INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
¿QUÉ LE SACÓ DON BELTRONE A JAVIER DUARTE?
* Lo apretó y lo soltó * ¿Los millones para Héctor Yunes? * El apretón de
Cesar Camacho * Se queda pero se fortalece Yunes Linares * 100 mil
universitarios contra el gobernador * Y son votos contra el PRI * Carnaval
político en Coatza * Política aldeana del marcelismo * Repudian a Bolaños en el
OPLE 29 * Tino Jr niega ser Tino Jr * Corpi no va por PT * Será suplente de
Amado en Morena.
29 de febrero de 2016
Como un capo, cobra Don Beltrone el derecho de piso a Javier Duarte, los
dineros de la campaña, el recurso para no dejar morir a Héctor Yunes, así tenga
que instarlo a encarar la ley, explicar qué hizo con los 35 mil millones de
pesos que le demanda la Auditoría Superior de la Federación y qué tanto se ha
hundido en la corrupción.
O libera el dinero para la campaña del PRI o lo arroja del gobierno de
Veracruz.
Lo apretó con una frase letal: “Javier Duarte deberá de estar presentando,
obviamente, cuentas concretas y verdaderas a los veracruzanos”.
Entrevistado por el periódico Reforma, el 23 de febrero, en Villahermosa,
Tabasco, Manlio Fabio Beltrones Rivera clarificó:
“Al PRI nos ocupa mucho cualquier señalamiento que se pueda hacer de bueno o
mal gobierno y actuamos en consecuencia”.
Luego diría Manlio, el líder priista: Al PRI nacional “le ocupa” que se hable
bien o mal de un gobierno, por lo que estaría atento a las explicaciones del
gobernador de Veracruz.
Y en torno a lo expresado por el precandidato priista al microgobierno de dos
años, Héctor Yunes Landa, Yunes rojo, que ahora promete meter a la cárcel a los
pillos de su cuadra, a los duartistas y fidelistas que se han robado el dinero
de los veracruzanos, incluso proceder penalmente contra Javier Duarte,
puntualizó:
“Héctor Yunes ha hecho un compromiso y el compromiso es cero impunidad con el
pasado, con el presente y cualquiera que delinque en el futuro”.
Eso fue el 23 de febrero. El 24 sufrió amnesia súbita.
Javier Duarte —dijo Don Beltrone— ‘‘es un gobernador postulado por el PRI,
que contará siempre con la consideración y la exigencia de su partido de que
deben hacerse las cosas bien, como en todo el país’’.
Y algo que sólo es propio del camaleón: los “rumores en torno a Duarte”
obedecen a que “estamos en épocas electorales”, lo que provoca que “candidatos y
precandidatos se ensañaran al respecto”.
¿Ah, sí? ¿Héctor Yunes también es de los precandidatos que se ‘ensañaron’ con
el gordobés?
Y resulta que los informes de la Auditoría Superior de la Federación, las
denuncias penales, la expresión del auditor superior, Juan Manuel Portal en el
sentido de que "ojalá" Javier Duarte fuera a parar en la cárcel, son sólo
"rumores".
Don Beltrone en dos tiempos. Don Beltrone apretando Javier Duarte. Don
Beltrone encubriendo a Javier Duarte.
Decía Manlio Fabio que “Javier Duarte deberá de estar presentando,
obviamente, cuentas concretas y verdaderas a los veracruzanos” y que “le ocupa”
que se hable bien o mal de un gobierno, por lo que estaría atento a las
explicaciones del gobernador de Veracruz.
Y luego, acalambrado con el mensaje el gordobés, el capo político cede y
concede: por ser un gobernador emanado del PRI, tendrá consideración con uno de
sus alfiles. O sea, el PRI considerado con la corrupción. Como siempre.
César Camacho Quiroz, líder de los diputados priistas en San Lázaro, también
embistió a Javier Duarte. Se mostró anuente a instalar la comisión instructora
para seguir el juicio político que impulsa desde hace un año el PRD y que ahora
apronta el PAN.
“Creo que, más allá de declaraciones —expresó—, cualquiera, político o no,
tiene que responder de sus actos u omisiones”. Otra señal.a
¿Qué ocurrió con el chip de Don Beltrone para embestir y dar marcha atrás en
cosa de 24 horas?
Según fuentes cercanas al duartismo y la fidelidad, el tema es el flujo de
millones para la campaña de Héctor Yunes. Y la cuota para Manlio Fabio y el
grupo que construyó la candidatura del senador choleño.
Pero Javier Duarte se resiste a abdicar. Hace su juego el gobernador, retiene
recursos —obviamente ilegal que con dinero público se financie la campaña del
PRI, pero eso es lo suyo— y fuerza una negociación con Manlio Fabio Beltrones,
César Camacho y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con
quien se reuniera la tarde-noche del 24 de febrero.
Cerrar las válvulas de dinero al PRI en vísperas de una campaña, es
equiparable a los que le ocurre al narco cuando le asestan un golpe financiero,
le congelan las cuentas bancarias y le frenan el dinero líquido.
Si no fluye recurso para comprar droga, para adquirir armas, para pagar
sicarios, a quienes transportan el producto; si deben suspender la renta de
aviones, el pago a policías, ministerios públicos, jueces, políticos, la
parálisis llega. Sin dinero, se muere el negocio. Neutralizado el operador
financiero, se derrumba el imperio.
Igual es el PRI. Sin dinero proveniente de las arcas públicas no hay campaña,
no hay promoción del voto, no hay operación electoral, no se puede comprar el
voto, no se compra prensa, se derrumba el candidato, no despega, se vuelve
incontrolable el órgano electoral, se sale de control el tribunal electoral.
Sin recursos, no es factible la movilización de militantes, los mitines
masivos y las brigadas, o la pinta de bardas, los pendones colgantes, los
anuncios espectaculares, o el pago de espacios en los medios de comunicación, la
nota disfrazada, el reportaje disfrazado, la entrevista disfrazada, el
comentario disfrazado.
Así apretó Javier Duarte a Héctor Yunes, ahorcado el precandidato del PRI,
sin los miles de millones que se requieren para permear Veracruz, para comprar
conciencias, para rentar el voto, para consumar el fraude, que es la única
fórmula de triunfo para el tricolor. Dinero sucio para una elección sucia.
Vía el financiamiento subterráneo, sin huella los dineros del pueblo en la
precampaña de Héctor Yunes, Javier Duarte pretendía —o pretende— imponer
candidatos a la diputación local en diferentes distritos, a Corintia en Xalapa,
a Vicente Benítez en Santiago Tuxtla, a Karla Enríquez en Cosoleacaque, a
Deantes en Zongolica o en la lista plurinominal. O sea, el duartismo caminando
con Héctor Yunes para que todo siga igual.
De ahí, según una fuente allegada al duartismo y a la fidelidad, vino la
reacción de Don Beltrone, secundado por César Camacho, seguidos por Osorio
Chong. De ahí el apretón y el mensaje, instado a dar la cara, a explicar qué
hizo con los 35 mil millones de pesos que no solventó ante la Auditoría Superior
de la Federación.
No mueve a Manlio Fabio la justicia y el combate a la corrupción, las
trapacerías de Javier Duarte, el abuso de la pandilla duartista, la
deshonestidad desde las instituciones.
Lo que lo movió para embestir al gobernador de Veracruz fue el dinero para la
campaña de Héctor Yunes, así sean recursos públicos, así sea el dinero de los
veracruzanos, así sean los 35 mil millones que no solventó Javier Duarte, pero
que le vienen bien, aunque sea una parte, al precandidato del PRI. Algo de esos
recursos le han de tocar a quien otorga la candidatura. El derecho de piso.
Se queda Javier Duarte en el gobierno hasta después de la elección. Mal para
Héctor Yunes, el que pregona y vocifera que lo va a encarcelar. Ajá.
Recuérdese que el hoy precandidato del PRI fue secretario particular de Fidel
Herrera Beltrán, luego subsecretario de Gobierno y finalmente líder del
Congreso, líder tapadera del endeudamiento criminal, las cuentas públicas y el
atraco a Veracruz. Héctor Yunes fidelista.
Sería después presidente del PRI en Veracruz, siendo Javier Duarte
gobernador. No hubo evento en que no lo colmara de elogios. Él, Héctor,
presidente formal del PRI; Javier, líder real del priismo, según el evangelio
del Yunes rojo, rastrero el discurso. Luego, en 2012, llegaría a senador y en la
Cámara Alta guardó silencio ante el desastre político, financiero y social que
envolvía a Veracruz. Héctor Yunes duartista.
Mal le viene a Héctor Yunes que Javier Duarte permanezca en el gobierno
estatal pero los dineros mandan y el recurso para la campaña, y para el
bolsillo, no se pueden desdeñar. Día que pasa pesa más el lastre que representa
el cordobés, desprestigiado, convertido en un tirano que reprime a pensionados,
que persigue a activistas, que le roba a la Universidad Veracruzana, que fomenta
el clima de violencia contra la prensa, que incrementa la desaparición forzada,
que le retiene pagos a sus trabajadores, que ya tiene a Veracruz en la quiebra
financiera, impagable la deuda en el corto plazo, con 120 mil millones de pesos
en créditos y adeuda a medio mundo, incluido el Tribunal Superior de Justicia y
el órgano electoral.
Mal le viene al PRI pero bien le cae a Miguel Ángel Yunes Linares, Yunes
azul, precandidato de la alianza PAN-PRD, que traduce los negativos de Duarte en
voto de castigo para Héctor Yunes, su primo.
Atiza Yunes Linares el odio de los veracruzanos para el gobernador priista.
Si Javier Duarte hubiera dejado el gobierno, Yunes azul habría perdido su
principal objetivo de campaña. Pero se quedó y eso se transforma en capital
político e intención de voto para la alianza “Unidos para Rescatar a Veracruz”,
la alianza PAN-PRD.
Mientras, Manlio aprieta, amaga con echar a Javier Duarte del gobierno
estatal y lo obliga a financiar la campaña del PRI en Veracruz. El dinero o la
renuncia.
Como un capo le cobra Don Beltrone al gobernador.
Archivo muerto
“Duarte ratero, devuelve el dinero”; “Duarte, Duarte, devuelve lo que te
robaste”; “Que pague, que se vaya”; “Duarte, ratero, devuélvenos la lana”. Esas
y muchas otras eran las arengas, los reclamos, la ira desfogada de
universitarios —estudiantes, catedráticos, funcionarios, empleados, ex alumnos—
y sociedad en general, que en Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, en toda la
entidad, expresaban su indignación al ahogamiento financiero orquestado
torpemente por el gobernador de Veracruz. Se escuchó el Himno Nacional, Va
Pensiero de la obra Nabucco, de Giuseppe Verdi, el canto que refiere el exilio
hebreo, el canto de los italianos frente al invasor austríaco. Viernes 26 de
febrero. Otra lección de los veracruzanos a Javier Duarte, conminado a saldar
los 2 mil millones de pesos que le adeuda a la UV, no sólo por los
universitarios sino también por el Senado de la República. Le llama mezquino el
doctor Hilario Barcelata Chávez, economista, catedrático y coordinador del
Observatorio de las Finanzas Públicas (OFP). “La propuesta de otorgarle el tres
por ciento del presupuesto estatal a la Universidad Veracruzana (UV), que
inventó el gobernador Javier Duarte de Ochoa, no serviría para nada”, dice.
Duarte propone en su iniciativa al Congreso para dotarla de autonomía
presupuestaria —un subterfugio para amainar el vendaval— garantizar el 3 por
ciento del presupuesto del gobierno de Veracruz para la UV. Barcelata lo refuta.
Actualmente se le asigna el 2.3 por ciento. El incremento sería sólo del 0.7 por
ciento. “Esas son migajas, muestra del desdén y avaricia del gobierno del estado
en una trampa mortal para someter a la Universidad Veracruzana a un presupuesto
miserable, no lo aceptamos y no lo vamos a permitir”, agrega. Hilario Barcelata
sostiene que para otorgarle verdadera autonomía presupuestaria se requiere
garantizarle a la UV el 5 por ciento del presupuesto del gobierno estatal, o sea
unos 4 mil 927 millones de pesos anuales. Habla también de la agresión a los
cinco universitarios en Xalapa, el 5 de junio de 2015, atacados por un grupo de
golpeadores, que les afectaron seriamente su salud y el ritmo de su vida. Por
eso no amaina el repudio universitario. Son 78 mil estudiantes, según
información en el portal de la UV. Son 6 mil académicos. Son 12 mil integrantes
de la plantilla de empleados. Más de 96 mil integrantes de la comunidad UV, casi
100 mil que traducidos por tres familiares representan 300 mil votos de castigo
al PRI, a Javier Duarte, a Héctor Yunes. Bien por el gobernador. Su partido se
lo agradecerá… De aldea, la política que desarrolla el marcelismo en
Coatzacoalcos. Dirimen fuerzas los hijos de Marcelo Montiel, no en foros de
reflexión, no en el terreno de las ideas, no llevando desarrollo a las colonias.
No, vacían el talento y la sagacidad, su moral política, en el carnaval, usando
recursos públicos, obligados a marchar y bailar los integrantes de las
comparsas, que no son otra cosa que empleados municipales, que a lo largo de
varias semanas debieron acudir a ensayar fuera de sus horarios de trabajo, sin
nadie que les sufragara el gasto de taxis pues se debían retirar cuando el
servicio de transporte urbano ya había concluido. Qué manera tan deplorable de
hacer política. Competía la comparsa del DIF de Jesús Moreno contra “Vamos
Rumbeando” de Víctor Rodríguez, el futuro candidato del PRI a diputado local,
aunque su domicilio electoral se halla en el distrito 30; o contra los
“Caballeros de la Salsa” de Oliver Damas de los Santos, el secretario de
Gobierno, y del mismo alcalde Joaquín Caballero Rosiñol; o la comparsa de
Tesorería, de Alfonso Morales Bustamante, ex hombre fuerte de Marcelo Montiel; o
la de Obras Públicas, del titular, Fernando Ramos, quien contrató a las mejores
edecanes. Otros políticos y pseudopolíticos que usaron el carnaval para exhibir
que sus alcances son de risa, fueron Ramón Ortiz, José Uribe, Gersaín Hidalgo y
Llave Ciudadana, ésta agrupación del panista Rafael Abreu Ponce. Miseria pura,
pues lo más relevante era saber qué tanto podría hacer Víctor Rodríguez —el de
las denuncias penales en la PGR por robo de recursos federales y obras fantasma
en la Sedesol federal, siendo subdelegado administrativo, junto al entonces
delegado, Marcelo Montiel— y su gente se registró, bailó y luego sus fans le
fueron a aplaudir. Y a todo esto, ¿cuánto le cuesta al erario público el rejuego
pueblerino del marcelismo, cuánto invierten en vestuario, coreografía,
horas-hombre, obligando al personal a participar en un evento que la mayoría
deplora? De la desorganización, de la elección de la reina y el rey, los votos y
el fraude, las gradas en mal estado, la exclusión de las promotoras
identificadas con Víctor Rodríguez, en otra entrega… Confirmado: rufianazo,
parcial, lenguaraz, Agustín Bolaños Castillejos, remedo de consejero electoral
en el distrito de Coatzacoalcos Urbano, el distrito 29 de Veracruz. Exigen
apercibimiento e incluso destitución los representantes de los partidos
políticos, hartos de sus excesos verbales, su protagonismo, su patética
ignorancia de lo que son los principios democráticos y la neutralidad que se le
exige a quien tiene como misión vigilar y sancionar una elección. Parecía de
trámite la sesión del 25 de febrero cuando el representante del PAN, Moisés Nava
Ramírez, pidió amonestar a Bolaños Castillejos por expresión vertida en el
portal informativo Imagen y Política. Dijo el consejero que el precandidato
perredista a diputado local, Alejandro Wong Ramos, “sólo iba a fingir para que
le dieran terrenos”. Respondió Wong Ramos señalando que Agustín Bolaños había
promovido a algunos candidatos independientes. Se le fueron encima PRD, Morena y
Movimiento Ciudadano. Negaba todo Agustín Bolaños y se decía calumniado cuando
el representante panista exhibió una impresión de pantalla con sus comentarios,
bajo el nombre de Tino Bolaños. Así aparece en cuentas de Twitter: en una Tino
Jr y otra Tinobb Jr, donde abundan los desnudos. Protegido de la agente
municipal de Villa Allende, Keren Prot; su papá, el regidor chagrista Noriel
Prot Álvarez —“tenemos negocios”— y el grupo joaquinista, o sea el PRI en pleno,
Agustín Bolaños usa pseudónimos para atacar a partidos y políticos, olvidando
que su fotografía lo delata. Aquí lo dijimos desde el 5 de febrero: el consejero
electoral Agustín Bolaños no es imparcial y un chivo loco sería infinitamente
más controlable que él… Rodolfo Corpi Lara no será candidato del Partido del
Trabajo a diputado por el distrito Coatzacoalcos I, el Coatza Urbano. Será
candidato suplente de Amado Cruz Malpica por el Movimiento de Regeneración
Nacional. Cambia de rumbo en cuanto se dio la renuncia del grupo encabezado por
el diputado Fidel Robles Guadarrama al PT y su incursión en Morena, jefaturado
por Manuel Huerta Ladrón de Guevara, ambos ex integrantes de la UCISVVER, ambos
ex perredistas, ambos de la línea de Andrés Manuel López Obrador, el Pejemesías,
ahora perdonador de priistas conversos, y cada vez más ligado a Javier Duarte…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
¡CRITÍCAME, HÉCTOR, CRITÍCAME!: JAVIER DUARTE
* Ruptura teatral y pactada * Beltrones recula * Más audios que exhiben a
Yunes Landa * “Mi jefe político es el gobernador” * El palacio en Valle de Bravo
* Los prestanombres y la familia * La hija del candidato y el zeta * UV: se
arruga el gobernador * PRI emite convocatoria * Víctor Rodríguez contra Amado.
26 de febrero de 2016
Patético, no hay secreto que guarde Javier Duarte. Hasta las rupturas
pactadas las revela, hasta la simulación de un deslinde lo ventea, hasta la
farsa de que el precandidato del PRI es un crítico de su gobierno, la desnuda.
“Yo mismo le pedí (a Héctor Yunes) que empezara a criticarme”.
Se incrimina y se absuelve, ajeno al impacto de sus palabras, destrozando la
estrategia mediática del precandidato Yunes Landa de un alejamiento, el castigo
para los que han saqueado a Veracruz, cárcel para los pillos que podrían
generarle una derrota al PRI.
¡Critícame, Héctor, critícame!
No hay veracruzano aguzado que crea en la ruptura oficial. Subido el tono del
discurso hectoryunista, refiere que hay que sanear y castigar. Lo dice primero
sin alusiones personales, apenas de refilón, imitando tímidamente a su rival y
primo, el panista Miguel Ángel Yunes Linares, que promete cárcel a los que
desviaron el dinero tomado de las arcas públicas. Sólo que Yunes azul sí los
identifica: Javier Duarte, Fidel Herrera y sus pandillas.
Es el discurso carcelario el que vende y como buen árabe, Héctor Yunes
también también es dado a traficar con la esperanza.
Luego le pregunta Joaquín López Dóriga en Radio Fórmula si encarcelaría al
gobernador de Veracruz, Javier Duarte, compañero en el PRI.
A él también, sentencia Héctor Yunes sin mencionarlo por su nombre, sin
mayores juicios, sin hincar el diente en la deuda pública, los 120 mil millones
de pesos, en los 35 mil millones de pesos detectados por la Auditoría Superior
de la Federación, parte de los cuales han merecido ya denuncias penales ante la
Procuraduría General de la República.
Sacudido Veracruz por Don Beltrone, el líder nacional del PRI, que expresara
que Javier Duarte debe dar la cara, hablar con la verdad a los veracruzanos y
rendir cuentas, en declaración al periódico Reforma, el martes 23, Javier Duarte
ni se inmuta.
Le cuestionan a Javier Duarte la embestida que ahora le dirige Héctor Yunes y
lo explica con una simpleza: “Yo le pedí que empezara a criticarme”.
Debe, según el gobernador, evitar cargar con el peso de su gobierno. O sea,
con la violencia sin freno, con la complicidad de la policía veracruzana con el
crimen organizado, con los levantados y secuestrados, con las ejecuciones
diarias, con el endeudamiento criminal y el desvío de recursos públicos, los que
contabiliza la ASF y los que provienen de otras fuentes, destinados a comprar
elecciones, a construir fortunas malhabidas y generar impunidad.
¡Critícame, Héctor, critícame!
Descarada, la farsa entre Héctor Yunes y Javier Duarte queda a la vista. La
exhibe el desgobernador con un desliz, uno más, como aquel de que Peña Nieto, el
presidente de México, le pidió encargarse de la sucesión en Veracruz.
Entonces explicó por qué: él, Javier Duarte, es el único amigo que tiene
Enrique Peña Nieto en Veracruz.
No se sabe si es mitómano o está desquiciado, o las dos, pero a raíz de tanto
desliz la prensa nacional comenzó a poner los ojos en Veracruz, hurgó en su
vida, desentrañó sus alcances, atenta a las locuras de un enfermo que detenta el
poder sin freno y sin mesura.
Manlio Fabio Beltrones Rivera lo había puesto contra las cuerdas. Debe rendir
cuentas y hablar con la verdad, expresó el líder del PRI.
Sentenciaba su suerte. Era el mensaje de que debía salir del gobierno de
Veracruz y mitigar la presión sobre el precandidato Héctor Yunes, trasladados
los negativos de su gobierno al abanderado del PRI.
Eso fue el martes 23. Un día después, don Beltrone matizaba, corregía,
reculaba. No hablaba de Javier Duarte sino de cualquier gobernador que debe
entregar buenas cuentas. Lo está haciendo bien y debe esmerarse en hacerlo
mejor, dijo el líder del PRI.
Pues no. Lo que Beltrones había dicho fue un golpe directo al gobernador.
Cuando le preguntó la prensa que si apoyaba a Javier Duarte, su respuesta fue
tajante: “Nosotros estamos respaldando a Héctor Yunes como candidato”.
Se entendió que el PRI le daba la espalda, que debía retirarse a tiempo, que
tomara una salida airosa. Y así fue el martes 23.
Algo echó para atrás a Beltrones. Alguien, quizá Peña Nieto, lo mostró como
difícilmente se le ha llegado a ver: obligado a retroceder. El capo político
dando reversa.
Complacido, decía el miércoles 24 Javier Duarte: “¿La declaración de hoy?
Creo que mata a la declaración de ayer, y la declaración de hoy deja muy clara
la postura del presidente del Partido Revolucionario Institucional a nivel
nacional”.
Nadie se precia de haber sometido a Beltrones. Javier Duarte sí. No deja el
gobierno o lo dejará cuando quiera. Quizá cuando se lo pida Peña Nieto, quizá ni
entonces. Quizá cuando le hayan garantizado una cuota de impunidad.
¡Critícame, Héctor, critícame!
Vilipendiado, zarandeado como nunca, Héctor Yunes simula un rompimiento con
Javier Duarte, endurecido el discurso, reclamando cárcel para los pillos que le
podrían provocar una derrota, hablando por los desvalidos.
Le responde Miguel Ángel Yunes, el virtual candidato de la alianza PAN-PRD,
que es una farsa, que Héctor Yunes pertenece a esa mafia, que hay acuerdo entre
quienes siempre han tenido el mismo proyecto, el mismo interés, agraviando a la
sociedad, quebrando a Veracruz.
Dice Yunes Linares en MVS, en el espacio de Alejandro Cacho, que la campaña
de Héctor Yunes la paga Javier Duarte y que los “supuestos enfrentamientos entre
ellos son acordados”.
Yunes azul fue a más. Exhibió audios en los que se escucha a Héctor Yunes
respaldando las acciones de gobierno de Javier Duarte, lanzando elogios
desmedidos, serviles.
Pésimo día para el precandidato del PRI, objeto de burla porque los desfogues
verbales de Javier Duarte revelan que la ruptura es una farsa pactada.
“El candidato del PRI se volvió antiduartista. Es antiduartista recién
nacido. Va muy abajo en las encuestas. Le recomendaron que se lanzara contra mí
y que se lanzara contra Duarte”, dijo Miguel Ángel Yunes.
Y exhibió dos audios en que se escucha a Héctor Yunes. El primero refería:
“Lo que Javier Duarte ha hecho por Veracruz, que es mucho. Javier Duarte tomó
al estado en terribles condiciones financieras y ha sido de lo que mejor ha
hecho: transparencia, orden, la gente le tiene confianza. La ONU, el Banco
Munidal le ha hecho un reconocimiento mundial particularmente por lo que ha
hecho por parte del combate a la pobreza”.
Uno más de Héctor Yunes:
“Si en algo sirvo al gobierno del estado y en lo particular al señor
gobernador… Yo estoy a las órdenes. Se lo he dicho a él en lo personal y lo he
dicho en privado y en público: Javier Duarte es mi jefe político, porque es mi
gobernador y es de mi partido”.
Yunes Linares resumió:
“Queda muy claro que evidentemente no hay en él (Héctor Yunes) ningún ánimo
de sancionar a Duarte. Por el contrario, él tiene una vinculación totalmente
orgánica con el PRI y con Duarte”.
Agregó:
“El PRI está totalmente podrido en Veracruz. Hay ocho ex secretarios de
finanzas denunciados ante la PGR…
“Decirle a los veracruzanos que el PRI va a cambiar, que el PRI es vengador,
no se puede. La vinculación del PRI con Duarte es estructural, y la vinculación
del candidato del PRI con Duarte es estructural, es orgánica. Él (Héctor Yunes)
es el candidato de Duarte y del PRI”.
Otros dos frentes le abre Yunes azul al desgobernador: su transformación de
oruga a murciélago y el uso de sus familiares y amigos para encubrir el
latrocinio, el saqueo, el robo.
Entró sin un peso al gobierno de Veracruz, refiere Yunes azul, y hoy posee,
vía Moisés Manzur, un palacio en Valle de Bravo, el mejor de los palacetes, con
dos helipuertos, con caballerizas que ya quisiera la reina de Inglaterra,
alberca para caballos. Si algo corrompe es el poder.
No es tonto Javier Duarte aunque lo parece. No se quema la manos atesorando
riqueza. Para eso están, dice el candidato de la alianza PAN-PRD, sus amigos y
la familia, están Manzur, Jaime Porres, Franky García, los del cobro de derecho
de piso a inversionistas, los que ya no volvieron a Veracruz.
Mal y malas, a Héctor Yunes le cae de todo: los embates de Yunes azul, las
infidencias de Javier Duarte, su pasado vergonzoso, servil a Fidel Herrera y al
mismo gordobés. Y ahora la fotografía de su hija con un Zeta.
Circula la imagen en las redes sociales. Se trata de Pepe Gallina, alias José
Francisco Camacho León, en prisión unos días, entonces al servicio del líder
sindical cañero Modesto Trujillo Herrera, eterno dirigente de la Sección 23 del
sindicato azucarero con sede en El Potrero. Otros dos supuestos malosos estaban
ahí.
Se viraliza la fotografía. Reacciona la hija de Héctor Yunes y aclara. “Fui
en representación de Hector Yunes Senador de la República, a darles un saludo a
todos los obreros cañeros que celebran el fin de la Zafra”.
Luego las frases con que se exime:
“Desconozco quien sea Pepe Gallina y desconocemos sus cartas de buena
conducta”.
Otra:
“Somos una familia muy unida, que trabajamos por ayudar a mi papá a poder
llegar a la mayor cantidad de lugares posibles para estar cerca de la gente que
confío y confía en él”.
Apeló a sus valores, a su formación, a su ignorancia de quién estaría ahí,
cerca del líder cañero, cerca de ella misma.
Hay más, pero el tema arde. Sacude a Atoyac y alrededores. Sacude al PRI y a
su precandidato.
No bajó la fotografía. Pidió la joven Yunes Yunes no agregar más. Y ahí
quedó.
Molido a golpes, a Héctor Yunes lo destroza su primo Miguel Ángel, lo desnuda
Javier Duarte y una fotografía compromete a su hija. Nada le sale bien.
¡Critícame, Héctor, critícame. Y la farsa quedó al aire.
Archivo muerto
Políticamente destrozado, recula Javier Duarte. Lo sacuden los
universitarios, sus razones, sus reclamos, su fuerza moral. Salen ellos a las
calles, en Xalapa, repudian el asedio insultante a la Universidad Veracruzana,
que pague lo que debe, unos 2 mil millones de pesos, que cese la agresión, la
soberbia del Ibero que no entiende el sentido de la universidad pública, el afán
de acabarla, ahogándola en deudas, inviable su vida académica sin el subsidio
oficial, federal y estatal. No pudo el gordobés impedir que los universitarios
ejercieran su derecho a protestar, tomando Plaza Lerdo o Plaza Regina Martínez,
y mientras ellos se pronunciaban, mientras expresaban cuanto lo detestan, dio a
conocer su iniciativa para dotar de autonomía presupuestaria a la UV. Ajá.
Primero que pague lo que debe, que no maquille su fobia y el desprecio que
trasluce hacia lo que representa la UV. Recula en su actitud altiva, retadora,
intransigente, cuando el Senado de la República lo conmina a liquidar lo que
adeuda. Recula Javier Duarte en medio del escándalo, atrapado en el ridículo, el
descrédito, vapuleado por el embate de los universitarios, la integridad de la
institución, la fragilidad del desgobierno duartista. Jueves 25, mal día para
Javier Duarte, denostado en la marcha oficial, la que sí validó la rectora Sara
Ladrón de Guevara. Viernes 26, mal día para el gobernador si los universitarios
de todo Veracruz, como se espera, salen a exigir que dé fin a la agresión y deje
de hostigar. Esa es la marcha no oficial. Como en el 68, cuando la base
universitaria habló y cimbró a un país… Emite el PRI su convocatoria y abre el
juego de las postulaciones. Jugará solo en 17 distritos; en cinco más tendrá
prioridad, apoyado por los partidos con los que se ha coaligado, y los ocho
restantes la nominación se la deja a los partidos de la alianza “Para Mejorar
Veracruz”. Reserva candidatos a diputados locales surgidos de sus filas en los
distritos Tuxpan, Álamo, Poza Rica, Papantla, Xalapa I y II, Boca del Río,
Medellín, Cosamaloapan, Santiago Tuxtla y Minatitlán. Algunos priistas llegarán
a propuesta de los partidos satélites con los que conforma la alianza “Para
Mejorar Veracruz”, el Verde, Panal, AVE, Partido Cardenista, las rémoras de la
democracia, de alto costo para el erario público. Ritual con tintes de burlesque
en el que se verán caras fidelistas y duartistas, sólo para confirmar que Héctor
Yunes no representa nada nuevo, atado a sus patriarcas y padrinos, a sus
verdugos de 2010, Fidel Herrera y Javier Duarte, a los que les debe la senaduría
que le sirvió, también con un altísimo para el erario, como plataforma hacia la
candidatura a gobernador… Paso al vacío el que da Víctor Rodríguez Gallegos.
“Estamos listos”, dice el operador número uno de Marcelo Montiel, emulando a
Héctor Yunes Landa, acérrimo enemigo del marcelismo desde siempre, cuando
Gonzalo Guízar Valladares era su referente en Coatzacoalcos, pero al que MMM y
Rodríguez Gallegos usan para llegar al Congreso y luego a la alcaldía. “Estamos
listos”, pregona el ex subdelegado administrativo de la Sedesol en Veracruz,
quien aparece en primerísimo lugar en las denuncias interpuestas por el senador
Alejandro Encinas Rodríguez, ex del PRD, por desvío de recursos de programas
sociales federales, vía robo en cajeros bancarios en que fueron pillados un par
de delincuentes con tarjetas y contraseñas, y obras fantasma de las cuales dan
santo y seña. “Estamos listos”, dice Víctor Rodríguez para lo que será la madre
de todas la batallas, enfrentado al efecto Yunes Linares y a la figura de Amado
Cruz Malpica, ex diputado federal del PRD, abogado reconocido, de altísima
solvencia moral, una figura de la izquierda que pasó por el pantano de la
política nacional y no se manchó. “Estamos listos”, alardea Víctor Rodríguez sin
pertenecer al distrito 29, el Coatzacoalcos Urbano, por el que pretende
contender, violando el Código Electoral, por lo que ya fue denunciado y pronto
habrán de aportarle más elementos de juicio al órgano electoral…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
TAN PODRIDO JAVIER DUARTE COMO EL PRI: RENUNCIA Y FARSA
* Héctor Yunes, el candiduarte * La complicidad del PRI * Fingen que se
deslindan * El desgobernador, solapado por su partido * Duartistas serán
candidatos del PRI * Benítez y Karla Enríquez, listos * Candidata mujer por la
alianza PAN-PRD en Coatza.
24 de febrero de 2016
Terrible el escenario electoral, vende el PRI que el malo es Javier Duarte,
que debe hablar con la verdad, encarar la ley. Ahora sí. Se lo sacude cuando
siempre lo encubrió, para allanarle el camino a Héctor Yunes y evitar, si es que
aún puede, una descomunal derrota el día de la elección.
Qué tretas las del PRI. Cómplice siempre, calló los excesos y los atracones
de poder, el saqueo y el desastre, la quiebra de las finanzas y la deuda
impagable, la represión al pueblo y el baño de sangre, el paso libre al crimen
organizado hasta ver a la policía de Veracruz abasteciendo de carne inocente a
los verdugos del mal.
