UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
EL NIÑO Y SU DIA
Como si viviéramos en jauga, el mes de abril se cierra con una fiesta
del consumismo, pues los niños de México, tendrán juguetes, comida,
paseos y una buena dosis de tensión familiar, en la cual lo más difuso
es la línea entre lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo, lo
claro y lo obscuro.
La presión del momento ocasionará padres irritados, museos pletóricos de
actividades lúdicas donde las colas interminables nulifican el propósito
educativo, restaurantes y parques repletos; todo ello en aras de una
mayor satisfacción material que por lo menos enseña que desde la misma
infancia se puede crear la necesidad de adquirir, solo por comprar o
buscar satisfactores cada vez más intensos.
Los festejados de este 30 de abril, llegarán a la adolescencia, sin
medir muchos de los riesgos que como seres humanos les acechan en un
sistema donde “el profit” es lo más importante sin indagar si la
ganancia viene de la distribución de droga, del tráfico de personas o de
órganos. El sistema de dominio hoy por hoy está tan bien orquestado, que
poco o nada dan cuenta los medios de comunicación de la cantidad de
menores de edad que requieren ser hospitalizados, luego de que alguien
les vendió tres pastillas de éxtasis o se las diluyó en la bebida
expedida sin control en el antro al cual van a gastar su energía juvenil
desde las diez de la noche hasta las tres o cuatro de la mañana. A no
ser que las fiestas clandestinas o la de los antros tengan muertos, las
orgías con violaciones múltiples que han llevado a grupos completos a
terapias de recuperación emocional y física, nunca son denunciadas y en
el caso de que los padres de estos jóvenes víctimas de la droga y los
olores con feromonas vayan al MP, las mismas tienen el destino común del
archivo o la reserva que permita resucitarla si acaso se requiere como
perversa arma de venganza o control político.
¿Por qué con facilidad inaudita en la ciudad de México, se propiciaron
cambios en las leyes de uso de suelo, giros mercantiles y todas aquellas
que facilitan conglomerados juveniles durante varias horas y
primordialmente en el tiempo de sueño de la población? ¿Tendría esto que
ver con el jugoso negocio de las drogas sintéticas? Para prevenir que
uno de sus hijos sea arrastrado el infierno de la drogas ¿bastará con la
exhortación de un presidente o un gobernante de cualquier nivel,
exigiéndole que lo vigile y lo cuide? ¿Que tanto pesa en el resto de la
familia una visión preventiva que parece culpar a los padres por
descuidados, en vez de dificultar este tipo de comercio, llamado
“antro”? ¿Para que se reivindicó como algo normal o decente el
significado original de este vocablo? ¿Será que hay más autoridades de
las que imaginamos las que por voltear a otro lado, tienen beneficios
financieros o de poder?
En unas cuantas semanas, millones de ciudadanos en México acudiremos a
las urnas a elegir diputados, presidentes municipales, delegados y hasta
presidente. ¿Cuánto tiempo podemos dedicar como ciudadanos para
preguntarles a estos aspirantes como abordarán su obligación de dar
seguridad a nuestros hijos? Además de regalar juguetes en mítines
placeros, los aspirantes a representarnos o gobernarnos, deberían
decirnos que van a hacer para promover centros deportivos que no
terminen cómo estaciones de transferencia de basura o como espacios para
encontrar nuevos y futuros adictos.
En la ciudad pocos se atreven a tocar el tema del ambulantaje. Ahí es
donde se cometen un buen número de delitos tolerados por quienes
acarrean contingentes a los actos masivos y compran votos, a cambio de
un carrujo de marihuana, una dotación de música o películas piratas y
una cuota permanente por derecho de piso en banquetas, parques y
espacios de circulación vehicular. ¿Que nos dice, Beatriz, Miguel Ángel
y la señora Wallace, acerca de la forma en que como jefes de gobierno
harían transitar a los ciudadanos comerciantes desde la informalidad
hasta meterlos en actividades que generen ingresos fiscales
transparentes en vez de negocios sucios?
Los niños que hoy celebran su día tienen derecho a la seguridad física,
emocional y jurídica. No es malo el que se busque a delincuentes que
propician este tipo de inseguridad utilizando todos los recursos
–policías, ejército armado etc.- al alcance del gobierno para
encontrarlos; pero resulta ineficaz y en extremo lamentable en actos
imprudentes y hasta contraproducentes, el hacerlo como si se tratara de
una confrontación entre mafias. Para legitimar una guerra contra los
delincuentes, debe haber la certeza de que del otro lado, no hay también
personas de esa calaña. Situación fácil de propiciar cuando se han
promulgado normas que facilitan la comisión del delito por todas las
partes involucradas, en pro o contra del mismo.
