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INFORME ROJO
Theurel: El show de los aguinaldos* Hasta en “marcomantas” le cobran los empleados municipales * Confirmado: el peor alcalde de la historia * Holiday Fiel o cómo aplastar al Poder Judicial Federal en Veracruz * Benito Argüelles aisló al alcalde * El jefe de personal y su papá, el “aviador” * Pulgoso llora por su camioneta * Sospecha de Theurel y de Pérez Cruz. 23 de diciembre de 2013 Imperfecto alcalde, más vil que sagaz, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— hizo de su gestión un circo deplorable e ideó una reingeniería financiera para disponer de millonarios recursos, sin advertir que la realidad lo iba a devorar: endeudó por 30 años al Ayuntamiento de Coatzacoalcos y hoy no tiene ni para pagar aguinaldos y a duras penas cubre los salarios del personal. Atascado en una espiral de mentiras, llegó al final de su administración sin un centavo, mendigando dinero, exhibiendo al gobernador Javier Duarte de Ochoa, implícita la queja por retenerle 120 millones de pesos en participaciones federales y beneficios de la bursatilización fidelista, la que hipotecó y quebró a Veracruz. Theurel enfrenta la ira de los empleados municipales. A los de extracción sindical los dejó sin el pago de quinquenio y fondo de ahorro. A los de confianza ni el aguinaldo les dio. Unos y otros desconocen si cobrarán la última quincena del año. Cosecha reclamos y mentadas, lo mismo en el palacio municipal, al que cada vez acude menos personal, y hasta mantas en la vía pública, en los puentes peatonales, en fraccionamientos residenciales, en las puertas de la sede de gobierno, con airadas leyendas en que se le tilda de “rata” que se niega a pagar. Hiriente, una de las proclamas —tildadas de “marcomantas” en algunos portales de internet— está dirigida al gordobés Javier Duarte. Le piden que intervenga. “Señor gobernador: Ayúdenos a que pague la rata de Theurel”, dice la leyenda. Otra más refiere: “Theurel: los pobres también quieren cena de Navidad. Paga aguinaldo”. Y en la del anexo al palacio municipal, se lee: “Marcos: no seas inhumano. También queremos Navidad. Atentamente: empleados municipales”. No se recuerda un final tan estrepitoso, descarnado el reclamo del personal, acumulado el repudio a un alcalde que cosecha hoy las tempestades que sembró a lo largo de tres años en que su bipolaridad gobernó a Coatzacoalcos. Dice Theurel no tener recursos para pagar, pero a lo largo de su desastroso trienio dilapidó el dinero del pueblo en una campaña demencial para parcharse su maltrecha imagen y construir el proyecto de papel con el que pretendía convertir a su esposa Guadalupe Félix Porras de Theurel, en su sucesora en la alcaldía. Lo bueno es que a los locos no hay quien les haga caso. No quería a Lu-pilla para gobernar pues la niña es un cero a la izquierda, empalagosa y de falso compromiso social, sino como tapadera de su corrupta gestión, significado Theurel por el otorgamiento de contratos a las empresas de sus amigos y protegidos, varios de ellos auténticos prestanombres y otros investidos como funcionarios en áreas clave, donde hay manejo de recursos y donde también quedó evidencia de desvío de dinero. Año con año, Marcos Theurel gastó en publicidad 128 millones de pesos, o sea casi 400 millones de pesos en el fatídico trienio que le correspondió ser alcalde de Coatzacoalcos, enriqueciendo a los industriales de la prensa que se prestaron al juego de inflar la burbuja hasta que reventó. Ahora carece de recursos para enfrentar su triste final, exigido por el personal de confianza para solventar el pago de aguinaldos, y por el de extracción sindical, que reclama su fondo de ahorro, el quinquenio y los bonos de fin de año. De aquella reingeniería financiera que tanto presumió, no queda nada. Marcos Theurel dirimió su pleito a muerte con su antiguo mentor, Marcelo Montiel Montiel, instigado obviamente por el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, con el tema de la deuda municipal. Apenas tomaba posesión de la alcaldía, el 7 de febrero de 2011, se dolía de la deuda marcelista: 322 millones 480 mil 340 pesos, entre Banobras y Banca Mifel, la favorita del fidelismo. El de Banobras, decía theurel, ahogaba al ayuntamiento. Había que liquidarlo en sólo siete años. Se comía los recursos y no había para realizar obra, si acaso cubrir el gasto corriente. Eso le dio a Theurel margen para buscar una renegociación. Acudió a Banobras. Presentó su proyecto. Con lo que ya se había liquidado de la deuda marcelista, restaban 200 millones a pagar. Pretendía un préstamo de 500 millones. Le autorizaron 350, de los cuales saldó los 200 millones del crédito contratado por Marcelo Montiel. Theurel Cotero presumió la puñalada que le dio a Coatzacoalcos. Decía que gracias a la “reingeniería financiera” aplicada, se liberaban recursos y que el crédito se liquidaría en un plazo mayor pero con menor costo: 30 años, o sea, ocho administraciones municipales. Ya sin la carga financiera, diluido el pago a Banobras, se suponía que las arcas municipales rendirían para realizar mejor obra y brindaría mayor beneficio social. No fue así. Theurel se dedicó a construir obras, pero los contratos se los otorgó a las empresas de sus amigos, socios y prestanombres. Llegó a su último año a los tumbos y trompicones. En los últimos meses dejó de pagar a tiempo el salario de los trabajadores en cuatro ocasiones. Del hecho, responsabilizaba a los bancos y los bancos le respondían que si el Ayuntamiento no realizaba los depósitos de la nómina, no podían cubrir el salario de los empleados. Desesperado, el “reingeniero financiero” reveló que los recursos se hallaban retenidos en el gobierno de Veracruz, algo así como 120 millones de pesos. Con su delación, exhibía al gobernador Duarte y al secretario de Finanzas, Fernando Charleston Hernández, pero en un alarde de cinismo apelaba en tono lastimoso recordando que si ambos tenían cariño por Coatzacoalcos, como tanto pregonan, debían liberar los recursos. Suplicante, Theurel —“Me bajo el puto calzón”— se olvidó de sus desplantes, de la insolencia, del insulto, de la mentada de madre y el golpe en el escritorio, como solía hacerlo en las sesiones de cabildo o en los acuerdos con funcionarios de primer nivel, porque hoy, caído en desgracia, el caso de los aguinaldos exhibió lo insignificante que es. En lo que vino a terminar su reingeniería financiera. Archivo muerto Irreverente, retadora, la justicia fidelista no respeta a nadie, menos al Poder Judicial Federal. Pasó por encima del acuerdo del juez 14º de distrito y del Décimo Tribunal Colegiado de Circuito, ambos federales, y restituyó la posesión del predio donde se construye el Holiday Inn a la empresa hotelera. El viernes 6 se había cumplido la orden federal de entregar el predio a Joaquín González Menéndez, propietario del inmueble, en medio de una trifulca pues el representante de la intermediaria fidelista Hotelera Duport Ostión, Rodolfo Azuara Sánchez, se negó a acatar la restitución y se ufanaba de decirle a la agente tercera del Ministerio Público, Karla Marina León Perdomo, “hágale como quiera”, en franco desafío; se metió a la brava y cuando la parte contraria lo cercó, Azuara fue apaleado para que le bajara de vitaminas a su soberbia y a su proclividad