|
ENTÉRESE DESDE SU
MOVIL, CONECTESE A INTERNET Y SOLO ESCRIBA: http://eljejen.com |
|
|
|
RECOMIENDE ESTE CONTENIDO |
|
INFORME ROJO
Elba Esther ya; ¿y Granier, Montiel, Moreira, Fidel, Sabines, Deschamps?* Murad y Hillman: reclamos y mentadas * Crisis en Integra * Mordida de 100 mil pesos a regidores para aprobar paquete de obras de Theurel * Los huevos tibios del gobernador. Profundamente corrupta, indefendible, cacique y tirana, Elba Esther Gordillo Morales se inventó poderosa de la mano del salinismo y, paradójicamente, cayó en desgracia bajo el yugo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, vía Enrique Peña Nieto. Su aprehensión, sin embargo, no fue un acto de justicia como el gobierno pregona; es, como en las mafias de la historia, un ajuste de cuentas entre socios y cómplices, que se desechan cuando caducan. Masacrada por los suyos, aprehendida por cargos de lavado de dinero, delincuencia organizada y operación con recursos de procedencia ilícita —lavado de dinero—, “la maestra” duerme ya en Santa Martha Acatitla, la cárcel de mujeres, como una de las Poquianchis de la vida política, tras ser aprehendida en el aeropuerto de Toluca, la tarde del martes 26, procedente de San Diego, en un vuelo privado. Le imputan tres delitos, pero en el centro de la telenovela están los fondos del sindicato magisterial (SNTE), algo así como 2 mil 600 millones de pesos, que dice la Procuraduría General de la República le servían para repellarse el rostro, estirarse la lonja y reposicionarse las bubis, a la par de adquirir obras en galerías de arte o las galerías completas; darle mantenimiento a sus aviones y adiestrar pilotos; darse vida de reina en hoteles de lujo y derrochar en exclusivas tiendas; nutrir sus cuentas y las de la familia, y atenderse tres males que si no acabaron con su vida, lo hará su desventura política: insuficiencia renal, hipertensión y hepatitis C. Dicho de otra manera, “la maestra” está en el fondo del abismo. Si no la matan sus enfermedades, la mata la embestida del gobierno de Peña Nieto. Lo jurídico, sin embargo, es irrelevante. Elba Esther Gordillo pudo ser acusada hasta por una infracción de transito y hoy estaría igual, confinada en una celda, condenada a pasar sus últimos días tras las rejas. No es el punto si se enriqueció, si le robó a los maestros, si lavaba dinero. Tampoco cuadra si es un tema índole federal o del fuero común. No está claro si la PGR tiene jurisdicción o si se excedió. ¿Jodió al gobierno o jodió a sus pares, los maestros? Si fue a éstos, no hay delito federal. Lo de Elba Esther es político. De siempre se le supo corrupta, pero fue la pieza usada por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, el 24 de abril de 1989, para derrocar a su antiguo mentor, Carlos Jonguitud Barrios. Era corrupta pero útil al salinismo. Era corrupta pero al servicio del PRI. Y así fue en el zedillismo, con el que acrecentó su poder y se enriqueció escandalosamente. Marcó su destino cuando traicionó al priísmo. Pactó con Vicente Fox, en 2000, y tuvo a cambio un régimen a sus pies. Fue clave para llevar a Felipe Calderón a Los Pinos, en 2006, y ganó una subsecretaría en Educación, la Lotería Nacional, el ISSSTE, que entregó a su aliado, Miguel Angel Yunes Linares, con quien luego habría de romper. Insaciable, chantajeó al PAN y a Calderón, y cuando pudo y le convino, desde su nuevo partido, Nueva Alianza, respaldó candidaturas priístas. Impuso gobernadores, alcaldes y diputados, transformada en el fiel de la balanza, la señora de los votos. Incapaz de leer su futuro, Elba Esther Gordillo no advirtió que Peña Nieto la atrajo, la alejó del PAN, le ofreció una alianza y luego fracturó el acuerdo. Quedó al garete cuando el PRI se alejó, le negó senadurías y diputaciones, pero sobre todo, la confrontó con el PAN y con López Obrador. Llegado el nuevo gobierno, de arranque Peña Nieto le asestó una estocada mortal: la reforma educativa implicaba evaluar maestros y arrancarle al SNTE el control de las plazas magisteriales, el centro de poder y control de Elba Esther. Su rabieta contra la reforma educativa, su ausencia en la promulgación, los jaloneos con el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, y el golpeteo mediático, fueron el preámbulo de su aprehensión. Espectacular, la detención de la lideresa del magisterio no eximió a Peña Nieto del sospechosismo popular y de la suspicacia de todos. Que si es populista, que si es un golpe mediático, que si es un ardid para legitimarse, que si es un mensaje a otros líderes corruptos, que si hay gato encerrado, que si persigue a sus enemigos y a cambio solapa a sus amigos. Elba Esther es una lideresa corrupta, pero no es menos delincuente que otros especímenes del sistema político: Carlos Romero Deschamps, el barbaján que gobierna al sindicato petrolero, cuyo derroche es agraviante, su hija Paulina en hoteles de superlujo, aviones privados, el Ferrari de 25 millones obsequiado al junior, los 500 millones trasladados subrepticiamente desde cuentas de Pemex; Andrés Granier, ex gobernador priísta de Tabasco, que robó más de 30 mil millones de pesos, derivando el dinero a cuentas de los hijos; Humberto Moreira Valdés, ex gobernador priísta de Coahuila, acusado de falsear información para obtener créditos con los que elevó a 30 mil millones de pesos la deuda estatal y cuyos principales funcionarios depositaron el producto del peculado en bancos internacionales. Otros más son Juan Sabines Guerrero, ex gobernador de Chiapas, que hurtó miles de millones de pesos, a través de compañías manejadas por prestanombres y generó un endeudamiento de 40 mil millones de pesos, de los cuales se sospecha que gran parte pararon en cuentas particulares. El peculado asciende a más de mil millones. Así sería la robadera, que pretendió apropiarse del Autódromo Chiapas con maniobras legaloides. Uno más fue Fidel Herrera Beltrán, ex gobernador de Veracruz, que elevó la deuda de 3 mil 500 millones de pesos a 34 mil millones, reconocidos oficialmente por su sucesor, Javier Duarte, aunque investigadores de la Universidad de Veracruz estiman que la cifra real es de 60 mil millones. En su período, se forjaron fortunas, se entregaron bienes del estado a particulares, vía fideicomisos. Justiciero como ningún otro, Enrique Peña Nieto tiene temas quemantes encima: Arturo Montiel, su predecesor en el gobierno del estado de México, y Maritza Díaz, con quien tuvo un hijo fuera del matrimonio. Fue omiso, cerró los ojos y encubrió el derroche y daño patrimonial que Montiel provocó en su entidad. Lo de Maritza Díaz hiere la sensibilidad social, pues se remite a las acusaciones que ella le hace por no aportar recursos para el sostenimiento de su hijo. Que hoy esté Elba Esther Gordillo tras las rejas no pasa de ser un golpe espectacular, así hayan causas jurídicas y fundamentos legales. Pero la verdadera justicia se verá cuando a otros corruptos del sistema, estén tras las rejas Serán aliados del PRI, pero que Peña Nieto les aplique la ley. Si no, solo será un ajuste de cuentas. Archivo muerto Así, de golpe y porrazo, Murad Loutfe enfrentaba la sentencia: debía dejar la candidatura y cancelar sus sueños. Escuchaba el diputado local sin entender, sin admitir el golpe de timón, sin dar crédito a la traición. Su gurú y hacedor, Iván Hillman, le hacía la lectura del fracaso: no sería candidato a la alcaldía de Coatzacoalcos, ni a síndico ni a nada. Iván El Terrible usaba su malsana lógica: Mónica Robles, la esposa, será candidata a diputada plurinominal, no de mayoría porque no gana ni sin contrincante enfrente, y él, Iván, el ex alcalde, funcionario del gobierno federal. No tardó Pepe Murad Loutfe Hetty en perder la compostura, golpear la mesa, inquietar a quienes lo observaban, alebrestar al personal del Fiesta Inn de Xalapa. Reclamaba el engaño, el por qué meterlo en la contienda, inflarlo, empujarlo y finalmente sacrificarlo. “Y yo qué obtengo”, soltó con ingenuidad de novato. Nada, acaso el recuerdo de que algún día fue diputado. Tenso el nervio, de las palabras pasaron al reclamo, a los gritos, a las mentadas, al rompimiento. Usado para ejercer presión, Murad se sabía sentenciado. Todavía recibió la amenaza sutil: ni Iván ni su Integra secundarían su sueño de ir por la alcaldía. Estaba solo. Por eso nadie lo vio en el cambio de directiva de Integra, ni en las reuniones de Iván El Terrible, alejado de todos. Sabíase engañado, usado, moneda de cambio para que Mónica Robles, Madame Quetzalli, le succione al PRI una diputación, e Iván agarre hueso en el gobierno federal. Desde entonces, la perrada de prensa del grupo Hillman lo muerde y le ladra al son que les toca su amo. Crisis, pues, en el Grupo Integra. Uno más, Pepe Murad, que conoce los hígados de Iván… Una migaja bastó para que el cabildo le aprobara al alcalde Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— el paquete de obras para Coatzacoalcos, en 2013. Cuentan en los pasillos del palacio municipal que 100 mil pesos colmaron las expectativas de algunos regidores. Cómplices del saqueo, hermanos del mismo lodo –y del mismo loco—, guardaron silencio, levantaron la mano y asunto arreglado. Se llevaron 100 mil pesos, mientras Marcos la millonada a granel. Se sabe que las obras las ejecutarán amigos y socios del alcalde y en casos específicos ni siquiera las harán; sólo las cobrarán. Cinco puntos para la corrupción… Torea Marcos Theurel al gobernador Javier Duarte de Ochoa y se mofa de él. Echada su suerte, definida su salida de la alcaldía de Coatzacoalcos, pidió tiempo; quería encabezar su último carnaval y celebrar su cumpleaños siendo presidente municipal. Duarte, que es iluso superlativo, se lo concedió. Theurel rió como nunca, sabedor que ese tiempo serviría para liberar cheques, realizar contratos, corregir estimaciones, el saqueo en toda su expresión. Dice ahora Marcos Theurel que se va, pero en 30 días más, allá por el 27 de marzo, cuando Joaquín Caballero termine de desplomarse y él reposicione a su esposa Lu-pilla Félix. Ríe, pues, el alcalde de Coatzacoalcos ante la fragilidad del gobernador Duarte, sus temores y titubeos, el blandengue de palacio. Con sorna, cuenta Theurel que son más sólidos los huevos tibios del desayuno que los del gobernador de Veracruz. Así se las trae Marcos… INFORME ROJO
