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ESTADO DEL TIEMPO

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Sin tacto

Sergio González y Levet

¿PRE-ACOSO BANCARIO?

Los acosos bancarios por la vía telefónica empezaron desde 1995, poco después del Error de Diciembre del 94 del infumable presidente Ernesto Zedillo, cuando todos los mexicanos nos convertimos en deudores morosos de los bancos.

(Lo que son las cosas: aunque el Gobierno les pagó a las instituciones financieras los adeudos ciudadanos con el Fobaproa, todos tuvimos que volver a cubrir las deudas, por obra y gracia de la corrupción institucional).

Fue cuando empezaron las llamadas telefónicas a deshoras, en las que una persona de acento extranjero, desde un call center del Caribe o de Sudamérica, nos recordaba que teníamos que pagar las fabulosas cantidades en que se habían convertido los préstamos.

Y si no estábamos en casa, nos dejaban el recadito con nuestros pequeños hijos o con la preocupada esposa o con la indiscreta sirvienta (que luego iba y contaba a toda la cuadra que el banco nos iba a meter al bote porque éramos mala paga).

A partir de esa inhumana práctica, hubo innumerables divorcios y hasta suicidios de personas abrumadas por su situación económica y por la pérdida de sus bienes y el bienestar de su familia.

A grado tal llegó la situación, que las autoridades se vieron obligadas a poner un hasta aquí a los desalmados despachos de cobranza, y se reguló, por ejemplo, que no se podían hacer llamadas entre las 11 de la noche y las 7 de la mañana, ni en días feriados, y se tomaron algunas otras medidas para evitar las coerciones.

Como siempre, los trusts económicos le dieron la vuelta a la normatividad y siguieron acosando a los millones de deudores de préstamos hipotecarios, personales y para adquirir vehículos. No obstante, sí bajó el tono de las llamadas y se respetó el horario, de modo que todos los días hábiles a las 7 en punto de la mañana en muchos hogares mexicanos empezaba el repiqueteo de los teléfonos y la preocupación de muchos padres de familia comprometidos con su familia y cuidadosos de su prestigio personal.

La cosa es que los bancos siempre han cobrado a los que les quedan a deber, y lo hacen de una manera acosadora.

Pero ahora a algún genio de la cobranza se le ocurrió inventar una nueva forma de acoso, que consiste en que como usuario de algún servicio bancario, ahora recibes llamadas ¡antes de que les debas!.

Ring, Ring, Ring (o “tururú tururú”, o “tata tatata”, o “lala lalá”, según el timbre que hayas escogido para tu celular) suena tu teléfono, contestas, y una voz te pregunta desde el otro lado si eres el señor Juan N, y si tienes una tarjeta de crédito con el banco tal, que tiene la terminación xxxx.

Obvio, contestas que sí, y de inmediato la señorita o el joven te dicen con voz candorosa que “solamente faltan cuatro días para que tenga que pagar su tarjeta, así que se lo recordamos para que no se le vaya olvidar, a usted que es tan pulcro para cubrir sus deudas en tiempo y en forma”.

La respuesta lógica (aunque no la más usual, que es impublicable por razón de las buenas costumbres), es que el cliente conteste que tiene en mente el dato, y que el día acordado pasará a hacer el depósito.

Y entonces la señorita o el joven, todos decencia y buenas costumbres telefónicas, te responden: “Entonces contamos con su pago para dentro de cuatro días, ¿verdaaaad?”, y te lo espetan con un tono que deja entrever las torturas del purgatorio a las que te puedes ver sometido si cometes la terrible insensatez de no pagar a tiempo.

Esas llamadas las hacen varias veces al día y durante varios días.

Antes, los bancos te cobraban lo que debías, ahora te cobran hasta lo que apenas vas a deber.

Al acoso, le han encimado el pre-acoso.

Sin tacto

Sergio González y Levet

EL ÚLTIMO DÍA

Este martes 25 a las 12 de la noche se cerrará el registro de los candidatos a alcaldes, síndicos y regidores de todos los partidos, más los independientes, y ya no habrá un mañana para quienes hayan quedado fuera…

Bueno, sí podría haber un mañana para algunos, porque les queda el recurso de apelar ante el tribunal electoral estatal, en caso de que hayan sido bajados a la mala de su posición… pero ésa es otra historia.

