UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
MATAR LA
CULTURA
30 de julio
de 2012
Establecer nuevos paradigmas culturales, supone acciones coordinadas y casi
siempre intencionales. Cuando en Norteamérica se decidió dar prioridad al
trabajador de la fábrica, por sobre el granjero o el agricultor, caricaturas
como la del pato Donald favorecieron el modelo de alguien cuyos progenitores
no existen, con una novia eterna que vive en otra casa, tres sobrinos
latosos, riendo, jugando y haciendo travesuras pero sin implicar compromiso
ni de tiempo ni de dinero para el disciplinado empleado, que además venera a
su país y su bandera.
Imbuir
en la población –tanto del imperio estadounidense, como en otros países del
mundo- modelos orgullosos y favorecedores del consumismo se logró creando
superhéroes, -desde superman, quien por cierto trabaja en un medio de
comunicación, hasta los Jedi y todos los grabados en la mente de varias
generaciones que aprendieron a admirarles por su valor en las guerras
-segunda y subsecuentes- y científicos, casi siempre militares, capaces de
lanzarse al centro de la tierra o al espacio para salvar el planeta. Los
modelos de lideres indeseables, fueron protagonizados primero por Pedro el
Malo, los gorilas sudamericanos y luego los guerrilleros latinoamericanos,
hasta llegar a guerreros musulmanes capaces de asesinar multitudes en el
nombre de un dios, que no es aceptado por los modernos cuáqueros de
occidente.
Más allá
de averiguar quienes son los autores de este plan que considera al mundo
como una “aldea común” lo cierto es que concepciones como el “american way
life” dominan a grado tal que ya no es necesario visitar NY o San francisco
para constatar los modelos culturales impuestos en el archipiélago hawaiano,
la riviera maya o las playas de sud África. Un buen ejemplo de “identidad
cultural”, lo tenemos en cualquiera de los más de 230 hoteles de la cadena
Hilton International Co. Planear una convención de negocios o una semana de
vacaciones, será sencillo si contacta con cualquier “Villa Hilton”, las
cuales combinan, sistema de hoteles, con renta o venta de condominios y
cadenas de tiendas que permiten al viajero gastar 90 dólares en un
restaurante japonés e italiano, o adquirir comida preparada en los
refrigerados de pequeños supermercados. Si hay una torre “arco iris”,
esculturas plásticas de dragones chinos mezcladas con tótems supuestamente
de la región o personajes de leyenda de ese país, seguramente Usted arribó a
un complejo del negocio fundado por Conrad Hilton a inicios del siglo XX.
A los
descendientes de este hijo de inmigrares –su padre sueco y la madre de
ascendencia alemana- no les importa convertir en privada la playa frente a
sus hoteles, ni mucho menos cancelar la vista del cielo o el entorno que en
otros tiempos era la atracción del lugar[1]
con torres superiores a los 20 pisos. Las cadenas asociadas para dar
servicios al viajero –que de hecho han establecido estándares aun en otras
cadenas hoteleras, según lo diseñado hace varias décadas por los Hilton- le
venden paseos para “descubrir la riqueza natural del lugar” –en botes,
submarinos y camioncitos abiertos- o relajarse con un espectáculo que le
enseñe “la cultura autóctona”. Por supuesto cualquier paseante encontrará
similitudes entre las coreografías del centro cultural polinesio y las de
Xcaret de noche, ambas con un exitoso concepto mercadotécnico que incluye la
venta de música, fotografías reproducciones de “piezas arqueológicas” etc.
Similar concepción se ha impuesto en zonas como Teotihuacan o en el Cairo[2]
y no puede excluirse de la culturización, a los supuestos espacios de
conservación ambiental, como serían los campos de orquídeas en Veracruz o
Quintana Roo, los de piña en Oahu o los de África del sur, en donde el hotel
de Durban, de la misma cadena que en el mundo difunde este tipo de “saber”
sin importar que se cultiven carpas –porque su color es atractivo las usan
en riachuelos artificiales- o vegetación -los eucaliptos en México- no
nativa a zonas donde están produciendo graves efectos negativos en los
ecosistemas.