Regale a sus hijos tiempo para hablar con ellos y también para dialogar
con quienes vivirán holgadamente tres o seis años de un sueldo que Usted
paga, justamente para garantizar que el futuro de los niños sea feliz y
de desarrollo o cuando menos satisfactorio.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Ética y
política
23 de abril de 2012
Entre la infinidad de
reinvenciones del hilo negro, que la humanidad del sigo XXI hace como
resultado de su desconocimiento de la historia y su descuido del estudio,
está lo que en algunos países de plano llaman pomposamente “ética
electoral”. Colombia y Nicaragua, por dar ejemplos, cuentan incluso con
Reglamentos relativos “…. a las normas de conducta de los candidatos y
ciudadanos en general durante el desarrollo del proceso electoral y la
campaña electoral”. Acorde a la visión de quienes esto sustentan y lo
traducen en leyes o normas coyunturales como pactos de civilidad, en la
competencia política o cívica, no ha lugar a la falta de
respeto a la ley, las instituciones y en general las organizaciones de toda
índole, ni a las agresiones físicas y mucho menos a las ofensas personales.
Dicen quienes defienden
la “ética electoral” que un proceso electoral democrático no es una
competencia de gladiadores, sino actos civilizados donde se ofrece educación
política y cívica. Conquistar el poder por estos medios y no por
enfrentamientos armados o verbales, fortalece la paz y la convivencia. ¿Por
qué entonces se premia con una candidatura al senado que ni siquiera tendrá
el costo de solicitar el voto, a personajes como el líder de los pepenadores,
que insulta, ofende y denosta a personas e instituciones? ¿Quién y bajo que
premisas le subvencionó movilizaciones y pancartas de verdad vomitivas, en
contra de quien es la candidata del partido al cual él dice pertenecer? ¿Ya
era caballo de Troya, cuando por el método de “las juanitas” se convirtió en
diputado federal? ¿No es parte de la ética el que personajes de esta calaña
sean sancionados al igual que los opositores que lo patrocinan?
Sin restarle validez a la
idea de ética electoral, prefiero traer a colación, el añejo concepto
manejado desde la antigua Grecia acerca de la ética política
donde el bien supremo es la felicidad y el cometido de la ética es
alcanzarla. El filósofo de visión casi profética, señaló en la Ética a
Nicómaco,
que el saber más importante para alcanzar una vida feliz es justamente la
política, que se nutre del saber de las demás y ciencias y determina lo que
se debe hacer y aquello que debe evitarse. ¿Por qué y quienes están
interesado ahora en satanizar La Política?
Esta simplicidad en la
cual el bien individual y el de la ciudad son iguales, aunque en el caso de
conflicto entre ambos es más grande y perfecto salvar el de la ciudad, se
complica en la época moderna con el surgimiento de “novedades sociales y
jurídicas” como lo son el complemento teológico de Tomás de Aquino, con los
fines sobrenaturales,
o el Estado en sus muy diversas manifestaciones a partir de la racionalidad,
que concibe al individuo ya no como miembro de la polis en términos
filosóficos de la antigua Grecia, sino como elemento, que a veces es súbdito
-en el caso de que prevalezca la visión maquiavelista del príncipe- o como
suscriptor de un contrato que le garantice seguridad y límites claros entre
lo que merece como individuo y lo que ha cedido en aras de lo social.
Sea cual fuere la postura
que mejor nos permita entender al individuo y sus relaciones comunitarias,
el ser humano no es individuo aislado sino social. Por virtud del “logos”,
se comunica, dialoga, expresa sus pensamientos y sentimientos y se aleja de
la bestialidad por el conocimiento de los límites y la aplicación de éstos.
Mentir es tan impropio
como acusar de mentiroso a quien no lo es. Ofender a una mujer es violentar
los derechos de todas las que han luchado por reivindicar un espacio que
lamentablemente por siglos se había negado a las féminas. Corromper a los
policías, procuradores de justicia y administradores de ésta, es tan
criminal como robar o matar. Manipular la voluntad individual, mediante el
otorgamiento de prebendas –dinero, tabiques, regalos, compromisos laborales
etc.- no es solo pervertir la intencionalidad electoral sino una perversa
manera de convertir a los pueblos en limosneros, incultos y sometidos.
