UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Hoy si se fía
21 de noviembre
2011
Ni siquiera
fueron originales. Las tiendas de raya no eran otra cosa que negocios donde
se comerciaba toda suerte de mercaderías. Casi siempre se ubicaban a un lado
del centro de trabajo –la mina, hacienda, fábrica o el aserradero- y en esos
lugares se daba crédito -fiar decían los abuelos- al igual que en otras
latitudes de la Europa tan venerada durante la dictadura de Porfirio Díaz,
quien huelga decirlo, dio importantes concesiones a empresarios y hacendados
para explotar nuestros recursos, incluidos por cierto los naturales. Estos
concesionarios, no solo eran ricos connacionales, también los había
extranjeros, como en el caso de la explotación minera otorgada a
"Cananea
Consolidated Copper Company".
Dado que ayer -con bombo
y platillo y el show de un ejército disfrazado cual actores del canal de la
estrellas- se recordó el inicio de la revolución mexicana, sería ilustrativo
tener presente, que fue en esa población sonorense y justo para reprimir a
los dos mil mineros hartos del abuso y el robo de su salario, cuando en
1906, el aciago 2 de junio, un grupo armado norteamericano, cruzó la
frontera para defender los intereses de los propietarios de la mina. Los
llamados Rangers, acudieron al grito de auxilio de un particular extranjero,
que supo utilizar los buenos oficios del cónsul en Sonora, para perpetrar
tal violación a nuestra soberanía. Todavía hoy, a más de un siglo de
distancia, habrá muchos entusiastas defensores de la incursión armada
realizada desde Arizona por aquellos Rangers, pues al final del día resulta
comprensible que los gringos
actúen siempre abusivamente, lo que no se justifica, es que las autoridades
nacionales no hagan nada. El saldo de
aquella represión fue de de 23 muertos, 22 heridos, más de 50 personas
detenidas y cientos que corrieron por temor.
De entre los encarcelados
había por supuesto magonistas, miembros del Club Liberal "Ponciano
Arriaga" e incluso periodistas, que justo en ese preámbulo
revolucionario, lograron nuevamente imprimir el periódico Regeneración.
Aunque muchos huyeron –a los cerros y al extranjero- también hubo
trabajadores, que a causa de su analfabetismo, solo dibujaban una raya, en
el libro de registro de pagos, como seña de haber recibido lo pactado como
salario. Sin embargo generalmente el trabajador no recibía nada o si acaso
un papel de equivalencia, -algo así como los vales de esta época- que solo
podían canjearse en las tiendas del patrón. Como generalmente lo fiado
siempre superaba a lo devengado por el trabajo, ningún obrero o jornalero
podía cambiar de domicilio, ni de empresa, hasta no haber liquidado su
adeudo en la tienda de raya y por supuesto aun cuando no existía la
sofisticación del buró de crédito, todos los dueños se conocían y se pasaban
el chisme de la lista de morosos. La policía actuaba a favor de estos
patronos y perseguía a los deudores, para llevarlos de regreso antes de su
muerte y así les evitaba heredar la deuda a hijos y parientes.
Además de conocer la
versión sesgada de los dueños de medios electrónicos de comunicación masiva,
valdría la pena repasar diversos escritos que nos darían mucha luz en temas
como el de las tiendas de raya, pingüe negocio, al cual no renuncian
empresas como Wal Mart, que en el 2008, debió suspender,
por inconstitucional, su plan de “previsión social”,
consistente en vales de despensa –eran parte del salario- que solo podían
ser canjeados en las tiendas de la cadena.
Pero la falta de
creatividad, sustento de la copia y la piratería, es algo tan vigente como
la extendida creencia de que “mujer que sabe latín ni tiene marido ni tiene
buen fin”; y así en una anticipada campaña post navideña y de cambio de
temporada, como se estila desde hace décadas en los Estados Unidos del
Norte, el festejo revolucionario -ya de por si desdibujado con aquello de
los días feriados impuestos en lunes disque para promover el turismo- se ha
tornado en una suerte de euforia consumista, para lo cual el “supremo
gobierno”, determinó adelantar parte del aguinaldo de los trabajadores.