La cosa es que para el OPLE, este martes terminará el registro de los candidatos a presidentes municipales y de sus respectivas planillas. Lo que sigue es que la autoridad electoral determine que todos presentaron en tiempo y forma sus papeles, lo que es prácticamente un hecho, y dar por buenas todas las candidaturas.

En el entretanto, los ciudadanos tendremos un tiempo de descanso hasta que inicien formalmente las campañas, lo que ocurrirá el martes 2 de mayo. Eso quiere decir que nos quedan del bendito silencio electoral solamente siete días, y entonces los candidatos arremeterán con sus spots en radio y televisión, con sus tuits, con sus slogans, con sus posts en Facebook, con sus espectaculares, con sus bardas, con su publicidad impresa... con sus promesas.

Serán 30 días hasta el 31 de mayo del ruido electoral con el que los candidatos a las 212 alcaldías, a las 212 sindicaturas únicas y a las cerca de 900 regidurías que hay en los ayuntamientos intentarán convencernos de que votemos por ellos el domingo 4 de junio.

Habrá una competencia leal entre algunos candidatos que tienen ética, que cultivan los valores morales, que participan pensando en el bien común, en hacer las cosas de la mejor manera para que a su vez la gente viva un poco mejor en las congregaciones, los pueblos y las ciudades de Veracruz.

Habrá también la guerra sucia de los eternos corruptos, de quienes ven los puestos púbicos como un botín, de quienes pretenden hacer fortuna en cuatro años a costa de los dineros del pueblo.

Al cerrarse los registros, esta noche de martes descansarán también la honra y el prestigio de los presidentes estatales de los partidos, quienes sufrieron presiones de todo tipo de todos los que aspiraban a ser candidatos a alcaldes o síndicos o regidores, porque ya mañana será cosa juzgada quiénes entraron y quiénes no en las planillas.

Ya se sabrá, por ejemplo, quién quedó en lugar de Eva Cadena como candidata de Morena por Las Choapas, o si David Velasco Chedraui finalmente aceptó posiciones en la planilla del PAN-PRD para Xalapa, o si Marlon Ramírez se mantuvo como regidor primero por el PRI en Veracruz… o si los priistas bajaron finalmente a Carlitos Vasconcelos como candidato en Coatzacoalcos, por culpa de su soberbia inusitada.

En estos días, como en el tango, el músculo duerme y la ambición descansa, pero el 2 de mayo empieza el acabose, con más de 1,500 aspirantes a las sillas municipales veracruzanas, que andarán por todos los rincones con su cantaleta de que votemos por ellos, de que ellos sí son honestos, no traicionan, no dicen mentiras…

Y tendremos que creerle a alguno, y votar por él y después reclamarle que cumpla lo que prometió.

A ver si ahora sí…


Sin tacto

Sergio González y Levet

CEDA EL PASO Y SEA FELIZ

No me canso de repetirlo a quien se me deje, y no me canso de repetirlo en este espacio: si quiere vivir mejor en esta ciudad incomprensible, ceda el paso y sea feliz.

Por eso es que digo: enfangado en el inefable tráfico xalapeño, entre claxonazos y empujones de metal, pude advertir cómo, de vehículo a vehículo, muchos conductores y sus acompañantes se entrecruzaban mentaditas y mentadotas de madre con sus vecinos de desgracia y de carril.

El paso por las calles citadinas se ha convertido en una oda al derrame biliar, en una endecha al estrés, en un ditirambo al revés que sufren y padecen todos los ciudadanos metidos en esa trampa que se llama calle, en nuestra sufrida y sufriente capital de Veracruz. Crea una mala reacción, aunque tiene su parte buena.

Y he puesto lo de la reacción y lo de la parte buena porque en medio de la ensoñación en la que se cae sin remedio durante los largos minutos de la espera, entre un frenazo y el acelere con el que los más optimistas piensan que avanzan y que se les permitirá llegar en tiempo y forma a donde vayan; en esos largos minutos, decía, tuve el tiempo para que se me ocurriera la idea ¿brillante? de que uno se enoja porque quiere, que todo es cosa de actitud y de tomar las cosas con filosofía.

