UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
LA VIÑA DEL SEÑOR
25
de septiembre 2017
En mis
años mozos, varias veces la pesadumbre me salía por los ojos. Al ver mis
lágrimas esa diminuta mujer a la que empecé a admirar desde que al preguntar
porque su blusa estaba casi rota, desfajada de la falda y plantada en sus
dos pies como si fueran columnas de un edificio que jamás se cuartearía
oponiéndose a que los prepotentes agentes de migración entraran a la casa;
mi abuela solo me dijo “mira hija hay toda clase de gentes en la viña del
Señor”.
El
andar por la vida me ha corroborado ese y muchos otros dichos llenos de
sabiduría; para no ir muy lejos hagamos un repaso de quienes se hicieron
visibles en este sismo que golpeó otra vez a la ciudad de México: Por
supuesto los vecinos que conocían a los atrapados en los edificios
derrumbados, una multitud que dijo estar dispuesta a retirar escombros, los
infaltables medios electrónicos cuya lucha comercial –medida por ese
fenómeno denominado rating- les justifica toda suerte de falacias; y hasta
los jóvenes dispuestos a ser parte de una aventura real con fallecidos,
rescatados, perros heroicos y hasta tecnología de punta.
Pero
esos no son todos los que deambulan en la viña del señor también se acercan
los dispuestos a robar, desde un roto martillo que alguien acaba de donar y
que en la confusión sin orden es fácil llevarse. ¿Que decir de los magos del
disfraz que aprovechan la puerta descuadrada y fácil de abrir para buscar
cualquier cosa en los departamentos de los desalojados por motivos de
seguridad? No es fácil de explicar el porqué de una selfi tomada con el
derrumbe como escenario o la entrega de víveres por un motociclista con un
tufo alcohólico perceptible a cuadras de distancia. ¿Cómo es posible que una
reportera de televisión aguante tres días sin dormir, ni bañarse y fuera de
su mundo cotidiano? ¿Podría un joven ansioso de estar en pantalla hacer algo
para parecerse a ella?.
¿Se
puede justificar el robo de un vehículo cuyo destino era la entrega de
apoyos a Oaxaca, Morelos o Chiapas? ¿Entienden los agoreros de la ambición
por el poder las consecuencias de la aniquilación de un sistema electoral
cuyo diseño tomó varios lustros? ¿Quién financiaría los necesarios costos de
difusión para conocer a un candidato? ¿será el narco el que arribe al poder
porque tiene la clara posibilidad de pagar cualquier campaña? ¿Cómo podemos
validar la auténtica buena intención de grupos de emergencia –sobre todo
nacionales- que llegan 72 horas después de la hora catastrófica y se
aprestan primero a hacer turismo antes de acercarse a los puntos urgidos de
ayuda?.
Poca
difusión tuvo una escena que me impresionó: después de que el ejército y la
marina dijeron que ya no era necesaria la ayuda manual para el retiro de
escombros. La reacción violenta permitió justificar el uso de granaderos
para resguardar la zona. Los policías fueron agredidos casi como si
quisieran matarlos y finalmente ellos, los marinos y los soldados se
retiraron al cerco exterior y le dijeron a la chusma, algo así como “esta
bien, háganlo ustedes bajo su responsabilidad”. Luego de unos minutos de
euforia, la gente se quedó paralizada y desconcertada, era como si al niño
emberrinchado, le dices “perfecto quieres caminar solito en el centro
comercial puedes hacerlo solo que yo ya me voy”.
Uno de
los problemas de México es justo la generalizada carencia de límites a una
población –y esto incluye a los súper empresarios, constructores y
desarrolladores- desbordada cuya capacidad creativa se usa más para
infringir la norma y hasta el sentido común. ¿Cuantas veces se han expresado
voces de alerta acerca de seguir cubriendo de cemento tierras de recarga
acuífera –Tláhuac, Xochimilco, parte de Coyoacán y en otras delegaciones lo
que fuera el curso y lecho de ríos e incluso lo que fue el lago de Texcoco-
frente a autoridades que prefieren el rol de cómplices al de servidores
públicos?.
