UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
"Agresión desde el espacio"
30 de agosto del 2010
Desde 1972, Armand Mattelart, escribió, acerca de la manipulación
mediática, que entre otras muchas cosas, conforma masas convencidas de
ser sujetos de una libertad de expresión eufemística, sin una clara
consciencia de su papel pasivo en el proceso de una comunicación
transformada “en el instrumento por excelencia del que disponen el
imperialismo y sus aliados”. El fetichismo marxista de la mercancía y el
dinero, ha sido sustituido en la mente colectiva por el de los medios de
comunicación masiva –sobre todo la electrónica e informática- que
presenta como revolución, actos esencialmente contra revolucionarios. ¿Cuántos
millones de personas son capaces de discernir acerca de la
“esquizofrenia belicista y propagandística” machacada en los noticieros,
cuyas pausas se llenan con 15 segundos de voz e imagen de un entusiasta
vendedor de nuevos sistemas constructivos que aspira a ganar el premio
de “iniciativa México”?
Para enmascarar esta función impositiva y de dominio, se utilizan
mecanismos subliminales que en la posguerra estaban prohibidos incluso a
las agencias de publicidad. Mattelart en la obra que cito, da infinidad
de ejemplos de la forma paralela en la comunicación que convierte a
“Westinghouse” en la madrina de hombres y mujeres del mundo moderno con
sus “lavarropas, televisores, lámparas de vapor de mercurio…. ocultando
su producción simultanea de minas, detonadores, torpedos y proyectiles”
¿Contaba Mattelart, con una bola de cristal, para saber que en México el
asesinato, secuestro y extorsión a inmigrantes centro y sud americanos,
se ocultaría por lustros para ser retomado por las grandes corporaciones
solo después de que un reportero de origen michoacano y nacionalidad
estadounidense, denunció los abusos de que fue objeto en Puebla? ¿Imaginó
situaciones, en que no se puede dejar “la nota” a un individuo y que la
misma debe ser mercancía para el “triple A” cuando en el prólogo de su
obra señaló? “Toda estructura de poder es total y es precisamente esa
totalidad la que demuestra la intimidad entre la infraestructura
económica y los factores superestructurales. Una prueba más de que la
comunicación no es sino un problema político”. ¿Porqué, en este caso
nuevamente se endilga la tragedia sólo al crimen organizado y se
pretende exculpar a los agentes migratorios y policía corruptos o cuando
menos incapaces para mantener la vigencia de los derechos humanos en
México? El repudio internacional ¿es espontáneo o hay intereses
intervencionistas aprovechando el río revuelto?
A la par de los sistemas satelitales -que igual rebotan de un país a
otro cualquier tipo de productos fomentando el consumismo, que le pueden
espiar aun en sus momentos de intimidad- en su momento el tema de de la
televisión por cable (Comunity Antenna Television o CATV, por su siglas
en inglés) se vendió como la tecnología dialéctica por excelencia”
suponiendo que ello integraría a poblaciones marginadas –colonias, zonas
rurales etc.- que además participarían en la decisión de sus contenidos.
En México el símil fueron las estaciones rurales de radio, hoy
perseguidas y criminalizadas y en Estados Unidos, iniciativas como
“carrascolendas” “Mi calle” y otras surgidas en la universidad de
Austin, fueron cooptadas por la televisión pública, para producir el
programa de intervención cultural más exitoso dirigido a la infancia, me
refiero a Sesame Street. En los mejores momentos de la CATV, la
producción de los ciudadanos apenas llegó al 40% de los contenidos,
rápidamente el cable se convirtió en otro jugoso negocio y un medio más
para intervenir la vida de las familias, las sociedades y la naciones
desde el espacio.
El tema de las mujeres violadas en Atenco se utiliza más como presión
a un aspirante a la presidencia de México que con un afán de justicia.
