hay quienes volantean. En Xalapa distribuyen las fotos
y en los volantes va la historia.
“Lo que queremos es que nos digan dónde están, qué les hicieron. Susana era
estudiante del COBAEV, los demás tienen 24, 25 y 27 años, dos son egresados de
la universidad, uno estudió aquí en la Universidad de Xalapa. Todos son buenos
chamacos, muy trabajadores, uno era egresado de Puebla, uno trabajaba en el
campo, el otro chico ya no estudiaba, pero se dedicaba a trabajar aquí y allá y
la jovencita es estudiante. Nosotros todos somos de Playa, pero estudiamos
aquí”, refiere el portal Al Calor Político.
Son los estertores del duartismo y la violencia no cesa. Y como al inicio de
su gestión, Javier Duarte es rebasado por la criminalidad, por las mafias que
cogobiernan Veracruz, que cooptan a la policía y la hacen cómplice.
Esta vez es peor. Es el Veracruz donde cinco jóvenes desaparecen a manos de
la Policía Estatal.
Archivo muerto
No es Pepe, ni el Pato de Tuxpan Silva Ramos, ni Erick Lagos, ni Tomás Ruiz,
ni Jorge Carvallo, ni Motita. Es Héctor Yunes el candidato de unidad del PRI,
consumado el engaño a Javier Duarte, el fallido “dedo elector” como le había
ofrecido Peña Nieto al gobernador, ahora ex único amigo del presidente en
Veracruz. Cierra esa parte del show Manlio Fabio Beltrones, líder nacional
priista, en la encerrona del PRI nacional, este jueves 14, día que marca el
inicio del fin para el duartismo, a menos que Héctor Yunes en vez de aplicarles
medicina carcelaria les entregue medio Congreso y las carteras clave de su
gabinete, si es que con un milagro le gana la elección a Miguel Ángel Yunes
Linares, su primo, el panista. Son únicos los priistas en eso de la teatralidad.
Se rasguñan y se escupen, se golpean y se insultan, y luego van a la cita de la
unidad, fortalecidos por el cinismo, en sus manos el pacto de la complicidad.
Cierran una etapa y este viernes 15 se emitirá la convocatoria, luego vendrá la
convención de delegados, y de ahí la precampañas. Todo bien. Sólo que cómo
borrar del chip de los veracruzanos que Héctor Yunes es oportunista, que mamó
del duartismo y de la fidelidad, que fue su lacayo y brazo ejecutor, que acordó,
se sumó, se sumió, se planchó, mientras los suyos se trepaban en el barco pirata
para saquear la riqueza de Veracruz. Es Héctor, un duartista y fidelista,
beltronista y peñista. Es Héctor, alfil de los dos peores gobiernos que ha
tenido Veracruz, tendido a los pies del gobernador en turno, impasible ante la
quiebra financiera y el baño de sangre. Es Héctor y eso no salva al PRI…
Impuesta, no electa, Namiko Matzumoto Benítez es la nueva presidenta de la
Comisión Estatal de Derechos Humanos. Maltrecha, sintiendo el repudio en la
piel, acres los comentarios, la hicieron trizas los diputados de oposición y uno
que otro oficialista trasnochado, Mónica Robles, por ejemplo, que tardíamente
pretende endurecer la línea, cuando el sueño de ser alcaldesa de Coatzacoalcos
se diluye. De Namiko dijo Cuauhtémoc Pola Estrada, de Movimiento Ciudadano, que
en su paso por la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los
Periodistas, siendo secretaria ejecutiva y dueña, nunca veló por los derechos de
los comunicadores, fue indiferente al asesinato y a las peticiones de ayuda.
“Queremos dejar en claro —agregó— que no criticamos las credenciales académicas
y estudios obtenidos de Namiko Matzumoto. Al contrario, consideramos que son muy
buenas, pero su desempeño como servidora pública en una instancia encargada de
velar por los derechos de los periodistas fue malo”. Tuvo el voto de 35
legisladores, los priistas y sus satélites. Y con eso bastó. A la CEDH irá a lo
mismo, a decir que no hay crisis de derechos humanos en Veracruz, a emitir
recomendaciones a la tropa policíaca, a empleados menores del área judicial, a
los que niegan servicios e salud, pero a los que provocan el mal, los Duartes,
los Flavinos, los Bermúdez, los “Culines”, a esos los va a solapar porque para
eso fue impuesta doña Namiko…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Javier Duarte, engañado y burlado
* Su “mejor amigo” lo reventó * EPN, Chong, Manlio, Nuño, todos en la
trama * Creyó ser el dedo elector * Tomás le respinga al gobernador * Namiko
acumula repudio * Su camino a la CEDH * Rechazo del PAN * Tony Mesías lleva
séquito a La Fraylesca * Asume el control del Partido Verde.
14 de enero de 2016
Amiguísimo de Peña Nieto, según él, Javier Duarte pregonaba ser el “dedo
elector”. Alardeaba con un embuste, en sus manos la sucesión, el candidato del
PRI, la decisión de su vida. Y al final fue un engaño. Y una burla.
Llega al final del cuento con un epílogo amargo: el candidato al que ha de
adorar, Héctor Yunes, es el mismo al que agravió con un chiste tuxpeño de la
peor calaña, un obsequio artero, perversa la intención: una caña para ir a
pescar “peces gordos”, los parientes, los Yunes azules, los panistas del Estero.
Al senador veracruzano, oriundo de Soledad de Doblado, le expresaba soez que
no lo entendía, que su discurso crítico le impediría llegar a la candidatura,
porque cuando se critica al gobernador se está criticando al PRI. Y eso, entre
los priistas de su nivel, el priismo de élite, es inaceptable. O sea, que le
bajara si quería ser.
Fuera de sí, mitómano como es, Javier Duarte presumía de escuchar a todos, a
sus amigos y a sus adversarios, evaluarlos, probarlos, catarlos como si fueran
vino añejo o reserva especial. Y de su análisis, él tan avezado en política,
agudo y calculador, saldría el candidato del PRI, su posible sucesor.
Inundó la escena veracruzana con alardes fantasiosos, pedante y engreído,
hasta “cuentear” a su pandilla, sus empleados y sus cómplices, con el embuste de
su sólida amistad con el presidente Enrique Peña Nieto, quien le habría endosado
la decisión de nombrar al candidato del PRI.
“Su único amigo en Veracruz soy yo”, dijo en una reunión entre el líder del
PRI en Veracruz, el Pato de Tuxpan, alias Alberto Silva Ramos, en la que
irrumpió de improviso, sin que nadie lo imaginara, ni Silva, casual el diálogo,
calculado para que los medios le dieran vuelo.
Si Peña Nieto se lo dijo, lo engañó. Si no se lo dijo, fue autoengaño.
Días atrás, en San Julián, en el rancho del otro senador, Pepe Yunes
Zorrilla, resonaban las carcajadas grotescas de Javier Duarte, invitado
incómodo, incomodísimo, ahí porque no le quedó de otra al anfitrión que ese día
debía agasajar al líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera, alias
Don Beltrone.
Su mensaje era de burla. Su tono también. Reía como un bufón, excedido en
todo, en lo que se bebía y en lo que hablaba, a su lado su delfín, el Pato de
Tuxpan, el que lo manipula, el que lo mueve a agraviar y a denostar.
Perdió el buen ánimo, se apagó la carcajada, sintió el frío político, peor
que el que ese día hacía en Perote, cuando escuchó la última frase de Don
Beltrone: “Felicidades, Héctor”.
Ah, pues no. Tres días después lanzó su resto. Dijo a los periodistas en la
mesa del Pato de Tuxpan que él era el único amigo de Peña Nieto en Veracruz y
que el presidente le había encomendado la sucesión. “Fíjate bien. Es la decisión
de tu vida”.
No se sabe qué tan demente está, pero no hay vestigio político desde que el
PRI es PRI que un presidente haya dejado en manos del gobernador saliente la
decisión del sucesor. Es privilegio presidencial designar a todos los candidatos
a las gubernaturas. Ahí radica el poder.
Tácitamente borró del mapa a Don Beltrone. En su mensaje, Javier Duarte
ninguneaba al líder nacional del PRI y lo arrumbaba en un rincón. Beltrones no
cuenta, Javier Duarte sí.
Ha seguido haciendo locuras. Ha visto cómo Pepe Yunes lo desdeña, se niega a
pactar, rechaza cualquier indicio de negociación, no admite la posibilidad de
entregar candidaturas a diputados locales al duartismo ni espacios en su
gobierno si llegara a ganar la elección. Y ante la presión y la posibilidad de
ser saboteado en campaña, por congruencia Pepe Yunes declinó participar.
Su candidato ahora es Héctor Yunes. Se traga el alarde de que ningún Yunes
sería gobernador de Veracruz, pues Héctor contenderá por el PRI y Miguel Ángel
Yunes Linares, primos, los dos de Soledad de Doblado, lo será por el PAN.
Tiene ahora que prender incienso. Tiene ahora que bailar el son ajeno. Tiene
ahora que callar, reír y tragar sapos, como los que deglutió Héctor Yunes en la
comida de Año Nuevo, en Casa Veracruz, el 29 de diciembre, sentado entre los
aspirantes duartistas, fidelistas y alemanistas, evento que transgredió la ley,
pues se pagó con recursos públicos y luego se alardeó que fue una reunión de
precandidatos del PRI. Eso es peculado.
Dice el periodista Edgar Hernández en Línea Caliente, su columna política,
que Duarte será el mayor impulsor de Héctor Yunes, le guste o no, le pueda o no,
lo enchile o no.
“Tanta gritería, tanta mierda, tanto desmentido y resistencia para terminar
agachando la cabeza, acatar sin mayor resistencia y de rodillas manifestarse
dispuesto a que le revisen los bolsillos.
“Eso es lo que sucede a un régimen que nunca pensó que el poder era prestado.
“En el dintel de la nominación oficial de Héctor Yunes Landa, luego del
repudio manifiesto, las burlas y desmentidos oficiosos a quien esto escribe con
ataques incluso de carácter familiar, no hubo más que aceptar.
“Hoy todo Veracruz es hectorista.
“Y su más importante apologista tendrá que ser —a güevo— Javier Duarte quien
horas atrás fue instruido de manera categórica que se haga a un lado, que
garantice el triunfo de uno de sus dos peores enemigos y que con hombría y valor
acepte el adverso juicio de la historia.
“Con Fidel Herrera en el exilio, el Duartismo escondido y muerto de miedo y
en ominoso silencio los textoservidores se sucede la nominación de Héctor Yunes,
quien más que ir por la venganza ha comprometido hacer públicas las rapacerías
del régimen y en su momento actuar con estricto apego a la ley contra los
saqueadores de Veracruz.
“El futuro del régimen saliente no será halagüeño con Héctor y será peor con
Miguel Angel Yunes Linares, quien todavía hace unas horas ha prometido cárcel y
exigencia de devolución de lo robado al erario público a quienes llevaron a
Veracruz a la quiebra e ingobernabilidad.
“Más de 115 mil millones de deuda pública, una miseria no vista en 50 años,
la pobreza que se incrementó en 500 mil nuevos veracruzanos en extrema pobreza
en cinco años, periodistas masacrados, entrada libre a tres organizaciones
criminales, represiones sin fin, entre ellas a lo más caro de nuestra sociedad,
los jubilados y pensionados, y una entidad sin gobernabilidad, son parte de la
herencia.
“Es lo que reciben como legado ominoso quienes aspiran a gobernar ¡dos años!
“Hay odio, en efecto, pero también coraje. La ciudadanía está encolerizada,
clama justicia y cárcel y si no hay propuestas y compromisos en ese sentido
Héctor no ganará y Miguel será ungido.
“La elección no será fácil para el PRI. Incluso el PAN no la trae en la bolsa
ante el indiscutible crecimiento de Morena.
“Por tanto, el Duartismo no podrá esperar aplausos ni reconocimientos porque
en realidad no hay nada que reconocer. Ninguna obra pública que encomiar, la
salud por los suelos y la seguridad pública corrompida.
“Esa es a no dudar la herencia maldita”.
Peña Nieto, Don Beltrone, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio
Chong, todos participaron en la trama. Colmaron de elogios a Javier Duarte,
creído en los abrazos del presidente, la risa que festejaba sus bromas, las
visitas en el día de la Ley Agraria.
Y era sólo una farsa. Lo engañaban para hacerlo suponer que sería el dedo
elector y que por primera vez un gobernador designaría a su sucesor por decisión
presidencial.
Javier Duarte vive en otro mundo. No ve los signos del poder. Aún con el
rumbo de la sucesión claramente definida, insiste en imponer al duartismo,
insertarlo en la puja, conducirlo a espacios que el PRI nacional, el brazo
electoral del presidente, tiene reservados sólo para Héctor Yunes, el que le
ofreció pactar, vestirse de duartista y que una vez en el poder, si Yunes
Linares perdiera la elección, cobraría burlas y agravios, el de la caña de
pescar entre otros, a menos que el encanto duartista haya sido tal que HYL haya
concedido todo el Congreso y los puestos clave de su gabinete. Como la doncella
que suelta hasta el cinturón de castidad.
Ni González Iñárritu construye un guión tan intrincado: Javier Duarte iba a
Los Pinos y salía sintiéndose el único amigo jarocho de Peña Nieto; Beltrones
concedía que el Pato Silva Ramos fuera líder del PRI en Veracruz; Osorio Chong
lo visitaba con la representación presidencial; la procuradora Arely Gómez le
encubría el desvío de recursos públicos federales; Aurelio Nuño, secretario de
Educación, placeaba a Alberto Silva, y para agradarlo el gobernador golpeaba
maestros; el gobierno del DF congelaba el crimen del fotoperiodista Rubén
Espinosa, así el pueblo gritara, como nunca antes a un gobernador, “fuiste tú”.
Y el tonto se la creyó.
Engañado, burlado, Javier Duarte nunca supo cómo se conduce la sucesión. No
entiende el juego del “tapado”, ni identifica las señales y los mensajes, ni
concibe que un presidente tiene más poder que un gobernador, así le fuera
endosada la selección del candidato del PRI, ni sospecha del abrazo y el elogio,
de las risas y la adulación.
Javier Duarte creyó ser el dedo elector. En el engaño lleva la penitencia.
