INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
LO REPRIMIÓ JAVIER DUARTE, HUYÓ Y LO MATARON
* Dos años después, no hay justicia * Rubén y Nadia, hostigados y
ejecutados * “Responsabilizamos totalmente a Duarte” * Y al ex gobernador no lo
implican * La mansión no nata de Javier Duarte en Las Lomas * Predio de 42
millones * Pinta mal el caso Deantes * Cuñada del regidor Andrade, detenida * Y
la liberan.
31 de julio de 2017
Un enfoque, un disparo. Otro enfoque, una imagen. Una y otra foto hasta
irritar y desquiciar al poder. Y así fue construyendo Rubén Espinosa su camino a
la muerte, reprimido por Javier Duarte y su gang, por su policía de civil,
hostigado, huyendo y alejándose de Veracruz hasta que la mano del sicario lo
alcanzó.
Exiliado, el joven reportero gráfico free-lance, colaborador de Proceso,
Cuartoscuro y AVC, se fue un día que la amenaza lo encaró. Un tipo llegó hasta
él. Sintió su aliento, la sentencia para bajarle de güevos o “vas a terminar
como Regina”. Y Rubén se marchó.
Meses atrás cubría protestas, la gente en las calles de Xalapa, caminando por
Ávila Camacho hacia el palacio de gobierno, o las que hacían suya Plaza Lerdo
—rebautizaba como Plaza Regina Martínez, el nombre de la periodista de Proceso
también ultimada en el duartismo—, maestros y luchadores sociales, activistas y
ambientalistas, increpando al gobierno de Javier Duarte.
Un enfoque y un click. Con imágenes hacía Rubén Espinosa la crónica de esta
tragedia llamada Veracruz, retratando el reclamo del ciudadano o el maestro, del
que se niega a que una presa hidroeléctrica destruya el hábitat de una
comunidad, o del que denuncia que Enrique Peña Nieto no es legítimo porque es
producto de una imposición.
Y todas las pescaba Rubén.
Captó con su lente una imagen grotesca: Javier Duarte disfrazado de policía,
la mirada desafiante, los ojos desorbitados, el gesto de un enfermo mental
doblemente peligroso cuando detenta el poder. Y esa foto lo sentenció.
Meses después, el 14 de septiembre de 2013, sufrió una agresión. Plaza Lerdo
se hallaba bajo control de maestros y activistas. De pronto llegaron los
contingentes de policías, armados con toletes y bastones eléctricos, escudos,
cascos. Y comenzó la pela.
Huyeron todos. Y a los reporteros gráficos les arrebataron sus cámaras, se
las destruyeron, obligados a borrar sus imágenes digitales, la prueba de la
brutalidad duartista.
Su vida fue, a partir de entonces, un infierno. Reprimido, hostigado, un día
la amenaza fue directa, cercana a su hogar, observando que los tipos que lo
asediaban ya habían tenido acercamiento con él en otros sitios.
“Bájale o te va a pasar lo mismo que a Regina Martínez”, escuchó. Y seguro un
frío de muerte lo sacudió.
Decidió dejar Veracruz. Se fue el 9 de junio de 2015. Partió al ex DF, su
tierra natal. Ahí enfrentó penurias, sin dinero, sin manera de colocar su
trabajo periodístico en medios de comunicación, apenas teniendo para comer.
Ahí también lanzó su última entrevista, a un sitio español en internet. “La
muerte escogió a Veracruz para vivir”, dijo en algo que terminó siendo la visión
de su final.
Se le vio por última vez el 31 de julio. Fue a una reunión. Llamó por
celular. Le contó a un amigo que iría a casa, pero luego cambió de opinión. Y no
se supo más.
Su cuerpo apareció en un departamento de la calle Luz Saviñón, colonia
Narvarte, el2 de agosto. Junto con él estaba su amiga Nadia Vera, activista
social, originaria de Chiapas, antropóloga, que también dejó Veracruz cuando
sintió la presión de Javier Duarte y el riesgo de continuar arañando la piel de
la hiena.
“Responsabilizamos totalmente a Javier Duarte Ochoa y a todo su gabinete,
sobre cualquier cosa que nos pueda suceder a los que estamos involucrados y
organizados en este tipo de movimientos. Sí queremos dejar muy marcado que es
totalmente responsabilidad del Estado nuestra seguridad”, le declaró Nadia a
Rompeviento TV.
Y así fue.
Con ellos había otras tres mujeres: Yesenia Quiroz Alfaro, estilista; Mile
Virginia Martín, modelo colombiana, y la trabajadora doméstica, Olivia Alejandra
Negrete. Todos asesinados por impacto de bala. Todos, según peritajes, sujetos a
tortura.
De todos, Rubén Espinosa era el más golpeado, como si fuera una sentencia, un
sacrificio, un ajuste de cuentas. Un ajuste de cuentas duartista y un mensaje
para la prensa, la prensa crítica, no la prensa aplaudidora, pagada,
vergonzosamente llamada prensa.
Detenidos días después, tres malosos dirían que fueron por droga al
departamento. Sería un empaque que Mile Virginia Martín habría robado en el
aeropuerto de la Ciudad de México.
También dijeron que conocían a sus víctimas, que Mile Virginia y Yesenia
ejercían la prostitución y que habían tenido sexo pagado. ¿Eran sus amigas y les
habían pagado por una relación?
Una vez saciado su deseo —siguieron diciendo—, mataron a los cinco. Plagado
de contradicciones, el expediente ha movido a organismos de derechos humanos a
reclamar el seguimiento de la actividad profesional de Rubén Espinosa como móvil
del crimen. Pro al gobierno de Miguel Mancera le importa nada.
Hoy, hace dos años, la sacudida. Hoy, como hace dos años, el gremio y la
familia, las ONG y figuras de talla internacional, actores y músicos, políticos
y luchadores sociales, exigen que se investigue el hostigamiento y las amenazas,
el exilio obligado, la pista del hombre que en el DF identificó a Rubén Espinosa
días antes de ser asesinado.
“Oye, ¿tú eres el fotógrafo que salió huyendo de Veracruz, verdad?”, le soltó
cuando lo tuvo de frente en un café.
Su familia, sus amigos, el gremio que mantiene su protesta permanente exige
que a Javier Duarte se le impute la autoría intelectual del crimen del
fotoperiodista y que sea enjuiciado.
Hoy, su familia vuelve a hablar. Alma Espinosa Becerril, hermana de Rubén,
acusa:
“Ya que lo tienen ahí. Deberían escucharnos e investigar el trabajo
periodístico de Rubén y el activismo de Nadia, porque hay videos donde ellos
están diciendo que fueron amenazados , y no los han tomado en cuenta”.
Y agrega:
“No es posible que quieran burlarse de la gente. Si el señor Duarte se fugó
es por algo. Ahora lo tienen y no encuentran con qué culparlo, es ilógico. Es
necesario que investiguen esa línea porque sería mucha coincidencia que dos
personas que venían exiliados de Veracruz, los hayan matado el mismo día, en el
mismo lugar y con saña”.
Son dos y lo único claro es la impunidad. Se niega el gobierno del DF a
seguir la pista del trabajo profesional de Rubén Espinosa, su crítica a Duarte,
sus fotografías que reflejaban el nivel de protesta social a su gobierno, la
integración de colectivos que luchan por la defensa del gremio de prensa, su
decisión de no dejar en el olvido el crimen de Regina Martínez. Todo eso lo
hacía Rubén y era su compromiso con su gente.
“En la Fiscalía nos han dicho: ‘ya los despachamos, ya se pueden ir’. A las
familias de Nadia y Yesenia los han hospedado en hoteles denigrantes cuando han
venido”.
Su caso esta empantanado. La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de
México, en un amplio informe, recrimina la actuación de la Procuraduría del DF:
“A casi dos años de ocurridos los hechos, la PGJ-CdMx continúa agotando las
investigaciones; no obstante, la deficiente conducción de las mismas, la omisión
de aplicar los protocolos para cada tipo de delito, la demora prolongada en la
investigación, la negligencia e irregularidades en la recolección y realización
de pruebas, así como la falta de exhaustividad en el seguimiento de las líneas
de investigación constituyen violaciones al derecho al debido proceso y debida
diligencia”.
Con mirada de lince, crítico en su voz, intransigente con el poder, Rubén
Espinosa no cedió un milímetro ante la represión de Javier Duarte. Y cuando
escuchó la amenaza y sintió la muerte, se exilió.
Allá lo alcanzó el sicario que lo iba a ultimar. Lo ubicó, lo encaró y le
expresó que sabía que el periodista que había huido de Veracruz.
Días después, Rubén Espinosa enfrentó la tortura, brutal la golpiza, la
muerte.
Y el sistema, ya Javier Duarte en prisión por delitos financieros, rehuye
imputarle la autoría intelectual del crimen.
A dos años, la impunidad sigue.
“Vas a terminar como Regina”, le dijeron. Y así terminó.
Un enfoque y un click. Una toma, una instantánea, una imagen. Rubén Espinosa
captaba el lado oscuro de Javier Duarte. Captaba la represión a la voces
disidentes. Captaba la brutalidad policíaca.
Así hasta que la mano del sicario lo alcanzó.
Archivo muerto
Qué infame es Javier Duarte. Quería una mansión en Las Lomas, en pleno cerro
de Chapultepec, sobre un predio que nomás le costó —nos costó, jijo— más de 42
millones de pesos. Agria revelación la de Alfonso Ortega, el cómplice del ex
gobernador. Indignante porque lo pagó con lo robado a Veracruz, inyectado a
empresas de papel para no dejar huella. Inmobiliaria Rohr fue la adquiriente del
predio. Y así se quedó, sin poder concretar el sueño del rufián de ser vecino de
otros adinerados en Las Lomas de Chapultepec. Inmobiliaria Rohr, según dijo
Alfonso Ortega a la Procuraduría General de la República, la creó a instancias
de Javier Duarte, recibiendo dinero desviado de diversas secretarías del
gobierno de Veracruz. La mansión de Javier Duarte estaría enclavada en el número
725 de la avenida Sierra Fría, colonia Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de
México. Ortega, vía Inmobiliaria Rohr, adquirió el predio de más de 42 millones
de pesos el 12 de mayo de 2011, cuando Javier Duarte tenía apenas seis meses en
la gubernatura. Con 42 millones se habrían aliviado enfermedades, se habría
aplicado tratamientos médicos, se habría evitado el dolor y la muerte de muchos.
Pero para el gordobés fue mejor robar. Qué infame es Javier Duarte… Pinta mal,
pésimo, el caso Deantes. Al secretario del Trabajo en el duartismo, el que se
entendía con la oposición y les untaba la mano, el que auspició rituales
electorales, comidas o cenas con el PRD rojo, para fracturar la alianza PAN-PRD,
en 2013; al que se escucha en un audio hablando con Javier Duarte de cómo
fortalecer a Morena para impedir que Miguel Ángel Yunes Linares fuera
gobernador. Acusa la Fiscalía de Veracruz que Gabriel Deantes Ramos, primo del
Cisne, Alberto Silva Ramos, el vocero siniestro de Javier Duarte, incurrió en
enriquecimiento ilícito y que no justifica 58 millones de pesos. Deantes insiste
en que su padre le endosó 39 millones de pesos en pagarés y ahora su cuñada, la
actriz María Elena Saldaña, La Güereja, habría donado un predio de varios
millones de pesos a su hermana, Laura Guadalupe Saldaña Ramírez, esposa del ex
operador de Javier Duarte. A ese paso y con los recovecos que ofrece el nuevo
sistema de justicia penal —los criminales a la calle, los inocentes tras las
rejas— seguro que Gabriel Deantes se les va. Habiendo tanto por dónde
reventarlo, le abren la puerta a la libertad… Entra a la jaula y no tarda en
salir. Entra por una orden de aprehensión. Sale porque la ínclita señora trae un
amparo en la mano. Es Janet Sánchez Orozco, señora de los dineros en el
sindicato de electricistas, del clan Andrade, sobre quien pesan denuncias por
fraude y múltiples señalamientos de agraviados, incluso por amenaza e
intimidación. Fue por ella la policía ministerial, el jueves 27, y la intervino
a las puertas de su centro de trabajo, trasladándola a las oficinas de la
Agencia Veracruzana de Investigación (AVI) de la colonia Petrolera. Horas
después, su ex Jesús Andrade y su hijo, junto con el abogado que se entendió con
los jueces federales, la pusieron en libertad. Habrán otras denuncias contra la
cuñada del ex líder sindical y actual regidor de Coatzacoalcos, ex líder del PRI
local, Víctor Andrade López, porque lo suyo, lo suyo, no es andar bien con la
ley…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ: CUANDO LA POLICÍA ES SHOW
* Carnaval de patrullas * Golpes aislados al crimen organizado *
Ejecuciones, mutilados, secuestro, en aumento * Las regidurías, en agosto *
Morena dará cabida a panistas en ayuntamiento * Ebria, la edecán de CMAS choca *
Autos rentados para las reinis * El libro de Rafael Marquet * “El Petróleo
¿Bendición o maldición de México?”
28 de julio de 2017
Suenan las sirenas, deslumbran las luces, el andar de patrullas y más
patrullas en caravana, con su paso lento, con su armamento imponente y los
policías de rostro oculto, pero en las calles la violencia no deja de cobrar su
cuota de sangre. De qué sirve tanto show.
Ahí, aquí, en el mundo real, de día y de noche, en calles y parques, en pasos
arenosos y sitios de lujo, en la ciudad y la zona rural, mandan los cárteles que
a punta de bala, con el plomo en el alma, se disputan la plaza y el territorio,
las rutas y las tienditas, la clientela en el jet-set.
Son ya ocho meses del nuevo gobierno, el del yunismo azul, el de Miguel Ángel
Yunes Linares que mucho presume del tema de seguridad y que apenas algo le sale
bien, una que otra detención, uno que otro capo abatido, rebasado en todo por el
crimen organizado y la delincuencia común.
Este jueves 27, a Coatzacoalcos volvió el show. Por su calles pasearon
patrullas del gobierno de Veracruz, la siniestra Fuerza Civil, que fue el brazo
ejecutor del ex gobernador Javier Duarte y su secretario de Seguridad Pública,
Arturo Bermúdez Zurita.
Con ellos iban el Ejército y la Marina, provocando el estupor, el asombro de
decenas y más decenas de ciudadanos que no sabían si el operativo y las acciones
serán para bien o para mal, apretando a los criminales o sacrificando a la
población.
Con ellos van, también, la Policía Ministerial, agentes de transporte
público. Dispondrán de helicópteros para realizar sobrevuelos, y de drones que
permitirán ubicar a las células del crimen organizado.
Va Narciso Peña, subsecretario de Seguridad de Veracruz, al frente de este
operativo, justo cuando la violencia desborda la tolerancia social, sume en el
miedo a los buenos y le deja el control a los criminales.
Hará un mes, el 23 de junio, un capo murió. Era el “Berna”, Bernardo Cruz
Mota, lugarteniente del H, Hernán Martínez Zavaleta, jefe regional zeta. Lo
ultimó un comando. Llegó por él, en la colonia Benito Juárez Norte, en
Coatzacoalcos, y lo acribilló.
Un día después, el sábado 24, el H perpetró una masacre: cuatro niños fueron
abatidos, con tiro en la cabeza —dicen que de gracia—, en presencia de sus
padres. Sus matarifes le quitaron entonces la vida a la mamá. Luego lo hicieron
con el padre, un taxista de nombre Clemente N, a quien vinculan con el homicidio
del “Berna”.
Una semana después, el 29 de junio, el H fue aprehendido en Cárdenas,
Tabasco, mientras esperaba a su familia para huir.
Desde entonces la violencia sigue, se recrudece, se sale de control,
presagiando ya la llegada del Cártel Jalisco Nueva Generación, que viene por la
plaza, Coatzacoalcos y el sur de Veracruz.
Sábese que operan ya maras-zetas traídos de Guatemala, Honduras, El Salvador,
defendiendo el territorio ante el vacío generado por la aprehensión del
Comandante H.
Otro capo, El Quino, alias Ricardo Pacheco Tello, fue ultimado por marinos en
Chipilo, Puebla, en un operativo para cercar al grupo criminal que ultimó al
comisionado de la Policía Federal en Veracruz, Juan Camilo Castagné.
Era El Quino un auténtico carnicero, de mercado, y peor cuando ingresó a la
filas de la delincuencia. Su sello eran los muertos mutilados, con tierra
esparcida sobre los restos, y luego embolsados.
Y mientras, la violencia sigue y crece.
Tardíamente llega a Coatzacoalcos un nuevo destacamento de policías, armados
hasta los dientes, coordinados los estatales con las fuerzas federales, Policía,
Ejército y Marina, en un escenario de violencia y muerte.
Mientras, Veracruz permanece en la cúspide de las estadística criminal:
primer lugar en denuncias por secuestro, ejecutados en Córdoba, feminicidios en
Coatzacoalcos, asesinados en Acayucan, en Cosoleacaque.
Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública,
hasta el último día del mes de junio, había 88 denuncias por secuestro.
De acuerdo con su comunicado, “el Sistema Nacional de Seguridad Pública
reporta que durante este año ha habido 103 víctimas de secuestro, ocupando el
primer lugar con mayor cantidad de personas afectadas por este delito”.
Veracruz supera esta vez a Tamaulipas, que ya es la antesala del infierno.
Allá son 85 denuncias por secuestro en el primer semestre del año.
Tamaulipas era el referente nacional del secuestro. Hoy es Veracruz. En mayo
y junio se disparó ese delito.
Desglosado el récord, se muestra así: 15 secuestros durante el mes de enero,
13 en febrero, 18 en marzo, 12 en abril, 14 en mayo y 16 en junio.
Comparado con 2016, el aumento por mes es alarmante. 2016 tuvo un registro de
62 denuncias; Veracruz, 88.
Dice el comunicado del Sistema Nacional de Seguridad Pública que el homicidio
también creció.
“Durante el primer semestre de este año se han presentado mil 249 denuncias
por homicidios, mientras que en el mismo periodo del año pasado fueron 648.
“En enero se presentaron 188 denuncias por homicidio, febrero 167, marzo 246,
abril 207, mayo 224 y junio 227”.
El sur de Veracruz registra 10 mujeres asesinadas en cosa de cuatro meses, la
mayoría en Coatzacoalcos y Minatitlán. Y lo peor, la Fiscalía General del Estado
(FGE) no señala si ha realizado detenciones o que alguien haya sido vinculado a
proceso por su posible autoría.
Se repite el escenario de violencia en toda la entidad, en Córdoba, en
Acayucan, en Cosoleacaque. Y la cuota de sangre la aportan las mujeres.
Una de ellas, identificada como Altagracia José García, de 50 años de edad,
cuyo cadáver se hallaba en un domicilio de la colonia López Mateos, apareció el
miércoles 26. Tenía una herida en el cuello.
Otra, Lourdes Patricia Herrera Martínez, fue secuestrada. Se le localizó sin
vida el viernes 21 en la carretera Cosoleacaque-Jáltipan. Era estudiante de
Gestión Empresarial en la Universidad Veracruzana.
Sus captores pedían un millón de pesos, que la familia no pudo pagar.
En la sierra de Soteapan, en el municipio de Pajapan, en un bolsa de plástico
fueron hallados los restos de una mujer joven, el 18 de julio.
Ese día, en Cosoleacaque, ocurrió una ejecución. Iban por el activista Abdías
Salomé Salomé. Lo hallaron en un vehículo. Le dieron alcance. Lo rafaguearon de
auto a auto. Con él murió su enfermera, Edia Adalid Levy Castro, egresada del
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Coatzacoalcos.
Y así la lista de mujeres ejecutadas.
Nada, sin embargo, como lo que ocurre en las zonas de Córdoba y Poza Rica.
Sólo en junio, en la Ciudad de los 40 Caballeros, ocurrieron 20 crímenes de
mujeres.
Poza Rica lidera los asesinatos de mujeres. Le siguen Córdoba, Minatitlán,
Coatzacoalcos, Veracruz, Acayucan, Ixtaczoquitlán y Sayula de Alemán.
Pavorosa, la cifra cimbra: en siete meses de 2017, el registro marca 129
asesinatos de mujeres, 89 de ellos con rasgos de feminicidio.
Son cifras del proyecto “Asesinatos de Mujeres y Niñas por razones de
Género”, de la académica de la UV, Estela Casados González. Su sentencia es
simple pero es sentencia: en Veracruz son asesinadas, en promedio, cinco mujeres
por semana.
Lunes 24, lunes rojo en Córdoba; miércoles 26, rojo también.
Lunes de cinco ejecutados, cuando tres hombres fueron asesinados y dos más
resultaron heridos luego de abandonar un bar.
Miércoles de dos muertos, jóvenes, atacados por otros dos tipos, a eso de las
10 de la noche, en la colonia Santa Cecilia.
Es la reacción del crimen organizado al gobernador Yunes, horas después que
anunciara la disminución de delitos en la zona Córdoba.
Y responde el gobierno con un show, patrullas en caravana, de policías
embozados, torretas abiertas, luces rojas y azules para llamar la atención, los
drones que sobrevuelan dizque para ubicar a los criminales.
Todo es show.
Archivo muerto
Pura paja, las listas de regidores que circulan en redes sociales. Será en
agosto cuando el Órgano Público Local Electoral de Coatzacoalcos defina cuantos
ediles tendrá cada partido político, acorde con la votación efectiva registrada
en la elección del 4 de junio. Si se le acredita a Morena, ganador en la
contienda, el sexto regidor, tendrá mayoría absoluta en el cabildo con ocho
votos, sumados los del alcalde Víctor Manuel Carranza Rosaldo y la síndica pro-nepotismo,
Yazmín Martínez Irigoyen; pero si los votos emitidos, el factor para dividir los
sufragios entre el número de ediles, los criterios de sobre representación y
resto mayor, lo limitan a cinco regidores, el pejepartido y su alcalde, Víctor
Carranza, podría ser minoría. Del lado del PRI, la puja es para lograr un cuarto
regidor, posición de la CTM, de su líder y ex candidato a la presidencia
municipal, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara, que intenta insertar a Lenis
Aparicio. Para ello, presiona con todo al ex candidato independiente, Esteban
Valles Martínez, cuyo hijo, Juan Francisco Valles, apunta a ser edil por el
número de votos obtenidos. Vasconcelos se vale de todo, pero hasta agosto se
sabrá… Generoso, Morena se abre a otras fuerzas, otros partidos, otros
personajes, los enemigos y los adversarios, para ser poder. No dará cabida al
morenismo en pleno, pero sí a quienes le disputaron la alcaldía de
Coatzacoalcos. No estará la horda de pejezombies que dejaron la suela en las
calles, al alma en los ejidos, que enarbolaron la tesis de igualdad y rescate de
México, de Veracruz, de Coatza, desde la figura de Andrés Manuel López Obrador,
su Dios. Habrá cabida para una fracción de las huestes de Morena, pero no a
todos los que hicieron llegar a Víctor Manuel Carranza Rosaldo a la presidencia
municipal, pese a ser un candidato cero popularidad. Estarán, eso sí, ex
aspirantes de otros partidos, panistas y perredistas, para quienes se reservan
cargos de dirección. Hay por lo menos un prominente miembro del PAN que en
cuestión de horas dará el sí a la propuesta de trabajar con el próximo
ayuntamiento morenista. Será en la primera semana de enero de 2018 cuando el
morenismo verá a Morena cogobernar con miembros del PAN… O madruga para beber o
termina la parranda al amanecer. Y así se la vive la edecán number uan de CAEV,
o CMAS como es su nombre real, que con el del lunes es ya el cuarto auto que
desfigura. Lentes negros cuando despunta el día, apenas asomando los rayos del
sol; teléfono celular en activo mientras conduce; tufo a todo, alcohol y no
precisamente del 96; ojos irritados, abolsados; y una licencia de conducir ya
vencida. Sin reflejos, distraída, la edecán Comesse, la favorita en el reino del
placer, no sabe pues que al llegar a calle con preferencia hay que frenar. Si
fuera su auto sería irrelevante, pero no. Conduce la edecán un vehículo que dice
“es de CAEV”. Sin logos de la empresa operadora del sistema de agua, un Jetta
gris, placas XLA 6395, el auto pierde la facia. Del caso toma nota el Mando
Único Policial. Lo sabe Tránsito y no procede. Refieren en CMAS que la edecán
Comesse es reincidente y que lo volverá a hacer. 23 vehículos desapareció la
anterior administración y que sepa, fue la Comisión Estatal de Aguas de
Veracruz, sin atribuciones legales, la que interpuso la denuncia, lo que de
entrada huele a complicidad porque nadie va a ser responsable. Se subsanó la
falta de parque vehicular con la renta de un buen número de vehículos, unos con
logo, otros no, sin que el titular de CMAS, Rafael Abreu Ponce, reporte cuánto
se eroga y quién hace el negocio. Y lo peor, CMAS renta los autos para que las
edecanes se embriaguen, se estrellen y los envíen al taller. ¿Cómo era?
“Macarena es una chica parrandera que le gusta la pachanga mañanera”. Ni más ni
menos… Medio siglo o más sintiendo en la piel el poder del petróleo. Lo ha
gozado y lo ha sufrido Rafael Marquet, el mayor publirrelacionista de Pemex en
el sur, viendo cómo detona desarrollo y progreso, empleo y fortuna, crisis y
siniestros, los veneros que escrituró el diablo de los que habla López Velarde.
Lo condensa en su libro “El Petróleo ¿Bendición o maldición de México?”, que
este sábado 29, a las 7:30 de la noche, es presentado por el doctor Fluvio Ruiz
Alarcón, ex consejero de Pemex, en el salón Ayahualulco del Centro de
Convenciones de Coatzacoalcos. Una vida ligada a Pemex la de Rafael Marquet,
testigo de lo que Pemex le dio, y le da, al sur de Veracruz…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
KARIME MACÍAS: LA PGR, SU GRAN CÓMPLICE
* No es prófuga: Higuera * Los señalamientos no bastan: Lira * ¿Y las
revelaciones de los cómplices? * SEIDO quiere que Moisés Mansur se fugue * Tony
Macías ya se le peló a Yunes * No reclamaron el Parque Tecnológico * Ex fiscal
no sabe que La Haya está en Holanda * Maras-zetas ya siembran muerte.
27 de julio de 2017
Pasan los días y nada. Van semanas y meses, y nada. Desde Londres, su refugio
muy top, Karime Macías ve a la PGR, su cómplice, montar la tramoya, y en ella el
show de la justicia, Javier Duarte bajo proceso mientras los cargos y las
denuncias no alcanzan a la mente que urdió, operó, perpetró el peor saqueo a las
arcas públicas de Veracruz.
Reía con sorna apenas horas después que entregó al ex gobernador, abandonado
su obeso marido en la prisión militar de Matamoros, Guatemala, al tiempo que los
Macías Tubilla —Yazmín, su mamá; Mónica Ghihan, su hermana; José Armando, el
cuñado que llevaba los 11 mil euros, 15 mil pesos y mil 400 dólares en efectivo,
y los niños con sus nanas— abordaban el avión que los llevó a la tierra de
Lennon y Mc Cartney, de la Thatcher y Lady Di.
Ahijada del sistema, Karime Macías no cuenta las horas en prisión; Javier
Duarte sí. No capotea el vendaval judicial; Javier Duarte sí. No pierde el sueño
por lo que dicen y cuentan los cómplices; Javier Duarte sí.
Imputada de mover a los Mansur y los Janeiro, los Alfonso Ortega y los Ruiz
Bandín, de instruir donde invertir el dinero robado a Veracruz, lo que cuenta
Karime son las denuncias que le pasan cerca pero ninguna da en su humanidad, no
porque la Procuraduría General de la República no tenga con qué sino porque el
pacto es no llevarla a prisión.
Karime Macías Tubilla, según la PGR, no es prófuga de la justicia. Mínimo
tres de los prestanombres de Javier Duarte le han puesto el dedo pero la mafia
en el poder la quiere libre, quizá por ser la ahijada real, de matrimonio, del
secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.
A Karime, según la PGR, no se le puede encausar por versiones de oídas y
porque “no basta con que una persona señale a otra para poder determinar una
carpeta de investigación”.
Karime, cuenta la PGR, está libre pero no por un pacto en las sombras, menos
una negociación: Duarte a cambio de la libertad de su esposa, próximamente ex
esposa.
Está libre Karime, según la PGR, por táctica y estrategia legal, dejarla así
hasta que haya condiciones para proceder.
Así anda el departamento de galimatías en la Procuraduría General de la mafia
en el poder, enredados en su incontinencia verbal dos próceres de la justicia y
el respeto a la ley.
Uno, Gilberto Higuera, de tajo recita que la intragable Karime Macías “no es
prófuga de la justicia”.
Otro, Alonso Ismael Lira Salas, detalla que a la ex vicegobernadora de
Veracruz no se le puede tocar, así sus cómplices ya hayan cantado cómo les hacía
llegar el dinero hurtado de las arcas del gobierno estatal, cómo los movía a
crear empresas fantasma, cómo trasladar los fondos, saturar las tuberías
financieras, cómo adquirir bienes y más bienes dentro y fuera de México.
A nadie, dice, se le puede aplicar la ley sólo porque una punta de ladrones
lo señalen de haber sido su capo delincuencial. La honra de los rufianes es
prioridad.
Higuera es subprocurador de Control Regional de Procedimientos Penales y
Amparo en la PGR, y lo que dice es demencial.
Lira es subprocurador de la Especializada en Investigación de Delincuencia
Organizada (SEIDO), y lo que plantea es cínico.
Karime, reza Higuera, no es considerada prófuga de la justicia y que en caso
de existir una indagatoria contra la esposa del ex gobernador de Veracruz,
“apenas estaría integrándose”.
Así lo expresa:
“De existir la indagatoria estuviera integrándose y será el eje rector sobre
el cual se podrá generar información a los medios. Seguramente porque no haya
está condición jurídica es porque no se le pudiera considerar así”.
Lira está peor. No le cuadra que permee entre la sociedad la certeza de que
hubo pacto ladrones-PGR para que Javier Duarte fuera a juicio cambio de no tocar
a su esposa Karime.
“No hay ningún pacto en ese sentido, en lo absoluto —señala—. Lo que hay son
investigaciones que se deben mantener en secreto, luego que arrojen o no los
elementos necesarios para ejercitar la acción penal, se toma la determinación
que corresponda”.
José Juan Janeiro, ante la PGR, en declaración por escrito y en video, la
señala como beneficiaria de los recursos robados, señalando el destino del
dinero saqueado.
“No basta —dice— con que una persona señale a otra para poder determinar una
carpeta de investigación. Es necesaria una serie de requisitos. En el caso del
imputado, en los días pasados, los requisitos que se tuvieron que cubrir son
muchos, hay una serie de condiciones que debemos cumplir para que el juez esté
de acuerdo, primero en otorgarnos una orden de aprehensión y luego una
vinculación a proceso. Es muy complejo y no basta sólo con señalar que alguien
haya recibido dinero o inclusive hacer una denuncia directa en contra de una
persona como responsable de un delito”.
Goza, pues, Karime Macías de los dineros y la impunidad, de la riqueza que un
día fue de Veracruz y hoy se disfruta en Londres, en Picadilly, en Trafalgar,
frente al Big Ben y el Támesis, la tierra de los grandes cambios y de los
cambios que movieron al mundo.
