ENTÉRESE DESDE SU MOVIL,
CONECTESE A INTERNET Y SOLO ESCRIBA:
http://eljejen.com

fapermex_small.jpg (1518 bytes)  band_mx.gif (16678 bytes)
 
   

INICIO          CULTURA          ENTRETENIMIENTO          OPINIÓN          VIDEOS

 

RECOMIENDE ESTE CONTENIDO 

ESTADO DEL TIEMPO

TV INTERNET

 

 

 

INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Joaquín Caballero: invasiones y extorsión

* Desalojar tiene precio: 160 millones * Detrás de los paracaidistas, el marcelismo * Pancho, Fidel y Duarte se hacen bolas * Los oradores y la diputación * Nadie quiso a Patty Peña * Frustran a recomendado de Iván * El Cisne no suelta a Cindy.

28 de septiembre de 2014

Poco ingenuo, muy mañoso, Joaquín Caballero Rosiñol deja pasar las broncas, atiza los conflictos, estimula con su inacción la invasión de predios y peca de omiso. Nada, sin embargo, es casual. En el fondo hay un negocio de 160 millones de pesos.
Es la mina de oro del marcelismo. Es la tarifa, la cuota de la delincuencia política, para desactivar el paracaidismo inducido, armado por esa facción priísta, aposentado sobre 62 hectáreas de Coatzacoalcos.
Caballero no es un novato aunque simule serlo. El cachorro del marcelismo creció entre la intriga y la corrupción, cerca de la fortuna y más cerca de la turbiedad. Recuérdese a su empresa Perconsa, los daños a Gonzal y la orden de aprehensión. Si los problemas no existen, hay que crearlos, y luego llegar y sofocarlos. Es la máxima del buen grillo.
Caballero es una nulidad como alcalde, pero un hábil generador de negocios al amparo del poder. Desarrollo Urbano, primero, Obras Públicas, después, son su alma mater en política. Ahí halló la clave. Mientras más obras, más sobra, diría Carlos Hank. Y el joven Caballero lo ha seguido puntual, al amparo de su amo, Marcelo Montiel Montiel, el ex alcalde de Coatzacoalcos y ahora delegado de la Sedesol federal en Veracruz.
Coatzacoalcos vive una oleada de invasiones de tierras. Caballero las tolera y las solapa porque el marcelismo las induce. Acusa que mientras no haya denuncia de los propietarios de los predios, nada puede hacer para meter orden, desalojar invasores y aplicar la ley.
Pero las hay. Una es de Gestiones Inmobiliarias Arkitektur, interpuesta ante la Agencia Primera del Ministerio Público, el 29 de mayo pasado. Arrancó ahí pero las dádivas de mil pesos por promoción solicitadas por el agente del MP, Ramiro Ramírez, obligó a solicitar el cambio de ubicación. Finalmente se llevó en la Agencia Cuarta. Otra denuncia de Arkitektur está radicada en la Procuraduría General de la República. Ninguna camina.
Teníase acreditado el delito, la invasión del predio, y Arkitektur gestionó la restitución de la posesión. Se instruyó al Mando Único Policial para proceder al desalojo. De último momento, el operativo fue cancelado. Los marcelistas aseguran que fue orden del secretario de Gobierno de Veracruz, Erick Lagos; éste dice que fueron los entenados políticos de Marcelo.
Una tercera denuncia es de la empresa Hermanos del Sureste, cuyo socio mayoritario es Ramón Ortiz Cisneros, registrada con el número COAT5/147/2013. Su predio, en Punta Diamante, enfrenta la invasión y venta de terrenos sin permiso de fraccionamiento por parte de Manuel Bringas Burelo, el autollamado Conde de Bringas, que en 2011 cedió su 25 por ciento de derechos pero que actualmente sigue vendiendo lotes que ya no le pertenecen.
Hoy Coatzacoalcos es un desastre. El paracaidismo es el nuevo deporte del marcelismo, obvia su mano tras las hordas que se asientan en terrenos que no son suyos y en la disputa sorda o abierta entre los que se dicen dueños de todo, los Bringas, los Guízar, los Wong, los Gutiérrez, los Hillman, los Anaya, los Ramón, los Lemarroy, los Edel, los Chagra, los Theurel, los Macías, los Fidel.
Casuchas de madera, otras construidas con botes de plástico, unas más con huacales de frutas; techos de lona y tela, verdaderos cinturones de miseria conformados por profesionales del atraco y del despojo, son el triste espectáculo que ofrece Caballero al inversionista, al inmobiliario que supone erróneamente que en Coatzacoalcos existe seguridad en la tenencia de la tierra.
Proliferan las invasiones y Joaquín Caballero las tolera y las permite, la decencia perdida. Entre la colonia Almendros y el malecón costero se observa la mancha más grande de invasores, profesionales del paracaidismo, feligreses de una supuesta iglesia cristiana que halló en el predio de la empresa Arkitektur su Nueva Jericó.
En ella está la mano de uno de los dueños de Coatzacoalcos, Manuel Bringas Burelo, quien por voz de su representante, Samuel Muñoz de la Rosa, un ex guarura metido a defensor de derechos humanos admite que para preservar “su tierra” han movilizado gente para defenderla. Dirían los abogados, a confesión de partes, relevo de pruebas.
Son seis invasiones, dos en el período joaquinista: Punta Diamante, Almendros, Rabón Grande, Villa Allende, Santa Isabel y Paraíso Las Dunas. Proliferan los asentamientos irregulares, la venta de pedazos de tierra, la pasividad del alcalde, la complicidad del marcelismo y un negocio de muchos millones fraguado transgrediendo la ley.
De mayo a la fecha, el caso Almendros comenzó a evidenciar que la ambición es el motor de Joaquín Caballero y su amo Marcelo Montiel. Fue omiso el alcalde. Calló. No movió un dedo y, en cambio, permitió que José Gertrudis Guízar Valladares, socio de Manuel Bringas en esta aventura, taponara un canal de aguas pluviales que desfoga los torrentes de lluvia para evitar que se inunde Punta del Mar y Punta Caracol. ¿Y qué hace el alcalde? Nada.
Ahí, la inversión de los industriales del paracaidismo no tiene límite. Cinco traxcavos, a razón de 20 mil pesos diarios, trabajan planificando el terreno; cuentan con planta de luz permanente; colocan postes de luz; los alinean con especificaciones municipales. En cuatro meses han aplicado más de 3 millones de pesos. ¿Dinero de colonos menesterosos que suplican por un pedazo de tierra? ¿O de Marcelo, Caballero y demás bichos de su circo?
Embustero de la palabra, dice el secretario de Obras Públicas municipales, Fernando Ramos, que ninguna área verde ni propiedades del ayuntamiento se han afectado. Falso. Arkitektur entregó al municipio un predio de 3 mil metros cuadrados, correspondiente a la manzana 11-B, cuyo valor se estableció en 8 millones 304 mil como pago en especie a cambio del impuesto de traslación de dominio. La operación se concretó el 15 de noviembre de 2013, siendo aún alcalde de Coatzacoalcos, Marco César Theurel Cotero, y fue protocolizada ante el notario número 2, Yohan Hillman Chapoy, el 4 de diciembre de ese año, según la escritura 60,227. Ese predio está invadido y es municipal.
Caballero incurre en omisión de deber legal y eso es un delito. Conocedora del tema, la síndica Alejandra “Peri” Theurel Cotero sabe del hecho y también calla. Y lo sabe porque junto a ese predio se halla otro de igual dimensión, a nombre de Víctor Hugo Méndez de la Cruz, allegadísimo a Marcos Theurel, parte de otras operaciones del ex alcalde, a quien Arkitektur le vendió en sólo 301 mil pesos ante el mismo notario, Yohan Hillman, sólo que el 9 de diciembre, cinco días después. Pero esa es historia aparte.
Dejar crecer la invasión de Almendros es negocio redondo para el marcelismo. Caballero no actúa. Bloquea así los proyectos de Arkitektur, la inversión de 61 millones de pesos pagados al gobierno de Veracruz por el predio de 40 hectáreas y los 40 millones entregados a los hermanos Bringas Burelo, incluido Manuel, el Conde de Bringas, para evitar litigios y conflictos en los tribunales.
Arkitektur, una inmobiliaria de la talla de Expectras y Urbis, enfrenta un conflicto artificial. Con los paracaidistas en su predio, no puede pegar un ladrillo, alzar una barda o construir una vivienda. Es objeto de un bloqueo tramado desde las entrañas del palacio municipal.
Destrabar el conflicto, desalojar a los invasores, tiene precio: 160 millones de pesos, que incluye permisos de fraccionamiento, permisos de urbanización, deslinde, manifiesto de impacto ambiental, contrato de agua, número oficial, alineamiento. Si acaso 10 millones para las arcas, 150 millones para el bolsillo marcelista.
La propuesta indecorosa la conoció Arkitektur en la segunda quincena de julio. Y se negó. Posteriormente, la “oferta” se redujo: 80 millones o no construyen nada en Coatzacoalcos.
Es el negocio del marcelismo. Es el pago de una cuota, derecho de piso al estilo del crimen organizado, la tarifa a cubrir si las inmobiliarias quieren que proceda el desalojo de paracaidistas. Si no, ahí se quedan. Y se pudre su inversión.
Qué manera de extorsionar.