Imagine una ciudad cuyos árboles fueran podados de cuando en cuando, -como
las uñas que Usted le corta a sus hijos- sin banquetas desniveladas por las
raíces de ejemplares que en su necesidad de oxigeno y de agua se extienden
fuera de control. Dibuje en su mente a una ciudadanía auténticamente feliz,
por que sabe que nunca su auto, barda o techumbre, será destruido por un
poste, un árbol, un anuncio espectacular o una marquesina que incluso puede
matarlo o dañarlo. Y más específico trate de pensar como sería hoy la vida
de habitantes de edificios que en su construcción no respetaron el atlas de
riesgos o los límites de altura aprobados por la ciudadanía en las normas de
desarrollo ¿Cómo viven en la colonia del valle dependiendo de pipas de agua?
¿De que manera los delincuentes que han despojado a sus legítimos dueños de
edificios en la Cuauhtémoc tienen alguna responsabilidad por los derrumbes?
¿Qué parte del castigo debiera aplicarse a las autoridades que han permitido
todo esto?
Aun
faltan días de rescate, de duelo y de indemnizaciones casi siempre poco
justas, después en la viña del señor se harán visibles los constructores y
los contratistas, los albañiles y los improvisados llamados media cuchara;
estarán cerca los puestos de garnachas, refrescos y sustancias adormecedoras
del máximo esfuerzo muscular; los promotores de la preventa; los
funcionarios que “mágicamente” elevan su nivel económico y por supuesto los
financieros anunciando que México no está en crisis.
Los
fieles de todas la religiones rezarán, meditarán, harán oración,
intensificarán su actividad para reunir dineros que permitan la restauración
de sus templos. Los que dicen que Dios es cada uno de nosotros o la ciencia
e incluso el simple devenir de una existencia finita volverán a su cotidiana
realidad de pobres o ricos; responsables o irresponsables porque así es la
viña del señor, plena de diversidad de caracteres, credos, educaciones y
actitudes.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
ALGARABÍA Y TRISTEZA
18
de septiembre 2017
Fue una semana llena
de eventos trágicos, reacciones positivas y por supuesto júbilo nacional. El
temblor sacó a flote una realidad de marginación en dos estados del sur de
la república y simultáneamente surgió el intento de corrupción por igual en
el manejo de los seguros que del presupuesto público para la atención de
damnificados. Como siempre el manejo de las “ayudas” de emergencia
–despensas, cobijas, carpas etc.- quiso convertirse en moneda de compra de
votos y hasta la suspensión de la cena de gala se interpretó de manera
negativa por quienes han hecho de la crítica al titular de la primera
investidura nacional una especie de deporte maligno[1]
¿Por qué los medios este año no dieron amplia difusión al grito en ciudades
del extranjero? ¿Cuál fue la línea de comunicación en nuestras embajadas y
consulados?
La pérdida de
identidad es un proceso casi imperceptible. En un restaurante cuya cadena ha
cambiado de dueño, llamé al gerente para hacerle notar que los adornos
patrios no respetaban la ley de uso de la bandera –eran rojo blanco y
verde-; el sujeto casi me saca del establecimiento, me insultó, se burló
durante todo el tiempo de mi estancia y me retó a que yo lo denunciara si no
estaba conforme.[2] Y el
lamentable homicidio de una joven de 19 años en el estado de Puebla, sirvió
para enquistar más el miedo de algunas compatriotas que pensaban regresar a
México. ¿Cuál ha sido la estrategia recomendada por agencias de publicidad
beneficiadas con millones de pesos para reflejar lo positivo que tiene
nuestra patria? ¿Gana algo el pueblo de México denostando en automático a
todo el que realiza una función en el gobierno?
