INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
BERMÚDEZ: LA COMISIÓN DE LA VERDAD, CÓMPLICE
* Se resisten a fincarle desaparición forzada * Se irritan los colectivos
* Hay evidencia y la soslayan: Lucy Díaz * Se desboca Rosalinda Tolentino *
Promoción con cargo a Sedesol * Sigue grave el periodista Armando Arrieta *
Phinder finta que se va del PAN * Ajuste en la planilla del PRD.
31 de marzo de 2017
Bermúdez, el falso general, está de plácemes. Lo encumbró Javier Duarte hasta
alcanzar rango de capo, el zar de la violencia. Y hoy lo ayuda la Comisión de la
Verdad del Congreso de Veracruz a burlar la ley y librar la desaparición
forzada.
Goza en prisión del manto de la impunidad, sólo acusado por delitos
vinculados a su riqueza inexplicable, al otorgamiento de contratos a familiares
y socios, al peculado y de usar su cargo, secretario de Seguridad Pública del
duartismo, para atropellar la ley.
Por delitos menores se le juzga al general de cero estrellas, el número dos
de Javier Duarte, sin carrera policíaca o militar, el que hizo de la violencia
un negocio, vendiendo seguridad privada vía empresas diseminadas a lo largo de
Veracruz, dejando operar a la delincuencia, implicada su policía en lo ilegal,
el levantón, la entrega de las víctimas al crimen organizado, la tortura y el
asesinato.
Pero de la desaparición forzada, nada, intocado e intocable Arturo Bermúdez
Zurita por el gobierno yunista y por el Congreso de Veracruz, por su Comisión de
la Verdad que actúa como Comisión de Impunidad.
Teóricamente la mentada comisión es una panacea. Es la palanca para hallar a
los desaparecidos, para apretar a la Fiscalía General, para atesorar información
que lleve al esclarecimiento de cada vida perdida o para encontrar la verdad.
Lo suyo no es investigar ni juzgar. No busca en la tierra ni escarba en el
pantano. No atesora croquis ni mapas para ubicar fosas clandestinas. No acompaña
a los colectivos en su lucha contra las bestias que cazan humanos ni explica
cómo y por qué Veracruz se convirtió en el fosario del que habla el padre
Alejandro Solalinde en una mezcla de ira y dolor, quién lo ideó, quién se
implicó y a cambio de cuánto se llegó a ese nivel de complicidad.
Su fuerza está en el peso moral. Su esencia es conocer los alcances de cada
actor público en la debacle de la violencia que llevó al fenómeno de la
desaparición, qué grado de responsabilidad tuvo el gobierno de Javier Duarte y
los orígenes del conflicto desde los días de la fidelidad, cuándo las policías
pasaron de cómplices pasivos a sicarios que arrancan vidas.
Es instrumento que busca acreditar a partir de evidencia directa,
documentación oficial, testimonios directos, con un diagnóstico claro, el por
qué de la desaparición de personas en Veracruz. Más o menos como si no se
supiera que la raíz es la corrupción. Y que quienes ejercieron el poder actuaron
como lo que son: delincuentes con nombre y con rostro.
Vigilaría la Comisión de la Verdad a la Fiscalía General, lo que hace y lo
que no. Y ahí vería —como lo sabe— que los hallazgos de cuerpos y más cuerpos
obedecen al empeño de los colectivos, a la búsqueda de familiares, aprendiendo a
hurgar en la tierra, a no violentar el proceso legal, a no alterar la evidencia.
Su función es dar seguimiento a la acción judicial, a los expedientes de los
desaparecidos, a la actualización del marco legal, generar presupuestos para la
búsqueda de víctimas, contar con áreas especializadas para el análisis de
muestras de ADN que permitan identificar el origen de los restos hallados.
Sí. Mucho verbo, cero resultados.
Sin recursos, sin dinero, hacen más los colectivos que el gobierno de
Veracruz. Ellos y ellas en Colinas de Santa Fe y en otros cementerios
clandestinos, exhibiendo la complicidad oficial desde los días en que Luis Ángel
Bravo Contreras era fiscal y obstruía su labor, negaba acceso a la prensa,
prohibía usar teléfono celular con la argucia de que se violaba el debido
proceso.
Van 253 cráneos hallados en Colinas de Santa Fe, a un costado del
fraccionamiento habitacional cercano a la zona portuaria de Veracruz, y más de
17 mil restos óseos. Y es hallazgo de los colectivos, no de la autoridad.
Van hallando la verdad los del Solecito Veracruz y otros 11 colectivos más,
mientras la Comisión de la Verdad del Congreso estatal se pierde en el laberinto
de la información, el rollo legislativo, la elaboración de la Ley de Víctimas
que si nace “sin uñas y sin dientes”, diría Lucy Díaz Henao, a nadie le va a
servir.
Febrero fue un mes para medir a la Comisión de la Verdad. Dialogó con los
colectivos y recibió evidencia de las andanzas del “general” Bermúdez, la acción
policíaca a favor del crimen organizado, la complicidad, la vinculación de un
régimen criminal con la delincuencia formal.
Mes y medio después Bermúdez ríe. Goza con ser reo VIP en Pacho Viejo, el
penal que pronto será gobierno alterno —Flavino Ríos fue gobernador, Bermúdez
secretario de Seguridad, Mauricio Audirac titular de Finanzas—, tratado con
pinzas por el yunismo, como si el pacto fuera —o es— acusar por enriquecimiento
y abuso de autoridad, y nada más. Como si el acuerdo fuera no entrar en los
vericuetos de la desaparición forzada y en los delitos lesa humanidad.
Solecito Veracruz se indigna y tiene por qué: por la inacción, por el
disimulo, por la indiferencia de la Comisión de Verdad.
Desde febrero pasado, el colectivo Solecito Veracruz aportó elementos,
expedientes, evidencia a diputados locales que condensan la actuación de
Bermúdez y su policía en crímenes y desapariciones. Y nada ocurre.
Lo reseña el periodista Miguel León Carmona, del portal e-consulta, al
recoger la denuncia de Lucía de los Ángeles Días Henao, vocera de Solecito
Veracruz:
“Yo creí que esa era la intención de la Comisión de la Verdad, como en otros
países. Yo mandé casos que tenemos denunciados ante la CNDH y no he visto
acciones. Yo pensaba que por ahí estaría el asunto, pues evidentemente hay
evidencias y bastantes indicios para iniciar un proceso por desaparición
forzada”.
Lucy Díaz es madre de Guillermo Lagunes Díaz, un DJ del puerto de Veracruz,
quien desapareciera en junio de 2013.
“Según marca el Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP) —agrega
Miguel León—, los cinco diputados integrantes de la Comisión de la Verdad
estuvieron obligados a denunciar dicha solicitud de las familias de
desaparecidos ante el ministerio público y en caso de urgencia ante cualquier
agente de la policía. Sin embargo tampoco sucedió.
“En una reunión en el palacio legislativo veracruzano, integrantes de 13
colectivos de desaparecidos, sostuvieron este miércoles una reunión a puerta
cerrada con los diputados que conforman la Comisión de la Verdad. Allí, los
agraviados reprobaron que dicho organismo no ha puesto en marcha actividades
sustanciales”. ¿Acaso una farsa?
Su dolor es infinito. Su angustia se acrecienta por la impunidad de los
llevaron a Veracruz a la violencia total.
Su queja se vuelve denuncia, ira y dolor, motivada por la exigencia de que
Bermúdez y el ex fiscal Luis Ángel Bravo Contreras paguen por los desaparecidos
a menos del aparato policíaco y por la omisión, por la obstrucción de la
justicia, por las pruebas de ADN extraviadas con dolo.
120 días después, en 120 días de yunismo, la burla duele. Lucy Díaz
cuestiona: se tienen recursos, elementos, despliegue para ir por el ex
secretario de Finanzas del duartismo y el titular del ORFIS en la fidelidad,
Mauricio Audirac Murillo, y no para hallar los cuerpos de los desaparecidos, las
víctimas de un gobierno criminal.
Hay delitos lesa humanidad. Hay tortura, hay desaparición. Extravían perfiles
genéticos de ADN. Hay obstrucción de la justicia pues sabiendo de las fosas
clandestinas, callaron; de las inhumaciones ilegales en panteones municipales. Y
no hay una acción legal para que sean enjuiciados.
“Vivimos en un afán incansable, en una carrera que no termina, pero no la
vamos a dejar porque son nuestros hijos y los amamos. Desafortunadamente nos
vamos siempre con las manos vacías, pero hoy nueve colectivos coincidimos en
exigencias y veremos si los gobiernos reaccionan”, agrega.
Mes y medio ha tenido la Comisión de la Verdad la evidencia contra Bermúdez y
no actúa. No presiona a la Fiscalía General. Pudiendo acreditar desaparición
forzada y que se le juzgue por su responsabilidad, le allana el camino a la
libertad, sin que se le imputen los crímenes que cimbraron a Veracruz.
No desmaya Lucy Díaz, ni las madres que buscan en la tierra, que encuentran
fosas y más fosas, que sin recursos prosiguen en la ingrata misión de hallar a
las víctimas y darles un final con dignidad.
Con ellas está Veracruz, los que se conmueven por su dolor, los que se
irritan porque un fosario así, un cementerio clandestino así, con migrantes y
mujeres, jóvenes y ancianos, buenos hasta que no se pruebe lo contrario, no se
construye a espaldas de quienes detentaron el poder, los Duartes, los Bermúdez,
los Flavinos, los Bravos.
Mes y medio después, evidencia en mano, la Comisión de la Verdad del Congreso
ni presiona a la Fiscalía, ni actúa contra el falso general Bermúdez, ni le
encuadra la desaparición forzada.
Mal signo. Mejor dicho, Comisión de Impunidad.
Archivo muerto
Desbocada, Rosalinda Tolentino lo mismo amaga con renunciar a la candidatura
a la sexta regiduría en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, que con emigrar a
Morena. Dice que se va del proyecto panista, que regresa a su plaza en Sedesol
estatal y la pillan entregando apoyos sociales sin acreditar que su separación
temporal del cargo ya cesó. Su caso es explosivo. Si Rosalinda Tolentino goza de
permiso para ser elegible como regidora, ¿en calidad de qué acudió a entregar
apoyos en la congregación Villa Allende junto con la agente municipal, la
priista Keren Prot? ¿O usurpó funciones? Y si volvió a su plaza, en breve dejará
de ser elegible para contender por una regiduría, sea por el PAN, por Nueva
Alianza o por Morena, donde dice que esperan con agrado y emoción. Explosivo, su
caso ya alerta al PAN estatal. Keren Prot Vázquez, agente municipal de Allende,
hace pública la entrega de apoyos de Sedesol a media contienda, en días de veda
electoral. Y con ella Rosalinda Tolentino. La misma Keren Prot externa que será
candidata a las regidurías uno o dos en planilla de Nueva Alianza, dependiendo
de quién contienda por la alcaldía. O sea, entregando recursos de Sedesol y
haciendo talacha electoral, lo que suena a delito y sanción. Y los desvaríos de
Rosalinda Tolentino son como para Netflix. Pregona —y que los panistas la
escuchen— que el ex secretario general del PRI, Alberto Mijangos Martínez, ya
fuera del tricolor, le garantiza una de las primeras regidurías en Morena y si
algo faltara, Keren Prot le ofrece la uno o dos de Nueva Alianza. Algo así como
párenme porque me les voy. Qué show… Horas críticas, cruciales, las de Armando
Arrieta Granados, luchando por su vida el jefe de redacción de La Opinión de
Poza Rica, baleado la madrugada del miércoles 29, a las puertas de su hogar.
Grave, según el reporte médico, se halla en el área de terapia intensiva en un
hospital de Veracruz, monitoreado día y noche, esperando que su recuperación se
dé sin contratiempo. Dos días después del ataque, no hay pistas ni avances, no
se sabe el perfil del sicario ni se tiene claro quién puede ser el autor
intelectual del atentado. Armando Arrieta, por lo que a él toca, lo único que
quiere es vivir… Más paja que realidad, la salida de Alfredo Phinder Villalón
del PAN. Lo ven fuera los medios de comunicación, los portales de internet, los
usuarios de las redes sociales, sea Twitter o Facebook, y el médico les sigue el
juego. Pero oficialmente no hay nada. De hecho, alienta ese juego. Avizoran que
será candidato de Nueva Alianza a la alcaldía, y Phinder no lo termina de
pensar. Lo confirma el dueño del Panal en Coatzacoalcos, Gersaín Hidalgo Cruz, y
Phinder persiste en afirmar que pronto dará el sí o continuará en el PAN.
Demasiado obvia la estrategia del galeno: no define si acepta la propuesta del
Panal y tampoco rompe con el PAN, su partido. Así prosigue el jaloneo por las
regidurías. Phinder es útil a grupos exigen las primeras regidurías. Sirve a los
grupos panistas que repudian la postulación de priistas en los espacios que son,
o debieran ser, para el rebaño azul. Y aunque Phinder sabe que no será candidato
panista a la alcaldía de Coatzacoalcos, sus aliados quizá logren mejorar la
cosecha en la planilla que contenderá por la presidencia municipal de
Coatzacoalcos. Pero si operan para Morena o el PRI, el PAN los echará… Que será
más verde que roja la campaña de Carlos Vasconcelos. Que no destacará el emblema
del PRI. Que todo se cargará hacia el Partido Verde Ecologista de México, pues
el tricolor no suma, resta, concita rechazo, se le asocia con Javier Duarte y el
saqueo de las arcas y la violencia que tiene en ascuas a la sociedad. No uno
sino varios sondeos de opinión coinciden en que el Verde tendría mejor votación
que el PRI en la elección por la alcaldía de Coatzacoalcos, pero con nada se le
acercan a Morena, que lleva la delantera y salvo los propios errores de los
seguidores de Andrés Manuel López Obrador, difícilmente perderán la contienda.
De ahí que las regidurías en la planilla del PVEM, en la que Roberto Chagra
Nacif ocupa la primera, sean vistas ya con codicia y ambición… Ajuste en la
planilla del PRD en Coatzacoalcos. Si no hay cambio de señal, entra Mayra
Gutiérrez Cruz, agente municipal en Mundo Nuevo, tratando de aportarle al
partido del sol azteca votos que serán cruciales para tener representación en el
próximo cabildo…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
ARMANDO ARRIETA: CUANDO ESCRIBIR ES MORTAL
* Atentado al reportero de La Opinión * Cuatro balazos lo mantienen entre
la vida y la muerte * 12 años después, el crimen de Raúl Gibb sigue impune *
¿Mensaje para quién? * Se fue el Juez Porky * Pudo conceder un amparo para
efectos * Andrea se da un tiro en el pie * Lázaro y Cuauhtémoc, y los Alemán,
también son monarquía * Morena: las diputadas y sus amantes.
30 de marzo de 2017
De 2005 a la fecha, La Opinión de Poza Rica se fue quedando inerme, sin
medidas cautelares, desprotegida, en la mira de los violentos que en el despunte
del fidelismo arrancaron la vida de su director, Raúl Gibb. Hoy la historia se
vuelve a repetir.
Su jefe de redacción, Armando Arrieta Granados, llegaba a su hogar, a eso de
las 2 de la mañana, este miércoles 29, cuando sintió el guiño de la muerte:
recibió cuatro disparos, uno en el cuello, otros en la espalda, uno más en la
cintura.
Atacado, postrado en tierra, lo inundaba la sangre que brotaba profusamente
de su cuerpo mientras saturaba uno de sus pulmones. Lo paralizaba el dolor, el
shock que impone, saberse a instantes de morir, sin qué decir ni cómo
reaccionar.
Auxiliado por su esposa, resistió. Y minutos después una ambulancia lo
trasladó a la Cruz Roja. Ahí se contuvo el desenlace. Ahí lograron
estabilizarlo. Ahí se evitó, por lo menos hasta ahora, que Armando Arrieta se
convierta en el periodista número 21 en morir violentamente en Veracruz.
Se cimbra de nuevo el gremio de prensa que en un mes ha visto caer a Ricardo
Monluí Cabrera, columnista y director de El Político, en Yanga, en la zona
montañosa occidental, y ver baleado, aunque con su vida y fuera de peligro, a
Israel Hernández, del diario Imagen de Veracruz, mientras cubría un
enfrentamiento entre obreros de la empresa Tamsa.
Sacude lo de Arrieta Granados y, más aún, saber que La Opinión de Poza Rica,
tan golpeada como ha sido, dejó de contar con medidas cautelares que debió
otorgar el gobierno federal y que debió garantizar el de Veracruz desde aquel
infausto 8 de abril de 2005 en que Raúl Gibb Guerrero, su director, fue
emboscado a 200 metros de su hogar, en el fraccionamiento Halliburton.
Doce años después, la impunidad sigue. Nunca se dio con los culpables. Nunca
se le hizo justicia a Raúl Gibb.
Tras el crimen de Raúl Gibb se estableció férrea vigilancia en el rotativo.
Gozaba de seguridad pero al paso del tiempo se relajó la protección.
“Se habían suavizado (las medidas de seguridad) —dice Ana Laura Pérez
Mendoza, presidenta de la Comisión Estatal de Atención y Protección de los
Periodistas, al portal e-consulta—, pero de manera reciente se solicitó la
intervención para el periódico en general pero del Mecanismo Federal. Estamos
solicitando información para hacer el cruce, y saber qué es lo que habían
solicitado y ver cuál era el factor de riesgo, en que se da esta solicitud”.
Hoy, la CEAPP otorga ya las medidas cautelares a la familia del jefe de
redacción del periódico de los Gibb y revisa en qué nivel se hallan las de
carácter federal, si existen o no, si La Opinión estaba bajo asedio, amenazados
sus integrantes o no.
“Armando Arrieta no estaba bajo protección de la CEAPP, y se investiga si la
Feadle habría brindado seguridad personal al periodista” agregó Ana Laura.
Arrieta Granados ha sido parte de La Opinión de Poza Rica desde hace 20 años.
Le tocó enfrentar el crimen de su director, el clima de crispación, las pistas
falsas y las pistas reales, las líneas de investigación, la sospecha fundada y
al final, la impunidad.
Le tocó ser subdirector editorial y ver la disputa de los herederos de Raúl
Gibb por el medio de comunicación líder en el norte de Veracruz, el asalto al
poder, accionistas despojados y otros audaces que ejercieron control hasta que
una acción policíaca devolvió el rotativo a la familia Gibb.
Por Armando Arrieta pasó la película de los presuntos culpables. Que si hubo
amenaza y amago previo al crimen de Gibb. Que si fue Fidel Herrera, entonces
gobernador. Que si un sobrino estuvo implicado y huyó. Que si fue autoría de
Martín Rojas, empresario al que La Opinión de Poza Rica le documentaba vínculos
con chupaductos, deportado a México pero sólo para responder por delitos
fiscales. Que si el verdadero asesino fue Francisco “Pancho” Colorado Cessa, el
narco empresario ligado al Cisne Alberto Silva Ramos, que hoy purga condena de
20 años en una prisión texano por lavar dinero para el grupo delincuencial Los
Zetas.
Testigo de la impunidad, Armando Arrieta un día enero de 2007 expresó: “Los
periodistas de Veracruz no gozamos de las mismas garantías que nuestros colegas
del DF, por la sencilla razón de que no tenemos el mismo nivel de influencia
ante la sociedad. El asesinato de Raúl Gibb, director de La Opinión, nos mostró
nuestra vulnerabilidad”.
Y así es.
Hasta la medianoche del martes 28, Armando Arrieta veía pasar la vida y, más
allá, la injusticia, la desigualdad que domina a Veracruz, el reino de los
violentos, el oasis de los corruptos, la justicia torcida y la ley fracturada.
Dos horas más tarde, se transformó en protagonista de su electrizante
historia. Recibió cuatro impactos de bala y milagrosamente no murió. Su estado
es grave. De Poza Rica, donde en la Cruz Roja contuvieron el desenlace, fue
trasladado en helicóptero al puerto de Veracruz.
Su pronóstico es dramático: un pulmón quedó saturado de sangre, que se
coaguló, y dos de las balas que permanecían en el cuerpo al parecer eran
expansivas.
Ofrece el gobernador Miguel Ángel Yunes que habrá acción legal, que se
protegerá a Armando Arrieta y a su familia, que es su amigo de 30 años, que no
habrá impunidad y que pronto se dará con los culpables.
Sí, pero también hay incredulidad. Y los reclamos van y vienen. Se percibe la
vulnerabilidad del gremio, la indefensión ante el ataque mortal, en la mira
quienes recogen la noticia, los que comentan y analizan la terrible realidad de
Veracruz.
Cunde el desánimo, y más la condena al estado de agresión que hace recordar
que así comenzó el gobierno de Javier Duarte hasta alcanzar cifra récord en
crímenes de periodistas.
Manuel Rosete, en Apuntes, expone:
“El secretario ejecutivo de la Comisión Estatal de Protección a Periodistas
(CEAPP), Jorge Morales, comentó ayer que en los últimos años hay por lo menos 51
expedientes de ataques en contra de reporteros de Veracruz. Se incluyen la
privación de la libertad, amenazas, lesiones, robo y desapariciones.
“Dijo que la situación es preocupante. Solo durante los últimos tres meses,
se han reportado tres ataques a periodistas: Ricardo Monlui Cabrera, reportero
asesinado de Córdoba; Israel Hernández, reportero baleado en un conflicto
obrero, y ahora el ataque a balazos contra el jefe de redacción de La Opinión de
Poza Rica, Armando Arrieta.
“Además, comentó que hay una alta incidencia de amenazas en contra de
reporteros: ‘Sabemos que en el estado hay una debilidad y descomposición de las
instituciones, hay fragilidad en el estado de derecho, los grupos delictivos en
el estado que han ampliado sus actividades, y la impunidad es un elemento
también’ ”.
Otro periodista que reclama acciones, no promesas, es Bernardo Gutiérrez
Parra, autor de Desde el Café:
“En tres meses y medio del gobierno de Yunes ha habido tres atentados contra
periodistas. De a uno por mes en promedio.
“Inútil clamar por protección; inútil exigir justicia.
“No exagero al decir que quienes nos dedicamos a este oficio en Veracruz
andamos sólo con la bendición de Dios, porque del gobierno estatal no hemos
recibido más que desprecio.
“En lugar de apoyo, invariablemente viene el choro que hemos escuchado hasta
la saciedad: ‘La Fiscalía General del Estado ha iniciado ya las investigaciones
correspondientes para sancionar a los responsables de este cobarde atentado que
no debe quedar impune. Respeto plenamente la libertad de expresión y el
ejercicio profesional del periodismo. Me encuentro sumamente preocupado por los
hechos recientes en contra de comunicadores’, dijo el gobernador.
“Pero ya no queremos oír eso, gobernador. Ya basta de frases retóricas. Lo
que exigimos es seguridad, seguridad, seguridad.
“Eso fue lo que prometió a los veracruzanos. Y por eso es que votaron por
usted un millón 55 mil 544 incautos”.
Crece la violencia contra los medios, en la mira de los malosos quienes
realizan periodismo crítico, sin nada que pueda preservar su trabajo
profesional, porque quienes atacan saben que hay impunidad. Y si hay impunidad,
si no hay castigo, se puede volver a matar.
Flotan las preguntas en el gremio y no hay respuesta: ¿Qué provocó el ataque
a Arrieta? ¿Sus textos periodísticos, la línea editorial de La Opinión, los
intereses afectados, incluso desde que Raúl Gibb vivía? ¿O es un mensaje?
¿Mensaje para quién? ¿De parte de quién? ¿Y por qué?
Hay otra hipótesis sobre la oleada de violencia al periodismo de Veracruz: la
mano del duartismo y la fidelidad, la que se alió con el crimen organizado, la
que hizo negocio con la inseguridad, la que se enriqueció con el paso de
migrantes, o con su exterminio, o con el tráfico de droga, o con el secuestro y
la extorsión.
Lo que se urde en las sombras es perverso y demencial: que se caliente
Veracruz a costa de la sangre de los periodistas.
Pinta esto peor que en el duartismo. Allá, los crisis estalló en junio de
2011 cuando apareció el cuerpo de Noel López Olguín y fueron masacrados Milo
Vela, su esposa Agustina Solana, y su hijo Misael.
Acá, van tres agresiones en marzo: el crimen de Ricardo Monlui, el disparo
que recibió Israel Hernández, sin saldo mortal, y el atentado a Armando Arrieta.
¿Quién sigue?.
Archivo muerto
Devastador el efecto Porky. Sacude al Poder Judicial Federal, lo maltrata,
exhibiendo sus taras y sus vicios, el manejo errático de un caso que pega en la
fibra sensible de la población femenil: el ataque sexual. Si Anuar González
Hemadi, el juez de distrito, hubiera concedido un amparo para efectos, no liso y
llano como lo hizo, habría tenido menor impacto. Pudo ordenar la reposición del
proceso. Pudo enfatizar que no se emitió correctamente la orden de aprehensión
porque más que pederastia, es abuso sexual. Consultados al respecto, diversos
abogados coinciden en que Anuar González se inmoló inútilmente. ¿Qué lo obligó a
conceder un amparo liso y llano? Más allá del razonamiento jurídico, de la
inconsistencia de las pruebas, de la fragilidad del caso Porkys, están las
formas. Con un amparo para efectos pudo cumplir y salvar el pellejo. Pero no. El
plan era allanarle el camino a la libertad a un mequetrefe que de antemano ya
está condenado por la sociedad. Diego Cruz Alonso es el que tocaba los senos, el
que metía la mano bajo la falda, el que introducía los dedos en la vagina, pero
no mostró deseo carnal, pero no fue lascivo, no tuvo intención sexual. Así está
en la sentencia. Y eso ya lo condenó. Denostado en las redes, tildado de Juez
Porky, Anuar González renunció a seguir con el otro amparo, el de Enrique
Capitaine, que por lo que se ve iría en el mismo sentido que el Diego Cruz.
Horas después, el Consejo de la Judicatura lo suspendió e inició una
investigación administrativa. Así se estila para salvar a los suyos. Simulan que
es castigo y los cobijan. Ya palpó el Poder Judicial que si se trata de
incendiar las redes sociales, basta un amparo que agravie y lo demás lo hacen
los internautas… Se le creía más inteligente. No lo es. Hurgando en la herida de
los Yunes, dice Andrea, la hija del senador Héctor Yunes Landa, que no aspira a
la alcaldía de Veracruz pues su familia es demócrata, no monárquica. Con
lenguaje de Peje, parafraseó al líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador,
con aquello de que el clan Yunes-Linares-Márquez es la monarquía azul y de pasó
evadió contender contra su primo hermano, el senador con licencia, Fernando
Yunes Márquez. Pero erró Andrea. Y por partida doble. Su familia, la de los
Yunes Landa, no es demócrata, es corrupta. Usar disfraz de policía del IPAX como
lo hicieron su abuelo y sus tíos para obtener permisos de portación de armas,
insertarse en la estructura de la corporación, mentirle a la Sedena, es un acto
de transgrede la ley y que pronto estará en los tribunales. Y eso es corrupción.
Así no se puede ser demócrata. Y si monarquías habla, tiene dos ejemplos en el
PRI: Lázaro Cárdenas y su hijo Cuauhtémoc, uno presidente, el otro gobernador de
Michoacán y ganador de la elección presidencial en 1988, robada por el salinismo
al que por cierto sirve Héctor Yunes; el otro es más cercano, son los Alemán,
don Miguel Alemán Valdés, gobernador y presidente de México, y su hijo Miguel
Alemán Velasco, senador y gobernador de Veracruz. O sea, son monárquicos los
Yunes y no son monárquicos don Lázaro y su hijo, ni los Alemán. Buen tema para
Andrea Yunes, quien un día aspiró a ser la “chofera” de su tío Miguel, según su
whatsapp… Dardo letal el de Rogelio Martínez Hernández: en Morena las diputadas
imponen a sus amantes. Del Facebook de quien en la elección federal fue
representante de Rocío Nahle García a la diputación por Morena en el distrito de
Coatzacoalcos: “Hay una serie en Netflix, se llama ‘Las Infames’. Es lo que está
pasando en ‘Morena’. Se están prostituyendo algunas diputadas, ponen a sus
queridos en las regidurías, síndicos y hasta alcaldes…al tiempo!”…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JUEZ PORKY: SALVANDO A UN VIOLADOR
* Revictimiza a Daphne * Otorga amparo y desata furia * Que Diego Cruz no
tuvo “deseo carnal” * Por ser menor, ella no comprendió el “acto sexual en su
contra” * Yunes prometió rescatar la reserva de Coatza * A Caballero le vale *
Julia Francisco va por una regiduría * Carta contra el magistrado Leonardo Cruz.
29 de marzo de 2017
Jurídicamente, Anuar González está muerto. Se destrozó con un amparo, el de
Diego Cruz, uno de los Porkys de Costa de Oro, por su libertad y por
revictimizar a Daphne, y porque hoy cualquier violador, siguiendo el manual del
juez, tiene al alcance la impunidad.
Su fallo irrita a Veracruz, condenado por las cortes populares, donde el más
ingenioso y el más procaz son líder y caudillo, los que saben de leyes y los que
no, los que mueven las redes sociales y los que organizan a las víctimas en
organismos no gubernamentales.
Lo acaba su razonamiento legal, el argumento de que si no hay “deseo carnal”
no se acredita la violación; si la víctima no está indefensa, no hay pederastia;
si no hay intención lasciva, no hay delito que castigar.
Así el Porky introduzca sus dedos en la vagina de la víctima, si no hay
“intención de satisfacer un deseo carnal” o “apetito inmoderado” o “erotismo
sexual”, el delito puede esperar.
Su sentencia entraña una alerta social: cualquier violador, sabiéndolo hacer,
puede burlar la ley.
Sacude a Veracruz Anuar González Hemadi, juez tercero de distrito, juez
federal en el circuito de Boca del Río, con un fallo de antología, inadmisible,
que movió a las masas e hizo caminar a las féminas, que generó iras y condenas,
trascendiendo el caso de los Porkys de Costa de Oro al piano internacional.
Traído de España, donde intentó perderse, Diego Cruz Alonso protagonizó un
escándalo con sus amigos Enrique Capitaine, Jorge Cotaita Cabrales y Gerardo
Rodríguez Acosta, la noche del 3 de enero de 2015, cuando abusaron sexualmente
de una joven entonces de 17 años, de nombre Daphne, en la zona turística de
Veracruz.
Tácitamente la cazaron. La siguieron, le llamaban por teléfono celular, la
ubicaban. Ella les dio una ruta equivocada con intención de confundirlos. Sin
embargo, al salir del antro donde había acudido con un grupo de amigas y el
novio de una de ellas, el PH, ya la esperaban. Y ahí fue privada de su libertad.
Subida por la fuerza a la camioneta de Enrique Capitaine, sintió ahí la
primera agresión. Diego Cruz y Jorge Cotaita la sentaron entre ambos en el
asiento trasero del vehículo. Ahí comenzaron a tocarla. Le introducían las manos
entre la ropa. La sometían.
Dice la denuncia:
“Estos dos sujetos le jalaban la ropa y la manoseaban por debajo de la falda,
tocándole sus pechos y partes íntimas. Ella les insistió que no lo hicieran, que
no quería eso, pero ellos, entre burlas y agresiones, seguían haciéndolo
mientras Enrique Capitaine manejaba a toda velocidad, con Gerardo Rodríguez como
copiloto. Todo ese tiempo, ella trataba de calmarlos y hacerlos entrar en razón,
pero no lo logró”.
Hubo privación ilegal de la libertad, agresión sexual, pederastia, todo en
forma tumultuaria. Y el juez Anuar González casi les imputa la culpa a la
víctima.
Eran seguidos por el automóvil de sus amigas hasta que lo perdieron. Se
dirigieron al domicilio de Capitaine, cuyos padres no se encontraban. Sólo su
hermano gemelo estuvo ahí.
En el baño, sometida de nuevo, fue violada por Enrique Capitaine. Y luego,
tras una llamada telefónica, entregada a sus amigas.
De lo ocurrido nada dijo Daphne hasta que su hermana le arrancó una
confesión. Enterado el padre de la joven, confrontó a los padres de los Porkys
de Costa de Oro. Les exigió una disculpa a su hija y que los autores del agravio
se sometieran a un tratamiento psiquiátrico. Le dijeron que sí pero no lo
hicieron.
Pronto, Daphne fue objeto de burlas en el colegio Rougier donde estudiaba, de
mofas en redes sociales, de escarnio en el jet-set.
Pisoteada ella, ignorada la ley, la aldea global devoró a Diego, Capitaine,
Cotaita y Rodríguez Acosta. Se les tildó con tino genial: Los Porkys de Costa de
Oro, por cerdos y por el lujoso fraccionamiento en que viven.
Ello motivó a que el padre de la víctima interpusiera la denuncia penal y
meses después exhibiera los videos en que los cuatro rufiancillos admitían su
culpa en la violación y pedían el perdón de Daphne.
Ligados a grupos empresariales y políticos —Felipe Capitaine fue alcalde de
Nautla, uno de los municipios que sirven de corredor de droga— gozaron de los
favores del ex fiscal general de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, alias
Culín. No los inquietó. De hecho empantanó la investigación. Los dejó ir.
Presionado mediáticamente, el fiscal debió consignar a tres de los cuatro
Porkys, que para entonces se hallaban ilocalizables.
Logró dar con Enrique Capitaine, quien se hallaba en Coahuila. A Diego Cruz
Alonso se le ubicó en España. Se realizó el juicio de extradición, y una vez
concedida, se le remitió a México.
Hoy está amparado, gracias a los oficios de Anuar González, un brillante
abogado de buena fama, que todo lo que tiene lo logró por su empeño personal. Y
con una pifia, se quebró.
Su fallo, sin embargo, lo aniquila. Más aún, por sus argumentos, por no
mantener el equilibrio entre los derechos de la víctima y los derechos del
acusado.
Refiere la sentencia que deben privilegiarse los derechos de una víctima
cuando es menor de edad, por sensatez, por obligación legal y por tratados
internacionales.
Dice, por ejemplo:
“Se puede concluir que para que exista abuso sexual en el ilícito en estudio,
es menester no sólo que se pruebe el acto libidinoso (tocamiento, roce,
frotamiento o caricia), sino que dicha conducta haya sido desplegada con una
intención lasciva del sujeto activo en el sujeto pasivo; es decir, el abuso
sexual, consiste no sólo en la conducta en forma objetiva, sino que es menester
que el elemento subjetivo, esto es, que dicho despliegue de acción haya sido con
el ánimo al deleite carnal u obtener una satisfacción sexual o un apetito
inmoderado de sensaciones placenteras”.
¿Y no las hubo?
“Esta intención lasciva —agrega el juez federal—, elemento subjetivo
conformador del ‘abuso sexual’, es el que no se acreditó en el presente asunto,
pues no existe prueba alguna que compruebe eficazmente la lascivia en la
conducta del quejoso”.
O sea, Diego Porky tocó las partes de Daphne como quien agarra un vaso.
“Sólo se da noticia de un hecho de tipo sexual (por la parte del cuerpo) en
donde existió el tocamiento, pero no se aprecia esa intención de satisfacer
placeres sexuales o el erotismo propio del activo, o de un apetito carnal
inmoderado, pues es un hecho que se dio instantáneo, en un solo momento",
refiere en otra parte de la sentencia.
Razona el juez federal: ahí pudo haber “abuso sexual”, no pederastia. “Si no
fuese la pasivo menor de edad, esto es, se estaría en presencia de una
clasificación delictiva del delito de abuso erótico sexual y no de pederastia”.
Una más:
“Si bien es cierto la menor manifestó que el activo de que se trata, le tocó
los senos, y que por naturaleza se trata de partes del cuerpo de índole sexual,
la sola narración de hechos que describe al momento en que se dio el evento
delictivo, no brinda al suscrito la certeza que en ese hecho haya habido una
intención lasciva por parte del activo y por tanto, sea constitutiva del “abuso
sexual” que requiere el tipo penal de pederastia”.
Cita el juez el relato de Daphne consignado en la denuncia:
“Comenzaron a jalonearle la blusa y tocarle los senos, le metían sus manos
debajo de la falda y le introdujo sus dedos por debajo del calzón y se los
introdujo en la vagina, le bajaron el brassier, y aunque les decía que la
dejaran y no la lastimaran, los dos le tocaban los senos”.
Para el juez González Hemadi, Daphne no podía comprender la contundencia del
ataque hacia su persona:
“Aunado a su minoría de edad –se dijo–, influyendo ello en su capacidad de
comprensión del acto sexual en su contra”.
Asombra que el tecnicismo vulnere el derecho de la víctima. El amparo, como
sostiene el abogado Gabriel Regino, no fue analizado con perspectiva de género.
“El juez está diciendo que el cuerpo de Daphne pudo ser tocado, fue tocado y no
hay problema”.
Lo lascivo se da al tocar el cuerpo de Daphne. Los delitos sexuales se
cometen sin testigos y “la versión de la víctima tiene preponderancia”. Pero no
para el juez proPorky.
La repulsa es brutal. De Juez Porky no baja Anuar González. En su muro de
Facebook lo insultan. Corre en las redes sociales su fotografía, junto a su
esposa e hijas, con mensajes procaces. Que si actuara igual, si fueran los suyos
a quienes les tocaran sus partes, seguro diría que esos Porkys serían inocentes.
Tácitamente la tesis del juez Anuar González es la pista para cualquier
violador. Basta con aducir que no cabía en él un deseo carnal, que no hubo
acción erótica, y a burlar la ley.
Emitió un amparo liso y llano, no para recomponer el juicio sino para
otorgarle libertad plena al Porky Diego Alonso.
Así se salva a un violador.