Archivo muerto

Hace daño la reclusión. Francisco “Pancho” Colorado dice ahora que a Javier Duarte le dio el voto y que el que le pedía dinero era Miguel Ángel Yunes Linares. O sea, el lavador de Los Zetas recula. A Ciro Gómez Leyva le expresó que le había puesto a la campaña de Javier Duarte en 2010 “como muchos otros empresarios”. Y sobrado retó: “Eso qué tiene que ver”. Aparece así en la entrevista que publica Milenio, el 3 de septiembre. Ahora, cuando la liga del narco hacia la fidelidad y el duartismo comienza a incendiarlo, dice el pagador de los caballos de Los Zetas, por lo que fue condenado a 20 años de prisión en Estados Unidos, que no, que la lana se la pidió Yunes Linares. Obvio, Yunes refutó. De eso quería su limosna. Dijo Yunes a Ciro Gómez Leyva que si a alguien señaló desde la campaña de 2004, fue a Pancho Colorado cuando advirtió que había dinero del narco en el financiamiento priísta. Inverosímil pues, dijo Yunes, que seis años después le hubiera pedido su cooperación para sufragar sus gastos de campaña bajo las siglas del PAN. Y asegura que de 2004 a la fecha ha pedido que en México, como en Estados Unidos ya ocurrió, se esclarezca cómo le puso recursos Pancho Colorado a las campañas de Fidel y el gober Duarte. Pancho y sus socios jarochos queriendo apagar el fuego con gasolina… Señales electorales: fueron oradores de la guardia a los Héroes Patrios y serán candidatos a diputados federales. Uno cada día, según la dependencia de gobierno: por Sedesol estatal, Jorge Carvallo Delfín, para Los Tuxtlas; de Finanzas, Tarek Abdalá, para Cosamaloapan; Protección Civil, Noemí Guzmán Lagunes, para Coatepec; SEV, Adolfo Mota Hernández, para Xalapa; Sedesol federal, Víctor Rodríguez Gallegos, para Coatzacoalcos; iniciador de las guardias, el 1 de septiembre, Erick Lagos Hernández, quien será candidato por Acayucan. Así fue el destape de Joaquín Caballero Rosiñol en 2012. Ser orador significó su último evento en la Sedesol estatal, y de ahí a contender por la diputación por Coatzacoalcos… Ilusa, desconectada de la realidad, Patricia Peña Recio quiso perpetuarse en la secretaría general del PRI de Coatzacoalcos, donde, por cierto, pasó como una sombra en la noche: imperceptible. Cabildeó la diputada federal, buscó apoyos, tocó puertas, dialogó con líderes de corrientes priístas y terminó por desengañarse. Tuvo el rechazo de todos; del delegado de la Sedesol federal en Veracruz, Marcelo Marcelo Montiel; de Carlos Vasconcelos, líder de la CTM; del ex dirigente del PRI y líder del sindicato de electricistas, Víctor Andrade López. No la quiere nadie. La repudian todos, principalmente los maestros, gremio al que pertenece… Ambicioso y codicioso, no le basta a Iván Hillman Chapoy ser el gerente de cuenca de la Comisión Nacional del Agua. Quiere tener sus enclaves donde se maneja, se controla y se dispensa la tierra. Propuso, pues, a Francisco Alemán Rasgado para la subdelegación de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETT) en Coatzacoalcos. Nuevo rico, dueño de gasolineras, súbito adinerado, Francisco Alemán estuvo a un paso de adueñarse del cargo. Si no ocurrió así fue porque una mano política lo impidió cuando Iván el Terrible ya daba por hecho que tendría acceso a la información clave sobre las zonas a regularizar y, por supuesto, los terrenos que nadie reclama y que tanto encantan al clan de los notarios Hillman, entre ellos al ex novio de Isis, la que hoy duerme en un penal de máxima seguridad… Se llama Cyndi Paola Virués Rodríguez y su jefe no la deja ni a sol ni a sombra. Joven, cabello lacio, atractiva, es la secretaria privada, la pagadora de la chiquiprensa de Alberto Silva Ramos, “El Cisne”, vocero del gobernador de Veracruz. La atosiga en horas de trabajo, y después también. Le llegan mensajes a diario, en el día, en la noche, de madrugada. La requiere para todo. Unos dicen que es trabajo; otros que es exceso…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Las parrandas del gobernador Duarte

* De la juerga en Los Piquitos al “pa-drí-shi-mo” de la Independencia * Mónica Robles: para hablar, primero pensar * La cifras terribles: la inseguridad de Coatzacoalcos * Casanova, echado de Pemex * Villalobos: fama y mala fama * Pepe Yunes: elogio a un corrupto * El edil, la novia y El Potrillo * Jesús Moreno sabotea a Marcelo.

23 de septiembre de 2014

Lleno de la mexicana alegría, Javier Duarte alterna sus días en el gobierno de Veracruz con juergas interminables con final de “beso de caballero” al líder nacional petrolero y una entrevista chispeante, frases hilarantes, en la guardia a Miguel Hidalgo, fin del festejo de Independencia.
¿Qué significa la puesta en marcha de la autopista México Tuxpan? “Es un viejo anhelo. Es al-go... pa-drí-shi-mo”, respondió para asombro de los reporteros que lo circundaban, la mañana del 16 de septiembre, en Xalapa.
¿Cuántos años se llevó la construcción? “30... nada más”.
¿Y qué beneficios traerá? “Ya está dando resultados importantes. Y hoy que ya es una realidad, estamos... co-se-chan-do este tema. La construcción de la primera terminal portuaria de Tuxpan... más de 500 millones de pesos, que se están in-ver-tien-do (sic) en Tuxpan a través del grupo... SSSA, que van a permitir una cantidad importante... de empleos de puestos de empleo y de ocupación”.
¿Y de la autopista Xalapa-Córdoba? “E-sa se las de-jo... esa se las dejo co-mo sor-pre-sa”, dijo, obvio el enfado pues fue esa una de sus promesas incumplidas, una de tantas.
¿La marcha en Coatzacoalcos sobre seguridad? “Mmmm... ¡bah! No tengo que opinar”.
¿Cuándo va a presentar a la nueva policía? “En-tre el 21... y... el 24”.
¿Ellos van a estar vigilando todo el estado de Veracruz? “... noooo... van a reforzar... la parte que ya venimos... haciendo”.
Odoriza el ambiente el gobernador de Veracruz. Lo perciben los reporteros de la fuente. Lo invitan a hablar. Divierte Duarte en su estado. Habla el gordobés y ellos, los periodistas, hablarán de él instantes después que los deja. Revelarían en qué condiciones lo entrevistaron.
Nadie, que se recuerde, había rubricado así los festejos patrios. Duarte se sitúa en la línea de gobernadores de La Ley de Herodes. Su enésimo encontronazo con el alcohol evoca las gestas de los Sabines de Chiapas, de los Camacho de Querétaro, de los Hernández de Tlaxcala, de excesos sociales, descompuesta la figura institucional.
Llegar así a la guardia en honor de Hidalgo es pecado político. Agravia al Ejército, agravia a las instituciones, agravia a la sociedad.
Si no lo sabe, hay que recordarle a Duarte: el Grito, el Desfile de Independencia, la guardia en el monumento a Hidalgo son los actos cívicos de mayor preponderancia en la vida nacional. Representan el nacimiento de México como nación. Por eso son ceremonias que rebasan al poder civil; su organización queda en manos del Ejército y la Marina.
Huele a Javier Duarte, ironizaban los que lo entrevistaron. Dejaba en ellos el aroma etílico. Y bajo esa norma, gobierna a Veracruz.
Visiblemente afectado por una pachanga patria, el gobernador de Veracruz se volvió escarnio puro en redes sociales y uno que otro medio de comunicación. Falló el velo de silencio. Falló el control. Lo destrozó el proceso de comunicación. En Twitter y Facebook, el “pa-drí-si-mo” se volvió viral. Se aludía a la dificultad para hablar, las frases inconexas, las ideas perdidas.
Uno de los medios que retomó la información fue la revista ERA. Tituló así: “Duarte, ¿acudió en estado inconveniente a la guardia de honor?”. De inmediato comenzó el asedio. Agentes de gobierno iniciaron pesquisas sobre el personal de la publicación e intentaban saber quién les filtró el audio.
Ante el amago de represión, la organización defensora de los derechos de los periodistas, Artículo 19, denunció la campaña represiva del gobierno de Javier Duarte de Ochoa.
Lo cierto es que la liga en internet, donde se escuchan las incoherencias del gobernador de Veracruz, está a la vista de todos: https://soundcloud.com/um97tensg33s/entrevista-javier-duarte-160914
Desfiguros así, no son nuevos. Javier Duarte es como La Macarena: le gusta la pachanga mañanera. Y la corrida larga también.
Se recuerda una en Coatzacoalcos. Era 2 de marzo de 2011. Tenía tres meses en el poder. había entregado casas a empleados de Petróleos Mexicanos, en Minatitlán. Regresó a Coatzacoalcos. Encabezó una comida en el restaurant Los Piquitos.
Sería aquel un día largo. Sirvieron las primeras a las 3 de la tarde. Siguió la comida. Llegaron las otras. Bromeaba el gobernador. Al entonces presidente municipal, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— le diría “alcalde de Veracruz. No qué alcalde de Veracruz si no puedes con Coatzacoalcos”. Hacía reír a todos.
Algunos pretendieron huir. No se los permitió. Le acompañaban Carlos Romero Deschamps, líder nacional del sindicato petrolero; Marcelo Montiel, ex alcalde de Coatzacoalcos; Ramón Hernández Toledo, líder de la sección 11 de los petroleros; Tomás Ruiz González, entonces secretario de Finanzas del gobierno duartista; el diputado Flavino Ríos Alvarado; Jesús Antonio Macías Yazegey, suegro del gobernador y dueño del Parque Tecnológico Puerto México, y una mancha de achichincles.
Aquella megajuerga duró 10 horas. Todos bebían, Duarte a la vanguardia. Duarte bromeaba. Duarte destrozaba a todos.
“A medio trayecto —publicó INFORME ROJO el 6 de mayo de 2011—, conmovido por el momento, agitados los recuerdos de campaña, colmó de agradecimiento a Carlos Romero Deschamps. Y luego plantó un beso en la mejilla del dirigente nacional del sindicato petrolero. ‘Es un beso de caballeros’ dijo justificando tan emotiva muestra de cariño, ‘cariño de caballeros’ ”.
Diez horas duró aquella parranda. Comenzó a las 3 de la tarde, terminó a la una de la mañana. Megajuerga fiel.
Sabido su gusto por la bebida, perdido el control sobre sí, Javier Duarte no acaba de entender que un gobernante se debe al cargo. Así le ocurrió el 2 de marzo de 2011, el día del “beso de caballeros” a Romero Deschamps. Así le ocurre ahora, el 16 de septiembre, en una entrevista con medios de comunicación que recogen y exhiben su estado de ebriedad, relatado por los reporteros que testifican el hecho.
Si fuera su vida privada, sería lo de menos. Pero no es así. Las parrandas de un gobernante son parte de su vida pública. Bebe en horas de trabajo. Anda bebido en actos cívicos.
Duarte, sus vicios, sus excesos, son tema de interés público. Su caso es símil de Felipe Calderón Hinojosa, el ex presidente que mereció un libro de Julio Scherer García por su adicción al alcohol y el impacto de su afición a beber en los actos de gobierno.
Sus decisiones son trascendentes. El dilema es ¿cuántas decisiones de gobierno las toma Javier Duarte en su juicio y cuántas no?
De ahí el debate sobre sus placeres, sus vicios y sus excesos.
Agobiado por la inseguridad, la violencia, los secuestros, los desaparecidos, los extorsionados, la pobreza, la inacción, la quiebra financiera de Veracruz, los conflictos sociales, Javier Duarte se mantiene por debajo de las exigencias, su perfil en el subsuelo, la moral del gobernante hecha añicos.
Todo se le ha pasado. Ahora es diferente. Agravió al Ejército y a la Marina, a la sociedad. Faltó al respeto en un acto cívico. Visiblemente afectado por el alcohol, encabezó la Guardia de Honor a Hidalgo, a los héroes que nos dieron patria. Se excedió.
El dilema es ese: ¿cuántas decisiones la toma en su juicio y cuántas no?