Las quejas en contra de violaciones de algunos miembros del ejercito
contra la población civil, son tratadas con igual criterio y a la
presidenta de Argentina, no se le celebra el valor de haber hecho
cambios en la legislación vinculada con los medios y mucho menos se dan
detalles de cómo, los medios ahora acotados, en su momento apoyaron con
su silencio las atrocidades de los regímenes militares en esa nación.
Poco o nada sabe, el ciudadano sometido a concursos denigrantes a
cambio de unos cuantos pesos, acerca de la estructura del poder espacial.
En 1968 –escribe Mattelart- ocho de las 22 personas importantes de la
universidad de Columbia, “eran figuras de peso en las mayores firmas de
comunicaciones” ¿Sabe Usted, en cuantos casos se da este fenómeno en
México? ¿Por qué el duopolio y empresas de telefonía tienen programas de
becas? Y ya que hablamos del 68, cito nuevamente el análisis del autor
“tampoco se puede dejar de percibir el porqué de las falsas
interpretaciones de la lucha estudiantil en cierta prensa y canales de
televisión” Hoy inicia en México una miniserie a propósito de un
bicentenario, que en los macroplanes de la “planetarización de la
cultura de masa” debe ser entendido por la nuevas generaciones de una
cierta manera. Los libros de texto tienen faltas de ortografía y en
ellos se han mutilado o pervertido muchos capítulos de la historia
nacional y una vez más se da el supuesto escrito por Mattelart: “como
una clientela mas en el mercado de los productos culturales, los países
latinoamericanos beben en esta cultura de masa y están sometidos, en
todos los frentes, a su ofensiva cotidiana, convertida en el nuevo medio
natural de los signos de la modernidad” Y quien tenga oídos para oír y
ojos para ver, procure analizar con detenimiento los alcances de cada
“estrella más del bicentenario” el porqué de la vuelta del mañanero y el
cómo de la aniquilación de las auténticas iniciativas ciudadanas.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
A docientos años de distancia
23 de agosto del 2010
“En el desorden y confusión que ha causado……teniendo en consideración
todo lo que he podido comprender….declaro que el proyecto es por su
naturaleza, sus causas, sus fines y sus efectos…notoriamente injusto,
reprobado por la ley natural….constituye el crimen más nocivo y más
horrendo que puede cometer un individuo contra la sociedad…” Estas
frases, aunque lo parezca, no son declaraciones de ningún prelado
moderno de la Iglesia Católica, acusando a legisladores, ministros de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, o ejecutivos de alguna entidad
federativa, en el tema del aborto o las uniones de homosexuales. Tampoco
se refiere a sentencia alguna por casos de pederastia, cometidos, aquí
sí, en contra de la ley natural; se trata de algunas de las sentencias
pronunciadas por el obispo electo de Michoacán y hechas públicas en su
tercer edicto de 16 de octubre de 1810, a apropósito de “el desorden y
confusión que ha causado ya la insurrección promovida por el cura
hidalgo y sus secuaces” y es que, desde las intervenciones de los
fariseos, presionando a la autoridad civil –Pilatos como cónsul romano
en Palestina- para lograr la crucifixión de Jesucristo, al mezclar las
cosas de Dios con las de César, lo que se produce es enfrentamiento,
dolor y muerte.
Manuel Abad Queypo, canónigo penitenciario de la Santa Iglesia,
obispo electo y gobernador de este obispado en Michoacán, deja
constancia histórica de su pensamiento y virulenta sentencia no solo
contra los responsables de “tan horrorosos crímenes” por el proyecto
independentista al que considera “sacrílego y notoriamente herético”
sino en perjuicio de “todos lo que hayan concurrido o concurrieran” al
llamado insurgente, cuya consecuencia, según su visión, entre otras
muchas, sería la extinción de la “clase miserable de indios”. O sea,
algo así como lo que se pretende en tiempos modernos y en plena
celebración del bicentenario al implicar que tanto la despenalización
del aborto, como el respeto a las minorías que tienen opciones
diferentes, serán las causantes de la extinción de los mexicanos.
