UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Cáncer social
29 de octubre de 2012
Entre la muerte del hijo de un connotado político mexicano y la
desposesión de títulos, méritos y hasta dinero de un atleta norteamericano
que por muchos años fue héroe de la lucha contra el cáncer, es imperativo
actualizar una serie de reflexiones acerca de los valores, la manipulación
mediática, la conciencia –que dicen, algunos la guardan en donde no les
moleste a los políticos y en general a los “muy malos”- y por supuesto la
venganza. En el caso del joven prometedor, que fue asesinado con
premeditación, alevosía y traición, la venganza –que dicen los psiquiatras
es una reacción patológica emocional y en su acepción más simple casi
siempre reactiva- parece ser una especie de ajuste de cuentas y mensaje para
que a nadie se le olvide quién manda en esta sociedad. Ante la reacción del
padre dolido –no solo por esta pérdida sino la que significó haber sido
corrido y desconocido antes de la elección presidencial- los miedos e
inquietudes de quienes no están libres de culpa, aun cuando hayan lanzado
piedras, son obvios. Muchos, no solo los que viven del crimen llamado
organizado, sino los que han procurado favores, fingido lo que no son,
amenazado a tirios y troyanos, desinformando según sea la línea e impuesto
el miedo, sin más sustento que el poder temporal que les ha concedido un
puesto o cierto capital de dudosa procedencia, saben que dolor y pérdida,
matan discreción y disciplina.
Al ex-gobernador priísta ya le “aconsejaron” que si sabe de empresarios
corruptos que denuncie ¿Fue advertencia de quienes perciben que puede estar
brincando la línea que exige silencio para no romper equilibrios? ¿Se trató
de un aviso para aquellos corruptos –según todos saben en la zona- que deben
arreglar sus asuntos? Antes de silenciar su lengua de manera física,
¿empezarán por la sutil venganza del desprestigio? Al tiempo, porque según
dicen algunos norteños, la política es un negocio de uso y un juego en el
cual los escrúpulos, la honestidad y la decencia son vistos como debilidad.
Aun cuando esa justicia primitiva con grandes cargas emocionales[1] haya
sido erradicada, subyace en el inconsciente humano la venganza, que castiga
quizá con más horror al indiscreto considerado desleal que al propio
asesino. ¿Qué intereses estaba afectando un atleta que de pronto y de manera
sumaria, luego de muchos reconocimientos y financiamiento, es condenado peor
que un criminal? En más de una ocasión, sus enemigos intentaron –se dice
ofrecer amnistía y otras cosas luego de haber descrito las consecuencias de
no cooperar con la justicia- comprar testigos, explotando la envidia de unos
o el resentimiento de otros. ¿Por qué nadie ha señalado que la
eritropoyetina (EPO) humana recombinante, es una droga de altísimo costo
usada para combatir la anemia asociada con cáncer? Es verdad, sin presencia
de cáncer algunos la usan para aumentar el oxígeno transportado en la sangre
por los glóbulos rojos hasta los órganos y tejidos, lo cual incrementa el
rendimiento de quienes practican deportes aeróbicos como lo es el ciclismo
Pero, ¿de verdad alguien que estuvo al borde de la muerte a los 25 años,
jugaría con su vida poniendo en riesgo el corazón y otros órganos solo para
ganar una medalla? ¿Quién se ha puesto a analizar los resultados de una
fundación que primero apoyó y ahora trata de prevenir el cáncer en el mundo,
enfermedad que deja jugosas utilidades a compañías farmacéuticas, que
proveyeron de sustancias para la muerte a los nazis y lo hacen hoy a algunos
promotores de la guerra biológica?