Archivo muerto

Lo que es andar en otro mundo. Decía el 9 de septiembre la diputada local Mónica Robles Barajas de Hillman que la Gendarmería Nacional debía traerse a Veracruz y sobre todo al sur para reforzar las tareas de seguridad —¿cuáles?—. Y lo decía con toda la desinformación y la imprudencia que le caracteriza. Ese mismo día, el gobierno de Veracruz, vía el secretario Arturo Bermúdez Zurita, oficializó su postura: el sistema de seguridad operará con una fuerza de élite, la Fuerza Civil. Será 2 mil hombres y mujeres, similar a la Gendarmería Nacional. ¿Ton’s pues, Mónica? En política, antes de hablar, hay que pensar... Qué cifras y qué terrible realidad. El 69.3 por ciento de la población considera que Coatzacoalcos es una ciudad insegura; el 72.8 por ciento cree lo mismo del estado de Veracruz. De 2011 a la fecha, el incremento en esa percepción negativa se incrementó en 10 por ciento. Dejó de usar transporte público por razones de seguridad, el 33 por ciento de la población; 47.5 por ciento ya no acude al malecón costero y 42.1 por ciento dejó de ir a caminar. Al Ejército y Marina se le calificó con 7.9 por ciento; a la Policía estatal, 6; al Ministerio Público, 5.4, y a Tránsito, 4.9. Observatorio Ciudadano realizó la encuesta entre 958 personas, mayores de 18 años, del 13 al 26 de abril pasado. Aún no ocurría el secuestro y muerte de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes... Fin de un ciclo. Se fue Rodolfo Casanova. Dejó la oficina de prensa de Pemex en la zona sur y con ello concluye un período de información selectiva, periodistas ignorados, incapacidad manifiesta, que provocó que consorcios de comunicación alzaran la voz, reclamaran y finalmente ejercieran presión hasta echarlo. Uno de esos medios, ACIR, hizo sentir su fuerza cuando acreditó que la información de Pemex sólo era para unos cuantos, los preferidos del señor Casanova. Su relevo, Alfonso Villalobos Alafita, llega precedido de fama y mala fama, atado a intereses de grupo, crítico ocasional, sometido al gobierno de Veracruz al que sirve con cargo y sin cargo, pues para eso son las mafias periodísticas, desde los días de Fidel Herrera, cuando maquillar la realidad era política pública. O sea que con Alfonso Villalobos, un agente de la fidelidad en sus entrañas, Pemex ya se jodió... ¿De cuál fuma Pepe Yunes, el senador? Llega así a Coatzacoalcos, ve a los priistas y suelta el absurdo: mi gran amigo, Daniel Lugo. Elogia en público a quien fue echado de la Dirección de Bachilleratos por carecer de título y usar uno falso; el que fue acusado públicamente de esquilmar a las cafeterías de todo el sistema preparatorio; el celestino de la fidelidad, el que se sintió filtro para decidir quién pasaba y quién no a la oficina de Fidel Herrera. Y a ese que lo adornan corruptelas y pilladas, que llama en las redes sociales llama delincuentes a los manifestantes que llegan a Plaza Lerdo, en Xalapa, lo llama Pepe Yunes “mi amigo” en público. Éste es más de lo mismo... “El Gordo” no fue aprehendido en la colonia Puerto México como dice la Procuraduría. A José Armando Salinas Linares, implicado en el secuestro de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, se le detuvo el 26 de agosto en la esquina de Llave y Guerrero, en el centro de Coatzacoalcos. Su taxi, el 475, fue interceptado por un vehículo. Otro se colocó detrás. Bajaron a Salinas Linares, lo metieron en el primer auto y partieron con rumbo desconocido. Uno de los ocupantes de la segunda unidad abordó el taxi y ambos siguieron al primer vehículo. Luego dirían que todo ocurrió en la colonia Puerto México, donde fue hallado el carro. Su familia interpuso amparo. En los informes de las autoridades, suponían, habría indicios sobre él. Pero todas lo negaron. Estaba incomunicado, en manos del Ántrax del Tajín, el grupo antisecuestro del gobernador Javier Duarte. La procunovela de Luis Ángel Bravo Contreras va a terminar como las otras. los acusados en las calles y la impunidad a todo su nivel... ¿Quién es ese edil de Coatzacoalcos, todo un Romeo, que complace a su joven novia, así sea el mayor de los caprichos? Este sábado 20 llevó a la chica, una conductora de televisión local, a la presentación de Alejandro Fernández, “El Potrillo”, en Villahermosa, Tabasco. Lo que es el amor... A contrapelo quiere Jesús Moreno Delgado ser diputado federal por Coatzacoalcos. Se sabe desdeñado por Marcelo Montiel Montiel, su antiguo mentor; aún presente la traición cuando negoció por su cuenta con Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, a espaldas de MMM, y se allegó la Secretaría de Gobierno en el ayuntamiento para luego ser echado a patadas; audaz para llegar al DIF, volvió a negociar sin la venia de su patrón, sorprendido el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Crisis en el marcelismo, con el disimulo del presidente municipal; con un aspirante, Víctor Rodríguez Gallegos, que no termina de encajar en el electorado; con un Jesús Moreno que intenta reventar a su corriente política, y con un Marcelo Montiel, agobiado por la enfermedad...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Pancho Colorado y Duarte: la pista el narco

* “Como muchos otros empresarios”, le puso a la campaña * Y en EU lo condenan por blanquear dinero de Los Zetas * De Fidel para Robles: millones frecuentes * Formal prisión a Alicia Mena Brito * El informe de la diputada * Remedio para dormir * Otro funcionario con avión * Güicho Panteón: 2 millones por la tesorería.

17 de septiembre de 2014

Imprudente como es, lenguaraz como le gusta ser, Pancho Colorado testereó la fibra más sensible de Javier Duarte de Ochoa: los indicios de que financió su campaña al gobierno de Veracruz con dineros del narcotráfico.

Desesperado, desbocado porque 20 años de prisión en una cárcel de Texas son una vida, Francisco Antonio Colorado Cessa admite que “como muchos otros empresarios” le puso al proyecto para hacer a Javier Duarte gobernador. “Eso qué tiene que ver”. Pero no dice más. Se lleva los índices de sus manos a la boca, los coloca sobre sus labios, cierra el capítulo y no agrega una palabra.

Ni falta que hace.

Ha dicho lo sustancial. Ha admitido que su dinero llegó a la campaña del priísta, alfil de la fidelidad, títere de un proyecto transexenal títere del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán imponer un maximato de 12 años y así evitar que la ley lo alcanzara.

No dice con cuánto se puso.

Le hace la revelación al periodista Ciro Gómez Leyva, desde la prisión de Bastrop, en Texas, Estados Unidos, recluido ahí desde hace dos años cuando se entregó para “probar su inocencia” y luego de ver que 14 zetas eran encarcelados y otros declarados prófugos de la justicia por lavar dinero de esa organización criminal.

Colorado se dice inocente, pero para la justicia norteamericana no lo es. Fue condenado a 20 años de prisión por lavado de dinero, vía la compra de caballos cuarto de milla a favor de Los Zetas, en una de las operaciones de blanqueo más impresionantes de que se tenga memoria.

Dice que no lavaba. Se asume extorsionado. O pagaba los caballos de los Miguel Ángel Treviño Morales, alias Z-40, y sus hermanos José y Omar, o lo mataban a él o a su familia. Y le entró.