¿Cómo evitar confusiones sociales y violaciones a las garantías
individuales? Ese debería ser el tema y no la santurronería medida en
términos de moralidad, ambiciones de poder o intereses facciosos.
Coincidimos en mucho con la visión de Gastón García Cantú, cuya
recopilación documental del pensamiento de la reacción mexicana de 1810
a 1962, debiera ser tomada en cuenta en estas “celebraciones”
-inoportunas a la luz de la crisis gubernamental y financiera que nos
agobia- cuando señala “De las etapas de nuestra historia …..la que
principia en la Constitución de 1917 es la más estable. Y no es que los
hombres de hoy poseamos una sabiduría política que nuestros antepasados
ignoraron; ni obra del tiempo sino a que la constitución de 1917, es
fundamentalmente la ley de la tierra”. Si el autor viviera, seguramente
en una nueva edición agregaría que la constitución de 1917, era también
la ley del trabajo, de la soberanía alimentaria, energética, de salud y
política, sin soslayar la esencia del Estado laico. Y señalo “era”,
porque en las diversas modificaciones que se han hecho a la Carta Magna
en una mal entendida visión modernista, a cien años de su promulgación,
los poderes de facto han nulificado la esencia misma del pensamiento
constituyente.
En pleno siglo XXI, parecen regresar por sus fueros quienes con el
imperio de la Ley fueron derrotados en sus intentos de entregar el país
a otras naciones. El absolutismo extranjerizante de hace 200 años lo
expresó Abad y Queipo, cuando abogó para que “Todos los americanos, -y
no se refería solo a la entonces recién independizada república sajona
con la que colindamos al norte de nuestra frontera- por el hecho de
serlo, debían ser apartados de los cargos de gobierno ….. por su
vehemente propensión a la independencia…..” Hoy para infortunio de una
supuesta independencia, los recursos energéticos y de comunicación son
propiedad de una casta transnacional pudiente, los programas de
seguridad de las personas se deciden en Washington, los litigios son
resueltos por cortes internacionales y los programas sociales
abandonados por gobiernos neoliberales se concursan, premian y aplican
con criterios de espectáculo, caridad, catarsis de culpas y hasta
negocios.
Al abundar en nuevas leyes –“reformitis aguda” diría el pueblo- se
abre puerta a la violación de todo el sistema jurídico y la inoperancia
de las normas generales. Con todo y la verborrea de sanciones a
funcionarios y de la obligación de transparentar el ejercicio público,
nunca como hoy los negocios entre algunos funcionarios y de éstos con
ciertos empresarios habían empobrecido tanto las arcas nacionales. El
cinismo, la impunidad, la complicidad, están por encima de la
independencia, la revolución y las constituciones que a lo largo de
estos doscientos años nos hemos dado. En la ciudad de México, el negocio
electoral está por encima de la planeación urbana, el respeto a los usos
de suelo y una vida ciudadana humanizada. Mientras los criminales son
liberados, las cárceles están llenas de gente marginada: burreros,
mujeres acusadas de homicidio por razón de familia, indígenas señaladas
como secuestradoras y en general chivos expiatorios para cubrir cuotas.
Quienes ejercen la libertad de expresión somos amenazados, secuestrados,
vejados y asesinados –lo mismo periodistas que luchadores sociales- el
presupuesto fiscal se usa para comprar inmuebles con vocación cultural
aunque con esencia comercial y la enfermedad, la ignorancia y la pobreza
misma no pasan de ser temas propagandísticos sin la mínima esencia de
ética que en otros tiempo regía a las agencias del ramo.
