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INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Erick Lagos: del pantano fidelista a la diputación

* Compra, plancha, somete en Acayucan * Los herederos de Cirilo, una comparsa * Los 30 millones de Los Zetas * Fredy Ayala: los 300 mil y “un kilito de mota” * Una paternidad no reconocida * Moisés Sánchez: el desafuero y las pruebas inconsistentes del fiscal * Adán Escobedo, el rival más débil * Notisur: violaciones laborales.

30 de enero de 2015

Entre el fidelismo, nadie como Erick Lagos Hernández para la tenebra, la ruindad partidista, la creación de conflictos donde no los hay para luego sofocarlos y lucrar con ellos, las artes oscuras y para sacudirse, como sea y al precio que sea, una acusación por vínculos con la banda del narcotráfico que goza de la plenitud del pinche poder en Veracruz: Los Zetas. Como Erick, nadie.

Erick Lagos es único. Es el alumno predilecto de Fidel Herrera. Es quien pastorea, somete, apalea y amarra a los enemigos. Es quien suplanta a Javier Duarte de Ochoa en la tarea de desgobernar. Es quien vende candidaturas. Es quien será diputado federal.

Plancha a todos el ex secretario de Gobierno, pues si en Isla y los Tuxtlas, de donde procede, siente el repudio hasta en el aire que respira, más en Acayucan que no es su distrito y su solo nombre agravia al priísmo. A unos les da, a otros los pone donde hay que para eso son las arcas públicas.

Su historial es de miedo, marcado por los fierros del fidelismo, forjado en la tarea transar e imponer, involucrado con lo peor del priísmo y con lo más dócil de la oposición.

Acayucan es un reto. Por eso se allegó los afectos de las hermanas Vázquez, Regina y Fabiola, y de los hermanos Vázquez, José Jesús y Abel, la estirpe del ex cacique Cirilo Vázquez Lagunes, muerto por las balas del narco en una emboscada al estilo Colombia, dizque por la renta de los territorios rurales a una banda enemiga de Los Zetas.

Regina y Fabiola, políticas inventadas por las ocurrencias de su padre, simplemente lo dejaron pasar, comprometidos sus votos, su operación, el cobro de favores a los campesinos y ganaderos, quienes aun teniendo otros candidatos tendrán que rendirse a Erick Lagos.

Regina, dos veces diputada federal, una vez alcaldesa; Fabiola dos veces alcaldesa, una vez diputada local, son la viva imagen del pragmatismo, la ideología inexistente, la política para incrementar la fortuna, sus relaciones con los hombres de poder, en una intimidad nunca antes sabida. Ricardo Landa, ex líder del PRI, máscara de Fidel, es un caso en su haber.

José Jesús, diputado federal por el PAN, hoy diputado local por el Partido Verde, que no es más que la careta del PRI, dispara bala y también elogios. Sometido, pregona que Erick Lagos es la octava maravilla veracruzana, “un candidato de lujo” predestinado para la diputación federal en ese distrito donde nadie lo conoce y ahora muchos lo repudian.

Abel Vázquez, alcalde de San Juan Evangelista, el premio de consolación de la familia Vázquez, no pudo ser algo en Acayucan, sojuzgado por las sobrinas que a la muerte de Cirilo fueron mejores vistas —¡y cómo no!— por Fidel Herrera Beltrán.

Nadie más inquieta a Erick Lagos. Tiene sometido al PRD, a la familia Condado, pues tres de sus figuras relevantes, Brenda Abigail Reyes, Martha Patraca y Clemente Nagasaki Condado Escamilla, son perredistas rojos, del clan de la fidelidad. El show lo completa Rogelio Franco, líder estatal del PRD, dándole cuerda otros seis aspirantes sin ninguna posibilidad.

Gregorio Barradas Miravete, hechura de Cirilo Vázquez, fue diputado federal por Acayucan cuando el cacique y su corte veían todo azul. Goyo estuvo en San Lázaro, vapuleaba a Fidel Herrera, lo exhibía, le decía que en la elección para renovar el Congreso estatal, en 2007, hubo dinero sucio y que la única fidelidad que se veía en Veracruz era al narcotráfico.

Goyo fue electo en 2013 alcalde de Rodríguez Clara. Días antes de tomar posesión fue levantado y asesinado. Lo mató el crimen organizado, supuestamente por operar para una banda rival, supuestamente por su pleito con el PRI.

Su esposa, Xóchitl Tress Rodríguez, quiso seguir sus pasos. Compitió por la diputación federal en 2012. Llenó expectativas, el cirilismo, el barradismo, el pueblo a su lado. Era la candidata del PAN.

Tronó cuando se difundieron las fotografías donde se besuqueaba con su amante, el diputado federal priísta, Rafael Rodríguez. Posaba en poca ropa y una de ellas, una selfie mostrando los senos al aire.

No ganó la diputación. Tampoco la alcaldía de San Juan Evangelista en 2013, derrotada por Abel Vázquez, en crisis los herederos del cirilismo.

Absorbida por Javier Duarte, la viuda alegre llegó al gobierno de Veracruz, nueva directora de Espacios Educativos, millones a su alcance, consentida por el gobernador, su nueva joya. Un día, súbitamente, antes de concluir 2014, fue despedida y se perdió en el olvido.

Allanado el camino, poco le preocupa a Erick Lagos la oposición. Alfredo Tress, líder de Alternativa Veracruzana, es su compadre. Los alcaldes de AVE en Acayucan y Chacaltianguis ya operan a favor del ex secretario de Gobierno. Venció las inercias en el PRI, sometió a las Vázquez, ignoró a los Vázquez, conquistó a los perredistas, cooptó a los partidos de la chiquillada y sólo le inquieta el Partido Acción Nacional.

Lo acusan de haber comprado a César Misael Reyes Alcántara para que por 500 mil pesos, desistiera de pujar por la candidatura del PAN. Erick Lagos lo niega, dice que ni lo conoce. Parafrasea a Fidel Herrera: “El respeto al partido ajeno es la paz”. Y Reyes Alcántara reaparece pero como candidato del Partido Encuentro Social, un partido que orbita en torno al gobernador Javier Duarte. Más obvio no puede ser. Quedan en la contienda Federico Salomón Molina y Rómulo Rayo.

En el bajo mundo se mueve bien Erik Lagos. Sus amigos también. Uno de ellos, Fredy Ayala, chiapaneco, su operador en el PRD, ex diputado local en Veracruz, fue detenido —3 de agosto de 2012— con 300 mil pesos que no supo, no pudo o no quiso explicar su procedencia. Una versión periodística señala que en el auto apareció “un kilito de mariguana”. Pero Fredy la libró. Un poderoso funcionario fidelista tomó el teléfono y fue liberado con disculpas al por mayor.

Su paso por la Secretaría de Gobierno permitió conocer su peor faceta. Donde no habían conflictos, los creaba, los atizaba, los olvidaba, y luego los sofocaba. Seguía la máxima de Galio Bermúdez, en La Guerra de Galio, de Camín: los políticos no están para resolver problemas sino para crearlos, acrecentarlos y luego extinguirlos, previo lucro de ellos.

Pesa sobre el terrible Erick una imputación explosiva: vínculos con Los Zetas. Surgió de una declaración de un jefe regional de esa organización, Rafael Lucio Hernández, alias “El Lucky”, el 20 de mayo de 2012. Dijo que un político de alto nivel en el gobierno de Veracruz, de apellido Lagos, recibía sobornos por 30 millones de pesos al mes para dejar que operaran y traficaran. El tal Lagos era su enlace con el gobierno estatal.

Lo publicó el periódico Reforma. Lo desmintió Erick Lagos. Dijo que en el reportaje se menciona su nombre aunque el Lucky solo se refiriera a un personaje de apellido Lagos.

Pacta con Dios y con el Diablo Erick Lagos. Lo vinculan con el bajo mundo, con Los Zetas. Plancha a sus enemigos, seduce a sus amigos, y su vida personal es objeto de escarnio, incluida una acusación de paternidad fuera de matrimonio que no quiso reconocer.

Acomodador de “nachas” en el besamanos de Fidel Herrera, cuando era su secretario particular, Erick Lagos va a ser candidato, luego diputado y desde ahí, con esa plataforma, intentará ser gobernador de dos años en 2016.

Del pantano fiel a una diputación. Lo que hay que ver.

Archivo muerto

Día 28. Inicia el análisis de la solicitud de desafuero del alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, en el Congreso de Veracruz. Le imputa la Procuraduría estatal la autoría intelectual del plagio y crimen del periodista Moisés Sánchez Cerezo, director y reportero del semanario “La Unión”. Este viernes la tendrá en sus manos la Sección Instructora, presidida por el priísta Juan Manuel Velázquez Yunes, uno de los vetados por el duartismo para ser candidato a diputado federal por el distrito de Coatepec. Tramitó la solicitud de desafuero el fiscal Bravo, alias “Culín”, el lunes 26. Omar Cruz Reyes será citado a comparecer y ahí presentar sus alegatos para evitar que le sea retirado el fuero. Va el expediente cargado de inconsistencias, acusaciones “de oídas”, señalamientos de un sicario que no recibió la orden el alcalde ni del escolta, Martín López Meneses, para “desaparecer” al periodista sino que, dice, es un cómplice prófugo, “El Harry”, quien, asegura, le pidieron “el favor” de matar a Moisés Sánchez. Complicado el camino para el fiscal “Culín”, pues en su declaración preparatoria, este jueves 29, el escolta del alcalde niega que haya ordenado el crimen, ni que se lo hubiera instruido Omar Cruz. En 25 días quedará resuelto el desafuero, cuando en una sesión ordinaria o extraordinaria, resuelva por votación de mayoría calificada, o sea 34 de los 50 votos. Ahí se sabrá si el alcalde panista queda o no, en las garras del fiscal veracruzano. Van 28 días desde aquel 2 de enero en que Moisés Sánchez fue levantado y asesinado por ejercer su oficio periodístico... Adán Escobedo llegó, se acomodó y ya es el virtual candidato del Partido Nueva Alianza a la diputación federal por Coatzacoalcos. O sea, otro cartucho quemado para no complicarle la contienda al priísta Rafael García Bringas, hasta hace año y medio panista, a quien ni en su cuadra lo quieren. Adán Escobedo no inquieta ni a Adán Escobedo. No es gris porque es transparente. No pinta ni, políticamente, existe. Fue director de Comercio con Iván Hillman Chapoy, de cuya alcaldía salió chispado a las primeras de cambio; fue presidente del Concejo Municipal Electoral en 2010, elección que a duras penas ganó Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, quien de inmediato lo nombre integrante del cuerpo de asesores de la Dirección Jurídica Municipal, o sea aviador; en la elección municipal de 2013, volvió a ser presidente, pero ahora de la casilla 804 básica de Coatzacoalcos. Llega a la candidatura del PANAL, que no es más que un partido fantoche, satélite del PRI, herencia de Elba Esther Gordillo, la tirana del magisterio, como el rival más débil, para restarle votos al PAN y a Morena, que son los dos únicos partidos que le competirán al tricolor... Notisur no es un periódico. Es un negocio, un aparato político de infames resultados para liderar a la opinión pública y un dolor de cabeza para sus empleados. Sus reporteros no tienen libertad. Si protestan por el plagio o muerte de un compañero los echan a la calle. Sayda Chiñas Córdova es el caso más reciente, despedida por exigir que el gobierno actuara para dar con el paradero de Moisés Sánchez Cerezo, levantado el 2 de enero en Medellín. Sayda salió a las calles, suscribió desplegados, dio entrevistas y por eso dejó de ser coordinadora de Información. Tenía un año así, desde que organizó la movilización por el secuestro de Gregorio Jiménez de la Cruz, reportero de Notisur al que le pagan una miseria, hallado decapitado en una fosa clandestina en la colonia J. Mario Rosado, en Las Choapas. Otros compañeros se han ido por razones laborales: en seis años no les aumentaron un peso de salario; les disminuyeron sus prestaciones laborales; no les otorgaron o les suprimieron el Seguro Social, y ahora peor porque el director del IMSS, José Antonio González Anaya, es primo del dueño formal, Marco Antonio Anaya Huerta, “y háganle como quieran”; les pagaban por mes, ahora es por nota; se han ido por lo menos cinco reporteros y tres editores. Largo historial del periódico de tres periodistas sui géneris: Marcelo Montiel, Marcos Theurel y Rafael Anaya, tres ex alcaldes de Coatzacoalcos que si acaso saben escribir su nombre. Notisur, un periódico que no es periódico, es negocio, zona de impunidad, de tráfico de influencias y arma política. Y a todo esto ¿qué dice la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos ante el agravio al gremio? Hay más...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés Sánchez: ¿era susto o era crimen?

* El procurador y las acusaciones “de oídas” * El desafuero se puede caer * A Maryjose no la doblega Duarte * Rechaza la Suprema Corte revisar amparo concedido a la periodista * Pablo Ventura, el contratista favorito de la alcaldesa * El gavilán pollero y la novia de su ex amigo * La marrana ladra a través del perro.

29 de enero de 2015

Luis Ángel Bravo Contreras ya se enredó. Se le ve frágil. Habla y lo contradicen. Acredita que Moisés Sánchez Cerezo está muerto. Le refuta la familia, las organizaciones defensoras de periodistas, el Partido Acción Nacional y hasta legisladores del PRI. Le cuesta sostener su verdad.

De origen, “Culín”, alias el procurador de Veracruz, se extravió. Decía que a Moisés Sánchez lo había amenazado el alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, deslizándole una aviso: Te quiere “dar un susto”.

Esa fue su apuesta durante 23 días, supuestamente aún vivo Moisés Sánchez, el director de “La Unión”, semanario editado en El Tejar, municipio de Medellín, plagiado el 2 de enero.

Decía y sostenía que era una amenaza del alcalde y que esa era su pista más sólida, quizá la única, desdeñada la del crimen organizado pese a que el periodista denunciaba frecuentemente la inseguridad, los asesinatos, los asaltos, los secuestros.

Moisés Sánchez Cerezo organizó a la gente, conformó las autodefensas y difundió su existencia. Eso irritó al gobierno de Veracruz, a Javier Duarte, al secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, y al alcalde Omar Cruz.

Pretendieron desmentirlo. Moisés Sánchez respondió con la exhibición de los videos en que se ve a las autodefensas, armados con palos y palas, piedras y bates de beisbol. Era visto como un enemigo del duartismo por exponer que si la gente no se defendía, nadie lo haría.

Fue entonces cuando llegó la amenaza. Corrían los últimos días de diciembre de 2014. Un amigo de Moisés se acercó a verlo. Le habló claro: el alcalde le daría un susto. Moisés Sánchez se lo dijo a su hijo Jorge.

Perpetrado el levantón, el 2 de enero, el fiscal Bravo Contreras se montó en la pista de la amenaza del alcalde, su énfasis en que así lo había expresado la familia. Y a lo largo de 23 días no se bajó de ahí.

Fue cuestionado, conminado por la prensa crítica de Veracruz a demostrar que no entretenía el caso. Fue acusado de simular que investigaba, como denunció Artículo 19 en entrevista con Carmen Aristegui, en MVS Noticias. Fue instado por Reporteros Sin Fronteras a seguir la pista del crimen organizado.

Respondió “Culín”, el procurador, que no era un simulador y que estaba a punto de esclarecer el caso, el miércoles 21. Obvio, sabía que Moisés Sánchez estaba muerto. Pero hasta ahí volvió a decir, en el espacio de Carmen Aristegui, que el alcalde Omar Cruz le había prometido “dar un susto” al periodista.

No siguió el fiscal Bravo Contreras la pista del crimen organizado, como recomendaba Reporteros Sin Fronteras, poderosa organización internacional. No la seguía, pese a ser Medellín la confluencia de las rutas del narco.

“El Fiscal ha omitido que en Medellín, caso Moisés Sánchez, confluyen los cárteles que distribuyen droga en la región Veracruz/Boca del Río”, dice Laura Rojas en blogexpediente.mx, del columnista Luis Velázquez Rivera.

A lo largo de 23 días, “Proculín” no se salió del guión. A Moisés Sánchez le iba a “dar un susto” el alcalde de Medellín, repetía.

Pero el susto resultó algo más. En el día 23, después del levantón al periodista, Bravo Contreras presentó el testimonio incriminatorio de su indiciado estrella: Clemente Noé Rodríguez Martínez, un ex policía de la Intermunicipal Veracruz-Boca del Río-Medellín, que finge no haber sabido que Moisés Sánchez era periodista y no haber previsto el escándalo que se iba a armar.

Noé Rodríguez dice en el video editado que presentara el fiscal a la prensa, que el chofer y escolta del alcalde de Medellín, Martín López Meneses, les pidió “un favor”: que “desaparecieran” a Moisés Sánchez.

¿Era susto o era desaparición? ¿Era amenaza o era asesinarlo?

Clemente Noé Rodríguez no recibió la orden del alcalde Omar Cruz. Dice que uno de sus cómplices fue quien habló con López Meneses. Pero el cómplice no está detenido ni confeso. Los cinco secuaces —“El Harry”, “El Chelo”, “El Piolín”, “El Moy” y “El Olmos”— no aparecen.

Cuando supieron que el plagiado y asesinado era periodista, se alertaron. Dijeron que iban a tener problemas. Le pidieron a “El Harry” que hablara con Meneses y que éste le pidiera al alcalde Omar Cruz que “parara la bronca”.

Pero Clemente Noé Rodríguez, el único detenido hasta ahora, no recibió la orden directa del alcalde ni de su escolta López Meneses. Fue, supuestamente, a través de un cómplice que anda a salto de mata.

¿Qué tiene, pues, el procurador Bravo Contreras? Nada.

En la jerga de los abogados, se trata de acusaciones de oídas. Jurídicamente no son contundentes. Jurídicamente pueden provocar que el caso se caiga.

Lo único que pudiera salvar el ego del fiscal “Culín” es que López Meneses admita su participación en el crimen, la petición para “desaparecer” al periodista Moisés Sánchez, que involucre al alcalde Omar Cruz Reyes, señalando que fue él quien dio la orden de levantar y ultimar al director del semanario “La Unión”.

De otra forma, el caso se fragmenta.

López Meneses, policía, subdirector de Seguridad en el municipio de Medellín, escolta del alcalde, sabe que si no es con tortura, no lo hacen incriminarse. Por la buenas, nada, pues en Veracruz, la madre de todas la pruebas no es la confesión; es la picana y el tehuacán.

Es patética la fragilidad del fiscal. Así llega el caso al Congreso de Veracruz con una solicitud de juicio de procedencia para retirarle el fuero al alcalde Omar Cruz Reyes y poderlo consignar.

Ya lo advirtió el diputado priísta Juan Manuel Velázquez Yunes, presidente de la Comisión Instructora: “Si las pruebas que se logren juntar de ambas partes no prueban la culpabilidad, se puede revertir”.

Hugo Fernández Bernal, diputado del PAN, sostiene: “Por las propias notas periodísticas, veo algunos vicios, algunas situaciones de falta de claridad muchas de oídas. Además que existe la duda que el cuerpo desmembrado sea del periodista. En fin, creo que de inicio no hay nada claro”.

Sergio Vaca Betancourt, ex panista, ex diputado local, abogado, le mete ruido al caso. Sugiere que se obtenga un tercer peritaje de un laboratorio externo al gobierno. La intención es corroborar mediante la prueba de ADN si el cuerpo hallado en Manlio Fabio Altamirano es el de Moisés Sánchez, en apoyo al escepticismo de su hijo Jorge Sánchez Ordóñez.

“Se trata de un laboratorio independiente de la Procuraduría y del gobierno del estado y solamente así aceptaríamos que se trata del cuerpo del periodista, porque no creo que el hijo de este señor pueda confundir los restos de su padre”, dice Vaca Betancourt, obvia la suspicacia sobre el cuerpo.

Cuestionado, vapuleado, el fiscal Bravo Contreras pasa de una conferencia de prensa a otra. Sostiene que la prueba de ADN confirma que es Moisés Sánchez y que fue ultimado por los sicarios. Habla y dice. El problema es su credibilidad. Pocos le creen.

Anda enredado. Primero siguió la pista de la amenaza, la del susto. Y así por 23 días, mientras se suponía que Moisés Sánchez estaba vivo. Y en el momento final asegura que el encargo fue “desaparecerlo” por órdenes del presidente municipal.

Y lo peor: quien lo revela es Clemente Noé Rodríguez, al que no se lo dijo el alcalde sino un cómplice que está prófugo. Todo un caso con una acusación de oídas.

¿De qué nivel es el fiscal de Veracruz?

Archivo muerto

Seis meses en prisión no doblegan a Maryjose Gamboa Torales. Jurídicamente ya derrotó a Javier Duarte, el gobernador. Políticamente aún falta. Desechó la Suprema Corte de Justicia de la Nación la solicitud de atracción que le planteó la parte acusadora, en un intento por mantener a la columnista de Notiver en prisión por el atropellamiento y muerte accidental de José Luis López Burela. Maryjose está ahí, tras las rejas, desde el 12 de julio de 2014, no por el accidente, no por tener responsabilidad. Está tras las rejas por la inquina de Javier Duarte, obsesivo, enfermo de poder, vengativo, incapaz de soportar las criticas de la periodista a su deplorable manera de gobernar. La SCJN dijo no. No ejerce la facultad de atracción para revisar el amparo que le concediera la justicia federal a Maryjose y que demuestra que la Procuraduría de Veracruz no pudo acreditar que conducía en estado de ebriedad ni con temeridad, y que debe estar libre y así encarar el juicio. O sea, el caso regresa a Veracruz y será el Tribunal Colegiado de Circuito el que analizará y determinará que se cumpla el amparo concedido a la comunicadora. Ha sido sólo venganza. Ha sido uso arbitrario de la ley. Ha sido la fobia de Javier Duarte a una mujer que le ha dicho lo que 8 millones de veracruzanos piensan de él... Pablo Ventura es el contratista estrella de Nanchital. Es quien factura los trabajos del DIF. Los factura pero no significa que los realice. Cuentan los insiders que los trabajos los ejecuta el personal de mantenimiento, pero el documento entra a trámite y con toda celeridad le pagan. Pablo Ventura es el contratista estelar, pero ya viene otro empresario que será beneficiado de mejor manera, que está en el ánimo del titular del DIF, Eduardo Manzanilla Rico, y que será el nuevo favorito de la alcaldesa Brenda Manzanilla. Para eso querían el municipio de Nanchital... ¿Quién es ese funcionario municipal, el gavilán pollero, que pretendió llevarse a la novia un operador marcelista, cortejos desmedidos, palabras melosas, acoso por todo y a toda hora, hasta provocar el reclamo, en el límite el conflicto, cerrado el puño y la mentada a punto de estallar? Una pista: después de Joaquín Caballero, el alcalde, el gavilán y su ex amigo ocupan el segundo nivel... De risa: la marrana ladra a través del perro. Y lo que aún tendrán que aguantar, plagado su sexenio de corruptelas, abuso de autoridad, desastre financiero, debacle social, colusión con la delincuencia, robo en la impunidad, saqueo de las arcas, mansiones en el extranjero, desvío de recursos a candidatos del PRI y también de la oposición, uso de aeronaves para cortejar a las damiselas del harem. Que afine la nota la marrana pues esto apenas comienza...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés Sánchez: el detenido, la confesión y la tortura

* Al fiscal pocos le creen * El caso, politizado: Fidel Robles * Con granada atacan a patrulla policíaca * El Veracruz Próspero y violento * Hau llama traidor a García Bringas y luego lo venera * Atípica afiliación de fuereños en el padrón electoral * El empresario que compra tráilers chuecos.

28 de enero de 2015

“Culín”, alias el procurador de Veracruz, tiene un problema: pocos le creen.

Da por muerto al periodista Moisés Sánchez Cerezo, lo acredita con un examen de ADN, y pocos le creen.

Presenta a un implicado en el levantón y asesinato. Lo hace hablar. Relata cómo fue la ejecución, ensarta al alcalde de Medellín, y pocos le creen.

Exhibe gráficas del hallazgo del cadáver en su paraje solitario de Manlio Fabio Altamirano, y pocos le creen.

Su problema es de credibilidad. Luis Ángel Bravo Contreras ha minado su prestigio, atrapado en un manejo malintencionado de los hechos, sus pesquisas cuestionadas, las líneas de investigación orientadas a desvincular la violencia contra los periodistas de la barbarie del crimen organizado.

Que los maten los malosos, no. Que los mate cualquier otro, sí.

Moisés Sánchez sí está muerto. Lo dice “Culín”. Luis Ángel Bravo Contreras lo acredita con un examen de ADN, el que no tenía a la mano cuando —enero 25— reveló el desenlace fatal, el hallazgo del cadáver del director del semanario “La Unión”, que editaba en Medellín.

Ese día hizo y dejó de hacer. Mostró a su pieza clave en la investigación, un ex policía que confesó su participación en el levantón, pero sólo en video. No lo llevó con él. No lo puso a tiro de la prensa. No lo expuso a ser cuestionado. No quiso someterlo a las preguntas de los comunicadores.

Y tenía por qué. Clemente Noé Rodríguez Martínez protagoniza el relato perfecto para el guión telenovelesco del procurador de Veracruz. Se le observa confiado, dispuesto a hablar, apegado a la historia que desde semanas atrás ya dibujaba Bravo Contreras: la autoría intelectual del alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes.

No repara en nada. Dice cómo se coludió con otros cinco individuos para plagiar a Moisés Sánchez y asesinarlo. Supuestamente no conoce sus nombres: “El Harry”, “El Chelo”, “El Piolín”, “El Moy” y “El Olmos”. Éste es José Luis Olmos, ex integrante de la Policía intermunicipal Veracruz-Boca del Río-Medellín.

Refiere que el trabajo se los encargó el chofer y escolta del alcalde de Medellín, Martín López Meneses, quien también es subdirector de la Policía Municipal. A cambio, les permitirían vender droga libremente.

Así lo hicieron. El 2 de enero fueron hasta el hogar de Moisés Sánchez, en El Tejar, congregación de Medellín. Lo sacaron a golpes y empujones. Lo subieron a uno de los tres vehículos en que viajaban y se lo llevaron.

En el camino, uno de los sicarios sacó un cuchillo y comenzó a degollar al periodista. Luego lo desmembraron. Dos de ellos fueron a comprar bolsas de plástico negras y en ellas depositaron los restos de Moisés Sánchez. Las arrojaron a orilla del camino, en el municipio de Manlio Fabio Altamirano.

Y a lo largo de 22 días, ningún lugareño reparó en que ahí había algo raro. Nadie se percató del olor. Nadie hurgó en las bolsas y dio aviso a la autoridad. Vaya ingenuidad.

Hay una frase que exhibe la fragilidad del relato: “Alborotaba el panal, nos dijeron, pero al principio no sabíamos que era periodista, pensábamos que solo era un taxista. Fue a los dos días cuando nos enteramos en la prensa, y que además publicaba cosas que perjudicaban al ayuntamiento”, dice Noé Rodríguez.

Hay otra más que contribuye al escepticismo:

“Nos espantamos pero El Harry dijo que él iba a hablar con Meneses para ver si el alcalde paraba la bronca”.

Clemente Noé Rodríguez Martínez y José Luis Olmos eran integrantes de la Policía Intermunicipal. Saben quién es quien en la vida pública, políticos y periodistas.

Moisés Sánchez no era un periodista cualquiera. No sólo publicaba y denunciaba, su pluma crítica dándole voz a quien así lo requería. Se movía en su tierra, en El Tejar y en Medellín. Pero también en Veracruz donde alternaba con comunicadores, donde expuso un caso personal, el de su nuera, víctima de un accidente, y de la negativa de la línea de autobuses a responsabilizarse de los gastos. Su protesta fue abierta y contundente, registrada en los archivos de información política y también policíaca.

Todos en la policía sabían quién era el periodista Moisés Sánchez.

Dice el personaje de la versión oficial que “al principio no sabíamos que era periodista, pensábamos que solo era un taxista” y que “nos espantamos pero El Harry dijo que él iba a hablar con Meneses para ver si el alcalde paraba la bronca”.

A lo largo del video, que además está editado, ocultos algunos fragmentos del relato, Rodríguez Martínez cita con marcada precisión el nombre del alcalde Omar Cruz Reyes. Lo hace relevante. Se advierte la intención de establecer la autoría intelectual del levantón y crimen del periodista. Es la politización del crimen de Moisés.

Dos días después de la resolución del caso, el periodista Aurelio Contreras, autor de la columna Día a Día, expresó:

“Hay razones para dudar de la versión del Fiscal, además de la propensión de este gobierno a torcer la verdad y la justicia. La identificación del supuesto cadáver de Moisés se sustenta en la coincidencia de sus huellas digitales con las que aparecen en el acta de matrimonio del periodista, que tiene más de 30 años de antigüedad.

