INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: SU FORTUNA Y EL ENGAÑO
* No declara los bienes de su familia * Declaración 3de3, incompleta * Se
enreda el gobernador * Ramírez Marín le envía otro mensaje * Otros parientes
para investigar * El video del “mujeriego” * ¿Quién le pega a Joaquín? * Bajón
de corriente causa alarma * Sale de operación Etileno 21.
29 de julio de 2016
Pobre diablo, falso pobre, el gobernador no sabe cómo escapar. Se dice
inocente, limpio, impoluto, declarando lo que tiene, una miseria, acudiendo a la
plataforma 3de3, sin consignar cuánto posee su familia, la red de prestanombres
que oculta su fortuna. Así quiere engañar Javier Duarte.
Por pillo, no por tonto, lo investiga la PGR, solicitando información
catastral de su esposa Karime, su suegra Yazmín Tubilla, su madre Cecilia de
Ochoa Guasti, su hermano Daniel Duarte de Ochoa, su concuño José Armando
Rodríguez Ayache, su cuñada Mónica, el primo Jorge Fernando Ramírez, y aquellos
que sirven para encubrir cuantos millones saqueó del erario, los convirtió en
casas y ranchos, departamentos y chalets, empresas e inversión personal.
Responde Javier Duarte al embate judicial. Y lo hace con soberbia, exigente
con la Procuraduría General de la República, altivo con la Fiscalía General,
instando a que su verdugo, el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, sea
medido con la misma vara, que le apliquen la ley, que determinen si él y su
hijo, el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, también deben ser
reos por enriquecimiento ilícito.
Dice Javier Duarte que su declaración de bienes, la fiscal y la de conflicto
de interés ya están en la plataforma ciudadana 3de3. En ella, supuestamente,
consigna lo que tiene, sus 2 millones de pesos, sus dos casas, sus tres
vehículos, sus obras de arte, las joyas de la abuelita de Karime, herencia
familiar.
Se ufana el gobernador de Veracruz del golpe asestado, cubierto el requisito
del 3de3, que transparenta lo que posee, que lo exime de responsabilidad y que
acabaría con la embestida que lo sitúa las puertas de la prisión por el
descomunal saqueo a las arcas del gobierno estatal.
“Reitero y subrayo: no tengo propiedades en el extranjero ni prestanombres,
tampoco bienes inmuebles fuera de la ley”, dice Duarte, alias El Santo.
Qué patraña. Tira su rollo y huye de la prensa crítica que lo acosa a
preguntas. Huye sin responder, sin explicar, evasivo cuando alcanza a escuchar
si los bienes de su esposa y los de otros familiares tienen sustento legal. Huye
en una conferencia de prensa al estilo duartista, el monólogo al que apelan los
cobardes cuando ni tienen cómo explicar.
Nadie le cree. Lo refuta Yunes azul. Acusa un ardid, otro engaño para evadir
su responsabilidad, negado el enriquecimiento ilícito, la evasión fiscal, el
lavado de dinero con que el gobernador electo lo tiene denunciado ante
instancias de la PGR y de la Secretaría de Hacienda federal.
Javier Duarte, agrega Yunes, rindió un dato falso sobre su ingreso como
gobernador. Dijo que al año recibe 2 millones 272 mil 054 pesos, cuando su
salario mensual es 74 mil, por lo que reportó indebidamente un ingreso adicional
de un millón 372 mil 744.
Se mata solo el gobernador. Quien fuera financiero de Fidel Herrera, el
artífice de la bursatilización del impuesto vehicular, quien suscribió los
créditos millonarios, de destino incierto, que por falta de pago llevaron a la
quiebra a Veracruz, no sabe sumar. Requiere un ábaco para que las cuentas de sus
ingresos cuadren con lo que dice el tabulador salarial.
“Nadie le cree —plantea el tormentoso Yunes azul—. Es tan absurdo que todavía
hace una semana aceptó que había comprado una acción en un club de golf en
Houston, en el Carlton Woods, una acción de un club que tiene un costo de 123
mil dólares”. Sólo ahí se le iría su pequeño patrimonio de 2 millones de pesos.
Ajá.
Asombra su ignorancia matemática e irrita el cinismo con el que quiere marear
a la sociedad. Insulta el falso pobre la inteligencia de los veracruzanos con el
embuste de exigua fortuna frente al saqueo demencial, el presupuesto estatal y
los 50 mil millones de origen federal, el que reclama la Auditoría Superior de
la Federación y por el que está denunciado ante la PGR.
Engañador infinito, Javier Duarte también quiere burlar al portal 3de3.
Presenta su declaración —jueves 28— y lo hace por internet.
Horas después, sin embargo, el asunto comienza a caer. Presentó Javier Duarte
su declaración de bienes pero no los de su esposa y sus familiares cercanos. Hay
vacíos de información.
Lo exhibe Alejandra Zapata Hojel, consultora del Instituto Mexicano de la
Competitividad (IMCO), instancia que organiza la iniciativa “3de3”. Da detalles.
Es suspicaz. 3 de 3 exige la declaración patrimonial, la fiscal y la de
conflicto de intereses.
Oculta Javier Duarte su red de prestanombres. Evade lo que tiene su madre, su
suegra, Tony Macías, el suegro incómodo, investigado por los recursos que el
fidelismo le aportó, vía el Parque Tecnológico Puerto México y la empresa Frutas
y Verduras Asépticas de Veracruz (FYVVER), varios cientos de millones de pesos,
según los informes de actividades de Fidel Herrera Beltrán, entonces gobernador,
entonces en la “plenitud del pinche poder”.
Contundente, Alejandra Zapata dice a Carlos Loret de Mola en Radio Fórmula
que la declaración 3de3 de Javier Duarte es insuficiente, que deja vacíos, que
intenta darle un uso político. “Su declaración está muy lejos de lo que la
ciudadanía ha escuchado sobre desvío de más de 600 millones de pesos”, dice
Carlos Loret.
Se refiere sólo a las empresas fantasmas descubiertas por el portal Animal
Político, un operativo de corrupción que sirvió para encubrir el desvío de 645
millones de pesos, pagados a sociedades anónimas que usaron los nombres de
beneficiarios de programas sociales para constituirlas, a sus espaldas, sin
enterarlos, con domicilios que denotan pobreza y extrema pobreza, pero donde se
supone fueron a parar cientos de millones por obras y servicios no realizados.
“En la declaración patrimonial, por ejemplo —dice Alejandra Zapata—, en la
versión que nos entrega a nosotros, en 3de3, aún cuando hay muchos campos en el
patrimonio de su esposa, todos esos rubros se dejan en blanco”. ¿Escondió el
patrimonio de su esposa?, le pregunta Loret de Mola.
“Cuando menos los escondió —aduce la asesora del IMCO—. Probablemente sea
muchísimo más amplio. Esconde el patrimonio de su esposa pero también esconde el
patrimonio que se reporta de familiares cercanos, de su mamá, de su cuñada, de
su hermano”.
Por ello, por la farsa y la mentira, la audacia para engañar, 3de3 no le
admite a Javier Duarte su declaración y no será publicada en el portal de
transparencia, acusa Carlos Loret de Mola.
Otro portal, Al Calor Político, retoma la postura de Alejandra Zapata.
Destaca que la declaración del desgobernador está incompleta, que “excluyó a las
declaraciones de su cónyuge Karime Macías Tubilla y de sus familiares más
cercanos cuyas propiedades investiga la Procuraduría General de la República”.
Toca Alejandra Zapata a uno de los personajes clave en la red de
prestanombres de Javier Duarte, Octavio Manuel Ruiz Barroso, a quien el gordobés
hizo alcalde de Alvarado a contracorriente, desdeñado por el PRI, convertido en
perredista.
Tampoco Ruiz Barroso presentó su 3de3, dice Alejandra Zapata.
“Ninguno de los dos ha publicado sus declaraciones con nosotros”, dice Zapata
Hojel. Y agrega Al Calor Político: “El citado funcionario del Ayuntamiento de
Alvarado también es sujeto a una investigación de la PGR, junto con 69 personas
más, luego de una denuncia contra el titular del Poder Ejecutivo y albergada en
el expediente FED7SEIDF-UEIDFF-VERE/00000691 de 2016 de la Subprocuraduría
Especializada en Investigación de Delitos Federales”.
Ahí está la clave de su enriquecimiento: sus familia y sus amigos, la red de
prestanombres.
Lo embiste la PGR, lo suelta el PRI, se cierra el círculo y Javier Duarte no
atina a responder. Y cuando lo hace se enreda más.
No lee el enésimo mensaje del centro. No interpreta que la pesquisa de la PGR
es una invitación a emigrar. No capta que el PRI lo repudia. Así pasa cuando la
mafia abandona.
Lo sentencia, una vez más, el diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, voz de la
dirigencia tricolor:
“El gobernador de Veracruz está en una situación sumamente delicada por el
tipo de acusaciones que hay; el PRI está totalmente de acuerdo de que en cuanto
la PGR cuente con elementos o indicios (en su contra) actúe en los términos en
los que está obligada”.
Y precisa:
“Son bienvenidos los gestos políticos de transparencia, pero el caso de
Veracruz ya tiene un proceso judicial, que es donde va a tener valor que se
presenten las cosas, que se presenten con verdad y a tiempo. La lucha
anticorrupción no necesita gestos políticos, necesita la verdadera acción de la
autoridad responsable”.
Su tragedia nace en Los Pinos. Lo incrimina el robo de los 50 mil millones de
pesos de origen federal. Lo tiene en la mira la PGR, que hurga en los haberes de
los prestanombres.
Lo delata su último error: el engaño de la 3de3, ocultando lo que tiene, las
propiedades de su esposa, su mamá, sus suegros, la cuñada, el concuño, el primo,
los amigos, los empleados, la pandilla rapaz.
Lo buscan por pillo, no por tonto, pero hasta ahí vuelve a flaquear.
Archivo muerto
De Xalapa con amor: Faltaron algunos. No se menciona en la red de
prestanombres de Javier Duarte a la tía Andrea Duarte Franco, su esposo César
Zurita, sus primos Luis Iván y Héctor Duarte Dehesa, “todos ellos con
propiedades y negocios en Xalapa, Puerto de Veracruz y hasta en el extranjero”.
Llega el texto desde la capital de Veracruz, sacudidos todos por las acciones de
la Procuraduría General de la República que solicita información catastral de 69
familiares y allegados al gobernador, su esposa, madre, suegra, hermano, concuño
y primo político. Unos sin un peso en la bolsa, otros sin trabajo ni futuro, de
pronto se convirtieron en acaudalados empresarios, adinerados con compulsión a
comprar, dueños de casas, departamentos, pisos y ranchos en México, Estados
Unidos y España. De ahí que la lista se observe y se revise. Y se suponga que la
tía Andrea, el tío César y los primos Luis Iván y Héctor también están en la
mira… “No me importa que me digan mujeriego. Yo las amo, yo las quiero”. Video
ácido, provocador, con sello priista, el que muestra al alcalde Joaquín
Caballero Rosiñol en faceta de conquistador, circulando en redes sociales.
Exhibe al edil de Coatzacoalcos, agraviante en lo familiar, varias féminas con
la imputación de “novias” desde los días en que el hoy alcalde era funcionario
de mediano nivel. Hiriente el lenguaje, rasposa la intención, son mostradas las
damas, priistas y no priistas, funcionarias que de mandaderas pasaron a
secretarias, a almohadas, sábana y colchón. ¿De dónde el golpe? ¿De Jesús Moreno
Delgado, separado de la dirección del DIF con el señuelo de que iría a operar
votos para Héctor Yunes Landa en el distrito 30, y tras la vergonzosa derrota ya
no pudo reasumir el cargo? ¿De Víctor Rodríguez, fallido candidato del PRI a
diputado local por Coatzacoalcos Urbano, golpeteado por el joaquinismo y el
chuchismo, con una contracampaña que ahondó el repudio social por el pupilo de
Marcelo Montiel? ¿De Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—,
confrontado con Joaquín Caballero en público y sosteniendo acuerdos en lo
privado, sabedor Marcos que sus trapacerías en sus días de alcalde, la
asignación de contratos a su red de prestanombres, el sobregiro de los 200
millones en 2012, el negocio de la seguridad y las armas a las que es tan
afecto, no tardan en salir a relucir? ¿De Iván Hillman Chapoy, alias “El Mago”
porque desapareció los dineros de Coatzacoalcos y ahora los de la Comisión
Nacional del Agua, provocando que a Veracruz se le catalogara como “entidad
inelegible” durante 2016, sin derechos a obras hidráulicas y sin justificar mil
500 millones de pesos, lo que ya huele a peculado, exhibido en La Jornada
Veracruz? Y mientras Joaquín Caballero descubre el origen del golpe, las fotos
de las “novias” circulan por las redes sociales al ritmo de “Mujeriego”… Bajón
de luz, alarma general, un mechero encendido, una flama impresionante que se
observaba a kilómetros de distancia. Noche de incertidumbre en Coatzacoalcos,
Nanchital, Mundo Nuevo y poblaciones aledañas a la planta Etileno 21,
suponiéndose que era el complejo industrial el origen del problema. Ocurrió la
baja en la energía, a eso de las 10 de la noche en la subestación Mina II,
ubicada en Ixhuatlán del Sureste. Dice la empresa Braskem Idesa que su planta
salió de operación por falta de energía. Dice el líder del sindicato de
electricistas, Víctor Andrade López, que la subestación sufrió el bajón de
corriente porque Etileno 21 dejó de suministrarle. Como medida de seguridad,
salió de operación el complejo industrial y se encendió el mechero, viéndose a
kilómetros. Salió de operación Cloro de Tehuantepec, en Pajaritos. La baja de
energía se sintió en Coatzacoalcos, Nanchital, Mundo Nuevo, Minatitlán y
Jáltipan…
JAVIER DUARTE: LA FAMILIA A LOS TRIBUNALES
* Indaga PGR en registros catastrales * 69 allegados en la mira * El pobre
es él, no los parientes * Declaración de bienes a toro pasado * Iván Hillman
provoca veto de Conagua a Veracruz * No comprueba gastos por mil 500 millones *
Caso Tamayo: CIDH también exige justicia * ¿Y la Fiscalía regional en Coatza?.
28 de julio de 2016
Una fibra derrumba al tirano: la familia. Ahí pega la PGR. Va por la esposa y
la suegra, la madre y el hermano, el concuño y el primo, la red de prestanombres
que fueron forjando la fortuna descomunal —y en tiempo récord— de Javier Duarte.
Va por 69 personas físicas y morales, los allegados, el círculo rojo del
gobernador de Veracruz, los que de la nada se erigieron en acaudalados, por sus
manos los millones y las mansiones, potentados con ranchos y chalets, dueños de
condominios en edificios de superlujo.
Mal día para Javier Duarte. Lo sacude Reforma —miércoles 27— con una
revelación que esta vez no puede eludir: la Procuraduría General de la República
indaga entre la familia y los amigos cuantos bienes poseen y cómo los pudieron
adquirir.
Hurga la PGR en la base de datos de la Dirección General de Catastro y
Valuación de Veracruz. Quiere establecer cuanto tenían antes de asaltar el poder
y cuanto detentan en los últimos días de Javier Duarte como desgobernador.
Requiere información catastral, los registros de Karime Macías Tubilla, su
esposa; María Virginia Yazmín Tubilla Letayf, su suegra; Cecilia de Ochoa Guasti,
su madre, y Daniel Duarte de Ochoa, su hermano, el círculo que más duele… si es
que algo le duele a Javier Duarte
Va por José Armando Rodríguez Ayache, su concuño, el de los departamentos,
junto con su esposa Mónica Macías Tubilla, en la Torre Pelícano, en Boca del
Río, y ella con una casa en Woodlands, Texas, el paraíso en el que quieren
disfrutar de lo obtenido en su paso por el poder en Veracruz.
Rastrea la PGR los bienes de Jorge Fernando Ramírez Tubilla, primo político
del gobernador, primo hermano de Karime, ex subsecretario de Ingresos y ex
procurador fiscal del gobierno de Veracruz, su nombre en una casa de Maricopa,
Arizona, Estados Unidos, que disfrutan los Duarte-Macías.
Se integra todo en el expediente FED/SEIDF-UEIDFF-VER/0000691/2016, radicado
en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales de la
PGR, donde también solicita la documentación catastral de dos equipos de
beisbol: los Cafeteros de Córdoba y los Rojos del Águila de Veracruz.
Detalla Reforma:
“El 5 de julio el gobernador electo de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares,
informó que sus abogados sumaron dos acusaciones en contra del mandatario Javier
Duarte por desvío de recursos públicos. Una en la Fiscalía de Lavado de Dinero
de la PGR y otra ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT), por evasión
fiscal.
“La primera denuncia está relacionada con información sobre la red de
operadores de Duarte para desviar del erario recursos en la compra de bienes en
el país y en el extranjero.
“En tanto, la segunda se basa en información que detalla una lista de 22
‘empresas fantasmas’, que fueron creadas al inicio de la Administración de
Duarte para justificar pago de contratos por 654 millones de pesos.
“La PGR investiga además propiedades en Veracruz de funcionarios como José
Antonio Chara Mansur, delegado federal de la Secretaría de Economía y a quien en
la denuncia se le vincula con 13 propiedades en Woodlands, Texas; Octavio Manuel
Ruiz Barroso, edil de Alvarado y Gerardo Bonilla Suárez, encargado del Velódromo
de Xalapa”.
Sigue Reforma:
“La Procuraduría General de la República (PGR) indaga los antecedentes
catastrales de 35 empresas de Veracruz, entre ellas, los equipos de beisbol
Cafeteros de Córdoba y Rojos del Águila de Veracruz”.
Cita a los Mansur, los que están en el gobierno y los que están fuera de él.
Y los tilda de testaferros. Habla de las 25 propiedades con valor superior a los
3 mil millones de pesos, a las que se refiere Yunes azul en sus denuncias.
“Yunes asentó en la denuncia —agrega Reforma— que Moisés Mansur Cysneiros, es
socio de la Inmobiliaria Cartujano y que ha construido algunos de esos
inmuebles.
“En esa solicitud de información, figuran 35 empresas que van desde
inmobiliarias, hasta tiendas deportivas, de frutas y verduras, autotransportes,
refacciones y de gasolineras.
“Por ejemplo, la PGR quiere conocer los antecedentes catastrales del equipo
Cafeteros de Córdoba, que resurgieron en 1972 cuando Chara Mansur llevó a esa
ciudad la franquicia de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) para el cual se
construyó el estadio ‘Beisborama’.
“Actualmente ese equipo juega a nivel estatal y lo encabeza José Antonio
Mansur Beltrán.
La PGR también quiere la misma información de los Rojos del Águila de
Veracruz, que es parte de la LMB.
“Sus directivos son José Antonio Mansur Galán y Jean Paul Mansur Beltrán,
quienes también son parte de la lista de la investigación federal
FED/SEIDF-UEIDFF-VER/0000691/2016 de la Subprocuraduría Especializada en
Investigación de Delitos Federales”. O sea, la red de prestanombres de Javier
Duarte.
“Otras empresas —agrega Reforma— de las cuales la PGR solicitó antecedentes
catastrales son Frutas y Verduras Asépticas (Fyver) asentada en Coatzacoalcos
desde 2005 (de Tony Macías, el suegro incómodo de JDO); Hidrosina Plus;
Contreras y Janeiros SC, firma de abogados especializados en las materias fiscal
y administrativa; y Mansur Sports, asentada en Córdoba.
“En la relación de propietarios de los inmuebles atribuidos en la denuncia de
Yunes contra Duarte, sobresalen 13 en Woodlands, Texas, a nombre de José Antonio
Mansur Beltrán, quien es delegado de la Secretaría de Economía en Veracruz.
“Con esto, la PGR no sólo requirió la información catastral de José Antonio
Mansur Beltrán sino de Mónica Patricia Mansur Beltrán; el empresario Nisim
Mansur Cohen, Lucía Patricia Beltrán Sánchez, José Antonio Ruiz Bandín; José
Juan Janeiro Rodríguez (socio de Contreras y Janeiros SC); José Manuel Ruiz
Falcón, y David Alejandro Osorio Aguirre”.
Sabíase de las estrecheces familiares, unos sin empleo, otros trampeando para
sobrevivir, alejados de la vida de opulencia que sólo dan los golpes de suerte,
la herencia desbordada o los años de trabajo a todo vapor.
Sabíase de la medianía económica antes que Javier Duarte fuera gobernador,
incluso en los días en que era secretario de Finanzas de Fidel Herrera Beltrán,
su mentor e impulsor.
Y hoy, los familiares, los amigos, son millonarios. ¿De dónde, cómo, cuándo
tropezaron con la diosa fortuna?
Desatado el escándalo, admitida la existencia de la indagatoria por parte de
la PGR, se asume Javier Duarte como un gobernador único, de uña corta, si acaso
2 millones de pesos en su haber, joyas que son herencia de la abuelita de Karime
Macías, dos casas, una con valor de 700 mil pesos y otra por un millón. Nada
más.
Da show el gordobés. Convoca a la prensa y ahí, frente a todos, en palacio,
muestra su declaración de bienes, a toro pasado, documentos en mano, expiando
culpas, como si el agravio se extinguiera con rollo, llevando a Veracruz a la
quiebra y al miedo social.
“En los últimos meses se ha suscitado una campaña de desprestigio con
mentiras, calumnias y difamaciones en contra de mi persona y mi familia. Las
motivaciones han sido evidentes: son de carácter político-electoral y estaban
destinadas a crear una estrategia mediática comprendida en diferentes etapas y
así lo entendí; por ello evité contestar en aras de no interferir en el proceso
electoral que se estaba desarrollando, y porque además las acusaciones me
parecían ridículas y fuera de lugar”.
Pero lo ridículo lo hace hablar. Celebra, dice, que la PGR indague, le dé
curso a las denuncias de Yunes Linares y “exijo a la Fiscalía General del Estado
(FGE) actuar con toda puntualidad y que desahogue la investigación iniciada a
petición del presunto gobernador electo por la existencia de supuestos
prestanombres, y que mida con la misma vara de justicia a todos por igual.
“De igual manera, le exijo determine las investigaciones que obran en su
poder por los delitos de peculado, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito en
contra de Miguel Ángel Yunes Linares y Miguel Ángel Yunes Márquez. Que mida con
la misma vara de la justicia a todos por igual. Estoy seguro que la intervención
de la PGR dará certeza a este tema. La verdad nos hará libres”.
Preconiza el gober que él, por si no lo saben, es casi pobre. Acumula una
ridícula fortuna mientras a Karime, la suegra, la mamá, el hermano, el concuño y
el primo, los amigos, los empleados, los socios, les va mucho mejor.
Lo que Javier Duarte no les dice a sus familiares es que él, pobre como es,
no tiene nada que esconder. Ellos sí.
A los familiares los cerca la PGR por la súbita fortuna que ostentan, por el
uso de recursos de procedencia ilícita, por su explosivo enriquecimiento, por el
origen del dinero que detentan, por los documentos que los incriminan.
Él, bien. Ellos algo tendrán que explicar.
Quizá Javier Duarte la libre. Su familia no.
Los trabó.
Archivo muerto
Por omiso, negligente, por no comprobar el uso de recursos, Iván Hillman
llevó a Veracruz a la condición de “entidad inelegible” para recibir los
millones de Conagua. No hubo en 2016 inversión en obras de agua, drenaje y
alcantarillado. Y el Terrible Iván dejó de comprobar el uso de mil 500 millones
de pesos. Le imputan al ex alcalde de Coatzacoalcos supuestas irregularidades en
los programas Apazu y Prossapys, que son los dos únicos programas federales que
realiza la Comisión Nacional del Agua. Con ello se frenaron construcciones ya
iniciadas, en el 2014 y 2015, y fueron canceladas gestiones para 2016. Lo revela
el asesor de la Comisión de Agua Potable y Saneamiento en la Cámara de
diputados, Manuel Sánchez Giles, y lo difunde La Jornada Veracruz, en a pluma de
Fernando Inés Carmona. “El delegado de Conagua no comprobó el uso de recursos
económicos federales que se destinaron para el estado de Veracruz, dinero que se
debió aplicar en diversas obras de agua, drenaje y alcantarillado en aquellos
municipios del estado que gestionaron los recursos”, precisa Sánchez Giles.
Explica que el veto a Veracruz en 2016 también se atribuye a la falta de
comprobación de gastos, “así como del cierre de ejercicio y todo esto es
responsabilidad del director general del organismo de Cuenca Golfo Centro de
Conagua, Iván Hillman Chapoy, así como del director de agua y saneamiento de la
misma dependencia, Carlos Ignacio Alonso Zúñiga. Es un dinero que no se
comprueba en qué se utilizó”. Es crónica la desfachatez de Iván Hillman. Siendo
alcalde de Coatzacoalcos ejerció 2 mil millones de pesos. Nadie sabe en qué los
invirtió. Su obra es fantasmal, intangible. Y ahora, una década después, vuelve
a las andadas. Provocó que Veracruz fuera vetada por la Conagua, por no
comprobar en qué aplica los millones que pasan por sus manos. Habría qué
empresas realizan obra en gestión, algunas de Coatzacoalcos, especializadas en
inflar montos y estimaciones. Habría que ver el derroche sin comprobación.
Habría que ver la relación laboral con los empleados. Ahí hay pus… Para Pedro
Tamayo, también la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pide justicia. Su
Relatoría Especial destaca que el periodista se hallaba bajo las medidas
cautelares del gobierno de Veracruz, “medidas extraordinarias de protección”. Y
aún así el asesinato ocurrió. No protegió a Pedro Tamayo Rosas, corresponsal de
El Piñero de la Cuenca y Al Calor Político en Tierra Blanca, el Sistema de
Alerta Temprana y Planes de Contingencia. Expresa la Relatoría Especial de la
CIDH “su profunda preocupación por el aumento de la violencia contra periodistas
en México, que se expresa en el incremento de la cifra de asesinados en relación
con años anteriores, cuyas muertes podrían estar vinculadas al ejercicio de la
profesión”. Son ya ocho días. Nada se sabe de los asesinos. Nada se advierte en
torno a los policías que realizaban rondines en torno al hogar, o a los que
llamaron a la ambulancia proporcionando un domicilio distinto al lugar donde
ocurrió el crimen, o a la patrulla que interceptó al taxi en que viajaba un hijo
de Pedro Tamayo tratando de darle alcance al vehículo en que huían los sicarios.
Van ocho días, condena el crimen la UNESCO y la Relatoría Especial de la CIDH,
protesta la prensa crítica, se indigna la sociedad, lloran sus deudos, y la
impunidad sigue inalterable, los criminales protegidos e intocables… Nada camina
en la Fiscalía General. O sí. Si acaso el show de “Culín”, sus alardes, el ego y
los reflectores, pero de justicia ni hablar. Ni quien confíe en la Unidad
Especializada en Combate al Secuestro zona sur, ubicada en Coatzacoalcos, la
llamada Unidad de Extorsión, que no resuelve secuestros y cuando ocurren suele
llegar a los domicilios de los familiares cuando, se supone, nadie sabe aún
nada. Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, presume instalaciones nuevas
para la Fiscalía Regional, en Coatzacoalcos. Las recorre. Trasciende que el
arrendador es el diputado García Bringas. Se le da amplia difusión. Y todo sigue
igual. Ni instalaciones ad hoc ni justicia para la sociedad. Todo es un embuste…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ: ARMARSE O MORIR
* Hartazgo social ante ola de violencia * Que cada quien se defienda *
Recula Javier Duarte con reemplacamiento * Juez ordena frenar asignación de
notarías * Silva viaja y Javier Duarte llora * UPAV e Itesco: pervertir la
educación * Sexo a cambio de calificaciones * Aviadores en nómina de canales.
27 de julio de 2016
Caen los justos y los que no lo son, los inocentes y los que transgreden la
ley, en llamas Veracruz, ensangrentado y sacudido por la violencia, operando la
policía para el crimen organizado, llevando a la sociedad a tomar las armas,
ejercer su autodefensa, sobrevivir cuando no se puede vivir.
Se arma la sociedad para enfrentar el miedo. Se arma ante el deterioro de la
seguridad. Increpa, desafía, reta al poder que dejó perder la tranquilidad, que
pactó con el mal, entregó Veracruz a la delincuencia y volvió su territorio
santuario del narco, de la delincuencia, de los que gustan de vivir fuera de la
ley.
Crece el secuestro y la extorsión, el homicidio y el robo. Cimbra la
violencia a Veracruz, al sur y al norte, al centro y en las zonas de playa,
todos a merced de la delincuencia que en Javier Duarte halló su ideal, el que
acuerda, el que cede, el que se entrega y se mimetiza con los que hacen el mal.
Su Veracruz es ya segundo lugar nacional en incidencia delictiva. Su
Coatzacoalcos es segundo lugar con peor percepción de seguridad, sólo un punto
detrás de Villahermosa, Tabasco, seguido de Acapulco, la zona oriente de la
Ciudad de México y Chilpancingo, Guerrero. La medición se realizó entre las 42
ciudades más importantes del país y corresponde a la Encuesta Nacional de
Seguridad Pública Urbana del INEGI.
Del miedo viene la autoprotección, la que no garantiza ya el Estado, la que
es moralmente válida porque nadie está obligado a dejarse robar, a dejarse
asaltar, a dejarse secuestrar, a dejarse matar.
Sale a las calles Ciudadanos Unidos por Coatzacoalcos y exhibe una manta en
que expresa que la seguridad es responsabilidad de todos. Lanza su alerta que es
lema y proclama de lucha: ¡Ya basta! Y advierte que el miedo lleva a esa
autoprotección que a muchos inquieta.
Habla José Bahena Cuevas, vicepresidente de Canacintra, empresario con
liderazgo, su voz escuchada y atendida, que persuade y mueve a sectores de la
sociedad.
Habla del miedo que inhibe la inversión. Inhibe la inversión personal, la del
que queriendo construir deja de hacerlo, la del que deseando abrir un negocio se
retracta.
Es el miedo el factor que marca por qué el consumo local “está deprimido”,
por qué la gente ya no sale a las calles.
Se arman los que pueden, en términos de ley. Se arman dentro lo que permite
la Constitución, en sus hogares, en sus negocios, dentro de los límites del
esquema judicial.
Dice Pepe Bahena:
“Ha habido funcionarios de gobierno que nos cuestionan del porqué decimos
esto pero yo les digo que salgan a la calle y pregunten a la gente para que
sepan el grado de temor que existe”.
Y va al grano: la sociedad tomando las armas.
“Mucha gente se está organizando ya para armarse de manera legal, conforme lo
marca la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. Están haciendo viajes a
México para armarse, entonces eso definitivamente no es normal.
“Señaló que Coatzacoalcos antes era una ciudad ‘en la que podíamos caminar a
cualquier hora, hoy eso ya es parte del pasado’ ”.
Javier Duarte, su gobierno que es pandilla, la institución, todos están
siendo rebasados. Javier Duarte, su policía, el área de seguridad que debía ser
garantía para sociedad, mantiene vínculos con el crimen organizado, la tropa de
Seguridad Pública implicada en levantones, secuestros, ejecuciones, infames que
usan el poder para delinquir.
Jorge Ramos Hernández, presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de
Diputados, toca la fibra de la corrupción policíaca: el problema de la
inseguridad no se abatirá mientras exista el vínculo gobierno-crimen organizado.
“Hay que decirlo con toda claridad —explicó—, el primer paso en Veracruz es
desvincular al gobierno del crimen organizado y me refiero concretamente a cómo
las autoridades policiacas participan activa o pasivamente en el secuestro; a
plena luz del día levantan a empresarios y le pegan ya a toda la clase media y
todo eso no se explica sin la complicidad del gobierno”.
INFORME ROJO citaba en la entrega de ayer tres casos de violencia:
“Marchan por las calles exigiendo justicia. Hablan por José Luis Sánchez
Solís, secuestrado y hallado sin vida en una casa de seguridad, junto con
Roberto Cristian Luis Guillén, ambos de 28 años de edad. José Luis fue el
creador del logo I love Coatza, que se observó en las playeras de quienes se
movilizaron el domingo 24.
“Y esa madrugada, otro caso más, el de Yamil Hanud, 19 años, conocido como
Tufic, hijo de comerciantes de ropa de línea y de marca, hallado su cuerpo en la
zona céntrica de Coatzacoalcos con varios impactos de bala.
“Fuera de control, la violencia va in crescendo, convertida la zona sur en un
caos de seguridad, rebasado el gobierno de Veracruz. De ahí que la sociedad
abandone su pasividad, que exija poner freno al reinado de la delincuencia.
“Se moviliza también Ciudadanos Unidos por Coatzacoalcos con su lema ¡Ya
Basta!, convocando a la ciudadanía a reclamar seguridad. No hay inversión sin
seguridad, expresa José Bahena, uno de sus dirigentes. ‘El sentimiento general
se resume en una palabra: temor’, explica.
“Nadie construye, nadie abre un negocio. La gente ya no acude al comercio. No
sale de sus casas por miedo. ‘Mucha gente se está organizando para armarse
conforme lo marca la Ley General de Armas de Fuego. Coatzacoalcos era una ciudad
en la que podíamos caminar tranquilamente. Hoy es parte del pasado’ ”.
Otro caso de violencia extrema sacude a Zongolica, la sierra que colinda con
Puebla, vecina de Orizaba y Córdoba. Es linchado un presunto maleante,
arrastrado por la turba, pateado, herido, golpeado hasta morir.
Hay signos de barbarie y Flavino Ríos Alvarado lo explica con un argumento
demencial: son usos y costumbres.
Dramáticos, los relatos periodísticos sólo son superados por el video del
linchamiento, molido a golpes el joven de 16 años por su presunta participación
en el asalto a una caja de ahorro popular.
Vigilaba un policía. Desenfundaron las armas y amagaron a personas que se
hallaban ahí. Dispararon contra el policía y una mujer, muerto el elemento
policíaco y herida ella.
