LITERATURA PROMUEVE LA CONVIVENCIA FAMILIAR
• Labor constante de la dirección de cultura y el grupo Cuenteros
Poza Rica
Con
la intención de acercar a los niños a la literatura y generar una sana
convivencia con las familias, cada domingo a mediodía la Dirección de
Cultura y el grupo “Cuenteros Poza Rica” realizan las contadas de
narraciones, tanto locales como de la literatura universal.
Durante las 8 semanas que se ha realizado la actividad se han relatado
más de cien historias contadas por 12 cuenteros, informó la directora de
cultura, María Esther Patiño Cruz. Destacó el apoyo que el presidente
municipal de Poza Rica, Armando Kirsch Ramos, da a la cultura en la ciudad.
Recordó que este programa se inició con la capacitación de un grupo de 30
narradores orales por parte del cuentero colombiano Jota Villaza (Jorge
Villa Zapata), invitado a Poza Rica por la Asociación Civil del DF Cuenteros
y Cuentistas en coordinación con el Ayuntamiento de
Poza Rica a través de la dirección de cultura.
A raíz del éxito que obtuvo y como una forma de aplicar los conocimientos
adquiridos , los Cuenteros Poza Rica decidieron iniciar contadas todos los
domingos de 12 a 14 horas frente al paralibros, como ha sucedido hasta
ahora, desde el tres de mayo, y no solo con la participación de niños, sino
también de sus padres..
Durante estos dos meses de actividad se han relatado historias locales,
como la leyenda del puente de los novios o los relatos de aparecidos en el
cementerio de la Santísima Trinidad, así como narraciones de la literatura
latinoamericana y universal de autores como Esopo, Iriarte, Perrault,
Gabriel García Márquez, Augusto Moterroso, entre otros.
En las 8 semanas de actividad han acudido un promedio de 20 niños por
sesión, lo que hace un acumulado de 160 espectadores, sin embargo, Patiño
considera que en las próximas semanas el índice de asistentes aumentará ya
que cada vez son más los menores que encuentran divertida esta forma de
acercarse a la literatur a.
Durante las contadas los niños también realizan dibujos inspirados en las
historias que recién escucharon.
Luego de cada sesión los niños reciben un regalo, sea un lápiz, un pepito,
una fruta, gelatina o refrescos que los propios cuenteros les invitan a
ellos y a sus padres a fin de incentivar la convivencia entre quienes gustan
de escuchar las narraciones orales, finalizó Patiño Cruz.
|