Más que los Macías, son los Tubilla los que burlan la ley. Arman empresas,
pagándoles por obra no realizada, por servicio no prestado, por simular una
relación financiera con el gobierno de Veracruz. Y nadie los toca.
Es Karime la punta de lanza en ese clan, operabando los destinos del dinero
que pasó por empresas y dejó huella en las cuentas públicas, en la contabilidad
del gobierno de Veracruz. Es el tema de las empresas fantasma.
Y también es Karime, imputada por tres de sus cómplices, con el efectivo que
se movía en cajas de huevo, en camionetas y aeronaves oficiales que sirvieron
para burlar vigilancia en aeropuertos pues su destino era un edificio con
helipuerto en la Ciudad de México. Y de ahí al PRI, a la mafia en el poder.
Karime sigue libre y así continuará. La PGR, su gran cómplice, nada tiene en
su contra. Y lo que tiene lo oculta.
No hay carpeta que la vincule a los delitos que se le imputan a Javier
Duarte. Nada, pese a que sus cómplices —Mansur, Janeiro, Ortega— la señalan y la
delatan.
A cualquier otro, de oídas, sí se le echa el guante. A Karime no.
Son los traspiés de Higuera y Lira, de la PGR que tiene la encomienda que los
dardos contra Javier Duarte no alcancen a la ahijada del sistema, la ahijada de
la mafia en el poder, Karime Macías Tubilla.
Pasan los días y nada. Van semanas y meses, y nada. Le imputan de todo, la
abundancia en el saqueo, la abundancia en el atropello a la ley, y nada.
Desde Londres, su refugio muy top, Karime Macías ve a la PGR, su cómplice,
enfrascada en el teatro grotesco, montada la tramoya, y en ella el show de la
justicia.
Tras las rejas se ve a Javier Duarte, bajo proceso, una caricatura del
infeliz ladrón, aplastado por el poder del que un día abusó, mientras los cargos
y las denuncias no alcanzan a la mente que urdió, operó, perpetró el peor saqueo
a las arcas públicas de Veracruz.
Ese gang tiene una jefa. Es Karime. Orquestó el saqueo, creó las empresas de
papel, lavó del dinero, invirtió para no dejar huella. Y sigue impune.
Contra ella no hay ley. Hará un año que la Fiscalía de Veracruz y la PGR
conocieron cómo le robó a Veracruz y aún no hay caso para llevarla a prisión.
Literalmente, es intocable.
Archivo muerto
Aquel que cubría los gastos de Karime, el de la tarjeta de crédito adicional,
Moisés Mansur Cysneiros, sí tiene ficha roja. Es la de Interpol y enfrenta orden
de captura internacional. Reside —o residía— en Vancouver, Canadá, y la PGR va
por él. Lo anuncia el titular de la Subprocuraduría Especializada en
Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la PGR, Alonso Israel Lira
Salas, así como no queriendo alertarlo, como queriendo decir que un juez
mexicano libró orden de aprehensión, como no pretendiendo hacerle saber que lo
van a detener. Mansur Cysneiros es el principal prestanombre de Javier Duarte,
el que lo nombró heredero de todos sus bienes cuando el gordobés era aún
secretario de Finanzas del gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Sabían ambos lo
que estaban predestinados a ser: uno rata y otro prestanombres del rata. Y desde
los días de la fidelidad comenzaron a robar… “Nunca me he reído de nadie”
—pregona Tony Macías—, nunca”. Pero sí lo hace. Se ríe, y mucho, de Miguel Ángel
Yunes Linares. Intocable, el suegro incómodo ya la libró. Venció el tiempo para
el reclamo judicial de las tierras que Fidel Herrera Beltrán le entregó a precio
de regalo —o sea, peculado contra Veracruz— en las que erigió el pomposamente
llamado Parque Tecnológico Puerto México, tierras para reventa, pagadas sabrá
cómo pues Tony Macías liquidó el fideicomiso con 800 millones cuando que sólo
había vendido predios por 150 millones. 10 años después de aquel atraco, la
tierra es suya. Ni un dedo movió el gobernador Yunes para recuperar el predio de
60 hectáreas, pese a aquel tronante anuncio de toma de posesión cuando instruyó
a iniciar el procedimiento legal. Se mofa de Yunes el suegro incómodo. Y también
Enrique Nachón, titular de INVIVIENDA, cargo que desempeñó en los tiempos de
Javier Duarte en el poder y en el que Yunes azul lo volvió a ubicar. Bailaron la
secretaria de Medio Ambiente, Mariana Aguilar, y todo su séquito. Así que Tony
Macías consumó el despojo. O eso cree… Mínimo, unas clases de geografía al
abogado Ricardo Morales. La Haya no es está en Suiza sino en Holanda. Su pifia
quedó registrada en la conferencia de prensa en que anunció que llevará el caso
del Colectivo por la Paz contra Javier Duarte y Arturo Bermúdez Zurita por
delitos lesa humanidad. Decía el ex fiscal regional en el sur de Veracruz, cuate
de los zetas al grado de dispensar la necropsia al cuerpo de Bernardo Cruz Mota,
lugarteniente del H, también conocido como Hernán Martínez Zavaleta, que
presentará denuncia ante la Procuraduría General de la República, la cual la
sustentará y la remitirá a la Cancillería mexicana. De ahí la interpondrá ante
la Corte Internacional de Justicia “en La Haya, Suiza”. ¿What? La Haya es la
tercera ciudad en importancia en Holanda. A la CQ debieran mandar al ex fiscal
pro-zeta… A hierro matan los maras y a hierro mueren. Peor si son maras-zetas. Y
mucho peor si su final fue trazado para Veracruz. Armados con todo, ya están
aquí. Son cinco grupos y vienen a blindar la plaza, a enfrentar al Cártel
Jalisco, el CJNG, que pelea en las calles el territorio que El H —Hernán
Martínez Zavaleta, jefe regional— va dejando libre, arraigado por la SEIDO —Subprocuraduría
Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada— tras la masacre de
los niños de la Nueva Calzadas. Tan locos como son, los maras-zetas van dejando
huella de su instinto criminal: sesos volados, cuellos partidos en dos, torsos
cortados en canal simulando una Z descomunal. Son los maras, los maras-zetas, y
ya están aquí…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
COLECTIVO RECLUTA A FISCAL PRO-ZETA
* Ricardo Carrasco, investigado * Dispensó autopsia de lugarteniente del H
* Xóchitl y Duarte: como para un corrido * Xóchitl y Fernando, a caballo *
Bermúdez sí pactó * Géminis: negocio en el yunismo * El rollo del defensor de
JDO * Morena va que vuela a la gubernatura * El empresario y la lavandería.
25 de julio de 2017
Una sombra, la de los zetas, envuelve a Ricardo Morales, el ex fiscal del sur
que consentía al Comandante H, hoy reclutado por el Colectivo por la Paz para
acusar a Javier Duarte de crímenes lesa humanidad, de homicidios y desaparición
forzada.
Bajo investigación por la dispensa de la autopsia del “Berna”, alias Bernardo
Cruz Mota, lugarteniente de Hernán Martínez Zavaleta, jefe zeta en el sur de
Veracruz y Tabasco, Ricardo Morales Carrasco regresa para decir que llevará al
ex gobernador de Veracruz al Tribunal Internacional de La Haya, en Holanda.
Serio, súper serio, cuenta que va por él. Pregona que hay en Javier Duarte y
sus secuaces un modus operandi, presencia policíaca en múltiples crímenes, una
omisión tan dolosa que tácitamente, una vez perpetrados los levantones, la
tortura, las vidas segadas, no se debía investigar.
A su lado van las otras víctimas, las madres y hermanos, los padres y amigos,
los que no cesan de exigir castigo a quienes se llevaron a los suyos para no
volverlos a ver.
Con ellos, dice Ricardo Morales Carrasco, habrá de exigir castigo a Javier
Duarte, uniendo denuncias que ya existen y que en el duartismo no caminaron —y
en el yunismo azul tampoco—, las de los desaparecidos y las fosas clandestinas,
implicados policías de a pide y mandos de alto nivel, los Bermúdez, los Nava,
los 11 jefes de distrito que pese a su historial de miedo siguen ahí, operando
para el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares.
Hablará Ricardo Morales por el Colectivo por la Paz y por todos aquellos, aún
quienes no estén integrados a colectivo alguno, que decidan llevar a Javier
Duarte a tribunales internacionales por desaparición forzada.
Sería una cruzada ejemplar de no haber la sospecha de que Ricardo Morales, en
sus días de fiscal en el sur, en Coatzacoalcos, sirvió a los zetas, omitió
acciones contra los zetas, vivió a expensas de los zetas, cumplió las órdenes
del H, el jefe zeta.
Y el Colectivo por la Paz lo pasó por alto. O nunca lo supo. O no lo leyó.
Día funesto en su curriculum vitae, aquel viernes 23 de junio. Un comando
penetra a un domicilio de la colonia Benito Juárez Norte, en Coatzacoalcos,
embosca a Bernardo Cruz Mota, le llueven disparos, dando en su humanidad sólo
tres. Uno, que alcanzó el brazo, penetró por el costado, dañando órganos
vitales, y lo ultimó.
Altanero, un emisario del H, obvio con matones a sus espaldas, exigió no
realizar la autopsia al cuerpo del “Berna” y que les fuera entregado.
“Si tocas este cuerpo, te mueres”, recetó el matarife al personal del
Servicio Médico Forense. Apenas balbuceaban quienes lo escuchaban, envueltos en
el miedo que provocaba oír la arenga amenazante.
“Si lo tocas, te mueres. Habrá consecuencias. Es el segundo de abordo del H”,
precisó para dejar constancia que era orden del jefe zeta.
Una llamada telefónica al todavía fiscal Ricardo Morales y lo que se escuchó
el del Forense confirmó su nivel de sumisión, complicidad, enredo.
“Entrega el cuerpo”, expresó Morales Carrasco. Y así se hizo, dispensando la
autopsia de ley.
Horas después, cuando la carroza con los restos del “Berna” llegaban al
cementerio Colinas de la Paz, se presentó personal del Semefo, acompañado de una
patrulla de la Marina. Por orden de Xalapa, que estalló cuando supo que la
autopsia había sido dispensada, se actuó sobre el cuerpo. Y los restos fueron
llevados a la morgue y posteriormente enviados con sus familiares para proceder
a la inhumación.
Simultáneamente, el H ordenaba la masacre de cuatro niños, su madre y padre,
el taxista y ex marino, Clemente Martínez, en la colonia Nueva Calzadas, en
Coatzacoalcos. Ahí selló su suerte el jefe zeta, detenido el 29 de junio en
Cárdenas, Tabasco, mientras esperaba a su familia para huir.
Omiso, complaciente, Ricardo Morales fue una nulidad en la Fiscalía Regional
de Coatzacoalcos. En cuatro meses, desde que asumiera el cargo, no atrapó a un
sólo homicida, y al único que tuvo cerca, en la plancha de la morgue, le
dispensó la autopsia.
Vivía al amparo de un círculo social vinculado con el H, su vida sin queja,
comiendo a placer. Literalmente bajo la protección del jefe zeta
Su discurso, como hoy, se nutría de la legalidad, la justicia, llevando al
criminal ante la ley.
Su discurso, hoy, es el de un colectivo, que él representa, dispuesto a
llevar al ex gobernador de Veracruz, a Arturo Bermúdez, el ex secretario de
Seguridad Pública, y a quien resulte responsable, ante el Tribunal Internacional
de La Haya.
Su discurso, sin embargo, es paja.
Fue cesado el 3 de julio. Cayó Ricardo Morales por sus enredos con el
Comandante H, dispensando la autopsia del “Berna”, el lugarteniente del jefe
zeta que ordenó la masacre de los cuatro niños en la Nueva Calzadas.
Cayó el H y reventó a mandos policíacos y ejecutivos en el aparato judicial,
jueces y secretarios, que por ambición o temor evitan inquietar al hombre que en
once años construyó un imperio violento y sumió a la sociedad en el terror.
Uno de ellos, Ricardo Morales Carrasco, fiscal regional en el sur de
Veracruz, entró en esa dinámica. Su jefe no fue el fiscal general Jorge Winckler
ni el gobernador Yunes. Fue Hernán Martínez Zavaleta, El H.
Cesado por la dispensa de la autopsia al cuerpo del “Berna”, Ricardo Morales
fue sometido a investigación. O eso dijo el gobernador Yunes.
No se sabe más. No hay evidencia de que la investigación sea real o sólo un
ardid del yunismo azul, de Yunes Linares y el fiscal Winckler, al que Ricardo
Morales Carrasco le profesa respeto, con el que ha caminado en la senda legal.
Si la investigación es real, contrató el Colectivo por la Paz a un abogado
yunista bajo sospecha. Si es que la expresión “está sujeto a investigación” no
fue una treta demagógica del gobernador.
Frente a los medios de comunicación, Ricardo Morales pontifica. Es el abogado
de los agraviados, de los que viven con la angustia en la piel, de los que
lloran porque ellos, a diferencia de muchos, no saben si su familiar aún vive o
hay que hallarlo para darle un entierro con dignidad.
Frente a los medios dice: “Es el primer caso de un colectivo en todo el país
que reclama como delitos que van contra la humanidad. El resto son por separado,
pero como colectivo es el primero a nivel nacional”.
Son recurrentes en pifias los colectivos. El 16 de febrero pasado, Pía Irene
Salazar Santana, abogada del falso general Bermúdez Zurita, se infiltró en el
desastroso encuentro con el subsecretario de Derechos Humanos, Roberto Campa
Cifrián, dándole la espalda al fiscal Winckler por el retraso de la reunión.
Era Pía Irene quien atizaba el fuego. Era quien desde un extremo de la mesa
enviaba consignas en tarjetas hasta que reventó la reunión.
Fue Pía Irene Salazar Santana quien defendió a Bermúdez Zurita, señalado
desde entonces de desaparición forzada, de levantones y tortura. Y luego acudió
a la Fiscalía a apoyar a quienes demandan castigar a Duarte y a Bermúdez por
crímenes lesa humanidad. Y los colectivos reaccionaron tarde.
Se reedita la pifia con Ricardo Morales. 22 días después, el omiso fiscal que
servía al grupo delincuencial dice que hará pagar a Javier Duarte por crímenes
lesa humanidad.
Sí. Con su altísima autoridad moral.
Archivo muerto
Xóchitl se merece un corrido, o varios. Uno a sus curvas y sus amoríos, los
pechos al aire frente al espejo, en la selfie con la que se pretendió
inmortalizar. Otro a los besos con el amante priista, esposo de Amanda Gasperín,
la alcaldesa de Rodríguez Clara a quien le gritaba de todo y acusaba del
crimen-ejecución de su marido, el iluso Gregorio Barradas Miravete, que se murió
pensando que era mozuela, levantado en Veracruz y tirado sin vida en Tuxtepec,
Oaxaca, nomás pa’ que no dijeran que los hechos de sangre son de acá. Un corrido
más a Xóchitl Dominga Tress Jiménez por su brinco del PAN al PRI, del yunismo
azul al rojo duartista, efímera directora de Espacios Educativos en el gobierno
de Javier Duarte sólo para causar lástima pues en el imaginario colectivo siguió
—y sigue— permeando su imagen con la pechuga al aire, la lencería, la pose
sensual, nada que ver con la educación. Y el corrido final, premio a su
condición de amante oficial del ex gobernador, un depa en Polanco y una
camioneta Range Rover de casi un millón de pesos que afirma la PGR se pagó con
recursos públicos. Fuera del episodio del depa y el auto, de la amante y el
sucio, lo demás es historia vieja, atizada desde que sus fotos inundaron las
redes sociales hace ya cinco años. Ardua tarea para sus amigos, Los Tigres del
Norte, juntos todos en fotos y comentarios en feis, si les tocara musicalizar la
vida de su amiga. Otra foto ya viraliza las redes: a caballo Xóchitl Tress y
Fernando Yunes Márquez, futuro alcalde de Veracruz y orgullo del gobernador
Miguel Ángel Yunes Linares. Seguro que Fer otra vez dirá que no tenía idea de
que Xóchitl iba a andar por esos rumbos. Así fue con El H, el jefe zeta regional
llamado Hernán Martínez Zavaleta, y casi comen en el mismo plato, con Erasmo
Vázquez González de testigo, como si en vez de cacique fuera capo o padrino …
Bermúdez, el falso general, sí pactó. Frente a uno de los yunistas más pesados,
diálogo entre dos, en corto, contó los entresijos del saqueo, el efectivo que
salía en cajas y costales, volando en aeronaves oficiales, el pacto con el
crimen organizado, usando policía malosa y hasta la Fuerza Civil para que el
clima de violencia sin control fuera el escenario ideal para la operación de
zetas y golfos. Frente a su interlocutor, Arturo Bermúdez soltó cuanto el
emisario del yunismo azul quería saber, y confirmar lo que ya se había
consignado en archivos y fichas criminales. Enviado de lujo, aquel personaje ha
caminado con el gobernador Miguel Ángel Yunes en las buenas y en las malas, en
el DF y en Veracruz. Ese día, mucho antes que concluyera el sexenio duartista,
Capitán Tormenta mostró por dónde pescar a Javier Duarte. Todo a cambio de un
pacto… Sigue el robo. Sigue el negocio. Cambia de nombre pero no cesa la
corrupción. Antes sólo era Lilia Vázquez, zarina de las grúas en el sur, del
arrastre y el corralón. Ahora es Géminis, un filón de oro con tufo a yunismo
azul. Inicia con cuatro grúas y la venia de Xalapa para acaparar un mercado, el
del arrastre de vehículos que violentan el reglamento de Tránsito, que
colisionan y se destartalan, que deja millones como si el que gobernara fuera
Javier Duarte y no Miguel Ángel Yunes. Géminis, la empresa gruyera, tiene un
vínculo y de ahí emana la concesión y la patente para reventar conductores:
Ramón Ortiz Cisneros, el empresario que sirvió al PRI y a Duarte, se pasó al PRD
y de ahí brincó al PAN, sin resultados electorales como ofrecía, pero célebre
porque él, como muchos más, priistas y panistas, del jet-set y de los que no
caben ahí, es de los que pasaron a la historia por las fotografías con el H,
alias Hernán Martínez Zavaleta, el jefe zeta del sur, hoy arraigado en la SEIDO
porque sólo a él se le podía ocurrir ordenar el crimen de cuatro niños con
balazo en la cabeza, una ejecución infantil. Bien por el gobierno de Miguel
Ángel Yunes. Se premia a los amigos de Duarte y a los cuates del H… Qué fresco
es Marco Antonio del Toro. Dice ahora que el denuncia contra Javier Duarte está
“flaquita” y que la resta de datos de prueba “son humo”. Aja. Quizá por ello,
porque está así de “flaquita” la denuncia por mil 600 millones, con el
testimonio de cómplices y prestanombres, la ruta de los dineros robados a las
arcas públicas de Veracruz es que a su cliente, Javier Duarte, el juzgado
federal le determinó vinculación a proceso y mínimo seis meses de prisión
preventiva. Qué bien que la denuncia es así de “flaquita”. Si fuera obesa, al ex
gobernador de Veracruz seguro le clavan cadena perpetua. Abogadazo, el de la
firma Del Toro Carazo que vino a empinar a Javier Duarte… Tantas pifias, tantos
acuerdos en las sombras, PRI y PAN fundidos en uno, duartistas cobijados por el
yunismo azul, que Morena va que vuela para gobernar Veracruz a partir del 1 de
diciembre de 2018… ¿Quién es ese empresario con vocación de lavandera; que lo
oscuro lo pone blanco, lo turbio, claro; que desguasa cualquier metal, por más
fuerte que sea? ¿Quién?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
¿SERÁ QUE JAVIER DUARTE QUIERE A SUS HIJOS?
* Juez lo vincula a proceso * Ahora la PGR le atribuye desvío por mil 600
millones * ¿Seguirá amagando con reventar a EPN? * De Lourdes Patricia sólo
apareció la cabeza * Asesor del DIF-Coatza, degollado * Morena, sancionado por
el INE * No justifica gastos por 46 millones * De defensor de zetas a procurador.
24 de julio de 2017
Tras las rejas, Javier Duarte ya no ríe. Maquina cómo salir del caos que lo
envuelve, con amagos y delaciones, filtrando que si se hunde, hunde a Peña Nieto
y al PRI, quizá sin meditar que por sus pecados y traiciones pagarán los
débiles, los inocentes.
¿Quiere a sus hijos?
¿Quiere a doña Cecilia de Ochoa Guasti, su madre?
¿Quiere a sus hermanos, Cecil, su operador desde la campaña en 2010; a
Eugenio, el que vive a todo lujo en Puebla; a Daniel y su esposo español Oscar
Millet Aguilar-Galindo?
A Karime Macías, su esposa, ni en sueños pues ahí impera una relación fría,
de negocios y ambición desmedida, de encuentros y desencuentros, de simulación
descarada, tejiendo tramas financieras que les permitieron perpetrar el mayor
robo a las arcas públicas de Veracruz.
A Xóchitl Tress, la de la célebre pechuga y amoríos en redes sociales, menos.
Un depa en Polanco y su Range Rover a todo lujo, no es lazo que ate. Lo que sí
puede atar al ex gober con la ex panista, ex yunista azul, ex candidata a
alcaldesa de San Juan Evangelista y a una diputación federal, antes que entrara
al harem duartista, sería el crimen aún no aclarado de su marido, Gregorio
Barradas Miravete, siendo ya presidente municipal electo de Rodríguez Clara, que
convenientemente se le atribuyó al narco.
Vinculado a proceso, este sábado 22, Javier Duarte se imaginaba libre ante
los traspiés de la Procuraduría General de la República, que dejó de incluir
cargos como el desvío de alrededor de 30 mil millones de pesos de recursos de
origen federal, malversados y no devueltos a la Federación, pese a los
reiterados llamados de la Auditoría Superior de la Federación.
Aquellas auditorías dieron pauta a denuncias que desestimó la titular de la
PGR, Arely Gómez, en junio de 2016, bajo el argumento de que era materia estatal
y que el fuero común se encargara de deslindar responsabilidades. Lanzaba las
primeras señales de que el sistema y Javier Duarte militaban —y militan— en el
lado oscuro, siendo su signo la complicidad.
Burda, la maniobra fue una auténtica lavada de manos del gobierno
peñanietista, turnando el caso al fiscal del duartismo, Luis Ángel Bravo
Contreras, alias “Culín”, quien en un lapso de horas le dio carpetazo al tema y
anuló quizá el mayor cargo contra Javier Duarte y su pandilla. Quedan los
amparos de la ASF para revertir semejante cochinero.
Aquel lunes 17, en la audiencia inicial, tras concluir el juicio de
extradición y volar desde Guatemala a la Ciudad de México, la representación de
la PGR hacía todo para agilizar la salida de Javier Duarte. Debiendo
circunscribirse a reiterar el pedido de vinculación a proceso, se enredó en sus
taras judiciales, sin responder a los cuestionamientos del ex gobernador y sus
abogados, acreditando sólo 38.5 millones de pesos de los 438 millones que se le
atribuyen desviados en las carpetas de investigación.
Sonreía Javier Duarte ese día y el duartismo esbozaba que ya había quebrado
al presidente Enrique Peña Nieto, que las maletas con efectivo en la campaña
valían, que eran cómplices, que aquellos mil millones de pesos llevados al PRI
en cajas de huevo fueron su salvoconducto para burlar la ley.
Y así en el rejuego de palabras de la prensa duartista.
Juega Javier Duarte con el sistema político al que sirvió, el que lo
encumbró, con el que se corrompió, al que chantajeó sin calcular aún quién
pagará los saldos finales.
Juega con el sistema a sabiendas del riesgo que enfrenta, los hilos que tensa
el gobernador de Veracruz y que, como siempre, van a reventar por lo más
delgado.
¿Será que Javier Duarte quiere a sus hijos?
¿Será que quiere a doña Cecilia de Ochoa Guasti, su madre?
¿Será que quienes a sus hermanos, Cecil, su operador desde la campaña en
2010; a Eugenio, el que vive a todo lujo en Puebla; a Daniel y su esposo español
Oscar Millet Aguilar-Galindo?
Según la reseña de los medios, Javier Duarte salió peor de lo que concibió
cuando el lunes 17, en la audiencia inicial los representantes de la PGR
incurrieron en omisiones graves, impreparación, desconocimiento de los cargos
que se le imputan al ex gobernador de Veracruz.
Por 11 horas, este sábado 22, la PGR se trenzó con los abogados de Javier
Duarte, del prestigiado despacho Del Toro Carazo, que cobra una millonada por
sus servicios, gane o pierda los juicios, así terminen sus defendidos en
prisión, y que nadie atina a saber cómo sufraga el ex gobernador sus honorarios
si asegura que no tiene un peso mal habido.
“Durante la audiencia —señala una de las reseñas periodísticas, la PGR
presentó 82 pruebas contra el ex gobernador que lo relacionan con el desvío de
mil 670 millones de pesos del Gobierno de Veracruz a través de una red de
prestanombres y empresas fachada.
“La parte acusatoria estuvo encabezada por Alonso Israel Lira Salas, titular
de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada
(SEIDO) de la PGR, además de dos fiscales y un asesor legal de la Secretaría de
Hacienda.
“También fue convocado a la audiencia Alfonso Ortega López, testigo clave en
el caso, y a quien se le canceló una orden de aprehensión en su contra a cambio
de testificar contra Javier Duarte.
“Sin embargo, Ortega López no llegó a la primera parte de la comparecencia de
Alfonso Ortega López, ex abogado de Javier Duarte, el de José Juan Janeiro
Rodríguez, un abogado que, según las investigaciones también participó en la
creación de empresas fantasma, y el de Arturo Bermúdez, ex Secretario de
Seguridad Pública.
“También presentó el testamento de Moises Manzur quien heredo bienes a Javier
Duarte, así como múltiples estados de cuenta, actas de empresas fantasma,
certificados de compra de terrenos ejidales, entre otras.
“El equipo de la PGR que participa en la audiencia cuenta con la colaboración
del subprocurador de la SEIDO, Israel Lara Salinas, quien con 25 láminas,
esquemas y gráficos detalló el modus operandi de la ‘organización criminal que
encabeza Javier Duarte’, a quién se le acusa por el desvío de por lo menos 430
millones de pesos que salieron de tres secretarías estatales: Educación, Salud y
Finanzas.
“La PGR adelantó que solicitará un plazo de investigación complementaria
contra Javier Duarte con tres objetivos: Averiguar a cuánto realmente asciende
el dinero desviados, Si hay otros hechos ilícitos, Identificar más personas
involucradas”.
Pataleó de más Javier Duarte. Al final se le vinculó a proceso por los
delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero, seis meses de prisión
preventiva en los que la PGR perfeccionará la investigación… si es que no decide
Peña Nieto que es mejor liberarlo a cambio de su silencio.
Atesora Javier Duarte información clave: los fraudes del PRI, los desvíos de
dinero público que financiaron la campaña de Enrique Peña Nieto, el robo
electoral en Veracruz. ¿Y? Seguro con eso va quebrar al sistema.
Ignorante de la historia, ignorante sus textoservidores, olvidan que el
sistema ante la rebeldía de sus hijos, aprieta y aniquila.
Da poder, permite robar, tolera excesos, crímenes y deslices —una que otra
Xóchitl— mientras le garanticen lealtad, sumisión, complicidad.
Otros hombres, otros poderes, tiempo atrás, retaron al presidente en turno.
Lo pagaron.
No apareció Manuel Muñoz Rocha, el diputado tamaulipeco acusado de ser el
autor intelectual del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu.
Gritó Mario Ruiz Massieu “Los demonios andan sueltos y han triunfado” por el
crimen de su hermano José Francisco, ex cuñado de Carlos Salinas de Gortari, y
paró en una prisión de Estados Unidos, y luego supuestamente suicidado.
Fueron ejecutados decenas de personajes vinculados al crimen de Luis Donaldo
Colosio, ocurrido el 23 de marzo de 1994, en Lomas Taurinas, Tijuana, cuando se
enfilaba a ser presidente de México.
Disputó Mario Villanueva Madrid el territorio al hermano de Ernesto Zedillo
Ponce de León y terminó en prisión, extraditado a Estados Unidos, de regreso en
México, pasando de gobernador de Quintana Roo a paria político.
Quiso Humberto Moreira ser diputado en Coahuila. Se enfrentó al sistema. De
pronto se supo que su riqueza la encubría con inversiones de esposa en Italia y
Montecarlo.
Implacable, el PRI no perdona la rebeldía de sus hijos, a quienes retan a los
hombres que ejercen el poder, a quien amenaza al presidente en turno.
Y aprieta donde puede causar dolor.
¿Será que Javier Duarte quiere a sus hijos?
¿Será que quiere a doña Cecilia de Ochoa Guasti, su madre?
¿Quiere a sus hermanos, Cecil, su operador desde la campaña en 2010; a
Eugenio, el que vive a todo lujo en Puebla; a Daniel y su esposo español Oscar
Millet Aguilar-Galindo
Si entiende, sabrá.
Archivo muerto
Junto a Lourdes Patricia, otro narcomensaje. Y en él la amenaza del Cártel
Jalisco Nueva Generación. Va tras capos y sicarios zetas: “Ciudadanía que ya
estamos aquí, así como quedó la cabeza del cochino (Abdías Salomé) y esta perra
(sic) van a quedar los demás perros mencionados. Fuerza Civil y Policías van a
mamar (sic) no Andamos jugando Pablo Herrera esto les pasa por voltearse, siguen
tus hijos y todos los perros que nos estorban”. De Lourdes Patricia Herrera
Martínez sólo apareció la cabeza; su cuerpo no. Desapareció la noche del viernes
14, cuando con un grupo de amigas se dirigía al bar La Tecolota, en Minatitlán.
“Tú eres sobrina del H”, le espetó uno de los plagiarios en alusión al jefe zeta
en el sur de Veracruz, Hernán Martínez Zavaleta, hoy detenido y arraigado por la
Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO)
en la Ciudad de México, tras la masacre de cuatro niños y sus padres en la
colonia Nueva Calzadas, en Coatzacoalcos, de su autoría intelectual. Lourdes
Patricia Herrera Martínez era hija del abogado Enrique Herrera, quien niega toda
relación con el mafioso. Sin embargo, en el narcomensaje la amenaza va contra
otro personaje, Pablo Herrera, un operador cercanísimo del H… Una mancha de
sangre y un cuerpo violentado. Es el de Antonio Rodríguez, asesor del DIF en
Coatzacoalcos, plagiado cuando salía de un bar. Muy temprano, la mañana del
sábado 22 fue hallado en un terreno baldío cercano al malecón de Coatzacoalcos,
casi sobre la calle Obispo Carlos Talavera, a espaldas del Hotel One. Fue
degollado, sus manos atadas, golpeado a placer, torturado. Cuánta saña contra el
empleado municipal… Al estilo PRIANPRD, Morena gastó y no supo comprobar en qué
y cómo invirtió sus recursos de campaña en Veracruz. De ahí la sanción del
instituto Nacional Electoral (INE), cuyos órganos de fiscalización determinaron
que el pejepartido aplicó mal o no tuvo cómo sustentar 46 millones 953 mil
575.13 pesos, más del doble de lo que le detectaron al PRI, con 19 millones 969
mil 429.05 pesos, y tres veces más que el Partido del Trabajo —que prácticamente
no existe—, cuyo caos financiero fue de 14 millones 723 mil 343.13 pesos. “Estas
sanciones se determinan a partir de conductas como la falta de reporte de gastos
a la autoridad electoral, los egresos no comprobados, los informes
extemporáneos, y la recepción de beneficios indebidos, así como no reportar
agendas de eventos, recibir aportaciones en efectivo y otras conductas
irregulares que fueron detectadas por la Unidad Técnica de Fiscalización (UTF) a
lo largo de los Procesos Electorales Locales 2016-2017”, dice la resolución del
INE. Si los pejezombies lo trasladaran al escenario del PRIAN, no se medirían
para decir que fue un cochinero. Pero el cochinero resultó ser de Morena… ¿Quién
es ese ex procurador que fuera contacto inicial de Los Zetas con Javier Duarte?
