UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Los mayores
31 de agosto de 2015
De
cuando en cuando, las personas -sobre todo del ámbito urbano- hacen una
revisión de activos, algunos de los cuales de plano son desechados como
basura y otros más se empacan y “guardan en bodegas o cuartos traseros”. Por
supuesto no reflexionaremos aquí, el porqué del cese de algunos abuelos que
fueron sacados del gabinete presidencial y enviados a su casa, ni mucho
menos compartiremos lo que significan movimientos horizontales para quienes
ya están próximos a formar parte de este segmento de edad. Aunque si espero
que muchos pensemos en esa parte de la población mexicana que hoy por hoy se
acerca a los 12 millones y que crecerá –según previsiones de CONAPO- a una
cifra de 334% en un lapso de 30 años, del cual ya hemos recorrido la mitad.[1].
La
inercia que conlleva una mayor valoración del “Tener” que del “Ser” se torna
trágica cuando de adultos mayores hablamos, cuya valoración es desventajosa
en la medida que dejan de trabajar. Si la suma del apoyo social por edad, y
acaso una pensión similar al salario mínimo no da para solventar gastos
familiares, al “adulto en plenitud” se le considera causante de un gasto
excesivo. Los adultos mayores –antes reverenciados como abuelos- consumen
–alimentos, medicinas, apoyo de cuidadores- y en términos de presupuestos
públicos, mantenerlos implica: pensiones, gastos geriátricos en salud, y
toda una gama de apoyos para aquel que termina en condición de calle y
abandono.
Los
únicos que parecen ser objeto de atención, son aquellos cuyo trabajo de toda
un vida, les permite pagar el costo de un implante –cardíaco, auditivo u
ocular- o contar con un ingreso de retiro cuya acumulación resulte
interesante para los posibles sucesores. ¿Cuando los hijos y nietos han
dejado de ver en los abuelos incluso su origen de vida? ¿A que se debe la
proliferación de familias incapaces de reconocer a quien en su momento
trabajó para generar riqueza tal vez intangible, como fue el acceso a
educación, vivienda y servicios de salud? ¿Por qué si el hoy mayor de 60
años dedicó su vida a proteger los derechos fundamentales de los
descendientes, estos son incapaces de garantizar tales prerrogativas? ¿A que
intereses responde una visión de obsolescencia y pérdida, asociada al mayor
de 65 años? ¿Será porque la juventud está sobrevalorada en un mundo que
privilegia la capacidad de producir riqueza en vez de los valores
intrínsecamente humanos? ¿Cuál es el futuro de 600 millones de personas en
el Mundo[2], muchas de las cuales no
tienen ventajas en su condición de longevos? De los millones de “viejos que
hay en México, casi veinte mil tienen más de 100 años, Esta población cuyo
cabello se ha tornado gris, sin el romanticismo de los hilos de plata,
apenas llama la atención cuando un reportero sin nota, los descubre o cuando
luego de haber sido “guardados” en un asilo –público o privado- los
familiares descubren que en su cuidado hubo una suerte de timo como el que
mereció la nota televisiva por la muerte y manipulación de ésta en la
colonia Churubusco del DF. ¿Y que hay de los adultos recluidos en una piso
alto, en un cuarto sin ventanas, sin posibilidad de deambular o ser paseado
en silla de ruedas, solo para mantener vigente la pensión de la cual
disfrutan los familiares? ¿Quién regula el trabajo de “cuidadores” que al
ser observados son zalameros con los “abuelitos”, pero ante la ausencia de
familiares amorosos, propician moretones, tristeza, deficiente alimentación
–porque se comen o tiran el alimento- y hasta roban sus pertenencias?
