Sin tacto
¿PRE-ACOSO BANCARIO?
Los
acosos bancarios por la vía telefónica empezaron desde 1995, poco después
del Error de Diciembre del 94 del infumable presidente Ernesto Zedillo,
cuando todos los mexicanos nos convertimos en deudores morosos de los
bancos.
(Lo
que son las cosas: aunque el Gobierno les pagó a las instituciones
financieras los adeudos ciudadanos con el Fobaproa, todos tuvimos que volver
a cubrir las deudas, por obra y gracia de la corrupción institucional).
Fue
cuando empezaron las llamadas telefónicas a deshoras, en las que una persona
de acento extranjero, desde un call center del Caribe o de
Sudamérica, nos recordaba que teníamos que pagar las fabulosas cantidades en
que se habían convertido los préstamos.
Y
si no estábamos en casa, nos dejaban el recadito con nuestros pequeños hijos
o con la preocupada esposa o con la indiscreta sirvienta (que luego iba y
contaba a toda la cuadra que el banco nos iba a meter al bote porque éramos
mala paga).
A
partir de esa inhumana práctica, hubo innumerables divorcios y hasta
suicidios de personas abrumadas por su situación económica y por la pérdida
de sus bienes y el bienestar de su familia.
A
grado tal llegó la situación, que las autoridades se vieron obligadas a
poner un hasta aquí a los desalmados despachos de cobranza, y se reguló, por
ejemplo, que no se podían hacer llamadas entre las 11 de la noche y las 7 de
la mañana, ni en días feriados, y se tomaron algunas otras medidas para
evitar las coerciones.
Como siempre, los trusts económicos le dieron la vuelta a la normatividad y
siguieron acosando a los millones de deudores de préstamos hipotecarios,
personales y para adquirir vehículos. No obstante, sí bajó el tono de las
llamadas y se respetó el horario, de modo que todos los días hábiles a las 7
en punto de la mañana en muchos hogares mexicanos empezaba el repiqueteo de
los teléfonos y la preocupación de muchos padres de familia comprometidos
con su familia y cuidadosos de su prestigio personal.
La
cosa es que los bancos siempre han cobrado a los que les quedan a deber, y
lo hacen de una manera acosadora.
Pero ahora a algún genio de la cobranza se le ocurrió inventar una nueva
forma de acoso, que consiste en que como usuario de algún servicio bancario,
ahora recibes llamadas ¡antes de que les debas!.
Ring, Ring, Ring (o “tururú tururú”, o “tata tatata”, o “lala lalá”, según
el timbre que hayas escogido para tu celular) suena tu teléfono, contestas,
y una voz te pregunta desde el otro lado si eres el señor Juan N, y si
tienes una tarjeta de crédito con el banco tal, que tiene la terminación
xxxx.
Obvio, contestas que sí, y de inmediato la señorita o el joven te dicen con
voz candorosa que “solamente faltan cuatro días para que tenga que pagar su
tarjeta, así que se lo recordamos para que no se le vaya olvidar, a usted
que es tan pulcro para cubrir sus deudas en tiempo y en forma”.
La
respuesta lógica (aunque no la más usual, que es impublicable por razón de
las buenas costumbres), es que el cliente conteste que tiene en mente el
dato, y que el día acordado pasará a hacer el depósito.
Y
entonces la señorita o el joven, todos decencia y buenas costumbres
telefónicas, te responden: “Entonces contamos con su pago para dentro de
cuatro días, ¿verdaaaad?”, y te lo espetan con un tono que deja entrever las
torturas del purgatorio a las que te puedes ver sometido si cometes la
terrible insensatez de no pagar a tiempo.
Esas llamadas las hacen varias veces al día y durante varios días.
Antes, los bancos te cobraban lo que debías, ahora te cobran hasta lo que
apenas vas a deber.
Al
acoso, le han encimado el pre-acoso.
Sin tacto
EL
ÚLTIMO DÍA
Este martes 25 a las 12 de la noche se cerrará el registro de los candidatos
a alcaldes, síndicos y regidores de todos los partidos, más los
independientes, y ya no habrá un mañana para quienes hayan quedado fuera…
Bueno, sí podría haber un mañana para algunos, porque les queda el recurso
de apelar ante el tribunal electoral estatal, en caso de que hayan sido
bajados a la mala de su posición… pero ésa es otra historia.