La exitosa película basada en la tragedia del Dr. Sheppard, injustamente
condenado a cadena perpetua por el asesinato de su esposa, tocó un tema no
vinculado con ese homicidio ocurrido en 1954, aunque muy actual que es, la
ausencia de ética en muchas investigaciones médicas. “El fugitivo” en la
pantalla logra demostrar su inocencia después de descubrir los negocios de
laboratorios farmacéuticos a partir de una droga que al final del día era
dañina para los enfermos. Y es que muchos miembros del negocio de las
sustancias farmacéuticas coinciden con el mentor del Dr. Kildare[2]
-siguiendo con el tema de las denuncias a través de las series de TV y el
cine- “Nuestro trabajo es mantener a las personas con vida, no decirles cómo
vivir" o sea, mientras el medicamento mantenga vivos a los pacientes, sin
importar su calidad de vida –mutilados, envenenados o quemados- el producto
es un buen negocio. Armstrong, nunca negó haber usado la droga que ahora le
atribuyen para justificar la acusación de dopaje ¿A quien está realmente
afectando para esta reacción tan virulenta?
Así es esto de las venganzas, políticas, financieras, emocionales o
médicas, las reacciones con intención destructiva parecen ser parte de la
perversión humana, desde el “cuatro” que se le pone a quien quieren correr
sin consecuencias, hasta el homicidio, pasando por cirugía mutilante[3],
levantones, secuestros y las perversas campañas de desprestigio[4], donde
los dueños de los medios masivos tienen un papel preponderante. ¿Y? lo
cierto es que más allá de estos y muchos otros casos enquistados como cáncer
maligno en la conciencia humana, lo peor es que no se avizoran fórmulas que
mejoren el horizonte ¿Qué opinan los candidatos de Norteamérica, acerca de
acotar a los laboratorios médicos? ¿Qué hará el presidente electo en México
para realmente dar soluciones a la inseguridad y el crimen?
[1] Un ejemplo de muchos es el ojo por ojo y diente por diente, elevado a
institución en la ley del Talión.
[2] Exitosa serie televisiva de un lustro de 1961 a 1966
[3] Belisario Domínguez le fue arrancada la lengua, por un medico
protegido por el gobierno en turno
[4] Sembrar armas, droga e incluso propiciar su consumo como en la lucha por
los derechos civiles de la gente de color en los Estados Unidos.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Austeridad o consumismo
22 de octubre de 2012
A pesar del inocultable fracaso de las teorías económicas en boga, los
líderes del mundo del siglo XXI, insisten en seguir aplicando recetas
financieras que supuestamente deberían resolver las consecuencias de
“endeudamientos”, “falta de disciplina fiscal”, desempleo, crisis
alimentaria etc. a países que creyeron o fueron obligados a someterse a un
orden mundial que privilegia el comercio sin barreras ni aranceles. Por más
que se trate de buscar responsables, el hecho es que las mayorías se han
empobrecido, el promedio de vida está disminuyendo; también la calidad de
ésta por el alto costo de la salud afectada con enfermedades sospechosamente
derivadas de productos en la lista del consumismo como son: los
anticonceptivos, transgénicos, alimentos conservados, más los producidos con
sustancias como hormonas o por la contaminación ambiental en aire, agua y
ondas acústicas. Si a esto agregamos la gran manipulación comunicativa en
Internet, televisión y otros, estamos en el umbral de la extinción de la
especie humana, a no ser que algún gobernante se atreva a liberarse del yugo
comercial y opte por servir a su pueblo.
Recién me recordaron una anécdota del presidente mexicano Adolfo Ruiz
Cortínez, a quien le ofrecieron de regalo un coche último modelo cuando
llegó a la presidencia[1]; por supuesto devolvió el obsequio no sin antes
comentar con el “barbero” que, esa celebración la había tenido muchas veces
antes y nunca le habían dado tal “felicitación”. ¿Cómo habría reaccionado el
pueblo de México, si su presidente electo, hubiera declinado la oferta
–aunque fuera de préstamo- del avión presidencial? ¿Qué tanto se podría
apoyar la recuperación de la productividad agrícola mexicana si en vez de
comprar un nuevo avión presidencial y planear viaje por bola, esto se
invirtiera en la gente?
El mayor escollo para los anhelos de equidad, estriba justamente en la
convicción que tienen quienes arriban al poder de las bondades de un sistema
económico que, en última instancia, a ellos parece no afectarles. Por más
ubicado que esté un ser humano, si sus esbirros le aseguran que: la hora del
día es “la que Usted decida”, esta campaña publicitaria apenas le hace
justicia; quienes le critican son sus enemigos; ese traje destaca sus
cualidades –aunque como en el rey del cuento el tal gobernante “elegido
democráticamente” ande desnudo- al final del día el resultado será una serie
de decisiones torpes que beneficiarán a quienes se dicen sus amigos a costa
del perjuicio de los ciudadanos.
