UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Quien gana
25 de junio de 2012
En unas cuantas horas se habrá acabado la fiesta –quizá algunos
la califiquen como orgía- de promoción electoral. A la usanza de los
carnavales, buena parte de los candidatos usaron máscaras. A cual más
intentaron, con el importante apoyo de los publicistas, ocultar la
inclinación –consciente o inconsciente- de hacer un uso deshonroso del cargo
que pretenden, para satisfacer sus ansias de poder o para obtener más dinero
del que les correspondería en términos justos por su trabajo. Muchos
comunicólogos prostituyeron su oficio, más de un candidato tiene una
historia de uso inadecuado del talento o las facultades que se le han
otorgado.
Así como en algunas religiones la pureza de la fe se prostituye
por el culto a los ídolos, en pleno siglo XXI, las encuestas se usan como
propaganda[1],
las propuestas se minimizan frente a las ofensas y la paz sucumbe ante
frases provocadoras que lastiman a los del mismo género, a los diversos, a
los que se envidia y a los que se teme. ¿Cómo imaginar el buen desempeño de
un aspirante a delegado que gastó una parte importante de su presupuesto
promoviendo destructores de propaganda de adversarios?¿Porque habría de
cumplir sus ofertas, quien comprometió un pago -primero de cinco mil y luego
de mil trecientos dos pesos- y una vez terminado el trabajo por decenas de
brigadistas se desapareció sin más explicaciones? ¿De donde han provenido y
que compromisos implican los dineros para gastos estratosféricos de campaña
que todos vemos en el equipamiento urbano y que tienen la cualidad de ser
invisibles para el IFE?
Antes del próximo domingo, tendremos la prohibición de hacer
campaña: ¿ordenará retirar la basura electoral de nuestros postes el socio
de Manuel Camacho en el multimillonario negocio de estacionamientos?
¿Seguirán “regalando” viajes gratuitos de la línea 12 del metro –no
inaugurada aun- y promoviendo propaganda de los magníficos servicios de las
policía en la ciudad capital? ¿Qué hará la procuraduría general de república
después de la pifia del “hijo del Chapo?
En una realidad de manipulación, informes de labores
injustificados[2],
burla a vecinos y habitantes de la ciudad que ya no pueden más con la
basura, el asalto en la calle o el robo en la casa, un ministerio público
que se equivoca de presuntos o que manda todo lo que puede al juez de paz,
cabe preguntarse ¿quien gana y quien pierde en procesos “democráticos” como
el que está punto de cerrarse en unos días?
Los españoles castigaron a un presidente presuntamente de
izquierda y no les ha ido mejor con el conservador que eligieron. Los
paraguayos acaban de sacar de su gobierno, -por incapaz- a quien con bombo y
platillo eligieron no hace mucho. En centro América quienes ganaron con la
patente de la izquierda resultaron más capitalistas que la ministra alemana
y en el imperio de la alternancia ya no saben como evitar la reelección de
Obama aun cuando ha propiciado una mayor cobertura de salud e intentado
cumplir sus promesas bloqueadas en el congreso por los opositores.
Así las cosas parece que el eterno perdedor es el pueblo. Los
gastos de todo este circo donde a veces crecen los enanos, a las mujeres les
salen barbas y los trapecistas se acicalan más que primas donnas; los paga
el respetable público. El gerente por más que se esfuerce no puede dominar
los leones, lucir a los elefantes o sacar la casta de los caballos. En muy
poco tiempo encanece, envejece y debe entregar su chistera al que le siga.
Gana el promotor del espectáculo, el que pone a cotizar los
boletos en la bolsa, el invisible, el que hoy es dueño y mañana vende, el
que regresa cuando le conviene recomprar, el que no ama al público, aquel
que solo lo mira como consumidor, que lo desecha cuando ya no le sirve, que
lo asusta mediante acciones “de inteligencia” para mostrarle la fragilidad
de su libertad, que lo engaña de tanto en tanto y lo pone a caminar como al
burro con la zanahoria. Para ello tergiversa las palabras, promueve la
guerra y la división entre hermanos, prostituye al descalificar las buenas
intenciones, aprovecha para sí mismo la altura de miras y de fines de los
más entusiastas.