Una pista: en sus días de litigante —mal litigante, por cierto, pues todo lo
arreglaba comprando jueces— defendió la causa de capos y jefes de plaza, su
nombre en la nómina de los malosos, la identidad de Mp’s federales en las listas
negras, el perfil de impartidores de justicia cobrando por echar a la calle a
peligrosos criminales. O sea, narcojusticia a la veracruzana. Demencial que un
ex defensor de zetas haya llegado a procurador…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
YUNES: APRETANDO A LA PGR
* Otra vez el ardid del disco duro * Los testimonios de los cómplices de
Duarte * 30 denuncias por desaparición forzada * Y no las incluyeron en la
extradición * Yunes Linares y el cacique en fotos * 15 mil pesos por
preliberación * En las barbas de Edel * De padrote a funcionario municipal de
Morena.
21 de julio de 2017
Con el ardid del disco duro, los audios y los videos, la evidencia que
incrimina, Yunes azul atiza el fuego sobre Javier Duarte, y sobre la PGR, y
sobre Peña Nieto, vislumbrando que el saqueador de Veracruz tiene todo para
burlar la ley.
Ve tan pactada su extradición que argumenta que hay testimonio letal para su
antecesor, y para la PGR, y para el presidente, las voces y el cinismo de los
socios, los operadores del robo a las arcas de Veracruz y los que conocen el
destino de lo hurtado.
Azorado ante el escenario de impunidad en que Javier Duarte llegó a México,
arropado por la ignorancia de los abogados que no pudieron acreditar el peculado
por 438 millones de pesos, hechos bolas con el caso, impreparados, a los
bandazos en la audiencia inicial, en el Reclusorio Norte, advierte Miguel Ángel
Yunes Linares que iría en calidad de testigo a hundir al ex gobernador.
Ofrece a la PGR su testimonio, lo que le soltaron los cómplices más cercanos
de Javier Duarte, lo que grabó en sus charlas delatoras, el modus operandi del
saqueo, lo que la Procuraduría General de la República tendría que acreditar en
la audiencia de vinculación a proceso, este sábado 22, o Javier Duarte quedaría
en libertad.
Entre líneas, Miyuli aprieta Peña Nieto. Son los testaferros quienes conocen
la ruta del dinero, la “extracción” de las arcas públicas y el destino: los
ranchos, las casas, los hoteles, edificios y el yate Aquariva Súper, de casi 10
millones de pesos, “a la altura de su investidura”.
Son los cómplices quienes saben cuántos millones fueron a parar a la fortuna
personal del ex gobernador y cuánto sirvió para sobornar, halagando a los
hombres del poder, los dueños del PRI; cuánto fue inyectado a la campaña
presidencia priista, silenciando así a Peña Nieto.
Histriónico y mediático, Yunes azul lanza un mensaje que ha de impactar en la
PGR: el saqueo es real, los millones derivados tuvieron destino, los cómplices
existen, las delaciones llevaron a la devolución de más de 700 millones de pesos
y la entrega de bienes adquiridos por la red de prestanombres.
Habla Yunes en palacio de gobierno. Enfatiza en la riqueza de Javier Duarte,
la vida de reina que se da su aún esposa, Karime Macías Tubilla, la familia
implicada, viviendo a todo lujo en Londres, “una de las ciudades más caras del
mundo”.
Y toca el punto crucial: las confesiones de los socios, de Mansur y Janeiro,
de Alfonso Ortega y Ruiz Bandín, otro que metió en la compra ilegal de casas
hasta a la suegra; del sátrapa de Franky García, “uno de los principales
cómplices de Javier Duarte”.
Ya no son tres memorias USB, como diría en 2016, aquel 12 de octubre cuando
Javier Duarte dejó el gobierno de Veracruz y anunció que se dedicaría a combatir
a Yunes Linares, retomando las denuncias por enriquecimiento ilícito,
imputándole propiedades en México, Nueva York, Minatitlán; una inmobiliaria a
nombre de su esposa e hijos; su mansión del Conchal, en Alvarado, los negocios
gasolineros y hasta la liga con los recursos que habría de invertir su hijo Omar
en paraísos fiscales, el caso Panamá Papers.
Aquel día, Yunes advirtió que el plan era frustrar su llegada al gobierno de
Veracruz, entonces gobernador electo. Y lanzó la amenaza con dedicatoria a Los
Pinos, a Peña Nieto, al PRI.
Decía tener en esas tres memorias información que cimbraría a México, y que
la daría a conocer el 1 de diciembre en su toma de posesión.
Pues no cimbró a nadie. Ni invocó las USB ni aludió al destino de parte de lo
robado por Javier Duarte, el presunto financiamiento con dinero de las arcas
veracruzanas al candidato presidencial del PRI, en 2012, Enrique Peña Nieto.
Hoy, desde palacio de gobierno, lanza el dardo contra Duarte, contra la PGR y
contra EPN:
“Hay elementos suficientes para proceder en contra de todos, personalmente me
consta.
“¿Cómo puede alguien sostener que Javier Duarte no se enriqueció en el cargo,
si hoy 12 miembros de su familia viven en Londres, una de las ciudades más caras
del mundo?
“¿Cómo puede alguien sostener que Javier Duarte no se enriqueció con recursos
de los veracruzanos, si aún sin estar en funciones logré que sus cómplices
devolvieron más de 700 millones de pesos que hoy se encuentran en una cuenta
bancaria del Gobierno de Veracruz y sirven para mejorar las condiciones de los
hospitales abandonados por Duarte y por Herrera?
“También, logramos la devolución de bienes inmuebles que valen decenas,
probablemente cientos de millones de pesos, así como un jet, un helicóptero y
obras de arte.
“Los cómplices lo devolvieron y me confesaron que eran recursos de los
veracruzanos y que ellos habían servido como prestanombres.
“Lo reitero, logramos esta devolución aún sin estar en funciones como
Gobernador.
“¿Cómo puede alguien sostener que Javier Duarte no se enriqueció si ha
contratado para su defensa al despacho de abogados más caro de México (Del Toro
Carazo)?
“Mi compromiso como Gobernador de Veracruz no es sólo desempeñar las tareas
que corresponden al Ejecutivo, es también exigir justicia.
“Por eso, el día de hoy lo hago, exijo a los jueces federales que antes de
tomar sus decisiones vean el fondo filosófico de la Ley, su esencia, su esencia
que es el hacer justicia.
“Y en este caso, hacer justicia a un pueblo agraviado, a más de ocho millones
personas que fueron lastimadas por la corrupción.
“No se haría justicia si se pusiera en libertad a quien dejó en bancarrota a
Veracruz y a millones de veracruzanos, a millones de veracruzanos que hoy se
encuentran en la pobreza total.
“Exijo también que se proceda en contra de todos, no sólo de Duarte.
“Que se llame a declarar a Karime Macías, su esposa, quien participó en
tareas de gobierno y también en muchas de las acciones que se llevaron a cabo
para desfalcar a los veracruzanos.
“Esto consta en las conversaciones que daré a conocer, y también en los
diarios que oportunamente la Fiscalía General del Estado encontró y requisó en
la ciudad de Córdoba.
“Exijo que se investigue también el monto y origen de los recursos con que se
pagan los honorarios de sus abogados (Del Toro Carazo), porque debe presumirse
que tienen su origen en dinero del pueblo de Veracruz.
“En nombre del pueblo de Veracruz demando que se aceleren todas las denuncias
presentadas por la Auditoria Superior de la Federación en contra de Javier
Duarte y sus cómplices, denuncias presentadas y documentadas por la Auditoría
Superior de la Federación desde hace muchos meses, por haber desviado decenas de
miles de millones de pesos que debían haberse destinado a la salud, a la
educación y a la seguridad de los veracruzanos.
“Hoy anuncio que solicitaré a la Procuraduría General de la República que me
llame a declarar como testigo y aportaré las pruebas que tengo en mi poder para
acreditar que efectivamente lo que hubo en Veracruz no fue un gobierno, sino una
banda de delincuentes organizados.
“Tuve el cuidado de filmar todas las conversaciones con los cómplices de
Duarte. De las mismas se desprenden elementos probatorios que de manera
indubitable permitirán acreditar que hubo un acuerdo para robar los recursos de
los veracruzanos.
“Los videos que aportaré son prueba lícita porque yo los grabé y yo los
aportaré. Aquí están en este disco duro que en su momento entregaré a la
Procuraduría General de la República como prueba indubitable, como prueba
lícita.
“Daré también mi testimonio de las conversaciones que sostuve en Canadá con
Moisés Mansur; y en la Ciudad de México con Juan José Janeiro y Antonio Bandín,
y en Veracruz con Francisco García González, alias ‘El Franky’, uno de los
principales cómplices de Javier Duarte”.
Es un ardid yunista. Es la treta para apretar a la PGR y evitar que Javier
Duarte se burle de la ley.
Si falla, el gordobés se les va.
Archivo muerto
Sin cargos por desaparición forzada llegó Javier Duarte a México. No los
incluye el pedido de extradición. Los evadió la PGR y los omitió la Fiscalía de
Veracruz. Antes de la extradición, hubo por lo menos 30 denuncias por
desaparición de personas —80 por ciento de ellas son forzadas— y tres de las
impulsoras de los colectivos que buscan a sus familiares en fosas clandestinas y
alguna pista en archivos ministeriales —Lucy Díaz de Henao, Aracely Salcedo y
Yadira González— viajaron hasta Guatemala exigiendo que Javier Duarte fuera
remitido a México y se le aplique la ley por las miles de personas de las que
nada se volvió a saber. “Nosotros presentamos las denuncias antes de que fuera
detenido; posteriormente, se enviaron otras. Todos los ciudadanos tenemos que
alzar la voz por nosotros mismos, por nuestras familias, porque hoy me pasó a
mi, pero que el día mañana no te pase a ti”, refiere Aracely Salcedo, madre de
Fernanda Rubí, de quien nada sabe desde 2012. Quieren que se aplique todo el
peso de la ley al ex gobernador de Veracruz, al ex secretario de Seguridad
Pública, Arturo Bermúdez Zurita, y demás ex funcionarios inmiscuidos. A esas
denuncias habrá que sumar las de los otros 132 colectivos que han interpuesto
sus denuncias en el mismo sentido. Hay en la mayoría de las desapariciones un
factor común: la mano de policías o ex policías. Y hay una recurrencia que
detona en las manos de Javier Duarte. imperdonable, pues, que ni PGR ni Fiscalía
de Veracruz hayan incluido en el catálogo de delitos con el que se solicitó la
extradición del gordobés, el de desaparición forzada. ¿Por qué?… Otras dos
fotos, y en ellas Miguel Ángel Yunes y Erasmo Vázquez González. Miyuli, en días
de campaña, enmezclillado, con su camisa amarilla. A su lado, el cacique de los
cítricos, casual como siempre, playera blanca y gorra. Con ellos, Fernando Yunes
Márquez, entonces senador y hoy alcalde electo de Veracruz-puerto. Otra gráfica:
Yunes Linares en mangas de camisa, en sus primeros días de gobernador, a unos
metros del palacio de gobierno, en Xalapa. A su lado, Erasmo Vázquez González,
cacique de San Juan Evangelista, y de Acayucan y Cosoleacaque, tras los pasos de
su medio hermano Cirilo Vázquez Lagunes el Caudillo del Sur. Con esa rama de los
Vázquez pacta el yunismo azul, y de ahí los cargos de gobierno a la estructura
de Erasmo, a Félix López Mora, aún delegado de Tránsito en Cosoleacaque.
Maravillosa alianza: Yunes azul, que pregona que en Veracruz los malosos serán
pasados por la espada de la justicia, y Erasmo Vázquez, mínimo en dos
fotografías, quizá más, cuyos acólitos se mueven en la órbita del H, alias
Hernán Martínez Zavaleta, jefe regional de Los Zetas, en prisión, arraigado por
80 días tras el crimen de su lugarteniente, Bernardo Cruz Mota, alias El Berna,
que dio pauta a la masacre de los niños en la colonia Nueva Calzadas… En las
barbas de Edel Álvarez, los reos compran su libertad. Cinco de ellos, en el
penal Duport, en Coatzacoalcos, ya son harina de otro costal. Cada uno pagó 15
mil pesos y con una treta legal, sumando días y noches, purgada una fracción de
la condena, algunas hasta por 40 años de prisión, alegando buena conducta aunque
sean unos criminales sin remedio, se fueron con todas las de la ley. Fraguaron y
operaron la maniobra personeros y amigos del presidente del Poder Judicial en
Veracruz, ofertando entre los reclusos la oportunidad, vía sus módicos 15 mil
pesos sin IVA, de andar libres y listos para volver a delinquir. En las barbas
de Edel Álvarez se fueron ya cinco reos. El plan era darle salida a mínimo 100
reclusos. Un negocio de por lo menos 1.5 millones de pesos, obra de edelistas
que van dejando huella en el Poder Judicial de Veracruz. Si el presidente
magistrado no lo sabe, mal; y si lo sabe, peor… Un tratante de blancas, impulsor
de la prostitución, será funcionario en el ayuntamiento de Morena en
Coatzacoalcos. Viejo líder estudiantil, solía contratar mujeres en su negocio
particular. Luego las instaba a convivir con funcionarios de gobierno, la
mayoría llegados de Xalapa, algo así como scorts que debían departir en comidas
y cenas, tomar la copa, bailar y cachondear, terminar entre las sábanas de un
hotel. Padrote vulgar, Lenin en su bolsillo, en 2018 será funcionario de alto
nivel en el ayuntamiento que presidirá Morena, el pejepartido que pregona que no
es como los demás…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: PARA LOS DESAPARECIDOS NO HABRÁ JUSTICIA
* Los colectivos, ignorados * También de ellos se ríe el gordobés * Oídos
sordos en el yunismo * Téllez Marié alborota al Congreso * Violencia, por los
pactos de Fidel y Duarte * Más fotografías de Fernando Yunes con el cacique * La
selfie del sicario * Levantan al jurídico del DIF * Soborno al ORFIS.
21 de julio de 2017
Por el robo a Veracruz se juzga a Javier Duarte, no por su policía criminal,
la que se coludió con el narco, levantando inocentes y torturando hasta matar,
sepultando cuerpos en fosas clandestinas, provocando angustia y dolor.
Por esa violencia no se juzga a Javier Duarte.
Para esos muertos y desaparecidos no habrá justicia.
De ese luto y ese dolor se ríe Javier Duarte.
Va sorteando las imputaciones por el saqueo descomunal, los millones que
hurtó de las arcas públicas, el lavado y el blanqueo de capitales, la red de
prestanombres y el uso de empresas fantasma y empresas fachada para diluir los
dineros mal habidos en inversiones inmobiliarias dentro y fuera del país.
Extraditado desde Guatemala, el ex gobernador de Veracruz no enfrenta cargos
lesa humanidad, ni desaparición forzada, ni la colusión con la delincuencia
mayor. Lo suyo es el peculado, abuso de autoridad, delincuencia organizada,
lavado de dinero, evasión fiscal, coalición de funcionarios para cometer un
delito.
No incluye el juicio de extradición su amorío con los malos y los capos, la
entrega del aparato de seguridad al crimen organizado, ni el involucramiento de
la policía estatal en la mecánica delincuencial, dejando a zetas y golfos, a los
del Cártel Jalisco Nueva Generación, hacer de Veracruz un paraíso de impunidad.
Viene a México y solo se le enjuicia por el robo y la quiebra de Veracruz.
No lo tocan por el dolor de las víctimas, las familias y los amigos que
vieron partir a su gente un día y no supieron más.
Burlados por Javier Duarte, el yunismo no es mejor. Agravia la mentira, la
indiferencia, la
soberbia, el desprecio.
El lunes 17, el Colectivo Familias de Desaparecidos Orizaba-Córdoba emitió un
comunicado en el que exige que Javier Duarte sea investigado y llevado ante la
justicia por aquellos que un día simplemente no volvieron más.
Dice el comunicado:
“El día de hoy, Javier Duarte de Ochoa, fue extraditado de Guatemala, para
enfrentar las acusaciones por los delitos de operación de recursos con
procedencia ilícita y delincuencia organizada. Para la sociedad Veracruzana en
especial para las familias de las víctimas de la violencia durante el periodo en
el que gobernó Duarte en Veracruz, la extradición no garantiza el acceso a la
justicia y encontrar a sus seres queridos desaparecidos.
“Veracruz es uno de los estados con mayor registro a nivel federal de
personas desaparecidas y junto con Tamaulipas es el estado líder en
investigaciones federales por desaparición forzada en los últimos años, delitos
que se han agravaron durante el gobierno de Javier Duarte. Prueba de ello es que
ex funcionarios del gobierno de Duarte, Arturo Bermúdez Zurita y Alfonso Zenteno,
han sido detenidos, el primero por enriquecimiento ilícito, aunque también es
señalado por estar involucrado en desapariciones forzadas y el segundo por
pederastia, también señalado por estar involucrado por desaparición forzada.
“A las familias de personas desaparecidas de Veracruz, que buscamos a
nuestros seres queridos incansablemente nos preocupa que no se finque
responsabilidad por los delitos de desaparición y asesinato a Javier Duarte, ya
que según el Tratado de Extradición entre Guatemala y México firmado en 1997
contempla que la persona reclamada no podrá ser detenida o juzgada por un delito
distinto por el que se concedió la extradición. Para las familias de personas
desaparecidas, sociedad veracruzana y mexicana es de suma importancia que se le
finquen responsabilidades por la desaparición forzada de personas, debido a la
omisión y permisividad para que las fuerzas de seguridad y crimen organizado
actuaran, con total impunidad.
“Las familias de personas desaparecidas exigimos que se investigue a Javier
Duarte y a otros funcionarios de su administración por la desaparición de
personas y pedimos a la sociedad veracruzana que se una a esta exigencia, ya que
es necesario terminar con la impunidad que controla al Estado veracruzano para
luchar contra este terrible crimen que azota y se esparce en el país”.
Otros colectivos no ceden en su reclamo de justicia. Si se los llevaron
vivos, vivos deben regresar. Y si fueron ejecutados, alguien tiene que pagar.
Al frente de Colectivo Solecito por Veracruz, Lucía de los Ángeles Díaz Henao
ha mantenido una posición inflexible, primero en la búsqueda de cuerpos en fosas
clandestinas, rompiendo protocolos y limitantes oficiales, y luego en la
exigencia de que el gobierno de Veracruz actual asuma su rol.
Su voz se expresa cuando aborda la responsabilidad de Javier Duarte y su
secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, hoy en prisión, acusado
de enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad, no por desaparición forzada ni
crímenes y levantones.
Se les debe juzgar por desaparición forzada, acusa, y “por omisiones en la
investigación de miles de desapariciones; sin embargo, Henao lamenta que hoy la
Fiscalía de Yunes exhiba la misma incompetencia que las que tuvo Duarte”,
refiere la revista Proceso.
“Tenemos una fiscalía enana —agrega— para un criminal tan grande como Duarte.
Hay cosas que podrían imputárselas por omisión en desapariciones o en las mismas
desapariciones forzadas. No es fácil acusarlo sin probar completa la cadena de
mando, se requiere una investigación muy exhaustiva y un trabajo legal muy
sofisticado, incapaz de realizarse por la actual Fiscalía”.
Vía la policía estatal, la policía cómplice del crimen organizado, Javier
Duarte y Arturo Bermúdez detonaron la violencia sin control. Vendieron los
territorios, dejaron operar a la delincuencia, desaparecieron cuerpos policíacos
en municipios estratégicos, se fueron convirtiendo los elementos de la policía
en agentes del “levantón”, la tortura, la muerte.
Recurrente, el modus operandi comenzó a advertirse en todo Veracruz, en el
norte y en el sur, en la costa y en la montaña.
Y Bermúdez y Duarte decían no saber.
Y llega Miguel Ángel Yunes Linares y no se lo quiere trabar.
Una mujer enseña cómo se debe encarar a un rufián vestido de rufián. Es
Aracely Salcedo. Su hija Fernanda Rubí desapareció y desde entonces no su vida
cambió.
Abordó a Javier Duarte, el 23 de octubre de 2015. Le exigió saber dónde está
su hija, qué resultados arrojan las investigaciones. Duarte y su esposa Karime
Macías sólo sonreían. Huyendo tácitamente, sólo podían esbozar una sonrisa.
Frente a una desaparición forzada, frente a una eventual muerte, sólo una
sonrisa.
Fue Aracely Salcedo a Guatemala. Fue con Lucy Díaz, de Colectivo Solecito, y
con Yadira González, de Justicia por los Desaparecidos. Se plantaron frente al
Tribunal, exigiendo que a Javier Duarte se le extraditara a México para ser
juzgado por desaparición forzada, por delitos lesa humanidad. Llevaban sus
mantas, su reclamo, su voz.
Su imagen dio la vuelta al mundo, por su valor y decisión. Y hoy saben que a
Javier Duarte, el PRIAN, sus cómplices, lo juzgan por el saqueo a Veracruz pero
no por las desapariciones y crímenes de miles de veracruzanos.
Marchan los familiares de los desaparecidos. Se plantan en las plazas, en
carretera, en eventos públicos. Exigen saber. Exigen que la ley se aplique.
Exigen que los culpables vayan a prisión.
Hurgan en la tierra. Hallan cuerpos, cráneos, huesos desmembrados. Hallan
restos que el gobierno de Javier Duarte negó que existieran, que “Culín”, alias
Luis Ángel Bravo Contreras, el fiscal del duartismo, pretendió borrar, como las
pruebas de ADN que manipuló para obstruir la justicia. ¿Por qué?
Yunes, vía su fiscal Jorge Winckler, también los agravió. Los evade el
yunismo, les da largas. La espera a reuniones de trabajo se vuelve insultante.
La disculpa es hueca. La soberbia agravia.
Habrá que entender que ellos no son iguales a los demás. Ellos, los
familiares de los desaparecidos, viven en la angustia, aferrados a una
esperanza; viven la incertidumbre, sin saber si algún día hallarán a su ser
amado, quizá sólo para darle un final digno.
Su lucha es titánica. Con sus manos buscan en la tierra, sufragando su labor,
aprendiendo a no contaminar la prueba judicial. Y en la Fiscalía de Veracruz, un
mando menor, Luis Eduardo Coronel Gamboa, lo mismo se va de farra cuando debía
atender a los familiares de los desaparecidos, que suelta una frase imbécil:
“¿Cuál es la prisa si están desaparecidos?”.
A Duarte no se le juzgará por delitos lesa humanidad. No lo incluye la
petición de extradición a Guatemala. Allanado a ese proceso, Javier Duarte libró
el riesgo de enfrentar una sentencia peor que la que le pudieran acreditar por
el robo a Veracruz.
De ahí que Lucy Díaz de Henao sostenga que tendrá que ser una corte
internacional la que haga pagar a Javier Duarte y a Arturo Bermúdez por todas
las atrocidades, violaciones a derechos humanos y desapariciones.
“Sería iluso pensar que está Fiscalía pueda hacer un juicio exitoso contra
Duarte”, apunta.
Lloran por el dolor y por la indolencia, por la angustia del familiar
perdido, por la saña del que mata y sepulta. Y también por la impunidad de los
verdugos.
Para los desaparecidos no habrá justicia.
Archivo muerto
Sol y sombra de Téllez Marié. Va al Congreso de Veracruz y le imputa a Javier
Duarte que se coludió con el crimen organizado, desapareció 23 policías
municipales, pactó con el crimen organizado, lo dejó operar, cobrar derecho de
piso, el trasiego de droga, el secuestro y la extorsión. Recordó el secretario
de Seguridad Pública que a Fidel Herrera le acreditan un soborno del Cártel del
Golfo de 12 millones de dólares para dejarlo hacer, dejarlo pasar en sus días de
gobernador. Hay violencia exacerbada por los pactos de Fidel Herrera y su alumno
Javier Duarte con el narco, secuestradores, tratantes de blancas, traficantes de
indocumentados, el robo, el crimen por una paga. Hasta el gobierno federal le
entró, dice Jaime Téllez Marié. Teniendo todo para actuar, les permitieron ser
impunes. Lo que no explicó es por qué si el diagnóstico implica a Duarte y a
Fidel con los malosos, no se les ha encausado penalmente; por qué no hay
denuncia por vínculos con el crimen organizado. Y si no la hay, ex complicidad
también. Comparecencia explosiva pues Téllez Marié se trenzó con tres diputados:
a Ernesto Cuevas, quien le pidió su renuncia por incompetencia, lo tildó de
borrachín al que detienen las autoridades manejando ebrio; a Fernando Kuri,
priista del grupo mixto Juntos por Veracruz, cuya empresa está involucrada en
una investigación federal por robo de material de transporte público; a Basilio
Picazo por hallarle madera robada en una camioneta. Querían llevar a Téllez
Marié al Congreso y lo tuvieron que aguantar. Lo que dejó en el aire el
secretario de Seguridad es por qué, si Fidel Herrera y Javier Duarte pactaron
con el crimen organizado, no hay denuncia aún. Y eso es complicidad… Otras
cuatro fotografías implican de nuevo a Fernando Yunes con caciques y matones en
el sur. Otra vez, Erasmo Vázquez González, el “rey del limón y los cítricos”,
hermano del extinto Cirilo Vázquez, al que un día un perspicaz periodista,
urgido de halagarlo, le llamó “caudillo del sur”, y le encendió el ego. Primero
las gráficas que detonaron el escándalo, a unos metros el senador con licencia y
actual alcalde electo de Veracruz y el temible H, alias Hernán Martínez Zavaleta,
y a su lado Erasmo. Luego otras ocho imágenes en que el hijo del gobernador posa
con el líder ganadero y campesino, con el delegado de Tránsito en Cosoleacaque,
Félix López Mora, y una docena de fans. Hoy son cuatro fotografías, de nuevo con
Erasmo Vázquez, cuidados de cerca por los escoltas del cacique, por Joaquín
Montero, a quien llaman en un documento “jefe de sicarios”, tomándose dos veces
la selfie en que muestra las armas que se carga para proteger al patrón. O sea
que es más estrecha la liga Fernando Yunes-Erasmo Vázquez, apareciendo juntos en
diversos eventos, so riesgo de que la violencia los alcance… De madrugada,
Antonio Rodríguez salió del bar. Un comando lo acechaba. Lo fildeó, lo tuvo a la
mano y se lo llevó. Antonio Rodríguez es director jurídico del
DIF-Coatzacoalcos. Es el primer funcionario municipal joaquinista plagiado, sin
que 24 horas después se sepa qué fue de él. Ocurrió en los primeros minutos del
miércoles 19, cerca de su centro de trabajo, en la colonia Héroe de Nacozari.
Había estado en un bar, abordó su automóvil y de pronto sintió el cerrón de otro
vehículo. Amagado, las armas apuntándole, fue obligado a ir con ellos. Su caso
está en manos de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, que asesora a
la familia para tratar de regresarlo con bien. Primer funcionario joaquinista
que oficialmente sufre un levantón… ¿Quién es ese alcalde del sur que deslizó
sustancioso soborno, unos 2 millones de pesos, al ORFIS, pidiendo, exigiendo,
que le cuadren las cuentas de los vastos recursos que recibió, no invirtió,
simuló que los aplicó en obras fantasma y los desvió? Una filtración sobre el
caso puso ya en alerta al Congreso de Veracruz…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: LA PGR LO QUIERE VER LIBRE
* No cuadran las cifras del peculado * Acusadores se hicieron bolas * El
ex gobernador no ríe, goza * Costo judicial será costo electoral * ¿Quién paga a
los defensores de Duarte? * Del Toro, entre los más cotizados * Nemi: más
rayitas al molcajete * Abdías Salomé, ejecutado * El narcomensaje se cumplió.
19 de julio de 2017
A su lado, Javier Duarte tiene un aliado sin par, que lo acusa a ciegas, sin
cuadrar las cifras del desfalco y el peculado, sólo rasgos de una asociación
delictuosa que se cae a pedazos, desmoronando el caso más sonado de corrupción
en Veracruz. Su aliada es la PGR, es priista y lo quiere en libertad.
Huyó seis meses, pasando de una casa de seguridad a otra, pasaporte en mano
—pasaporte falso por supuesto—, con dinero fresco y líquido, efectivo que le
permitía transitar sin riesgo, evadiendo la orden de aprehensión. Si hubiera
sabido que la PGR trabajaba para verlo libre, no se habría movido.
Huía el ex gobernador de Veracruz desde aquel 14 de octubre, en 2016,
sabiendo que la ley lo cercaba, acusado de ocho delitos nada más, uno grave,
siete para andar en libertad, ajustado al nuevo sistema de justicia penal
desastroso, que favorece al criminal y deja en la indefensión a las víctimas.
A salto de mata, como los bandoleros, Javier Duarte llegó a Guatemala, tras
volar del Agrocentro de Emiliano Zapata a Coatzacoalcos, a Chiapas, por los
caminos que lo llevaron a la nación vecina hasta ser ubicado en el hotel La
Riviera de Amatitlán, en el departamento de Sololá. Karime Macías Tubilla, su
esposa, fue el señuelo para dar con él. O consumó la traición.
Su primera audiencia, una vez concluido el juicio de extradición que lo trajo
de Guatemala a México, vislumbra un escenario de impunidad, indemne a la
justicia, derrumbando los cargos que le imputan la PGR y la Fiscalía de
Veracruz, no por argumentar mejor sino por la falta de sustento de quienes
representan a la instancia judicial. Si Javier Duarte aceptó su traslado fue
porque tenía todo para burlar la ley.
Hechos bolas, los abogados acusadores muestran que la Procuraduría General de
la República es un fiasco.
Tienen al ex gobernador a unos metros. Le imputan lavado de dinero por más de
438 millones de pesos pero en documentos, en recibos, sin elementos de prueba,
sólo pudieron acreditar 38.5 millones.
Es la audiencia inicial y resulta un desastre. Atestado de prensa, este lunes
17, el Reclusorio Norte de la Ciudad de México muestra que el priismo se habla
con el priismo, el peñanietismo es cómplice del duartismo, se coluden y se
encubren.
Refieren las crónicas que aquello fue una debacle, anunciada en espacios de
prensa cuando Javier Duarte aún permanecía en la prisión Matamoros de Guatemala,
resaltando la fragilidad de los expedientes, la inconsistencia de las pruebas,
los delitos que sin explicación ni razón fueron dejados fuera de la acusación.
“Los números no cuadran, eso está claro”, llegó a decir el mismo juez de
control, adscrito al Palacio de Justicia Federal en el Reclusorio Norte, Gerardo
Moreno García.
Y si no cuadran, de qué se le va a acusar a Javier Duarte.
Premeditado o no, ese episodio evidencia complicidad o indolencia, o los dos,
los arreglos del priismo con Javier Duarte, el mecenas de la campaña
presidencial de Enrique Peña Nieto que con dinero de las arcas públicas compra
impunidad, o la imperdonable impreparación de los tres abogados que
representaron a la PGR en la audiencia inicial.