Pagó 8 millones de dólares por una compra de caballos para Los Zetas que valía mínimo 100 millones. Su pesadilla inició en 2004. Nacía el fenómeno de la fidelidad. Era candidato Fidel Herrera. Dominaba el escenario criminal el Cártel del Golfo; los Zetas eran su brazo armado.

Pancho Colorado tiene una cronología precisa: en 2004 se inició en el negocio de los caballos de carrera; en 2008 se veía obligado, dice, a comprar caballos ganadores para Los Zetas.

Le entró “a güevo”. Y si no, lo mataban. En 2009 los Treviño compraban los mejores caballos en las subastas. Pancho Colorado los asesoraba. Y más que eso, los pagaba.

Hizo 16 operaciones así. En 2010, José Treviño compró 23 caballos en la subasta de Ruidoso, Nuevo México. Costaron 2 millones 200 mil dólares. ¿Quién los pagó? Pancho Colorado.

Le sucedieron amenazas. Lo obligaban a seguir pagando caballos. Simultáneamente Los Zetas participaban en las carreras más significativas de Estados Unidos. Sobornaban a los organizadores. Les arreglaban el sitio de salida. Les daban la salida antes que a los demás. Así ganaban. Así blanqueaban una fortuna que provenía del tráfico de drogas.

Llegaron otras subastas. Sólo en 2011 pagó 4 millones de dólares. Ese año, en 2011, Los Zetas le pidieron que hiciera otro pago. Ya no tenía liquidez. Entonces pidió prestado. Después se iría a vivir a Estados Unidos junto con su familia, temeroso de que Los Zetas cumplieran su amenaza de matarlos si se negaba a seguir colaborando en la operación de lavado.

Fantasiosa, la historia contada por Pancho Colorado no convenció a la justicia norteamericana. Se entregó el 14 de junio de 2012. Decía que iría a “probar su inocencia”, a contarles que era objeto de una extorsión. Y ahí se quedó.

Colorado tiene un pobre concepto de la ley. No denunció que era extorsionado y prefirió comprar caballos para sus verdugos. Así se implicó en el lavado.

Fue procesado. El 6 de septiembre de 2013 se le condenó a 20 años de prisión por su participación en las operaciones de lavado de dinero procedente del narcotráfico. Semanas después, su hijo Francisco fue acusado por intento de soborno a un juez federal. Logró salir, pero su padre permanece en prisión.

Pancho Colorado jura que no lavó dinero, que el pago de los caballos se hizo con recursos de su empresa ADT Petroservicios, que le dan contratos en el gobierno federal, que tiene un historial cumplidor, que hace obras de remediación para Petróleos Mexicanos. Sólo le faltó decir que es una blanca paloma.

Lo difícil es creerle.

Hay aparte otra historia. ADT Petroservicios hizo su agosto con Pemex. Sólo en contratos hallados por la prensa, suman 2 mil 422 millones de pesos, algunos de ellos por remediación en caso de derrames y contingencias ambientales.

No siempre ha salido bien librado. Presumiblemente se le inhabilitó, pero en el sexenio de Felipe Calderón le siguieron lloviendo contratos. Con Peña Nieto, aun estando en la cárcel de Bastrop, le cayó un contrato más.

Fidel Herrera le dio 22 contratos en el gobierno de Veracruz. Casi todos por perforación de pozos que sumaron 20 millones 554 mil pesos.

También le vendió parte de la reserva territorial de Coatzacoalcos. A precio de ganga, Fidel le entregó 6.8 hectáreas a razón de 10 millones 236 mil 331.22 pesos, según el fideicomiso F-50101-3 de Banorte. Y no los pudo pagar.

Tiempo después, cuando ya estaba en prisión en Estados Unidos, la operación se deshizo. Obvio, el ex gobernador no estaba dispuesto a perder semejante negocio o a que se lo confiscara el gobierno. Sórdida, esa operación implica a Fidel y socios con el reo de Bastrop.

Opacada en Estados Unidos, su estrella, sin embargo, brilla en México. Aquí le llueven contratos. Y también concesiones. Una de ellas se la dio la Comisión Nacional de Agua para que administre descargas de fluidos procedentes de pozos petroleros, en el norte de Veracruz, hasta el año 2022.

Sobre Pancho Colorado hay una extensa sombra, la del narco. ADT Petroservicios está boletinada por el gobierno norteamericano. Impide a empresas de EU trabajar con ella. Por eso el empresario se vale de empresas subsidiarias, asociadas con formas canadienses que luego se declaran en bancarrota. O sea, más trampas a las trampas.

Políticamente, la sombra del narco existe. Toca al gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa. Para él, según el propio Pancho Colorado , hubo dinero en su campaña. No se sabe si Duarte y el PRI lo reportaron al Instituto Electoral Veracruzano, su monto, en qué fecha y bajo qué mecanismo llegó. Pero si no lo reportaron, hay delito electoral. Es dinero sucio, presumiblemente del narco.

Pancho Colorado es como el Rey Midas al revés: todo lo pudre. Su apoderado en ADT es Francisco Silva Ramos, alias “El Negro”, hermano del ex alcalde de Tuxpan y actual coordinador de Comunicación Social del gobierno de Veracruz, Alberto Silva Ramos. Con él se cierra el círculo. Alberto Silva, “El Cisne”, sería el delfín de la sucesión duartista, pero la sombra del narco y su diminuta estatura política lo pulverizaron.

En 2004, Miguel Ángel Yunes Linares, operador de la campaña panista de Gerardo Buganza Salmerón al gobierno de Veracruz, acusó que había dinero del narco en el proyecto fidelista. En el juicio de Pancho Colorado, un contador del Cártel del Golfo, José Carlos Hinojosa, testificó que desde entonces el grupo criminal había apoyado con 12 millones de dólares la campaña de Fidel.

En 2010, según reseñas periodísticas sobre ese juicio, se estableció que hubo dinero del narco en la campaña de Javier Duarte, hoy gobernador de Veracruz.

Para la justicia norteamericana, Pancho Colorado colaboró en el lavado de dinero de Los Zetas. Y Pancho Colorado dice que le aportó a la campaña de Javier Duarte.

Así o más claro.

Archivo muerto

Prendido de la yugular de Fidel Herrera Beltrán, José Pablo Robles Martínez olvida la jauja de los días del fidelismo. Llegaba a palacio. Tocaba la puerta. Gozaba de la plenitud del “pinche poder”, salpicado de sus mieles. ¿Cuánto, maestro? 3 millones y si se puede 5. Visitante frecuente, nunca salió con las manos vacías. Nadie le dio tanto como Fidel, ni Javier Duarte. Y luego lo vieron en tórrido romance con Miguel Ángel Yunes Linares, el que lo correteó, lo envió al exilio y casi lo destruyó. Succionador profesional —chupa de la roja, chupa de la azul, chupa de la amarilla—, como lo definió el ex gobernador de Veracruz, finge olvidar esas visitas de 3 y hasta 5 millones, y lo que le arrancó al Colegio de Periodistas, que no disfrutaron los Robles Barajas, sino los Robles Martínez: Mariú y su prole... Formal prisión a Alicia Mena Brito Trejo por el delito de uso de documento falso. Día amargo, día para no olvidar en el IEMOL, el domingo 14. El Juzgado Tercero de Primera Instancia la encontró presunta responsable de la falsificación de la firma de la maestra Inés del Carmen Valladares Lavín, en un documento con el que se pretende hacer creer que renunció voluntariamente a su puesto de trabajo en el Instituto Educativo Margarita Olivo Lara. Revés judicial a las propietarias del IEMOL, María Amparo Elena Arens Medina (Helen Arens), Margarita Gómez Ortiz y Alicia Guadalupe Mena Brito Trejo, cuyo registro como escuela está en riesgo. También para su abogado, Rodolfo de la Guardia García, ex director de INTERPOL México, cuatro años tres meses preso por hacerle las contras a la ex procuradora Maricela Morales ¿de Macedo?, e inodado en un caso de secuestro, junto con Sami Hayek, según denuncia de Juan Manuel Ramírez Farret, actualmente en reserva. Inicia un juicio que cada vez atrae más las miradas de los medios de comunicación... Remedio para el insomnio, el informe de Patricia Peña Recio es un ejemplo de lo que no se debe hacer. Analfabeta legislativa, la diputada por Coatzacoalcos se ahorró unos litros de saliva pues hablar no se le da, proyectó un video soporífero y aunque fuera para cubrir las formas, contó que gestiona obras cuando su misión es hacer leyes, reformarlas o derogarlas. Verla ahí era lastimoso. Sin voz para el micrófono, presentó a un “segundo informe de labores” que, por supuesto, no incluyó la zozobra, el miedo y el terror en que viven los veracruzanos de Coatza. Se dormían también Héctor Yunes Landa y José Francisco Yunes Zorrilla, senadores del PRI y aspirantes a gobierno de Veracruz, mientras decenas de maestros llevados con engaño —“nos dijeron que sería reunión de maestros jubilados”— y otros obligados preferían dormir, jugar con el celular o hacer tertulia, mientras unos más actuaban cono guaruras del Estado Mayor Presidencial, cerradas las calles aledañas al anexo del palacio municipal, interrogados los peatones y los dueños de negocios sobre su destino. Citaba la ínclita diputada federal las leyes aprobadas en las que participó. Eran las de las reformas estructurales, las que el PRI movió para complacer a Peña Nieto, pero ninguna de la autoría de la legisladora por Coatzacoalcos. Una auténtica diputada fantasma y aviadora, la favorita del cacique magisterial, Juan Nicolás Callejas Arroyo... ¿Quién es ese funcionario municipal de cuantiosa fortuna, que cuenta entre sus bienes un lujoso avión con el que ingresó al selecto club de los que surcan las nubes y logran su destino en un abrir y cerrar de ojos?... No tan inexplicable la designación de Luis Vicencio Santos como tesorero municipal de Las Choapas. Le preceden escándalos, omisiones, inconsistencias, observaciones del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), pero con la “virtud” de maquillar cuentas para evitar que un alcalde y un tesorero en Nanchital fueran a parar a la cárcel por desvío de 30 millones de pesos. Así pues, el famoso Güicho Panteón es todo un caso. Refieren sus allegados que compró la tesorería de Las Choapas en 2 millones de pesos; financió en parte la campaña del candidato del PRD, el priista renegado Marco Antonio Estrada Montiel. Se aseguró que así iba a estar donde se manejan las finanzas y se construyen las fortunas. 2 millones lo explican todo. Y por 2 millones cree que nadie lo va a sacar...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

La tía Mónica, víctima del procurador

* La marcha contra la inseguridad * “Ni un niño más” * Reprobados en la PGR, subprocuradores en Veracruz * El caso de Felipe Consuelos * “Si Tony lo sabe, me manda a matar” * La deslealtad de Pedro Tiburcio * Los Violines * Pilladas de juventud * La reina del DIF * Tiene más poder que la esposa del alcalde.