Archivo muerto
Tajante, Miguel Ángel Yunes Linares ofrecía, al tomar posesión, justicia
plena para Tony Macías, el suegro incómodo de Javier Duarte, y para Fidel
Herrera Beltrán, el ex gobernador de Veracruz, por el despojo de la reserva
territorial, por el robo de las tierras de Coatzacoalcos. Decía Yunes azul:
“Suscribí un documento para que se inicien los procedimientos legales con el fin
de recuperar 60 hectáreas de Coatzacoalcos que fueron indebidamente cedidas por
Fidel Herrera Beltrán a Jesús Antonio Macías Yazegey, suegro de Javier Duarte de
Ochoa, con un valor de mil millones de pesos (Parque Tecnológico Puerto
México)”. Y agregó: “He instruido a que se presenten las denuncias
correspondientes contra el ex mandatario (Fidel Herrera) y todos los implicados
en el caso”. Y casi cuatro meses después ni hay acción, ni hay justicia, y el
alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol, otorga permisos para que
los beneficiarios de Fidel, el verdugo de Yunes, construyan más fraccionamientos
habitacionales, ahí donde se perpetró el robo de las tierras. Lo suscribe el
secretario de Obras Públicas, Fernando Secundino Ramos Torres, enterando al
constructor Fernando Quintal Aguilar de la anuencia para la edificación del
complejo Veleros Resort, en la confluencia de avenida Jirafas y malecón costero,
sobre una superficie de 47 mil 542.18 metros cuadrados, casi cinco hectáreas. El
documento fue suscrito con fecha 16 de marzo de 2017 y durante 15 días puede ser
objetado e impugnado. O sea que mientras el gobernador Yunes empeña su palabra y
ofrece que va por Fidel y Tony Macías, el alcalde Caballero, operador del suegro
incómodo y su hija Karime —bendita abundancia— persiste en su afán de beneficiar
justamente a quienes fueron parte de la trama fidelista para el despojo de la
reserva territorial de Coatzacoalcos. Y pensar que parecía que Yunes iba en
serio… Antorcha Campesina va por una regiduría en Coatzacoalcos. Su lideresa,
Julia Francisco Julián, figura en una de las planillas, en lugar preponderante,
que contenderá por la alcaldía del viejo Puerto México. Muy cercana al ex
alcalde Marco César Theurel Cotero, al que le sacó electrificación y otras obras
para la colonia Santa María, Julia Francisco incursiona por vez primera en una
contienda municipal. De los votos que aporte dependerá que logré su sueño de ser
edil… Otra pela al magistrado Leonardo Cruz Casas. Ahora en la prensa xalapeña,
exhibe la empresa Pluvial del Golfo —Pluviales— su colusión con el cabildo de
Coatzacoalcos para dilatar y no hacer cumplir la sentencia emitida por la Sala
Superior del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, de la que es titular,
con la que debe pagársele la construcción del último tramo del malecón costero.
Su abogado, el doctor Marco Antonio Madrazo Carreón, le imputa que con “argucias
legaloides” el ayuntamiento pretenda pagar con terrenos que son del pueblo de
Coatzacoalcos, que exista “complicidad” entre Caballero y el magistrado Cruz
Casas “para dilatar la acción de la justicia” y que el titular de la Sala
Superior del Tribunal de lo Contencioso Administrativo “se niega a acordar la
inhabilitación de los regidores que integran la comuna por incurrir en
desacato”. Comienza a circular la carta en periódicos de Xalapa, en portales y
en redes sociales. Está dirigida al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, el
presidente del Poder Judicial, Edel Álvarez peña, y la presidenta del Congreso
de Veracruz, Mariely Manterola Sáinz…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PAN: SANTO CARNAVAL AZUL
* Mancha, ridiculizado * Las nachas mandan * Ni a Fidel le hubiera salido
tan bien * Pánuco: repudian al títere de García Guzmán * Ni un municipio clave
al PRI * Morena: los pecados del candidato * Cinco denuncias contra Mario Díaz *
Caballero y el “matacoyotes” * Meter la mano en predio ajeno.
28 de marzo de 2017
Grotesco, el panismo increpa, se mofa, se reta, repudiando el atraco y la
imposición de candidatos a las alcaldías de Veracruz, la traición de Mancha, su
líder formal, quemando su imagen, dominado por el “abuso de poder”.
Hacen de José de Jesús Mancha Alarcón un show burlesco, santo carnaval azul,
denostado el dirigente por sucumbir al capricho de los Yunes, a la entrega del
puerto de Veracruz.
Yunes, Mancha, Cambranis, Julen, y quienes los secundan y les operan, son la
“mafia en el poder del PAN”, categorizados así por la militancia herida, los que
se dicen traicionados y burlados, los que se vieron regidores y se quedaron con
las manos vacías.
Sus reclamos son airados, procaces, envalentonados porque en el norte y el
sur, la playa y la montaña, la reacción del panista es igual, radical, creyendo
que al gober Yunes Linares lo van quebrar.
Si no fueran azules, seguro militarían en el PRD o en Morena. Se increpan con
sorna, evidenciados su líder estatal, José de Jesús Mancha Alarcón, y el
secretario general, Carlos Valenzuela, cuyas figuras son denostadas y tratadas
con desprecio.
De ambos hay piñata, la que llevan los panistas a la sede del comité
municipal en el puerto de Veracruz. Las muestran, las ventean, provocando la
burla y el insulto.
Luego viene el discurso. Acusan Leopoldo Pimentel y Agustín Andrade Murga que
es rechazo y repudio a las imposiciones de candidatos, a la decisión que desdeña
a la militancia, al dedazo que le abre la puerta de la alcaldía al senador con
licencia Fernando Yunes Márquez, hijo del gobernador.
Y sigue el show. Le prenden fuego a las piñatas de Mancha y Valenzuela,
consumiéndose por las llamas, celebrando los panistas inconformes que el repudio
sea un carnaval.
“Esto es algo simbólico —acusa Leopoldo Pimentel—. No nos estamos quemando a
nosotros, eso lo decimos todos. Con la decisión que tuvieron se quemaron solos,
quemaron su prestigio, quemaron el prestigio de Acción Nacional. ¿Por qué?,
porque tuvieron en sus manos, como líderes del partido, como líderes del
consejo, tuvieron en sus manos la oportunidad de armar planillas fuertes en todo
el estado y no lo hicieron. ¿Por qué?, porque los dominó el abuso de poder”.
Luego apuntan:
“Les dominó el gusanito de decir: voy a poner solamente a mis amigos y
desecharon a todos los militantes que de alguna manera creyeron de buena fe que
la decisión iba a estar apegada a la institucionalidad y no fue así”.
Pimentel no es el Peje pero parece. Advierte que “la mafia del poder del PAN”
impuso candidatos, que los jefatura Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador,
que lo secundaron Pepe Mancha, el diputado Enrique Cambranis y el secretario del
Infraestructura del gobierno de Veracruz, Julen Rementería del Puerto.
Su conflicto es por Fernando Yunes y la planilla que conformó, excluyente,
integrada sólo por los cuatro grupos que detentan el poder en el PAN.
“Ellos cuatro tienen gente dentro del consejo que tomó la decisión y de
manera arbitraria atropellaron los derechos de todos los militantes que de buena
fe se registraron como aspirantes, pero que fuimos ignorados”.
Otras piñatas de Mancha se quemaron en Xalapa. Resumen el conflicto por los
espacios en las planillas que contienden por la alcaldías. Y así se convulsiona
el PAN.
Sigue álgido el conflicto en Pánuco donde el “contralor tapadera”, Ricardo
García Guzmán, maquillista del saqueo de Javier Duarte, y antes de Miguel
Alemán, pasó de impuesto a marrullero.
Retirado de la precandidatura con un centralazo, ideó —y urdió— impulsar a
Fernando Molina Hernández para contender por la presidencia municipal. O sea,
gobernar con un títere.
Provocó así la repulsa del panismo. En carta al PAN nacional, dirigentes y ex
precandidatos acusan que Molina Hernández aparte de títere es priista,
incondicional de Ricardo García Guzmán. Y de nuevo la imputación contra Jesús
Mancha.
“No se vale este tipo de acciones —enfatizan— que usted mismo ha reprochado
en sus discursos y declaraciones a nivel nacional, que violan de forma flagrante
los Estatutos y Lineamientos del Partido Acción Nacional. Estamos inconformes
con este tipo de acciones que está realizando el Comité Directivo Estatal”.
Molina Hernández no cumplió con los requisitos de la convocatoria. Es un
invento de García Guzmán. El 23 de marzo apareció como el cuarto aspirante a
alcalde. En un video se le ve junto con su esposa promoviendo al ex contralor
tapadera para la presidencia municipal de Pánuco.
Pepe Mancha es de piel débil. Y de mente peor. Lo domina el yunismo azul, al
que se debe y se doblega. A Mancha y sus operadores los embrujan las palabras de
mujer, una mirada cálida, una sonrisa de ángel, como debe ser, a lo que nadie
que se diga varón puede resistir.
Sábese de candidatas que están ahí por el cariño y el trato amable, el roce
de la carne con la carne, un guiño de ojo, una charla amena, horas de trabajo
extra, días de comisión.
Ni en los días de Fidel Herrera la nacha tenía tanto poder. De bellos
rostros, cuerpos de tentación, llenó el gobernador el harem de Xalapa.
Jóvenes egresadas de escuelas y colegios, de pasarelas de belleza y talento,
alcanzaron proyección en el fidelismo frívolo, cuando ellas y ellos gozaban de
la “plenitud del pinche poder”.
Hoy son “nachas azules”. Llegan al gobierno de Veracruz cuando la estrechez
financiera obliga a pregonar a Miyuli que no hay espacio para sus aliados, ni
forma de compensar a quienes en campaña operaron para desterrar al PRI, para
expulsar al duartismo, para corretear a Javier Duarte, para imaginar que la
alternancia se podía dar.
Para otros no hay un cargo ni empleo en el gobierno pero para las “nachas
azules” sí, que logran los espacios de poder o recomiendan a familiares y amigos
en las planillas que serán gobierno municipal en 2018.
La nacha se usa. La nacha complace. La nacha cobra. Las nachas mandan.
En Coatzacoalcos sigue la efervescencia. Los doctrinarios rechazan
imposiciones y reclaman que en la planilla azul vayan panistas que repiten en
cada elección, los Patiño, las hijas de Mancha, los protegidos de los Yunes, la
gente de Julen.
Quedan fuera los panistas de abolengo, que apenas trabajan, que no operan
pero que nadie les puede regatear su calidad de activos.
Quedan al margen quienes fueron impulsados por los precandidatos a la
alcaldía, de origen priista. No alcanzaron posición ni el ex líder de la Canaco,
José Antonio Wilburn; ni el periodista Luis Suárez, ni Ángela Crisanto. O los
que provienen del mismo PAN: el ex consejero nacional, Fernando Nieto Ramón.
Está firme, por ejemplo, Blanca Cuevas en la regiduría segunda, cuya hija,
Blanca Guadalupe López Cuevas, es cercana a Pepe Mancha, cuasi reina del
carnaval de Coatzacoalcos, agraciada, instructora de baile, especialista en
salsa, con certificación en Puerto Rico y directora de la Academia Salsarte
Dance Studio, incluso participando con el célebre Óscar de León.
Nadie mueve, por ejemplo, a Martín Juvenal Patiño, del círculo del ex alcalde
priista Marcelo Montiel, que ya fue regidor y es el mayor exponente del PAN
rojo.
De ahí el repudio de los doctrinarios, que desconocen la planilla y que
acusan que sólo es una imposición.
Show grotesco, por un lado, con la quema de la “piñata Mancha” y el poder de
la nacha es tal que impone candidatos a alcaldes y regidores en Veracruz.
Santo carnaval azul.
Archivo muerto
Al garete, el priismo de Veracruz no da una. Les imponen candidatos, les
toman el pelo, sabiendo que no hay municipio grande en que puedan ganar. Acusan
pues, que Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, Boca del Río, Minatitlán, Córdoba,
Orizaba, Poza Rica, Martínez de la Torre, Tuxpan y muchos más están perdidos.
Denuncian también que la asignación de candidaturas fue vendimia y engaño, que
fue compraventa en las sombras y que el PRI de hoy es un poquito peor que el de
ayer. Ocurre en Poza Rica, en Río Blanco, en Emiliano Zapata, en Minatitlán, en
Tlacojalpan, en Alto Lucero, en Orizaba. Revelan que algunos priista varones
pagaron cuota de 25 mil pesos por registrar su precandidatura y al final por
acuerdo de género la designación favorece a una mujer, o que la designación de
mujer se vino abajo y el candidato será hombre. No sólo cargan con el efecto
Duarte, con el descrédito del ex gobernador de Veracruz al que todos vieron
robar y callaron, o lo ayudaron a saquear. Cargan con su propio estigma, el de
la corrupción, el de la impunidad, el del atropello a la ley, el de la pobreza
para sumar votos, agraviando a la sociedad. Nada ganarán en la elección de
alcaldes, si acaso municipios de bajo presupuesto y escasa inversión. El resto,
donde se concentra la riqueza de Veracruz, será para Morena y la alianza PAN-PRD…
Impresentable, el candidato de Morena en Cosoleacaque. Le llueven a Mario Díaz
Zúñiga un rosario de denuncias, cinco por ahora, desde pederastia e
incumplimiento en suministro de alimentos a sus hijos, hasta actos equiparables
al fraude y juicios civiles. Circulan los documentos en las redes sociales,
otros suministrados por priistas y panistas, que sirven para el linchamiento del
candidato morenista a la alcaldía de Cosoleacaque donde el partido del Peje
López Obrador ya saboreaba la victoria. Díaz Zúñiga enfrentará al ex alcalde
Cirilo Vázquez Parissi, que del PAN saltó al PRI, que se mueve como el padre y
las medias hermanas, succionando aquí, succionando allá. Con todo a favor, Díaz
Zúñiga sufre un descontón mayor, demoledor, pues no es fácil diluir un pasado
judicial tan oscuro, y peor, la imputación de pederastia con la que tanto se dan
gusto los morenistas para denostar al hoy gobernador de Veracruz, Miguel Ángel
Yunes Linares… ¿Sabrá el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol que tomar acciones
sobre un terreno que no es bien público, que tiene dueño, que no es Alfredo
Ramón de Diego, que está en litigio y aún no es caso concluido, es equiparable a
abuso de autoridad y despojo? Si no lo sabe, que se entere. En corto, acordó con
Ramón de Diego y un grupo de presuntos ambientalistas que en el predio aledaño
al hotel Fiesta Inn, entre el malecón y la Universidad Veracruzana, se proteja
el área en que habita una manada de coyotes y en cuatro hectáreas más, las que
colindan con el bulevar playero, se destruyan las dunas y se reforeste. Seguro
se tragó el embuste del abogado “matacoyotes” Alfredo Ramón de Diego de que el
predio es suyo en copropiedad con los hermanos González Anaya —José Antonio es
director de Pemex—, sin indagar si el juicio interpuesto por Inocente Armas,
legítimo propietario, es asunto concluido. El caso llegó a la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, luego que indebidamente la ex ministra Olga Sánchez
Cordero ejerciera la facultad de atracción, contraviniendo incluso una tesis
suya. El asunto lo resolvió la Segunda Sala de la SCJN donde el tufo a salinismo
es insoportable. Ramón de Diego imaginó que el atropello se había consumado,
pero una cosa es la Segunda Sala y otra el pleno de la SCJN, y el pleno no juzgó
—uta pa’ ignorancia del abogado—. Hoy embarca al alcalde de Coatzacoalcos,
Joaquín Caballero, a quien la parte agraviada ya le teje la denuncia que habrá
de enfrentar incluso cuando deje el cargo y ya sin fuero pise los tribunales y
quizá la cárcel. Todo por sucumbir al canto de un “matacoyotes”…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
YUNES-PAN: EL PACTO SE FUE AL DIABLO
* Regatean candidaturas * PRD rechazó a Velasco Chedraui * Coatza: sigue
la bronca * AMLO: los militares son criminales * “Desequilibrado”, le llama MAYL
* Morena: elección anulada en Coatza * Cayó candidatura de Norberto en Mina *
Más corrupción en Fiscalía * Jueces ponen cuota * Vasconcelos y morenistas.
27 de marzo de 2017
Etéreos son los pactos de Yunes con el PAN. Se quiebran y se esfuman. Volátil
el de 2010 que lo llevó a las puertas del poder y luego a los golpes con el
panismo ingrato, y tan fugaz como el de 2016 que le dio la gubernatura,
aterrizando acuerdos parciales, desencantando y entrando en una pugna feroz.
Hoy el golpeteo es frenético, acusado el gobernador de favorecer al priismo,
de traicionar y ser traicionado, de encubrir al duartismo y pretender un estado
de complicidad con los gobiernos y las bandas a las que decía combatir, que le
haría pagar por la quiebra de Veracruz y por los niveles de violencia, muerte,
sangre y dolor.
Desgastado, vulnerado, Miguel Ángel Yunes Linares se confronta con el panismo
de abajo y con la cúpula nacional. Un caso, el de Ricardo García Guzmán, lo
evidencia proclive a compartir el poder con el PRI, a pactar, a enlodar la
justicia, generar un estado de impunidad, haciendo suyos a los que llevaron al
caos a Veracruz.
Impresentable, García Guzmán sintetiza la corrupción de dos sexenios, el de
Miguel Alemán Velasco y el de Javier Duarte, contralor en ambos, maquillando la
evidencia del saqueo, callando ante el hurto de los dineros públicos.
De ahí que en campaña Yunes azul lo tildara de “tapadera de Javier Duarte”. Y
ya en el poder se placeara con el ex contralor y familia —la esposa y los
hijos—, en un cálculo fatal, suponiendo que sólo por ser gobernador los pecados
se habían extinguido y la indulgencia alcanzaba a García Guzmán.
De no ser por la decisión del comité ejecutivo nacional del PAN, Ricardo
García Guzmán, el ex contralor de Javier Duarte, sería ya virtual candidato a la
alcaldía de Pánuco. Un centralazo lo vetó. Un centralazo desfondó a Yunes.
Y así el resto de Veracruz, donde las corrientes y los grupos lo increpan, lo
exhiben y denuncian, evidenciando que el pacto que los llevó al poder está
fracturado.
Donde Yunes se impone hay
Una de las voces inconformes es la de Francisco Gutiérrez de Velasco Urtaza,
diputado federal, frustrado aspirante a candidato a la alcaldía de Veracruz,
quien dice al portal gobernantes.com y otros medios estatales que “entre los
grupos de Miguel Ángel Yunes, Enrique Cambranis Torres y José de Jesús Mancha se
repartieron las 142 alcaldías, sindicaturas y regidurías que forman la alianza
Contigo el Cambio Sigue, y eso dejó a gente muy dolida e inconforme porque no
fueron las mejores decisiones sino los intereses propios de esos tres grupos”.
Gutiérrez de Velasco, quien pactara en su momento y causara fricciones entre
el yunismo azul, acusa al gobernador de imponer a su hijo, Fernando Yunes
Márquez, como el candidato a la alcaldía del puerto de Veracruz en una muestra
más clara de la injerencia del ejecutivo estatal en este proceso de selección de
candidatos, “y recuerda que su padre Alfonso Gutiérrez de Velasco, que fue un
personaje de Acción Nacional en Veracruz, en ningún momento respaldó a sus
hijos, sobrinos, o nietos” como ahora lo hace Yunes Linares con su vástago.
Refiere que “ahora el PAN está cayendo en las prácticas que como oposición le
criticó al PRI cuando eran gobierno”.
Así en el norte como en el centro y el sur.
No estalló Pánuco pero la burla se consumó. Maniobró García Guzmán, maniobró
Yunes y el candidato fue un títere del “contralor tapadera”, Fernando Molina
Hernández, operador suyo y miembro de la Sección 32 del sindicato de maestros.
Más desaseado, el caso de David Velasco Chedraui, ex alcalde de Xalapa, ex
diputado loca priista, servil a Javier Duarte, a quien Yunes Linares insertó en
el PRD, a sugerencia del PAN, para ser candidato a presidir la capital
veracruzana.
Nunca renunció al PRI, o cuando menos no exhibió el documento que lo
acreditara, requisito exigido en al convocatoria del PRD para inscribirse en la
contienda interna. Aún así, el consejo estatal perredista lo avaló en una
sesión, el sábado 25, que terminó a los golpes. Impuesto el empresario, miembro
de una de las familias más acaudaladas de Veracruz, parecía inminente su
candidatura.
Se vino abajo a la medianoche del domingo 26. El CEN del PRD determinó por 11
votos que la candidata debía ser Ana Cristina Ferráez Centeno, cuya familia es
propietaria de la estación radiofónica Ava Radio, quien dominaba la encuesta que
influyó en la decisión, ademas que sí cubrió los requisitos establecidos en el
sol azteca.
Otro caos es el sur. Describía INFORME ROJO, el viernes 23, el nivel de
confrontación entre el panismo de Coatzacoalcos:
“Nunca un caos tan devastador como el que hoy vive el PAN. Y peor la
vapuleada que se lleva el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, que sólo pudo
amarrar la candidatura de su hijo Fernando para la alcaldía de Veracruz, la de
Ernesto Torruco Vera en Agua Dulce, Zoyla Balderas por Nanchital, y algunos
otros espacios.
“Versiones internas del PAN aseguran que de ser nominado Jesús Moreno (como
finalmente se confirmó), habría quiebre, que muchos se irán. No estaría mal,
pues para poco han servido. Arbedina Teresa King Cancino no aceptaría ser
candidata a síndica; su lugar se le asignará a Buli Ruiz (la propuesta quedó en
Maritza Fernández Ambrosio).
“Tentativamente los candidatos a regidores serían: Martín Juvenal Patiño,
primero (pieza del ex alcalde priista Marcelo Montiel Montiel); Blanca Cuevas,
segunda; Aldo De Jacobis, tercero, y Rosy Guzmán Sol, cuarta. Ninguno es de la
línea del gobernador Yunes. Patiño viene por Germán Yescas; Blanca Cuevas y Rosy
Guzmán son del líder estatal del PAN, Jesús Mancha Alarcón, y Aldo De Jacobis
opera en la línea de Julen Rementería del Puerto.
“Ni un solo yunista, ni los recomendados de los aspirantes a la candidatura a
alcalde, Juan Manuel Rodríguez Caamaño, Tere King y Alfredo Phinder Villalón.
“Por Las Choapas, teniendo 11 precandidatos, todo indica que irá Carolina
López Aguirre de Pouchoulén (también se confirmó), con dos derrotas en procesos
anteriores. De los municipios enclavados en los distritos Minatitlán y
Cosoleacaque, ni un sólo candidato es de corte yunista. En Pajapan, el ex
alcalde Vidal Hernández tenía todas las preferencias y lo bajaron. En
Hidalgotitlán y Uxpanapa, fueron postuladas dos damas a quienes ni en su casa
las conocen.
“Tiene un punto flaco el yunismo: Carlos Valenzuela, secretario general del
comité estatal, cuya incapacidad para negociar dio al traste al proceso de
selección de candidatos.
“Yunes azul está pasmado, atado de manos, menospreciado. Le crecieron los
enanos al dueño del circo, los grupos liderados por Julen Rementería, Enrique
Cambranis, Germán Yescas, el mismo Ricardo Anaya, dirigente nacional, que
pasaron de aliados a caníbales, sin advertir que la guerra interna, el festín de
las pirañas, terminará siendo el escenario ideal para Morena y su dueño, Andrés
Manuel López Obrador, que se frota las manos observando la Torre de Babel del
panismo, despedazándose por candidaturas sin futuro, reventando las escasas
posibilidades que tenían de medio componer un desastre de antología.
“Una megaderrota del PAN, la resurrección del PRI o el despegue de Morena en
Veracruz, será, sin duda, la señal de que Andrés Manuel López Obrador habrá
allanado el camino a la Presidencia de México en la tercera reserva electoral
del país. Obvio, la miopía del panismo de arriba y abajo no ve algo que está a
vista de todos”.
Hoy el panorama es peor. En Coatzacoalcos persiste el enfrentamiento derivado
de la imposición del ex priista Jesús Moreno Delgado. Sirve la pugna a grupos
panistas sin trabajo ni relevancia, pero que exigen las primeras regidurías de
la planilla que contenderá por la alcaldía.
Uno de ellos, quien se inscribió como aspirante a la alcaldía y luego
declinó, José Luis Sosa Franco, encabeza la revuelta. Sus vínculos con priistas
son innegables. Lo mismo se mueve en la órbita del ex secretario de gobierno en
el segundo ayuntamiento de Marcelo Montiel, Víctor Rodríguez Gallegos, como a
las órdenes del constructor Rolando Fernández, del equipo del senador José
Francisco Yunes Zorrilla. Y en sus ratos libres, le da like en Facebook a todo
lo que tenga que ver con Morena.
Caótico el escenario panista. Se comen los grupos al gobernador, lo combaten,
lo exhiben, enfrentados quienes en la coyuntura electoral se aliaron y al probar
las mieles del poder se confrontaron.
Tres meses después, el pacto Yunes-PAN se quebró.
Archivo muerto
A fuerza de tanto encontronazo el Peje López Obrador y Yunes Linares
terminarán cansando a sus fans. Llega AMLO a Veracruz y festina que gracias a
sus imputaciones el PAN vetó al duartista Ricardo García Guzmán para la alcaldía
de Pánuco y que lo del gobernador en su empeño de imponer al senador con
licencia Fernando Yunes Márquez como alcalde de Veracruz, es obsesión monárquica
y nepotismo sin pudor. Y cuando lo encajona, le pide explicar qué es eso de que
no usara a los militares para combatir “violencia con violencia” ni “fuego con
fuego”, AMLO termina por volverla a fregar: “Calderón y Peña —dijo el dueño de
Morena— han dado la orden al Ejército y a la Marina de llevar a cabo acciones
militares que le quitan la vida a seres humanos”. O sea, no sólo reprimen sino
que son criminales. Otro lapsus mentalis del Peje. Tres veces lo tildó el
gobernador Miguel Ángel Yunes de “desequilibrado”. López Obrador se dio un
frentazo en Fortín de las Flores gracias a la pifia del diputado Cuitláhuac
García, quien replicó a los disidentes que protestaban por las imposiciones de
candidatos de Morena, atribuyendo a que era acarreados en una camioneta del
gobierno de Veracruz, y que tenía la evidencia con los datos de inscripción en
el Registro Público de Vehículos. Oso mayúsculo, pues la Sefiplan es el órgano
de gobierno que realiza tal inscripción. Obvio el dueño del vehículo lo
desmintió mostrando la documentación del auto y acreditando que es militante de
Morena. Culminó su gira el Dios Peje con la aseveración de que yunes prometió
encarcelar a Javier Duarte pero lo dejó escapar. Y así será la próxima visita a
Veracruz… En sus dominios, Rocío Nahle García ve caerse una elección, la de sus
regidores, los 10 que integrarían la planilla de Morena para contender por la
alcaldía de Coatzacoalcos. Anuló la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia
la “asamblea municipal” celebrada el 16 de marzo por violación a los estatutos,
por falta de quórum legal —asistieron 603 militantes pero no se sabe si estaba
presente el 51 por ciento de los comités seccionales—, por permitir que
familiares de Rufino Soriano votaran, por no quedar estampadas las firmas de los
elegidos en el acta de la asamblea, por realizar el evento en un salón que no
ofrecía las condiciones para la elección y por el desorden que desató Consuelo
Valentín, señalando que la presidenta de la asamblea Noemí Verónica Beraud
Osorio era “ilegal y amañada”. Este sábado 25 se emitió el resolutivo CNHJ-VER-186/17
que tumba la elección. Deja en manos de la Comisión Nacional de Elecciones la
designación directa de los integrantes de la planilla, lo que desatará nuevas
impugnaciones, esta vez ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación, empantanando al pejepartido que parecía llevarla tranquila en
Coatzacoalcos, con una intención de voto del 38 por ciento, según encuesta
difundida entre círculos priistas. ¿Qué sucederá si alguno de los electos queda
marginado de la lista? ¿Invocará la protección de los derechos políticos de los
ciudadanos aunque al Peje no le guste que lo lleven a los tribuales electorales?
Algo no funciona en el feudo de Rocío Nahle… Debiera saber el neurólogo Norberto
Luna cuando el momento político no va. Pudo dejar la candidatura priista a la
alcaldía de Minatitlán al trascender una renuncia que asegura nunca presentó.
Pudo hacerlo al conocerse los sondeos que desploman al PRI al tercer lugar en la
intención de voto, y prefirió seguir. Hoy, por acuerdo de género, su partido lo
tumba y plantea que será síndico. ¿Plato de segunda mesa? Será candidata del PRI
a la alcaldía de Minatitlán, Reyna León Cheluja, esposa del líder petrolero de
la Sección 10, Jorge Wade González, y madre del ex tesorero y alcalde real, Saúl
Wade León, sobre quien pesa una investigación por desvío de 117 millones de
pesos de origen federal. Si Norberto Luna conoce bien la mente y sus alcances,
es el momento de decir adiós. Qué tal si en un campanazo gana el PRI —se vale
reír— y le toca encubrir al tremendo Saúl con todo lo que judicialmente podría
provocar a futuro… Peor que nunca el aparato judicial en Veracruz. A 10 mil
pesos tasan los fiscales las promociones. A 50 mil pesos cobran los jueces las
sentencias. Se escandalizan en el gremio de los abogados, viendo que hoy, en el
yunismo, la corrupción es peor que en tiempos de Fidel Herrera y Javier Duarte.
Brota pus en la Fiscalía General de Jorge Winckler Ortiz, sus agentes en las
subunidades de justicia desatados y sin control, aduciendo que el nuevo fiscal
regional en el sur, Ricardo Morales Carrasco, “trae nueva tarifa”. Y así se
incrementa la mordida. Ocurre igual entre jueces, secretarios y escribientes,
todos aduciendo que desde la llegada de Edel Álvarez Peña a la presidencia del
Poder Judicial de Veracruz las sentencias “cuestan más”. O sea que estábamos
mejor cuando estábamos peor… ¿Quienes son esos importantes integrantes de Morena
que en corto, lejos de la vista de muchos, acudieron el jueves 23 a un salón
privado del restaurant Los Piquitos, muy selecto y de precios estratosféricos,
donde sostuvieron amena charla con el virtual candidato del PRI a la alcaldía de
Coatzacoalcos, Carlos Vasconcelos Guevara?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
SOLALINDE: LAS FOSAS, LOS MIGRANTES, ¿LIMPIEZA ÉTNICA?
* La cueva de Córdoba con cadáveres * Obispo y sacerdotes lo sabían * la
mayoría de las víctimas son migrantes * ¿Quién encargó el exterminio? * El PAN,
un caos * Yunes, el gran perdedor * No pudieron frenar a Ruiz Rosset * Ricardo
Orozco renunció al Itesco * Semarnat y los “matacoyotes” * Pluviales: el
magistrado no aplica la ley * Líder que guarda los tesoros de Flavino.
24 de marzo de 2017
Con su voz de profeta, Solalinde avizoró a un Veracruz dramático, el mayor
cementerio clandestino, un “fosario”, y no erró. Hoy advierte que hay cuevas con
restos en Córdoba, y más fosas en el sur, y que la mayoría de las víctimas son
migrantes. ¿Es acaso una limpieza étnica?
Su voz resuena de nuevo, alertando a Veracruz, hurgando en los recuerdos y
enfatizando que la tragedia de los desaparecidos comenzó con Fidel Herrera
Beltrán, siguió con Javier Duarte de Ochoa y alcanzó a Miguel Ángel Yunes.
Lo de Colinas de Santa Fe es nada. Lo de Arbolillo, en el municipio de
Alvarado, igual. Lo peor se halla en dirección a Occidente, a la sierra
veracruzana, en Cordoba y Orizaba, o al sur de la entidad, a Coatzacoalcos,
Tierra Blanca, Acayucan.
“Eso que se ha encontrado es nada —señala el prelado, defensor de migrantes—.
Falta lo más grande que es Coatzacoalcos, Acayucan, Tierra Blanca, Orizaba,
Córdoba. Hay cuevas. Son dos cuevas. Las cuevas son de las últimas que todavía
conservaban los cuerpos, porque a partir de ahí vino la técnica de ‘Los Zetas’
de desaparecerlos en barriles de 200 litros”.
Veracruz es dolor y tragedia. Y en ella la de las mujeres y las niñas,
cazadas por los sicarios, obligadas a servirles, a entrar en su mundo, a ser
objeto de las bandas dedicadas a la trata de personas, a la prostitución y si
no, la muerte.
Y apunta:
“La mayor parte de los desaparecidos son de migrantes”.
¿Por qué migrantes? ¿Y para qué desaparecerlos? ¿Quién lo habría ordenado?
Cimbra, él sí, a Veracruz y a México. Alejandro Solalinde Guerra, coordinador
de la Pastoral de Movilidad Humana en el Pacífico Sur del Episcopado Mexicano y
director del albergue Hermanos del Camino, desliza algo que va más allá del
simple placer de las bandas criminales por la muerte: el exterminio.
“Hay enterramiento por donde quiera —dice—. Las últimas desapariciones las
vimos en Medias Aguas, Veracruz, cuando estuvimos denunciando los secuestros y
no nos creyeron”.
Lo supieron sacerdotes y obispos y nada hicieron. Todos callaron. Lo supieron
y no actuaron pues todos recibían prebendas del poder. Les compraron el alma.
Los sumieron en la complicidad del silencio.
“Cuando estuvo Fidel Herrera Beltrán —agrega Solalinde— eran sus celebrantes
familiares de sus sacramentos y recibieron favores de él y guardaron silencio.
Les dije de las fosas y no hicieron nada”.
Actuaban Los Zetas y a veces el Cártel del Golfo, con la complicidad del
gobierno fidelista y el régimen duartista, resume Solalinde.
“Todo Veracruz es un fosario, es un estado fosado. Aún no se ha visto lo
demás”, apunta el defensor de los migrantes.
Lo suyo es sacudir conciencias, conmover hasta las lágrimas, irritar a una
sociedad que vive en la zozobra, sin respuesta ni reacción de quienes ejercen el
poder.
Solalinde viene a Veracruz y retoma su tesis: aquí está el mayor cementerio
clandestino de México, las tumbas, las fosas, el campo de exterminio del hombre
a manos del hombre.
Acude a un encuentro con las víctimas, los familiares de los que un día
simplemente desaparecieron.
Se reúnen en la ex Unidad de humanidades de la Universidad Veracruzana, en
Xalapa, y ahí suelta otra bomba: obispos y sacerdotes sabían con exactitud de la
existencia de una cueva, en Córdoba, donde hay cadáveres.
“No solamente sacerdotes, sino también obispos, el obispo Eduardo (Patiño
Leal) de Córdoba, a mí me lo dijo. Platiqué con ellos una hora y media, y les
dije: Me han dicho que hay una cueva con cadáveres. Y él me dijo: No, hay dos.
En esa ocasión le reclamé a ellos que ante todo este rosario que es Veracruz,
cuando estuvo Fidel Herrera, los obispos eran sus celebrantes de sus sacramentos
y guardaron silencio”.
Desde 2011, cuando iniciaba el gobierno de Javier Duarte, Solalinde puso el
dedo en la llaga. Su visión fue premonitoria:
“Tiene que abrirse el suelo veracruzano, porque yo creo ha de ser el
hervidero de esqueletos por donde quiera.
“Lo que yo pregunto en este momento es qué autoridad va a atreverse a hacer
investigaciones en Veracruz para que empiecen a buscar cuerpos humanos,
osamentas ahí en Veracruz”.
Obvio, Javier Duarte no fue. Ahí, en su gobierno, incidió el conflicto,
creció la cacería de migrantes, se involucró la fuerza policíaca con el crimen
organizado, le sirvió, lo protegió, lo encubrió, levantó gente inocente y la
entregó a la muerte.
Veracruz, en los tiempos de Javier Duarte, fue escenario de escándalo por la
muerte de migrantes a bordo de La Bestia, el ferrocarril que procede de la
frontera sur. En él se cobraba derecho de piso, y al migrante que se negaba, lo
golpeaban, lo arrojaban al vacío, lo mataban.
Duarte se ofreció a garantizar la seguridad, colocar policía en cada vagón,
inhibir la acción de los malosos, alejarlos de los hombres y mujeres, incluso
niños, que arriesgando su vida, intentaban alcanzar la frontera norte y cruzar
hacia Estados Unidos.
Un tiempo duró la vigilancia. Luego fue retirada y dejados los migrantes, una
vez más, a expensas del crimen organizado.
Y con ello volvió la muerte, la desaparición de migrantes, su entierro en
fosas clandestinas, o en cuevas, o cocinados en ácido para no dejar rastro.
Como si fuera una labor de exterminio étnico, dirigido al migrante
centroamericano, al que procede de Guatemala, Honduras, El Salvador, Guatemala.
¿Quién lo encargó a Los Zetas, a los Golfos, a cualquier otro grupo del
crimen organizado o a l Cártel de Duarte?
¿A quién le beneficia el exterminio de los migrantes? ¿A la ultraderecha en
México? ¿A los grupos racistas en Estados Unidos? ¿Al gobierno de Obama?
Acaso se acudió a la limpieza étnica como única forma de frenar el flujo de
indocumentados que por oleadas llegaba a territorio norteamericano. Recuérdese
que fue el gobierno de Barack Obama el que mayor número de migrantes deportó, 2
millones 700 mil personas en 8 años. Y eso que Obama no es racista.
¿Quién lo encargó y por qué? ¿Supo el gobierno de Enrique Peña Nieto que el
objetivo era exterminar migrantes? ¿Lo supo y calló? ¿O fue partícipe?
Quizá sea Solalinde quien pudiera responder.
Su voz de profeta no falla.
Archivo muerto
Nunca un caos tan devastador como el que hoy vive el PAN. Y peor la vapuleada
que se lleva el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, que sólo pudo amarrar la
candidatura de su hijo Fernando para la alcaldía de Veracruz, la de Ernesto
Torruco Vera en Agua Dulce, Zoyla Balderas por Nanchital, y algunos otros
espacios. Será el sábado 25 cuando del CEN del Partido Acción Nacional emerja el
humo azul y se oficialicen los nombres de sus candidatos a las presidencias
municipales de Veracruz. Apunta por Coatzacoalcos Jesús Moreno Delgado, ex
priista, a quien Marcelo Montiel Montiel, su antiguo patrón, intentó vetar hasta
el último minuto con el ofrecimiento de que habría operación política a favor
del panismo si la nominación recaía en cualquier otro de los precandidatos.