“Asimismo, el único señalamiento que incrimina directamente en la autoría intelectual del delito al alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, es el de un ex policía municipal, Clemente Noé Rodríguez Martínez, quien al momento de rendir su primera declaración parecía seguir un guión muy bien estructurado. Además, al ratificarla ante el Juzgado Quinto, presentaba notables signos de haber sido golpeado, y en un acto insólito, pidió ‘perdón’ a la familia de Sánchez Cerezo y afirmó que de haber sabido que era periodista, no lo hubiera asesinado”.

Otro personaje crítico del régimen duartista, el diputado local Fidel Robles Guadarrama, señala que el caso está politizado. En una esquina, el alcalde panista Omar Cruz Reyes, y en la otra, el gobierno priísta.

Advierte que el juicio de desafuero que se realice en el Congreso de Veracruz contra el alcalde Omar Cruz debe sustentarse en pruebas contundentes, “porque ahora el asunto es que luego agarran a cualquiera, lo torturan y hacen que diga lo que la Procuraduría quiera”.

Dos factores ponen en duda la investigación telenovelesca del fiscal Bravo Contreras: la politización del caso y el fantasma de la tortura.

Hay señalamientos de que Noé Rodríguez Martínez presentaba evidencia de tortura. Presionado, firmó su declaración incriminatoria. Al día siguiente acudió al Juzgado Quinto de Veracruz, relató los hechos, la misma historia registrada en el video de “Culín” Bravo, consignada en la causa penal 12/2015.

Es una constante en el ámbito judicial. Jorge Antonio Hernández Silva, alias “El Silva”, incriminado en el asesinato de la periodista Regina Martínez Pérez, corresponsal de la revista Proceso, acusó tortura y el Tribunal Superior de Justicia le dio la libertad. ”Culín” lo reaprehendió por el delito de robo. Pero de que fue torturado, fue torturado.

Los implicados en el crimen del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, reportero de Notisur, Liberal del Sur y La Red, en Coatzacoalcos, acusaron tortura y eso les valió que ganaran un amparo, el cual pasó a revisión y están a punto de quedar libres.

Es inverosímil la historia del fiscal. Y es para idiotas. Es insólito que un grupo de sicarios levanten a su víctima, la asesinen, la cercenen, coloquen sus restos en bolsas de plástico y luego los arrojen a orilla de la carretera. Sólo les faltó junto al cadáver dejaran su nombre, la dirección de su domicilio su número telefónico.

A eso se agrega que el principal declarante, Noé Rodríguez, presente un golpe en el rostro. Por el camino de la tortura se le van los culpables al procurador.

¿Se le puede creer a “Culín”?

Archivo muerto

Entre una lluvia de balas, una granada arrojada sobre ellos, supuestamente napalm, cinco policías de Lerdo de Tejada supieron que el Veracruz Próspero no existe. Fueron emboscados por una banda delincuencial. Eran las 9:30 de la mañana, este martes 27. Se hallaban sobre la carretera San Andrés Tuxtla-Alvarado. El fuego los abrasaba, casi nula la opción de salvar la vida. Alcanzado por las llamas, su piel lacerada, el comandante Armando Sánchez Garibay murió minutos después. Otros cuatro policías están heridos con quemaduras de segundo y tercer grado. Los sicarios se fueron después de perpetrar el ataque. Recuerda este episodio al “granadazo” del Acuario de Veracruz —agosto 15 de 2011— cuando la policía perseguía a una célula de Los Zetas, en el puerto jarocho. Arrojaron la granadas los malosos, una cayó en la banqueta, casi a los pies de una familia que había venido a turistear. El padre se lanzó y cubrió con su cuerpo el artefacto, matándolo al estallar. Uno de sus hijos resultó herido. Eran los primeros meses del terrible sexenio duartista, el peor de todos, el que más violencia ha permitido, solapados los criminales, impunes. Venir de vacaciones a Veracruz y regresar en un féretro, es una muestra del estado fallido. Hoy, ocurre otro ataque con granada. Muere el comandante y los cuatro policías quedan heridos. De Veracruz, la violencia no se ha ido. Está en las calles, en el campo, en los hogares, en los negocios. Es el Veracruz de Javier Duarte... Sigue el show: Hugo Hau, líder de taxistas y ex director de Atención Ciudadana en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, quien despotricaba por la postulación de Rafael García Bringas a diputado federal y hasta anunció su salida del PRI, no pasó de sus habituales berrinches a los que, por supuesto, siempre les saca jugo. Brincó, saltó, se proyectó y terminó tragándose los sapos habían salido precipitadamente de su florida boca. A convivir con el traidor, echarle porras, sacarse la foto, fundirse en un abrazo, pues el diablo los hace y el PRI los junta. Son los lodos que el priismo ofrece a la sociedad; el embuste, la doble cara, el falso discurso. Las traiciones de García Bringas son su sello; el de Hugo Hau son las renuncias fingidas. ¿Cuántas veces hecho lo mismo y termina a los pies de sus enemigos? Es el rey del pataleo. Es el priismo arrodillado... Atípica afiliación de fuereños en el distrito electoral XI, o sea Coatzacoalcos, durante 2014. Un muestreo interno refleja que ciudadanos venidos de otros estados se inscribieron en el padrón electoral, todos teniendo como domicilio Nanchital, municipio que forma parte del distrito de Coatzacoalcos. Se debe a que sólo así les otorgaban contratos de trabajo en Etileno XXI. Lo que está por verse es si a cambio de esos turnos en la construcción de la planta industrial, el 7 de junio, día de la elección federal, vendrán a votar. Es lo que se conoce como turismo electoral y es delito, pues falsean información a la autoridad para obtener una fotocredencial usada para votar en un distrito al que no pertenecen... ¿Quién es ese connotado empresario abarrotero que compra tráilers de dudosa procedencia, secreto que le permite vender a bajo costo en su cadena comercial, secreto también de su más que sospechosa fortuna? Una pista: pregona ser apolítico pero le encanta succionar a la política...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés Sánchez: lo que no le cuadra al fiscal

* Las fotografías del hallazgo del cuerpo de Moisés Sánchez * ¿En 2014 o en 2015? * El sicario y sus contradicciones * ¿Es un montaje? * Nuevo alcalde de Mina continuará obra de Sáenz; ¿cuál? * Priísta en nómina de Nanchital * Rotter no viajó a EU * Sólo se fue de Coatza * Yuribia: en una semana regresa el caos.

27 de enero de 2015

Un detalle, sólo un detalle, hace pensar que Luis Ángel Bravo Contreras no está en lo que debe estar. Anda volando, apretujado entre la PGR y Artículo 19, entre Carmen Aristegui y la prensa crítica local. Se fragmenta entre la figura de Moisés Sánchez Cerezo, al que dio por muerto, y una prueba de ADN que debió realizar antes de armar su show luctuoso.

“ENERO DE 2014”. La frase se lee en tres diapositivas con que sustentó el fiscal veracruzano el relato leído ante la prensa, la noche del domingo 25 para decir que el periodista está muerto. Las imágenes son del paraje de Jamapa, municipio de Manlio Fabio Altamirano. Es de noche. Se puede observar la carretera y el campo, los agentes buscando al periodista de Medellín de Bravo.

“ENERO DE 2014”. Se ve la etiqueta en el retrato del tipo detenido, Clemente Noé Rodríguez Martínez, en su confesión, supuestamente firmando el documento que lo incrimina, vestido con el chaleco verde limón con el que luego se le observa en un video relatando cómo plagiaron al director del semanario “La Unión”, cómo lo degollaron, cómo lo embolsaron, cómo lo tiraron a orillas de la carretera, cómo les pidió el trabajo “Meneses”, el chofer del alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes.

¿Fue en enero de 2014 o en enero de 2015? ¿Son fotografías del momento en que llegaron al lugar del hallazgo o corresponde a gráficas de un evento anterior? ¿Es un hecho genuino o es un montaje muy propio del fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”?

No es ese el único detalle que fractura la versión oficial del levantón, tortura y muerte del periodista Moisés Sánchez. Su pieza clave, Clemente Noé Rodríguez Martínez, uno de los sicarios, describe hechos y puntualiza con palabras teatralmente remarcadas el nombre del alcalde panista Omar Cruz Reyes. Sólo le faltó decir: autor intelectual y C. Excelentísimo Presidente Municipal. Se advierte el especial cuidado al referirse al edil.

No dice Proculín a cuál averiguación previa se refiere su relato; si es a la que abrió a la organización Artículo 19 o a las “averiguaciones paralelas”, a las que se refirió cuando lo entrevistó Carmen Aristegui, el miércoles 21.

Un día después, la familia de Moisés Sánchez Cerezo se resiste a creer en la versión oficial. “El cuerpo no se parece”, dice su hijo Jorge Sánchez Ordóñez.

Exigen la prueba de ADN que Bravo Contreras obvió por la premura, alertado que la Procuraduría General de la República habría de atraer el caso. Jesús Murillo Karam, titular de la PGR, dijo que “no nos sirve” la investigación realizada en Veracruz. Reporteros Sin Fronteras instó a seguir la pista del crimen organizado. Artículo 19 reprochó: la investigación es una simulación y nadie está buscando a Moisés Sánchez.

Le urgía al procurador de Veracruz cerrar la parte jurídica del caso. No acreditó su versión con la familia del periodista. Los dejó en ascuas. Postergó la prueba de ADN y citó a la prensa y dio por muerto a Moisés Sánchez. Le bastó hidratarle el dedo a un cadáver descompuesto, con 22 días sin vida, y comparar su huella con la huella estampada en el acta de matrimonio del periodista. ¿Eso es seriedad y rigor judicial?

“Culín” es descuidado. Sus telenovelas carecen de lógica. Quienes han tenido acceso al expediente advierten que lo dicho por Noé Rodríguez está plagado de contradicciones, lagunas, inexactitudes, vaguedades. No coinciden el testimonio del sicario con el de otros interrogados. No resistirá el juicio. Quizá lo condene la justicia veracruzana, pero con un amparo, en manos de la justicia federal, podrá revertir el fallo. Volverá la impunidad, como en el asesinato de Regina Martínez y de Goyo Jiménez, cuyos autores materiales, indiciados por la Procuraduría de Veracruz, están libres o a punto de lograr su libertad.

Cunde el escepticismo. Ni la familia cree que se trate de Moisés Sánchez, ni Artículo 19 se pronuncia sobre la versión oficial. Dice el hijo del periodista que esperarán el resultado de la prueba de ADN. Anuncia Artículo 19 que primero revisarán el contenido del expediente.

¿Es montaje?, se pregunta medio Veracruz.

No corresponde el modus operandi al crimen organizado. Los narcos levantan a sus víctimas, los torturan, los mutilan, les dejan un mensaje y los arrojan donde todos puedan verlas. Su objetivo es dejar constancia de su saña y crueldad. Su mensaje es sembrar terror.

A Moisés Sánchez lo degollaron, lo embolsaron y luego lo arrojaron a orilla de una carretera. Sus verdugos no pretendían dejar constancia de que lo habían mutilado. No enviaron mensaje cifrado.

Con Gregorio Jiménez de la Cruz, el periodista de Notisur, Liberal del Sur y La Red fue igual. Lo levantaron, lo torturaron, lo degollaron y lo sepultaron en una fosa clandestina. Tampoco pretendieron exhibirlo para que se entendiera que el grupo criminal que lo ejecutó mandaba un mensaje a bandas rivales, al gobierno o a la sociedad. Si no se hubiera hallado la fosa, nadie hubiera sabido que fue decapitado.

No es, pues, el modus operandi del narco. Sí lo es de la policía corrupta. A Moisés Sánchez lo sacaron de su casa, se llevaron su computadora y su teléfono celular. Lo mismo hicieron con los tuiteros Gilberto Martínez Vera y Maruchi Bravo Pagola, según versión que corre en el medio periodístico. Pero a ellos los detuvo la policía veracruzana, imputándoles un delito inexistente: perturbación del orden público. Primero los detuvieron y luego les crearon el cargo. Finalmente los tuvieron que liberar.

Fue represión duartista, transgresión a la ley, allanamiento de morada, privación ilegal de la libertad. Es el modus operandi de la policía. Así fue como levantaron a Moisés Sánchez. Fueron ex policías de la Intermunicipal Veracruz-Boca del Río-Medellín o quizá de la estatal.

¿Es montaje?

Artículo 19 revisará el expediente. El Partido Acción Nacional desvirtúa la seriedad del fiscal Bravo Contreras, agobiado por la premura, por la sombra de la PGR, por la tozudez del procurador que sólo se fue con la pista del alcalde vengativo.

A su lado, “Culín” tiene a un artista de la mentira. Enoch Maldonado Caraza es el arquitecto del escenario teatral. El tipo fue quien enturbió y enlodó el caso Regina Martínez, todo a su alcance para negar que a la corresponsal de la revista Proceso la mataron por el contenido de sus escritos periodísticos, sus reportajes demoledores, la narcopolítica, las finanzas quebradas, la debacle social, la violación y asesinato de la indígena Ernestina Ascensión a manos de militares.

Por eso el escepticismo. “Culín” no procura justicia. “Culín” teje historia, excluye lo que no conviene al duartismo, enreda lo que está llano. “Culín” solapa el actuar criminal del grupo antisecuestros, el Grupo Tajín, señalado de tropelías, tortura y muerte.

Por eso no se le cree. Y menos cuando el testimonio de su pieza clave, Clemente Noé Rodríguez Martínez, carece de solidez, se advierte como un guión aprendido, contradictorio con otras declaraciones de otros testigos.

“ENERO DE 2014”. Así dice la etiqueta en el audiovisual que sustentaba las palabras del procurador Bravo Contreras al revelarle a la prensa que el periodista Moisés Sánchez Cerezo había sido ejecutado desde el mismo día en que lo levantaron, el 2 de enero.

¿Son fotografías de un evento anterior? ¿Es un montaje?

Archivo muerto

Exigen justicia. Lo invocan a distancia. Moisés Sánchez está presente. Los periodistas de Coatzacoalcos, unos 30, acuden al parque Independencia. A eso de las 7:30 de la noche, el lunes 26, prenden veladoras. Exhiben su protesta. Se mantienen en silencio. Así permanecen, los minutos avanzando, serio el gesto. Dedican luego un aplauso prolongado a Moisés Sánchez por su labor periodística, por su actitud crítica, por su compromiso social, convertido también en activista, en El Tejar, su tierra adoptiva, municipio de Medellín de Bravo. Simultáneamente se realiza una protesta similar en Xalapa, Veracruz, Poza Rica, Puebla. No todos creen en la versión oficial, pero todos, absolutamente todos, exigen que a Moisés Sánchez se le haga justicia... Vaya iluso el nuevo alcalde de Minatitlán. Dice Héctor Cheng que continuará la obra de José Luis Sáenz Soto, edil con licencia, futuro candidato del PRI a diputado federal. ¿Cuál obra? ¿Acaso seguirá reventando al ayuntamiento con juicios perdidos que representa una sangría económica? ¿Acaso seguirán las pifias legales como en el pleito con Metales y Chatarras Jadrige que obligan a pagar 24 millones por daños y perjuicios? ¿Acaso encubrirá a sus antecesores, Leopoldo Torres y Guadalupe Porras David, por su descomunal corrupción? ¿Acaso tendrá su harem, con secretarias a las que pondrá carro a la puerta, salarios que no devengan y todos los privilegios? Dice Cheng que va a continuar la obra de Sáenz Soto. ¿Cuál si ahí no mandaba el ahora precandidato del PRI a diputado federal, sino la reina del casino, Reyna León, y su hijo, el tesorero Saúl Wade León, el señor de los diezmos?... Imparable, por demás arbitraria, Brenda Manzanilla Rico tiene en la nómina del ayuntamiento de Nanchital hasta a funcionarios del PRI. Un insider revela: Mayin Ortíz, asignado al tricolor, cobra 6 mil pesos al mes. Becas como esa son peculado, reflejo de la corrupción que alienta la alcaldesa. “Otras cobran lo mismo aunque no lo justifiquen, como la licenciada Rocío, asignada a presidencia; la licenciada Garrido, en tesorería, quien es sobrina de Fabián Morales, esposo de la alcaldesa Brenda Manzanilla, e Iker, el tesorero del DIF, quien es primo de Brenda y de Eduardo Manzanilla Rico, el titular del DIF”. En cambio, a otra parte del personal la tiene a medio salario, y a unos más ya los despidieron aunque le hayan realizado operación electoral en la campaña por la alcaldía... Una hora hace que Armando Rotter ya no está en Coatzacoalcos. Son las 18:26, viernes 23. Toma la llamada. Precisa que no se va a Estados Unidos, como se difunde ese día. Viaja con su familia con destino específico, sin revelar adónde. Explica su reserva. Dice que por seguridad para su familia no estará más en Coatzacoalcos. Un día antes, el jueves 22, muy temprano, tres individuos armados irrumpieron en su hogar. Ingresaron a la cochera cuando su esposa se disponía a llevar a sus dos hijos al colegio. Greg Orueta escuchó la orden de bajar la cortina de aluminio. No lo hizo. En cuanto terminó de subir, salió en reversa a toda velocidad, tomó el malecón y en cuanto vio una patrulla del Mando Policial Único alertó sobre lo que le ocurría, quizá un robo, quizá un secuestro, quizá buscaban a Rotter, quien se hallaba en el interior del domicilio, pero los sicarios no pudieron entrar. Rotter era el candidato del Partido del Trabajo a diputado federal y con ese hecho se retiró de la contienda y de Coatzacoalcos. Todo consta en el reporte del Mando Único... A lo sumo en una semana más estalla nuevo conflicto por el agua en Coatzacoalcos. Hay vientos de tormenta en Tatahuicapan, la presa Yuribia como rehén de los grupos campesinos. Será el 31 de enero o en los primeros días de febrero cuando otro sector de los tatahuis haga ver hasta dónde está dispuesto a llegar. Hoy impugna al comisariado ejidal y al consejo de vigilancia e intenta erigirse como el nuevo interlocutor ante el gobierno de Javier Duarte y el ayuntamiento de Joaquín Caballero Rosiñol. En una semana, si no hay acuerdo, se pondrá a prueba nuevamente el sistema de pozos y la entrega de agua en pipas por toda la ciudad. El cuento de nunca acabar... ¿Quién es ese funcionario del ayuntamiento que consiente que terrenos municipales sean invadidos, los usen como garaje, levanten construcciones bajo el falso argumento de que los obtuvieron mediante juicios de prescripción positiva? Siendo bienes del municipio, incurren en daño patrimonial y complicidad...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés Sánchez: los muertos de Javier Duarte

* No quiso el procurador que la PGR le quitara el caso * Implica un sicario al alcalde de Medellín * Las denuncias de Moisés, la inseguridad y las drogas * 11 periodistas asesinados en el duartismo * Más dudas que verdad * Gloria Santos amarra por el PAN * PRI, 31%; PAN, 27; PRD, 13; PVEM y Morena, 10.

26 de enero de 2015

Indigno, el récord de Javier Duarte de Ochoa: 11 periodistas asesinados, cuatro desaparecidos, 22 exiliados o autoexiliados, hostigada la prensa crítica, objeto de violencia, reprimida por los cuerpos policíacos, maltratada, a expensas del crimen organizado o víctima de la impunidad.

Día sombrío el 2 de enero, cuando José Moisés Sánchez Cerezo fue levantado en su hogar en El Tejar por nueve sujetos armados que se lo llevaron a rastras, generando el terror en su familia y otra oleada de incertidumbre, de zozobra, de reclamo, de ira, el escándalo en torno al desgobernador de Veracruz.

Día funesto el 25 de enero, cuando el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, la mano negra en la procuración de justicia, Míster Telenovela, confirmó lo que ya se sabía: el periodista fue asesinado, cercenado, decapitado.

Se supo desde el 5 de enero cuando un grupo de periodistas acudió a Miralejos, municipio de Soledad de Doblado, alertado del hallazgo de tres cuerpos a orilla de la carretera. Al llegar no halló nada. Policías, peritos y personal militar levantaron los cuerpos y se los llevaron.

Supieron un días después que uno de ellos estaba quemado, cercenado y decapitado. Era el periodista Moisés Sánchez Cerezo, les dijeron. Recogían el relato de los pobladores. El portal La Nigua.com difundió la versión, las fotografías del levantamiento de los cuerpos, los detalles de la “limpieza” del escenario donde hallaron el cadáver. Dijo el portal que estaba torturado y cercenado.

Ocultaba todo el gobierno de Veracruz, Javier Duarte empecinado en tender el velo de silencio, la cortina de humo, la estrategia infame, pues al día siguiente, el 7 de enero, sería anfitrión del presidente Enrique Peña Nieto en el acto de conmemoración del centenario de la promulgación de la Ley Agraria. Primero la política, luego la verdad.

Ese día hubo protestas en Boca del Río. Bloqueó la policía federal a los periodistas. Maniobró el subsecretario de Gobierno, Marlon Ramírez, para que los familiares de Moisés Sánchez y sus compañeros de prensa dejaran de manifestarse. Finalmente el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dialogó y su única decisión fue instruir al gobierno de Veracruz a tener informada a los parientes de Moisés sobre el avance de las investigaciones. O sea, nada.

Javier Duarte ya había expresado su desprecio por Moisés Sánchez. Salió a decir, el 3 de enero, que no era reportero. “Es taxista y activista vecinal. Hay que decirlo”, expresó el gordobés, evidente su intento de que no se le categorizara como periodista, que no se insertara en la estadística de los comunicadores agraviados, violentados, desaparecidos y muertos en el régimen duartista.

Trató de lavar la infamia con una fotografía en que se le ve abrazando a la esposa y los hijos. Comprometía sus esfuerzos para hallar con vida a Moisés Sánchez, cuando el periodista había sido ultimado horas después del levantón. Así de perverso es el poder. Así lo hizo con la familia de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, secuestrada en Coatzacoalcos y cuyo desenlace fatal se postergó, oculto el cadáver para no ensombrecer la cumbre de senadores del PRI y del Partido Verde en Boca del Río. Primero la política, luego la verdad.

Enero 9. El periodista Luis Velázquez Rivera revela detalles del caso. Moisés Sánchez fue levantado, torturado, ejecutado, quemado y tirado a orillas de carretera, en Soledad de Doblado. Así fue hallado, además cercenado, como dijo La Nigua.com. Pero el procurador negó que se tratara del cuerpo del periodista.

Transcurrieron los días. “Culín” Bravo entretenía la información. Seguía una sola pista, la de la amenaza del alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, a Moisés Sánchez. Le iba a “dar un susto”, dice Jorge Sánchez Ordóñez, su hijo, que le relató su padre por publicar el desastre de gobierno que realizaba, las obras abandonadas, el cobro del servicio de limpia, anual y por adelantado, y los casos de inseguridad y violencia, asaltos, asesinatos, que llevó al editor a organizar los grupos de autodefensa, negados por el gobierno duartista pero de los cuales Moisés Sánchez exhibió videos. Si algo irritó a Javier Duarte fue que se acreditara que las autodefensas ya estaban en Veracruz. Esa pista no la quiso seguir fiscal Bravo Contreras.

Indignaba a la prensa la tortuosa actitud del fiscal veracruzano, su desdén cuando le solicitaban información, las maniobras para evadir a la prensa.

Lo rebasó Artículo 19, cuando llevó el caso al noticiario de Carmen Aristegui, en Noticias MVS, el martes 20. Ahí dijo Darío Ramírez, director de esa organización defensora de los periodistas, que nadie buscaba a Moisés Sánchez, que la investigación era una simulación, que el caso ya le había sido planteado al Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y que acudirían a la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Jorge Sánchez Ordóñez refrendó la sospecha sobre el alcalde de Medellín, la coartada perfecta para el fiscal de Veracruz, que se resistía a seguir otras pistas.

A Luis Ángel Bravo Contreras lo punzó la frase “no nos sirve” la investigación de la Procuraduría de Veracruz. Fue una señal de alerta. La había pronunciado el procurador general, Jesús Murillo Karam. Ofrecía iniciar otras líneas de investigación y se hacía inminente la atracción que haría la PGR sobre el caso Moisés Sánchez Cerezo. Y eso precipitó el desenlace: el hallazgo del cadáver, la confesión del sicario, el involucramiento del alcalde de Medellín.

Bravo no dejó actuar a la PGR sobre otras líneas de investigación. Reporteros Sin Fronteras, la poderosa organización defensora de los comunicadores, instó a seguir la pista del crimen organizado y aquello de lo que escribía Moisés Sánchez, la inseguridad, la violencia, los asaltos, los asesinatos, las autodefensas.

Acicateado, exhibido, respondió Proculín el miércoles 21 diciendo que “en horas” resolvería el caso. 104 horas después, el domingo 25 por la tarde, reconoció que Moisés Sánchez estaba muerto. Dijo que un día antes hallaron su cuerpo, presentó un video de la confesión de uno de los supuestos sicarios, quien revela que fue el chofer del alcalde de Medellín, Martín López Meneses, quien les dijo que el edil dejaría que vendieran droga si levantaban al periodista.

Lo hicieron y se lo llevaron. Dijo el detenido, Clemente Noé Ramírez Martínez, que fueron él y cinco hombres más quienes lo plagiaron. Contrasta la versión con lo relatado por la familia de Moisés. Fueron nueve hombres armados, dijeron al inicio del caso.

Según el detenido, lo decapitaron horas después del plagio. Cuando se alejaban del domicilio de Moisés Sánchez, fueron vistos por dos policías municipales que nada hicieron por detenerlos.

Bravo Contreras tramita ya la solicitud de desafuero del alcalde de Medellín, el panista Omar Cruz Reyes. Días antes, la dirigencia del PAN acuerpó al edil, exhibió los certificados de los policías municipales que avalaba la Secretaría de Seguridad Pública y advertía que exigiría que fueran investigados el gobernador Javier Duarte y los alcaldes que habían tenido conflicto con los otros 10 periodistas asesinados.

Un caso destaca, el de Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso, asesinada el 28 de abril de 2012, en su domicilio de Xalapa. Fue hostigada por el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, acusada penalmente por la publicación de la fotografía de la autopsia de la indígena nahua Ernestina Ascensión, quien fue violada y muerta por militares, en Soledad Atzompa, en la sierra de Zongolica.

Regina Martínez y Rodrigo Vera, reportero de Proceso, fueron encausados y asediados por el ex gobernador, padrino de Javier Duarte. Al ser asesinada Regina Martínez, esa pista no fue seguida por la Procuraduría de Veracruz. Ahora es tiempo.

Bravo Contreras quiso sacar del camino a la PGR. La frase “no nos sirve” la investigación le advirtió que esta vez no habría telenovela, que el caso sería de Murillo Karam. Y por eso precipitó el desenlace. Le quema el asunto de las drogas, las bandas del narco afectadas por las denuncias de Moisés Sánchez, por las autodefensas que llegó a organizar, la línea no seguida, la del crimen organizado, sus ligas con el poder político.

De 60 interrogados, sólo hay un detenido. Y sólo lo presentó en video, durante su declaración. Sórdido el actuar del fiscal cuando, se supone, no hay nada que ocultar.

Se convierte Moisés Sánchez Cerezo, director del semanario “La Unión”, en el undécimo periodista ultimado en el sexenio duartista, víctima de policías y ladrones, de traficantes de droga y sicarios, el crimen organizado operando a sus anchas, coludido con los representantes de la ley, presuntamente auspiciados por un alcalde y solapado por policías certificados por la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.

Son 11 periodistas asesinados. Son cuatro periodistas desaparecidos. Son 22 periodistas exiliados o autoexiliados. Es Veracruz, el de Javier Duarte, el peor estado para ejercer el periodismo en México.

Indigno el récord del gobernador: 11 comunicadores caídos.

Son los muertos de Javier Duarte.

