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INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

LA FUERZA “ANTISECUESTRO”, BAJO SOSPECHA

* Incrementa los secuestros * Tecnología de punta para nada * La “mantarraya”, sin resultados * Christian, con 12 años, secuestrado * El coordinador novato del PAN * Sergio Hernández, de la mano de Mancha * Periodista en riesgo en Hidalgotitlán * APEC y el intento de boicot al libro de Noé Zavaleta * No inaugurará Javier Duarte el Túnel Sumergido.

31 de agosto de 2016

Irrefrenable, el secuestro es devastador. Destroza a la víctima y a su círculo íntimo. Infunde miedo y roba el alma. Y crece exponencialmente donde el Estado dice atacarlo y cercarlo, donde las unidades antisecuestro suponen que lo han de combatir. O simulan combatir.

Christian abordó el auto. Inició su marcha, su mamá al volante. Viró en la esquina y en un instante todo cambió. Otro vehículo le cerró el paso. Descendió un comando armado, apuntando, ordenando. Abrió la puerta y tomó al niño. Y emprendió la huida.

Christian sólo tiene 12 años. Estudia su último grado de primaria en el colegio John Sparks, en Coatzacoalcos. Su mirada trasluce paz.

Mañana para olvidar, la del martes 30. Día en que su vida cambió. Día de llanto en su hogar, de asombro y coraje en la sociedad, ira desbordada, incredulidad, reclamo, pena y pesar.

Se llama Christian y hoy es estadística. Es uno más en la larga lista de secuestros que sacuden a Veracruz, interminable el plagio, el levantón, la industria del miedo que conduce al dinero ajeno.

Su incidencia es brutal. Sus cifras, mayores de lo que se reconocen, palidecen ante la realidad incontenible. Sus cifras no son reales. Los reportes oficiales registran casos de secuestro que si acaso representan el 10 o 20 por ciento de los que realmente llegan a ocurrir.

Así sucede en el sur de Veracruz, agobiado por la privación ilegal de la libertad y el comercio de la vida.

Paradójicamente, donde se instala la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS), la fuerza “antisecuestro” del régimen duartista, crece el delito, los levantones.

Nada es casual, dicen los insiders del aparato de seguridad, quienes conocen al monstruo desde sus entrañas.

De acuerdo con un reporte entregado a INFORME ROJO, la llegada de la UECS a Coatzacoalcos fue el detonante de los secuestros. Lejos de disminuir, crecieron.

Parte de la instalación de la UECS y la revelación de su sofisticado equipo, el 30 de marzo de 2015. Ocupa una vivienda en una colonia cercana al centro de la ciudad, cuestionada en un principio porque tras la inauguración, mantuvo puertas cerradas y cero personal hasta que un periodicazo (Diario del Istmo) los obligó a trabajar.

Mascarada superlativa la de Javier Duarte y su “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, que atrajo a lo más granado de la lucha contra el secuestro en México. Con ellos el entonces zar antisecuestro federal, Renato Sales Heredia, hoy comisionado de Nacional de Seguridad; de Causa en Común, María Elena Morera, hoy feroz crítica del gobernador de Veracruz; de México S.O.S., Orlando Camacho Macenta; de México Unido Contra la Delincuencia, Carlos Mendoza Mora; de Alto al Secuestro, Laura Trejo Muñoz; al fiscal general de Tabasco, Fernando Valenzuela Pernas; al alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, y a las diputadas federal y local, Patricia Peña y Mónica Robles.

Aplauso, foto y engaño.

Vieron la joya de la corona que el Cártel de Duarte exhibía como el antídoto al secuestro: “la mantarraya”, un equipo de rastreo de llamadas telefónicas y de teléfonos aún estando apagados o sin batería.

Refieren los insiders a INFORME ROJO:

“Lo que más llamaba la atención no era el lugar físico, ni los ‘especialistas’ (que nunca nos presentaron) y mucho menos las camionetas Lobo blancas, sin placas, que le dejaron como patrullas, o el taxi a las afueras en el que operaban para hacer trabajos de ‘inteligencia’.

“Lo que más llamó la atención fue un equipo denominado “La mantarraya”, valuado en más de 5 millones de dólares (existen equipos desde los 250 mil dólares hasta los 10 millones de dólares), un equipo que utilizan agencias de inteligencia como la CIA el FBI, que tiene la función de rastrear con margen milimétrico la ubicación de un equipo (teléfono) celular o fijo de donde se realiza una llamada telefónica, que puede intervenir varias líneas telefónicas a la vez, que incluso cuando el equipo no tiene pila puede ubicar el mismo.

“Este tipo de tecnología que se observa en las películas de Hollywood, es el mismo que ha permitido erradicar prácticamente a cero los secuestros en EU.

“Provocó asombro. Todos nos quedamos anonadados, físicamente el equipo cabe en un portafolio de tamaño doble a uno convencional, es completamente móvil. Entre otras cosas presentaron también equipo de radio comunicación, armas, etc”.

Insólito que 5 millones de dólares sirvan para nada. Uno que otro secuestro es esclarecido.

5 millones de dólares rumbo a la basura. Plagian a la gente, levantan y provocan miedo, luto en decenas de hogares y sólo regresan con vida, a veces mutilados, quienes tienen recursos para el pago de rescate.

Insólito, también, que donde debiera aminorar el secuestro, se incremente. Es como si la Unidad Antisecuestro fuera el motor del plagio, sin olvidar cuantos cientos de miles corren y no regresan en el proceso de negociación con los captores.

Agregan los insiders:

“Lo interesante no sólo es eso, sino que casualmente donde se instalaron estas unidades especializadas (UECS), la cifra de secuestros empezó a aumentar de manera sumamente preocupante. Las familias víctimas de un secuestrado eran —y siguen siendo— abordadas por personas que se ‘enteraban’ mediante (supuestos) trabajos de inteligencia de que la delincuencia tenía privada de su libertad a su familiar, y resultaban ser de la UECS.

O sea, sin haber denuncia, sin que el caso hubiera sido llevado a la UECS, ya era conocido por la fuerza antisecuestro.

“Las primeras veces —dicen los insiders— se presentaban físicamente (los primeros casos registrados). Después solo brindaban la asesoría vía telefónica, es decir ya no tocaban a la puerta; sólo por llamada avisaban que ya se habían enterado de los casos.

“La primer instrucción que dan es cortar toda comunicación con el mundo exterior y la primicia es negociar con los secuestradores y determinar el pago de rescate acordado lo antes posible. Si piden un millón de pesos, el rescate salía entre 400 y 700 mil pesos; si la cifra inicial era de 10 millones de pesos, el rescate estaba entre 500 mil y lo que se dejara la familia. Muchas de las víctimas dejaron aparte de dinero, autos o escrituras.

Compra libertad la UECS a alto costo, dice el reporte a INFORME ROJO:

“El secuestro representa el arte de la negociación, lleva tiempo y por lo regular los especialistas en negociación tienen que sacar un rescate entre el uno y 5 por ciento de lo que se pide en cifra inicial.

“Para ello existen protocolos de actuaciones específicas. El pago total de un rescate nunca significará necesariamente que la víctima sea devuelta. Son principios básicos de negociación.

“Aunado a la negociación la tecnología no debe parar de usarse. Un secuestrador que no es detenido en flagrancia muy difícilmente purgará una condena como lo marca el Código de Procedimientos Penales. Para eso es la tecnología.

“Negociación e inteligencia es la base”.

Un segundo reporte es el del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) que ubica a Veracruz en el segundo lugar nacional en secuestro con 62 casos en el primer semestre de 2016, sólo superado por el Estado de México, desplazando a Tamaulipas.

Entre Coatzacoalcos y Minatitlán suman el 30.64 por ciento de los casos de secuestro en Veracruz, según el SNSP.

Otro reporte contrasta las cifras oficiales sobre secuestro en el sur de Veracruz con las del Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos, que recupera información hemerográfica y de fuentes alternas al gobierno. La diferencia es abismal.

Durante 2015, el gobierno de Veracruz reportó 12 secuestros; el Observatorio Ciudadano 48.

En cifras oficiales, Minatitlán tuvo 5 casos, mientras que Acayucan 3, Cosoleacaque 3 y Coatzacoalcos uno.

El reporte del OCC para 2015, refiere que Acayucan fue el municipio con mayor incidencia, con 15. Le sigue Minatitlán con 14. Coatzacoalcos tuvo 11.

En el primer semestre de 2016, oficialmente el gobierno de Veracruz dice que se registraron 19 secuestros. El OCC documentó 123.

O sea, en de enero a junio de 2016 se triplicó el número de secuestros respecto a todo lo observado en los 12 meses de 2015.

A detalle, el reporte de 2016, según el gobierno de Veracruz, señala que Coatzacoalcos tuvo 10 casos, Minatitlán 6, Cosoleacaque 2 y Acayucan uno.

En cambio el OCC precisa: Coatzacoalcos 51, Minatitlán 41, Acayucan 14, Nanchital 6, Cosolacaque 5, Las Choapas 5 y Agua Dulce uno.

Doblemente pavoroso que sea Coatzacoalcos la sede de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro y y hoy registre el mayor número de secuestros en el sur de Veracruz.

Así pues, la fuerza “antisecuestro” se mueve bajo sospecha.

Archivo muerto

Vapuleado llega Sergio Hernández a la coordinación de la fracción panista en el Congreso de Veracruz. Le cuestionan que se haya fosilizado en la carrera de Derecho, que tenga casi 30 años y aún no concluya sus estudios, que sea un dirigente de medio pelo, que hasta los mismos panistas se pregunten de qué fogón lo sacaron. Hechura de Jesús Mancha, el líder estatal del PAN, llega como diputado plurinominal, cómodamente instalado en el tren de los que aún perdiendo ganan. Asumirá el liderazgo de su bancada, primerizos muchos, colmilludos otros, para negociar con priistas y con Morena, las otras fuerzas que conforman el Congreso de Veracruz. Dilema, pues, para el novato coordinador que si no opera bien, verá al PRI y Morena juntos y llevando a la debacle al PAN. Alguien dijo que habría que darle el poder a los jóvenes. Fue Fidel Herrera y así proyecto a Javier Duarte, a Carolina Gudiño, a Erick Lagos, a Jorge Carvallo, al Pato de Tuxpan Alberto Silva. Y acabaron con Veracruz… Insultado y vejado, Nicolás Abad Castillejos lidia con un alcalde represor. Sus críticas periodísticas irritan al edil de Hidalgotitlán, Octavio Omar Castillejos, que lo increpa y agravia, le mienta la madre y lo amenaza. Le envía a su policía infame. Lo someten queriendo saber si grabó la conversación en que el presidente municipal se desborda y raya en los límites de la represión o algo más. Ocurrió el sainete tiempo atrás, el 30 de junio, pero no lo quiso dimensionar. Hoy pide ayuda, que se divulgue su caso, que se conozcan los alcances de un alcalde que usa el poder para enfrentar a sus críticos. No vaya a ser que Nicolás Abad se convierta en el periodista número 20 en morir violentamente en la era Javier Duarte… ¿Quiénes son esos directivos de la APEC que fraguaron un boicot al libro del periodista Noé Zavaleta? Horas antes de la presentación del libro “El Infierno de Javier Duarte, Crónicas de un Gobierno Fatídico”, la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos no definía si auspiciaría el evento, celebrado finalmente en la USBI de la Universidad Veracruzana en el puerto sureño, el sábado 20. Aún así, con APEC o sin APEC, la presentación se habría de realizar, ahí su dirigente, Victoria Rasgado… Se quedó con las ganas Javier Duarte. El túnel sumergido de Coatzacoalcos será concluido y entregado en 2017. Ya se mueven los capitales de Carlos Slim, el ex hombre más rico del mundo, y este martes 30 se realizó el primer recorrido en vehículo entre Coatzacoalcos y Villa Allende, en cuestión de 8 minutos. No está concluido. Le faltan acabados. Se observan filtraciones y óxido en paredes. No lo inaugurará Javier Duarte, como había prometido. Queda la estela de corrupción intocada e impune, el saqueo, los miles de millones de pesos que terminaron en manos de funcionarios y contratistas ladrones…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

JOSÉ ANTONIO MANSUR: MIEDO A LA CÁRCEL

* Burda maniobra con Moisés Mansur * Admite el socio la fechoría * Exige Miyuli desaforar a diputados vinculados a JDO * Debe avergonzar a servidores públicos la inseguridad: Pepe Yunes * García Alonso quiere infiltrar al yunismo * La evidencia contra Sosa Franco * Su afiliación al Movimiento Territorial.

29 de agosto de 2016

Cínico y burdo, Javier Duarte niega ser rico. Son millonarios sus amigos, socios y parientes. Y uno de ellos, Moisés Mansur Cysneiros, su otro yo, lo hace heredero de su fortuna, sus bienes y su dinero. Así el descaro.

De kinder, la maniobra da cuenta de la pequeñez mental de gobernador de Veracruz y el grado de complicidad, implicada la pandilla de los años mozos en el saqueo y el encubrimiento, la red de los que se alquilan para difuminar el robo a Veracruz.

Queda al desnudo que Javier Duarte es tramposo y mañoso cuando el diario Reforma evidenció —viernes 26— el esquema en que se mueve el gobernador de Veracruz y sus testaferros, acumulando riqueza éstos y detentándola a trasmano el gordobés.

Según el instrumento notarial 31,738, inscrito en el libro 1,178 del Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México, Moisés Mansur heredó a Javier Duarte un edificio en Prado Norte 135, en Lomas de Chapultepec; una oficina en Campos Elíseos 71-B, en la exclusiva colonia Polanco —sólo para adinerados—, y un local en Plaza Centro, en la calle de Masaryk.

Pasó por la fe del notario número 44 de Huixquilucan, Estado de México, Alejandro Eugenio Pérez Teuffer Fournier, el 28 de septiembre de 2006. En ese entonces Javier Duarte era secretario de Finanzas del gobierno de Fidel Herrera Beltrán.

Olía el dinero y perdía la razón. Tejía desde entonces su red voraz, sin reparo y sin escrúpulo, ávidos el financiero de la fidelidad y su runfla de la Ibero de ir disponiendo de los recursos que generara la recaudación local y lo que llegara a través de las partidas de origen federal.

Y así lo hicieron hasta que Veracruz reventó.

Diez años después brota pus en la piel del engendro duartista, Mansur Cysneiros el amigo que le hereda depa, oficina y local en zonas de lujo en el ex DF, el centro de operaciones de la pandilla que roba de cuerpo presente y vía esposas, suegra, hermanos, asaltantes todos de los dineros de Veracruz.

Categórica, la primera cláusula del testamento dice:

“Instituye como heredero al señor Javier Duarte de Ochoa. Para efecto de que el heredero instituido en el párrafo anterior repudiare su herencia o no pudiere heredar, la parte que a él debió haberle correspondido pasará a los hijos que dejare legalmente reconocidos proindiviso y por partes…”.

Como testigo de la herencia a favor de Javier Duarte firma José Antonio Bandín Ruiz, tercer acusado ante la Procuraduría General de la República por el ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares. Hasta 2013, el testamento de Moisés Mansur a favor del gobernador de Veracruz se mantenía en sus términos originales.

Mansur y Bandín son clave. Mansur ostenta el mega rancho de Javier Duarte en Valle de Bravo, con alberca y enfermería para caballos, pero también es socio de Bandín en diversos consorcios y controladoras financieras que operan desde el edifico de Prado Norte 135, el que Mansur le heredó en 2006 a su amigo, el gobernador de Veracruz.

Así lo plantea la denuncia interpuesta por Yunes Linares ante la PGR. Dichos consorcios sirven para adquirir propiedades en diversos lugares, en México, Estados Unidos y España.

Señala la denuncia las siguientes empresas, que investiga la PGR: Inmobiliaria Cartujano, Controladora Prado Norte, Grupo Boydar y Sociedad Valkany, todas ellas operando desde las oficinas de Prado Norte 135.

También investiga el Servicio de Administración Tributaria a Mansur, Bandín, Javier Duarte, sus familiares, socios, amigos, una red de 44 prestanombres con los que habrían desviado más de 3 mil millones de las arcas del gobierno de Veracruz.

En la mira del SAT y la PGR está Mónica Babayan Canal, esposa de Bandín. Nada más se les cuentan 26 empresas en Texas, entre Austin y Houston, implicada también la familia de la señora.

Lo burdo salta y asombra, no porque tejer una red de prestanombres sea una genialidad sino porque se requiere ser extremadamente bruto para diseñar una estrategia tan inverosímil como la de la herencia que proviene del amigo que de no tener de pronto se volvió un potentado.

Moisés Mansur, en 2006, tenía 30 años de edad y Javier Duarte 33. O sea, el amigo joven le hereda al amigo mayor y no a sus familiares más cercanos, a sus afectos, a su entorno y a sus cariños.

Agrégase a la maniobra otro elemento: firma como testigo de la “herencia” José Antonio Bandín Ruiz, amigo de ambos desde los días de juventud, cuando el bolillo sabía a pastel y llevarse a la novia al depa de un tal Fernando era como hospedarla en el Meliá.

Bandín, el rejoneador, condiscípulo de medio pelo, que de rentar depa de una recámara terminó con casa en Tecamachalco y hasta a la suegra Ludi Canal le tocó mansión en Woodlands y empresas como Shallowfor PL, LLC, donde lleva como socios a Juan I. y Mónica Babayan, esposa del duartista, está acusado también por Yunes azul del saqueo a las arcas, de la compra de viviendas en Texas, y de la creación de consorcios financieros que se nutren de los dineros de Veracruz.

O sea, puro pillastre que de vivir con una mano adelante y otra en el rabo, se constituyeron en el ideal para el hampón de palacio que les extrajo lo peor de su ADN, viendo que eran lo que requería para perpetrar el asalto al tesoro veracruzano.

Su historia es superlativamente mejor que Yago o Las Infames con tintes románticos: Mansur Cysneiros y su episodio con la sobrina del magnate Carlos Peralta, y Bandín, el rejoneador cuya cercanía con Paulina Romero, hija del repudiado líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, lo movió a obsequiarle un caballo de fina estampa.

Millonetas bajo sospecha, Mansur y Bandín, el que heredara a Javier Duarte y el que suscribió como testigo de esa herencia, están implicados en las denuncias que interpuso Yunes Linares ante la Procuraduría General de la República por el saqueo al gobierno de Veracruz, y las que fincara en el área fiscal por lavado de dinero y evasión.

Un día después —sábado 27—, ocurrió lo insólito. Moisés Mansur confirmó la veracidad de la escritura y su dadivoso gesto al amigo Javier.

Lo que dijo es la aceptación de que la red de prestanombres existe. Precisó que designó a Javier Duarte y a su esposa Karime Macías Tubilla en su testamento por ser el gobernador de Veracruz uno de sus amigos más allegados.

De acuerdo con Moisés Mansur, Javier Duarte desconocía que era el heredero de los tres inmuebles. Dijo también que en 2010, cuatro años después de elaborar aquel testamento, lo sustituyó por otro, el cual lo adecuó más a su entorno familiar. No precisó si en el nuevo testamento ya no aparece el gobernador. Ajá.

Y asegura que goza de buena salud por si alguien piensa que su muerte se precipitaría para que Javier Duarte entrara en posesión de los bienes.

Han de suponer Mansur y el mismo gobernador que los veracruzanos son idiotas para tragarse semejante cuento. “No, los idiotas son ellos”, le responde la presidenta de la organización Causa en Común, María Elena Morera.

Reforma, al revelar la existencia del testamento, y Mansur al darle veracidad y pretender justificar la herencia de los bienes a favor de Javier Duarte, van acreditando la figura del prestanombre.

Es la treta al desnudo. Entre los ladrones de cuello blanco se usa el poder notarial subrepticio, el contrato privado, el testamento para evitar la traición. Son los documentos de que se vale Javier Duarte para asegurar que sus prestanombres no lo dejen en la calle. Y así, lo imposible de probar está a la vista.

Mansur y Bandín son señalados por el ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes, de ser dueños de propiedades en Woodlands, exclusivo fraccionamiento residencial en Houston, Texas.

Pero dice Javier Duarte que él no es rico. Ricos, sus amigos, sus socios y sus parientes.

Así de burdo y así de cínico el gobernador.

Habemus prestanombres. Gracias Mansur.

Archivo muerto

Una más del ex “presunto” gobernador electo. Exige Miguel Ángel Yunes Linares que diputados que sirvieron de prestanombres a Javier Duarte sean desaforados y enjuiciados, que la PGR actúe con base en las denuncias radicadas en la dependencia federal. Dice que son cuatro legisladores del PRI y uno del Partido Verde. “Tejieron una red de complicidades que yo mismo denuncié (…), hoy es demostrada y exhibida como elemento jurídico de pruebas para que se proceda contra Duarte y quien resulte responsable junto con él”, apuntó y expresó que el presidente Enrique Peña Nieto debe intervenir en Veracruz ante lo que tildó de “vinculación delictiva demostrada”. Son cuatro del PRI y uno del satélite verde. Hay evidencia de su condición de prestanombres, implicados en la suciedad de Javier Duarte, en la debacle moral del desgobernador… Otro Yunes, José Francisco, expresa que la inseguridad en el sur de Veracruz es tan grave “que nos debe preocupar a la gente y avergonzar a los servidores públicos”. Y advierte que quienes han tenido en sus manos la seguridad no han cumplido con la principal misión de todo gobierno, que es garantizar y salvaguardar la integridad de los veracruzanos. Alarmantes son los datos que atesora el senador veracruzano, las cifras que se manejan en la cumbre de poder, que requieren la intervención del gobierno federal a la voz de ya, con Gendarmería o sin ella. Habló Yunes Zorrilla en la inauguración la sede de la CTM regional, en Coatzacoalcos, invitado por el líder de la organización, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara. En corto, escuchó del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol un diagnóstico pavoroso de la seguridad y violencia… Vetado en el círculo yunista, Roberto García Alonso supone que el PRD le servirá para insertarse en el próximo gobierno de Veracruz. Le quema incienso a Rogelio Franco, líder estatal, simula que el sistema que se va le provoca urticaria. Sábese de sus ligas con Guadalupe Porras David, ex alcaldesa de Minatitlán, fidelista a ultranza. Sábese de los días en que sirvió a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— desde la Secretaría de Gobierno, en el fidelismo municipal, con Lu-pilla Félix como primera dama. Recuérdense sus días porriles en la preparatoria Oficial B, aledaña a la Secundaria Moisés Sáenz, amedrentando maestros porque así lo exigía una facción de los docentes —nada decentes—, jefaturada por Iris Rojas Cabrera, a la postre regidora del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Presente también la mascarada de candidatura independiente a la diputación federal, donde Roberto García Alonso presentó alrededor de 10 mil firmas para su registro y obtuvo apenas mil 340 votos el día de la elección. Y qué decir de su afán por dirigir golpizas contra reporteros, por lo que aún enfrenta una denuncia en la Fiscalía Regional. Buen prospecto para que Rogelio Franco lo acerque al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, quien conoce el historial de García Alonso en toda su dimensión… Número de afiliación: 1420. Organización: Movimiento Territorial del PRI. Nombre: José Luis Sosa Franco. Origen: panista. Ambición: ser candidato a la presidencia municipal de Coatzacoalcos por el PAN. Opción: negociar y ser regidor en el próximo cabildo. Plan B: de no obtener nada, respaldar a los candidatos del PRI. Evidencia pura, el documento circula ya en medios panistas, acreditando que Sosa Franco incurrió en violación a los estatutos del Partido Acción Nacional, al vincularse al MT, en la órbita de su líder estatal, Víctor Rodríguez Gallegos. Hay más…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

JAVIER DUARTE: HEREDERO DEL PRESTANOMBRE

* Burda maniobra con Moisés Mansur * Admite el socio la fechoría * Exige Miyuli desaforar a diputados vinculados a JDO * Debe avergonzar a servidores públicos la inseguridad: Pepe Yunes * García Alonso quiere infiltrar al yunismo * La evidencia contra Sosa Franco * Su afiliación al Movimiento Territorial.

29 de agosto de 2016

Cínico y burdo, Javier Duarte niega ser rico. Son millonarios sus amigos, socios y parientes. Y uno de ellos, Moisés Mansur Cysneiros, su otro yo, lo hace heredero de su fortuna, sus bienes y su dinero. Así el descaro.

De kinder, la maniobra da cuenta de la pequeñez mental de gobernador de Veracruz y el grado de complicidad, implicada la pandilla de los años mozos en el saqueo y el encubrimiento, la red de los que se alquilan para difuminar el robo a Veracruz.

Queda al desnudo que Javier Duarte es tramposo y mañoso cuando el diario Reforma evidenció —viernes 26— el esquema en que se mueve el gobernador de Veracruz y sus testaferros, acumulando riqueza éstos y detentándola a trasmano el gordobés.

Según el instrumento notarial 31,738, inscrito en el libro 1,178 del Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México, Moisés Mansur heredó a Javier Duarte un edificio en Prado Norte 135, en Lomas de Chapultepec; una oficina en Campos Elíseos 71-B, en la exclusiva colonia Polanco —sólo para adinerados—, y un local en Plaza Centro, en la calle de Masaryk.

Pasó por la fe del notario número 44 de Huixquilucan, Estado de México, Alejandro Eugenio Pérez Teuffer Fournier, el 28 de septiembre de 2006. En ese entonces Javier Duarte era secretario de Finanzas del gobierno de Fidel Herrera Beltrán.

Olía el dinero y perdía la razón. Tejía desde entonces su red voraz, sin reparo y sin escrúpulo, ávidos el financiero de la fidelidad y su runfla de la Ibero de ir disponiendo de los recursos que generara la recaudación local y lo que llegara a través de las partidas de origen federal.

