UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
REGALOS
26 de
diciembre 2016
Un regalo es algo
obsequiado de manera gratuita, por alguien que ama al destinatario. La
humanidad ha recibido el obsequio de la vida en un entorno relativamente
armonioso –salvo las rupturas que ha propiciado el propio ser humano- donde
sin esfuerzo alguno diariamente tiene luz de día, noche alumbrada por
estrellas y todo lo necesario para subsistir.
Con el regalo de la vida,
las personas recibimos aptitudes para amar, calificaciones diversas para
pensar: descubriendo, investigando y hasta creando toda suerte de inventos
supuestamente para alivianarnos nuestro diario existir. La posibilidad de
ser felices nos es regalada a todos y si bien hay disparidades, sobre todo
económicas con todas las consecuencias que ello implica, siempre existe la
libertad para buscar opciones que nos acerquen más a una vida de armonía.
¿Por qué entonces justo en una época que para buena parte de la raza humana
es la celebración de regalo divino de la redención, hay quien asesina de
manera terrorífica?.
En diversos momentos de
la historia se ha interpretado que la gran tribulación compendiada en el
Apocalipsis -escrito por el apóstol Juan en la isla de Patmos, con su
contexto profético de diversos libros del antiguo testamento- corresponde al
tiempo final según algún “iluminado”; sin embargo, ni la lepra, la peste o
el sida podemos asegurar que son el caballo amarillo de la muerte y sería
muy arriesgado interpretar que los actos terroristas y las guerras por el
dominio hegemónico de algunas regiones del planeta signifiquen que se está
cumpliendo ya la profética llegada del caballo bermejo de la guerra.
Aun recuerdo que justo en
esta época que rememoramos el regalo de salvación otorgado por Dios, al
nacer como hijo de una mujer virgen en condiciones de humildad y excelso
amor, todos los ejércitos de mundo, aun los no cristianos, estaban listos
para una tregua; hoy la lucha maligna parece haber logrado desacralizar este
evento recogido en la liturgia de muchas religiones del mundo sustituyéndolo
por una época de frenético consumismo, donde la esencia del regalo de Dios a
los hombres de fe, se ha sustituido por “el profit", el aumento porcentual
de las ventas, el baile desenfrenado, la comida excesiva y por supuesto el
abuso de las bebidas embriagantes.
La soberbia humana ha
crecido a grado tal que nos constituimos en jueces de Dios mismo. Los
cuestionamientos hechos son tan retadores como el del criminal que sin el
menor dejo de arrepentimiento ante la inminencia de la muerte, le decía “Si
eres Dios, bájate de la cruz y sálvanos a nosotros” En lugar de aceptar con
gozo el obsequio gratuito que nos ofrece con el simple requisito de
reconocer por fe, el poder de su sacrificio para pagar nuestras deudas,
ponemos al Dios de nuestros padres y nuestra infancia a “competir” con
dioses ajenos que mercadologicamente, aseguran no ser una religión pero en
cambio practican ritos de todo tipo[1],
compiten entre sectas y permiten el auto-sometimiento no a Dios sino a los
inventos humanos.
Mientras se multiplican
los ingenuos –mayoritariamente mujeres- seguidores de estas “no religiones”,
12 compradores de un mercado navideño en Berlín fueron muertos por
atropellamiento, un embajador ruso en Turquía es acribillado frente a los
medios, 110 pasajeros de una línea comercial son secuestrados y 400 policías
de Melbourne allanaron decenas de casas de ciudadanos en busca de
terroristas que ya no son reclutados por grupos específicos, pues les basta
con seguir en los medios masivos, las indicaciones de tácticas para
perpetrar sus misiones de odio.
El desafío global[2]
del terrorismo islámico, es explicado como algo que no va a ganar ni en
Australia, ni en Italia, ni en ningún otro lugar del planeta donde los
servicio de inteligencia y seguridad estén atentos a evitar y detener a
sospechosos y verdaderos criminales; pero son muy pocos los que se atreven
a comprender que todo es resultado del alejamiento de Dios, la negación de
su supremacía y el cuestionamiento de sus planes y poderes de amor y paz.