Archivo muerto

Alianzas, acuerdos, amarres de corrientes panistas en torno a Gloria Santos Navarro para allanarle el camino a la candidatura a la diputación federal en el distrito de Coatzacoalcos. Trabajan el voto interno, el de los militantes activos, sus patrocinadores, Edgar y Miguel Brito Molina, exregidor y exlíder del PAN local, respectivamente. Ya se han sumado otros grupos, algo del yunismo, gente de Bueno Torio y de Julen Rementería, obvio los identificados con Alejandro Vázquez Cuevas. Cohabitarán en la misma licuadora amigos y enemigos en torno a Gloria Santos. Además, Coatzacoalcos, por género, tendrá candidata mujer. Sólo esperan que el marcelismo herido por la candidatura de Rafael García Bringas en el PRI, opere a favor de la presidenta de la Fundación Casa de Amor, aunque de palabra lo nieguen, lo que terminará de equilibrar la elección en el distrito de Coatzacoalcos... No mal, pésimo, el desempeño de Enrique Peña Nieto ya tiene saldos políticos: el PRI se desploma a 31 por ciento de intención de voto; el PAN, 27; PRD, 12; Morena y PVEM, 10; Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza, 3; Partido del Trabajo, Encuentro Social y Humanista entre uno y 2 por ciento; los últimos tres en zona de riesgo, sin posibilidad de mantener su registro y con ello la pérdida de prerrogativas. EPN es víctima de sus escándalos, de los casos Ayotzinapa y Tlatlaya, de la corrupción de su gobierno, de la Casa Blanca, de la de Ixtapan de la Sal, de la de Videgaray, su secretario de Hacienda, de las licitaciones amañadas que favorecen a la parentela de Peña Nieto y a los contratistas que el Presidente ha enriquecido a su paso por la función pública. Aún se mantiene el PRI en la cúspide de la intención de voto, pero las pifias peñanietistas revitalizaron al PAN que sin mucho esforzarse, y pese a sus propias corruptelas, moches y videoteibols, se encuentra a cuatro puntos del tricolor. Es la encuesta de Parametría..


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Rotter, el atentado y la renuncia a ser candidato

* Una llamada para amedrentar * Tres hombres armados irrumpen en su hogar * El candidato del PT deja la elección * Así comenzó Michoacán * Caso Moisés: “No nos sirve” la investigación del fiscal Luis Ángel Bravo, dice la PGR * Abre nuevas líneas * Dante sólo quiere los votos de Renato * Caso IMOL: audiencia por la falsificación de firma.

23 de enero de 2015

Armando Rotter Maldonado puede ser polémico, querido y odiado, reconocido y denostado. Lo que no admite es la amenaza ni el atentado. Menos por pretender ser diputado federal. Y mucho menos si el ataque es a su familia. Antes, renuncia a su aspiración.

Su caso sacudió a un sector de la política local y a ciertos enclaves de la opinión pública, porque Rotter no es un personaje cualquiera, con voto duro, con imagen del alcalde de resultados, con un público que lo recuerda y con la seguridad de que si no gana la elección, sí disminuye los votos de sus contrincantes.

Rotter puede no ganar, pero con seguridad hace perder. Sus votos cuentan, a veces restan y eso lo saben en el cuartel general del PRI, en la oficina del gobernador Javier Duarte, en la cueva del fidelismo y en las entrañas de crimen organizado.

Antes fue perredista y así pudo ser el último alcalde de la oposición en Coatzacoalcos. Luego contendió por el PAN en la diputación de 2003 en la que acusó fraude, sin demostrarlo. Jugó por la alcaldía en 2013 por Movimiento Ciudadano. Y ahora lo hacía bajo las siglas del Partido del Trabajo. Es una figura para bien o para mal.

Su nueva anécdota se mezcla con la ira y el temor. Citó a los medios de comunicación este jueves 22. Expresó lo ocurrido, el ataque personal a los suyos y la renuncia a ser diputado.

Relató lo ocurrido. Él dormía. Su esposa, Greg Orueta Rueda, salía del hogar, una casa de mediano nivel en el malecón de Coatzacoalcos, frente a un parque infantil. Abordó el vehículo acompañada de sus hijos. Activó el portón de la cochera y en ese instante se pudo percatar de la presencia de tres individuos armados.

Los tres individuos irrumpieron en la cochera. Gritaban ¡baja la cortina! Y lanzaban gritos, mientras exhibían las armas, dueños del escenario, el pánico en su mayor nivel. La esposa aguardó y cuando la cortina de aluminio terminó de subir, pegó el arrancón en reversa. Pudo haber arrollado a uno de los maleantes, pero no ocurrió así.

Alejada del lugar, la hija le dio aviso a Armando Rotter Maldonado. Para entonces, los tres sujetos habían huido.

Días antes, se recibió una llamada en el domicilio del candidato del Partido del Trabajo. Su hijo tomo el teléfono. Rasposa, la voz lo electrizó: “Dile a tu papá que ya le baje y que no se meta en pendejadas”. Colgó y relató el hecho, evidente la preocupación en la familia.

No era broma ni desplante. De la amenaza hablada se pasó a la acción directa, a la presencia física, cuando los tres individuos irrumpieron en la cochera de su hogar.

Armando Rotter dice que no sabe a quien culpar. Transmite miedo. Sabe que la intimidación no es a su familia sino a él, y lo atribuye a su nueva incursión en política.

Ocurrió el incidente al filo de las 7 de la mañana este jueves 22. Minutos después trascendieron los detalles, el amago, la amenaza, el instante que pudo cambiar su vida si su esposa hubiera bajado la cortina de la cochera y quedado a expensas de los tres hombres armados, presuntos sicarios.

Armando Rotter no sabe si querían robarle, si pretendieron secuestrarlo o si era un atentado para quitarle la vida.

Minutos después comunicó a la sede central del Partido del Trabajo su retiro de la candidatura a diputado federal por el distrito de Coatzacoalcos. Diez días antes, el 12 de enero, lo había presentado como abanderado del PT el tormentoso ex diputado Gerardo Fernández Noroña.

“Mis hijos no tienen la culpa, 13 y 15 años y desde luego es por la política, yo realmente no tengo dinero. No soy gente apetecible para los criminales”, explica.

“En estas condiciones no se puede asistir a una candidatura. Temo por mi vida, esposa e hijos, y además no sé a quién responsabilizar”, señala.

No es monedita de oro. Sobre Armando Rotter se formulan juicios y condenas, elogios y diatribas. Lo recuerdan por su obra pública como alcalde y lo repudian por su proclividad a cambiar de partido y postularse sin mayor desparpajo por la izquierda que por la derecha.

Polémico como es, no había sufrido un atentado en campaña, ni su familia se había encontrado cara a cara con un grupo criminal.

Enfrentó una persecución política cuando concluyó su mandato como alcalde de Coatzacoalcos, en 2000, que lo hizo exiliarse en Canadá desde donde promovió su defensa legal y logró derrumbar todos los cargos. Sus enemigos, los caciques de Coatzacoalcos, Carlos Brito Gómez y Marcelo Montiel, y el entonces titular del Órgano de Fiscalización Superior, Rene Mariani Ochoa, no lo pudieron encarcelar ni sacarlo de la vida política.

Lo de hoy va más allá. Si bien Armando Rotter puede no ganar la contienda por la diputación federal en Coatzacoalcos, sus votos pueden afectar la elección. Sirven para restarle a sus contrincantes y afectar el proyecto del fidelismo, el panismo o el lopezobradorismo.

Tres de los candidatos que contienden por la diputación federal son fidelistas: Rafael García Bringas, del PRI; Renato Tronco Gómez, de Movimiento Ciudadano, y Gonzalo Guízar Valladares o Juan de Dios Sánchez Abreu, del Partido Encuentro Social. Por el PAN, la contienda interna se define entre Gloria Santos y Moisés Zarco. Por el PRD, Rodolfo de la Guardia Cueto, padre del ex director de Interpol México, Rodolfo de la Guardia García. Por Morena, Rocío Nahle García.

En años, es esta la contienda más cerrada. Repudiado por el priismo, García Bringas es el candidato más débil que el PRI haya postulado, amenazado el triunfo por su perfil bajo, y por contrincantes que han tenido una prolongada exposición en los cargos públicos y los medios de comunicación.

Amenazado, objeto de un atentado, Armando Rotter protagoniza un hecho que no es para el olvido. Tiene los síntomas del escenario michoacano. En aquel estado así comenzó la anarquía que hoy se vive. Los candidatos eran amenazados por el crimen organizado y obligados a renunciar. Quienes resistían fueron objeto de atentados en sus bienes, en sus familias, en ellos mismos.

Michoacán pasó a ser arena electoral de los grupos de poder, ligados a los grupos criminales. Pueblos enteros recibían llamadas telefónicas. Repiqueteaban los teléfonos en los hogares. Se escuchaba una voz que alertaba. Si perdía el candidato de los narcos, el pueblo entero sería arrasado, las mujeres violadas, los niños reclutados para servir a la delincuencias, las casas quemadas, los hombres asesinados.

Así se adueñaron de alcaldías y diputaciones, territorios, cuerpos policíacos, obra pública y todo aquello que sirviera para sostener el narcoestado.

Así comenzó Michoacán. A los candidatos que no servían a los intereses de la narcopolítica, los amenazaban, atentaban contra ellos y sus familias, los secuestraban, los tableaban, los torturaban. A los electores los obligaban a votar masivamente por el candidato de los criminales ligados al poder.

Hoy, en ese umbral de la violencia política está Veracruz.

Queda una pregunta: ¿quién es el candidato del crimen organizado para la diputación federal por Coatzacoalcos?

Archivo muerto

Día 21. No sirve la investigación del fiscal veracruzano Luis Ángel Bravo Contreras y así, Moisés Sánchez Cerezo continuará desaparecido. “No nos sirve”, le dijo el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, al hijo del periodista, Jorge Sánchez Ordóñez. Lo publica el portal en internet Animal Político. “El compromiso de Murillo Karam en la reunión que tuvimos es que la PGR va a abrir otras líneas de investigación y que van a poner a sus mejores investigadores y peritos a buscar a Moisés —dice Leopoldo Maldonado, abogado de la organización Artículo 19—. Para empezar, la PGR está siguiendo otras líneas que no coinciden con el arraigo de 13 policías municipales. Hay muchos elementos más que seguir investigando, y consideramos que Veracruz sólo se fue con lo mediático arraigando policías y dejando de lado una investigación mucho más objetiva”. O sea, “Culín” Bravo ha desviado el caso, lo ha llevado por una ruta en la que ni será hallado Moisés Sánchez, editor del semanario “La Unión” de Medellín, ni se dará con los culpables. Eso es deleznable y amerita que el procurador veracruzano sea investigado. Su hipótesis central es la del pleito con el alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, y la amenaza de darle “un susto”. Por eso el arraigo de 13 policías. Pero la PGR abre otras líneas de investigación, Reporteros Sin Fronteras insta a seguir la del crimen organizado y la prensa crítica enfatiza que al gobierno de Javier Duarte no le interesa dar con el paradero del periodista. Contundente el procurador Murillo Karam dice: “Vamos a empezar de cero la investigación, porque lo que han hecho en Veracruz no nos sirve”. Dijo el miércoles 21 el fiscal Luis Ángel Bravo que “en horas” esclarecería el caso Moisés Sánchez. Van 48 y contando... ¡Fuera máscaras! se oyó en el seno del partido Movimiento Ciudadano y que abre la boca Rosario Quirasco Piña, la dirigente estatal. Revela que lo que le interesa de Renato Tronco Gómez son sus votos y que haga escándalo por lo menos un mes; después que tome el camino que mejor le acomode. Así de pragmática es la operadora de Dante Delgado Rannauro, dueño de MC, cuyos temores se fundan en que sin alianzas con el PRD y con el Partido del Trabajo, ni en sueños podrían alcanzar la votación de 3 por ciento que marca la ley con la consabida pérdida de registro y de los millones del erario que fluyen hacia los partidos políticos. Y el iluso Tronco en la luna, sin reparar en la avalancha que se le viene encima después del 7 de junio, día de al elección: perderá el estatus de invicto, no podrá regresar a su curul en el Congreso de Veracruz, ni remotamente tendrá siglas para reconquistar la alcaldía de Las Choapas y ya sin fuero y sin poder, enfrentará las investigaciones encaminadas a fincarle responsabilidades por la corrupción de su gestión en la alcaldía choapense. Dante y Movimiento Ciudadano ven a Renato Tronco como al Kleen Bebé: una vez usado, a la basura para que la fetidez no incomode. Ah, que doña Rosario Quirasco Piña. Revelando las verdaderas intenciones... Semana crucial para el caso Margarita Olivo Lara. Se realizará la audiencia dentro del juicio de amparo interpuesto por Alicia Mena Brito Trejo y el abogado Julio Enrique López Valenzuela, involucrados en la falsificación de documentos con una firma apócrifa en agravio de la maestra Inés Valladares Lavín. El lunes 26 se efectuará la actuación legal en el Juzgado Décimo de Distrito y el juez Fidel Quiñones emitirá su resolución. Son avasalladoras las pruebas contra Alicia Mena Brito y pronto se sabrá que sobre el abogado López Valenzuela pesan otras imputaciones de la misma naturaleza, por falsificación de firma. El juez dirá...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés, Aristegui y los calambres del procurador

* Bravo Contreras, simulador * Artículo 19 sacude el caso; Aristegui lo dimensiona * Reporteros Sin Fronteras urge seguir la línea del crimen organizado * Ofrece “Culín” esclarecer el levantón “en horas” * José Luis Sáenz por la diputación de Minatitlán * Sus pecados saldrán en campaña * La farsa de García Bringas.

22 de enero de 2015

Ver a Carmen Aristegui dimensionar la desaparición de Moisés Sánchez es grato. Aunque no para Luis Ángel Bravo. A él lo irrita. Lo descompone y lo exhibe. Y escuchar de Artículo 19 y del hijo del periodista secuestrado imputaciones de simulador, mentiroso y manipulador, es peor.

“Culín” Bravo es un mentiroso profesional. Pero hasta en esa casta hay vergüenza y formas de actuar. La mentira, para que engañe, debe ser perfecta. Y en el caso del director del semanario “La Unión” de Medellín de Bravo, no lo es.

Bravo Contreras fue vapuleado la mañana del martes 20. Noticias MVS, Primera Emisión, le dio voz a Darío Ramírez, director de la organización Artículo 19 en México, y a Jorge Sánchez Ordóñez, hijo de Moisés Sánchez Cerezo. Carmen Aristegui les abrió el micrófono. Hablaron y cuestionaron la investigación para dar con el paradero del periodista. Acusaron y provocaron un vendaval.

Herido, el procurador veracruzano queda como un embaucador, su investigación en el limbo, inexistente, una auténtica simulación, con la intención de alargar los tiempos, dejar todo al olvido y que nunca se sepa cuál fue la suerte que corrió Moisés Sánchez.

Darío Ramírez lo llamó simulador. Jorge Sánchez dice que no investigan. Cuestionan que la Procuraduría General de la República no atraiga el caso y que a casi tres semanas del levantón, ocurrido el 2 de enero en la congregación El Tejar, municipio de Medellín, nada se sepa del comunicador.

“No hay investigación sobre la desaparición del periodista Moisés Sánchez, ni tampoco lo están buscando”, reclamó el director de Artículo 19.

Y fundamentó:

“En la revisión que hicimos del expediente constatamos que no hay información que nos indique quién y cómo lo están buscando. No tenemos nada que nos diga qué están realizando las autoridades para localizarlo”.

Darío Ramírez explicaba que se encontraron con una relación de hechos y un recuento, pero que ahí, en el expediente, no existe constancia de quiénes lo buscan y cómo lo buscan, si la naval o la policía federal siguen una pista.

Jorge Sánchez, el hijo del periodista, usó reiteradamente la palabra simulación. Dijo que aparentaban buscarlo pero no había tal rastreo. Enfatizó las amenazas que el alcalde de Medellín le hizo llegar a Moisés Sánchez cuando una persona de confianza le dijo que le quería “dar un susto”. Moisés se lo dijo a su familia tres días antes de ser levantado.

Jorge Sánchez Ordóñez explicó a Carmen Aristegui que las amenazas serían por las críticas de Moisés Sánchez al alcalde, a las obras de mala calidad, a su pésima administración. Pero también le incomodaba que el periodista hablara de la violencia que se había generado en Medellín y que el presidente municipal no actuara con su policía.

Fue lumbre. Tocado el ego, destrozado el guión telenovelesco, Luis Ángel Bravo buscó revertir su martes negro. Un día después, el miércoles 21, precisó lo de la simulación en la investigación ministerial. Llamó a Carmen Aristegui y planteó su verdad.

“No hay simulación. Hay una investigación seria, se han revisado un sinnúmero de vehículos similares a los que lo sustrajeron con violencia, se ha sobrevolado los puntos referenciados en la investigación, se han hecho un caudal de diligencias. Estoy tranquilo, se ha hecho mucho, pero sí, no hemos encontrado a Moisés”, admitió el fiscal veracruzano.

Dijo que la Fiscalía Especializada para la Atención de la Libertad de Expresión, dependiente de la Procuraduría General de la República, lleva una investigación por su cuenta, la 1/2015, y que investiga los delitos que pudieran ser de su competencia, mientras él, “Culín” Bravo, se circunscribe a los de competencia estatal.

“Estoy haciendo mi chamba. No se ha descansado en la investigación. Al mismo, Jorge sabe que se ha sobrevolado Medellín. Hay oficios de investigación y hoy con la cara en alto estoy a horas de resolverlo, porque en averiguaciones paralelas han surgido importantes datos y evidencias. Con toda la solvencia moral te digo estoy a horas de resolverlo”, agregó.

¿Averiguaciones paralelas? La infidencia del procurador duartista abre otro frente en el caso Moisés Sánchez. ¿Cuáles son esas averiguaciones paralelas? ¿Quién las realiza? ¿Cuáles son sus avances? ¿Por qué Luis Ángel Bravo hasta ahora revela que no es una sino que hay otras “averiguaciones paralelas” en torno a la desaparición del editor del semanario “La Unión”? O sea, en la averiguación previa mostrada a Artículo 19 no había constancia de la investigación, pero en las otras averiguaciones sí. ¿Es eso legal?

Dice que en cuestión de horas esclarecerá del caso. Carmen Aristegui lo entrevistó a las 9:31 de la mañana. Un día después, Moisés Sánchez Cerezo no aparece, no se sabe su suerte, no se sabe si está vivo o si fue ejecutado. Estamos en el día 20 desde que ocurriera el plagio. Han transcurrido esas horas. Nada ha pasado.

Carmen Aristegui externó su duda. “¿Concluir implicará encontrar a Moisés Sánchez?”. “Culín” respondió: “Concluir con todo lo que el MP tiene de obligación constitucional que es esclarecer el hecho y buscar el castigo del autor frente a los jueces”. Aristegui insistió: “¿Y encontrar a Moisés?”. Bravo Contreras señaló: “Desde luego”. La periodista planteó: “¿Eso lo incluye en próximas horas?”. Bravo abundó: “De los datos que tenemos (de las investigaciones) a la par de Moisés nos están conduciendo a cosas que nos pueden llevar a autores materiales que al ser interrogados nos pueden llevar a dar información. Lo que sí te puedo confirmar y asegurar con la cara en alto es que estamos a horas de tener evidencia tangible de quienes participan en este lamentable evento, donde Moisés fue privado de su libertad”.

No son esas las últimas malas noticias para el fiscal veracruzano. La prensa crítica de Veracruz logro sacar el caso Moisés Sánchez de la esfera estatal. Rompió el cerco. Carmen Aristegui dimensionó el caso Moisés Sánchez. Reporteros Sin Fronteras, la poderosa organización internacional, lo retomó.

Plantea RSF que el gobierno de Veracruz siga otras líneas de investigación, primordialmente la del crimen organizado, veneno para Javier Duarte y para el procurador Bravo Contreras, a la que se han venido resistiendo.

El comunicado de RSF, en su parte medular, es una bomba para el régimen duartista:

“Exhortamos a las autoridades a trabajar en armonía para que se haga todo lo posible para encontrar al periodista sano y salvo. Esto implica indagar más si el crimen estuvo relacionado con su profesión periodística y si el crimen organizado pudo estar detrás de su desaparición, quizás en colaboración con las autoridades locales”.

“Sabemos que esto fue por su trabajo periodístico, porque se lo llevaron con su equipo y no se llevaron dinero ni nada”, afirmó Jorge Sánchez, hijo del periodista, contactado por Reporteros sin Fronteras. Al inicio, las autoridades del estado de Veracruz no tomaron en cuenta el trabajo periodístico de Moisés Sánchez Cerezo, diciendo que no ejercía el periodismo, que era un taxista (Moisés, también trabajaba conduciendo un taxi), que “sólo hacía publicaciones en las redes sociales”. Su familia informó a Reporteros sin Fronteras que, como su blog había sido bloqueado al menos tres veces antes, el periodista prefería usar Facebook como medio de información. En sus textos Moisés Sánchez Cerezo denunciaba la situación de inseguridad en el municipio de Medellín de Bravo, difundía información sobre el crimen organizado y protestaba por la falta de atención de las autoridades municipales, en particular del alcalde Omar Cruz Reyes.

Teniendo en cuenta los textos publicados por el periodista, deben considerarse otras pistas en las investigaciones, como la del crimen organizado. Moisés Sánchez Cerezo también era activista, formaba parte del Comité de Seguridad Medellín de Bravo y participó en la marcha de ciudadanos para protestar por la violencia y llamar la atención del alcalde en ese sentido.

Al procurador lo acusan de simulador, de omiso, de no seguir las pistas derivadas del trabajo profesional de Moisés Sánchez, su actividad periodística. La debacle se ve venir.

Dice que en horas lo va a esclarecer. Van 24 y contando.

Archivo muerto

Salida airosa, salida al fin, vilipendiado y sojuzgado, la de José Luis Sáenz Soto, alcalde de Minatitlán para ser candidato a diputado federal. Lo echan de la alcaldía los Wade, su patriarca Jorge, el líder de la Sección 10 del sindicato petrolero, la esposa Reyna León, que apenas se trepó en un ladrillo sintió que era grande, y el tesorero municipal, Saúl Wade León, barril sin fondo, peor que Guadalupe Porras David con los dineros del erario, sin diezmo que lo sacie y por eso acapara las mejores obras. Sáenz Soto dejó de ser alcalde el mismo día que asumió el poder. Lo cercaron los Wade, lo maniataron, lo hicieron pasear para luego acusarlo de irresponsable que no atendía el negocio, lo anularon, le imputaron culpas, le quitaron el mando. Ahora se va a contender por la diputación federal y si gana la elección, a entretenerse lejos de los recursos, del plan de arbitrios, de las participaciones federales, de los programas sociales, de los moches y de las dádivas subterráneas. Quizá a distancia, sin la tutela de Jorge Wade, pueda ajustar cuentas con Reyna León y Saúl Wade, mamá tenebra e hijo ambición. Define así el PRI el caso Minatitlán: ni Reyna León, ni Saúl León, ni Guadalupe Porras David. En campaña se ventearán los pecados políticos de José Luis Sáenz Soto, el daño al erario, la deuda millonaria y, por encima de todo, el encubrimiento a quienes lo antecedieron en el cargo. Diría el eslogan priísta: lo mejor está por venir... Payasada y simulación, circo y teatro, el prerregistro de candidatos priístas a la diputación federal. Rafael García Bringas se presentó con su paje de ocasión, Roberto Chagra Nacif, su suplente, ante la Comisión de Procesos Internos a fin de formalizar su aspiración, cumplir con los tiempos que marca la convocatoria e iniciar precampaña. Incluye el show visitas a los tres municipios que componen el distrito: Coatzacoalcos, Nanchital y Agua Dulce. ¿Para qué? Supuestamente para buscar el voto de los delegados a la convención del PRI y concretar su oferta de campaña. La farsa en su mayor expresión. García Bringas es candidato único y, por lo mismo, no tiene con quien competir. Sobra que busque convencer a los delegados, que seguro enfrentarán gran dificultad para decidir su voto cuando en la contienda interna sólo existe un candidato. Redondea la faramalla Roberto Chagra Nacif, el suplente, el mismo que el 7 de enero intentó registrarse y le salieron en el PRI con que no, que debió hacerlo en Xalapa, y que aprendiera a leer porque la convocatoria era sobradamente clara. García Bringas y Beto Chagra son los candidatos de Fidel Herrera, suya la diputación, no de Javier Duarte, tampoco de Enrique Peña Nieto, si logran captar la votación del 7 de junio y si el marcelismo no se carga de lado de la oposición. Teatro puro, puro teatro...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Héctor y Pepe: el show de los Yunes

* El poder por el poder * Siempre sí van por la minigubernatura * Su discurso no es para provocar la ruptura en el PRI * Carmen Aristegui y el caso Moisés Sánchez * No hay investigación para hallarlo: Artículo 19 * A medio sueldo, trabajadores del DIF en Nanchital * Los candidatos de Fidel * Ñoño y Poo, los consentidos * DIPEPSA estrena calles pavimentadas.

21 de enero de 2015

Héctor y Pepe no son demócratas. Son beneficiarios del dedazo, centinelas del sistema priísta que les ha dado todo: diputaciones, una alcaldía, liderazgo partidista, dos senadurías, nombre y fortuna. Y al sentir que se les va la gubernatura de Veracruz, replican y patalean. Es el show de los Yunes.

Héctor es el que batea; Pepe el que cacha. Héctor acusa; Pepe apenas habla. Héctor diserta, argumenta, denuncia; Pepe ni se inmuta. Es el show de los Yunes.

Héctor pasa del discurso matizado al ataque frontal, señalado Javier Duarte de haber perpetrado un asalto político cuando impuso un gobierno de dos años para 2016. Pepe se va por el lenguaje institucional, mesurado, lejos de la confrontación y el señalamiento. Su signo es la tibieza y en su momento la sumisión.

Héctor Yunes Landa ya no trae el lenguaje de otros tiempos, pasado por el tamiz de la burla política, usado y mangoneado, dos veces engañado, primero por Fidel Herrera Beltrán y ahora por Javier Duarte de Ochoa, sin digerir que le hayan frustrado el sueño de ser gobernador.

Su sobrino, José Francisco Yunes Zorrilla, gusta del placer político. Deja que el tío hable, que se lance a matar, que increpe a Duarte y que deslice los riesgos de una ruptura en el PRI. Y que si cuaja el golpeteo, lo deje ser gobernador.

En eso y en otras aventuras gastan su tiempo los dos senadores priístas por Veracruz, trabados en un duelo con sus verdugos por el control de los espacios públicos, el aparato de poder y los cientos de miles de millones de pesos que representa el erario veracruzano.

Dicen Héctor y Pepe Yunes que el gobierno de dos años es lesivo para Veracruz, que provocará falta de inversión, que no permitirá realizar proyectos de largo plazo, que generará estancamiento y falta de desarrollo.

Advierten que el fondo del minigobierno no es homologar la elección estatal con la elección federal en 2018, sino el intento de allegarse el duartismo dos años más a su sexenio imponiendo a un títere a modo que bien puede ser Alberto Silva Ramos, alias “El Cisne”, o Erick Lagos Hernández, el más aventajado de los alfiles de Fidel Herrera.

Suponen —y suponen bien— que la intención es que ni Héctor ni Pepe Yunes accedan a la elección de 2016 y que para 2018 carezcan de padrinos influyentes que pudieran promoverlos para la candidatura del PRI, Videgaray de salida y Beltrones en la incertidumbre de la carrera presidencial.

Llevan dos meses en esa faena. Primero fallaron en su llamado al Congreso de Veracruz a no dejar pasar la iniciativa de minigobierno; después, en la arenga pública pues los priístas siguen aletargados esperando su torta y su Frutsi para ir a votar por quien les indique el PRI, y la sociedad se ocupa de cosas mejores.

Su discurso apenas si prende. Es zigzagueante. Héctor y Pepe Yunes si acaso aludían al gobernador Javier Duarte y optaban por citar que detrás del minigobierno está un grupo que intenta perpetuarse y continuar saqueando a Veracruz, obvia la referencia a la fidelidad y al duartismo, pero sin llamarlos por su nombre.

No les agravia que el gobierno sea de dos años, pero sí que les reduzcan el tiempo para ejercer el poder. Es un año para instalarse y otro para bajar el telón. ¿Y el año de Hidalgo?

Diciembre fue un mes pésimo para los Yunes rojos. Aprobó el Congreso de Veracruz el minigobierno de 2016 y pese a los discursos de condena, no hubo quien secundara los reclamos. La sociedad los volvió a ignorar.

Decían que un gobierno de dos años es lesivo para Veracruz, que no permite la inversión privada, que genera desconfianza, que frena el desarrollo, que impide diseñar y ejecutar proyectos de obra pública a largo plazo. Dos años no sirven para gobernar.

Predicar en el desierto sólo le ha salido bien a Juan El Bautista. A Héctor y Pepe Yunes no.

Enero los obligó a definirse. El sábado 17, en el marco del aniversario de Alianza Generacional, la plataforma política de Héctor Yunes, se formalizó el pacto entre tío y sobrino para ir por el minigobierno en 2016 y la gubernatura en 2018.

La alianza no es de dos ni de seis años, sino de ocho. Dijo Héctor Yunes que el pacto no tiene fecha de caducidad y que en su momento se decidiría quién iría por el minigobierno y quién por la gubernatura siguiente.