Y como es cosa de filosofía, se me ocurrieron seis premisas que aquí pongo a consideración del respetable:

La primera es recordar que no hay manera de viajar rápido en las rúas xalapeñas. La lentitud es inevitable en una ciudad con el doble o el triple de los vehículos que puede soportar.

La segunda, que el tránsito tortuoso de nuestra ciudad lo hacemos peor cuando todos queremos pasar primero y antes que nadie. Y a ello hay que aumentarle el gancho al hígado repetido que significa andarse peleando por un quítame esas pajas o porque el otro ya se quiere avilonear nuestro carril o porque alguien se estacionó en doble fila o porque….

La tercera, que los agentes de vialidad no sirven para nada, más que para elevar los niveles de estrés con sus silbatazos y sus incapacidades.

La cuarta, que los compañeros taxistas no tienen remedio, igual que sus congéneres de los camiones urbanos, y es perder el tiempo tratar de hacer que comprendan algo.

La quinta es que podríamos aprovechar el ocio para aprender alguna nueva habilidad que se deje, como oratoria y declamación, algún idioma, o memorizar las tablas de multiplicar al revés y al derecho o el directorio telefónico de la ciudad de México. En verdad que da tiempo para eso.

La sexta premisa es que si uno deja de pelear por ganar lugares y se resigna a que se va a tardar mucho tiempo en ir de una parte a otra, finalmente va a llegar en el mismo tiempo que si se pelea contra el mundo de los otros conductores, pero eso sí, llegará con la vesícula intacta y en una de ésas hasta con una sonrisa en la boca.

Por eso le recomiendo una vez más, si me permite:

Ceda el paso… y sea feliz.


Sin tacto

Sergio González y Levet

UN TEST

Mi hermano René, que posee una especialidad médica, suele aplicar un interesante test que fue diseñado por algún especialista en recursos humanos (el nombre se nos ha perdido en los recovecos de la memoria ignota) con el fin de explorar ciertos valores (o falta de ellos) entre quienes aspiraban a ocupar un empleo.

Y digo que es interesante porque su resultado puede aclarar a quien lo resuelve de qué manera tiene ordenados sus valores, lo que siempre es bueno saber.

El test se conforma por una corta historia y a partir de ella se pide un ejercicio sencillo. Si me permiten, lo pongo acá con la mejor intención de que le sirva cuando menos de entretenimiento a quien lo quiera resolver... bueno, “resolver” no es el término adecuado, porque no es un test de conocimientos ni las respuestas son ciertas o erróneas. Su resultado no implica una calificación, sino solamente nuestra forma de percibir ciertos valores.

Va la historia:

Éranse una vez dos pueblos que estaban asentados en las riberas de un río. En uno de ellos vivía un individuo (al que llamaremos Hombre 1) que sostenía una intensa relación con una muchacha del pueblo vecino (la Mujer).

Ambos decidieron vivir juntos, y para tal fin acordaron que un día determinado ella cruzaría el puente al caer la tarde y llegaría hasta su nuevo hogar.

Pero resulta que ese día se cayó el puente. La única forma de cruzar era en una lancha, y la muchacha se acercó al barquero para pedirle que la llevara al otro lado del río. Éste le dijo que lo haría, pero con una condición. Le explicó que ella siempre le había gustado, y que por eso le pedía que se desnudara y cruzara así el río en su embarcación.

La Mujer fue a ver a un anciano del pueblo, reconocido por su cordura (el Sabio) y le preguntó qué debía hacer ante el dilema. El Sabio le contestó que eso tendría que decidirlo ella misma, que era algo muy personal y que él no le podía aconsejar nada en tal situación.

La Mujer pensó que lo más importante de todo era su relación, y accedió a desnudarse para poder pasar a la otra orilla.

Cuando iba llegando, su prometido (el Hombre 1) la esperaba, y al ver que estaba sin ropa le recriminó su conducta y determinó romper la relación. Ella trató de explicar al Hombre 1 el motivo por el que lo había hecho, pero él se mantuvo inflexible.

Un vecino del pueblo (lo llamaremos el Hombre 2) que estaba también ahí le dijo a la Mujer que él sí consideraba oportunas sus razones, y que estaba dispuesto a casarse con ella, si lo aceptaba…

Ahí termina la historia, y ahora sigue el ejercicio, que consiste en que usted, que acaba de leer el texto, enliste del 1 al 5 a los personajes, en donde el 1 será el que considere que actuó mejor, y así sucesivamente hasta que en el 5 ponga al que piense que actuó peor.