La
experiencia –vital, académica, histórica- de nuestros ancestros debería ser
incluida y no desechada en una sociedad llena de contrastes y carencias. Hay
una gran diferencia en el desarrollo de niños cuyos padres deben estar
muchas horas fuera de casa, si estos tienen un abuelo en vez de una nodriza
tecnológica como la televisión o el Ipad. Generar alternativas de ganancia
asociadas al envejecimiento es un reto gubernamental, que debe ir más allá
de una celebración con danzon y abrazos una vez al año. ¿Qué hacía el INAPAM
y el DIF cuando en un asilo del norte de la república, unos viejitos eran
encerrados sin posibilidad de escapar de un incendio? ¿Cómo se conectan
estas instituciones estatales con los hijos y nietos que dejan abandonados a
sus progenitores aun después de la muerte?[3]
Disfrutar del privilegio de ser viejo debe ser una oportunidad. Recuperar la
ganancia del envejecimiento, es materia de política; pero sobre todo es
responsabilidad mínima de hijos, nietos y hasta hermanos menores que en
menos que lo piensen llegarán también a esa condición si es que antes el
cáncer, los infartos y todas las enfermedades derivadas del estrés y la
pésima alimentación no les cobran su irresponsabilidad y ausencia de amor.
Este es otro de los muchos temas que en materia de fortalecimiento de la
sociedad deberíamos todos de asumir. Ser ciudadano –de México o de
cualesquier otro país- supone una construcción colectiva, con integración de
valores, diseño alentador de la vida propia y de los otros, todo lo cual nos
dará la trascendencia que casi de manera natural el ser humano busca.
Hagamos de la vida de nuestros abuelos una parte importante del desarrollo
de nuestras etapas plenas. Conduzcamos nuestra relación con buena fe, con
diálogo –que por supuesto no es la suma de monólogos- sin oportunismo ni
amarillismo. Si en vez de dejar que antropólogos e historiadores del futuro
escarben para reconocer lo que ellos hicieron procuramos mantener su memoria
como parte de nuestras vidas, habremos hecho mucho más que celebrarlos cada
28 de agosto como se hace en México desde 1983.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
Recibir Educación
24 de agosto de 2015
Recibir educación es un derecho de todo individuo. En términos de la
constitución mexicana cuya vigencia inició en 1917 y más allá de las
múltiples modificaciones, dicho privilegio tiene varias características
como: el ser laica, democrática, nacional, de calidad, contribuyente a la
mejor convivencia humana. Por su parte, el Estado tiene ciertas obligaciones
como: que haya gratuidad en los niveles públicos de preescolar, primaria
secundaria y últimamente en el medio superior dejando abierta la posibilidad
de que empresas privadas eduquen.
Pocas responsabilidades gubernamentales han sido tan descuidadas como la
de proveer educación. El sindicato, de ser un ente que de origen debería
velar por los intereses de sus agremiados se convirtió en fuerza política
que se negocia con los partidos y otros poderes de facto. Las complicidades
han llegado a extremos tipificados en el derecho penal. Los funcionarios del
ministerio de la materia poco saben del tema y por ende son parte de un
engranaje perverso, que a final de cuentas lastima a la nación, la sociedad,
los padres de familia y sobre todo a los educandos.
¿Qué han hecho los responsables de garantizar el derecho a la educación
para evitar que en vez de ir a la escuela los niños permanezcan en
camellones, mercados y puestos de ambulantes? ¿Cómo se disciplina a pseudo
maestros que aprovechan el aula para imbuir “métodos de lucha” como lo haría
cualquier miliciano con los niños secuestrados en África o Asia? ¿Con
encarcelar a una anciana se pagan las culpas de todos quienes cometieron el
crimen de moldear casi tres generaciones de mediocres?
