UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Esclavitud psicológica
27 enero de 2014.
La liberación de Adriana Manzanares Cayetano, indígena que sufrió 7 años
de reclusión, acusada y condenada por un supuesto aborto que se tipificó
como homicidio, trae a la palestra el tema de la continuidad de la
esclavitud, aun cuando la celebración de días internacionales en contra de
esta práctica -específicamente para la infancia o las mujeres obligadas a
trabajar como se hizo con la población africana en las colonias sureñas de
USA- convertida en moda noticiosa sobre todo cuando se le vincula con la
explotación sexual, utilizada por los medios como nota de escándalo para
elevar el rating.
¿Será solo el factor demográfico el causante de 20 millones de “víctimas
de la esclavitud moderna enfrentadas a sufrimientos diarios que jamás
podremos imaginar”?[1] En la particularidad de esclavizar personas
fundamentalmente para comercio sexual –prostitución, pornografía, adopciones
ilegales etc.- agencias internacionales, reconocen más de ochocientos mil
personas que anualmente son traficadas a través de las fronteras
internacionales de esta aldea global, que ha incrementado toda clase de
comercio, incluso ilegal. El mayor porcentaje de estas víctimas es femenino,
-mujeres y aun niñas- y son miles de millones[2] las ganancias –reconocidas
y ocultas- por este terrible “negocio”.
Otro de los engaños en el tratamiento del tema, es la causalidad de la
pobreza para favorecer la esclavitud con fines sexuales y si bien hay mucho
de verdad –familias con hambre venden a sus niñas, madres solteras
desempleadas se enganchan a través del Internet, etc.- no es posible
soslayar la esclavitud que atrapa también a mujeres en altos niveles de la
sociedad. Por supuesto está el tema de las empleadas domésticas de casas de
alcurnia –en México se reconoce cuando menos a 2 millones solo en una ONG
que las apoya- a quienes desde temprana edad se les enseña y obliga a
mentir[3]; pero se sabe de jóvenes con magnífica escolaridad y altos niveles
de inteligencia, que de pronto están casadas con delincuentes o personajes
con diversas modalidades de enfermedades mentales. ¿Por qué este perfil de
mujeres sobresalientes son atrapadas por sectas internacionales a todas
luces manipuladores y cuasi diabólicas? ¿Qué pasó en la vida de estos
personajes inclinados a agredir a las personas –esposa, novia, compañera,
hijos, feligrés etc.- anulando en las víctimas toda posibilidad emocional de
defensa? El tema ha sido explorado en el contexto de la violencia, sobre
todo intrafamiliar; sin embargo, hay asistentes secretariales esclavas de
por vida de un neurótico que pasa de la adulación a la amenaza del despido
con la misma velocidad de los minutos en el curso del día y esposos
improductivos capaces de obtener por la vía de manipulación, lo mismo el
trabajo y los favores de “su mujer”, los préstamos sucesivos solicitados a
los amigos, que el perdón constante por el simple hecho de haber aprendido a
funcionar en el vértice de la víctima.
Este tipo de esclavizadores generalmente son inteligentes y educados como
aristócratas y los encontramos en la generación de juniors que agotaron la
herencia familiar, descendientes de criminales encarcelados o de plano
desentendidos de los valores familiares y hasta empresarios o funcionarios
exitosos pero carentes de la estructura inherente a una persona adulta con
madurez. ¿Por qué nadie protegió a unas niñas preescolares, cuya madre
–esposa de un alto funcionario del servicio exterior mexicano adscrito a una
función en los Estado Unidos- denunció las tendencias del propio padre y los
amigos que frecuentaban el hogar? ¿Qué tuvo que pasar para que finalmente
esta mexicana, a la cual no se le hiciera justicia ni se le permitiera
volver a ver a sus hijas, descubriera que su distinguido marido era un
pederasta?