1. _____________

2. _____________

3. _____________

4. _____________

5. _____________

¿Listo? Pues ahora le diré que cada uno de los personajes representa una característica o valor humano, y si sustituye los nombres por cada elemento podrá tener una idea de su percepción acerca de la naturaleza humana.

La Mujer representa la Pasión; el Hombre 1, la Moral; el Hombre 2, el Amor; el Sabio, la Inteligencia, y el Barquero, el Interés.

Mi hermano y yo le deseamos que haya quedado satisfecho con su lista.


Sin tacto

Sergio González y Levet

EL GURÚ: VACACIONES

—Usted me va a disculpar, maestro, pero no voy a poder pasar las mañanas de esta semana con usted, no obstante que hay vacaciones. Resulta que el titular de la oficina (así le dicen los burócratas) ordenó que se hagan guardias para estar pendientes en caso de que surja algún imprevisto, y me tocó cubrir el turno matutino…

—¿Guardias? —intervino extrañado el pensador—. Pero ¿cómo puede haber algún “imprevisto” en tu oficina si trabajas en el sector educativo? Es evidente que en estas fechas no habrá servicios escolares (lo digo así para continuar en el tono burocrático que tú empezaste, conste), no habrá clases, vamos, y por lo tanto no habrá alumnos ni maestros ni personal administrativo en las escuelas.

—Cierto, maestro, están cerradas y vacías —confirmé.

—Mira, eso de las “guardias” no es más que una medida demagógica que aplican los flojos que no hacen nada durante el año, para tratar de sembrar entre la ciudadanía la idea de que son muy cumplidos, productivos y responsables, al grado de que trabajan en sus oficinas hasta en las temporadas de asueto… bueno, debería decir “acuden a sus oficinas” en lugar de “trabajan”, porque en realidad solamente van a perder el tiempo, a comer en deshoras y a tratar de ligarse a las secretarias o a los jefes, según sea el caso. ¡Ah!, y a ver qué se transan, porque la corrupción está muy extendida entre este tipo de dañinos personajes, que pululan en las dependencias públicas de los tres niveles de gobierno y de todos los poderes.

—Ahora que usted me lo dice, veo que tiene gran razón, mi estimado antifilósofo. De inmediato se me vinieron a la mente varios compañeros que son la quintaesencia del “dejar hacer, dejar pasar”, los fanáticos de la procrastinación, los enormes holgazanes. Me recuerdan al personaje del cuento aquél, un jarocho que está recostado en su hamaca, camiseta roída, shorts desvaídos, chanclas de gallo que penden milagrosamente de sus pies. “¡Vieja, vieja!”, le grita a su esposa y le pregunta el tiempo: “¿Tenemos suero contra la picadura de alacrán?” Ella le responde presta: “Sí tenemos”. “Pues tráemelo de volada”, le urge el otro. “¿Qué, te picó uno?”, pregunta asustada la mujer. “No… -contesta el haragán- ¡pero ahí viene!”

—¡Cierto! —exclamó el Gurú—. Nuestros perezosos son capaces de quedarse inmóviles incluso ante peligros ciertos como el del bicho ponzoñoso de tu cuento. Prefieren padecer cualquier veneno antes que realizar alguna tarea productiva. Vicios de nuestro sistema, de la propaganda insulsa, de los modelos que proponen la televisión y el cine gringos. ¿Te das cuenta de que los héroes de las series y las películas norteamericanas nunca trabajan, nunca estudian, nunca se esfuerzan por hacer algo productivo? Lo único que saben hacer es destruir: autos, celulares, edificios, vidas, familias y amores.

—¡Cierto! —exclamé a mi vez—. Ahora que lo pienso, nunca se ve cómo un experto aprende, como un especialista se convierte en tal. Los personajes yanquis son genios hechos al vapor. En la tele y en las películas, la cultura del esfuerzo está desaparecida.