¿Qué celebramos? Se preguntan algunos. En lugar de empleo hay juegos
de azar en cada esquina, en los centros comerciales y hasta en los
medios de comunicación. En vez de paz social se promueven los
enfrentamientos, entre organizaciones otrora altruistas, entre
ciudadanos pertenecientes a partidos diversos y hasta entre vecinos por
medio de prebendas u “ofertas” y la justicia social es una gris
caricatura que considera como un lastre a “la clase miserable” como
apuntó el clérigo de Michoacán en 1810 y según la visión de los
acaparadores de la riqueza en el siglo XXI.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Basura y cochinada
16 de agosto del 2010
Como si no fuera suficiente, que el 80% de los jóvenes entre 12 y 29
años vivan en condiciones de pobreza o vulnerabilidad -según datos de
CONEVAL, citados por el rector José Narro Robles- y que 7.5 millones de
mexicanos no estudien ni trabajen porque no hay oportunidades; a lo
largo de la geografía nacional se cierne un problema que afecta la salud,
la seguridad y por supuesto el medio ambiente. Las toneladas de basura
acumuladas en calles de ciudades en Quintana Roo, Guerrero, Morelos y
Oaxaca, son un ejemplo más de la ausencia de políticas públicas,
derivadas del desprecio de proyectos y programas que se habían valorado
antaño, además de la gran equivocación de abandonar las
responsabilidades de gobierno en manos de empresas privadas que –según
se puede inferir por los resultados- no necesariamente son expertas en
un tema tan delicado y solo están interesadas en la ganancia de
coyuntura. ¿Qué pasó con las propuestas, de la década de los 80, para
concesionar –muy diferente a contratar sin condiciones- a expertos en
sistemas de bio-digestión y reciclaje, el control de los desechos que
produce esta sociedad consumista? ¿En que cajón se archivaron,
experiencias como la de Suecia –país con una monarquía socialista que ha
hecho de la basura una de sus fuentes de energía y de ingresos- que con
tecnología alemana muy barata, produce abono orgánico, materia prima
para carreteras, regenera zonas de bosque y genera millones de
kilowatios por un manejo limpio de lo que la ciudadanía ya no usa?
Sorprende que mientras se golpea de muerte a empresas productivas,
culpando a los sindicatos de las triquiñuelas de los dueños o
concesionarios, nadie se atreva a tocar, ni con el pétalo de una rosa, a
“líderes” como Cuauhtemoc Gutiérrez de la Torre, quien se hace llamar el
príncipe de la basura [1], vive como rey con las prerrogativas de una
diputación y se conduce con un sistema corrupto basado en la explotación
de quienes por no recibir un ingreso digno, exigen al ciudadano
“propinas” que disminuyen el ya de por si devaluado ingreso de las
mayorías. ¿A quien ha comprado para evitar el cierre del tiradero a
cielo abierto en el bordo de Xochiaca que a inicio de este año propició
la ruina de muchos habitantes de la zona? ¿Qué hace con sus millonarias
ganancias además de comprar por 100 pesos el voto de perredistas y
panistas para lograr su enfermiza ambición de apoderase del PRI del DF?
¿Por qué los expedientes de denuncias de abuso sexual presentadas por
edecanes de la asamblea legislativa y todas las de daños ocasionados en
diversos actos del PRI, no son consignadas por la procuraduría de la
ciudad?
Entretenidos como están los gobiernos neoliberales –de izquierda y
derecha- en mantener un festejo –que al decir del señor Jacobo
Sabludowsky debía cancelarse- llegando al extremo de casi avalar la
adoración de la Santa muerte al propiciar la exhumación e idolatría
enfermiza de huesos y calaveras, pretenden, con este circo, que los
millones sumidos en la pobreza ignoren la falta de pan y una realidad en
la cual se nos ha condenado a ser gobernados por la basura. Si la muerte
es a fin de cuentas parte de la vida y las angustias que a lo largo de
ésta nos acompañan una oportunidad de evolución y adaptación ¿No son
este tipo de ritos –usados en las sociedades primitivas o poco
desarrolladas- una suerte de regresión, que tira en la basura conceptos
de sabiduría como el expresado por Jesucristo: (Lucas 9:60) “Deja que
los muertos entierren a sus muertos”? ¿Escribirán los promotores de
estas aberraciones, su voluntad de ser adorados dentro de cien años? ¿Recuerdan
que se consideró un atentado a la democracia el haber abierto la tumba
de Juan Domingo Perón? ¿Tomarán nuestro ejemplo los rusos que dicen
haber conservado fragmentos de cráneo y mandíbula de Hitler -después de
ejecutar la orden de incinerarlos- para realizar un circo como el del
bicentenario? ¿Será una ceremonia de propiciación para la admisión de
alguien en la sociedad secreta Skull and Bones (la Orden de la Calavera
y los Huesos), cuyos miembros han sido denunciados por diversos crímenes?
