INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: PGR A DOMICILIO
* Duartistas interrogados * La expulsión del PRI no basta * Son “dimes y
diretes”, se mofa * Show mediático: PAN * Natalia Callejas burla a contratistas
* Negocio con proyectos de obra * Víctor Rodríguez no firmó el desplegado *
2016, año funesto para el comercio * A la congeladora, chofer del alcalde.
29 de septiembre de 2016
Se mofa Javier Duarte del show priista, su expulsión avanzando, el montaje
con el que el PRI simula combatir la corrupción. Ríe y bromea, ignorando el
mensaje presidencial. Son “grillas, dichos, dimes y diretes”, acusa con sorna
viendo a Los Pinos.
Ríe más la PGR. Ya le invadió el palacio de gobierno en Xalapa y ahora va por
sus funcionarios, los implicados en la denuncia que activó todo, la embestida de
su verdugo y sucesor, Miguel Ángel Yunes Linares, que sacude las estructuras
duartistas, los enclaves de poder, y la de las empresas fantasma que documentó
el portal Animal Político.
Esos no son “dimes y diretes”. Es acción judicial por el enriquecimiento
ilícito, la red de prestanombres, los 3 mil millones de pesos o más desviados,
por la malversación de los recursos de origen federal.
Es la PGR hurgando en el feudo duartista, armando el caso que lo lleve a
juicio y de ahí a prisión. Indaga por cada peso que pasó por las manos sucias
del gordobés, convertidas a la postre en mansiones en Woodlands, Texas; Maricopa
o Miami; en Barcelona o Bilbao; en Valle de Bravo o Ixtapa-Zihuatanejo, o en Las
Lomas, Polanco o Mazarik.
Decía Javier Duarte que lo suyo es convertir a Veracruz en una economía
sólida, sacarla del top ten de los estancados, hacerla brillar.
Es, como Dondald Trump, su relación “informal con la verdad” pues la
inversión que presume se esfumó donde la violencia comenzó a imperar, donde los
cárteles comenzaron a cogobernar con alcaldes y con el mismo gobernador.
Sofista puro, engañador con verdades huecas, Javier Duarte no es víctima sino
tirano en el saqueo a Veracruz, en la espiral de violencia, en la desbordante
corrupción perpetrada por su pandilla y en la quiebra financiera.
Le cobra el PRI la derrota por la gubernatura, atribuyendo que fue su imagen
deplorable y la repulsa social lo que provocó el voto de castigo. Lo asedia la
Procuraduría General de la República (PGR) sobre la base de la denuncia de Yunes
azul, documentada la ruta del dinero, la salida de los millones de las arcas del
gobierno, el lavado y la compra de mansiones, y la red de empresas fachada que
Animal Político reveló, investigadas por el Servicio de Administración
Tributaria.
Precisa el gobernador que lo del PRI, la suspensión de sus derechos
partidistas como paso previo a su expulsión es show.
“Cuando mucho nos distrae la agenda de la política —agrega—, de las grillas,
de los dichos, de los dimes y diretes, nosotros respondemos con trabajo, con
resultados, y respondemos con agenda seria (…) Lo otro queda en el anecdotario”.
No en el anecdotario de la PGR ni en la agenda del presidente Enrique Peña
Nieto.
¿Qué se comió Javier Duarte? No se sabe. Quizá 50 mil millones de pesos de
origen federal, que malversó, desvió, por los que la Auditoría Superior de la
Federación también presentó denuncia penal.
Más cínico que ingenuo, desdeña las acciones del PRI con soberbia y burla.
Celebra también que la PGR actúe y documente que él está limpio.
En respuesta, actúa de nuevo la Procuraduría General de la República —primero
fue una diligencia y este martes 27 interroga a cuatro funcionarios duartistas,
entre ellos el contralor Ricardo García Guzmán y el secretario de
Infraestructura y Obras Públicas, ex titular de Finanzas, Tomás Ruiz González.
Va por el ellos a la Secretaría de Finanzas y Planeación y ahí cuestiona su
rol en el saqueo, si es que lo tuvieron, si es que supieron y callaron, lo que
equivale a complicidad.
Jair García, en La Jornada Veracruz, lo describe a detalle:
“Agentes federales de la Procuraduría General de la República (PGR),
respaldados por policías de la Agencia de Investigación Criminal interrogaron y
tomaron la declaración del contralor general del estado, Ricardo García Guzmán;
del secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Tomás Ruiz González; del
procurador fiscal, Javier Yáñez Vázquez y del tesorero Arnulfo García Fragoso.
“De manera sorpresiva, la mañana del martes los dos funcionarios de despacho
fueron visitados por los agentes de la PGR, quienes les pidieron trasladarse a
las oficinas de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), donde se
hicieron diversas diligencias como parte de las denuncias que existen contra el
gobierno de Veracruz por el desvío de recursos de más de 35 mil millones de
pesos, e igualmente trascendió, relacionadas con las denuncias existentes contra
el gobernador Javier Duarte de Ochoa por los delitos de desvío de recursos,
enriquecimiento ilícito y uso indebido de funciones.
“El primero en recibir la visita de los agentes federales fue el titular de
la SIOP, Tomás Ruiz González, quien llegó alrededor de las dos de la tarde a la
Sefiplan acompañado de los policías de la Agencia de Investigación Criminal para
realizar diversas diligencias, particularmente en el área de la Tesorería.
“Luego de alrededor de una hora, Tomás Ruiz González pudo salir de esa
oficina y continuar con sus actividades, de acuerdo con las versiones de los
propios empleados de la Sefiplan que se vieron sorprendidos por el operativo
montado por la PGR en esa dependencia.
“El segundo funcionario que recibió la visita de los agentes federales fue el
titular de la Contraloría General del Estado (CGE), Ricardo García Guzmán, quien
prácticamente fue sacado de su oficina, donde se encontraba laborando con
normalidad.
“Ahí, llegaron los elementos de la Agencia de Investigación Criminal
fuertemente armados y tras reportar su ingreso a Palacio de Gobierno, el
secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, intentó recibirlos y hacerlos
pasar a su despacho, pero le informaron que no venían a una visita de cortesía,
sino que tenían la encomienda de pedirle al contralor que los acompañara a las
oficinas de la Sefiplan.
“De esta forma, los agentes federales ingresaron a la oficina de la CGE y
luego de unos cuantos minutos, el contralor Ricardo García Guzmán salió junto a
ellos y los acompañó a la Secretaría de Finanzas y Planeación, donde ya lo
esperaban agentes del Ministerio Público (MP) Federal para hacer una
intervención en la Procuraduría Fiscal”.
Punto clave, crucial, es la Procuraduría Fiscal. Por ahí pasó su primo
político, Jorge Fernando Ramírez Tubilla, primo hermano de la esposa del
gobernador, Karime Macías Tubilla e hijo del abogado Jorge Ramírez Perez,
señalados todos en la compra de una casa en Maricopa, Arizona, Estados Unidos.
“Apenas por la mañana —agrega Jair García—, el contralor Ricardo García se
jactaba de no tener miedo por las denuncias en curso, pues aseguraba que él no
cometió ninguna irregularidad, sin embargo recibió el mismo trato como si fuera
parte de los funcionarios investigados.
“Fue hasta cerca de las siete de la noche que concluyeron las diligencias en
el área de la Procuraduría Fiscal de la Sefiplan, e incluso al personal se le
pidió que ya no regresara a trabajar.
“Por ello, se pudo observar afuera de la oficina del procurador fiscal como
se encontraban algunos elementos policíacos de la Agencia de Investigación
Criminal resguardando a los elementos federales que se encontraban haciendo el
interrogatorio a funcionarios estatales.
“En esta diligencia, el titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación,
Antonio Gómez Pelegrín, no fue requerido y únicamente fue informado sobre la
presencia de personal de la PGR.
“Trascendió que otros ex funcionarios que igualmente fueron requeridos y
buscados para tener su declaración fueron el ex titular de la Sefiplan y actual
delegado del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Salvador
Manzur Díaz, quien incluso se encuentra amparado para no ser molestado por la
PGR; de igual forma el ex delegado de la Secretaría de Economía (SE), José
Antonio Mansur”.
No es algo menor. Lleva filo la acción de la PGR, tocando las puertas del
gobierno duartista, pertrechada con policías de la Agencia de Investigación
Criminal, como lo hiciera el día que en palacio de gobierno abordó al secretario
Flavino Ríos.
Lo del PRI es montaje y farsa, simulación de combate a la corrupción.
Lo de la PGR es aviso que la cárcel les espera.
Hace mofa Javier Duarte viendo hacia Los Pinos y Los Pinos aprieta, vía la
PGR, sobre la denuncia penal.
No basta la expulsión del PRI. Merece cárcel.
Archivo muerto
Acusa el PAN que entre el PRI de Enrique Ochoa Reza y Javier Duarte hay un
montaje, una pantalla mediática. Su expulsión es una falacia para simular que el
priismo combate la corrupción: “Si bien, el que le hayan impuesto la suspensión
de sus derechos partidarios porque sospechan que es un corrupto y transgresor de
la ley, es una medida insuficiente ante el cúmulo de irregularidades registradas
en el ejercicio público y administración del erario de una de las entidades más
endeudadas a nivel nacional”. Agrega en su posicionamiento: “En el PAN no
necesitamos más pruebas para afirmar que Javier Duarte ha encabezado el sexenio
más corrupto en la historia de Veracruz, herencia de su mentor Fidel Herrera”.
Veracruz —dice el comunicado panista— es el ejemplo de lo que puede hacer un
grupo de delincuentes para beneficiarse y enriquecerse a costa del hambre, la
salud y la seguridad de los veracruzanos. “Veracruz —sentencia— ha estado, los
últimos 12 años, en manos de un grupo de políticos que han actuado como
hampones, es decir, como integrantes de una organización criminal”. Y resume:
“Ahora, la medida asumida por el PRI se mira más como protección a uno de sus
integrantes que una sanción encaminada a aplicar la ley y la justicia”… Rapaz,
Natalia Callejas se lleva lo último que hay en el presupuesto de Espacios
Educativos. Su treta es asignar obras para construir aulas, que el contratista
realice el proyecto, lo entregue y sea validado. Luego dice que la lista de
obras se modifica y el contratista deberá realizar nuevos proyectos de obra.
Revende así los proyectos al contratista que ejecutará finalmente los trabajos.
O sea, coyotea la señora Callejas en los últimos días del duartismo… Otro que se
deslinda de Javier Duarte es Víctor Rodríguez Gallegos, líder estatal del
Movimiento Territorial del PRI. Su nombre aparece en el desplegado en que
dirigentes priistas enfrentan al dirigente nacional, Enrique Ochoa Reza,
solidarios con el gordobés. No suscribió el documento ni es suicida para
desafiar a Peña Nieto y al dirigente nacional. Se indigna pero se doblega,
imaginando el ex candidato a la diputación local, marcelista puro, que la lengua
de Javier Duarte aún es letal, que si abre la boca devela secretos oscuros y
pecados del priismo, el financiamiento subterráneo. Mejor callar… Funesto el
2016. Para olvidar este año en que los comerciantes se fueron a pique, a la
quiebra, al cierre de sus negocios. Dice el líder de la Canaco en Coatzacoalcos,
Eduardo Campos, que llegan 100 franquicias pero han cerrado otro tanto de
restaurantes. No hace poco, hablaba la Canaco de más de 200 comercios que
bajaron la cortina, con su consabido despido de personal. Igual andan los
hoteleros, arrastrando la cobija, sin huéspedes ni eventos especiales. No se
mueven los ayuntamientos, no realizan obra pública. Permanecen sin planes y ni
proyectos que signifiquen una derrama económica que fomente y proteja la
generación de empleos… Un tiempo, para que aterrice, se va a la congeladora el
chofer incómodo del alcalde. Lo bajaron del auto, con ánimo de que se enfríe, y
ahora Isaac Hernández Galicia pasó a ser el mandadero oficial. Unos días se le
vio gris, sin ínfulas ni alarde, a distancia de Joaquín Caballero, en cuya casa
solía estacionar los cinco o seis vehículos que presumía eran de su propiedad, y
que servían para la reventa del autos. Nadie conoce tan a fondo los secretos del
alcalde de Coatzacoalcos, sus idas y vueltas, la agenda del edil, como Isaac…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE Y EL PRI: LA FARSA DE LA EXPULSIÓN
* Cuatro años solapado por Peña Nieto * Corrupción, saqueo, quiebra pero
era intocable * Perderá el PRI en 2017 y 2018 * Caballero ahora sí deja solo al
gober * La PGR tras Caleb * Olmeca TV: la botarga contra Yunes * Gaby Téllez: de
repartir pasteles a funcionaria * Secuestro en Córdoba.
28 de septiembre de 2016
De la mano del PRI, solapado e impune, Javier Duarte saqueó y quebró a
Veracruz, consintió a los cárteles y su festín de violencia y sangre, hasta
provocar la repulsa social, la ira de todos y la derrota en las urnas.
Con el PRI de su lado, disparó la deuda pública, forjó una red de empresas
fantasma, otra red de prestanombres, amigos y familiares sirviéndole de máscara,
que invirtieron miles de millones de pesos en mansiones dentro y fuera de
México, en Estados Unidos y España.
Aplaudido por el PRI, Javier Duarte hizo añicos al gobierno de Veracruz,
esfumando el subsidio a la Universidad Veracruzana, al Instituto de Pensiones
del Estado, al Órgano Público Local Electoral, al Poder Judicial, reteniendo las
partidas federales a los municipios. Si se trataba de sumir en subdesarrollo a
la entidad, lo logró.
Con el silencio del PRI, de sus senadores —Héctor y Pepe Yunes— y sus
diputados federales y locales priistas, y verdes, y panalistas, y del AVE, el
aparato policíaco reprimió, hostigó, espió y asedió a críticos y opositores.
Callados, el PRI y los priistas sintieron el escándalo cuando la policía
duartista —bermudista— asumió su rol criminal, levantando inocentes, al cantante
Gibrán que apareciera muerto en un montaje, simulando que habría sido víctima de
una balacera entre sicarios; o los cinco jóvenes que al pasar por Tierra Blanca
fueron llevados hacia un destino incierto, a manos de la policía estatal, para
luego, supuestamente, ser entregados al crimen organizado, los patrones de los
uniformados del duartismo.
Cómplice el PRI, sólo ha testimoniado la furia de Javier Duarte contra la
prensa, el agravio al gremio, la mofa de llamarlos “manzanas podridas” que al
ser sacudido el árbol caerán. Y cayeron. Murieron violentamente 19, unos
destazados, otros asfixiados, otros torturados, otros con el tiro de gracia.
Hoy, el PRI lo enfila hacia la expulsión. Hoy simula estar contra la
corrupción. Y no lo está.
Cuatro años fue peñanietista, el único amigo veracruzano del presidente
Enrique Peña Nieto, según los embustes de Javier Duarte, un alarde que lo llevó
a pregonar que sería él y no el PRI quien condujera la sucesión en Veracruz.
Fue fidelista, peñanietista, encubridor de su mentor Fidel Herrera, al que le
limpió las cuentas y borró las huellas del peculado, y protegido del presidente
Enrique Peña Nieto, que le celebraba broma tras broma, la ocurrencia, el chiste
y el chisme.
Terrible, el gobierno de Javier Duarte se sostuvo en la complicidad
silenciosa del PRI. Se fincó sobre los cimientos del brazo electoral del
sistema, la maquinaria que lleva al poder a sus peores lacras.
Su expulsión se teje bajo el ardid de que las denuncias en su contra, los
escándalos de corrupción, el desenfreno en el manejo del poder, erosionaron la
imagen del PRI. Y en seis años la nomenklatura priista no lo percibió. Ajá.
Cuatro años Peña Nieto lo tuvo a tiro de piedra. Y lejos de frenar el saqueo,
lo dejó hacer. Lo dejó robar mientras tenía rentabilidad electoral. Si sabía
robarse las arcas, sabría robarse las urnas. Y así fue.
Con recursos públicos, en elecciones intermedias, en elecciones federales, en
elecciones municipales, Javier Duarte desplegaba sus mañas para fortalecer la
maquinaria del fraude que le permitió al PRI mantenerse en el poder.
Saqueado Veracruz, en manos del hampa, irritada la sociedad, Javier Duarte se
desplomó. Su pésimo nivel de aceptación, el repudio social, el baño de sangre,
la quiebra total, provocaron la derrota del PRI, la humillación de Héctor Yunes
Landa —“Javier Duarte es mi jefe político”— y la pérdida de la gubernatura por
primera vez en 80 años.
Dice el PRI que Javier Duarte dañó la imagen del PRI y por eso se va. Así lo
determinó la Comisión de Justicia Partidaria, el lunes 26, al suspenderle sus
derechos partidistas, junto con otros seis allegados y empleados, algunos sin
militancia priista, uno más panista. Ver para creer.
De la corrupción, soberbia, incapacidad para gobernar, la riqueza mal habida,
los bienes en el extranjero, los prestanombres, sabían todos, Peña Nieto,
Beltrones, Gamboa, Osorio Chong, la mafia en pleno. Y lo dejaron actuar.
Pudieron forzar su salida del gobierno de Veracruz y así evitar que impactara
en el resultado electoral en la contienda del 5 de junio. Pudieron darle la
salida airosa con un cargo en el gobierno federal. Ahí lo mantuvieron. ¿Por qué?
Javier Duarte era inamovible porque concentraba y retenía los dineros para la
campaña del PRI, los mil millones de pesos que a la postre entregó a Héctor
Yunes (leer Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, El Financiero, 23
septiembre 2016). Y aún retiene una buena parte de los 50 mil millones no
solventados, aquellos de los que habla la Auditoría Superior de la Federación.
Su carta fue el dinero, pese a que el desprestigio era ya repudio social.
Eran miles de millones de los que el priismo-cúpula iba a participar. Se
resistía, lo apretaban. Cedía, lo solapaban.
Su carta sigue siendo el dinero. Y no lo suelta. De ahí que el PRI lo lleve
hasta los límites de la expulsión y que la PGR actúe cuando en meses, desde que
Miguel Ángel Yunes Linares interpuso la primera denuncia por enriquecimiento
ilícito, el 3 de abril, lo cubrió con su manto protector.
Si Javier Duarte hubiera salpicado, seguiría impune. Pero se comió todo y la
cúpula priista lo embistió con el ardid de que fue el desprestigio lo que
provocó la derrota del PRI y se tiene que ir.
El argumento es falaz. Javier Duarte daña la imagen del PRI pero más lo hace
Peña Nieto. En el presidente es la Casa Blanca. Son los contratistas que pagan
su diezmo con mansiones. Es la humillación ante el candidato presidencial
norteamericano, Donald Trump, la genialidad del ex secretario de Hacienda,
Videgaray.
Ayotzinapa es el caos total, desvirtuada la verdad, el destino de los 43
normalistas, a la vista la intención del gobierno peñanietista de encubrir al
narco que los levantó o a los militares que los pudieron haber desaparecido.
Enrique Ochoa Reza, líder nacional priista, no acusa a Peña Nieto ni a
Videgaray de dañar con sus pifias la imagen del PRI.
Su batida contra la corrupción es un batidillo. Exalta tolerancia cero contra
los corruptos cuando se filtra el documento con el que Comisión Federal de
Electricidad lo premió. Renunció a la dirección de CFE y no le recibió finiquito
sino una liquidación de casi 2 millones de pesos. Y no ha solicitado su
expulsión del PRI.
Javier Duarte es rapaz pero Peña Nieto es peor.
En el PRI hubo y hay asesinos. Fueron priistas quienes mataron a Colosio,
quienes le segaron la vida a Ruiz Massieu. Echeverría masacró estudiantes en
Tlatelolco, en 1968, y luego el halconazo de 1971, y después la “guerra sucia”
que exterminó a la guerrilla urbana y a los grupos armados en la sierra.
¿Y quién los expulsó?
Tuvo el PRI un narcogobernador: Mario Villanueva Madrid, en Quintana Roo, 15
años preso. Cumplió una condena de seis años en México y cuando salió, inició el
proceso con el que fue extraditado a Estados Unidos para cumplir una sentencia
de 11 años. Oficialmente narco. Y el PRI no lo expulsó.
José Murat Casab desgobernó Oaxaca. Sus compañías acaparando obra en el
Veracruz de Fidel Herrera Beltrán. Ulises Ruiz, sucesor de Murat, fue el peor y
gestó la derrota electoral del PRI. ¿Alguien propuso su expulsión?
El problema no es Javier Duarte. El problema es el PRI y Javier Duarte, al
que solapó el sistema, Peña Nieto, Beltrones, Gamboa, el aparato de poder.
Sin corrupción el PRI no existiera. Es su esencia. Suya, la corrupción le
sirve para formar cuadros que saqueen el erario, que conformen empresas
fantasma, que falseen estimaciones de obra, que laven dinero. Son generadores de
recursos para hacer política, miles de millones de origen oscuro, robados al
tesoro del gobierno y las alcaldías.
Que Javier Duarte dañó la imagen del PRI, cierto. Pero como él los Beltrones,
los Gamboa, los Peña Nieto, los Salinas, los Fidel, los Moreira, los Murat, los
Marín. ¿Y alguien ha sugerido su expulsión?
Combatir la corrupción y a los corruptos emanados del PRI, supondría la
expulsión del presidente de México y la banda que encubre al narcotráfico, que
saquea al país, que provoca la debacle económica.
Se iría Salinas de Gortari por el saqueo descomunal a las instituciones, vía
mister ten percent, su hermano Raúl, el cobrador de piso, el que rasuraba al
contratista, el que abriera las puertas a los cárteles colombianos.
Se irían gobernadores, senadores, diputados, todos los que han provocado la
debacle nacional. Pero ahí siguen. Nadie pide su expulsión.
Avizoran los priistas la derrota en 2018. Se ven, de nuevo, fuera de Los
Pinos, echados de la presidencia, confinados a ser oposición, quizá en manos del
PAN, quizá viendo a Andrés Manuel López Obrador construyendo el juicio para
aplicarles la ley.
De ahí la farsa de la expulsión duartista, el engaño de la lucha contra la
corrupción.
En cuatro años de Peña Nieto, nunca hubo una acción para frenar la rapacidad
de Javier Duarte. La derrota electoral del 5 de junio, los llevó a simular que
el corrupto merece castigo ejemplar y que el PRI desdeña el saqueo. De risa.
Vil farsa, refiere Arturo Reyes Isidoro en su Prosa Aprisa que la expulsión
de Javier Duarte es nada si no se le aplica la ley, si no se evita que deje el
poder para disfrutar de la riqueza mal habida:
“Aparte del escándalo, ¿en qué beneficia a Veracruz y a los veracruzanos la
sanción partidista? En nada. El clamor general es que la Procuraduría General de
la República (PGR) —de la Fiscalía General del Estado (FGE) no se espera nada
porque su titular es un títere del propio gobernador, impuesto en el cargo para
encubrirlo— investigue a fondo las denuncias y actúe en contra de los
responsables del saqueo que han sufrido las finanzas del estado, que los
castigue ejemplarmente para impedir que se propague más el cáncer de la
corrupción en la entidad, pero también que los obligue a resarcir el daño
patrimonial que han causado a las arcas de Veracruz.
“Porque si les suspenden sus derechos como priistas pero se van impunemente a
disfrutar de la riqueza mal habida a costa de los impuestos que pagamos todos
los veracruzanos no sería más que una burla más del gobierno de Enrique Peña
Nieto al pueblo de Veracruz”.
Desata un carnaval de cinismo el caso Duarte. Festinan los cómplices,
políticos y no políticos, periodistas que militaron en las filas de los
textoservidores y que hoy denuestan al mecenas al que no dejaban de venerar.
Los retrata Sandra Segura, reportera y columnista de Notiver:
“Solo diré un cosa POLÍTICOS PODRIDOS aquellos que hoy critican a Javier
Duarte de Ochoa y durante cinco años y medio callaron beneficiados por su
administración.
“No sé qué es más asqueroso el saldo del sexenio o las ratas traidores que
hoy hacen leña del árbol, caído cuando eran sus ‘aliados’ y antes vitoreaban la
‘Prosperidad’.
“P.D. También los medios que de repente se dieron cuenta que existía el
pueblo y ahora resulta que ‘hacen periodismo’ ”.
Es un “Tongo Priista”, señala el periodista Edgar Hernández, en Línea
Caliente:
“Si se trataba de tapar el ojo al macho no salió muy bien el teatrito montado
en el PRI nacional para restarle sus ‘derechos’ al priista Javier Duarte y
compañía… que ni priistas son”.
Y agrega:
“Regresamos a ese pasado de que cuando había un pez gordo bajo sospecha se
tomaba preso a un cartero, se le aplicaba todo el peso de la ley y a la cárcel
de por vida como ejemplo de cortar de tajo la impunidad.
“Eran reglas escritas que el PRI fue acuñando a lo largo de sus 85 años de
vida política en donde la nomenklatura imponía cuidar hasta la ignominia, más
que al militante, a sus dirigentes y políticos encaramados en el poder”.
Es corresponsable el PRI del desastre duartista, el robo y el engaño, el
peculado y la red de prestanombres, las empresas fantasma, el adeudo y burla a
pensionados, el estrangulamiento de la UV, la violencia sin control, el
secuestro, el levantón, el crimen de 19 periodistas. Nunca el PRI alzó la voz
contra el gobernador priista, menos los denunció.
No halla el PRI la salida. Javier Duarte es un lastre. Su desprestigio
arrastra al PRI. Si permanece en el poder, desgasta al PRI. Si lo expulsan,
desgasta al PRI. Si lo encarcelan, desgasta al PRI.
Se verá en las elección de 2017, en juego las alcaldías. Los veracruzanos
volverán a castigar al PRI. Castigarán su complicidad en la quiebra de Veracruz,
la violencia descomunal, cada muerto, cada fosa clandestina, cada secuestrado,
cada desaparecido, cada familia destruida.
Y tras la derrota del 2017 vendrá la presidencial en 2018.
Archivo muerto
A la distancia, ahora sí, ve Joaquín Caballero el naufragio duartista. Ya no
defiende al gobernador Javier Duarte. Ya no le aplaude ni lo exalta. Dice el
alcalde de Coatzacoalcos que respeta al PRI, a la Comisión de Justicia
Partidaria, su encomienda de suspender los derechos de Javier Duarte y con toda
seguridad, su expulsión. Meses atrás se negó a ser el primer alcalde veracruzano
en recibir al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, aduciendo que es
“empleado del gobernador”… Caleb Navarro ya no duerme. Lo sigue la PGR. Lo
persigue para que justifique en qué invirtió cientos de millones de pesos de
origen federal. Dice Caleb —“es cabrón Caleb”, señala uno de sus
incondicionales— que el dinero se usó pero las obras no existen. Mañosa y sucia
la mano del subsecretario e Infraestructura del gobierno de Veracruz que ahora
tendrá que explicar por qué otorgó contratos de obra y nunca entregó el
anticipo. Le sigue la pista la PGR y está a un paso de que su vida se vuelva un
torbellino judicial… Seis años hace que Olmeca TV hostigaba a Miguel Ángel Yunes
Linares. Lo asediaba con palabras y le negaba espacios. Fidelista la televisora
de Coatzacoalcos, sus dueños, Marco Cesar Theurel Cotero —“Te rompo tu puta
madre”— y Marcelo Montiel Montiel, llegaron a tener un convenio de publicidad
suscrito con el entonces candidato del PAN-PANAL al gobierno de Veracruz y se
echaron para atrás. “A ningún precio”, gritaba airado el representante
theurelista en Olmeca TV, Marco Anaya Huerta, echando por tierra el acuerdo. Era
hiriente la línea antiyunista: el burlesque de los 400 Pueblos, la pederastia,
la complicidad con el Chapo Guzmán, la imagen de represor, el saqueo al ISSSTE,
el disco rayado de Fidel Herrera para lacerar moralmente a Yunes azul. Olmeca TV
era un ariete. Y Olmeca TV fraguó una bajeza. Grabó varias cápsulas, cuyos
personajes eran tres botargas, una de ellas un perro, alusión inequívoca de
Miguel Ángel Yunes Linares, con esa miseria moral que distingue al hoy cónsul de
México en Barcelona, Fidel Herrera. La temática era una discusión y un pleito.
