UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Sobrevivamos a la perversidad
26 de julio del 2010
No son pocos, los mexicanos que coinciden
con el Rector de la UNAM, cuando ha afirmado que “En una nación donde
pocos tienen demasiado, frente a muchos que no tienen casi nada, se
genera desconfianza y resentimiento, se debilita la dignidad y los
valores humanos”. Hay desconfianza, cuando, además de 10 periodistas
asesinados en seis meses, a otros muchos comunicadores –aun cuando no
ostentemos el titulo de periodistas- se les hostiga con campañas
difamatorias, terrorismo fiscal –cobro injustificado de lo que ya se ha
cubierto, aumento por excepción en impuestos y servicios como el agua-
amenazas directas, incursiones a domicilios -disfrazados de robo común-
y hasta “equivocaciones” en indagatorias ministeriales a las que nunca
se da siquiera un “usted perdone”. La dignidad –como un producto más en
sistemas donde todo es susceptible de vender o comprar- definitivamente
se vulnera -cuando menos para más de cuarenta y siete mil ciudadanos de
buena fe- que en el mejor de los casos verán su esfuerzo tirado a la
basura porque para nada interesa a los promotores –el duopolio
televisivo- que México se desarrolle. ¿Qué podrán hacer aquellos que en
el futuro vean sus proyectos plagiados por las fundaciones
multimillonarias? Los autores de una iniciativa manipuladora que
únicamente considerará como válidas 20 de las presentadas -0.0004 % del
total- son solo uno más de los factores que dan lugar a la desesperanza
y tantas modernas formas de desajuste y patología mental, como se ha
reiterado por autores que resultamos incómodos a un sistema de dominio
muy alejado de la justicia social.
En más de una ocasión quienes hacemos de
la libertad de expresión una misión cotidiana, hemos escuchado de los
que nos estiman y respetan un ¡Ten cuidado! porque en realidad, pisar
callos por más horribles que éstos sean, molesta a los de pies y
espíritu delicados. Expresarse hoy día, es más que un riesgo, son
consecuencias seguras –de agresión, robo de equipos, “levantones” y
hasta pérdida de la vida- en un entorno en el cual los derechos humanos
se han reducido a discursos y altos costos en comisiones del tema con
muy poca efectividad. ¿Cuál fortaleza de valores políticos existe en
legisladores que antaño enarbolaron como su bandera el combate a
incrementos al IVA en medicina y alimentos, y hoy lo deslizan como un
“IVA acotado”? ¿Se puede hablar de seguridad jurídica cuando ante la
declaratoria del recién estrenado secretario de gobernación acerca de
que el IFE carece de facultades para determinar la ilegalidad de
campañas federales multimillonarias en tiempos electorales -pagadas por
cierto con nuestros impuestos- este órgano ciudadano, supuestamente
independiente, parece estar en el ánimo de recular? La pérdida de
valores humanos, sobre todo en las generaciones mas jóvenes, no sólo es
consecuencia de la ausencia de clases de civismo en las escuelas, abona
a ello los perversos contenidos de telenovelas, noticias, campañas
basadas en la mentira –desde el anuncio atosigante de productos mágicos
para la salud y como panacea en contra de la obesidad- pasando por
publicidad que privilegia el TENER sobre el SER, hasta la propaganda
política que en nada corresponde a la realidad nacional.
Apelo al concepto de un colega sobre el
estado “malefactor” que alejado de lo que fue el benefactor hasta los
70, hoy aterroriza a la población con la banca extranjera y usurera, la
ineptitud de CONAGUA, la ineficacia de funcionarios incapaces de
controlar el flujo de armas y explosivos –en flagrante violación a los
términos de un tratado internacional suscrito por México- la guerra
supuestamente –la califico a la memoria de los miles de civiles muertos
y considerados pomposamente como “daño colateral”- contra el crimen
organizado; la sustitución de empleo por la caridad –pública con
intenciones electoreras y privada para evadir impuestos- en suma, todo
lo que resulta de la ausencia de un buen líder.