“Está claro que el caso se está desmoronando en estos momentos”, diría
socarronamente el abogado del ex gobernador, Marco Antonio del Toro, de la firma
Del Toro Carazo, al ver el desastroso papel de los abogados de la PGR.
Javier Duarte y sus abogados formularon 20 preguntas. Los abogados de la PGR
terminaron siendo cuestionados, exhibidos, ridiculizados. Uno de los
cuestionamientos los obligó a invertir una hora para responder. Y lo hicieron
mal.
A detalle, el reportero Arturo Ángel, del portal informativo Animal Político,
quien acreditó la existencia de empresas fantasma en las que Duarte y su
pandilla desviaron miles de millones de pesos, describió el caso, lo que PGR
tiene en documentos, el contenido de las denuncias y el papelazo que interpretó
en la audiencia inicial.
“El origen del caso —señala Arturo Ángel— fue una denuncia de la Unidad de
Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, que registró movimientos
de recursos sin justificación real.
“La trama, según la imputación de la PGR, involucra a las empresas Consorcio
Brades e Inmobiliaria Terra, que simularon la compra con sobreprecio de más de
20 terrenos ejidales en Campeche. En realidad tanto las empresas como los
terrenos ejidales (adquiridos con irregularidades) pertenecían a dos
colaboradores de Duarte en el lavado: el empresario Moisés Mansur y el abogado
Alfonso Ortega.
“Según la acusación de la PGR, a través de Consorcio Brades se habrían
movilizado 223 millones 896 mil pesos, mientras que por Terra Inmobiliaria
fueron 215 millones 861 mil pesos, “todo por instrucciones de Duarte”, según la
Procuraduría.
“Ambas empresas fachada habrían sido fondeadas con un cúmulo de más de 15
compañías fantasma, entre ellas Diseños Tevet SA de CV y Trajan Construcciones
SA de CV (que forman parte de una red de empresas que solo existen en el papel
como ha publicado Animal Político), y que habrían recibido recursos públicos de
la administración.
“Luego de escuchar la imputación, Javier Duarte, con el apoyo de sus
abogados, solicitó más de 20 aclaraciones sobre la acusación de la PGR, que
terminaron convirtiéndose prácticamente en un interrogatorio para los fiscales,
propiciado en parte por los mismos funcionarios, que no respondían con
precisión.
“Por ejemplo, Duarte pidió que se le explicaran a detalle las fechas de
compra de 20 parcelas ejidales, así como quiénes eran los dueños originales.
Pero los fiscales de la Procuraduría tardaron más de una hora en encontrar y
proporcionar los datos. Peor aún, cayeron en contradicciones.
“ ‘Cuando libré la orden de aprehensión (octubre de 2016), los fiscales que
vinieron a exponer aquí el caso me proporcionaron datos de tres parcelas
ejidales que ahora no corresponden con lo aquí planteado. No puedo fingir que no
conozco ese dato. Los señalamientos de la PGR exhiben incongruencia’, dijo el
juez.
“Luego, la defensa insistió en que la Procuraduría detallara de qué cuentas
habían salido los 438 millones presuntamente desviados por Duarte, y tras varias
intervenciones los fiscales solo pudieron evidenciar el retiro de 38.5 millones
de pesos de la Secretaría de Educación de Veracruz.
“ ‘¿Eso es todo?’, cuestionó el juez. Los abogados de Duarte continuaron
insistiendo en que se aclarara si la acusación entonces no era por 438 millones,
sino por 38.5 millones. El juez Moreno señaló que era claro que ‘los números no
cuadraban’, pero que esto se vería a fondo en la audiencia de vinculación.
“Las fallas siguieron. La defensa solicitó que se aclarara cómo se habían
comprado cuatro departamentos en el complejo Finestre de Ixtapa, cada uno
valuado en promedio en 1.5 millones de dólares, y que presuntamente se
adquirieron por órdenes de Duarte, pero los fiscales reconocieron que no tenían
los recibos de pago. La misma situación se registró con joyas de las que la PGR
reconoció que no tenía más que la declaración del abogado Ortega.
“La Procuraduría tampoco pudo responder si Hacienda había hecho
procedimientos de verificación antes de formular su denuncia.
“ ‘Estamos en el punto en que ya no entendemos realmente ni de cuánto ni en
qué se sostiene la imputación. Es un caso que se está desmoronando’, dijo el
abogado Marco Antonio del Toro”.
A velocidad de ráfaga, Javier Duarte se encamina a ser hombre libre. La PGR
lo salva, imputándole delitos que puede llevar en libertad, a excepción del de
delincuencia organizada, exhibiendo fragilidad en la prueba.
No se podía esperar menos. Entre priistas, hay colusión. Javier Duarte fue
impulsor del proyecto Peña Nieto, financiando parte de la campaña presidencial,
con las maletas que contenían recursos en efectivo, mil millones, por lo menos,
enviados en cajas de huevos, como se le escucha decir al entonces tesorero del
gobierno duartista, Antonio Tarek Abdalá Saad, en un audio de escándalo.
A Javier Duarte no se le juzga por el desvío de recursos federales a
Veracruz. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) estableció
irregularidades por 30 mil millones de pesos, dinero no aplicado en los rubros
etiquetados por el Congreso federal, simulación de devolución de partidas
millonarias, abriendo cuentas para su depósito de las que volvía a ser tomado el
recurso.
Arely Gómez, entonces procuradora general, desestimó el caso y lo remitió a
la Fiscalía de Veracruz. O sea, a los acólitos de Javier Duarte. Ahí el fiscal
Luis Ángel Bravo Contreras determinó que no había delito alguno. El priismo
operando la burla a la ley.
El costo, sin embargo, es monumental. De ser liberado Javier Duarte, detonará
el repudio social, la repulsa al sistema penal y la condena al arreglo entre
priistas.
En 2018, cuando se dispute la presidencia de México, el costo judicial se
traducirá en costo electoral. Y el PRI volverá a ser echado de Los Pinos.
Javier Duarte no ríe. Pero por dentro goza.
Archivo muerto
Del Toro Carazo no defiende a cualquiera. Hoy es Javier Duarte. Hoy es Elba
Esther Gordillo, la ex lideresa del magisterio, rehén de Enrique Peña Nieto, por
pleito de mafias en la cúspide del poder. Ayer fueron Vicente Fox, el líder
minero Napoleón Gómez Urrutia, que nunca ha dado golpe en minera alguna; Grupo
Carso de Carlos Slim; Pemexgate (desvío de recursos de Pemex para la campaña del
PRI en 2000); el ex banquero Carlos Cabal Peniche, y el caso Toallagate en que
la ex vicepresidenta de México, Martha Sahagún de Fox, se vio implicada por las
cifras infladas en los gastos personales de la pareja presidencial. Marco
Antonio del Toro Carazo cobra una millonada por defender a sus clientes, gane o
no los pleitos, evite o no que quienes cubren sus honorarios terminen en
prisión. A Javier Duarte, imputado de desvío de recursos, lavado de dinero,
delincuencia organizada y cinco delitos más, le cuesta uno y la mitad del otro
que la firma de Manuel del Toro le lleve su caso. Del Toro se mueve en el nivel
de Antonio Lozano Gracia y Diego Fernández de Cevallos, de Juan Collado, de Juan
Velázquez, de los Olea. Del Toro lleva, por ejemplo la defensa de Elba Esther
Gordillo por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada; son los
mismos que se le imputan al ex gobernador de Veracruz. Alguien, pues, debe
cubrir sus millonarios honorarios. O, como se ve, los sufraga el ladrón con lo
que le robó a Veracruz… Si a Juan Antonio Nemi Dib le buscan, le encuentran.
Sábese que en sus días al frente del DIF estatal, entregó el área de informática
a una empresa particular, concesionaria favorecida para llevar las cuentas o las
dobles cuentas de Karime Macías, aún esposa de Javier Duarte. Terciaba entonces
Nemi Dib con Antonio Tarek Abdalá Saad, el jugador de basquetbol por el que
tanta admiración y cariño sentía Rosa Borunda, esposa del ex gobernador Fidel
Herrera Beltrán, entonces convertido en secretario de Administración del DIF, y
de ahí, proyectado por Karime y por el mismo Duarte, a la tesorería de la
Secretaría de Finanzas y Planeación para terminar enfrentando denuncias por 23
mil millones de pesos desviados. Si le hurgan algo más al caso Nemi, hallarán
nombres y razones que expliquen por qué concesionó el área de informática, a qué
empresa y quién lo sugirió… Fue una ráfaga, y otra, una veintena de balas
cortándole la vida a los dos. Él, Abdías Salomé Salomé; ella, presuntamente su
sobrina, quien iba al volante de la camioneta doble cabina, blanca, sobre la
calle Correos del Barrio Cuatro, cerca del DIF de Cosoleacaque. Un vehículo
compacto los alcanzó y de él partieron los disparos que dieron en parabrisas y
medallón, en la estructura del automóvil y la humanidad de los dos. Abdías
Salomé había sido activista social, crítico del sistema, denunciando el turismo
electoral, votantes traídos de Tabasco, inscritos en los padrones electorales
del sur de Veracruz, en los días en que Gladys Merlín Castro reinaba en
Cosoleacaque. Luego se le implicó en el secuestro y muerte de una doctora en
Minatitlán, la ginecóloga Aurelia Solís Juárez, en agosto de 2011. Remitido al
penal Duport-Ostión, sujeto a juicio, acusó que se incriminó a causa de las
torturas que le infligieron agentes ministeriales. Finalmente fue liberado. En
2016, un hermano suyo, Aarón Salomé, fue ejecutado en la vía pública. Hace
apenas unos días, un taxista de Jáltipan fue ultimado, destazado y dejado en un
automóvil Jetta. Junto al cadáver hallaron un narcomensaje: "Raza ya estamos
presentes esto les va a pasar a todos los que apoyen o anden con los mugrosos
del puto de abdias salomé, concha, el panucho vas a mamar; junto con el gil,
michelin, richi, curso, el perry, olmeca, bimbo, lic y el vic pinches traidores
ya verán putos chapilines la limpieza apenas comienza CJNG”. Este martes 18 se
cumplió la amenaza…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: EL CÓMPLICE QUE LO PUEDE HUNDIR
* Perdió la sonrisa al llegar a México * Quiere enfrentar a Alfonso Ortega
* El contador del gang creó las empresas de papel * E implicó a Karime * La
fiscal de hierro, a prueba * Subalternos en caso de robo de menor *
Descuartizado en Coatza * El H y los Chagra: hacia la extinción de dominio.
18 de julio de 2017
De todos sus cómplices, al que más teme Javier Duarte es Alfonso Ortega,
testaferro que abría y cerraba cuentas, creaba empresas de papel, invertía en
bienes y propiedades —hasta en el yate Aquariva Súper— y que implicó a Karime
Macías en el saqueo a Veracruz.
Alfonso Ortega, sabe Javier Duarte, es la clave del caso, la llave que abre
la reja o que lo refunde en prisión hasta que su vejez lo alcance.
Alfonso Ortega, pide el ex gobernador de Veracruz, debe comparecer en la
audiencia del sábado 22, en un último esfuerzo para evitar que se le vincule a
prisión. Sabe que si derrumba la imputación, quedará en libertad.
Concluido el trámite de extradición, fue remitido por el gobierno de
Guatemala este lunes 17. Llegó horas después a la Ciudad de México, trasladado
al Reclusorio Norte y enfrentado a su primera audiencia ante el juez, que al
final le decretó prisión preventiva de dos años.
Adusto el gesto, con seriedad de funeral, Javier Duarte ya no muestra la
sonrisa y la burla en los labios. No saluda a los medios ni departe con los
periodistas. Dejó el show atrás, el tono soberbio al hablar.
No teme a Moisés Mansur, ni a José Juan Janeiro, ni a José Bandín, ni a Tarek
Abdalá, ni a sus secretarios de Finanzas y Planeación. Le teme a Ortega por lo
que ya habló ante la Procuraduría General de la República y lo que pudiera
terminar de cantar.
Ortega, ante la PGR, fue letal. Ahí reveló la “extracción” de dinero público.
Ahí, la creación de empresas de papel. Ahí, la saturación de dinero en efectivo
hasta que las tuberías financieras terminaron por reventar. Ahí, la mano
siniestra de Karime Macías Tubilla, decidiendo qué empresas fortalecer, qué
acciones pasar a su nombre, qué inversiones aumentar, qué negocios esfumar.
Lo que diga Alfonso Ortega de Karime Macías —sabe Javier Duarte—, es la
muerte.
De todos los testigos en contra, al que Javier Duarte quiere frente a él es a
Alfonso Ortega, implicado en compra de terrenos ejidales en Campeche, en firmas
que adquirían bienes, entre ellos el yate Aquariva Super, a la “altura de su
investidura”, pregonaba el locuaz ex gobernador, en el que surcó las aguas del
Papaloapan; los fraccionamientos inmobiliarios en Miami, Florida, Estados
Unidos, comprando a precio de remate casas y condominios.
Sus palabras ante la PGR, sabe Javier Duarte, son ácido en el juicio que lo
mantiene en prisión, usando una red de prestanombres que incluye familiares,
amigos, subalternos y hasta personas que ignoraban que su identidad fue robada
para consumar el atraco a Veracruz.
Entre las 19 pruebas usadas por la PGR para lograr la extradición a México y
someterlo a juicio, reveladas el 4 de julio, sustentadas en testimonios de
allegados a Javier Duarte, destacan las de Janeiro, Mansur, el ex secretario de
Seguridad Pública, el falso general Arturo Bermúdez Zurita, y Alfonso Ortega.
En las pruebas 5 y 6 se establece lo siguiente:
“Prueba 5: Entrevista escrita y en audio con Alfonso Ortega López, ex
colaborador de Duarte. Según el fiscal, esta conversación fue el 12 de octubre
de 2016 y en ella Ortega habló del uso de recursos públicos con fines privados,
así como de su desvío y ocultamiento.
“Prueba 6: Entrevista ministerial con Ortega, el 12 de diciembre de 2016, en
la que refirió la constitución de empresas fachada para las operaciones
ilícitas".
En las pruebas de la 11 a la 18 se vuelve a sustentar el rol que jugó Ortega
para saquear y blanquear los dineros robados a Veracruz:
“Prueba 11: Escritura pública de la compraventa realizada entre Ortega y la
empresa Terra Urbanizaciones y Desarrollos Inmobiliarios. En esa operación —en
la que Ortega fungió como vendedor—, estuvieron involucradas cuatro parcelas del
ejido Lerma, en Campeche.
“Según la fiscalía guatemalteca, con este documento se acredita que Duarte
encabezó una red para apropiarse de bienes de manera ilegal. Al respecto, él
aseguró este martes que eso es falso y que no es ni ha sido ejidatario.
“Prueba 12: Documentación sobre la venta de un yate, de la empresa Ferretti a
la empresa Alpargata, cuyo propietario es Ortega.
“Prueba 13: Escritura pública de la constitución de la empresa Roor, cuyos
únicos socios son Ortega y Mario Rosales Mora.
“Prueba 14: Escritura pública de la operación de compraventa a través de la
cual Roor compró una propiedad en la calle de Sierra Fría, en Lomas de
Chapultepec. Según el fiscal, este documento respalda lo dicho por Ortega en
entrevistas con autoridades.
“Prueba 15: Contratos de compraventa de cuatro departamentos en la zona
turística de Ixtapa Zihuatanejo, en Guerrero, adquiridos entre 2010 y 2012 y
cuyos dueños son Mansur, Ortega y Janeiro.
"Se acredita la compra de estos inmuebles por instrucción del señor Javier
Duarte y las negociaciones realizadas por Moisés Mansur.
“Prueba 16: Documentación relacionada con la adquisición de las 21 parcelas
del ejido Lerma: cuatro por Ortega, tres por Janeiro, nueve por Mansur y cinco
por Rafael Gerardo Rosas.
"(Con esto) se acredita un complejo cúmulo de estrategias operativas que
permitió a las personas involucradas por órdenes de Javier Duarte la consecución
de su objetivo, que fue la introducción de dinero a instrumentos financieros,
aparentando que eran producto de una actividad comercial lícita", dijo el fiscal
Galdámez.
“Prueba 17: Estados de cuenta de pagos con motivo de la compraventa de las 21
parcelas, que respaldan la transferencia de dinero y que fueron analizados por
peritos contables de la PGR.
“Prueba 18: Dictamen de contabilidad emitido por los peritos de la PGR Jorge
Moreno y Gonzalo Pedraza, quienes dieron cuenta de los flujos de dinero por la
compraventa de las parcelas, a través de operaciones bancarias realizadas por
Consorcio Brades a favor de Mansur, así como de operaciones bancarias de Terra a
favor de Ortega”.
Otras referencias, extraídas de su declaración a la PGR las hizo públicas el
diario Reforma en 2016:
“Como parte del blanqueo de 253 millones de pesos, realizado por el ex
gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, también adquirió tiempos
compartidos en el Hotel St. Regis, en Nueva York, con un costo de más de millón
y medio de dólares, declaró su prestanombres y abogado fiscal, Alfonso Ortega.
“El periódico Reforma publicó que en su declaración el abogado fiscal llevó a
cabo la adquisición de los tiempos compartidos e hizo el pago al hotel, a través
de una serie de operaciones realizadas desde el año 2011. Esta figura de
‘tiempos compartidos’ permite al propietario pasar 28 noches al año en el Hotel
ST. Regis.
“Javier Duarte ordenó a Alfonso Ortega constituir la sociedad incorporada
Siamese Twins Inc. en Estados Unidos para adquirir unidades en propiedad
fraccional del exclusivo hotel neoyorkino.
“El periódico Reforma refiere que a través de Siamese Twins Inc., y de sus
testaferros, Javier Duarte compró las unidades de tiempos compartidos 1135-34 y
1135-31, en 410 mil dólares cada una, además de la unidad 935-24, en 400 mil
dólares.
“En su declaración ante la PGR, Alfonso Ortega menciona que están
involucrados los abogados Nader Ahari y José Juan Janeiro, éste último es
señalado por las autoridades como operador financiero de Javier Duarte y fue
quien hizo el depósito en dólares al hotel.
“La PGR en su investigación refiere que los datos aportados por Alfonso
Ortega coinciden con una adquisición que aparece en la página electrónica de la
Oficina del Registro Público del Departamento de Finanzas de Nueva York.
Le siguió el diario La Jornada. En ella Ortega implica a Karime Macías:
“Alfonso Ortega declaró que en diciembre del año 2012 la esposa del ex
gobernador, Karime Macías Tubilla, le ordenó endosar en blanco las acciones de
todas las empresas que abrió en Estados Unidos para adquirir inmuebles, tiempos
compartidos y todo tipo de bienes, incluidas las de la compañía con que compró
la lancha Aquariva Super de 790 mil dólares (casi 10 millones de pesos).
“Ante la PGR, el prestanombres dijo que esta instrucción se la dio Karime
Macías cuando acudieron a un viaje de vacaciones a Aspen, Colorado, donde
acompañó a la familia y se hospedaron en el St. Regis Aspen Resort. Ahí Karime
Macías le dijo a Alfonso Ortega que ellos ‘querían resguardar sus inversiones y
mantenerlas a salvo, señala el diario Reforma.
“El abogado fiscal del gobernador, señaló en su declaración ante la PGR que
en el año 2008 Javier Duarte ocupó la crisis inmobiliaria de Estados Unidos para
comprar remates de bienes valuados con un costo de entre 80 y 120 mil dólares,
localizados en Miami, Florida.
“Esto ocurrió porque en Estados Unidos se originó una crisis y el sector
inmobiliario puso ofertas de bienes y las Cortes subastaban casas para recuperar
préstamos y créditos hipotecarios, por lo que las adquirieron para después
ponerlas a la renta”.
Sabe Javier Duarte que Alfonso Ortega es la clave del caso. Si en la
audiencia del sábado 22 no diluye la acusación, estará perdido.
Por las manos de Alfonso Ortega pasaron miles de millones, lo robado a las
arcas públicas, y de ahí al blanqueo, atestando las tuberías financieras,
comprando bienes, vendiéndolos, volviendo a comprar, las veces que fuera para
camuflar su origen ilegal.
Ni Mansur, ni Janeiro, ni Bandín, ni Rosas Bocardo, el de los terrenos de
Campeche, ni doña Cecilia de Ochoa, madre del ex gobernador, ni sus hermanos, ni
los Macías, los Tubilla, nadie operó tan a fondo en la red de corrupción de
Javier Duarte como Alfonso Ortega, el abogado fiscalista que un día, sin más,
sintió la amenaza por pretender abrirse.
Su silencio es oro. Su vida —o su muerte—, una solución drástica.
Ortega es el cómplice que lo puede hundir.
Archivo muerto
Fiscal de hierro, le llaman, y tiene al enemigo en casa. Carmen Vives Noceda,
nueva fiscal regional, relevo del cuate de los zetas, Ricardo Morales Carrasco,
hoy investigado por dispensar la autopsia del “Berna”, lugarteniente del H,
alias Hernán Martínez Zavaleta, cuenta con fiscales que retienen un menor de
edad, se los arrebata a su padre y con maniobras, usando las instalaciones de la
Fiscalía Regional en Coatzacoalcos, consuman su fechoría. Los acusa Mahiro
Martínez de la Cruz, quien revela que su esposa Roberta Vázquez lo dejó por un
amorío con un empleado de la Fiscalía, de nombre Martín Hernández. Acusa a la
fiscal para delitos contra la violencia familiar, María Elena Callejas Alarcón,
de prestarse al juego. Semana a otra fiscal, Emilia Hernández, de intimidación y
amenazas. Mahiro Martínez de la Cruz asegura tener la custodia del menor,
otorgada por un juez. Vaya recibimiento para la fiscal de hierro, Carmen Vives,
que tendrá que demostrar que el hecho existe y que el tráfico de influencias se
paga con cárcel… Una masa humana —el torso acá, las piernas allá, los brazos,
más allá— detonan el horror. Son pedazos, son fragmentos, los despojos de
alguien que terminó su vida mal. A eso de las 4 de la mañana, este lunes 17, se
realiza el hallazgo. Minutos antes, casi a las puertas del mercado Plaza del
Sol, nadie imagina lo que habría de ocurrir. Yacen sobre la banqueta, a pie de
calle, superando cualquier otro escándalo advertido hasta hoy, sólo igual al de
la mujer encontrada en la avenida General Anaya hace ya muchos ayeres, obra del
Chanquilón y La Manola, a quienes los asesinos les encargaron destazar el
cuerpo. Algo tiene esa calle, la Constitución. En ella fue ejecutado el abogado
Rodolfo Zapata Carrillo, crítico del caos duartista en materia de seguridad,
ultimado hace casi dos años un par de cuadras abajo. Y por algo será, pues el
Mando Único Policial se encuentra otras dos calles después. Hoy, el horror
vuelve, implícito el mensaje, horas después que el gobernador Miguel Ángel Yunes
encabezara la reunión semanal del Grupo de Coordinación Veracruz, revelando
avances y retrocesos ante el fenómeno de violencia, inseguridad extrema,
sacudimientos del crimen organizado que lleva dos líderes menos, El Quino, un
auténtico carnicero con obsesión por mutilar cuerpos, y el H, que con frialdad
siniestra ordena el crimen de cuatro menor de edad… En breve, más del caso H y
los hermanos Chagra, el proceso legal para evitar que a los bienes de los
políticos fidelistas le apliquen la Ley de Extinción de Dominio; la ausencia por
conveniencia con algo de presencia en Juriquilla, Querétaro, el Puebla y en la
Ciudad de México; la riqueza de Hernán Martínez Zavaleta, zeta mayor en el sur
de Veracruz y Tabasco, y las inversiones recientes del H y los Chagra,
contrastando con sus ingresos comprobables, y ya no uno sino varios notarios que
dieron fe de supuestas operaciones de compra-venta, algunos bienes arrebatados a
sus legítimos dueños. Y ese marcadísimo interés del regidor José Antonio Chagra
Nacif ante el cabildo de Coatzacoalcos por regularizar lo que queda de las áreas
verdes de la colonia Petrolera, sobre el canal colindante con la colonia Puerto
México. Uno de los predios, cercado, el mayor en extensión, aún muestra un
letrero que indica que es área verde municipal. ¿Quién le echó el ojo al
terreno?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
COMANDANTE H: EL EX FISCAL NO FUE AMENAZADO
ementerio Colinas de la Paz. Ahí, El H. Y ahí el jet-set, políticos y
empresarios, aquellos que habían escuchado las arengas del zeta, expresando que
aquel que se considerara su amigo estaría en el sepelio de su amigo. “Y el que
no se presente, es mi enemigo”.
Apenas se supo en la Fiscalía General y en el gobierno yunista que la
autopsia había sido dispensada, llegó la contraorden: “Realicen la autopsia o
van a tener que exhumar el cadáver después”.
Y al sepelio se presentó el Semefo, apoyado por elementos de la Marina que
escoltaron el cuerpo hasta la morgue donde se cumplió con la necropsia de ley.
Luego les fueron entregado los restos a sus familiares.
Simultáneamente, en la colonia Nueva Calzadas, una masacre escandalizaba a
Veracruz, ordenada por el Comandante H, vengando la muerte, según él, de su
amigo El Berna.
Seis personas —cuatro niños, su madre y su padre— fueron ultimados con saña,
por la mano de Alaín López Sánchez, “La Liebre”, el sicario más sanguinario del
H.
Ahí detonó el escándalo y la caída del H.
Cinco días después, en un hotel de Cárdenas, Tabasco, fue detenido Hernán
Martínez junto con dos sicarios y operadores, remitidos a la Subprocuraduría
Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, en la ciudad de
México.
Y cuatro días más tarde, cayó el ex fiscal Ricardo Morales.
Del ex fiscal regional habla el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, en
Coatzacoalcos, el domingo 16:
“Fue removido y se le investiga. Hay un carpeta de investigación por haber
mentido en torno a la necropsia que se le debió haber practicado a un sicario
que formaba parte de la banda del H”.
Yunes no cita al Berna por su nombre. Luego apunta:
“No resistió la presión, la amenaza y permitió que el cuerpo fuera llevado al
cementerio. Antes de llegar al cementerio fue interceptado y se hizo la
necropsia como la ley lo señala y fue removido el fiscal por no haber cumplido
con la ley”, detalló.
No tiene toda la historia Yunes azul. Ricardo Morales intimaba con el
contador del H y recibía atenciones y favor, un lugar donde vivir, alimentos
para él y su esposa.
Camarada de los esbirros del jefe zeta, fue pródigo en su generosidad,
dispensando una autopsia al sicario mayor, el “Berna”.
Todo una contradicción, Ricardo Morales debía procurar justicia y evadía la
ley. En sus cuatro meses en la Fiscalía, no resolvió crímenes, ni profundizó en
el hallazgo de una fosa clandestina en Minatitlán.
Ofrecía que “las oficinas de la Fiscalía están para el servicio de los
ciudadanos, las puertas de nuestras oficinas están abiertas para atender y
escuchar a los ciudadanos que requieran de nuestra atención”, pero sólo era
show.
Una frase célebre, el 9 de febrero, mientras dictaba una conferencia
magistral:
“No tengo miedo a equivocarme, mientras viva tengo el derecho de corregirlo”.
Ahí mismo pronunció otra:
“Le agradezco a mis críticos implacables, a los que no me conceden ningún
margen de error, a mis conocidos, amigos, y familiares, a la Federación de
licenciados en derecho, al sindicato democrático, y a todos los que les
interesan estos temas del Derecho, sus comentarios. Soy, como siempre lo he
dicho, un abogado más, lleno de defectos, común y corriente, que solo intenta
que nuestra sociedad sea más justa”.
Desde el lado oscuro, tiraba rollo el fiscal del yunismo, pillado en su
doblez con el H, que lo mismo elevaba la voz en la Suprema Corte de Justicia de
la Nación impidiendo la basificación mañosa de burócratas con que Javier Duarte
pretendió sembrar de incondicionales el gobierno de Veracruz, que le sirve al
líder zeta.
El periodista Luis Ramírez Baqueiro, en su columna Astrolabio Político,
expresó, el 14 de mayo:
“Se le ponen dé a peso las cosas al fiscal Regional de Coatzacoalcos, Ricardo
Morales Carrasco, cuando un alto funcionario de la Fiscalía, le llamó para darle
tremenda regañiza porque corren las versiones de que ‘aco$a’ a un candidato del
sur de Veracruz.
“El señor fiscal Morales Carrasco mandó pedir 70 mil pesos para hacerse guaje
con un asunto en donde se involucra al candidato, quien habría aportado el
recurso, pero lejos de resolverse, el señor fiscal mandó pedir más, y fue cuando
el aspirante le llamó a un miembro de la familia que gobierna Veracruz, y éste a
su vez se quejó con los mandos en la fiscalía. Para rematar, la gente en
Coatzacoalcos ya no sabe qué hacer con la esposa del fiscal Morales Carrasco,
quien se la pasa metida en su oficina, checando quién entra y quién sale,
celándolo constantemente. Dicen que lo primero que hizo, fue correr a las
secretarias ‘de buen ver’ que estaban ahí en el piso de su esposo, y nadie pasa
antes con él si no se entera antes ella”.
O sea que al fiscal lo fiscalizaba su mujer.
Aprehendido Hernán Martínez, el 29 de junio, el fiscal rehuía confirmar el
golpe. Tendría que aguardar a que se pronunciara la vocería del fiscal general,
Jorge Winckler.
“Ésas son las instrucciones que marca la norma, por boletín oficial, sino con
mucho gusto. En este caso no puedo decir ninguna información por el momento, nos
dicen así que esta conducta en cuanto a asuntos importantes hasta que llegue
información con mucho gusto. Lo están publicado en Twitter y Facebook”.
Y evadió el tema. Luego lo pillarían en la dispensa de la autopsia al Berna.
Así fue su paso por la Fiscalía Regional. No cedió al narco por amenazas o
por intimidación. Fue dócil. Mantenía cercanía con el contador del Comandante H,
el de las ligas con el consorcio hotelero, acatando y torciendo la ley.
Se comportó con el H como si el H fuera su patrón.
Archivo muerto
Aquella estampa, esposado, tirado en la batea de una patrulla policíaca,
sintetiza la degradación de Javier Duarte. Y la imagen del loco que delira, los
ojos saltones, la risa impostada, actuando fiel al guión. Y el saludo a los
fiscales, al juez, a la prensa que lo asedia en los tribunales de Guatemala. Y
la ironía que suena a soberbia, acusado de absurdos, según él; de dineros que si
alguien los tomó fueron los secretarios de su gabinete, no él; del uso de un
helicóptero ya no siendo gobernador, citando que el hoy alcalde de Boca del Río,
Miguel Ángel Yunes Márquez, lo hizo igual, así haya sido por un atentado. Sin
gloria, vuelve el ladrón. Aclamado por su prensa y su fanaticada política que
quisieran verlo revelar cuánto desvió de las arcas públicas de Veracruz a la
campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, como si eso fuera a atenuar su
delito, usando esa información para evadir la cárcel y burlarse de los
veracruzanos, chantajeando al huésped de Los Pinos. Vuelve para concretar el
pedido de extradición, allanándose y aceptando su traslado y concluir la
ausencia por conveniencia, sin prudencia y mucha urgencia, menos conciencia,
chutándose la jurisprudencia, creyendo que puede joder a todos en la sentencia.