He sabido de un padre que luego de violentar a la madre de sus hijos, les
dijo por años que “la había corrido porque era una puta”. También se de
jueces que con este argumento han decidido la custodia a favor de un señor,
sin trabajo fijo, sin facilidades para llegar puntualmente por su hija a la
escuela; pero igualmente se de madres que abandonaron la crianza en manos de
nodrizas y choferes, de madrastras que al enviudar mandaron a los entenados
lo más lejos posible; y por supuesto he vivido lo bastante para explicarme
como es que estos hijos, al llegar a adultos esclavizan a su cónyuge,
alejándola de todo contacto familiar que pueda apoyar la defensa de
conductas patológicas casi siempre inconscientes, al tiempo que son
“encantadores” con los visitantes sociales. ¿Qué tipo de madre hay detrás de
una cultura que desprecia y hostiga a las suegras? ¿Cómo está llenado el
vacío paterno de toda una generación de vástagos de madres solteras
justificadas por el peace & love? ¿De que tamaño es el daño de una joven que
en medio de su éxito profesional tiene que deslindarse de la vida de su
padre criminal?[4]
Al liberar a la indígena Manzanares, nadie se ha preguntado quien era el
padre del niño “abortado”. Tampoco se ha investigado quien, promovió su
linchamiento. Mucho menos sabemos que les dijo el padre o la madre de esta
esclava de “los usos y costumbres” a los hijos engendrados en su matrimonio,
ni tampoco se ha hablado del trato que le daba el marido hoy ausente. ¿Cual
es el daño emocional en la hoy liberada, en las muchas encarceladas o
muertas por las acciones de parejas de vida que se las acaban a golpes o
simplemente por la vía de las preocupaciones y de los hijos de estas mismas
víctimas? Preguntas sin respuesta que se llevan a la tumba, las esclavas
emocionales.
[1] John Ashe discurso del 2 de diciembre del 2013, en la ONU, por el día
mundial para la abolición de la esclavitud.
[2] De cinco a nueve mil millones de dólares, en el 2004, y hoy por hoy
compite con el tráfico de estupefacientes, por el primer lugar de
actividades criminales.
[3] “Siempre que busquen a la señora, diles que se está bañando, que salió o
que está dormida”, es la clásica instrucción del celoso, el inseguro o el
que algo turbio oculta.
[4] La cantante Melissa, conocida como La Barbie Grupera, se deslindó hoy
públicamente de su padre, Enrique El Kike Plancarte. Michoacán
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Excluir = cobardía
20 enero de 2014
Echar a una persona del grupo –familia, centro de trabajo, institución
financiera, club deportivo, organización política, sindicato etc.- supone en
la mayoría de las veces una adhesión irracional al particular punto de
vista. Con frecuencia y aun con características de cierta cohesión, algún
familiar es capaz de pelear en contra de hermanos, tíos o abuelos, cuando de
herencia se trata; correr a un colaborador porque su opinión lastimó las
fibras emocionales más débiles de quien se desempeña como “jefe”, es lo que
ha dado lugar a la existencia de tribunales laborales en el mundo y que
decir de las transnacionales instituciones bancarias que sin decirle “agua
va” le cancelan su cuenta y se roban sus ahorros, porque Usted les parece un
mal cliente pues deposita poco o no asume todos los servicios que implican
comisiones.
Impedirle la continuidad de su membresía en un club, al cual ha cotizado
por décadas por el simple hecho de haber envejecido y tener derecho a pagar
menos, es otra de las formas de exclusión que se da en una sociedad
eminentemente materialista, donde el dios mayor es el “Profit”. Pocas veces
en los partidos políticos hay expulsiones, pero marginar a quien les parece
de cuidado –porque es demasiado honrado y no se puede negociar; no pertenece
a nuestra corriente; ya es muy mayor; es conflictivo; etc.- es el pan de
cada día.
¿Sabe de familiares que siempre sonrieron cuando recibían apoyos –una
gestión para no ser encarcelado; un préstamo; recomendación para un trabajo;
viajes; manutención para los sobrinos; autos casi regalados; acceso a
propiedades del más exitoso para fiestas; y hasta beneficios directos e
indirectos por la utilización de los contactos del adulado- y que en la
supuesta etapa de debilidad señalaron, manipularon y hostigaron al que
envidian por su éxito?
Además de la ambición para obtener de manera patológica lo que el prójimo
tiene, otra de las causas más recurrentes para excluir a un congénere, es el
temor. Un bisoño gerente reaccionará despavorido si su subordinado de mayor
antigüedad le sugiere como desempeñar alguna función que a todas luces es
errática y errónea y si la edad del subordinado le trae a mente un padre o
madre cuyas rabietas, abandonos y regaños nunca procesó, la reacción de
venganza reprimida será verdaderamente descomunal, no encontrando más camino
para aliviar sus recelos que excluyendo, es decir, poniendo a quien
supuestamente le amenaza a disposición del departamento de personal,
marginándolo de cualquier tarea, quitándole el espacio de trabajo y hasta
corriéndole.
