UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
¿Que pasaría?
25 de agosto de 2014
¿ …… Si los pobladores de esta nación, se abstuvieran de botar en las
calles papel de envoltorios, vasos de café, empaques de yogurt y refresco,
bolsas de plástico –incluido aquellas en las que recolectaron la heces de su
mascota- bolsitas de comida chatarra adquirida en las banquetas exteriores
de escuelas y hospitales? Imagine si esta conducta que denota descuido,
falta de civismo y de educación básica, se evitara de la misma manera en que
hemos aprendido a separar lo orgánico de lo inorgánico; pero el problema no
para ahí, simplemente conciba ¿que pasaría si los responsables de limpia en
la ciudad –lo mismo de base o sindicalizados, que los “voluntarios”
recogieran -metódicamente y sin la cuota básica de corrupción que se
denomina propina- la basura exterior a su casa que usted tuvo la decencia de
barrer de su banqueta esperando que alguien se la lleve?.
Pero como soñar no cuesta nada figúrese lo que ocurriría si las coladeras
sustraídas por comerciantes de lo ilegítimo dejaran de ser compradas por
traficantes de lo robado, si las que aun tienen tapa hubieran recibido
mantenimiento preventivo de desasolve, si el drenaje no estuviera tapado por
residuos de cemento utilizado para recambio de banquetas[1] que en pocos
meses serán destruidas por raíces de árboles a los que tampoco se les dio
poda preventiva.
Quizá si utopías tan simples ocurrieran en los ámbitos delegacionales o
municipales estaríamos en el camino de vivir una relación
gobernado-gobernantes menos ríspida que la causante de enojo, frustración y
al final de día manifestaciones populares de todo tipo; pero trate de soñar
en que los modernos comerciantes de la opinión pública, no nos atosigaran
con datos inquietantes como la superación –por un punto- de la desaprobación
por sobre la aprobación de la actividad presidencial. También intente un
escenario de lo que pasaría si los medios de comunicación masiva dejaran de
manipular cifras como que el “64% de la muestra estadística considere que el
gobierno federal debe cambiar de rumbo o que el 66% dice que los problemas
han rebasado al presidente o el 48% piense que el país va mal”. ¿Qué pasaría
si quien gobierna lo hiciera en base a las metas planeadas o la obligación
de servir a la gente y no a las encuestas?
Una simpática niña que se acerca a los cien años de vida, consideró que
“El drama de ser presidente es que si uno se pone a resolver los problemas
de Estado no le queda tiempo para gobernar” y de verdad todos podríamos
plantearnos lo que ocurriría, si a quien elegimos para tal responsabilidad
dejará de preocuparse por un peinado capaz de ocultar la calvicie galopante,
las canas o el desparpajo de imagen ocasionado por el viento o la carrera
obligada en presentaciones continuas tipo eventos teatrales.
¿Qué pasaría si las reformas tan cacareadas, dejaran de ser un producto
“mal vendido” en términos publicitarios? Y ¿que si la recién legislada
consulta popular no se redujera a un tema de contienda partidista? Y todavía
más ¿que pasaría si los procuradores de justicia realmente hicieran su
chamba en vez de permitir la filtración de audio o videos obtenidos de quien
sabe que ilícita manera, con el único afán de manipular audiencias a las que
convierten en posibles hordas capaces de linchar a quien sea?
Para quienes aun confiamos en la raza humana, muchas cosas convenientes
acontecerían si en vez de provocar el pánico masivo con cifras muy
desalentadoras de aumento en secuestros, homicidios y desapariciones o el
abanderamiento de cinco mil jóvenes en un nuevo cuerpo policíaco, todos
–gobierno y ciudadanos- aumentamos nuestros esfuerzos para la educación, la
salud y la sana relación con el familiar -sea anciano, joven o niño- el
vecino o el compañero de trabajo.
La inseguridad no se disminuye con la sola detención de decenas de
criminales. Más que cacarear como si se tratara de gallina que cada día pone
su huevo, tendríamos mayores resultados con una función pública enmarcada en
la austeridad republicana, la necesaria secrecía de las investigaciones y
por supuesto la conciencia plena de la obligación de servir a los electores,
sus dependientes y todo aquel visitante con derecho a ser considerado
persona y no un simple número estadístico de negocios turísticos.