Al intentar huir, fueron alcanzados por la población. Al joven le tocó la
peor parte, golpeado y pateado, atado de manos, lazado y arrastrado por buena
parte del relato.
Tres horas después, en la clínica del IMSS, dejó de existir, su cuerpo con
las marcas de la golpiza, su mente con la imagen de la agresión.
Insólita, la explicación del secretario de Gobierno. Descarta que el
linchamiento obedeciera al hartazgo “ante la desesperación por la falta de
seguridad”.
E invocó los usos y costumbres de los mexicanos con raíces indígenas.
¿Dónde dice que por usos y costumbres de los pueblos con ese origen, maten a
golpes a alguien?
Terribles días vive Veracruz, sin control la violencia, rebasada la
seguridad, cínica la mafia en el poder. Tan temible es la policía como el
delincuente, tan condenable la ausencia de seguridad como el actuar de los
policías operando para abrir brecha al crimen organizado, levantando gente,
entregándolos, convertidos en su escudo, su garantía de impunidad.
Se arman los veracruzanos. Se protegen porque la policía es malosa. Acuden a
la autoprotección que suple la obligación del Estado de garantizar su seguridad.
Tramitan —dice Pepe Bahena— sus permisos para poseer armas y no faltará quien
obtenga un premiso de portación, al estilo Yunes Landa, disfrazándose de
policías los hermanos y el padre del candidato del PRI al gobierno de Veracruz,
Héctor Yunes.
Se arma la sociedad para enfrentar el miedo.
Archivo muerto
Reversazo de Javier Duarte. Exhibido, al aire la treta, recula el gobernador
en su afán de consumar el reemplacamiento vehicular. Retira su solicitud ante la
Secretaría de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal, en oficio
fechado el 12 de julio a la Dirección General de Autotransporte Federal y la
Dirección General Adjunta de Normas y Especificaciones Técnicas y de Seguridad
en el Transporte de la SCT. Mediante el oficio de cancelación SFP/594/2016, la
dependencia federal dejó sin efecto el trámite. Por días lo negó la pandilla
duartista, Sefiplan y el vocero Alberto Silva, alias El Pato de Tuxpan. Lo había
revelado el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, exhibiendo la
voracidad de Javier Duarte y sus 40 ladrones, arrasando con la quinta y los
mangos, el erario y hasta las macetas de palacio de gobierno. Miyuli exhibió el
oficio en su cuenta de Twitter y horas después confirmó Sefiplan que el
documento era auténtico. Hubo otro documento letal. Es el amparo emitido por un
juez federal que frena la asignación de notarías a los privilegiados del
duartismo. Así diga Flavino Ríos Alvarado que el trámite no se cancela y que las
notarías van, habrá que ver si el secretario de Gobierno tiene las agallas para
violentar un mandato federal. Si lo hace es desacato y se paga con arresto o
inhabilitación para ocupar cargos públicos. Dos golpes en cuestión de horas y no
entienden que el ferrocarril que viene de frente los va a destrozar… Pillado in
fraganti, Alberto Silva, alias El Pato de Tuxpan, viaja en días de zozobra para
la pandilla duartista. Escandaliza su fotografía acompañado de una joven que
algunos llaman Cindy, otros Cindy Virúes, otros simplemente su secretaria
particular. No se sabe de donde procede y si son vacaciones, si es viaje de
trabajo o de placer, pero en las redes sociales lo destrozan. Pasea el
coordinador de Comunicación Social mientras su jefe, Javier Duarte, es devorado
por el caos, a diario mordiendo el anzuelo de Yunes azul, enganchado a cada
provocación, sin captar que con sus desplantes el gobernador electo se adueña de
la agenda política y mueve a los medios, ni se diga a las redes sociales,
pastoreando Miguel Ángel Yunes Linares al jefe de la mafia duartista. ¿Qué hacía
El Pato, antes llamado El Cisne, de viaje y con Cindy, mientras Javier Duarte
enfrenta la quiebra, fracasa en su blindaje de impunidad, lo sentencia quien
será su sucesor a enfrentar la ley, lo abandona el PRI nacional que ansía ver
rodar su cabeza? Uno llora y el otro la goza… Incierto su futuro, la UPAV es
otro Itesco. Hay canje de votos por privilegios, calificaciones y hasta títulos.
Su producto es el profesionista chatarra, el que operó en las campañas del PRI,
el que acudió a promover el voto, el que no tiene la más remota idea de lo que
debió estudiar. Es parte del caos de la Universidad Popular Autónoma de
Veracruz, donde los directivos se mueven entre la opacidad, sin rendir cuentas,
ocultando cifras, faltando a la verdad. Y hay algo peor: acoso sexual. Hostigan
directivos a alumnas de buen ver, agraciadas y simpáticas, con el señuelo de la
calificación de excelencia. Más o menos como sucedía en la Universidad
Veracruzana, en la carrera de Derecho, cuando inició el sistema abierto. Y a
esto le llaman educación de calidad… ¿Quiénes son los que lucran, los que cobran
usando fantasmas, los succionadores del presupuesto municipal, con cargo al
programa de limpieza de canales, una sangría económica inútil, que desgasta el
erario, corrupción pura? Funcionarios, operadores priistas, enlaces con
promotoras sociales, todos llevándose una tajada del pastel. Canales que sirven
para que los aviadores cobren…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PEDRO TAMAYO: “CULÍN” LO CRIMINALIZA
* Liga al periodista con el caso de los cinco jóvenes * La mala leche del
fiscal * Purga en el DIF * Despiden a allegados a Jesús Moreno * Los días de
Saúl Wade en Catastro * Almendros: el político detrás de la invasión * A cambio
de terrenos, frenó el despojo * Marcelo y Pepe Yunes operan rechazo a Miyuli.
25 de julio de 2016
Por dentro “Culín” es mucho peor. Criminaliza a Pedro Tamayo, deslizando la
hipótesis del que anda en los caminos del mal, su vínculo con Francisco
Navarrete Serna, implicado en la desaparición de los cinco jóvenes en Tierra
Blanca, el periódico que ambos habrían de refundar.
Criminaliza como el duartismo lo hizo con otros periodistas asesinados, con
Anabel Flores, con Gabriel Huge, con Guillermo Luna, con Esteban Rodríguez, con
Milo Vela, Misael López Solana y Yolanda Ordaz, con Goyo Jiménez y Moisés
Sánchez, con Alfredo Saldaña, Noel López Olguín y Mendoza, con Regina Martínez y
Rubén Espinosa.
Todos, por una u otra razón, habrían tenido una fuerte violenta por haber
entrado al círculo o por hablarse con la delincuencia o por servirle al crimen
organizado.
Matiza el fiscal de Veracruz el tema de los policías omisos en el crimen del
periodista, ninguno detenido, si acaso citados a declarar, o presentados
voluntariamente, como línea secundaria, ocho elementos a los que familiares y
amigos señalan por su implicación en el asesinato.
“Tenemos el motivo —dice Luis Ángel Bravo— por el cual (Pedro Tamayo) fue
desplazado de Tierra Blanca que se dio incluso en la coyuntura del ingeniero
Navarrete, detenido en ese municipio. La propia esposa (viuda) admitió que
Navarrete y Tamayo iban a poner un periódico”.
Y así siembra la duda el fiscal, reavivando el caso de los cinco jóvenes
levantados por elementos de Seguridad Pública de Veracruz en Tierra Blanca y
entregados al crimen organizado, el 11 de enero, cuando se dirigían de Veracruz
a Playa Vicente, su lugar de origen. Ahí iniciaría el infierno de Pedro Tamayo
Rosas.
A las dos semanas, “Fisculín” lo enreda con sutileza perversa, invocando la
detención del empresario Francisco Navarrete Serna, en cuyo rancho, El Limón, en
Tlalixcoyan, presumiblemente habrían sido llevados los cinco jóvenes —una chica
y cuatro varones—, torturados, asesinados y cocinados para no dejar rastro.
Junto con su hijo y un empleado y amigo, Navarrete Serna fue aprehendido por
la Gendarmería Nacional y llevado a la ciudad de México. Se le tilda de ser jefe
de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Su esposa —Sara Abraham de Navarrete— sostiene que todo es un montaje, que no
hay evidencia sólida, armado todo para desviar la atención de los verdaderos
culpables.
Les sembró la policía —dice Sara— dos fusiles, un AK47 y y AR15, una pistola,
16 envoltorios de mariguana y siete equipos de radiocomunicación.
Luego le imputarían que en el rancho El Limón se habría realizado la tortura
de los cinco jóvenes, su muerte, siendo cocinados con químicos para no dejar
rastro.
Luego presentaría la fiscalía de “Culín” evidencia de que ahí había restos de
un cuerpo y la ropa con sangre de otra de las víctimas. De los otros tres nada
más se supo.
¿Fue sembrada ahí la evidencia? ¿Qué mano movió a que todo desembocara en el
rancho El Limón, de Francisco Navarrete, y por qué?
Reveló entonces Sara Abraham que junto con Pedro Tamayo reabriría el
periódico La Voz de Tierra Blanca. Dos días después de la detención de Francisco
Navarrete —enero 24— realizarían la inauguración del rotativo. Pero todo se
frustró.
Fue cuando Pedro Tamayo desapareció. Se fue a Oaxaca sin alertar a su
familia, temeroso que el siguiente en morir fuera él.
Lo inundaba el miedo. Primero en taxi, luego a pie, llegó a tierras
oaxaqueñas. De allá se comunicó y tranquilizó a los suyos. Allá lo encontró la
Fiscalía de Veracruz y lo trajo de nuevo. Luego, con su familia, volvió a salir
del estado, un exilio forzado, lejos del riesgo, a salvo del peligro.
Todo bien pero económicamente mal. Así decidieron regresar. “No he hecho nada
malo”, se decía Pedro Tamayo y le decía a su esposa.
Hoy es el periodista número 19 en ser asesinado durante el gobierno de Javier
Duarte, en un Veracruz marcado por la violencia, en un clima de hostilidad
gestado por el gobernador, criminalizando siempre a los periodistas muertos,
imputándoles vínculos con el crimen organizado que no les podido probar.
Murió de manera dramática la noche del 20 de julio, a eso de las 11, cuando
varios sujetos llegaron a su negocio de comida, en su hogar, lo saludaron y
pidieron de comer. Minutos después desenfundaron sus armas y comenzaron a
disparar.
Realizaron por lo menos 11 disparos. Sólo dos dieron en la humanidad de Pedro
Tamayo, herido en un pulmón, agonizando a lo largo de 20 minutos, sin que la
ambulancia llegara porque uno de los policías la enviaba a una dirección
equivocada. Y ese policía, según “Culín” no representa la principal línea de
investigación.
Hubo omisión de auxilio. Hubo obstrucción de la justicia. Hay una imputación
gravísima, la del hijo del periodista Pedro Tamayo, quien perseguía a los
sicarios en un taxi. Una señal con la mano y una patrulla de policía que
acompañaba el trayecto, bloqueó el paso del taxi. ¿Omisión o complicidad? Ambas.
Sigue el fiscal la línea del vínculo entre Pedro Tamayo y el matrimonio
Navarrete Abraham, la frustrada sociedad en el periódico La Voz de Tierra
Blanca. No sigue la hipótesis de los policías implicados en su ejecución y una
vez más, el nexo policías-crimen organizado, como con los cinco jóvenes
levantados por la policía duartista.
Tres periodistas detallan el momento del crimen, la persecución de los
matones, la omisión de la policía, la treta de darle a la ambulancia una
dirección equivocada.
De nuevo lo dicho por Ignacio Carvajal, en Blog Expediente y Liberal:
“Al llegar los atacantes a donde Tamayo, él acababa de entregar un pedido de
hamburguesas. Estaba sentado en la calle, aunque se oyeron varias detonaciones,
sólo dos disparos dieron en el cuerpo de Pedro. Las demás, presuntamente,
efectuadas para intimidarlo, lanzadas al suelo. Agonizó unos 20 minutos, durante
los cuales se despidió de sus seres queridos. Ese tiempo tardó en llegar la
ambulancia aunque los hechos se dieron en el centro (de la ciudad). La familia
señala que los policías que llegaron a atender la alerta de disparos dieron mal
la dirección a la Cruz Roja”.
De nuevo lo escrito por Noé Zavaleta en la revista Proceso:
“El periodista fue asesinado frente a su familia en su domicilio, por dos
sujetos desconocidos quienes le dispararon en once ocasiones. Una patrulla se
encontraba a solo diez metros de distancia.
“ ‘A la hora del crimen una patrulla de la policía del estado con número
económico 08-2841 se encontraba a 10 metros de los hechos y no hicieron nada por
detener a los agresores’, escribió el periodista y amigo de Pedro, Octavio
Bravo, en su cuenta de Facebook.
“La familia narra que los policías obstruyeron que su esposa le diera los
primeros auxilios, esperando que falleciera, y cuando vieron que prácticamente
había muerto de inmediato un oficial de policía llamo a la Cruz Roja dando una
dirección equivocada”.
De nuevo el párrafo revelador de Vicente Bello, en su Tren Parlamentario:
“Uno de los hijos del periodista subió a un vehículo y persiguió al automóvil
gris. Les dio alcance cuadras adelante, pero una patrulla estatal lo bloqueó. Ha
afirmado ante las autoridades el hijo del periodista que uno de los asesinos
hizo señas desde el Bora a los policías que se acercaban y entonces la patrulla
bloqueó el paso del joven”.
Flota en el ambiente la omisión de la policía, el señalamiento directo de los
familiares, la obvia implicación en el crimen
Ahora el video del reclamo de los familiares a los policías, en La Jornada
Veracruz:
“El video refuerza la versión de la familia de Pedro Tamayo de que había una
patrullas a solo 10 metros de la vivienda de Pedro Tamayo, ubicada en la calle 5
de Mayo 1080 de Tierra Blanca, y en donde llegaron cuatro personas quienes
dispararon en por lo menos, en siete ocasiones al periodista, el pasado 20 de
julio.
“Los familiares acusan que los policías permitieron el asesinato y llegaron
momentos después de que los sujetos armados se retiraran y obstaculizaron que
Pedro Tamayo recibiera los primeros auxilios.
“En el video se observa que tras exigencias de los familiares los policías
llaman a la Cruz Roja y ésta llega minutos después. El periodista se encuentra
en el suelo”.
Sólida es la pista de los policías implicados en el crimen. Se hallaban a 10
metros del ataque. Dieron la dirección equivocada, pese a que los familiares los
corregían. Boquearon el paso del taxi en que el hijo perseguía a los sicarios.
Y aún así, Fisculín insiste en criminalizar a Pedro Tamayo, seguir la línea
del periódico La Voz de Tierra Blanca, su nexo con Francisco Navarrete y su
esposa Sara Abraham.
Por fuera es engreído “Culín”, intragable, altivo, un histrión que no evita
la muerte de los secuestrados pero sí hace el recuento de las víctimas, que no
salva los levantados pero sí describe en cuantos pedazos los hallaron, que no
admite que al periodista lo matan por lo que escribe pero sí los coloca en el
cesto de las “manzanas podridas”.
Por fuera es equis. Por dentro es peor.
Archivo muerto
Golondrinas en el DIF. Se desgrana el team de Jesús Moreno. Sale Manolo
García Palacios, de su primer círculo, allegadísimo, mencionado para encargarse
del DIF de Coatzacoalcos cuando el operador marcelista fue enviado al distrito
30, presuntamente a levantar la campaña de Héctor Yunes Landa, el frustrado
candidato del PRI a gobernador. Moreno fue movido al Coatzacoalcos Rural para no
hacer contracampaña, para no afectar a Víctor Rodríguez Gallegos, su rival y
compadre, candidato priista por el distrito Coatzacoalcos Urbano, confrontados
porque el titular del DIF advertía tener más estructura, mejor posicionamiento,
algo con qué hacer menos indigna la derrota frente a Morena que mostraba que iba
a aplastar al PRI en la elección del 5 de junio. Se va Manolo García Palacios y
permanece aún Lezek Lira Cortés, encargado del DIF, sin titular formal esa área
de poder. Una versión sostiene que se fue Manolo García Palacios, igual que
Jesús Moreno, igual que otros miembros de su equipo, sin liquidación y que en
los días por venir habrá una cascada de demandas que se ventilarán en los
tribunales laborales. Mientras, Manolo y el equipo de Jesús Moreno van a
colonias y reclutan personal que Joaquín Caballero, el alcalde, despidió, con el
señuelo de un nuevo proyecto rumbo a la alcaldía. Lo que es ser iluso…
Descarado, L’enfant terrible lucró a manos llenas en sus días en el Catastro de
Minatitlán. Conoció ahí quiénes tenían predios, quiénes debían impuestos,
quiénes los habían abandonado, quiénes murieron sin haber testado. Saúl Wade
León, el hijo incómodo del líder de la Sección 10, Jorge Wade González, tejía
así el historial que hoy lo enloda, en su mano el terreno intestado, en sus
haberes el que debía contribuciones, a su merced los familiares de dueños de
predios que quedaron en la indefensión. Era director de Catastro Saúl, el hoy
tesorero, presidente municipal real —Héctor Cheng es sólo un holograma que
simula mandar— en la nefasta administración de Leopoldo Torres Hernández,
alcalde de Minatitlán con la venia de Jorge Wade. O sea, Polo mataba vaca y Saúl
le agarraba la pata. ¿Sabrá el viejo Wade lo que es disparar la escopeta y que
el tiro le dé en el pie?… ¿Quién es ese personaje, más oscuro que gris, que
auspició la invasión del predio Almendros, que llevó de la mano al sátrapa
Manuel Bringas Burelo, al abogadazo Samuel Muñoz, a Yolanda, la sobrina del
pastor, a la que San Samuel se echa al plato, todos cobrando por pedazos de
tierra de un predio que desde 2013 dejó de ser de los Bringas Burelo? Uno y
otros, el que creó condiciones para la invasión y que la blindó políticamente, y
los otros llevando incautos y vendiéndoles en cómodas mensualidades un predio
ajeno, incurrieron en fraude. Patético político, ordenó llevar plantas de luz,
postelería, maquinaria, todo para sentar las bases de una urbanización en un
predio invadido, en condición irregular, despojando a Artkitektur de su
propiedad. Ahí, en medio del terreno, hay varios lotes reservados para ese
personaje, y su patrón, que tienen un gusto irrefrenable por Los Almendros, como
es característico entre el marcelismo… Mala leche, Marcelo Montiel y Pepe Yunes
son los operadores del desaire de alcaldes veracruzanos a Miguel Ángel Yunes
Linares. Su función es bloquear, constituir un grupo de intransigencia, un
frente sólido —la cofradía de los alcaldes— que nadie acceda a recibir al
gobernador electo, a no legitimar su condición, a no lanzar la señal de que a
partir del 1 de diciembre habrá de gobernar Veracruz y con él tendrán que
tratar. Marcelo y el senador quieren a los ediles en un consorcio de alcaldes
contestatarios, rebeldes, que operen la reacción, que exhiban a Yunes azul como
incapaz de mantener la gobernabilidad. Han de estar seguros que Marcelo, el de
las denuncias ante la PGR por desvío de recursos en Sedesol federal, y Pepe
Yunes los habrán de rescatar cuando Miyuli les pida cuentas por los millones que
debieron reclamarle a Javier Duarte por la vía legal, las participaciones
federales que retuvo Sefiplan y que los alcaldes dejaron perder. Es
incumplimiento de un deber legal, un delito del que seguramente los salvarán
Marcelo y Pepe Yunes. Ajá…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PEDRO TAMAYO: LA POLICÍA BAJO SOSPECHA
* El periodista se sentía vigilado * Ejecución que implica al duartismo *
La policía no lo auxilió * Yunes azul y su advertencia * Las ratas también se
amparan * Notario asesinado y su amigos de Coatza * Hillman, Ramón, Montes de
Oca, Morales Lechuga * Arremete Mónica contra alcalde de Tatahuicapan.
22 de julio de 2016
Malos, los policías. A ellos, más que al crimen organizado, temía Pedro
Tamayo en enero, perseguido y asediado, por lo que hurgaba en el levantón de los
jóvenes en Tierra Blanca, exiliado por decisión propia, y porque el miedo cala,
traído luego a Veracruz y finalmente asesinado.
Horas después de su muerte se entretejen versiones que sitúan, por enésima
ocasión, a la policía de Veracruz bajo sospecha, por su conducta en el momento
del crimen, por su pasividad, por su falta de auxilio, por evitar que su familia
lo pudiera ayudar.
Ultimado a eso de las 11 de la noche del miércoles 20, a manos de un grupo
armado que irrumpió en su hogar, que era también su negocio de alimentos, herido
de muerte Pedro Tamayo Rosas habría de ser trasladado a una clínica del Seguro
Social cuando dejó de existir.
Pasa a ser el periodista número 19, asesinado en los días de Javier Duarte
como gobernador.
No fueron once balazos como refieren en las primeras informaciones. Fue sólo
uno o dos que le traspasaron el pulmón y le cortaron la vida. Fueron once
disparos, quizá más, unos al piso como pretendieron intimidarlo, o como si los
matones no anduvieran en su juicio. Sólo uno o dos dieron en su humanidad.
Disparaban los sicarios, o aprendices de sicarios, sin ton ni son. “Sólo
pasaron unos minutos cuando se empezaron a oír disparos —cuenta Ángeles González
en el portal en internet Al Calor Político, del que Pedro Tamayo era
corresponsal—. Fueron varios. No todos eran hacia Pedro. Disparaban al piso o no
le daban quizá por el estado inconveniente en el que parecía que se encontraban.
Sólo fue un disparo el que acertaron, no nueve ni 11: uno que le perforó el
costado izquierdo y lo desangró”.
Otra versión:
“El ataque se consumó a las 10:45 PM —refiere Ignacio Carvajal, de Liberal
del Sur y Blog Expediente— afuera de la casa ubicada en avenida Cinco de Mayo.
Quienes fueron a matar a Pedro lo saludaron y pidieron comida para llevar. ‘No
traigan cartas; quieren cuatro hamburguesas de res’, alcanzó a gritar al de la
cocina, y pocos segundos después se oyen dos disparos. Algunos testigos hablan
de once detonaciones, otros que más. En la plancha del forense de Tierra Blanca,
consta en las primeras averiguaciones, sólo extrajeron dos balas calibre .9 mm
del cuerpo de Pedro Tamayo. Le deshicieron los pulmones”.
Luego reitera:
“Sólo dos disparos dieron en el cuerpo de Pedro. Los demás, presuntamente
efectuados para intimidarlo, lanzados al suelo”.
Otra vez Ángeles González, de Al Calor Político. Invoca a los testigos, la
familia, directo el señalamiento hacia la policía de Veracruz:
“Como en otras muchas incontables, inacabables, ocasiones, malos elementos de
la Secretaría de Seguridad Pública no hicieron nada a pesar de encontrarse a
escasos 10 metros de donde ocurrían los hechos.
“ ‘Porque no podemos hacer nada’, respondieron a uno de los hijos mientras el
cuerpo yacía malherido a la puerta de su casa.
“Lo increíble, lo impensable, es que en lugar de apresurar al ayuda, la
ambulancia, los policías interrumpieron la línea telefónica para darle mal la
dirección a los servicios de emergencia. En más de tres ocasiones dieron mal la
dirección para que se demorara”.
De nuevo Ignacio Carvajal:
“Al llegar los atacantes a donde Tamayo, él acababa de entregar un pedido de
hamburguesas. Estaba sentado en la calle, aunque se oyeron varias detonaciones,
sólo dos disparos dieron en el cuerpo de Pedro. Las demás, presuntamente,
efectuadas para intimidarlo, lanzadas al suelo. Agonizó unos 20 minutos, durante
los cuales se despidió de sus seres queridos. Ese tiempo tardó en llegar la
ambulancia aunque los hechos se dieron en el centro (de la ciudad). La familia
señala que los policías que llegaron a atender la alerta de disparos dieron mal
la dirección a la Cruz Roja”.
Noé Zavaleta toca el tema en la revista Proceso, la omisión de auxilio, la
simulada confusión en el reporte del crimen a la central que debía enviar la
ambulancia:
“El periodista fue asesinado frente a su familia en su domicilio, por dos
sujetos desconocidos quienes le dispararon en once ocasiones. Una patrulla se
encontraba a solo diez metros de distancia.
“ ‘A la hora del crimen una patrulla de la policía del estado con número
económico 08-2841 se encontraba a 10 metros de los hechos y no hicieron nada por
detener a los agresores’, escribió el periodista y amigo de Pedro, Octavio
Bravo, en su cuenta de Facebook.
“La familia narra que los policías obstruyeron que su esposa le diera los
primeros auxilios, esperando que falleciera, y cuando vieron que prácticamente
había muerto de inmediato un oficial de policía llamo a la Cruz Roja dando una
dirección equivocada”.
Malos, los policías.
Enero marcó una tragedia en Tierra Blanca, levantados los cinco jóvenes que
procedentes del puerto de Veracruz se dirigían a su lugar de origen, Playa
Vicente. Comieron, cargaron gasolina y emprendieron el regreso. Una patrulla los
interceptó. Inició el interrogatorio y se los llevó. Entregados al crimen
organizado, nunca más se volvió a saber de ellos.
Hurgaba en el caso Pedro Tamayo. Hurgaba en la actuación de la Policía de
Veracruz, implicada con los malosos, su jefe Marcos Conde, delegado de la
Secretaría de Seguridad Pública, el superpolicía de Arturo Bermúdez, con
historial de muerte, de levantones de jóvenes, de desaparición de otros
policías, impune hasta ese día. Hoy está en prisión señalado de ser el conecte
con los narcos, el abastecedor de inocentes.
Ocurrió el levantón el 11 de enero. Casi dos semanas después, el día 24, fue
aprehendido Francisco Navarrete Serna, alias “El Ingeniero”, propietario del
rancho El Limón, ubicado entre Tierra Blanca y Tlalixcoyan, donde habrían sido
llevados los jóvenes, torturados, asesinados y cocinados para no dejar rastro.
Su esposa convocó meses antes a Pedro Tamayo. Lo instó que se adhiriera al
proyecto de volver a la circulación al diario La Voz de Tierra Blanca. Ella en
lo financiero, él en lo periodístico, Navarrete operador del diputado federal
por Cosamaloapan, Tarek Abdalá, fidelista y duartista.
Con la aprehensión de Francisco Navarrete se frustró el arranque del
periódico. Y Pedro Tamayo percibió que el siguiente sería él. Sospechaba de la
policía desde enero, cuando se marchó de Veracruz.
Cuenta Plumas Libres:
“Tamayo Rosas a la vez trabajaba como corresponsal de los medios
Alcalorpolítico y El Piñero de la Cuenta pero tras haber sido amenazado por la
cobertura de la desaparición de los chicos de Playa Vicente. Se fue de esa
ciudad en enero de 2016.
“El sabía que los propios elementos policíacos fueron quienes lo había
amenazado. Por eso la CEAPP (Comisión Estatal para la Atención y Protección de
los Periodistas) lo sacó de Tierra Blanca a un lugar de Oaxaca donde su familia
lo alcanzó.
“Pedro Tamayo regresó en marzo de este año a vivir de nuevo en Tierra Blanca
y se incorporó a trabajar en el periódico La Voz de Tierra Blanca, pero pidió a
la CEAPP que le retiraran la vigilancia policíaca porque desconfiaba de los
policías y firmó una responsiva donde se le retiraran las medidas ‘invasivas’ y
solo aceptó los rondines de la SSP, es decir estaba bajo un protocolo seguridad.
“El temía a los elementos policíacos. Por eso pidió que se retirarán la
vigilancia constante a las que calificaba como invasiva.
“Al inicio de ese protocolo una patrulla de la SSP pasaba a su domicilio para
que el reportero firmara en la bitácora. Después sólo pasaban una vez al día
incluyendo sábados y domingos”.
En “El Piñero de la Cuenca”, periódico que se edita en Tuxtepec, Oaxaca, del
que fue corresponsal, se lee el sentir de la familia:
“Familiares del reportero Pedro Tamayo Rosas informaron que tras su
asesinato, una patrulla de la Policía Estatal inmediatamente arribó al sitio
pero no hizo nada, se rehusó a perseguir a los delincuentes pese a que les
indicaron para donde habían escapado.
“Los policías, indicaron, se limitaron a cercar a la familia para que no
hiciera contacto con el cuerpo del infortunado.
“Además, obstaculizaron la calle y por ende el paso a los cuerpos de rescate
que acudieron al auxilio.
“Tal parece que hubo complicidad, indicó un familiar del reportero.
“Por su parte Alicia Blanco, esposa del malogrado, dio a conocer que ella y
sus hijos daban de comer a los policías que cuidaban de Pedro; él les tuvo
confianza y por la atención nosotros les dábamos de comer lo que había, a veces
frijoles’.
“Bajo esa premisa, la Fiscalía General del Estado (FGE) tendrá que llevar a
cuentas a los policías que acudieron al crimen y se movilizaron para truncar
cualquier resquicio de persecución y detención de los asesinos”.
Vicente Bello, en su Tren parlamentario, dice:
“Uno de los hijos del periodista subió a un vehículo y persiguió al automóvil
gris. Les dio alcance cuadras adelante, pero una patrulla estatal lo bloqueó. Ha
afirmado ante las autoridades el hijo del periodista que uno de los asesinos
hizo señas desde el Bora a los policías que se acercaban y entonces la patrulla
bloqueó el paso del joven”.
Roberto Campa Cifrián, subsecretario de Derechos Humanos del gobierno
federal, sostiene que Pedro Tamayo estuvo en Tijuana, sin protección oficial.
Quería regresar. Le recomendaron que no lo hiciera. “No había condiciones para
volver a Tierra Blanca, para volver a Veracruz”.
Una vez más, la policía. Sobre ella pesa la imputación del levantón a los
cinco jóvenes de Playa Vicente a su paso por Tierra Blanca, entregados luego al
crimen organizado.
Sobre la policía, hoy, la sospecha del crimen del periodista Pedro Tamayo, el
número 19 en perder la vida violentamente en el Veracruz de Javier Duarte.
Malos, los policías. Por algo les temía Pedro Tamayo.
Archivo muerto
Pagará Javier Duarte y su pandilla. Pagarán La Rémora Callejas y la corte
duartista en el Congreso, los diputados cómplices, la runfla que aprobó el nuevo
atraco a las finanzas de Veracruz, vía los dos fideicomisos que usarán recursos
del 3 por ciento a la nómina para saldar adeudo a proveedores. Suyo el tono,
insólita la advertencia —amenaza, dicen sus enemigos—, Miguel Ángel Yunes
Linares anticipa que “no podrán dormir tranquilos”, que les espera la cárcel,
“porque la ley irá sobre ellos”. Y agrega: “Me he comprometido y hoy lo reitero,
a que Duarte y sus cómplices irán a la cárcel y devolverán lo robado. Lo de hoy
no tendrá perdón, Duarte y los diputados serán severamente sancionados”. Avizora
que extinguirá el impuesto sobre la nómina para evitar el dinero que aportan los
empresarios sea para pagarle a los amigos y cómplices de Javier Duarte por
servicios que nunca le prestaron al gobierno de Veracruz. “Ya lo hemos
denunciado —precisa—. Ese dinero, que debe servir para obras públicas, que debe
servir para mejorar las condiciones de vida de los veracruzanos, quieren que
vaya a parar a la bolsa de los cómplices de esta banda”. Y los categoriza como
pillos… Corren las ratas. O se agazapan. O se amparan. Así andan Deantes, Manzur
y Aguirre, un subsecretario y dos titulares de la Secretaría de Finanzas y
Planeación del gobierno de Veracruz, buscando la protección de la justicia
federal. Tramitan una suspensión provisional contra cualquier orden de
presentación o aprehensión que pudieran emitir los más 100 jueces federales y
estatales del estado de Veracruz. Su lío es con la justicia federal, acusados
por la Auditoría Superior de la Federación ante la PGR de malversar recursos,
reclamando que las autoridades judiciales señaladas rindan un informe para
establecer si las actuaciones en su contra derivan del nuevo proceso penal
acusatorio y oral, cuál es el hecho delictuoso que se imputa a los quejosos, la
penalidad aplicable y la cuantía de los daños causados o el beneficio económico
obtenido, en caso que se trate de delito de carácter patrimonial, o el monto
estimado de la reparación del daño. Dicho: las ratas también se amparan… Nota
para los reporteros: Armando Gálvez Pérez Aragón, el notario asesinado en
Polanco, en 2013, el que dio fe de las empresas del secretario de Seguridad
Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita, sus hermanos, su mamá y su socio,
figura en escrituras de connotados personajes de Coatzacoalcos. Por su fe, el
despojo de tierras a la familia Vidal, en lo que hoy es Celanese, Balcones,
Pensiones. Por su fe, los entuertos y los enredos de los Hillman, los Ramón, los
Montes de Oca. Y convenientemente —la diosa fortuna siempre está de lado de los
pillos— Armando Gálvez Pérez Aragón fue asesinado el 13 de marzo de 2013, en la
Ciudad de Mexico. Acusaba amenazas y asedio. Reforzaba su seguridad y atendía a
contadas personas, previa cita. Tenía su historial, investigado por fraude con
obras de arte y la validación de documentos para la construcción ilegal en un
predio en la delegación Magdalena Contreras. Fue acribillado en su automóvil,
recibiendo cuatro disparos lanzados por un comando que lo cazó. Armando Gálvez
Perez Aragón laboró en la notaría número 116, cuyo titular es Ignacio Morales
Lechuga, el padrino de Los Pantera, o sea Juan Hillman, Alfredo Ramón de Diego y
Francisco Montes de Oca. Qué historia. Para Netflix… Atiza el fuego Mónica
Robles. Tilda de chantajista al alcalde de Tatahuicapan, Filogonio Hernández
Bautista, que politiza el conflicto por el agua, por su reclamo al gobierno de
Veracruz por incumplir la inversión en obras, por su amenaza de destruir las
tuberías del sistema Yuribia, que surte de agua a Coatzacoalcos, Minatitlán y
parte de Cosoleacaque. No dice la diputada que en el centro del conflicto está
la disputa PRD-Morena, los del ex alcalde Esteban Bautista y los de Lino
Bautista, y la sangría económica pues mes con mes suben a la sierra 2.5 millones
de pesos a manos de los morenistas, que son quienes controlan a ejidatarios y
avecindados. También tensa el hilo Flavino Ríos Alvarado con su silencio, sin
atender los llamados del alcalde tatahui, deslizando que de los 50 millones que
se han trasladado al ayuntamiento no ha rendido cuentas el edil. Pero Flavino
cuida el lenguaje. No los llama chantajistas. No los acusa de lucrar con el
conflicto. Reconoce que hay adeudo, mientras la diputada afirma que no. Les dice
que no dejará de haber diálogo. Y mientras el secretario e Gobierno rema en una
dirección, Mónica Robles patea a los tatahuis del sol azteca como si un incendio
se sofocara arrojándole gasolina…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: OTRO PERIODISTA ASESINADO
* Pedro Tamayo, ultimado en Tierra Blanca * Amenazado, huyó de Veracruz *
19 periodistas caídos * Listo, dictamen del fideicomiso duartista * Exime de
sanciones MAYL a quienes no paguen impuesto * Bermúdez y Pelegrín, denunciados *
El ego de Rocío Nahle * July quiere celebrar * Congreso no es antro.