Empezar una gestión con la carga de ser señalado como inoportuno –si no
es que ilegítimo- por adelantar los tiempos de las decisiones[2], destacar a
los personajes en vez de los programas, ocupar los días que debieran ser de
planeación en pasear y alejarse de los sitios donde urgen definiciones
–desde blindar la dirigencia del partido[3] que le postuló hasta buscar
auténticos canales de información acerca de que piensa y anhela la gente- es
una garantía para los enemigos de México de que habrá llegado a la primera
magistratura un nuevo títere aunque su ropaje sea de diverso color.
Aun cuando muchos aseguran que es el más raro y otros dicen que ha
muerto, el sentido común impone que ante las crisis lo que procede es ahorro
y sabiduría en el ejercicio del ingreso ¿De que servirán presupuestos
billonarios, si la gente empobrecida no puede pagar la luz? ¿Serán los
expertos en modificar medidores o en conectar diablitos los próximos
subempleados exitosos frente a los abusos de una empresa de clase mundial?
¿La simple oferta del actual presidente de que esto se modificara quitara la
espada de Damocles, que se cierne sobre usuarios que no han podido liquidar
adeudos injustificados? Muchos consideran que sería más sabio ocupar el
costo del nuevo avión presidencial en hacer volar a Mexicana de Aviación.
Casi diez mil familias –entre empleos directos e indirectos- estarán muy
contentas con el valor del próximo presidente, si se atreve a tomar
decisiones de esta envergadura ¿Le harán juicio al hombre de presa, que se
prestó a llevar a la quiebra a Mexicana? ¿Entenderán esto los competidores
favorecidos que por saciar su ambición, han perjudicado a buena parte de la
clase media? Si no hay ingreso no puede haber ahorro, si no hay ahorro, la
gente no gasta y a veces llega al extremo de no pagar, esto le pega al
erario y aumenta las posibilidades de reclutamiento y simpatías a los
comerciantes de lo ilícito. Cuando Peña Nieto dice que modificará la
estrategia en contra del crimen ¿se estará refiriendo a servir mejor a su
pueblo dando a cada joven opción de estudio, a cada egresado un puesto de
trabajo, a cada jubilado un ingreso decoroso, a cada anciano un lugar digno
para ser atendido? Si el consumismo es su prioridad el resultado será como
la del lagartijo que empieza por comerse su cola. No puede haber consumo en
las condiciones a las que hemos llegado. La válvula de la emigración tampoco
está funcionando. Atrévase señor presidente electo a jugársela por México,
menos spots, reducción de paseos y más programas. Cuando México sea una
opción, los inversionistas vendrán a vernos, no hará falta peregrinar para
negociar favores.
[1] Si quier el detalle que me envió un amigo, solo solicítelo y con
gusto se lo compartimos.
[2] Muy lamentable todo lo que se le ha señalado –por escrito y en
caricaturas- al presiente electo, en el tema de PEMEX y los hoteles
flotantes.
[3] En el PRI del DF todo apunta para que por sobre el interés
mayoritario de los militantes se impondrá el líder de los pepenadores
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Días internacionales
15 de octubre de 2012
La ciencia ha corroborado, que desde los tiempos más lejanos de los que
se tenga memoria, el ser humano utiliza ciertos rituales, para conmemorar
eventos -felices o trágicos- en los muy distintos ámbitos de su convivencia.
Estos festejos se han convertido en una de las fuentes de investigación
cultural más importantes del pasado y aun de los cambios recientes que
afectan la forma en que cada sociedad entiende su entorno, asume su
espiritualidad o desarrolla su mentalidad abstracta y sus reacciones
emotivas.
Las festividades han tenido que ver más con la cultura que con los
hábitos particulares. En la Grecia antigua por ejemplo existió gran riqueza
en conmemoraciones que se repetían cada año –aniversarios de nacimiento, de
bodas, de éxitos en batalla- por causa de la muerte de un individuo; de
inicio de un ciclo –productividad en el campo, del año, de las estaciones- o
del recordatorio de éxitos deportivos o de guerra.