Esta
imposición cultural, parece irreversible, lo empiezan a sospechar los
habitantes de barrios como Xoco en la ciudad de México, donde una villa con
todas estas características, avanza sin escuchar las voces que defienden su
entono y su historia. ¿Que la iglesia se esta cayendo? ¡No importa en todas
las ciudades “modernas” de este tipo, se incluyen instalaciones religiosas!
ínter-denominacionales o multiculturales, porque las bodas y bautizos son
también un negocio. Si bien les va, a lo mejor los conforman con una réplica
–con materiales modernos y sustituibles según avance la moda- de su “viejo”
templo.
Así son
las cosas cuando la fatalidad del turismo, nos ha alcanzado. Y poco queda
por hacer si quienes gobiernan y supuestamente representan al pueblo, están
más interesados en participar de los negocios que en defender su propia
cultura. Seguramente nuestros nietos conocerán leyendas de Quetzalcoatl, La
Malinche, Cortés y Cuauhtémoc muy distintas a lo que aprendimos hace 60
años. Así como los guías de turistas en Arizona difunden que, los ingleses
héroes de la colonización fueron los primeros en establecerse en esas
inhóspitas tierras, -borrando de un plumazo la presencia de aborígenes y de
españoles en esa mitad del territorio que tramposamente nos “robaron”- muy
pronto escucharemos nombres de los paladines sajones que vinieron a darle
realce a este valle de Anahuac.
Serán
ellos, quienes den oportunidades de empleo a “gerentes jóvenes”, que
trabajarán por turnos, sin hacer antigüedad, sin prestaciones sociales y con
un profundo agradecimiento irracional por ser parte de una cadena mundial de
negocios que se ha ocupado de difundir -dentro de sus propios hoteles,
condominios y líneas de diversión- la cultura del mundo
[1]
En Honolulu, no es posible
ver las montañas, ni escuchar el oleaje. Los sonidos de la naturaleza se
pierde entre los producidos por excavadoras, picos. camiones de gran
tonelaje que construyen dos torres más, justo al lado de las que habitan
cientos de vacacionistas que pagaron un promedio de 300 dólares la noche
y desayunos de 23 dólares por persona.
[2]
El hotel Ramses Hilton,
tiene su base mercadotécnica, en la proximidad al museo de la ciudad
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Tambores de Guerra
23 julio 2012
Para que el mundo feliz de
Aldous Huxley sea posible, deben darse ciertas condiciones como sería el
caso de un equilibrio entre la población que necesita comer y los alimentos
que pueden producirse. Los alfas del planeta feliz no permiten disidentes
por lo cual han iniciado desde hace varias generaciones diversos programas
de condicionamiento mental y social: los niños preescolares son enseñados
con spots de 30 o 60 segundos, siguiendo el esquema de los comerciales para
vender refrescos, hamburguesas y hasta personajes políticos. Por las series
de televisión la juventud aprende a: cuidarse de las “pandillas”
–generalmente de latinos o negros en el primer mundo o de pobres en los
países en desarrollo- a confiar en el policía, enorgullecerse de las fuerzas
armadas –soldados o marinos- temer a los guerrilleros –musulmanes, árabes o
con sesgos “comunistas”- esperar pacientemente en la fila del cine o el
starbuck; consumir comida rápida, solicitar crédito y soportar estoicamente
los efectos de crisis financieras.