Dice ahora Manlio Fabio Beltrones que el gobernador debe acudir a la verdad,
aclarar cuentas, esclarecer las cifras, explicar en qué instante se extravió el
dinero, casi nada, algo así como 35 mil millones de pesos. Ahora sí.
Habla Don Beltrone a Reforma, este martes negro para el duartismo, martes 23,
y se alienan los astros para diseñar la salida de Javier Duarte del gobierno de
Veracruz.
Le preguntan si el PRI seguirá apoyando a Javier Duarte y, seco, responde:
“Nosotros estamos respaldando a Héctor Yunes como candidato”.
No se irá por gusto, ni en plan grande. No tendrá cabida en el seno del
peñanietismo, en su gabinete, en la Secretaría de Turismo o en el Infonavit,
como se le auguraba cuando el presidente EPN aún lo traía de cuate, el único
amigo jarocho, según el mitómano gobernador, que tenía en Veracruz.
Horas después, el columnista Edgar Hernández, auguraba la renuncia en su
Línea Caliente, con un “Duarte, ¿cuándo te vas?”.
Retrataba el Premio Nacional de Periodismo ese caos llamado duartismo, que
acumuló repudio a granel, que provocó a la sociedad, que vapuleó a pensionados y
estudiantes, y que un día, en el café La Parroquia de Veracruz, creída la gente
que el que hacía acto de presencia era Javier Duarte, comenzó a gritarle
“Ratero, ratero, ratero”. Y de ahí el “Fuera, fuera, fuera”, que fue captado en
videos que inundaron las redes sociales.
No era el gobernador. Javier Duarte lo aclaró, él en su despacho de palacio,
ese que usa de vez en nunca porque es más placentero gobernar desde Casa
Veracruz, la residencia oficial, con el cel en la mano, a tuitazos y
feisbucazos, frente a la pantalla, clavado en el Xbox, con los Cheetos y la Coca
al alcance.
No era Javier Duarte pero sí el repudio de la gente. Se vaciaban los odios,
se volcaban los rencores, la mentada y el reclamo a quien nunca entendió que
significa ser gobernador.
Evoca el episodio de La Parroquia a los días posteriores al lopezportillismo.
Había dicho José López Portillo que defendería el peso como un perro, y falló.
Se devaluó la moneda, se fueron los capitales, se abatieron las finanzas. Lloró
en el Congreso, impotente el engreído.
Y así, cuando lo veía la gente llegar a los restaurantes, ya sin la aureola
de presidente, comenzaban a ladrarle. Crecía el coro. Ladraban más. Sonreían y
ladraban. Gritaban y ladraban. Y JoLoPo terminaba por largarse, con su esposa
Sasha, la de las películas de burlesque y encuere, y con su escolta. Los mataban
a burlas.
Así le irá a Javier Duarte, repudiado por el pueblo que lo ha sufrido, ahora
que se consuma la premonición, lo que pocos auguramos desde que Fidel Herrera
Beltrán bursatilizó el impuesto de la tenencia vehicular. Iba a haber quiebra y
la quiebra ya está.
Don Beltrone habló de cuentas claras e instó a que Javier Duarte no oculte la
verdad. Qué desmemoria o qué cinismo. Don Beltrone es el mismo que acudió al
rancho San Julián, en el feudo de los Yunes Zorrilla, en Perote, y ahí, frente a
todos sonreía, se abrazaba, convivía y con-bebía, celebraba las payasadas y los
chistoretes del gobernador de Veracruz.
Pudo instarlo ahí a hablar con la verdad, decir cuánto debe su gobierno,
cuánto no pudo solventar, cuántos de los 35 mil millones detectados por la
Auditoría Superior de la Federación fueron objeto de robo, de saqueo, de
corrupción. Se trata —y se debió tratar en San Julián— de hablar con la verdad.
Pero en esos días la misión era encubrir, Javier Duarte y el PRI, uno solo,
solidarios en el fango, en la corrupción.
Describe la trama de lo que teje el PRI, la periodista Claudia Guerrero
Martínez, autora de Entre lo Utópico y lo Verdadero, directora y propietaria del
portal Periódico Veraz.
Fue conclave en el PRI nacional, el lunes 22. Don Beltrone convocó a Pepe
Yunes, el senador; a Héctor Yunes, el precandidato a la microgubernatura; a
Emilio Gamboa Patrón, líder de los senadores priistas; a Miguel Ángel Osorio
Chong, secretario de Gobernación. Decidió que Javier Duarte debe dejar el poder.
“La radiografía electoral mostraba que el culpable de la falta de
credibilidad entre los veracruzanos hacia el PRI, es gracias a la pésima gestión
de Javier Duarte de Ochoa… Y así, alguien deberá salir, para no seguir
perjudicando el Proceso Electoral en Veracruz y por ende, a los pre y candidatos
tricolores…”.
Agregó Claudia Guerrero:
“En las próximas horas se dará el anuncio de la separación al cargo como
Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa… Quizá lo enfermen y su estado de
salud se diga ser ‘grave’… Quizá lo despidan de manera fulminante y sin
miramientos… Lo interesante es que ya hay traidores a Duarte y quienes como las
ratas salen del barco, antes de que este se hunda….
“Mientras, en las cuatro paredes de la oficina principal de Casa Veracruz,
Javier Duarte de Ochoa trata de negociar, con dinero de los veracruzanos…
Intenta comprar a operadores políticos y pretende imponer su voluntad, al no
querer dejar el puesto, ‘pataleando’ de manera vergonzosa para no dejar el poder
y la ubre gubernamental”.
Un remolino envolvía a Javier Duarte y él sólo tuiteó que se hallaba en la
ciudad de México, junto al presidente de la Fundación Teletón, Fernando
Landeros, suscribiendo acuerdos para el futuro.
Ese martes reiteraba que no se va. Visitó medios de comunicación en el puerto
de Veracruz y ahí le cuestionaron sobre los rumores de su salida. “Falsos”,
respondió desdeñando los comentarios del virtual candidato de la alianza “Unidos
para Rescatar a Veracruz”, Miguel Ángel Yunes Linares.
Su área de comunicación comparó la versión de su salida con el episodio de La
Parroquia, donde lo abuchearon sin que el gobernador estuviera presente, creídos
los comensales que el que arribaba era Javier Duarte.
Debe irse, aunque no obedece a un acto de justicia ni para enfrentar la ley,
rendir cuentas por el saqueo y el abuso, por el caos en que sumió a Veracruz, la
deuda descomunal, la burla a los que les debe, pensionados, empresarios,
proveedores, maestros, a la Universidad Veracruzana, al Órgano Público Local
Electoral.
Se irá, no porque la justicia lo vaya a alcanzar sino como una treta política
del PRI, para dejar de ser un lastre para Héctor Yunes, su campaña en las
últimas, sin intención de voto, atrapado en el repudio a Javier Duarte, pero
también al PRI.
Nadie concibe a Javier Duarte por un lado y al PRI por el otro. Son lo mismo
y son los mismos, les dice en cada foro, en cada entrevista, Miguel Ángel Yunes
Linares.
Horas después, cuando la información de Claudia Guerrero viralizó las redes
sociales, cuando desató la furia de los amigos del Face y los tuiteros, los
internautas, Héctor Yunes se volvió a colgar del escándalo, necio en que puede
hablar de culpabilidades pero no de culpables.
“Hay una ola gigantesca de exigencia para que se rindan cuentas en Veracruz”,
señaló el precandidato del PRI, el candiduarte, e instó la intervención federal
para enterar a los veracruzanos de lo que ha ocurrido con la aplicación de los
recursos públicos.
“Aplaudo y agradezco la postura que he sostenido por largo tiempo: Debe
sancionarse la corrupción. Es ahora o nunca”, agregó. ¿Ah, sí? ¿Y los elogios a
Javier Duarte en los eventos de Alianza Generacional? ¿Y el silencio encubridor
desde el Senado?
“No podemos seguir siendo vergüenza nacional”. Y aseguró que nadie tiene que
llegar a Veracruz a limpiar la casa. Eso “lo hacemos desde el PRI”. O sea, el
lodo purificando al lodo.
¿Y los nombres? Ni ahí menciona a Javier Duarte.
Describe la farsa el candidato azul-amarillo, Miguel Ángel Yunes Linares. No
hay justicia. Es una trama, una treta, un show. El PRI busca salvarle el pellejo
a Héctor Yunes.
Javier Duarte dejaría el cargo “no para hacer justicia a los veracruzanos,
sino para proteger al PRI y su candidato tapadera porque saben que tienen
perdida la elección a gobernador”, expresaba en un video que circuló de
inmediato en las redes sociales.
E insistió en que Duarte y sus secuaces deben devolver lo robado. “Queremos
saber dónde están los millones destinados a la salud, a la educación, (…).
Queremos antes de que Javier Duarte se vaya, verlo ante un juez, a él y a los
funcionarios de su gobierno y a los pseudoempresarios que prestaron su nombre
para quebrar Veracruz”.
Si quitan a Javier Duarte “para protegerse”, los veracruzanos “nos la vamos a
cobrar, no vamos a caer en la trampa, no nos van a ver la cara”, enfatizó.
Y apuntó:
“Nosotros queremos justicia, que devuelvan el dinero que se robaron, que
Veracruz se desarrolle y haya seguridad (…) sí, que quiten a Duarte, pero que
vaya a la cárcel, que devuelva lo que se robó, él y toda su banda”.
A su vez, Fernando Yunes Márquez, su hijo, senador panista, encabezaba a la
fracción legislativa que solicita el juicio político al gobernador de Veracruz.
Clara, la maniobra pretende alargar el tiempo de Javier Duarte en el gobierno
de Veracruz, mínimo un mes, que siga siendo la piedra atada al pie de Héctor
Yunes, el fallido candiduarte del PRI.
Qué ironía. Hace meses los panistas demandaban la caída de Javier Duarte y
los priistas lo defendían y sostenían. Hoy son los priistas quienes lo quieren
lejos del gobierno de Veracruz, que no le cause daño a Héctor Yunes y al PRI, y
son a los panistas, los Yunes azules, a quienes les conviene que permanezca
mínimo un mes más en el cargo, para ahondar la crisis priista.
Javier Duarte, su desgobierno, el conflicto por los dineros, con la UV, el
OPLE, el Tribunal Superior de Justicia, los burócratas y pensionados, las
desapariciones a manos de policías, la ola de sangre, la violencia, el levantón,
el secuestro, la extorsión, minan y socavan al candiduarte Héctor Yunes.
Una medición confiable dice que el PRI va abajo de la alianza PAN-PRD por
cinco puntos en intención de voto. Otra sostiene que la brecha es superior a 10,
desfavorable al tricolor. Tácitamente irreversible la derrota y de ahí la
urgencia de que el principal negativo de Héctor Yunes, el gordobés que
desgobierna a Veracruz, se vaya.
Farsa pura su salida. Es terrible el escenario electoral del PRI. De ahí el
sacrificio de Javier Duarte. Huida sin culpa, sin justicia. Impunidad y premio
al atraco.
Cómplice, el PRI le aguantó a Javier Duarte el saqueo y el abuso, el caos
financiero, la ola de sangre. Y nunca alzó la voz. Ha sido su gobernador, su
corrupto, su represor, su enemigo de la prensa, el perseguidor de Rubén Espinosa
hasta su muerte violenta, su golpeador de pensionados, de ancianos, de lisiados,
el mago que desapareció los recursos, que dejó sin dinero a todos.
Ahora es un lastre. No dejó crecer a Héctor Yunes, sus negativos cada vez
peores, afectando la campaña, enfilando a la derrota.
Y por eso se va.
Archivo muerto
Así que no hay pacto con Javier Duarte, que él, Héctor Yunes Landa, es su
crítico, que el duartismo no será gobierno en Veracruz. Eso pregona el
precandidato del PRI con ganas de que los veracruzanos le crean. Cómo explicar,
entonces, que Vicente Benítez González, el pagador de Javier Duarte en la
campaña de 2010, deje la Oficialía Mayor de la Secretaría de Educación porque
será en candidato priista —propuesto por el Panal en alianza con el PRI, que es
lo mismo— a diputado local por San Andrés Tuxtla. Cómo entender que Karla
Enríquez Merlín, chamaquilla aún, hija de la diputada Gladys Merlín Castro, deje
la Subsecretaría de Fomento y Gestión Ambiental del gobierno de Javier Duarte y
contienda por la diputación que mami le pretende heredar en Cosoleacaque.
Embustes puros de Héctor Yunes. Si gana el PRI, ganan los duartistas, gana
Fidel, ganan los que han saqueado a Veracruz, a su lado la escoria, los que han
agraviado a los veracruzanos… Casi un hecho que la alianza PAN-PRD, denominada
“Unidos para Rescatar a Veracruz”, tendrá candidata mujer en el distrito 29, el
Coatzacoalcos Urbano. Y no se descarta que para enfrentar al marcelismo y el
embate de Morena, el partido del Peje López Obrador, se opte por una dama de la
sociedad civil. Se cocina en el alto mando de la alianza…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
HÉCTOR YUNES: EL CUENTO DE QUE ENCARCELARÍA AL GOBERNADOR
* La ruptura fingida con Javier Duarte * Show con López Dóriga * Otra vez
oculta el nombre del gober * Cinco años sirviéndole a Duarte * Le falta la
declaración de encubrimiento: MAYL * Gabriel Deantes: un pobre de 39 millones y
mucho más * Purga en el PAN * 2.5 millones para los de Morena en Tatahuicapan.
23 de febrero de 2016
Así ha sido su lenguaje: hoy pega, mañana soba, después patea, luego talla.
Su juego es ese, el de Héctor Yunes, vendiendo que ora sí va a encarcelar al
gobernador, simulando un quiebre, fingida la ruptura, queriendo evitar la
derrota del PRI en Veracruz.
“Yo he sido un crítico de este gobierno”, refiere Yunes rojo, el de Soledad
de Doblado, y asume que Joaquín López Dóriga y su auditorio en Radio Fórmula
algo le han de creer.
Y que si tiene que refundir en la cárcel a Javier Duarte, lo hará. Y que el
limpio es él, el honesto es él, el que no tiene bienes en el extranjero —como le
imputan Fidel Herrera y Javier Duarte a Miguel Ángel Yunes Linares— es él.
Ha de asombrar el precandidato priista a quienes no lo conocen, los que no lo
vieron militar en el fidelismo, en la subsecretaría de Gobierno de aquel régimen
voraz, que gestaba los conflictos sociales para luego ignorarlos, desdeñar a la
gente y terminar observando cuando aquel asesor de indígenas, Ramiro Guillén
Tapia, se inmoló frente a palacio de Gobierno.
O cuando su operación desde el Congreso de Veracruz, siendo líder de la
mayoría priista, sirvió a Fidel Herrera Beltrán, los lacayos legislativos usados
para consumar el atraco a las arcas públicas, los créditos suscritos sin reparo
ni mesura, avalando las cuentas públicas, el desenfreno administrativo, el
boquete financiero que se comenzaba a gestar.
O en aquella declaración ante la prensa, tras conocerse los audios en que
Fidel Herrera se solazaba por estar en “la plenitud del pinche poder”,
derrochando recursos, desviando dinero para apuntalar las campañas del PRI,
recomendando darle “a todos”, llamando a Javier Duarte “candidato reapendejado”.
Y Héctor Yunes salió a decir que el único delito que él vea era el de las
“grabaciones ilegales”.
Era un alfil del fraude. Su función fue usar al Congreso para avalar las
trastadas fidelistas, la suciedad electoral, el saqueo a las arcas para
entronizar a Javier Duarte en el poder.
Héctor Yunes tiene hoy otra misión: simular que podría encarcelar al
gobernador.
“Yo no tengo compromiso con nadie. A quien tenga que meter a la cárcel,
incluyendo al Gobernador, lo haré”, dice el senador con licencia, cuando la nave
hace agua y naufragio se dibuja ya.
“No tengo compromiso con nadie —dice con tono de ‘créanme, les juro que sí’—.
Llegué contracorriente, en la adversidad y desde luego que quien tenga temas
justificados para ser aprehendidos y meterlos a la cárcel, incluyendo al
Gobernador, lo voy a hacer. No tendré ninguna limitación para eso”.
Le dice a López Dóriga que su precandidatura no se dio con el apoyo de Javier
Duarte, pues, asegura, ha sido un crítico del actual gobierno “de manera
abierta” y que siendo parte del sistema lo ha cuestionado “lo cual tienen mayor
valor que cuando se hace desde la oposición”.
Sí y no. A ratos es crítico, luego negocia, a ratos aprieta, luego se hinca.
Crítico de temporal, fue lisonjero con Fidel Herrera cuando picaba piedra
para ser gobernador de Veracruz en 2010. “Yo no tengo ningún problema con Javier
Duarte”, dijo a un grupo de periodistas en Coatzacoalcos mientras mostraba sus
calificaciones escolares, impecables, quizá imaginando —oh iluso— que a los
inteligentes les conceden las candidaturas.
Muy crítico, muy crítico, había que escucharlo en las reuniones anuales de
Alianza Generacional, su plataforma política, adulando sin freno, exaltando a
Javier Duarte, la nueva lumbrera del priismo en Veracruz.
Y así pasó al Senado. Y desde ahí fue cómplice por omisión, acallado mientras
Veracruz era saqueado, hundido, desgobernado, atracado por la pandilla
duartista, por la mafia de Javier Duarte. Y desde su escaño prefirió ignorar.
Apretó cuando el gordobés abolió el sexenio e impuso un gobierno de dos años.
Con dedicatoria, la reforma legal pretendía descarrilar a los Yunes rojos, Pepe
y Héctor, senadores ambos. Ahí sí replicó.
Meses después ya negociaba de nuevo. Para sus amigos hubo una secretaría en
el gabinete de Javier Duarte y la promesa de que él sería el candidato del
gobernador. Traición a Pepe Yunes.
Entonces la prensa duartista se lanzó contra Pepe Yunes, por sus críticas al
manejo financiero, la deuda pública, el déficit mensual, las conductas ilícitas.
Volvió a ser crítico al percatarse de que nadie lo volteaba a ver, que Pepe
Yunes con sus señalamientos lo aventaja kilómetros y cada vez se acercaba más a
la candidatura del PRI.
“Yo he sido un crítico de este gobierno”, dice Héctor Yunes. Y sí, ha sido
crítico para forzar la negociación, apretar y soltar.
Sonriente, complacido, se le vio en San Julián, el rancho de la familia Yunes
Zorrilla, el feudo de Pepe, en Perote, cuando convivió con Don Beltrone, el
líder nacional del PRI; con Javier Duarte y el Pato de Tuxpan, alias Alberto
Silva Ramos, impuesto en la dirigencia estatal priista, sin mayor mérito, sólo
por joder; con todos los que disputaban ser el candidato al gobierno de
Veracruz.
Ahí no estuvo Héctor Yunes, el crítico. Disfrutaba las bromas del gobernador,
la risotada burlona, la convivencia de los sucios con los impresentables.
Sigue sin dar nombres. A Joaquín López Dóriga le dice que “yo no tengo
compromiso con nadie. A quien tenga que meter a la cárcel, incluyendo al
Gobernador, lo haré”. Pero no hay en su declaración —por lo menos en la que él
mismo difundió— el nombre Javier Duarte de Ochoa.
Vuelve a lo mismo. Culpas sin culpables, farsa pura pues siempre fue
aplaudidor del fidelismo y encubridor del duartismo.
Días antes, cuando la Auditoría Superior de la Federación sostiene que Javier
Duarte ha malversado 35 mil millones de pesos de origen federal, Héctor Yunes
exige castigo pero sin decir quiénes son los culpables, que de la auditoría pase
al castigo. “Basta de impunidad. Los veracruzanos estamos hartos de que el
dinero destinado para obras y servicios, se vaya a los bolsillos de unos
cuantos”. ¿Y los nombres?
Les llamó delincuentes de cuello blanco. Habló del saqueo en el área de
salud, en carreteras, en la falta de pagos a la Universidad Veracruzana. ¿Y los
nombres?
“Si el vaso no está limpio, lo que en él derrames se corromperá. Por eso
exijo castigo para quién o quienes robaron y mintieron a los veracruzanos: Sea
quien sea”, expresó. ¿Y los nombres?
Que la ley sea pareja, a secas, evitar que los saqueadores del erario “se
vayan a gozar de las mieles de lo hurtado a otro país”. ¿Y los nombres?
“Cada peso debe ser devuelto y aplicado para lo que debe ser: Salud,
educación, empleo, carreteras. Para mejorar a Veracruz debemos empezar poniendo
orden en la casa y castigo ejemplar para que la corrupción sea desterrada del
Estado”. ¿Y los nombres?
Ahora le dice a López Dóriga que si es necesario meter a la cárcel al
gobernador, lo hará. Pero no menciona a Javier Duarte.
No se entiende el último tramo de la vida política de Héctor Yunes sin Fidel
Herrera, sin Javier Duarte, sin la pandilla con la que convive, con los
diputados federales que debieran estar en prisión, pero que lo acuerpan en la
foto, Javier Herrera, Erick Lagos, Carvallo, El Pato Silva Ramos, Tarek Abdalá.
De no ser por un acuerdo con el sultán de Nopaltepec, Héctor Yunes no habría
sido senador. Después el aplauso y la defensa a Fidel, la descalificación de la
evidencia del fraude en 2010, el robo de la elección con recursos públicos. Era
pieza de la “plenitud del pinche poder”.
Héctor tenía dos familias: los Yunes y los Fideles, con su entenado político
Javier Duarte como mascota. Prefirió a los Fideles, encubriendo lo ilegal, el
atraco a Veracruz. Judas se vendió por 30 denarios, Esaú por un plato de
lentejas, Héctor Yunes por una senaduría.
Más tarde llegó la lisonja a Duarte, el espectáculo de Alianza Generacional,
la entrega de la dignidad al verdugo, las palabras que irritaban, el elogio
rastrero, llamándolo líder político, escuchado por su gente, generando la náusea
de los suyos, aquellos que lo vieron burlado cuando pretendía el registro para
contender por la candidatura a gobernador y el dúo Fidel-Duarte le negaron
acreditar las firmas de los priistas cerrándole el padrón de militantes.
Cinco años fue servil a Javier Duarte. Su gente en el limbo, mientras Héctor
Yunes llegaba al Senado. Y no hubo para el gordobés ni una palabra en contra,
una queja, un reparo. Y ahora dice que siendo hombre del sistema siempre ha sido
“crítico de este gobierno. Y López Dóriga que le cree.
Sábese en caída libre, arrastrado por los negativos de Javier Duarte. Son los
mismos y son lo mismo, le grita en todo momento su primo, Yunes Linares, y lo
adereza con la fotografía juntos, el abrazo del gobernador al que dice Héctor
que metería a la cárcel, sonrientes, felices, gozando del poder.
Sabe Héctor Yunes que sólo el desmarque atenuará el desplome en la intención
de voto, lejos del gordobés, en el show del conflicto, simulando que de ser
necesario enviará a quien sea, al mismo gobernador, a prisión.
Y de nuevo el discurso de las culpas sin identificar culpables, a los que
saquearon Veracruz, a los que corrompen las instituciones, los que provocan la
crisis de salud, los que socavan la educación, los que desfondan el aparato de
seguridad y lo convierten en un aparato criminal que levanta ciudadanos y los
pone en manos de la delincuencia.
Fingida es, pues, la ruptura con el gobernador.
Archivo muerto
Punza Héctor Yunes a Miguel Ángel Yunes, su primo, y lo insta a presentar su
declaración de bienes, la de conflicto de intereses, la de carácter fiscal, el
Tres de Tres. El del PRI —Héctor— presume no tener bienes en el extranjero,
directa la alusión al panista, señalado en embestidas mediáticas duartistas de
poseer yates y departamentos, más de 100 millones de pesos, cuentas bancarias en
Asia, una cadena de gasolineras. Responde Yunes azul que Héctor no le marcará la
agenda, que su declaración es pública, que en cada espacio que ocupó en el
gobierno federal la tuvo que entrega, que está a la vista de todos y que la
entregará cuando sea candidato, no precandidato, como lo pide Transparencia
Mexicana. Le refuta Yunes panista diciendo que a Héctor le falta la declaración
de encubrimiento, el que le dio siempre a Javier Duarte, gobernador de Veracruz,
al que protegerá si llegara a ser sucesor. Contragolpea desde Coatzacoalcos
donde lanza el decálogo para enjaular pillastres, la promesa de que Javier
Duarte y sus secuaces devolverán todo lo robado a Veracruz Eso y la declaración
patrimonial del secretario de Trabajo estatal, Gabriel Deantes Ramos, sus
inicios vendiendo teléfonos celulares, sus 39 millones en cuentas bancarias, el
poder otorgado por un familiar para manejar esa fortuna, son tema para el
análisis que ha de venir… Purga en el PAN de Coatzacoalcos. Van a juicio 41
militantes acusados de traición, de haberse afiliado al PRI. Y pareciera que así
es. Sólo que en algunos casos esa afiliación fue a sus espaldas, falsa la firma,
sin consentimiento alguno, como un ardid del priismo. Van a juicio ante los
órganos de dirección estatal, donde también se ventilará que la purga es
selectiva, que es pleito de grupos contra grupos, excluyendo a los adversarios
de la dirigencia municipal. Será un caso que no terminará en el PAN sino que lo
tendrán que dilucidar los tribunales electorales, donde exigirán que el PRI
demuestre que esas afiliaciones fueron voluntarias… Vaya dato: destina Javier
Duarte 2.5 millones mensuales para ejidatarios de Tatahuicapan, o mejor dicho
para sus líderes, o mejor dicho para las células de Morena, los pejistas. Lo
destina el gordobés pero lo pagan los ayuntamientos priistas, entre ellos el de
Coatzacoalcos. Lo reciben sus dirigentes pero no lo saben la mayoría de los
ejidatarios. Alta traición del gobernador al PRI, a Peña Nieto, a Don Beltrone,
a Osorio Chong, pues infla al partido de Andrés Manuel López Obrador en suelo
veracruzano con el embuste de que es para evitar que la presa Yuribia sea tomada
y medio millón de sureños se queden sin agua. En el fondo, Javier Duarte
maniobra, infla a Morena en la sierra de Soteapan y busca neutralizar a la
alianza PAN-PRD con un alto costo político, ni qué decir del económico. Divide
el voto de la oposición, creído que así al PRI le da para ganar la elección del
5 de junio, y al mismo tiempo fortalece a Morena para el 2018, cuando Veracruz
será clave en la elección presidencial, con el Pejemesías en la boleta
electoral, en el peor escenario para el PRI, a un paso de salir, de nuevo, de
Los Pinos, desastroso su gobierno, caótica la gestión de Peña Nieto, quien a
medio sexenio tiene en el crisis al país. No es culpa de Morena. Ellos cachan y
crecen. Le vienen las torpezas de Javier Duarte, la desesperación, el hacer sin
saber, la traición al priismo y a Peña Nieto. Pero 2.5 millones de pesos al mes
son un insulto, y los ejidatarios, los de abajo, ni lo imaginan…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: INTENTO DE COHECHO AL AUDITOR SUPERIOR
* Un edificio a cambio de complicidad * El auditor amagó con denunciarlo *
Ayotzinapa se liga a Tierra Blanca * Empleados municipales increparán al
gobernador * Protestarán contra reforma a Ley del IPE * Confirmado: Amado por
Morena.
22 de febrero de 2016
Y si quieren les construye un edificio. Y si quieren les comparte riqueza. Y
si quieren les compra el silencio. Qué más da. Hace todo Javier Duarte con tal
de no resarcir el daño patrimonial, los 35 mil millones de pesos que le birló al
gobierno federal, con tal de no encarar un conflicto legal. Un cohecho con tal
de no ir a prisión.
Hacia el mes de septiembre, en 2015, trascendió la historia, episodio que
retrata y desnuda al gobernador de Veracruz, su proclividad a los atajos
legales, el soborno sutil o el soborno sin pudor.
Frente al auditor superior de la Federación, Juan Manuel Portal, sonrisa en
los labios, el tono de una broma, el estilo muy suyo, decía Javier Duarte que
podía construirle un edificio a la dependencia. Y volvió a sonreír.
Seco el tono, le respondió el auditor. Le expresó que él no juega, que su
trabajo es serio, que en ese momento requeriría la presencia de un agente del
Ministerio Público Federal para que le repitiera el desgober lo que acaba de
decir.
Se le desencajó el rostro a Javier Duarte. Lo inundaba ese frío tétrico que
hace sudar, impactado el gobernador por la respuesta del titular de la Auditoría
Superior de la Federación.
Ni de broma admitía Juan Manuel Portal una insinuación a canjear un inmueble
por complicidad.
De la oficina del auditor se retiró Javier Duarte con el alma en un hilo,
aporreado por su error, por el desatino de pretender cohechar al funcionario que
le ha venido acreditando el despilfarro con recursos federales, su mala
aplicación, su no aplicación, su falta de soporte a las obras que dice hizo con
las partidas provenientes de la Federación.
Cuenta la historia un político de alto nivel, allegado al auditor superior,
que conociera detalles y frases, su voz y su tono, la reacción de enfado ante la
broma duartista que tenía la intención de sobornar.
Quería el silencio y el disimulo Javier Duarte. Halló, en cambio, un
funcionario que lo atajó.
Agobiado y acorralado, Javier Duarte ya es presa de la Auditoría Superior de
la Federación. Año con año, ejercicio presupuestal tras ejercicio, la historia
es la misma. Veracruz no cumple con la norma, gasta, dispone del dinero federal,
es conminada a devolver lo usado pero no demostrado, no acreditado con
documentación, obras fantasmas, obras infladas, obras que no cumplieron con los
requisitos de ley.
“Ojalá” pare en la cárcel, dice el auditor al periodista Carlos Loret de
Mola, en una declaración que no se antoja casual ni impensada. Cuentan los
enterados que Juan Manuel Portal habló con línea y hasta entre el mismo
duartismo lo conciben así.
Veracruz es campeón del desastre administrativo, según el último reporte de
la ASF, en que lo ubica en el peor lugar en el uso de recursos federales.
Veracruz acumula el peor desempeño entre los ejercicios 2011-2013 con 13 mil
millones no solventados.
Veracruz trae 15 mil millones no justificados en 2014, en pleno auge del
duartismo.
Veracruz debe más de 3 mil millones por sanciones resarcitorias, y a la fecha
sigue sin cumplir.
Veracruz ha sido conminada por la ASF a devolver 4 mil millones de pesos por
simulación de devoluciones, un ardid de Javier Duarte para retener los recursos
federales. Por este hecho ya existen denuncias penales en la PGR.
Y sostiene el auditor superior que cuando le preguntó a Javier Duarte por qué
su gobierno no devolvió los recursos, simplemente dijo que los debió usar para
seguirle haciendo obra a los veracruzanos. Ajá.
Gravísimo el conflicto que enfrenta Javier Duarte. Obligado a devolver los 4
mil millones de pesos, decide mover a un grupo de diputados federales y
enfrentar a Juan Manuel Portal. Lo acusan de excederse en los términos usados
para referirse al gobernador. Los desquicia el “ojalá” Javier Duarte pare en la
cárcel.
Hay duda que todos los diputados federales hayan firmado la carta en que
increpan al auditor. Miguel Ángel Yunes Linares, el virtual candidato de la
alianza PAN-PRD al gobierno de Veracruz, tilda a Erick Lagos, Jorge Carvallo,
Tarek Abdalá, Adolfo Mota, de ser cómplices del gobernador, de estar denunciados
por malversar recursos en su paso por el gabinete duartista, de prestarse a la
embestida.
Olvidan, dice Yunes azul, que el auditor es autónomo y que sus juicios no
pueden ser interpelados.
Otros diputados niegan haber suscrito la carta, sus firmas suplantadas, sus
palabras ajenas al contenido del documento.
Dice el periodista Raymundo Riva Palacio, autor de Estrictamente Personal,
que Javier Duarte ya enloqueció.
“No había necesidad, pero Javier Duarte tiene un problema de incontinencia.
Carece de autocontrol. Ahora se volvió loco porque la Auditoría Superior de la
Federación reportó la semana pasada que el gobierno de Veracruz simuló la
devolución de cuando menos cuatro mil 770 millones de pesos a fondos federales
para evitar que se le fincaran responsabilidades. La consecuencia fue que le
interpusieron una denuncia penal. El auditor Juan Manuel Portal fue mucho más
allá y expresó insólitamente, en una entrevista en televisión nacional, su
esperanza de que Duarte fuera a la cárcel. Está harto. Veracruz está a la cabeza
de los simuladores de devoluciones, supera tres a uno a los 10 estados que le
siguen en delitos federales, y el gobernador lo llena de promesas incumplidas.
“En respuesta a Portal, el gobernador movilizó a la bancada veracruzana en el
Congreso —de quien depende el auditor—, para que le hicieran un extrañamiento
por haber declarado que era deseable que el gobernador terminara en la cárcel,
sin atender los tiempos de que dispone Duarte para responder las observaciones.
La carta fue enviada el viernes 19 de febrero, pero no atemperó el ánimo del
gobernador. De la nada escribió en su cuenta de Twitter un mensaje al diario
Reforma –que desapareció después– donde, en clara molestia por su línea
editorial, increpó: ‘¿Y también van a urgir a la @PGR_mx a proceder contra su
candidato en Veracruz por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero?’.