Un buen número de jóvenes reclutadores –lo mismo en instituciones
educativas, que en franquicias vendedoras de café- dejan fuera a personas
capaces por el recelo de ser rebasados por personas de mayor experiencia a
las cuales tachan de posibles tramposos porque “seguramente obtuvieron el
examen de forma ilícita” si acaso su coeficiente fue alto o de “inestables o
agresivos” si dicen la verdad de frente y sin tapujos.
La historia da cuenta de gobernantes que excluyen a los altos, por ser
ellos de corta estatura, hermanos que recelan del mayor –en el antiguo
testamento hay el relato de un tramposo que por un plato de lentejas dejó
fuera de la primogenitura al que por derecho la tenía aprovechándose de las
limitaciones de edad del padre- y en general de personas capaces de
compensar su poca autoridad moral, con el mal uso del poder que les confiere
un puesto, un momento de fama o el dinero.
El cobarde acto de excluir, llega a extremos como el quitarle su casa a
una madre[1] viuda y con dos de sus hijos en bandos distintos –una con los
templarios y otro con los autodefensas- dejando de lado que aun la peor de
la progenitoras, si fuera el caso, tiene como saldo a su favor el haberle
dado la vida al ingrato. Al observar a toda esta generación de pusilánimes,
mediocres, sin más ánimo que poseer, dominar, y encumbrase a costa del otro,
resulta obligado el analizar si de verdad estos prepotentes baldados del
alma pueden sacar a la humanidad adelante o corresponde a los auto-excluidos
–por razón de convicción, mayor grado de madurez e indiscutible experiencia-
el pasar de la fase de tolerancia, prudencia y paciencia a la de acción y
liderazgo.
Aun cuando la contemplación de un libertinaje generacional –enarbolado
como de libertad- nos hace responsables a muchos de los “ adultos en
plenitud, rucos o dinosaurios”, quienes aun contamos con las facultades
necesarias para hablar, escribir y poner orden debemos organizarnos a fin de
garantizar ya no un empleo o una pensión digna; sino simplemente los
espacios para actuar a favor de la raza humana que al paso del cáncer, el
sida, las enfermedades degenerativas y todo los que la contaminación y la
vida apresurada nos ha ocasionado, está en el punto del colapso aunque aun
con posibilidades de rescate.
Si a Usted lo excluyeron o se declaró auto-excluido, considérese
privilegiado, pues tiene todo el tiempo para planear como rescatar si no el
mundo cuando menos su esquina.
[1] Da cuenta de ello un reportaje de JC Vargas y Miguel García Tinoco,
realizado en Tancítaro Michoacán
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
IRA ¿Furia?
13 enero de 2014.
La humanidad del siglo XXI, enfrenta toda una gama de situaciones
predisponentes a la aparición de enfermedades físicas y emocionales. Los
nefrólogos atienden la insuficiencia renal aguda (IRA), provocada en muchos
casos por la constante aspiración de contaminantes del aire o su ingesta
hasta en el agua. Por su parte los neumólogos, también deben lidiar con las
IRAS (Infecciones respiratorias agudas), sobre todo en población pediátrica
o geriátrica. Pero quizá la ira más común en el mundo moderno es aquella que
impide a la persona conectarse de manera racional y calmada con sus
verdaderos sentimientos.
Todos en algún momento, nos hemos sentido irritados porque estas
conductas son a fin de cuentas una respuesta normal del ser humano cuando se
siente amenazado o frustrado. El niño reacciona iracundo, cuando ve venir un
regaño o castigo; el empleado llega todos los días enojado si hay cambio de
gerente, ante el temor de quedarse sin trabajo y en general ante cualquier
tipo de cambio –de casa, de empleo, de situación social por matrimonio o
divorcio- el temor a la pérdida, hace al individuo reaccionar colérico en
algún momento del proceso. ¿La furia de la adolescencia tendrá que ver con
el agotamiento de un estado de protección total que implica la infancia?
¿Será el miedo la causa directa del enojo en el moribundo o sus familiares
cercanos? Sea cual fuere el motivo de la ira emocional, esta es normal si no
se pierde la capacidad de comprender las causas internas o externas que la
propician
Las estadísticas de: secuestro, extorsiones, homicidios, robos en casa
habitación, trata de personas etc. a la par del conocimiento de casos
cercanos –por amistad, familiaridad o simple convivencia de vecinos o de
trabajo- producen miedo y el posible daño de mecanismos para compensar la
carencia de seguridad. Una persona iracunda habla fuerte, es poco asertiva
en lo que hace y dice y con ello se aleja del estímulo que le produce
intranquilidad. ¿Cuántas veces ha terminado furioso después de hacer una
cola inmensa para pagar su predial, hacer un cambio de domicilio en el SAT o
reclamar ante la CFE la realidad de un servicio muy deficitario y caro?