Versiones internas del PAN aseguran que de ser nominado Jesús Moreno, habría
quiebre, que muchos se irán. No estaría mal pues para poco han servido. Arbedina
Teresa King Cancino no aceptaría ser candidata a síndica; su lugar se le
asignará a Buli Ruiz. Tentativamente los candidatos a regidores serían: Martín
Juvenal Patiño, primero; Blanca Cuevas, segunda; Aldo De Jacobis, tercero, y
Rosy Guzmán Sol, cuarta. Ninguno es de la línea del gobernador Yunes. Patiño
viene por Germán Yescas; Blanca Cuevas y Rosy Guzmán son del líder estatal del
PAN, Jesús Mancha Alarcón, y Aldo De Jacobis opera en la línea de Julen
Rementería del Puerto. Ni un solo yunista, ni los recomendados de los aspirantes
a la candidatura a alcalde, Juan Manuel Rodríguez Caamaño, Tere King y Alfredo
Phinder Villalón. Por Las Choapas, teniendo 11 precandidatos, todo indica que
irá Carolina López de Pouchoulen, con dos derrotas en procesos anteriores. De
los municipios enclavados en los distritos Minatitlán y Cosoleacaque, ni un sólo
candidato es de corte yunista. En Pajapan, el ex alcalde Vidal Hernández tenía
todas las preferencias y lo bajaron. En Hidalgotitlán y Uxpanapa, fueron
postuladas dos damas a quienes ni en su casa las conocen. Lo mismo en el centro,
en Córdoba, donde se perfila Leticia López, quien había sido vetada por los
Yunes y el CEN del PAN la revive y la impone. Tiene un punto flaco el yunismo:
Carlos Valenzuela, secretario general del comité estatal, cuya incapacidad para
negociar dio al traste al proceso de selección de candidatos. Yunes azul está
pasmado, atado de manos, menospreciado. Le crecieron los enanos al dueño del
circo, los grupos liderados por Julen Rementería, Enrique Cambranis, Germán
Yescas, el mismo Ricardo Anaya, dirigente nacional, que pasaron de aliados a
canibales, sin advertir que la guerra interna, el festín de las pirañas,
terminará siendo el escenario ideal para Morena y su dueño, Andrés Manuel López
Obrador, que se frota las manos observando la Torre de Babel del panismo,
despedazándose por candidaturas sin futuro, reventando las escasas posibilidades
que tenían de medio componer un desastre de antología. Una megaderrota del PAN,
la resurrección del PRI o el despegue de Morena en Veracruz, será, sin duda, la
señal de que Andrés Manuel López Obrador habrá allanado el camino a la
Presidencia de México en la tercera reserva electoral del país. Obvio, la miopía
del panismo de arriba y abajo no ve algo que está a vista de todos… Esboza una
sonrisa Nicolás Ruiz Rosset. Se enfila a ser candidato de la alianza PAN-PRD
luego que el consejo perredista estatal lo postuló por unanimidad. A contrapelo
de sus detractores, la embestida de los Wade, una avalancha legal y un
desplegado público que uno de sus firmantes rechazó porque asegura ni enterado
estaba, Nicolás Ruiz se perfila a ser el próximo alcalde de Minatitlán. Hay
temor en el terrible Saúl Wade, en su padre, el líder petrolero Jorge Wade
González, dirigente de la Sección 10, en su alcalde irreal actual, Héctor Damián
Cheng Barragán, alias TítereCheng, por sus actos de corrupción, los 117 millones
de pesos robados a la Federación, el engaño a la Auditoría Superior de la
Federación, las empresas del cuñado de Saúl, violando la norma y la ley, los
negocios tejidos al amparo del poder. Vendrán otras batallas de lodo, el ataque
a la intimidad, suponiendo los Wade que su vida es caja de cristal, que hay no
hay podredumbre, que nada de eso se puede tocar. Y sí se puede. Ahí su lodo es
peor. Ni atizando el factor legal pudo ser frenado Ruiz Rosset y lo mejor está
por venir… 21 de marzo, la primavera del Itesco. Ese día, oficialmente, Ricardo
Orozco Alor presentó su renuncia a su plaza de maestro. Su alfil, Ana Isabel
Hernández Jacobo, lideresa formal del sindicato del Tecnológico de
Coatzacoalcos, la entregó a la dirección del plantel. Se esperan coletazos del
ex director del Itesco, ex líder sindical, ex regidor minatitleco, ex director
de Consorcio Clavijero y ex director de Transporte Público en Veracruz, con una
investigación encima por el reparto de más de 10 mil placas de taxi en sólo
siete meses de gestión, bajo la sombra de su padrino, el ex gobernador interino
de Veracruz, Flavino Ríos Alvarado, hoy sometido a juicio por facilitar la fuga
de Javier Duarte. Una versión establece que Ricardo Orozco pactó su salida con
el gobierno yunista, so pena de terminar igual que su mentor. Otra asegura que
vía Ana Isabel Hernández Jacobo y su pandilla intentará seguir sacudiendo al
Itesco, con el riesgo consabido de que la lideresa y el resto de la banda tengan
un futuro carcelario… Nominados al Premio El Matacoyotes Año 2017: José Antonio
González Anaya, Alfredo Ramón de Diego y Juan Domínguez. Impunemente sigue la
devastación de las dunas en el predio aledaño al hotel Fiesta Inn, entre el
malecón y avenida Universidad, unas 10 hectáreas que reclaman el director de
Pemex y su familia, aliados con el abogado y empresario Alfredo Ramón y sus
hijos, coludidos con el delegado —eterno delegado— de ese negocio llamado
Semarnat, Juan Domínguez. El otro de los derechosos es don Inocente Armas. Con
un manifiesto de imparto ambiental demencial, destruyendo el hábitat de una
manada de coyotes, alteran el medio ambiente sin que haya autoridad que los
frene. ¿El ayuntamiento de Coatzacoalcos? Ni en sueños. Ahí el espíritu de Alí
Babá aletea sobre el palacio municipal. ¿Cuántos años tiene Juan Domínguez en
Semarnat? ¿Cuánto daño ha causado su indolencia al ver que las playas se inundan
de aguas residuales con heces fecales por las descargas que por años ha lanzado
la Comisión municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos? ¿Cuántas dunas y
médanos han desaparecido por la complicidad del delegado de Semarnat? Y a todo
esto, ¿qué dice, hace, declara nuestra parlanchina diputada federal, Rocío Nahle
García? Aquí, protestan los ambientalistas y hacen bien. Pronto vendrán las ONG
nacionales e internacionales y el reventadero de funcionarios, incluido el
matacoyotes González Anaya, el vendedor de Pemex, estará de 10… Corruptazo, el
magistrado Leonardo Cruz Casas, presidente de la Sala Superior del Tribunal de
lo contencioso Administrativo de Veracruz. Lo exhibe de nuevo el caso Pluviales,
la empresa que ganó el pleito contra el ayuntamiento de Coatzacoalcos por
haberle sido asignada la construcción del último tramo del malecón en los días
de Marcos Theurel como alcalde y luego le fue arrebatado el contrato. Perdió el
caso el ayuntamiento y está obligado a pagar casi 4 millones de pesos. Incurrió
en desacato a la sentencia del Tribunal de lo Contencioso. Pluviales promovió la
inhabilitación de los regidores, ya que les valió lo que determinó el Poder
Judicial de Veracruz. Ofreció el cabildo que encabeza Joaquín Caballero pagar
mediante trueque, con terrenos que serán desincorporados de los bienes
municipales. Y antes que el Congreso lo aprobara, el magistrado Cruz Casas ya
conminaba a Pluviales a valorar la propuesta. ¿Acaso no conoce la ley? ¿Acaso no
respeta al Congreso de Veracruz? Hoy dice Leonardo Cruz que “al parecer” los
ediles de Coatzacoalcos no entendieron que los puede inhabilitar y por ello
emite un nuevo exhorto. Así de fresco el magistrado. Le recuerda Pluviales que
el artículo 232 del Código de Procedimientos Administrativos para el Estado de
Veracruz señala que ante el desacato, la Sala Superior “podrá decretar la
destitución del servidor público responsable, excepto que goce de fuero. En este
último caso, la Sala Superior dará vista al Ministerio Público para los efectos
a que haya lugar”. O sea, el cabildo de Coatzacoalcos ya se burló del Poder
Judicial de Veracruz, de Edel Álvarez Peña, su presidente, y el magistrado feliz
y cómplice. La última promoción se realizó el 21 de marzo y el magistrado Cruz
Casas no sabe cómo salir de la ratonera en que se metió… ¿Quién es ese líder
sindical que aloja en sus cuentas bancarias, caja fuerte, dentro del colchón y
hasta debajo de la alfombra los “tesoros” del vilipendiado Flavino Ríos? Como
los sindicatos no eran auditables, como se movían en el limbo fiscal, el líder
solía mantener bajo resguardo el secreto mejor guardado del notario, cuasi ex
notario…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
ALVARADO: EL HORROR NO TIENE FIN
* 47 cráneos en la nueva fosa clandestina * Lo que encubrió el duartismo *
Atrae la PGR el crimen de Ricardo Monlui * Protestas y desaires * Las
tribulaciones de la mamá de Karime * Espiral de violencia en Coatza * Morena
quiere apoyos para operar en Tatahuicapan * El chofer y las facturas clonadas.
21 de marzo de 2017
Una mano, la del duartismo, conduce a Arbolillo, en el municipio de Alvarado,
y en ella la fosa clandestina de la que emergen restos y más restos, 47 cráneos
y habrá más, y un historial de horror que no tiene fin.
Dos mentes, las de Luis Ángel Bravo Contreras y Arturo Bermúdez Zurita,
implicados en omisiones legales uno, y en complicidad de sus policías con el
crimen organizado el otro, en levantones y falta de aplicación de la ley.
Es el escenario que se ha ido conformando desde que los 12 colectivos que
buscan a sus desaparecidos, yendo a contrapelo del gobierno duartista, luchando
contra el dique oficial, atizando y marcándole el rumbo al yunismo, lograron
acreditar que en el área aledaña al fraccionamiento Colinas de Santa Fe, junto a
la zona portuaria de Veracruz, había un cementerio clandestino, quizá el mayor
de México.
Sólo ahí se han detectado 250 cráneos y más de 17 mil restos óseos, la mayor
fosa de que haya registro, inhumados ilegalmente centenares de cuerpos, quizá
entre ellos sus familiares, quizá otros más.
Según el portal RT, en Tetelcingo, Morelos, fueron exhumados 117 cuerpos; en
San Fernando, Tamaulipas, 196 restos humanos, y en Iguala, Guerrero, 131. Acá,
en Colinas de Santa Fe van 250.
Ahí, en Colinas de Santa Fe, yacía Pedro Huesca Barradas, el agente de la
Fiscalía Especializada destacado en Veracruz, del que se acredita en el medio
judicial, en la prensa, que no se dejaba tocar por el crimen organizado, que no
se dejó doblegar. Por ser indomable, fue levantado y no se le volvió a ver. Con
él fue secuestrado también el secretario del Ministerio Público, Genaro Montiel
Hernández.
Arbolillo representa otro dolor. Es el predio enclavado en Alvarado, cercano
al puerto de Veracruz, en el que de entrada hay 47 cráneos, una familia
procedente de Querétaro que solía visitar Veracruz, y dos jóvenes por los que
hace tiempo sus familiares luchan por saber qué suerte les deparó el destino.
Datos aportados por el fiscal general, Jorge Winckler Ortiz, hablan de ocho
fosas clandestinas, en un área de 120 metros cuadrados, colindante con la Laguna
de Alvarado. En ellos 47 cráneos y gran cantidad de restos corporales.
Dice Winckler:
“A la fecha existen indicios sólidos que de estos restos exhumados se
encuentran —entre otros—presumiblemente, los 3 integrantes de la familia Sánchez
Pérez, originarios del estado de Querétaro, que fueron denunciados como
desaparecidos a principios del mes de septiembre de año 2016, lo que derivó en
el inicio de la Carpeta de Investigación número 96/2016, radicada en la Fiscalía
de la ciudad de Alvarado.
“Así también, presumiblemente hay evidencia de que se encontraron los restos
del joven Baruch Grajeda García, el cual fue denunciado como desaparecido en el
mes de julio del año 2016, en la ciudad de Veracruz, que derivó en la carpeta de
investigación 872/2016 radicada en la ciudad de Veracruz.
“De la misma manera, existen indicios que permiten hacer presumible que
dentro de los restos exhumados se encuentran los del joven Isaías Jácome
Hernández, el cual fue denunciado como desaparecido el día 6 de Septiembre del
año 2016, lo que dio inicio a la carpeta de investigación 1582/2016 radicada en
la Fiscalía de la ciudad de Veracruz.
“En este momento el área de laboratorios de la Dirección de los Servicios
Periciales de la Fiscalía General del Estado de Veracruz, se encuentra
realizando los trabajos de rehidratación de huellas dactilares, moldeo de
arcadas dentarias, el levantamiento de placas fotográficas de todas aquellas
características específicas que presenten los restos ya exhumados, como son
lunares, cicatrices, tatuajes, señas particulares. Además, se tomarán muestras
de ADN de estos restos óseos para estar en la posibilidad de realizar una
identificación cien por ciento fiable.
“En cumplimiento a los compromisos adquiridos por esta Fiscalía General del
Estado con todos y cada uno de los familiares de las personas desaparecidas en
el Estado de Veracruz y de toda la República, les hago de su conocimiento que
una vez que concluyan los trabajos ya descritos, se pondrán a disposición de
estos y de cualquier otra persona, en todas las oficinas de la Fiscalía General
del Estado y en las bases de datos y páginas oficiales de nuestra institución
las fichas identificativas de los restos que hasta este momento se han
localizado en la localidad El Arbolillo, municipio de Alvarado, Veracruz”.
Arbolillo es horror. Arbolillo es drama. Arbolillo es polémica.
Una historia consterna, la de la familia Sánchez Pérez, procedente de
Querétaro, de quienes no se supo más desde el 3 de septiembre de 2016 cuando se
dirigían al Festival de la Cerveza, en el malecón de Veracruz.
Javier Sánchez, su esposa María Dolores Pérez y su hija Karen Sánchez Pérez
llegaron un día antes a Veracruz. Tenían una casa en Salinas, a 20 minutos del
puerto. Viajaban en su auto Altima. Tras la llamada que realizó Javier, el día
3, no se volvió a saber de ellos.
Hoy están identificados. Por algunos documentos hallados en la fosa de
Arbolillo, se sabe que son ellos.
Winckler los menciona en el hallazgo, aún sin realizar los exámenes de ADN.
“Presumiblemente, los 3 integrantes de la familia Sánchez Pérez, originarios del
estado de Querétaro”, dijo el fiscal.
Le responde el colectivo Desaparecidos Justicia AC Querétaro que pone en duda
que sean ellos. Le exigen una disculpa pública, dándole otro sesgo al dramático
final de la familia Sánchez Pérez porque, dicen, los revictimiza, “lastimando de
sobre manera la salud física y emocional de la familia”.
Winckler nunca queda bien. Si informa, le replican; si se reserva datos, lo
condenan.
Agrega el colectivo Desaparecidos Justicia AC Querétaro:
“Pareciera ser muy entendido del dolor que las familias vivimos, hoy con
coraje entendemos que no tiene ni idea, al lastimar y revictimizar de esta
manera tal cruel, tal vil, deshumanizada y absolutamente irresponsable a la
familia Sánchez y a toda la organización Desaparecidos Justicia AC. Querétaro”.
Winckler fue claro:
“Una vez que concluyan los trabajos ya descritos, se pondrán a disposición de
estos y de cualquier otra persona, en todas las oficinas de la Fiscalía General
del Estado y en las bases de datos y páginas oficiales de nuestra institución
las fichas identificativas de los restos que hasta este momento se han
localizado en la localidad El Arbolillo, municipio de Alvarado, Veracruz”.
Nada de lo que ocurre en Veracruz es casual. Hay omisión del anterior fiscal,
Luis Ángel Bravo, empeñado en ocultar la verdad, obstaculizar la labor de los
colectivos, tender un velo silencio.
Hay complicidad del ex secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, hoy
en prisión, sujeto a juicio pero no por desaparición forzada, pese a la
participación de su policía en levantones y secuestros, en crímenes e
inhumaciones clandestinas.
Lucía de los Ángeles Díaz Henao, quien busca a su hijo Guillermo Lagunes
Díaz, de profesión disc jockey, levantado el 28 de julio de 2013, asegura que la
existencia de fosas clandestinas con tal cantidad de restos sólo se podría
explicar por “colusión con las autoridades. Si están patrullando todo el tiempo
policía y marinos, ¿cómo le hicieron para levar a toda esa gente?”, se pregunta
en la entrevista con el portal RT.
Agrega el sitio:
“Una fosa tenía 15 personas. La logística es complicada. Por lo que la
buscadora deduce que se tuvo que hacer frente a las autoridades, ya que
pareciera que algunas fosas hasta fueron abiertas con retroexcavadoras”.
A lo largo del gobierno duartista, la Fiscalía General sólo llegó a acopiar
266 muestras de familiares. Colectivo Solecito, al que pertenece Lucy Díaz,
cuenta con 600, pero las cifras de desaparecidos que maneja son escalofriantes:
“Tenemos un universo, eso no cubre, pero en Veracruz hay más de 20 mil
desaparecidos”.
Winckler habla a Proceso sobre la Fiscalía duartista:
“Hubo mucho desorden y desaseo en el manejo de cuerpos no identificados
enterrados en las fosas comunes de los panteones de Veracruz, pero también las
pruebas de ADN tomadas a familiares de desaparecidos fueron muy deficientes.
“Hay muchos restos que ya tienen perfil genético, pero no se pueden cruzar
los datos por las deficiencias en las muestras de ADN que teníamos”.
Desaparición de muestras de ADN, omisión legal, ocultamiento de datos,
obstrucción de la justicia, complicidad con el crimen organizado, desaparición
forzada. Son los pecados del fiscal Luis Ángel Bravo y del ex secretario de
Seguridad, Arturo Bermúdez.
Un caso, el de Pedro Huesca, el agente del Ministerio Público, exhibe los
niveles de corrupción del gobierno de Javier Duarte, levantado por sicarios y
también por el comandante de grupo de la Secretaría de Seguridad, Víctor
Sandoval, presunto ejecutor, según la declaración del oficial Jesús Pérez
Andrade.
“Sandoval —relata el reportero de Proceso, Noé Zavaleta— fue muy cercano (fue
su subalterno en distintas épocas) al delegado regional de la SSP, Marcos Conde
Hernández, hoy preso en un penal de máxima seguridad como presunto responsable
de la desaparición forzada y posterior asesinato de cinco jóvenes en Tierra
Blanca.
“En dicha región del Sotavento y de la Cuenca del Papaloapan las ligas de
Conde con la delincuencia organizada han quedado de manifiesto en diversos
actos”.
Arturo Bermúdez, el falso general, el capo del Cártel de Duarte, tenía un
superpolicía en la Secretaría de Seguridad: Marcos Conde. Era impune. Y el
superpolicía resultó cómplice del crimen organizado, autor de levantones y
secuestros, muerte y dolor.
Colinas de Santa Fe y Arbolillo, dos escenarios de horror que no tienen fin.
Nada ajeno a Javier Duarte y sus sicarios.
Archivo muerto
Será la Procuraduría General de la República la que atraiga la investigación
del crimen del periodista Ricardo Monlui Cabrera, asesinado el domingo 19 en
Yanga. Se encargará de desahogar las diligencias la Fiscalía Especializada para
la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE), según
reveló el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Dos días después del crimen, el
caso está en punto cero. Se siguen varias líneas de investigación y entre ellas,
dos que pueden ser clave. Una es en torno a los escritos periodísticos del autor
de la columna Crisol y director del periódico El Político. Este lunes hubo actos
de protesta en varias ciudades de Veracruz por el crimen y el nivel de riesgo en
que se mueve la prensa, como si el duartismo aún persistiera. La de
Coatzacoalcos fue una parada con escasa respuesta, si acaso una decena de
periodistas, sin la dirigente de la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos,
Victoria Rasgado Pérez, precandidata de Morena a la alcaldía de Moloacán…
Abatida, refieren fuentes del duartismo, María Virginia Yazmín Tubilla Letayf
vive días de dolor e impotencia, no en Chiapas como se ha hecho creer, sino en
la capital del país. Abatida vive doña Yazmín la debacle de su hija Karime
Macías Tubilla, ex primera dama de Veracruz, oficialmente no prófuga pero
buscada por cielo, mar y tierra, pues donde ande la dama ahí estará la pista más
sólida para llegar a Javier Duarte, el ex gobernador, él sí buscado por la
justicia. Otra fuente yunista cuenta de los llantos de los hijos, que no
explican dónde está mamá, dónde está papá. Oficialmente los suegros de Javier
Duarte viajaron de Coatzacoalcos a Tuxtla Gutiérrez, llevando con ellos a los
nietos, disipando así el asedio de la PGR, la vigilancia, el hostigamiento,
tramitando amparos. Pero la de Yazmín Tubilla es otra tragedia, señalada su hija
Karime como el cerebro que urdió el gran robo a Veracruz, la de los excesos y el
derroche, la de la fijación por la abundancia, la mano que meció la cuna de los
prestanombres del ex gobernador… Espiral de violencia en Coatzacoalcos. Once
ejecutados en cuatro días, un negocio de grúas baleado, narcomantas advirtiendo
guerra cruenta entre cárteles, dos migrantes asesinados. Sin control, la
violencia evidencia que el yunismo está rebasado y que la meta de 60 días
ofrecida en campaña para remediar el asunto de la inseguridad pública, no se
cumplió. Cinco personas, la mayoría taxistas, fueron ultimados en la colonia
López Mateos, el viernes 17; a otros tres los ejecutaron en la colonia Francisco
Villa, el sábado 18; uno más apareció en lo que fue la planta de agua purificada
Pingüino, este lunes 20, y dos más murieron en la zona que concentra mayor
número de migrantes, y presuntamente serían indocumentados. Previamente fueron
colgadas mantas con mensajes amenazantes, presuntamente suscritos por el Cártel
Jalisco Nueva Generación, que advierte que va por Los Zetas. Este lunes 20 fue
baleada la fachada de Grúas Vázquez, empresa que concentra el mayor número de
movimientos de arrastre de vehículos en la región sur de Veracruz. Y la escalada
tiende a multiplicar su efecto… Así que en Tatahuicapan aún sueñan con “los
apoyos” de Coatzacoalcos, el dinero que mes con mes le llegaba a Morena, a Lino
Bautista; a Eloy González, el ex priista; a Inocente Bautista Cruz, a Calixto
Cruz Hernández, a Gabriel Hernández Hernández. Exigen los “apoyos” arguyendo que
hay violación a los acuerdos con el gobierno de Veracruz en los días del
duartismo porque no se está suministrando el 40 por ciento del flujo de agua
procedente de la presa Yuribia a Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque sino
el 60 por ciento. De ahí que la hicieran de tos nuevamente, encadenando la
compuerta y de paso exigiendo que el apoyo económico del ayuntamiento de
Coatzacoalcos vuelva a fluir. La prohibición del gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares es tajante: ni un peso a Morena. Y si chantajea con el cierre del
Yuribia, sus dirigentes se van a la cárcel. Morena entra en crisis en
Tatahuicapan, municipio donde está enclavada la presa. No hay dinero y no hay
reparto entre los ejidatarios y avecindados. No hay recursos para que el
pejepartido opere y asegure la elección. Y en el ayuntamiento de Coatzacoalcos
saben que filtrar dinero a los morenistas de Tatahui desataría la furia de Yunes
azul… ¿Quién es ese funcionario de medio pelo, inflado como sapo, de negocios
turbios, ostentoso de fortuna y autos, viajes y viejas, cuya misión en el
ayuntamiento es conseguir comprobantes que justifiquen gastos, sean recibos
legales o facturas clonadas? Dos pistas: sus iniciales son I y H. Antiguo
oficio: chofer…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
YUNES: LA SANGRE DEL PRIMER PERIODISTA
* Ricardo Monlui, asesinado en Yanga * 20 comunicadores ultimados en seis
años * Coatza: Morena 38%, PRI 23.4%, PAN-PRD 14.4% * Sigue la resistencia en el
PAN * Los priistas traicionan * Nora Cortázar se entromete en Morena * Fernando
Guízar por el PES * El político, las gasolineras y el lavado.
20 de marzo de 2017
Se tiñe de sangre el yunismo, el bienio del PAN en el poder, sacudido con el
crimen de Ricardo Monlui Cabrera, el periodista al que la muerte lo asedió y
cazó, le dio tiempo y lo supo esperar.
Crujen las estructuras políticas del panismo, del yunismo, del antipriismo,
al saber que en el día 109 del reinado de Miguel Ángel Yunes Linares el estigma
de su antecesor, Javier Duarte, el de la violencia contra periodistas, comienza
a marcar su destino.
Salía Ricardo Monlui de una fonda, ubicada en la esquina de Avenida Dos y
Calle Uno, en Yanga, en la zona serrana del occidente veracruzano, cuando el
sicario que lo acechaba cumplió su misión.
Lo abatió de tres disparos, todos en la cabeza, dejando el veterano
periodista su vida ahí, en shock su esposa, su hijo, testigos de la tragedia,
impotentes ante la acción del que mata con frialdad brutal.
A eso de las 10 de la mañana, a las puertas de la fonda, el sujeto se le
acercó. Lo había esperado casi junto al vehículo del comunicador. Al verlo se
acercó, sacó el arma de entre sus ropas y vació su descarga. Ricardo Monlui cayó
fulminado.
Huyó el sicario. Impactada su esposa, se desplomó. Sufría un shock demoledor.
Moría el autor de la columna Crisol, el director del impreso El Político, amigo
de líderes cañeros y campesinos, acreditado por sus exclusivas, por el dato
inédito, por su facilidad para ser el depositario de la confianza de los hombres
de poder.
Ricardo Monlui —57 años, una vida en el periodismo, 35 años en medios,
reporteando y dirigiendo, enviando notas y opinando— pasó por el Mundo de
Córdoba, se fue a Matehuala, San Luis Potosí, regresó al Sol del Centro, hoy Sol
de Córdoba, fundó Momento y luego la revista Opinión, fue director de El Sol de
la Cuenca, director de El Demócrata de Córdoba y corresponsal de Telever.
Fue corresponsal de Análisis Político y en 2014 fundó el impreso y el portal
electrónico El Político, amén de difundir su columna Crisol en Diario de Xalapa
y los periódicos miembros de la cadena Organización Editorial Mexicana.
Otra de sus facetas fueron las relaciones públicas. Fue jefe de prensa de la
Unión Nacional de Productores de Caña, la Confederación Nacional de Productores
Rurales y la CNC de Veracruz. En todas tenía compadres: Daniel Pérez Valdés,
Ángel Gómez Tapia y Juan Carlos Molina Palacios.
Se movía entre los hombres de poder, en los que descansa la producción, en
los que tienen su parcela en el PRI. Uno de ellos, Juan Carlos Molina, es
compadre del senador y frustrado candidato al gobierno de Veracruz, el priista
Héctor Yunes Landa.
Juan Carlos Molina aparece también en aquella transcripción de una llamada
telefónica entre el narcoempresario Francisco “Pancho” Colorado Cessa, condenado
a 20 años de prisión por lavar dinero de Los Zetas, vía compra de caballos. Su
misión era operar “putazos” en medios para aflojar a quienes le complicaban la
asignación de contratos en Pemex.
A Ricardo Monlui lo asediaba la muerte, lo seguía, lo aterraba. Le tocó en lo
más sensible: su hijo. Y casi lo devastó.
Un día, una madrugada, la del 19 de diciembre de 2010, cuando Ricardo
Cristian Monlui Ríos andaba con sus amigos en Orizaba, en un antro, llegó la
noticia brutal: presuntos policías del gobierno de Veracruz lo levantaron, lo
balearon en el rostro y lo arrojaron en un paraje de Ixtaczoquitlán, municipio
conurbado.
Milagrosamente el hijo del periodista salvó la vida. Lo vio en la Cruz Roja
aferrarse, luchar por sobrevivir.
Minutos después hablaban con Ricardo Monlui María Gina Domínguez Colío, la
vocera del duartismo, y el subsecretario de Gobierno, Erick Lagos. Luego le
llamaría Javier Duarte, consternado e indignado, y ofreció que su procurador,
Reinaldo Escobar Pérez, se haría cargo de la situación.
Reynaldo Escobar llegó días después pero sólo para dejar que el tiempo.
“Reynaldo Escobar vino a Córdoba, saludó a mi hijo, platico conmigo y con mi
esposa, pero nunca hubo el compromiso de investigar a fondo los hechos”,
escribió dos años después Ricardo Monlui Cabrera.
Nunca fueron hallados los responsables del atentado a su hijo Cristian. Nunca
se le hizo justicia.
Muerto Ricardo Monlui Cabrera, violentamente asesinado, se convulsiona el
yunismo. Lo que tanto disminuyó a Javier Duarte, es lo que conduce al gobierno
de Miguel Ángel Yunes al fracaso.
Desatada la violencia, fallida la promesa de resolver el tema de seguridad en
60 días, como ofreció, el gobernador se precipita en un tobogán de credibilidad
perdida.
Sábese que el duartismo opera la violencia, que el Cártel de Duarte está
herido y se lanza a matar, que dos de sus piezas recluidas en prisión, el falso
general Arturo Bermúdez Zurita y el ex gobernador interino, Flavino Ríos
Alvarado, provocan reacciones airadas y violencia sin freno.
Sábese que la guerra entre cárteles se inscribe el Veracruz violento con que
el antiguo régimen mancha al yunismo, lo destiñe y lo precipita al abismo. Y
teniendo la lectura clara, el que presume de mover la inteligencia como sólo
unos cuantos políticos en el país, ni siquiera insinúa que las ejecuciones
forman parte de una estrategia para desplomar al PAN en el poder.
Es la sangre de Ricardo Monlui la primera de un periodista en el yunismo
azul, la que marca y sella al gobierno que no termina de cuajar.
Es el crimen de Ricardo Monlui el número 20 en seis años, los 19 que se
perpetraron en el sexenio de Javier Duarte y lo que va del de Miguel Ángel
Yunes.
Antes fueron Noel López Olguín, de Noticias de Acayucan; Milo Vela —Miguel
Ángel lópez Velasco—, Misael López Solana, Yolanda Ordaz y Gabriel Huge, de
Notiver; Guillermo Luna Varela, de Veracruz News; Esteban Rodriguez, de AZ;
Regina Martínez, de Proceso; Víctor Manuel Báez Chino, de Milenio y Reporteros
Policíacos; Gregorio Jiménez de la Cruz, de Notisur y Liberal del Sur; Moisés
Sánchez Cerezo, director de La Unión en Medellín; Juan Mendoza, de El Dictamen;
Armando Saldaña, locutor de la Ke Buena, en Tierra Blanca; Octavio Rojas
Hernández, El Buen Tono; Juan Santos Cabrera, quien fuera corresponsal de
Televisa en Orizaba; Manuel Torres Hernández, de Noticias MT, de Poza Rica,
Anabel Flores Salazar, quien colaboró en El Buen Tono y El Sol de Orizaba; Rubén
Espinosa Becerril, colaborador de Proceso, Claroscuro y AVC, y Pedro Tamayo
Rosas, reportero de Al Calor Político.
Este domingo 19, Ricardo Monlui Cabrera se convierte en el periodista número
20 en ser asesinado en los últimos seis años y el primero en el régimen yunista.
Dice el gobernador azul que se hará justicia. Cuenta que se seguirán todos
los móviles, incluido su trabajo periodístico. Refiere que el crimen no quedará
impune. Lo mismo solía decir Javier Duarte.
Sábese que tras el crimen de Ricardo Monlui habrá otro más, que la prensa es
el punto sensible de Yunes, que sus enemigos sabrán donde golpear, que si no hay
una acción mayor Veracruz se podría incendiar.
Pasará Yunes azul a la historia si el crimen de Ricardo Monlui se convierte
en el inicio de una escalada de violencia contra el gremio periodístico, como
algunas fuentes en Seguridad Pública estiman que habrá de ocurrir.
Hosco, agrio, Javier Duarte no ocultaba ni matizaba su repudio a la prensa.
Les llamó "manzanas podridas", les dijo que se portaran bien o caerían. “Todos
sabemos quiénes tienen vínculos y quiénes están metidos con el hampa”. ¿Todos?
Así atizaba el fuego el entonces gobernador, desdeñando a un gremio —los
críticos porque los serviles nada tenían que temer—, generando el ambiente para
que la violencia los devorara.
Hoy bufan los textoservidores, disfrutan el festín de sangre, alzando la voz
por Ricardo Monlui como no lo hicieron por los 19 periodistas asesinados en el
sexenio duartista. Reclaman justicia con la misma intensidad que antes los marcó
su complicidad.
Yunes es hostil a su manera. A la prensa la vapulea en el flanco débil, en el
dinero de los convenios de publicidad en el chayote. Que aplaudan pero no hay
pago, les dice. Y los termina de irritar.
Yunes los confronta en ruedas de prensa. Evade temas. Encara y exhibe,
cuestiona datos, niega cifras, informa a medias, a tercios o a cuatros de la
verdad.
Enfrenta su gobierno el primer crimen contra periodistas. Javier Duarte no
aplicaba la justicia, dejaba que la impunidad lo consumiera. A Yunes se le exige
aplicar la ley, y hacerlo ya.
Mientras, hay sangre de periodista en el régimen yunista.
Archivo muerto
Sólo un milagro podría revertir la debacle del PAN-PRD y su seguro tercer
lugar en la elección de Coatzacoalcos. Si hoy fueran los comicios, el Movimiento
de Regeneración Nacional (Morena) obtendría el 38 por ciento de la votación;
PRI, 23.4; PAN-PRD, 14.4; otro tanto se distribuye entre los que lo harían por
otra fuerza política, los que no votarían por ninguno y los que no saben.
Morena, por sí solo, tiene más del 50 por ciento de la intención de voto, pero
la escasa exposición mediática de su candidato, Víctor Manuel Carranza Rosaldo,
le baja más de 12 puntos. Según la encuesta que circula en altos niveles del
tricolor, el PRI tiene una mejor intención de voto que el panismo gracias a su
ya inminente candidato, el líder cetemista Carlos Manuel Vasconcelos Guevara,
por su penetración en estratos bajos, a quienes les otorga ayuda social y médica
gratuita. El PAN-PRD se hunde aún si el candidato fuera Jesús Moreno Delgado,
pero sería peor con algún otro de los aspirantes. A Jesús Moreno le iría mejor
si abandona la aventura y suma lo que trae al proyecto Vasconcelos. Aún así, sus
porcentajes no les dan para derrotar a Morena, el pejepartido. Eso es al día de
hoy. Si ocurriera un descalabro en Morena, alguna historia de corrupción, algún
escándalo subido de tono, es posible que caiga en la preferencia electoral. Y
aún así, difícilmente perdería la elección a la alcaldía de Coatzacoalcos… Sigue
la resistencia en el PAN. Se resisten los doctrinarios a que su candidato a la
alcaldía de Coatzacoalcos sea de origen priista. Lo expone Miguel Ángel Brito
Molina, ex presidente del comité municipal: “Las razones que me hacen apoyar
como precandidato a un miembro de mi partido, PAN, son en base a la experiencia
y la historia reciente. Mencionaré sólo unos casos como muestra: Renato Tronco
ganó la presidencia de las Choapas impulsado por el PAN, y hoy cuéntenme que ha
pasado con él. Cirilo Vázquez ganó la presidencia municipal de Cosoleacaque, hoy
se declara del PRI. Rafael García Bringas ganó la diputación federal impulsado
por el PAN, hoy se declara del PRI. Gonzalo Guízar Valladares, dos veces
candidato impulsado por el PAN, hoy es presidente de PES (Partido Encuentro
Social). Regina Vázquez ganó la presidencia municipal de Acayucan y se regresó
al PRI. Todos ellos usaron las siglas del PAN para lograr sus fines personales.
Todos venían del PRI y todos traicionaron al PAN y al pueblo. ¿Por qué pensar
que los que hoy pretenden ser los candidatos, que todos vienen del PRI, no lo
vuelvan a hacer? La historia no se equivoca. Digan por que debe ser candidato
del PAN alguien venido del PRI? ¡Díganme por favor!”… De malagradecidos habla
Nora Cortázar Luna. De malagradecido tilda la coordinadora de Movimiento
Ciudadano a Freddy Ramos por haberse ido a Morena. Y lo grilla. Y lo lacera.
Pillan a la regidora en un audio revelador que, mínimo, deja en claro que la
dirigente del partido de Dante Delgado Rannauro se entromete en la vida del
partido del Peje López Obrador. Identifican a su interlocutor: Rufino Soriano,
alias “Pochutla”, quien obtuviera la mayor votación ente los varones que aspiran
a ser candidatos a una regiduría en el próximo ayuntamiento de Coatzacoalcos.
(Al Pochutla en breve le van a dar fondo en Morena por prestarse al complot de
la dirigente de Movimiento Ciudadano contra un militante morenista). Instiga
Nora Cortázar. Conmina a distribuir volantes contra el ex regidor Benito Soriano
Aguilera. Qué memoria tan volátil la de Nora Cortázar. Ya olvidó que su alumno
Benito Soriano fue quien la propuso para ser regidora en el ayuntamiento de
Armando Rotter Maldonado, en 1997, cabildeando con Gloria Rasgado Corsi,
designada por su perfil de maestra. Meses después, votaría Nora Cortázar para
destituir a Gloria Rasgado de la Dirección del DIF municipal. Y ahora, grilla a
quien le abrió las puertas de un ayuntamiento perredista al que nunca imaginó
llegar. Hoy se entromete en la vida interna de Morena y eso es delito electoral…
Sólo faltan detalles para formalizar la candidatura de Luis Fernando Guízar a la
alcaldía de Coatzacoalcos por el Partido Encuentro Social. Se mete Luis Fernando
con la estructura que siempre movió su hermano Gonzalo, hoy líder estatal del
PES y diputado federal, antes legislador local y federal por el PRI, y que se
prevé jalará votos que buena falta le harán a la alianza PAN-PRD y al mismo PRI.
Luis Fernando Guízar fue secretario de Organización del comité municipal que
encabezara Mario Ulises Pereyra Esquivel al inicio de los años 80, cuando
iniciaba su carrera política. Otro de sus hermanos, Gilberto, es coordinador del
PES en la sierra de Soteapan, donde se prevé postularán candidatos a por lo
menos 11 alcaldías… ¿Quién es ese político, priista, ratita, que va por su
enésima gasolinera allá por los rumbos del Centro de Convenciones de
Coatzacoalcos, una verdadera lavandería de millones y millones que simplemente
jamás podría justificar? Helo en éstas cuando se recuerda los tiempos en que
vivía de sus rentas, sí, las que no pagaba…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ: LAS FOSAS, LOS MUERTOS, LA COMPLICIDAD
* Se cumple predicción del padre Solalinde * Colectivos: dolor e
indignación * Fisculín y Duarte: ocultar todo * Winckler, rebasado * “No me
doblan”, decía Yunes, y se dobló * Morena no cede, los priistas sí * ¿Habrá
reestructuración de deuda? * 23 autos robados en CMAS * Ola de violencia en el
sur * Cierran puertas los Yunes a Lu-pilla de Theurel.