Es infinita la megalomanía. Despotricaban ambos sobre un gobierno de dos años. Decían que en dos años no hay proyecto que cuaje, que no se puede hacer obra pública, que se ahuyenta la inversión privada, que cunde la desconfianza, que no se puede gobernar y que el daño se le causa a Veracruz.

Ahora ya piensan como Fidel Herrera y Javier Duarte. Son priístas transexenales. Héctor y Pepe quieren el minigobierno de dos años y la gubernatura de seis. Y si las condiciones se dan, un sexenio más para un miembro del clan. ¿Es eso ser demócrata?

Héctor y pepe Yunes son senadores por un acuerdo en las sombras con Fidel Herrera Beltrán. Querían ser gobernadores. Los sometió Fidel. Acordaron la senaduría para ambos a cambio de ver pasar a Javier Duarte. Los benefició el dedazo y les concedió seis años en el Senado. ¿Es eso ser demócrata?

Fueron diputados, líderes del PRI, Pepe alcalde de Perote. ¿Los eligieron el electorado o los priístas, o son producto de la imposición?

Su discurso no provoca ruptura en el PRI. Condenan el mal gobierno de Javier Duarte. Denuncian que el minigobierno “huele a encubrimiento, huele a pacto de silencio, huele a acuerdo de impunidad, huele a reparto de botín…”. Pero contenderán por ese gobierno de dos años.

Su discurso son balas de salva. Suenan pero no matan. No generan una escisión ni llaman al éxodo del priísmo. No sacuden a las bases porque se trata de usarlas y sofocarlas.

Su discurso conmina al pacto de las mafias. Promueve el reparto del botín, el acuerdo entre priístas, el arreglo en las sombras. No restaura el tejido social ni alivia la salud de Veracruz. Es sólo una alianza entre grupos de poder, a salvo el PRI.

Ven ahora los Yunes rojos el engendro electoral de dos años como una plataforma para ejercer el poder durante ocho. A fin de cuentas, Javier Duarte no andaba mal.

Héctor denuncia; Pepe calla. Algo van a ganar.

Archivo muerto

Día 19. Sacude el caso Moisés Sánchez Cerezo en medios nacionales. Carmen Aristegui abre el micrófono a Jorge Sánchez Ordóñez, hijo del periodista, y Darío Ramírez, director de Artículo 19 en México. A estas alturas, casi tres semanas después, no hay investigación policíaca. Lo afirman en Noticias MVS. Tuvo Artículo 19 acceso al expediente y no halló una pesquisa seria. “Es una simulación”, dice el hijo del periodista. “Es una simulación”, señala el director de Artículo 19. Agrega Darío Ramírez que la PGR no le entra al caso porque está haciendo política, porque no quiere inquietar a las autoridades veracruzanas. Moisés Sánchez, editor y reportero del semanario La Unión, fue levantado el 2 de enero, en El Tejar, municipio de Medellín de Bravo, por un comando armado que llegó hasta su domicilio y de ahí lo sacó. Es turbio el actuar del gobierno duartista en las desapariciones y muertes de periodistas. Darío Ramírez cita el caso de Regina Martínez, corresponsal de Proceso en Veracruz, asesinada el 28 de abril de 2012, en su domicilio, y de Gregorio Jiménez de la Cruz, levantado el 5 de febrero de 2014, en la congregación de Allende, municipio de Coatzacoalcos, torturado, asesinado, decapitado y arrojado a una fosa clandestina en Las Choapas, hallados sus restos el 11 de febrero, seis días después. Javier Duarte es un simulador, a la vista su desprecio por los periodistas críticos, como es el caso de Moisés Sánchez Cerezo, el quinto comunicador desaparecido en el sexenio duartista. Refiere el director de Artículo 19 que horas antes de acudir con Carmen Aristegui hablaron con el representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos en México y que de inmediato se trasladó la información a Ginebra, Suiza, donde se procesa el caso para su evaluación y dictamen sobre desapariciones forzadas, pues a Moisés Sánchez supuestamente lo levantaron policías municipales. Su hijo, Jorge Sánchez Ordóñez, reiteró que a Moisés le envió una amenaza el alcalde Omar Cruz Reyes, molesto por las críticas a las obras de pésima calidad y a la difusión de la violencia que se ha generado en Medellín. Hoy es el día 19. Moisés Sánchez no aparece. Y al gobernador Javier Duarte le importa poco. Por eso no investiga... Otro reporte sobre el caótico ayuntamiento de Brenda Manzanilla Rico, en Nanchital: a empleados del DIF les pagan medio salario, no lo prometido. Así que van dos quincenas que al personal de confianza no le cubren el sueldo, a los del DIF les pagan la mitad, al tope la inconformidad e incubándose un movimiento de protesta porque a unos los sacrifican y a otros, los aviadores y los preferidos, les pagan hasta por no trabajar. Y qué decir de las compañías constructoras, cuyas estimaciones alteradas son pagadas con puntualidad inglesa. Si los nanchitenses la sufrieron con Alfredo Yuen, con Brenda Manzanilla Rico están viviendo un infierno... Fidel Herrera es como los tahúres. Si hay cuatro ases, él tienen uno de más. Así se mueve en el ámbito electoral, con candidatos del PRI y con candidatos de la oposición. Coatzacoalcos es un ejemplo. Rafael García Bringas va por el PRI; Renato Tronco juega por Movimiento Ciudadano; Gonzalo Guízar Valladares o Juan de Dios Sánchez Abreu lo harán por el Partido Encuentro Social. Con cualquiera gana... Que los dos alcaldes consentidos de Javier Duarte son Gerardo Poo, de Veracruz, y Américo “Ñoño” Zúñiga Martínez, de Xalapa. De ambos expresa maravillas el desgobernador. No se sabe si es por los tributos, por la mansedumbre, porque le caen bien o simplemente por hacer sentir mal al resto de los presidentes municipales... DIPEPSA está de plácemes. Dispone de seis carriles en el arranque del bulevar Lomas de Barrillas-Congregación Las Barrillas, aunque más adelante esa vía se reduce a cuatro. Y también le fue pavimentada la calle Emiliano Zapata entre Lindavista y Ayuntamiento, donde tiene sus oficinas generales. Y cualquiera se pregunta: ¿Qué fue lo que compró don Vicente Alonso: que su hija sea alcaldesa suplente y ahora funcionaria del DIF o de plano se agenció toda la presidencia municipal?...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Marcelo Montiel: los buitres de Sedesol

* En Notisur agravian a beneficiarias del programa Sin Hambre * Theurel: sólo le auditaron el 20 por ciento de las obras * El bulevar Barrillas, al gusto de DIPEPSA * Día 18: el rollo del fiscal y el caso Moisés Sánchez * Alcaldesa de Nanchital no paga salarios * Duarte y González Anaya, a escondidas * El terreno y la denuncia.

20 de enero de 2015

Potencialmente vulnerable, Marcelo Montiel Montiel nunca ha tenido claro qué es la política de medios. Cree que es el elogio y el halago. Imagina que es fundar periódicos anodinos, sin voz crítica, sin liderazgo informativo y que terminan llamándole buitres y cuervos a los beneficiarios de Sedesol. Ese es su error.

Extraviado en la aldea mediática, el delegado de la Secretaría de Desarrollo Social federal en Veracruz enfrenta el escarnio por una publicación que denota que ahí, en su periódico Notisur, le tienen un verdadero desprecio a los pobres y tirria a los de abajo.

Marcelo Montiel llegó a Coatzacoalcos el viernes 16. Iba, como siempre, a entregar apoyos y cachar voluntades, trepado en la parafernalia del poder, en el escenario de la dádiva, en el ritual de la beneficencia política que a través de los programas sociales va conformando la fuerza electoral que resulta el voto duro del PRI.

Le allegan masas que acuden al encuentro con el cacique priísta, amilanado pues una semana antes lo bateó el gobernador Javier Duarte de Ochoa en su intento de arrimarle la candidatura a la diputación federal por Coatzacoalcos a Víctor Rodríguez Gallegos, su brazo derecho, subdelegado administrativo de Sedesol federal en Veracruz.

Es lo de siempre. Marcelo Montiel dispensa los recursos del programa Sin Hambre. Miles son beneficiados. Marcelo les habla y la gente le aplaude, le grita, se acerca, lo quieren tocar. La devoción es esquizofrénica. ¿Será el Mesías? No, es un simple priísta.

Ha así ha sido el líder del marcelismo desde que en 2001 asumió la alcaldía de Coatzacoalcos. Fue su primera presidencia municipal. Ahí comenzó a encantar a un sector del electorado. Soltó el ego. Se mostró como es. Dilapidó recursos en imagen personal, la camisa verde, el niño del tambor en las bacanales del carnaval; el político que conmueve porque asiste a las casas de los colonos, visita a los enfermos, les lleva un doctor, les envía láminas y otros materiales de construcción. Todo un show.

Marcelo Montiel no lo hace por nobleza. Publicita su imagen derrochando recursos públicos. Paga planas en la prensa y tiempo en radio y televisión. Satura los medios, infla los bolsillos de los periodistas, incrementa las cuentas de las empresas periodísticas. Paga para destacar su calidad humana aunque todo sea un ardid. Y el halago, siempre el halago.

Cree que eso es política de comunicación. No lo es. Marcelo Montiel es limitado, ignorante del tema mediático. Carece de habilidad para enfrentar la crítica. No argumenta ni debate. No contrarresta sino que se deja apabullar.

Un día le dio por ser periodista. Si Edel Álvarez Peña, su antiguo jefe, se hizo del control del periódico El Liberal, Marcelo Montiel le apostó no solo al aplauso de sus aduladores sino a la fundación de una televisora y un periódico. Así nacieron Olmeca TV y Notisur, vía prestanombres que lo representan a él, y a los ex alcaldes Marco César Theurel Cotero y Luis Rafael Anaya Mortera.

Profesionalmente han sido un fracaso. Olmeca sirve para medio entretener e informativamente es un cero a la izquierda, maniatados sus reporteros, censurada la crítica, intocables los intereses de los tres dueños del medio.

Notisur es peor. Su fachada es carroñera, la sangre de los muertos, la noticia amarillista, el escándalo como línea periodística, pues hay que tener lectores, fanáticos del morbo.

Así, ni uno ni otro son líderes de opinión. Las voces críticas que llegaron a Olmeca TV y Notisur pronto se fueron, aquejadas por la censura, por el silencio a los temas de interés público, por el impedimento a tocar al gobernador en turno, al alcalde, al tesorero, a los suegros incómodos o a los mecenas de los propietarios.

Oficialista, aplaudidor de Javier Duarte, pues primero está el convenio publicitario y luego la información, Notisur ha metido en un brete a Marcelo Montiel. En sus páginas hay agravios a un sector de la sociedad, denuesto y descalificación.

Llegó el delegado de Sedesol federal a la Expo Feria de Coatzacoalcos. Repartió apoyos. Habló, interactuó, placeó y ahí dejó a sus fans.

Un día después, el sábado 17, estalló el escándalo. En el impreso todo era normal. Reseñaba la edición de Notisur el evento de la Sedesol federal, el programa Sin Hambre, sus alcances y el fervor de los marcelistas. La nota era firmaba por Mayté Morales Ramos. Ahí no había queja.

Hubo algo en la edición para internet que sacudió a medio político. Un párrafo, suprimido en la versión impresa, decía que los beneficiarios del programa social esperaban con ansia los apoyos. Y describían a esas mujeres como buitres, cuervos y hienas.

“Como buitres sobrevolando la carroña, cuervos esperando llevarse cualquier objeto brillante, hienas esperando destrozar los despojos del león, decenas de mujeres se acercaban al hombre de los mil encantos, solicitándole toda clase de apoyos, así como para reclamarle el retraso en la llegada de los recursos pertenecientes a los programas federales, cuestiones que Montiel Montiel sabe resolver de forma inmediata, negando la oportunidad a que los tambores de guerra se oyeran”.

Marcelo Montiel fue acusado de que su periódico tildaba de buitres a los beneficiarios de Sedesol. El portal Plumas Libres fue el primero en destacarlo. Le siguieron otros. Se sacudía el marcelismo; se regodeaban sus enemigos.

Minutos después, la versión electrónica del evento federal fue retirado. Aparecía un aviso que registraba “Error 404 Archivo no encontrado”. Notisur ocultó la nota.

Sin embargo, bastó abrir el caché del archivo y ahí apareció la información. En ella se leen los tres conceptos para referirse a las mujeres beneficiarias de Sedesol: buitres, cuervos y hienas.

En el impreso no apareció ese párrafo. No se sabe si la reportera lo escribió y el editor lo suprimió, o si una mano malintencionada lo agregó al texto en la versión digital.

Marcelo Montiel enfrenta ese escándalo. En su periódico se trata a las beneficiarias de Sedesol con agravios. Peor porque el hombre verde es el delegado de esa dependencia federal en Veracruz.

Así sucede cuando un político quiere inventarse periodista.

Archivo muerto

Marcos Theurel apenas fue testereado por el Órgano de Fiscalización Superior del estado de Veracruz (ORFIS). La auditoría a las obras es una mascarada, una burla. De las 144 obras realizadas en 2013, sólo auditó 28, o sea, el 19.44 por ciento. Más del 80 por ciento lo dejó intocado, justo en el área donde Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— hizo lo que quiso como alcalde de Coatzacoalcos. Asignó los contratos a amigos, empleados, socios, los consabidos prestanombres, a empresas que son dirigidas por sus antiguos operadores, como es el caso de DECOE, que antes fue PROCORE, la misma a la que se le cayó la sexta etapa del malecón y la calle Jirafas, empresas donde, según documentos en poder de INFORME ROJO, aparecen los incondicionales de Theurel, los Peña y los Anaya. O sea, ORFIS prestándose a una pantomima... Al gusto de DIPEPSA y la familia Alonso, el bulevar que conectará Lomas de Barrillas con la congregación Las Barrillas. Supuestamente sería de seis carriles, pero sólo es así a la altura de la nueva sucursal de la famosa abarrotera para facilitarle las maniobras a las pesadas unidades que transportan los productos que expende don Vicente Alonso. Ahí, se trabajó a marchas forzadas cuando comenzó a ser surtida DIPEPSA. Y cómo no si su hija, Esperanza Liliana Alonso Martínez, es la alcaldesa suplente de Coatzacoalcos y directora de Unidad y Género en el DIF que preside Cristina Cházaro de Caballero, esposa del edil porteño... Día 18. Nada se sabe del periodista Moisés Sánchez Cerezo. A regañadientes acude el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras a un encuentro con periodistas de Xalapa. Lo acompaña el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón. Dice que han sido hallados cuatro cuerpos y después de realizarles exámenes y pruebas de genética, ninguno resultó el editor y reportero del semanario “La Unión”, de Medellín de Bravo. Sigue Proculín la única pista que le conviene al gobierno de Veracruz: el conflicto entre Moisés Sánchez y el alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, un panista repudiado por el panismo de abajo por traidor y que era seriamente cuestionado por el periodista. “Culín” se resiste a que el caso se vincule al crimen organizado, a la conformación de las autodefensas que tanto difundió Moisés Sánchez como respuesta a la inseguridad y los crímenes en la congregación El Tejar, donde fue levantado el 2 de enero. Refiere el fiscal que no se acredita que haya delincuencia mayor en el levantón y de ahí se agarra para que el caso no sea atraído por la Procuraduría General de la República. Pero 18 días después, sigue dando palos de ciego. Norma Báez, de La Jornada Veracruz, puso de nuevo el tema central: la resistencia del gobierno de Javier Duarte a catalogar a Moisés Sánchez Cerezo como periodista. Ese es el punto. No lo quieren categorizar así para no incluirlo en la lista de los periodistas agraviados durante el régimen duartista... Por segunda ocasión, dejan de pagarle su salario quincenal a empleados del ayuntamiento de Nanchital. Incumple obligaciones la alcaldesa Brenda Manzanilla Rico mientras el despilfarro está a la vista, aviadores inundando la nómina con salarios de privilegio. Hasta los dirigentes del PRI tienen salario, obvio y descarado el peculado pues las arcas públicas son usadas para sostener al partido oficial. Ya Brenda Manzanilla echó a la calle a un buen número de operadores que en campaña le ayudaron a agenciarse votos y ahora deja sin salario a su personal. Ingratitud y mala fe... Inicia enero. Llega a Coatzacoalcos Javier Duarte. Lo acompaña José Antonio González Anaya, director del IMSS. Se reúnen en un domicilio particular, en el centro de la ciudad. A ambos los vincula una compra-venta de un terreno sujeto a un litigio, una hectárea del predio Zona Dorada, junto siendo el delfín del fidelismo secretario de Finanzas. Duarte y González Anaya, el que le otorgó una millonada en contratos a Hipólito Gerard, ex cuñado de Carlos Salinas de Gortari, confrontan conflictos legales, cada uno en su esfera, que habrán de levantar ámpula. Sobre el gobernador de Veracruz pesa una denuncia penal demoledora. Refieren los insiders que el señor Duarte ve en González Anaya al tercero en discordia en el proceso de la sucesión, el caballo negro. De ahí que lo cultive como sólo los ingenuos saben hacerlo. De la reunión salió una instrucción precisa: que ningún medio de comunicación tocara el tema, menos la visita furtiva. Allá los que, sometidos, acataron la orden...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Wong: los terrenos, el engaño, el notario y el fraude

* Quería cobrar indemnización por la colonia Santa María * Lo dejaron al aire * Día 17: la familia del periodista desaparecido quiere irse de Veracruz * Se placea el director del DIF con la pseudopsicóloga * La denuncia contra García Alonso avanza * Mónica Robles, vendedora de tinacos que no se pueden vender.

19 de enero de 2015

Alejandro Wong Ramos no es como lo pintan. Es peor. Tormentoso, violento, arbitrario, amante del alcohol, es el terror de muchos, pero aún así, resultó la burla del gobierno de Veracruz, del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, de los hermanos Valencia y hasta del notario Yohan Hillman Chapoy.

Al ex regidor Wong le tendieron una trampa, lo endulzaron con una promesa de dinero fácil, lo engatusaron con palabras de conquistador y le dijeron que sí, que le reconocían la calidad de dueño de un predio de 10 hectáreas y que el gobierno le pagaría una indemnización. Al final le salieron que para él no habría nada.

Diciembre fue el mes del desencanto. Terminaba el año 2014 cuando supo que su eterna rival, la familia Valencia, le había despojado del predio situado a un costado del Palacio de Justicia Federal con una escritura armada y confeccionada por el notario Yohan Hillman.

Wong se pavoneaba que esta vez sí le cumpliría el gobierno de Veracruz, al acreditar la propiedad sobre 10 hectáreas que se desprenden de un terreno cuya extensión original fue de 24 hectáreas del predio Tierra Nueva.

Advertía que desde 2009, siendo secretario de Finanzas de Veracruz Javier Duarte de Ochoa, se elaboró el convenio para pago de indemnización por la expropiación de las casas que constituyen la colonia Santa María. El pago en ese entonces se fijó en 19 millones 592 mil 213 pesos. Sin embargo, nunca lo pudo aterrizar. Fue ese el primer engaño de Duarte a Wong.

Su conflicto con la familia Valencia deriva del pleito legal entre Vivienda Industrializada de Coatzacoalcos y María Teresa Gómez de Valencia, quien reclamaba en la vía civil los terrenos que ostentaba la constructora, propiedad de Oscar de la Cruz, consistentes en 10.3 hectáreas que le vendiera Alejandro Wong en 2004.

Demandó Teresa Valencia un supuesto despojo; que las autoridades le hubieran violado sus derechos; que su terreno y el de Alejandro Wong se hubieran traslapado, causándole un demérito en su propiedad; que el agente del MP le hubiera restituido de manera arbitraria los terrenos a Oscar de la Cruz. Acudió a la vía federal mediante juicios de amparo. Todo lo perdió.

A María Teresa Gómez de Valencia le sobreseyeron el juicio al acreditarse, tanto con la prueba pericial ofrecida por la demandante como la que presentó Oscar de la Cruz, un estudio de agrimensura, que su terreno y el de Vivienda Industrializada de Coatzacoalcos no se traslapaban.

Teresa Valencia interpuso un juicio de revisión, el 11 de agosto de 2011. Sin embargo, el Tribunal Colegiado del Décimo Circuito resolvió confirmar el juicio de amparo 892/2009.

Su objetivo era echar por tierra la restitución de predio que otorgó el agente tercero del Ministerio Público quien señaló que Oscar de la Cruz “ha exhibido documentales con las que acreditó fehacientemente la propiedad”.

Incluso, la pericial ofrecida por Teresa Valencia, elaborada por el perito Fernando Céspedes Palafox, el 11 de enero de 2010, señala que “no se aprecia ni existe ningún traslape ni sobreposición del predio propiedad de la señora María Teresa Gómez Fernández viuda de Valencia y la empresa Vivienda Industrializada de Coatzacoalcos” y que se trata “de predios totalmente distintos”.

En diversos juicios, en estudios de agrimensura, en actuaciones judiciales, en agencias del Ministerio Público, en juzgados, en notarías y en el Registro Público de la Propiedad, existe constancia que los terrenos de Wong Ramos y Oscar de la Cruz con los de Teresa Valencia son colindantes, pero no se traslapan. A la altura de la colonia Santa María se fijan los límites de uno y otro.

Desgastante, el conflicto por la propiedad de las tierras en el poniente de Coatzacoalcos arrastra y atrapa a Javier Duarte; a su suegro Jesús Antonio Macías Yazegey; al ex gobernador Fidel Herrera Beltrán; al narco empresario Francisco “Pancho” Colorado Cessa; al ex alcalde de Coatzacoalcos Marcelo Montiel Montiel y al actual presidente municipal, Joaquín Caballero Rosiñol, pues de una u otra manera, todos metieron mano en los terrenos y violaron el derecho de propiedad.

Fidel Herrera fue el depredador de la reserva territorial de Coatzacoalcos; Duarte fue su operador. Vendían cientos de hectáreas de un terreno, cuyo polígono fue alterado intencionalmente por el notario Juan Hillman Jiménez, que le permitió al gobierno de Veracruz robarse 6 millones de metros de terreno y comercializarlo con precios a discreción.

Pancho Colorado, Tony Macías y un grupo de constructoras, entre las que se encuentra Geo, CAPSA, Quintal, adquirieron cientos de hectáreas a precio de regalo, muy por debajo del valor comercial, lo que constituye un peculado en agravio del erario de Veracruz.

Montiel y Caballero fueron quienes otorgaron, en 2004, los permisos de construcción para que iniciara el desarrollo habitacional en Punta Diamante, el predio de 10 hectáreas vendido por Wong a Vivienda Industrializada de Coatzacoalcos, operación avalada por Dolores Bringas Burelo en juicio civil. Ahora, ex alcalde y alcalde, son quienes han propiciado, tolerado y solapado las invasiones de ese predio y la regularización de la colonia Santa María.

María Teresa Gómez de Valencia ya no vive. Sus herederos, Eva Cristina y Juan Carlos Valencia Gómez, intentan acreditar que son dueños del predio de su madre, pero con algunos metros de más. La intención es ser los únicos derechosos en un proceso de expropiación puesto en marcha por el gobierno de Veracruz.

Para ello, se valen de la escritura con que María Teresa Gómez de Valencia los nombra herederos. La hacen valer ante el notario público número 2 de Coatzacoalcos, Yohan Hillman Chapoy, quien vía la escritura 59399, de fecha 17 de enero de 2013, avala un evidente despojo.

Yohan Hillman consigna que los hermanos Valencia son propietarios de 37 hectáreas de terreno, pese a existir un antecedente que no debió pasar desapercibido para el flamante notario: una venta de 11 hectáreas a un particular que deja el predio en sólo 25 hectáreas.

Hillman Chapoy no sólo omite ese detalle. Incurre en cambio de medidas y colindancias, en la superficie total del predio y hasta en la ubicación. Aunque sólo sea en papel, y para los efectos legales que requiera, extiende el predio desde la colonia Santa María hasta el penal regional Duport Ostión. O sea, hasta el Palacio de Justicia Federal sería propiedad de los hermanos Valencia, gracias a los oficios del notario público número 2 de Coatzacoalcos.

Con esa escritura, la 59399, los hermanos Valencia suscribieron con la Dirección de Patrimonio del Estado de Veracruz el convenio para regularizar los asentamientos de la colonia Santa María y los que se están dando en Punta Diamante y el predio de 10 hectáreas del vilipendiado ex regidor Wong Ramos.

Yohan Hillman Chapoy es quien cuida los secretos de la notaría número 2, cuyo titular fue su padre, Juan Hillman Jiménez, y allí se fraguó el fraude de la reserva territorial, modificando las coordenadas para elaborar un polígono que le diera al gobierno una demasía de 6 millones de metros. O sea, un vil y descarado robo.

Hillman Chapoy es, para lustre de su apellido y abolengo, vicepresidente del Colegio de Notarios de Veracruz. Hoy, sin embargo, fue pillado en una maniobra pues la anterior escritura de los Valencia, la 4027, de fecha 19 de enero de 1963, contiene la venta de las 11 hectáreas, lo que hace imposible que cuenten con 37 hectáreas como establece el aprendiz de notario.

Por años, Alejandro Wong presumió ser audaz para agenciarse terrenos. Decía someter a la clase política, encantar a gobernadores, comprar a funcionarios menores, obtener cualquier resolución judicial a su favor. Eso decía.

Creyó, pues, que la indemnización por la afectación de la colonia Santa María sería un botín de 19 millones de pesos. No contó con que Javier Duarte, Marcelo Montiel, Joaquín Caballero, los hermanos Valencia y el notario Yohan Hillman Chapoy se iban a confabular.

Creía que se burlaría de todos y a la postre el burlado fue él.

Archivo muerto

Día 17. Sigue la incertidumbre sobre la suerte Moisés Sánchez Cerezo. Más de dos semanas después, no arroja resultados la investigación del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, si es que en verdad investiga algo. Levantado el 2 de enero, en El Tejar, municipio de Medellín de Bravo, el editor del semanario “La Unión” no aparece. Su familia, según difunde el portal Sin Embargo MX, contempla salir de Veracruz. Se observa como un exilio obligado ante la inacción del gobierno de Javier Duarte de Ochoa y el riesgo latente, la inseguridad, la zozobra, la impunidad en que se mueven y gozan quienes perpetraron el plagio. Hay miedo y también expresiones de hartazgo. Un grupo de periodistas salió a las calles el viernes 15. Colocó velas en plaza Lerdo, en Xalapa, frente al palacio de gobierno. Demandan que el gobierno duartista cumpla con la promesa de traer con vida a Moisés Sánchez, la promesa de Javier Duarte. Van 17 días y nada se sabe de él... Rejego, persiste Jesús Moreno Delgado en mantener a las pseudopsicólogas del DIF a su lado. Se vio a Moreno en la audiencia pública del miércoles 14 junto a Yahana Arizveidy Lozada Parra atendiendo a quienes se acercaban a la mesa asignada al DIF en el anexo del palacio municipal. Señaladas en el caso de la maestra Lilia Gema Ríos Santiago de ejercer sin título y sin cédula profesional, Yahana Lozada y Patricia Salcedo Gómez hacen gala de la impunidad y, sobre todo, la complicidad del director del DIF local. Vaya que si camina por la ruta de la ilegalidad el DIF de Cristina Cházaro de Caballero. No sólo es la corrupción, el dispendio en las obras de remodelación de las instalaciones, el uso político que se le da a esa institución para mantener el voto cautivo del joaquinismo, sino que el que dos pseupsicólogas ejerzan sin título y sin cédula profesional es solapado abiertamente... Avanza la denuncia contra el aspirante a diputado federal por la vía independiente, Roberto García Alonso, por lesiones y robo contra el joven periodista Luis Briones Márquez. De un momento a otro será citado a comparecer ante el Ministerio Público para que explique por qué ordeno la agresión, el domingo 11, cuando realizaba una reunión con su grupo de promotoras que tratarán de captar las firmas que le exige la ley electoral para poder contender en el distrito de Coatzacoalcos. Difícilmente la podrá librar García Alonso pues hay testigos del hecho que están dispuestos a declarar ante la autoridad... Por cierto, los tinacos que la diputada Mónica Robles coloca “a buen precio”, no pueden ser objeto de venta. Los obtuvo mediante un acuerdo con la Confederación Nacional Campesina y los vende en mil 500 por unidad. Pero en el costado de cada tinaco se lee la leyenda “No negociable”, que implica un impedimento para que la diputada succión haga su agosto en pleno enero. Cuando no se tiene espíritu de servicio ni ganas de darle algo al pueblo, con nada se puede ganar el favor de la sociedad... ¿Y quien dijo que la periodista del auto obsequiado y su mecenas son de Coatzacoalcos?...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Theurel: el contratista y la sospecha

* 43 millones a Benigno Baizabal * Según ORFIS, proviene de un crédito no manifestado al Congreso * Baizabal y Evelio Mérida * Día 14: Moisés Sánchez sigue desaparecido * Periodistas quieren que comparezca el fiscal * Conflicto en el PVEM * Desplazan a la gente de Yunes Landa.

