UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
SACRIFICIOS
26
de septiembre 2016
Desde siempre los grupos humanos han tenido la idea de convertir en sagrado
cosas, animales e incluso personas, mediante ciertas acciones consideradas
también sagradas. Divinizar la guerra, sacrificando a los vencidos en
altares –desangrando, sacando el corazón etc.- ha sido una forma de
consagrar[1] –facere sacrum-
mi victoria, mi fuerza, mi identidad con dios, no importa que este sea uno
más en el concierto de divinidades o que se trate del único que debe ser
supremo sobre los otros.
Como el sacrificio siempre implica la pérdida de algo –por entrega
voluntaria, a cambio de un perdón o un favor, para aceptación del grupo
etc.- se ha utilizado este vocablo como algo sinónimo a mortificación,
expiación, sufrimiento, renuncia en favor supuestamente de un bien mayor,
como sería el caso de unos padres que no gastan en fiestas ni en paseos,
para darle educación a sus hijos.
Esta última acepción que en esencia supone el gran esfuerzo de alguien para
ayudar a otro o alcanzar ciertas metas parece sufrir una distorsión mayor,
cuando el dios del presente parece ser el dinero, la acumulación de bienes
materiales y el poder que se ha dado a quienes gozan de tales posesiones.
¿Se justifica la desaparición de selvas, diversidad biológica y equilibrio
climático, solo para producir bienes efímeros? ¿Es válido argumentar que
esto es un sacrificio necesario para aumentar la producción ganadera, minera
o agropecuaria?.
Así como un familiar pone en riesgo su propia vida si deja de comer y dormir
en aras de velar pasivamente a un pariente enfermo, decisiones como la de
gobernantes que apuestan al desarrollismo optando por el fracking, en vez
del estímulo y modernización de prácticas productivas de pueblos que han
logrado mantener una relación sana con su entorno también producen tragedias
como el hecho de haberse extinguido en 60 años el 52% de los vertebrados[2]
en el planeta. Por supuesto que los optimistas o los interesados en los
beneficios mercantiles que la naturaleza ofrece, gastan en difundir –ellos
le llaman inversión- que 9% de las especies en extinción funcional están en
fase de recuperación; pero el hecho dramático de la desaparición definitiva
de aves, anfibios e incluso vertebrados tan conocidos como el burro o el
caballo, no justifican el supuesto sacrificio ecológico para la edificación
de viviendas y desarrollo de áreas cultivables con productos transgénicos[3]
que aumentan por miles de millones de pesos las ganancias de empresas como
MONSANTO o BAYER, y todas la comercializadoras de productos –Kellosgs,
Nestlé- que utilizan estos en la elaboración de alimentos o medicamentos.
Muchos individuos han decidido sacrificar su finanzas familiares, para
adquirir productos “orgánicos” otros más producen en macetas o una sección
de su patios sus propias legumbres y hortalizas; pero revertir la muerte
inminente del planeta y la propia raza humana supone algo más que esfuerzos
aislados, cumbres de altos mandatarios y discursos emocionantes.
La extinción casi siempre es en cadena, quizá nos importa un bledo que las
ranas sean solo una figura simpática de cuentos de hadas con brujas malignas
despechadas contra ciertos príncipes; tal vez creamos que la desaparición de
los ajolotes en Xochimilco carece de importancia para el equilibrio del
clima en la ciudad de México y quizá juzguemos de exageradas las decisiones
punitivas de ciertos funcionarios atrevidos en contra de quienes provocan
incendios o vierten químicos a los afluentes hídricos; aunque el hecho peor
es que somos como una manada de hámster corriendo directo al suicidio.