12 de septiembre de 2014

No supo Mónica Teodora Reyes Baruch qué sería peor: si estar en las manos de “El Charro”, “El Gordo” y “El Panadero”, o caer en las garras del procurador de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”.

Ya muerta, cuando la paz de los sepulcros es inapelable, resulta que es autora intelectual del secuestro de su sobrina Karime Alejandra Cruz Reyes; que se enredó con un malandro como Miguel Alberto Lemarroy Gutiérrez, y que un asunto de deudas derivó en un plagio y tuvo un desenlace fatal.

Implacable, el procurador la quiere en su estante de trofeos, no como víctima sino como victimaria de una tragedia familiar, digna de los extravagantes guiones telenovelescos que brotan de esa mente tan fantasiosa como perversa que distingue a Luis Ángel Bravo, pues al inocente lo hace culpable y al culpable, detestable.

Maltrecho por sus últimos resbalones, la opinión pública le aplica su peor sentencia: no le cree. “Culín” se escucha trillado. Su historia fue contada a destiempo. La Red le ganó la exclusiva que él mismo ideó. La filtración lo aniquiló.

Julio marcó una tragedia que hace llorar a Coatzacoalcos. Día 7: son plagiadas Karime Alejandra y su tía Mónica. Desaparecen, se les busca, se da aviso a la autoridad, llega la denuncia al Ministerio Público y el secuestrador se deja pedir un millón de pesos, 200 mil por adelantado en una cuenta bancaria específica. Y después, silencio total.

Interviene la división antisecuestros de la policía ministerial, los Ántrax del Tajín, como se les llama en el duartismo. Pero así como aparecen, se desaparecen. Olvidan el caso y condenan a las víctimas a no regresar con vida.

Llega agosto. La última semana es fatal. Sabíase en la Procuraduría de Veracruz que los plagiarios estaban en manos del Ántrax del Tajín, el grupo antisecuestro. Habían cantado. Reconocían su delito, el del secuestro y el del asesinato. Pero de nada servía, pues Proculín y su gobernador Javier Duarte decidieron postergar el desenlace por una razón política.

Quisieron jugar con los tiempos, evitar que el caso Karime Alejandra empañara la plenaria de senadores del PRI y Partido Verde Ecologista a celebrarse el 28 y 29, en Boca del Río. Jugaron con fuego y terminaron quemados.

Karime Alejandra y su tía Mónica fueron halladas, supuestamente, el viernes 5 de septiembre. Es la versión oficial.

Nada tan falso. Del lunes 25 al viernes 29 los hechos rebasan la fantasía perversa del procurador, mente calculadora que para salirse con la suya llegó a esconder los cuerpos.

Las fechas son cruciales:

Lunes 25. Una fuente de la Secretaría de Seguridad Pública del estado revela a este reportero que el plagio tiene que ver con “el novio de la tía”, el taxista Miguel Alberto Lemarroy Gutiérrez o Miguel Alberto José Hernández, alias “El Charro”. Y que están muertas.

Lunes 25. Es detenido “El Charro” y sometido a interrogatorio por la policía ministerial. Al no poder hacerlo cantar, interviene El Vaquero —Jesús Macario Vaquero—, la mano ruda del Ántrax del Tajín, quien lo tortura, lo hace hablar y se le queda en las manos. Extraoficialmente está muerto; oficialmente está prófugo.

Martes 26. Es detenido José Armando Salinas Linares, alias “El Gordo”, taxista.

Miércoles 27. Son exhumados los cuerpos de Karime Alejandra y su tía Mónica en la vivienda de lámina de “El Charro”, en la calle Alfredo V. Bonfil, colonia Luis Echeverría. Son trasladados a la morgue de Cosoleacaque. Se les realizan los análisis de rigor para determinar su identidad. Se les confina en una cámara refrigerada hasta que lo determine el procurador Luis Ángel Bravo Contreras. Es ocultamiento de cadáver.

Miércoles 27. Imagen del Golfo sube la nota; minutos después la baja y pierde así la exclusiva, gracias a las componendas de la diputada Mónica Robles Barajas de Hillman.

Jueves 28. La Red destapa la cloaca. “Un periodicucho”, como lo describiría Mónica Robles, le da una lección. Revela la versión del plagio y crimen de la niña Karime Alejandra, que sería confirmada nueve días después por el procurador “Culín”.

Dos puntos tienen el caso a punto de caer: los 10 días que estuvo detenido e incomunicado José Armando Salinas, “El Gordo”, sin que hubiera orden de aprehensión ni flagrancia, y las imputaciones del procurador a la tía de la niña como presunta autora del plagio.

Infame, el procurador Bravo Contreras le atribuye a Mónica Teodora Reyes Baruch la autoría intelectual del plagio y su desenlace fatal. Dice que tenía deudas y a partir de ahí le surgió el instinto criminal. Vaya imaginación. Ni Catalina Creel lo haría mejor.

Hay evidencia de un juicio civil en el Juzgado Segundo Menor de Coatzacoalcos. Según el expediente 362/2014, aparece demandada por Alejandro Salazar y Madrigal. Sus allegados aseguran que la demanda era por ser aval de su mamá. Se sabría también de la compra de un automóvil que no había podido pagar.

Pero tener deudas no la hace fraguar un plagio que terminó con su vida y con la de su sobrina. No es regla ni circunstancia obligada para convertirse en criminal.

Creyó en “El Charro”, un malandro con 20 ingresos a prisión, y a través de esa cercanía el individuo conoció la condición económica de los padres de Karime Alejandra. Pero eso no hace a Mónica Reyes ser la autora intelectual del plagio, como asegura el procurador.

Mujer de trabajo, la recuerdan sus hijas iniciar su jornada a las 4:30 de la mañana. Hacía comida, hacía galletas. Era luchona. Y otra parte de su tiempo lo dedicaba a atender a su sobrina Karime Alejandra. Así la veían sus allegados, amigos y familiares.

Despiadado, en cambio, el procurador Luis Ángel Bravo la presenta como la villana de su obra. Ahora exhibe el récord de llamadas entre Mónica Reyes y “El Charro”, y entre “El Charro” y “El Gordo”, sabedor el Señor Telenovela que eso es sólo impacto mediático. Las pruebas electrónicas, los mensajes de texto, los números registrados en un aparato telefónico, carecen de validez legal por ser fácilmente manipulables, en términos del Código Penal. Ni qué decir de las conversaciones espiadas, que por ser de origen ilegal no son admitidas en juicio.

Ya muerta, ¿cómo se puede defender Mónica Reyes Baruch?

Sería su conducta contra la palabra de dos ejemplares ciudadanos, muy morales: “El Charro” y “El Gordo”, uno presumiblemente muerto por tortura, y el otro que “confesó” a base de golpes, lo único que tiene a su alcance el procurador “Culín”.

Acusa de oídas el pajecito judicial del duartismo. Relaja la investidura de la institución. Son sus obsesiones, su egolatría, su metrosexualidad, el miedo a perder.

Así lo hizo con la herencia del empresario Morales Gordillo. No le inquietó enviar a prisión a la viuda hasta que ésta se retiró de la pelea.

Se la aplica a Mónica Reyes. Pero con ella es peor. No está viva, no tiene voz. Nadie la puede salvar.

Perversa la novela... aunque esté a punto de tronar.