Mientras estas reacciones de enfado, no se hagan recurrentes y constantes
a grado tal que la furia lo convierta en una persona incapaz de expresar sus
sentimientos si no es a través del enojo, la ira puede considerarse normal.
Sin embargo se convierte en un problema si todo el comportamiento –hacia una
familiar, amigo, compañero o gobierno- sustituye con cólera –expresa o
encubierta- su propia inseguridad, baja autoestima, soberbia, egocentrismo e
impaciencia. ¿Es Usted o conoce a alguien cuyas relaciones son siempre
superficiales o basadas en el dominio? ¿La necesidad de obediencia del otro
–hermano, tío, abuelo, delegado, sindico o gobernador- le hace demandar
obediencia de manera amenazante? Si el amenazado responde con calma,
eludiendo la confrontación y en caso necesario organiza una respuesta madura
y congruente, el que en realidad es emocionalmente enfermo, aumentará su
frustración y acusará al otro de lo que él mismos padece: “te vas quedar
solo”, “eres un conflictivo” “tienes que cumplir o te encarcelo” “yo tengo
la verdad revelada” "que no te engañen" “la ley me da autoridad” y toda una
retahíla de pseudo argumentos incapaces de acabar con la culpa, el
remordimiento y el propio aislamiento.
¿Sabe de algún líder empresarial o político, cuya impaciencia, falta de
empatía y creencia de poseer la verdad absoluta, genera y hasta provoca en
otros la ira? Los medios manipuladores por excelencia, dan consejos de
boticarios, para aliviar la hipertensión, los dolores de cabeza, la
depresión, el estreñimiento, la diarrea y en general toda una gama de
afecciones en el sistema gastrointestinal, que se incrementan o disminuyen
en relación directa al buen o mal manejo de la ira. ¿Cuántos accidentes
conoce que se han dado luego de un episodio de furia violenta? ¿Conoce
familiares que dejaron de relacionarse desde hace décadas, luego de una
respuesta iracunda? ¿Se salió del club, partido en que siempre militó y se
enemistó con su nuera, después de que alguien le respondió con enojo?
Si bien este estado emocional es de intensidad variable –desde una
irritación leve, hasta la furia violenta- los responsables de la felicidad
de una nación deberían tomar consciencia de sus resultados en términos de
aumento de adrenalina, taquicardia, asma y por supuesto reacciones
inmediatas o reprimidas, que quizá estén en la base de la organización de
grupos de autodefensa, guardas emergentes o familias desintegradas. Más que
culpar al otro, el camino es trabajar la ira. Del funcionario frustrado
porque no logra que sus medidas sean populares, del pueblo enojado por la
exclusión, la mediocridad y la ineficacia de leyes y gobiernos que no las
cumplen. Si un familiar es o ha sido mala influencia para alguno de tus
hijos, en vez de agredirlo sepáralo con inteligencia[1].
No podemos evitar la pérdida de la vida de un enfermo, pero si está en
nuestra mano el conservar nuestra paz, nuestra ecuanimidad, nuestra
esperanza, nuestro horizonte.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Impuestos
6 enero de 2014.
Siete de cada 10 ciudadanos, apoya el nivel actual de impuestos y desde
el 2009, un 30% de la población opinó que las contribuciones municipales
debían ser elevadas, para enfrentar las crisis …. ¿Le parece una broma no
publicada el pasado día de los inocentes? ¿Será una estratagema de quienes
pretenden neutralizar a los enfurecidos atacantes del laureado Dr. Luis
Videgaray? Pues la conclusión es real[1], y partió de las reacciones
–huelgas y manifestaciones entre otras- populares, cuando el gobierno
anunció en el 2007 una reducción de impuestos. ¿Estaremos hablando de Rusia
o alguno de los países de la ex-unión soviética o de Cuba? pues tampoco es
tal, lo que si se acerca a su sospecha es que lo ciudadanos sabían que al
reducirse los impuestos también habría baja en servicios públicos como
educación, salud y en general muchos otros sin costo, tales como: Servicio
médico gratuito de alta calidad, estancia de primer mundo en hospitales,
incluido partos y la ocurrencia de las cesáreas; el peaje, la pensión
universal de vejez; el Subsidio de vivienda para personas con salarios
bajos, el permiso anual por maternidad: -6 meses con salario completo- y
otros tantos a los cuales la monarquía danesa pretendía darles algún recorte
según los cánones neoliberales.