Theurel: carnaval de odio* Brenda Manzanilla y sus escapadas al cine * Edil de Coatza roba 15 hectáreas en la novena etapa del malecón * El chef de Marcos. A los tumbos, en su tobogán emocional y en sus rencores multipolares, Marco César Theurel Cotero va dejando el ayuntamiento de Coatzacoalcos con más pena que gloria, y no fue un evento político sino un pedazo de circo popular, el carnaval del odio, el colofón de su malograda alcaldía. Perdido en su desgracia política, Theurel —“Te rompo tu puta madre”— llevó el carnaval Coatzacoalcos 2013 a la arena política, maniobró y mintió, fue vapuleado, suscitó violencia, tomó revancha y humilló a su acérrimo enemigo, el diputado federal Joaquín Caballero Rosiñol. De inicio, el carnaval de Theurel ya venía aquejado por la mala fortuna y la desventura. El sábado 16, entre Matías Romero y La Ventosa, en el estado de Oaxaca, falleció en un accidente automovilístico Jennifer Santos Jiménez, quien fuera reina del carnaval 2012. También perdieron la vida su madre y su novio. Mal augurio. Un día antes, el viernes 15, dos mariscales de campo en la pandilla theurelista, Brian Carlos López Mendoza, director de Adquisiciones en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos y simultáneamente contratista, y Benito Argüelles Calzada, director Jurídico, fueron denunciados por privación ilegal de la libertad con fines de extorsión en agravio del proveedor de gradas Aurelio Marín Hernández. Brian Carlos, un nauseabundo funcionario que provoca hedores a su paso por el servicio público, empleado de medio pelo con aires de soberbia, había suscrito un contrato con la empresa Abastecedora y Proveedora Familia Marín, S.A. de C.V. en el que se ostentaba como “representante del Ayuntamiento”, lo que además de ser una mentira es un delito, pues el mentado López Mendoza incurrió en usurpación de funciones. Quiso recuperar el contrato al precio que fuera, cancelados los servicios que había requerido, por casi 700 mil pesos, pero se negaba a pagar el traslado de las gradas, es decir los servicios ya prestados. Citó al proveedor, lo condujo a su casa en la colonia Guadalupe Victoria, le exhibió un arma para intimidarlo y ejerció presión psicológica, amén de retenerlo contra su voluntad. El rufián que se siente blindado. Ahí llegó el director Jurídico del Ayuntamiento, Benito Argüelles Calzada, no se sabe si para levantar un acta o para certificar la privación ilegal de la libertad. Ya en corto, encerrados en oficina aparte, se le escuchó decirle a Brian Carlos López Mendoza que se había excedido. Todo consta en la denuncia que interpuso Álvaro Marín ante la agencia del Ministerio Público del Fuero Común. No había salido de esa Marcos Theurel —“Te rompo tu puta madre”— cuando ya era objeto del escarnio público pues la farándula le hizo pasar una mala semana. Su staff anunciaba desde mediados de febrero la presencia del cantante colombiano Juanes, de quien ufanos destacaban sus éxitos, sus gramys y las mil coronas que trae encima. Pues no. Juanes ni enterado estaba que en Coatzacoalcos ya lo promocionaban para el carnaval y el asunto se cayó. Lanzó entonces otra bola de humo: Enrique Iglesias, más fama que logros recientes. Pues tampoco. Sus fans se quedarían sin escuchar Por Amarte, Experiencia Religiosa, Si tú te vas o No llores por mí, cuando el cantante español colocó en su página oficial en internet un mentís contundente que sacudió a Theurel y a su pandilla. “Aviso a nuestras fans: se ha anunciado que Enrique tendrá un show en Coatzacoalcos, Veracruz, este sábado 23, pero es falso. Nos invitaron de último momento y es imposible por el poco tiempo lograr hacerlo. El evento NO está confirmado. Como siempre, si no está en las páginas oficiales de Enrique, no existe.” Theurel, que le gusta meter las manos al fuego y quemarse, publicó entonces, el 20 de febrero, un tuit con el que se quiso justificar: “PARA QUE NO HAYA DUDA SI HUBO CONFIRMACION, FUERON CUESTIONES TECNICAS”. Como haya sido, Enrique Iglesias no llegó y el bochorno, atizado por sus enemigos políticos, lo tuvo que aguantar. Optó por contratar al dominicano Juan Luis Guerra, quien se presentó el sábado 23. Otra metida de pata fue el anuncio de la presentación del actor cubano William Levy, quien participaría en el paseo del carnaval. El 21 de febrero, en su cuenta de Twitter, Levy lo desmintió: “Una disculpa a mi gente del #CarnavalCoatza2013 Sábado 23 d Febrero pero Yo No estaré presente. Nunca supe de esto. Los quiero”. Obvio que sus enemigos, los marcelistas por delante, acribillarían a Theurel en las redes sociales, convertido el alcalde de Coatzacoalcos en el mayor mentiroso y maniobrero que la terca memoria recuerde. Llegó el viernes 22. Gris y desangelado, el primer paseo del carnaval mostraba gradas vacías, escasa afluencia, burlas y gritos procaces, mientras el alcalde Theurel desfilaba al frente del contingente, su esposa Lu-pilla Félix junto a él con su inseparable mezclilla, la playera del año anterior y el maquillaje a la Río de Janeiro, rodeados por policías, navales y grupos de choque, en la más patética escena del miedo. A su lado y circundándolo, sus regidores, entre ellos Pulgoso Lagunes, hasta hace unas semanas sospechoso de drogarse, según insinuación del alcalde, y las bailarinas de AXE Bahía y los hilitos que las cubren, un grupo que ya es parte del inventario oficial del evento. Esa noche, a unos metros del alcalde Theurel, a la vista de todos, sus guaruras sometían al reportero gráfico Gabriel Gutiérrez Baeza por el delito de tomar fotografías. Al frente del grupo de choque se hallaba un priísta de nombre José Luis Vasconcelos Ramos, aviador inscrito en la nómina, adscrito a la Secretaría de Gobierno Municipal, con la ficha 12064, con salario de 114 mil 897.90 pesos anuales, menos de 9 mil pesos al mes, que cobra pero no devenga, cuyo ingreso al ayuntamiento está registrado el 16 de julio de 2011. Dos de los guaruras tomaron de los brazos a Gabriel Gutiérrez Baeza, lo inmovilizaron, mientras uno más le asestaba un golpe en las costillas. “Y hazle como quieras. A nosotros nos protegen Los Zetas”, gritó José Luis Vasconcelos. ¿Los guaruras de Theurel ligados al crimen organizado? ¿Lo sabrá la Marina, el Ejército, el gobernador Duarte, Luis Videgaray? Un día más tarde, los odios de Theurel y su pandilla se enfocaron al diputado federal y aspirante a la alcaldía de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol, quien pagó con el ridículo las ganas de meterse en el avispero theurelista. Theurel; el ex alcalde Iván Hillman Chapoy, conserje político del gobernador; el secretario de Turismo, Harry Grappa, y el subsecretario de Gobierno, Enrique Ampudia, con lugar preferente en el palco de honor, echaban ojo lascivo a las danzantes carnavaleras, la baba caída, mientras Caballero casi suplicaba que lo dejaran pasar. Tajantemente le decían que para él no había lugar. La orden provenía de la hermana del alcalde, Alejandra “Peri” Theurel, doña Tepo, y los ejecutores eran Brian Carlos López Mendoza y Benito Argüelles, los denunciados por privación ilegal de la libertad con fines de extorsión, finísimas personas, pues. Ahí tuvieron al diputado federal hasta que se apiadaron de él y lo subieron lo más retirado que se pudo de los imanes de la fiesta, mientras los representantes del gobernador Javier Duarte, Grappa y Ampudia, se preguntaban en qué crucero se les perdió Caballero. No fue un carnaval más; fue un carnaval de odio. Archivo muerto De historias non sanctas está saturada la política. Brenda Manzanilla Rico tiene la suya. Aspirante a alcaldesa de Nanchital, el único mérito que la adorna es ser comadre del notario Miguel Yuen Ricárdez, hijo del presidente municipal, Alfredo Yuen Jiménez. Su otro flotador es su mamá, la ex munícipe Teté Rico Martínez, quien aún no respira tranquila pues tiene encima una denuncia de la Sección 11 del sindicato petrolero por disponer de un terreno propiedad esa organización. O sea que esa carta mejor no jugarla, no vaya a ser que le reactive el expediente y mandé a la mamá a la cárcel. Brenda es próspera para hacer negocios sobre todo cuando está inscrita en la nómina oficial. Fue presidenta del DIF de Nanchital, pero dedicaba todo su tiempo a su salón La Fiesta, el mejor de la comarca, sobre un terreno que le costó alrededor de un millón de pesos y le ha inyectado otro millón o más para acondicionarlo con pisos de lujo, mobiliario, cortinas y aire acondicionado. ¿De dónde? ¿Acaso de los diezmos del trienio anterior? Su hoja de servicios, sin embargo, tiene pasajes borrascosos y también morbosos. En horas de trabajo, solía trasladarse a Coatzacoalcos en compañía del subdirector del DIF, Alfredo Garrido Flores, a “atender asuntos inherentes a su encargo”. Y así lo hacían hasta que un día el marido los sorprendió en tan noble tarea, sí, en el cine, en Plaza Forum, cada uno con su combo, palomiteando y cocacoleando. Hubo escándalo e infierno grande, como debía ser. Ya apaciguado el dime-que-te-diré, encuerdada por el notario Miguel Yuen, que se cree estratega electoral, y por su esposa, que es uña y mugre de Brenda Manzanilla, ésta jura que será alcaldesa de Nanchital. ¿Será o sólo quiere negociar la sindicatura o una regiduría? ¿Y será que el PRI, con semejantes manchas, la quiere postular? Hay más historias de la terrible Brenda, disfrútense a retazos, porque la gula es mala consejera… ¿Quién es ese edil priísta que se agenció 15 hectáreas de la reserva territorial de Coatzacoalcos, por ahí, por donde pasará la novena etapa del malecón? No le costó un centavo el megapredio; cobrará la afectación por la obra del bulevar, y una vez urbanizado el terreno —pavimento, alumbrado, drenajes— podrá venderlo a precio de oro. Sí, es él… Que el chef es testigo de primera fila del show bipolar del alcalde Marcos Theurel. Testifica, pues, que el estado de tensión que vive el edil de Coatzacoalcos por su urgencia de liquidar facturas a discreción, todas para sus empresas, vía prestanombres, es de antología. En casa, Theurel ordena, exige a Mary Mora, la directora de Egresos, que pague todo, todo, absolutamente todo, así se embarre en lo que sea. Estrujado el teléfono en sus manos, grita Theurel que para eso es el crédito de 350 millones que concertó con BANOBRAS, del cual liquidó 200 millones de deuda que le heredó su antecesor, mentor y castigador, Marcelo Montiel Montiel. En cosa de semanas, de los 150 millones restantes casi no queda nada en las arcas municipales y sí en las cuentas de la pandilla feliz. Mientras, el chef cocina y sus oídos escuchan lo que los otros no tienen el cuidado de ocultar… INFORME ROJO