Los expertos en la materia enseñan que un
buen líder, antes de invitar a trabajar en equipo, debe tener proyecto y
que proyectar supone caminar hacia adelante para alcanzar el máximo de
la realización humana: la felicidad. Cuando solo se improvisa o no
existe reflexión acerca de la viabilidad y pertinencia de un supuesto, o
quizá perverso, proyecto; el resultado necesariamente será el fracaso –aun
cuando el grupo que impulse la genial idea sea de puros seres
inteligentes- la in movilidad y el resentimiento. Los frustrados no solo
serán los beneficiaros de los autores de genialidades, sino aun aquellos
invitados a llevar adelante tales ocurrencias. Si a ello se agrega la
exclusión de quienes se atreven al cuestionamiento constructivo, el
fanatismo que impide dialogar con los de pensamiento distinto o el
intrincado sistema de complicidades adosado con la falta de patriotismo
y el exceso de ambición, el destino para la especie humana es la
extinción.
Quines votaron por el cambio –encubierto
primero por pseudo priístas impuestos contra la voluntad de militantes
que honestamente se sienten herederos de la revolución y, luego
abiertamente por panistas y tránsfugas de otros partidos hoy instalados
en la ultra derecha- nunca asumieron que esté sería en retroceso.
Cientos de mujeres perseguidas en Guanajuato y otras entidades como en
la época de la Inquisición, miles de jóvenes atrapados en el limbo de la
falta de oportunidades, un campo abandonado y una clase media de la cual
subiste solo aquel estrato que espera acceder a los privilegios de los
muy ricos; no son un panorama alentador, frente a los millones de
desposeídos cuya condición los coloca en el supuesto de no tener nada
más que perder. Ante al robo institucionalizado de las arcas nacionales
–por sueldos, prebendas y posibilidades de negociar con los enemigos de
la patria- agregado a esto una población mediatizada que se olvidó de
decir ¡Basta!, parece no haber salida. Sin embargo, como dijo una
adolescente en los peores momentos de nazismo “a pesar de ello sigo
teniendo fe en la raza humana”
[1] y debemos tener ganas de luchar, hagámoslo por nuestros
hijos y nietos, por la viabilidad del planeta, por la felicidad de cada
uno de aquellos que hemos tenido el privilegio de la vida.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Cambios sin cambio
19 de julio del 2010
En el escenario como
tierra de guerra –un coche bomba ha sido la última preocupación- que
presenta México al mundo; más desastres naturales -agravados por la
impericia de quienes deben administrar el agua- el ejecutivo federal
comunicó nuevos cambios en su equipo de trabajo. Los opinantes no se
hicieron esperar, como villa-melones en corrida de toros unos dijeron:
que en un caso ya se sabía, otro es inexplicable por lo desconocido los
nuevos titulares y el chisme se centró en el ámbito de cuestiones
emocionales –falta de solidaridad entre quienes conforman el equipo,
exceso de vanidad, deslealtad de unos para con otros etc.- y toda una
tela para cortar, no tanto acerca de la conducta o preocupaciones del
señor Felipe Calderón o quienes le ayudan a gobernar, sino de las
personas cuyo oficio es el hablar especulando y señalar en la
ignorancia.
Más allá de la premisa
atribuida a
Wiston Churchill – que reza
"Cuando alguien llega a la cúspide del poder y venció obstáculos,
existe el peligro de convencerse de que se puede hacer lo que uno desea
y que cualquier eficaz punto de vista personal es necesariamente
aceptable para la nación, y se impone sobre los subordinados" muchos
tenemos la certeza de que ni el lider del equipo ni sus acompañantes,
han tenido que remontar dificultades –a no ser que la lucha normal por
servir, en un régimen democrático, se considere de esa forma- y que sí
en cambio su bagaje académico es amplio, en carreras universitarias –Abogados,
economistas, ingenieros, etc.- o diplomados de cómo trabajar en equipo,
para ser eficaces, resolver los conflictos interpersonales, ver las
cosas de otro modo, superar las turbulencias etc. Sin embargo, los
resultados no son necesariamente satisfactorios ¿Será que no se han
sabido aprovechar las diferencias individuales o simplemente la ambición
de los individuos está por encima de los del grupo? ¿Alguien puede
comprobar que el trabajo de cada uno o del conjunto no ha sido arduo?
Quienes hemos tenido el privilegio de conducir grupos –de empresa,
voluntarios, ciudadanos o en el sector público- sabemos lo difícil que
resulta superar los conflictos interpersonales derivados de
tradicionales prejuicios. Por eso en esta ocasión le brindo el beneficio
de la duda al señor Presidente con relación a las muchas
descalificaciones que se le han atribuido.
