INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
LA FUERZA “ANTISECUESTRO”, BAJO SOSPECHA
* Incrementa los secuestros * Tecnología de punta para nada * La “mantarraya”,
sin resultados * Christian, con 12 años, secuestrado * El coordinador novato del
PAN * Sergio Hernández, de la mano de Mancha * Periodista en riesgo en
Hidalgotitlán * APEC y el intento de boicot al libro de Noé Zavaleta * No
inaugurará Javier Duarte el Túnel Sumergido.
31 de agosto de 2016
Irrefrenable, el secuestro es devastador. Destroza a la víctima y a su
círculo íntimo. Infunde miedo y roba el alma. Y crece exponencialmente donde el
Estado dice atacarlo y cercarlo, donde las unidades antisecuestro suponen que lo
han de combatir. O simulan combatir.
Christian abordó el auto. Inició su marcha, su mamá al volante. Viró en la
esquina y en un instante todo cambió. Otro vehículo le cerró el paso. Descendió
un comando armado, apuntando, ordenando. Abrió la puerta y tomó al niño. Y
emprendió la huida.
Christian sólo tiene 12 años. Estudia su último grado de primaria en el
colegio John Sparks, en Coatzacoalcos. Su mirada trasluce paz.
Mañana para olvidar, la del martes 30. Día en que su vida cambió. Día de
llanto en su hogar, de asombro y coraje en la sociedad, ira desbordada,
incredulidad, reclamo, pena y pesar.
Se llama Christian y hoy es estadística. Es uno más en la larga lista de
secuestros que sacuden a Veracruz, interminable el plagio, el levantón, la
industria del miedo que conduce al dinero ajeno.
Su incidencia es brutal. Sus cifras, mayores de lo que se reconocen,
palidecen ante la realidad incontenible. Sus cifras no son reales. Los reportes
oficiales registran casos de secuestro que si acaso representan el 10 o 20 por
ciento de los que realmente llegan a ocurrir.
Así sucede en el sur de Veracruz, agobiado por la privación ilegal de la
libertad y el comercio de la vida.
Paradójicamente, donde se instala la Unidad Especializada en Combate al
Secuestro (UECS), la fuerza “antisecuestro” del régimen duartista, crece el
delito, los levantones.
Nada es casual, dicen los insiders del aparato de seguridad, quienes conocen
al monstruo desde sus entrañas.
De acuerdo con un reporte entregado a INFORME ROJO, la llegada de la UECS a
Coatzacoalcos fue el detonante de los secuestros. Lejos de disminuir, crecieron.
Parte de la instalación de la UECS y la revelación de su sofisticado equipo,
el 30 de marzo de 2015. Ocupa una vivienda en una colonia cercana al centro de
la ciudad, cuestionada en un principio porque tras la inauguración, mantuvo
puertas cerradas y cero personal hasta que un periodicazo (Diario del Istmo) los
obligó a trabajar.
Mascarada superlativa la de Javier Duarte y su “Culín”, alias el fiscal Luis
Ángel Bravo Contreras, que atrajo a lo más granado de la lucha contra el
secuestro en México. Con ellos el entonces zar antisecuestro federal, Renato
Sales Heredia, hoy comisionado de Nacional de Seguridad; de Causa en Común,
María Elena Morera, hoy feroz crítica del gobernador de Veracruz; de México
S.O.S., Orlando Camacho Macenta; de México Unido Contra la Delincuencia, Carlos
Mendoza Mora; de Alto al Secuestro, Laura Trejo Muñoz; al fiscal general de
Tabasco, Fernando Valenzuela Pernas; al alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, y a
las diputadas federal y local, Patricia Peña y Mónica Robles.
Aplauso, foto y engaño.
Vieron la joya de la corona que el Cártel de Duarte exhibía como el antídoto
al secuestro: “la mantarraya”, un equipo de rastreo de llamadas telefónicas y de
teléfonos aún estando apagados o sin batería.
Refieren los insiders a INFORME ROJO:
“Lo que más llamaba la atención no era el lugar físico, ni los
‘especialistas’ (que nunca nos presentaron) y mucho menos las camionetas Lobo
blancas, sin placas, que le dejaron como patrullas, o el taxi a las afueras en
el que operaban para hacer trabajos de ‘inteligencia’.
“Lo que más llamó la atención fue un equipo denominado “La mantarraya”,
valuado en más de 5 millones de dólares (existen equipos desde los 250 mil
dólares hasta los 10 millones de dólares), un equipo que utilizan agencias de
inteligencia como la CIA el FBI, que tiene la función de rastrear con margen
milimétrico la ubicación de un equipo (teléfono) celular o fijo de donde se
realiza una llamada telefónica, que puede intervenir varias líneas telefónicas a
la vez, que incluso cuando el equipo no tiene pila puede ubicar el mismo.
“Este tipo de tecnología que se observa en las películas de Hollywood, es el
mismo que ha permitido erradicar prácticamente a cero los secuestros en EU.
“Provocó asombro. Todos nos quedamos anonadados, físicamente el equipo cabe
en un portafolio de tamaño doble a uno convencional, es completamente móvil.
Entre otras cosas presentaron también equipo de radio comunicación, armas, etc”.
Insólito que 5 millones de dólares sirvan para nada. Uno que otro secuestro
es esclarecido.
5 millones de dólares rumbo a la basura. Plagian a la gente, levantan y
provocan miedo, luto en decenas de hogares y sólo regresan con vida, a veces
mutilados, quienes tienen recursos para el pago de rescate.
Insólito, también, que donde debiera aminorar el secuestro, se incremente. Es
como si la Unidad Antisecuestro fuera el motor del plagio, sin olvidar cuantos
cientos de miles corren y no regresan en el proceso de negociación con los
captores.
Agregan los insiders:
“Lo interesante no sólo es eso, sino que casualmente donde se instalaron
estas unidades especializadas (UECS), la cifra de secuestros empezó a aumentar
de manera sumamente preocupante. Las familias víctimas de un secuestrado eran —y
siguen siendo— abordadas por personas que se ‘enteraban’ mediante (supuestos)
trabajos de inteligencia de que la delincuencia tenía privada de su libertad a
su familiar, y resultaban ser de la UECS.
O sea, sin haber denuncia, sin que el caso hubiera sido llevado a la UECS, ya
era conocido por la fuerza antisecuestro.
“Las primeras veces —dicen los insiders— se presentaban físicamente (los
primeros casos registrados). Después solo brindaban la asesoría vía telefónica,
es decir ya no tocaban a la puerta; sólo por llamada avisaban que ya se habían
enterado de los casos.
“La primer instrucción que dan es cortar toda comunicación con el mundo
exterior y la primicia es negociar con los secuestradores y determinar el pago
de rescate acordado lo antes posible. Si piden un millón de pesos, el rescate
salía entre 400 y 700 mil pesos; si la cifra inicial era de 10 millones de
pesos, el rescate estaba entre 500 mil y lo que se dejara la familia. Muchas de
las víctimas dejaron aparte de dinero, autos o escrituras.
Compra libertad la UECS a alto costo, dice el reporte a INFORME ROJO:
“El secuestro representa el arte de la negociación, lleva tiempo y por lo
regular los especialistas en negociación tienen que sacar un rescate entre el
uno y 5 por ciento de lo que se pide en cifra inicial.
“Para ello existen protocolos de actuaciones específicas. El pago total de un
rescate nunca significará necesariamente que la víctima sea devuelta. Son
principios básicos de negociación.
“Aunado a la negociación la tecnología no debe parar de usarse. Un
secuestrador que no es detenido en flagrancia muy difícilmente purgará una
condena como lo marca el Código de Procedimientos Penales. Para eso es la
tecnología.
“Negociación e inteligencia es la base”.
Un segundo reporte es el del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) que
ubica a Veracruz en el segundo lugar nacional en secuestro con 62 casos en el
primer semestre de 2016, sólo superado por el Estado de México, desplazando a
Tamaulipas.
Entre Coatzacoalcos y Minatitlán suman el 30.64 por ciento de los casos de
secuestro en Veracruz, según el SNSP.
Otro reporte contrasta las cifras oficiales sobre secuestro en el sur de
Veracruz con las del Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos, que recupera
información hemerográfica y de fuentes alternas al gobierno. La diferencia es
abismal.
Durante 2015, el gobierno de Veracruz reportó 12 secuestros; el Observatorio
Ciudadano 48.
En cifras oficiales, Minatitlán tuvo 5 casos, mientras que Acayucan 3,
Cosoleacaque 3 y Coatzacoalcos uno.
El reporte del OCC para 2015, refiere que Acayucan fue el municipio con mayor
incidencia, con 15. Le sigue Minatitlán con 14. Coatzacoalcos tuvo 11.
En el primer semestre de 2016, oficialmente el gobierno de Veracruz dice que
se registraron 19 secuestros. El OCC documentó 123.
O sea, en de enero a junio de 2016 se triplicó el número de secuestros
respecto a todo lo observado en los 12 meses de 2015.
A detalle, el reporte de 2016, según el gobierno de Veracruz, señala que
Coatzacoalcos tuvo 10 casos, Minatitlán 6, Cosoleacaque 2 y Acayucan uno.
En cambio el OCC precisa: Coatzacoalcos 51, Minatitlán 41, Acayucan 14,
Nanchital 6, Cosolacaque 5, Las Choapas 5 y Agua Dulce uno.
Doblemente pavoroso que sea Coatzacoalcos la sede de la Unidad Especializada
en Combate al Secuestro y y hoy registre el mayor número de secuestros en el sur
de Veracruz.
Así pues, la fuerza “antisecuestro” se mueve bajo sospecha.
Archivo muerto
Vapuleado llega Sergio Hernández a la coordinación de la fracción panista en
el Congreso de Veracruz. Le cuestionan que se haya fosilizado en la carrera de
Derecho, que tenga casi 30 años y aún no concluya sus estudios, que sea un
dirigente de medio pelo, que hasta los mismos panistas se pregunten de qué fogón
lo sacaron. Hechura de Jesús Mancha, el líder estatal del PAN, llega como
diputado plurinominal, cómodamente instalado en el tren de los que aún perdiendo
ganan. Asumirá el liderazgo de su bancada, primerizos muchos, colmilludos otros,
para negociar con priistas y con Morena, las otras fuerzas que conforman el
Congreso de Veracruz. Dilema, pues, para el novato coordinador que si no opera
bien, verá al PRI y Morena juntos y llevando a la debacle al PAN. Alguien dijo
que habría que darle el poder a los jóvenes. Fue Fidel Herrera y así proyecto a
Javier Duarte, a Carolina Gudiño, a Erick Lagos, a Jorge Carvallo, al Pato de
Tuxpan Alberto Silva. Y acabaron con Veracruz… Insultado y vejado, Nicolás Abad
Castillejos lidia con un alcalde represor. Sus críticas periodísticas irritan al
edil de Hidalgotitlán, Octavio Omar Castillejos, que lo increpa y agravia, le
mienta la madre y lo amenaza. Le envía a su policía infame. Lo someten queriendo
saber si grabó la conversación en que el presidente municipal se desborda y raya
en los límites de la represión o algo más. Ocurrió el sainete tiempo atrás, el
30 de junio, pero no lo quiso dimensionar. Hoy pide ayuda, que se divulgue su
caso, que se conozcan los alcances de un alcalde que usa el poder para enfrentar
a sus críticos. No vaya a ser que Nicolás Abad se convierta en el periodista
número 20 en morir violentamente en la era Javier Duarte… ¿Quiénes son esos
directivos de la APEC que fraguaron un boicot al libro del periodista Noé
Zavaleta? Horas antes de la presentación del libro “El Infierno de Javier
Duarte, Crónicas de un Gobierno Fatídico”, la Asociación de Periodistas de
Coatzacoalcos no definía si auspiciaría el evento, celebrado finalmente en la
USBI de la Universidad Veracruzana en el puerto sureño, el sábado 20. Aún así,
con APEC o sin APEC, la presentación se habría de realizar, ahí su dirigente,
Victoria Rasgado… Se quedó con las ganas Javier Duarte. El túnel sumergido de
Coatzacoalcos será concluido y entregado en 2017. Ya se mueven los capitales de
Carlos Slim, el ex hombre más rico del mundo, y este martes 30 se realizó el
primer recorrido en vehículo entre Coatzacoalcos y Villa Allende, en cuestión de
8 minutos. No está concluido. Le faltan acabados. Se observan filtraciones y
óxido en paredes. No lo inaugurará Javier Duarte, como había prometido. Queda la
estela de corrupción intocada e impune, el saqueo, los miles de millones de
pesos que terminaron en manos de funcionarios y contratistas ladrones…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JOSÉ ANTONIO MANSUR: MIEDO A LA CÁRCEL
* Burda maniobra con Moisés Mansur * Admite el socio la fechoría * Exige
Miyuli desaforar a diputados vinculados a JDO * Debe avergonzar a servidores
públicos la inseguridad: Pepe Yunes * García Alonso quiere infiltrar al yunismo
* La evidencia contra Sosa Franco * Su afiliación al Movimiento Territorial.
29 de agosto de 2016
Cínico y burdo, Javier Duarte niega ser rico. Son millonarios sus amigos,
socios y parientes. Y uno de ellos, Moisés Mansur Cysneiros, su otro yo, lo hace
heredero de su fortuna, sus bienes y su dinero. Así el descaro.
De kinder, la maniobra da cuenta de la pequeñez mental de gobernador de
Veracruz y el grado de complicidad, implicada la pandilla de los años mozos en
el saqueo y el encubrimiento, la red de los que se alquilan para difuminar el
robo a Veracruz.
Queda al desnudo que Javier Duarte es tramposo y mañoso cuando el diario
Reforma evidenció —viernes 26— el esquema en que se mueve el gobernador de
Veracruz y sus testaferros, acumulando riqueza éstos y detentándola a trasmano
el gordobés.
Según el instrumento notarial 31,738, inscrito en el libro 1,178 del Registro
Público de la Propiedad de la Ciudad de México, Moisés Mansur heredó a Javier
Duarte un edificio en Prado Norte 135, en Lomas de Chapultepec; una oficina en
Campos Elíseos 71-B, en la exclusiva colonia Polanco —sólo para adinerados—, y
un local en Plaza Centro, en la calle de Masaryk.
Pasó por la fe del notario número 44 de Huixquilucan, Estado de México,
Alejandro Eugenio Pérez Teuffer Fournier, el 28 de septiembre de 2006. En ese
entonces Javier Duarte era secretario de Finanzas del gobierno de Fidel Herrera
Beltrán.
Olía el dinero y perdía la razón. Tejía desde entonces su red voraz, sin
reparo y sin escrúpulo, ávidos el financiero de la fidelidad y su runfla de la
Ibero de ir disponiendo de los recursos que generara la recaudación local y lo
que llegara a través de las partidas de origen federal.
Y así lo hicieron hasta que Veracruz reventó.
Diez años después brota pus en la piel del engendro duartista, Mansur
Cysneiros el amigo que le hereda depa, oficina y local en zonas de lujo en el ex
DF, el centro de operaciones de la pandilla que roba de cuerpo presente y vía
esposas, suegra, hermanos, asaltantes todos de los dineros de Veracruz.
Categórica, la primera cláusula del testamento dice:
“Instituye como heredero al señor Javier Duarte de Ochoa. Para efecto de que
el heredero instituido en el párrafo anterior repudiare su herencia o no pudiere
heredar, la parte que a él debió haberle correspondido pasará a los hijos que
dejare legalmente reconocidos proindiviso y por partes…”.
Como testigo de la herencia a favor de Javier Duarte firma José Antonio
Bandín Ruiz, tercer acusado ante la Procuraduría General de la República por el
ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares. Hasta 2013, el
testamento de Moisés Mansur a favor del gobernador de Veracruz se mantenía en
sus términos originales.
Mansur y Bandín son clave. Mansur ostenta el mega rancho de Javier Duarte en
Valle de Bravo, con alberca y enfermería para caballos, pero también es socio de
Bandín en diversos consorcios y controladoras financieras que operan desde el
edifico de Prado Norte 135, el que Mansur le heredó en 2006 a su amigo, el
gobernador de Veracruz.
Así lo plantea la denuncia interpuesta por Yunes Linares ante la PGR. Dichos
consorcios sirven para adquirir propiedades en diversos lugares, en México,
Estados Unidos y España.
Señala la denuncia las siguientes empresas, que investiga la PGR:
Inmobiliaria Cartujano, Controladora Prado Norte, Grupo Boydar y Sociedad
Valkany, todas ellas operando desde las oficinas de Prado Norte 135.
También investiga el Servicio de Administración Tributaria a Mansur, Bandín,
Javier Duarte, sus familiares, socios, amigos, una red de 44 prestanombres con
los que habrían desviado más de 3 mil millones de las arcas del gobierno de
Veracruz.
En la mira del SAT y la PGR está Mónica Babayan Canal, esposa de Bandín. Nada
más se les cuentan 26 empresas en Texas, entre Austin y Houston, implicada
también la familia de la señora.
Lo burdo salta y asombra, no porque tejer una red de prestanombres sea una
genialidad sino porque se requiere ser extremadamente bruto para diseñar una
estrategia tan inverosímil como la de la herencia que proviene del amigo que de
no tener de pronto se volvió un potentado.
Moisés Mansur, en 2006, tenía 30 años de edad y Javier Duarte 33. O sea, el
amigo joven le hereda al amigo mayor y no a sus familiares más cercanos, a sus
afectos, a su entorno y a sus cariños.
Agrégase a la maniobra otro elemento: firma como testigo de la “herencia”
José Antonio Bandín Ruiz, amigo de ambos desde los días de juventud, cuando el
bolillo sabía a pastel y llevarse a la novia al depa de un tal Fernando era como
hospedarla en el Meliá.
Bandín, el rejoneador, condiscípulo de medio pelo, que de rentar depa de una
recámara terminó con casa en Tecamachalco y hasta a la suegra Ludi Canal le tocó
mansión en Woodlands y empresas como Shallowfor PL, LLC, donde lleva como socios
a Juan I. y Mónica Babayan, esposa del duartista, está acusado también por Yunes
azul del saqueo a las arcas, de la compra de viviendas en Texas, y de la
creación de consorcios financieros que se nutren de los dineros de Veracruz.
O sea, puro pillastre que de vivir con una mano adelante y otra en el rabo,
se constituyeron en el ideal para el hampón de palacio que les extrajo lo peor
de su ADN, viendo que eran lo que requería para perpetrar el asalto al tesoro
veracruzano.
Su historia es superlativamente mejor que Yago o Las Infames con tintes
románticos: Mansur Cysneiros y su episodio con la sobrina del magnate Carlos
Peralta, y Bandín, el rejoneador cuya cercanía con Paulina Romero, hija del
repudiado líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, lo movió a obsequiarle un
caballo de fina estampa.
Millonetas bajo sospecha, Mansur y Bandín, el que heredara a Javier Duarte y
el que suscribió como testigo de esa herencia, están implicados en las denuncias
que interpuso Yunes Linares ante la Procuraduría General de la República por el
saqueo al gobierno de Veracruz, y las que fincara en el área fiscal por lavado
de dinero y evasión.
Un día después —sábado 27—, ocurrió lo insólito. Moisés Mansur confirmó la
veracidad de la escritura y su dadivoso gesto al amigo Javier.
Lo que dijo es la aceptación de que la red de prestanombres existe. Precisó
que designó a Javier Duarte y a su esposa Karime Macías Tubilla en su testamento
por ser el gobernador de Veracruz uno de sus amigos más allegados.
De acuerdo con Moisés Mansur, Javier Duarte desconocía que era el heredero de
los tres inmuebles. Dijo también que en 2010, cuatro años después de elaborar
aquel testamento, lo sustituyó por otro, el cual lo adecuó más a su entorno
familiar. No precisó si en el nuevo testamento ya no aparece el gobernador. Ajá.
Y asegura que goza de buena salud por si alguien piensa que su muerte se
precipitaría para que Javier Duarte entrara en posesión de los bienes.
Han de suponer Mansur y el mismo gobernador que los veracruzanos son idiotas
para tragarse semejante cuento. “No, los idiotas son ellos”, le responde la
presidenta de la organización Causa en Común, María Elena Morera.
Reforma, al revelar la existencia del testamento, y Mansur al darle veracidad
y pretender justificar la herencia de los bienes a favor de Javier Duarte, van
acreditando la figura del prestanombre.
Es la treta al desnudo. Entre los ladrones de cuello blanco se usa el poder
notarial subrepticio, el contrato privado, el testamento para evitar la
traición. Son los documentos de que se vale Javier Duarte para asegurar que sus
prestanombres no lo dejen en la calle. Y así, lo imposible de probar está a la
vista.
Mansur y Bandín son señalados por el ex “presunto” gobernador electo, Miguel
Ángel Yunes, de ser dueños de propiedades en Woodlands, exclusivo
fraccionamiento residencial en Houston, Texas.
Pero dice Javier Duarte que él no es rico. Ricos, sus amigos, sus socios y
sus parientes.
Así de burdo y así de cínico el gobernador.
Habemus prestanombres. Gracias Mansur.
Archivo muerto
Una más del ex “presunto” gobernador electo. Exige Miguel Ángel Yunes Linares
que diputados que sirvieron de prestanombres a Javier Duarte sean desaforados y
enjuiciados, que la PGR actúe con base en las denuncias radicadas en la
dependencia federal. Dice que son cuatro legisladores del PRI y uno del Partido
Verde. “Tejieron una red de complicidades que yo mismo denuncié (…), hoy es
demostrada y exhibida como elemento jurídico de pruebas para que se proceda
contra Duarte y quien resulte responsable junto con él”, apuntó y expresó que el
presidente Enrique Peña Nieto debe intervenir en Veracruz ante lo que tildó de
“vinculación delictiva demostrada”. Son cuatro del PRI y uno del satélite verde.
Hay evidencia de su condición de prestanombres, implicados en la suciedad de
Javier Duarte, en la debacle moral del desgobernador… Otro Yunes, José
Francisco, expresa que la inseguridad en el sur de Veracruz es tan grave “que
nos debe preocupar a la gente y avergonzar a los servidores públicos”. Y
advierte que quienes han tenido en sus manos la seguridad no han cumplido con la
principal misión de todo gobierno, que es garantizar y salvaguardar la
integridad de los veracruzanos. Alarmantes son los datos que atesora el senador
veracruzano, las cifras que se manejan en la cumbre de poder, que requieren la
intervención del gobierno federal a la voz de ya, con Gendarmería o sin ella.
Habló Yunes Zorrilla en la inauguración la sede de la CTM regional, en
Coatzacoalcos, invitado por el líder de la organización, Carlos Manuel
Vasconcelos Guevara. En corto, escuchó del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol un
diagnóstico pavoroso de la seguridad y violencia… Vetado en el círculo yunista,
Roberto García Alonso supone que el PRD le servirá para insertarse en el próximo
gobierno de Veracruz. Le quema incienso a Rogelio Franco, líder estatal, simula
que el sistema que se va le provoca urticaria. Sábese de sus ligas con Guadalupe
Porras David, ex alcaldesa de Minatitlán, fidelista a ultranza. Sábese de los
días en que sirvió a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— desde
la Secretaría de Gobierno, en el fidelismo municipal, con Lu-pilla Félix como
primera dama. Recuérdense sus días porriles en la preparatoria Oficial B,
aledaña a la Secundaria Moisés Sáenz, amedrentando maestros porque así lo exigía
una facción de los docentes —nada decentes—, jefaturada por Iris Rojas Cabrera,
a la postre regidora del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Presente también la
mascarada de candidatura independiente a la diputación federal, donde Roberto
García Alonso presentó alrededor de 10 mil firmas para su registro y obtuvo
apenas mil 340 votos el día de la elección. Y qué decir de su afán por dirigir
golpizas contra reporteros, por lo que aún enfrenta una denuncia en la Fiscalía
Regional. Buen prospecto para que Rogelio Franco lo acerque al gobernador
electo, Miguel Ángel Yunes Linares, quien conoce el historial de García Alonso
en toda su dimensión… Número de afiliación: 1420. Organización: Movimiento
Territorial del PRI. Nombre: José Luis Sosa Franco. Origen: panista. Ambición:
ser candidato a la presidencia municipal de Coatzacoalcos por el PAN. Opción:
negociar y ser regidor en el próximo cabildo. Plan B: de no obtener nada,
respaldar a los candidatos del PRI. Evidencia pura, el documento circula ya en
medios panistas, acreditando que Sosa Franco incurrió en violación a los
estatutos del Partido Acción Nacional, al vincularse al MT, en la órbita de su
líder estatal, Víctor Rodríguez Gallegos. Hay más…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: HEREDERO DEL PRESTANOMBRE
* Burda maniobra con Moisés Mansur * Admite el socio la fechoría * Exige
Miyuli desaforar a diputados vinculados a JDO * Debe avergonzar a servidores
públicos la inseguridad: Pepe Yunes * García Alonso quiere infiltrar al yunismo
* La evidencia contra Sosa Franco * Su afiliación al Movimiento Territorial.
29 de agosto de 2016
Cínico y burdo, Javier Duarte niega ser rico. Son millonarios sus amigos,
socios y parientes. Y uno de ellos, Moisés Mansur Cysneiros, su otro yo, lo hace
heredero de su fortuna, sus bienes y su dinero. Así el descaro.
De kinder, la maniobra da cuenta de la pequeñez mental de gobernador de
Veracruz y el grado de complicidad, implicada la pandilla de los años mozos en
el saqueo y el encubrimiento, la red de los que se alquilan para difuminar el
robo a Veracruz.
Queda al desnudo que Javier Duarte es tramposo y mañoso cuando el diario
Reforma evidenció —viernes 26— el esquema en que se mueve el gobernador de
Veracruz y sus testaferros, acumulando riqueza éstos y detentándola a trasmano
el gordobés.
Según el instrumento notarial 31,738, inscrito en el libro 1,178 del Registro
Público de la Propiedad de la Ciudad de México, Moisés Mansur heredó a Javier
Duarte un edificio en Prado Norte 135, en Lomas de Chapultepec; una oficina en
Campos Elíseos 71-B, en la exclusiva colonia Polanco —sólo para adinerados—, y
un local en Plaza Centro, en la calle de Masaryk.
Pasó por la fe del notario número 44 de Huixquilucan, Estado de México,
Alejandro Eugenio Pérez Teuffer Fournier, el 28 de septiembre de 2006. En ese
entonces Javier Duarte era secretario de Finanzas del gobierno de Fidel Herrera
Beltrán.