El gran tema es como
romper esta inercia, que ha convertido a la mayoría de los seres humanos en
entes sometidos y resignados. ¿Será dejando de votar? ¿Tal vez ridiculizando
una elección presidencial inscribiendo más de media centena de suspirantes?
¿Lo lograremos perdiendo los estribos frente al abuso de los que han llegado
al poder sin el consenso de las mayorías? Definitivamente NO. El individuo
tiene que retomar su esencia no de bestia ni de Dios, sino de ente que sabe
dialogar. Si no le parece que llenen su calle de basura electoral y la
autoridad no cumple con su deber de retirarla, ¡Quítela Usted! Si quien le
ofreció rectificar, solo le tomó el pelo para ganar tiempo y avanzar en su
proyecto perverso-construcciones irregulares, vialidades de ocurrencia,
expropiaciones amañadas etc.- denuncie en la redes, volanteé, no deje perder
su señalamiento; tarde o temprano ese abusivo tendrá que pagar. Si quiere
saber quien es el que mejor puede representarlo y organizar su comunidad,
enfréntelo civilizadamente, hable con él o ella, pregunte. Si lo que recibe
son evasivas o respuestas por interpósita persona -secretario, publicistas,
asesores, voceros etc.- seguramente ese no es el más capaz.
Denuncie civilizadamente.
Si los medios no le dan espacio o si al hacerlo distorsionan su
señalamiento, organice a su comunidad, haga mantas, distribuya volantes,
cada vez que pueda comparta con otros el motivo de su molestia. Si todos lo
hacemos, seguramente nuestros nietos podrán recuperar la dimensión moral y
política que nos permitió el nivel de vida decoroso, sin excesos ni
privaciones, que alguna vez gozamos.
Esta visión es la que
justifica la relación Iglesia-Estado.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Filtraciones
y filtrantes
16 de abril de 2012
Tal
como se esperaba y aun con las advertencias del IFE, han empezado aparecer
golpes bajos, las malas ondas, los descubrimientos a destiempo, en suma la
guerra sucia electoral. ¿Quién filtró el tema de la señora Wallace? ¿Se
trató de fuego enemigo o amigo? ¿Por qué ocultar la autoría del chisme en la
impersonalidad de una nota o en el rumor? Este y muchos otros temas se
mueven en ese limbo que hay entre la libertad de expresión y el uso de ésta
para difamar, calumniar o simplemente sacar ventaja de las verdades a medias
con el escudo de la cobardía.
En el
cuadrilátero de la ciudad de México, la candidata panista tenía muy pocas
posibilidades, de modo tal que era innecesario difundir un hecho de su
pasado, derivado de una acción ciudadana, radicada en una procuraduría que
sistemáticamente se ha movido conforme a las posibilidades del mejor postor.
En un contexto donde por más de seis años, se han ocultado y hasta
desaparecido averiguaciones como las casi ocho abiertas en contra de
Cuauhtemoc Gutiérrez de la Torre, por daño en propiedad ajena, lesiones,
acoso sexual
y todo lo que pudiera resultar; el más obligado a dar explicaciones, es
justamente el candidato perredista y ex procurador de esta ciudad. ¿Dónde
estaban resguardados los antecedentes de una solicitud de intervención a la
procuraduría, que hoy se utilizó como arma electoral? Siendo una verdad el
hecho que algunos utilizan la ley como forma de venganza o extorsión, la
pregunta obligada es: ¿Si gana el abogado, aparecerán como por arte de
magia, denuncias en contra de ciudadanos a los cuales el hoy candidato pueda
clasificar como contarios a sus planes o visiones?
El área
que el candidato del PRD, manejaba tiene un altísimo rezago. ¿En que orden
se clasifican, los cientos de denuncias ciudadanas por abuso de poder,
violación al uso de suelo, delitos ambiéntales etc.? Casos
como el del señor de la basura, o denuncias por fraude de parte de
ciudadanos esquilmados en operaciones inmobiliarias ¿Porque nunca se
consignaron a juez? ¿Se guardaron en la reserva? ¿Es a cambio de este “favor
de trámite” que los seguidores del MT priísta, están metiendo a personajes
perredistas como candidatos a delegaciones y diputaciones locales? ¿Qué
otras cosas, además de la garantía de no darle seguimiento a las
averiguaciones previas, está recibiendo Gutiérrez para una campaña que
provoca división entre los auténticos militantes priístas?