En cualquier tertulia donde el tema es tocado la queja del empresario es
: “El problema es la formación de la gente con todo y títulos no asimilan
ningún proceso de capacitación” "Los jóvenes de hoy no saben pensar” "Me
encontré con un grupo donde todos pasaron matemáticas, pues la maestra –de
una preparatoria patito- les dio la liga para un programa de cómputo donde
meten los factores y sacan los resultados pero sin entender la lógica de la
materia” Así las cosas los reclutadores, buscan gente que sepa sumar y
restar para puestos de cajeros; desechan a los egresados de algunas
especialidades de ciencias que se supone los habilitan para la estadísticas
y prefieren entrenar encuestadores recién salidos de la media superior en
actividades sencillas y específicas; se resignan a lidiar laboralmente con
personas que para nada tienen “el amor a la patria, el respeto a los
derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la
independencia y en la justicia”[1]. Tiene más de una década que se incluyó
en la constitución el anhelo de que la educación será orientada en base a
los resultados del progreso científico, luchando contra la ignorancia y sus
efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios….. ¡Aplausos! ,
pero el hecho es que más allá de los negocios otorgados a algunos
favorecidos para regalar tabletas, computadoras y otras linduras cuyos
avances no se usan por falta de suministro eléctrico o de capacitación del
profesor, esto no ha pasado de ser un buen propósito también incumplido.
Hoy, deben haber vuelto a las aulas millones de niños en México, por
supuesto el tema de la movilidad es un factor de tensión, aun cuando los
disidentes de la CENTE hayan dicho que ahora su lucha será desde las aulas.
Solo el viernes, sin más maestros que los encargados de cuidar el campamento
del monumento a la revolución en el DF, se reportaron cinco plantones y
concentraciones de protesta; si a ello le agregamos los baches, las
ocurrencias manceristas, el monstruo del ambulantaje, los franeleros, los
taxis en lucha interna y la mil veces negada y minimizada delincuencia en la
ciudad lo que se vislumbra es una semana difícil.
Para cada caso concreto de movilidad, los ciudadanos han propuesto
soluciones de sentido común –ese tan escaso entre los delegados y su legión
de achichincles- pero, además de limitados académicamente hablando, ven a
los gobernados como enemigos y se les dificulta concebir una propuesta que
no traiga aparejada alguna ganancia tangencial al presupuesto auditable.
El titular de la SEP convalece, al parecer en un proceso que no será
menor a dos meses y hasta que se de el cambio de rector en la UNAM todo lo
que pueda ocurrir, se decidirá como antes “en lo oscurito” o más moderno “en
las cúpulas” o menos agresivo “políticamente”. Los entes calificadores –de
profesores, alumnos y proveedores- seguirán con su chamba; mientras no haya
otra línea los maestros de primaria se abstendrán de reprobar a niños que
deben obtener tu certificado para mejorar las estadísticas. Los niños más
frustrados encontrarán la manera de seguir haciendo bulling a los “débiles”,
el pueblo tratará de resolver el gran cuestionamiento ahora que le han
quitado el poder económico a la sección 22 ¿Quién se quedará con ese recurso
casi en la víspera del cambio de gobernador en Oaxaca? Y hasta las escuelas
privadas habrán de revisar sus planes de negocio, pues con la crisis muchos
de los padres optarán por la escuela gratuita. Y así las cosas, la
maquinaria burocrática seguirá funcionando aun con los recortes
presupuestales porque el diezmo a proveedores de pizarrones, mobiliario,
útiles y hasta programas encaminados a obtener la renovación de RVOES se
triplicará y se harán efectivas algunas de las multas a funcionarios y
proveedores corruptos[2].
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
¿Que falta?
17 de agosto de 2015
Las doctrinas económicas y socio-políticas van, vienen, se dictaminan
obsoletas o actualizan. Son materia prima de escritores y analistas sobre
todo cuando se trata de explicar lo que ocurre en un mundo, donde la
desigualdad se aminora a costa de la restricción de la libertad, los avances
científicos y tecnológicos sorprenden a unos pocos e idiotizan a los muchos
y el hambre o la pobreza siguen siendo un factor para enaltecer egos,
sodomizar infantes y explotar al menos favorecido.