En todos los sketch terminaba apaleada la botarga del perro. No se transmitieron
porque uno de los ejecutivos de la televisora se opuso, advirtiendo que tarde o
temprano pagarían por el agravio. Eso fue en 2010. Hoy Olmeca TV se apresta a
ser la televisora del yunismo azul en el sur de Veracruz. Pronto correrán por la
red las cápsulas del escarnio… Repartir pasteles, y flores, y presentes, tiene
su beneficio. Así hacía política Gaby Téllez, pupila de Víctor Rodríguez
Gallegos, líder del Movimiento Territorial del PRI en Veracruz, y ya es delegada
del Servicio Nacional de Empleo en Coatzacoalcos. Releva en el cargo a Olmedo
Hernández, de filiación chagrista, sin otro mérito que haber inundado de
aviadores la dependencia, el Chivis Olivera y su consorte entre ellos. Opera
para Víctor Gallegos la joven Gaby Téllez, convertida en la número uno de ese
clan marcelista, la que mejor interpreta al ex subdelegado administrativo de la
Sedesol federal en Veracruz y ex secretario de Gobierno en el ayuntamiento de
Coatzacoalcos. Efímero será su paso por la delegación del Servicio Nacional de
Empleo, cuatro meses si acaso. Luego vendrán los yunistas a esos cargos… ¿Quién
es ese personaje cuyo suegro fue levantado en Córdoba, Veracruz, salvado con
medio melón, que le permitió librar la muerte y volver con los suyos?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE, HÉCTOR YUNES, PRI: TODOS PODRIDOS
* La expulsión del gobernador * Desplegado con firmas dudosas * La
simulación de Héctor * Chantaje al presidente * 2 mil millones para la campaña
de EPN * PRI sinónimo de corrupción * Yorio exhibe a Flavino * Félix López
futuro alcalde de Cosolea * Presume que Romero Deschamps lo impondrá.
26 de septiembre de 2016
Todos —Javier Duarte y Héctor Yunes, Peña Nieto y Luis Videgaray— trenzados
en la disputa por Veracruz, por los dineros robados y el poder, simulando que la
corrupción se combate por dentro y que el PRI pretende cambiar. Todos igual de
podridos.
Unos roban y otros callan. Saquea las arcas el gobernador y lo encubre el
presidente. Ni se inmuta el senador Yunes —“Javier Duarte es mi jefe político”—
y lo consiente el ex secretario de Hacienda. Y cuando la repulsa social se
traduce en derrota electoral, avizorando lo que será la elección presidencial,
la treta es inmolar al gordobés. Fingen los corruptos que hay que enfrentar la
corrupción.
Sabíase que Javier Duarte fue generoso en la campaña peñanietista, que por
ahí creyó tener en sus manos al presidente, que eso le permitía quebrar a
Veracruz sin riesgo de parar en la cárcel, y que siempre, con recursos públicos,
financió las campañas del PRI, incluida la de Héctor Yunes a la gubernatura, que
finalmente perdió.
Corruptos en esencia, así son los priistas. Y el Caso Javier Duarte evidencia
cuánto le puso a la campaña de Enrique Peña Nieto y cuanto le entregó a Héctor
Yunes.
Toman dinero del erario para las campañas del PRI, para el enriquecimiento
personal, inmunes a la ley, evadiendo a la justicia en el altiplano y en la
costa, en Los Pinos y en Casa Veracruz.
Crucificado hoy por los suyos, Javier Duarte paga con escarnio la soberbia
con que gobernó Veracruz, acusado de encabezar el saqueo, de enriquecerse sin
piedad, de usar una red de prestanombres que incluyó a su familia, a sus amigos,
a sus empleados, una pandilla de truhanes.
Camina su proceso de expulsión del PRI cuando la Procuraduría General de la
República usa las denuncias del gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares,
para exhibir al duartismo y a su líder en su dimensión real, corrupta, rapaz y
sin mesura, autor de por lo menos un hurto de 3 mil millones de pesos que
terminó sirviendo para la compra de ranchos y mansiones en México, Estados
Unidos y España.
Camina el expediente que desahoga la PGR y así Javier Duarte es exhibido como
el único corrupto de la banda priista, causante de la derrota en la elección del
5 de junio, cuando por primera vez el PRI perdió la gubernatura de Veracruz. ¿Y
acaso es el único?
Vive días negros el gobernador. En la semana previa a su expulsión del PRI,
embiste al líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, exacerbando el escándalo
por la millonaria liquidación recibida al dejar su cargo en la Comisión Federal
de Electricidad.
Y luego un destello de chantaje: los dineros que aportó —dinero de los
veracruzanos, no suyo— a la campaña de Peña Nieto, en 2012, con una frase que es
alarde, que
En los días previos a la sesión de la Comisión de Justicia Partidaria
Nacional del PRI, donde le serán suspendidos sus derechos partidistas para luego
proceder a su expulsión, se conoció cómo y con cuanto financió a Peña Nieto —2
mil 500 millones de pesos— y al candidato priista al gobierno de Veracruz,
Héctor Yunes Landa —mil millones de pesos—. O sea, dinero público para campañas
priistas, la podredumbre total.
Lo resume el periodista Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente
Personal, en el periódico El Financiero, el viernes 23. Señala que el candidato
priista, Héctor Yunes, expresaba en campaña que el financiamiento no llegaba,
que Javier Duarte lo retenía:
“El candidato del PRI siempre se quejó en las reuniones de campaña que no
había cumplido con los acuerdos con el partido, mientras que la queja de Duarte
era que los cerca de mil millones de pesos que recibió en apoyos —no está claro
de dónde salían los recursos—, los malgastó o no llegaron a las estructuras.
“Pero la historia de Duarte, en su totalidad, no es la que se conoce. La
pública es lo que sucedió: la aplastante victoria del enemigo histórico de
Duarte, Miguel Ángel Yunes, quien procedió de inmediato a presentar denuncias de
corrupción en la PGR. La no pública es que en la operación política en Veracruz
contra el senador Yunes participó la Secretaría de Gobernación, cuyo titular,
Miguel Ángel Osorio Chong, presionó a Duarte para que no se enfrentara al
panista Yunes, ni buscara descarrilar su candidatura. ¿Contra quién jugaba
Osorio Chong? Contra Duarte, de acuerdo con sus cercanos, y a quien, pese a lo
molesto con su gestión, respaldaba Videgaray”.
Después aborda Riva Palacio el financiamiento del gobernador a Peña Nieto, en
2012:
“La relación con Videgaray, que venía desde el Congreso, se profundizó en la
campaña presidencial, cuando a través de Duarte se canalizaron recursos desde la
Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, de la que el futuro
secretario de Hacienda era presidente. Duarte ha dicho en su entorno que
distribuyó dos mil 500 millones de pesos durante la campaña presidencial, por lo
cual consideraba que estaba blindado con Peña Nieto. Tenía razón, cuando menos
hasta este verano, como lo probó el Presidente cuando le negó al líder del PRI,
Manlio Fabio Beltrones, proceder en su contra para eliminarlo como lastre y
buscar mantener la gubernatura en las elecciones de junio, y manejar con
discreción las investigaciones de la PGR en su contra, derivadas de las
acusaciones del panista Yunes”.
Ojo: 2 mil 500 millones para Peña Nieto y mil millones para Héctor Yunes.
Duarte vive la debacle total. En otro frente, con apoyos que le regatean sus
protegidos y cómplices, con albazos y sombrerazos, pretende doblegar al PRI
nacional y a Peña Nieto, la mano que mueve a Ochoa Reza.
Un desplegado suscrito por líderes de organizaciones y sectores del PRI en
Veracruz, algunos allegados a los senadores Héctor Yunes Landa y José Francisco
Yunes Zorrilla, confrontan a su dirigente nacional. Su autenticidad está en
duda. La refutan quienes supuestamente la firman. El mismo Héctor Yunes acusa
que se trata de un acto de intimidación.
Afirma el comunicado de los dirigentes priistas:
“Sería un error monumental el aplicar cualquier tipo de sanción al Gobernador
Javier Duarte apoyados en las ridículas y electoreras denuncias de nuestros
adversarios políticos. Lo que generaría un pésimo precedente, debilitando a
nuestra militancia y fortaleciendo a nuestros detractores, quienes han basado su
estrategia política en la denostación sistemática a nuestras instituciones”.
Héctor Yunes, el que pregonaba que “Javier Duarte es mi jefe político”, que
“estaré dispuesto a seguirle sirviendo desde el Senado de la República” y que
por su sapiencia financiera rescataría a Veracruz del caos —ver
https://www.youtube.com/watch?v=Rswf2bTrVGc —, también simula que hay
rompimiento con el gordobés.
“La crisis —dice— tiene un responsable y un origen: Javier Duarte de Ochoa y
su incapacidad e irresponsabilidad para gobernar.
“No obstante que he expresado y hoy reitero, que asumo la responsabilidad del
resultado electoral adverso de la contienda política en la que participé como
candidato a gobernador en junio pasado, es insoslayable el impacto que los actos
de corrupción y desgobierno de Javier Duarte de Ochoa tuvieron en el resultado
electoral de este año. “Con este motivo, el dirigente nacional de mi partido,
Enrique Ochoa, exhortó a que el PRI recupere la confianza ciudadana castigando
ejemplarmente a los corruptos.
“Acorde a este llamado, diversas voces de nuestro partido, la mía entre
ellas, nos hemos pronunciado por la expulsión del PRI de Javier Duarte de Ochoa.
“A las graves acusaciones que pesan sobre su persona, se suma el hecho que,
durante la campaña electoral de este año, fue evidente su inclinación por
impulsar la votación a favor de otro partido político y consecuentemente de otro
candidato al gobierno del estado, por lo que su expulsión significaría, simple y
llanamente, regularizar su nueva afinidad política.
“El proceso en donde se analizará la suspensión de sus derechos partidistas
culminará el próximo lunes. Con ese motivo, he recibido numerosas llamadas de
militantes, dirigentes de sectores y organizaciones del PRI de mi estado, así
como de presidentes municipales, diputados locales y federales del PRI de
Veracruz, para informarme que están siendo coaccionados para firmar un
desplegado en respaldo a Javier Duarte”.
“Pido, en mi carácter de senador de la República y Consejero Político del
PRI, que el partido desautorice públicamente este acto desesperado.
“Que intervenga ante nuestros militantes para darles la certeza de que no
están solos.
“Que haga prevalecer la independencia, la rectitud y la dignidad de los
priístas veracruzanos y que garantice su integridad, física y moral.
“Que mande una señal categórica, clara e inmediata al casi millón de
veracruzanos que nos dieron su confianza en el pasado proceso electoral, en el
sentido de que no avalamos los actos desesperados, el encubrimiento, la
irresponsabilidad, ni la inmoralidad que, tristemente, se aferra a una cada vez
más frágil libertad.
“Que se valore el lunes con toda objetividad y sin presiones la calidad moral
del gobernador de Veracruz y se defina si ese es el PRI que queremos o si
estamos dispuestos a decir claramente que no somos rehenes de nadie”.
Burda treta, la expulsión de Javier Duarte no se da por razones de justicia
sino por angustia política. Veracruz ya no es reserva electoral del PRI. Su
millón de votos fue producto de la coacción a beneficiarios de programas
sociales, a la operación fraude del duartismo, a la compra del votante o a la
amenaza del cacique rural, sindical, magisterial. Sin un gobernador priista esos
votos se esfuman.
Veracruz es el Waterloo del PRI. Javier Duarte y su desgobierno provocaron el
mayor repudio de la historia a todo lo que huela a priismo. Perdió la
gubernatura, el Congreso y pasó a ser tercera fuerza electoral en la entidad. Y
le va a ir peor en 2017 y 2018.
Cunde la desesperación cuando la lectura es catastrófica. Miguel Ángel Yunes
Linares en el gobierno de Veracruz dispersará los votos priistas, atará de manos
a alcaldes priistas que operen electoralmente, dejará sin ruedas a la maquinaria
priista.
Prevalece el repudio al PRI. Priismo es sinónimo de fidelismo, de duartismo,
de peñanietismo. Priismo equivale a corrupción, a saqueo, a riqueza malhabida, a
deuda, a estancamiento social, a municipios en el abandono mientras los alcaldes
viven en la opulencia. Priismo se asocia a inseguridad, robo y asesinato, a
levantón y secuestro, a extorsión y ejecución, a desmembrados y fosas
clandestinas.
De ahí la farsa. Si el malo es Javier Duarte, el PRI lo expulsa. Y los
veracruzanos se reconcilian con el PRI. Ajá.
Todos —Javier Duarte y Héctor Yunes, Peña Nieto y Luis Videgaray— son lo
mismo.
Todos igual de podridos.
Archivo muerto
Fue Flavino Ríos quien balconeó a la PGR. Filtró la pesquisa, maniobró, la
enfiló sobre los Yunes azules, omitiendo que el objetivo de la Procuraduría
General de la República era Javier Duarte, su familia, sus amigos, sus
empleados. A detalle lo cuenta el periodista Edgar Hernández en su columna Línea
Caliente. Cita lo dicho por el director de Catastro del gobierno de Veracruz,
Domingo Yorio Saqui, indiciado en la denuncia por enriquecimiento ilícito,
peculado e incumplimiento del deber legal contra el gobernador de Veracruz. “Yo
solo informé al doctor Flavino Ríos (Alvarado, secretario de Gobierno) de las
acciones de la PGR cuando llegaron por primera vez a mi oficina a solicitar
información sobre 69 personas, entre ellos amigos, familiares, personas ligadas
al gobernador y funcionarios del gobierno”. La información incluía bienes del
gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, y su familia. Explica Edgar
Hernández que fue filtrada, vía el Pato de Tuxpan, Alberto Silva Ramos, vocero
del gobierno duartista, a la prensa afín, los textoservidores, columnistas a
sueldo. Cita las palabras de Domingo Yorio: “Solo entregaron a los medios los
datos relativos a los Yunes, dejando fuera los de Javier Duarte, de ahí la
percepción de que nos negábamos a aportar datos al catastro y valuación de
bienes patrimoniales de Boca del Río. Por ello Miguel Angel Yunes Márquez, de
inmediato respondería con documentos la legalidad de sus acciones a lo que
tuvimos que decir que no teníamos la actualización de nuestro padrón”. Y luego
la frase que incrimina al secretario de Gobierno: “Eso se lo dije al doctor
Flavino Ríos”. Usó el segundo de abordo en el duartismo la documentación de la
PGR para enredar el caso, golpear a los Yunes azules, meter en un lío a Javier
Duarte y, al ser obligado a dejar éste la gubernatura, convertirse en gobernador
sustituto aunque fuera por unos días. Flavino, a la pepena política. Y a
enfrentar la embestida de la PGR… Se llama Félix López Mora y presume que será
el alcalde yunista en Cosoleacaque. Presume también de su amistad con el nefasto
Carlos Romero Deschamps, líder y cacique del gremio petrolero, millonario sin
límite, soberbio y patán. Carece el tal Félix López Mora de trabajo político,
estructuras que promuevan el voto, operadores que cuiden una elección, y aún así
dice que será el candidato del PAN-PRD a la presidencia municipal de
Cosoleacaque, que ya lo amarró el líder petrolero, que es su voz la que cuenta,
no la de los militantes ni los simpatizantes, como si en Cosolea el panismo
fuera primera fuerza política. Dice que Romero Deschamps opera entre enclaves
panistas. Tiene otros afectos el mentado Félix: los Wade de Minatitlán, que de
por sí son repudiados. Bien por el PAN-PRD. Con arribistas así asegura otra
debacle en el sur…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
LOS SANTOS ÓLEOS A JAVIER DUARTE
* Va la PGR por el gober * Operativo en palacio * Yorio, Benítez y
“otros”, rumbo a prisión * “Culín” recula * No fue “borrachazo” * Operadores de
Jesús Moreno son hectoristas * Y los arriman con Miyuli * Trocadero a la baja *
Once Once, desmantelado * Cónclave en casa de Soberano.
23 de septiembre de 2016
Hoy, los tuits no valen. No sirven. No ayudan a mentir. Acorralado, Javier
Duarte ya huele a reo, cercado por la PGR que hurga en la información que
acredite que el enriquecimiento ilícito es real, y el peculado, y el
incumplimiento del deber legal.
Su Twitter calla mientras emana tufo a cadáver político en Xalapa, tras la
embestida judicial que lo sitúa en el vértice de la pesquisa por el mayor saqueo
a Veracruz, el desvío de recursos, la red de prestanombres, la inmensa
corrupción.
Le toma el palacio la PGR. Lo humilla en su feudo, apostada en sitios clave,
neutralizando cualquier eventual acción de la policía duartista con la que
hubiera intentado impedir la acción legal, el interrogatorio al secretario de
Gobierno, Flavino Ríos, la indagatoria que pondrá a Domingo Yorio Saqui en
prisión por obstrucción de la justicia.
Decenas de elementos y policías de la Agencia de Investigación Criminal de la
PGR muestran el puño del gobierno federal. Desarrollan la diligencia en palacio
de gobierno, inhibiendo a sus pares de la Policía Estatal. Y a partir de ahí, el
escándalo.
Mañana agria la del miércoles 21. Abre Despierta, el noticiario de Carlos
Loret en Televisa, con la nota de Javier Duarte, la acción de la PGR atrayendo
la investigación sobre el enriquecimiento del gobernador, sus familiares y sus
secuaces.
Avizora Loret la suerte de Javier Duarte, el juicio que enfrentará, la cárcel
que lo espera, imputado en la denuncia que le enfiló el gobernador electo,
Miguel Ángel Yunes Linares, su futuro sucesor.
Le arranca la PGR el expediente clave: las denuncias yunistas que Luis Ángel
Bravo Contreras, alias el fiscal “Culín”, congeló y archivó, que fueron objeto
de un juicio de amparo promovido por Miguel Ángel Yunes, y ni así les dio
celeridad.
Lanza el dardo Carlos Loret:
“La investigación de la Procuraduría General de la República en torno al
gobernador de Veracruz Javier Duarte se encamina a procesarlo por diversos
delitos de corrupción que presuntamente cometió con ayuda de familiares y
funcionarios del gobierno estatal…”.
Y acota:
“El círculo se va cerrando”.
Luego expresa:
“La red de complicidad dentro de su propia administración había obstaculizado
la indagatoria en su contra”.
Loret punza:
“Me confirman que con los operativos de esta semana las autoridades federales
han obtenido elementos que conducirán a llevar ante un juez al gobernador de
Veracruz por actos de corrupción que implicarían varios delitos en concreto”.
Loret abunda:
“… el operativo ministerial (de la PGR en Xalapa) tuvo que ser acompañado por
un importante dispositivo de elementos del grupo especial de operaciones de la
Agencia de Investigación Criminal de la PGR por la grave descomposición de la
situación social y de violencia en el estado y también para inhibir una posible
reacción de las fuerzas de seguridad del Estado para proteger a sus jefes…”
Punto clave de la PGR: atraer y hacer suya la denuncia contra Javier Duarte
por enriquecimiento ilícito, peculado e incumplimiento del deber legal, la que
interpuso Yunes azul.
Punto adyacente: dos duartistas tuercen la ley: el fiscal Bravo y el director
de Catastro, Domingo Yorio. Para ellos habrá también una celda.
Domingo Yorio, director de Catastro del gobierno estatal, pasó de testigo a
indiciado (presunto denunciado) por ocultar información sobre los bienes del
gobernador, familiares y allegados, la red de prestanombres, a la PGR.
“Culín” se sitúa en un escenario de complicidad, encubriendo a su jefe,
incumpliendo su deber legal, obstruyendo la acción de la justicia.
Respondió Javier Duarte con una andanada de tuits. Se mofó de Loret.
“Efectivamente ayer la @PGR_mx estuvo en #Xalapa, fueron a ver el tema de las
propiedades de Miguel Ángel Yunes en #Veracruz @CarlosLoret 1/2”.
Luego otro: “Quien te pasó la información te engañó, la visita de la @PGR_mx
a Palacio de Gobierno fue para verificar el caso Yunes. @CarlosLoret 2/2”.
Y el tercero:
“Mi Secretario de Gobierno tiene copia de la actuación de ayer de la @PGR_mx
en donde vinieron a indagar el caso Yunes. @CarlosLoret”.
Todo lo replicó el ejército de bots con el que inunda Javier Duarte la red
social Twitter, con cargo al erario, sin efectividad alguna. Con menti-tuits
imagina el iluso de palacio que se puede enfrentar su megaproblema legal.
Vendría la estocada final. Horas después, por la tarde, el subprocurador
especializado en Investigación de Delitos Federales de la PGR, José Guadalupe
Medina Romero, en conferencia de prensa, reveló que se había ejercido la
facultad de atracción sobre dos carpetas de investigación que tenía en su poder
la Fiscalía de Veracruz, que tienen conexión con las indagatorias federales.
Era el desmentido a Javier Duarte. Lo investigan a él y a su pandilla. Le
siguen la pista por enriquecimiento ilícito, por desvío de recursos del erario
veracruzano.
Va la PGR sobre 53 empresas y 34 personas vinculadas con Javier Duarte, uno
de ellos el diputado local electo por San Andrés Tuxtla, Vicente Benítez
González, su tapadera, su financiero desde 2010, acusado en Costa Rica de
realizar operaciones por varios millones de pesos de forma sospechosa.
Se lleva la PGR el expediente Duarte: 14 tomos y 81 anexos contenidos en 18
cajas. Las carpetas de investigación son las números FESP/013/2016/1-04 y
FESP/216/2016/14-07.
Se lleva también la soberbia y el desenfreno, las habladas, Twitter como
estrategia de gobierno, que hoy enmudece o matiza.
Políticamente es una piltrafa. Lo abandonan los priistas en el Senado y en la
Cámara de Diputados. Emilio Gamboa Patrón lo encajona: “Duarte tendrá que
demostrar que es inocente; el peso de la ley es parejo”.
Jorge Carlos Ramírez Marín, vicecoordinador de la bancada priista en la
Cámara de Diputados, también se lava las manos. Prevé juicio de desafuero una
vez que la PGR lo solicite para poder proceder contra el gobernador de Veracruz.
Nunca tan agria una mañana como la del miércoles 21, embestido por Carlos
Loret de Mola en su Despierta de Televisa, el peor día que haya tenido en sus
casi seis años de gobernador.
Su desgracia se acelera. Javier Duarte seguiría inmune, con la venia de Los
Pinos, pero algo pasó. No sería encausado judicialmente, no sería echado del
gobierno de Veracruz para no concederle esa medalla al panista Yunes Linares.
Vilipendiado y todo, llegaría al 30 de noviembre siendo gobernador.
Su calvario iniciaría en condición de ex gobernador. Iría a los tribunales, a
la cárcel. Sería la medalla de Peña Nieto en el combate a la corrupción. O sea,
la gran farsa.
Ya como ex gobernador, sería expulsado del PRI, su partido, simulando su
líder nacional, Enrique Ochoa, que en el tricolor los corruptos no tienen
cabida. Otra farsa.
Pero Javier Duarte descompuso el plan. Y su pandilla también.
Acusado de enriquecimiento, de adquirir decenas de viviendas en Woodlands,
Texas, de lucrar con la violencia, de detentar empresas para lavar dinero,
Arturo Bermúdez Zurita renunció a la Secretaría de Seguridad Pública de
Veracruz. Y la sangre inundó al estado.
Se fue el falso general y la inseguridad creció, los cárteles se enfrentaron,
hay ejecuciones, descabezados, desmembrados, fosas clandestinas y en ellos
cientos de cuerpos, fosas comunes con cuerpos sin autopsia, removidos de lugar,
violando protocolos.
Se fue el general de cero estrellas y como si hubiera él detonado la
violencia en Veracruz. E inició el carnaval del escándalo: el cementerio
clandestino de los malosos, la corrupción, los prestanombres. Sólo le faltaba a
Javier Duarte patear a la Iglesia católica. Y la pateó.
Su fiscal Luis Ángel Bravo usó el asesinato de los sacerdotes Alejo Nabor
Jiménez Suárez y José Alfredo Suárez de la Cruz, en Papantla, para refutar que
haya sido obra del crimen organizado. Fue borrachazo, sentenció “Culín”.
Estuvieron “libando”, bebiendo con los asesinos, sus cuates; luego discutieron,
la situación se salió de control, los golpearon, les robaron, se los llevaron y
les dieron muerte.
Su hipótesis irritó a la curia católica y al círculo priista, los peñistas, a
la ultraderecha que mueve millones y los lanza a protestar en las calles contra
los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Su hipótesis del “borrachazo” fue descomunal.
Hierve el ambiente y Javier Duarte sube la flama. Lo paga, sin embargo, con
una embestida judicial que lo tiene a las puertas de la prisión.
Hay frío. Es el peor de los de los fríos que haya sentido Javier Duarte. Es
el frío de los que agonizan.
Hay que aplicarle al gober los santos óleos.
Archivo muerto
Recula “Culín”, alias el fiscal de Veracruz. Refiere que nunca imputó que los
sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Suárez y José Alfredo hayan muerto por un
“borrachazo” en el que convivían víctimas y victimarios, levantados el domingo
18 en Poza Rica y hallados muertos en Papantla el lunes 19. ¿No lo dijo? Sí lo
dijo. Luis Ángel Bravo Contreras señaló categórico: “Se descarta que los curas
hayan sido objeto de delincuencia organizada, era un tema en donde se conocían,
libando licor y entiendo que los hechos se tornaron violentos por los golpes, el
robo y luego la lamentable pérdida de los curas”. Cuenta “Fisculín” ahora que
“no fue resultado de ‘un pleito de borrachos’, como aseguran algunos medios”. Y
lamenta que la situación se “esté tornando amarillista”. Al periódico Excélsior
le dice: “ambos sacerdotes conocían a sus agresores, con los que, en efecto, se
tomaron unas copas, pero no al grado de llegar a una disputa”. No pues sí.
Además de narciso, amnésico. No le aguantó ni tres embates a la Iglesia
católica, al vocero de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar, quien
lo tildó de irresponsable; a la diócesis de Xalapa, que cuestiona su afán de
salir a descartar que el crimen de los sacerdotes sea de la autoría del crimen
organizado; al padre Juan Jaime Suárez Silva, quien sostiene que no estaban
alcoholizadas las víctimas y que había Sangre en la cocina, en la recámara y en
la sala, una agresión descomunal. Según el relato que difunde Blog Expediente,
de Luis Velázquez, bajo la firma de Miguel Ángel león Carmona, Alejo Nabor
Jiménez Suárez fue brutalmente golpeado, casi ahogado en su sangre mientras era
subido al vehículo en que se lo llevaron. El ataque lo perpetraron nueve
individuos. Sostiene el sacerdote que otros curas conocen los detalles del
crimen pero no hablan por temor. Pero “culín” recula y dice que no imputó que
aquello fuera un “borrachazo”. Es su peor declaración como fiscal, la más
costosa, la que colocó al duartismo en la mira de la Iglesia católica… Talacha
infame la de Luis Rendón y Emilio León. Extraen del pantano político a las
huestes de Jesus Moreno Delgado, marcelistas en un tiempo, operadores de Héctor
Yunes Landa, el candidato del PRI, en la reciente campaña al gobierno de
Veracruz. Los presume Emilio León Villa en su cuenta de Facebook. Dice que son
amigos y en breve serán aliados, juntos en la Feria de Las Barrillas. Uno es
Emmanuel Gerónimo, quien trabajara en la Sedesol del ayuntamiento de
Coatzacoalcos, dado de baja hace tres meses pero que no sale de la oficina del
titular, Luis Gutiérrez. Otro, Manolo García Palacios, subdirector del DIF
municipal hasta que fue remitido a operar en los seccionarles priistas, durante
la campaña hectorista, que terminó en un fracaso fenomenal; fue despedido del
ayuntamiento con su jefe, Jesús Moreno Delgado, una vez terminadas las
elecciones. Uno más: José Antonio Gomez Bernal, alias “Toño Agua”, adscrito a la
Sedesol municipal con Luis Gutiérrez, dado de baja hace tres meses, aunque
también es de los que acuden a diario a su antigua oficina. “Toño Agua”, sin
horario fijo, con permiso para volar y planear, consentido de Moreno Delgado
para que atendiera su negocio particular, una purificadora de agua. Son los
hectoristas que el regidor Luis Rendón y su auxiliar y suplente, José Emilio
León Villa, le arriman al gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares.