Muchas lecciones nos
han dejado el temblor, los huracanes y aun la miseria humana. Una de ellas
es entender la conducta que como parte de un grupo social sometido a las
leyes vigentes debe cumplirse para que las cosas caminen como todos
anhelamos. Desde tiempos inmemoriales se estableció que quien presida lo
público deberá leer todos los días la ley que le rige para que sea el
sustento de sus obras, igual se estableció que toda autoridad debe escoger
un adecuado equipo de trabajo -buenos dirigentes, oficiales y jueces- con el
fin de no torcer el derecho ni hacer acepción de personas, amén de no tomar
sobornos - - porque esto ciega los ojos aun de los sabios y pervierte las
palabras de los justos.[3]
Pero una norma para
que se considere justa debe también tener correlación con las
responsabilidades de aquellos a quienes se aplica y por eso los gobernados
debemos reconocer y obedecer a la autoridad para evitar consecuencias
negativas, habida cuenta que los magistrados no están para infundir temor a
quien se conduce con rectitud y sí para aplicar castigo a quien rompe las
reglas. ¿De que tamaño es el compromiso retórico del nuevo gobernador del
Estado de México cuando asegura que luchará para evitar feminicidios? ¿Cómo
debería ser la conducta de chicas agraciadas que sin rubor muestran sus
cuerpos en Instagram o Face book, se reúnen cotidianamente en bares y
regresan a sus hogares a altas horas de la noche? ¿Qué protección pueden
exigir quienes en vez de pagar sus impuestos[4]
gastan recursos exorbitantes en empresas de seguridad y en bufetes de
abogados?
Pero con todo, el
pueblo aseguró que “vivan los héroes que nos dieron patria y viva México”;
los afectados por los fenómenos naturales, enterraron a sus muertos,
lloraron por sus pérdidas materiales y regresaron a su vida cotidiana
improvisando y sacando la casta. Muchos –aun damnificados o pobres por
destino- decidieron compartir con mexicanos a los que ni siquiera conocen,
ropa, víveres y hasta una colección de muñecas que fueron la felicidad de
algunas niñas ¿Cuándo podremos asegurar que tiene más sustento que nuestra
propia genética la felicidad que se nos atribuye en encuestas y estudios?
¿En que momento dejaremos de juzgar como se hace con el cohetero a
presidentes que les chiflan porque no aparecen y también a otro porque acude
con premura y constancia cuando quiere ver la eficacia y el cumplimiento de
lo que ha ordenado?
Es la hora de exigir
sí, pero también de asumir nuestras propias responsabilidades, para que
“viva México” y cuando digo nuestra me refiero a cualquiera de nosotros que
somos ciudadanos, lo mismo al empresarios que el empleado, al joven que al
anciano, al maestro que al estudiante, al comprador que al comerciante, al
pequeño productor de campo que a la grande transnacional adquirente de
leche, maíz, frutas, vegetales o verduras. Vivirá México cuando quien cumple
con denunciar un delito no sea regañado o tratado como basura por el
funcionario del MP o el vecino sea escuchado por el delegado o el presidente
municipal; y no solo vivirá sino será más grande México cuando aun el que se
haya emigrado sienta orgullo de ser mexicano y vea como opción el regresar a
su patria para producir de manera libre sin el yugo del crédito ni la
discriminación del que cree ser mejor que nosotros.
[1]
Se del algunos mexicanos –estudiantes, visitantes, empresarios y fanáticos
de ciertos líderes viajando por el extranjero- que “supieron” que “como Peña
se gastó todo el dinero no hay recurso para el grito y por eso no habrá
grito”
[2] Por supuesto que lo he hecho
ante la instancia correspondiente y en este escrito respeto su identidad.
[3] Antiguo Testamento:
Deuteronomio 17:18-19 y Deuteronomio 16:18-19
[4] La
Biblia, Carta a los Romanos 13:1-7, “…. Pues por esto pagáis también los
tributos, porque son servidores …. Pagad a todos lo que debéis: al que
tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que
honra, honra”.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
TERREMOTOS
11
de septiembre 2017
A lo largo de la historia, los temblores y
terremotos, se han relatado como eventos que producen temor, destrucción y
muerte. En términos científicos se trata de un
sacudimiento brusco causados por desplazamiento de los niveles subterráneos
o sub acuáticos de la tierra. El origen del fenómeno se denomina epicentro y
el daño en la superficie se relaciona directamente con la fuerza del
movimiento y la distancia a la cual logra llegar.