Los millones de discursos vertidos acerca de los derechos laborales,
podrían envolver al planeta, sin que por ello los trabajadores temporales
mexicanos[1] en USA tengan la seguridad de la tutela y protección
prioritaria en cualquier sistema jurídico según afirmó Thomas Perez,
secretario del Trabajo de Estados Unidos. Tampoco es mucho lo que la OIT o
las autoridades de naciones ex soviéticas, puedan hacer, cuando la
producción agrícola de países considerados por Rusia “no amigos” es
regresada como medida de sanción política al territorio que originalmente la
exportó. Nos faltaría espacio para enunciar ejemplos de trabajo –mal pagado
de origen y luego devaluado por acciones de presión comercial- carente de
valor en un sistema regido por el mercado, que obliga a buen número de
personas en la tierra a no recoger cosechas, tirar la leche o regalar las
verduras por reglas promotoras de la “misericordia con los pobres” por un
lado y por el otro asignando valor cero a su trabajo.
Pero el tema de la indefensión de los trabajadores va más allá del ámbito
agropecuario. En materia financiera por ejemplo, los bancos han excluido a
sus trabajadores de las mínimas canonjías plasmadas en constituciones y
diversos documentos de los organismos internacionales. El banco mexicano con
importante participación de City Bank, informó entre el 2013 y el 2014 a sus
empelados de nivel gerencial que de no demostrar una puntuación superior a
80 en una valoración tramposa, dejarían de ser contratados por dicha empresa
y pasarían a sistema de Out sourcing. Con ello fueron afectados miles de
mexicanos con más de 27 años de servicio –que empezaron como cajeros,
asistentes en la puerta de la sucursal etc.- a los cuales de un plumazo se
les despareció su antigüedad, su derecho a servicios médicos y sobre todo el
acceso a alguna jubilación. ¿En la lista de casi 150 patrones multados por
la STPS, en México hay alguna empresa bancaria? ¿Dónde quedaron los fondos
sindicales de cuando esta gente era cajero y decidió afiliarse? ¿Será por
esto que los bancos internacionales tienen a México como un nicho de
ganancia superior a cualquier otro en el mundo? ¿Sabía que este robo laboral
ha alcanzado incluso a personal de su dirección jurídica e incluso del
corporativo?
Hay la sospecha, que los acuerdos anunciados por un subsecretario de
materia laboral con los jornaleros de baja California tiene mas fundamento
en el interés de frenar la inmigración hacia el norte que en la intención de
hacer justicia laboral.
Casi fueron simultáneos los anuncios del interés de “estrechar lazos de
colaboración entre los dos países en materia laboral” que la oferta de hacer
junto con el gobierno de Baja California, el apoyo del IMSS y la SAGARPA un
sistema de pagos equivalente luego de considerar en 19 empresas: número de
hectáreas, de trabajadores, tipo de subsidio, carácter o no de exportadores
etc. Todo ello envuelto en la promesa de crear más empleos.
Empleos anhelados lo mismo en Canadá que en Chile, puestos de trabajo
negados a profesionistas mayores de 50 años o a obreros desplazados por
robots, igual en las minas de cobre de la zona mapuche que en las de oro o
plata de Sonora y otros territorios mexicanos.
Para lo adalides del comercio global, la economía de mercado y todas la
ofertas de bonanza del banco mundial, el FMI y todos los acuerdos, tratados
y consensos basados en este capitalismo depredador del estado nación, el
aumento casi geométrico de la miseria, el desmantelamiento de la sanidad, la
privatización de la educación y otros tantas postulados inherentes en
beneficio de las empresas transnacionales parecen no causarles preocupación.
Vender -coches, joyas, propiedades- hipotecar o endeudarse es parte del plan
de enriquecimiento de los pocos que han acumulado capital. Para quien tenga
la capacidad, el valor o la simple conciencia de que no hay otro camino que
la protesta, los gerentes públicos –presidentes, gobernadores, legisladores
e incluso jueces- deben cumplir con la cuota de represión de marchas,
mítines, leyes o sentencias injustas e inconformidades de todo tipo. En el
SAT mexicano por ejemplo se reconocen 20 mil amparos de contribuyentes que
se consideran afectados por las reformas fiscales. Los abogados que
defienden estos temas no son parte de la burocracia, sino despachos
contratados a cuyos abogados tampoco le son reconocidos sus derechos
laborales.
