PROPONE SENADOR HÉCTOR YUNES QUE SEA DELITO AUTORIZAR ASENTAMIENTOS EN
ZONAS DE RIESGO
El 78 % de los mexicanos habita en zonas de alta peligrosidad, entre
ellos los de Veracruz. Necesario, castigar a funcionarios que autoricen
construcciones en este tipo de zonas
Con
el fin de evitar que más mexicanos sigan habitando en zonas que registran
diversos grados de vulnerabilidad, el senador Héctor Yunes Landa, propuso
modificar la Ley General de Asentamientos Humanos para promover el uso y
ocupación eficiente del territorio nacional.
También planteó la necesidad de modificar la Ley General de Asentamientos
Humanos, con el objetivo de que la autorización de permisos de uso de suelo,
por parte de servidores públicos en zonas de riesgo, se considere una
conducta grave y constituya un hecho delictivo.
Asimismo, el legislador del grupo parlamentario del Partido
Revolucionario Institucional insistió en sancionar, de acuerdo a las
disposiciones jurídicas aplicables, la construcción, edificación,
realización de obras de infraestructura y asentamientos humanos en zonas
donde no se haya elaborado la gestión integral de riesgos.
Al hacer uso de la voz ante el pleno del Senado de la República, refirió
que de acuerdo a datos emitidos por el Centro Nacional de Prevención de
Desastres (CENAPRED) 87.7 millones de mexicanos residen en zonas de riesgo
por distintos tipos de fenómenos, es decir el 78 por ciento de la población
habita en territorios que registran diversos grados de vulnerabilidad.

Ante los senadores de todas las fuerzas políticas del país, el legislador
veracruzano, los exhortó a legislar con responsabilidad y correspondiendo a
la confianza de la gente y pidió hacer de la ley un instrumento de
prevención, anticipando riesgos y promoviendo en una mayor medida
responsabilidades.
Destacó que México es nuestra casa, “promovamos, con toda la fuerza de la
ley, que las familias mexicanas habiten en lugares seguros. Evitemos que
vivan en zozobra y en lugares inseguros.”
Insistió ante el pleno que es momento de revertir prácticas que ponen en
peligro la integridad y patrimonio familiar. La seguridad empieza desde el
hogar.
Reveló que en el periodo comprendido de 1990 a 2010, ocurrieron 75
eventos de diversa magnitud y naturaleza, que dejaron más de tres mil 500
personas fallecidas, miles de damnificados y daños a la economía por más de
250 mil millones de pesos.
En su intervención en tribuna el senador Héctor Yunes Landa, sometió a
consideración la propuesta de modificación y adhesión a dos artículos de la
Ley General de Asentamientos Humanos, donde se propone reforzar el
compromiso por parte de las autoridades federales y locales, para promover
el uso y ocupación eficiente del territorio nacional.
Citó la vulnerabilidad en que se han enfrentado millones de familias como
los efectos de los terremotos del 85; las explosiones en San Juan Ixhuatepec,
en el 84; y en Guadalajara, en 1992. El impacto de los huracanes Gilberto,
Paulina, Roxana, Vilma, Manuel e Ingrid, así como los diversos fenómenos
meteorológicos registrados en estados como Baja California Sur, Nuevo León,
Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz.
Asimismo el aumento del nivel del mar constituye una amenaza para los
asentamientos humanos localizados en planicies costeras, como en el estado
de Veracruz.
AVANCES
Precisó que ante el gran reto que representa dicha situación el Ejecutivo
Federal implementó políticas públicas, a través de la Secretaría de
Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).
Y es que con el programa de ordenamiento territorial y esquemas de
reubicación de poblaciones en zonas de riesgo, se pretende orientar el uso
óptimo del territorio, impulsar el desarrollo sustentable de las actividades
económicas y elevar la calidad de vida de la población, fortaleciendo la
ocupación ordenada del territorio, dijo.
Por otra parte, con el programa de prevención de riesgos en los
asentamientos humanos se desarrolla el fortalecimiento de las capacidades de
los municipios en materia de prevención de riesgo, sin embargo, esta
política resulta limitada ante circunstancias crecientemente complejas de
índole económica, social y ambiental. |