Y así lo hicieron hasta que Veracruz reventó.

Diez años después brota pus en la piel del engendro duartista, Mansur Cysneiros el amigo que le hereda depa, oficina y local en zonas de lujo en el ex DF, el centro de operaciones de la pandilla que roba de cuerpo presente y vía esposas, suegra, hermanos, asaltantes todos de los dineros de Veracruz.

Categórica, la primera cláusula del testamento dice:

“Instituye como heredero al señor Javier Duarte de Ochoa. Para efecto de que el heredero instituido en el párrafo anterior repudiare su herencia o no pudiere heredar, la parte que a él debió haberle correspondido pasará a los hijos que dejare legalmente reconocidos proindiviso y por partes…”.

Como testigo de la herencia a favor de Javier Duarte firma José Antonio Bandín Ruiz, tercer acusado ante la Procuraduría General de la República por el ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares. Hasta 2013, el testamento de Moisés Mansur a favor del gobernador de Veracruz se mantenía en sus términos originales.

Mansur y Bandín son clave. Mansur ostenta el mega rancho de Javier Duarte en Valle de Bravo, con alberca y enfermería para caballos, pero también es socio de Bandín en diversos consorcios y controladoras financieras que operan desde el edifico de Prado Norte 135, el que Mansur le heredó en 2006 a su amigo, el gobernador de Veracruz.

Así lo plantea la denuncia interpuesta por Yunes Linares ante la PGR. Dichos consorcios sirven para adquirir propiedades en diversos lugares, en México, Estados Unidos y España.

Señala la denuncia las siguientes empresas, que investiga la PGR: Inmobiliaria Cartujano, Controladora Prado Norte, Grupo Boydar y Sociedad Valkany, todas ellas operando desde las oficinas de Prado Norte 135.

También investiga el Servicio de Administración Tributaria a Mansur, Bandín, Javier Duarte, sus familiares, socios, amigos, una red de 44 prestanombres con los que habrían desviado más de 3 mil millones de las arcas del gobierno de Veracruz.

En la mira del SAT y la PGR está Mónica Babayan Canal, esposa de Bandín. Nada más se les cuentan 26 empresas en Texas, entre Austin y Houston, implicada también la familia de la señora.

Lo burdo salta y asombra, no porque tejer una red de prestanombres sea una genialidad sino porque se requiere ser extremadamente bruto para diseñar una estrategia tan inverosímil como la de la herencia que proviene del amigo que de no tener de pronto se volvió un potentado.

Moisés Mansur, en 2006, tenía 30 años de edad y Javier Duarte 33. O sea, el amigo joven le hereda al amigo mayor y no a sus familiares más cercanos, a sus afectos, a su entorno y a sus cariños.

Agrégase a la maniobra otro elemento: firma como testigo de la “herencia” José Antonio Bandín Ruiz, amigo de ambos desde los días de juventud, cuando el bolillo sabía a pastel y llevarse a la novia al depa de un tal Fernando era como hospedarla en el Meliá.

Bandín, el rejoneador, condiscípulo de medio pelo, que de rentar depa de una recámara terminó con casa en Tecamachalco y hasta a la suegra Ludi Canal le tocó mansión en Woodlands y empresas como Shallowfor PL, LLC, donde lleva como socios a Juan I. y Mónica Babayan, esposa del duartista, está acusado también por Yunes azul del saqueo a las arcas, de la compra de viviendas en Texas, y de la creación de consorcios financieros que se nutren de los dineros de Veracruz.

O sea, puro pillastre que de vivir con una mano adelante y otra en el rabo, se constituyeron en el ideal para el hampón de palacio que les extrajo lo peor de su ADN, viendo que eran lo que requería para perpetrar el asalto al tesoro veracruzano.

Su historia es superlativamente mejor que Yago o Las Infames con tintes románticos: Mansur Cysneiros y su episodio con la sobrina del magnate Carlos Peralta, y Bandín, el rejoneador cuya cercanía con Paulina Romero, hija del repudiado líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, lo movió a obsequiarle un caballo de fina estampa.

Millonetas bajo sospecha, Mansur y Bandín, el que heredara a Javier Duarte y el que suscribió como testigo de esa herencia, están implicados en las denuncias que interpuso Yunes Linares ante la Procuraduría General de la República por el saqueo al gobierno de Veracruz, y las que fincara en el área fiscal por lavado de dinero y evasión.

Un día después —sábado 27—, ocurrió lo insólito. Moisés Mansur confirmó la veracidad de la escritura y su dadivoso gesto al amigo Javier.

Lo que dijo es la aceptación de que la red de prestanombres existe. Precisó que designó a Javier Duarte y a su esposa Karime Macías Tubilla en su testamento por ser el gobernador de Veracruz uno de sus amigos más allegados.

De acuerdo con Moisés Mansur, Javier Duarte desconocía que era el heredero de los tres inmuebles. Dijo también que en 2010, cuatro años después de elaborar aquel testamento, lo sustituyó por otro, el cual lo adecuó más a su entorno familiar. No precisó si en el nuevo testamento ya no aparece el gobernador. Ajá.

Y asegura que goza de buena salud por si alguien piensa que su muerte se precipitaría para que Javier Duarte entrara en posesión de los bienes.

Han de suponer Mansur y el mismo gobernador que los veracruzanos son idiotas para tragarse semejante cuento. “No, los idiotas son ellos”, le responde la presidenta de la organización Causa en Común, María Elena Morera.

Reforma, al revelar la existencia del testamento, y Mansur al darle veracidad y pretender justificar la herencia de los bienes a favor de Javier Duarte, van acreditando la figura del prestanombre.

Es la treta al desnudo. Entre los ladrones de cuello blanco se usa el poder notarial subrepticio, el contrato privado, el testamento para evitar la traición. Son los documentos de que se vale Javier Duarte para asegurar que sus prestanombres no lo dejen en la calle. Y así, lo imposible de probar está a la vista.

Mansur y Bandín son señalados por el ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes, de ser dueños de propiedades en Woodlands, exclusivo fraccionamiento residencial en Houston, Texas.

Pero dice Javier Duarte que él no es rico. Ricos, sus amigos, sus socios y sus parientes.

Así de burdo y así de cínico el gobernador.

Habemus prestanombres. Gracias Mansur.

Archivo muerto

Una más del ex “presunto” gobernador electo. Exige Miguel Ángel Yunes Linares que diputados que sirvieron de prestanombres a Javier Duarte sean desaforados y enjuiciados, que la PGR actúe con base en las denuncias radicadas en la dependencia federal. Dice que son cuatro legisladores del PRI y uno del Partido Verde. “Tejieron una red de complicidades que yo mismo denuncié (…), hoy es demostrada y exhibida como elemento jurídico de pruebas para que se proceda contra Duarte y quien resulte responsable junto con él”, apuntó y expresó que el presidente Enrique Peña Nieto debe intervenir en Veracruz ante lo que tildó de “vinculación delictiva demostrada”. Son cuatro del PRI y uno del satélite verde. Hay evidencia de su condición de prestanombres, implicados en la suciedad de Javier Duarte, en la debacle moral del desgobernador… Otro Yunes, José Francisco, expresa que la inseguridad en el sur de Veracruz es tan grave “que nos debe preocupar a la gente y avergonzar a los servidores públicos”. Y advierte que quienes han tenido en sus manos la seguridad no han cumplido con la principal misión de todo gobierno, que es garantizar y salvaguardar la integridad de los veracruzanos. Alarmantes son los datos que atesora el senador veracruzano, las cifras que se manejan en la cumbre de poder, que requieren la intervención del gobierno federal a la voz de ya, con Gendarmería o sin ella. Habló Yunes Zorrilla en la inauguración la sede de la CTM regional, en Coatzacoalcos, invitado por el líder de la organización, Carlos Manuel Vasconcelos Guevara. En corto, escuchó del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol un diagnóstico pavoroso de la seguridad y violencia… Vetado en el círculo yunista, Roberto García Alonso supone que el PRD le servirá para insertarse en el próximo gobierno de Veracruz. Le quema incienso a Rogelio Franco, líder estatal, simula que el sistema que se va le provoca urticaria. Sábese de sus ligas con Guadalupe Porras David, ex alcaldesa de Minatitlán, fidelista a ultranza. Sábese de los días en que sirvió a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— desde la Secretaría de Gobierno, en el fidelismo municipal, con Lu-pilla Félix como primera dama. Recuérdense sus días porriles en la preparatoria Oficial B, aledaña a la Secundaria Moisés Sáenz, amedrentando maestros porque así lo exigía una facción de los docentes —nada decentes—, jefaturada por Iris Rojas Cabrera, a la postre regidora del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Presente también la mascarada de candidatura independiente a la diputación federal, donde Roberto García Alonso presentó alrededor de 10 mil firmas para su registro y obtuvo apenas mil 340 votos el día de la elección. Y qué decir de su afán por dirigir golpizas contra reporteros, por lo que aún enfrenta una denuncia en la Fiscalía Regional. Buen prospecto para que Rogelio Franco lo acerque al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, quien conoce el historial de García Alonso en toda su dimensión… Número de afiliación: 1420. Organización: Movimiento Territorial del PRI. Nombre: José Luis Sosa Franco. Origen: panista. Ambición: ser candidato a la presidencia municipal de Coatzacoalcos por el PAN. Opción: negociar y ser regidor en el próximo cabildo. Plan B: de no obtener nada, respaldar a los candidatos del PRI. Evidencia pura, el documento circula ya en medios panistas, acreditando que Sosa Franco incurrió en violación a los estatutos del Partido Acción Nacional, al vincularse al MT, en la órbita de su líder estatal, Víctor Rodríguez Gallegos. Hay más…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

JAVIER DUARTE: LOS DÍAS CONTADOS

* 44 familiares y amigos al SAT * Acepta que es auditado * “Estoy limpio” * Atrapado y sin salida * Un gobernador priista se va * Los Yunes también se amparan * Conagua: las primeras transas * Tumba delegado más de 20 contratos * Minatitlán: Nicolás contra Nicolás * Le buscan relevo a Lezek en el DIF.

26 de agosto de 2016

Lastre para el PRI, lastre para Veracruz, Javier Duarte también arrastra a los suyos: a doña Cecilia, su mamá, y a Karime, su esposa, a la cuñada y al concuño, los hermanos y los primos, sus amigos y cómplices, implicados todos en denuncias por enriquecimiento, simulación, lavado de dinero y evasión fiscal.

Así vive sus últimos días el gobernador. Así vive su tragedia, enfrentado al embate del ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, cuya promesa de cárcel va tomando forma con las acciones del Servicio de Administración Tributaria que en la víspera había revelado que la auditoría va.

Cede y lo admite el gobernador de Veracruz. Lo audita el SAT. Cede y abunda en el espinoso tema del origen de su fortuna, las mansiones que detenta en México, Estados Unidos y España, vía prestanombres que resultan ser los parientes y los socios, su sangre y sus afectos.

Son 44 y están en la mira del SAT.

Sabíase que sus allegados son la clave del desvío de recursos con que construyó una fortuna insultante en mansiones, departamentos, ranchos, penthouse, yates, empresas e inversiones de origen turbio.

Sabíase todo pero no el número de implicados. Fue Javier Duarte quien reveló que son 44 personajes a los que investiga el SAT, entre ellos su mamá, María Cecilia de Ochoa Guasti, su esposa Karime Macías Tubilla, su cuñada Mónica Macías, su concuño José Armando Rodríguez Ayache, y su primo político Jorge Fernando Ramírez Tubilla.

Van en la lista Moisés Mansur Cysneiros, José Antonio Chara Mansur Beltrán, José Bandín y su esposa Mónica Babayan Canal; el diputado Edgar Spinoso y su esposa Elvia Carlota Besil; el alcalde de Alvarado, Octavio Ruiz Barroso, y su esposa Marliz Platas. Y decenas más.

Decía Aristóteles Núñez, titular del Servicio de Administración Tributaria, que de los cinco gobernadores auditados, uno de ellos es Javier Duarte. Revelaba su nombre en entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, sin aportar la identidad de los otros cuatro mandatarios. ¿Por qué? ¿Por qué balcones a Javier Duarte y a los otros no?

Pone en la mira a Javier Duarte y tácitamente lo exhibe, lo señala, lo evidencia. Parte Aristóteles de la denuncia que interpuso el ex “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes, sustentada en una investigación de tres años, con documentos notariales certificados, transferencias bancarias, certificaciones en registros de la propiedad.

Implica el caso a 44 allegados, entre parientes y amigos, que habrían servido para invertir 3 mil millones de pesos en propiedades: el rancho de Valle de Bravo, el penthouse de Zihuatanejo, el edificio en las Lomas de Chapultepec, una oficina en Polanco, las mansiones de Woodlands, el hotel y mansión de Madrid. Y muchas más.

Hacía tres semanas —agosto 2—, Javier Duarte destazaba al ex “presunto” gobernador electo con epítetos de alto registro, acusando a Yunes Linares en la PGR de enriquecimiento ilícito.

“El señor es un hampón —recetaba el gobernador—, es un delincuente, es un gánster, no tiene legitimidad, no tiene calidad moral, lo que diga tiene el mismo valor como si lo declarara el Chapo Guzmán, y no me refiero a su rémora que tiene en el Congreso, me refiero al narcotraficante que dejó salir de la cárcel, así de simple”.

Inútil la maniobra pues no evitó que el SAT lo trabara.

Aristóteles Núñez reveló, el miércoles 24, que Javier Duarte está siendo auditado. Una semana antes el gobernador de Veracruz había sido notificado del procedimiento fiscal. Y guardó silencio.

No llama “hampón” a Aristóteles por hacerle sentir el peso del SAT. No le dice “gángster” ni “delincuente”. A él no.

Su discurso es lágrima. Le duele, dice, que hasta a doña Cecilia, su mamá, la requiera el SAT. Y a otros 43 familiares y allegados, la red de prestanombres a la que aludía Yunes azul cuando le enderezó la denuncia ante la Fiscalía General de Veracruz, congelada por órdenes de “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, y que debió activar con un amparo, y las que se ventilan en la Secretaría de Hacienda por lavado de dinero y evasión fiscal.

Todo un histrión, presume el gordobés que el que nada debe nada teme. Le decía a Ciro Gómez Leyva, el jueves 25, que está tranquilo, que nada tiene que ocultar, que enfrenta la “locura” y “falsedad” de Yunes Linares.

Eso se llama imaginación. Hila frases, todas inservibles. Repite el discurso. Brinca del ánimo a la victimización. Y el delito ahí sigue.

Bordea ya los patios de la prisión, y lo sabe. Sus bienes son nada comparados con la fortuna descomunal de parientes y amigos, todo construido desde los días en que Fidel Herrera, su maestro, padrino e impulsor, lo sentó en el área financiera del gobierno de Veracruz, el botín en sus manos.

Era subsecretario de Finanzas y ya despedía tufo a bienes malhabidos, uno de ellos el que denunció Alberto Loret de Mola, que se pagó con efectivo, que transformó en cosa de días como sólo lo haría un magnate.

Llegó a secretario de Finanzas y fue peor. Alcanzó el gobierno, en 2010, con un fraude insultante, apropiándose de los programas federales, y ese fue el clímax. De ahí al enriquecimiento sólo había un paso.

Dícese limpio el desgobernador de Veracruz. Falso. Sus 44 prestanombres deben justificar cómo forjaron una fortuna en tiempo récord y por qué algunos de los bienes los usa y habita Javier Duarte, no ellos, como acreditan decenas de testigos.

Habla y exhibe miseria moral, la falsedad en sus labios, el rollo para engañar. Simula que nada lo arredra, víctima, una vez más y siempre, de Yunes azul, dolido porque los parientes tienen que comparecer.

Lo resume Notiver, el periódico contra el que enfiló su carga en los días en que aún detentaba poder, cuya edición del jueves 25 enfatiza sobre los 44 señalados, parientes y amigos, imputados de ser prestanombres del gordobés.

“El gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa confirmó que él y 44 de sus parientes están siendo investigados por el Sistema de Administración Tributaria (SAT), derivado de una denuncia en su contra por enriquecimiento ilícito.

“Afirmó que cuenta con 15 días para presentar información fiscal de ingresos, egresos y pago de impuesto de los años 2012, 2013 y 2014.

“En entrevista para Radio Fórmula en el noticiero de Ciro Gómez Leyva se dijo tranquilo y abundó: ‘El que nada debe, nada teme, no tengo nada que ocultar, soy el primer interesado de que la autoridad fiscal, en este caso el SAT, investigue puntualmente’.

“Detalló que entre esas 44 personas se encuentran su mamá, su esposa, personas allegadas a él, sin embargo se encuentran muy tranquilos porque son los primeros interesados en poder demostrar que no existe ningún elementos de conducta ilícita”.

Y de Yunes Linares apunta:

“ ‘En su locura y en su falsedad, denunció a 44 personas, a todas (se les va a requerir), porque a la Procuraduría General de la República y la Fiscalía General del Estado, dio vista al SAT para que pueda contestar el SAT, investigar la situación fiscal de estas personas’, indicó el mandatario estatal.

“Javier Duarte, precisó que él también presentó una denuncia basada en documentos públicos, en datos oficiales emanados del registro público, en donde demuestra el enriquecimiento ilícito de Yunes y solicita que se le diera vista al SAT, por lo que estará al pendiente de la investigación para que sean medidos con la misma vara.

“Sin embargo, también dijo que derivado de las denuncias interpuestas en su contra por enriquecimiento ilícito, ‘es mejor que todo esto se aclare, que todas estas circunstancias de denuncias y que tienen como objetivo generar escándalo, por ello quiero aclarar todo y pueda demostrar a la opinión publica, a los veracruzano y las autoridades que no tengo nada que esconder, que estoy limpio’ ”.

Ni tan limpio. Arrastra en su aventura a 44 allegados sobre los que pesa la sospecha de que le sirvieron para encubrir la compra de mansiones en México y el extranjero, con súbitas fortunas de dudoso o inexplicable origen.

Son, pues, los últimos días de Javier Duarte, acosado por el PRI que lo quiere expulsar, desdeñado por Enrique Peña Nieto que no quiere ni ver, repudiado por medio Veracruz que lo ha tenido que sufrir.

Ni lo duartistas saben si concluirá su gestión. Lo agobian las denuncias, el robo de los dineros públicos, la parálisis financiera del gobierno de Veracruz, la deuda descomunal, la caída en la calificación crediticia, la oleada de violencia con secuestros, ejecuciones y sangre. Son los últimos días de Javier Duarte.

Y son los peores.

Archivo muerto

Un gobernador, del PRI, acusado de todo, en plena debacle, pedirá licencia en cosa de horas. Lo anticipa Joaquín López-Dóriga en su columna En Privado, de Milenio, donde advierte lo que parece inminente para los mandatarios que en las últimas semanas han estado en el centro del escándalo. “No se extrañe que en estos días un gobernador priista pida licencia para facilitar las investigaciones en su contra”, refiere el ex titular del Noticiero de Televisa. ¿Será Javier Duarte, gobernador de Veracruz? ¿Será César Duarte, de Chihuahua? ¿Será Roberto Borge, de Quintana Roo? ¿O se refiere a otros gobernadores que nada tienen que ver con las derrotas electorales sufridas por el PRI en la elección del 5 de junio? En cosa de horas se sabrá… Los Yunes también se amparan. Lo hace Miguel Ángel Yunes Márquez, no contra orden de aprehensión sino para obligar a la Fiscalía de Veracruz a admitir las pruebas con las que enfrenta la denuncia por enriquecimiento ilícito que le endilgó la pandilla duartista, entre ellas la evidencia del origen de los recursos con los que construyó su mansión en El Estero, municipio de Alvarado. Dice el alcalde de Boca del Río: “Yo no me amparé contra una detención, como ellos lo hicieron. Yo me amparé porque no me querían recibir la información para yo poderme defender. Eso es lo que me concedió un juez: el derecho para que yo presente toda la información para yo poderme defender”… Llegando y golpeando. Tumba contratos Marco Antonio Parra Cota, relevo de Iván Hillman Chapoy en la Comisión Nacional del Agua en Veracruz, ya asignados, ya subidos en Compranet. Son más de 20 compañías afectadas que amagan con acudir a los tribunales. Así, Parra Cota le abre espacio a sus empresas afines, las que trae en su agenda porque a fin de cuentas Conagua es un negocio de muchos ceros. No en balde fue tácitamente echado de la delegación de Conagua en Tabasco, acusado de lucrar con los recursos para realizar obras hidráulicas tras las inundaciones que devastaron el territorio tabasqueño y provocaron gravísimas pérdidas a la población… Un Nicolás, de izquierda, se perfila como candidato de Morena a la alcaldía de Minatitlán. Es Nicolás Reyes Álvarez, ex líder azufrero, aguerrido, que destroncó el cacicazgo sindical y enfrentó a los hijos del extinto dirigente de la CTM, Fidel Velázquez, quienes hicieron de la Azufrera Panamericana un jugoso y millonario negocio. Otro Nicolás, constructor, sin partido, se encuentra en la mira de la coalición PAN-PRD para ser el próximo presidente municipal de Minatitlán. Es Nicolás Ruiz Rosete, ex síndico, con amplio trabajo social y estructura, asediado por el clan Wade —Jorge, el padre, y Saúl, l’enfant terrible, tesorero y alcalde real— que lo ven como su mayor adversario. Si el PAN no cacha a Ruiz Rosete y si sigue en la cima de las encuestas, hasta Morena lo haría su candidato… Insostenible el clima de tensión en el DIF de Coatzacoalcos. De milagro se mantiene Lezek Lira como encargado de despacho, tras el permiso y no regreso de Jesús Moreno Delgado, zafado de la dirección con la encomienda de ir a operar votos en el distrito 30 para el fallido candidato del PRI al gobierno de Veracruz, Héctor Yunes Landa. Se han ido también sus más allegados en una purga de marcelistas y antimarcelistas, echados por el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol que finalmente rompe con sus aliados. Jesús Moreno le sirvió para desgastar a Víctor Rodríguez Gallegos, frustrado aspirante a diputado federal, al que con una división interna lo disminuyeron, y luego candidato derrotado cuando pretendió ser diputado local por Coatzacoalcos Urbano. Después el alcalde le aplicó la política del Kleenex, usado y tirado a la basura. Ya le buscan relevo a Lezek Lira por ser pieza de Jesús Moreno para dar paso al clan joaquinista. ¿Acaso Nataly Reyna Toledo, actual directora de Educación?…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

EL SAT, A LA CAZA DE JAVIER DUARTE

* Aristóteles tras el gobernador * Van contra prestanombres * Investigación a familiares y amigos * Las empresas fachada * Tribunal Electoral valida a Yunes Linares * Ratifica que es gobernador electo * Show en el PRI: la expulsión de Duarte * Se repetirá el voto de castigo * Megamarcha por la paz en Coatza.

25 de agosto de 2016

Acorralado, Javier Duarte siente el filo del SAT que lo audita, que acredita el fraude de las empresas fachada, el enriquecimiento y las propiedades en el extranjero, el juego de los prestanombres, las trampas para burlar la ley.

Negro y sombrío, su futuro se proyecta no en Woodlands ni en Madrid sino en los tribunales, en la mira del Servicio de Administración Tributaria que lo ubica en el Top5 de los gobernadores equis, con imputaciones de corrupción, manejo turbio de recursos públicos, actos de simulación para encubrir riqueza y el uso del aparato de poder para mantenerse impunes.

De los cinco, sólo su nombre es balconeado. ¿Por qué? Lo pronuncia el titular del Servicio de Administración Tributaria, Aristóteles Núñez, en una insólita entrevista con Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, este miércoles 24, en la que sólo faltó decir que a Javier Duarte lo pillaron con las manos en la masa.

Habla Aristóteles. Cita las 34 empresas investigadas a partir de que el portal Animal Político acreditara que son negocios fantasma —“empresas fachada”, les dice—, convertidos los beneficiarios de los programas sociales en miembros de sociedades anónimas que no conocen, con domicilio fiscal en colonias populares de Veracruz, sin que los moradores supieran algo de los servicios que supuestamente le prestaban al gobierno estatal, por el que en conjunto alguien cobró más de 645 millones de pesos.

Habla Aristóteles. Toca a la pandilla duartista, sus funcionarios estrella, 10 de ellos señalados como parte de la operación de las “empresas fachada”, cinco de los cuales están sujetos ya a auditoría.

Habla Aristóteles. Esboza que los prestanombres pueden ser familiares y allegados, con quienes Javier Duarte pueda mantener una “relación civil”.

Dice Aristóteles que inicialmente eran 21 empresas, aludidas a detalle por Animal Político. En la pesquisa hallaron otras hasta llegar a 34. De ellas, 32 enfrentan ya querellas ante la Procuraduría General de la República.

Ahí hay simulación de operaciones. Y apunta:

“Lo cierto es que no se han apersonado, son empresas que están no localizadas, son empresas fachada, no han desvirtuado la presunción que tiene la autoridad de que efectivamente se trata de empresas que no tenían la capacidad material de llevar a cabo estas operaciones”.

En un mes habrá resultados y seguramente consignaciones, incluidos los notarios que validaron su integración como sociedades anónimas, los funcionarios que realizaron pagos a sabiendas que nunca hubo servicios prestados al gobierno de Veracruz, los que realizaron la asignación de contratos mediante licitaciones simplificadas vía simulación.

Describe Aristóteles Núñez las rutas de la investigación: las empresas fachada, los prestanombres, irregularidades fiscales, bienes en el extranjero, falsedad de declaraciones.