Archivo muerto

Hartos de la inseguridad, del baño de sangre, secuestros sin fin, levantados, torturados, ejecutados, miles se adueñaron de las calles, marcharon por Zaragoza, llegaron al parque Independencia y expresaron su repudio social. Era la tarde del domingo 7. Día de efervescencia en Coatzacoalcos. Decían que la marcha no iba a pegar. El duartismo, el marcelismo, los roblistas y otros insectos, una noche antes deslizaban carteles en Facebook usando la máscara de un falso movimiento 132 para convocar a ir con palos, piedras, machetes y botellas con gasolina, obvio el intento de reventar la marcha. Enviaron a otro grupo a infiltrarse, supuestos seguidores de Miguel Ángel Yunes Linares, el dolor de cabeza la fidelidad y el duartismo, pero la maniobra abortó. Los que reclaman paz concretaron la marcha. Gritaban “justicia”, gritaban “renuncia”, gritaban “ni un niño más”. No esgrimieron el nombre ni la imagen de la nena Karime Alejandra Cruz Reyes, porque así lo pidió su mamá. No fue el motor de la protesta, pero no hubo manera de que los marchistas ocultaran su fotografía e invocaran su caso y su desenlace fatal. Hirió al duartismo la presencia de los seguidores de Maryjose Gamboa Torales, llegados de Veracruz, para exponer que la periodista es víctima de una venganza de Javier Duarte. Había petroleros —varios superintendentes—, electricistas, profesionistas, gente de las colonias, pero sobre todo familiares de desaparecidos. Exigían la renuncia del gobernador y su procurador Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”; la del secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, el vicegobernador, y la del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Se elevaba una protesta. Se paseaba una bandera nacional. Se rezó un Padre Nuestro. Se guardó un minuto de silencio. Se ofreció un caluroso aplauso por las víctimas. Impactó la marcha. Cimbró al gobierno de Veracruz. Generó las bases para nuevas movilizaciones, una más para la tarde del 15 de septiembre. En el poder de convocatoria está el éxito. De sus alcances, ya habrá tiempo de hablar, pues lejos de arreglar el cochinero los duartistas y marcelistas indagan en la vida de los organizadores, intimidan con llamadas amenazantes y dejan “presentes” en la puerta de sus hogares. Le seguimos... De Jesús Murillo Karam a Javier Duarte: reprobaron el examen de confianza en el PGR y tú los haces subprocuradores en Veracruz. Reprochaba el titular de la Procuraduría federal la incongruencia del duartismo, el sabotaje a la justicia, la burla a las instituciones. Le había detectado varios casos. Se les sabía en la nómina del crimen organizado y aquí, en Veracruz, proyectados al máximo nivel. A Marco Antonio Lezama Moo lo convirtió el gobernador en magistrado del Tribunal Superior de Justicia; a Ricardo Carrillo Almeida, de MP a subprocurador. Ambos señalados en un reportaje de la revista Proceso, vinculados con los Zetas. Felipe Consuelos, echado de la PGR, ahora es elevado a la Subprocuraduría en Coatzacoalcos. Y así otros y otras auxiliares del hoy procurador Luis Ángel Bravo Contreras, que no pasaron los exámenes de confianza y ahí siguen. Le dicen que se tienen que ir. Y si no, que el gordobés le rinda una explicación al poderoso procurador Murillo Karam... “Si sabe que hablé con Fidel una hora, me manda a matar”. La voz que se escucha es la de Pedro Tiburcio Zaamario, un desleal empleado de Tony Macías, el suegro del gobernador Javier Duarte. ¿Tony lo manda a matar? Vaya con la imputación cuando el sur de Veracruz se inunda de sangre, la de los inocentes, la de las víctimas del crimen organizado. Cuatro audios, hasta ahora cuatro, son los que registran la voz del director Jurídico de la Comisión de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos, y uno de ellos es una auténtica delación de quiénes y cómo, incluido un tal Valdemar y sus hijos, hacen negocio con la dependencia. Y sí, hay cosas peores... ¿Quién es ese político del sur de Veracruz que en sus días de destrampe fue prominente miembro del grupo llamado Los Violines? Su gesta es para el anecdotario: contrataban los servicios de prostitutas en el malecón del río Coatzacoalcos; las trasladaban a la playa; las violaban y ahí las dejaban sin darles un peso partido por la mitad. Juniors todos, se sabían impunes, unos por el nombre, otros por el dinero y otros por las relaciones de sus padres con el poder. Y pensar que uno de Los Violines llegarían a ser autoridad... Se llama Marisol Rubí y le dicen La Reina del DIF. Empleada apenas ayer y hoy convertida en secretaria de lujo, presume un Jetta último modelo, con valor de 380 mil, placas YKM1707, número de serie 3VWGW6AJUEM295156, color blanco, comprado de contado en la agencia Volkswagen, según informe interno que circula entre regidores. Su salario, dicen los insiders, es de 48 mil 560 pesos mensuales más gastos personales. Y eso sería lo de menos, si mantuviera la humildad. Pero no. En el oficio interno se le acusa de “soberbia, grosera y prepotente”. Pronto —dice el documento— dejó de ser María la del Barrio para convertirse en Thalía la de Nueva York, versión pantano. O sea, gana más y es más altiva que la presidenta del DIF...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

EL procurador y el secuestrador torturado

* “El Charro” anda prófugo, dice Bravo * Lo mataron, dice Notiinfomex * La procunovela llegó tarde * Duarte y los millones para la graduación * 15 de Septiembre: el grito por los despidos * Keren: toda la parentela en la agencia municipal * Caso Inés Valladares: dos peritos se contraponen por la falsificación de la firma.

8 de septiembre de 2014

Lo difícil no fue explicar que Karime Alejandra Cruz Reyes murió; afirmar que su tía es para la Procuraduría la autora intelectual del secuestro, y admitir que la violencia es inevitable. Lo crucial es cómo ocultar que “El Charro”, uno de los plagiarios, haya sido torturado y, presumiblemente, se les quedó en las manos.

Tardía, torpe, titubeante y atropelladamente, Luis Ángel Bravo Contreras era una auténtica gelatina cuando encaró —sábado 6— a los medios de comunicación, negado para convencer con una versión tan sobada, tan traída, tan mascada, que para entonces ya era historia vieja.

Trastabillaba, dudaba el estiradito y atildado procurador de Veracruz, un metrosexual empedernido que ese día no daba pie con bola, pues lo que contó del secuestro de Karime Alejandra Cruz Reyes, una niña de 5 años, y su tía Mónica Teodora Reyes Baruch, era la confirmación de que el gobierno había manipulado el desenlace.

Luis Ángel Bravo no es Ernesto Alonso, pero también es el Señor Telenovela. Le encantan los montajes, la faramalla, historias tejidas a fuerza de un guión con visos de thriller, pero sobre todo, salir a contarlas.

Esa vez, sin embargo, “Culín” Bravo, como se le conoce desde sus días de estudiante, no sorprendió a nadie. Su teleshow ya era sabido pues circulaba en las redes sociales, en Facebook y Twitter, vulnerando sus derechos de autor, frustrado el factor sorpresa y dejándolo como un actor aburrido.

Nueve días antes, el semanario La Red reseñó el desenlace fatal del secuestro de la niña Karime Alejandra y su tía Mónica.

Decía La Red el jueves 28 de agosto:

El secuestro de la niña de 5 años, Karime Alejandra, habría sido planeado por Miguel Alberto Lemarroy Gutiérrez, “El charro”, y Jorge Salinas, “El panadero”, y la tía, Mónica Teodora Reyes Baruch.

“El charro” y Mónica eran novios.

Y ella fue la de la idea ante las deudas que tenía en casas de empeño.

Ella propuso el “tiro” a su novio y se buscó de socio al panadero.

Se da el secuestro y la menor reconoció al novio de la tía; fue cuando tomaron la decisión de asesinarla.

La tía de opuso, además, no consiguieron el dinero del rescate, por eso la tía se echó para atrás, lo cual el Charro lo vio como traición y por eso también le dieron muerte.

Las dos estarían enterradas en la casa de El Charro, en la colonia Luis Echeverría, calle Alfredo Bonfil, detrás de la escuela conocida como la ETI.
Después de la marcha (viernes 22), la policía, no se sabe de qué dependencia, detuvo a “El charro”, lo calentaron, y murió, o se les pasó la mano o lo chingaron a propósito, no se sabe.

El cadáver de este fulano apareció encostalado el lunes pasado, en Minatitlán, y lo tienen en SEMEFO a punto de ser enviado a Fosa Común… no lo reclama nadie.

Antes de que muriera en manos de la policía, el charro contó todo el móvil e involucró a la tía.

La policía busca a el otro cómplice, “El panadero”; pero no se sabe nada.

Fue un bombazo. Literalmente le estalló la nota en las manos al procurador de Veracruz y algo peor: lo dejó sin telenovela qué contar.

Atado de manos, Luis Ángel “Culín” Bravo tampoco tuvo qué decir ese jueves 28, pues si bien el caso estaba resuelto, tuvo que amarrarse la lengua para no echar a perder la imagen de la reunión plenaria de senadores del PRI y Partido Verde Ecologista de México, en Boca del Río. O sea, por una razón política, Javier Duarte empecinado en mentir, dejó correr el tiempo y jugar con la esperanza de los padres. Sabía que había muerto y no lo reconocía.

Nueve días después, Proculín reveló el “notición”: Karime Alejandra estaba muerta, su tía también; Mónica Reyes Baruch era la autora intelectual del plagio; su cómplice era Miguel Alberto Lemarroy Gutiérrez, alias “El Charro”, también llamado Miguel Alberto José Hernández o Miguel Ángel Lemarroy Gutiérrez; apenas el viernes 5 un juez había concedido una orden de cateo y así pudieron acceder al inmueble, una casa de lámina en la calle Alfredo V. Bonfil, colonia Luis Echeverría, que servía de vivienda y en ella se desenterró los cuerpos; Miguel Alberto estaba prófugo, su socio José Armando Salinas Linares está detenido, y el otro cómplice, Felipe Sosa Ascanio, alias “El Panadero”, también anda a salto de mata.

Era la versión de La Red, apenas modificada.

Decía Luis Ángel Bravo Contreras que las versiones circuladas en redes sociales tenían “signos de verdad” o “un poco de verdad”. No. Tenían la verdad de los hechos, pero conocidos semana y media antes de que el procurador, ya sin la presencia de los senadores priístas, la diera a conocer de manera oficial, 60 días después del plagio.

¿Cómo pudo La Red conocer con precisión el desenlace fatal de Karime Alejandra y su tía Mónica?