a violar la ley. Doce días después, la maquinaria fidelista restituyó el predio a Hotelera Duport Ostión mediante una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz, evidente el reto al Poder Judicial de la Federación, convertidos los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la burla del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán y su testaferro, el gober Javier Duarte. Esta vez, la patética agente del MP, Karla Marina León Perdomo, fue a cumplir la orden y, por ende, a atropellar la restitución que ella misma había ejecutado por instrucción federal, aunque el proceso de desacato tarde o temprano la llevará a su destitución, multa y encarcelamiento, alcanzado en la faena el subprocurador en la zona sur, Jorge Yunis Manzanares. Tuvo, eso que ni qué, un centenar de elementos de Seguridad Pública a su lado, que ahora sí estuvieron a su disposición para cuidar los intereses del Holiday Fiel. Ahí permanecen, atentos a salvaguardar un negocio particular mientras la seguridad de los ciudadanos brilla por su ausencia. ¿Cómo se le llama a eso? ¿Peculado? Sí, cuando se usan los recursos públicos —y la policía lo es— para beneficio de particulares, es peculado. ¿O acaso no pueden los hoteleros pagar vigilancia privada? Sin ser gitanos, leamos el futuro fiel: la prensa nacional sobre el Holiday Inn, la venta del terreno a ínfimo precio por parte de Fidel Herrera, o sea daño patrimonial; esa constante de burlarse del Poder Judicial de la Federación, y Fidel en su lío con Forbes por aquello de que lo pusieron en el cuadro honor de la corrupción. Todo en prensa nacional. Lo mejor, diría un ex gobernador en apuros, está por venir… Flotando en la luna, como siempre, nunca entendió Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— que su brazo derecho, el hombre de todas sus confianzas, no jugaba para él sino para sus adversarios. Benito Argüelles Calzada, jefe del jurídico municipal, tenía una misión precisa: acabar con el equipo theurelista. Y lo logró. Grilló a todos, destruyó el hilo de confianza que los unía con el alcalde de Coatzacoalcos y finalmente aisló a Theurel. Seguía el plan marcelista. Malinformaba y generaba sospecha, lo mínimo que fuera, sabedor que poco bastaba para exacerbar la bipolaridad del presidente municipal. Fue Benito Argüelles director jurídico en lo formal, pero también tesorero, director de Comercio, coordinador de las prostis, jefe de recursos humanos, operador electoral, y de todo ello nació una fortuna hasta presumir hummers, jeeps y darse vida de rey. Su misión la cumplió, mientras Theurel llora su desventura. Eso le pasa por andar en la luna… Se llama Oscar Gustavo Ruiz Sánchez, funge como jefe de Recursos Humanos y su padre logró asegurar su puesto de base en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Cuentan la historia los allegados al improvisado funcionario, quien entre risas y burletas se jacta de haber cristalizado algo que ni los empleados de muchos años pudieron por méritos propios. Su padre no solo es un “aviador” sino que ahora lo será con base, sin que se le obligue a trabajar y desquitar el salario hasta que con los años, logre su jubilación. ¿Será que se lo solape el nuevo alcalde, Joaquín Caballero?… Llora y berrea Federico Lagunes por el robo de su camioneta, una Endeavor Mitsubishi, color negra, como el alma de su propietario. Tragando moscas en el restaurant La Barra de Tuxpan, Pulgoso Lagunes no vio cuando los robacarros lo dejaban “a pata”, como reseña el texto-regidor en su morbosa columna. Trasluce ira, frustración, pero no dice cuánto tiempo estuvo en el restaurant, ingiriendo galones de café, repitiendo y repitiendo que era “un mensaje”, gozosos los comensales mientras lo veían ir y venir al baño. Entre los sospechosos de Federico Canino está el alcalde de Coatzacoalcos, Marco César Theurel Cotero —“Te robo tu puto carro”—, quien lo exhibió como acosador sexual y drogadicto, y su compañero de cuadra, José Luis Pérez Cruz, a quien Pulgoso le hizo la jugada para que su columna fuera suprimida de Diario del Istmo y relevado de la producción del noticiario DI Noticias. Pide Pulgoso Migrante que si alguien en el pueblo ha visto su nave, le avisen. Sí pues… INFORME ROJO
Hernán, el periodista al que los sicarios quieren matar* El Papa y Duarte * La santidad y la podredumbre * Salas y Theurel por lo que queda en el DIF * Demanda de divorcio en camino * El juez y el Passat rojo * El barril sin fondo de los marcelistas * Mireya envía fogoso saludo a Joaquín. 16 de diciembre de 2013 Menudito, discreto, a veces puntilloso, un matalascallando, Hernán Villarreal Cruz es un periodista recio, de enorme potencial, crítico, honesto y comprometido con sus lectores, pero hoy en la mira de sicarios, levantado, golpeado, sobre quien recayó una amenaza de muerte: “No te matamos por lo que representas”. Despreocupado, el sábado 15 caminaba por las calles de Las Choapas, municipio al sur de Veracruz, donde suele recoger historias de abuso y corrupción, de represión policíaca y agresión social, que teje con pulcritud periodística, todo un relator de lo cotidiano, para las páginas de diario Presencia, del que es reportero y editor. Lo acompañaba su novia. Sobre la calle 20 de Noviembre, ingresaron a una tienda de alquiler de películas, llamado El Camichín. Eran las 21:50. Se le acercó un joven de no más de 14 años. Le dijo: “Hernán, te habla Armando”. Villarreal supuso que se trataba de Armando Serrano Domínguez, también reportero, quien ese día cubría el área de edición. Salió del lugar y de pronto sobrevino su terrible aventura. Le colocaron una bolsa en la cabeza. A empellones lo llevaron hacia un auto compacto, al que recuerda como un Chevy Chevrolet de color blanco. Escuchaba las voces de muerte de sus captores: “Hijo de tu puta madre, ya bájale. No te matamos por lo que representas. Si te matamos se nos vienen encima, pero ya nos tienes hasta la puta madre”. Vivía un festín de terror, acechado por la muerte, el golpe artero sobre su humanidad, blanco de la ira de los sicarios, un arma en la cabeza, mezclado el insulto con la amenaza. Una mujer que vio el “levantón” llamó a las oficinas de Presencia. Reveló lo ocurrido e identificó a Hernán. Minutos después, Armando Serrano recibió un mensaje vía WhatsApp, que decía: “Ey sabes, me levantó el grupo contrario, apenas y dicen ke me calme, pero no se de ke”. Llegó otro con expresión directa: “Estoy acá por la cabeza Olmeca”. Se inició una movilización. Presencia invocó a Seguridad Pública, que de inmediato inició la búsqueda. A eso de las 22:30, Hernán Villarreal se comunicó con el director de Presencia, Roberto Morales Ayala. Estaba libre. Sus captores lo bajaron del auto a empellones y amenazas. Requería ayuda e indicó su paradero. Lo habían dejado en el libramiento de la colonia Anáhuac, contraesquina de la calle Joaquín Amaro. Ahí fue hallado por sus compañeros de trabajo y un equipo de seguridad. Se le veía desesperado, abatido por el miedo, lleno de lodo de las rodillas a los pies. Pudo relatar que sintió que lo llevaban hacia una loma, el trayecto en una pendiente ascendente, cerca de donde lo abandonaron. Fue bajado del auto. Lo tundieron a golpes en las costillas hasta dejarlo sin aire. Y después, otra sesión de amenazas. Le bajas o la pagas. “No