Escuché a alguien eufórico defender a una empresa televisiva por la difusión
que hace de lo que ocurre en nuestros océanos y simplemente me pregunto
¿Haría lo mismo si no estuviera detrás el patrocinio de una empresa de
seguros? ¿Cuánto hay que pagarle para que difunda los resultados de
investigaciones científicas como las de la doctora Yolanda Cristina Massieu[4],
Rosa Elvia Barajas,
Michelle Chauvet, Yolanda Castañeda y otras tantos mexicanos y extranjeros
que con los pelos de la burra en la mano nos ofrecen el resultado de sus
diagnósticos agregando por cierto, medidas para solucionar y detener los
efectos de lo que nuestra estupidez está haciendo? ¿De verdad amamos a
nuestros hijos y nietos? ¿Que hacemos en favor de su futuro y vida plena?
¿Alguna vez llamamos su atención acerca de estos temas y los invitamos a
ellos a también ser parte del cambio?.
Se afirma que el promedio de vida de las especies es de 10 millones de años,
el ser humano –sobre todo el identificado como occidental y amarrado a su
versión confundida de lo divino- distorsionó el encargo que como
administrador le concedió el creador del universo. Al comportarse como rey
autoritario, irracional y abusador ha depredado su entorno en mucho menos
tiempo que el establecido naturalmente, con todo ello aun estamos en tiempo
de dar una vuelta y recuperar algo de lo que hemos sacrificado en aras del
dios capitalista: el dinero. No se trata de volver a los tiempos de trueque
y el cacao como símbolo de valor de cambio; pero seguramente habrá una
alternativa menos devastadora que la que hemos estado practicando los
últimos siglos. Sacrificar un poco nuestra comodidad capitalista, no implica
muerte, y si generalizamos esta práctica quizá logremos darle un lapso vital
más amplio a las especies, incluida la humana.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
TEMBLORES
19 de septiembre
2016
Aquel jueves,
me encontraba lejos de la ciudad, en las costas de Jalisco por motivos de
trabajo. Mi regreso estaba programado para el sábado en la noche. Esperando
el desayuno discutí con el equipo que me acompañaba y subí la voz; acto
seguido sentí que se movió la tierra ¡Me sentí culpable! ¿Por qué tenía esa
tendencia de hablar fuerte? ¿Que otra forma podría yo ensayar para
trasmitir mi desesperación porque no se hacen las cosas bien? El día
trascurrió “normal” No era posible hacer llamadas, no había televisión ni
radio estábamos aislados del mundo. Fue hasta después de la comida, cuando
gente empezó a llegar al hotel con los periódicos de la ciudad, que nos
enteramos que había temblado y el DF lucía un panorama catastrófico.[1]
Mi único pensamiento era regresar, situación poco probable aunque llegué al
aeropuerto como parte de un tumulto que deseaba lo mismo, no sabía como
estaba mi hija y milagrosamente encontré lugar en un vuelo saturado llegando
casi justo para la réplica que hizo que mi chica de 14 años corriera a
abrasarme y confesara que desde la mañana tenía mucho miedo. El viernes 20
de septiembre el tema era tratar de rescatar “cientos de atrapados”[2]:
Los comentarios de la oposición al régimen iniciaron la critica en contra de
Miguel de la Madrid y del regente Ramón Aguirre, aun cuando la víspera, al
medio día habían recorrido el centro hoy llamado histórico.
“La bella
capital mexicana medio destruida por el espantoso terremoto”, fue la portada
de un pasquín “Nota Roja”[3]
que desde la página 13 hasta la 25, presentaba fotos de edificios sin
escaleras –el multifamiliar Benito Juárez de la colonia Roma inaugurado en
1952- cines y hoteles “bombardeados”. En las páginas del ejemplar 255 de ese
pasquín quedaron plasmadas fotos, del ángel de la independencia hecho añicos
y en ruinas inmuebles de las calles Frontera y Álvaro Obregón; Artes e
Ignacio Ramírez, la escuela de arquitectura del IPN aun no inaugurada
también colapsada; el cine encanto de Serapio Rendón. Los beneficios
imaginados por la Dirección de Pensiones Civiles para resolver problemas de
vivienda[4] y seguridad para
los “pensionados”, terminaron en ruinas. De los 19 edificios construidos hoy
solo quedan en pie nueve, algunos de ellos por encima de lo que marca la
norma en una zona inestable como lo es una ciudad construida sobre un lago.