Una premisa
equivocada es considerar el cambio, como una turbulencia de constantes
modificaciones, en cuyo movimiento sin fin, queda poco tiempo para
consolidar resultados y se corre el riesgo de destruir, por el caos
perpetuo, lo que con experiencia, sentido común y disciplina organizacional
e individual se tenía antes de “la
invención del hilo negro”. Por muy buenas intenciones que tenga quien
conduce un equipo –presidente, gerente, líder vecinal, gobernador,
empresario o secretario de estado- los resultados serán magros, si cada
uno de quienes conforman su grupo no aprenden a ver las cosas de otro
modo. Inútiles serán los discursos, los talleres motivacionales, los
aumentos de salario o prestaciones, para individuos carentes de mística
de servicio, responsabilidad en la tarea y madurez emocional para no
sucumbir a tentaciones corruptoras. ¿Será la inseguridad –para la
continuidad en el puesto o la influencia- lo que ha hecho de los
políticos de las últimas tres décadas tan o más corruptos que aquellos
que se afanaron en sustituir?
El conflicto
permanente parece ser el signo de los tiempos. Las guerras, las luchas
entre facciones, la actitud rebelde del trabajador en contra del patrón
y de éste en perjuicio de subordinados, son el pan de cada día y, cada
cual asegura tener la razón, de tal suerte que hay tantas razones según
la perspectiva desde donde se mire el caso. Unos justifican sus acciones
por motivos económicos, otros desde la creencia religiosa, también se
apela a la justicia, sin soslayar que honras y vidas se han arruinado en
aras de la “libertad de expresión”. Hasta la astrología parece ser un
buen argumento justificatorio para la tendencia humana de discrepar por
medio de la confrontación. ¿Cuantos honestamente están alentando la
discusión abierta y sin simulación acerca de los conflictos de
países en guerra? ¿Hemos tenido la mente abierta para conocer lo bueno
de los árabes, los persas, los palestinos, los judíos y todos aquellos
tan violentamente calificados como “terroristas” por un sistema
informativo mundial que solo sirve a los intereses de alguna de las
partes? Por la inercia de actuar sin pensar todos parecemos ignorar la
experiencia, desde un ángulo de comodidad sin responsabilidad ¿Quién se
atrevería a dejar su cheque en la caja hasta el momento de haber
cumplido todos los pendientes que debía desahogar en un periodo? ¿Dónde
ha quedado la enjundia para cambiar hábitos de dependencia que nos
regresado a la situación de países sin soberanía y adultos con actitudes
infantiles? ¿Tendrían los muy ricos –personas, grupos, empresas o
naciones-
alrededor del mundo
el valor de apoyar
sistemas educativos seculares y un flujo de libre información sin
trampas manipuladoras para el sometimiento? ¿Qué les impide ser
generosos para que su riqueza se convierta en motor de progreso
equitativo?
Mejorar la vida
de todos los habitantes del planeta, supone admitir la necesidad de mano
de obra en los países desarrollados aunque de otra parte implica que en
los de origen se les den alternativas de paz, trabajo y felicidad. ¿Por
qué nadie en latino América ha reflexionado en el hecho de que miles de
sus paisanos optan por la ilegalidad a partir de campañas que les
impiden ver que es menos costoso tramitar una visa que pagarle a un
pollero? Si a pesar de los riesgos de morir en el desierto o en Irak –ahora
a los indocumentados se les ofrece “reclutamiento voluntario” como
camino para adquirir residencia- el grueso de la población sigue
buscando una meta por el camino de la ilegalidad, lo que urge es un
cambio; pero no de funcionarios, ni de partidos, sino de actitudes
individuales, donde cada uno –desde el más pobre ciudadano hasta el más
encumbrado político o empresario- trabaje seriamente su propio
desarrollo integral. Cuando cada quien asuma que su SER y no su TENER
es más importante, habrá paz y progreso equitativo en el mundo. Mi
armonía interna contribuye a la de otros, se logra paso a paso,
admitiendo errores, perdonando ofensas, incluyendo a los excluidos y
reconociendo las oportunidades y retos a la imaginación que hay en cada
uno de los problemas.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
¿Quien es tu dueño?