La labor presidencial, de los ejecutivos locales –gobernadores y
presidentes municipales- no debiera medirse por eventos cuasi-festivos, ni
la satisfacción popular debe comparase con la “felicidad” también medida en
encuestas. ¿Qué pasaría si todos los ambulantes pasaran a la formalidad por
el simple hecho de que esta última fuera más conveniente y barata que la
primera? ¿Qué ocurriría si la corrupción se castigara y la impunidad se
extinguiera? Intente visualizar lo que pasaría, si aprendiéramos a vivir en
armonía más allá de nuestro particular credo religioso, si como resultado de
esto perdiéramos el miedo a ser atacados por el color de mi piel, el sitio
donde he nacido, el Dios en el cual creo o la osadía de suponer que éste es
solo producto de la imaginación de unos cuantos ingenuos o vivales.
¿Cómo sería el mundo si todos tuviéramos trabajo justamente remunerado?
¿Cómo sería la conducta colectiva si la medida del éxito fuera la decencia,
el conocimiento académico –no me refiero a los títulos sino al saber- la
prudencia y sabiduría en el actuar y no “cuanto tienes”? ¿Cómo cambiaría
nuestro país, si alguien se atreviera a revocar la concesión de empresas
mineras explotadoras y contaminadoras del ambiente? ¿Pondrían a remojar sus
barbas los concesionarios de otros bienes del la Nación o se levantarían en
armas? ¿Cómo sería el mundo si no envidiáramos, ni mintiéramos, ni
estuviéramos dominados por la ira y el rencor? Mi candidez no alcanza para
tanto; pero pienso que sería algo más cercano al paraíso.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Contaminación Hídrica
18 de agosto de 2014
Morir enfermo o morir de sed, parece ser el gran dilema de personas cuyo
suministro del vital líquido es envenenado. Ante la indiferencia, noticias
que ya están en el rango de bumerang y provocan el rechazo de la audiencia,
calamidades como el derrame de millones de litros de químicos usados por las
compañías mineras en México, se convierte en nota que debiera mover a los
responsables del manejo del agua en nuestro país, no a legislar y enredar,
sino a aplicar las leyes con estricto apego a la norma y sin ausencia de
sentido común.
En un mundo donde el mayor valor parece ser el dinero, reconocer que una
de las minas propiedad de capitalistas transnacionales contaminó los ríos
Bacamichi y Sonora[1], parece misión imposible, siendo más “práctico” para
estos delincuentes ambientales intentar distraer a los televidentes con un
comentario sesgado acerca de la obtención de la nacionalidad canadiense de
un líder sindical, cuyos enemigos son justamente este tipo de millonarios
“hombres de presa” ¿Por qué apenas ahora se toca de manera tangencial el
tema cuando hay señalamientos internacionales acerca de que casi el 70% de
las aguas superficiales de nuestra sufrida nación son tóxicas a causa de de
las descargas industriales y la basura municipal? ¿Bastará con cerrar 700
pozos en sonora y hacer el agosto de los embotelladores repartiendo agua? En
Puebla –Río Atoyac- Veracruz –río blanco- y los dos más grandes de Tabasco,
se pueden encontrar elementos tóxicos como mercurio, cadmio, cromo o plomo.
¿No les basta a los de CONAGUA, el pútrido olor, el turbio color, la
apariencia espumosa y la ausencia de flora y fauna en las inmediaciones de
estos cuerpos de agua superficial?
Universidades, Ong´s incluso empresas responsables coinciden en hechos
como que: las descargas industriales implican 340% más contaminación que las
aguas residuales municipales. ¿En donde se perdió la voluntad política para
poner coto a la contaminación industrial que con solo invertir parte de su
ganancia podría disminuir, las consecuencias de metales pesados, fluoruros y
compuestos orgánicos persistentes (COP´s) o volátiles (COV´s)? ¿Qué hacen
los diputados de la comisión especial para la cuenca Lerma-Chapala-Santiago
y cuales son los resultados de los escasos inspectores de esta vital fuente?
¿Se cumplirán las normas regulatorias y se logrará una política de cero
descargas para el 2020?
Según informes de organismos internacionales, a consecuencia del cambio
climático, la contaminación, la construcción de presas y represas y en
muchos lugares el entubamiento de lo que fueron ríos, sin planificación
global están dando como resultado la “muerte" de los principales proveedores
de agua dulce. Por estas causas y también por la sobre-explotación de los
afluentes superficiales o subterráneos, más de la mitad de los 500 ríos del
mundo están en condiciones de contaminación o extinción. Entre los diez ríos
más contaminados del planeta se ubican en China –el Salween nace en el Tibet,
cruza por Yunnan- en Asia -el Yangtze el más largo de esa región con casi
600 Kms en “estado critico”[2]
Las aguas de los pozos ubicados a lo largo del río Mekong, -atraviesa
Laos, Camboya y Vietnam- contaminados por arsénico, -como lo que se derramó
en Sonora- a largo plazo son causantes de cáncer de piel, no solo por el
consumo directo sino por su uso para regar arrozales o comercializar agua
embotellada.