La
cosa es que para el OPLE, este martes terminará el registro de los
candidatos a presidentes municipales y de sus respectivas planillas. Lo que
sigue es que la autoridad electoral determine que todos presentaron en
tiempo y forma sus papeles, lo que es prácticamente un hecho, y dar por
buenas todas las candidaturas.
En
el entretanto, los ciudadanos tendremos un tiempo de descanso hasta que
inicien formalmente las campañas, lo que ocurrirá el martes 2 de mayo. Eso
quiere decir que nos quedan del bendito silencio electoral solamente siete
días, y entonces los candidatos arremeterán con sus spots en radio y
televisión, con sus tuits, con sus slogans, con sus posts en Facebook, con
sus espectaculares, con sus bardas, con su publicidad impresa... con sus
promesas.
Serán 30 días hasta el 31 de mayo del ruido electoral con el que los
candidatos a las 212 alcaldías, a las 212 sindicaturas únicas y a las cerca
de 900 regidurías que hay en los ayuntamientos intentarán convencernos de
que votemos por ellos el domingo 4 de junio.
Habrá una competencia leal entre algunos candidatos que tienen ética, que
cultivan los valores morales, que participan pensando en el bien común, en
hacer las cosas de la mejor manera para que a su vez la gente viva un poco
mejor en las congregaciones, los pueblos y las ciudades de Veracruz.
Habrá también la guerra sucia de los eternos corruptos, de quienes ven los
puestos púbicos como un botín, de quienes pretenden hacer fortuna en cuatro
años a costa de los dineros del pueblo.
Al
cerrarse los registros, esta noche de martes descansarán también la honra y
el prestigio de los presidentes estatales de los partidos, quienes sufrieron
presiones de todo tipo de todos los que aspiraban a ser candidatos a
alcaldes o síndicos o regidores, porque ya mañana será cosa juzgada quiénes
entraron y quiénes no en las planillas.
Ya
se sabrá, por ejemplo, quién quedó en lugar de Eva Cadena como candidata de
Morena por Las Choapas, o si David Velasco Chedraui finalmente aceptó
posiciones en la planilla del PAN-PRD para Xalapa, o si Marlon Ramírez se
mantuvo como regidor primero por el PRI en Veracruz… o si los priistas
bajaron finalmente a Carlitos Vasconcelos como candidato en Coatzacoalcos,
por culpa de su soberbia inusitada.
En
estos días, como en el tango, el músculo duerme y la ambición descansa, pero
el 2 de mayo empieza el acabose, con más de 1,500 aspirantes a las sillas
municipales veracruzanas, que andarán por todos los rincones con su
cantaleta de que votemos por ellos, de que ellos sí son honestos, no
traicionan, no dicen mentiras…
Y
tendremos que creerle a alguno, y votar por él y después reclamarle que
cumpla lo que prometió.
A
ver si ahora sí…
Sin tacto
CEDA
EL PASO Y SEA FELIZ
No
me canso de repetirlo a quien se me deje, y no me canso de repetirlo en este
espacio: si quiere vivir mejor en esta ciudad incomprensible, ceda el paso y
sea feliz.
Por
eso es que digo: enfangado en el inefable tráfico xalapeño, entre claxonazos
y empujones de metal, pude advertir cómo, de vehículo a vehículo, muchos
conductores y sus acompañantes se entrecruzaban mentaditas y mentadotas de
madre con sus vecinos de desgracia y de carril.
El
paso por las calles citadinas se ha convertido en una oda al derrame biliar,
en una endecha al estrés, en un ditirambo al revés que sufren y padecen
todos los ciudadanos metidos en esa trampa que se llama calle, en nuestra
sufrida y sufriente capital de Veracruz. Crea una mala reacción, aunque
tiene su parte buena.
Y
he puesto lo de la reacción y lo de la parte buena porque en medio de la
ensoñación en la que se cae sin remedio durante los largos minutos de la
espera, entre un frenazo y el acelere con el que los más optimistas piensan
que avanzan y que se les permitirá llegar en tiempo y forma a donde vayan;
en esos largos minutos, decía, tuve el tiempo para que se me ocurriera la
idea ¿brillante? de que uno se enoja porque quiere, que todo es cosa de
actitud y de tomar las cosas con filosofía.
Y
como es cosa de filosofía, se me ocurrieron seis premisas que aquí pongo a
consideración del respetable:
La
primera es recordar que no hay manera de viajar rápido en las rúas xalapeñas.