12 de julio del 2010
Una inclinación ancestral
del humano es pretender la omnipotencia, omnipresencia, omnisciencia e
inmortalidad. Culturas prehispánicas en América construyeron pirámides
en sitios donde supuestamente los hombres se hacen dioses –Teotihuacan-
y la mitología griega es rica en historias donde los humanos vencen a
divinidades o son castigados por éstas como resultado de la vanidad de
querer trascender al plano divino. La tradición judeo cristiana, entre
otras muchas, tiene en las versiones del origen del planeta a criaturas
-Adán y Eva- defraudando la confianza de su creador por el anhelo de ser
como dioses y la historia misma de la humanidad relata guerras,
traiciones, y atrocidades de todo tipo, por esta inclinación al poder
absoluto alejado del amor, la paz y la armonía.
En su afán de dominio,
unos cuantos privilegiados se organizan y defienden el supuesto derecho
que les ha dado la herencia sanguínea –en la monarquías por ejemplo- el
poder divino -para la bendición o denostación del gobierno- la
superioridad económica –en un mundo donde lo financiero se ha convertido
en el eje de toda la actividad de la gente- y hasta la creencia de la
supremacía de un tipo de personas –en términos de raza, creencia o
posición socioeconómica- sobre el resto que deben ser esclavos o materia
prima. Este tipo de posturas, que tienen en común el ser excluyentes de
quienes no sean aceptados en la agrupación, han sido defendidas por
sujetos de influencia financiera, política, religiosa, científica o
académica, organizados generalmente en grupos secretos, como los "iluminati"
–fundado en el siglo XVII inicialmente para acabar con las monarquías-
los masones –con todas su variables doctrinarias y rituales a lo largo y
ancho del mundo- los cristeros y el Yunque –en México- y los nazis,
quizá más conocidos que cualquiera, por las causas y efectos aun
recientes de la segunda guerra mundial.
Con las lógicas variables
de tiempo y espacio, el común dominador de estas agrupaciones es el afán
de dominio sobre otros, la idea de un poder centralizado –en un
emperador, un rey, un presidente, un buró político, un congreso etc.- y
en los tiempos modernos, sobre todo de sesenta años acá, un mundo global
sin fronteras nacionales, con barreras definidas por el desarrollo y la
economía y una supremacía detentada por los acaparadores del dinero.
Dentro de esta moderna categoría, en los últimos tiempos ha llamado la
atención el denominado “club Bilderberg”, que toma su nombre del hotel
holandés en el cual en 1954, se reunieron no más de tres docenas de
potentados, para “reflexionar” sobre las posibilidades de diseñar
estrategias a fin de contrarrestar “el espíritu anti-americanista” que
se estaba gestando en la Europa de la posguerra. Esta iniciativa de un
judío polaco, subsiste hasta la fecha, habiendo realizado 60 reuniones
–generalmente anuales, en hoteles de súper lujo, por invitación y
cerradas al público- 9 de ellas en Estados Unidos. Dada la secrecía de
las reuniones -cuyos partícipes normalmente sesionan de manera paralela
a cumbres oficiales mundiales, y que representan a no más de seis mil
sujetos en el mundo, la mayoría de ellos, sin perfil público y otros
como los ligados al clan Bush, o ciertos banqueros, e incluso algunos
demócratas estadounidenses- sus acuerdos son un tanto cuanto
misteriosos. Se dice que egresados con altos promedios en universidades
de renombre, son agregados por invitación a algunas de estas reuniones
secretas, donde se determina por ejemplo a los candidatos para las
presidencias de la mayoría de las naciones, a los hombres y mujeres
claves para los congresos –desde donde se definen privatizaciones,
tratados de libre comercio, políticas de salud, educación o medio
ambiente- y acciones que implementarán desde la ONU y sus diversas
agencias. Cuando la meta es “la globalización territorial como forma de
intervención pacifica sin vulnerar la soberanía”, se intensifican las
designaciones de espacios estratégicos como enclaves de “patrimonio de
la humanidad” –la amazonia es un caso emblemático- a los países en
desarrollo se les hace morder el anzuelo de la ayuda financiera, a
cambio del compromiso de ejecutar las decisiones de estos grupos que sin
estar directamente vinculados o subordinados se relacionan
“virtualmente”, con otros como el club de roma, la OCDE, los bancos
–mundial, fondo monetario internacional- comisiones mundiales,
trilaterales y bilaterales, para aterrizar en tratados como el de libre
comercio en América del norte, que le ha restado soberanía real a México
en mayor medida y a Canadá.