21 de julio de 2016
Amenazado, temeroso, Pedro Tamayo Rosas huyó de Veracruz, se refugió en
Oaxaca y regresó sólo para morir violentamente, acribillado por las balas de un
sicario, o varios, víctima del odio infinito, de la venganza brutal, de la
violencia que crece. Es el periodista número 19 en caer durante el duartismo.
Fue por él un matón. Llegó hasta su hogar, a eso de las 23 horas, la noche
del miércoles 20, en Tierra Blanca, lugar donde la policía y el crimen
organizado se hablan de tú, levantan gente y se la llevan para nunca volver.
Llegó al domicilio del periodista, en la calle 5 de Mayo, entre Matamoros y
Morelos, en el centro de Tierra Blanca, y descargó su arma, inerme el
comunicador.
Once impactos recibió el periodista, colaborador de El Piñero de la Cuenca,
editado en Tuxtepec, Oaxaca, reportero de medios veracruzanos, autor de “En la
Línea de Fuego”, una columna de combate, de crítica por la violencia, escrita
con pseudónimo.
Descargada el arma mortal, el asesinó huyó del lugar. Nadie supo más de él.
Nadie alcanzó a saber qué rumbo tomó.
Otra versión, difundida por el portal Al Calor Político, refiere que no era
uno sino varios sujetos, que viajaban a bordo de un vehículo. Descendieron de la
unidad, allanaron el domicilio, perpetraron el ataque y se marcharon a toda
velocidad.
Pedro Tamayo alcanzó notoriedad en enero, tras el levantón de cinco jóvenes
—cuatro varones, una chica—, el 2 de enero de 2016, que procedentes de Veracruz
se dirigían a su lugar de origen, Playa Vicente.
Fueron interceptados por elementos de la Policía Estatal, conminados a
explicar qué hacían, a dónde se dirigían, que actividad realizaban. No los
dejaron ir.
Se sabría luego que la policía veracruzana los entregó al crimen organizado,
suponiendo que eran miembros de un cártel, por el vehículo en que viajaban, un
automóvil Jetta, muy común entre la banda de Los Zetas, y por su complexión
física, la barba de algunos de ellos y simplemente la sospecha.
Semanas después, aprehendidos los policías involucrados en el levantón, en
prisión también su jefe, el comandante Marcos Conde, con un historial de plagios
y secuestros, el terror por donde iba, pero solapado por el “general” Arturo
Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad de Veracruz, surgió la hipótesis de que
la autoría del hecho —el plagio y posible asesinato de los jóvenes— correspondía
al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Y llega “Culín”, el célebre Luis Ángel Bravo Contreras, más actor y guionista
de fantasiosas historias que fiscal, que no resuelve nada y sí fabrica
culpables.
Fue aprehendido el empresario Francisco Navarrete Serna, su hijo y un
empleado, acusados que en su rancho se realizó la tortura y muerte de los cinco
jóvenes, sus cuerpos “cocinados” con ácido para no dejar huella.
Entonces Pedro Tamayo huyó de Veracruz. Se fue en silencio, sin confidencias
ni secretos, sin explicar el por qué.
Su esposa denunció su desaparición, pues ni a ella le comunicó el periodista
la razón. Y se alertó el gremio, suponiendo que era otro levantón. Y se alertó
el gobierno de Veracruz que no deseaba otro comunicador en su rosario de
crímenes.
Lo hallaron en Oaxaca, aterrado, suponiendo que el gobierno iría tras él, y
si no, el crimen organizado.
Pedro Tamayo había sido convocado por la esposa de Navarrete Serna para
reabrir el periódico La Voz de Tierra Blanca, ella como empresaria, él en la
parte periodística.
Pero el proyecto se frustró.
Algo percibió el 24 de enero. A su hogar llegaron tipos de apariencia
extraña. Vestían playeras con el logo de la empresa Telmex y botas tipo
policíaca. Decían atender un reporte de daño y mal servicio, que nadie había
reportado.
Esa fue la señal. Pedro Tamayo les negó la entrada al domicilio. Se percató,
sin embargo, que los tipos permanecían ahí, y así se mantuvieron durante un
tiempo.
Por eso se fue, sin aviso alguno, sin alertar ni siquiera a su esposa,
inundado por el miedo, con la reacción del que corre en sentido contrario al
peligro que lo acecha.
De su huida, de sus temores, de las amenazas que sentía, el portal Plumas
Libres difundió:
”El contexto de violencia contra la ciudadanía por parte de las autoridades
de Veracruz ha generado un temor fundado para que los periodistas no puedan
ejercer su profesión; lo que los obliga a dejar su labor y resguardarse en
secreto para salvar su vida.
“Tan sólo en el 2015 cuatro periodistas se vieron obligados a dejar la
entidad y se registraron 66 agresiones contra comunicadores, siendo responsables
las autoridades del 65% de éstas. Del 2000 a la fecha, ARTICLE 19 ha documentado
el asesinato de 18 periodistas en Veracruz; cuatro más se encuentran
desaparecidos. Este contexto se ha intensificado en Tierra Blanca a raíz de que
elementos de la policía estatal detuvieron a cinco jóvenes, de los cuales se
desconoce su paradero, cometiendo así desaparición forzada.
“ARTICLE 19 recuerda que a finales del 2015 se emitió una alerta en Veracruz
por el contexto que están viviendo las y los periodistas en dicha localidad. Sin
embargo, hasta la fecha esta alerta no ha tenido impacto alguno en beneficio a
la libertad de expresión.
“En este sentido es urgente que las autoridades federales contacten al
periodista Tamayo Rosas y su familia, a fin de dar protección efectiva ante los
constantes ataques que se reciben de autoridades y el crimen organizado”.
Pasaría a ser Pedro Tamayo el periodista número 19 en morir violentamente,
asediado por el crimen organizado, quizá por la policía pues su infierno inició
cuando indagaba sobre el levantón de los cinco jóvenes en Tierra Blanca, que
cimbraría al gobierno de Veracruz.
Hurgaba Pedro Tamayo en territorio hostil, la relación policía-crimen
organizado, la policía de Arturo Bermúdez Zurita, la de su superpolicía Marcos
Conde, hoy en prisión, con las bandas que siembran muerte y dolor.
Y entonces ocurrió el asedio, la muerte tocando a su puerta, con el señuelo
de Telmex, el mantenimiento por un daño a las líneas telefónicas que no existía,
los tipos con playera de la empresa pero con botas tipo policíaca.
Por él fue la Fiscalía General, la de “Culín” Bravo, a Oaxaca. Lo trajeron a
Veracruz, lo llevaron a Xalapa, le ofrecieron protección. Y terminó muerto,
baleado en su hogar, sin vida en una clínica del IMSS.
Del crimen de Pedro Tamayo, dice El Piñero de la Cuenca:
“Tal como se recuerda, Tamayo Rosas se encontraba bajo la protección de la
Secretaría de Seguridad Pública del Estado luego de que el pasado mes de enero
se ausentara de su sitio de residencia por amenazas de un grupo delictivo.
“En aquella ocasión, en respuesta, la Fiscalía General del Estado indicó que
investigaría su caso y le daría la protección debida.
“La indignación es nada para las exigencias de justicia que los comunicadores
deseamos para este cúmulo de agresiones en territorio veracruzano”.
Cierto, la indignación es nada ante un gobierno que colecciona crímenes de
periodistas, que hostiga y desdeña, que genera las condiciones de violencia, que
provoca el agravio. Si insulta el gobernador a la prensa, la insulta todo el
aparato de poder, incluida la policía corrupta. Si increpa Javier Duarte,
increpa toda la familia política, incluida la policía que se habla de tú con el
narco, que le sirve, que levanta gente, inocentes o no, y los entrega para
verlos morir.
Ingresa Pedro Tamayo a la estadística fatal de Javier Duarte. Es el
periodista número 19 en ser asesinado durante el gobierno del priista, rijoso
con los comunicadores, tildándolos de “manzanas podridas”, sugiriéndoles “que se
porten bien” porque vienen cosas peores.
Y tiene razón. Lo peor ya está aquí.
Pedro Tamayo es el número 19. Le antecedieron Noel López Olguín, Milo Vela,
Misael López Solana, Yolanda Ordaz, Regina Martínez, Gabriel Huge, Guillermo
Luna Varela, Irasema Becerra, Esteban Rodríguez, Víctor Manuel Báez Chino,
Gregorio Jiménez de la Cruz, Moisés Sánchez Cerezo, Armando Saldaña, Juan
Mendoza Delgado, Octavio Rojas Hernández, Rubén Espinoza Becerril, Anabel Flores
Salazar y Manuel Torres González.
Hay tres periodistas desaparecidos: Sergio Landa Rosales, Miguel Morales
Estrada y Gabriel Fonseca Hernández y Cecilio Rodríguez Domínguez.
Otro, Juan Santos Carrera, había sido corresponsal de Telever, filial de
Televisa. Murió acribillado en el bar La Taberna, en Orizaba, supuestamente
operando para un jefe de plaza de Los Zetas, Juan Marquez Balderas, alias El
Chichi, a quien la Fiscalía de “Culín” dio por muerto y meses después fue
aprehendido en un retén.
Terrible final el de Pedro Tamayo Rosas. Huía de la muerte, se refugió en
Oaxaca, lo halló la Fiscalía de Veracruz, la fiscalía duartista, y lo repatrió
con la promesa de seguridad y paz.
Volvió a Veracruz sólo para morir violentamente.
Archivo muerto
Lacayos de Javier Duarte, los diputados cómplices ya consuman el atraco a las
finanzas de Veracruz. Se filtra el dictamen suscrito por once legisladores,
constituyendo el fideicomiso con el que se le pagará a los acreedores duartistas,
las empresas de los amigos, empleados y socios políticos del gobernador. Es un
albazo, acusa en las redes sociales y en su portal Crónica de Xalapa, exhibiendo
la trastada de Javier Duarte y sus 40 ladrones. Ahí se dispone que el impuesto
del 3 por ciento a la nómina sea para cubrir hasta por 10 años la deuda que
hereda el gordobés, desvirtuando su origen, la obra pública, y que entraña un
agravio más. Conforman la lista de acreedores las empresas duartistas, que nunca
le hicieron un servicio al gobierno, que nunca cumplieron con obra alguna, los
medios que son su aplauso indigno simulaban que le hacían imagen al
desgobernador. Va el dictamen y lo aprobará la la mayoría priista y sus
satélites, validado por la rémora Callejas, el pastor de los indignos rufianes
que constituyen el Cártel del Congreso… Como es un impuesto que se lo van a
robar, allá quien lo pague. De ahí que Miguel Ángel Yunes inste a los
empresarios a no aportar, ofreciendo el gobernador electo que una vez en el
cargo habrá de eximir de multas y recargos a quienes no lo hayan manifestado. Lo
expone en video, inundadas las redes sociales, expresando que el fideicomiso
urdido entre Javier Duarte y sus diputados cómplices es lesivo para las finanzas
de Veracruz, saldando deuda con la runfla que robó y ayudó a robar al
gobernador, con empresas fantasma y servicios inexistentes. Así que allá quien
lo quiera pagar. No habrá sanción… Semana fatal la de Arturo Bermúdez Zurita. Le
exhiben sus negocios de seguridad privada, en ellos sus hermanos, mamá e hijos
como socios, su operador cobrando más de 71 millones de pesos a la Secretaría de
Seguridad Pública, y ahora enfrenta una denuncia penal. Lo acusa el autor del
sainete, Miguel Ángel Yunes Linares, el que destapó la cloaca, el que mostró la
evidencia de que el falso “general” es patético como secretario de Seguridad
Pública, pero exitoso como empresario de la seguridad privada, la hotelería, la
operación inmobiliaria, el transporte, el pulque, la torta, la aviación y los
casinos. Junto con Antonio Gómez Pelegrín, titular de Finanzas y Planeación, fue
denunciado Bermúdez Zurita ante la Fiscalía General de Veracruz por tráfico de
influencias, abuso de autoridad e incumplimiento de un deber legal. Uno y otro,
Bermúdez y Gómez Pelegrín, incluyeron en la relación de acreedores a las
empresas del Clan Bermúdez y al socio clave de los trastupijes, Roberto Esquivel
Hernández, el oscuro personaje que unas veces es comisario y otras apoderado en
las sociedades mercantiles. Hayan retirado o no a Roberto Esquivel de la lista
de acreedores, apenas estalló el escándalo, los actos de autoridad son hechos
consumados, tácitas violaciones a la ley… Ego puro el de Rocío Nahle. Invita a
su informe de actividades y lo adorna con un colage de imágenes donde la
estrella bajada del cielo es Rocío Nahle. Fotografías con quien sea, en la
Cámara de Diputados, micrófono en mano, en la tribuna mayor, con la bandera a su
espalda, en comisiones. Primero el ego, luego el ego, siempre el ego. ¿Y los
resultados de su gestión? No propuestas. Resultados… A celebrar todos. Fanática
de toda celebración, Judith González Sheridan —July Sheridan para los amigos—
quiere fiesta una vez que el Tribunal Electoral de Veracruz desechó
impugnaciones de los partidos que la contienda. July es ya diputada electa por
Minatitlán y su primera reacción es celebrar. No falta quien proponga que mejor
trabaje, que para eso la contratan los votantes. ¿Sabrá que el Congreso de
Veracruz nada tiene que ver con un gimnasio y mucho menos con un antro, que son
su pasión?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
BERMÚDEZ ZURITA: LAS EMPRESAS DEL FALSO “GENERAL”
* Exhibe Yunes Linares al secretario de Seguridad * Los socios, sus
parientes * Reclaman 71 millones a Javier Duarte * Fideicomiso para el autopago
* Dos decapitadas en Xalapa * Laboraban en la SSP * Dos ejecutados en Coatza *
Amagan con romper tuberías del Yuribia * Incumple pagos el gober.
20 de julio de 2016
Al falso “general” le sobra quien le escriba. Le reseñan violencia y
ejecuciones, sangre y levantados, represión y tortura, y ahora la red de
empresas que sirven al Clan Bermúdez Zurita, los parientes y el socio, para
esquilmar a Veracruz.
Mercader, más que policía, Bermúdez vive días negros y escarnio social,
exhibido en la esencia de la corrupción, lucrando con el tema de seguridad, vía
negocios en los que figura él o lo hacen sus hermanos, su mamá y un socio,
Roberto Esquivel Hernández, por el que se descubrió todo.
Lo balconea Miguel Ángel Yunes Linares. Letal lo que dice, lo que exhibe, la
telaraña de trastupijes, retrata al funcionario sin moral que usa la Secretaría
de Seguridad Pública (SSP) a su cargo para hacer fortuna, él y su parentela en
el desenfreno del poder.
Habla Yunes, de nueva cuenta, ante la prensa. Refrenda que Javier Duarte con
su Congreso cómplice fraguan otro atraco a Veracruz, tomando recursos del 3 por
ciento a la Nómina, constituyendo un fideicomiso más, comprometiendo pagos hasta
por 10 años, abuso transexenal, para garantizar el pago a las empresas del
duartismo.
Describe la irresponsabilidad del desgobernador y la mala leche que corre por
sus venas, jugando a ser perverso, simulando que pretende aliviar la deuda con
los acreedores, ocultando que el beneficio es para la mafia duartista en
funciones de proveedor del gobierno estatal.
Un nombre fue la clave para llegar a Bermúdez y su clan: Roberto Esquivel
Hernández, operador del secretario de Seguridad en las empresas familiares, que
a su vez resultaron ser proveedoras de la SSP, negocios hoteleros,
inmobiliarias, operadoras de cantinas, casinos y pulquerías.
Aparece Roberto Esquivel en la lista de acreedores que avaló el secretario de
Finanzas y Planeación, Antonio Gómez Pelegrín, con un adeudo de 71 millones 747
mil 852 pesos, como deuda de la SSP. El documento presenta la firma de
“conformidad” de su titular de la Sefiplan, del subsecretario de Egresos, Jorge
Jaramillo Méndez, y del tesorero, Arnulfo Octavio García Fragoso, y por parte de
la SSP, el jefe de la Unidad Administrativa, Alejandro Contreras Uscanga.
Por el monto de lo que se le debe, bastó seguirle la pista. Y el que busca,
encuentra.
Yunes Linares sostiene que tras consultar el Registro Público de la
Propiedad, aparecieron las sociedades mercantiles en que Roberto Esquivel
figura. Su nombre es mencionado como comisario o apoderado en la mayor parte de
las empresas del Clan Bermúdez.
Otras de las empresas, igualmente acreedoras del gobierno duartista, son
propiedad de parientes de Bermúdez Zurita, sus hermanos y su mamá, supuestamente
también dos hijos.
No son Corleone, ni Luciano, ni Gambino, ni Gotti. Aquella era una mafia
formal, que eludía al sistema, lo enfrentaba, lo retaba. Acá no. Son Bermúdez y
hacen negocio con el gobierno de Veracruz, esquilmando las arcas.
Encabeza el clan Arturo, il capo di tutti capi. Le siguen Miguel Ángel, Jesús
Gabriel, Carolina y María Guadalupe Bermúdez Zurita; María Guadalupe Zurita
García, madre del “general” de cero estrellas, y dos presuntos hijos del
secretario de Seguridad, Jesús y Gerardo Bermúdez González. Mueve las sociedades
mercantiles, como apoderado, comisario o socio, Roberto Esquivel Hernández, la
clave de este lodazal.
Se trata de 20 empresas constituidas sin el menor pudor, los Bermúdez Zurita
en todas, a la vista la rapacidad y el cinismo, la ambición y el descaro, varias
de ellas dedicadas a la seguridad privada, otras al turismo, el negocio
inmobiliario, el transporte y la aviación, el casino y el préstamo, el
restaurant y la cantina, el antro y hasta la pulquería.
Una: Grupo Profesional de Resguardo se dedica a dar asesoría, consultoría en
seguridad, venta, renta, instalación y mantenimiento de equipos electrónicos de
seguridad. Su socio principal es Arturo Bermúdez Zurita y su apoderado, Roberto
Esquivel Hernández.
Otra: Seguridad Privada GPRSA, cuyo objeto social es la seguridad privada a
personas. Sus socios, Jesús Gabriel y Carolina Bermúdez Zurita. Su apoderado,
Roberto Esquivel Hernández.
Una más: Grupo Profesional de Alarmas, especializada en asesoría, consultoría
en seguridad, venta, renta, instalación y mantenimiento de equipos electrónicos
de seguridad. Su comisario es Roberto Esquivel Hernández.
Otra más: Profesionales en Seguridad Privada, dedicada a servicios de
seguridad privada en lugares, establecimientos y vigilancia de inmuebles, así
como venta, renta, instalación y mantenimiento de equipos electrónicos de
seguridad. Socio principal, Jesús Gabriel Bermúdez Zurita, y el comisario,
Roberto Esquivel Hernández.
Tres más ofrecen servicios de seguridad: Profesionales Privados en Custodias
y Resguardos Empresariales, Guardias Empresariales en Seguridad Privada y
Brigada E 511. Como accionistas o comisarios aparecen Carolina Bermúdez y
Roberto Esquivel.
Una más. Icaza Development Group, una constructora y supervisora de obras de
urbanización, cuyos socios son María Guadalupe Zurita García, madre del
secretario de Seguridad Pública, y su hermano Miguel Ángel Bermúdez Zurita.
Otra para Mamá Bermúdez: Administradora Veracruzana de Inmuebles, junto con
Jesús Bermúdez Quezada. Ahí, el misterioso Roberto Esquivel es presidente del
consejo de administración.
Icaza Development posee un condominio denominado Ahorro Postal, Residencial
Amate y dos lotes en avenida Popocatépetl, en la Ciudad de México.
Administradora Veracruzana de Inmuebles es accionista en Hotel Senses Quinta
Avenida By Artisan, en Playa del Carmen, Quintana Roo, del que posee el 15 por
ciento de la propiedad. El 85 por ciento restante es de Grupo Berck, en cuya
sociedad aparece Miguel Ángel Bermúdez Zurita.
Grupo Berck es dueña de cuatro locales en el World Trade Center de la Ciudad
de México, con valor de un millón de dólares.
Roberto Esquivel es propietario de Asever, dedicada al diseño y proyectos de
todo tipo de obra civil, urbanística y estructura ecológica.
Seis firmas más se dedican al turismo, la hotelería, restaurantes, antros,
cantinas, pulquerías, tonterías, videobares, uso de zona federal. Ellas son:
Desarrolladora Hotelera 12G S.A.P.I., Naturalia Operadora Gourmet, Operadora
Cabagoti, Círculo Coba del Sureste, Historical Maya Tours y Operadora y
Servicios Turísticos GCM.
En el ámbito de las relaciones públicas funciona SR Friends Veracruz; en el
préstamo prendario e hipotecario, Pressto Max, y en el transporte público de
carga, Corporativo Nacional de Transporte Berzua.
Pulveriza Yunes Linares al secretario Bermúdez. Lo exhibe corrupto. Lo
muestra voraz. Que los recursos del erario sirvan para hacer fortuna, vía sus
empresas, vía la mano y los oficios de Roberto Esquivel, comisario, apoderado y
socio en los negocios del clan.
Exhibe dos propiedades del “general” postizo, casa en condominio y
departamento en la colonia Del Valle, en el ex DF. En cambio, su hermano Miguel
Ángel posee una casa en Woordlands, Texas, Estados Unidos, ubicada en 15
Sawbridge Cir Spring. “Es propietario de al menos 10 inmuebles más en el país”,
refiere el gobernador electo.
Según detalla Yunes Linares, prepara Javier Duarte un “robo transexenal”,
coludido con el diputado rémora, Juan Nicolás Callejas Arroyo, quien pastorea a
la pandilla cómplice en el Congreso.
“Pretende —dice— apoderarse de los impuestos que pagarán los empresarios
veracruzanos los próximos años, mediante una artimaña burda disfrazada de
fideicomiso pasado por la aprobación de un Congreso donde suponen que
prevalecerá la indignidad y falta de compromiso con Veracruz”.
Refiere que Duarte ha presentado una segunda lista de “acreedores” donde
aparecen los “adeudos” por dependencia y la relación aparece “validada” con la
firma del titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación, el Subsecretario de
Egresos, el Tesorero y el responsable de la dependencia correspondiente.
“La lista de Duarte —agrega el gobernador electo— mezcla nombres de algunas
personas y empresas honorables con cantidades mínimas a pagar, pero el grueso de
lo que pretenden que paguemos los veracruzanos los próximos 5 o 10 años
corresponde a empresas o personas físicas fantasmas, que sólo cubren a los
verdaderos beneficiarios del atraco, que son Duarte y sus cómplices”.
Y cita el caso de Bermúdez Zurita. “Llama la atención la cantidad de empresas
y la diversidad de rubros a los que se dedica junto con sus familiares y socios.
“Entre estos rubros están servicios de seguridad privada, venta de equipos
electrónicos, constructoras, hotelería, antros, casinos, cantinas, pulquerías,
casas de empeño y transporte”.
Y cita un dato crucial:
“En 10 de éstas empresas y operaciones de compraventa fueron celebradas en la
Notaría del licenciado Armando Gálvez Pérez Aragón, quien después fue asesinado
en la Ciudad de México (13 de marzo de 2013, en Polanco).
“Exijamos a Javier Duarte que retire su iniciativa y demandemos a los
diputados que cumplan con su obligación de rechazarla, Veracruz está al borde
del colapso, no debemos permitir que en sus últimos días ésta banda termine de
destruirnos”, concluye.
Despedazado en las redes sociales, tácitamente quedó el secretario de
Seguridad en estado catatónico. No respira, no se mueve, no llora, no ríe. No se
sabe dónde perdió la lengua el “general” Bermúdez. Sólo dice en un tuit insulso:
“Toda mi vida me he desempeñado dentro de la legalidad y lo seguiré haciendo.
No abonaré a este linchamiento político”.
Y hasta ahí.
No es linchamiento político. Es la radiografía de sus trapacerías, el negocio
de la seguridad privada cuando deliberadamente falla la seguridad pública.
Negociazo, para el “general” Bermúdez, es la violencia. Quien debe garantizar
la seguridad, la relaja. Así fluyen las empresas de seguridad privada, escoltas
personales, vigilancia para los que la pueden pagar, negociadores en casos de
secuestro.
Qué mejor que haya violencia. Quien debe actuar contra la delincuencia,
Bermúdez Zurita, todo lo permite. Crece el asalto, el homicidio, el secuestro,
la extorsión. Es incapaz el estado. Es un fracaso la Secretaría de Seguridad
Pública y su titular, Arturo Bermúdez. Entonces que la seguridad la brinde el
Clan Bermúdez.
Eso es violencia inducida y produce una fortuna. Más los 71 millones que les
debe el gobierno de Veracruz.
Son las tretas del falso “general”.
Archivo muerto
Y la violencia no amaina. Dos mujeres decapitadas cimbran a Xalapa, la
capital de Veracruz, y dos ejecutados alarman en Coatzacoalcos. Ellas eran
empleadas en la Secretaría de Seguridad Pública, embolsados sus restos,
acompañados de una cartulina que contenía un mensaje que el duartismo no
permitió conocer. Sacude a los xalapeños por lo que implica ese nivel de
violencia, que mueve a recordar los 35 asesinados hallados al pie del monumento
a Los Voladores de Papantla, en Boca del Río, cuando el gobierno de Javier
Duarte iniciaba y pronto habría de sucumbir ante el embate de los cárteles, a
los que dejó actuar y cogobernar. Se prenden las alarmas en Coatzacoalcos con el
hallazgo de dos cuerpos en la colonia Vistalmar, descompuestos, con el tiro de
gracia, amordazados. Por una de las víctimas ya se había pagado el rescate,
presumiblemente 100 mil pesos, y aún así los captores les quitaron la vida. Hay
más casos, una contadora pública, interceptada cuando salía de su hogar y
llevada con rumbo desconocido. Crece la violencia, el secuestro, la sangre de
los inocentes, la desaparición de quienes difícilmente han de volver, y la
Gendarmería Nacional no llega a Veracruz, indiferente Enrique Peña Nieto, Javier
Duarte, el Congreso federal, el aparato de seguridad, inútil la Unidad
Especializada en Combate al Secuestro, que con mantarraya —el implemento para
detectar la ubicación de teléfonos celulares— o sin ella, siguen dando palos de
ciego, limitada a pedir dinero a las familias, sin garantía de que las víctimas
volverán. Y casi nunca vuelven… Tambores de guerra en Tatahuicapan. Amagan los
ejidatarios y comuneros con destruir tubería del Yuribia, la presa que abastece
de agua a Coatzacoalcos, Minatitlán y parte de Cosoleacaque por falta de pagos
del gobierno de Veracruz. Aducen incumplimiento y que este 20 de julio, agotada
la paciencia, vuelven a la radicalización. Exigen 23 millones de pesos y ante la
insolvencia del gobierno duartista seguro es que dejarán a Coatzacoalcos sin
agua. Ya antes lo hicieron y ya antes enfrentaron denuncias penales y órdenes de
aprehensión. La presa Yuribia es propiedad federal…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VICENTE BENÍTEZ: EL TRIBUNAL LO TIENE EN SUS MANOS
* San Andrés Tuxtla, a revisión * Gastó el doble del techo financiero * Se
persigue de oficio: Sigala * Todo para anular la elección * El Financiero exhibe
a Duarte * Se encrespa el gobernador * La ponzoña de Marcelo * Acusado de delito
fiscal por el cobro a petroquímicas.
19 de julio de 2016
Peor imposible. Va la justicia por Vicente Benítez, sus manos en el saqueo a
descomunal, tesorero de la mafia duartista, y va el Tribunal Electoral de
Veracruz tras sus pasos, por el derroche en campaña, por violar el tope
financiero, por aportar datos falsos a la autoridad.
Mal y de malas, Vicente Benítez González no sólo es el eslabón clave en la
cadena de corrupción del duartismo, manoseando los recursos, los retiros y los
traslados en efectivo, transgrediendo la normatividad contable, sino por su
papel en el Congreso de Veracruz, al que llegaría por la vía de la diputación,
con perfil para la Comisión de Vigilancia y desde ahí ser la tapadera de su
mentor, Javier Duarte.
Llegaría, porque su desaseo lo trabó. Llegaría, porque el exceso de gastos,
la violación al techo financiero establecido por el Instituto Nacional
Electoral, el reporte falseando información, está ya en manos del Tribunal
Electoral de Veracruz (TEV).
Su caso es el boom de la elección de diputados. Por violaciones a la ley, el
rebase del tope de campaña, su elección se halla en el umbral de la anulación.
Lo advierte el presidente del TEV, Roberto Sigala Aguilar, quien revela que
tácitamente el caso San Andrés Tuxtla se frenó al conocerse la resolución del
INE sobre violación al techo financiero en campaña.
Sería de trámite la sesión del domingo 17. Sería analizado un recurso de
inconformidad y se calificaría la elección en el distrito donde Vicente Benítez
ganó aplastando a Morena, ni qué decir a la coalición PAN-PRD.
Pero llegó la notificación del INE que revelaba que Vicente Benítez,
candidato de Nueva Alianza (Panal) rebasó el tope de campaña y falseó
información de lo erogado en la búsqueda del voto que lo lleve al Congreso
estatal. De ahí que su resolución quedara pendiente.
Se trata de un tema que se persigue de oficio. “No se requiere que haya un
promovente para poder discutirlo y debatirlo”, dice Sigala Aguilar.
En la sesión se determinó posponer la resolución a fin de contar con un
criterio más amplio, “para no emitir sentencias contradictorias”.
Vicente Benítez sólo podía invertir en su campaña un millón 107 mil 403.88
pesos, y debía emitir un reporte ajustado a las normas que rigen los procesos
electorales. Pero se excedió y para subsanarlo falseó datos, citó INFORME
ROJO en entrega anterior.
Veamos:
Según el informe del Sistema Integral de Fiscalización (SIF), Vicente Benítez
reportó gastos por 688 mil 457.69 pesos con los que buscó el voto de los
sanandrescanos, postulado por el Partido Nueva Alianza, coligado al PRI.
Sin embargo, el SIF logró acreditar que el ex tesorero del gobierno duartista
gastó 2 millones 390 mil 436.31 pesos. O sea, triplicó la cifra que reportó ante
la autoridad electoral y duplicó el tope de campaña, al que según sus cifras ni
se acercó.
Benítez rebasó el tope de campaña en casi un millón 400 mil pesos y eso es
causa de nulidad de la elección.
De acuerdo con la legislación electoral, basta con que un candidato rebase el
tope de gastos de campaña en un 5 por ciento para que la elección sea anulada.
Hay dos casos semejantes: Córdoba y Veracruz. Sólo que en ambos casos los
candidatos priistas no ganaron la elección.
“Sí sé que tres de los asuntos estaban pendientes porque solicitaron este
rebase de topes de campaña y apenas el INE nos notificó ayer al mediodía”,
apuntó Sigala.
Por lo que hace al INE, ya determinó sanciones para los partidos políticos
por exceder los techos financieros, pero al TEV le corresponde analizar el
impacto que pudiera tener esta infracción a la declaratoria de validez.
“Pero eso se va a analizar con calma. A nosotros nos compete en ese sentido,
de que una vez que resuelva el INE ya nosotros podemos determinar si se si se
actualiza alguna hipótesis de nulidad de elección”, dice Sigala Aguilar.
No hay mesura en Vicente Benítez. Lo suyo es el dinero subterráneo, el que no
deja huella, el que se guarda en bóvedas, en el colchón, bajo la tierra, o
llevado en aviones privados fuera de México, a Panamá, Costa Rica o paraísos
fiscales, para luego ser reciclado como inversión en empresas nacionales,
ultralavado.
Siendo tesorero en la Secretaría de Finanzas y Planeación, los dineros
comenzaron a desaparecer, o aparecían en efectivo en maletas, como el caso de la
aeronave del gobierno de Veracruz incautada en el aeropuerto de Toluca. Su
contenido: 25 millones de pesos. Su destino: pago a periodistas nacionales, “chayotes”,
pues. Su coartada: recursos para pagar la promoción de la Cumbre Tajín, las
Fiestas de la Candelaria y el Carnaval de Veracruz. ¿Y por qué en efectivo?
Así describe INFORME ROJO al tesorero de Javier Duarte:
“De prestigio no sabe Vicente Benítez. De fama y aprecio, menos. Es un
eslabón en la cadena de corrupción y escándalo duartista, en sus cuentas lo
turbio y lo que debe desaparecer.
“Enfrenta, por ejemplo, un escándalo en Costa Rica, pillado con una decena de
propiedades a nombre suyo y de su esposa, Mariela de Los Ángeles Núñez
Rodríguez, investigado no sólo por lavado de dinero sino por vínculos con el
narcotráfico (La Jornada Veracruz, 12 julio 2016).