“Como nadie de los interlocutores a los que quería llamar la atención le hizo
caso, escaló con otro mensaje, con el cual dejaba claro a quién se refería:
“Miguel Ángel Yunes está como el ratero que sale corriendo gritando ¡agarren al
ladrón!” Al final de todo, el hígado se enfocó en su enemigo, que ya ha dejado
de ser un adversario político y se ha convertido en una obsesión personal.
Durante largos meses Duarte ha pagado a un equipo, cuyo trabajo tiene tufo
escatológico, para que distribuya a través de correo electrónico y redes
sociales fotografías de propiedades de Yunes en México y Estados Unidos. Ya no
se sabe qué es cierto y qué no, pero lo que nunca hay es documentación que
pruebe que esas adquisiciones sean resultado de lavado de dinero o de
enriquecimiento ilícito, como lo acusan.
“Duarte ha dejado de oír o escucha a quienes en su entorno son los más
beligerantes o los más incompetentes para aconsejarlo. Más grave aún, por lo que
deja traslucir, es que también ha perdido la estabilidad emocional. Este sábado,
el gobernador ya no se limitó a pagar para golpear a Yunes, sino lo acusó
abiertamente de delitos federales, sin pruebas detrás de su dicho. Lo que
provocó fue un incendio en las redes sociales, donde la palabra suelta e impune
encontró en el gobernador un objetivo fácil al estar imposibilitado para
esgrimir una defensa racional. Su disparatado comportamiento político se
equiparó a la furiosa metralla que recibió, preámbulo de la exigencia del PAN a
la PGR para actuar ante la denuncia penal que presentó la ASF en contra de
funcionarios y exfuncionarios del gobierno veracruzano por el desvío de más de
35 mil millones de pesos.
“Duarte sigue profundizando la crisis política en Veracruz, rompiendo con
todos los sectores. Afirmar que se volvió loco no es un exceso retórico o un
calificativo, es una descripción. Según el diccionario de la Real Academia
Española, entre las primeras cuatro acepciones de “loco” figuran: de poco
juicio, disparatado e imprudente; que excede en mucho a lo ordinario o
presumible. Duarte se ha convertido en un sujeto impredecible y un riesgo para
la gobernabilidad. Pero para el PRI, que necesita mantener la gubernatura del
estado en las elecciones de verano para tener una mejor correlación electoral en
2018, es una bala perdida que impacta directamente en el cuerpo tricolor, por lo
corrosivo de su odio hacia Yunes.
“El problema del PRI es profundo. A finales del año pasado se habló en los
más altos niveles del gobierno de la posibilidad de que fuera llamado a una
comisión federal para sacarlo de Veracruz. El presidente Enrique Peña Nieto
nunca lo autorizó. Se desconocen cuáles fueron los considerandos de ello, pero
se sabe que Peña Nieto tiene una enorme aversión a los cambios. De cualquier
forma, Duarte vive en el ostracismo dentro del gobierno federal. Una anécdota
que revela cómo lo ven es cuando hace unas semanas fue a buscar al presidente
sin tener cita, y lo dejó esperando horas sin atenderlo. Sus propios colegas
priistas no encuentran explicaciones que iluminen el porqué actúa de esta
manera”.
Más adelante Riva Palacio afirma:
“Duarte se ha vuelto un hombre en llamas y Veracruz se perfila para ser el
nuevo dolor de cabeza presidencial y del PRI, acicalado por un gobernador cuya
única explicación a sus reacciones podría ser el temor de ir a la cárcel con la
nueva administración. Yunes, el priista, anunció que perseguirá a los corruptos
del gobierno de Duarte, y ha dicho públicamente que nunca entendió por qué lo
impusieron como candidato y como gobernador. Yunes, el panista, dice a quien lo
quiere oír que requiere únicamente de seis meses para ponerlo tras las rejas. La
atomización de la oposición en el estado le da respiros al PRI en la elección,
pero las condiciones favorables no se trasladan a Duarte, que quizás termine,
efectivamente, en la cárcel”.
No le admitió el auditor un cohecho. No cayó en su juego. Endureció la línea.
Lo exhibió por un daño patrimonial de 35 mil millones de pesos. Expresó que
“ojalá” Javier Duarte pare en la cárcel. Y la respuesta fue una embestida
legislativa.
Trata Javier Duarte con un ejército de proclives a la corrupción. Quizá a
todos les obsequió edificios, viajes, obsequios, pagados con dinero público, lo
que hay en las arcas, para obtener la complicidad, el silencio, el disimulo, lo
que le permite evadir la ley y sus efectos. Esa ha sido su norma.
Con el auditor superior erró el tiro. Entre broma y veras deslizó el soborno
y la reacción ha sido una tormenta de 35 mil millones, medalla de oro en
ineficiencia y corrupción, las trampas del gobierno de Veracruz al descubierto y
el riesgo de parar en la cárcel.
Falló el cohecho y está perdido.
Archivo muerto
No puede caer en el olvido Tierra Blanca, los cinco jóvenes desaparecidos, el
levantón policíaco, la entrega al crimen organizado, la verdad histórica que
pocos creen, los restos de dos víctimas que despiertan dudas, el escándalo que
trae a la memoria la tragedia de Ayotzinapa. Este lunes llegan a Tierra Blanca,
donde desaparecieron a los cinco jóvenes, familiares de los normalistas de
Ayotzinapa y el comisionado de la ONU para derechos humanos México. Siguen los
pasos del caso Moisés Sánchez, el periodista levantado y asesinado en Medellín
de Bravo, en enero de 2015, que no se movía hasta que los familiares acudieron
al cuerpo diplomático acreditado en México y a la ONU. Se reactiva actualizando
que la policía de Veracruz levanta, entrega las víctimas al crimen organizado,
que es corrupta, que es cómplice, proclive a la corrupción. Y que los elementos
que no aprobaron el examen de control y confianza siguen ahí, solapados por el
secretario de Seguridad Pública, el gobernador Javier Duarte y cuando cae en la
esfera judicial, por “Culín”, alias el fiscal, alias Luis Ángel Bravo Contreras.
Se liga Tierra Blanca a Ayotzinapa… Suma Javier Duarte. Suma en contra. Este
martes 23 lo van a increpar empleados municipales, maestros, pensionados, todos
en una protesta por la reforma a la Ley del Instituto de Pensiones del Estado
con la que el Estado abdica de sus obligaciones, traslada la responsabilidad a
los patrones o a las instituciones de gobierno, quebradas por su mala
administración. Desde Plaza Lerdo, quizá sobre calle Enríquez, convulso el
escenario frente a palacio de gobierno, rechazarán la pretendida reforma, una
más de las torpezas del gobernador de Veracruz. Es una revuelta en abierto, la
de los empleados municipales, los de Salud, los maestros, los de todas las
dependencias, el Tribunal Superior de Justicia, el Órgano Público Local
Electoral, la Universidad Veracruzana, proveedores y contratistas, medios de
comunicación que se sirvieron y luego les cerraron la válvula —bien merecido que
se lo tienen los textoservidores—. Y hay otra. Quiere Javier Duarte disponer de
los últimos recursos del IPE, 2 mil millones de pesos, y entregar a cambio
bienes inmuebles, entre ellos el estadio Luis “Pirata” de la Fuente. Y si el
Congreso “cómplice” de Veracruz lo aprueba, ¿con qué recursos hará frente el IPE
al pago de pensiones y adeudos? Un alto magistrado del TSJ confió hace unas
semanas a este reportero: lo que hace falta es un buen piloto que evite que esta
nave se termine de hundir. Así de mal anda el gobernador… Amado va. Oficializa
el partido del Peje, Morena o Movimiento de Regeneración Nacional, que su
candidato en Coatzacoalcos será Amado Cruz Malpica. Se recuerda al abogado
laboral que en 1994 logró el primer triunfo del PRD en el distrito, con votación
abrumadora, la de los petroleros despedidos, muchos de ellos defendidos por
Amado, lo que potenció sus aspiraciones. Contendía contra Edel Álvarez Peña,
quien dejara la alcaldía de Coatzacoalcos para ir en busca del sueño y despertó
en medio de una pesadilla, acorralado por un fantasma llamado Marcelo Montiel
Montiel, operando la caída de un Edel descompuesto, soberbio, soez con los hijos
políticos de Carlos Brito Gómez, también ex alcalde, ex secretario de gobierno,
ex diputado federal, luego líder PRI, líder del Congreso veracruzano, un santón
en la política veracruzana. Ese día, con el voto de los petroleros y sus
familias, los izquierdosos, los cuauthemistas, y con el no voto de los priistas
que después serían los marcelistas de hoy, se gestó el triunfo de Amado Cruz
Malpica, convirtiéndose así en el primer diputado federal del PRD por
Coatzacoalcos. Aquí, el martes 16, se adelantó que sería el candidato de Morena
a diputado federal. Y así fue…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JOSÉ ABELLA: CRIMINALIZANDO Y AMENAZANDO
* Vuelve a embestir el dueño de El Buen Tono * Ya muerta, enloda a Anabel
Flores * Amenazas al columnista Aurelio Contreras * Los hombres armados y el
silencio de la Fiscalía * La tibieza de la CEAPP * Pipo Vázquez: no ganar sino
restarle votos a Yunes azul.
19 de febrero de 2016
Hay granujas menos detestables. Aún así, no se puede obviar a José Abella,
dueño del periódico El Buen Tono, que criminaliza a una periodista asesinada,
que se exhibe con militares, sus funcionales guaruras, y que reta y amenaza,
insulta y ataca al columnista Aurelio Contreras por cuestionar por qué la
Fiscalía no lo llama a explicar si está ligado a la delincuencia.
Sainete tras sainete, hablada tras hablada, José Abella va exhibiendo que
cuerdo no está, disparatadas sus palabras, demenciales sus juicios, escandaloso
su andar cuando en proyección nacional, en los medios que le dan espacio,
categoriza a los reporteros de información policíaca como empleados del crimen
organizado.
Todos, para él, callan porque están en la nómina de los delincuentes.
Todos, hasta los de medios nacionales, ni se diga los de Veracruz.
Arremete contra Anabel Flores Salazar, levantada el lunes 8 en su hogar, en
Mariano Escobedo, cerca de Orizaba, a manos de un comando armado, criminalizada
horas después por la Fiscalía de Veracruz, y hallada un día más tarde, el martes
9, en una carretera de Puebla, a la altura de Tehuacán, sin vida, estrangulada.
Trabajó Anabel Flores para el El Bueno Tono y ese fue el detonante. Salió al
paso José Abella, su propietario. Pudo expresar que la reportera dejó de laborar
hacía tiempo, que hubo un desacuerdo, que la empresa cesó su relación laboral. Y
ya.
Pero no. Ya muerta, José Abella la embistió. Ya muerta, le imputó ligas con
el crimen organizado. Nadie puede traer una camioneta Patriot con el miserable
sueldo que le pagaba, 6 mil pesos mensuales. ¿No le dará vergüenza sentirse
magnate periodístico, pagador de una millonada en impuestos, y no ofrecer
salario sino darle una limosna a sus reporteros?
Quiso ir más allá. Expresó que Anabel Flores era una pieza del crimen
organizado. Y eso en El Buen Tono es ina-cep-ta-ble. Y se tuvo que ir. Y
aguantar que su dueño le recete una felpa post mortem cada que habla, al cabo
que sólo los muertos no se pueden defender.
Criminaliza José Abella como criminalizan Javier Duarte y “Culín”, alias el
fiscal, alias Luis Ángel Bravo Contreras.
Todavía Fisculín recula. Y como los perfectos no se equivocan, le dice a
Denise Maerker en Atando Cabos, en Radio Fórmula, que sí hubo una pifia pero que
el error fue del área de comunicación de la Fiscalía. Echó mano de rumores que
corrían en las redes sociales y de información extraoficial. O sea, sus métodos
de investigación le permiten revivir muertos, como ocurrió con José Márquez
Balderas, alias “El Chichis”, ex jefe Zeta en la región de Orizaba, y enlodar a
una reportera que fue testigo de un levantón militar en Acultzingo, el 30 de
agosto de 2014, cuando se llevaron a Víctor Osorio Santacruz, alias “El Pantera”
y no volvió a vérsele con vida.
Una carta suscrita por medio centenar de periodistas, el mismo día del
levantón de Anabel Flores, conminaba a las autoridades a no criminalizar a
priori, a realizar la investigación apegada a derecho y no atribuirle conductas
vinculatorias a los reporteros con la delincuencia hasta no investigar. Javier
Duarte y “Culín optaron por frenar la embestida. José Abella no.
Siguió en lo suyo. Atacó desde otros frentes. Acudió a espacios de prensa en
la ciudad de México. Planteó su verdad. Y lo hizo mal.
A Ciro Gómez Leyva, también en Radio Fórmula, le reiteró que Anabel Flores
Salazar era quien pagaba a los reporteros de nota policíaca por omitir
información relacionada con los grupos delictivos. Era, según José Abella, la
operadora de los Zetas entre la prensa.
Fuera de sí, el político metido a periodista, propietario de El Buen Tono,
fundó ese medio, dice, por el patético rol que jugaban los comunicadores, al
servicio de las mafias del poder, incapaces de decir la verdad.
Fallan los demás, él no. Lo devoran en las redes sociales cuando se le
observa en una fotografía acompañado de seis individuos, cinco de ellos con
armas de alto poder, en un área rural. Lo destrozan y lo sacuden. Le imputa el
abogado fidelista Jorge Reyes Peralta que tiene ligas con el crimen organizado y
que se exhibe con delincuentes.
Viral, la imagen es de escándalo. Explica José Abella que no son
delincuentes. Son sus guaruras, militares asignados a su cuidado.
“Esas personas que aparecen conmigo —señaló—, son gente del Ejército
Mexicano, del grupo Aeromóvil de las Fuerzas Especiales. Lejos están de ser
delincuentes, incluso el que está junto a mí de sombrero es hijo de un almirante
de la Marina”.
Explicaba a Radio Fórmula que la fotografía la difundió él mismo en Facebook,
el 12 de septiembre de 2015.
Refería que en los años 80 formó parte de los Marines en Estados Unidos. Sí,
con los Marines pero orgulloso, supuestamente, del Ejército mexicano. Tan
orgulloso que ahora los trae de chogumas.
“Yo soy orgulloso de las fuerzas armadas mexicanas, porque conozco desde
dentro a esas fuerzas armadas, y yo no sé por qué aquí en México criminalizan a
todo aquel que porta un arma”, agregó.
En México, dijo, se espantan “hasta porque matan a una periodista y digo que
estaba involucrada en el crimen organizado, coludida con ellos, piensan que no
es posible que un periodista puede ser malandro. Sí claro, muchos aquí en el
estado, y muchos en el país que están bien metidos en la mafia”.
Por eso, afirma, despidió a Anabel Flores de El Buen Tono.
“Era la que se encargaba de pagarle a los periodistas para que se callaran la
boca, de la página roja en la zona de Córdoba”, sentenció.
Lo alteró cómo se viralizó la fotografía suya con los guaruras militares,
pero nada dice de otra en la que aparece con Javier Duarte, el brazo del
gobernador en su hombro, sonrientes ambos, prclives ambos a criminalizar
periodistas.
Lo irritó peor que el periodista Aurelio Contreras, en su columna Rúbrica, el
martes 16, conminó a la Fiscalía a citarlo a declarar:
“¿Y a qué hora va a mandar la Fiscalía General del Estado su boletín
informando que se investigarán los presuntos nexos de José Abella con el crimen
organizado?”.
Estalló. Y con un caos en el cráneo, con ira demencial, la amenaza, la
provocación, el agravio familiar, el insulto.
A eso de las 7:52 de la mañana, el miércoles 17, José Abella lanzó la primera
amenaza:
“Porque pago mil veces más impuestos que tú.
“Porque creo 1000 fuentes de empleo y tú ni sirvienta pagas.
“Así que habemos de mexicanos a mexicanos.
“Tú por ejemplo representas a la prensa manipuladora que mantiene este país
en el atraso.
“Así que si alguien se debe enojar que vivan de los privilegios de las
millonadas que pago de impuestos, soy yo, no tú.
“Pendejo.
“Y ojalá y algún día tengas el valor de hablar detrás de tu pantalla, y me lo
digas de frente, para darte un madrazo en el hocico, porque sé que ni las manos
vas a meter.
“Y si eres de honor, dime dónde nos vemos antes de la una!
“Pinche periodista cobarde”.
Cinco minutos después, a las 7:57, soltó otra:
“Si no lo ha hecho el fiscal, por qué no vas a presentarla tú.
“Todo mexicano tiene la obligación constitucional de ir a denunciar crímenes.
“Ni con tu mamá tengo nexos, ni con ‘periodistas’ con plumas pagadas como la
tuya, ojalá tengas el valor de hablarme y citarme en algún lugar para que me
acuses de eso de frente, pinche Maricón.
“Pendejo”.
Es José Abella, político, autoinventado periodista que asegura haber fundado
El Buen Tono por discrepar de la forma en que se comporta la prensa, callando la
verdad, sujeta a intereses personales, a la dádiva para callar la información
que requiere la sociedad.
¿Está loco? Quizá. Sus reacciones son inverosímiles, disparatadas,
condenables, potencialmente violentas. Y decía que pretendía cambiar el
periodismo en Veracruz.
Al respecto, la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los
Periodistas apenas emitió un comunicado en que condenó el uso de expresiones de
un directivo de un medio de comunicación contra un columnista, o sea Aurelio
Contreras. ¿Y las medidas cautelares para garantizar su seguridad?
“La CEAPP —señala en la red social Twitter, no en su portal oficial— expresa
su preocupación por declaraciones de directivos de medios de comunicación, que
criminalidad, amenazan y podrían generar efectos negativos generales, al
contribuir a la naturalización de la violencia contra periodistas; comentarios
de esa naturaleza representan, per se, una práctica contraria al libre ejercicio
de la libertad de expresión, debido al efecto amedrentador que generan sobre el
libre flujo de información”.
Ni una mención a José Abella. Ni una alusión al origen del conflicto. Omite
el nombre de Aurelio Contreras, aberrante la evasión ante el amago, la amenaza,
la desproporción del marine cordobés, el lenguaje obsceno, la vulgaridad del
rufián.
Vergonzoso rol juega la CEAPP, como siempre, situada al lado de los sátrapas,
el insensato que en un estado dominado por la violencia no duda en exhibir a la
guarurada militar. O sea, los recursos públicos empleados para la innoble tarea
de cuidar a un pillo con tendencia a la agresión. En lo que vino a parar nuestro
valioso Ejército.
Sucia su mente, sucio su hablar. Dicen Hugo Morales Alejo y Noé Zavaleta que
José Abella generaliza sin responsabilidad. No todos los periodistas del área
policíaca están al servicio del narco, no todos callan por dinero. Amenazados,
quiénes se van a atrever a publicar lo que irrita al crimen organizado.
“A todos nos han levantado, a todos nos ha tocado”, dice Hugo Morales Alejo,
director del portal LaNigua.com. “Pero yo no puedo ratificar lo que dice este
señor. No acepto que se criminalice a cualquier compañero que acaba de morir y
que la opinión pública diga que andaba metido en algo”.
Rechaza que Anabel Flores recibiera dinero del narco. “Ni siquiera existían
rumores. Esa versión la dio el mismo sistema del estado, que manda correos
subterráneos, inclusive alteraron una nota de Noé Zavaleta de Proceso. Nadie
está obligado a publicar lo que no quiere, pero tampoco a recibir dinero que no
quiere”.
Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso, recuerda que José Abella
fue candidato del PAN a la alcaldía de Córdoba y perdió. Entonces le dio por ser
periodista, ahora alineado con el gobierno de Javier Duarte.
“A nivel nacional lo ven como el director de un periódico, pero la percepción
en Veracruz es que es un político, sería una generalidad decir que todos los
reporteros recibimos dinero del crimen organizado”, dice.
Del propietario de El Buen Tono dice la periodista Silvia Núñez Hernández,
directora de AGN Veracruz, en su columna Fuera de Foco:
“José Abella García ha demostrado ser un sujeto con evidentes carencias de
inteligencia y ética. Infamia tras infamia han sido parte de su estrategia para
atacar a sus detractores y su falta de capacidad intelectual se ve evidenciada
cuando sabe que no poder ganar una interlocución sensata, madura y de altura con
otra persona, explota con descalificaciones e insultos, característica en una
persona que creció con padres disfuncionales. El gobierno de Javier Duarte le ha
sido muy útil. El congratularse Javier Duarte con muchos millones de pesos por
delante, para salir constantemente cómo un bravucón ignorante. Éste, sin empacho
alguno, se ha volcado a menospreciar a las personas —principalmente de los
trabajadores de su medio ‘desinformativo’ amarillista— que cuando quiere
despedirlos, los presiona para que firmen ‘voluntariamente’ su renuncia y no
darles absolutamente nada de lo que por ley les corresponde.
Vaya tipo.
Archivo muerto
Primero Buganza, después Bueno Torio. Con nada disminuye la fuerza de Miguel
Ángel Yunes Linares, el cuasi candidato de la alianza PAN-PRD al minigobierno de
Veracruz. Ni Sor Buganza —Gerardo Buganza Salmerón— ni Juan Bueno Torio provocan
la escisión panista que pudiera restarle intención de voto a Yunes azul. Echa
mano Javier Duarte, Fidel Herrera, Don Beltrone, sus pandillas y sus mafias, de
Alejandro Vázquez Cuevas, cartuchazo quemado que se vende en euros lo que no
vale en tumines. Va por el Partido Encuentro Social, que decir nada es lo mismo,
los oficios de Gonzalo Guízar Valladares que así le tiende la mano a su amigo y
protector desde que militaba en el PRI, Héctor Yunes Landa, el de la lengua
larga y la cola de rata. Si algo lleva tatuado en la piel Pipo Vázquez es su
fidelismo. Sábese cómo increpaba a Fidel Herrera en los albores de su sexenio:
“Con F de fraude, con F de Falso” lanzaba el lema y distribuía cartelones que
los ediles panistas colocaban en sus oficinas. Luego se volvió su sirviente,
operando en el Congreso de Veracruz, Pipo Vázquez liderando a la bancada
panista, usando a los diputados azules, ganando puntos, sacando raja. Terminó el
sexenio de Fidel y la generosidad lo alcanzó: dos notarías, una para su esposa
Tamara Morales y otra para su asesor, Ángel Ramírez Bretón, como revelara con
una documentada columna la periodista Claudia Guerrero Martínez, autora de Entre
lo Utópico y lo Verdadero, en noviembre de 2010, cuando se extinguía el sexenio
fidelista. Pipo Vázquez no es reactivado para ganar la elección sino para
restarle votos a Yunes Linares. Y Gonzalo Guízar siembra en la parcela de Héctor
Yunes, que de ganar la elección de gobernador, le asegura la alcaldía de
Coatzacoalcos…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: EL NARCOGOBIERNO QUE NIEGA
* Los pataleos del gobernador * Policías y ex policías involucrados *
Tierra Blanca: el detonante * La marcha por la defensa de la UV * Que los
universitarios salgan de su letargo * Nemi Dib al auxilio de Héctor Yunes * La
corrupción quiere andar en campaña.
17 de febrero de 2016
Su policía levanta. Su policía tortura. Su policía asesina. Su policía
entrega las víctimas a la delincuencia pesada. Y aún así Javier Duarte descarta
que el suyo sea un gobierno coludido con el crimen organizado, un narcogobierno.
Su policía, la Arturo Bermúdez Zurita, el secretario de Seguridad Pública, es
la pista de Tierra Blanca, el caso de los cinco jóvenes levantados y entregados
a la delincuencia, desaparecidos y supuestamente hallados los restos de dos
—Bernardo Benítez Arróniz y José Alfredo González Díaz— en un rancho de
Tlalixcoyan.
Pero no, dice Javier Duarte, no es un narcogobierno.
Su policía en Tierra Blanca estaba a las órdenes de Marcos Conde Hernández,
delegado de SSP, con un historial de desapariciones en Cardel y Úrsulo Galván,
decenas de jóvenes y hasta miembros del cuerpo policíaco levantados por el tipo
sin que se volviera a saber qué destino les dio.
Pero no, refuta Javier Duarte, no es un narcogobierno.
Su policía, la que comandaba Marcos Conde, fue la que dispuso de la vida de
los cinco jóvenes originarios de Playa Vicente, que ese 11 de enero, tras haber
estado una semana en Veracruz, fueron avasallados por la tragedia al pasar por
Tierra Blanca y ser puestos en manos del crimen organizado.
Pero, dice el gobernador, no es un narcogobierno.
Un ex policía intermunicipal es el detenido clave en el caso Moisés Sánchez
Cerezo, periodista de Medellín de Bravo, director del semanario La Unión,
levantado el 2 de enero de 2015, cuyo cadáver apareció inicialmente en Soledad
de Doblado, cuando ya se sabía el trágico desenlace aunque el gobierno duartista
lo negó porque se resistía a admitir que así se incrementaba la lista de
comunicadores caídos en el gobierno de Javier Duarte.
Fue la presión de los medios, la intervención de ONG's, la gestión ante el
cuerpo diplomático acreditado en México, lo que obligó al gordobés a "aparecer"
los restos en el municipio de Manlio Fabio Altamirano. Otra vez un ex policía de
la intermunicipal Veracruz-Boca del Río, desaparecida ¿por qué?, por estar
permeada e infiltrada por el narco.
Con lodo se lava el rostro Javier Duarte. De palabra, con cifras alegres, el
ardid de los resultados que todos deben ver, enfrenta su peor desgracia, la
demanda de un cúmulo de veracruzanos, la reflexión de los analistas, la
exigencia del círculo del poder para que dimita porque la violencia, el miedo,
el luto y el dolor se apoderaron de Veracruz.
Narcogobierno no. Refuta el gordobés a sus críticos, que cada vez son más, la
contundencia de Proceso, el embate de La Jornada, los dardos de El Universal,
las punzadas de Milenio, de Puig, de Denise, de Loret, de Pepe Cárdenas, de Ana
Paula Ordorica, de Beteta, de Hiriart, y hasta de otrora aliados que hoy
observan cómo consuma el naufragio, como si para eso lo hubiera impuesto Fidel
Herrera.
Coludidos con el narco, no. Su gobierno, dice Javier Duarte en la conferencia
de los lunes, este 15 de febrero, se ha enfrentado a Los Zetas, al Cártel
Jalisco Nueva Generación, al Cártel del Golfo. Y los ha vencido. Ajá.
Seguro por eso la violencia sigue y crece. Por eso los sanguinarios son más
sanguinarios. Por eso los hogares se enlutan, las familias se disgregan, miles
de veracruzanos huyen, temerosos e indignados viendo a su gobierno de rodillas y
a su gobernador oculto en un drenaje mientras la sociedad es víctima del ataque
del crimen organizado.
Javier Duarte debió ser director de teatro, de perdida guionista, pues sus
tramas se asemejan a las gestas justicieras de Eliot Ness, el incorruptible, el
intocable que envió a Al Capone a prisión.
Javier Duarte es mejor. Sus cifras apabullan, convencen, recuperan la fe en
las instituciones, callan y silencian a los críticos, diluyen la suspicacia y la
sospecha, y devuelven la tranquilidad perdida.
Van 123 líderes u operadores de cárteles aprehendidos, abatidos —asesinados,
suena mejor— o neutralizados durante el duartismo.
De ellos, 99 eran Zetas, 11 de Cártel Jalisco, tres del Cártel del Golfo, uno
del Cártel de Sinaloa y 10 más de células delictivas independientes.
Hosanna, Javier.
Se suponía, y así lo esgrimía a menudo “Culín”, alias el fiscal, alias Luis
Ángel Bravo Contreras, que los asuntos de crimen organizado se lo dejaba al
gobierno federal. Y tenía razón. Entonces es falaz que el gobernador se
agandalle el récord de los capos y sicarios aprehendidos, muertos y
desarticulados cuando se trata de un asunto que le atañe a la Federación.
“En otras ocasiones —agregaba Javier Duarte— se le ha acusado al gobierno (de
Veracruz) de formar parte o de apoyar a algún grupo delictivo en particular, y
lo que hemos dado a conocer hoy es que para nosotros las siglas, los grupos
delincuenciales, los cárteles a los que pertenezcan estos criminales es
indiferente”.
Y precisó para no dejar duda:
“Es decir, este gobierno no está coludido ni apoya a ningún grupo
delincuencial; detenemos y enfrentamos a cualquier grupo delincuencial, sin
importar cual sea que sea su nombre, sigla o denominación”.
Omite decir en qué gobierno crece el Cártel del Golfo y luego los Zetas: en
el de Fidel Herrera, su mentor.
Era Javier Duarte subsecretario y luego secretario de Finanzas, más tarde
diputado federal. Era fidelista y terminó siendo el delfín de la sucesión, el
candidato impuesto, el gobernador surgido del fraude.
No se recuerda que en su paso por el Congreso, así hayan sido unos meses,
haya hablado de la violencia en Veracruz, demandado la presencia de fuerzas
federales para combatir al narcotráfico y sus operadores, como sí lo hizo
Gregorio Barradas Miravete, panista, en 2007, que sentenció su intervención
diciendo que la única fidelidad que había en Veracruz era al narco.
Obvio, Goyo Barradas fue levantado en 2010, cuando era alcalde electo de
Rodríguez Clara, y su cuerpo apareció brutalmente torturado en Texistepec,
Oaxaca, así como le hacen ahora, matándolos en Veracruz y arrojando sus cuerpos
en entidades vecinas.
Llora Javier Duarte y se duele de aquellos que lo involucran con el crimen
organizado, por omisión de quienes tienen el poder o por comisión de policías y
funcionarios que sirven a los malandros.
Sensible, expresa el gobernador, la inseguridad es un tema que aprovechan
diversos sectores para cuestionar su desempeño. Y eso, no jodan, no se vale.
Apela a los resultados, a los capos detenidos, a los sicarios abatidos o
encarcelados, a los operadores financieros que mueven los recursos para que la
industria del narco no deje de funcionar. Sea asunto federal, se vale robarse
los muertos.
“Los resultados ahí están, pero hay quienes insisten en poner a Veracruz con
focos rojos y generar una crisis en materia de seguridad, cuando acabamos de
pasar un carnaval con saldo blanco”.
De nivel el análisis. Se congratula Javier Duarte de la seguridad que
prevalece en Veracruz gracias al saldo blanco del carnaval de Veracruz.
Hosanna, mi gober.
Duartelandia es fantasía. Duartelandia es psicótica. Los enviciados con lo
irreal ven lo que quieren y escuchan lo que les conviene. Así está el
gobernador, ajeno a la realidad de Veracruz, creyendo que la sangre de los
muertos es pintura roja, los cercenados una pieza teatral, el dolor y la muerte
una escenificación.
Nada sabe Javier Duarte del ejercicio de gobierno. Cuando la policía tiene
como oficio real levantar inocentes y entregarlos al crimen organizado, hay un
narcogobierno.
Cuando el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, permite que un
jefe policíaco, Marcos Conde, con su historial de desapariciones, ocupe el cargo
de delegado de la SSP, pese a reprobar los exámenes de control y confianza, es
narcogobierno.
Cuando son policías y ex policías quienes están detrás de las desapariciones
forzadas y la entrega de personas al crimen organizado, es narcogobierno.
Su problema es la percepción de la realidad. Veracruz no padece violencia
menor. No se roban Frutsis y Gansitos en los Oxxo, como afirmó en la peor
declaración de su vida. Se llevan a la gente, las torturan, las van matando a
pedazos, las refunden en fosas clandestinas, o las “cocinan” con ácido. Y si el
gobierno lo sabe, lo permite y lo tolera, es narcogobierno.
Si en el área judicial, sea la Fiscalía o los juzgados, dejan libres a los
implicados por falta de pruebas, por expedientes mal integrados, por negligencia
o dolo, torpeza o colusión, es narcogobierno.
Si quien ejerce el poder concede territorios, les deja operar, se forman las
rutas para el trasiego de droga, es narcogobierno.
Así le arda a Javier Duarte, es narcogobierno.
Y así está Veracruz.
Archivo muerto
¿A quién le impacta el descabezamiento de jueces y un magistrado en el
palacio de justicia federal de Coatzacoalcos? A Samyra del Carmen Khoury
Colorado, la fiscal regional. Se va su padrino y protector, Vicente Mariche de
la Garza, quien se despide llevándola con los nuevos jueces, recomendándola,
pues a partir de ahora habrá nueva línea, no la de Javier Duarte, no los
enjuagues para que todo juicio de amparo interpuesto para enfrentar las
arbitrariedades del fuero común, fuera desechado en primera instancia o en
recurso de revisión. Samyra llegó a la Subprocuraduría, procedente de un juzgado
federal, donde no pasaba de ser auxiliar, sin brillo, sin mayores atributos que
ser la favorita de Mariche. Le concedió “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel
Bravo Contreras, la Subprocuraduría a cambio de que en los juzgados y tribunal
colegiado federales se les avalara cuanto quisiera a la pandilla duartista. Y
eso implicaba casi siempre violar la ley. Luego pasó a ser fiscal regional y ahí
perdió la brújula, en manos de Hugo Álvarez Juárez y José Roberto Sánchez
Cortés. Desmantelado el Clan Mariche, ¿de qué le sirve ahora Samyra al fiscal? Y
la otra: ¿la escucharán los nuevos jueces y aplicarán justicia al mejor postor?…
A ver cuántos universitarios marchan. A ver cuántos alzan la voz. A ver cuántos
protestan. Convocan a defender a la Universidad Veracruzana, quizá tardíamente,
cuando el plan de Javier Duarte, el estrangulamiento económico, ya provoca
estragos. Citan para el 26 de febrero, en todas las zonas universitarias de
Veracruz, esgrimiendo que la UV es de todos y que todos somos UV. Y así es.