La involución que parece tener atrapado al planeta nos regresa al
medioevo, cuando en las fiestas del solsticio, se arrojaban huesos y
basura a la hoguera con el fin de espantar a los dragones que, sin pudor,
envenenaban las aguas de ríos luego de sus frenéticos apareamientos. O
quizá esta coincidencia de basura y cochinada política, tenga la misma
intención juvenil de quienes bailaban al derredor de la hoguera en la
víspera de San Juan, para lograr buena suerte y adivinar si se
triunfaría en los proyectos emprendidos. Sin embargo sea cual fuere la
explicación a estos fenómenos de la llamada kakistocracia, los que
parecen tener el control del universo son los “popocratas” que ante el
abandono, por parte de los pseudo políticos, de todas las cuestiones
relacionadas con el interés público, lo mismo les da dejar la basura en
las calles, pretextando que el gobierno que les contrató no les ha
pagado, que hacer de la pepena –método inhumano y primitivo para separar
los desechos- una moderna forma de esclavitud, explotación y dominio.
Mientras los gobiernos municipales, estatales o federal, no asuman
que las cuestiones de medio ambiente –entre éstas el manejo de la basura-
son parte importante de su responsabilidad, las toneladas de desechos
orgánicos e inorgánicos, agudizarán el ciclo de extinción –por
enfermedades y plagas entre otras muchas causas- de la raza humana.
Sobrevivirán como en el pasado, las cucarachas y las ratas, y no
necesariamente las de dos patas.
[1] Rafael Gutiérrez Moreno, “El Zar de la Basura”, fue asesinado el
19 de marzo de 1987, en la madrugada. A este se atribuye uno de los
imperios más impresionantes y crueles de los que se tenga memoria en la
Ciudad de México.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Trampas del SAT
9 de agosto del 2010
Dar tributo, es una de las formas más antiguas que la humanidad
estableció como una manera de crear fondos para causas comunes. En
México hay evidencia del “Tequiamal”, recaudado por los “Calpixqueh”,
quienes al servicio del rey de Azcapotzalco, lograban mercancías de
beneficio a la comunidad o para sostener las guerras. Hernán Cortes,
respetando inicialmente el sistema tributario de los pueblos autóctonos,
cambia los animales y flores por joyas y piedras, para luego nombrar un
tesorero y varios contadores de lo que se llamó el quinto real, previo a
la alcabala, el peaje por derecho de paso y el diezmo minero. De este
último cabe resaltar que los indígenas liquidaban dicha obligación con
su trabajo, en tanto que los aprovechamientos de las minas correspondían
al Estado.
Con el movimiento independentista se agrega al sistema fiscal el
arancel de las aduanas marítimas, y las primeras tarifas de importación
publicadas en México. Pero, como lamentablemente ocurre para quienes
debieran ser beneficiaros del erario, siempre hay sujetos ineficaces o
corruptos para manejar los dineros y, la salida más antigua –un claro
ejemplo en Europa son los abusos de los señores feudales- es el
establecimiento de tributos absurdos como los aprobados en la
administración de Santa Ana quien cobraba un real por cada puerta,
cuatro centavos por ventana, dos pesos por caballo robusto y uno por los
flacos, además de otro peso por cada perro. Esta locura, aun hoy existe
en un municipio de la república que cobra, 20 pesos diarios a los
habitantes que pongan un letrero de “no estacionarse” en la puerta de su
garaje.