La lentitud es inevitable en una ciudad con el doble o el triple de los
vehículos que puede soportar.
La
segunda, que el tránsito tortuoso de nuestra ciudad lo hacemos peor cuando
todos queremos pasar primero y antes que nadie. Y a ello hay que aumentarle
el gancho al hígado repetido que significa andarse peleando por un quítame
esas pajas o porque el otro ya se quiere avilonear nuestro carril o porque
alguien se estacionó en doble fila o porque….
La
tercera, que los agentes de vialidad no sirven para nada, más que para
elevar los niveles de estrés con sus silbatazos y sus incapacidades.
La
cuarta, que los compañeros taxistas no tienen remedio, igual que sus
congéneres de los camiones urbanos, y es perder el tiempo tratar de hacer
que comprendan algo.
La
quinta es que podríamos aprovechar el ocio para aprender alguna nueva
habilidad que se deje, como oratoria y declamación, algún idioma, o
memorizar las tablas de multiplicar al revés y al derecho o el directorio
telefónico de la ciudad de México. En verdad que da tiempo para eso.
La
sexta premisa es que si uno deja de pelear por ganar lugares y se resigna a
que se va a tardar mucho tiempo en ir de una parte a otra, finalmente va a
llegar en el mismo tiempo que si se pelea contra el mundo de los otros
conductores, pero eso sí, llegará con la vesícula intacta y en una de ésas
hasta con una sonrisa en la boca.
Por
eso le recomiendo una vez más, si me permite:
Ceda el paso… y sea feliz.
Sin tacto
UN TEST
Mi hermano René, que
posee una especialidad médica, suele aplicar un interesante test que fue
diseñado por algún especialista en recursos humanos (el nombre se nos ha
perdido en los recovecos de la memoria ignota) con el fin de explorar
ciertos valores (o falta de ellos) entre quienes aspiraban a ocupar un
empleo.
Y digo que es
interesante porque su resultado puede aclarar a quien lo resuelve de qué
manera tiene ordenados sus valores, lo que siempre es bueno saber.
El test se conforma por
una corta historia y a partir de ella se pide un ejercicio sencillo. Si me
permiten, lo pongo acá con la mejor intención de que le sirva cuando menos
de entretenimiento a quien lo quiera resolver... bueno, “resolver” no es el
término adecuado, porque no es un test de conocimientos ni las respuestas
son ciertas o erróneas. Su resultado no implica una calificación, sino
solamente nuestra forma de percibir ciertos valores.
Va la historia:
Éranse una vez dos
pueblos que estaban asentados en las riberas de un río. En uno de ellos
vivía un individuo (al que llamaremos Hombre 1) que sostenía una intensa
relación con una muchacha del pueblo vecino (la Mujer).
Ambos decidieron vivir
juntos, y para tal fin acordaron que un día determinado ella cruzaría el
puente al caer la tarde y llegaría hasta su nuevo hogar.
Pero resulta que ese
día se cayó el puente. La única forma de cruzar era en una lancha, y la
muchacha se acercó al barquero para pedirle que la llevara al otro lado del
río. Éste le dijo que lo haría, pero con una condición. Le explicó que ella
siempre le había gustado, y que por eso le pedía que se desnudara y cruzara
así el río en su embarcación.
La Mujer fue a ver a un
anciano del pueblo, reconocido por su cordura (el Sabio) y le preguntó qué
debía hacer ante el dilema. El Sabio le contestó que eso tendría que
decidirlo ella misma, que era algo muy personal y que él no le podía
aconsejar nada en tal situación.
La Mujer pensó que lo
más importante de todo era su relación, y accedió a desnudarse para poder
pasar a la otra orilla.
Cuando iba llegando, su
prometido (el Hombre 1) la esperaba, y al ver que estaba sin ropa le
recriminó su conducta y determinó romper la relación. Ella trató de explicar
al Hombre 1 el motivo por el que lo había hecho, pero él se mantuvo
inflexible.
Un vecino del pueblo
(lo llamaremos el Hombre 2) que estaba también ahí le dijo a la Mujer que él
sí consideraba oportunas sus razones, y que estaba dispuesto a casarse con
ella, si lo aceptaba…
Ahí termina la
historia, y ahora sigue el ejercicio, que consiste en que usted, que acaba
de leer el texto, enliste del 1 al 5 a los personajes, en donde el 1 será el
que considere que actuó mejor, y así sucesivamente hasta que en el 5 ponga
al que piense que actuó peor.