Hasta ahora sido un fiasco la defensa de la UV, reducida al alegato de la
rectora Sara Ladrón de Guevara, quien finalmente se convenció de que el
gobernador le tomaba el pelo, postergaba el pago del subsidio federal y estatal,
retenidos ilegalmente los fondos, arguyendo que “a la universidad no se le debe
nada, nada”, supuestamente pagando aportaciones a Pensiones del Estado y con
ello lavándose las manos para no entregar los más de 2 mil millones de pesos que
en justicia le debe a la UV. Habrá que ver si los universitarios tienen con qué.
Ojalá que sí. Muchos resuelven la vida, salvan al mundo, enderezan lo torcido,
todo desde el café, en Facebook, en Twitter, en la cantina, la zona de confort.
Candil de la calle, ni siquiera increparon a su rectora cuando salió a decir que
conflicto con el gordobés no había, que todo había una trepada al ring que le
dio la prensa. ¿Y luego? La ignoró Javier Duarte y no le pagó un centavo a la
UV. Por la vía penal es otra cosa. Denuncia la rectora y el gobierno se quiebra.
Ofrece pagar. La misma treta nomás que revolcada. ¿Y qué hacen los
universitarios? Además del ridículo, saliendo a la calle unos cuantos, nada. A
ver cuántos acuden el viernes 26. Ojalá sean miles. Y que así entienda Javier
Duarte que con la UV no se juega… Así sí. Ya se puede despreocupar Héctor Yunes.
Llega en su ayuda Juan Antonio Nemi Dib, alias Doctor Molcajete, con su cauda de
conflictos, las denuncias de corrupción que le interpuso la periodista Claudia
Guerrero Martínez, directora de Periódico Veraz y autora de la columna Entre lo
Utópico y lo Verdadero, en su paso por la Secretaría de Salud de Veracruz donde,
por supuesto, no curó ni un pulque. Anuncia Nemi que dejará el Consejo de
Seguridad Pública de Veracruz y que se integra a la campaña priista, en la que
no cree nadie, ni los priistas mismos, erosionada por los desatinos, abusos,
atropellos, omisiones, venganzas, mala leche, ocurrencias y un historial de
corrupción, burlados los veracruzanos por Javier Duarte, el gobernador que nunca
debió ser…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
HÉCTOR YUNES: EL CIBERMENSAJE, EL ACARREO, EL REPUDIO
* Dice que combate al sistema * Lo apalean en las redes * Aplausos pagados
* Javier Duarte, tuiteando y violando secrecía * El pseudónimo de la periodista
* Zetina oculta bajas laborales * Mónica y el micropadrón del PVEM * Revocan
poder a Samuel Muñoz * OPLE maniobra por caso Víctor Rodríguez.
15 de febrero de 2016
Viraliza las redes Héctor Yunes. Pregona una lucha que nadie ve, la suya
contra el sistema, su rechazo al “poder que corrompe, que lastima, que miente”.
Y arenga: “Soy el único que puede componer a Veracruz”. A cambio, recibe
metralla, lo pulverizan en redes sociales, lo repudian, se mofan, lo insultan.
Así arranca el senador con licencia. Da palos de ciego, pasos en falso, el
cuasi candidato del PRI al microgobierno de dos años, con propaganda hueca y el
discurso falaz, incitando al voto de los incautos, de los que no saben quién es,
a quién sirve y hasta dónde llega su ambición.
Va su oferta política desde el desmarque hasta la crítica a la clase priista
que llevó a Veracruz a la quiebra, al desorden en seguridad, a la inaceptable
violencia, al alivio del dolor en aquellos que han sido agobiados por la
delincuencia, por el atropello a la ley.
Y así habla Héctor Yunes Landa, el de Soledad de Doblado, metido en la
dinámica del golpe al gobierno, al que no ha dejado de servir, como táctica para
darle credibilidad a su discurso.
Unos cuantos le aplauden, miles lo masacran. Despierta la ilusión de los
priistas que ven perdida la elección del 5 de junio, la de gobernador y Congreso
de Veracruz, por el desastre político, social, económico, moral por los
desatinos y ocurrencias con que se maneja Javier Duarte.
Se vende, pues, como si alguien lo fuera a comprar.
Dice Héctor Yunes que la suya es una lucha contra el sistema desde el
sistema, sin dejar de ser gobierno, pero con espíritu crítico, dándole voz a la
gente, escuchando y actuando, soltando solidaridad y asumiendo el duelo por los
muertos, por los levantados, por los ejecutados.
Una y otra vez habló de los restos hallados en el rancho El Limón, en
Tlalixcoyan, los que según la versión oficial, corresponden a dos de los cinco
jóvenes de Playa Vicente, levantados por la policía estatal en Tierra Blanca, el
11 de enero, y entregados al crimen organizado.
Una y otra vez se solidarizó con la familia de la periodista Anabel Flores
Salazar, levantada en Mariano Escobedo, cerca de Orizaba, el lunes 8, cuyo
cuerpo apareció sin vida, estrangulada, en una carretera de Puebla, a la altura
de Tehuacán. Laboraba para el periódico El Sol de Orizaba y antes fue reportera
de El Buen Tono de Córdoba.
Crítico del sistema, según él, quizá Héctor Yunes haya dado su lucha desde el
confort del Senado, en la complicidad en el Congreso estatal, donde fue líder
durante el fidelismo, en los sótanos políticos de la Subsecretaría de Gobierno.
Aún así, vinculado a los dos últimos gobiernos veracruzanos, el de Fidel
Herrera y el de Javier Duarte, omiso y complaciente, defensor de ambos en
tiempos de campaña, habla el cuasi candidato del PRI de su grandeza política
como si la tuviera.
Decía, por ejemplo, el miércoles 9:
“Yo doy resultados, estoy limpio y listo. Cuando fui encargado de las áreas
de gobierno, las familias vivían tranquilas y en paz... Esos tiempos volverán
con libertad y democracia, no con opresión y abuso. ¡Los veracruzanos lo
demandan, los veracruzanos lo merecen!”.
Ajá. Era Héctor Yunes el encargado de las áreas de gobierno cuando el
fidelismo abría la puerta y se adueñaban de Veracruz los Golfos y luego los
Zetas, generando la ola de violencia que hoy se ha transformado en una barbarie,
los levantones en todo Veracruz, el secuestro y la extorsión en su peor nivel.
Sirvió al fidelismo y a su inspiración, el ex gobernador Fidel Herrera
Beltrán, de nefastos resultados para los veracruzanos, endeudadísimo el
gobierno, la corrupción a tope, la crisis social alarmante.
De ahí pasó al Congreso de Veracruz. Quiso ser gobernador. Fidel se lo
impidió. Pero a cambio de dejar el camino libre a Javier Duarte, transó. Negoció
la senaduría que le sirvió de plataforma para ser hoy el abanderado del PRI al
microgobierno estatal.
Ese miércoles 9 también dijo:
“Vamos a encarcelar a los malos y los mejores al gobierno. Quien se mete con
la gente, nos traiciona y la traición no tiene espacio en nuestro estado. Haré
justicia que para mí significa castigar a quien lo merece, sí, pero, además dar
empleo, medicinas y paz a Veracruz”.
Ahora, en Boca del Río, el domingo 14, presume:
“No quiero el poder que corrompe, el que lastima, el que miente, el poder que
beneficia a unos cuantos y sin resultados”. Y se promueve: “Con honestidad y
eficacia, quiero servirte, ¡soy el único que puede componer a Veracruz!”.
Ni por error menciona a Javier Duarte. Ni por accidente se refiere a Fidel
Herrera. Su crítica es abstracta, tramposa, lenguaje de simulación, la debacle
sin culpables, delitos sin delincuentes, saqueo sin saqueadores, criminales
encubiertos sin señalar a los encubridores.
Tan inútil como falaz, es crítica que no le sirve a la sociedad. Es sólo una
treta en la que se monta Héctor Yunes el discurso del engaño y la misión de
omitir cualquier mención al gobernador.
“Por ello, sé que Veracruz necesita empleos, que los jóvenes necesitan
oportunidades, que las amas de casa merecen vivir con la tranquilidad de que sus
hijos tienen un futuro prometedor”, agregó.
Ofrece y promete el choleño. Refleja el Veracruz que no atiende la demanda
social, canceladas las expectativas, negadas las cifras de crecimiento que
recurrentemente esgrime el gobierno de Javier Duarte.
“Quiero verlos a los ojos, compartir su dolor y dar soluciones”, precisa el
precandidato priistas.
Y agrega:
“Porque ustedes han trabajado duro y quieren un Estado a la altura de sus
esfuerzos, yo les garantizo que Veracruz va a cambiar, pero va a cambiar para
bien”, expresó Yunes Landa.
Un mensaje en Facebook, el viernes 12, le desató una paliza fenomenal. Dijo:
“He luchado contra el sistema desde el sistema, a contra corriente por
defender mis ideales y oponerme a lo que daña a #Veracruz. Conozco la
adversidad, no le tengo miedo”.
Más de mil 600 usuarios comentaron el tema. Lo increparon, se mofaron, lo
insultaron. Le recordaban que fue parte del gobierno de Fidel Herrera y nunca
levantó la voz.
“Ni tú te la crees”, “Se va a enriquecer a manos llenas. Su finalidad es
destruir a los veracruzanos. Mucho ojo”, “Qué irónico. Tú dañas a Veracruz”,
“Ladrón sinvergüenza”, “Por supuesto y también crees en los reyes magos”, Pura
pinche miersa(sic) y luego anda hasta con el cochiduarte”, “Hipócrita, qué ha
hecho con tantas muertes en Veracruz”, “Listos para acabar con Veracruz”, “¿Les
gustó la torta a los que le andan besando los pies?”, “Ha luchado contra el
sistema? ¿De qué forma? Lo que percibimos es que es su cómplice”.
Tibiamente unos cuantos salieron en su defensa. Fue pulverizado y masacrado.
En Coatzacoalcos, el mismo domingo 14, tuvo que recibir el aplauso de cientos
de ciudadanos a los que el marcelismo les pagó 200 pesos, el desayuno y una
promesa de más dinero por acudir a lanzarle porras, a proclamar que será el
próximo gobernador.
Había estudiantes en el salón del sindicato de electricistas. Fueron los del
Tecnológico de Coatzacoalcos para ganar puntos en sus materias, corrompiéndose,
lucrando. Hugo Ríos, líder de la organización Jóvenes por México fue el
orquestador de la pillada.
Al personal de confianza del ayuntamiento lo forzó el alcalde Joaquín
Caballero Rosiñol a acudir al evento priista si querían cobrar su quincena de
salario.
Teatral, el show priista no tardó en quedar al descubierto. “Héctor, Coatza
está contigo”, gritan los marcelistas. “Héctor, Lupita (de Theurel) está
contigo”, respondía la porra de la ex primera dama, opacada por el número de
asistentes que financió el joaquinismo.
¿Dónde está el control del marcelismo, la labor de las promotoras sociales
que ahora se quejan que ya no les dan dinero como en ayuntamientos anteriores y
así no se puede operar, los enclaves que van a todas, a la voz de Marcelo
Montiel?
De eso se vale Héctor Yunes. Designa al ex alcalde como su coordinador en la
zona sur de Veracruz. Si hace 12 años era candidato a diputado local y eso le
dio al PRI los votos para ganar la elección, echa mano de Marcelo una vez más.
Entonces las porras dejan de ser para Héctor Yunes. La borregada vitorea a
Montiel. Valen de algo los 200 pesos y el desayuno. Ignorante, Yunes Landa
define al ex alcalde como “un paisano”. No es así. Marcelo es de Naranjos,
municipio de Puente Nacional.
Bromea Yunes Landa: “Tengo la lengua larga porque tengo la cola corta. Es
más, ni a cola llego”. Sí la tiene. Llega hasta el ingenio El Modelo, defraudada
la caja de ahorros por un préstamo de 97 millones de pesos a Héctor Yunes y
otros 150 millones a Fidel Herrera, de los que sólo regresaron 25 millones,
según uno de los afectados, Félix Quiroz Torres. Fue dinero que paró en las
campañas priistas en 2009.
Lengua larga, cola más larga, aplausos comprados, discurso encubridor, una
lucha contra el sistema que sólo él ve, la arenga de que es el único que puede
componer a Veracruz, y los nombres, los nombres de los saqueadores, Fidel
Herrera y Javier Duarte, que ni por equivocación menciona.
Así de mal anda el candidato del PRI.
Archivo muerto
Necio, Javier Duarte insiste en enredarse en el caso Anabel Flores Salazar.
Lanza tuits el gobernador y afirma que la ex reportera de El Buen Tono y
freelance en El Sol de Orizaba envió un mensaje con pseudónimo evidenciando que
tras la “muerte” de José Marquez, alias “Chichis”, el nuevo jefe de plaza de los
Zetas en aquella región fue Omar Escalona, hijo del jefe policíaco en Ciudad
Mendoza. Sostiene el gobernador que Anabel Flores usó el nombre de Mariana
Contreras para emitir el señalamiento. Obvio, le llovió piña. ¿Cómo le hizo para
saber que Marian Contreras era Anabel Flores? ¿Qué tecnología usó? Lo acusan de
embustero. Le recuerdan los tuiteros que su policía está implicada con el crimen
organizado. Pero hay otra arista hasta ahora intocada: la secrecía de la
investigación ministerial. Si lo dicho por Javier Duarte es parte de la
indagatoria de la Fiscalía, entonces el gobernador violó la secrecía y debe ser
encausado penalmente. Obvio, “Culín”, el fiscalillo veracruzano, alias Luis
Ángel Bravo Contreras, se hará el occiso. Pero hay más: las pruebas electrónicas
no constituyen prueba plena y si no se obtienen mediante orden judicial, son
ilegales. ¿Acaso hackeó la Fiscalía la cuenta de Twitter de Mariana Contreras?
¿Tenía la misma IP de Anabel Flores? ¿Cómo le consta a Javier Duarte que fue la
misma mano la de la periodista que la que emitió el mensaje? Recuérdese qué
decía el gobierno duartista de los rumores sin sustento en internet: Pienso
luego publico, su campaña para el uso responsable de las redes sociales. ¿Y en
qué paró? Difundiendo rumores o violando la secrecía de una investigación
ministerial…Algo oculta Zetina. Retiene el director de Recursos Humanos en el
ayuntamiento de Coatzacoalcos las bajas de los trabajadores, conculcando un
derecho, agraviando al empleado, ocultando que la relación laboral cesó. ¿Por
qué? Así es Jorge Luis Zetina Castillo, consentidazo del alcalde Joaquín
Caballero Rosiñol, encargado de aplicar la guillotina en esos constantes
recortes que huelen a razias contra grupos antagónicos a la peorcito el
marcelismo en el poder. Jorge Zetina tiene, eso sí, el don de la ubicuidad.
Siendo jefe de Recursos Humanos era también representante del PRI ante el
Instituto Nacional Electoral en el distrito 11 de Veracruz, con sede en
Coatzacoalcos, en la contienda por la diputación federal, en 2015. O sea, hacía
tareas electorales y simultáneamente seguía cobrando como funcionario municipal.
Recuérdese aquella del ex alcalde Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta
madre”— en que cuestionó a Caballero: recortan personal pero la nómina municipal
crece. ¿En manos de quién van a parar los salarios que supuestamente ya no se
pagan y que serían un ahorro a las arcas del ayuntamiento?… ¿Cuántos ciudadanos
afilió Mónica Robles de Hillman y su equipo ivanista al Partido Verde? Hay
versiones que afirman que 80; otros aseguran que 90; nadie dice que llegó a 100.
Del 8 de octubre de 2014, cuando Julio Ramos tomó posesión como presidente, a la
fecha, el PVEM ha sido lo más parecido a un fantasma verde. Ni huele ni apesta.
Ni siquiera asusta. Le sirve de comparsa al PRI, hace alianza con el tricolor,
regatea espacios, ocupa un lugar en los órganos electorales, pero es como el
huevo sin materia: está hueco. Un día, el 19 de octubre de 2015, el PVEM fue
asaltado. Se llevaron documentación y equipos de cómputo. Y según Julio Ramos,
“en los equipos de cómputo entre otros archivos que solo son útiles para ese
instituto político, se encontraba el padrón de afiliados a ese partido”. Qué
mejor coartada. Afilian uno que otro gato y luego les roban el minimicropadrón
de militantes. Hoy, ya con otra directriz, Diego Fernández, el ex director del
DIF con Lu-pilla Félix de Theurel, el PVEM cuenta con un padrón de varios miles
de afiliados. Un fiasco esférico, la diputada succión Mónica Robles, responsable
del estancamiento del pseudopartido Verde en Coatzacoalcos, que si se pusiera
las pilas, le habría servido como plataforma en su pretensión de ser alcaldesa.
Por eso Javier Duarte le dice “ponte a trabajar”. Pero a la señora de Hillman ni
le entra por un oído ni le sale por el otro los consejos de alguien que
políticamente es menos peor que ella. Así de fregada la cosa… Malas nuevas para
Samuel Muñoz de la Rosa, el santo patrono del paracaidismo e invasión de
terrenos con su ONG patito. Le fue revocado su poder como representante de
Manuel Bringas Burelo, a nombre de quien orquestó invasiones de terrenos —caso
Almendros— y realizó emplazamientos judiciales incurriendo en falsedad de
declaraciones ante la autoridad, así como fraudes procesales, que no tarda en
capotear en los tribunales. Bringas Burelo le revocó el poder para pleitos y
cobranzas, así como actos de administración, ante la fe de la notaria 13 de
Coatzacoalcos, Olga Rebeca López Nassar, según la escritura 17,313, de fecha 12
de enero de este año. Quedan sin representación legal Miguel Ángel Cruz
Carradas, Andrés Villegas Aquino, Raúl Brito Molina, el pasante de derecho
Agustín Solís de la Rosa y el abogadazo Samuel Fernando Muñoz de la Rosa.
Notificado oficialmente, San Samuel se negó a entregar el poder original, lo que
no hará sino agravar aún más su de por sí crítica situación. A lo largo de
varios años, Samuel Muñoz embarcó en sus aventuras a decenas de incautos, a
Yolanda, la sobrina del pastor, a la que se “echaba al plato” y que cobraba las
mensualidades a los invasores de Almendros; al pastor Benito, que invirtió todo
lo que las tiendas Oxxo le proporcionaron, vía el redondeo, en un predio en
disputa, pues lo reclama la inmobiliaria Arkitektur, escrituras en mano; a Jorge
Cáceres, periodista que le servía de caja de resonancia y puente con la prensa,
no sólo en Coatzacoalcos sino también en la sierra de Soteapan. Samuel Muñoz y
su grupo de abogados, su vocero, la Yolis y el pastorcete tienen un penal en su
futuro… Circo, maroma y teatro en el OPLE 29. Pospone la audiencia en que
tendría que comparecer el ex subdelegado administrativo de Sedesol federal en
Veracruz, Víctor Rodríguez Gallegos, inelegible para ser candidato del PRI a
diputado por el distrito 29, el Coatza Urbano, por tener domicilio real en la
sección electoral 0885, que pertenece al distrito 30, el Coatza Rural. Dice el
OPLE que no pudo notificar a Víctor Rodríguez pues en el domicilio que aparece
en la lista nominal, en la colonia Frutos de la Revolución, no lo conocen.
Intentan justificar que su domicilio es otro —fraccionamiento Paraíso o Puerto
Esmeralda—, pero en la lista nominal de electores su domicilio oficial es el de
la colonia ubicada al sur de la ciudad. Vaya galimatías electoral. Si apareciera
otro domicilio, Víctor Rodríguez habría incurrido en falsedad de declaraciones a
la autoridad. Si el Registro Federal de Electores se presta, destapará una
cloaca que se remonta a los tiempos en que su hoy titular a nivel estatal,
Sergio Vera Olvera, operaba codo con codo con Marcelo Montiel en Coatzacoalcos;
el primo marcelista, Carlos Grajales, incrustado en el órgano electoral; la
pandilla involucrada en trafique de viáticos, robo a pagadores, credenciales a
indocumentados, credenciales con huellas digitales de personas distintas al
titular de la misma y otras más que no se cuentan para que no vomite el
respetable. Se pospone, pues, la audiencia hasta que halle el OPLE cómo
notificarle al operador de las campañas sucias del marcelismo…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ: PERIODISTAS APUÑALADOS DESDE SUS MEDIOS
* “Culín” enlodó a Anabel vía rumores * Abella violó la ley * Notisur y el
caso Goyo * Acallando las protestas * La renuncia de Javier Duarte en el
Congreso * Héctor Yunes presume no tener bienes fuera de México * Los audios que
vienen * Recursos de la SEV para el PRI * Lu-pilla y la maestra impuntual * La
inelegibilidad de Víctor Rodríguez a debate.
12 de febrero de 2016
A tres fuegos anda la prensa de Veracruz, la prensa crítica, los que hablan
del saqueo y la corrupción, y los reporteros de nota roja, que son el termómetro
de la violencia, criminalizados por el fiscal, amagados por la delincuencia y
apuñalados desde adentro, por sus medios, por sus patrones, para acallar su voz.
Criminaliza “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, a Anabel
Flores Salazar, ex reportera de El Buen Tono, freelance en El Sol de Orizaba,
levantada el lunes 8 mientras dormía, en Mariano Escobedo, conurbado a Orizaba,
y hallada sin vida, estrangulada, en territorio poblano, en un camino que va a
Oaxaca, cerca de Tehuacán.
Un rumor le basta a “Culín” para evidenciar la miseria de que está hecho: una
línea a investigar es el posible vínculo con Víctor Osorio Santacruz, alias “El
Pantera”, ex policía, dedicado a vender accesorio para autos, levantado por
elementos del Ejército, según el fiscal, el 30 de agosto de 2014, en Acultzingo.
Anabel estaba ahí. Convivía con familiares. Fue testigo y hasta fotografió a
quienes se llevaron al “Pantera”, siéndole arrebatado el teléfono y amagada. 64
días después, la esposa de Osorio Santacruz dijo a Excélsior que su marido no
apareció, ni él ni sus dos acompañantes. Y dijo que la “reportera” identificó
mediante fotografías a los militares que perpetraron el levantón.
Es el fuego de “Culín”, que le ve vínculos a cualquiera que muere por esa
violencia que la fidelidad y el duartismo propiciaron cuando le abrieron la
puerta al crimen organizado, cuando convirtieron a Veracruz en el santuario de
los Zetas y cuando permitieron que la disputa de los territorios usara al
aparato policíaco estatal, la policía acreditable o no acreditable, que levanta
inocentes o malosos y los entrega a las bandas delincuenciales.
Con Anabel Flores fue especialmente despiadado. Horas después de su plagio,
ya insinuaba su vinculación con el crimen organizado. Y horas más tarde, vía un
desplegado de amplia circulación, periodistas veracruzanos le exigieron poner
fin a su infamia.
Entonces responsabilizó a su área de comunicación en la Fiscalía, al difundir
un comunicado basado en rumores, en notas periodísticas, en lo que fluye por las
redes sociales. Lo pilló Denise Maerker en su programa de radio. Y lo pulverizó.
Carlos Puig, autor de la columna Duda Razonable, en Milenio, destaca los
traspiés de “Culín”. Su entrega, titulada “Un fiscal sin vergüenza (sí, de
Veracruz)” —jueves 11—, alude a las sinrazones, o las razones demenciales que
movieron a la Fiscalía a criminalizar a Anabel Flores.
“La noche que encontraron el cuerpo sin vida de la reportera Anabel Flores,
la fiscalía del estado de Veracruz no tuvo mejor idea que enviar un comunicado
en el que aseguraba que se seguirían todas las líneas de investigación, pero
incluyó solo una: la presencia de Anabel en 2014 en un evento público donde se
detuvo a un delincuente.
“Eso no sorprende. El estado lo gobierna Javier Duarte, recordemos.
“Pero ayer, en su programa de radio, Denise Maerker entrevistó al fiscal
general de Veracruz, Luis Ángel Bravo.
“Le preguntó por ese párrafo y afirmó (Denise): ‘Este reflejo que parece
haber de las autoridades de que, cuando algo pasa con un periodista, lo primero
es pensar que está vinculado al crimen organizado’.
“Respondió el señor Bravo: ‘El departamento de comunicación social de la
fiscalía, partiendo de todos los rumores, comentarios en redes, algunas notas
que incluso podemos consultarlas, daban por hecho ese escenario. Hay algunos
medios de comunicación que, a partir de esa nota y de esos comentarios en redes,
se desmarcaron de algunas relaciones laborales que tuvieron. La fiscalía, el
área de comunicación social, por lo destacada que estaba ya esa información, y
para no diluir todas las posibilidades de las arterias de la investigación, fue
que consignó que se indagaran todas las líneas de investigación’.
“Insistió Denise: ¿Lo que usted me está diciendo es que comunicación social
de la fiscalía se basó en información de las redes, rumores, una nota
periodística de algún periódico…?
“El señor Bravo: ‘De las notas que ya te hablo son notas que daban por hecho
que la privación de la libertad obedecía de esta persona a esa razón’.
“Denise: Pero son periodísticas, no obedecía a información de la autoridad.
“Luis Ángel Bravo: ‘Con mucho respeto, las notas despiertan intereses o
reacciones colectivas de mucho impacto. Es necesario, yo entiendo al director de
comunicación social y entendí la razón por la cual la destacó entre las líneas.
Yo respeto lo que interpreten’.
“Podría decir muchas cosas.
“Pero lo que tengo son preguntas. ¿Quién es ese señor? ¿Dónde estudió la
técnica de investigación por ‘redes y rumores’? ¿Por qué tiene ese puesto? ¿Por
qué no ha renunciado?
“Luego me acuerdo que es el Veracruz de Duarte y me las contesto”.
Hasta ahí Carlos Puig.
“Culín” es un criminalizador profesional. Jode al que quiere, al periodista
que es ejecutado, al que es levantado, al que es hallado en fragmentos, cocido a
balazos, en bolsas de plástico, tirado a la orilla del camino o en una fosa
clandestina. Es que pudiera tener relación con grupos delictivos, dice.
Siempre etiqueta con saña, como las balas de los sicarios, que son el segundo
fuego, el que llama a las redacciones para amenazar, el que dicta la línea u
obliga a que una información sea difundida.
A la prensa crítica, a la prensa que denuncia, a los reporteros de
“policíaca”, también los apuñalan desde el interior, los medios mismos, los
directivos, los patrones.
José Abella es otro criminalizador. Corrió el dueño de El Buen Tono a Anabel
Flores por conducir una camioneta Patriot que no correspondía a su nivel de
ingresos, los míseros 6 mil pesos que le pagaba al mes.
Tenía ligas con la delincuencia, expresó Abella al periodista Pedro Ferriz, y
por eso “la corrí”, dijo categórico. También echó a dos reporteros que
presuntamente convivían con el Chichis, José Márquez, el narco, jefe de plaza de
los Zetas, asesinado en el bar La Taberna, en Orizaba, en agosto de 2015, y que
seis meses después fue aprehendido por la policía porque resultó que vivía y el
fiscal Luis Ángel Bravo todo el tiempo lo ocultó “por estrategia”.
Apuñalan a los periodistas en sus medios. Si José Abella estaba cierto que
Anabel Flores tenía vínculos con el crimen organizado, y callaba para ellos,
debió comunicarlo a la autoridad. Así dice la ley. Si no, incurre en
complicidad. Un caso para “Culín”. A ver si le echa el guante.
Así apuñalaron a los periodistas de Notisur, el 11 de febrero de 2014, por
salir a las calles, por exigir acciones del gobierno duartista, por protestar
por el levantón de Gregorio Jiménez de la Cruz, reportero de policíaca,
periodista también el Liberal del Sur y La Red.
Un audio hasta ahora inédito, registra las palabras de Marco Antonio Anaya
Huerta, mandamás en el rotativo, cuando encara a los reporteros y a la entonces
jefa de información, Sayda Chiñas Córdova. Los conmina a dejar de protestar, a
no marchar más, a no ser usados por otros medios —alusión a Diario del Istmo,
del succionador José Pablo Robles Martínez— que ofrecían frenar la protesta del
gremio a cambio de beneficios, prebendas, publicidad.
“Te están utilizando y tú ni cuenta te diste —le reprochaba a Sayda Chiñas—.
Y tu cortándote las venas”.
Se escucha a Anaya Huerta quejarse de que las protestas por el levantón de
Goyo Jiménez servían para que otros medios negociaran con el gobierno de
Veracruz.
“Nosotros estamos apoyando económicamente dinero a la señora (la esposa de
Goyo Jiménez) y aquellos negociando”, señala Anaya Huerta. “Los están usando”.
Intentaba Anaya Huerta, el alfil de Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu
puta madre”— en Notisur, secretario de Obras Públicas en el ayuntamiento
theurelista, disuadir a sus reporteros de seguir ejerciendo presión contra el
gobierno de Javier Duarte por el levantón de Goyo Jiménez.
Alzaba la voz. Encaraba a Sayda Chiñas por ser quien era percibida como la
organizadora de las marchas, los reclamos, las protestas. Refería que Diario del
Istmo presumía que tenía capacidad para frenar las marchas de protesta “a cambio
de un convenio de publicidad”
Ella, su vez, le recordaba que ahora sí se preocupaban por Goyo Jiménez, pero
nunca le dieron Seguro Social, nunca le aumentaron el salario. Trabajaba por
nota publicada.
Decía Sayda Chiñas que la información de Notisur en torno al levantón era
light, nada crítica, con ánimo de no inquietar al gobierno de Veracruz. “Aquí
también estamos muy tomaditos en la foto y quedando muy bien con el gobierno del
estado”, reclamaba.
Son 14:09 minutos de grabación. El audio revela el intento de los
propietarios de Notisur, políticos fidelistas y duartistas, el mismo Marcelo
Montiel, ex alcalde de Coatzacoalcos y ex delegado de Sedesol federal en
Veracruz, por acallar la voz de los reporteros que exigían acciones del gobierno
estatal para regresar con vida a Goyo Jiménez.
Sayda Chiñas remató: “Lo que nosotros queremos es que Gregorio regrese y
vamos a hacer lo que a nosotros nos toca. Si ustedes no pueden defender a
Gregorio allá y decirles ‘es que no se trata de convenios’, es su
responsabilidad. Yo no tengo que ver nada con el gobernador”.
Anaya Huerta respondió: “Mide lo que hagas porque esto no es juego”.
Minutos después fue revelado que Gregorio Jiménez de la Cruz había sido
asesinado, sus restos en una fosa clandestina en la colonia J. Mario Rosado, en
Las Choapas, decapitado. Junto con él había dos cuerpos más.
Un año después, José Moisés Sánchez Cerezo fue levantado en Medellín de
Bravo, municipio conurbado a Veracruz. Era el 2 de enero de 2015. Tres semanas
después, tras una férrea presión de la prensa, su cuerpo “apareció” en Manlio
Fabio Altamirano. Sayda Chiñas realizó diversas declaraciones, resaltando el
clima de hostilidad generado por el poder duartista. Eso le valió ser cesada de
Notisur.
Es el tercer fuego. Apuñalan a los periodistas desde adentro, en sus empresas
periodísticas, les impiden protestar, les acallan la voz cuando se trata de
denunciar el asedio, la represión, la agresión policíaca, la criminalización de
un fiscal que lo menos que hace es mostrar saña y fobia contra el gremio de
prensa.
A tres fuegos anda la prensa crítica de Veracruz.