17 de marzo de 2017
Cuerpo sobre cuerpo, hacinados unos, dispersos otros, los restos hallados en
Colinas de Santa Fe van cumpliendo ya la profecía del padre Solalinde: Veracruz
es la mayor fosa clandestina del país.
Hay ahí, en ese predio cercano a la zona portuaria de Veracruz, 250 cráneos y
unos 10 mil restos óseos.
Hay ahí 125 fosas en un espacio de 10 hectáreas, detectadas con un croquis y
un aviso que llegó por mano anónima, entregada a los colectivos dedicados a la
búsqueda de personas levantadas, desaparecidas, los que se fueron o los llevaron
sin que se volviera a saber más.
Hay ahí dolor y angustia, ira e indignación del que busca sabiendo o sin
saber qué ocurrió y por qué, por la ausencia forzada de un familiar, un día su
vida. Buscan apoyados en los expertos o aprendiendo cómo tocar y sentir la
tierra, con el sentimiento encontrado, deseando que los suyos no estén entre lo
hallado, o admitiendo que lo mejor es terminar con la incertidumbre y darles el
descanso eterno con dignidad.
Oficialmente, este jueves 16 se abrió Colinas de Santa Fe a los medios de
comunicación —o mejor dicho la abrieron con presión, rompiendo el cerco, sin
permitir que Televisa se llevara la exclusiva—; a esa prensa que por años ha
dado voz a los colectivos, a los que el gobierno de Veracruz, en los días de
Javier Duarte, en los tiempos del ex fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, en el
presente de Miguel Ángel Yunes y en la gestión de Jorge Winckler Ortiz, los han
mantenido literalmente atrás de la raya.
Una fosa, entre las 125 detectadas, tiene las dimensiones de una alberca. Y
así le llaman: la alberca. Los cuerpos se apilan, aparecen unos sobre otros, en
un espectáculo funesto que agravia al que sufre la desaparición de un familiar,
que conmueve a la sociedad, que indigna a todos de sólo saber que el hallazgo en
Colinas de Santa Fe no se dio por una acción de la autoridad y que luego se le
intentó minimizar.
Bravo Contreras, rebasado por el hallazgo, admitió el ingreso de los
colectivos, su participación en la búsqueda de restos, y rechazó la presencia de
la prensa. Restringió el uso de teléfonos celulares y todo aquello que pudiera
evidenciar que Veracruz había alcanzado ya el estatus de la entidad con mayor
número de fosas clandestinas.
Tendía el gobierno duartista un velo de complicidad, sabido el vínculo entre
la policía de Veracruz y el crimen organizado, el binomio que desató la
violencia, que provocó el baño de sangre, que hundió a la sociedad en la
incertidumbre y arrancó sus miedos.
Hoy es Yunes el heredero del escándalo. Distante, se vincula a medias con los
colectivos que buscan a sus familiares. Los escucha una vez y se aleja,
generando el rechazo y la protesta, sobre el panista que gobierna Veracruz el
índice inquisidor de los que le imputan que primero está la indolencia y luego
su obligación legal.
Tensa el ambiente su fiscal a modo, nada autónomo Jorge Winckler Ortiz, pues
su relación es de amistad y trabajo.
Irrita Winckler a los colectivos por su desatención, la falta de disposición,
la respuesta en redes sociales, invariablemente jocoso, cuando lo mínimo que
reclaman de un fiscal es saber escuchar y aportar resultados.
Tiene resultados Winckler pero no los sabe comunicar. Tiene cifras y récord
pero los guarda. Y si no es la identificación por ADN pareciera que no tiene
otra forma de saber cómo lograr el perfil del resto encontrado.
Dice:
“Todos los restos se van a identificar si hay todavía material genético, si
ya no hay material genético es muy complicado”.
Agrega:
“Hay fosas que no se trabajan porque no tenemos donde trabajar los restos que
se pudieran extraer. Tenemos convenio con la UV pero es insuficiente el Semefo
de la UV, es insuficiente el de Fiscalía. Estamos trabajando para cuando haya
recursos, poder tener un Semefo ministerial y panteón ministerial. Buscamos que
esté en un área que por su clima y tierra, si alguien está desaparecido, puedan
durar mucho más tiempo”.
Palabras más, palabras menos, pero a los 12 colectivos no les
A la vista de muchos, la inhumación clandestina se volvió práctica común en
Veracruz, encubierta por el policía, el de a pie y el alto nivel, el elemento
sin rango y hasta el falso general Bermúdez Zurita, hoy preso en el penal de
Pacho Viejo, pero sin cargos aún por desaparición forzada.
Decía en 2011 el sacerdote Alejandro Solalinde, coordinador de la Pastoral de
Movilidad Humana en el Pacífico Sur del Episcopado Mexicano y director del
albergue Hermanos del Camino:
“Tiene que abrirse el suelo veracruzano, porque yo creo ha de ser el
hervidero de esqueletos por donde quiera”.
Agregaba:
“Lo que yo pregunto en este momento es qué autoridad va a atreverse a hacer
investigaciones en Veracruz para que empiecen a buscar cuerpos humanos,
osamentas ahí en Veracruz”.
Y expresó que existe una colusión entre criminales y policías para secuestrar
y desaparecer migrantes en territorio veracruzano.
Seis años más tarde, Solalinde sigue teniendo razón. Veracruz es un
cementerio descomunal, un “hervidero de esqueletos por donde quiera”. La
seguridad está fracturada, los programas de gobierno son maquillaje y fachada,
aniquilados por la impunidad con que se manejan los criminales.
Se hallan cuerpos y los ocultan. Restringen la información, cercan el área de
búsqueda, lejos de las cámaras de fotógrafos y camarógrafos, a distancia de los
reporteros. Y cuando requiere la prensa una explicación, encuentra la omisión.
Colinas de Santa Fe es la mayor fosa clandestina hallada pero hay más, en el
norte y en el sur, en la Cuenca del Papaloapan, en Nopaltepec y Tres Valles, la
tierra del gran sultán del Golfo, Fidel Herrera Beltrán.
Alvarado, cerca del puerto de Veracruz, es de nuevo punto de atención. Como
en los días en que en un islote fue detectado un cementerio clandestino,
ubicado, como en Colinas de Santa Fe, por un croquis enviado por un personaje
anónimo.
Ocurre lo mismo en Sayula de Alemán y lo admite el fiscal Winckler mientras
pisa tierra cercana a la alberca de Colinas de Santa Fe. “Se pidió autorización
para hacer ahí una exhumación”, explica.
“Ahora con las reformas al Código Penal, no puede ordenar motu proprio que se
hagan trabajos de inhumación y exhumación. Ya se pidió audiencia para que el
juez control nos autorice para trabajar ahí”.
Son predios particulares, intocables hasta que exista orden judicial que
permita la excavación. Son predios de menor tamaño que Colinas de Santa Fe. “Si
hay uno o dos cuerpos se entiende que es una fosa clandestina”, agrega el
fiscal.
Veracruz, decía Solalinde, hoy candidato al Premio Nobel de la Paz, se
convertiría en el mayor cementerio clandestino. Y así fue.
Se llegó a ello por haber abierto las puertas de Veracruz al crimen
organizado, a los pactos inconfesables, al cogobierno del PRI y los priistas,
Fidel y Javier Duarte, con Zetas y Golfos, con el Cártel de Jalisco Nueva
Generación, terminando por constituir el Cártel de Duarte.
Qué aberrante es que no sea el gobierno el que busque a los desaparecidos,
que exhiba incapacidad, que sea indolente, que se mofe de la angustia y el
dolor.
Que aberrante que sean los colectivos los que trabajen la tierra, escarben y
hurguen, que los guíen los croquis anónimos, porque la autoridad ni puede ni
quiere, ni tiene presupuesto ni mueve un dedo para aterrizar fondos para
financiar la búsqueda y cumplir con deber moral.
Son las fosas, los muertos, la complicidad.
Archivo muerto
Decía el gobernador Miguel Ángel Yunes que no lo iban a doblar, y lo
doblaron. Lo enfrentó medio Congreso de Veracruz, y hoy los priistas se
comienzan a quebrar. Dan 25 diputados revés a la propuesta de reestructuración
de la deuda pública y en un par de días las balandronadas yunistas, el amago de
no pagarle salarios a los diputados que votaron en contra —priistas, morenistas
y verdes— porque prefería Yunes azul pagar médicos y maestros, quedan en el
olvido. Planteó el engendro PAN-PRD declarar una moratoria de pagos, que por
consiguiente llevaría a que los bancos reclamen el total de los adeudos y que
las instituciones de crédito le cierren las puertas al gobierno de Veracruz. A
su vez apretaba el gobernador. Decía que por culpa de PRI y Morena en agosto
serán absorbidas todas la participaciones federales. “No me van a doblar”,
sentenciaba Yunes Linares. Apretaba también el PRI, reculando luego de haber
aprobado con su firma un diputado priista el dictamen que daba aire a la
reestructuración de la deuda. Insistían los diputados del pejepartido en que la
propuesta de Yunes azul es opaca, nada transparente, provocando mayor
endeudamiento, sin ajustar el gasto, desoyendo el plan de austeridad que Morena
planteó desde el inicio del nuevo gobierno en Veracruz. Así de radicales estaban
las partes, los yunistas y los antiyunistas. Hoy Yunes y los priistas reculan,
Morena no. Este jueves 16 hubo una nueva propuesta con un artículo transitorio
que obliga a mantener toda la información en un portal de transparencia. ¿Y en
qué varía respecto a la propuesta de reestructuración que fue desechada? Hablan
los alcaldes, Américo Zúñiga de Xalapa y Joaquín Caballero de Coatzacoalcos,
urgiendo la reestructuración de la deuda. Habla el líder de la fracción priista
en el Congreso, Juan Nicolás Callejas Roldán, y dice que está dispuesto a
avanzar en la reestructuración. O sea, los intransigentes se alinean, lo mismo
Yunes que los priistas. Presuntamente este viernes 17 habrá aprobación, aun
cuando el reglamento interior del Congreso señala que la iniciativa debe
circular al menos con 48 horas de anticipación. O sea, si es aprobada violando
los tiempos que marca la ley, Morena la va a tumbar en los tribunales. Con 34
votos pasa… Nada más 23 autos de la CMAS Coatzacoalcos, no aparecen. En su
huida, las huestes de Tony Macías, el suegro incómodo del ex gobernador Javier
Duarte, arrasaron con todo, incluido el parque vehicular, los automóviles que
servían para el personal ejecutivo y de operación, sedan y camionetas. Todo
apunta al ex director jurídico, el más allegado a Tony Macías, Pedro Tiburcio
Zaamario, según fuentes de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de
Coatzacoalcos. 23 autos que no aparecen son 23 autos robados, pues se trata de
bienes de la empresa que, mínimo, debieran derivado en una denuncia penal.
Subsana el hecho Rafael Abreu, titular de la CMAS, con nuevo parque vehicular.
¿Comprado o rentado? se planteó ayer aquí. Fuentes de la empresa sostienen que
es renta, que sólo un vehículo es nuevo, lo que les permite la Contraloría del
gobierno de Veracruz. “No hay dinero para autos nuevos”, precisa. “La Amarok
gris plata trae 85 mil kilómetros, la azul marina 67 mil, la roja 92 mil, el
Jetta plata 41 mil”, agrega. Las únicas rentadas nuevas son una camioneta Ranger
NP300 y una Chevrolet S10 Chasis. El resto —unidades de redilas de las
cuadrillas de agua, alcantarillado, mantenimiento civil y electromecánico— se
caen a pedazos, se descomponen a diario, se quedan tiradas. Pronto se rentará
una flotilla de redilas para el trabajo de campo y en colonias. Un caos por el
robo de 23 unidades en los tiempos en que la pandilla de Tony Macías controlaba
la CMAS… Incontenible la violencia en el sur, in crescendo el crimen, el
secuestro, el robo de vehículos, el robo a casa-habitación. De la estadística
del Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos: nueve asesinatos en febrero, en
este puerto; 13 a nivel regional, registrados en Minatitlán, Las Choapas,
Cosoleacaque y Coatza, lo que duplica el registro; hubo tres secuestros en
Coatzacoalcos, sumados a los siete del mes de enero; 12 desapariciones, cuatro
en Coatza y ocho en el resto de la región; 12 vehículos robados; ocho robos a
casa-habitación, y 22 comercios atracados. Igual o peor que en el duartismo.
Pavorosa la estadística del yunismo que sufre la inercia del efecto Bermúdez, el
contubernio de las policías con el crimen organizado, policía que ni el mismo
Yunes Linares, salvo contados casos, ha podido desterrar… Nada para Lu-pilla
Félix de Theurel en el PAN. Cero relación con el clan Yunes. Desdeñada ella y su
marido Marcos Theurel por el senador con licencia, Fernando Yunes Márquez, por
incontrolables, porque no acatan línea ni obedecen. Fue instruida la ex primera
dama de Coatzacoalcos que se inscribiera para contender por la candidatura a
alcaldesa y no lo hizo. Si así se conduce Lu-pilla ahora que no es nada, peor
será si ganara la elección. Y los Yunes, con lo tajantes que son, ni el adiós le
dieron…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
HÉCTOR YUNES: FALTARLE AL RESPETO A UN PADRE
* Lo disfraza de policía y lo hace “escolta” * Acusa a Miyuli de revivir
el caso IPAX * Que Winckler es el brazo ejecutor * Yunes: incumplimiento del
deber legal * Si hay caos financiero, culpa de PRI-Morena-Verde * Se calienta el
PAN en Coatza * Morena: regidores con trampa * CMAS: carros para ejecutivos.
16 de marzo de 2017
Qué insensato es Héctor Yunes. A su padre lo vistió de policía, lo llevó a
mentir, a inscribirse en las filas de la Policía Auxiliar, a engañar a la
Secretaría de la Defensa Nacional y a con más de 80 años encima lo asignó como
“escolta”.
Qué precisión, también. Inició este episodio de inmoralidad política hace
justamente un año, el 14 de marzo de 2016, aquí, el INFORME ROJO, cuando se
divulgó el Caso Poliyunes, su padre César Yunes Faisal, sus hermanos César y
Rafael Yunes Landa, y su sobrino Jesús Yunes García, alias “Chuchín”, inscritos
en la estructura del Instituto de la Policía Auxiliar y el Protección
Patrimonial (IPAX), sin ser policías.
Hoy, se engalla el senador. Se trenza contra su primo Miguel Ángel Yunes
Linares, imputándole intenciones de engendro, mala leche y vibra de lo peor, por
reabrir un expediente, el de la falsedad de declaraciones a la autoridad y el
uso de armas reglamentarias, que imaginaba ya era asunto planchado.
Con “ficciones legales”, cuenta Héctor Yunes, el gobernador persigue a sus
opositores, y usa al fiscal nada autónomo de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz,
como brazo ejecutor para reactivar el proceso legal que implica a don César
Yunes Faisal y sus hijos César y Rafael, y al mentado “Chuchín”. Refiere que el
delito es “supuesta violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos”.
Y no es supuesta, es real.
Tilda la embestida como un caso de “persecución política”. Y si le tiemblan
las corvas por algo será. Basta ver que en Pacho Viejo, el penal cercano a
Xalapa, hay nuevos inquilinos: Flavino Ríos Alvarado y Arturo Bermúdez Zurita,
ex gobernador interino y ex secretario de Seguridad Pública, el operador
político y el capo del duartismo.
Dice Héctor Yunes, el senador: “Miguel Ángel da una muestra más de su
intolerancia a la crítica y pretende de nueva cuenta morder la mano generosa de
mi padre, quien durante sus 87 años de vida ha gozado de una fama pública de
hombre de bien, honesto, decente y extraordinariamente esforzado”.
Parte la supuesta venganza del gobernador, según Héctor Yunes, de la
evaluación de sus primeros 100 días de gestión, destazado Miyuli con acusaciones
de falta de resultados, de ofertas no cumplidas, de promesas que se llevó el
viento.
Exhibido el abuso, documentos en mano, INFORME ROJO acreditó en marzo de 2016
que los Poliyunes le tomaron el pelo a la Sedena con la complicidad del
comisionado del IPAX, Fernando González Ortiz, su círculo cercano, disfrazando a
don César y a sus hijos de policías para cumplir el procedimiento, serle
asignados cargos, y luego armas, quedando inscritos en la estructura, así ellos
hayan dicho que nunca cobraron un centavo. “No somos aviadores”, decía una carta
en que admitían que el hecho era real. “Somos empresarios”.
Dice Héctor Yunes, el priista, quien le disputó la gubernatura a su primo
Miguel Ángel, que de la denuncia presentada por el líder de la fracción panista
en el Congreso de Veracruz, Rosendo Guzmán Avilés, no hubo nada. “No procedió”.
Pero la reactiva el fiscal, según el senador:
“El fiscal Jorge Winckler, anteayer por la noche, festinó frente a un grupo
de colaboradores indiscretos que acababa de recibir instrucciones del gobernador
del Estado de reactivar la denuncia que, contra mi papá, mis dos hermanos y mi
sobrino Jesús, mandó a presentar el propio gobernador a través de Joaquín
Rosendo Guzmán el 14 de marzo del 2016, por la supuesta violación a la Ley
Federal de Armas de Fuego y Explosivos, al gestionar ante el IPAX permisos de
portación de armas. Asunto que ha quedado jurídicamente aclarado”.
Llama a la aplicación de la justicia una “canallada”, porque después de haber
vivido Miguel Ángel Yunes Linares “como un hijo más en casa de mis padres, y
convivido con César, Rafael y conmigo mismo como un hermano más, Miguel Ángel
vuelva a morder la mano generosa de mi padre”.
Y apunta:
“Mi padre le dio un hogar, y ahora Miguel vuelve a malcorresponder ordenando
la reactivación de un asunto que está cerrado y que nunca procedió porque fue
aclarado en su momento”. Héctor no quiere parientes, quiere cómplices.
¿Aclarado? ¿Aclarado que se disfrazaron de policías sin serlo, que mintieron
a la autoridad, que dispusieron de armas oficiales, reglamentarias, asignados
como “escoltas” del senador? Así que ahora el que viola la ley, aclara y se
pitorrea de la autoridad.
Se victimiza Héctor Yunes. Acusa que ante la critica formulada a los 100
pésimos días del yunismo azul, la respuesta es la “impresionante intolerancia”.
Y concluye:
“Ni esto, ni la avalancha de agravios que por las redes sociales en mi contra
difunde el grupo especial de cibernautas a sueldo con quienes opera el
gobernador, podrán detenerme”.
De lo que no habla el senador es de sus culpas y de sus yerros. Ni de la
perversa práctica de incrustarse en las estructuras del IPAX para obtener
permisos para portar armas. ¿Hay fijación por las armas? ¿Hay fijación por la
sangre?
Arrancó el Caso Poliyunes en este espacio, el 14 de marzo de 2016. Dos
semanas antes INFORME ROJO recibió documentos de elementos del IPAX, con
evidencia demoledora, las fotografías de los parientes del senador, vestidos con
uniforme oficial, las fichas personales de control que evidencia que los
parientes policías de Héctor Yunes sí fueron inscritos en la nómina del IPAX: la
relación de beneficiarios de cada uno para efectos de derechos y reclamos
laborales. (Ver:
http://mussiocardenas.com/informe-rojo/112651/hector-yunes-los-parientes-policias-ipax-las-armas).
Al día siguiente de la primera entrega de la serie, se difundió la carta que
envió César Yunes Landa, hermano del senador en la que niega que él y su familia
cobren en el IPAX. “No somos aviadores. No lo hemos sido, no lo somos y no lo
seremos nunca”, enfatizó. Son empresarios. Admitió que por exigencia del IPAX
aparecen vestidos de policías en la fotografía de las fichas de control.
Reconoce que desde hace 25 años “gozamos de los permisos de portación de armas”
y que “solicitamos a la Institución (el IPAX) la renovación de los permisos,
determinando sus autoridades el procedimiento que se siguió, incluyendo la toma
de fotografías”. (Ver:
http://mussiocardenas.com/informe-rojo/112664/javier-duarte-cadaver-frente-palacio).
Si no cobraban en el IPAX, ¿dónde quedó el recurso asignado, el que autoriza
el Congreso de Veracruz, el que debió supervisar el Órgano de Fiscalización
Superior? Otro elemento para reabrir el caso: desvío de recursos públicos.
25 años simulando que eran policías para poder detentar permisos de armas de
fuego. Y admitiendo que esta farsa fue para renovar los que ya se les habían
otorgado.
Pataleó Héctor Yunes. Increpó y usó al entonces presidente del PRI en
Veracruz, Felipe Amadeo Flores Espinosa, a la senadora suplente Erika Ayala, y
al diputado ex panista. José Ramón Gutiérrez de Velasco para desvirtuar la
investigación periodística. No lo logró.
Evidenciado, exhibido, el Caso Poliyunes mostraba a un candidato al gobierno
de Veracruz proclive a la corrupción, encubridor, tramposo y mañoso, perdiendo
intención de voto, los puntos que lo alejarían del sueño de ser gobernador.
Acusó Héctor Yunes que era un acto de perversidad. Sí, la suya, su
perversidad, usando a su padre de más de 80 para engañar a la Secretaría de la
Defensa Nacional, que motivada por la publicación aplicó un operativo en Xalapa,
el 17 de marzo de 2016, intervino las instalaciones del IPAX y se llevó la
documentación.
‘No me han acusado de nada y se trata de un señalamiento perverso’, decía
Héctor Yunes. “Sigo limpio”. No, seguía sucio y tema o reventó.
Un documento contundente aplacó a Héctor Yunes: la tarjeta fechada el 25 de
marzo de 2015, con la que se asignaron armas y tipo de encargo a su padre y
hermanos. La suscribe el capitán Roberto Rodríguez Vega, subgerente de Control
de Armamento y Equipo del IPAX, dirigida al comisionado Fernando González Ortiz.
“Por este conducto y en cumplimiento a sus instrucciones, me permito hacer de
su superior conocimiento que el día 20 de marzo del presente año, se
proporcionaron a los CC. César Yunes Landa, Rafael Yunes Landa y César Yunes
Faisal, quienes se desempeñaran como ‘escoltas’ del senador Héctor Yunes Landa”.
Tres pistolas Pietro Beretta, matrículas, J95536Z, K03598Z y N22860Z, cada una
con dos cargadores y 30 cartuchos.
Qué infamia la del senador. A sus más de 80 años, disfrazó a donde César
Yunes Faisal y a sus hermanos César y Rafael —Chuchín no porque era vegetal
administrativo— de policías. Y peor, al jefe del clan se le asignó el estatus,
con la vida a cuestas, de “escolta del senador”.
Primer caso para el presidente de la Comisión Anticorrupción del Senado de la
República. Enésimo caso para la PGR. Un caso espinoso para la Secretaría de la
Defensa Nacional, burlada.
Si encubre un acto de corrupción en casa, combatir la corrupción en México es
una farsa vil.
¿Cómo y por qué logró Héctor Yunes que el caso fuera cerrado? ¿Quién se
embarró en la Sedena, en la PGR, ni se diga en la Fiscalía de Veracruz cuando el
titular era “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, tapadera de duartistas
como el senador?
¿A qué funcionarios acudió, en qué nivel de poder —y de corrupción— halló el
senador Héctor Yunes Landa mano cómplice para dar carpetazo al tema de los
Poliyunes?
Se reabre el caso y que aflore lo inédito.
Y a llorar por su insensatez.
Archivo muerto
Desfasado, Miguel Ángel Yunes se vuela. Tácitamente derrotado, bailado por la
alianza PRI-Morena-Verde, suelta con brío que prefiere pagar el salario de
maestros y médicos que el de los diputados que al oponerse a la reestructuración
de la deuda bancaria aceleran el proceso de bancarrota de Veracruz. Es un
exabrupto y un sin sentido. Sabe Yunes azul que resistirse a pagar es delito
—incumplimiento del deber legal— y una irresponsabilidad. Centra su discurso en
las culpas de priistas, morenistas y verdes al rechazar la reestructuración de
la deuda de hasta 46 mil millones de pesos y lo hace con filo, imputándole la
carga a sus adversarios políticos. Otra versión apunta a que sabía el gobernador
que esa propuesta no pasaría y sabe que no pasará. Y ahí está el lucro
electoral. Si la crisis se agudiza, si se decreta la suspensión de pagos, si los
bancos reclaman el pago absoluto de lo prestado, si las participaciones
federales son retenidas en su totalidad, si comienza el despido de personal, el
cierre de hospitales y escuelas, si la quiebra se convierte en caos, habrá
culpables. Y según Yunes Linares pagarán la factura el PRI, Morena y el Partido
Verde. Será suya la responsabilidad de la debacle, la falta de flexibilidad.
Quizá la culpa sea de Yunes azul pero en el imaginario colectivo va quedando la
idea de que la que le cerró la puerta a Veracruz fue la alianza de facto
PRI-Morena-Verde. Y eso, el 4 de junio, podría modificar la intención de voto.
Así se madura en el yunismo azul… Hechos un quecosaedro los panistas de
Coatzacoalcos. Este jueves 16, por la noche, debe definirse su candidato o
candidata a la alcaldía, y este jueves, a eso de las 11 de la mañana, el panismo
doctrinario tendrá encuentro con la prensa, pintará su raya, repudiará la
imposición de un externo. En la víspera, el ex secretario de Gobierno municipal
y ex director el DIF, Jesús Moreno Delgado, advirtió que si no logra ser
candidato del la alianza PAN-PRD, ahí tiene su estructura para sumarse y a ver
cuántas regidurías le dan. ¿Y si no? Con él contienden Arbedina Teresa King
Cancino, con el apoyo de los empresarios; el rector de la Universidad
Istmoamericana, Juan Manuel Rodríguez Caamaño, escritor de tramas encendidas,
amor y sexo desenfrenado, secuestro y suicidio; los panistas Alfredo Phinder
Villalón, ex regidor municipal, y José Luis Sosa Franco, amigo de priistas y fan
de Morena, a la que prodiga likes a granel. Se prevé un encontronazo entre los
doctrinarios y los neopanistas, los que reclaman la candidatura para un
militante y los que le apuestan al simpatizante externo. Todo un quecosaedro
azul… Y ahora el cuento de la regidurías en Morena. Habrá tómbola, pero los
espacios ya están definidos, obvio por “dedazo”. Lo difunde el portal Criterio
Universal del periodista Natalio Bernal Amador, bajo la firma de Carlos
Domínguez Alegría. “Los elegidos por (la diputada federal) Rocío Nahle, son
Benito Soriano Aguilera, Eusebia Cortés Pérez, Francisco Zamudio Martínez y
Fabiani Cueto Salinas, quienes fueron impuestos por la diputada federal para
ocupar una Regiduría en la planilla para la Alcaldía”. Más adelante cita: “Esta
imposición será legalizada el próximo jueves (16 de marzo) mediante un ‘sorteo’
en tómbola, farsa que se realizará para pretender engañar a los otros aspirantes
y a los militantes, de que en Morena existe democracia en la elección de sus
candidatos, aunque en el partido del Pejelagarto se hace todo lo contrario”. Los
espacios para militantes serán así: 1,2,4,5,7,8,10,11 y 13. Para externos —no
afiliados a Morena— serán las posiciones 3,6, 9 y 12. Algunas fuentes establecen
que la propuesta de la ex diputada priista-verde, Mónica Robles de Hillman, para
regidor tercero es el ex secretario general del PRI, Alberto Mijangos Martínez.
La posición seis es para el restaurantero Andrés Azuela Berchelman. ¿Se parece
en algo al PRI-AN? Sí… Le va bien a CMAS, sus finanzas como nunca, sin
“aviadores” ni rémoras heredadas del duartismo. Tan le va bien a la Comisión
Municipal de Agua y Saneamiento, no CAEV Coatzacoalcos —su RFC sigue siendo CMA
920101 DH8,— que por todo el municipio se ve su parque vehicular nuevo o
seminuevo, reluciente. Un reporte interno los enlista así: Jetta gris, placas
YLA 6395; Jetta gris , placas STD 9857 de la ciudad de México; camioneta roja
Amarok VW, placas A66 AKD del DF; Aveo Blanco, placas MSV 5752, de la ciudad de
México; Aveo gris, placas MPV 1352, del DF; camioneta Amarok gris, placas MRP
8943, del DF; camioneta Amarok gris, placas MRT 6057, del DF. Ni en los días de
la plenitud duartista, cuando Tony Macías, el “suegro incómodo” del ex
gobernador Javier Duarte, detentaba todo el poder, se desplegó tanta bonanza
para él y los suyos. No se ha establecido quién los vendió o quién los rentó,
cuanto se pagó o se paga por los autos, si algún alma generosa los prestó, pues
de alguna forma se deben transportar los ejecutivos de CMAS. En sus costados,
los vehículos lucen el logo de CAEV, aunque en realidad sigue siendo CMAS. Como
diría en célebre Chico-Ché, ¿quién pompó y a qué precio?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
FLAVINO RÍOS: LOS DINEROS PERDIDOS
* Suman tres denuncias más * PGR va tras el ex gobernador * 250 millones
en Segob * 2 mil millones en el IPE * Revés a Yunes en el Congreso *
PRI-Morena-Verde rechazan la reestructuración de la deuda * “Cállate”,
“provocador” * Otra vez, la intolerancia del Peje * Agresión a la periodista
Violeta Santiago.
15 de marzo de 2017
Ni tan santo, Flavino Ríos suma denuncias a su desgracia: por desvío de
recursos en la Secretaría de Gobierno, por el defalco a Pensiones del Estado y
una más, de corte federal, por ensuciar las pesquisas para dar con los bienes de
la familia real duartista.
Ni tan honorable como lo pinta el PRI, enfrenta el ex gobernador interino el
asedio por la fuga de Javier Duarte, allegándole el helicóptero oficial en que
abandonó Xalapa, se perdió en el misterio y no se volvió a saber.
Había que darle “trato de gobernador”, dijo Flavino Ríos Alvarado. Y lo dejó
ir.
Confinado en una celda de Pacho Viejo, el célebre penal, decía el ex
gobernador interino que lo suyo era asunto menor, fácil de enfrentar, y que en
uno o dos días habría de recobrar su libertad.
Se irritó al saber que su suerte andaba mal. “A mí nunca me han acusado de
pederasta”, soltó con veneno mortal, aludiendo a Miguel Ángel Yunes Linares, el
gobernador de Veracruz al que le reviven el escándalo de Cancún, las
imputaciones de menores abusadas en fiestones de empresarios y políticos bajo
los auspicios de Jean Succar Kuri, alias Johnny, el libanés condenado a 112 años
de prisión.
Qué buen dardo el del doctor Flavino Ríos. Y qué mal tino. No sólo removió
las iras del gobernador de Veracruz sino que impactó en otro personaje de mayor
nivel, Emilio Gamboa Patrón, senador, copropietario del PRI, a quien Lydia Cacho
en su libro Los Demonios del Edén señala con vehemencia inusual en las fiestas
carnales de Succar.
Fue lo último explosivo que se le escuchó decir al ex gobernador interino,
hasta que la juez de control determinó un año de prisión preventiva —obviamente
excesiva por no ser delito grave—, imputado en la causa relativa a la fuga de
Javier Duarte, su antecesor, al que mareó y empinó, al que llevó al caos y luego
lo movió a renunciar.
Golpe brutal para el linaje de Flavino Ríos, el del prestigio y el honor,
según la pandilla del PRI, los infames que apuestan al olvido, los que nunca
alertaron que Javier Duarte había perdido la razón, ni alzaron la voz para
frenar la venganza, ni se indignaron con el saqueo, la corrupción, el atropello
a la ley, el abuso de poder, la violencia consentida, el cogobierno con los
cárteles y el surgimiento de otro poder, el Cártel de Duarte.
Ese PRI cómplice ve a Flavino pulcro y honesto. Y en prisión.
Suma a su desgracia política, a la imputación de facilitar la fuga de Javier
Duarte, tres denuncias más: casi 250 millones de pesos malversados en la
Secretaría de Gobierno, en sus días de titular; más de 2 mil millones
desfalcados al Instituto de Pensiones del Estado, con su firma y su aval, y
maniobrar para ocultar las propiedades del ex gobernador y su familia en el
Registro Público de la Propiedad.
De la denuncia en Segob, detalla el comunicado del gobierno yunista:
“La Secretaría de Gobierno del Estado de Veracruz interpuso este lunes 13 de
marzo denuncia penal contra el exgobernador interino, Flavino Ríos Alvarado, por
su probable responsabilidad en la comisión del desvío de recursos públicos
dentro de la dependencia, durante su estancia como titular.
“Ello deriva del proceso de entrega-recepción concluido en el mes de febrero
del presente año y luego de encontrarse inconsistencias basadas en gastos de los
cuales no se halló soporte documental para justificar la erogación de los
recursos, cuyo monto asciende a un total de 247 millones 126 mil 087 pesos.
“Cabe destacar que el monto citado corresponde al periodo en el que el
denunciado se desempeñó como Secretario de Gobierno del Estado de Veracruz, del
20 de julio de 2015 al 12 de octubre de 2016. Asimismo, el hallazgo es resultado
del procedimiento establecido en los lineamientos que deben observar los
servidores públicos al separarse de su cargo.
“Por lo anterior, se presentó la denuncia ante la Fiscalía Especializada en
Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción y Cometidos por Servidores
Públicos, de la Fiscalía General del Estado de Veracruz, a cargo de Jorge
Winckler Ortiz”.
Horas antes, el golpe yunista fue mediático. Y como siempre en los otrora
feudos de Javier Duarte, en su prensa a modo, la que lo alabó hasta que el
chayote escaseó. Dura el calor hasta que la llama se extingue.
No litiga en los medios Yunes azul —eso dice, ja— pero qué tal el ejercicio
de la filtración. Y mejor si sus voceros huelen a duartismo.
Reseñaba Carlos Loret de Mola, este martes 14 en el noticiario Despierta, en
Televisa, con Carlos Loret de Mola:
“Y luego, hay otra carpeta que significa más de 2 mil millones de pesos en la
que está acusado junto con los demás integrantes de la junta directiva del
Instituto de Pensiones (del Estado, IPE) por presuntamente saquear las reservas
de este instituto”.
Su nombre aparece entre los integrantes del consejo directivo del IPE que
suscribieron y avalaron préstamos al gobierno de Veracruz e incurrieron en
administración fraudulenta provocando daño patrimonial. Una versión, la del
Órgano de Fiscalización Superior, acredita que fueron 2 mil 993 millones de
pesos; otra, la de la Coalición de Pensionistas Independientes del Estado de
Veracruz (Copipev), dice que rebasa los 4 mil millones.
Flavino Ríos y el resto del consejo directivo del IPE fue denunciado el 21 de
diciembre de 2016, como resultado de la revisión de la cuenta pública 2015. El
“probable” daño patrimonial fue por 284 millones 870 mil pesos.
Hubo otra denuncia, en enero de 2017, por la transferencia de 2 mil 709
millones de pesos a la Reserva Técnica. Según la COPIPEV, Flavino Ríos fue
cómplice del saqueo al IPE.
Y su denuncia no es coyuntural, ni al verlo refundido en Pacho Viejo. Data de
enero de este año, dos meses atrás. Para la COPIPEV el daño real es mayor a los
4 mil millones de pesos.
Hay una tercera línea, la del ocultamiento de información a la PGR, urdida en
los días en que Javier Duarte era gobernador, cuando se escudriñaba en los
archivos del Registro Público de la Propiedad, hurgando para hallar los bienes
de la familia real.
Instruyó el entonces secretario de Gobierno al titular de Notarías y Registro
Público de la Propiedad, Domingo Yorio Saqui, a ensuciar la investigación, a
ocultar datos.
Simultáneamente revelaba Flavino que las pesquisas de la Procuraduría General
de la República estaban motivadas en una denuncia para detectar los bienes de
Miguel Ángel Yunes Linares y sus familiares. Su afirmación provocó que la PGR le
aclarara que la investigación tenía como destinatario a Javier Duarte.
Duerme Flavino Ríos en Pacho Viejo, acusado de facilitar la fuga de Javier
Duarte, imputado por abuso de autoridad, encubrimiento por favorecimiento y
tráfico de influencias, sujeto a prisión preventiva de un año, según determinó
la juez de control, Alma Leida Sosa Jiménez.
De nada sirvió la embestida priista, los medios de comunicación agitando, los
gritos y lamentos de la fidelidad y el duartismo, la tesis de la venganza
yunista, el operativo para salvar el honor del ex gobernador interino de
Veracruz.
Como en el caso Arturo Bermúdez, el ex secretario de Seguridad, también
recluido en Pacho Viejo, la presión no sirvió. Se quedan a enfrentar la
embestida judicial, la de Yunes azul y la del gobierno federal.
Limpio, lo que se dice limpio, no es. Hay huellas de corrupción en su
notaría, en su paso por el gobierno alemanista, en el tráfico de poder, en el
empoderamiento de sus ahijados.
Lo tilda el PRI de “abogado brillante, de reconocido prestigio y un
extraordinario servidor público”. Ajá.
Hay evidencia en los registros de la propiedad de escrituras alteradas, su fe
en operaciones de asignación de tierras al margen de la ley, que se caen en los
juicios civiles, que entrañan despojo a los bienes municipales. Un caso, los
predios que se hallan detrás del Centro de Convenciones de Coatzacoalcos,
asignados al contratista Marco Antonio Juárez, ya fallecido, allegado al hoy
presidente del Tribunal Superior de Justicia, Edel Álvarez Peña, a la compañía
Jakarta, a la empresa La Feria.
Lo exaltan los infames del PRI:
“Militante priísta distinguido, producto de la meritocracia y la congruencia,
que en todos los cargos que ha desempeñado se ha caracterizado por su
disposición al diálogo, a la construcción de acuerdos y el respeto a la ley”. De
la inspiración de Renato Alarcón, su líder en Veracruz.
En su notaría, la número 9 de Minatitlán, y en la Secretaría de Gobierno de
Veracruz, se operó la sucesión duartista, los candidatos a modo en la oposición,
las campañas de lodo, recursos millonarios para financiar candidatos que debían
incrustarse en Morena. Un audio difundido en redes sociales, lo evidencia.