1. _____________
2. _____________
3. _____________
4. _____________
5. _____________
¿Listo? Pues ahora le
diré que cada uno de los personajes representa una característica o valor
humano, y si sustituye los nombres por cada elemento podrá tener una idea de
su percepción acerca de la naturaleza humana.
La Mujer representa la
Pasión; el Hombre 1, la Moral; el Hombre 2, el Amor; el Sabio, la
Inteligencia, y el Barquero, el Interés.
Mi hermano y yo le deseamos
que haya quedado satisfecho con su lista.
Sin tacto
EL GURÚ: VACACIONES
—Usted me va a disculpar, maestro, pero no voy a poder pasar las mañanas
de esta semana con usted, no obstante que hay vacaciones. Resulta que el
titular de la oficina (así le dicen los burócratas) ordenó que se hagan
guardias para estar pendientes en caso de que surja algún imprevisto, y me
tocó cubrir el turno matutino…
—¿Guardias? —intervino extrañado el pensador—. Pero ¿cómo puede haber algún
“imprevisto” en tu oficina si trabajas en el sector educativo? Es evidente
que en estas fechas no habrá servicios escolares (lo digo así para continuar
en el tono burocrático que tú empezaste, conste), no habrá clases, vamos, y
por lo tanto no habrá alumnos ni maestros ni personal administrativo en las
escuelas.
—Cierto, maestro, están cerradas y vacías —confirmé.
—Mira, eso de las “guardias” no es más que una medida demagógica que aplican
los flojos que no hacen nada durante el año, para tratar de sembrar entre la
ciudadanía la idea de que son muy cumplidos, productivos y responsables, al
grado de que trabajan en sus oficinas hasta en las temporadas de asueto…
bueno, debería decir “acuden a sus oficinas” en lugar de “trabajan”, porque
en realidad solamente van a perder el tiempo, a comer en deshoras y a tratar
de ligarse a las secretarias o a los jefes, según sea el caso. ¡Ah!, y a ver
qué se transan, porque la corrupción está muy extendida entre este tipo de
dañinos personajes, que pululan en las dependencias públicas de los tres
niveles de gobierno y de todos los poderes.
—Ahora que usted me lo dice, veo que tiene gran razón, mi estimado
antifilósofo. De inmediato se me vinieron a la mente varios compañeros que
son la quintaesencia del “dejar hacer, dejar pasar”, los fanáticos de la
procrastinación, los enormes holgazanes. Me recuerdan al personaje del
cuento aquél, un jarocho que está recostado en su hamaca, camiseta roída,
shorts desvaídos, chanclas de gallo que penden milagrosamente de sus pies.
“¡Vieja, vieja!”, le grita a su esposa y le pregunta el tiempo: “¿Tenemos
suero contra la picadura de alacrán?” Ella le responde presta: “Sí tenemos”.
“Pues tráemelo de volada”, le urge el otro. “¿Qué, te picó uno?”, pregunta
asustada la mujer. “No… -contesta el haragán- ¡pero ahí viene!”
—¡Cierto! —exclamó el Gurú—. Nuestros perezosos son capaces de quedarse
inmóviles incluso ante peligros ciertos como el del bicho ponzoñoso de tu
cuento. Prefieren padecer cualquier veneno antes que realizar alguna tarea
productiva. Vicios de nuestro sistema, de la propaganda insulsa, de los
modelos que proponen la televisión y el cine gringos. ¿Te das cuenta de que
los héroes de las series y las películas norteamericanas nunca trabajan,
nunca estudian, nunca se esfuerzan por hacer algo productivo? Lo único que
saben hacer es destruir: autos, celulares, edificios, vidas, familias y
amores.
—¡Cierto! —exclamé a mi vez—. Ahora que lo pienso, nunca se ve cómo un
experto aprende, como un especialista se convierte en tal. Los personajes
yanquis son genios hechos al vapor. En la tele y en las películas, la
cultura del esfuerzo está desaparecida.