Hoy mismo en los Estados
Unidos, cerca de millón y medio de adultos mayores de 70 años, han perdido
la casa que adquirieron con el producto de su trabajo desde la década de los
sesenta. ¿Como podrían comer si sus pensiones han sido reducidas, los
impuestos –al consumo, prediales etc.- aumentados; el costo de servicios
básicos –gas, agua, gasolina- incrementado conforme a las reglas del mercado
y sin posibilidad de regulación gubernamental? Primero el banco les ofreció
créditos personales para mantener el ritmo de vida que habían logrado, luego
se los amplió poniendo como garantía su propiedad de dos o tres recámaras y
al final se las embargó, junto con el auto, los muebles y todo lo
susceptible de ser subastado. Los más afortunados terminarán sus días en el
sótano de la casa de algún hijo, pero la mayoría incrementan el número de
“homeless” y quizá se conviertan en carne de investigaciones para planes
futuros como serían las galletas verdes de “Cuando el futuro nos alcanza”
En los sistemas capitalistas
rabiosos en boga, la única ocurrencia es seguir consumiendo. Los pobres no
lo hacen, por lo mismo no tiene caso aumentar sus expectativas de vida, de
modo tal que resultan improcedentes los programas sociales de salud
gratuitos o el acceso sin costo a la educación superior y; solo para lavar
culpas o consumir de manera indirecta, los organismos globales instrumentan
proyectos de ayuda a poblaciones hambrientas, desnutridas o sin techo, como
una forma de “vender los excedentes” comercializables que no fueron
adquiridos por nadie.
En este horizonte de
desesperanza –derivado de la acumulación de la riqueza en unas pocas manos,
frente al despojo de millones de seres humanos- hay “productos” abriendo
mercados emergentes, como lo son; los combustibles, las drogas, las personas
y las armas. Para el primer caso y debido a la presión de grupos
ambientalistas, se estudian las posibilidades de biocombustibles; sin
embargo ya existen evidencias de que esta solución aumentará la hambruna, la
desertificación del planeta y por ende, el colapso mundial.
Producir etanol, disminuirá
las superficies cultivables de alimentos y aumentará la destrucción de
bosques; y por lo mismo, drogas basadas en la marihuana o el bulbo de
amapola, están dejando de ser rentables y se migra a las producidas
químicamente. Robar niños y niñas, venderlos cuando son bebés a padres
estériles o engañarlos para luego engancharlos en la prostitución, es quizá
uno de los retrocesos más graves después de la abolición de la esclavitud,
como lo es también pasar por encima de todos los propósitos de paz suscritos
después de la segunda guerra, llamada mundial. Mentir es quizá la estrategia
más socorrida para iniciar una guerra. Hoy la casa Blanca ha admitido que
quizá la próxima semana intervenga en Siria. “Pues tiene conocimiento de la
intención gubernamental de usar armas químicas en contra de la población
civil disidente”. ¿Serán del mismo tipo de las que nunca encontraron en Iraq?
¿Porque se da está advertencia luego del ataque a un autobús con turistas
israelíes en Bulgaria? ¿Fueron sirios los perpetradores? Estas supuestas
armas químicas ¿las robaron de laboratorios del primer mundo? ¿Por qué el
león cree que todos son de su condición?
Así las cosas en un 2012
calculado por los mayas como de profundos cambios y con los descubrimientos
de la NASA acerca de las posibilidades de una afectación importante en el
magnetismo de la tierra; la humanidad está siendo diezmada por el cáncer, la
diabetes, el SIDA, la hambruna y la obesidad. Y ¿que explicación se da a
quienes denuncian los efectos en la salud, como resultado de las radiaciones
con cobalto 60 en los productos agrícolas? ¿Alguien ha hecho pagar sus
culpas a los fabricantes de productos chatarra? ¿Existe conexión entre estos
y los exitosos comerciantes médicos para controlar la diabetes?