Fue en el alemanismo un rey sin corona. Manipulaba Flavino Ríos a Alejandro
Montano, ex secretario de Seguridad Pública, el otro yo de Miguel Alemán
Velasco, hasta llegar a ser secretario de Gobierno. Por coincidencia, sus
amigos, los Edeles, vieron crecer su imperio de papel, Liberal del Sur,
Novedades de Tabasco, Diario de Acayucan, Crónica de Xalapa, Diario de
Minatitlán, y más de una decena de periódicos en Veracruz y Tabasco.
“Abogado brillante, de reconocido prestigio y un extraordinario servidor
público”, dice el PRI. Y hoy está en prisión, sujeto a un juicio y los que
vendrán.
Son cuatro denuncias, la de la fuga de Javier Duarte, la de los dineros de la
Secretaría de Gobierno, la del IPE, la que se origina por ocultar los bienes de
su antecesor.
Es el nuevo rehén de Yunes. Y de la PGR también.
Archivo muerto
Un revés más al yunismo en el poder, vencido de nuevo el gobernador azul por
la mancuerna PRI-Morena y sus aliados del Partido Verde, que rechazaron la
reestructuración de la deuda del gobierno de Veracruz. Habrá, pues, menos dinero
y más crisis; persistirá el caos, miles de proveedores sin cobrar, las finanzas
del gobierno estatal en ceros, los servicios públicos rumbo a la catástrofe, los
salarios de la burocracia en riesgo de no cubrirse. Martes negro este 14, al
imponerse el voto en contra de los priistas, morenistas y verdes. Golpearon a
Miguel Ángel Yunes Linares en el tema toral: el saneamiento de las finanzas para
poder trabajar, realizar obra pública y aterrizar mejores niveles de bienestar.
No hubo acuerdo, votaron 25 diputados en el Congreso a favor cuando se requería
alcanzar 34 votos. Les responde el gober azul que PRI, Morena y PVEM le han
causado un grave daño a los veracruzanos. Fue un golpe político y con un abanico
de golpes políticos les responderá… Otra vez la intolerancia. Y su protagonista,
Andrés Manuel López Obrador. “Cállate”, le dice a Antonio Tizapa, padre de un
normalista de Ayotzinapa y lo remata con un “provocador”. Pero Antonio Tizapa no
lo es. Jornada para no olvidar, la de ese día en Nueva York, el lunes 13,
reunido el líder de Morena con simpatizantes cuando de pronto se escuchan las
voces que lo increpan y que alteran a sus seguidores. “Aquí hay libertad”, grita
AMLO y deja pasar a sus detractores. Uno de ellos, Antonio Tizapa, llevaba una
cartulina y en ella fotografías de López Obrador con el ex alcalde de Iguala,
José Luis Abarca, acusado de ser su protector, u otra con el gobernador Ángel
Aguirre Rivero, en cuyo sexenio se cometieron dos aún sin resolver. Habría de
aclarar El Peje que ni hizo alcalde a Abarca ni tuvo mano en los asuntos de
Guerrero. Ya en el auto, ocurrió lo peor. Manotea López Obrador frente a Antonio
Tizapa, le llama “provocador”, refuta todo. Pero la estampa retrata la
intolerancia del líder de Morena, que de 2006 a la fecha, sigue siendo igual.
“Ya cállate chachalaca”, le lanzó a Vicente Fox y eso lo desplomó hasta perder
la elección presidencial. Nueve años y no el Pejelagarto no aprende la lección…
Indomable, Violeta Santiago no sabe de frenos ni barreras, de censura y
represión cuando se trata de informar. Va por el dato, por la nota que abra los
ojos de la sociedad. Y en esa búsqueda la golpea el poder, la confronta, le
reclama que por su afán de comunicar siempre diga la verdad. Suele soportar
desdén y bloqueo, pero la agresión física no. Violeta Santiago iba por
información, el lunes 13, cuando el encargado de Obras Públicas del ayuntamiento
de Agua Dulce, Leobardo Aguilar Ornelas, pasó de la indiferencia al trato soez.
Preguntaba la joven reportera de Diario Presencia, editado en Las Choapas bajo
la conducción de Roberto Morales Ayala, cuando supo que el poder ni ve ni
escucha. Cuestionaba sobe los comités de obras, lo reportado como realizado, las
obras a medias. Leobardo Aguilar refería que para hablar tendría que pedir
permiso al alcalde, Daniel Martínez González. Violeta Santiago activó su
teléfono celular y comenzó a grabar. El funcionario se dirigió hacia ella.
Violeta lo esquivó y lo siguió. Da un portazo y la golpea en mano derecha
provocando una lesión en la muñeca. No es la primera agresión que sufre la
reportera. Soporta sarcasmo y burla en las conferencias de prensa, habladas de
los funcionarios inútiles del alcalde, señalamientos de que con su crítica
entorpece la marcha del ayuntamiento. Hoy no es así. Violeta Santiago denunció
los hechos por la vía penal. No está sola. Como en otros casos, si tocan a
Violeta Santiago, tocan al gremio de prensa…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
FLAVINO RÍOS Y EL PRI: CUANDO LOS INFAMES OLVIDAN
* Cómplices de Javier Duarte * Lo vieron robar y callaron * FRA: su mano
sucia en el IPE y la represión a jubilados * Y ahora dicen que es venganza *
Tony Macías y la amenaza a Rotter * La fiscal de Cosolea encubre a Quintanilla *
Al garete, el Registro Civil * Etileno XXII, el escándalo que viene * El
candidato que usa a Dios.
14 de marzo de 2017
Peor que cínico, ser cómplice. Y en el silencio de los priistas, su raza,
Javier Duarte fincó su poder, corrompiendo a una casta sin vergüenza, ladrona,
que ayudó a saquear Veracruz, propiciando la quiebra, la desigualdad y la
violencia brutal.
Cínicos, los priistas vieron a Javier Duarte enloquecer, empalagado por las
mieles del poder, hurtando y desgobernando, la muerte acechando en hospitales
del estado por falta de medicamentos y equipo médico, mientras sus dineros
tenían un destino cruel: negocios y casas de placer, hoteles y yates y el
obsesivo gusto de Karime Macías Tubilla, su esposa, por gastar y por montar.
Al oído, cuando el ex gobernador se afianzaba en el poder y perdía la razón,
le hablaba Flavino Ríos Alvarado, su consejero y guía, el que de la rivalidad
pasó a ser su otro yo, su conciencia, conducido el gordobés hacia el desastre,
al sueño de la impunidad.
Todo un Francis Underwood, Flavino Ríos tejió su propio ascenso y lo que soñó
ser: gobernador interino, empinando a Javier Duarte, llevado de la mano al
abismo, provocando su renuncia y tomando el control.
Escuchar a Flavino fue un suicidio. Y Javier Duarte, políticamente se
suicidó.
Ya sin poder, el ex gobernador pedía un último favor: un helicóptero para
emprender la huida. Y Flavino se lo concedió.
Hoy Flavino Ríos está en prisión, acusado de encubrir y ayudar a huir, de
facilitar la fuga del ex gobernador de Veracruz, que primero negó, diciéndose
ajeno al uso de la aeronave, el 14 de octubre de 2016, y un mes después, el 7 de
noviembre, admitió, sin saber, dijo, si había orden de aprehensión.
Y sí lo sabía. Porque nadie, en ese nivel, el de gobernador y hombre de
poder, es ajeno a los pasos de la PGR, a las decisiones del Poder Judicial
Federal. Y menos si la acción legal implicaba a Javier Duarte y el impacto que
habría de tener.
Por Flavino, el cómplice de la fuga, hablan hoy los priistas. Enfrentan al
gobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares. Lo increpan y confrontan. Le
exigen que no se abuse del aparato judicial, que no se atropelle la ley.
Flavino Ríos, pregonan los priistas, una finura y todo honestidad. Ajá.
Nunca hicieron algo igual en los días en que Javier Duarte consumaba
venganzas y vaciaba sus iras, llevando a prisión al periodista Jorge Manrique, a
retener en una cárcel a Maryjose Gamboa, su gobierno criminalizando a inocentes
y vinculándolos al crimen organizado, o violando el derecho de la sociedad a la
paz, haciéndola presa de la violencia demencial.
No hubo PRI, ni sus bases ni sus líderes, que alertara sobre el narcogobierno
en Veracruz, entregadas sus parcelas, el corredor que va del sur al norte, a las
bandas de la droga, la extorsión, la cuota al empresario, el derecho de piso, el
tráfico de migrantes, la trata de personas, el secuestro de niños, las fosas
clandestinas.
No alzaron la voz los priistas ni con las infamias de Fidel Herrera ni con el
desgobierno de Javier Duarte, aliados a los cárteles, dejándolos pasar,
permitiéndoles operar, infectando a la sociedad.
Callaron los Héctor Yunes, los Pepe Yunes, los Flavino Ríos, los Brito, los
Marcelo, los Américo, los Montano, los Erick, los Silva, los Carvallo, la casta
que se corrompió con Fidel Herrera y se terminó de pudrir con Javier Duarte.
Fue el silencio cómplices en los días del poder demencial.
Y hoy alzan la voz los priistas. Demandan que sea la justicia la que deba
prevalecer.
Hablan por Flavino Ríos, como antes no lo hicieron por la sociedad,
reclamando que Yunes gobernador no abuse del poder, que su implicación en la
fuga de Javier Duarte no sea motivo de venganza.
Fija su postura el PRI. Lo tilda de “abogado brillante, de reconocido
prestigio y un extraordinario servidor público”. ¿Y las escrituras chuecas? ¿Y
la paliza a los jubilados que reclamaban el pago de sus quincenas? ¿Y su mano en
el desfalco del Instituto de Pensiones del Estado?
Arremete contra Yunes azul, que ofrece el paraíso y no saca del infierno a
Veracruz.
Este lunes, de cara a todos, el nuevo líder del PRI, Renato Alarcón Guevara,
lo fustiga: a Yunes Linares lo mueve la venganza, no la justicia. El
encarcelamiento es un intento de amedrentar a la oposición.
Cita frases, describe su entorno adverso, un escenario de persecución
política. Y Flavino Ríos, siniestro como es, resulta víctima.
Flavino, para el PRI, es un “militante priísta distinguido, producto de la
meritocracia y la congruencia, que en todos los cargos que ha desempeñado se ha
caracterizado por su disposición al diálogo, a la construcción de acuerdos y el
respeto a la ley”.
Renato Alarcón pontifica: en manos de Yunes azul todos los que disienten
viven en un estado de persecución, la Fiscalía convertida en herramienta de
poder que transgrede la ley, que acomoda sus investigaciones al servicio de la
política partidista.
“Ante el escenario de persecución política —dice el líder del PRI—, con una
agenda electoral clara, esta dirigencia, un servidor como presidente del Comité
Directivo Estatal, los sectores y organizaciones que forman parte de éste y
diversos representantes populares veracruzanos de nuestro partido, asumimos una
posición crítica y denunciamos la actuación de un Gobernador que utiliza la
Fiscalía General del Estado, todo el aparato de seguridad y probablemente alguna
parte del Poder Judicial, para sus objetivos insaciables de venganza y el
intento desmedido de amedrentar a la oposición.
“Los priístas de Veracruz, en esta nueva etapa, hemos hecho un profundo acto
de conciencia. No olvidamos los agravios del pasado. Reconocemos nuestros
errores, pero nunca renunciaremos a defender las causas justas del pueblo de
Veracruz, a sus ciudadanos y a sus instituciones”.
De la farsa habla el farsante. “No olvidamos los agravios del pasado”, dice
Renato Alarcón. Tampoco su silencio. Tampoco la complicidad. Tampoco la colusión
con el ladrón. Tampoco lo olvida la sociedad que sintió el agravio de la familia
voraz, los Duarte y los Macías, el séquito que robó y dejó robar al ex
gobernador.
No hay registro que el PRI haya increpado a Javier Duarte y haya alertado del
atropello a la ley. Por acción y omisión, el PRI es corresponsable del caos que
vive Veracruz
Nunca confrontó el PRI y los priistas a Duarte con la verdad, le reclamaron
que se ciñera al estado de derecho o que respetara la ley.
Ni Flavino Ríos, ni los Yunes rojos, ni el Pato Silva, ni Gina Domínguez, ni
la fidelidad ni el duartismo habló por Veracruz. Viendo el robo lo dejaron
pasar. Viendo el atropello a la ley, las venganzas del imbécil que desgobernaba
a Veracruz decidieron callar.
Vieron el saqueo a las arcas públicas, el robo de los dineros que podían
salvar vidas o aliviar el dolor en hospitales y clínicas, los recursos hurtados
a la educación, y lo suyo fue la complicidad.
Vio el PRI, los priistas, Flavino, Montano, Brito, Marcelo, Américo, el baño
de sangre, el dominio de los cárteles, la conformación del Cártel de Duarte, la
muerte por ejecución, los levantados y los desaparecidos, y nada hicieron para
frenar a su gobernador.
Flavino Ríos no es víctima, es victimario. Operó la entronización de Javier
Duarte cuando la demencia comenzaba a asomar. Armó estrategias políticas para
mantener al PRI en el poder. Enfrentó la protesta y la reprimió. Apaleó
jubilados que reclamaban un mísero salario, aguinaldo, prestaciones, irritados
por haber recibido cheques sin fondo. A cambio, la policía los tundió.
Trato de “gobernador” dijo Flavino Ríos que debía tener Javier Duarte cuando
la orden de aprehensión estaba en curso. Y en el helicóptero oficial huyó.
No hablan los priistas por el pueblo, pero sí por los que han saqueado a
Veracruz. Y reclaman para el embaucador de Javier Duarte un final feliz.
Peor que ser cínico, ser cómplice.
Archivo muerto
Algo no le carbura a Tony Macías. Siente que el duartismo vive, que la tierra
de otros es suya, que la de Armando Rotter también. Sus esbirros, pues, llegaron
al predio propiedad del ex alcalde, al poniente de Coatzacoalcos, frente al
Itesco, el miércoles 8, e increparon a tres empleados que colocaban una cerca.
“Te vas o te voy a chingar”, les soltó uno de los matarifes tras escuchar que
ahí el patrón es Rotter. Un día después, al repetirse la amenaza, llegó el ex
alcalde, su vehículo bloqueó el paso a los guaruras de Tony Macías, los enfrentó
y les exigió cesar las amenazas. Lo escuchaba desde el interior del auto
Abenamar Cuevas, compadre y testaferro de Tony Macías, el suegro incómodo de
Javier Duarte, el ex gobernador prófugo. “Voy a defender el predio con todo, con
mi vida si es necesario porque me costó, porque es patrimonio de mis hijos”, les
soltó Rotter. Y Abenamar sólo alcanzó a decir que si tiene documentos los
exhiba. Esa tarde Rotter denunció a Abenamar, sus guaruras y Tony Macías ante la
Fiscalía de Veracruz. Por ese predio, Tony Macías acusó a Rotter de despojo y
logró que le giraran una orden de aprehensión. Rotter, amparado, lo venció en
juicio. Ahora sigue la vía extrajudicial, la de la amenaza, la del acoso, la de
la intimidación. Abenamar Cuevas, a través de sus hijos, “aviadores” en CMAS, es
el de las cantinas y los antros, los Dos Leones y Puerto México. Otros tugurios
son Blue Bobster, El Acuyo, Sal de Mar, Querida María. El puro lavadero… Una más
de la fiscal Aurora Solano Arroyo, encargada de la procuración de justicia en
Cosoleacaque y anexas, que pierde pruebas, niega diligencias, evade peritajes y
agravia a las víctimas mientras favorece a sus verdugos. Un caso, el del Clan de
los Quintanilla Hayek, Enrique y Jaime, cuya empresa Gravas del Sureste, S.A. de
C.V. explota ilegalmente un banco de arena y grava en el predio rústico
Chacalapa, en Chinameca, propiedad de Donaciano Baeza Gutiérrez. Meses van y
meses vienen y la denuncia por el robo de los materiales de construcción y una
agresión cuando un grupo de matarifes atacó al personal de Donaciano, machete en
mano, no es consignada. Aurora Solano, encargada de la subunidad de la Fiscalía
regional en Cosoleacaque, deja al margen de la investigación al célebre Jaime
Quintanilla Hayek y a su abogado, Cosme Atonantzin René Cruz Cruz, los mismos
que estuvieron implicados en la clonación de dos sentencias judicial con las que
cobraron más de 4 millones de pesos, ilegalmente, a la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes por la afectación de un predio que nunca
acreditaron que fuera suyo, donde se construye el libramiento vial hacia la zona
portuaria de Coatzacoalcos. Jaime Quintanilla nunca fue requerido por la fiscal
Solano, incurriendo en “negligencia y parcialidad”, según queja elaborada por
los denunciantes. En el curso de la investigación UIPJ/DXXI/SUBCOSOL/018/2017,
Aurora Solano “extravió” documentos aportados por la parte afectada; impidió que
se realizara un peritaje que habría de determinar que el banco que explotan los
Quintanilla se encuentra dentro del predio Chacalapa, propiedad de Donaciano
Baeza, y de un momento habrá de determinar y en un remoto caso, consignar. ¿Es
esta la justicia por la que votaron los veracruzanos en 2016, cuando fue
desterrado el duartismo? Aurora Solano es la misma fiscal señalada de facilitar
que los estudiantes del Tecnológico de Minatitlán que provocaron el accidente en
el que murieron un varón y una niña, en la carretera antigua a Minatitlán, se
hayan ido burlándose de la justicia. Y eso que iban ebrios… Peor que nunca, el
Registro Civil de Coatzacoalcos. A los eventos en que debe acudir su personal
para otorgar servicio fuera de sus instalaciones, llegan tarde. Impera el
desorden, la desorganización, sin conectarse los empleados con su titular, Nora
Edith Torruco Vera. Y cómo no si en horas de trabajo, Nori Torruco anda en lides
políticas, en eventos del Partido Acción Nacional, en Coatzacoalcos y Xalapa,
junto a su esposo, el precandidato panista a la alcaldía, Juan Manuel Rodríguez
Caamaño. Ella en la talacha política y el Registro Civil sin brújula. ¿Sabrá
Nori Torruco que a eso se le denomina abandono de trabajo e incumplimiento de un
deber legal, y que es motivo de destitución del cargo público? Si no lo sabe,
que le pregunte a un pariente que seguro la va a orientar: el magistrado Edel
Álvarez Peña, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz… ¿Cómo se
llamará el próximo escándalo judicial en el sur de Veracruz? Etileno XXII. Y no
tiene que ver con la industria, ni con Pemex, ni con la empresa brasileña del
grupo Odebrecht… ¿Quién es ese político, precandidato, suspirante por una
alcaldía, que usa la fe, la religión, la pobreza, la enfermedad y la falta de
esperanza en los hombres y en las instituciones para cachar votos? En el nombre
de Dios los convoca y en el nombre suyo los corrompe…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
FLAVINO RÍOS: LA FUGA DE DUARTE Y LOS ENREDOS DEL CÓMPLICE
* Facilitó el helicóptero en el que huyó * De la negación a la
contradicción * Lluvia de tomate contra Manuel Huerta * AMLO viendo incendiarse
a Morena * Parque Tecnológico: van sobre 21 personajes * Tony Macías: denuncia
en curso * Pluviales: más trastupijes del magistrado *Rechazo al trueque que
ofrece Caballero * Lezek Lira se acerca al PAN.
13 de marzo de 2017
Lleva dos ex gobernadores Yunes: a Dante Delgado lo refundió en la cárcel
acusado de corrupción, y salió no por inocente sino por haber sido acusado a
destiempo, y a Flavino Ríos lo recluye por encubrir y facilitar la fuga de
Javier Duarte.
Aciago este domingo para Flavino Ríos Alvarado, que pasadas las 8 de la
mañana siente la mano de la ley en su humanidad, detenido al salir de su hogar
en Xalapa, acusado de ser el artífice de la huida de Javier Duarte, el 13 de
octubre de 2016.
Corre la versión en tiempo real, como si a Reforma se lo hubiera filtrado
Miguel Ángel Yunes Linares, el gober azul. O se lo filtró. Escueto, refiere el
mensaje del diario en la red Twitter, que el ex gobernador interino había sido
detenido bajo cargos de encubrimiento y facilitar la fuga del gordobés.
Un par de horas después, en entrevista con XEU, Ríos Alvarado confirma su
detención y advierte que no tendría problema para probar su inocencia. Luego
diría que a él no lo han denunciado por pederastia, aludiendo a Yunes Linares
por el caso Cancún, el libro Los Demonios del Edén de Lydia Cacho.
Ese domingo 12 o este lunes 13, afirmaba quien en sus días de secretario de
Gobierno del duartismo ordenó reprimir a pensionados que protestaban por falta
de pago en sus quincenas, el 23 de diciembre de 2015, quedaría en libertad.
Erró. Por la tarde le fue determinada prisión preventiva de un año, y habrá
audiencia para determinar su se le vincula a proceso por la huida de Javier
Duarte.
Su historia se remonta al 13 de octubre de 2016, cuando Javier Duarte fue
visto por última vez, usando un helicóptero del gobierno de Veracruz, facilitado
por Flavino, aunque éste de inicio lo negó. Su historia actual se finca en una
contradicción que lo hace reo de la justicia penal.
Cinco días después, el 18 de octubre, Flavino Ríos rechazaba el señalamiento,
cualquier vínculo con la fuga de Javier Duarte. Tajante, le decía a la
periodista Adela Micha, en Radio Fórmula que no había prestado aeronave alguna,
que consultaran las bitácoras de cada unidad, que si hubiera alguna
responsabilidad “que se me castigue”. Así, “que se me castigue”.
Eran sus palabras:
“Incluso —le dijo a Adela Micha— ayer que me enteré de la noticia di
indicaciones a la Dirección de Transportes Aéreos, que depende de la Secretaría
de Infraestructura y Obras Públicas, para que pusiera a disposición de la
autoridad competente, en caso de que sea necesario o que lo solicite, todas las
bitácoras de todos los transportes aéreos con los que cuenta el gobierno de
Veracruz y que si hay alguna irregularidad, responsabilidad o algún acto ilegal
o indebido, pues que se me castigue”.
—¿Usted le prestó un helicóptero para salir del estado?
—Falso completamente.
—¿No usó (Duarte) ningún helicóptero propiedad del gobierno del estado?
—No sé, te soy sincero, no sé, lo cierto es que yo no presté ningún
helicóptero, si hizo uso de algún transporte aéreo del gobierno del estado se
está investigando.
Ofrecía poner a disposición de la autoridad las bitácoras de los vuelos del
jueves, viernes, sábado, domingo; “todo lo que solicite”.
Refería el ex gobernador interino que desde su toma de protesta no había
mantenido ninguna comunicación con Javier Duarte. Sin embargo, los hechos lo
desmintieron. Él mismo se desmintió.
Al mes siguiente Flavino Ríos intentó matizar su error. Algo no cuajó en su
maniobra. Las bitácoras de vuelo, las bitácoras originales, lo delataban.
Dijo el 7 de noviembre:
“Él (Javier Duarte) pidió un helicóptero que lo trasladó a Coatzacoalcos, lo
pidió directamente al aeropuerto. Pedí a la gente del aeropuerto que le dieran
las atenciones de un gobernador porque yo no sabía que existía una orden de
aprehensión”.
¿Entonces? Primero dice: yo no presté ningún helicóptero. Luego admite: Pedí
a la gente del aeropuerto que le dieran las atenciones de un gobernador. Pero
Javier Duarte ya no era gobernador y Flavino Ríos incurrió en desvío de recursos
(la aeronave es un bien público), amén del tráfico de influencias, abuso de
autoridad y encubrimiento por favorecimiento.
En otra declaración, ese mimo día apuntó:
“Yo no sabía en ese momento que existía una orden de aprehensión, tampoco
tenía por qué saberlo, no es algo que me informe la PGR. Él habló al aeropuerto,
pidió un helicóptero, se lo proporcionaron, y se trasladó a Coatzacoalcos”.
Una versión difundida por el periódico Diario de Xalapa detalla ahora la
forma en que presuntamente habría facilitado Flavino Ríos la fuga de Javier
Duarte. Aquí el texto.
“De acuerdo a lo narrado, horas después de tomar el cargo como gobernador
interino, el 13 de octubre de 2016, Flavino Ríos Alvarado se presentó en las
instalaciones de la dirección de aeronáutica en el Aeropuerto de El Lencero
entre las nueve y diez de la mañana para hablar con Ricardo Casanova Morales,
analista de proyectos de aquel departamento.
“En la reunión, Flavino Ríos dio la orden a Casanova Morales de brindar todas
las facilidades logísticas al exgobernador Javier Duarte de Ochoa debido a
actividades propias de su cargo (¿cuál cargo si ya no era gobernador?).
“Al siguiente día —14 de octubre— a las 15 horas Ricardo Casanova recibió la
llamada de un número desconocido al que le comunicaron a Duarte de Ochoa. El
exmandatario preguntó en qué tiempo tendría listo un helicóptero, a lo que el
encargado respondió entre 40 y 50 minutos.
“Fue cerca de las 16:30 horas cuando Casanova Morales recibió otra llamada de
número desconocido —con lada de la Ciudad de México—, al otro lado de la línea
Duarte de Ochoa le solicitaría que una aeronave fuera enviada al Agrocentro
Siglo XXI, que se encuentra en la carretera Xalapa-Veracruz, en la localidad de
Puente Nacional.
“Ricardo Casanova Morales se comunicó a la oficina de Miguel Pablo Portugal
para que ordenar que recogieran a Javier Duarte en el lugar antes señalado; por
lo que 20 minutos después despegó el helicóptero del aeropuerto El Lencero sin
pasajeros, solamente con el piloto y el copiloto, Jesús Jaime Peregrina y
Francisco Javier Herrera, respectivamente.
“La aeronave recogió al gobernador en el Agrocentro con una persona
desconocida e informó que cambiarían de destino debido a que se trasladarían al
centro de convenciones de Coatzacoalcos. Una vez que aterrizaron ambos pasajeros
subieron a un vehículo con rumbo desconocido.
Desata su aprehensión una reacción airada del priismo de Veracruz, de sus
pares, de Dante Delgado, dueño Movimiento Ciudadano, del séquito que en los
tiempos de Javier Duarte se montaban en el saqueo, o callaban ante el atraco a
las arcas.
Protesta el PRI veracruzano, sus aliados en la oposición y un sector de la
prensa que lo ve como víctima del gobernador Yunes Linares, de su sed de
venganza, de su fobia al duartismo y a Flavino Ríos por ser el que operó la
fuga.
Del saqueo, del abuso de poder, del atropello a la ley no habló Pepe Yunes,
el senador, en la mayor parte del sexenio duartista. Lo hizo al final, cuando
sintió que se podría descarrilar en su aspiración a ser sucesor de Javier
Duarte. Hoy sí. Increpa y cuestiona, vía Twitter:
“Como todos en Veracruz, demando combatir la impunidad y corrupción, pero sin
sesgos ni conveniencias políticas ni como estrategia mediática”.
Un segundo mensaje dice:
“El proceso de Flavino Ríos se debe llevar conforme a derecho y respetando
las garantías individuales”.
Grave el masoquismo de Pepe Yunes. Intercede por uno de los capos que le
impidieron ser gobernador de Veracruz.
Héctor Yunes, el otro senador, fue el último en enterarse que a su compañero
priista lo tenían en prisión. También acudió a Twitter:
“Por el bien de Veracruz, esperamos que la detención de Flavino no sea una
acción injuriosa disfrazada de justicia”.
Injurioso fue disfrazar a su padre y hermanos de policías para lograr que el
Instituto de la Policía Auxiliar (IPAX) les facilitara obtener permisos de
portación de armas. Injurioso fue recibir las “hieleras” del narco empresario
Francisco “Pancho” Colorado Cessa, estando ya en prisión en Estados Unidos,
purgando una sentencia de 20 años por lavado de dinero del grupo delincuencial
Los Zetas, como consta en la transcripción de las llamadas entre el reo y su
hijo.
Hay otro que no es priista pero también increpa a Yunes Linares por la
aprehensión de Flavino Ríos. Es Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena.
“Es un acuerdo (…) es propaganda, nada más —dice el Dios Peje—. Tan es así
que Yunes acaba de apoyar al que fue contralor de Duarte para que sea candidato
a presidente municipal de Pánuco del PAN”.
No falla AMLO en lo del ex contralor “tapadera”, Ricardo García Guzmán, que
de su condición de cómplice de Javier Duarte lo lleva Yunes azul a la
candidatura del PAN a la alcaldía de Pánuco. O sea, los rufianes, si son cuates
o son útiles, que sean impunes.
Mal día también para Andrés Manuel. Culmina su gira por Veracruz, este
domingo 12, y le roba la de 8 columnas el caso Flavino Ríos. Empezó su periplo
con lo de sus declaraciones fiscales, su no pago de impuestos a Hacienda, y
concluye con un hecho que lo envió a segundo plano.
Otros priistas, los de la cúpula, desdeñan a Flavino Ríos. Refieren que debe
ser investigado, procesado y si tiene responsabilidad, que pague. Lo dice el
vicecoordinador de los diputados federales, Jorge Carlos Ramírez Marín.
Enfrenta Yunes Linares el escarnio. Le imputan que es show, caja china
protagonizada por el chino, distractor ante la ola de violencia y muerte, los
cárteles dirimiendo sus conflictos a punta de bala y sangre, el escándalo por la
impunidad de los duartistas, acogidos en el PAN y en el gobierno yunista como
héroes, olvidando que fueron cómplices en el saqueo a Veracruz.
Pocos, sin embargo, saben lo que entraña Flavino Ríos. Yunes azul sí. Conoce
su operación política, su estructura de poder, sus filias y sus fobias, los
amigos y rivales. Flavino en la frontera del bien y el mal.
Gobierna Flavino Ríos a Veracruz desde los días del alemanismo, tripulando a
Alejandro Montano Guzmán, el guarura del ex gobernador Miguel Alemán, el ex
secretario de Seguridad Pública que lo llevó a encabezar el Consejo Estatal de
Seguridad Pública estatal y la Secretaría de Gobierno con todo lo que implica:
el pulso de la violencia, la identidad de los capos, el negocio ilegal y sus
ramificaciones, las complicidades, la capacidad de agresión de los grupos que
conforman el crimen organizado.
Cae Flavino Ríos cuando se recrudece la violencia en Veracruz, los cárteles
disputando el territorio, sembrando muerte, disparando los índices delictivos,
irritando a la sociedad, motivando la embestida de los que avizoran que Yunes
Linares ya fracasó.
Cae Flavino Ríos cuando la violencia se dispara. Así ocurrió con el falso
general Arturo Bermúdez Zurita, ex secretario de Seguridad Pública, de imagen
siniestra sobre quien pesa la acusación de operar con policías vinculados al
crimen organizado, de lucrar con la muerte, el secuestro, el levantón, las
fosas, la venta de protección. Arreció la violencia y terminó en el penal.
¿Qué entraña su aprehensión? ¿Sólo haber facilitado la huida de Javier Duarte
o la ola de violencia que golpea a Veracruz, operada por el duartismo?
Hoy, por lo pronto, duerme en prisión.
Archivo muerto
Cuatro días en Veracruz y El Peje López Obrador ve arder a Morena. Le toca
tomatiza en Coscomatepec, protestan en Cosautlán, acusan de gandalla al líder
estatal, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, le cursan una carta en que un
militante le expresa que hasta antes de la gira del Dios Peje, suponía que el
negocio de las candidaturas a las alcaldías era tema de Huerta y los diputados
Rocío Nahle García y Cuitláhuac García Jiménez, pero bastó ver la vehemencia de
Andrés Manuel, su defensa de Huerta, Nahle y Cuitláhuac, los desaires a la
militancia que denunciaba la burla, el tono cómplice del dueño de Morena, para
saber que el autor intelectual del atropello al proceso de selección de
candidatos era el propio Peje. Célebre la lluvia de tomate en Coscomatepec, el
jueves 9, siendo blanco de la metralla roja Manuel Huerta —“El Tigre de Santa
Julia”—, cabeceando los obuses Rocío Nahle y agazapado Cuitláhuac García. Obvio,
Dios Peje le imputa el episodio de los tomates asesinos al gobernador de la
monarquía de la moronga azul, Miguel Ángel Yunes Linares, y también las
protestas en Xalapa, y la toma de la sede estatal, y las cartas de los
militantes, y los reclamos en las redes sociales. Y quizá, en parte o en todo,
tenga razón. La militancia ejerce su derecho a la protesta y Yunes azul opera y
los sacude desde afuera de Morena y también por dentro. Y esto, si se analiza a
fondo, es lo peor que podría ocurrirle al Dios Peje. Si Yunes agita a Morena y
exhibe la violación de sus principios rectores —“no robar, no mentir, no
traicionar al pueblo”— qué vulnerable es el partido de quien ya se siente
presidente de México. ¿Dónde más han tomateado a López Obrador?… Dos semanas
más, quizá tres, y serán sacudidas de nuevo las estructuras fidelistas y
duartistas. Viene una denuncia penal que implica a los ex gobernadores Fidel
Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, a funcionarios de sus gobiernos, de
Invivienda del duartismo y del mismo yunismo, secretarios de Desarrollo Social y
Medio Ambiente, empresarios inmobiliarios, constructores, tres notarios
públicos, titulares de fideicomisos, dos ex síndicos municipales y hasta el
célebre narcoempresario Francisco “Pancho” Colorado Cessa, preso en Estados
Unidos, condenado a 20 años de cárcel por lavar dinero para el grupo
delincuencial Los Zetas. Eso sí, muy cuate de Fidel. Se trata del caso Tony
Macías, operador de Fidel Herrera, detentador del Parque Tecnológico Puerto
México. Les serán imputados mínimo 10 delitos… Marrullero, Leonardo Cruz Casas
es de los magistrados que no imparten justicia; la tuercen; la rebuscan, y si
pueden, la traicionan. Insoslayable ya la inhabilitación de regidores en el
ayuntamiento de Coatzacoalcos, por desacato a la sentencia emitida por el
Tribunal de lo Contencioso Administrativo, su tribunal, a favor de la
constructora Pluvial del Golfo —Pluviales—, el magistrado lanza un último
salvavidas al alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Recibe la propuesta del cabildo
porteño de entregar dos predios en Ciudad Olmeca para saldar el pago que reclama
la compañía por la construcción del último tramo del malecón costero y los daños
y perjuicios. El cabildo aprobó esa solución, el 3 de marzo, luego que INFORME
ROJO hiciera público que los 13 regidores serían inhabilitados por desacato, al
negarse a cumplir con la sentencia del tribunal. Hasta entonces, los ediles
desconocían oficialmente la gravedad del caso. Ahora, sin que aún haya aprobado
el Congreso de Veracruz la desincorporación de los bienes municipales, Leonardo
Cruz Casas da vista a Pluviales y le otorga tres días para responder si acepta
la oferta del cabildo de Coatzacoalcos, una auténtica sinvergüenzada. ¿Y el
Congreso qué? ¿Está pintado, no existe, se le puede pisotear? Responde Pluviales
con un no tajante. Le dice al magistrado trastupijes que no admite el trueque,
que el contrato de obra establece pago en dinero, no con bienes municipales, y
le reitera que no sólo son los 3 millones 265 mil pesos sino los daños
ocasionados, incluidos impuestos pendientes al SAT y cuotas al IMSS, que no ha
podido cubrir por insolvencia económica. Pluviales “se opone, a aceptar
inmuebles o terrenos rústicos, que son propiedad del acerbo de los habitantes de
Coatzacoalcos, y sobre todo la forma de trueque que pretende la parte demandada
subsanar dicho deudo, a sabiendas, que es una sentencia líquida”. Desacató el
cabildo de Coatzacoalcos la sentencia, erró en la forma de pago y tendrán que
ser inhabilitados los 13 regidores. O lo hace el magistrado Leonardo Cruz Casas
o lo hará un juez federal una vez que se dé trámite al juicio de amparo… Ya en
abierto, Lezek Lira Cortés se viste de azul. Asiste el ex subdirector del DIF
Coatzacoalcos, priista, a la conferencia de prensa en que los precandidatos del
PAN, entre ellos su gurú, Jesús Moreno Delgado, ofrecieron trabajar a favor de
quien sea elegido finalmente para contender a la alcaldía. Encabezó la reunión
Saúl González Solís, presidente del comité municipal panista, y expresaron la
exigencia de piso parejo, dejando claro que el panismo doctrinario estuvo de
acuerdo en admitir aspirantes externos y que todos se sumarán a quien resulte
elegido. Vaya conferencia de prensa, con más militantes y porra azul, equipos de
trabajo, amigos y curiosos, que periodistas. Junto a Saúl González y Jesús
Moreno, la precandidata Arbedina Teresa King Cancino, y el rector de la
Universidad Istmoamericana y escritor erótico, Juan Manuel Rodríguez Caamaño.
Acudieron los externos, faltaron los panistas. No llegaron Alfredo Phinder
Villalón y José Luis Sosa Franco. Y ahí confirma Lezek Lira su alejamiento del
grupo en el poder, el joaquinismo, sin haber asumido el último cargo que se le
confirió, al frente de Programas Sociales, que finalmente desempeña Genaro Ríos
Montiel, sobrino del ex alcalde Marcelo Montiel Montiel…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
YUNES Y EL PEJE: DEL “CORRUPTO” AL QUE “NO PAGA IMPUESTOS”
* Tercer encontronazo entre AMLO y el gober * La mansión de Miyuli que ni
Obama la tiene * Reto a debatir que rechaza Obrador * Patricia Peña: cuando
traicionó al PRI * César del Ángel, de la cárcel al hospital * Emmanuel Peña
desdeña al PAN * Víctor Carranza y su 2 por ciento * ¿Negocia Yunes con el
suegro incómodo? * De izquierda y adictos.
10 de marzo de 2017
De arrabal y callejón, el pleito por el poder en Veracruz, tildado de
“corrupto” Yunes y de imponer la “monarquía de la moronga azul”, y acusado el
célebre Peje de “no pagar impuestos” y detentar mil millones de pesos por año.
Fajadores ambos, escenifican otro episodio de violencia verbal, advirtiendo
por fin Andrés Manuel López Obrador que la estrategia de Miguel Ángel Yunes
Linares es entrometerse en la vida del Movimiento de Regeneración Nacional.
Y así es.