Y más allá de la
gracejada que convirtió en Patiño al director del INFONACOT
exhibido por llegar tarde a un evento; cabe resaltar, que como parte del
esquema publicitario del “buen fin” y aunque no es lo
mismo, 6 millones de créditos
que un crédito de seis millones, se difundieron las
ventajas de ir a las tiendas cualquiera de los días de este largo puente, a
comprar a crédito, productos que tendrían hasta 70% de descuento. El
representante de los patronos, “ordeno” un 10% de descuento si los
trabajadores hacen el pago con su tarjeta infonacot y su secretario de
economía amenazó con algo así como “si no consumen ahora se van arrepentir”.
También se festinó que los bancos, dejarán de cobrar sus comisiones de
usura, a quienes dejaron del 18 al 21 de noviembre, el producto de su
trabajo presente y futuro en establecimientos, que igualmente compran a
crédito a productores obligados a esperar su pago, tres y hasta seis meses.
Pero el
maravilloso regalo de esta navidad anticipada tiene otras ventajas
adicionales: “los
créditos se podrán solicitar vía bancos y el cobro será a través de nómina
para ampliar el universo de beneficiados” anunció en un tomo tan festivo que
se nos antojaba ir a la celebración; los créditos otorgados a los
trabajadores -Vía infonacot-, tendrían un crecimiento de 30% respecto del
año anterior en este 2011 y, para ser parejos; se
instruirá a los bancos para que no cobren a las tiendas comisiones por la
ventas de este buen fin. Linda manera de gastar el 25% de aguinaldo
adelantado por parte de los más de tres millones y medio de trabajadores
beneficiarios del crédito cuasi oficial, sobre todo ahora que podrán pagar
en cualquiera de las 472 sucursales de Bansefi y otras de tantos bancos,
sino que los bancos estarán autorizados para restar de la nómina los adeudos
de este engroso
“buen fin” y los que se acumulen, con el modesto cobro de 10% de interés
también anunciado por el primer mandatario.
¡Que viva la revolución!
¡Que viva la indiferente izquierda! ¡Que vivan los acasillados obreros de
las posmodernas tiendas de raya!
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Homicidios de ayer y de hoy
14 de noviembre 2011
Casi
siempre que hay una muerte violenta, la verdad es ocultada al público, con
lo cual, entre otros muchos efectos, se instala la paranoia. Esta
preocupación social, generalmente alentada cuando hay disponibilidad
indiscriminada y sin límites de aquello que mata, termina también causado
decesos por stress, enfermedades relacionadas con cuadro emocionales etc. a
tal grado que las personas empiezan a disminuir su asistencia frecuente a
cenas, festividades, conferencias, cine, escuelas y en general lugares donde
se congregue mucha gente.
Como
ocurre siempre ante una crisis, aparecen los vivales que procuran
beneficiarse ofreciendo toda suerte de medidas, como aumentar la seguridad y
garantizar, hasta donde sea humanamente posible, disminuir la posibilidad de
una muerte violenta o inesperada. Estos comerciantes de la tragedia, por
igual ofrecen medidas preventivas, antídotos, elementos de reacción,
oraciones y curas milagrosas y hasta amuletos.
En esta
ocasión, no voy a abundar en los comentarios acerca de las muertes violentas
de personajes relevantes en el siglo pasado que van desde el zar Nicolás II
y su familia (1918), hasta Gadafi, Bin Laden o Hussein, pasando por Indira
Gandhi en la India, John F. Kennedy, Martin Luther King, Juan Pablo I, John
Lennon, Anuar El- adat (Egipto), Olaf Palmer y por supuesto líderes
mexicanos de muy diversos ámbitos. Porque las muertes de contrincantes,
enemigos políticos o militares, son tan antiguas como la humanidad misma.