“Uno de los reportes periodísticos, difundidos por Teletica, refiere que
Javier Duarte viajó a Costa Rica semanas antes de asumir el gobierno de
Veracruz, en 2010. Llegó a las 9:20 del 7 de octubre y al día siguiente, a las
11 de la noche, se marchó.
“Hoy es objeto de una investigación para determinar si el gobernador de
Veracruz forma parte de un ‘grupo de mexicanos’ que estarían invirtiendo
millonarias cantidades de dinero en negocios inmobiliarios, si se trata de
lavado de dinero y si existen vínculos con el narcotráfico.
“De acuerdo con la información del periodista Jair García, la investigación
incluye los detalles de los vuelos realizados por Vicente Benítez, los de
carácter privado, los que pudieran haberse realizado con aeronaves del gobierno
de Veracruz y ‘o si las matrículas de esas aeronaves reportan ingresos con
personas distintas y sus nacionalidades’.
“Vicente Benítez está señalado en la investigación y ‘advierten que hay más
políticos mexicanos, entre los cuales no se descartó el nombre del gobernador
veracruzano’, refiere la información de La Jornada Veracruz.
“Pasó por la Secretaría de Desarrollo Social, por la Oficialía Mayor de la
Secretaría de Educación de Veracruz, donde se halla uno de los mayores boquetes
financieros con recursos de origen federal, que en conjunto con otras
dependencias, de 2011 a 2014, suma 50 mil millones de pesos que reclama la
Auditoría Superior de la Federación por no haberse demostrado su aplicación,
porque no se solventaron observaciones o porque simulaba la pandilla duartista
que devolvía los recursos, los depositaba en una cuenta y antes que el gobierno
federal dispusiera de ellos, los retiraba de nuevo.
“Benítez González es pieza de la red de prestanombres de Javier Duarte,
denunciado por Miguel Ángel Yunes, el gobernador electo, en calidad de socio,
junto con su esposa, de la empresa Capital Investment Property Services, con
domicilio en Miami, Florida, Estados Unidos, valuada en una cantidad superior a
100 millones de dólares que presuntamente se han invertido en bienes muebles e
inmuebles”.
Se queda corto el INE con los dineros de la campaña de Vicente Benítez. 2
millones 390 mil pesos es nada para robarse una diputación, la de San Andrés
Tuxtla. Esa cifra fue apenas lo que pudo acreditarse, pero lo invertido es
infinitamente mayor, quizá 10 veces más.
Paga Nueva Alianza por el desaseo financiero de Vicente Benítez. Lo halla el
INE responsable de 10 faltas a la legislación, unas de carácter formal, otras de
fondo, lo sanciona con una multa de 530 mil 562.56 pesos y reduce sus
ministraciones mensuales en 2 millones 803 mil 792.41 pesos.
Le salió caro al Panal el candidato duartista. Se le caiga o no la diputación
local, el daño es por 3 millones 334 mil 354.97 pesos.
Transitó Vicente Benítez del INE al Tribunal Electoral de Veracruz y en
cuestión de días su diputación se esfumará. Si es que se aplica la ley.
Peor imposible.
Archivo muerto
Exhibe El Financiero a Javier Duarte y respinga el gobernador. Lo balconea el
rotativo con la bienvenida que le dan en el Woodlands Country Club, en Texas, a
él y a su esposa Karime, nuevos socios del lugar. “Prepara Duarte su retiro.. en
Houston”, le dice a ocho columnas en su edición del lunes 18. Brinca y
gobernador y aduce que se trata de sólo una acción del club, que ni él ni su
esposa tienen propiedades en el extranjero, menos prestanombres. “Es increíble
que me golpeen por la compra de una acción en un club deportivo cuando el
supuesto electo (Miguel Ángel Yunes Linares) es dueño de edificios en Nueva York”.
Luego pidió a la Comisión Nacional Bancaria que legitime esa operación,
realizada desde la cuenta en que le depositan el salario, con cargo a Banorte.
Da el dardo donde duele: los bienes de Javier Duarte en el extranjero. Y duele
más cuando se lee en prensa nacional. Dice el desgobernador que no posee bienes
en el extranjero. Falso. Hay documentación de sobra, pruebas, certificados
notariales, inscripciones de registros públicos en México, Estados Unidos y
España con un seguimiento preciso de la ruta del dinero, desde la Secretaría de
Finanzas y Planeación hasta las operaciones compra-venta. Otro mensaje para
Javier Duarte y sigue sin entender… Serpentea, como siempre, Marcelo Montiel.
Rehuye sus conflictos y cuando los toca, lo hace con el veneno de sus entrañas.
Denunciado, acreditada su responsabilidad en el pago a empresas fantasma, el
robo del dinero en cajeros bancarios, el uso de cemento para coaccionar el voto,
violando una tregua electoral, la de 2013, responde con bajeza el ex delegado de
Sedesol federal en Veracruz. Revive acciones legales que datan de 2004, órdenes
de aprehensión añejas, que se caen de viejas, que fueron desestimadas en juicios
de amparo, sin efecto legal, a grado tal que la agente del MP que lleva el caso
terminó por desistir. ¿Se trata de desempolvar denuncias y delitos? Ok. Ahí está
la que le interpuso el abogado Rogelio Martínez por delito fiscal, cuando el
entonces presidente municipal de Coatzacoalcos condonó recargos y accesorios del
impuesto de traslación de dominio que pagaron las petroquímicas Pajaritos,
Morelos y Cangrejera. Embargó bienes de las subsidiarias de Pemex, reclamando el
pago de 900 millones de pesos, bajo el argumento de que ese dinero urgía para
realizar obra pública. Luego se dio por satisfecho con 241 millones, por el que
pagó su porcentaje al despacho Abogados y Asociados Internacionales, de Tony
Macías, el suegro incómodo del gobernador Javier Duarte. O sea, detrás de todo,
Fidel Herrera Beltrán. Marcelo estaba impedido por ley para condonar los
recargos, multas y accesorios del impuesto, y lo hizo. Por eso la denuncia en su
contra. ¿Se trata de revivir delitos y órdenes de aprehensión, historias de
abuso y sangre, historias de crimen y encubrimiento? Sobran las que llevan la
marca de Marcelo Montiel…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VICENTE BENÍTEZ: EN LA MIRA, EL CÓMPLICE DEL GOBERNADOR
* A punto de caer su diputación Rebasó topes de campaña: INE * Duplico el
gasto y falseó información * Cunde el pánico en el Congreso * Veracruz, al borde
de la quiebra: MAYL * Garrido y la cuenta ficticia falsa * Caballero vuelve a
negarle apoyo a Duarte * Reitera que no firmó la carta.
18 de julio de 2016
Otro mensaje para Javier Duarte: su principal cómplice, tesorero oscuro, el
de los millones en Miami y Costa Rica, Vicente Benítez, tiene su diputación al
filo del abismo, violando topes de campaña, en la mira del INE.
Duplicó los presupuestos límite para buscar el voto y triplicó la cifra que
reportó como gasto electoral en su distrito, evadiendo controles del Instituto
Nacional Electoral, falseando información, pues le mintió a la autoridad y se
apropió con un fraude financiero de la diputación local por el distrito de San
Andrés Tuxtla. Una fechoría más.
De eso —faltar a la ética, burlar a la moral— sí sabe Vicente Benítez
González, el operador financiero más cercano al gobernador de Veracruz,
implicado en inversiones millonarias en Costa Rica, la tierra de su esposa, y
denunciado como integrante de la red de prestanombres de Javier Duarte, vía una
empresa asentada en Miami, Florida, Estados Unidos.
Le pilla los dedos el INE, su sistema de fiscalización, el área que vigila y
detecta si los candidatos y partidos se ajustan a la mesura que establece la
ley, si no incurren en desproporción de gastos, si no avasallan con dinero, uno
de los factores que vuelven inequitativa una contienda electoral.
Lo traba en dos puntos: se fue grande con el gasto de campaña y mintió en el
reporte financiero entregado a la autoridad electoral.
Como todos los candidatos, Vicente Benítez sólo podía invertir en su campaña
un millón 107 mil 403.88 pesos, de los cuales debía emitir un reporte ajustado a
las normas que rigen los procesos electorales. Pero se excedió y para subsanarlo
falseó datos.
Según el informe del Sistema Integral de Fiscalización (SIF), Vicente Benítez
reportó gastos por 688 mil 457.69 pesos con los que buscó el voto de los
sanandrescanos, postulado por el Partido Nueva Alianza, coligado al PRI.
Sin embargo, el SIF logró acreditar que el ex tesorero del gobierno duartista
gastó 2 millones 390 mil 436.31 pesos. O sea, triplicó la cifra que reportó ante
la autoridad electoral y duplicó el tope de campaña, al que supuestamente ni se
acercó.
Vicente Benítez es único. Sí, único para robarse una elección y dejar huella,
desaseado en el gobierno, desaseado en el asalto del duartismo al Congreso de
Veracruz.
Sin arraigo, sin prestigio, marcado por el escándalo y su vínculo con el
gobernador, Vicente Benítez fue a un distrito que sólo con un gasto descomunal
lo podría ganar. Y arrebató.
Su votación fue copiosa. Le ayudó que el candidato de Morena, Filogonio
Mortera Castellanos, renunció cuando faltaba una semana para la elección. No se
sabe si fue por razones de salud, como adujo, si lo invitaron a volar, si hubo
plata o aviso de plomo. Pero Benítez venció a Morena 2 a uno.
De los 30 candidatos priistas, o que contendieron por la coalición
PRI-satélites, según el SIF, sólo Vicente Benítez violentó ese tope de campaña,
que es causal de nulidad de la elección, cuando el exceso de gastos es mayor al
5 por ciento del total del presupuesto permitido. Benítez lo superó en 150 por
ciento.
A Benítez le favorece que el Tribunal Electoral de Veracruz haya avalado las
elecciones en los 30 distritos. Sin embargo, su triunfo irá al Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación, donde la injerencia de Javier
Duarte es nula.
Su caso ya había sido expuesto por el líder de Morena en Veracruz, Manuel
Huerta Ladrón de Guevara, quien avizoró que las diputaciones por los distritos
de San Andrés Tuxtla y Papantla serían anuladas por rebase de topes financieros
de campaña.
Benítez, según le contabilizó el SIF, excedió el tope de campaña en un 215
por ciento. Diluyó parte de lo que se le imputaba y bajó la cifra a 150 por
ciento de gasto de más, pero aún así, sobrepasando el 5 por ciento, ya es motivo
de nulidad..
San Andrés Tuxtla, en términos de la legislación electoral, sería el único
caso que se iría a elección extraordinaria por rebasar el candidato ganador los
topes de campaña.
Vicente Benítez es una ficha. Con su bajo perfil, experto en las cañerías
financieras, fue a San Andrés a adueñarse de una elección que de entrada era
terreno explosivo, malquerido por los priistas, frente a una tendencia de
izquierda que su tiempo favoreció al PRD, donde ya ocurrió una anulación en
diputación federal y en la extraordinaria venció Elías Miguel Moreno Brizuela,
que de ahí saltó a una senaduría y luego al gobierno del Distrito Federal.
De prestigio no sabe Vicente Benítez. De fama y aprecio, menos. Es un eslabón
en la cadena de corrupción y escándalo duartista, en sus cuentas lo turbio y lo
que debe desaparecer.
Enfrenta, por ejemplo, un escándalo en Costa Rica, pillado con una decena de
propiedades a nombre suyo y de su esposa, Mariela de Los Ángeles Núñez
Rodríguez, investigado no sólo por lavado de dinero sino por vínculos con el
narcotráfico (La Jornada Veracruz, 12 julio 2016).
Uno de los reportes periodísticos, difundidos por Teletica, refiere que
Javier Duarte viajó a Costa Rica semanas antes de asumir el gobierno de
Veracruz, en 2010. Llegó a las 9:20 del 7 de octubre y al día siguiente, a las
11 de la noche, se marchó.
Hoy es objeto de una investigación para determinar si el gobernador de
Veracruz forma parte de un “grupo de mexicanos” que estarían invirtiendo
millonarias cantidades de dinero en negocios inmobiliarios, si se trata de
lavado de dinero y si existen vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con la información del periodista Jair García, la investigación
incluye los detalles de los vuelos realizados por Vicente Benítez, los de
carácter privado, los que pudieran haberse realizado con aeronaves del gobierno
de Veracruz y “o si las matrículas de esas aeronaves reportan ingresos con
personas distintas y sus nacionalidades”.
Vicente Benítez está señalado en la investigación y “advierten que hay más
políticos mexicanos, entre los cuales no se descartó el nombre del gobernador
veracruzano”, refiere la información de La Jornada Veracruz.
Su vínculo con Javier Duarte es quizá el más estrecho de todo el círculo
duartista. Fue su tesorero, el que movía el dinero en efectivo, como en aquel
episodio en que una aeronave del gobierno de Veracruz, con una maleta con 25
millones de pesos en efectivo, fue retenida en el aeropuerto de Toluca, al
inicio del sexenio. Benítez se trasladó al DF y fue sometido a investigación.
Pasó por la Secretaría de Desarrollo Social, por la Oficialía Mayor de la
Secretaría de Educación de Veracruz, donde se halla uno de los mayores boquetes
financieros con recursos de origen federal, que en conjunto, de 2011 a 2014,
suma 50 mil millones de pesos que reclama la Auditoría Superior de la Federación
por no haberse demostrado su aplicación, porque no se solventaron observaciones
o porque simulaba la pandilla duartista que devolvía los recursos, los
depositaba en una cuenta y antes que el gobierno federal dispusiera de ellos,
los retiraba de nuevo.
Benítez González es pieza de la red de prestanombres de Javier Duarte,
denunciado por Miguel Ángel Yunes, el gobernador electo, en calidad de socio,
junto con su esposa, de la empresa Capital Investment Porperty Services, con
domicilio en Miami, Florida, Estados Unidos, valuada en una cantidad superior a
100 millones de dólares que presuntamente se han invertido en bienes muebles e
inmuebles.
Cien millones de dólares son algo así como mil 900 millones de pesos. Seguro
los ahorró Vicente Benítez con su salario de burócrata de alto nivel. Quizá son
recursos de Javier Duarte, igualmente ahorrativo.
Hoy, por rebasar los topes financieros de campaña, según el INE, está a punto
de perder su diputación, su protección, el fuero con el que evite la cárcel.
Otro aviso para Javier Duarte.
¿Sigue el gobernador?.
Archivo muerto
Cunde el pánico en el Congreso. Rémoras y esbirros de Javier Duarte casi
suplican que Peña Nieto y Osorio Chong, presidente y secretario de Gobernación,
amarren y amordacen al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares. La
“Rémora”, alias Juan Nicolás Callejas Arroyo, encabeza a su rebaño legislativo
en una carta abierta que trasluce miedos y rencores, la zozobra de quienes han
sido cómplices del gobernador de Veracruz, los que le aprueban todo, créditos,
cuentas públicas, programas de obras que no se ejecutan, presupuesto que incluye
egresos que son millones de pesos, o miles de millones que nadie sabe a que
bolsillo fueron a parar. Acusan a Yunes azul de exhibirlos, de promover una
campaña de linchamiento y amedrentamiento público, de promover juicio político
con consecuencias penales, de amenazas personales, de llamarlos “esbirros y
cómplices”, de ofrecer hacer públicos en las redes sociales sus direcciones
particulares, correos electrónicos y números telefónicos, exponiéndolos al
escarnio —como si el pueblo no los mentara la madre todos los días— tras aprobar
la basificación de la burocracia duartista. Lo que es la desvergüenza. La Rémora
Callejas y su runfla fueron cómplices de la quiebra de Veracruz, la deuda
descomunal, el saqueo y el naufragio de Veracruz, y aún lloran. Con cartitas
lacrimógenas o sin ellas, con quejumbres y alaridos, no evitarán los diputadetes
el juicio político, sus consecuencias legales, la entrega de cuentas en los
tribunales por el gravísimo daño que le han causado y le siguen causando a
Veracruz… Y Yunes azul le zumba de nuevo a Javier Duarte. Toca el tema de las
finanzas, la quiebra, el desorden de las cifras, la insolvencia, la parálisis
inminente. Invoca en conferencia de prensa lo que reportan las calificadoras de
deuda, HR Ratings, una de ellas, quien hace un mes colocó a Veracruz en
“observación negativa”. El 11 de julio, Moddy’s de México redujo la calificación
de 12 créditos respaldados con participaciones federales. Tres días después, HR
Ratings bajó la calificación crediticia y mantuvo la “observación negativa”. Las
razones fueron: la no presentación de la cuenta pública para el año 2015; la no
presentación de la Cuenta Pública de los dos primeros trimestres del año 2016;
la “falta de visibilidad alrededor de la deuda de corto plazo quirografaria”; la
estimación de que en 2015 Veracruz tuvo un deficit de -2.4% de los ingresos
totales; mientras la media nacional es de superávit de 1.5% de ingresos totales;
el crecimiento de los niveles de deuda hasta alcanzar el 40.4% de los ingresos
totales frente a una media de 26.2%; la expectativa de que la deuda total del
Estado aumente hasta 43% debido a “sus altas rigideces en el gasto”; altos
gastos de operación respecto de los ingresos totales del Estado, los cuales
serán aún mayores con la reciente basificación aprobada por el Congreso; las
calificadoras estiman que estos pronósticos puedan ser “revisados
substancialmente una vez que la cuenta pública 2015 sea presentada”, es decir,
pueden ser peores; puede haber una baja adicional en las calificaciones
financieras, y la decisión de destinar el impuesto del 3% a la Nómina al pago de
deuda y no a inversiones productivas contribuirá a que la calificación
crediticia de Veracruz siga cayendo, lo que provocará un grave daño a las
finanzas públicas. ¿Qué puede ocurrir? Aplicar sobretasa adicional de intereses
a los créditos de Veracruz, y activar el “vencimiento anticipado, que para 2016
sería de 834.6 millones de pesos y en 2017 de 1906 millones de pesos. En alta,
el conflicto Yunes-Duarte deja ver un hecho gravísimo: el ocultamiento de la
Cuenta Pública 2015, pues ni Moody’s ni HR Ratings hallaron publicaciones
parciales en la página en internet de la Secretaría de Finanzas y Planeación.
Según el gobernador electo, la Rémora” Callejas y sus compinches diputados
aprobarán dicha cuenta sin observaciones “que no fue nunca entregada al Congreso
del Estado, solo se llevó a cabo un evento de simulación el 31 de marzo del
presente año, pero la misma no está en poder de los legisladores ni publicada en
la página de SEFIPLAN”. Se trató de una mascarada a la que se habría prestado el
diputado Francisco Garrido Sánchez, el desterrado de AVE, a quien le entregaron
una caja vacía, según expresó Yunes Linares. Algo tendrán que explicar los
diputados de la Comisión de Vigilancia que encabeza Francisco Garrido, sobre
quienes ya se teje una denuncia por omisión de un deber legal. Demencial lo que
ocurre: Veracruz va al naufragio, fraguada en la quiebra en el perturbado
cerebro de Javier Duarte, y todavía los diputados infames y cómplices se sienten
agraviados y le piden a Peña Nieto frenar a Yunes Linares… Van dos y el deslinde
sigue. Niega Joaquín Caballero que haya firmado la carta de apoyo Javier Duarte,
el orate que desgobierna a Veracruz. Esta vez ante el pull de reporteros citados
ex profeso, agregados otros que supieron que haría la declaración con la que el
edil comienza a aplicar la “sana distancia”, dejando sólo a quien lo llevó al
poder, de la mano de Karime Macías, esposa de Javier Duarte y paisana de Joaquín
Caballero, a quien vieron como la pieza a modo para quebrar al marcelismo por
dentro, y en parte lo lograron. Primero fue una tibia declaración, el mismo día
en que lo hacían el edil de Orizaba, Juan Manuel Díez Francos, y el alcalde
postizo de Minatitlán, Héctor Cheng Barragán —el verdadero y terrible alcalde es
Saúl Wade León—. Más tarde lo hizo Manuel Rosendo Pelayo, presidente municipal
de San Andrés Tuxtla. Ahora, por segunda vez, niega Joaquín Caballero que
hubiera firmado la carta en que 128 ediles le dan su apoyo a Javier Duarte, le
hayan reconocido su respaldo para realizar obra pública, cuando es sabido que se
ha robado las participaciones federales a los municipios, y que ha sido garante
de la paz social, en un Veracruz violento, entregado al crimen organizado. A
centímetros Joaquín Caballero de un encuentro con el gobernador electo, Miguel
Ángel Yunes Linares, lo que no se dio cuando le fue propuesto que fuera el
primer alcalde con el que tuviera un acercamiento…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: BASIFICACIÓN Y QUIEBRA FINANCIERA
* Aprueba el Congreso cómplice basificación de burócratas duartistas * Se
encadenan diputadas panistas * Más nómina a las finanzas quebradas * El rollo de
Mónica Robles * Cantinflas en el Congreso * Las obras de Ibarra.
15 de julio de 2016
Desquiciado, Javier Duarte quiere a Veracruz hundido. Le debe a bancos y al
gobierno federal, a pensionados y UV, a proveedores y empresarios, 170 mil
millones de pesos por pagar, y ahora consuma la quiebra financiera, con el aval
del Congreso, basificando a su burocracia cuando no hay un peso en las arcas.
No basifica con sentido social. No basifica por otorgar seguridad laboral. No
lo mueve hacerle justicia al trabajador, al que por años vive en la zozobra del
cambio sexenal, a riesgo de acostarse con empleo y levantarse sin nada.
Lo sacude el miedo y la revancha, el temor a ir a prisión, el afán de
provocar la parálisis financiera del gobierno de Veracruz, atando de manos a su
sucesor, el panista Miguel Ángel Yunes Linares, cuya promesa de cárcel acelera
la descomposición mental de Javier Duarte.
Le ayuda la pandilla cómplice que mora en el Congreso, bien pagados los
priistas, los verdes, las rémoras de Nueva Alianza, AVE. Su voto a favor, el de
todos ellos, menos tres que se abstuvieron y uno en contra, tiene el signo de la
infamia.
Basifica a su ejército sátrapa, subdirectores de mala fama, subalternos que
bucean en el pantano de corrupción que fue el duartismo, los que trabajan y los
que roban, los “aviadores” que no dan golpe y cobran, las barbies de palacio,
privilegiadas que van del reventón a la cama y de la cama al reventón, reinitas
que disponen de aviones y helicópteros del gobierno, que conviven, beben,
bailan, juegan al amor y espían al adversario. Para eso da la nómina oficial.
Día crucial, el jueves 14. Día histórico, convertida la Legislatura en circo,
maroma y teatro, animales y payasos, la burocracia duartista acarreada en horas
de trabajo para hacer funciones de porra y “porros”, golpeadores algunos que
retan e insultan, denigrando la sede que pisan, que evidencia que Javier Duarte,
además de gris y mediocre, tramposo y rata, agravia la casa del Poder
Legislativo de Veracruz.
Arranca el show con dos diputadas panistas encadenadas en la tribuna del
Congreso local. Son María del Carmen Pontón Villa y Ana María Ledezma, que así
intentan impedir la sesión, evocando a Fox en sus días de diputado con las
boletas electorales pegadas a las orejas, o a Maquío encabezando la resistencia
civil.
Ahí explican el atraco, la violación al proceso legislativo, el descomunal
daño que causará la basificación pues no hay estudio de factibilidad financiera
que revele que hay Recursos para pagar más nómina, rodeadas de periodistas,
cámaras fotográficas, cámaras de video, denostadas desde galerías por los
“porros” de Javier Duarte, tildadas de “perras” y de “putas” por esa burocracia
cortesana, la runfla que pretende dejar incrustada en la nómina y en la
estructura de gobierno el orate de palacio.
¿Quién le pide a Miguel Ángel Yunes que respete y honre a los diputados? Ah,
sí, Mónica Robles, súbdita de Javier Duarte hasta que su gallo, Héctor Yunes, el
que la designó coordinadora del fracaso electoral priista en el distrito 30,
perdió la elección de gobernador. Nada replica la señora Hillman. Brinca porque
al vetusto Juan Nicolás Callejas Arroyo le imputa Yunes azul ser una rémora del
desgobernador, y deja que a sus compañeras de curul les griten los duartistas
“perras” y “putas”.
Es un circo la Legislatura ese día. Javier Duarte lo atestó de sátrapas sin
educación, pastoreados por “La Pulga”, un malandro golpeador tan podrido como el
que lo envió.
Siguen ahí las diputadas encadenadas, al estilo perredista, y a su espalda,
sus compañeros de bancada con una manta que expresa una sentencia: Diputado,
Veracruz es tu jefe, no Duarte”.
Improvisa la pandilla duartista un nuevo escenario. Bajan una mesa y sillas.
Las colocan en medio del pleno. Ahí sesionan, sin la secretaria de la mesa
directiva, que es la encadenada Ana Ledezma. Su lugar lo toma Marcela Aguilera,
fallida operadora de la Fiscalía y Sala Anticorrupción con los que Javier Duarte
pretendía armar el blindaje que la cárcel, burlar la ley, no pagar por todas sus
pilladas.
Hay gritos y protestas —resume el portal Plumas Libres— “y en medio de un
conato de enfrentamiento entre diputadas de oposición y burócratas, que colmaron
la sala de sesiones del Congreso, este mañana diputados del PRI aprobaron
basificar a 7 mil burócratas, entre los que destacan directores de área,
empleados de la oficina del gobernador, policías ministeriales y de la Fiscalía
General y asesores de la actual administración de Javier Duarte de Ochoa.
“Con 29 votos a favor de los diputados priistas, tres abstenciones de Mónica
Robles (PRI-Verde), Francisco Garduza (PRI-Verde) y Ricardo Ahued (PRI) y uno en
contra de Jesús Vázquez González (Verde), aprobaron la basificación de
burócratas que a decir de la oposición incrementará a mil 500 millones de pesos
mensuales el pago de nómina a trabajadores de gobierno”.
Se reforma y deroga la Ley Estatal del Servicio Civil y de la Ley del
Servicio Público de Carrera en la Administración Centralizada.
Dicho en cristiano, serán basificados los integrantes de la Oficina de
Gobernador del Estado, así como los funcionarios que requieran de la aprobación
de los titulares de los poderes de Veracruz, entre el director y el cargo o
empleo de mayor jerarquía.
Serán empleados de base quienes realicen función de dirección, inspección,
vigilancia, fiscalización, manejo de fondos o valores, auditorías, planeación,
supervisión, responsables de los almacenes e inventarios, investigación,
investigación científica, asesoría o consultoría, desde el nivel de director o
equivalente hasta el cargo o empleo de mayor jerarquía.
O sea, serán empleados de base los espías de Javier Duarte, en cargos
directivos, con mejor salario que ahora, los que impedirán que el yunismo azul y
sus aliados perredistas tengan espacios.
Alcanza la basificación a los agentes y secretarios de la Fiscalía General, o
sea la runfla de “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras. También beneficia a
altos mandos de la Policía Ministerial y a miembros de la Policía Estatal. Son
las mafias de “Culín” y del “general” de cero estrellas, Arturo Bermúdez Zurita,
secretario de Seguridad Pública, cuyos elementos levantan inocentes y los
entregan al crimen organizado.
Yunes Linares responde con una andanada y ofrece, una vez más, que a Javier
Duarte le espera la cárcel, y con él a su pandilla, los 40 duartistas.
“Hoy se basificó la corrupción en Veracruz”, lanza Yunes azul, fingiendo que
le duele el golpe pues sabe que la obra pública con recursos de origen federal
no se detendrá. Usa, sin embargo, la pifia duartista para acrecentar el repudio
social a Javier Duarte. Si ya es villano, la basificación de su burocracia lo
hará más villano. Y si el PRI lo secundó, muy por encima de lo que pregone su
nuevo líder nacional, Enrique Ochoa Reza, que cargue con el voto de castigo en
la elección municipal de 2017 en Veracruz.
Su conferencia es el recuento de los daños, la lectura del impacto en las
frágiles finanzas del gobierno de Veracruz.
Hay un dato apenas sabido. Y lo expresa el gobernador electo: de los 24 mil
empleados que serán basificados, 15 mil son “aviadores”, amigos de quienes
detentan el poder, que cobran sin trabajar, que son carga para el erario y que
legalmente es peculado porque lesiona los recursos públicos.
Advierte Yunes Linares que hará efectivo el juicio político a los diputados
que avalaron la basificación propuesta por el desgobernador y los llevará
también por la vía penal.
Recuerda que mientras los pensionados y jubilados marchan por las calles en
demanda de la mensualidad a la que tienen derecho, “Duarte decide no pagarles y
en cambio determina junto con su cómplices del PRI y del Partido Verde subir un
37 por ciento las percepciones de funcionarios de su gobierno y adicionalmente
intentar dejarlos para siempre en el cargo que actualmente tienen”.
Y se va a las cifras:
“Como consecuencia de las reformas aprobadas hoy, el salario y prestaciones
de 257 subdirectores subirá de 34 mil 575 pesos a 47 mil 367 pesos, y en la
misma proporción las percepciones de casi 25 mil personas que cobran en la
nómina del gobierno, 15 mil sin prestar servicio alguno, es decir, son
aviadores”, subraya.
Va por los diputados cómplices el próximo gobernador. Les hará juicio
político. Los llevará a los tribunales por incurrir en incumplimiento de un
deber legal. Pretende su inhabilitación por 10 años.
Javier Duarte es perverso. Primero quebró las finanzas y ahora basificó a su
burocracia. Los basifica cuando se va, sabiendo que no hay dinero para pagar más
nómina.
Es un contrasentido Javier Duarte. Cuando asumió la gubernatura aplicó un
plan de retiro voluntario, ajustó el cinturón, recortó gastos. Después retuvo el
10 por ciento del salario del empleado. Menos trabajadores en el gobierno, más
eficiencia.
A medio sexenio, cuando estaba en la “plenitud del pinche poder”, derrochando
en festivales y fiestones, pudo atender la voz de los empleados de confianza. No
lo hizo.
Basifica cuando el poder se le va de las manos, acorralado por la sentencia
de cárcel yunista, olvidado por Los Pinos, balconeado por el líder nacional del
PRI, Enrique Ochoa, como uno de los gobernadores corruptos que provocaron la
derrota del 5 de junio.
Basifica por rencor, reventando las finanzas del gobierno estatal, consumando
la quiebra de Veracruz que tanto negó.
Nada peor que estar loco y tener poder.
Archivo muerto
Verbo y choro, cantinfleo puro el de Mónica Robles de Hillman. Toma el
micrófono en el Congreso. Justifica su abstención en el tema de la basificación
de la burocracia duartista. “No tuve —dice— la información para poder valorar
los alcances de esta medida”. Y agrega: “No se puede aplicar una ley que se
desconoce, bajo qué criterios se va a basificar que de verdad tenga la capacidad
y el tiempo para que así sea”. Si el Congreso tiene un diamante, es Mónica
Robles. Si el firmamento tiene una estrella, es Mónica. Si la fiesta tiene una #LadyCruditas,
es Mónica. Su voto, según ella, es crucial, y el sentido que le dé lo debe saber
todo Veracruz. No es extraterrestre pero vive en la luna, imaginando que su
vinculación al duartismo se puede olvidar. “Todos los votos que he reflejado
desde que inicié mi período como legisladora han sido siempre anteponiendo el
bien de Veracruz”, pontifica. Verbo y rollo de la diputada por Coatzacoalcos
pues el tema de la basificación de los burócratas duartistas no es laboral, es
político. ¿Qué requería saber para votar? ¿Es tan difícil comprender que la
basificación no se realiza para hacerle justicia a los trabajadores de confianza
sino para reventar las finanzas del próximo gobierno, venganza pura, temor a que
pueda accionar y Javier Duarte termine en prisión? ¿O será que no comprende que
es letal basificar a 24 mil empleados cuando el gobierno de Veracruz está en
virtual quiebra, debiéndole a empresarios y UV, pensionados y jubilados, Poder
Judicial del Estado y OPLE? Cargar mil 500 millones de pesos a la nómina cuando
hay un caos financiero, debiéndole a medio Veracruz y no poder ni querer pagar,
no requería mayor reflexión. Votó en abstención Mónica Robles —o se abstuvo de
votar— para no quedar mal que el gobernador que se va ni con el que está por
llegar. Otra vez la succión… Con crisis o sin crisis, a Guillermo Ibarra le va
de lujo. Asigna obras, controla contratos, en su mano los millones, quizá no
muchos pero con los que hay le basta al director de Infraestructura del
ayuntamiento de Coatzacoalcos. Es el número dos, luego de Joaquín Caballero. Es
el responsable de que la alcaldía produzca el botín. Sin las partidas
presupuestales que retiene la Secretaría de Finanzas y Planeación, si acaso lo
que llega por otros canales y por el presupuesto municipal, realiza Guillermo
Ibarra las obras que generan “sobras”, diezmo, dinero líquido que no deja
huella. Ahí sus compañías consentidas, como en sus tiempos lo hacía Marco César
Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, quien hasta a sus empleados les
asignó obra. Uno de ellos fue Bryan Carlos López Mendoza y otro Daniel Aguilar
Avendaño, director de Adquisiciones y secretario de Obras Públicas,
respectivamente…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: TAMBIÉN EN EL PRI APESTA
* Fustiga Ochoa Reza a gobernadores corruptos * Urge crear organismo
anticorrupción priista * Alcaldes desmienten al gober * No le firmaron la carta
de apoyo * Marilda no entregó el texto a ediles * Va la basificación * Callejas
y Yunes azul, a la greña * “Te conozco”, le dice MAYL a Pulgoso Lagunes.
14 de julio de 2016
Hiede, apesta, Javier Duarte. Lo repudia el PRI y lo increpan los alcaldes,
su partido por las corruptelas que llevaron a la debacle electoral, perdido
Veracruz, echado del poder, y los otros por un desplegado infame que lo exime
del robo y el saqueo, la violencia y el vínculo con el crimen organizado.