Olía el dinero y perdía la razón. Tejía desde entonces su red voraz, sin
reparo y sin escrúpulo, ávidos el financiero de la fidelidad y su runfla de la
Ibero de ir disponiendo de los recursos que generara la recaudación local y lo
que llegara a través de las partidas de origen federal.
Y así lo hicieron hasta que Veracruz reventó.
Diez años después brota pus en la piel del engendro duartista, Mansur
Cysneiros el amigo que le hereda depa, oficina y local en zonas de lujo en el ex
DF, el centro de operaciones de la pandilla que roba de cuerpo presente y vía
esposas, suegra, hermanos, asaltantes todos de los dineros de Veracruz.
Categórica, la primera cláusula del testamento dice:
“Instituye como heredero al señor Javier Duarte de Ochoa. Para efecto de que
el heredero instituido en el párrafo anterior repudiare su herencia o no pudiere
heredar, la parte que a él debió haberle correspondido pasará a los hijos que
dejare legalmente reconocidos proindiviso y por partes…”.
Como testigo de la herencia a favor de Javier Duarte firma José Antonio
Bandín Ruiz, tercer acusado ante la Procuraduría General de la República por el
ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares. Hasta 2013, el
testamento de Moisés Mansur a favor del gobernador de Veracruz se mantenía en
sus términos originales.
Mansur y Bandín son clave. Mansur ostenta el mega rancho de Javier Duarte en
Valle de Bravo, con alberca y enfermería para caballos, pero también es socio de
Bandín en diversos consorcios y controladoras financieras que operan desde el
edifico de Prado Norte 135, el que Mansur le heredó en 2006 a su amigo, el
gobernador de Veracruz.
Así lo plantea la denuncia interpuesta por Yunes Linares ante la PGR. Dichos
consorcios sirven para adquirir propiedades en diversos lugares, en México,
Estados Unidos y España.
Señala la denuncia las siguientes empresas, que investiga la PGR:
Inmobiliaria Cartujano, Controladora Prado Norte, Grupo Boydar y Sociedad
Valkany, todas ellas operando desde las oficinas de Prado Norte 135.
También investiga el Servicio de Administración Tributaria a Mansur, Bandín,
Javier Duarte, sus familiares, socios, amigos, una red de 44 prestanombres con
los que habrían desviado más de 3 mil millones de las arcas del gobierno de
Veracruz.
En la mira del SAT y la PGR está Mónica Babayan Canal, esposa de Bandín. Nada
más se les cuentan 26 empresas en Texas, entre Austin y Houston, implicada
también la familia de la señora.
Lo burdo salta y asombra, no porque tejer una red de prestanombres sea una
genialidad sino porque se requiere ser extremadamente bruto para diseñar una
estrategia tan inverosímil como la de la herencia que proviene del amigo que de
no tener de pronto se volvió un potentado.
Moisés Mansur, en 2006, tenía 30 años de edad y Javier Duarte 33. O sea, el
amigo joven le hereda al amigo mayor y no a sus familiares más cercanos, a sus
afectos, a su entorno y a sus cariños.
Agrégase a la maniobra otro elemento: firma como testigo de la “herencia”
José Antonio Bandín Ruiz, amigo de ambos desde los días de juventud, cuando el
bolillo sabía a pastel y llevarse a la novia al depa de un tal Fernando era como
hospedarla en el Meliá.
Bandín, el rejoneador, condiscípulo de medio pelo, que de rentar depa de una
recámara terminó con casa en Tecamachalco y hasta a la suegra Ludi Canal le tocó
mansión en Woodlands y empresas como Shallowfor PL, LLC, donde lleva como socios
a Juan I. y Mónica Babayan, esposa del duartista, está acusado también por Yunes
azul del saqueo a las arcas, de la compra de viviendas en Texas, y de la
creación de consorcios financieros que se nutren de los dineros de Veracruz.
O sea, puro pillastre que de vivir con una mano adelante y otra en el rabo,
se constituyeron en el ideal para el hampón de palacio que les extrajo lo peor
de su ADN, viendo que eran lo que requería para perpetrar el asalto al tesoro
veracruzano.
Su historia es superlativamente mejor que Yago o Las Infames con tintes
románticos: Mansur Cysneiros y su episodio con la sobrina del magnate Carlos
Peralta, y Bandín, el rejoneador cuya cercanía con Paulina Romero, hija del
repudiado líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, lo movió a obsequiarle un
caballo de fina estampa.
Millonetas bajo sospecha, Mansur y Bandín, el que heredara a Javier Duarte y
el que suscribió como testigo de esa herencia, están implicados en las denuncias
que interpuso Yunes Linares ante la Procuraduría General de la República por el
saqueo al gobierno de Veracruz, y las que fincara en el área fiscal por lavado
de dinero y evasión.
Un día después —sábado 27—, ocurrió lo insólito. Moisés Mansur confirmó la
veracidad de la escritura y su dadivoso gesto al amigo Javier.
Lo que dijo es la aceptación de que la red de prestanombres existe. Precisó
que designó a Javier Duarte y a su esposa Karime Macías Tubilla en su testamento
por ser el gobernador de Veracruz uno de sus amigos más allegados.
De acuerdo con Moisés Mansur, Javier Duarte desconocía que era el heredero de
los tres inmuebles. Dijo también que en 2010, cuatro años después de elaborar
aquel testamento, lo sustituyó por otro, el cual lo adecuó más a su entorno
familiar. No precisó si en el nuevo testamento ya no aparece el gobernador. Ajá.
Y asegura que goza de buena salud por si alguien piensa que su muerte se
precipitaría para que Javier Duarte entrara en posesión de los bienes.
Han de suponer Mansur y el mismo gobernador que los veracruzanos son idiotas
para tragarse semejante cuento. “No, los idiotas son ellos”, le responde la
presidenta de la organización Causa en Común, María Elena Morera.
Reforma, al revelar la existencia del testamento, y Mansur al darle veracidad
y pretender justificar la herencia de los bienes a favor de Javier Duarte, van
acreditando la figura del prestanombre.
Es la treta al desnudo. Entre los ladrones de cuello blanco se usa el poder
notarial subrepticio, el contrato privado, el testamento para evitar la
traición. Son los documentos de que se vale Javier Duarte para asegurar que sus
prestanombres no lo dejen en la calle. Y así, lo imposible de probar está a la
vista.
Mansur y Bandín son señalados por el ex “presunto” gobernador electo, Miguel
Ángel Yunes, de ser dueños de propiedades en Woodlands, exclusivo
fraccionamiento residencial en Houston, Texas.
Pero dice Javier Duarte que él no es rico. Ricos, sus amigos, sus socios y
sus parientes.
Así de burdo y así de cínico el gobernador.
Habemus prestanombres. Gracias Mansur.
Archivo muerto
Una más del ex “presunto” gobernador electo. Exige Miguel Ángel Yunes Linares
que diputados que sirvieron de prestanombres a Javier Duarte sean desaforados y
enjuiciados, que la PGR actúe con base en las denuncias radicadas en la
dependencia federal. Dice que son cuatro legisladores del PRI y uno del Partido
Verde. “Tejieron una red de complicidades que yo mismo denuncié (…), hoy es
demostrada y exhibida como elemento jurídico de pruebas para que se proceda
contra Duarte y quien resulte responsable junto con él”, apuntó y expresó que el
presidente Enrique Peña Nieto debe intervenir en Veracruz ante lo que tildó de
“vinculación delictiva demostrada”. Son cuatro del PRI y uno del satélite verde.
Hay evidencia de su condición de prestanombres, implicados en la suciedad de
Javier Duarte, en la debacle moral del desgobernador… Otro Yunes, José
Francisco, expresa que la inseguridad en el sur de Veracruz es tan grave “que
nos debe preocupar a la gente y avergonzar a los servidores públicos”. Y
advierte que quienes han tenido en sus manos la seguridad no han cumplido con la
principal misión de todo gobierno, que es garantizar y salvaguardar la
integridad de los veracruzanos. Alarmantes son los datos que atesora el senador
veracruzano, las cifras que se manejan en la cumbre de poder, que requieren la
intervención del gobierno federal a la voz de ya, con Gendarmería o sin ella.
Habló Yunes Zorrilla en la inauguración la sede de la CTM regional, en
Coatzacoalcos, invitado por el líder de la organización, Carlos Manuel
Vasconcelos Guevara. En corto, escuchó del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol un
diagnóstico pavoroso de la seguridad y violencia… Vetado en el círculo yunista,
Roberto García Alonso supone que el PRD le servirá para insertarse en el próximo
gobierno de Veracruz. Le quema incienso a Rogelio Franco, líder estatal, simula
que el sistema que se va le provoca urticaria. Sábese de sus ligas con Guadalupe
Porras David, ex alcaldesa de Minatitlán, fidelista a ultranza. Sábese de los
días en que sirvió a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— desde
la Secretaría de Gobierno, en el fidelismo municipal, con Lu-pilla Félix como
primera dama. Recuérdense sus días porriles en la preparatoria Oficial B,
aledaña a la Secundaria Moisés Sáenz, amedrentando maestros porque así lo exigía
una facción de los docentes —nada decentes—, jefaturada por Iris Rojas Cabrera,
a la postre regidora del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Presente también la
mascarada de candidatura independiente a la diputación federal, donde Roberto
García Alonso presentó alrededor de 10 mil firmas para su registro y obtuvo
apenas mil 340 votos el día de la elección. Y qué decir de su afán por dirigir
golpizas contra reporteros, por lo que aún enfrenta una denuncia en la Fiscalía
Regional. Buen prospecto para que Rogelio Franco lo acerque al gobernador
electo, Miguel Ángel Yunes Linares, quien conoce el historial de García Alonso
en toda su dimensión… Número de afiliación: 1420. Organización: Movimiento
Territorial del PRI. Nombre: José Luis Sosa Franco. Origen: panista. Ambición:
ser candidato a la presidencia municipal de Coatzacoalcos por el PAN. Opción:
negociar y ser regidor en el próximo cabildo. Plan B: de no obtener nada,
respaldar a los candidatos del PRI. Evidencia pura, el documento circula ya en
medios panistas, acreditando que Sosa Franco incurrió en violación a los
estatutos del Partido Acción Nacional, al vincularse al MT, en la órbita de su
líder estatal, Víctor Rodríguez Gallegos. Hay más…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: LOS DÍAS CONTADOS
* 44 familiares y amigos al SAT * Acepta que es auditado * “Estoy limpio”
* Atrapado y sin salida * Un gobernador priista se va * Los Yunes también se
amparan * Conagua: las primeras transas * Tumba delegado más de 20 contratos *
Minatitlán: Nicolás contra Nicolás * Le buscan relevo a Lezek en el DIF.
26 de agosto de 2016
Lastre para el PRI, lastre para Veracruz, Javier Duarte también arrastra a
los suyos: a doña Cecilia, su mamá, y a Karime, su esposa, a la cuñada y al
concuño, los hermanos y los primos, sus amigos y cómplices, implicados todos en
denuncias por enriquecimiento, simulación, lavado de dinero y evasión fiscal.
Así vive sus últimos días el gobernador. Así vive su tragedia, enfrentado al
embate del ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, cuya
promesa de cárcel va tomando forma con las acciones del Servicio de
Administración Tributaria que en la víspera había revelado que la auditoría va.
Cede y lo admite el gobernador de Veracruz. Lo audita el SAT. Cede y abunda
en el espinoso tema del origen de su fortuna, las mansiones que detenta en
México, Estados Unidos y España, vía prestanombres que resultan ser los
parientes y los socios, su sangre y sus afectos.
Son 44 y están en la mira del SAT.
Sabíase que sus allegados son la clave del desvío de recursos con que
construyó una fortuna insultante en mansiones, departamentos, ranchos,
penthouse, yates, empresas e inversiones de origen turbio.
Sabíase todo pero no el número de implicados. Fue Javier Duarte quien reveló
que son 44 personajes a los que investiga el SAT, entre ellos su mamá, María
Cecilia de Ochoa Guasti, su esposa Karime Macías Tubilla, su cuñada Mónica
Macías, su concuño José Armando Rodríguez Ayache, y su primo político Jorge
Fernando Ramírez Tubilla.
Van en la lista Moisés Mansur Cysneiros, José Antonio Chara Mansur Beltrán,
José Bandín y su esposa Mónica Babayan Canal; el diputado Edgar Spinoso y su
esposa Elvia Carlota Besil; el alcalde de Alvarado, Octavio Ruiz Barroso, y su
esposa Marliz Platas. Y decenas más.
Decía Aristóteles Núñez, titular del Servicio de Administración Tributaria,
que de los cinco gobernadores auditados, uno de ellos es Javier Duarte. Revelaba
su nombre en entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, sin aportar la
identidad de los otros cuatro mandatarios. ¿Por qué? ¿Por qué balcones a Javier
Duarte y a los otros no?
Pone en la mira a Javier Duarte y tácitamente lo exhibe, lo señala, lo
evidencia. Parte Aristóteles de la denuncia que interpuso el ex “presunto”
gobernador electo, Miguel Ángel Yunes, sustentada en una investigación de tres
años, con documentos notariales certificados, transferencias bancarias,
certificaciones en registros de la propiedad.
Implica el caso a 44 allegados, entre parientes y amigos, que habrían servido
para invertir 3 mil millones de pesos en propiedades: el rancho de Valle de
Bravo, el penthouse de Zihuatanejo, el edificio en las Lomas de Chapultepec, una
oficina en Polanco, las mansiones de Woodlands, el hotel y mansión de Madrid. Y
muchas más.
Hacía tres semanas —agosto 2—, Javier Duarte destazaba al ex “presunto”
gobernador electo con epítetos de alto registro, acusando a Yunes Linares en la
PGR de enriquecimiento ilícito.
“El señor es un hampón —recetaba el gobernador—, es un delincuente, es un
gánster, no tiene legitimidad, no tiene calidad moral, lo que diga tiene el
mismo valor como si lo declarara el Chapo Guzmán, y no me refiero a su rémora
que tiene en el Congreso, me refiero al narcotraficante que dejó salir de la
cárcel, así de simple”.
Inútil la maniobra pues no evitó que el SAT lo trabara.
Aristóteles Núñez reveló, el miércoles 24, que Javier Duarte está siendo
auditado. Una semana antes el gobernador de Veracruz había sido notificado del
procedimiento fiscal. Y guardó silencio.
No llama “hampón” a Aristóteles por hacerle sentir el peso del SAT. No le
dice “gángster” ni “delincuente”. A él no.
Su discurso es lágrima. Le duele, dice, que hasta a doña Cecilia, su mamá, la
requiera el SAT. Y a otros 43 familiares y allegados, la red de prestanombres a
la que aludía Yunes azul cuando le enderezó la denuncia ante la Fiscalía General
de Veracruz, congelada por órdenes de “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo
Contreras, y que debió activar con un amparo, y las que se ventilan en la
Secretaría de Hacienda por lavado de dinero y evasión fiscal.
Todo un histrión, presume el gordobés que el que nada debe nada teme. Le
decía a Ciro Gómez Leyva, el jueves 25, que está tranquilo, que nada tiene que
ocultar, que enfrenta la “locura” y “falsedad” de Yunes Linares.
Eso se llama imaginación. Hila frases, todas inservibles. Repite el discurso.
Brinca del ánimo a la victimización. Y el delito ahí sigue.
Bordea ya los patios de la prisión, y lo sabe. Sus bienes son nada comparados
con la fortuna descomunal de parientes y amigos, todo construido desde los días
en que Fidel Herrera, su maestro, padrino e impulsor, lo sentó en el área
financiera del gobierno de Veracruz, el botín en sus manos.
Era subsecretario de Finanzas y ya despedía tufo a bienes malhabidos, uno de
ellos el que denunció Alberto Loret de Mola, que se pagó con efectivo, que
transformó en cosa de días como sólo lo haría un magnate.
Llegó a secretario de Finanzas y fue peor. Alcanzó el gobierno, en 2010, con
un fraude insultante, apropiándose de los programas federales, y ese fue el
clímax. De ahí al enriquecimiento sólo había un paso.
Dícese limpio el desgobernador de Veracruz. Falso. Sus 44 prestanombres deben
justificar cómo forjaron una fortuna en tiempo récord y por qué algunos de los
bienes los usa y habita Javier Duarte, no ellos, como acreditan decenas de
testigos.
Habla y exhibe miseria moral, la falsedad en sus labios, el rollo para
engañar. Simula que nada lo arredra, víctima, una vez más y siempre, de Yunes
azul, dolido porque los parientes tienen que comparecer.
Lo resume Notiver, el periódico contra el que enfiló su carga en los días en
que aún detentaba poder, cuya edición del jueves 25 enfatiza sobre los 44
señalados, parientes y amigos, imputados de ser prestanombres del gordobés.
“El gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa confirmó que él y 44 de
sus parientes están siendo investigados por el Sistema de Administración
Tributaria (SAT), derivado de una denuncia en su contra por enriquecimiento
ilícito.
“Afirmó que cuenta con 15 días para presentar información fiscal de ingresos,
egresos y pago de impuesto de los años 2012, 2013 y 2014.
“En entrevista para Radio Fórmula en el noticiero de Ciro Gómez Leyva se dijo
tranquilo y abundó: ‘El que nada debe, nada teme, no tengo nada que ocultar, soy
el primer interesado de que la autoridad fiscal, en este caso el SAT, investigue
puntualmente’.
“Detalló que entre esas 44 personas se encuentran su mamá, su esposa,
personas allegadas a él, sin embargo se encuentran muy tranquilos porque son los
primeros interesados en poder demostrar que no existe ningún elementos de
conducta ilícita”.
Y de Yunes Linares apunta:
“ ‘En su locura y en su falsedad, denunció a 44 personas, a todas (se les va
a requerir), porque a la Procuraduría General de la República y la Fiscalía
General del Estado, dio vista al SAT para que pueda contestar el SAT, investigar
la situación fiscal de estas personas’, indicó el mandatario estatal.
“Javier Duarte, precisó que él también presentó una denuncia basada en
documentos públicos, en datos oficiales emanados del registro público, en donde
demuestra el enriquecimiento ilícito de Yunes y solicita que se le diera vista
al SAT, por lo que estará al pendiente de la investigación para que sean medidos
con la misma vara.
“Sin embargo, también dijo que derivado de las denuncias interpuestas en su
contra por enriquecimiento ilícito, ‘es mejor que todo esto se aclare, que todas
estas circunstancias de denuncias y que tienen como objetivo generar escándalo,
por ello quiero aclarar todo y pueda demostrar a la opinión publica, a los
veracruzano y las autoridades que no tengo nada que esconder, que estoy limpio’
”.
Ni tan limpio. Arrastra en su aventura a 44 allegados sobre los que pesa la
sospecha de que le sirvieron para encubrir la compra de mansiones en México y el
extranjero, con súbitas fortunas de dudoso o inexplicable origen.
Son, pues, los últimos días de Javier Duarte, acosado por el PRI que lo
quiere expulsar, desdeñado por Enrique Peña Nieto que no quiere ni ver,
repudiado por medio Veracruz que lo ha tenido que sufrir.
Ni lo duartistas saben si concluirá su gestión. Lo agobian las denuncias, el
robo de los dineros públicos, la parálisis financiera del gobierno de Veracruz,
la deuda descomunal, la caída en la calificación crediticia, la oleada de
violencia con secuestros, ejecuciones y sangre. Son los últimos días de Javier
Duarte.
Y son los peores.
Archivo muerto
Un gobernador, del PRI, acusado de todo, en plena debacle, pedirá licencia en
cosa de horas. Lo anticipa Joaquín López-Dóriga en su columna En Privado, de
Milenio, donde advierte lo que parece inminente para los mandatarios que en las
últimas semanas han estado en el centro del escándalo. “No se extrañe que en
estos días un gobernador priista pida licencia para facilitar las
investigaciones en su contra”, refiere el ex titular del Noticiero de Televisa.
¿Será Javier Duarte, gobernador de Veracruz? ¿Será César Duarte, de Chihuahua?
¿Será Roberto Borge, de Quintana Roo? ¿O se refiere a otros gobernadores que
nada tienen que ver con las derrotas electorales sufridas por el PRI en la
elección del 5 de junio? En cosa de horas se sabrá… Los Yunes también se
amparan. Lo hace Miguel Ángel Yunes Márquez, no contra orden de aprehensión sino
para obligar a la Fiscalía de Veracruz a admitir las pruebas con las que
enfrenta la denuncia por enriquecimiento ilícito que le endilgó la pandilla
duartista, entre ellas la evidencia del origen de los recursos con los que
construyó su mansión en El Estero, municipio de Alvarado. Dice el alcalde de
Boca del Río: “Yo no me amparé contra una detención, como ellos lo hicieron. Yo
me amparé porque no me querían recibir la información para yo poderme defender.
Eso es lo que me concedió un juez: el derecho para que yo presente toda la
información para yo poderme defender”… Llegando y golpeando. Tumba contratos
Marco Antonio Parra Cota, relevo de Iván Hillman Chapoy en la Comisión Nacional
del Agua en Veracruz, ya asignados, ya subidos en Compranet. Son más de 20
compañías afectadas que amagan con acudir a los tribunales. Así, Parra Cota le
abre espacio a sus empresas afines, las que trae en su agenda porque a fin de
cuentas Conagua es un negocio de muchos ceros. No en balde fue tácitamente
echado de la delegación de Conagua en Tabasco, acusado de lucrar con los
recursos para realizar obras hidráulicas tras las inundaciones que devastaron el
territorio tabasqueño y provocaron gravísimas pérdidas a la población… Un
Nicolás, de izquierda, se perfila como candidato de Morena a la alcaldía de
Minatitlán. Es Nicolás Reyes Álvarez, ex líder azufrero, aguerrido, que
destroncó el cacicazgo sindical y enfrentó a los hijos del extinto dirigente de
la CTM, Fidel Velázquez, quienes hicieron de la Azufrera Panamericana un jugoso
y millonario negocio. Otro Nicolás, constructor, sin partido, se encuentra en la
mira de la coalición PAN-PRD para ser el próximo presidente municipal de
Minatitlán. Es Nicolás Ruiz Rosete, ex síndico, con amplio trabajo social y
estructura, asediado por el clan Wade —Jorge, el padre, y Saúl, l’enfant
terrible, tesorero y alcalde real— que lo ven como su mayor adversario. Si el
PAN no cacha a Ruiz Rosete y si sigue en la cima de las encuestas, hasta Morena
lo haría su candidato… Insostenible el clima de tensión en el DIF de
Coatzacoalcos. De milagro se mantiene Lezek Lira como encargado de despacho,
tras el permiso y no regreso de Jesús Moreno Delgado, zafado de la dirección con
la encomienda de ir a operar votos en el distrito 30 para el fallido candidato
del PRI al gobierno de Veracruz, Héctor Yunes Landa. Se han ido también sus más
allegados en una purga de marcelistas y antimarcelistas, echados por el alcalde
Joaquín Caballero Rosiñol que finalmente rompe con sus aliados. Jesús Moreno le
sirvió para desgastar a Víctor Rodríguez Gallegos, frustrado aspirante a
diputado federal, al que con una división interna lo disminuyeron, y luego
candidato derrotado cuando pretendió ser diputado local por Coatzacoalcos
Urbano. Después el alcalde le aplicó la política del Kleenex, usado y tirado a
la basura. Ya le buscan relevo a Lezek Lira por ser pieza de Jesús Moreno para
dar paso al clan joaquinista. ¿Acaso Nataly Reyna Toledo, actual directora de
Educación?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL SAT, A LA CAZA DE JAVIER DUARTE
* Aristóteles tras el gobernador * Van contra prestanombres *
Investigación a familiares y amigos * Las empresas fachada * Tribunal Electoral
valida a Yunes Linares * Ratifica que es gobernador electo * Show en el PRI: la
expulsión de Duarte * Se repetirá el voto de castigo * Megamarcha por la paz en
Coatza.
25 de agosto de 2016
Acorralado, Javier Duarte siente el filo del SAT que lo audita, que acredita
el fraude de las empresas fachada, el enriquecimiento y las propiedades en el
extranjero, el juego de los prestanombres, las trampas para burlar la ley.
Negro y sombrío, su futuro se proyecta no en Woodlands ni en Madrid sino en
los tribunales, en la mira del Servicio de Administración Tributaria que lo
ubica en el Top5 de los gobernadores equis, con imputaciones de corrupción,
manejo turbio de recursos públicos, actos de simulación para encubrir riqueza y
el uso del aparato de poder para mantenerse impunes.
De los cinco, sólo su nombre es balconeado. ¿Por qué? Lo pronuncia el titular
del Servicio de Administración Tributaria, Aristóteles Núñez, en una insólita
entrevista con Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, este miércoles 24, en la que
sólo faltó decir que a Javier Duarte lo pillaron con las manos en la masa.
Habla Aristóteles. Cita las 34 empresas investigadas a partir de que el
portal Animal Político acreditara que son negocios fantasma —“empresas fachada”,
les dice—, convertidos los beneficiarios de los programas sociales en miembros
de sociedades anónimas que no conocen, con domicilio fiscal en colonias
populares de Veracruz, sin que los moradores supieran algo de los servicios que
supuestamente le prestaban al gobierno estatal, por el que en conjunto alguien
cobró más de 645 millones de pesos.
Habla Aristóteles. Toca a la pandilla duartista, sus funcionarios estrella,
10 de ellos señalados como parte de la operación de las “empresas fachada”,
cinco de los cuales están sujetos ya a auditoría.
Habla Aristóteles. Esboza que los prestanombres pueden ser familiares y
allegados, con quienes Javier Duarte pueda mantener una “relación civil”.
Dice Aristóteles que inicialmente eran 21 empresas, aludidas a detalle por
Animal Político. En la pesquisa hallaron otras hasta llegar a 34. De ellas, 32
enfrentan ya querellas ante la Procuraduría General de la República.
Ahí hay simulación de operaciones. Y apunta:
“Lo cierto es que no se han apersonado, son empresas que están no
localizadas, son empresas fachada, no han desvirtuado la presunción que tiene la
autoridad de que efectivamente se trata de empresas que no tenían la capacidad
material de llevar a cabo estas operaciones”.
En un mes habrá resultados y seguramente consignaciones, incluidos los
notarios que validaron su integración como sociedades anónimas, los funcionarios
que realizaron pagos a sabiendas que nunca hubo servicios prestados al gobierno
de Veracruz, los que realizaron la asignación de contratos mediante licitaciones
simplificadas vía simulación.