En Europa la cuenca del Danubio arrastra aguas residuales o del drenaje,
pesticidas y químicos sin tratamiento algunos de ellos derramados en 1999,
luego de los bombardeos de la OTAN a las fábricas serbias.
En nuestro continente el Río de la Plata y el Bravo o río grande[3] están
dentro de los 10 más contaminados en la tierra. Este último siendo una de
las cuencas más grandes de los Estados Unidos ha contribuido en mucho al
aumento de la desertificación en el norte de nuestro país. Y bueno el
Ganges,y sus diversos afluentes como el Hoogli cerca de Calcuta, es
vertedero con restos de cremaciones humanas, esqueletos de animales y
desperdicios fabriles, compite en grados de contaminación con el Indo -el
principal río de Pakistán y Afganistán- que como todos los originados en
glaciares tiene el riesgo de morir por el cambio climático.
En África, también el Nilo, con 6,700 kilómetros y su cruce por 7
naciones de ese continente- sufre la alarmante extinción de 30 de las 47
especies de peces que en ahí existían además de la disminución de su tierra
fértil por los sedimentos atrapados en los diques, así como la porquería que
sin tratamiento arrojan hoteles y comercios dedicados al turismo que son
parte de su contaminación.
¿Le parece lejano Australia? Pues deberíamos poner las barbas a remojar,
ahí también el sistema Murray-Darling, se encuentra amenazado por al
introducción de especies –vegetales[4] y animales sobre todo acuáticos-
ajenos a la región, de modo que si esperamos evitar que se nos incluya en
esta lista de los afluentes mas contaminados, ojala que cuidemos, mediante
la prevención, ríos como el Usumacinta y el Grijalva –son las cuencas más
importante de México[5]- evitado utilizarlos como basureros; porque sí,
mucha de nuestra población es descuidada y sucia; pero es responsabilidad
del gobierno, desarrollar programas y acciones tanto para educar como para
evitar que esto ocurra por ejemplo en Tabasco y estados aledaños donde para
fortuna nuestra se ubica la segunda zona de más lluvia en el planeta.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
El triunfo de la IP
11 de agosto de de 2014
No todos lo tienen muy presente, pero desde que con Miguel de la Madrid,
luego Carlos Salinas y sucesores iniciaron el cambio de paradigmas
económicos, sociales y políticos en México, ha habido voces disidentes de lo
que pudiéramos llamar triunfo privatizador. En la reciente etapa del proceso
–particularmente el tema de energéticos y comunicaciones- y con los
defensores de los trabajadores muy calladitos se ha argumentado a favor y en
contra de la soberanía, la entrega incondicional de los recursos que se
supone pertenecen a la nación, el privilegio fiscal y de utilidades a las
empresas transnacionales[1] la continuidad de aumentos en gasolina y luz
–que disminuirán en 4 o 6 años- las reiteradas ofertas de creación de plazas
de trabajo, aunque se trate de puestos sin canonjías de antigüedad y
jubilaciones colectivas, en fin con todo y mantas de protesta, marchas,
declaraciones de los llamados de izquierda, frustración colectiva y aumento
de miserables y ninis, la iniciativa privada ha ganado la partida frente a
lo que fue el orgullo en el siglo pasado de la constitución de 1917 y todas
aquellas que siguieron el modelo de los derechos sociales y las garantías
individuales. ¿Serán los auténticos empresarios los merecedores del triunfo
o todos los malandrines y bucaneros –políticos y privados- ansiosos de su
parte del botín?.
Nos guste o no, la realidad del éxito individualista –aunque para ello se
requiera mentir, manipular, difamar, obstaculizar y hasta matar al
competidor- el desprestigio de lo público –“los políticos y cualquiera que
labore en el gobierno son rateros, flojos, corruptos” etc.- la confrontación
entre los que privilegian el profesionalismo, honestidad, visión de futuro y
tantas otras monerías frente a la “mediocridad de los burócratas”, se ha
impuesto para entrar por la puerta ancha al periodo de sustitución de lo
público por lo privado. Los recursos naturales de la Nación, se entregan a
“hombres de presa”, locales o extranjeros, lo mismo si se trata de agua, sub
contratantes para pavimentar carreteras, colocar líneas de energía,
administrar los puertos –aéreos, navales y terrestres- manejar la
operatividad de los[2] reclusorios o recoger la basura.