Archivo muerto
Por exclusionista, Tomás Ruiz le respinga al gobernador. No es Javier Duarte
quien puede ni debe determinar quién participa y quién no en la contienda por la
sucesión. Marginado del “grupo de los cuatro” —Pepe y Héctor Yunes, el Pato
Silva Ramos y Erick el Zeta—, invoca el secretario de Infraestructura del
gobierno estatal preceptos constitucionales que le recuerdan al fallido fiel de
la balanza, o sea el gordobés que desgobierna Veracruz, que su investidura le
impide influir en la contienda. Así sea en los hechos, viola la ley. Tomás Ruiz
cita el contenido del artículo 34 constitucional y plantea que Javier Duarte
—sin aludirlo por su nombre— incurre en una “violación al principio de equidad
en la contienda”. Exige prudencia y mesura. Elude el “acuerdo de los cuatro” y
apela a su derecho, el de cualquier ciudadano, a participar en la puja por la
candidatura del PRI al gobierno de Veracruz. ¿Qué controla el desgobernador? Ya
nada. El PRI es un caos. Los priistas lo rebasan. Los priistas se engallan. Los
priistas lo desdeñan. Frágil, su poder se extingue. Un síntoma de la debilidad
de un gobernador se da cuando sus subalternos lo hacen menos en el ámbito
público. Tácitamente, ya no controla ni a su séquito, ni al chofer, ni a Cecil…
Salvo Javier Duarte y media docena de fans, nadie quiere a Namiko Matzumoto
Benítez. Llenó de piedras su camino a la Comisión Estatal de Derechos Humanos y
va de tropezón en tropezón, lastimoso su andar. Omisa, blandengue, ser-vil a
Javier Duarte, nunca repudió con la intensidad que merecía el clima de
hostigamiento a los periodistas críticos, la represión y las golpizas, el asedio
a Rubén Espinosa y todavía se atrevió a decir que la Comisión Estatal para la
Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), que siempre manejó a su
antojo, se acercó al fotorreportero y éste se negó a ceñirse a sus protocolos, y
luego lo mataron en el DF. Con esa frescura se pinta de cuerpo entero. Dice
Joaquín Guzmán Avilés, diputado panista, que su fracción en el Congreso de
Veracruz no votará por Namiko Matzumoto. “Y eso que nada más estaría viendo una
sola parte de la sociedad, no hay que imaginarse el papel que hará cuando le
toque enfrentar los problemas de los ciudadanos, sería mucho más difícil que
esta persona diera un trabajo adecuado, porque dejó mucho que desear en su
trabajo anterior y se debe contar con una persona honorable al frente de la
Comisión Estatal de Derechos Humanos, es un área sensible para Veracruz”,
refiere el legislador. Este jueves habrá mayoriteo en la Legislatura. De la mano
de los priistas, será investida como nueva presidenta de la Comisión Estatal de
Derechos Humanos, no para servirle a la sociedad sino para obviar las fechorías
del duartismo y sus cómplices… Reunión, el sábado 16, en La Fraylesca. Lleva
Tony Mesías a su corte, sus amigos, sus operadores electorales. Va el suegro del
gobernador, el suegro incómodo, a Villaflores, Chiapas, su tierra, a la
celebración del evento anual, ahí el gobernador Manuel Velasco Coello, su
ahijado, a quien por cierto se le venció el plazo para rendir su informe de
labores. Era el 3 de marzo y el joven gobernante ni en cuenta. Lo rindió diez
días después, este miércoles 13, entre reclamos de proveedores a los que no les
paga. ¿Otro Javier Duarte? Macías Yazegey —Tony Mesías— lleva su gente al evento
en La Fraylesca, algunos de los cuales serán quienes realicen la operación
electoral del Partido Verde Ecologista de México en el sur de Veracruz, una vez
que Héctor Yunes se convierta en candidato del PRI. Se le fue de las manos el
PVEM a la diputada Mónica Robles de Hillman por andar su gente pidiendo el voto
para Morena, el partido del Peje López Obrador, en la elección federal...
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PAN-PRD: Javier Duarte, la alianza y la cárcel
* Caso Veracruz: el PRD rojo no pudo * Basave: la renuncia y la
podredumbre * La alianza va * Alerta en el PRI * Acuerdo de cuatro * El Pato
Silva y Erick, metidos con calzador * El pepeyunismo de Edgar * Candidato
independiente en Coatza * Otro que compra avión * Eva Cadena por Morena en el
distrito 30.
13 de enero de 2016
Mínimo, que Javier Duarte reserve su crujía y su celda. Le esperan días en la
sombra, enfrentado a la justicia por el saqueo a Veracruz, por el desgobierno
con el que atropella y reprime, por la ola de sangre, acosado por Yunes azul,
que promete refundirlo en la cárcel y desterrar del poder al priismo fiel.
Lunes crítico en el Partido de la Revolución Democrática. Martes fatal en el
PRI. Fatal para el duartismo pues ese día despertaron los priistas con una
alianza, la del PAN-PRD, que se suponía ya habían frustrado y que amaga con
llevarse la elección de gobernador y el Congreso de Veracruz.
Lunes 11. Capotea el PRD su última crisis. Ante el embate de las tribus
antagónicas a Nueva Izquierda, corriente controlada por los Chuchos Ortega y
Zambrano, y la embestida del senador Héctor Bautista, esquirolazo de marras,
retirándole facultades para suscribir alianzas, su líder nacional, Agustín
Basave, se inmola en una renuncia que coloca al PRD al borde del colapso. Esa
noche es crucial para el caso Veracruz.
Basave juega con el perredismo y les dice que se va, y esgrime que su
proyecto de alianzas es vital para rescatar del infierno al PRD. Y los llena de
reproches. Dimite el ex seguidor de Luis Donaldo Colosio y les dibuja un
escenario de traición, entreguismo al PRI, prostitución política, cobrando por
sabotear al partido del sol azteca y sometiéndose a los caprichos de los
gobernadores del tricolor.
Son los perredistas las corrientes más enconadas entre todos los partidos
políticos de México, “plagadas de animadversiones tribales”, precisa.
Áspera, la renuncia describe al PRD mercenario —“aves carroñeras”, les dice—,
perredistas que gustan de la calumnia y la descalificación, sátrapas que se
placen de “no contrariar al PRI-gobierno”.
Basave retrata al PRD y lo que las tribus suelen hacer: “Sabía de las heridas
de guerra —planteó— que han marcado a sus corrientes, de las pugnas entre
dirigentes, de la cercanía al priismo de algunos de ellos, de las corruptelas en
varios de nuestros gobiernos”. Algo así como el PRD rojo de Veracruz.
Pero una cosa era lo que sabía y otra lo que terminó viviendo.
ADN, la tribu de Héctor Bautista, la que con mayor fuerza impulsó la llegada
de Agustín Basave a la presidencia nacional del PRD, fue la que lo orilló a la
renuncia. Le cuestionó su política de alianzas, pese a haber conseguido igual
número de candidaturas que el PAN para contender en las elecciones que habrá de
celebrarse este 2016.
Es renuncia pero huele a chantaje. Fue el arma de Agustín Basave para
conducir a las corrientes maiceadas hacia un callejón sin salida. Y ahí las
obligó a ceder.
Decía el líder del PRD que sus enemigos se reirían, que lo tildarían de ser
un académico temperamental, que se excedió en su antipriismo y su aliancismo, “y
los peores, los que están al servicio de este PRI-gobierno que ha elevado la
corrupción a niveles históricos, me seguirán calumniando y recurrirán a todo
tipo de descalificaciones”.
Luego lanzó dos frases demoledoras: “Las aves carroñeras, por desgracia,
abundan en el entorno político. Eso sí, voy a dejar muy claro cuáles son las
razones de mi decisión”.
Agustín Basave a medias profundizaba. Sabía quiénes y cuánto cobraron, la
mecánica del sabotaje, pero se centró en el contrasentido de haberle autorizado
a negociar alianzas con el PAN y simultáneamente desvirtuar el resultado de esa
negociación hasta retirarle el apoyo.
El 7 de enero 15 miembros del CEN del PRD suscribieron un comunicado
descalificando la política aliancista de su líder nacional. Votaron y lo
hicieron público en el momento en que Agustín Basave trababa acuerdos con el
PAN. Era la mala leche amarilla. El otro punto fue el caso Puebla, que el
dirigente condicionó a que el gobierno estatal panista liberara a miembros del
PRD detenidos en cárceles y que la alianza en Tlaxcala sea encabezada por el sol
azteca. Si no les cumplen, el PRD no le entra.
Agustín Basave fue objeto de una filtración. El 22 de diciembre dijo que si
el perredismo le rechazaba las alianzas, renunciaría. El caso Veracruz estaba en
el centro del conflicto.
“El audio de esa sesión —sostuvo— que en un acto de traición se filtró a los
medios tenía como propósito precisamente reventar las alianzas que el priismo
quiere impedir a toda costa, primordialmente la de Veracruz y secundariamente la
de Hidalgo y, de paso, beneficiar al gobernador poblano”.
Hacia las 8 de la noche, el PRD se sumió en la incertidumbre. Agustín Basave
entregó su renuncia al Comité Ejecutivo Nacional y convocó a debatirla y a votar
sobre la viabilidad o no de alianzas en los casos Veracruz y Oaxaca. Se
estableció un receso.
Cuatro horas después, a medianoche, la cúpula del PRD nacional retomó la
discusión. Ya de madrugada, cerca de las 2 de la mañana del martes 12, el caso
Veracruz pasó. Lo aprobó el consejo por abrumadora mayoría: 24 a uno.
¿Qué reventó al PRD rojo? ¿Qué lo hizo cambiar radicalmente de posición? ¿Qué
o quién lo doblegó?
Una versión obtenida en el PRD nacional sostiene que Agustín Basave y su
círculo más estrecho contaban con información clave del maiceo de gobernadores
priistas a sectores estatales del PRD para oponerse a las alianzas con el PAN.
Danzan los millones hacia el perredismo oficialista. Hay evidencia de quién
operó la compra de conciencias, cómo y cuánto pagaron, y qué consejeros se
prestaron al plan del PRI para descarrilar la alianza.
Entre las 8 y las 12 de la noche se les corrió la película. Y ahí acabó la
asonada.
Por la noche del martes 12, Agustín Basave desechó su renuncia. Logró, dijo,
un buen acuerdo con el CEN del PRD; le respetaron sus facultades para negociar
alianzas con el PAN, y se queda en el cargo.
Era show. Usó la renuncia como arma de presión, obligadas las tribus a
replegarse para no agravar la crisis interna, el caos en que se mueve el PRD. Si
Basave dimite sería el último clavo en el ataúd del sol azteca.
“Por respeto a mí mismo debo renunciar”, expresó al colosista amarillo. Y
faltándose al respeto se quedó.
Veracruz es clave en la próxima elección. Quien gane controla la tercera
reserva electoral del país, que será determinante en los comicios presidenciales
de 2018.
Y es clave la alianza PAN-PRD para frenar el fidelismo y su versión
degradada, el duartismo.
Del proyecto de alianza hablaban con desprecio Javier Duarte y su pandilla.
Entre ellos, el más rasposo ha sido Alberto Silva Ramos, alias El Pato de
Tuxpan, que todo el tiempo la dio por muerta.
Cuando se constituyó, vía el acuerdo de los consejos estatales del PAN y el
PRD, lo menos que expresó era que se trataba de una alianza de odio y que el PRI
la derrotaría en las urnas.
Al dejar Juan Bueno Torio las filas panistas, acusando que hay dedazo y que
ese dedazo favorece al diputado federal Miguel Ángel Yunes Linares, la inquina
de Silva Ramos no dejó de significar su discurso.
Pronosticó una desbandada que no se dio. Partió el ex senador Bueno Torio,
pero sus estructuras permanecieron al interior del PAN.
Yunes Linares fraguó la alianza, se allegó el respaldo de diversas corrientes
al interior del PAN y pactó un acuerdo que les garantiza a todos espacios en el
gobierno de Veracruz y el Congreso estatal. Lo otro era buscar al PRD y sacar el
acuerdo nacional, como fue.
Vengativo mas que justo, Yunes Linares libra su propia batalla contra Fidel
Herrera y Javier Duarte, sus obsesiones seniles, sus fantasmas de cabecera. Les
pinta un infierno si llega al minigobierno de Veracruz, el de los dos años, y
advierte que el gordobés estará en la cárcel en diciembre de 2016, apenas deje
el cargo.
Vía la alianza PAN-PRD, ofrece llevar a Javier Duarte a prisión, que pague
por el saqueo a las arcas públicas, por el enriquecimiento descomunal de él y su
pandilla, por el hundimiento del gobierno de Veracruz, atrapado en un
endeudamiento sin freno, el derroche y el dispendio, el pacto con las mafias
criminales y la impunidad que deriva de la complicidad.
Que Javier Duarte vaya reservando su crujía y su celda.
Archivo muerto
Fraude hasta en el acuerdo de los cuatro. Lo suscriben Pepe y Héctor Yunes,
creídos que serían los únicos aspirantes priistas al gobierno de Veracruz
—domingo 10— y minutos después ven sus nombres junto a los de Alberto Silva
Ramos, alias el Pato de Tuxpan, y Erick Lagos Hernández, los hijos de la
fidelidad y el duartismo. Lo divulga en Twitter Javier Duarte cuando se suponía
era algo interno, un formato del PRI. Así encarta a los suyos el gobernador,
metiendo la cuña, orillando a negociar espacios en el Congreso y en el próximo
gabinete si es que el PRI gana la elección de junio. Obvio, se encrespa Pepe
Yunes. Héctor no, pues anda en brazos del duartismo, sin brío, sometido. “Los
candidatos del gobernador —le dice a XEU— son el presidente del comité directivo
estatal del PRI (Alberto Silva Ramos) y el coordinador de los diputados
federales (Erick Lagos). Ellos son fichas del gobernador. Como lo hemos dicho,
Héctor por su lado y yo por el nuestro representamos dos expresiones distintas
dentro del PRI que estamos compitiendo por tratar de ganar el respaldo y apoyo y
confianza de la base de la militancia”. Agrega: “Erick Lagos siempre estuvo en
la imaginaria, es una dinámica y es un ejercicio que hace el CEN del PRI”. Pepe
Yunes reitera que sólo Héctor o él se registrarán como candidatos: “Vamos a
ponernos de acuerdo para competir con los restantes que hay (…) Uno de los dos
tendrá que registrarse; o me registro yo o se registra Héctor Yunes una vez que
salga la convocatoria”. Dicho en cristiano: Javier Duarte se las volvió a hacer…
Pepeyunista declarado, Edgar Hernández ve en el senador oriundo de Perote a un
político fresco, de buena fama, que no negocia impunidad para el duartismo, que
no paga ese precio por ser gobernador. Lo reportea a diario el autor de la
columna Línea Caliente, lo consulta y lo cuestiona. No por ello niega la
realidad política. Pepe Yunes despuntó y fue el líder en la carrera priista
hacia la nominación, el de los mejores referentes, Videgaray y Meade, pero para
ser candidato del PRI al gobierno de Veracruz debía negociar. Y prefirió no ser.