Describe Aristóteles Núñez las rutas de la investigación: las empresas
fachada, los prestanombres, irregularidades fiscales, bienes en el extranjero,
falsedad de declaraciones.
Javier Duarte está siendo auditado. Fue notificado desde el inicio del
procedimiento. En un plazo de un año concluirá la auditoría y al haber una
denuncia por bienes en el extranjero, la que le trabó el gobernador electo,
Miguel Ángel Yunes Linares, el plazo se prorroga un año más.
Así lo reseña Radio Fórmula:
“El Servicio de Administración Tributaria (SAT) realiza una auditoría fiscal
al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, así como a cinco funcionarios más del
gobierno estatal vinculados al caso de 34 empresas fantasma, confirmó el titular
del organismo, Aristóteles Núñez, quien precisó que se trata de actos de
autoridad para los cuales está facultada.
“El titular del SAT precisó que la auditoría a Duarte de Ochoa se realiza con
base en una denuncia realizada por el gobernador electo en Veracruz, Miguel
Ángel Yunes el pasado 6 de junio, por actos que pudieran representar una
irregularidad fiscal.
“Aseguró que ni el presidente Enrique Peña Nieto, ni el secretario de
Hacienda, Luis Videgaray, le ordenaron poner especial atención contra el
gobernador de Veracruz y aseguró que en lo que lleva del cargo nunca ha actuado
bajo ninguna consigna.
“Sobre las empresas fantasma que fueron denunciadas en un trabajo
periodístico, el funcionario dijo que en una primera instancia se detectaron 26
y después ocho más, las cuales suman 34 que han dado lugar a la presentación de
32 querellas que están siguiendo procedimiento ministerial de las instancias
respectivas.
“Indicó que el SAT sigue trabajando respecto de esos 34 sujetos, con
auditorias que se publicaron en el portal del organismo porque se trata de
personas no localizadas que habrían simulado operaciones por lo que en un mes
más, de manera definitiva, se podría precisar más información”.
Textualmente, en el curso de la entrevista dice Aristóteles Núñez:
“No se ha archivado. No se va a archivar, por lo menos en lo que toca al SAT.
Originalmente eran 21 empresas detectadas en la denuncia. Nosotros detectamos
26. Posteriormente encontramos ocho más. En total son 34, que dio lugar a la
presentación de 32 querellas, las mismas que están siguiendo su procedimiento
ministerial. El SAT deja el tema para que sea la instancia ministerial quien
proceda”.
Luego agregaría:
“Ya se publicó en el Diario Oficial que son empresas no localizadas que están
simulando operaciones. En un mes más podríamos realizar la publicación
definitiva para poder anular fiscalmente todas esas operaciones que llevaron a
cabo esas empresas en los últimos cinco años”.
Solo tres de las 34 empresas realizan declaraciones fiscales, el resto no.
Refiere el titular del SAT que de acreditarse la simulación, varias instancias
de gobierno tendrían que actuar, fincar responsabilidades por haber funcionarios
que debieron verificar que las empresas realizaban alguna prestación de servicio
a cambio de los 645 millones de pesos cobrados.
Se resiste a revelar la identidad de los 10 funcionarios implicados en el
fraude de las empresas fachada y de los cinco duartistas sujetos a auditoría.
Arturo Reyes Isidoro, en su Prosa Aprisa, ventea los nombres de los cinco
funcionarios y ex funcionarios duartistas a los que investiga el SAT. Dice:
“Aristóteles no dio nombres, pero ayer mismo una fuente a la que le doy
crédito me dio los nombres de esos cinco: Tarek Abdala Saad, Édgar Spinoso
Carrera, Gabriel Deantes Ramos, Vicente Benítez González y Tomás Ruiz González,
los dos primeros actualmente diputados federales, el tercero ex Secretario del
Trabajo, el cuarto diputado local electo y el quinto ex Secretario de Finanzas”.
Categóricamente enfatiza Aristóteles que sobre Javier Duarte el SAT ejerce
sus facultades legales. “Tenemos información. Detectamos comportamientos. Y
dentro de tus facultades está detectar que haya un correcto cumplimiento de tus
obligaciones fiscales”.
De la familia y los amigos, prestanombres eventuales, refiere Aristóteles
Núñez:
“Todo depende de lo que se vaya detectando en la auditoría. Si hubiese
vinculación de sujetos, independientemente de su parentesco familiar o de la
relación civil, pueden ser objeto de una compulsa o de iniciar un procedimiento
de auditoría”.
De la familia del gobernador, dice:
“No sé cuántos están vinculados en las operaciones. Es un proceso que lleva
tiempo y además todavía es una presunción”.
Tocará a Karime Macías, esposa del gordobés; a su cuñado Mónica y su concuño
Armando Rodríguez; a su primo político, Jorge Fernando Ramírez Tubilla; a su
suegra, Yazmín Tubilla Letayf; a los Mansur con “s” y a los Manzur con “z”; a
los Bandín; a todos los prestanombres y testaferros acreditar la procedencia de
los recursos que sirvieron para adquirir propiedades en México, Estados Unidos y
España.
Si no lo hacen, pagarán por el lavado de dinero, por la evasión, por el
enriquecimiento sobradamente explicable, o simplemente por servirle de
alcahuetes.
Determinar quiénes son prestanombres de Javier Duarte y en qué medida, acusa
el titular el SAT, corresponde a otra instancia legal, no al brazo fiscal de la
Secretaría de Hacienda.
Categórico también, descarta Aristóteles Núñez que exista alguna querella del
SAT contra Javier Duarte ante la PGR.
Se desgrana así el duartismo, tocado su líder por la acción del SAT que va
por la pandilla en pleno.
Negro, pues, el futuro de Javier Duarte.
Archivo muerto
Valida el Tribunal Electoral de Veracruz a Miguel Ángel Yunes Linares, su
triunfo, su condición de gobernador electo, su ruta hacia el palacio de
gobierno. Ratifica la validez de los comicios del 5 de junio, a lo que se
resisten sólo Javier Duarte y su pandilla depredadora, los saqueadores del
erario, ladrones del dinero de los veracruzanos. Otorga el TEV su sentencia a
favor del triunfo del candidato de la coalición PAN-PRD “Unidos para Rescatar a
Veracruz”, Yunes Linares, quien de inmediato convocó “a los militantes de todas
las fuerzas políticas y también a los ciudadanos que no militan en ninguna
organización para que participen en la construcción de este nuevo Veracruz”. Y
expresó: “Quiero agradecer a todos, a quienes votaron por mí y también a quienes
no lo hicieron, decirles que me voy a ganar su confianza, decirles que me la
ganaré trabajando con honestidad, esforzándome todos los días, metiéndole todas
las ganas a la función de gobierno, haciéndolo cerca de la gente, ya verán,
Veracruz será mejor, Veracruz será distinto”. Ahí, en la sede del yunismo azul,
el jolgorio. En la soledad de palacio, la amargura y la frustración, a la vista
la zozobra y el miedo porque Javier Duarte y sus 40 ladrones saben que en su
futuro hay cárcel y condena social, y algo peor: devolver lo que le robaron a
Veracruz… Sigue el show. Avanza el proceso de expulsión de Javier Duarte de las
filas del PRI, notificado ya por la cúpula priista. Instruyó su líder, Enrique
Ochoa Reza, a la Comisión de Justicia Partidaria a analizar las pruebas que
implican al gobernador de Veracruz en casos de corrupción. Suena a show y de no
hallársele culpable de los delitos que se le imputan —enriquecimiento ilícito,
lavado de dinero, evasión fiscal, peculado— en los tribunales, difícilmente
procederá su expulsión. Juega el PRI con el ánimo de los electores de cara a la
elección municipal en 2017. Sabe que Javier Duarte es un lastre, un negativo
monumental, capaz de llevar a la derrota a cualquiera, como lo hizo con su
pupilo Héctor Yunes Landa en los comicios para gobernador. Así que el PRI simula
que combate la corrupción, que las ovejas negras deben ir al sacrificio, que los
Duartes y sus rémoras merecen ser quemados en la hoguera de la reivindicación
pública. Show inútil pues con Javier Duarte o sin él, el PRI volverá a sufrir el
repudio social en la elección de alcaldes en 2017… Megamarcha por la paz en
Coatzacoalcos. Será la protesta cívica, el reclamo de los que no toleran más
secuestros y ejecuciones, saber que aquí no manda la ley ni hay justicia,
rebasado el gobierno de Veracruz, fracasado el Mando Único Policial, en manos
del hampa la sociedad. Convoca para el sábado 10 de septiembre, a las 5 de la
tarde, sobre el malecón de Coatzacoalcos, de la pirámide al parque de los Niños
Héroes. Quienes asistan deberán vestir de blanco…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ: NARCOMENSAJES CONTRA LA FISCALÍA
* Implican a ministeriales con crimen organizado * Van siete ejecutados en
Coatza * Agente antisecuestro, abatido * Allanan casa de los Kuri * Sosa Franco
y el MT * Mi reino por un taxi * Samyra Khoury: violencia y evasión * Caleb
Navarro: los trastupijes siguen * IPAX: coordinadora que retenía salarios.
24 de agosto de 2016
Nada en aguas turbias “Culín”. Apenas si flota Luis Ángel Bravo Contreras y
su fiscalía que no procura justicia —los malos en las calles, en prisión los
inocentes—, imputada de que sus ministeriales orbitan en la agenda del crimen
organizado.
Lo embisten los que andan fuera de la ley, sembrando miedo y dolor, gestando
un baño de sangre en el que caen por igual malos y no tan malos, uno que otro
bueno, y deslizan que Los Zetas y Las Chivas tienen vínculos con empresarios,
hombres de poder y agentes de la Fiscalía.
Uno de los narcomensajes hallado en un individuo ejecutado en Coatzacoalcos,
advierte que hay limpia entre cárteles y la evidencia de que agentes de la
Fiscalía son el soporte de la delincuencia.
“Empieza la limpia de secuestradores, ratas y guachicoleros. A todos los de
AVI ke los apoyan principalmente tú TC. Atentamente Los Mismos”, dice el mensaje
que apareciera en un sujeto hallado en la playa, entre las colonias Solidaridad
y Lomas de Barrillas.
Es la segunda referencia que se hace a agentes ministeriales, los de la
extinta Agencia Veracruzana de Investigación, señalados de apoyar a la banda
rival.
Embisten los del Cártel Jalisco Nueva Generación, que sostienen que van por
la plaza de Los Zetas, la organización que alcanzó su mayor poderío en el
sexenio de Fidel Herrera Beltrán, convertido Veracruz en un santuario del narco.
En otro cuerpo, el del empresario Luis Lazcano, apareció —sábado 20— un
mensaje que evidencia que el objetivo es la familia Chagra. Uno de sus
integrantes, Roberto Chagra Nacif, es uno de los más fervientes fidelistas, ex
director de Carreteras Estatales y ex director de Infraestructura de la Comisión
de Aguas del Estado de Veracruz, síndico municipal en Coatzacoalcos por obra y
gracia del sultán de Nopaltepec.
“Esto es un principio de lo que empieza —refiere el texto—. A todo aquel que
esté con los zetas se lo va a llevar la chingada, y vamos por el H y su
contador, y por sus peones y también los Chagra que están en sociedad con el H.
Agárrense, apenas empieza esto. Les vamos a dar donde más les duele. Ok. Así
como ustedes también se pasan de v… con las familias también nosotros.
Empresario vinculado con los zetas. Atentamente: CNG”.
Beto Chagra es un Rey Midas. Convierte en oro los contratos de obra sin
reparo alguno, así tenga que devolver el gobierno de Veracruz los recursos al
gobierno federal, tras los dictámenes de la Auditoría Superior de la Federación.
Hoy es empresario deportivo, operador de cartas de futbolistas, arrendador de
inmuebles, restaurantero y dueño de un antro.
No son los primeros narcomensajes que refieren vínculos de ministeriales con
cárteles. En julio pasado, el día 22, fueron hallados cuatro cuerpos en el
municipio de Manlio Fabio Altamirano. Era el ex comandante de la AVI, Mariano
Castillo Sánchez, su esposa, su trabajadora doméstica y un operador de camiones
pesados.
A Mariano Castillo le atribuían estar al servicio del Cártel Jalisco Nueva
Generación. El narcomensaje decía:
“Policarpio Ramírez y jarochos unidos, cds, esto les va a pasar a los que
apoyen a las jaliscas, ministeriales, dedos de antros. Más unidos que nunca
sigue la limpia”.
Mariano Castillo era el mismo que limpió un hallazgo macabro en el puerto de
Veracruz: un hombre con la cabeza cercenada. Llegó con su gente, corrió a todos
—curiosos, testigos y periodistas— y se llevó los restos. Nada le dejó a
Servicios Periciales, ni al Ejército, ni a la Marina. Y ahí siguió, con la venia
del fiscal Bravo.
Días después, el levantado fue él y apareció sin vida, con el mensaje de Los
Zetas acusándolo de servir a los de Jalisco.
O sea que “Culín” tiene el problema en casa. Acusan Los Zetas que los
ministeriales sirven al CJNG y dicen las chivas del CJNG que los ministeriales
están a las órdenes de Los Zetas.
Arde, pues, Veracruz. Lo incendian los cárteles en la disputa de la plaza,
libres y sin acuerdo con el gobierno que se va. Muestran el músculo al régimen
azul, al aún gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares.
Hablan las armas y deciden las balas. Muestra el crimen organizado que
Veracruz es un estado fácil de incendiar. Provocan con intención de negociar.
Revuelto todo, se produce la séptima víctima de la ola de violencia por la
que atraviesa Coatzacoalcos: son un secuestrador y un agente antisecuestro.
Dura la refriega, provocó la muerte de un agente antisecuestro que participó
en el rescate de una víctima, en Lomas de Barrillas, colonia al poniente de la
ciudad.
Refiere el portal Veracruzanos.info que en el enfrentamiento ocurrido la
madrugada del martes 23, fue acribillado el agente:
“Esta madrugada se registró un enfrentamiento a balazos entre la Policía
contra secuestradores en una colonia de Coatzacoalcos, en el intercambio de
fuego fue acribillado de seis balazos un oficial de tropa y un secuestrador.
“En esta acción, hay un secuestrador detenido y una víctima de plagio
rescatada con vida.
“El oficial caído en el cumplimiento de su deber, muerto con al menos 6
balazos, fue identificado como P.R., de la Unidad de Combate al Secuestro.
“Toda la información disponible es extraoficial, hasta el momento no hay un
reporte por parte de las fuerzas de seguridad.
“Esta madrugada, tras la balacera los oficiales lograron detener a uno de los
sicarios que participaron en este intercambio de fuego, registrado a media noche
en la colonia Lomas de Barrillas de Coatzacoalcos.
“El enfrentamiento fue entre secuestradores y personal de la Unidad
Antisecuestro, según informes extraoficiales.
“Poco después de la medianoche, los elementos policiacos desplegaron un
operativo en la Colonia Lomas de Barrillas para liberar a una persona
secuestrada, que derivó en una balacera contra una banda de secuestradores que
agredieron a los oficiales con disparos de arma de fuego, de grueso calibre.
“Los balazos fueron en la calle Santa Trinidad, de la colonia Lomas de
Barrillas, como referencia cerca del tanque de agua de la Comisión Municipal de
Agua y Saneamiento.
“Las víctima de secuestro fue rescatada sana y salva, en operativo paralelo,
fue detenida en flagrancia una persona de sexo masculino.
“Los probables secuestradores mantenían privada de su libertad a una víctima,
de identidad resguardada, en el interior de un inmueble utilizado como casa de
seguridad en una colonia de esta ciudad, la cual fue asegurada por las
autoridades.
“Por información surgida en la investigación especializada, tanto la persona
detenida como el secuestrador abatido, son vinculados con diferentes plagios,
entre ellos el de un conocido empresario que también fue privado de la vida.
Otro caso fue el de la familia Kuri. Un grupo armado —cinco sujetos— irrumpió
en su hogar el domingo 21, amagando a empleados y robando lo que encontraba a su
paso.
Hallado en su interior el vehículo de la esposa del propietario de la casa,
exigían al saber donde ubicarla a ella. Buscaron en todo lugar, en lo más
recóndito, y finalmente se marcharon.
De acuerdo con fuentes allegadas a la investigación, el objetivo no era
levantar sino “ejecutar”.
Enterados de lo que ocurría, los integrantes de la familia Kuri optaron por
abandonar el estado de Veracruz.
Sacude al jet-set el episodio de los Kuri. Se trata de una de las familias
con mayor solvencia en el medio social, ajena a vaivenes políticos, sin
implicaciones en temas policíacos.
Van siete muertos en ocho días, más los seis secuestradores que perecieron en
los límites de Minatitlán con Uxpanapa, en el ejido Ojochapa, al ser rescatadas
dos víctimas, madre e hija, que estaban en poder de plagiarios, el martes 23.
Es la ola de sangre y los narcomensajes que implican a agentes ministeriales
con Zetas y Chivas y la embestida no tiene para cuando concluir.
Arde Veracruz y arde la Fiscalía General. De meses atrás fluyen narcomensajes
que embarran a las huestes de “Culín”. Si no los acusan Los Zetas, los acusa el
CJNG.
Nada el fiscal en aguas turbias y seguro se va a ahogar.
Archivo muerto
Sombrío el futuro de José Luis Sosa Franco, impugnado por el panismo que lo
ve más priista que Víctor Rodríguez Gallegos. Cuentan de sus ligas con el líder
del Movimiento Territorial del PRI, de un taxi gestionado a su favor —no se sabe
si a su nombre o al de algún allegado— y de su vinculación al MT. Con ello se
reducen sus posibilidades de ser candidato del PAN a la alcaldía de
Coatzacoalcos, ante un eventual proceso de expulsión. Saben del caso el senador
Fernando Yunes Márquez y el secretario general del PAN estatal, Carlos
Valenzuela. Lo que es estar cerca de una candidatura y complicarse la vida. Mi
reino por un taxi… ¿Fue premio o evasión? Samyra del Carmen Khoury Colorado dejó
la Fiscalía Regional en el sur y asumió la de Veracruz. Si Coatzacoalcos es la
antesala del infierno, Veracruz es el infierno mismo. Se va cuando la ola de
sangre inunda al sur, fuera de control la delincuencia, a la vista los nexos de
capos y políticos. Insiders revelan que a Samyra se la llevan cuando un
escándalo está en gestación, la simbiosis narco-estado, la impunidad y la
complicidad, la protección y el encubrimiento. Dicen los insiders, los de
adentro, las fuentes de mayor peso, que Samyra Khoury deja la Fiscalía Regional,
no por eficiencia sino por lo que dejó de hacer. Y “Culín”, alias el fiscal Luis
Ángel Bravo Contreras, la protege. Sabían lo que estaba por venir, el episodio
de los ejecutados, y ocurrió la evasión, disfrazada de rotación… Zar de
contratos, de obras, de todo, Caleb Navarro ve la tempestad y no se hinca.
Persiste el subsecretario de Infraestructura del gobierno de Veracruz en
maniobrar y agandallar, así sea en los últimos 100 días del duartismo. Por su
manos pasa todo, la asignación de obras, que se equipara a una jugada con dados
cargados, beneficiados los amigos y los que orbitan en el ánimo de citado Caleb…
Se llama María del Carmen de los Remedios Terrones y era la coordinadora de la
Policía Auxiliar en Coatzacoalcos. Dejó el cargo por pasarse de lanza, acusada
de retener y desaparecer salarios, de simular que los pagos no llegaban desde
Xalapa. La acusan elementos del IPAX, hartos de que quincena con quincena les
dijera que no había salario. Fue removida, inicialmente enviada a Acayucan, eso
sí, protegida y encubierta por mandos superiores. Así funciona el Instituto de
la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial (IPAX), con exiguos ingresos porque
los servicios que prestaba a particulares, los perdió. Fueron acaparados por las
empresas de seguridad del ex secretario de Seguridad, Arturo Bermúdez Zurita.
Ficticia o real, esa crisis de ingresos servía a María del Carmen de los
Remedios Terrones para argumentar, invariablemente, que no había para pagar
salarios. Y así hasta que una revuelta entre la tropa provocó su remoción…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ: LA VIOLENCIA NUESTRA DE CADA DÍA
* Los ejecutados de Coatzacoalcos * La masacre de Alto Lucero y Actopan *
El cercenado de Costa de Oro * Peña Nieto y su tesis plagiada * Nuevo desaire de
EPN al gobernador * Benita González, Lady Velorios * Noé Zavaleta presentó su
libro * El valor de hablar * Robo a domicilio a este reportero.
23 de agosto de 2016
Calientan Veracruz los cárteles, los violentos, zetas y matazetas, sea en el
sur, en la costa o en el centro, ejecutando empresarios o profesionistas, gente
de a pie, malosos y no malosos.
Cruento, sangriento, es el Veracruz de Javier Duarte y su pandilla, el de
Arturo Bermúdez Zurita, el “falso general” que apenas dejara la Secretaría de
Seguridad Pública, vio activarse —o decidió que se activara— el detonante del
crimen y el levantón, la muerte y el miedo, señales de que lo peor está por
venir.
Es la violencia nuestra de cada día, incontrolable, que avanza y crece en los
días de Javier Duarte gobernador, ya sea por supina ineptitud o perversa
complicidad, o por ambas, agravada y potenciada a medida que el sexenio llega a
su fin y el que se va ya no le sirve a nadie, y cuando despunta el yunismo azul.
Quieren los barones de la droga y los zares de la delincuencia mostrar su poder
para negociar.
Coatzacoalcos no deja de ser escenario de muerte. En 96 horas, tres hechos de
violencia sacuden a la sociedad, la cimbran, la sumen en la angustia y el
estupor.
Plagiado la noche del martes 16 en una plaza comercial al poniente de la
ciudad, Luis Lazcano, conocido como “El Gallo”, de 63 años, empresario y
contratista del gobierno de Veracruz, dueño de la compañía Ingeniería y
Desarrollo Tecnológico MM, es hallado sin vida el sábado 20.
Sus restos yacían entre la maleza, casi a orilla de carretera en el predio
Las Matas, colonia Tacoteno, en Minatitlán. Presentaba huellas de tortura y un
impacto de bala en la cabeza. Otras versiones hablan que estaba atado de manos y
recibió un balazo más en el tórax.
Sobre el cuerpo había un mensaje, atribuido en medios de prensa al Cártel
Jalisco Nueva Generación (CJNG), del que no se sabe si es real o sembrado por la
policía duartista, pues es rubricado sólo con tres siglas: CNG.
Implica el mensaje al empresario con la banda de Los Zetas y advierte que la
limpia seguirá.
“Esto es un principio de lo que empieza —refiere el texto—. A todo aquel que
esté con los zetas se lo va a llevar la chingada, y vamos por el H y su
contador, y por sus peones y también los Chagra que están en sociedad con el H.
Agárrense, apenas empieza esto. Les vamos a dar donde más les duele. Ok. Así
como ustedes también se pasan de v… con las familias también nosotros.
Empresario vinculado con los zetas. Atentamente: CNG”.
Toca el mensaje a “los Chagra”, en alusión a la familia del ex director de
Carreteras Estatales en el sexenio fidelista, Roberto Chagra Nacif, favorito el
ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, síndico municipal en Coatzacoalcos en 2010,
empresario deportivo, de la gastronomía y del antro.
Otro de los Chagra es José Antonio, regidor en el Ayuntamiento de
Coatzacoalcos, personaje apreciado en el jet-set y diversos círculos políticos.
“Amigo Chagra”, le dijo “Culín” el 8 de agosto, luego de anunciar la rotación de
mandos y el relevo de la fiscal regional, Samyra del Carmen Khoury Colorado.
“Tenemos una comida pendiente. Te llamo”.
Otro hecho: el sábado 20 fue asesinado un ingeniero de Comisión Federal de
Electricidad. Su nombre, Felipe de Jesús Mejía Delgadillo, de 33 años.
Descendió de una camioneta Silverado. Cruzó la calle en la colonia Playa Sol.
Se percató que varios sujetos lo acechaban desde un vehículo y trató de huir. Le
cerraron el paso en la calle Altamirano, entre Justo Sierra y Niños Héroes, con
una motocicleta y le vaciaron sus armas.
En el lugar hallaron por lo menos 15 casquillos de proyectiles calibres .9 y
.233 milímetros, esta última correspondiente a AK47 o cuerno de chivo.
Tercer caso: es hallado un cuerpo en el parque infantil de la colonia Teresa
Morales, al poniente de Coatzacoalcos. Presuntamente murió a causa de una
golpiza. Ocurrió el martes 16.
Cuarto caso: un joven de 19 años es hallado sin vida, en un charco de sangre,
en el centro de Coatzacoalcos. Domingo 21. Sobre la banqueta de la avenida
Madero, entre Guerrero y Allende, a unas cuadras de la secundaria Miguel Alemán,
se encuentra el cuerpo inerte, tasajeado.
Horas después, una vez que Servicios Periciales reúne evidencia y es
levantado del cadáver, son colocadas dos veladoras y una flor junto a la mancha
sangrienta.
No es una oleada de violencia, es un tsunami. Cada fin de semana hay muertos,
ejecutados en las calles. Prolifera el secuestro y la extorsión. Hay sospecha
que sus autores son policías o ex policías.
Refiere el portal Plumas Libres que entre julio y lo que va de agosto se han
registrado al menos 30 secuestros.
“Datos del Secretariado Ejecutivo para el Sistema Nacional de Seguridad
Pública, establecen que Coatzacoalcos y Minatitlán aportan la mayor cantidad de
secuestros que se han cometido en 2016 al costeo estatal, casi el 34 por ciento.
“Organizaciones independientes como Alto al Secuestro ubican a Minatitlán en
primer lugar de secuestros a nivel Veracruz, y Coatza, siguiendo los paso los
pasos.
“Las autoridades en el Mando Único, mensualmente, sostienen reuniones sobre
las evaluaciones de seguridad, sin embargo, no han servido de nada, pues la
delincuencia sigue con la delantera.
“La última vez que el Fiscal Luis Ángel Bravo Contreras vino a Coatzacoalcos
a informar sobre la detención de una persona que privó de su libertad a otra, a
las pocas horas, la presunta responsable se encontraba en libertad. Se trató del
caso de la mujer señalada de sustraer a un menor de edad de los brazos de su
madre en el hospital general, pese a la exposición mediática, no hubo cárcel
para la presunta imputada”.