La alianza PAN-PRD, victimizada por Duarte* Alianza por Coatzacoalcos, nueva corriente política * Va por 10 mil votos * Lu-pilla Porras sacrifica a Lu-pilla Félix * La diputación para Ciro y el olvido para la señora Theurel * Duarte viene a Coatza y no niega la salida de Theurel de la alcaldía * Es decisión de Marcos, dice * Es cuestión de horas. Sea o no un peligro real para el PRI, tenga el potencial para derrotar a la maquinaria priísta, Javier Duarte y sus capos políticos han dado un paso en falso en la encomienda de destroncar la alianza PAN-PRD y, quizá sin calcularlo, la victimizaron a los ojos de la sociedad. Duarte, que no conoce ni jota de política, la combatió con tanta pasión que dejó un mar de huellas que evidencian el trabajo sucio, lo mismo cuando emergía el proyecto de alianza como cuando fue invalidada por el Tribunal Electoral de Veracruz, ese órgano que hoy es el más descarado —y desaseado— apéndice, junto con el Instituto Electoral Veracruzano, del vilipendiado régimen duartista. De solo saber que la oposición se une, Javier Duarte siente urticaria. Tiene la piel sensible, el miedo a la vista y la angustia en la mirada. Se sabe frágil, incómodo, electoralmente anulado y políticamente vulnerable. Y es que en dos años, su Veracruz se halla en punto muerto: no termina de armar el rompecabezas, no acciona el despegue, agrava la deuda, vuelve a bursatilizar, derrocha entre los suyos, financia francachelas y viajes al extranjero, corrompe periodistas, le matan periodistas, encubre a la delincuencia fidelista, no recompone la seguridad, lo avasalla el narco, crece la pobreza común y la pobreza alimentaria, mientras le decomisan 25 millones en efectivo para pagos imaginarios y se sabe de negocios y de sospechosas compras de propiedades en el extranjero, fomenta el nepotismo, y mil tópicos más que van dando la talla del desgobierno que le ha tocado encabezar. 2010 fue un catalizador contundente del caos que Javier Duarte habría de traer a Veracruz. Inventado como candidato por Fidel Herrera Beltrán, nunca estuvo en el ánimo de los priístas que lo vieron, y lo ven, como un improvisado sin mérito alguno, el oportunista sexenal, el hacedor de todos sus males, sin olfato, sin sexto sentido, sin intuición. Duarte no ganó la elección. Usó el fraude electoral —la compra de los votos a cambio de migajas, la compra de los representantes de la oposición en las casillas— para llegar al gobierno de Veracruz. Y eso lo sabe Duarte. Sabe que en los hechos perdió la elección. Supo entonces que si Acción Nacional y el PRD se hubieran aliado, él no sería gobernador y el PRI habría perdido el poder. La historia, sí la historia, habría cambiado. Dos años después, en 2012, la elección federal le dejó otra lección. Su gobierno y su PRI constataron cómo fueron ganándose a pulso el repudio de la sociedad. Su candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, fue humillado en las urnas veracruzanas, en parte por la inercia de su impopularidad y en gran medida por la nula operación política del gobernador y su pandilla inútil. Acción Nacional ganó una elección cerrada. Le siguió el PRI y muy cerca el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador. De ahí, sumados los más de 2 millones de votos del PAN y PRD, se tuvo una primera lectura: juntos derrotarían de calle al PRI. A partir de ahí se concibió la alianza PAN-PRD, un proyecto ganador en teoría, aquejado, sin embargo, por sus luchas intestinas, la guerra de grupos panistas, los Yunes contra los pipos y los Yunes contra los julens, que se dan con todo; y las históricas escaramuzas entre las tribus perredistas, que se arrojan hasta la cubeta. Duarte combatió la nonata alianza vía la mano de sus amanuenses de prensa, que un día sí y otro también resaltaban el sacrilegio de mezclar ideologías contrapuestas, la derecha con la izquierda; luego compró a militantes y dirigentes de ambos partidos para que desacreditaran el proyecto aliancista; más tarde envió a dirigentes de los partidos-rémora, los satélites del PRI a ningunear públicamente la naciente fórmula política PAN-PRD. Pero nada funcionó. Tiempo perdido y dinero a la basura. La Gran Alianza por Ti fue registrada el 31 de enero ante el IEV, ante el pasmo del gobernador y las ganas de sudar frío, incapaz en toda la línea para frustrar el proyecto y su falta de argumentos para explicar en el círculo peñanietista el fracaso de su encomienda. Colgado de un clavo ardiente, su única esperanza era que el Tribunal Electoral de Veracruz resolviera una impugnación que interpusieron militantes del PRD, inconformes con la alianza. Así lo hizo. Su argumento fue que el aval no contó con el 60 por ciento de los integrantes de la Comisión Política Nacional del PRD. Echaba por tierra la alianza PAN-PRD, momentáneamente. Amagan ahora PAN y PRD con romper el Pacto por México, deslegitimar a Peña Nieto y retomar el discurso corrosivo hacia el gobierno priísta. El caso va al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el TRIFE nacional, donde el argumento será que los militantes de los partidos no son terceros perjudicados en esta clase de alianzas, contrario al criterio de la Tremenda Corte Veracruzana. Inútilmente, Duarte se deslinda de la decisión del Tribunal Electoral de Veracruz. Dice que a él lo esculquen y que le volteen los bolsillos. Sólo que no hay en el pueblo quien le crea. Quien encabeza ese órgano jurídico es el magistrado Daniel Ruiz, el mismo que validó la gubernatura para Javier Duarte en 2010 y quien, dicen lo que saben, come de su mano. O sea, un magistrado bien amaestrado. Duarte quizá no sepa lo que hizo pero aquí y en cualquier lugar, se llama victimizar a tu enemigo. Duarte, con la campaña de lodo, con los ataques mediáticos, con las embestidas de dirigentes de oposición, con los señalamientos de los mismos perredistas a sueldo, en la nómina fidelista muchos de ellos, y finalmente con la sentencia del Tribunal, victimizó a la Gran Alianza por Ti. Y la víctima siempre tiene el favor de la sociedad. Reza el adagio político, que golpe que no mata, fortalece. En esas anda la Alianza PAN-PRD, mientras Duarte y el PRI se colocan la careta de villano y motivan el voto de castigo en la próxima elección. Asignarle a un inexperto una misión de alto riesgo, es como ponerle una bomba de tiempo en las manos. Archivo muerto Hartos del marcelismo, el ivanismo y todo aquello que excluya y reprima, surge una corriente política: Alianza por Coatzacoalcos. La encabezan el ex delegado de Patrimonio del Estado, Víctor Márquez Fernández, también ex candidato a diputado federal por el Partido Nueva Alianza; José Manuel Villegas Pérez, ex subdirector de Gobernación, operador político del PRI, ex jefe administrativo de la Policía Municipal, ex jefe de Profesiones de la Delegación Regional de la Secretaría de Educación de Veracruz y ex coordinador de sector en la campaña de Enrique Peña Nieto; el magistrado Leonardo Cruz Casas; José Higuera Domínguez, delegado estatal de la asociación Dos Méxicos; Ricardo de Jesús Zapién Ulloa, ex candidato de Convergencia por la Democracia a la diputación local; Rosa Jiménez Sánchez, del Frente Cardenista; Gustavo Velázquez Pérez, presidente de la Asociación de Trabajadores de Barcazas y Plataformas Marinas, en el sureste, fundada en 1997, y ex candidato a diputado federal por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana; Juan Manuel Rodríguez Caamaño, secretario de Turismo Municipal; doctor Armando Soberón Bringas; Sergio Rojas Evaristo; profesor David Urdiana; Elizabeth Ruz Sastré, directora de la escuela Carlos A. Carrillo; maestros de la Sección 56 del SNTE, entre ellos el delegado Israel Santos Blanco, la ex delegada Sixta Francisca Armenta Barabata, actual directora de la escuela de la congregación Las Barrillas; David Saravia, ex secretario general del PAN local y empresario ferretero, y Lorena Saravia Chi, ex panista y empresaria. Alianza por Coatzacoalcos pretende conformar una fuerza política emergente y evitar que las corrientes políticas persistan en su actitud excluyente y de aplastamiento hacia quienes etiqueten como rivales de contienda. De acuerdo con sus dirigentes, han tenido contacto con grupos priístas, panistas, perredistas, con integrantes del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), el Partido del Trabajo, Movimiento Ciudadano y el naciente Alternativa Veracruzana (AVE). En la reciente elección federal, siendo Víctor Márquez candidato del PANAL a diputado, obtuvo 5 mil votos, pese a la infiltración en su estructura electoral. Su propuesta es contar con un potencial de 10 mil votos para orientar el resultado de la próxima elección del 7 de julio, en que se renovará el Congreso de Veracruz y las 212 alcaldías… Infame es el parricidio y más el parricidio político. Así pues, Guadalupe Porras David —Lu-pilla mayor— no lo dudó un segundo: sacrificó a su hija Guadalupe Félix Porras en aras de que su hijo Ciro sea candidato del PRI a diputado local por el distrito de Minatitlán. Colocada en la disyuntiva, conminada a decidir entre sus propias pretensiones, las de Lu-pilla chica y las de Cirito, la dirigente estatal del sector popular del PRI en Veracruz no lo pensó nada. Él es su adoración; las demás no existen. A Lu-pilla Theurel ya la había sacrificado su esposo, el alcalde de Coatzacoalcos, Marcos “Te Rompo Tu Puta Madre” Theurel, pues entre ser él el nuevo gerente de la Comisión Nacional del Agua en la región Golfo-Centro o Lady Gaga diputada, pues mejor él. Qué frialdad… Pudo ser categórico y negarlo. ¿Invitó a Marcos Theurel al gobierno de Veracruz?, le preguntaban. Javier Duarte, en Coatzacoalcos, el miércoles 20, evadía: “El señor presidente municipal está haciendo su trabajo y bueno pues eso corresponderá en él…”. Le repreguntaron si había esa invitación: “Bueno él es un hombre que tiene un compromiso con la sociedad y vamos a esperar cuál es su decisión en ese sentido…”. O sea, la salida de Marcos Theurel ya está tendida. Pudo decir el gobernador de Veracruz que Theurel se queda en la alcaldía, pero no lo hizo; que no lo ha invitado a su gobierno, pero dijo categórico que es decisión de Marcos. Desmiente así lo que el alcalde aseguraba, el lunes 18: que se quedaba a terminar su gestión. Theurel se va porque se va. O dicho de otra forma, se va por la puerta trasera, echado de la alcaldía, burla de todos, sin una diputación y sin imponer a su esposa Lu-pilla Theurel como su sucesora-tapadera, ya sin acceso a los millonarios recursos del erario público. Duarte sorteó a la prensa pero dibujó la salida de Theurel, porque cuando un gobernador no niega, es que afirma. No se va al gobierno de Veracruz, sino al federal, como INFORME ROJO adelantó; va a la Comisión Nacional del Agua, tras grillar y arrebatarle el cargo al ex alcalde Iván Hillman Chapoy… INFORME ROJO