16 de enero de 2015

Benigno Baizabal Zavala es algo más que un contratista. Es uno de los alfiles de Marcos Theurel en el negocio de la construcción. Le asigna obra, le da contratos y cuando hay que embestir a los enemigos, para eso está.

Lo tuvo cuando fue secretario de Comunicaciones de Veracruz, en el esplendor de la fidelidad, cuando el sultán del Golfo disfrutaba la “plenitud del pinche poder” y Theurel operaba el negocio de las obras, sin más límite que el que marcara Fidel Herrera Beltrán.

Lo tuvo después, ya como alcalde de Coatzacoalcos, jefe temporal del feudo y a su alcance las arcas públicas, sujetas a sobregiros, a dispendio, a excesos y abusos.

Benigno Baizabal aparece en la cuenta pública 2013, la del último año de Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— en la presidencia municipal, en un apartado que presume irregularidad si no es que corrupción.

Una factura, la A 146, de Benigno Baizabal, presenta un monto pagado por 43 millones 985 mil 204.86 pesos por supuestos trabajos de instalación de equipos ahorradores de energía en el primer cuadro de la ciudad.

Visto sin lupa, el caso pudiera ser uno más. Pero no. La factura fue presentada el 30 de diciembre de 2013, unas horas antes de que Marcos Theurel dejara la alcaldía.

Según versiones obtenidas en la tesorería municipal, ese fue el actuar del entonces alcalde. En sus últimos días en la presidencia municipal inundó de facturas, contratos, estimaciones el área financiera y de ahí surgieron cientos de cheques y se realizaron infinidad de transferencias bancarias para saldar adeudos, o supuestos adeudos, por trabajos realizados, o supuestamente realizados, por empresas contratistas con la que tenía estrecha relación o que son propiedad o representadas por allegados, empleados o prestanombres.

Según el Órgano de Fiscalización Superior del estado de Veracruz (ORFIS), la asignación del contrato es irregular. No se cumplió con el proceso de licitación pública, como manda la ley; se aplicó una licitación por licitación simplificada, que en términos reales y en la jerga de los contratistas, no es otra cosa que una simulación.

“No se efectuó el procedimiento de licitación pública conforme a la ley, realizando en su lugar licitación simplificada mediante invitación a tres contratistas”, refiere el dictamen del ORFIS.

Benigno Baizabal obtuvo el millonario contrato para la instalación de los equipos ahorradores de energía. Pero lo hizo en una operación por demás sospechosa.

Dice el dictamen de ORFIS que los fondos fueron tomados de un crédito otorgado por la financiera SOFOM ENR, sin inscribirlo en el Registro de Deuda Municipal en el Congreso de Veracruz. El monto total del crédito fue de 46 millones 707 mil 293 pesos, aunque en una compulsa de la Legislatura se cita que son 58 millones 297 mil 853.10 pesos.

Como sea, derecho o chueco, la factura le fue pagada con esos fondos a Benigno Baizabal cuando faltaban unas horas para que Marcos Theurel dejara la alcaldía, el 30 de diciembre de 2013.

No es el único caso en que Benigno Baizabal Zavala es objeto de cuestionamientos públicos. Su participación en licitaciones viene de los tiempos en que Marcos Theurel era secretario de Comunicaciones del fidelismo. Una de ellas fue la 59010001-002-07, para la reconstrucción de la carpeta asfáltica del camino Rancho Nuevo-La Concepción, en el municipio de Tihuatlán.

Con otra contratista, Reyna Hernández Condado, habría de hacer mancuerna en otras licitaciones, a veces ganando y a veces perdiendo, pero siempre de la mano de Marcos Theurel. Ambos aparecen nuevamente con obra asignada en el ayuntamiento theurelista, con por lo menos 10 millones de pesos en su haber.

Una de esas licitaciones es la 590100001-041-08, para la rehabilitación del camino Oteapan-Soteapan, en agosto de 2008. Sólo dos empresas participaron. Benigno Baizabal fue descalificado y Reyna Hernández Condado se llevó el contrato de 9 millones 877 mil 435.73 pesos.

Se repite el acto teatral en la licitación 590100001-035-038 para el proyecto, estudio y restauración de un puente en Minzapan, municipio de Pajapan. Vuelven a participar Benigno Baizabal y Reyna Hernández Condado. Pierde Benigno y gana Reyna. Ambos presentaron propuestas con un monto casi idéntico.

A Benigno Baizabal le fue asignada la modernización de un camino en Ilamatlán, contrato 59010001-029-07, con un importe de 4 millones 682 mil 237.17 pesos. En la notificación de fallo, fechado el 24 de julio de 2007, se le cursa copia al entonces secretario de Comunicaciones, Marcos Theurel.

Una investigación realizada por el reportero Armando Ramos Álvarez, en diario Presencia, el 4 de agosto de 2013, determinó que Benigno Baizabal y la contratista Reyna Hernández Condado, se habían beneficiado de obras y servicios asignados por el entonces alcalde de Coatzacoalcos, Marcos Theurel, del orden de 10 millones de pesos. Lo mismo hacían trabajos de terracería que reposición de losas dañadas con concreto hidráulico, y suministro y aplicación de pintura en guarniciones. Los contratos asignados no especifican un punto exacto sino que es en “diversas colonias”.

Y no sólo es eso. Señaló que Benigno Baizabal y Reyna Hernández resultaron vecinos en Xalapa. El domicilio social de sus respectivas empresas se halla en Xicoténcatl 62 y Xicontécatl 62 departamento 4, pero ahí los vecinos afirmaron no tener idea de quiénes se trata.

Benigno Baizabal no sólo ha sido favorecido con obra. Marcos Theurel lo usa para sus revanchas y para sus venganzas. Una de ellas fue la acusación que le formuló el contratista al líder campesino de Minatitlán, Evelio Mérida Hernández, por una supuesta extorsión.

Evelio Mérida lo acusaba públicamente de realizar obra de mala calidad. Encabezó a un grupo de campesinos y bloquearon las obras. Posteriormente, Benigno Baizabal fue citado a dialogar. No sabía que estaba siendo grabado. En el video se observa que le acercan varios fajos de billetes, que él no toma. Luego lo acusarían de exigir 150 mil pesos a cambio de liberar los caminos y dejar trabajar a la constructora.

Fue aprehendido el 27 de enero de 2010, de acuerdo con la causa penal 015/2010 lo que provocó la movilización de sus seguidores. Benigno Baizabal tenía de su lado al juez tercero, Laurentino Sosa Capistrán, señalado recientemente por una banda de secuestradores de haberse prestado a su liberación.

Evelio Mérida logró su libertad por la presión de los campesinos, que amenazaban con apostarse fuera del Juzgado, machetes en mano, y bloquear avenidas de Coatzacoalcos. Se le otorgó un amparo porque no le respetaron su derecho a ser escuchado durante la investigación ministerial y derrumbó la denuncia en su contra.

Benigno Baizabal sustentó su denuncia en documentación sobre la obra que ejecutaba, sin las firmas de los funcionarios del ayuntamiento de Minatitlán, incluso la de la entonces alcaldesa Guadalupe Porras David, suegra de Marcos Theurel. Ahí se evaporó la acusación.

Ahora aparece en el informe de ORFIS. El 30 de diciembre de 2013, a unas horas de que Marcos Theurel dejara la alcaldía de Coatzacoalcos le fue liberado un pago de más de 43 millones de pesos.

No es casual. Es algo más que un contratista. Es un alfil de Theurel.

Archivo muerto

Día 14. Nada se sabe de José Moisés Sánchez Cerezo, editor del semanario “La Unión”, de Medellín de Bravo. Se cumplen dos semanas de su “levantón”, el 2 de enero, en su domicilio de El Tejar, y el gobierno de Javier Duarte da palos de ciego, apabullado por el escándalo de tener en Moisés al quinto periodista desaparecido en el maltrecho régimen duartista. Ayer instó el integrante de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), Jorge Morales Vázquez, a la titular de ese organismo, Benita González Morales, a convocar a sesión extraordinaria a fin de requerir la presencia del fiscal veracruzano, Luis Ángel Bravo Contreras, y que así dé muestras de que actúa como la ley lo obliga y que transparente una investigación en la que salvo él y el gordobés, nadie cree. Sustenta Jorge Morales su solicitud en el artículo 25 de la Ley para la Atención y Protección de los Periodistas en Veracruz, que señala que los servidores públicos estatales y municipales deberán cumplir con las peticiones que la CEAPP les formule. Encrucijada para Benita González. O demuestra que está del lado de un gremio que exige soluciones y resultados al fiscal “Culín” o se coloca de lado del gobierno duartista, señalado de mantener un constante hostigamiento y acoso hacia la prensa crítica, e indiferencia absoluta en el caso de Moisés Sánchez, a quien el gobernador Javier Duarte se negaba a categorizar como periodista llamándole “taxista y activista vecinal” para que no se diga que lo levantaron por lo que escribe. Punto de quiebre para la CEAPP: o actúa o se pudre. Viene además una movilización del sector crítico de la prensa veracruzana, marchas, desplegados, videos y la reacción de la prensa nacional. Son ya 14 días y el gobierno duartista, por su inacción, por sus truculencias, se merece eso y más... Hablan los números: siendo diputado federal Rafael García Bringas, de 2009 a 2012, sólo subió a tribuna en 16 ocasiones; presentó cuatro iniciativas, de las cuales le dictaminaron afirmativamente una y negativamente otra. En cambio, el entonces diputado del Partido del Trabajo, Gerardo Fernández Noroña, subió a tribuna en más de 700 ocasiones. Y ahora García Bringas quiere volver a representar a Coatzacoalcos en San Lázaro... Bronca verde la que le viene al Partido Ecologista en Coatzacoalcos. Apenas llegó Julio Ramos a su dirigencia local, comenzó el desplazamiento de la militancia. Va el ivanismo por los espacios de dirección, la coordinación regional, la representación ante los órganos electorales. Se repite una historia ya conocida. Con Iván Hillman Chapoy en la alcaldía, de 2005 a 2007, al marcelismo se le prohibió poner un pie en Coatzacoalcos, un destierro de baja intensidad. Fueron desplazados del ayuntamiento, del PRI, de las dependencias estatales. Ahora lo hacen en el PVEM. Barre el ivanismo con lo que huela a Héctor Yunes Landa, contra las huestes del senador veracruzano, sin reparar en que el de Soledad de Doblado podría ser el próximo gobernador. Cree el Clan de la Succión que el PVEM le puede servir de plataforma a Mónica Robles de Hillman para ser alcaldesa de Coatzacoalcos. El problema no es el Verde; es el pueblo que la repudia...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Theurel: la cuenta 2013 y las huellas del saqueo

* ¿Qué hizo con más de mil millones extra? * ORFIS solo halló 11 millones de daño patrimonial * Día 13: Moisés Sánchez no aparece ni vivo ni muerto * El fiscal entretiene y la prensa se reagrupa * Brenda se deshace de sus fans * El bulevar General Anaya se frena * Un auto para la periodista.

15 de enero de 2015

Imperfecto y volátil, sobre todo bipolar, Marcos Theurel no llegó a la alcaldía para gobernar. Su misión fue otra. Dispuso de los recursos de Coatzacoalcos, endeudó demencialmente al municipio y privilegió a una red de contratistas conformada de tiempo atrás. Primero el negocio, después el pudor.

Su corrupción es proverbial. Su negra fama, peor, tejida en el cotidiano quehacer del político inventado para operar proyectos de largo alcance, cero escrúpulos, y simular obra de beneficio social.

De Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— se había dicho todo. O casi todo. Sus excesos, sus negocios, los agravios, el desprecio a las reglas, a los acuerdos, a la sociedad.

Sólo faltaba la cuenta pública 2013. Revelado por el Órgano de Fiscalización Superior del estado de Veracruz (ORFIS), el documento contiene el cierre de un trienio que constituyó uno de los peores episodios en la vida de Coatzacoalcos.

Refiere que a Theurel le autorizó el Congreso de Veracruz un presupuesto de 718 millones 725 mil 13.38 pesos, pero en realidad tuvo ingresos por 2 mil 178 millones 325 mil 520.24 pesos. Ejerció casi la mitad, teniendo un remanente de mil 65 millones 149 mil 628.08 pesos.

Sólo en el rubro de “derechos”, el ayuntamiento de Marcos Theurel tenía autorizado 48 millones 656 mil 502.79 pesos, pero lo obtenido fue del orden de mil 207 millones 168 mil 661.66 pesos.

Theurel nadaba en dinero. Le llegaban recursos por diversos canales: impuestos, derechos, participaciones federales, carnaval, convenio con Soriana, con el fraccionamiento paraíso Las Dunas, fideicomiso de seguridad pública, por créditos bancarios.

Uno de sus mayores alardes fue la contratación de un crédito con BANOBRAS por 350 millones de pesos. Con eso, decía, habría de amortizar la deuda que le heredó su antecesor, Marcelo Montiel Montiel, y que por el corto tiempo para liquidarla, obligaba al ayuntamiento a realizar pagos que restringían su capacidad financiera.

De acuerdo con la cuenta pública 2013, el crédito fue contratado el 20 de julio de 2012 y sería liquidado con los recursos provenientes de las participaciones federales. Al 1 de enero de 2013, el saldo era de 340 millones 416 mil 418.53 pesos. En el curso de ese año fueron liquidados más de 48 millones de pesos y el saldo al terminar su administración es de 286 millones 316 mil 418.53 pesos.

En la revisión financiera, ORFIS realizó 52 observaciones y recomendaciones financieras, y 8 técnicas. En total, 60 observaciones y recomendaciones.

Determinó que Marcos Theurel aún teniendo un remanente de mil 65 millones 149 mil 628.08 pesos, dejó cuentas por pagar por 164 millones 463 mil 655.77 pesos e impuestos por pagar por 9 millones 147 mil 90.33 pesos. Lo peor es que no presentó el padrón factura del impuesto predial del ejercicio 2013.

O sea, más de mil millones de remanente y se fue dejando deudas por pagar. ¿Dónde quedó el dinero? ¿Se lo llevó? ¿Lo recibió Joaquín Caballero Rosiñol, su sucesor? ¿Lo aplicó? ¿Está en bancos? ¿O ya desapareció? ¿O se aplicó a campañas políticas?

Un proveedor, Roberto Isauro Montes Camacho, recibió 661 mil 662 pesos por concepto de anticipo proveniente de ejercicios anteriores pero no presentó Marcos Theurel evidencia de su recuperación o amortización al cerrar el ciclo 2013.

Otros anticipos de obra tampoco fueron recuperados. ORFIS señala a varios proveedores: Cemex, Karim Isaías Espinoza Olivares, Jorge Iván Rivas Espinoza, Abrasivos y Arrendamiento de Maquinaria, Marjos Construcciones.

Aparece un saldo de ejercicios anteriores por un monto de un millón 209 mil 146.90 pesos, los cuales no fueron amortizados sin que se aporte información sobre la obra ejecutada, o si el contratista otorgó fianza de cumplimiento y sus modificaciones. Las compañías citadas son Fabela y compañía; Consorcio Constructor; Iduarte Industrial; Yesoductos Dragados y Canales; Benigno Baizabal Zavala y Haus Desarrollo Inmobiliario. Esta última es propiedad de la familia Parra, señalada públicamente de ser prestanombre de Marcos Theurel.

Dejó pasivos por concepto de nómina salarial por 30 millones 488 mil 887.21 pesos sin documentación para realizar dichos registros. Las cuentas bancarias para proceder al pago son Banamex, Serfín, Bancomer, Scotiabank y Banorte, y un apartado para pago en efectivo por 2 millones 888 mil 620.53 pesos, así como un laudo laboral a favor de Raúl Aguilar Castellanos por 80 mil pesos.

Marcos Theurel contrató deuda con la financiera SOFOM ENR por 46 millones 707 mil 293 pesos, pero no la inscribió en el Registro de Deuda Municipal del Congreso de Veracruz ni en los estados financieros al 31 de diciembre de 2013. O sea, al margen de la Legislatura.

Dejó 23 obras inconclusas, cuyo monto total es de 40 millones de pesos.

Por lo menos a 16 contratistas se les otorgó anticipo de obra del orden de 6 millones 423 mil 445.35 pesos, los cuales no fueron recuperados ni amortizados. Entre ellos figura Ingeniería Proyectos Ambientales, propiedad de Brian Carlos López Mendoza, ex director de Adquisiciones del ayuntamiento theurelista, involucrado en la clonación de tapetes ecológicos, delito federal por el que fue aprehendido y enjuiciado. Brian Carlos es señalado como prestanombre de Marcos Theurel.

Otros 24 contratistas aparecen relacionados para que les sean liquidados sus trabajos, pero carecen de documentación que demuestre que cumplieron con el contrato. Suman 19 millones 341 mil 702.57 pesos.

Entre los contratistas que no presentaron documentación que acredite que realizaron las obras asignadas, está Aureliano Centeno, quien preside fundaciones auspiciadas por Marcos Theurel y su familia, y quien fuera gerente de la empresa de diseño e impresión del ex alcalde de Coatzacoalcos; INDHECA y Grupo Consur, estrechamente ligadas a Theurel.

Su obra cumbre, el “Eje Vial Poniente”, las últimas tres etapas del malecón costero, fueron un fiasco. Le brota la mala calidad, las losas se quiebran, se socavan. Su costo, obviamente inflado, es de 58 millones 768 mil 54.79 pesos.

De ellas, según la cuenta pública 2013, la séptima presenta graves irregularidades. La documentación presentada por el gobierno de Marcos Theurel solo acredita 52 millones 748 mil 487.52 pesos. Hay un sobrepago de 6 millones 67 mil 798.91 pesos.

En esa obra se conjunta la corrupción y el cinismo de Marcos Theurel. Las constructoras son “propiedad” de sus principales allegados: la familia Parra; su secretario de Obras Públicas, Daniel Aguilar Avendaño; su operador Marco Antonio Anaya Huerta, también titular de Obras en su trienio, y empresas a las que Theurel les dio infinidad de contratos mientras fue secretario de Comunicaciones del gobierno fidelista.

Brota el lodo y aún así ORFIS sólo detectó daño patrimonial por 11 millones 317 mil 895.02 pesos.

Así tenía que ser. ORFIS es el maquillista del duartismo y la tapadera de la fidelidad.

Marcos Theurel no llegó al ayuntamiento de Coatzacoalcos a gobernar. Fue por los negocios. Benefició a los suyos. Presume fortuna, residencias, autos, un avión, equipo de espionaje y una fastuosa colección de armas. A la vista de todos la corrupción.

Primero el negocio, después el pudor.

Archivo muerto

Día 13. Moisés Sánchez Cerezo no aparece, ni vivo ni muerto, ni hay indicios de dónde lo pudieran tener. En 13 días, la Procuraduría de Veracruz se mueve en un solo sentido: la presunta autoría intelectual del alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, por diferencias personales, demasiado obvia la intención del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras de evitar que se acredite que al director del semanario “La Unión” lo levantaron por su trabajo periodístico. En 13 días, la única pista del fiscal “Culín” es el supuesto susto que le daría el edil panista a Moisés Sánchez, su mayor crítico. En 13 días, lo único que advierte Bravo Contreras es algunos de los policías medellinenses vieron pasar el vehículo en que habían levantado, el 2 de enero, al periodista y no hicieron nada para impedir el plagio. Pecaron de omisión o de colaboración, pero no tiene más. En 13 días, Proculín no sigue la tesis del crimen organizado y sus vínculos con los policías de Medellín, certificados o acreditados por la Secretaría de Seguridad Pública de Arturo Bermúdez, el prima donna del gobierno duartista, ni las autodefensas de las que el periodista escribió y difundió videos. Van 13 días y Moisés Sánchez no aparece. En el día 13, la prensa independiente, la prensa crítica, la que no se doblega ante el gobernador Javier Duarte, comienza a reagruparse para sacudir de nuevo a la sociedad y exigir que la autoridad cumpla con su función de seguridad y entregue vivo al director del semanario “La Unión”, el periodista Moisés Sánchez Cerezo... Ingrata, Brenda Manzanilla Rico no tiene piedad de quienes creyeron en sus promesas y quienes la ayudaron a llegar a la alcaldía de Nanchital. Van 150 despidos en el ayuntamiento y muchos de ellos corresponden a fans de Brenda, su fuerza electoral, los que iban de casa en casa y de colonia en colonia promoviendo el voto para la priísta. Despotrican contra la improvisada alcaldesa. Sin esa operación electoral sólo habría tenido tres votos: el de su mamá, el de su esposo y el de su hermano Lalo, al que designó presidente del DIF... Pues la “joya de la corona” tendrá que esperar. Un juicio de amparo, interpuesto por la familia Vidal Aguirre, pone en riesgo —y quizá su cancelación— la construcción de la vialidad que habría de conectar al terraplén Juan Osorio López con el ITESCO, en la parte sur de Coatzacoalcos. Le fue otorgada una suspensión definitiva en el juicio de amparo 1373/2014-IV, el 30 de diciembre. El juicio lo promueve Irasema Marinca Vidal Aguirre, apoderada de su mamá, doña Rosa Aguirre Marinque viuda de Vidal, ante el Juzgado Décimocuarto de Distrito de Coatzacoalcos. Afectados sus terrenos por el proyecto joaquinista, acudieron a la vía judicial para que se les haga justicia. O les pagan o el bulevar General Anaya, la “joya de la corona”, va resultar sueño guajiro... ¿Quién es esa periodista que recibió un flamante vehículo de manos de un político, priista, aspirante a un cargo de elección popular, de promisorio futuro para 2017, de los que competirán por una codiciada alcaldía? ¿Quién?...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés Sánchez: los policías de Bermúdez bajo sospecha

* El alcalde pide a la PGR atraer el caso * Las autodefensas, la pista olvidada * El vínculo policías-crimen organizado * “Culín” entrampa al secretario de Seguridad * Las dos caras de Yunes Linares * Gonzalo se la puede cobrar a Bringas * Viene el recorte marcelista * Derrota segura del PRD en 183 de los 300 distritos.

14 de enero de 2015

Arturo Bermúdez Zurita no tiene una policía confiable. Es acreditable y también delictiva. Está implicada en secuestros y crímenes, acoso y tortura. Le hallan vínculos con el crimen organizado. Y ahora la acusan de la desaparición del periodista José Moisés Sánchez Cerezo.

Día 12. Nada se sabe del editor, reportero y fotógrafo del semanario “La Unión”, combativo informador que recoge las demandas sociales en su pueblo, El Tejar, en la cabecera municipal Medellín de Bravo, y las zonas residenciales, y retrata la violencia derivada de la inseguridad que produjo un muerto, dos heridos, dos desaparecidos y el miedo entre toda la población.

Doce días después, el escenario sigue igual. Moisés Sánchez puede estar vivo, en medio de la polémica y las versiones que apuntaban a que uno de los tres cadáveres hallados en Miralejos, municipio de Soledad de Doblado, el lunes 5, era el suyo. Su hijo Jorge Sánchez Ordóñez realizó el reconocimiento y lo descartó.

Aún así, versiones de prensa, unas publicadas, otras simplemente trasladadas en las redes sociales, sostienen que el cuerpo mostrado a los familiares no corresponde al hallado en Soledad, obvia la intención de evitar que Moisés Sánchez pase a ser el undécimo periodista asesinado durante el gobierno de Javier Duarte.

En el día 10, el 12 de enero, el alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, implicado por el fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, como autor intelectual, abrió la boca y sacudió la estructura policíaca y los espacios mediáticos.

Repitió en su comparecencia ante el Ministerio Público que nada tenía contra el periodista, que eran amigos, que respetaba su crítica y que lo acusan sin prueba alguna.

Nada más difícil de creer. Pasa por alto el alcalde panista que el semanario “La Unión” y el blog en internet registra la tirantez entre Omar Cruz y Moisés Sánchez, los atropellos al pueblo, el abandono de los servicios públicos y el abuso en su cobro.

Moisés Sánchez lo increpa en los medios de comunicación que dirige y cara a cara. Siendo presidente de la junta vecinal, demandaba acciones a las que como candidato Omar Cruz se había comprometido y que en más de un año de gobierno, no cumplió.

A los medios de comunicación, Omar Cruz les repetía que es inocente, que lo implican en un “levantón” en el que nada tuvo que ver.

Un día después, el martes 13, Omar Cruz encara al gobierno de Javier Duarte y desliza una denuncia que da en el círculo rojo del gobernador de Veracruz.

Dice el alcalde de Medellín que los 13 policías arraigados por el fiscal Bravo Contreras, alias “Culín”, son de las huestes del secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita. “Son acreditables”, remacha.

Suelta el dardo. “Soy un chivo expiatorio”. Reclama al fiscal Bravo Contreras que sólo siga la línea de investigación que lo implica en el “levantón” por las declaraciones realizadas por los familiares del periodista. Omar “te va a dar un susto”, le habría dicho un enviado a Moisés Sánchez, expresó su hijo Jorge.

“Debe seguir todas las líneas de investigación”, insiste el alcalde de Medellín.

Dice que debe analizarse el contenido de la información divulgada por Moisés Sánchez sobre la conformación de los comités de autodefensa en Medellín y que el caso sea atraído por la Procuraduría General de la República.

En un momento, exhibe Omar Cruz las acreditaciones de la policía municipal, que supuestamente no existían.

“En primera instancia —punzó— se manejó que los policías municipales no estaban acreditados. Aquí les traigo a mostrar que están certificados por la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Veracruz. Los primeros dos que fueron arraigados, José Francisco y Luigi, están certificados”.

E insistió, documentos en mano: “Aquí todos los certificados de los policías acreditables por la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz”. (Ver video https://www.youtube.com/watch?v=BBCmSuRX-yQ#t=103).

“Culín” Bravo apuesta a una tesis política: el alcalde panista de Medellín ordenó el “levantón” y lo hizo con elementos de la policía municipal. Y no sigue otra pista.

Se deslizó en un primer momento que esa corporación carecía de certificación y que por lo tanto no era “acreditable”. Se trataba de sembrar la sospecha, en tela de duda la solvencia de la corporación, presumiblemente sin aprobar los exámenes de confianza, las pruebas antidoping. Pero el argumento se fractura.

Bermúdez Zurita es un prima donna en el gobierno de Javier Duarte. Su voz es ley. Es intocable y temible. En el staff duartista es el que mayor influencia tiene sobre el gobernador.

Omar Cruz toca, sin embargo, el hilo más sensible del caso Moisés Sánchez: el fiscal implica a la policía de Medellín y eso equivale a implicar a la Secretaría de Seguridad Pública.

Bravo Contreras “retuvo” primero a dos elementos; luego ordenó el traslado de los 36 policías a Xalapa; finalmente actuó sobre 13 de ellos. Pero, contra lo que se había deslizado en un principio, sí son “acreditables”, o sea, certificados por la dependencia de Bermúdez.

Ser acreditable no es sinónimo de honradez ni ética. La policía de Bermúdez está implicada en secuestros y asesinatos. Un caso explosivo fue el del cantante Gibrán Martiz Díaz, finalista en La Voz México, levantado en Xalapa el 11 de enero de 2014, cuyo padre, Efraín Martiz Aguirre, hoy acusa al gobierno de Javier Duarte de encubrimiento.

Sus asesinos obtuvieron su libertad bajo fianza mediante el pago de 5 mil pesos cada uno, y así siguen su proceso legal. La familia es objeto de amenazas de muerte por exigir justicia.

Los casos se agolpan. En Córdoba dos meseros de un bar son levantados por la policía acreditable y días después aparecen asesinados. En Xalapa los robocops de Bermúdez arremeten contra maestros, defensores de derechos humanos y periodistas para desalojar plaza Lerdo. En Veracruz, decenas de personas acusan que sus familiares fueron levantados por elementos policíacos y no volvieron a saber de ellos. En Xalapa, una mujer policía acusa un levantón y tortura por parte de “acreditables” para forzarla a dejar su puesto de trabajo. En Atoyac, en patrullas de la policía estatal se llevaron a 20 personas en 2013 y nunca fueron halladas.

Moisés Sánchez escribía y exaltaba la conformación de las autodefensas en Medellín, lo que restaba poder a la policía acreditable de Arturo Bermúdez y le complicaba el escenario al crimen organizado. Esa pista no la sigue el fiscal Bravo Contreras.

Sin embargo, sobre los policías del secretario Bermúdez descarga todo el peso de la investigación.

“Culin”, quiéralo o no, tiene a Bermúdez bajo sospecha.