Archivo muerto
En Veracruz y fuera de él. En el Congreso y en el Senado. En calles, en los
hogares, en la prensa. En todo lugar se demanda la renuncia de Javier Duarte. Su
desgobierno llega al clímax, devorado por la violencia, por la barbarie, por los
levantones y las ejecuciones, por el miedo, el luto y el dolor, diezmadas las
familias, herida la sociedad. Rocío Nahle García, diputada federal por
Coatzacoalcos, coordinadora de Morena en San Lázaro, acusa la gravedad del
conflicto y fustiga al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Le
sigue Virgilio Caballero, también morenista, que toma la tribuna y da lectura a
la carta suscrita por 43 periodistas de Veracruz que exige poner fin al baño de
sangre, a dejar de criminalizar periodistas, como lo hizo la Fiscalía de
Veracruz con Anabel Flores Salazar, la diecisieteava comunicadora asesinada
durante el duartismo, ex reportera de El Buen Tono de Córdoba y freelance en El
Sol de Orizaba. Demanda Fernando Yunes Márquez reactivar la solicitud de juicio
político al gobernador de Veracruz y lo secunda su bancada, la del PAN. Exige
Gonzalo Guízar Valladares, líder del Partido Encuentro Social y diputado
federal, así como Miguel Ángel Yunes Linares, cuasi candidato del PAN-PRD al
microgobierno de Veracruz, la designación de un comisionado del gobierno federal
que sustituya al gordobés. Se generaliza la condena a Javier Duarte en columnas
políticas, en prensa nacional e internacional. Se cae a pedazos el gobernador y
allá en la soledad de palacio, o en su abandono personal, en su refugio privado,
lejos de Veracruz, se escucha una voz necia, torpe, ajena a la realidad,
desconectada del mundo: “No me voy”… Él no tiene yates, ni departamentos, ni
ranchos, ni mansiones en el extranjero. Ni él ni su esposa. Qué bien. Lo exalta
Héctor Yunes Landa, virtual candidato del PRI, irrefrenable su lucha por ser el
próximo microgobernador de Veracruz. Lo dice por Miguel Ángel Yunes Linares, su
primo, al que el duartismo le atribuye eso y más. Héctor devuelve los dardos del
panista que le disputa el mísero gobierno de dos años, la familiaridad a un
lado, los reproches mutuos como si fuera la tónica de campaña. No tiene
propiedades Yunes rojo fuera del país. Hubo otro que tampoco, Javier Duarte, que
llegó sin nada al gobierno de Veracruz y salió cargado, con yate, con rancho,
con depa en Maricopa, Arizona, Estados Unidos. De nada sirve presumir ser
político pobre cuando que el paso por el gobierno desata la ambición, el
cinismo, la soberbia y la imprudencia… Asoman ya los primeros audios de campaña.
Refiere Miguel Ángel Yunes Linares que él ya los tiene, que se escucha a
duartistas del primer círculo operando el desvío de recursos de la Secretaría de
Educación de Veracruz hacia el PRI. “Hoy tenemos elementos técnicos que
acreditan este peculado y vamos a presentar las denuncias correspondientes ante
la Procuraduría General de la República y la Fiscalía General del Estado para
que se proceda a sancionar a los responsables”. Agrega: “Un grupo de peritos
expertos en audio analizan ya las voces que aparecen en diversas grabaciones en
las que funcionarios de la Secretaría de Educación del Estado de Veracruz se
ponen de acuerdo para utilizar recursos públicos en favor del PRI”. Sostiene el
candidato de la alianza PAN-PRD que los especialistas y él identificaron a quien
aparece al frente del operativo “ordenado por Javier Duarte y ejecutado por
funcionarios muy cercanos a él” y que “no habrá manera de que nieguen su
participación en éstos hechos delictivos”. Augura denuncias penales y como
alarde agradece a los trabajadores de distintas dependencias del gobierno de
Veracruz la información que le aportaron. Dice que “la banda que nos ha llevado
al desastre tendrá que pagar las consecuencias jurídicas de lo que han hecho”.
Yunes azul preconiza: “El PRI tendrá también que pagar las consecuencias
jurídicas y explicarle a la opinión pública el por qué acepta financiarse con
recursos del presupuesto que deben destinarse a la educación, a la salud, a la
seguridad y a otras prioridades”. Comienza la danza de los audios. En la otra
esquina maquinan la difusión, dicen, de grabaciones igualmente explosivas que
implican al candidato de la alianza PAN-PRD… Lu-pilla, la que dirige la escuela
Veracruz, en Villas de San Martín, es diestra en organizar el caos. María
Guadalupe Pérez Farías es directora pero su fuerte son los negocios: la venta de
uniformes, los libros y ahora la cooperativa escolar. Como no es Dios, no tiene
el don de la ubicuidad. Así, la escuela Veracruz anda de cabeza. Una madre de
familia refiere que una de las maestras, Vianney del Carmen López Fernández,
titular de Primero A, siempre llega tarde a clases, casi siempre después de las
9 de la mañana. “Es que vive lejos”, la exculpa Lu-pilla, la directora. Y
entonces dos alumnos de sexto grado se hacen cargo del grupo de Primero A. O
sea, dos niños a cargo de un grupo. Lu-pilla ni en cuenta. Su negocio es
primero. La cooperativa escolar es suya, lo que se venda es su utilidad. Sábese
protegida de la regidora Mirna García Ávalos, del grupo callejista que sueña con
ser, ella o su hermana, lideresa del PRI en Coatzacoalcos. Así sí… Será el lunes
15 cuando comparezca ante el OPLE Alejandro Wong Ramos para acreditar que el
priista Víctor Rodríguez Gallegos es inelegible para contender por la diputación
local en el distrito 29, el Coatzacoalcos Urbano. Lo cita el Órgano Público
Local Electoral con ánimo de que se eche para atrás, que demuestre, si puede,
que el operador de lodo del marcelismo quiere ser candidato por ese distrito.
Wong sostiene que lo que quedará en claro es que por tener su domicilio en la
sección electoral 0885, según la lista nominal de electores, Víctor Rodríguez
sólo podría contender por el distrito 30, cuya fuerza se halla en Agua Dulce y
Las Choapas, donde Marcelo Montiel, el padrino del aspirante, carece de
influencia y poder. El lunes 15 se verá…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
ANABEL FLORES: ¿QUÉ HAY DETRÁS DEL CRIMEN?
* Atestiguó levantón del “Pantera” * Militares lo detienen; 64 días sin
aparecer * ¿A quién identificó la periodista? * “Culín” y la secrecía violada *
Dos años sin Goyo * Abandonado por su gremio * Acallaron las protestas y
negociaron * Héctor Yunes, Anabel, Bernardo y Alfredo * Lucra el candidato con
la muerte.
11 de febrero de 2016
Por algo, Anabel Flores fue silenciada. Sea porque sabía del crimen
organizado, por ser testigo de un levantón a manos de militares, porque una
desaparición forzada es explosiva, porque pudo hablar de más. Por lo que sea, se
la llevaron y apareció muerta.
Su caso sacude al gremio periodístico, pues es ya la comunicadora número 17
en ser asesinada en el Veracruz de Javier Duarte, su régimen el más hostil con
la prensa, el que los tilda de “manzanas podridas” y “expresión de la
delincuencia”.
Quemante su muerte, mueve al fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”,
a criminalizarla a priori, el lodo sobre quien ya no está, deslizando la liga
entre la periodista de El sol de Orizaba con un presunto delincuente, Victor
Osorio Santacruz, alias “El Pantera”, detenido el 30 de agosto de 2014 en el
municipio de Acultzingo, del que ya no volvió a saberse más.
Levantada el lunes 8 en su domicilio de Mariano Escobedo, conurbado a
Orizaba, Anabel Flores apareció al día siguiente en la carretera que conduce a
Tehuacán, en el estado de Puebla.
Antes que fuera hallada, el fiscal de Veracruz ya la criminalizaba. Decía
Bravo Contreras que investigarían varias líneas, incluyendo la de su relación
con “El Pantera”. Y abundó en que aquel 30 de agosto, la ocurrir la detención,
la periodista se hallaba presente.
Y así fue, pero no en los términos que “Culín” insinuaba.
Sus familiares aclararon que Anabel Flores Salazar se hallaba con ellos, en
una reunión con otros parientes y amigos en el merendero Jaimitos Barbacoa.
Llegaron elementos con ropa militar, realizaron un operativo y detuvieron a tres
personas, no conocidas de ella. Anabel reclamó, identificándose como periodista,
por el miedo que infundieron a las familias.
Consta ese episodio en un reportaje de la periodista Lulú López, corresponsal
de Excélsior en Xalapa, difundido el 3 de noviembre de 2014, en el que recoge la
versión de la esposa del “Pantera”, cuya parte medular es la siguiente:
“ `Aquí es un infierno, diariamente encuentran cuerpos, fosas, hay
desapariciones, los soldados se meten entre los cañales y se escuchan lamentos
de personas que son golpeadas’, aseguró Norma Albor Cano, esposa de Víctor
Osorio Santacruz, un expolicía presuntamente levantado junto con dos personas,
por elementos del Ejército en la comunidad Sierra de Agua, municipio de
Acultzingo.
“El 30 de agosto, Víctor Osorio, Miguel López y Delfino Hernández Falcón
desayunaban en el merendero Jaimitos Barbacoa, a orillas de la carretera que
conduce a la cabecera municipal.
“Testigos le afirmaron tanto a Norma Albor como a Yadira García Chávez que
militares llegaron al merendero y obligaron a los comensales a entrar en la
cocina, y a los que ya no pudieron meter los obligaron a permanecer tirados en
el suelo bocabajo.
“ ‘Era un gritadero, porque había más de 100 personas. Siempre está lleno ese
restaurante’, narró Yadira García y dijo que una reportera observó el episodio y
le aseguró que los soldados se llevaron a los tres varones.
“ ‘(La reportera) empieza a sacar fotos con su celular al ver que están
golpeando a uno de ellos y se acerca un militar, se lo arrebata junto con el
gafete y sacan a las tres personas, entre ellas mi esposo. Los suben y se los
llevan’.
“Los tres sujetos, actualmente desaparecidos, son comerciantes de accesorios
de automóviles, aunque Víctor Osorio Santacruz era policía, ocupación que
abandonó cuando comenzó a ser hostigado por los militares, quienes hace un año
lo trataron de detener.
“Al ser un lugar en el que pobladores se conocen entre sí, la noticia llegó a
oídos de las esposas, quienes comenzaron un largo peregrinar entre hospitales,
Ministerios Públicos y el cuartel militar que se ubica en la región.
“Yadira reconoció que Norma Albores fue quien más se movilizó, incluso siguió
al convoy que llevaba a los tres levantados (hasta el momento no hay órdenes de
aprehensión que indiquen que habían sido detenidos) y llegó hasta un paraje
solitario en el que testigos aseguran que entraron los soldados y golpearon a
los tres sujetos.
“Norma logró tomar una fotografía de un sitio en el que encontró manchas de
sangre.
“Las esposas de los tres levantados acudieron al Palacio Municipal, donde hay
una sede militar, y ahí hablaron con uno de los mandos castrenses: Juan
Martínez, quien al ver a las mujeres respondió a gritos que no quería hablar con
ellas y se retiró.
“ ‘Los soldados nos comenzaron a tomar fotos de celular y al preguntarles por
qué nos tomaban fotografías, nos dijeron que era para elaborar un informe.
Entonces Norma sacó su teléfono celular y tomó fotografías’, sostuvo Yadira.
“Estas imágenes fueron mostradas a la reportera que presenció las escenas en
el merendero y, aparentemente, aún con el rostro cubierto, reconoció a los que
se llevaron a Víctor, Miguel y Delfino.
“Los familiares de los plagiados acudieron al Ministerio Público. En la
subsede de la PGR en Orizaba, inexplicablemente se declararon incompetentes para
conocer del caso y los enviaron a la sede principal, en Veracruz.
“Al mismo tiempo, las mujeres solicitaron un amparo federal para sus esposos.
“En el caso de Víctor, Norma reconoció que hace un año su esposo comenzó a
ser acosado por militares, incluso uno de ellos ostenta la clave Fantasma, y
trataba de fincarle responsabilidad por ser propietario de una camioneta
Frontier 2008.
“ ‘De la anterior ocasión que lo trataron de detener le quedaron cicatrices,
lo golpearon, le dieron tehuacanazos…’, sin embargo, Víctor logró huir a bordo
de su camioneta, que terminó volcada en los cañales y los militares se la
llevaron, pero tuvo que ser devuelta, porque no se justificó la retención del
vehículo.
“A partir de entonces, la tropa militar y Fantasma lo anduvieron buscando en
comunidades de la región y le dejaron mensajes. Hasta el momento no se ha
aclarado el caso, que está en manos de la PGR y que estaría próxima a enviar
agentes de la Ciudad de México para hacer las indagatorias.
“Maltrato y criminalización
“Norma lamentó la postura de las instituciones públicas: ‘Me lo dijeron así:
si se lo llevaron fue por algo, a lo mejor era un delincuente; yo les digo:
aunque sea delincuente no tienen por qué desaparecerlo, están obligados a
ponerlo a disposición y entonces un juez se hará cargo’.
“Fue hasta que las tres mujeres fueron al DF a solicitar ante la PGR agilizar
las investigaciones como lograron que el pasado 29 de octubre llegaran agentes
para revisar el caso.
“Debido a que Yadira y Norma hicieron público este caso, esta última, al día
siguiente de la desaparición de su esposo, recibió una llamada telefónica en la
que le advertían que irían por una de sus hijas para que dejara de acusar a los
soldados.
“También le dijeron que ya habían matado a su esposo y tenía que quedarse
callada. Un día después sorprendió a militares fotografíando su casa.
“Tanto Yadira como Norma coinciden en mencionar que el corredor Orizaba, Río
Blanco, Nogales, Ciudad Mendoza, Sierra de Agua, Acultzingo es una zona donde
constantemente aparecen cuerpos, fosas clandestinas y hay intervenciones
militares o policiacas sin mediar órdenes de aprehensión”.
¿Qué sabía Anabel Flores en torno a esa aprehensión o levantón? ¿Quién quiso
acallarla? ¿Disponía de información quemante para el crimen organizado o para
quienes realizaron la detención de Víctor Osorio Santacruz, alias “El Pantera”?
¿Eran realmente militares quienes irrumpieron en el restaurant Jaimitos
Barbacoa? ¿Fueron militares quienes la levantaron a ella la madrugada del lunes
8? ¿O fueron sicarios con ropa militar, quienes posteriormente la mataron y
arrojaron su cadáver en Puebla? ¿Y por qué en Puebla y no en Veracruz?
Mientras se desentraña su caso, “Culín” la seguirá criminalizando, violando
así la secrecía del expediente judicial.
“Se indagan todos los probables vínculos de la reportera —señaló el
comunicado de la Fiscalía horas después de ocurrido el levantón—, como el del 30
de agosto de 2014 en Acultzingo, cuando se encontraba en compañía de Víctor
Osorio Santacruz (a) ‘El Pantera’, quien fue detenido en ese momento por
elementos del Ejército Mexicano por sus probables nexos con un grupo de la
delincuencia organizada”.
Criminaliza con saña el fiscal. Esta vez, sin embargo, lo replegó la prensa,
las organizaciones defensoras de los periodistas, las comisiones de derechos
humanos. El miércoles 10 dijo a Adela Micha en su espacio de radio: “Una vez que
tengamos luz de ello y que no quebrantemos la secrecía de la investigación,
desde luego comunicaremos que pasó”. ¿Cuál respeto a la secrecía?
Pero con la misma insistió:
“Se ha especulado del tema de su actividad como reportera, desde luego el
hecho de alguna relación afectiva o sentimental que tenía (con) alguna persona
identificada en la averiguación, pero son todas las que se exploran”.
A ver. Dice “Culín” que “El Pantera” fue detenido por militares. Cuando se
publicó el reportaje en Excélsior había transcurrido 64 días y nada se sabía del
ex policía y sus dos acompañantes. No fueron consignados. En la partida militar
de Acultzingo se negaron a darles información a las esposas. Les tomaron
fotografías. Luego a su domicilio. Luego las amenazas telefónicas.
Gravísima la declaración del fiscal Bravo. En 72 horas máximo debió
realizarse la consignación. Dice “Culín” que fueron militares quienes los
aprehendieron. 64 días después no se sabía de “El Pantera”, Miguel y Delfino. Y
en una de las llamadas les dijeron que estaban muertos. Eso fue desaparición
forzada.
Si como dice “Culín”, fueron militares quienes los detuvieron, algo está a
punto de estallar. Y el Ejército le va a agradecer el quemón.
¿Qué sabía Anabel y por qué la criminaliza el fiscal?
Archivo muerto
Dos años sin Goyo. Dos años ya que el periodista Gregorio Jiménez de la Cruz
apareció en una fosa clandestina, en la colonia J. Mario Rosado, en Las Choapas.
Aquel 11 de febrero de 2014 era el sexto día del levantón del reportero de
Notisur, Liberal del Sur y La Red, en su domicilio de Villa Allende,
congregación de Coatzacoalcos. Son dos años sin justicia, entre traspiés del
aparato judicial duartista, centrado todo en el móvil de la venganza de una
vecina por un pleito personal, Teresa de Jesús Hernández, que pagó a los
sicarios 20 mil pesos por el “trabajito”. O sea, en oferta los matones. Comenzó
el show judicial el entonces procurador Felipe Amadeo Flores Espinosa, asesorado
por el telenovelero Enoch Maldonado Caraza, y lo siguió Fisculín Bravo, a quien
por milímetros estuvo a punto de írsele de la mano el caso por un amparo logrado
en primera instancia por los coacusados. En dos años, la hipótesis de que a Goyo
Jiménez lo hubieran matado por lo que escribía no contó; la liga de un ex
militar inmiscuido con el crimen organizado con Teresa Hernández, su yerno,
tampoco fue seguida, así haya sido ejecutado —o silenciado— el tipo meses
después; las denuncias por desaparición de indocumentados en Villa Allende y la
red de prostitución con mujeres centroamericanas, así como dos crímenes
cometidos dentro de la cantina que regenteaba “La Tere”, tampoco fueron línea a
seguir. Dos años y Goyo sigue esperando justicia. Lo abandonó su gremio. Salvo
una decena de periodistas que siguen su caso, que escudriñan, que denuncian, que
escriben sobre él, los demás callan. Lo traicionó después del levantón su propio
periódico, Notisur, acallando las protestas que exigían hallarlo con vida,
obligando a la plantilla de reporteros a dejar de marchar, instando el mandamás
del rotativo, Marco Antonio Anaya Huerta, a no caer en el juego de otros medios,
alusión a Diario del Istmo, conminando a todos a dejar de ejercer presión.
Minutos después de esa reunión, trascendía que el cuerpo de Goyo yacía en una
fosa clandestina. Goyo muerto y los medios negociando más publicidad, más
prebendas. Repugnante historia que hay que contar a detalle… A Héctor Yunes la
muerte le viene bien. La de Anabel Flores, mejor. La de dos de los jóvenes de
Playa Vicente, igual. Usa sus muertes el priista para impulsar su paniaguada
precampaña. Monta los crímenes en el discurso, los trepa en las redes sociales.
Se duele el precandidato al microgobierno de Veracruz, quizá como se dolió del
asesinato de José Gertrudis, hermano del diputado federal y líder del Partido
Encuentro Social, Gonzalo Guízar Valladares, en Coatzacoalcos. Dio el pésame,
puso el rostro triste y de ahí se fue a una comida de amigos donde hubo “risas y
diálogos”, ambiente de fiesta. Del duelo pasa al jolgorio Héctor Yunes con
insultante audacia. Ahora es por Bernardo Benítez Arróniz y José Alfredo
González Díaz, dos de los cinco jóvenes levantados en Tierra Blanca por la
policía estatal, policía criminal del secretario de Seguridad Pública, Arturo
Bermúdez Zurita, entregados al crimen organizado, cuyos cuerpos, según el
gobierno federal y de Veracruz, fueron calcinados en el rancho El Limón, en
Tlalixcoyan. Como ciudadano y padre se duele Héctor Yunes. “Este es un tema que
nos golpea como sociedad, más allá de militancia y simpatías”, dice. “Nunca más
debe haber en #Veracruz este tipo de crímenes. Nunca más la vida de un joven
segada”. Y arenga: “Los responsables serán castigados, nos aseguraremos como
sociedad que así ocurra. No importa donde se escondan ni quién los proteja.
Pagarán”. ¿Ah sí? Del crimen de la periodista Anabel Flores Salazar, señala el
priista: “Como padre, como hermano y como hijo, me uno al sentimiento de dolor
por la ejecución de la periodista Anabel Flores Salazar”. Y repite el
estribillo: “Expreso a ustedes que sacaré a #Veracruz de la lista negra y la
nota roja. Demando acciones inmediatas para castigar a estos criminales”. El
mismo rollo en ambos casos, la misma promesa, la misma omisión de nombres. Habla
a medias Héctor Yunes. No dice quiénes son los culpables de la violencia en
Veracruz. No identifica a Fidel Herrera Beltrán, a Javier Duarte, a Arturo
Bermúdez, a “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo. Su discurso es falaz. Usa
la muerte como ardid de campaña, el duelo de los familiares como palanca
mediática, máscara del engañador, recurso del hipócrita. Promete castigar a los
culpables y olvida decir que los culpables son compañeros de partido, priistas
distinguidos, activos el PRI, los que dejaron pasar al crimen organizado, le
allegan policías para que operen y le han dado pasaporte de impunidad…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: LA SANGRE DE LOS PERIODISTAS
* Anabel Flores, plagiada y asesinada * Criminalizada por el fiscal * Su
cuerpo apareció en Puebla * ¿Hasta cuando Peña Nieto? * Caso Tierra Blanca: el
rancho del operador de Tarek * Cientos de calcinados en Tlalixcoyan * Peor que
Ayotzinapa * Pepe Toño, el enterrador * No va a salvar a Pemex * La queja de
Bueno * Ni Marcelo ni Víctor Rodríguez para el Coatza Urbano.
10 de febrero de 2016
Sobre un agravio, otro, y otro más. Levantada, criminalizada por el fiscal,
Anabel Flores Salazar fue hallada sin vida, ultrajada, en un tramo carretero de
Puebla a unos kilómetros de Veracruz. Una periodista más en la estadística de
muerte de Javier Duarte.
Apareció a orilla del camino que va de Puebla a Oaxaca, en el kilómetro 1+580
de la carretera Cuacnopalan-Oaxaca, hacia la ciudad de Tehuacán, a unos 15
kilómetros de Mariano Escobedo, conurbado a Orizaba.
Había sido levantada la madrugada del lunes 8, a eso de las 2 de la mañana,
cuando dormía en su domicilio. Le acompañaban un hijo de cuatro años y un bebé
de dos meses, así como una tía de nombre Sandra.
Un grupo armado tocó a la puerta. Preguntó por ella y dijo tener una orden de
aprehensión, que no exhibió. Portaban ropa militar, pasamontañas y cascos.
Tomaron a Anabel Flores, la colaboradora de El Sol de Orizaba y ex reportera
de El Buen Tono, que se edita en Córdoba. Se la llevaron a rastras, atónita su
tía que pretendió impedir el plagio hasta ser amagada con las armas y obligada a
permanecer en el suelo sin mirar a los delincuentes.
Dos horas después se recibió el reporte del plagio, según la versión de
“Culín”, el fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras. A eso de las 10 de
la mañana llegó a los medios de comunicación y se diseminó por las redes
sociales.
Vino entonces la infame criminalización. Habló el fiscal. Reconoció el
levantón y centró el ataque en una acción militar contra un delincuente, Víctor
Osorio Santacruz, alias “El Pantera”, detenido el 30 de agosto de 2014, en el
municipio de Acultzingo.
Se investigaría, expresó “Culín”, si Anabel Flores tenía vínculos con
personajes de la delincuencia.
Su tía Sandra le salió al paso. Desmintió al fiscal duartista. “Es mentira lo
que están sacando —dijo al portal Plumas Libres—. Eso siempre hacen las
autoridades para justificar la desaparición de personas”.
Los familiares de la joven reportera del Sol de Orizaba y quien acaba de dar
a luz a un bebé hace 15 días, se encuentran preocupados y desconcertados por lo
publicado por la Fiscalía de Veracruz que vincula a Anabel Flores con “El
Pantera”, presunto integrante de la delincuencia organizada, detenido por
militares el pasado el 30 de agosto del 2014 en un restaurante ubicado en el
municipio de Acultzingo.
Ese día —dijo Sandra— ellas comían en el restaurant. Llegaron tres patrullas
y militares y se llevaron a tres personas que se hallaban en una mesa.
Supuestamente uno de ellos era “El Pantera”. Anabel se identificó como
periodistas y les hizo ver lo alarmante que resultaba ejecutar un operativo
donde habían familias comiendo tranquilamente.
Violó el fiscal la presunción de inocencia de la periodista, sus derechos
humanos y la Ley Genera de Víctimas, y provocó una reacción contundente de Jorge
Morales, integrante de la Comisión Estatal para la Atención y protección de
periodistas en Veracruz, que lo tildó de irresponsable y temerario por acusar
así, priorizando las presuntas malas compañías y no la investigación para dar
con su paradero y rescatarla.
Incorregible, el favorito de Javier Duarte volvió a la obsesión de siempre,
la fobia a la prensa, todos etiquetados como “manzanas podridas”, como
“expresión de la delincuencia”, así estén en manos de los malosos, con los que
la policía de Veracruz se entiende de maravilla, o en las garras de la muerte.
Todo el lunes resonó la criminalización de Anabel Flores en las redes
sociales, replicando los textoservidores que la periodista tenía ligas con el
narco, que era amiga del “Pantera”, que escribía con línea de la delincuencia.
Habría más. El Bueno Tono expresó que Anabel Flores dejó la plantilla de
redacción porque conducía una camioneta que no podría pagar con el salario que
recibía. Hacía seis meses que la había despedido.
Precisó El Sol de Orizaba que Anabel Flores era freelance, no parte de su
personal. O sea, le pagaban en función de lo que se le publicaba.
Fatal, el martes fue hallado su cuerpo en la carretera Cuacnopalan-Oaxaca, en
dirección a la ciudad de Tehuacán. Se hallaba sin zapatos. Tenía los pantalones
abajo, casi a la altura de los tobillos. Estaba semidesnuda, las manos atadas
sobre la espalda y un disparo. Según versiones “había sido violentada”.
Agraviada en su plagio, agraviada en su muerte, Anabel Flores fue agraviada
también cuando el fiscal de Javier Duarte la criminalizó.
Indigna al medio periodístico la desmesura de “Culín” y la ineptitud del
gobernador. Frente a la violencia, sale sobrando Javier Duarte, rebasado y
postrado de rodillas ante el crimen organizado, acusado de ser el artífice de la
oleada de sangre contra los comunicadores, los de la nota roja, los que hacen
crítica.
Le dicen en un desplegado que circuló desde la noche del martes 9:
“Quienes suscribimos, reporteros y comunicadores de nuestra región central y
del estado de Veracruz, quienes queremos hacer patente nuestro enérgico repudio
al asesinato de la periodista, Anabel Flores Salazar, quien fue sacada de su
domicilio el 8 de febrero en Mariano Escobedo, Veracruz y encontrada muerta con
señales de tortura en el estado de Puebla, a varios kilómetros de donde fue
sustraída.
“Queremos manifestar nuestras interrogantes a ustedes, nuestros
representantes y quienes viven de nosotros, los ciudadanos:
“1.- ¿Cómo se puede entrar a una casa sin que las autoridades de vigilancia
no lo detecten?
“2.- ¿Cómo se puede circular con una persona secuestrada por una ciudad, con
hombres armados y con uniformes parecidos a los policíacos?
“3.- ¿Cómo se pueden burlar todos los blindajes de las Fuerzas Castrenses?
“4.- ¿Cómo se puede entrar a otro estado burlando la vigilancia de ambas
entidades?
“5.- ¿Cómo puede haber un asesinato y abandonar un cuerpo en Puebla, sin que
tampoco las autoridades poblanas que supuestamente coadyuvaban en su búsqueda,
se hayan dado cuenta?
“6.- ¿Cómo pueden los grupos de la delincuencia organizada cogobernar ambos
estados, tirar cuerpos de un lado y del otro?
“7.- ¿Cuántos reporteros más irán cayendo en la defensa de la libre expresión
en ambos estados?
“8.- Creemos que el gobierno de Veracruz está permeado por la delincuencia y
antes dudábamos que Puebla estuviera contaminada, pero ya vemos que sí.
“9.- Justo es repartir responsabilidades. Si todos ustedes, gobernantes,
cobran por administrar la vida social de todos, lo están haciendo muy mal, están
pudiendo muy poco. ¿No entendemos por qué siguen cobrando por un realizar una
pésima función pública? ¿Por qué no renuncian?
“10.- Exigimos que dejen la opacidad y realmente se pongan a trabajar. Dejen
ser omisos y paren esta masacre en contra de ciudadanos, de los periodistas, de
niños y adolescentes y mujeres. Queremos estar en paz, vivir en ambiente sano,
si no es demasiado pedir.
“11.-Exigimos que dejen de criminalizar a los periodistas asesinados y dejen
también de transgredir a la libertad de expresión en Veracruz.
“Criminalizar a los compañeros asesinados es una estrategia realmente cobarde
por parte de quienes están obligados a investigar y no en fabricar pruebas en
contra de quienes no pueden rebatir las calumnias de este mal gobierno.
“Exigimos que paren esta estúpida masacre que han ejecutado en contra del
periodismo en Veracruz de parte de este desgobierno. Que paren esta pesadilla
que todos ustedes están provocando en toda la entidad veracruzana.
“¿No quieren que escribamos tragedias? Dejen de provocar tragedias.
“¿No quieren leer hechos violentos? Entonces dejen de crear las condiciones
para que existan hechos violentos.
“La prensa solo somos un espejo de la vida real. Nosotros no inventamos nada,
sólo anotamos”.
Tildan de cobarde al fiscal de Veracruz, de incapaz a Javier Duarte frente a
la violencia que abruma a la prensa, la masacre cíclica, el asedio y la muerte
que lleva a gritar: “Fuiste tú”.
Anabel Flores ya es estadística. Es la periodista 17 asesinada en el Veracruz
de Javier Duarte.
Y Peña Nieto, ¿dónde está? ¿Qué hace el presidente, omiso, silencioso,
cómplice del desenfreno de Javier Duarte, del enredo policía-delincuencia que
levanta gente, que la pone en manos del crimen organizado, cuya búsqueda hace
aflorar fosas clandestinas, laboratorios procesadores de droga, donde se cocinan
inocentes, donde se les mata y se les calcina?
¿Dónde está Peña Nieto, insensible ante la tragedia de los veracruzanos, ante
el caos marca Duarte, el contubernio marca Bermúdez, la criminalización marca “Culín”?
¿Sabrá Peña Nieto que el 5 de junio hay elección de gobernador y Congreso,
que la violencia provoca repudio al PRI, que el ataque a la Universidad Veracruz
genera rechazo al PRI, que la corrupción duartista implica castigar en las urnas
al PRI?
¿O sí lo sabe y se trata de que Javier Duarte sea culpado de la derrota del
PRI y la entrega del gobierno de Veracruz por solo dos años a la oposición?
O sea, que haya muerte, caos, parálisis en la UV, para que se justifique la
derrota del PRI.
Eso sería criminal.
Archivo muerto
Terrible el dolor, desgarradora escena cuando llegan los restos de dos de los
cinco jóvenes levantados en Tierra Blanca por la policía criminal de Javier
Duarte, el 11 de enero. Llega lo que queda de ellos a Playa Vicente, su hogar,
entregados a sus familiares en cajas de cartón, quizá para ser sometidos a otros
análisis, pruebas de ADN, algo que confirme o refute la verdad oficial de “Culín”,
el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, que da por hecho que el crimen organizado
los ultimó, luego de que los elementos de Seguridad Pública estatal los pusieron
en sus manos. Difunde la agencia Quadratín que el rancho El Limón, donde
hallaron los restos, es propiedad de Francisco Navarrete Serna, alias “El
Ingeniero”, a quien le imputan ser el jefe de plaza u operador del Cártel
Jalisco Nueva Generación en Tierra Blanca, detenido junto con su hijo y un
amigo, y llevados a tres cárceles fuera de Veracruz. Navarrete Serna, según el
periódico Reforma, es el mismo que operó apoyos para hacer ganar al hoy diputado
Tarek Abdalá Saad, fidelista y duartista, ex tesorero del gobierno veracruzano,
intratable con proveedores, atascado de humo el cráneo del “Irakí”, prepotente
como pocos… Confirma Bernardo Benítez Herrera que su hijo Bernardo Benítez
Arróniz es uno de los muertos, hallados sus restos en el rancho El Limón, en
Tlalixcoyan. Pero dice algo más: hay ahí restos de cientos de personas. Hay
promontorios con cenizas de lo que fueron personas. Y si son cientos de restos
calcinados, entonces la tragedia de Veracruz es peor que la de Ayotzinapa, donde
levantó la policía municipal, en septiembre de 2014, a 43 normalistas, los
entregó al crimen organizado y año y medio después aún no aparecen. Oficialmente
están muertos, los calcinaron en un basurero y arrojaron sus cenizas a un río,
en Cocula, Guerrero. Es la verdad oficial, la verdad Peña Nieto, la verdad
Murillo Karam. La otra versión es que esa verdad es falsa, que no los quemaron
ahí, que ni siquiera se puede acreditar que los hayan quemado, según el dictamen
pericial del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y del
equipo argentino que realizó los estudios. A lo dicho por Bernardo Benítez
Herrera responde el fiscal de Veracruz: hay cientos de “fragmentos” pero de dos
o tres personas. Qué alivio. Los cocinan y como los despedazan y los disgregan,
el daño es menor. O quizá sean miles de fragmentos de una sola persona. De lo
que se trata es de atenuar el impacto, de diluir el golpe, de aminorar la
debacle. pero si son cientos de personas calcinadas, Veracruz es peor que
Ayotzinapa… José Antonio González Anaya no es cura. Va, sin embargo, a darle la
extremaunción al Pemex. Y por el mismo precio lo va a enterrar. Le dice, una y
otra vez, a López Dóriga, en la radio, que los ajustes no pueden postergarse.