te matamos por lo que representas”, fue una frase que caló hondo en Hernán y en el personal de Presencia. Aludía a sus notas y reportajes, acucioso como es, documentados sus textos, críticos sus enfoques. Esa noche del sábado 15 fue enterado el periodista Jorge Morales Vázquez, el más activo de los integrantes de la Comisión Estatal para la Protección de los Periodistas en Veracruz, el único con actitud crítica, quien instruyó a Hernán Villarreal sobre el protocolo a seguir para garantizar su seguridad. La secretaria ejecutiva de la comisión, Namiko Matsumoto Benítez, también dialogó con el director de Presencia, Roberto Morales Ayala. Diría después Jorge Morales que la agresión, el “levantón” y la amenaza a Hernán Villarreal es indudablemente por su trabajo periodístico. Un día más tarde, el domingo 16, Hernán Villarreal interpuso la denuncia penal ante la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común de Las Choapas, a la cual se le asignó el número CHOA/1108/2013. La denuncia será turnada a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, perteneciente a la Procuraduría General de la Republica (PGR). Su caso está ya en las páginas de medios nacionales y en portales de noticias. Lo tienen también organizaciones defensoras de los derechos de los periodistas, como Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Front Line Defenders, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), entre otras. Incisivo con sus temas, Hernán Villarreal ha mantenido una constante para documentar el enriquecimiento del ex alcalde y ahora diputado local, Renato Tronco Gómez; sus negocios con el erario público; el uso de patrullas de seguridad pública y personal policíaco para proteger al grupo de élite tronquista; el cierre arbitrario del basurero municipal y la creación de tiraderos clandestinos cerca de escuelas y núcleos poblacionales. Es un relator de los conflictos estudiantiles, del problema magisterial, la toma de escuelas y los afanes callejistas por liberarlas, así como la corrupción sindical en el Tecnológico de Las Choapas. También la estela de violencia lo mismo entre sindicatos de albañiles, la ejecución de dirigentes y los constantes asaltos en la supercarretera Raudales-Ocozocoautla. Sus más recientes pesquisas sobre el fraude en los comicios municipales, dieron en el clavo cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación invalidó la elección y ordenó convocar a un proceso extraordinario. En las páginas de Presencia, documentó el fraude del grupo tronquista, lo dimensionó, le siguió la pista a los órganos electorales que venían solapando las corruptelas y evidenció la mascarada del Tribunal Estatal de Elecciones de Veracruz, que realizó un recuento de votos, incluso con paquetes electorales embarazados y con votos amañados. No es esta, sin embargo, la única agresión que sufre Hernán Villarreal. El 31 de mayo de 2007, tras el asesinato del regidor panista Alfredo Pérez Juárez, y una vez que se enfocara la investigación sobre el entonces alcalde Renato Tronco, recibió una amenaza directa. “Tú nos las debes y nos las vas a pagar caro”. Tres hombres lo interceptaron cuando salía del diario. Lo acompañaba uno de sus compañeros, Gregorio Jiménez Corona. Cuatro meses después, el 8 de septiembre, fue acosado, insultado, increpado y jalonado por un grupo de estudiantes que protestaban por la publicación de un desplegado en las páginas de Presencia, suscrito por el director del entonces director del Tecnológico de Las Choapas, Moisés Jiménez Alor, quien refutaba así acusaciones del líder sindical Marco Antonio Nava Argüelles, quien ha hecho de esa institución un coto de poder y dinero. Hernán Villarreal cubría la protesta estudiantil cuando se convirtió en el blanco de ataques e improperios. Hoy la agresión fue directa. Hernán Villarreal estuvo en manos de sus captores, un grupo de sicarios que lo retuvo 40 minutos, le colocó una pistola sobre la cabeza, lo tundió a golpes y le lanzó la amenaza: “Hijo de tu puta madre, ya bájale. No te matamos por lo que representas. Si te matamos se nos vienen encima, pero ya nos tienes hasta la puta madre”. Menudito, callado, Hernán Villarreal no hace ruido. Escribe, documenta y relata quiénes son los malos, los corruptos, los que abusan del pueblo, los que reprimen a la sociedad, los autores de la violencia, los amigos de la sangre y de la muerte. Ese es su compromiso. Así que, como es, ni en sueños le bajará. Archivo muerto Felices todos, pudo el pueblo de Veracruz pagarle su ida al Vaticano a San Javier Duarte de Ochoa; Karime Macías, alias “La Poderosa”, hijos, ayudantes y guaruras. Allá, en la audiencia general del Papa Francisco estuvo el gordobés, quien le entregó nacimientos artesanales a propósito de la próxima Navidad. Santo contraste: el pontífice romano, líder de la Iglesia católica, reformador y crítico de la corrupción, y el gobernador veracruzano, cómplice de la corrupción fidelista, artífice del saqueo, mandatario gracias a un fraude electoral descomunal, omiso cuando el estado de Veracruz iba siendo entregado al crimen organizado. Qué postal: Francisco, que representa la santidad a la que deben aspirar los católicos, y Javier, que encarna la podredumbre política y el Estado fallido. Por lo pronto, felices los veracruzanos; con dinero de todos se le pagó el viajecito al gordobés Duarte y rémoras que lo acompañan. Qué ternura… Muerdemano profesional, Roberto Salas Gutiérrez llegó a Coatzacoalcos de la mano de Guadalupe Félix Porras, protectora, amiga, confidente, y hoy la traiciona, aunque en privado se siguen viendo, allá en un restaurant de la avenida Justo Sierra, en Minatitlán. Llega al DIF como poder tras el trono, de última hora, sin Lu-pilla, quien ya reside en Xalapa, dedicada a documentar su demanda de divorcio y a reponerse de tanta felpa, el terror en las entrañas. Salas le ata las manos a Claudia del Carmen Jiménez Alegría, en la dirección del DIF municipal, y también a Francisca Villegas Gómez, la tesorera. Cuentan los insiders que Salas no va por el proceso de entrega-recepción sino por lo que queda en las arcas para sí y para su patrón, el inefable Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—. Este jueves 12, le dio posesión Benito Argüelles Calzada, director jurídico del Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Claudia y Francis dicen que no se van así como así, y que las liquidan y les justifican el cambio o se arma la grande, los secretos del saqueo a la luz pública. Temen los trabajadores que les afecten su última quincena de salario y el aguinaldo, pues alguien —menudita, malquerida, ninguneada— ya ordeñó la ubre y se llevó 800 mil pesos que eran para el pago de nómina y gastos del DIF. Lu-pilla, que ni tercer informe de labores dará, ya hizo lo suyo… Corrupto y más, cesado por negociar la ley, el juez Daniel Núñez Juárez pudo dejar pasar agravios y revanchas pero ni por accidente los sobornos ganados a pulso. Uno de ellos tiene que ver con José Pablo Robles Martínez, dueño de Diario del Istmo. Le haría saber que aquel “pitazo” que le permitió escapar y burlar a la justicia, no había sido bien correspondido. “Tengo su asunto”, le transmitió. “Ya cumplí”. No hubo paga en efectivo; sí un Passat rojo, puesto en el puerto de Veracruz, endosada la factura a un propio. ¿Y