Javier Duarte está siendo auditado. Fue notificado desde el inicio del procedimiento. En un plazo de un año concluirá la auditoría y al haber una denuncia por bienes en el extranjero, la que le trabó el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, el plazo se prorroga un año más.

Así lo reseña Radio Fórmula:

“El Servicio de Administración Tributaria (SAT) realiza una auditoría fiscal al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, así como a cinco funcionarios más del gobierno estatal vinculados al caso de 34 empresas fantasma, confirmó el titular del organismo, Aristóteles Núñez, quien precisó que se trata de actos de autoridad para los cuales está facultada.

“El titular del SAT precisó que la auditoría a Duarte de Ochoa se realiza con base en una denuncia realizada por el gobernador electo en Veracruz, Miguel Ángel Yunes el pasado 6 de junio, por actos que pudieran representar una irregularidad fiscal.

“Aseguró que ni el presidente Enrique Peña Nieto, ni el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, le ordenaron poner especial atención contra el gobernador de Veracruz y aseguró que en lo que lleva del cargo nunca ha actuado bajo ninguna consigna.

“Sobre las empresas fantasma que fueron denunciadas en un trabajo periodístico, el funcionario dijo que en una primera instancia se detectaron 26 y después ocho más, las cuales suman 34 que han dado lugar a la presentación de 32 querellas que están siguiendo procedimiento ministerial de las instancias respectivas.

“Indicó que el SAT sigue trabajando respecto de esos 34 sujetos, con auditorias que se publicaron en el portal del organismo porque se trata de personas no localizadas que habrían simulado operaciones por lo que en un mes más, de manera definitiva, se podría precisar más información”.

Textualmente, en el curso de la entrevista dice Aristóteles Núñez:

“No se ha archivado. No se va a archivar, por lo menos en lo que toca al SAT. Originalmente eran 21 empresas detectadas en la denuncia. Nosotros detectamos 26. Posteriormente encontramos ocho más. En total son 34, que dio lugar a la presentación de 32 querellas, las mismas que están siguiendo su procedimiento ministerial. El SAT deja el tema para que sea la instancia ministerial quien proceda”.

Luego agregaría:

“Ya se publicó en el Diario Oficial que son empresas no localizadas que están simulando operaciones. En un mes más podríamos realizar la publicación definitiva para poder anular fiscalmente todas esas operaciones que llevaron a cabo esas empresas en los últimos cinco años”.

Solo tres de las 34 empresas realizan declaraciones fiscales, el resto no. Refiere el titular del SAT que de acreditarse la simulación, varias instancias de gobierno tendrían que actuar, fincar responsabilidades por haber funcionarios que debieron verificar que las empresas realizaban alguna prestación de servicio a cambio de los 645 millones de pesos cobrados.

Se resiste a revelar la identidad de los 10 funcionarios implicados en el fraude de las empresas fachada y de los cinco duartistas sujetos a auditoría.

Arturo Reyes Isidoro, en su Prosa Aprisa, ventea los nombres de los cinco funcionarios y ex funcionarios duartistas a los que investiga el SAT. Dice:

“Aristóteles no dio nombres, pero ayer mismo una fuente a la que le doy crédito me dio los nombres de esos cinco: Tarek Abdala Saad, Édgar Spinoso Carrera, Gabriel Deantes Ramos, Vicente Benítez González y Tomás Ruiz González, los dos primeros actualmente diputados federales, el tercero ex Secretario del Trabajo, el cuarto diputado local electo y el quinto ex Secretario de Finanzas”.

Categóricamente enfatiza Aristóteles que sobre Javier Duarte el SAT ejerce sus facultades legales. “Tenemos información. Detectamos comportamientos. Y dentro de tus facultades está detectar que haya un correcto cumplimiento de tus obligaciones fiscales”.

De la familia y los amigos, prestanombres eventuales, refiere Aristóteles Núñez:

“Todo depende de lo que se vaya detectando en la auditoría. Si hubiese vinculación de sujetos, independientemente de su parentesco familiar o de la relación civil, pueden ser objeto de una compulsa o de iniciar un procedimiento de auditoría”.

De la familia del gobernador, dice:

“No sé cuántos están vinculados en las operaciones. Es un proceso que lleva tiempo y además todavía es una presunción”.

Tocará a Karime Macías, esposa del gordobés; a su cuñado Mónica y su concuño Armando Rodríguez; a su primo político, Jorge Fernando Ramírez Tubilla; a su suegra, Yazmín Tubilla Letayf; a los Mansur con “s” y a los Manzur con “z”; a los Bandín; a todos los prestanombres y testaferros acreditar la procedencia de los recursos que sirvieron para adquirir propiedades en México, Estados Unidos y España.

Si no lo hacen, pagarán por el lavado de dinero, por la evasión, por el enriquecimiento sobradamente explicable, o simplemente por servirle de alcahuetes.

Determinar quiénes son prestanombres de Javier Duarte y en qué medida, acusa el titular el SAT, corresponde a otra instancia legal, no al brazo fiscal de la Secretaría de Hacienda.

Categórico también, descarta Aristóteles Núñez que exista alguna querella del SAT contra Javier Duarte ante la PGR.

Se desgrana así el duartismo, tocado su líder por la acción del SAT que va por la pandilla en pleno.

Negro, pues, el futuro de Javier Duarte.

Archivo muerto

Valida el Tribunal Electoral de Veracruz a Miguel Ángel Yunes Linares, su triunfo, su condición de gobernador electo, su ruta hacia el palacio de gobierno. Ratifica la validez de los comicios del 5 de junio, a lo que se resisten sólo Javier Duarte y su pandilla depredadora, los saqueadores del erario, ladrones del dinero de los veracruzanos. Otorga el TEV su sentencia a favor del triunfo del candidato de la coalición PAN-PRD “Unidos para Rescatar a Veracruz”, Yunes Linares, quien de inmediato convocó “a los militantes de todas las fuerzas políticas y también a los ciudadanos que no militan en ninguna organización para que participen en la construcción de este nuevo Veracruz”. Y expresó: “Quiero agradecer a todos, a quienes votaron por mí y también a quienes no lo hicieron, decirles que me voy a ganar su confianza, decirles que me la ganaré trabajando con honestidad, esforzándome todos los días, metiéndole todas las ganas a la función de gobierno, haciéndolo cerca de la gente, ya verán, Veracruz será mejor, Veracruz será distinto”. Ahí, en la sede del yunismo azul, el jolgorio. En la soledad de palacio, la amargura y la frustración, a la vista la zozobra y el miedo porque Javier Duarte y sus 40 ladrones saben que en su futuro hay cárcel y condena social, y algo peor: devolver lo que le robaron a Veracruz… Sigue el show. Avanza el proceso de expulsión de Javier Duarte de las filas del PRI, notificado ya por la cúpula priista. Instruyó su líder, Enrique Ochoa Reza, a la Comisión de Justicia Partidaria a analizar las pruebas que implican al gobernador de Veracruz en casos de corrupción. Suena a show y de no hallársele culpable de los delitos que se le imputan —enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, evasión fiscal, peculado— en los tribunales, difícilmente procederá su expulsión. Juega el PRI con el ánimo de los electores de cara a la elección municipal en 2017. Sabe que Javier Duarte es un lastre, un negativo monumental, capaz de llevar a la derrota a cualquiera, como lo hizo con su pupilo Héctor Yunes Landa en los comicios para gobernador. Así que el PRI simula que combate la corrupción, que las ovejas negras deben ir al sacrificio, que los Duartes y sus rémoras merecen ser quemados en la hoguera de la reivindicación pública. Show inútil pues con Javier Duarte o sin él, el PRI volverá a sufrir el repudio social en la elección de alcaldes en 2017… Megamarcha por la paz en Coatzacoalcos. Será la protesta cívica, el reclamo de los que no toleran más secuestros y ejecuciones, saber que aquí no manda la ley ni hay justicia, rebasado el gobierno de Veracruz, fracasado el Mando Único Policial, en manos del hampa la sociedad. Convoca para el sábado 10 de septiembre, a las 5 de la tarde, sobre el malecón de Coatzacoalcos, de la pirámide al parque de los Niños Héroes. Quienes asistan deberán vestir de blanco…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

VERACRUZ: NARCOMENSAJES CONTRA LA FISCALÍA

* Implican a ministeriales con crimen organizado * Van siete ejecutados en Coatza * Agente antisecuestro, abatido * Allanan casa de los Kuri * Sosa Franco y el MT * Mi reino por un taxi * Samyra Khoury: violencia y evasión * Caleb Navarro: los trastupijes siguen * IPAX: coordinadora que retenía salarios.

24 de agosto de 2016

Nada en aguas turbias “Culín”. Apenas si flota Luis Ángel Bravo Contreras y su fiscalía que no procura justicia —los malos en las calles, en prisión los inocentes—, imputada de que sus ministeriales orbitan en la agenda del crimen organizado.

Lo embisten los que andan fuera de la ley, sembrando miedo y dolor, gestando un baño de sangre en el que caen por igual malos y no tan malos, uno que otro bueno, y deslizan que Los Zetas y Las Chivas tienen vínculos con empresarios, hombres de poder y agentes de la Fiscalía.

Uno de los narcomensajes hallado en un individuo ejecutado en Coatzacoalcos, advierte que hay limpia entre cárteles y la evidencia de que agentes de la Fiscalía son el soporte de la delincuencia.

“Empieza la limpia de secuestradores, ratas y guachicoleros. A todos los de AVI ke los apoyan principalmente tú TC. Atentamente Los Mismos”, dice el mensaje que apareciera en un sujeto hallado en la playa, entre las colonias Solidaridad y Lomas de Barrillas.

Es la segunda referencia que se hace a agentes ministeriales, los de la extinta Agencia Veracruzana de Investigación, señalados de apoyar a la banda rival.

Embisten los del Cártel Jalisco Nueva Generación, que sostienen que van por la plaza de Los Zetas, la organización que alcanzó su mayor poderío en el sexenio de Fidel Herrera Beltrán, convertido Veracruz en un santuario del narco.

En otro cuerpo, el del empresario Luis Lazcano, apareció —sábado 20— un mensaje que evidencia que el objetivo es la familia Chagra. Uno de sus integrantes, Roberto Chagra Nacif, es uno de los más fervientes fidelistas, ex director de Carreteras Estatales y ex director de Infraestructura de la Comisión de Aguas del Estado de Veracruz, síndico municipal en Coatzacoalcos por obra y gracia del sultán de Nopaltepec.

“Esto es un principio de lo que empieza —refiere el texto—. A todo aquel que esté con los zetas se lo va a llevar la chingada, y vamos por el H y su contador, y por sus peones y también los Chagra que están en sociedad con el H. Agárrense, apenas empieza esto. Les vamos a dar donde más les duele. Ok. Así como ustedes también se pasan de v… con las familias también nosotros. Empresario vinculado con los zetas. Atentamente: CNG”.

Beto Chagra es un Rey Midas. Convierte en oro los contratos de obra sin reparo alguno, así tenga que devolver el gobierno de Veracruz los recursos al gobierno federal, tras los dictámenes de la Auditoría Superior de la Federación.

Hoy es empresario deportivo, operador de cartas de futbolistas, arrendador de inmuebles, restaurantero y dueño de un antro.

No son los primeros narcomensajes que refieren vínculos de ministeriales con cárteles. En julio pasado, el día 22, fueron hallados cuatro cuerpos en el municipio de Manlio Fabio Altamirano. Era el ex comandante de la AVI, Mariano Castillo Sánchez, su esposa, su trabajadora doméstica y un operador de camiones pesados.

A Mariano Castillo le atribuían estar al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación. El narcomensaje decía:

“Policarpio Ramírez y jarochos unidos, cds, esto les va a pasar a los que apoyen a las jaliscas, ministeriales, dedos de antros. Más unidos que nunca sigue la limpia”.

Mariano Castillo era el mismo que limpió un hallazgo macabro en el puerto de Veracruz: un hombre con la cabeza cercenada. Llegó con su gente, corrió a todos —curiosos, testigos y periodistas— y se llevó los restos. Nada le dejó a Servicios Periciales, ni al Ejército, ni a la Marina. Y ahí siguió, con la venia del fiscal Bravo.

Días después, el levantado fue él y apareció sin vida, con el mensaje de Los Zetas acusándolo de servir a los de Jalisco.

O sea que “Culín” tiene el problema en casa. Acusan Los Zetas que los ministeriales sirven al CJNG y dicen las chivas del CJNG que los ministeriales están a las órdenes de Los Zetas.

Arde, pues, Veracruz. Lo incendian los cárteles en la disputa de la plaza, libres y sin acuerdo con el gobierno que se va. Muestran el músculo al régimen azul, al aún gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares.

Hablan las armas y deciden las balas. Muestra el crimen organizado que Veracruz es un estado fácil de incendiar. Provocan con intención de negociar.

Revuelto todo, se produce la séptima víctima de la ola de violencia por la que atraviesa Coatzacoalcos: son un secuestrador y un agente antisecuestro.

Dura la refriega, provocó la muerte de un agente antisecuestro que participó en el rescate de una víctima, en Lomas de Barrillas, colonia al poniente de la ciudad.

Refiere el portal Veracruzanos.info que en el enfrentamiento ocurrido la madrugada del martes 23, fue acribillado el agente:

“Esta madrugada se registró un enfrentamiento a balazos entre la Policía contra secuestradores en una colonia de Coatzacoalcos, en el intercambio de fuego fue acribillado de seis balazos un oficial de tropa y un secuestrador.

“En esta acción, hay un secuestrador detenido y una víctima de plagio rescatada con vida.

“El oficial caído en el cumplimiento de su deber, muerto con al menos 6 balazos, fue identificado como P.R., de la Unidad de Combate al Secuestro.

“Toda la información disponible es extraoficial, hasta el momento no hay un reporte por parte de las fuerzas de seguridad.

“Esta madrugada, tras la balacera los oficiales lograron detener a uno de los sicarios que participaron en este intercambio de fuego, registrado a media noche en la colonia Lomas de Barrillas de Coatzacoalcos.

“El enfrentamiento fue entre secuestradores y personal de la Unidad Antisecuestro, según informes extraoficiales.

“Poco después de la medianoche, los elementos policiacos desplegaron un operativo en la Colonia Lomas de Barrillas para liberar a una persona secuestrada, que derivó en una balacera contra una banda de secuestradores que agredieron a los oficiales con disparos de arma de fuego, de grueso calibre.

“Los balazos fueron en la calle Santa Trinidad, de la colonia Lomas de Barrillas, como referencia cerca del tanque de agua de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento.

“Las víctima de secuestro fue rescatada sana y salva, en operativo paralelo, fue detenida en flagrancia una persona de sexo masculino.

“Los probables secuestradores mantenían privada de su libertad a una víctima, de identidad resguardada, en el interior de un inmueble utilizado como casa de seguridad en una colonia de esta ciudad, la cual fue asegurada por las autoridades.

“Por información surgida en la investigación especializada, tanto la persona detenida como el secuestrador abatido, son vinculados con diferentes plagios, entre ellos el de un conocido empresario que también fue privado de la vida.

Otro caso fue el de la familia Kuri. Un grupo armado —cinco sujetos— irrumpió en su hogar el domingo 21, amagando a empleados y robando lo que encontraba a su paso.

Hallado en su interior el vehículo de la esposa del propietario de la casa, exigían al saber donde ubicarla a ella. Buscaron en todo lugar, en lo más recóndito, y finalmente se marcharon.

De acuerdo con fuentes allegadas a la investigación, el objetivo no era levantar sino “ejecutar”.

Enterados de lo que ocurría, los integrantes de la familia Kuri optaron por abandonar el estado de Veracruz.

Sacude al jet-set el episodio de los Kuri. Se trata de una de las familias con mayor solvencia en el medio social, ajena a vaivenes políticos, sin implicaciones en temas policíacos.

Van siete muertos en ocho días, más los seis secuestradores que perecieron en los límites de Minatitlán con Uxpanapa, en el ejido Ojochapa, al ser rescatadas dos víctimas, madre e hija, que estaban en poder de plagiarios, el martes 23.

Es la ola de sangre y los narcomensajes que implican a agentes ministeriales con Zetas y Chivas y la embestida no tiene para cuando concluir.

Arde Veracruz y arde la Fiscalía General. De meses atrás fluyen narcomensajes que embarran a las huestes de “Culín”. Si no los acusan Los Zetas, los acusa el CJNG.

Nada el fiscal en aguas turbias y seguro se va a ahogar.

Archivo muerto

Sombrío el futuro de José Luis Sosa Franco, impugnado por el panismo que lo ve más priista que Víctor Rodríguez Gallegos. Cuentan de sus ligas con el líder del Movimiento Territorial del PRI, de un taxi gestionado a su favor —no se sabe si a su nombre o al de algún allegado— y de su vinculación al MT. Con ello se reducen sus posibilidades de ser candidato del PAN a la alcaldía de Coatzacoalcos, ante un eventual proceso de expulsión. Saben del caso el senador Fernando Yunes Márquez y el secretario general del PAN estatal, Carlos Valenzuela. Lo que es estar cerca de una candidatura y complicarse la vida. Mi reino por un taxi… ¿Fue premio o evasión? Samyra del Carmen Khoury Colorado dejó la Fiscalía Regional en el sur y asumió la de Veracruz. Si Coatzacoalcos es la antesala del infierno, Veracruz es el infierno mismo. Se va cuando la ola de sangre inunda al sur, fuera de control la delincuencia, a la vista los nexos de capos y políticos. Insiders revelan que a Samyra se la llevan cuando un escándalo está en gestación, la simbiosis narco-estado, la impunidad y la complicidad, la protección y el encubrimiento. Dicen los insiders, los de adentro, las fuentes de mayor peso, que Samyra Khoury deja la Fiscalía Regional, no por eficiencia sino por lo que dejó de hacer. Y “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, la protege. Sabían lo que estaba por venir, el episodio de los ejecutados, y ocurrió la evasión, disfrazada de rotación… Zar de contratos, de obras, de todo, Caleb Navarro ve la tempestad y no se hinca. Persiste el subsecretario de Infraestructura del gobierno de Veracruz en maniobrar y agandallar, así sea en los últimos 100 días del duartismo. Por su manos pasa todo, la asignación de obras, que se equipara a una jugada con dados cargados, beneficiados los amigos y los que orbitan en el ánimo de citado Caleb… Se llama María del Carmen de los Remedios Terrones y era la coordinadora de la Policía Auxiliar en Coatzacoalcos. Dejó el cargo por pasarse de lanza, acusada de retener y desaparecer salarios, de simular que los pagos no llegaban desde Xalapa. La acusan elementos del IPAX, hartos de que quincena con quincena les dijera que no había salario. Fue removida, inicialmente enviada a Acayucan, eso sí, protegida y encubierta por mandos superiores. Así funciona el Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial (IPAX), con exiguos ingresos porque los servicios que prestaba a particulares, los perdió. Fueron acaparados por las empresas de seguridad del ex secretario de Seguridad, Arturo Bermúdez Zurita. Ficticia o real, esa crisis de ingresos servía a María del Carmen de los Remedios Terrones para argumentar, invariablemente, que no había para pagar salarios. Y así hasta que una revuelta entre la tropa provocó su remoción…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

VERACRUZ: LA VIOLENCIA NUESTRA DE CADA DÍA

* Los ejecutados de Coatzacoalcos * La masacre de Alto Lucero y Actopan * El cercenado de Costa de Oro * Peña Nieto y su tesis plagiada * Nuevo desaire de EPN al gobernador * Benita González, Lady Velorios * Noé Zavaleta presentó su libro * El valor de hablar * Robo a domicilio a este reportero.

23 de agosto de 2016

Calientan Veracruz los cárteles, los violentos, zetas y matazetas, sea en el sur, en la costa o en el centro, ejecutando empresarios o profesionistas, gente de a pie, malosos y no malosos.

Cruento, sangriento, es el Veracruz de Javier Duarte y su pandilla, el de Arturo Bermúdez Zurita, el “falso general” que apenas dejara la Secretaría de Seguridad Pública, vio activarse —o decidió que se activara— el detonante del crimen y el levantón, la muerte y el miedo, señales de que lo peor está por venir.

Es la violencia nuestra de cada día, incontrolable, que avanza y crece en los días de Javier Duarte gobernador, ya sea por supina ineptitud o perversa complicidad, o por ambas, agravada y potenciada a medida que el sexenio llega a su fin y el que se va ya no le sirve a nadie, y cuando despunta el yunismo azul. Quieren los barones de la droga y los zares de la delincuencia mostrar su poder para negociar.

Coatzacoalcos no deja de ser escenario de muerte. En 96 horas, tres hechos de violencia sacuden a la sociedad, la cimbran, la sumen en la angustia y el estupor.

Plagiado la noche del martes 16 en una plaza comercial al poniente de la ciudad, Luis Lazcano, conocido como “El Gallo”, de 63 años, empresario y contratista del gobierno de Veracruz, dueño de la compañía Ingeniería y Desarrollo Tecnológico MM, es hallado sin vida el sábado 20.

Sus restos yacían entre la maleza, casi a orilla de carretera en el predio Las Matas, colonia Tacoteno, en Minatitlán. Presentaba huellas de tortura y un impacto de bala en la cabeza. Otras versiones hablan que estaba atado de manos y recibió un balazo más en el tórax.

Sobre el cuerpo había un mensaje, atribuido en medios de prensa al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), del que no se sabe si es real o sembrado por la policía duartista, pues es rubricado sólo con tres siglas: CNG.

Implica el mensaje al empresario con la banda de Los Zetas y advierte que la limpia seguirá.

“Esto es un principio de lo que empieza —refiere el texto—. A todo aquel que esté con los zetas se lo va a llevar la chingada, y vamos por el H y su contador, y por sus peones y también los Chagra que están en sociedad con el H. Agárrense, apenas empieza esto. Les vamos a dar donde más les duele. Ok. Así como ustedes también se pasan de v… con las familias también nosotros. Empresario vinculado con los zetas. Atentamente: CNG”.

Toca el mensaje a “los Chagra”, en alusión a la familia del ex director de Carreteras Estatales en el sexenio fidelista, Roberto Chagra Nacif, favorito el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, síndico municipal en Coatzacoalcos en 2010, empresario deportivo, de la gastronomía y del antro.

Otro de los Chagra es José Antonio, regidor en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos, personaje apreciado en el jet-set y diversos círculos políticos. “Amigo Chagra”, le dijo “Culín” el 8 de agosto, luego de anunciar la rotación de mandos y el relevo de la fiscal regional, Samyra del Carmen Khoury Colorado. “Tenemos una comida pendiente. Te llamo”.

Otro hecho: el sábado 20 fue asesinado un ingeniero de Comisión Federal de Electricidad. Su nombre, Felipe de Jesús Mejía Delgadillo, de 33 años.

Descendió de una camioneta Silverado. Cruzó la calle en la colonia Playa Sol. Se percató que varios sujetos lo acechaban desde un vehículo y trató de huir. Le cerraron el paso en la calle Altamirano, entre Justo Sierra y Niños Héroes, con una motocicleta y le vaciaron sus armas.

En el lugar hallaron por lo menos 15 casquillos de proyectiles calibres .9 y .233 milímetros, esta última correspondiente a AK47 o cuerno de chivo.

Tercer caso: es hallado un cuerpo en el parque infantil de la colonia Teresa Morales, al poniente de Coatzacoalcos. Presuntamente murió a causa de una golpiza. Ocurrió el martes 16.

Cuarto caso: un joven de 19 años es hallado sin vida, en un charco de sangre, en el centro de Coatzacoalcos. Domingo 21. Sobre la banqueta de la avenida Madero, entre Guerrero y Allende, a unas cuadras de la secundaria Miguel Alemán, se encuentra el cuerpo inerte, tasajeado.

Horas después, una vez que Servicios Periciales reúne evidencia y es levantado del cadáver, son colocadas dos veladoras y una flor junto a la mancha sangrienta.

No es una oleada de violencia, es un tsunami. Cada fin de semana hay muertos, ejecutados en las calles. Prolifera el secuestro y la extorsión. Hay sospecha que sus autores son policías o ex policías.

Refiere el portal Plumas Libres que entre julio y lo que va de agosto se han registrado al menos 30 secuestros.

“Datos del Secretariado Ejecutivo para el Sistema Nacional de Seguridad Pública, establecen que Coatzacoalcos y Minatitlán aportan la mayor cantidad de secuestros que se han cometido en 2016 al costeo estatal, casi el 34 por ciento.

“Organizaciones independientes como Alto al Secuestro ubican a Minatitlán en primer lugar de secuestros a nivel Veracruz, y Coatza, siguiendo los paso los pasos.

“Las autoridades en el Mando Único, mensualmente, sostienen reuniones sobre las evaluaciones de seguridad, sin embargo, no han servido de nada, pues la delincuencia sigue con la delantera.

“La última vez que el Fiscal Luis Ángel Bravo Contreras vino a Coatzacoalcos a informar sobre la detención de una persona que privó de su libertad a otra, a las pocas horas, la presunta responsable se encontraba en libertad. Se trató del caso de la mujer señalada de sustraer a un menor de edad de los brazos de su madre en el hospital general, pese a la exposición mediática, no hubo cárcel para la presunta imputada”.

Veracruz se calienta. Más que eso, hierve. Alto Lucero y Actopan protagonizan una jornada violenta, el viernes 19, cuando un comando de más de 50 matones en 15 vehículos irrumpe y siembra muerte. Asesina a ocho personas, roban, amenazan, toman rehenes y se los llevan.

Allanan domicilios. “Se robaron todo lo que había: televisiones, computadoras, dinero, todo”, dice el portal Sin Embargo MX.