Primero parar la descomunal la inversión, luego, si acaso, los recortes de
personal. Y así la palabrería del oriundo de Coatzacoalcos, de los Anaya que
descienden de Javier Anaya Villazón, su abuelo, el de la fortuna que nace
inundando de cerveza a los viciosos y una agencia naviera. De Pepe Toño González
hay mil historias qué contar, ahora más que asume la dirección de Pemex, no para
revitalizarla, no para implementar su rescate, sino para terminarla de matar. Su
madre, Marina Anaya Mortera, muere en un accidente aéreo, junto con el músico
Eduardo Mata Asiasín, el 4 de enero de 1995, apenas después del despegue en el
avión que piloteaba el reconocido artista, en un trayecto a Dallas, Texas,
Estados Unidos. Su padre, Pepe Toño González Pereyra, un contratista con alma de
junior, favorito en los días de Antonio Dovalí Jaime al frente de Pemex, que a
la fecha sigue ávido de dinero, así tenga que incurrir en el despojo de
terrenos, el tráfico de influencias, en amenazas veladas, en las puerquezas de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, implicado Marcelo Montiel siendo
alcalde, y Javier Duarte, entonces secretario de Finanzas del fidelismo, el que
compró para el hijo de Fidel Herrera una de las 10 hectáreas del predio que un
día fue de Donato Vidal, luego de Inocente Armas, a un costado de la Universidad
Veracruzana en Coatzacoalcos. ¿Salvar a Pemex? Ni soñando. Pepe Toño González
Anaya no fue enviado por el salinismo —fue concuño de Carlos Salinas de Gortari
hasta que éste se divorció de Ana Paula Gerard— a algo tan noble como rescatar a
la empresa petrolera. Lo pusieron ahí para echarle la última palada de arena y
recitarle un sentido adiós. Es la quiebra de Pemex, dice Forbes. Y Pepe Toño es
el enterrador… Se queja Juan Bueno Torio de sabotaje a su recolección de firmas.
Sin ellas no puede acreditar su candidatura independiente al microgobierno de
Veracruz. Dice que falso personal del Instituto Nacional Electoral visita
colonias, alerta y confunde a la gente; les dice que está prohibido proporcionar
copia de la credencial de elector, que deberá acompañar a la firma de apoyo, y
así le complica la vida al ex senador y ahora ex panista. Le ocurre así en
Veracruz, Altotonga, Perote, Chicontepec, Acayucan. Llegó este martes 9 a Coatza
a fortalecer a Raúl Ojeda Banda, que también aspira a ser candidato
independiente a diputado por el distrito de Urbano… Inelegible Víctor Rodríguez
Gallegos, como aquí se adelantó, para ser candidato a diputado por el distrito
Coatza Urbano. Lo confirma Alejandro Wong Ramos, ex regidor perredista, quien
interpuso ante el Órgano Público Local Electoral la denuncia que trae de cabeza
al priista. Según la lista nominal, la cual fue certificada por el mismo OPLE,
Rodríguez Gallegos acredita su domicilio electoral en el distrito Coatza Rural,
el de Las Choapas, Nanchital, Agua Dulce y parte de Coatzacoalcos, pues está
registrado en la casilla 0885. El punto de la certificación de la lista nominal
es clave. Sin ese requisito, no valdría la impugnación ante tribunales
electorales, que es donde se trasladará el conflicto. En conferencia de prensa,
Alejandro Wong detalló la parte electoral del impedimento al brazo derecho de
Marcelo Montiel, ex alcalde y ex delegado de Sedesol en Veracruz. La parte penal
la explicó Alejandro Gutiérrez Cabrera, aspirante a candidato a diputado por el
PRD, y consecuentemente de la alianza con el PAN, en el Coatza Urbano. El lunes
8, Gutiérrez Cabrera publicó un desplegado en el periódico Milenio, en el cual
alerta al presidente Enrique Peña Nieto; al secretario de Desarrollo Social,
José Antonio Meade; al titular de la Función Pública, Virgilio Andrade, a
legisladores y dirigentes de partidos políticos a activar las denuncias contra
Marcelo Montiel y sus pulgas, entre ellas Víctor Rodríguez, por robo de recursos
de los programas sociales en Veracruz. El martes 9, la Secretaría de la Función
Pública contactó a Gutiérrez Cabrera y en una semana acudirá a aportar elementos
de prueba para sustentar las acciones legales —seguramente denuncias penales—
contra Montiel y Víctor Rodríguez. Si la intención era que Víctor Rodríguez
dejara pasar a MMM, y así éste contendiera por la diputación local en el Coatza
Urbano y de ganar fuera líder del Congreso, mal cálculo. Un conflicto legal le
impedirá contender…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
TIERRA BLANCA: EL FISCAL OCULTÓ LAS MUERTES
* Restos de dos de los cinco jóvenes * Dos semanas antes, Tlalixcoyan era
la clave * Campa, “Culín”, Javier Duarte: todos lo sabían * El levantón de la
periodista * Víctor Rodríguez no puede ser candidato en Coatza I * Denuncia Wong
en el OPLE * PRD: periodista para la diputación * Bueno Torio en Coatza.
9 de febrero de 2016
Infame es encubrir a un verdugo. Es el rol de Campa, de “Culín”, el mal
llamado fiscal de Veracruz, de Javier Duarte, aterrizando la tragedia con un
engaño, alargando la angustia de los padres, infiltrando esperanza, alentando
sueños, para luego advertir que sí, que de los cinco jóvenes levantados en
Tierra Blanca, dos por lo menos están muertos.
Su tarea es descargar el dolor en episodios. Hacer que la ejecución sea
digerible, como si ver a un hijo sin vida tenga cómo encontrar alivio.
Devastadora noticia para los familiares de los cinco jóvenes, que este lunes
8 fueron a la Secretaría de Gobernación a ser enterados que los restos hallados
en el rancho El Limón , en Tlalixcoyan, cerca de Veracruz, corresponden a dos de
ellos.
Llegan al Palacio de Covián y se les niega información. Entonces pretenden
manifestarse y son reprimidos por elementos de la policía, como si estuvieran en
el Veracruz de Javier Duarte y fueran pensionados que exigen el pago de sus
quincenas.
Esa acción obliga a ser atendidos. Y así, en el marco de los acuerdos para el
seguimiento del caso de los cinco jóvenes desaparecidos, levantados por la
policía estatal, las fuerzas del secretario Arturo Bermúdez Zurita, hay
noticias, pero son malas.
Les informa el subsecretario de Derechos Humanos, Roberto Campa Cifrián, con
él el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, que se practicaron
exámenes a ropa y restos óseos, que fueron sometidos a estudios genéticos, que
dos de los restos corresponden a dos de los jóvenes levantados, y que seguirá la
investigación.
Terrible, la noticia los devasta. Si esa fue la suerte de dos de ellos, si
les quieren descargar el dolor en pedazos, lo mismo debió ocurrir con los otros
tres.
Dice el comunicado de Gobernación:
“Asimismo, se notificó que tras la ubicación y aseguramiento de un rancho, en
el municipio de Tlalixcoyan, Veracruz, expertos en materia forense y
criminalística de la División Científica de la Policía Federal, desarrollaron un
exhaustivo análisis con el que se corroboró que en ese sitio se desarrollaban
diversas actividades ilícitas.
“Se levantaron indicios de que se manipulaban drogas, manejaban equipos
empleados para alterar vehículos, almacenaje ilegal de hidrocarburos, así como
otros ilícitos.
“En el sitio, binomios caninos de la Policía Federal, entrenados para la
localización de personas, marcaron de manera certera varios puntos donde los
peritos recolectaron restos óseos, así como manchas hemáticas, los cuales fueron
sometidos a un riguroso análisis genético.
“Al efectuar la confronta de las muestras tomadas en el rancho, con los
perfiles genéticos proporcionados por los familiares de las víctimas, se
determinó la coincidencia con dos de los jóvenes desaparecidos”.
Nada nuevo cuenta Campa Cifrián. Hacía dos semanas lo sabían todos, pero
había que mantener la incertidumbre, matizar el impacto, como si el dolor de un
padre se pudiera mitigar.
Dos semanas antes, el hallazgo en “El Limón” lo dieron a conocer los
familiares. Había indicios de que los cinco jóvenes —cuatro varones y una mujer—
fueron llevados a ese lugar. Era el 27 de enero y Tlalixcoyan se convirtió en
punto clave para esclarecer el caso, vivos los muchachos o no.
Ese día, la prensa reveló detalles. Sus informantes eran los familiares, no
Campa, no “Culín”, no Javier Duarte, ninguna institución, sino los padres de los
jóvenes levantados el 11 de enero por la policía criminal del secretario de
Seguridad, Arturo Bermúdez, el que deja que el 34 por ciento de los elementos
que no aprobaron los exámenes de control y confianza sigan en la corporación,
con su perfil delincuencial, agraviando a los veracruzanos, trabajando la
mayoría de ellos para el crimen organizado.
Irritados, ahora los padres de los jóvenes reaccionan como debe ser. Se
indignan, se duelen, se expresan. Otros padres de otros desaparecidos los
observan, se solidarizan con su pérdida y se engallan.
Recoge su reacción Imagen del Golfo:
“Por eso decían que pronto darían información del paradero de los muchachos.
Malditos, porque ellos ya sabían y no nos querían decir, nos tenían engañados.
Qué esperaban, revivirlos como lo hicieron con el delincuente ese de Orizaba.
Maldito sistema de justicia de Veracruz.
“El gobernador quiere ver muertos a los veracruzanos o de qué se trata. Dios,
esto no se le desea ni al peor enemigo, ni al mismo Duarte. Dios que lo perdone
y que ojalá nunca tengan que sentir un dolor como éste, porque no hay palabras
de ver el sufrimiento de estos señores (los papás de los desaparecidos), más les
vale que den la información que falta sobre los demás muchachos. Ya basta, ya no
más”.
Malditos los que encubrieron la verdad y maldito el sistema de justicia en
Veracruz.
Agrega Imagen del Golfo:
“Los padres de los jóvenes desaparecidos no han respondido mensajes, ni
llamadas celulares. Se entiende pues el desenlace de esta historia ha sido el
más trágico”.
Campa, “Culín” Bravo y funcionarios menores sueltan lo medular de la
tragedia. Dicen que son dos de los jóvenes, que se aplicaron pruebas genéticas,
que había ropa.
No dice el comunicado de Gobernación el por qué de las pruebas a solo dos
cadáveres, si habían más cuerpos, si los cuerpos estaban irreconocibles, si
habían sido sometidos a algún tratamiento químico para desaparecer evidencia. No
lo dice.
Infame es el cómplice del verdugo. Aterriza la tragedia fragmentándola.
Pudieron decir que son los cinco, pero van diluyendo el golpe.
Eso no era lo que demandaban los padres de las víctimas cuando exigieron que
el gobierno federal interviniera. Querían acciones para rescatar a los jóvenes.
Querían acabar con la inacción del fiscal de Veracruz, el obsesivo “Culín” que
trepa al escenario, toma el micrófono, se adueña del atril para decir que
trabaja y trabaja y trabaja, pero los muertos y mutilados inundan la entidad,
los levantados se multiplican por doquier, la violencia arrolla al duartismo, lo
somete, lo acorrala.
Campa Cifrián intervino cuando los familiares amagaron con ir a instancias
internacionales, a la ONU, a las organizaciones defensoras de los derechos
humanos. Campa fue el bombero de Peña Nieto, evitando lo que ocurrió con el
periodista Moisés Sánchez Cerezo, levantado el 2 de enero de 2015, reacio el
gobierno de Javier Duarte a entregar su cuerpo, a reconocer que lo habían
ejecutado, encantado el gobernador con que se quedara en calidad de comunicador
desaparecido, no muerto, para no hacer más fatídica la estadística de sangre que
distingue al régimen del gordobés.
Se cuelgan los políticos de la tragedia. Se pronuncian por la justicia y el
castigo a los culpables. Cada quien a su modo, cada quien viendo cuántos votos
cosecha.
Dice Héctor Yunes landa, candidato del PRI al microgobierno de dos años, que
hay indignación y luto para todos los veracruzanos y que no deben volver a
existir este tipo de crímenes.
Dice bien el priísta. Le falta decir que la policía que los levantó es
duartista, que es la policía del secretario de Seguridad, Arturo Bermúdez; que
el fiscal se dedicó a distraer, llevando las pesquisas a Vicente, Oaxaca, y allá
encontró, vía un operativo conjunto con agentes oaxaqueños, una casa de
seguridad. Pero no encontró ni a los jóvenes ni a los criminales que se los
llevaron. Halló gente dedicada a la pornografía infantil.
Dice Héctor Yunes que deben pagar los culpables. Sí, los autores materiales e
intelectuales, y los policías que los levantaron y los entregaron al crimen
organizado, el comandante Marcos Conde Hernández con todo y su historial de
desapariciones, tolerado por el “general” Arturo Bermúdez, pese a reprobar
exámenes de control y confianza, pese a su trayectoria siniestra.
Dice Héctor Yunes que debe haber castigo y que esto no se repita nunca más.
Sí, castigo a quienes llevaron a Veracruz a este clima de violencia, castigo a
la clase política que le abrió las puertas al crimen organizado, a quienes les
permiten ser impunes, castigo a Fidel Herrera y a Javier Duarte, a “Culín” y a
Bermúdez, a todos los que permiten el dolor de los veracruzanos dejando
intocados a los delincuentes.
No da nombres Héctor Yunes. Se los reserva. Sabe que el costo de la violencia
y la impunidad lo pagará el PRI, su partido, el que lo postula para contender
por el microgobierno de Veracruz. Del PRI es Javier Duarte, del PRI es Bermúdez,
al PRI sirve el fiscal.
Dos semanas antes, el 27 de enero, ya se sabía que Tlalixcoyan era la clave,
pero por algo el fiscal de Veracruz desvió la atención. Dio tiempo, hizo ganar
tiempo. La duda es ¿tiempo a quién y para qué?
Terrible, la tragedia se las fue dando en episodios.
Infame Campa, “Culín” y Javier Duarte que infiltran esperanza y alientan
sueños para terminar dando dolor.
Qué lección tan perversa.
Archivo muerto
Anabel Flores es ya el nuevo dilema. Fueron por ella. La hallaron en su hogar
y así, de madrugada, un comando armado, los tipos con ropa militar, cascos,
pasamontañas, se la llevaron por la fuerza. No mostraron orden de aprehensión.
No mostraron orden de cateo. No fue puesta a disposición de ninguna autoridad.
Anabel Flores Salazar es periodista, reportera de policíaca en El Sol de
Orizaba. Al amanecer de este lunes 8, los medios reaccionaron, indignados,
alarmados. Se teme por su vida. Y cuando apenas habían transcurrido una horas, “Culín”,
alias el fiscal, alias Luis Ángel Bravo Contreras, la criminalizó. Dijo que se
investigaba su desaparición, pero también que Anabel podría tener vínculos con
delincuentes, pues el 30 de agosto de 2014 un tipo con el que se hallaba en un
restaurant, Víctor Osorio Santacruz, alias “El Pantera”, fue detenido por
miembros del Ejercito Mexicano. Infame, “Culín” la criminalizó. Horas después
una familiar lo desmintió. Dijo que el incidente ocurrió, pero que ellas se
hallaban en otra mesa y vieron cuando los militares procedían contra tres
personas a quienes no conocían. Anabel se identificó como periodista y les hizo
ver que un operativo así alarmaba a la familias que nada tenían que ver. Hay
zozobra. Ojalá Anabel regrese con bien. Su caso inunda las redes, las incendia,
las agita. Si algo le ocurre, Javier Duarte volvería al centro del escándalo,
quizá por última vez, derramada la gota, agotada la paciencia de la cúpula
priista y de Los Pinos que ven cómo los desatinos, el descontrol político, el
caos conducen al PRI a una estrepitosa derrota en la elección del 5 de junio
para microgobernador… Víctor Rodríguez no puede ser diputado por Coatza Urbano.
Su domicilio, su sección electoral, su credencial de elector, corresponden al
distrito 30, el Coatza II, el Coatza Rural, que abarca el área sur de la ciudad,
las congregaciones Villa Allende y Mundo Nuevo, los ejidos, Nanchital, Ixhuatlán
del Sureste, Moloacán, Agua Dulce y Las Choapas. Consta así en la denuncia que
interpuso el ex regidor Alejandro Wong Ramos, del PRD, ante el Órgano Público
Local Electoral, este lunes 8, en que refiere la aspiración del hombre fuerte de
Marcelo Montiel Montiel, ex subdelegado administrativo de la Sedesol en
Veracruz, a contender por el Coatza I, como lo ha expresado abierta y
públicamente, y el impedimento que se establece en la ley en la materia. Expresa
la denuncia que Víctor Rodríguez se encuentra inscrito en la lista nominal de
electores con el domicilio ubicado en Felipe Carrillo Puerto número 310, colonia
Frutos de la Revolución, código postal 96470, sección electoral 0885. La re
distritación realizada en Veracruz contempla que la Sección electoral 0885, a la
que pertenece Víctor Rodríguez, forma parte del distrito 30, el Coatza II, o sea
Coatza Rural, según se acredita con el Diario Oficial de la Federación, de fecha
7 de septiembre de 2015. En esa fecha, de acuerdo con la lista nominal de
electores, el pupilo de Marcelo Montiel seguía perteneciendo a la sección
electoral 0885. Para ser candidato a diputado, el Código Electoral de Veracruz
establece una residencia mínima de tres años en el distrito. Víctor Rodríguez
acredita la residencia, pero en el distrito 30, en el Coatza Rural, no en el 29,
el Coatza Urbano. Obvio, tratará de presentar otra credencial de elector, con
domicilio nuevo, pues para eso están los marcelistas que se prestan a todo,
Sergio Vera Olvera entre ellos, mandamás en el Registro Federal de Electores a
nivel estado. El problema es cómo invalidar la lista nominal donde consta que su
sección electoral, la 0885, no pertenece al distrito Coatza Urbano. Si hubiera
realizado cambio de domicilio, se habría reflejado en la lista nominal. Esa es
una. La otra es demostrar que tiene tres años residiendo en el distrito 29 y que
eso se observe en la lista nominal. Las pruebas demuestran que por Coatzacoalcos
Urbano no puede contender. O sea, si quiere ser diputado que le vaya pidiendo el
voto a los electores de nanchitecos, choapenses y demás, los del Coatza Rural…
Alguien con perfil de periodista, de imagen, mediáticamente sólido, contempla el
PRD para contender por la diputación local en el distrito Coatza Urbano. Alguien
sin broncas ni conflictos que le pudieran dar pie al PRI y a su prensa para
destrozarlos a media campaña. Victoria Rasgado Pérez, conductora de noticieros
en DI Noticias, la televisora del Clan de la Succión, reportera de Diario del
Istmo, ha externado que va. Jesús Hernández tea, caricaturista y analista
político, militante de la izquierda, ex síndico municipal, ex regidor en sus
años mozos, candidato a diputado federal y a alcalde, no dice si quiere aspirar.
Ambos son las figuras que encajan en el esquema perredista y que en los círculos
estatales observan con atención para ser propuestos al interior de la alianza
“Unidos para Rescatar a Veracruz” con el PAN… Bueno en Coatza. Ofrece
conferencia de prensa el ex senador y ex diputado federal ex panista, ahora
aspirante a candidato independiente al microgobierno de Veracruz, Juan Bueno
Torio. Será a las 9 AM, este martes 9, en el restaurant Colonial. Mínimo una
mega paliza a Miguel Ángel Yunes Linares y a Javier Duarte. A Yunes azul por ser
más de lo mismo, priista converso al panismo, el que le frustró ser abanderado
del PAN y, por consiguiente, de la alianza con el PRD. Al gobernador por el mega
desastre político, económico y social en el gobierno de Veracruz, al borde de la
quiebra, con una deuda de 121 mil millones de pesos, reprimiendo a quienes lo
cuestionan, dejando a los veracruzanos a expensas del crimen organizado y de su
policía criminal. Con Juan Bueno estará Raúl Ojeda Banda, empresario, ex líder
de la Canaco en Coatzacoalcos, el más sólido de los aspirantes a la candidatura
independiente para contender por la diputación local en el distrito Coatza
Urbano…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE Y LA UV: LA DEMENCIA ES MALA CONSEJERA
* Denuncias penales por retención de recursos * Las falsas promesas de
pago * JDO amenaza con apretar fiscalmente a la UV * Así, ¿quién va a querer
votar por el PRI? * Yunes azul y los audios * Víctor Serralde reculó * Planchado
por el líder del PAN * Víctor Rodríguez en Milenio * El caso Sededol *
Monterrosa desvía recursos * Acción Social en la precampaña de Patricia Peña.
8 de febrero de 2016
Juntas, la demencia y la tiranía acaban con cualquiera. Así anda Javier
Duarte, denunciado penalmente por robarse los recursos de la Universidad
Veracruzana, por retener dinero federal, por recortarle su presupuesto, por
mentir y maniobrar, embestir y amedrentar. Se metió con la UV y ahí sí no.
Pasa a la historia como el primer gobernador llevado a los tribunales por la
UV, destrozado mediáticamente, exhibido como un bandolero que lejos de allegarle
los recursos para su operación, los oculta y engaña, rehuye su obligación legal,
falsea cifras y amaga con aplicar medidas de apremio fiscal. ¿Acaso el embargo
de la universidad?
Sólo un trastornado puede llegar a tanto, así atesore el poder que le da su
maltrecho gobierno, infestado de rufianes y bribones, las ratas carcomiendo toda
la nave, donde el día que no se desvía el dinero para obras, se oculta el pago a
proveedores, se reprime hasta con descargas eléctricas a pensionados, se golpea
brutalmente a estudiantes, se asedia a periodistas hasta verlos tendidos sin
vida en una escena sangrienta —“Fuiste tú”—, se cogobierna con el crimen
organizado, vía su policía criminal y corrupta, se desaparecen jóvenes y se
termina con dos denuncias penales encima por el descarado robo —sí, descarado
robo— de los recursos de la Universidad Veracruzana.
Su historia es patética. Por retener los subsidios federal y estatal a la UV,
enfrenta el descrédito y la condena de amplios sectores de Veracruz que
advierten el grado de descomposición que vive Javier Duarte y su pandilla en el
poder. Son malos pero el desenfreno por los millones que han saqueado de las
arcas, los hace peores. Los llevó a incumplir con sus obligaciones de ley.
Cinco meses van desde que la rectora Sara Ladrón de Guevara reveló que el
gobierno duartista retenía los recursos federales y estatales. Habló de 2 mil
millones de pesos correspondiente a 2015. Lo expresó ante diputados federales y
uno de ellos, Miguel Ángel Yunes Linares, lo detonó en medios de comunicación y
deslizó la bola de nieve que comenzó a rodar por la ladera de la montaña hasta
caer sobre la humanidad del gordobés.
Suponía la rectora que así habría de forzar al gobernador y se liberarían los
recursos para la UV. Error de cálculo. Javier Duarte no sabe razonar. Gobierna
con las tripas y a punta de ocurrencias, arrebatado y obcecado.
Le salió el gobernador con que en su gobierno ha aportado 10 mil 157.7
millones de pesos. Y que es subsidio, no obligación. Lo da en la medida de la
capacidad del gobierno, si puede y cuando puede.
Obvia la ignorancia de Javier Duarte, ni lee los decretos que firma. El 319
sentencia que es obligatorio el subsidio, integrado por lo que proviene de la
Federación como lo estatal. Ese año debió recibir 4 mi 583 millones 300 mil
pesos. Duarte sólo entregó 2 mil 642 millones.
“Un día después, Sara Ladrón de Guevara lo exhibe de nuevo, lo refuta, le
muestra la realidad —se escribió aquí, el 11 de septiembre de 2015—. Rinde su
informe anual. Ahí revela la rectora las omisiones de Javier Duarte, los adeudos
—porque es deuda— año con año.
“Al mes de agosto de 2013, la cantidad de 867.9 millones de pesos. A
diciembre de 2013, otros 894.3 millones. A diciembre de 2014, mil 8 millones. A
agosto de 2015, 2 mil 058.6 millones.
“Es la puntilla: de los 4 mil 828.8 millones de pesos no entregados a la UV,
3 mil 100.7 millones son ‘adeudos directos’ del gobierno de Javier Duarte”.
Llevó su caso al Senado. Fue escuchada en la Comisión de Educación y luego
movió a 40 rectores de universidades del país, que en un pronunciamiento público
instaron a Javier Duarte a cubrir los pagos pendientes con la UV.
Detalló cuánto había dejado de pagar el gobierno de Veracruz, año con año,
refutando las cifras que exhibía Javier Duarte y la Secretaría de Finanzas y
Planeación; año con año millones y más millones, desde los días en que Fidel
Herrera Beltrán gobernaba y comenzó a robarle a la universidad.
Simuló entonces el gobernador que cedía. La engañó y se regodeó. Habló con
ella, ofreció calendarizar pagos, extendió la mano en son de paz. Sumida en la
trampa, Sara Ladrón de Guevara se imaginó en el podio de la victoria, vencedora
y dándole viabilidad financiera a la UV.
Nada era real. Javier Duarte sólo ganaba tiempo, alargaba la agonía de la
universidad, limitando su operación, postergando proyectos, frustrando la
aspiración de estudiantes de alto promedio que deseaban obtener una beca y
cursar estudios en el extranjero, liquidar pendientes con el sindicato de
empleados, con proveedores.
Usó un truco. Anunció que había saldado un “déficit” del Instituto de
Pensiones del Estado por 2 mil 65 millones de pesos. Era la cifra con la que
habría de salir tablas, obligando a la UV a dejar de lado cualquier reclamo.
Quiso el gobernador acallar a la beligerante rectora y la engañó. Y fue más
allá. Sara Ladrón llegó a expresar que el pleito no existía, que los medios de
comunicación eran quienes la habían subido al ring. Sonriente, sobrada,
planchada, se le vio en el informe de gobierno de Javier Duarte, colmada de
elogios, grandísima y perversa la treta del gordobés. Y Sarita cayó. Y calló.
Meses después volvió de su sueño la rectora. Aterrizó cuando el ahogamiento
financiero de la UV se volvió crítico, en la incertidumbre los catedráticos y el
personal administrativo que desconocían si podrían cobrar sus últimas quincenas
de 2015 y su aguinaldo.
Volvió a reclamar y volvió a recibir por respuesta que la UV le sale debiendo
al gobierno de Veracruz, que los impuestos y cuotas al IPE no las cubre, que las
pensiones de catedráticos son sumamente elevadas y las paga el gobierno estatal.
Consecuentemente, que dejara de cobrar.
Tarde llega la vía legal. Javier Duarte rindió su informe, negoció la
candidatura del PRI, entró a su último año de gobierno. Acusa ahora la UV “a
quien corresponda”, o sea a Javier Duarte y pandilla que lo secunda, por la
retención de 2 mil 76 millones, 828 mil 726.78 pesos, que datan del año 2013,
aun cuando existen adeudos desde el gobierno de Fidel Herrera, algo así como mil
300 millones de pesos sólo en el gobierno fiel.
Bipolar o lo que sea, veleta que se mueve según sea el viento que le acomode,
la rectora Sara Ladrón de Guevara se vuelve a subir al ring —seguro dirá que son
los medios los que la trepan a pelear— y lo emplaza por la vía judicial, lo
enfrenta a la sociedad y lo sume en el dilema del impacto que sufrirá el PRI
tras su pretensión de ahorcar a la UV.
Seria, pues, la mega bronca que enfrenta Javier Duarte. Lleva meses evadiendo
el pago a la Universidad Veracruzana, invocando que es la UV la que le debe al
gobierno estatal y que no hay nada que reclamar.
Enfrenta ahora Javier Duarte dos denuncias penales y un juicio de amparo. Las
denuncias se integran en la Procuraduría General de la República bajo el número
AP/PGR/XAL-IV/012/2016/P.P. El juicio de amparo es contra la reducción de los
recursos que corresponden al subsidio que aparecen en el presupuesto del
gobierno duartista para este 2016.
La respuesta de Javier Duarte ha sido demencial. Amaga con aplicar
procedimientos fiscales contra la UV, obligarla a pagar impuestos y aportaciones
de las que por ley está exenta.
Su secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, convertido en el puño
torpe, en el represor de los adversarios, difundió una carta en que resaltó la
tesis Duarte: si la la UV no paga se le obligará mediante formas de apremio
fiscal. Y ante la prensa expuso:
“Tenemos la posibilidad de requerir fiscalmente a la Universidad de requerir
el pago, tenemos la capacidad de ejecución fiscal, abrir un expediente de
ejecución fiscal para requerir el pago y en su caso, en caso de que no lo
hiciera, tenemos los elementos que la Ley y el Código Fiscal establecen para
hacer obligatorio el requerimiento”.
Le responde el doctor Economía, Hilario Barcelata, una de las voces más
respetadas y críticas entre la comunidad universitaria y ante la opinión
pública: existe “ignorancia y desconocimiento del doctor en derecho, Flavino
Ríos de las disposiciones legales del estado: la UV no le debe nada al gobierno
del estado porque no está obligada a pagar el Impuesto sobre Erogaciones a las
remuneraciones. Lo dice la Ley. ¿En manos de quien está el estado de Veracruz?”.
Posteriormente añadió: “No le debemos nada al gobierno del estado.!!
Inventos! Qué triste papel del Secretario de Gobierno. La universidad está
exenta del pago del impuesto sobre erogaciones por remuneraciones al personal
(art. único Gaceta Oficial 21-01-2004) y no le corresponde pagar las pensiones
(ley de IPE art. 98). Si el Dr. en Derecho y Secretario de Gobierno Flavino lo
sabe y miente para atemorizar, que mal, pero si no lo sabe merece un despido
fulminante!”.
Pepe Yunes Zorrilla, el senador veracruzano, quien desde un principio
respaldó a la UV y le abrió las puertas del Senado a la rectora Sara Ladrón de
Guevara, dijo que el conflicto es el resultado del “desorden y desequilibrio”
financiero, que es un tema de “justicia y razón” y que le asiste la razón a la
UV.
“Me parece y lo hemos dicho muchas veces—añadió— es que un grave tema y un
gran flanco es el desorden y desequilibrio administrativo con el que
lamentablemente se ha conducido en los últimos años en el estado”.
Pepe Yunes pide no politizar el tema. Pero dice que Héctor Yunes, su
candidato al microgobierno, es otra expresión distinta “completamente distinta a
la que gobierna”, al duartismo, “muy comprometida, de acercamiento al aparato
productivo es como se van a encontrar las soluciones”. O sea, que lo politice el
PRI, no la oposición.
Obvio, el tema está politizado. Brincan los candidatos de todos los partidos,
los egresados de la UV y los que no, los que pepenan votos con el desaguisado de
Javier Duarte, los que convocan a la sociedad a repudiar la embestida del
gobernador contra la universidad.
Al conflicto legal se suma el impacto político. Miguel Ángel Yunes Linares,
cuasi candidato de la alianza PAN-PRD, quien exhortó a defender a la UV, acusa:
“Tenemos que exigir que sean devueltos de inmediato esos recursos a la UV, ya
que de lo contrario ponemos en riesgo la educación superior para miles de
jóvenes veracruzanos”.
Luego diría:
“No hay dinero para la UV, pero sí hay dinero para apoyar al candidato del
PRI a gobernador, eso es inadmisible, es inmoral, es ilegal, por eso no lo
permitiremos”.
Y agregó:
“Hay un atentado contra la autonomía universitaria y contra los jóvenes
veracruzanos. La rectora ha asumido esta situación con gran valor. Ha presentado
denuncias penales, porque el colmo es desviar los recursos destinados a la
educación superior. Es lo último que esperábamos, pues ese dinero será para las
campañas del PRI”.
Cuitláhuac García, el precandidato de Morena, lo definió con una expresión
letal: lo que le hace Javier Duarte a la UV es darle una cuchillada.
“Duarte le da una cuchillada por la espalda a la educación superior pública
de Veracruz, y a los que en ella confluyen, estudiantes, docentes,
administrativos y directivos. La comunidad universitaria debemos cerrar filas
contra este gobierno, que antes de irse quiere aplastar a la UV. No es posible
que ahora la que adeuda al gobierno sea la Universidad y no al revés”.
Héctor Yunes Landa, del PRI, sentenció que a la UV no se le pueden regatear
recursos que son necesarios para su buena marcha. Pero su pronunciamiento llegó
cuando Yunes azul y el candidato de Morena, Cuitláhuac García, ya se habían
manifestado. El morenista hizo un llamado a toda la sociedad para defender a la
Universidad Veracruzana.
Dilema político a partir del robo de los recursos a la UV. Impacta al
candidato del PRI, pues quién querría votar por un partido cuyo gobernador se
empeña en ahogar a la Máxima Casa de Estudios de Veracruz.
Ahorcar a la UV es matarla. Eso pretende Javier Duarte. Así se avizoró aquí,
el 11 de septiembre de 2015: “Ladrón de Guevara se lo recuerda: 'La falta de
estos subsidios implicaría la extinción de la universidad pública'. ¿O acaso eso
pretende?
“Otro crimen en ciernes. Es el de la UV.
“Matón, pues, el gobernador”.
Y por ahí va. Si la UV llegara a cerrar, asfixiada por la falta de recursos
económicos, cada estudiante tendría que pagar 60 mil pesos semestrales para
cursar su preparación profesional, según estima la rectora Sara Ladrón de
Guevara. De ahí la defensa de los universitarios contra los desvaríos del
gordobés.
Nunca antes un gobernador había sido llevado a instancias judiciales por la
Universidad Veracruzana. Javier Duarte se inscribe, así, en el libro de los
agravios, en el muro de las infamias, en el memorial de la perversidad.