En la corta visión de los
financieros mundiales, lo que hace no mas de cinco décadas, eran ranchos,
huertas, casas de clase media, barrios amigables o playas vírgenes hoy son
terrenos donde se levantan torres que en su amalgama, impiden ver el cielo y
en cuyos sótanos transitan vehículos y deambulan personas ajenas a las
bellezas naturales. Los millonarios dueños de islas y yates privados en
cuyas ventanas al mundo moderno colocan vidrios dobles para impedir escuchar
el ruido de camiones que trasportan bebidas, alimentos preparados, basura,
ropa de los hoteles y materiales de construcción; imaginan que el mundo
feliz está próximo por lo cual es su privilegio impedir la presencia de
quienes no lo acepten y consecuentemente puedan contaminar esta felicidad
robótica automatizada y sin cambios que ellos han propuesto. Para los dueños
del mundo la tragedia de Japón cuya tragedia nuclear en Fukushima contaminó
los campos de arroz, se resuelve importando el grano de China o de
Australia; primero a costo de ayuda filantrópica, después quien sabe, porque
como dicen “Business are Business” y dentro ellos la guerra es muy rentable
y empieza batiendo tambores.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
BABEL
16 de julio
de 2012
Más allá de la corta
referencia en el antiguo testamento cristiano y su correspondiente relato en
los libros judaicos, parece ser una constante de la raza humana, el anhelo
de llegar tan alto como el sitio donde se encuentra Dios. Si Babel fue
construida por los descendientes de Noé salvados del diluvio, si se ubicaba
en algún rincón de lo que hoy es Bagdad o si fue reconstruida en varias
ocasiones desde el siglo III antes de cristo, carece en realidad de
importancia. El verdadero mensaje de Babel, son las consecuencias de la
incomunicación.
Las diversas culturas que
mencionan una torre que pretendía alcanzar el cielo, coinciden en que el
fracaso de dicho proyecto se dio cuando cada uno de los participantes no
podía entender lo que decía el otro. Si fue un acto de justicia divina[1],
si se trató de un lamentable uso de la libertad que a semejanza de los
dioses que se pretendió alcanzar dio origen al proyecto, o si simplemente la
obra rebasó los alcances de los poderosos de entonces, deberá ser
interpretado según el la fe o el conocimiento de cada quien; lo que resulta
sorprendente es que a miles de años de distancia, con todo y los avances
tecnológicos que permiten constar la existencia de una quinta luna en
Plutón, y hasta anticipar los efectos de la eyección de masa coronal (CME)
que en dos ocasiones la semana pasada, golpearon la tierra, los seres
humanos sigamos incomunicados.
Gracias a satélites,
televisores, computadoras, teléfonos y toda suerte de aparatos, podemos ser
testigos en tiempo real de enfrentamientos que en Siria han dejado 17 mil
muertos más de sesenta mil en México, decenas de victimas en Afganistán que
asistían a eventos sociales y víctimas de toda suerte de conductas
aberrantes. ¿Por qué no somos capaces de comunicarnos para propiciar un
mundo más armonioso y pacifico? Los jóvenes exigen su derecho a participar
mostrado actitudes tan o más intolerantes que los adultos a los que señalan;
cristianos y musulmanes ponen a Dios en centro de sus rencillas;
contendientes partidarios –de países desarrollados o en desarrollo-[2]
son incapaces de decir “este fue el límite ya gané o ya perdí, no soy
eterno”
“Y los reyes de la
tierra que han fornicado con ella y con ella han vivido en deleites”, como
se escribió en el Apocalipsis, al igual que los modernos gobernantes
alejados del servicio e interesados en el poder por el poder mismo, tratan
de ignorar que como resultado de sus acciones “llorarán y harán lamentación
sobre ella cuando vean el humo de su incendio” ¿Se imaginó el apóstol Juan
al escribir estos textos, que como resultado del consenso de Washington y el
imperio del libre comercio, que ha permitido a constructores ambiciosos
construir torres mas altas que la de Babel, que en solo “una hora puede
venir su juicio” porque “los mercaderes de la tierra lloran y hacen
lamentación ….pues ninguno compra más sus mercaderías”?[3]
Equívocamente los mercaderes de los medios electrónicos nos hacen creer que
estamos en el sumun de la comunicación. Los gobernantes, que debieran
regular por igual el uso del espacio en el cual tramiten sus mensajes, que
las alturas ye estructuras de las modernas torres de babel –edificios en
zonas protegidas según la voluntad de los pueblos, rieles de metro o túneles
de privilegio para autos que contaminan con la quema de fósiles etc.- se
convierten en cómplices de estos “hombres de presa” quienes cual émulos de
dioses depredan ignorando que en un brevísimo tiempo, alguna llamarada solar
clase X, puede destruir todas sus redes, satélites y hasta vidas.