El contacto de
placas tectónicas[1] deja
invariablemente pérdidas: económicas, humanas y emocionales y los afectados
que no mueren huyen presas del temor y la desesperanza. Se han registrado 5
terremotos de más de 9 grados Richter en el mundo: Chile -22 de mayo 1970-
Alaska -27 de marzo 1964- Indonesia -26 diciembre 2004- Rusia -4 de
noviembre de 1952- Japón -11 marzo 2011- sin embargo en la mente de la
humanidad no pueden olvidarse los de san Francisco, ciudad de México y por
supuesto los más antiguos –año 1700- en California, Oregón Washington y
Columbia británica.
Aun cuando los
terremotos de San Francisco[2]
y de la capital de México –en 1957 y 1985- fueron menores a los 9 grados, la
destrucción provocada fue de gran intensidad, aunque ello produjo -como
buena consecuencia- una mayor conciencia y preparación para afrontar la
recurrencia de tales eventos. En los escritos bíblicos hay al menos 27
referencias a terremotos. Por igual estos se mencionan como castigos que
ocurren por la iniquidad humana, que como profecías e incluso como eventos
que permiten testificar acerca de la salvación cristiana, como ocurrió con
el carcelero de Filipo durante el encarcelamiento de Pablo y Silas[3]
¿Es casualidad el
número 27 de las placas tectónicas y el de versículos bíblicos? Dejar al
azar y al imaginario humano diversas explicaciones no es un buen camino ni
en la ruta espiritual ni en la científica; aunque no deberíamos ignorar lo
señalado en un salmo, -el 46, que forma parte de los 5 libros con los que se
integra esta parte del antiguo testamento- al señalar que habría temor y
los montes serían removidos, cosa que ocurrió por cierto como consecuencia
del temblor de San Francisco a inicios del siglo pasado cuando “las montañas
del este se acercaron cuatro pies y medio a las montañas del oeste"[4].
Los expertos en sismología, insisten hasta el cansancio en la imposibilidad
de predecir un sismo; sin embargo el tema es tan importante que hay en
derredor del mundo escuelas para estudiar dichos fenómenos y diversos
aparatos y tecnología que permiten saber como ocurrieron, cual fue la
intensidad y algunas de las probabilidades de repeticiones e incluso ciertos
factores que pueden propiciar la misma.
Si bien no se ha
podido fincar una relación entre el cambio climático y los sismos, es
indudable el vínculo entre un huracán alimentado por un océano que cada día
sube de temperatura. Hoy por hoy solo en el Atlántico se formaron de manera
simultanea tres fenómenos de este tipo y todos de consecuencias trágicas
¿Podrían a la larga estos movimientos en el mar mover algunas de las placas
tectónicas que originan los terremotos?
Lo cierto es que tal
como relató en su momento el autor del evangelio de Lucas, durante estos
fenómenos naturales siempre hay confusión y pestilencias; y aun hoy se busca
corrupción en el manejo de la ayuda humanitaria y se mueve a la lástima para
con los afectados que antes del evento ya eran pobres y marginados sin que
nadie se ocupara de ellos.