Un misil golpea, a su vez, al líder de las izquierdas, exhibiendo Yunes las
declaraciones fiscales del Peje, las de los últimos ejercicios, presentadas en
ceros y todavía en las de 2014 y 2015 hasta exige devolución a la Secretaría de
Hacienda federal.
Yunes pega y opera, sacude a Morena, no sólo atizando la hoguera de la
pasiones morenistas sino encaminándolas hacia el clímax de sus rencores desde
que el proceso de imposición de candidatos a las alcaldías de Veracruz gestó una
revuelta inédita, la toma de instalaciones de su sede estatal y la viralización
del pleito entre los que dicen seguir las normas y los que acusaron que fueron
burlados.
En Morena, como en cualquier partido, también hay fraude.
Toca tierras veracruzanas y en el aeropuerto Heriberto Jara, ahí donde hará
dos semanas llamó maiceados —“con maíz con gorgojo”— a los periodistas que lo
cuestionaban, choreados por Yunes, según el líder de Morena, López Obrador
volvió a la carga.
“Yunes es un corrupto”, expresó una vez más. Y dijo que hay pruebas, que ahí
está su mansión de Boca del Río que “ni Obama la tiene”, y las denuncias por su
paso en el ISSSTE.
Acusa El Peje que todo lo paró el presidente Enrique Peña Nieto, pero que las
denuncias existen. Refuta vínculos con Javier Duarte, los dineros que le imputa
Yunes, el financiamiento a Morena, los recursos triangulados vía la presa
Yuribia, enclavada en el municipio de Tatahuicapan, en la sierra de Soteapan, al
sur de Veracruz.
No trae nuevas acusaciones Andrés Manuel. Reitera lo dicho en su anterior
gira por Veracruz, la imputación de “corrupto”, salvo un par de dardos con
efecto letal: la candidatura del PAN en el puerto de Veracruz para Fernando
Yunes Márquez y la intromisión del gobernador en la vida de los partidos
políticos.
De lo primero aseguró que es la “monarquía de la moronga azul” y de lo
segundo que es práctica desde que era secretario de gobierno con Patricio
Chirinos Calero.
“Se metía en los asuntos de todos los partidos”, dice el Peje, “porque está
acostumbrado a meterse en los asuntos de los otros partidos para desestabilizar,
dividir, comprar. Es especialista en corromper”.
A ver. ¿Herminio Guerrero Rojas, Carlos Tress Ogazón, Julio César Casas,
Samuel Pérez García, Rogelio Martínez, Consuelo Valentín, Yolanda Carrasco
Linares, son instrumentos de Yunes Linares por exigir apego a los estatutos y
algunos la destitución de Manuel Huerta Ladrón de Guevara como dirigente
estatal?
Se ufana López Obrador: “Morena es el partido más fuerte en Veracruz. Está
creciendo Morena como espuma en el mar”.
Horas después llegó la respuesta. Yunes hizo difundir un video en que
arremete esta vez con más elementos contra Andrés Manuel López Obrador. Dice que
no va a permitir que golpes a la investidura del gobernador ni a sus hijos.
Dijo Yunes:
“Por eso, por respeto a los veracruzanos, le respondo y lo reto nuevamente a
debatir.
“Te reto López Obrador a que el próximo sábado por la noche debatamos.
“No voy a perder mucho tiempo contigo. Solamente te voy a dedicar un ratito
para demostrarte que eres un mentiroso.
“Miren, este tipo que critica al Gobierno toda la vida recibe mil millones de
pesos anuales para hacer política, para hacer campaña. Más de 3 millones de
pesos diarios para hacer campaña.
“¡Esos mil millones no los tiene ni Obama!, López Obrador, solamente tú que
eres un cínico puede recibirlo del gobierno y gastarlo.
“Ah, pero dice que él es un hombre limpio y que él no tiene propiedades.
Miente, sí tiene propiedades y aquí están, miren.
“Tiene una casa en México, en Tlalpan; tiene un departamento en Puebla; tiene
un terreno en San Andrés Cholula, Puebla; tiene otro terreno en Santa Clara
Ocoyucan, en Puebla, también; se ve que le gusta Puebla. Tiene una casa en
Palenque en Chiapas.
“¿Pero qué es lo que hace? para mentirle a los mexicanos y decir que él no
tiene nada, pone todo a nombre de su esposa. Eso es lo que hace.
“Ah, pero también este vividor de la política, éste que recibe mil millones
de pesos al año, no paga impuestos. Aquí tengo sus declaraciones fiscales, las
que se deben presentar ante el SAT.
“Tengo del 2013 al 2015, falta la de 2016 que tendrá que presentarla en estos
días.
“En 2013 señaló que él por concepto de Impuesto Sobre la Renta, paga cero; en
2014, no sólo dijo que pagaba cero, pidió que el gobierno le devolviera 22 mil
516 pesos y en 2015 no pagó nada y pidió que el gobierno le devolviera 779
pesos.
“Usted que me está viendo paga impuestos. Pagan impuestos los maestros, los
médicos, las enfermeras, todo mundo, todos pagamos impuestos. Este tipo no paga,
pide que le devuelvan, es un vividor del presupuesto, esa es la realidad, ese es
el verdadero López Obrador”.
Al final remató: “Debatamos, no seas sacón, tú sabes perfectamente bien que
Duarte te financiaba, tienes temor de enfrentarte conmigo porque te voy a
exhibir frente a todos los mexicanos, ahí nos vemos el sábado, estaré
pendiente”.
Vía la red social Twitter, AMLO respondió:
“Yunes impuso a su hijo de candidato del PAN en Veracruz y en Pánuco al que
fue contralor de Duarte y el gran corrupto quiere debatir: ¡safo!”. Es zafo, con
z, pero así lo redactó.
Vodevil puro, aplauden los pejistas y aplauden los yunistas, como en los
debates donde todos ven ganador a su candidato.
Se trenzan Yunes Linares y López Obrador en un conflicto con rasgos de pleito
de cantina, increpándose y revelando que en ningún frente cabe la pureza.
Golpe letal el de los mil millones, vía prerrogativas federales y estatales
que mueve el Peje, y los impuestos en cero, y las devoluciones solicitadas a la
Secretaría de Hacienda.
Marrazo seco el de AMLO exhibiendo la proclividad de Yunes Linares a hurgar
en la vida de los partidos, atizar fuegos y sacudir grupos. Si sustenta sus
dichos, la revuelta en Morena, amén de ser una reacción a la imposición de
candidatos a las alcaldías, es la evidencia de que Yunes ya opera al interior de
Morena. ¿Cómo se les coló?
Hoy fue un Yunes “corrupto” y un López Obrador que “no paga impuestos”.
Y habrá más.
Archivo muerto
Poco o nada sabe Patricia Peña Recio de lealtades. Usa al PRI para detentar
poder, para ser diputada federal, funcionaria municipal y ahora virtual regidora
en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, le pese a quien le pese, así provoque el
voto de castigo, la revancha del magisterio, de las corrientes en su gremio, el
ejercito electoral del cacique de la Sección 32, Juan Nicolás Callejas Arroyo,
su protector. Hace un año Patricia Peña era candidata a diputada local
plurinominal por el Partido Verde Ecologista de México, en la posición 2 de la
lista, a contrapelo del priismo que ya la veían en el Congreso de Veracruz.
Obvio, el magisterio la abandonó , desoyó a su líder Callejas y Patricia Peña
fracasó. Sólo el número 1 de la lista, Gerardo Buganza Salmerón, hoy diputado
independiente, logró llegar a la Legislatura. Una muestra de que el voto de
castigo pega, como le pegará al PRI y a su virtual candidato, Carlos Manuel
Vasconcelos Guevara, cuando llegue el 4 de junio y vea perdida la alcaldía de
Coatzacoalcos… Mal augurio, el internamiento de César el Ángel Fuentes al
hospital de Especialidades Médicas en Xalapa. Aquejado por una infección en vías
urinarias, el líder de los 400 Pueblos dejó momentáneamente, quizá, el penal de
Pacho Viejo, sujeto a prisión preventiva de un año por la agresión al entonces
gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares; al líder nacional del PAN,
Ricardo Anaya, y al senador Santiago Creel Miranda, a las puertas del Congreso
de Veracruz. Enfrenta cargos que incluyen apología del delito, estragos y motín.
Mal augurio pero para los suyos, sus 400 Pueblos, sus huestes, a quienes hacía
despojarse de sus ropas, danzar, agredir, mostrar las carnes y rebajar su
dignidad, incluidas algunas menores de edad, que constituye otro delito, confeso
de ello su hijo, el ex diputado plurinominal, Marco Antonio del Ángel Arroyo, el
nuevo vocero del PRI en Veracruz, que también le entró al encuere. Signo de los
tiempos. Con Fidel Herrera y Javier Duarte, César del Ángel fue impune; hoy no
tiene libertad y su salud merma… Pregona Emmanuel Peña que ya es hora de servir
a Coatzacoalcos. Sí, pero no por el PAN. Siente el llamado, dice. Quiere ser
candidato. Pero no por el PAN. Abiertamente lo expresa el constructor, que pudo
ser candidato independiente, si no fuera porque los tiempos para registrarse lo
rebasaron. Lo dice en una significativa entrevista en el semanario Cocktelera. A
partir de ahí el panismo lo quiso insertar en el proceso interno para elegir a
su candidato a la alcaldía pero Emmanuel Peña los bateó. Emmanuel Peña, quien ya
fuera director de Obras Públicas con Iván Hillman Chapoy en la alcaldía de
Coatzacoalcos. Si Morena se complica, y pierde intención de voto, Emmanuel Peña
es el Plan B del Clan de la Succión, los Robles, los Hillman, los Nahle… Araña
el cielo Morena en Coatzacoalcos pero su inminente candidato, Víctor Manuel
Carranza Rosaldo, no tiene proyección mediática. Un sondeo de opinión,
coordinado desde Xalapa, en un círculo que viene midiendo al Movimiento de
Regeneración Nacional y sus alcances en Veracruz, le da 2 por ciento de imagen
entre el electorado. Dicho de otra forma, no lo vinculan con Morena; no lo
conoce la sociedad; no provoca su nombre, su rostro, su persona, ninguna
reacción. Morena, en cambio, está en la mente del 70 por ciento del electorado,
con una intención de voto superior a la del PRI y a la alianza PAN-PRD. Siendo
una elección donde las figuras cuentan, Carranza arrastra a Morena hacia abajo,
al 25 por ciento de intención de voto y eso, en una elección de tres tercios, es
un volado. O Morena posiciona a Carranza en el escenario electoral o le puede
ocurrir lo que a Brasil en el Maracaná… En jaque, funcionarios y ex funcionarios
del gobierno de Veracruz, notarios públicos, bancos, empresarios, tiendas de
autoservicio, por el caso Tony Macías, por el despojo de tierras en
Coatzacoalcos, por el Parque Tecnológico Puerto México y por Frutas y Verduras
de Veracruz, la simulación con el precio del metro cuadrado. Un dato: hubo uso
de recursos de procedencia ilícita. Otro dato: ¿cómo se le hace para tener
ingresos de 150 millones y pagar 800 millones de pesos? Le quema las manos el
caso Tony Macías a Miguel Ángel Yunes y no lo termina de soltar, no lo lleva a
los tribunales, como ofreció en su toma de posesión. ¿Acaso ya negoció con el
suegro incómodo de Javier Duarte? Si lo hizo con Janeiro, con “Culín”, con
Mansur, con Ortega, por qué no lo habría de hacer con Tony Macías. Todo sea por
un bien mayor… ¿Quién son esos dos políticos de izquierda, reventados sin
remedio, adictos a cuanta droga tuvieran a su alcance, pachecos todo el tiempo,
dentro y fuera de su actividad política, célebres en los años 80 y 90 por su
vinculación con el movimiento cuauhtemista en Veracruz? Uno ya falleció, el otro
sigue en las mismas…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PATRICIA PEÑA: EL AGANDALLE DE UNA REGIDURÍA
* La favorita de Callejas irrita al magisterio * Menos votos para
Vasconcelos * Y el PRI se cae * AMLO de nuevo en Veracruz * Y Morena que se
incendia * Tere King ya no levantó * Desencanta a Yunes * Cheng y la joven
muerta * Lucrando con un crimen * Juanelo y su libro * Frases y pasajes
eróticos.
9 de marzo de 2017
Como ácido en el agua, Patricia Peña corroe al sindicato magisterial,
arrebatando espacios de poder, una diputación federal, la secretaría general del
PRI, hostigando empleadas, desdeñando migrantes. Y ahora con el agandalle de una
regiduría.
Acumula rencores la favorita de Juan Nicolás Callejas Arroyo, líder de la
Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el mayor
cacique del magisterio en Veracruz, denostada en un gremio que no le ve mérito
ni carisma y detestada en los círculos priistas.
Agravia, pues, a un sector que es pilar del PRI, que opera y genera votos,
que es leal y es factor entre ganar o perder. Los agravia con su ambición y su
afán de ser todo.
Reina sin corona en el callejismo, tolerada pero no tragada, Patricia Peña
Recio no sabe de límites ni de sensatez, decidida a ser regidora en el
ayuntamiento de Coatzacoalcos aunque le reste votos al PRI.
Sábese que tiene dos ingresos, los que le provee la Secretaría de Educación
en Veracruz, sin dar golpe, incrustada en la estructura sindical, adscrita al
Sector 28, bajo las órdenes del profesor José Luis Montoya Pumarino, ex regidor
municipal, que manda y gobierna en su feudo pero nada de autoridad tiene sobre
la maestra Peña Recio.
Su otro canal de recursos proviene de la Zona 193, a las órdenes del profesor
Wilber de Jesús Castillo, con una plaza de maestra que no desempeña, sin dejar
de percibir quincena y otros beneficios, con una profesora “tapadera”, que
realiza sus tareas.
¿Es aviadora Patricia Peña Recio? Técnicamente sí. Cobra y se evade,
refugiada en la formalidad de un espacio sindical y una plaza de maestra de
primaria cuyos alumnos nunca ven.
La cubre su influencia innegable sobre Juan Nicolás Callejas Arroyo, su
padrino, protector y admirador, al que cautiva y embruja, al que marea con
rollo, las virtudes de la juventud dominando a la tercera edad, algo así como 40
y 100.
Patricia Peña fue directora de Educación en el ayuntamiento presidido por
Marco César Theurel Cotero, y ahí dio de qué hablar: hostigaba a las empleadas
con su forma de ser y carecía de capacidad hasta para organizar el desfile de la
primavera.
No tardaron en llegar las quejas al alcalde. Obsesiva, suponía que el
personal debía rendirse a sus caprichos, a lo absurdo, a los disparates que
distinguían su actuación. Y Theurel optó por acotar a la protegida de Callejas.
Luego le llegó la suerte. Un pacto entre Marcelo Montiel Montiel y Juan
Nicolás Callejas Arroyo le abrió la puerta a la diputación federal.
Con tal de no dejar pasar a Guadalupe Félix Porras, esposa de Marcos Theurel,
que ya se veía diputada suplente de Joaquín Caballero Rosiñol, Marcelo acordó
que esa posición fuera para Patricia Peña.
“Sólo por si se muere Joaquín”, pregonaba la pupila de Callejas. Sólo por eso
había aceptado ir en fórmula, enfrentar la más difícil y complicada elección del
marcelismo, en 2012, cuando Enrique Peña Nieto era candidato presidencial del
PRI y el Efecto Peje permeaba en el distrito de Coatzacoalcos, bastión histórico
de la izquierda.
Pues ganó Caballero Rosiñol, y con él Patricia Peña Recio se coló al Congreso
federal.
No murió Joaquín Caballero sino que dejó de ser diputado meses después para
contender por la alcaldía de Coatzacoalcos. Así, la protegida de Callejas
aplicó. Y comenzó el show.
Protagonizó un sainete demencial al exhibir desdén a los migrantes, al
extranjero indocumentado, tildados de delincuentes, que “son un peligro” y que
deben irse.
Odiar, decíase aquí, en INFORME ROJO, es lo de menos. Lo malo es expresarlo.
Discriminar es inaceptable. Nadie, menos un legislador, y de Coatzacoalcos,
donde los migrantes llegan, pasan o se quedan, tiene derecho a criminalizar al
que viene huyendo de la pobreza, buscando un alivio a su dolor, una esperanza,
calidad de vida.
Tildada de “insensible” por el sacerdote Alejandro Solalinde, ícono en la
defensa de migrantes, Patricia Peña viralizó las redes sociales y se acribilló a
sí misma.
Diría de los indocumentados que son “asaltantes”, que “se prostituyen”, que
se andan matando entre ellos. Y que los vecinos donde se concentran en una
colonia de Coatzacoalcos, pedían acciones para inhibir su presencia.
Pero no con actitud xenófoba, racista, criminalizando. Como si fuera Trump
región cuatro.
Peña Recio los secundó. Y cuando el escándalo llegó a San Lázaro y la
abordaron los medios de comunicación, negó la disculpa. No matizó. No aminoró la
presión. Exhibió soberbia, necedad.
“Además salían, asaltaban —dijo la Barbie de Callejas—. El paso de ellos es
un peligro porque son personas que llegan sin dinero y asaltan, hacen cosas
indebidas en la vía pública y, bueno, es que no es nuestra responsabilidad las
personas que vienen de otros lugares, la responsabilidad que tenemos es con los
nuestros, los mexicanos que nos dieron su confianza”.
Y siguió:
“Los gobernantes se deben y tienen la responsabilidad sólo con los mexicanos,
más no con los indocumentados”.
Decía Patricia Peña que deben cerrarse los albergues, las casas que sirven
para dar cobijo, un lugar para pasar la noche, atención médica, alimentos
dignos, varios de los cuales operan en Coatzacoalcos, su distrito.
“(En Coatzacoalcos) cerramos una casa en donde se les daba atención a los
migrantes porque nosotros podemos tenerlos de paso, pero con los problemas que
le ocasionan a los habitantes que viven cerca de estos sitios, se convierten en
foco de asaltos y de prostitución”.
Y algo más:
“Queremos que estén circulando, que no se queden ni en el municipio, ni en el
estado, ni en el país”, sentencia. Sostiene que hubo un acuerdo con los
sacerdotes encargados de la pastoral de movilidad humana para que los migrantes
sólo permanezcan un día en los albergues y “que al paso del tren se vayan”.
“Sus garantías —agregó—, no los maltratamos, se les respeta, que van de paso,
se les atiende, pero que circulen, no se permite que se queden ni un día ni
otro, que estén avanzando”.
Irrita a todos y al priismo en general. Fue secretaria general del PRI en
Coatzacoalcos, de la mano de Juan Nicolás Callejas, sin pena ni gloria, al
amparo del marcelismo que la ve como un lastre y la detesta.
Contendió por la secretaría general de la Sección 32, alarmando a los
maestros, advirtiendo en el gremio que en un descuido su padrino, el profe
Callejas, la habría trepado a la cúspide del poder sindical.
No lo logró. Ganó la contienda Lázaro Medina Barragán, sin que a los maestros
les disipara el temor de que en un descuido, mareado y embrujado Callejas, la
favorita del cacique habría llegado a ser la jefa de todos.
Quiere hoy ser regidora municipal. Al SNTE le corresponde la regiduría 2 en
la planilla que contiende por la alcaldía de Coatzacoalcos, por el PRI. Y es
Patricia Peña la carta del líder Callejas, así no sume ni convoque, así reste
intención de voto, así provoque el repudio de los maestros y el voto de castigo,
así lleve a la derrota al candidato priista, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara.
Obsesiva como es, Patricia Peña Recio ya se ve en la regiduría. Si el PRI
pierde, con una mínima votación habrá asegurado su espacio en el próximo cabildo
municipal.
Ella gana. Y a Vasconcelos lo hace perder.
Archivo muerto
“Yunes es un corrupto”, dirá por enésima vez Andrés Manuel López Obrador.
“Corrupto y cínico”, le responderá el gobernador. “Loco, estúpido y farsante”,
terciará Miguel Ángel Yunes Márquez. Y se armará el tira-tira entre los
pejezombies y yunesbots. Tercera gira de AMLO por Veracruz, del 9 al 12, por 12
municipios en el centro y en la zona serrana. Llega cuando Morena, su partido,
hierve. Se alebrestan los militantes y quienes simpatizan por la imposición de
candidatos a las alcaldías, por no transparentar el proceso interno, por
desconocer bajo qué criterios se eligió el perfil, si hubo encuesta que indicara
la popularidad de los aspirantes, si garantizan ganar la contienda. Llega AMLO
cuando a su líder estatal, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, le llueve piña,
acusado de vender candidaturas, de la mano de la excelsa diputada Norma Rocío
Nahle García y el ex candidato al gobierno de Veracruz, Cuitláhuac García
Jiménez. Llega López Obrador cuando la sede de Morena fue escenario del reclamo
y terminó siendo tomada por militantes y simpatizantes que se sintieron
burlados, de 80 municipios, sostienen. Llega AMLO a un Veracruz en que el
“Tigre” Huerta careció de la destreza, del verbo, la habilidad para dialogar y
enfriar el conflicto, atizado por el yunismo azul que golpea en todos los
frentes, que aprovecha la inconformidad, que exhibe la fragilidad del
pejepartido, la pugna por el poder, el atropello a los estatutos, el desprecio a
las voces que venían acusando que la desaparición de comités municipales
violenta sus normas internas y que los candidatos que no emanan de una asamblea
municipal carecen de legitimidad. Ese tema todavía irá al tribunal electoral. Lo
que es el karma: tanto usaron el término espurio para despellejar a Felipe
Calderón, además de llamarle pelele, que ahora los 212 candidatos de Morena a
las alcaldías de Veracruz tendrán esa calidad. Por ejemplo, “el candidato
espurio de Morena a la presidencia municipal de Coatzacoalcos”. Genial. Y el
Peje vuelve. Y volverá con lo mismo, lo de Yunes corrupto, lo de PRIAN son lo
mismo. Y Yunes con su canción: AMLO es cínico y corrupto. Ah, y también
hablador. Sigue siendo Veracruz el laboratorio electoral y de violencia verbal y
violencia política que habrá de marcar la ruta a la elección presidencial de
2018… Sólo un milagro salva a Tere King. Y quizá ni eso. Semanas van y semanas
vienen y la señora de sociedad, diputada por casualidad, su manita aprobando el
crédito de 10 mil millones de pesos con el que Fidel Herrera se despidió, y del
que no sabe cómo se aplicó —si es que se aplicó—, simple y llanamente no
levantó, no motivó, no caló ni anidó en las filas del PAN, importada del PRI
para ser candidata a la alcaldía de Coatzacoalcos. Decepciona Arbedina Tere King
Cancino a Miguel Ángel Yunes, el gober azul. La ve pasmada. La ve adormilada.
Registra la indiferencia de los electores, el desdén, la burla. Ni su rostro se
conoce, menos su trabajo por Coatzacoalcos. Quienes cargaron el cañón no se
percataron que la bala era de salva. Sólo por un milagro Tere King sería
candidata. Si en política los milagros fueran reales… Rapaz, TítereCheng,
alcalde irreal de Minatitlán, lucra con la muerte de Giovanna, la menor hallada
en una fosa clandestina, el 28 de febrero. Convoca a la protesta un grupo de
periodistas, damas todas, se muestra el dolor, se reclama justicia, se exige
acción del gobierno, solidaria la sociedad con la familia agraviada, y Héctor
Damián Cheng Barragán irrumpe en el evento y lo vuelve show. Habla como Dios le
da a entender. Habla con sus limitaciones, con sus entrecortados, hilando
palabras y apenas una que otra frase. Y habla de buscar que se haga justicia y
que Seguridad Pública garantice la tranquilidad de la sociedad. Y luego la
fotografía con la corona mortuoria detrás de él y sus ediles y súbditos. Y le
acercan la manta con que se protesta por el crimen brutal de Giovanna, colocada
en el suelo primero y levantada para que la gráfica sea mejor. Qué falsamente
humano resultó Cheng. Ya después, el video circula por Facebook, como si esa
muerte le sirviera a títereCheng —títere de los Wade, Jorge, el líder petrolero,
y su terrible hijo Saúl— para evadir la responsabilidad. Cheng es parte del
problema, no la solución. Cheng ve los levantones, los secuestros, las mujeres
muertas y halladas en fosas clandestinas, y no exige la Alerta de Género para
Minatitlán. Y todavía hay quien le agradece que haya ido al acto de repudio a
este feminicidio y se haya puesto a actuar. Qué agravio… De la autoría de Juan
Manuel Rodríguez Caamaño el libro “Psicoaffaire, del amor y la muerte, su paso
breve”. Una novela que escudriña en el ser, sus pasiones y reflexiones, el
suicidio y sus divagaciones, el secuestro del personaje idealizado, la narración
del que vive en la obsesión, en sus alcances eróticos, el sexo y sus devaneos,
la mano que se desliza entre la falda, el placer colmado en un antro a media
luz, el “profanado cuerpo”, el “orgasmo final”, los “labios vaginales”, el
“perceptible gemido que externó segundos antes que yo terminara”, los “curvos
glúteos”, Los Piquitos, Chilis, Applebees, Italianis. Ópera prima de Juanelo
Rodríguez, rector de la Universidad Istmoamericana y hoy precandidato del PAN a
la alcaldía de Coatzacoalcos. Las ventas de “Psicoaffaire” serían destinadas a
las instituciones que atienden a los niños con cáncer, dice el libro…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PRI: NAUFRAGIO INMINENTE
* Cómplice de Javier Duarte, del robo, de la violencia * El vocero priista,
un payaso encuerado * Pepe Yunes divaga * Fidel, callado * Héctor, congelado *
Encaran morenistas al “Tigre” Huerta * Panistas de Coatza amenazan con renunciar
* Diego Fernández, infiltrado por Tony en Morena * El magistrado y su doctorado.
8 de marzo de 2017
Arrastra el PRI los lastres del duartismo y la fidelidad, la complicidad en
la quiebra de Veracruz y el reinado de los cárteles, el narco-estado que lo
sometió al repudio social y lo llevó hacia el naufragio político-electoral que
se ve venir.
Desplomado, el priismo carga las culpas del saqueo descomunal y de encubrir a
Javier Duarte en el robo a las finanzas del gobierno de Veracruz, o atracando
con él, o dejándolo hacer, hasta provocar la mayor crisis social en la historia
de la entidad.
Pagan hoy, políticamente, por el silencio y la omisión, por el aval dado a la
deuda, por el perdón a las cuentas públicas que falseaban la verdad, por la
sumisión del Congreso de Veracruz que le permitió a Javier Duarte consumar el
agravio y evadir la ley.
Viendo la violencia, la muerte, el dolor, el miedo, a la sociedad sometida a
Los Zetas y los Golfos, a los de Cártel de Jalisco Nueva Generación, el priismo
decidió callar, solapar la desaparición de personas, el levantón de inocentes y
también de culpables, de los que sin delito alguno fueron llevados para no
volver y de los que pagaron porque algo tenían que ver.
Perdida la gubernatura de Veracruz, huyendo Javier Duarte, y con él Karime
Macías Tubilla, su esposa, pactando los operadores del atraco para ser inmunes y
los prestanombres que sirvieron para esconder los dineros hurtados, el PRI se
encamina a un naufragio total.
Y no saben, no tienen cómo evitarlo.
Dicen las encuestas oficiales y no oficiales, que la tragedia del PRI es peor
de lo calculado. Que Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador les lleva
20 puntos en Veracruz, que el PAN les aventaja con 10. Y tiende a abrirse la
brecha.
Terrible lectura para el priismo. El naufragio es inminente, marcado por el
repudio social. por la complicidad del que calla y no alerta, del que actúa en
el robo de los dineros de Veracruz o sabe de él, del que aplaudía y gozaba en el
show del gordobés, permitiendo que la crisis financiera haya socavado cada
rincón de la entidad, que tenga a Veracruz a un paso de la parálisis, de desatar
una crisis nacional.
De ahí el repudio al PRI, a sus figuras y a su imagen, a lo que representa,
el poder que corrompe y roba; el rechazo y el escarnio a sus promesas de cambio,
a su oferta de gobernar con apego a la ley.
Hay nuevo presidente del comité estatal, Renato Alarcón, y el PRI va de mal
en peor, designando impresentables en sus áreas de operación, personajes sin
moral, sin talla política, sin respeto por los demás.
Un granuja destaca entre la pléyade priista: Marco Antonio del Ángel Arroyo,
diputado local en el duartismo, por la vía plurinominal pues si hubiera
contendido por su distrito sólo las huestes de su padre, los 400 Pueblos,
habrían votado por él.
Llegó sin mérito, por un pacto de rufianes: los 400 Pueblos fueron el ariete
de Fidel Herrera y Javier Duarte en las campañas de 2010 y 2016 contra Miguel
Ángel Yunes Linares, candidato del PAN, lo denostaron y lo provocaron con sus
reclamos e imputaciones, con sus cuerpos desnudos y acusaciones de represor, y a
cambio se les dio el reino y se les prometió el poder.
Es ahora el hijo de César del Ángel Fuentes el nuevo vocero del PRI en
Veracruz, con sus limitaciones, con sus balbuceos, con sus aires de inteligente
y la soberbia del que en su ignorancia cree saber más que los demás.
Sí hay una menor de edad, admitió un día Marco Antonio del Ángel, rodeado de
periodistas. Sí, entre las que se desnudan y danzan, las pupilas de los 400
Pueblos, hay una menor de edad. Pero —se justificó— es madre soltera, madre de
dos niños.
¿Sabrá que eso es corrupción de menores? ¿Sabrán en el PRI que su vocero en
Veracruz confesó que entre a las que los Del Ángel encueran hay una menor de
edad?
Recuérdense las entrevistas del legislador de los 400 Pueblos, sus
desplantes, la respuesta airada ante el tema que incomoda, el reto a los
reporteros conminándolos a que fueran ellos los que le dijeran qué harían en su
lugar.
Payaso encuerado, Marco Antonio del Ángel será la voz del PRI, y su imagen, y
el recuerdo de los días en que despojado de sus ropas, sólo con el calzón, y los
genitales cubierto con una fotografía de Patricio Chirinos, Miguel Ángel Yunes,
Dante Delgado, solía acompañar a sus porros en el baile, o eso que le llaman
baile, y que escandaliza a las sociedades, pues las mujeres de los 400 Pueblos
ellas sí mostraban sus pieles y sus partes.
Si con Alberto Silva, alias El Pato de Tuxpan o El Cisne, también vocero, el
PRI fue un caos por su diarrea mental incontrolable y su ausencia de talento, lo
del junior Del Ángel apunta a ser un circo de tres pistas y la debacle total.
No se sabe bien de donde viene el cargo de vocero del PRI. Algunos suponen
que se lo deben los Del Ángel a su nuevo padrino, Pepe Yunes Zorrilla, el
senador por Veracruz, luego de su presencia en el acto de conmemoración de la
promulgación de la ley agraria en Álamo, su feudo.
Zigzaguea Pepe Yunes. Lo mismo se involucra con los 400 Pueblos, como si
fuera Erick Lagos, el hijo político de Fidel Herrera Beltrán, o como si buscara
ser otro Reynaldo Escobar, el secretario de gobierno fidelista y efímero
procurador duartista, asesor y protector de César del Ángel y su organización.
¿Qué clase de cómplice es Pepe Yunes ahí?
Zigzaguea el senador y también en el tema de la deuda de Veracruz, increpando
al gobernador Yunes Linares, cuestionando las vías de solución y provocando que
el panismo lo enfrente, que le exija una propuesta de solución, que no les da,
que los veracruzanos siguen esperando escuchar.
El otro senador, Héctor Yunes Landa, calla. Y cuando toma la palabra, no
ayuda a la reivindicación de PRI. Por más que esgrima su lucha anticorrupción
desde el Senado, y la use para permanecer en el escenario de la próxima
sucesión, en 2018, evidencia su alejamiento del PRI nacional, de su dirigente
Enrique Ochoa Reza, del círculo de poder.
Frío, congelado, Héctor Yunes deja constancia en la red social Twitter que el
líder nacional priista no lo fuma, lo ignora, no responde a sus llamados, no
conversa ni en privado ni le envía señales de humo. Y así quiere volver a ser
candidato a gobernador, tras intentarlo en la contienda de 2016.
Qué farsa la de Héctor Yunes. Preconiza su tarea por constituir la cruzada
anticorrupción y no termina de explicar los temas quemantes que lo reventaron en
campaña: su padre y sus hermanos, inscritos en la nómina de la Policía Auxiliar
para detentar permisos de portación de arma de fuego, los Poliyunes; su vínculo
con el narcoempresario Francisco Colorado Cessa, alias Pancho Colorado, quien
purga una condena de 20 años en una prisión de Estados Unidos por lavado de
dinero de Los Zetas; su hija duartista, incrustada en la Dirección de Notarías
del gobierno de Javier Duarte; su defensa de Fidel Herrera, siendo líder del
Congreso de Veracruz, avalando cuentas públicas y créditos que sirvieron para
hundir financieramente a la entidad; su frase demoledora “Javier Duarte es mi
jefe político” y la promesa de que por su sapiencia sacaría adelante a Veracruz.
Calla Fidel Herrera Beltrán, que renunció al consulado de México en
Barcelona, España, por venir a defenderse de las acusaciones de corrupción en
sus días de gobernador de Veracruz, por la compra de medicamentos apócrifos,
aplicables a enfermos de cáncer.
Nunca llegó a su tierra. Permanece en la ciudad de México, agazapado,
temeroso de llegar y ser confinado a una cárcel, silenciado, sin el sueño de
volver a través del Partido Verde Ecologista de México, que es un desastre, y
más al saber que su oferta para la gubernatura de Veracruz en 2018, es Javier
Herrera Borunda, su hijo.
Mientras, el PRI cae en las encuestas, lo rebasa Morena, el pejepartido que
encabeza las preferencias electorales y la intención de voto.
Lo supera el PAN-PRD, que apenas si podrá retener una parte del voto que lo
llevó a ganar la gubernatura de Veracruz, en 2016.
Para el PRI no hay nada, acaso municipios de baja proyección. Los de mayor
potencial económico, lo de mayor inversión pública y privada, serán para Morena
y la alianza PAN-PRD: Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, Córdoba, Orizaba, Boca
del Río, Poza Rica, Martínez de la Torre, Minatitlán.
Es el costo de ser cómplice, de callar el saqueo o ser parte de él, de
encubrir a Javier Duarte, de sostenerlo en el poder, de consentir la violencia,
de implicarse con los cárteles, de ser indiferente al dolor de los que lloran a
sus muertos y buscan a sus desaparecidos, de ver la extorsión y cobro de piso y
no replicar, de ser beneficiario de la corrupción.
Sin el PRI, Javier Duarte no sería lo que es: un ladrón y un prófugo de la
ley.
Sin el PRI, Veracruz no habría caído en la quiebra financiera y en la espiral
de violencia con rasgos de tragedia social.
Su precio va más allá del repudio de las masas. Su factura tendrá un costo
electoral.
El naufragio es inminente.
Archivo muerto
A tiro por viaje, suma Manuel Huerta una jornada más de repudio y
descalificación. Quitado de la pena, informando a la prensa del proceso interno
de Morena, estaba el líder en Xalapa cuando irrumpió un grupo de morenistas que
le robaron el show. Refiere Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso en
Veracruz, que se escuchaban los gritos y se sentía el repudio: “Renuncia Huerta,
renuncia Huerta, renuncia ya” y “no somos panistas, ni priistas, somos de
Morena”. Lo increpaban por la imposición de candidatos del partido Movimiento de
Regeneración Nacional a las 212 alcaldías. Una semana antes, el líder de Morena
acusaba que los inconformes eran infiltrados, movidos por el gobernador panista
Miguel Ángel Yunes Linares, su obsesión. Ayer mismo, morenistas de 80 municipios
interpusieron una demanda ante el Tribunal Electoral de Veracruz por la
imposición de candidatos. Tienen tomadas las oficinas de Morena y las
desalojarán hasta que su pejedios, Andrés Manuel López Obrador, venga a Veracruz
(este jueves 9) y revise y modifique la elección de candidatos. Ajá. Repudian el
dedazo y acusan a Manuel Huerta Ladrón de Guevara de “negociar en lo oscuro”,
junto con Cuitláhuac García y Rocío Nahle, ambos diputados federales, las
candidaturas, algunas entregadas a gente del sistema y otros provenientes del
PRI, PAN y PRD, los partidos paleros, según el Pejelagarto, la mafia en el
poder. Ellos cuando menos no le dijeron “cabrón Ladrón”, como lo adjetivara
Herminio Rojas, de Nogales. Huerta insiste en que es Yunes gobernador el que
agita a Morena. Y el Tigre de Santa Julia se sigue defendiendo como gato boca
arriba… Más, dirían los bíblicos, se perdió en el diluvio. Amaga un sector del
PAN, los panistas doctrinarios, con dejar su militancia si persiste el afán de
imponer un candidato de origen priista para contender por la alcaldía de
Coatzacoalcos. Alertan con que se irán unos 100 miembros del PAN. Y exigen que
sean desechados los cascajos del PRI y una que ni a eso llega, que se disputan
la candidatura como si la alianza de la falsa transparencia, la del PAN-PRD,
tuviera la mínima posibilidad de ganar la elección. Repudian a Jesús Moreno
Delgado por su marcelismo y por ser parte del priismo que detenta el poder desde
hace 17 años y otros tantos en los años 80 y 90; a Juan Manuel Rodríguez
Caamaño, ex presidente de la Fundación Colosio del PRI y ex secretario del
ayuntamiento joaquinista, y a Arbedina Teresa King Cancino, quien por accidente
llegó a ser diputada local, y los únicos espacios donde se le ve son los
desayunos postineros y las comilonas reseñadas en las páginas de sociales de los
diarios. Tienen su razón los doctrinarios pues el agandalle priista con la venia
del gobernador Miguel Ángel Yunes prende cualquier fuego, pero en sus feudos la
cosa está peor. Un panista, el doctor Alfredo Phinder Villalón, al que ellos
impulsan, trae no más del 8 por ciento de intención de voto, según encuesta
realizada por alumnos del Itesco a mediados de febrero, y el otro prospecto,
José Luis Sosa Franco, ni quien lo conozca y es más priista que los priistas
impugnados, cercanísimo a Víctor Rodríguez Gallegos, el brazo derecho y
conciencia estelar del fallido cacique, Marcelo Montiel Montiel. Bien por los
doctrinarios que reclaman su derecho a no permitir que el priismo se los coma,
pero mal que en años hayan mantenido al PAN en el fondo del abismo, sin una sola
figura para enfrentar y competir en una contienda electoral. ¿Que ya se van?