Infiltrando el hectorismo las filas del yunismo azul… A la baja El Trocadero,
Porthouse, Once Once, lo que huela a Azuela y a Chagra, el Rey Midas de la
fidelidad. Sacudidos por la sangrienta acometida del crimen organizado, los
plagios y muerte de Luis Lazcano e Ignacio Vizuet, los narcomensajes en su piel,
ya son contados los que acuden a los feudos de Leonel Azuela y su hijo Adrián,
mandamases del sector hotelero y restaurantero en Coatzacoalcos, y a los
palacetes del buen comer, el trago y el ligue de Roberto Chagra Nacif. Once
Once, el antro de Chagra y Alberto Rodríguez, ya cerró. Lo desmantela uno de sus
socios, tomando lo que invirtió, y que por más que hace cuentas se pregunta
dónde están los 10 millones de pesos que aportó… Perredistas de viejo y nuevo
cuño, advenedizos y yunistas, todos coincidían en el hogar de Javier Soberano,
llamado El Chatarrero, ex candidato a la diputación federal y local por
Minatitlán. Ahí trataron, días atrás, el perfil de quien será el abanderado de
la coalición PAN-PRD a la presidencia municipal. Dos personajes clave ahí,
conformando el proyecto que presentarán al grupo yunista: Rogelio Franco Castán,
líder estatal del PRD, y el prospecto en cuestión, que no es ni amarillo ni azul
ni rojo. Sin estridencias, sin jalones ni estirones, coinciden los perredistas
que el enemigo a vencer no será el PRI sino el Movimiento de Regeneración
Nacional del Peje López Obrador, que no tiene figuras ni caudillos pero sí el
voto en automático de un amplio sector del electorado, al que le vale si los
morenistas son más de lo mismo o la mafia en el poder versión AMLO…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL FISCAL DESATA LA FURIA DE LA CURIA
* Se embriagaban los sacerdotes, dice “Culín” * Lo refuta la curia
católica * Condolencias del Papa * 200 negocios cerrados * 200 familias se
autoexilian * Pierde juicio OPC pero CMAS le paga * Olmeca TV quiere a Pérez
Cruz * Versión: liberaron al hermano del Pollo * Y la CEAPP sigue callada.
21 de septiembre de 2016
Tomaron y convivieron. Se embriagaron. Llegaron los golpes, la violencia sin
control, el robo, el plagio y finalmente el crimen. Es el guión del fiscal Luis
Ángel Bravo que enloda a los sacerdotes asesinados en Papantla.
Su thriller sacude a la curia católica, a obispos y feligreses, a los que
creen y a los irreverentes, que reaccionan con furia y morbo ante el sesgo que
le imprime “Culín” al episodio de muerte, la ejecución de los sacerdotes Alejo
Nabor Jiménez Suárez y José Alfredo Suárez de la Cruz.
En tiempo récord aclara el caso el fiscal, presumiendo versiones y testigos,
otra historia que criminaliza a las víctimas del enésimo hecho de violencia en
Veracruz.
No es violencia de origen criminal, dice Bravo Contreras. No es obra de la
delincuencia que tiene bajo su imperio a Veracruz, generando una oleada de
terror, generando el miedo en su mayor expresión.
Fue, en todo caso, un borrachazo.
Temeraria, la hipótesis de “Culín” ya ha generado reacciones airadas. Lo
increpa la curia católica, la diócesis de Xalapa, el vocero de la Arquidiócesis
de México.
Y ni así se arredra el fiscal del duartismo, dispuesto a probar que los
sacerdotes asesinados no eran ángeles sino demonios, laxos en su conducta,
desenfrenados a la hora de beber.
Su versión se cuenta sola:
“El móvil —dice Fisculín—, podríamos en este momento hablar de que se trató
de algún convivio donde al calor de las copas se descompone la reunión, se ponen
violentos algunos de los asistentes a esta reunión, golpean al sacerdote,
después intentan robarle dinero, de hecho le roban dinero producto de las
limosnas, de hecho son 5 mil pesos lo que les roban y se llevan dos vehículos”.
De hecho titubea y es impreciso el fiscal Bravo Contreras. De hecho habla de
un sacerdote golpeado cuando que son dos, y muertos. De hecho habla de que
“intentan” robarle el dinero y luego afirma que le robaron 5 mil pesos, producto
de las limosnas recogidas el domingo 18, día del plagio.
En la versión del portal Al Calor Político se resume la hipótesis del fiscal:
“Recordó que inicialmente fueron privados de su libertad tres personas, los
dos sacerdotes y el sacristán y que posteriormente dos de ellos fueron
encontrados sin vida en la ‘curva del diablo’; en la carretera Papantla-Poza
Rica. Uno de ellos recibió 9 impactos de bala por arma corta, el sacristán
recibió un disparo.
“ ‘Es totalmente falso lo que ha venido difundiéndose en algunos medios de
que eran objetivos de la delincuencia organizada. Víctimas y victimarios se
conocían, estaban conviviendo, estaban libando alcohol, al dicho de testigos que
estaban ya en las diligencias que ha desahogado la Fiscalía General, se tiene
rostro y se tiene nombre de alguno de los agresores, ya se está recopilando más
información en torno a la identidad de los restantes presuntos autores’,
comentó.
“Agregó que además fueron robados dos vehículos, una camioneta Pick-Up,
propiedad del sacerdote y otro carro compacto Lancer, de un empleado del
ayuntamiento de Poza Rica que le prestaba al padre.
“ ‘Esa es la historia. La Fiscalía ya tiene claridad a 24 horas de los
hechos, tenemos objetivos por detectar y estaremos acudiendo a los jueces. Se
descarta que los curas hayan sido objeto de delincuencia organizada, era un tema
en donde se conocían, libando licor y entiendo que los hechos se tornaron
violentos por los golpes, el robo y luego la lamentable pérdida de los curas’,
dijo y aclaró que están definiendo cuántas personas participaron en estos
hechos”.
Lo refuta la Iglesia católica. Lo enfrentan el vocero de la arquidiócesis de
Xalapa, José Manuel Suazo Reyes, y el poderoso e influyente titular de
Comunicación Social de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar.
Refiere Suazo Reyes:
“El tema merece más respeto y necesitamos que el tema se aclare porque hay
muchas cosas que quedan en el aire”.
Tilda de sospechosas las declaraciones del fiscal, además de apresuradas.
“Es extraño que una autoridad como el Fiscal salga de inmediato a cambiar la
versión que se manejaba en los medios sobre el móvil del asesinato”, agrega.
Pero Hugo Valdermar no es tan diplomático y lo embiste:
“Es una grave irresponsabilidad dar a conocer de manera apresurada
información sobre el asesinato de los dos sacerdotes de la Diócesis de Papantla.
Tal parece que el gobierno quiere deslindarse de los hechos lo más pronto
posible.
“El que hayan estado tomando licor no justifica su muerte”, dice el vocero
del cardenal Norberto Rivera.
Tal parece —puntualiza Hugo Valdemar— que los sacerdotes ya fueron asesinados
físicamente y el fiscal ahora también “los quiere asesinar moralmente”.
De ahí se va a la solvencia del fiscal acorde con un gobierno como el de
Javier Duarte que anda en boca de todos.
“No puede estar dando a conocer información de manera tan aventurada, sin
antes realizar las investigaciones pertinentes. Ahora resulta que la Fiscalía de
Veracruz es la más eficaz del mundo. ¿Pero qué podemos esperar de esta instancia
que responde a los intereses de un gobierno estatal tan cuestionado?.
“¿Qué podemos esperar de este fiscal que asegura que se trató de un sacerdote
y de un sacristán, y no de dos sacerdotes, cuando el obispo José Trinidad Zapata
lo ha confirmado desde el día de ayer? ¿Qué tipo de investigación está haciendo
que ni siquiera sabe distinguir a las víctimas?. Es realmente irresponsable y
vergonzoso!”.
Indignada la curia, “Culín” lanza su hipótesis del “borrachazo” cuando el
Papa Francisco envía sus condolencias al obispo de Papantla, José Trinidad
Zapata, vía el nuncio apostólico en México, cardenal Pietro Parolin.
Dice la carta del nuncio:
"Profundamente apenado al recibir la triste noticia del asesinato de los
reverendos Alejo Nabor Jiménez Juárez y José Alfredo Suárez de la Cruz, párroco
y vicario de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, de Poza Rica, el Santo
Padre expresa su más sentido pésame a vuestra excelencia, así como al clero,
comunidades religiosas y fieles de esa querida diócesis, a la vez que ofrece
sufragios por el eterno descanso de estos sacerdotes de Cristo, víctimas de una
inexcusable violencia.
“Su Santidad, al manifestar una vez más su firme condena a todo atentado a la
vida y dignidad de las personas, exhorta al clero y los agentes pastorales de la
diócesis a continuar con energía su misión eclesial a pesar de los obstáculos,
siguiendo el ejemplo de Jesús el buen pastor”.
Eso dirá el nuncio y el mismo Francisco, líder de los católicos, pero el
thriller del fiscal es contundente: fueron asesinados los sacerdotes por andar
tomando con sus asesinos.
Erró Enrique Peña Nieto. Debió contratar a Luis Ángel Bravo para esclarecer
en sólo 24 horas el caso Ayotzinapa, Tlatlaya, Apatzingán, ubicar a Caro
Quintero.
Su método es infalible: las víctimas son verdugos, los levantan por andar
entre malosos, mueren porque merecen morir. Es la criminalización de los caídos.
Así fue el caso Regina Martínez, tildada la periodista, corresponsal de la
revista Proceso, de haber dado entrada a sus asesinos, de embriagarse con ellos.
Esgrimía el entonces procurador, Reynaldo Escobar, que Regina bebió, ocurrió
un hecho de violencia, se perdió el control y la mataron a golpes al tiempo que
la estrangulaban.
Después filtrarían que era lesbiana, que una compañera periodista la mordió
en el cuelo y luego la ultimó.
Y al final el crimen de la gran Regina sigue impune.
Dice “Culín” Bravo que los sacerdotes convivieron, se embriagaron con sus
asesinos, que se perdió el control, que quisieron robarle a uno, que se lo
llevaron junto con los dos vehículos y que lo mataron.
Cuestión de licor y de malas compañías.
Lo de Regina es un caos del que aún no sale Javier Duarte.
Lo de los sacerdotes asesinados en Papantla es un caos con el que termina su
gobierno Javier Duarte.
Con una infamia comenzó la tragedia duartista y con otra infamia concluye la
pesadilla.
Apunta y dispara el fiscal… y se da en un pie.
Todo sea para exculpar al crimen organizado.
Archivo muerto
200 negocios cerrados, 200 familias autoexiliadas. Son los signos de la
violencia que devora a Coatzacoalcos, que arroja un secuestro al día, o dos; que
siembra pánico e incertidumbre no sólo por la impunidad con que se mueven los
miembros del crimen organizado sino por la indiferencia de la policía, cuya
misión es prevenir el delito. Negocios que dejan de funcionar en las plazas
comerciales, Forum cada vez con más locales en renta, el centro de Coatzacoalcos
a medio ritmo. Abundan los letreros de “se vende” o “se renta” en casas y
departamentos, signo de la depresión económica que comienza a convertir a
Coatzacoalcos en tierra no apta para la inversión. Son 200 negocios que cerraron
y sus dueños se fueron, afirma la Cámara de Comercio local. Son 200 negocios que
generaban empleo, que movían la economía, que le daban vida a Coatzacoalcos.
¿Quién dijo que la inseguridad y la violencia no eran factor para alejar la
inversión? Fue Javier Duarte y no tiene idea de la realidad brutal, el impacto
de la sangre en las calles, la supremacía del crimen organizado sobre las
instituciones del Estado… Son 16 millones de pesos y los quiere cobrar OPC. Y el
asunto es una ilegalidad. Perdió la empresa de los Arens y Versteeg (hoy sólo de
los Versteeg) en un larguísimo juicio que derivó de la licitación por la planta
de tratamiento de aguas residuales, cancelado el contrato y plagiado el proyecto
de la empresa canadiense Simmons. Un día vencía OPC, otro día reviraba la
Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos. Al final se impuso
CMAS. Y cuando ya no había qué reclamar, OPC presenta su plantilla de gastos y
exige 16 millones de pesos. No le asiste la razón. Pero le pagan. Cobra, según
insiders con el pulso de los hechos, a razón de 150 mil pesos mensuales. O sea,
pierde el juicio y termina cobrando. No tarda en que el caso reviente en
tribunales de alzada y en la prensa nacional por la dimensión del fraude. ¿Quién
es esa mano que con la venia de San Javier de Córdoba consintió semejante
agravio a las finanzas de CMAS?… De plácemes en Olmeca TV. Pronto verán en sus
filas a José Luis Pérez Cruz, recién retirado de Diario del Istmo, donde llevaba
el peso del proyecto DI Noticias que por incosteable —varios millones de pesos
de renta anual a Cablemás— cerrará operaciones y se refugiará por un tiempo en
internet. Se cocina en las sombras el ingreso de Pérez Cruz al consorcio de
medios de los inefables Marcelo Montiel y Marcos Theurel —“Te rompo tu puta
madre”— y, que se sepa, ni los ejecutivos de Olmeca TV, así como en el periódico
Notisur, tienen idea de la sorpresa que maquinan. Pérez Cruz, plenamente
identificado con la aún diputada local Mónica Robles de Hillman, y con la ex
alcaldesa de Minatitlán, Guadalupe Porras David, alias Lu-pilla Porras, hallaría
ahí el sitio que el Clan de la Succión, los Robles-Barajas, le negaron cuando le
cerraron la puerta en su feudo. Cuestión de esperar… Con 1.5 millones de pesos,
quizá menos, se logró la libertad del hermano del periodista Gerardo Enríquez
Aburto. Habría sido liberado la noche del lunes 19, culminando cinco días de
angustia e incertidumbre. Corre la versión entre el gremio que con gusto aceptó
la mordaza, que abdicó a su misión de informar, que soslayó el caso. Callada, la
Comisión Estatal para la Atención y Protección (y Amordazamiento) de los
Periodistas en Veracruz, encabezada por Vendidita González, nada dijo, ni fijó
posición alguna en torno a este caso que implica a uno de sus comisionados,
Gerardo Enríquez, quien era el objetivo real del plagio pero forcejeando logró
escapar. Ya habrán entendido que difundir los hechos, que sirven para comprender
el nivel de violencia que vive Veracruz, no es factor para que el plagiado viva
o muera. Escribir no pone en peligro al secuestrado, tampoco le salva la vida ni
lo libera. Lo que coloca al plagiado —o al hermano del plagiado— en riesgo de
vida, es la actividad oscura, sus negocios, el origen de su fortuna, la
multiplicación del dinero, las empresas, los bienes de sobradamente dudosa
procedencia, comprar y gastar a manos llenas, la venta de recargas telefónicas
en un penal, sus ligas y nexos con malosos o buenosos. Es versión: el
secuestrado ya está libre…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: LOS SACERDOTES EJECUTADOS
* Secuestro y crimen * Eran de la diócesis de Papantla * Protesta el
Episcopado * El gober que protege al crimen organizado * Cuando el Vaticano es
tocado * Cecilia Castañeda para el Tribunal * Arremete contra Sosa * Purga en
Morena * Roselia Barajas, o la mafia en el poder.
20 de septiembre de 2016
Herida, sabe ya la Iglesia católica que Javier Duarte es letal, su indolencia
insana, su colusión con el crimen organizado, la complicidad que provoca muerte
y que hoy derrama la sangre de dos sacerdotes en Papantla, secuestrados y
ejecutados.
Llora la Iglesia católica por sus hijos en la fe. Llora por Alejo Nabor
Jiménez Suárez y José Alfredo Suárez de la Cruz, levantados por un grupo armado
entre la noche del domingo 18 y la madrugada del lunes 19, en la parroquia de
Nuestra Señora de Fátima, en Poza Rica, al norte de Veracruz.
Y reclama el Episcopado Mexicano “por la violencia ejercida contra ellos” y
exige a la autoridad el esclarecimiento de los hechos y la aplicación de la
justicia contra los responsables.
Un comando los levantó junto con el chofer de la parroquia, quien logró
escapar y así dio aviso a la policía.
Sus cuerpos fueron arrojados en un paraje llamado “La Curva del Diablo, el
lunes 19, sobre la carretera Papantla-Poza Rica, en la comunidad Reforma
Escolín, en Papantla.
Sobre el piso de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima habían huellas de
sangre. Fueron golpeados y rastras se los llevaron hacia su destino trágico.
Alejo Nabor tenía 50 años; José Alfredo, 30. Su lugar de culto estaba en
remodelación
y ellos, quizá para evitar que se llevaran algo, se habrían enfrentado a sus
captores. Al final el robo se concretó a dos camionetas, una RAM y una Lancer,
propiedad de la diócesis de Poza Rica.
De ahí las huellas de sangre, signo de la violencia que se ejerció contra los
ministros religiosos, que dejaron la vida, atados con una estola con la que
ofician en sus misas.
Sus cuerpos fueron hallados en “La curva del Diablo”. Presentaban varios
disparos, algunos en el rostro, presuntamente a manera de tiro de gracia.
Se cimbra el gobierno de Javier Duarte, gestor de la violencia por incapaz y
tolerante, moralmente responsable de la muerte de miles y por el desenfreno de
los cárteles, por su indiferencia y complicidad, por haber gestado un ambiente
de inseguridad, rebasada la Secretaría de Seguridad Pública y fallidos todos los
operativos desarrollados de manera conjunta con el gobierno federal.
Sabe Javier Duarte —o quizá no lo concibe— lo que implica un agravio a la
Iglesia católica, al poder Vaticano, un ingrediente más en la pugna de los
ministros de culto contra el gobierno de Enrique Peña Nieto.
De ahí la premura del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras al advertir que ya
hay datos y registro de uno de los plagiarios y asesinos, imaginando “Culín” que
los veracruzanos son proclives a creer embustes, que no sospechan, que no
escudriñan.
Nada, sin embargo, matiza el malestar de la curia. El comunicado de la
Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la máxima instancia de la Iglesia
católica en el país, dice:
“La Conferencia del Episcopado Mexicano, expresa sus condolencias, cercanía y
oración a la diócesis de Papantla, a su obispo S.E. José Trinidad Zapata Ortíz,
a los familiares de los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Juárez y José Alfredo
Juárez de la Cruz que fueron privados de la vida, externamos nuestro dolor e
indignación ante la violencia ejercida contra ellos.
“En estos momentos de dolor, impotencia y tragedia provocada por la
violencia, elevamos nuestra plegaria al cielo por el eterno descanso de estos
hermanos nuestros, e imploramos al Señor la conversión de sus agresores; de la
autoridad esperamos el esclarecimiento de los hechos y la aplicación de la
justicia contra los responsables”.
Lo suscriben el arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM, cardenal
Francisco Robles Ortega, y el obispo auxiliar de Monterrey y secretario general,
Alfonso G. Miranda Guardiola.
Hay indignación por el secuestro y ejecución, agraviada la Iglesia católica
porque en Veracruz sus sacerdotes son vulnerables, carne de cañón del crimen
organizado que, impune, dispone de la vida de todos, implanta un reino de
terror, vuelve vulnerable a la sociedad.
Le atiza su adversario de cabecera, Miguel Ángel Yunes Linares. Acusa que es
la “ineptitud y complicidad” con la delincuencia lo que pone en riesgo a los
veracruzanos.
Describe el caos duartista en materia de seguridad. “Vivimos una ola de
violencia —precisa— que debe ser frenada”.
E insta al gobierno federal a asumir el control de la seguridad en Veracruz.
Así reza el comunicado de Yunes azul:
“El homicidio de dos sacerdotes en Poza Rica es la culminación de la ola de
violencia que vive Veracruz y que las autoridades pretenden negar.
“Cada día los hechos son más graves, la delincuencia opera con total
impunidad ante la actitud complaciente de Javier Duarte, quien está dedicado a
defenderse y no a defender a los veracruzanos.
“Es momento de que el Gobierno Federal tome la decisión de intervenir
directamente en Veracruz y quitar el mando de las fuerzas de seguridad a Duarte,
quien es el responsable directo de la situación que se vive en Veracruz.
“Debemos tener siempre presente que la delincuencia organizada llegó a
nuestro Estado de la mano de Fidel Herrera y que éste encomendó a Duarte la
protección de los grupos delincuenciales, que operan no sólo con impunidad y
protección, sino también con el apoyo de los altos mandos de Seguridad Pública y
de la Fiscalía General.
“Exhorto a todos los veracruzanos a que levantemos la voz para que se escuche
fuerte la demanda de vivir en paz.
“El silencio no es solución.
“Sólo con la voz exigente de los ciudadanos se podrá lograr que el Gobierno
Federal tome la decisión de intervenir en Veracruz para frenar la violencia”.
Tiene Javier Duarte un problema mayor. Con Alejo Nabor Jiménez Suárez y José
Alfredo Suárez de la Cruz suman ya cuatro sacerdotes asesinados durante su
gobierno. Los otros fueron Hipólito Villalobos Lima y Nicolás de la Cruz
Martínez, ultimados en Ixhuatlán de Madero, adscritos ambos a la diócesis de
Tuxpan. El crimen ocurrió el 30 de noviembre de 2013.
Lío grande el de Javier Duarte. En su peor crisis de violencia le matan dos
sacerdotes, agraviada la Iglesia católica, en la mira del Vaticano, cuando es
más que ríspida la relación con el gobierno mexicano por la intención de Enrique
Peña Nieto de legalizar los matrimonios homosexuales.
Día especial el domingo 18. Desde el púlpito, en las homilías, los sacerdotes
hablan de la injusticia social, del deterioro de la calidad de vida, del
gobierno y la corrupción, del rol que debe jugar el pueblo para cambiar.
Día clave entre el catolicismo mexicano. Exaltan los sacerdotes una expresión
con doble fondo: “bien común”. Lo deben buscar los católicos, exhortan, que son
millones en México. Y “bien común” es el vértice del ideario panista.
Día de tambores de guerra, cuando las homilías llaman a dejar la indiferencia
y actuar, a no contribuir a la corrupción por pasivos.
Una semana después de la mega marcha contra la legalización de los
matrimonios entre personas del mismo sexo, propuesta por Peña Nieto al Congreso
federal, en las calles más de 1.5 millones de mexicanos simultáneamente, ocurre
el doble crimen de Papantla, segada la vida de Alejo Nabor Jiménez Suárez y José
Alfredo Suárez de la Cruz, los dos sacerdotes secuestrados, asesinados, con tiro
de gracia.
Toca el doble crimen a la feligresía y a la curia, al Vaticano que cuando se
lo ha propuesto derrumba gobiernos.
No los secuestró Javier Duarte. No les disparó y le dio el tiro de gracia.
Sólo dejó hacer y deshacer a los malosos, los encubrieron sus mandos policíacos,
se implicaron los elementos de Seguridad Pública en levantones y tortura. Les
dio pasaporte de impunidad.
Su pecado es ese. Javier Duarte creó un escenario de violencia e impunidad, a
modo para el crimen organizado que ahora secuestra y mata sacerdotes.
Piadosamente demoledora, la Iglesia católica no deja pasar la violencia sobre
sus hijos en la fe, los que conforman su estructura, los pastores del rebaño.
Su puño es sutil. Su fuerza se muestra en el mensaje a sus feligreses, la
condena a quienes teniendo poder lo usan para encubrir a quien se mueve al
margen de la ley.
Llegó al límite Javier Duarte. Coludido el aparato policiaco, el aparato
judicial, el aparato de gobierno con el crimen organizado, rebasadas las
instituciones, el saldo hoy son dos sacerdotes secuestrados y asesinados.
Su suerte está en manos de la curia.
Archivo muerto
Célebre y respetada, temida por su hablar, Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros
quiere presidir el Poder Judicial en Veracruz. Observa corrupción, malversación
de recursos y nepotismo en el Tribunal Superior de Justicia, aquejado por la
inclusión de magistrados impuestos por el poder político, sin formación
judicial. Dice la ex juez en Coatzacoalcos, magistrada en el TSJ, que hay
improvisación y corrupción en la designación de magistrados, sin perfil ni
carrera en los juzgados. Hace trizas al presidente saliente del Tribunal,
Alberto Sosa Hernández. Le imputa que haya desviado recursos, millones que
fueron a parar a las manos del gobernador Javier Duarte —se sabe que son más de
20 millones de pesos— y lo acusó de plagiar su tesis en materia de justicia
familiar, usada por Sosa Hernández para promover la creación de la nueva sala de
lo familiar. Dice la magistrada Castañeda Palmeros que lo que se requiere es que
el Tribunal cuente con gente que sea león y no borregos. Fortísima su
candidatura, no sólo por lo que expresa ahora sino porque al ver la invasión de
políticos en el TSJ señaló, el 10 de agosto de 2010, que “ahora cualquier
pendejo puede ser magistrado”… Purga en Morena, el partido del Peje López
Obrador. Por inquina de Roselia Barajas —sus rencores y sus odios primero— va la
guillotina sobre militantes que no le son afines, que discrepan de la ex
diputada federal perredista, que le significan una amenaza a su frágil liderazgo
porque si algo tiene es una imagen gris, sin carisma, sin que siquiera alguien
atine a decir qué ha hecho por Coatzacoalcos y que alguien sustente que en lo
suyo, lo ecológico, haya concretado un proyecto social. Lo del parque Quetzalli
fue un robo en abierto, perpetrado por Mónica Robles, su hija, adjudicándose un
parque público vía la modalidad del comodato por 10 años para convertirlo en un
negocio ambiental. Roselia, que no fue fundadora de las izquierdas como algunos
iletrados afirman —léanse nombres y anécdotas de los años 60, relacionadas con
los Ponce Montuy, Angel Gutiérrez, Raúl Solezzi, Daniel Cabrera, Heberto
Castillo, Wenceslao Zamora, Cuauhtémoc Cárdenas, el Movimiento de Liberación
Nacional; ella llegó a Coatzacoalcos en 1983—, trae la guillotina afilada,
esgrimiendo a través de su alfil a modo y por ahora, la diputada federal Rocío
Nahle García, que los traidores no tienen cabida en Morena, que los que pactaron
algún día con el PAN se van. ¿Y cuando Roselia Barajas traicionó al PRD y
apareció como contendiente por una diputación plurinominal en Convergencia por
la Democracia, hoy Movimiento Ciudadano? Todo un galimatías pejista, pues doña
Roselia y sus marionetas aplican la retroactividad a los estatutos de Morena,
como si eso fuera legal, y ejecutan a militantes sobre acciones ocurridas cuando
el partido del Peje era asociación política. O sea, la purga de morenistas va,
evidenciando fracturas entre la militancia, los odios obsesivos de la relatora
del ex Gobierno Legítimo, así tenga que enfrentar Morena los juicios que le
interpondrán en tribunales electorales por violación a los derechos políticos de
los ciudadanos. Más o menos como si López Obrador y Roselia fueran de la mafia
en el poder…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
YUNES LINARES: POLICÍA Y CRIMEN, COLUDIDOS
* Acusa de nuevo a mandos de Seguridad * Tapadera de delincuentes *
“¿Tendremos que acostumbrarnos a vivir en el terror?” * Duarte convirtió a
Veracruz en narcocementerio: Proceso * Edel y el Tribunal Superior * Nada del
hermano del Pollo * Un thriller * Agravio a militar en Mina * Susto a junior.
19 de septiembre de 2016
En zona de muerte, increpa Miguel Ángel Yunes Linares al duartismo, coludidos
los mandos de Seguridad Pública y el crimen organizado, tolerado el terror,
fomentado el miedo, llevando a Veracruz al caos.
Tres amagos policíacos, encañonado el gobernador electo y su círculo cercano,
le sirven para atizar la maquinaria de poder contra Javier Duarte y su policía,
exhibir sus vínculos con los malosos, la protección que se brinda desde lo alto
hasta inundar de sangre a Veracruz.
Lo amagó la Fuerza Civil y elementos de Seguridad en un retén de Xalapa.
Irrumpió la policía estatal en el campus de la Universidad Veracruzana en
Coatzacoalcos, mientras encabezaba el foro de consulta para elaborar el Plan
Veracruzano de Desarrollo. Encañonó la fuerza policíaca a cinco elementos del
equipo yunista en Poza Rica.
Quisieron calarlo. Los centró.
Dice pues, ahora en Pánuco, que asume la seguridad de los veracruzanos
“porque es uno de los temas que más preocupa, principalmente en la zona norte de
la entidad”, la frontera con Tamaulipas.