Gana porque nadie le compite, somete porque pocos se organizan,
divide por su facilidad para encontrar traidores, se fortalece ante el
cansancio de quienes, manipulados en exceso, llegan a convencerse de la
inutilidad de la lucha.
En estos días previos al ejercicio de tu valiosa prerrogativa
política, serénate, analiza mas allá de lo que te reporten los medios –sobre
todo lo electrónicos- platica con tus cercanos –familiares, vecinos,
compañeros de trabajo. No te irrites si ellos tratan de burlarse o minimizar
tu visión. Toma en cuenta sus puntos de vista, perdona la ofensa y la
mediocridad que pueda molestarles y al final de cuentas VOTA. Hazlo pensando
en quien garantiza mejor tu vida en armonía, en justicia y en equidad. VOTA,
pensando como vas a exigir a quien haya ganado. VOTA, consciente de que tu
mundo puede ser mejor. VOTA por tu presente y por el futuro de tus hijos,
que tienen todo el derecho de ser ganadores.
[1] El candidato a delegado
en Coyoacán por el PRD, distribuyó miles de volantes con a encuesta del
reforma que supuestamente le favorece.
[2]
El ex procurador de la
ciudad de México se dice gastó más de 100 millones para este rubro en época
de pre campaña interna de los partidos pretendiendo que no se considere a
esto "gasto electoral".
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Si es posible
18 de junio de 2012
Mientras un millón de niños está en riesgo
inminente de morir de hambre en el mundo, los líderes de 20 países, se
reúnen para dilucidar sobre diversas posibilidades de salir de la crisis
financiera que agobia al planeta. ¿Qué factores han llevado al fracaso los
ideales de progreso y riqueza planteados por el capitalismo? ¿Será
únicamente el corporativismo sindical que según sus detractores se ha
convertido en poder de facto? ¿Es la comercialización mundial de
estupefacientes, personas y armas, el elemento destructor de un ideal de
abundancia para todos?
Para que tanto brinco estando el suelo tan parejo,
decían los abuelos; si los problemas han sido diagnosticados, los resultados
evaluados y las soluciones son en todo caso simples, ¿porque en 6, 12 o 20
años no se han resuelto? ¿Con que cara el ex-procurador de justicia del DF,
quien recibió no una sino miles de denuncias acerca de los cuarenta mil
puntos de venta de droga en la ciudad, promete a los votantes de Tlalpan que
“no permitirá la proliferación de antros y bares en inmediaciones de
escuelas”?
Más de trecientos millones de pesos reconoce solo
la presidencia del señor Calderón, haber gastado en publicidad durante el
sexenio cuyos últimos estertores angustian a muchos. Podremos encontrar
algunas de las desviaciones si a esto se le suma lo despilfarrado en el
mismo rubro por toda la burocracia de los tres niveles de gobierno, más el
desperdicio de programas como el Renaut[1]
que se anuncia cínicamente será destruido –así nada más, sin
responsabilidades para el autor de la “genial” idea, ni mucho menos los
amigos favorecidos por ésta- y los millones de pesos manejados fuera de las
arcas nacionales, aportados por quienes se ven obligados en el comercio
informal a pagar derecho de piso a autoridades corruptas de los gobiernos
locales, como ocurre con escándalo en la ciudad de México. ¿Qué no el
sistema neoliberal del comercio pregona que lo importante es la ganancia?
¿Por qué entonces habríamos de perseguir a sujetos tan eficientes en este
tema como los traficantes de todo lo malo? ¿Quién decide cuales son los
grupos privilegiados para vender piratería, contrabando y hasta robado?
¿Será porque ha ofrecido terminar con esto, que en los altos círculos del
poder le tienen terror a Beatriz Paredes?