Pues adiós… Como hijo político de Tony Macías llega Diego Fernández Olivares a
Morena. Amén de la fotografía en que el ex director del DIF en tiempos de Lu-pilla
Félix de Theurel, aparece junto al virtual candidato del pejepartido a la
alcaldía de Coatzacoalcos, Víctor Manuel Carranza Rosaldo, ahora sus ligas con
el suegro incómodo se ventilan y se ventean en la prensa estatal. Habla de Diego
Fernández el periodista Carlos Jesús Rodríguez, en su columna “Por si acaso”, en
el portal gobernantes.com. Y dice: “Más recientemente, Carranza Rosaldo —que va
de tumbo en tumbo en su aspiración de gobernar Puerto México— aceptó como su
aliado —imagínese— al infumable Diego Fernández Olivares, otro priista formado
en el establo de Marcelo Montiel y, posteriormente, sabedor del poder que
ejercía Antonio Macías Yasegey, encontró acomodo en su equipo y fue tanto el
‘cariño’ que le tomó al ‘suegro cómodo’ que ya casi en la etapa conclusiva del
aciago gobierno duartista le propuso escribirle el libro: ‘La Memoria del
Águila’ ”. Más adelante revela: “FUE A mediados de febrero cuando Fernández
Olivares, en un acto desesperado, buscó a su jefe Tony Macías en Tuxtla
Gutiérrez para actualizarlo y recibir ‘línea’, y este no dudó en ordenarle a su
súbdito incrustarse en el equipo de Carranza Rosaldo en el entendido que todo
aquél que huela a duartismo en Veracruz, ya tiene un espacio seguro en el
Movimiento de Regeneración Nacional, y vaya que es cierto, ya que por lo menos
en Coatzacoalcos los ex colaboradores de Iván Hillman —alfil de Javier Duarte— y
Antonio Macías ya están en la cancha lopezobradorista. Ya solo falta —en el
colmo de la degradación— que la dirigencia de MoReNa haga publicar un anuncio
clasificado: ‘Se recibe cascajo. Interesados, reportarse en nuestras bodegas de
Coatzacoalcos’ ”. De nada… Más tarde, más temprano, Leonardo Cruz Casas tendrá
que aplicar la ley, así sea obligado el ilustre magistrado por el Poder Judicial
Federal. Dilata el trámite de inhabilitación de los regidores de Coatzacoalcos,
que desacataron la sentencia con la que el ayuntamiento debe pagar casi 4
millones de pesos a la constructora Pluviales, a la que el ex alcalde Marcos
Theurel le arrebató la realización del último tramo del malecón sin cancelar el
contrato. Arguyen los empleados del presidente del Tribunal de lo Contencioso
Administrativo que no pueden aplicar la sanción a los ediles porque aún se ha
realizado la notificación. Falso. De la notificación al área jurídica del
ayuntamiento hay constancia y ya fue certificada. Inverosímil la treta del
magistrado Leonardo Cruz Casas, como aquella que lo hicieron célebre en los días
en que quiso ser doctor en derecho y fracasó. Una decena de veces presentó la
tesina, y falló. Así ocurre cuando la tesina no es suya, cuando la elaboran
otros, cuando estando aprobada, alguien no la estudió. Y el día del examen el
rollo no logra sustituir al conocimiento.Vaya con lo que tiene en su pasado el
fraudulento magistrado. Pluviales va, pues, por el cumplimiento de la sentencia
aunque tenga que mover al Poder Judicial de la Federación…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PAN-COATZA: A LA GREÑA POR UNA ALCALDÍA PERDIDA
* Panistas doctrinarios se alebrestan * Los externos no funcionan, dicen *
Pero colgados del PRI, ganan * “Cabrón Ladrón”, tildan morenistas a su líder *
Que Yunes saque las manos de Morena: Huerta * Nadie pela a Héctor Yunes en el
PRI * PAN-Coatza: recomendando regidores * Agravia Pulgoso Lagunes a regidora.
7 de marzo de 2017
Por una alcaldía inalcanzable, y una derrota anunciada, riñe y se enfrenta el
panismo de Coatzacoalcos, los doctrinarios y los neopanistas, contaminados por
la candidatura para un militante del PRI.
Aduce la vieja guardia que no requieren externos para ganar la contienda
electoral, si es que pudieran ganar, pues dicen los números que cuando importan
priistas van a la baja y cuando son postulados militantes del PAN sus
posibilidades crecen.
Reviran los neopanistas con argumentos duros: la modorra de los doctrinarios,
sus debates de café, cero estructuras en colonias, cero base social, sin
invertir un peso en campañas y un mundo de resultados adversos. Las últimas
regidurías en el ayuntamiento se las deben a la votación que generaron los
candidatos importados del PRI.
Así, en la búsqueda del “bien común”, van construyendo un fracaso, la
inminente derrota en la próxima elección del 4 de junio, rebasados por el PRI y
a años luz del Movimiento de Regeneración Nacional.
Todo le falta al PAN: estructura, operación electoral, imagen, perfil de
candidato, militancia, causas sociales, contacto con su entorno, conciencia de
su realidad política, saber si en el imaginario colectivo tienen acaso un lugar.
Son un membrete, una etiqueta, una marca que se usa en tiempos de elección y
se guarda para la siguiente ocasión.
Alebrestados, los doctrinarios que se mueven en corrientes que marcan el
rumbo en el PAN, con referentes estatales y nacionales, ex presidentes de
comité, delegados y ex regidores, se pronuncian contra el candidato externo, de
filiación priista. Sostienen que basta con un militante de origen panista—100
por ciento panista— para ganar la alcaldía de Coatzacoalcos.
Tomaron posición el viernes 3, con su repudio a entregar la candidatura de
Acción Nacional a militantes o ex militantes del PRI.
Usan la estadística para convencer. Con los externos pierden, con los
militantes el PAN es mejor. Es su argumento.
Se remontan los doctrinarios a 2010, cuando el candidato del PAN a diputado
local fue el hoy regidor José Uribe Pozos. Su votación fue de 38 mil 45
sufragios, pero perdió la elección ante el priista José Murad Loutfe Hetty.
En 2013, Alejandro Wong Ramos, perredista, registró 25 mil 357 votos, sólo
por el PAN.
Hablan los doctrinarios del fracaso en 2016. Sin candidato ganador, igual que
ahora, postuló el PAN a María Inés Núñez Monreal, recomendada por el ex alcalde
Edel Álvarez Peña, hoy presidente del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz,
quien apenas horas antes había renunciado al PRI.
Sus cifras son dramáticas: María Inés Núñez obtuvo 8 mil 960 votos, que
sumados a los que registró el PRD, llegó a la vergonzosa cantidad de 10 mil
sufragios.
Tres elecciones para diputado local y la caída ha sido estrepitosa: perdieron
29 mil 85 votos en seis años.
No hablan, sin embargo, del repunte en votos aunque sin triunfo de Gonzalo
Guízar Valladares en 2010 y 2013 en elecciones por la alcaldía.
Citan, por ejemplo, que el hoy líder estatal del Partido Encuentro Social
obtuvo 45 mil 964 votos en la elección de 2010, pero en la 2013 (cuando
contendió contra Joaquín Caballero Rosiñol) sólo alcanzó 31 mil 713 sufragios.
En tres años su votación decreció 14 mil 251 votos, según refiere Presencia.
“Un tercer ejemplo fue el comparativo entre el panista Jesús Serrano Carrillo
y la candidata externa Gloria Santos Navarro, quienes compitieron por la
diputación federal en el 2012 y el 2015, respectivamente”.
Serrano enfrentó a Joaquín Caballero y a Rocío Nahle, de Morena. Venció el
priísta pese a la altísima votación de la morenista. Serrano registró 21 mil 975
votos.
Gloria Santos compitió ante Rocío Nahle y el priista-panista-priista, Rafael
García Bringas. Obtuvo 11 mil 653 votos, relegada al tercer lugar de la
contienda. Ganó Rocío Nahle.
De 2013 a 2015, entre lo obtenido por un militante panista y un externo, la
caída fue de 10 mil 322 sufragios.
Su visión es parcial, en algo real, en algo no. No toma en cuenta el contexto
de cada elección, los adversarios, la operación política del marcelismo, unas
veces a favor del PRI, cuando son sus candidatos, o en contra, cuando se trata
de debilitar a grupos rivales.
Partido enano, sin un sólo alcalde panista en su haber, con un diputado
federal de origen priista (García Bringas, en 2009), el PAN conforma su historia
a través del fracaso electoral.
Sus tiempos de gloria son intermitentes, destellos en la oscuridad de la vida
pública, colgados a los candidatos que les envían los grupos priistas, que con
sus estructuras le han allegado una diputación federal y nueve regidurías. Nada
más.
Cada trienio —o en el cuatrienio 2001-2004— los regidores asignados al PAN no
pasaban de uno o dos.
En 2009, la crispación contra el PRI por la candidatura del ex alcalde Iván
Hillman Chapoy provocó una ruptura sorda con el marcelismo, cuyo líder, Marcelo
Montiel Montiel, operó la derrota de su partido y la consiguiente victoria de
García Bringas aunque éste fuera su adversario potencial.
De labios hacia afuera, Marcelo Montiel había pactado un acuerdo para
reforzar a su acérrimo rival, Iván Hillman, el que lo había tildado de “fantasma
verde”, el que dejó caer su obra pública, el que lo exilió de Coatzacoalcos con
el apoyo de Fidel Herrera Beltrán.
A trasmano, Marcelo Montiel fraguó la derrota que tácitamente acabó con la
carrera política de Iván Hillman. Ofreció operar y lo engañó. García Bringas se
convirtió en el único diputado federal que ha tenido el PAN en el distrito de
Coatzacoalcos, gracias al voto de castigo con Iván Hillman.
En 2010, Gonzalo Guízar no ganó la elección pero con su votación aseguró
cinco regidurías en el ayuntamiento, para militantes y para externos.
Tres años después, en 2013, nuevamente Gonzalo Guízar contendió. Perdió pero
logró cuatro regidurías, también para militantes y para externos.
Hoy acude el PAN al priismo una vez más para salvar la nave, si es que puede;
para evitar el naufragio como en la elección de 2016, remitido al tercer sitio
en la disputa por la diputación local con poco más de 10 mil votos. Casi al
nivel del promedio de votación del PRD en sus mejores tiempos.
Importa, atrae a priistas con trayectoria y a priistas de temporal. De un
Jesús Moreno Delgado y Juan Manuel Rodríguez Caamaño, del clan marcelista, a
Arbedina Teresa King Cancino, cuya operación política se desarrolla de su casa
al restaurant La Bocata y del restaurant La Bocata a su casa, unos 20 metros de
distancia, y en las páginas de sociales.
De los tres, Jesús Moreno es el único con estructura política, la que armó y
fortaleció en los días en que era parte del marcelismo, cuando saltaba de un
cargo a otro, en el ayuntamiento, en el Congreso, en el gobierno de Veracruz o
en el gobierno federal, disfrutando la “plenitud del pinche poder”.
Pasó por el DIF, la Secretaría de Gobierno, junto a Marcelo Montiel en la
delegación de la Sedesol federal en Veracruz y su última función fue de nuevo en
el DIF con Joaquín Caballero.
Juanelo Rodríguez, rector de la Universidad Istmoamericana, sólo tiene en su
haber una carta, la de su apoyo a la educación universitaria, los postgrados, la
especialización del profesional, a través de un sistema de becas —que a veces
cancela sin decir agua va— que ofrece acceso a quienes carecen de recursos para
continuar su educación superior.
Su último cargo fue la Fundación Colosio del PRI y la secretaría del
Ayuntamiento de Coatzacoalcos.
Tere King, candidata de los amigos del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares,
de Rogelio Lemarroy, ligada vía su esposo Álvaro Ruiz, al constructor Oscar
Fosado Montalvo, ni pinta en la política local, ni tiene roce partidista, ni los
panistas la ubican, ni puede borrar su incursión en el Congreso de Veracruz,
cuya mayor gesta fue aprobar el último crédito de Fidel Herrera Beltrán por 10
mil millones de pesos, cuyo destino es un misterio.
Sin mucho que ofrecer, el panismo doctrinario de Coatzacoalcos los rechaza.
Reclama su derecho a que sean militantes los que contiendan contra Morena y el
PRI.
Doctrinarios y neopanistas disputan una candidatura que presagia derrota, que
no prende entre el electorado, que los remitirá al tercer lugar en la contienda.
Se percibe la masacre del 4 de junio, Morena crecido por los desatinos del
yunismo, por la dispensa de justicia al duartismo, la banda de Javier Duarte que
saqueó los dineros de los veracruzanos y que provocó el caos financiero; el
encubrimiento a los cómplices del ex gobernador de Veracruz, hoy prófugo; por la
candidatura del PAN al ex contralor Ricardo García Guzmán, otro cómplice del
gordobés, para contender por la alcaldía de Tuxpan; por la violencia que no cesa
y derrama más sangre; por el ofrecimiento de captura del ex gobernador Javier
Duarte, que no llega; por la amenaza de la quiebra financiera total por la
renuencia del PRI y Morena a aprobar la reestructuración de la deuda en el
Congreso estatal.
Y mientras, doctrinarios y neopanistas se embroncan por una candidatura
condenada al fracaso, por la derrota que se ve venir en Coatzacoalcos, por el
repudio de la vieja guardia a que el priismo los suplante y las puertas que los
neopanistas le abren al PRI.
A la greña por una alcaldía perdida.
Archivo muerto
Arrecia el vendaval en Morena, increpado su líder en Veracruz, Manuel Huerta
Ladrón de Guevara, por aspirantes y militantes, aquellos que acusan que la
elección de candidatos a alcaldías y sindicaturas en realidad fue imposición,
venta de espacios, agandalle del dirigente y de los diputados Norma Rocío Nahle
García y Cuitláhuac García Jiménez que colocaron recomendados e incondicionales
sin respetar a las bases del partido de Andrés Manuel López Obrador. Revira
Manuel Huerta —“El tigre de Santa Julia”— que la revuelta está orquestada por
Miguel Ángel Yunes Linares, que el gobernador de Veracruz atiza el fuego, que
saque las manos de Morena. “Así o más clarito”, puntualiza Huerta Ladrón de
Guevara. Y los morenistas tercian, replican, se enfadan. Hay agitación en 70 de
los 212 municipios de Veracruz, pero hay mucho menos denuncias en los tribunales
electorales o en la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena. Se defiende
Manuel Huerta no como tigre de Santa Julia sino como gato boca arriba, imputando
que los que protestan no son militantes y traen el sello yunista. No todos.
Herminio Rojas, de Nogales, al norte de Veracruz, es fundador de Morena y
sostiene que el líder del pejepartido hace honor a su apellido: “es un cabrón
Ladrón que está vendiendo el movimiento al sistema corrupto que impera en el
Estado, PAN-PRI, imponiendo candidatos que no tienen la fuerza ni el perfil para
ganar”. Y agrega: “Consideramos esto es un acto de traición al partido. Manuel
Huerta engañó a ojos abiertos. No permitiremos que con estas acciones se vaya
abajo el trabajo que se ha llevado a cabo. Si dejamos que impongan a sus
candidatos, sabemos de antemano que estamos perdidos. En el caso específico de
Nogales no es posible que vayamos a tener como candidata a una persona que no
sólo no tiene conocimiento político, tampoco tiene estudios y en lugar de unir,
se ha peleado con la militancia que tiene más méritos que ella”. Agrega Herminio
Rojas: “156 representantes municipales solicitaron la destitución del presidente
del Comité Directivo Estatal, Manuel Huerta Ladrón de Guevara”. La entrevista
aparece en el portal de Al Calor Político… Nadie fuma, nadie pela a Héctor
Yunes. Denigrante para él, exhibirse en redes sociales llamando la atención del
líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, y ser ignorado. Monta el show en
Twitter. Dice ahí el senador, fallido candidato priista al gobierno estatal:
“Veracruz no es prioridad para ti. (…) No son 3, somos 4 estados en elecciones,
olvidaste mencionar #EleccionesVeracruz en el último Consejo Político. Algo no
menor. (..) Hay 3 elecciones de gobernador y en Veracruz 212 Ayuntamientos, pero
somos el único estado en oposición”. En otro apunta: “Enrique Ochoa, si
desconoces la relevancia política de Veracruz, recuerda: somos el 4to. estado
con mayor padrón electoral”. Hubo más, todos sin respuesta. “@EnriqueOchoaR te
he buscado con propósito fijar posición como priista sobre tu poca atención a #EleccionesVeracruz”.
Y el que alcanzó el clímax: “Enrique Ochoa, si tu apretada agenda no permite
llamada, contesta mensajes o acusa recibo en el Aniv PRI de #EleccionesVeracruz”.
Reducido a nada, Héctor Yunes pierde el juicio. Se colapsan las neuronas. Razona
sin tino, sin mesura, exhibiendo que para la cúpula del PRI no existe, que lo
repelen, que lo ignoran. Lo desaira Enrique Ochoa Reza. Desdeña sus llamadas.
Ignora su provocación. ¿Es ese el Héctor Yunes que alardea que en 2018 será
candidato del PRI al gobierno de Veracruz, si ni un tuit le contesta su líder
nacional? Frío del bueno es el que experimentan los que están congelados…
Perdiendo, ganan. Cuatro de los cinco aspirantes a ser candidato del PAN a la
alcaldía de Coatzacoalcos podrán colocar a sus recomendados en la planilla que
irá a la contienda. Cuatro de ellos, los que no logren la candidatura, impulsan
a sus protegidos. Tere King Cancino al constructor y ex líder de la CANACO
local, José Antonio Wilburn González; Jesús Moreno Delgado a la priista Ángela
Crisanto Pérez, ex diputada local suplente; Juan Manuel Rodríguez Caamaño,
también egresado del PRI, a Luis Suárez Castellanos, ex director del periódico
El Heraldo; Alfredo Phinder Villalón a Fernando Nieto Ramón, consejero nacional
panista, y José Luis Sosa Franco a José Ángel Torres. Uno de ellos será
candidato del PAN a la alcaldía de Coatzacoalcos y su recomendado se quedará con
las ganas de ser edil; los otros cuatro pujarán por insertarlos en la planilla.
Encarnizada la lucha contra los grupos panistas que ya tienen sus prospectos y
que al interior del PAN pesan más que cualquier aspirante… Golpe bajo a Geny Yep,
regidora municipal, una dama, que si algo tiene es respeto por la crítica y la
diversidad de opinión. Bajo, como es, Federico Lagunes la tilda en su portal
Municipiossur de “muñeca fea”, en una fotografía en que se ve a otros dos ediles
de Coatzacoalcos, la profesora Mirna Ávalos y Felipe Hernández Pulido, junto al
virtual candidato del PRI a la alcaldía, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara.
Obvio, replica Geny Yep. Y lo hace ante el fiscal regional Ricardo Morales
Carrasco —de la cuadra de Jorge Winckler— a quien le exhibe el caso y a quien le
expresa que peleará por sus derechos como mujer, por haber sido violentados y
por el desprecio con se le trató. No habrá denuncia penal pero la regidora
espera una disculpa pública. Algo así como pedirle decencia a Pulgoso Lagunes.
Remóntese la memoria a los días en que Federico Canino se autonombraba
rottweiler, y en sus tiempos de regidor fue denunciado por acoso sexual, usar su
cubículo para concretar sus citas con prostitutas, desviar recursos públicos por
emplear el equipo de cómputo para subir notas a su portal y la insinuación del
ex alcalde Marco César Theurel Cotero de evadir la prueba antidoping y
presentarse días después con un frasquito con orina de quién sabe quién. Con esa
calidad moral, ahora agravia a la regidora Geny Yep. Y suponía que ella lo
dejaría pasar…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
MORENA: SÍ ROBAR, SÍ MENTIR, SÍ TRAICIONAR
* Morenistas exigen la renuncia de Manuel Huerta * Lo acusan de manosear
candidaturas * La revuelta y el escándalo * Janeiro, protegido por la PGR * Robe
hoy, delate después * PAN: nacidos para perder * 13 externos quieren ser ediles
en Coatza * Gaby Opazo, estratega de Juanelo * Nexo con Víctor Rodríguez.
6 de marzo de 2017
A los tumbos va Manuel Huerta Ladrón de Guevara, acusado de imponer
candidatos, y manosear espacios, por vender a Morena al mejor postor, de imponer
a lo suyos y dar la espalda a la militancia en que basa su fuerza el partido de
Andrés Manuel López Obrador.
Vilipendiado, denostado, recibe fuego y metralla, airados los morenistas que
irrumpen en la sede de la dirigencia estatal, exigiendo la reposición del
proceso de elección de candidatos a las 212 alcaldías de Veracruz, y reclaman la
destitución de su líder estatal por violentar los principios democráticos de su
organización.
Arde Morena en Veracruz y sus principios igual. “No robar, no mentir, no
engañar al pueblo”, postula el Peje, ufano y hasta engreído —nosotros los
santos, ustedes los corruptos—, pero en suelo jarocho la imposición de
candidatos a las alcaldías generó una lectura al revés: “Sí robar, sí mentir, sí
engañar”.
Sobre Manuel Huerta se vacía la ira de los excluidos y los burlados, los que
se apuntaron para contender por una candidatura y no vieron ni supieron cómo y
por qué perdieron, bajo qué criterios se estableció el perfil de quienes habrán
de contender por las presidencias municipales de Veracruz. Los usaron y los
desecharon y eso los indignó.
Mal empezó la semana para el vetusto ex perredista, ex petista, que el martes
28 soportó la primera andanada de los morenistas inconformes. A las puertas de
un baño, el de la sede de Morena en Xalapa, los escuchó y los bateó. Que
presenten su reclamo, que las instancias competentes resuelvan y a fregar a otra
parte.
Si la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia va a actuar como la Comisión
de Nacional de Elecciones de Morena, su caso está perdido. Si una instancia
impone, la otra confirma la imposición.
AMLO y Huerta, y con ellos la diputada Rocío Nahle y el ex candidato al
gobierno de Veracruz, Cuitláhuac García, sabían que sólo así, mancillando la
democracia, podrían sacar las candidaturas de sus allegados. La asamblea
municipal da voz y voto a las bases y ata las manos de los dirigentes.
De ahí que las candidaturas de alcaldes y síndicos se decidieran en el seno
de la Comisión Nacional de Elecciones, donde manda el Peje, y no a través de una
asamblea, como sí se hará para elegir a los candidatos a regidores.
“Sí robar, sí mentir, sí engañar”.
Protestaron en Xalapa, en Coatepec, en Totutla, en Poza Rica, Teocelo,
Medellín, Fortín de las Flores, Coatzacoalcos, Nanchital, Perote, Papantla, Agua
Dulce, Playa Vicente, Cosoleacaque, Misantla, Ixhuatlán del Sureste, entre
otros.
Es la crónica de una tormenta anunciada. Meses atrás, ante la desaparición de
comités municipales de Morena, la militancia advertía signos de imposición en
cuando arrancara el proceso electoral y llegara el momento de elegir candidatos
a las alcaldías. Sus artífices, Rocío Nahle, Manuel Huerta y Cuitláhuac García.
Y no erraron.
Leonel Ordaz Hernández, catedrático de la Universidad Veracruzana en
Coatzacoalcos, fundador de Morena, reclamaba el 24 de diciembre de 2016 a López
Obrador:
“Qué dices a esto Andrés Manuel López Obrador. Te estas distrayendo y
engolosinando con los medios que antes te atacaban y ahora te abren las puertas
no sé con que fines, pero si eres inteligente debes pensar que puedes caer en
una trampa que hasta la vida te puede costar y ellos dirán que no fueron ellos
ya que siempre te apoyaron. Tú eres enemigo de esa oligarquía y sus vendepatria
que hoy te adulan y que en su momento intentarán destruirte y que nunca te
aceptarán porque siempre has ido en contra de sus intereses. Por otro lado, has
traicionado a los militantes de base de Morena que siempre te han apoyado y que
hoy le das la espalda llevando como punta de lanza a Norma Rocío Nahle García y
a Manuel Huerta Ladrón de Guevara”.
El 2 de enero, sobre la transparencia en la designación de candidatos, volvió
a la carga:
“Es una magnifica noticia porque da la impresión que la democracia en MORENA
va en serio, pero eso lo creería si por ejemplo en mi ciudad dejaran los
diputados Norma Rocío Nahle García, Cuitláhuac García y Huerta Ladrón de Guevara
de meter mano en las decisiones que sólo competen al comité municipal, de
acuerdo a los estatutos de MORENA que ellos están violando flagrantemente y
permanentemente, inclusive se rumora que dichos comités ya los van a desaparecer
para volverlos formar a modo con gente manejable a sus arbitrios y antojos”.
Otro militante que advertía los aires que imposición que soplaban en Morena,
fue Samuel Perez García, escritor, ex integrante del PRD. El 16 de noviembre de
2016, bajo el título “La crisis de Morena”, retomó un texto difundido un año
atrás:
“Don Andrés Manuel no está fungiendo como presidente del Partido, y no está
interviniendo para resolver los problemas cotidianos que suceden en cada estado
y municipio, sino que al andar de gira política por todo el país, se ha olvidado
de los pequeños problemas caseros. Así, en lugar de resolver directamente los
conflictos, le ha dado manga ancha, por ejemplo, aquí en el sur de Veracruz, al
Presidente del Comité Ejecutivo Estatal, Manuel Huerta y a Rocío Nahle García,
quienes con poca sensibilidad y ambición de por medio, han operado casi
clandestinamente para decidir en solitario, quienes serán los próximos
candidatos a las municipales, como de igual modo operaron para los candidatos a
diputados locales. Frente a esos acontecimientos, la militancia en sus
municipios respectivos ha enviado oficios tras oficios denunciando los casos,
pero no hay intervención. A lo sumo lo que se recoge son regaños de Andrés
Manuel al decir que Morena no es de unos cuantos, sino del pueblo, que no hay
caciquismo en Morena, pero lo que es cierto es que sí hay caciquismo, o por lo
menos eso se evidencia por el modo de obrar de los ya citados dirigentes”.
Otra alerta fue enviada a través de la cuenta Morena Cosoleacaque, en la red
social Facebook, en la que se difundió el “Manifiesto de la Esperanza”, cuyo
destinatario fue López Obrador, suscrito por integrantes de los comités
municipales de Cosoleacaque, Agua Dulce, Coatzacoalcos, Minatitlán y Nanchital.
Exhibían a Rocío Nahle y Manuel Huerta. Los acusaban de envilecer a Morena:
“La imposición de candidatos en los municipios del sur de Veracruz por parte
de Rocío Nahle y Manuel Huerta, envilece la política en Morena, pues recoge la
práctica más repudiada por el pueblo de México: el clásico dedazo que antes era
la forma más natural de actuación del PRI. Esa vieja práctica es la que se está
imponiendo en Morena”.
Y sí que lo envilecieron.
Hoy es la Declaración de Alvarado, suscrita por militantes de Morena de 20
municipios, cuyo vértice es el rol jugado por Manuel Huerta, el papel de los
integrantes de la Comisión Nacional de Elecciones, la violación a la
convocatoria, la exigencia de que los diputados federales saquen las manos del
proceso interno, que sean suspendidas las asambleas electivas para designar
regidores, programas entre el 14 y 19 de marzo.
Responde Manuel Huerta que “mienten” quienes sostienen que el Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó a Morena reponer el
procedimiento. Y así es, pero su tono es áspero. Increpa a los suyos, a los
morenistas, militantes o simpatizantes, que dice representar.
Sostiene que los que protestan no son de Morena. Falso. Son externos y son
militantes. Y algunos lo advirtieron a tiempo. Es Rogelio Martínez, es Samuel
Pérez García, es Leonel Ordaz, son decenas de miembros del pejepartido que
reiteran lo que venían denunciando meses atrás: la desaparición de comités
municipales tenía como fin imponer candidatos. Y así fue.
Satirizado, Manuel Huerta es criticado, atacado, hecho trizas, tildado de
ladrón de a de veras —“el único que está recibiendo dinero eres tú Huerta
traidor, bueno también Rocío Nahle”—, entre reclamos por la llegada de priistas,
panistas y perredistas a Morena.
Hoy, Morena se sacude. Se suponía que era la panacea de la democracia, el
ideal de partido, la opción para gobernar y salvar a México. Y al final, con la
imposición candidatos en Veracruz, pinta al revés.
Morena: sí robar, sí mentir, sí traicionar.
Archivo muerto
Robe hoy, delate después; hay recompensa: la impunidad. De plácemes, pues,
José Juan Janeiro Rodríguez, cerebro financiero de Javier Duarte en el desvío de
recursos públicos, en el saqueo a Veracruz. Un pacto con la Procuraduría General
de la República bastó para que el rufián, ladrón de cuello blanco, se volviera
intocable. A cambio de revelar la ruta del dinero, las empresas de papel, el
destino de lo robado de las arcas del gobierno de Veracruz, al cómplice del
gordobés le fue retirada la orden de aprehensión. Los primeros síntomas de esta
burla se percibieron cuando Miguel Ángel Yunes Linares era gobernador electo y
asumiendo funciones de investigador privado establecía contacto con la pandilla
duartista. Uno de ellos, Moisés Mansur Cysneiros; otro Alfonso Ortega; uno más,
José Juan Janeiro Rodríguez. Del diálogo con Mansur hubo video, difundido luego
por Carlos Loret de Mola en su segmento noticioso Al Despertar, en Televisa.
Ortega cantó y luego fue a confesarse a la PGR, el 12 de octubre. Janeiro
Rodríguez es quizá la pieza clave para dar con el paradero de Javier Duarte y la
recuperación del dinero saqueado. A cambio de hablar, se convierte en testigo
protegido. O pillo encubierto. O ladrón feliz. Y Miyuli se congratula,
imaginando que así se logrará la captura de Javier Duarte. Si esa es la ruta
para pisotear la ley, que desfilen por la pasarela de los delatores Gabriel
Deantes, Edgar Spinoso, María Gina o María Georgina o como se llame Domínguez
Colío, o Alberto Silva, el Pato de Tuxpan, o “Culín” Bravo Contreras. Ah, no. El
ex fiscal ya es sátrapa protegido del yunismo desde antes de que Yunes azul
llegara al gobierno de Veracruz, agraviando a los colectivos que buscan a sus
desaparecidos; a Maryjose Gamboa, a quien mantuvo ilegalmente ocho meses en el
penal de Tuxpan; a Daphne, mancillada por Los Porkys, a quienes les facilitó la
huida; a los padres de los cinco jóvenes levantados en Tierra Blanca, de quienes
no se volvió a saber; a Moisés Sánchez Cerezo, Rubén Espinosa Becerril, Armando
Saldaña, Pedro Tamayo y otros periodistas que aún permanecen esperando justicia
y el mentado “Culín” ya se fue. Basta cantar, delatar, entregar bienes, regresar
dinero y pregonar que con eso se logrará la captura de Javier Duarte y los
pillos podrán cubrirse con el manto encubridor de la PGR y el yunismo… Cierra el
PAN su registro de aspirantes a integrar la planilla que contenderá por la
alcaldía de Coatzacoalcos. De 42 solicitudes, 13 corresponden a externos,
algunos simpatizantes del albiazul, otros de origen priista, unos simplemente
ligados a quienes ven al ayuntamiento como máquina de hacer negocios. Aspiran a
la candidatura a la presidencia municipal Alfredo Phinder Villalón y José Luis
Sosa Franco, militantes, y los externos Juan Manuel Rodríguez Caamaño, Arbedina
Teresa King Cancino y Jesús Moreno Delgado; para síndico, los militantes Maritza
Ambrosio Fernández, Amado Nivón Velásquez y Ana Patricia Santiago Santos, y el
externo Jesús Moreno Delgado, y para las regidurías, los militantes Blanca Hilda
Cuevas Rosado, Aldo Liberato De Jacobis Buil, Jesus Cuan Gómez, Lilia Cruz
Jácome, Alejandro Rafael Luna Erazo, Fernando Nieto Ramón, Miguel Angel Brito
Molina, Rosa María Guzmán Sol, Desamparados Buil Ríos, Norma Nolasco, José de
Jesús Reyes Ortiz, Martín Juvenal Patiño Zamora, Angel Torea Ovando, Enriqueta
Franco Aguilar, Fabiola del Carmen Hernández Sosa, Sergio Alfonso Treviño
Vázquez, Víctor Eliut Nazariega Rueda, Areli Morales Carrillo, Jose Luis Sosa
Alonso, Jose Angel Torres Reyes, Rosalinda Tolentino Escayola, Aura Esther
Estrada Hernandez y Miguel Laguna Cordoba, así como los externos Wendy Carolina
Reyes Flores, Guiselo Daniel González Chong, Norberto Aarón Pacheco Espinoza,
Alejandra Patricia Ávila Garfias, José Antonio Wilburn González, Luis Enrique
Suárez Castellanos, Jhony Antonio González Vázquez, Ricardo de Jesús Cabrera
Férez, Fidel Fernández Galicia y Angela Crisanto Pérez. Todos creyendo en un
sueño sin sustento, creyendo que la alianza PAN-PRD puede ganar la elección del
4 de junio. Tanto manosearon la candidatura, tantos trapos le salieron a Tere
King, su fidelismo, sus ligas con Oscar Fosado, cuyas constructoras van de
inhabilitación en inhabilitación, usando a las instituciones como fábrica de
hacer fortuna, el signo de la traición de los King en los genes, que el PRI y su
candidato, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara, sin mayor esfuerzo los rebasarán.
En un descuido, el panismo de la falsa transición es confinado a la cuarta
posición y ni una regiduría en el ayuntamiento de Coatzacoalcos le tocará… Atado
al PRI, así haya renunciado al tricolor, Juan Manuel Rodríguez Caamaño trae
equipo priista y, sobre todo, marcelista a su lado. Su operadora y estratega es
Gaby Opazo, de la corriente que encabeza el ex secretario de Gobierno, Víctor
Rodríguez Gallegos, líder del Movimiento Territorial del PRI en Veracruz, brazo
derecho y conciencia del ex alcalde Marcelo Montiel. Se refuerza, pues, el
argumento del panismo doctrinario de que a la infiltración priista hay que
pararla así se convierta esto en una batalla campal con saldos rojos y daños
colaterales. Otras versiones de fuentes priistas sostienen que Humberto Opazo,
hermano de Gaby, opera ahí, en el equipo de Juanelo Rodríguez Caamaño, pero para
Alfonso Morales Bustamante, tesorero municipal en el ayuntamiento que preside
Joaquín Caballero Rosiñol, y quien fuera el número uno en el círculo más
influyente de Marcelo Montiel. Vivillo Juanelo. Tiene la bendición del
presidente del Poder Judicial en Veracruz, Edel Álvarez Peña, cuñado de su
hermana Rosa María Rodríguez Caamaño, y la operación de Marcelo Montiel, vía los
Opazo. Sirva el PAN de trampolín para disputar la alcaldía de Coatzacoalcos Al
fin que a los panistas cualquiera los marea…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
MORENA: CUANDO LA DEMOCRACIA INTERNA ES ENGAÑO
* Acusan imposición de candidatos * Tunden a Manuel Huerta * Xalapa,
Nanchital y Cosoleacaque, un hervidero * Cónclave en la mansión Wade * Saúl y su
mamá estallan * Diego y Morena * Desdeña a Chagra * Nora Cortázar le hace la
chamba al alcalde * El fallido desmentido * De la Rosa se enreda.
3 de marzo de 2017
Irritados y burlados, acusan los morenistas de Veracruz que el engaño y la
imposición los devoró, que hubo maniobra y centralazo, candidatos sin respaldo
social, candidatos-capricho, cuotas de poder a las cúpulas y Morena convertido
en lo que tanto repudió: una caricatura del PRD.
Accidentado, el proceso de selección de candidatos en el partido de López
Obrador se enlodó con la sospecha de un engaño mayor. Arroja saldos adversos, el
desgaste de sus íconos, las figuras y los caudillos movidos por la ambición,
erosionado el camino hacia la contienda municipal, que se presumía sería terso.
Semana convulsa en el Movimiento de Regeneración Nacional, desde la difusión
de sus listas de candidatos a las 212 alcaldías de Veracruz —las fórmulas de
presidente municipal y síndico—, el sábado 25, provocando una sacudida insólita
entre sus bases y el cuestionamiento a quienes los conducen al poder.
Reclaman falta de transparencia, imposición y nula claridad en los criterios
aplicados para determinar quiénes habrán de ir a la contienda municipal.
Morena es más de lo mismo. Su democracia es cosmética. Su militancia, por
dócil e ingenua, salvo destellos, es manejable. Sus líderes abrevaron en lo peor
del PRD. O fueron lo peor del PRD.
Tragicómica es, por ejemplo, la comedia de Manuel Huerta Ladrón de Guevara,
su líder estatal, cuestionado y denostado, tildado de ser el artífice del
engaño, de la imposición de candidatos.
Enardecidos, lo increparon morenistas de Xalapa y municipios cercanos,
cuestionando las trampas de la convocatoria y exigiendo respeto al estatuto
interno.
Pancartas en mano, el martes 28 de febrero arribaban a las oficinas de Morena
en la colonia José Cardel, con su demanda de asamblea municipal para
trasparentar el proceso de selección.
Refieren las crónicas periodísticas que Manuel Huerta fue hallado en el baño,
o a las puertas de él, evadiendo a sus huestes.
Dice el reporte de Plumas Libres:
“Por estas situaciones consideran que él debe renunciar al cargo, pues en los
reclamos le enlistaron municipios con imposición como Teocelo, Perote, Agua
Dulce ‘ya están vendidos al PRI’, donde postularon a candidatos de muy bajo
perfil para que el PRI gane.
“Durante las protestas, les pidieron las pruebas de lo que denuncian,
situación que generó aún más el descontento de los ciudadanos ‘Fuera Huerta,
fuera Huerta, no podemos permitir que él continúe’.
“Recalcaron que Morena se convirtió en un partido similar al PRD que se
maneja a la conveniencia del PRI y del PAN, por lo que creen que podría perder
fuerza en algunos municipios”.
Más hiriente el reporte de Libertad Bajo palabra, evocando que a Manuel
Huerta como al Tigre de Santa Julia, los apañaron en el baño:
“Este martes 28 de febrero el dirigente estatal de Morena se dio un frentazo
más con la realidad, pues la militancia morenista, esa que fundó el partido, o
la gente que se adhirió porque cree en el proyecto de López Obrador, fue y le
reclamó su comportamiento como dirigente. Se le acusó de estar vendiendo
candidaturas, de imponer candidatos y de negarse a la democracia en el partido.