—Y hay una razón —concluyó el maestro—. La idea es que las masas se
convenzan de que el trabajo y el aprendizaje son algo innecesario. El Karate
Kid se convierte en todo un maestro de artes marciales pintando una barda,
cualquier ama de casa se enfrenta a asesinos consumados y los vence con
relativa facilidad, el pobre angelito de 10 años pone en ridículo a los
consumados ladrones que piensan robar su casa.
—Y todo eso, ¿con qué fin, maestro? —pregunté.
—El establishment o como le quieras llamar sustenta su hegemonía en la
ignorancia de la gente. Por eso hay tantos malos estudiantes y tantos
flojos… y por eso muchos tienen que dejar guardias… no sea que se vaya a
necesitar una urgencia. Je je.
Sin tacto
EL PRD,
SEGÚN SAMUEL SCHMIDT (2)
Estudioso profundo de la izquierda mexicana y acucioso conocedor de sus
movimientos en la época contemporánea, el doctor Samuel Schmidt describe a
conciencia su estado actual. Miren nadamás lo que dice:
“Una de las motivaciones de esa nueva izquierda es un fuerte apetito por el
poder como medio para adquirir riqueza, prestigio y más poder. Han quedado
lejos las viejas ideas de la política como instrumento para lograr la
felicidad y especialmente para eliminar las diferencias económico-sociales.
Ellos quieren ser igual de ricos que los ricos. Los pobres que se jodan si
no trabajan duro”.
Pero, ¿dónde queda esa idea legendaria de los izquierdistas como luchadores
sociales?, le pregunto.
“La
izquierda mexicana ya no habla sobre revolución, su discurso es conservador.
Parecen haberse vuelto cómplices de la estructura de poder que los ha
enriquecido y los ha vuelto funcionales a los propósitos de continuidad del
orden de cosas.
“Esa nueva izquierda fue incapaz y no quiso enfrentar al neoliberalismo que
empobreció a la sociedad hasta niveles preocupantes. Por el contrario, se
volvieron cómplices de las peores infamias al apoyar decisiones políticas
que a todas vistas ampliarán la desigualdad en el país (reformas de Peña,
que algunos dicen lograron votos a cambio de muchos millones).”
Eso
debe haber tenido graves consecuencias para el movimiento social perredista,
opino.
“La consecuencia ha sido una lucha fratricida por los beneficios y
privilegios que da esa postura política, que ha fracturado al partido
llevándolo a perder terreno político-electoral.
“Se fracturaron en el Senado, perdieron la disciplina partidaria y la
dirección del partido confronta esta lucha de egoísmos constantemente. Es
inevitable, que el liderazgo partidista sea inestable y la elección sea
complicada porque enfrenta múltiples oposiciones internas.
“Sus seguidores se han ido y hoy el partido, según algunos analistas, si le
va bien apenas mantendrá el registro”.
Un
partido fracturado, desvanecido, con sus ideales originales perdidos. Sin
embargo, alienta vida gracias a los devaneos de del juego electoral, según
observa Samuel:
“Como la política está llena de paradojas, ahora que está en el suelo, el
PRD tendrá el poder de inclinar la balanza para la gubernatura del Edomex,
al sumar sus magros resultados a favor de alguna de las opciones viables.
“De
dominar la inclinación izquierdista sus votos serán para Morena, pero si
domina la corriente corrupta, los dirigentes perredistas seguramente se
inclinarán por el PRI, gobierno que ya les tiene tomada la medida ($$$$).”
Termino la charla con una petición al doctor Schmidt: Dime, Samuel, de la
manera más corta que puedas en qué condición están actualmente las
ideologías en México:
“La
derecha se recompone facilitando la consolidación de la ultra (Yunque), el
centro se reduce y se vuelve cada vez más amorfo, la izquierda se corre a la
derecha para reproducir lo peor del discurso y práctica política: La
corrupción.
“En
2019 amaneceremos con una nueva versión de la izquierda mexicana, cualquier
cosa que esto sea; posiblemente se mueva entre la marginalidad y la derrota
sistemática. El factor Morena forzará una reconfiguración. Y yo me pregunto:
¿Hacia dónde será?”
PD.
Con motivo de la Semana Mayor, esta columna descansará, y los amables
lectores de ella. Nos vemos nuevamente a partir del lunes 17 de abril. Que
la paz sea…
Sin tacto
EL PRD, SEGÚN SAMUEL SCHMIDT (1)
Platico con el doctor Samuel Schmidt, un politólogo de gran fuste y
conocedor como pocos de los entreveros de la izquierda mexicana, y caemos
irremediablemente en el tema, con énfasis en las singularidades del PRD.