Ahora se dice con asombro
que los mayas, sabían que en este 2012, habría cambios importantes en el
universo. ¿Estamos descubriendo esta verdad? o simplemente la ignoramos
porque dejamos de comunicarnos. ¿Cómo nos afectan las partículas solares
derivadas de la mancha solar con un diámetro diez veces el de la Tierra?
¿Sabemos si las afectaciones al campo magnético del planeta azul que
habitamos, tienen que ver con la proliferación de enfermedades que están
diezmando mujeres y niños en todo el orbe? La epidemia de cáncer que se vive
en todo el mundo ¿es consecuencia de Chernobil, los aparatos de mediciones
del cuerpo humano que funcionan cuando se inyecta pociones radioactivas o
los alimentos y medicamentos que han hecho de la industria farmacéutica un
poder tan o más grande como el que pretendían los antiguos al construir
Babel?
Se sabe que nuestra
hermosa estrella, tiene una fase de actividad critica cada 11 años y
sorprende que con todo y la experiencia cultural e histórica acumulada, al
grueso de la gente se le imponga saber de las consecuencias en los sistemas
de seguridad, o las comunicaciones pero ¿La gente? ¿Porque el grueso de la
humanidad no es le tema, frente a una posible destrucción? ¿Son ellos dioses
que han logrado la trascendencia temporal y espacial? En caso de una
catástrofe ¿no deberían correr el mismo riesgo, el obrero, el campesino o el
presidente? ¿Quién estará más preparado para sobrevivir si volvemos a la
época de las cavernas, el fabricante de papas fritas o el niño que aun sabe
cultivar una papa?
Por la moderna confusión
de lenguas, aun con las grandes cumbres mundiales, la humanidad ha perdido
conocimientos que antes tenía para aliviar su salud –primero se estableció
la medicina institucional y hoy se ha privatizado y por ende marginando a
las mayorías- llegar a consensos en la convivencia diaria –antaño la
migración era una forma audaz de aprendizaje, hoy se considera delito- y
sobre todo vivir en armonía. Afrontemos el futuro, comunicándonos, de igual
a igual, de par a par, señalando con energía pero sin violencia a aquel que
pretende ser dios y solo propicia confusión y lloro.
[1]
Griegos, caldeos,
teotihuacanos entre muchas culturas, mencionan el anhelo del hombre de
ser como Dios. En la interpretación judeo-cristiana, esta “vanidad” es
lo que se convierte en el “pecado original”.
[2]
Lo mismo en Paraguay que en
México o en Italia, donde el anciano Berlusconi, pretende competir una
vez más, como lo hizo Fidel Castro, o lo hace Hugo Chávez.
[3]
Apocalipsis 18
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Desconfianza
9 de julio
de 2012
Si hace
seis años el ánimo preponderante era el enojo, hoy la sociedad mexicana se
siente desencantada. Ni siquiera los ganadores en la elección –de todos los
colores- lucen felices por “los triunfos” de sus favoritos. Hay desánimo, ni
tirios ni troyanos se ven satisfechos. ¿Por qué se desconfía de un órgano
independiente, cuya construcción ha sido resultado de luchas ideológicas y
políticas profundas? ¿Le queda claro a los detractores del IFE, que eso
implica un duro juicio en contra de los propios ciudadanos? Cuestionar la
elección, es descalificar a los pares, a vecinos, amigos y familiares que se
levantaron temprano para ser parte, observador o representante en las
casillas. Los tramposos que se prestaron a manejos no claros ¿están
consientes que el daño causado va más allá de algunos cientos de votos
sesgados a favor o contra de alguien? ¿Cómo es que llegamos a este punto
casi de guerra fratricida?
Quizá algunos
ejemplos nos ayuden a comprender. Todo el sistema de gobierno apoyado con
publicistas y medios electrónicos, nos ha manipulado para desconfiar de los
maestros. Tampoco esperamos algo excelente de los alumnos; en ambos casos se
multiplican los exámenes de toda índole. Sin importar las calificaciones de
asignaturas previas, estas pruebas nos dejan abrumados pues “ni nuestros
hijos saben ni los maestros tampoco” ¿A quien conviene convencernos de que
todos somos unos ignorantes? ¿Solo los privilegiados de “bécalos” o los
incluidos en los programas sociales de Ebrad son los de un IQ razonable?