Archivo muerto

Metralla pura sobre Miguel Ángel Yunes Linares, herido el fidelismo, reapendejado el duartismo, tras saberse que será diputado federal panista al ocupar el primer sitio en la lista de candidatos por la vía plurinominal en la tercera circunscripción. Le soltaron a los bots, las páginas en internet, la prensa comprada, los lacayos del gobernador. Lo crucifican también los panistas, algunos de ellos enemigos enconados y otros que hasta hace semanas eran sus aliados. También le da duro la prensa independiente, que sabe de su pasado, de su intransigencia. De Yunes Linares teme la fidelidad próspera que use la Cámara de Diputados para vapulear al gobierno de Veracruz actual y al que le antecedió; que ventee la corrupción y la complicidad entre Javier Duarte y Fidel Herrera; que evidencie el saqueo de las arcas para financiar a los candidatos del PRI en pasadas y futuras elecciones. Yunes Linares tiene una personalidad controvertida que polariza el ambiente. Destruye alianzas, olvida promesas y todo puede esperar menos el proyecto de los Yunes. Por eso pierde afectos, por su individualismo, por la ambición de ser él y sólo él, o su hijo Fernando, o su hijo Miguel Ángel... Analiza Gonzalo Guízar Valladares qué hacer. Puede permanecer como líder estatal del Partido Encuentro Social o contender por la diputación federal en el distrito de Coatzacoalcos. En 2012 aspiró a alcaldía por el PAN y sería Rafael García Bringas el candidato a diputado local en una mancuerna demoledora. Pero una llamada de Javier Duarte destruyó esa alianza. García Bringas salió del PAN, pasó al PRI, le fue otorgada la posición 2 de la lista plurinominal del PRI y llegó al Congreso de Veracruz. Hoy García Bringas contiende por la diputación federal en el antiguo Puerto México, sin más aire que el que le sopla el gobernador Javier Duarte, venido a menos, sin estructura y desdeñado por los propios priístas. Gonzalo Guízar le puede cobrar la traición, entrar a la contienda y arrebatar una diputación federal que revitalizaría su alicaída carrera política... Recorte de personal que será recorte de marcelistas en el ayuntamiento de Coatzacoalcos. Por austeridad se van los seguidores de Víctor Rodríguez Gallegos, el gran perdedor en la contienda por la candidatura a la diputación federal del PRI. Volarán las cabezas de sus seguidores, sus operadores y las rémoras que no pueden faltar. Ahora verán si su líder los sostiene o, como suele hacerlo Marcelo Montiel, los deja a su suerte en el momento de la desgracia. Son los días de llorar y, diría el versículo bíblico, el tiempo de rechinar dientes... Terrible, por decir lo menos, el panorama que confronta el Partido de la Revolución Democrática de cara a la elección federal 2015. De 300 distritos electorales, carece de posibilidades de triunfo en 183. Lo dice el “Análisis de rentabilidad electoral que forma parte de la estrategia electoral del PRD para 2015”, difundido por el periódico Milenio. Incluso, su bastión, el Distrito Federal, está amenazado por la fuerza del Movimiento de Regeneración Nacional, el partido de Andrés Manuel López Obrador. Otra estimación asegura que en Veracruz el PRD sólo es competitivo en Xalapa y con una mínima posibilidad en Coatzacoalcos, por la debilidad de su candidata, Rocío Nahle García, que se pelea hasta con su sombra...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

García Bringas: el arte de traicionar

* Nada tiene el candidato del PRI * “Es un flan”, dicen los priístas * Niega alcalde haber desaparecido a Moisés * PAN pide que la PGR atraiga el caso * Yunes Linares encabeza lista pluri del PAN * Benita contradice al gobernador.

13 de enero de 2015

Sabrá a qué santo se encomienda Rafael García Bringas, pero su carrera política es un milagro. No tiene base social. Desdeña al que lo ayuda. Traiciona en cada lance. Y cuando yace en el olvido, no falta una mano ingenua que lo extrae de sus cenizas.

Nada vale políticamente el virtual candidato del PRI a la diputación federal por Coatzacoalcos. Sus fans se disgregaron en el tiempo y en la duda, a veces en la oposición, a veces en el regazo del poder, pero invariablemente viendo a García Bringas en el disfrute de las prebendas, negado siempre a compartir.

Ser ahora candidato a diputado no halaga a los priístas, conocedores de sus olvidos, su traición en 2007 y 2009, sus juicios lacerantes, las palabras que descalificaban y agraviaban, mientras el panismo lo hacía su figura estelar.

García Bringas es un accidente político. Lo inventó el ex alcalde Edel Álvarez Peña, otro aventurero de la política, líder local y estatal del PRI, tesorero municipal, funcionario de segundo nivel en el gobierno estatal, que lo mismo es impartidor de justicia como magistrado que remedo de periodista tan sólo por haber adquirido un diario, Liberal del Sur, que sólo pega cuando requiere que le paguen sus facturas de publicidad. Después de ello, que venga la mordaza.

Alvarez Peña, alias Cara de Muela, lo hizo síndico municipal en 1992, su firma usada para avalar los trastupijes de su gobierno, las obras con el Pronasol, el enriquecimiento total. Luego lo envió al Congreso de Veracruz como diputado local y de ahí regresó para ser alcalde sustituto, en 1994, cuando Edel contendió por la diputación federal y perdió.

Quiso ser diputado federal en 1997, pero un ilustre desconocido, Luis Rojas Chávez, del Partido de la Revolución Democrática, lo masacró más por el voto de castigo y la inercia del cardenismo, que por méritos propios.

Lo suyo es la oftalmología y ahí también tiene pecados descomunales. Su pasado profesional es para un guión de cine, un filme de agravio al paciente, las malas compañías, el ayudante charlatán y el peculado pues el que cobra sin trabajar o lucra a expensas de las instituciones incurre en esa figura delictiva.

García Bringas cruzó su vida pública con Fidel Herrera Beltrán, dado el ex gobernador de Veracruz a exaltar la imagen de los médicos dedicados a la política, creído de la bondad y el compromiso social. Se cayeron bien y se usaron.

Fue su referente en Coatzacoalcos, en 1999, impulsores ambos del proyecto del Corredor Transístmico, que en aquellos días enarbolaba el alcalde Armando Rotter Maldonado, del PRD, y que servía a Fidel Herrera para pueblear en el sur, en su lógica el gobierno de Veracruz, en sus adentros la ambición.

García Bringas era el mocito de la fidelidad pero nada obtuvo en los años por venir. Lo olvidó Miguel Alemán; lo engañó Fidel Herrera; le retiró el subsidio Marcelo Montiel Montiel, entonces dueño de la alcaldía de Coatzacoalcos.

Huérfano de todos, políticamente averiado, le dio vida a un proyecto propio: Alianza Porteña. Y con él pujó. Ahí conformó las estructuras que sostenían sus destellos de ambición. Era el sueño hecho realidad, su plataforma y el ariete para enfrentar al PRI.

Dejó su militancia, su vínculo con sus mecenas, se alejó del fidelismo, trabó alianzas y enfrentó en 2007 a Marcelo Montiel, quien buscaba por segunda vez la alcaldía de Coatzacoalcos.

Contendió por el PAN, sumados a él los antimarcelistas: el grupo de Iván Hillman Chapoy, Roberto Chagra Nacif, Gonzalo Guízar Valladares y el panismo local.

Pudo ganar pero sucumbió ante la fuerza del fraude. Marcelo Montiel fue impuesto, comprado el voto en las colonias, controlados los órganos electorales.

García Bringas se replegó y dos años después enfrentó de nuevo al PRI. En 2009 contendió por la diputación federal por el distrito de Coatzacoalcos, luego de sufrir ataques y embestidas de pseudopanistas como Jaime Quintanilla Hayek, que le regateaban la candidatura.

García Bringas enfrentó a su antiguo aliado, Iván Hillman Chapoy, que veía en la diputación federal su tabla de salvación para continuar en la política luego de su desastrosa gestión como alcalde de Coatzacoalcos, donde dispuso de 2 mil millones de pesos sin realizar una obra decente. Construía banquetas y guarniciones pero se olvidó de las calles. Era un carnaval de facturas sin nada que lo sustentara.

Ayudado por Marcelo Montiel, García Bringas aplastó en la elección a Iván Hillman y lo envió a la congeladora. Era la debacle del ivanismo y del Clan de la Succión.

Pronto fue absorbido por Miguel Ángel Yunes Linares. Le prometía el panista que lo haría alcalde de Coatzacoalcos en 2010. Y el iluso le creyó.

Un golpe de timón lo frustró. Yunes impuso a Gonzalo Guízar, quien acababa de abandonar al PRI, resentido por el engaño de Fidel Herrera, que le negó la candidatura tras un regateo con el entonces secretario de Obras Públicas municipales, Joaquín Caballero Rosiñol. Ni uno ni otro lograrían nada; el candidato fue Marco César Theurel Cotero. Ganaba Fidel, perdían todos.

Víctima de Yunes Linares, García Bringas fue acogido de nuevo por Fidel Herrera en 2013. El PRI le dio entrada. Lo hizo candidato plurinominal a diputado local y llegó al Congreso. Levantadedos, cómplice de las tropelías del gobernador Javier Duarte, ha sido patético su rol legislativo, sumado a la mayoría que vota por obligación, violando incluso la ley.

Dejó el Congreso cuando el gobernador Javier Duarte lo convirtió en candidato a diputado federal, improvisado para asestarle un golpe letal al marcelismo y dejar al delfín de Marcelo Montiel, Víctor Rodríguez Gallegos, subdelegado administrativo de la Sedesol federal en Veracruz, sin posibilidad de contender.

Apenas si brilla García Bringas. Sus estructuras tácitamente no existen. Lo repudian los priístas y carece de capital político, discurso que convenza, trabajo social. Pesa sobre él el estigma de la traición. Fue fidelista, luego yunista, ahora duartista, o sea, de nuevo fidelista.

Año y medio tiene que regresó al PRI. Fuera de una que otra declaración pública, oportunista sin pudor, García Bringas no hace gala de un compromiso leal.

Fue omiso cuando la crisis de agua le pegó a Coatzacoalcos. No tendió puentes ni creó un escenario de solución. Se le vio en otro mundo, en la burbuja legislativa, en la palabrería de otros temas, que la sufran los porteños.

Su candidatura es el mejor regalo para la oposición. Desde que Iván Hillman contendió por la diputación federal en 2009, y García Bringas lo derrotó, el PRI no había tenido un candidato tan paniaguado. “Es un flan”, dicen de él los priístas.

Su vida política es un milagro. No se sabe que rece rosarios. No se le conoce devoción alguna. Sin grupo, sin empaque, con imagen de traidor a todos, Javier Duarte lo envía a envía a enfrentar la peor elección.

Nada tiene García Bringas y así va a contender.

Archivo muerto

Un día más, el undécimo, y José Moisés Sánchez Cerezo no aparece. Sigue el fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, en la confección de su guión telenovelero para justificar la salida que dará al caso del periodista, editor del semanario “La Unión”, levantado el 2 de enero en Medellín de Bravo. Compareció ayer el alcalde Omar Cruz Reyes ante el Ministerio Público, en Xalapa. Se dijo inocente —¡faltaba más!— y hasta amigo de Moisés Sánchez, cuando en está documentada la tensa y ríspida relación entre ambos. Le acompañaban el líder estatal del Partido Acción Nacional, Jesús Mancha, y el diputado Domingo Bahena Corbalá; lo defiende el abogado Sergio Vaca Betancourt Archer, en pleno el panismo cuando en los hechos Omar Cruz Reyes orbita en torno al duartismo. “Culín” sale ahora con que algunos policías vieron cuando se llevaban al periodista Moisés Sánchez y nada hicieron por impedirlo, obvia la omisión del deber legal y quizá la cooperación con los plagiarios. Pero ese no es el meollo. Once días después, no atina a convencer mister Luis Ángel Bravo a un sector de la opinión pública de que el pleito entre el periodista y el alcalde fue lo que provocó el “levantón”. Se acrecienta la sospecha de que el cadáver mostrado al hijo del periodista para su reconocimiento no es uno de los tres hallados en Miralejos, municipio de Soledad de Doblado, sino que deliberadamente lo exhibieron para que la identificación fuera negativa. Así, Moisés Sánchez no es el undécimo periodista asesinado durante el régimen duartista; preferible dejarlo en calidad de desaparecido. Hace todo el fiscal Bravo Contreras para evitar seguir la pista del crimen organizado, pues el modus operandi corresponde a esa clase de bandas. Por lo pronto, los diputados panistas ya gestionan que el caso sea atraído por la Procuraduría General de la República, tras la infinidad de tropezones del “Culín” Bravo y, sobre todo, su proclividad a implicar a inocentes y dejar impunes a los culpables... Misil a la nave de la fidelidad. Miguel Ángel Yunes Linares ocupará el primer lugar en la lista de candidatos a diputados del Partido Acción Nacional en la tercera circunscripción nacional. Asegura así su ingreso a la Cámara de Diputados el más odiado personaje entre la fidelidad; el tormentoso y polémico, satanizado por unos, sacralizado por otros. Es Yunes Linares el dolor de cabeza del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán y del presunto gobernador Javier Duarte de Ochoa. De pronóstico reservado lo que hará desde San Lázaro para echar del poder a sus acérrimos enemigos. Obvio, le viene una andanada mediática y en redes sociales pues el ex candidato al gobierno de Veracruz también tiene lo suyo... Categorizó Javier Duarte a Moisés Sánchez como “taxista y activista vecinal”; para Benita González Morales, presidenta de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, fidelista y duartista a ultranza, Moisés es un periodista. Respondona salió Benita, dejando a su mentor solo en su ridículo. Pero las cosas como son. No por contradecir al gobernador, a quien le debe el cargo, la CEAPP va a adoptar una actitud mas crítica y de compromiso con el gremio periodístico. No se le verá decir que a los periodistas críticos son agredidos porque el gobernador Javier Duarte mantiene una actitud hostil, revanchista, tendenciosa e inmoral hacia la prensa crítica. Jamás la CEAPP dirá algo así...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés Sánchez: ¿fue el crimen organizado?

* La pista que no sigue el procurador * ¿Le cambiaron el muerto al hijo de Moisés Sánchez? * Proculín se enreda * García Bringas y el voto de castigo * Denuncia contra aspirante a diputado * Encabeza García Alonso agresión a reportero * Eduardo Manzanilla, desesperado por ser alcalde.

12 de enero de 2014

Muy suficiente, el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras sigue empeñado en su tesis de que el periodista José Moisés Sánchez Cerezo desapareció por un conflicto personal con el alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, cuando el modus operandi del “levantón” y posible desenlace corresponde a un grupo más letal: el crimen organizado.

Procurar justicia no es lo que distingue al célebre “Culín”. Guionista de lo absurdo, hacedor de historias judiciales en las que sólo él cree, Bravo Contreras marca tiempos, hace pausas, entretiene, oculta datos, inventa coartadas y manipula el caso Moisés Sánchez tan solo para confundir. Pero entre todo va dejando cabos sueltos.

Omar Cruz Reyes es un panista que en su momento fue beligerante, de palabra incendiaria, agitador, que hacía cera y pabilo de los presidentes municipales priístas. Apretaba y ganaba adeptos. Y así fue conformando un proyecto político que llevaría a la alcaldía.

Le alzó la mano el senador Fernando Yunes Márquez y hoy Omar Cruz es tildado de yunista, acusados de ser sus cómplices el ex candidato del PAN al gobierno de Veracruz en 2010, Miguel Ángel Yunes Linares, y toda su descendencia.

Otra línea de tutelaje la describe el periodista Ignacio Carvajal en el portal Expediente.mx, donde cita que el padrino es Julen Rementería del Puerto, hoy diputado local, el fiel de la balanza en las elecciones internas del PAN, y el también legislador Oscar Lara, quienes lo habrían introducido en el ánimo del gobernador Javier Duarte. O sea, el PAN rojo.

Dócil, sometido al duartismo, Omar Cruz es el villano de la obra del procurador Luis Ángel Bravo, pues la historia de encuentros y desencuentros entre el alcalde y el periodista, “taxista y activista vecinal”, según lo categorizara el gobernador, es amplia y larga.

Omar Cruz y Moisés Sánchez, de acuerdo con la puntual investigación de Ignacio Carvajal, estuvieron en la misma trinchera. Omar, candidato, prometía que de llegar a la alcaldía, Moisés sería su jefe de prensa. Era la promesa. Era el compromiso.

Lo dijo pero no cumplió. Y no le cumplió tampoco al pueblo. Abandonó la ciudad, la dejó al garete, calles destrozadas, servicios de pésima calidad, y finalmente el cobro del servicio de limpia pública, anual y por adelantado. Y la esposa y su parentela ejerciendo el poder.

Desde las páginas de “La Unión”, el tabloide de Moisés Sánchez, se documentó el caos municipal, Medellín de Bravo en el atraso por un alcalde que, independientemente de no tener palabra, de no haberle cumplido al periodista, tampoco le servía a la sociedad.

En tinta y papel, Moisés Sánchez enumeraba el caos. Advertía la falsedad. Yunista, rementerista, larista o lo que fuera, Oscar Cruz gobernaba para el gobernador Javier Duarte. Y así el pueblo nada podía esperar.

Incómodo, el periodista no cesaba su crítica hasta que la noche del viernes 2 de enero, a eso de las 19:30, un comando armado —más de 10 hombres en tres vehículos— irrumpió en su hogar, en la congregación El Tejar, la más importante de Medellín.

Nada se sabe de él. Ávido de protagonismo, mentiroso por vocación, manipulador de los hechos, el procurador Bravo Contreras actuó en una sola dirección: inculpar al alcalde.

Sobre Omar Cruz pesa la sospecha del plagio, y en gran parte se la debe a su lengua. Tres días antes del “levantón”, el alcalde hizo llegar a Moisés Sánchez la amenaza de que le iba a dar un susto, según la revelación del hijo del periodista, Jorge Sánchez Ordóñez.

Diez días después ni aparece ni, oficialmente, está muerto.

Aparecieron tres cadáveres la noche del lunes 5, en Miralejos, municipio de Soledad de Doblado, a unos kilómetros de Medellín. Llegaron policías, militares y peritos. Recogieron los cuerpos y limpiaron la escena.

Lo supo la prensa. Acudió al lugar sin hallar indicio, sin que los pobladores quisieran hablar. Regresaron a la mañana siguiente, el martes 6. Habló la población y detalló lo que vieron, el testimonio de la actuación judicial, en las sombras, bajo amenaza para el que pretendiera hablar.

Uno de los cuerpos supuestamente era Moisés Sánchez Cerezo. Reportó el portal lanigua.com que estaba cercenado y quemado. Intentó la prensa que el procurador “Culín” corroborara o desmintiera si se trataba del periodista. Evadió las llamadas, descubierta la trama, reacio a hablar pues estaba en puerta la visita del presidente Enrique Peña Nieto. Primero el acto político, luego su obligación legal.

Una vez que se fue Peña Nieto, vapuleado por los periodistas en las redes sociales de internet, admitió que había tres cuerpos hallados en Soledad de Doblado. Uno está quemado, “irreconocible”, dijo Bravo Contreras.

Dos días después, el viernes 9, hizo trasladar a la familia de Moisés Sánchez a Xalapa. Se haría el reconocimiento del cadáver. Su hijo Jorge Sánchez Ordóñez observó el cuerpo que le presentaron. Pasaba por el trago amargo, por la terrible experiencia que sería ver al ser querido ahí, sin vida, mancillado, pero descartó que fuera el periodista.

¿Cuál fue la intención del procurador? Que la propia familia descartara que Moisés Sánchez esté muerto y evitar que sea el periodista número 11 asesinado durante el gobierno duartista? ¿Cómo pudo Jorge Sánchez reconocer un cuerpo que aseguraba el procurador que estaba “irreconocible”?

Una versión que circula en medios de prensa asegura que el cadáver presentado a Jorge Sánchez no fue de los que recogieron los policías, militares y peritos en Soledad de Doblado. La intención sería que Moisés Sánchez no entre a la estadística vergonzosa de periodistas asesinados durante el período de Javier Duarte, pero es factible que su cuerpo nunca sea hallado. Entre un muerto y un desaparecido, mejor desaparecido.

Proculín es experto en la tenebra y el teatro. Ordenó el arresto de 36 policías de Medellín de Bravo, de quienes habría obtenido la confesión de que el autor intelectual del levantón es el alcalde Omar Cruz. Se lo llevaron, lo torturaron, lo quemaron para desfigurarlo y hacerlo “irreconocible” y lo cercenaron. ¿Y por qué no lo enterraron?

Frágil, la versión del procurador carece de lógica. Si los policías municipales revelaron detalles del plagio de Moisés Sánchez, ¿por qué no confesaron dónde lo tienen, si es que está vivo? Y peor: si lo mataron, ¿por qué no ubicaron el lugar donde quedó el cadáver?

El modus operandi corresponde a una acción del crimen organizado. Llega un comando de varios vehículos, descienden los individuos armados, toman a la víctima y se la llevan con rumbo desconocido. No piden rescate porque no son secuestradores. Torturan a la víctima, la dejan “irreconocible”, la cercenan y la desaparecen, o le dejan un mensaje.

Moisés Sánchez Cerezo no sólo hacía periodismo. Denunciaba y actuaba. Organizó las guardias comunitarias, integradas con personas del pueblo, armadas con machetes, palos, palas y bates de beisbol. Difundió sus escenas en un video en internet.

Afectaba, pues, a la delincuencia común pero también al crimen organizado. Moisés desplazaba con las autodefensas a la policía municipal, incapaz de enfrentar la oleada de violencia o deliberadamente omisa.

Hoy, el procurador Bravo Contreras se enfrasca en esa coartada: fue el alcalde con su policía municipal. Y de ahí no sale. “Culín” no quiere seguir la pista del crimen organizado, menos aún que el crimen organizado sea el responsable de la muerte de un periodista, el número 11 en el período duartista.

Lo que sea, pero esa opción no. ¿Por qué?

Archivo muerto

Ínfimo perfil el del virtual candidato priísta a la diputación federal por Coatzacoalcos, Rafael García Bringas. Ajeno a todo, alejado de su pueblo, no levantó la voz cuando los tatahuis dejaron sin agua a la población, en diciembre. No subió a la sierra el diputado local. No intentó siquiera negociar. No propuso, como sí lo hicieron otros legisladores, conformar una comisión y hablar con el pueblo de Tatahuicapan para liberar la presa Yuribia que abastece de agua a Coatzacoalcos. García Bringas permaneció como convidado de piedra. Ahora es precandidato a diputado federal, hasta hace poco panista, de tristes recuerdos cuando fue alcalde, a todo vapor la corrupción, las obras fantasma. Irrumpe en la contienda por la diputación federal cuando el tema de la escasez de agua, la mala calidad, las enfermedades en la piel, el olor a caño, van a tener un alto impacto en la elección, un seguro y masivo voto de castigo. Sólo a Javier Duarte se le pudo ocurrir que García Bringas pudiera ser el candidato del PRI. Y encima de todo un pasado político sucio... Como todo un porro, Roberto García Alonso encabezó una agresión al joven Luis Briones Márquez, empleado municipal, egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación y colaborador de mussiocardenas.com. Reporteaba Luis Briones las actividades del aspirante a candidato independiente a diputado federal por Coatzacoalcos en el restaurant Aguachile, en el malecón costero, este domingo 11, reunidas ahí promotoras y seguidores en la tarea de lograr las firmas que pide la ley para poder competir. Luis Briones fue encarado. Explicó que iba de parte de Mussio Cárdenas. Le dijeron que sabían que trabaja en el ayuntamiento de Coatzacoalcos. Y así es. Adscrito a la Secretaría de Gobierno, desarrolla sus actividades en el Parque Jurásico. Pero también reportea para Mussio Cárdenas en su horario libre. Y además es mi familiar. Alevoso, cobijado entre su gente, el ex secretario de Gobierno de Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— no escuchó razones y encabezó una artera agresión contra Luis Briones. Cuatro de sus esbirros le propinaban golpes y rodillazos; una vulgar promotora le asestó cachetadas; Roberto García Alonso sólo observaba mientras exigía que le entregara su teléfono celular y varias pertenencias. Eso ocurrió a la una de la tarde. A las seis, Luis Briones denunció penalmente a García Alonso —averiguación COAT4/009/2015— y a cuatro de sus esbirros. No sólo lo agredieron sino que también le robaron su equipo de trabajo. Y así quiere Roberto García ser diputado federal... Algo madrugador, Eduardo Manzanilla Rico se apresta a ser el próximo alcalde de Nanchital, o sea, sucesor de su hermana Brenda. Hace y deshace en la presidencia del DIF municipal, se atraca con el cuñado por los diezmos, pasea y pasea a las chicas del harem con cargo al erario y desata un futurismo tan falto de ética como irracional. Vaya para familia presidencial. Pasó por la alcaldía la mamá, doña Teté Rico; ahora vegeta ahí Brenda, y el joven Eduardo ya siente que son la nueva versión de los Yuen y algo parecido a los Balderas, guardadas obviamente las proporciones...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Coatza: Javier Duarte ya tronó al PRI

* Frustra candidatura al marcelismo * García Bringas, sólo para perder * Con Tronco gana el fidelismo * Un distrito menos para Peña Nieto * Sayda Chiñas, despedida de Notisur * Encabezó protestas por el plagio del periodista Moisés Sánchez * “Escríbalo, no me gustan las cosas off the record”, me dijo Scherer.

9 de enero de 2015

Coatzacoalcos no estaba descompuesto, pero Javier Duarte lo echó a perder. Lo llenó de piedras. Forzó una candidatura que nunca llegó. Generó un conflicto al interior del PRI. Y hoy, el distrito más seguro de Veracruz va a caer en manos de la oposición. O mejor dicho, de un infiltrado en la oposición.

Entre el marcelismo hay estupor. No asimilan cómo una candidatura que se concibió con tiempo, que obedeció a pactos y amarres, que provino de un acuerdo con el gobernador de Veracruz y más allá de él, se frustró en cuestión de minutos, en la víspera del registro en la sede estatal del PRI.

Javier Duarte fue factor clave. No es diestro el gobernador de Veracruz en operación política, pero sus mecenas —Fidel Herrera Beltrán, Enrique Jackson Ramírez y José Murat Casab— han sido los ejecutores de una trama para burlar la palabra, imponer candidatos y desplazar a los grupos que desde perfil bajo le disputan el control de la sucesión. No sabe de política Javier Duarte, pero de marrullería sí.

Fraguada y pactada, la candidatura a diputado federal por Coatzacoalcos se construyó para Marcelo Montiel Montiel en la figura de su hijo político, Víctor Rodríguez Gallegos, el dúo dinámico en la delegación de la Sedesol federal en Veracruz, uno delegado y el otro subdelegado administrativo.

Marcelo Montiel —según los insiders del duartismo— armó la estrategia con un año de antelación, tocó puertas, posicionó a su prospecto y lo introdujo en las esferas de poder. Inefable, rollero, Víctor Rodríguez “El Chochol” visitaba el distrito XI de Veracruz, Agua Dulce, Coatzacoalcos, Nanchital, entregaba útiles escolares, apadrinaba generaciones de estudiantes, encabezaba carreras por el malecón. Quería agradar.

Marchaba Víctor Rodríguez rumbo al PRI, en Xalapa, el miércoles 7. A una cuadra de su destino, sonó el celular. Escuchó y dio marcha atrás. No sería él el candidato del PRI, frustrado el sueño de ser diputado federal. Javier Duarte los reventó.

Dicen los insiders que el golpe de timón obedeció a la vinculación del delegado de la Sedesol federal con el senador José Francisco Yunes Zorrilla y la decisión de éste de torpedear la gubernatura de dos años, en 2016, tras el cambio constitucional impuesto por el gobernador de Veracruz. El acercamiento de Marcelo Montiel a Alberto Silva Ramos, alias El Cisne, para operarle su llegada al minigobierno, fue advertido por el duartismo como un intento de infiltración.

Yunes Zorrilla no aspira a un minigobierno, y lo ha desdeñado, pero si se trata de enfrentar al duartismo lo está haciendo por sí o con sus operadores. Si se trata de regatear, también lo hará.

Lo mismo le ocurrió a Juan Manuel Velázquez Yunes, que se desprendía de la diputación local cuando fue enterado que no sería candidato por Coatepec. Tuvo que dejar pasar a una priísta de ínfimo perfil, la secretaria de Protección Civil del duartismo, Noemí Guzmán Lagunes. Ser adepto de Pepe Yunes trae consecuencias.

A Marcelo Montiel no le bajaron la candidatura de golpe. Lo fueron minando desde el interior del marcelismo, desatada la guerra en su mando de operaciones, sus alfiles a la greña, el desorden total.