El discurso publicitario dice que toda reforma fiscal es impugnable, pero
en la realidad, Usted sigue recibiendo notificaciones para “cumplir
obligaciones” de un propietario que le vendió su casa hace 40 años;
instancias como las juntas de asistencia privada, se apropian del trabajo de
grupos altruistas por haber cambiado de domicilio y cualquier otro pretexto
que les permita simular derechos. Lo único que no importa es la población o
el ciudadano común considerado desechable por su condición de edad,
disidente, enfermo o cualquier otro -inclusive el éxito y el ejercicio de
una idea o programa- que no convenga a los intereses de unos pocos a los que
simplemente les peguntamos ¿Qué les falta? ¿Para que tanta ambición si a
final del día partirán por el mismo camino que todos aquellos a quienes han
envidiado, perseguido, difamado o explotado?.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
70 años
10 de agosto de 2015
Como si se tratare de una pieza orquestada -con el escenario de la
oposición Israelí y aliados- contra el acuerdo que permitiría el uso de
energía nuclear en la zona a países considerados enemigos de este joven
país, prácticamente todos los medios masivos del mundo difundieron y “se
condolieron” por la masacre de cientos de miles de japoneses que hace 70
años habitaban Hiroshima y Nagasaki.
Para nada la intensidad propagandística, se puede comparar, con la tenue
referencia al indecible calvario de más de un millón de seres humanos de los
que apenas sobrevivieron menos de ocho mil en Polonia. Tampoco recordamos
que el pasado febrero se hiciera referencia a los mil trescientos aviones
aliados –ingleses y estadounidense básicamente- que en solo tres días
lanzaron casi cuatro toneladas de bombas sobre Dresde, matando a un número
similar de personas a las muertas en las islas japonesas.
Llamar la atención de lo que ocurrió y lo que vieron quienes liberaron
campos como el de Bergen-Belsen cercano a Hannover o Dachau[1] parece ser
menos importante que las cifras de inmigrantes sudamericanos hacinados en
cajas de camiones rumbo a la tierra del sueño americano ¿Los redactores de
noticias y analistas de la violencia se han asomado a los horrores ocurridos
desde 1939 a 1945? ¿Se minimiza la rendición incondicional de Alemania al
fin de la II guerra mundial en Reims, porque no hemos sido capaces de
mantener la paz?,. Después de acto similar en Japón el 14 de agosto de 1945,
¿todos los ejércitos se imbuyeron de un espíritu pacifico?
Cincuenta estados del mundo de la posguerra firmaron los 111 artículos de
la carta fundacional de las Naciones Unidas, que en octubre de ese mismo
año, iniciaron formalmente sus trabajos para “salvaguardar la paz mundial,
defender los derechos humanos, igualdad de derechos para todos los pueblos,
aumento del nivel de vida en todo el mundo”. El furor y ansias por la paz,
parece suspender los horrores de la guerra y en noviembre se fundó la UNESCO
-Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura- para “construir la paz en la mente de los hombres mediante la
educación, la cultura, las ciencias naturales y sociales y la comunicación".
Si el conocimiento de la historia no fuera inquietud de solo unos
cuantos, nos preguntaríamos ¿Por qué el Tribunal Militar Internacional en
Nuremberg, no le dio la importancia que debía a los casos de violación de
niños –sin distinción de sexo porque se dice que los alemanes violaban
varones en tanto que el ejército aliado lo hacia con niñas- y mujeres? ¿Qué
pautas guían una propaganda que resalta las atrocidades en contra de mujeres
coreanas por parte del ejército japonés y no es capaz de acercarse a cifras
más o menos creíbles en feminicidios de Ciudad Juárez o el estado de México?
Hace 70 años, murieron –por suicidio elegido o inducido o por otras
causas: Hitler, Mussolini, Goebbels, Patton y varias centenas de mujeres
alemanas y francesas víctimas de violaciones realizadas de manera
tumultuaria, a punta de pistola o con la oferta de un kilo de papas, con el
cual la familia podía mitigar el hambre.