Desde las danzas tribales marcadas por el ritmo de tambores, hasta los
desfiles militares apoteósicos de las naciones en los siglos XIX y XX, para
conmemorar victorias sobre “opresores”[1] –revoluciones o independencias de
países colonizados en América, África o Asia- y aun para resaltar aspectos
religiosos -Ion Kippur o día del perdón[2], recordatorio de santos y
vírgenes en iglesias católicas, peregrinaciones sitios considerados sagrados
como La Meca, el Vaticano o el Tíbet- van aparejados de festividades, a
veces alegres y bulliciosas, otras solemnes y hasta tristes.
Sin embargo, tanto a la explosión demográfica, como los avances
tecnológicos y hasta la concepción de comercio mundial, han influido en las
formas de festejar. Las bodas de oro, rubí o diamante en los matrimonios
prácticamente se encuentran en periodo de extinción, por el aumento de
divorcios; la libertad de la sexualidad y la crisis económica, han
privilegiado los matrimonios llamados libres, casi siempre ajenos a
ceremonias civiles o religiosas que se han quedado como privilegios de los
muy ricos. El año nuevo ha dejado de ser una reunión familiar trasladándose
a restaurantes, pubs o “antros” y en ruta de pasados de moda están los
tamales, atole y comidas especiales de los bautizos, las confirmaciones, los
bar y bat mitzva.
En la vorágine de las vidas agitadas de un mundo globalizado, donde se
privilegia el consumo y el individualismo llevado a límites patológicos por
el exceso en el uso de la computadora y todo lo vinculado con el Internet y
las redes, las reuniones sociales también han sufrido trasformaciones
importantes. Hoy día, se nos invita a desayunos de negocios –para promoción
de una nueva marca, el gerente recién contratado o un candidato a puestos
políticos- cocteles para la difusión -de empresas publicitarias, inicios de
campaña de productos o personas- presentaciones de libros, aniversarios de
fundaciones y eventualmente para recordar fechas que supuestamente apelan a
la urgencia de compromiso de la humanidad con causas que se supone a todos
nos atañen.
Si revisamos el calendario de la ONU, prácticamente no hay día sin
celebración. Con servicio gastronómico – cofee break, lunch, comida o cena-
o sin siquiera agua, año con año celebramos la paz, a la tierra, el medio
ambiente, la condena a la tortura, los derechos humanos, la alfabetización,
todo un abanico de libertades –de prensa, de credo, de acceso al trabajo- y
años internacionales que supuestamente servirían para proteger a familias,
niños, indígenas, mujeres, marginados, discapacitados, discriminados –por
raza, religión, genero o cultura etc.- en fin, periodos completos y días
especiales en los que se supone la humanidad toda está invitada a celebrar.
Lo paradójico es que después de muchas modalidades en favor de la
infancia, sigue habiendo, niñas forzadas a casarse apenas inician su
pubertad, bebés que son mutiladas en su clítoris, pre adolescentes obligadas
a prostituirse, miles de ellas que son arrancadas de sus familias paras ser
traficadas como objetos, motivos esos por los que se estableció el pasado 11
de octubre como el día mundial de las niñas[3]. ¿Con esta fiesta, habrá más
amor por esa mitad de la humanidad que engendra, amamanta y cría, muchas
veces sin haber jugado, estudiado o celebrado? ¿El día mundial contra el
cáncer ha logrado menos huérfanos por la muerte temprana de sus madres
afectadas? ¿Hay gente más sana, luego de haber celebrado -el 10 de octubre-
el día mundial de la salud mental? ¿Qué hicieron los psiquiatras del mundo
consumista, además de cobrar en promedio 70 dólares la hora de consulta,
para prevenir el suicido de tres millones de personas y la depresión de 350
millones de seres humanos en el planeta? ¿Los invitaron los organismos
promotores de estas conmemoraciones a alguna fiesta?