Se metió con la UV y ahí sí no.
Archivo muerto
Para empezar, otro episodio de audios. Arranca su precampañas Miguel Ángel
Yunes Linares y dice tener grabaciones que evidencian desvío de recursos de la
educación para la campaña de uno de los candidatos a la microgubernatura de
Veracruz. “Sólo esperamos el peritaje aunque las voces son inconfundibles, se
escuchan muy bien los audios, las haremos públicas, para que no se destinen
recursos públicos para favorecer a algún candidato, del partido que sea”. Si no
es para Héctor Yunes Landa, del PRI, ¿para quién? O es Cuitláhuac García
Jiménez, lo que daría forma a la versión del columnista Raymundo Riva Palacio de
que en Veracruz hay pacto entre Javier Duarte y Andrés Manuel López Obrador, con
eso de que el Pejemesías ya le da por concederles el perdón divino a los
priistas arrepentidos, o a Juan Bueno Torio, el panista que prefirió renunciar
al PAN antes que apoyar a Yunes azul. En cosa de días se sabrá quiénes son los
protagonistas de los audios… Planchado, Víctor Serralde ya no aspira a ser
microgobernador de Veracruz. Amagó, pataleó, increpó, se inscribió para
contender por la candidatura del PAN y se dejó querer. Dice que se retira —como
ya lo había adelantado el líder estatal, José de Jesús Mancha Alarcón— tras
dialogar con el dirigente nacional, Ricardo Anaya. Puro embuste para negociar.
Aduce el argumento de todos, la unidad del partido, y deja el campo libre a
Miguel Ángel Yunes Linares, que sólo lleva de sparring a su pupilo, Rafael Abreu
Ponce, presidente de Llave Ciudadana, la plataforma de los neoyunistas de
Coatzacoalcos. Serralde, con todo y su mega votación que lo llevó al Congreso
Federal, se aplaca cuando los priistas ya daban por hecho que Yunes azul tendría
un rival que le rompería el esquema al interior del PAN. No fue así. ¿Qué le
dieron a Serralde? En breve se sabrá… Primer golpe a Víctor Rodríguez Gallegos
en prensa nacional. Lo exhibe Alejandro Gutiérrez Cabrera en Milenio. Dirige
carta a Peña Nieto, José Antonio Meade, titular de Sedesol; Virgilio Andrade,
secretario de la Función Pública, legisladores y líderes de partidos políticos,
sobre el robo de recursos de los programas sociales en Veracruz, que mereció un
punto de acuerdo por unanimidad en la Cámara de Diputados para esclarecer
quiénes fueron los responsables del saqueo. Uno de ellos, señalado ahí, es
Víctor Rodríguez, pupilo de Marcelo Montiel Montiel, recién renunciado en la
delegación de la Sedesol en Veracruz. Rodríguez Gallegos, virtual candidato del
PRI a diputado local en el distrito Coatzacoalcos Urbano, colocado en la escena
nacional, sumido en el lodo de los recuerdos, en las corruptelas por el robo del
dinero con tarjetas bancarias, usadas por empleados menores para sustraer el
dinero, apresados y aún en el limbo, cayendo apenas uno que otro funcionario de
menor nivel. Gutiérrez Cabrera, alias “El Machete de Rotter”, que también tiene
lo suyo, aspira a ser el candidato de la alianza PAN-PRD en el mismo distrito y
de ahí la embestida que pronostica un lodazal político. A eso se suma una
denuncia penal que involucra a Marcelo Montiel y Víctor Rodríguez, que de
entrada pone en claro que el ex subdelegado administrativo de la Sedesol en
Veracruz está impedido para ser candidato del PRI por el distrito Coatzacoalcos
Urbano. Ya se verá… Monterrosa ataca de nuevo. Le sirve al PRI y a los priistas
el empleado de Acción Social Municipal, que este sábado 6, por la tarde, le
habría allegado a la ex diputada Patricia Peña Recio algunos de los implementos
que esa dependencia emplea para eventos públicos. Y eso es peculado. Cuentan los
insiders en el ayuntamiento de Coatzacoalcos que Alberto Monterrosa, a quien ya
habían pillado suministrándole sonido al PRI en la campaña de diputado federal
en 2015, ahora hace mancuerna con la señora Peña Recio, en su muestreo cotidiano
con miras a ser la candidata priista a diputada local, ya sea por el distrito
Coatzacoalcos I, el Urbano, o el Coatza II, el Rural, pues su domicilio y la
sección electoral a la que pertenece la ubica en este último. “Se pasa por el
arco del triunfo las ordenes del alcalde”, relatan en un informe. “Ya que se le
pidió no meterse en los eventos de la C. Patricia Peña Recio, ni usar personal
ni material ni vehículos, mas sin embargo lo sigue haciendo”. Aseguran que le
aportó 200 sillas en un evento realizado en el parque del IMSS, colonia López
Mateos, donde la ex diputada callejista Peña Recio entregó juguetes a niños.
“Para él es importante quedar bien como dice él. El día de mañana queda en la
alcaldía su muy amiga Paty Peña y lo tome en cuenta para un buen puesto”. O sea,
peculado electoral en una campaña anticipada porque asegura tener vara alta con
el líder sindical, Gersaín Hidalgo Cruz, y el director de Recursos Humanos,
Jorge Zetina. Un caso para el OPLE…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
YUNES LINARES: EL DISCURSO, LA JUSTICIA, EL ODIO
* Barcelona no, Pacho Viejo sí * Promete cárcel a Fidel, Duarte y la
pandilla * Campa y los cinco desaparecidos * No a todos escuchó el subsecretario
* OPLE 30: consejero con pasado priista * Fue agente del MP en Las Choapas *
OPLE 29: Bolaños, Keren Prot y el fraude en Allende * Lodo para Víctor
Rodríguez.
4 de febrero de 2106
Real o no, por justicia o por odio, el discurso de Miguel Ángel Yunes vende.
Agita a los marginados, irrita por el desastre financiero, indigna por las
víctimas de la violencia, la impunidad de los narcos, la sangre de los
inocentes. Le dice a los veracruzanos lo que los veracruzanos quieren oír. Sea
un embuste o no, electoralmente vende.
Ya casi es candidato de la alianza PAN-PRD, registrada como “Unidos para
Rescatar a Veracruz”, y el tono de sus palabras es más acre, lacerantes sus
juicios, la promesa de cárcel que enciende a los enemigos de la fidelidad, a los
que desdeñan a Javier Duarte.
¿Se le puede creer a Yunes Linares? Morena dice que no. Uno de los hijos
políticos de Andrés Manuel López Obrador, su líder estatal, Manuel Huerta Ladrón
de Guevara, dice que PAN y PRI son más de lo mismo, trenzados en un engaño,
amafiados para retener el poder, movidos por el saqueo, por el agravio a la
sociedad, por lo que representa Veracruz, la segunda reserva electoral del PRI,
la que podría definir el rumbo de la sucesión presidencial en 2018.
Ya no son PRI-AN. Ahora son PRI-AN-PRD, dicen los pejistas, manchados los
tres partidos con el Pacto por México que impulsó las desastrosas reformas
estructurales de Peña Nieto y que no le dieron al país ni estabilidad ni
desarrollo.
Otra es la visión de Yunes Linares. Para rescatar a Veracruz, deben pasar por
la justicia las mafias priistas, Fidel Herrera Beltrán, el ex gobernador; Javier
Duarte, el títere actual, y sus respectivas pandillas, los Silva, los Deantes,
los Spinozo, los Erick, los Mota, los Tarek.
Les augura cárcel y que lo robado retorne a las arcas públicas. Les llama
corruptos y se resiste a ser cómplice por omisión. Los veracruzanos “somos los
otros”, dice el diputado federal panista ahora con licencia. Y los otros “no
fuimos cómplices” del desastre.
¿Se le puede creer? Morena dice que no. El panismo y los perredistas aseguran
que sí.
Su discurso se nutre de la furia social. Sus palabras llegan a oídos que
quieren oír. Habla Yunes azul de lo que la gente quiere, de lo que la irrita, de
lo que la hiere, de lo que la frustra.
Og Mandino tendría a Yunes Linares en un pedestal. Es el vendedor más grande
del mundo. Y lo que vende son palabras.
Habla Yunes Linares cuando se registra para ser postulado por el PAN, el
domingo 31 de enero, en Xalapa. Semanas atrás el PRD venció la tentación
duartista de no ir con el PAN a la contienda por Veracruz. Regatearon,
presionaron, fueron amagadas las tribus con la renuncia de su líder nacional,
Agustín Basave Benítez, y cedieron casi por unanimidad.
En el PAN no hubo mayor traba. Salvo Juan Bueno Torio, el ex senador, ex
diputado, ex amigo de Fox, ex cuestionado director de Pemex Refinación, que
terminó renunciando a su militancia para convertirse en candidato independiente,
las otrora corrientes enemigas de Yunes Linares lo secundan, obvio después que
les conceden candidaturas y espacios en el gobierno de Veracruz si es que Yunes
azul se puede imponer al fraude priista que está por venir. Los mercenarios no
tienen color.
Habla Yunes Linares como si odiara a Fidel Herrera, como si despreciara a
Javier Duarte, como si la sed de venganza fuera obsesión.
Y eso, quiérase o no, vende.
“El PRI —dice— quiere una campaña sin debate, en la que no esté presente el
desastre que vive Veracruz, en la que no les recordemos que ellos son los
culpables del desastre. Ellos son los que llevaron a Veracruz al desastre y lo
tienen que asumir.
“Nosotros somos los otros, los que desde la oposición advertimos, señalamos,
denunciamos; nosotros, los otros, el resto de los veracruzanos, los que no
fuimos cómplices, dijimos una y otra vez que el gobierno priista llevaba a
Veracruz al precipicio y así fue. Que cada quien asuma hoy su responsabilidad en
esta historia y enfrente el juicio ciudadano. La nuestra será una campaña de
contraste, y lo hacemos desde hoy, desde este mismo evento”.
No perdona ni su sangre. A Héctor Yunes Landa, su primo, tácitamente
candidato del PRI al gobierno de Veracruz, lo exhibe.
“Junto a Miguel Alemán —sostiene—, aval del candidato del PRI, debieron
marchar también con él Fidel Herrera y Javier Duarte, a quienes sirvió con
lealtad y quienes desean continuar la cadena de encubrimiento y corrupción que
iniciaron hace ya casi 18 años. Que no quieran sorprendernos: son los mismos,
son lo mismo”.
Y de ahí la letanía:
“El creciente rechazo social lo tienen bien ganado. Se tienen que ir porque
llevaron a Veracruz a una tragedia social de enormes dimensiones: casi 5
millones de veracruzanos en situación de pobreza, de los cuales 2 millones
tendrán problemas para comer hoy mismo.
“Se tienen que ir porque llevaron a Veracruz a vivir con miedo, con pánico.
Porque hoy ocupamos el primer lugar en desaparecidos, porque aumentó
exponencialmente el número de secuestros y homicidios, porque hace unos días la
propia policía estatal desapareció a cinco jóvenes, porque antier en el
municipio de La Perla asesinaron a un niño de 11 años cuando defendía a su madre
del ataque de una banda y el mismo día secuestraron en Poza Rica a dos niñas, de
seis y siete años, a quienes arrancaron de las manos de su propio padre, y
mientras tanto Duarte está en Houston de vacaciones disfrutando del dinero que
le ha robado a los veracruzanos.
“Se tienen que ir porque abrieron las puertas de Veracruz a la delincuencia
organizada y se volvieron sus principales aliados.
“Se tienen que ir porque saquearon las arcas públicas y hoy los veracruzanos
debemos más de 100 mil millones de pesos.
“Se tienen que ir porque llevaron la corrupción a niveles inconmensurables y
hoy frente a un pueblo empobrecido se exhibe con impudicia la riqueza de un
grupo de maleantes magnates, con riqueza originada en el gobierno.
“Se tienen que ir porque desaparecieron el Estado de Derecho para establecer
el abuso y la represión como método de gobierno.
“Se tienen que ir porque no respetaron los derechos humanos, las libertades
sociales, las libertades individuales.
“Se tienen que ir porque llevaron a Veracruz también a la quiebra de la moral
pública, porque sometieron a los poderes legislativo y judicial, porque
violentaron la vida democrática”.
Se mofa de Yunes Landa, su sangre. Se burla de la operación limpieza que
anuncia el priista en la casa llamada Veracruz:
“Y yo le digo que la casa ya la limpiaron, se llevaron todo. Él trae una
escoba, yo traigo la Constitución General de la República y la Constitución
Política de Veracruz. Yo voy a aplicar el Estado de Derecho, voy a aplicar la
ley. Sí se tienen que ir, pero a presentarse ante los jueces y a devolver lo que
se robaron. No se irán a Barcelona a refugiarse, irán a Pacho Viejo a responder
frente los jueces por todas las pillerías que hicieron en Veracruz”.
¿Se le puede creer a Yunes Linares? Su discurso beligerante no da tregua.
Golpea a sus adversarios, sus enemigos, los truhanes de la fidelidad que
iniciaron el desastre y los pillos del duartismo que terminaron de hundir a
Veracruz.
Promete y puede que no aplique la ley. Amenaza y puede que no haga justicia.
Pero lo que dice, el discurso carcelario, electoralmente vende.
Morena dice que es una farsa. PAN-PRD dicen que no. Pero nadie, ni Pepe Yunes
ni Héctor Yunes, ni Juan Bueno, ni Moreno Brizuela, que decir de Buganza, nadie
logró insertar en la sociedad la promesa de cárcel para Fidel y Duarte como lo
hizo Yunes azul. Y eso vende.
Quizá sea rollo. Quizá los lleve a prisión.
Archivo muerto
Mucho ruido, una promesa, una esperanza y un desaire. Llegó Roberto Campa
Cifrián a Tierra Blanca y atendió a los familiares de los cinco jóvenes de Playa
Vicente levantados por policías estatales y entregados al crimen organizado, el
11 de enero. Ofreció que la Gendarmería Nacional se queda, que seguirá la
búsqueda, que en ocho días habrá resultados, que se establecerá un sistema de
comunicación, revelando a los familiares los avances de la investigación. Con
Campa iba “Culín”, alias el fiscal, alias Luis Ángel Bravo Contreras, cuyas
mentiras y enredos son fuente de repudio e incredulidad, matador y resucitador
de narcos a los que seis meses después la policía aprende por golpes de suerte.
Campa fue por lo de los cinco jóvenes y nada más. Otros desaparecidos en Tierra
Blanca —refieren que son más de 30— no formaban parte de la agenda. A los
familiares de los otros levantados los rechazaron, les impidieron el paso, les
ofrecieron atención, pero después. A Campa Cifrián lo enviaron a sofocar el
escándalo, a diluir el reclamo, a evitar que los padres y hermanos de los cinco
jóvenes acudan a la ONU, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, al
cuerpo diplomático acreditado en México, los embajadores, como ocurrió con el
caso Moisés Sánchez Cerezo, el periodista levantado en Medellín, cuyo cadáver
reposaba en la morgue y Javier Duarte, el desgobernador, y su fiscal “Culín” se
negaban a reconocer que había sido asesinado. Campa llegó y se fue. Fue un show.
Lo único rescatable es que en ocho días deberá tener resuelto el caso de los
cinco jóvenes de Playa Vicente. Ojalá que sea para bien… Que Amadeo Flores
Espinosa llegó al PRI por prelación. Ajá. Sabrán lo que dicen quienes afirman
semejante barbaridad. Si se hubiera respetado la prelación, Regina Vázquez Saut
habría aplicado como presidenta del PRI, dada su condición de secretaria
general. Y si no ella, el inefable y arbitrario Fidel Kuri Grajales, diputado
federal que gusta del escándalo y la agresión, por ser secretario de
Organización del tricolor. Y así en orden, según el cargo que ostentaran los
integrantes del comité estatal del PRI. Pero Amadreo Flores fue llevado e
impuesto como líder estatal violando los estatutos, atropellando el artículo 163
que prohíbe la reelección, pues el ex procurador duartista ya fue presidente de
su partido en los tiempos de Patricio Chirinos Calero. No fue asamblea, ni se
convocó a consejeros estatales, ni se cubrieron las formas, como bien apunta el
periodista Edgar Hernández en su columna Línea Caliente. Se usó el “Encuentro
del Priismo de Veracruz” para dar un albazo, un verdadero asalto, típica
imposición en quienes detentan el poder y hacen añicos la ley. Prelación, ni
soñando. Y todavía hay que ver las falacias de quienes pretendieron desvirtuar
los argumentos de Luis Guillermo Franco, priista con voz crítica y sólidos
juicios, cuando documentó que la reelección de Amadreo viola los estatutos del
PRI. A todos les respondió y a todos los calló. Luego les cuento… A ciegas
camina el OPLE en el distrito 30, el Coatzacoalcos Rural. A ciegas porque los
consejeros saben de todo, menos de cómo llevar un proceso electoral. Los
encabeza Beatriz Adriana Aguilar, presidenta del Órgano Público Local Electoral
en el distrito, que de entrada lidia con la bronca del pago de renta del
inmueble que sirve de sede. ¿Imparcial el OPLE? Obvio que no. Su vocal de
Organización es Adrián Eduardo Gómez Ortega, ex agente del Ministerio Público en
Las Choapas, acusado de todo, de proteger abigeos, de pedir dinero, incluso de
disponer de terrenos que no eran suyos sino parte de un caso, ventilado
judicialmente. Priista, quiso Adrián Eduardo ser candidato suplente de José Luis
Sáenz Soto en la contienda por la diputación federal en 2015, en el distrito 14
de Minatitlán, sin lograrlo aunque pujó hasta el último suspiro. O sea que un
priista tiene a su cargo la importantísima, crucial, Vocalía de Organización, la
que determina dónde se ubican las casillas, la que sabe quién es funcionario de
casilla, la que puede cambiar el sentido de la votación. Y a todo esto, ¿qué
dicen, denuncian, repudian, los partidos de oposición al PRI, representados en
el OPLE del distrito 30? ¿O ya los absorbió el tricolor?… Agustín Bolaños
Castillejos no la tiene fácil. Bronqueado con los partidos políticos, el
consejero podría salir el OPLE en el distrito 29, el Coatzacoalcos Urbano, entre
otras por aquel episodio en que justificó que “por cortesía” se le permitiera a
Miguel Romero Valladares acudir a la sesión de instalación sin disponer de
acreditación oficial por parte del Partido Verde. Tramitan ya su exclusión y no
han faltado quienes recuerden que imparcial no es. Agustín Bolaños fue
representante del Partido Nueva Alianza ante el IEV, en Cosoleacaque, en la
elección de 2010. Luego cambiaría de camiseta. Terminó siendo auxiliar de la
agente municipal de Villa Allende, Keren Prot Vázquez, priista, cargo desde el
que validaba cesiones de derechos de terrenos, previo pago de cuatro mil pesos.
Según la denuncia de uno de sus “clientes”, el mismo terreno lo validó en la
misma fecha a otra persona. Bronca, pues la que le viene. No lo quieren los
partidos políticos representados en el OPLE, le actualizan su pasado en el Panal
y le recuerdan el fraude en la agencia municipal de Villa Allende. Así no se
puede ser consejero electoral y presumir imparcialidad… Avalancha mediática, la
que trompicará, arrastrará y sepultará a Víctor Rodríguez Gallegos, que desde ya
se siente diputado local por Coatzacoalcos Urbano. Se ventilarán maniobras
suyas, guerra sucia, lodo a granel sobre opositores y priistas, sobre enemigos y
también amigos, ese paso fugaz de la pobreza al marcelismo, los millones
públicos en sus manos, los cabos sueltos en la Sedesol estatal, el uso de los
programas sociales para comprar votos, la constructoras, Protección Civil como
porra de campaña. Mega pela para el pupilo de Marcelo Montiel Montiel, con el
que el ex alcalde y ex delegado de Sedesol federal en Veracruz tendrá que
caminar en colonias, ejidos y hasta en el mar, para que los electores no lo
despedacen. Dicen que de esta ni San Marcelo lo salva
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
”CULÍN” ES DIOS: REVIVIÓ AL NARCO Y LO ENTAMBÓ
* En agosto, el Chichi fue “asesinado” * Ahora lo detiene * Un fiscal
mentiroso * Que le retiren el fuero a Tarek * Duarte plagia a Héctor Yunes * El
OPLE no paga la renta * Mapaches priistas en el órgano electoral * Kalimba,
Sabrina, Sinaí * La venganza de Víctor Rodríguez * Va contra Caballero, Moreno y
Oliver.
3 de febrero de 2016
“Culín” es Dios. Mueren los que él dice; viven lo que él quiere. Y así dio
por muerto al “Chichi” en agosto de 2015, abatido por las balas de sus enemigos,
y en seis meses el líder Zeta se paseó de nuevo entre los vivos, detenido cuando
intentaba evadir un retén policíaco. La gracia está con el fiscal.
Mega show el que protagoniza Luis Ángel Bravo Contreras, fiscal de Javier
Duarte, fiscal de Veracruz, pues nada le sale bien: los inocentes son
criminalizados, los criminales son encubiertos, los policías trabajan para los
malosos, los Zetas muertos reviven, los políticos se dedican a la narcopolítica,
y él entre que se cruza de brazos y que se dedica a inventar historias de
justicia.
Lo exhibe el caso del “Chichi”, un jefe de plaza de los Zetas llamado José o
Josele Márquez Balderas, que un día llegó al bar, se tomó unas copas, platicó
con amigos, socios y cómplices, tres periodistas entre ellos, y luego sintió las
balas que le arrancaban la vida, asesinado a manos de quienes le disputaban la
plaza de Orizaba. Supuestamente así fue.
Ese fue el guión de “Culín” Bravo, la coartada para explicar que un maloso
más había quedado en el camino, víctima de su vida desviada, incorrecta, en un
antro de perdición. Y con él el periodista Juan Heriberto Santos Cabrera, ex
corresponsal de Televisa en esa región.
Otros dos periodistas, ahí en La Taberna, resultaron ilesos. Laboraban para
El Buen Tono, periódico de Córdoba, cuyo propietario, José Abellá, sin mayores
preámbulos los cesó. Se creyó que convivían con el “Chichi”. Pero el “Chichi” no
Estuvo ahí.
Aquello sucedía el 13 de agosto de 2015. La Taberna era el escenario del
fatídico encuentro con el jefe de plaza y la irrupción del comando armado, los
malos contra los malos, los sicarios que cumplen su sangrienta misión.
Dueño de la verdad, de su verdad, “Culín” Bravo Contreras vendió la ejecución
del jefe zeta como algo real. Por ello habló el secretario de Gobierno, Flavino
Ríos Alvarado, y corroboró la versión.
“Era un grupo de ocho personas, entre ellas el periodista Juan Heriberto
Santos Cabrera, y el jefe de plaza de Los Zetas El Chichi Márquez Balderas, y
los mataron ahí”, expresó Flavino.
Oficialmente, Márquez Balderas murió ahí. Decía el comunicado de la Fiscalía
General de Veracruz:
“La madrugada de este jueves fueron ejecutadas seis personas en un bar de
esta ciudad, entre ellas José Marquez Balderas, alias “Chichi”, identificado
como el jefe de plaza del grupo delincuencial, autodenominado los zetas”.
Con él fue abatido el periodista Juan Heriberto Santos Cabrera, quien laboró
como corresponsal de Televisa. Luego se desligó de la empresa televisiva. Se
dedicó a laborar por su cuenta. Según la información filtrada por la Fiscalía,
Juan Heriberto era el encargado de chayotear a los comunicadores, de hacerlos
acatar la línea del narco, de destacar u ocultar informaciones específicas.
Eso se dijo del “Chichi” y eso se dijo de Juan Heriberto.
Seis meses después la mentira sucumbe. Este lunes 1, por la tarde, sobre la
carretera La Tinaja-Paso del Toro, a la altura del municipio de Cotaxtla, cerca
de la caseta de peaje, Marquez Balderas fue detenido. Viajaba en una camioneta
GMC, Sierra, color negro, modelo 2016.
Quiso evadir el retén. Se implementó un operativo policíaco y fue detenido.
Era el muerto. Era el “Chichi”. Era el jefe de plaza de los Zetas, que el fiscal
Luis Ángel Bravo Contreras dio por abatido en La Taberna, en Orizaba.
Quizá ignorante de lo habría de venir, el martes 2, vía Twitter, el
gobernador de Veracruz festinó el golpe policíaco. Quizá ignoraba que el
detenido estaba oficialmente muerto.
“Fue detenido el peligroso criminal Josele Márquez (a) el Chichi, jefe de
plaza de los zetas en Veracruz”, escribió Javier Duarte.
Luego dijo:
“Con la detención de Josele Márquez (Chichi) y de sus principales operadores
(11) se desarticula una de las principales estructuras de la DO (Delincuencia
Organizada)”.
Más tarde señaló:
“Agradezco el apoyo del Secretario @osoriochong y de las instituciones del
@gobmx en este esfuerzo compartido por la seguridad pública”.
No imaginaba lo que vendría. En redes sociales se advertía que el jefe de
plaza de los Zetas en Orizaba ya había sido dado por muerto desde el 13 de
agosto de 2015 por el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras.
Estalló el escándalo. Un fiscal revivemuertos, un embuste para encubrir al
narco, la efectividad policíaca reducida a la comicidad. En Veracruz primero
matan a los malosos y luego los reviven para encarcelarlos.
“Culín” y su renacido en el centro de la polémica, ridiculizado el duartismo,
in crescendo la sospecha y la especulación, suspicaces todos, suponiendo que a
los malosos se les hace pasar por muertos para que continúen delinquiendo.
No se engañó a nadie, expresó Bravo Contreras. ¿No? Sostuvo que él lo
sospechó desde un principio, como chapulín. No murió ahí el “Chichi”, aunque el
comunicado oficial 110523 así lo estableciera.
Vuelto a la vida el “Chichi” por obra y gracia de San Culín, la pregunta
intriga: ¿entonces quién es el muerto?
Bravo Contreras dice que otro maloso, Felipe Hernández Santana, alias “El
Felino”. Sólo falta que dentro de otros seis meses aparezca vivo y el fiscal se
excuse diciendo que así es, que por estrategia hacen pasar por muertos a los
criminales para que se confíen.
“Culín” sostiene que los familiares se presentaron a reconocer el cadáver y
que aseguraron que no se trataba del “Chichi”. No lo identificaron, resumió el
fiscal. Entonces se solicitaron las órdenes de aprehensión y el juez las
concedió.
Refiere Bravo Contreras que se mantuvo la versión de que Marquez Balderas
estaba muerto para que se confiara y lo pudieran atrapar. Si el comunicado de la
Fiscalía decía que estaba muerto, muerto se quedaba.
Pero no lo atraparon por investigación alguna. El “Chichi” circulaba por la
carretera, a la altura de Cotaxtla, y al ver el retén policíaco quiso evadirlo.
Se percataron de su acciónn, lo cercaron y lo atraparon. Lo cierto es que no
sabían que se tratara del líder Zeta.
Javier Duarte se engulló el embuste. Salió a festejar el golpe policíaco,
pero cuando arreció el escándalo por la resurrección del “Chichi”, mejor calló.
Veracruz es Walking Dead, le dijeron los usuarios de las redes sociales,
vivos los muertos, renacidos por la mano del fiscal los zetas que son abatidos
en un bar, se les declara oficialmente en el otro mundo y seis meses después el
milagro de la ley los pone a circular.
“Qué mejor treta para los narcos que simular su muerte y ver que los
políticos se hacen pendejos”, circuló en Twitter y luego en Facebook.
Pero Bravo Contreras no cedía. Supo que el asesinado no era José Márquez
Balderas y así lo dejó. Que se confiara, que imaginara que la ley lo había
dejado de perseguir y que lo atrapan.
Demencial, la lógica San “Culín” es mentirle a la sociedad, dejar que los
criminales actúen y cuando pasen por un retén chance los atraparán.
“Culín” es Dios. Es San Culín, el de los milagros que revisen narcos. Al
“Chichi” lo dio por muerto en agosto de 2015, abatido el líder Zeta por las
balas de sus enemigos, y seis meses después la policía de Veracruz lo detiene
por evadir un retén.
La gracia está con el fiscal.
Archivo muerto
Nada, ni el caso del narco renacido, distrae de la mega bronca que tiene en
el centro del escándalo al joven Tarek Abdalá. Exigen diputados y senadores
panistas a la PGR que soliciten su desafuero, que deje la Cámara de Diputados y
que sea juzgado no sólo por vínculos con el narcotráfico —caso Francisco
Navarrete, acusado de ser jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación en
Tierra Blanca, con quien aparece fotografiado— sino por las denuncias de la
Auditoría Superior de la Federación que le imputan haberse embarrado en la
desaparición de más de mil millones de pesos cuando fue tesorero en la
Secretaría de Finanzas y Planeación del maltrecho y corruptísimo desgobierno de
Javier Duarte. Lo hace polvo el senador panista, Fernando Yunes Márquez, hijo
del cuasi candidato de la alianza PAN-PRD al microgobierno de Veracruz, Miguel
Ángel Yunes Linares, al establecer un vínculo de narcopolítica en la zona de
influencia del diputado Antonio Tarek Abdalá Saad. “Javier Duarte lo mete de
candidato a diputado federal para poder protegerlo con el fuero constitucional
por el desvío de los recursos públicos de los veracruzanos”, dice el vástago de
Yunes azul. Y acusa: “A los cinco jóvenes (de Playa Vicente, levantados el 11 de
enero) los desapareció además de la Policía Estatal, el delegado de la
Secretaría de Seguridad Pública del estado en el municipio de Tierra Blanca
(Marcos Conde Hernández), es decir, nombrado directamente por el secretario de
Seguridad Pública (Arturo Bermúdez Zurita); el nexo entre gobierno, PRI y
narcotráfico en Veracruz, queda plenamente confirmado”. Tarek Abdalá es diputado
federal por Cosamaloapan, feudo de narcos y chupaductos, la tierra de Fidel
Herrera, el ex gobernador, cuya esposa, Rosa Borunda, es la madrina política del
político de origen árabe. Vaya desatino: querer ser diputado y terminar siendo
etiquetado como narcodiputado… Marrullería pura entre el gobierno de Veracruz y
Héctor Yunes Landa. Invita en las redes sociales el duartismo a acudir al
Carnaval de Veracruz con un “¿Ya estás listo?”. Es el mismo concepto del senador
con licencia, hoy precandidato del PRI al microgobierno de dos años. “Estoy
listo”, dijo en su último informe de actividades el de Soledad de Doblado,
siendo esa frase el punto de arranque hacia la candidatura que hoy tiene, ya sea
con una unidad priista fingida, ya sea con un centralazo que mandó al carajo los
sueños de Javier Duarte de imponer a su sucesor. “Estamos listos”, le dijo el
líder del sector campesino en Veracruz, Juan Carlos Molina Palacios, en algo que
quiso ser su destape. Hoy en Twitter dice el gobierno de Veracruz: “¿Ya estás
listo?”, y convoca a ir al carnaval. Es marrullería electoral. Otro frente que
le abren a Héctor Yunes… Paradoja democrática la que se vive en Veracruz.
Incumple el Órgano Público Local Electoral en Coatzacoalcos con el pago de renta
del inmueble que ocupa y ofrece comicios limpios, transparentes, apegados a la
legalidad. Difícil de creer cuando a los propietarios de las viviendas que
sirven como sede del OPLE les adeudan varios miles de pesos, uno de ellos, el
del distrito Coatzacoalcos Urbano, ya rebasó el límite de su paciencia. O le
pagan o que se busquen otro inmueble. No aterrizan los recursos, esgrime el OPLE.
Los ha retenido la Secretaría de Finanzas y Planeación y eso derivó en un
acuerdo del consejo general del OPLE para “instar” a Sefiplan a que traslade el
dinero. Y Sefiplan hace como que le vale. La mendicidad también es democrática…
Ya quedan pocos recios en la escena pública local. Uno de ellos es Rodolfo Corpi
Lara, consejero electoral en procesos federales, crítico del sistema, que no se
presta a componendas ni enjuagues. Dejó de ser árbitro electoral, dejó el IFE y
luego dejó el INE. Hoy apunta a ser candidato del Partido del Trabajo a diputado
local por el distrito Coatzacoalcos Urbano, uno de los contadísimos personajes
con trayectoria, que al transitar por los fangos de los procesos electorales, no
se contaminó. Rescatable, sin duda, don Rodolfo… ¿OPLE independiente? Sí, pues.
En Coatzacoalcos Urbano el enlace administrativo es Víctor Antonio Cruz, alias
El Kalimba, operador electoral del ex alcalde Iván Hillman Chapoy, el que
atesora las listas de los ciudadanos insaculados, los que pudieron ser
funcionarios de casilla y los excluyeron, los que no debieron ser y sí van, las
identidades, tendencias, preferencias de los capacitadores y supervisores
electorales. Todo lo pone Kalimba en las manos de su grupo político, el ivanismo.