Entramos en calor con un comentario sobre las desviaciones ideológicas y
éticas que han sufrido los líderes de la izquierda mexicana en los tiempos
recientes. Samuel es profundo en su pensamiento, pero también tiene un gran
sentido del humor, por eso se burla:
“Un amigo decía que el principio de la izquierda actual es: Contra los
ricos hasta alcanzarlos”.
Antes que otra cosa, le pido su opinión sobre la izquierda internacional,
para ubicar en contexto a la mexicana.
“La izquierda” -me dice- “tiene una historia de división constante
debido a las interpretaciones rigurosas de lo que se considera la teoría.
Del Marx endiosado se derivaban las formas tácticas y estratégicas que
llevarían a un mundo mejor, aunque por desgracia la realidad política se
apegó a las pasiones malsanas y bajos instintos de la lucha por el poder,
generando sistemas que se alejaban mucho del mundo feliz. Ejemplos sobran:
el Gulag, los campos de reeducación chinos, el sistema policiaco cubano, el
régimen asesino norcoreano. Por ahí cruza el asesinato de Trotsky en México
y las purgas sistemáticas en los partidos de la vanguardia del proletariado,
donde los proletarios estaban ausentes.
“Esa era una izquierda estudiosa e idealista, muy contraria a la
izquierda actual, que es calculadora, pragmática sobre el acceso al poder y
sus beneficios y, en el caso mexicano, muy proclive a la corrupción. Lo que
en su momento fue un caso emblemático consistió en el intercambio de la
gubernatura de Nayarit con el PRI de Muñoz Ledo por una senaduría para Jorge
Cruickshank, líder del Partido Popular Socialista (PPS).
“Desde entonces el PPS pasó a conocerse como ‘Pocos Pero Serviles’,
condición no muy lejana de algunos de los líderes de aquella izquierda que
hoy se concentran en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
“Los Chuchos, una de las tribus más importantes, llegaron con lo que
aprendieron en la escuela del Partido Socialista de los Trabajadores, un
partido subsidiado por el Gobierno, y de cuyo líder y dueño un caricaturista
una vez dijo algo así: ‘Récord de lo insólito, esta semana Aguilar
Talamantes no se corrompió’.”
Pero el PRD empezó -le replico- como un partido contestatario, enfrentado
firmemente a los gobiernos priistas. Representó a la oposición seria de
izquierda. ¿Ahora ha cambiado eso?
“Ante el pragmatismo actual, no es de extrañar que muchos de los pasos
del PRD se den en consonancia con el Gobierno. La justificación gira
alrededor de un falso nacionalismo y hasta patrioterismo. La vox populi
sostiene que siempre hay una ganancia económica para los que toman las
decisiones y, si el rumor es cierto, se trata de muchos millones de pesos
(como la recompensa para una candidata que declinó a favor del PAN en
Tlaxcala), pero vaya usted a creer en habladurías. Cuestión aparte -que no
es de menor importancia-, es cómo algunas de las familias perredistas se han
apoderado del Poder Legislativo y se alternan las curules entre cónyuges.”
Interesante, interesante el punto de vista del doctor Schmidt. Mañana
terminaremos esta charla.
Sin tacto
EL CANDIDATO DE MORENA
¿Cuántos militantes registrados tiene Morena
en Xalapa? El número casi nadie lo conoce, pero se puede asegurar que es muy
reducido.
Tiene, sí, un gran número de simpatizantes,
ciudadanos que por las causas que usted quiera van el día de las elecciones
y sufragan en favor de sus candidatos. Así hicieron ganar a Cuitláhuac
García para diputado federal hace un año, y así lo hicieron ganar en la
ciudad como candidato a Gobernador el 5 de junio pasado, y así hicieron que
las dos diputaciones locales sean de morenistas: Daniela Guadalupe Griego
Ceballos y Tanya Carola Viveros Cházaro.
Pero los registrados como miembros de Morena
no son muchos. Y eso es importante porque ahora que Andrés Manuel López
Obrador decidió que el proceso de selección de candidatos a algunas
alcaldías de Veracruz se hiciera por medio de encuestas, habrá que ver si
este método de consulta se hará con la ciudadanía abierta o solamente entre
los militantes activos.