¿Te beneficia en algo un
“regalo” entregado solo por cumplir con la fecha y a lo mejor reciclado de
otros que alguien te dio antaño? ¿No sería más fácil aceptar el regalo
divino de nuestro Padre, que ante los contantes actos en contra de nosotros
mismos en vez de castigarnos justicieramente nos da la opción de ser salvos
de manera gratuita? Creer por fe que este es un regalo que implica salvación
y vida eterna en la presencia de nuestros Dios, no nos perjudica en nada
¿Porque entonces no lo aceptamos y sí nos llevamos la vida en cuestionarlo?
¿Son esos razonamientos de polémica la moderna rebelión y hasta burla al
remanente cada vez menor de creyentes una forma de sentirnos como si
fuéramos dioses?.
No se cuantos regalos
recibió Usted en esta Navidad, yo aprecio las llamadas de personas lejanas
geográficamente o en el tiempo, personas que me agradecieron por una serie
de cosas que ni siquiera recordaba haber realizado, congéneres que me han
dado la satisfacción de corroborar que tenemos esperanza en la medida que
aceptemos el mayor de los regalos, nacido en forma de bebé en Belén.
[1]
El budismo por ejemplo se ha convertido en el gran negocio del siglo XXI, no
solo por la gran oferta de escuelas de Yoga, sino por la de costosísimos
“campamentos” de meditación sitios para la dispersión de cenizas, el costo
de ritos mortuorios, la venta de libros, cuencos y toda suerte de obras
humanas que al estilo de los antiguos hebreos prometen la salvación y la
vida eterna, solo que luego de andar deambulando por el planeta y de que el
espíritu reencarne en otros ser vivo.
[2]Calificativo
del jefe de Gobierno australiano, Malcolm Turnbull, a propósito de
ataque en Berlín. Las autoridades de ese país, aseguran haber desbaratado 12
intentos de atentados en diversas ciudades de su territorio.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
CONFESAR
19 de diciembre 2016
Lo ocurrido a una mujer mexicana, que tiene en su haber un reconocimiento
olímpico, rasgos patrióticos de personalidad -no solo para México sino para
con su tierra natal, al apoyar a su paisana de Sonora- y además un cargo
público -del cual no hace ostentación al conducirse sin guardaespaldas, ni
toda la parafernalia que a los modernos gobernantes distingue- obliga a
analizar las reacciones, tanto la de la víctima como de quienes aun sin
confesarlo abiertamente se sienten culpables por dicha tragedia.
En el ámbito de los hechos es imposible postergar una realidad alimentada en
cierta forma por ausencia de políticas públicas efectivas para garantizar la
paz y la seguridad de las personas. Hoy fue una mujer atleta que conduce
motocicleta, pero ¿cuantos ciudadanos han fallecido por incidentes de
tráfico en el área metropolitana? ¿No es verdad que por el solo hecho de
conducir se convierte en blanco de insultos, agresiones incluso físicas y
hasta balazos de parte de oteros automovilistas, peatones, ciclistas y
motociclistas?
En su primera aparición en medios, la sonorense lloró y dijo tener miedo
además de exigir reparación y por ende castigo. ¿Cuántas cosas no han sido
confesadas, por la víctima y sus victimarios de las redes sociales? La
confesión[1] -que tiempos hubo
en el ámbito jurídico fue considerada como la reina de las pruebas- es vista
tanto por religiosos como por psicólogos como un ejercicio emotivo de la
mano del arrepentimiento, cuya mayor eficacia es para quien lleva la carga
del secreto bien sea este relacionando de forma directa con lo dicho o
porque tal hecho desató cosas que por asociación se vuelcan al exterior.
Confesar de verdad implica un alivio y muchas veces ante la imposibilidad de
perdonarse a sí mismo, hace falta que otro –juez o cura- imponga una sanción
o penitencia. ¿Cuantas culpas carga una sociedad que se pronuncia de manera
febril aunque poco ordenada en casos como estos? ¿Qué tan efectivos son los
señalamientos en las redes sociales para que autoridades –también con
culpas- pongan realmente remedio? De inmediato leímos de nuevas iniciativas,
incluso académicas, para la defensa de las mujeres, anuncio de fondos para
la implementación de tales ideas y hasta publicación de consultas que a lo
largo del año se han hecho y que al parecer no han sido efectivas según nos
mostró una mujer violentada que lleva en su cara varias placas quirúrgicas
implantadas para evitar la pérdida del ojo. ¿En cuanto contribuyen los
declaradores de oficio que sin verdadera sustancia informan verdades a
medias –o sea mentiras- solo para cubrir la nota y se excusan mofándose en
secciones de chistoretes como fuera de lugar y otros títulos de comedia? No
es el tiempo el que nos hace olvidar lo sustancial de lo que lastima,
tampoco es una reparación efectiva las elucubraciones de detalles[2]
y cosas que por no venir al caso, obstaculizan la solución del problema, la
reparación verdadera viene cuando las cosas cambian, es decir cuando los que
conducen –coche y otro vehículo- lo hacen con respeto, sentido común y
conocimiento de los reglamentos.