Sus fuentes le relataron la historia final de un secuestro que Javier Duarte y su Proculín ocultaron para no empañar el encuentro con los senadores tricolores y verdes, plena la mezquindad del gobernador, proclives al juego de la muerte.

Fatal, el desenlace mermó aún más la patética imagen del gordobés y de su pajecito judicial. Pero hay una historia aún no abordada oficialmente y que es como tener una brasa ardiendo en las manos.

La Red refirió que “El Charro” fue detenido, interrogado, torturado, obligado a hablar y finalmente se les quedó en las manos. Molido a golpes, su cuerpo fue llevado a Minatitlán. Ahí lo encostalaron y luego apareció en la vía pública. Nadie lo reconoció. Fue programado para ser confinado a la fosa común.

Luis Ángel “Culín” Bravo dice que no. “El Charro” vive, asegura el procurador. Sólo que no está visible. Convenientemente se fugó. Claro, para un engreído como el procu, hay que ir por él. ¿Qué juez le concederá una orden de cateo para ingresar al más allá y volver con el secuestrador?

La Red dice que el que contó los detalles del secuestro de la niña Karime fue “El Charro”. Cantó a punta de golpes y luego falleció. Un caso de tortura muy a la veracruzana, como en el episodio de los electricistas acusados del crimen del pastor Claudio Martínez Morales; como en el de Jorge Antonio Hernández Silva, “El Silva”, condenado a 38 años de prisión por el asesinato de la periodista Regina Martínez Pérez, liberado por el magistrado Cara de Muela, Edel Álvarez Peña, por las golpizas propinadas para que se implicara.

Puede decir el procurador Bravo Contreras que “El Charro” se peló, pero hay otra versión aún más escabrosa. Se lee en el portal Notiinfomex. Dice ahí que, según un usuario de Facebook de nombre José García, la policía ministerial no pudo sacarle la información. Llamó entonces a un especialista del grupo antisecuestros, experto en hacer cantar a los detenidos. Con él si habló. Y luego dejó de existir.

Ronda el crimen al procurador Luis Ángel Bravo. Es esa la naturaleza del cargo. Pero una cosa es desentrañar un secuestro y asesinato nueve días después que su historia la contara el semanario La Red, y otra que para encubrir el crimen por tortura de “El Charro”, se constriña a decir que éste anda a salto de mata.

Dilema mayor para Proculín. Si “El Charro” aparece, disipará dudas. Si no, cargará con la sospecha de que Miguel Alberto Lemarroy Gutiérrez fue torturado y muerto a manos de la policía estatal. Y eso lo pondrá del lado del crimen.

Proculín es show. Su único mérito es untarse gel, limarse la uñas y contar thrillers de baja calidad. Su torpeza es inaudita. Arma historias, las narra, exhibe a los victimarios pues son su trofeo, y que venga el siguiente crimen. No hay certeza de que el criminal pague su deuda social o lo más seguro es que recobre su libertad.

Es la justicia duartiana, contada con nueve días de retraso.

Archivo muerto

Azorados, los empleados de la Secretaría de Finanzas y Planeación del gobierno de Veracruz aún se preguntan de dónde sacó Javier Duarte unos cuantos millones de pesos que urgían para sufragar los gastos de la visita presidencial, el 14 de agosto para la graduación de cadetes de la Escuela Naval. Secas las arcas, cerrado el crédito, no había cómo enfrentar el compromiso. Saben que hizo una petición y así, como por arte de magia, fluyó la millonada, participaciones federales —¿dinero de los municipios?— de la que aseguran no toda fue para agasajar a Peña Nieto. Una parte se fue al cochinito, que a estas alturas ya es cochinazo... 15 de septiembre. No sólo es fecha patria. Es día crucial. Van a la calle cientos de trabajadores municipales, el recorte anunciado y, obviamente, el fin de los acuerdos. Decidió el alcalde Joaquín Caballero cancelar pactos, pues las finanzas del ayuntamiento de Coatzacoalcos están a punto del colapso. Con ello se anticipa el ajetreo, sacudidas de corrientes y grupos que pierden espacio. Suenan tambores de guerra y huele ya a viento de tormenta... No metió al perico a la agencia municipal porque habría un exceso, pero Keren Prot Vázquez insertó a toda su parentela e hizo de esa instancia de gobierno un club familiar. Primas y primos, sobrinas y sobrinos, tíos y tías y hasta el marido conforman el equipo cercano, íntimo, que le cuesta una lana al pueblo de Coatzacoalcos. Fanática del nepotismo, transgresora de la ley, Keren Prot baila un rock sobre el apartado de los servidores públicos que contiene la Ley Orgánica del Municipio Libre que prohíbe favorecer a familiares hasta el cuatro grado de consanguinidad. ¿Y así aspira a ser regidora?... Se sigue enredando la Procuraduría de Veracruz en el caso de las tres maestras del Instituto Educativo Margarita Olivo Lara, acusadas de falsificación de firma en agravio de Inés del Carmen Valladares Lavín. Dos peritos de la PGJ con dos criterios distintos y dos determinaciones que se contraponen. Catarino Vera Vidal sostiene que la firma que aparece en la supuesta renuncia voluntaria, no fue suscrita por Inés Valladares; Ricardo Pérez Castro, en una nueva diligencia, dice que sí lo es. En cambio, el perito independiente, Jorge Yépez Núñez, con amplia experiencia, dedicado a la investigación privada, ex jefe policíaco, le da la razón a la maestra Inés Valladares: la firma estampada en el documento no es de su autoría. Por supuesto, el asunto se va al área de quejas. Hay evidencia de parcialidad a favor de María Amparo Elena Arens Medina (Helen Arens), Alicia Guadalupe Menabrito Trejo y Margarita Josefina Gómez Ortiz, propietarias del IEMOL, pues el MP a regañadientes y luego de que así lo ordenara el Tribunal Superior de Justicia de Veracruz, rectificó y determinó el ejercicio de la acción penal. Se demostró que la firma fue falsificada para simular una renuncia voluntaria. Pero el MP no establece quiénes son los responsables de la falsificación. Se giraron órdenes de aprehensión, dejando intocadas a Helen Arens y Margarita Ortiz, y no se ejecuta la de Alicia Menabrito por tiene una suspensión de amparo. Así de mal anda la justicia en Veracruz...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Duarte, Karime y la sospecha del crimen

* Cuando el cerco informativo se derrumbó * Secuestro y asesinato * Ni niega ni confirma * En 2011 se extinguió la Sucesión Bringas * En 2013 Manuel Bringas sigue vendiendo tierras * Doce regidores contra el tesorero de Coatza.

3 de septiembre de 2014

Apabullado por las versiones del crimen de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes y la hipótesis del secuestro familiar, Javier Duarte da palos de ciego, ni niega ni confirma, simula que investiga y alarga un desenlace —funesto o exitoso— que ha de exhibir qué tan maltrecha está la justicia en Veracruz.

Días aciagos los del gobernador de Veracruz. Lo rebasó la opinión pública. Lo despedazó el vacío de información. Lo atrapó la embestida de la sociedad, airadas las reacciones, exaltados los ánimos, múltiples las condenas, pues nada hizo su Procuraduría en más de 40 días hasta que la sociedad se movilizó.

Beligerantes, en las calles los familiares de la Karime Cruz Reyes y su tía Mónica Teodora Reyes Baruch, los amigos, los que no lo son pero que son solidarios, han condenado la inacción del procurador Luis Ángel Bravo Contreras, del Ministerio Público, de la policía investigadora. Han cuestionado al régimen duartista, la falta de justicia, los resultados nulos, la respuesta oficial que no llega.

Duarte tuvo su Waterloo en las redes sociales. Ahí se expresó un sentimiento de repudio a su forma de procurar justicia. Se elevó la exigencia social del acceso a la información y los resultados en las pesquisas que esclarezcan la suerte de Karime Alejandra, la pequeña de 5 años que ha tocado las fibras sensibles de la sociedad.

Vulnerado, el gobierno de Javier Duarte se volvió a sacudir el miércoles 27 de agosto cuando una de sus estrellas, el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, arribó a Coatzacoalcos a presidir una mesa en materia de seguridad con empresarios y autoridades de la región. En el hotel Terranova comulgaban la reunión y rumor. Al micrófono se hablaba de logros y acciones, y a media voz, la versión de un final dramático de la niña.

Bermúdez y el fiscal especial, Jorge Obrador Capellini, cruzaron palabras. Cuentan las reseñas periodísticas que salieron del lugar. Luego regresaron. Bermúdez llegó a expresar que en el secuestro de Karime Alejandra estaba la mano familiar.

Obrador Capellini soltó en corto a periodistas sin libertad, que el desenlace no era favorable. Una versión asegura que habló de una casa de seguridad en Villa Allende. El show lo haría el procurador Bravo Contreras.

Dos días antes, el lunes 25, un asesor de la Secretaría de Seguridad Pública dijo a este reportero que la pista más firme apuntaba al “novio” de la tía de Karime; que el tipo, a través de Mónica Reyes Baruch, había sabido detalles y movimientos de los padres de la niña, su potencial económico, su trabajo en Petróleos Mexicanos, sus relaciones sociales.

Aludió también a los problemas económicos de Mónica Reyes, sus apreturas, sus deudas, incluso la adquisición de un automóvil, tiempo atrás, que se negaba a pagar.

Horas después de la reunión del Terranova, la noche del miércoles 27, el portal Imagen del Golfo, filial de Diario del Istmo, negocio de José Pablo Robles y familia, el Clan de la Succión, subió una nota que advertía el triste final de Karime Alejandra y su tía: “Habrían encontrado muertas a Karime y su tía en Coatzacoalcos”, cabeceaba la información.