A los grandes expertos del G20, custodiados como
nunca se lo imaginaría un niño que en el trayecto de su casa al aula, debe
cruzar por calles sin iluminación o barrancas y puentes peligrosos en el
ámbito rural, lo que deberíamos recomendarles es que fueran honestos. ¿Cómo
puede resolverse el problema del hambre si en vez de invertir en el campo,
se gastan miles de millones de dólares, en la construcción de centros de
convenciones, pagos estratosféricos de viajes que al final del día casi
siempre concluyen sin aportaciones trascendentes, turismo de primerísimo
nivel para primeras damas y –otra vez- propaganda promotora de imágenes
personales?
Comunidades que se atrevieron a organizarse,
lograron cambiar su sistema, castigar a los usureros y exhibir a los
gobiernos que los solapaban y, son hoy las que ocupan el primer lugar en
progreso, honestidad y beneficios para todos. Islandia es un ejemplo. Son
menos de medio millón de personas, pero ¿que impide a quinientos mil
coyoacanenses hacer lo mismo? ¿Dónde está el escollo para que comunidades
oaxaqueñas digan basta?
¿Qué les falta a los pilotos, azafatas y clientes
de Mexicana de Aviación, para obligar a un gobierno cuyos alfiles –en la
secretaria del trabajo y de comunicaciones y transportes- jugaron con todas
la marrullerías imaginables solo para favorecer a otras compañías que
seguramente les ofrecieron beneficios? ¿Por qué serían menos responsables
estos piratas que aquel tepiteño que reproduce discos en su casa y los vende
a 10 pesos?
Con amplia visión, la señora Wallace –que por
cierto es un derivado inglés de Paredes- pide se audite a la Secretaría de
Desarrollo Urbano y Vivienda –SEDUVI- del gobierno de Marcelo Ebrad ¿Avalará
esto el partido que la postuló, si muchos de los contubernios son con
simpatizantes panistas e incluso con autoridades federales como CONACULTA?
Ante una corrupción e impunidad generalizada pareciera que más allá de los
discursos electorales nada es factible. Sin embargo habemos miles, millones
de personas convencidas que un nuevo orden económico, social y axiológico es
posible. Se requiere mucho más que retórica. El ímpetu juvenil -que la edad
ha apagado en muchos- debe combinarse con la experiencia. Años vividos que
nos enseñaron a quienes antes luchamos en la trinchera y en las calles que
hay expertos en manipulación dispuestos a usar la carne de cañón, para
descalificar, enfrentar, dividir y luego sustituir por lo que a unos pocos
conviene. Pasó en los Estados Unidos con los seguidores de Martin Luther
King y otros promotores de los derechos civiles y a la no discriminación por
raza u origen.
Ocurre en el medio oriente o en Corea donde las
familias quedan en lados opuestos de la raya de la paz; lo sufren
poblaciones de la ex unión soviética, donde las mafias parecen ser las que
se imponen sobre mujeres y niños explotados en el comercio sexual, y parece
martirio eterno iniciado hace mas de 500 años en poblaciones
latinoamericanas que no dejan de sufrir un colonialismo a ultranza a cuyos
perpetradores recibimos con ofrendas y los brazos abiertos. Digamos ¡Ya
Basta! Sí es posible un mundo mejor para nuestros descendientes.
[1]
Registro Nacional de
Usuarios de Telefonía Móvil
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Incongruencias
11 de junio de 2012
El pueblo de México, llega
una vez más al momento electoral de su democracia, en medio de
cuestionamientos, descalificaciones y lo que es mas grave desinformación. A
cien años de las reivindicaciones por las cuales se luchó en la revolución y
doscientos del anhelo de soberanía y nacionalismo, objetivos mínimos de
cualquier Estado como lo es ofrecer seguridad –física, jurídica y social- a
individuos y grupos de toda índole –sociales, sindicales, no lucrativos,
mercantiles etc.- parece inalcanzable, frente a una realidad de más de 70
mil personas muertas, o desaparecidas, un número considerable de familias
constreñidas a emigrar; grupos altruistas y mercantiles que al final del día
ven convertido su esfuerzo en botín de quien ostenta el poder
[1]; auténticos luchadores
sociales perseguidos y lobos, con piel de cordero, dispuestos a devorar a
cualquiera que pretenda limitar su poder absoluto, basado no en la
comunicación sino en la manipulación.