El 17 de octubre será el día internacional de erradicación de la pobreza
en el marco del anhelo para “terminar con la violencia de la extrema
pobreza, promoviendo el empoderamiento y construyendo al paz”.
Hoy en medio de las protestas populares en todo el orbe, por el
autoritarismo de sus gobiernos que han llevado a la ruina, el desempleo, la
pérdida de propiedades y de vidas, el Consejo de Europa en Estrasburgo,
promueven un proyecto de Declaración Universal de la Democracia. ¿Les
interesan realmente los pueblos del mundo? ¿Es otro foro para equilibrar el
gran poder de Wall Street, el FMI o el Banco mundial?
Quien lo sabe, lo cierto es que por fiestas –en foros, convenciones,
declaraciones mundiales, seminarios etc.- no paramos.
[1] Januca: En la religión judía, conmemoran la victoria, en el siglo II,
de este pueblo sobre sus opresores sirios.
[2] Es un rito que sigue al año nuevo del calendario judío, con ayuno
absoluto, reflexión espiritual, sin ningún tipo de actividad placentera
[3] Aprobada por la Asamblea General de ONU con la resolución 66/170 de
14 Noviembre 2011.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
¿Entenderán la diferencia?
8 de octubre de 2012
Durante la inauguración de un tramo carretero, el ciudadano, cuya
propaganda de logros de “la república”, parece posicionarlo como dueño de
ésta, sentenció de manera severa que, si los propietarios de terrenos vistos
para desarrollar este proyecto no negocian, entonces se les expropiará,
agregando a sus duras palabras un lenguaje corporal de amenaza y hasta reto.
Con esto una vez más, el señor Calderón -como muchos otros funcionarios de
los tres niveles de gobierno- parece confundir los alcances de legitimidad y
facultades inherentes al poder, con el ejercicio despótico y dictatorial del
mismo.
Ejercer el mando con autoridad implica cierta competencia de calidad para
practicarlo, es decir hacerlo bien. Si un funcionario siempre encuentra la
tangente, para evadir responsabilidades, culpando a otros –los que ya se
fueron, los que vienen o los que están en otras oficinas-[1], en realidad ha
traspasado la delicada línea que separa su actuar legitimo para colocarse en
el terreno del absolutismo.
Los últimos tres quinquenios de la vida socio-política de México, parecen
instalados en la autocracia. Con un despotismo sin parangón, una responsable
de la cultura ignora sentencias judiciales y continúa con lo que considera
de manera totalitaria es la razón, para imponerse sobre la voluntad
ciudadana, de la cual por cierto emana la autoridad que se le ha conferido
aunque sea por delegación del primer mandatario. ¿Cómo es que llegamos a
este punto tan lamentable de desprecio por La Ley? ¿Será por aquello de
“ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón” que la delincuencia se
ha potenciado? ¿Habrá alguien que se atreva a pedir cuentas de los gastos
estratosféricos dilapidados en proyectos improductivos en CONACULTA y todos
los organismos que se confiaron a la señora Saizar? ¿Quién resarcirá a los
ciudadanos los costos del totalitarismo de funcionarios públicos prepotentes
como los que a ella reportan?
Si bien este es un ejemplo claro de absolutismo, también lo ocurrido en
toda la ciudad, en materia de desarrollo urbano, bien podría llenar las
páginas de un tratado de autoritarismo. Aun con la perversidad de haber
convertido al legislador –en este caso la asamblea de representantes- en
cómplice que promulgó leyes a modo para darle paso franco a las pillerías de
desarrolladores privados coludidos con corruptos dentro del sector público,
los autoritarios –que no autoridades- de SEDUVI y otras dependencias del
gobierno del Distrito Federal, no han podido silenciar el justo reclamo
popular.
Excediéndose en la facultad de ordenar, funcionarios de finanzas,
tesorería, agua, medio ambiente, han privilegiado las intenciones
dictatoriales de su jefe, aun cuando a todas luces, se afecte el medio
ambiente, la disponibilidad del agua, el derecho a espacios higiénicos –lo
mismo calles, que drenajes o depósitos de desechos- a una alimentación
balanceada y sin químicos que llevan al deterioro de la salud o a un empleo
formal que libere a la sociedad de las trapacerías del inspector de vía
pública, coludido con el líder de ambulantes impuesto. ¿Será por todas estas
conductas imperiosas y violentas que las nuevas generaciones están
decepcionadas de La Política? ¿Son estos excesos los que toman como pretexto
los delincuentes para competir con el poder legítimo?