Coatzacoalcos, sin alcalde* La licencia de Theurel * Echado de la alcaldía * Pulgoso Lagunes y sus chicas * Cámara oculta en el privado del regidor * Aguilar Avendaño: de traiciones y playmates * Brian Carlos, denunciado por privación ilegal de la libertad con fines de extorsión * José Luis Sáenz para Minatitlán * García Alonso, Benito Argüelles, Víctor Rodríguez y Gonzalo, en lo oscurito. Tácitamente, en los hechos, Marco César Theurel Cotero dejó de ser el ácido alcalde de Coatzacoalcos desde diciembre, cuando perdió el control del cabildo, fue denunciado por una mayoría de ediles por violaciones administrativas y amenazas de muerte, se aisló políticamente, rompió con todos, grilló al gobernador Javier Duarte de Ochoa y como epílogo de sus locuras, quiso ser el dedo elector del PRI. Su licencia al cargo de alcalde es, de acuerdo con el ritual del poder, cuestión de días y uno de los episodios más denigrantes en la corta vida política del Theurel —“Te rompo tu puta madre”— porque a fin de cuentas no se va sino que lo echan de la presidencia municipal. Exigida, no pedida, su separación de la presidencia municipal llegó por los excesos, las corruptelas, su uña larga, los trinquetes de su pandilla oficial y ese afán de querer ser el padrino de la sucesión, simulando un talento que la naturaleza le negó, falto de chispa, la neurona fundida. Theurel era un estorbo para el PRI y su regateo por las candidaturas, el afán de incrustar a su esposa Guadalupe Félix, alias Lu-pilla, ya fuera para alcaldesa-tapadera o para diputada inútil, desencadenó la debacle. Desde hacía meses, en cuanto concluyó la elección federal y entregó malas cuentas, la derrota de Enrique Peña Nieto en el distrito de Coatzacoalcos, se le pidió la licencia. Obvio, dijo que no. Y así continuó hasta que no pudo más. Entre 9 y 10 de la mañana del viernes 15 de febrero, fue obligado a acatar. Comunicaría su separación de la alcaldía al Congreso y a los ediles priístas, que son mayoría. Le fue deslizado un argumento letal: las denuncias de diez regidores por desvío de recursos y violaciones a la Ley Orgánica del Municipio Libre, estaban en curso. A eso de las 2 de la tarde, recurrió a un aliado de palacio: el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón. Pidió ayuda para neutralizar cualquier acción legal. “Nada puedo hacer”, diría el ex panista. Le sugirió hablar con el gobernador Duarte, al concluir la comida en honor del ex líder del PRI y ex subsecretario de Gobierno, Carlos Brito Gómez. A esa cita acudió con ánimo de recomponer su desastre. No vio en la comilona a Marcelo Montiel Montiel, su ex padrino y ahora acérrimo enemigo; tampoco al diputado Joaquín Caballero Rosiñol, a quien tanto denostó para bloquearle el camino a la alcaldía de Coatzacoalcos, instruidos para evitar un encuentro con Theurel. Concluido el festejo, al retirarse el gobernador de Veracruz, fue instado a acompañarlo. Sintió ahí el gélido sabor de la derrota, el significado de verse entre la espada y la pared, su escenario sombrío y las denuncias camino a los tribunales. Dijo que sí, pero pidió tiempo. Que no antes del Carnaval de Coatzacoalcos. El gobernador concedió. Retorcido también ahí, Marcos Theurel —“Te rompo tu puta madre”— sintió el placer de engañar al gobernador Duarte. Su única intención era ganar tiempo, expedir cheques, saldar supuestos adeudos, liberar millones en obras que realizan sus constructoras y proveedoras, entre ellas las del director de Adquisiciones Municipal, Brian Carlos López Mendoza, y las que habrían comprometido el diezmo. Oficialmente la licencia entrará a trámite este jueves 21 y el Congreso estatal la liberará en los últimos días de febrero. Su relevo será el síndico Roberto Martín Chagra Nacif. Políticamente, Coatzacoalcos se halla al garete, movido por los vientos y las pasiones de los grupos priístas. Administrativamente, las arcas municipales son objeto del saqueo, los últimos estertores de un bipolar con rasgos paranoides que pasará a la historia como el peor alcalde de la historia. Político sin brújula, prepotente y arbitrario, lépero hasta insultar con saña, no halló límite ni con sus pares, los ediles que lo acompañaron en el cabildo y a quienes cada que podía los agredía con el filo de su lengua, les mentaba la madre, vomitaba rencor y remataba con sonora altanería: “No soy empleado de ustedes”. No, no lo era, pero tampoco era su jefe. De igual a igual, diez ediles le hicieron sentir que frente a ellos, era nada. Lo denunciaron, exhibieron sus chuecuras, sus manos manchadas de corrupción, el pantano de su moral. Lo llevaron hasta el Congreso y al Órgano de Fiscalización Superior. Ahí denunciaron un sobregiro de 200 millones de pesos en el año 2012; obras ejecutadas sin el aval del cabildo; un gasto demencial para publicitarse y publicitar a su esposa, Guadalupe Félix, no por inteligente la princesa de Minatitlán sino por la obsesión de inventarla alcaldesa y sucesora. 72 millones de pesos le costó al pueblo esa locura y ese fracaso llamado Lu-pilla. Hoy vive sus últimos días de alcalde. Pronto, será gerente regional de la Comisión Nacional del Agua, un espacio que le robó a su antiguo aliado, Iván Hillman Chapoy, a quien destronó como el peor alcalde de este lugar. Por lo pronto, el vacío de poder gobierna Coatzacoalcos. Archivo muerto Egresado de su propio marranero, Federico Lagunes Peña no sólo carga con la acusación de haber acosado sexualmente a dos —¿dos o doscientas?— jóvenes a quienes traía como secretarias y asistentes en la regiduría sexta en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, sino que sus frustraciones hormonales son hoy evidencia gráfica, condensadas en una memoria USB, clasificada como Top Secret. Pulgoso Lagunes creía en la intimidad de las cuatro paredes y en el voto de silencio que solía imponerle a su personal, cuando llevaba damiselas a su privado y ahí convertía el escritorio en cama. Se supo tiempo después que la “inteligencia” del alcalde Theurel había colocado cámaras ocultas; que en horas de grabación se observan la miseria moral del regidor, y cómo usaba una oficina de gobierno para conceder favores a cambio de sexo, lo cual, por si no lo sabe, es un delito. Esa evidencia —los desvaríos hormonales del Federico Canino— debía quedarse en el círculo estrecho de los espías y de quienes ordenaron jugar al Big Brother, o sea la mafia Theurel. No ocurrió así. Una copia fue filtrada para cuando necesite ser exhibida en 3D, seguro a media campaña del PRI… Muy agudo, muy volátil, Daniel Aguilar Avendaño cuenta a todos que con Marcos Theurel le ha ido de maravilla pero que con Joaquín Caballero Rosiñol le irá mejor. Dice el secretario de Obras Públicas de Coatzacoalcos que en cuanto regrese el marcelismo al palacio municipal, si es que el PRI logra salvar la difícil aduana de la alianza PAN-PRD, los millones se multiplicarán y los contratistas excluidos por el todavía alcalde Theurel volverán por su parte del botín. Aguilar Avendaño, que lo mismo es contratista con su empresa Grupo Raudales, S.A. de C.V. que secretario de Obras públicas de la corrupta administración theurelista, terminó siendo todo un succionador profesional. Eso sí, con una playmate de almohada. Pronto, muy pronto, se percibe el aroma de la traición… Sátrapa sin remedio, Brian Carlos López Mendoza finalmente fue denunciado penalmente por el delito de privación ilegal de la libertad con fines de extorsión, en agravio de Aurelio Marín Hernández, representante de la empresa Abastecedora y Proveedora Familia Marín, S.A. de C.V. Su caso se ventila en la agencia cuarta del Ministerio Público, donde le dieron entrada y dónde el director de Adquisiciones del Ayuntamiento de Coatzacoalcos tendrá que explicar por qué retuvo tres horas al proveedor de gradas para el Carnaval 2013, portando un arma, exhibiéndola con intenciones intimidatorias, todo para recuperar el contrato en que López Mendoza se ostenta como “representante del Ayuntamiento”. Eso, en la jerga de lo abogados, se llama usurpación de funciones. En la denuncia también está implicado el director del Departamento Jurídico municipal, Benito Argüelles Calzada, quien también llegó al sitio donde mantenían a Aurelio Marín, acompañado de dos guaruras que exhibían armas largas… Puja grande entre priístas de Minatitlán por la alcaldía. José Luis Sáenz Soto va a la cabeza en la disputa por la candidatura del PRI; le sigue Flavino Ríos Alvarado, el diputado local por ese distrito. Sáenz Soto, secretario del Ayuntamiento de Minatitlán, fue ya presidente del PRI municipal y apunta a liderar el relevo generacional en aquel bastión petrolero. Su precandidatura va palomeada por el gobernador Javier Duarte y el otro gobernador, Fidel Herrera Beltrán… Carnaval de Coatza, Carnaval de mentiras. Que venía Juanes y no vino; que venía Juan Luis Guerra y no vino; que venía Enrique Iglesias y no viene. Dice el alcalde Marcos Theurel que está confirmado, pero en la página en internet del autor de Por Amarte y Experiencia Religiosa, se lee: “Aviso a nuestras fans: se ha anunciado que Enrique tendrá un show en Coatzacoalcos, Veracruz, este sábado 23, pero es falso. Nos invitaron de último momento y es imposible por el poco tiempo lograr hacerlo. El evento NO está confirmado. Como siempre, si no está en las paginas oficiales de Enrique, no existe”. Theurel dice que ya hasta se le depositó el humilde pago, algo así como una millonada que hubieran servido para pavimentar calles, pero el hijo del célebre Julio Iglesias ni en cuenta. Y si no viene, alguien se quedará con sus honorarios… En lo oscurito, dicen los clásicos, se opera mejor. Por ello, dos theurelistas, Roberto García Alonso y Benito Argüelles Calzada, tuvieron cónclave con el marcelista Víctor Rodríguez, jefe de los dineros de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de Veracruz, en el restaurant El Ausente, en las cercanías del hotel Terranova, a la entrada de Coatzacoalcos, lejos de los reflectores y cerca del pantano. ¿Lo sabrá Marcos Theurel? Semanas atrás, García Alonso ofreció en la casa paterna un agasajo al virtual candidato panista a la alcaldía, Gonzalo Guízar Valladares. Quiere decir que entre priístas y panistas, theurelistas y marcelistas, incluso gonzalistas, hay encuentros cercanos del tercer tipo, de los que el electorado nada debe saber. El gran teatro… INFORME ROJO