Muy poca libertad surgirá de
discursos que pretenden la verdad, omitiendo la conexión de lo mental a lo
verbal. ¿Qué razón sustenta la insistencia para invitar a un personaje al
cual luego de haber aceptado una primera rogativa, el anfitrión le rechazó,
corrió de su casa y hasta lo insultó? En algunos análisis sociológicos, se
resalta una cierta naturaleza masoquista del mexicano. ¿De verdad solo
entiende a periodicazos? ¿Prefiere la esclavitud impuesta por el extranjero
a la disciplina y solidaridad en la patria? ¿Su inmadurez es tal que se
rehúsa a sumar voluntades de manera racional y en cambio, oculto en la masa,
da rienda suelta a las conductas más bellacas?
Publicistas, diseñadores de
imagen e incluso extranjeros parecen estar convencidos del masoquismo
colectivo del mexicano ¿Cómo es que respondemos afirmativamente a sondeos
que pretenden posicionar como paladín de la justicia y personaje ideal para
gobernar, a quien fue incapaz de evitarnos el riesgo de convertirnos en
presuntos culpables o en víctimas ignoradas por los ministerios públicos?
Transmitir nuestra
experiencia y recibir la de otros es el único camino para el crecimiento
individual y colectivo. Si observo que la persona responsable de la cultura
en el país, reduce el palacio de bellas artes a velatorio de personajes
famosos, reacciona con prepotencia a las rogativas y señalamientos de
quienes se ven afectados por su sentido patrimonialista de la función
publica [2]
e insiste, en obvia incultura, en ignorar la obviedad de la corrupción y el
abuso de quienes le arropan, lo que debo hacer es denuncia. Si a pesar de
esto sus operadores siguen confabulándose en complicidades que hasta el más
sencillo puede observar; loes imperativo organizarme con los muchos
afectados, señalar a estos personajes y por ningún motivo avalar con mi voto
a quienes protegen a tales enemigos de la paz, la armonía, la verdad, el
respeto y la justicia. Apoyar al que de una forma u otra me ha fastidiado,
es caer en el masoquismo; callar frente al obvio dispendio y el uso
inadecuado de los recursos que hemos aportado colectivamente para el
bienestar de todos, es desplomarse en la complicidad. Promover al que
oculta, engaña, manipula e insulta, es rondar los extremos de la estupidez o
el cinismo.
Si
oportunamente, la ciudadanía de nuestro país hubiese sido capaz de exigir a
sus políticos el cumplimiento de tareas tan elementales como la seguridad,
México no habría sido presa de las fracturas que lleva consigo el predominio
de los intereses particulares sobre los públicos. Hoy los negocios de
blindaje de autos, los vendedores de cámaras de seguridad –que muchas veces
son utilizadas para el espionaje y la invasión a lo privado- y los
alquiladores de personas uniformadas, son menos cuestionados y por ende
vigilados que las policías municipales, estatales y federales. ¿A quien
conviene por tanto que los secuestros, el robo a transeúnte o casa
habitación y a negocios aumente y se mantenga sin control?
Nos
quedamos sin crédito cuando se le dio poder infinito a los bancos
privatizados, en detrimento de la banca de desarrollo. Desapareció el
transporte pesado y llegamos al extremo de importar vagones del metro luego
de privatizar los ferrocarriles. ¿Qué nos espera si como resultado del
cambio climático –propiciado por el uso extremo de cemento en puentes,
segundos pisos, edificios monumentales etc.- el agua para beber se convierta
en artículo de lujo? Las empresas favorecidas por el comercio y las
exportaciones, ¿darán de comer a nuestro pueblo, cuando la producción
nacional se extinga sin retorno y los extranjeros se nieguen vendernos
alimentos básicos?