Veracruz se calienta. Más que eso, hierve. Alto Lucero y Actopan protagonizan
una jornada violenta, el viernes 19, cuando un comando de más de 50 matones en
15 vehículos irrumpe y siembra muerte. Asesina a ocho personas, roban, amenazan,
toman rehenes y se los llevan.
Allanan domicilios. “Se robaron todo lo que había: televisiones,
computadoras, dinero, todo”, dice el portal Sin Embargo MX.
Es el clímax. Desde hace un mes se comenzó a agravar la violencia. La gente
huye. Intuye un desenlace fatal. Lo percibe, lo siente.
Y así es. Ese día la muerte los alcanzó. Ejecutaron un padre y un hijo que se
negaron a entregar su vehículo. Otros seis, también rehenes, fueron acribillados
cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz y de la
Secretaría de la Defensa Nacional los enfrentaron.
Dos días después, el domingo 21, había siete detenidos. Dicen que son los
autores de la masacre. Pero en Alto Lucero, el alcalde, Manolo Domínguez,
sostiene que los sicarios eran por lo menos 50.
En Boca del Río también hay violencia. La mañana del viernes 19, en una
maleta negra, fueron hallados restos de una persona, cercenado, provocando el
horror de quienes acudían a correr sobre el bulevar y la playa. Ocurrió a la
altura del fraccionamiento Costa de Oro.
Es el síndrome de Bermúdez. Se fue el general de cero estrellas. Dejó al
Secretaría de Seguridad de Veracruz y arreció la violencia, como si se tratara
de evidenciar que sin él todo será peor, o como si el Capitán Tormenta fuera el
dueño de la inseguridad, o como si los cárteles actuaran o dejaran de actuar
bajo su directriz.
Calientan, pues, a Veracruz, ejecutando a empresarios y profesionistas, a
personas de a pie, a comerciantes y campesinos, saqueando casas, sembrando miedo
y dolor.
Es la violencia nuestra de cada día.
Archivo muerto
Plagiario, Enrique Peña Nieto vuelve al centro del escándalo. En su tesis
profesional “El presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón” hay trampa y falta
de ética. De los 682 párrafos de que consta su tesis, 192 son copia textual de
otros libros. Al que más plagió fue al ex presidente Miguel de la Madrid
Hurtado, en su obra “Estudios de Derecho Constitucional”. Le reprodujo al menos
20 párrafos de ese título sin citar al autor ni entrecomillar las referencias
textuales. Otros párrafos los tomó de títulos de autores como Enrique Krauze,
Diego Valadés, Jorge Carpizo y Jesús Orozco Henríquez. Lo documentó un grupo de
investigadores universitarios y lo difundió el portal Aristegui Noticias, de la
periodista Carmen Aristegui. Respondió la Presidencia de México sin argumento:
la tesis fue presentada hace 25 años y hoy es tema periodístico. No es ese el
nudo de la polémica. Es la falta de ética, la trampa, la falsedad que denota de
qué está hecho Peña Nieto… Sopla viento frío en la sede del duartismo. Desaira
de nuevo Enrique Peña Nieto a Javier Duarte. Lo ridiculiza y lo exhibe. Acude el
gobernador de Veracruz a la creación del Sistema Nacional de Protección Integral
de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) y el presidente tácitamente lo rehuye.
Saluda a otros gobernadores, dialoga, bromea, besa a funcionarias de gobierno Va
caminando y dispensando sonrisas. Y cuando tiene frente a sí a Javier Duarte,
apenas si lo ve. Un saludo fugaz, una palmada en el hombro y se dirige a
platicar con el gobernador de San Luis Potosí, José Manuel Cabrera López. De ahí
brincó a las redes sociales, viral el video del periódico Reforma, las bromas,
los memes, las videografías punzantes y las frases hirientes. Sólo Javier Duarte
se resiste a admitir su tragedia, chivo expiatorio del PRI, que ya trabaja su
expulsión; medalla que pretende colgarse Peña Nieto aunque el debilitamiento del
gordobés y su crisis se debe a las embestidas de Miguel Ángel Yunes Linares
desde hace ya seis años, cuyo impacto se tradujo en la derrota priista en la
elección del 5 de junio, por lo que se convirtió en gobernador electo de
Veracruz. Frío gélido sopla Javier Duarte, frío presidencial… Le llaman la Dama
de los Velorios. Sabe de algún periodista asesinado y no puede faltar. Vestida
de negro, solemne el gesto, disfrazada de solidaria, acude Benita González
Morales a compartir el dolor de los deudos y dispensar abrazos. Irrumpe en las
funerarias la presidenta de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de
los Periodistas, sólo para cubrir la agenda. Concluido el show, Lady Velorios
aborda la suntuosa camioneta que le asignó el régimen duartista y se va. Retrata
a Benita González el periodista y escritor Noé Zavaleta en la presentación de su
libro “El Infierno de Javier Duarte, Crónicas de un gobierno fatídico”, en la
USBI de Coatzacoalcos, el sábado 20, compendio de historias tristes, dramáticas,
que lo mismo desgarran que irritan, reveladoras de una violencia que no es
espontánea, que implica al aparato policíaco y que surge y se incrementa por la
complicidad del aparato de poder, el duartismo sin escrúpulos y sin amor por
Veracruz. Es Benita de los Velorios y su lamentable incursión en la CEAPP…
Miércoles 17. Ese día ingreso a la estadística veracruzana, a la de la
inseguridad. Entre las 11:30 y las 15 horas los amigos de lo ajeno allanaron
nuestro domicilio, mientras este reportero y su familia se hallaban lejos de
Coatzacoalcos. Roban una computadora y el ahorro de varios años de trabajo, que
no se resguardó en un banco porque ahí también las cuentas, de la noche a la
mañana, han aparecido en ceros. Pudieron llevarse joyas de poco valor, una
cámara fotográfica, otra computadora, equipo de sonido, grabadoras, un vehículo,
pantalla de TV, estéreo, todo a la mano. Ahí lo dejaron, intacto. Se ve que el
objetivo era la información que contenía el equipo de cómputo. Se ve que no
tienen idea que lo ahí contenido es sólo información pública, que se halla en
cualquier sitio de internet. Al día siguiente, el jueves 18, un familiar
interpuso la denuncia. Se desahogan las diligencias judiciales. Uno más en la
estadística veracruzana de la inseguridad desenfrenada, Veracruz convertido en
el paraíso del atraco. No se descarta la hipótesis de la intimidación, la
revancha del duartismo, el mensaje de la pandilla que pronto estará en la
cárcel…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: CUANDO EL “AMIGO” APESTA
* Peña Nieto no lo quiso cerca * Insulto a domicilio * El último mensaje *
Se agita el PAN de Coatza * Phinder, Sosa y Juanelo quieren la alcaldía *
Resbalón de La Rémora Callejas * Sin el total de las actas peleará Morena *
Cosoleacaque en el aire * Murió el periodista Jorge Escobosa.
12 de agosto de 2016
De lejos apesta menos. Ignorado, Javier Duarte siente el frío del poder
perdido y le cala el peor agravio que un presidente le pudo dar, relegado a un
rincón, distante de él Peña Nieto en su última visita a Veracruz. Fue insulto a
domicilio.
Quizá sea el peor día del sexenio, saliendo a la luz que ni es Javier Duarte
el único amigo del presidente en Veracruz, ni es cercanísima su relación, ni es
real el “respaldo” a su gobierno.
Apenas si cruzan unas palabras, el gesto adusto de Enrique Peña Nieto, el
trato seco y la lejanía que construye la logística presidencial, los designios
del Estado Mayor, confinado el gobernador a tres lugares, tres grados de
distancia, como lo describen las crónicas y las notas, reportajes y relatos.
Día fatal para Javier Duarte. Jueves 11. Llega Peña Nieto a la ceremonia de
graduación de cadetes de la Heroica Escuela Naval, en Antón Lizardo, al
abanderamiento de una patrulla costera y la inauguración de una biblioteca
virtual, y el agravio es mayor.
No lo recibe al pie del avión. No lo acompaña en el vuelo en helicóptero
desde la base aérea del Sector Naval. No lo sienta a su lado en el presídium
como corresponde al anfitrión. No le habla de tú, ni de usted. Simplemente no le
habla.
Pasó revista a las tropas Peña Nieto y Javier Duarte no estuvo ahí. Si acaso
lo mencionó por su investidura pero no lo llamó por su nombre.
Flanquean al presidente el secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón
Sanz, y el titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos Zepeda. Entre Duarte y Peña
ubican al comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales, y a la presidenta del
instituto Nacional de las Mujeres, Lorena Cruz Sánchez.
Duarte no sonríe. Aprieta los labios, tensa el nervio. Aplaude el discurso
del presidente, el del secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, el del
titular de la Marina.
No hay espacio para que el gobernador de Veracruz hable, que se despida de
Peña Nieto, su última intervención oficial antes de dejar el poder. No hay para
Javier Duarte esa deferencia.
Hay frialdad y la mirada esquiva de Peña Nieto. Quiere acercarse y no puede.
Se lo impide el protocolo, y más, los miembros del Estado Mayor Presidencial.
De las 112 fotografías que difundió el portal de la Presidencia de México, en
ninguna aparece Javier Duarte.
De las 38 fotografías de Peña Nieto en Facebook, en ninguna se observa al
gobernador de Veracruz.
Decía a Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, que cuenta con el respaldo del
presidente Peña Nieto. Dijo a El Universal que la relación está en su mejor
nivel y que no se va a ir de México.
Quizá por ello la frialdad, la indiferencia, ni un gesto, ni una palabra, ni
siquiera citarlo por su nombre, sin hablarle, sin discurso de despedida,
convidado de piedra en el evento naval.
Minutos después, Javier Duarte es el rey de los memes. Lo destrozan en las
redes sociales. La fotografía del presidium es letal, a tres espacios del
presidente, en un extremo de la gráfica, no a su lado como correspondería al
anfitrión.
Le dan título a la imagen: “Cuando dices que el presidente te respalda, pero
te manda hasta el rincón”.
Luego circula la que encierra en un círculo rojo la cabeza del presidente con
su nombre y otro con el de Javier Duarte. Sólo para que conste que lo plantaron
lejos.
Después otras, subido el tono: “Como burro castigado te mandaron hasta el
rincón” y “¿Alguien encuentre a Duarte en la fotografía?”.
Fluyen los insultos en Facebook y Twitter. Hacen trizas al gobernador de
Veracruz. Le recuerdan sus alardes, la soberbia, las habladas y la presunción.
Según Javier Duarte, es el único amigo que Peña Nieto tiene en Veracruz, a él
encomendada la candidatura priista, la sucesión, su relevo, otros dos años para
el PRI en el poder y de ahí a la eternidad. Ajá.
Algo peor que la derrota fue usar el nombre de Peña Nieto, simular amistad,
desdeñar a Manlio Fabio Beltrones, a Gamboa Patrón, a la cúpula del PRI, al
círculo peñista, los Videgaray, los Meade, los Osorio Chong que pugnaban por su
salida del gobierno de Veracruz para restarle presión al candidato priista.
Mitómano unánime, Javier Duarte fue a decirle a Ciro Gómez Leyva que la
relación con Peña Nieto está en el mejor nivel, que el respaldo de su gobierno
es absoluto, que el pulcro y honesto es él, que lo calumnian sus adversarios,
que el que debiera ir a la cárcel es el “presunto” gobernador electo, Miguel
Ángel Yunes Linares.
Le receta lo mismo a El Universal. Y del presidente Peña Nieto, alucina. Dice
que su relación es “extraordinaria”, la mejor. Y de la sucesión presidencial,
exhibe la sapiencia de un iluminado. Si así fuera, no hubiera arrastrado al PRI
a la derrota en Veracruz.
“Más que en ganar elecciones —dice don Javier—, el Presidente está pensando
en las próximas generaciones. Es un hombre de Estado, hay que reconocer su
valentía porque aunque sabía que las reformas nos iban a costar políticamente
muchos ataques, él ha venido impulsando estos cambios que a la larga van a
cambiar el rostro de este país”.
Y sentencia:
“Como amigo y aliado que soy del Presidente, lo aplaudo, lo apoyo y lo
respaldo”.
Horas después regresó a La Tierra.
Refiere la crónica de Noé Zavaleta en Proceso:
“Los reporteros que cubrieron la gira presidencial en las instalaciones de la
escuela naval de la Secretaría de la Armada de México notaron a Peña Nieto
distante y frío con el mandatario veracruzano.
“Esta es la primera gira del presidente de la República a Veracruz, después
de que por primera vez en casi 90 años el PRI perdió las elecciones en la
entidad”.
Hay otra reflexión, la de Aurelio Contreras Moreno, en su Rúbrica:
“Al todavía gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, se le revierten
en muy poco tiempo las falsedades que se ha dedicado a colocar en los medios de
la capital del país durante la ‘gira del adiós’ con la que pretende limpiar su
imagen antes de entregar el poder.
“Sólo pasaron dos días para que el ‘respaldo’ y la ‘extraordinaria relación’
que dijo tener con el presidente Enrique Peña Nieto quedaran exhibidas en su
justa dimensión: la de la frialdad y el rechazo.
“Como era de esperarse, durante la visita de Peña Nieto este jueves a
Veracruz para encabezar la ceremonia de graduación de los cadetes de la Heroica
Escuela Naval, Duarte apenas si pudo acercarse al presidente. No fue el
encargado de recibirlo ni de despedirlo en el aeropuerto, como protocolaria y
políticamente sería lo conducente, y apenas si le permitieron seguirlo cuando
arribó a las instalaciones de la Armada de México.
“La molestia de Peña Nieto con Duarte es manifiesta e inocultable y se la
hace sentir en público, a sabiendas de que con eso desarma la estrategia de
defensa mediática que ha emprendido el mandatario veracruzano, al que le quedan
110 días para dejar la gubernatura. Días que parecen una eternidad”.
Javier está perdido. Lo ahoga la crisis financiera, la violencia, la
corrupción, el repudio social, la ira de los veracruzanos, abandonado por el
PRI, ninguneado por Peña Nieto.
Lo embiste de nuevo la Auditoría Superior de la Federación, que presenta
denuncias penales contra 14 entidades federativas por simular que reintegran
recursos de origen federal no justificados y retenerlos con argucias,
correspondientes a la cuenta pública 2014.
Javier Duarte y su pandilla son líderes en ese rubro. El atraco es lo suyo.
La ASF denuncia ante la PGR que desviaron 4 mil 770.2 millones de pesos. De los
8 mil 25.6 millones retenidos en total, el 59.4 por ciento corresponde a
Veracruz.
Es el último mensaje de Peña Nieto. Es el mensaje de la ruptura, abandonado
por el poder, en la orfandad total.
Gélido, el mensaje político de Antón Lizardo sella la suerte de Javier
Duarte, distanciado del poder.
Dirá, sin embargo, que no hay tal, que el presidente respalda a su gobierno,
solapa su derrota, la entrega de Veracruz al PAN, a su adversario enconado,
Yunes azul, la segunda reserva electoral del PRI.
Fue insulto a domicilio. Así diga Javier Duarte que la relación con Peña
Nieto se mantiene en el cielo, el episodio de Antón Lizardo, es único e
irrepetible. Se graduaron los cadetes y degradaron al gobernador.
Lo ve todo Veracruz. Lo entiende la clase política. Lo invitan a ceder y
facilitar la transición. Como no entiende con palabras, le hablan con signos.
Pero la criptografía política no se le da.
Lo de su “amigo veracruzano” es falso. Lo del respaldo a su gobierno es paja.
Lo del aliado que apoya, aplaude y respalda, es fantasía verbal.
Allá, distante a Peña Nieto, habrá sabido que la lepra aleja, que la
infección alerta, que un tumor se debe extirpar.
De lejos, por si Javier Duarte lo quiere entender, apesta menos.
Archivo muerto
Dos, tres panistas van por la alcaldía de Coatzacoalcos, y un priista que
pronto dejará de serlo. Un ex regidor, Alfredo Phinder Villalón, quiere
contender; otro, José Luis Sosa Franco, de la nueva generación, vinculado en un
tiempo al ex regidor Edgar Brito Molina, dicen que ya no. Y Juan Manuel
Rodríguez Caamaño, secretario del ayuntamiento, rector de la Universidad
Istmoamericana, ex presidente de la Fundación Colosio del PRI, a quien el
marcelismo no deja pasar. Quizá prematuramente comienza la contienda interna,
posicionándose los que irán por la candidatura del PAN-PRD a la presidencia
municipal. Juanelo Rodríguez es el más expuesto ante la opinión pública por su
actividad en la educación universitaria, sus programas de becas, los ciclos de
conferencias que año con año suele auspiciar. Sólo falta ver los términos de la
convocatoria que expida el PAN, a la que se habrán de ajustar los aspirantes,
quiénes se ajustan a su clausurado y quiénes no… Un caos lo que hay en la mente
de La Rémora. Queriendo exhibir a Miguel Ángel Yunes Linares, el profesor Juan
Nicolás Callejas Arroyo termina empinando a Javier Duarte. Dice que más que el
gobernador, el que necesita un psiquiatra es el gobernador electo de Veracruz. O
sea que, según el líder del Congreso estatal, Javier Duarte también. Eso de que
hasta los aliados lo vean con la neurona fundida, y que en vez de rechazar que
debe ir al psiquiatra, lo esbocen, da la medida del terrible momento que
atraviesa el aún gobernador. Y La Rémora Callejas por ahí anda… Va por lo suyo
Morena. Sin el total de las actas de escrutinio, que son clave, impugnará la
sentencia del Tribunal Electoral de Veracruz que revocó su triunfo en la
elección del 5 de junio y echó por tierra la diputación de María del Rocío Pérez
Pérez. Acusa dolo en el Órgano Público Local Electoral, en el distrito 26,
tretas para complicar el recuento de votos. Habla Rocío Pérez de los 51 paquetes
electorales que quedaron bajo reserva cuando ya existía un resultado preliminar
a favor del Movimiento de Regeneración Nacional. Y toca el punto medular: una
parte de las actas quedaron dentro de los paquetes electorales. Sin eso, la
impugnación se complica. Sin el total de actas difícilmente se puede tener la
razón jurídica. Las actas son el instrumento para pelear y rebatir en el
Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Paga Morena el precio de
haberse replegado, mantenerse a distancia del escenario político, la estulticia
de Rocío Nahle, necia la diputada federal en que PRI y PAN son lo mismo y el
pejepartido no se embarra en esos lodos. No mostró Morena el músculo. No exhibió
que sus votos son una fuerza electoral y política. Mientras Morena no sea
protagonista del momento político, no irrumpa en conflicto por la crisis
financiera y la violencia en Veracruz, no lidere la disputa por el desenfreno
duartista en el Congreso y no concentre el sentir de cientos de miles de
veracruzanos que le dieron su voto, tendrá muchos reveses más. Partido que no
pesa, partido que es ignorado y, sobre todo, atropellado… Destacado periodista,
mejor persona, Jorge Escobosa Licona murió el miércoles 10. Fue reportero
deportivo en Excélsior, editor en jefe de la sección deportiva de El Universal,
coordinador del diario Matutino, en Coatzacoalcos, jefe de prensa del Comité
Olímpico Mexicano, en tiempos de Mario Vázquez Raña, y autor de la columna
Escena Deportiva. Fue miembro del Salón del Periodista Deportivo, en
reconocimiento a su amplia trayectoria, y su voz fue siempre escuchada por
deportistas, federativos y público conocedor. Poseía un don natural para hacer
amigos, afable, ingenioso, ocurrente, hábil para arrancar una sonrisa y
convertir la tragedia en un momento de felicidad y reflexión. Vaya para Carmen
Vargas, su esposa, y su hijo Jorge Luis, un abrazo fraterno en este difícil
trance… INFORME ROJO dejará de publicarse por una semana. Reanudamos el lunes 22
de agosto…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
NABOR NAVA: LA VIOLENCIA LO DESTROZA
* El fracaso del nuevo secretario de Seguridad * El sur, un ejemplo * A la
sombra de Bermúdez * Cayó El Cachorro por crimen de Anabel * Hijo de ex jefe
policíaco, era zeta * Sigue la desbandada en DIF de Coatza * Le quitan a Morena
triunfo en Cosolea * Presentará Noé Zavaleta su libro en Coatza.
11 de agosto de 2016
De fracaso en fracaso, Nabor Nava llega a la cumbre. Lo apabulla la
violencia, lo destroza la delincuencia, sembrando miedo y angustia, sangre y
dolor, fallido todo lo que pudo hacer y no hizo. Y así hoy es el nuevo
secretario de Seguridad Pública.
Su mérito es el fracaso. Crece el secuestro. Crece el robo a negocios. Crece
la extorsión y el crimen. Son las medallas que requiere el militar, las
insignias en el pecho, la rechifla popular para alcanzar la cúspide del poder.
A la sombra de Arturo Bermúdez Zurita, el “falso general”, José Nabor Nava
Olguín vio crecer la violencia en Veracruz, sin control los delincuentes comunes
y los cárteles de la droga, el secuestro que mata en vida al que la vive y a los
familiares que la sienten en la piel, el asesinato que destroza familias y que
infunde temor.
Su misión debió ser la seguridad de todos. Pero no lo fue. Por incapacidad,
por estrategia del duartismo, por orden del “general” Bermúdez que a mayor
delincuencia en Veracruz, más servicios de seguridad privada vendía, el
subsecretario Nava dejó que la violencia se adueñara de la vida de los
veracruzanos y que nada volviera a ser igual.
Nabor Nava fue tácitamente el responsable del Operativo Coatzacoalcos Seguro.
Arrancó el 28 de septiembre de 2012 y como se preveía terminó siendo un fracaso
descomunal.
Hoy la violencia está fuera de control, el secuestro avanza sin que haya
quien lo frene, la extorsión deja a miles en la calle, las ejecuciones se
multiplican, cientos mutilados en parajes perdidos, decenas levantados sin que
se les vuelva a ver o regresando lo que quedad de ellos en un ataúd.
Cuatro años han servido para advertir que el mayor Nava es un fiasco
policíaco, rebasado por los grupos de poder, la delincuencia a todo nivel,
convirtiendo las urbes en pueblos fantasmas donde al caer la noche cesa toda
actividad, porque ahí, como si fuera programa de alto rating, se respira el
miedo.
En cuatro años, Nabor Nava dejó que los transgresores de la ley afianzaran su
poder, convertido Coatzacoalcos en escenario de muerte, cientos de
profesionistas literalmente cazados por la delincuencia, miles de petroleros
acechados al salir de su jornada laboral, llevados a un destino incierto y
liberados sólo si se paga rescate.
Minatitlán, la tierra que lo vio crecer, es el paraíso del levantón. Plagian
en las calles, en colonias, en los antros, a las puertas del complejo
petroquímico Cosoleacaque, al salir de la refinería; irrumpen en comercios, en
domicilios, en escuelas. Si hay una ley, es la ley del matón.
Mal augurio aquel cuando Bermúdez Zurita regresaba a Veracruz, procedente de
Tlaxcala, y el helicóptero se vino a tierra. Era el 4 de agosto de 2012.
Nadie perdió la vida. Aterrizó la aeronave en la comunidad La Rosa, en el
municipio de Tlaxco, tras registrarse una falla mecánica. Casi al tocar tierra,
a unos seis metros, se desplomó y se fue de lado.
Viajaban Bermúdez, Nabor Nava y un ayudante, además de la tripulación. Todos
salieron ilesos. O por lo menos ese fue el reporte. Salieron ilesos ellos, pero
Veracruz no.
Bermúdez siguió su camino y con él, Nava. En sus manos, la seguridad de
Veracruz se convirtió en una tragedia. Miles son víctimas de la violencia de los
malosos y de la negligencia de la autoridad.
A otros les fue peor. Los tomó en sus manos la Policía Estatal, los torturó,
los desapareció. Unos más fueron carne de cañón de la Fuerza Civil, el cuerpo de
élite de Seguridad Pública, a la que le llueven denuncias por desaparición
forzada, por abuso de autoridad, por llevarse a la gente, inocente o culpable, y
no entregarla, o entregada molida a golpes y con la amenaza de que si hablan se
van a morir.
Hoy Nava es secretario de Seguridad Pública en Veracruz, hecho trizas por el
caos, entregada la fuerza pública a la delincuencia, coludida y a su servicio,
como en Tierra Blanca donde la policía estatal, los agentes de Marcos Conde
Hernández, el superpolicía al que el general de cero estrellas, Arturo Bermúdez,
admira, se llevó a cinco jóvenes oriundos de Playa Vicente, los entregó al
crimen organizado y se presume que tras ser torturados les quitaron la vida.
Coatzacoalcos fue su Waterloo, fuera de control la violencia y la inseguridad
agravada por la operación impune de los cárteles. Nada funcionó. Si en 2012 era
crítico el panorama, hoy es peor y lo que le sigue.
Coatzacoalcos y el sur son un escenario de muerte. Lo expone José Jesús
Vázquez González, diputado por el Partido Verde, o sea en la órbita del PRI, de
Acayucan, medio hermano del extinto cacique Cirilo Vázquez Lagunes, que el 12 de
julio resumió: el Mando Único fracasó en el sur de Veracruz.
Sabe el legislador de lo que habla. Su estirpe es sangrienta. Los persigue la
muerte. Primero Ponciano, luego Cirilo, y así la dinastía de los Vázquez
teniendo claro, clarísimo, cómo van a morir.
En el Congreso lo expresó:
“Es una situación que nos hace pensar en un fracaso del Mando Único, y lo
dice alguien que ha sido respetuoso del mando único, que en algún momento lo
pensó como una solución para el resto del estado”.
Fue rebasada la Policía Naval, Seguridad Pública, Policía Municipal. Fueron
rebasadas por la delincuencia y “la sociedad no puede seguir saliendo a la calle
con miedo”.
Citaba el caso de Acayucan y advertía el diputado Vázquez González que el
clima de violencia se podía generalizar a todo Veracruz.
29 de enero de 2013. Ese día, Arturo Bermúdez refrendaba que la seguridad era
lo suyo. Se comía la violencia a Coatzacoalcos y el general secretario no cesaba
en su afán de convencer que lo suyo es el control de la delincuencia.
“En Coatzacoalcos Seguro sumamos esfuerzos, recursos y estrategia para
garantizar el estado de derecho y la aplicación de la ley para vivir en paz y
orden”, dijo.
Y encomendó a Nabor Nava los trabajos de evaluación y reforzamiento del
operativo.