Otra es Sinaí Cisneros Bode, presidenta del Órgano Público Local Electoral en
Cosoleacaque. Fue auxiliar en el área jurídica del ayuntamiento, ligada a la
familia Merlín Castro, compañera de estudios de Carla Enríquez Merlín,
subsecretaria de Fomento y Gestión Ambiental del gobierno duartista e hija de la
diputada Gladys Merlín Castro. Tercer caso: Sabrina Zárate Sáenz, de la cuadra
marcelista, de las jóvenes que incursionaron en política de la mano del ex
delegado de la Sedesol federal en Veracruz y ex alcalde de Coatzacoalcos por
partida doble, Marcelo Montiel Montiel. Sabrina, admirada por Fidel Herrera
Beltrán cuando estaba en la “plenitud del pinche poder”, es presidenta del OPLE
en Boca del Río, pero lo que se le cuestiona es que sea la esposa Carlos Robles
Saldaña, operador cercanísimo del duartista Salvador Manzur Díaz, el que
categorizó a los adultos mayores como “oro molido” por la cantidad de votos que
genera la pensión vitalicia. Lo priista no se lo quita Sabrina Zárate con nada.
Su marido Carlos Robles fue impuesto como secretario técnico del PRI, lo que
desató una oleada de repudio de los líderes seccionales boqueños del tricolor.
Qué curioso, su iniciador en política fue Marcelo Montiel y a su hijo le puso
por nombre Marcelo. Así de contaminado anda el OPLE. Y hay mucho más… Que Víctor
Rodríguez Gallegos, el alfil de Marcelo Montiel Montiel para la diputación
local, va a despedazar a sus enemigos, a Jesús Moreno Delgado por regatearle la
candidatura; a Joaquín Caballero Rosiñol, alcalde de Coatzacoalcos, por inflar a
Jesús Moreno y desdeñar a Marcelo; a Oliver Damas de los Santos, secretario de
Gobierno municipal, por ser compadre de Jesús Moreno y suministrar recursos para
impedir que Víctor Rodríguez sea candidato del PRI. En alta la guerra en el
marcelismo, los odios y los rencores. Así es la “unidad” del PRI…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
TAREK ABDALÁ: DEL DIF CON ROSA BORUNDA A NARCODIPUTADO
* Reforma sacude al PRI * Jefe de plaza habría operado su campaña * ¿Hacia
una narcoelección? * Pepe Yunes: la inseguridad puede castigar * Tonatiuh:
riesgo en la conurbación *Tres semanas y los jóvenes no aparecen * Bien pelado
el PRD en Coatza Urbano y Rural * Marcelo, a salvar a su pupilo Víctor.
2 de febrero de 2016
Algo llama a Tarek Abdalá al bajo mundo. Y no por algo menor, implicado ahora
con un jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación, presunto operador de
su campaña, acarreador de votantes, financiero el día de la elección. Así pues,
pasó a ser mediáticamente el narcodiputado por Cosamaloapan.
Sacude Reforma al PRI, a los priistas, a las estructuras fidelistas y
duartistas, y a Veracruz, pues son conocidas de sobra las mañas del ex tesorero
del gobierno estatal pero era inimaginable que para llegar a San Lázaro hubiera
tenido que valerse del apoyo de los emisarios del crimen organizado.
Lo liga con el empresario Francisco Navarrete Serna, detenido por la
Gendarmería Nacional, el 21 de enero, aunque la versión de los familiares es que
fue la Fuerza Civil de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz la que lo
aprehendió y luego incurrió en un montaje para matizar la violación al debido
proceso.
Refiere Reforma que “según testimonios… el presunto narcotraficante
(Navarrete), apoyó en el traslado de personas a mítines; la entrega de playeras,
tortas y cervezas, y en garantizar que el sufragio en la urna fuera para Abdalá
en 2015”.
Tarek Abdalá aparece en una fotografía con Francisco Navarrete Serna,
supuesto jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación.
A Navarrete se le imputa la desaparición de los cinco jóvenes levantados por
la policía estatal en Tierra Blanca cuando se dirigían de Veracruz a Playa
Vicente, su lugar de origen, el 11 de enero.
Una vez en las manos criminales de la policía, fueron entregados a un grupo
delincuencial, el Cártel Jalisco Nueva Generación, y de entonces a la fecha nada
se sabe de ellos.
Ahora el escándalo revienta en Cosamaloapan, el distrito de Antonio Tarek
Abdalá Saad, fidelista en sus inicios, a las órdenes de Rosa Borunda, esposa del
ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, en el DIF estatal, y en el duartismo donde
ocupó la tesorería de la Secretaría de Finanzas y Planeación.
Santo, por supuesto, no es. Sobre Tarek Abdalá pesan denuncias de la
Auditoría Superior de la Federación que lo implican en la malversación de más de
mil millones de pesos, recursos provenientes del gobierno federal, presuntamente
aplicados pero sin demostrar dónde y por qué, sin solventar las inconsistencias
y la normatividad.
“De acuerdo con los testimonios en Tierra Blanca —agrega Reforma—, el
presunto capo (Navarrete, no Tarek), de 54 años, contaba con el apoyo
gubernamental, en especial, de la Policía de Veracruz. A Navarrete se le
identifica como uno de los principales operadores del PRI en Tierra Blanca y en
todos los casos apoyó a sus candidatos”.
Dice el reportero Benito Jiménez, asignado por Reforma para cubrir temas
relativos a Veracruz, que Navarrete Serna “es mencionado en el poblado (Tierra
Blanca) como colaborador en ‘tareas de limpieza’, es decir, en señalar a
presuntos delincuentes que operaban en el municipio para que fueran detenidos”.
Sostiene Reforma que Navarrete Serna, en la campaña de Tarek Abdalá “apoyó en
el traslado de personas a mítines; la entrega de playeras, tortas y cervezas, y
en garantizar que el sufragio en la urna fuera para Abdalá en 2015”.
Asegura Reforma que de acuerdo con testimonios obtenidos en Tierra Blanca,
“el presunto capo, de 54 años, contaba con el apoyo gubernamental, en especial,
de la Policía de Veracruz”. Y agrega: “A Navarrete se le identifica como uno de
los principales operadores del PRI en Tierra Blanca y en todos los casos apoyó a
sus candidatos”.
Cita que en 2013 Navarrete Serna apoyó a su cuñado Obet García Díaz, quien
aspiraba a ser alcalde de Tierra Blanca. “Era el encargado de otorgar las
facilidades para los candidatos del PRI y del PVEM”.
Dice que en la elección de Obet García, su cuñado, “acompañado de un grupo
armado, Navarrete robó varias urnas para favorecer a su candidato, que a la
postre perdió”.
Con Tarek Abdalá fue diferente. En 2015 fueron otras las condiciones
electorales y el ex funcionario de Rosa Borunda y ex tesorero de Javier Duarte
arrasó en la elección federal.
“Navarrete lo apoyó para juntar gente, en la entrega de playeras, tortas y
cervezas, y por supuesto, en garantizar que el sufragio en la urna fuera para el
priista”, dice Reforma.
Mal día para el joven diputado federal, el señor de Cosamaloapan y la cuenca
del Papaloapan, donde surca las aguas el yate extremadamente lujoso de Javier
Duarte y donde los pescadores refieren que ahí, hasta donde la vista llegue, “es
del señor Tarek”.
Horas después, Tarek aclaró, desmintió, tratando de desvirtuar el golpe y
negó que tuviera relación con Navarrete. Pero lo hizo con un mensaje en la red
social Twitter.
“En relación con la persona que publica hoy Reforma, no lo conozco ni tengo
vínculo alguno. Durante mi campaña me tomé miles de fotos”, escribió.
Casi una hora después, envió otro tuit: “Lamentable que Reforma base su nota
en una débil investigación; niego cualquier vínculo con el ‘repartidor de
cervezas’ a que se refieren”.
Luego diría: “Ese tipo de acusaciones no sólo me afectan a mí sino también
afectan al distrito. Creo que es importante dejar en claro que yo no tengo
absolutamente nada que ver con este personaje, no tengo vínculo alguno y él no
tuvo nada que ver con mi campaña y lo importante, tiene que quedar muy en claro,
yo quiero dar un buen nombre a mis hijos y creo que con situaciones como estas,
donde con mentiras están intentando difamarme, son totalmente muy mal recibidas
de mi parte”.
Nada convincente el diputado federal, un rato después sintió el embate de
legisladores panistas, encabezados por el senador Fernando Yunes Márquez, hijo
del cuasi candidato de la alianza PAN-PRD al gobierno de Veracruz, Miguel Ángel
Yunes Linares, quien promete enviar a prisión a Fidel, Duarte y su pandilla, en
lugar preferente Tarek Abdalá.
“Este caso de Veracruz —señaló Yunes Márquez— está claramente comprobado: el
cuñado de Francisco Navarrete Serna, detenido como lugarteniente del Cártel de
Jalisco Nueva Generación, fue el candidato a presidente municipal del PRI en
Tierra Blanca, apenas en el año 2013, y esta misma persona es quien el propio
gobernador Javier Duarte, la semana pasada, da como presunto responsable de los
cinco desaparecidos en Tierra Blanca, y es quien hoy queda plenamente confirmado
que fue uno de los coordinadores y quien financió y ayudó a la movilización de
la campaña del candidato a diputado Tarek Abdalá”.
El coordinador de los diputados panistas, Marko Cortés Mendoza, instó al
líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, a informar “qué tipo de vínculo
hay en Veracruz con sus sus operadores políticos, con sus candidatos con la
delincuencia organizada”.
Y abundó:
“Nosotros solicitamos que el presidente nacional del PRI nos informe qué es
lo que está pasando en Veracruz, ¿acaso se está preparando una narcoelección?, y
también queremos exigir que el diputado federal priísta vaya ante las
autoridades”.
Otro diputado del PAN, Fernando Herrera Ávila, expresó que Tarek Abdalá “debe
responder por las acusaciones que lo vinculan con narcotraficantes” y exigió a
Javier Duarte de convertir a Veracruz en el “reino de la impunidad”.
Y remató: Tarek Abdalá está vinculado con una red de extorsión de empresas
locales.
Respondió Tarek Abdalá a Reforma, vía su derecho de réplica. Dice que la nota
es irresponsable, que son falsas las imputaciones, que niega cualquier vínculo
con persona o grupo delictivo, que su prestigio está a la vista de todos y que
pone a disposición de la autoridad toda información que requiera en caso de
existir alguna indagatoria.
Sólo contra el mundo, el ex funcionario de confianza de Rosa Borunda, el
señor de los dineros de Javier Duarte, lo único que ve es que nadie mueve un
dedo por él. Quizá sientan los duartistas y fidelistas que si algo hubiera a
todos los alcanzaría el fuego.
Y algo hay. Cesar Camacho Quiroz, líder de la mayoría priista en la Cámara de
Diputados, señalaba que no habría defensa de Tarek Abdalá.
“El Partido Revolucionario Institucional (PRI) no meterá las manos al fuego
por el diputado federal Antonio Tarek Abdalá Saad, señalado de tener presuntos
vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El PRI es un partido
político. Las personas somos responsables de nuestros propios actos”, dijo
Camacho Quiroz.
“Si hay alguna investigación que siga, que se profundice, que se haga con
absoluto sentido de la responsabilidad. Y cada quien, porque las conductas
penales son personales e intransferibles, afrontará las consecuencias. Por ahora
lo que hay es una fotografía”, remató.
Qué lío. Alto como es, Tarek Abdalá es llamado hacia el bajo mundo. Si no lo
acusan de desvío de miles de millones de pesos del erario, lo implican con un
jefe narco, operador, coordinador, mecenas, “repartidor de cervezas” en campaña,
como llamó a Navarrete.
Tiro mortal. Ha de saber que el agravio tiene su precio. Sus palabras son un
desenfreno, un auténtico suicidio.
¿Qué habrá dicho Navarrete en SEIDO? ¿Qué habrá dicho de Tarek y de Javier
Duarte?
Archivo muerto
Si no es Pepe Yunes, es Tonatiuh Pola. Uno y otro ven riesgo de derrota, el
PRI en la lona, ya sea por la inseguridad o porque en la conurbación
Veracruz-Boca del Río nomás el panismo es casi invencible. Refiere el senador
originario de Perote: “El proceso electoral es una oportunidad para premiar o
castigar resultados de gobierno, lo relevante de los datos como lo ha señalado
Héctor Yunes, quien es nuestro candidato y se ratificará el 13 de marzo, sin
dudas es el de dejar en claro que es una expresión distinta dentro del PRI”. Sí
y no. Es una “expresión distinta” al duartismo, pero de palabra, intentando
deslindarse del lodazal que representa el gordobés y antes el fidelismo. Y es
también una falacia porque si algo hizo el hoy candidato del PRI al
microgobierno de Veracruz, o sea Héctor Yunes, fue sumirse en el silencio y,
peor aún, salir en defensa de Fidel Herrera Beltrán y de Javier Duarte de Ochoa,
cuando el saqueo, la violencia de los cárteles, la corrupción policíaca, la
sangre de los inocentes, la desaparición de veracruzanos estaba en todo su
esplendor. Parafraseando a Pepe Yunes, la violencia que agravia a Veracruz será
factor determinante en la elección del 5 de junio. Eso que ni qué. Tonatiuh Pola
atisba el riesgo de un descalabro priista en los distritos de Veracruz y el de
Boca del Río, ahí donde perdieron Miguel Alemán y Javier Duarte, ahí donde Anilú
Ingram y Carolina Gudiño sucumbieron ante el PAN, ahí en el feudo de los Yunes
azules y Julen Rementería. O sea que ahí ya valió el PRI… Tres semanas ya. Tres
semanas desde aquel 11 de enero en que un grupo policíaco levantó a los cinco
jóvenes de Playa Vicente en su paso por Tierra Blanca y luego los puso en manos
del crimen organizado, del Cártel Jalisco Nueva Generación, al que el fiscal “Culín”,
alias Luis Ángel Bravo Contreras, se negaba siquiera a mencionar hasta que
ocurrió la aprehensión de Francisco Navarrete Serna, presunto jefe de plaza del
CJNG, junto con su hijo y un amigo, y a quienes Javier Duarte llama criminales
sin que un juez lo haya determinado aún. ¿Pues de qué tamaño es el enredo, señor
fiscal, como para no invocar el nombre del Cártel Jalisco? 22 días de angustia
para sus padres y hermanos, sus amigos y Veracruz entero, porque se trata de
muchachos de buena estirpe, sin tacha, sin dar de qué hablar, sin conflicto con
nadie, estudiosos y trabajadores. Tres semanas y nada, mientras los padres
denuncian que la policía de Veracruz secuestra y es la que puso a sus hijos en
manos del crimen organizado. Eso es desaparición forzada. Y por eso conminan a
Enrique Peña Nieto a actuar… Famélica, la caballada del PRD para los distritos
Coatzacoalcos Urbano y Rural en nada inquieta al PRI. De mediano nivel, ínfimo
el perfil, los aspirantes a la candidatura a diputado local no tienen con qué
ganar la contienda. Balconean para el Coatza Urbano a Armando Rotter Maldonado,
mal visto por perredistas y panistas; a Victoria Rasgado, mal vista por la mitad
de los periodistas de Coatzacoalcos y en su haber una derrota cuando quiso ser
alcaldesa de Moloacán; Homero Gutiérrez Melchor, abogado sin trayectoria
política; José Alberto Pavón David, de buena gestión cuando digirió CMAS y hasta
dinero en caja dejó, pero alejado de las lides partidistas, y Gabriela Sosa, de
la cuadra del ex regidor Alejandro Wong Ramos, cuyo historial es garantía de
derrota. En el Coatza Rural es lo mismo: lo menos peor es Jesús Martínez Monroy,
el dueño de las regidurías del PRD en Agua Dulce con amplios vínculos con el
priismo, y Mayra Gutiérrez, agente municipal de Mundo Nuevo, aplaudidora de
Marcos Theurel cuando lo ungieron candidato del PRI a la alcaldía de
Coatzacoalcos quien terminó su gestión entre arrebatos, locuras, sobregiros,
endeudamiento, obras para los amigos, los empleados y los prestanombres, y un
saqueo descomunal. Si con eso piensa el PRD enfrentar la contienda, que se dé
por muerto Miguel Ángel Yunes Linares en los dos distritos del sur… Cargadísimo,
deja Marcelo Montiel Montiel la delegación de la Sedesol federal en Veracruz. Se
consumó este lunes 1 el relevo, sustituido por Anilú Ingram —del Carnaval al
Congreso y de ahí a Sedesol—, sobre quien pesará el uso y abuso de los programas
sociales para mover el voto duro del PRI y a quien, en consecuencia, le habrá de
reventar el conflicto poselectoral porque disponer de recursos públicos para
inflar la votación de Héctor Yunes, siempre implica la posibilidad de pagar los
platos rotos e ir a prisión. Para eso está ahí Anilú. Marcelo Montiel se
concentrará en Coatzacoalcos, tratando de salvar la campaña de su pupilo Víctor
Rodríguez, su brazo derecho, que contenderá por la diputación local en el
distrito urbano, a quien no quieren ni en su casa, pues hacer la chamba sucia
siempre tiene su costo. Vuelve Marcelo a lo único que hace bien: robarse las
elecciones, engatusar a los incautos, venderle espejitos a los ignorantes y
ofrecer que la tierra prometida es de todos pero el botín es suyo. A cambio de
la diputación local, Héctor Yunes tendrá votos para enfrentar el repudio
popular. Habrá que ver si los electores prefieren caer en los embustes de
Marcelo o sopesar que mientras la violencia propiciada por el PRI enluta
familias, le roba la tranquilidad a la sociedad, genera un estado de psicosis y
aleja inversión, al capo del marcelismo cada vez le ha ido mejor. O sea, saqueo,
te engaño, te endulzo, me enriquezco y regreso a ver qué jodido estás. De risa…
INFORME
ROJO
Mussio
Cárdenas Arellano
AMADREO FLORES, EL LÍDER POSTIZO DEL PRI
* ¿Encargado o presidente del PRI? * Héctor Yunes: pasos en falso * Yunes
azul, precandidato * Marcelo: adiós a la Sedesol * Anilú: utilizable y
desechable * Orlando Uscanga, el delegado fidelista *Qué pasado del enviado de
Héctor * La denuncia de Jorge Torres * Saúl Wade y el alcalde irreal, al MP.
1 de febrero de 2016
Insólito: va el PRI a la contienda por Veracruz con un líder postizo, el
inefable Felipe Amadeo Flores Espinoza, duartista de cepa, reciclado en la
presidencia de su partido, violando estatutos y situando al tricolor en el
umbral de un conflicto legal. Mal inicio para Héctor Yunes Landa.
Ser honesto, le había recomendado el diputado Ricardo Ahued a Héctor Yunes,
aquel día en que se sinceró y expresó a la prensa que “el PRI es un lastre”.
Decía Ahued que Héctor Yunes debía hablar con la verdad, definir su postura
en temas torales, los pensionados, los maestros y los jubilados, reprimidos
todos por Javier Duarte y su gobierno violento.
Pero Héctor Yunes, tácito candidato del PRI al gobierno de Veracruz, quiere
lo que sea, menos ser honesto.
Impone, pues, a su compadre Amadreo en la presidencia del PRI, como en los
tiempos del Jurásico, el Viejo PRI que decían ya no existía y que ahora es peor.
Así, el nuevo sol de los priistas decidió que Amadreo Flores debía ser
presidente de su partido, desoyendo el senador con licencia, el orgullo de medio
Soledad de Doblado, que el estatuto reza que quien ya ocupó ese cargo no lo
puede desempeñar de nuevo.
Le valió, pues, a Héctor Yunes atropellar el estatuto priista, la norma
interna de su partido, como le ha valido y le vale las consecuencias jurídicas
que ello pudiera entrañar.
Amadreo fue impuesto este domingo 31 de enero, desairado por cientos de
invitados, priistas que no comulgan con Yunes Landa, que lo ven como una
extensión del duartismo y un defensor a ultranza de la fidelidad cuando Fidel
Herrera, el sultán de Nopaltepec, gobernaba Veracruz y gozaba como nadie de la
“plenitud del pinche poder”.
A la unción de don Amadreo llegaron menos de los esperados. No se paró por
ahí el líder nacional del PRI, don Beltrone, alias Manlio Fabio; ni la
secretaria general, Carolina Monroy; ni Javier Duarte, escamado porque ya sabe
lo que es ser acusado y sentenciado con multa, que obviamente nunca pagó, por
andar en tareas partidistas teniendo investidura de gobernador.
Entre las sillas vacías, entre la frialdad que transmite la imposición y el
atropello a la norma interna del PRI, allí se vio a Amadreo Flores levantar el
brazo, extenderlo y jurar cumplir y hacer cumplir el estatuto priista. Wow. Una
reelección que no permite el estatuto y el infractor jura que se ceñirá a lo
legal.
Su caso es de antología. Es la pura marrullería. Felipe Amadeo Flores
Espinosa fue presidente del PRI en los tiempos de Patricio Chirinos Calero en el
gobierno de Veracruz. Ese solo hecho le invalida para asumir de nuevo el cargo.
Pero lo hizo con la venia de Héctor Yunes, la ausencia de don Beltrone, el
silencio de Javier Duarte y el aplauso de los ignorantes.
Una salida a ese dilema fue que sería nombrado “encargado de la presidencia”
para evadir el aspecto legal. Pero eso es trampa y también tiene su impacto.
¿Qué validez tendrían sus actos de partido, los documentos que suscriba, la
alianza con los partidos rémoras —AVE, PVEM, Panal y las asociaciones políticas
paleras—, el registro de Héctor Yunes ante el órgano electoral, si en los
tribunales todo pudiera venirse abajo, desecharse de plano y dejar el PRI sin
candidato al gobierno de Veracruz?
De ello habló, con sumo cuidado, documentado, Luis Guillermo Franco, el 29 de
enero, en las páginas de Diario de Xalapa, en una carta dirigida a Héctor Yunes:
“Amadeo es un político experimentado pero su elección como líder del PRI le
planteará problemas legales que pueden poner en un riesgo innecesario a los
candidatos a diputados locales y a usted. A continuación los motivos de mis
aseveraciones:
“1. Amadeo Flores ya fue Presidente del PRI en el estado durante el sexenio
de Patricio Chirinos.
“2. El artículo 163 de los estatutos del PRI dice que en el caso de los
Presidentes de los Comités Estatales no pueden ser reelectos en ningún caso y
subrayo esto último, en ninguno.
“Las consecuencias del ungimiento de Amadeo es que si se impugna su
nombramiento y ya sea en la Comisión Nacional de Justicia Partidaria o per
saltum llegue la controversia hasta el Tribunal Federal Electoral, es previsible
que la sentencia indicará que la elección de Amadeo no es legal, se ordenará la
elección de un nuevo dirigente y además se declarará la nulidad de todos los
actos jurídicos que haya firmado como Presidente del PRI en Veracruz (Las
mayúsculas son de INFORME ROJO). Esto último quiere decir que el convenio de
coalición que firme Amadeo como Presidente del PRI puede ser declarado nulo y
considerando que el plazo para registrar coaliciones vence el 6 de febrero, para
cuando esto ocurra sería imposible que de nueva cuenta pueda pactarse la
coalición.
“Si la sentencia que indica la nulidad de todas las rúbricas de Amadeo se da,
no hay una segunda oportunidad para amarrar legalmente la alianza porque con
base en el principio de definitividad, ningún plazo puede prorrogarse o hacerse
‘extemporáneamente’.
“Todavía más, haciéndole al abogado del diablo, ¿se imagina el terrible
escenario en que la impugnación se resolviera y declararan nula la coalición del
PRI después de la elección? Pasaría lo mismo que en Colima, a repetir los
comicios.
“Pero usted Héctor, afortunadamente no tiene complicaciones, cuenta con una
mejor opción, con más vitalidad y gran talento político que sería muy bien
recibido por la militancia: Jorge Moreno Salinas. La sugerencia respetuosa sería
un enroque, Amadeo puede ser su coordinador de campaña y Jorge su líder de
Partido y evitamos ese riesgo. La militancia agradecerá que en el Partido que
haya un hectorista químicamente puro.
“Pilón: No busquen soluciones legaloides, claramente el artículo 163 dice que
no se puede reelegir en ningún caso. No es nada personal, es por el bien del
PRI”.
Pero Héctor sigue sin escuchar a Ricardo Ahued. No es honesto. Tampoco a Luis
Guillermo Franco. No razona.
Es tal el galimatías tricolor que la estrategia mediática para maquillar la
imposición de Amadreo se volvió un caos. Una parte de la prensa decía que sería
“encargado de la presidencia” del PRI por el problema de la reelección no
permitida, y otros afirmaban que asumía el cargo respetándose el orden de
prelación. Ajá.
No fue así. Amadreo es el nuevo presidente del PRI en Veracruz. Si se hubiera
respetado la prelación, a la salida del anterior dirigente, Alberto Silva Ramos,
alias El Pato de Tuxpan, habría asumido la presidencia Regina Vázquez Saut,
secretaria general, quien se queda en el cargo. O sea, Amadreo saltó a quien
tenía el derecho estatutario, la fidelista ex alcaldesa de Acayucan, ex diputada
federal panista e hija del cacique Cirilo Vázquez Lagunes, asesinado en una
emboscada del narco, en 2006.
De la llegada de Amadreo al presidencia del PRI, dice Edgar Hernández, autor
de la columna Línea Caliente:
“No llega como encargado, llega como presidente del Comité Directivo Estatal
del PRI, sin convocar a asamblea, sin la presencia de los consejeros y en un
acto animado solo por los maestros, más que delegados o militancia.
“No hubo orden del día. Nunca se pasó lista. Jamás se tomó el consenso del
Consejo Político. Tampoco hubo votación y tan solo se apeló a una toma de
protesta ante inocuo enviado del PRI, Manlio Fabio Beltrones, cuando el estatuto
impide la injerencia del Comité Ejecutivo Nacional en procedimiento que
corresponde al órgano supremo, el Consejo Político Estatal”.
No quiso oír Héctor Yunes. Una vez que Amadreo suscriba los documentos del
PRI, el registro del candidato ante el órgano electoral, la alianza con los
partidos rémoras, la designación de candidatos a diputados locales, tendrá un
conflicto legal que resolver, porque de que lo van a impugnar, lo van a
impugnar.
Qué regreso el de Amadreo. Ahora es el líder postizo del PRI.
Archivo muerto
¿Pudo dormir Javier Duarte? No. Sólo de saber que este domingo 31 se
oficializaba la precandidatura de Miguel Ángel Yunes Linares al gobierno de
Veracruz por el PAN, como finalmente ocurrió, los fantasmas nocturnos
atormentaron con saña al gobernador. Yunes azul se registró en Xalapa ante el
PAN, a su lado las corrientes, los grupos panistas, sus adversarios y enemigos
que de siempre lo han combatido, con odio y rencor. Pero ahora, frente a la
dimensión de la alianza con el Partido de la Revolución Democrática, la ira
popular que se traduce en votos para deponer a los rufianes, el repudio a un
gobierno, el de Javier Duarte, que se alió con el crimen organizado para
levantar personas, vía su policía corrupta y criminal, arrendando el territorio
a los malosos, endeudando con la mayor irresponsabilidad a Veracruz, generando
el peor estancamiento, reprimiendo a quienes protestan, dejando de pagarle a
quienes invierten, a los empresarios y constructores, a los prestadores de
servicios y proveedores, ante ese escenario los antiguos enemigos panistas de
Yunes Linares van con él. Espanta la alianza al PRI, dice Agustín Basave
Benítez, líder nacional del PRD. Y así es. Y espanta peor a Javier Duarte al
saber que su odiado Miguel Ángel ya es candidato, pese a los intentos de
corromper a perredismo rojo y al panismo duartista, esquirolazos descarados.
Yunes Linares no es la panacea. Es intratable, impositivo, arrogante; tiene un
pasado represor, principalmente con quienes suponían que podían violar la ley;
lo acusa López Obrador de ser igual a los priistas y obedecer a los mismos
intereses, como si el Pejemesías no tuviera su Bejarano y su vena
antidemocrática no lo llevaran a imponer candidatos al estilo priista, como en
Colima y Oaxaca, sin pedirle opinión a las bases. Puede ser todo, pero para
Fidel Herrera, Javier Duarte, los capos y la mafia, Yunes Linares es veneno
puro. Concita Yunes azul el ánimo de muchos, la sed de vengarse de un régimen
ladrón, que acabó con los recursos del pueblo, que roban y vuelven a robar.
Problema grande para Fidel, su títere gordobés y la pandilla de ladrones que los
siguen. Yunes Linares ya es precandidato del PAN-PRD… Tarde pero seguro, se va
Marcelo Montiel Montiel de la Sedesol federal en Veracruz. Deja la delegación en
manos de Anilú Ingran Vallines y con él sale su equipo cercano, que ahora se
dedicará a tratar de vender a Víctor Rodríguez Gallegos entre los pobres
votantes o los votantes pobres de Coatzacoalcos, que son la mayoría que se
requiere para ganar una elección. Tarde llega el relevo —aquí se adelantó desde
agosto de 2015 la renuncia de MMM— que permitirá a Marcelo Montiel ir a tomarle
el pelo, una vez más, a los electores que a cambio de migajas lo sostienen en
puestos donde hay, lo apuntalan en las esferas de poder y le permiten acrecentar
la fortuna que ya es célebre entre el marcelismo. Llega Anilú Ingram a decorar
la Sedesol con su imagen personal, no con capacidad porque, se ha visto, eso no
es su mejor atributo. Así es la política en Veracruz: del carro alegórico del
Carnaval de Veracruz se brinca a la presidencia del Congreso estatal, se pierde
la alcaldía de Veracruz, se vacaciona dejando al garete las funciones
legislativas y se regresa al poder en una secretaría, la Sedesol, que sólo sirve
para usar los programas sociales y canjearlos por votos. Se va un grillo sin
escrúpulos y llega una cara bonita útil, manejable y desechable… Hectoryunista
declarado, a Orlando Uscanga Muñoz no le es ajeno Coatzacoalcos. Tiempo atrás,
en 2011, el hoy delegado del PRI para los distritos Coatza I y II, urbano y
rural, fue jefe de la Jurisdicción Sanitaria XI. Lo que halló al asumir el cargo
fue un tiradero con aroma de lodazal: Héctor Merlín Castro disponía de los
bienes de la institución para trabajo político, unidades vehiculares y
medicamentos usados para atender los enclaves sociales de la familia Merlín,
obvio Gladys, hoy diputada local, protegiendo al hermano en cuestión. A Héctor
Merlín lo sustituyó Isabel de la Cruz Arroyo, quien conoció el desastre
administrativo, con evidente daño patrimonial, pero prefirió callar. A su arribo
a la Jurisdicción Sanitaria XI, se suponía que Orlando Uscanga iniciaría las
investigaciones. Pero no fue así. Se sabe que dio parte al alto mando fidelista
y de allá vino la orden de callar. Diríase, un caso de corrupción solapada.
Diputado local en 1997, Orlando Uscanga quiso ser diputado federal en 2000 y
provocó un encontronazo con los cañeros. Al final no logró llegar a San Lázaro.
Su vida política es todo, menos apacible: ingresó al fidelismo, le ocurrió un
hecho infausto en 2011 relacionado con el crimen organizado, ocupó la jefatura
de Jurisdicciones Sanitarias y luego la cereza del pastel: fue subsecretario de
Salud en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Con Héctor Yunes, su amigo,
apunta a ser secretario de Salud porque el fidelismo tiene sometido al candidato
del PRI. Eso si el senador con licencia logra vencer a su primo Miguel Ángel
Yunes Linares, cuasi candidato de la alianza PAN-PRD, y si los distritos Coatza
Urbano y Coatza Rural los gana el tricolor. Si no, a la banca. Pero de que
conoce a los priistas de Coatza, los conoce de sobra… Bajo sospecha, Saúl Wade
León y Héctor Damián Cheng Barragán. O sea, el alcalde real de Minatitlán y su
títere, el alcalde irreal. Ambos están implicados en la amenaza al periodista
Jorge Luis Torres Marcos, director de Radio Sur Veracruz, a quien haber revelado
un caso de extorsión a la empresa Pylsa por parte del tesorero Saúl Wade,
l’enfant terrible, le valió la entrega de un “regalo” donde hasta le decían que
el soñar con morirse debía hacerse realidad. Jorge Torres planteó el caso ante
la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas. Se
entrevistó con su área jurídica en Xalapa, el viernes 29, fue asesorado y de ahí
acudió a presentar la denuncia formal ante las instancias judiciales. L’enfant
terrible —el niño malo de la película—, Saúl Wade, no sólo cree que los dineros
públicos son suyos y que puede engañar al Órgano de Fiscalización Superior del
Estado de Veracruz y a la Auditoría Superior de la Federación diciendo que los
recursos para obras lo aplicó mientras las obras públicas están a medias o no
siquiera han iniciado. También imagina —el poder es como una droga que vuelve
tarado al pillo— que puede amenazar e intimidar porque Veracruz es tierra de
cazadores de periodistas gracias a la fobia demencial que destila Javier Duarte
contra quienes se dedican a la comunicación con ánimo crítico, los sin_mordaza.
Así ladre Pulgoso Lagunes, la CEAPP le tuvo que entrar a la queja de Jorge
Torres y hoy es oficial: Saúl León, l’enfant terrible, y su chalán Héctor Cheng,
el alcalde irreal de Minatitlán, están denunciados por amenazas de muerte. Y lo
de la extorsión a Pylsa es real y ya habrá qué contar…
ANTERIORES
|