No se diluyen los polvos de la escaramuza peñista contra Javier Duarte y el
nuevo líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, lo sitúa de nuevo sobre el
volcán.
Hace el recuento de la derrota, su discurso en la autocrítica, en el repaso
del fracaso electoral, perdiendo siete de 12 gubernaturas, el 5 de junio,
atribuyendo el descalabro a la corrupción de los gobernadores, a sus errores, al
desprecio a la sociedad.
“Cuando uno de nuestros militantes le falla a la sociedad y se corrompe,
lastima profundamente al partido y a todo el resto de sus militantes y
simpatizantes, nos lastima a todos”, dice Ochoa Reza luego de rendir protesta.
Es inaceptable, agrega, tapar el sol con un dedo. Se debe reaccionar y el PRI
tiene que ser garante de la honestidad de sus gobiernos.
Lanza el dardo en la reunión del Consejo Político Nacional que lo elige,
surgido de las segundas filas del PRI, de la mano del secretario de Hacienda,
Luis Videgaray, quien lo envió primero a la Comisión Federal de Electricidad y
tras el descalabro de Don Beltrone —Manlio Fabio— y su renuncia, lo mueve a
operar la sucesión desde el tricolor.
Habla Ochoa Reza también con la sombra de la corrupción, aquella mentira con
que quiso ser consejero electoral, negando su militancia al PRI, mientras ahora
exhibe la vieja credencial que revela que fue priista desde su juventud.
Su discurso es una lectura del fracaso: perdió el PRI por la corrupción.
Y ahí los Duartes, el de Veracruz y el de Chihuahua, y Borge el de Quintana
Roo, que luego el saqueo armaron blindajes sin pudor, leyes y organismos
anticorrupción, con funcionarios y magistrados a modo, empleados y lacayos que
les sirvieran para evadir la ley.
Apenas el lunes 11 la Presidencia de México y la Procuraduría General de la
República anunciaban que interpondrían acciones de inconstitucionalidad ante la
Suprema Corte de Justicia de la Nación contra Javier Duarte y Roberto Borge por
violar los principios del Sistema Nacional Anticorrupción.
Javier Duarte implementó su burbuja de impunidad con leyes que se adelantaron
a la promulgación de la legislación federal anticorrupción, con una Fiscalía y
una Sala Especializada con peleles salpicados de un negro historial —Portilla y
Lu-pilla Porras—, amén de que los gobernadores salientes no pueden conformar
organismos a modo para burlar la acción de la justicia.
Martes 12, otro misil. Lo lanza Ochoa Reza. Sitúa a Javier Duarte en el
centro del huracán, sobre el gobernador de Veracruz la atención nacional, el
escándalo del saqueo, el desvío de recursos, el enriquecimiento ilícito, la
simulación.
“Tenemos que ser un partido —precisa Ochoa— que señale la corrupción de los
gobiernos emanados de nuestras filas, que exija su fiscalización e incluso
destitución”.
Dice que su militancia “debe adoptar las mejores prácticas en transparencia y
rendición de cuentas, impedir el acceso a candidaturas en todos los niveles de
gobierno, de personas que tengan algún antecedente de corrupción.
Y plantea la creación de un órgano anticorrupción dentro del PRI, Abre el
debate, la discusión, el tema toral, como si la corrupción no fuera
consustancial al PRI, su motor, la llave de candidaturas, el pasaporte al poder.
Su discurso es demagogia pero la demagogia también sirve para exhibir y
denostar, para fustigar y golpear, segunda embestida en apenas 24 horas contra
Javier Duarte. Primero Peña, luego Ochoa.
No salía de una Javier Duarte cuando ya se había metido en otra.
No acudió a la reunión del Consejo Político Nacional del PRI y fue mejor. La
voz de Ochoa Reza se centró en la corrupción de los gobernadores, en el impacto
que provocan en su partido, en los votos que restan, en el voto de castigo. Y
todo mundo pensó en Javier Duarte.
Apesta también en Veracruz, dentro y fuera del PRI, peor cuando opera apoyos
que nadie le quiere dar, la solidaridad de los que ha pateado, el respaldo de
los que ha pisoteado.
Una carta de apoyo, suscrita por 128 alcaldes, el martes 12, le sirve para
exigir a Peña Nieto calmar los ánimos del gobernador electo, Miguel Ángel Yunes
Linares, sus afanes de adelantar la transición.
Decían en ella que Duarte debe gobernar hasta el 30 de noviembre cuando
concluye su mandato, no retirarlo del cargo, no perturbar los tiempos.
Hasta ahí normal. Pero en la carta, dirigida a Peña Nieto y al secretario de
Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, exaltan los 128 alcaldes —Veracruz tiene
212 municipios— que Javier Duarte ha sido un baluarte de la obra pública y de la
paz social.
Ahí reventó la farsa. Masacrados por la crítica, devorados en las redes, lo
menos que se ganaron fue el reclamo porque si algo hizo Javier Duarte fue robar
el dinero de los municipios, las participaciones federales, retenidas y
desviadas en la Secretaría de Finanzas y Planeación.
Peor lo de la paz social cuando cogobierna con el crimen organizado, su
policía estatal al servicio de los malosos, levantando inocentes y entregándolos
para luego desaparecer. Así funciona el Cártel de Duarte.
Un día después comenzó el deslinde, acusando los alcaldes que nunca
conocieron el texto, indignados unos, reacios a declarar y aclarar la mayoría,
pusilánimes y mediocres casi todos, porque si algo no ha garantizado Javier
Duarte es paz social y ha retenido las participaciones federales.
No se sabe quién la haya firmado. Joaquín Caballero Rosiñol, de
Coatzacoalcos, lo niega; Héctor Cheng Barragán, de Minatitlán, lo evade; Juan
Manuel Diez Francos, de Orizaba, lo elude.
Resume el periodista Mario Zepeda, jefe de la corresponsalía de Diario del
Istmo en Minatitlán, la postura de Caballero:
“El alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol mencionó que no firmó
y desconoce el contenido de la carta. Sin embargo, señaló que ha sido y seguirá
siendo institucional con el gobierno estatal”.
Héctor Cheng le dice al reportero Lázaro Rodríguez:
“Nosotros somos muy respetuosos de los temas federales. Al Gobernador siempre
le hemos brindado el apoyo, siempre lo hemos acompañado con todo el trabajo que
se ha venido realizando, pero de los temas federales somos muy respetuosos”.
Y precisa:
“Del documento que usted me está preguntando, desconozco del tema, no sé de
qué documento me está hablando”-
Diez Francos igual:
“No sé de qué me hablas no firmé ninguna carta de apoyo a Duarte. No he
firmado nada de mi puño y letra y no he enviado cartas a nadie”.
Operó el engaño Marilda Rodríguez Aguirre, ex diputada local fidelista, amiga
de Javier Duarte con quien se echaba la copa en un bar aledaño al PRI estatal,
con ellos Américo Zúñiga, Erick Lagos, Jorge Carvallo, según videos de la época,
hoy directora del Instituto Veracruzano de Desarrollo Municipal.
Con Caballero estableció comunicación minutos después de las 11 de mañana, el
martes 12. Le expresó que requerían que los alcaldes de Veracruz apoyaran a
Javier Duarte. Accedió el edil y solicitó le enviara el texto.
Transcurrieron varias horas. A la una de la tarde Caballero insistió. Marilda
respondió que en breve le haría llegar el contenido de la carta. Poco después de
las 3 comenzó a circular el documento en redes sociales, recogido por los sitios
de internet de los medios de comunicación, in crescendo el escándalo por la
aseveración de que el desgobernador, en un clima de violencia, sangre y muerte,
ha garantizado la paz social; en un ambiente de saqueo y corrupción, reteniendo
participaciones federales a municipios, ha sido garante de la obra pública.
Caballero reclamó a Marilda Rodríguez que sin haber conocido el contenido de
la carta la hayan hecho circular con su firma y la de otros 127 alcaldes.
A las 5:37 la directora del Instituto Veracruzano de Desarrollo Municipal
envió un mensaje, en él la disculpa, sin argumento.
Nada abunda, sin embargo, Joaquín Caballero, timorato, sin enfrentar al
gobernador en el ocaso de su poder. Américo Zúñiga, alcalde de Xalapa, exigió
que primero le dieran a conocer del texto de la carta y luego la firmaría. No le
llegó el contenido y su nombre no apareció entre los firmantes.
Apesta Javier Duarte en Los Pinos. Apesta en el PRI. Apesta en Veracruz. Es
ejemplo de corrupción, que conduce a la derrota a su partido; es el tramposo que
viola los principios del Sistema Nacional Anticorrupción para blindarse contra
la acción de la justicia; es el mañoso que usa a los alcaldes de Veracruz para
enfrentar a Peña Nieto y desafiarlo.
Sigue sin entender que ya no existe.
Qué show.
Archivo muerto
Va la basificación de la burocracia duartista y las rémoras del fidelismo.
Va, no para 24 mil empleados sino 7 mil, excluidos los municipales y policías.
Embiste de nuevo Javier Duarte, llevando sus cómplices en el Congreso de
Veracruz el proyecto para impactar las finanzas del gobierno estatal, atar de
manos a Miguel Ángel Yunes Linares, dejarlo sin recursos y consumar la quiebra
financiera. Se trata el tema este jueves 14 y si tiene la mayoría que exige la
ley, habrá burocracia duartista con base en la nómina del gobierno de Veracruz,
desafiando de nuevo a Peña Nieto, rebelde Javier Duarte que no ceja en su
intención de llevar a un callejón sin salida a Veracruz, pavimentando el camino
de Morena a Los Pinos por el repudio social que habrá de cachar el partido de
Andrés Manuel López Obrador en 2018. Replica Yunes azul. Advierte que habrá
juicio político contra los diputados que se presten a consumar la basificación
por su impacto financiero… A muerte, la disputa entre Juan Nicolás Callejas
Arroyo, líder del Congreso de Veracruz, y el gobernador electo Miguel Ángel
Yunes Linares. Dialogaron y exhibió el cacique magisterial que su mejor es pose
es permanecer hincado ante Javier Duarte. Lo tilda Miyuli de “rémora, un
individuo que cuando le llamé con toda puntualidad y respeto para hacerle saber
lo que afectaría a los veracruzanos que se aprobara esta barbaridad, la
respuesta fue que el recibía órdenes del Gobernador del Estado”. Responde
Callejas en conferencia de prensa, diputados de su rebaño circundándolo. Tilda a
Yunes Linares de tirano, de Hitler, de Victoriano Huerta, que estando impugnada
su triunfo, quiere asumir el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. ¿Y
de la basificación de burócratas duartistas, qué? No toca el fondo. De ese
nivel… “Te conozco —le dijo Yunes azul a Federico Lagunes—. Te conozco de hace
20 años”. Y el ínclito Pulgoso sólo atinó a decir que él tenía 52. “Te conozco”
—agregó el todavía candidato de la coalición PAN-PRD al gobierno de Veracruz—.
Su encuentro en el restaurant Rycka, en el malecón de Coatzacoalcos, seis días
antes de la elección del 5 de junio, cerca el ex alcalde Rogelio Lemarroy, más
cerca el ex regidor Alejandro Wong Ramos. Fidelista, duartista, aplaudidor
cómplice y mensajero de infamias, Federico Canino tácitamente pierde el habla,
descompuesto el gesto. Difícil salvar a quien eligió ser el periodista del
infierno…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: DESAFIAR AL PRESIDENTE
* La carta de los alcaldes * ¿Firmaron o no firmaron? * Diputados
federales también retan a EPN * Se tiene que ir y se resiste * En riesgo, las
alcaldías * Héctor y Duarte como La Tomata y La Perejila * Amado Cruz, líder de
Morena en el Congreso de Veracruz * Guerra subterránea entre morenistas * El
líder y su amor de verano.
13 de julio de 2016
Peligran las alcaldías, crece Morena, crece más el repudio al PRI, detestan a
los Yunes rojos, porque Héctor agrava el caos, obsesionado con ser el interino,
y Javier Duarte no se quiere ir. Desafía a Peña Nieto, reta al presidente,
ignora su poder.
Lee mal su realidad el gobernador de Veracruz, devastado por el misil de Los
Pinos contra su coraza de impunidad, sus leyes y fiscales, sus magistrados
anticorrupción, que el Congreso estatal avaló y en un acto circense, obligado a
recular, dejó sin materia, al garete Javier Duarte, a merced de la justicia.
No capta el mensaje. No escuchó a la entonces lideresa nacional del PRI,
Carolina Monroy del Mazo, cuando le expresó que “en el partido no habremos de
respaldar un solo acto, un solo dicho, un solo hecho que contravenga el Estado
de Derecho”, como si los priistas no actuaran así. Y advertía que el paquete
“anticorrupción” puede ser jurídicamente correcto pero carecer de sustento ético
y moral, como finalmente fue.
No oyó a Don Beltrone, a César Camacho, a Ramírez Marín, a Joaquín Hendricks,
a Beatriz Pagés, al unísono fustigando su desgobierno, el atropello, convertido
en un lastre para el PRI, que de por sí arrastra desprestigio y repudio.
Reacio a ceder, maniobró para imponer fiscal anticorrupción, magistrados
anticorrupción, volver inamovible al fiscal general, al contralor y pretendió
que Gabriel Deantes Ramos, corruptazo ente los corruptos, controlara el
Instituto Veracruzano de Acceso a la Información. Quiso mucho y logró una
miseria. Fuera de “Culín”, alias el fiscal, alias Luis Ángel Bravo Contreras,
nada logró.
Desafía hoy a Peña Nieto. Se crece ante la embestida de Los Pinos, vía la
Procuraduría General de la República, que emprende acciones de
inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación por el
paquete de impunidad con el que Javier Duarte fraguaba evadir cualquier acción
legal tras concluir su gestión de gobernador.
Por la mañana, el lunes 11, sintió la frialdad de Peña Nieto, descalificado
el operativo con el que el gobernador y su Congreso cómplice pretendieron
blindarlo del amago de cárcel que le promete su sucesor, el panista Miguel Ángel
Yunes Linares, una vez que asuma la gubernatura.
Jurídicamente, su burbuja de impunidad es una aberración. Creó figuras como
la Fiscalía Anticorrupción y la Sala Anticorrupción antes que EPN promulgara y
publicara la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción y la Ley General de
Responsabilidades Administrativas.
O sea, violentó el espíritu del Sistema Nacional Anticorrupción, creando
entes a modo con funcionarios y magistrados que habían sido parte de su mafia.
No entendió el mensaje. O lo entendió y lo ignoró. Por el tono de la
embestida, por la dimensión del golpe, Javier Duarte debe irse, dejar el
gobierno, matizar el descrédito, alejarse del PRI y evitar que el caos se
prolongue hasta impactar en la elección de alcaldes en 2017.
Horas después del misil peñista, Javier Duarte sigue igual. No se arredra. No
se va.
Suma a su desenfreno mental a la bancada priista-verde en la Cámara de
Diputados. Los hace solidarios con su desastroso gobierno. Los hace hablar en su
favor.
“Los diputados federales del PRI y del PVEM de Veracruz que integramos la
LVIII Legislatura del H. Congreso de la Unión apoyamos de manera incondicional
al Gobernador Javier Duarte de Ochoa, quien ha sido el gobernante con la mayor
cantidad de sufragios a su favor en la historia de nuestro estado, con casi un
millón cuatrocientos mil, lo que le da su irrefutable legitimidad”. No dicen que
fueron votos malhabidos, comprados, objetos de coacción, usados los programas
sociales —el operativo G-5 de Fidel Herrera— como fuerza electoral.
“Los legisladores veracruzanos —agrega la carta— que hemos aprobado el
Sistema Nacional Anticorrupción, estamos a favor de la legalidad, la
transparencia y la rendición de cuentas, en estricto apego a la ley, sin
distorsiones ni venganzas derivadas de cálculos políticos.
“Tal como lo expresó el día de hoy el Vocero de la Presidencia de la
República coincidimos como hoy lo ha hecho el Gobernador Duarte en que debemos
de ser coherentes con el Sistema Nacional Anticorrupción y con sus leyes
secundarias.
“Los Diputados Federales compartimos el interés del Presidente de la
República y del Gobernador Javier Duarte en la creación de instituciones sólidas
que castiguen los actos de corrupción y combatan la impunidad.
“Las 20 Diputadas y Diputados Federales acompañaremos al Gobernador Javier
Duarte de Ochoa hasta la conclusión de su encargo constitucional el 30 de
noviembre de 2016”.
Qué cinismo. Pillan a Javier Duarte y a su Congreso estatal cómplice violando
los principios del Sistema Nacional Anticorrupción, lo obligan a retirar
propuesta de fiscal y magistrados, y exaltan los diputados federales su apego a
la legalidad.
Martes 12. Ahora son los alcaldes de Veracruz quienes se ven sumados al
tropel duartista, desafiantes con sutileza, supuestamente firmando una carta que
muchos de ellos, quizá todos, aseguran no haber conocido su contenido.
Reza la carta dirigida a Peña Nieto y al secretario de Gobernación, Miguel
Ángel Osorio Chong, que el gordobés es una maravilla, que no les retiene
recursos federales y que ha logrado la paz social. Ajá.
Peña Nieto quiere a Javier Duarte fuera del poder, pero los alcaldes lo
retan, confrontando al gobernador electo, Yunes azul, instando a que le bajen la
temperatura, conminando a que no apresure los tiempos de la transición.
“Las Presidentas y los Presidentes Municipales que suscribimos, expresamos
nuestro absoluto respaldo al Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, por
todo el apoyo brindado a las administraciones locales, que se ha reflejado no
solo en obras y acciones de beneficio colectivo, sino también en la paz social
que hoy disfrutan los habitantes de nuestros municipios.
“Con respeto y compromiso institucional, solicitamos a ustedes su
intervención decidida para que el Gobernador Electo de Veracruz, calme sus
ansias y asuma su responsabilidad de respetar cabalmente los tiempos
establecidos en la Constitución, para dar paso a un proceso de relevo
gubernamental en nuestra entidad, de manera ordenada, legal y eficaz.
“La administración del Gobernador Javier Duarte de Ochoa concluye el 30 de
noviembre del año en curso, periodo durante el cual seguiremos trabajando de
manera cercana y coordinada. De igual forma, continuaremos impulsando los
mecanismos de colaboración con el Gobierno de la República, para seguir
promoviendo beneficios a favor de los ciudadanos.
“El próximo Gobernador de Veracruz iniciará su mandato, como lo establece
nuestra Constitución Local, cuando realice su protesta al cargo ante el Congreso
del Estado, el 1 de diciembre de 2016 y concluirá el 30 de noviembre de 2018.
“Reafirmamos nuestro respaldo solidario e incondicional al Gobernador Javier
Duarte de Ochoa, con el reiterado compromiso de caminar a su lado hasta el
último día de su gestión como Titular del Poder Ejecutivo de Veracruz”.
Qué show. Es la mejor mascarada del sexenio. Si alguien le robó las
participaciones federales a los municipios fue Javier Duarte. Si alguien provocó
el peor baño de sangre, Veracruz en manos del crimen organizado, fue Javier
Duarte. Su frase “aquí sólo roban Frutsis y Gansitos en los Oxxo” fue un agravio
a miles de familiares de víctimas, desaparecidas, asesinadas, secuestradas, los
malosos cogobernando, operando para el Cártel de Duarte.
No aparece ahí la firma de Américo Zuniga, alcalde de Xalapa, pero sí la de
Joaquín Caballero Rosiñol, presidente municipal de Coatzacoalcos, quien la niega
en corto, en su círculo rojo, como todos los ediles que acusan al gobernador de
usarlos para enfrentar al presidente Peña y evitar su separación del cargo.
Políticamente está liquidado, confrontado con el poder central, desatada la
ira de Peña Nieto por el daño que Javier Duarte le causó al PRI en Veracruz.
Peligran las alcaldías, mientras Morena crece y amaga con llegar en plenitud
al proceso electoral 2018, a la disputa por la Presidencia de México. Peligra
Peña Nieto y sus mecenas, los Salinas, los Atlacomulco, el Grupo Hidalgo, si
desde Veracruz y la Ciudad de México —dos de las tres mayores reservas
electorales del país— Morena construye su plataforma para contender y arrebatar,
ahora sí, el poder presidencial.
Trabaja en ello Yunes Linares, como cuando descuajó a López Obrador en 2006,
operando con los gobernadores priistas que viendo a Roberto Madrazo en el fondo,
sin brío, sin alcanzar a nadie, lanzaron voto cruzado: por Felipe Calderón para
presidente y por sus candidatos a diputados federales. Y ganó el PAN y tuvieron
sus bancadas en el Congreso federal.
De ahí los rencores lopezobradoristas contra Yunes azul, de pasado priista
ambos, AMLO y el gobernador electo, hoy en el PAN. Una presidencia, la de 2006,
duele. Una gubernatura, la de 2016, también. Desata la revancha de López
Obrador.
Yunes Linares urge la salida de Javier Duarte. Yunes Landa, el derrotado
candidato del PRI al microgobierno de Veracruz, igual. Miyuli porque lleva a
Veracruz a la quiebra, sus desatinos abonando la parcela de Morena con el
hartazgo social. Héctor con su frustración y el discurso de que ya dañó
demasiado al PRI.
No se abre y Morena crece, convertida en opción de una sociedad dolida y
agraviada, robada y en manos de los violentos.
Por eso, según Los Pinos, Javier Duarte se debe ir. Pero él dice que no.
Sólo le faltaba desafiar a Peña Nieto y ya lo hizo.
Archivo muerto
La Tomata y la Perejila, comparados con ellos, son socialité. Sube el tono,
baja el estilo, se tunden Javier Duarte y Héctor Yunes, tras el alarde
oportunista de candidato perdedor al gobierno de Veracruz que ahora, copiando a
su primo Miguel Ángel, exige que el aún gobernador dimita. “Por dignidad”, dice
Héctor, como si él la tuviera, arrastrando la cobija, sin digerir su fracaso
electoral, instando a Javier Duarte a solicitar licencia tras el golpe lanzado
desde Los Pinos, harto el presidente Enrique Peña Nieto de la desobediencia del
gordobés a desistir del proyecto de impunidad para evitar enfrentar a la
justicia. Le responde Javier Duarte con un recordatorio: “Héctor: Yo gané contra
el mismo adversario, en tu campaña respeté tu estrategia no esperes un resultado
distinto si sigues haciendo lo mismo”. Respetó la estrategia hectorista en
campaña, el lodo que alcanzó a Miyuli, hijos y esposa. Se mete Joel Arcos
Roldán, ex diputado, ex subsecretario de Desarrollo Social, fidelista, y
sostiene que en 2010 ganó Fidel Herrera y el PRI. Irrumpe Andrea Yunes Yunes,
hija de Héctor, y refrenda: “No ganaste tú. Ganó el PRI en 2010, en esta ocasión
perdimos por ti. Fue un voto de castigo contra ti. Recuérdalo”. Y el Gato Morris,
quizá el más serio de todos, convoca: “Pelea, pelea”. De nivel el caos priista.
Héctor y su hija admiten la derrota, imputándole la culpa a Javier Duarte, ella
que en su momento lo tildó de cerdo y sugirió que “hay que partirle la madre”, y
luego se desdijo. Héctor Yunes acude a los noticiarios y llora su desventura,
que el desprestigio del gobernador lo llevó al fracaso. ¿Acaso no lo sabía?
Siguió, engañó al electorado, mintió cuando expresó que había ganado, y terminó
traicionando a Pepe Yunes, al que le disputa de nuevo la candidatura para la
contienda de 2018. Ni el show de La Tomata y La Perejila supera esto… A
contrapelo llega Amado Cruz Malpica a la coordinación de Morena en el Congreso
de Veracruz. Será el diputado local por Coatzacoalcos Urbano quien pastoree a la
bancada morenista, las huestes del Pejemesías López Obrador. Llega entre
jaloneos y suspicacias, los de Manuel Huerta contra los de Rocío Nahle, los
diputados con méritos en campaña, con amplio trabajo social y sólida estructura
electoral. Es el caso de Daniela Griego, en Xalapa Urbano, distrito que ganó de
calle, con su gestión al frente de movimientos sociales y luego como consejera
electoral, crítica su voz, inflexible ante las embestidas del fraude priista. O
el caso de Eva Cadena Sandoval, diputada por el distrito Coatzacoalcos Rural, el
distrito de Las Choapas, donde impresionó desde que conformó su estructura, pese
a quienes pretendían dejarla sin el instrumento con el que podía promover y
cuidar el voto. Amado Cruz Malpica, de incuestionable prestigio, honesto,
respetable, será un baluarte para Morena, aún con la sombra de Rocío Nahle, los
conflictos que siembra, la renuncia de parte del morenismo en Minatitlán, el
conflicto en Cosoleacaque, distritos que ganó Morena porque cachó el hartazgo
social y el repudio a Javier Duarte pero que dejó profundas heridas entre
quienes suponían que en el partido de Andres Manuel López Obrador no se
repetirían los vicios que son costumbrismo en el PRI, PAN, PRD, Verde y anexas…
¿Quién es ese líder político que ya ni pela a su señora, atrapado en el amor el
verano que vive con su jefa de prensa, agraciada joven de atractivos ojos, cuyo
rosario de conquistas no distingue entre la izquierda, la derecha, el centro y
pa’ dentro? Sin pistas…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: MANOTAZO EN LOS PINOS
* A la SCJN su burbuja de impunidad * Violó principios del Sistema
Nacional Anticorrupción * Tácitamente, se extinguió su poder * Héctor Yunes y su
“jefe político” * ¿Quiere fuera a Javier Duarte para ser gobernador interino? *
Los días negros serán para Jorge Carvallo * Implicado en desvío de recursos.
12 de julio de 2016
Seco, el golpe es letal. Pulveriza a Javier Duarte. Lo sacude y lo mata,
demoledor el manotazo desde Los Pinos, que extingue el sueño de ser impune, de
blindar la fuga, de evadir la ley.
Lo embiste Peña Nieto, su amigo, el que quizá nunca lo fue, determinando que
el paquete de impunidad promovido por el gobernador y avalado por el Congreso
cómplice de Veracruz, viola los principios del Sistema Nacional Anticorrupción.
Agrio debió saberle el desayuno. Agria, la mañana del lunes 11. Cita a los
medios de comunicación la Presidencia de México. Habla el vocero Eduardo
Sánchez, con él el subprocurador jurídico y de Asuntos Internacionales de la
PGR, Salvador Sandoval, y definen que las leyes aprobadas en Veracruz, la
Fiscalía y la Sala Anticorrupción, violan la legislación federal.
Acude, pues, la Procuraduría General de la República a la vía jurídica, a la
acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
“Ninguna institución y ningún servidor público, no importa el orden de
Gobierno en el que se desempeñe puede estar al margen de la Ley. Esto es lo que
demanda la sociedad mexicana. Recientemente los congresos estatales de Quintana
Roo y Veracruz aprobaron reformas que se oponen a los lineamientos generales del
Sistema Nacional Anticorrupción”, detalla Eduardo Sánchez.
Otra frase del vocero presidencial:
“Uno de los propósitos del Sistema Nacional Anticorrupción es que no haya
cabida para legislaciones locales a modo. En la lucha contra la corrupción no
puede haber excepciones”.
Salvador Sandoval lo explica en términos llanos. Dice que el blindaje en
Veracruz se produjo antes que las dos leyes federales en materia anticorrupción
hayan sido promulgadas aún por el presidente Enrique Peña Nieto ni hayan sido
publicadas. Se trata de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción y la
Ley General de Responsabilidades Administrativas.
Y luego apunta:
“Lo que en esencia se ha solicitado en las acciones de inconstitucionalidad,
es que la Suprema Corte de Justicia de la Nación advierta que las entidades
federativas mencionadas carecen de facultades para crear sus sistemas locales
anticorrupción sin que se hayan publicado las leyes generales correspondientes”.
Abunda:
“Y lo que es más, que se advierta que no puede hacer nombramientos de
funcionarios en dichas materias”.
Pero Javier Duarte ni ve, ni oye, ni siente, ni razona. Perdido el juicio,
lanza acciones que violentan esa norma y atropellan los principios del Sistema
Nacional Anticorrupción.
Acusado del desvío de 50 mil millones de pesos de origen federal, endeudar a
Veracruz como nunca nadie más, saquear vilmente las arcas, enriquecerse él vía
una red de prestanombres y dejar que se enriqueciera su pandilla, quiso librar
la cárcel con una burbuja de impunidad.
Le sirve para eso el Congreso cómplice de Veracruz, la fracción priista y los
diputados satélite, logrando mayoría, involucrados todos en la burbuja de
impunidad, en el retiro del fuero a los próximos gobernadores, a los secretarios
de gabinete y a los alcaldes. Se mantiene el fuero a diputados, magistrados,
presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y a “Culín”, el fiscal
Luis Ángel Bravo Contreras.
Quiso entonces imponer fiscal anticorrupción, comisionado presidente del
Instituto Veracruzano de Acceso a la Información y magistrados para la Sala
Anticorrupción, adscrita al Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Y ahí se
fue al abismo.
Su prospecto para el IVAI fue Gabriel Deantes Ramos, la manzana más podrida
del duartismo, acusado de enriquecimiento súbito, de operar electoralmente con
recursos públicos, de fraguar la contratación de un crédito de 20 mil millones
de pesos que sirviera de moneda de cambio con el próximo gobernador, si fuera
del PRI, y si no, si fuera el panista Miguel Ángel Yunes o Cuitláhuac García
Jiménez, de Morena, ni un centavo.
Desatado el escándalo, debió retirar la propuesta.
Ocurrió lo mismo con el fiscal anticorrupción, propuesto Francisco Portilla
Bonilla para el cargo. Había sido subsecretario de Gobierno, ex secretario
general del Congreso, alcalde de Córdoba, donde le llovían acusaciones por
corrupción en el área de Comercio y le imputan que su hijo sea “aviador” en la
Secretaría de Finanzas del gobierno actual.
Al no reunir los 34 votos para obtener mayoría calificada, retiró la
propuesta.
Quiso imponer al propio Portilla, junto con Guadalupe Porras David y Tomás
Antonio Bustos Mendoza, en la Sala Anticorrupción. Serían sus magistrados a modo
en la última instancia estatal que revisaría cualquier juicio en su contra.
No calculó el impacto del escándalo. Lu-pilla Porras y su estela de
corrupción, su fidelismo y el saqueo al ayuntamiento de Minatitlán, los 520
millones de pesos en inconsistencias detectados por el Órgano de Fiscalización
Superior, el puente Capoacán por el que pagó 45 millones de pesos a una
constructora ligada a su yerno, Marco Cesar Theurel Cotero —“Te rompo tu puta
madre”—, entonces secretario de Comunicaciones del gobierno fidelista, luego
alcalde de Coatzacoalcos donde también hizo de las suyas. Y el puente no se
construyó.
Sacudido el Congreso, feroz la crítica en las redes sociales, abortó el
proyecto de Sala Pro-corrupción cuando la bancada del PRI y sus rémoras
reventaron la sesión del Congreso, lanzándose en tropel al baño por no tener
mayoría calificada. Diputados, pues, de sanitario, entre olores a orines y
drenaje.
Ya no hubo más. Esta semana reintentaría imponer fiscal y magistrados
pro-corrupción cuando de Los Pinos llegó el manotazo, el golpe letal, demoledor
el golpe de Peña Nieto, la acción de inconstitucionalidad a su paquete de
impunidad.
De Los Pinos le llegaban los mensajes a Javier Duarte. No los quiso escuchar.
Avanzó en su afán de ser inmune e impune. Se valía de la complicidad de los
diputados priistas, salvo Ricardo Ahued, de los partidos rémora, de su prensa
vendida que aclamaba el atropello a la ley.
Oyó y desoyó a Carolina Monroy del Mazo, dirigente nacional del PRI, quien
advertía que “en el partido no habremos de respaldar un solo acto, un solo
dicho, un solo hecho que contravenga en Estado de Derecho”.
Establecía que una reforma constitucional puede ser jurídicamente correcta
pero carecer de sustento ético y moral.
Y Javier Duarte seguía sin escuchar.
Llevó al Congreso de Veracruz al peor descrédito de su historia, respaldando
un paquete de impunidad demencial, con su fiscal, su sala pro-corrupción, el
comisando del IVAI, el contralor autónomo, todos inamovibles, unos por nueve
años, otros por 10, unos más por cinco años en el cargo. Todos para encubrir el
atraco.
Ni una ni otra cuajaron. Cuando se disponía a relanzar su proyecto, la
presidencia lo frenó. Y ante eso, cedió.
Dice ahora Yunes azul que debe dejar el cargo, irse por haber violentado la
Constitución.
“Veracruz merece un proceso de transición ordenado, pacífico y así evitar que
Duarte oculte la información que permitirá proceder en su contra”, señaló.
Descalifica la acción de inconstitucionalidad a Javier Duarte —acusa Yunes
Linares— desde el punto de vista político y con ello el Gobierno Federal le da
la razón al panista.
“Celebro que el día de hoy el Gobierno Federal por fin después de varios
llamados haya volteado los ojos a Veracruz y haya tomado la decisión de exhibir
públicamente a un gobierno corrupto al que no le importó violar la Constitución
Política con tal de blindar su salida y de tener la espalda cubierta, irse con
las bolsas llenas y dejar a Veracruz en la miseria”, señaló el gobernador electo
en un comunicado.
Y agregó:
“Esta mañana he presentado denuncia penal contra Vicente Benítez por
enriquecimiento ilícito; en abril presenté denuncia penal contra Duarte y contra
toda su banda por enriquecimiento ilícito. Le exijo al fiscal general que actúe
con premura, que actúe con oportunidad y que proceda a detener a los presuntos
culpables”.
Insta a los diputados cómplices a no avalar la basificación de 24 mil
trabajadores del gobierno y que el 3% del Impuesto a la Nómina no sea usado para
pagar las deudas de Duarte. “Estas iniciativas son violatorias de la
Constitución y tienen como único objetivo el robo transexenal”.