—Y hay una razón —concluyó el maestro—. La idea es que las masas se convenzan de que el trabajo y el aprendizaje son algo innecesario. El Karate Kid se convierte en todo un maestro de artes marciales pintando una barda, cualquier ama de casa se enfrenta a asesinos consumados y los vence con relativa facilidad, el pobre angelito de 10 años pone en ridículo a los consumados ladrones que piensan robar su casa.

—Y todo eso, ¿con qué fin, maestro? —pregunté.

—El establishment o como le quieras llamar sustenta su hegemonía en la ignorancia de la gente. Por eso hay tantos malos estudiantes y tantos flojos… y por eso muchos tienen que dejar guardias… no sea que se vaya a necesitar una urgencia. Je je.


Sin tacto

Sergio González y Levet

EL PRD, SEGÚN SAMUEL SCHMIDT (2)

Estudioso profundo de la izquierda mexicana y acucioso conocedor de sus movimientos en la época contemporánea, el doctor Samuel Schmidt describe a conciencia su estado actual. Miren nadamás lo que dice:

“Una de las motivaciones de esa nueva izquierda es un fuerte apetito por el poder como medio para adquirir riqueza, prestigio y más poder. Han quedado lejos las viejas ideas de la política como instrumento para lograr la felicidad y especialmente para eliminar las diferencias económico-sociales. Ellos quieren ser igual de ricos que los ricos. Los pobres que se jodan si no trabajan duro”.

Pero, ¿dónde queda esa idea legendaria de los izquierdistas como luchadores sociales?, le pregunto.

“La izquierda mexicana ya no habla sobre revolución, su discurso es conservador. Parecen haberse vuelto cómplices de la estructura de poder que los ha enriquecido y los ha vuelto funcionales a los propósitos de continuidad del orden de cosas.

“Esa nueva izquierda fue incapaz y no quiso enfrentar al neoliberalismo que empobreció a la sociedad hasta niveles preocupantes. Por el contrario, se volvieron cómplices de las peores infamias al apoyar decisiones políticas que a todas vistas ampliarán la desigualdad en el país (reformas de Peña, que algunos dicen lograron votos a cambio de muchos millones).”

Eso debe haber tenido graves consecuencias para el movimiento social perredista, opino.

 “La consecuencia ha sido una lucha fratricida por los beneficios y privilegios que da esa postura política, que ha fracturado al partido llevándolo a perder terreno político-electoral.

 “Se fracturaron en el Senado, perdieron la disciplina partidaria y la dirección del partido confronta esta lucha de egoísmos constantemente. Es inevitable, que el liderazgo partidista sea inestable y la elección sea complicada porque enfrenta múltiples oposiciones internas.

 “Sus seguidores se han ido y hoy el partido, según algunos analistas, si le va bien apenas mantendrá el registro”.

Un partido fracturado, desvanecido, con sus ideales originales perdidos. Sin embargo, alienta vida gracias a los devaneos de del juego electoral, según observa Samuel:

“Como la política está llena de paradojas, ahora que está en el suelo, el PRD tendrá el poder de inclinar la balanza para la gubernatura del Edomex, al sumar sus magros resultados a favor de alguna de las opciones viables.

“De dominar la inclinación izquierdista sus votos serán para Morena, pero si domina la corriente corrupta, los dirigentes perredistas seguramente se inclinarán por el PRI, gobierno que ya les tiene tomada la medida ($$$$).”

Termino la charla con una petición al doctor Schmidt: Dime, Samuel, de la manera más corta que puedas en qué condición están actualmente las ideologías en México:

“La derecha se recompone facilitando la consolidación de la ultra (Yunque), el centro se reduce y se vuelve cada vez más amorfo, la izquierda se corre a la derecha para reproducir lo peor del discurso y práctica política: La corrupción.

“En 2019 amaneceremos con una nueva versión de la izquierda mexicana, cualquier cosa que esto sea; posiblemente se mueva entre la marginalidad y la derrota sistemática. El factor Morena forzará una reconfiguración. Y yo me pregunto: ¿Hacia dónde será?”

PD. Con motivo de la Semana Mayor, esta columna descansará, y los amables lectores de ella. Nos vemos nuevamente a partir del lunes 17 de abril. Que la paz sea…


Sin tacto

Sergio González y Levet

EL PRD, SEGÚN SAMUEL SCHMIDT (1)

Platico con el doctor Samuel Schmidt, un politólogo de gran fuste y conocedor como pocos de los entreveros de la izquierda mexicana, y caemos irremediablemente en el tema, con énfasis en las singularidades del PRD.