“Bajo este esquema de refuerzo y evaluación, se busca disminuir los actos
delictivos que se presenten en la zona, atacando los indicios de robo de
vehículos, paso de los puentes, además de fortalecer la vigilancia en algunos
sectores y colonias, en coordinación con las autoridades federales”, dijo.
Puro rollo. Servía el operativo de paseo a los policías y navales,
recorriendo calles como táctica de disuasión. Sus retenes sirvieron para detener
a automovilistas, detectar faltas al Reglamento de Tránsito y multarlos. ¿Y la
seguridad?
Embustero profesional, Arturo Bermúdez siempre exaltó el Operativo
Coatzacoalcos Seguro, pero las cifras lo apabullan.
Categórico, el Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos reveló que la debacle
en 2015 es peor de lo imaginado.
Ese año, los delitos de alto impacto —secuestros y ejecuciones— se
incrementaron en un 100 por ciento. El robo a negocios se disparó “en más de 206
por ciento.
Y algo más grave: el gobierno de Veracruz falsea la información que le remite
al Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Lo expuso Luis Fajardo Vázquez, director del Observatorio Ciudadano. Sólo
reportan la mitad de los homicidios y secuestros que ocurren en la región. De
ahí que su argumento es que la violencia no es alarmante.
Ignacio Carvajal, reportero de Liberal del Sur y Blog Expediente, describe un
Veracruz inerme ante el crimen organizado, inútil la Secretaría Pública, que no
previene, inútil la Unidad Especializada en Combate al Secuestro. Desde su
creación y hasta el 9 de abril pasado, se habían çontabilizado 53 secuestros.
Un cero a la izquierda el entonces subsecretario de Seguridad, Nabor Nava. La
violencia lo apabulla, lo destroza, exhibe su incapacidad o su disimulo.
Y aún así, Nabor Nava es el nuevo secretario de Seguridad. ¿Por qué?
No llega al cargo para enmendar errores. No llega para enfrentar el caos. Su
misión es blindar el negocio de Bermúdez, preservar la violencia, que no decaiga
la demanda de seguridad privada, los servicios que ofrecen las empresas del
“falso general”.
Queda como intendente de la inseguridad, que la policía siga teniendo
interlocución con los malosos, la policía que levanta inocentes y los entrega al
crimen organizado.
Cubre Nabor Nava a Bermúdez. Es el enredo entre el militar de carrera y el
general postizo, el indigno y el vival.
De fracaso en fracaso, Nava llega a la cumbre.
Archivo muerto
Cayó El Cachorro, a quien le imputan el plagio y crimen de Anabel Flores
Salazar. Supuestamente Manuel “N”, algunos dicen que Omar Escalona Barradas, ex
policía, hijo del ex inspector de policía en Ciudad Mendoza, Manuel Escalona
Barradas, es el jefe de plaza de Los Zetas. Le atribuyen la muerte de la
periodista, ex colaboradora de El Sol de Orizaba y de El Buen Tono, levantada el
8 de febrero en su casa, hallada sin vida un día después a unos kilómetros de
Mariano Escobedo, ya en territorio del estado de Puebla. Quedó al frente de la
plaza de Orizaba cuando fue detenido José Márquez Balderas, alias El Chichi,
quien meses antes había sido dado por muerto en un atentado en el bar La
Taberna, y que “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, lo
justificara diciendo que ya sabía que estaba vivo pero no dijo nada para que el
jefe criminal se confiara. Eso sí que es técnica policíaca. Cayó Manuel “N” u
Omar Escalona, alias “El Cachorro”, pero también que quien sabía todo sobre la
suerte que correría Anabel Flores fue un ex jefe policíaco de apellido Centeno,
vinculado al ex secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez
Zurita, el general de cero estrellas… Sigue la desbandada en el DIF. Se va otro
seguidor de Jesús Moreno Delgado, ex director, a quien le sacó el switch el
alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Su nombre es Rafael Cuervo Navarro y se ganó
con creces el apodo del “No hay apoyo o no hay dinero”. Integraba la trinca
infernal de Jesús Moreno con Manolo García Palacios y Lezek Lira. Sólo éste
permanece en el DIF, como todólogo, encargado del despacho, milagreando para que
el changarro no naufrague. Lezek Lira está prendado con alfileres. Fuera del
DIF, Luis Gutiérrez se aferra a la Sedesol municipal, pero su futuro es
incierto. Y a Jesús Moreno lo animan a terminar de quemar las naves, llevarse su
estructura, que es la más fuerte entre el marcelismo, y picar piedra en otra
parcela, incluso fuera del PRI… Se le cae a Morena la diputación por
Cosoleacaque. Determina el Tribunal Electoral de Veracruz que hay elementos para
dejarla sin efecto. No hay certidumbre, pese al recuento de votos que le dieron
ventaja a la candidata del partido Movimiento de Regeneración Nacional, Rocío
Pérez. Serán los tribunales electorales federales —sala regional en Xalapa y la
sala superior— los que decidirán si Morena retiene la diputación local o si se
va a elección extraordinaria. Ocurre así por la presión del PRI. Ocurre porque
llevar a Carla Enríquez Merlín, candidata de Nueva Alianza en alianza con el
tricolor, al Congreso de Veracruz es un reto que se impuso el Clan Merlín —Gladys,
Heliodoro y toda la familia—. Ocurre también por la errada estrategia de Morena
de mantenerse al margen del conflicto político veracruzano, en que Miguel Ángel
Yunes Linares se apoderó la agenda política y consecuentemente de la agenda
mediática, y el duartismo lo combate para no ceder espacios y operación, para no
dejarlo gobernar prematuramente, como ya se percibe. Si Morena fuera actuante,
si alzara la voz, si asumiera su condición de segunda fuerza política, como
indican los votos que se reflejan en el Congreso estatal, la sentencia que tumba
la elección de Cosolea. En política, el que más grita, el que más reclama, el
que más adeptos gana, el que más presencia tiene, el que más temor provoca, es
el que más respeto genera. Error de Rocío Nahle, la diputada federal por
Coatzacoalcos, virtual dueña de Morena en Veracruz, que ató de manos a su
partido, ocultó el tamaño de su fuerza y hoy tiene que reclamar que le devuelvan
su diputación. Propalar que PRI y PAN son lo mismo, y que Morena se mantiene al
margen, ya trajo sus primer descalabro. Quizá en la elección extraordinaria
refrende su triunfo, pero la fragilidad de Morena quedó a flote… Pues no. Noé
Zavaleta no está solo. Lo sigue y lo fortalece un sector del gremio
periodístico, dentro y fuera de Veracruz. No sólo por los exabruptos de José
Abella, propietario del diario El Buen Tono, sino por las amenazas del duartismo,
el amago y la intimidación, el “ya sé donde vives” que le hicieron llegar vía un
usuario de Twitter que se denomina @guarro_69, cuya foto de perfil lo muestra
con un arma en la mano. También por ese afán de enlodar y criminalizar para
luego embestir y matar. Noé Zavaleta, corresponsal de Proceso, director de
Crónica de Xalapa, no está solo. Su caso enciende las alarmas, sacude y
preocupa, por la línea periodística y su afán por desnudar la infinita
corrupción del gobierno duartista. De ahí los amagos, los correos electrónicos
atribuidos a la ex vocera de Javier Duarte, Georgina Domínguez Colío; al
“Chuletas” Francisco Vicente, que a falta de argumento para justificar tanta
torpeza, las vísceras como actos de gobierno y la uña afilada para robar, lo
único que les quedó fue la descalificación. Noé Zavaleta presentará su libro “El
Infierno de Javier Duarte. Crónicas del un gobierno fatídico”, el sábado 20 d
agosto en Coatzacoalcos. Ya lo ha hecho en Xalapa y en la Ciudad de México. Lo
observa el gremio de prensa nacional e internacional, por lo que recoge su libro
y por la reacción endemoniada que le provocó al círculo duartista…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
NOÉ ZAVALETA: HUYENDO DE LA MUERTE
* Abella, Gina, Vicente, Remigio, los sospechosos * Correos para intimidar
* Escala amenaza al corresponsal de Proceso * Como si fuera el caso Rubén
Espinosa * Duarte conocía las mansiones de Bermúdez * ¿Mitómano o cínico? *
Fiscalía, brazo de la corrupción: Miyuli * El cuento de la Gendarmería se cayó.
10 de agosto de 2016
Del mundo sórdido, Noé Zavaleta huye. No quiere ser el periodista número 20
asesinado en Veracruz, amenazado e intimidado, increpado por el desenfreno
mental de José Abella, y el asedio del aparato duartista, las Ginas, los
Vicente, los Remigio, la escoria que embiste a los críticos del gobernador.
Por la vía legal los enfrenta, describiendo en su denuncia la violencia
verbal del dueño del periódico El Buen Tono, lenguaje de pandillero, que reta e
insulta, que exhibe graves limitaciones y pobreza intelectual, y los exabruptos
vertidos en correos electrónicos usados por duartismo para descalificar, en
tiempos electorales o fuera de ellos, a quienes exhiben el desgobierno de Javier
Duarte.
Autor del libro “El Infierno de Javier Duarte. Crónicas de un gobierno
fatídico”, Noé Zavaleta consigna el nombre de José Abella y refiere que su
medio, El Buen Tono, recibió “jugosos tratos publicitarios” del gobierno de
Veracruz. Y así es. Lo certifica la lista de medios acreedores que establece un
adeudo con el rotativo de más de 600 mil pesos.
Ese fue el detonante. De “corrupto y coludido” no lo bajó Abella. “Noé
Zavaleta, corresponsal de Proceso, que chingue a su madre”, escribió en su muro
de Facebook.
Y agrega:
“En su libro dice que yo recibí millonarios pagos del gobierno, que los
presente, y sino que rechingue a su madre otra vez por hocicón ¡Ha de ser
pariente del Mariposón”. La referencia es al abogado Jorge Reyes Peralta.
Lugo dice:
“Este tipo de periodistas, no traen nada bueno, para mí son repugnantes.
Además, no ando buscando eso y menos en escritos de pendejos”.
De familia es el mal tono. Su hermana Paulina Abella lanza un exabrupto menos
florido, igual de rasposo: “Ese periodista es corrupto! Fuchi”.
Paulina Abella es esposa de Carlos Guaraid, apodado LordCajuela desde que un
video, difundido por el periódico El Mundo de Córdoba, lo evidenció huyendo de
la escena de un incidente de tránsito en la cajuela de un automóvil.
Del viernes 5 al domingo 7, Noé Zavaleta enfrentó las andanadas de José
Abella, su repertorio en Facebook, descalificación y amenaza, y el asedio de los
bots duartistas.
“Por qué no me dices donde nos vemos, pinche idiota, valientito atrás de tu
computadora, vete a rechinar a la puta que te parió”, retó el dueño de El Buen
Tono.
Luego expresó:
“Espero me pases esas ‘millonarias’ transferencias en las que te refieres en
tu pinche libro”.
Noé Zavaleta quiso razonar lo publicado, acreditar que de acuerdo con la
lista de acreedores a quienes se les liquidarán adeudos con los nuevos
fideicomisos creados por el gobernador Javier Duarte y avalados por el Congreso
de Veracruz, El Buen Tono aparece con un pendiente de 696 mil pesos.
¿Qué fue lo que puso loco al panista José Abella? Un párrafo en el libro de
Noé Zavaleta, consignado en la página 58:
“El diario El Buen Tono, propiedad del empresario panista José Abella —y con
jugosos tratos publicitarios con el gobierno del priista Javier Duarte—, había
sido atacado por una célula de Los Zetas en noviembre de 201. Esa noche de
domingo, 15 sicarios llegaron a las instalaciones del rotativo en varios
vehículos, los cuales rociaron con gasolina y les prendieron fuego”.
Abella no sabe leer. O de plano no leyó el texto del corresponsal de Proceso.
Ahí no habla de millonarios contratos de publicidad sino de “jugosos tratos
publicitarios”.
Siguió la andanada. Noé Zavaleta finalmente replicó:
“José Abella, el dueño del periodiquito ‘El Buen Tono’, aquel que se puso
camisa del PAN, luego de Duarte y mañana probablemente la del PAN-Yunista, harto
de no tener reflectores y sumido en la indiferencia mediática y política, ahora
le dio por comprar pleito ranchero conmigo… No pienso sobajarme, ni ponerme de
verdulero con este sicario mediático”.
Imposible centrar a José Abella. Sus exabruptos lo exhiben:
“Argüenderos, chismosos, pendejos, periodistas caducos!
“Hablan de mi y ponen un correo de mi hermano Salvador... y se dicen
periodistas! a él lo bautizaron Salvador y a mi José, porque somos cada quien
diferentes personas. Bobos.
“Y acúsenme también con articulo 20 y 21 y 22 y con la mamá de Fidel (se
refiere a la organización defensora del ejercicio periodístico Artículo 19).
“Su corresponsal puede insultar, lo reto a golpes y sale corriendo que tiene
miedo... que pregunte si Bermúdez dejó alguno o sino, que se compre un perro!.
“Zavaleta centavero! textoservidor”.
Otra:
“Retarlo a madrazos es amenazarlo y correr riesgo de muerte... pus como sino
tuviera manos el pendejo reportero que piensa que puede insultar sin recibir
retos. Si tiene miedo que se compre un perro. pinche inútil ese ni lo conozco!”.
“Así o más argüenderos y espanta pendejos?esa plataforma nacional de
vinculación de periodistas, ha de ser igual al ‘colegio nacional de abogados
penalistas’ del mariposon, cuyos miembros nada más son el mariposon y su
Mamá!...
“Que me acusen también con Obama!
“Pinches su quehacer espanta bobos.
“Además al final de su escrito, ‘exigen garantías para la libre expresión’...
“Pues que entonces yo no puedo tener esa misma libertad de expresión de retar
a golpes a un periodista por argüendero que me difamó?
“Entonces, Que alguien me explique!!!”.
Una más:
“Estos pinche bocones como el Noé Zavaleta de Proceso se la pasa escribiendo
historias sobre la inseguridad y la muerte de periodistas, hasta un libro hizo
el muy cínico y mírenlo en esta fotografía qué práctica tiene para empuñar las
armas de fuego, por eso acaban como acaban (…) Quien miente?? Pinches reporteros
hócritas (sic) y coludidos con el crimen”.
Lo de menos son los insultos. Lo grave es la amenaza. José Abella implica a
periodistas con el crimen organizado, la criminalización oficial y no oficial,
el sello del régimen. Dice:
“Y por último díganle a su corresponsal educado que dice que respondió con un
buenas tardes, que les muestre completo el escrito para que les quede claro
quien miente. Y respecto a los periodistas asesinados que refieren en la nota,
que bajo su corto criterio, no pueden haber periodistas delincuentes? ese par
eran delincuentes, y a esos ni muertos los respeto y mucho menos si eran
periodistas coludidos con el crimen organizado”.
Es lo que bulle en la mente del propietario de El Buen Tono, sus alcances, su
estilo de enfrentar la crítica, innegable sus vínculos con Javier Duarte, luego
que acusara a su gobierno de no mover un dedo tras el atentado en que un comando
le prendió fuego al rotativo y después lo exculpara.
Más siniestros son los Ginos, los Vicente, los Remigios. Abella es volado sin
seso, los bots duartistas son perversos y mortales.
Sábado 6. Una lluvia de amenazas llegan vía correo electrónico desde cuentas
ligadas al duartismo. En ellos relacionan a Noé Zavaleta con el crimen
organizado, concretamente con la banda delincuencial de Los Zetas.
Acude el corresponsal de Proceso a la Fiscalía General de Veracruz y
denuncia. Revela que “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras,
pretende encapsular el conflicto con Abella como una bronca personal. Lo refuta
Noé Zavaleta. Los agravios son de la autoría de beneficiarios de las prebendas
de Javier Duarte. A Abella lo usan como esquirol, dice.
Hay una cuenta agresora: Noticias desde Veracruz. De ahí provienen las
presuntas difamaciones. Usan también otra máscara. “Otras veces se ha hecho
llamar Tribuna en Red, obra y gracia de Paco Vicente, ex jefe de prensa de
Miguel Ángel Yunes Márquez y hoy asesor de Javier Duarte”. “El Chuletas”, como
le apodan, terminó a la greña con el alcalde de Boca del Río, pirateándole
información, señalado de vendido, entregado a la mafia duartista.
En la carpeta de denuncia 086/2016-pc también se cita a Laura Valencia y
Georgina Domínguez, ex coordinadora de Comunicación Social del gobierno del
Estado. Así lo consigna La Jornada Veracruz.
“Estas personas ya habían implantado campañas en mi contra desde el inicio
del duartismo; asegurando que era gay, consumidor de drogas y después hasta que
organizaba orgías”, dice Noé Zavaleta.
Gina Domínguez, la inefable vocera duartista, ha sido señalada en diversas
informaciones periodísticas de auspiciar ataques a través de cuentas de correo
sin que se identifique al autor de los señalamientos. Su relevo en la CCS,
Alberto Silva, alias el Pato de Tuxpan, ofreció acabar con esa práctica pero el
desenfreno siguió.
Cita el corresponsal de Proceso uno de los correos con tufo a intimidación:
“@zavaleta_noe dices que te amenazan solo para darte publicidad, pinche
escritor fracasado... ya se donde vives”.
Lo envía, vía Twitter, un usuario que se identifica como @guarro_69. Su foto
de perfil es un sujeto armado. Lo mostró Noé Zavaleta en su teléfono celular.
El “ya sé donde vives” es típico del asedio oficial, la táctica del miedo,
sentirse vigilado, en los umbrales de la agresión, el levantón o el crimen.
Otro de los señalados es Remigio Ortiz Olivares, ex subsecretario de
Seguridad Pública, brazo ejecutor del defenestrado Arturo Bermúdez Zurita.
“Anduvo preguntando cómo y dónde vivía. Además, quiere saber si algún
político financió mi libro El Infierno de Javier Duarte, crónicas de un gobierno
fatídico”, dice el corresponsal de Proceso.
“Que te vinculen con Los Zetas —agrega Noé Zavaleta— en un estado donde
vivimos en anarquía total, donde no hay ley, donde incluso predomina el Cártel
Jalisco Nueva Generación, sí te pone a temblar”.
Tilda la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas a
José Abella como “una persona que tiene intereses políticos y económicos, además
un problema mental psíquico”.
Pero a la CEAPP no acudió Noé Zavaleta por recomendación de Proceso. Es la
CEAPP la máscara de Javier Duarte para simular que protege a los periodistas
veracruzanos. Salvo Jorge Morales, el resto de los comisionados son convidados
de piedra, anodinos y hasta aplaudidores del gordobés.
“Ya sé donde vives”, es el mensaje clave tras dejar que José Abella calentara
el ambiente contra Noé Zavaleta. Si lo matan, el propietario de El Buen Tono
carga con la culpa.
Así comenzó la tragedia de Rubén Espinosa, fotoperiodista, colaborador de
Proceso, Cuartoscuro y AVC. Primero la intimidación, luego el exilio, finalmente
su muerte, asesinado en el departamento 401 del edificio marcado con el número
1909 de la calle Luz Saviñón, en la colonia Narvarte, en la Ciudad de México.
Con Rubén mataron a la activista Nadia Vera Pérez, quien también había huido
de Veracruz; a la modelo colombiana Mile Virginia Martín, a quien la policía
capitalina le imputa que detentaba un cargamento de drogas, sin habérselo
demostrado en juicio, y que por robárselo había sido ultimada por tres sicarios;
a la maquillista Yesenia Quiroz Alfaro, y a Alejandra Negrete Avilés, quien
realizaba el trabajo doméstico.
Identificaron dónde vivía. Lo seguían. Lo encaraban, provocándolo, hablándole
cara a cara. Un escolta de Javier Duarte lo tomó un día por el cuello y le
espetó, directo, que dejara de tomar fotografías en una protesta o le ocurriría
lo mismo que a Regina Martínez, también corresponsal de Proceso, asesinada en su
hogar, el 28 de abril de 2012.
Rubén Espinosa se exilió. Sintió la muerte el 7 de junio de 2015. Tres días
después se fue. En el DF —o ex DF— contaba su historia, daba entrevistas,
describía el asedio de Javier Duarte a la prensa crítica. Un día, en un
restaurant, un tipo lo reconoció. Le dijo que era el periodista que se había ido
de Veracruz. Semanas después, el 31 de julio, fue asesinado.
Noé Zavaleta no quiere ser, como admite, el periodista número 20 asesinado en
el Veracruz de Javier Duarte.
De ahí que huya de la muerte.
Archivo muerto
Mitómano o cínico, Javier Duarte lo mismo niega que admite, engaña o acepta.
Sostenía que era ajeno a las propiedades del “falso general” Arturo Bermúdez
Zurita en Woodlands, Texas. “No tenía conocimiento, como no tengo conocimiento
del patrimonio de caca quien en lo personal. Ese no es mi trabajo y mi
responsabilidad”, expresaba el jueves 4, tras revelar la periodista Carmen
Aristegui que el entonces secretario de Seguridad de Veracruz poseía cinco
mansiones en Estados Unidos. Cuenta ahora a Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula,
que sí, que sabía de las viviendas de Bermúdez Zurita. “Sí sabía de las
propiedades —refiere Javier Duarte—. De hecho me comentó ' yo tengo estas
propiedades que he venido adquiriendo por parte de actividades que tengo al
margen de mi función como secretario de Seguridad Pública’. Cuando esto se da a
la luz pública, él (Bermúdez) viene a mí y me solicita la renuncia”. Dos
discursos, un mitómano, un cínico, el engaño que sale a flote, que exhibe al
gobernador de Veracruz sin rumbo, chimoltrufio que un día dice una cosa y otro
día dice otra, deslizándose en el tobogán de su tragedia. Sabía y sabe lo que
detenta y ostenta Arturo Bermúdez, como sabe que en Woodlands hay desenfreno por
adquirir mansiones, las de Edgar Espinoso, las de Mónica Macías Tubilla, su
cuñada; la de su suegra, Yazmín Tubilla Letayf; las de los Mansur, las de José
Antonio Bandín Ruiz, y muchos otros, los que compran y compran a un precio para
vender a ellos mismos, con otras máscaras, a precio cinco o seis veces mayor,
como rezan los cánones del lavado de dinero… Comparece Miguel Ángel Yunes
Linares ante la Fiscalía General de Veracruz, acusado de enriquecimiento
ilícito, la última patraña de Javier Duarte. Le recuerdan ahí que fue él quien
pidió ser citado. Les responde el gobernador electo que aún así la Fiscalía sabe
que carece de atribución para llamarlo a declarar, que no es servidor público en
el gobierno de Veracruz o en alcaldía alguna en más de 25 años. Les dice que
simplemente están violando la ley. Le son exhibidos los bienes que se le
imputan. No declara pues sostiene Yunes azul que se trata de una cortina de humo
para distraer, show mediático, y que sus bienes fueron exhibidos en su cuenta en
redes sociales, lo que tienen y lo que tuvieron y vendieron. Suelta metralla el
gobernador electo: es la Fiscalía “un brazo de la corrupción, no de la
justicia”, y su función es “encubrir a los corruptos y perseguir a quienes los
denunciamos”. ¿Qué hará ahora “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo
Contreras: cerrar la investigación, consignarlo y solicitar orden de
aprehensión? ¿Qué juez se la va a conceder? Inédito escenario: si por Javier
Duarte fuera, tendría tras las rejas a Yunes Linares el 1 de diciembre, día en
que debe tomar posesión como gobernador de Veracruz, con todo lo que implica
romper el orden constitucional. Y Peña Nieto en Babilonia… Embuste y patraña, la
llegada de la Gendarmería a Coatzacoalcos. No será enviada por la Policía
Federal porque sus elementos se hallan en diversas tareas en el territorio
nacional, sofocando conflictos, conteniendo la violencia que emana de la
delincuencia y enfrentando la ira social. Hace pública la negativa el alcalde
Joaquín Caballero Rosiñol y el cabildo de Coatzacoalcos. Así, pues, fue cuento
aquel anuncio del gobernador Javier Duarte, previo a la elección del 5 de junio,
engañando y sorprendiendo, jugando con el miedo de la sociedad, con la zozobra y
la intranquilidad, el dolor de muchos, la angustia por los que un día fueron
levantados y nunca más se les volvió a ver. No habrá Gendarmería que cuide al
ciudadano y seguirá en todo su esplendor el imperio del crimen, la violencia
impune, el actuar de las bandas criminales, que operan al amparo del duartismo,
su aliado, con quien lograron cogobernar Veracruz…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
BERMÚDEZ ZURITA: LA PISTA HACIA EL CRIMEN ORGANIZADO
* Transportes y una casa de préstamo * Casinos, bares, inmobiliarias *
Yunes Linares lo liga con lavado de dinero * Abella la amenaza a Noé Zavaleta *
Nada hizo “Culín” con la amenaza a Aurelio * El cuarto Porky será enjuiciado *
Duarte acusa; Miyuli revira * Lo denuncian por propiedades que ya no son suyas *
Las piruetas de “Culín” en Coatza.
9 de agosto de 2016
Extraviado en su laberinto, el general ya no manda. Capotea la metralla,
tocado por el enriquecimiento insolente, la compra de 11 mansiones en Texas y la
imputación de que lava dinero ilícito, vinculado al crimen organizado. Arturo
Bermúdez arrojado a los infiernos.
Desde las sombras, siente que el fuego quema, sobre él la pista hacia las 21
empresas que sirven de pantalla para atesorar dinero, millones oscuros, lo que
genera la Secretaría de Seguridad Pública entre el bajo mundo y lo que le roba
la pandilla duartista a Veracruz.
Sus empresas son el detonante del escándalo que lo implica como lavador,
blanqueador de los dineros malhabidos de Javier Duarte, dineros también suyos y
de su familia, un socio incómodo, Roberto Esquivel Hernández, que lo mismo es
apoderado que comisario o accionista, o gestor de pagos de la Secretaría de
Seguridad a los negocios del ex titular, el “falso general” Bermúdez.
Lo fustiga Miguel Ángel Yunes Linares. No una sino cuantas veces puede, lo
tilda de “vínculo con la delincuencia organizada” y artífice de “centros de
lavado de dinero”, vía sus 21 empresas, unas a su nombre, otras de los de sus
hermanos, sobrinos, subalternos y hasta de su mamá. La jefa también cuenta.
Yunes azul precipitó su caída cuando reveló —julio 19— la existencia de la
red de empresas de Bermúdez Zurita: de seguridad privada, hoteleras,
inmobiliarias, operadoras de servicios turísticos, constructoras, casinos,
bares, de transporte, arrendadoras, casas de préstamo.