El causante de estos
eventos terribles ¿es Dios o el diablo? De conformidad con la lógica humana
Dios definitivamente debería de estar lleno de ira contra una humanidad que
cada día se aparta más de lo planeado, es decir, un planeta en armonía en
vez de una tierra llena de basura en el mar, de gases venenosos en el aire y
de ambición en el ánimo de los constructores y los políticos que se
convierten en sus cómplices. Otros en cambio ya estarán ofreciendo a los
demonios todo tipo de ofrendas para aminorar una ira que solo demuestra su
poder mayor al humano; yo me quedo con la realidad de que el tiempo que
pasamos en el planeta es limitado, que nuestro cuerpo ha de corromperse
dentro de la tierra, incinerarse en hornos más modernos que los usados por
Hitler y hasta incrementar la contaminación al botar nuestros restos en ríos
a los que se les conceden poderes superiores aun cuando en la realidad solo
sean caños por los que circula la inmundicia humana, ignorando que nuestro
espíritu habrá de presentarse ante el Dios que sustenta nuestra fe. ¿Será
por eso que nunca me han producido temor los temblores?.
En unos cuantos días
recordaremos el temblor de 1985. Ojala en vez de discursos y fiestas se
procure actuar para reconstruir lo destruido por este con su caso mil
replicas de 2017 y aminorar a manera de prevención lo que hacemos con el
planeta.
[1]
En principio son 27 grandes placas litosféricas –que rodean el océano- y se
mueven como un bloque rígido afectando el manto superior –astenósfera- y
produciendo movimientos de diferente gradualidad.
[2] De hecho San Francisco ha sido
afectada por temblores de manera recurrente debido a la gran actividad
tectónica y la falla de San Andrés, el de 1906, de hecho destituyó la
ciudad y hoy se habla de cerca de tres mil muertos y trecientos mil
afectados en sus viviendas.
[3] Hechos 16: 27-34: La biblia
Nuevo testamento.
[4] En 1908 Herman Schussler,
quien exploró la falla de San Andrés que corta a través de la montaña de la
cordillera de la costa.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
LO BÉLICO Y EL ODIO
4 de septiembre 2017
¿Es el ser humano violento por naturaleza? Si nos vamos por la afirmativa,
entonces no debiéramos sentir tristeza por las respuestas iracundas de los
hijos –sobre todo en la adolescencia- el desprecio de los nietos o la
ingratitud de quienes han recibido algún beneficio de nuestra parte. Si la
violencia fuera una forma de relación natural, no estaría prohibido el
maltrato a los menores, las mujeres y en general todo aquel que pueda tener
menores habilidades que el victimario, igual si se trata de un compañero de
escuela que de un vecino fuera de la pandilla.
Sin embargo hay estudiosos convencidos de que todos tenemos un gen que nos
inclina a ser dominados por impulsos y pasiones agresivas, lo cual nos
acercan a la “bestialidad de los animales” y salvo por elementos jurídicos o
culturales, lo que nos controla son las emociones principalmente la
agresividad. Para quienes esto sostienen el comportamiento cognitivo es
meramente incidental de tal suerte que si a los hijos les construimos una
versión personal de lo pacífico o lo violento, quizá como resultado de la
cultura logremos un ser humano gentil y sereno. Si la violencia no es
biológica ¿que elementos culturales o familiares subyacen en la psique de
los suicidas talibanes o los extremistas blancos en algunos territorios de
los Estados Unidos? Qué es lo que habitualmente hay en el común de los
grupos –tribus, ciudades, países- que da lugar al intento justificatorio de
actos injustos, ni siquiera económicos o militares y mucho menos éticos?
Suponiendo que asumimos que la violencia no es un fenómeno natural y por
ende la guerra es un hecho humano afectado más por motivos emocionales que
racionales, ¿bastará con asumir que la violencia –sobre todo social- es
resultado de un acto político? Quizá pudiéramos sumarnos a esta afirmación
cuando la violencia ha alcanzado el nivel de guerra[1] en cuyo caso es
menester comprender los recovecos de esta conducta ya que no siempre hay
coincidencia entre la de los líderes y los seguidores. Según Johan Galtung
la violencia puede ser directa -verbal, física, psicológica- estructural
–represión, pobreza, contaminación, alienación- cultural –tradición, normas,
valores, ideas- y/o simbólica es decir manifestaciones o actos rituales para
dar sustento o reconocimiento a cualquiera de las anteriores. Quienes esto
afirman se quedan en una especie de ambigüedad que postula que el ser humano
es conflictivo por naturaleza y violento por educación o cultura. El hecho
es que, más allá de las personas que relegan a la interpretación
socio-política judeo-cristiana a un simple hecho religioso culposo, desde
varios siglos antes de Cristo, la guerra se inserta en un contexto de
ruptura de la concordia personal y del pueblo.[2] Transformar los conflictos
en armonía con el entendimiento como herramienta, es el sine qua non de la
diplomacia, cuyos artífices deben entender lo mismo el instinto, la
frustración y hasta el aprendizaje social, si acaso pretenden evitar una
guerra armada o aun comercial. ¿Bastará esto en el carácter de los
diplomáticos negociadores del TLC? ¿En cuanto puede contribuir a la ruptura
un comunicador amarillista?