Pero aun cuando
el ser humano en aras de su creatividad, piense que puede ganarle a la
naturaleza, esta de cuando en cuando ajusta las cuentas, Ello ocurrió en
1985, muchos de los edificios dañados en la colonia Roma, la Doctores y
otras aledañas se convirtieron en la tumba de personas que al amanecer de un
día como hoy, creían estar seguras bajo el techo de sus casas o sus
oficinas.
¿Porque
tiembla? ¿Se trata de castigo divino? Los habitantes de la ciudad de Dallas
conocieron en menos de un año lo que para los californianos es algo casi
normal ¿Porque si ahí no chocan placas tectónicas? Un estudio reciente
determinó que en Texas la mayoría de los temblores habían sido menores de 3
grados y que 60% de estos eran originados por la actividad humana para la
extracción de petróleo. ¿Será el fracking el causante de este cambio en tal
región del mundo?
El presidente
Correa, está convencido de que esta técnica extractiva “moderna” de
combustibles fósiles sacaría a su país de la pobreza; sin embargo la
república del Ecuador se sigue manteniendo en el lugar 119 de un total de
más de 140 naciones que se dicen “innovadoras” ¿Por estas técnicas del siglo
XXI es que este año han enfrentado temblores inusuales en intensidad y
frecuencia? ¿Qué tanto influyen las pruebas atómicas como acaba de ocurrir
en Corea del norte? Y las acciones para explotar una mina submarina en Nueva
Zelanda, ¿también aumentarán los temblores?
Algo poco
difundido en el mundo es la ruptura de la corteza terrestre en muchas partes
del planeta, donde hoteles completos, personas que van caminando
despreocupadas, coches en circulación son tragados en cuestión de minutos.
¿Qué influye más en esto? ¿Serán los cambios de intensidad de los rayos
solares, el adelgazamiento de nuestra atmósfera, el fracking, la
construcción desmedida de inmuebles pesados? ¿La destrucción de bosques? ¿El
aumento de concreto?
El centro
urbano Benito Juárez obra de Mario Pani, inaugurado el 10 de septiembre de
1952, ha sido sin embargo un ejemplo de como la unión y la organización
pueden vencer cualquier inercia burocrática, de desorden y de abuso. Sitios
que por el populismo en todo el DF quedaron reducidos a tiraderos de cascajo
y basura, se convirtieron en manzana de la discordia de grupos que peleaban
para construir lo que fuera. Finalmente en algunos casos fueron los vecinos
quienes[5] se impusieron en la
defensa de sus espacios. Los que vieron en derredor de su tragedia en 1957 a
“judíos explotadores” –llorando por lo perdido y curas dando la extrema
unción, estaban emocional y socialmente mejor equipados para el colapso de
10 de los edificios de su conjunto. Ellos reaccionaron mejor que los que
quedaron en Tlatelolco. Vecinos lucharon desde 1985 hasta el 2001, para
revertir el abandono de las áreas verdes; lograron por la vía jurídica
evitar que su unidad fuera simple zona de paso para el metro y los nuevos
hospitales. Después del 19 de septiembre en la zona proliferaron drogaditos,
alcohólicos y ambulantes, ignorando que la unidad habitacional es un espacio
privado, aun cuando en su origen las rejas no eran necesarias porque había
respeto y menos delincuencia. La batalla legal fue ganada por los vecinos,
por encima de autoridades administrativas y judiciales que pusieron en
riesgo: seguridad, integridad y hasta vida para las 96 familias que habitan
esta zona de la ciudad; vigilando –como no lo hace la autoridad- cada
centímetro de lo que es su espacio.
[1]
El sol de México MEDIO DIA, 19 de septiembre
[2] Ultimas noticia del excelsior
del viernes 20 de septiembre.
[3] Sábado 10 de agosto de 1957.
La nota Roja Numero 255
[4] De 1947 a 1949, en una
superficie de cuatro hectáreas y con un costo de 20 millones se había
construido el centro urbano Miguel Alemán. Mario Pani y su grupo de
arquitectos siguieron los mismos criterios para el Benito Juárez.