Porque el resultado sería diferente en uno u
otro caso.
Si es sólo una consulta interna del partido,
Hipólito Rodríguez será sin duda el candidato ganador. Pero si van y le
preguntan a los ciudadanos de Xalapa, podrían ganar el constructor Marcos
Salas Contreras o el ex funcionario estatal (con Fidel Herrera Beltrán) y
municipal (con Américo Zúñiga) Francisco Javier Escalera Carbonell.
Y es que Hipólito tiene a su favor como
posible alcalde que es una persona seria, que se ha dedicado de lleno a su
trabajo de investigador de fenómenos sociales, pero precisamente esas
virtudes operan en su contra si se trata de una encuesta de conocimiento
ciudadano.
Marcos Salas ya ha sido candidato en otras
ocasiones y por eso los pobladores de las colonias populares, que son las
más populosas, lo conocen mejor que al doctor Hipólito.
Y Javier Escalera recorrió el municipio
junto con el alcalde Américo Zúñiga en los meses en que trabajó a su lado
como Director de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento.
Hipólito sería un buen presidente municipal
porque su inteligencia, su preparación y su capacidad de trabajo lo
llevarían a implantar programas y realizar acciones de gran beneficio para
la población. Ni se diga de su honradez.
Pero es un mal candidato en el sentido de
que no es un personaje carismático, no es popular, ni populista, ni
populachero.
Por ello se ve difícil que lo puedan hacer
pasar con el calzador de una encuesta, en el caso de que ésta fuera abierta
a la población civil de la capital. Y si fuera una encuesta interna del
partido, todos sabemos que la democracia que tanto exige Andrés Manuel no la
practica en su propia casa, porque ahí sólo sus chicharrones truenan y todos
hacen lo que su dedito manda.
López Obrador, como todos los caudillos
históricos de los movimientos de izquierda, sigue la tendencia que inició
Lenin cuando se apoderó de la Revolución Rusa en 10 días (que conmovieron al
mundo) al frente del movimiento bolchevique, que era minoritario. Después de
él, Stalin, Mao, Tito, Castro y todos los líderes revolucionarios
triunfadores se eternizaron en el poder e impusieron su voluntad sin
cortapisas. Así lo hace el Peje en Morena.
Por eso podría ser Hipólito… y
por eso podría no ser.
Sin tacto
LA
CONTU Y LA EDUCACIÓN PÚBLICA
La
semana pasada hubo en Xalapa un interesante evento de la Confederación
Nacional de Trabajadores Universitarios, que congrega a decenas de
sindicatos de personal académico y administrativo de las universidades
públicas del país, y es liderado por el ingeniero Enrique Levet Gorozpe,
Secretario General de la Fesapauv.
[Ajá,
para los perspicaces, el ingeniero Levet es familiar cercano mío, como es
evidente, pero eso no tendría por qué me impedirme que me refiera a algo que
considero ha venido haciendo de manera positiva; como si fuera pecado hablar
bien de los consanguíneos].
Bien: fueron días de intenso trabajo a un lado de las ceremonias oficiales,
a las que asistieron las máximas autoridades del estado: la académica, la
rectora Sara Ladrón de Guevara, y la política, el gobernador Miguel Ángel
Yunes Linares.
Hubo conferencias magistrales, hubo reuniones y juntas, hubo grilla
académica -como debe de ser-, pero sobre todo permaneció en el ambiente de
la Confederación la consigna de seguir luchando con todo el esfuerzo en
favor de conservar, mejorar y acrecentar la educación pública en nuestro
país, con énfasis en la de nivel superior.
Es
un hecho que las universidades públicas han sufrido un embate en contra
desde que se asentó el neoliberalismo en México, allá a principios de los 80
del siglo pasado, porque quienes preconizan esta ¿ideología? están a favor
de una educación elitista de calidad, sólo para las clases económicamente
pudientes, con el fin de asegurar la preeminencia del capital sobre los
intereses de la masa social.
En
el afán de replicar el modelo gringo de universidades carísimas que sólo
pueden pagar los privilegiados, desde hace más de 30 años ha habido una
notable tendencia en los gobiernos federales que se han sucedido (sin
importar el partido del que provienen) que busca reducir drásticamente el
presupuesto asignado a las instituciones de educación superior que emanan
del Estado, y redirigir los dineros públicos hacia canonjías en favor de las
universidades y tecnológicos privados.