Ese día exhibió Yunes azul la punta del iceberg en que se habría de convertir
el enriquecimiento del general de cero estrellas, Arturo Bermúdez.
Refirió que dos propiedades del “general postizo”, se hallan en la ciudad de
México: una casa en condominio y un departamento en la colonia Del Valle. Y tocó
el caso Woodlands.
Su hermano Miguel Ángel posee una casa en Woodlands, Texas, Estados Unidos,
ubicada en 15 Sawbridge Cir Spring. “Es propietario de al menos 10 inmuebles más
en el país”.
Dos semanas después —jueves 4— cayó Bermúdez. Reveló la periodista Carmen
Aristegui un hallazgo crucial: cinco mansiones en Woodlands, dos a su nombre y
tres a nombre de su esposa.
Luego se sabría que no son cinco sino 11 propiedades, según dos documentos:
El Libro Negro de Javier Duarte y El Libro Negro de la Secretaría de Seguridad
Pública, que circulan en redes sociales y que evidencian la existencia de más de
60 mansiones, departamentos y viviendas adquiridas por funcionarios, ex
funcionarios, diputados federales, familiares, amigos del gobernador de
Veracruz.
Cayó Bermúdez y Yunes Linares lo tilda de lavador de dinero para Javier
Duarte, su gran encubridor, el que atesora la fortuna del gobernador saliente,
impúdica la trama en que se apoderan de los recursos del pueblo, desvían los
dineros para la obra pública y el desarrollo social a la par que construyen
imperios.
Apenas cayó —jueves 4—, el gobernador electo arremetió con todo. Son empresas
“producto de lavado de dinero y corrupción en complicidad con el actual
mandatario Javier Duarte”.
Dice a Milenio:
“El dinero tiene su origen en dos fuentes: primero la corrupción brutal en el
gobierno del estado de Veracruz; segundo el lavado de dinero: (Bermúdez) es el
vínculo del gobierno del estado con la delincuencia organizada y él lava
dinero”.
Nadie como Bermúdez en la pesadilla duartista, inamovible, al grado que
Javier Duarte llegó a expresar que primero renunciaría él antes que lo hiciera
el secretario de Seguridad Pública.
Es su prestanombre, acusa Yunes Linares. De ahí que lo defienda, que lo
solape, que lo hiciera el dueño del negocio de la violencia. La dejó crecer y
creó una alternativa: seguridad privada, que él mismo proporcionó a empresas,
instituciones y particulares.
“Es su prestanombres —reitera Yunes azul—. Obviamente, está en riesgo el
patrimonio de Duarte”, con la renuncia de Bermúdez a la Secretaría de Seguridad.
Siete empresas de seguridad figuran en la lista original exhibida por el
gobernador electo. Sin embargo, sostiene que son más de 15.
Y de ahí aborda el tema del lavado de dinero. Convoca a la Procuraduría
General de la República a ir a fondo.
“Jamás Javier Duarte —acusa— quiso proceder contra este señor porque era su
vínculo con la delincuencia organizada”.
Tres días después —domingo 7— sube el tono. Hay en las empresas de Bermúdez
Zurita indicios de lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado.
Se trata de seis firmas que se dedican al turismo, la hotelería,
restaurantes, antros, cantinas, pulquerías, torterías, videobares, uso de zona
federal. Ellas son: Desarrolladora Hotelera 12G S.A.P.I., Naturalia Operadora
Gourmet, Operadora Cabagoti, Círculo Coba del Sureste, Historical Maya Tours y
Operadora y Servicios Turísticos GCM.
En el ámbito de las relaciones públicas funciona SR Friends Veracruz; en el
préstamo prendario e hipotecario, Pressto Max, y en el transporte público de
carga, Corporativo Nacional de Transporte Berzua.
Ahí está la clave. Son los giros más susceptibles para el lavado de dinero,
el blanqueo de capitales.
Bermúdez pasó por la Secretaría de Finanzas en el gobierno de Miguel Alemán
Velasco, director del C-4 con Fidel Herrera Beltrán y secretario de Seguridad
Pública con Javier Duarte. Y se volvió rico.
Acusa Yunes que Bermúdez debe ser investigado, que se esclarezca el origen de
su fortuna, pues sólo por las 11 mansiones en Woodlands pagó 85 millones de
pesos. “Es sabido por todos que (Bermúdez) es la liga de Duarte con la
delincuencia y es su prestanombres”.
Casas de préstamo, inmobiliarias, casinos, bares, transportes, servicios
turísticos son, entre muchos, de los giros que mejor le sirven al lavado de
dinero. Reciben mil pesos y reportan 10 mil. No requieren facturas. No dejan
huella. Pueden falsear información fiscal.
“La compañía de papel —dice un texto sobre el tema— no realiza realmente
actividades mercantiles. La compañía de papel se utiliza para disfrazar el
movimiento de recursos ilícitos aprovechando la cobertura confidencial o
disfrazando a sus verdaderos dueños por medio de una representación nominal.
“En ocasiones el lavador acude a entidades financieras ubicadas en países
cuyas leyes de reserva o del secreto bancario, son tan estrictas, que dificultan
la obtención de información sobre sus clientes, ello facilita que los
delincuentes hagan uso de la banca extraterritorial para sus operaciones de
lavado de activos.
“Una compañía de fachada es aquella empresa que está legítimamente
establecida u organizada y que realiza una actividad comercial. No obstante, la
compañía es utilizada para mostrar su actividad comercial como fachada para el
lavado de fondos, producto de actividades ilícitas”.
Es la especulación inmobiliaria, la compra-venta de casas, de las opciones
más usadas por quienes lavan capitales:
“Acuden a una notaría para protocolizar la escritura de compraventa de un
edificio en regular estado físico que se pacta en mil millones de pesos, cifra
que el comprador paga con un cheque personal.
“Al poco tiempo, el comprador vuelve a la notaría para vender el mismo
edificio pero por 2.500 millones y justifica el inusitado incremento con la
remodelación y la valorización (por estar en una zona de alto desarrollo
comercial). El negocio se paga con un cheque y aparenta ser legal.
Así ocurre con los antros, donde se sirve una copa y se contabilizan 10.
Igual con las casas de préstamo donde se infla el dinero entregado a cambio de
un bien.
Sirven las empresas de transporte y su red de comunicación para dar cuenta de
los movimientos policíacos y militares en carreteras, alertas de retenes, de
operativos, del paso de convoyes. Sirve el mismo transporte para el paso de
droga, armas, personas.
Y son los giros de las 21 empresas del falso general Bermúdez.
Lo otro es la violencia. Levanta inocentes la policía de Bermúdez —caso
Tierra Blanca, caso Úrsulo Galván, caso Cardel— y los entrega al crimen
organizado o los desaparece. Está implicada con la delincuencia, trabaja para
ella, le sirve a ella, la encubre, la protege.
Levantan ciudadanos buenos y malos los de la Fuerza Civil. Usan su armamento,
su equipo de radio, sus unidades motorizadas, su adiestramiento. Lo usan para
detener y desaparecer. O para desaparecer y cuando se registran protestas y la
presión se torna insostenible, les dan la última madriza y los entregan,
conminados a callar o ser levantados de nuevo para morir.
Es la violencia el mejor negocio de Bermúdez. A mayor violencia, mayor
necesidad de contratar seguridad privada. Y ahí el “falso general” es el rey.
Son los dos giros de Arturo Bermúdez, giros clave para entender por qué el
crimen organizado llegó tan lejos: lavado y disimulo.
Archivo muerto
Soez y vulgar, soberbio como es, cree José Abella que para ser contundente se
requiere insultar e incluso amenazar. Descarga su ira contra Noé Zavaleta porque
le imputó en su libro “El infierno de Javier Duarte” que recibe jugosos ingresos
por publicidad del gobierno duartista. Una lista de medios de comunicación a los
que el gobierno de Veracruz les debe, ubica a El Buen Tono con más de 600 mil
pesos que no han sido saldados. O sea, sí tiene contrato de publicidad con el
duartismo. Lo increpa y lo insulta, sin argumento que pese, con lenguaje de
barbaján, con mentadas de madre, retando a dirimir el conflicto con la razón de
los puños, evidente que el dueño del periódico El Buen Tono tiene un problema de
conducta y tendencias violentas. Halla en una red social una fotografía que data
de 2005, donde se ve al corresponsal de Proceso con un arma en una comandancia
de policía y lo tilda de cínico, de tener vínculos con el grupo delincuencial
Los Zetas. Lo secunda su hermana Paulina —LadyFuchi, la del marido que huye en
una cajuela tras escenificar un incidente de tránsito—, tan vacía de ideas como
el dueño del rotativo. Del viernes 5 al domingo 7 hubo de todo: insultos y
amenazas en mensajes privados y públicos, provocaciones, desbordado el
empresario periodístico, que de periodismo no entiende nada. Denuncia la amenaza
el grupo de corresponsales de Proceso. Interviene Artículo 19, la organización
que defiende el ejercicio periodístico y a quienes lo ejercen. Conminan al
gobierno federal a frenar los amagos contra Noé Zavaleta. El mismo Noé interpone
una denuncia penal y señala a Abella de lo que le pudiera ocurrir. Externa que
pretender implicarlo con Los Zetas lo coloca en un alto riesgo de vida. Cita
tres nombres más como posibles autores del amenaza: Georgina Domínguez, ex
vocera de Javier Duarte; Francisco Vicente, ex jefe de prensa de Miguel Ángel
Yunes Márquez, alcalde de Boca del Río, con quien terminó enemistado para luego
convertirse en operador de ataques a la prensa crítica mediante correos
electrónicos apócrifos, y el siniestro policía Remigio Olivares, brazo ejecutor
del ex secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita. “No
quiero ser el número 20”, expresa Noé Zavaleta en alusión a los periodistas
asesinados en el régimen duartista. Y tiene razón. Abella es incontrolable,
frustrado candidato panista a la alcaldía de Córdoba, que perdió en las urnas.
Ya antes había arremetido Abella contra el columnista Aurelio Contreras Moreno,
autor de Rúbrica. Aurelio denunció amenazas e insultos y no hubo acción penal.
Tiene el caso el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, y no procede.
¿Cómo se le llama a eso? ¿Complicidad? Ha de querer ver otro periodista
asesinado, primero para criminalizarlo, como es su malévola costumbre —así son
los narcisos malaleche—, y luego para decir que de su cuenta corre que el
culpable caiga… Otro Porky en la mira. Es Gerardo Rodríguez Acosta, al que
“Culín” había exculpado, a quien no le halló responsabilidad en el ataque
sexual, pederastia simple y agravada, privación ilegal de la libertad contra la
joven Daphne, en el puerto de Veracruz. Un juez federal derrumba la maniobra del
fiscal Luis Ángel Bravo Contreras y el aval del Tribunal Superior de Justicia
para eximir de culpa al cuarto Porky de Costa de Oro. Ahora se configura el
delito de corrupción de menores, amén de que Rodríguez Acosta fue testigo del
agravio a Daphne y no hizo nada para impedirlo. Mínimo es encubrimiento. ¿Qué
dirá ahora su santa madrecita que se llenaba la boca profiriendo que su hijo no
tenía responsabilidad, que no midió su ira contra Daphne y su padre, Javier
Fernández? Hablar de más tiene su costo. Y ya lo comienza a pagar Mamá Porky… De
pifia en pifia, Javier Duarte se despeña. Supone el ladrón que todos son de su
condición. Con datos viejos, escrituras de hace 30 años, ignorando la
procedencia de los bienes, acusa a quien será su sucesor, Miguel Ángel Yunes
Linares, de enriquecimiento ilícito. Lo denuncia ante la Fiscalía de su amigo “Culín”,
alias Luis Ángel Bravo Contreras, y en la Procuraduría General de la República.
Le responde Miyuli que sus pruebas son paja, y se mofa, y propala que una vez
más timaron al tonto. Revela Yunes azul que los bienes que le endilga no son
suyos o de su esposa, que no tiene cuatro predios en Coatepec, una casa un
predio en Briones, ni torres en Costa de Oro o un predio cercano a Soledad de
Doblado, un lote en Playón Sur y otro en la colonia Petrolera de Minatitlán. Lo
de Mina, según versiones de vecinos del lugar, fue propiedad de los suegros del
gobernador electo de Veracruz, heredados a su hija y posteriormente vendidos. De
eso ya más de 20 años. De la gasolinera, fue vendida a un consorcio del ramo de
los combustibles. Todo lo exhibe el gobernador electo en su página en Facebook.
Vaya oso el de Javier Duarte. Ir con chinampinas a la PGR cuando sobre él
apuntan misiles, es demencial… Llegó por lana “Culín” y salió trasquilado.
Vendía el hallazgo del bebé robado en el Hospital Comunitario de Coatzacoalcos y
las acciones contra los autores, el lunes 8, cuando se enredó en el tema de
Bermúdez Zurita y Javier Duarte. ¿Por qué no ha actuado en el caso del cantante
Gibrán Martiz, secuestrado por policías estatales, torturado y asesinado, objeto
de un montaje para hacerlo aparecer como ultimado por delincuentes que lo
llevarían en la cajuela de un vehículo? Hubo recomendaciones de Derechos Humanos
para proceder. Hubo señalamientos al hoy ex secretario de Seguridad Pública,
Arturo Bermúdez, que le darían categoría de autor intelectual del crimen. Y el
fiscal Luis Ángel Bravo Contreras no actuó. Dice que acató todas las
recomendaciones, pero Bermúdez está libre. Dice que los policías lograron su
libertad y que jurídicamente lo combatió. Y que el asunto está en juicio de
amparo. Sábese que así es la trama de los perversos. Simulo que hago justicia
para que puedas burlar a la justicia. Y cuando lo cuestionó el reportero Ignacio
Carvajal sobre si le teme a Bermúdez, titubeó para terminar negando sus miedos.
Y si tuviera que proceder contra el gobernador Javier Duarte, dice que igual lo
haría. “Culín” sostiene que citó a Yunes Linares a comparecer ante la Fiscalía
por la denuncia por enriquecimiento ilícito, este martes 9, porque así lo pidió
el gobernador electo. Y “Culín” es mega obediente. Hace tres meses tiene en sus
manos la denuncia contra Javier Duarte también por enriquecimiento ilícito y
desvío de recursos públicos y no actúa. Seguro es porque Javier Duarte no le ha
pedido que lo cite…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL “GENERAL” BERMÚDEZ Y EL LAVADO DE DINERO
* La renuncia del “general” * El SAT va sobre el gober de Veracruz *
Secretario de Seguridad y prestanombre * La pandilla duartista, a la PGR * Los
muertos de Alemán.
5 de agosto de 2016
Con pena y sin gloria se va el “general”. Deja Arturo Bermúdez la Secretaría
de Seguridad por sus mansiones en Texas, por lucrar con la violencia, por los
levantones de la policía duartista, la delincuencia operando impune y, sobre
todo, por la sombra del lavado de dinero.
Detona el caso Woodlands la enésima crisis del duartismo, halladas 11
propiedades a su nombre, el de su esposa, sus hermanos, sobrinos e hijastro, los
Mansur y Manzur, Grappa y Espinoso, los Bandín y Cohen, Karime Macías, su mamá y
hermana, en Harris y Montgomery, dos condados de Texas, Estados Unidos, que
advierte que a los amigos de Javier Duarte les gusta la vida de sultán.
Súbita, la renuncia se da el jueves 4. Horas antes Aristegui Noticias divulga
el hallazgo: cinco propiedades en el exclusivo fraccionamiento de Woodlands con
valor de 2.4 millones de dólares, 45 millones de pesos —en total son 11
viviendas con un costo de 85 millones de pesos—, que derivó en la sospecha de
que son piezas de un operativo de lavado de dinero.
Se va Bermúdez Zurita de manera intempestiva, sin relevo en el cargo,
quedando la Secretaría de Seguridad en manos del subsecretario Nabor Nava, que
es como si el “falso general” no se hubiera marchado.
Dice Bermúdez que su partida es para aclarar que lo suyo es producto de su
esfuerzo, años de trabajo sin tregua, visión de empresario de la seguridad,
compañías en diversos giros, la familia involucrada.
Refiere que a nadie le comentó que tenía cinco viviendas de superlujo en
Woodlands, dos a nombre suyo y tres al de su esposa Sofía Lizbeth Mendoza
Hernández, y nada comenta sobre otras que aparecen como propiedad de su hermano
Miguel Ángel, o sus sobrinos Jesús y Gerardo Bermúdez González, o su hijastro,
Alan Israel Romahn Mendoza. En total 11 mansiones.
Lo respalda Javier Duarte, su amigo y cómplice, el que apostaba que primero
renunciaría él al cargo de gobernador antes que Bermúdez dejara la Secretaría de
Seguridad Pública de Veracruz.
Simula no saber que en Woodlands invierte sus ahorros el “general de cero
estrellas”, Arturo Bermúdez, desconocer que posee cinco mansiones —aunque en
total son 11—. No lo sabía y las residencias de Arturo Bermúdez son vecinas de
las de la familia Duarte y su red de prestanombres.
No cesa a Bermúdez por la violencia, los ejecutados, los levantados, su
policía al servicio del crimen organizado —caso Tierra Blanca— o por el
secuestro, la tortura y el montaje para encubrir sus crímenes —caso Gibrán—, lo
que constituyó un escándalo y la presión de una sociedad harta de que sus
fuerzas de seguridad sirvan al crimen organizado.
¿Hay algo más contundente que un cochinero así? Sí, lavarle el dinero
malhabido a Javier Duarte.
Demostraron los hechos que, como siempre, el hilo se revienta por lo más
delgado. Y aunque Bermúdez era el cabo más sólido en la pandilla duartista,
cayó.
Sabíase que las broncas del gobernador de Veracruz aterrizan en la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público, vigilado por el Sistema de Administración
Tributaria, seguido de cerca, escudriñado cada movimiento empresarial, y los de
sus allegados.
Vigila el SAT a Javier Duarte también, a la red de prestanombres, a los
familiares del gordobés, a los Mansur, a sus empleados y amigos porque todos,
con diversas transacciones, movimientos de empresa a empresa, con holdings que
captan recursos, con controladoras de dinero, van encubriendo el saqueo a
Veracruz y el destino de lo robado.
De ahí que el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares sostenga
categórico que Bermúdez Zurita es lavador y el vínculo de Javier Duarte con el
crimen organizado.
Así lo reseña Milenio Televisión:
“ ‘El dinero tiene su origen en dos fuentes: primero la corrupción brutal en
el gobierno del estado de Veracruz; segundo el lavado de dinero: (Bermúdez) es
el vínculo del gobierno del estado con la delincuencia organizada y él lava
dinero.
“Yunes aseguró —dice Milenio— que el ex secretario de Seguridad es el
principal prestanombres de Duarte, por eso el mandatario en funciones lo ha
defendido. ‘Es su prestanombres, obviamente, está en riesgo el patrimonio de
Duarte’.
“El gobernador electo argumentó que a un funcionario público estatal que esté
relacionado con temas de seguridad pública no tiene tiempo para administrar
otros trabajos y mucho menos tener tiempo para manejar otras empresas.
“ ‘He trabajado en seguridad pública, son cargos muy demandantes en términos
de tiempo, prácticamente uno le dedica las 24 horas del día a esta
responsabilidad. La pregunta es ¿a qué hora trabajaba este señor en otras tareas
que le dejaron para constituir 24 empresas?’
“El próximo mandatario veracruzano detalló que Bermúdez Zurita tiene 11
propiedades en Houston, varios inmuebles en la Ciudad de México y administra 15
empresas de seguridad privada”.
Hay más. Dispone el SAT ya de un universo de información que acredita cómo, a
través de qué holdings, quiénes lo integran, cómo triangulan los recursos para
lavar el dinero de Javier Duarte, las cuentas bancarias, el mecanismo que
enmascara el desvío de recursos.
A la par, embiste la Procuraduría General de la República a la pandilla
duartista, la cerca, la lleva a un escenario de culpas y delitos.
Comparecen funcionarios. Son citados legisladores que mejor se cuidan de no
esgrimir fuero alguno para no acrecentar las sospechas de que tienen el lodo
hasta el filo d ella nariz. Es la presión del gobierno federal que ser cansó de
los desplantes de Javier Duarte.
Terrible jornada para el duartismo. Es jueves 4. Habla Iván López Fernández,
el ex contralor, y les receta un reproche a los suyos y a los contrarios: hubo
simulación en diversas dependencias del gobierno duartista, los titulares
omisos, quizá hubo negligencia o dolo, y también funcionarios de la Auditoría
Superior de la Federación se excedieron en sus atribuciones.
“Se están aportando elementos por cuestiones que yo diría tienen que ver con
una simulación administrativa —dice el ex contralor— que los mandos medios y
superiores han hecho del Gobierno del Estado y que conlleva a tener todo este
tipo de aclaraciones que yo veo innecesarias, pero hay que hacerlo, como parte
de la responsabilidad de ex funcionarios que a veces tenemos.
“También yo veo muy importante poder acreditar que hay ciertos criterios, yo
no podría hablar de la Auditoría Superior, porque no me compete ni es el
momento, pero hay un funcionario de apellido Tristón, no sé qué, que el señor se
siente, a mi manera de ver, porque ya repasamos la normatividad, pues siente que
él puede hacer lo que quiera hacer, en el sentido de ampliar, denunciar, querer,
poner”.
Jueves de pánico en el duartismo. Cita la PGR al círculo más allegado a
Javier Duarte, implicado en desvío de recursos federales a Veracruz.
Van por los Tarek, los Benítez, los Charleston, los Aguirre, los Audirac. El
tema es la simulación con los reembolsos al gobierno federal por no haber
solventado observaciones de la ASF, por no justificar la aplicación de esos
dineros con obra pública.
Cerca la PGR, cerca el SAT a Javier Duarte y sus alfiles, los tesoreros, los
titulares de Finanzas y Planeación, responsables del engaño a la ASF, al
gobierno federal.
La voladora va. El asunto es el lavado de dinero, la red de prestanombres, la
red de complicidades.
Se alerta el círculo duartista. Lo de las mansiones de Arturo Bermúdez es un
foco rojo. Y una insensatez de preescolar. Y una locura. ¿A quién se le ocurre
adquirir 11 casas de lujo en el mismo fraccionamiento, en Woodlands?
Obvia la intención, el asunto es comprar masivamente y a futuro vender, con
mejor precio, multiplicando los ingresos. Así se lava.
Lo de Bermúdez es nada: propiedades por 85 pinchurrientos millones de pesos.
José Antonio Mansur Beltrán, titular de la controladora M1 Woodlands, amigo de
Javier Duarte, tiene propiedades por 105 millones de pesos; el diputado Edgar
Espinoso Carrera, 78 millones; José Antonio Bandín Ruiz, 83 millones.
Más que los montos de las mansiones, lo que destaca es cómo fueron
adquiridas, la triangulación del dinero y al paso del tiempo la venta para
convertirse en recursos líquidos.
Al duartismo le siguen la pista por el lavado de dinero y por el uso de
recursos de procedencia ilícita, por la red de prestanombres, por el
enriquecimiento inexplicable.
Bermúdez ya cayó. Y el SAT va por Javier Duarte.
Archivo muerto
Dos muertos, baleados, guardias del ex gobernador Miguel Alemán Velasco.
Custodiaban la mansión en Ciudad Satélite y tras un tiroteo Javier Rodríguez
Sánchez y Ángel Rodríguez Rodríguez perdieron la vida. Según boletín del
empresario y ex mandatario veracruzano, ocurrió una discusión, desenfundaron su
arma y dispararon mutuamente. Alemán y familia no se hallaban en la vivienda.
Lamentaron la muerte de ambos, pues “fueron siempre apreciados colaboradores de
alta estima por la entrega y dedicación a su trabajo. La familia Alemán expresa
sus más profundas condolencias a sus familiares y amigos”. ¿Fue así? Especulan
en las redes, en columnas políticas, entre priistas y no priistas. ¿Fue intento
de robo, secuestro, un ataque contra el ex gobernador?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
MANSIONES POR 427 MILLONES PARA LA MAFIA DUARTISTA
* Son 11, no cinco las viviendas de Bermúdez * A la pandilla le gusta
Woodlands * Dos documentos demoledores * Espinoso, su esposa, Harry Grappa,
Bandín, Mansur * Monfort irrita al duartismo * Un minuto de silencio por los
periodistas caídos * Marcela Turati exige justicia para Rubén * El ayudante de
regidor * Otro video en puerta.
4 de agosto de 2016
Peccata minuta, las mansiones de Arturo Bermúdez, el falso general, no son
cinco sino 11 y suman apenas 85 millones de pesos, una fracción de lo que el
duartismo invierte en Texas, en vivienda de lujo, en 62 propiedades, algo así
como 427 millones.
Otro miércoles fatal para el secretario de Seguridad Pública de Veracruz,
aporreado en Aristegui Noticias, exhibido por lo que detenta y presume, cinco
mansiones en Woodlands, condado de Harris, en Texas, fraccionamiento selecto
para ricos muy ricos aunque provengan de estados marcados por la desigualdad
como Veracruz.
Le imputa el reportaje de Carmen Aristegui y su unidad de investigación
viviendas de lujo con valor de 2.4 millones de dólares, unos 44.5 millones de
pesos, que acreditan que al círculo cercano a Javier Duarte la diosa fortuna le
sonríe y la abundancia se derrama en ellos. O que todo se lo han robado.
Dice la información:
“Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad Pública del Gobernador de
Veracruz, Javier Duarte, y su esposa son propietarios de cinco residencias en el
complejo The Woodlands, en el estado de Texas, Estados Unidos, valuadas en total
por 2.4 millones de dólares, según registros oficiales.
“Las propiedades comenzaron a ser adquiridas entre agosto de 2012, un año
después de que Bermúdez Zurita fue nombrado como jefe policiaco, y abril del
presente año.
“De acuerdo con documentos públicos del Registro de la Propiedad del Condado
de Harris, en Texas, Bermúdez Zurita tiene dos residencias a su nombre, una
valuada en 344 mil dólares y otra en 440 mil dólares.
“Bermúdez Zurita adquirió otra propiedad a través de una carta poder que
entregó a su esposa, Sofía Lizbeth Mendoza Hernández, valuada en 314 mil
dólares.
“Por su parte, Mendoza Hernández, quien es presidenta del patronato ‘Unidos
por Ti’, del Voluntariado de la SSP veracruzana, adquirió otras dos casas: una,
por 890 mil dólares, y otra por 528 mil dólares.