[5] En caso de los edificios de
originalmente fueron 19 para albergar tres mil personas en 984 departamentos
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Lilia Cisneros Luján
LO QUE QUEDA
12 de septiembre 2016
Sin
caer en la versión de mis abuelos respecto a que los tiempos pasados fueron
mejores, definitivamente los días patrios de ahora poco tienen que ver con
los que conocimos quienes ya rebasamos el medio siglo. Todavía recuerdo a
mis maestras de literatura, historia y civismo de la secundaria, que cuando
menos la mitad del mes de septiembre la dedicaban a recordarnos, la
importancia de las gestas de Dolores, la osadía de Josefa Ortiz la
corregidora, Allende y Aldama, el heroísmo del “cura” hidalgo, la ubicación
de Acatita de Baján, la operación de la alhóndiga de granaditas –primero
como almacén de Granos y durante el conflicto como refugio de familias
peninsulares y tropas realistas.
Con
verdadero patriotismo acudíamos a las papelerías comprar las “biografías”
aprendíamos retórica –en prosa o verso- que pronunciábamos frente al salón
de clases y en casos de mayor importancia frente a toda la escuela durante
alguna celebración. ¡Que decir del orgullo de ser parte de la escolta! Y si
las calificaciones te favorecían hasta abanderado. Septiembre era un mes
esperado, para sentir con emoción que México es mi patria, que soy mexicano
y que me siento honrado por los héroes que iniciaron el camino de lo que
hemos llegado a ser.
Si
deseábamos alcanzar al clímax de la conmemoración, nos organizábamos para
acudir al zócalo. En épocas tempranas con la familia -madres, padres, tíos,
primos y hasta abuelos- planeábamos el paseo. Unos hacían las tortas, otros
llevaban refrescos, los adolescentes, llenaban huevos con confeti y si ya se
trataba de preparatorianos el plan era verse con los cuates, que además de
lo aprendido respecto de los héroes, pasaban el chisme de quien se había
hecho novia del chico famoso de la escuela pública a la cual la mayoría
asistíamos.
No
había ambulantes, queríamos ver la cara de nuestro presidente, por supuesto
eso de las vallas y el manoseo policíaco era algo impensable, como era
inconcebible que nos impidieran pasar nuestra comida –hoy es una forma de
proteger el comercio informal- pues la mayoría acudíamos para explayarnos,
convivir, sentirnos felices y plenos.
Alguna muy notable minoría era invitada a la ceremonia dentro de palacio,
nos tocó ver el cambio entre el protocolo cuasi-porfiriano con Díaz Ordaz, y
los equipales y el agua de jamaica y chía con Echeverria. Todavía años
después, a los estudiantes de buenas calificaciones y los funcionarios
jóvenes a los cuales se les reconocía su esfuerzo, se les daba paso franco a
tales conmemoraciones donde por igual convivían embajadores de países del
primer mundo y en desarrollo, con gobernadores de grandes y chicos estados
de la federación y por supuesto el gabinete que siempre extendía su mano
franca y regalaba una sonrisa amable.
Algunos empezamos a declinar las invitaciones por “las dificultades de
llegar” Si no eras de tal grado de alcurnia que pudieras tener un chofer y
cierto número de “ayudantes” que te abrieran paso era mejor no arriesgarse.
La distancia entre los ricos y los pobres empezó a ser notaria en el zócalo
de la ciudad y de las distintas delegaciones. La disminución en la cultura
histórica y cívica comenzó a ser evidente entre quienes daban el grito, no
solo el titular del ejecutivo federal, sino los gobernadores y aun los
embajadores en los distintos países donde esta fiesta se sigue realizando.
Y
es que desde la mitad de los noventa “el grito” inicio su transformación a
solo “una fiesta”, rodeada de mucho consumo incluido el turismo. Al igual
que ha ocurrido con el 20 de noviembre, el 21 de marzo, el 5 de febrero y en
general con la mayoría de las conmemoraciones nacionales, se “corre” el
festejo a fin de propiciar un fin de semana largo. Los “puentes” favorecen
el turismo y esta actividad es una de las fuentes importantes de ingresos.