En horas, Javier Duarte tocará suelo mexicano, terminará su reclusión en
Guatemala, donde fue aprehendido el 15 de abril, y esta vez sí hará frente a las
imputaciones de haber desviado recursos públicos hacia empresas fantasma, lavar
dinero, evadir al fisco, incurrir en asociación delictuosa, algo así como 40 mil
millones de pesos que sus cómplices ya admitieron ante la Procuraduría General
de la República haber robado. Otros lo harán tratando de atenuar las sentencias
que pueden enfrentar. Vuelve Javier Duarte, el ex gobernador, sin olvidar que
entre los indiciados de sus transas está el entorno familiar, doña María Cecilia
de Ochoa Guasti, sus hermanos, su esposa Karime Macías y los Tubilla que se
treparon con él a saquear, la cuñada, el concuño, las primas, los tíos, el cuasi
ex suegro, Jesús Antonio Macías Yazegey, cada uno con su historia, cada uno con
su familia, cada uno con su delito. Pero dice Javier Duarte que va a cantar… Se
llama “prueba ilícita” y eso la exoneró. Desechó el Instituto Nacional Electoral
(INE) la queja contra Eva Cadena Sandoval, protagonista de tres videos, los que
difundiera el periódico El Universal, en que recibe fajos de dinero, unos 500
mil pesos que “empresarios” de Coatzacoalcos le pidieron trasladar al dueño de
Morena, Andrés Manuel López Obrador, y que la diputada, hoy sin fuesro, sostiene
que devolvió. Por ser una prueba obtenida de manera subrepticia, grabada sin
saberlo, la evidencia no pasó el filtro del INE. Lo desechó —viernes 14— en el
pleno del órgano electoral. Grave predicamento para el Congreso de Veracruz,
donde se le sometió a juicio de procedencia, desechando el alegato de Eva, lo de
los videos editados y mutilados, distorsionada la voz de la mujer que le allega
el dinero por el que luego se le tildó de “recaudadora” de Andrés Manuel López
Obrador, el dueño de Morena. Desoída, primero Morena la denunció. Luego la
diputada Rocío Nahle García, coordinadora de Morena en la Cámara de Diputados,
le diría hasta de qué iba a morir, aseverando sin pruebas, que si fue Erick
Lagos, el fidelista, el que le sembró los dineros, que si fue Ana María Winckler,
hermana del fiscal de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz, lo que llevará a Rocío
Nahle a un juicio de desafuero por la denuncia por daño moral. 41 diputados de
Veracruz echaron a Eva Cadena del Congreso. Ya sin fuero, siguió el tema legal.
Y en el INE revirtió el caso. Como aquí se apuntó desde el inicio del escándalo,
acusar con una “prueba ilícita”, fue el error de sus enemigos. Y la resolución
del INE lo confirmó. Y si no procedía el desafuero, Eva Cadena volverá al
Congreso de Veracruz… De pachanga en pachanga, la APEC perdió hasta el
historial. Su tiempo lo destina al festejo de la Libertad de Expresión, al Día
de las Madres y así hasta hartar a los personajes públicos, sean del partido
político que sean, contribuyendo a la causa, sufragando los derroches de la
Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos. Mientras, en el Registro Público de
la Propiedad se confirma que la APEC transita en la ilegalidad. Salvo la
directiva fundadora encabezada por Roberto Pérez López, el biógrafo de Morena y
de su diosa, Rocío Nahle, ninguna directiva figura en los documentos inscritos
en el RPP. Nunca hubo modificación a los estatutos, o cuando menos no los
acreditó e inscribió ningún notario público. Nunca se modificó el sistema de
elección —las planillas no son mecanismo para postular a sus directivos—. Nunca
tuvieron personalidad jurídica quienes suscribieron convenios y operaciones con
el sector público, incluidos los terrenos que el gobierno de Veracruz en tiempos
de Fidel Herrera, y el segundo ayuntamiento de Marcelo Montiel, les donaron. O
sea, la APEC no es dueña de nada porque sus directivas, salvo la de Roberto
Pérez López, no han sido ilegales. Hay más…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
CISNE SILVA: CUANDO PEDÍA HUELLAS DE SANGRE
* Represor de periodistas * Manrique, De la O, Carlos Jesús, Maryjose:
cárcel y golpiza * Acusado de desviar 4 mil millones * Fiscalía solicita
desafuero * Siete de los 18 crímenes en Coatza, ligados al H * Se dispara la
violencia en el sur * Los Azuela ya no se sienten zetas * Leo Lozada a Comercio
* Murió Héctor Lechuga * Cotorreando la Noticia, su mayor éxito.
14 de julio de 2017
“Túndele, chíngalo. Túndelo y quiero la huella de sangre”. Y tundían los
esbirros a Alejandro de la O, acatando al Cisne Alberto Silva, el hombre que en
el duartismo fue más que un vicegobernador.
Recibió pela y tunda el conductor de Avan Radio, blanco de las iras del
entonces alcalde de Tuxpan, llevado a Pacho Viejo con un montaje, una treta
fraguada en aquel puerto para configurar un intento de extorsión, que implicó al
periodista Jorge Manrique, feroz crítico de Silva, y a un empresario de la
construcción.
“Túndelo, chíngalo”, resonaba la consigna y los matarifes, dementes como el
que disparaba la orden, el sadismo corriendo por sus venas, liberaban el
instinto mortal.
Sobre Alejandro de la O vació sus odios Alberto Silva Ramos, alfil desde
entonces de Javier Duarte, hincándole el diente a las arcas de Tuxpan —todavía
tiene ahí a un tesorero afín—, saltando luego al gobierno de Veracruz, trepado
en la Secretaría de Desarrollo Social, convertido en vocero emergente dos veces,
incrustado en la dirigencia estatal del tricolor y encajado en una sucesión que
no sería para él hasta que los dueños del PRI nacional lo mandaron a volar.
¿Por qué la instrucción de golpear a Alejandro de la O? Acaso porque ese día
su caso, el de la aprehensión y la celada, llegó a TV Azteca, donde su hermano
Francisco grababa telenovelas y participaba en programas de variedad.
Sólo por eso.
“Y quiero la huella de sangre”, expresó el infeliz.
Altivo y prepotente, sentía el Cisne que el gobernador era él. Y asediaba a
sus críticos. Y montaba escenarios policíacos. Y usaba la procuración de
justicia para procurarse venganza. Y ordenaba golpizas que incluyeran “huella de
sangre”.
Corrió en esas horas otra sangre. Postrado en una cama de hospital yacía
Carlos Jesús Rodríguez, casi muerto. Activada una orden de aprehensión, Javier
Duarte y sus perros se fueron su presa. Ya en Pacho Viejo, el penal cercano a
Xalapa donde hoy habita la pandilla del ex gobernador, la felpa fue criminal.
Existen los milagros. Carlos Jesús, dueño del portal gobernantes.com,
sobrevivió a la madriza. Sobrevivió cuando todos en el gremio se veían de negro,
en duelo, en un funeral, molidos sus riñones, tableado, vejado, humillado,
mientras el par de poca-madre imaginaban que el mensaje violento, mensaje a sus
críticos, los haría temblar.
Manrique, el autor de Del Otro Lado del Cristal, en la cárcel. De la O en la
cárcel. Carlos Jesús entre la vida y la muerte. Iniciaba la escalada violenta,
la peor escalada violenta contra la prensa en Veracruz, no por acto espontáneo,
no por azares de la vida sino por la demencia de Javier Duarte y el perverso
Cisne. Iniciaba una escalada siniestra que culminó con 19 periodistas
asesinados.
Más sangre y más humillación. Fue la de Maryjose Gamboa, que una noche fue
alcanzada por el infortunio, la inquina, la revancha, el poder desmedido de
Javier Duarte. Un peatón, Jose N, cruzó intempestivamente el bulevar Miguel
Alemán, en Veracruz. La periodista lo arrolló y murió.
Imprudencial su muerte, la autora de Al Aire, columna que publica Notiver,
pasó ocho meses en prisión, negado su derecho a fianza, acribillada por la
prensa duartista, los sicarios de a tanto la línea, los parias de la
información.
Su sangre dejó huella en Tuxpan. Trasladada hacia el puerto, todo el tiempo
hincada, recibía de dos policías con alma negra toques eléctricos en el abdomen.
Y una vez en el penal del Cisne, sufrió el infierno de los que cobran por pegar.
Sobrevivió también. Sobrevivió Maryjose para exigir cuentas al ex fiscal que
se ensañó con ella, Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, paseante
frecuente en las plazas de Boca del Río, jodidamente impune, que destroza las
leyes, que vulnera los derechos de las víctimas, que engaña a los colectivos que
demandan saber en qué fosa yacen los restos de sus familiares, que hizo
trastupije y medio con las pruebas de ADN, y que se ríe —sí, se ríe— del fiscal
Winckler y del gobernador Miguel Ángel Yunes.
Al Pato de Tuxpan no lo aprietan, sin embargo, por esa conducta maliciosa y
de tendencias criminales. Lo acorrala Yunes con un caso de corrupción, los 4 mil
millones que habría desviado a su paso por la Coordinación de Comunicación
Social, usando empresas fantasma que traía desde la Sedesol estatal.
No habría robado solo. Lo liga la Fiscalía General del Estado con María Gina
Domínguez Colío, su antecesora en la vocería duartista, y con el ex tesorero y
actual diputado federal, Antonio Tarek Abdalá Saad, implicado en una denuncia
por 23 mil millones, denunciado ya pero encubierto por la bancada priista en San
Lázaro que impidió el desafuero para ser llevado ante la justicia.
Gina está en prisión y a Tarek no lo tocan. Ha de ser por los mil millones
que entregó en cajas de huevo al PRI nacional, cuando Enrique Peña Nieto era
candidato presidencial, según audio que registra el diálogo con Javier Duarte,
apremiando ex gobernador la entrega del moche.
Su acusador, el fiscal Jorge Winckler, sostiene que la Coordinación de
Comunicación social fue usada primero por Gina Domínguez y luego por Alberto
Silva, para desviar los 4 mil millones de pesos, implicando a por lo menos 12
dependencias del gobierno de Veracruz.
Operaba Comunicación Social como vértice del saqueo. Gina dice que no manejó
dinero. Silva cuenta que no manejó un centavo. Ni falta que hacía. Finanzas
pagaba pero a requerimiento de los titulares de Comunicación Social. Y ahí está
el delito.
Servía Comunicación Social para concentrar recursos de varias dependencias
para el pago de supuestas campañas a medios de comunicación, refiere el portal
Animal Político. “Esto sin que hubiera ningún tipo de dictamen que acreditara
que había el presupuesto suficiente”.
Gina y Silva escogían a qué compañías irían los recursos, “sin ningún tipo de
proceso de adquisición transparente, y sin rendir cuentas ni al órgano de
Fiscalización del Estado, ni a la Contraloría, el Congreso o el Instituto
Veracruzano de Acceso a la Información, lo que violaba múltiples disposiciones
legales”.
Hay facturas. Hay rastros que llegan hasta las secretarías de Seguridad
Pública, Turismo, Desarrollo Social, Desarrollo Económico y Portuario,
Educación, Salud, Protección Civil, Gobierno, Medio Ambiente, Desarrollo
Agropecuario, Comunicaciones y la ex Procuraduría de Justicia del Estado, hoy
Fiscalía General.
Gina y Silva son como los discos rayados. Una y otra vez repiten lo mismo, y
una y otra vez terminan por aburrir. De tanto hacerlo nadie les cree. De tanto
decir que no manejaban recursos —pero sí aprobaban su pago en la Sefiplan—
generan la sospecha de su culpabilidad.
Del gran peculado de Javier Duarte, sólo entre Gina y Silva están implicados
en un desvío de 4 mil millones de pesos, canalizados hacia medios reales y
empresas fantasma, medios suyos, medios que administraron o administran, medios
afines, cuyos dueños cobraron con una fortuna el aplauso y la lisonja a la
pandilla que llevó a la quiebra a Veracruz.
Sólo en 2014, Alberto Silva, vía 18 empresas fantasma, le provocó un daño por
506 millones de pesos a la Coordinación de Comunicación Social. Pagó 348
facturas a empresas que carecían de contrato con el gobierno de Veracruz, sin
registro como proveedor, sin comprobar los supuestos servicios prestados. Lo
acreditó el Servicio de Administración Tributaria.
Eran empresas fachada. Cobraban bajo conceptos de promoción y publicidad.
Cuando dejó la vocería para ir a la dirigencia estatal del PRI, quedó pendiente
de pago 75 millones de pesos. Los quiso pagar cuando regresó al cargo pero ya
tenía encima al SAT.
Una de las empresas fachada, Anzara, le “vendía” material de construcción a
la Secretaría de Desarrollo Social, siendo el Cisne su titular, y luego vendía
servicios de difusión a la Coordinación de Comunicación Social, según refiere el
portal Eje Central.
Hoy son 4 mil millones. Y en ellos están las manos de Gina Domínguez y
Alberto Silva y la operación de Tarek Abdalá.
Hoy es carne de cañón judicial. Hay denuncia. Hay solicitud de desafuero en
el Congreso de la Unión, en la Cámara de Diputados que es la que tiene facultad
para retirarle la inmunidad, donde se protege al priismo, donde la escoria del
PRI se habla con la escoria del PRI.
Nada sin embargo, tan descarnado como sus odios y rencores, la inquina de
este despojo humano al que apodan Cisne y tiene entrañas de buitre, enconado
contra sus críticos, usando el poder para montar escenarios judiciales, el puño
para reprimir.
Podrida su alma, mostró cuán miserable es. Golpeó y sembró dolor, exilió
periodistas, doblegó al que no lo supo enfrentar, o al que se dejó comprar.
Sus iras son su esencia, el agravio su placer. Alejandro de la O sintió el
puño, Carlos Jesús la saña, Manrique la amenaza, Maryjose las descargas
eléctricas en el cuerpo.
“Túndelo y quiero la huella de sangre”, decía. Y así fue.
Archivo muerto
Siete de los 18 homicidios cometidos en junio, tocan al H. Uno, el de
Bernardo Cruz Mota, su lugarteniente, el 29 de junio, detonó lo demás. Al día
siguiente, Hernán Martínez Zavaleta ordenó la masacre de la Nueva Calzadas:
cuatro niños, ejecutados con tiro de gracia, su madre llamada Martidiana, su
padre, el taxista de nombre Clemente, que porque él ultimó al Berna. Ahí se
dispara el registro del Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos, que sitúa a
junio como el mes más violento de los últimos años. Un disparo de 350 por
ciento, pues en mayo “sólo” ocurrieron cuatro asesinatos y tres secuestros. Una
vendetta y la violencia se fue a las nubes, peor aún que en 2016 cuando Julio
Rodríguez, El Caballero, rival del H, ordenó levantones y secuestros, crímenes y
amenazas que sacudieron al jet-set de Coatzacoalcos, advirtiendo que los
próximos serían el jefe zeta tan apreciado en sociedad y la familia Chagra.
Otros números del Observatorio Ciudadano: cuatro personas desaparecidas, 20
robos a casas habitación y seis a comercios, y 12 automóviles robados,
duplicando la cifra del mes anterior. Grave la inseguridad y peor si por la mano
del H, el líder zeta, pasan el del Berna y la masacre de la Nueva Calzadas…
Bandera blanca entre los Azuela —Leonel, Andrés y Carmen— por el sainete con la
Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos. Pagarán su respectiva
multa y el costo del agua al precio que establece la tarifa oficial, no los 400
pesos mensuales por el consumo del hotel Terraza del Sol, y la hija incómoda del
clan, la que mienta madres a la cuadrilla de CAEV, Carmen Azuela, tendrá que
realizará la reconexión de su línea de drenaje sin afectar a sus vecinos. De no
cumplir, y de no dejar sus alardes de diva, no le será retirado el tapón de
concreto colocado por el personal de la dependencia de gobierno, lo que saturará
su drenaje sanitario con sus consecuentes y fétidos olores en casa. Alardeaban
Andrés y Carmen Azuela que “no saben con quien se están metiendo”, más o menos
como si fueran el dúo zeta de Coatzacoalcos, y a la hora de demostrarlo mejor le
bajaron de volumen… KVAR es otra compañía a la que Joaquín Caballero se niega a
pagar. Le debe 2 millones 96 mil pesos, más el 5 por ciento por daños y
perjuicios, por remanentes de seis obras ejecutadas y terminadas y no hay
voluntad para cerrar los expedientes. Ni el área jurídica ni la sindica
Alejandra Theurel Cotero dan respuesta a los emplazamientos extrajudiciales y el
caso ya se ventila en la Sala Regional del Tribunal de lo Contencioso
Administrativo, que será sustituido por el Tribunal de Justicia Administrativa.
KVAR logró acreditar que aún contando con recursos para liquidar el adeudo, con
partida presupuestal y dinero líquido, hubo negligencia del ayuntamiento de
Coatzacoalcos. Si con el caso Pluviales habrá acción legal aún después que
concluya la gestión del cabildo actual, y hasta cárcel para los ediles por
desacato a una autoridad federal, el caso KVAR es otra piedra en el sinuoso
camino del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol… Una vez más Leonardo Lozada Parra
está en la función pública. Llega a cubrir el espacio dejado por Fernando
Segovia en la Dirección de Comercio municipal, cesado por el incidente con un
niño vendedor ambulante, viralizado el alegato, el jaloneo del funcionario al
menor en un video que provocó su abrupta salida del ayuntamiento de
Coatzacoalcos. Lozada Parra, cercano al alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, será
director de comercio por lo que resta del cuatrienio, poco menos de seis meses.
Su anterior cargo, titular del Registro Civil, también fue efímero. Sin embargo,
podría ser el único funcionario de esta administración que permanezca en el
cargo cuando asuma funciones Morena, el pejepartido que en Coatzacoalcos se
nutre y es manejado por el Clan de la Succión, los Robles y los Hillman, el
Grupo Integra, con los que Leonardo Lozada no anda mal… “Chúpale pichón”, fue un
sello verbal, remate a sus ingeniosas bromas, a veces pasadas de tono,
hirientes, punzantes, donde sentido sin matiz, que hicieron de Héctor Lechuga un
comediante único, insustituible en la TV con su “Ensalada de Locos” o en
“Cotorreando la Noticia”, destrozando a la clase política, exhibiendo
incongruencias, corruptelas, atropellos a la sociedad. Murió este jueves 13,
cuando contaba ya 88 años de edad. Originario de Orizaba, Veracruz, conquistó el
mundo artístico, en el cine, en la televisión. Un tiempo terció con Chucho
Salinas, el serio del sketch, el que leía la noticia e intentaba darle
credibilidad a los políticos mientras Lechuga se pitorreaba hasta de Chucho
Salinas. Con Alejandro Suárez y Manuel “El Loco” Valdés conformó el trío
explosivo de “Ensalada de Locos”, que alcanzó un rating impresionante en
Televisa. Maritza y Andrea, personajes de Valdés y Lechuga, fueron las
Hermanitas Mibanco, parodia de las célebres Señoritas Vivanco. Sus últimos años
realizó trabajos para RTV, cotorreando las noticias de la clase política
veracruzana. Un maestrazo al que se le va extrañar…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
LOS YUNES EN LA GUARIDA DEL H Y EL CACIQUE
* La comida en Cosolea, entre armas * Erasmo, tras los pasos de Cirilo *
Los candidatos que Miyuli bloqueó * Hasta el alfil de Morena * Chagra en
Juriquilla * Que no se entere la PGR * Carmen Azuela también amenaza * Pleito
por los drenajes * Soltó la lengua Tania Carola * Ganan diputados 240 mil.
13 de julio de 2017
Unos 20 matones ahí, no están por error. Armados con todo, con ojos de lince
y gesto severo, los fierros que se dejan ver, aturden al senador, complacen al
cacique, inquietan a los que acudieron y ya no saben dónde ir. Son 20 matones y
su misión es resguardar al siniestro Comandante H.
Aquel 13 de agosto, en 2016, suponía el yunismo que iba a un encuentro con la
militancia, comida de acercamiento, certamen de loas y sonrisas, complacidos con
los votos aportados para el triunfo del candidato del PAN-PRD al gobierno de
Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares.
Se veía entre aplausos y entre amigos, el panismo y el perredismo que operó
en el distrito de Cosoleacaque, donde fragmentaron a Morena, donde contuvieron
al PRI, anulando al pejepartido en los municipios de la sierra de Soteapan.
Se notaban aún más dos figuras de temer. Uno, Erasmo Vázquez González, de la
estirpe del cirilismo que en los 80’s asoló la región hasta que Fernando
Gutiérrez Barrios, el gober de la mano de acero y los secretos del sistema,
llevó a Cirilo Vázquez Lagunes a prisión y luego lo hizo correr; otro, Hernán
Martínez Zavaleta, alias El H, jefe zeta, hoy en prisión por la masacre de
cuatro niños en revancha por la ejecución de su lugarteniente, Bernardo Cruz
Mota.
Sonó la alerta en el celular de Fernando Yunes Márquez, el senador con
licencia, cuando se hallaba a una hora de la la cabaña-salón de eventos de la
Quinta Cañaveral, a un costado de la quinta La Verónica, en el municipio de
Cosoleacaque. Un timbrazo y póngase a pensar. Escuchaba una voz que advertía que
aquello no era evento de panistas sino celada de Erasmo, usando al panismo como
carnada.
Pudo parar pero siguió. Habrá pensado en el panismo. Habrá calibrado lo que
un desaire político cuesta. Y fue. Y se entrampó.
Llegó el senador representando a su padre, el hoy gobernador, para quien se
organizó el agasajo que terminó en trampa. Cumplió las formas. Y cuando tomó la
palabra, habló y bromeó, viendo a la distancia el impresionante séquito de
guardaespaldas de Erasmo Vázquez y a los matones de quien luego, tras la masacre
de los niños, se le identificaría como El H.
Le detona el escándalo por la filtración de las fotografías, Fernando Yunes
en tres de ellas, a unos metros serio en unas, sonriente en otras el Comandante
H, en la mesa de honor.
¿Quién puso al senador a tiro de Hernán?
Sábese ya quiénes convocaron al entonces gobernador electo de Veracruz y al
no poder asistir, designó al senador Fernando Yunes en su representación.
Van sus nombres:
Erasmo Vázquez González, el “rey del limón y de otros cítricos”, alias “El
Chivo”, en cuyos embarques va de todo.
Félix López Mora, priista, diputado local en 2012, fallido aspirante a la
alcaldía de Cosoleacaque por el PAN, hoy delegado de Tránsito del gobierno
yunista, pese a haber operado en la campaña del priista Cirilo Vázquez Parissi,
otro hijo de Cirilo Vázquez Lagunes.
Mauro Martínez Rodríguez, regidor por el PAN en Cosoleacaque, entregado a
Morena por los oficios de su padrino, el ex diputado local y ex secretario
general PAN estatal, Domingo Bahena Corbalá, el que una semana antes de la
elección renunció a su militancia y despotricó contra Yunes Linares.
Víctor García, alias Mister Rodeo, perredista, hoy Presidente de las Juntas
de Mejoras del gobierno estatal, del clan del dueño del PRD en Veracruz, hoy
secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán.
Y en la penumbra, El H.
Habló Fernando Yunes y con la misma se fugó. Iban con él el secretario
general del PAN en Veracruz, Carlos Valenzuela, y la diputada local, hoy
secretaria ejecutiva del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Ana María
Ledesma; panistas de Cosoleacaque y de la región.
Cuenta una fuente del yunismo el episodio:
“Fernando no tenía la película de quien era Erasmo realmente. Cerca de
Cosoleacaque fue informado. Recuerdo claramente que el ambiente cuando llegamos
se sentía muy, muy pesado. Fácil había como 20 guardaespaldas. Pensábamos que
eran de Erasmo. Ahora nos damos cuenta que eran del H o de los dos”.
Luego refiere:
“El escolta de Fernando se percató de la gente rara y todos estábamos en
alerta. Por eso salimos rápido y en caravana”.
Apunta:
“No sabíamos que el H iba a ir. Sólo le informamos a Fernando que iba a estar
Erasmo y quién era. Fernando dijo que no lo dejáramos solo ni nos despegáramos.
Nosotros no estábamos invitados y terminando el evento (eran como 500 personas)
salimos rápido con el pretexto que se nos hacía tarde para ir a inaugurar el
nuevo Comité municipal del PAN en Chinameca. Luego Fernando se fue al DF en el
ultimo vuelo, desde el aeropuerto de Canticas, en Minatitlán”.
Fue una demostración de poder, juntos Erasmo Vázquez y El H. Y de ahí pasaron
a la exigencia de candidaturas para todas las alcaldías de la región, los
distritos Acayucan y Cosoleacaque en su poder.
Dos periodistas de Coatzacoalcos —una dama y un rufián— operaban en los
medios la imagen de Félix López Mora, en sus notas y comentarios, untando la
mano de colegas y directivos para llevar a uno de los acólitos del H a la
alcaldía.
Días antes, en medios de prensa se festinaba el respaldo de Fernando Yunes a
López Mora. Y a la distancia, las fotografías, Félix codo con codo con el H.
Aquella comida, aquella celada, lo anuló.
De las candidaturas exigidas, Yunes azul no les dio ni un gramo. Los bateó.
Sabiendo quién es Erasmo Vázquez, antecedentes y andanzas, una persecución en
Villahermosa, Tabasco, que terminó cuando prácticamente se metió con todo y auto
a la zona militar, le negó todo.
Heredero, según él, del testamento político de su hermano Cirilo Vázquez
Lagunes, al que un día de noviembre de 2006 llegó el narco, lo emboscó y le
arrancó la vida con ráfagas de metralleta, siente que no hay otro pueda llenar
sus botas.
Cosoleacaque y la sierra de Soteapan son un filón para el crimen organizado.
Un ex alcalde, Martín Padua, del PAN, de Chinameca, paró en prisión. Decíase que
era por vínculos con zetas. Y luego salió.
En la ficha del H, elaborada por la Secretaría de Seguridad Pública de
Tabasco figura el hecho y lo ligan con el hermano del Comandante H, Juan Teófilo
Martínez Zavaleta.
“Estuvo vinculado a Martín Padua Zúñiga, con quien operaba una toma
clandestina de hidrocarburos en la localidad de Agua Fría, municipio de
Chinameca. Además, estaba involucrado en secuestros, presuntamente en
complicidad con el policía 3o. Héctor Pitalúa González, comandante de grupo
móvil en la Delegación XVII de la S.S.P (sic)”.
Son los Vázquez una estirpe de sangre. A hierro matan y a hierro mueren. Se
matan hasta en el seno familiar.
Miguel Vázquez Bonilla, un chivo descarriado, hijo de Erasmo vivió en
Argentina desde el frustrado atentado contra su padre. En 2013 regresó. Se unió
a la campaña de su hermano, Juan Carlos Vázquez Bonilla, por la alcaldía de San
Juan Evangelista por el partido Alianza Veracruzana. Su contrincante era su tío
Abel, postulado por el PRI-Verde.
Enfrentados tíos y sobrinos, el 15 de septiembre pasaron a las armas. Miguel
Vázquez le dejó ir a su tío Héctor Vázquez Joachín cinco disparos y le cortó la
vida.
Huyó a Argentina. Detenido en una redada por droga en el lujoso barrio en que
vivía, fue extraditado a México. Finalmente, la justicia lo dejó en libertad.
Erasmo, su padre, fue el verdadero anfitrión de Fernando Yunes en la Quinta
Cañaveral, con los 20 matones del H a su lado, con el H en la mesa de honor, con
Félix López Mora, Mauro Martínez, Mister Rodeo imaginando el arsenal de
candidaturas a alcaldes que Yunes Linares les debía entregar.
Nada les dio Yunes azul y El H está en prisión.
Nada les dio y Erasmo Vázquez, el que quiere calzar las botas de Cirilo y ser
el nuevo cacique del sur, está en la mira del gobernador.
Unos 20 matones ahí, no están por error.
Archivo muerto
Un Chagra, empresario milloneta, que no concilia el sueño desde hace dos
semanas, recorre los fraccionamientos mas selectos de Juriquilla, Querétaro,
queriendo avecindarse donde no lo alcance la mano de la PGR. Ya no siente la
brisa del mar. Ya no sabe del son jarocho. Ya no contempla la zona industrial.
Ese Chagra, acaudalado aún, sabe que un traspié, un error legal, y no habrá
fortuna para evadir la prisión o el arraigo que se ve venir. Un Chagra que ya se
ve en los campos de golf, en la plaza de toros, entre lo más granado de la
sociedad, si es que antes la PGR no lo lleva a prisión… Carmen es igual o peor
que Andrés. Carmen Azuela Berchelmann grita y vocifera, amenaza y amedrenta,
mienta madres con la finura que sólo ella puede mostrar. Denunciada por un
vecino por provocarle daños y molestias con su drenaje sanitario, desoyó la
señora los tres llamados de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento o CAEV
Coatzacoalcos para regularizar su situación. “No saben con quien se meten”, le
gritó a la cuadrilla de alcantarillado de CAEV, más o menos como lo hiciera su
hermano Andrés cuando le cayeron robando agua para su hotel Terraza del Sol, sin
medidor y con una línea clandestina, y en condición irregular en el Valgrande.
Exhortos, quejas, reportes, fotografías y videos acreditan que hermana del líder
de los hoteleros de Coatzacoalcos está conectada de manera irregular a la red de
drenaje general. Otra que grita como si un espíritu zetita la hubiera poseído,
quesque porque Roberto Chagra en sus días al frente de CMAS le aconsejó que se
conectara al drenaje sanitario del vecino. A Beto Chagra, como al perro más
flaco, le caen todas las pulgas… Tania Carola habló de más. Queriendo
transparencia, la diputada de Morena reveló que en ese mundo de la desigualdad,
donde los ricos son unos cuantos y los pobres una mayoría —gobierno rico y
pueblo pobre, diría su Dios Peje—, los legisladores veracruzanos perciben
ingresos de lujo. Mensualmente reciben 240 mil pesos, 58 mil por concepto de
dieta, 40 mil de bono por gestión y 45 mil por “subsidio por la actividad que
realizan”. Acorralada por los medios de comunicación, atizada por el diferendo
con el diputado panista Bingen Rementería, que la conminó a donar 100 mil pesos
de salario a causas sociales, Tania Carola Viveros Cházaro soltó otra frase para
los bronces y para ser inscrita en los muros del Congreso: "Ahí está en la
página de transparencia y aparecen tres rubros, está la dieta una parte por
gestión y otra parte por comisiones (...) y es sabido qué hay dinero que manejan
las fracciones a discreción”. O sea que Eva Cadena, la vituperada diputada ex de
Morena, tenía razón. Eva Cadena, ante el escándalo de los videos en que recibe
aportaciones de “empresarios” para que los hiciera llegar a Andrés Manuel López
Obrador y que dice devolvió a esos mecenas enviados a reventarla, señaló que
Morena le mentía a la militancia, que la aportación al proyecto educativo de
AMLO era de 13 mil pesos por legislador pese a tener ingresos de más de 200 mil
pesos al mes. Sostiene Tania Carola que les está prohibido donar más del 50 por
ciento del salario. Refuta Eva: “El artículo 69 de los estatutos obliga a
aportar el 50 por ciento de los ingresos totales del servidor público de Morena,
llámense salario, aguinaldo, bonos. Eso es lo que nos dicen. Y eso es lo que no
hacen. Es mentir”…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL H Y LOS YUNES AZULES EN UN CLICK
* Priistas, panistas, verdes con el narco * La foto que quema * El H y
Fernando Yunes en evento del PAN * “Fui invitado, no convoqué”, responde * Otros
yunistas en sus festejos * “No saben con quién se meten” * La amenaza de Andrés
Azuela * Desecha INE caso Eva Cadena * “La prueba es ilícita” * Villa Flores,
destino de los carros robados.