Impulsaba Marcelo Montiel a Víctor Rodríguez Gallegos, pero el joaquinismo decía que no. Tenía su propio gallo el alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol, ya con alas propias, a los pies del gobernador Javier Duarte y sin dejar de pregonar que si a alguien le debía la presidencia municipal era a la primera dama, Karime Macías de Duarte, no a Marcelo.

Caballero infló, dio gas, le dio cuerda al director del DIF de Coatzacoalcos, Jesús Moreno Delgado, un personaje de vida disipada, amante de la fiesta y la botella, teñido de irregularidades en su área de trabajo, con pseudopsicólogas que carecen de título y cédula profesional —Yahana Lozada Parra y Patricia Salcedo Gómez— y a las que les permitió ejercer, dictaminar, suscribir documentos o representar a la institución. Un banquete fuera de la ley.

En las redes sociales, en la prensa, la contracampaña iba con todo. Era el poder municipal contra su patriarca Marcelo. Era el poder económico, sustentado en el plan del gobernador de Veracruz para fabricar una crisis artificial en el seno del marcelismo. Y lo logró.

Paralelamente a Marcelo Montiel, a sus espaldas, entre las sombras, un personaje del fidelismo, aliado de ocasión al cacique de Coatzacoalcos, se movió para generar las condiciones que permitieran asestar el golpe: Jesús Antonio Macías Yazegey, suegro del gobernador Javier Duarte, aún aspirante a ser el dueño de la plaza política.

Tejieron así una candidatura alterna, la del diputado local Rafael García Bringas, y una reserva en la oposición, la del también legislador Renato Tronco Gómez, ex alcalde de Las Choapas.

El miércoles 7, al momento en que se frustró la candidatura de Víctor Rodríguez, surgió la de García Bringas, político gris, priísta en sus orígenes, yunista cuando se fue al Partido Acción Nacional para ganar la diputación federal, en 2009, y con dotes de traidor cuando retornó al PRI, en 2013.

Con una estructura política que da pena, repudiado por los panistas, intrascendente para los priístas, García Bringas es un candidato para perder. Ese es el proyecto de Javier Duarte: perder.

En la mente del gobernador de Veracruz está entregar la plaza, conceder a la oposición el distrito de Coatzacoalcos. No repara en que sea una derrota para el PRI y un distrito menos para el Presidente Enrique Peña Nieto, urgido de sacar la elección intermedia y que la Cámara de Diputados le ayude a concretar las reformas estructurales.

Tronco no es de oposición. Es leal a Fidel Herrera, el padrino de Javier Duarte. Tronco le renta la candidatura a Movimiento Ciudadano, el partido de Dante Delgado Rannauro, que un día se queja que le compran a 10 alcaldes de su corriente y se los llevan al PRI, y al día siguiente le concede el espacio al duartismo.

Pierde Marcelo Montiel la diputación federal, ve frustrado un proyecto político, vive la traición del joaquinismo y observa cómo Javier Duarte le entrega la plaza a Tronco, un infiltrado en la oposición.

Eso pasa por no meter orden en el marcelismo.

Eso pasa cuando un gobernador del PRI está dispuesto a derrotar al PRI.

Archivo muerto

Sayda Chiñas Córdova caminó por las calles, tomó la palabra, organizó a los periodistas, exigió que los secuestrados volvieran con vida, primero con Gregorio Jiménez de la Cruz y ahora con Moisés Sánchez Cerezo, y hoy sufre represión. Dejó de ser coordinadora de información del periódico Notisur, cinco años en la línea de fuego. Encabezó protestas por el levantón de Goyo Jiménez, el 5 de febrero de 2014, a manos de un comando armado que fue por él a su domicilio, en Villa Allende, congregación de Coatzacoalcos. Sayda Chiñas fue una pieza clave en la movilización del gremio, por delante la exigencia de que el gobierno de Veracruz actuara, que se preservara la vida de Goyo, que se estrechara el cerco a los plagiarios. Aguantó presiones, las de sus superiores en Notisur que le decían que mientras ellos marchaban, otros industriales del periodismo pactaban nuevos convenios de publicidad con el régimen de Javier Duarte a cambio de sofocar la protesta. Lloró al saber la muerte de Goyo, el 11 de febrero, lo dramático de haberlo hallado en una fosa clandestina en la colonia J. Mario Rosado, en el municipio de Las Choapas. Y de ahí siguió su camino. Activó de nuevo al gremio, una vez que trascendió el “levantón” de Moisés Sánchez, director y fotorreportero del semanario “La Unión” en Medellín de Bravo, el 2 de enero. Suscribió el comunicado con que más de 100 periodistas de Veracruz y del gremio nacional exigieron, el martes 6, se pusieran en marcha los protocolos de seguridad para Moisés Sánchez y su familia, y que las autoridades desplegaran todos sus recursos y asumieran el compromiso de buscar y dar con el paradero del periodista y traerlo con vida. En las redes sociales, se le pudo leer reportando los traspiés del gobierno de Veracruz para ocultar los pormenores del plagio de Moisés Sánchez, la exigencia al procurador Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, de que esclareciera si el cadáver hallado en el municipio de Soledad de Doblado, el lunes 5 por la noche, era el del periodista; Bravo Contreras nunca respondió. Mantuvo ese nivel de presión en las redes sociales el día que Enrique Peña Nieto llegó a Veracruz y la familia de Moisés Sánchez quiso pedirle su intervención. Sayda Chiñas sufre ahora la embestida del sistema. Fue despedida del periódico Notisur —propiedad de Marcelo Montiel, Marcos Theurel y Luis Rafael Anaya, políticos, no periodistas— presuntamente porque “ya no doy resultados informativos” y porque su conducta no va con la ética de la empresa. ¿La ética del arrodillamiento ante el gobierno en turno? Su despido es porque no se sometió. En Sayda Chiñas se da el primer daño colateral del caso Moisés Sánchez, reprimida por ejercer su derecho a exigir que el compañero periodista sea rescatado de su secuestro o que el gobierno de Javier Duarte demuestre que hizo algo, verdaderamente algo digno, para salvarle la vida. Sayda no deja de ser periodista. Actualmente es corresponsal de La Jornada Veracruz en el sur de la entidad. Y tiene cuerda para rato... Lo vi un día en la sede de la revista Proceso, en 1987. Le llevé información del sur, siendo su corresponsal. Hablé de un periodista marrullero con ínfulas de gran señor, un malviviente diestro en el chantaje. Comenzaba a decirle de sus nexos con la familia política, del contubernio. “No me platique, escríbalo. No me gustan las cosas off the record”, me dijo don Julio Scherer García. Le pedí explicar. Concedió. Vi sus ojos inquisidores en los documentos que comencé a mostrar. Ahondé en las ligas del periodista y el gobernador, el alcalde, el diputado, el líder sindical. Se puso de pie, rodeó su escritorio y llegó hasta el legajo de papeles, recortes, escrituras, fotografías. “Déjeme una copia”, pidió. “Son para usted”, le respondí. Vi en Proceso, una edición después, una crítica feroz al personaje en cuestión, exhibida su voracidad, su mala intención, su ambición, su falta de ética, la renuncia masiva de los integrantes del suplemento El Istmo en la Cultura, agraviados por la manipulación que hacía el director del medio, José Pablo Robles Martínez, del premio nacional que se les había otorgado. Don Julio era así. Dejaba escribir, sólo condicionado a documentar el tema a publicar. Era su estilo, su escuela, su forma de hacer periodismo, cero concesiones para quien no las merecía, su pasión hasta que este 7 de enero dejó de existir. Y como ese, muchos pasajes más...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Julio Scherer: comienza la leyenda

* Fallece el director de Proceso * Formó una generación de periodistas críticos * EPN y el caso Moisés Sánchez * Protestas en Boca del Río * Se repite lo ocurrido con Goyo Jiménez * Oso político de Beto Chagra * Lo asesora Pulgoso Lagunes, quiere ser diputado y le cambian la sede * Lupe Porras se registra por Minatitlán.

8 de enero de 2015

Decía don Julio Scherer García que al periodista lo avalan los hechos; sin ellos está perdido. La frase se ha repetido miles de veces. La han adoptado cientos de nuevos periodistas, los de espíritu crítico, los de compromiso social, los que entienden la comunicación como un factor indispensable de la democracia.

Don Julio se fue. Dejó de existir la madrugada del miércoles 7, en la paz de su familia, agobiado por la enfermedad, en la intimidad de los suyos, casado con sus convicciones hasta el momento final.

Fue baluarte en el Excélsior de los años 60 y 70, en el siglo XX. Dio lustre a la información, la crítica por delante, la noticia para describir y retratar la realidad de México, sin matices, sin complacer a quien detenta el poder.

Dirigía y reporteaba —nunca dejó de asumirse reportero— resaltando los temas nacionales, la corrupción en las instituciones, el lodo en los partidos políticos, entonces dominado el escenario por el PRI, apenas si aleteaba el PAN y allá en el fondo la izquierda a la que no se dejaba crecer.

Julio Scherer fue claro, categórico, descriptivo, puntilloso con la masacre de Tlatelolco, los jóvenes atravesados por el filo de las bayonetas, o perforados por las balas de los fusiles, molidos a golpes en el campo militar hasta cantar y poner en la mira a los líderes del movimiento, muchos asesinados en los sótanos del poder por resistirse a hablar, desaparecidos en las entrañas de un sistema criminal.

Julio Scherer enfrentó y no sucumbió ante Gustavo Díaz Ordaz, la mano sangrienta en un México que le permitía al presidente tomar la vida de los demás y gozar de impunidad, sin ser llamado a cuentas, sin pagar por lo que hizo.

Díaz Ordaz se fue. Julio Scherer siguió. Seis años después, en 1976, sufrió el acoso, la intimidación, sobre él la maquinaria del poder. Luis Echeverría descargó todo el poder presidencial y lo echó de Excélsior con una asamblea amañada, comprados los cooperativistas y enriquecidos los traidores, Regino Díaz Redondo a la cabeza, para luego convertir al otrora “periódico de la vida nacional” en un panfleto indigno.

Qué bueno que ocurrió así. El golpe a Excélsior dio pauta al nacimiento de otros medios: Proceso, Unomasuno, La Jornada, revistas diversas, todos con una línea crítica, periodismo documentado, voz de la sociedad, sobre todo contrapeso del poder.

Proceso fue la casa de Julio Scherer, su hijo pródigo. Proceso ha sido una escuela, taller permanente de periodismo de investigación, documentado todo lo que se ha de publicar.

Proceso se convirtió en la conciencia nacional. De la mano de Julio Scherer se publicaron los grandes reportajes, la radiografía del poder, aquella célebre portada “El Hermano Incómodo”, que describía a Raúl Salinas de Gortari, un ladrón voraz, implacable, insaciable, así haya logrado ahora, en el regreso del salinismo con su títere Peña Nieto, la exoneración que avergüenza al sistema judicial y que lo hace ver postrado ante los grupos de poder.

Nadie descarnó a Joaquín Hernández Galicia como lo hizo Julio Scherer, los negocios petroleros a la vista de todos, enriquecida la mafia sindical. Documentó la otra corrupción, la de la parte administrativa, las transas de Díaz Serrano, los pitufos de Beteta.

Tomó por su cuenta al Negro Durazo y lo exhibió como un delincuente con uniforme de general de cinco estrellas de oropel, ligado al narco, enriquecido a la vista de todos, perseguido y muerto en prisión.

“Más de lo mismo”, resumió Proceso con el destape de Carlos Salinas de Gortari y el inicio del proyecto neoliberal que ha hecho a México más pobre de lo que ya era, concentrada la riqueza en unas cuantas manos, repartida la miseria en la mitad de la población.

Abordó el alzamiento zapatista y dos de los grandes de Proceso, Vicente Leñero y Julio Scherer, fueron al encuentro, a la entrevista, con su líder, el subcomandante Marcos, polémico, cuestionado, pero la figura que cimbró al sistema político.

Cubrió el Proceso de Julio Scherer el asesinato de Luis Donaldo Colosio. Lo hizo como nadie, documentando la irracional hipótesis del tirador solitario, la inverosímil manera de quitarle la vida, lo dos Aburtos, la mano política detrás del crimen, sospechosos los Salinas, uno por actuar y el otro por encubrir.

Vio caer al PRI. A Julio Scherer le tocó documentar la debacle priísta y el ascenso de un loco a poder. Vicente Fox no llegó a la presidencia por ser el mejor, sino porque se suponía era el menos peor. Le ayudó el capital extranjero, el empresariado, la ultraderecha. Y las consecuencias fueron terribles para México.

Sufrió el acoso de Felipe Calderón. Pretendía el enano azul verlo en prisión, ligarlo al narco, desacreditarlo. Nada pudo hacer. No había estatura entre uno y otro.

Scherer sobrevivió a Calderón y su escuela en Proceso le dio una repasada a Peña Nieto, desde la revuelta del YoSoy132 hasta la trama internacional para financiar al frágil candidato del PRI, impuesto por un fraude, por la compra de conciencias y de votos.

Julio Scherer se ha ido. Muere el hombre pero comienza la leyenda. “No muere al morir”, dice el director de Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda. “Deja una semilla firmemente puesta en aquellos medios, no muchos por desgracia, que creen que su filosofía del periodismo, su verticalidad, su honestidad profesional, su valentía, su compromiso sin concesiones a favor de la verdad, es digna de ser seguida”.

Intransigente con la información, indoblegable ante la corrupción, agudo para decir las cosas, implacable con la verdad, Julio Scherer se fue físicamente pero deja un legado para las generaciones de periodistas críticos, los que son factor en la democracia.

Muere don Julio Scherer, pero la leyenda comienza.

Archivo muerto

Día convulso en Veracruz. Llega Enrique Peña Nieto a una cita postergada, ayer la conmemoración de la promulgación de la Ley Agraria que se cumplió antier. Y ahí, en las cercanías del World Trade Center de Boca del Río, la familia, los amigos, los compañeros periodistas de José Moisés Sánchez Cerezo, cartulina con proclamas contundentes, megáfono en mano, protestaban por el silencio oficial, la indiferencia, las largas y más largas, pues hace seis días no se sabe nada del director del semanario “La Unión”. Fue levantado en su hogar, el viernes 2, en El Tejar, municipio de Medellín de Bravo. Le pedían al Presidente de México su intervención; que la Procuraduría General de la República atraiga el caso; que se activen los protocolos que permitan establecer mecanismos de seguridad para la familia de Moisés Sánchez. Denuncia la prensa independiente que hay doble cara del gobierno de Veracruz. Corría la versión, el martes 6, que la noche anterior fue hallado un cuerpo en Soledad de Doblado, en el camino a Miralejos, en los límites con Camarón de Tejeda. Estaba cercenado. Relataban los pobladores que llegó policía, militares y peritos y levantaron los restos, y limpiaron el escenario. Luego amenazaron a los policías locales, su silencio a costa de lo que fuera. Todo el martes presionó la prensa libre; llamó al procurador Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”; lo inundó de tuits para enfrentar el silencio, y denunció la omisión. Ya se sabía que había un cuerpo, supuestamente el de Moisés Sánchez, pero el gobierno de Javier Duarte ni confirmaba ni negaba. Se trataba de ganar tiempo, que llegara Peña Nieto y que se fuera sin pena ni gloria, sin que el caso del “levantón” del director del semanario “La Unión” arruinara la visita y, sobre todo, sin que sumiera en el ridículo al gober Javier Duarte, campeón nacional en acoso, hostigamiento y represión a los periodistas, 10 asesinados en su sexenio. Se apostaron los periodistas junto con la familia de Moisés Sánchez. Presionaron y sufrieron represión e intimidación, fotografiados por el Estado Mayor Presidencial, como le ocurrió a la columnista Silvia Núñez Hernández; encapsulados por la policía federal y los esbirros del Arturo Bermúdez, secretario de Seguridad Pública de Veracruz. Ofrecía el gobierno que habría diálogo con los familiares de Moisés Sánchez, pero sin la presencia de un representante de la organización Artículo 19, defensora de los derechos de los periodistas; no lo aceptó la familia. Llegó el subsecretario de gobierno, Marlon Ramírez, y tácitamente le ordenó al procurador Bravo Contreras que condicionara el diálogo a que fueran frenadas las protestas; tampoco se aceptó. Finalmente habló el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con el hijo del periodista, José Sánchez Ordóñez. No comprometió Osorio Chong al gobierno federal; instó al gobierno de Veracruz a cumplir con su función y agudizar la búsqueda del editor de “La Unión”. O sea, nada. Peña Nieto ni en cuenta, ajeno a la realidad de los periodistas veracruzanos. Horas después llegó gente de la Policía Federal, a instancias de la Fiscalía Especializada para la Atención de la Libertad de Expresión (FEADLE), al hogar del periodista. Hablaron con la familia y con los vecinos. Admitieron que apenas inician la búsqueda, cinco días después. Pero en sus palabras se aprecia la intención: establecer que Moisés Sánchez no es periodista sino activista vecinal, como lo había categorizado Javier Duarte. Buscan entre los vecinos elementos para establecer que Moisés Sánchez no fue levantado por lo que escribía sino por problemas personales. Se repite la historia de Gregorio Jiménez de la Cruz. Todo sea para que no se sume a la estadística de violencia que sufre al prensa crítica de Veracruz. Y como en el caso de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, apenas termina el evento político, el procurador “Culín” comienza a informar. Dice, por lo pronto, que el cuerpo hallado está irreconocible y que no se podría saber aún si es Moisés Sánchez. Así es la perversidad... Vaya oso el de Roberto Chagra Nacif. Salió de La Barra de Tuxpan, acelerado por su nuevo gurú, Federico Lagunes Peña, y sin documentación alguna, si acaso la credencial de elector, llegó al PRI de Coatzacoalcos. Pretendía inscribirse como precandidato a diputado federal. Y ahí le informaron que la sede cambió a última hora. El registro sería en Xalapa. Y ahí terminó la candidatura. No es lo mismo ser asesorado por Fidel Herrera que por Pulgoso Lagunes... Inscribe Guadalupe Porras David su candidatura a diputada federal por Minatitlán. Quedan en el camino doña Reyna León y Jorge Wade Zúñiga, o sea el poder petrolero que ya está visto que son un desastre con el poder político en las manos. Nadie más entra a la contienda interna del PRI. Lu-pilla Porras será diputada a menos que Renato Tronco contienda por Movimiento Ciudadano en aquel distrito y no en el de Coatzacoalcos, y que Juana Isabel Morales Aguirre, La Potra, intente serlo por el PRD. De no tener contrincante de peso, habrá camino libre a San Lázaro para seguir haciendo de las suyas...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

¿Vive o no vive el periodista Moisés Sánchez?

* Calla el procurador * Versión extraoficial: hallaron un cuerpo en Soledad de Doblado * Ni confirman ni desmienten * Cuando se vaya Peña Nieto, se sabrá la verdad * Renato no tiene con qué ganar Coatzacoalcos * En Minatitlán, la familia Wade suicidará al PRI * Un negocio sucio que produce millones.

7 de enero de 2015

Nada se sabe del periodista José Moisés Sánchez Cerezo. No se sabe si está vivo. O si lo ultimaron. Pero lo que sí se sabe es que por no arruinar la visita del Presidente Enrique Peña Nieto a Veracruz, se está ocultando la verdad.

Días aciagos, inciertos, los que viven los suyos, su familia y sus amigos, la gente que cree en él. Lo “levantaron” el viernes 2, a eso de las 7 de la noche. Allanaron su hogar, una humilde vivienda de El Tejar, municipio de Medellín de Bravo, que deja ver la pobreza en que vive, con paredes sin repellar y apenas lo indispensable.

Lo trataron mal. Llegaron los sicarios en tres vehículos e irrumpieron en el hogar. De ahí se llevaron al director del semanario “La Unión”, un impreso que da voz al pueblo, ahí sus denuncias contra la autoridad municipal, contra las decisiones de gobierno, contra los abusos de poder, contra la inseguridad y la violencia.

Lo sacaron a rastras y se lo llevaron. Su familia llamó a la policía sin obtener respuesta. Pasó más de media hora, perdidos los minutos cruciales, el tiempo que pudo servir para establecer un cerco, para salvarle la vida a Moisés Sánchez. Tardíamente llegó el Ejército, sólo para realizar rondines, sin nada que aportar.

Son más de 100 horas sin Moisés Sánchez. Su historia inunda las redes sociales con pasajes de la vida del comunicador al que el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, pretende demeritar con la sentencia de que no es reportero, “es taxista y activista vecinal”. Ah, y “tiene una página en Facebook”. Ah, y es que “hay que decir las cosas como son”.

Hablan de Moisés Sánchez en las redes sociales, en los noticiarios nacionales, en la prensa escrita, en las organizaciones defensoras de los derechos de los periodistas y hasta en el Time, Le Monde y The Guardian.

Es el primer periodista plagiado en México en 2015, en territorio agreste para la prensa crítica, en el Veracruz donde han perdido la vida 10 comunicadores, cinco incluido Moisés han desaparecido y 22 viven en el exilio, sólo en el sexenio duartista.

Todos hablan de Moisés Sánchez y todos aluden a su línea de denuncia, a su información crítica, a su compromiso social. Todos, menos el gobernador Javier Duarte y el procurador Luis Ángel Bravo Contreras. Para el gordobés no es periodista. Para el fiscal sólo será tema de sus habituales telenovelas.

Nada se sabe en más de cuatro días desde el “levantón”, excepto por un hallazgo la noche del lunes 5 que alteró al medio periodístico, lo puso sobreaviso por la presencia de un cuerpo sin vida en las cercanías de Medellín.

A eso de las 7 de la noche —reza una versión de prensa— policías estatales realizaban el levantamiento de un cadáver en el poblado Piedra de Indio, municipio de Soledad de Doblado. Tenía las manos atadas y se hallaba en el camino que va a Camarón de Tejeda.

Presuntamente llegaron elementos policíacos. Recogieron el cuerpo, limpiaron la escena y se retiraron. Los pobladores sostienen que algunos de ellos vestían con ropa militar y otros tenían bata semejante a la que usa el Servicio Médico Forense.

Alrededor de las 10 de la noche se presentaron periodistas acompañados de policía municipal, alertados por una llamada anónima que señalaba que podía tratarse del reportero Moisés Sánchez Cerezo.

No hallaron nada. Por la oscuridad y la falta de instrumentos para realizar la búsqueda, desistieron. Nadie en el pueblo quiso hablar del tema.

Retornaron el martes 6. Muy de mañana acudieron de nuevo a Piedra de Indio. Entonces sí habló la gente. Relataron cómo llegó la policía y los militares, levantaron el cuerpo y limpiaron la escena. Sin embargo, nadie pudo afirmar que se tratara del periodista Moisés Sánchez Cerezo.

Insistentes, los reporteros acudían a las fuentes oficiales. Llamaban al procurador Luis Ángel Bravo Contreras, a agentes del Ministerio Público, a jefes policíacos. No había respuesta.

Consultaron fuentes extraoficiales. Ahí fluyó la información. Confirmaban el hallazgo del cuerpo en Piedra de Indio, a 200 metros del poblado.

Las versiones de personal de servicios periciales indicaban que fueron hallados dos cuerpos; uno era de una mujer, embolsada, hallada en el río Cotaxtla; el otro era de varón. Ambos, sin embargo, presentaban estado de putrefacción, supuestamente por haber fallecido hacía un tiempo considerable. Esa hipótesis descartaba que se tratara de Moisés Sánchez.

A lo largo del día, el procurador Luis Ángel Bravo, alias “Culín”, se negó a abordar el tema con la prensa veracruzana. Habló, en cambio, para Grupo Imagen y perfiló la autoría del secuestro hacia el alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, a quien el hijo del periodista, Jorge Sánchez, señala de haber amenazado a su padre.

Tres días antes del “levantón”, Moisés Sánchez dijo que una persona llegó a decirle que el alcalde “le iba a dar un susto”. Así lo relato a su familia.

Bravo Contreras señaló a Grupo Imagen que se estaban realizando las indagatorias y que por contar con fuero constitucional, el edil tendría que ser sujeto al procedimiento para poder declarar y enfrentar la denuncia correspondiente.

Para el procurador, el origen el plagio obedece a un conflicto entre Moisés Sánchez y Omar Cruz.

“Es debido al diferendo que sostenía Moisés como activista, demandando constantemente al alcalde obras incumplidas, demandando seguridad, demandando tantas cosas del gobierno municipal”, dijo Proculín.

Bravo Contreras también se cuida de llamarle periodista a Moisés Sánchez. En la entrevista con Grupo Imagen no lo categoriza como tal.

Entre 7 y 8 de la noche del martes, Bravo Contreras recibió una andanada de tuits en las redes sociales, demandante la prensa de que aportara información en torno al paradero de Moisés Sánchez, o que confirmara si el cuerpo hallado en Piedra de Indio correspondía al periodista. Nada dijo el procurador. Hizo saber que encabezaba las indagatorias para resolver el caso, pero no dio la cara.

A Javier Duarte lo peor que le pudo pasar fue el “levantón” de Moisés Sánchez. Veracruz vuelve a ser centro del escándalo por el riesgo en que realiza su labor la prensa crítica.

Ocurrió el plagio a cinco días de la visita del Presidente Enrique Peña Nieto para encabezar los 100 años de la promulgación de la Ley Agraria.

Javier Duarte es afecto a manipular hechos y circunstancias. Es truculento y falto de ética. Así lo hizo con el secuestro y muerte de la niña Karime Alejandra Cruz Reyes, en Coatzacoalcos. Sabía que ya había fallecido y le daba esperanzas a los padres. Había trascendido el infausto final, documentado en la prensa independiente, y el gobernador proseguía con la farsa.

Quería contener el impacto para no afectar la reunión con senadores del PRI y del Partido Verde, reunidos en Boca del Río. Antepuso una razón política a la verdad.

Hermético, el procurador no responde ahora a las versiones que dan cuenta de un desenlace adverso con el periodista Moisés Sánchez Cerezo. No confirma ni desmiente.

Javier Duarte está hecho un acertijo. Nada pudo ser peor que un periodista fuera plagiado en la víspera de la visita de Peña Nieto.

Pero en cuanto se marche el Presidente, se sabrá la verdad.

Archivo muerto

Por Coatzacoalcos, Renato Tronco Gómez no tiene posibilidad alguna de ser diputado federal. No pesa. No suena. Si se habla del ex alcalde de Las Choapas, hoy diputado local, el más faltista el Congreso, es para recordar las madrizas que le acomodaba a los choapenses que ejercían su derecho a la protesta, y con eso no se ganan adeptos. Renato tiene su público entre bases que no entiende de fórmulas políticas, que los compra con un kilo de verduras, un litro de leche y un queso fresco. Coatzacoalcos no es ese escenario. Una parte del electorado está bajo el control de los priístas. Son los beneficiarios de los programas sociales. A la otra parte le da lo mismo el PRI que la oposición. Y lo mismo da voto de castigo que voto de complicidad. Quizá Renato Tronco encaja en Agua Dulce, pero no en Coatzacoalcos y Nanchital. Su escenario está en Minatitlán, distrito al que pertenece el municipio de Las Choapas, enorme el número de votos que ahí se generan, con influencia en la zona rural minatitleca. Es su escenario porque el PRI carece de figuras en la vecina Minatitlán. Es su escenario porque el PRI va rumbo al suicidio si el líder petrolero Jorge Wade González impone a su esposa Reyna León o a su hijo Jorge Wade Zúñiga en la candidatura tricolor. Inefable, arbitrario, inmensamente abusivo, Renato Tronco ya no tiene el aparato de poder del PRI, ni el fraude a su favor. Ahora se cobija en Movimiento Ciudadano y en un pequeño descuido sería candidato de Morena, pues al Peje López Obrador no le importa con quien aliarse si eso le representa votos, aunque sean sucios y con olor a PRI... ¿Quiénes son esos personajes que de un negocio sucio, como es la basura, extraen cientos de miles de pesos al mes, una millonada a fin de cuentas, a sus cuentas personales, vía la renta de maquinaria, góndolas, camiones de volteo, un predio ocioso, tráfico de influencias? Una pista: son cuatro; un político, un ganadero y dos líderes obreros. ¿Y el impacto ambiental? Bien gracias. La ley puede esperar...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Javier Duarte: su infame concepto de periodista

* Tres días después, Moisés Sánchez no aparece * Marchan periodistas en Veracruz * Los cambios del gobernador dan risa * Buganza, dos veces secretario de Gobierno en el mismo sexenio * Marcelo traiciona a Pepe Yunes * Los dos Noeles: uno golpeador y el otro gasero * García Gea tras los pasos de su antecesor.

6 de enero de 2015

Si no está en su nómina, no es periodista.