Es hasta 1917, que la administración pública retoma el tema de la
finanzas, implantado impuestos por servicios –como el del ferrocarril,
consumo de luz, uso de teléfono, timbres, botellas cerradas, gasolina
etc.- además de los especiales sobre exportación –de petróleo y
derivados- circunstancia ésta que a partir de 1935, con el incremento de
ingresos por el ISR, produce una amplia gama de beneficios sociales: el
retiro por edad, las pensiones, escuelas, hospitales y obras públicas,
como caminos, puentes, presas etc. ¿Por qué ahora, que los impuestos se
han ampliado en una población más numerosa los servicios son más
restringidos? ¿A que se debe la disminución en la recaudación del primer
semestre del año en poco más de veinte mil millones de pesos? ¿Qué
coloca a México, en el último lugar de recaudación –9.4% del PIB según
CEPAL- de América Latina y el Caribe, con todo y el aumento a los
precios de gasolinas y un 69.2% el del petróleo crudo de exportación? ¿Cual
parte del pueblo ha aprobado el aumento de 130 mil 815 millones de pesos
en deuda interna y más de tres mil millones de dólares en la externa?
Las últimas décadas se nos ha atosigado con el discurso de la mayor
eficacia del manejo de lo público por las empresas privadas. Siguiendo
este criterio, las aportaciones de los trabajadores son la base de las
AFORES, extranjeros cobran el agua, los servicios hospitalarios, las
comunicaciones –telefonía, carreteras- las aduanas, y muchos otros
nichos de tributación abandonados por el gobierno, que cada día escatima
beneficios a una población crecientemente empobrecida. En términos de
las declaraciones de diversos funcionarios, como el titular de la Unidad
de Planeación de Política Económica de la Hacienda Pública, en el
segundo trimestre de este año el valor real de PIB creció 7%, el empleo
formal supuestamente registró casi 225 mil plazas y los ingresos
presupuestarios del sector público fueron mayores en 0.9% con relación
al mismo primer semestre del 2009 y en 80.3% superior a lo planeado para
este 2010, ¿Porqué entonces, el SAT se empeña en escatimar la devolución
de impuestos que por ley corresponden a los ciudadanos cumplidos?.
En vez de una política de estímulo, revisan con lupa si no hay
“irregularidades” de centavos, rechazan que un desempleado haya tenido
mayores gastos –funerarios, médicos, por créditos, por intereses reales
etc.- que ingresos ¿No saben que la crisis se está solventado con los
ahorros de toda una vida o con los préstamos informales? Califican como
extemporáneos muchos documentos presentados por Internet, cuando es su
sistema el que acusa fallas, para la recepción de toda suerte de
obligaciones: declaraciones, dictámenes, renovaciones, etc. Si Usted
acude a las oficinas no le registran su comparecencia o le niegan cita,
porque “no hay sistema” ¿Porque el contribuyente beneficiario de la
devolución –trabajador, profesionista libre o pequeño empresario- debe
responsabilizarse de la obligaciones de su retenedor o de los errores de
registro en las bases de datos del sistema del SAT, en cuanto a
domicilio, RFC o números de claves interbancarias? ¿Quién es, en el
sector público – o despachos contratados- el responsable de gastos
innecesarios, por avisos –cibernéticos, telefónicos y personales-
improcedentes vinculados con empresas que se han dado de baja hace
muchos años o de contribuyentes ya fallecidos? En medio de este
terrorismo fiscal, que hace víctimas a los ciudadanos productivos y que
eventualmente como golpe amarillista y la forma más terrible de limbo
jurídico, señala, con un alto grado de perversidad, a empresas
seleccionadas; solo nos falta ser calificados –como en el caso de la
inseguridad- de “co-responsables” por un manejo a todas luces
inequitativo, persecutorio e ineficaz. Llegar al poder –como secretario,
subsecretario o el nivel que sea- supone no solo alcanzar el puesto sino
saber que se hace con el mismo. Si el corderito, se diera una vuelta por
las aduanas, hoy privatizadas, en vez espantar a los ciudadanos con el
disfraz del lobo, tal vez podría percatarse cuanta mercancía –no solo la
referida a los estupefacientes- se mueve en vagones que distan muchos de
ser fantasmas. Para vivir mejor, nos dice la política discursiva y
publicitaria y la pregunta es ¿Mejor que quien?, ¿En donde? Esta
política mediática, unos días nos martillea con la necesidad de lograr
acuerdos y cuano estos se dan, hay que denostar y descalificar –recordar
el desaguisado en contra de los acuerdos PRI-PAN a propósito del tema y
los aplausos de los del PRD-PAN para la consumación de venganzas- sin
importar a legisladores, responsables de una verdadera reforma fiscal,
el interés prioritario de la ciudadanía: vivir en armonía, con cierto
decoro y con auténticas posibilidades de desarrollo.