el caso de los alfiles que recibían las transferencias bancarias? Un hotelero, un médico, un empresario. ¿Y el de la escuela de danza donde resultó socia doña Mónica? Luego les cuento… Barril sin fondo el de los marcelistas, de regreso al ayuntamiento de Coatzacoalcos por lo que les faltó robar. Su líder, Marcelo Montiel Montiel, delegado de la Secretaría de Desarrollo Social federal en Veracruz, no les da pero los pone donde hay, el presupuesto a su alcance, las obras, la nómina, los recomendados, los entres policíacos y la mordida. Se repite la historia de 2004 y 2010, cuando el marcelismo dejó las arcas secas y hasta un libro negro se hizo de cada administración, con obras pagadas con sobreprecio, albercas fuera de norma, obra adicional y obra excedente violando la ley, recursos federales malversados, impuestos condonados sin atribuciones para hacerlo y hasta crímenes encubiertos. Lo que es el vértigo del poder… Que Mireya le envía un fogoso saludo a Joaquín. Hermosa la dama, tiene también el don de la paciencia y la habilidad para asumir su condición de reina, como siempre debió ser. Atrás quedarán los obsequios fastuosos, la laptop última generación, dinero sin medida. Hoy toca a las puertas del reino y, por lo pronto, Mireya envía un fogoso saludo a Joaquín. Amor de verano en pleno invierno… INFORME ROJO
Holiday Inn: vivir fuera de la ley* Lu-pilla no se para por el DIF * Destruye documentos comprometedores * Cuatro denuncias contra el “Diablito” Yuen * El operador ya cosecha * Compra dos edificios y construye dos mansiones * Los muertos de Peña Nieto * Erick, Manzur, De Antes, Silva pedían “30 kilos” y Javier les daba 50 * Ron chiapaneco con caña veracruzana. 11 de diciembre de 2013 De la mano de Rodolfo Azuara Sánchez, su voz, su ejecutor en Coatzacoalcos, la empresa hotelera Holiday Inn desacata a un juez federal, ignora a un tribunal colegiado, se resiste a acciones de la autoridad, reta a policías, lanza amenazas de muerte y provoca una espectacular batalla campal. Beligerante, Holiday Inn se niega a ceñirse a la ley. Tiene descompuesto un juicio de amparo que lo obliga, por ahora, a devolver el terreno en que se construye el hotel de cinco estrellas, a todo lujo, sobre el malecón costero y con un trozo de playa, en cuyo trasfondo se perciben los intereses, la figura, los negocios y la ambición del ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán. Agitado le amaneció el viernes 6 a la empresa hotelera. Esa mañana, el Ministerio Público del Fuero Común ejecutó la restitución de la posesión al dueño del predio, Joaquín González Menéndez, y generó una reacción virulenta del “representante jurídico” de Holiday Inn, Rodolfo Azuara, que culminó con una gresca fenomenal. Tras cuatro intentos, reacia la agente tercera del MP, Karla Marina León Perdomo, a cumplir la orden del juez Decimocuarto de Distrito, Pedro Antonio Rodríguez Díaz, finalmente lo hizo y tácitamente dejó en suspenso la construcción del fastuoso hotel. Al filo de la 9 de la mañana, Karla Marina se apostó frente a la entrada del inmueble. Dio instrucciones al personal ministerial e instruyó a los elementos de Seguridad Pública a avanzar. Llegó hasta la cerca de alambre, tras franquear maquinaria de la empresa constructora. Le fue negado el acceso. Varios individuos rechazaban la orden judicial. La policía les advertía que el problema no era con los albañiles sino con la hotelera, previamente notificada del desalojo. Aún así, persistían a negar el paso. Instantes después, la policía abrió la cerca. Tomó a los cabecillas y a empujones los condujo al exterior. Del primer piso del hotel eran arrojadas piedras sobre la policía, y la agente del MP tácitamente fue atropellada por uno de los esbirros de Azuara Sánchez cuando era desalojado. Así, poco a poco, fue cediendo la resistencia. Minutos después, los albañiles, el personal de la constructora y los agitadores del “representante jurídico” de Holiday Inn quedaban fuera del inmueble. La MP recorrió las instalaciones y asentaba el cumplimiento a desalojo. Sólo faltaba retirar la maquinaria y algunos implementos de trabajo. Se permitía el acceso al personal en grupos de cuatro para retirar sus objetos personales. Mientras, Rodolfo Azuara agitaba de nuevo. Insistía en ingresar de nuevo. Fue cercado por la policía, llevado hacia el extremo de la banqueta, esposado, subido a una patrulla y sacado del lugar. Con él se fueron los elementos de Seguridad Pública, cuando aún no concluía la diligencia. Minutos después, liberado por la policía “por instrucciones superiores”, Rodolfo Azuara volvió. Reagrupó a su gente y allanó el predio. Para entonces Seguridad Pública estaba ausente. La MP, Karla Marina León Perdomo, le pedía que no entorpeciera la orden del juez federal. “Hágale como quiera”, respondía el “representante jurídico” de Holiday Inn. La MP optó por retirarse junto con su personal. Azuara hablaba con altivez. Seco, cortante, majadero, retaba a cualquiera. Todo el tiempo con el celular en la mano, reportando cuanto ocurría, sabíase impune, trepado en la burbuja fidelista. Sin la autoridad judicial a cargo, quedaba aquello convertido en una arena de gladiadores. En los videos se observa a un grupo de seguidores de los dueños del predio instando a Azuara a salir del terreno. Se ve también a uno de los operadores del “representante jurídico” de Holiday Inn alzar amenazante una pala. Dominante en un principio, Rodolfo Azuara se vio apabullado minutos después. Otro contingente lo enfrentó. Paulatinamente lo fueron cercando. Unos portaban palas en las manos; otros, estacas. Recibía palazos en las piernas, incapaz de esquivar el golpe; se le empujaba con una estaca en la espalda. Caminaba a los tumbos. Rodaba por la arena y hasta un zapato perdió. Hilacho de persona, despojo humano, provocaba lástima verlo reducido a nada, el terror en la mirada, la piel transparente. En un momento, fue acuerpado por un par de tipos que pidieron cesar la paliza, la humillación. Disminuido, ya no se le escuchó decir “y háganle como quieran”. Le hicieron como quisieron y lo echaron a punta de palazos y estacazos. Había ofrecido paga doble a los albañiles para repeler la acción de la justicia, para ayudarlo a desacatar la orden del juez federal, y lo único que obtuvo fue una felpa mayúscula. Abordaría luego un taxi. Refieren las fuentes allegadas a los dueños del predio que no paraba de usar su teléfono celular. Y que el conductor del auto le escuchó decir que le enviaran gente, que “había que matar”. Y que mencionó tres nombres: Joaquín González y Enrique Orta, ambos propietarios del predio, y Alejandro Wong, ex regidor municipal. Protegido de Fidel Herrera Beltrán, provocador de la gresca, rebelde a la acción de la justicia, Rodolfo Azuara entonces se dijo víctima, robado, lesionado y llevó su caso, ahora sí, al Ministerio Público, al que desairó minutos antes. De origen, el conflicto lo provocó Fidel Herrera, siendo gobernador de Veracruz, cuando el 30 de octubre de 2009 vendió el predio, una extensión de 2 hectáreas en 3 millones 2 mil 200 pesos. La operación la concretaron Ranulfo Márquez Hernández y Manuel Barclay Galindo, titulares de la Secretaría de Desarrollo Social y Medio Ambiente (SEDESMA) e INVIVIENDA, respectivamente. Quien sabe de eso, de entrada aprecia