Así lo reporteó Edgar Hernández. Ungido Héctor Yunes, porque el senador choleño
sí pactó con el duartismo, Edgar lo dijo y lo sostuvo, pese a su pepeyunismo. No
abandonó el barco. Así es el periodismo, reflejo de la realidad. Y la realidad,
aunque no agrede, hay que decirla. “¡Es Héctor!” cabeceó Edgar en su Línea
Caliente, aunque los pepeyunistas imaginaran que habían saltado a otra nave y
los hectoryunistas crean que les anda quitando la chamba. “¡Es Héctor”!, dijo
aunque ya otros lo habían afirmado, sólo que el impacto del análisis de Edgar
Hernández prendió mucho más. Y es Héctor porque fue el que sí quiso negociar.
Pero Edgar, premio nacional de periodismo, sigue concibiendo a Pepe Yunes como
la mejor opción para el PRI… Raúl Ojeda Banda va como candidato independiente.
Se postula el ex líder de la Cámara de Comercio para contender por el distrito
de Coatzacoalcos urbano, apoyado en las estructuras panistas de Juan Bueno
Torio. Anuncia que se registrará el 19 de enero y de ahí recabará las más de 6
mil firmas de ciudadanos que lo respaldan. Ojeda Banda fue un férreo crítico del
sistema cuando lideró la Canaco, su índice señalando el mal ejercicio de
gobierno, a funcionarios sin compromiso o que incurrían en actos de corrupción.
Fue director de Desarrollo Económico en el ayuntamiento de Coatzacoalcos y forjó
un grupo que se insertó en diversas cámaras de servicios. Actualmente es
vicepresidente del Consejo Coordinador Empresarial en el estado de Veracruz…
¿Quién es ese aspirante a diputado local que recientemente adquirió un pequeño
avión de segunda mano, algo desvencijado, con el cual se suma a aquellos que una
vez que se trepan al ladrillo o se montan en los avioncitos de la feria ya se
sienten El Señor de los Cielos? Dos pistas: no es Marcos Theurel —“Te rompo tu
puta madre”— pero sí es del sur de Veracruz, y el vendedor es un polémico
priista que presume de ser veracruzano pero es un veracruzano postizo… Eva
Cadena será la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional a diputada
local en el distrito Coatzacoalcos rural, el distrito 30. Ex panista, regidora
en tiempos de Antonio Pouchoulén Cárdenas en Las Choapas, empresaria de la
industria del hule, operadora del Peje López Obrador, se enfila hacia una
postulación que dará mucho de qué hablar. Ya fue palomeado su nombre por el alto
mando de Morena en Veracruz. Crítica de Renato Tronco Gómez, el ex cacique
choapense, a Eva Cadena la hicieron víctima de un atentado cuando fungía como
edil: un día su camioneta recibió el impacto de una bomba molotov y se incendió
en su totalidad. El hecho quedó ahí, impune…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PRI: el circo y los payasos
* Héctor Yunes: destape desteñido * El acuerdo de los cuatro * Fidel
compró a todos * El escándalo * Namiko, burócrata de los derechos humanos *
Esteban y el diezmo * El constructor y el terreno de Paraíso * PRD no tiene
candidatos * Chofer que viajó a Italia * Minatitlán: otra amenaza a periodista.
11 de enero de 2016
Yunes rojos, un pato de Tuxpan, Erick el Zeta, un gordobés y una nauyaca con
acento catalán. De todo hay en el circo del PRI, a la greña los animales con los
payasos, los maromeros con los equilibristas, los ventrílocuos con los magos,
los titiriteros con los escapistas.
Fin de semana entre risas y lamentos con un “destape” desteñido, el de Héctor
Yunes Landa, y la infidencia de una reunión en que Fidel Herrera Beltrán, el
cónsul en Barcelona, describe cómo controló la sucesión, maniató a Javier Duarte
y a su pandilla, sometió a los partidos satélites del PRI, y destroncó
supuestamente la alianza PAN-PRD.
Llega Héctor Yunes al día D y no hay más que un minidestape a favor de quien
pretende ser minigobernador de Veracruz, cuando el domingo 10 lo acuerpa su
compadre Juan Carlos Molina, líder del sector campesino, la CNC, un cacique al
que todo le sale mal, desde su toma de posesión opacada por la puntada del
gobernador de obsequiarle al senador una caña de pescar para atrapar a sus
parientes, los Yunes azules, panistas, si es que tiene en mente hallar y
encarcelar “peces gordos”, como le prometía.
Destaca el acarreo en las crónicas periodísticas. Comen chicharrón picado y
pico de gallo en el rancho Rosa del Alba, en Medellín, a unos kilómetros del
puerto de Veracruz, el feudo del líder campesino. Abundan las cervezas y el
café. Pero el plato fuerte es otro: senador a la veracruzana.
Ese circo es único. Lo disfrutan alcaldes, diputados, senadores, dirigentes
del PRI, que se quedan con las ganas de ver la estampida de los búfalos, sentir
a la militancia correr tras su candidato, prender el incienso, adularlo hasta el
hartazgo.
Acude un trapecista sui generis, el mismo que días atrás adoptaba tono severo
y reclamaba que nadie gana solo, que hay que ser incluyente, que en el PRI dos
sopas —Héctor Yunes y Pepe Yunes— son un insulto, que todo aquel que quería
podía participar. Es Juan Nicolás Callejas Arroyo, líder magisterial,
sobrevalorado cuando que la reforma educativa lo hace ver caduco y anquilosado,
su gremio fracturado, los maestros enardecidos por la pérdida de derechos
laborales y la trampa de la evaluación donde los amigos el zar se quedan aunque
sean unos analfabetas y los enemigos se van por rijosos.
Molina habló de su compadre, del orgullo que siente que Héctor Yunes sea su
compadre, porque su compadre es trabajador, porque su compadres es leal, porque
su compadre es sincero. Y remató con un “estamos listos”, parafraseando al
senador con su “Estoy listo” de su último informe de actividades.
¿Y el “destape”?
No se dio. Sin convocatoria del PRI habría sido madruguete y Héctor Yunes se
habría despeñado.
Temprano, este domingo 10, se sacudió el priismo al difundir el periódico
Notiver una columna política en que se reseñaba una comida del ex gobernador
Fidel Herrera Beltrán en el restaurant Carmela, en Polanco, el 9 de enero, con
amigos y ex colaboradores.
Sin firma, sin autor, bajo el título “Yo le troné la alianza al perro”, en
alusión al diputado panista Miguel Ángel Yunes Linares, la columna describe por
qué y para qué llegó a México el cónsul en Barcelona, cómo controló a sus
pupilos, la pandilla duartista histérica por meterse en la sucesión y arrebatar
espacios, cómo aplacó a los partidos políticos que circundan al PRI y cómo
contaminó, según Fidel Herrera, la alianza PAN-PRD para Veracruz.
A Javier Duarte, según la columna de Notiver, “se le hizo bolas el engrudo” y
el ex gobernador entró garantizarle a Héctor Yunes la candidatura. O sea, Héctor
se la debe a Fidel. Aparte de duartista es fidelista.
Lo que dice, según Notiver, es de escándalo:
“Va Hector, no tengan duda. Y ya arreglé que vayan todos con él, hasta los
que no querían como los del PES (Partido Encuentro Social), la próxima semana se
suman. Yo estaba con Osorio Chong cuando se lo ordenó a Hugo Erick Flores, líder
de ese partido. Gonzalo Guízar andaba con el cuento de ir solo metiendo como
candidata a una dama que es su novia, pero él no cuenta.
“También puse en línea con Héctor al Partido Verde, a Nueva Alianza, al AVE
(se andaban haciendo pendejos para sacar más lana) y al Partido Cardenista (éste
nos costó como 5 millones para Toño Luna que siempre anda pidiendo dinero para
curaciones, pero ya quedó)
“También le troné la alianza al perro Yunes. El PRD no irá con él. A los
líderes de ese partido los he tenido siempre en nómina y Basave se equivocó,
pensó que era en serio su tarea como Presidente, pero no, lo pusieron ahí como
administrador nada más. Le van a aceptar la renuncia y si acaso habrá alianza
PAN-PRD en Oaxaca y Puebla, pero no en Veracruz, eso fue lo que arreglé.
“Costó caro. Pinches perredistas se venden como argentinos, pero hubo mezcla
de recursos, parte importante la puso el Gobierno del Estado de Veracruz, otra
parte Eruviel Gobernador del Estado de México y hasta Moreno Valle le entró con
una lana para que saliera su alianza.
“Por el PRD vamos a meter a Buganza. El Buggy si puede levantarle algunos
votos a ese partido y quitárselos al perro Yunes, que si nos descuidamos nos
puede dar una buena mordida, pero no va a ganar.
“En el PAN operé lo de Juan Bueno. Nos costó algo caro porque se cotizó en
euros jajajajaja, varios millones, pero vale la pena. Andan medios quebrados con
la plaza Andamar y otros negocios y aprovechó para venderse bien. El será uno de
los arietes contra el perro.
“A Morena lo traemos también adentro. Yo conozco de siempre a López Obrador,
fuimos líderes del PRI en la misma época. Ya platicamos. La idea es hacerlo
crecer en Veracruz para que la izquierda se fraccione y el PAN no tenga votos
adicionales, solo los suyos. López Obrador se deja querer, eso de honesto,
honesto, honesto como decía Ruiz Cortines no existe. Dice que acepta porque es
para la ‘causa’.
“Duarte anda mal, lo asesoran mal. Quiere todavía meter a Silva (el pato de
Tuxpan) cuando ya la decisión por Hector está más que tomada. Se anuncia la
semana próxima y Silva si bien le va se quedará en el Partido, aunque Hector
quiere meter a Jorge Moreno Salinas en su lugar.
“Lo de las candidaturas a diputados se lo dejé a Javier. Lo importante es
ganar la de Gobernador y eso ya está listo. Le cumplí al Presidente como Osorio
le cumplió con lo del Chapo, ahora vendrá mi recompensa jajajaja”.
Nadie desmentía. Fidel Herrera calló. Héctor Yunes también. Ni los
perredistas, ni Buganza, ni Bueno Torio, ni López Obrador, ni el Pato de Tuxpan
Alberto Silva.
A las 7:30 de la noche, Javier Duarte emitió un mensaje en la red social
Twitter. “En un intento desesperado por salvar a su proyecto, el Notiver inventa
supuestas declaraciones del cónsul en Barcelona”. Y hasta ahí.
Uno de los asistentes a la comida con Fidel Herrera, el periodista Melquiades
González Herrera, de Olmeca TV, quien difundió un par de fotos de la reunión,
aclaró: “No soy autor de texto en Notiver por Fernando Belaunzarán (ex diputado
perredista, impulsor de la alianza PAN-PRD). Esos temas no fueron dichos de
Fidel Herrera en esa reunión”.
A la medianoche, ni Fidel Herrera, ni Héctor Yunes, ni Silva Ramos, ni Bueno,
ni Buganza, ni el Peje, nadie aclaraba la columna publicada en Notiver.
Esa noche, Javier Duarte difundió el acuerdo suscrito por cuatro de los
contendientes a la candidatura del PRI: dos son fidelistas y duartistas —los
diputados Erick Lagos Hernández y Alberto Silva— y los otros son los senadores
Héctor y Pepe Yunes, quien supuestamente ya había declinado a favor de Yunes
Landa.
Pregonan unidad. Exaltan su compromiso con el PRI. Se ciñen a las reglas del
PRI nacional, lo que derrumba que Javier Duarte fuera a designar al candidato,
como alardeó en diciembre diciendo que el presidente Enrique Peña Nieto lo había
convertido en dedo elector. Así son los mitómanos.
“Ese compromiso de unidad continuará durante el proceso de campaña y se
refrendará cuando construyamos el próximo gobierno, con la seguridad de que
jamás aceptaremos una candidatura por un partido distinto al que militamos, que
nos ha dado tanto y al que mucho debemos”, señala el acuerdo.
Mejor circo no puede haber. Las dos sopas de las que hablaba Héctor Yunes —él
y Pepe— se convirtieron en cuatro. Pepe Yunes volvió a la contienda cuando ya se
había plegado a favor de Héctor. Quizá sea por el entreguismo de Héctor,
convertido al duartismo al que decía querer aplicarle una vacuna carcelaria.
Circo mayor cuando una columna en el periódico Notiver, no desmentida por
Fidel Herrera, describe la compra de conciencias, el maiceo a los
pseudocandidatos independientes y a los partidos satélites del PRI, millones y
más millones tomados del erario público, incluido en la trastada Andrés Manuel
López Obrador, líder y dueño de Morena, alardeando Fidel que el Peje no es
honesto y se vende y que al perro azul, como le llama a Yunes Linares “ya le
troné la alianza”.
Qué circo el del PRI en Veracruz.
Archivo muerto
Pasiva hasta el silencio, callada en la complicidad, Namiko Matzumoto es una
burócrata de los derechos humanos. Los de Rubén Espinosa le valieron nada. Supo
de las amenazas, del asedio policíaco, dice que le ofreció acogerse a los
mecanismos de seguridad de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de
los Periodistas y que el fotorreportero rehusó. Rubén Espinosa tenía claro que
la CEAPP no lo acuerparía por su línea crítica, ni tendría una actitud firme
hacia el gobierno de Javier Duarte. Aún así, no pasó por la mente de la
secretaria ejecutiva de la CEAPP denunciar el hecho, alzar la voz, atar las
manos de los matarifes del duartismo, alertar a la opinión pública, mostrar una
imagen sólida frente a lo que se advertía como un riesgo de vida, con un sonoro
grito que protegiera y preservara la integridad del colaborador de AVC, Proceso
y Cuartoscuro. Rubén no quiso, se justifica Namiko, dueña de la CEAPP. Rubén
rechazó acogerse a los protocolos de la CEAPP, asegura la doctora Matzumoto en
una entrevista que en su momento le realizara la agencia Quadratín. Semanas
después, Rubén Espinosa era asesinado en un departamento de la colonia Narvarte,
en el DF, exiliado por miedo, seguido por los sicarios, cazado como un animal,
ejecutado. Y acá Namiko en su mausoleo, en el altar a la complicidad que
representa la CEAPP, sin chistar. Indolente, Namiko, la burócrata, pretende
ahora ser presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos para proteger al
gobierno duartista y desdeñar al agraviado, que es lo único que sabe hacer…
Confidencia de constructores: Esteban Ramírez no es director de Atención
Ciudadana en la Secretaría de Obras Públicas del ayuntamiento de Coatzacoalcos;
es, en realidad, el operador de los diezmos, que no son del 10 sino del 20 por
ciento, que exige, no pide, a cambio de los contratos que todos gestionan, vía
licitaciones amañadas, y que representan decenas de millones de pesos. Esteban
Ramírez, chofer de Marcelo Montiel Montiel en otros tiempos, su enviado, su
oreja, se mueve en la órbita del director de Infraestructura de esa secretaría,
Guillermo Ibarra Macías, el todopoderoso amigo del alcalde Joaquín Caballero
Rosiñol, añeja relación del edil y el funcionario que data de la juventud, que
pasa por la amistad, que se traduce en proyectos comunes, a veces en la
desgracia, ahora en la bonanza. Férreo, intransigente, Esteban Ramírez no deja
pasar obra si no hay pago previo del 20 por ciento. Y hay un constructor que
dice “yo por qué”, si su pago fue en especie, un terreno en el fraccionamiento
Paraíso donde hoy se construye una mansión. O sea que el diezmo fue un predio y
el marcelista Esteban Ramírez no quiere cumplir. ¿O es Memo Ibarra, aquel que
ordenó medio matar a golpes al ingeniero Guillermo Drago, quien pretende ignorar
el acuerdo? De ahí que la atención ciudadana, los postes a medio caer, las
bardas no reconstruidas cuando realiza calles el ayuntamiento, brillen por su
ausencia. Esteban Ramírez tiene otra función y sólo le rinde cuentas a Guillermo
Ibarra y, por supuesto, al delegado de la Sedesol federal en Veracruz, Marcelo
Montiel… ¿Y si no se concreta la alianza PAN-PRD en Veracruz, cuál será la
suerte del perredismo? Nadie hay con perfil para contender por la diputación
federal en el distrito de Coatzacoalcos. Nadie tiene posicionamiento entre los
electores. Nadie tiene trayectoria y prestigio para disputarle los votos de la
izquierda a Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador. Sus figuras hace
tiempo que dejaron al PRD, pararon en el PRI, emigraron a Morena, dejaron la
política. Los que quedan no emocionan ni a su familia. Morena, que tampoco
cuenta con mayor carrocería, sin figuras, sin militancia, le apuesta al efecto
Peje, al hartazgo social, aunque esta vez no tendrá el respaldo del marcelismo.