En la visión unilateral de los problemas de seguridad en México se han
sacrificado miles de vidas humanas, sin entrar al tema de la justificación o
no de las muertes de delincuentes en batallas campales y las lamentables de
inocentes considerados como “daños colaterales” el hecho es que si dentro
del gobierno hubiera menos autoritarismo y mas autoridad, seguramente la
delincuencia en todas sus manifestaciones disminuiría.
La autoridad en términos llanos es una forma de dominación ya que exige o
pide la obediencia de los demás. Sin obediencia no existe la autoridad, es
una verdad de Perogrullo; pero si la obediencia exigida no se justifica en
la Ley sino en la fuerza, el respeto se torna en irritación, frustración y
toda una suerte de emociones que unificadas en el conjunto social pueden
derivar en una violencia mayor que la usada por los gobiernos en contra de
los pueblos.
¿Conviene a un país que por los excesos de sus gobernantes, la gente
omita pagos exorbitantes de imposible cumplimiento como el predial que
intenta incrementar en las últimas semanas de gobierno Marcelo Ebrad? ¿Es
legitimo para un pueblo atosigado por problemas financieros derivados de un
mal manejo de lo público rebelarse y declararse en resistencia –o
desobediencia como mencionan los jus naturalistas- civil omitiendo dichos
pagos? Si partimos de que la violencia no puede legitimar al derecho y que
en todo caso los ciudadanos han pactado ceder algo de sus libertades para
que los gobiernos trabajan buscando el bien común [2] ¿Irrumpir en el peor
solo con la fuerza y sin la legitimación de la gente no es en si mismo una
causal de ruptura del pacto social? Poner las barbas a remojar, es una buena
conseja popular, tanto los que salen como los que entran deberían repasar,
el sustento de la democracia que no se agota solo en la jornada electoral,
no hacerlo es jugar a despertar como alguien ya dijo “al México bronco”
[1] Tal como lo hizo el nuevo delegado de Coyoacán, en la ilegítima
inauguración de una librería, donde para su infortunio quedó mal con Dios y
con el diablo.
[2] Rousseau habla de contrato social, de la capacidad de decisión emanada
del pueblo, el cual es soberano. Esta soberanía es irrenunciable,
indivisible e infalible, y en ella se debe expresar la justicia
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descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
¿Que celebramos?
1 de octubre de 2012
Era 1965 y en el grupo dos de la facultad de derecho de la UNAM, los
alumnos llevaron un mariachi para celebrar el cumpleaños del maestro Luis
Recasens Siches[1]. Acto seguido de otra de las aulas, salió Floris
Margadant, de origen holandés, irrumpiendo en el sitio del festejo para
exclamar airado “Los pueblos menos desarrollados, se caracterizan por el
exceso de fiestas, un buen ejemplo de ello es España” Por un momento “los
mariachis callaron”, los alumnos –entre ellos José Francisco Ruiz Massieu-
enmudecieron, el festejado miró a su colega sin chistar y luego de superada
la sorpresa todo mundo regresó al jolgorio.
Así es México, celebramos por un juego de futbol, aun cuando la selección
nunca gane; quemamos cuetes en todos los barrios de la ciudad o los
pueblitos, por cualquier miembro santificado en la corte celestial, aun
cuando las consecuencias sean contaminación, riesgo de accidentes y clara
violación de las leyes que regulan el uso de explosivos. Si de fiesta se
trata lo mismo es el informe del ejecutivo –que de evento cívico se
convirtió en fiesta privada aunque pagada con las contribuciones del pueblo-
que la sucesiva pre- inauguración[2] de un transporte colectivo como el
“metro” o la “desbordante alegría que produce el ejercicio” cuando -con
cámaras de televisión de por medio- los funcionarios bajan de su auto
blindado para recorrer unas calles en bicicleta. Pan y circo, se atribuye a
la roma imperial como una forma de mantener al pueblo manipulado, callado,
sometido. Así sigue siendo luego de varios siglos de evolución que parece
estar dando paso a una involución masiva ajena a los beneficios de los
importantes avances científicos y tecnológicos.
