UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
PREPOTENTES E INCAPACES
28 de
noviembre
2016
Las
extremas reacciones sociales derivadas de la muerte de Fidel Castro Ruz son
el mejor ejemplo de la realidad de una humanidad “civilizada” incapaz de la
reflexión profunda y más dominada por los instintos que por la razón. No
importa cuanto haya de anhelos o buenas intenciones en prédicas o programas
públicos, una mirada al entorno nos muestra que todos estamos contra todos,
en una predominancia no solo del ojo por ojo, sino la bestialidad de la ley
del más fuerte. ¿Se ha percatado del grado de agresividad de quienes
circulan con una bicicleta o una motocicleta? Sobre todo los primeros se
meten en sentido contrario, se suben a las banquetas aun cuando sea una zona
donde caminan niños de primaria y si tan solo les fija la mirada –ya no digo
hacerles alguna observación verbal cuando están a punto de arrollar a un
anciano- todos debemos recibir señas obscenas, palabras altisonantes y a
veces hasta alguna agresión física.
Los
estudiosos de la academia, ocupan su tiempo en estudios, evaluaciones y toda
suerte de cuestionarios que les permitan entender como es que habiendo un
reglamento de tránsito que indica quien tiene prioridad de paso y
supuestamente algo de educación y sentido común -siempre que alguien trata
de salir de su garaje generalmente de reversa- coches circulando lejos de
permitir el paso, le avienta el auto, le recuerdan a su progenitora con el
claxon o simplemente insultan a algún acomedido que si entendió que la
ciudad es de todos y que no puede esperar a que anochezca para dejar su
casa. En este mismo caso, sobre todo si hay una camionetota tipo guarura
obstruyendo la visibilidad, se tienen datos que los insultos son mayores
hacia las mujeres, aunque se esté celebrado la no violencia contra las
féminas y que ellas son verdaderamente inclementes contra sus congéneres si
su calidad es de caminante, gritando “oiga fíjese, también de este lado
P----a" ¿Qué solo por ser peatón se exime a las personas de tener cuidado y
detenerse frente a un auto en movimiento?.
Pero el
expediente de la alta agresividad no se agota entre quienes circulan por
cualquier medio en la ciudad y se convierte en víctima de políticas erróneas
incluida la seguridad; si acaso la vida nos da para escuchar la radio o ver
las noticias en la “Tele” y sus correlativos de la red
veremos porqué la Real Academia optó por llamar barbarismos a palabrotas que
eran merecedoras de un lavado de boca con jabón cuando éramos infantes y no
puede faltar la estadística de muertos, riñas, agresiones por quítame estas
pajas lo mismo del que tiene poco –porque en el subconsciente envidia al que
tiene más- que del que tiene mucho porque en el mismo plano considera al
otro como inferior.
Se gastan
millones en campañas “educativas”, se mantiene una estructura pedagógica de
buen nivel, hasta hay casos de excepción en los cuales niños con niveles de
inteligencia extraordinaria obtienen medallas y reconocimientos
internacionales; pero lo que parece privar es la incapacidad. ¿Observó la
cara de una senadora, que en medio de un evento decidido por el cuerpo
colegiado al cual pertenece reclama al titular del ejecutivo cosas que no
vienen al caso? Hablando de cuerpos ¿serán las muchas cirugías a las cuales
se ha sometido esta hija de político el motivo por el cual perdió la
capacidad de escuchar una respuesta educada y coherente? Si Usted hubiera
sido el presidente ¿como controlaría su ánimo luego de tantas palabras
necias?.
Pero el
colmo de los colmos, fue la reacción del titular de SEDESOL, cuando una
legisladora le pidió claridad en su exposición –en el marco de una
responsabilidad de informar a la cual está obligado de conformidad con la
ley- no solo por tratarse de una dama, sino por el hecho de su poca
capacidad para cumplir y más aun para manejar un momento de rispidez. Pero
el colmo de los colmos fue cuando en un grupo de análisis hubo opiniones
masculinas –justo en el día de la no violencia contra las mujeres- que
trataron de exculparlo porque “andaba crudo”.
En el otro
extremo hay también otra diputada –muy querida por la raza y promovida por
el mundo del espectáculo, aunque no tan ducha para el manejo del proceso
legislativo- que piensa que hablar corriente, desbaratado y sin coherencia
es lo que la conecta con la gente. Y sí un número considerable de personas
solo entiende de ese tipo de expresiones pero ¿No se trata de elevar el
nivel para estar la altura de los que son más refinados? ¿Se justifica
odiar al otro porque es millonario? ¿Es este el pecado de Trump o lo es su
conducta irrespetuosa y su verborrea agresiva? Tan merece respeto el que
por su condición apenas logró rentar una bici, que aquel que maneja un coche
del año aunque si cualquiera de estos se equivoca hay miles de formas
civilizadas y legales de hacerle entrar en razón sin hacer uso de la
violencia.