Alianza PAN-PRD: todos contra todos* Theurel, zarandeado por los guaruras del gober * No lo peló Duarte en Acayucan * Cuando Edgar Cisneros fue baleado * El funcionario electoral y sus historias * Brian Carlos, “representante legal” del Ayuntamiento * Pistola en mano, amenaza a proveedor de gradas * Amagan con reventar instalación de consejos distritales. A gritos y manotazos, condenas y arañazos, panistas y perredistas van sacudiendo, desgastando y tambaleando la alianza política que puede darles el control del Congreso local y las principales alcaldías y prácticamente amarrar la gubernatura de Veracruz. Han de tener ganas de perder la próxima elección. Su pleito es por cuotas de poder, porque al fin seres con hambre y ambición, los ayuntamientos y las curules significan dinero y estados de bienestar, la jauja desenfrenada y el placer, contratos de obra, prestación servicios y prebendas millonarias, eso que de palabra le combaten al PRI y que en los hechos imitan con admirable maestría. Van y vienen con su sonsonete de que la alianza se cae pues ni los panistas son mejores que ellos, dicen los perredistas, ni los socios del partido del sol azteca son mejores que el panismo moderno, presumen los militantes del PAN. Torpedeada desde antes de nacer, la Alianza por Ti tuvo que aguantar la mala leche del gobernador Javier Duarte de Ochoa y los caciques priístas que no duermen de tan solo pensar en la vapuleada que le auguran al PRI en la elección del 7 de julio. De neurona corta, como son, el gordobés y su pandilla pudieron hacer más en su labor de sabotaje, pero el seso no les dio y terminaron reduciendo su argumento a los eslogan más torpes que pudieron hallar: “el agua y el aceite no se llevan” y “esa alianza es antinatural” para intentar permear la idea de que el acuerdo PAN-PRD era como hacer un pacto con el diablo. Habría que ver el ridículo que hicieron los amanuenses periodísticos del doctor Duarte y su vocera, doña Gina Tirana Domínguez, para denostar y cebar la alianza, concretada finalmente el 31 de enero. Los Cambranis en el PAN, los Vergel en el PRD, las rémoras de uno y otro que hoy presumen de ser aliancistas a ultranza, se ufanaban de tener candidatos propios, capaces de ganar cualquier elección. Seguro que sí. Quizá por ello, por su pobreza política y su incapacidad para enfrentar las marrullerías electorales del PRI, ni PAN ni PRD gobiernan en Xalapa, Veracruz, Boca del Río, Córdoba, Orizaba, Poza Rica, Coatzacoalcos, Acayucan y Minatitlán. O sea, sólo les dejaron los ayuntamientos morralla. Otros adalides de la oposición, como el ex diputado local perredista Manuel Bernal Rivera, encantado por el fidelismo en sus días de legislador, expresaban abiertamente su rechazo a la alianza, y una vez que se dio, reclamaba que el PAN se hubiera “agandallado” 87 candidaturas a alcaldías en posiciones que debían ser para el PRD. Hoy, sin embargo, el conflicto se finca en la ambición de los grupos panistas y perredistas y en la soberbia de sus líderes por la conformación de las planillas y la posición de las corrientes para acceder a las regidurías. En Coatzacoalcos, donde el PAN postulará a Gonzalo Guízar Valladares, candidato a la alcaldía, la sindicatura es pleito mayor entre el ex priísta Alejandro Wong Ramos y la ex candidata a diputada federal Rocío Nahle García, ambos del PRD. De los dos no se hace uno, pues aquel va de escándalo en escándalo y de denuncia en denuncia, casi todas por agresión, y ésta por su paranoia política que la alejado de todas la tribus. Acayucan es otro foco rojo. El perredismo rechaza a Abel Vázquez González, medio hermano del extinto cacique Cirilo Vázquez Lagunes, sabedores de que en cuanto asuma la presidencia municipal, daría el bandazo para asumirse priísta, tal como ocurrió con sus sobrinos Regina y Fabiola Vázquez Saut, Cirilo y Ponciano Vázquez Parissi. Por su parte, el PAN peca de soberbio. En Las Choapas, por ejemplo, sus dirigentes invitan al perredismo a sumarse al trabajo que vienen realizando. Pero no hay diálogo. Complicado de por sí, el futuro de la alianza se agravó cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial del Estado de Veracruz metió ruido con una sentencia que deja en manos de un consejo estatal espurio la suerte del pacto PAN-PRD. Emitió una sentencia adversa a la dirigencia perredista e integró una lista de consejeros estatales con cien personajes que nada tienen que ver con el PRD y que se presume traen línea del gobierno duartista para desechar el pacto. Tan bien que pintaba la Alianza por Ti, pero comenzó a desteñirse. Archivo muerto Atrapado en sus iras y rabietas, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— volvió a las andadas. Lo comía el rencor, su multipolaridad, mientras escuchaba de labios del gobernador Javier Duarte los nombres de un alcalde, y otro, y otro, y otro, pero no el suyo, presentes todos en la reunión de Acayucan, el martes 12. Así vivía la indiferencia del gober Duarte y así aguantó las burletas y la mordacidad de todos. Theurel el inexistente. Concluyó el evento; el gober se encaminó a su helicóptero, rodeado de su equipo de seguridad. Theurel lo seguía y apresuraba el trote. Cuando llegó a un punto, un guarura le cerró el paso. “Hasta aquí”, fue la orden, los brazos extendidos. Theurel quiso imponerse. “Soy el alcalde de Coatzacoalcos”, vomitó con gesto locuaz. Insistió y pretendió usar el físico regordete, pero ni así. En el jaloneo, casi pierde la camisa. Enrojecido el rostro, los ojos desorbitados, Marquitos era el vivo retrato del diablo. Otro guarura entró en escena hasta someterlo. A unos metros, serio, guardando la sonrisa hacia sus adentros, Javier Duarte sólo mecía la cabeza reprobando el show. Pero nada dijo y nada hizo, porque a él le encanta ver suicidarse a sus enemigos. Dejó a Theurel matarse solo. Lo observaban también, azorados, Fabiola Vázquez Saut, la presidenta municipal de Acayucan, y toda la corte. Horas después, lanzaba el Rey de Chuecolate su respuesta: Esto no está definido, dijo a sus voceros del Istmo, a ocho columnas; la candidatura a la alcaldía vendrá por encuesta. Sí, pues. “Nuestro gobernador tomará una decisión bien pensada y razonada, y que nos dé la fortaleza que se requiere para esta elección”, expresó con la estocada a medio lomo. O sea, Javier Duarte metido en política partidista, transgrediendo estatutos, dedo elector en el PRI. Si lo es, pero dicho por Theurel es —y será— arma para la oposición para demostrar que el gobernador viola los principios de imparcialidad y contamina el proceso electoral. ¿Fue desliz verbal de Marcos? No, fue revancha por la zarandeada que le metieron los guaruras del gobernador y la frustración de no lograr para su Lu-pilla Félix ni la presidencia del Club del Hogar. Que alguien le diga que Theurel y Duarte no son iguales aunque los haya parido el mismo semental… Tiene historial Edgar Cisneros Tejeda, presidente del Consejo Distrital Electoral: juicios mercantiles, que son su especialidad; abogado de adinerados proclives a acaparar tierras ajenas; un vínculo estrecho con Jesús Antonio Macías Yazegey, el suegro incómodo del gobernador Javier Duarte, y un hecho de sangre del que fue víctima casi mortal. Ocurrió éste el 11 de agosto de 2011, cuando un desconocido lo baleó en el estacionamiento de Plaza Forum, ahí frente a su familia. Cisneros Tejeda fue internado en el sanatorio Semedis y, por fortuna, salvó la vida. Horas más tarde, la policía detuvo al individuo, acusado de escandalizar en la cantina Pico de Oro y de traer sangre en sus ropas. La esposa de Edgar Tejeda, Patricia Cruz Jiménez, lo reconoció como el agresor. Dijo llamarse Jorge Alberto Colorado Teutli. Dicen los que saben que aquello fue un atentado y que llevaba mensaje. ¿Para quién? ¿Para Edgar Cisneros o para sus auspiciadores?... Una más del siniestro Brian Carlos López Mendoza, director de Adquisiciones en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Amedrentó y privó de su libertad por tres horas a uno de los proveedores de gradas para el Carnaval Coatzacoalcos 2013. Lo citó en el inmueble municipal; de ahí lo subió a una camioneta Ford Lobo, y lo condujo hasta un casa, situada en José María Caracas y Juventino Rosas. Ahí tuvo al proveedor, Aurelio Marín Hernández, representante de la empresa Abastecedora y Proveedora Familia Marín, S.A. de C.V., a quien le exigía que le devolviera el contrato que Brian Carlos López Mendoza firmó con carácter de “representante del Ayuntamiento”, lo cual es un abuso de autoridad pues sólo el alcalde Marco César Theurel Cotero, el síndico Roberto Martín Chagra Nacif y los abogados autorizados tienen esa condición. Brian Carlos echaba abajo la operación; se negaba a pagar los 696 mil pesos por el servicio de 20 mil gradas; ofrecía pegar en efectivo, sin documento alguno. Aurelio Marín, acompañado de su hijo, lo vieron llegar; desenfundó un arma que traía en la cintura y la colocó sobre el escritorio, visible, lanzando el mensaje. Minutos después llegó el licenciado Argüelles, presumiblemente, el director jurídico municipal, también acompañado de dos guaruras que exhibían armas largas. Ambos discutieron en una oficina contigua. “Te excediste”, se escuchó decir a Argüelles. Minutos después, Brian Carlos insistía en recuperar el contrato y amenazaba con demandar por incumplimiento de contrato. Dejó ir a Aurelio Marín y a su hijo, a cambio de que le devuelvan el contrato. Pero haberse ostentado como “representante del Ayuntamiento de Coatzacoalcos” es un delito. Y portar armas, exhibirlas, lanzar amenazas, son otros, peores aún. ¿Lo sabrá el Ejercito o la Marina? Este viernes 15, Brian Carlos López Mendoza será denunciado en instancias penales. Brian Carlos, que en sus ratos libres es funcionario municipal y de tiempo completo es proveedor y contratista, es el mismo que fue detenido en flagrancia cuando clonaba tapetes ecológicos, violando la propiedad industrial, protegido del alcalde Marcos Theurel… Fuego a discreción, hoy, en la instalación de consejos distritales electorales en Veracruz. No será a la misma hora, sino en eventos escalonados, en treinta sedes. Anuncia la oposición ajetreo, condenas y rechazo por la infiltración de consejeros priístas o vinculados a caciques y rufianes del PRI, que de antemano advierten el cochinero que será la elección del 7 de julio para renovar el Congreso de Veracruz y las 212 alcaldías. Se ve que el nuevo PRI va a recurrir a las mismas cochinadas del viejo PRI… INFORME ROJO