Si no se concreta la alianza con el PAN, el PRD comenzará a caer en picada… Un
chofer —no es Potter, por supuesto— viaja a Italia. Le da para llevarse a la
novia, con la que vive hace tiempo. Le da para pisar suelo romano. Le da para
vacacionar un mes en el Viejo Continente. No hay huella en Facebook, esa vitrina
que revela las filias y las fobias de los “amigos”, no vaya a ser que al rato
haya fiebre de choferes saliendo del país. Amaga ahora con ir a Brasil. Dos
viajes fuera de México en cosa de seis meses y con sueldo de chofer municipal.
Ahorrativo el joven… Una semana después, otra amanezca de muerte contra
periodista del sur de Veracruz. Se escuchó en el ayuntamiento de Minatitlán,
entre los seguidores de Saúl Wade León, el tesorero que funge como alcalde real.
“Hay que darle en la madre ya”, soltaron y trascendió.
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Héctor Yunes y Javier Duarte: impunidad garantizada
* La embestida de Yunes azul * Quiere Héctor “darle continuidad al
desastre” * Los piquetes del senador * El bufete y los frijoles fríos * HYL
sirvió con “disciplina” a Fidel * La CEAPP y el caso Jorge Torres * ¿Burocracia
o engaño? * Potter afiliando abuelitos * De chofer a Sedesol * Protección Civil
en campaña.
8 de enero de 2016
Con Héctor Yunes, Javier Duarte respira. Le garantiza impunidad, revitaliza
al duartismo, preserva al fidelismo, avala el desastre que devora a Veracruz y
se afana por ser el candidato del gobernador. Tal para cual.
Sangre de su sangre, lo desuella en tres palabras Miguel Ángel Yunes Linares,
en stand by el amor filial que se dicen profesar, de primos, porque en político
hay que darse con todo si se quiere ser, trenzados en una lucha férrea por el
gobierno de Veracruz, uno en el priismo y otro desde las filas del PAN.
“Héctor garantiza impunidad a Javier Duarte y a su banda”, le dice el
diputado panista en respuesta a los piquetes que el senador del PRI lanzara,
asediado por la prensa que inquiría si permanecerá en el priismo o emigraría de
no concedérsele la candidatura al gobierno estatal.
Y lo asocia con el fidelismo, con el desastre al que llevó Javier Duarte a
Veracruz y a la “gran disciplina” con que sirvió Héctor Yunes a Fidel Herrera y
al duartazgo.
Pega Yunes Linares. Es un contragolpe a las alusiones del senador del PRI,
que aporrea a la alianza entre PRD y PAN, y a la que le augura una derrota en la
próxima elección. Con alianza PAN-PRD, o sin ella, el PRI retendrá el poder,
suyo otra vez el gobierno de Veracruz, dice Héctor Yunes.
Ufano como es, había expresado el senador que no tendría por qué ir a buscar
frijoles fríos en otro partido —o en otra alianza— cuando tiene ahí, en el PRI,
bufet y platillos de alta cocina.
Cuestionado si buscaría ser candidato fuera del PRI, Héctor Yunes recurrió a
esa analogía que en redes sociales se catalogó de insultante:
“Imagina que tienes camarón, langosta y champán, y hay enfrente una fondita
con los frijoles fríos y el arroz aposcaguado. ¿Dónde te sientas?… Yo tengo el
bufet puesto; ¿para qué le voy a buscar a otro lado?”.
Le llama camarón, langosta y champán al PRI, su partido. Le dice fondita de
frijoles fríos a la alianza PAN-PRD.
¿Supo lo que decía o fue un lapsus mental?
Hasta ahora había camuflado el senador el vértigo del poder. Ya no. Imita el
tono de Javier Duarte. Para los de arriba el caviar; para los de abajo el taco
frío.
Lo menos grave para el PRI es que PAN y PRD son una fondita. Con eso les
basta. Con sus frijoles fríos y el arroz aposcaguado tienen apanicado al
gobernador. ¿Y si fueran un bufet?
Héctor Yunes le llama bufet al hervidero de pasiones en que está convertido
el PRI, a los odios y rencores en que se conduce el priismo, confrontados los
duartistas y los no duartistas, la altivos y los otros altivos, las ratas y las
otras ratas, todos tras una candidatura, la de gobernador, que como nunca antes,
está en riesgo de pasar a manos de la oposición.
Por lo dicho, tunden a Héctor Yunes en la redes sociales. Cuestionan su
visión del pobre, el alimento del necesitado, el senador en la vida de rey.
No mide la afrenta al pobre. Por eso va a Casa Veracruz, obviando el agravio
de la caña de pescar y los “peces gordobeses”, degusta platillos del chef y
vinos de lo mejor. Ahí no hay comida de fonda, ni frijoles fríos, ni arroz
aposcaguado. Hay burlas y carcajadas, indignidad y sometimiento. Y de postre, el
Pacto de la Complicidad con galletas de animalotes.
Va Héctor Yunes de la política gastronómica a teología del Dios me cumple. De
su candidatura dice: “Si Dios quiere… y creo que va a querer”.
Dos soltó el senador y encontró respuesta. Dijo que con alianza entre el PAN
y el PRD, o sin ella, el PRI, o sea él, ganará la elección de gobernador de
Veracruz. Se refirió a la alianza PAN-PRD como una fondita que sirve frijoles
fríos y arroz aposcaguado.
Miguel Ángel Yunes no va con las analogías ni habla en parábolas. Eso se lo
deja a Jesús.
Lo tomó de frente, habló de su cariño de primos, pero en política son como
Caín y Abel.
Le dijo a la prensa:
“Héctor es mi primo hermano, nacimos y crecimos en el mismo pueblo, hay una
relación consanguínea y una muy buena relación personal.
“Sin embargo, nuestra visión acerca del futuro de Veracruz es radicalmente
distinta.
“Héctor propone la continuidad, yo propongo el cambio.
“Héctor busca ser el candidato de Javier Duarte a Gobernador, mientras yo
busco ser candidato del pueblo de Veracruz.
“Héctor garantiza impunidad a Javier Duarte y a su banda, mientras yo estoy
decidido a hacer justicia, fincarles responsabilidad y obligarlos a devolver lo
robado.
“Héctor sostiene que Duarte es el primer priísta de Veracruz y un gran activo
político, y yo sostengo que los propios priístas seguramente se avergüenzan de
que el pillo que llevó a Veracruz al desastre sea su compañero.
“El propone darle continuidad al desastre que nos llevaron el Fidelazgo y el
Duartazgo a los cuales sirvió con gran disciplina, mientras yo planteo llevar a
Veracruz por el camino de la seguridad, la honestidad, la transparencia, el
desarrollo económico, y el imperio del Estado de Derecho.
“Esas son nuestras diferencias sustantivas, que no lesionarán el afecto
familiar”.
Tibio, respondió el senador del PRI. Expresó que a él sí lo enseñaron a
respetar a la familia.
La crítica de Yunes Linares, según Yunes Landa, es porque el senador va
adelante en las encuestas, superando a los contendientes del PRI y a los de
otros partidos.
Pero su argumento es de risa:
“A ver, en las encuestas yo voy adelante. Esto es como la canción de la
víbora de la mar y si no cántenla y verán de lo que les hablo”.
Tan filosófico andaba que recordó que por defender a los Yunes azules cuando
Javier Duarte le obsequió una caña de pescar para atrapar a los “peces gordos”
del Estero, donde vive el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez,
se enfrentó al gobernador.
“Les consta que yo siempre he defendido a la familia y hasta me he peleado
con ellos. Ustedes lo saben. Yo sí sé respetar a la familia, a mi sí me
enseñaron”, dice.
Uno de los dardos que trae atravesado Héctor Yunes fue el de su sobrino
Fernando Yunes Márquez, hijo de Miguel Ángel. En Twitter publicó el joven
panista —diciembre 14— la fotografía del consejo político del PRI en que los
seis precandidatos priistas, su tío Héctor y el senador Pepe Yunes incluidos, le
aplauden al gobernador Javier Duarte. Remata diciendo: “Aquí los precandidato a
gober del PRI. ¿Alguien les cree que van a llevar ante la justicia a Duarte?
¡Están unidos!”.
Caín y Abel son light. A Caín lo dominó el egoísmo y terminó matando a Abel,
que agradaba con sus ofrendas a Dios.
Entre los Yunes los odios son peores. No se matan pero se arañan. Son familia
pero la política los distancia.
Miguel Ángel es tormentoso, pero no vacila. Promueve su discurso carcelario y
no lo varía. Ofrece encarcelar a Javier Duarte y no modifica el tono ni la
contundencia de sus denuncias.
Héctor Yunes es una veleta. Se mueve según el viento. Un día pacta con el
gobernador, al otro lo manda al diablo, al siguiente vuelve al redil, al otro
promete pescarlo y someterlo a la ley, al final come carne, pescado y champán en
Casa Veracruz.
Héctor, según Yunes azul, le garantiza impunidad a Javier Duarte y su banda,
quiere ser el candidato del gobernador, ofrece la continuidad del duartismo,
categoriza al gordobés de “gran activo político” y sirvió con “gran disciplina”
a Fidel Herrera Beltrán.
Con Héctor, Javier Duarte está de plácemes. Tendrá impunidad.
Archivo muerto
¿Cómo se le llama eso? ¿Burocracia? ¿Engaño? Recibe una llamada el periodista
Jorge Luis Torres Marcos y una joven dice hablar por encargo de Benita González
Morales, presidenta de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de
Periodistas. Lo instruyen: recibirá un formulario, lo llenará y le darán curso a
su queja por la amenaza sufrida. Cumple así el director de Radio Sur Veracruz
con el protocolo. Se ciñe al mecanismo luego de recibir un “regalo”, en su
interior un mensaje, una amenaza de muerte, tras revelar actos de corrupción en
la tesorería municipal de Minatitlán, abuso de autoridad del tesorero, Saúl Wade
León, el alcalde real, el hijo del cacique petrolero, Jorge Wade González, y un
serial de extorsión y terrorismo fiscal a la empresa Pylsa a manos del
funcionariete de marras. Eso fue el martes 5. Dos días después, el jueves 7, le
llaman de nuevo. Le piden que envíe las fotografías del regalo y los mensajes
amenazantes. Y que espere. Jorge Luis Torres cumple porque el protocolo es
protocolo, antes de que su caso se tenga que llevar a otras instancias más
serias, menos tramposas, alejadas del contubernio en que se conduce la CEAPP con
el gobierno de Javier Duarte, el régimen más hostil a la prensa. Evidente que la
amenaza proviene de Saúl Wade y su pandilla, todo lo que hace la CEAPP,
pareciera tener una explicación múltiple: Benita González le debe su salto al
fango del poder al titular de la Unidad de Desarrollo Social y Humano de la
Sedesol federal en Veracruz, Miguel Ángel Luna Modesto, asesor de Marcelo
Montiel, el aún delegado; la esposa de Miguel Luna, María Victoria Baruch, es
regidora en el ayuntamiento de Minatitlán, y los insiders sostienen que Miguel
es asesor del alcalde de opereta, Héctor Damián Cheng Barragán. O sea, todos en
el pantano. El caso es que la CEAPP no se mueve mientras la vida de Jorge Luis
Torres Marcos está en riesgo. ¿Es burocracia? ¿Es engaño? ¿O es que la CEAPP,
como es sabido, sólo sirve para simular que el gobierno de Veracruz se preocupa
por la suerte de las “manzanas podridas”, como les dice Javier Duarte a los
periodistas, pero al final es cómplice de los que odian a la prensa?…Suerte de
chofer, la de Potter. Le condujo el auto a Joaquín Caballero en la campaña a la
alcaldía de Coatzacoalcos. Le manejó el vehículo a Rafael García Bringas en la
fallida campaña por la diputación federal. Y hoy es coordinador regional del
programa 65 y Más de la Sedesol, el de la ayuda a los adultos mayores. ¡Premio
al chofer! Llega Carlos Alberto López Pérez a ese cargo y no es para tenderle la
mano a nadie. Son recursos para el “oro molido”, los de la tercera edad, a los
que hizo referencia Salvador Manzur Díaz en el video que evidenció que los
“ladrones de elecciones” del PRI son rapaces. Dice Potter —vaya parecido con el
joven mago de Hogwarts— que serán afiliados 2 mil adultos mayores de cuatro
municipios del sur, o sea carne de cañón para la elección de gobernador. Y así
dispara declaraciones cada que tiene oportunidad, como si el cargo fuera de
corta duración. O sea, afiliando abuelitos para que el duartismo, vía Héctor
Yunes, permanezca en el poder. Qué bien… Pagados con recursos públicos,
elementos de Protección Civil de Coatzacoalcos hacen de todo, menos proteger a
la sociedad ni auxiliar cuando la emergencia apremia. Su misión es promover al
líder del Movimiento Territorial del PRI, Víctor Rodríguez Gallegos, en las
colonias y en todo lugar. Son seguidores del brazo derecho de Marcelo Montiel,
fans declarados, operadores de su corriente en el marcelismo. Exaltan al MT y a
su dirigente estatal. Hablan y convencen a quienes no conocen a Víctor
Rodríguez, pues donde le saben su pasado, lo que prevalece es el repudio. Así
pues, sirva el erario para pagar salarios y que ese personal, el de Protección
Civil Municipal, tenga por encargo hacer proselitismo en horario laboral. Eso,
por si no les han contado, es peculado electoral…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Namiko, la tóxica “protectora” de periodistas
* Tapadera de Javier Duarte * La CEAPP, un órgano acrítico * 14
periodistas asesinados en Veracruz * Peña Nieto usado por el duartismo * La
señal que no llegó * Campesinos, machete en mano * Pensionados vuelven a las
calles * Solidaridad con Jorge Torres * Las empresas favoritas de Saúl Wade.