Si no puede ir a una casa en el campo, si su 15 de septiembre no le toca en
New York o Londres, quizá pueda estar cerca de la emoción popular en algunos
de los hoteles del centro histórico o en el mirador de la torre
latinoamericana, sin mucho riesgo de rozarse con “la chusma” y si de plano
usted se considera auténticamente pueblo, debe elegir si toma el albur de
acudir o mejor se queda en casa a ver todo el circo por la televisión y un
día después en las redes o el youtube, puede enterarse de las protestas, los
desmanes de ciertas gentes y los abusos de la autoridad.
Sea
como sea, es posible que para el próximo jueves compre una bandera –de
confección china por cierto- saque de la bodega el sombrero aparatoso y
desde la ventana de su domicilio invite a los vecinos a gritar después de
Usted: ¡Vivan los héroes que nos dieron patria! ¡Viva México! ¡Viva México!
¡Viva México! Y si que viva este país maravilloso al cual un buen número
envidian, que ha sido cuerno de la abundancia para muchos –no solo políticos
y empresario ricos- donde hemos procreado a nuestro hijos, donde nuestra
vida ha discurrido sin bombazos terroristas, sin desplome de torres de
oficinas, sin jóvenes que portan armas para asesinar a sus compañeros y
maestros, sin demasiados misóginos que ven en las mujer solo un objeto, sin
una mayoría de acomplejados que ante su propio fracaso solo desarrollan la
capacidad de envidiar y criticar al otro. Si mis queridos y respetados
lectores que ¡Viva México! alimentado con la sangre de nuestro entusiasmo,
por sus valores e historia así como nuestra lealtad a la patria.
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Lilia Cisneros Luján
DIPLOMACIA
5 de septiembre
2016
A los
instrumentos para realizar política exterior de un país se le denomina
diplomacia. Los afanes globalizadores centrados en aspectos comerciales,
parecen haber relegado a segundo término esta disciplina a grado tal que
cada día parece tener menor importancia ser embajador de carrera o cuando
menos profesional ducho en las relaciones internacionales.
Isidro Fabela
puntualizó que no basta ser personaje de letras o laureado para desempeñar
función tan delicada como representar los intereses de una nación fuera de
esta, bien sea como jefe de alguna misión –militar, de negocios, cultural
etc.- o como embajador. Uno de los mayores despropósitos en materia de
diplomacia es designar para dicha actividad a sujetos a quienes se desea
mantener lejanos del quehacer interno igual si se hace para premiar que para
castigar a un individuo, incapaz de entender cuestiones tan simples como el
significado de cualquier comunicación o nota diplomática
[1] que más allá de su esencia oficial o confidencial corresponde su
autoría y origen a quien está autorizado para generarla.
Así las cosas,
en materia de diplomacia, es menester saber que son las cartas credenciales,
que las notas y cuales los límites del actuar de un secretario de
ministerio, embajador, cónsul o jefe de sección, residente o no en el país
que lo ha designado o ante el cual se le ha nombrado. Tolerar la función
diplomática realizada por gente ajena o sin el nombramiento puede dar lugar
a problemas diversos, desde afectación de la imagen de las personas o el
gobierno, ruptura de dinámicas comerciales, de turismo o seguridad, hasta
guerras. Un diplomático serio que entiende su responsabilidad más allá de
los aspectos burocráticos, tiene sobrada justificación para presentar su
renuncia cuando de manera oficiosa, alguien se toma atribuciones para
realizar lo que al primero corresponde. ¿Quién es más responsable el
ejecutivo que nombra a personas sin calificación para las relaciones
internacionales o el miembro de gabinete que se atreve a recomendar acciones
fuera de su competencia para suplir a otro incluso ausente?[2]
Para una
humanidad manipulada -por comunicaciones falaces en redes, sentencias
televisivas o radiofónicas- el recibir a un invitado extranjero en la
residencia oficial del ejecutivo de un país, es motivo de descalificación
pues se supone que no debía habérsele otorgado “trato de jefe de estado”.