¿De que sirven las leyes, si los primeramente obligados a cumplirlas, le
juegan al tiempo y al olvido? ¿Porque las denuncias de hechos se acumulan en
las mesas investigadoras sin que ocurra nada cuando se trata de robo[3]?
¿Cómo se puede hablar de estado de derecho, cuando las obligaciones más
simples de un gobernante como son el escuchar y servir a sus gobernados no
ocurre? Tanto los terapeutas como los líderes espirituales –curas, pastores,
diáconos, guías etc.- aseguran que la rectificación debe iniciarse desde
dentro de uno mismo. El alcoholismo cesa cuando el afectado deja de tomar,
igual que el impuntual corregirá muchas cosas en su vida cuando respete los
tiempos de otros y de sí mismo. Por supuesto no se trata de castigos como
rezos y otras disciplinas draconianas y menos aún lo produce una campaña
publicitaria; el cambio se inicia por una reflexión personal, interior y
quizá sea sana alguna confesión que no caiga en el cinismo como cuando un
conductor de espectáculos dijo a voz en cuello en un noticiero matutino que
era homosexual.
La humanidad en su conjunto está urgida de la reconciliación, no es
justificable que millones de personas sean muertas, encarceladas, mutiladas
violadas –sexual y emocionalmente- por disensos entre grupos culturales,
religiosos o políticos. Todos somos copartícipes de la culpa, arrepentirnos
por no estudiar el fondo de los asuntos antes de hablar, escribir y señalar;
confesar privada o públicamente según sea el caso, pagar por lo que hemos
hecho mal –si escribimos algo que desoriente debemos rectificarlo- y buscar
mejores relaciones como una forma de absolución social es lo que se precisa
sino deseamos seguir avanzando en el camino de la involución. Estoy cierta
que la señora Guevara no me conoce, seguramente se apuntarán a sus foros
firmas de renombre que no necesariamente desean abonar a la solución, pero
si en algo puede abonar mi reflexión; para ella y para todos los que se
sientan afectados por lo ocurrido, esta es de todos Ustedes, sin que haya
obligación de citarme o reconocer derecho de autor.
Deseo que se estén preparando para
unos días de paz y buena voluntad.
[1] Confesión Proviene del latín confessĭo
y se refiere a la declaración realizada por una persona, de forma espontánea
o como respuestas a alguien que le pregunta. Generalmente la confesión
revele o en el mejor de los casos confirma datos desconocidos por el
oyente.
[2] El Jesús cuyo nacimiento
celebraremos en una semana señaló a los proclives a fijarse en cosas nimias,
como “la menta y el comino, igual que hacían los hipócritas fariseos, que
terminaban por creerse perfectos, siendo orgullosos y crueles”
[3] Hemos dado cuenta a nuestros
amigos y benefactores de las denuncias que hemos hecho por los robos en el
hospital del niño quemado, sin que hasta el momento podamos decir que
alguien ha sido señalado como responsable.
________________________________________________
¿Ya anotaste el 25 de diciembre a las 11 de la mañana para darnos nuestro
abrazo navideño? El Coro Alfa y Omega dirigido por le maestro Nahúm Aquino
nos permitirá recordar que Un rey de otra dimensión nació, escuchemos Una
bella historia, y compartiremos La celebración.
La entrada es gratuita, y terminará a las dos de la tarde momento suficiente
para que regreses con tu familia, "al recalentado".
Espero darte tu abrazo ese día en Av. Universidad 1647, esquina con Arenal.
Lilia.