UNA COLORADA (columna Internacional)
Lilia Cisneros Luján
Perfiles
2 de agosto del 2010
No hay coincidencia entre autores de la materia, acerca de si ciertos
rasgos de personalidad tienen que ver con retrasos académicos o lagunas
biológicas vinculadas con la inteligencia. Tampoco se puede asegurar,
que todos los niños con tendencia al maltrato de animales, vayan a
convertirse en asesinos seriales; lo que si es un hecho es que ciertas
herramientas –desde la observación de alguien ajeno a la psiquiatría,
hasta la aplicación de reactivos, como entrevistas, pruebas psicológicas
y de laboratorio- pueden ofrecernos cierto perfil de las personas. La
manera de proceder de un sujeto con relación a la moral o las reglas
sociales, es lo que nos hace sospechar que es corrupto, ejemplo: si el
responsable de SEDUVI, en el gobierno del llamado “Carnal Marcelo”
dificulta, a los ciudadanos, por meses y a veces años un trámite y a
EDUCAL, le resuelve en menos de un mes una solicitud de cambio de uso de
suelo –inicio 22 de abril, autorización 6 de mayo, 11 de ese mismo mes
expedición de certificado y, 24, registro de manifestación de
construcción- no hará mucha falta el polígrafo u otras herramientas para
convencerse que entre dichas instancias hay, carencia de honestidad,
inclinación a la irresponsabilidad y cierta repulsa por los gobernados.
Podemos, cuando menos sospechar, que la personalidad de ciertos
individuos con fuerte inclinación y anhelo de poder, combinada con
agresividad, dureza, resistencia -aun a la vergüenza que podría derivar
de los señalamientos más objetivos- y un placer basado esencialmente en
lo que ellos consideran triunfo, acusa ciertos rasgos de neurosis como
sería el egocentrismo de una funcionaria Federal que con lujo de
protagonismo “amenaza” a un delegado de la ciudad de México, con no
darle los recursos ofrecidos acusándolo de ser, “quien está alebrestando
a los vecinos” en contra de su capricho, basado en un documento
infundado, viciado de origen y logrado en base a complicidades. Y ya que
llegamos al tema, los involucrados en este tipo de conductas, acusan un
alto grado de puerilidad al considerar que los afectados por sus
complejos, entre otros el de inferioridad, no serían descubiertos por un
pueblo capaz de indagar que, en el trasfondo de sus acciones impulsivas
hay una gran indefinición de pensamiento, objetivos y metas; como ocurre
en casi todos los que habiendo sido, “luchadores sociales, sindicalistas
y fundadores de partidos de izquierda”, hoy confunden los acuerdos y
consensos, con actos propios de criminales y piratas, a grado tal que
siguen cambiando su antiguo amarillo (oro) por el azul de moda
(espejitos).