Escuchar este despropósito de la boca de “analistas” y de profesionistas con
grado universitario en mesas de café o comida lo menos que debería
producirnos es tristeza, pues el protocolo con el que se distingue –en todo
el planeta- a jefes de estado no se cumple por el solo hecho de llegar por
aire, a la sede donde se ha de platicar o por el hecho de haber hecho
público el contenido de la conversación en una conferencia de prensa.
Cualquier
miembro de la diplomacia de un país, además de conocer de la materia debe
ser afín a la esencia de la nación misma; si lo que se representa es una
revolución institucionalizada, todos los integrantes deberían se respetuosos
de los principios que les llevaron a tal responsabilidad, cosa que no
ocurrió, por ejemplo con el gabinete de un presidente considerado novato,
quienes mayoritariamente simpatizaban con el régimen al cual se pretendía
sustituir, de ahí que fue relativamente fácil a un embajador extranjero
intervenir en los asuntos internos de México, pasando incluso por encima de
las instrucciones del presidente norteamericano que lo había designado[3]
¿Qué es más
lamentable, que un secretario de estado no sea simpatizante de nuestra
revolución ni respetuoso de la institucionalidad o que los medios de
comunicación no aclaren falacias? Desatender lo estructural en lo público da
lugar a desgobierno y en casos extremos anarquía ¿A quién convenía que las
funciones de Francisco I. Madero fueran descalificadas al grado de propiciar
su asesinato?
Más que urdir
críticas, sin contenido objetivo y basadas más en cuestiones emocionales de
quien las emite –escuché a un furibundo universitario de la tercera edad,
terminar acusando al titular de nuestro ejecutivo por “chaparro y tonto”-
como ciudadanos orgullosos de la existencia de un país que muchos han
anhelado conquistar sin éxito por encima de nosotros, deberíamos partir del
cuestionamiento que nos lleve no a la descalificación sin bases sino a
entender a quién conviene tener un presidente débil, un gabinete dividido y
políticos experimentados excluidos.
¿Alguien ha
analizado el contendido y origen de la nota dirigida a los miembros de los
partidos contendientes electoralmente en los Estados Unidos? ¿Conviene
seguir ahondando en el tema? Si mañana amaneciéramos sin presiente ¿alguno
de los críticos oficiosos podría asumir la función con mejor tino?
Pasarse por el
arco del triunfo las intenciones de un mandatario, cometer errores, como los
que el gobernador Carranza señaló en su momento -en materia de seguridad y
otros temas de gobierno- desconocer los alcances de notas diplomáticas
[4] –propias y ajenas- engañar
al quien lo nombró[5] es
natural de seres falibles. Corregirlos es el mayor mérito. Si cada uno de
nosotros actuamos como verdaderos mexicanos, sumando en vez de restar, dando
un frente común para atajar las ambiciones del extraño, será el mejor camino
para señalar a los traidores – externos e internos- que pretenden
dividirnos, enfrentarnos y desestabilizarnos como el único camino que
conocen para sustituirnos.
________________________________________________________
[1]
Meisel: Cours
de style diplomatique.
Nota igual a memoria corta, en la
que se pide o se da una respuesta.
[2] El error es tan antiguo como
el nombramiento del gabinete de Francisco I Madero. Isidro Fabela Historia
diplomática de la revolución mexicana Página. 24 Tomo I
[3] Henry Lane Wilson, pasando
por encima del afán pacifista y de no intervención del presidente Taft,
operó en contra del primer presidente mexicano emanado de una revolución
[4] Ver memo de febrero 12 de
1913, respecto a visita al presiente madero y luego el resumen de los que
fuera su entrevista con Félix Díaz.
[5] El embajador norteamericano
en tiempo de la presidencia de Francisco I. Madero, envió notas diplomáticas
(entonces eran telegramas) a su propio gobierno al cual engañó además de
pedirle poderes plenipotenciarios para decidir cosas que no eran de su
incumbencia.
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