De los niños de la posguerra, se ha escrito tanto y se ha logrado tan
poco. La cifra negra es mucho peor que los delitos no denunciados ante el MP
–hoy fiscal- del sistema penal mexicano. Una aproximación la han obtenido
valientes historiadoras a partir del conteo de abortos y nacimientos de
entre 1945 y 1946. Además de los huérfanos –por padres que murieron en
combate o que fueron tomados prisioneros sobre todo por el ejército rojo-
estaban los hijos de soldados alemanes con mujeres de los países ocupados.
Para efectos de cobro de pensiones y beneficios sociales, adoptaban la
nacionalidad del padre; pero al ser derrotados eran odiados por la familia
de la madre y los habitantes de los países liberados. El rechazo de la
población en la cual vivían madres solteras llegaba a límites de mayor
violencia sobre todo en las poblaciones pequeñas. Las mujeres de Holanda,
Francia e incluso Alemania, que después de abril de 1945, salían a las
calles a recibir al triunfante ejército aliado victorioso, tornaron su
entusiasmo por rechazo total después de que la práctica de la violación
continuo aun en esta etapa “de paz”.
A 70 años de distancia, parece que es muy poco lo que la humanidad ha
asimilado acerca de estos temas. Hoy están ahí los miles de desaparecidos,
asesinados, violados, robados y, en general, engatusados por personajes
completamente comprometidos con el mal. Se siguen vendiendo caro los
hacedores de imagen, los “expertos en propaganda” y una legión de sádicos
incapaces de inmutarse por el dolor infringido al otro.
Los hijos y nietos de aquel horror ocurrido hace 70 años, se avergüenzan
de sus orígenes o refundan grupos tratando de emular a sus padres y abuelos.
Caminan, como si se tratara de muertos sin alma, millones de seres amorales,
perversos, vengativos en espera de que su privilegio de hermanos, esposos,
padres se invista del poder suficiente para sacar a flote todo su odio y
resentimiento psicosocial. El amor se circunscribe a lo genital, la
democracia es uno de los grandes negocios globales, lo espiritual o se
inscribe en lo comercial o cae en absurdos que se suponían superados con el
avance de la civilización. Dios no existe –si es católico, musulmán, o
judío- pero se le permite "vivir” entre la mitología fantasiosa de los
pueblos más antiguos. ¿Será que nos faltan otras 7 décadas para asimilar lo
que hemos fallado?
[1]Cinco semanas después de que Hitler se convirtiera en Canciller alemán.
-1933- en Dachau se empezó a usar personas como conejillos de indias para
pruebas médicas y científicas en experimentos carentes de límite ético. Se
cree que 32.000 humanos murieron entre sus muros y ante el dantesco panorama
observado por los norteamericanos, éstos ejecutaron de manera sumaria a tres
decenas de alemanes. Los pobladores de la zona fueron obligados a enterrar
más de nueve mil cadáveres, tras la liberación.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
El poder de enseñar
3 de agosto de 2015
Concomitante a la crianza biológica del niño, en las sociedades tribales,
esencialmente matriarcales, a este se le trasmitían ciertos hábitos y
conocimiento acerca de la vida y el trabajo que, de alguna manera eran
“evaluados” al llegar a determinada edad en la cual se verificaba su aptitud
o preparación para tareas de la juventud. La iniciación en este cambio de
etapa, tenía como misión primordial el dilucidar si había capacidad para
soportar privaciones, dolor y determinadas aptitudes para el trabajo que en
los inicios sociales tenían que ver con la pesca, la cacería y la defensa
propia del grupo.
Este proceso identificado inicialmente como un mecanismo biológico vital,
va pasando de la rectoría materna, a la de adultos masculinos –generalmente
reconocidos como padres- que conforme avanzaban en la edad cambiaban su
función de lucha intensa contra lo desfavorable de la naturaleza a la de
custodios de conocimiento acumulado en términos de costumbres, técnicas para
cuidar la salud y la vida, estrategias bélicas defensivas o expansionistas.