Dado el
abandono del interés por la ciudadanía y el alto amor al beneficio económico
personal, ahora hay perredistas propuestos por el PAN o el PRI; panistas
renegados buscando espacios con los opositores y priístas intentando ganar a
río revuelto. El campo electoral se ve pleno de una manda de corderos sin un
visible pastor; solo que al acercarse, cualquiera puede notar que son
verdaderos lobos feroces los que a veces juegan como porristas, luego como
líderes, después se convierten en candidatos, a veces son perseguidos por
diversos delitos, aunque su único común denominador es la incapacidad de
servir al pueblo.
Lo
último en este ambiente de campañas sucias, es el señalamiento del
incumplimiento del ex gobernador del estado de México ¿Por qué hasta ahora?,
¿No se habían dado cuenta antes, de que tuviera asuntos pendientes? Los
expertos en tan deleznable estilo publicitario, además de ganar una fortuna
¿tienen algún asomo de decencia e interés por la gente? ¿Han medido el daño
social que provocan por estas confrontaciones?
Acusaciones van y vienen denunciando la basura en la ciudad y cada día en
postes, árboles bardas, aparecen los logotipos de esta gente tan sucia en su
ser externo e interno. ¿Espera el IFE que solo con gastar en spots se podrá
revertir el hartazgo que tiene a buena parte de la población convencida de
lo inútil del voto?
Por lo
pronto, si Usted ya no tiene ganas ni tiempo de seguir protestando, solicite
a las instancias que se supone salvaguardan su derecho a estar informado,
datos sobre el costo, tiempos de entrega, empresas participantes etc.,
contratadas en los estados y en la ciudad, no solo para el tema de las
elecciones sino para todo aquello –edificios, vialidades, rutas de
transporte, monumentos a la corrupción bicentenaria etc.- que ha bajado
nuestro nivel de vida hasta el mismo inframundo.
Con esa
información, en vez de ir a los medios que solo andan tras la nota
amarillista, vaya a las oficinas de los candidatos y exija respuestas
claras, acerca de lo que hicieron y lo que piensan hacer. No lleve notarios,
su fe pública como ciudadano es lo que más vale. Si se encuentra puertas
cerradas, una nube de guaruras que no le dejan acercarse y cualquier
sospecha de ineptitud y corrupción, ahí mismo hágales saber que no votará
por ellos.
En 1999 es
acusado de despojo agravado; en 2003 de contratar edecanes a quienes les
solicitaba favores sexuales; en 2004, él y otros cinco compañeros son
suspendidos de sus derechos partidistas por irrumpir violentamente en un
consejo político; en 2005 es acusado ante las autoridades capitalinas por la
toma violenta de la sede nacional del PRI y de la FTSE y en el 2010 se abrió
otra averiguación CUH/2T 142528/04/10.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Tengo sed
9 de
abril de 2012
Justo
Sierra, educador porfirista, es uno de los muchos que se han referido a la
idea encriptada en la muy antigua frase “hambre y sed de justicia”.
Filósofos, pensadores, clérigos, analistas afines y críticos, no pueden
soslayar –cuando menos en el caso de México- que luego de casi seiscientos
años, sigue habiendo desolación, abandono y postración para buena parte del
pueblo, sin posibilidad de saciar sus necesidades básicas.
En
muchas iglesias –cristianas, ortodoxas y católicas romanas- se recordó, la
pasada semana, llamada mayor o Santa, que cuando en la Biblia se mencionan
estas palabras no solo están referidas a los instintos naturales que
permiten la conservación de la vida física,
sino a Dios y su espíritu.
El propio Jesús de Nazaret, personaje central de lo que en el siglo XXI se
ha convertido en show, tradición o atracción turística, predicó
sentenciando: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia
porque ellos serán saciados”
Bienaventuranza, que lamentablemente no se cumple a cabalidad, en buena
medida porque hay iglesias y feligreses, metidos a la política, que les
“gusta tener el primer lugar y no nos recibe… por esta causa recordaré las
obras que hace parloteando, con palabras malignas …”.