¿Supimos de alguna guerra –internacional, regional o de grupos internos
en una sociedad- que haya concluido el pasado día de la celebración mundial
de la Paz? ¿Algún comerciante de alimentos chatarra hizo –la semana pasada
en el día mundial del corazón- una declaración honesta admitiendo que en
buena medida los problemas cardíacos se deben a su basura? ¿Quién ha hecho
un alto para arrepentirse del exceso de azúcar en bebidas gaseosas que
producen diabetes y cuya causa también ha sido motivo de celebraciones?
Hoy primero de octubre, 16 delegaciones de la ciudad de México y muchos
municipios del país, tendrán fiesta. El pretexto simple y llanamente, cambio
de estafeta. Se van los delegados o presidentes municipales que nos
atosigaron, con su ineptitud, corrupción y protección impune a los cómplices
que dentro y fuera del gobierno les mantuvieron y; llegan los nuevos, los
electos, los mejores. Estos repetirán promesas, “no a los giros negros,
respeto al uso de suelo, cero tolerancia los delincuentes ….. No….
Prometo…..”
Cual circo romano, estarán ahí las huestes que acompañan al becario, el
adulto mayor o la madre soltera comprometida a llevar 20 o 30 paleros.
Buscarán la primera fila los interesados en ser elegidos como parte de la
corte. Los “festejadores”, dejarán vacía la banca del aula, el escritorio de
la oficina donde sirven o el mostrador de la empresa que le ha contratado.
¡Es la toma de protesta! eso no ocurrirá sino hasta dentro de tres años,
debemos ir, con nuestra ausencia quizá la fiesta se arruine.
Aquellos que manifiesten su inconformidad por el uso de plazas públicas
como auditorio, los jardines como espacio para venta de garnachas, globos y
camisetas y las calles como vía exclusiva para los invitados, seguramente
serán calificados de burgueses, conflictivos e intolerantes. Incumplir la
ley que determina la esencia y uso de los espacios públicos, ¡Por Dios! son
payasadas de los constitucionalistas, somos un país libre, cada quien puede
hacer lo que le venga en gana y sí además se cuenta con la investidura de
poder, hasta el abuso se justifica ¡se trata de proteger al nuevo ungido!
cuidar que no me corran de mi chamba y relajarse, a fin de cuentas es San
Lunes.
¿Que tenemos bajos índices de lectura, matemáticas y aprovechamiento
académico en general? Tiene la culpa la maestra. ¿Que no hay planeación, ni
programas idóneos, para dar orden al caos administrativo que nos agobia? Se
debe a los políticos ¿Que las calles son un muladar, cada pared es
grafiteada, y cada esquina considerada basurero? ¡Es la ciudadanía mugrosa!
¿Qué la impunidad no tiene parangón y titulares de dependencias responsables
de dispendios como las celebración del bicentenario y la construcción de la
estela de luz, el centro Elena Garro, la cineteca, el conservatorio y muchos
otros, continuarán su vida como si nada y en un descuido hasta los
ratifican? Bueno esto es México, si los castigan en realidad seguirá sin
pasar nada.
Mañana es dos de octubre, celebraremos que “No se olvida”. Ni los
organizadores, ni mucho menos los asistentes, saben a ciencia cierta lo que
ocurrió un día de esa fecha pero de 1968. Para los gobiernos es una forma de
catarsis. Que se desfoguen los 132 (por igual lo estudiantes que los que los
aun libres de los 132 fugados de un penal), que todos festejen, al fin y al
cabo la vida es corta y la felicidad, aunque sea momentánea, lo justifica.
[1] Filosofo del derecho, se exilio en México por la guerra civil
española y fue maestro de la UNAM, en diversa materia como sociología del
derecho.
[2] El jefe de gobierno, ha utilizado las pre-inauguraciones de la línea
"dorada", cada vez que le hacen saber de la baja de su popularidad en los
indicadores de medio.
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