Seguramente Usted está al tanto de la forma en que murió un papa católico,
padre de 5 hijos, uno de los cuales tenía fama por despiadado y hostil, aun
contra sus colaboradores. El padre de este César, registrado en su
nacimiento como Rodrigo Borja, fue temido en muchos círculos de Italia e
incluso a la fecha si algún grupo o familia se distingue por su proclividad
al homicidio se le compara con los Borgia. Alejandro VI, jefe de este clan
cuasi-diabólico, que no solo era ducho en el conocimiento de los efectos de
los venenos, sino que incluso inventaron combinaciones para no permitir que
algún sentenciados por ellos se les fuera vivo, también murió de fea manera.
Se dice que envenenado, el hecho es que su cuerpo papal presentaba tal grado
de putrefacción, que apenas fue exhibido en la noche y a la luz de las velas
para luego ser enterrado sin pena ni gloria.
El uso
de venenos para acabar con los que pueden causarnos problemas, parece ser
tan antiguo como el hombre mismo. Primero en la cacería y luego como arma
“secreta” los venenos se usaron, en la India, China, Egipto, la antigua
Grecia, el Imperio Romano e increíblemente alcanza su clímax, justo en el
renacimiento, donde ya los avances científicos, habían permitido recopilar
datos de plantas, minerales y combinaciones letales, y hasta elaborar
algunos antídotos.
Es tan
importante el conocimiento de tales temas, que desde el siglo XV se forma un
distinguido grupo de alquimistas y envenenadores, denominado el
Consejo de los Diez. Al igual que hoy ocurre con los mercenarios, estas
personas y los discípulos egresados de escuelas que divulgaban tales
conocimientos eran contratados, por reyes, militares de alto rango y nobles,
para ultimar a sus enemigos. La paga era mayor en tanto el resultado fuera
seguro y las causas indetectables. ¿Le parece que hay alguna similitud con
datos que recientemente haya escuchado? ¿Podría usted asegurar que los
zetas, los templarios, la familia o tantos otros grupos criminales que hoy
son famosos, no son una suerte de reencarnación perversa de aquellos
envenenadores asesinos a sueldo?
Con
aquello de que la tecnología está tan desarrollada, tal vez ya sea posible
viajar en el túnel de tiempo; por ello es muy probable que los causantes de
mas de 30 mil muertes solo en Francia, allá por la época posterior a la edad
media, sean quienes han venido a México a causar mas de 50 mil decesos, sin
posibilidad de derrotar a tales perversos, que se las arreglan para usar en
vez de veneno, armas rápidas y furiosas; GPS que rastrean o extirpan, según
se trate de ubicar o hacer perdediza a una persona -como supuestamente
ocurrió con el jefe Diego)-y hasta aviones con pilotos fantasmas
a quienes no se puede culpar de invadir soberanías.
Si
algún científico o investigador de inteligencia, pudiera corroborar esta
hipótesis, tal vez se explique porqué el cáncer ha atacado a mandatarios
incómodos, como Chávez, Lula o Castro, en tanto en México deja fuera de la
competencia a precandidatos de buen look como el señor Lujambio. Hasta los
niños de primaria a mediados del siglo pasado, sabían que un factor
importante que permitió a Hernán Cortés, ganarle a los aztecas, fue
justamente la viruela. El pueblo después de ser diezmado, no retobó mucho
porque se les dio la libertad de emborracharse sin límites. Así mitigaban el
miedo nuestros ancestros indígenas; en tanto hoy, los clase medieros y
ricachones lo hacen comprando alarmas, blindando sus coches, no saliendo a
ningún antro, contratando guaruras o policías auxiliares y procurando comer
en casa, antes que acudir a una cena donde quien sabe, si le receten carne
con clenbuterol, cerdo con cisticercos, pollos con hormonas o verduras
fumigadas con veneno.