¿Qué hacer frente a un
grupo de poderosos, convencidos de que el 80% de la población mundial es
inútil y debería exterminarse? ¿Cómo estar seguros de que las vacunas
aplicadas a los niños en los años setenta y ochenta no han sido las
incubadoras del cáncer que azota a jóvenes entre 25 y 40 años en el
presente? Si como dicen los investigadores, se trata de individuos
inteligentes, cínicos, duros, sin escrúpulos y con el orgullo de
pertenecer a una nobleza del siglo XXI que todavía no domina el mundo
pero que espera hacerlo en el corto plazo ¿Podemos excluirnos de la
manipulación masiva realizada a través de los medios electrónicos que
les pertenecen? Pareciera imposible a los miles de millones de seres
humanos encontrar las debilidades derivadas de los propios intereses de
éstas elites, para evitar un solo gobierno mundial, con una policía
internacional, con cárceles privatizadas de alta seguridad a donde se
encerrará a los “disidentes” que busquen el respeto a los derechos
humanos y la libertad de expresión; pero esto es posible, si Usted se
informa, analiza y comparte dichos descubrimientos con sus hijos, su
familia y su entorno mas cercano. Son estas elites, las que han llevado
a los puestos de poder a gente sin experiencia ni habilidades para la
conducción de lo público. Son ellos –los laureados, premiados,
publicitados- quienes nos mueven en contra de los gobiernos y así
pueden sustituir las responsabilidades sociales, por ocurrencias
privadas –fundaciones de ricos, iniciativa México, Vamos México, Grupo
PRISA, etc.- y grupos “de reflexión” en los ámbitos económico
financiero, y las esferas del poder, militar, político y científico.
Seguramente no podemos cambiar el mundo, pero unidos estamos en la
posibilidad de pintar de rosa nuestra esquina con la información y la
educación. Hagamos que muchos otros, sigan el ejemplo y eviten ser
propiedad de tales modernas aristocracias dominantes y perversas.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Alianza azul y amarilla para el 2012
4 de julio del 2010
Son muchas las señales que confirman el proyecto de PAN y PRD, de
jugar juntos en el DF y por ende la presidencia para el 2012. Usando el
doble discurso que caracteriza a los ejecutivos de ambas instancias, con
una mano se convoca al diálogo –pagando el alto costo de publicidad con
el dinero de los impuestos- y con la otra se vulnera el Estado de
Derecho en confabulaciones en las cuales lo único que no respeta es la
voluntad popular. Sin importar a estos caciques del siglo XXI las
diversas manifestaciones de toda la ciudad -primero en contra de la ley
de desarrollo urbano, la de establecimientos mercantiles, la de turismo
y la de participación ciudadana- los asambleístas, cuales peones de un
diabólico ajedrez, aprueban modificaciones pretendiendo legitimar una
serie de violaciones a los programas de uso de suelo aun vigentes, para
dejar en manos de un solo hombre –por ahora es Marcelo Ebrad, a ver a
quien proponen los aliancistas para el 2012- decisiones como el ponerle
un negocio junto a su casa –ya sea una gasolinera en Tlalpan, una
librería de ejemplares caros en Coyoacán, un hotel boutique en el
cuadrante de San Francisco o un mega proyecto comercial en la Benito
Juárez, como lo que están reclamando los habitantes del pueblo de XOCO y
la colonia general Anaya- son el pan de cada día en esta campaña
electoral anticipada en la cual los favores mutuos, la prepotencia y la
corrupción están a la orden del día.
El barrio de la Concepción, se ha convertido en un caso emblemático,
primero fue Miguel Bortolini con su locura de restarle a la ciudad áreas
verdes, para construir una concha acústica, ahora es una librería de
EDUCAL –con auditorios, cafetería, sin cajones de estacionamiento etc.-
en una calle habitacional. Ahí hay vecindades antiquísimas, casas en
condominio y pocas centenarias construcciones habitadas en el mayor de
los casos por gente de la tercera edad, cuyos habitantes, como resultado
de la constante violación al uso de suelo, deben soportar una saturación
vehicular y las consecuentes emanaciones contaminantes. Al enterarse los
vecinos, por la prensa, ya que nunca fueron convocados, del proyecto;
desde noviembre del año pasado han intentado dialogar con la presidenta
de CONACULTA. Esta funcionaria, con visión indudablemente comercial
–antes estuvo vendiendo libros en el fondo de cultura económica-
olímpicamente los ha ignorado, burlándose de las reuniones, las
manifestaciones públicas, los oficios y comunicados de prensa y por
supuesto qebrantando la garantía del octavo constitucional.