Y es que así como el personaje al cual se refiere el texto del apóstol Juan,
responde a la necesidad con discursos sin contenido y en actitud prepotente,
hoy día hay muchos sepulcros blanqueados –dentro y fuera de las iglesias,
que ante la necesidad contestan agriamente.
La
quinta palabra que Jesucristo pronunció durante su pasión dolorosa fue
“tengo sed”. Lejos estaban los soldados romanos de entender que además de la
urgencia física, su frase tenía un contenido espiritual. La respuesta fue
una esponja empapada en vinagre. Amargura similar a la que reciben niños,
mujeres y ancianos hambrientos y sedientos. Pueblos cuya hambruna esta
directamente vinculada con el cambio climático a cuya crisis ha contribuido
el propio ser humano. Escasez de agua, que se ha convertido no en afluente
al cual todos tienen derecho sino en mercancía que se comercia y vende cara
en botellas plásticas, arrojadas a playas atestadas de vacacionistas
enajenados, manipulados y solo contados como estadística de utilidades para
el negocio turístico.
El Mundo vive
en tinieblas, como Jesús durante esas tres horas, entre la sexta y la
novena, en que su cuerpo anhelaba calmar una sed angustiante por el peso de
todo el pecado del mundo. Esa sed espiritual requería amor y no odio,
tolerancia y no juicios apresurados, paz en vez de balas. Su cuerpo moría y
con ello se cumplía la misión para la cual le mandó El Padre. La escritura
dice que enseño, sanó, regañó, oró, dio ejemplo de valores múltiples; pero
en realidad el vino, según dice la Biblia, a pagar una deuda. Deuda que no
requiere de más derramamiento de sangre como lo hacen en diversas
procesiones encapuchados flagelándose o actores llenado sus pies de ampollas
y gastando los pocos recursos familiares en cultos muy alejados de la
humildad y sencillez que este personaje predicaba. ¿Por qué conviene a los
gobiernos que los manipuladores de consciencias multipliquen este tipo de
rituales en aras de una supuesta libertad de culto y expresión? ¿El matar a
infantes para congraciarse con la niña blanca llamada santa muerte, puede
ser tolerado solo por el respeto a una supuesta fe? ¿Qué moral sustenta la
venta de tiempos en medios electrónicos a una iglesia universal que mezcla
en un perverso coctail, ritos diabólicos, con oraciones judeocristianas
tergiversadas? ¿No es esto tan dañino como los anuncios que promueven la
prostitución y la trata de personas? ¿Porque la respuesta agria del gobierno
de México fue promover las modificaciones a La Constitución que separaba, la
iglesia del estado, así como el “ungido” lo decretó respecto a César?
Ese que dijo,
ser el camino, la puerta y el Hijo de Dios, insistía en que vino a pagar una
deuda de la humanidad. Su padre, dijo en más de una ocasión, no lo envió
para condenar sino para salvar, porque si bien “la paga del pecado es
muerte, la dádiva de Dios es vida eterna”. Pero no hay que confundirse,
jamás señaló que unos cuantos tenían el derecho a quitar a otros su
presunción de inocencia o su posibilidad de disfrutar de una vida física
plena. Por ello es que, ante la realidad de prepotentes que juzgan y
condenan sin bases, su ruego primero y permanente fue “perdónalos porque no
saben lo que hacen”
Este año,
muchos países, desarrollados y sometidos, estarán cambiando sus gobernantes;
ojala que los pueblos elijan gentes que si sepan lo que hacen, a fin de que
–independientemente de celebrar la semana, mayor, la pascua o el ramadán- el
paso por este mundo no sea para sus gobernados una anticipación del
infierno, sino una dádiva que se extienda hasta el tercer cielo, a donde
también los políticos podrían llegar si acaso se atreven a ponderar la
libertad, el orden y el necesario castigo, a los que roban, los que engañan,
los que evaden impuestos, los que cobran en demasía, los que juran cumplir
–la constitución y las leyes que de ella emanen- en vano, los que explotan y
los que traicionan. Entonces, solo entonces, la humanidad podría saciar su
sed.
Al tener hambre se
busca comida y la sed impulsa a beber agua.
. “…no sólo de pan vivirá el hombre, sino de
toda palabra de Dios.” (Lucas 4:4) “El que cree en mí, como dice la
Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” (Juan 7:38).
“Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera
bebida”. (Juan 6:55).