Si no tiene convenio de publicidad, no es periodista

Si no se arrastra y lo elogia, no es periodista.

Si no encubre sus fechorías, no es periodista.

Si es periodista crítico, es taxista.

Y si insiste en hacer crítica, es activista vecinal.

Es infame el concepto de Javier Duarte sobre el gremio periodístico. Le son afines los aduladores que lo colman de frases dulces, halagos desmedidos y zalamería rebuscada porque de alguna manera han de justificar el pago de la factura, el viaje todo incluido, la beca en el extranjero.

Conforma ese ejército de lisonjeros el coro desafinado que sólo sirve al gobernador de Veracruz para estar ajeno a la realidad, y que nada dicen de la economía del desastre, la inseguridad sangrienta, el abandono social y el territorio en disputa entre los grupos del crimen organizado, que es ya parte del paisaje urbano jarocho.

Escucha Javier Duarte a quienes le mienten y lo empinan. Y les cree. Pero ese es su ambiente y así desgobierna a Veracruz. Él lo hace mal y ellos le ayudan.

Sujeto a ese lavado de cerebro diario, no hay día que Javier Duarte no dé palos de ciego, sumido en el mundo de los frutsis y los pingüinos como único botín de los malosos, según pregona el gordobés, o reclamante sin razón, desafiante, excedido, de la prensa crítica que acredita y documenta el desastre desde que la fidelidad y ahora el duartismo se adueñaron de Veracruz.

Le irrita que la prensa crítica aborde el tema de la inseguridad. Es, a sus ojos, agraviar a Veracruz —“yo aquí diría que es como escupir para arriba”—, pues, dice, hay que hablar de las cosas buenas de la entidad.

Cada día peor, su relación con la prensa crítica se agravó el 2 de enero. José Moisés Sánchez Cerezo, editor y reportero del semanario “La Unión” fue levantado en su casa de El Tejar, municipio de Medellín de Bravo, en la conurbación de Veracruz y Boca del Río.

Dormía Moisés Sánchez. Eran las 7 de la noche. Varios individuos llegaron a su humilde vivienda. Descendieron de tres autos. Portaban armas. Allanaron el domicilio y se lo llevaron con rumbo desconocido.

Javier Duarte se resistió a llamarle periodista. “Es taxista y activista vecinal”, dijo con toda seguridad, evidente la intención de desvincularlo de su actividad, de su condición de comunicador. “Tiene una página en Facebook”, agregó el gordobés. Y remató: “hay que decir las cosas como son”.

Pues le faltó. Moisés Sánchez sí es taxista, sí es activista vecinal y sí es periodista. Tiene una página en Facebook, pero también tiene un semanario llamado “La Unión”, tribuna del pueblo, voz de los habitantes de El Tejar, Medellín y Puente Moreno.

Obvio, el gobernador de Veracruz no quiere que el levantón de Moisés Sánchez se sume a los otros cuatro desaparecidos, los 10 periodistas asesinados y los 22 exiliados y autoexiliados, la mayoría de línea crítica, contundente, incluida la corresponsal de la revista Proceso en Veracruz, Regina Martínez Pérez, estrangulada en su hogar de Xalapa, el 28 de abril de 2012, y a quien el gobierno duartista pretendió enlodarla para justificar las causas que le provocaron la muerte.

Enfático en señalar que Moisés Sánchez Cerezo es un “taxista y activista vecinal”, Javier Duarte incurrió en el presunto delito de discriminación, conculcándole el derecho de que se activara el Mecanismo Federal de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas.

Javier Duarte cayó en un desatino. Lo pagó con el descrédito público y la condena de un sector de la opinión pública veracruzana que advirtió la malsana intención de no admitir que en Veracruz ha sido levantado de nuevo un periodista.

Desinformado, el gobernador de Veracruz ha sido presa de quienes a su lado le confeccionan el discurso, quienes lo nutren de notas para abordar los temas, quienes debieron decirle que, en efecto, Moisés Sánchez Cerezo es un periodista con más de 20 años de labor. Y si se lo dijeron, actuó movido por la perversidad.

Como los gatos, ha pretendido reparar su error. Se reunió el lunes 5 con la esposa e hijos de Moisés Sánchez. Les prometió realizar el mayor esfuerzo para dar con el paradero del director del semanario “La Unión”.

Dice el boletín oficial del gobierno de Veracruz que Javier Duarte atendió a la familia del “periodista y activista” Moisés Sánchez. ¿Pues no que no era periodista?

Lo presiona la prensa libre. Marchan por las calles de cinco ciudades de Veracruz y se manifiestan periodistas que exigen que el gobierno encuentre con vida a Moisés Sánchez. Se multiplican los apoyos en diversas ciudades de México y el extranjero. Inundan las redes sociales con sus proclamas. Veracruz nuevamente en el escenario. Veracruz, el estado más agresivo, el más inhóspito, el más riesgoso para ejercer el periodismo.

Firmado por 101 periodistas, el desplegado que circula en medios de comunicación y redes sociales llama la atención del presidente Enrique Peña Nieto, la Secretaría de Gobernación y el gobierno de Javier Duarte. Exige la activación de protocolos para garantizar la seguridad de los familiares de Moisés Sánchez y el despliegue operativo para dar con su paradero.

Moisés Sánchez solía denunciar los abusos del alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, un panista mal visto en el PAN, que llegó al poder con el visto bueno del gobernador Javier Duarte. “Le voy a dar un susto”, expresó el edil tres días antes del plagio, según relata el hijo del periodista, Jorge Sánchez.

Javier Duarte gobierna bajo presión. Pretende salir de la ratonera. Para ello, dos policías municipales de Medellín fueron “retenidos” para investigación. Quiere, así, reventar la burbuja mediática y sofocar el escándalo con una telenovela más del procurador Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”.

Hecho un engrudo, el gobernador de Veracruz no comulga con la prensa crítica. Si puede, les reclama. Si se le da la oportunidad, los descalifica. Les niega la condición de periodistas. Les llama “taxista y activista vecinal”, aunque luego tenga que recular.

Javier Duarte premia a periodistas de estado. Los ensalza y los enriquece. A sus comilonas llega la prensa sumisa, la que atiende al llamado del gobernador a cambio de una Ipad, una grabadora, un celular o una cámara, el kit de la sumisión.

Son periodistas los que lo elogian. Son periodistas los que encubren el saqueo. Son periodistas los que están en su nómina. Son periodistas los que tienen convenio de publicidad. Son periodistas los que disfrutan de viajes todo incluido.

Es infame el concepto de periodista de Javier Duarte.

Archivo muerto

Más de lo mismo en el gobierno de Veracruz. Ejecuta Javier Duarte de Ochoa cambios en su gabinete, maquillaje vil, caras conocidas y recicladas, cambiar para que nada cambie. Regresa Gerardo Buganza Salmerón a la Secretaría de Gobierno, donde inició en el sexenio duartista, lo que suena a blasfemia política; releva a Erick Lagos Hernández, quien buscará ser diputado federal por Acayucan. Asume el alemanista Flavino Ríos Alvarado la Secretaría de Educación, cargo que ocupara en tiempos de Dante Delgado Rannauro; sustituye a Adolfo Mota Hernández, que pretende ser diputado por Xalapa. Llega Ramón Ferrari Pardiño a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, como antes lo fue con Fidel Herrera Beltrán, y el nuevo vocero es Juan Octavio Pavón González, tildado de ineficiente, capricho de la primera dama Karime Macías de Duarte; releva a Alberto Silva Ramos, “El Cisne”, que contenderá por la diputación en Tuxpan. O sea, la misma melcocha relamida del ayer y antier político. Nada nuevo. Un tránsfuga del PAN, un dantista y alemanista, un fidelista y un soberano desconocido. Total, de lo que se trata es de que el naufragio se consume... Vivo como es, Marcelo Montiel Montiel no bien vio despeñarse a José Francisco Yunes Zorrilla y alejarse la posibilidad de ser gobernador en 2016, que arrió velas, levó anclas y dirigió su nave hacia el puerto de Tuxpan, feudo de Alberto Silva Ramos, alias “El Cisne”. Entre los priístas lo llaman bandazo; entre los comunes, traición. Así le hizo Marcelo Montiel, siendo alcalde de Coatzacoalcos, a Fidel Herrera Beltrán; lo dejó y se fue al regazo de Tomás Ruiz González por órdenes del ex gobernador Miguel Alemán Velasco. Luego recompuso Fidel y Marcelo se le puso a los pies. Cuentan que por eso el de Nopaltepec no lo traga, pues sabe de su deslealtad. Ahora se la aplica a Pepe Yunes, creidísimo que el hoy delegado de la Sedesol federal en Veracruz le operaría campaña, apoyos, amarres. Por lo pronto Marcelo ya le endulza el café al Cisne pues lo ve primero diputado y luego minigobernador... Ambos se llaman Noel: uno, Vázquez, es el golpeador del marcelismo, agresor de un grupo de ciudadanos que protestaba —diciembre 26— por la falta de agua, por la mala calidad, por su sabor salado y por la entrega irregular de las pipas; sacó a relucir sus taras, espíritu de pandillero y arremetió contra quien pudo. El otro Noel es prestanombres en una gasera que opera sin permisos en el poniente de Coatzacoalcos, negocio de un prominente priísta, impune al grado que ni Pemex ni el gobierno federal los meten en cintura, habida cuenta del tamaño del delito que vienen cometiendo. Dos Noeles y dos casos por analizar... Siguen las quejas, los reproches, la denuncia pública sobre el encargado del Registro Público de la Propiedad en Coatzacoalcos, Francisco Javier García Gea. Abunda la mordida para aligerar trámites y para ocultar escrituras. Se suponía que con la salida de Mario Rafael Contreras Castro la corrupción acabaría. Se fue. Dejó el cargo y ahora se vive la segunda parte de una película de sobra conocida por notarios y usuarios del Registro Público de la Propiedad...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

Moisés Sánchez, el quinto periodista desaparecido en Veracruz

* Moisés Sánchez levantado * Para Javier Duarte sólo es taxista y activista vecinal * Theurel y Lu-pilla en el Jurásico * ¿Será la suplente? * El Cisne: de la diputación a la minigubernatura * Víctor Rodríguez a Xalapa * Gloria Santos y la diputación * La política ensucia y destruye * El funcionario y la mansión de 5 millones.

5 de enero de 2015

Como sea, al precio que sea, Javier Duarte está empeñado en que el levantón a José Moisés Sánchez Cerezo no entre a la estadística de violencia, persecución, hostigamiento y agresión contra periodistas. No lo quiere en su indigno récord.

Categoriza al director del semanario La Unión como un “taxista y activista vecinal”, un personaje que “tiene una página de Facebook” porque, dice el gobernador de Veracruz, no se le demerita pero “hay que decir las cosas como son”.

Perverso, repelente a toda crítica, intolerante y hasta descalificador de la prensa independiente, Javier Duarte de Ochoa ya se embrolló en otro caso de agresión a un comunicador.

Su prensa, la duartista, llama a Moisés Sánchez “divulgador de noticias” que difundía información a través de “su blog en internet”. Obvia la intención de no llamarle periodista.

Moisés Sánchez fue levantado el viernes 3 a eso de las 19:00 horas. Varios individuos llegaron hasta su hogar, en El Tejar, congregación del municipio de Medellín de Bravo. Allanaron el lugar, la fuerza por delante, y lo levantaron. Hasta la medianoche del domingo 4 nada se sabía de él.

Periodista por vocación, Moisés Sánchez lleva 20 años en el oficio. Sus primeras denuncias fueron hojas sueltas que repartía entre la población. Al tiempo logró editar La Unión, un semanario de salida irregular que, sin embargo, resume el sentir de la población contra el abuso de autoridad, la corrupción y la indiferencia oficial.

Aguerrido en tierra inhóspita, Moisés Sánchez un día abordó un tópico que es lumbre para el gobierno de Veracruz: la creación de guardias vecinales y vecinos vigilantes para enfrentar la inseguridad, sin control los delincuentes, rebasada la autoridad.

Lo quisieron desmentir. Lo negó el alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes y la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, según reveló el periodista Ignacio Carvajal en blogexpediente.mx. Moisés Sánchez exhibió entonces videos en que se veía el patrullaje de los vecinos en sus colonias, gente armada, cubiertos del rostro y exhibiendo machetes en mano. Los subió a internet y nadie lo pudo refutar.

Irritó al gobernador priísta Javier Duarte. También al alcalde panista Omar Cruz. Su hijo Jorge Sánchez sostiene que el edil estaba molesto por la difusión de información que advertía abandono, calles destrozadas y la aparición de dos ejecutados el día de su informe de actividades, según revela Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz. Omar Cruz externó tres días antes que le daría un susto.

El tema de las autodefensas fue abordado en la primera protesta de los periodistas independientes veracruzanos en torno a la desaparición: “A bombardear la cuenta de tuiter del @HAytodeMedellin, donde fue secuestrado esta noche el periodista y activista veracruzano‪ #‎MoisesSanchez, editor del periódico barrial La Unión. El periodista había denunciado grupos de autodefensas en el municipio de Medellín debido a la inseguridad y el presidente municipal (con historial de golpeador) estaba molesto. A exigirle a su twitter al gobernador @Javier_Duarte (viejo enemigo de los periodistas) y al procurador @LuisAngelBravo que lo entreguen vivo y sano”.

En dos días, el “levantón” de Moisés Sánchez ha acudido de nuevo a Javier Duarte. Lo tiene al borde de un ataque de nervios, dispuesto a lo que sea con tal de descalificar su labor periodística, a negarse a llamarlo periodista, a referirse a él como “taxista y activista vecinal”.

La Unión, el semanario de Moisés Sánchez, es un periódico de batalla, crítico, referente de los habitantes de El Tejar, Medellín y Puente Moreno, en la conurbación con el puerto de Veracruz y Boca del Río. Desnuda la realidad social, el abandono de la autoridad, el desprecio al pueblo, la arbitrariedad como expresión de prepotencia.

Su otra vitrina son las redes sociales. La Unión de Medellín es el espacio en Facebook en que Moisés Sánchez tiene el contacto frecuente con sus lectores, a falta de recursos para la edición impresa. Ahí ejerce la crítica. Describe los rezagos, la falta de obra o el atropello a la sociedad.

Por eso Javier Duarte dice que tiene una página en Facebook. Y sí la tiene, pero no por eso deja de ser periodista. Obtusa la mente del gobernador de Veracruz, desde su concepción sitios como Reporte Índigo y Sinembargo.mx no serían portales periodísticos.

Se le cuestiona que descalifique a Moisés Sánchez y responde: “Yo nunca dije que se demerita, simplemente hay que decir las cosas como son”.

Pero así no son las cosas. Ser taxista le permitió a Moisés Sánchez tener una forma honrada de agenciarse recursos y financiar La Unión. No dispone de ingresos por publicidad y los ejemplares los distribuye personalmente y de manera gratuita. Su labor no se pervierte con convenios que el gobierno usa para amordazar. “Hay que decir las cosas como son”.

No es periodista, según el gobernador de Veracruz, pero para darle carpetazo al caso sí se toca su oficio de comunicador. Tiene en la mira al alcalde panista de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, a quien le hará efectiva la presunta amenaza de que le daría un susto por sus publicaciones. O sea, el levantón habría obedecido a su labor periodística.

Con 10 periodistas muertos en su récord sexenal, el gobernador de Veracruz gira de nuevo en el torbellino del escándalo. Es ríspida su relación con la prensa crítica. Se le retrata a diario, a la luz el desastre financiero, el caos político, la corrupción que insulta, el rezago social, la inseguridad brutal, la violencia que no cesa, sus ocurrencias, sus disparates, su estrecha visión.

Javier Duarte se empeña en deslizar que Moisés Sánchez Cerezo no es periodista. “Es taxista y activista vecinal”, dice. “Tiene una página en Facebook”, agrega. No es demeritarlo, pero “simplemente hay que decir las cosas como son”.

Lo aturde saber que otro periodista es víctima de violencia. Quiéralo o no, desaparecido, levantado, el director del semanario La Unión está ya en la estadística obscena del gobernador de Veracruz, la de la agresión, el hostigamiento y la violencia.

Dicen que es cuestión de horas para saber el desenlace. A ver.

Archivo muerto

Cimbra, sacude al marcelismo que Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— y su inseparable Lu-pilla Félix se placeen en “su” Coatzacoalcos. Irrumpieron en la función de 8:30 a 9:30 en el Parque Jurásico, el viernes 2, activando las alarmas en el feudo de Marcelo Montiel Montiel, el delegado de Sedesol federal en Veracruz con ínfulas de cacique urbano sin cuajar pues un cacique real no tiene que pactar con sus enemigos, ni ceder, ni condescender, y él sí lo hace. Theurel y la princesita de Minatitlán llegaron, pueblearon y lanzaron el mensaje: ¿Lu-pilla se va a meter en la disputa por la diputación federal por Coatzacoalcos? ¿Será que Lupe Félix termine siendo la suplente de Víctor Rodríguez?... Plan A de Javier Duarte: enviar a Alberto Silva Ramos a contender por la diputación federal en Tuxpan y en 2016 imponerlo como candidato a la minigubernatura de dos años. Cómplices en abusos contra integrantes del medio periodístico, Javier Duarte y el Cisne Silva suponen que se puede llegar así de fácil para ejercer control sobre los grupos políticos, tapar corruptelas y asegurar los recursos que servirán para la gubernatura en 2018. Silva pasó por Sedesol estatal, una mina de oro que antes tuvo en sus manos Marcelo Montiel. Ahora es el Plan A del gordobés. El Plan B es Erick Lagos y es proyecto de Fidel Herrera, el ex gobernador de Veracruz. Todo queda en la misma corriente. Y mientras, los Yunes rojos —Pepe y Héctor— sólo la ven y se resignan para la del 2018, si es que para entonces todavía tienen aire para soplar... Llamado urgente, el sábado 3, del PRI estatal a Víctor Rodríguez Gallegos. Se hallaba en Coatzacoalcos. Poco después de mediodía, sonó su celular. Era Elizabeth Morales García, presidenta del tricolor. Minutos después partió hacia la capital de Veracruz. Quienes militan en sus afectos dicen que la cita era para concretar la candidatura a diputado federal por el distrito XI de Coatzacoalcos. Y que ya no hay vuelta atrás... No imagina Gloria Santos Navarro en qué infierno se anda metiendo al pretender ser candidata a diputada federal por Coatzacoalcos bajo las siglas del Partido Acción Nacional. La política es sucia; destruye honra y prestigio; acaba fortuna. Enloda lo que está limpio, expuesta la vida personal al efecto del torbellino mediático y al ataque sin escrúpulos de los adversarios, en esta ocasión el marcelismo y hasta un sector del panismo resentido. Ha construido una imagen personal la presidenta de la Fundación Casa de Amor, dedicada a la atención de niños con cáncer, reconocidísima su labor, pero la política la puede sepultar en tan sólo una campaña. No van a faltar los que acusen a la estimada Gloria de que Casa de Amor fue usada como plataforma para de ahí saltar a la política. No es así, pero por ahí la van a golpear. Lástima... ¿Quién ese político que sin mesura y sin pudor construye palacete de 5 millones de pesos en el fraccionamiento Paraíso, producto, claro, de su diario contacto con el dinero de una monumental partida presupuestal, o sea, dinero de los coatzacoalquenses? Les debo la pista...


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano 

Héctor Yunes no traga a Javier Duarte

* El minigobierno los enfrenta * Dice que no riñe con el gobernador, pero su proyecto “es inmoral” * La caballada escuálida del PRI * 5 mil millones para el túnel sumergido y no lo concluyen * Ni un peso para traer el agua de la presa Cangrejera.

2 de enero de 2015

Héctor Yunes Landa sí anda a la greña con Javier Duarte. No lo dice y hasta lo niega. Refiere que su discrepancia es de concepto político, pero que ni se pelea con el presidente ni tampoco con el gobernador. Pero en los hechos, sí hay bronca, y grande.

Se engalló desde antes que el gobernador de Veracruz impusiera la gubernatura de dos años, no sólo por el daño a la política social, a la inversión privada, a los programas y proyectos, y llegó a decir que la iniciativa de Javier Duarte no tendría su apoyo, incluso si contara “hipotéticamente” con el aval del Presidente Enrique Peña Nieto.

Lo tomó al vuelo Arturo Reyes Isidoro en su columna Prosa Aprisa, el 21 de diciembre, punzante con la postura del senador veracruzano.

“Pareciera que cuando alzó la voz Héctor confundió a su enemigo político —escribió Reyes Isidoro—. Su pleito era —y es— con Duarte. Ahora ya es también con Peña Nieto: le vale poco lo que éste avale, según dijo”.

Y agregó:

“Hay quienes ya lo ven en el monte. Seguramente tan pronto dijo lo que dijo, los informantes de Gobernación lo reportaron y llegó hasta conocimiento del presidente. No se sabe si Héctor tratará de aclarar el sentido de sus palabras por sí o a través de algún intermediario, o de plano las negará. A mi juicio, su rebeldía quitando peso al peso político que tiene Peña Nieto, le resultará costosa”.

Héctor Yunes reaccionó. Difundió en caliente su posición frente a la interpretación de Reyes Isidoro. Usó las redes sociales, los correos electrónicos, los medios afines, su clientela entre la prensa.

Su carta aclaratoria le sirvió para precisar que el pleito no es con Peña Nieto. Dice que tampoco con Javier Duarte, pero luego, en lenguaje hectoryunista, deslizó sus diferencias con el gordobés.

“En efecto a pregunta expresa de un reportero en la ciudad de Veracruz hace unos días, respondí que no apoyaría la iniciativa de reforma político-electoral aun cuando contara, hipotéticamente, con el aval del Presidente Enrique Peña Nieto.

“Respondí a un supuesto.

“Pero mi negativa, estimado Arturo, no es contra el Presidente Peña, ni contra el gobernador Javier Duarte”.

“Es contra las repercusiones que traerá la minigubernatura y porque no veo beneficios tangibles para los veracruzanos”.

Pero el pleito es sobradamente real. Cuando explicó las razones por las que se oponía al minigobierno de dos años, discrepó del concepto duartista, sin decir que el tirano es Javier Duarte.

“La reforma político-electoral que aprobamos en el Congreso de la Unión mandata la homologación de al menos una elección local a una federal. De tal manera que la minigubernatura no era necesaria. Con la modificación del plazo de diputados locales era suficiente.

“He insistido que la gubernatura de dos años pone en riesgo la gobernabilidad y seguridad pública de Veracruz. Las circunstancias por las que atraviesa el estado reflejan la imperiosa necesidad de establecer políticas públicas integrales de mediano y largo plazo en la materia.

“Bajo las circunstancias financieras por las que atraviesa la entidad, las cuales en parte reflejaste ayer puntualmente en tu columna, indican que se necesita emprender un saneamiento financiero, mismo que en un periodo de dos años, será casi imposible tener resultados palpables.

“Desafortunadamente estimado Arturo, hay quienes de manera oficiosa pretenden ‘amarrar navajas’ en lugar de dedicarse de tiempo completo al encargo que les han conferido temporalmente”.

Héctor Yunes es adicto al lenguaje críptico. Gusta de decir no cuando es sí, y decir sí cuando es no; a veces no a decir mucho sin decir nada; otras, a aludir sin identificar.

Tras la aprobación del minigobierno por parte del Congreso de Veracruz, el senador Yunes Landa se lanzó contra la imposición duartista.

“Tan no existen beneficios para los veracruzanos, pero sí para un grupo, que no explicaron a detalle, ni dieron argumento sólido alguno sobre esta decisión. Esta reforma despierta sospecha y hiede a inmoral.

“El mensaje que se envía a la sociedad es que en la entidad se promueve la impunidad y el ‘amiguismo’.

Javier Duarte es el destinatario de la crítica de Héctor Yunes. El pleito no radica en la intención de homologar las elecciones estatales con las federales. Javier Duarte lo hizo con filo político, los Yunes rojos —Héctor y el también senador José Francisco Yunes Zorrilla— convertidos en el objetivo. En 2016 ambos podrían ser candidatos pero sólo para un gobierno de dos años. En 2018 sus padrinos —Luis Videgaray Caso y Manlio Fabio Beltrones— ya no pesarían ante el presidente saliente, Enrique Peña Nieto, y la candidatura para el gobierno de Veracruz, ese sí de seis años, sería potestad del nuevo candidato presidencial priísta. O sea, los sacó de la jugada.

Héctor Yunes sabe lo que es ser marginado en tierra fidelista y duartista. En 2010 jugó en la treta democrática del PRI, la imposición disfrazada, y no logró su registro como precandidato a la gubernatura, desdeñado por Fidel Herrera, entonces en la “plenitud del pinche poder”.

A todos decía que no le tenía tirria a Javier Duarte y que el problema era de formas, de proyecto, de consecuencias para Veracruz. Jugaba con las palabras, sabida su oposición a que el gordobés fuera el nuevo gobernador.

Sumiso, abyecto, en público se entrega a Javier Duarte. De labios hacia fuera, Héctor Yunes no agrede a Javier Duarte. En corto es otro. Discrepa y se engalla ante los embates del duartismo, las maniobras para cerrarle el paso hacia la gubernatura de seis años, renuente a inmiscuirse en la de dos años.

No cita Héctor Yunes a Javier Duarte por su nombre, pero descalifica su proyecto de minigobierno. Categoriza a la reforma político-electoral duartista como sospechosa y que apesta a “inmoral”. Es, a su juicio, beneficiosa para un grupo político, el del gobernador.

Estilo yuneslandista en pleno. Javier Duarte se dedica a amarrar navajas. Grilla pura en las horas que debiera emplear para atender los temas referentes al “encargo que les fue conferido temporalmente”.

Lanza dardos el senador Héctor Yunes, tangencial como siempre. Su verdugo es Javier Duarte pero en la hora de la definición flaquea, no lo señala, nada le imputa. Sólo de lado, siempre de lado.

Andan a la greña y todo Veracruz lo sabe. Pero acá entre nos.

Archivo muerto

Caballada mísera la del PRI para la diputación federal: Erick Lagos Hernández, creador de conflictos políticos desde la Secretaría de Gobierno de Veracruz, repudiado en Acayucan; Alberto Silva Hernández y los vínculos familiares con el narcoempresario Francisco Colorado Cessa, autor de descomunal deuda en Tuxpan cuando fue alcalde; Jorge Carvallo Delfín, que ni es de Veracruz, el “Toluco”, de malos manejos en el Congreso estatal, repudiado en los Tuxtlas; Adolfo Mota Hernández, el de los aviadores en la Secretaría de Educación y que pretende el distrito rural de Xalapa; Noemí Guzmán Lagunes, dilapidando apoyos de Protección Civil sólo en el distrito que quiere representar, Coatepec; Eduardo Vega Yunes, que ni lo tragan los priístas porque viene del PAN ni le perdonan los panistas que se haya ido al PRI; Tarek Abdalá Saad, quien dejó a miles de burócratas estatales sin aguinaldo siendo tesorero del estado, de negro historial en su paso por el DIF de Rosa Borunda, hijo del fidelismo, aspirante por Cosamaloapan; Cirilo Vázquez Parissi, otro tránsfuga del PAN, doble cara, odiado por los Merlín y por los Cadena en Cosoleacaque, a quienes les disputa el cacicazgo; Víctor Rodríguez Gallegos, marcelista, don trastupijes en la delegación Veracruz de la Sedesol federal, negociante con recursos para programas sociales, repudiado en su pueblo, Coatzacoalcos, y anexas; Reyna León, la reina de los casinos, de donde no sale hasta que se gana el bingo mientras su hijo, Saúl Wade León hace de las suyas con el tesoro de Minatitlán, beneficiarios ambos de la impunidad que les allega el esposo y padre, Jorge Wade González, el líder petrolero de las dos derrotas electorales. Ninguno gana a menos que la oposición se preste al juego del rival más débil y postule a lo peor de sus respectivas militancias. ¿Es caballada o es burrada?.. Aberraciones de los políticos: invierten más de 5 mil millones de pesos en el túnel sumergido de Coatzacoalcos, que quizá algún día se termine de construir, y son incapaces de destinar un centavo para traer agua de la presa Cangrejera, lo que terminaría con el conflicto por la presa Yuribia. El túnel sumergido es un elefante blanco. Su costo se disparó por corruptelas, maromas y enjuagues y cochupos. Está inmerso en un conflicto legal de demandas y contrademandas entre la constructora y el gobierno de Veracruz. Es un barril sin fondo. Si esos recursos se hubieran destinado al proyecto para conectar la presa Cangrejera con Coatzacoalcos, el conflicto con los tatahuis por el control de la presa Yuribia fueran historia. A Coatzacoalcos le sobraría el agua. Pero los políticos no piensan ni actúan en función de la sociedad…

 

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