7 de enero de 2015
Tapadera y cómplice, Namiko Matzumoto sólo defiende a Javier Duarte. A la
prensa no. No es crítica ni alza la voz, no condena el clima de hostilidad, ni
se inmuta cuando el gobernador amenaza y tilda a los periodistas de “manzanas
podridas”, ni refuta el “pórtense bien”.
Ser-vil como nadie más, apaga cualquier fuego que se enciende en cada afrenta
al gremio reporteril, en cada amenazado, en cada agredido, en cada asesinado,
imperturbable en el Veracruz de los 14 periodistas ultimados por ejercer su
oficio, en el Veracruz convertido en el lugar más inhóspito para la labor
periodística, según Reporteros Sin Fronteras, según la ONU, según Artículo 19.
Lo suyo es proteger al gobernador.
Namiko Matzumoto Benítez, la doctora, la secretaria técnica, la dueña de la
Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), ya
muda de piel. Quiere ahora ser presidenta de la Comisión Estatal de Derechos
Humanos, pues quien nació para encubrir, encubre siempre.
Se sabe ahí. Aventaja a cualquiera de los contendientes, no por atributos,
mucho menos por solvencia moral, sino porque las ternas de Javier Duarte son
faramalla pura, teatro de quinta para cumplir con lo que marca la ley. De
antemano se da por hecho que ese cargo le fue reservado a la doctora Namiko y
nadie se lo arrebatará.
Méritos no tiene. Si tuviera que acreditar que hizo de la CEAPP un órgano de
avanzada, defensor a ultranza de la integridad y la vida de los periodistas,
crítico con el gobierno, con denuncias por el ambiente de agresión a los
comunicadores, le sobrarían argumentos para ser una digna defensora de los
derechos humanos en Veracruz. Pero falló.
No debió ser Comisión Estatal para la Atención y Protección de los
Periodistas sino Comisión Estatal para la atención y Protección de Javier
Duarte. Y Namiko Matzumoto la guachoma del gobernador.
Su paso por la CEAPP es de vergüenza. Se exhibe con el levantón, tortura y
muerte del Gregorio Jiménez de la Cruz, reportero gráfico de Notisur, Liberal
del Sur y La Red, sustraído de su hogar en la congregación Villa Allende, en
Coatzacoalcos, la mañana del 5 de febrero de 2014.
Arribó a Coatzacoalcos. Había hablado el entonces procurador Felipe Amadeo
Flores Espinosa y la vocera del gobernador, María Gina Domínguez Colío. Les
llovía de todo, reclamos, condenas, reproches. Transcurrieron minutos valiosos,
les reprocharon los colegas, y pudiendo cerrar las vías de salida de Villa
Allende, nada se hizo por Goyo Jiménez.
Era el 6 de febrero por la noche. 36 horas antes Goyo fue levantado. Tenso,
el ambiente traslucía la ira de los periodistas y la parsimonia de los
funcionarios del duartismo, intuyendo todos que el plagiado ya no volvería.
Al día siguiente, la tibia Namiko intrigaba con Gina Domínguez y la hoy
presidenta de la CEAPP, Benita González Morales, para provocar un rompimiento
entre la familia de Goyo Jiménez y su mejor amiga y colega, Romana Ortega,
entonces de discurso retador, desafiante, violento contra el gobierno de
Veracruz.
Funcionó la treta y la familia no quiso volver a saber de Romana. En una
charla meses después, Romana Ortega describió a este reportero desde un hotel en
Xalapa que le servía de resguardo de lujo cómo fue sacada de Coatzacoalcos,
obligada, sin su hijo, sin tiempo para levantar su departamento, presuntamente
porque peligraba su vida o mejor dicho porque agitaba con lo que decía. Y se
tenía que ir “porque si no aceptas, en este momento te trepo a la camioneta con
mi escolta y te vas”, escuchó decir de un allegado al gobernador Javier Duarte.
¿Un levantón duartista? Sí.
Una fosa clandestina en la colonia J. Mario Rosado, en el municipio de Las
Choapas, alojaba los restos de Goyo Jiménez, golpeado su cuerpo, mutilado, su
cabeza desprendida. Era el 11 de febrero. Sacudía una vez más el escándalo a
Veracruz.
Namiko Matzumoto no preside la CEAPP pero es la dueña. Son de ornamento los
comisionados y los consejeros, salvo Jorge Morales, quien discrepa, disiente,
cuestiona al gobernador y defiende al gremio. Dispone la doctora de un
presupuesto millonario, nutrido y sublime su salario, bien pagados sus abogados,
que es su clan, y una mínima parte se destina para la protección de los
periodistas.
Suple esa aberración con cursos de redacción, charlas para saber realizar
consultas a los mecanismos de transparencia gubernamental, pláticas sobre
protocolos de seguridad. Como Javier Duarte, faramalla pura.
No se protege así a los periodistas críticos, cuya información inquieta al
sector público y al crimen organizado. El cáncer se halla en el clima de
hostilidad que fomenta y atiza Javier Duarte. Ese es más letal que las balas de
los malosos. Pero de eso la CEAPP ni se ocupa.
Dice el gobernador que la prensa crítica habla mal de Veracruz. No, la prensa
crítica habla mal de Javier Duarte y él no es Veracruz. Critica el desastre
financiero, el derroche, la corrupción, el endeudamiento descomunal, el nivel de
violencia, el baño de sangre, la implicación de la policía con el crimen
organizado, la desigualdad, la pobreza, el analfabetismo, el deterioro social.
Ese es el periodismo que le sirve a la sociedad y que la inserta en un proceso
de reflexión y análisis, de rechazo al fidelismo primero y al duartismo después
por el daño que le han provocado a los veracruzanos.
Y eso a Javier Duarte lo pierde. Se indigna. Increpa y termina llamando a los
periodistas “manzanas podridas”, “expresión de la delincuencia”, “cómplices del
hampa”.
Genera con su discurso agresivo un clima de hostilidad en el que el
periodista es la parte más delgada del hilo. Y a veces se revienta.
Surge la CEAPP ante los crímenes de Milo Vela, Misael López Solana, Regina
Martínez, Gabriel Huge, Guillermo Luna Varela, Esteban Rodríguez, Noel López
Olguín, Yolanda Ordaz, Marco Báez Chino. Surge como una mascarada para simular
que Javier Duarte protege a los periodistas. Los protege de palabra y los
hostiliza en los hechos.
Y nunca, que se sepa, Namiko Matzumoto alzó la voz en tono crítico,
increpando al gobernador o refutando a los funcionarios del duartismo.
Acrítica, gris, usó la CEAPP, la tibia CEAPP, la mediocre CEAPP, para el
lucimiento personal, alejada del gremio periodístico, desdeñada en él por ser
una burócrata que medró al amparo de un órgano que debió servir para preservar
la integridad de los miembros de la prensa.
Uno de los señalamientos más directos, se lo hizo la directora del portal AGN
Veracruz, Silvia Núñez Hernández, en su columna Fuera de Foco:
“Esta mujer ha sido muy funcional para el ejecutivo estatal, Javier Duarte de
Ochoa; el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita y Luis Ángel
Bravo Contreras, fiscal General del Estado de Veracruz. Ha operado arduamente
para que las familias de periodistas asesinados, simplemente no encuentren apoyo
y la FGE no sea molestada en sus decadentes investigaciones. La CEAPP fue
supuestamente creada para proteger los intereses de los comunicadores pero jamás
logra realmente salvaguardar ni un apéndice de las vejaciones perpetradas tanto
en contra de la libertad de expresión como de los propios periodistas, quienes
han padecido por parte del gobierno del estado actos realmente cobardes.
“Namiko Matzumoto Benítez se ha dedicado a aplanarle el terreno a Javier
Duarte de Ochoa con relación a los 16 periodistas asesinados y de las diversas
denuncias de hostigamiento y agresiones físicas, que han ejecutado a un
sinnúmero de comunicadores en lo que va la administración del ejecutivo estatal.
En ninguno ha brindado buenos resultados dicha instancia. Todo esto también le
ha sido muy productivo al fiscal en Delitos Electorales y Atención a Periodistas
perteneciente a la Fiscalía General del Estado, José Rene Álvarez Márquez, pues
ésta mujer se dedica a integrar inadecuadamente las denuncias legales que
entablan los periodistas, con la finalidad que Álvarez Márquez las pueda
desechar sin problema alguno y hasta se atrevido en dar ‘consejos’ y clases de
periodismo a los comunicadores al cuestionar su trabajo.
“Su ‘barra’ de abogados que cobran en la CEAPP son absolutamente amañados y
jamás asesoran jurídicamente ni a las familias de los periodistas asesinados,
como tampoco a aquellos que han sido victimados y hasta golpeados. Eso sí, lo
que sí saben hacer todos, es cobrar sus jugosos salarios en tiempo y forma, sino
pregúntenle a la supuesta abogada Estrella Lugo, a quien le encanta el dinero,
pero no se le conoce resultado alguno.
“Existen personas que saben prostituirse sin realmente ocupar su cuerpo para
dicho fin. Namiko Matzumoto lo ha realizado al dedillo desde su llegada a la
CEAPP y eso, le está permitiendo que hoy sea la ‘preferida’ por parte del que
mal gobierna el estado de Veracruz y sus secuaces”.
Hizo de la CEAPP un organismo sin voz, agachón, sin identidad, sin
conciencia, incapaz de fustigar al gobierno hostil de Javier Duarte, su insidia
contra la prensa, su permanente conflicto con los que dicen la verdad, con los
que exhiben la corrupción, con los que denuncian el atropello a la ley, el
enriquecimiento del duartismo, el robo de los haberes de Veracruz.
Namiko es así. Su misión fue simular que protegía a los periodistas.
Ahora defenderá los derechos humanos de los veracruzanos.
Dios tenga piedad.
Archivo muerto
¿De qué le sirve Peña Nieto al PRI? De nada. Aberrante su imagen, va el
presidente de escándalo en escándalo, inodado en la trama de los 43 normalistas
de Ayotzinapa que capturó la policía, enteró al Ejército y los entregó al narco
para después desaparecerlos y, presumiblemente, matarlos e incinerarlos;
atrapado en la maniobra para otorgar contratos a la empresa Higa a cambio de la
Casa Blanca que registró a nombre de su esposa Angélica Rivera; sumido en su
ignorancia patética pues Enrique Peña Nieto es de los que nunca han leído un
libro, vaya ni un telegrama pues el cúmulo de letras lo aturde; en la
politización de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, plagada la Tremenda
Corte de ministros salinistas, lo que apesta a corrupción; en la venta de México
a la iniciativa privada vía sus reformas estructurales, que a medio sexenio han
sido un fiasco. Vino a Veracruz el preciso, el martes 6, y lo usó Javier Duarte
pues no hay mejor bufón que el gordobés para arrancarle una carcajada al
inefable EPN. Y de ahí la foto, el video, el sonsonete de los textoprostitutos
esgrimiendo que es la mejor prueba, irrefutable, de que el gordo y el flaco son
cuates, que se apapachan y cruzan miradas cargadas de cariño. Pregonan sus
corifeos que Peña Nieto viene a salvar al PRI cuando los priistas veracruzanos
son un desastre, viven apanicados por el saqueador de las arcas, el falseador de
información a la Auditoría Superior de la Federación, el mago que no aparece el
dinero sino que lo hace humo. Carga con su propio desprestigio Peña Nieto y
encima viene a Veracruz a cantar un progreso en el campo que los campesinos
reales, no los borregos que le llevaron para acosarlo a aplausos, ni ven, ni
sienten, ni disfrutan. Viene y deja una pincelada de su ignorancia: ante el
calor de los veracruzanos, dice que “por eso, siempre me regordeo (sic), siempre
celebro este encuentro con todas y todos ustedes”. Javier Duarte ha hundido al
PRI. Peña Nieto agrava el naufragio. ¿Y el “destape”? ¿Y la señal hacia el
candidato del PRI? ni Pepe Yunes, ni Héctor Yunes, ni el Pato de Tuxpan Silva
Ramos, ni Erick Lagos, ni Jorge Carvallo pues este ni veracruzano es, ninguno
recibió la bendición para ser el sucesor. A menos que el sucesor sea
amarillo-azul y así lo lea Peña Nieto… Machetes en mano, en el puerto de
Veracruz, al pie del monumento a Venustiano Carranza, se manifestaban los
campesinos de la organización Red Autónoma de Campesinos Indígenas, Movimientos
y Organizaciones Sociales (RACIMOS). Ellos refutan a Peña Nieto, al gobierno
federal, a Javier Duarte, a los líderes charros del PRI. “Queremos que sepan
quien es Carranza —acusaban—. Nosotros no estamos de acuerdo al gran homenaje
que se le hace como el gran héroe o primer jefe de la Revolución (…) fue un
importunista (sic). Este señor no merece que le rindan homenaje. Sacrificó mucha
gente, violento los derechos de los mexicanos, permitió que el gobierno de los
Estados Unidos persiguiera a Francisco Villa en territorio mexicano, él quiso
matar a los verdaderos revolucionarios, a Zapata sí lo mató”. ¿Pues no que todo
estaba bajo control?… En Xalapa, los pensionados cumplieron su palabra.
Volvieron a la protesta. Volvieron a plaza Lerdo o Plaza Regina. Volvieron a
marchar por la calle Enríquez, sin que ahora los reprimiera la policía estatal
con sus bastones eléctricos, sin que los jodiera el militar vestido de civil
para vergüenza del Ejército, que se supone está para proteger al pueblo. Exigen
los pensionados el pago del retroactivo y expresan su indignación por la
represión del 23 de diciembre. Llegó el ex rector de la Universidad Veracruzana,
Raúl Arias Lovillo, en solidaridad con los pensionados. Exhibían cartulinas con
leyendas hirientes para el gobernador Javier Duarte: “Mis mejores deseos para
Duarte es que te mueras y te pudras en el infierno”, “Duarte corrupto, ladrón,
golpeador de ancianos”, “Veracruz despierta, ciudadano no seas indiferente”.