Refiere el gobernador electo:
“Desde Pánuco quiero mandar un mensaje muy claro: el compromiso de trabajar
con todo el valor, de correr todos los riesgos. Ya basta de complacencias con
los delincuentes, ya basta de desaparecidos, de homicidios, de extorsiones, de
pago de derecho de piso, ya basta que nuestro Estado se encuentre en manos de la
delincuencia organizada, permitido sin duda alguna, por los altos mandos de la
Secretaría de Seguridad Pública”.
Y luego apunta:
“Tenemos que vivir seguros, ese es el elemento esencial de la vida en común,
de la vida en sociedad y quien tiene que garantizar esa vida segura es el
gobierno”.
Contundente y riesgosa, señala el periodista Arturo Reyes Isidoro en su Prosa
Aprisa, la declaración de Pánuco, además de comprometedora.
“Nunca como el sábado —precisa Reyes Isidoro— el gobernador electo Miguel
Ángel Yunes Linares hizo una declaración tan contundente como comprometedora y
hasta riesgosa para su propia seguridad personal”.
Alude al señalamiento de Yunes azul que actuará con el crimen organizado para
evitar más casos de ejecuciones, secuestros y extorsiones.
“Le digo a la delincuencia desde Pánuco: se van a encontrar a un gobernador
que tiene los pantalones bien puestos y la mano muy firme para combatirlos, de
correr todos los riesgos, ya basta de complacencias con los delincuentes, porque
ya basta de desaparecidos”, agrega.
Señala:
“Ya basta de homicidios, ya basta de extorsión, ya basta de pago de derecho
de piso y ya basta de que nuestro estado se encuentre en manos de la
delincuencia organizada, permitido sin duda alguna por los altos mandos de la
Secretaría de Seguridad Pública”.
Y se pregunta:
“¿Nos toca acostumbrarnos a que toda la vida vivamos con miedo? ¿Nos
tendremos que acostumbrar a vivir en la inseguridad? ¿Nos tenemos que
acostumbrar a vivir en el terror? La respuesta es no”.
Duelo a muerte entre Miguel Ángel Yunes y la policía coludida con los
malosos, la policía de Javier Duarte, la que se ha visto implicada en levantones
y secuestros, extorsión y ejecuciones, represión y espionaje.
Ahí está el caso Tierra Blanca, donde cinco jóvenes procedentes fueron
interceptados por elementos de Seguridad Pública, se los llevaron y no se les
volvió a ver.
Ahí está la gesta de Plaza Lerdo, un festín de saña en que la policía táctica
lanzó las descargas de sus bastones eléctricos contra maestros, activistas de
derechos humanos y periodistas.
Ahí, también, la golpiza mortal a los ocho universitarios en Xalapa, a manos
de un grupo parapolicíaco que empleaba bates con clavos, machete, palos,
manoplas, pistola.
No hay banda de extorsionadores o secuestradores que no incluya en sus filas
a policías o ex policías. No hay grupo criminal que no reclute policías o que no
los coopte para que filtren información.
En zona de muerte, Yunes Linares contragolpea. Le imputa al gobernador y su
banda policial su condición de encubridores del crimen organizado, su escudo
para no enfrentar la ley.
Se remonta el tema al 5 de septiembre. Ahí se agudiza el choque. Javier
Duarte, la policía duartista, exhibidos ante el presidente Enrique Peña Nieto,
vía una carta en la prensa nacional, como un gobierno que se entiende con el
narco y la delincuencia organizada, que gobierna para el narco, que le sirve al
narco. De ese tamaño el contubernio.
En sus términos fundamentales, la carta decía:
“Miles de veracruzanas y veracruzanos han sido víctimas de desaparición
forzada y las autoridades estatales han encubierto estos graves hechos negando
lo sucedido. Han procedido también a sepultar un número indeterminado de cuerpos
en fosas comunes sin seguir ningún procedimiento legal, lo que ha provocado que
las propias familias de los desaparecidos hoy se encuentren en búsqueda de fosas
clandestinas, varias de las cuales ya han sido localizadas.
“Es el caso de Veracruz que usted conoce y que de manera breve me permito
enunciar.
“Vivimos una situación literalmente de emergencia en materia de seguridad
pública, con un avance y accionar cotidiano de la delincuencia, nunca antes
visto en nuestro Estado.
“Basta mencionar que —de mantenerse la situación actual— el número de
homicidios en 2016 será un 100% superior a los cometidos en el año 2015.
“Lo mismo sucede con el secuestro y otros delitos de alto impacto.
“En las últimas semanas la situación se ha vuelto insostenible. La población
está realmente alarmada y tiene razones suficientes para estarlo.
“El Gobierno del Estado no atiende con responsabilidad y eficacia este
problema, por el contrario, es evidente que mandos importantes de distintas
corporaciones están al servicio de la delincuencia organizada y que líderes de
bandas operan con la protección de personas cercanas al Gobernador Javier Duarte
de Ochoa.
“Por ello es urgente que el Gobierno Federal tome la determinación de asumir
el control de todas las corporaciones de seguridad pública en estos 86 días que
faltan para el cambio de gobierno en Veracruz.
“La inseguridad ha provocado también una crisis humanitaria. Miles de
veracruzanas y veracruzanos han sido víctimas de desaparición forzada y las
autoridades estatales han encubierto estos graves hechos negando lo sucedido.
Han procedido también a sepultar un número indeterminado de cuerpos en fosas
comunes sin seguir ningún procedimiento legal, lo que ha provocado que las
propias familias de los desaparecidos hoy se encuentren en búsqueda de fosas
clandestinas, varias de las cuales ya han sido localizadas”.
¿Y Peña Nieto, qué? Nada. No despierta, insensible al baño de sangre que vive
Veracruz.
Horas después, ese lunes 5, Yunes azul fue detenido en un retén de Xalapa,
encañonado al bajar de la camioneta. ¿Y si se les hubiera un tiro?
Luego fue la irrupción policíaca el el campus Coatzacoalcos de la UV por
parte de la policía, cuando se realizaba el foro por el Plan Veracruzano de
Desarrollo.
Finalmente su equipo de trabajo fue amagado y encañonado en Poza Rica.
Vuelve a responder Yunes Linares con un señalamiento directo: mandos de
Seguridad Pública están coludidos con el crimen organizado. “Líderes de bandas
operan con la protección de personas cercanas al Gobernador Javier Duarte de
Ochoa”.
Quisieron calarlo. Ya los sentenció.
Archivo muerto
“Duarte convirtió a Veracruz en un narcocementerio”, reza el título del
reportaje de Noé Zavaleta en Proceso. Describe el caos duartista por las fosas
clandestinas en Colinas de Santa Fe, en el traspatio del recinto portuario de
Veracruz, y las inhumaciones en fosas comunes en Xalapa, incumpliendo protocolos
que van de la falta de autopsia a la falta de identificación. Relata Noé
Zavaleta —virtualmente exiliado porque la presión y el asedio son demenciales,
su vida en riesgo, su tranquilidad perdida— el caso Gemma Mavil, levantada en
2011, supuestamente identificada pero cuyo cadáver resulta que se perdió. Habla
de las 81 narcofosas de Santa Fe, 11 de ellas con más de 30 cuerpos, y las
piruetas del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, que ante las
sacudidas que le da la prensa nacional e internacional, cede y pide acudir al
Congreso de Veracruz a explicar que el horror no es tan grave como parece.
Difícil justificar la mano sucia de los ministeriales y policías estatales en
tanta desaparición. Otra avenida en el casco del barco insignia de la
corrupción, la nave del duartismo que naufraga en lo financiero, en lo político,
en lo social y en la seguridad, el agravio a miles de veracruzanos a los que
Javier Duarte y su pandilla debieron salvaguardarle sus derechos y terminaron
atropellándoselos… Noviembre, mes de cambios. Se va Alberto Sosa Hernández de la
presidencia del Tribunal de Justicia de Veracruz y habrá nuevo líder en el Poder
Judicial. Concluye este período con el fracaso de Javier Duarte con su fallido
proyecto de impunidad, echadas por tierra la Fiscalía Anticorrupción, la Sala
Anticorrupción y las leyes anticorrupción, con serviles a modo al frente de
ellas para salvar el pellejo, para evitar que la mano de la justicia lo alcance.
Desechó la Suprema Corte de Justicia de la Nación la jugarreta del gobernador y
colocó al Congreso estatal —la mayoría priista y los diputados satélites de a
tanto el voto— como una partida de ignorantes de la ley, que crean entornos
legales sin sustento, violentando la propia ley. Se va Alberto Sosa y llegará un
antiduartista. ¿Será Edel Álvarez Peña, el magistrado que enfrentó a Javier
Duarte en el caso Regina Martínez, la periodista asesinada en 2012, entonces
corresponsal de Proceso, que cimbró a México y definió al gobernador como el
enemigo número uno de la prensa crítica? Edel Álvarez anuló la sentencia contra
el presunto asesino, Jorge Antonio Hernández Silva, alias “El Silva”, cuya
confesión fue arrancada mediante tortura, sin asistencia de un abogado, violando
el debido proceso. Su sentencia lo liberó y evidenció a una Procuraduría —hoy
Fiscalía— que fabrica culpables. Vía un amparo, el aparato duartista obtuvo la
revocación de la sentencia, que “El Silva” volviera a prisión pero no acusado
del crimen de la periodista sino de robo, caso que se ventila de nuevo en
tribunales federales. Edel Álvarez es además propietario del periódico Liberal
del Sur y un consorcio de medios en los que día a día le atiza con todo a Javier
Duarte… Cinco días y nada. Cinco días y el hermano del periodista Gerardo
Enríquez Aburto no aparece. Fue levantado la mañana del miércoles 14 por un
grupo armado. Gerardo, columnista y reportero de Diario del Istmo, forcejeó y la
libró. De entonces a la fecha, hermetismo, censura, un gremio que se dice vocero
de la sociedad y calla ante el agravio a uno de los suyos. Dueños, ejecutivos,
los que mandan en la prensa de Coatzacoalcos, amordazados. Sí, A-MOR-DA-ZA-DOS
por los paladines de la libertad de expresión. Del miércoles 14 a la fecha, nada
oficial, la Fiscalía General de Veracruz agazapada. La Comisión Estatal para la
Atención y Protección de los Periodistas, de la que Gerardo Enríquez es
comisionado, sin aletear. Sólo falta que el fiscal Luis Ángel Bravo irrumpa en
el escenario y exprese que el móvil son las “relaciones interpersonales”… Guión
de un thriller: secuestrando a dos se llevan a uno; los captores piden 1.5
millones a cambio de la vida de la víctima; en el fondo hay un problema marital,
que podría tratarse de un conflicto por pensión alimenticia, que más de 20 mil
pesos al mes no son nada si en una lista de propiedades aparecen 12 trailers,
tres casas, cuatro taxis, un restaurant, renta de baños, cooperativas escolares,
que los bienes son ahora del secuestrado, y hay una dama con un amigo varios
años menor. ¿Quién es el autor intelectual? Simplemente un guión… Grito de
Independencia o grito de insensatez, en Minatitlán. En el balcón de palacio, el
pseudoalcalde Héctor Damián Cheng Barragán, arengando a vitorear la libertad, el
México nuevo, el fin de la esclavitud, evocando al cura Miguel Hidalgo, y con él
su amo, el de su correa en la mano, Saúl Wade León, tesorero y alcalde real, el
dispensador de contratos para el cuñado incómodo. Y abajo, a ras de piso, los
regidores maiceados que no protestan así los traten como transitorios
petroleros. Lo de menos sería eso, sólo que entre ellos fue confinado un
elemento de rango de la 29 zona militar que si no se marchó sobradamente molesto
fue porque su superior se hallaba junto a Títereweng. Lección uno, la
imprudencia es imperdonable porque agravia al Ejército Mexicano; dos, el
ayuntamiento de Minatitlán es un caos, los ediles pateados y agradecidos, y el
tesorero trepado en los hombros de su peón Héctor Cheng. De risa… ¿Quién es ese
junior, empresario del duelo de los que parten para no volver, concesionario de
un restaurant con tradición centenaria, que optó por el exilio tras sufrir un
traumático levantón? Una pista: hoy vive en un lujoso departamento de costo
millonario en Santa Fe, Ciudad de México…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
EL FISCAL, LAS FOSAS, TUFO A MUERTO Y A CORRUPCIÓN
* Evidencia de cuerpos en 11 de 81 fosas * Las maniobras de Bravo
Contreras * Ni prensa ni celulares * Veracruz no es Tetelcingo: Campa * Veracruz
es peor * Goza Javier Duarte con el hostigamiento a Miyuli * Héctor Yunes,
lastre para Pepe Yunes y el PRI * El Pollo y el levantón * Hallan las cabezas de
mutilados.
16 de septiembre de 2016
De las fosas clandestinas emana olor a muerto y tufo a corrupción, inútil la
maniobra del fiscal Luis Ángel Bravo por contener el reclamo, por maquillar la
realidad. Veracruz, como dijo Solalinde, es el camposanto de los narcos.
Atrapado, siente “Culín” la ira de activistas y familiares, los colectivos
que hurgan en la tierra y hallan restos humanos, que detectan fosas clandestinas
y fosas comunes, en unas la mano del crimen organizado y en otra la huella
ministerial.
Irrita a los activistas, y también a la sociedad, el proceder retorcido del
fiscal, exhibido por negligente, que alertado de la existencia de cuerpos en las
fosas, optó por ignorar la voz de los familiares.
Colinas de Santa Fe es la punta del iceberg. Ahí el colectivo Solecito y
activistas por los desaparecidos hallaron 81 fosas, alertados por voces anónimas
que ubicaron el camposanto del crimen organizado tras la zona portuaria de
Veracruz.
Recibieron también “mapas anónimos”, dibujos en que se aprecia el sitio en
que debían cavar. Y fueron de tal certeza que dieron con los restos humanos.
Su tarea es dolorosa. No rascan ni mueven la tierra para hallar nada que
alegre. Buscan restos de un familiar, o del familiar de otro activista, o del
que le pueda dar la resignación a otro más, que termine la angustia que provoca
la incertidumbre, el no saber qué fue de aquel ser que un día partió y no
volvió.
A “Culín” le informaron de la evidencia encontraba en Colinas de Santa Fe. Y
el fiscal ni se inmutó. ¿Por qué?
No procedió a ordenar que la Fiscalía asumiera el control de las
excavaciones, con tecnología y personal especializado, con técnica forense.
Sabiendo que ahí hay restos humanos, hallados por los activistas, se negó a
actuar.
En abril hallaron las primeras 75 fosas; en agosto aparecieron 15 más. Y
siguen llegando “mapas anónimos”, los croquis que ubican con precisión dónde se
hallan los cuerpos.
Si algo tiene Bravo Contreras es mala fe. Y los activistas por los
desaparecidos ahora lo saben. Ordenó “Culín” que nadie accediera a la zona de
fosas con teléfono celular, mucho menos que se hicieran acompañar por prensa.
Dice “Culín” que los periodistas podrían alterar la escena y eliminar
pruebas. ¿Y un teléfono celular cómo podría hacerlo?
En la zona cero, donde hay evidencia de fosas clandestinas, se advierte la
renuencia del duartismo a admitir que el camposanto existe, que los narcos
inundaron de tumbas ilegales Veracruz, que el horror apenas está por comenzar.
Reacciona el fiscal como lo hiciera en Tres Valles, ocultando la verdad,
trasladando los cuerpos a Xalapa para que fuera más complicada la
identificación. Uno de los hallazgos, en el rancho El Diamante, el 16 de junio
de 2014, que pretendió ocultar a la prensa, sumó 31 cuerpos. Lo confirmó el
entonces subprocurador de Justicia en la zona Veracruz, Arturo Herrera Cantillo,
y eso le costó el cargo.
Hubo otro más, el 3 de julio siguiente, de ocho cuerpos, en Paraíso
Novillero, municipio de Cosamaloapan, que Bravo Contreras negó oficialmente.
Encrespa a todos el fiscal duartista. Tan es así que debió llegar el
subprocurador de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación federal,
Roberto Campa Cifrián, a contener las aguas que comenzaban a desbordarse.
Igualmente rollero, Campa es experto en control de daños y manejo de crisis.
Habla y marea. Suele generar esperanza y con rostro sombrío revela el desenlace
fatal.
En Veracruz lo vuelve a hacer. Dice que no hay restricción a los activistas,
que el acceso a las fosas no se niega, que habrá rapidez y pronta identificación
de los cuerpos encontrados.
“Vamos hacer un esfuerzo para hacerlo lo más pronto que se pueda (la
identificación de los cadáveres). Entiendo que depende de las condiciones de los
restos. Hay cuerpos que pueden ser identificados con facilidad y otros que puede
tardar meses, pero este tema lo estaremos revisando”, dice con su estilo
bonachón.
Eso dice.
Lucía Díaz, integrante de Colectivo Solecito, señala que se han procesado 36
cuerpos correspondientes a 11 de las 81 fosas halladas en Santa Fe. Lo ha
realizado la Policía Científica, sin que se haya acreditado la identidad de
ninguno de los restos.
“Esto va a tardar, pero lo que es el sexo de la persona se puede determinar
con las mediciones que hacen”, dice. “Hay mucha disparidad entre los hallazgos y
los procesamientos, estamos hablando de 81 a 11, hay un abismo ahí”.
Hay otro caso que les quema las manos: las fosas comunes de Palo Verde, en
Xalapa.
Acusan los activistas que en 192 casos se realizaron inhumaciones por parte
de la Fiscalía de Veracruz, el feudo de “Culín”, sin observar el protocolo. Y
eso es un delito.
Campa no se involucra. Lo de Palo Verde es competencia estatal. Lo de las
fosas clandestinas en Colinas de Santa Fe sí porque se presume es crimen
organizado.
“Se trata de revisar las peticiones por lo que hace a algunas cuestiones
materiales, el trabajo técnico, el trabajo científico, para ver si se han venido
cumpliendo. Lo que puedo decir es que hay un trabajo coordinado entre el
gobierno federal y la fiscalía, un trabajo que en algunos casos ha dado
resultados concretos como en el caso de Tierra Blanca, donde comenzó este
esquema de coordinación”, acusa.
Campa es folclórico. Le gustan las frases para las ocho columnas, el titular
que lo proyecte, que le lustre a su andar en tierras y fosas.
Veracruz no es Tetelcingo, dice el subsecretario Roberto Campa. Cierto.
Veracruz es peor.
Aquí no son 100 cuerpos. Se presume que serán 200 o 300 y que en todos está
la huella del crimen organizado.
Veracruz, las fosas clandestinas de Santa Fe, contienen más cuerpos, quizá
200, quizá 300. Ahí hurgan y peinan el terreno los activistas por los
desaparecidos, los del colectivo Solecito, que han hallado lo que Javier Duarte
y “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, se niegan a buscar.
Llega Roberto Campa Cifrián y con su alma de mal agüero distingue que una
cosa es Tetelcingo y otra Veracruz, que allá, en Morelos, las inhumaciones
clandestinas las perpetraron policías estatales y aquí es el crimen organizado.
Tira rollo el subsecretario de Derechos Humanos, puntilloso con el gobierno
perredista de Graco Ramírez y muy condescendiente con el régimen priista de
Javier Duarte.
¿Cómo sabe Campa que en las fosas de Santa Fe sólo está la mano de los
malosos? ¿Cómo pudo determinar que ahí no hay huella de policía o de
ministerial?
Ha olvidado Campa Cifrián que entre la policía duartista y el crimen
organizado hay un hilo delgado pero al fin un hilo conductor. Ha olvidado que en
Tierra Blanca, los cinco jóvenes originarios de Playa Vicente fueron levantados
por la policía estatal y luego entregados a los malosos. Quizá también olvidó
que él atendió ese caso y reveló la muerte de los jóvenes.
Así es Campa. Llega cuando hay malas noticias que dar. Así fue con los cinco
jóvenes de Playa Vicente, levantados por la policía duartista en Tierra Blanca.
Llegó cuando el agua comenzaba a desbordarse, prometió ir hasta el final y el
final fue que nadie sobrevivió, aunque no hay evidencia de muerte en cuatro de
los cinco jóvenes.
Quiere Campa matizar el escándalo de Colinas de Santa Fe, las más de 81 fosas
que los activistas hallaron, los más de 300 muertos que se presume están ahí.
“Culín” veta a los periodistas. No los quiere en las excavaciones. ¿Por qué?
“Culín” le niega a los activistas que usen teléfonos celulares en las
excavaciones. ¿Por qué?
“Culín” desdeña la voz de los activistas y sabiendo que ahí hay evidencia de
restos humanos, no mueve un dedo por dar con los cuerpos. ¿Por qué?
Ahí está uno de los camposantos del narco. Y cerca, a 200 metros, hay otro.
Lo hallaron en 2015 y la Procuraduría General de la República halló por lo menos
cinco cuerpos.
Lucía Díaz, del Colectivo Solecito, exhibe al fiscal de Veracruz:
“Todo el tiempo se le dijo a la Fiscalía que buscara en ese predio y no lo
quiso hacer. Por eso, cuando nos llegaron los croquis, decidimos que nosotras sí
lo haríamos”,
¿A quién encubre el fiscal? ¿Al narco o a policías que sirven para levantar,
torturar, desaparecer gente buena o mala, inocentes o culpables, lo que sea pero
personas al fin?
Aquí lo que hay son fosas clandestinas, tufo a muerto y a corrupción.
Archivo muerto
Tremendo el trastorno, goza Javier Duarte el asedio policíaco a Miguel Ángel
Yunes Linares. Deja constancia en Twitter de su insania moral. Dice que cuando
él y su familia son revisados por la policía, hasta las gracias dan. “Cuando a
mí o a mi familia nos toca revisión lejos de molestarnos agradecemos a los
oficiales por su trabajo”, refirió el gordobés. Echó otro tuit: “Gracias a los
filtros de seguridad es que se ha logrado la detención de miles de
delincuentes”. Menudo embustero, el gober que ya se va no expresó que a él no lo
encañona la Fuerza Civil, no lo bajan del vehículo para revisión, no le imputan
que podría traer armas o que fue confundido con alguna célula del narcotráfico.
Eso con cualquier veracruzano, incluido Yunes azul, sí lo hacen. Y de la
presunción se pasa a la imputación, y de ahí al delito. Suscitan escarnio en
redes sociales las taras de Javier Duarte. Le devuelve la ironía el usuario
“Buganza Salamerón”: “Con todo respecto señor Gobernador, pero ojalá le
revisaran el cerebro an seguido como la próstata”. Tácitamente admite Javier
Duarte que el hostigamiento es con línea, usada para amedrentar la Fuerza Civil,
el grupo de élite sobre el que pesan denuncias y más denuncias por abuso de
autoridad. Veracruz se incendia, quiebra, naufraga y Javier Duarte ensimismado
en sus obsesiones azules… Todo un lastre, Héctor Yunes no le suma al PRI, a Pepe
Yunes, a su causa, a Beltrones. Les resta. Se placea por Veracruz, arma eventos,
arrastra su vergüenza y el peso de una derrota electoral, la que dejó al PRI sin
el gobierno de Veracruz, en parte por el deplorable rol de Javier Duarte, “mi
jefe político”, y en parte por la desastrosa estrategia de Héctor Yunes que
pretendiendo destrozar a su primo Miguel Ángel, candidato del PAN-PRD, lo
terminó por victimizar. Vive en Marte Héctor Yunes. Su periplo por Veracruz es
la invitación al electorado a castigar de nuevo al PRI, dejarlo sin alcaldías,
terminar de echarlo del poder. Y, de paso, que Veracruz sea el inicio de la
salida del PRI de Los Pinos. Fue patética la campaña hectorista, confirmando que
su única oferta electoral era el engaño, la promesa incumplida, suponiendo que
al electorado se le puede engañar. Héctor Yunes es un lastre para el PRI, para
Pepe Yunes, al que mancha y aleja de los núcleos de votación, al PRI que de por
sí arrastra la cobija, a Beltrones que confió en él y Héctor le falló… Susto
mayúsculo, su vida en un hilo, sufre Gerardo Enríquez Aburto. Libra el levantón
la mañana de este miércoles 14, forcejeando y luchando, huyendo de sus captores.
No impide, sin embargo, que su hermano sea plagiado. Trasciende el incidente
protagonizado por el reportero y columnista de Diario del Istmo, unos afirman
que en su restaurant El Muellecito, en Barrillas, y otros que en la colonia
Santa Isabel. De ahí se mantuvo oculto, presumiblemente ya fuera de
Coatzacoalcos. Hasta la medianoche, nada había expresado la Comisión Estatal
para la Atención y Protección de los Periodistas, de la que Gerardo Enríquez, El
Pollo, es comisionado. Nada dice su presidenta, Benita González, alias “La Dama
de los Velorios”, como le apodan en Xalapa. Se tiende un velo de censura cuando
que la obligación de los medios de comunicación es informar. Valiente CEAPP que
ni por sus comisionados da la cara… Hallan las cinco cabezas de los cuerpos
mutilados, que aparecieran el 6 de septiembre en un camino vecinal que entronca
con la carretera Las Choapas-Ocozocoautla. Pasado el mediodía, este miércoles
14, trabajadores petroleros en la batería Los Soldados se percataron que había
una bolsa de plástico del cual emanaba olor nauseabundo. Alertaron a la
autoridad y se confirmó que se trata de las cinco cabezas cercenadas a los cinco
cuerpos. Y al anochecer, frente a la entrada al rancho del alcalde choapense,
Marco Estrada, apareció otro cadáver, también degollado, en dos bolsas de
plástico. Se sabría después que se trata de un niño de 12 años de edad, con
estudios de primero de primaria, huérfano de padre, que solía vagar por las
calles. Lo levantaron en un Bama y apareció degollado. Son los signos de este
Veracruz que asegura el secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, goza de
paz y tranquilidad…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
YUNES LINARES: ¿SE PREPARA UN ATENTADO?
* Encañona la Fuerza Civil a su equipo de trabajo * Tercer incidente con
la policía duartista * Primero Xalapa, luego Coatza, ahora Poza Rica * Hacia la
gubernatura vacante * Se incendia bodega y los bomberos sin agua * Carecía de
permisos y el marcelismo lo toleró * Tránsito: cuatro reprueban el antidoping *
Marissa: ¿yunista o joaquinista? * ¿O de ninguno?.
14 de septiembre de 2016
Bajo fuego camina Miguel Ángel Yunes Linares al gobierno de Veracruz, en la
mira de las armas de la Fuerza Civil, encañonado y hostigado por la policía
estatal, a merced de la ira de Javier Duarte que sueña con una gubernatura
vacante.
Suma ya tres incidentes con la Fuerza Civil y la policía estatal en una
semana, nada casual que se hallen en su camino con el dedo en el gatillo o que
vayan a su encuentro con el ansia de asediar, simulando que son tareas de
seguridad.
Ocurre el último en Poza Rica, al norte de Veracruz, cuando su equipo de
trabajo salía —martes 13— del hotel Poza Rica Inn y se enfilaba hacia Boca del
Río.
Cinco patrullas de la Fuerza Civil los interceptaron. Se les obligó a
descender del auto. En el grupo se encontraban tres mujeres.
Encañonados, sólo alcanzaron a explicar que eran integrantes del pull yunista,
todos vinculados a las áreas de prensa y seguridad: un fotógrafo, un camarógrafo
y tres auxiliares de seguridad.
Minutos después, sin mayor explicación, los dejaron ir.
El boletín del equipo de prensa del gobernador electo, resume el hecho así:
“El día de hoy al salir del Hotel Poza Rica Inn para dirigirse a Boca del Río
en dos camionetas, un grupo de colaboradores del Gobernador Electo del Estado de
Veracruz fue violentamente interceptado por 5 patrullas de la Fuerza Civil
quienes los obligaron a descender de los vehículos mientras eran encañonados con
metralletas.
“El Gobernador Yunes había arribado por la mañana a la zona conurbada
Tihuatlán-Poza Rica para participar en un evento organizado por el Presidente
Municipal de Tihuatlán y posteriormente sostener una reunión con diputados y
alcaldes de la zona, trasladándose después a la Ciudad de México.
“En los vehículos viajaban cuatro jóvenes que auxilian al Gobernador Electo
desde la campaña —tres de ellas mujeres— un fotógrafo, un camarógrafo y tres
auxiliares de seguridad.