Fidel: el beso del diablo* ¿Quién le cree a Pemex? * El atentado, en la mente de todos * Huele a mapache el consejo distrital electoral * Un marcelista, el vocal de capacitación * Broncas en MORENA * El Peje veta a Anselmo * Theurel, los últimos días. De haber contratado al diablo, les hubiera resultado menos lesivo a los priístas veracruzanos que traer de nuevo a la vida política a Fidel Herrera Beltrán. Arrastrando la cobija, apabullados por el desgobierno de Javier Duarte y las corruptelas y abusos de sus alcaldes, ahí van los priístas de tumbo en tumbo, sin oferta política que se les crea, y lo único que se les pudo ocurrir para enfrentar el tufo a derrota en el próximo proceso electoral, fue rehabilitar al tejedor de todos sus males. Fidel trae recuerdos ingratos: la pobreza de 4.5 millones de veracruzanos; el olvido y la marginación en regiones enteras; el despilfarro al estilo de las cortes francesas, en medio de la miseria del pueblo; la parálisis estatal derivada de la deuda infinita, construida sobre la bursatilización y los créditos bancarios; las Milys y otras reinitas de palacio; la conversión de Veracruz en el santuario de Los Zetas y la quiebra moral de las instituciones del estado. Casi nada. Aún así, no viendo el lodazal en que metió a Veracruz, los priístas lo ven como el salvador de sus privilegios, el activo requerido para enfrentar a la oposición y el intendente del fraude, el salvavidas para evitar que pierdan el Congreso y las principales alcaldías, las mieles del poder. Si Fidel es el mejor activo del PRI, ¿cómo estará el peor?, se preguntan los veracruzanos sensatos. Fidel no suma, resta y en muchos casos, divide. No es un dechado de virtudes sino el rey de la marrullería. Lo saben los priístas y aún así, a riesgo de sufrir el voto de castigo, dejaron que les diera el beso del diablo. Llegó Fidel en plan grande. Irrumpió en Casa Veracruz, la residencia oficial del gober, el miércoles 6, y ahí, a sus pies, tuvo al Poder Legislativo. Sentado a la mesa, la sonrisa a todo lo que da, compartió el lugar de honor con su alumno desobediente, Javier Duarte de Ochoa, el encargado del negocio, el gerente de una empresa llamada gobierno de Veracruz. Junto a ellos, simulando alegría y placer, 30 diputados locales, entre ellas la perredista de membrete Brenda Abigail Reyes Aguirre. Aquella estampa es histórica: Veracruz, dos gobernadores y los diputados amaestrados. Fidel fue a degustar un plato único en aquella velada: Idus de marzo a la plancha. Sus hijos políticos de ayer, traidores en cuanto lo vieron sin la gubernatura, movidos por la mano de Javier Duarte que los llevó a ejecutarlo políticamente y desmembrarlo, mofarse de él, esta vez lo circundaban, le pasaban la sal, lo veían comer, le acercaban el postre y le festejaban cuanta sandez decía. Era el Idus de marzo, la fecha señalada. A su lado, tenía Fidel Herrera a Jorge Carvallo Delfín, el soberbio mexiquense, secretario particular del fidelismo desde el Senado, investigado por nexos con el crimen organizado. Se le había encargado el control de los diputados priístas en el Congreso de Veracruz y lo primero que hizo fue, como Brutus a Julio César, encajarle la daga al mentor. Muy afable se le veía a Jorge Carvallo en Casa Veracruz, como si nadie supiera de sus andanzas recientes. En cuanto le puso alas Javier Duarte, buscó a Miguel Angel Yunes Linares, vía la sobrina del yunismo, y trabó el Pacto de Santa Fe. Ahí, en la comodidad de un restaurant del poniente la ciudad de México, en las nubes del gran capital, gestaba el muerdemano Carvallo un arreglo de alto nivel y mayores millones con el enemigo encarnizado de Fidel. Inundaría así el demonio azul de yunistas algunas de las gradas del gobierno próspero, recibiría una indemnización por el dinero gastado en campaña y guardaría silencio sobre la imposición de Javier Duarte en el gobierno veracruzano. En el colmo del cinismo, avalaría designaciones y proyectos del gober cordobés, o sea el gordobés. Dicho en unas cuantas frases, Yunes se vendió y Duarte lo compró con el dinero de los veracruzanos. Y el artífice del Pacto de Santa Fe fue, vía la sobrina predilecta del yunismo, Carvallo. Dicen que horas antes del aquelarre en Casa Veracruz, Carvallo hacía esfuerzos titánicos por reimplantarse el cordón umbilical del fidelismo que hacía dos años cortó. Ahí estaban Eduardo Andrade Sánchez, traído de ultratumba por Fidel, cuando ya ni siquiera era priísta; Américo Zúñiga, a quien no le concedió la alcaldía de Xalapa porque pesó más la relación y el cariño entre Beatriz Paredes, la hoy embajadora de México en Brasil, y Elizabeth Morales García, alcaldesa y presidenta vitalicia de las Barbies de Palacio, las fanáticas del bisturí; Flavino Ríos Alvarado, congelado mientras el fidelismo gobernó Veracruz; Carlos Aceves, a quien le permitió todo tipo de negocios, vía la parentela; Karime Aguilera Guzmán, la primera que lo contradijo al revelar que la deuda no era de 3 mil millones de pesos como alardeaba Fidel, sino de 25 mil millones, y a quien sus compañeros legisladores pretendían comérsela, políticamente hablando, por semejante revelación. Hasta sus perros de prensa ladran loas que, cierto, cierto, son aullidos de temor y de complejo de culpa. Atascados por los huesos y retazos que Fidel Herrera solía enviarles cuando acuñó la histórica frase: “estoy en la plenitud del pinche poder”, enriquecidos con dinero lavado —del erario sí, pero entregado sin dejar huella en los registros contables—, aquella prensa lo sacralizaba, pero una vez que pasó a la condición de “ex”, atizados por Duarte y su vocera, María Gina Tirana Domínguez, se le lanzaron a la yugular. No se sabe si la resurrección de Fidel Herrera le traerá algo bueno al PRI. Lo más seguro es que no. Javier Duarte es un cero a la izquierda en operación política; los grupos priístas lo repudian y el pueblo no le ve tamaños de gobernador. El PRI anda a la baja, sin oferta política, pero Fidel, más que un activo, es un tremendo pasivo, que no gana elecciones; se las roba. Sometido a una resonancia magnética, el balance es brutal: generó deuda, la peor en la historia de Veracruz; ahondó la pobreza y la marginación; derrochó miles de millones en imagen personal y en un proyecto que, si bien le permitió dejar a su marioneta en la gerencia del palacio de gobierno, no tuvo continuidad por la traición de Duarte y de quienes cínicamente hoy festejan su regreso. Gracias a Fidel, además, Veracruz vive una oleada de violencia, muerte, inseguridad, alentada la proliferación de las bandas del narcotráfico, a las que se les permitió detentar el territorio y sólo faltó escriturárselo. La otra hipótesis de este desmangüile es que Fidel asume la operación electoral; acaudilla a los priístas; coopta medios de comunicación como en sus buenos días; corrompe con despensas, láminas, cemento, terrenos y becas, y al final, ante el repudio de la sociedad a quien representa lo peor de la política, vía el voto de castigo, el PRI pierde la elección. El culpable será Fidel. ¿Lo habrá calculado así el sultán del Golfo? Archivo muerto Será la verdad oficial, pero es inverosímil. Ni cómo creerles, ni cómo aceptar que una acumulación de gas —¿metano?— haya provocado la explosión en el edificio B-2 del complejo administrativo de Petróleos Mexicanos, el 31 de enero. ¿Gas metano que no les generó un desmayo o quizá la asfixia a los cuatro trabajadores que daban mantenimiento a los pilotes del inmueble? Uno de ellos, salvó la vida porque salió del lugar minutos antes de la explosión. A partir de su vivencia se deduce que la hipótesis del gas metano es una coartada mal confeccionada por Pemex y el círculo cercano al Presidente Enrique Peña Nieto. Ocho horas laboraron sin que alguno de ellos hubiera experimentado algún malestar. En cambio, la versión de los explosivos, el Semtex o en C-4, bulle en la cabeza de millones de mexicanos, más creíble la hipótesis del atentado que la mamila del gas. En ese mar de incredulidad, el gobierno se hace bolas, se contradice, que si no hubo fuego, si que si sí lo hubo; que si hubo gas, pero no saben de donde provino. “Huele a mentira la verdad oficial”, dice Proceso en su última edición. Y su cabeza de portada es contundente: “No les creemos”… Huele a mapache el proceso electoral 2013. Infiltrados por los priístas, la mitad de los integrantes del consejo electoral de Coatzacoalcos operan de tiempo atrás en la marrullería y en el robo de la voluntad de los votantes. Uno es el “Kalimba”, Víctor Antonio Cruz Romero, peón del ex alcalde Iván Hillman Chapoy; otro, Jaime López López, súbdito en la corte de Marcelo Montiel Montiel, la esmeralda de la corona, al que la oposición ya le detectó su pasado priísta. Jaime López fue representante del PRI en la elección federal de 2012, y hoy es el vocal de Capacitación, el que tendrá bajo su mando al personal que adiestrará a los futuros funcionarios de casilla. La Ley Electoral, por ser militante de un partido político, le impide formar parte del consejo distrital. En una frase, era inelegible. ¿Qué lectura tiene su nombramiento? ¿Acaso sí viene Marcelo a la alcaldía de Coatzacoalcos porque es el único que supera en la intención de voto al panista postizo Gonzalo Guízar Valladares? ¿Le habrá perdonado Peña Nieto a Marcelo Montiel el golpe bajo de haber dado línea a favor del PAN en la elección presidencial, una traición en abierto?… Anselmo Secundino Diego no es ave de tempestades, pero por una extraña razón donde va, hay conflicto. Antes fue en el PRD, donde su presidencia en el comité de Coatzacoalcos fue impugnada, pero finalmente reconocida. Ahora es en el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), la nueva plataforma y futuro partido del ex candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador. Acusado de usar recursos ilegales para acarrear simpatizantes, Anselmo vio frustrada su intención de ser presidente del nuevo comité municipal de MORENA. Se quejó la ex candidata a diputada federal, Rocío Nahle García —¿todavía perredista?—, llegó gente del Peje y dejaron en el limbo la elección. Anselmo, que es un buen hombre, abogado y maestro universitario, fue boicoteado porque se le ve como el candidato de Olmeca TV, la televisora por cable de Marcos Theurel, el alcalde de Coatzacoalcos. Recibió metralla de sus acérrimos enemigos, antes aliados, los perredistas succionadores de DI Noticias, el proyecto televisivo de Diario del Istmo y sus dueños, José Pablo Robles Martínez y Roselia Barajas, los padrinos mágicos de Rocío Nahle. Es decir, lo priístas intentando infiltrar a MORENA y el Peje dando muestras de que la democracia no es lo suyo, y menos en el partido del que es accionista mayoritario… Cuenta Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— sus últimos días en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Su promoción será, todo indica, al gobierno federal. Se va con la seguridad de que su pasado no lo alcance, impune, sabedor que los millones amasados y los agravios infringidos ni quién los vaya a reclamar… INFORME ROJO