Exhorta Yunes azul a los diputados cómplices a no dar el paso en falso. Y
luego les suelta la advertencia: habrá consecuencias legales para quienes
violenten la Constitución, para quienes aprueben la basificación sin un estudio
de factibilidad financiera, para quienes avalen el uso del fideicomiso a la
nómina para pagar la deuda de Javier Duarte con los acreedores duartistas,
periodistas entre ellos a los que les debe más de 400 millones de pesos, entre
ellos AZ, José Pablo Robles, los Soles, Poceros, los Heraldos, los Gibb, Noreste
y decenas más.
Y puntualizó:
“Duarte ha provocado una crisis de consecuencias gravísimas en Veracruz y si
tuviera vergüenza hoy mismo solicitaría licencia al cargo que ostenta. Los
veracruzanos no lo queremos, el gobierno federal y su partido se avergüenzan de
él”.
Lo bueno es que Javier Duarte es el único amigo veracruzano que tiene Peña
Nieto. También al presidente lo hartó. Desoyó sus mensajes, los llamados de
Beltrones, los de César Camacho, los de Ramírez Marín, los de Carolina Monroy,
los Joaquín Hendricks, siempre como el vival que roba que se jacta.
Ignoró la lección de la elección. Ignoró el mensaje de la sociedad el 5 de
junio, el hartazgo social, el repudio a su desgobierno, la condena a tanta y
tanta sangre que corre por Veracruz, a los levantados y secuestrados, a los
desaparecidos que nunca volvieron, a la quiebra financiera, a la deuda
descomunal, al robo de los 50 mil millones de pesos de origen federal.
Ignoró que a partir del 6 de junio debió entregar el poder. Debió contribuir
a la transición pacífica, allanando los conflictos, mostrando las cuentas, las
relaciones administrativas, operando para evitar la cárcel que hoy, sin el apoyo
del PRI, sin el respaldo de Peña Nieto, es inminente.
Manotazo desde Los Pinos. Golpe seco y letal. Golpe que sacude y mata,
demoledor Peña Nieto con su “amigo veracruzano” Javier Duarte, que lo arrebata
del sueño de ser impune, que lo traslada a la pesadilla de ser reo, que le
impide blindar la fuga y evadir la ley.
Fría, la cárcel es peor cuando se ha perdido la razón.
Archivo muerto
Cinismo puro en Héctor Yunes. Por dignidad, dice, Javier Duarte debiera
solicitar licencia y dejar la gubernatura de Veracruz. Con esa carga de
desvergüenza se mueve el senador con licencia, candiDuarte derrotado en la
contienda del 5 de junio, echado ese día el PRI del poder en territorio jarocho.
“Javier Duarte es mi jefe político”, decía Héctor Yunes, tiempo atrás, postrado
a los pies del gobernador. Y ofrecía ayudarlo desde el Senado. Hoy pide que
Javier Duarte se vaya, cuando el gobierno federal lo enfrenta y lo repliega, le
frustra el sueño de impunidad del que despertó para advertir que lo único claro
en su horizonte es la cárcel. Quiere lucrar políticamente Héctor Yunes, destazar
a su “jefe político”, mostrarse alejado de quien lo ayudó a ser candidato del
PRI, quien financió la fracasada campaña. Héctor y Javier Duarte fueron uno en
la campaña de lodo contra Miguel Ángel Yunes, acusado por Héctor —“Tengan
cuidado, Miguel Ángel es un perverso, es un enfermo sexual”—, siguiendo el guión
duartista. Y hoy se pretende se deslindar de su “jefe político”. ¿O acaso, una
vez que Javier Duarte se marche, quiere Héctor Yunes ser el gobernador
interino?… Día negros para Veracruz con Miguel Ángel Yunes. Sus horas más
negras, avizora Jorge Carvallo Delfín porque, sostiene, tiene el nuevo
gobernador cuentas con la justicia. Al revés. Horas y días negros, negrísimos,
para Jorge Carvallo, cuyo paso por el Congreso de Veracruz fue de dispendio,
denunciado por Miyuli como parte de la banda de Javier Duarte que saqueó a
Veracruz. Horas y días negros para Jorge Carvallo, exhibido por la periodista
Claudia Guerrero Martínez en su columna Entre lo Utópico y lo Verdadero por
realizar negocio con los medicamentos del sector salud. Destila miedo el
diputado federal cuando agoniza el duartismo, cuando junto el fidelismo ha
perdido toda posibilidad de impunidad, cuando la revisión de cuentas, la agenda
legal, los llevará a enfrentar la ley y hasta el mismo Jorge Carvallo terminará
desaforado y en prisión. Horas y días negros para los saqueadores de Veracruz.
Horas y días negros, negrísimos, para Jorge Carvallo…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
BENÍTEZ: CON LAS MANOS EN LA LANA
* Inversiones millonarias en Costa Rica * Reportaje que exhibe al operador
del gobernador * Huellas del lavado de dinero * Niega Trife recuento total de
votos * Es irreversible la derrota del PRI * José Ratón finge no ser duartista *
El candidato y el negocio de chicas.
11 de julio de 2016
Pocos tan sucios como Vicente Benítez. Por su manos los fondos de campaña
paralelos, los recursos federales no aplicados, las maletas con efectivo
incautado por la Policía Federal y ahora la huella del saqueo duartista,
inversiones millonarias en Costa Rica, la tierra de su esposa.
Protagoniza un escándalo el ex oficial mayor de la Secretaría de Educación,
ex tesorero, ex subsecretario de Desarrollo Social, virtual diputado por San
Andrés Tuxtla contendiendo por Nueva Alianza, la máscara del PRI, donde Morena
le allanó el camino con la renuncia de su candidato una semana antes de la
elección, un tipo clave, operador financiero de Javier Duarte.
Teletica, televisora costarricense, detectó sus inversiones, nombres de
empresas, inscripciones en el Registro de la Propiedad, montos que llamaron la
atención y su relación marital con Mariela de Los Ángeles Núñez Rodríguez,
originaria de Costa Rica.
Partió de una consulta que le realizara un reportero de El Sol de México en
torno a Vicente Benítez González, por supuesto lavado de dinero, explosivo el
hallazgo porque es, sin duda, el hilo conductor hacia otro de los arsenales
financieros en el extranjero.
“Telenoticias consultó a la fiscalía —dice la información proveniente de
Costa Rica— sobre estas publicaciones e indicaron por medio de la oficina de
prensa lo siguiente:
“A este político lo ligan con diversos casos de corrupción, entre ellos con
su detención en el aeropuerto de Toluca (Estado de México) con una maleta que
contenía 25 millones de pesos mexicanos poco más de 1.200.000 (un millón 200
mil) dólares.
“Pero tiene este político alguna relación con Costa Rica:
“Telenoticias comprobó en el Registro Civil que está casado desde hace nueve
años con la costarricense Mariela de Los Ángeles Núñez Rodríguez, vecina de
Ciudad Quesada en San Carlos.
“A nombre de la mujer, quien registra un salario no mayor a los 500.000
colones, aparecen varias propiedades, entre ellas:
“Un terreno ubicado a un costado del estadio Carlos Ugalde, con un valor
fiscal de 104 millones de colones.
“Otro más ubicado en Ciudad Quesada con un valor fiscal de 64 millones de
colones.
“Otro terreno más en Aguas Zarcas de San Carlos con un valor fiscal estimado
un 1,8 millones de colones.
“Asimismo registra otras dos propiedades en Ciudad Quesada valoradas en 15
millones de colones.
“Además, tiene a su nombre un Chevrolet Traverse 2011 valorado en 18 millones
de colones.
“Ella junto a su esposo, el mexicano Vicente Benítez González, forman parte
de dos sociedades anónimas.
“Una llamada Grupo Benu, inscrita el 8 de noviembre del 2012 con dos
propiedades registradas.
“Una en Ciudad Quesada de 1,700 metros cuadrados, con un valor fiscal de 13
millones de colones.
“Otra ahí mismo de 7,000 metros cuadrados, con un valor fiscal de 49 millones
de colones.
“La costarricense y el mexicano forman parte también de una sociedad sin
nombre inscrita el 9 de noviembre del 2012.
“Un reporte de Migración solicitado por Telenoticias señala que el mexicano
Vicente Benítez ha ingresado a Costa Rica por el aeropuerto Juan Santamaría
desde el 5 de marzo del 2005.
“Su último ingreso fue el 22 de diciembre del 2015 y salió hacia México por
el aeropuerto Juan Santamaría el pasado 4 de enero del 2016.
“Otro de los políticos cuestionados en las publicaciones de la prensa
mexicana es Javier Duarte de Ochoa, quien registra una visita a Costa Rica de un
día, entre el 7 y 8 de octubre del 2010”.
No era aún gobernador de Veracruz y ya Javier Duarte visitaba Costa Rica, hoy
paraíso financiero de Vicente Benítez. Dos meses después, el 1 de diciembre de
2010, iniciaría su aventura, cenit y nadir, la cúspide y el abismo, el poder
absoluto y los límites con la prisión, la cordura y la locura.
Potentado, milloneta, Vicente Benítez surgió de la medianía para convertirse
en el operador subterráneo de los dineros duartistas en la campaña de 2010.
Desde la Torre Hakim en Xalapa pagaba y compraba, resolvía entuertos
financieros, lo que no debía pasar a los libros contables, lo fiscalizable,
derroches que ordenaba Fidel Herrera, entonces gobernador, que allanaba el
camino a su candidato, Javier Duarte de Ochoa, su sucesor, destinado a cubrir el
desfalco, a matizar el escándalo, a borrar las huellas del saqueo.
Pero lo hizo mal y lo terminó peor, enriquecido el gober, enriquecido sin
freno, enriquecido sin pudor, con su red de prestanombres que implica a
familiares y amigos, Moisés Mansur y Spinoso, la cuñada y el concuño, los hijos
y las esposas de los amigos, su mamá y su suegra, el suegro incómodo, Tony
Macías, el de los viajes en avión privado cuyas bitácoras reveló el semanario
Eje Central, los hermanos y las primas políticas, Brenda Tubilla, la de los
eventos a gran escala, y Córsica, la que infama en las redes sociales con su
propia red de bots, pero todos registrados a su nombre.
Destaca Vicente Guillermo Benítez González, detenido o retenido por la
Policía Federal cuando acudió a Toluca a explicar en 2011 por qué dos empleados
de la Secretaría de Finanzas portaban 25 millones de pesos en efectivo en una
aeronave del gobierno de Veracruz. Era, dijo, dinero para pagar la promoción de
Cumbre Tajín, las Fiestas de la Candelaria y el Carnaval de Veracruz.
Extraoficialmente se sabía que eran los chayotes para Televisa, ese dinero
subterráneo que luego evidenció el periódico Wall Street Journal, merced a un
anónimo que llegó al Departamento de Estado de Estados Unidos, ventilando pagos
en efectivo —bulk cash, término usado para operaciones de lavado de dinero—
justo cuando en campaña la televisora de Emilio Azcárraga daba clases de moral y
se unía a la guerra de lodo contra Yunes Linares.
Implicado Alfonso de Angoitia, uno de los socios de Televisa, el tema hizo
recordar el episodio de los 25 millones hallados en la maleta de Benítez en
Toluca. En la investigación se alude al gobierno de Veracruz entre las seis
entidades que realizaron pagos con dinero en efectivo a la televisora, algo así
como 450 millones de pesos en 2015.
Acá lo balconea Yunes azul. Lo fustiga el gobernador electo. Lo tiene a
distancia, convertido Benítez en la huella más clara hacia del lavado de dinero
y evasión fiscal, por el que ya denunció a Javier Duarte. Costa Rica se une a lo
que ya detectó en México, Estados Unidos y España. Falta lo de Argentina.
Dice Yunes Linares de Vicente Benítez que el caso va para “Culín”, alias el
fiscal luís Ángel Bravo Contreras, a ver si aplica la ley, a ver si es autónomo
como presume su patrón, Javier Duarte.
“Si el Fiscal actúa en contra de sus intereses públicos fundamentales y de su
buen despacho, puede ser removido mediante la vía del juicio político. No sólo
removido, también inhabilitado, pero el propio Fiscal puede ser sometido a
juicio si no actúa conforme a la ley, si violenta las disposiciones legales y al
no actuar en casos tan evidentes donde se está cometiendo una violación legal,
el Fiscal puede ser llevado a la cárcel.
“Cuatro meses son más que suficientes para proceder contra un pillo. De no
ser así el Fiscal estaría incurriendo en faltas legales graves y tendría que
someterse al Fiscal a un proceso de desafuero para que sea sometido a juicio
también”.
Vicente Benítez ya figura en otra denuncia interpuesta por Yunes Linares ante
la Fiscalía de Veracruz. Es la que acredita que es socio de “Capital Investment
Porperty Services, con domicilio en Miami, Florida, Estados Unidos:
“Según los datos de esta investigación —agrega Yunes azul—, Benítez González
y su esposa son propietarios de la empresa ‘Capital Investiment Property
Services’ en Miami, Florida, valuada en una cantidad superior a 100 millones de
dólares que presuntamente se han invertido en bienes muebles e inmuebles”.
Ciudad Quesada, en Costa Rica, y Miami Florida, son puntos clave. Ahí están
las huellas de Vicente Benítez. Y de ahí a Javier Duarte, las arcas saqueadas,
las fortunas en tiempo récord, el caos financiero, la quiebra, el desenfreno
para arrebatarle el 40 por ciento de sus bienes al gobierno de Veracruz, la
locura del poder perdido.
Segundón, sin nombre, le urge a Vicente Benítez ser diputado, golpetear desde
el Congreso de Veracruz. Cree que así evitará ir a prisión, a juicio su
condición de tesorero, subsecretario de Desarrollo Social, oficial mayor en la
SEV, donde el saqueo de fondos federales fue de escándalo.
Por sus manos ha pasado todo: los fondos de campaña paralelos, los recursos
federales no aplicados, las maletas con efectivo incautado por la Policía
Federal y ahora la huella del saqueo duartista, inversiones millonarias en Costa
Rica, la tierra de su esposa.
Alguien es el señuelo. Es Vicente Benítez.
Archivo muerto
Mal y de malas, el PRI miente y se enreda. Inventa que el Tribunal Electoral
del Poder Judicial de la Federación, Sala Regional, le dio palo al PAN y ordenó
el recuento total de votos en la mayoría de los distritos de Veracruz. Lo
festinan sus bots, sus enanos cibernéticos, sus textoservidores, sin conocer a
fondo la sentencia, que establece la reincidencia de Javier Duarte a
entrometerse en procesos electorales, esta vez en el del 5 de junio, como
denunció el PAN, partido al que el Trife le dio la razón y el gobernador deberá
ser sancionado. No hay tal recuento total y ni remotamente cambiará el sentido
de la elección. Felipe Amadeo Flores Espinosa jugó a engañar, a meterle ruido a
la transición, a generar la expectativa de que en el recuento de votos se le
caería la gubernatura al panista Miguel Ángel Yunes Linares. No fue así. Habrá
recuento en el 1.62 por ciento de los paquetes electorales, o sea 169 paquetes,
correspondientes a 13 distritos, el mayor número en Poza Rica. En total fueron
10 mil 400 casillas en toda la entidad. Ridículo esférico el de los abogados del
PRI y sus juristas, Amadeo Flores y el abogadazo Héctor Yunes. Tácitamente ahí
culmina la elección a la gubernatura, con un fallo del Trife que sepulta la
intención priista de revertir el triunfo del PAN-PRD… Cinicazo, José Ratón finge
ya no ser duartista. Pide, exige, el diputado pluri que Javier Duarte no afecte
el fideicomiso del 3 por ciento a la nómina para el pago de deuda a empresarios.
Recuerda que ya en diciembre de 2015 dicho fideicomiso se comprometió para
garantizar el pago de del gobierno de Veracruz y propone que sean los
empresarios quienes decidan qué hacer con los recursos que ahí se concentran.
Cómplice del gobernador, tapadera del secretario de Seguridad Pública, el
“general” Arturo Bermúdez Zurita, desde la comisión de Seguridad del Congreso
local, intenta ahora José Ramón Gutiérrez de Velasco un deslinde en el que nadie
cree. Sumiso, lacayo, todo le aprobaba a Javier Duarte, los créditos que
ahondaron la crisis financiera y condujeron a quiebra del gobierno de Veracruz,
el atropello a la ley, la simulación y el descaro, enfrentando a diversos
sectores de la población, a las voces que alertaban del saqueo y que exigían que
el Congreso y sus diputados frenaran los disparates y el saqueo. Y José Ratón
ahí estaba, servil, y convertido en un ser vil, sin replicar al orate que lo
sacó del PAN y como premio lo destinó a lustrarle el calzado a los priistas en
el poder. Finge ahora que está en desacuerdo con el gobernador, saltando del
barco que se hunde, replicando a la intención de Javier Duarte de usar los
recursos del fideicomiso del 3 por ciento a nómina para saldar deudas con los
empresarios. Lo que es ser cínico… ¿Quién es ese candidato a gobernador, de
negocio non sancto, chicas para el servicio de los clientes, chicas y gerente,
un muerto en hecho de sangre, agencia de modelos, chicas para potentados,
políticos y empresarios? Una pista: quiso gobernar un estado costeño y se
quedará con las ganas…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
LU-PILLA PORRAS: LA MATÓ EL DESPRESTIGIO
* Revientan priistas sesión del Congreso *Pudo más el repudio que el
capricho del gobernador * No tenían los votos para convertirla en magistrada *
Aún no se integra la Sala Pro-corrupción * Ricardo Anaya pide renuncia de Javier
Duarte * Líderes de la CTM asesinados, agredidos, amenazados * Juan Carlos Prot,
El Shakira, El Cometierra, Panamá * Toman escuela Veracruz en Villas de san
Martín * Las transas de la directora.
8 de julio de 2016
Peor que la lepra, Lu-pilla Porras aleja a la gente de bien, hasta al priismo,
que es pernicioso en esencia, a los que no lo son, a quienes repudian verla en
la Sala Anticorrupción y a los que avizoran, con ella en funciones de
magistrada, días negros para el Poder Judicial de Veracruz.
Tórrida sesión en el Congreso. Se agitan los diputados, más los priistas que
este jueves 7, se ven revolcados por el repudio a la ex alcaldesa de Minatitlán,
el mayor lunar en el fidelismo, dirigente cenopista con Javier Duarte, quien la
propone y la encumbra pese a su pasado de corrupción.
Agitada, la sesión del Congreso tronó al advertir el bloque PRI-rémoras que
no disponía de los 34 votos para designar a los tres magistrados que habrían de
integrar la Sala Anticorrupción, adscrita al Tribunal de lo Contencioso
Administrativo, con la que el gobernador pretende burlar denuncias y
acusaciones, la embestida de Miguel Ángel Yunes Linares de que lo refundirá en
prisión.
Manchada, señalada de todo, implicada en fraudes y saqueo, Guadalupe Porras
David carga con su desprestigio, largo el historial de abuso y atropello a la
ley y agravio al pueblo de Minatitlán.
Día terrible para Lu-pilla Porras desde que el sol aparece. Se levanta con la
noticia de que el cabildo de Minatitlán en pleno, encabezado por el alcalde de
oropel, Héctor Cheng Barragán, la descalifica por corrupta, inmoral y falta de
ética. Y que lo diga Cheng ya es grave.
La carta es contundente:
“Los que suscribimos, Ediles que integramos el H. Ayuntamiento Constitucional
del Municipio de Minatitlán, Veracruz, respetuosamente nos dirigimos a ustedes
en uso de las facultades constitucionales y legales con las que ejercemos el
Gobierno Municipal, para manifestar lo siguiente:
“Que el día de hoy 06 de julio del año en curso, a través de los medios
electrónicos, tuvimos conocimiento de la propuesta que envió el titular del
Poder Ejecutivo Estatal a la Junta de Coordinación Política del Congreso del
Estado, de la terna ciudadana para presidir como Magistrado la Sala
Especializada en Combate a la Corrupción, con la no grata sorpresa de que se
incluye en dicha terna a la ex alcaldesa y ex diputada local de nuestro
Municipio, Lic. Guadalupe Josephine Porras David, lo cual ha motivado la
redacción de la presente, para efectos de fijar nuestra postura institucional en
total desacuerdo por dicha propuesta, considerando para ello que no se puede
impartir justicia y combatir la corrupción, por alguien que carece de la calidad
moral y jurídica para desempeñar dicho cargo, pues solo basta analizar dos
situaciones en el actuar de la licenciada Porras como alcaldesa de nuestro
pueblo para reconsiderar por inviable la propuesta y la posible aprobación de
ella como Magistrada en la Sala Especializada mencionada. Estas dos situaciones
que pedimos se valoren oportunamente son:
“PRIMERO: Un acto arbitrario de autoridad ordenado por la licenciada Porras
en el ejercicio de la Presidencia Municipal de Minatitlán, como lo fue el cierre
de la empresa Metales y Chatarra Jadrige, S.A. de .C.V., tiene pagando al Pueblo
de Minatitlán de su erario municipal la suma estratosférica de $24, 840,999.09
(veinticuatro millones, ochocientos cuarenta mil, novecientos noventa y nueve
pesos 09/100 M.N.).
“SEGUNDO: De igual forma siendo alcaldesa, suscribió con la empresa SECORT
S.A. DE C.V., el contrato CO-PUENTE/CAPOACAN-001/10 por $155,557,432.94 (ciento
cincuenta y cinco millones, quinientos cincuenta y siete mil, cuatrocientos
treinta y dos pesos 94/100 M.N), de los cuales pactó con dicha empresa un
anticipo del 30% de la obra equivalente a $46,667,229.88 (cuarenta y seis
millones, seiscientos sesenta y siete mil, doscientos veintinueve pesos 88/100
M.N), mismos que hizo entrega a la referida empresa y de los cuales solo
amortizó ésta $2,089,070.94 (dos millones, ochenta y nueve mil, setenta pesos
94/100 M.N), razón por la cual no se llevó a cabo dicha obra y, en cambio, dejó
una deuda al Pueblo de Minatitlán ante la Institución Bancaria de Banobras de
$30,000,000.00 (treinta millones de pesos 00/100 M.N), más intereses legales,
que aún no terminamos de pagar con cargo al erario municipal.
“Por lo anterior y con la seguridad de que nuestra inconformidad servirá para
reconsiderar la propuesta y, en su caso, la posible aprobación en el Congreso de
la licenciada Guadalupe Josephine Porras David, dado que no reúne el perfil
profesional ni ético para ser considerada como Magistrada de la Sala
Especializada en Combate a la Corrupción, toda vez que los veracruzanos exigimos
funcionarios cuyo actuar en el Servicio Público no deje lugar a dudas de su
probidad para desempeñar tan alta responsabilidad en la impartición de
justicia”.
Les faltó decir que con poder Lu-pilla Porras es un peligro para Veracruz. Lo
saben sus críticos, la oposición, la disidencia, lanzando a sus porros con
licencia para sangrar; lo saben sus mentores a quienes les arrancó la mano de
una mordida, a Flavino Ríos Alvarado, notario público en Minatitlán, hoy
secretario de Gobierno, convertido en la caricatura de sí mismo, infame su
actuación contra la población, quien la saca de los juzgados en que daba pena
verla negociar la ley, acumular un impresionante rezago, ignorante la cuasi
magistrada de cómo llevar un proceso legal.
Les faltó citar que en sus tres años de alcaldesa, el Órgano de Fiscalización
Superior le halló 520 millones de pesos en inconsistencias, pagos mediante
cheques que no llevaban la firma y el visto bueno del síndico municipal,
registros contables que omitían recursos recibidos en especie, los que le
enviaba Protección Civil para atender a damnificados por inundaciones.
Les faltó englobar las finanzas subterráneas, los créditos suscritos con
Mifel, a sugerencia de Fidel Herrera Beltrán, de los que nada pagó, burlando al
cabildo. De ahí el repudio de los ediles que el día de su último informe de
actividades la dejaron sola. Y al no haber cabildo, no hubo sesión solemne, y lo
que dio a conocer fue un acto teatral.
Políticamente fue un desastre. Dilapidaba recursos en imagen personal,
saturados los espacios en TV Azteca Veracruz Sur, sus noticiarios sin noticia,
sólo la imagen de Lu-pilla en miles el minuto, en millones el desfalco.
Rivalizaba con todos, con los petroleros de la Sección 10, con Flavino Ríos, con
los comerciantes, con su suplente, Ignacio Trujillo, secuestrado y regresado con
vida, pero soberbio, destilando rencor, agresivo y golpeador.
Álgida la sesión del Congreso se volvió nada. Gritan los cenopistas
acarreados por Lu-pilla, que tomaron su lugar en el Congreso para aclamar al
símbolo de la corrupción en el sur, y gritan los detractores de la ex alcaldesa
fidelista, que no están dispuestos que se consume tal aberración.
Retan y hostigan los pupilos de la vilipendiada Lu-pilla, increpando a Isabel
Morales Aguirre, regidora de Minatitlán, ex síndica, y a su hija Damara Gómez,
con gritos de “asesina”, queriendo infructuosamente sabotear la protesta, el
reclamo de miles o cientos de miles que saben de la corrupción sin límite la
aspirante a magistrada.
Tan sombrío el ambiente que al ver los priistas que no tendrían los 34 votos
que exige el reglamento para aprobar los nombramientos huyeron arrastrando su
miseria. Y así reventó la sesión. Y reventó la sesión.
Se fueron al baño los priistas. Sí, al baño. Dejaron el salón de sesiones.
Abandonaron a Lu-pilla, y al proyecto del gobernador, el blindaje que le permita
evadir la ley.
Entre orines y otros aromas permanecían los priistas, Ciro Félix Porras con
ellos. Vergonzoso, el espectáculo retrata lo que es la representación del pueblo
de Veracruz: diputados de letrina, diputados de sanitario, diputados de drenaje
que para consumar el blindaje a Javier Duarte abortan una sesión y maniobran
para asegurar que en una semana más tengan los 34 votos que le darían mayoría
calificada.
Día fallido para Javier Duarte: abortó la designación de magistrados de la
Sala Pro-corrupción y no pasó la donación de 10 bienes del gobierno estatal,
incluida Casa Veracruz, la residencia oficial de los gobernadores, el parque
Doña Falla, el velódromo de los Juegos Centroamericanos, Museo Interactivo de
Xalapa, Jardín de las Culturas, entre otros, con valor de 4 mil 406 millones de
pesos, la treta con que Javier Duarte pretende restituirle recursos al Instituto
de Pensiones del Estado. el World Trade Center quedó descartado ante la protesta
de los empresarios turísticos de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Sin mayoría calificada, los 34 votos que requerían, la propuesta de los tres
magistrados para la Sala Pro-corrupción reventaría. Por eso la retiró el
gobernador, huyendo sus lacayos legislativos, los Félix Porras, los García
Bringas, los Gudiño, las Aguilera, las Arango, los García Bringas, las Fernández
del Puerto, los Callejas Arroyo, los Ramírez Arana.
Salvo Ricardo Ahued, cuyo posicionamiento es claro, contra las locuras de
Javier Duarte, los priistas van de la evasión a la simulación. Unos huyen para
no votar, otros se oponen a las maniobras del mismo gobernador al que le
aprobaron más deuda, cuentas públicas atestadas de mentiras, descubiertas luego
por la Auditoría Superior de la Federación, el robo de los 50 mil millones de
pesos.
Fingen congruencia, votan contra las infamias de Javier Duarte. Fueron, sin
embargo, los diputados lisonjeros, aplaudidores, hincados ante el gobernador,
corresponsables del desastre, del caos en que se halla Veracruz.
Peor que la lepra, el desprestigio de Lu-pilla Porras aleja a todos, a los
que no la conocen y a los que la conocen de sobra. Sucia su trayectoria, hasta
los priistas rehuyen verla convertida en magistrada de la Sala Pro-corrupción,
blindando todos a Javier Duarte, avizorando días negros en el Poder Judicial.
Qué ilusa Lu-pilla Porras. Su desprestigio la mató.
Archivo muerto
Maniobra Javier Duarte y aprieta la oposición. Quiere su burbuja de impunidad
el gobernador y le exige el PAN a Peña Nieto que lo eche del poder. Tácitamente
Javier Duarte es moneda de cambio, acorralado el presidente cuando el país se le
deshace en las manos, golpeado por el conflicto magisterial, la corrupción de su
gobierno, el tráfico de influencias de su clan, la Gaviota y su Casa Blanca,
Ayotzinapa y Tlatlaya, el fracaso de Beltrones dejando ir siete de las 12
gubernaturas en disputa en 2016. Y Javier Duarte le siembra piedras al
presidente, a la mafia en el poder, al salinizo que ve con asombro y furia cómo
Veracruz se convirtió en la plataforma de Morena hacia Los Pinos, de la mano del
gobernador, por el repudio social al saqueo y el abandono, el despojo y la
violencia, pero también el operativo del duartismo en su prensa, con sus medios,
inflando al partido del Pejemesías donde aún no se consolidaba, montándolo en el
ánimo de miles que apenas si tenían conciencia electoral. Y ahora el blindaje
inmoral, el saqueo de las arcas públicas, la quiebra financiera del gobierno y
la violencia política contra sus enemigos, la más reciente, la más escandalosa,
la agresión de los 400 Duartes al gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares.
Aprieta, pues, Javier Duarte y aprieta, también el PAN nacional. Exige ya
Ricardo Anaya, su líder, que EPN deponga a Javier Duarte, que genere las
condiciones para encapsularlo antes que termine de hundir a Veracruz, que no
caiga en la falacia del respeto a la soberanía de la entidad, pues cuando se
trataba de robarse los 50 millones de pesos de recursos enviados por la
Federación jo esgrimía el gobernador y ladrones que lo acompañan soberanía
alguna… ¿Cuántos líderes de la CTM, todos de Villa Allende y por qué? Asesinan a
Juan Carlos Prot Álvarez, líder de los propietarios de tolvas, hermano del
regidor en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, Noriel Prot Álvarez. Es ejecutado
ahí mismo —junio 25— Noriel Prot Vázquez, hijo del edil. Muere Anastasio
Velázquez Panamá, obrero cetemista, ex comandante de la extinta Policía
Intermunicipal, con ellos Noé Ríos, ex capitán del Ejército mexicano, y Noé
Jiménez, elemento retirado de la Sedena. ¿Cuánto cuesta traer elementos
militares como Escoltas? Dos semanas antes, el 8 de junio, es tiroteado Leonardo
Mendoza Cruz, alias El Shakira, líder de los albañiles de la CTM en Villa
Allende, cuando acudió a buscar a su nieto en un colegio de Coatzacoalcos. La
libró pese a recibir cuatro impactos de bala. Otro líder cetemista, Ernesto Ruiz
Guillén, alias El Cometierra, fue secuestrado y su cuerpo hallado junto al del
periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, el 11 de febrero de 2014, en una fosa
clandestina en la colonia J. Mario Rosado. Otros dirigentes de la CTM, en Agua
Dulce, en Las Choapas, han sido secuestrados, amenazados, hostigados. ¿Por qué
contra la CTM? Y peor: ¿quién sigue?… Otra Lu-pilla, la de la escuela primaria
federal Veracruz, en la colonia Villas de San Martín, cosecha el repudio de los
padres de familia, el reclamo por la violación a los derechos humanos de los
niños, el rechazo por los negocios que teje y realiza al interior del plantel.
Le tomaron el plantel este jueves 7 y María Guadalupe Pérez Farías sólo alcanzó
a atizar más el fuego, amagando con denunciar, agitando el avispero. Es la
enésima protesta, dejando al descubierto que Lu-pilla Farías lucra con la
cooperativa escolar, uniformes, libros, aportaciones para electrificar el
plantel, cobro por adelantado de la cuota escolar, aproximadamente mil 500 pesos
semestrales, pero sobre todo porque lo menos que le importa es la educación de
los niños. Deja sin clases a los alumnos de sexto grado usando su salón con los
estudiantes de primer año. Solapa a la maestra Vianney del Carmen López
Fernández, quien invariablemente llega tarde al plantel. Hace pública una lista
de nombres de alumnos cuyos padres adeudan cuotas o cooperaciones, haciéndolos
presa del escarnio de sus compañeros. Controla la cooperativa escolar, violando
el contenido de la reforma educativa que indica que dichas cooperativas deben
ser licitadas teniendo la participación de los padres de familia. De las
utilidades, que debieran ser usadas para mejorar las condiciones del plantel,
sólo Lu-pilla Farías sabe su destino. Usa a los alumnos como cargadores de los
productos que se expenden en la cooperativa escolar. Derivado del descuido de
los maestros, se han presentado actos de agresión y violencia entre alumnos. Lo
medular, lo que sacude a Lu-pilla y sus padrinos, es la exigencia de los padres
de familia de que rinda cuentas, que explique qué uso le da a las cuotas de
inscripción, que por ley no debieran existir, pues el plantel escolar cada vez
presenta más deterioro; que explique la contratación de maestros económicos.
Exigen los padres que sea auditada su gestión como directora de la escuela
Veracruz y que se le separe de inmediato del plantel. Todo lo contiene el oficio
cursado al supervisor escolar, Juan Moguel Martínez, del que se enteró al
delegado de la Secretaría de Educación de Veracruz, Esteban Lara Álvarez, el
martes 5. Tan grave es el conflicto que el supervisor escolar, Moguel Martínez
se hizo cargo del plantel y confinó a Lu-pilla Farías en la Supervisión Escolar.
Protegida por el área sindical, enfrenta su peor conflicto, peor por las
amenazas que lanzó contra los padres de familia de no admitir a sus hijos en el
próximo ciclo escolar. Vaya con la tirana en ciernes. Supone que la escuela es
suya. Un conflicto más cuando la bronca magisterial comienza a prender por todo
el país…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
LU-PILLA PORRAS: MAGISTRADA PRO-CORRUPCIÓN
* La manzana más podrida de la fidelidad * Raterías en la alcaldía de
Minatitlán * Propuesta de Javier Duarte para el blindaje * Salvando a AZ y
Centinela * 110 millones para los pasquines del gober * Felipe El Incauto * El
regidor le hace la chamba al alcalde * Un homicidio cada dos días; un secuestro
cada tres.