Por lo
pronto su Usted realmente quiere estar seguro. Trate de no ser importante,
no se inscriba en concurso alguno. No piense en cambiar de país, hay otros
donde las cosas están peores. Ni se le ocurra ser candidato de nada. Aunque
sepa que le mienten vea el futbol, las inauguraciones del mundial o de las
olimpiadas en su televisor. No use celular, ni cable ni nada con lo que lo
puedan localizar luego de que alguien anónimamente le haya señalado como
maloso. O sea: no exista, viva como si este fuera el siglo III antes de
Cristo, utilice lo aprendido para sembrar en sus macetas de casa lo
indispensable y acostúmbrese a vivir casi como ermitaño.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
G20,
tragicomedia nominada en Cannes
7 de noviembre 2011
Un político
mexicano, aseguraba que la mejor forma de eludir cualquier problema sin
afrontar conflictos era “crear una comisión”. Algo similar ocurre con
ciertas reuniones internacionales, más allá del formato de Cumbre,
Convención o Congreso. En el caso del pasado cónclave llamado G20,
la opinión pública lo califica como “gris y sin muchos compromisos” ¡Ah!
pero eso sí, Cannes es la meca europea de la gente bonita, los mejores
actores y con ellos los magos de la dirección cinematográfica y la
producción de cintas famosas. Cualquiera diría que en un mundo donde los
apocalípticos sellos, del hambre, la muerte, la ausencia de paz y la
anarquía están presentes, deberían esconderse los ricos, los grandes, los
capitanes, los poderosos y los reyes de la tierra en cuevas, peñas y montes;
pero no ha sido así, por el contrario, se descorcharon bebidas finas,
lucieron trajes y vestidos de marca, hubo muchos pies de película y se
departió, con los administradores del dinero –banqueros y ministros de
finanzas- producido con el trabajo de los que poco o nada tienen, porque
mucho o todo deben.
La preocupación,
no eran los miles de niños que están muriendo de hambre en Somalia, ni los
otros tantos que son explotados laboral y sexualmente por las mafias del
tráfico de seres humanos; mucho menos los huérfanos por las guerras o las
enfermedades que matan a sus padres y son producidas en laboratorio aunque
enfáticamente negadas por los consorcios químicos y farmacéuticos de la
aldea mundial. Su inquietud central, se reducía al hecho de que algunos
países, no están en la posibilidad -y a veces ni en el ánimo- de pagar lo
que se les ha obligado a solicitar prestado. Dicho de otra manera, se acabó
el teatro –montado por los ocho países más industrializados- de la
abundancia mágica derivada del crédito.
La desconfianza
de los que producen –el pueblo- ha alcanzado también a sus dirigentes no
solo por temas como el ojo alegre de un administrador banquero y la denuncia
por fraude, en suspenso, de quien le ha sucedido en el FMI, en una
tragicomedia que al parecer solo buscaba sacar a un contrincante de la
jugada electoral, sino porque la protestas se están multiplicando. La gente
sin trabajo prefiere morir denunciando que en la depresión y las
generaciones sin horizonte están cansadas de promesas incumplidas lo cual,
por más que se quiera tapar el sol con un dedo, ha detenido el crecimiento
mundial y destruido el empleo. Sin mucho entusiasmo, los 20 jefes y sus
invitados, tuvieron que reconocer esto al punto que en el mismo FMI
se impuso un plan para “crear hasta 40 millones de puestos de trabajo en
cinco años”.