“La propiedad de 890 mil dólares tiene chimenea y 11 piezas, de las que 5 son
recámaras; además que cuenta con 4 y medio baños.
“Aristegui Noticias recibió, en días pasados, una serie de documentos sobre
las propiedades de la pareja. Tras consultar los archivos oficiales de Texas, a
los cuáles se tiene acceso de manera gratuita vía internet, se comprobó su
autenticidad y que sí pertenecen a Bermúdez Zurita y su esposa”.
Se verificó la autenticidad de la firma del “general” de cero estrellas,
contrastándola con la que suscribe documentos oficiales de la SSP. Se constató
que la firma de su esposa, Sofía Elizabeth Mendoza Hernández, también fuera
suya. En ambos casos se certificó que los documentos son fehacientes. Se
acreditó que el domicilio aportado para realizar la compra de las mansiones
fuera suyo. Y lo fue: Fraccionamiento Real del Bosque, en Xalapa, Veracruz.
A lo difundido por Carmen Aristegui, respondió Bermúdez Zurita con un mensaje
en Twitter, como se estila en el duartismo —140 caracteres y se vacían—: “Todos
mis bienes son producto del trabajo como funcionario, ingresos fuera del
Gobierno y a través de créditos; he actuado conforme a la ley”.
Igual de lacónico fue el “general” cuando el gobernador electo, Miguel Ángel
Yunes Linares, reveló que vía una red de prestanombres que incluyen a sus
hermanos, su esposa, su madre, sus sobrinos y un socio —los mismos que aparecen
en las mansiones de Woodlands—, detentaba 20 empresas y que por lo menos cinco
de ellas son acreedoras del gobierno de Veracruz, pretendiendo cobrar más de 71
millones de pesos a través de los fideicomisos creados por Javier Duarte para
beneficiar a la mafia duartista.
“Toda mi vida me he desempeñado dentro de la legalidad y lo seguiré haciendo,
no abonaré a este linchamiento político”, dijo también en Twitter.
Ahora es lo de las mansiones en Woodlands. No son cinco sino 11. Aparecen a
su nombre, el de su esposa, de Jesús Gabriel Bermúdez González, Miguel Ángel
Bermúdez Zurita, Gerardo Bermúdez González y Alan Israel Romahn Mendoza.
En total, sus 11 propiedades tienen un valor de 4 millones 602 mil dólares, o
sea 85 millones 137 mil pesos.
Dos documentos lo detallan —el “Libro Negro de la Secretaría de Seguridad
Pública” y el “Libro Negro de Javier Duarte”— y en ellos se enlista a la mafia
duartista, los parientes y los amigos del gobernador, los secretarios y los
diputados en el paraíso que es Woodlands, condado de Harris, y Montgomery,
también en Texas.
Una de las viviendas, la de 26 Cohasset Place, adquirida por Alan Israel
Romahn Mendoza, es señalada con “dirección falsa en Xalapa con CP de Poza Rica
donde si existe esa dirección”.
Pieza clave, Roberto Esquivel Hernández, socio y apoderado de las empresas de
Bermúdez Zurita, adquirió una de las propiedades, la de 2 Painted Post Place, a
nombre de Jesús Gabriel Bermúdez González. Le bastó un poder notarial para
concretar el trato. Es el operador de los bienes del Clan Bermúdez.
De las 11 propiedades del “falso general”, la última, ubicada en 25219
Kuykendahl Road S210, refiere el documento que son “oficinas recién construidas.
Los impuestos aparecen a nombre de Terraventura Developments LLC. Mismo vendedor
de inmuebles a Bandín”. José Antonio Bandín Ruiz es un alfil del entramado
duartista.
Menciona el “Libro Negro de Javier Duarte” al diputado federal Edgar Spinoso
con seis propiedades, todas en el distrito de Harris. Algunas a nombre de su
esposa, Elvia Carlota Besil Sampieri.
Elvia Carlota adquirió dos departamentos, marcados con los números 1202 y
1203 en 2207 Bancroft Lane Unit, en el condado de Montgomery, el mismo día, el
14 de marzo de 2013. Su cuenta en el Registro de la Propiedad es la
132-353-000-0064 y 0065.
Otra propiedad, situada en 6982 Lake Paloma Trail, fue adquirida por Edgar
Espinoso dos semanas después de la compra de los dos departamentos de Bancroft y
vendida posteriormente a una persona de nombre George Shirreffs, el 19 de
diciembre de 2014.
La vivienda ubicada en 71 South Sawbridge Circle, a nombre de su hermano
César Espinoso, es vecina de varias propiedades de Arturo Bermúdez.
Sus propiedades suman 4 millones 254 mil dólares, unos 78 millones 699 mil
pesos.
En el documento, cuya autenticidad también fue acreditada, se hace referencia
a una propiedad del diputado Adolfo Mota Hernández, ex secretario de Educación
del gobierno de Veracruz, en cuya gestión se produjo uno de los boquetes
financieros más impresionantes, recursos de origen federal.
“2 Crystal Canyon Place, condado de Harris , cuenta 128-673-001-0033”, a
nombre de Beatriz Palacios Guzmán, pero que en realidad es del diputado federal
Adolfo Mota Hernández. Su costo, 556 mil dólares, unos 10 millones 286 mil
pesos.
Hay una a nombre del secretario de Turismo de Veracruz, Harry Grappa Guzmán,
en 46 Shallowford Place, “en la misma calle que dos casas de Bandín”.
Hay 19 propiedades a nombre de José A. Mansur Beltrán, el de la controladora
M1 Woodlands, administrada por Chara Mansur, del clan beisbolero. “A esta
propiedad están vinculadas las demás propiedades de todos los Mansur de Cordoba”.
Suman 5 millones 685 mil dólares o 105 millones 172 mil 500 pesos.
Otras 17 a nombre de José Antonio Bandín Ruiz por 4 millones 507 mil 170
dólares, o sea, 83 millones 382 mil 645 pesos.
Dos a nombre de Karime Macías Tubilla, esposa del gobernador Javier Duarte.
Su costo, un millón 175 mil dólares, algo así como 21 millones 737 mil 500
pesos. La primera aparece a nombre de su mamá, María Virginia Yazmín Tubilla
Letayf, “comprada” a Jean Paul Manzur Beltrán, de la red de prestanombres de
Córdoba. La segunda a nombre de su hermana Mónica Macías Tubilla.
Cuatro a nombre de Salomón Masur Cohen, con valor de un millón 415 mil
dólares, unos 26 millones 177 mil 500 pesos.
Una a nombre del ex secretario de Finanzas del gobierno duartista, Salvador
Manzur, cesado tras la divulgación del video “Ladrones de Elecciones” donde
adiestraban a sus operadores sobre cómo usar electoralmente los programas
sociales y generar votos para el PRI. Su vivienda está registrada a nombre de
Claudia Manzur de Rosete y Jose Jaime Rosete Gonzalez. Su costo es de 345 mil
dólares, unos 6 millones 382 mil 500 pesos.
En total, junto con otras propiedades, los documentos hablan de 23 millones
69 mil 170 dólares, o sea 426 millones 779 mil 450 pesos invertidos en Woodlands
y Montgomery, Texas.
Y remata el Libro Negro de la SSP: “Y lo que falta”.
Archivo muerto
Irrita, sacude, punza Francisco Monfort al duartismo. Invoca la lucha por la
democracia y los hombres y mujeres que han caído, periodistas y luchadores
sociales, “demasiadas víctimas de la ola de terror: periodistas, conocidos,
ciudadanos comunes que han salido del anonimato debido, paradójicamente, a la
desaparición forzada, al secuestro, al homicidio y al dolor de los familiares”.
Y para ellos pide un minuto de silencio, “pues cayeron víctimas de la injusticia
y abuso del poder”. Y al coordinador del Comité Ciudadano para elaborar el Plan
Veracruzano de Desarrollo le llueve de todo. Que si es fidelista y como tal,
Miguel Ángel Yunes Linares no debió haberlo llevado a su redil, menos ser el
responsable de elaborar el PVD por encargo del gobernador electo. Si algo
dispara a Javier Duarte es el tema de los periodistas asesinados, 19 en su
sexenio. Y rendirles un homenaje con un minuto de silencio, es letal… No ceja la
prensa crítica en que a Rubén Espinosa se le haga justicia. Al fotoperiodista de
Proceso, Claroscuro y AVC. A Nadia Vera, activista, antropóloga, que también se
fue al exilio, que huyó del gobierno de Javier Duarte, que habló a tiempo y
alertó que si algo le ocurría, el gordobés sería el responsable. Reclama Marcela
Turati, reportera de Proceso, que la justicia sea real, no maquillada, no
simulada. “Para el gremio el cambio de gobierno no significa un borrón y cuenta
nueva. No significa un perdón y un olvido”, dice la ganadora del Concurso de
Reportajes América Latina y los Objetivos de Desarrollo del Milenio del Programa
para las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Sus amigos y cómplices de
resistencia —precisa— cumplieron ese sueño que hilvanaron con Rubén durante
mucho tiempo de fundar el Colectivo Voz Alterna, un medio de comunicación que ya
ganó un premio internacional por su compromiso, y en el que revelan el Veracruz
silenciado que denunciaba Rubén en sus fotografías”. Queda hablar, escribir,
reflexionar, pero sobre todo, exigir justicia para Rubén, para Nadia, para Mile,
para Yesenia y para Alejandra, los muertos de la Narvarte, dos de ellos en el
exilio, huyendo de la mano criminal del duartismo… Hay una pista: no es un edil.
Hay otra: es ayudante de un regidor. Es el que oye y habla, fuente inigualable
en palacio municipal, el que filtra secretos, las idas y venidas del alcalde,
los conflictos de Joaquín Caballero, el fuego amigo, las pugnas entre
marcelistas, las habladas de los ediles en corto y la sumisión cuando hay que
protestar. Sábese que hay otro video sobre el joaquinismo municipal. Retratan
ahí a los mandos medios y bajos, directores y jefes de área, negociantes del
erario, coyotes que provocan broncas y luego las apaciguan. También ahí hay
“novias” y aventuras, de costo exorbitante, que no sufragan los directores sino
lo cargan al erario municipal. Sábese que es video y en él los rostros y los
hechos. Pero no se equivoquen: el insider es ayudante de regidor…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: CUANDO EL CHIP SE FUNDE
* Datos viejos en la denuncia contra Yunes Linares * Flavino quiere ser
gober por un día * 900 melones para Héctor * Calla el senador y se suaviza el
PRI * Caballero y el fuego interno * Filtraciones desde palacio * CTM se alinea
con Yunes azul * Ramón Ortiz tiende puentes.
3 de agosto de 2016
Descocado, fuera de sí, Javier Duarte no distingue ya la frontera entre la
realidad y la ficción, el Veracruz caótico y el Veracruz ideal, su futuro en
prisión o su recuerdo en el altar de la historia. Simplemente se le fundió el
chip.
Lo usa el priismo que lo circunda, el núcleo duartista, la pandilla que por
su mano desgobierna Veracruz y que en la agonía de su sexenio, saquea las arcas,
sacude las estructuras institucionales, consuma la quiebra que tanto negó y deja
una estela de violencia, sangre y dolor.
Lo usa Flavino Ríos, que ya se ve gobernador, así sea por un día, gobernador
provisional, alentando la debacle, su consejo al oído, orillando a la ocurrencia
y el disparate que evidencien que el primer priista de Veracruz ya no es dueño
de la razón, que eso lo obligue a dejar el poder.
Desparpajado, niega la dramática realidad que se gestó en la mente de quien
nunca debió gobernar. Es la quiebra financiera. Es la violencia sin fin. Es
Veracruz postrado ante el Cártel de Duarte. Es el operativo de impunidad, las
leyes inconstitucionales, el fiscal y los magistrados anticorrupción, que la PGR
les echa abajo en la Suprema Corte. Son los fideicomisos para robarse lo que
queda en las arcas. Es la deuda con la UV, con pensionados, con la iniciativa
privada, con el Poder Judicial, con el OPLE, con bancos, con músicos, con
prensa.
Sólo Javier Duarte dice que Veracruz va bien, y que los que están fuera de
norma son los demás.
Habla Javier Duarte y unifica a todos, los que están de su lado y los que lo
combaten: ya flota, ya no siente el piso, ya está lejos de la realidad.
Su voz es digna de un estudio, no fonético sino psiquiátrico. Su visión es
demencial, la negación total del desastre.
Dice que nunca Veracruz había logrado un desarrollo igual, que está lejos de
las entidades con mayor nivel de inseguridad, la inversión a todo vapor, la
economía creciendo. Le pregunta una reportera cómo deja Veracruz y su respuesta
es airada:
“No lo dejo. Me quedan muchos meses de estar al frente… es más, me queda un
cuarto de la próxima administración como gobernador del estado de Veracruz.
“Ha avanzado enormemente. Tan solo vea las inversiones que hay. Tan solo vea
las edificaciones que hay, las construcciones que hoy tenemos, los servicios que
hoy tenemos, el crecimiento económico que hoy tiene Veracruz, la calidad de vida
que hoy tenemos.
“Veracruz es otro, muy distinto. En materia de seguridad estamos fuera de la
lista negra, de los estados más violentos de la República Mexicana.
“En materia de turismo, somos uno de los estados más visitados.
“Y así le puedo dar aquí un informe de gobierno, si usted quiere, de todo lo
que hemos venido haciendo y generando, construyendo en favor de la sociedad
veracruzana. Me siento muy orgulloso”.
Son, pues, dos Veracruz: Duartelandia y el Veracruz olvidado. El video de
ONEA es el retrato de una mente sin rumbo: https://www.facebook.com/1548179418740775/videos/2082331975325514/
Cogobierna con el crimen organizado y presume que Veracruz está fuera de la
lista negra de los estados violentos. Levantan a inocentes y los desaparecen.
Levanta la Fuerza Civil a veracruzanos sin mancha. Levanta la policía duartista
a cinco jóvenes en Tierra Blanca y provoca el peor escándalo de 2016. Levanta la
policía del falso general Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad
Pública, en su domicilio, en Xalapa, al cantante Gibrán Martiz y luego realiza
un montaje, simulando que murió en una balacera entre narcos.
Le reclama Aracely Salgado por la desaparición de su hija Fernanda Rubí,
porque no informa nada, consignado todo en un episodio de video, que estremeció
e indignó, que registró la sonrisa imbécil ante la andanada verbal de la madre
angustiada, pero más aún, agraviada.
No a diario los narcos arrojan 35 cadáveres al pie del monumento a Los
Voladores de Papantla, en Boca del Río, un día antes de la cumbre de
procuradores y presidentes de tribunales de justicia. No es común encontrar 30
cuerpos más en una casa de seguridad. No es fácil que se sumen más y más muertos
hasta alcanzar un centenar tan solo en octubre de 2011.
Nadie como Javier Duarte para negar la verdad. Ningún otro gobernador acumula
19 periodistas asesinados, cuatro desaparecidos, más de 30 exiliados en su
sexenio. Muertos Milo Vela, Regina Martínez, Goyo Jiménez, Moisés Sánchez, Rubén
Espinosa y 14 compañeros más, y el gordobés, salvo en los casos de Anabel Flores
y Pedro Tamayo, se resiste a seguir su oficio periodístico, lo que escribían,
como posible móvil del crimen.
¿Alguien confía en la policía duartista? Nadie. O quizá sí. Javier Duarte y
Arturo Bermúdez. Sus vínculos con el crimen organizado son evidentes,
documentados. Se le usa para reprimir manifestaciones de protesta, para
desalojar plazas, con el uso de bastones eléctricos, con equipo táctico, como el
día que echaron a maestros, luchadores sociales y periodistas de Plaza Lerdo, o
como el ataque al fotoperiodista Karlo Reyes, o como el asedio a Rubén Espinosa,
de Proceso, Claroscuro y AVC hasta provocar su exilio que culminó con su
ejecución en la colonia Narvarte del DF, o como el día en que ocho
universitarios fueron molidos a golpes, el 5 de junio de 2015, luego que se
difundiera una lista de supuestos anarquistas en un reporte de Seguridad
Pública, tan sólo para justificar la agresión.
Hay pobreza en Veracruz. Hay poco empleo y mal pagado. Se fugan las
inversiones. Se van los empresarios, cansados de pagarle cuota al crimen
organizado y a los duartistas organizados, que resultaron peores que los
delincuentes.
Veracruz vive un caos financiero. Acusa la Auditoría Superior de la
Federación a Javier Duarte por el desvío de 50 mil millones de pesos de recursos
federales. Quiebra al Instituto de Pensiones del Estado. Deja de pagarle a
jubilados, empresarios, instituciones y hasta al Teletón. Y aún así sostiene
Javier Duarte que la economía está de lujo.
Si así fuera no tendría calificación negativa en el ámbito financiero.
Insólito e inédito que en un día haya tenidos dos calificaciones a la baja.
De la mano de su Congreso cómplice —los priistas, los satélites y la rémora
Callejas—, logró la aprobación para basificar a 24 mil trabajadores. El costo
será de mil 500 millones anuales más con cargo a la nómina. No son solo los
salarios. Es un 37 por ciento más por cada trabajador por prestaciones
laborales.
Así impacta las finanzas y se incumplen los lineamientos de la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público de disminuir el gasto corriente.
Hay pánico en los bancos, que dudan que el gobierno de Veracruz pueda cumplir
con sus compromisos. Y ante la incertidumbre, no habrá más crédito para el
gobierno estatal.
Es psiquiátrico el problema de Veracruz. Es la mente desquiciada de Javier
Duarte la que lleva al naufragio a Veracruz. Es la perversidad del grupo que lo
circunda, que lo orilla al disparate y la locura, que lo muestra fuera de sí,
perdida la razón, candidato a la licencia, a dejar el poder.
A Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador electo, lo denuncia y lo exhibe,
imputándole propiedades en Veracruz y en el extranjero, refiriendo que lo suyo
es producto del robo, de su paso por las instituciones de gobierno, de actos de
corrupción.
No sabe, quizá, que su denuncia ante la Fiscalía General de Veracruz carece
de información actualizada. Es el argumento de 2004, de 2010, de 2012, de 2013,
de 2015 y de la campaña a gobernador en 2016, lo que las redes sociales y la red
de bots han difundido a menudo sobre el panista que en diciembre habrá de
gobernar la entidad.
Al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, lo tilda de “delincuente,
un gángster, un hampón, no tiene legitimidad ni calidad moral”.
Le da con todo. Lo descalifica. Lo exhibe en el día en que Yunes Linares
instala el comité rector que habrá de elaborar el Plan Veracruzano de
Desarrollo.
Acusa, por ejemplo, con datos viejos, con evidencia insustentable, pues que
se sepa, Yunes Linares tuvo esas propiedades y las vendió hace 10 y hasta 20
años.
Y cita los bienes: 16 propiedades con un valor catastral de 50 millones de
pesos; casas, predios y departamentos en Xalapa, Boca del Río, Coatepec,
Emiliano Zapata, Alvarado, Minatitlán, a nombre de Yunes Linares y familia en
las notarías 11, 6, 8, 29, 10, 19 y 14.
Sostiene que en Coatepec, Yunes Linares posee cuatro predios bajo el nombre
“La Encrucijada” y otro, denominado Tepetates, en La Estanzuela; un lote en el
club de golf Villa Rica, zona residencial; en Zoncuantla, un predio rústico; en
Minatitlán, una casa en la colonia Petrolera; en Costa Verde, municipio de Boca
del Río, dos lotes; un departamento en Costa de Oro y otro en el fraccionamiento
Rincón de El Conchal.
Quiere Javier Duarte que la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por
Servidores Públicos investigue a inmobiliarias y una gasolinera propiedad de
Grupo Yunes, “pues es inadmisible que el gobernador electo tenga tantas
propiedades y negocios, dado que su salario de servidor público no le permitiría
tener tantos activos”.
Son datos viejos. Yunes azul tuvo algunas de las propiedades citadas y las
vendió, una al ex diputado Víctor Serralde, otra a un grupo gasolinero a nivel
nacional y una más cuando uno de sus hermanos enfermó y el dinero lo aplicó en
su atención médica.
“La verdad nos hará libres”, esgrime Javier Duarte, acusado por quien lo
habrá de suceder en el gobierno, imputado de un desvío de recursos, vía una red
de prestanombres por más de 3 mil millones de pesos.
“La verdad os hará presos”, le responde Yunes Linares.
Fragua el nuevo escándalo Flavino Ríos, secretario de gobierno, acelerando al
incauto, moviendo los hilos del show, acusando el gobernador un serio trastorno,
su mente a la deriva.
Ahí lo tiene Flavino Ríos, expresando Javier Duarte que Veracruz está mejor
que nunca, financieramente en alto y sin violencia que preocupe.
A ese paso, ante el riesgo del naufragio y más locuras del gordobés, Flavino
se prepara para ser gobernador provisional, gober por un día. Tan solo para
saciar la ambición y el ego.
Así ocurre cuando se funde el chip.
Archivo muerto
Cede Héctor Yunes. Cede el PRI. Regresa el senador a la Cámara donde vegeta,
regresa a ser uno de los tres peores legisladores en el top5, lo peor de lo
peor. Matiza el PRI la pela sobre Javier Duarte, luego de las andanadas de
Carolina Monroy, en sus días al frente del tricolor, de las embestidas de Jorge
Carlos Ramírez Marín, diputado y voz de la cúpula priista, de la descalificación
del nuevo dirigente, Enrique Ochoa Reza, contra el gordobés, cuyos errores,
cuyas corruptelas, cuya nefasta actuación abonó a la derrota en la elección del
5 de junio y a la pérdida, por primera vez en su historia, de la gubernatura de
Veracruz. Con 900 melones en la bolsa, abdica el senador. Se olvida del proyecto
de los ocho años. Concluye el recorrido y la entrega de obras, el regateo con
Pepe Yunes, el otro senador. Con 900 melones para resarcir daños, Héctor le da
la vuelta a la página, enfría la calentura, olvida que hace días todavía pedía
la cabeza de Javier Duarte “mi jefe político”. Con 900 melones como
indemnización el senador regresa a donde no tiene qué hacer. Y en Veracruz se
quedan los ilusos que daban la vida por él… ¿Quién filtra los secretos más
secretos del alcalde, su grupo compacto, la nómina inflada, la purga entre
marcelistas, los contratos de Ibarra, las “novias” de Joaquín? ¿Quién documenta
casos, recolecta fotografías, arma videos, los musicaliza, señala a unos y
exhibe a otras y agravia a unas más? ¿Quién, cada día, antes que suene la una de
la tarde, vía celular, reseña el caos y los conflictos edilicios, la ausencia de
poder, los negocios que se tejen en la presidencia municipal? ¿Quién, desde el
piso intermedio del palacio, filtra y filtra información, los pasos del alcalde,
sus palabras, sus reuniones, de mañana, tarde, noche y muy noche? Una pista: no
es un edil… Así que la CTM del sur dialogará, tratará y se rendirá ante Miguel
Ángel Yunes Linares. Así que Ramón Ortiz Cisneros encabeza el grupo cetemista,
tácitamente en un alineamiento con el gobernador electo, defendiendo la chuleta,
los contratos, los adeudos que deja la banda duartista, lo que han trabajado en
la construcción del túnel sumergido y que el gobierno que se va ya no pagará. De
ahí que los líderes cetemistas, que fueron golpeados y desoídos, ignorados y
hasta desdeñados por Javier Duarte, tiendan un puente hacia Yunes azul. Los
lidera Ramón Ortiz Cisneros. ¿Y así lo concibe Carlos Vasconcelos, el jerarca
mayor de la CTM regional? Mientras, los dirigentes cetemistas caen por la
violencia: Ernesto Ruiz Guillén, alias El Cometierra; Juan Carlos Prot Álvarez,
Rolando Rosas Gallegos, Anastasio Velásquez Panamá. Otro, Leonardo Mendoza Cruz,
alias El Shakira, fue baleado pero sobrevivió…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
SAÚL WADE: COMO SI FUERA JEFE DE PLAZA
* Caso Capoacán: la denuncia y la maniobra * Minatitlán: usa la ley para
limpiar el camino a la alcaldía * Denuncia Duarte a Yunes por enriquecimiento *
Alí Babá y los 40 ladrones en la Fiscalía * “La verdad os hará presos”, responde
Yunes azul * CEAPP debe desaparecer * Su misión no fue proteger periodistas.
2 de agosto de 2016
Dispara Saúl Wade y se da en un pie. Manipula L’enfant terrible —el chico
malo— la denuncia por el puente Capoacán, la transa millonaria de Lu-pilla
Porras, una bomba que amenaza estallar en el seno del sindicato petrolero, en el
feudo de su padre, Jorge Wade, en el nido de corrupción que es la Sección 10.
Ahí se fraguó la omisión y el silencio que hoy va camino a los tribunales, la
complicidad con Guadalupe Porras David en sus días en la alcaldía de Minatitlán
y en el trienio que le sucedió, para mantener intocada a la operadora del
fidelismo en el sur. Un acuerdo de impunidad entre Fidel Herrera y el viejo Wade
que hoy explota.
Intocable, también, Noé Hernández, síndico municipal cuya mano no suscribió
decenas de cheques, no avaló cuentas públicas, no aprobó estados financieros de
los que sólo tenían conocimiento Lu-pilla Porras, su tesorera y el equipo
financiero. No lo hizo Noé pero tampoco impidió el robo a las arcas públicas.
Nada hizo el síndico pese a tener el pulso del saqueo y la corrupción, la
simulación financiera que permitía a la alcaldesa disponer de los haberes del
erario y darle destino incierto, presumiblemente a sus cuentas y las de su
padrino político, Fidel, no Flavino Ríos.
Noé Hernández, petrolero, detestado por muchos, al que ni en casa quieren,
potencial candidato a la alcaldía de Minatitlán hoy, tiene un problema legal
mayor. De proceder la denuncia del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz,
reventará en el seno del poder de la Sección 10.
Otro petrolero está en la mira del tesorero Saúl Wade León, alcalde real,
hijo de la reina de los casinos, Reyna León Cheluja, y del vetusto cacique
sindical, Jorge Wade: Leopoldo Torres Hernández, alcalde que sucediera en el
cargo a Lu-pilla Porras David.
Su caso es sui generis. Tuvo todo para denunciar a Lu-pilla Porras, lo pensó,
fue orillado a recular y hoy el denunciado es él.