Al igual que otros países escandinavos, este pueblo goza de un ordenado e
incorruptible estado de bienestar para todos. Los daneses ven su sistema de
bienestar como un contrato social y por ello se sienten moralmente obligados
a contribuir. El bienestar en Dinamarca es parte del orgullo de un país que
sin los beneficio climáticos y de abundancia de muchos de América latina,
tiene la certeza de que recibirá en servicios lo que ha decidido aportar
como resultado económico de su trabajo, en algunos casos más del 50% de sus
ingresos. ¿Será esto lo que les enseñan en un sistema educativo gratuito
desde la primara hasta la universidad? Su cultura de respeto y valoración
casi suprema a la democracia, la solidaridad, los derechos humanos y la
igualdad, ¿la han asimilado en discursos?
Rodeada de agua, sin más contacto con el continente que su mínima tierra
colindante con Alemania, desde 1849, los pobladores de esta región del mundo
decidieron abolir la monarquía absoluta –de 1660 D.C.- para convertirla en
constitucional, que a partir de 1901, adoptó el formato parlamentario; de
ahí que se considere a esta, la más antigua de Europa. Parte del reino se
integró a la UE –sin utilizar el euro- y en algún momento -1949- después de
la segunda guerra, -tal vez por la ocupación del ejército nazi- optó por ser
miembro fundador de la OTAN, con lo cual su política de neutralidad quedó
como dato histórico.
Sin recursos geológicos –minería o petróleo- y ante los tremendos cambios
en la actividad agrícola mundial –de grandes extensiones y con uso
básicamente de transgénicos- a impulsado la industrialización y a la par de
todos los países nórdicos, tiene como uno de sus pilares un modelo que
garantiza protección social amplísima a sus ciudadanos con una importante
participación sindical y un sistema universal que beneficia por igual al
obrero o empleado de bajo salario, que al comerciante o empresario con
mayores ganancias.
Más allá del lugar que ocupen en la organización social, “sistema
universal” significa que todos reciben lo mismo. No hay necesidad de mandar
un trabajador social a verificar si la persona que manifestó tener 68 años
vive ahí y requiere de la pensión. Por supuesto que no se condiciona esta a
asistir a mítines políticos –como en México estilan los perredistas,
priístas y panistas- por que la confianza entre ciudadanos y de estos para
con su gobierno, las leyes que les rigen e incluso las diversas
instituciones políticas, entre ellas las democráticas, es de las más altas
del mundo. ¿Será por ello que se han ganado la presea como el país menos
corrupto?
Esta nación monárquica con un sistema de bienestar social, tiene los
salarios más altos del mundo y su taza de desempleo no alcanza el 2% y si
bien hay algunos grupos que buscan la reducción de impuestos, el debate
parlamentario hasta hoy ha privilegiado el nivel que tiene, como el mejor
camino de mantener su sistema de bienestar social. ¿Podremos en México
establecer esta relación positiva? ¿Qué burócrata ha alimentado la base de
datos de evasores? ¿Se hizo con un afán revanchista o de advertencia? En
Países escandinavos no hay necesidad de gastar en sistemas persecutorios ni
bases de datos acusatorias, porque todos cumplen y lo hacen por que también
los recaudadores son parte del cumplimiento, y con ellos los hospitales, las
oficinas de correos, las de obras públicas y …..
Por lo gris y la falta de sol, los daneses tradicionalmente han tenido
una alta tendencia al suicidio; pero México ya casi les gana, y salvo en el
caso de los depauperados que no tienen nada –que ganar ni perder- y por lo
mismo “les vale”, Dinamarca puede competir con México acerca de la felicidad
de su población porque una cosa es ser feliz, y otra fiesteros. La
oportunidad de prosperar[2] es tal que su índice delincuencial es de los más
bajos del mundo. Así que, Señor presidente, la mejor manera de honrar los
reconocimientos al Dr. Videgaray, es mirar hacia otras experiencias,
amenazar menos, dar más –en servicios y seguridad- y esperar a que la gente
contribuya por convicción y no por terror.
[1] Conclusiones de Gallup, y el Instituto de Análisis Green,
[2] Instituto Legatum 2010. El índice se basa en una definición de
prosperidad que combina crecimiento económico con el nivel de libertades
personales y democracia en un país, así como mediciones de felicidad y
calidad de vida.
ANTERIORES
|