PEMEX: ni cómo creerles* La versión de la bomba, en La Jornada * La mano de Los Zetas, según Proceso * El gas de origen desconocido * La alianza PAN-PRD y los miedos priístas * Iván Hillman y “El Kalimba” en el consejo distrital del IEV * Tony Macías: ahora coyote de terrenos para la industria * Theurel, el barrendero. Quizá tardíamente, el procurador Jesús Murillo Karam habrá entendido que el manejo de crisis, el silencio oficial, la reserva de datos, el control de daños, el peso de la información y el impacto mediático, si no se ejercen con prudencia y con mesura, conducen al caos y de ahí a la falta de credibilidad. Picoteado por un sector de la prensa, tácitamente convertido en el pararrayos del posdebate derivado de la explosión en el edificio B-2 del complejo administrativo de Petróleos Mexicanos, la tarde del 31 de enero, el procurador general de la República vive momentos tensos y amargos despertares porque su versión de los hechos simplemente es contradictoria, frágil y cuestionable. Al amanecer del lunes 4, en la síntesis informativa que suelen consultar los políticos de la cúspide, destacaba una noticia que midió de qué barro está hecho el gobierno de Enrique Peña Nieto, sus puntos flacos y si la coartada del accidente es creíble o no: el hallazgo de una maleta en la que presumiblemente había explosivos. A ocho columnas, el periódico La Jornada destacaba en su edición el relato de un mando de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno del Distrito Federal, adscrito al sector Tacuba, en que pormenorizadamente describía cómo y quiénes hallaron la maleta y el extraño contenido. Sin citar la fuente, pero con sus palabras grabadas, el rotativo difundió: “Entonces la vi (la maleta), cuando el equipo antibombas sale por un espacio que tenían a un lado de lo que fue la recepción; no sé si fuera pasillo, no sé si fueran escaleras, no sé si era un elevador, pero sé que era un hueco por donde se podía acceder del sótano a la superficie. “Era una maleta color negro. Al momento en que le muestran a un mando la maleta le abren un poco el cierre y es cuando alcanzo a observar un artefacto negro, del tamaño de una caja de zapatos, como de unos 30 centímetros cuadrados, con por lo menos 8 cilindros de 5 centímetros de diámetro (cada uno) que estaban alrededor y que pudieron contener algún tipo de explosivo. Todo era de color negro o pintado de negro. “Vi que hablaron, pero no alcancé a escuchar de que hablaban; pero entre mis compañeros, los del equipo antibombas y todos los que estuvimos colaborando, se comentó que se trataba de una bomba. ¡Fue una bomba!, se decía”. Un día antes, la revista Proceso lanzó otra hipótesis: el atentado provocado por el grupo criminal Los Zetas. Citaba comentarios de expertos que refirieron el hallazgo de rastros del explosivo Composite 4 (C4), “una potente carga formada por explosivo químico y un aglomerante plástico que es de uso militar y ha sido empleado en varios atentados terroristas. “Mencionaron incluso que algunas cargas no detonaron; de lo contrario, el número de víctimas hubiera sido mayor. “De acuerdo con esa versión, los peritos en explosivos del Ejército y de la Marina recogieron los restos del material y lo llevaron al Campo Militar número 1, donde confirmaron que es C4. Estiman que el explosivo se colocó en pequeñas cantidades en áreas cerradas, como aire acondicionado, cuartos de servicio y botes de intendencia, y que habría sido ingresado en mochilas o portafolios. “Los expertos estadunidenses llegaron al complejo administrativo hacia las 10 de la noche en un vuelo privado. Lo primero que hicieron fue rastrear las llamadas realizadas desde esas oficinas y las efectuadas a éstas. En especial, se rastreó una llamada desde Veracruz, donde el Ejército ha asegurado varias cargas de explosivo C4, dijeron”. Murillo Karam tuvo pues un mal desayuno y tendría un día peor. Horas después sufrió amnesia. Olvidó sus palabras en que advertía, apenas el viernes 1, que en las primeras indagatorias no se había encontrado rastros de fuego, ni en los heridos, ni en los muertos, ni había papeles o plásticos quemados. “Indicios de fuego —había dicho Murillo Karam, el viernes 1— no hay en ningún lado, en ningún lado. No hemos encontrado un solo indicio de fuego, ni en pacientes, ni en fallecidos, ni en las ropas. Ahorita que vean, que les den un recorrido, verán papeles enteritos, cosas de plástico, que se queman fácil, que no les pasó absolutamente nada y van a verlos junto a partes que están derrumbadas”. Proceso y La Jornada detonaron la reacción del gobierno peñista para darle un cerrojazo al caso Pemex antes que el caso saliera de control. Horas más tarde, comenzó el circo del procurador, el león tirando arañazos y las piruetas del trapecista. Por la noche del lunes 4, Murillo Karam decía que la versión de la bomba, difundida por La Jornada, era una chacotada sin fundamento; que se halló una maleta, pero contenía algo peligroso para los hombres: cosméticos de mujer. Ya con ganas de fastidiarse la vida y trepar al gobierno peñanietista en el tobogán del sospechosismo, el procu Murillo repitió la versión que los expertos le dieron a manera de bomba de tiempo: Sus guionistas le refirieron que el origen de la explosión estuvo en el sótano del edificio B-2, presumiblemente provocado cuando tres trabajadores de la empresa Copicosa (Conservación Pilotes de Control, S. A.) daban mantenimiento a los pilotes del inmueble. Al no tener una fuente de luz, usaron un contacto que se hallaba en el techo del lugar. Conectaron un cable con un foco y al encenderlo, la chispa alcanzó cierta cantidad de gas y eso provocó el estallido. Tan sesuda explicación tenía fecha de caducidad. Se vino abajo el martes 5, cuando el director de Copicosa, César Falcón, relató que sus trabajadores llevaban horas laborando, desde la ocho de la mañana, y que el foco estuvo prendido desde entonces. La chispa, pues, tuvo que haber venido de otra fuente. La explosión ocurrió a las 15:40, casi ocho horas después. César Falcón planteó otro detalle que los expertos que suministran información al procurador parecen haber ignorado. Niega que el supuesto gas acumulado haya sido metano. “Si hubiera habido una gran acumulación de gas metano —dijo— en el momento en que ellos entraron, hubieran presentado por lo menos mareos. El metano es inodoro”. Por si no se ha dado cuenta, el procurador Murillo Karam tiene un problema mayor: sus fuentes de información, los expertos que realizan los peritajes, le han suministrado datos cuestionables, y con ello lo han vuelto vulnerable. O sea, lo han embaucado. Una semana después, ni Pemex ni el procurador ni Enrique Peña Nieto han podido identificar de dónde provenía el gas que provocó la explosión, ni qué tipo de fluido era. Da palos de ciego el gobierno priísta. Habla pero no convence. Argumenta con sofismas en una empresa titánica: diluir la sospecha del atentado y hacer énfasis en la hipótesis del accidente. Su problema es que nadie les cree. Archivo muerto No duermen los priístas, los de Veracruz y los del DF, tan sólo de pensar que la alianza PAN-PRD le quitará el control del Congreso estatal y las principales alcaldías veracruzanas. Aterrados por las proyecciones que arrojan una firme intención de voto hacia la alianza panista-perredista, y luego del descalabro electoral de Enrique Peña Nieto en suelo jarocho, el alto mando del PRI quiso torpedear el acuerdo y envió batería pesada, toneladas de lodo y el argumento trillado de que la izquierda y la derecha son como agua y aceite, y que la unión de ambas fuerzas políticas era tan inmoral como antinatural. Hablaron y argumentaron, pero al final, la alianza va. Fue suscrita el jueves 31 y registrada ante el Instituto Electoral Veracruzano. Previo a ello, pepenadores políticos, algunos madreadores profesionales, otros textoservidores de la prosperidad duartista a quienes el PRI les mueve la mano, lanzaron una intentona para frustrar la alianza, pero en el esfuerzo inútil quedaron. Va a ser un placer observar a los priístas de Javier Duarte y del líder estatal Erick Lagos hacia abajo, fidelistas renegados y encubiertos, cómo le hacen para que la oposición les deje algo de votos en los ya próximos comicios de julio. Habría que ver, también, cómo se las arreglan los panistas entre sí, y los perredistas con los perredistas, para fortalecer su alianza y sacar adelante sus candidaturas. Si no lo logran, será tiempo, dinero y una oportunidad histórica perdida… Con toda y su mala fama, reaparece Víctor Antonio Cruz Romero en el seno del consejo electoral en el distrito Coatzacoalcos I. Mapache del ex alcalde Iván Hillman Chapoy, asalariado del síndico-villano Mariano Moreno Canepa, el famoso “Kalimba” fue impuesto como vocal de Organización del IEV distrital para la elección local del próximo julio. Su sola presencia augura una embestida de la oposición, que en 2009, cuando su patrón Iván El Terrible pretendió ser diputado federal y lo único que obtuvo fue una sonora y vergonzosa derrota, “El Kalimba” fue cuestionado, presionado y finalmente obligado a renunciar, no sólo por sus vínculos con los priístas sino por un episodio de violencia sentimental, cuya víctima fue su novia. Habrá, pues, otra escaramuza como arranque de la próxima elección… Fiel a lo que es, Jesús Antonio Macías Yazegey, el suegro del gobernador Javier Duarte, trae entre sus proyectos acaparar todas las tierras posibles en el área industrial de Pajaritos y Cangrejera, frente a los complejos petroquímicos. Quienes ahí viven, quienes conocen de esos enjuagues, han documentado los esfuerzos del suegro incómodo por coyotear predios que sabe serán para instalar industrias o empresas satélite. La clave está en comprar a peso y vender a dólar. Eso sí, el inefable Tony Macías tiene para adquirir terrenos pero no para saldar los adeudos por el servicio de seguridad que le brinda el Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial (IPAX), sus guaruras, pues… Tan cerca de la basura y tan lejos de Dios, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— asumió su nueva pose: barrendero. Anda por las calles, publicitándose escoba en mano, transfigurado en un nuevo Cantinflas, suponiendo que así son los baños de pueblo, el contacto con la prole a la que en sus adentros, detesta. Falso limpiador de calles, Theurel —“Te barro tu puta calle”— usa esa treta en un intento tardío de vinculación con las clases de abajo. Si es su gusto, qué bien, pero lleva al personal del ayuntamiento de Coatzacoalcos obligado y con la amenaza de que barren calles o les tumban dos días de salario, lo cual viola normas laborales y el contrato colectivo de trabajo… INFORME ROJO