Es el clímax. Desde hace un mes se comenzó a agravar la violencia. La gente huye. Intuye un desenlace fatal. Lo percibe, lo siente.

Y así es. Ese día la muerte los alcanzó. Ejecutaron un padre y un hijo que se negaron a entregar su vehículo. Otros seis, también rehenes, fueron acribillados cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz y de la Secretaría de la Defensa Nacional los enfrentaron.

Dos días después, el domingo 21, había siete detenidos. Dicen que son los autores de la masacre. Pero en Alto Lucero, el alcalde, Manolo Domínguez, sostiene que los sicarios eran por lo menos 50.

En Boca del Río también hay violencia. La mañana del viernes 19, en una maleta negra, fueron hallados restos de una persona, cercenado, provocando el horror de quienes acudían a correr sobre el bulevar y la playa. Ocurrió a la altura del fraccionamiento Costa de Oro.

Es el síndrome de Bermúdez. Se fue el general de cero estrellas. Dejó al Secretaría de Seguridad de Veracruz y arreció la violencia, como si se tratara de evidenciar que sin él todo será peor, o como si el Capitán Tormenta fuera el dueño de la inseguridad, o como si los cárteles actuaran o dejaran de actuar bajo su directriz.

Calientan, pues, a Veracruz, ejecutando a empresarios y profesionistas, a personas de a pie, a comerciantes y campesinos, saqueando casas, sembrando miedo y dolor.

Es la violencia nuestra de cada día.

Archivo muerto

Plagiario, Enrique Peña Nieto vuelve al centro del escándalo. En su tesis profesional “El presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón” hay trampa y falta de ética. De los 682 párrafos de que consta su tesis, 192 son copia textual de otros libros. Al que más plagió fue al ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, en su obra “Estudios de Derecho Constitucional”. Le reprodujo al menos 20 párrafos de ese título sin citar al autor ni entrecomillar las referencias textuales. Otros párrafos los tomó de títulos de autores como Enrique Krauze, Diego Valadés, Jorge Carpizo y Jesús Orozco Henríquez. Lo documentó un grupo de investigadores universitarios y lo difundió el portal Aristegui Noticias, de la periodista Carmen Aristegui. Respondió la Presidencia de México sin argumento: la tesis fue presentada hace 25 años y hoy es tema periodístico. No es ese el nudo de la polémica. Es la falta de ética, la trampa, la falsedad que denota de qué está hecho Peña Nieto… Sopla viento frío en la sede del duartismo. Desaira de nuevo Enrique Peña Nieto a Javier Duarte. Lo ridiculiza y lo exhibe. Acude el gobernador de Veracruz a la creación del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) y el presidente tácitamente lo rehuye. Saluda a otros gobernadores, dialoga, bromea, besa a funcionarias de gobierno Va caminando y dispensando sonrisas. Y cuando tiene frente a sí a Javier Duarte, apenas si lo ve. Un saludo fugaz, una palmada en el hombro y se dirige a platicar con el gobernador de San Luis Potosí, José Manuel Cabrera López. De ahí brincó a las redes sociales, viral el video del periódico Reforma, las bromas, los memes, las videografías punzantes y las frases hirientes. Sólo Javier Duarte se resiste a admitir su tragedia, chivo expiatorio del PRI, que ya trabaja su expulsión; medalla que pretende colgarse Peña Nieto aunque el debilitamiento del gordobés y su crisis se debe a las embestidas de Miguel Ángel Yunes Linares desde hace ya seis años, cuyo impacto se tradujo en la derrota priista en la elección del 5 de junio, por lo que se convirtió en gobernador electo de Veracruz. Frío gélido sopla Javier Duarte, frío presidencial… Le llaman la Dama de los Velorios. Sabe de algún periodista asesinado y no puede faltar. Vestida de negro, solemne el gesto, disfrazada de solidaria, acude Benita González Morales a compartir el dolor de los deudos y dispensar abrazos. Irrumpe en las funerarias la presidenta de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, sólo para cubrir la agenda. Concluido el show, Lady Velorios aborda la suntuosa camioneta que le asignó el régimen duartista y se va. Retrata a Benita González el periodista y escritor Noé Zavaleta en la presentación de su libro “El Infierno de Javier Duarte, Crónicas de un gobierno fatídico”, en la USBI de Coatzacoalcos, el sábado 20, compendio de historias tristes, dramáticas, que lo mismo desgarran que irritan, reveladoras de una violencia que no es espontánea, que implica al aparato policíaco y que surge y se incrementa por la complicidad del aparato de poder, el duartismo sin escrúpulos y sin amor por Veracruz. Es Benita de los Velorios y su lamentable incursión en la CEAPP… Miércoles 17. Ese día ingreso a la estadística veracruzana, a la de la inseguridad. Entre las 11:30 y las 15 horas los amigos de lo ajeno allanaron nuestro domicilio, mientras este reportero y su familia se hallaban lejos de Coatzacoalcos. Roban una computadora y el ahorro de varios años de trabajo, que no se resguardó en un banco porque ahí también las cuentas, de la noche a la mañana, han aparecido en ceros. Pudieron llevarse joyas de poco valor, una cámara fotográfica, otra computadora, equipo de sonido, grabadoras, un vehículo, pantalla de TV, estéreo, todo a la mano. Ahí lo dejaron, intacto. Se ve que el objetivo era la información que contenía el equipo de cómputo. Se ve que no tienen idea que lo ahí contenido es sólo información pública, que se halla en cualquier sitio de internet. Al día siguiente, el jueves 18, un familiar interpuso la denuncia. Se desahogan las diligencias judiciales. Uno más en la estadística veracruzana de la inseguridad desenfrenada, Veracruz convertido en el paraíso del atraco. No se descarta la hipótesis de la intimidación, la revancha del duartismo, el mensaje de la pandilla que pronto estará en la cárcel…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

JAVIER DUARTE: CUANDO EL “AMIGO” APESTA

* Peña Nieto no lo quiso cerca * Insulto a domicilio * El último mensaje * Se agita el PAN de Coatza * Phinder, Sosa y Juanelo quieren la alcaldía * Resbalón de La Rémora Callejas * Sin el total de las actas peleará Morena * Cosoleacaque en el aire * Murió el periodista Jorge Escobosa.

12 de agosto de 2016

De lejos apesta menos. Ignorado, Javier Duarte siente el frío del poder perdido y le cala el peor agravio que un presidente le pudo dar, relegado a un rincón, distante de él Peña Nieto en su última visita a Veracruz. Fue insulto a domicilio.

Quizá sea el peor día del sexenio, saliendo a la luz que ni es Javier Duarte el único amigo del presidente en Veracruz, ni es cercanísima su relación, ni es real el “respaldo” a su gobierno.

Apenas si cruzan unas palabras, el gesto adusto de Enrique Peña Nieto, el trato seco y la lejanía que construye la logística presidencial, los designios del Estado Mayor, confinado el gobernador a tres lugares, tres grados de distancia, como lo describen las crónicas y las notas, reportajes y relatos.

Día fatal para Javier Duarte. Jueves 11. Llega Peña Nieto a la ceremonia de graduación de cadetes de la Heroica Escuela Naval, en Antón Lizardo, al abanderamiento de una patrulla costera y la inauguración de una biblioteca virtual, y el agravio es mayor.

No lo recibe al pie del avión. No lo acompaña en el vuelo en helicóptero desde la base aérea del Sector Naval. No lo sienta a su lado en el presídium como corresponde al anfitrión. No le habla de tú, ni de usted. Simplemente no le habla.

Pasó revista a las tropas Peña Nieto y Javier Duarte no estuvo ahí. Si acaso lo mencionó por su investidura pero no lo llamó por su nombre.

Flanquean al presidente el secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz, y el titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos Zepeda. Entre Duarte y Peña ubican al comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales, y a la presidenta del instituto Nacional de las Mujeres, Lorena Cruz Sánchez.

Duarte no sonríe. Aprieta los labios, tensa el nervio. Aplaude el discurso del presidente, el del secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, el del titular de la Marina.

No hay espacio para que el gobernador de Veracruz hable, que se despida de Peña Nieto, su última intervención oficial antes de dejar el poder. No hay para Javier Duarte esa deferencia.

Hay frialdad y la mirada esquiva de Peña Nieto. Quiere acercarse y no puede. Se lo impide el protocolo, y más, los miembros del Estado Mayor Presidencial.

De las 112 fotografías que difundió el portal de la Presidencia de México, en ninguna aparece Javier Duarte.

De las 38 fotografías de Peña Nieto en Facebook, en ninguna se observa al gobernador de Veracruz.

Decía a Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, que cuenta con el respaldo del presidente Peña Nieto. Dijo a El Universal que la relación está en su mejor nivel y que no se va a ir de México.

Quizá por ello la frialdad, la indiferencia, ni un gesto, ni una palabra, ni siquiera citarlo por su nombre, sin hablarle, sin discurso de despedida, convidado de piedra en el evento naval.

Minutos después, Javier Duarte es el rey de los memes. Lo destrozan en las redes sociales. La fotografía del presidium es letal, a tres espacios del presidente, en un extremo de la gráfica, no a su lado como correspondería al anfitrión.

Le dan título a la imagen: “Cuando dices que el presidente te respalda, pero te manda hasta el rincón”.

Luego circula la que encierra en un círculo rojo la cabeza del presidente con su nombre y otro con el de Javier Duarte. Sólo para que conste que lo plantaron lejos.

Después otras, subido el tono: “Como burro castigado te mandaron hasta el rincón” y “¿Alguien encuentre a Duarte en la fotografía?”.

Fluyen los insultos en Facebook y Twitter. Hacen trizas al gobernador de Veracruz. Le recuerdan sus alardes, la soberbia, las habladas y la presunción. Según Javier Duarte, es el único amigo que Peña Nieto tiene en Veracruz, a él encomendada la candidatura priista, la sucesión, su relevo, otros dos años para el PRI en el poder y de ahí a la eternidad. Ajá.

Algo peor que la derrota fue usar el nombre de Peña Nieto, simular amistad, desdeñar a Manlio Fabio Beltrones, a Gamboa Patrón, a la cúpula del PRI, al círculo peñista, los Videgaray, los Meade, los Osorio Chong que pugnaban por su salida del gobierno de Veracruz para restarle presión al candidato priista.

Mitómano unánime, Javier Duarte fue a decirle a Ciro Gómez Leyva que la relación con Peña Nieto está en el mejor nivel, que el respaldo de su gobierno es absoluto, que el pulcro y honesto es él, que lo calumnian sus adversarios, que el que debiera ir a la cárcel es el “presunto” gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares.

Le receta lo mismo a El Universal. Y del presidente Peña Nieto, alucina. Dice que su relación es “extraordinaria”, la mejor. Y de la sucesión presidencial, exhibe la sapiencia de un iluminado. Si así fuera, no hubiera arrastrado al PRI a la derrota en Veracruz.

“Más que en ganar elecciones —dice don Javier—, el Presidente está pensando en las próximas generaciones. Es un hombre de Estado, hay que reconocer su valentía porque aunque sabía que las reformas nos iban a costar políticamente muchos ataques, él ha venido impulsando estos cambios que a la larga van a cambiar el rostro de este país”.

Y sentencia:

“Como amigo y aliado que soy del Presidente, lo aplaudo, lo apoyo y lo respaldo”.

Horas después regresó a La Tierra.

Refiere la crónica de Noé Zavaleta en Proceso:

“Los reporteros que cubrieron la gira presidencial en las instalaciones de la escuela naval de la Secretaría de la Armada de México notaron a Peña Nieto distante y frío con el mandatario veracruzano.

“Esta es la primera gira del presidente de la República a Veracruz, después de que por primera vez en casi 90 años el PRI perdió las elecciones en la entidad”.

Hay otra reflexión, la de Aurelio Contreras Moreno, en su Rúbrica:

“Al todavía gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, se le revierten en muy poco tiempo las falsedades que se ha dedicado a colocar en los medios de la capital del país durante la ‘gira del adiós’ con la que pretende limpiar su imagen antes de entregar el poder.

“Sólo pasaron dos días para que el ‘respaldo’ y la ‘extraordinaria relación’ que dijo tener con el presidente Enrique Peña Nieto quedaran exhibidas en su justa dimensión: la de la frialdad y el rechazo.

“Como era de esperarse, durante la visita de Peña Nieto este jueves a Veracruz para encabezar la ceremonia de graduación de los cadetes de la Heroica Escuela Naval, Duarte apenas si pudo acercarse al presidente. No fue el encargado de recibirlo ni de despedirlo en el aeropuerto, como protocolaria y políticamente sería lo conducente, y apenas si le permitieron seguirlo cuando arribó a las instalaciones de la Armada de México.

“La molestia de Peña Nieto con Duarte es manifiesta e inocultable y se la hace sentir en público, a sabiendas de que con eso desarma la estrategia de defensa mediática que ha emprendido el mandatario veracruzano, al que le quedan 110 días para dejar la gubernatura. Días que parecen una eternidad”.

Javier está perdido. Lo ahoga la crisis financiera, la violencia, la corrupción, el repudio social, la ira de los veracruzanos, abandonado por el PRI, ninguneado por Peña Nieto.

Lo embiste de nuevo la Auditoría Superior de la Federación, que presenta denuncias penales contra 14 entidades federativas por simular que reintegran recursos de origen federal no justificados y retenerlos con argucias, correspondientes a la cuenta pública 2014.

Javier Duarte y su pandilla son líderes en ese rubro. El atraco es lo suyo. La ASF denuncia ante la PGR que desviaron 4 mil 770.2 millones de pesos. De los 8 mil 25.6 millones retenidos en total, el 59.4 por ciento corresponde a Veracruz.

Es el último mensaje de Peña Nieto. Es el mensaje de la ruptura, abandonado por el poder, en la orfandad total.

Gélido, el mensaje político de Antón Lizardo sella la suerte de Javier Duarte, distanciado del poder.

Dirá, sin embargo, que no hay tal, que el presidente respalda a su gobierno, solapa su derrota, la entrega de Veracruz al PAN, a su adversario enconado, Yunes azul, la segunda reserva electoral del PRI.

Fue insulto a domicilio. Así diga Javier Duarte que la relación con Peña Nieto se mantiene en el cielo, el episodio de Antón Lizardo, es único e irrepetible. Se graduaron los cadetes y degradaron al gobernador.

Lo ve todo Veracruz. Lo entiende la clase política. Lo invitan a ceder y facilitar la transición. Como no entiende con palabras, le hablan con signos. Pero la criptografía política no se le da.

Lo de su “amigo veracruzano” es falso. Lo del respaldo a su gobierno es paja. Lo del aliado que apoya, aplaude y respalda, es fantasía verbal.

Allá, distante a Peña Nieto, habrá sabido que la lepra aleja, que la infección alerta, que un tumor se debe extirpar.

De lejos, por si Javier Duarte lo quiere entender, apesta menos.

Archivo muerto

Dos, tres panistas van por la alcaldía de Coatzacoalcos, y un priista que pronto dejará de serlo. Un ex regidor, Alfredo Phinder Villalón, quiere contender; otro, José Luis Sosa Franco, de la nueva generación, vinculado en un tiempo al ex regidor Edgar Brito Molina, dicen que ya no. Y Juan Manuel Rodríguez Caamaño, secretario del ayuntamiento, rector de la Universidad Istmoamericana, ex presidente de la Fundación Colosio del PRI, a quien el marcelismo no deja pasar. Quizá prematuramente comienza la contienda interna, posicionándose los que irán por la candidatura del PAN-PRD a la presidencia municipal. Juanelo Rodríguez es el más expuesto ante la opinión pública por su actividad en la educación universitaria, sus programas de becas, los ciclos de conferencias que año con año suele auspiciar. Sólo falta ver los términos de la convocatoria que expida el PAN, a la que se habrán de ajustar los aspirantes, quiénes se ajustan a su clausurado y quiénes no… Un caos lo que hay en la mente de La Rémora. Queriendo exhibir a Miguel Ángel Yunes Linares, el profesor Juan Nicolás Callejas Arroyo termina empinando a Javier Duarte. Dice que más que el gobernador, el que necesita un psiquiatra es el gobernador electo de Veracruz. O sea que, según el líder del Congreso estatal, Javier Duarte también. Eso de que hasta los aliados lo vean con la neurona fundida, y que en vez de rechazar que debe ir al psiquiatra, lo esbocen, da la medida del terrible momento que atraviesa el aún gobernador. Y La Rémora Callejas por ahí anda… Va por lo suyo Morena. Sin el total de las actas de escrutinio, que son clave, impugnará la sentencia del Tribunal Electoral de Veracruz que revocó su triunfo en la elección del 5 de junio y echó por tierra la diputación de María del Rocío Pérez Pérez. Acusa dolo en el Órgano Público Local Electoral, en el distrito 26, tretas para complicar el recuento de votos. Habla Rocío Pérez de los 51 paquetes electorales que quedaron bajo reserva cuando ya existía un resultado preliminar a favor del Movimiento de Regeneración Nacional. Y toca el punto medular: una parte de las actas quedaron dentro de los paquetes electorales. Sin eso, la impugnación se complica. Sin el total de actas difícilmente se puede tener la razón jurídica. Las actas son el instrumento para pelear y rebatir en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Paga Morena el precio de haberse replegado, mantenerse a distancia del escenario político, la estulticia de Rocío Nahle, necia la diputada federal en que PRI y PAN son lo mismo y el pejepartido no se embarra en esos lodos. No mostró Morena el músculo. No exhibió que sus votos son una fuerza electoral y política. Mientras Morena no sea protagonista del momento político, no irrumpa en conflicto por la crisis financiera y la violencia en Veracruz, no lidere la disputa por el desenfreno duartista en el Congreso y no concentre el sentir de cientos de miles de veracruzanos que le dieron su voto, tendrá muchos reveses más. Partido que no pesa, partido que es ignorado y, sobre todo, atropellado… Destacado periodista, mejor persona, Jorge Escobosa Licona murió el miércoles 10. Fue reportero deportivo en Excélsior, editor en jefe de la sección deportiva de El Universal, coordinador del diario Matutino, en Coatzacoalcos, jefe de prensa del Comité Olímpico Mexicano, en tiempos de Mario Vázquez Raña, y autor de la columna Escena Deportiva. Fue miembro del Salón del Periodista Deportivo, en reconocimiento a su amplia trayectoria, y su voz fue siempre escuchada por deportistas, federativos y público conocedor. Poseía un don natural para hacer amigos, afable, ingenioso, ocurrente, hábil para arrancar una sonrisa y convertir la tragedia en un momento de felicidad y reflexión. Vaya para Carmen Vargas, su esposa, y su hijo Jorge Luis, un abrazo fraterno en este difícil trance… INFORME ROJO dejará de publicarse por una semana. Reanudamos el lunes 22 de agosto…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

NABOR NAVA: LA VIOLENCIA LO DESTROZA

* El fracaso del nuevo secretario de Seguridad * El sur, un ejemplo * A la sombra de Bermúdez * Cayó El Cachorro por crimen de Anabel * Hijo de ex jefe policíaco, era zeta * Sigue la desbandada en DIF de Coatza * Le quitan a Morena triunfo en Cosolea * Presentará Noé Zavaleta su libro en Coatza.

11 de agosto de 2016

De fracaso en fracaso, Nabor Nava llega a la cumbre. Lo apabulla la violencia, lo destroza la delincuencia, sembrando miedo y angustia, sangre y dolor, fallido todo lo que pudo hacer y no hizo. Y así hoy es el nuevo secretario de Seguridad Pública.

Su mérito es el fracaso. Crece el secuestro. Crece el robo a negocios. Crece la extorsión y el crimen. Son las medallas que requiere el militar, las insignias en el pecho, la rechifla popular para alcanzar la cúspide del poder.

A la sombra de Arturo Bermúdez Zurita, el “falso general”, José Nabor Nava Olguín vio crecer la violencia en Veracruz, sin control los delincuentes comunes y los cárteles de la droga, el secuestro que mata en vida al que la vive y a los familiares que la sienten en la piel, el asesinato que destroza familias y que infunde temor.

Su misión debió ser la seguridad de todos. Pero no lo fue. Por incapacidad, por estrategia del duartismo, por orden del “general” Bermúdez que a mayor delincuencia en Veracruz, más servicios de seguridad privada vendía, el subsecretario Nava dejó que la violencia se adueñara de la vida de los veracruzanos y que nada volviera a ser igual.

Nabor Nava fue tácitamente el responsable del Operativo Coatzacoalcos Seguro. Arrancó el 28 de septiembre de 2012 y como se preveía terminó siendo un fracaso descomunal.

Hoy la violencia está fuera de control, el secuestro avanza sin que haya quien lo frene, la extorsión deja a miles en la calle, las ejecuciones se multiplican, cientos mutilados en parajes perdidos, decenas levantados sin que se les vuelva a ver o regresando lo que quedad de ellos en un ataúd.

Cuatro años han servido para advertir que el mayor Nava es un fiasco policíaco, rebasado por los grupos de poder, la delincuencia a todo nivel, convirtiendo las urbes en pueblos fantasmas donde al caer la noche cesa toda actividad, porque ahí, como si fuera programa de alto rating, se respira el miedo.

En cuatro años, Nabor Nava dejó que los transgresores de la ley afianzaran su poder, convertido Coatzacoalcos en escenario de muerte, cientos de profesionistas literalmente cazados por la delincuencia, miles de petroleros acechados al salir de su jornada laboral, llevados a un destino incierto y liberados sólo si se paga rescate.

Minatitlán, la tierra que lo vio crecer, es el paraíso del levantón. Plagian en las calles, en colonias, en los antros, a las puertas del complejo petroquímico Cosoleacaque, al salir de la refinería; irrumpen en comercios, en domicilios, en escuelas. Si hay una ley, es la ley del matón.

Mal augurio aquel cuando Bermúdez Zurita regresaba a Veracruz, procedente de Tlaxcala, y el helicóptero se vino a tierra. Era el 4 de agosto de 2012.

Nadie perdió la vida. Aterrizó la aeronave en la comunidad La Rosa, en el municipio de Tlaxco, tras registrarse una falla mecánica. Casi al tocar tierra, a unos seis metros, se desplomó y se fue de lado.

Viajaban Bermúdez, Nabor Nava y un ayudante, además de la tripulación. Todos salieron ilesos. O por lo menos ese fue el reporte. Salieron ilesos ellos, pero Veracruz no.

Bermúdez siguió su camino y con él, Nava. En sus manos, la seguridad de Veracruz se convirtió en una tragedia. Miles son víctimas de la violencia de los malosos y de la negligencia de la autoridad.

A otros les fue peor. Los tomó en sus manos la Policía Estatal, los torturó, los desapareció. Unos más fueron carne de cañón de la Fuerza Civil, el cuerpo de élite de Seguridad Pública, a la que le llueven denuncias por desaparición forzada, por abuso de autoridad, por llevarse a la gente, inocente o culpable, y no entregarla, o entregada molida a golpes y con la amenaza de que si hablan se van a morir.

Hoy Nava es secretario de Seguridad Pública en Veracruz, hecho trizas por el caos, entregada la fuerza pública a la delincuencia, coludida y a su servicio, como en Tierra Blanca donde la policía estatal, los agentes de Marcos Conde Hernández, el superpolicía al que el general de cero estrellas, Arturo Bermúdez, admira, se llevó a cinco jóvenes oriundos de Playa Vicente, los entregó al crimen organizado y se presume que tras ser torturados les quitaron la vida.

Coatzacoalcos fue su Waterloo, fuera de control la violencia y la inseguridad agravada por la operación impune de los cárteles. Nada funcionó. Si en 2012 era crítico el panorama, hoy es peor y lo que le sigue.

Coatzacoalcos y el sur son un escenario de muerte. Lo expone José Jesús Vázquez González, diputado por el Partido Verde, o sea en la órbita del PRI, de Acayucan, medio hermano del extinto cacique Cirilo Vázquez Lagunes, que el 12 de julio resumió: el Mando Único fracasó en el sur de Veracruz.

Sabe el legislador de lo que habla. Su estirpe es sangrienta. Los persigue la muerte. Primero Ponciano, luego Cirilo, y así la dinastía de los Vázquez teniendo claro, clarísimo, cómo van a morir.

En el Congreso lo expresó:

“Es una situación que nos hace pensar en un fracaso del Mando Único, y lo dice alguien que ha sido respetuoso del mando único, que en algún momento lo pensó como una solución para el resto del estado”.

Fue rebasada la Policía Naval, Seguridad Pública, Policía Municipal. Fueron rebasadas por la delincuencia y “la sociedad no puede seguir saliendo a la calle con miedo”.

Citaba el caso de Acayucan y advertía el diputado Vázquez González que el clima de violencia se podía generalizar a todo Veracruz.

29 de enero de 2013. Ese día, Arturo Bermúdez refrendaba que la seguridad era lo suyo. Se comía la violencia a Coatzacoalcos y el general secretario no cesaba en su afán de convencer que lo suyo es el control de la delincuencia.

“En Coatzacoalcos Seguro sumamos esfuerzos, recursos y estrategia para garantizar el estado de derecho y la aplicación de la ley para vivir en paz y orden”, dijo.

Y encomendó a Nabor Nava los trabajos de evaluación y reforzamiento del operativo.

“Bajo este esquema de refuerzo y evaluación, se busca disminuir los actos delictivos que se presenten en la zona, atacando los indicios de robo de vehículos, paso de los puentes, además de fortalecer la vigilancia en algunos sectores y colonias, en coordinación con las autoridades federales”, dijo.

Puro rollo. Servía el operativo de paseo a los policías y navales, recorriendo calles como táctica de disuasión. Sus retenes sirvieron para detener a automovilistas, detectar faltas al Reglamento de Tránsito y multarlos. ¿Y la seguridad?