Y en algunos de sus párrafos señalaba:

De manera extraoficial ha trascendido que la menor Karime Cruz y su tía Mónica Reyes Baruch habrían sido encontradas asesinadas en una casa de seguridad de este puerto; las fuerzas policiales mantienen cateos en otras locaciones buscando a los autores de este crimen que impactó y desató protestas y marchas en la ciudad de Coatzacoalcos.

En otra parte decía:

La Procuraduría de Justicia en el Estado anda tras la pista de dos sujetos uno apodado “El panadero” y el otro un taxista que mantenía relaciones con la tía desaparecida y son los que participaron en el plagio de la menor para pedirle un rescate a los padres de Karime, pero al parecer el asunto se les salió de las manos y al verse descubiertos habrían actuado de otra manera.

Minutos después, la información desapareció del portal. La liga electrónica conduce a un archivo “no encontrado”.

Esa noche, la diputada Mónica Robles Barajas de Hillman, cuestionó al reportero Gerardo Enríquez. Le dijo que si se mandaba solo y que ese tipo de informaciones le complicaban el escenario al gobernador Javier Duarte. Mónica Robles había amordazado a su periódico.

Al día siguiente, el jueves 28, el semanario La Red publicó la información en que categóricamente decía cómo habían ultimado a la niña Karime Alejandra y a su tía Mónica Teodora. Advertía que la autora intelectual del secuestro había sido la tía y que el cómplice era el “novio”, Miguel Alberto Lemarroy Gutiérrez, alias “El Charro”, y que éste buscó como socio a Jorge Salinas, alias “El Panadero”.

Según La Red, al no conseguir el dinero del rescate, Mónica Teodora “se echó para atrás”. El “novio” lo interpretó como una traición y fue ultimada.

Lemarroy Gutiérrez, de acuerdo con La Red, fue aprehendido por la policía el viernes 22, día de la marcha en la que se urgía al gobierno de Veracruz a dar con el paradero de la niña. Fue sometido a un interrogatorio. Lo golpearon hasta el límite. Habló. Soltó cuanto sabía. Y como siempre ocurre, se les quedó en las manos. Su cuerpo, dice el semanario, fue arrojado en Minatitlán, donde se le halló el lunes 25 de agosto. Al no ser identificado ni reclamado, se le programó para ser depositado en la fosa común.

En las versiones de Imagen del Golfo y La Red hay un común denominador: “El Panadero”. Según el semanario, Jorge Salinas es el único que vive, pero huyó. La familia, según ha trascendido, ya solicitó un amparo para saber si alguna autoridad lo tiene.

Desatado el escándalo, polarizados los ánimos en las redes, unos dando por cierta la versión del doble crimen, otros no, Javier Duarte mantuvo el caso aislado, sin que la Procuraduría admitiera el desenlace. Había en el gobernador de Veracruz una preocupación mayor: la reunión de senadores del PRI y Partido Verde, así como secretarios del gobierno federal, en Boca del Río, el jueves 28 y viernes 29.

Nada podía empañar su escenario. Duarte privilegió el cónclave político y mantuvo en un impasse el caso Karime Alejandra.

Lo sacudió también Punto de Partida, el programa de Denise Maerker, de Televisa, que abordó el secuestro de la pequeña de 5 años. En su emisión del jueves 28, planteó un panorama gris, la denuncia de los padres de la niña, Alejandro Cruz y Nora Reyes, quienes reclamaban que la Procuraduría no les hubiera hecho caso cuando acudían pidiendo auxilio.

Ni así se conmovió el gobernador de Veracruz. El vacío informativo siguió siendo norma. La falta de resultados también.

“Están jugando con la esperanza de los padres”, dijo a este reportero un ex agente del Ministerio Público.

Es paradójica, hoy, la actitud de los padres de Karime. Antes, indignados por el silencio de la Procuraduría, acudieron a la protesta en las calles, forzaron al gobernador y al procurador a implementar acciones, rompieron el cerco de silencio oficial. Y cuando fluyeron las versiones adversas, la presunta implicación de Mónica Reyes en el secuestro, la hipótesis del plagio familiar, cerraron la puerta a los medios. Condenaban el silencio y hoy son parte de él.

Hizo estragos la versión de que Mónica Reyes y Miguel Alberto Lemarroy, el supuesto secuestrador, eran novios. Dice la familia de Karime que no, que eran amigos. La aceptación implica que había un vínculo y así pudo saber el plagiario todo de la niña y sus padres, incluso sin que la tía tuviera participación en el delito.

Complicado, Javier Duarte le apostó al vacío de información. Supone que sólo la información oficial es válida. Por eso calla mientras el pueblo habla.

Es el error típico en políticos sin talento. Que la información no sea oficial, no significa que la información no sea confiable. La información oficial no significa necesariamente verdad. Y en manos de Javier Duarte, la información oficial generalmente tiene rasgos de mentira.

Su Waterloo han sido las redes sociales. El caso Karime Alejandra lo rebasó. Los usuarios empujaron y generaron corrientes de opinión crítica hacia un gobierno que calla y no actúa.

Su dilema es mayor: ¿cómo explicar que El Charro, el secuestrador, el “novio” de la tía, fue detenido, torturado, habló y lo mataron? Sin él, no hay caso.

Justicia al estilo Duarte.

Archivo muerto

Falaz, el abogado Samuel Muñoz de la Rosa le cuenta medias verdades al periodista Jorge Cáceres, en torno al caso de los terrenos en disputa, fraccionados ilegalmente en parte de las 24 hectáreas junto al Palacio de Justicia Federal. No dice el abogadazo que María Dolores Bringas Burelo se desistió del juicio con el que pedía la nulidad de la escritura con que se realizó la operación de compra-venta entre Raúl Bringas Burelo y Alejandro Wong Ramos; el 1 de julio de 2014, Dolores ratificó su desistimiento ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia y con ello se desinflaron las acciones legales emprendidas por Manuel Bringas, cuyo alegato se apoyaba en el juicio emprendido por su hermana; mientras, Manuel Bringas ha seguido incurriendo en fraccionamiento indebido y venta ilegal de tierras a sus ilusos compradores. No dice el abogadazo Samuel Muñoz que el 10 de noviembre de 2011, el constructor Oscar de la Cruz le pagó a Manuel Bringas 200 mil pesos y con ello éste cedió sus derechos sobre el 25 por ciento de 24.42 hectáreas pertenecientes a Punta Diamante, o sea 6.10 hectáreas, según consta en la escritura 2403 pasada por la fe del notario público número 20, Luis Manuel Brito Gómez, como éste mismo reconoce ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia, el 24 de abril de 2014. Y oculta Samuel Muñoz que desde ese año 2011, la Sucesión Bringas Burelo SE EXTINGUIÓ cuando se realizó una rectificación de medidas y los cuatro hermanos, incluido Manuel, aceptaron que no había más tierra que vender. De la operación se encargó la abogada Maribel Rodríguez Zarco, según poder que le otorgaron ante el notario 17 de Veracruz, Joaquín Tiburcio Galicia. Manuel Bringas, que recibió 10 millones de pesos cuando le vendió a la inmobiliaria Arkitektur lo último que quedaba de la Sucesión Bringas, volvió a vender terrenos en 2013 y ese mismo año entabló la demanda por un bien que dos años antes había dejado de ser suyo. Si a eso no se le llama fraude, ¿entonces cómo se le tipifica? En 2011 Manuel Bringas y sus hermanos extinguieron la Sucesión Bringas y tres años después Manuel Bringas se sigue ostentando como dueño y vende tierras que le son ajenas. Allá los incautos que le siguen comprando. Tres puntos clave que Samuel Muñoz, el abogadazo, le ocultó al periodista Jorge Cáceres. Tres puntos que son apenas la punta del iceberg de las trastadas de Manuel Bringas, un embaucador profesional, como lo demostrarán los documentos que serán exhibidos en los días por venir... Doce de 13 regidores piden, exigen, la renuncia del tesorero municipal de Coatzacoalcos, Ángel Alfonso Morales Bustamante. Lo suscriben en un documento en el que plasman su inconformidad por la parálisis económica a que ha llevado Morales Bustamante al ayuntamiento. En corto, expresan que hay escasez de recursos públicos y lo poco que hay se destina a “pagos” a proveedores y contratistas ligados al marcelismo. Es decir, negocio de unos cuantos; marcelista el que paga y marcelista el que cobra. En penurias el ayuntamiento, los servicios municipales a medias, y Foncho Morales de viaje, vacaciones en crucero, pues la crisis es para los jodidos y para los enemigos. O sea, de 15 ediles, doce ya no lo aguantan...

 

ANTERIORES

 

 


INICIO          CULTURA          ENTRETENIMIENTO          OPINIÓN          VIDEOS

 
Páginas consultadas: contador de visitas
SERVICIOS QUE OFRECEMOS.
PROMOCIÓN DE IMAGEN
PUBLICACIÓN DE EVENTOS
IMAGEN DE GRAN DESPLIEGUE
BANNER
VIDEO
LINKS
AUDIO

¡ANÚNCIESE AQUÍ! ¡ESCRÍBANOS!

SERVICIOS QUE OFRECEMOS.
PROMOCIÓN DE IMAGEN
PUBLICACIÓN DE EVENTOS
IMAGEN DE GRAN DESPLIEGUE
BANNER
VIDEO
LINKS
AUDIO

EL JEJÉN. Nota que hincha. ¿Quiénes somos? | Contacto | Publicidad | Aviso Legal EL JEJÉN. Nota que hincha.
Copyright© 2009 a favor de El JEJÉN Microempresa, en trámite.
Todos los derechos reservados
Derechos de Autor en trámite.
Desarrollado por Zenón Ramírez García
Papantla, Veracruz, México