Definitivamente el mundo está lleno de incapaces –no solo por minoría de
edad o locura- que para colmo se conducen de forma prepotente.
[1]
Blogs, paginas, twiter etc.
[2]
“Muévete vieja no tengo todo el día” le dijo un hombre de aprox. 40 años a
una mujer de 80 en el súper, para luego agregar y no me salgas con la excusa
de que eres de la tercera edad. “Avance tarada” fue la frase de uno de los
policías que en motocicleta adquirida con el presupuesto ciudadano de la
Romero de terreros, daban manazos en el coche de una mujer que esperaba su
turno para entrar al estacionamiento del centro comercial. “Apúrese
sargenta, ya nos anda de hambre” le dicen a su compañera de trabajo, los
varones policías privados que hacen del jardín de la institución que les ha
contratado su sitio de descanso y comida cada fin de semana.
_________________________________________________________________
Está
Usted cordialmente invitado al Diplomado “La sociedad civil: su papel en la
agenda nacional e internacional” a celebrase 1 y 2 de diciembre de las 9 a
las 18 horas, en el senado de la república, donde tengo el honor de
participar, el día jueves primero a las 5 de la tarde. Si tiene la intención
de asistir, por favor, para facilitar tu ingreso envíe su confirmación y su
nombre a la atención de Laura Ruiz Sánchez
lruizs@sre.gob.mx,
Me daría gusto saludarle en la Sala de Comparecencias del Senado de la
República, Planta Baja, Edificio Hemiciclo, Paseo de la Reforma No. 135 Col.
Tabacalera Del. Cuauhtémoc C.P. 06030, Ciudad de México.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
¿REVOLUCIÓN?
21 de noviembre 2016
Por más avances tecnológicos, industriales e incluso de conformación
genética, hay una serie de desarrollos que no dependen totalmente de la
voluntad humana. Esta voluntad se mueve a través del tiempo y parece tener
diferencias en el plano individual y en el colectivo, debiendo agregar
dinámicas que parecen ser independientes de lo volitivo. ¿Por qué algunos
desarrollos estratégicos no funcionan? ¿Cuáles son los factores que llevan
al agotamiento de ideologías, liturgias, modelos familiares y visiones
humanitarias? Muchas ramas de la ciencia lo explican, la historia es una
buena herramienta para comprender el paso de las monarquías a las repúblicas
y los diversos modelos democráticos; la economía nos permite no solo
entender lo que está ocurriendo, sus causas y consecuencias si no delinear
diversas posibilidades futuras; sin embargo nadie puede decir que es
poseedor de ideas infalibles o proyectos perfectos, así como también el
desarrollo de la individualidad arriba a la convicción de que humanamente ni
las profecías, ni los augurios, ni las premoniciones tienen el 100% de
posibilidad de cumplirse al pie de la letra.
Ayer 20 de noviembre, México cumplió 106 años del inicio de un movimiento,
popular anti-latifundista, anti-imperialista y anti-reeleccionista ¿Por qué
a tan corta distancia, los herederos de los beneficios de dicha revolución
reconocida como la más avanzada del siglo XX y madre de derechos sociales en
materia laboral y agraria hoy hacen todo lo posible para ignorarla? ¿Se
equivocaron los revolucionarios? Su equivocación fue ¿con relaciona a la
lucha o por el manejo de los beneficios logrados?
Hoy el país está dirigido por nietos de “próceres” -como Carranza, Villa,
Zapata, Madero- casi contrarios a lo que fueron tales héroes. Individuos
educados muy lejos de los factores que dieron lugar al movimiento que
todavía en los años de mi juventud se recordaba con júbilo aun cuando las
manifestaciones fuesen de corte obrero deportivas y un tanto cuanto
populistas; el agotamiento ¿se inició con la institucionalidad? o ¿entró a
su etapa terminal con lo democrático? Los afines optimistas que aun siguen
estacionados en esa retórica histórica, consideran que es necesario inyectar
energías a fin de recuperar la bondades y el cuerpo mismo de la revolución
mexicana y de hecho las de Latinoamérica; pero ¿Cómo lograr esto en un
proceso paralelo de agotamiento del capitalismo extremo? ¿Bastará con nuevos
liderazgos que sepan al dedillo los baluartes históricos de la revolución?
¿Será posible solo con audacia rescatar el poder adquisitivo de las personas
en un contexto de descrédito del nacionalismo, la soberanía, y el olvido de
los héroes y gestas que nos conformaron? ¿A dónde nos llevará la
coexistencia de la crisis estructural del capitalismo y el descrédito de las
llamadas izquierdas?