un fraude. Según avalúos comerciales, en esa zona el metro cuadrado se cotiza en 4 mil pesos; o sea, el valor del terreno es de 80 millones de pesos. El daño al erario es imputable a Fidel Herrera. ¿Otro Reynoso Femat? Peor todavía, que el terreno no era propiedad del gobierno de Veracruz. Es parte de la extensión de 6 millones de metros cuadrados robados a particulares y convertidos en reserva territorial. Como ya se ha determinado en los tribunales, el gobierno de Veracruz no ha demostrado la propiedad. De ahí que el predio sobre el que se construía el hotel Holiday Inn en Coatzacoalcos, haya sido restituido a su dueño, Joaquín González Menéndez. Vaya forma de atraer el turismo de la hotelera Holiday Inn. Compra terreno con broncas y lo quiere limpiar violando la ley: desacata a un juez federal, ignora al tribunal colegiado que ordenó darle entrada al amparo, incurre en resistencia de particulares a la autoridad, recurre a la violencia, lanza amenazas de muerte y se ve atrapado en un escándalo. Y todo por comprarle un terreno chueco a Fidel. Archivo muerto A cuestas su vergüenza, Guadalupe Félix Porras tiene mínimo dos meses que no se digna poner un pie en el DIF. Usada para regatear la candidatura a la alcaldía de Coatzacoalcos, se volvió inservible en cuanto el PRI definió que Marco César Theurel Cotero –“Te rompo tu puta madre”— no impondría a su sucesor. De entonces para acá, de julio a la fecha, Lu-pilla es un cero a la izquierda, con apariciones esporádicas, sin atender el changarro, sólo útil como pararrayos de su consorte, de sus iras y exabruptos, unos públicos y otros menos públicos. Lady Gaga versión Mina, víctima de Marcos que no la veía como una dama sino como su sparring, dejó el DIF acéfalo, desfondado, sin recursos, con una nómina duplicada, el área de rehabilitación en punto muerto, saqueado mediante el pago de facturas por servicios que no se ejecutaban y bienes que no existían. Lu-pilla anda en otro sitio, dedicada a destruir evidencia del gran atraco, en una oficina alterna, la de la segunda calle de Díaz Mirón. Mientras, en el DIF ya fue borrado todo vestigio de peculado de los equipos de cómputo, a excepción de los respaldos que el personal, por aquello de su seguridad personal, previamente guardó para cuando se ofrezca. Casi perfecto, Lu-pilla, casi… Cuatro denuncias penales, unas radicadas en Coatzacoalcos y otras en Acayucan, pesan sobre Jorge Yuen Ricárdez, orgullo del nepotismo del alcalde de Nanchital, Alfredo Yuen Jiménez. Tienen que ver con la venta de fichas en Petróleos Mexicanos, sin cuyo requisito no hay manera de contratar un turno, y con sus negocios al amparo el poder. Por razones por demás explicables, las de Coatzacoalcos fueron enviadas a reserva y así, por lo menos durante un tiempo, no inquietarán al joven director del DIF de Nanchital. O sea, el Ministerio Público ordeñando al junior, dilatando la procuración de justicia, pues de que hay elementos para consignar el caso, los hay… Rico sí, acaudalado muy pronto, viajó a Xalapa, se instaló en su cargo y desde entonces llueve sobre él un diluvio de millones. Atesora ya dos edificios y construye sendas mansiones, una para su esposa y otra para la dueña de su corazón, fruto de su paso por las instituciones y por tener al alcance el erario. ¿Una pista? Se desempeñó en áreas de salud, de asuntos legales, contables y de operación electoral. Fácil… Cifras para no olvidar: en su primer año, el ex presidente Felipe Calderón tuvo un registro de muertos por vía violenta de 9 mil 551, mientras que el récord de Enrique Peña Nieto es de 17 mil 46. El dato no es extraoficial; la fuente es el Sistema Nacional de Seguridad pública. ¿Pues no que con el PRI acabaría la espiral de violencia que agobia a México?… ¿Quién es esa funcionaria municipal, cuya encomienda fue controlar a las promotoras y lideresas de colonias, agasajándolas con reventones, trago, comida y strippers que les hacían entender que la vida no es sólo andar repartiendo despensas a cambio de votos? Embriagadas, sin conciencia de sus actos, qué les importaba terminar la fiesta a media banqueta, babeadas, la pierna al aire. Colmilluda la CP que la hacía de guía, por sus manos corren grandes sumas, cheques mayores y el reclamo de cientos de proveedores que a la fecha sólo ven que a ellos no se les paga y que su dinero se aplica en francachelas de noche loca… Historias del duartismo, historias sin moral. Tejida la trama para destroncar la alianza PAN-PRD en vísperas del proceso electoral para renovar Congreso y alcaldías en Veracruz, hubo que buscar alcaldes perredistas y panistas que se plegaran a se plegaran al boicot. Erick, Manzur, De Antes, Silva, todos sin moral, estudiaban cómo llegar, sugerir, pagar y corromper. “Que sean 30 kilos”, para empezar, planteaban. “Tomen 50”, respondía magnánimo don Javier. Entonces los rufianes pagaban “10 kilos” y se repartían los 40 restantes. Y así semana por semana, con uno y otro grupo de alcaldes. Qué saqueo. A nadie le dolía. Era dinero del erario, del pueblo… Negocio de ron con caña veracruzana en el vecino Chiapas. Negocio de dos prominentes y desprestigiados políticos. Mañana les digo… INFORME ROJO
La narcopolicía en tiempos de Fidel* Desalojarán el predio del Holiday Inn * Juez pide el auxilio de la PGR * La agente del MP, en proceso de destitución * Pulgoso Lagunes, citado a la fiscalía por acoso sexual * Quiere usar a los regidores para evadir la ley * Jaguaroundi o el robo del siglo * Bono de marcha a los consentidos del alcalde de Nanchital. 7 de diciembre de 2013 Un alarde de cinismo, la podredumbre en sus labios, describe al secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita, profundamente enterado de cómo el crimen organizado, los narcos, Los Zetas, gozaban de la protección policíaca en los tiempos de Fidel Herrera Beltrán, y nada hizo para impedirlo. “Nuestra policía los viene escoltando”, dice Bermúdez Zurita a un grupo de alcaldes electos, su relato centrado en el levantón de un empresario a manos de Los Zetas, donde interviene un vehículo policíaco. Cita otro caso. Ya con las fuerzas federales adueñadas de Veracruz, se logra la detención de un líder del narcotráfico. Sus cómplices implementan un operativo para rescatarlo. Se integra un convoy de once vehículos, todos fuertemente armados. Una patrulla es alertada que habrá enfrentamiento. Prende la torreta. No ayuda. Se mete en un estacionamiento “a hacerse buey”, precisa el flamante secretario de Seguridad. Inquietante, el relato no proviene de un funcionario ajeno a la complicidad fidelista con el crimen organizado. Bermúdez Zurita era el titular del C-4, el órgano de espionaje del gobierno de Veracruz, usada la información recabada para el chantaje y la presión con que se somete a los adversarios del régimen estatal. Su voz se escucha en un audio que circula en el portal youtube, en internet. Se oye a Bermúdez aludir a un video que evidencia el nivel de vinculación entre el narcotráfico y la policía, germen que dio como resultado el surgimiento del paraíso de Los Zetas en Veracruz. A ese audio haría referencia el ex candidato panista al gobierno estatal, Miguel Ángel Yunes Linares, en su contrainforme del 1 de diciembre, réplica al mensaje del gober Javier Duarte, a quien acusa de pretender “tirar la piedra para