Las economías
avanzadas reunidas en el G20 se comprometieron a: "Adoptar políticas para
restaurar la confianza" continuar medidas a fin de lograr la consolidación
fiscal aunque “de una manera clara y creíble"; reducir déficit y deuda
–pagando por supuesto al propio FMI, el BM y todos los usureros que por
virtud de “convenios” han obligado a los países a contratar créditos- fueron
algunas de la expresiones acerca de las intenciones de los dueños del dinero
en el mundo. De la urgencia para reactivar el consumo interno, apenas se
pronunció el tigre amarillo, que a la par de Australia, Brasil, Corea del
Sur e Indonesia, parecían testigos de palo, en una arena, donde no son los
principales jugadores, aunque con finanzas públicas mejor saneadas que les
permiten ofrecer: “estimular medidas fiscales que impulsen el crecimiento y
la demanda” aunque” teniendo en cuenta las circunstancias nacionales".
Por supuesto
el estelar se lo llevó Grecia. Primero en la refriega entre sus
manifestantes y la policía; luego aprobando parlamentariamente el plan de
los que si mandan; después: que siempre mi pueblo está muy enojado y les voy
a hacer una especie de encuesta al estilo PRD; pasando por el regaño de papá
y mamá y por último, la matriarca amenazando al emberrinchado –con la
expulsión y la pérdida de la herencia- por lo cual vino la vuelta al redil
evitando así la trágica ruptura familiar. ¡Menudo susto! el miedo no andaba
en burro, había preocupación por el riesgo de contagio – no por algún nuevo
tipo de gripe, sino de la rebeldía cuasi adolescente- por lo que entre copa
y copa, no se acabó la vida pero si la cumbre.
Sin acercarse
siquiera al papel de primera protagonista, la
directora
gerente
coyuntural del FMI, respiró cuando se soslayó la eventual reestructura y el
futuro de la institución que parecía le fue concedida para ayudarle a bien
morir ahora que los emergentes han manifestado su deseo de tener
una mayor cuota de poder en ese banco universal.
Para efectos
de los mexicanos, podemos paliar la crisis, con el orgullo de que nuestro
presidente será en junio próximo –justo un mes antes de las elecciones-
anfitrión y primer actor de este singular grupo. A escasos 7 meses, el G20
reunido en su séptima edición, deberá evaluar si: Christine Lagarde inició
la aplicación efectiva de las medidas solicitadas para el tema de los
millones de empleos y el aumento del PIB en cuando menos punto y medio; La
señora Merkel nos dirá que se ha hecho en el tema de acabar con
paraísos
fiscales y, tanto emergentes como poderosos deberán explicar como y en
cuanto disminuyeron sus deudas o hasta donde se redujo el déficit fiscal de
otros; China, quizá deje su gesto adusto y explique que tanto reforzó sus
redes de protección social y junto con otros quizá en ese capítulo nos
informe como mejoraron las renta de los hogares del mundo a partir de
economías basadas en el crecimiento y el desarrollo.
Todo esto se
disfrutará en las playas de una sección del llamado patrio trasero
norteamericano. Sitio natural privilegiado, donde podrán llenarse la boca,
los defensores de las ballenas y en general de la armonía con el medio
ambiente. Tierra prácticamente propiedad de los extranjeros representados
por quienes habrán de visitarnos y que, seguramente pospondrán una vez más
el tema de la creación de una nueva tasa sobre las transacciones financieras
internacionales, en aras de escuchar del anfitrión, lo que haya hecho para
lograr “la
recuperación de la estabilidad financiera mundial”, según estableció como
prioridad en esta su actuación de Cannes a través de Patricia Espinosa,
quien entusiasta hizo alusión a lo bien posicionado de su representando el
cual está listo para asumir la conducción del grupo buscando la
conciliación de intereses entre las naciones más poderosas y las emergentes.
Y colorín colorado, no hubo guerras, no hay muertos, todo muy ordenado y al
estilo del mundo de la farándula exquisita.
Antes de la
caída del muro de Berlín eran solo 7 países, a los cuales se agregó Rusia.
Después en un intento de imagen democratizadora se agregaron 11 más en
proceso de desarrollo y se completó con un representante
de la eurozona.
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