12 de julio de 2017
Sin el traca-traca de las balas, del dolor y la muerte, Veracruz no sería
real. Y sin el traca-traca de los medios y las redes, El H metido en las sábanas
del jet-set, en los negocios de los hombres del poder, en fotos de priistas,
panistas, verdes y de los Yunes azules, el escándalo no será igual.
Suena la metralla a diario, pero nada como las escaramuzas de los políticos
por estar o no estar con el narco que departe y hace vida social, por estar o no
estar en el círculo de sus afectos, los del célebre y siniestro Hernán Martínez
Zavaleta, o lo más lejos de él.
Son los Chagra, empresarios y políticos de Coatzacoalcos —Roberto, líder del
Partido Verde en Coatzacoalcos; José Antonio, regidor municipal del PRI—, los
que acuerpan en sus negocios al Comandante H, rentándole el inmueble donde
instaló su gimnasio Golden Bull y acogiéndolo en el lujoso restaurant Port House,
donde hablaban y bromeaban por horas, con ellos la prima Beba y el socio
Matthiano, fumando los que fuman, bebiendo los que beben, haciendo otras cosas
los demás, según reporte policíaco que cita un video in live.
Son los priistas y panistas que no tienen reparo en posar la foto con el H,
mostrando el puño para la lente, lo mismo el ex candidato marcelista a la
diputación local, Víctor Rodríguez Gallegos, que el dirigente transportista,
cetemista, perredista y panista, rival de Carlos Vasconcelos Guevara en la CTM
hasta echarlo, según él, Ramón Ortiz Cisneros, o el restaurantero, también del
PRI, David Arreola Sam, dueño del costosísimo Piquitos.
O es el ex candidato del PAN a la alcaldía de Coatzacoalcos, Jesús Moreno
Delgado, de sonrisa mayúscula en la foto donde posa en segunda fila, detrás del
H y Roberto Chagra, en partido de los Delfines, en la liga de futbol.
Tres, cuatro, cinco, diez fotos del H con el jet-set y los políticos, son
nada. Hay más. Una del empresario que forjó su fortuna en licitaciones
tramposas. Una del que trae y lleva artistas. Una del prelado católico que
bendice antros de perdición. Una del evangélico que solo pide el diezmo para
alumbrar el camino al cielo. Una del educador que ve en el H a un benefactor.
Todos son H. Todos son poderosos. Todos son padrinos o protegidos del
padrino. Todos sienten que esos pistoleros con cara de Satanás que cuidan al H y
barren y destazan al que violenta al patrón, son suyos también. Por eso no hay
que temer.
Hasta ahí lo que hay en gráficas. Hay más en el expediente que confeccionan
la Procuraduría General de la República y la Fiscalía de Veracruz, inmovilizando
el Golden Bull y el Port House y otros establecimientos más, en notarías, entre
documentos que evidencien cómo operaba la red del Comandante H, sus
prestanombres, sus operadores financieros, sus vínculos con el jet-set y el
poder.
Hoy son los Yunes azules los del quemón, Fernando, el ex senador, el virtual
alcalde de Veracruz, en evento en Cosoleacaque, el 13 de agosto de 2016,
hablando al panismo ahí reunido mientras en la mesa más cercana lo veía con
sonrisa franca, a todo lo que da, Hernán Martínez Zavaleta, el H.
Difunde las fotografías el portal Versiones y acota que ahí debió estar
Miguel Ángel Yunes Linares, hoy gobernador. Su hijo, Fernando Yunes Márquez,
acudió en su representación.
Orquestó la celada Félix López Mora, priista, diputado local suplente que
asumiera el cargo ante la licencia de Isela González Domínguez, en abril de
2012, más tarde aspirando a la candidatura panista a alcalde de Cosoleacaque,
presumiendo de la bendición de los Yunes azules, que finalmente no se le dio.
Algo se traen los yunes azules con Félix López Mora que le dieron la
delegación de Tránsito, sirviendo el susodicho al gobernador y al futuro
alcalde, Cirilo Vázquez, y obvio al H.
Apunta Versiones:
“En 2016, durante la campaña a gobernador, ‘El H’, como también lo llaman,
habría organizado una comida en honor al candidato por la alianza PAN-PRD,
Miguel Ángel Yunes Linares; no obstante, no pudo asistir. En su lugar, fue el
senador Fernando Yunes, hoy alcalde electo por Veracruz, para presidir la
reunión, ya que era uno de los operadores políticos del PAN en varios municipios
del sur veracruzano.
“La comida se habría dado poco antes de la elección, y se realizó en la
cabaña-salón de eventos de la Quinta Cañaveral, que se encuentra a un lado de la
quinta La Verónica, en el municipio de Cosoleacaque”.
Luego agrega:
“Cabe recordar que Yunes Linares declaró hace semanas que el Comandante H
operó de manera impune durante 11 años en la ciudad de Coatzacoalcos y ya hay
por lo menos dos investigaciones en curso contra empresarios a quienes se les
vincula con los negocios que ocupaba el líder criminal para lavar dinero.
“En rueda de prensa, Yunes Linares dijo que fueron clausurados dos gimnasios
y dos bares de Coatzacoalcos que estaban operando como fachadas para lavar
recursos para el Comandante H y su organización delincuencial.
“Yunes Linares indicó que su gobierno investiga “a profundidad” a las
personas que hicieron el papel de lavar recursos de procedencia ilícita para que
se montaran negocios que funcionaran para lavar los recursos de la
delincuencia”.
Refiere el papel de los Chagra y su vínculo con el H, la clausura del Golden
Bull y Port House, las amenazas tanto al narco como a los líderes del chagrismo,
el crimen de los niños en la colonia Nueva Calzadas en revancha por el asesinato
de su lugarteniente, Bernardo Cruz Mota, y la protección que le dieran los ex
gobernadores Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte.
Horas después respondió Fernando Yunes:
“El sábado 13 de agosto del 2016 fui invitado a una comida en la ciudad de
Cosoleacaque; en la misma me invitaron a hacer uso de la palabra. Yo no convoque
a la comida ni a ninguno de los asistentes, a la mayoría de ellos no los
conocía.
“Celebro que el Gobierno del Estado y el Gobierno de la República hayan
actuado en contra de Hernán Martínez Zavala con firmeza y determinación, persona
que operaba desde el año 2006 en la zona con la complicidad de los gobiernos de
Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa”.
Otros que no hablan son Fidel Herrera y Javier Duarte. Uno guarda silencio y
no llega a Veracruz; el otro permanece aún en Guatemala, encarcelado por el
saqueo a Veracruz, esperando el trámite de extradición.
Otros más no asoman la cabeza. Son los priistas y panistas, por lo menos tres
yunistas azules que solían coincidir en los antros donde el H era el rey. Y se
ponían hasta atrás.
Al Once Once, antro que duró abierto apenas dos meses, acudió en su
inauguración Hernán Martínez Zavaleta. Y el alcalde Joaquín Caballero, y ediles
y funcionarios, y empresarios y miembros del jet-set, unos saliendo
despavoridos, otros sintiendo que el manto protector del narco los cubría bien.
Narco y poder son uno cuando sus protagonistas miran al mismo punto. Dícese
que Fidel pactó. Dícese que Javier pactó. Dícese que Yunes no quiere pactar. De
ahí el baño de sangre, las plazas al garete, los territorios peleados con plomo
y sangre.
Gustan los narcos mayores y los jefes de plaza que el poder los arrope y si
se puede, hacer vida social, trepar en aviones, beber en el antro, snifear a la
vista de todos, saberse impunes y sin miedo a nada. Y los gobernantes en esa
dinámica: riendo, bebiendo, fumando, snifeando lo que les convida el patrón.
Javier Duarte, por ejemplo, tuvo un gesto insólito en Coatzacoalcos, una vez
que puso la primera piedra del Hospital de Especialidades, frente a Plaza
Sendero, el 29 de abril de 2016, y se disponía a abandonar el lugar.
Vio a un individuo de aspecto sencillo, recargado en un automóvil, junto a él
dos tipos más. Con un ademán, lo saludó a distancia. Caminó hasta encontrarlo.
Algo hablaron en corto y se despidieron con una sonrisa, con tres palabras, con
un apretón de manos.
Era Julio Rodríguez, El Caballero, rival del H, autor de secuestros y
extorsiones, de crímenes y bajezas, la mayor el levantón a Luis Lazcano Meza, El
Gallito, cuyo cadáver apareciera con un mensaje clavado en el cuerpo, amenaza al
Comandante H, a los empresarios que están con él, a los Chagra que se pelaron
por miedo a morir.
Sonrisa y apretón de manos al rival del H. Y luego la vendetta que mandó al
otro mundo al Caballero. Qué güevos los de Javier.
Se funden los narcos y los políticos en esa fórmula que muchos callan y otros
citan sin rubor: la narcopolítica que rompe el orden constitucional, y que sume
en el miedo al pueblo, y que no deja conciliar el sueño.
Sin el traca-traca de las balas, la metralleta que siega vidas, el
traca-traca de los medios y las redes, donde el escándalo se va a las nubes,
Veracruz no sería real.
Hoy es el H y son los Yunes azules en un click.
Archivo muerto
“No saben con quién se meten”. Y, la verdad, no. Ellos, el personal de CMAS,
no saben que Andrés Azuela Berchelmann es hombre de temer, de amenazas que se
cumplen, de aspavientos tipo zeta. “No saben con quién se meten”, profiere
Andrés, encendido como un diablo porque, tenga o no pedigrí, que lo cachen
retirando un medidor de consumo de agua y conectándose directamente, amerita
mínimo la multa que no quiere pagar. Azuela, como otros de su gremio, los
hoteleros de Coatzacoalcos, se ponían con sus 400 pesos al mes, tengan negocios
de tres, cuatro o cinco estrellas, porque así se los permitió el clan Tony
Macías-Marcelo Montiel en la anterior administración, la que heredó unos 150
millones de pesos de pasivo financiero y mil vicios más. Amenaza Azuela como si
fuera zeta o cuate del H, o como si tuviera un pariente que habla a nombre de
Hernán Martínez Zavaleta, o como si en el hotel Brisa, su hotel, hospedara aún y
por tiempo indefinido al ex fiscal regional —habitación y alimentos con cargo a
los Azuela— para tener la ley a su disposición, o como si ese pariente se
hubiera cobrado el favor, obligando al fiscal —el defenestrado Ricardo Morales
Carrasco— a dispensar una autopsia al Berna, enfureciendo al gobernador Yunes,
provocando la embestida que hizo correr al H para luego terminar en prisión,
acusado de la masacre de los niños en la Nueva Calzadas. “No saben con quién se
meten”, ruge Andrés Azuela y eso va para el director de CAEV o CMAS Coatza,
Rafael Abreu. ¿O va para el gobernador Miguel Ángel Yunes? Andrés dirá… Ya se ve
que lo de Eva Cadena empezó mal y terminará peor. Su caso no pasó en el
Instituto Nacional Electoral, desechado por no constituir delito electoral. Dice
el INE que la queja contra la diputada ex de Morena por el distrito
Coatzacoalcos Rural, hoy desaforada (los videos difundidos por el periódico El
Universal), fue considerada improcedente al determinar que “las pruebas en su
contra fueron adquiridas de forma ilícita”, según despacho del portal
JoséCárdenas.com. Su expediente fue uno de los 25 que alcanzaron rango de
infundados en un total de 74 que analizó la Comisión de Fiscalización del INE y
que serán votados en el pleno del instituto el próximo viernes 14. De origen, la
evidencia es ilícita, tomada de tres videos mutilados, editados, con voces
distorsionadas, que sirvieron más para frenar el avance de Morena en Veracruz, y
de paso frustrar el triunfo de Delfina Gómez, la candidata de Andrés Manuel
López Obrador, en el Estado de México, que para sancionar el financiamiento
ilegal en los procesos electorales. Se embarcaron los diputados locales de
Veracruz, salvo nueve de ellos, Regina Vázquez que votó en contra, otros en
abstención y otros más porque brillaron por su ausencia. Se embarcó el fiscal
Jorge Winckler, imputando delitos por consigna, desoyendo las voces que
advertían que una prueba ilícita —los videos subrepticios— carecen de validez
legal. Bajo el criterio jurídico adoptado por el INE, no hay caso contra Eva
Cadena. Así la consigne la Fiscalía de Veracruz, cualquier juez federal le
otorgará amparo. Lo que sí habrá será la identidad de los “empresarios” que le
acercó el coordinador de Morena en el Congreso de Veracruz, Amado Cruz Malpica;
las giras del Dios Peje, pagadas con bonos de Morena; denuncias contra Rocío
Nahle por daño moral y difamación, y el regreso de Eva Cadena al Congreso
estatal por no proceder el desafuero. Lo que hace una prueba ilícita. Y lo que
hace la necedad… Tierra del bien y el mal, Villa Flores, Chiapas, ve nacer
hombres que hacen germinar la tierra y matones que evaden la ley, al que
invierte creando empleo y al que engaña y defrauda porque así es su ADN. Hacia
allá, a Villa Flores, se dirigía la banda con su carros chocolate, irregulares,
tan lujosos como robados, que intervino la Policía Federal en Las Choapas, en el
kilómetro 45 de la supercarretera Las Choapas-Raudales-Ocozocoautla, el viernes
7. Cinco autos, de 40 unidades robadas en una bodega de Guadalajara, fueron
aseguradas. Y con ellos los conductores: Leonardo Francisco “N”, Héctor “N”.
Carlos “N”, Juan Daniel “N”, Víctor Hugo “N”, así, solo con iniciales,
respetando el principio de inocencia aunque los hayan pillado con el cuerpo del
delito literalmente en sus manos. A Villa Flores iban los autos, a la tierra de
Tony Macías, pronto el ex suegro incómodo del ex gobernador de Veracruz, Javier
Duarte…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
KARIME MACÍAS: CUANDO ROBAR ES PLACER
* Decidía qué empresas de papel crear * Mansur, Ortega, Janeyro, bajo su
control * Habla Duarte y aprieta el sistema * Karime, en la mira * Lino Korrodi
ya no es demonio * Lo exorcizó el Dios Peje * Yunes: el sur está perdido * Sus
operadores van por la tercera derrota * El marido de la futura síndica * El
nepotismo que Morena tanto se criticó.
11 de julio de 2017
Muy engreída, Karime Macías exaltaba sin recato la riqueza que deja el poder,
la red de rufianes que bajo su control saqueaba Veracruz, los alcances de la
impunidad. Hoy, de nuevo, está en la mira.
Fue el señuelo para dar con Javier Duarte, su esposo, el hampón que robó las
arcas y entregó parte del botín al PRI, imaginando que así lograba evadir la
ley.
Seguida por agentes y policías, por la Interpol, condujo a la captura de su
esposo en Guatemala, en el departamento de Sololá, en medio de un festejo
íntimo, la familia cercana, los hijos, la suegra, en el hotel La Riviera de
Amatitlán.
Aquella noche del sábado 15 de abril acompañó al ex gobernador a su encierro.
Y de ahí voló a Colombia y luego a Londres relajada y feliz. Se fugaba Karime
Macías y se fugaba el resto del clan. Todos, menos Duarte, para él las rejas,
convertido en reo y orate, confinado al silencio y al olvido… hasta que decidió
hablar.
Allanado a la extradición, Javier Duarte desenvaina la espada y se lanza a
matar, increpando a los secretarios de gabinete, la pandilla que robó con él; a
los amigos que lo condenaron al abandono; a los cómplices que cantaron y
obtuvieron el perdón yunista, el arreglo en las sombras, la impunidad judicial.
Encara a todos con frases sutiles, alusiones y mensajes cifrados —ausencia
por conveniencia—, avizorando que si cae el ex gobernador, caerán todos. Habrá
culpas compartidas, dineros robados por igual.
Toca el Caso Javier Duarte al PRI y a los hombres del poder, deslizándose las
entregas de miles de millones a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto,
el financiamiento al proyecto fallido de Héctor Yunes en Veracruz, los pactos y
los acuerdos con los barones de la droga, las células del robo de combustible,
los amos del secuestro y la extorsión, el crimen organizado en su máxima
expresión.
Embarrados todos, lo que cante Javier Duarte sí que habrá de cimbrar a
México.
Sin orden de aprehensión, Karime Macías vive por ahora la vida en libertad,
despilfarrando lo que le arrancó a Veracruz, radicando en Londres o en París,
sabiéndose impune pues entregar al esposo rufián no fue un acto de caridad.
Libre, suponíase ser inmune a la justicia. Y así disfrutaba su vida de
oropel.
Así hasta que Javier Duarte se volvió a encuerdar.
Habla el ex gobernador y replica que los secretarios, cuyo nombre finge no
recordar, fueron los que disponían de los dineros de Veracruz, ellos facultados
por ley, no él, el gobernador.
Cuenta el gordobés que no hubo “extracción” —o robo a las arcas— y que si
hubiera delito —saqueo o “extracción”—, que hablen los integrantes del gabinete.
O sea, los Tomás Ruiz, los Bermúdez, los Erick Lagos, los Spinozo, los Deantes,
los Tarek, los Carvallo, los Valencia, los Audirac, los Pelegrín.
Habla Duarte y alerta a Los Pinos, sacudidos en el staff presidencial por los
dineros que una vez robados de las arcas del gobierno de Veracruz, los trasladó
a la campaña de Peña Nieto, a los círculos de poder.
Y ahí se reactiva la pesquisa sobre Karime Macías.
Adicta al lujo, al dispendio, a la cultura y al placer, fue Karime pieza
clave en la red gangsteril que saqueó Veracruz.
Su perfil se conforma de las revelaciones de los cómplices, la de Moisés
Mansur, la de Alfonso Ortega, la de José Juan Janeyro, que hablando en corto y
ante la PGR, detallando casos y cosas, momentos y millones, dieron cuenta del
rol de Karime en la red de corrupción. Así que limpia no está.
No podrá haber firmado documento que la incrimine. No podrá hallarse dato que
la ligue en lo formal. Es, sin embargo, la artífice del saqueo, implicada en la
operación de lavado, la voz que destinaba donde canalizar lo robado a Veracruz y
traducirlo en inversiones y propiedades en México y en el extranjero.
De Karime Macías habló ante la Procuraduría General de la República uno de
sus cómplices, Alfonso Ortega López, contador y encargado de canalizar los
millones robados.
Ortega toca en por lo menos dos ocasiones el nombre de Karime Macías Tubilla,
esposa de Javier Duarte, y dimensiona el poder que tenía dentro de la
organización, categorizada por la PGR como una “estructura criminal”.
Su revelación, grabada en un video por la PGR, es reseñada en el diario
Reforma. Ahí señala cómo Karime Macías le ordenó trasladarle todas las acciones
de las empresas en que figuraba, las empresas de papel.
“Ante la PGR, el prestanombres dijo que esta instrucción se la dio Karime
Macías cuando acudieron a un viaje de vacaciones a Aspen, Colorado, donde
acompañó a la familia y se hospedaron en el St. Regis Aspen Resort. Ahí Karime
Macías le dijo a Alfonso Ortega que ellos ‘querían resguardar sus inversiones y
mantenerlas a salvo’, refiere el rotativo.
Ortega no es un sapo, un delator. Pero si cae él, arrastrará a Javier Duarte,
a Karime Macías, a Mansur, Janeyro y decenas de prestanombres más.
Un día le expresó a Javier Duarte que se retiraría del gang con el que
saqueaban Veracruz. Duarte reaccionó airado, amenazante, advirtiendo que caería
con él.
Letal, su testimonio ante la PGR aporta cifras, hechos, destinos, montos de
lo que el clan Duarte-Macías invirtió en Estados Unidos, México y España.
A partir de lo publicado en Reforma, La Jornada Veracruz reseñó:
“Como parte del blanqueo de 253 millones de pesos, realizado por el ex
gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, también adquirió tiempos
compartidos en el Hotel St. Regis, en Nueva York, con un costo de más de millón
y medio de dólares, declaró su prestanombres y abogado fiscal, Alfonso Ortega.
“El periódico Reforma publicó que en su declaración el abogado fiscal llevó a
cabo la adquisición de los tiempos compartidos e hizo el pago al hotel, a través
de una serie de operaciones realizadas desde el año 2011. Esta figura de
‘tiempos compartidos’ permite al propietario pasar 28 noches al año en el Hotel
ST. Regis.
“Javier Duarte ordenó a Alfonso Ortega constituir la sociedad incorporada
Siamese Twins Inc. en Estados Unidos para adquirir unidades en propiedad
fraccional del exclusivo hotel neoyorkino.
“El periódico Reforma refiere que a través de Siamese Twins Inc., y de sus
testaferros, Javier Duarte compró las unidades de tiempos compartidos 1135-34 y
1135-31, en 410 mil dólares cada una, además de la unidad 935-24, en 400 mil
dólares.
“En su declaración ante la PGR, Alfonso Ortega menciona que están
involucrados los abogados Nader Ahari y José Juan Janeiro, éste último es
señalado por las autoridades como operador financiero de Javier Duarte y fue
quien hizo el depósito en dólares al hotel.
“La PGR en su investigación refiere que los datos aportados por Alfonso
Ortega coinciden con una adquisición que aparece en la página electrónica de la
Oficina del Registro Público del Departamento de Finanzas de Nueva York.
“ ‘El 25 de febrero de 2011, mediante el apoderado Ahari, se hizo un pago de
410 mil dólares de Siamese Twins Inc.’, especifica el periódico Reforma.
“Además, Alfonso Ortega declaró que Javier Duarte también hizo adquisiciones
en la empresa inglesa Linkman UK, que al parecer costaron entre 200 y 410 mil
dólares y se hizo a través de una sociedad llamada C&E Spring Inc.
“El abogado fiscal de Javier Duarte, menciona que el ex gobernador le
instruyó para que constituyera una nueva sociedad llamada Helecho Inc., a fin de
traspasarle las propiedades previamente adquiridas.
“ ‘Ortega revela que por órdenes de Duarte estableció una nueva empresa para
adquirir otro tiempo compartido en el mismo hotel. El abogado dio de alta a
Escenario Inc. y en junio de 2012 finiquitó la operación en 237 mil dólares, la
más barata de todas’, refiere Reforma”.
Y ojo:
“Alfonso Ortega declaró que en diciembre del año 2012 la esposa del ex
gobernador, Karime Macías Tubilla, le ordenó endosar en blanco las acciones de
todas las empresas que abrió en Estados Unidos para adquirir inmuebles, tiempos
compartidos y todo tipo de bienes, incluidas las de la compañía con que compró
la lancha Aquariva Super de 790 mil dólares (casi 10 millones de pesos).
“Ante la PGR, el prestanombres dijo que esta instrucción se la dio Karime
Macías cuando acudieron a un viaje de vacaciones a Aspen, Colorado, donde
acompañó a la familia y se hospedaron en el St. Regis Aspen Resort. Ahí Karime
Macías le dijo a Alfonso Ortega que ellos ‘querían resguardar sus inversiones y
mantenerlas a salvo, señala el diario Reforma.
“El abogado fiscal del gobernador, señaló en su declaración ante la PGR que
en el año 2008 Javier Duarte ocupó la crisis inmobiliaria de Estados Unidos para
comprar remates de bienes valuados con un costo de entre 80 y 120 mil dólares,
localizados en Miami, Florida.
“Esto ocurrió porque en Estados Unidos se originó una crisis y el sector
inmobiliario puso ofertas de bienes y las Cortes subastaban casas para recuperar
préstamos y créditos hipotecarios, por lo que las adquirieron para después
ponerlas a la renta”.
Fue Ortega quien reveló que llegó a tal cantidad de dinero en efectivo que
ingresaba a los canales del sistema financiero, que fue imposible inyectarle
más.
Era dinero de los veracruzanos, el que le sirve a Karime Macías para vivir en
la opulencia, en el derroche.
Así hasta que habló, deslizando que el desvío de recursos tuvo un destino: la
campaña presidencial del PRI, seguido del audio que implica a Peña Nieto.
Por algo Karime está en la mira de la PGR.
Archivo muerto
Sacrosanto su perdón, dice el Dios Peje que de los arrepentidos es Morena. Y
acoge entre otros demonios a los Korrodi, los Ebrard, los Romo, los Mijangos,
los Bahena, los Robles, los Hillman. Lino Korrodi, cerebro de los Amigos de Fox,
tenía el estigma de haber financiado al PAN en 2006 y robarle la Presidencia de
México a Andrés López Obrador. Que usó fondos ilegales, que procedían del
extranjero, que la prestanombres era Carlota Robinson, que Fox y Korrodi, con el
Yunke y la mafia en el poder, apuñalaron la democracia y condenaron a los
mexicanos a la pobreza, a la desigualdad, a la injusticia, a la corrupción. Eso
y más decía AMLO antes y después que en aquel acto demencial se impusiera la
banda presidencial —seguro que la compró en Tepito— y se proclamó “presidente
legítimo”. Korrodi era un miserable junto con Fox y con ellos la mafia en el
poder que llevó al guanajuatense al poder. Korrodi fue por años un ave del mal.
Así hasta que el Dios Peje lo ungió. Exorcizados sus demonio, tiene nueva casa
política: Morena. Tiene nuevo proyecto: Andrés Manuel. Tiene nueva misión:
financiar, seguro que hasta con fondos ilegales, como lo hizo con Fox, la
campaña del Dios Peje. Crece la militancia en Morena; se nutre con la mafia en
el poder… Que el sur sea para Morena y de perdida, el PRI. Salvo la sierra de
Soteapan, Nanchital donde Rocío Nahle es una nulidad y Acayucan donde las hijas
de Cirilo refrendarán su respaldo al PAN-PRD, el sur de Veracruz será para el
pejepartido en la multi elección de 2018. Se refrendará el bastión de la
izquierda, el que hoy se identifica con Andrés Manuel López Obrador, como ocurre
en cada elección presidencial desde 1988, primero como PRD, hoy como el
Movimiento de Regeneración Nacional. De ahí que Yunes azul, el gobernador, no le
meta más a lo que de antemano está perdido. Para perder, qué mejor que los
Rendón, los Esparza, los León y sus ad láteres, que en las últimas dos situaron
al PAN en la tercera posición política. Y en un descuido, en la de 2018 lo
mandan al cuarto sitio… Se llama Roubier Rodríguez Ramírez y su esposa es
Yazmín, futura síndico municipal. De su mano será funcionario en el ayuntamiento
de Coatzacoalcos, algo así como el ícono del nepotismo de Morena en su arribo al
poder. Un comunicado de manejo en internet, retrata a Yazmín Martínez Irigoyen y
a su cónyuge, sus límites, sus ambiciones, los contrasentidos con el partido del
Peje López Obrador. Postula Morena que no es lo que mismo que el PRIANPRD pero
repite sus prácticas. De Roubier Rodríguez señala que “sin tener un perfil
académico adecuado a las exigencias actuales de la administración publica, y sin
poseer mérito académico mas haya que el de ser un profesor de ‘kinder’ sin
cédula profesional, al igual que su actual esposa, según consta en la pagina de
registros de cédulas profesionales de la SEP, y teniendo demandas legales en su
contra como vierte la pagina de Búho Legal, se ve beneficiado directamente solo
por ser el cónyuge actual número 4 de la actual cínica (sic) municipal Yazmín
Martínez Irigoyen”. Le cita otro episodio, siendo coordinadora de una
licenciatura en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) en
Coatzacoalcos, “donde coloco como maestros al hermano y prima de su ex esposo
Armando López”. Y así la felpa, con epítetos impublicables, el uso del charrismo
sindical al estilo PRI, hoy en Morena, el nepotismo, el tráfico de influencias.
Se titula el texto: “¿Síndica o cínica municipal?”…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: LOS MOCHES PARA EL PRI
* Audio con Tarek * Mil millones en caja de huevo * Antes, los mil 300
millones para Héctor Yunes * Robo en efectivo * Apesta el Tribunal de lo
Contencioso * Una cuenta bancaria para sobornos * Erick y Regina * Operando para
el yunismo azul * Se esperan más renuncias en Morena.
10 de julio de 2017
Sin glamur, Javier Duarte robó en efectivo y corrompió como el peor, unos mil
300 millones para el fallido proyecto de Héctor Yunes, otros mil millones —y
quizá más— para el PRI nacional, para Peña Nieto, la mafia en el poder.
Usó canales financieros y naves oficiales —avionetas y helicópteros— que
volaban con destino específico, un edificio de la zona conurbada de la Ciudad de
México donde se empacaba el dinero a presión y de ahí al sur, a un despacho para
lavar el dinero.
O más burdo, rústico, en cajas de huevo para no despertar sospechas y
remitirlo a la sede priista.
Un audio, subido a redes sociales, detonado en medios de comunicación, exhibe
al Javier Duarte real, el que no surca el rostro con sonrisa de orate, ni se
muestra desaliñado y con barba de ermitaño, ni profiere incoherencias con
mensaje subliminal —“ausencia a conveniencia”, le diría a Karime Macías, su
esposa, recordando la traición—, el de la naturaleza corruptora y la
irrefrenable intención de embarrar.
Se revela en el audio un diálogo entre dos personajes, uno cuya voz se
identifica como el ex gobernador de Veracruz, hoy en prisión, en Guatemala luego
de andar a salto de mata, a horas de su extradición, y la otra sería la de
Antonio Tarek Abdalá Saad, su tesorero, el de los desvíos, mínimo de 23 mil
millones de pesos, hoy diputado federal con denuncias en su haber, con un juicio
de desafuero que desechó el PRI, pues a los suyos, y si es un recaudador de
plata malhabida, hay que encubrirlo.
Refiere el audio que, vía Tarek Abdalá, Javier Duarte haría llegar mil
millones al PRI, que “no es cualquier chingadera”, entregados en cajas de huevo
para camuflar el hurto.
Dice el audio, textual:
—Dígame mi Gober —preguntó Tarek.
—Oye Tarek, ¿qué pasó?
—¿Con qué?
—¿Cómo que con qué? Me están hablando del PRI nacional porque quedé de
hacerles llegar los recursos, desde hace dos días y no les ha llegado nada.
—Si vi los mensajes en la mañana, pero la verdad no entendí.
—Estaba esperando a verte en la comida a Iván (López el excontrarlor) se le
dio ese tema.
—A ver háblale a Iván, ¿Dónde está el recurso? Los mil, no es cualquier
chingadera, ¡hombre!, puedo entender que se tarde, pero no que me digan que no
llegó. Que sí salieron de aquí las cajas de huevo, porque si no me van a querer
hacer de chivo los tamales…
—No, no, no, no, mi Gober, para nada, pues es que sí los entregamos, pues tú
me dijiste que lo coordinara con Iván. Entonces yo lo vi, nos reportamos con él.
De hecho hace dos días junto con las cajas.
—Por eso entonces qué pasa…
—No sé, habría que checar
—Habla con el… ¡pues no estoy pintado chingao! Ahora resulta que voy a tener
que buscarlo yo. Habla con él. Ya le estamos echando la mano con las bodegas que
estamos rentándole en el PRI.