¿Será esta estratagema el paso previo para sustituir un modelo educativo,
laico y gratuito y favorecer así los negocios de la materia?
El ciudadano no
confía en las oficinas recaudadoras, por la actitud de los empleados de
ventanilla y sobre todo por ser testigo de las guerras a muerte a la hora de
la asignación de recursos billonarios; que nunca ven reflejados en cosas tan
próximas, como un servicio de luz o de agua, ya no digamos de clase mundial
siquiera medianamente razonable. Menos aun tiene esperanza para imaginar que
no le están robando, si mes con mes y año con año, sin decir agua va, le
aumentan tarifas, le envían citatorios para cobrar algo que no se justifica
o en muchos casos que ya se ha cubierto.
Pero el
desprecio al contribuyente, no viene solo de las instancias públicas.
Telmex, por señalar al más común de los servicios de este tipo, le da
decenas de opciones para pagar. Si Usted liquida antes, nadie lo reconoce,
ni le dan puntos, ni le tratan como cliente cumplido; ¡ah! pero si paga el
exacto día del vencimiento, y “el sistema de las tiendas afiliadas” -Sears,
Sanborns, etc.- no funciona, al otro día en automático le cortan el
servicio. Claro puede reclamar y si tiene suerte, alguna operadora
consciente –lo cual es verdaderamente una excepción- escucha su explicación,
confía y “pasa el reporte" para que le reinstalen el servicio. Como las
máquinas no están provistas de “confianza”, es muy probable que de todos
modos se quede cuando menos dos días sin servicio -que por supuesto no se lo
descuentan de la siguiente renta- y aun restablecido, la máquina sigue
interrumpiendo su sueño, su baño, su comida, para machacarle un mensaje
grabado por el supuesto pago pendiente. Dicho en una frase. No confían en
sus clientes. ¿Porque entonces Usted debe confiar en que por pagar gustoso
las exorbitantes tarifas de CFE, ésta le dará un mejor servicio, sin cortes
ni variables de voltaje, ni malos tratos en el call-center del 071?
Los muy
mediocres servicios que aumentan el desaliento de la ciudadanía en materia
de salud, no son algo exclusivo del IMSS, el ISSSTE o varios institutos que
lucen verdaderamente subutilizados y en donde los negocios por subrogación
de servicios son un verdadero cinismo. En la iniciativa privada también se
cuecen habas. Varios laboratorios de análisis clínicos[1]
le
engañan con ofertas de paquetes, calidad en el servicio, horarios o
puntualidad, que a la hora de la verdad no son tales; sin descontar el trato
descortés de las recepcionistas, la falta de comunicación entre los
corporativos y sus sucursales, la exigencia del pago por adelantado, y
tantas otras actitudes ofensivas y poco profesionales, respecto de las
cuales casi nadie acude a la procuraduría del consumidor ¡para que!, si solo
es pérdida de tiempo, nunca están a favor del cliente, siempre tienen mesas
para evitar perjudicar a las empresas. Estas instancias, al igual que el
ministerio público o la patrulla solicitada para una emergencia no le dan al
ciudadano certeza alguna. Y que decir, de las estratosféricas comisiones de
una banca deshumanizada, poco considerada con quien deposita ahí el producto
de su esfuerzo y en más de una ocasión hasta abusiva y casi en el límite de
robo.
El caso
es que, salvo las muy honrosas excepciones de estas lamentables
generalidades, la esencia básica de la desconfianza popular radica en la
gran proclividad a la mentira, la impresionante inclinación a la transa y la
muy lamentable impunidad, de quienes –particulares y autoridades- violan
pertinazmente las mas elementales normas de convivencia, aun las convertidas
en Ley.