Los improvisados, los carroñeros de la revolución consideran, en una visión
inmediatista, que con solo mantenerse en el gobierno, la revolución sigue
viva[1], nada más alejado de la
realidad y peor aun, injusto y manipulador. Con eso en mente los
depredadores en los gobiernos, usan los impuestos de todos, para repartir
tinacos, despensas, becas desvinculadas del merecimiento académico. Para
seguir “triunfando”, le hacen el juego a poderes y monopolios financieros
que sin pudor administran sus fortunas mal habidas durante la etapa del
poder y después las negocian con los nuevos arribistas. Los malos herederos
de la revolución viajan y logran de industriales mundiales extractivistas,
recibir recursos para el cuidado del medio ambiente y de las personas que
luego usan en propaganda, privilegian la opinión de los de afuera denostando
lo nuestro, justifican gastos multimillonarios en programas con muy dudoso
resultado como es el combate a la delincuencia[2].
¿Pueden decirnos los muchos supuestos políticos de México hacia donde vamos?
¿Que planes tienen los “revolucionarios” –PRI y PRD fundamentalmente- y como
están trasformando los instrumentos de una revolución que se supone les
sustenta? Y a todos los demás les podemos preguntar ¿cuales son las
estrategias hacia un modelo económico que beneficie al pueblo a partir del
capitalismo imperante?
Perdido entre un fin de semana largo, propicio para el turismo y aderezado
con el consumismo compulsivo del “buen fin” el 20 de noviembre, apenas fue
celebrado en algunos municipios -de Chihuahua, Baja California, Michoacán,
Puebla e hidalgo- que tal vez por la influencia de algunos de sus pobladores
migrantes y ahora de regreso por la amenaza de la deportación, en vez de
bandas y contingentes escolares, tuvo los carros alegóricos y las jovencitas
emulando a las bastoneras porristas de la NFL. ¿A quien le emociona hoy el
20 de noviembre? ¿Puede propiciar nostalgia a familias enteras víctimas de
los embates de la crisis financiera mundial? Ignoro si alguna experiencia
individual, se puede transformar en colectiva y de beneficio ahora que
muchos “revolucionarios” –por llamar de alguna manera quienes por años
estaban estacionados en el discurso del 68, las bondades del socialismos y
lo milagros de la izquierda- viven de sus rentas o disfrutan de la herencia
de sus padres. Deseamos de verdad más creatividad, auténticos correlatos,
métodos idóneos y audacia nacionalista que nos lleve no a otra revolución
sino a una verdadera herencia de la que ya sufrimos.
[1]
Los auténticos revolucionarios no trabajan
para mantenerse eternamente en el poder, sino para transformar el poder.
[2]
El robo, el abuso de confianza, el vandalismo y el fraude están desatados y
sin atención porque no producen tanta notoriedad mediática.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
El
ROBO
14 de noviembre 2016
Con una importante influencia de las políticas editoriales de muchos medios
que han dado supremacía a delitos como el secuestro, la extorsión o el
homicidio, hay otro ilícito casi pasado por alto aun cuando es quizá el más
cercano al ciudadano, me refiero al robo. ¿Por qué el combate y la
prevención de este delito parecen no estar en los propósitos de las
autoridades vinculadas con la seguridad? Quién sufre más el robo ¿las
grandes empresas, las familias o los individuos?.
Apoderarse de los bienes ajenos, mediante engaño -en vía publica, por
teléfono etc.- abuso de la confianza otorgada –empleados de oficina,
domésticos- usando la fuerza -como ocurre diario a los automovilistas- es
grave no solo por el monto de lo robado o la violencia con que el atraco sea
cometido, sino porque se constituye en la base de otros delitos[1]
como sería el fraude, el comercio ilegal –de hidrocarburos, cosas obtenidas
ilegítimamente- la extorsión y lo que es más preocupante conductas que
vulneran el derecho de los niños a ser educados con una base sólida de
valores cívicos, éticos e incluso morales. Además de los beneficios
pecuniarios por la reproducción de videos que nos enseñan como una familia
entra a restaurantes propiciando que los ladrones de bolsas sean los niños
¿Quién ha hecho algo para detener esta tendencia? ¿Quién explica a los
policías municipales o de cercanía ciudadana que es su obligación detener y
presentar a quien se descubra robando aun cuando este sea o parezca menor de
edad? [2]
Para un estudiante que con dificultades y mediante “abonos mensuales” se ha
hecho de una computadora, el robo de esta es tan trágico, como el tan
publicitado enriquecimiento de un político encumbrado que dispuso de los
bienes del erario. ¿Robar se agrava por el monto? Si a una familia le rompen
puertas para luego sacar enseres, electrodomésticos o joyas que más que nada
tienen valor emotivo, las autoridades de entrada le invitan a “resignarse”
porque seguro no encontrarán ni al ladrón ni sus pertenencias ¿Qué no saben
las autoridades investigadoras los domicilios donde se comercializan
llantas, partes de auto, televisiones, pantallas, oro etc.? ¿Le ha tocado
encontrarse con un vendedor ambulante en los mercados que le ofrece como
“trapos de limpieza” gasas que fueron robadas de un hospital y que se usan
para procedimientos quirúrgicos? ¿Quién “regentea” a esa persona? ¿Cuántas
de las cosas que usted compra baratas –medicamentos, peines, discos,
maquillaje, ropa- en un puesto informal fueron robadas a algún ciudadano
trabajador, empresa en pequeño o institución pública, privada o incluso de
beneficencia?