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Valores y
legalidad
2 de
abril de 2012
En una especie
de Big brother colectivo, sonando la última campanada del 29 de abril, los
ciudadanos de casi toda la república, observaron desde sus casas el inicio
de una fiesta. Cada Partido, lanzó a sus candidatos al ruedo; los nuevos
spots empezaron a aparecer uno tras otro; dos, tres, cuatro veces en cada
corte. Se había acabado la prohibición para los candidatos a la presidencia
e iniciaba la veda de los gobiernos. Los medios solo cambian de cliente.
Ellos se quejan porque "no es negocio pues se trata de tiempos oficiales"
pero sí les beneficia comercialmente ya que el equivalente al valor de esa
publicidad no lo pagarán en impuestos.
Salvo los
cambios a que obligan las vacaciones, toda la vida mediocre a la cual nos
han condenado permanece: noticieros con su cuota informativa diaria de
sangre, rostros de culpables -que al salir en la pantalla dejan de ser
presuntos- loas a los logros “del gobierno del presidente”, pero ya no
firmados por entidad alguna sino por asociaciones e incluso disfrazados de
gacetillas informativas. Padres y madres trabajadores de clase media, que se
las ven negras con los niños fuera de la escuela, algún día de la semana
harán colas en las playas artificiales de Marcelo y, los más desposeídos,
los mandarán a los parques donde el pasto no crece por el agotamiento de los
mantos freáticos, los préstamos de las bombas de riego para eventos de los
delegados y los botes de basura que se almacenan en las bodegas filtrando
lixiviados y envenenado el suelo.
Solo unos
cuantos podrán ir de vacaciones, quienes quedan en la ciudad, deberán de
soportar, el aumento de la deficiente recolección de basura, la prisa de las
constructoras por terminar edificios, calles y puentes, incrementando la
contaminación por las emanaciones y ruido aun cuando la mayoría de los
coches no circulen. La iglesia está en su semana mayor. Los curas, mas que
venerar al Cristo resucitado, celebrarán que lograron cambiar otro tramo mas
de La Constitución –aun cuando sus personeros en el legislativo aseguraron
que no modificarán otros artículos, esto seguramente va ocurrir- el papa ya
bendijo a todos, hasta a los aspirantes a relevos fueron alineaditos; Benito
Juárez seguro se revuelve en su tumba y ni su legado ni el de Jorge Carpizo
serán observados para detener estos “peligros para México”.
Con este
escenario vemos que ha quedado en retórica el convencimiento de que la única
fuerza de quien dirige –líder, gobierno o rector- es de carácter moral,
sustentada, si se quiere vivir en un Estado de derecho, en todo aquello que
dimane de la Ley, pero no las normas que se promulgan de contentillo y a la
medida del interés del grupo en tuno; sino aquella que tiene como propósito
fundamental la tolerancia -sin que ello signifique someterse o igualarse con
el violento- el entendimiento, la inteligencia critica, el coraje para no
claudicar en “el propósito de mejorar y estar a la altura de la
responsabilidad nacional”
Tal como Jorge
Carpizo lo advirtió refiriéndose a la universidad y lo aplico a la nación
“No es la primera vez que vientos contrarios sacuden…. y que peligros y
asechanzas nos quieren confundir….”, pero el problema es que cada vez parece
haber menos consciencia crítica, bien porque quienes la enarbolan se saben
perseguidos o apabullados o también por el crecimiento inmoral de la
pobreza, no solo financiera, sino ética.
Cuando un país
debe gastar más presupuesto en la construcción de cárceles que en la
rehabilitación de escuelas, estamos lejos del camino de perfeccionamiento de
México. Una nación maltrecha que después de tanto derramamiento de sangre,
merece dirigentes más propositivos y menos rijosos. Un pueblo que debe ser
estimulado en su dignidad y no prostituido con dádivas miserables para
comprar su voluntad política. Unos políticos dispuestos a renunciar a
canonjías y excesos de una vida muy distante hoy, de la modestia
republicana.
Cuando cada uno
de los que habitamos México, estemos dispuesto a servir en el ámbito que nos
toque, aceptando que la única manera de trascender es ayudando al otro a
crecer, a educarse, a pescar, a respetarse mutuamente, y a gobernarse sin
injerencia extraña “porque somos libres y autónomos”
entonces y solo entonces, veremos como México retoma el camino de la
dignidad nacional e internacional que en otros tiempos nos hizo respetables
y orgullosos de un país que considerábamos sin par.
Jorge Carpizo discurso 28 de
mayo de 1985
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