atrás” en el tema de seguridad, infructuoso el deslinde del clima de violencia, secuestro, levantones, que desataron los agentes del crimen al amparo del fidelismo. Duarte, refiere Yunes, fue parte de “esa estructura corrupta”; Bermúdez también. Duarte “formó parte de esa estructura delincuencial… él sabía de los vínculos de su jefe con las bandas delincuenciales, pero calló entonces y encubre hoy”. Observaba la pandilla fidelista cómo avanzaba el narcotráfico, cómo se infiltraba en las corporaciones policíacas, cómo cooptaban a los altos mandos, cómo retaban al sistema, incluido el ataque al entonces secretario de Seguridad, Sergio López Esquer, en junio de 2011; cómo gozaron de impunidad y disimulo, y no movieron un dedo, no alzaron la voz para denunciar que las instituciones estaban siendo devoradas por el crimen organizado. Son contundentes las alusiones a la corrupción en el audio, dos episodios de encubrimiento y lamentos del secretario Bermúdez a toro pasado: “ésta policía nos iba a dejar morir solos”. Uno de los casos lo relata Bermúdez así: “Cuando empezamos a revisar este video, en el C4, nos damos cuenta que son Zetas, los del coche rojo y los del coche negro. Están levantando a una persona, a un empresario que no pudimos rescatarlo. Ahorita les voy a enseñar el por qué no pudimos rescatarlo, y por qué estamos haciendo este trabajo tan empeñados. Si quieres córrelo. Aquí están, aquí ya subieron a la persona, en esos dos coches lo llevan, y fíjense ahorita quién los viene escoltando. Ahí viene un coche de los Zetas, el segundo es la escolta, este negro, y miren quién los viene escoltando. Nuestra policía los viene escoltando”. El segundo caso habla de una policía que no va al choque por miedo o por complicidad: “Eso era Veracruz hace tres años. Si quieres dale un poquito más adelante, regresa tantito, ahí, ponle pausa, ahí. Fíjense ustedes qué es lo que va aquí adelante. Va una patrulla, que antes era policía de Veracruz, Intermunicipal de Veracruz. Esta captura que hizo, que hicieron las fuerzas federales fue de un líder del narcotráfico en Veracruz y todos los demás no sabían quién los había detenido, si había sido la Marina, el Ejército, la contra, la policía. Entonces desarrollaron un operativo, que ahorita van a ver ustedes la fortaleza que tenían ellos aquí. Va la patrulla y están buscando a su líder. Después damos una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez… Aquí van otra vez. Va la Hummer adelante, una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, y la cola, once camionetas con gente armada. Así tomamos Veracruz. Ese fue el reto para la Marina, Ejército, Policía Federal y nosotros. Por supuesto, acompañados del CISEN, y por supuesto con la voluntad de la PGR, hemos logrado cambiar esto. Regrésale un poquitito nada más. Vean lo que hace nuestra patrulla cuando oye el llamado de que van 11 camiones armados. Vean qué hace la patrulla. Prende su torreta. Va a ayudarnos o mejor se mete a un estacionamiento a hacerse buey. Esa es la policía que teníamos”. Y a todo esto, se pregunta Yunes Linares y se pregunta medio Veracruz: ¿por qué no denunciaron Duarte y Bermúdez a los policías corruptos, la infiltración de las corporaciones, la impunidad con que creció el narcotráfico? Protegido desde la cúpula de la fidelidad, el crimen organizado le robó la tranquilidad a Veracruz, sembró muerte, generó violencia, desmembró familias, hizo de su territorio un camposanto de migrantes, sepultados cientos de ellos en fosas clandestinas. Nada le fue ajeno al entonces secretario de Finanzas y luego diputado federal Javier Duarte, el favorito cortesano de Fidel Herrera para quien se allanaba el camino hacia la gubernatura. Nada podía desconocer Arturo Bermúdez Zurita, director del C-4, en sus manos la información clave, producto del espionaje político, miles de fichas a su alcance, incluidas la de los empresarios que debían pagar cuota, los extorsionados y secuestrados, lo que se pagó por su vida, los jefes policíacos embarrados con narcos, políticos cuyas campañas fueron pagadas con fondos del tráfico del drogas, como la de Fidel, según el testimonio de Juan Carlos Hinojosa, ex contador del Cártel del Golfo, en el juicio de Austin, Texas, y el señalamiento de que el extinto Heriberto Lazcano, líder de Los Zetas, invertía en la empresa de Francisco Colorado Cessa, ADT Petroservicios, a la que el gobierno fiel le concedía contratos de obra y le vendió 68 hectáreas de la reserva territorial de Coatzacoalcos. ¿Qué fue aquello? ¿Una narcopolicía solapada por un narcogobierno? Si como revela el secretario Bermúdez la policía estaba al servicio del crimen organizado, aún es tiempo de acudir a la Procuraduría General de la República y corregir el rumbo. Alarde de cinismo el del secretario Bermúdez: narcopolicía en tiempos de Fidel. Archivo muerto Con un pie en el abismo, Karla Marina León Perdomo volvió a ser emplazada a cumplir con el acuerdo del juez Decimocuarto de Distrito, Pedro Antonio Rodríguez Díaz, a fin de restituirle la posesión a su legítimo propietario del predio donde se construye el hotel Holiday Inn, en Coatzacoalcos. Este viernes, a las 9 de la mañana, debe cumplir con la diligencia y esta vez también se instruyó al Ministerio Público Federal y la Policía Federal Preventiva para destinar agentes que procedan a realizar el desalojo. Fueron notificados, también, el subprocurador de Justicia en la Zona Sur, Jorge Yunis Manzanares, y el secretario de Seguridad Pública en Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita. Incapaz o medrosa, o seguramente ambas, la agente Tercera del MP se ha pasado por donde quiere el acuerdo del juez federal en cuatro ocasiones, la última el martes 2, cuando ni se paró por el lugar de la diligencia pese a haber de la diligencia notificado a las partes involucradas, violentando un juicio de amparo interpuesto por el propietario del predio, Joaquín González Menéndez, y burlando así al Poder Judicial de la Federación. Apercibidos todos de que o cumplen o cumplen, el juez Pedro Antonio Rodríguez Díaz señala en su acuerdo que la inejecución de la diligencia les hará acreedores a una multa de 500 salarios mínimos, algo así como 25 mil pesos a cada uno. Se encuentra ya la agente tercera del Ministerio Público del Fuero Común, Karla Marina León Perdomo, en procedimiento para ser destituida y sancionada por desacato a una orden judicial federal, según consta en el oficio 5415, registrado en la Oficialía de Partes del juzgado federal bajo el número 20986. Y es que, a decir del juez Decimocuarto de Distrito, Karla Marina “ha dilatado deliberadamente” el cumplimiento de la restitución del predio. Este viernes, a las 9 de la mañana, podría quedar en suspenso la construcción del hotel Holiday Inn de Coatzacoalcos, a cuya hotelera vendió el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán el terreno, a sabiendas que se hallaba en litigio y que no era propiedad del gobierno de Veracruz… Bien trabado, Federico Lagunes Peña cosecha hoy el fruto de sus desmanes. Fue citado el regidor sexto de Coatzacoalcos a comparecer ante la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos, por el caso de acoso sexual contra dos secretarias. Con fecha 27 de noviembre de 2013, giró dos oficios el agente tercero, Humberto Vázquez Medina, uno al alcalde Marco César Theurel Cotero para que le hiciera de su conocimiento a Pulgoso Lagunes que no puede eludir su embrollo de carácter penal, y otro al propio edil fidelista en calidad de “imputado”, o sea acusado, a presentarse el próximo lunes 9, a las 10 de la mañana, en la fiscalía con sede en Xalapa. Herido de muerte, vocifera Pulgoso Lagunes que no acudirá a la cita y que de ser obligado, orquestará que la mayoría de los ediles saboteen el informe de Theurel. O sea, quiere a los regidores de tapadera y cómplices de sus fechorías. ¿Pues no que presumía que se llevaba de a piquete de panza con el gobernador Javier Duarte de Ochoa?