Exigieron la renuncia de Javier Duarte, la de su secretario de gobierno, Flavino
Ríos Alvarado, y la del secretario de Seguridad, el general de cero estrellas
Arturo Bermúdez. Se la prometieron y se la cumplieron… Solidaridad de todas
partes hacia el periodista Jorge Luis Torres Marcos, luego de la amenaza que le
deslizaran en un “regalo”, la mañana del martes 5. Prensa estatal y nacional
hablan del caso, el primer comunicador amenazado en 2016, tras revelar actos de
corrupción, extorsión a empresas, abuso de autoridad del tesorero municipal de
Minatitlán, Saúl Wade León… Son siete compañías. Son las siete favoritas de Saúl
Wade León. Para ellas la obra pública de Minatitlán, las mejores condiciones, el
mejor trato. Arquitectónicos Diamante, Nuevo Siglo Arquitectos, Construcciones
Bastaix, Constructora Ceprez, Construcciones y Arrendamiento de maquinaria
PYMSA, ASCAR y CATMO Asociados, son las empresas a las que le fueron asignados
los trabajos en los baños de los mercados, el muro de contención de la colonia
Obrera, ampliación del drenaje Insurgentes, drenaje 18 de Marzo en Mapachapa,
drenaje Vicente Guerrero en Carrizal, pavimento Iturbide en Mapachapa, puente
vehicular en Carrión y 10 de Abril, y la rehabilitación del drenaje en Taconeo.
Hay otras más. Hay un hilo conductor entre ellas y el tesorero municipal, Saúl
Wade León, vía un prestanombres de Puebla, que aparece en un explosivo
expediente…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Jorge Torres: el periodista, el tesorero, la amenaza
* Un regalo con una alusión a la muerte * Denuncias de corrupción en Radio
Sur * Responsabiliza a Saúl Wade * El Viejo secuestrado y Pylsa * Héctor Yunes
le garantiza impunidad a Javier Duarte * Lo vapulea Yunes Linares * Peña Nieto
sí viene * Los pensionados y su protesta * Felpa a Rocío Nahle.
6 de enero de 2015
Jorge Luis Torres Marcos sabe que la rima política hiriente es noticia. Y si
describe el abuso de poder, mejor. Y si alude a un tesorero municipal, hijo de
un cacique petrolero, hay que decirlo. Días después, le cayó otro caso de
terrorismo fiscal, el tesorero de por medio, y lo denunció. Lo que no esperaba
era ser amenazado.
Su portal Radio Sur Veracruz tocó ambos temas. En uno habló del “levantón” a
un Viejo repleto de pirotecnia, el muñeco que se queman en los últimos minutos
del año que termina, presuntamente por llevar en el rostro la imagen del
tesorero municipal de Minatitlán, y tener a su lado las décimas que tocan la
naturaleza corrupta de Saúl Wade León, y en el otro reveló cómo era presionada y
extorsionada la empresa Pylsa, una comercializadora de acero, según la versión
de su gerente, Miguel Mijangos. Ambos casos fueron el detonante.
Temprano, este martes 5, a eso de las 9:35 tocó a su puerta un tipo —unos 40
años, piel apiñonada, barba, 1.65 metros, nervioso— con la encomienda de
entregar un regalo. No quiso decir quién lo enviaba. “A mí sólo me pagan por
entregarlo”, respondió.
Intrigado, el director del portal Radio Sur Veracruz, con sede en Minatitlán,
se rehusó a recibir el “regalo” de empaque metálico y moño al frente. Pidió que
el enviado lo abriera para ver el contenido, pero éste se negó. “Me lo pueden
cobrar”, le dijo. Jorge Luis Torres lo instó a llevarse el presente y retirarse.
Cinco minutos después, a su domicilio llega un taxista. Le hace ver que en la
puerta hay un regalo, el mismo que le había llevado el enviado anónimo. Lo toma,
lo lleva al interior y lo abre. Describe Jorge Torres la naturaleza del
“regalo”:
“Marco de metal con cubierta de vidrio, un recorte de periódico con la
inserción de la empresa Pylsa, en la cual se deslinda de algunas declaraciones
de su gerente en Minatitlán (Miguel Mijangos) en las que éste señalaba que le
habían clausurado la tienda como una muestra de abuso de poder de Saúl Wade
León, tesorero municipal.
“Este ha sido el tema que he tratado en Radio Sur Veracruz en días recientes,
un negocio clausurado, literalmente extorsionado para cubrir un pago de
impuestos. Dimos voz a quien se siente afectado y hemos señalado lo que a
nuestro parecer es incorrecto, es nuestro derecho a cuestionar y a disentir”.
En diciembre de 2015, el día 29, el periodista reseñó el “levantón” del
Viejo. Un grupo de porros, armando con navajas, a bordo de una camioneta roja,
se lo llevaron. Y citó las décimas, una acusación directa a los trastupijes del
tesorero Saúl Wade, alcalde real de Minatitlán e hijo del cacique de la Sección
10 del sindicato petrolero, Jorge Wade González.
Un extracto permite apreciar en qué concepto se le tiene en Minatitlán:
“Yo no olvido el Año Viejo,/ ¿Cómo lo voy a olvidar?/ Sí me dejó robar,/
agarré a Cheng de pendejo./ Por Dios! Ya superé al viejo/ que le robó a los
petroleritos,/ desde las cuotas hasta los ahorritos/ dejando a todos contentos./
Señores, aquí me presento:/ yo soy León Wade Saulito.
“Empecé por Catastro/ robando con limpieza/ y como soy mucha pieza,/ nunca he
dejado rastro,/ eso si, nunca alabastro,/ soy ladrón, rata/ jefe mayor de los
tunantes,/ traigo la escuela de la de antes/ y mi mayor logro sería,/ chingar
desde la Tesorería/ a todos los comerciantes!
“Así que sin condición,/ que ninguno se me aguade/ soy ratero cómo León,/ yo
soy Saulito Wade!”.
Frente a la empresa Pylsa se hallaba el Viejo y en él sus décimas, leídas por
cuantos pasaran por el lugar. Pylsa mantiene un litigio con el ayuntamiento por
cobros que a su juicio son indebidos y transgreden el Código Hacendario
Municipal. En respuesta, el tesorero Saúl Wade ordenó la clausura del negocio y
el desalojo del personal, el 30 de diciembre, una más de las que venía
aplicando.
El viernes 1, Radio Sur Veracruz difundió una entrevista con el gerente de
Pylsa en Minatitlán, Miguel Mijangos, quien reveló la mecánica seguida por el
tesorero para obligarlo a pagar impuestos sin sustento, cómo se le “invitó” a
sostener un diálogo con el funcionario en un automóvil particular, lejos de las
miradas, en las sombras, con visos de extorsión.
Tres días después, el lunes 4, el corporativo Pylsa se arrugó y publica un
desplegado en que niega que se le presione, admite el litigio con el
ayuntamiento y culpa a medios de comunicación y redes sociales de difundir
“calumnias, difamaciones y ataques en contra de funcionarios y familiares de la
actual administración del H. ayuntamiento” y que se use el nombre de Pylsa.
Jorge Luis Torres refuta:
“No, lo que se publicó fue lo de las décimas, las difundimos desde nuestra
página de Facebook y así estaban escritas, no se inventaron, no difaman, no
atacan, es una expresión natural que se utiliza en nuestras tradiciones para
hacer mofa de políticos o personajes con motivo del fin de año.
“Nadie ‘utilizó’ el nombre de Pylsa. El gerente aclaró que se le pidió una
camisa y les obsequió una, así como en Minatitlán se usan muchas camisolas de
PEMEX, sin que los versos que se colocan en los viejos tengan alguna relación
con la paraestatal.
(El Viejo fue elaborado por transportistas que le prestan servicio a Pylsa.
Ellos lo colocaron sobre el camellón, frente a la empresa. Requirieron una
camisa para vestirlo y les fue proporcionada, sin que significara que Pylsa
financió o auspició la colocación del muñeco y las décimas contra el tesorero
Sául Wade León).
“El tema es el abuso de poder, la amenaza a las empresas y negocios
establecidos, la prepotencia de un tesorero que ordena a sus empleados que le
digan a los encargados de los negocios que vayan a su vehículo para ‘hablar’ de
sus adeudos”.
Agrega:
“El tema, como lo dijo claramente el Gerente de Pylsa, Miguel Mijangos, es
que las empresas tienen que sufrir la amenaza y la extorsión del crimen
organizado y además, de la delincuencia organizada con gafete del ayuntamiento”.
Ese desplegado se hallaba en el interior del “regalo” enviado a Torres
Marcos. Y junto con él, había otro texto, el de la amenaza de muerte.
“¿Quién puede ser el responsable de éste hecho? —se pregunta el director de
Radio Sur.
“Saúl Wade León, con la complacencia de su empleado (el alcalde de membrete)
Héctor Damián Cheng Barragán, el que formalmente ocupa el cargo de presidente
municipal.
“A ambos los hago responsables de mi integridad”.
En el “regalo” hay un texto más sin un sentido claro, que habla sobre una
nómina y el favor que se le hace a los amigos al inscribirlos en ella. Ahí deben
estar los que dan resultado, no los que hacen bulto, sentencia.
Esa alusión le compete al títere Héctor Cheng y la pandilla de inútiles que
lo circundan. Igual para el alcalde real Saúl Wade, quien falseó información de
obras públicas no ejecutadas, haciéndolas aparecer como ya concluidas, para
engañar al órgano de Fiscalización del Estado de Veracruz y a la Auditoría
Superior de la Federación, que importan más de 117 millones de pesos de recursos
de orden federal. Gravísimo el delito del bulto Saúl Wade.
Prosigue Jorge Luis Torres. Cita la amenaza directa:
“Una hoja blanca impresa con frases incoherentes y el recorte de la inserción
serían nada si no se distinguiera, perfectamente doblado, colocado así para ser
visto, un recorte de periódico donde se lee:
“ ‘Un buen número de personas creen en el mito popular de que morirse durante
un sueño significa… que estás muerto’ ”.
“Luego agrega:
“ ‘Si alguna vez tienes la oportunidad de morir en un sueño, no la dejes
pasar’ ”.
“Acuso recibo de esta intimidación y de las amenazas veladas.
“Siguiendo el protocolo, he enterado a la Comisión Estatal para la Atención y
Protección de los Periodistas, ya les dejé claro acerca de quién es el único
interesado en que me entere de que sabe dónde vivo, el mismo que se siente con
todo el poder y la impunidad para enviar mensajes cifrados y otros más
directos”.
Inicia 2016 y la muerte asoma. Se hace sentir con soberbia y abuso de poder,
con amenaza y altivez, con la cobardía de quien se refugia en las faldas de la
mamá viciosa.
No enfrenta Saúl Wade como los hombres, de frente y con valor. Usa el
anónimo, el arma de los castrados, el tóxico del alma, el veneno de los
indeseables, el escape de la gentuza sin ética y sin moral.
Jorge Torres sigue ahí. No lo arredra la amenaza y mantiene el tono crítico
en su portal. Se sabe ya en la estadística oficial que le da a Veracruz el
récord de periodistas asesinados, amenazados, asediados y exiliados. Lamentable
ser el primer comunicador amenazado en el naciente 2016.
Es la tónica en una entidad donde el gobernador Javier Duarte tilda a los
periodistas de “manzanas podridas” y les atribuye vínculos con el hampa,
expresión de la delincuencia, como les embarró en Poza Rica sin medir el impacto
de alarde.
Han sido asesinados 14 periodistas durante el duartismo, ríspida la relación
entre la prensa crítica el gordobés. A otros los intimidan. A unos más los hacen
correr.
Un regalo que contiene una alusión a la muerte, no es regalo. Es amenaza.
Así lo entiende Jorge Luis Torres.
Archivo muerto
Yunes contra Yunes. Como los polos iguales, que se rechazan, Héctor Yunes
Landa, el priista, presume que con alianza o sin alianza, unidos o no PAN y PRD,
serán derrotados en la próxima elección de gobernador de Veracruz. Aliados o no
el PAN y el PRD, el PRI ganará, dice el senador. No corre mucho. No se “emputa”
como en el caso de los pensionados a los que les fingió solidaridad y luego se
fue a comer con el gober madreador, Javier Duarte de Ochoa. Le responde Miguel
Ángel Yunes Linares, su primo, el panista, con una paliza descomunal: “Héctor es
mi primo hermano, nacimos y crecimos en el mismo pueblo, hay una relación
consanguínea y una muy buena relación personal (…) Sin embargo, nuestra visión
acerca del futuro de Veracruz es radicalmente distinta (…) Héctor propone la
continuidad, yo propongo el cambio (…) Héctor busca ser el candidato de Javier
Duarte a Gobernador, mientras yo busco ser candidato del pueblo de Veracruz (…)
Héctor garantiza impunidad a Javier Duarte y a su banda, mientras yo estoy
decidido a hacer justicia, fincarles responsabilidad y obligarlos a devolver lo
robado”. Y eso que la trifulca por el gobierno de Veracruz apenas despunta… Así
que aquello de enviar una avanzada, de la pregira, de tomar el control y la
seguridad, es rollo. Sin tanta parafernalia siempre sí viene a Veracruz Enrique
Peña Nieto. Se había descartado que presidiera el aniversario de la promulgación
de la Ley Agraria, en el puerto de Veracruz, y así lo confirmó el líder de la
Confederación Nacional Campesina, Manuel Cota Jiménez. Pero “de última hora”,
Presidencia de la República confirmó su asistencia y lo exaltó el gobernador
Javier Duarte en la red social Twitter. Ningún presidente decide “de última
hora” viajar y encabezar actos de gobierno. Su aparato de seguridad, el Estado
Mayor Presidencial, mueve agentes, revisa aquellos lugares en que estará el
mandatario, se adueña de todo y dispone de todo. No lo realiza “de última hora”
sino que obedece a una logística. Peña Nieto puso frío al duartismo con el amigo
de no venir a Veracruz. Lo acalambró con el tema de la sucesión, por la
mitomanía de Javier Duarte que se vuela cuando habla, que dispara “mamadas” —así
se expresa JDO— como aquella de que EPN le confió que él, el gordobés jarocho,
será el dedo elector, pues él, el gordobés, es el único amigo que tiene en
Veracruz y que él, el gordobés, designará al candidato del PRI, lo que es de
entrada un delito electoral. Matiza el loco de palacio lo que implicará la
visita presidencial. No habrá signos ni señales, admite. No habrá “destape” ni
será acto partidista, dice. Supina ignorancia la de Javier Duarte. Nunca ha
habido destape en la gira de la Ley Agraria. Ha sido siempre un día de sutileza
política, el arranque de la carrera, el tropel de los búfalos, pero sin
“destape”. Este 6 de enero también tienen programado los pensionados su protesta
por la represión del gobernador, por el agravio y la agresión, por el uso de la
policía, el 23 de diciembre, para retirarlos por la fuerza cuando bloqueaban la
calle Enríquez, frente a palacio, indignados por la burla, por la falta de pago
de sus quincenas, su aguinaldo, su retroactivo, por el uso de bastones
eléctricos, como si fueran delincuentes y no pensionados de la tercera edad.