Llegar a viejo era casi siempre sinónimo de sabiduría en las sociedades
primitivas. Salomón, un rey que inició sus responsabilidades siendo apenas
un adolescente escuchaba y tomaba decisiones en base a los dichos de su
consejo de ancianos. Nabucodonosor entendía de tal manera el valor de la
educación que luego de destruir el tempo de Jerusalén, tomó a los mejores
exponentes juveniles del pueblo sojuzgado y los llevó a su palacio para
instruirlos sobre su cultura y costumbres.
A lo largo de la historia uno de los factores de desigualdad de clases ha
sido el acceso o no a la educación. Los nobles casi siempre tuvieron
educadores cerca de sus hijos. Si bien las niñas generalmente no eran
instruidas en temas de lectura, escritura o pensamientos en boga, si se
convertían en delicadas ejecutoras de música –sobre todo en piano- expertas
en artes culinarios, y labores manuales –cocer, diseñar etc.- en sociedades
donde aun no existían máquinas ni fábricas que elaboraran camisas y
pantalones por millones como en la época de la China Maoísta.
A medida que la complejidad social aumenta, la educación empieza a
volverse algo público y a considerarse un derecho. Así llegamos en casi todo
el mundo a la gratuidad y el laicismo; pero a final de cuentas al igual que
en las épocas más remotas, se entiende que el que educa tiene cierto grado
de poder y si este poder no se ejerce en justicia, con sabiduría y con la
visión de beneficiar al educando, lo que resulta son monstruosidades como la
de grupos con membrete sindical que presionan, rompen, atacan, gastan el
dinero colectivo y en su suma evitan el verdadero desarrollo no solo de los
niños sino de adolescentes e incluso profesionales cuyas capacidades a la
hora de la competencia vital no resisten la urgencia de un desempeño eficaz.
Mientras que en Oaxaca han crecido monstruos como el IEEPO, también en la
estructura general de la SEP, hay una burocracia tan enraizada que aun
cuando los titulares de diversas dependencias –desde el primer titular
pasando por los subsecretarios y hasta direcciones de área- cambien, los
vicios y corruptelas se mantengan.
Ahora que por obra y gracias del TLC, el comercio mundial y la supremacía
del mercado, la educación se ha convertido en objeto de consumo, la
liberación de RVOES[1] es un verdadero vía crucis que deben enfrentar las
instituciones –básicamente particulares- para aumentar, modificar o mejorar
su currícula. La burocracia es tan intrincada y perversa, que se han
constituido despachos expertos en esta tramitología, los cuales venden sus
servicios y experiencia a universidades y preparatorias, a efecto de que
ellas dediquen su mayor esfuerzo en la educación. Sin embargo, ante la
dilación y ambigüedad de las decisiones de funcionarios de la SEP, el tiempo
pasa, los estudiantes avanzan en sus ciclos de aprendizaje y a final del día
se encuentran que por la sinrazón que sea, -no llegar al precio, cursar por
un episodio emocional que afecta la función o responder a algún tipo de
consigna- alguna persona decide no dar el certificado esperado, sin pensar
por un solo segundo en el perjuicio que se causa al educando.
En medio de esta irresponsabilidad el ámbito de corruptelas prolifera y
se agranda. Tan malo el tema de obtener diplomas y certificados
apócrifos[2], que dejar sin título a alguien que dedicó cuatro o cinco años
de su vida en aulas que por una decisión unilateral no fueron reconocidas
por un personaje que no merece estar en el ámbito de la educación. En menos
de tres años en la SEP, ha habido cambios de titulares de subsecretarias, se
han hecho públicas acusaciones en contra de personajes que con una mano
dificultan el avance educativo y con la otra favorecen a familiares de los
jefes acusados de falsificación de documentos[3]. Por otra parte, en los
exámenes de admisión, se encuentra un universo mayoritario de alumnos con
una calificación menor al 40% de aciertos, pretendiendo entrar a las
preparatorias y universidades sin tener conocimientos básicos de ortografía,
redacción, aritmética y manejo de cultura general. ¿Bastará con “darle su
merecido” a la estructura dominada por la CENTE para corregir todo esto?.
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