Sin embargo le invito a repasar uno de sus días y me permito dos ejemplos
uno del sector turismo y otro del comercial en las grandes tiendas. De
Walmart ya no hablamos, existe incluso una AC, que difunde actos de
corrupción, explotación, evasión de impuestos etc. Pensemos en cualquier
otra, por igual la que se supone otorgó tarjetas a posibles votantes que
aquella que quebró en una cuantas horas por su deficiente habilidad para las
finanzas en bolsa y su indudable ambición de ganar mucho sin producir casi
nada. Imagine que sin comparar precios y solo con la inducción de la
publicidad compra un electrodoméstico - estufa, lavadora, refrigerador etc.-
del cual Usted señala de forma clara cuando deben entregarlo porque trabaja,
lleva niños a la escuela. El producto no le llega en el día y tiempo pactado
o viene con golpes o ralladuras. ¿Ha intentado que alguien le conteste en
los teléfonos gratuitos de atención a clientes? ¿Sabía que el promedio de
espera es de casi dos horas antes de recibir una respuesta satisfactoria?
¿Conoce la excusa de que los fleteros no pertenecen a la tienda donde Usted
compró? Si acaso no logra por la vía de la paciencia y el ejercicio
autodidacta de las “relaciones públicas” una respuesta satisfactoria,
entonces su posibilidad como consumidor es la PROFECO. ¿Sabe que empresas
como CFE y Telmex, tienen gestores fijos dentro de esa dependencia para
bloquear su queja?
Pero imagine ahora que decide pasar una semana de vacaciones o requiere
trasladarse a otra ciudad para una cita de trabajo. Usted reserva acorde con
la oferta de la línea aérea, y si bien le va un día antes –casi siempre es
justo cuando usted se está presentando al puerto aéreo- le notifican que se
canceló su vuelo y que lo acomodaron donde ellos –los dueños de la empresa
privada- quieren o les conviene. Si es afortunado y tuvo tiempo para
decirles que salir medio día después le arruina su reunión de trabajo
entonces un joven cuasi robot, le “ofrece” –nótese que todo está encaminado
para que al final del día Usted tenga la culpa de lo que ellos hacen- un
vuelo la noche anterior. Si acaso no hay inconveniente de su parte, no es un
faquir dispuesto a esperar en las bancas del aeropuerto a que amanezca y si
tiene la suerte de que le atienda un supervisor, quizá le “ofrezcan el
reembolso hasta de mil pesos” por una noche en el hotel que usted elija. Ni
pierda tiempo en pedir que le digan cuales tienen convenio con la línea
área, ellos no se lo dirán, porque en su oferta del plan de millas, la
acreditación solo opera cuando haya sacado una tarjeta del grupo hotelero.
De las peripecias para seleccionar la habitación adecuada en una ciudad que
usted no conoce, del doble pago –uno con la empresa que se anuncia en
Internet y otro a su llegada porque el hotel no le vendió directo, y de la
propaganda engañosa de todos me ahorro espacio. Pero ante esta “muy
eficiente” operatividad de la IP, fragmentada en cientos de empresas
relacionadas pero no corresponsables –arrendadores de autos, taxis
autorizados, agencias que le ofrecen hoteles, millas o cortesías, líneas
aéreas que a la hora de la verdad no respetan su tiempo de trabajo y sueño
ni le rembolsan nada a no ser que se haya Usted ocupado de pedirles la
oferta por escrito- es imprescindible que como consumidor se arme de valor,
paciencia y espíritu de maestro Zen para poder recibir un servicio mas o
menos razonable. No menciono “marcas” porque a fin de cuentas logré, con
todo y los inconvenientes, compartir con ellos parte de las molestias que me
ocasionaron; pero guardo en mis archivos, testimonios de pasajeros e incluso
de trabajadores de las propias empresas cansados ya de ser la parte visible
y receptora del enojo de los clientes.
Esperemos a ver si -luego de la enésima fiesta que el ejecutivo federal
realiza para celebrar el cumplimiento de su trabajo- la atención es mejorada
por la triunfante Iniciativa Privada ya no digo al pueblo –que es el eterno
perdedor- sino al mal tratado cliente.
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