Embustero profesional, Arturo Bermúdez siempre exaltó el Operativo Coatzacoalcos Seguro, pero las cifras lo apabullan.

Categórico, el Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos reveló que la debacle en 2015 es peor de lo imaginado.

Ese año, los delitos de alto impacto —secuestros y ejecuciones— se incrementaron en un 100 por ciento. El robo a negocios se disparó “en más de 206 por ciento.

Y algo más grave: el gobierno de Veracruz falsea la información que le remite al Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Lo expuso Luis Fajardo Vázquez, director del Observatorio Ciudadano. Sólo reportan la mitad de los homicidios y secuestros que ocurren en la región. De ahí que su argumento es que la violencia no es alarmante.

Ignacio Carvajal, reportero de Liberal del Sur y Blog Expediente, describe un Veracruz inerme ante el crimen organizado, inútil la Secretaría Pública, que no previene, inútil la Unidad Especializada en Combate al Secuestro. Desde su creación y hasta el 9 de abril pasado, se habían çontabilizado 53 secuestros.

Un cero a la izquierda el entonces subsecretario de Seguridad, Nabor Nava. La violencia lo apabulla, lo destroza, exhibe su incapacidad o su disimulo.

Y aún así, Nabor Nava es el nuevo secretario de Seguridad. ¿Por qué?

No llega al cargo para enmendar errores. No llega para enfrentar el caos. Su misión es blindar el negocio de Bermúdez, preservar la violencia, que no decaiga la demanda de seguridad privada, los servicios que ofrecen las empresas del “falso general”.

Queda como intendente de la inseguridad, que la policía siga teniendo interlocución con los malosos, la policía que levanta inocentes y los entrega al crimen organizado.

Cubre Nabor Nava a Bermúdez. Es el enredo entre el militar de carrera y el general postizo, el indigno y el vival.

De fracaso en fracaso, Nava llega a la cumbre.

Archivo muerto

Cayó El Cachorro, a quien le imputan el plagio y crimen de Anabel Flores Salazar. Supuestamente Manuel “N”, algunos dicen que Omar Escalona Barradas, ex policía, hijo del ex inspector de policía en Ciudad Mendoza, Manuel Escalona Barradas, es el jefe de plaza de Los Zetas. Le atribuyen la muerte de la periodista, ex colaboradora de El Sol de Orizaba y de El Buen Tono, levantada el 8 de febrero en su casa, hallada sin vida un día después a unos kilómetros de Mariano Escobedo, ya en territorio del estado de Puebla. Quedó al frente de la plaza de Orizaba cuando fue detenido José Márquez Balderas, alias El Chichi, quien meses antes había sido dado por muerto en un atentado en el bar La Taberna, y que “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, lo justificara diciendo que ya sabía que estaba vivo pero no dijo nada para que el jefe criminal se confiara. Eso sí que es técnica policíaca. Cayó Manuel “N” u Omar Escalona, alias “El Cachorro”, pero también que quien sabía todo sobre la suerte que correría Anabel Flores fue un ex jefe policíaco de apellido Centeno, vinculado al ex secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita, el general de cero estrellas… Sigue la desbandada en el DIF. Se va otro seguidor de Jesús Moreno Delgado, ex director, a quien le sacó el switch el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol. Su nombre es Rafael Cuervo Navarro y se ganó con creces el apodo del “No hay apoyo o no hay dinero”. Integraba la trinca infernal de Jesús Moreno con Manolo García Palacios y Lezek Lira. Sólo éste permanece en el DIF, como todólogo, encargado del despacho, milagreando para que el changarro no naufrague. Lezek Lira está prendado con alfileres. Fuera del DIF, Luis Gutiérrez se aferra a la Sedesol municipal, pero su futuro es incierto. Y a Jesús Moreno lo animan a terminar de quemar las naves, llevarse su estructura, que es la más fuerte entre el marcelismo, y picar piedra en otra parcela, incluso fuera del PRI… Se le cae a Morena la diputación por Cosoleacaque. Determina el Tribunal Electoral de Veracruz que hay elementos para dejarla sin efecto. No hay certidumbre, pese al recuento de votos que le dieron ventaja a la candidata del partido Movimiento de Regeneración Nacional, Rocío Pérez. Serán los tribunales electorales federales —sala regional en Xalapa y la sala superior— los que decidirán si Morena retiene la diputación local o si se va a elección extraordinaria. Ocurre así por la presión del PRI. Ocurre porque llevar a Carla Enríquez Merlín, candidata de Nueva Alianza en alianza con el tricolor, al Congreso de Veracruz es un reto que se impuso el Clan Merlín —Gladys, Heliodoro y toda la familia—. Ocurre también por la errada estrategia de Morena de mantenerse al margen del conflicto político veracruzano, en que Miguel Ángel Yunes Linares se apoderó la agenda política y consecuentemente de la agenda mediática, y el duartismo lo combate para no ceder espacios y operación, para no dejarlo gobernar prematuramente, como ya se percibe. Si Morena fuera actuante, si alzara la voz, si asumiera su condición de segunda fuerza política, como indican los votos que se reflejan en el Congreso estatal, la sentencia que tumba la elección de Cosolea. En política, el que más grita, el que más reclama, el que más adeptos gana, el que más presencia tiene, el que más temor provoca, es el que más respeto genera. Error de Rocío Nahle, la diputada federal por Coatzacoalcos, virtual dueña de Morena en Veracruz, que ató de manos a su partido, ocultó el tamaño de su fuerza y hoy tiene que reclamar que le devuelvan su diputación. Propalar que PRI y PAN son lo mismo, y que Morena se mantiene al margen, ya trajo sus primer descalabro. Quizá en la elección extraordinaria refrende su triunfo, pero la fragilidad de Morena quedó a flote… Pues no. Noé Zavaleta no está solo. Lo sigue y lo fortalece un sector del gremio periodístico, dentro y fuera de Veracruz. No sólo por los exabruptos de José Abella, propietario del diario El Buen Tono, sino por las amenazas del duartismo, el amago y la intimidación, el “ya sé donde vives” que le hicieron llegar vía un usuario de Twitter que se denomina @guarro_69, cuya foto de perfil lo muestra con un arma en la mano. También por ese afán de enlodar y criminalizar para luego embestir y matar. Noé Zavaleta, corresponsal de Proceso, director de Crónica de Xalapa, no está solo. Su caso enciende las alarmas, sacude y preocupa, por la línea periodística y su afán por desnudar la infinita corrupción del gobierno duartista. De ahí los amagos, los correos electrónicos atribuidos a la ex vocera de Javier Duarte, Georgina Domínguez Colío; al “Chuletas” Francisco Vicente, que a falta de argumento para justificar tanta torpeza, las vísceras como actos de gobierno y la uña afilada para robar, lo único que les quedó fue la descalificación. Noé Zavaleta presentará su libro “El Infierno de Javier Duarte. Crónicas del un gobierno fatídico”, el sábado 20 d agosto en Coatzacoalcos. Ya lo ha hecho en Xalapa y en la Ciudad de México. Lo observa el gremio de prensa nacional e internacional, por lo que recoge su libro y por la reacción endemoniada que le provocó al círculo duartista…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

NOÉ ZAVALETA: HUYENDO DE LA MUERTE

* Abella, Gina, Vicente, Remigio, los sospechosos * Correos para intimidar * Escala amenaza al corresponsal de Proceso * Como si fuera el caso Rubén Espinosa * Duarte conocía las mansiones de Bermúdez * ¿Mitómano o cínico? * Fiscalía, brazo de la corrupción: Miyuli * El cuento de la Gendarmería se cayó.

10 de agosto de 2016

Del mundo sórdido, Noé Zavaleta huye. No quiere ser el periodista número 20 asesinado en Veracruz, amenazado e intimidado, increpado por el desenfreno mental de José Abella, y el asedio del aparato duartista, las Ginas, los Vicente, los Remigio, la escoria que embiste a los críticos del gobernador.

Por la vía legal los enfrenta, describiendo en su denuncia la violencia verbal del dueño del periódico El Buen Tono, lenguaje de pandillero, que reta e insulta, que exhibe graves limitaciones y pobreza intelectual, y los exabruptos vertidos en correos electrónicos usados por duartismo para descalificar, en tiempos electorales o fuera de ellos, a quienes exhiben el desgobierno de Javier Duarte.

Autor del libro “El Infierno de Javier Duarte. Crónicas de un gobierno fatídico”, Noé Zavaleta consigna el nombre de José Abella y refiere que su medio, El Buen Tono, recibió “jugosos tratos publicitarios” del gobierno de Veracruz. Y así es. Lo certifica la lista de medios acreedores que establece un adeudo con el rotativo de más de 600 mil pesos.

Ese fue el detonante. De “corrupto y coludido” no lo bajó Abella. “Noé Zavaleta, corresponsal de Proceso, que chingue a su madre”, escribió en su muro de Facebook.

Y agrega:

“En su libro dice que yo recibí millonarios pagos del gobierno, que los presente, y sino que rechingue a su madre otra vez por hocicón ¡Ha de ser pariente del Mariposón”. La referencia es al abogado Jorge Reyes Peralta.

Lugo dice:

“Este tipo de periodistas, no traen nada bueno, para mí son repugnantes. Además, no ando buscando eso y menos en escritos de pendejos”.

De familia es el mal tono. Su hermana Paulina Abella lanza un exabrupto menos florido, igual de rasposo: “Ese periodista es corrupto! Fuchi”.

Paulina Abella es esposa de Carlos Guaraid, apodado LordCajuela desde que un video, difundido por el periódico El Mundo de Córdoba, lo evidenció huyendo de la escena de un incidente de tránsito en la cajuela de un automóvil.

Del viernes 5 al domingo 7, Noé Zavaleta enfrentó las andanadas de José Abella, su repertorio en Facebook, descalificación y amenaza, y el asedio de los bots duartistas.

“Por qué no me dices donde nos vemos, pinche idiota, valientito atrás de tu computadora, vete a rechinar a la puta que te parió”, retó el dueño de El Buen Tono.

Luego expresó:

“Espero me pases esas ‘millonarias’ transferencias en las que te refieres en tu pinche libro”.

Noé Zavaleta quiso razonar lo publicado, acreditar que de acuerdo con la lista de acreedores a quienes se les liquidarán adeudos con los nuevos fideicomisos creados por el gobernador Javier Duarte y avalados por el Congreso de Veracruz, El Buen Tono aparece con un pendiente de 696 mil pesos.

¿Qué fue lo que puso loco al panista José Abella? Un párrafo en el libro de Noé Zavaleta, consignado en la página 58:

“El diario El Buen Tono, propiedad del empresario panista José Abella —y con jugosos tratos publicitarios con el gobierno del priista Javier Duarte—, había sido atacado por una célula de Los Zetas en noviembre de 201. Esa noche de domingo, 15 sicarios llegaron a las instalaciones del rotativo en varios vehículos, los cuales rociaron con gasolina y les prendieron fuego”.

Abella no sabe leer. O de plano no leyó el texto del corresponsal de Proceso. Ahí no habla de millonarios contratos de publicidad sino de “jugosos tratos publicitarios”.

Siguió la andanada. Noé Zavaleta finalmente replicó:

“José Abella, el dueño del periodiquito ‘El Buen Tono’, aquel que se puso camisa del PAN, luego de Duarte y mañana probablemente la del PAN-Yunista, harto de no tener reflectores y sumido en la indiferencia mediática y política, ahora le dio por comprar pleito ranchero conmigo… No pienso sobajarme, ni ponerme de verdulero con este sicario mediático”.

Imposible centrar a José Abella. Sus exabruptos lo exhiben:

“Argüenderos, chismosos, pendejos, periodistas caducos!

“Hablan de mi y ponen un correo de mi hermano Salvador... y se dicen periodistas! a él lo bautizaron Salvador y a mi José, porque somos cada quien diferentes personas. Bobos.

“Y acúsenme también con articulo 20 y 21 y 22 y con la mamá de Fidel (se refiere a la organización defensora del ejercicio periodístico Artículo 19).

“Su corresponsal puede insultar, lo reto a golpes y sale corriendo que tiene miedo... que pregunte si Bermúdez dejó alguno o sino, que se compre un perro!.

“Zavaleta centavero! textoservidor”.

Otra:

“Retarlo a madrazos es amenazarlo y correr riesgo de muerte... pus como sino tuviera manos el pendejo reportero que piensa que puede insultar sin recibir retos. Si tiene miedo que se compre un perro. pinche inútil ese ni lo conozco!”.

“Así o más argüenderos y espanta pendejos?esa plataforma nacional de vinculación de periodistas, ha de ser igual al ‘colegio nacional de abogados penalistas’ del mariposon, cuyos miembros nada más son el mariposon y su Mamá!...

“Que me acusen también con Obama!

“Pinches su quehacer espanta bobos.

“Además al final de su escrito, ‘exigen garantías para la libre expresión’...

“Pues que entonces yo no puedo tener esa misma libertad de expresión de retar a golpes a un periodista por argüendero que me difamó?

“Entonces, Que alguien me explique!!!”.

Una más:

“Estos pinche bocones como el Noé Zavaleta de Proceso se la pasa escribiendo historias sobre la inseguridad y la muerte de periodistas, hasta un libro hizo el muy cínico y mírenlo en esta fotografía qué práctica tiene para empuñar las armas de fuego, por eso acaban como acaban (…) Quien miente?? Pinches reporteros hócritas (sic) y coludidos con el crimen”.

Lo de menos son los insultos. Lo grave es la amenaza. José Abella implica a periodistas con el crimen organizado, la criminalización oficial y no oficial, el sello del régimen. Dice:

“Y por último díganle a su corresponsal educado que dice que respondió con un buenas tardes, que les muestre completo el escrito para que les quede claro quien miente. Y respecto a los periodistas asesinados que refieren en la nota, que bajo su corto criterio, no pueden haber periodistas delincuentes? ese par eran delincuentes, y a esos ni muertos los respeto y mucho menos si eran periodistas coludidos con el crimen organizado”.

Es lo que bulle en la mente del propietario de El Buen Tono, sus alcances, su estilo de enfrentar la crítica, innegable sus vínculos con Javier Duarte, luego que acusara a su gobierno de no mover un dedo tras el atentado en que un comando le prendió fuego al rotativo y después lo exculpara.

Más siniestros son los Ginos, los Vicente, los Remigios. Abella es volado sin seso, los bots duartistas son perversos y mortales.

Sábado 6. Una lluvia de amenazas llegan vía correo electrónico desde cuentas ligadas al duartismo. En ellos relacionan a Noé Zavaleta con el crimen organizado, concretamente con la banda delincuencial de Los Zetas.

Acude el corresponsal de Proceso a la Fiscalía General de Veracruz y denuncia. Revela que “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, pretende encapsular el conflicto con Abella como una bronca personal. Lo refuta Noé Zavaleta. Los agravios son de la autoría de beneficiarios de las prebendas de Javier Duarte. A Abella lo usan como esquirol, dice.

Hay una cuenta agresora: Noticias desde Veracruz. De ahí provienen las presuntas difamaciones. Usan también otra máscara. “Otras veces se ha hecho llamar Tribuna en Red, obra y gracia de Paco Vicente, ex jefe de prensa de Miguel Ángel Yunes Márquez y hoy asesor de Javier Duarte”. “El Chuletas”, como le apodan, terminó a la greña con el alcalde de Boca del Río, pirateándole información, señalado de vendido, entregado a la mafia duartista.

En la carpeta de denuncia 086/2016-pc también se cita a Laura Valencia y Georgina Domínguez, ex coordinadora de Comunicación Social del gobierno del Estado. Así lo consigna La Jornada Veracruz.

“Estas personas ya habían implantado campañas en mi contra desde el inicio del duartismo; asegurando que era gay, consumidor de drogas y después hasta que organizaba orgías”, dice Noé Zavaleta.

Gina Domínguez, la inefable vocera duartista, ha sido señalada en diversas informaciones periodísticas de auspiciar ataques a través de cuentas de correo sin que se identifique al autor de los señalamientos. Su relevo en la CCS, Alberto Silva, alias el Pato de Tuxpan, ofreció acabar con esa práctica pero el desenfreno siguió.

Cita el corresponsal de Proceso uno de los correos con tufo a intimidación:

“@zavaleta_noe dices que te amenazan solo para darte publicidad, pinche escritor fracasado... ya se donde vives”.

Lo envía, vía Twitter, un usuario que se identifica como @guarro_69. Su foto de perfil es un sujeto armado. Lo mostró Noé Zavaleta en su teléfono celular.

El “ya sé donde vives” es típico del asedio oficial, la táctica del miedo, sentirse vigilado, en los umbrales de la agresión, el levantón o el crimen.

Otro de los señalados es Remigio Ortiz Olivares, ex subsecretario de Seguridad Pública, brazo ejecutor del defenestrado Arturo Bermúdez Zurita.

“Anduvo preguntando cómo y dónde vivía. Además, quiere saber si algún político financió mi libro El Infierno de Javier Duarte, crónicas de un gobierno fatídico”, dice el corresponsal de Proceso.

“Que te vinculen con Los Zetas —agrega Noé Zavaleta— en un estado donde vivimos en anarquía total, donde no hay ley, donde incluso predomina el Cártel Jalisco Nueva Generación, sí te pone a temblar”.

Tilda la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas a José Abella como “una persona que tiene intereses políticos y económicos, además un problema mental psíquico”.

Pero a la CEAPP no acudió Noé Zavaleta por recomendación de Proceso. Es la CEAPP la máscara de Javier Duarte para simular que protege a los periodistas veracruzanos. Salvo Jorge Morales, el resto de los comisionados son convidados de piedra, anodinos y hasta aplaudidores del gordobés.

“Ya sé donde vives”, es el mensaje clave tras dejar que José Abella calentara el ambiente contra Noé Zavaleta. Si lo matan, el propietario de El Buen Tono carga con la culpa.

Así comenzó la tragedia de Rubén Espinosa, fotoperiodista, colaborador de Proceso, Cuartoscuro y AVC. Primero la intimidación, luego el exilio, finalmente su muerte, asesinado en el departamento 401 del edificio marcado con el número 1909 de la calle Luz Saviñón, en la colonia Narvarte, en la Ciudad de México.

Con Rubén mataron a la activista Nadia Vera Pérez, quien también había huido de Veracruz; a la modelo colombiana Mile Virginia Martín, a quien la policía capitalina le imputa que detentaba un cargamento de drogas, sin habérselo demostrado en juicio, y que por robárselo había sido ultimada por tres sicarios; a la maquillista Yesenia Quiroz Alfaro, y a Alejandra Negrete Avilés, quien realizaba el trabajo doméstico.

Identificaron dónde vivía. Lo seguían. Lo encaraban, provocándolo, hablándole cara a cara. Un escolta de Javier Duarte lo tomó un día por el cuello y le espetó, directo, que dejara de tomar fotografías en una protesta o le ocurriría lo mismo que a Regina Martínez, también corresponsal de Proceso, asesinada en su hogar, el 28 de abril de 2012.

Rubén Espinosa se exilió. Sintió la muerte el 7 de junio de 2015. Tres días después se fue. En el DF —o ex DF— contaba su historia, daba entrevistas, describía el asedio de Javier Duarte a la prensa crítica. Un día, en un restaurant, un tipo lo reconoció. Le dijo que era el periodista que se había ido de Veracruz. Semanas después, el 31 de julio, fue asesinado.

Noé Zavaleta no quiere ser, como admite, el periodista número 20 asesinado en el Veracruz de Javier Duarte.

De ahí que huya de la muerte.

Archivo muerto

Mitómano o cínico, Javier Duarte lo mismo niega que admite, engaña o acepta. Sostenía que era ajeno a las propiedades del “falso general” Arturo Bermúdez Zurita en Woodlands, Texas. “No tenía conocimiento, como no tengo conocimiento del patrimonio de caca quien en lo personal. Ese no es mi trabajo y mi responsabilidad”, expresaba el jueves 4, tras revelar la periodista Carmen Aristegui que el entonces secretario de Seguridad de Veracruz poseía cinco mansiones en Estados Unidos. Cuenta ahora a Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, que sí, que sabía de las viviendas de Bermúdez Zurita. “Sí sabía de las propiedades —refiere Javier Duarte—. De hecho me comentó ' yo tengo estas propiedades que he venido adquiriendo por parte de actividades que tengo al margen de mi función como secretario de Seguridad Pública’. Cuando esto se da a la luz pública, él (Bermúdez) viene a mí y me solicita la renuncia”. Dos discursos, un mitómano, un cínico, el engaño que sale a flote, que exhibe al gobernador de Veracruz sin rumbo, chimoltrufio que un día dice una cosa y otro día dice otra, deslizándose en el tobogán de su tragedia. Sabía y sabe lo que detenta y ostenta Arturo Bermúdez, como sabe que en Woodlands hay desenfreno por adquirir mansiones, las de Edgar Espinoso, las de Mónica Macías Tubilla, su cuñada; la de su suegra, Yazmín Tubilla Letayf; las de los Mansur, las de José Antonio Bandín Ruiz, y muchos otros, los que compran y compran a un precio para vender a ellos mismos, con otras máscaras, a precio cinco o seis veces mayor, como rezan los cánones del lavado de dinero… Comparece Miguel Ángel Yunes Linares ante la Fiscalía General de Veracruz, acusado de enriquecimiento ilícito, la última patraña de Javier Duarte. Le recuerdan ahí que fue él quien pidió ser citado. Les responde el gobernador electo que aún así la Fiscalía sabe que carece de atribución para llamarlo a declarar, que no es servidor público en el gobierno de Veracruz o en alcaldía alguna en más de 25 años. Les dice que simplemente están violando la ley. Le son exhibidos los bienes que se le imputan. No declara pues sostiene Yunes azul que se trata de una cortina de humo para distraer, show mediático, y que sus bienes fueron exhibidos en su cuenta en redes sociales, lo que tienen y lo que tuvieron y vendieron. Suelta metralla el gobernador electo: es la Fiscalía “un brazo de la corrupción, no de la justicia”, y su función es “encubrir a los corruptos y perseguir a quienes los denunciamos”. ¿Qué hará ahora “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras: cerrar la investigación, consignarlo y solicitar orden de aprehensión? ¿Qué juez se la va a conceder? Inédito escenario: si por Javier Duarte fuera, tendría tras las rejas a Yunes Linares el 1 de diciembre, día en que debe tomar posesión como gobernador de Veracruz, con todo lo que implica romper el orden constitucional. Y Peña Nieto en Babilonia… Embuste y patraña, la llegada de la Gendarmería a Coatzacoalcos. No será enviada por la Policía Federal porque sus elementos se hallan en diversas tareas en el territorio nacional, sofocando conflictos, conteniendo la violencia que emana de la delincuencia y enfrentando la ira social. Hace pública la negativa el alcalde Joaquín Caballero Rosiñol y el cabildo de Coatzacoalcos. Así, pues, fue cuento aquel anuncio del gobernador Javier Duarte, previo a la elección del 5 de junio, engañando y sorprendiendo, jugando con el miedo de la sociedad, con la zozobra y la intranquilidad, el dolor de muchos, la angustia por los que un día fueron levantados y nunca más se les volvió a ver. No habrá Gendarmería que cuide al ciudadano y seguirá en todo su esplendor el imperio del crimen, la violencia impune, el actuar de las bandas criminales, que operan al amparo del duartismo, su aliado, con quien lograron cogobernar Veracruz…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

BERMÚDEZ ZURITA: LA PISTA HACIA EL CRIMEN ORGANIZADO

* Transportes y una casa de préstamo * Casinos, bares, inmobiliarias * Yunes Linares lo liga con lavado de dinero * Abella la amenaza a Noé Zavaleta * Nada hizo “Culín” con la amenaza a Aurelio * El cuarto Porky será enjuiciado * Duarte acusa; Miyuli revira * Lo denuncian por propiedades que ya no son suyas * Las piruetas de “Culín” en Coatza.

9 de agosto de 2016

Extraviado en su laberinto, el general ya no manda. Capotea la metralla, tocado por el enriquecimiento insolente, la compra de 11 mansiones en Texas y la imputación de que lava dinero ilícito, vinculado al crimen organizado. Arturo Bermúdez arrojado a los infiernos.

Desde las sombras, siente que el fuego quema, sobre él la pista hacia las 21 empresas que sirven de pantalla para atesorar dinero, millones oscuros, lo que genera la Secretaría de Seguridad Pública entre el bajo mundo y lo que le roba la pandilla duartista a Veracruz.

Sus empresas son el detonante del escándalo que lo implica como lavador, blanqueador de los dineros malhabidos de Javier Duarte, dineros también suyos y de su familia, un socio incómodo, Roberto Esquivel Hernández, que lo mismo es apoderado que comisario o accionista, o gestor de pagos de la Secretaría de Seguridad a los negocios del ex titular, el “falso general” Bermúdez.

Lo fustiga Miguel Ángel Yunes Linares. No una sino cuantas veces puede, lo tilda de “vínculo con la delincuencia organizada” y artífice de “centros de lavado de dinero”, vía sus 21 empresas, unas a su nombre, otras de los de sus hermanos, sobrinos, subalternos y hasta de su mamá. La jefa también cuenta.

Yunes azul precipitó su caída cuando reveló —julio 19— la existencia de la red de empresas de Bermúdez Zurita: de seguridad privada, hoteleras, inmobiliarias, operadoras de servicios turísticos, constructoras, casinos, bares, de transporte, arrendadoras, casas de préstamo.

Ese día exhibió Yunes azul la punta del iceberg en que se habría de convertir el enriquecimiento del general de cero estrellas, Arturo Bermúdez.