El embate
de los últimos 20 años en contra de las instituciones que nos permitieron
crecer y creer, se ha sustentado en datos equivocados repetidos en discursos
falaces cuyo efecto nefasto nos metió en una ruta regresiva. Cambiar no es
el resultado de una euforia emocional aun cuando esta sea mayoritaria.
Recuperar el camino del progreso y la paz, supone eliminar errores y
engaños. Llegar a definiciones rigurosas es un ejercicio más amplio que la
simple reacción emotiva. ¿Podemos exigir -a quien llegue a representarnos en
el poder legislativo- leyes idóneas a nuestra necesidad si ni siquiera nos
tomamos la molestia de acercarnos a quienes pretendían nuestro voto? La
historia y en general el devenir de la civilización, nos muestra que vivir
en sociedad supone cierta cesión voluntaria de poder, siempre y cuando el
beneficiario de ésta no se me revierta en perjuicio a mi integridad personal
o mi libertad en todas sus acepciones por parte de mi mandatario. La
agresividad es parte de la esencia humana, Cada cual es agresivo según su
propio entorno. Podemos agredir al otro con desprecio, ironía, presunción,
astucia y hasta humor; pero si se rompe la barrera que protege al más frágil
o indefenso frente la fuerza superior impuesta por el poderoso, entonces
estamos ante una flagrante violencia, en todas las acepciones de esta. Somos
un pueblo inteligente, usemos nuestros recursos para descubrir las
incongruencias y actuemos en consecuencia.
[1]
Juntas de asistencia
Privada, oficinas recaudadoras, empresas abusivas por su ventaja
monopólica, bancos usureros etc.
[2]
El caso de Fernández Leal
43, es el mejor ejemplo del desprecio autoritario, a la sociedad, la
educación, el sueño colectivo, la estética y la historia que hará a la
señora Saizar y su CONACULTA, pasar como un ejemplo de depredación mayor, al
provocado por los conquistadores en contra de Coyoacán.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Perfiles
04 de junio de 2012
Delinear las capacidades y
competencias de una persona a partir de ciertas características biográficas,
técnicas y de comportamiento, es algo tan antiguo, como los ancianos con
experiencia en tribus sencillas, personas con el llamado sentido común y,
últimamente, especialistas en asuntos de reclutamiento, mercadotecnia,
criminalística y hasta política. Desarrollar perfiles, se ha convertido en
toda una ciencia, sin que ello implique, infalibilidad en los resultados aun
cuando el “experto”, conozca los distintos métodos o se haya especializado
en aquellos que son herramienta útil a su desempeño.
Muchos han de recordar que
en el pasado sexenio, el señor Fox, con amplia experiencia como gerente de
una empresa comercializadora de bebidas, supuso que los mejores secretarios
de estado, los seleccionarían los llamados “Head Hunters”, cosa que además
de demostrar su inexperiencia en materia política y por ende su carencia de
equipo, confirmó que no es lo mismo comprar, vender o producir un consumible
muy específico, que conducir el destino de un país con millones de
habitantes.
Así pues con este y muchos
otros ejemplos podemos decir que el desarrollo de perfiles no es una ciencia
exacta, que aun personas con un currículum impresionante suelen fallar en
las cosas más simples y que en el caso particular de la política, se
entrelazan aspectos ideológicos, académicos, de emprendimiento y de
organización, que incidirán a la hora de la praxis, con una realidad donde
hay simples espectadores, pretendidos protagonistas, pensamientos
disímbolos, necesidades varias y variables y sobre todo personas que
decidieron ceder parte de sus derechos en aras del bien común.
Además de recomendar la
lectura del “Modelo de perfil del actor político. Estudio del elemento
humano en organizaciones turbulentas”[1],
creo pertinente intentar hacerse una idea de lo que sería el perfil de aquel
presiente municipal, delegado, diputado –local o federal- y en general todos
aquellos que su supone, han de ser nuestra voz en el poder legislativo o
ejecutarán diversas acciones, que en un elemental principio democrático
deberían responder al interés de las mayorías.