“Ayer, elementos armados de la Policía Estatal entraron a las instalaciones
de la Universidad Veracruzana en Coatzacoalcos mientras el Gobernador Yunes se
encontraba en la apertura de los Foros para la elaboración del Plan Veracruzano
de Desarrollo, sin ninguna justificación.
“Es la tercera ocasión en menos de un mes que se presentan agresiones de esta
naturaleza, que evidentemente tienen como objetivo amedrentar al Gobernador
Yunes y tratar de impedir que continúe libremente sus actividades, lo que no
podrán hacer”.
Y luego cita la condena de Yunes Linares a este nuevo asedio policial:
“Es un acto de cobardía de Javier Duarte. Piensa que puede atemorizarnos, se
equivoca; hoy más que nunca confirmo mi decisión de gobernar para que Veracruz
cambie y de actuar contra él y contra todos quienes llevaron a nuestro Estado al
desastre”.
Es la mano de Javier Duarte. Es el signo de frustración. Son coletazos de un
dinosaurio al que le late por última vez el corazón.
Una semana antes, el 5 de septiembre, las armas apuntaban a Yunes azul. Era
el primero de los tres episodios en que la policía, por primera vez en su
historia, encañonan al gobernador electo.
Ocurrió en Xalapa, la noche del lunes 5. Concluía el informe de la rectora de
la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara, y Miguel Ángel Yunes se
dirigía con su equipo de trabajo, en tres vehículos, a Boca del Río.
Vivió entonces la desproporción mental de un loco tolerado, el desenfreno y
la arbitrariedad, el idioma de las armas y concebirse en el umbral de un
atentado.
Esa mañana, Yunes Linares describía en carta abierta el nivel de violencia en
Veracruz y la complicidad entre Javier Duarte y sus fuerzas de seguridad y el
crimen organizado, el jefe policíaco y el capo de la banda.
Quince horas después, en un retén de Xalapa, a la altura de la Central de
Abastos, ocurrió el incidente. Así lo describió INFORME ROJO, el martes 6:
“Insólito: encañonado él, su familia y su equipo táctico. Miguel Ángel Yunes
Linares vuelve a sentir la desproporción de un loco con poder, Javier Duarte,
cuya policía lo rodea en un retén, este lunes 5, alrededor de las 10 de la
noche, en el puente de la Central de Abastos, en Xalapa. Viajaba Yunes azul y su
gente en seis camionetas Suburban. Les marcan el alto y se detienen. Son
rodeados por elementos policíacos. Los encañonan, todos apuntando hacia los
vehículos. Aduce la policía que hubo una voz que alertó que sus ocupantes
portaban armas. Obligados a descender de los autos, al primero que observan es
al gobernador electo. Al verlo, los policías reportan el hecho y piden
instrucciones. Los dejan ir. ¿Y si a alguien se le hubiera ido un tiro? ¿Y si
los hubieran rociado de bala? Juega con fuego Javier Duarte, su mente en otra
dimensión, extraviado en su evidente frustración y atrapado en el pánico que le
provoca saber que será enjuiciado por el saqueo a las arcas públicas. Insólito
el episodio, no se sabe que a un gobernador electo de Veracruz le haya ocurrido
algo similar. Lo relata el portal Al Calor Político…”
Un día después, la confirmación del hecho. Hizo énfasis INFORME ROJO en que,
al tocar Yunes Linares la corrupción entre jefes policíacos y capos, Javier
Duarte y matones, suscitó la reacción:
“Quince horas y después el amago. Al despuntar el día, trasciende la carta de
Miguel Ángel Yunes a Peña Nieto en que revela que el crimen organizado tiene un
aliado: Javier Duarte. Sus mandos policíacos operan para los malosos, los
encubren y los ayudan a violar la ley. Sacude Yunes azul, el ex ‘presunto’
gobernador electo, a la estructura duartista y conmina al presidente a salvar a
Veracruz.
“Quince horas después, a las 10 de la noche, este lunes 5, Miyuli y los suyos
se sienten en la mira de la policía estatal y la Fuerza Civil, encañonados en un
retén ubicado a la altura de la Central de Abasto de Xalapa. Son obligados a
bajar de las tres camionetas —originalmente se difundió que habían sido seis
vehículos— y al reconocerlo los policías informan vía radio. Media hora después,
los dejan ir. Iba con Yunes Linares su equipo de trabajo.
“Acusa el gobernador electo a Javier Duarte y a su pandilla de orquestar la
retención y el asedio. ‘A mi ya no me asustan las brujas. El lunes por la noche
viajamos a la ciudad de Xalapa al informe de la rectora Sara Ladrón de Guevara,
y cuando regresábamos, a la altura de Las Trancas, fuimos detenidos en un retén.
Íbamos en 3 vehículos: en el primero viajaban mis auxiliares, en el segundo iba
su servidor junto con otros colaboradores y el senador Fernando Yunes y en el
tercero nos acompañaba personal de seguridad’.
“Sobre la versión de las armas en los tripulantes de su comitiva, expresó:
‘Lo cierto es que las únicas armas que traíamos eran lápiz, papel, una Coca Cola
y otros objetos. Ellos sabían que ahí iba el gobernador electo y no entiendo por
qué tanto despliegue para eso’. “Sí lo Sabe. Es la guerra de nervios con Javier
Duarte, sabedor el gordobés que Miyuli le cobrará todo.
“Esas personas —dice Miyuli— deberían estar investigando quién secuestra en
Coatzacoalcos, quien está secuestrando y extorsionando en Veracruz, quienes
están asaltando carreteras y desapareciendo jóvenes”. Y acusa a Duarte y sus
secuaces: “Duarte y sus cómplices están encerrados con sus abogados y más
preocupados en cómo defenderse de las denuncias penales que en gobernar la
entidad”…
Segundo incidente. En la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información
(USBI), en el campus Coatzacoalcos, se realiza uno de los foros para la
elaboración del Plan Veracruzano de Desarrollo, el lunes 12. Acude Josefina
Vázquez Mota, ex candidata presidencial, y con ella la rectora de la UV, Sara
Ladrón de Guevara, y Yunes Linares.
Hablan los ponentes y de pronto irrumpe la policía estatal en el campus
universitario. Pocos se alarman. Todos entienden que es la señal de que el
duartismo agoniza y patalea.
Y ahora Poza Rica.
Apuntan las armas de la Fuerza Civil hacia Miyuli. Bajo fuego camina hacia el
gobierno de Veracruz, desatando la ira de Javier Duarte, atizando a la
muchedumbre que quiere ver rodar su cabeza, su cuerpo pudrirse en una celda,
olvidado por los que enriqueció.
Encañona la policía duartista a Yunes Linares, a su equipo de trabajo, a los
de prensa, a los de seguridad, con el ánimo de hallarles armas, algo con qué
justificar el escándalo y su aprehensión.
Hasta ahora es solo amago. ¿Y si un tiro se les va? ¿Y si una ráfaga cambia
la historia política de Veracruz?
Sueña Javier Duarte con la gubernatura vacante. Y si no lo paran en el
centro, en Los Pinos, en Gobernación, habrá que buscar gobernador interino.
¿Se prepara un atentado? Sí.
Archivo muerto
A salivazos quieren los bomberos de Coatzacoalcos apagar un incendio, el de
la bodega en la colonia Héroe de Nacozari, la noche del lunes 12, sofocado hasta
la madrugada del martes 13. Les faltaba agua. Por inverosímil que suene, así
pretendían apagar las llamas. Coatzacoalcos es en lo económico el segundo
municipio más importante de Veracruz, tercero en lo político. Hay una aportación
mensual de la sociedad a favor del Cuerpo de Bomberos, vía el pago del servicio
de agua. Lo cobra la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento. De ahí la ira de
muchos al ver a los bomberos con más ganas que herramientas para sofocar el
fuego. Era una bodega de plásticos que, acusa Protección Civil Municipal,
operaba sin autorización, clandestina. El fuego arrasó con otras viviendas e
hirió a tres trabajadores, dos trasladados a Guadalajara por su gravedad, y otro
a Veracruz. Diez viviendas resultaron afectadas, así como un taller mecánico.
Tardía, la ayuda de poco sirvió. Eran los vecinos quienes intentaban sofocar el
fuego, que finalmente, a eso de las 5 de la mañana del martes 13, se extinguió.
¿Y los dueños de la bodega? Nadie de la cara. Operaba sin permisos para realizar
la descontaminación de tubos de uso industrial, a la vista de todos, del
ayuntamiento de Coatzacoalcos, de la Tesorería, de Protección Civil, hoy en
manos de Juventino Martínez, antes a cargo de Felipe de Jesús Rodríguez, hermano
del fallido candidato del PRI a la diputación local por el distrito
Coatzacoalcos Urbano, pupilo de Marcelo Montiel, al que pretende, por enésima
ocasión, proyectar, ahora para la alcaldía de Coatzacoalcos. ¿Por qué Protección
Civil permitió la operación clandestina de la bodega que se incendió? ¿Cuántos
de esos residuos industriales liberados yacen hoy en los pulmones de los colonos
de la Héroe de Nacozari? ¿Qué responsabilidad le genera al alcalde Joaquín
Caballero? ¿ Y la culpa moral a los Rodríguez Gallegos, todos de la cuadra
marcelista, hijos predilectos del PRI?… Focos rojos en Tránsito de
Coatzacoalcos. Cuatro elementos reprobaron el examen antidoping, revelando su
adicción a alguna droga. Por semanas soslayó el hecho el delegado, Freddy
Escobar Huervo, pese a ser secreto a voces. Lo conminaban a abordar el tema y
encarar lo delicado que es que hilo conductor hacia el fenómeno del narcotráfico
estuviera en el seno de Tránsito y Vialidad. Y finalmente lo admitió. Se les
separó del cargo porque según el delegado no tiene cabida que un agente padezca
adicciones cuando debe ser un ejemplo a seguir en la sociedad, inmaculado su
actuar. Rollo y lengua del delegado. Si alguien tiene un historial ese es Fredy
Escobar, a quien los vecinos minatitlecos prefieren no recordar. Por lo pronto,
ya tiene sus primeros agentes que no pasaron el antidoping… ¿Yunista o
joaquinista? Dicen los yunistas azules que Marissa Cabrera Férez no es de ellos.
Cuentan los joaquinistas que la subdirectora de Comunicación Social en el
ayuntamiento de Coatzacoalcos, tampoco es joaquinista pura. Y así, ni unos ni
otros la tienen en su ánimo, menos en su futuro. Marissita, como le dice su
madrina de prensa, Cecilia Bocanegra, es de su tío, Víctor Esparza Pérez,
regidor del PAN, que desde ya se autositúa en la dirección de la Comisión de
Aguas del Estado de Veracruz (CAEV), obvio por la espléndida votación obtenida
por el PAN-PRD en el distrito Coatzacoalcos Urbano. Y con el se iría la joven
Marissa. Pero entre los yunistas de Boca del Río insisten en que Marissa Cabrera
no es de ellos. Y acá, los joaquinistas del ayuntamiento de Coatzacoalcos
pregonan igual: Marissa es más azul que tricolor. Y en una de esas, si nada le
aporta a Joaquín Caballero y nada le dio a Yunes Linares para ganar, que no
extrañe que se quede en el limbo cuando menos los dos años que políticamente
están por venir…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
HÉCTOR YUNES: TRAICIONAR ES LO SUYO
* Pepe Yunes puede esperar * De la derrota a la segunda campaña * Peor que
Javier Duarte * Sus amigos, taxistas violentos * Pide seguridad y sus parientes
son falsos policías * Josefina con Yunes azul * Revertirá Miyuli donaciones
ilegales * Marcha por la Paz en Coatza * Contra la violencia, no contra los
matrimonios igualitarios * Habrá más despidos en Diario del Istmo.
13 de septiembre de 2016
Humillado en la elección, con la derrota en el alma, Héctor Yunes es un símil
de Javier Duarte: no respeta reglas, no respeta tiempos, no respeta pactos, no
respeta a Pepe Yunes, el otro senador. Lo suyo es la traición.
Desatado va al norte y al sur, a la montaña y a la costa, empeñado el senador
en que si ya fracasó en su empeño de ser gobernador de Veracruz, nadie le
impedirá contender de nuevo y terminar de hundir a su partido, el PRI.
Reparte sueños Héctor Yunes y pregona lo que los incautos quieren escuchar.
Habla de vacas y leche, de inversión, de beneficio social, de realizar el
milagro de la seguridad, el desarrollo que en 12 años no aterrizó en la
sociedad.
Lo circundan los repudiados de siempre, un cacique sindical como Pascual
Lagunes, en Tamsa, o un ex alcalde denostado como es Balfrén González Montalvo,
en Álamo.
Su campaña no terminó el 5 de junio. Sigue. Se reedita el choleño, apabullado
por el voto de los veracruzanos a quienes el factor Duarte —corrupción, quiebra
y violencia— convenció de que cualquiera, ya fuera Miguel Ángel Yunes Linares,
del PAN-PRD, o Cuitláhuac García, de Morena, eran opción infinitamente superior
a la continuidad de la fidelidad duartista.
Ha seguido Héctor Yunes, a trompicones y caídas, mal visto por los priistas
que saben que lo suyo es el guión de una novela en decadencia, el frustrado con
ínfulas de Mesías y la ambición a flor de piel.
Habló el día de la elección de cifras que lo favorecían y horas después
prefirió callar. Habló de encuestas de salida que eran treta y embuste, números
maquillados para ir aterrizando el sonoro descalabro electoral que provocó la
alternancia y la llegada por primera vez en 80 años de la oposición al gobierno
de Veracruz.
Terminaba el día con un revés más. Así como las encuestas de salida no lo
favorecían, el conteo rápido menos. Y entonces llegó el silencio.
A la mañana siguiente, el 6 de junio, tácitamente reconocía su derrota. Los
números no le daban el triunfo. La debacle priista comenzaba a tomar forma.
Pasaba Héctor Yunes a la historia como el primer candidato priista en perder una
gubernatura. Ni Javier Duarte tuvo ese honor.
Siguió el discurso de la frustración. Si algo había que pelear, sería en los
tribunales. Y ahí volvió a perder.
Volvió al Senado de la República y desde ahí inició su segunda campaña,
recorriendo Veracruz, inaugurando obras en municipios. Habla de gestiones y
progreso. Habla de acciones para lograr justicia social.
Camina como si no existiera pacto con Pepe Yunes Zorrilla, el otro senador
por Veracruz, al que debía dejar pasar para la contienda de 2018 cuando la
gubernatura vuelva a ser de seis años.
Pepe Yunes le diseñó la candidatura. Cabildeó en el PRI nacional, entre el
círculo cercano al presidente Enrique Peña Nieto, con Meade y Videgaray, entre
las fuerzas priistas de Veracruz. Y lo sumó al frente que impidió a Javier
Duarte imponer a su sucesor.
Había un pacto. Ya no lo hay.
Fue Héctor Yunes por la de dos años y sería Pepe Yunes el que iría por la de
seis en 2018.
Pero gusta de traicionar.
Vocifera que el pacto nunca consideró la derrota. Y como perdió la elección
va por su segunda felpa, repudiado por aquellos que lo escucharon decir que
Héctor Yunes representa el cambio para Veracruz, que vieron la farsa de las
encuestas que ubicaron seis puntos arriba de Yunes azul, que usó el embuste de
las promesas, como las de su campaña a senador que hasta la fecha no aterriza.
Camina solo Héctor Yunes, a velocidad de ráfaga rumbo a otra derrota
electoral, fracturando las estructuras del PRI, lanzando señales que dividen,
promoviendo que la oposición en Veracruz crezca y se fortalezca ante el caos que
se vive al interior del tricolor.
Por hueco, su discurso es intragable. Habla de progreso cuando Veracruz se
halla en virtual quiebra, saqueadas las arcas, a la baja la calificación
crediticia, sin que haya bancos que le quieran prestar al gobierno que se va y
al que está por venir, acusado el gobernador Javier de Duarte por la Auditoría
Superior de la Federación del desvío de 35 mil millones de pesos y los 15 mil
que están por venir.
Y así dice Héctor Yunes que el progreso para Veracruz ya toca a la puerta.
Ni sus arengas contra Javier Duarte le creen dentro y fuera del PRI, ni sus
tuits en que lo responsabiliza de la derrota. Menos cuando en el imaginario
colectivo persiste aquella frase lapidaria que lo selló: “Javier Duarte es mi
jefe político”.
Exaltaba además los talentos financieros de Javier Duarte, su habilidad para
el manejo del dinero, los éxitos que estaban por llegar. Y sí, los talentos del
gordobés se transformaron en mansiones en Woodlands, España, Valle de Bravo,
Zihuatanejo, Prado Norte, Polanco y Mazarik.
Llega al sur y dice en Coatzacoalcos que el tema de la violencia es lo suyo,
que pugnará porque el Mando Único Policial cumpla. ¿Sabrá que se implantará el
Mando Mixto Policial en todo el país, según acuerdo del Congreso de la Unión?
Llegó a Coatzacoalcos y lo acuerparon los taxistas belicosos de los días de
la tragedia priista, el 5 de junio, cuando por primera vez en PRI perdió una
elección de gobernador en Veracruz.
Lo recibe Moisés Carrillo de la Cruz, que de líder nada tiene, descalificado
en redes sociales, entre el gremio, trepado en la Alianza de Taxistas de
Coatzacoalcos, cenopistas todos.
Y dice Moisés Carrillo que es necesario que el senador interceda para que la
seguridad llegue a Coatzacoalcos, vía las fuerzas federales.
Carrillo también es cínico. Fan de la violencia, del destrampe, de la
arbitrariedad, se le vio el día de la elección con su personalidad real, la del
vándalo que agrede y amenaza, la del truhán que increpa y agravia.
Con su gente, arremetió contra el vehículo en que se hallaba el senador
Fernando Yunes Márquez. Lo insultó, lo retó, lo amagó.
Y luego, cuando salía de la sede de la PGR, Moisés Carrillo encabezó la
hueviza contra la camioneta del senador, hijo de quien hoy es gobernador electo
de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares.
Habla de seguridad y violencia Héctor Yunes y no de corrupción, tráfico de
influencias y abuso de autoridad.
Nada dice del que fue su peor escándalo en campaña: sus hermanos, padre y
sobrino en la nómina del instituto de la Policía Auxiliar y Protección
Patrimonial (IPAX).
Aparecen en las fichas de control para poder detentar permisos de portación
de armas. Son policías de oropel, falsos policías, policías de fotografía y nada
más.
Decía Héctor Yunes que la revelación de INFORME ROJO era una perversidad.
Calló cuando se le exhibió el oficio donde consta la asignación de armas, marca,
matrícula y municiones.
Padre y hermanos asignados como “escoltas del senador”. Con su disfraz de
policía, don César Yunes Faisal y sus hijos César y Rafael Yunes Landa exhibían
la miseria política de Héctor Yunes.
Perverso es usar las instituciones para obtener permisos de portación de
armas sin ser policías, el IPAX, su comisionado, Fernando González Ortiz,
engañando a la Secretaría de la Defensa Nacional, burlando el procedimiento de
ley.
Y así habla de combatir la inseguridad.
Nada respeta Héctor Yunes. Ni la inteligencia de los veracruzanos, ni las
reglas entre los priistas, ni los tiempos, ni los pactos, ni a Pepe Yunes y su
acuerdo. Es igual a Javier Duarte.
Lo suyo es la traición.
Archivo muerto
Marchan por la paz, por la seguridad, por la no violencia. No marchan contra
los matrimonios igualitarios, contra las uniones entre parejas del mismo sexo.
Marchan sobre el malecón de Coatzacoalcos, de blanco y sin alardes, exigiendo
paz y acciones de gobierno que limiten la impunidad de la delincuencia. Parten
de la Plaza de la Pirámide —la ex Pirámide Olmeca de Marcelo Montiel, el sábado
10— y en su recorrido exhiben pancartas, cartulinas con reclamos de justicia,
conminando al gobierno a asumir su rol, a cumplir con la garantía constitucional
de seguridad. Es silenciosa pero hay quien eleva la voz. Portan una bandera
nacional. Llegan al parque de los Niños Héroes y lo inunda la mancha blanca. “No
basta hablar de paz, hay que creer en ella, hay que trabajar para conseguirla”,
refiere uno de los oradores en la crónica de Juanita Guzmán. “Hoy nos hemos
manifestado de manera pacífica con el propósito que nuestros reclamos sean
escuchados por las autoridades competentes (…) ¡Ya basta de violencia, ya basta
de secuestros ya basta de impunidad!”, dice. Es el reclamo airado que habla por
el que ya fue levantado, por el que paga cuota, por el sufrió un secuestro, por
el que vive aterrado por el temor al levantón. Y agrega: “La sabiduría popular
dice que el pez se pudre por la cabeza y efectivamente así sucede: cuando la
cabeza de un gobierno se encuentra tan corrompida como se sospecha lo está el
gobierno de nuestro estado, esa corrupción acaba por contaminar a todo el
cuerpo”. Y abordaron el tema de la corrupción policíaca, del jefe que se
enriquece y ostenta lo que tiene, de la vida de oropel y tener a su alcance
“carretadas de dinero, entonces pues es normal que a ellos también (a los
policías) se les antoje participar de ese jugoso negocio de la corrupción”. Es
una marcha digna, de un pueblo que vive el hartazgo que provoca saber que hay
violencia porque la permite el gobierno, porque la gestó Javier Duarte, porque
le vino de maravilla al falso general Arturo Bermúdez pues así lucraba más con
sus empresas de seguridad privada. Es una marcha por la paz y contra la
violencia. Así fue la de Coatzacoalcos. En otras partes del país, la Iglesia
salió a retar a Peña Nieto, a cobrarle que enviara al Congreso federal su
iniciativa para reformar la Constitución y validar los matrimonios entre
personas del mismo sexo. Un millón y medio protestando son un millón y medio de
votos contra el PRI en la elección presidencial en 2018… Así que entre Josefina
Vázquez Mota y Miguel Ángel Yunes Linares había rencores y profundas heridas,
que Yunes azul la traicionó en la campaña presidencial de 2012. Fue uno de
tantos rollos lanzados por los bots duartistas en Twitter y las chulenovelas y
los ginacuentos en correos electrónicos y Facebook para darle categoría de
traidor al entonces candidato del PAN-PRD al gobierno de Veracruz. Josefina
Vazquez Mota fue la figura del foro organizado por la Universidad Veracruzana en
Coatzacoalcos para la elaboración del Plan Veracruzano de Desarrollo, el lunes
12. Dijo ahí: “O hacemos ciudadanos fuertes y capaces o tendremos habitantes
débiles sin capacidad para las grandes batallas y la formación ciudadana nos
urge en México”. También expresó que la primera línea de impunidad pasa por la
familia. De ahí que haya “lords” y “ladys”, en alusión a quienes agravian a los
demás. Expresó que la inseguridad, impunidad y corrupción reducen la libertad de
la sociedad. “Cuando una ciudadanía pide las certezas básicas de su vida
cotidiana esa ciudadanía lo que empieza a tener primero es miedo, después
frustración, después un enorme coraje, después una gran angustia y después todos
estos sentimientos juntos”, agregó… A revisión las donaciones-regalo de Javier
Duarte a amigos y cómplices. Detectarán si hubo dolo —y lo hubo, como es del
caso del predio entregado a la asociación filantrópica del hermano del diputado
Eduardo Sánchez Macías, dueño de los Heraldos, el consorcio periodístico
aplaudidor del gordobés— y se revertirá la entrega de terrenos propiedad del
gobierno de Veracruz. Otro elemento más para Miguel Ángel Yunes Linares para
despedazar a Javier Duarte, exhibir su voracidad, el saqueo a Veracruz, los
bienes de los veracruzanos entregados a la pandilla cómplice. “Que se frene todo
este proceso fuera de la ley de donación de bienes a particulares cercanos al
gobernador como el caso de los Sánchez Macías y todas estas familias cercanas a
las que pretenden donarle bienes del estado o pagarles cantidades millonarias
como pretende pagarle a Soriana casi 500 millones de pesos que nadie sabe de
dónde vienen”, dijo el gobernador electo antes de iniciar el foro organizado por
la UV para la elaboración del Plan Veracruzano de Desarrollo, en Coatzacoalcos,
este lunes 12. Y luego habló reconstruir las instituciones desde la figura del
ayuntamiento hasta los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, sin tener un
Congreso servil como el que acompaña a Javier Duarte en la quiebra de Veracruz.
E hizo el retrato de ese modelo de gobierno: “Gobiernos que hicieron del poder
ejecutivo un poder feudal, más que virreinato. Que no tuvieron ningún balance en
el poder legislativo ni en el poder judicial. Gobiernos que gobernaron incluso a
nivel municipal, que destruyeron la autonomía municipal. ¿Cuál es la
consecuencia de todo esto? La consecuencia de todo esto es la crisis que
vivimos, es la pérdida de valores en el ejercicio del poder público, pero es
también la pérdida del control en el ejercicio del poder porque no hubo quien
estableciera límites, no hubo quien dijera hasta aquí al ejercicio absoluto del
poder”. Y arremetió también contra el Poder Judicial: “está en manos del
ejecutivo y en manos de la corrupción, un poder judicial que se olvidó de su
responsabilidad de aplicar la ley”… Se fue José Luis Pérez Cruz y antes Irma
Santander, Yadira Castillo y Federico Lagunes Peña. Dejan Diario del Istmo
acorde con los tiempos que están por venir, convenios publicitarios de bajo
precio, Pérez Cruz por resultarle incosteable a los Robles, dueños del consorcio
periodístico, el fallido proyecto televisivo de DI Noticias que sale de la
televisión de paga y por un tiempo más se le mantendrá en internet; Pulgoso
Lagunes sancionado por el borrachazo del Trocadero en el que saturó de alcohol a
Javier Robles Barajas, a sabiendas que él no puede beber, rematando con una
llamada de madrugada al jefe del Clan de la Succión, José Pablo Robles Martínez,
que fue la gota que derramó el vaso. Alguien más está por salir del rotativo y
no regresar más. ¿Una pista? Es mujer…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: VERACRUZ A REMATE
* Donará bienes para saldar deuda * Soriana, entre los beneficiados *
Terreno para hermano de diputado * Se van cargados los diputados locales *
Dizque ahorraron 600 mil pesos * DI Noticias, rumbo a la extinción * Medios
duartistas no sobrevivirán * Consuma Caballero imposición de Carrera.
12 de septiembre de 2016
Demenciales son los últimos días de Javier Duarte. Se va y deja a Veracruz
sin plata y sin bienes, a remate lo que hay para saldar deudas y para premiar la
complicidad de los suyos.
No subasta porque no hay quien apueste un centavo por un régimen que
naufraga, hecho trizas por los golpes de timón, la ocurrencia como acto de
gobierno, el tuitazo para informar a la nación.
No vende porque no hay quien confíe en la palabra de un timador, que se
enriquece mientras sume a Veracruz en la quiebra financiera, en el caos
administrativo y en el peor baño de sangre porque su pacto con la delincuencia
ya no tiene efecto contenedor.
Lo que hace Javier Duarte es donar los bienes del estado, lo ajeno, avalado
por un Congreso cómplice, amparado en la docilidad de una treintena de serviles
que caminaron en su último trecho de gobierno con la encomienda de destruir a
Veracruz.
Le quedan tres meses. Se va y asesta el estoque final. Pretende Javier Duarte
que seis bienes queden en manos de particulares y el ayuntamiento de Xalapa, a
los que les adeuda decenas de millones de pesos.
Su solicitud llegó al Congreso el jueves 8. En ella plantea enajenar a título
oneroso un predio conocido como Mocambo, en bulevar Ruiz Cortines y Ejército
Mexicano, en el municipio de Boca del Río. ¿A quién beneficia? A Soriana, la
tienda de autoservicio con quien el gobierno duartista mantiene una deuda de más
de 20 millones de pesos.
Otros dos predios se encuentran en la reserva territorial de Xalapa. Uno de
ellos lo entregaría a Consejo Coordinador Empresarial de Xalapa, dirigido por el
empresario y polémico proveedor de la Secretaría de Salud, Andrés Beceiro; el
otro predio sería para la organización Hidalgo Veracruzana.
Beceiro es propietario de Especialidades Médicas del Sureste, Suministros
MAXBEC S.A. de CV, LABSSA S.A. de C.V. y Grupo Empresarial HEBEREM S.A. de C.V.,
todas proveedoras de la Secretaría de Salud, acusada de operar contratos
dispensados por el círculo fidelista-duartista.