Fox mintió cuando
dijo “sacaré a los neoliberales”. Calderón ofertó empleo, disminución de
impuestos y muchas otras cosas que al no cumplirse, por muy insistentes que
sean los spots, dejan en el pueblo una sensación de recelo, que más temprano
que tarde alimenta la desconfianza
En las
etapas de promoción, se nos venden imágenes de prohombres y mujeres casi
superiores; pero a la hora de la verdad, el tratamiento de los problemas es
malo, pues el diagnóstico también fue incorrecto y la mediocridad –inclusive
emocional- no da lugar a la rectificación, ni mucho menos a la inclusión de
quienes sin tener el puesto, saben mas de cómo abordar los problemas.
Si en vez de acudir
al “peloteo” para evadir responsabilidades,[2]
se asumiera el valor del trabajo en equipo –lo cual no significa “negociar”
en el mal sentido del término- y se escuchara ciudadanos que esperan se
busque y garantice su bienestar; quizá la confianza surgiría de manera mas
natural, que una costosa elección que en el caso del DF, ya había
predeterminado un ganador con mas de 70% de simpatías. ¿Para que entonces
gastar en elecciones? ¿Se puede esperar algo bueno de un gobierno que los
últimos días de la campaña vistió a la ciudad, con frases publicitando los
logros de sus programas sociales, pero con el logotipo del partido que ya
tenía el triunfo en la bolsa?
Pero el daño mayor
viene cuando los ciudadanos se mimetizan con la mediocridad, la mentira, la
ambición y el cinismo. “ustedes reciban lo que les den, pero voten por
nosotros”, ¡que esperamos para reaccionar! Habemos muchos que nos negamos a
ser limosneros ni robots. Nos oponemos a sustituir la capacidad de
aprendizaje y superación, por la viveza ocurrente, la audacia momentánea o
la ambición holgazana. ¡Rescatemos la dignidad, sembremos la confianza que
merecen nuestros hijos!
[1]
–Polanco o Quest Diagnostics - por dar
ejemplos-
[2]
Como sentenció Pedro
Infante “yo te aseguro que yo no fui”
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Negocio
redondo
2 de julio de 2012
A propósito del Día
Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de
drogas, en el marco de un debate sobre el tema, la Asamblea de la ONU se
pronunció aprovechando el espacio para lanzar el Informe Mundial sobre las
drogas correspondiente a 2012. Con la presencia de Ban Ki-moon y Yuri
Fedotov[1],
se dio cuenta de
los nuevos patrones de consumo, los cuales, entre otras muchas
consecuencias, ponen en riesgo el desarrollo sostenible, que en su centro
tiene la lucha contra la pobreza.
Ban Ki-moon, enfatizó el
hecho conocido por todos en el sentido de que, los países -antaño únicamente
eslabón de tránsito hacia los mercados criminales de los ricos- al
convertirse en lugares de destino han puesto en grave peligro los
incipientes logros en materia de desarrollo y buen gobierno.
Resulta aterrador asumir
que unos 230 millones de personas, es decir, el 5% de la población adulta
mundial -de 15 a 64 años- cuando menos una vez consumieron droga en los
últimos meses. Que una de cada 200 personas adultas sea adicta a sustancias
como la heroína y la cocaína[2];
debiera poner en el centro de los gobiernos la urgencia de atender este
fenómeno considerando todos los vértices del mismo. ¿A que impulso responde
el aumento de consumidores en países en desarrollo? ¿Está esto vinculado con
el modelo comercial que no discrimina el tipo de productos que se ponen en
el mercado?[3]
¿A quien beneficia
la expansión de la delincuencia, la inestabilidad, la inseguridad y la
propagación del VIH, la hepatitis y tantas otras enfermedades asociadas al
consumo de drogas?
El opio, cuyo uso se
había reducido a ciertas zonas del plantea, aumentó su producción a partir
de incursiones de gobiernos de occidente en países como Afganistán e Irak
por ejemplo. Grandes compañías farmacéuticas producen y venden –lícita o
ilícitamente- químicos que son base de drogas más “modernas y accesibles a
los jóvenes”. ¿Habrá alguna relación entre la pobreza del campo y la
sustitución de drogas provenientes de la adormidera y el arbusto de coca,
por otras creadas en laboratorios? Con bombo y platillo se nos informa de
los miles de millones de dólares gastados en guerras contra el crimen
organizado. Confrontaciones bélicas en las que comerciantes de armas, hacen
su agosto sin importar las consecuencias para quienes imaginan soluciones
como la que tiene en la cuerda floja al procurador estadounidense, el cual
se ha resguardado los detalles de la “operación rápido y furioso”. ¿En que
medida la disponibilidad de recursos nacionales y extranjeros en países como
México, ha sido la puerta que se abre a la corrupción de muchos
funcionarios?