Tentativamente este 6 de enero se manifestarán y a ver si Javier Duarte se
atreve a liberar su instinto represor en presencia de Peña Nieto… Tan bien que
iba Rocío Nahle. Subía a tribuna, fijaba la postura de Morena, negociaba
comisiones, flexibilizaba la línea pejista, si no era la del Distrito Federal
era nada y al final logró rescatar para su fracción parlamentaria las de
Seguridad Social, de Transparencia y Anticorrupción, de Reforma Agraria y de
Fomento Cooperativo y Economía Social. El PRD se quedó con la del DF, pero la
cosecha fue súper. Iba bien hasta que un hecho trivial, el aguinaldo que reciben
los diputados federales, la dejó mal parada. Donó Rocío Nahle los 150 mil pesos
de aguinaldo a la Escuela de Derecho Ponciano Arriaga, ubicada en la delegación
Cuauhtémoc, en el DF, auspiciada por López Obrador, y provocó una inusitada
reacción. Si es diputada por Coatzacoalcos, ¿por qué no lo aportó a un centro
educativo de este distrito, que es donde fue electa, de donde surgieron los
votos que la llevaron al Congreso federal? Le llueve piña en las redes sociales.
Le cuestionan que siembre en la parcela de Andrés López Obrador porque ahí
quiere votos y más votos el dueño de Morena, porque es la llave para arribar al
gobierno del DF, porque nada hay como gobernar, vía sus morenistas, la capital
del país, la sede del imperio. Y Rocío Nahle, la diputada por Coatza, se presta
al juego. Por eso la felpa en las redes sociales. “Cuánta gente se le acercó a
pedirle en campaña y dijo que no tenía presupuesto, pero que en cuanto llegara a
San Lázaro ayudaría a los necesitados de Coatzacoalcos”. Y como esa muchas más…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Saúl Wade: 117 millones sin destino
* Dos fondos federales malversados * Apesta la tesorería de Minatitlán *
El cabildo cómplice * EPN no viene a Veracruz * Mal augurio para Javier Duarte *
La alianza PAN-PRD avanza * Yunes Linares, candidato único: Franco * Mil 159
millones, presupuesto de Coatza * 878 son recursos federales.
Martes 5 de enero de 2016
L’enfant terrible es voraz. Tácitamente caza Saúl Wade León a los
contribuyentes, los intimida, aplica terrorismo fiscal en Minatitlán, convertido
en un tesorero sin llenadera, y también desparpajado para ocultar, quizá
malversar, más de 117 millones de pesos.
Tiene un empleado eficaz, el alcalde Héctor Damián Cheng Barragán, que lo
encubre y lo solapa, que no le alza la voz, que secunda el historial de
trapacerías que le sirve para recaudar hasta lo que hay debajo de las piedras,
pero que no sabe que uso les da a lo cobrado.
Su Ley de Herodes es ya de escándalo. Aplica mano dura a los minatitlecos, al
empresario, al que invierte y genera empleo, al ciudadano común, pues alguien
tiene que nutrir el insaciable apetito por los dineros públicos del cachorro sin
remedio del líder y cacique petrolero, Jorge Wade González, amo y señor de la
Sección 10.
Un segundo documento suscrito por el ex director de Obras Públicas
Municipales, José Luis Benítez Parga, de fecha 6 de octubre de 2015, revela que
el agravio a las finanzas del ayuntamiento de Minatitlán es peor de lo que el
pueblo suponía.
Con número de referencia DOP 0722/2015, el oficio alertaba sobre el estado
que guardaban las escasas obras realizadas y el riesgo inminente de no cumplir
con lo estipulado en el artículo 35 de la Ley de Fiscalización Superior y
Rendición de Cuentas para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave.
Señalaba que el cierre del ejercicio de la obra pública debía estar
“elaborado y firmado por todos los funcionarios involucrados a más tardar e 15
de diciembre de 2015. Para lograr lo anterior, la totalidad de los expedientes
unitarios y el avance físico y financiero en as obras deberá estar al 100%”.
Y luego abordaba el punto medular: los recursos del Fondo de Apoyo a la
Infraestructura Social (FAIS), del orden de 56 millones 56 mil 29.54 pesos, y el
Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM-DF), por 60 millones 978 mil
213.50 pesos.
Más de 117 millones de pesos en obras que se realizaron a medias o no se
realizaron, pero que en reportes, documentos, estimaciones, se acreditan aunque
sólo sea para engañar al Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz
y, peor aún, a la Auditoría Superior de la Federación.
De acuerdo con el documento, los más de 56 millones del FAIS debieron servir
para realizar 39 obras. Los casi 61 millones del FISM-DF tendrían como destino
la elaboración de 42 obras.
Pero todo quedó en el papel.
En los hechos, las obras no existen o presentan un avance mínimo, excepto
unas cuantas que sí fueron concluidas. Y eso es lo que planteó Benítez Parga al
alcalde de adorno, Héctor Cheng, y fue lo que provocó su destitución del cargo
de director de Obras Públicas Municipales.
Benítez Parga anexó la relación de obras asignadas, el avance en cada una de
ellas, los montos pagados, el avance real, todo ello con tufo a corrupción.
Ahí consta la discrecionalidad con que se conduce Saúl Wade, l’enfant
terrible. Detalla el ex director de Obras cómo se pagan anticipo y estimaciones
cuando los trabajos ni quiera han comenzado. Es el caso de la rehabilitación de
la red eléctrica en la escuela Sor Juana Inés de la Cruz, con una inversión 367
mil pesos, del que se reporta un falso avance del 70 por ciento. La compañía
beneficiada es Wall E Constructora, S.A. de C.V.
Por el camino rural La Michoacana al entronque con la carretera Díaz
Ordaz-Filisola, se pagó el 90 por ciento de los 962 mil pesos del contrato, pero
la obra se encuentra suspendida. El contratista es José Celban Hernández.
Casi la totalidad de las obras se hallan fuera de su período de ejecución,
pese a que desde el 14 de noviembre de 2014 Banobras depositó a la tesorería
municipal los 57 millones 798 mil 999.52 pesos del crédito otorgado al
ayuntamiento de Minatitlán.
El 9 de enero de 2015 fue aprobada la propuesta de inversión del FAIS y las
obras debieron iniciarse en marzo de ese año. Pero los recursos los secuestró
l’enfant terrible, Saúl Wade.
Benítez Parga explica donde radica el problema:
“No se empieza a contratar de acuerdo con el calendario de ejecución. Pasa el
tiempo y llega el mes de marzo con solo 17 obras contratadas de 39 (menos del
50%), lo cual obliga a la tesorería municipal a solicitar una prórroga de 120
días, misma que se autoriza para concluir la totalidad de estas obras el 17 de
julio de 2015”.
Lo que sigue es un evidente caso de corrupción, engaño, simulación y
malversación de recursos públicos. Dice el oficio:
“Llega el mes de mayo. Se contratan la totalidad de las obras pero no se les
otorga el anticipo a la mayoría de las empresas. Continúan los atrasos. Llega el
mes de julio con la misma situación y decide la tesorería municipal
conjuntamente con los auditores reportar a Banobras al 12 de julio de 2015
terminadas al 100% todas las obras. Para ello se le pide a las empresas sus
facturas con la totalidad del monto de sus contratos, a efecto de elaborar el
cierre definitivo y provisionar el recurso de la totalidad de este préstamo”.
Y hay más:
“Con esta problemática se termina el mes de septiembre de 2015 y sólo existen
terminadas al 100% 7 obras de un total de 39 y sólo se han ejercido 37 millones
408 mil 763.92 pesos de un total de 56 millones 56 mil 29.54 pesos. Es decir,
sólo se ha pagado el 66% del techo financiero, y falta por ejercer 18 millones
647 mil 265 pesos”.
Cita cuatro casos gravísimos:
Rehabilitación del camino rural Las Carmelitas, de 6.93 kilómetros, con un
avance físico del cero por ciento, “obra en la que se pagó el anticipo y
estimación 1 por un total de 2 millones 98 mil 167.45 pesos y tiene más de 200
días de atraso”.
Rehabilitación del camino rural Yucatecal-Mina Progreso, de 3.64 kilometros,
con avance físico de cero por ciento, “obra en la que se pagó anticipo y
estimación 1 por un millón 86 mil 664.28 pesos, equivalente al 89.57% y tiene
más de 200 días de atraso”.
Rehabilitación de sistema de drenaje entre la calle General Charis y Cárcamo
de Bombeo, colonia Ejido Tacoteno, obra con avance físico cero, “obra por la que
se pagó anticipo por un total de 130 mil 211.15 pesos, equivalente a un 50% con
80 días de atraso”.
Rehabilitación de la calle Agustín Lara, colonia Sector Framboyán, con avance
físico cero, “obra en la que se pagó estimación finiquito por un total de 615
mil 384 pesos y tiene más de 80 días de atraso”.
En el documento, Benítez Parga precisa que la decisión de no realizar el pago
oportuno a las empresas contratistas fue de la tesorería municipal, o sea Saúl
Wade León.
Del asunto se enteró a Saúl Wade, con copia al alcalde de membrete, Héctor
Cheng, como consta en el oficio DOP 0359/2015, “sin haber recibido a la fecha
ninguna respuesta, explicación o comentario al respecto”.
La mecánica en el caso del FISM es semejante. Hay retención de recursos,
falta de pago a contratistas, simulación en el avance de obras, datos falsos
aportados para hacer creer al ORFIS y en su caso a la Auditoría Superior de la
Federación que las obras fueron terminadas en tiempo y forma.
Empresas como Orenta, Obras Municipales de Veracruz, Gómez y Suijas
Construcciones, Constrprover, Juan Alor Hernández, Jiménez Suministros y
Servicios, Grupo AV Asesoría y Construcciones y Grupo Raudales, entre otras,
figuran en el documento con anticipos y estimaciones pagadas, sin iniciar las
obras y con retraso de más de 150 días.
Del fondo FISM de 60 millones 978 mil 213.60 pesos sólo se habían ejercido 17
millones 368 mil 178.80 pesos. O sea, el 28.48 por ciento del techo financiero.
De las 42 obras programas, sólo 26 recibieron anticipo. ¿Qué hizo con el
dinero federal el tesorero Saúl Wade León?
De esas 42 obras, 16 forman parte de las que serán auditadas y únicamente dos
están terminadas al 100 por ciento. Saúl Wade transgredió la ley y fraguó el
engaño a los entes fiscalizadores.
Cuatro obras presentan cero avance físico, pero el tesorero no repara en el
pago a los contratistas. Una de ellas es la rehabilitación del camino rural San
Andrés Loma Encantada-El Diamante-El Depósito, obra por la que se ha pagado un
millón 201 mil 126.25 pesos.
Otra: rehabilitación camino rural Díaz Ordaz-Las Cruces, a la que se le pagó
la estimación 1 por 2 millones 42 mil 557.09 pesos.
Una más: rehabilitación del camino rural Mina Progreso-Ampliación Ceiba
Bonita, obra por la que se pagó estimación 1 por un total de 2 millones 73 mil
183.75 pesos.
Otra: rehabilitación del camino rural Agua Fría-El Chiflido, por la que se
pagó la estimación 1 por un total de un millón 452 mil 660.17 pesos.
Son mas de 6 millones 700 mil pesos por obras que tienen avance físico cero.
A fin de cuentas, Saúl Wade actuó con dolo en el manejo de los recursos
federales. Dispuso a su arbitrio de 117 millones de pesos, tan sólo en esos dos
fondos, e involucró a los constructores en un caso de corrupción de escándalo al
obligarlos a presentar documentos para provisionar pagos por obras que carecían
de avance o que ni siquiera habían comenzado a ejecutarse. ¿Quién se quedó con
esos recursos? ¿Saúl Wade o los constructores incumplidos?
Lo otro tiene que ver con el terrorismo fiscal, su Ley de Herodes, el uso de
prácticas al estilo de la mafia siciliana, el envío de sicarios fiscales que
invitan a dialogar con l’enfant terrible en la oscuridad de un auto, a la sombra
de la corrupción. Y actúa con la complicidad de un cabildo que calla y deja
robar.
Anda de cacería Saúl Wade. Sus presas son los minatitlecos.
Archivo muerto
Sudan frío los priistas. No viene a Veracruz Enrique Peña Nieto, convulso el
ambiente por la mitomanía de Javier Duarte, por usar el nombre del presidente
para manosear y enlodar la sucesión, por pregonar que el dedo es él, por mandar
al diablo al líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera, cuya voz
para el duartismo ni cuenta ni es necesaria, y sólo lo quiere para que convalide
al candidato que el gobernador decida. Desaira EPN a quienes lo querían ver
presidiendo el evento de aniversario de la promulgación de la Ley Agraria, el 6
de enero, en el puerto de Veracruz. Lo querían ahí para celebrar los saludos y
los abrazos, las sonrisas y los mensajes, leyendo señales que sólo existen en la
imaginación de los duartistas y sus textoservidores, el predestape de Héctor
Yunes tras volver al redil del gobernador, el disfrute de la carcajada burlona,
el episodio de la comida de la complicidad. Pero resulta que Peña Nieto los dejó
vestidos, alborotados y en la total incógnita… Cosa de horas para que se
concrete la alianza PAN-PRD en Veracruz y Miguel Ángel Yunes Linares se enfile
hacia la candidatura al minigobierno de dos años. Inminente, la alianza avanza y
el jueves 7 se formalizará la sesión de pláticas entre los equipos nacionales
panista y perredista, según refiere el líder estatal del PRD, Rogelio Franco
Castán. Categórico dice: el PRD no tiene candidato y el único que presenta el
PAN es el diputado federal Yunes Linares. Juan Bueno Torio optó por irse a la
aventura, independiente, sin estructura para promover su imagen, para cuidar el
voto, para rescatar algo de votación; en el PAN pudo haber sido factor para
definir hacia dónde se habrá de inclinar la elección. Lo que tanto temían
fidelistas, duartistas, hectoryunistas, pepeyunistas, es un hecho: la alianza
PAN-PRD va y Yunes azul se confirma como el personaje mejor posicionado entre un
electorado que le compró el discurso de que habrá encerrar en una prisión a
Javier Duarte y también a Fidel Herrera Beltrán… Más de mil millones ejercerá el
ayuntamiento de Coatzacoalcos en 2016. Le aprobó el Congreso de Veracruz un
presupuesto de mil 159 millones 432 mil 189.12 pesos, incluidas participaciones
federales. Según el dictamen de la Comisión de hacienda Municipal, avalado por
el pleno de la Legislatura estatal, el gobierno de Coatzacoalcos solicitó mil
236 millones de pesos, pero sólo le autorizaron poco menos de mil 160 millones.