Vio Leopoldo Torres que la inversión de 46 millones de pesos —30 de Banobras,
18 de Pemex— se esfumó y que del puente sólo colocaron los pilotes, y decidió no
sumarse al atraco. Pero no hizo más.
Sabía que lo construido era un embuste. La construcción del puente Capoacán
era inviable de origen, un gasto inútil, un robo sin pudor, y no le invirtió ni
un peso más, su decisión avalada por Jorge Wade. Si Guadalupe Porras pretendiera
regresar o imponer a su descendencia en la alcaldía, el caso podría revivir.
Hoy Leopoldo Torres, los ex síndicos Noé Hernández y Nicolás Ruiz Rosset, la
misma Lu-pilla Porras, enfrentan una denuncia por daño patrimonial, interpuesta
por el ORFIS.
Y el que atiza el fuego en la prensa y en los tribunales es Saúl Wade,
L’enfant terrible, con ínfulas de jefe de la plaza política, con derecho a vetar
e imponer candidatos, como si la calidad moral fuera algo suyo, como si no
transgrediera la ley, como si no lucrara con el erario, como si no engañara a la
Auditoría Superior de la Federación, como si su imagen tuviera algo pulcro.
Consigna la denuncia que la corrupción en Minatitlán es mayúscula. Dispuso
Lu-pilla Porras del erario cuando ya estaba a punto de irse, de un crédito de
Banobras por 30 millones de pesos y otros 18 millones de recursos aportados por
Petróleos Mexicanos que serían aplicados en la construcción del puente, que
uniría Minatitlán con la isla de Capoacán.
De los 48 millones de pesos no quedó prácticamente nada. Pagó Lu-pilla 46
millones 667 mil pesos a la empresa Secort, compañía que a trasmano pertenece a
su yerno, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, entonces
secretario de Comunicaciones del gobierno fidelista y más tarde alcalde de
Coatzacoalcos. Secort aparece registrada a nombre de Sergio Cortés, secretario
particular de Theurel.
Consta el caso en la carpeta de investigación número 55/2013, en contra de la
ex presidenta municipal de Minatitlán, Guadalupe Porras David, por el daño
causado, y contra el ex alcalde Leopoldo Torres y los ex síndicos Noé Hernández
y Nicolás Ruiz Rosset.
Lleva el caso Juliana del Moral Amador, fiscal cuarta adscrita a la Fiscalía
de Investigaciones Criminales. Se ventila el uso ilegal de los recursos
asignados al contrato CO-PUENTE/CAPOACAN-001/10 para la construcción del puente
Capoacán con longitud de 600 metros lineales en el municipio de Minatitlán.
Parte la investigación de la denuncia interpuesta por el director de Asuntos
Jurídicos y representante del ORFIS, Oscar Ocampo Acosta. Implica el caso a Lu-pilla
Porras por el uso de los recursos, pagar 46 millones en sus últimos días en la
alcaldía a la empresa de su yerno, Marcos Theurel, justificando apenas Secort un
avance de obra del 5 por ciento por 2 millones 89 mil pesos.
Les resultaría responsabilidad a Noé Hernández, Leopoldo Torres y Nicolás
Ruiz por omisión de un deber legal, aunque éste sí reunió evidencia, documentó
el fraude, obtuvo dictámenes periciales y valoraciones técnicas para proceder,
pero encontró resistencia del alcalde y su negativa a proceder por la vía
jurídica.
Lucra Saúl Wade con el cochinero del caso Capoacán. Le da vuelo a la
denuncia, la aterriza en los medios de comunicación cuando en dos años y medio
soslayó el fraude. Ni el alcalde de hojalata, Damián Cheng Barragán, ni él, el
alcalde real, movieron un dedo para traer a cuentas a Lu-pilla Porras. Ahí
también hubo omisión del deber legal.
Hay acción legal a toro pasado. Se da luego que el ORFIS, el mismo que había
exonerado a Guadalupe Porras en las cuentas públicas, en los más de 500 millones
de pesos manejados ilegalmente, en el caso Capoacán, regresa, procede y
denuncia.
Es un hervidero la alcaldía. Flavino Ríos maniobra y mete la mano. Le pega a
Lu-pilla Porras, su ex pupila, la que apenas pudo le mordió la mano, y a los
petroleros, a los Wade, a Noé Hernández, potencial candidato a la presidencia
municipal, en 2017, a Leopoldo Torres por la responsabilidad que le resulte.
Allanaría así el camino de Ricardo Orozco, candidato priista derrotado en la
contienda por la diputación local, el 5 de junio.
Secort —o sea Marcos Theurel— también golpea. Acusa al ayuntamiento de
Leopoldo Torres de usar material de construcción abandonado en el puente
Capoacán para realizar otras obras. Le refutan en la denuncia: cemento y
varillas se los llevó la gente de Minatitlán y Capoacán “ya que no les pagaron
renta de los terrenos que ocuparon para la obra, así que no se tomó de parte de
ningún funcionario, como lo han insinuado”.
L’enfant terrible arreció la campaña mediática cuando el nombre de Guadalupe
Porras David fue incluido en la terna para integrar la Sala Anticorrupción, la
coraza de impunidad fraguada por Javier Duarte, y porque Ciro Félix Porras
bloqueó al ayuntamiento de Minatitlán, desde el Congreso de Veracruz, en la
entrega de recursos federales.
Tipo gris, vilipendiado por todos, Noé Hernández fue laxo con Lu-pilla Porras
por un acuerdo de cúpula. No procedió, no exhibió a la alcaldesa a cambio de que
ella lo apoyara para ser diputado federal.
No es pobre la cantera de políticos en la Sección 10, es paupérrima. Jorge
Wade carece de cartas para jugar la próxima alcaldía. Es Noé Hernández o es Saúl
Wade, que sería tanto como una reelección de facto, pues Héctor Cheng no manda.
Está a las órdenes del tesorero.
Si el PRI veta a Saúl Wade por el repudio social que se ha ganado, Noé sería
el candidato a la alcaldía y L’enfant terrible se mantendría en la tesorería
municipal con su títere a modo.
Cunde la omisión en el ayuntamiento de Minatitlán. Hay incumplimiento del
deber legal en cada acción. Se apresuran a denunciar el caso Capoacán pero
incumplen el acuerdo de la décima sesión de cabildo del 23 de mayo de 2016, en
que por enésima ocasión se mandata a su área jurídica a interponer dos denuncias
por el tema de los basureros de Coatzacoalcos y Cosoleacaque, que constituyen
delito ambiental. Lo acuerdan los ediles pero no se cumple.
Atiza el caso Saúl Wade. Así barre el camino a la alcaldía de Minatitlán.
Deja fuera a Guadalupe Porras, a su hijo Ciro y al ex síndico Nicolás Ruiz
Rosset. No busca justicia. Quiere allanarse el camino, barrer a sus adversarios.
Lo que es sentirse el jefe de plaza.
Certero, el disparo da, sin embargo, en el pie del alcalde real de
Minatitlán. Aquel silencio, aquella omisión, se fraguó en la Sección 10, en el
seno del sindicato petrolero, por acuerdo de Jorge Wade con Fidel Herrera,
protegiendo a Lu-pilla Porras.
Sólo Ruiz Rosset se opuso. Integró el expediente, recabó firmas y cuando
debía proceder legalmente, Wade y Leopoldo Torres dieron marcha atrás.
Juega con fuego Saúl Wade. Lo de él es peor. Mintió a la Auditoría Superior
de la Federación y al ORFIS con la inversión en obras correspondientes a 2015,
en dos rubros de origen federal. Simuló que las obras estaban concluidas y se
embolsó 117 millones de pesos, de acuerdo con un documento suscrito por el ex
director de Obras Públicas, José Luis Benítez Parga, lo que le costó el cargo.
L’enfant es terrible y corrupto.
Mal tirador Saúl Wade. Siempre se dispara en el pie.
Archivo muerto
“La verdad os hará presos”, responde en bíblico Yunes azul a Javier Duarte.
Denuncia el gobernador saliente a su futuro sucesor por enriquecimiento ilícito,
en algo así como la puesta en escena de “El ladrón soy yo pero embarro a los
demás”. Qué vodevil del gordobés. Alí Babá y sus 40 ladrones visitaron la
Fiscalía General de Veracruz. Javier Duarte, acompañado de la runfla
legislativa, diputados federales y locales, Carvallo y Erick Lagos, Mota y Tarek,
Spinoso y Kuri, los súbditos del gabinete, Flavino, Pelegrín, Yolanda Gutiérrez,
Xóchitl y Harry El Sucio, Deantes y Bermúdez el de las 20 empresas, Garrido y
Marcela Aguilera, la rémora Callejas, Chiunti y Tonatiuh. Juntos acumulan más de
mil años en sentencias si se les aplica la ley y todavía lo secundan en su treta
de pedir justicia. Acusa el desgobernador que él sí tiene pruebas de que Miguel
Ángel Yunes Linares se ha enriquecido. Y dice que lo va a demostrar. “La verdad
nos hará libres”, recetaba días antes don Javier con ese aire sacramental que
hasta San Pablo le tendría envidia… “La verdad os hará presos”, le dice con mofa
Yunes Linares. Resume su respuesta a la denuncia penal en su contra por
enriquecimiento ilícito, la nueva patraña del gobernador de Veracruz, en tres
líneas: “La denuncia que presentó Duarte tiene tanto sustento como su
declaración de bienes”; “No podrá impedir el cambio ni evadir la acción de la
justicia”, y “La verdad os hará presos”… Días contados en la CEAPP. Aplaudidora
y cómplice, la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas
sólo sirve al régimen duartista que se extingue. Para eso fue creada. Salvo el
comisionado Jorge Morales Vázquez, los demás, periodistas y burócratas, sólo son
rémoras del patético Javier Duarte. Matan periodistas, agreden y hostigan a
comunicadores, amenazan y siembran pánico los esbirros del gobernador, y no ha
habido un sólo pronunciamiento categórico, una condena, un ya basta hacia el
duartismo. Para eso están ahí, a costa del erario público, percibiendo un
salario inmerecido, convertidos en indignos simuladores que auspician cursos de
autoprotección, talleres de redacción, conferencias y más circo, que en nada
alivian el ambiente de hostilidad hacia el gremio. Si tuvieran medio gramo de
vergüenza, la renuncia sería en masa. Pero es mucho pedir. No conocen la
dignidad. Debe extinguirse la CEAPP y dar paso a un organismo autónomo, crítico,
que exija garantías de seguridad al gobierno de Veracruz y a la Federación,
integrado por periodistas, no por periodistas proclives al poder, serviles a los
mecenas. Se requiere una CEAPP con peso moral para generar condiciones de
seguridad, que proteja en serio, que acompañe y vigile a la autoridad en la
preservación de la integridad de los periodistas. Salvo Jorge Morales, en la
CEAPP actual todo está podrido. Benita González y achichincles debieran devolver
lo cobrado por sus exiguos resultados… Unos días ahí y la sindicatura ya es un
caos. Atiende mal, o no atiende, o carece de estilo, o chorea a la gente. Félix
Molina supone que operar la sindicatura del ayuntamiento de Coatzacoalcos es
similar a fumigar colonias, su labor en campaña, promoviendo la fallida
candidatura de Lu-pilla Félix. Aleja a todos y todos despotrican. De por sí
repudiada, Alejandra Theurel —o Peri Buchanan—, ya no sabe qué hacer. Su nueva
adquisición resultó un fiasco…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
“FUNCIONAMOS VIVOS, NO MUERTOS”, DECÍA RUBÉN ESPINOSA… Y LO MATARON
* El asedio de los esbirros del gobernador * La pista que no quieren
seguir * De la amenaza al exilio * Semanas después, el crimen * La última
entrevista * Javier Duarte: le mienten a la PGR * Iván Hillman deja Conagua *
¿En qué fiesta se perdió July Sheridan? * Cierra elgolfo.info * Se desinfla
Héctor Yunes.
1 de agosto de 2016
Sintió su aliento. Sentía el asedio, la mirada que intimida, el roce físico,
el pecho que golpea al encarar, el riesgo de un levantón. Lo inundó el miedo, el
latigazo que sacude y electriza, el ambiente hostil, amagado y amenazado por el
duartismo, por la mano de los esbirros, por los enviados del gobernador. Y de
ahí partió al exilio. Y semanas después, Rubén Espinosa Becerril fue asesinado.
Va un año y la justicia no llega. Rubén Espinosa murió violentamente,
golpeado, muy golpeado, y acribillado, con el tiro de gracia, en un departamento
de la calle Luz Saviñón, en el edificio marcado con el número 1909, colonia
Narvarte, el 31 de julio de 2015. Con él, la activista social Nadia Vera,
incómodos ambos a Javier Duarte, a su gobierno, a su círculo de poder.
Otras tres mujeres mueren ahí: Milene Virginia Martín, modelo; Yesenia Quiroz
Alfaro, maquillista, y Alejandra Negrete Avilés, doméstica. Para ellas tampoco
hay justicia.
Un año sin que la pista más clara y firme, la más contundente, la que conduce
al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, sea seguida, explorada, robustecida
por el gobierno de la Ciudad de México, Miguel Mancera cómplice, a su cargo la
investigación, sin pasar de la hipótesis de un robo de droga a una de las
mujeres que se hallaba en el departamento, Mile Martín, de origen colombiano.
Supuestamente, a decir de la Procuraduría del DF, Rubén Espinosa y su amiga
Nadia Vera se hallaban en el lugar equivocado, a la hora equivocada. El ataque,
según la Procuraduría de Mancera, no era contra ellos. Murieron por casualidad.
No explora la ruta a Veracruz, el asedio que sufría el fotorreportero,
colaborador de la revista Proceso, Claroscuro y AVC, la amenaza, los amagos, el
hostigamiento de la pandilla duartista, con policías vestidos de matón.
Nadia Vera alertó. Si algo le llegaba a ocurrir el responsable sería Javier
Duarte, dijo en entrevista con Rompeviento TV.
Insólito, Rubén Espinosa también le imputaba al gobernador de Veracruz el
asedio, la amenaza, la intimidación, vigilado por policías vestidos de civil,
sicarios encubiertos, que lo abordaban, lo seguían, lo encaraban, lo provocaban.
Es la voz de Rubén. Acusa, entrevistado por el sitio español Sin Filtros.com,
con frases demoledoras —“en México ser fotoperiodista también es la muerte”—,
usando el instinto para sobrevivir porque “funcionamos más vivos que muertos”.
Hablaba de fotógrafos que viven de sobornos, de compensaciones, información
al gusto de los políticos o empresarios, que laboran en medios que no informan,
que no reflejan la realidad, los textoservidores en medios que no publican lo
que ocurre en Veracruz.
Hablaba el 14 de julio de 2015, dos semanas antes del asesinato. Su relato
camina así:
“Se pueden meter a matarte y nadie va a hacer nada por temor. (En Veracruz)
no hay estado de derecho. Ya basta de mártires y héroes. Hay que ser humanos.
Hay que entender que hay cosas que no puedes componer de la noche a la mañana. Y
funcionamos más vivos que muertos.
“Qué no me pasó en Veracruz. La última, por lo que decidí salirme, fue porque
afuera de mi casa, un martes 7 de junio, iba hacia mi trabajo y una persona se
quedó mirándome. Me fui a trabajar. Regresé como a las 2 de la tarde. Al momento
de salir, como a las 3 de la tarde, había tres tipos. Noté que querían
agredirme. Tenían un taxi prendido. Allá se da mucho el secuestro en este tipo
de vehículos. No los quise voltear a ver por temor.
“Sólo pude ver a un tipo de azul. Él me ve y me señala con la mirada. Me subí
al taxi y avisé a la redacción lo que me había pasado. Caí en la cuenta que era
el mismo tipo que yo había visto en la mañana.
“Salí a Rectoría (de la Universidad Veracruzana). Salimos como a las 7 y
media de la noche. Cada uno agarró su rumbo a sus casas. Venían dos tipos de
frente hacia mí. Sentí su respiración cerca de mí. Sólo moví la cara y no me
dejaba de ver.
“Metros más adelante había otros dos. Uno estaba con un teléfono y el otro me
estaba viendo. Al momento que yo me estaba acercando le avisa con el codo que
venía yo. Me chocaron con el pecho, con el hombro. Yo no hice caso. Seguí mi
camino. Me metí a una tienda de artículos para bebé. Ellos no dejaron de
mirarme. Cruzaron la calle y se metieron en otra.
“Le hablé a una compañera de Veracruz y anuncié que me salía al siguiente
día. Pero no lo hice al otro día por los mismos protocolos de seguridad para
evitar que alguien estuviera en la central. Y que algo me pudiera suceder. Salí
después”.
Refiere otro evento, directa la intimidación, la sentencia:
“Ya lo habían hecho. Ya me habían amenazado. En el desfile de un 20 de
noviembre, llega una estudiante y me dice: oye eres de un medio de comunicación,
es que la policía está golpeando a mis compañeros en el hotel, arriba. No me
metí. Esperé en la entrada. Vi que la policía los iba sacando; la policía pero
también iban civiles, sacando a los estudiantes. Seguí tomando las fotografías.
Sí se detuvieron un poco los policías en la agresión cuando me vieron”.
Y alude a lo que hoy es la pista hacia Javier Duarte:
“Al momento de salir del hotel llegó uno, de Ayudantía del Gobierno de
Veracruz. Me agarró por el cuello y me dijo que dejara de tomar fotografías si
no quería terminar como la compañera Regina Martínez. Me dijo la gente de
gobierno”.
Regina Martínez fue asesinada el 28 de abril de 2012, en su casa, en Xalapa,
golpeada y estrangulada. Era corresponsal de Proceso en Veracruz, crítica,
indoblegable, íntegra.
Retrataba al Veracruz desigual, socialmente avasallado, dominado por la
pobreza, su gobierno, su gobernador, el ex, Javier Duarte y Fidel Herrera,
trepados en el poder y sumergidos en la corrupción.
Y la amenaza proviene de un elemento de la Ayudantía de Javier Duarte, su
escolta.
No dejó Rubén de tomar fotografías. No lo hizo. Al contrario, le subió el
tono, lo crítico, la denuncia implícita, irritando al gobernador y a sus 40
ladrones.
Crítico con la lente, su ojo a la caza de la mejor toma, fue igual con la
denuncia por los crímenes de periodistas, el clima de miedo generado por el
gobierno de Veracruz, la imposibilidad de trabajar, por las agresiones y la
represión.
No se metía con el narco. No era fotógrafo de nota policíaca. Captaba al
político, la desigualdad social, la injusticia, al indigente y al pobre, al que
se ha quedado sin nada.
Marchaba por las calles, protestaba, alzaba la voz, soportaba metralla y
volvía a protestar. Con Noé Zavaleta, hoy corresponsal de Proceso, y Norma
Trujillo, reportera de La Jornada Veracruz, se les ve en un video en el panteón.
Llevan flores a la tumba de Regis. Hablan con pesar, tristísimo el gesto,
tristísimo el tono. Quién lo iba a pensar: Rubén Espinosa hoy ya no está.
Va un año y sus amigos, compañeros de batalla, hablan del Rubén desconocido,
sus pobrezas, su alegría, el ánimo que no decaía, la intransigencia en el
reclamo de justicia para los periodistas caídos, la exigencia de que se
garanticen las condiciones para informar y que Veracruz deje de ser el peor
escenario para el periodismo crítico.
Recogen el Colectivo Voz Alterna y AVC el testimonio de quienes conocieron,
trataron, aprendieron de Rubén Espinosa la tenacidad y el compromiso, el valor
de la verdad.
De Rubén Espinosa dice Marcela Turati, reportera de Proceso:
“Queremos que el gobernador saliente se lleve en la conciencia los asesinatos
y desapariciones de Rubén, Regina, Goyo, Anabel, Juan, Armando, Moisés, Octavio,
Sergio, Miguel, Víctor Manuel, Guillermo, Gabriel, Esteban, Ana Irasema,
Yolanda, Misael, Miguel Ángel, Noel, Pedro, Evaristo, Cecilio y Gabriel Manuel.
¿Más evidencia? Javier Duarte está implicado en el crimen de Rubén. Lo
reprimieron sus esbirros. Lo amenazó un integrante de la Ayudantía. Le dijo que
le bajara o le pasaría lo mismo que a Regina Martínez. Y como a ella, a Rubén le
arrancaron la vida.
¿Más evidencia? Fue asediado por policías vestidos de civil, matones o
sicarios que llegaban a hostigar, que se apostaban a las puertas de hogar, que
lo seguían, que pasaban a centímetros. Por eso decía que llegó a sentir su
respiración. Que lo chocaban con el pecho y con el hombro, en plan provocador.
¿Más evidencia? Forzaron su exilio y al DF lo fueron a buscar. Un día un tipo
lo identificó en un restaurant. Le dijo que era el periodista que había huido de
Veracruz. Su suerte estaba echada.
Días después Rubén Espinosa fue asesinado.
Archivo muerto
Indaga ya la PGR quién y por qué fue falseada la información sobre la red de
prestanombres de Javier Duarte. Indaga en la Dirección de Catastro, a Domingo
Yorio, a la red de cómplices del gobernador de Veracruz. Ocultaron información a
la PGR cuando ya existe evidencia de que los bienes del gordobés y su parentela
abundan, su monto es escandaloso y su origen es incierto. Catastro, según
información del periódico Reforma, ocultó datos clave, que es tanto como ocultar
la realidad, documentadas las mansiones, los departamentos, la fortuna que no
procede del trabajo y el esfuerzo. Simultáneamente, la PGR también indaga quién
filtra información a Reforma, más para simular que la justicia es pareja que
para frenar la embestida que tiene a Javier Duarte camino a la cárcel… Palo a
Iván Hillman, removido de Conagua Golfo Centro. Se va el ex alcalde de
Coatzacoalcos, señalado por ineficiencia y por transa, sin justificar mil 500
millones de pesos, por irregularidades en los programas Apazu y Prossapys, por
el desastre administrativo que caracterizó su gestión, por afectar al personal
de base y generar un conflicto laboral, por las obras infladas, asignadas a un
pull de contratistas favorito, por propiciar que Veracruz fuera vetado,
convertido en “entidad inelegible”, sin derecho a obras de agua, drenaje y
alcantarillado, deja la Conagua en el mayor de los escándalos. Tácitamente lo
anticipó Manuel Sánchez Giles, asesor de la Comisión de Agua Potable y
Saneamiento en la Cámara de diputados, al develar el cochinero ivanista. Se va,
presuntamente, a Tabasco. Lo releva Marco Antonio Parra Cota, ex coordinador del
Plan Hídrico Integral de Tabasco, acusado de lucrar con las inundaciones al
asignar de manera discrecional y para sus amigos infinidad de contratos de obra.
O sea, se va uno, Iván El Terrible, bajo sospecha de peculado, y llega otro,
Parra Cota, señalado por actos de corrupción… ¿En qué fiesta se perdió July
Sheridan? De todos los diputados electos de Morena, la que no salió en la
fotografía fue Miriam Judith González Sheridan, futura legisladora por
Minatitlán. En la célebre foto estaba el cuasi coordinador de la fracción
parlamentaria, Amado Cruz Malpica, las dos diputadas del sur, Eva Cadena y Rocío
Pérez, y Daniela Griego, quien arrasara en la elección por Xalapa Urbano, los
del centro y los pulirás. ¿Y July Sheridan? No se sabe. Apenas supo que su
triunfo fue validado en tribunales, le afloró la soberbia, usó su habitual
lenguaje procaz y amenazó con iniciar el festejo. Sabrá si ahí se perdió pero en
la foto de la fracción morenista no estuvo… Cero y van tres. Cierra elgolfo.info,
el portal de Othón González, vival del fidelismo que de la nada armó una
fortuna, tan inexplicable como inmoral. Cierra operaciones como ya lo han hecho
Marcha y Radiover, éste de Juan Antonio Nemi Dib, ex secretario de Salud y hoy
secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública. Con su portal,
Othón González lucró sin freno, obteniendo contratos amañados, denunciados por
Fausto Fernández Ponte, una de las glorias del periodismo veracruzano, oriundo
de Coatzacoalcos, corresponsal de guerra de Excélsior, corresponsal en Naciones
Unidas, fundador de Política, en Xalapa, junto con Ángel Leodegario Gutiérrez
Castellanos, y autor de Asimetrías, una de las columnas más sólidas y respetadas
del periodismo nacional, publicada en El Financiero. Sin tapujos, Fausto
Fernández exhibió a Othón González por abusivo y mentecato, por usar su nombre
para medrar, por sorprender incautos. Sale de operaciones elgolfo.info cuando el
fidelismo se extingue y el duartismo que tantos millones le dio se encamina a su
cita con la ley, cuando se aproxima el tiempo de rendir cuentas, cuando la
justicia se asoma y cuando muchos de los peones del ex gobernador Fidel Herrera
Beltrán terminarán en prisión… Por la puesta trasera se va Héctor Yunes. Cesa el
pataleo. Vuelve al Senado tras el fracaso electoral del 5 de junio, aporreado
pese al operativo de fraude, el voto coaccionado, el uso de los programas
sociales para que los beneficiarios apuntalaran al PRI. Vuelve con la vergüenza
a cuestas, simulando que aún es alguien en el contexto político, hecho trizas
pues su partido, el PRI, por sí solo apenas si alcanzó los 600 mil votos, y eso
que sus votos son fraudulentos. Regresa al Senado entre el ridículo y la mofa de
los veracruzanos, primero esgrimiendo que esto no se acaba hasta que se acaba,
sin percatarse que el juego ya había acabado; luego exigiendo que su primo y
rival de contienda, Miguel Ángel Yunes Linares, le ofreciera una disculpa por
agravios a la familia —lo de los parientes disfrazados de policías del IPAX lo
mató, pero es de mi autoría, de nadie más—; exhibido por las conversaciones en
que Pancho Colorado, preso en Estados unidos por lavar dinero a Los Zetas,
menciona a su hijo que le lleven las “hieleras” y el dinero al senador;
recorriendo Veracruz, hablando, entregando obras, en una abierta traición a Pepe
Yunes porque en el acuerdo de los ochos años, dijo Héctor, no estaba contemplado
el porrazo de la derrota, y finalmente la exigencia de renuncia al gobernador
como si esa debacle la hubiera provocado quien siempre dijo que “Javier Duarte
es mi jefe político”. Regresa al Senado sin nada, vacías las manos, marcado por
el fracaso, sepultado por el ridículo, siendo el primer priista que en Veracruz
pierde una gubernatura…
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