Si la violencia es cualquier daño ejercido por algún humano en contra de
otro congénere ¿Qué tipo de agresividad se ha estado dando en contra de las
personas en el planeta para que mayormente estén enojados en contra de los
políticos? ¿Usted ha sido un actor en esta tendencia o es simplemente una
persona omisa que “jamás defendería a un político” y prefiere dejar de votar
o participar de manera alguna en actividades de este tipo? Hoy en la ciudad
de México se gastó parte del presupuesto de los impuestos ciudadanos en la
organización de una votación que se caracterizó por la mínima afluencia de
éstos en las urnas. Algunos comités vecinales se afanaron para llevar gente
a elegir algún tipo de inversión ciudadana y la respuesta mayormente fue: NO
votaré. Algunos ocupamos el tiempo que gastaríamos en una fila explicando a
los noveles promotores la falacia que implica ir a votar entre tres opciones
en una misma calle cerrada además de dar a conocer los anteriores fraudes
detectados en este proceso disque democrático; pero a final del día se trata
de que la población use su posibilidad de expresión, analizando con quien
corresponda el porqué de esta reacción y las consecuencias en las futuras
elecciones.
Si esta negativa se transforma en alguna opción, la misma habrá dejado de
ser violencia pasiva, para convertirse en facilitación del desarrollo y el
crecimiento de las capacidades potenciales del interlocutor al cual se le
haya explicado de manera comedida el porqué hemos decidido no votar.
Más allá de lo colérico, impetuoso, desmedidamente pasional o proclive a la
ira, todo ser humano tiene la posibilidad de comprender que la violencia
–aun cuando sea verbal- no necesariamente es condición favorecedora de poder
a los más egoístas o despiadados. Quienes responden a esta condición, solo
son destructores de un orden establecido que pondera la colaboración,
cooperación y posibilidad de adaptarse a los diversos ecosistemas del
planeta. Lograr la paz sin matanzas, explotaciones, contaminación,
colonialismo, discriminación, en suma sin sacrificar vidas y por ende sin
cosechar odio, es el verdadero éxito de cada uno y de la humanidad en su
conjunto.
________________________________________
[1] Un conflicto que produce al menos 25 muertes anuales en el campo de
batalla se denomina armado y de estos hay: menores, intermedios y guerras.
El menor no más causa más de 1,000 muertes durante todo el conflicto. El
intermedio causa hasta 1,000 muertes en solo un año del conflicto y las
guerras se caracterizan por causar más de 1,000 muertes en el campo de
batalla cada año. Colombia estuvo técnicamente en guerra y, desde entonces,
ha permanecido en un estado de conflicto intermedio. Similarmente, Perú
estuvo en guerra hasta 1993 (se consideran las muertes de civiles en este
conteo) Hay algunos autores que toman en cuenta las muertes por indigencia
como datos de violencia. (CONEVAL 2010).
[2] Varias de las voces autorizadas en un pueblo teocrático como Israel,
entre ellos Ezequiel, profetizaron por medio de visiones –llamadas
revelaciones- las consecuencias del cautiverio al cual se llegó básicamente
por el abandono de las propias convicciones.
ANTERIORES
|