Todas estas características neuróticas, se agravan para las víctimas,
cuando el sujeto –me voy al ámbito del trabajo y previsión social- se
conduce de manera irrespetuosa –a la ley y las personas- desafiando a
todos los de su entorno, -incluso a quien le ha proporcionado sustento-
sin medir el efecto de miles de mineros, electricistas y los que se
sumen en la semana, protegiéndose en la huelga para tratar de salvar el
pellejo. La insatisfacción de personas con un seguro trasfondo de baja
autoestima, casi siempre tendrá manifestaciones externas como la
envidia, lo cual dará lugar al robo, el adulterio, el atropello de los
derechos de otro y el engaño. ¿Alguien se ha percatado de la pérdida de
identidad nacional que supone una campaña publicitaria pregonando las
joyas de bicentenario, identificada subliminalmente con un gobierno de
personas que no creen ni la independencia ni en la revolución? Además de
los spots pagados con nuestros impuestos, que entre otras cosas
consolidan el poder de dominio de los medios, ¿que acciones concretas
podrían acreditar una independencia inexistente y una serie de logros
sociales que han sido aniquilados en las últimas décadas?
Aun en los casos más leves de distorsiones conductuales, es mucho el
daño que se hace a quienes rodean a un sujeto indisciplinado,
desobediente, intransigente, tozudo, inflexible, exigente, mentiroso e
incluso tramposo. ¿Será esa la causa de la popularidad de muchas piezas
musicales que en México se refieren a tales “atributos”? ¿La corrupción
generalizada estará relacionada con una forma infantil de aprendizaje
que es la imitación? ¿Actitudes impertinentes y de falta de respeto son
las que nos mantienen es este clima de zozobra, indignación y daño?
El bombardeo de mensajes, que resaltan el TENER sobre el SER, han
producido poblaciones incapaces de valorar lo que, en términos prácticos,
si tienen. Por más que posea, el insatisfecho nunca acabará de estar
contento; sin importar que se trate de un juez que gana medio millón de
pesos, un legislador con fuero o un simple obrero con salario mínimo.
Valores como la vida, la libertad, la armonía familiar etc. sucumben
frente a una serie de anhelos insatisfechos produciendo ansiedad –motivada
a veces- miedo, angustia y enfermedades. Estar inmersos en una sociedad
cuyos miembros adolecen de conciencia de culpa, -ladrón que roba a
ladrón tiene cien años de perdón- llevan siempre la contraria, cambian
de humor –con tendencia a la constante queja y al lamento por lo que
ocurre- condena a todos al fracaso, la dependencia y las limitaciones en
el desarrollo. Por ello es de suma importancia que cada uno reconozca y
acepte las propias debilidades y trate de emprender nuevas opciones de
satisfacción propia y de servicio. ¿Cómo hacer realidad esto frente al
poder omnímodo de personas en gran porcentaje enfermas?
El primer elemento es estar seguro de quien es cada uno, a que tiene
derecho y como puede lograr que eso prevalezca frente a los abusos de
otro, por muy gobernante que sea. Seguidamente hay que organizarse, -en
la familia, la cuadra, el barrio, la ciudad- en derredor de causas
positivas, justas y de beneficio personal y colectivo. Si una puerta se
le cierra abra otra, cuide cada día que la esencia de su causa no sea
distorsionada, por la ambición o la pereza propia o de otros. Luche para
ser escuchado, si quien tiene la obligación de hacerlo lo ignora, no se
amilane, escriba, haga una pancarta, elabore una manta, comente sus
ideas e inquietudes, convenza a otros y procure siempre actuar con
firmeza pero sin violencia. Si lo agreden defiéndase, sin convertirse en
amante de la guerra –física, legaloide o verbal- y utilizando como su
mejores armas, la verdad, la madurez emocional, el amor por sus
congéneres y la preparación continua, de la mente por medio de la
lectura, el estudio y el análisis serenos y el cuerpo, al que le hace
más bien caminar que circular en auto, sonreír en vez de un gesto agrio;
en suma sea feliz, sin esperar que esta condición le venga de afuera
porque Usted se sabe capaz de generar su propia satisfacción, para que
todos y sobre todo su descendencia vivamos en un mundo de personas sanas.
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