Refirió que dos propiedades del “general postizo”, se hallan en la ciudad de México: una casa en condominio y un departamento en la colonia Del Valle. Y tocó el caso Woodlands.

Su hermano Miguel Ángel posee una casa en Woodlands, Texas, Estados Unidos, ubicada en 15 Sawbridge Cir Spring. “Es propietario de al menos 10 inmuebles más en el país”.

Dos semanas después —jueves 4— cayó Bermúdez. Reveló la periodista Carmen Aristegui un hallazgo crucial: cinco mansiones en Woodlands, dos a su nombre y tres a nombre de su esposa.

Luego se sabría que no son cinco sino 11 propiedades, según dos documentos: El Libro Negro de Javier Duarte y El Libro Negro de la Secretaría de Seguridad Pública, que circulan en redes sociales y que evidencian la existencia de más de 60 mansiones, departamentos y viviendas adquiridas por funcionarios, ex funcionarios, diputados federales, familiares, amigos del gobernador de Veracruz.

Cayó Bermúdez y Yunes Linares lo tilda de lavador de dinero para Javier Duarte, su gran encubridor, el que atesora la fortuna del gobernador saliente, impúdica la trama en que se apoderan de los recursos del pueblo, desvían los dineros para la obra pública y el desarrollo social a la par que construyen imperios.

Apenas cayó —jueves 4—, el gobernador electo arremetió con todo. Son empresas “producto de lavado de dinero y corrupción en complicidad con el actual mandatario Javier Duarte”.

Dice a Milenio:

“El dinero tiene su origen en dos fuentes: primero la corrupción brutal en el gobierno del estado de Veracruz; segundo el lavado de dinero: (Bermúdez) es el vínculo del gobierno del estado con la delincuencia organizada y él lava dinero”.

Nadie como Bermúdez en la pesadilla duartista, inamovible, al grado que Javier Duarte llegó a expresar que primero renunciaría él antes que lo hiciera el secretario de Seguridad Pública.

Es su prestanombre, acusa Yunes Linares. De ahí que lo defienda, que lo solape, que lo hiciera el dueño del negocio de la violencia. La dejó crecer y creó una alternativa: seguridad privada, que él mismo proporcionó a empresas, instituciones y particulares.

“Es su prestanombres —reitera Yunes azul—. Obviamente, está en riesgo el patrimonio de Duarte”, con la renuncia de Bermúdez a la Secretaría de Seguridad.

Siete empresas de seguridad figuran en la lista original exhibida por el gobernador electo. Sin embargo, sostiene que son más de 15.

Y de ahí aborda el tema del lavado de dinero. Convoca a la Procuraduría General de la República a ir a fondo.

“Jamás Javier Duarte —acusa— quiso proceder contra este señor porque era su vínculo con la delincuencia organizada”.

Tres días después —domingo 7— sube el tono. Hay en las empresas de Bermúdez Zurita indicios de lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado.

Se trata de seis firmas que se dedican al turismo, la hotelería, restaurantes, antros, cantinas, pulquerías, torterías, videobares, uso de zona federal. Ellas son: Desarrolladora Hotelera 12G S.A.P.I., Naturalia Operadora Gourmet, Operadora Cabagoti, Círculo Coba del Sureste, Historical Maya Tours y Operadora y Servicios Turísticos GCM.

En el ámbito de las relaciones públicas funciona SR Friends Veracruz; en el préstamo prendario e hipotecario, Pressto Max, y en el transporte público de carga, Corporativo Nacional de Transporte Berzua.

Ahí está la clave. Son los giros más susceptibles para el lavado de dinero, el blanqueo de capitales.

Bermúdez pasó por la Secretaría de Finanzas en el gobierno de Miguel Alemán Velasco, director del C-4 con Fidel Herrera Beltrán y secretario de Seguridad Pública con Javier Duarte. Y se volvió rico.

Acusa Yunes que Bermúdez debe ser investigado, que se esclarezca el origen de su fortuna, pues sólo por las 11 mansiones en Woodlands pagó 85 millones de pesos. “Es sabido por todos que (Bermúdez) es la liga de Duarte con la delincuencia y es su prestanombres”.

Casas de préstamo, inmobiliarias, casinos, bares, transportes, servicios turísticos son, entre muchos, de los giros que mejor le sirven al lavado de dinero. Reciben mil pesos y reportan 10 mil. No requieren facturas. No dejan huella. Pueden falsear información fiscal.

“La compañía de papel —dice un texto sobre el tema— no realiza realmente actividades mercantiles. La compañía de papel se utiliza para disfrazar el movimiento de recursos ilícitos aprovechando la cobertura confidencial o disfrazando a sus verdaderos dueños por medio de una representación nominal.

“En ocasiones el lavador acude a entidades financieras ubicadas en países cuyas leyes de reserva o del secreto bancario, son tan estrictas, que dificultan la obtención de información sobre sus clientes, ello facilita que los delincuentes hagan uso de la banca extraterritorial para sus operaciones de lavado de activos.

“Una compañía de fachada es aquella empresa que está legítimamente establecida u organizada y que realiza una actividad comercial. No obstante, la compañía es utilizada para mostrar su actividad comercial como fachada para el lavado de fondos, producto de actividades ilícitas”.

Es la especulación inmobiliaria, la compra-venta de casas, de las opciones más usadas por quienes lavan capitales:

“Acuden a una notaría para protocolizar la escritura de compraventa de un edificio en regular estado físico que se pacta en mil millones de pesos, cifra que el comprador paga con un cheque personal.

“Al poco tiempo, el comprador vuelve a la notaría para vender el mismo edificio pero por 2.500 millones y justifica el inusitado incremento con la remodelación y la valorización (por estar en una zona de alto desarrollo comercial). El negocio se paga con un cheque y aparenta ser legal.

Así ocurre con los antros, donde se sirve una copa y se contabilizan 10. Igual con las casas de préstamo donde se infla el dinero entregado a cambio de un bien.

Sirven las empresas de transporte y su red de comunicación para dar cuenta de los movimientos policíacos y militares en carreteras, alertas de retenes, de operativos, del paso de convoyes. Sirve el mismo transporte para el paso de droga, armas, personas.

Y son los giros de las 21 empresas del falso general Bermúdez.

Lo otro es la violencia. Levanta inocentes la policía de Bermúdez —caso Tierra Blanca, caso Úrsulo Galván, caso Cardel— y los entrega al crimen organizado o los desaparece. Está implicada con la delincuencia, trabaja para ella, le sirve a ella, la encubre, la protege.

Levantan ciudadanos buenos y malos los de la Fuerza Civil. Usan su armamento, su equipo de radio, sus unidades motorizadas, su adiestramiento. Lo usan para detener y desaparecer. O para desaparecer y cuando se registran protestas y la presión se torna insostenible, les dan la última madriza y los entregan, conminados a callar o ser levantados de nuevo para morir.

Es la violencia el mejor negocio de Bermúdez. A mayor violencia, mayor necesidad de contratar seguridad privada. Y ahí el “falso general” es el rey.

Son los dos giros de Arturo Bermúdez, giros clave para entender por qué el crimen organizado llegó tan lejos: lavado y disimulo.

Archivo muerto

Soez y vulgar, soberbio como es, cree José Abella que para ser contundente se requiere insultar e incluso amenazar. Descarga su ira contra Noé Zavaleta porque le imputó en su libro “El infierno de Javier Duarte” que recibe jugosos ingresos por publicidad del gobierno duartista. Una lista de medios de comunicación a los que el gobierno de Veracruz les debe, ubica a El Buen Tono con más de 600 mil pesos que no han sido saldados. O sea, sí tiene contrato de publicidad con el duartismo. Lo increpa y lo insulta, sin argumento que pese, con lenguaje de barbaján, con mentadas de madre, retando a dirimir el conflicto con la razón de los puños, evidente que el dueño del periódico El Buen Tono tiene un problema de conducta y tendencias violentas. Halla en una red social una fotografía que data de 2005, donde se ve al corresponsal de Proceso con un arma en una comandancia de policía y lo tilda de cínico, de tener vínculos con el grupo delincuencial Los Zetas. Lo secunda su hermana Paulina —LadyFuchi, la del marido que huye en una cajuela tras escenificar un incidente de tránsito—, tan vacía de ideas como el dueño del rotativo. Del viernes 5 al domingo 7 hubo de todo: insultos y amenazas en mensajes privados y públicos, provocaciones, desbordado el empresario periodístico, que de periodismo no entiende nada. Denuncia la amenaza el grupo de corresponsales de Proceso. Interviene Artículo 19, la organización que defiende el ejercicio periodístico y a quienes lo ejercen. Conminan al gobierno federal a frenar los amagos contra Noé Zavaleta. El mismo Noé interpone una denuncia penal y señala a Abella de lo que le pudiera ocurrir. Externa que pretender implicarlo con Los Zetas lo coloca en un alto riesgo de vida. Cita tres nombres más como posibles autores del amenaza: Georgina Domínguez, ex vocera de Javier Duarte; Francisco Vicente, ex jefe de prensa de Miguel Ángel Yunes Márquez, alcalde de Boca del Río, con quien terminó enemistado para luego convertirse en operador de ataques a la prensa crítica mediante correos electrónicos apócrifos, y el siniestro policía Remigio Olivares, brazo ejecutor del ex secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita. “No quiero ser el número 20”, expresa Noé Zavaleta en alusión a los periodistas asesinados en el régimen duartista. Y tiene razón. Abella es incontrolable, frustrado candidato panista a la alcaldía de Córdoba, que perdió en las urnas. Ya antes había arremetido Abella contra el columnista Aurelio Contreras Moreno, autor de Rúbrica. Aurelio denunció amenazas e insultos y no hubo acción penal. Tiene el caso el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, y no procede. ¿Cómo se le llama a eso? ¿Complicidad? Ha de querer ver otro periodista asesinado, primero para criminalizarlo, como es su malévola costumbre —así son los narcisos malaleche—, y luego para decir que de su cuenta corre que el culpable caiga… Otro Porky en la mira. Es Gerardo Rodríguez Acosta, al que “Culín” había exculpado, a quien no le halló responsabilidad en el ataque sexual, pederastia simple y agravada, privación ilegal de la libertad contra la joven Daphne, en el puerto de Veracruz. Un juez federal derrumba la maniobra del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras y el aval del Tribunal Superior de Justicia para eximir de culpa al cuarto Porky de Costa de Oro. Ahora se configura el delito de corrupción de menores, amén de que Rodríguez Acosta fue testigo del agravio a Daphne y no hizo nada para impedirlo. Mínimo es encubrimiento. ¿Qué dirá ahora su santa madrecita que se llenaba la boca profiriendo que su hijo no tenía responsabilidad, que no midió su ira contra Daphne y su padre, Javier Fernández? Hablar de más tiene su costo. Y ya lo comienza a pagar Mamá Porky… De pifia en pifia, Javier Duarte se despeña. Supone el ladrón que todos son de su condición. Con datos viejos, escrituras de hace 30 años, ignorando la procedencia de los bienes, acusa a quien será su sucesor, Miguel Ángel Yunes Linares, de enriquecimiento ilícito. Lo denuncia ante la Fiscalía de su amigo “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, y en la Procuraduría General de la República. Le responde Miyuli que sus pruebas son paja, y se mofa, y propala que una vez más timaron al tonto. Revela Yunes azul que los bienes que le endilga no son suyos o de su esposa, que no tiene cuatro predios en Coatepec, una casa un predio en Briones, ni torres en Costa de Oro o un predio cercano a Soledad de Doblado, un lote en Playón Sur y otro en la colonia Petrolera de Minatitlán. Lo de Mina, según versiones de vecinos del lugar, fue propiedad de los suegros del gobernador electo de Veracruz, heredados a su hija y posteriormente vendidos. De eso ya más de 20 años. De la gasolinera, fue vendida a un consorcio del ramo de los combustibles. Todo lo exhibe el gobernador electo en su página en Facebook. Vaya oso el de Javier Duarte. Ir con chinampinas a la PGR cuando sobre él apuntan misiles, es demencial… Llegó por lana “Culín” y salió trasquilado. Vendía el hallazgo del bebé robado en el Hospital Comunitario de Coatzacoalcos y las acciones contra los autores, el lunes 8, cuando se enredó en el tema de Bermúdez Zurita y Javier Duarte. ¿Por qué no ha actuado en el caso del cantante Gibrán Martiz, secuestrado por policías estatales, torturado y asesinado, objeto de un montaje para hacerlo aparecer como ultimado por delincuentes que lo llevarían en la cajuela de un vehículo? Hubo recomendaciones de Derechos Humanos para proceder. Hubo señalamientos al hoy ex secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, que le darían categoría de autor intelectual del crimen. Y el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras no actuó. Dice que acató todas las recomendaciones, pero Bermúdez está libre. Dice que los policías lograron su libertad y que jurídicamente lo combatió. Y que el asunto está en juicio de amparo. Sábese que así es la trama de los perversos. Simulo que hago justicia para que puedas burlar a la justicia. Y cuando lo cuestionó el reportero Ignacio Carvajal sobre si le teme a Bermúdez, titubeó para terminar negando sus miedos. Y si tuviera que proceder contra el gobernador Javier Duarte, dice que igual lo haría. “Culín” sostiene que citó a Yunes Linares a comparecer ante la Fiscalía por la denuncia por enriquecimiento ilícito, este martes 9, porque así lo pidió el gobernador electo. Y “Culín” es mega obediente. Hace tres meses tiene en sus manos la denuncia contra Javier Duarte también por enriquecimiento ilícito y desvío de recursos públicos y no actúa. Seguro es porque Javier Duarte no le ha pedido que lo cite…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

EL “GENERAL” BERMÚDEZ Y EL LAVADO DE DINERO

* La renuncia del “general” * El SAT va sobre el gober de Veracruz * Secretario de Seguridad y prestanombre * La pandilla duartista, a la PGR * Los muertos de Alemán.

5 de agosto de 2016

Con pena y sin gloria se va el “general”. Deja Arturo Bermúdez la Secretaría de Seguridad por sus mansiones en Texas, por lucrar con la violencia, por los levantones de la policía duartista, la delincuencia operando impune y, sobre todo, por la sombra del lavado de dinero.

Detona el caso Woodlands la enésima crisis del duartismo, halladas 11 propiedades a su nombre, el de su esposa, sus hermanos, sobrinos e hijastro, los Mansur y Manzur, Grappa y Espinoso, los Bandín y Cohen, Karime Macías, su mamá y hermana, en Harris y Montgomery, dos condados de Texas, Estados Unidos, que advierte que a los amigos de Javier Duarte les gusta la vida de sultán.

Súbita, la renuncia se da el jueves 4. Horas antes Aristegui Noticias divulga el hallazgo: cinco propiedades en el exclusivo fraccionamiento de Woodlands con valor de 2.4 millones de dólares, 45 millones de pesos —en total son 11 viviendas con un costo de 85 millones de pesos—, que derivó en la sospecha de que son piezas de un operativo de lavado de dinero.

Se va Bermúdez Zurita de manera intempestiva, sin relevo en el cargo, quedando la Secretaría de Seguridad en manos del subsecretario Nabor Nava, que es como si el “falso general” no se hubiera marchado.

Dice Bermúdez que su partida es para aclarar que lo suyo es producto de su esfuerzo, años de trabajo sin tregua, visión de empresario de la seguridad, compañías en diversos giros, la familia involucrada.

Refiere que a nadie le comentó que tenía cinco viviendas de superlujo en Woodlands, dos a nombre suyo y tres al de su esposa Sofía Lizbeth Mendoza Hernández, y nada comenta sobre otras que aparecen como propiedad de su hermano Miguel Ángel, o sus sobrinos Jesús y Gerardo Bermúdez González, o su hijastro, Alan Israel Romahn Mendoza. En total 11 mansiones.

Lo respalda Javier Duarte, su amigo y cómplice, el que apostaba que primero renunciaría él al cargo de gobernador antes que Bermúdez dejara la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.

Simula no saber que en Woodlands invierte sus ahorros el “general de cero estrellas”, Arturo Bermúdez, desconocer que posee cinco mansiones —aunque en total son 11—. No lo sabía y las residencias de Arturo Bermúdez son vecinas de las de la familia Duarte y su red de prestanombres.

No cesa a Bermúdez por la violencia, los ejecutados, los levantados, su policía al servicio del crimen organizado —caso Tierra Blanca— o por el secuestro, la tortura y el montaje para encubrir sus crímenes —caso Gibrán—, lo que constituyó un escándalo y la presión de una sociedad harta de que sus fuerzas de seguridad sirvan al crimen organizado.

¿Hay algo más contundente que un cochinero así? Sí, lavarle el dinero malhabido a Javier Duarte.

Demostraron los hechos que, como siempre, el hilo se revienta por lo más delgado. Y aunque Bermúdez era el cabo más sólido en la pandilla duartista, cayó.

Sabíase que las broncas del gobernador de Veracruz aterrizan en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, vigilado por el Sistema de Administración Tributaria, seguido de cerca, escudriñado cada movimiento empresarial, y los de sus allegados.

Vigila el SAT a Javier Duarte también, a la red de prestanombres, a los familiares del gordobés, a los Mansur, a sus empleados y amigos porque todos, con diversas transacciones, movimientos de empresa a empresa, con holdings que captan recursos, con controladoras de dinero, van encubriendo el saqueo a Veracruz y el destino de lo robado.

De ahí que el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares sostenga categórico que Bermúdez Zurita es lavador y el vínculo de Javier Duarte con el crimen organizado.

Así lo reseña Milenio Televisión:

“ ‘El dinero tiene su origen en dos fuentes: primero la corrupción brutal en el gobierno del estado de Veracruz; segundo el lavado de dinero: (Bermúdez) es el vínculo del gobierno del estado con la delincuencia organizada y él lava dinero.

“Yunes aseguró —dice Milenio— que el ex secretario de Seguridad es el principal prestanombres de Duarte, por eso el mandatario en funciones lo ha defendido. ‘Es su prestanombres, obviamente, está en riesgo el patrimonio de Duarte’.

“El gobernador electo argumentó que a un funcionario público estatal que esté relacionado con temas de seguridad pública no tiene tiempo para administrar otros trabajos y mucho menos tener tiempo para manejar otras empresas.

“ ‘He trabajado en seguridad pública, son cargos muy demandantes en términos de tiempo, prácticamente uno le dedica las 24 horas del día a esta responsabilidad. La pregunta es ¿a qué hora trabajaba este señor en otras tareas que le dejaron para constituir 24 empresas?’

“El próximo mandatario veracruzano detalló que Bermúdez Zurita tiene 11 propiedades en Houston, varios inmuebles en la Ciudad de México y administra 15 empresas de seguridad privada”.

Hay más. Dispone el SAT ya de un universo de información que acredita cómo, a través de qué holdings, quiénes lo integran, cómo triangulan los recursos para lavar el dinero de Javier Duarte, las cuentas bancarias, el mecanismo que enmascara el desvío de recursos.

A la par, embiste la Procuraduría General de la República a la pandilla duartista, la cerca, la lleva a un escenario de culpas y delitos.

Comparecen funcionarios. Son citados legisladores que mejor se cuidan de no esgrimir fuero alguno para no acrecentar las sospechas de que tienen el lodo hasta el filo d ella nariz. Es la presión del gobierno federal que ser cansó de los desplantes de Javier Duarte.

Terrible jornada para el duartismo. Es jueves 4. Habla Iván López Fernández, el ex contralor, y les receta un reproche a los suyos y a los contrarios: hubo simulación en diversas dependencias del gobierno duartista, los titulares omisos, quizá hubo negligencia o dolo, y también funcionarios de la Auditoría Superior de la Federación se excedieron en sus atribuciones.

“Se están aportando elementos por cuestiones que yo diría tienen que ver con una simulación administrativa —dice el ex contralor— que los mandos medios y superiores han hecho del Gobierno del Estado y que conlleva a tener todo este tipo de aclaraciones que yo veo innecesarias, pero hay que hacerlo, como parte de la responsabilidad de ex funcionarios que a veces tenemos.

“También yo veo muy importante poder acreditar que hay ciertos criterios, yo no podría hablar de la Auditoría Superior, porque no me compete ni es el momento, pero hay un funcionario de apellido Tristón, no sé qué, que el señor se siente, a mi manera de ver, porque ya repasamos la normatividad, pues siente que él puede hacer lo que quiera hacer, en el sentido de ampliar, denunciar, querer, poner”.

Jueves de pánico en el duartismo. Cita la PGR al círculo más allegado a Javier Duarte, implicado en desvío de recursos federales a Veracruz.

Van por los Tarek, los Benítez, los Charleston, los Aguirre, los Audirac. El tema es la simulación con los reembolsos al gobierno federal por no haber solventado observaciones de la ASF, por no justificar la aplicación de esos dineros con obra pública.

Cerca la PGR, cerca el SAT a Javier Duarte y sus alfiles, los tesoreros, los titulares de Finanzas y Planeación, responsables del engaño a la ASF, al gobierno federal.

La voladora va. El asunto es el lavado de dinero, la red de prestanombres, la red de complicidades.

Se alerta el círculo duartista. Lo de las mansiones de Arturo Bermúdez es un foco rojo. Y una insensatez de preescolar. Y una locura. ¿A quién se le ocurre adquirir 11 casas de lujo en el mismo fraccionamiento, en Woodlands?

Obvia la intención, el asunto es comprar masivamente y a futuro vender, con mejor precio, multiplicando los ingresos. Así se lava.

Lo de Bermúdez es nada: propiedades por 85 pinchurrientos millones de pesos. José Antonio Mansur Beltrán, titular de la controladora M1 Woodlands, amigo de Javier Duarte, tiene propiedades por 105 millones de pesos; el diputado Edgar Espinoso Carrera, 78 millones; José Antonio Bandín Ruiz, 83 millones.

Más que los montos de las mansiones, lo que destaca es cómo fueron adquiridas, la triangulación del dinero y al paso del tiempo la venta para convertirse en recursos líquidos.

Al duartismo le siguen la pista por el lavado de dinero y por el uso de recursos de procedencia ilícita, por la red de prestanombres, por el enriquecimiento inexplicable.

Bermúdez ya cayó. Y el SAT va por Javier Duarte.

Archivo muerto

Dos muertos, baleados, guardias del ex gobernador Miguel Alemán Velasco. Custodiaban la mansión en Ciudad Satélite y tras un tiroteo Javier Rodríguez Sánchez y Ángel Rodríguez Rodríguez perdieron la vida. Según boletín del empresario y ex mandatario veracruzano, ocurrió una discusión, desenfundaron su arma y dispararon mutuamente. Alemán y familia no se hallaban en la vivienda. Lamentaron la muerte de ambos, pues “fueron siempre apreciados colaboradores de alta estima por la entrega y dedicación a su trabajo. La familia Alemán expresa sus más profundas condolencias a sus familiares y amigos”. ¿Fue así? Especulan en las redes, en columnas políticas, entre priistas y no priistas. ¿Fue intento de robo, secuestro, un ataque contra el ex gobernador?…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

MANSIONES POR 427 MILLONES PARA LA MAFIA DUARTISTA

* Son 11, no cinco las viviendas de Bermúdez * A la pandilla le gusta Woodlands * Dos documentos demoledores * Espinoso, su esposa, Harry Grappa, Bandín, Mansur * Monfort irrita al duartismo * Un minuto de silencio por los periodistas caídos * Marcela Turati exige justicia para Rubén * El ayudante de regidor * Otro video en puerta.

4 de agosto de 2016

Peccata minuta, las mansiones de Arturo Bermúdez, el falso general, no son cinco sino 11 y suman apenas 85 millones de pesos, una fracción de lo que el duartismo invierte en Texas, en vivienda de lujo, en 62 propiedades, algo así como 427 millones.

Otro miércoles fatal para el secretario de Seguridad Pública de Veracruz, aporreado en Aristegui Noticias, exhibido por lo que detenta y presume, cinco mansiones en Woodlands, condado de Harris, en Texas, fraccionamiento selecto para ricos muy ricos aunque provengan de estados marcados por la desigualdad como Veracruz.

Le imputa el reportaje de Carmen Aristegui y su unidad de investigación viviendas de lujo con valor de 2.4 millones de dólares, unos 44.5 millones de pesos, que acreditan que al círculo cercano a Javier Duarte la diosa fortuna le sonríe y la abundancia se derrama en ellos. O que todo se lo han robado.

Dice la información:

“Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad Pública del Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, y su esposa son propietarios de cinco residencias en el complejo The Woodlands, en el estado de Texas, Estados Unidos, valuadas en total por 2.4 millones de dólares, según registros oficiales.

“Las propiedades comenzaron a ser adquiridas entre agosto de 2012, un año después de que Bermúdez Zurita fue nombrado como jefe policiaco, y abril del presente año.

“De acuerdo con documentos públicos del Registro de la Propiedad del Condado de Harris, en Texas, Bermúdez Zurita tiene dos residencias a su nombre, una valuada en 344 mil dólares y otra en 440 mil dólares.

“Bermúdez Zurita adquirió otra propiedad a través de una carta poder que entregó a su esposa, Sofía Lizbeth Mendoza Hernández, valuada en 314 mil dólares.

“Por su parte, Mendoza Hernández, quien es presidenta del patronato ‘Unidos por Ti’, del Voluntariado de la SSP veracruzana, adquirió otras dos casas: una, por 890 mil dólares, y otra por 528 mil dólares.

“La propiedad de 890 mil dólares tiene chimenea y 11 piezas, de las que 5 son recámaras; además que cuenta con 4 y medio baños.