7 de julio de 2016
Rapaz sin freno, Lu-pilla Porras ya se ve impartiendo injusticia, blindando a
Javier Duarte, cubriendo el saqueo, bordando desde la Sala Anticorrupción el
peor episodio de impunidad que haya vivido Veracruz. En eso no tiene rival.
Se ve magistrada en la Sala Especializada en Materia Anticorrupción del
Tribunal de lo Contencioso Administrativo, creada por el Congreso servil,
acatando los priistas y sus afines la orden del gobernador para construir la
burbuja de impunidad que lo preserve de enfrentar la ley e ir a prisión.
Se ve magistrada Lu-pilla, integrante de la terna de Javier Duarte para
constituir la Sala Anticorrupción —llámese también Sala Pro-corrupción— que
velará porque los delitos y los crímenes, el atraco a las finanzas públicas, el
despojo y la quiebra total, su pacto con el crimen organizado y la transgresión
a la ley no alcancen al gobernador saliente de Veracruz.
Su nombre está ya en la mesa de los diputados. Lo revela el panista Joaquín
Rosendo Guzmán Avilés, quien cita a otro cuestionado duartista para ser
magistrado, Francisco Portilla Bonilla, por quien el gobernador Javier Duarte
apostó todo para convertirlo en fiscal anticorrupción, abortada la maniobra
cuando el PRI nacional cuestionó la validez de usar tácticas antitéticas para
generar condiciones de impunidad.
Suponíase que la línea era no solapar los desvaríos mentales del gobernador.
Suponíase que la instrucción era oponerse a que Javier Duarte creara fiscalías
cómplices, muy legales pero muy inmorales. Suponíase que el PRI le daba la
espalda y lo conminaba a no entorpecer la transición, admitiendo la derrota y la
entrega del poder.
Habló su lideresa nacional, Carolina Monroy del Mazo, prima del presidente
Enrique Peña Nieto, categórica y tajante. Debía el gordobés cejar en su obsesión
de blindarse para no ser tocado por la ley, así el miedo de Javier Duarte, así
el terror de verse en la cárcel.
Portilla, pues, cayó cuando ya se sentía fiscal a modo, en franca rebelión
los priistas, reinventándose los cómplices, simulando que esta vez desacatarían
al gobernador, provocando que no le dieran las cuentas al PRI, no ajustara los
34 votos imponer al alfil del gobernador.
Vil show, Carolina Monroy no volvió a increpar al antiético Javier Duarte. Y
los diputados priistas sí volvieron a acatar la línea, aprobar la creación de la
Sala Anticorrupción y continuar con el proyecto de impunidad del desgobernador
de Veracruz.
Una de ese gang es propuesta para magistrada, Lu-pilla Porras, alias
Guadalupe Porras David, ex alcaldesa de Minatitlán, larguísima su estela de
desprestigio, fraude al erario, obras fantasma, inconsistencias,
irregularidades, daño patrimonial, la quiebra de las finanzas municipales,
juicios perdidos, deudas por más de 300 millones de pesos que no se sabe de
dónde los van a pagar y, sobre todo, abuso de autoridad.
Otro de ese gang es Francisco Portilla Bonilla, el del hijo “aviador” en
Sefiplan, el de los actos de corrupción en el área de Comercio del ayuntamiento
de Córdoba cuando fue alcalde, el del tráfico de influencias, colocado a los
amigos en cargos públicos, donde hay, donde se dispensan contratos de obra,
donde sobra.
Portilla ahora es propuesto, junto con Guadalupe Porras David y Tomás Antonio
Bustos Mendoza, secretario de fiscalización en el Congreso del Estado, para
integrar la Sala Pro-corrupción. O sea, el duartismo en pleno, priistas o
identificados con el PRI, fidelistas también sin autonomía, ese ingrediente que
pregonaba la diputada Mónica Robles la hizo desistir de votar por Portilla para
fiscal. ¿Y ahora qué hará LadyCruditas?
Dice Guzmán Avilés:
“Es un albazo más que están haciendo, tratando de tapar todas las salidas
para que no los alcance el brazo de la ley; para él —el gobernador— son
ejemplares pero traen solo corrupción”.
Y sí que tienen el prestigio manchado.
El caso de la ex alcaldesa de Minatitlán es de antología. Avizoraba su
audacia INFORME ROJO, el lunes 4, al trascender que Lu-pilla Porras traía en la
mira la Sala Anticorrupción.
“Fidelista, duartista, Lupe Porras quiere ser magistrada. Puja para estar en
la terna que proponga el desgobernador de Veracruz para integrar la Sala
Anticorrupción —Sala Especializada en Materia Anticorrupción del Tribunal de lo
Contencioso Administrativo— con la que Javier Duarte se pretende blindar.
“Lu-pilla mayor, con una estela de corrupción, con cuentas chuecas en
Minatitlán, cuya alcaldía presidió, es la carta de Ciro Félix Porras, su hijo,
diputado local, que con el beneplácito del fidelismo y del duartismo, la quiere
ver simulando que aplica la ley contra la corrupción.
“Trasciende en el Congreso de Veracruz que sólo así —su mami en la terna
infernal— Cirito votaría por el fiscal anticorrupción que proponga Javier
Duarte, a punto de un ataque de nervios el gordobés por la urgencia de tener
fiscal y magistrados a modo, cómplices que lo cuiden, que eviten que el
gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, una vez en el cargo, lo confine
en la cárcel.
“¡Qué aberración! Lu-pilla Porras sumió a Minatitlán en la bancarrota,
dispuso de créditos bancarios, dejó de pagarlos, liberó cheques sin la firma del
síndico, acumuló inconsistencias en el manejo de los recursos por más de 500
millones de pesos, pagó 45 millones de pesos por un puente, el de Capoacán, que
nunca se construyó, reprimió a sus adversarios y críticos con porros. Y ahora,
vía Ciro, su hijo, el legislador, quiere ser magistrada anticorrupción. Lo que
es la desfachatez…”
Nada, sin embargo, inquieta a Lu-pilla Porras. Menos a Javier Duarte. Mucho
menos a Fidel Herrera Beltrán, su mentor una vez que la dama bateó a Flavino
Ríos Alvarado, hoy secretario de Gobierno, se hizo diputada local por Minatitlán
y de ahí saltó a la alcaldía.
Su paso por la presidencia municipal significó una catástrofe institucional.
ORFIS, el órgano fiscalizador, le halló más de 500 millones de pesos en
inconsistencias, corrupción pura, y la sociedad minatitleca sufrió abuso de
poder, arbitrariedad, omisiones, que llevaron a una quiebra virtual, endeudado
el municipio como nadie lo habría imaginado.
Operadora fidelista, concentraba Lu-pilla Porras los apoyos para la gente
menesterosa, los olvidados, para ellos sillas de ruedas, anteojos, despensas,
juguetes. De su búnker en una colonia de Minatitlán fluía la ayuda sin límite,
comprando votos, rentando conciencias, violando la ley vía la coacción. Eso es
corrupción.
Dejó de pagarle a proveedores y gestó conflictos legales de altísimo costo,
el de Julio Aldana gravísimo al cancelarle unilateralmente la concesión para
operar el sistema de limpia pública. Saboteó el servicio de recolección de
basura. Embargó camiones que luego un juez obligó a entregar pero ya eran
chatarra. Debe el ayuntamiento pagar por su arbitrariedad más de 300 millones de
pesos por daños y perjuicios. Eso es corrupción.
Célebre el episodio del puente Capoacán. Contrató a la empresa de su yerno,
Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, a la postre alcalde de
Coatzacoalcos, liberando dos pagos con dinero de origen federal, uno aportado
por Pemex y el otro con un crédito bancario de Banobras. En suma 45 millones de
pesos. Edificó sólo los pilotes, con problemas técnicos hasta determinarse que
la obra no se realizaría. ¿Y el dinero pagado? Luego le resultó responsabilidad
a su sucesor, Leopoldo Torres Hernández, por no continuar la obra o por no
exigir la devolución del dinero. Eso es corrupción.
12 de octubre de 2012. INFORME ROJO describe el nivel de corrupción de Lu-pilla
Porras en el ejercicio 2010:
“Pagó, por ejemplo, obra pública por 50 millones de pesos sin la autorización
del cabildo; heredó adeudos con proveedores y contratistas por 104 millones de
pesos; no acreditó impuestos por 10 millones, que sí le retuvo a los
trabajadores municipales; tampoco aplicó el cobro de 5 por ciento al millar a
las empresas contratistas, que representaban casi un millón de pesos, y
suscribió otros 13 millones pesos en contratos que iban en contra de los
intereses del Ayuntamiento de Minatitlán.
“Uno de los puntos medulares del informe, refiere que la alcaldesa Porras no
manifestó las cuentas públicas mensuales de julio a noviembre de 2010, ni
acreditó el cierre de ejercicio presupuestal, y tampoco entregó el proyecto de
presupuesto de ingresos y egresos para el año 2011.
“Expone el documento que teniendo 72 millones como remanente, dejó de cubrir
cuentas por pagar del orden de 54 millones, o salarios y gratificaciones por 8
millones, o casi un millón a empleados municipales, o impuestos por 17 millones.
Lo insólito es que Lu-pilla Porras reportó tener en bancos sólo 5 mil 213.97
pesos. ¿Y los 72 millones dónde quedaron?
“Otra cuenta explosiva fue la de los ingresos. Manifestó 121 millones y medio
de pesos, pero no acreditó cómo los obtuvo, algo así como un lavado de dinero
institucional. El sobreejercicio, según datos del ORFIS, fue de 48 millones 532
mil 494.10 pesos. Es decir, se gastó lo que no tenía”.
Y resumía INFORME ROJO:
“Que le hayan aparecido chipotes por 169 millones de pesos, es ciertamente
para que pierda el sueño. Pero hay algo peor. Las cuentas que Guadalupe Porras
pagó sin cubrir los requisitos de ley, alcanzan los 257 millones de pesos, en
2010, que sumadas a las irregularidades por 221 millones, en el año 2008, y por
41 millones, en el 2009, representan la estratosférica cifra de casi 520
millones de pesos”.
Y hoy apunta a ser magistrada anticorrupción.
Archivo muerto
Que sean 40 millones para El Centinela. Que sean otros 70 para AZ. Así salva
Javier Duarte, no las finanzas de Veracruz, sino las de sus periódicos amigos.
Van las del gobierno de Veracruz a la quiebra, inminente el desastre, saqueando
hasta el último centavo que hay en las cuentas bancarias, en las bóvedas y en
las cajas fuerte. De ahí que el gobernador maniobre e implemente un plan de
shock, usando los recursos del fideicomiso a la nómina, lo que haya disponible
para saldar la deuda con el empresariado duartista. Lo dibuja Miguel Ángel
Yunes, gobernador electo, que resume el atraco. En el anexo uno del plan de
rescate hay un apartado crucial. Tiene que ver con el pago a pasquines
duartistas. Y cita tres casos: AZ, El Centinela y El Golfo.Info. Pretende Javier
Duarte liquidar los 70 millones pendientes de pago con AZ, 40 millones con El
Centinela y lo que requiera Othón González, “que es un pillo muy conocido aquí
en Veracruz, de editorial El Golfo, algo así se llama, que tiene todo un emporio
de riqueza construido a costa de la pobreza de los veracruzanos”, le dice Yunes
azul. Esa es la premura por afectar los recursos que aún quedan, relegando la
obra pública. Primero está pagarle a sus arietes periodísticos que sirven para
denostar a su adversarios y críticos… Usado y manipulado, Felipe Hernández
Pulido reclama los millones que debió exigir el alcalde. Habla el regidor de
retención de dinero federal, de recursos del Fondo Metropolitano, cuatro años
sin que Coatzacoalcos recibiera nada, los 134 de los 182 millones que por ley le
correspondían a la región. Habla con una tibieza que insulta. Que no es jineteo
de la Sefiplan, cuenta Felipillo. Que tiene impacto en la obra pública, sí. Que
vale más un oficio cursado que una denuncia, refiere el iluso regidor. Que desde
enero se tramitó el oficio y de ahí “idas y vueltas” del alcalde de
Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol. Pero de denunciar, ni mais. Felipe
Hernández se acusa optimista a ultranza. Denunciar ni en sueños Papelón el del
edil, enviado a meter las manos en la hoguera, a exponer que eso, aunque diga lo
niegue, es jineteo de recursos públicos, y si no es jineteo, es robo. Vergonzoso
que el regidor más servil, el que no falla a un evento de Joaquín, el que no
falla en su función, sea enviado a revelar que el gobierno de Veracruz retiene
los dineros del municipio y eso es un delito. No habló Joaquín Caballero, no lo
expuso la síndica Alejandra Theurel, quien sólo sirve para golpear y contragolpe
defendiendo las transas de su hermano Marcos —“Te rompo tu puta madre”—, que en
su paso por la alcaldía arrasó con tuvo a su alcance; no lo abordó el tesorero
municipal, Alfonso Morales Bustamante. Siempre hay un gato al que envían a meter
la pata entre las castañas calientes. Ese es Felipe Hernández Pulido…
Estadística alarmante: un homicidio cada dos días y un secuestro cada tres. Son
las cifras del Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos correspondientes a mayo.
Ocurrieron seis homicidios en Coatzacoalcos y nueve más en el sur de Veracruz;
15 en total. En torno al secuestro, el OCC estableció que se produjeron dos en
Coatzacoalcos y ocho en el sur; 10 casos, equivalente a uno cada tres días. Y
eso que aquí se ubica la sede de la Unidad Especializada en Combate al
Secuestro, la Unidad Pro-extorsión…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
ITESCO: EL INSACIABLE RICARDO OROZCO
* Relato de un infame * De sindicalista sumiso a tirano implacable * Dos
denuncias más contra Javier Duarte * Evasión y lavado de dinero * 24 agresores
identificados * 28 parientes de Marco Estrada en nómina * Hernández Berrueco, de
regreso en el IPAX * Si no renunció, incurrió en delito electoral.
6 de julio de 2016
Caciquillo ruin, todo se le dio a Ricardo Orozco y lo pudrió: el enclave
sindical, el control del Itesco, usada la institución como plataforma electoral
del PRI, suyos los alumnos, suyos los docentes, fuente de riqueza y poder, hasta
que su ambición lo derrumbó.
Le llevó 15 años destruir su imperio, forjado desde las infantería laboral y
el sindicalismo, trepando a la dirección del plantel, usando al Tecnológico
Superior de Coatzacoalcos como un ariete político, imaginando que con el trabajo
electoral de los estudiantes, trabajadores y maestros lograría brincar a la
diputación local por Minatitlán.
Su sueño terminó cuando el 5 de junio, extraviado en el desprestigio, acusado
de lucrar con la institución, el electorado lo destrozó.
Sirve el Itesco para llevar a alcaldías y diputaciones a la escoria del PRI.
Sus alumnos promueven el voto, tocan puertas, venden imagen política, afilian
incautos a la fundación que concentra, sutilmente, la identidad del votante, que
detecta quiénes lo harían por el PRI y quiénes no.
Les paga Ricardo Orozco con calificaciones inmerecidas, de excelencia,
títulos universitarios que se ganaron en la talacha electoral, no en las aulas.
Son alumnos-fraude.
Mega negocio, el Itesco produce fortuna. Ricardo Orozco llegó de medio pelo y
hoy es un potentado, ostentando riqueza, ranchos, armas, poder y lo que le
sigue: impunidad.
Pasa por el sindicato del Tec de Coatzacoalcos, llega a la dirección del
plantel, brinca al Consorcio Clavijero, colgado de las faldas de su mentor, el
secretario de Gobierno estatal, Flavino Ríos Alvarado, y lo pulveriza la
elección de diputado local en Minatitlán.
Pervertir al Itesco ha sido su mayor gesta: alumnos-vergüenza, catedráticos
serviles, dinero subterráneo, finanzas oscuras, opacidad y cero rendición de
cuentas.
Lo desmenuza el relato de su vida sindical, ascenso y caída, un títere en la
dirección del plantel, una marioneta en la dirigencia sindical, una estructura
administrativa para amedrentar a la disidencia, para saquear la institución,
para servirle al PRI. Lo revelan fuentes internas del Itesco en un extenso
texto, titulado “La triada de la Corrupción: Del encumbramiento al declive
institucional”:
“En un viejo auto, desgarbado, con apenas dinero en el bolsillo, y con un
curriculum prácticamente en blanco, Ricardo Orozco Alor (ROA) llega al ITESCO.
Sin experiencia docente y sin haber ejercido ni litigado, en el año 2001 ingresa
a la plantilla docente.
“Empático, solidario y amistoso, crea un fuerte círculo de amistad con sus
compañeros docentes y juntos inician la formación de un Sindicato de
trabajadores, con el objetivo de brindar protección y estabilidad laboral a la
plantilla laboral de la institución. Finalmente, y después de intentos fallidos,
en el 2004 se obtiene el registro del Sindicato Único de Trabajadores del ITESCO
(SUTITESCO), con él al frente como Secretario General.
“El concepto de ‘Familia ITESCO’ comienza, y se vende la idea de ‘cerrar
filas’ para proteger y garantizar el trabajo a sus agremiados. ROA se muestra
‘solidario’ pero siempre a la espera del agradecimiento de sus agremiados. Cada
favor es debidamente registrado y posteriormente cobrado. Poco a poco, se
establece la regla de que cada trabajador de nuevo ingreso, debía buscar la
oportunidad de ‘agradecer’ la oportunidad que se le daba de tener un trabajo.
“Se crea la FUNDACION SUTITESCO, con el objetivo de prestar ayuda social a
los sectores más vulnerables de la población. En el 2008, se busca la forma de
fortalecer las finanzas sindicales a través de la organización de rifas anuales.
En ese mismo año, ROA inicia su carrera política y sueños de poder: participa
como Regidor del H. Ayuntamiento de Minatitlán, manteniendo activa su plaza en
el ITESCO y percibiendo sin interrupción su salario quincenal. Ya desde aquí,
comienza a mover a su gremio a favor del partido político al que pertenece”. O
sea, “aviador”.
“En el 2010, ROA es promovido a Director General del ITESCO, y ante la
sorpresa del gremio, la aún desconocida por todos ANA ISABEL HERNANDEZ JACOBO,
es designada por él como la nueva SECRETARIA GENERAL (del sindicato). Confiando
en su palabra, la base trabajadora respeta y respalda la designación. Con este
nombramiento, inicia un ‘matrimonio letal’ entre la dirección y el sindicato:
ROA quien mantiene el poder y control de ambos aspectos institucionales.
“ROA se hace rodear de gente nueva, con sus mismas aspiraciones de poder y
sin más ni más, cambia su máscara de ‘solidaridad’ por la de ‘autoritarismo
total’. En él descansan ahora todas las decisiones sindicales e institucionales:
decide quien entra, quien se va, ‘castiga’ a quien no obedece sus órdenes,
generaliza a toda la comunidad tecnológica la venta de boletos para su rifa
anual, comienza la llegada de ‘aviadores’ (su propia esposa pertenece a la
nómina ITESCO) y la manipulación de la imagen institucional en su favor: ROA
vende la idea de que gracias a él llega la internacionalización de la
institución. Si bien es cierto que presta apoyo económico para ello, para
obtenerlo los docentes y jefes de carrera deben prácticamente rogar y rendirle
honores, e inclusive, en caso de obtener un premio en efectivo, los ganadores
deben entregar el monto a las arcas de la institución.
“Se utiliza al sindicato para condicionar el trabajo, manipular la asignación
de plazas, y obligar a trabajadores y alumnos a la compra-venta de boletos de la
rifa anual, así como a participar en diversas campañas políticas a favor de su
partido político. A través de la fundación, recluta infinidad alumnos para
fortalecer su trabajo político, prometiéndoles beneficios académicos, que les
aseguraran altos promedios semestrales, a pesar de no presentarse nunca a
clases. Para entonces, LO UNICO QUE IMPORTA Y QUE VA A ASEGURAR EL TRABAJO ES LA
PARTICIPACION EN LA FUNDACION. De ahí que, sus más fieles colaboradores
políticos comienzan a escalar puestos.
“En Abril 2015, ROA es llamado para ser brazo derecho de su padrino Flavino
Ríos Alvarado (recién nombrado Secretario de Educación en la SEV). Desde esta
posición, y manteniendo su puesto y sueldo de director General del ITESCO,
comienza a manipular puestos directivos externos al ITESCO: sin miramiento
alguno y con el respaldo total de su padrino, se dedica a remover gente de sus
puestos para colocar a trabajadores del ITESCO de su simpatía. Son sus palabras,
‘si ustedes quieren seguir con su sueldo de ITESCO, adelante con su mediocridad.
El dinero está allá afuera; el que quiera, que levante la mano. ¿Quieren tener
dos sueldos? Déjense de sentimentalismos y dejen a la familia’. Meses más tarde,
es nombrado Director General del Consorcio Clavijero, para lo cual mueve su
tercera pieza: anuncia como su sucesor al Mtro. José Luis Sánchez Toral.
“La triada perfecta de corrupción se formó: desde fuera, ROA conserva el
control total del ITESCO, al interior, sindicato y dirección son una misma cosa,
siempre al servicio de él. El director no tiene la capacidad ni para autorizar
la compra de una botella de agua y los directivos son utilizados como medio de
presión para personal docente, además, son obligados a hacer aportaciones
económica para su campaña política. Por otro lado, la secretaria general del
sindicato, no mueve ni un dedo para ayudar o proteger a su gremio, más bien,
ahora se trata de presionar y condicionar el trabajo.
“En Septiembre de 2015, ROA destapa su proyecto cumbre: aspira a la
diputación local por el Distrito de Minatitlán, y aprovecha sus piezas maestras
para ello: todas las acciones de la dirección general del ITESCO, el sindicato y
la fundación se orientan a tareas partidistas. A partir de Marzo de 2016, todo
el personal docente y administrativo es organizado en equipos y obligado a
trabajar con sus propios recursos en una campaña política mal dirigida e
improvisada. El objetivo: garantizar y demostrar 50 votos por cada trabajador a
favor del candidato. Un ejército de alumnos es organizado y se les retira de las
aulas para trabajar en su favor con la promesa de calificaciones de excelencia.
De no cumplir la encomienda, el trabajo para el siguiente semestre no se
garantiza.
“El panorama y ambiente al interior del ITESCO es tan sombrío y fuera de
control que un grupo de más de 80 trabajadores decide levantar la voz y desistir
de continuar su juego de corrupción y proselitismo. En respuesta, ROA envía a
sus fieles y oscuros colaboradores (CESAR VELAZQUEZ MARQUEZ, LILIANA VAZQUEZ,
GABRIELA TROYO, TANIA ESTRADA NUÑEZ) a amenazar y hostigar a quienes se han
manifestado.
“Para el día de las elecciones, el equipo de campaña (supervisado por Ana
Isabel Hdz. Jacobo), coordina todo un operativo para la movilización de
votantes, infiltra a alumnos como observadores en las casillas, y advierte que,
cada docente y administrativo será evaluado según los resultados de las
casillas. Para su infortunio, el voto de castigo del electorado le cobra la
factura, los resultados no le favorecen y finalmente pierde las elecciones.
“Sin ningún resto de humanismo, solidaridad y compañerismo, ROA es ahora un
acaudalado pero sombrío político venido a menos, que dice no necesitar de un
sueldo ya que extrañamente ‘tiene un capital garantizado para las siguientes 3
generaciones’. A pesar de ello, pretende volver al ITESCO a mantener el control.
Con su pronto regreso, JOSE LUIS SANCHEZ TORAL Y ANA ISABEL HERNANDEZ JACOBO, le
preparan el terreno: despiden a personal que no conviene a sus intereses,
hostigan al personal que aún continúa en contrato, preparan grupos de choque de
alumnos y ‘pseudo alumnos’ para protegerse de cualquier manifestación e
inclusive, a través de su nuevo equipo directivo amenazan a los alumnos que
también exigen el cambio.
“RICARDO OROZCO ALOR ha abusado del poder, y se ha perdido en el camino, está
muy lejos de ser aquel en quien confiaron tantos otros trabajadores. Se dedicó a
crecer él, por él, y para él. Ha pisoteado a su gente, la ha humillado y lo
sigue haciendo. Qué lejos se está de aquel que hace años llegó.
“¿Que le espera al ITESCO, sus trabajadores y sus alumnos?... Es un futuro
aun incierto, lo que es cierto es que, la sociedad merece algo mejor que esto y
es momento de luchar por rescatar a nuestra institución”.
Pudrió al Itesco. Lo expuso al descrédito, erosionado por el escándalo, por
la venta de calificaciones, el trafique de títulos universitarios a cambio de
sofocar la inconformidad, pillado en audios que exhiben su voz cínica, sus
alardes, su soberbia, su reto de acabar con el poder de los petroleros en la
petrolera Minatitlán.
Ricardo Orozco, Ana Isabel y Sánchez Toral, la tríada de la corrupción que
reventó al Itesco.
Archivo muerto
No suelta Yunes azul a Javier Duarte. No lo suelta y lo implica, aún más, en
el daño a Veracruz. Le endilga dos denuncias más, por evasión fiscal y lavado de
dinero, una ante la Fiscalía de Lavado de Dinero y otra ante el Sistema de
Administración Tributaria, implacable Miguel Ángel Yunes Linares con el
gobernador desquiciado. Responde así a la treta de “Culín”, alias el fiscal Luis
Ángel Bravo Contreras, en su intento de dar carpetazo a la denuncia por
enriquecimiento ilícito de Javier Duarte, vía una red de prestanombres con
participantes activos, sus parientes, sus empleados, sus amigos. Lo anuncia en
la conferencia de prensa que ahora sí pudo realizar Yunes azul en el Congreso de
Veracruz, ya vencida la inercia del orate de palacio, sus demenciales órdenes a
la runfla de los 400 Puercos y su decrépito líder César del Ángel, autores de la
agresión al gobernador electo, el 29 de junio. Peor pues, para Javier Duarte.
Amaneció el martes 5 acusado de enriquecimiento ilícito y a mediodía ya tenía
las de evasión y lavado. Y lo que está por venir… Intenso el día, Yunes Linares
revela que no son 13 los agresores que pregona la Fiscalía de “Culín”; son 24.
Sus rostros, su acción, se registran en los videos y fotografías que evidencian
el ataque del 29 de junio, desde las puertas del Congreso de Veracruz hasta el
lugar donde se hallaban las camionetas en las que el gobernador electo, el líder
nacional panista, Ricardo Anaya Cortés, y el senador y ex secretario de
Gobernación, Santiago Creel Miranda, logran huir. Son 24 agresores que lanzan
piedras, botellas, adoquines, que tiran golpes a los guardias del gobernador
electo y sus acompañantes, incluidos los de corte de cabello tipo policía, que
pegan como policía, que actúan como policía. Y ahí, en al sede del Congreso de
Veracruz, ante la prensa, suelta Miguel Ángel Yunes Linares que los responsables
son Javier Duarte, su secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado; César del
Ángel y su hijo, el diputaste Marco Antonio del Ángel Arroyo. “La Fiscalía lo
que está haciendo es una mascarada, ellos saben perfectamente bien que el
responsable de la agresión se llama Javier Duarte de Ochoa y quien la
instrumentó fue Flavino Ríos Alvarado”. Y tildó a “Culìn” de ser un títere del
gobernador… Nada más son 28. Se trata de los parientes de Marco Antonio Estrada
Montiel y su esposa Gloria Ochoa, incrustados en la nómina oficial, medrando al
amparo del erario de Las Choapas. Refiere La Jornada Veracruz que entre los
beneficiarios figuran los hijos del alcalde: Jesús, Monserrat, Marco Antonio y
Arlette, de apellidos Estrada Ochoa, por sí mismos o teniendo injerencia en los
cargos. Cita el rotativo en su Edición del lunes 4 a “su sobrina Karen Alafita
Estrada, directora de Ingresos; Ángeles Ochoa Jiménez en Contraloría, quien es
familiar directa del alcalde; Edgar Sosa López, compadre de Marco Antonio
Estrada Ochoa (hijo del alcalde) y es director de Obras Públicas (…) También la
comadre de la hija Arlette, Ana Alicia Guillén Rodríguez, es la directora de
Egresos, quien controla compras y gastos del alcalde; asimismo Ángeles Ochoa,
hija del hermano de la esposa del alcalde funge como contralora (…) Gabriela
Ochoa Escobar, hija de otro hermano de la presidenta del DIF municipal, funge
como auxiliar de Egresos, mientras que la comadre de la presidenta del DIF,
Yuribi Muñoz Naranjos, es directora del ramo 033, en donde se contempla la Obra
Pública municipal(…) También tienen función la esposa del hijo del alcalde:
María de Ángeles Sánchez Segura, esposa de Marco Antonio, cobra del ayuntamiento
a través de su hermana Sandra Luz”. Y así la exhibida, nepotismo puro, descaro,
quejándose el alcalde de que los recursos no llegan, que la estrechez es pareja
y su séquito se lleva lo poco que hay… Muy quitado de la pena regresa Ignacio
Hernández Berrueco al IPAX. Vuelve al seno del Instituto de la Policía Auxiliar
y Protección Patrimonial tras la derrota estrepitosa del PRI en la elección de
gobernador. Pregonaba Hernández Berrueco que su función era nutrir de votos a
Héctor Yunes Landa desde su cargo abstracto de coordinador de campaña en el sur.
Llegó el viernes 1 de julio y “muy conchudo”, cita una fuente, se aposentó de
nuevo en su sillón. Primer caso de funcionario del IPAX que renuncia, pierde su
gallo la elección y regresa como si nada hubiera ocurrido. Si la renuncia
existe, su regreso está fuera de norma. Pero si no renunció y anduvo en campaña,
incurrió en delito electoral…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: CUANDO UN LOCO TIENE PODER
* Segunda carta de MAYL al presidente * JDO dinamita las finanzas de
Veracruz El silencio de Los Pinos * Marchas en Xalapa: “Duarte, ladrón, devuelve
lo robado y al paredón” * Sala Pro-corrupción: Reynaldo, Carolina, Reyes Peralta
* PAN-PRD y su candidato rojo para 2017 * Rafa Abreu puede esperar.
5 de julio de 2016
Habla Yunes azul y no hay respuesta. Habla otra vez, convocando a Peña Nieto,
instándolo a intervenir, frenar el blindaje de impunidad, el desenfreno mental
de Javier Duarte, la locura con poder. Habla y nada. Sólo se oye el silencio.
Retrata a Javier Duarte: “dinamita las finanzas de Veracruz”, acusa el
gobernador electo; “busca proteger su huida, evitar la cárcel y la devolución de
los miles de millones de pesos que se robaron”; busca “legalizar la propia
corrupción y obtener impunidad”.
Emite Miguel Ángel Yunes Linares un segundo desplegado en medios nacionales,
este lunes 4. Ahí describe el caos institucional que vive Veracruz, los
disparates del gobernador, el paquete de impunidad que avanza de la mano del
Congreso cómplice, los priistas de su lado maiceados, vendidos, salvo Ricardo
Ahued, uno del Verde, el panismo y perredismo, PT y Movimiento Ciudadano.
Tácitamente exige Yunes azul que Peña Nieto meta en camisa de fuerza a Javier
Duarte, neutralice sus acciones, frene al loco, el abuso de poder con que se
genera condiciones que lo eximan de culpa, no ser tocado por la ley.
Son dos rutas las que sigue el gobernador actual: su paquete de impunidad,
vía el nombramiento de fiscales a modo —el fiscal general ahora fortalecido y el
fiscal anticorrupción—, el contralor y el consejero presidente del Instituto
Veracruzano de Acceso a la Información, todos autónomos, y provocar el desastre
financiero, no dejar un peso en las arcas, consumar la quiebra a Veracruz, que
tanto negó.
De ahí que Yunes Linares, gobernador electo, le endose a Enrique Peña Nieto
la responsabilidad de actuar política y judicialmente:
“El gobierno federal no puede permanecer omiso.
“Tiene la obligación constitucional de intervenir pero también el deber
político de frenar a un militante del PRI que ha causado profundo daño a
Veracruz y que quiere —en los últimos días de su gobierno— hacer más profundo
este daño.
“Javier Duarte está desquiciado y lleva a Veracruz al enfrentamiento y a un
desastre de consecuencias graves para el Estado y para el país”.
Cita Yunes Linares en qué punto se halla Veracruz, las acciones legales y
administrativas, producto del desenfreno mental de Javier Duarte, la
incongruencia institucional y el impacto que tendrán sus acciones en el futuro
inmediato:
“El gobierno federal está obligado a mantener condiciones de gobernabilidad
democrática, así como a vigilar el cumplimiento de los preceptos
constitucionales en todo el país. En Veracruz se viola la Constitución todos los
días y vivimos al borde de la ingobernabilidad.
“La aprobación del ‘paquete de impunidad’ avanza a pesar del rechazo unánime
de los veracruzanos, que exigen sanciones severas en contra de Javier Duarte y
de su equipo.
“Duarte busca nombrar fiscal, magistrados y contralor, dice que para
‘combatir la corrupción’, aunque lo que pretende es legalizar la propia
corrupción y obtener impunidad.
“Busca proteger su huida, evitar la cárcel y la devolución de los miles de
millones de pesos que se robaron.
Luego precisa:
“Para dinamitar las ya de por sí maltrechas finanzas públicas de Veracruz
lleva a cabo las siguientes acciones:
“Pretende basificar a todos los trabajadores del estado, incluyendo
‘aviadores’ con un costo de miles de millones de pesos anuales, que irían al
pago de nómina y no a programs en beneficio de los veracruzanos.
“Sufrirán las consecuencias los sectores más desprotegidos del pueblo de
Veracruz, cuya subsistencia, servicios de salud, de educación y otros dependen
de los programas de salud.
“Si logra lo anterior, el próximo gobierno solo se dedicaría a pagar sueldos.
“La iniciativa de masificación no contiene ningún análisis de sustentabilidad
financiera-presupuestal, simplemente le deja al siguiente gobierno una bomba
económica y social que estallaría en diciembre.