—Sí, yo todo eso se lo digo, pero ahorita que indicación o con quien…
—Sí pero ahorita va entrar Ricardo (García Guzmán, contralor del duartismo),
y él no tiene porqué saber nada de este tema, a él déjenlo trabajar. Te encargo
Tarek, que tengo la gente del nacional preguntándome qué pasó con el tema, pues.
¿Dónde están los mil?, cuando los resuelvas mándame a Iván por favor.
—Cuando hable con él me encargo que lleguen los mil íntegros, ni un peso
menos.
Tarek Abdalá no es cualquier peón. No se sabe quién lo quiso más, si Karime
Macías, la esposa del ex gobernador, su jefa en el DIF, o Javier Duarte, pero lo
cierto es que en el círculo más cercano al ex gobernador fue un todopoderoso al
que sólo uno, el falso general Arturo Bermúdez, se atrevió a desafiar.
Fue un alfil en el tema financiero, el de la licuadora en la Secretaría de
Finanzas y Planeación, concentrando recursos federales, aún los etiquetados,
para evitar su identificación y seguimiento. Y de ahí a sus cuentas, a sus
inversiones, a las tuberías de la corrupción.
Por las manos de Tarek Abdalá pasaron los millones que Javier Duarte aplicó a
su modo. Y por la mente de Tarek Abdalá corrió el engaño a la Auditoría Superior
de la Federación, depositando el dinero que le era requerido al gobierno de
Veracruz por aplicar mal los recursos, retirándolos de inmediato, cuando aún la
ASF no los había tomado.
De su faceta de engañador, Tarek Abdalá pasa a la de recaudador tricolor. Con
Javier Duarte protagoniza el desvío de mil millones de pesos al PRI. Y quizá fue
más.
De escándalo, pues, el audio está ubicado en 2012 cuando el líder nacional
del PRI era César Camacho Quiroz y el candidato presidencial, Enrique Peña
Nieto.
Coincide el diálogo con tiempos y fechas del saqueo, con aquel episodio en
que fue detectada una avioneta del gobierno de Veracruz, cuyos tripulantes
portaban una maleta con 25 millones de pesos en efectivo.
El 25 de enero de 2012, la avioneta matrícula XC-CTL aterrizó en el
aeropuerto de Toluca. Al realizarse la revisión de rigor, fue detectada la
maleta. De inmediato se procedió a confiscar el dinero y a proceder legalmente
contra los tripulantes.
Provocó la caída del tesorero, Vicente Benítez, hoy diputado local, y la
designación de Tarek Abdalá en su relevo, el 7 de febrero.
Asumió Tarek Abdalá esa función, relevando a Benítez, la de prodigar recursos
para el PRI nacional, impulsando a Enrique Peña a la Presidencia de México,
suponiendo Javier Duarte que así habría adquirido patente de impunidad.
Desde entonces fue un factor de peso en el duartismo.
Ambos —Javier Duarte y Tarek Abdalá— recorrían el río Papaloapan en su yate
de lujo, un Aquariva Súper de 790 mil dólares —casi 10 millones de pesos—
mientras saqueaban la finanzas de Veracruz.
Ambos —Karime Macías y Tarek Abdalá— controlaban al DIF, los negocios, la
proveeduría de bienes y servicios, un año juntos cuando aún no asomaban los
síntomas del fraude, ni los 41 millones de pesos observados por su desaseo.
Para uno y para la otra, para Duarte y para Karime, era la mano que estaba
dispuesto a todo.
Otro episodio similar —los dineros malhabidos usados con fines políticos— fue
la revelación del ex secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, quien en
un audio reconoce que a la campaña de Héctor Yunes Landa, Javier Duarte le
suministró mil 300 millones de pesos, 600 de lo cuales serían destinados al
entonces líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones.
A la sombra, en el penal de Pacho Viejo, acusado de trafico de influencias,
abuso de autoridad y enriquecimiento ilícito, Bermúdez reveló en el curso de un
interrogatorio con la PGR que en 2014 Javier Duarte instruyó a Tarek Abdalá a
recolectar todo el dinero federal, incluido el del área de seguridad, y que lo
concentrara en Finanzas. Bermúdez lo ignoró.
Ha de imaginar Javier Duarte que su poder corruptor, la entrega de miles de
millones, tomados de las arcas del gobierno de Veracruz, al PRI y a los
priistas, lo libraría de parar en la cárcel, evitar la extradición y enfrentar a
la justicia.
Eso creyó.
Así exprime el PRI a sus peones, sustentando su poder el robo de los erarios,
en la “extracción” de las arcas públicas, financiando campañas para sus hijos,
con reglas que obedecen a pactos fuera de la ley.
La libra Tarek Abdalá, el mensajero, encubierto por el priismo Congreso
federal para no perder el fuero. La sufre Javier Duarte, el que enviara los mil
millones de pesos, “que no es cualquier chingadera”, soñando que así tenía en su
cloaca a los dueños del poder.
Era sueño y despertó.
Sin glamur, terminó entregando los millones en caja de huevo.
Archivo muerto
Con una carga de lodo se va Leonardo Cruz Casas. Y con otra peor Rafael
Cadenas Mascorro. Uno y otro, presidente y secretario de la Sala Superior del
Tribunal de lo Contencioso Administrativo, tienen manchas y pecados indelebles,
triquiñuelas y desfases con la ley, y el rechazo del titular del Poder Judicial
en Veracruz, Edel Álvarez Peña. Corroído por la corrupción, ese tribunal destila
pus y algo más, investigados Cruz y Mascorro por transgresiones a la ley,
excediendo sus funciones, invocando atribuciones que no les confiere la norma,
dilatando la impartición de justicia. Se extingue el Tribunal de lo Contencioso
Administrativo y ni cómo hallarles acomodo en otras salas, quizá convertirlos en
visitadores del Poder Judicial. Gravísimo lo que ahí ocurría, que hasta hay un
caso en que se pactó un contrato laboral por un año a una abogada que resultó
embarazada por un jurista de alto nivel, nada más para que no hiciera ruido, y
el hallazgo de una cuenta bancaria donde se realizaban los depósitos de los
demandantes o demandados que acordaban sentencias a su favor. Para un
best-seller… Por sí sola, Regina no operaría para Yunes azul. De la mano de
Erick Lagos, sí. Veleta, pues, la hija de Cirilo Vázquez Lagunes, el extinto
cacique de Acayucan, ya dio signos de que juega siempre con el score o mejor no
juega. Y que si hay que defender la parcela, los dineros, el poder, el color no
importa. Así pues, la diputada local priista —aún priista— operó para el PAN-PRD
el 4 de junio, en un acuerdo que le permite mantenerse en la línea flotación
política y meter mano, vía el perredista Cuitláhuac Condado Escamilla, en la
alcaldía de Acayucan, el feudo al que gobernó —mal gobernó— en los días en que
Fidel Herrera era su mentor. Siendo panista, golpeó al PRI; siendo priista,
golpeó al PAN, hoy, siendo yunista azul, aún estando en el PRI, le muerde la
mano a la fidelidad y al duartismo que le dieron poder y solaparon sus
violaciones a la ley. Sábese protegida por el dúctil Erick Lagos, diputado
federal, hijo político de Fidel, operador en Acayucan y otros feudos, del
secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán. Sólo de la mano de Erick Lagos,
Regina Vázquez podría golpear al grupo que la protegió… Nuevas renuncias, en
breve, en Morena. A la de los maestros catedráticos de la Universidad
Veracruzana, Claudia González Pardo y Leonel Alejandro Ordaz Hernández, se
sumarán las de otros militantes del pejepartido que emigran decepcionados por la
imposición de candidatos, el cinismo y la simulación. Así llegará Morena al
final de 2017, a cuestas el Caso Eva Cadena en el que los dineros provienen de
“empresarios” morenistas, y las fracturas internas por la extinción de comités
municipales, imponiendo delegados sin sustento en los estatutos del pejepartido.
En 2018, donde Morena ganó alcaldías, bastarán tres meses para medir de qué
están hechos sus presidentes municipales, si la protesta que atizará la
oposición, el PRIANPRD, con marchas a diario, con reclamos por la falta de
servicios que datan de administraciones priistas, son resueltos o no. Será su
período de ajuste, el catalizador para ver de qué está hecho Morena el partido
del Dios Peje. Mientras, la renuncias de morenistas lo van a diezmar…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL H: SAMYRA, LA FISCAL QUE TAMPOCO ACTUÓ
* Dos años solapando criminales * Narcomensajes contra sus ministeriales *
Amiga de la socia de Chagra * Cuando la violencia la alcanzó * Versión: que cayó
“La Liebre” * Autor de la masacre de los niños * Confirma fiscal su renuncia *
Que Yunes le aplique la ley * No que no, Nemi * Se ampara el ex secretario de
Salud * El túnel, tres días sin luz.
6 de julio de 2017
Por un acuerdo extralegal llegó Samyra Khouri Colorado a la Subprocuraduría
en el sur de Veracruz. Y en dos años, ajena y omisa, no vio al Comandante H, no
lo asedió, no enfrentó la violencia del líder zeta, no frenó la estela de
violencia y muerte, no le aplicó la ley.
Lo dejó ser y lo dejó actuar, in crescendo el secuestro y la extorsión,
diezmando la fortuna de los adinerados, los que pudieron salvar a los suyos por
un rescate, y viendo el dolor de los que deben terminar por recoger a sus
muertos.
Sus dos años —primero subprocuradora y luego fiscal regional— fueron tiempo
de impunidad, la de los que violan la ley a diario, los Zetas y otras bandas,
para devenir en un conflicto que potenció la violencia hasta perderse el
control.
Sus días de fiscal se ligan con el crecimiento del H —Hernán Martínez
Zavaleta— y el agravio social a los veracruzanos del sur, sometiendo a todos al
imperio del crimen, cobrando cuota, reventando negocios, levantando por igual a
los de conducta intachable y a los que militan en el bajo mundo.
Su tiempo en la Fiscalía fue tiempo de mantas y mensajes que implicaban a su
policía ministerial en la protección a zetas, a secuestradores, a huachicoleros,
sus agentes en l lado oscuro cuando debían hacer cumplir la ley.
Sin Samyra Khouri en la Fiscalía Regional el H no habría logrado lo que llegó
a ser.
Su arribo a la Fiscalía —entonces Subprocuraduría— no atiende a méritos ni
capacidades, a logros ni formación. Pasó de ser burócrata y empleada de segundo
nivel al área de investigación criminal.
Obedeció a una negociación entre Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”,
el procurador estrella del duartismo y el poderoso magistrado Vicente Mariche de
la Garza, padrino y protector, amigo sin par de Samyra Khouri. A cambio de su
nombramiento, el Poder Judicial Federal sería menos tajante en los amparos que
solía conceder a los inculpados de algún delito.
Eran las pifias de los agentes del MP, los responsables de imputar delitos,
que terminaban por consignar expedientes mal integrados. Y una vez en el
tribunal, con un juicio de amparo, el tribunal los debía excarcelar.
A eso llegó Samyra. El Poder Judicial Federal en la órbita de Fisculín a
cambio de que Samyra, la de Mariche, fuera subprocuradora en el sur de Veracruz.
Su nombramiento ocurrió el 14 de noviembre de 2014, cuando el caso Goyo
Jiménez, el periodista de Notisur y Liberal del Sur levantado y asesinado meses
atrás, estaba por caer.
Vía un amparo, los inculpados —una mujer y cuatro varones— se hallaban a las
puertas de la libertad. Se les concedió un amparo liso y llano que fue combatido
con un recurso de revisión, al final negado gracias al cabildeo en el área
federal, lo que motivó que aún permanezcan tras las rejas.
Pero una vez que Samyra se asentó, la Fiscalía Regional fue un caos,
delegando mando a un grupo de incondicionales, operando en unidades fiscales sin
atribuciones que les pudiera conceder la ley.
A la par, la violencia iba en aumento. Proliferaba el secuestro pese a tener
una Unidad Antisecuestro, con sede en Coatzacoalcos, la extorsión, el crimen, el
robo. Y sus autores impunes.
Un día de febrero, en 2015, fueron halladas fosas clandestinas en
Coatzacoalcos, entre las colonias Lomas de Barrillas y Veracruz. Tendió un cerco
policial férreo, inexpugnable, y del acceso a la prensa, ni hablar, derivando en
un conato de violencia con los reporteros que cubrían la información.
De los 30 cuerpos que trascendió habían en su interior, sólo admitió seis.
Ocultando evidencia como intentó hacerlo Bravo Contreras en Tres Valles.
Samyra Khouri dejó la Fiscalía Regional el 8 de agosto de 2016, cuestionada y
repudiada, mal vista entre su personal que le sufrió hasta la intromisión en su
vida personal.
Su despedida fue de antología. Un narcomensaje hallado en un individuo
ejecutado en Coatzacoalcos, advertía que había limpia entre cárteles y la
evidencia de que agentes de la Fiscalía son el soporte de la delincuencia:
“Empieza la limpia de secuestradores, ratas y guachicoleros. A todos los de
AVI ke los apoyan principalmente tú TC. Atentamente Los Mismos”.
¿Quién controlaba el bajo mundo, el secuestro, la extorsión, el tráfico de
droga, el robo de combustible en el sur de Veracruz, Tabasco y Campeche, según
ficha técnica de la Secretaría de Seguridad Pública tabasqueña? El H.
Pasó Samyra a la Subprocuraduría en Veracruz, aún ligada a Fisculín, cuando
la violencia asediaba al puerto y las fosas clandestinas sacudían a la sociedad.
Ahí fue tácitamente un adorno, encargada de abatir el rezago de expedientes a
los que no se les daba curso y designada para el acompañamiento a los
integrantes del colectivo Solecito de Veracruz cuando iniciaba la búsqueda de
cuerpos en las fosas clandestinas de Colinas de Santa Fe, la mayor fosa del
país, con más de 250 cráneos y 13 mil restos óseos.
Ya en el yunismo, recibió un premio de consolación: fiscal coordinadora
Especializada en Investigación de Delitos de Violencia contra la Familia,
Mujeres, Niñas y Niños de Trata de Personas. Se le desligó del área de
investigación criminal.
Así pasó a ser pieza del fiscal Jorge Winckler Ortiz. Orgullosamente
duartista, el yunismo la solapa.
Su herencia en Coatzacoalcos se remite al apogeo del H y sus zetas, cuando
Hernán Martínez abandona el penal El Rincón, en Nayarit, delatando a otros
mandos en la organización y provoca su aprehensión. Se pierde un tiempo y vuelve
al sur.
Recompuesto, entre 2014 y 2016, El H construye su imperio de violencia y
muerte, llevando a Coatzacoalcos a cifras de miedo en el top del secuestro, el
homicidio.
Sólo hasta agosto de 2016, se habían cometido 48 homicidios, 61 secuestros,
32 desaparecidos, 73 robos a casa habitación, 70 a negocios y 77 vehículos
robados.
Un años antes, el 3 de noviembre de 2015, el abogado Rodolfo Zapata Carrillo,
quien organizaba a la sociedad y exigía seguridad, al que le robaron en dos
ocasiones en su restaurant, fue acribillado a unos metros de la sede del Mando
Único Policial.
Dos sujetos se acercaron cuando Rodolfo Zapata llegaba a un taller mecánico.
Con una ametralladora AK-47, la cuerno de chivo, le cortaron la vida. ¿Le hizo
justicia la fiscal? Ni remotamente.
Proliferaba la violencia de la mano del H y en esas Samyra Khouri se fue.
Desatado el escándalo por la aprehensión de Hernán Martínez Zavaleta, el 29
de junio, el nombre de una de las amigas cercanas a la ex fiscal regional, Lucy
Ruiz Novelo, comienza a relucir. Se le cita en el esquema de empresarios a los
que el gobernador Yunes se refirió como prestanombres del líder zeta.
Lucy Ruiz, vía su esposo Alberto Rodríguez, fue socia de Roberto Chagra en el
antro Once Once, cerrado en septiembre de 2016 cuando la ola de violencia
evidenció una ruptura en la estructura criminal. Julio Rodríguez Briones, El
Caballero, se emancipó, increpó al H, secuestró empresarios y miembros del
jet-set, matando y desafiando a la ley.
Una de sus víctimas, Luis Lazcano Meza, fue levantado. Apareció días después
sin vida y sobre su cuerpo, el narcomensaje:
“Esto es un principio de lo que empieza . A todo aquel que esté con los zetas
se lo va a llevar la chingada, y vamos por el H y su contador, y por sus peones
y también los Chagra que están en sociedad con el H. Agárrense, apenas empieza
esto. Les vamos a dar donde más les duele. Ok. Así como ustedes también se pasan
de v… con las familias también nosotros. Empresario vinculado con los zetas.
Atentamente: CJNG”.
Detenido el Comandante H, la Procuraduría General de la República clausuró
propiedades del H, o los lugares que arrienda, o los negocios de sus amigos,
catalogados como presuntos prestanombres por el gobernador Yunes, los Chagra
entre ellos.
Hasta el 29 de junio el H fue impune. Ya no.
Dos años, los de la fiscal, en los que el Comandante H gozó de impunidad, la
justicia ciega, sorda, muda; los agentes ministeriales acusados de proteger
“secuestradores, ratas y guachicoleros”. Sus “AVI ke los apoyan”.
Samyra Khouri nunca actuó.
Archivo muerto
Día de rumor: que si ya cayó “La Liebre”, el matón del H, el que ultimó a los
cuatro niños en la colonia Nueva Calzadas, el que vengó la muerte del Berna; La
“Liebre”, el que le habría dado fondo al Caballero, Julio Rodríguez Briones,
cuando se sublevó, secuestró por su cuenta, mató por su cuenta. Versión que
circula, este miércoles 5, pero que al caer la noche nadie confirma. Alaín López
Sánchez está imputado de ser el autor material de la masacre, perpetrada a
sangre fría, la tarde del sábado 24 de junio, ultimando al taxista Clemente
Martínez, a su esposa Martidiana N y a sus cuatro hijos, en venganza por la
ejecución de Bernardo Cruz Mota, El Berna, lugarteniente de Hernán Martínez
Zavaleta, el Comandante H. Vivo, Alaín López, “La Liebre”, es letal para el
líder zeta. Lo que diga terminará implicando al H. Por eso lo quieren muerto…
¿Adónde va el (ex) fiscal? ¿A su casa, al despacho, a la cárcel? Oficializa
Ricardo Morales Carrasco su renuncia a la Fiscalía Regional en el sur de
Veracruz y, mínimo, debiera enfrentar a la justicia. Dispensó la autopsia al
cuerpo de Bernardo Cruz Mota, lugarteniente del Comandante H, el jefe zeta que
con la violencia y el secuestro, la extorsión, el cobro de piso, el crimen,
sembró miedo para cosechar poder. Fuera de la ley, Ricardo Morales atendió la
exigencia del enviado del H, el que amedrentó al médico legista y concedió la
entrega del cuerpo sin un sólo corte en la piel, sin remover las balas, sin
establecer las causas reales del deceso. Cuando le requirieron el dictamen de la
autopsia, el fiscal se tragó la lengua. Y tuvo que ir por el cuerpo, so pena de
promover luego la exhumación del cadáver. Súbitamente cesado, Ricardo Morales
salió por la puerta de atrás, con una renuncia simulada, echado por favorecer al
líder zeta. En Facebook, oficializa el cese: “He decidido presentar mi renuncia
al cargo de fiscal regional de la zona sur de Coatzacoalcos. Le agradezco mucho
la oportunidad que tuve de participar en la Fiscalía al fiscal general, Jorge
Winckler y de más personas que me brindaron la confianza en este encargo. Quedo
a sus órdenes para cualquier consulta sobre mi labor en este cargo”. Ha de tener
con qué explicar la dispensa de una autopsia al matón del H y las horas que se
llevó el cuerpo para cumplir las de la ley. Si Yunes, el gobernador respeta la
ley, que se la aplique al fiscal aliado del líder zeta… Displicente y soberbio,
se irritaba Juan Antonio Nemi ante la insinuación de que Miguel Ángel Yunes
Linares lo tenía en la mira. “¿A mí por qué?”, se preguntaba el ex secretario de
Salud del duartismo. Y respingaba en tono soez, aludiendo a sus manos limpias y
su conciencia tranquila. Hoy es otro. Por la Torre Pediátrica de Veracruz, sus
vicios de construcción, un fraude que ya se ventila en los tribunales, van
cayendo sus protagonistas, Morando Turrent, Isaías Antonio Salas y hay una orden
de aprehensión solicitada por la Fiscalía General del Estado al juzgado en
cuestión contra Nemi Dib. Le imputan abuso de autoridad e incumplimiento de un
deber legal, y contra ello se ampara. Goza ya de una suspensión provisional en
el juicio de amparo 785/2017. Pero se engallaba Nemi cuando leía que Yunes iba
por él… De 10, el túnel sumergido. Suman ya tres días sin luz, alumbrado con los
fanales de los autos, a merced de la pericia de los cafres, sin sistema de
ventilación ni bombeo de agua. De 10 la obra cumbre del marcelismo, de la
fidelidad, del duartismo y ahora del yunismo azul, entregada finalmente a FCC,
la constructora española donde manda y remanda el empresario Carlos Slim,
concesionario del túnel sumergido que une a Coatzacoalcos con Villa Allende, su
principal congregación. Tres días sin energía eléctrica, circulando los autos a
oscuras, sólo con las luces de su unidad. Chido para los fanáticos de la
adrenalina…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL H: FISCAL YUNISTA OBEDECÍA AL NARCO
* Se negaba a practicar la necropsia al Berna * La amenaza pudo más *
Ricardo Morales, cesado * El enviado de Hernán * Duarte admite ser extraditado *
La paciencia y otras yerbas * Narcoperiodistas se denuncian * Agueda Salgado ya
es diputada * Sustituye a Eva Cadena * El túnel, a oscuras.
5 de julio de 2017
Dos metales servían al H para controlar la justicia: la plata y el plomo, el
soborno o la muerte, sometiendo a jueces proclives a la riqueza y a fiscales a
modo, a mandos con poder y a tropa policíaca, a quien lo osara enfrentar. Con
todos sabía jugar.
Hoy es carne de presidio. Hernán Martínez Zavaleta, alias Comandante H, o El
H, o Jorge Martínez, canta bajo resguardo de la Subprocuraduría Especializada en
Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), detenido en un hotel de
Cárdenas, Tabasco, el 29 de junio, por la Policía Federal, acusado de la autoría
intelectual de la masacre de cuatro niños y sus padres en Coatzacoalcos.
Cae, pues, El H y arrastra al jet-set que lo acogió como suyo, que brindó y
comió en su mesa, que alternó en antros y cantinas, que celebró su impulso al
deporte en su gimnasio Golden Bull y que lanzó porras y coreó goles en los
partidos de los Delfines con su amigo Roberto Chagra Nacif, con la Beba Chagra,
“La Muñeca”, con Jesús Moreno, con Federico Lagunes, alias “Pulgoso”.
Cae el Comandante H y se lleva con él a una clase política afín, los Víctor
Rodríguez, los Ramón Ortiz, los David Sam, los del PRI, los del PAN, los del
Verde, que lo buscan y se refugian en su regazo, ciertos de que quien milita en
los afectos del narco goza en automático de protección.
Era plata o era plomo.
Cae el H y revienta mandos policíacos y ejecutivos en el aparato judicial,
jueces y secretarios, que por ambición o temor evitan inquietar al hombre que en
once años construyó un imperio violento y sumió a la sociedad en el terror.
Uno de ellos, Ricardo Morales Carrasco, fiscal regional en el sur de
Veracruz, entró en esa dinámica, faltando al yunismo azul que proclamaba desde
sus días de campaña electoral que desterraría la violencia y enfrentaría a los
capos que la engendran.
Por cuatro meses, el fiscal fue omiso con el H, obviando al final un hecho
que provocó su salida de la Fiscalía Regional.
Asesinado Bernardo Cruz Mota, lugarteniente del Comandante H, el viernes 23
de junio, en colonia Benito Juárez, el fiscal regional concedió la dispensa de
la autopsia a contrapelo del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares.
Una orden, una voz de mando, lo torció.
Sabíase que Ricardo Morales gozaba de beneficios emanados de los operadores
del H: hospedaje y comida en un hotel de primer nivel, y atenciones a granel.
La tarde del sábado 24, cuando se disponían a darle sepultura al Berna,
elementos de la Fiscalía, acompañados de personal de la Marina-Armada de México,
reclamaron el cuerpo. Entre un operativo peliculesco, custodiados por patrullas
de la Naval, el cadáver fue conducido a las instalaciones del Servicio Médico
Forense para cumplir con la autopsia de ley.
Y ahí se gestó la renuncia del fiscal Ricardo Morales.
Dos periodistas, Laura Rojas, en Blog Expediente, y Juan Antonio Valencia, lo
describen y coinciden en que la docilidad de Ricardo Morales al H provocó su
cese.
Primero el H, luego el H y al final Yunes.
Dice Laura Rojas:
“ ‘No toquen el cuerpo, es del segundo al mando de la organización de Hernán
Martínez Zavaleta, El H, y si lo tocan, habrá consecuencias’, palabras más,
palabras menos, dijo el enviado ante peritos que preparaban la neurocirugía a
quien en vida se llamó Bernardo Cruz Mota, El Berna”.
Más adelante apunta:
“El mismo día, al dictaminarse la muerte en el hospital regional de
Coatzacoalcos, personal de periciales se presentó a iniciar el trámite para
trasladar el cadáver a la plancha forense. Una fuente allegada al caso, bajo
anonimato, dijo que al lugar llegó una persona, enviada por el Fiscal Regional,
Ricardo Morales Carrasco, para agilizar los trámites de la necro, supuestamente
de lado de los deudos”.
De pronto el cambio de actitud:
“Nada amable, prepotente, el enviado se plantó ante los peritos y el personal
médico: ‘Si al cuerpo le hacen la necrocirugía o si se toca, mi jefe y la gente
se irá contra ustedes’.
“Atemorizados, llenos de horror, dan parte al Fiscal Regional de los dichos
de la persona que él había mandado y éste autoriza soltar el cadáver sin la
necro”.
Reflexiona:
“Hubiera sido un muerto más en el violento Coatzacoalcos, pero pasadas las 24
horas recibieron el reporte de otro incidente de sangre.
“Eran seis finados en total. Cuatro niños y sus dos padres. Ni uno mayor de
10 años, estimaron al ver el reguero de cuerpecitos al interior de la casa en la
popular colonia Nueva Calzadas de Coatzacoalcos.
“Y el asunto se puso más candente luego de que el gobernador Miguel Ángel
Yunes Linares condenaba los hechos en medio del dolor por la muerte casi a la
misma hora de su amigo, el jefe de la policía federal en Veracruz Juan Camilo
Castagné, ultimado a 340 kilómetros de la colonia Nueva Calzadas, en Cardel.
“Comenzaron las investigaciones para dar con los responsables de los dos
crímenes. Y para el 24 de junio pasado en Xalapa ya estaban enterados de la
omisión tolerada por el fiscal Regional. La orden fue fulminante: el cadáver
debía ser recuperado ipso facto. Habría apoyo de la Secretaría de Marina Armada
de México para traerlo de nuevo y culminar el trámite.
“A unos metros del camposanto Colinas de la Paz, la familia no puso peros,
entendieron la situación. El jaloneo se dio con allegados al finado, quienes no
aceptaban que los hicieran esperar más, en medio de las lágrimas de los deudos,
y de ahí surgió la versión de que había sido la Marina la autora de la
sustracción del cadáver, cuando en realidad había sido personal de Fiscalía.
“La neurocirugía se realizó rápidamente, contó la fuente, y el cadáver se
devolvió inmediatamente para seguir el entierro, con mariachis, cervezas y un
ambiente de fraternidad en torno a quien despedían.
“Pero el haber cubierto el trámite no resultó suficiente para salvar el
pellejo a los funcionarios. La salida de Morales Carrasco es un hecho y, y se
presume, también serán despedidos otros mandos, entre ellos el delegado de
Periciales, José Ángel Vázquez Méndez”. Sería relevado por José Alfredo Gómez
Reyes, actual fiscal regional en Xalapa.
Domingo 2. Al concluir la reunión del Grupo de Coordinación Veracruz, Yunes
azul revela quién ejecutó a los cuatro niños: Alain López Sánchez, alias “La
liebre”. Y ofrece un millón de pesos por datos que conduzcan a su captura.
Clemente Martínez, el padre de familia, el taxista, habría estado implicado
en el crimen del Berna. Sin embargo, una versión sostiene que nada tuvo que ver.
El H se habría equivocado.
En el relato del periodista Juan Antonio Valencia hay un señalamiento
directo: el fiscal regional Ricardo Morales dispensó la autopsia y Yunes lo
reventó.
Refiere Valencia:
“Lo que era un secreto a voces, pasó de lo privado a lo público. El fiscal
regional Ricardo Morales Carrasco cedió a petición de sus allegados dentro del
crimen organizado y ordenó dispensar la autopsia al cadáver de Bernardo Cruz
Mota.
“Describen que una llamada al teléfono privado de Morales Carrasco resolvió
la entrega del cadáver y se procedió a la inhumación, sin haber cumplido con el
protocolo de ley”.
Luego apunta:
“Ahora el involucramiento de la Fiscalía de Veracruz, por medio del enlace,
Ricardo Morales Carrasco, quien desde su llegada, hace cuatro meses, no funcionó
y se le sostuvo.
“Ahora falta saber de qué está hecha la Fiscalía General, si va a proceder
contra el ahora ex funcionario, o lo va a proteger por el delito cometido contra
de la administración de justicia”.
Ricardo Morales se va. Deja la Fiscalía Regional bajo sospecha, implicado en
la dispensa de la autopsia al lugarteniente del H, a espaldas del gobierno de
Veracruz, burlando a Winckler, burlando a Yunes.
Lo venció el miedo. O recordó que era plata o era plomo.
Y que El H, aún capturado, manda.