“Aristegui Noticias recibió, en días pasados, una serie de documentos sobre las propiedades de la pareja. Tras consultar los archivos oficiales de Texas, a los cuáles se tiene acceso de manera gratuita vía internet, se comprobó su autenticidad y que sí pertenecen a Bermúdez Zurita y su esposa”.

Se verificó la autenticidad de la firma del “general” de cero estrellas, contrastándola con la que suscribe documentos oficiales de la SSP. Se constató que la firma de su esposa, Sofía Elizabeth Mendoza Hernández, también fuera suya. En ambos casos se certificó que los documentos son fehacientes. Se acreditó que el domicilio aportado para realizar la compra de las mansiones fuera suyo. Y lo fue: Fraccionamiento Real del Bosque, en Xalapa, Veracruz.

A lo difundido por Carmen Aristegui, respondió Bermúdez Zurita con un mensaje en Twitter, como se estila en el duartismo —140 caracteres y se vacían—: “Todos mis bienes son producto del trabajo como funcionario, ingresos fuera del Gobierno y a través de créditos; he actuado conforme a la ley”.

Igual de lacónico fue el “general” cuando el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, reveló que vía una red de prestanombres que incluyen a sus hermanos, su esposa, su madre, sus sobrinos y un socio —los mismos que aparecen en las mansiones de Woodlands—, detentaba 20 empresas y que por lo menos cinco de ellas son acreedoras del gobierno de Veracruz, pretendiendo cobrar más de 71 millones de pesos a través de los fideicomisos creados por Javier Duarte para beneficiar a la mafia duartista.

“Toda mi vida me he desempeñado dentro de la legalidad y lo seguiré haciendo, no abonaré a este linchamiento político”, dijo también en Twitter.

Ahora es lo de las mansiones en Woodlands. No son cinco sino 11. Aparecen a su nombre, el de su esposa, de Jesús Gabriel Bermúdez González, Miguel Ángel Bermúdez Zurita, Gerardo Bermúdez González y Alan Israel Romahn Mendoza.

En total, sus 11 propiedades tienen un valor de 4 millones 602 mil dólares, o sea 85 millones 137 mil pesos.

Dos documentos lo detallan —el “Libro Negro de la Secretaría de Seguridad Pública” y el “Libro Negro de Javier Duarte”— y en ellos se enlista a la mafia duartista, los parientes y los amigos del gobernador, los secretarios y los diputados en el paraíso que es Woodlands, condado de Harris, y Montgomery, también en Texas.

Una de las viviendas, la de 26 Cohasset Place, adquirida por Alan Israel Romahn Mendoza, es señalada con “dirección falsa en Xalapa con CP de Poza Rica donde si existe esa dirección”.

Pieza clave, Roberto Esquivel Hernández, socio y apoderado de las empresas de Bermúdez Zurita, adquirió una de las propiedades, la de 2 Painted Post Place, a nombre de Jesús Gabriel Bermúdez González. Le bastó un poder notarial para concretar el trato. Es el operador de los bienes del Clan Bermúdez.

De las 11 propiedades del “falso general”, la última, ubicada en 25219 Kuykendahl Road S210, refiere el documento que son “oficinas recién construidas. Los impuestos aparecen a nombre de Terraventura Developments LLC. Mismo vendedor de inmuebles a Bandín”. José Antonio Bandín Ruiz es un alfil del entramado duartista.

Menciona el “Libro Negro de Javier Duarte” al diputado federal Edgar Spinoso con seis propiedades, todas en el distrito de Harris. Algunas a nombre de su esposa, Elvia Carlota Besil Sampieri.

Elvia Carlota adquirió dos departamentos, marcados con los números 1202 y 1203 en 2207 Bancroft Lane Unit, en el condado de Montgomery, el mismo día, el 14 de marzo de 2013. Su cuenta en el Registro de la Propiedad es la 132-353-000-0064 y 0065.

Otra propiedad, situada en 6982 Lake Paloma Trail, fue adquirida por Edgar Espinoso dos semanas después de la compra de los dos departamentos de Bancroft y vendida posteriormente a una persona de nombre George Shirreffs, el 19 de diciembre de 2014.

La vivienda ubicada en 71 South Sawbridge Circle, a nombre de su hermano César Espinoso, es vecina de varias propiedades de Arturo Bermúdez.

Sus propiedades suman 4 millones 254 mil dólares, unos 78 millones 699 mil pesos.

En el documento, cuya autenticidad también fue acreditada, se hace referencia a una propiedad del diputado Adolfo Mota Hernández, ex secretario de Educación del gobierno de Veracruz, en cuya gestión se produjo uno de los boquetes financieros más impresionantes, recursos de origen federal.

“2 Crystal Canyon Place, condado de Harris , cuenta 128-673-001-0033”, a nombre de Beatriz Palacios Guzmán, pero que en realidad es del diputado federal Adolfo Mota Hernández. Su costo, 556 mil dólares, unos 10 millones 286 mil pesos.

Hay una a nombre del secretario de Turismo de Veracruz, Harry Grappa Guzmán, en 46 Shallowford Place, “en la misma calle que dos casas de Bandín”.

Hay 19 propiedades a nombre de José A. Mansur Beltrán, el de la controladora M1 Woodlands, administrada por Chara Mansur, del clan beisbolero. “A esta propiedad están vinculadas las demás propiedades de todos los Mansur de Cordoba”.

Suman 5 millones 685 mil dólares o 105 millones 172 mil 500 pesos.

Otras 17 a nombre de José Antonio Bandín Ruiz por 4 millones 507 mil 170 dólares, o sea, 83 millones 382 mil 645 pesos.

Dos a nombre de Karime Macías Tubilla, esposa del gobernador Javier Duarte. Su costo, un millón 175 mil dólares, algo así como 21 millones 737 mil 500 pesos. La primera aparece a nombre de su mamá, María Virginia Yazmín Tubilla Letayf, “comprada” a Jean Paul Manzur Beltrán, de la red de prestanombres de Córdoba. La segunda a nombre de su hermana Mónica Macías Tubilla.

Cuatro a nombre de Salomón Masur Cohen, con valor de un millón 415 mil dólares, unos 26 millones 177 mil 500 pesos.

Una a nombre del ex secretario de Finanzas del gobierno duartista, Salvador Manzur, cesado tras la divulgación del video “Ladrones de Elecciones” donde adiestraban a sus operadores sobre cómo usar electoralmente los programas sociales y generar votos para el PRI. Su vivienda está registrada a nombre de Claudia Manzur de Rosete y Jose Jaime Rosete Gonzalez. Su costo es de 345 mil dólares, unos 6 millones 382 mil 500 pesos.

En total, junto con otras propiedades, los documentos hablan de 23 millones 69 mil 170 dólares, o sea 426 millones 779 mil 450 pesos invertidos en Woodlands y Montgomery, Texas.

Y remata el Libro Negro de la SSP: “Y lo que falta”.

Archivo muerto

Irrita, sacude, punza Francisco Monfort al duartismo. Invoca la lucha por la democracia y los hombres y mujeres que han caído, periodistas y luchadores sociales, “demasiadas víctimas de la ola de terror: periodistas, conocidos, ciudadanos comunes que han salido del anonimato debido, paradójicamente, a la desaparición forzada, al secuestro, al homicidio y al dolor de los familiares”. Y para ellos pide un minuto de silencio, “pues cayeron víctimas de la injusticia y abuso del poder”. Y al coordinador del Comité Ciudadano para elaborar el Plan Veracruzano de Desarrollo le llueve de todo. Que si es fidelista y como tal, Miguel Ángel Yunes Linares no debió haberlo llevado a su redil, menos ser el responsable de elaborar el PVD por encargo del gobernador electo. Si algo dispara a Javier Duarte es el tema de los periodistas asesinados, 19 en su sexenio. Y rendirles un homenaje con un minuto de silencio, es letal… No ceja la prensa crítica en que a Rubén Espinosa se le haga justicia. Al fotoperiodista de Proceso, Claroscuro y AVC. A Nadia Vera, activista, antropóloga, que también se fue al exilio, que huyó del gobierno de Javier Duarte, que habló a tiempo y alertó que si algo le ocurría, el gordobés sería el responsable. Reclama Marcela Turati, reportera de Proceso, que la justicia sea real, no maquillada, no simulada. “Para el gremio el cambio de gobierno no significa un borrón y cuenta nueva. No significa un perdón y un olvido”, dice la ganadora del Concurso de Reportajes América Latina y los Objetivos de Desarrollo del Milenio del Programa para las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Sus amigos y cómplices de resistencia —precisa— cumplieron ese sueño que hilvanaron con Rubén durante mucho tiempo de fundar el Colectivo Voz Alterna, un medio de comunicación que ya ganó un premio internacional por su compromiso, y en el que revelan el Veracruz silenciado que denunciaba Rubén en sus fotografías”. Queda hablar, escribir, reflexionar, pero sobre todo, exigir justicia para Rubén, para Nadia, para Mile, para Yesenia y para Alejandra, los muertos de la Narvarte, dos de ellos en el exilio, huyendo de la mano criminal del duartismo… Hay una pista: no es un edil. Hay otra: es ayudante de un regidor. Es el que oye y habla, fuente inigualable en palacio municipal, el que filtra secretos, las idas y venidas del alcalde, los conflictos de Joaquín Caballero, el fuego amigo, las pugnas entre marcelistas, las habladas de los ediles en corto y la sumisión cuando hay que protestar. Sábese que hay otro video sobre el joaquinismo municipal. Retratan ahí a los mandos medios y bajos, directores y jefes de área, negociantes del erario, coyotes que provocan broncas y luego las apaciguan. También ahí hay “novias” y aventuras, de costo exorbitante, que no sufragan los directores sino lo cargan al erario municipal. Sábese que es video y en él los rostros y los hechos. Pero no se equivoquen: el insider es ayudante de regidor…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

JAVIER DUARTE: CUANDO EL CHIP SE FUNDE

* Datos viejos en la denuncia contra Yunes Linares * Flavino quiere ser gober por un día * 900 melones para Héctor * Calla el senador y se suaviza el PRI * Caballero y el fuego interno * Filtraciones desde palacio * CTM se alinea con Yunes azul * Ramón Ortiz tiende puentes.

3 de agosto de 2016

Descocado, fuera de sí, Javier Duarte no distingue ya la frontera entre la realidad y la ficción, el Veracruz caótico y el Veracruz ideal, su futuro en prisión o su recuerdo en el altar de la historia. Simplemente se le fundió el chip.

Lo usa el priismo que lo circunda, el núcleo duartista, la pandilla que por su mano desgobierna Veracruz y que en la agonía de su sexenio, saquea las arcas, sacude las estructuras institucionales, consuma la quiebra que tanto negó y deja una estela de violencia, sangre y dolor.

Lo usa Flavino Ríos, que ya se ve gobernador, así sea por un día, gobernador provisional, alentando la debacle, su consejo al oído, orillando a la ocurrencia y el disparate que evidencien que el primer priista de Veracruz ya no es dueño de la razón, que eso lo obligue a dejar el poder.

Desparpajado, niega la dramática realidad que se gestó en la mente de quien nunca debió gobernar. Es la quiebra financiera. Es la violencia sin fin. Es Veracruz postrado ante el Cártel de Duarte. Es el operativo de impunidad, las leyes inconstitucionales, el fiscal y los magistrados anticorrupción, que la PGR les echa abajo en la Suprema Corte. Son los fideicomisos para robarse lo que queda en las arcas. Es la deuda con la UV, con pensionados, con la iniciativa privada, con el Poder Judicial, con el OPLE, con bancos, con músicos, con prensa.

Sólo Javier Duarte dice que Veracruz va bien, y que los que están fuera de norma son los demás.

Habla Javier Duarte y unifica a todos, los que están de su lado y los que lo combaten: ya flota, ya no siente el piso, ya está lejos de la realidad.

Su voz es digna de un estudio, no fonético sino psiquiátrico. Su visión es demencial, la negación total del desastre.

Dice que nunca Veracruz había logrado un desarrollo igual, que está lejos de las entidades con mayor nivel de inseguridad, la inversión a todo vapor, la economía creciendo. Le pregunta una reportera cómo deja Veracruz y su respuesta es airada:

“No lo dejo. Me quedan muchos meses de estar al frente… es más, me queda un cuarto de la próxima administración como gobernador del estado de Veracruz.

“Ha avanzado enormemente. Tan solo vea las inversiones que hay. Tan solo vea las edificaciones que hay, las construcciones que hoy tenemos, los servicios que hoy tenemos, el crecimiento económico que hoy tiene Veracruz, la calidad de vida que hoy tenemos.

“Veracruz es otro, muy distinto. En materia de seguridad estamos fuera de la lista negra, de los estados más violentos de la República Mexicana.

“En materia de turismo, somos uno de los estados más visitados.

“Y así le puedo dar aquí un informe de gobierno, si usted quiere, de todo lo que hemos venido haciendo y generando, construyendo en favor de la sociedad veracruzana. Me siento muy orgulloso”.

Son, pues, dos Veracruz: Duartelandia y el Veracruz olvidado. El video de ONEA es el retrato de una mente sin rumbo: https://www.facebook.com/1548179418740775/videos/2082331975325514/

Cogobierna con el crimen organizado y presume que Veracruz está fuera de la lista negra de los estados violentos. Levantan a inocentes y los desaparecen. Levanta la Fuerza Civil a veracruzanos sin mancha. Levanta la policía duartista a cinco jóvenes en Tierra Blanca y provoca el peor escándalo de 2016. Levanta la policía del falso general Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad Pública, en su domicilio, en Xalapa, al cantante Gibrán Martiz y luego realiza un montaje, simulando que murió en una balacera entre narcos.

Le reclama Aracely Salgado por la desaparición de su hija Fernanda Rubí, porque no informa nada, consignado todo en un episodio de video, que estremeció e indignó, que registró la sonrisa imbécil ante la andanada verbal de la madre angustiada, pero más aún, agraviada.

No a diario los narcos arrojan 35 cadáveres al pie del monumento a Los Voladores de Papantla, en Boca del Río, un día antes de la cumbre de procuradores y presidentes de tribunales de justicia. No es común encontrar 30 cuerpos más en una casa de seguridad. No es fácil que se sumen más y más muertos hasta alcanzar un centenar tan solo en octubre de 2011.

Nadie como Javier Duarte para negar la verdad. Ningún otro gobernador acumula 19 periodistas asesinados, cuatro desaparecidos, más de 30 exiliados en su sexenio. Muertos Milo Vela, Regina Martínez, Goyo Jiménez, Moisés Sánchez, Rubén Espinosa y 14 compañeros más, y el gordobés, salvo en los casos de Anabel Flores y Pedro Tamayo, se resiste a seguir su oficio periodístico, lo que escribían, como posible móvil del crimen.

¿Alguien confía en la policía duartista? Nadie. O quizá sí. Javier Duarte y Arturo Bermúdez. Sus vínculos con el crimen organizado son evidentes, documentados. Se le usa para reprimir manifestaciones de protesta, para desalojar plazas, con el uso de bastones eléctricos, con equipo táctico, como el día que echaron a maestros, luchadores sociales y periodistas de Plaza Lerdo, o como el ataque al fotoperiodista Karlo Reyes, o como el asedio a Rubén Espinosa, de Proceso, Claroscuro y AVC hasta provocar su exilio que culminó con su ejecución en la colonia Narvarte del DF, o como el día en que ocho universitarios fueron molidos a golpes, el 5 de junio de 2015, luego que se difundiera una lista de supuestos anarquistas en un reporte de Seguridad Pública, tan sólo para justificar la agresión.

Hay pobreza en Veracruz. Hay poco empleo y mal pagado. Se fugan las inversiones. Se van los empresarios, cansados de pagarle cuota al crimen organizado y a los duartistas organizados, que resultaron peores que los delincuentes.

Veracruz vive un caos financiero. Acusa la Auditoría Superior de la Federación a Javier Duarte por el desvío de 50 mil millones de pesos de recursos federales. Quiebra al Instituto de Pensiones del Estado. Deja de pagarle a jubilados, empresarios, instituciones y hasta al Teletón. Y aún así sostiene Javier Duarte que la economía está de lujo.

Si así fuera no tendría calificación negativa en el ámbito financiero. Insólito e inédito que en un día haya tenidos dos calificaciones a la baja.

De la mano de su Congreso cómplice —los priistas, los satélites y la rémora Callejas—, logró la aprobación para basificar a 24 mil trabajadores. El costo será de mil 500 millones anuales más con cargo a la nómina. No son solo los salarios. Es un 37 por ciento más por cada trabajador por prestaciones laborales.

Así impacta las finanzas y se incumplen los lineamientos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de disminuir el gasto corriente.

Hay pánico en los bancos, que dudan que el gobierno de Veracruz pueda cumplir con sus compromisos. Y ante la incertidumbre, no habrá más crédito para el gobierno estatal.

Es psiquiátrico el problema de Veracruz. Es la mente desquiciada de Javier Duarte la que lleva al naufragio a Veracruz. Es la perversidad del grupo que lo circunda, que lo orilla al disparate y la locura, que lo muestra fuera de sí, perdida la razón, candidato a la licencia, a dejar el poder.

A Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador electo, lo denuncia y lo exhibe, imputándole propiedades en Veracruz y en el extranjero, refiriendo que lo suyo es producto del robo, de su paso por las instituciones de gobierno, de actos de corrupción.

No sabe, quizá, que su denuncia ante la Fiscalía General de Veracruz carece de información actualizada. Es el argumento de 2004, de 2010, de 2012, de 2013, de 2015 y de la campaña a gobernador en 2016, lo que las redes sociales y la red de bots han difundido a menudo sobre el panista que en diciembre habrá de gobernar la entidad.

Al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, lo tilda de “delincuente, un gángster, un hampón, no tiene legitimidad ni calidad moral”.

Le da con todo. Lo descalifica. Lo exhibe en el día en que Yunes Linares instala el comité rector que habrá de elaborar el Plan Veracruzano de Desarrollo.

Acusa, por ejemplo, con datos viejos, con evidencia insustentable, pues que se sepa, Yunes Linares tuvo esas propiedades y las vendió hace 10 y hasta 20 años.

Y cita los bienes: 16 propiedades con un valor catastral de 50 millones de pesos; casas, predios y departamentos en Xalapa, Boca del Río, Coatepec, Emiliano Zapata, Alvarado, Minatitlán, a nombre de Yunes Linares y familia en las notarías 11, 6, 8, 29, 10, 19 y 14.

Sostiene que en Coatepec, Yunes Linares posee cuatro predios bajo el nombre “La Encrucijada” y otro, denominado Tepetates, en La Estanzuela; un lote en el club de golf Villa Rica, zona residencial; en Zoncuantla, un predio rústico; en Minatitlán, una casa en la colonia Petrolera; en Costa Verde, municipio de Boca del Río, dos lotes; un departamento en Costa de Oro y otro en el fraccionamiento Rincón de El Conchal.

Quiere Javier Duarte que la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos investigue a inmobiliarias y una gasolinera propiedad de Grupo Yunes, “pues es inadmisible que el gobernador electo tenga tantas propiedades y negocios, dado que su salario de servidor público no le permitiría tener tantos activos”.

Son datos viejos. Yunes azul tuvo algunas de las propiedades citadas y las vendió, una al ex diputado Víctor Serralde, otra a un grupo gasolinero a nivel nacional y una más cuando uno de sus hermanos enfermó y el dinero lo aplicó en su atención médica.

“La verdad nos hará libres”, esgrime Javier Duarte, acusado por quien lo habrá de suceder en el gobierno, imputado de un desvío de recursos, vía una red de prestanombres por más de 3 mil millones de pesos.

“La verdad os hará presos”, le responde Yunes Linares.

Fragua el nuevo escándalo Flavino Ríos, secretario de gobierno, acelerando al incauto, moviendo los hilos del show, acusando el gobernador un serio trastorno, su mente a la deriva.

Ahí lo tiene Flavino Ríos, expresando Javier Duarte que Veracruz está mejor que nunca, financieramente en alto y sin violencia que preocupe.

A ese paso, ante el riesgo del naufragio y más locuras del gordobés, Flavino se prepara para ser gobernador provisional, gober por un día. Tan solo para saciar la ambición y el ego.

Así ocurre cuando se funde el chip.

Archivo muerto

Cede Héctor Yunes. Cede el PRI. Regresa el senador a la Cámara donde vegeta, regresa a ser uno de los tres peores legisladores en el top5, lo peor de lo peor. Matiza el PRI la pela sobre Javier Duarte, luego de las andanadas de Carolina Monroy, en sus días al frente del tricolor, de las embestidas de Jorge Carlos Ramírez Marín, diputado y voz de la cúpula priista, de la descalificación del nuevo dirigente, Enrique Ochoa Reza, contra el gordobés, cuyos errores, cuyas corruptelas, cuya nefasta actuación abonó a la derrota en la elección del 5 de junio y a la pérdida, por primera vez en su historia, de la gubernatura de Veracruz. Con 900 melones en la bolsa, abdica el senador. Se olvida del proyecto de los ocho años. Concluye el recorrido y la entrega de obras, el regateo con Pepe Yunes, el otro senador. Con 900 melones para resarcir daños, Héctor le da la vuelta a la página, enfría la calentura, olvida que hace días todavía pedía la cabeza de Javier Duarte “mi jefe político”. Con 900 melones como indemnización el senador regresa a donde no tiene qué hacer. Y en Veracruz se quedan los ilusos que daban la vida por él… ¿Quién filtra los secretos más secretos del alcalde, su grupo compacto, la nómina inflada, la purga entre marcelistas, los contratos de Ibarra, las “novias” de Joaquín? ¿Quién documenta casos, recolecta fotografías, arma videos, los musicaliza, señala a unos y exhibe a otras y agravia a unas más? ¿Quién, cada día, antes que suene la una de la tarde, vía celular, reseña el caos y los conflictos edilicios, la ausencia de poder, los negocios que se tejen en la presidencia municipal? ¿Quién, desde el piso intermedio del palacio, filtra y filtra información, los pasos del alcalde, sus palabras, sus reuniones, de mañana, tarde, noche y muy noche? Una pista: no es un edil… Así que la CTM del sur dialogará, tratará y se rendirá ante Miguel Ángel Yunes Linares. Así que Ramón Ortiz Cisneros encabeza el grupo cetemista, tácitamente en un alineamiento con el gobernador electo, defendiendo la chuleta, los contratos, los adeudos que deja la banda duartista, lo que han trabajado en la construcción del túnel sumergido y que el gobierno que se va ya no pagará. De ahí que los líderes cetemistas, que fueron golpeados y desoídos, ignorados y hasta desdeñados por Javier Duarte, tiendan un puente hacia Yunes azul. Los lidera Ramón Ortiz Cisneros. ¿Y así lo concibe Carlos Vasconcelos, el jerarca mayor de la CTM regional? Mientras, los dirigentes cetemistas caen por la violencia: Ernesto Ruiz Guillén, alias El Cometierra; Juan Carlos Prot Álvarez, Rolando Rosas Gallegos, Anastasio Velásquez Panamá. Otro, Leonardo Mendoza Cruz, alias El Shakira, fue baleado pero sobrevivió…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

SAÚL WADE: COMO SI FUERA JEFE DE PLAZA

* Caso Capoacán: la denuncia y la maniobra * Minatitlán: usa la ley para limpiar el camino a la alcaldía * Denuncia Duarte a Yunes por enriquecimiento * Alí Babá y los 40 ladrones en la Fiscalía * “La verdad os hará presos”, responde Yunes azul * CEAPP debe desaparecer * Su misión no fue proteger periodistas.

2 de agosto de 2016

Dispara Saúl Wade y se da en un pie. Manipula L’enfant terrible —el chico malo— la denuncia por el puente Capoacán, la transa millonaria de Lu-pilla Porras, una bomba que amenaza estallar en el seno del sindicato petrolero, en el feudo de su padre, Jorge Wade, en el nido de corrupción que es la Sección 10.

Ahí se fraguó la omisión y el silencio que hoy va camino a los tribunales, la complicidad con Guadalupe Porras David en sus días en la alcaldía de Minatitlán y en el trienio que le sucedió, para mantener intocada a la operadora del fidelismo en el sur. Un acuerdo de impunidad entre Fidel Herrera y el viejo Wade que hoy explota.

Intocable, también, Noé Hernández, síndico municipal cuya mano no suscribió decenas de cheques, no avaló cuentas públicas, no aprobó estados financieros de los que sólo tenían conocimiento Lu-pilla Porras, su tesorera y el equipo financiero. No lo hizo Noé pero tampoco impidió el robo a las arcas públicas.

Nada hizo el síndico pese a tener el pulso del saqueo y la corrupción, la simulación financiera que permitía a la alcaldesa disponer de los haberes del erario y darle destino incierto, presumiblemente a sus cuentas y las de su padrino político, Fidel, no Flavino Ríos.

Noé Hernández, petrolero, detestado por muchos, al que ni en casa quieren, potencial candidato a la alcaldía de Minatitlán hoy, tiene un problema legal mayor. De proceder la denuncia del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz, reventará en el seno del poder de la Sección 10.

Otro petrolero está en la mira del tesorero Saúl Wade León, alcalde real, hijo de la reina de los casinos, Reyna León Cheluja, y del vetusto cacique sindical, Jorge Wade: Leopoldo Torres Hernández, alcalde que sucediera en el cargo a Lu-pilla Porras David.

Su caso es sui generis. Tuvo todo para denunciar a Lu-pilla Porras, lo pensó, fue orillado a recular y hoy el denunciado es él.

Vio Leopoldo Torres que la inversión de 46 millones de pesos —30 de Banobras, 18 de Pemex— se esfumó y que del puente sólo colocaron los pilotes, y decidió no sumarse al atraco. Pero no hizo más.