De Andrés Beceiro y el negocio de los medicamentos caducos, medicamentos
falsificados, licitaciones inexistentes, servicios de banco de sangre y
laboratorios clínicos con sobreprecio, denunció la periodista Claudia Guerrero
Martínez, en su columna Entre lo Utópico y lo Verdadero:
“Está perfectamente documentado por medios locales de comunicación y por la
Contraloría del Estado de Veracruz, los abusos en la venta de medicamentos, los
altos costos de los servicios en los Laboratorios Clínicos y los bancos de
Sangre atendidos por estas empresas; sin embargo, a pesar de todos los
señalamientos no pasa nada y estas empresas se han utilizado en diversos
contratos, asignaciones y en todas, participan los mismos empresarios.
“Cuando se nombró al actual Secretario de Salud, Juan Antonio Nemi Dib, el 7
de marzo de 2013, como resultado de las denuncias y escándalos en las compras de
medicamentos falsos, se creía que dicho servidor público metería orden y
terminaría con el control de las empresas vinculadas a Andrés Beceiro López… Al
pasar de los meses no hubo denuncias, ni acciones concretas… Las empresas
vinculadas a este empresario se vieron favorecidas con un mayor número de
contratos y hasta el día de hoy, tienen postrada a la Secretaria de Salud con
contratos leoninos, que obligan a dicha dependencia estatal pagar los servicios
de Banco de Sangre y laboratorio clínico a precios estratosféricos… Las empresas
del Grupo Beceiro han facturado en promedio anual más de 900 millones de pesos a
los Servicios de Salud de Veracruz en la administración de Fidel Herrera Beltrán
y de Javier Duarte de Ochoa”.
Y ahora le dona un terreno el gobernador.
Uno más, a título gratuito, se encuentra en el municipio de Emiliano Zapata,
conurbado a Xalapa. Su beneficiaria es la asociación Crisanto Grajales, que
representa al campeón panamericano y centroamericano de triatlón. Es un
deportista de alto rendimiento con el que el gobierno de Veracruz mantiene un
adeudo correspondiente a su beca.
Otro terreno se halla en Cerro de las Galaxias y lo estaría entregando al
ayuntamiento de Xalapa.
En el municipio de Tlalnehuayocan se ubica el predio rústico denominado
Tlalmanca. Éste le sería entregado a la asociación civil “Frente de
Organizaciones”.
Uno más en la reserva territorial de Xalapa, sería para pa asociación civil
filantrópica y educativa “Hidalgo Veracruzana”.
Oficialmente, la deuda del gobierno duartista es de 40 mil 871 millones de
pesos —29 mil 272.6 en 16 créditos bancarios y 11 mil 574.4 millones en cinco
emisiones bursátiles—, de acuerdo con la calificadora de riesgo Fitch.
Maquillaje puro, lo cierto es que los deudos son mucho mayores. De acuerdo
con el economista Hilario Barcelata, la deuda que hereda Javier Duarte al
panista Miguel Ángel Yunes es de 170 mil millones de pesos.
Sin un centavo en las arcas, opta el gobernador por pagar en especie. Y ahí
vuelve a haber trampa.
Uno de los beneficiarios es Stanlie Sánchez Macías, hermano del diputado
local Eduardo Sánchez Macías, copropietario de la cadena de periódicos El
Heraldo, con sede en Martínez de la Torre.
Los detalles de la maniobra los revela la diputada panista y secretaria del
Congreso de Veracruz, Ana María Ledezma.
Es el pago de favores políticos, facturas o deuda. El beneficiario es Eduardo
Sanchez Macías, vía su hermano Stanlie, copropietario del consorcio de
periódicos El Heraldo.
Su fachada es la organización Transformando el Campo Veracruzano. La
operación fue validada hace 15 días.
Ana Ledezma exhibió documentos: el acta constitutiva de la organización
número 2 mil 446, inscrita en el libro XXX, pasado por la fe del notario número
12, Miguel de la Fuente Maciel, el 13 de enero de 2016.
Obvia la maniobra, Transformando el Campo Veracruzano fue creada ocho meses
antes que recibiera del gobierno duartista un predio.
Junto con Sánchez Macías, la integran Bárbara Castro Rosas, Nayra Aldape
Morales, Roxana Morales Escobar y Aridahi Herrera Caballero.
No es primero. Acusa Ana Ledesma que en los últimos meses Javier Duarte ha
venido entregando diversos predios a asociaciones civiles y a particulares.
“Estamos comprobando lo que creíamos. Hace más de 15 días señalamos el
desmantelamiento que se está dando al Estado al donar terrenos a asociaciones
civiles de reciente creación. En esa ocasión se entregaron 15 mil metros
cuadrados a una asociación de Martínez de la Torre, que estimamos con un valor
de 20 millones de pesos, y resulta que uno de los integrantes es hermano de un
diputado”, expresa.
Es robo hormiga. Encubiertos los sátrapas, usan la máscara de la asociación
civil para adueñarse de predios en áreas naturales, terrenos ejidales o zonas
verdes.
Sin control, Javier Duarte acaba con la finca y los mangos. Dispone de los
bienes de Veracruz como aquel que para enfrentar la deuda impagable entrega la
sala y el comedor, la estufa y el refrigerador, la cama y la litera, la mujer y
la hija.
No pudo “donar” Casa Veracruz, la residencia oficial del gobernador en turno,
pues la oposición en el Congreso y algunos diputados afines le advirtieron que
votarían en contra.
No pudo disponer del World Trade Center de Boca del Río.
No pudo entregar el estadio de futbol Luis “Pirata” de la Fuente al Instituto
de Pensiones del Estado.
Lo que sí pudo concretar fue la entrega de dos helicópteros del gobierno de
Veracruz a la Fiscalía General, donde su amigo “Culín”, el llamado fiscal
narciso, Luis Ángel Bravo Contreras, se mueve como si fuera gobernador.
Hoy trata de acabar con lo poco que le queda al gobierno.
Son los últimos días de Javier Duarte.
Son los que evidencian que el caos mental es irreversible.
Son los días del desenfreno y la revancha.
Y son los peores.
Archivo muerto
Cargados dejan los diputados el Congreso de Veracruz. Se van con 600 mil
pesos cada uno, dizque de un fondo de ahorro, dizque aportando 20 mil pesos
mensuales, dizque no es bono de marcha ni obedece al “Año del Hidalgo”. Ajá. Más
de 30 millones ahorrados por los 50 legisladores que se sumarán a los 10
millones pesos por aguinaldo y otras prestaciones, según lo que la ley les
garantiza. ¿Y lo valen? Es independiente a los cañonazos con los que Javier
Duarte hizo hablar y actuar, bailar y saltar a su pandilla legislativa, priistas
y satélites, bajo el caudillaje de la rémora Juan Nicolás Callejas Arroyo.
Premio a la ignorancia y cinismo de quienes aprobaron leyes aberrantes, sin
sustento jurídico, el paquete de impunidad que englobaba la ley, el fiscal y la
sala anticorrupción con la que el gordobés pretendía ser inmune, colocando a sus
alfiles en puntos estratégicos del aparato de poder para evadir la acción de la
justicia. ¿Y qué ocurrió cuando la acción de inconstitucionalidad llegó a la
Suprema Corte de Justicia de Nación? Le dieron palo. Y exhibieron que los
diputados duartistas fueron siempre diputados de consigna, patéticos
legisladores que ahora con el saco lleno y la vergüenza en el rostro, se van…
Por incosteable, DI Noticias está a punto de cerrar. Hay nubarrones sobre la
televisora de los Robles Succión, más cuando el gobierno de Javier Duarte ya
cerró válvulas, cuando el caos financiero obligará a su sucesor, Miguel Ángel
Yunes Linares, a recortar convenios de publicidad y quizá extinguirlos. Se
avizora una crisis sobre la prensa duartista que vivió de la prebenda y el chayo.
DI Noticias se acerca a la fase final, el coma inducido, la etapa de las
renuncias y los despidos, José Luis Pérez Cruz fuera. DI quedará sólo en
internet, con el mínimo de personal, si acaso Antonio Tadeo, su conductor de
noticiario, un camarógrafo y un editor. Sale de la televisión de paga. Otros
medios, como Radiover, Marcha y El Golfo.info ya cerraron. AZ se aproxima a su
venta. Unos cuantos sobrevivirán si es que logran cachar algo de publicidad
fuera del gobierno estatal. Se lo agradecerán al gobernador que los infló y
luego los reventó. Javier Duarte derrochó miles de millones en una prensa
inútil, incapaz de maquillar sus errores, sin armas para encubrir el saqueo al
gobierno de Veracruz. Con el recorte presupuestal en el gobierno federal y su
impacto en los gobiernos estatales, no habrá textoservidor que pueda sobrevivir.
Algunos ya dejaron Veracruz. Algunos viven en Yucatán y no es por temor a los
malosos, sino a que les apliquen la ley. Volver al exilio. ¿O no José Pablo?…
Cambiar para que nada cambie. Sigue la máxima priista Joaquín Caballero. Uno de
los suyos, Juan Carrera, llega al DIF municipal. Otro, Christopher Alan Santos
Castillo, es el nuevo director de Catastro, puesto clave para el agandalle de
terrenos. Carlos Rodríguez de la Rosa, abogado, ayudante de notario y quien fue
titular de Catastro, pasa a ser director de Desarrollo Urbano —el clásico
todólogo—. Lezek Lira Cortés, ex capacitador electoral, del círculo cercano al
ex director del DIF, Jesús Moreno Delgado, que quedara como encargado de
despacho cuando a su patrón lo enviaron al distrito 30 a promover el voto a
favor del candidato del PRI, Héctor Yunes Landa, y Morena lo masacró en las
urnas, se desempeña como subdirector. Confirma los cambios el ayuntamiento y
entre ellos destaca el de Juan Carrera, defensor del alcalde en líos de la
primera administración marcelista, cuando Caballero era subdirector de
Desarrollo Urbano y Carrera director jurídico de Obras Públicas Municipales.
Viene Juan Carrera de una sanción por desacato a un juez federal que obligó a
que lo removieran como director de Desarrollo Urbano. ¿Una burla al juez? Sí…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ HUELE A MUERTE
* Las fosas que el fiscal no vio * 90 fosas halladas por particulares *
“Culín” y su farsa en el Congreso * Otro Tetelcingo * Silva y los 500 millones *
Marcha por la paz: entre rencores y reclamos.
9 de septiembre de 2016
Son 90 fosas. Y en ellas, cientos de restos humanos —quizá 100, quizá 300—
hallados por particulares que deploran vivir en la angustia que mata, el no
saber qué fue de los suyos, quién los ultimó y por qué los sepultó. Veracruz
huele a muerte.
Hurgan ellos en este camposanto monumental que es Veracruz, en cada
centímetro de tierra en que yacen los cuerpos de quienes reclaman justicia, el
desaparecido y el levantado, las víctimas de la violencia y el silencio oficial.
Hallan en cuatro meses lo que la Policía Federal y la Fiscalía de Veracruz no
pudo hacer en años. Hallan primero 15 fosas, en abril, y 75 más en los últimos
días de agosto.
Y contrastan sus cifras con el récord ignominioso, vergonzoso, de quienes
gobiernan a palos de ciego: en cuatro años la Policía Federal solo encontró seis
fosas.
Revela datos el portal Animal Político:
“Veracruz es, por delante de Tamaulipas, la segunda entidad en todo México
con mayor cantidad de personas desaparecidas reportadas ante la PGR; el pasado
fin de semana, un grupo de madres encontró 75 fosas en el puerto de Veracruz. Y
en abril, otra brigada ciudadana halló 15.
“En los últimos cuatro años, la Policía Federal sólo ha podido confirmar el
hallazgo de seis fosas clandestinas con restos humanos en el estado de Veracruz,
la segunda entidad en México con la mayor cantidad de personas desaparecidas
reportadas ante la Procuraduría General de la República (PGR); en contraste, del
pasado mes de abril a agosto del presente año, esto es en apenas cinco meses,
grupos ciudadanos organizados han encontrado 90 fosas clandestinas con cientos
de restos humanos”.
Cita cada hallazgo, los 51 restos hallados entre 2013 y 2016 sin que a la
fecha se haya reconocido la identidad de los muertos.
Y la Procuraduría General de la República reporta solo dos fosas en 6 años,
el último de ellos en 2011 cuando fueron descubiertos 28 cuerpos en Altamirano.
Otro dato que revela la intención de ocultar:
“La PGR reporta en los últimos tres años el hallazgo de más de 150 fosas
clandestinas en el país. Pero ningún caso es correspondiente a Veracruz”.
También la Secretaría de la Defensa Nacional tiene sus cifras. Habla de siete
cuerpos hallados en fosas clandestinas entre 2012 y 2014. Pero no abunda más.
Veracruz ocupa el segundo lugar nacional en desapariciones. Al 31 de julio,
fecha del último corte, son 195 casos.
“Estos casos corresponden a personas desaparecidas relacionadas con
averiguaciones previas por delincuencia organizada o por algún delito del orden
federal. Es un registro distinto al de personas no localizadas que reportan las
autoridades estatales, en este caso la Fiscalía de Veracruz.
“El único estado que registra un mayor número de casos federales de personas
desaparecidas es Guerrero con 280. Luego de Veracruz se encuentra Tamaulipas con
145 casos. Ninguna otra entidad del país registra más de cien desapariciones.
Impresionante, el caos de las cifras exhibe a un gobierno sin capacidad para
identificar el problema. PGR, Sedena, Sistema Nacional de Seguridad Pública,
todos tienen su propia estadística. Y ninguna coincide.
Según la PGR, en 2014 y 2015 se registraron 239 casos de personas
desaparecidas en Veracruz, “cantidad que solo es inferior a la de los estados de
Guerrero y Tamaulipas”.
Son precisos los esfuerzos de los particulares y los colectivos que hurgan en
el campo veracruzano. Disponen de “mapas anónimos” aportados por lugareños.
“El descubrimiento más reciente lo anunció el pasado sábado el colectivo
‘Solecito’, el cual está integrado por 50 madres de familia que buscan a sus
hijos desaparecidos. Este grupo halló en el mes de agosto 75 fosas clandestinas
en el predio Colinas de Santa Fe, en el municipio Veracruz-puerto.
“Lucía Díaz, representante de este colectivo, narró en entrevista que la
‘pista definitiva’ para encontrar este rancho que escondía bajo la tierra
decenas de fosas les cayó como un inesperado ‘regalo’ en el Día de la Madre.
“Todo comenzó, precisamente, el 10 de mayo de este 2016. Ese día, durante una
marcha en el Puerto de Veracruz convocada por varias organizaciones dedicadas a
la búsqueda de personas desaparecidas, ciudadanos repartieron de manera anónima
entre los asistentes unos misteriosos mapas.
“Lucía explica que aunque los croquis estaban dibujados a mano y de manera
rudimentaria, estos contenían información precisa de un camino sobre la
autopista Veracruz-Xalapa, que llevaba hasta un predio ubicado al norte del
Puerto, en la colonia Colinas de Santa Fe. Al final de ese camino, a escasos
metros de la zona portuaria protegida por elementos de seguridad federales,
entre ellos la Marina y el Ejército, el mapa indicaba con unas cruces dibujadas
sobre el papel que en ese lugar había decenas de tumbas clandestinas.
“ ‘Los mapas que nos dieron estas personas desconocidas solo vinieron a
confirmar lo que ya era un secreto a voces en todo el Puerto de Veracruz’,
apunta Lucía Díaz, quien dice que ya en 2015 la PGR encontró a 200 metros del
mismo lugar restos de al menos cinco personas. Sin embargo, Díaz denuncia que a
pesar de ese hallazgo la Fiscalía no quiso continuar con la búsqueda y se retiró
de la zona.
“ ‘Todo el tiempo se le dijo a la Fiscalía que buscara en ese predio y no lo
quiso hacer. Por eso, cuando nos llegaron los croquis, decidimos que nosotras sí
lo haríamos’, subraya la activista, madre de Luis Guillermo Lagunes Díaz, un
joven de 29 años que desapareció en 2013 en su propio domicilio, en el Puerto de
Veracruz.
“Equipadas con picos, palas, varillas de hierro y litros de repelente para
los insectos, el grupo de 50 madres se dividió en varios turnos para comenzar a
levantar la tierra arcillosa del predio el día 3 de agosto.
“Cinco días después, a partir del 8 de agosto, las fosas comenzaron a brotar
hasta sumar ’75 puntos positivos’ confirmados por la Procuraduría del Estado de
Veracruz”.
Detalla el último hallazgo:
“ ‘Ver todas esas fosas fue como una escena de terror, algo dantesco’, narra
Díaz, quien asegura que hasta el momento la Policía Científica de la Policía
Federal sólo ha podido analizar 8 fosas, en las que habría al menos 28 cuerpos
completos, algunos de ellos enterrados recientemente ya que, según expone la
activista, aún conservaban vísceras y tejidos. Además, Díaz apunta que algunas
de las personas enterradas en el predio pudieron haber sufrido tortura, ya que
hay cadáveres “con los ojos vendados”.
“La fiscalía veracruzana, aunque confirmó el análisis de las 8 fosas, dijo en
un comunicado que el número de personas enterradas aún no se puede precisar.
“Para el colectivo ‘Solecito’ el hallazgo de estas 75 fosas clandestinas
podría ser el más grande que se haya realizado hasta el momento en México.
“ ‘Si en 8 fosas de 75, la Policía Científica encontró 28 cadáveres, ¿cuántos
más puede encontrar en las 67 restantes’, se pregunta la integrante de
‘Solecito’, para a continuación volver a cuestionarse ‘cómo fue posible que
hubiera un trasiego semejante de cuerpos a un predio que está colindando con el
recinto portuario, que es una zona federal muy vigilada’ ”.
Del hallazgo de abril, refiere Animal Político:
“El otro descubrimiento de fosas clandestinas por parte de la sociedad civil
se produjo en abril de este año, cuando la Brigada Nacional de Búsqueda de
familiares de personas desaparecidas encontró en tan solo 15 días de trabajo, 15
fosas clandestinas con cientos de restos humanos sin identificar.
“Las fosas se descubrieron en San Rafael Calería, una comunidad rural del
municipio de Córdoba, en el centro del estado; y en Amatlán de los Reyes,
localidad conurbada a Córdoba.
“Según explicaron a este medio integrantes de la Brigada, estos hallazgos
también se realizaron gracias a la ciudadanía, la cual, de manera anónima, les
hizo llegar croquis con lugares donde había cuerpos enterrados clandestinamente.
“En aquel entonces, como también ha sucedido en este caso de 75 fosas en
Colinas de Santa Fe, los mapas fueron certeros, y la Brigada sacó a la luz pozos
que escondía cientos de restos humanos y de ropa calcinada”.
Avizora el escándalo “Culín”, alias el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras.
Intuye la masacre que viene, la de tipo mediático, la que lo va a destrozar.
Su Fiscalía, y la Procuraduría anterior, desdeñaron todo indicio de búsqueda.
Ya no le sirven los atriles y los reflectores. Quiere ahora acudir al
Congreso de Veracruz, que sean los diputados quienes lo escuchen, que sepan la
verdad de los hallazgos.
Son desfiguros marca “Culín”. Bravo Contreras es el mismo que eludía el
bulto, negaba fosas clandestinas, amordazaba medios de comunicación.
Un caso le quema las manos: los 192 cuerpos que la Procuraduría, hoy
Fiscalía, depositó en la fosa común del panteón Palo Alto, en Xalapa, sin
cumplir con los protocolos de inhumación. O sea, entierros ilegales.
Dice la información de Eirinet Gómez, corresponsal de La Jornada en Xalapa:
“Las diligencias para localizar el cuerpo de una mujer desaparecida en mayo
de 2011 puso al descubierto este fin de semana la existencia de una fosa común
en el panteón Palo Verde, en la capital del estado, donde la Procuraduría
General de Justicia del Estado —actualmente Fiscalía General del Estado (FEG)—
depositó 192 cuerpos en los seis años recientes sin cumplir con los protocolos
de inhumación e identificación establecidos en la ley.
“Lucía de los Ángeles García Henao, coordinadora del Colectivo Solecito
Veracruzano, definió a Palo Verde como el Tetelcingo veracruzano, en alusión a
un caso similar en el estado de Morelos, y considera que es prioritario cerrar
el panteón, hacer un inventario, e iniciar un trabajo de identificación serio,
profesional, digno, confiable y responsable”.
Con el agua al cuello, algo habrá de explicar el fiscal. Veracruz es otro
Tetelcingo, el caso que sacude al gobierno de Morelos donde su policía inhumaba
cuerpos de manera clandestina.
Por lo pronto van 90 fosas en este cementerio llamado Veracruz.
Archivo muerto
Como era de suponerse, la ruta del saqueo conduce a Tuxpan. Denuncia el
Órgano de Fiscalización Superior un desvío de 940 millones de pesos, toca a tres
dependencias, implica a operadores duartistas y hay una pista hacia Alberto
Silva Ramos, alias El Pato de Tuxpan, vocero del gobernador. Sería responsable
de malversar 500 millones su responsable financiero, Humberto Benítez Pérez,
jefe de la unidad Administrativa en la Sedesol, antes, y hoy con el mismo cargo
en la Coordinación de Comunicación Social. Lo plantea así el periodista Arturo
Reyes Isidoro en su columna Prosa Aprisa, el miércoles 7: “Luego de que ya había
enviado mi columna, casi a la media noche se me informó que uno de los
directamente implicados es el actual Jefe de la Unidad Administrativa de la
Coordinación General de Comunicación Social (CGCS), Humberto Benítez Pérez, a
quien acusan como responsable del desvío de más de 500 millones de pesos como
administrativo de la Secretaría de Desarrollo Social del estado cuando el
titular de la dependencia era el actual diputado federal con licencia Alberto
Silva Ramos, hoy titular de la CGCS. Él fue colaborador también del ex
Secretario de Finanzas y Planeación, Mauricio Audirac”. Silva no sólo ordeña los
sobres de los chayotes. Tiene en su área financiera a quien estaría señalado del
desvío de 500 millones de pesos. Grueso… Marcha por la paz que suscita esperanza
y tirantez, solidaridad y rencor, reclamo y exclusión. Irán las víctimas y
quienes sin serlo aún, viven con el temor en la piel. Convocan a todos, pero no
a la autoridad, mucho menos al alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero
Rosiñol, que puede ir a Gobernación, tocar puertas en Los Pinos, publicar
desplegados y más desplegados en la prensa nacional, gestionar la Gendarmería
Nacional, pero para un sector de la sociedad es tan culpable de la violencia
como los malosos que la desatan a diario. Pueden asistir ciudadanos, víctimas
del secuestro y del levantón, del robo y el homicidio. No puede asistir la
autoridad, pues es corresponsable por acción u omisión del caos y el miedo. Así
se van definiendo los criterios de los que organizan la Marcha por la Paz en
Coatzacoalcos, este sábado 10. Ni por error asistiría Caballero a la Marcha por
la Paz, a menos que quiera recibir gritos y mentadas de quienes verían su
presencia como un acto de oportunismo. Relajada la seguridad, el problema no es
local. Lo gestaron Javier Duarte y su falso general, Arturo Bermúdez Zurita,
cuando se percataron que a medida que se incrementaba la violencia florecía el
negocio de la seguridad privada. Entonces proliferaron las empresas de
seguridad, con un Mando Único atado de manos y los alcaldes excluidos de toda
decisión. Miles marcharán el sábado 10. Será por la paz…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
PEÑA NIETO: ENGAÑO EN LOS PINOS
* Sale Videgaray; llega Meade * Maniobra ante el escándalo Trump * Pepe
Yunes ni se inmuta * El puro cuento: ORFIS denuncia por 940 millones * Sólo un
distractor * Secuestran a empresario en Perote * Jesús Moreno no le cuadra a los
Yunes * Marcelistas que se odian y comparten depa en Cancún.
8 de septiembre de 2016
Una cabeza, la de Peña Nieto, debió rodar. Cesa en cambio a Luis Videgaray,
su amigo, su secretario de Hacienda, en un ardid político que sofoque la repulsa
y matice el escándalo por el capítulo Donald Trump, el indigno encuentro, la
falta de bríos para rechazar su desprecio a los mexicanos, el engaño del muro
que, dice el racista, pagará México aunque ellos “aún no lo saben”.
Ruedan los despojos de Videgaray y debió caer el presidente, uno por iluso y
torpe, por operar la invitación a los candidatos presidenciales de Estados
Unidos a México, que usó Trump para destrozar a Enrique Peña Nieto, torearlo y
mentirle, y el otro, EPN, por blandengue y cobarde, agazapado y sin audacia.
Otra realidad sería si de cara a todos, con Trump en el atril, ante cámaras y
grabadoras, Peña Nieto hubiera pasado al discurso del reclamo, a exigir la
disculpa por los agravios vertidos, a expresarle que su muro no va y si lo
construye, que lo pague él.
Al mediodía del miércoles 7, denota el rostro del presidente impotencia y
frustración. Lo apabulla el caso Trump, una invitación irresponsable, visita
altanera, soberbia inaceptable, una pifia monumental convocarlo pues nadie
medianamente cuerdo trata con pétalos a un patán, a quien agravia a los
mexicanos, les da estatus de criminales, amaga con echarlos de Estados Unidos,
incluidos los hijos de ilegales que hayan nacido en territorio gringo.
Anuncia los cambios Enrique Peña Nieto en Los Pinos. Se va Videgaray y lo
sustituye el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña,
también del clan, sin filiación priista, en su tiempo funcionario con el panista
Vicente Fox, y más tarde titular de Hacienda con Felipe Calderón.
Es el balde de agua que intenta sofocar el escándalo por el descalabro ante
Trump, del que se responsabiliza a Luis Videgaray, documentado su empeño en
quedar bien con el magnate racista, porque si gana la elección norteamericana
entonces sí que habría problemas.
¿Acaso no consultó Peña las encuestas que siguen dando ventaja a la candidata
del Partido Demócrata, Hillary Clinton? Si la intención fue desinflar a Trump,
obtuvo lo contrario.
Su rostro describe a Peña Nieto en su peor momento. Mueve sus piezas pero no
disipa que el responsable de esta crisis es él. Videgaray cae como un sacrificio
para sofocar la fuerza del volcán. Pero el responsable final del escándalo Trump
es el presidente.
Aplica la máxima que reza cambiar para que nada cambie. Se va Videgaray y
llega Meade. Algo así como rifa entre amigos.
No cede la Secretaría de Hacienda a otros grupos de poder. Tampoco entrega la
Sedesol donde se manejan los programas sociales.
Sabe el presidente que en Hacienda se concentran los fondos para una campaña
presidencial y en Sedesol está el motor del voto.
Meade llega a Hacienda y Luis Miranda, mexiquense, peñista, compadre del
presidente, pasa de la Subsecretaría de Gobernación a Sedesol.
Queda en la Secretaría de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, que implica
la vigencia del pacto con el Grupo Hidalgo.
¿Y Beltrones? ¿Y Gamboa Patrón? Nada les cede aún Peña Nieto.
Vienen las reacciones. Morena, el partido del Peje López Obrador, atina a
medias a interpretar qué ocurrió. Se va su coordinadora en la Cámara de
Diputados, Rocío Nahle García, con los yerros de Videgaray en materia
financiera, la deuda, el fracaso de las reformas estructurales que no atrajeron
inversiones a México.
¿Y la visita de Trump?
Nahle advierte cambios cosméticos, la circunstancia y el enredo. Dice la
diputada federal por Coatzacoalcos:
“Le dieron vuelta a los mismos. Para nosotros es claro que es el mismo
sistema, el mismo modelo económico, no anunció el Presidente un cambio de raíz
en el modelo económico y político, nada más mueve las piezas”.
¿Y de Trump qué dice?
Reseña la legisladora pejista que “en el fondo no hay un cambio sustancial”,
que su relevo, José Antonio Meade Kuribreña, es más de lo mismo.
Recuerda la doña que Meade fue calderonista, secretario de Hacienda en el
sexenio anterior “con la misma política”.
¿Y la visita de Trump?
Nahle muestra la estrechez de su posicionamiento. Habla de Videgaray y sus
“resultados negativos en política económica, la excesiva deuda pública y la
falta de inversiones en el país, por lo cual él debía ser quien rindiera cuentas
ante la Cámara de Diputados, el próximo 20 de septiembre, pero en su lugar
asistirá Meade Kuribreña”.