Desde la simplicidad del decálogo mosaico[3],
hasta las complicadas normas que vienen a resultar en diarrea legislativa
por lo excesivas y poco prácticas en su aplicación, el robo no debería ser
tolerado y mucho menos considerarlo como “algo normal”, pues es mejor a la
alternativa de que te causen lesiones o te maten. ¿Por qué no podemos dejar
el coche sin llave o la bicicleta sin cadena como se hacía todavía en los
años 60 y se hace por ejemplo en Japón?
Si usted como futuro inversionista acude a un diplomado para hacerse experto
emprendedor, lo primero que le enseñan es que “sino pasa del 10%, lo que le
falta considérelo como merma”, y nada le dicen respecto del autor del robo
hormiga que un día hará un duplicado de la llave y sacará por la puerta
principal todos sus bienes. ¿Se imagina cuanto ganan las empresas
aseguradoras, y las de seguridad –cámaras, alarmas, personal, rejas, vidrios
irrompibles- ahora que el robo es “normal”? ¿Cuántos empleos se pierden por
la salida de empresas o cuando menos el cierre de estas debido a lo que les
han robado? ¿Qué políticas públicas se están aplicando para desincentivar
este delito?
Si apropiarse del patrimonio de otro es simple y llanamente robo, los
bancos, los prestamistas –casi siempre prendarios- los aboneros y todo aquel
que por la vía que sea lo deja en la chilla, no habría porque restarle
importancia a tal delito que a estos de cuello blanco no se les imputa.
Según la moda o las costumbres, hubo tiempos en que alguna liturgia
consideraba siete pecados capitales y entre ellos no estaba por cierto el
robo. Ni hablar son generadores de otras infracciones la soberbia, lujuria,
ira, avaricia, gula pereza o envidia, y ahora que es el planeta de los
obesos y en alguna geografía la pereza se premia con la caridad, a todo
aquel que esté en la tesitura de abortar, blasfemar, matar a un prójimo
mediante la eutanasia, evitar el adulterio al no casarse, zafarse del falso
testimonio o los perjurios con el manto de los derechos humanos, hay que
perseguirlos mientras dejamos en paz a los ladrones. Y otra vez Usted al
parecer puede robar impunemente, si lo hace sin escándalo y no le prueban
que es terrorista y evita violar a los dueños de lo ajeno o convertirlos en
mercancía, si son mujeres y niños. ¿Dónde aprendieron a robar los que además
de cobrar sueldos mensuales que en toda su vida no tendría el ciudadano
común, ni siquiera cumplen con su elemental obligación de servir al pueblo?
¿La falta de respeto a la ley la asimilaron en su infancia, en su juventud o
son aprendices adultos? El robo es pues el caldo de cultivo de muchas otras
cosas como lo es actuar en pandilla porque como decían los abuelos “tanto
peca el que mata la vaca como el que le ata la pata”. Veremos si acaso con
los miles de millones que tienen para garantizar nuestra seguridad empiezan
a frenar este cáncer que esta matando a la sociedad.
[1]
Con la finalidad de posicionar esta
situación, en el Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y
Legalidad (ONC) consultar: “Robo en México: ¿un delito cotidiano? Análisis
sobre sus tendencias y desafíos para visibilizar una gran variedad de
robos que aquejan a la sociedad”.
[2] Recién enfrentamos este
escenario con policías de la ciudad de Querétaro, que no presentaron a
miembros de una banda que todo el año se han introducido a un hospital para
robar cosas con las cuales se atiende a niños enfermos.
[3] Éxodo 20:15 y 17
___________________________________________
Ante el nulo interés de las autoridades de Querétaro, para continuar con la
atención de niños del bajío y otras entidades como se hizo de 1994, al 2013,
trasladamos los equipos y mobiliario que decenas de donantes pusieron al
servicio de esta obra, a un hospital de la ciudad de México en donde
seguiremos trabajando en favor de la causa de los niños quemados.
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