Entramos en calor con un comentario sobre las desviaciones ideológicas y éticas que han sufrido los líderes de la izquierda mexicana en los tiempos recientes. Samuel es profundo en su pensamiento, pero también tiene un gran sentido del humor, por eso se burla:

 “Un amigo decía que el principio de la izquierda actual es: Contra los ricos hasta alcanzarlos”.

Antes que otra cosa, le pido su opinión sobre la izquierda internacional, para ubicar en contexto a la mexicana.

 “La izquierda” -me dice- “tiene una historia de división constante debido a las interpretaciones rigurosas de lo que se considera la teoría. Del Marx endiosado se derivaban las formas tácticas y estratégicas que llevarían a un mundo mejor, aunque por desgracia la realidad política se apegó a las pasiones malsanas y bajos instintos de la lucha por el poder, generando sistemas que se alejaban mucho del mundo feliz. Ejemplos sobran: el Gulag, los campos de reeducación chinos, el sistema policiaco cubano, el régimen asesino norcoreano. Por ahí cruza el asesinato de Trotsky en México y las purgas sistemáticas en los partidos de la vanguardia del proletariado, donde los proletarios estaban ausentes.

“Esa era una izquierda estudiosa e idealista, muy contraria a la izquierda actual, que es calculadora, pragmática sobre el acceso al poder y sus beneficios y, en el caso mexicano, muy proclive a la corrupción. Lo que en su momento fue un caso emblemático consistió en el intercambio de la gubernatura de Nayarit con el PRI de Muñoz Ledo por una senaduría para Jorge Cruickshank, líder del Partido Popular Socialista (PPS).

“Desde entonces el PPS pasó a conocerse como ‘Pocos Pero Serviles’, condición no muy lejana de algunos de los líderes de aquella izquierda que hoy se concentran en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

 “Los Chuchos, una de las tribus más importantes, llegaron con lo que aprendieron en la escuela del Partido Socialista de los Trabajadores, un partido subsidiado por el Gobierno, y de cuyo líder y dueño un caricaturista una vez dijo algo así: ‘Récord de lo insólito, esta semana Aguilar Talamantes no se corrompió’.”

Pero el PRD empezó -le replico- como un partido contestatario, enfrentado firmemente a los gobiernos priistas. Representó a la oposición seria de izquierda. ¿Ahora ha cambiado eso?

“Ante el pragmatismo actual, no es de extrañar que muchos de los pasos del PRD se den en consonancia con el Gobierno. La justificación gira alrededor de un falso nacionalismo y hasta patrioterismo. La vox populi sostiene que siempre hay una ganancia económica para los que toman las decisiones y, si el rumor es cierto, se trata de muchos millones de pesos (como la recompensa para una candidata que declinó a favor del PAN en Tlaxcala), pero vaya usted a creer en habladurías. Cuestión aparte -que no es de menor importancia-, es cómo algunas de las familias perredistas se han apoderado del Poder Legislativo y se alternan las curules entre cónyuges.”

Interesante, interesante el punto de vista del doctor Schmidt. Mañana terminaremos esta charla.


Sin tacto

Sergio González y Levet

EL CANDIDATO DE MORENA

¿Cuántos militantes registrados tiene Morena en Xalapa? El número casi nadie lo conoce, pero se puede asegurar que es muy reducido.

Tiene, sí, un gran número de simpatizantes, ciudadanos que por las causas que usted quiera van el día de las elecciones y sufragan en favor de sus candidatos. Así hicieron ganar a Cuitláhuac García para diputado federal hace un año, y así lo hicieron ganar en la ciudad como candidato a Gobernador el 5 de junio pasado, y así hicieron que las dos diputaciones locales sean de morenistas: Daniela Guadalupe Griego Ceballos y Tanya Carola Viveros Cházaro.

Pero los registrados como miembros de Morena no son muchos. Y eso es importante porque ahora que Andrés Manuel López Obrador decidió que el proceso de selección de candidatos a algunas alcaldías de Veracruz se hiciera por medio de encuestas, habrá que ver si este método de consulta se hará con la ciudadanía abierta o solamente entre los militantes activos.