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
DESPROPORCIÓN
12 de
diciembre 2016
Si algo se ha disparado
en esta sociedad de consumo con ofertas ilimitadas de productos casi en su
totalidad perecederos –no solo lo que come, también lo que viste, usa en su
casa o utiliza para moverse- es justamente la ambición, condenada por los
pueblos, los santos y hasta por Dios mismo[1].
La historia relata casos verdaderamente desastrosos cuando la ambición de
una persona o un grupo de estas, se adereza con el orgullo, la codicia
desmedida y peor aun la crueldad. ¿Qué tanto ambiciona el servidor público
cuando espera recibir hasta el 70% de un contratista comprometido a
construir una carretera, una extensión del metro y hasta un aeropuerto?.
En la cadena de
contratistas y subcontratistas privados, las cosas no son mejores. Para
diluir las exorbitantes cifras que por cumplir tales porcentajes deben
disfrazar, el más pudiente –no solo de liquidez sino de amistad con quien
decide- busca sub-contratar, con proyectistas, constructoras, instaladores,
etc. a los que aprieta en los precios, en los plazos y la triangulación,
siendo “normal” que a la vuelta de un par de años a estos últimos en la
cadena no se les pague y de plano quiebren. ¿Cuanto tiempo pasará para que
estos súper empresarios de la corrupción, reciban cual golpe de boomerang lo
mismo que han sembrado?.
Cuando la ambición no
conoce límites, tarde que temprano viene el castigo. Quizá uno de los
mejores ejemplos es el relato de los descendientes de Noé, quienes olvidando
como es que habían sido salvados, piensan en cocer ladrillos –en vez de usar
las piedras de la tierra- para construir una ciudad y una torre, que les
salvaguardara de cualquier tipo de juicio divino. A lo largo de mi vida me
ha tocado conocer personas que en la ensoñación de una gratuita oportunidad,
casi siempre política, han comprometido hasta su alma al diablo pues a final
del día o mueren de angustia o se ven forzados a devolver -a los
sinvergüenzas con los que tranzaron su efímera riqueza- más de lo que habían
recibido. ¿Para que sirven 5 casas en Miami, millones de pesos congelados en
Suiza o las islas Caimán o una cuadrilla de autos de lujo que son
confiscados? ¿Cuántos podemos pedir no tener tanto como para olvidarnos de
quien a diario nos bendice, ni tan poco como para reclamarle un trato
injusto?.
Un ex director de la
facultad de derecho que me distinguió con sus pláticas y sabiduría de viejo,
me repetía “no me hace falta nada, he visto el mundo, he sido reconocido en
mi trabajo, tengo una esposa que me ama, unos hijos que me respetan y me
queda claro que nunca podré ponerme dos trajes a la vez, ni habitar dos
casas al mismo tiempo”.
Parece maldición, pero
todo lo que está de más termina por pudrirse, como el maná que en el
desierto era provisto cada día para un sustento que además estaba calculado
en aproximadamente tres litros por cabeza. Si algún peregrino liderado por
Moisés, decidía recoger de más –por flojera de trabajar al otro día o para
tener más que los otros- lo que ocurría era la proliferación de gusanos. Hoy
si te sobra, te lo roban, lo pierdes, te envidian y hasta te matan, no los
gusanos sino el colesterol, los triglicéridos y las amibas.
La desproporción del
tener no solo se manifiesta en pedir hasta el 70% de una comisión, sino en
la sorpresa ante la reacción de un individuo que en congruencia con su
manera de ser, declina la posibilidad de la fama, evita los reflectores y
con humildad recoge el monto del premio ganado para usarlo con sabiduría y
vocación de servicio. ¿Estarías dispuesto a declinar la posibilidad de que
tus hijos asistan a una escuela privada y para compensar pasarías más tiempo
con ellos y coadyuvarías a su educación académica?.
Hoy los presupuesto
públicos nos dan cifras inconcebibles, de billones de pesos, dólares o euros
y por más que se incrementen, las condiciones de necesidad de los muchos no
son resueltas ¿Quién podría tener las suficientes agallas no solo para
respirar en un mar de inmundicia conductual sino para tomar medidas que, aun
saliéndose de lo dictado por los ambiciosos, codiciosos y crueles, permitan
condiciones de vida mejores para muchos más?.