No
lo han logrado, ciertamente, porque el sindicalismo universitario ha dado
una batalla histórica desde hace 35 años. A fuerza de una combativa y
permanente acción, las agrupaciones adheridas a la Contu han conseguido año
con año que no pasen los recortes presupuestales que persistentemente se han
propuesto al Congreso de la Unión para cada ejercicio fiscal.
Si
no fuera por eso, la educación superior pública ya hubiera desaparecido, y
universidades autónomas como la Nacional, la Metropolitana, la Veracruzana o
la de Guadalajara estarían convertidas en colegios exclusivos para formar
los cuadros de las clases dirigentes, con cuotas elevadas, una estricta
disciplina y una ideología conservadora.
Gracias a los sindicalistas universitarios, muchos jóvenes de escasos
recursos han tenido acceso a la educación superior y con ello a una mejor
calidad de vida para ellos y sus familias.
La
defensa heroica contra las reducciones presupuestales se ha dado en todos
los frentes posibles, y en la pasada reunión nacional los sindicatos y
agrupaciones adheridos reafirmaron su convicción de seguir luchando en favor
de la educación nacional laica, gratuita y universal… desde el kínder hasta
los posgrados.
Sin tacto
UNA HORA DE VIDA
PERDIDA
Cada año cuando se
llega y cada año cuando termina el horario de verano repito sendos textos en
los que me opongo a esta medida que nos afecta en una parte muy íntima de la
vida: la del sueño, el descanso y el reloj biológico.
Por eso, ahora que el
pasado domingo tuvimos que adelantar a forziori una hora nuestros
relojes, yo vuelvo con mi queja:
Los tecnócratas de la
Comisión Federal de Electricidad y los cómplices que seguramente tienen en
la administración federal una vez más hicieron de las suyas, y el pasado
domingo -después de una rápida promoción de sólo dos días para dar a conocer
el evento- nuevamente tuvimos que adelantar una hora nuestros relojes, y
perder 60 minutos diarios de sueño y descanso, todo con el fin de que
nuestro horario nacional no vaya a molestar los de aerolíneas
internacionales, bancos mundiales y organismos que se rigen por las
condiciones climáticas del norte del mundo, donde están establecidos los
países occidentales más poderosos.
Una vez más seguirán
con la retahíla de que el famoso horario de verano (que empieza en primavera
y termina en otoño) significa grandes ahorros para el país; ahorros que como
ciudadanos comunes y corrientes nunca vemos reflejados en nuestros bolsillos
o en el recibo que religiosamente nos pasa cada dos meses (o cada mes, si
tuvo la mala suerte de que le cambiaron el sistema de cobro) la Empresa de
Clase Mundial. Lo será por sus tarifas.
La CFE insiste en que
mandó a hacer con biólogos y otros expertos de la UNAM un estudio que
demostró que el horario de verano no afecta al organismo de los seres
humanos. Ofrecieron esos señores anónimos, doctas disquisiciones sobre la
manera en que el cuerpo humano se adapta de inmediato al cambio de horario.
Yo lo leí
concienzudamente hace algunos años, y desde entonces regaño a mi organismo
porque no quiere hacer caso a tan especializadas y estudiadas opiniones. Y
es que mientras ellos dicen que no, mis órganos dicen que sí, y el cerebro
no alcanza a entender que se tiene que poner a dormir una hora antes, ni el
estómago atiende a que va a comer a deshoras durante siete largos meses.
En fin, esta medida es
una imposición de tipo fascista, autoritaria, pues los ciudadanos estamos en
indefensión ante una orden dictada por el Gobierno (esperamos que al menos
sea el mexicano), que vuelve a ser impuesta año con año, aunque es creciente
el número de adormilados ciudadanos que se oponen.
¿Por qué no, en lugar
de obligarnos a seguir una medida oficial, mejor se nos invita a participar
libre y democráticamente en un ahorro nacional de energía logrado con la
colaboración de todos los mexicanos?
¿Por qué no, por
ejemplo, mejor convocarnos a todos a que apaguemos nuestros focos y nuestros
aparatos una hora al día, como lo hicieron los de La Hora del Planeta? Así,
todos veríamos una reducción notable en lo que pagamos, y sentiríamos que
estamos participando activamente, no como simples títeres, muertos de sueño
y hambre.
¡No hay que ser!.
ANTERIORES |