Porque el resultado sería diferente en uno u otro caso.

Si es sólo una consulta interna del partido, Hipólito Rodríguez será sin duda el candidato ganador. Pero si van y le preguntan a los ciudadanos de Xalapa, podrían ganar el constructor Marcos Salas Contreras o el ex funcionario estatal (con Fidel Herrera Beltrán) y municipal (con Américo Zúñiga) Francisco Javier Escalera Carbonell.

Y es que Hipólito tiene a su favor como posible alcalde que es una persona seria, que se ha dedicado de lleno a su trabajo de investigador de fenómenos sociales, pero precisamente esas virtudes operan en su contra si se trata de una encuesta de conocimiento ciudadano.

Marcos Salas ya ha sido candidato en otras ocasiones y por eso los pobladores de las colonias populares, que son las más populosas, lo conocen mejor que al doctor Hipólito.

Y Javier Escalera recorrió el municipio junto con el alcalde Américo Zúñiga en los meses en que trabajó a su lado como Director de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento.

Hipólito sería un buen presidente municipal porque su inteligencia, su preparación y su capacidad de trabajo lo llevarían a implantar programas y realizar acciones de gran beneficio para la población. Ni se diga de su honradez.

Pero es un mal candidato en el sentido de que no es un personaje carismático, no es popular, ni populista, ni populachero.

Por ello se ve difícil que lo puedan hacer pasar con el calzador de una encuesta, en el caso de que ésta fuera abierta a la población civil de la capital. Y si fuera una encuesta interna del partido, todos sabemos que la democracia que tanto exige Andrés Manuel no la practica en su propia casa, porque ahí sólo sus chicharrones truenan y todos hacen lo que su dedito manda.

López Obrador, como todos los caudillos históricos de los movimientos de izquierda, sigue la tendencia que inició Lenin cuando se apoderó de la Revolución Rusa en 10 días (que conmovieron al mundo) al frente del movimiento bolchevique, que era minoritario. Después de él, Stalin, Mao, Tito, Castro y todos los líderes revolucionarios triunfadores se eternizaron en el poder e impusieron su voluntad sin cortapisas. Así lo hace el Peje en Morena.

Por eso podría ser Hipólito… y por eso podría no ser.

Sin tacto

Sergio González y Levet

LA CONTU Y LA EDUCACIÓN PÚBLICA

La semana pasada hubo en Xalapa un interesante evento de la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios, que congrega a decenas de sindicatos de personal académico y administrativo de las universidades públicas del país, y es liderado por el ingeniero Enrique Levet Gorozpe, Secretario General de la Fesapauv.

[Ajá, para los perspicaces, el ingeniero Levet es familiar cercano mío, como es evidente, pero eso no tendría por qué me impedirme que me refiera a algo que considero ha venido haciendo de manera positiva; como si fuera pecado hablar bien de los consanguíneos].

Bien: fueron días de intenso trabajo a un lado de las ceremonias oficiales, a las que asistieron las máximas autoridades del estado: la académica, la rectora Sara Ladrón de Guevara, y la política, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.

Hubo conferencias magistrales, hubo reuniones y juntas, hubo grilla académica -como debe de ser-, pero sobre todo permaneció en el ambiente de la Confederación la consigna de seguir luchando con todo el esfuerzo en favor de conservar, mejorar y acrecentar la educación pública en nuestro país, con énfasis en la de nivel superior.

Es un hecho que las universidades públicas han sufrido un embate en contra desde que se asentó el neoliberalismo en México, allá a principios de los 80 del siglo pasado, porque quienes preconizan esta ¿ideología? están a favor de una educación elitista de calidad, sólo para las clases económicamente pudientes, con el fin de asegurar la preeminencia del capital sobre los intereses de la masa social.

En el afán de replicar el modelo gringo de universidades carísimas que sólo pueden pagar los privilegiados, desde hace más de 30 años ha habido una notable tendencia en los gobiernos federales que se han sucedido (sin importar el partido del que provienen) que busca reducir drásticamente el presupuesto asignado a las instituciones de educación superior que emanan del Estado, y redirigir los dineros públicos hacia canonjías en favor de las universidades y tecnológicos privados.