Aun con la música de
ángeles y pastores de este mes, los ambiciosos aspiran a llevarnos a
destinos tan efímeros y nada satisfactorios como el de los humanos
confundidos[2] de hace miles de
años. Llenamos arbolitos con nuevas esferas, al pie de ellos colocamos
decenas de regalos que quizá el obsequiado no requiere, preparamos el
botiquín con lo necesario para contrarrestar los excesos en la comida y la
bebida y hasta haremos listas de buenos propósitos para el próximo año; pero
salvo honrosas excepciones no somos capaces de dejar de ambicionar lo que el
otro tiene.
Por supuesto no se trata
de llevar al lumpen a la humanidad; se vale tener lo suficiente para que la
vida sea de satisfacción y gozo, pero no creceremos como personas si nuestro
dios es el poderoso don dinero y todo lo que éste supuestamente compra.
Regala a tus seres queridos una caminata, una charla de amigos, un tiempo de
lectura y reflexión conjunta, un abrazo o un beso sincero y hasta una
llamada telefónica solo para saber que está bien. Al ambicioso y corrupto
que conoces regálale una oración y un buen pensamiento, así celebraras una
verdadera Navidad de paz y buena voluntad.
[1]
“¡Hay de los que juntan casa a casa y añaden heredad a heredad hasta
ocuparlo todo! Isaías 5:8, profeta mencionado en la Biblia
[2] Babel, significa confusión.
________________________________________________________
El 25 de diciembre a las 11 de la mañana, el Coro Alfa y Omega ofrecerá un
concierto en dos partes, que incluye obras como: Domine Deus,Canto de María,
Laudamos te, En la noche los pastores, entre otros.
La entrada es gratuita, y terminará a las dos de la tarde momento suficiente
para que regreses con tu familia, "al recalentado".
Espero darte tu abrazo ese día en Av. Universiad 1647. Lilia
UNA COLORADA (vale más que cien
descoloridas)
Lilia Cisneros Luján
¿QUIEN ES MAS CULPABLE?
5 de
diciembre 2016
Ciudadanos que merecen
juicio, que aun a sabiendas de sus propias infracciones condenan al otro
–muchas veces siendo inocente- y dejan pasar al perverso, no deberían
gobernar. Esto no es la oferta de un partido, se practicaba casi diez mil
años antes de Cristo e incluso algunos pueblos más organizados como el
hebreo, lo escribieron y procuraban ceñirse a tales normas. ¿Estarán
conscientes los veracruzanos de lo que les depara “el destino” después de lo
ocurrido con alguien a quien nunca aceptaron? ¿Cuántos de los que rodean al
nuevo gobernador antes se ostentaron como defensores del pueblo, gente de
izquierda e incluso simpatizantes de grupos políticos diversos al que hoy
les ha incluido para “gobernar”?.
Cuando se está ante
personas incapaces de tratar de igual forma al pobre que al rico, que no
solo dejan a los alborotadores robar y escandalizar, sino que los encubren
haciendo parecer que el delito es de aquel a quien persiguen[1]
la posibilidad de poner orden se hace menos factible. Los delitos proliferan
y las consecuencias de la impunidad abundan justo porque el policía no
vigila y se concreta a recomendar la contratación de servicios privados de
seguridad y aun con esto son robadas las iglesias[2]
los hospitales, los centros de trabajo y las casas habitación. El andar por
el mundo con “identidad” de pobre ¿exenta a los empleados domésticos, los
auxiliares de intendencia, las telefonistas y las secretarias de ser
considerados como rateros cuando se apropian de lo que pertenece a otro?
Cuando se convirtió en
adulto el niño cuyo nacimiento recordamos en este mes, les enseñó con un
ejemplo simple la imposibilidad de ser juez y por lo tanto tirar piedras
cuando no se está libre de culpa ¿Cuántos que han ofrecido al pueblo meter a
la cárcel a los culpables de fraude, robo a las arcas de la nación y otros,
están en esa condición? Seguramente tanto los que se han ido como los que
llegaron han oído tales sentencias de sabiduría ¿Será que nunca lo
comprendieron? Una esperanza muy anhelada es la del cumplimento de la
promesa de que jamás reinaría el indiferente, escéptico o antirreligioso y
por lo mismo amoral; el hecho de que tales sujetos nos gobiernen ¿tiene que
ver con la incomprensión de tal premisa de quienes los promueven y aún
quienes los eligen?