El reclamo fue grande pues le tomaron las oficinas y lo fueron a sacar del
sanitario, como quien dice lo agarraron como al ‘tigre de Santa Julia’.
“Al final los manifestantes pidieron la renuncia del dirigente de Morena, el
expetista Manuel Huerta, quien de inmediato minimizó las protestas arguyendo que
eran orquestadas por provocadores”.
Diría un día después el líder de Morena en Veracruz que ni se escondió en el
baño ni lo pescó el reclamo en plena faena. “Ni fui al baño ni me sacaron de ahí
—dijo Manuel Huerta—. no soy Peña”.
En El Sur, se cita:
“Desde el sábado que se dio a conocer los 212 palomeados por Manuel Huerta,
empezaron a salir las inconformidades en redes sociales, después en medios de
comunicación y hoy con la toma de las oficinas del Comité Estatal.
“A Manuel Huerta lo sacaron del baño, donde estaba escondido como vil cobarde
y rata, que después de hacer su fechoría, quiso huir”.
Hierve Xalapa y también el sur. Confluyen en Coatzacoalcos los integrantes de
12 comités municipales de Morena que acusan falta de certeza en el proceso
democrático, y exigen saber bajo qué criterios se determinó quiénes serán los
candidatos a las alcaldías.
Acusan a sus líderes nacionales y estatales del manejo tortuoso, de actuar al
estilo de los partidos que dicen combatir.
El portal de la periodista Juanita Guzmán resume:
“La Vocera de Morena en Coatzacoalcos, Consuelo Valentín Jiménez, reveló que
desde el 2012 han participado en la conformación de ese partido de izquierda
creyendo que estarían libres de los vicios de otros institutos políticos pero
que en la práctica han visto lo contrario al grado que ahora les han impuesto
por dedazo a quienes primero fueron ungidos como Delegados Municipales
desplazando de facto a los comités locales.
“Explicó que la Comisión Nacional de Candidaturas de Morena violentó sus
propios estatutos de la convocatoria para la selección de candidatos a
presidentes municipales, toda vez que en municipios como Agua Dulce,
Cosoleacaque, Catemaco, Nanchital y Coatzacoalcos tendría que haberse realizado
la elección interna a través de una Asamblea al haberse registrado 5 o más
aspirantes.
“Asimismo señaló que la convocatoria señalaba la realización de una encuesta
o sondeo entre la población, situación que no ocurrió porque jamás enteraron a
los participantes sobre la metodología, ni siquiera se conocen los porcentajes
que supuestamente habrían arrojado en caso de haberse realizado.
“La profesora Consuelo Valentín señaló que simplemente la base de Morena fue
sorprendida con la publicación de un dictamen en donde se determinan las
candidaturas a presidentes municipales y síndicos en los 212 Ayuntamientos de
Veracruz, ‘lo que revela que el dictamen fue unilateral y antidemocrático ya que
no hubo asambleas ni encuestas que determine el lugar de los aspirantes’.
“Asimismo militantes de Cosoleacaque dieron a conocer que no se respetó el
principio de respetar el ‘mejor perfil’, toda vez que en la sindicatura
excluyeron a una morenista con amplia formación académica y profesional para
darle ese lugar ‘a una señora que vende tamales, no tenemos nada en contra de su
ocupación pero evidentemente no cubre el perfil que exige la convocatoria’, dijo
Samuel Pérez García representante de Morena en esa localidad.
“Indicaron que en el caso Coatzacoalcos el candidato impuesto se encuentra
impugnado con antelación por actos anticipados de campaña dentro del propio
partido además de en su contra pesa una inhabilitación de la Secretaría de la
Función Pública por presuntos malos manejos dentro de Petróleos Mexicanos donde
ocupaba cargos de alto nivel”.
Víctor Manuel Carranza Rosaldo, candidato de Rocío Nahle, refutó el miércoles
1 que haya sido inhabilitado por la SFP. Estuvo sujeto a investigación y fue
exonerado. y exhibió el reporte de su caso, sin sanción alguna.
“En la rueda informativa los fundadores de Morena en esta región dijeron que
en primera instancia llevarán su queja para democratizar el proceso interno ante
la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de ese instituto político y que en
caso de no tener resultados por la vía legal acudirán ante los tribunales
electorales para que emitan una resolución al respecto”.
Nanchital también se sacude. Su candidata es Esmeralda Mora Zamudio, suplente
de la diputada Norma Rocío Nahle García. Las preferencias no son suyas. Yolanda
Carrasco Linares es la pieza de los morenistas nanchitecos, los que la veían
candidata, los que la conminaron a participar.
Amagan hoy con dejar a Morena o no participar en la contienda, en un
municipio donde la intención de voto se comienza a perder, donde crece el PAN-PRD
y se reposiciona el PRI.
Nada peor que ser como el PRD. Y lo es. Reedita Morena los vicios del partido
que le dio origen. O dicho de otra forma, la tribu de López Obrador era un vicio
en el PRD, enlodando los procesos internos, la designación de candidatos, la
imposición de los incondicionales, la exclusión de las mayorías, la democracia
del engaño.
Morena, una caricatura del PRD.
Archivo muerto
Sainetazo en la mansión Wade. Una noche, sin avizorar el desenlace, el
cacique de la Sección 10 del sindicato petrolero, Jorge Wade González, convocó a
sus más allegados: José Luis Sáenz Soto, Noé Hernández, Daniel Primo Chiñas, su
esposa Reyna León Cheluja y su hijo Saúl Wade León. Invitó a Norberto Luna, el
prestigiado médico. Ahí reclamó Jorge Wade el apoyo de su gremio y de su grupo
político para quien será candidato del PRI a la alcaldía de Minatitlán. Citó el
nombre de Norberto Luna y el ánimo se crispó. Era hasta entonces, el tapado.
Explotó Saúl Wade, quien no se sacia de ejercer el poder desde las sombras,
primero en la tesorería municipal y hoy a trasmano. “No papá, no papá, qué no
estabas jugando”, repetía el vástago del líder sindical. Y se retiró. Lo siguió
su mamá, doña Reyna León, la “reina de los casinos”. Esgrimió Jorge Wade que en
la más reciente encuesta Saúl El Terrible había reventado. De cada 10
minatitlecos, sólo dos votarían por él. Osó Daniel Primo Chiñas cuestionar la
decisión del cacique sindical, a riesgo de no volver a ser regidor. Al final,
Norberto Luna sólo se quedó con la duda de quién le va a poner en la mano los 15
millones de pesos que cuesta la campaña a la presidencia municipal. Seguro que
no será Héctor Yunes landa, su gurú y fallido candidato del PRI al gobierno de
Veracruz. Seguro que con este quiebre y los rencores internos, la alcaldía se
reduce al choque entre PAN-PRD y Morena. El PRI está tronado… No va por el
Partido Verde, ni por el PAN-PRD, ni por donde se acomode Lu-pilla Félix de
Theurel. Diego Fernández Olivares tiene un pie en Morena. Este jueves dialogó
con el virtual candidato del pejepartido, Victor Manuel Carranza Rosaldo, y su
staff. Mostró sus cartas-credenciales, su labor altruista, el reparto de pan a
la gente de abajo. Exhibió Diego que la fundación “Tiempos Mejores” camina sin
la sombra de Tony Macías. De Víctor Carranza escuchó la invitación a sumarse a
Morena, a un nuevo proyecto de nación, a ocupar espacios en el nuevo gobierno
municipal. Días atrás, Diego Fernández dialogó con el líder municipal del PVEM,
Roberto Chagra Nacif, y todo indicaba que su estructura y sus 5 mil votos serían
para el ahijado de Fidel Herrera, que apunta a ser regidor en el próximo
ayuntamiento de Coatzacoalcos. Se vendió bien con Morena y Morena lo cachó…
Precisión de Luis Antonio Pérez Saito: en el salón Kokoro, de su propiedad, no
se realizó la reunión en que los empresarios, como aquí se afirmó ayer, que
impulsan a Tere King Cancino para candidata del PAN-PRD a la alcaldía de
Coatzacoalcos —Lemarroy, Oscar Fosado, Alvaro Ruiz— y bajaron a Jesús Moreno
Delgado de su aspiración a ser presidente municipal y le ofrecieron ser, si
acaso, síndico. El cónclave donde se fraguó la imposición de Tere King, tuvo
lugar en un domicilio del poniente de Coatzacoalcos, usando el nombre de Miguel
Ángel Yunes Linares, expresando que el gobernador ya decidió. O sea, El
gobernador de Veracruz mete la mano en el PAN e incurre en delito electoral. Si
lo sabe el OPLE, seguro Yunes azul se las va a cobrar… Servicial —y algo peor—
le resultó Nora Cortázar al alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Afirma que “es
falso” que haya trámite inhabilitación de los regidores de Coatzacoalcos por
desacato a una resolución del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, que
obliga al pago a la constructora Pluviales. Sostiene que “es falso” que tras la
sentencia los ediles vayan a ser retirados del cargo. O Nora Cortazar no sabe, o
la usan, o miente con dolo. El trámite de inhabilitación inició a las 9:07 del
miércoles 1 de marzo, como INFORME ROJO refirió en su entrega de ayer. Prueba de
ello es el acuse de recibo emitido por la Oficialía de Partes del Tribunal de lo
Contencioso. Nada se puede esperar de una regidora que arribó al ayuntamiento
sin méritos ni virtudes, empujada por los votos que Armando Rotter Maldonado le
dio al partido Movimiento Ciudadano como candidato a la alcaldía. Partido
cascarón es Movimiento Ciudadano en Coatzacoalcos. Carece de militancia, de
cuadros, de trabajo y de presencia. No hay elección en que no postule a su
familia: a su nuera, a su sobrina, a su hijo. Otro que miente es Carlos de la
Rosa, director Jurídico del ayuntamiento. Dice que no hay trámite de
inhabilitación y que en todo caso podría haber un apercibimiento de multa. Ya la
hubo. El Tribunal de lo Contencioso instó a los ediles a pagarla pero De la Rosa
le ocultó la gravedad del caso al cuerpo edilicio, haciéndolos caer en desacato.
De ahí que iniciara el trámite de inhabilitación. El único que admite que tienen
el agua al cuello es el alcalde Joaquín Caballero. Sostiene que ya se solicitó
al Congreso de Veracruz una “partida adicional para hacer frente a estos
compromisos” o la venta de predios municipales como dación en pago. O sea, la
demanda está perdida. Y si no pagan, los ediles serán inhabilitados. Y en eso la
regidora Nora Cortázar sale a hacer la chamba sucia…
INFORME
ROJO
Mussio
Cárdenas Arellano
OSORIO CHONG: UN BAÑO DE SANGRE PARA EL SECRETARIO
* Los 11 muertos de Boca del Río * Guerra entre cárteles * Y reto al
Estado * Así arrinconaron a Jesús Moreno * En el nombre de Yunes * Barbosa le
aprobó el Pacto por México a EPN * Ahora lo cacha el Peje * Yunes Linares, el
espía: Pollo Enríquez * Pluviales: inició inhabilitación de regidores.
2 de marzo de 2017
Sin control, se enfrentan los cárteles, sembrando muerte y regando sangre, en
el yunismo como en los días en que Javier Duarte gobernaba a Veracruz y la
violencia retaba al Estado y sumía en el miedo a la sociedad. Así reciben a
Osorio Chong.
Once muertos, dispersos sus cuerpos, unos al interior de un vehículo, otros
sobre el pavimento, semidesnudos todos, en una colonia de Boca del Río,
describen la brutalidad que mueve a las bandas criminales, el caos de seguridad
y la guerra del narco en su máxima expresión.
Y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong promete sólo por
prometer: ir tras los criminales, someterlos, vencerlos, hacerlos pagar.
Viene a Veracruz, al municipio de Córdoba, el martes 28, y con él llega la
Gendarmería Nacional. O mejor dicho, viene una ínfima fracción de la Gendarmería
Nacional, sólo 2 mil 500 elementos para combatir a los cárteles que en los días
del duartismo lograron cogobernar la entidad.
“Vamos tras los criminales que han venido actuando aquí —dice el célebre
Osorio Chong—. Tenemos claros los objetivos, quiénes son ellos… iremos por
ellos, iremos por todo lo que representan”.
Pero cuando Osorio apenas va, los malosos ya vienen de regreso.
Y horas después hallan 11 ejecutados en Boca del Río.
Habrá quien no le crea. Habrán más que lamenten el circo demagógico del
secretario de Gobernación, que arriba a Veracruz una vez más a destiempo, con
sus frases huecas y su rollo institucional.
Meses atrás, el 17 de octubre de 2016, Osorio Chong fue igual de falaz. Llegó
a Coatzacoalcos, reunió a los poderes, a los civiles y militares. Realizó el
diagnóstico. Halló una verdad: el crimen organizado estaba fuera de control.
¿Serio?
Una frase:
“La inseguridad que se vive en el estado de Veracruz debe revertirse de
manera inmediata a través de una estrategia que abarque y atienda las
necesidades específicas de cada zona y región de la entidad y que involucre a
los tres niveles de gobierno”.
Otra:
“Es necesario erradicar las inercias arraigadas que le han arrebatado el
bienestar a los habitantes de esta zona sur del estado”.
Ordenó, pues, acabar con los delincuentes. Al Ejército le encargó unas
células, a la Marina otras, a la Policía Federal unas más. Y al final todo quedó
igual.
Vivía el sur de Veracruz días de intensa violencia, secuestros de empresarios
y profesionistas, ejecuciones en las calles y en el campo.
Del levantón se saltaba al hallazgo de las víctimas, torturadas, asesinadas,
mutiladas, en ellas la huella del odio y la sangre fría, el que mata con saña y
por placer.
Fuera de dos o tres golpes al crimen organizado, los líderes de las bandas
delictivas permanecieron inmunes. Agazapados, siguieron operando. En las
sombras, y otros ni tanto, continuaron el cobro de cuota, la venta de droga, la
extorsión y el secuestro, o el tráfico de migrantes, o la trata de personas.
Amainó la tormenta pero sólo por tres meses.
Hoy, la violencia va en aumento, el baño de sangre intimida y escandaliza.
Niega el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares que la violencia, los
ejecutados, las amenazas, la sangre, sean un reto al Estado. Es un conflicto
entre ellos, las bandas del crimen organizado, nada más. Es la percepción del
gobernador.
Dice en cambio, el obispo de Córdoba, Eduardo Patiño Leal, que la guerra
entre los cárteles no comenzó la noche del martes 28 de febrero.
“Veracruz ya estaba en guerra, lo de anoche no es nuevo. Se necesita de un
esfuerzo más eficiente de los tres niveles de gobierno”, afirmó.
Luego apuntó:
“Se debe de devolver la paz a las víctimas, y sólo se logrará enfrentando y
deteniendo a los criminales”.
Sí, pero ¿cómo, con qué policía, la misma que no aprueba exámenes de control
de confianza, la misma que está implicada en levantones y tortura, asesinato y
desaparición forzada?
Once muertos en Boca del Río, en la colonia Graciano Sánchez, evocan al
macabro espectáculo de los 35 cadáveres arrojados a los pies del Monumento a los
Voladores de Papantla, frente a Plaza Américas, en 2011, en el municipio
boqueño.
Así arrancó el baño de sangre del duartismo y no se le pudo frenar.
En la Graciano Sánchez el hallazgo sacude a los vecinos. Y luego a Veracruz
entero. Sacude al gobierno yunista porque la ola de sangre no cesa y va en
aumento.
Así fue el hallazgo:
“Se trató de una camioneta Nissan Urban, color blanco, en su interior una
mujer y seis hombres, uno de ellos envuelto en bolsas negras y cinta canela,
mientras que sobre el pavimento se alcanzaban a ver tres hombres y una mujer.
“Las víctimas vestían ropa interior, estaban amarrados de pies y manos,
además tenían huellas de violencia e impactos de bala.
“También se veía en la parte trasera de la unidad y en el parabrisas dos
cartulinas color naranja con mensajes que decían textualmente: ‘Desde este
momento empieza la guerra, guerra quieren guerra tendrán, quieren tener todo el
poder para meter a su jente pero aki nos morimos todos’.
“Más tarde autoridades ministeriales acudieron para realizar las diligencias
correspondientes y levantamiento de los restos humanos, siendo llevados en
calidad de desconocidos al SEMEFO para la necropsia de ley.
“Cabe mencionar que durante el traslado, se notó un fuerte operativo para
custodiar los cadáveres”.
Sin una policía confiable, Veracruz está en manos del crimen organizado,
inerme, desprotegido, aterrado al ver que la ola de sangre avanza, que los
cárteles se enfrascan en su guerra y de un momento a otro trasladarán los saldos
a las infanterías de la sociedad.
Y en eso arriba el secretario de Gobernación con una fórmula mágica: la
solución ideal es la que se platica, el verbo y el choro.
Sólo Osorio Chong cree en sus promesas de paz, en recuperar la tranquilidad
para los veracruzanos, en someter a los cárteles de la droga.
Tardíamente llega el secretario de Gobernación a Veracruz y tardíamente llega
la Gendarmería Nacional, exigida desde los tiempos en que Javier Duarte
gobernaba Veracruz y permitía que el crimen organizado dispusiera de la vida de
los malos y de los inocentes.
Así llega Osorio Chong a Veracruz, a destiempo, y el crimen organizado lo
recibe con una masacre.
Un brindis de sangre por el secretario de Gobernación.
Archivo muerto
Tenebra y engaño en el neopanismo, o priismo disfrazado, o empresarios azules
de Coatzacoalcos. Hubo un cónclave, el viernes 24 de febrero, en discreto salón
de eventos llamado Kokoro, en la colonia Petroquímica. Acudieron el ex alcalde
Rogelio Lemarroy González; el socio del constructor Oscar Fosado Monsalvo,
Álvaro Ruiz, y su esposa, Arbedina Teresa King Cancino, dama del jet-set que
ahora pretende ser alcaldesa por el PAN; el director o jefe de CAEV o CMAS
Coatzacoalcos, Rafael Abreu Ponce, y los ex regidores panistas Pedro Hernández y
Martín Juvenal Patiño. Y con ellos Jesús Moreno Delgado, ex priista y marcelista,
el único con estructura para contender por la alcaldía. Tácitamente le piden que
decline, que deje pasar a Tere King, con un embuste: es la candidata del
gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Y Miyuli ya decidió. Cede en el primer
contacto Jesús Moreno, sin constatar las preferencias del gober azul. Cede y
acepta ir por la candidatura a síndico. Dos días después, el domingo 26, en
Xalapa, en el PAN, se placeaba con su nueva lideresa, Tere King, que de política
sabe un rábano. Acudieron al registro de sus candidaturas, ella para alcaldesa,
él para síndico, engañado pues Miyuli ni enterado estaba de los enjuagues y
tretas, de las maromas de Lemarroy para imponer en una candidatura a la
fidelista Tere King, gonzalista y de la cuadra del ex presidente municipal, Iván
Hillman, del Clan de la Succión. Un día después, el lunes 27, ocurrió el segundo
registro de Jesús Moreno, esta vez candidato a la alcaldía. En el PRI se bajaba
cuando se le ordenaba; en el PAN se baja por gusto. Todo en el nombre de Yunes…
Sigue importando cascajo, viruta, escoria Andrés Manuel López Obrador. Abre las
puertas de Morena a lo que sea, así provenga de la mafia en el poder. Se
deslumbra El Peje con las lisonjas de Miguel Barbosa, senador del Partido de la
Revolución Democrática, que hoy lo ve enfilado a la Presidencia de México, que
pide secundar al tabasqueño. Lengua larga, memoria corta, AMLO extravió la
prudencia y le aqueja el descaro. Que llegue a Morena, su partido, lo que sea.
Que llegue la mafia en el poder. Miguel Barbosa es el mismo que suscribió el
Pacto por México con Enrique Peña Nieto. Miguel Barbosa es el mismo que
pretendió descarrilar la alianza PAN-PRD en Veracruz, haciendo ganar al PRI, a
Héctor Yunes, salvando a Javier Duarte, evitando que se convirtiera en el
prófugo de la ley que hoy es. Miguel Barbosa sólo pidió a cambio de suscribir el
Pacto por México un favor presidencial: ser gobernador de Michoacán. Y nada
logró. Ni descarriló la alianza PAN-PRD ni llegó a gobernador de su entidad
natal, hoy en manos de Silvano Aureoles Conejo. Y como la mafia en el poder, a
la que le suscribió el Pacto por México, no hizo su parte, ahora es
descaradamente lopezobradorista. Y El Peje lo cacha. Así haya sido cómplice de
Peña Nieto en la aprobación de las reformas estructurales que el dueño de Morena
dice que son la perdición de México y un agravio a la soberanía nacional, Miguel
Barbosa cae bien en la otra mafia, la de Morena, que está por llegar al poder…
Así que el gobernador Yunes es un espía. Léase la versión del colega Gerardo
Enríquez Aburto, a propósito del apapacho yunista al cacique sindical Jorge Wade,
padre del inefable Saúl Wade León, acusado de malversar 117 millones de pesos de
origen federal, favorecer a las empresas su cuñado y detentar el poder desde su
condición de tesorero en el ayuntamiento de Minatitlán. Llegó Miguel Ángel Yunes
Linares, llamó amigo al cacique de la Sección 10 del sindicato petrolero y
provocó el repudio de media sociedad y el desencanto de la otra mitad. Para El
Pollo Enríquez, en su columna Miscelánea Política, el cariño a Wade contrasta
con la frialdad a los panistas que no lo son y que se entienden y se reportan,
según él, con el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán. Y Yunes, apunta, lo sabe.
Y lo sabe, según Enríquez, porque los espía. Yunes Linares, agrega el “Chicken”,
como le llama cariñosamente el gobernador de Veracruz, es un “experto en
espionaje y seguridad”. Aquí sus palabras: “EL TRATO CORDIAL y la deferencia del
mandatario estatal con el líder petrolero decimal, provocó los celos políticos
de otros personajes de la política minatitleca, quienes fueron tratados con
frialdad y desdén por YUNES LINARES, que experto en cuestiones de espionaje y
seguridad como lo es el choleño, los tiene perfectamente ‘colgados’ ”. O sea que
Veracruz no tiene un gobernador; tiene un espía. Y si lo dice el “Chicken”, así
es… A las 9:07 del miércoles 1 de marzo, entró a trámite en Xalapa la
inhabilitación del cabildo de Coatzacoalcos por desacato al Tribunal de lo
Contencioso Administrativo. No paga a la empresa Pluviales, que en juicio
acreditó que le fue violentado su contrato para la construcción del último tramo
del malecón costero. De acuerdo con la sentencia de la Sala Superior del
Tribunal de lo Contencioso, debe pagársele el monto pactado, casi 4 millones de
pesos. Así dice pero al ayuntamiento joaquinista le vale lo que diga el
tribunal. En el documento dice Pluviales: “No dio cumplimiento al oficio N°0898
(cuaderno de ejecución de Sentencia N°04/2017), haciendo caso omiso a tal
requerimiento”. Invoca el artículo 332 del Código de Procedimientos
Administrativos para el Estado de Veracruz, que señala: “Si no obstante los
requerimientos anteriores, no se da cumplimiento a la resolución, la Sala
Superior podrá decretar la destitución del servidor público responsable, excepto
que goce de fuero. En este último caso, la Sala Superior dará vista al
Ministerio Público, para los efectos a que haya lugar”. Sólo el alcalde Joaquín
Caballero Rosiñol y la síndica, Alejandra Theurel Cotero, se salvan. El resto de
los ediles, como en INFORME ROJO se ha venido apuntando, se quedarán fuera del
ayuntamiento e impedidos de ocupar cargo alguno por una buena temporada…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
TERE KING: EL CRÉDITO DE 10 MIL MILLONES DE FIDEL
* Y ahora quiere ser alcaldesa del yunismo * Su paso por el Congreso *
Morena arrasaría hoy * Coatza, Las Choapas, Jáltipan para el pejepartido * PAN-PRD:
Agua Dulce, Nanchital * PRI: Acayucan * Que se preparen los regidores suplentes
* Rendón no da una * El libro erótico del candidato.
1 de marzo de 2017
Hay un hilo conductor entre Tere King y Fidel Herrera: 10 mil millones de
pesos, el crédito que en sus últimos días de poder suscribió el ex gobernador,
con la venia del Congreso de Veracruz, bajo sospecha de soborno y un destino que
nadie supo explicar.
Vegetaba la empresaria priista, hoy aspirante a ser alcaldesa de
Coatzacoalcos, en su curul y sólo se sacudió para aprobar la última deuda del
sultán de Nopaltepec, el dinero para enfrentar —supuestamente— el efecto del
huracán Karl y la tormenta Mateo.
Avaló ese crédito del que no se supo en qué cuenta paró, en qué lo aplicó
Fidel, si tuvo un final lícito o no, usado presuntamente por el entonces
gobernador en la compra de despensas, colchonetas, enseres de casa, o en caminos
que aún permanecen sin reparar, en puentes que tardaron años en ser edificados
de nuevo.
Con otros 46 legisladores, Arbedina Teresa King Cancino entró a la historia
de Veracruz, cómplice silenciosa, sumisa, de las trapacerías del iniciador de la
quiebra y el caos, del desastre financiero y la superlativa corrupción.
Mathew y Karl fueron devastadores pero ni remotamente tan letales como el
mismo Fidel Herrera Beltrán, de ambición sin límite y capacidad para actuar sin
escrúpulo alguno si trata de llevarse lo último que le queda a Veracruz.
Era el último año de Fidel, 2010, cuando ya había asegurado la sucesión,
impuesto Javier Duarte en el gobierno de Veracruz.
Decía entonces el columnista Manuel Rosete Chávez, autor de Apuntes, en torno
al crédito de 10 mil millones y la complicidad de los diputados:
“El problema es que avalar el endeudamiento en nuestro tiempo es solo un
trámite, porque no tenemos registrado en la historia un solo caso de un congreso
local que se haya opuesto a una petición del titular del Ejecutivo de esta
—préstamo— o cualquier otra naturaleza; dinero y caprichos son aprobados por los
levantadedos mal llamados representantes populares, son traidores al pueblo.
“Por ejemplo, los miembros de la LXI Legislatura del Estado que le
autorizaron al ex gobernador Fidel Herrera Beltrán el último préstamo por ¡DIEZ
MIL MILLONES DE PESOS! para ser utilizados en la reconstrucción de las
comunidades afectadas por los meteoros Mathew y Karl, dinero que por cierto no
se sabe ‘oficialmente’ hasta el momento dónde fue a parar aunque todos lo
imaginamos o lo sabemos, son:
“Fernando González Arroyo, Héctor Yunes Landa, Acela Servín Murrieta, Angela
María Perera Gutiérrez, Balfrén González Montalvo, Arbedina Teresa King Cancino,
Carlos Nolasco Velázquez, Cecilio Viveros Huesca, Dalia Edith Pérez Castañeda,
Clara Cecilia Medina Sagahón, Dalos Ulises Rodríguez Vargas, Elvia Ruiz Cesáreo,
Erick Alejandro Lagos Hernández, Hugo Alberto Vázquez Zárate, Jorge Morales
Trinidad, José Juárez Ambrosio, José Luis Almanza Katz, José Ricardo Ruiz
Carmona, Lorenzo Velázquez Reyes, Manuel Rosendo Pelayo, María Bernardina
Tequiliquihua Ajactle, Marilda Elsa Rodríguez Aguirre, Martín Becerra González,
Martín Cristóbal Cruz, Pedro Angel Andrade López, Raúl Pazzi Sequera, Raúl
Zarrabal Ferat y Tomás Rubio Martínez, son los nombres de los 28 diputados
priistas que a la voz de levanten la mano, quienes estén de acuerdo en autorizar
el préstamo, la levantaron ni tardos ni perezosos, para pasar de esta manera a
la historia de la ignominia política, de quienes han traicionado a los
veracruzanos desde un cargo de elección popular al que fueron para defender los
intereses ciudadanos.
“De los diputados de otras fracciones partidistas que votaron a favor de
aprobar la multimillonaria deuda, esos son basura, bazofia, auténtica escoria
que sale de las alcantarillas de la sede del Congreso a medrar y se retira a
engullir su borona.
“Por eso decimos que los diputados locales son corresponsables, cómplices de
los atracos que cometen nuestros gobernantes mediante este (los préstamos a la
banca) y otros instrumentos que emplean para robar”.
Tere King, diputada por Coatzacoalcos, suplente de Gonzalo Guízar Valladares,
hoy líder estatal del Partido Encuentro Social y diputado federal, estaba ahí. Y
aprobó la última trastada de Fidel.
Días después, uno de los tres diputados panistas que votaron en contra, Serio
Vaca Betancourt, acusó que hubo soborno, que los que aprobaron suscribir el
crédito habrían recibido millón y medio de pesos.
Lo negó Tere King. Lo reseñó Imagen del Golfo:
“La Diputada local por el Distrito de Coatzacoalcos Teresa King Cancino negó
que hubiera habido ‘cañonazos’ —sobornos en efectivo— para los diputados del
Congreso de Veracruz que recientemente acaban de aprobar que el gobernador Fidel
Herrera Beltrán contrate una línea de crédito hasta por 10 mil millones de
pesos, cuando está a menos de dos meses de entregar la gubernatura.
“—Nooo, que nos diga él donde, pero no para nada— contestó la diputada local
cuando se le dijo que su compañero diputado local Sergio Vaca Betancourt había
denunciado los sobornos que presuntamente se dieron a los Diputados del Congreso
local para que aceptaran que el Gobernador contratara un nuevo préstamo que
dejará endeudados a los veracruzanos por los próximos diez años.
“ ‘Fue un asunto que se analizó con mucha responsabilidad. Los que tuvimos la
oportunidad de estar en las zonas afectadas nos dimos cuenta que los daños del
huracán Karl y la tormenta tropical Mateo fueron incalculables. Los municipios
quedaron destrozados. La situación en Veracruz es severa, por lo que
consideramos que se debía de tomar una determinación y por eso apoyamos la
propuesta del Ejecutivo para contratar una línea de crédito con una institución
bancaria’, señaló la Diputada local.
“Indicó que en su comparecencia en la Cámara el pasado domingo, el Gobernador
Fidel Herrera les explicó los rubros y las cantidades a destinar para que le
autorizaran la línea de créditos.
“—Se autorizó la cantidad a contratar y se determinaron los rubros más
apremiantes después de los desastres como son viviendas, vías de comunicación
como carreteras, empleo temporal, becas a estudiantes, reconstrucción de
planteles educativos e infraestructura— finalizó la diputada por el Distrito de
Coatzacoalcos.
“De los 50 diputados que conforman el Congreso local, 47 de ellos votaron a
favor de que el Gobernador Fidel Herrera Beltrán contratara una nueva línea de
crédito que dejará al estado endeudado por los próximos 20 años y sólo tres de
ellos votaron en contra, siendo Víctor Alejandro Vázquez Cuevas, Federico
Salomón Molina y Sergio Vaca Betancour, los tres de extracción panista.
“Incluso este último denunció que lo quisieron sobornar con un millón 500 mil
pesos para que votara a favor y autorizar el préstamo o bien para que no se
presentara el día de la votación”.
Meses después, ya en el gobierno duartista, el entonces líder de la bancada
priista en el Congreso de Veracruz, Jorge Carvallo Delfín, lo explicaba “a
fondo”.
Y dijo que sería distribuido en siete sectores: comunicaciones y desarrollo
urbano, salud, educación, vivienda, agropecuario, forestal y pesquero,
desarrollo económico, agua potable y saneamiento, no para despensas.
“Tuvimos la doble contingencia ¿no? Ojo, la doble contingencia nos sirvió en
muchos de los casos para comprar despensas, para generar condiciones para salir
del conflicto”.
Así de insólito: para comprar despensas.
Meses, años, tardó la reconstrucción caminos en la sierra de Soteapan, los
puentes caídos, la ira de los tatahuis desatada, el argumento para apretar al
gobierno duartista.
Y así entre Xalapa y el sur. Mateo y Karl destrozaron carreteras, provocaron
que Veracruz se viera incomunicado, que hubiera parálisis, que el transporte de
personas y productos entrara en crisis. Y el crédito, los 10 mil millones, sería
un bálsamo. Pero no lo fue.
Tere King estuvo ahí. No vio el show, lo protagonizó. Alzó la mano. Aprobó.
Fue cómplice, como define Manuel Rosete.
Al grupo legislativo que consumó el último atraco de Fidel Herrera a
Veracruz, perteneció Tere King. Hoy se afana por ser alcaldesa, por ser la pieza
del yunismo para contender por la presidencia municipal de Coatzacoalcos, por
simular, como en 1973 lo hizo su padre, Pancho King, que sale del PRI y es digna
representante de la oposición. Y luego volverá al redil. Así opera el clan de la
doble traición.
Mueve a Tere King el poder económico, el contratismo que vive de las
instituciones, los Lemarroy, los Fosado, que la impulsan atropellando al panismo,
imaginando que si el gobernador Yunes cacha al contralor “tapadera”, Ricardo
García Guzmán, fácilmente se traga un falso diamante.
Nada más hizo Tere King en el Congreso. Nada se le recuerda. Sólo aprobar el
último atraco de Fidel Herrera: el crédito de 10 mil millones.
Para pulverizar al PAN.
Archivo muerto
Si hoy fuera la elección municipal, Morena estaría de plácemes. Pinta color
Peje el sur de Veracruz en número de alcaldías y en su importancia económica. Un
análisis de quienes le toman el pulso al proceso electoral le da al partido de
Andrés Manuel López Obrador el triunfo en Coatzacoalcos, Las Choapas, Moloacán,
Oteapan, Zaragoza, Jáltipan, Tatahuicapan y Oluta. Se quedaría el PAN-PRD con
Minatitlán, Agua Dulce, Nanchital, Uxpanapa, Hidalgotitlán, Pajapan, Mecayapan,
Chinameca y Soconusco. Para el PRI sería Soteapan, Jesús Carranza, Sayula y
Acayucan. De ahí que las alarmas prendan en la cúpula del PAN y en el cuartel de
mando del priismo. Visto de otra forma, con esa intención de voto, Morena
arrasara nuevamente en los cuatro distritos federales del sur de Veracruz:
Acayucan, Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos. O sea, todo para que El Peje
sea presidente… Que se preparen los regidores suplentes de Coatzacoalcos para
asumir funciones. No acató el ayuntamiento joaquinista la sentencia del Tribunal
de lo Contencioso Administrativo, que obligaba a pagarle casi 4 millones de
pesos a la constructora Pluviales, a la que en los días de poder de Marco César
Theurel Cotero le fue arrebatada la construcción del último tramo del malecón
costero, y este miércoles inicia el procedimiento para que sean inhabilitados
los ediles. Se salvan el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol y la síndica,
Alejandra Theurel Cotero, por tener fuero. Pero el resto se tiene que ir. Y todo
porque el titular del Departamento Jurídico, Carlos de la Rosa, dejó caer el
caso y no advertirles que ante la falta de pago, obvio el desacato a una
resolución judicial, los cesarían y quedarían impedidos de ocupar un cargo
público en equis tiempo, lo que determine el tribunal. De rabieta en rabieta,
Joaquín Caballero no resuelve el conflicto; lo agrava. De nada sirve la amenaza.
Actívese la memoria: año 2003, compañía Perconsa, fraude a Compañía Gonzal,
incumplimiento a ayuntamiento de Minatitlán, la mano sucia de Guillermo Ibarra,
accionista y recientemente mandamás de Obras Públicas municipales. También
entonces hubo rabieta, terquedad, y amo de prisión. Inminente hoy la
inhabilitación a los regidores por desacato. Y los suplentes que no imaginaron
que podrían concluir el período, pasarían a despachar en palacio. Ellos son:
David Arreola Sam, regidor primero; Marisela Michel Pelayo, segunda; Raúl
Madrazo Lemarroy, tercero (actualmente es secretario de Desarrollo Económico
municipal); Moisés Carrillo de la Cruz, cuarto (el que encabezó los ataques
contra el senador Fernando Yunes Márquez, hoy con licencia, el día de la
elección de gobernador); Ángela Crisanto Pérez, quinta; Roberto Solís Ortiz,
sexto. (El séptimo es Efraín Martínez Cruz, suplente de Víctor Esparza, quien
dejó el cargo para despachar en la Comisión de Agua del Estado de Veracruz.
Quedaría acéfala la regiduría séptima). Fernando Oscar Sandoval, octavo; María
del Rosario Solís Castilla, novena; José Emilio León Villa, décimo; Silvia
Zúrita Pascual, undécima; Hugo Bolívar Velasco Uscanga, doceavo, y Camelia
Viveros Rivera, treceava. Enredo grande el que armó el jurídico municipal,
Carlos de la Rosa, cuya hija Berenice de la Rosa Aguilar es actuaria de la sala
regional zona sur del Tribunal de lo Contencioso Administrativo. ¿Conflicto de
interés? Sí. Mala consejera la estulticia, la necedad a ultranza. Lo que no
resuelvan los tribunales estatales lo hará un juez federal. Y la sanción será
mayor… A todo le tira Luis Rendón y a poco le pega. Hilvana pifias, fallas,
desaciertos el regidor panista. Su suplente, Emilio León Villa, no será edil en
Coatzacoalcos en el próximo cuatrienio pues no renunció en tiempo a la CAEV
Nanchital; pretendió sostener a Leonardo Lozada Parra al frente del Registro
Civil de Coatzacoalcos, y falló; quiso insertar a su novia Flor González en la
plantilla de reporteros de Radio Televisión de Veracruz, zona sur, y los
batearon a ambos dos. Y si pudieran publicarse qué epítetos se escuchan en la
familia Yunes sobre El Coqueto Rendón, y más sobre su padrino, Víctor Manuel
Esparza Pérez, el que está donde está, en CAEV estatal, por todo lo que le sabe
a Abel Cuevas Melo, oficial mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz…
Erotismo puro, sueños de amor y obsesión, rasgos de lujuria —la “húmeda
contracción”, “fornicando en plena disco”, “sus senos eran poesía”, “sus caderas
moviéndose estrepitosamente”—, el suicidio como tema central. Son elementos de
una pieza literaria. Es la proyección intelectual de un aspirante a alcalde en
el sur de Veracruz…
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