No lo han logrado, ciertamente, porque el sindicalismo universitario ha dado una batalla histórica desde hace 35 años. A fuerza de una combativa y permanente acción, las agrupaciones adheridas a la Contu han conseguido año con año que no pasen los recortes presupuestales que persistentemente se han propuesto al Congreso de la Unión para cada ejercicio fiscal.

Si no fuera por eso, la educación superior pública ya hubiera desaparecido, y universidades autónomas como la Nacional, la Metropolitana, la Veracruzana o la de Guadalajara estarían convertidas en colegios exclusivos para formar los cuadros de las clases dirigentes, con cuotas elevadas, una estricta disciplina y una ideología conservadora.

Gracias a los sindicalistas universitarios, muchos jóvenes de escasos recursos han tenido acceso a la educación superior y con ello a una mejor calidad de vida para ellos y sus familias.

La defensa heroica contra las reducciones presupuestales se ha dado en todos los frentes posibles, y en la pasada reunión nacional los sindicatos y agrupaciones adheridos reafirmaron su convicción de seguir luchando en favor de la educación nacional laica, gratuita y universal… desde el kínder hasta los posgrados.

Sin tacto

Sergio González y Levet

UNA HORA DE VIDA PERDIDA

Cada año cuando se llega y cada año cuando termina el horario de verano repito sendos textos en los que me opongo a esta medida que nos afecta en una parte muy íntima de la vida: la del sueño, el descanso y el reloj biológico.

Por eso, ahora que el pasado domingo tuvimos que adelantar a forziori una hora nuestros relojes, yo vuelvo con mi queja:

Los tecnócratas de la Comisión Federal de Electricidad y los cómplices que seguramente tienen en la administración federal una vez más hicieron de las suyas, y el pasado domingo -después de una rápida promoción de sólo dos días para dar a conocer el evento- nuevamente tuvimos que adelantar una hora nuestros relojes, y perder 60 minutos diarios de sueño y descanso, todo con el fin de que nuestro horario nacional no vaya a molestar los de aerolíneas internacionales, bancos mundiales y organismos que se rigen por las condiciones climáticas del norte del mundo, donde están establecidos los países occidentales más poderosos.

Una vez más seguirán con la retahíla de que el famoso horario de verano (que empieza en primavera y termina en otoño) significa grandes ahorros para el país; ahorros que como ciudadanos comunes y corrientes nunca vemos reflejados en nuestros bolsillos o en el recibo que religiosamente nos pasa cada dos meses (o cada mes, si tuvo la mala suerte de que le cambiaron el sistema de cobro) la Empresa de Clase Mundial. Lo será por sus tarifas.

La CFE insiste en que mandó a hacer con biólogos y otros expertos de la UNAM un estudio que demostró que el horario de verano no afecta al organismo de los seres humanos. Ofrecieron esos señores anónimos, doctas disquisiciones sobre la manera en que el cuerpo humano se adapta de inmediato al cambio de horario.

Yo lo leí concienzudamente hace algunos años, y desde entonces regaño a mi organismo porque no quiere hacer caso a tan especializadas y estudiadas opiniones. Y es que mientras ellos dicen que no, mis órganos dicen que sí, y el cerebro no alcanza a entender que se tiene que poner a dormir una hora antes, ni el estómago atiende a que va a comer a deshoras durante siete largos meses.

En fin, esta medida es una imposición de tipo fascista, autoritaria, pues los ciudadanos estamos en indefensión ante una orden dictada por el Gobierno (esperamos que al menos sea el mexicano), que vuelve a ser impuesta año con año, aunque es creciente el número de adormilados ciudadanos que se oponen.

¿Por qué no, en lugar de obligarnos a seguir una medida oficial, mejor se nos invita a participar libre y democráticamente en un ahorro nacional de energía logrado con la colaboración de todos los mexicanos?

¿Por qué no, por ejemplo, mejor convocarnos a todos a que apaguemos nuestros focos y nuestros aparatos una hora al día, como lo hicieron los de La Hora del Planeta? Así, todos veríamos una reducción notable en lo que pagamos, y sentiríamos que estamos participando activamente, no como simples títeres, muertos de sueño y hambre.

¡No hay que ser!.

 

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