Para justificar su proyecto elitista, la presidenta de la cultura, ha
convenido “en lo oscurito”, con SEDUVI, instancia del gobierno de
Marcelo, que seguramente les cobrará el favor muy pero muy caro. El
seudo perredista y tránsfuga del priísmo, no solo les allanó el camino
para la tramitología, a los panistas comerciantes de la civilización,
quienes lograron en menos de tres semanas permisos que solo con dinero
extienden a algunos ciudadanos; sino que, en franca violación a la ley,
les concedió uso de suelo ES (equipamiento de servicios), o sea, en un
futuro no muy lejano esta histórica calle, empezará a parecerse a
Polanco o Alta vista en San Ángel, con vitrinas, estacionamientos
subterráneos y todo la que “la gente bonita necesita” para colocar sus
boutiques de lujo. El negocio está tan armado, que todos los días los
agentes inmobiliarios, tocan a las casas, preguntado si ¿“usted no
quiere vender su propiedad? Como en todas estas acciones mafiosas que se
confabulan para expulsar a los habitantes de su entorno, siempre hay
alfiles que la hacen de esquiroles entre la gente decente que defiende
sus legítimos derechos; aquí la señora de CONACULTA, se consiguió la
firma de un cantinero –que es arrendatario de un negocio de este tipo en
el centro histórico- una escritora -quien tiene muchos años de vivir en
NY y nada sabe de Coyoacán- y otros “intelectuales” que tampoco son de
la zona.
Se rumora acerca de “apoyos condicionados” como dar dinero a cierto
grupo para la restauración de la iglesia de la Conchita, a cambio de
firmar a favor del proyecto. Personas de coches último modelo y con
trajes de marca, han estado entrando y saliendo del inmueble de marras y
si algún vecino les pregunta algo, simplemente reciben un seco y
prepotente. “pues hagan lo que quieran esto no se va a parar, primero se
van Ustedes que suspender la obra” Y sí, seguramente la zona sufrirá lo
que muchos monumentos milenarios de China: fueron destruidos por la
revolución cultural maoísta. ¿Para que gastar en tratar de salvar una
iglesia colonial como la de la Purísima Concepción –dañada en su
estructura y fachada justamente por la vibración vehicular y por la
contaminación de los carburantes- si se permitirá un estacionamiento de
dos niveles bajo el piso? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que digan a los
propietarios de Fernández Leal que, para ampliar la calle, les van a
expropiar parte de sus casas? ¿Qué tan lejos se irá la clínica familiar
de ISSSTE, para que el predio sea un comercio pirruris más?
A propósito del desorden generalizado que termina cada día en
asesinatos, secuestros, violaciones físicas y a los derechos humanos
etc., el primer mandatario, ha pedido el apoyo a todos ¿Podrá una
sociedad agraviada, estar en el ánimo de responderle? Está dispuesto el
señor Calderón, por conducto de su secretario de educación, a ponerle un
hasta aquí a las complicidades de la señora Saizar -CONCULTA- con Felipe
Leal -Secretario de desarrollo urbano y vivienda en el gobierno de la
ciudad- o tal como se sospecha ¿este es justamente el caso emblemático
que permitirá a ambos bandos, demostrar que sí pueden unirse para seguir
expoliando a la ciudad? ¿De que tamaño será la guerra política cuando
estos cómplices deban decidir quien va como candidato al DF y quien a
“la grande”? ¿Cuántos buenos mexicanos habrán sido expulsados -de su
calle, su colonia y su país- por la violencia, la hipocresía, la
incapacidad, las corruptelas, la ambición de poder y el uso del voto
popular como trampolín para llegar a una posición en la que puedan robar
impunemente el trabajo honesto de millones de seres humanos? Inquietudes
bicentenarias, iniciativas ciudadanas cuyas respuestas nunca llegan.
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