En el DF, -marzo del
2005- el entonces secretario de Gobierno Alejandro Encinas Rodríguez,
reconoció el incremento de la incidencia del narcomenudeo. Afirmó haber
entregado a la PGR, información sobre los puntos de venta y distribución en
la ciudad y confió en la reactivación del programa CAT, metropolitano para
combatir este comercio que ha sido uno más de los programas de la
informalidad “tolerados” en los gobiernos perredistas[4].
¿Porque el problema ha aumentado? ¿No hay comunicación entre funcionarios al
cambio de estafeta? ¿Qué tanto sabía el secretario de seguridad de AMLO, hoy
jefe de gobierno y su asesor que luego -hasta hace pocos meses- ostentó el
puesto de procurador?
Cuando este tipo de
preguntas se le hicieron al último ex-procurador, el se salió por la
tangente justificando las omisiones “porque el problema de las drogas
compete al nivel federal”. ¿Es este peloteo entre instancias federales y
locales, una deficiencia en el conocimiento del derecho y el gobierno? ¿Será
estratagema para no responsabilizarse ni meterse en camisa de once varas en
un tema sensible que impone riesgos?
Son asuntos delicados,
hablar de mas de 60 mil muertes y un número indeterminado de desaparecidos y
no asumir sin que son pérdidas vinculadas con ese crimen que comercializa
droga, armas, piratearía, contrabando etc. sin soslayar que el 1% de los
adultos que fallecen, tiene alguna vinculación con las drogas ilícitas; a lo
cual debe sumársele las que resultan del uso de las consideradas lícitas
como el alcohol, el tabaco y todos los fármacos –anfetaminas, antidepresivos
etc.- que son recetados o comercializados en el mercado negro. Todo ello se
suma a las cifras de morbi y mortalidad mundiales; lo cual se convierte en
negocio para unos y en carga contra el desarrollo sostenible para otros,
porque es innegable la producción y consumo de sustancias que escapan a la
fiscalización internacional.
El panorama se mira casi
apocalíptico, las posibles salidas tienen que ver con: circunstancias
imprevistas que puedan contrarrestar el aumento de consumidores vinculado
con las tendencias demográficas -por factores: de crecimiento poblacional,
de aumento y urbanización en la taza de jóvenes en la pirámide y la
desaparición de las barreras socioculturales que por la igualdad de género,
meten a las mujeres en el problema- o un trabajo valiente y honesto para
realizar programas menos agresivos y más basados en alianzas entre los
pueblos y los gobiernos, teniendo como eje a los jóvenes y como referente a
la comunidad internacional.
El tema va más allá de la
entrega de recursos y el jaloneo presupuestal para fortalecer policías; se
trata de la posibilidad de naciones sanas, que puedan mantener
sostenidamente su desarrollo, aun cuando exista el embate de los
comerciantes de la enfermedad asociada a la dependencia, física y mental, de
sustancias dañinas que afectan la salud por las adicciones.
[1]
director ejecutivo de la Oficina de
las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC),
[2]
Son 27 millones, lo que representa alrededor del 0,6% de la
población adulta mundial
[3]
Productos
chatarra; cosas con precio bajo por el sacrificio del pago de mano
de obra: piratería; medicamentos caducos y por ende sustancias
prohibidas por el daño que producen a la salud.
[4]
“Aun cuando todos los puntos de distribución se les debe de dar
prioridad, los de mayor importancia son los ubicados en las
delegaciones Iztapalapa, Gustavo A Madero, Cuauhtémoc y Álvaro
Obregón por la incidencia en el narcomenudeo” dijo Encinas hace 7
años
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