PEMEX: la sombra del atentado* El procurador no desestima un acto terrorista * Explosivos o acumulación de gas * ¿Fue por la reforma energética? * La privatización disfrazada * Peña Nieto, Petrobras, Mexichem * Revuelta de maestros en Córdoba * Javier Duarte no controla Justo cuando Enrique Peña Nieto promueve la entrada de (más) capitales privados a Petróleos Mexicanos, una explosión en el cuartel de mando de la paraestatal sembró pánico, muerte, destrucción y, sobre todo, la sospecha de que el siniestro no fue un accidente ni un hecho fortuito sino un atentado. Cimbrado, sacudido, Peña Nieto y su gobierno enfrentan su primer dilema real del sexenio desde la tarde del jueves 31 de enero, cuando a eso de las 15:40 se produjo la estallido en el edificio B-2 del complejo administrativo de Pemex, en la ciudad de México, a un costado de la impresionante torre ejecutiva de 54 pisos, en centro neurálgico de la paraestatal. Suele ocurrir, como siempre, que en estos sucesos, por un lado danzan las cifras de los muertos —36 oficialmente y los que siguen apareciendo— y heridos —102, unos graves, algunos más graves y más de la mitad ya en sus hogares— y por otro los daños colaterales, que en buen cristiano se traducen como la fragilidad o no del nuevo régimen. Acaso habían transcurrido unas horas del siniestro cuando dentro y fuera del gobierno, en los medios de comunicación, en las redes sociales y en las múltiples ventanas de la sociedad, corría la hipótesis de un acto terrorista, la mano negra de grupos radicales y hasta la conjura desde las sombras. Líderes de opinión —Ciro Gómez Leyva, Pablo Hiriart, Joaquín López Dóriga y algunos más— advertían en sus espacios televisivos una teoría del complot, incubada entre los fanáticos del sospechosismo, asiduos a la máxima pública de que “piensa mal y acertarás”, rebasada con mucho la versión peñanietista de que la explosión pudo ser provocada por una acumulación de gas en el área donde se concentran los aparatos de aire acondicionado, en el sótano del edificio B-2, que destrozó el primer piso y el mezzanine, donde se alojan oficinas de Recursos Humanos y en el que numerosos empleados se aprestaban a checar su salida. Se oyó un estruendo; volaban los cristales; caían plafones, paredes y techos; la luz desapareció en un instante; cundía el miedo, alentado por los gritos de pánico, los rostros impactados de quienes sentían morir. Sobre los escombros yacían los cuerpos de más de un centenar de heridos y algunos de los muertos; debajo de ellos, otro tanto de cadáveres y unos cuantos sobrevivientes. México entró en duelo nacional porque el golpe no solo fue para Pemex sino para la capital del imperio. Seis meses antes, en septiembre de 2012, en Reynosa, Tamaulipas, otra explosión, en el centro procesador de gas, provocó la muerte de 30 personas. Ahí no hubo luto nacional. Es lo malo de ser provincia. Es propio de los mexicanos suponer que en cada siniestro hay un plan criminal. Sólo que ahora lo acrecientan las palabras del procurador Jesús Murillo Karam, quien promete llegar a la verdad sin descartar presunciones, ya sea un accidente, negligencia o incluso atentado; óigase bien: atentado Para sorpresa de todos, Murillo Karam le ha ahorrado a la opinión pública el desgaste de hacer creíble la hipótesis de la mano siniestra y la ofreció, no como plato principal y mucho menos como postre en este banquete de sospechas, sino a manera de aperitivo, cuando la investigación apenas despuntaba. Sobrado de experiencia, perspicaz, profundamente colmilludo, el ex secretario general del PRI y ex gobernador de Hidalgo no soltó la posibilidad del atentado sin aderezo alguno. Dijo que en las primeras pesquisas no se halló rastro de fuego, ni en los heridos, ni en los muertos, ni en papeles o plásticos, que habrían sido las sustancias más susceptibles de quemarse. Si no hubo fuego, ¿qué fue? ¿Sólo una onda expansiva? Murillo Karam levantó la tapa de una coladera de la que emergen olores fétidos y un océano de conjeturas. ¿Quién habría querido lanzar un ataque así contra Petróleos Mexicanos, sabedores que a esa hora, en ese lugar, se concentrarían decenas y quizá cientos de trabajadores petroleros? Las guerrillas de extracción social no atacan a la población civil, sino los puntos vulnerables del gobierno, el llamado “enemigo”. La guerrilla mexicana no es la ETA. No son fanáticos islamistas, ni el Ejército Republicano Irlandés o el dinamitero de Oklahoma. La guerrilla mexicana en los años 70 y sus herederos de este siglo no atacan a la sociedad. Tienen otro modus operandi. Hacía más de seis años que las instalaciones petroleras no eran atacadas. Las últimas ocurrieron en septiembre de 2006, con cuatro bombas colocadas en áreas rurales, en áreas de rebombeo o en zona de ductos, en Veracruz. Otros atentados se registraron en esos días en Guanajuato y Querétaro, pero ninguno contra civiles. Ese año, el 6 de noviembre, también estallaron artefactos explosivos en el auditorio Plutarco Elías Calles del PRI nacional; el Scotia Bank, donde se realiza el manejo financiero del IFE; en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y en algunos restaurantes, entre ellos el Sanborns de insurgentes, frente al PRI. El periodista Raymundo Riva Palacio, en su columna Estrictamente Personal, reveló —noviembre 8 de 2006— lo que los expertos hallaron: dos sustancias de alta efectividad: ANFO y Semtex (ésta de origen checo, pero que llegó a México vía Cuba), que juntas podrían hacer volar una torre de oficinas, como ocurrió en el edifico federal, en Oklahomma, en Estados Unidos. Colocar ahora esos explosivos, en un edificio tan vigilado como es Pemex y con controles mega estrictos, pareciera algo imposible. Se requieren por lo menos de 18 hombres. El costo de cada explosivo es de 12 mil pesos aproximadamente. Es tarea de expertos y de cómplices. De ser cierta la teoría del atentado, permitiría advertir que quienes sembraron los explosivos y no se tentaron el corazón para acabar con vidas valiosas, pudieran tener filiación de ultraderecha, los despojados del poder, los residuos del Yunque. En cambio, la guerrilla urbana de los años 70 y aún los que atacaron al PRI el 6 de noviembre de 2006, preservaron la integridad de la gente inocente. Daban aviso con anterioridad para desalojar instalaciones o advertían minutos antes de que se registrara la explosión para que cualquiera se pusiera a salvo. Incluso, la bomba colocada afuera del Sanborns en avenida Insurgentes, ni siquiera la hicieron estallar. Las explosiones fueron de madrugada, sin víctimas humanas. Así operan. A menos que hayan variado su patrón de conducta y se hayan vuelto carniceros. Otra hipótesis sobre el siniestro ocurrido junto a la Torre Ejecutiva de Pemex, va en el sentido de que grupos radicales han lanzado un mensaje claro, directo y sumamente amenazante al Presidente Peña Nieto en torno a su pretensión de abrir Pemex al capital privado. ¿Pero a qué capital privado se refieren? ¿Al capital de los priístas o al capital de la derecha? No es infundada, pues, la teoría del complot. Peña Nieto y los priístas traen en mente legislar fast-track para aterrizar la reforma energética, para permitir que el capital privado, incluido el extranjero, tenga como destino la paraestatal mexicana, vía asociación de Pemex con empresas privadas, las cuales no irían por un contrato sino por un porcentaje de las utilidades, las llamadas rentas, que reporten la perforación en aguas profundas en el Golfo de México, donde hay un océano de petróleo crudo, en yacimientos de gas y todavía más, quizá al cien por ciento en la refinación y la petroquímica. Todo ello implica cambios constitucionales y que se vea vulnerada la soberanía de una empresa pública con carácter de “estratégica”, pero con graves matices de corrupción, llevada deliberadamente a una mala operación, antes por los priístas y luego por los panistas, con un precario mantenimiento, hasta convertida en objeto de venta de garaje. O sea, primero acábatela y luego malvéndela. Peña Nieto tenía unas horas de haber retornado al país, tras participar en la cumbre de mandatarios de América Latina y la Unión Europea, en Chile, y de reunirse con la presidenta de Brasil, Dilma Rouseff, con quien adelantó que habría asociación de Pemex con la empresa Petrobras, cuando sobrevino la explosión en el complejo administrativo de Pemex. Días antes se hizo pública la asociación de Pemex con Mexichem para operar de manera conjunta lo que queda del complejo petroquímico Pajaritos, en Coatzacoalcos. ¿Es casual? Como sea, la explosión en el edificio B-2 del centro administrativo de Pemex, el jueves 31, sacudió no sólo a la sociedad sino las estructuras de Peña Nieto, y obvio puso en la palestra de las discusiones la fragilidad de su gobierno. Queda por ver si la teoría del atentado se confirma o si el régimen, fiel a su costumbre, sostiene que fue una acumulación de gas y aquí no ha pasado nada. Aunque sí pasó: murieron 36 mexicanos y otro centenar resultó herido. Por lo pronto, mientras los peritajes caminan, la hipótesis del complot sigue ganando terreno. Archivo muerto In crescendo el malestar de los maestros de la zona de Córdoba, Veracruz, el terruño adoptivo del gobernador Javier Duarte de Ochoa, y este martes 5 de febrero alcanzará niveles de crisis. Cerca de 2 mil trabajadores de la educación, integrantes de la Sección 32 del sindicato magisterial, tomarán las oficinas de la organización; expresarán su repudio al cacique sindical, Juan Nicolás Callejas Arroyo, y a su símil, Gaudencio Hernández, por la falta de una estrategia para enfrentar la reforma educativa del gobierno de Enrique Peña Nieto. Además de desconocerlos por vendecausas y porque las protestas oficiales son sólo una pantalla —dejar hacer, dejar pasar—, marcharán por la calles de Xalapa hasta llegar al Congreso de Veracruz, donde su repudio quedará patente. Mal y de malas el gobernador Javier Duarte, en el día de la Promulgación de la Constitución Mexicana. Los maestros provenientes de Córdoba de sus amores, dejan en claro que sobre ellos no hay pastoreo, ni cabildeos, ni nadie que los escuche y menos quien les resuelva, y por ello están fuera de control. ¿Qué dirá Peña Nieto de la ineficiencia del gober?...
|
|
|
SERVICIOS QUE OFRECEMOS. |
¿Quiénes somos? | Contacto |
Publicidad
| Aviso Legal ![]()
Copyright© 2009 a favor de El JEJÉN Microempresa, en trámite.
Todos los derechos reservados
Derechos de Autor en trámite.
Desarrollado por Zenón Ramírez García
Papantla, Veracruz, México