Agrega Rocío Nahle:
“El cambio en la Secretaría de Hacienda debe implicar la reducción de
gravámenes para la mayoría de la población, porque en ese amplio sector la
autoridad fiscal concentra la mayor recaudación de impuestos. Es necesario
gravar a la clase pudiente que se beneficia de incomprensibles exenciones
fiscales.
Luego dice que llevar a Luis Miranda a Sedesol “habla de la preparación
electorera que el grupo de Toluca pretende hacer al cierre de la
administración”.
¿Y el escándalo Trump que motivó la renuncia de Videgaray?
Habla Virgilio Caballero Pedraza, vicecoordinador de Morena en San Lázaro.
Cuestiona que Videgaray haya dejado la Secretaría de Hacienda en la víspera de
su comparecencia en la Cámara de Diputados.
Acusa que los ajustes fueron “un movimiento de maquillaje político que trata
de esconder alguna de las dificultades que hay dentro del grupo gobernante en
relación a las aspiraciones presidenciales de 2018”.
Marko Cortés, líder de los diputados panistas va en la misma tónica:
“México irá para atrás. Si no son de fondos y sólo de forma estos cambios de
nada servirán. ¡No vamos a transigir!, y si no funcionan sus cambios les vamos a
ganar la elección presidencial en el 2018”.
Sólo Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, consideró insuficiente la
sustitución de Videgaray, “y el Presidente aún nos debe una explicación de la
visita de Donald Trump, porque no basta con la salida del orquestador” de la
invitación a Los Pinos (La Jornada).
Maquillaje puro, la renuncia de Videgaray intenta sofocar el escándalo por la
altanera vista del candidato del Partido Republicano a la presidencia de Estados
Unidos. Fue el promotor y debía caer. Así se mitiga la presión sobre Peña Nieto,
que fue el que avaló que Trump llegara, lo humillara, lo exhibiera y se lo
agradeciera.
“Era la cabeza de Andrés o la mía”, me dijo René Bejarano, en septiembre de
2006. Relataba lo que cavilaba mientras veía sin ver el video en que el
empresario Carlos Ahumada le entregaba fajos de billetes y él, Bejarano, se
llevaba hasta las ligas.
“Y fue mi cabeza para salvar el proyecto de Andrés Manuel (López Obrador)”,
agregó el operador pejista.
Ganó AMLO la elección presidencial, según él, y la perdió por menos un punto
porcentual, según el órgano electoral.
Pillado en un acto de corrupción, Bejarano cayó, protagonizó el escándalo y
hasta paró en la cárcel. Pero calmó al volcán.
Así se sofocan los escándalos y se preserva el pellejo del líder del clan.
Tiene otro impacto el movimiento en Hacienda: Veracruz
Le viene igual a Pepe Yunes el cambio. Con Videgaray hubo proyecto
presidencial y con Meade lo hay.
Cuentan sus amigos, sus biógrafos, que los cuatro inseparables del ITAM
—Pepeyu, Videgaray, Meade y Ernesto Cordero— ya soñaban desde sus días de
posgrado en incursionar en política de alto nivel.
José Francisco Yunes Zorrilla opera desde el Senado recursos para Veracruz,
provenientes de Sedesol, de programas sociales, de la mano de Meade.
Nada cambiará. Los tendrá a la mano, vía Luis Miranda, con el respaldo del
nuevo secretario de Hacienda, José Antonio Meade, el delfín de la próxima
sucesión.
Así construye Pepe Yunes su propia candidatura para Veracruz, en 2018, el
sexenio por el que dejó pasar la elección de 2016.
Sólo algo erosiona el proyecto presidencial: nadie quiere en la presidencia a
un cobrador de impuestos.
Meade ya pasó por la Cancillería, por Hacienda, por Sedesol. Sólo le falta
Gobernación, la secretaría donde se lleva la política interior.
Si no lo devora el fracaso de las reformas estructurales, será candidato
presidencial del PRI.
Y si despunta o cae, arrastrará, para bien o para mal, a Pepe Yunes.
Mientras, EPN sacrifica a Videgaray.
Archivo muerto
Cuento que sí cuenta: denuncia el ORFIS a tres funcionarios del gobierno de
Veracruz por desvío de 940 millones de pesos. Cuento duartista para distraer
cuando el escándalo lo atrapa, acusado de no solventar 35 mil millones de pesos
de recursos federales, de estar siendo auditado por el Servicio de
Administración Tributaria, de las denuncias penales que implican a las 33
empresas fantasma o fachada a las que el gobierno de Veracruz les pagó 645
millones de pesos por servicios no prestados, por su distanciamiento con el
presidente Enrique Peña Nieto, por su inevitable expulsión del PRI y por el
ambiente de muerte y violencia que domina a Veracruz, incluidos los 19
asesinatos de periodistas, los cientos de desapariciones forzadas y el hallazgo
—interminable hallazgo— de fosas clandestinas. Y ahora sale el ORFIS con que se
le va encima a los integrantes de la pandilla. Ajá. De risa… Se llama Vinicio
Ascencio y fue secuestrado. Se trata de un empresario, ligado en un tiempo al
alcalde de Perote, Paul Martínez Marié, que se mueve en el círculo de los Yunes
Zorilla. Un comando lo sacó de su domicilio, la noche del martes 6, y se lo
llevó con rumbo desconocido. De acuerdo con fuentes priistas del municipio de
Perote, Vinicio Ascencio le puso a la campaña de Paul Martínez a la alcaldía,
pero la falta de pago de algunas obras provocaron un distanciamiento. Dicen los
insiders que el secuestrado tiene constructoras que le trabajan al ayuntamiento.
Vinicio Ascencio es cercano al senador Pepe Yunes y que habría estado en una
reunión en la calera propiedad de su señor padre, don Pepe Yunes Suárez… Alguien
no entiende a los Yunes. Y son panistas. Acercan a Jesús Moreno al PAN, lo
balconean, le construyen su camino a la candidatura a la alcaldía de
Coatzacoalcos en 2017. Suponen que así parten al PRI y fraccionan al marcelismo,
del que Jesús Moreno Delgado es aún operador. No han de recordar que en 2015,
siendo director del DIF, la historia fue igual. Moreno Delgado apretó, simuló
que emigraría, ávido de su candidatura a diputado federal, y al final reculó. Se
repitió el episodio en 2016, negada para él la posibilidad de contender por la
diputación local en el distrito Coatzacoalcos Urbano. Sostuvo varios encuentros
con líderes panistas, charreando y engañando a los que querían oír. Al final
volvió a recular. Los Rendón, los pitufos azules suponen que Jesús Moreno es lo
mejor que les pueden arrimar a Miguel Ángel Yunes Linares y a su estado mayor.
Jesús Moreno no sólo lleva el sello marcelista tatuado en la piel; es su
esclavo, sometido con información clasificada y explosiva. Nada rompe su vínculo
con el ex alcalde de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel, así se conflictúe con el
presidente municipal, Joaquín Caballero Rosiñol. A su verdadero amo le sirve. Y
si el PAN les sirve para retener la alcaldía, Si supieran lo que Yunes azul
piensa de Jesús Moreno lo pensarían bien… Inicia la Expo Construcción CMIC 2016.
En ella, pedirán los constructores al presidente Enrique Peña Nieto el Programa
de Reestructuración Económica y Desarrollo Productivo para el sur de Veracruz,
similar al que se implementa en Campeche y Tabasco… ¿Quiénes son esos dos
marcelistas que simulan odiarse, pero que en el paradisíaco Cancún comparten un
condominio para el veraneo, un refugio para el desestrés? Una pista: uno tiene
poder y el otro no se raja…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: MIL MILLONES ROBADOS A TRABAJADORES
* Retuvo descuentos y no los trasladó * Los hizo caer en buró de crédito *
Con tuits responde a Televisa y a la ASF * Confirma Miyuli que fue encañonado en
retén de Xalapa * Sigue la faramalla en el DIF de Coatza * Esteban, repulsivo al
pueblo * Cabanas, operador de Moreno * Cinco ejecutados en Las Choapas.
7 de septiembre de 2015
A golpe de Twitter, Javier Duarte evade el escándalo, imputado en el robo de
otros mil millones de pesos a trabajadores del gobierno y de no acreditar en qué
gastó 35 mil millones de origen federal.
140 caracteres son su defensa. O sea, nada. Replica a destellos, agazapado,
insoslayables sus culpas en el caos financiero y la quiebra de Veracruz.
140 caracteres, lo que implica un tuit, resumen el precario intelecto del
gobernador, falto de argumento, acusado de maniobrar para desviar esos mil 45
millones de pesos que descontara a la burocracia estatal por créditos suscritos
con empresas e instituciones y que no trasladó.
Revela el caso Luis Pavón Vásquez, periodista de Televisa, que en un amplio
reportaje difundido en el espacio noticioso de Carlos Loret de Mola, dibuja la
voracidad de Javier Duarte y su pandilla, la frialdad para ocultar el dinero
retenido y llevar al personal del gobierno de Veracruz al buró de crédito por no
amortizar la deuda.
A la par, vuelve a la carga el auditor Superior de la Federal, Juan Manuel
Portal, quien reitera que el gobernador de Veracruz no ha podido justificar en
qué aplicó 35 mil millones de pesos de recursos aportados por el gobierno
federal para obra pública.
Y para ambos hay respuestas… en Twitter.
En lo medular, el reportaje de Luis Pavón es el siguiente:
“El gobierno de Veracruz, a cargo de Javier Duarte, defraudó a sus propios
trabajadores.
Desapareció mil 45 millones de pesos que les descontó para pagar créditos
adquiridos vía nómina”.
Luego aborda el punto crucial:
“La Secretaría de Finanzas del estado, en la Gaceta Oficial del 21 de julio
pasado, reconoce que adeuda ese dinero a 19 empresas que ofrecieron diversos
tipos de créditos a pesar de que el recurso sí fue retenido quincenalmente al
burócrata y debía ser entregado de inmediato a las empresas.
“Entre las compañías afectadas se encuentran aseguradoras, muebleras,
financieras y hasta el seguro social de los maestros del estado.
“Iván Gidi, director de Convenios de 'Intermercado', Veracruz, dijo: ‘Generó
que los trabajadores sin culpa cayeran en mora por culpa del gobierno del
estado. Tenemos más de cuatro mil trabajadores reportados por culpa del gobierno
del estado en el buró de crédito’.
“El director de convenios de la empresa revela que los problemas de pago
empezaron en 2012 y desde entonces emprendieron una batalla legal.
“En respuesta, el 19 de mayo de 2016, el gobierno de Veracruz informó que
canceló ese esquema financiero porque perjudicaba la economía de los
trabajadores y beneficiaba a empresas que cobraban abusivas tasas de interés,
como 'Intermercado'.
“Lo que el gobierno estatal omitió en el comunicado es explicar qué sucedió
con ese dinero que no es parte de ningún presupuesto y que debía ser entregado a
las empresas tras hacerle el descuento vía nómina al trabajador.
“El diputado panista y secretario de la Comisión de Hacienda, Julen
Rementería asegura que la 'desaparición' de esos recursos constituye un delito.
“El director jurídico de 'Intermercado' ha interpuesto siete denuncias
penales ante la Fiscalía General del estado.
“Helios Castro, director jurídico de 'Intermercado', Veracruz, señaló: ‘Por
delito de abuso de confianza, fraude, retención indebida’.
“Entre los denunciados por 'Intermercado' se encuentran:
“Juan Manuel Castillo González, exsubsecretario de Finanzas, ahora diputado
local electo por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
“Manuel Arellano, exsecretario general de la Sección 56 del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
“Luisa Ángela Soto Maldonado, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la
Secretaría Estatal de Salud y diputada local electa por el PRI.
“Ricardo Sandoval Aguilar, director administrativo de la Secretaría estatal
de Salud.
“Carol Jessica Moreno Torres, exoficial Mayor de la Secretaría estatal de
Educación de Veracruz.
“Vicente Benítez González, exoficial Mayor de la Secretaría de Educación de
Veracruz.
“Helios Castro, director jurídico de 'Intermercado', Veracruz, detalló: ‘Lo
que hacían estas personas es a través de sus puestos es que nuestra nómina sigue
operando, ellos descontaban y todo, se les daba la indicación a Sefiplan para
que para que pagara y hasta el momento no hemos tenido pago alguno’.
“Vicente Benítez, uno de los demandados por 'Intermercado', también fue
denunciado por enriquecimiento ilícito por el gobernador electo Miguel Ángel
Yunes.
“En enero de 2012, siendo tesorero del gobierno de Javier Duarte, Vicente
Benítez fue detenido por portar maletas con 25 millones de pesos en efectivo.
“Tras ese escándalo, Benítez fue removido de la tesorería y posteriormente
nombrado oficial Mayor de la Secretaría de Estatal de Educación.
“En julio pasado, la televisora de Costa Rica, Teletica, reveló que Benítez
tiene nueve propiedades millonarias en ese país, las cuales están a nombre de su
esposa, quien tiene un salario promedio de 16 mil 500 pesos mensuales.
“Hoy, Vicente Benítez González es diputado local electo por el Partido Nueva
Alianza, gozará de fuero y sostiene que su patrimonio es producto de su
trabajo”.
Loret de Mola anunció una noche antes, el lunes 5, que presentaría una
información que revelaba las trapacerías del gobernador. Javier Duarte respondió
en Twitter:
“La deuda de los trabajadores con las empresas fue asumida mediante convenio
público en mejores condiciones por Bansefi. @CarlosLoret”.
Luego lanzó otro:
“El @GobienroVer no tiene ningún adeudo con Bansefi por lo que resulta falso
el tema de los mil mdp. @CarlosLoret”.
Tiraría uno más:
“El GobiernoVer canceló las claves a las empresas que se dedican a prestar
dinero vía descuento de nómina por ser un abuso. @CarlosLoret”.
Evasivo, Javier Duarte se va liso y en banda. Luis Pavón no mencionó nada
referente a Bansefi. Lo que sí exhibió fue la retención de un porcentaje del
salario del trabajador, sin que la runfla duartista lo trasladara a las empresas
e instituciones con las que se había suscrito el adeudo. Eso llevó al burócrata
a caer en el buró de crédito.
Lanzó un dardo más: que Iván Gidi, director de Convenios de Intermercado, es
secretario particular del gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares.
“A propósito, el dueño de la empresa prestamista Intermercado, el Sr Gidi, es
el secretario particular de Miguel Ángel Yunes @CarlosLoret”.
Le respondió el ex “presunto” gobernador electo:
“De repente me suena que mi secretario particular es Iván Gidi. Lo conozco,
trabajó conmigo hace 24 años, como un año, después volvió a trabajar conmigo, le
tengo un gran cariño a su papá, al exrector Emilio Gidi Villarreal, que fue uno
de los impulsores de la autonomía de la Universidad”.
Agregó: “Pero Iván, definitivamente no es mi secretario particular. No tengo
secretario particular, tengo tres colaboradores que están aquí presentes; cuando
tenga secretario particular se los daré a conocer”.
Y la pregunta es: ¿dónde está el dinero, los mil 45 millones de pesos
retenidos a la burocracia estatal?
El titular de la ASF, Juan Manuel Portal, expresó ahí mismo, con Loret de
Mola, que el gobernador de Veracruz no muestra interés por solventar los 35 mil
millones de origen federal.
“El que tiene la suma más cuantiosa es el estado de Veracruz. Tiene 35 mil
(mdp) a esta fecha, pero esta es una estimación muy dinámica porque pueden estar
presentando documentación, pero igual nosotros podemos estar sacando algunas
otras cantidades. La cantidad pudo haber bajado no más de 900 millones de pesos
de los 35 mil millones de Veracruz”.
Dijo que es mucho tiempo el que se le ha dado a Veracruz para que demuestre
cómo usaron los recursos, pero no lo solventa.
Y aseguró que Javier Duarte acudió a verlo sólo con carpetas vacías.
Ahí reaccionó el gobernador:
“La última vez que me reuní con el auditor superior de la Federación fue en
privado en Xalapa, no hubo ni carpetas ni fotógrafo”. Obvio, le dolió lo de las
carpetas.
Y los millones siguen bailando.
Le preguntan a Javier Duarte cómo se va a defender de semejante encuerada. Su
respuesta lo dibuja: con su cuenta de Twitter “basta y sobra” para dar el
posicionamiento sobre el tema.
A tuitazos gobierna, a tuitazos miente, a tuitazos evade.
Archivo muerto
Quince horas y después el amago. Al despuntar el día, trasciende la carta de
Miguel Ángel Yunes a Peña Nieto en que revela que el crimen organizado tiene un
aliado: Javier Duarte. Sus mandos policíacos operan para los malosos, los
encubren y los ayudan a violar la ley. Sacude Yunes azul, el ex “presunto”
gobernador electo, a la estructura duartista y conmina al presidente a salvar a
Veracruz. Quince horas después, a las 10 de la noche, este lunes 5, Miyuli y los
suyos se sienten en la mira de la policía estatal y la Fuerza Civil, encañonados
en un retén ubicado a la altura de la Central de Abasto de Xalapa. Son obligados
a bajar de las tres camionetas —originalmente se difundió que habían sido seis
vehículos— y al reconocerlo los policías informan vía radio. Media hora después,
los dejan ir. Iba con Yunes Linares su equipo de trabajo. Acusa el gobernador
electo a Javier Duarte y a su pandilla de orquestar la retención y el asedio. “A
mi ya no me asustan las brujas. El lunes por la noche viajamos a la ciudad de
Xalapa al informe de la rectora Sara Ladrón de Guevara, y cuando regresábamos, a
la altura de Las Trancas, fuimos detenidos en un retén. Íbamos en 3 vehículos:
en el primero viajaban mis auxiliares, en el segundo iba su servidor junto con
otros colaboradores y el senador Fernando Yunes y en el tercero nos acompañaba
personal de seguridad”. Sobre la versión de las armas en los tripulantes de su
comitiva, expresó: “Lo cierto es que las únicas armas que traíamos eran lápiz,
papel, una coca cola y otros objetos. Ellos sabían que ahí iba el gobernador
electo y no entiendo por qué tanto despliegue para eso”. Sí lo Sabe. Es la
guerra de nervios con Javier Duarte, sabedor el gordobés que Miyuli le cobrará
todo. “Esas personas —dice Miyuli— deberían estar investigando quién secuestra
en Coatzacoalcos, quien está secuestrando y extorsionando en Veracruz, quienes
están asaltando carreteras y desapareciendo jóvenes”. Y acusa a Duarte y sus
secuaces: “Duarte y sus cómplices están encerrados con sus abogados y más
preocupados en cómo defenderse de las denuncias penales que en gobernar la
entidad”… Faramalla pura, el cambio en el DIF de Coatzacoalcos. Maquillan la
imposición de Juan Carrera Molina con una terna sin sentido, mucho rollo para
tan poco cargo. Dos nombres se leen junto al de Juan Carrera. Son los de Esteban
Lara y Manuel Cabanas. Estaban Lara, delegado de la Secretaría de Educación de
Veracruz en el sur, al que si algo le repugna es rozarse con el pueblo,
repulsivo al sudor de los olvidados; de ahí que cargue siempre sus toallas
húmedas perfumadas. Manuel Cabanas, delegado del IVEA, es uno de los alumnos más
aventajados del ex titular del DIF, Jesús Moreno Delgado. O sea, si Cabanas
quedara en el cargo, equivaldría a que los pupilos de Jesús Moreno siguieran
operando con manos libres y con total impunidad. son relleno. El bueno es
carrera, pese a su desacato al juez federal que le costó ser destituido como
director de Desarrollo Urbano en Obras Públicas Municipales… Y sigue la
violencia en el sur. Yacen cinco cuerpos en un camino vecinal, aledaño a la
autopista Las Choapas-Raudales-Ocozocoautla, a la altura del kilómetro 28. Acude
la Fiscalía de Veracruz, su equipo de Servicios Periciales, para levantar
evidencia. Ultimados, los cuerpos son hallados, el mismo lunes 5, en bolsas de
plástico y en ellos hay narcomensajes, clavados en su piel con picahielo. A
priori le atribuyen el crimen al Cártel Jalisco Nueva Generación, que vuelve a
decir que se trata de una limpia en Las Choapas y que se cuiden los taxistas
porque por ellos van…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: PROTEGER A LA DELINCUENCIA ORGANIZADA
* Mandos de la policía, involucrados * Carta del gobernador electo a EPN *
Yunes Linares, encañonado por la policía * Acción en un retén de Xalapa * Palo
de la SCJN a Duarte * Inconstitucional, el blindaje anticorrupción * Juan
Carrera al DIF de Coatza * Después que un juez federal lo congeló por desacato.
6 de septiembre de 2016
Delinquen los malosos y también la cúpula policíaca, los mandos de seguridad
del duartismo, los que otorgan protección, quienes los alejan de rendirse a la
ley y los preservan de la justicia. Sólo así se entiende cómo Veracruz llegó a
ser el infierno que es.
Mejor aliado que Javier Duarte no hay. A los malosos, por ejemplo, los
protegen desde el seno de las áreas de seguridad, implicados quienes debieran
seguirles la pista y someterlos al imperio de la ley.
Crucial el rol de la policía del gobernador en el baño de sangre, su mano en
los levantones, en el secuestro, en la desaparición forzada, en las fosas
clandestinas, en los entierros sin identificar a las víctimas.
Vuelve a la carga el gobernador electo. Dice Miguel Ángel Yunes Linares que
la realidad veracruzana es insostenible. Se duplican los homicidios. Se percibe
el miedo y se vive el horror.
Un apunte:
“Mandos importantes —acusa— de distintas corporaciones están al servicio de
la delincuencia organizada y líderes de bandas operan con la protección de
personas cercanas al Gobernador Javier Duarte de Ochoa”.
Otro:
“Miles de veracruzanas y veracruzanos han sido víctimas de desaparición
forzada y las autoridades estatales han encubierto estos graves hechos negando
lo sucedido. Han procedido también a sepultar un número indeterminado de cuerpos
en fosas comunes sin seguir ningún procedimiento legal, lo que ha provocado que
las propias familias de los desaparecidos hoy se encuentren en búsqueda de fosas
clandestinas, varias de las cuales ya han sido localizadas”.
Exhibe Yunes azul el lado criminal del duartismo, usada la policía para
cubrir las huellas de quienes violan la ley y siembran horror, los que asaltan y
roban, los que secuestran y asesinan.
Se lo esboza al presidente Enrique Peña Nieto. Le remite una carta, el lunes
5, en que formula el diagnóstico del caos veracruzano, agobiado por la
inseguridad, por el crecimiento de la delincuencia.
Dice la carta:
“Es el caso de Veracruz que usted conoce y que de manera breve me permito
enunciar.
“Vivimos una situación literalmente de emergencia en materia de seguridad
pública, con un avance y accionar cotidiano de la delincuencia, nunca antes
visto en nuestro Estado.
“Basta mencionar que —de mantenerse la situación actual— el número de
homicidios en 2016 será un 100% superior a los cometidos en el año 2015.
“Lo mismo sucede con el secuestro y otros delitos de alto impacto.
“En las últimas semanas la situación se ha vuelto insostenible. La población
está realmente alarmada y tiene razones suficientes para estarlo.
“El Gobierno del Estado no atiende con responsabilidad y eficacia este
problema, por el contrario, es evidente que mandos importantes de distintas
corporaciones están al servicio de la delincuencia organizada y que líderes de
bandas operan con la protección de personas cercanas al Gobernador Javier Duarte
de Ochoa.
“Por ello es urgente que el Gobierno Federal tome la determinación de asumir
el control de todas las corporaciones de seguridad pública en estos 86 días que
faltan para el cambio de gobierno en Veracruz.
“Se requiere una mayor presencia del Ejército Mexicano, la Marina Armada de
México y la Policía Federal.
“Hago el compromiso de que a partir de que asuma la titularidad del Poder
Ejecutivo del Estado de Veracruz tomaré las decisiones que se requieran para
fortalecer las corporaciones locales, porque coincido con usted en que es
indispensable hacerlo para combatir con eficacia a la delincuencia.
“La inseguridad ha provocado también una crisis humanitaria. Miles de
veracruzanas y veracruzanos han sido víctimas de desaparición forzada y las
autoridades estatales han encubierto estos graves hechos negando lo sucedido.
Han procedido también a sepultar un número indeterminado de cuerpos en fosas
comunes sin seguir ningún procedimiento legal, lo que ha provocado que las
propias familias de los desaparecidos hoy se encuentren en búsqueda de fosas
clandestinas, varias de las cuales ya han sido localizadas.
“Nuestra Constitución señala que ‘La seguridad pública es una función a cargo
de la federación, las entidades federativas y los municipios, que comprende la
prevención de los delitos; la investigación y persecución para hacerla efectiva,
así como la sanción de las infracciones administrativas, en los términos de la
Ley’. Es con base a esta norma superior que le solicito gire instrucciones a los
titulares de las áreas correspondientes para que de inmediato se intervenga en
Veracruz, de tal manera que puede frenarse la ola delictiva que nos afecta”.
De la crisis financiera, también responsabiliza a Javier Duarte. Sus
actuaciones no sólo son torpes; son dolosas y perversas.
“Veracruz —agrega el ex “presunto” gobernador electo— vive también una
emergencia en materia financiera, derivada de la grave corrupción de quienes han
tenido a su cargo el Gobierno del Estado. Miles de millones de pesos han sido
desviados de acuerdo a datos oficiales de la Auditoría Superior de la
Federación.
“Esta crisis tiende a agudizarse y amenaza con paralizar al Estado. No hay
recursos ni para satisfacer necesidades urgentes que tienen que ver con la
atención a la salud de los veracruzanos.
“Las últimas decisiones tomadas por el Gobernador Javier Duarte de Ochoa, han
provocado que tres agencias calificadoras de clase mundial hayan bajado la
calificación crediticia de Veracruz y advertido el riesgo de incremento en las
tasas de interés de los créditos e incluso de vencimientos anticipados, lo que
nos llevaría a una crisis de consecuencias impredecibles.
“Mientras todo esto sucede la corrupción en el Gobierno del Estado continúa y
no hay autoridad que pueda frenarla, toda vez que cuenta con la complicidad del
grupo mayoritario en el Congreso del Estado.
“La Secretaría de Hacienda y Crédito Público tiene facultades para intervenir
y exigir que los fondos federales se apliquen debidamente, pero también para
revisar la situación financiera en coordinación con las autoridades locales.
“Por todo lo anterior, le solicito muy atentamente su intervención urgente
para que —con la colaboración de su Gobierno— pueda frenarse la crisis que
amenaza con poner en riesgo la estabilidad política y social del Estado de
Veracruz”.
Horas después, en Veracruz, decía Yunes Linares a la estación radiofónica XEU
que hay responsabilidad del sistema, del PRI, del presidente Enrique Peña Nieto
en el actuar impune de Javier Duarte:
Responsabilidad “moral porque Javier Duarte salió del mismo partido que el
Presidente de la República, es su compañero, es un una persona a la que durante
todo este tiempo ha protegido, ha cobijado y hoy deben responderle a los
veracruzanos por lo que Duarte hizo”.
Son 56 denuncias en la PGR —señala— contra el gobierno de Veracruz por parte
de la Auditoría Superior de la Federación por manejo irregular de recursos de
origen federal.
Sabe Yunes Linares que la complicidad de “Culín”, el fiscal de Veracruz Luis
Ángel Bravo Contreras, que no es autónomo, que es un empleado del gobernador.
“He pedido —advierte— que la próxima Legislatura revise la permanencia del
fiscal no solo por encubrir la corrupción sino por el drama humanitario que se
vive en Veracruz con el tema de las desaparecidos y fosas clandestinas, donde ha
quedado más que manifestado que el Gobierno del Estado no ha querido investigar
sino ocultar los hechos sepultando los cadáveres en cualquier lugar”.
De la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que declaró
violatorias de la Constitución el blindaje anticorrupción —leyes, fiscal y
sala—, dice Yunes azul:
“A pesar de saberlo Duarte, envió las iniciativas y el grupo de diputados
serviles que tiene la Cámara de Diputados encabezados por Juan Nicolás Callejas,
de quien he dicho que es una rémora, aprobaron las reformas a sabiendas de que
podían ser combatidas”.
Sin el blindaje de sus lacayos en la fiscalía y la sala anticorrupción,
asegura que se impedirá que Javier Duarte construya su blindaje anticorrupción.