En el presupuesto están englobados los 878 millones 214 mil 398 pesos
correspondientes a participaciones y aportaciones federales. La buena es esa. La
mala es que esos 878 millones no se consideran con carácter definitivo pues
pueden variar a la hora que los asigne el gobierno federal tal como lo establece
la Ley de Coordinación Fiscal, que es la que determina con qué monto se le
asigna a las entidades federativas y a los municipios. Y a ese agréguese lo que
el gobierno duartista retiene, oculta y desaparece, el saqueo a las arcas, la
malversación de recursos federales destinados a las administraciones
municipales…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
Rápido se le pasó lo “emputado” a Héctor Yunes
* Con los pensionados, el show * La foto viral con Duarte * El senador y
la carcajada del gober * Candidato del duartismo * ¿Lava dinero Víctor
Rodríguez? * ¿Cómo financia farmacias del taxista? * Otra de Esteban Ramírez *
Reclama Richy nepotismo de Franco * ¿Y cuando su hijo iba a ser regidor?.
Lunes 4 de enero de 2016
“Emputado” decía andar Héctor Yunes por la represión a pensionados y se curó
la ira con sólo acudir al llamado de Javier Duarte, el “madreador” de los
adultos mayores, sentir el estruendo de su risa, la grotesca carcajada, la burla
en la piel, e integrarse al círculo de los que coinciden con el proyecto
político que hundió a Veracruz.
“Me emputó que los madrearan”, les expresaba el senador el jueves 24 de
diciembre, a los pensionados que ese día lo increpaban por su presencia a
destiempo, que se lo comían con reclamos, que lo tildaban de oportunista, que se
resistían a escuchar razones, que lo trataban como uno más de los que horas
antes, el 23, los habían agredido, vía la policía estatal, los cuerpos
antimotines, la Fuerza Civil, con toletes eléctricos, a empellones.
“Eres del grupo que nos hace daño”, escuchó el senador con el gesto adusto y
la fingida indignación como estandarte de lucha electoral.
“No tenemos que hablar con gente como tú”, le expresó un ex maestro, de
acuerdo con la reseña de la periodista Gabriela Rasgado, del portal
e-consulta.com, mientras a otros en los videos se les veía manotear y prometer
que no habría votos para el PRI en la elección de gobernador y Congreso de
Veracruz.
Anadaba en Tuxtlilla en un informe, respondía Héctor Yunes. Y sostenía que no
podía imaginar que a la protesta de los pensionados por falta de pago del
gobierno de Javier Duarte, por sus quincenas retenidas, su aguinaldo, su
retroactivo, el gobierno les respondería con una acción represiva.
“No soy adivino. En eso ando”, dijo el senador en algo que pretendió ser una
desafortunada broma.
Además, “Tuxtlilla está en casa de la chingada”, agregó en otra desatinada
expresión.
Le respondieron los pensionados que su protesta no comenzó el 23, cuando
Héctor Yunes andaba en Tuxtlilla, sino ocho días antes, y entonces nadie lo vio
por ahí.
“Tenemos ocho días de protestas, y apenas llegas”, “Vamos a darle un voto de
castigo al PRI”, “Nos vemos en las urnas”, le expresaron, resume Eirinet Gómez,
jefa de información de e-consulta.com, al tiempo que Héctor Yunes se
justificaba. Al saber de la agresión a los pensionados, relataba el senador,
emitió un comunicado y difundió un video condenando los hechos y exigiendo que
Javier Duarte investigue quiénes son los responsables de la represión.
Concluyó el diálogo cuando integrantes del Sindicato Unificador Magisterial
(SUMA), identificado con el secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, el
brazo ejecutor de la represión a pensionados, el 23 de diciembre, comenzó a
gritar consignas contra Héctor Yunes.
“No le hagan plática, no tiene dignidad”, “Fuera Yunes, fuera Yunes”, le
expresaban los de SUMA, relata Eirinet Gómez.
“Me emputó que los madrearan”, fue su frase cumbre y se retiró.
Cinco días después, el “emputamiento” se disipó. Entonces acudió a Casa
Veracruz, a la residencia oficial de quien ordenó “madrear” a los pensionados:
el gobernador Javier Duarte.
Ahí era otro. Sí, con el gesto helado, cara de pocos amigos, sin sonrisa que
se le dibujara en el rostro, sin ánimo más que de cumplir. Pero ahí estaba, a
merced de Javier Duarte, en el juego de los torpes y los vivales, la hipocresía
y el cinismo como plato mayor.
Acudía al llamado del madreador de pensionados, capo de la mafia que ha
dilapidado los recursos de Veracruz, que desaparece el dinero y acrecienta la
deuda, que empobrece a los veracruzanos mientras los capos menores y los
sicarios políticos de su clan se enriquecen de forma insultante.
Diestro en el robo, Javier Duarte se agandalla cuanta elección hay en
Veracruz. Aplica la máxima fidelista: en política lo que cuesta dinero es poco.
Pues allá fue el senador oriundo de Soledad de Doblado. Acudió al llamado de
su jefe político, dejando atrás el “me emputó que los madrearan”, como dijo a
los pensionados luego de la represión policíaca del 23 de diciembre, y exhibió
su doblez con el gobernador.
Sabida su asistencia al clan del duartismo, alardeaba Héctor Yunes Landa sin
reparo alguno. En el PRI, sostuvo, hay unidad cuando existen opiniones
diferentes y discrepancias. ¿También cuando madrean pensionados?
“A pesar de los cuestionamientos que he realizado y seguiré haciendo cuando
lo estime prudente, en lo fundamental hay unidad, vamos juntos, no como los
partidos de enfrente”, dijo como si partido no les provocara ira y rencor a los
veracruzanos.
Ya en la comida, se vio ante por lo menos tres adversarios a la candidatura
del PRI al minigobierno de dos años en Veracruz.
Ahí estaba Alberto Silva Ramos, alias El Pato de Tuxpan, diputado federal, ex
vocero del gobernador, rasurador de chayotes a los textoservidores del
duartismo, líder estatal priista, de quien dijo el senador que no había
necesidad de que fuera designado en el cargo. Luego habría de expresar que para
la candidatura sólo había dos sopas: él y el también senador José Francisco
Yunes Zorrilla. Y ahora no llegan ni a media sopa.
Otro de ellos era Erick Lagos Hernández, diputado federal, ex secretario de
Gobierno, ex líder del PRI estatal, hechura de Fidel Herrera Beltrán, siniestro
e intrigante, quien con su propia prensa solía golpear a miembros del fidelismo
cuando el sexenio trágico comenzaba.
Uno más, Adolfo Mota, el cachondo del fiscal, diputado federal, ex líder
estatal del PRI, ex secretario de Educación, involucrado en investigaciones de
la Auditoría Superior de la Federación por desvío de recursos federales.
Otro, Jorge Carvallo Delfín, diputado federal, ex líder del Congreso en
Veracruz, engañador de alcaldes a quienes solía tramitarles cargos y
candidaturas, previo pago millonario, que nunca llegaban. ¿O no Marcos Theurel?
Todos fidelistas, representan el proyecto que inició el derrumbe de Veracruz,
cuando el saqueo se convirtió en norma a seguir, abiertas las arcas para
disponer de ellas, para simular inversiones y obras públicas que jamás se
ejecutaron, que se disfrazaron con fideicomisos de manejo irregular.
Con ellos estaba un alemanista, Tomás Ruiz González, secretario de
Infraestructura y Obras Públicas, primer secretario de Finanzas y Planeación del
duartismo, a quien se le liga con el empresario Carlos Slim y quien habría sido
la llave para que el magnate de las comunicaciones se apoderara del túnel
sumergido de Coatzacoalcos, vía el rescate del proyecto mediante la inversión de
mil millones de pesos para su conclusión a cambio de que a su empresa, FCC, se
le ampliara el plazo de concesión hasta por 45 años.
Y por último, Flavino Ríos Alvarado, detractor de Javier Duarte al inicio del
sexenio actual, resentido por no probar las mieles del poder, difundiendo que la
deuda fidelista no era de 3 mil 500 millones de pesos como pregonaba Fidel
Herrera Beltrán, sino de 34 mil millones, como decía el Plan Veracruzano de
Desarrollo del propio gobernador.
Sonreía a placer Javier Duarte. Soltaba carcajadas grotescas frente al rostro
petrificado de Héctor Yunes que acudió a la comida de año nuevo para
“desemputarse" de cómo “madrearon" los pensionados el 23 de diciembre. Y lo
logró.
Difundían los textoservidores, el área de prensa del gobernador, su prensa
afín, las fotografías del encuentro. Y soltaba Javier Duarte en un tuit:
“Tengo el gusto de convivir con quienes comparto una misma visión de futuro
por el desarrollo de un mejor Veracruz”. Obviamente, incluido Héctor Yunes.
Lo vulgar no lo pierde Javier Duarte. Sale en la foto como si quisiera
devorar al senador aspirándolo. Es la carcajada de saber que lo tiene en su
bolsillo, la burla sin freno, la risa del que siente que la impunidad está
amarrada.
Corre la fotografía por la redes sociales. Pero de inmediato se fabrican los
memes. Y entonces se inventan los diálogos, las expresiones del gobernador, lo
de la caña de pescar que le regaló a Héctor Yunes, ávido de atrapar peces
gordos, pero que comenzara por los Yunes azules, los parientes de Boca del Río,
los que residen en Alvarado.
En otro meme Javier Duarte le dice que aguante, que en breve sirven el
champán.
En uno más, la carcajada a todo lo que da y la frase imaginaria: “¿Que vas a
ser gobernador? Jajaja”.
Nada tan viral como esa fotografía, Héctor Yunes en papel del patiño del
cómico que despacha como gobernador.
Servía la comida en Casa Veracruz para dejar constancia que aquel había sido
un encuentro partidista, con fines sucesorios y electorales, obvia la
transgresión a la ley, un auténtico peculado.
De ahí salió el líder del PRI, Silva Ramos, a hablar de que uno de los
presentes sería el próximo gobernador de Veracruz y que Pepe Yunes no acudió
porque ya se descartó para esa contienda. O sea, Casa Veracruz y el dinero del
gobierno estatal usado para un evento priista.
Pepe Yunes lo desmintió de inmediato. Dijo que él no se ha descartado, que
sigue en la contienda, que quiere gobernar Veracruz, pero no lo hará
condicionado. De todos, Pepe Yunes es el único que no le garantiza impunidad a
Javier Duarte ni a su pandilla.
Y ahí, Héctor Yunes, el que decía que lo había “emputado” la madriza que le
dieron a los pensionados, con un objetivo: mostrar que los priistas caminan
juntos, que se ponen de acuerdo, que pactan, que son lo mismo.
Y es que el senador, a fin de cuentas, volvió al duartismo.
Ya no tan “emputado".
Archivo muerto
¿Lava dinero Víctor Rodríguez? ¿O lo lava el Movimiento Territorial del PRI?
Instala farmacias del taxista en las principales ciudades de Veracruz, no para
ayudar al gremio de los trabajadores del volante sino para vender imagen,
ocultar su estampa de prefecto de la chamba sucia y el baño de lodo contra los
adversarios del marcelismo, o para maquillar el vilipendiado rostro del PRI que
de la mano de Javier Duarte llevaron a la quiebra al gobierno estatal, hundieron
a Veracruz en un océano de sangre y agravaron el conflicto social, reprimiendo a
los que protestan, matando a los que disienten, asediando a los que se indignan.
¿De dónde sale el dinero para financiar los medicamentos en las farmacias del
taxista? Si es de Sedesol, es delito porque los recursos de los programas
sociales no pueden tener fines políticos. Es lo que dice la ley. Hay líderes de
taxistas que ya lo cuestionan, como Eusebia Cortés, quien públicamente lo viene
externando. ¿De dónde proviene el dinero para sostener las farmacias del
taxista? De acuerdo con la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC,
por sus siglas en inglés) las farmacias son codiciadas por el narco para
blanquear sus recursos por el manejo fácil de efectivo. ¿Cuál es la fórmula
usada por el líder del Movimiento Territorial del PRI? Porque si es dinero que
proviene de las arcas públicas, malo, y si es lavado, peor. Y todo porque Víctor
Rodríguez quiere lavar su maltrecha imagen… Promesas vanas las de Esteban
Ramírez. Ofrece acciones el director de Atención Ciudadana de la Secretaría de
Obras Públicas, sabedor que su palabra es demagogia pura y que a los colonos de
Coatzacoalcos se les pueden mentir pero difícilmente se les va a engañar. Ocurre
que en la colonia Benito Juárez Norte, el zampeado —concreto hidráulico y
mampostería de piedra— realizado por el ayuntamiento resultó deficiente, se
contabilizaron áreas que ya estaban construidas, afectaron bardas y muros que
amenazan con desplomarse, dejaron postes a medio caer. Cuestionado por la pésima
calidad de la obra, a Esteban Ramírez se le hizo fácil ofrecer que habrían
trabajos adicionales o la reparación de las afectaciones, a sabiendas que, como
siempre, era otro de sus habituales embustes. Deja bombas de tiempo en cuanto
lugar se para, en Villas de San Martín, en Olmeca, en la Prolongación de
Zaragoza. Es un producto balín del marcelismo, propuesto por el delegado de la
Sedesol federal en Veracruz, Marcelo Montiel Montiel, pero para funcionar, no
para reventar al PRI. ¿O sí?… Por imprudente, Guille Alvarado González socava la
alianza PAN-PRD. Sube un tuit, dice que ha decidido contender por una d¡putación
plurinominal y le arma un mega broncón a su esposo, el líder estatal del PRD,
Rogelio Franco Castán. Nepotismo a la vista, gritan los del PRD rojo,
contratados de nuevo para sabotear el proyecto aliancista y evitar que el PRI
valga queso en la elección de 2016. Nepotismo grita, entre otros, Ricardo López
Carrera, ex regidor por Coatzacoalcos, el último edil del sol azteca en el
puerto del sur. Pero nepotismo no gritó cuando en 2013 insertó a su hijo,
Ricardo López Cabañas, como candidato a regidor primero en la planilla del PRD,
intentando asegurar que con cualquier votación lograra ingresar al cabildo.
Infame la votación obtenida por el PRD, el sol azteca no tuvo regidor por
primera vez desde 1997 cuando se agenciara la alcaldía de Coatzacoalcos.
Entonces no gritó nepotismo Ricardo López Carrera. Y así los Romero Aquino, los
Condado, las Rasgado, que han usado al PRD como franquicia familiar. Lo de la
esposa de Rogelio Franco, mal. Pero lo de López Carrera, también…
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