… ¿Cómo llamarle? ¿Jaguaroundi o el robo del siglo? Reserva ecológica, pulmón ambiental, sobre 100 hectáreas se erige Jaguaroundi, la cara noble de Pemex, en la colindancia con el complejo petroquímico Cangrejera, donde flora y fauna nos demuestran que se puede convivir con la industria, factible el desarrollo sustentable. Pues sí, suena bien, de no ser porque para ello Pemex se haya apropiado de 100 hectáreas que no aparecen en el decreto expropiatorio y que arrebató con la complicidad de jueces y magistrados. Próximo escándalo mediático. La historia, en breve… Vivos unos, frustrados otros, protagonizan los hijos políticos del alcalde Alfredo Yuen Jiménez una comedia de odio y abuso en Nanchital. Nace la disputa por el pre-bono de marcha que liberara la tesorera municipal, Marisol Karen, bajo la directriz del contralor Luis Vicencio Santos, alias “Güicho Panteón”, y la asesoría de su allegadísimo Carlos Mayo, y que sólo tocó a unos cuantos. Se cuentan entre los beneficiados a Beatriz Morales Guillén, esposa de “Güicho Panteón”, encargada del Archivo Municipal, pero de quien se sabe no daba golpe en horas de trabajo, pues usaba el cargo para su negocio de usura, préstamos con altos intereses, pero dinero líquido y a la mano de los trabajadores; el director de Obras Públicas, César Chang Ricárdez, sobrino del alcalde; Ricardo Sagrero, de Protección Civil; Ángel Rodríguez Navarro, director de Comunicación Social, y la propia tesorera Marisol Karen. O sea, la pandilla de los consentidos ya hizo su año de Hidalgo, lo que encrespó al resto del personal de confianza que se tuvo que conformar con las últimas quincenas y el aguinaldo. Hasta los de mayor nivel que la esposa de “Güicho Panteón” se quedaron con las manos vacías… INFORME ROJO
Caso Holiday Inn: burla al Poder Judicial Federal* Las mafias sobre La Bestia * Tres migrantes asesinados * Pasto sintético, otro negocio de Marcos * Alcalde de Minatitlán incurre en desacato judicial * El caso Cibernética sigue * Desaire a la señora de Kidnie. 3 de diciembre de 2013 Sometido a Fidel Herrera Beltrán, su amo y señor, padrino y tripulador, Javier Duarte de Ochoa gobierna a su modo y como puede, sin dejar de servir a intereses de grupo y sin que importe faltar a la ley, así sea burlando al Poder Judicial de la Federación. Un caso, el del Holiday Inn en Coatzacoalcos, ejemplifica los deslices del gobernador de Veracruz en materia de justicia y el desenfreno que lo lleva a proteger, encubrir y solapar un negocio de 150 millones de pesos, la apuesta turística del fidelismo, montado el hotel sobre una fracción de los 6 millones de metros cuadrados de terreno robados “moralmente” a particulares desde los años 80. Por enésima ocasión, el miércoles 27 de noviembre, el aparato de justicia duartista volvió a desacatar al Poder Judicial Federal y favoreció de nueva cuenta al grupo hotelero al que el ex gobernador Fidel Herrera vendió en sus días en que gozaba de la “plenitud del pinche poder” un predio de dos hectáreas a precio de regalo, un regalo fraudulento. Esa mañana, poco después de las 7, llegaba al inmueble en construcción, ubicado sobre el malecón de Coatzacoalcos, la agente tercera del Ministerio Público del Fuero Común, Karla Marina León Perdomo, acompañada del personal del MP, elementos de la Agencia Veracruzana de Investigación (AVI) y patrullas del Mando Único Policial. Atendía el acuerdo del juez federal Decimocuarto de Distrito, Pedro Antonio Rodríguez Díaz, quien ordenó restituirle la posesión a Joaquín González Menéndez, quien acredita ser uno de los legítimos propietarios del predio, incluso desde antes que el gobierno de Veracruz concretara la operación de compraventa con Hotelera Duport-Ostión, S.A. de C.V., responsable de la construcción del Holiday Inn en Coatzacoalcos. Se trató de una diligencia con dados cargados. Auténtica mascarada, la fiscal acudió al inmueble sin elementos de Seguridad Pública del Estado y en ningún momento exhibió oficio alguno que acreditara que realizaría la restitución de la posesión y el desalojo de los albañiles que se hallaban laborando, tácitamente atrincherados en la obra negra del hotel. Su contraparte, Rodolfo Azuara Sánchez, representante de Hotelera Duport Ostión —empresa con nombre de reclusorio regional—, cumplió con todas las líneas del guión. Alegó que “nos negamos a entregar el predio” por no haber Seguridad Pública. O sea, la fiscal acudió sin elementos de la SSP, aunque sí del Mando Policial Único y de la AVI, y el hotelero usó ese argumento para negarse a acatar la orden del juez federal. Y todos contentos. Tampoco el subprocurador de Justicia en la Zona Sur, Jorge Yunis Manzanares, acudió a la diligencia, pese a que en el acuerdo del juez federal se le conminaba a estar presente. No era esa la primera ocasión que el aparato judicial duartista incurría en desacato. La agente tercera del MP, Karla Marina León Perdomo, fue instruida en tres ocasiones por el juez Pedro Antonio Rodríguez Díaz para cumplir con la restitución del predio a Joaquín González. Y en tres ocasiones lo ignoró. Originalmente, el juez federal defendía los intereses fidelistas y había negado darle entrada al amparo promovido por González Menéndez e incluso pidió al MP que lo consignara por el delito de despojo, lo que irritó a integrantes del Consejo de la Judicatura, a quienes se les hizo saber el proceder del impartidor de justicia. En respuesta, González Menéndez promovió un recurso ante el Décimo Tribunal Colegiado de Circuito, el cual ordenó al juez darle entrada al amparo y que se procediera a la restitución del predio. Con el agua al cuello, el juez Rodríguez Díaz determinó entonces la procedencia de la restitución y dio de plazo hasta el 26 de julio pasado para cumplir su instrucción. Sin embargo, la fiscal León Perdomo se negó a acatar el acuerdo. Ante ello, el 28 de octubre el subprocurador Yunis Manzanares instruyó a la agente tercera a realizar la restitución, so pena de que le fueran aplicadas las sanciones que establece la ley en caso de desacato a una orden federal. Karla Marina, sin embargo, persistía en su actitud retadora al Poder Judicial Federal, presumiblemente por línea del alto mando duartista. El 6 de noviembre, el juez federal le dio 24 horas a la fiscal Karla Marina León Perdomo para que realizara la restitución. Transcurrido ese lapso, nada ocurrió. Casi un mes después, tras la visita de personal del Consejo de la Judicatura Federal a los tribunales de Coatzacoalcos, el juez Pedro Antonio Rodríguez Díaz fijó nuevamente fecha para realizar la restitución. Esta vez fue el 27 de noviembre, a las 7 de la mañana. Ese día, sin elementos de Seguridad Pública, aunque sí rodeada de AVI y Mando Policial Único, la fiscal tercera era el hazmerreír del show. Con la barbilla temblorosa, sin el oficio del juez en la mano, acudió a cumplir con la diligencia y se retiró con las manos vacías. A lo largo de tres años, desde que el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, en 2010, colocó la primera piedra sobre un terreno de dos hectáreas que sabía en litigio, comenzó una penosa telenovela para los propietarios del predio —Joaquín González Menéndez y Enrique Orta Romero— y para la empresa propietaria de los hoteles Holiday Inn, sorprendidos ambos por el atropello fidelista y el engaño en la transacción. Fidel Herrera exaltaba la inversión del Holiday Inn —¿y también de los socios fidelistas en el hotel?