Sabía que lo construido era un embuste. La construcción del puente Capoacán era inviable de origen, un gasto inútil, un robo sin pudor, y no le invirtió ni un peso más, su decisión avalada por Jorge Wade. Si Guadalupe Porras pretendiera regresar o imponer a su descendencia en la alcaldía, el caso podría revivir.

Hoy Leopoldo Torres, los ex síndicos Noé Hernández y Nicolás Ruiz Rosset, la misma Lu-pilla Porras, enfrentan una denuncia por daño patrimonial, interpuesta por el ORFIS.

Y el que atiza el fuego en la prensa y en los tribunales es Saúl Wade, L’enfant terrible, con ínfulas de jefe de la plaza política, con derecho a vetar e imponer candidatos, como si la calidad moral fuera algo suyo, como si no transgrediera la ley, como si no lucrara con el erario, como si no engañara a la Auditoría Superior de la Federación, como si su imagen tuviera algo pulcro.

Consigna la denuncia que la corrupción en Minatitlán es mayúscula. Dispuso Lu-pilla Porras del erario cuando ya estaba a punto de irse, de un crédito de Banobras por 30 millones de pesos y otros 18 millones de recursos aportados por Petróleos Mexicanos que serían aplicados en la construcción del puente, que uniría Minatitlán con la isla de Capoacán.

De los 48 millones de pesos no quedó prácticamente nada. Pagó Lu-pilla 46 millones 667 mil pesos a la empresa Secort, compañía que a trasmano pertenece a su yerno, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”—, entonces secretario de Comunicaciones del gobierno fidelista y más tarde alcalde de Coatzacoalcos. Secort aparece registrada a nombre de Sergio Cortés, secretario particular de Theurel.

Consta el caso en la carpeta de investigación número 55/2013, en contra de la ex presidenta municipal de Minatitlán, Guadalupe Porras David, por el daño causado, y contra el ex alcalde Leopoldo Torres y los ex síndicos Noé Hernández y Nicolás Ruiz Rosset.

Lleva el caso Juliana del Moral Amador, fiscal cuarta adscrita a la Fiscalía de Investigaciones Criminales. Se ventila el uso ilegal de los recursos asignados al contrato CO-PUENTE/CAPOACAN-001/10 para la construcción del puente Capoacán con longitud de 600 metros lineales en el municipio de Minatitlán.

Parte la investigación de la denuncia interpuesta por el director de Asuntos Jurídicos y representante del ORFIS, Oscar Ocampo Acosta. Implica el caso a Lu-pilla Porras por el uso de los recursos, pagar 46 millones en sus últimos días en la alcaldía a la empresa de su yerno, Marcos Theurel, justificando apenas Secort un avance de obra del 5 por ciento por 2 millones 89 mil pesos.

Les resultaría responsabilidad a Noé Hernández, Leopoldo Torres y Nicolás Ruiz por omisión de un deber legal, aunque éste sí reunió evidencia, documentó el fraude, obtuvo dictámenes periciales y valoraciones técnicas para proceder, pero encontró resistencia del alcalde y su negativa a proceder por la vía jurídica.

Lucra Saúl Wade con el cochinero del caso Capoacán. Le da vuelo a la denuncia, la aterriza en los medios de comunicación cuando en dos años y medio soslayó el fraude. Ni el alcalde de hojalata, Damián Cheng Barragán, ni él, el alcalde real, movieron un dedo para traer a cuentas a Lu-pilla Porras. Ahí también hubo omisión del deber legal.

Hay acción legal a toro pasado. Se da luego que el ORFIS, el mismo que había exonerado a Guadalupe Porras en las cuentas públicas, en los más de 500 millones de pesos manejados ilegalmente, en el caso Capoacán, regresa, procede y denuncia.

Es un hervidero la alcaldía. Flavino Ríos maniobra y mete la mano. Le pega a Lu-pilla Porras, su ex pupila, la que apenas pudo le mordió la mano, y a los petroleros, a los Wade, a Noé Hernández, potencial candidato a la presidencia municipal, en 2017, a Leopoldo Torres por la responsabilidad que le resulte. Allanaría así el camino de Ricardo Orozco, candidato priista derrotado en la contienda por la diputación local, el 5 de junio.

Secort —o sea Marcos Theurel— también golpea. Acusa al ayuntamiento de Leopoldo Torres de usar material de construcción abandonado en el puente Capoacán para realizar otras obras. Le refutan en la denuncia: cemento y varillas se los llevó la gente de Minatitlán y Capoacán “ya que no les pagaron renta de los terrenos que ocuparon para la obra, así que no se tomó de parte de ningún funcionario, como lo han insinuado”.

L’enfant terrible arreció la campaña mediática cuando el nombre de Guadalupe Porras David fue incluido en la terna para integrar la Sala Anticorrupción, la coraza de impunidad fraguada por Javier Duarte, y porque Ciro Félix Porras bloqueó al ayuntamiento de Minatitlán, desde el Congreso de Veracruz, en la entrega de recursos federales.

Tipo gris, vilipendiado por todos, Noé Hernández fue laxo con Lu-pilla Porras por un acuerdo de cúpula. No procedió, no exhibió a la alcaldesa a cambio de que ella lo apoyara para ser diputado federal.

No es pobre la cantera de políticos en la Sección 10, es paupérrima. Jorge Wade carece de cartas para jugar la próxima alcaldía. Es Noé Hernández o es Saúl Wade, que sería tanto como una reelección de facto, pues Héctor Cheng no manda. Está a las órdenes del tesorero.

Si el PRI veta a Saúl Wade por el repudio social que se ha ganado, Noé sería el candidato a la alcaldía y L’enfant terrible se mantendría en la tesorería municipal con su títere a modo.

Cunde la omisión en el ayuntamiento de Minatitlán. Hay incumplimiento del deber legal en cada acción. Se apresuran a denunciar el caso Capoacán pero incumplen el acuerdo de la décima sesión de cabildo del 23 de mayo de 2016, en que por enésima ocasión se mandata a su área jurídica a interponer dos denuncias por el tema de los basureros de Coatzacoalcos y Cosoleacaque, que constituyen delito ambiental. Lo acuerdan los ediles pero no se cumple.

Atiza el caso Saúl Wade. Así barre el camino a la alcaldía de Minatitlán. Deja fuera a Guadalupe Porras, a su hijo Ciro y al ex síndico Nicolás Ruiz Rosset. No busca justicia. Quiere allanarse el camino, barrer a sus adversarios. Lo que es sentirse el jefe de plaza.

Certero, el disparo da, sin embargo, en el pie del alcalde real de Minatitlán. Aquel silencio, aquella omisión, se fraguó en la Sección 10, en el seno del sindicato petrolero, por acuerdo de Jorge Wade con Fidel Herrera, protegiendo a Lu-pilla Porras.

Sólo Ruiz Rosset se opuso. Integró el expediente, recabó firmas y cuando debía proceder legalmente, Wade y Leopoldo Torres dieron marcha atrás.

Juega con fuego Saúl Wade. Lo de él es peor. Mintió a la Auditoría Superior de la Federación y al ORFIS con la inversión en obras correspondientes a 2015, en dos rubros de origen federal. Simuló que las obras estaban concluidas y se embolsó 117 millones de pesos, de acuerdo con un documento suscrito por el ex director de Obras Públicas, José Luis Benítez Parga, lo que le costó el cargo. L’enfant es terrible y corrupto.

Mal tirador Saúl Wade. Siempre se dispara en el pie.

Archivo muerto

“La verdad os hará presos”, responde en bíblico Yunes azul a Javier Duarte. Denuncia el gobernador saliente a su futuro sucesor por enriquecimiento ilícito, en algo así como la puesta en escena de “El ladrón soy yo pero embarro a los demás”. Qué vodevil del gordobés. Alí Babá y sus 40 ladrones visitaron la Fiscalía General de Veracruz. Javier Duarte, acompañado de la runfla legislativa, diputados federales y locales, Carvallo y Erick Lagos, Mota y Tarek, Spinoso y Kuri, los súbditos del gabinete, Flavino, Pelegrín, Yolanda Gutiérrez, Xóchitl y Harry El Sucio, Deantes y Bermúdez el de las 20 empresas, Garrido y Marcela Aguilera, la rémora Callejas, Chiunti y Tonatiuh. Juntos acumulan más de mil años en sentencias si se les aplica la ley y todavía lo secundan en su treta de pedir justicia. Acusa el desgobernador que él sí tiene pruebas de que Miguel Ángel Yunes Linares se ha enriquecido. Y dice que lo va a demostrar. “La verdad nos hará libres”, recetaba días antes don Javier con ese aire sacramental que hasta San Pablo le tendría envidia… “La verdad os hará presos”, le dice con mofa Yunes Linares. Resume su respuesta a la denuncia penal en su contra por enriquecimiento ilícito, la nueva patraña del gobernador de Veracruz, en tres líneas: “La denuncia que presentó Duarte tiene tanto sustento como su declaración de bienes”; “No podrá impedir el cambio ni evadir la acción de la justicia”, y “La verdad os hará presos”… Días contados en la CEAPP. Aplaudidora y cómplice, la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas sólo sirve al régimen duartista que se extingue. Para eso fue creada. Salvo el comisionado Jorge Morales Vázquez, los demás, periodistas y burócratas, sólo son rémoras del patético Javier Duarte. Matan periodistas, agreden y hostigan a comunicadores, amenazan y siembran pánico los esbirros del gobernador, y no ha habido un sólo pronunciamiento categórico, una condena, un ya basta hacia el duartismo. Para eso están ahí, a costa del erario público, percibiendo un salario inmerecido, convertidos en indignos simuladores que auspician cursos de autoprotección, talleres de redacción, conferencias y más circo, que en nada alivian el ambiente de hostilidad hacia el gremio. Si tuvieran medio gramo de vergüenza, la renuncia sería en masa. Pero es mucho pedir. No conocen la dignidad. Debe extinguirse la CEAPP y dar paso a un organismo autónomo, crítico, que exija garantías de seguridad al gobierno de Veracruz y a la Federación, integrado por periodistas, no por periodistas proclives al poder, serviles a los mecenas. Se requiere una CEAPP con peso moral para generar condiciones de seguridad, que proteja en serio, que acompañe y vigile a la autoridad en la preservación de la integridad de los periodistas. Salvo Jorge Morales, en la CEAPP actual todo está podrido. Benita González y achichincles debieran devolver lo cobrado por sus exiguos resultados… Unos días ahí y la sindicatura ya es un caos. Atiende mal, o no atiende, o carece de estilo, o chorea a la gente. Félix Molina supone que operar la sindicatura del ayuntamiento de Coatzacoalcos es similar a fumigar colonias, su labor en campaña, promoviendo la fallida candidatura de Lu-pilla Félix. Aleja a todos y todos despotrican. De por sí repudiada, Alejandra Theurel —o Peri Buchanan—, ya no sabe qué hacer. Su nueva adquisición resultó un fiasco…


INFORME ROJO

Mussio Cárdenas Arellano

“FUNCIONAMOS VIVOS, NO MUERTOS”, DECÍA RUBÉN ESPINOSA… Y LO MATARON

* El asedio de los esbirros del gobernador * La pista que no quieren seguir * De la amenaza al exilio * Semanas después, el crimen * La última entrevista * Javier Duarte: le mienten a la PGR * Iván Hillman deja Conagua * ¿En qué fiesta se perdió July Sheridan? * Cierra elgolfo.info * Se desinfla Héctor Yunes.

1 de agosto de 2016

Sintió su aliento. Sentía el asedio, la mirada que intimida, el roce físico, el pecho que golpea al encarar, el riesgo de un levantón. Lo inundó el miedo, el latigazo que sacude y electriza, el ambiente hostil, amagado y amenazado por el duartismo, por la mano de los esbirros, por los enviados del gobernador. Y de ahí partió al exilio. Y semanas después, Rubén Espinosa Becerril fue asesinado.

Va un año y la justicia no llega. Rubén Espinosa murió violentamente, golpeado, muy golpeado, y acribillado, con el tiro de gracia, en un departamento de la calle Luz Saviñón, en el edificio marcado con el número 1909, colonia Narvarte, el 31 de julio de 2015. Con él, la activista social Nadia Vera, incómodos ambos a Javier Duarte, a su gobierno, a su círculo de poder.

Otras tres mujeres mueren ahí: Milene Virginia Martín, modelo; Yesenia Quiroz Alfaro, maquillista, y Alejandra Negrete Avilés, doméstica. Para ellas tampoco hay justicia.

Un año sin que la pista más clara y firme, la más contundente, la que conduce al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, sea seguida, explorada, robustecida por el gobierno de la Ciudad de México, Miguel Mancera cómplice, a su cargo la investigación, sin pasar de la hipótesis de un robo de droga a una de las mujeres que se hallaba en el departamento, Mile Martín, de origen colombiano.

Supuestamente, a decir de la Procuraduría del DF, Rubén Espinosa y su amiga Nadia Vera se hallaban en el lugar equivocado, a la hora equivocada. El ataque, según la Procuraduría de Mancera, no era contra ellos. Murieron por casualidad.

No explora la ruta a Veracruz, el asedio que sufría el fotorreportero, colaborador de la revista Proceso, Claroscuro y AVC, la amenaza, los amagos, el hostigamiento de la pandilla duartista, con policías vestidos de matón.

Nadia Vera alertó. Si algo le llegaba a ocurrir el responsable sería Javier Duarte, dijo en entrevista con Rompeviento TV.

Insólito, Rubén Espinosa también le imputaba al gobernador de Veracruz el asedio, la amenaza, la intimidación, vigilado por policías vestidos de civil, sicarios encubiertos, que lo abordaban, lo seguían, lo encaraban, lo provocaban.

Es la voz de Rubén. Acusa, entrevistado por el sitio español Sin Filtros.com, con frases demoledoras —“en México ser fotoperiodista también es la muerte”—, usando el instinto para sobrevivir porque “funcionamos más vivos que muertos”.

Hablaba de fotógrafos que viven de sobornos, de compensaciones, información al gusto de los políticos o empresarios, que laboran en medios que no informan, que no reflejan la realidad, los textoservidores en medios que no publican lo que ocurre en Veracruz.

Hablaba el 14 de julio de 2015, dos semanas antes del asesinato. Su relato camina así:

“Se pueden meter a matarte y nadie va a hacer nada por temor. (En Veracruz) no hay estado de derecho. Ya basta de mártires y héroes. Hay que ser humanos. Hay que entender que hay cosas que no puedes componer de la noche a la mañana. Y funcionamos más vivos que muertos.

“Qué no me pasó en Veracruz. La última, por lo que decidí salirme, fue porque afuera de mi casa, un martes 7 de junio, iba hacia mi trabajo y una persona se quedó mirándome. Me fui a trabajar. Regresé como a las 2 de la tarde. Al momento de salir, como a las 3 de la tarde, había tres tipos. Noté que querían agredirme. Tenían un taxi prendido. Allá se da mucho el secuestro en este tipo de vehículos. No los quise voltear a ver por temor.

“Sólo pude ver a un tipo de azul. Él me ve y me señala con la mirada. Me subí al taxi y avisé a la redacción lo que me había pasado. Caí en la cuenta que era el mismo tipo que yo había visto en la mañana.

“Salí a Rectoría (de la Universidad Veracruzana). Salimos como a las 7 y media de la noche. Cada uno agarró su rumbo a sus casas. Venían dos tipos de frente hacia mí. Sentí su respiración cerca de mí. Sólo moví la cara y no me dejaba de ver.

“Metros más adelante había otros dos. Uno estaba con un teléfono y el otro me estaba viendo. Al momento que yo me estaba acercando le avisa con el codo que venía yo. Me chocaron con el pecho, con el hombro. Yo no hice caso. Seguí mi camino. Me metí a una tienda de artículos para bebé. Ellos no dejaron de mirarme. Cruzaron la calle y se metieron en otra.

“Le hablé a una compañera de Veracruz y anuncié que me salía al siguiente día. Pero no lo hice al otro día por los mismos protocolos de seguridad para evitar que alguien estuviera en la central. Y que algo me pudiera suceder. Salí después”.

Refiere otro evento, directa la intimidación, la sentencia:

“Ya lo habían hecho. Ya me habían amenazado. En el desfile de un 20 de noviembre, llega una estudiante y me dice: oye eres de un medio de comunicación, es que la policía está golpeando a mis compañeros en el hotel, arriba. No me metí. Esperé en la entrada. Vi que la policía los iba sacando; la policía pero también iban civiles, sacando a los estudiantes. Seguí tomando las fotografías. Sí se detuvieron un poco los policías en la agresión cuando me vieron”.

Y alude a lo que hoy es la pista hacia Javier Duarte:

“Al momento de salir del hotel llegó uno, de Ayudantía del Gobierno de Veracruz. Me agarró por el cuello y me dijo que dejara de tomar fotografías si no quería terminar como la compañera Regina Martínez. Me dijo la gente de gobierno”.

Regina Martínez fue asesinada el 28 de abril de 2012, en su casa, en Xalapa, golpeada y estrangulada. Era corresponsal de Proceso en Veracruz, crítica, indoblegable, íntegra.

Retrataba al Veracruz desigual, socialmente avasallado, dominado por la pobreza, su gobierno, su gobernador, el ex, Javier Duarte y Fidel Herrera, trepados en el poder y sumergidos en la corrupción.

Y la amenaza proviene de un elemento de la Ayudantía de Javier Duarte, su escolta.

No dejó Rubén de tomar fotografías. No lo hizo. Al contrario, le subió el tono, lo crítico, la denuncia implícita, irritando al gobernador y a sus 40 ladrones.

Crítico con la lente, su ojo a la caza de la mejor toma, fue igual con la denuncia por los crímenes de periodistas, el clima de miedo generado por el gobierno de Veracruz, la imposibilidad de trabajar, por las agresiones y la represión.

No se metía con el narco. No era fotógrafo de nota policíaca. Captaba al político, la desigualdad social, la injusticia, al indigente y al pobre, al que se ha quedado sin nada.

Marchaba por las calles, protestaba, alzaba la voz, soportaba metralla y volvía a protestar. Con Noé Zavaleta, hoy corresponsal de Proceso, y Norma Trujillo, reportera de La Jornada Veracruz, se les ve en un video en el panteón. Llevan flores a la tumba de Regis. Hablan con pesar, tristísimo el gesto, tristísimo el tono. Quién lo iba a pensar: Rubén Espinosa hoy ya no está.

Va un año y sus amigos, compañeros de batalla, hablan del Rubén desconocido, sus pobrezas, su alegría, el ánimo que no decaía, la intransigencia en el reclamo de justicia para los periodistas caídos, la exigencia de que se garanticen las condiciones para informar y que Veracruz deje de ser el peor escenario para el periodismo crítico.

Recogen el Colectivo Voz Alterna y AVC el testimonio de quienes conocieron, trataron, aprendieron de Rubén Espinosa la tenacidad y el compromiso, el valor de la verdad.

De Rubén Espinosa dice Marcela Turati, reportera de Proceso:

“Queremos que el gobernador saliente se lleve en la conciencia los asesinatos y desapariciones de Rubén, Regina, Goyo, Anabel, Juan, Armando, Moisés, Octavio, Sergio, Miguel, Víctor Manuel, Guillermo, Gabriel, Esteban, Ana Irasema, Yolanda, Misael, Miguel Ángel, Noel, Pedro, Evaristo, Cecilio y Gabriel Manuel.

¿Más evidencia? Javier Duarte está implicado en el crimen de Rubén. Lo reprimieron sus esbirros. Lo amenazó un integrante de la Ayudantía. Le dijo que le bajara o le pasaría lo mismo que a Regina Martínez. Y como a ella, a Rubén le arrancaron la vida.

¿Más evidencia? Fue asediado por policías vestidos de civil, matones o sicarios que llegaban a hostigar, que se apostaban a las puertas de hogar, que lo seguían, que pasaban a centímetros. Por eso decía que llegó a sentir su respiración. Que lo chocaban con el pecho y con el hombro, en plan provocador.

¿Más evidencia? Forzaron su exilio y al DF lo fueron a buscar. Un día un tipo lo identificó en un restaurant. Le dijo que era el periodista que había huido de Veracruz. Su suerte estaba echada.

Días después Rubén Espinosa fue asesinado.

Archivo muerto

Indaga ya la PGR quién y por qué fue falseada la información sobre la red de prestanombres de Javier Duarte. Indaga en la Dirección de Catastro, a Domingo Yorio, a la red de cómplices del gobernador de Veracruz. Ocultaron información a la PGR cuando ya existe evidencia de que los bienes del gordobés y su parentela abundan, su monto es escandaloso y su origen es incierto. Catastro, según información del periódico Reforma, ocultó datos clave, que es tanto como ocultar la realidad, documentadas las mansiones, los departamentos, la fortuna que no procede del trabajo y el esfuerzo. Simultáneamente, la PGR también indaga quién filtra información a Reforma, más para simular que la justicia es pareja que para frenar la embestida que tiene a Javier Duarte camino a la cárcel… Palo a Iván Hillman, removido de Conagua Golfo Centro. Se va el ex alcalde de Coatzacoalcos, señalado por ineficiencia y por transa, sin justificar mil 500 millones de pesos, por irregularidades en los programas Apazu y Prossapys, por el desastre administrativo que caracterizó su gestión, por afectar al personal de base y generar un conflicto laboral, por las obras infladas, asignadas a un pull de contratistas favorito, por propiciar que Veracruz fuera vetado, convertido en “entidad inelegible”, sin derecho a obras de agua, drenaje y alcantarillado, deja la Conagua en el mayor de los escándalos. Tácitamente lo anticipó Manuel Sánchez Giles, asesor de la Comisión de Agua Potable y Saneamiento en la Cámara de diputados, al develar el cochinero ivanista. Se va, presuntamente, a Tabasco. Lo releva Marco Antonio Parra Cota, ex coordinador del Plan Hídrico Integral de Tabasco, acusado de lucrar con las inundaciones al asignar de manera discrecional y para sus amigos infinidad de contratos de obra. O sea, se va uno, Iván El Terrible, bajo sospecha de peculado, y llega otro, Parra Cota, señalado por actos de corrupción… ¿En qué fiesta se perdió July Sheridan? De todos los diputados electos de Morena, la que no salió en la fotografía fue Miriam Judith González Sheridan, futura legisladora por Minatitlán. En la célebre foto estaba el cuasi coordinador de la fracción parlamentaria, Amado Cruz Malpica, las dos diputadas del sur, Eva Cadena y Rocío Pérez, y Daniela Griego, quien arrasara en la elección por Xalapa Urbano, los del centro y los pulirás. ¿Y July Sheridan? No se sabe. Apenas supo que su triunfo fue validado en tribunales, le afloró la soberbia, usó su habitual lenguaje procaz y amenazó con iniciar el festejo. Sabrá si ahí se perdió pero en la foto de la fracción morenista no estuvo… Cero y van tres. Cierra elgolfo.info, el portal de Othón González, vival del fidelismo que de la nada armó una fortuna, tan inexplicable como inmoral. Cierra operaciones como ya lo han hecho Marcha y Radiover, éste de Juan Antonio Nemi Dib, ex secretario de Salud y hoy secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública. Con su portal, Othón González lucró sin freno, obteniendo contratos amañados, denunciados por Fausto Fernández Ponte, una de las glorias del periodismo veracruzano, oriundo de Coatzacoalcos, corresponsal de guerra de Excélsior, corresponsal en Naciones Unidas, fundador de Política, en Xalapa, junto con Ángel Leodegario Gutiérrez Castellanos, y autor de Asimetrías, una de las columnas más sólidas y respetadas del periodismo nacional, publicada en El Financiero. Sin tapujos, Fausto Fernández exhibió a Othón González por abusivo y mentecato, por usar su nombre para medrar, por sorprender incautos. Sale de operaciones elgolfo.info cuando el fidelismo se extingue y el duartismo que tantos millones le dio se encamina a su cita con la ley, cuando se aproxima el tiempo de rendir cuentas, cuando la justicia se asoma y cuando muchos de los peones del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán terminarán en prisión… Por la puesta trasera se va Héctor Yunes. Cesa el pataleo. Vuelve al Senado tras el fracaso electoral del 5 de junio, aporreado pese al operativo de fraude, el voto coaccionado, el uso de los programas sociales para que los beneficiarios apuntalaran al PRI. Vuelve con la vergüenza a cuestas, simulando que aún es alguien en el contexto político, hecho trizas pues su partido, el PRI, por sí solo apenas si alcanzó los 600 mil votos, y eso que sus votos son fraudulentos. Regresa al Senado entre el ridículo y la mofa de los veracruzanos, primero esgrimiendo que esto no se acaba hasta que se acaba, sin percatarse que el juego ya había acabado; luego exigiendo que su primo y rival de contienda, Miguel Ángel Yunes Linares, le ofreciera una disculpa por agravios a la familia —lo de los parientes disfrazados de policías del IPAX lo mató, pero es de mi autoría, de nadie más—; exhibido por las conversaciones en que Pancho Colorado, preso en Estados unidos por lavar dinero a Los Zetas, menciona a su hijo que le lleven las “hieleras” y el dinero al senador; recorriendo Veracruz, hablando, entregando obras, en una abierta traición a Pepe Yunes porque en el acuerdo de los ochos años, dijo Héctor, no estaba contemplado el porrazo de la derrota, y finalmente la exigencia de renuncia al gobernador como si esa debacle la hubiera provocado quien siempre dijo que “Javier Duarte es mi jefe político”. Regresa al Senado sin nada, vacías las manos, marcado por el fracaso, sepultado por el ridículo, siendo el primer priista que en Veracruz pierde una gubernatura…

 

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