“Es urgente que el Presidente responda —insta—. No puede el Presidente dejar
de ver lo que está sucediendo en Veracruz, porque es una auténtica tragedia, una
emergencia social, en empleo, de finanzas públicas, un problema muy grave’ ”.
Todo un compendio de ilegalidad. Javier Duarte y su aparato policíaco al
servicio de la delincuencia que llena de sangre Veracruz, y el saqueo a las
arcas públicas que han provocado la debacle financiera del gobierno estatal.
Delinquen los malos y los cubre don Javier.
Archivo muerto
Insólito: encañonado él, su familia y su equipo táctico. Miguel Ángel Yunes
Linares vuelve a sentir la desproporción de un loco con poder, Javier Duarte,
cuya policía lo rodea en un retén, este lunes 5, alrededor de las 10 de la
noche, en el puente de la Central de Abastos, en Xalapa. Viajaba Yunes azul y su
gente en seis camionetas Suburban. Les marcan el alto y se detienen. Son
rodeados por elementos policíacos. Los encañonan, todos apuntando hacia los
vehículos. Aduce la policía que hubo una voz que alertó que sus ocupantes
portaban armas. Obligados a descender de los autos, al primero que observan es
al gobernador electo. Al verlo, los policías reportan el hecho y piden
instrucciones. Los dejan ir. ¿Y si a alguien se le hubiera ido un tiro? ¿Y si
los hubieran rociado de bala? Juega con fuego Javier Duarte, su mente en otra
dimensión, extraviado en su evidente frustración y atrapado en el pánico que le
provoca saber que será enjuiciado por el saqueo a las arcas públicas. Insólito
el episodio, no se sabe que a un gobernador electo de Veracruz le haya ocurrido
algo similar. Lo relata el portal Al Calor Político… Palo a Javier Duarte, su
pandilla y al Congreso lacayo y servil. Resuelve la Suprema Corte de Justicia de
la Nación que su operativo pro-impunidad, disfrazado de leyes, fiscalía y sala
anticorrupción son violatorias de la ley. Son ilegales. Argumenta la SCJN que el
Congreso de Veracruz se excedió en sus atribuciones aprobando leyes locales sin
que hubieran sido promulgadas las leyes federales anticorrupción. Les da palo y
las deja sin efecto. Rompe así el blindaje de impunidad con el que Javier Duarte
pretendía colocar en la Fiscalía y en la Sala Anticorrupción del Poder Judicial
de Veracruz a serviles incondicionales para evitar que la ley lo alcance. Doble
descontón: primero la SCJN echa por tierra las leyes para usar recursos del 3
por ciento a la nómina para saldar adeudos con acreedores —que resultaron ser
empresas de la runfla duartista—, dándole la razón al alcalde de Boca del Río,
Miguel Ángel Yunes Márquez, que promovió el recurso, y ahora el descalabro con
las leyes anticorrupción. Sigue el recurso contra la basificación de la pandilla
de Javier Duarte, los “aviadores”, los entenados del desgobernador, la escoria
de su gobierno que con base laboral pretende seguir para reventar al yunismo
azul… ¿Puede Juan Carrera Molina ser director del DIF de Coatzacoalcos? Suena su
nombre para relevar a Lezek Lira, encargado de despacho tras la salida de su
gurú político, Jesús Moreno Delgado, a quien se sacudió el alcalde Joaquín
Caballero remitiéndolo a promover el voto priista en el distrito 30, donde el
descalabro del candidato a gobernador, Héctor Yunes Landa fue de antología.
¿Puede Juan Carrera asumir la dirección del DIF cuando semanas atrás dejó la
Dirección de Desarrollo Urbano en la Secretaría de Obras Públicas por desacato a
una orden de un juez federal? No lee Joaquín Caballero el alcance de su
decisión. Equivale a burlarse del Poder Judicial Federal, así éste no haya
emitido inhabilitación para volver a ocupar cargo público. Es cuestión de ética
política. Es cuestión de sensatez. ¿O es el pago de una factura histórica,
alguna denuncia en los días en que Caballero era director de Desarrollo Urbano
de Coatzacoalcos, en los días de Marcelo Montiel en su primera alcaldía? ¿Será
eso?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
JAVIER DUARTE: DEJAR QUE LA VIOLENCIA AVANCE
* Falsea cifras “Culín”: Fuentes * Fiscalía, responsable de 192
inhumaciones ilegales * 300 cuerpos en narcofosas en San Julián * “Descontrol
absoluto en el estado”: Miyuli * Líder de abogados, ejecutado * Líder de la CTM,
amenazado * Saúl Wade supervisa obras * El tesorero, el títerealcalde, el cuñado
contratista * Marichuy incurre en desacato * Policías tatuados.
5 de septiembre de 2016
Con dolo, deja Javier Duarte que la violencia avance, que el baño de sangre
siga, sin control los cárteles, falseando la estadística del delito el fiscal
“Culín, llevando al caos a Veracruz. Nada es casual. Así lo planeó el que se va.
Con mala fe, deja el gobernador que la inseguridad crezca, rebasado el
aparato policíaco, atado de manos, que hablen las balas y reine el terror.
Veracruz es rojo, no por rojo-PRI sino rojo sangre, herencia fidelista,
herencia duartista. Y un cementerio clandestino monumental con narcofosas a lo
largo y ancho de su geografía, panteón del narco, el camposanto ilegal del que
habló el cura Solalinde.
Palo Verde, en Xalapa, es otro punto de ilegalidad. Ahí sepultó la Fiscalía
—antes Procuraduría— 192 cuerpos sin vida, transgrediendo procedimientos para
inhumar y violando protocolos de identificación.
“Es el Tetelcingo veracruzano”, acusa Lucía de los Ángeles García Henao,
coordinadora del Colectivo Solecito Veracruzano. Alude al escándalo de los
cuerpos sepultados por la policía del estado de Morelos.
Pararon ahí, en Palo Verde, 192 personas. No se les identificó. No se aplicó
el rigor científico al procedimiento para inhumarlas. Todo de 2011 a la fecha,
en el sexenio duartista.
Ubican los organismos no gubernamentales (ONG’s) 75 fosas en la zona aledaña
al puerto de Veracruz. Hay por lo menos 300 cadáveres. Han confirmado 28 cuerpos
en San Julián y la búsqueda sigue.
Es un gobierno de muerte el de Javier Duarte. Si no es la ejecución es la
inhumación clandestina, unas veces a cargo de los narcos, otras a manos de su
Fiscalía.
Se agudiza el secuestro cuando Javier Duarte presume haber invertido una
millonada en la fuerza antisecuestro, con su “mantarraya” para identificar el
teléfono del plagiado y los de los plagiarios que se hallen en su perímetro, el
armamento, el equipo de radiocomunicación, el adiestramiento.
Se multiplican las ejecuciones de un buen número de secuestrados por los que
se pagó un rescate o por el que los familiares no lograron reunir los que les
exigían.
Un punto es el sur. Y un nombre es el de Ignacio Vizuet Ortega, presidente
del Colegio de Abogados de Coatzacoalcos, ultimado cuatro días después de ser
plagiado.
Suma su nombre a la estadística de muerte, explosivo su caso cuando la
madrugada del domingo 4, a eso de las 2 de la mañana, hallan su cuerpo.
Y a la debacle moral se agrega la mentira oficial.
Rebasa la inseguridad al aparato policíaco y el gobernador está de plácemes.
Hereda un caos violento, crecido el narco, rebasado el aparato policíaco y el
aparato judicial.
Alerta el diputado local Carlos Fuentes Urrutia que las cifras oficiales que
aporta el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras al Sistema Nacional de Seguridad
Pública, no corresponden a la realidad de Veracruz.
Ya antes lo habían expuesto el Observatorio Ciudadano de Coatzacoalcos, el
grupo de familiares de desaparecidos, los organismos no gubernamentales que han
hallado más fosas clandestinas y en ellas restos de víctimas, que lo que la
Fiscalía de “Culín” Bravo en lo que lleva al frente del aparato judicial.
Los números de fuentes Urrutia son consistentes:
Secuestro: en enero 10, febrero 9, marzo 12, abril 10, mayo 9, junio 12,
julio 12. Son 74 en lo que va de 2016.
Homicidios: enero 111, febrero 98, marzo 101, abril 92, mayo 116, junio 130,
julio 199. Total 847.
Refiere el periódico Notiver:
“Fuentes Urrutia señaló que en el mes de julio se alcanzó un máximo histórico
de 132 averiguaciones por 168 asesinatos y que en medio de ese manejo de cifras
Veracruz no fue considerado para reforzar la seguridad.
“Por lo que resulta sorprendente que Veracruz no aparezca entre las lista de
entidades donde se reforzará y cambiará la seguridad debido a la alza de
homicidios en sus municipios.
“Y en los primero siete meses del año se han acumulado 537 averiguaciones por
este mismo delito, lo que significa la cifra más alta para ese periodo de los
últimos cuatro años en lo que va del gobierno duartista.
“Mientras que el total de víctimas de homicidio asciende a 643, que
representa un incremento de 120 por ciento en el número de personas asesinadas
en comparación con 2015 en donde el registro era de 292, de acuerdo al balance
del SESNSP”.
Nada es casual, acusa el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares. Se
trata de un acto de indolencia perversa del gordobés, una bomba de tiempo que
habrá de estallar en el nuevo gobierno.
Dice Yunes que el conflicto de violencia debe plantearse al presidente
Enrique Peña Nieto y que intervenga el gobierno federal.
“Es mi obligación decirle a los veracruzanos —señala— que estamos viviendo un
momento de emergencia que el gobierno actual deja correr porque quiere entregar
a Veracruz en las peores condiciones; quiere que esta emergencia se profundice
aún más y le apuesta que le vaya mal al nuevo gobierno”.
Resume:
“Balaceras y secuestros, luchas en la calle por el control de la ciudades,
enfrentamiento entre cárteles, crecimiento del homicidios y secuestros:
descontrol absoluto en el Estado; hay pánico entre la población”.
Ve venir una crisis de seguridad. Veracruz perdió la vela, el timón, el remo,
todo. La tripulación huye y el capitán enloqueció.
Instará al Presidente de la República intervenga de manera urgente en
Veracruz enviando elementos de cualquier corporación federal a hacerse cargo de
las tareas de seguridad, que no pueden seguir en manos de Duarte.
Luego expresó su solidaridad a las familias de las víctimas de desaparecidos.
“Es un mensaje de afecto y de comprensión a miles de familias veracruzanas en un
tema que lastima. En mi gobierno esta situación no se producirá, no ocultaremos
la realidad y evitaremos que esa realidad se presente”.
Nada casual, la violencia es parte del desastre duartista, allegado a los
cárteles que impunes convirtieron a Veracruz en su feudo.
Levantados, ejecutados, son la realidad del desgobierno encabezado por Javier
Duarte, que ante la perdida de poder y su inminente conflicto y segura prisión,
deja que la violencia avance en el norte, centro y sur de Veracruz.
Uno más en Coatzacoalcos. Es Ignacio Vizuet Ortega. Se lo llevaron el 30 de
agosto y su cuerpo apareció sin vida, asfixiado, en la zona universitaria, en un
predio baldío de la colonia Almendros.
No era Vizuet un abogado cualquiera. Presidía el Colegio de Abogados de
Coatzacoalcos y gozaba de fama —capaz, hábil, sagaz, efectivo—, de amigos y
enemigos, con casos que cimbraron al gremio.
Uno de ellos fue al defensa de los implicados en el crimen del ex subdirector
de Mantenimiento de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de
Coatzacoalcos, José Férez Kuri, abatido en el estacionamiento de Plaza Patio, el
11 de noviembre de 2014.
Defendía y acusaba Vizuet a los imputados. Decía que sus defendidos fueron
torturados por los elementos de la policía Ministerial que los detuvieron. Y
algo peor: la esposa de uno de ellos fue violada para que el marido se
incriminara.
La noche del 30 de agosto salía de su despacho. Un comando lo interceptó y no
se volvió a saber de él. Se filtró que había negociación para el pago de un
rescate, algo así como un millón y medio de pesos y que no interviniera la
autoridad.
Cuatro días después, la madrugada del domingo 4, su cuerpo fue hallado en un
predio baldío. Tenía una bolsa en la cabeza con la que fue asfixiado.
Horas después, una narcomanta alarmó al priismo de Coatzacoalcos y al círculo
político en general.
Frente al periódico Notisur, propiedad de los ex alcaldes Marcelo Montiel y
Marcos Theurel, en el edificio de una hielería fue colgada una manta con un
mensaje directo contra el líder de la CTM regional, Carlos Manuel Vasconcelos
Guevara, atribuyéndole una relación con Los Zetas: pago de cuotas para no ser
molestados en el manejo de obreros que participaron en la construcción de la
planta Etileno Siglo XXI. Vasconcelos es diputado local electo.
En el mismo narcomensaje de la organización Cártel Jalisco Nueva Generación
se alude por segunda vez a la familia Chagra. El primer aviso fue en el mensaje
hallado en el cuerpo del empresario Luis Lazcano, también levantado y asesinado
una semana antes.
Es el caos orquestado por Javier Duarte, dejando manos libres a la
delincuencia, rebasada su policía, activadas las minas en el camino del nuevo
gobierno.
Con dolo, Javier Duarte quiere a Veracruz teñido de rojo sangre.
Archivo muerto
Otra de l’enfant terrible, alias Saúl Wade. Placea, supervisa obras,
protagoniza, se exhibe y exhibe a Títereweng, el alcalde virtual de Minatitlán,
que más bien parece su mascota en día de paseo. Usa las redes sociales el
vástago de Jorge Wade González, vetusto líder de la Sección 10 de Minatitlán,
por la que han corrido ríos de corrupción desde el quinismo hasta el día de hoy.
Se muestra Saúl, el de los 117 millones de pesos de recursos federales que no
aplicó y que con una simulación engañó a la Auditoría Superior de la Federación,
según documento suscrito por el ex director de Obras Públicas Municipales, José
Luis Benítez Parga. Se placea Saúl Wade en su campaña anticipada y ahí trae, a
cierta distancia al pseudoalcalde Héctor Cheng Barragán, y a su cuadra de
regidores afines. ¿Cuándo y en qué municipio se había visto semejante
desproporción? Un tesorero supervisando obras, el alcalde de comparsa, los
regidores de acólitos y la desfachatez corriendo en Facebook. Esa es una. Otra
será el escándalo que viene una vez que el robo de los 117 millones de pesos de
origen federal detone en la prensa nacional, donde ya llegó el legajo de
documentos. Una más: la empresa Nuevo Siglo Arquitectos, cuyo apoderado legal es
su cuñado José Jamie Silva Barraza, inscrita en el padrón de contratistas de
Atlixco, Puebla, cachando chamba en Minatitlán. Y otra más: un asunto sexual…
Necia entre necias, María de Jesús Ríos Blanco prefiere incurrir en desacato que
cumplir con la orden de un juez federal. Se trata del caso Inés Valladares, ex
maestra del Instituto Margarita Oliva Lara, despedida injustamente, sin
liquidación, violando sus derechos laborales. En dos ocasiones ha emitido la
titular de la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje número 16, en
Coatzacoalcos, sendos laudos a favor del colegio demandado y sus propietarias,
Helen Arens, Margarita Ortiz y Alicia Mena Brito, absolviéndolas del pago por
reconocimiento de 7 años de antigüedad y estableciendo una liquidación de solo 5
mil pesos. Dos veces el Poder Judicial de la Federación ha emitido amparos a
favor de la maestra Inés Valladares y María de Jesús Ríos persiste en su afán de
favorecer a las demandadas. ¿Por qué será? ¿Qué bisnes se andan reventando? El
desacato se paga con cárcel y destitución del cargo público. Un apunte: Marichuy
Ríos es la misma a quien los amigos de lo ajeno le allanaron la Junta de
Conciliación, el 12 de abril por la madrugada, robaron expedientes, equipo de
cómputo. O sea, no fueron por nada de valor, sólo se llevaron un caso laboral. Y
Marichuy sigue campante y sin estrés… Así que la moda es tatuarse. Y a la moda
está la policía veracruzana y algunos cuerpos de seguridad privada, exhibiendo
sus elementos imágenes en la piel. Peor aún porque algunos de los tatuajes
presentan una extraña similitud con los que se observan en integrantes de la
banda delictiva centroamericana Mara Salvatrucha. Y sería irrelevante de no ser
porque en la convocatoria pública a los aspirantes a ingresar a la corporación
estatal, emitida por la Secretaría de Seguridad de Veracruz, se establece
categóricamente que no calificarán para una plaza quienes presenten tatuajes en
la piel. El mismo lineamiento, supuestamente opera para el Instituto de la
Policía Auxiliar y Protección Patrimonial (IPAX), así como en empresas de
seguridad privada, pero de que hay elementos tatuados, los hay. ¿O son maras
habilitados como policías?…
INFORME ROJO
Mussio Cárdenas Arellano
VERACRUZ, FOCO ROJO EN EL MAR DE VIOLENCIA
* Javier Duarte: el afán de negar * Foco rojo en todo * Derechos humanos,
crímenes de periodistas, desapariciones * “Culín” no convence * Del secuestro de
Ricardo Ruiz al del niño Christian * Planta el gobernador a la prensa * Ricardo
Orozco: premio al fracaso * Y lo pusieron donde hay.
1 de septiembre de 2016
A ciegas, Javier Duarte gobierna como nadie: evasivo, esquivando la realidad,
desdeñando que Veracruz sea un foco rojo en seguridad. Y lo es.
Crece el secuestro, la desaparición forzada, trata de mujeres, tráfico de
migrantes, el asedio y muerte de periodistas.
Lo avasalla el robo en carreteras, el asalto a viviendas, el atraco en las
calles, los crímenes de niños, la represión a quien ejerce su derecho a la
protesta.
Mueren cada día más mujeres, maltratadas en casa, brutalmente golpeadas,
víctimas del odio de sus parejas. O mueren violentamente y sus restos quedan
esparcidos a orilla de carretera, en predios baldíos, con el mensaje clavado en
la piel.
Cogobierna Javier Duarte con el crimen organizado, compartiendo el poder, su
policía al servicio del narco, levantando buenos y malos, inocentes y pérfidos,
entregando las víctimas a quienes los han de desaparecer.
Harta, la sociedad toma las calles, marcha y se queja, alza la voz en un solo
reclamo. Marcha por igual el empresario y el comerciante, el profesionista y el
industrial, rehenes de la cuota y la extorsión. Marcha los colonos, los
estudiantes, las iglesias, los del área rural y urbana, con su reclamo de paz.
Y pese al desastre que envuelve a su gobierno, dice Javier Duarte que no ve
focos rojos, que Veracruz no está en ese nivel.
Daltónico, no ve el rojo que alerta en las diversas formas de delincuencia y
prefiere ignorar el gordobés que Veracruz es un caos.
Foco rojo en violencia contra periodistas.
Foco rojo en crímenes de niños.
Foco rojo en desapariciones forzadas.
Foco rojo en robo en carreteras.
Foco rojo en feminicidios.
Foco rojo político, que llevó al PRI a su primera derrota en la contienda por
la gubernatura en más de 80 años.
Nada ve podrido Javier Duarte mientras su Veracruz Próspero se proyecta como
la entidad en que se conculcan las libertades, se reprimen las voces críticas,
se vulneran las garantías de los ciudadanos, sin control la delincuencia,
sometido el aparato de poder por el crimen organizado.
Lo destaza la estadística, el análisis, el recuento de los daños, avasallado
por los muertos y su sangre, la represión como política de estado.
Una voz lo retrata. Es la de Sara Irene Guerra, coordinadora ejecutiva
nacional del Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos
Humanos y Periodistas.
Le dice a El Universal desde el 4 de agosto de 2015, que las estadísticas
internas colocan a Veracruz como un “foco rojo” para el ejercicio de la libertad
de expresión, que el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril
(colaborador de Proceso), en el DF, despertó la preocupación de periodistas de
dicho estado que han sido trasladados a la Ciudad de México como medida de
seguridad.
“Nosotros —agrega— sí estamos viendo esos ‘focos rojos’ de entidades que
tiene un mayor número de casos para trabajar en acciones y medidas de
prevención. Por mayor número de casos son Guerrero, Veracruz , Estado de México,
y Chiapas”.
Sumaba en ese entonces la Secretaría de Gobernación federal 20 solicitudes de
periodistas para acogerse el mecanismo de protección federal, más los que son
canalizados a instancias de protección locales.
Luego una frase demoledora:
“Hay cinco personas que fallecieron (en el caso Rubén Espinosa), algo
terrible, pero como señaló el procurador del DF, hay muchas líneas de
investigación porque no murió solamente un periodista. Yo sí creo que el mismo
gobernador de Veracruz tiene que estar alertado de lo que lo pasó”.
Otro medio, Formato 7, en Xalapa, dice:
“El estado de Veracruz se ha convertido en un ‘foco rojo’ por las
interminables detenciones y desapariciones, tanto por grupos al margen de la ley
como del Gobierno en sus diferentes niveles; en lo que va del año, se
contabilizan más de 50 personas sustraídas sin rastro en regiones como Poza
Rica, Coatzacoalcos, Tierra Blanca y la zona Córdoba-Orizaba.
Y expresa que las organizaciones que documentan la desaparición de personas,
“acusaron que los gobiernos en diversas partes de la República, mantienen la
práctica de la represión para eliminar toda crítica y protesta.
“Vivimos en un país donde no tenemos derecho de expresarnos, porque si no le
conviene al estado o gobierno, nos asesinan o toman presos”, aseguró Guadalupe
Ibáñez González, presidenta del Comité Municipal del Frente Popular
Revolucionario (FPR), al tiempo de exigir un alto a la “represión”.
De la inseguridad en carreteras, acusa El Sol de Córdoba:
“ ‘El incremento de hasta un 300 por ciento en robos, con respecto al año
pasado, coloca a Veracruz en un punto rojo dentro del corredor más peligroso
para el sector transportista a nivel nacional, que va del municipio de Chalco a
Tabasco’ reconocieron integrantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de
Carga (Canacar), quienes lamentaron —incluso— que actualmente ya se llega al
asesinato de conductores.
“Francisco Arriola Trimer, presidente de Canacar en la zona Córdoba-Orizaba,
reconoció que existe un estudio reciente por parte de la organización para
determinar el número de incidencias y daños por robo, que aseguraron no tienen
límite y se dirigen a cualquier tipo de carga, que en conjunto con el valor de
las unidades convierte al objetivo en algo sumamente valioso.
“En el comparativo que realizaron los empresarios transportistas confiaron
que existe un aumento del 300 por ciento, es decir, que son situaciones que
afectan al sector; lamentando que existan estados del norte como Reynosa,
Monterrey, Sinaloa o Guerrero donde se habla de alta presencia de delincuencia
organizada, pero es donde menor cantidad de robos sufren”.
De los feminicidios, refiere Al Calor Político, en Xalapa:
“En Veracruz el incremento de feminicidios y desapariciones han convertido a
la entidad en ‘foco rojo’ en violaciones a los derechos humanos de las mujeres,
a pesar de ello continúa sin lograrse la Alerta de Género y son escasos los
recursos asignados a combatir esta violencia ni la impunidad.
“ ‘En lo que va del año han desaparecido más de 107 mujeres y se han
registrado más de 47 feminicidios en territorio veracruzano’, estimó María López
de la Rica, coordinadora de la Fundación Kalli Luz Marina.
“Lamentó que a pesar de ello, el Estado no presione la activación de la
Alerta de Género y ante la impunidad que existe las mujeres queden expuestas a
seguir siendo víctimas de cualquier tipo de violencia en su contra.
“ ‘El estado es foco rojo en la violación a los derechos humanos de las
mujeres, pero las mujeres de la sierra son de las más vulnerables, indefensas,
sin tener a dónde acudir’, expresó, al recriminar que la impunidad sea un
obstáculo más para frenar la violencia de género”.
El Buen Tono, de José Abella, de Córdoba, señala:
“En Veracruz diariamente se activa la alerta Amber hasta cinco veces por
reporte de menores de edad desaparecidos, aunque hay mayor incidencia en
municipios turísticos, el resto de las demarcaciones no quedan exentas.
“Uno de los principales medios a nivel mundial para lograr una sustracción de
infantes es a través de las redes sociales, principalmente por el uso desmedido
y sin vigilancia de los padres.
“De acuerdo con el delegado estatal de la Fundación Nacional de Niños Robados
y Desaparecidos, Víctor Arturo Gutiérrez Romero, aunque no existe una
estadística que permita cuantificar el problema de las sustracciones de menores
de edad en la entidad, ya que sólo se conocen los casos cuando se solicita
intervención de la Fundación, Veracruz se mantiene dentro de los primeros cinco
lugares como ‘foco rojo’ a nivel nacional.
“Las zonas turísticas como Veracruz Puerto, Boca del Río y Coatzacoalcos, se
reconocen como municipios de mayor incidencia y riesgo de desaparición de
infantes, por el arribo masivo de turistas, aunque la zona de Córdoba-Orizaba no
está exenta”.
Políticamente, Veracruz fue y es “foco rojo” para el PRI. Se perdió la
gubernatura en la elección del 5 de junio frente a la coalición PAN-PRD,
convertido Javier Duarte en el mayor lastre, saboteando el proceso interno,
hilvanando denuncias por saqueo e impunidad, sumergido en un mar de violencia y
sangre.
Perderán los priistas, también, las alcaldías a disputarse en 2017 por el
efecto Duarte, el rechazo de una sociedad agraviada por el PRI y sus lacras que
se han robado tesorerías enteras, el cofre y el baúl, el dinero de las obras, de
los medicamentos, de la educación, de la seguridad. La felpa que viene en las
municipales será la secuela de lo que la pandilla duartista le hizo a Veracruz.
Y aún así dice Javier Duarte que Veracruz no es foco rojo.
Archivo muerto
No da una “Culín”. Posa la foto con Ricardo Ruiz Malpica y su chofer,
liberados tras su secuestro y le llueve piña al fiscal de Veracruz. Le replican
a Luis Ángel Bravo que sea oportunista y protagonista. Le dicen que el rescate
no fue de sus equipos tácticos sino de un grupo colombiano contratado por la
familia. “Culín” refuta y dice que lo de los colombianos es cuento y que el
rescate lo realizó la fuerza antisecuestro. Y concediéndole la razón, ¿qué tenía
que aparecer en la fotografía con Ricardo Ruiz y su chofer? Diría Colosio:
“Culín” no tiene remedio. En Coatzacoalcos, regresa con vida el niño Christian,
raptado cuando se dirigía a su escuela, el Colegio John Spark, la mañana del
martes 30. No lo rescató nadie. Pagaron por su vida sus padres y les fue
devuelto. ¿Y la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS)? Ah sí,
simulando que trabaja e incrementando los casos de secuestro, como lo demuestra
la estadística… Tres horas de espera y al final Javier Duarte evade. Deja a la
prensa de Coatzacoalcos con las ganas de cuestionarlo, de inquirir sobre su
embrollo legal, el enriquecimiento del que se le acusa, el vodevil de los
prestanombres y sus mansiones en Woodlands, el secuestro y el homicidio que
tienen a Veracruz en la cúspide de la violencia. Acude tarde el gobernador a la
Sesión la Tercera Zona Naval, programada a las 11 de la mañana de este miércoles
31. Mitigaban el malestar de reporteros con agua y refresco, palabras de
disculpa que aseguraban que ya estaba cerca, ya casi, de un momento arribaría el
desgobernador. Llegó a las 3 horas, malhumorado, reacio a hablar. Y así se fue.
De la conferencia de prensa ni se acordó… Premio al fracaso. Ricardo Orozco Alor
funge ya como director de Transporte Público del régimen duartista. Viene de su
derrota en la elección del 5 de junio, cuando pretendía ser diputado local por
Minatitlán, con el voto de los programas sociales y las acciones de sus brigadas
estudiantiles, usados electoralmente los alumnos del Instituto Tecnológico
Superior de Coatzacoalcos (Itesco). Pese a que operó, arrancó votos, usó el
aparato de poder, Ricardo Orozco fue derrotado por Morena. Y ahora el premio. No
le dieron; lo pusieron donde hay, productiva la Dirección de Transporte Público
en la que corren los dineros chuecos, las dádivas, el entre de los
concesionarios de taxis y urbanos para trabajar sin que nadie los moleste. Es la
mina de oro de Ricardo Orozco y su padrino Flavino Ríos Alvarado, antes
detractor de Javier Duarte y ahora su servil secretario de Gobierno…
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