— al mismo tiempo en que le era exhibida la suspensión otorgada por el juez federal y que mañosamente fue retirada días después contraviniendo los procedimientos judiciales. Ignorante, pues, no estaba el entonces gobernador de la situación del predio y aún así engañó a los dueños de la cadena hotelera. Invivienda —hoy Instituto Veracruzano de la Vivienda— dispuso de terrenos que figuran fuera de la reserva territorial, que a su vez fue parte de la expropiación del frustrado proyecto del Puerto Industrial del Ostión. Se trata de 6 millones de metros cuadrados robados a particulares al moverse el polígono original de 904 hectáreas, cuya afectación alcanzaba desde la congregación Barrillas hasta lo que es hoy la colonia Lomas de Barrillas. De ahí hacia el oriente de Coatzacoalcos, son terrenos de particulares, de acuerdo con diversos litigios en tribunales federales en los que el gobierno de Veracruz no ha podido acreditar que la reserva territorial alcance la zona del malecón ni las colonias fundadas en los últimos años. Así consta en las resoluciones judiciales. A sabiendas de ello, la mafia fidelista vendió a precio de regalo —100 pesos el metro cuadrado— a empresas inmobiliarias y al mismo Francisco Colorado Cessa, alias “Pancho Colorado”, dueño de ADT Petroservicios, S.A. de C.V., hoy en prisión en Estados Unidos por vínculos con Los Zetas, quien en una treta de último momento se deshizo del predio estando en la cárcel. ¿Por qué la premura de deshacer la operación y quién facilitó el trámite? ¿De quién era el terreno? ¿Suyo o de Fidel? Atrapado en ese enredo, a Holiday Inn lo enganchó el ex gobernador de Veracruz con una venta a precio preferencial. Le vendió, vía Hotelera Duport Ostión, dos hectáreas en 3 millones de pesos, es decir a 150 pesos el metro, a sabiendas que su precio real era de 4 mil pesos el metro cuadrado, o sea 80 millones de pesos. El fraude está a la vista. O por lo menos el daño patrimonial. Inminente la restitución del predio a sus legítimos propietarios, y de paso la suspensión hasta nuevo aviso de la construcción del hotel Holiday Inn, el gobernador Javier Duarte se ha enfrascado en un juego de alto riesgo: torear al Poder Judicial de la Federación, burlarse del Consejo de la Judicatura y de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Dice Duarte que ya rompió con Fidel, pero en los hechos le cuida en negocio, al precio que sea. Archivo muerto Tres migrantes mueren a bordo de La Bestia y, por supuesto, habrá más. Atacados la noche del martes 26 por un grupo armado que exigía el pago de su cuota, 100 dólares, o ver cancelado su viaje a la frontera norte, quienes se resistieron lo pagaron con su vida. Se sabe que fue el crimen organizado, dueño de los territorios veracruzanos, pero a esa versión replicó el gobierno duartista con el viejo cuento de que los autores son hondureños que se dedican a la extorsión sobre el ferrocarril de la muerte. Algo no anda bien. Incumplió el gobierno veracruzano con el protocolo de seguridad que garantizaba que elementos policíacos a bordo de La Bestia para evitar hechos de sangre y, así, atrapar a los delincuentes que esquilman a los migrantes. Pero hay más. Si los indocumentados viajan en vehículos, se les intercepta y remite a las garitas del Instituto Nacional de Migración con fines de deportación. Eso obliga a los miles de migrantes a realizar su recorrido en La Bestia, donde “la Migra” los deja pasar sin mayor objeción. Y es ahí donde viven su infierno. Sin seguridad alguna, como ya lo ha denunciado Fray Tomás González, responsable de la Casa del Migrante “La 72”, de Tenosique, Tabasco, quedan en manos del crimen organizado. O sea, si viajan en autobuses o vehículos particulares, los detienen y los deportan, y si abordan La Bestia, los extorsionan los malosos. Y el gobierno lo sabe y lo consiente. Algo perverso y criminal… Vendedor hasta de su alma, Marco César Theurel Cotero –“Te rompo tu puta madre”— anda desaforado, desmedido, vendiéndole al ayuntamiento de Coatzacoalcos, que él mismo preside, lo que sea y cobrando las últimas facturas del trienio infernal, vía sus proveedores pantalla. Uno de los atracos del alcalde es el pasto sintético de las nuevas canchas deportivas, que hizo construir a lo bruto, por todo el municipio, como si algún día le hubiera importado el futbol. De pasto alfombra fueron las primeras; luego llegaron en decenas de contenedores, provenientes de China, toneladas de eso que quiso hacer pasar por pasto sintético y que se quedaba pegado en la suela de los zapatos deportivos de quienes estrenaban las canchas. Marcos —“Te vendo tu puto pasto”— sólo tiene ojos para el dinero fácil, y si es del erario, mejor. Un día le dijeron que la alcaldía era para robar, y él, buen alumno de Fidel, quiso ser el alumno más aventajado… De casi nada se ocupó Leopoldo Torres en su paso por la alcaldía de Minatitlán, incluidos los temas legales. Hoy está a las puertas de un juicio por desacato a un ordenamiento judicial, que no sólo lo puede inhabilitar para ocupar cargos públicos, sino que de seguro será encarcelado por suponer que podía burlarse de la magistrada Gladys de Lourdes Pérez Maldonado, presidenta de la Sala Superior del Tribunal de lo Contencioso Administrativo. En concreto, el caso tiene que ver con el juicio 30/2009-111, entablado por Comunicaciones Cibernéticas, del empresario Julio Aldana Prieto, cuando la entonces alcaldesa Guadalupe Porras David lo bloqueó, saboteó y le rescindió sin causa justificada el contrato para el tratamiento de la basura de Minatitlán… Ocurrió en Coatepec, cercanísimo a Xalapa, bautizo con lo más granado de la política. El anfitrión Othón González, nuevo rico, corriente pero ostentoso, lleva y trae de Fidel Herrera, lleva y trae en aviones particulares con destino a Centro y Sudamérica, a Panamá y Argentina, con maletas de dudoso contenido. Rodeado de una buena parte de la delincuencia organizada en el poder, Othón tuvo dos invitados VIP, Javier y Karime. Y en torno a ellos giró la fiesta. Tuvieron saludos para todos, o para casi todos. Abrazo y sonrisa de don Javier, besitos de doña Kari. Sólo para una dama hubo desprecio: la señora de Víctor Kidnie, a quien Karime, “La poderosa”, evitó saludar. Minutos después, el líder petrolero se retiró. Cuentan que más vale no irritar a Rosa Borunda. ¿Será? Cuentan también que Kidnie expresó que en cuanto releve a Romero Deschamps la que tendrá que ir a implorar respaldo para don Javier será “La Poderosa”…
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