Quien pretende su voto es:
¿un perfecto desconocido sin experiencia? Su mayor atributo ¿deriva de ser
fotogénico? ¿Tiene experiencia pero se aferra al poder sin dejar lugar a los
jóvenes? ¿Qué leyes impulsó o votó en su gestión previa? ¿Se acordó de usted
antes de ser candidato? ¿Su modo de vida deja sospecha acerca del origen de
sus recursos? Cuando usted quiso que le escuchara ¿Lo recibió, le resolvió,
le explicó porque no lo hacía? La denuncia, asunto o necesidad que le
planteó ¿No fue atendida, se mandó al archivo, la contestaron con un
formulismo burocrático sin contenido?
Entender la complejidad del
mundo actual –que no acaba de digerir los fracasos de un sistema neoliberal,
consumista y más financiero que productivo- donde la demanda de cambio
parece excluir la eficacia de la continuidad basada en la experiencia, la
memoria y el desarrollo de talentos que han sido eficaces, es uno de los
retos de quien ha decidido incursionar en la política. Un político que de
entrada niega esta vocación y se escuda en slogan como “yo soy tu”, “soy
sociedad civil”, “soy apartidista” de entrada nos está demostrando:
desubicación, basamento en la descalificación, confrontación y
desconocimiento de filosofías y principios básicos no solo del conocimiento[2],
sino de cualidades inherentes al zoon politikon, como lo es la intuición e
imaginación para la resolución de problemas, la creatividad para la
propuesta de nuevas soluciones y sobre todo los valores necesarios para
distinguir lo conveniente o no de las acciones a seguir y, por supuesto, la
energía para corregir rumbos aun cuando ello suponga separar personas o
cambiar de ruta.
Se ha preguntado ¿quien gana
si en México o cualquier otro país, se golpea al Estado –descalificando sus
instituciones y sus sistema jurídico- se sataniza a los partidos y se
vitupera a los políticos? Un partido político –nuevo antiguo o emergente- no
surge ni mucho menos permanece, como resultado de una visión particular o
anhelo mercantilista. Su principal elemento son las personas, militantes que
lo integran y se identifican por pensamientos comunes, capaces de afrontar
eventos externos e internos, mediante la práctica diaria de programas
basados en principios sobre los cuales se pusieron de acuerdo.
Quien pretende su voto
¿imagina que saturando sus sentidos con imágenes y sonidos podrá lograr su
simpatía? ¿Se considera Usted un sujeto manipulable por estratagemas de
propaganda? ¿Es usted un ser pensante que toma tiempo para conocer las
plataforma ideológicas y los programas de trabajo de los distintos
candidatos? Estas son algunas de las variables que le permitirán ejercer un
voto razonado e inteligente. No fatídicamente los pueblos tienen los
gobiernos que se merecen, esto aplica para cuasi-robots; aunque para gente
inteligente que prefiere la palabra al lodo, la armonía al pleito callejero,
el desarrollo con sustento a la promesa sin bases, el voto razonado puede
resultar en el beneficio colectivo.
Ejerza su capacidad para el
diseño del perfil de sus candidatos. Si tiene dudas, pregunte, entreviste,
indague y al final de día resuelva en base a quien usted defina quien es el
que más responde a sus expectativas como ciudadano en pleno ejercicio de sus
derechos. Defina sus ideales e imagine quien de los postulantes está en
mejor posibilidad de tornarlos en realidad. Si le silban, le critican o le
rechazan por ir en contra de “la moda”, aguante, no abandone sus
convicciones, el paso del tiempo seguramente le hará ver que estaba Usted en
lo correcto.
[1]
Adolfo Acevedo Borrego, Carolina Linares
Barrantes , Orestes Cachay Boza
[2]
Aristóteles, en su obra Metafísica,
dice: “Todos los hombres tienden por naturaleza a saber”,
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