Los que tengan oídos para
oír deberían escuchar a esos que sin mediar una explicación aceptable y
luego de intentar justificar lo muy magro de sus acciones se atreven quizá
con humildad a dirigirse al pueblo para anunciar que renuncian a la
posibilidad de seguir utilizando un poder que se les otorgó y que no ha
servido para cumplir promesas referentes a poner en orden a los bancos y
artífices de finanzas que tienen al pueblo en niveles menores al 2% de
crecimiento.
No perjudicar a las
clases medias ni erosionar el modelo social, aplicando modelos de austeridad
–exigidos por cierto en el modelo económico posterior a consenso de
Washington- no tiene nada que ver con reformas laborales que vengan de donde
vengan, son impopulares de ahí la dificultad para cumplir tales promesas si
en la otra mano está la vanidad de sentirse omnipotente, amen de ser incapaz
de imaginar como sería la vida sin lo fastuoso del bombo y el platillo.
“El ejercicio del poder
nunca me ha hecho perder la lucidez (...) Soy consciente de los riesgos que
conllevaría mi candidatura, que no reúne todos los consensos”… “no está en
juego una persona, sino toda una nación”….
“Como presidente tengo que dirigir el Estado…” y bueno los hacedores de
discursos encontrarán que no solo las frases sino el contenido mismo es
bastante mercadotécnico, sobre todo si además se asegura que el seguir
participando “pone en cuestión nuestro modelo social”; ¿Esta pesando que son
frases de Peña nieto justificando sus logros? se ha equivocado aun cuando se
repita hasta el cansancio “por mi parte, solo me anima el interés superior
del Estado”. Claro si al continuar leyendo encuentra que “La extrema
derecha llama al repliegue, a la salida…. del mundo, el mayor peligro es el
proteccionismo” y solo entiendo que aun teniendo ojos si no los usan para
ver y si la lengua solo les sirve para expresarse será difícil indagar
porque el Presidente Hollande sorprendió a correligionarios y lectores,
anunciando que se retira de la carrera para continuar en el poder de
Francia.
¿Entendió este hombre,
que hoy por hoy apenas alcanzaba un 4% de popularidad, para que sirven los
sentidos cuando se ocupan más de lo trascendente y menos de lo material?
¿Será que con todo y su haber socialista pudo comprender los alcances de la
humildad? Tal vez, así como muchos pueden sacar conclusiones del mal fin de
quienes se apegan a ídolos que con orejas no oyen, ni caminan aun cuando
cuenten con pies, este hombre quien si sabe si a tiempo o fuera de él, en su
retiro permitirá que la gente pueda llegar a medir si es peor la derecha que
la izquierda y que por encima de todos los afanes humanos y las alternancias
ofrecidas por los diversos liderazgos hay alguien más allá del límite de la
ciencia, lo material, lo fastuoso y espectacular, que puede amar y perdonar
a una humanidad que fácilmente engaña, incumple y traiciona. En el principio
la fe se depositaba en ídolos, con manos incapaces de hacer, hoy día muchos
reyes, presidentes, primeros ministros se asemejan más a las piedras que a
los sabios; aunque sigue siendo privilegio de los pueblos, elegir o
rechazar, hacerlo implica conocimiento, análisis y mucha responsabilidad
personal. Bien por Hollande, mal por los que se creen dioses o embajadores
de los cielos cuya mayor incapacidad está en la ausencia o distorsión de los
mecanismos de auto crítica
[1]
Lo que inicialmente fue un rumor parece confirmar que si bien los habitantes
del rancho confiscado en Fortín llevaron sus bienes en mudanzas, una vez
hecho esto, los vándalos –la mayoría ex servidores del propio Duarte- se
sirvieron con la cuchara grande tanto en esta propiedad como en la casa de
gobierno de Jalapa, robándose colchones, alimentos y enseres menores, sin
que nadie los culpe de nada.
[2]
En un templo ubicado en Av. universidad a una cuadra de Miguel Ángel de
Quevedo, han entrado a robar, platos en los que se sirve a los necesitados,
trastes, cubiertos etc. Todo ello sin que patrulla alguna de el aviso de
irregularidades en la noche; pero eso si han levantado a los empleados
contratados que hacen la labor de cuidar coches que también se han
vandalizado “por no tener permiso de la delegación para ser franeleros”.
ANTERIORES
|