“Basificar a todos el personal busca otro objetivo: impedir que el gobernador
entrante pueda nombrar funcionarios de confianza.
“Esto equivale a que usted, Señor Presidente, al tomar posesión de su cargo
solo hubiera podido nombrar a los Secretarios de Estado, porque el resto de los
funcionarios hubieran sido inamovibles.
“Adicionalmente pretende dejar comprometidos por décadas ingresos derivados
del ‘impuesto a la nómina’ indispensables para el desarrollo del Estado. Esto
para pagar deudas a sus cómplices con cargo a los ingresos futuros de Veracruz.
“Duarte actúa con tal desmesura.
“El colmo es donar la ‘Casa Veracruz’, residencia oficial de los gobernadores
desde hace más de 30 años.
“Esto equivale a que 5 meses antes de terminar su mandato usted —Presidente
Peña Nieto— donara la residencia oficial de Los Pinos”.
Habla Yunes por segunda vez y la única respuesta es el silencio.
Se fragmenta Veracruz y Peña Nieto calla. No debe ser omiso pero sí lo es.
Tiene la obligación de frenar al priista orate que lleva a Veracruz a la
parálisis financiera pero no actúa.
“Javier Duarte está desquiciado”, receta Yunes Linares.
Nunca antes un gobernador electo había tildado así a quien habrá de suceder
en el poder. Nunca antes, tampoco, un gobernador en funciones había ordenado una
agresión a su sucesor, enviado a los 400 Puercos a violentar al futuro
mandatario, al líder nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, al ex secretario de
Gobernación y senador actual, Santiago Creel Miranda.
“Javier Duarte está desquiciado”, sentencia Yunes Linares.
Nunca antes un gobernador saliente había minado las finanzas como lo hace
Javier Duarte, manoseando los dineros que quedan en el cofre robado, el arca
saqueada, los últimos centavos del tesoro estatal, disponiendo del 3 por ciento
a la nómina, que debiera ser para obra pública, robando con el señuelo de saldar
adeudos a proveedores y decretando exenciones que permitan cobrar al gobierno
actual y dejar sin nada al que ha de venir.
“Javier Duarte está desquiciado”, resuena la expresión de Yunes azul.
Nunca antes el gobernador en funciones había dispuesto acciones para dejar a
su pandilla incrustada en el aparato burocrático, saboteando y espiando, en el
disfrute de los mejores salarios e inamovibles.
Javier Duarte está desquiciado y el Congreso de los cómplices lo ayuda a
llevar a la quiebra a Veracruz, pastoreados los legisladores duartistas por el
cacique magisterial, Juan Nicolás Callejas Arroyo, operando la infamia Octavia
Ortega, presidenta de la mesa directiva, serviles todos al crear la burbuja de
impunidad.
No solo Javier Duarte está fuera de sí. También Peña Nieto, que deja pasar,
que no actúa, que calla y no reacciona, a la vista el caos en Veracruz, sin un
centavo para obra pública, dejando que ese miembro del PRI que es el gordobés
siga causando un profundo daño.
Omiso, Peña Nieto es cómplice. Su gobierno solapa el desvío de recursos
públicos federales. Desoye a la Auditoría Superior de la Federación. Amarra a la
PGR para no actuar y cuando lo hace pareciera ser maquillaje para simular que
aplica la ley.
Al primer desplegado de Yunes Linares no reaccionó Peña Nieto. Va el segundo
y nada.
Sólo se escucha el silencio.
Archivo muerto
“Duarte, ladrón, regresa todo y al paredón”. Son los maestros y pensionados
que bloquean calles, toman oficinas, marchan y protestan, se movilizan, exhiben
el repudio que en Veracruz se le tiene a Javier Duarte. Exigen el pago de
pensiones y pagos atrasados. Xalapa es un caos por la agitación social, en las
calles los de la tercera edad que dicen, con razón de sobra, que sólo hubo
puntualidad en sus quincenas mientras era período electoral. Perdió el PRI y
volvió a ser infame el gobernador. Terrible día para los xalapeños, este lunes
4, cuando diversas vialidades quedan en manos de los docentes y jubilados.
Exhiben sus mantas los sindicatos magisteriales —Sedetev, Sitem, Setse, Satev,
Setmav y Otisev— en la misma sintonía, exigiéndole a Javier Duarte que entregue
el dinero y respete la ley… Más nombres a la terna de magistrados pro-corrupción.
Al de Guadalupe Porras David —Lu-pilla Porras— se suman los de Reynaldo Escobar
Pérez, Carolina Viveros y Jorge Reyes Peralta, todos fidelistas. Cuenta Reynaldo
Escobar que él no va. Ha de querer ser gobernador en 2018 o diputado federal,
quizá senador, como si los veracruzanos olvidaran su frase matadora: “las únicas
zetas que conozco son las que están en el abecedario”. Con sorna se refería a
una realidad innegable y dramática, la del crimen organizado que entró a
Veracruz de la mano de la fidelidad, Reynaldo secretario de Gobierno entonces,
junto a Fidel Herrera. Carolina Viveros fue la presidenta del Instituto
Electoral Veracruzano que le dio el triunfo a Javier Duarte, fidelista igual,
ligada al ex gobernador. Jorge Reyes Peralta, abogado de las causas fidelistas,
acérrimo enemigo de Yunes azul, con un discurso locuaz, implicado con zetas
secuestradores, según la declaración de dos delincuentes pertenecientes a esa
organización en Córdoba, en 2012. Cita sus nombres en la tribuna del Congreso de
Veracruz el diputado de Movimiento Ciudadano, Cuauhtémoc Pola Estrada. Con esos
magistrados cómplices operaría la naciente Sala Anticorrupción, o mejor dicho,
Pro-corrupción… A espaldas de Rafael Abreu, o de frente, sin que lo sepa o quizá
sí, se teje ya en la coalición PAN-PRD la candidatura a la alcaldía de
Coatzacoalcos. Será un rojo, marcelista o vinculado al ex alcalde Marcelo
Montiel, quien le compita a Morena, el partido del Pejemesías López Obrador,
pero no por el PRI sino por la corriente yunista azul. ¿Lo sabrá Miguel Ángel
Yunes Linares? Se barajan dos nombres: Alfonso Morales Bustamante y Juan Manuel
Rodríguez Caamaño. AMB es tesorero en el ayuntamiento joaquinista, antes fue
síndico con Iván Hillman Chapoy, a quien relevó en la alcaldía en forma interina
y es uno de los cuatro selectos de Marcelo Montiel. Juanelo Rodríguez es el
actual secretario del ayuntamiento de Coatzacoalcos, presidente de la Fundación
Colosio, rector de la Universidad Istmoamericana, de prosapia priista, pues su
abuelo, Taurino Caamaño Ramos, fue alcalde y dirigente estatal del PRI, amén de
líder ganadero y el operador número uno del cacique mayor del alemanismo en el
sur, Amadeo González Caballero. Rafael Abreu tendrá que esperar. Quienes mandan
en el PAN-PRD local ya decidieron que sea un priista-marcelista su candidato a
la alcaldía de Coatzacoalcos, en 2017. ¿O es el pago a Marcelo Montiel por
desinflar a Héctor Yunes en el sur?…
INFORME
ROJO
Mussio
Cárdenas Arellano
MÓNICA ROBLES: ENGAÑO EN EL CONGRESO
* Descartó a 21 aspirantes y apuntaló a Portilla * Reculó al final * ¿A
favor de la Sala Pro-corrupción? * Lupe Porras quiere ser magistrada
anticorrupción * Las presiones de Ciro * Cambios en Observatorio Ciudadano *
Brenda quiere un coyote para Etileno * No llega la Gendarmería * A Peña y Duarte
les vale.
4 de julio 2016
Cambia, engaña, miente. Camaleónica, Mónica Robles de Hillman ensalza y
golpea, adula y traiciona. Así apuntaló a Francisco Portilla, descartó a 21
aspirantes a fiscal, lo encumbró, destacó su perfil —“el mejor”— y en el último
lance reculó.
Pregona que se abstuvo de votar, de convalidar el nombramiento de Francisco
Portilla Bonilla como fiscal anticorrupción, el alfil de Javier Duarte para
conformar la burbuja de impunidad que le evite parar en prisión, porque era
priista y había sido funcionario duartista.
¿Y eso no lo supo desde el principio?.
Dice la diputada por Coatzacoalcos que Portilla Bonilla tenía el mejor perfil
pero que no era autónomo y de ahí que no suscribiera el dictamen de la Comisión
Permanente de Procuración de Justicia, aunque éste pasara con el voto de Marcela
Aguilera Landeta y Gustavo Gudiño Corro y luego fuera congelado. No era
autónomo.
¿Y eso no lo supo al arrancar la pasarela de aspirantes?.
“El perfil del licenciado Portilla —precisa Mónica Robles—, sin duda es el
mejor de los que se presentaron. Sin embargo, yo consideré que no cumplía con un
principio, que aunque no estaba considerado en la convocatoria, sí forma parte
del espíritu del Sistema Nacional Anticorrupción, del cual deriva el estatal,
que es el principio de autonomía”. Ajá.
Diría que Portilla Bonilla es un funcionario “extraordinario”, el perfil
idóneo, el fiscal anticorrupción que Veracruz merece: procurador de justicia,
alcalde, diputado, subsecretario de Gobierno, secretario general del Congreso,
notario.
Le faltó contar que lucra con el sistema, su hijo incrustado en la nómina del
gobierno de Veracruz, “aviador” en la Secretaría de Finanzas, a las órdenes del
subsecretario de Ingresos, en 2012, como lo revela la periodista Claudia
Guerrero, autora de la columna Entre lo Utópico y lo Verdadero.
Le faltó citar que siendo alcalde de Córdoba le llovieron reclamos por
corrupción en el área de Comercio y señalamientos por manipular contratos de
obra pública.
Le faltó detallar que trafica influencias, espacios para sus amigos y
protegidos, un cargo en la Comisión de Aguas del Estado de Veracruz, otro en
Espacios Educativos.
Para Mónica Robles es “el mejor” y “Paco Portilla” es “extraordinario”. Pero
resultó que es priista, fue funcionario de gobierno y no es autónomo. Y aunque
ese requisito, el de la autonomía, no lo menciona específicamente la
convocatoria, lo tronó.
“Puede generar conflicto de intereses y eso lo hace inelegible, aunque no
está establecido así en la convocatoria. El proceso fue totalmente legal,
apegado a lo que se estableció, pero este tema de la autonomía, a mi parecer es
fundamental y por eso es que no firmé el dictamen”, dice.
Habla y refleja que su mente es un galimatías, el caos que emerge del golpe
de timón que abortó la imposición de Portilla Bonilla en la Fiscalía
Pro-Corrupción, uno de los engranajes del paquete de impunidad que haga inmune a
Javier Duarte a las amenazas de Miguel Ángel Yunes Linares de enviarlo a prisión
por el saqueo a las arcas del gobierno de Veracruz.
Véase el show de las palabras, circo de ideas, en tres pistas el caos de la
diputada Mónica Robles:
“Si ‘Paco Portilla’, es el mejor perfil, ‘lo cierto es que justamente el
diseño institucional el darle autonomía a la fiscalía el que duren con periodos
que no coincidan con el del gobernador, le va a dar a cualquiera que esté ahí la
autonomía para hacer bien su papel, ya nos corresponderá a nosotros como
ciudadanos discutir que cumpla bien con su papel’ ”.
Eso decía antes que la revuelta de los veracruzanos en las redes sociales, la
presión de la prensa nacional, la descalificación de Carolina Monroy, lideresa
nacional del PRI, lo alejara de la cúpula de su partido, obligaran dar marcha
atrás y desechar a Portilla Bonilla.
A lo largo de semanas, 22 aspirantes a fiscal anticorrupción pasaron por el
Congreso. Entregaron documentación, afianzaron su propuesta, cabildearon, sus
padrinos en el círculo duartista, los fidelistas pujando por el cargo desde el
cual atarían de manos al próximo gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares.
A la Comisión de Procuración de Justicia llegó el contingente de aspirantes y
de los 22 fueron descartados 14. Portilla Bonilla seguía ahí, en el ánimo de
Mónica Robles, Aguilera Landera y Gudiño Corro, pese a no ser “autónomo”.
Hubo un período de entrevistas. Los evaluó la tríada de diputados, sus
alcances ahí, sus conceptos sobre la impunidad ahí, un show en el que la mayoría
de las propuestas eran bazofia porque de lo que se trata es de que la acción de
la justicia no llegue al gobernador de Veracruz saliente.
Sabíase de antemano que la Fiscalía Anticorrupción sería para Portilla
Bonilla, ligado y servil a Javier Duarte, un tiempo subsecretario de Gobierno,
operador en Córdoba en los días en que Javier Duarte fue inventado como diputado
federal, en 2009, el cargo que le permitió al gordobés contar con el requisito
interno del PRI para llegar al gobierno de Veracruz.
Quedaban en el camino Martín Lozano Sánchez, Dulce María Romero Aquino, David
Ambrosio Molina Vázquez, Juan Fidel Medina Martínez, Deckar Israel Hernández
Soto, Carlos Vidarte Fernández, Pedro de Jesús Ocampo Trujillo, Eduardo Valdés
Hernández, León Vladimir Hernández Ostos, Ángel Muñoz Ocampo, Pablo Murrieta
Serrano, Arturo Miguel Chipuli Castillo, Tomás Cristóbal Cruz y Julio Cesar Sosa
Miros.
Ocho se ajustaban a los términos de la convocatoria y serían entrevistados el
28 de junio: Fernando Rojas Calderón, Marco Arturo Rodríguez Nolasco, Manuel
Gerardo Basilio de la Vega, Guillermo Humberto Beck Chiquini, Gustado Adolfo
Payán Meza, Ana Luz Herrera Hernández, Francisco Portilla Bonilla y Juan Manuel
Herrera Sosa.
Así hasta el 30 de junio. Ese día, presionado por la sociedad de Veracruz,
distanciado del PRI nacional, cuya presidenta Carolina Monroy lo tildó de falto
de ética por confeccionar un paquete de impunidad, tenso el ambiente político
por la agresión a Yunes azul a las puertas del Congreso estatal, Javier Duarte
dio marcha atrás.
Tuvo entonces Mónica Robles que justificar el revire. Y dijo que Francisco
Portilla Bonilla no reunía el requisito de autonomía.
Lo descubrió la mañana del 30 de junio, cuando el tema de la Fiscalía
Anticorrupción fue retirado de la orden del día.
Mañosa, tramposa, Mónica Robles invocó un requisito que no aparecía en la
convocatoria a la que ciñeron los 22 aspirantes a fiscal.
“Al haber sido funcionario publico de la administración estatal tan reciente,
en 2015, eso lo hace que no tenga ese principio, que aunque no está establecido
en la convocatoria si está establecido en el sistema nacional”, refiere Mónica
Robles a la Agencia AVC.
Comulga Mónica Robles con el paquete de impunidad de Javier Duarte. Tan es
así que estuvo de acuerdo con la creación de la Sala Especializada en Materia
Anticorrupción del Tribunal de lo Contencioso Administrativo —Sala
Anticorrupción—, cuya función en teoría “será conocer las responsabilidades
administrativas de servidores públicos y particulares e impondría las sanciones
correspondientes”.
De acuerdo con el comunicado del Congreso de Veracruz, 30 legisladores la
aprobaron, 14 votaron en contra y hubo cuatro abstenciones. Mónica Robles no
combatió la creación de la Sala de Impunidad Duartista, ni desde su curul ni en
tribuna.
Reza el boletín:
“Durante la novena sesión ordinaria, del tercer año de labores, el Pleno
aprobó este dictamen con 30 votos a favor de los diputados de los grupos
legislativos del PRI, PVEM y Nueva Alianza; 14 en contra —de los diputados de
las bancadas del PAN, PRD-MC, del legislador del PT, Eladio del Ángel Zumaya;
del PRI, Ricardo Ahued Bardahuil; del PVEM, Jesús Vázquez González— y cuatro
abstenciones —de los diputados Gerardo Fuentes Flores, de Nueva Alianza; Octavio
Pérez Garay y José Ramón Gutiérrez de Velasco, del PRI, así como de Domingo
Bahena Corbalá, independiente”.
Mónica Robles no aparece entre los que votaron en contra ni se abstuvo.
Toda la bancada panista y el PRD votaron en contra.
El único del PRI que votó en contra fue Ricardo Ahued.
El único del PVEM que votó en contra fue José Jesús Vázquez.
Cuatro abstenciones: Gerardo Fuentes Flores, de Nueva Alianza; Octavio Pérez
Garay y José Ramón Gutiérrez de Velasco, del PRI, así como de Domingo Bahena
Corbalá, independiente.
¿Y Mónica Robles?
Cierra la pinza Javier Duarte con la Sala Anticorrupción. Ahí tendrá tres
magistrados que propondrá a su mayoría priista y aliados, inamovibles durante 10
años. Se trata de los magistrados de la complicidad.
Es una intromisión en la vida interna del Poder Judicial, a quien
correspondía realizar la propuesta. Seguro se irá a la Suprema Corte de Justicia
de la Nación y perderá efecto justo cuando Javier Duarte deje el gobierno,
vulnerable entonces, en manos de Yunes Linares.
Crear esa Sala es otra aberración. Implica asignar presupuesto, personal,
áreas de trabajo cuando la pandilla duartista le debe 100 millones de pesos o
más al Poder Judicial de Veracruz, recursos para aportar al Instituto de
Pensiones del Estado y a obras para los juzgados en el nuevo sistema penal
acusatorio.
Quedó en suspenso el nombramiento del fiscal anticorrupción y pasó, en cambio
la creación de la Sala Anticorrupción, el paquete de impunidad de Javier Duarte
en marcha, con el aval del priismo, de los verdes, de los otros aliados, las
rémoras que le cuestan una fortuna al pueblo de Veracruz.
La rechaza Ahued, se abstienen Octavio Pérez y José Ratón, vota en contra el
verde José Jesús Vázquez, el medio hermano del extinto cacique sureño Cirilo
Vázquez Lagunes. ¿Y Mónica Robles? ¿A favor del paquete de impunidad duartista o
en contra?.
Pronto será Monica Robles diputada yunista azul.
Lo suyo es el engaño.
Archivo muerto
Fidelista, duartista, Lupe Porras quiere ser magistrada. Puja para estar en
la terna Que proponga el desgobernador de Veracruz para integrar la Sala
Anticorrupción —Sala Especializada en Materia Anticorrupción del Tribunal de lo
Contencioso Administrativo— con la que Javier Duarte se pretende blindar. Lu-pilla
mayor, con una estela de corrupción, con cuentas chuecas en Minatitlán, cuya
alcaldía presidió, es la carta de Ciro Félix Porras, su hijo, diputado local,
que con el beneplácito del fidelismo y del duartismo, la quiere ver simulando
que aplica la ley contra la corrupción. Trasciende en el Congreso de Veracruz
que sólo así —su mami en la terna infernal— Cirito votaría por el fiscal
anticorrupción que proponga Javier Duarte, a punto de un ataque de nervios el
gordobés por tener fiscal y magistrados a modo, cómplices que lo cuiden, que
eviten que el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, una vez en el
cargo, lo confine en la cárcel. ¡Qué aberración! Lu-pilla Porras sumió a
Minatitlán en la bancarrota, dispuso de créditos bancarios, dejó de pagarlos,
liberó cheques sin la firma del síndico, acumuló inconsistencias en el manejo de
los recursos por más de 500 millones de pesos, pagó 45 millones de pesos por un
puente, el de Capoacán, que nunca se construyó, reprimió a sus adversarios y
críticos con porros. Y ahora, vía Ciro, su hijo, el legislador, quiere ser
magistrada anticorrupción. Lo que es la desfachatez… Cambio en la cúpula del
Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos, en septiembre. Deja su presidencia Luis
Fajardo Vázquez, quien por más de cinco años lo encabezó. Vía el OCC, se pudo
tener una medición precisa del nivel de violencia e inseguridad que devora a
Coatzacoalcos y al sur de Veracruz, con metodología para identificar el delito,
sus causas, sus omisiones, el papel que juega la autoridad, la efectividad o no
de los operativos policíacos, si funcionó o no el Mando Único Policial, el
crecimiento del secuestro, la extorsión, el levantón. Cifras, datos, el por qué
del caos y el baño de sangre, en la labor del Observatorio Ciudadano de
Coatzacoalcos, primero en su género en Veracruz, con el respaldo de figuras de
la talla de María Elena Morera, presidenta de Causa en Común, y Alejandro Martí,
de México SOS, se constituyó en un termómetro de la violencia, incómodo para el
duartismo, sobre todo para Arturo Bermúdez Zurita, el “general” de cero
estrellas, secretario de Seguridad Pública, cuya policía es lo peor que le pudo
ocurrir a Veracruz, inodada en levantones de inocentes que luego son entregados
al crimen organizado. Se va Luis Fajardo pero OCC seguirá en la misma línea y
con la misma intensidad… A ver. Dice Brenda Manzanilla Rico que un despacho de
la ciudad de México será el que se encargue de cuantificar el impuesto predial
que Braskem-Idesa deberá pagar al ayuntamiento de Nanchital. O sea que la
tesorería municipal no tiene capacidad de realizar esa labor, medir la extensión
del predio en que se ubica el complejo Etileno XXI, verificar la tabla de
valores catastrales, determinar el monto a pagar. Suena a transa de la
alcaldesa, semejante a lo que hiciera Marcelo Montiel en Coatzacoalcos, cuando
usó información que conoció cuando fue oficial mayor del Congreso de Veracruz,
frenando a Armando Rotter que pretendió cobrar a las subsidiarias de Pemex en
Pajaritos, Cangrejera y Morelos, entonces convertidas en sociedades anónimas, y
esperó a ser presidente municipal para apretar, embargar, condonar y llevarse un
botín de 242 millones de pesos, incurriendo en un delito fiscal, pues estaba
impedido para eximir de pago al contribuyente. Sólo falta con que Brenda
Manzanilla use los servicios de Abogados y Asociados Internacionales, de Tony
Macías, para realizar un par de notificaciones y llevarse una millonaria
comisión… Insensibles, gobierno federal y de Veracruz a la exigencia —no
solicitud— de cumplir con la llegada de la Gendarmería Nacional a Coatzacoalcos.
A solicitud del cabildo de Coatzacoalcos, empresarios, profesionistas y líderes
de agrupaciones civiles suscribieron un desplegado en el que reiteraban el
llamado a que esa instancia federal la que asuma el control de las tareas para
enfrentar a la delincuencia y el crimen organizado. Días después no hay
respuesta. en el desplegado se evidencia la crisis de seguridad, operativos
policíacos fallidos, la población inerme. Javier Duarte dijo días antes de la
elección del 5 de junio que la Gendarmería llegaba a Coatzacoalcos. Falso. Dice
su secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, que sí llegó pero se tuvo que
ir a Chiapas y Oaxaca. Falso. Si así fuera lo sabrían el alcalde Joaquín
Caballero y su cabildo, los mandos policíacos locales, la prensa adscrita a la
fuente policíaca. No hay tal. Y transcurren los días y la indiferencia en el
gobierno peñista y ni se diga en el duartista, es criminal…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: SIGUE EL PROYECTO DE IMPUNIDAD
* Avala Congreso la Sala Anticorrupción * Tres magistrados a modo,
inamovibles por 10 años * Lo del fiscal, sólo pospuesto: Aguilera * Yunes
Linares felicita a priistas y verdes * A toro pasado critica Brenda al
gobernador * Benita regresa por su feudo * Fidelista, duartista y ahora quiere
ser yunista azul.
1 de julio de 2016
Políticamente acabado, Javier Duarte no lee las alertas del centro, no huele
el peligro, no identifica su desgracia. Desafía al PRI, a Peña Nieto, al
sistema, trabado en su proyecto de impunidad, con su fiscal a modo, con su Sala
Anticorrupción en el Tribunal, con la complicidad de los diputados y un Congreso
infame.
Cede y se repliega en la imposición del fiscal anticorrupción, postergada, no
anulada, ganando tiempo y dejando que el olvido sofoque los ánimos, el grito de
protesta, la denuncia airada que exhibe al que usa la trampa, el gobernador,
para construirse un mausoleo de impunidad.
Mal comenzó el último jueves de junio. Mal para Javier Duarte y mal para
Veracruz. Junio 30. Apenas despunta, muy de mañana, en el seno del Congreso,
conferenciando los que deciden, dejan fuera de la orden del día el caso Portilla
Bonilla.
Es una bola de humo para algo peor.
Torpedeado por el PRI nacional, fustigado por su presidenta, Carolina Monroy
del Mazo, que lo tilda de falto de ética, como todo aquel que para salvar el
pellejo modifica la ley a su favor, Javier Duarte sabe que tiene que ceder… y
agandallar.
Hablan por él los diputados del duartismo, sus bufones en el Congreso de
Veracruz, títeres de lujo, con salarios y prebendas superlativas, que avalan
cuentas públicas que son auténticos documentos para una investigación penal, que
aprueban el endeudamiento brutal, que debiendo defender a Veracruz lo terminaron
de apuñalar.
Sabíase desde la noche anterior, el miércoles 29, que ante el clima de
crispación, el repudio social, la ira en las redes sociales y la agresión de los
400 Pueblos al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, la imposición de
Francisco Portilla Bonilla como fiscal anticorrupción debía esperar.
Hay línea de Los Pinos, vía Carolina Monroy, prima del presidente Enrique
Peña Nieto, quien descalifica moralmente a Javier Duarte. La secunda la
Secretaría de Gobernación, que primero calla y luego, sutilmente, condena el
ataque a Yunes azul; al líder nacional panista, Ricardo Anaya Cortés, y al ex
secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, golpeados, apedreados,
insultados, amenazados, vejados, bañados en orines.
Usa porros con perfil policíaco César del Ángel Fuentes, líder de los 400
Pueblos, malandros que atacan a puño limpio y patada artera. Sólo les falta el
bate de beisbol y el palo con clavo, la manopla y machete, como el 5 de junio de
2015, cuando un grupo parapolicíaco semejante molió a golpes a ocho estudiantes
universitarios en Xalapa. ¿O son los mismos?
Torpe Javier Duarte, victimiza así a su rival y futuro verdugo, Yunes azul. Y
complica así la imposición de Portilla Bonilla como fiscal anticorrupción, el
cómplice, el encubridor de Javier Duarte, como lo define el gobernador electo.
Trasciende que hay más de cuatro legisladores del PRI-Verde que votarían en
contra del dictamen elaborado por la Comisión de Procuración de Justicia, que
habría abstenciones y ausencias, que la línea es derrotar la propuesta del
gobernador. De ahí que el acuerdo es que no haya acuerdo. Se retira y queda en
suspenso.
Horas después, al filo del mediodía, festinan los antiduartistas, el panismo,
el perredismo, los críticos de Javier Duarte, esa sociedad que en el clímax de
hartazgo le aplicó un descomunal voto de castigo que echó del poder al PRI.
Hay fiesta en el PAN. Hay luces en el Congreso. Elude el PRI, así, el impacto
de la imposición de Portilla Bonilla, retirando la propuesta, posponiendo el
caso, sin admitir aún que el caso del fiscal anticorrupción es letra muerta.
Reacciona Yunes Linares con un elogio desmedido, los priistas y los verdes
como ejemplo de entereza ante las presiones y los embates.
Dice:
“Todos merecen el más amplio reconocimiento, en particular quienes militan en
el PRI y en el Partido Verde, porque fueron objeto de presiones y amenazas y a
pesar de eso con toda dignidad se opusieron”.
Yunes Linares afirma que los legisladores escucharon la voz de los
veracruzanos que demandan una sanción ejemplar a quienes cometieron un atraco
contra las finanzas públicas y llevaron a Veracruz a la bancarrota.
“El Congreso del Estado —agrega— debe actuar con plena libertad siempre en
busca del beneficio de nuestro Estado.
“Veracruz empieza a cambiar. Lo sucedido hoy en el Congreso del Estado es una
buena señal”, remata.
¿Será?
No lo ve así Marcela Aguilera Landeta, presidenta de la Comisión de
Procuración de Justicia. Niega que el tema del fiscal anticorrupción se hubiera
caído por presión federal o por intervención del PRI.
Hay dictamen aprobado con su voto y el del diputado Gustavo Gudiño Corro, en
contra el de Mónica Robles de Hillman. Irá ahora a la Junta de Trabajos
Legislativos y ahí lo enviarán para la reunión que ellos determinen en el orden
del día que siga.
Mónica Robles decía no haber firmado el dictamen. Marcela Aguilera sostiene
que con el voto de dos legisladores se da por aprobado.
Hubo un impasse en el tema del fiscal anticorrupción.
Javier Duarte no descansa. No pasa por su mente ceder. Continúa en su
proyecto de impunidad.
Simultáneamente, en el recinto legislativo se aprueba la creación de la Sala
Anticorrupción adscrita al Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
Gana el PRI y sus aliados. Logra una votación de 30 a favor y 14 en contra.
Votan la oposición y el priista Ricardo Ahued en contra de la creación de la
Sala anticorrupción.
Tiene esa sala judicial más peso que la figura del fiscal. Ahí se habrá de
dirimir cualquier sentencia que condene a Javier Duarte y sus 40 ladrones.
Serán tres magistrados inamovibles por 10 años, designados a propuesta de
Javier Duarte, quizá la próxima semana.
Obvia la treta —la Sala de la Complicidad—, los diputados de oposición
señalan que el desgobernador querrá poner gente ‘a modo’ de protegerse a futuro
de investigaciones por malos manejos.
Viola Javier Duarte la autonomía del Poder Judicial de Veracruz y así se lo
reclaman los magistrados actuales pero, sostienen, lo hace con toda impunidad.
Propone el desgobernador, avala el Congreso y acata el Tribunal Superior
—¿Superior?— de Justicia. Es la división de poderes que hay en Veracruz.
Resume el portal Plumas Libres:
“Asimismo la reforma señala en el transitorio séptimo que los nuevos
magistrados mantendrán su adscripción al menos durante los primeros cinco años
del ejercicio de su encargo sin perjuicio de que puedan permanecer en dichas
adscripciones durante todo su encargo, tal y como o establece La Ley Orgánica
del Tribunal Federal de Justicia Administrativa”.
Avanza, pues, el proyecto de impunidad de Javier Duarte. Mientras da tiempo a
la imposición del fiscal anticorrupción, crea una sala con magistrados a
propuesta suya, inamovibles por 10 años en el Tribunal Superior de Justicia, su
Sala Anticorrupción.
Con el fiscal contendrá las denuncias por el saqueo a Veracruz.
Con la Sala anticorrupción se asegura de que ninguna sentencia lo alcance.
“Lo sucedido en el Congreso es una buena señal”, dice Yunes Linares. Ni
remotamente. Fue ardid de Javier Duarte y los priistas. Desactivó la presión
sobre la designación del fiscal y dio paso a la creación de la Sala
Anticorrupción, con magistrados a modo, a propuesta suya, inamovibles durante 10
años.
Lo del fiscal, con Portilla o sin él, vendrá después.
Políticamente, Javier Duarte está acabado. No huele el peligro. No lee las
alertas. No identifica su desgracia. Desafía al PRI, a Peña Nieto, al sistema, a
la sociedad.
Y aún así, mantiene su proyecto de impunidad.
Archivo muerto
Ahora sí. A todo pasado dice Brenda Manzanilla que Javier Duarte no entrega
recursos, que retiene los que provienen de la Federación, que con él “no hay
esperanza”. Reclama la alcaldesa de Nanchital el dinero correspondiente a 2014
para reparar caminos, para llevar desarrollo a su municipio. Cuenta la heredera
del Clan Manzanilla-Rico que por culpa del gobernador de Veracruz, por la
retención de recursos, se perdió la elección del 5 de junio. Dice al portal
Plumas Libres que Javier Duarte no aterrizó el dinero del “Fondo Metropolitano,
que en 2014 le asignó 12 millones de pesos, para el 2015, otros 12 millones, y
12 más para el 2016”. Le sonríe a Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador
electo. Lo cultiva. Le pide que libere recursos. Lo que no se ve es una acción
tajante, una toma de posición, proceder por la vía legal. Miguel Ángel Yunes
Márquez, alcalde de Boca del Río, hijo del gobernador electo, instó a todos los
ediles de Veracruz a acudir a la vía legal, denunciar a Javier Duarte por
retención de recursos federales. Sólo siete alcaldes lo secundaron. Y ahí no
estuvo, ni está, Brenda Manzanilla… Viene por lo suyo, o por lo que supone es
suyo, Benita González. Se avizora su regreso, luego que el duartismo se
desgrana, el fidelismo da risa, el marcelismo se reduce a nada. Viene la
periodista con su premio al hombro, el que le otorgó el Senado por su
trayectoria en el oficialismo, sirviéndole a los que acabaron con Veracruz,
aduladora de los saqueadores del erario, servil a Fidel Herrera, a Javier
Duarte, a Marcelo Montiel, a Iván Hillman, a Marcos Theurel —“Te rompo tu puta
madre”—, a quien estuviera en el poder y que, obvio, tuviera la llaves del reino
y del tesoro. Se placea mediáticamente Benita, otrora brillante periodista,
ahora infame presidenta de esa cosa llamada Comisión Estatal para la Atención y
Protección de los Periodistas, que sólo sirvió para maquillar las fobias, los
odios, los rencores de Javier Duarte contra el gremio de los comunicadores. En
su sexenio los matan y él simula que los defiende. Desde la CEAPP, en sus
espacios de radio y televisión, no había día que Benita González no justificara
al poder, que sofocara la crítica, que impidiera que un reclamo social pasara el
filtro de la censura. Viene a Coatzacoalcos, único lugar donde podría caber,
cuando sus mecenas ya se asumen en calidad de fugados o tras las rejas de una
prisión. Cuentan que viene Benita por su espacio, ahora yunista azul, infinita
su capacidad para mutar de piel, un camaleón en tinta para imprimir…
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