Archivo muerto
Sigue teatral Javier Duarte. Se allana a la extradición y remata el show con
una declaración esotérica. “Paciencia, prudencia, verbal contingencia, dominio
de ciencia, presencia o ausencia, según conveniencia”. Y hace reír a la prensa
que lo asedia al final de la audiencia en el Tribunal de Guatemala y otro tanto
a los mexicanos que lo ven delirar. Lo espera un juicio por delitos graves y de
20 a 40 años de prisión, y sólo tiene algo que comentar: la paciencia y otras
yerbas. Es esa su frase, la que se vincula con el diario de Karime Macías, su
esposa, la que provoca a todos con su “Merezco abundancia”, usando Javier Duarte
los términos de ella, los que se muestran en los textos de la ex presidenta del
DIF. Viene pronto a México el ex gobernador de Veracruz. Enfrentará cargos
federales y del fuero común, delitos como delincuencia organizada y evasión
fiscal, los miles de millones de origen federal desviados y que fueron motivo de
denuncias por parte de la Auditoría Superior de la Federación, que la PGR
trasladó a la Fiscalía de Veracruz y ahí el ex titular, Luis Ángel Bravo
Contreras, las congeló. Algo así como obstrucción de la justicia. O la
imputación por las empresas fantasma, o las empresas de papel. Admite Javier
Duarte ser extraditado para enfrentar un juicio histórico, so riesgo de pasar
mínimo 20 años en prisión. Ahí sabrá cómo aplicar la “paciencia, prudencia,
verbal contingencia, dominio de ciencia, presencia o ausencia, según
conveniencia”. La pura teatralidad… Dice Yunes que son tres, que no son
periodistas pero que fingen serlo, y que sirven de informantes al crimen
organizado. Y así es. Sábese que de paramédicos y voluntarios pasaron a ser
“periodistas”, sin estudios ni formación, y luego los cachó, o se dejaron
cachar, por los malosos. Sábese igual, que entre los tres y otro reportero hay
rivalidad por ser el enlace con los medios, con la tropa de prensa, por el
manejo de recursos, la línea entre lo que se debe o no publicar. Sábese que de
la rivalidad pasaron a la denuncia y que ahí el que los cachó fue el aparato
judicial yunista. De ahí que Miguel Ángel Yunes Linares haya soltado que habrá
acción legal contra los narcoperiodistas en cuestión. Y que afirme su fiscal
Jorge Winckler Ortiz que la PGR ya integró las carpetas de investigación. Si hay
denuncia entre esos “periodistas”, imputándose que unos y otros son operadores
del crimen organizado, ¿dónde está la criminalización?… Águeda ya es diputada, y
va por Morena. Releva Águeda Salgado a Eva Cadena en el Congreso de Veracruz,
defenestrada por un desafuero con tufo a justicia y venganza por igual, la que
se aplica a quien toma dinero ilegal con fines electorales y la inquina de
Morena que usa a Eva para deslindar al Peje López Obrador de los millones
ofrecidos por “empresarios” morenistas y luego la destroza. Hay en el fondo una
revancha, la que nació por la negativa de la diputada por el distrito
Coatzacoalcos Rural a que con bonos de Morena en el Congreso estatal se
financiaran las giras del Dios Peje a Veracruz. Sin fuero, a merced de la
justicia, Eva Cadena dejó de ser diputada. Este martes 4 rindió protesta Águeda
Salgado, su suplente, y se integró a la bancada de Morena… Tácitamente hay luz
al final del túnel. Sí, porque en su interior no. A oscuras se transita en el
túnel sumergido Coatzacoalcos-Villa Allende, derivado de una falla en el
suministro eléctrico, por los altibajos de corriente y apagones. Sea como sea,
el túnel es un fiasco. Si no se le filtra el agua del río Coatzacoalcos, se
queda sin luz. Hay ahí 5 mil millones de pesos invertidos, menos lo que devoró
la corrupción; lo que se llevó el gobierno de Fidel Herrera, sus constructores,
y lo que le arrebató Javier Duarte, el ex gobernador de Veracruz, sin justificar
ante la Auditoría Superior de la Federación cientos de millones de pesos
hurtados. A oscuras da servicio el túnel sumergido bajo el río Coatzacoalcos.
Mal augurio…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL H: DE LOS CHAGRA AL GENERAL BERMÚDEZ
* Su vínculo con el jet-set * El encubrimiento del duartismo * Áreas
verdes para el H * La policía lo cuidaba * Pepe Chagra amaga a Sayda Chiñas * La
amenaza * Periodistas son informantes del crimen organizado: Yunes * Claudia
González renuncia a Morena * Describe la violación a estatutos * Secuestran a
nieto de Wade.
4 de julio de 2017
Temido y poderoso, Hernán Martínez Zavaleta, alias El H, usó a los Chagra
para ingresar al jet-set, y al falso general Arturo Bermúdez Zurita, el capo del
Cártel de Duarte, para operar sin reserva, traficando o secuestrando, con el
aparato de seguridad bajo su control.
“Cómo negarse a que sea tu inquilino”, se excusaban los Chagra —Roberto y
José Antonio— al saberse que en el edificio de Lázaro Cárdenas, cerca del
malecón de Coatzacoalcos, ya ocupaba el H dos pisos en que instaló su gimnasio
VIP, Golden Bull.
“Cómo decirle no”, acusaban para justificar su docilidad al jefe regional de
Los Zetas en el sur de Veracruz y más allá.
Y tampoco le replicaron cuando la convivencia se volvió fraternidad, lo mismo
en el Once Once, el antro que sólo duró dos meses pues otro miembro de Los
Zetas, Julio César Rodríguez Briones, alias El Caballero o El Moto, se emancipó,
desató una oleada de secuestros, asesinó, dejando en el cuerpo de una de sus
víctimas, Luis Lazcano, un mensaje, sentenciando a muerte al Comandante H y a
sus amigos los Chagra.
Corrieron todos. Unos Chagra volaron a la Ciudad de México, otros a Puebla,
mientras el poderoso Hernán Martínez se perdía en la penumbra de la ley.
Volvieron una vez que El Caballero fue ejecutado, reiniciando los Chagra su
romance con el narco más solapado del duartismo y del gobierno federal.
Visible el nexo, las fotografías en que El H y Roberto Chagra muestran el
puño, la gráfica en que arranca Golden Bull; la estampa que engloba a Mariana
“La Barbie” Juárez, campeona mundial de boxeo y sex simbol; con el marcelista
Víctor Rodríguez a su lado; con el transportista PAN-PRD, Ramón Ortiz Cisneros;
con la empresaria Lucy Ruiz Novelo; con el empresario restaurantero David
Arreola Sam, que en plena crisis económica levanta el nuevo edificio de cuatro
plantas, a todo lujo.
Días después, el recato se volvió impudicia. A los Chagra se les veía a sus
anchas en la órbita del Comandante H, en partidos de futbol de los Delfines,
filial de los Tiburones Rojos que preside Roberto Chagra Nacif. Y con ellos el
candidato del PAN-PRD a la alcaldía de Coatzacoalcos.
Sabríase entonces que la mancuerna Chagra-El H marchaba en dos sentidos: el
narco conquistando al jet-set y a quienes no lo son pero les sobra el dinero,
los viejos y los nuevos ricos, los que en sus charlas remataban con el rasposo
“arre” y adoptaban acento norteño, y se pavoneaban proclamando que había click
con el matón, y los Chagra imaginando que con el delincuente a su lado sería
menos difícil asaltar el poder.
Inexplorada, hay otra vertiente que marca la relación Chagra-H. No es la de
los antros y los gimnasios, la comida y la bebida, el primo y la prima.
Hay un punto clave: los terrenos municipales, áreas verdes que el regidor
José Antonio Chagra Nacif —Tony Chana— debía preservar. Su comisión es la
tenencia de la tierra y su obligación es mantenerlas intocables o recuperarlas.
Pero no lo supo hacer.
En los límites de las colonias Petrolera y Puerto México, una fracción del
área verde es ya propiedad del H y su familia, sin que el ayuntamiento de
Coatzacoalcos hiciera el intento por reclamarla o revertirla. ¿Qué ediles
favorecieron al narco? Y si no hay acuerdo de cabildo, ¿quién violó la ley por
omisión al no reclamar los predios a favor del municipio?
Data del trienio de Iván Hillman Chapoy la extinción de áreas verdes,
vendidas al mejor postor, con acuerdos de cabildo amañados, sin que hubiera
justificación.
En trienio theurelista fue igual. Ahí el ejecutor fue Federico Lagunes Peña,
que arrancara su gestión proclamando la recuperación de las áreas verdes y
callando una vez que le fue recordado que su antiguo patrón, Iván Hillman, fue
el iniciador del despojo.
Hoy Federico Lagunes Peña, alias Pulgoso, es consejero y asesor de Roberto y
José Antonio Chagra Nacif, de Beba Chagra, la prima a quien el H tiene en el
mejor ánimo.
Frente al domicilio de Delia Martínez Zavaleta, hermana del H, y su esposo
Osiris, se construyó una cafetería, un local comercial y hay obra en curso. Y es
área verde.
Otros datos de la ficha técnica emitida por la Secretaría de Seguridad
Pública de Tabasco, revelan que El Comandante H gozaba de redes de complicidad y
de información entre las estructuras policíacas, incluso federales.
Refiere un hecho ocurrido cuando Los Zetas eran aún el brazo armado del
Cártel del Golfo, bajo la directriz de Osiel Cárdenas Guillén.
“El 11 de agosto de 2006, un juez federal decretó una sentencia de más de 28
años de prisión contra el ex agente de la Policía Federal preventiva (PFP), José
Ángel Torres Uscanga, quien fue detenido en diciembre de 2001, en Coatzacoalcos,
Veracruz, también fue acusado de pertenecer a una red de servidores públicos que
operaba para el narcotraficante Osiel Cárdenas Guillén, ya que entregaba al
cartel información sobre los operativos que alistaba la PFP contra el grupo
delictivo, para evitar la detención de sus integrantes.
“De acuerdo con la PGR, el ex Policía Federal pertenecía a una célula de
narcotráfico que operaba en Veracruz, liderada por Andrés Alberto Rangel
Sánchez, alias ‘El Chilango’, quien se dedicaba al tráfico de cocaína para el
Cártel del Golfo; también se le imputa el haber fungido incluso como secretario
particular del también narcotraficante Hernán Martínez Zavaleta”.
Sin elementos policíacos a su lado, un capo no es efectivo. De ahí que Hernán
Martínez reclutara a Juan Adiel “N”, ex comandante ministerial que realizara
funciones para el gobierno duartista en la región de San Andrés Tuxtla.
Tercero en la cadena de mando, Juan Adiel “N” fue aprehendido junto con el
Comandante H, el 29 de junio, en Tabasco, a manos de agentes de la Policía
Federal.
Juan Adiel es la conexión entre el Comandante H y los mandos policíacos, en
primer lugar el ex secretario de Seguridad Pública del Veracruz, Arturo Bermúdez
Zurita. Y ahí la impunidad en que se movía el jefe regional de Los Zetas.
Su nombre es Juan Adiel García Lezama y le apodan “El Primo” o “El Brother” y
es el hilo conductor hacia el aparato judicial duartista, implicado en crímenes
y levantones, según versiones que circulan en fiscalías y tribunales.
De Adiel y El H, dice un texto que circula en redes sociales, dirigido al
gobernador Miguel Ángel Yunes:
“Aquí están los causantes de toda la violencia que se ha desatado en
Coatzacoalcos. Este par son el cerebro que manda a sus pendejos a realizar
secuestros, levantones, extorsiones y toda la violencia vivida día a día.
“Se codean con políticos, empresarios, reporteros y hasta Seguridad Pública
les brinda seguridad privada a ellos. Si no cree en esto, puede revisar las
cámaras de C4 o las cámaras de seguridad de sus casas para que vea cómo se pasea
la policía cuidándolos. ellos son los que dieron la orden de la ejecución de la
familia, así como muchos otros inocentes”.
Temido, poderoso, intocable, El H fue dueño del sur, un socialité que se
paseaba por la ciudad, que acudía a antros y restaurantes, que viajaba en avión
comercial, delinquiendo y violando la ley sin miedo a ser llevado ante la
justicia.
Su aventura fue única y para los bronces. Tuvo aliados en la sociedad y en
las esferas de poder.
Los Chagra lo vincularon al jet-set.
Bermúdez le dio impunidad.
Archivo muerto
Sayda Chiñas no imputa culpas; las describe. Cita a Yunes, que punza y
provoca, que sostiene que con el líder zeta, Hernán Martínez Zavaleta, El H, se
coludieron empresarios de Coatzacoalcos, sus prestanombres. Así lo plantea el
gobernador. Y reseña la periodista que a la familia Chagra le clausuran el
edificio donde El H instaló su gimnasio VIP, el Golden Bull, y un restaurant, el
Port House, propiedad de Roberto Chagra Nacif. De la aprehensión del H y las
acciones del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares contra bienes de presuntos
prestanombres, Sayda Chiñas simplemente escribió para La Jornada Veracruz y Por
Esto, de los que es corresponsal en Coatzacoalcos. Es su oficio y lo hace
magistral. Luego formuló comentarios en un grupo de WhatsApp de una estación
radiofónica, y minutos después recibió la amenaza del regidor José Antonio
Chagra Nacif de emplazarla judicialmente por difundir una “calumnia”. Desfasada,
la reacción del edil empeora su situación. Si a alguien debiera reclamarle Tony
Chana es a Yunes azul. Él va por los prestanombres del H, y así lo adelantó.
Mientras, Sayda Chiñas, quien es integrante de la Comisión Estatal para la
Atención y Protección de los Periodistas, ya alertó a la CEAPP y al gremio del
que ha sido baluarte en la defensa de la libertad de expresión y defensora de
toda forma de intimidación por la vía judicial. Sayda no está sola… Agita el
avispero Miguel Ángel Yunes Linares. Al estilo Duarte, acusa que hay periodistas
o quienes se llaman periodistas que sirven al crimen organizado y que habrá
acción judicial. Son, pues, los narcoperiodistas de los que cada gobernador
habla sin tapujo y nadie llega al fondo. “No vamos a permitir de ninguna forma
—señala Yunes— que, escudándose en la calidad de periodistas, sigan colaborando
algunos individuos con la delincuencia organizada”. Agita el avispero Yunes azul
y horas después su fiscal, Jorge Winckler Ortiz, revela que hay carpetas de
investigación abiertas en la Procuraduría General de la República contra quienes
se ostentan como comunicadores y que sirven a la delincuencia organizada. Le
responde un sector del gremio de prensa, acusando que eso es criminalizar
periodistas. Le dice el director de Política Pública de Derechos Humanos de la
Secretaría de Gobernación, Ricardo Sepúlveda Íguiniz, que Yunes está enviando un
mensaje de criminalización al gremio periodístico. Pero reitera que en cualquier
caso de periodistas que sirvan de informantes al crimen organizado, se debe
proceder a investigar ministerialmente. De nuevo, primero el escándalo y luego
la investigación… Habla con filo Claudia González Pardo y se va. Demoledora, su
renuncia a Morena es una disección del pejepartido: sus yerros y trompicones, la
permanente violación a los estatutos, la imposición de candidatos, la traición a
los principios que enarbola el Movimiento de Regeneración Nacional. Con fecha 1
de julio, la maestra universitaria deja Morena, destazando la tesis
lopezobradorista de la pureza y la salvación, el proyecto de nación que acabará
con la desigualdad, que desterrará la corrupción, que refundará a México como si
en Andrés Manuel López Obrador hubiera reencarnado Benito Juárez. Recrimina
Claudia González el reclutamiento de priistas, panistas, perredistas, petistas
que son el cáncer político de la nación; la desaparición de los comités
municipales de Morena; la creación de instancias de dirección al margen del
estatuto; el errático manejo del líder estatal, Manuel Huerta Ladrón de Guevara;
la necedad de la diputada federal, Rocío Nahle García; la incongruencia al
pregonar la defensa de Pemex y designar un candidato, Víctor Carranza, con
litigios por actos de corrupción en la paraestatal. Remata Claudia González
Pardo con una embestida brutal: “Me alejo de los malos actos y de la cercanía de
gente con fallas morales que me desprestigian; y esto en el partido Morena de
quien pensaba yo que era la esperanza de México, que era diferente de los demás
y que buscaba el cambio verdadero, por resultar una mentira”. Detalló: “El 20 de
noviembre de 2015 en asamblea nacional, yo voté por Andrés Manuel López Obrador
para presidente nacional de Morena, creyendo en el como un futuro presidente de
México, y por quien desde 2006 estuve votando; de manera personal, le dije que
si quería ganar la presidencia de México en 2018, debía colocar en las 3
dimensiones de gobierno: federal, estatal y municipal, a gente preparada y
honesta, que como mexicanos ya estábamos hartos de la corrupción en México”. Y
reflexiona: “Por lo que veo quiere perder las próximas elecciones de México,
porque ha permitido el ascenso en cargos de elección popular y en la cúpula de
las dirigencias nacionales y estatales, a pura gente con desprestigio,
antecedentes de corrupción y expriistas sobre todo, tachando de infiltrado
militante que defiende sus derechos, cuestiona y no le parecen estas
imposiciones y teniendo al sistema PRIAN dentro de sus filas descaradamente”.
Por último, Claudia González Pardo sentencia: “No oír la verdad por causa de la
soberbia e ignorancia, traerá sus frutos”… De Jorge Hiram Wade Zúñiga nada se
sabe. Fue a un antro, el sábado 1, y no volvió. Horas después, el domingo 2, un
sujeto llamó a su hogar. Habló de Jorge Hiram. Dijo tenerlo en su poder. Exigió
un millón de dólares. Y colgó. Trascendió su secuestro y sacudió a Minatitlán.
Sábese que el plagiado es nieto del líder y mandamás de la Sección 10 del
sindicato petrolero, Jorge Wade González. Polémico, Jorge Wade vive su dolor y
su angustia , quizá sin saber lo que en las redes sociales corre, el escarnio de
los “amigos” y de los tuiteros, los que hasta en la tragedia no dejan de
destilar insania y perversión. Quiera que Jorge Hiram regrese con bien…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL H: ONCE AÑOS DE NARCOIMPUNIDAD
* Comenzó con Fidel y siguió con Duarte * Desde 2012 tenían su ubicación *
Y lo dejaron actuar * Políticos y empresarios, su séquito * Chagra, Víctor
Rodríguez, Jesús Moreno, Ramón Ortiz, Piquitos, López Mora * ¿Vive aún el autor
de la masacre de los niños? * Cayó Stalin * Patalea Héctor * Brenda y los
préstamos * Nanchital: riesgo de parálisis.
3 de julio de 2017
Entre viandas y trago, la clase política y jet-set a sus pies, Hernán
Martínez Zavaleta, alias El H, construyó un mundo violento —secuestro, droga,
combustible robado, extorsión— gozando por once años de impunidad. Y sabiendo
dónde ubicarlo, los del poder y los que no, lo dejaron actuar.
Zeta mayor en la región, acusado de una masacre, la de los cuatro niños y sus
padres en la colonia Nueva Calzadas, en la zona pobre de Coatzacoalcos, el 24 de
junio, Hernán N, como lo categoriza el gobierno, o Comandante H, o El H, o bien
Jorge Martínez López, su otro alias, hoy está en prisión, bajo resguardo de la
Subprocuraduría Especializada en Investigación de la Delincuencia Organizada.
Lo detuvo la Procuraduría General de la República, el jueves 29 de junio, en
Tabasco, cerca de los límites con Veracruz, junto con dos cómplices, Víctor
Manuel “N” y Juan Adiel “N”, a quienes se les decomisaron un “arma de fuego
corta, dos granadas, un kilogramo aproximadamente de una sustancia con las
características propias del cristal y un vehículo”, según comunicado de la PGR.
Le imputan la masacre de los niños. Habría sido una revancha por el asesinato
de su lugarteniente, Bernardo Cruz Mota, el viernes 23, en la colonia Benito
Juárez Norte de Coatzacoalcos. Un día después, ultimaron a los menores, a su
padre, el taxista Clemente Martínez, y a su madre, Martidiana N.
Hay un audio —refiere una versión de manejo restringido—. Se escucha la voz
del Comandante H. En él se pudo corroborar que El H ordenó la ejecución a sus
sicarios, detallando cómo les quitarían la vida a los menores.
Otros viven un infierno distinto. Son los que a lo largo de once años fueron
cómplices silenciosos: políticos y hombres de poder, empresarios y dirigentes
sindicales, autoridades municipales y jefes policíacos, periodistas y
deportistas, la runfla que sabiendo del impacto violento de sus acciones, lo
dejaron hacer, le permitieron actuar, decidieron callar.
Sin Fidel Herrera Beltrán, de 2006 a 2010, el Comandante H no habría iniciado
su ascenso en el mundo del hampa. Sin Javier Duarte, de 2010 a 2016, no se
habría consolidado como el jefe regional de Los Zetas.
Decidía el cobro de piso, la extorsión a empresas y comercios, a antros y
restaurantes en la zona del malecón, a profesionistas y gente de trabajo, a
empleados. Decidía el tráfico de droga. Decidía el secuestro. Decidía el robo de
combustible.
Once años, desde 2006, fue impune.
Una ficha sobre vida delictiva revela que el gobierno siempre supo dónde
ubicar al Comandante H. Y no lo tocó. El documento lleva el logo del gobierno de
Tabasco y de su Secretaría de Seguridad Pública.
Cita la ficha tres domicilios: Pino Suárez 1305, Emiliano Zapata 1315 y
Agustín Lara 611, Colonia Benito Juárez Norte, y detalla datos generales del H,
los de su esposa, hijos, padres y hermanos, una de ellas con título de doctora.
Refiere el documento que el 7 de marzo de 2012 se le detuvo. Elementos del
Ejército lo intervinieron. Le acompañaba Bernardo Cruz Mota y escoltas. Viajaban
en dos camionetas, una Honda Pilot 2001, y una Toyota Highlander 2011. Les fue
asegurada una pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros. El H exhibió una
credencial apócrifa con su rostro y el nombre de Jorge Martínez López.
Remitido a Nayarit y recluido en el penal El Rincón, enfrentó un juicio
corto. Luego abandonó la cárcel y se alejó brevemente de su actividad delictiva.
Habría de regresar con mayor brío e impunidad.
Hay errores en la ficha técnica del Comandante H. Lo mismo le imputan ser
jefe zeta que integrante del Cártel de Sinaloa o del Cártel del Golfo, bandas
antagónicas.
Hay dos datos relevantes: su función en la organización y una posible
traición al cártel.
“Según información extraoficial —dice la ficha técnica— operaba las redes de
información para el grupo delictivo de los zetas y coordinaba operaciones
financieras y el cobro de extorsiones.
“Posteriormente fue enviado al Penal de Nayarit, donde estuvo recluido un
año. Se especula que su liberación fue producto de una negociación a cambio de
datos que llevaran a otras capturas”.
En otro parte de la ficha técnica, se explica: “no es molestado porque tiene
la protección de autoridades federal, estatal y municipal”.
De esa complicidad habló el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares:
“En el caso concreto de Coatzacoalcos, se está estudiando la posibilidad —la
posibilidad, reitero— de que algún mando o algunas personas al servicio de la
seguridad o de la procuración de justicia de la Fiscalía General del Estado
pudieran tener algún vínculo con esta organización. Hasta el día de hoy no está
acreditado. Lo que sí está acreditado es que El H operaba en Coatzacoalcos desde
2006 con absoluta libertad.
“Se vinculó con personas dedicadas a actividades empresariales en
Coatzacoalcos que sabían perfectamente bien la actividad que desarrollaba y que
no solamente no la denunciaron, sino que se prestaron a aparecer como
propietarios de bienes que realmente eran propiedad de este delincuente”.
Más adelante Yunes azul agregó:
“Estamos investigando a profundidad su vinculación con diversas personas,
personas que prestaban su nombre para que negocios obtenidos a partir de
actividades ilícitas pudieran operar como negocios lícitos en Coatzacoalcos”.
Aludía a un gimnasio y un restaurant. El sábado 1, Golden Bull y Port House,
ligados al Comandante H fueron clausurados por la Procuraduría General de la
República, removiendo los recuerdos que la sociedad que convivió con él y lo
encumbró desearía borrar.
Del gimnasio Golden Bull, inaugurado hace un año, decían las reseñas del
evento:
“Golden Bull es un gimnasio equipado con lo más moderno en aparatos y
programas para acondicionamiento muscular y mejoramiento de la salud”. Su
propietaria es la familia Martínez Mayo.
A su inauguración, el 11 de marzo de 2016, acudieron los boxeadores
profesionales, Mariana “La Barbie” Juárez, campeona mundial y sex simbol en
revistas para caballeros, y Marco Antonio “Quetzalcóatl” Peribán, así como el
fisicoculturista profesional Federico Boysselle.
Se ubica en un edificio propiedad del dirigente político y empresario,
Roberto Chagra Nacif, un inmueble atractivo de cuatro plantas, ubicado sobre la
avenida Lázaro Cárdenas casi esquina Allende, en el centro de Coatzacoalcos.
Antes, durante el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, fue la Oficina de Hacienda
del Estado.
La familia Martínez Mayo, vía terceros, arrienda dos pisos del edificio.
Port House es un restaurant propiedad de Roberto Chagra, asociado con los
empresarios Alejandro Matiano Molinar y Pepe España Quintero, inaugurado el 9 de
septiembre de 2015.
Su padrino fue el ex candidato priista al gobierno de Veracruz, Héctor Yunes
Landa, vinculado por igual a Fidel Herrera que a Javier Duarte, “mi jefe
político”.
A todo lujo —y precios por las nubes—, Port House ofrecía “cortes Prime y
Premium, cocina internacional, cava selecta, lights show, mixología, DJ Oldies y
muchas sorpresas más”, según la reseña de la inauguración.
No se advierte, hasta ahora, cuál sería la participación del Comandante H en
el restaurant de Roberto Chagra. Una fuente ligada a la investigación señala que
habrían indicios de blanqueo de capitales.
Circundaban al H, políticos y adinerados, empresarios y restauranteros, lo
más granado de la sociedad.
Uno de ellos, Roberto Chagra Nacif, sobre el que pesa la mayor liga, es
presidente del Partido Verde Ecologista de México en Coatzacoalcos, ex candidato
suplente a diputado federal, ex sindico municipal, ex director de Carreteras
Estatales en el gobierno fidelista, director de la Comisión Municipal de Agua y
Saneamiento y dueño de la filial del equipo de futbol Tiburones Rojos de
Veracruz.
Y es su arrendador.
Propietario del edificio que dio cabida al Golden Bull, Chagra es aludido por
Yunes como prestanombres y socio de Hernán Martínez Zavaleta, encubridor de sus
negocios con presunto lavado de dinero.
Otro negocio de Chagra, el Once Once, era frecuentemente visitado por El
Comandante H, incluso el día de su inauguración, el 16 de junio de 2016, estuvo
presente. Hubo invitados de lujo, el alcalde Joaquín Caballero y varios
regidores municipales, así como empresarios y lo más granado del jet-set.
Sus socios eran Alberto Rodríguez y su esposa Lucy Ruiz. Su administración
estuvo a cargo de Beba Chagra, prima del ex funcionario fidelista.
Cerró dos meses después, el 18 de septiembre, poco después que otro jefe
zeta, apodado El Caballero, rival del H, iniciara una serie de secuestros y
levantones, el asesinato de Luis Lazcano Meza, cuyo cadáver apareció con un
mensaje contra los hermanos Roberto y José Antonio Chagra y el mismo Hernán
Martínez Zavaleta.
“Les vamos a dar donde más les duele”, decía el texto. “Así como ustedes
también se pasan de #$%%# con las familias, también nosotros. Empresarios
vinculado con los Zetas”.
Huyeron los Chagra y muchos otros del jet-set. Y cuando El Caballero fue
ejecutado, todo parecía volver a la normalidad. Parecía…
Aquella inauguración del Golden Bull fue memorable. El H era un dios, un dios
que protege a sus hijos.
Entre los políticos que gozaron posando la fotografía con el H, se hallaban
Víctor Rodríguez Gallegos, brazo derecho y operador del ex alcalde Marcelo
Montiel Montiel, del que fue Secretario de Gobierno y más tarde encargado de la
administración y finanzas en la Secretaría de Desarrollo Social estatal y en la
delegación de la Sedesol federal en Veracruz. Contendió para diputado local por
el PRI, en 2016, y perdió ante Morena.
Otro, Ramón Ortiz Cisneros, empresario del transporte, cetemista, rival de
Carlos Vasconcelos Guevara, desligado del PRI, incrustado en la campaña del PAN-PRD
a la alcaldía de Coatzacoalcos, con resultados desastrosos.
Pretendió que su esposa Claudia Karina Bonilla fuera síndica desplazando a la
panista Maritza Ambrosio, sin lograrlo. Su hermana Mariela fue candidata a
regidora por el PRD, quedando fuera de toda posibilidad. El gobierno yunista le
concedió la delegación de Patrimonio del Estado, en sur de Veracruz.
Jesús Moreno Delgado, ex candidato a presidente municipal por el PAN-PRD en
Coatzacoalcos, marcelista, ex director del DIF en el ayuntamiento de Joaquín
Caballero y antes secretario de gobierno con Marcos Theurel Cotero, aparece
posando la fotografía con el H en un partido de futbol.
Otro, Félix López Mora, delegado de Tránsito en Cosoleacaque, también posa la
fotografía. Priista, fue diputado local suplente en 2012. Quiso ser candidato de
la alianza PAN-PRD en 2017 pero fracasó. Lo acogió el futuro alcalde, Cirilo
Vázquez Parissi.
Uno más, David Arreola Sam, dueño del restaurant Piquitos, uno de los más
selectos en comida de la costa y de altísimo precio. Su sonrisa junto al H lo
dice todo.
Y así el historial del H, de la mano del jet-set y el círculo político,
construyendo un mundo violento y ligado a sus empresas.
Fueron once años de impunidad.
Archivo muerto
¿Vive o no Alaín López Sánchez, alías “La Liebre”, presunto autor material
del crimen de los cuatro niños en la colonia Nueva Calzadas? Por el sicario
ofreció el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, un millón de pesos. Habría
sido el encargado de ejecutar al taxista Clemente Martínez, a su esposa y cuatro
hijos, por órdenes de Hernán Martínez Zavaleta, el Comandante H, en venganza por
el crimen de su lugarteniente, Bernardo Cruz Mota. “La Liebre” o “El Orejón”,
según datos circulan en redes sociales, era matón del Berna. Cuentan los que
saben que ya no habita el mundo de los violentos, ni de los que hablan, ni de
los que respiran… Insostenible, Stalin Sánchez Macías cae y arrastra a Héctor
Yunes. Duró apenas cuatro días como coordinador de asesores de la Fiscalía
Anticorrupción, vilipendiado por su pasado duartista, por el saqueo a Veracruz,
los millones pagados al consorcio periodístico de los Heraldos por aplaudir y
callar, por las prebendas y dádivas, un terreno vía una treta legaloide con el
que Javier Duarte favoreció al primo de su esposa Karime. Y luego a la Fiscalía
Anticorrupción. ¿Para blindar a quién? Trascendió su renuncia este domingo 2,
aunque se hizo efectiva con fecha el 27 de junio. Se fue entre fuego verbal,
rechifla y denuesto, los improperios que suscitó su aberrante designación.
Héctor Yunes Landa, el senador que lo impulsa, admite la derrota y patalea,
encara a la presidenta del Congreso de Veracruz, Mariely Manterola Sáenz,
imputándole nexos con el duartismo y exige la renuncia de un asesor de la
diputada, igualmente marcado por el gobierno de Javier Duarte. Qué show el del
fallido candidato priista al gobierno de Veracruz, aquel que se inmortalizara
con su frase icónica: “Javier Duarte es mi jefe político”. Y que el duartismo se
infiltre en las instituciones… De salida, Brenda Manzanilla sólo espera que los
créditos fluyan, previo aval del Congreso de Veracruz, que le alleguen recursos
para realizar obra, vialidades que demanda la población de Nanchital. De
entrada, Zoila Balderas Guzmán, alcaldesa electa por el PAN-PRD, sabe que sólo
con financiamiento bancario podrá realizar un digno papel. Se sabe que va por 50
millones de pesos. Su escollo está en el cabildo municipal, donde sólo tiene el
voto del síndico Mincho Ávalos y tendrá que convencer a Morena y al PRI, quizá a
Movimiento Ciudadano, una vez que el Órgano Público Local Electoral determine a
qué partido se le asigna la tercera regiduría. Si el PAN logra tener mayoría en
el cabildo —tres de cinco votos—, caminará en las nubes; si no, habrá que ver la
capacidad de la futura alcaldesa, hija del extinto líder petrolero, Francisco
Javier “Chico” Balderas Gutiérrez, para negociar. Una tercera vía es jalar al
regidor priista, Francisco Balderas Pérez, su primo, para sacar proyectos y
evitar que el ayuntamiento entre en una profunda parálisis…
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