Sin tacto
EL SISMO,
LOS NÚMEROS
Aunque la cifra de fallecidos seguirá
aumentando en la medida en que se sigan rescatando cadáveres de entre las
ruinas de los edificios colapsados, ya se puede tener una idea de los
números que dan cuenta del tamaño de la catástrofe que sufrimos los
mexicanos en los sismos del 7 y 19 de septiembre pasado.
Hay más de 420 muertes consignadas por los dos
movimientos telúricos.
En el primer sismo fallecieron 65 personas en Oaxaca y
Chiapas, y hasta la fecha se reportan 355 muertes por el terremoto del
martes 19, de los cuales 214 son de la Ciudad de México, 74 del Estado de
Morelos, 45 de Puebla, 15 del Estado de México, seis de Oaxaca y uno de
Guerrero.
Un dato esperanzador es que los topos, las fuerzas
armadas, los canes entrenados y los voluntarios lograron rescatar con vida
de entre los escombros a 69 personas. De éstas, 37 están hospitalizadas, 14
de ellas en estado grave.
Los dos terremotos y sus más de 4 mil réplicas tuvieron
consecuencias desastrosas en siete de las 16 delegaciones de la Ciudad de
México y en 259 municipios de cinco estados: Oaxaca, Morelos, Puebla,
Chiapas y Edomex.
En todo el país hubo 153,545 viviendas dañadas, y de
ellas 24,526 tienen una pérdida total. Debido a ello, 250 mil personas se
quedaron sin vivienda.
En la Ciudad de México, fueron afectados alrededor de
10 mil inmuebles, entre viviendas y edificios. El jefe de Gobierno Miguel
Ángel Mancera comunicó que se han revisado 7,649 construcciones, y que de
ellas, 6,640 (el 87%) han sido catalogadas como habitables, y sólo requieren
algunas reparaciones menores.
De las 1,009 restantes, 688 están en estatus amarillo,
lo que significa que pueden ser reparadas, pero mientras duren los trabajos
no podrán ser habitadas. Y finalmente, 321 necesitan un dictamen “más
profundo” y la mayoría tendrán que ser demolidas.
Bueno, y los costos:
Se necesitarán en lo inmediato 37 mil millones de
pesos:
10 mil millones serán para la reparación y construcción
de edificios y hogares, “más lo necesario para los insumos básicos y el
restablecimiento de la infraestructura (eléctrica, comercial).”
13 mil millones serán para reconstruir y reforzar las
escuelas que sufrieron algún deterioro.
Y 8 mil millones se dedicarán a reparar la
infraestructura y el patrimonio cultural, en lo que se cuenta a templos,
museos y edificios históricos que sufrieron daños de diferente naturaleza.
Hay, para dar una idea, más de mil iglesias afectadas,
10 mil más 13 mil más 8 mil dan 31 mil. Que ¿dónde
están los 6 mil restantes? Pues se repartirán a través de monederos
electrónicos para que muchos afectados reparen o construyan sus propias
viviendas.
La primera fase de la reconstrucción durará hasta
diciembre de este año, y consiste en la reparación y construcción de 5 mil
viviendas.
Lo que sigue tardará años, porque el número final de la
tragedia es formidable, pero la paciencia, la entereza y la fortaleza del
pueblo mexicano es tal, que hará resurgir de las cenizas lo derrumbado.
…hasta que se presente otro temblor, y volvamos a dar la muestra de la
grandeza y el corazón de los mexicanos.
Sin tacto
LAS DOS TRAGEDIAS
Los terremotos y los huracanes que han desgarrado
nuestro país en las últimas semanas fueron también el detonante que sacó el
alma de nuestro pueblo, su espíritu solidario y su altruismo.
Singularidades de nuestro idioma: el término
“altruismo”, que nos llegó desde el latín a través del francés “altruisme”,
se refiere al otro, al prójimo, a nuestro semejante. Altruista es el que
“procura el bien ajeno aun a costa del propio”. No obstante, esa misma raíz
se encuentra en palabras de significado bastante opuesto al “bien ajeno”,
como adúltero (el que engaña a otra) o altercado (una pelea con otro).
Pero en fin, la desgracia nacional trajo aparejado
una vez más el surgimiento de nuestras mejores virtudes, de la legendaria
solidaridad mexicana (y no me refiero para nada al programa de Salinas de
Gortari). En este país acosado por la violencia y el crimen, el tamaño de la
destrucción pareció marcar una tregua en la que los delincuentes se hicieron
a un lado (con sus deshonrosas excepciones de ladronzuelos que pretendieron
aprovechar el estado de excepción para realizar robos en domicilios
afectados) y surgieron los generosos, los desprendidos, los espléndidos
mexicanos que dan lo poco que tienen -que es mucho porque es todo lo que
poseen- en auxilio de sus compatriotas en desgracia.
El sonido de los aplausos en los centros de acopio
cada que un donante llegaba acalló, quiero creer, las notas discordantes de
quienes quisieron aprovechar la tragedia para llevar agua a su molino…
político.
El desprendimiento universal de los mexicanos, es
muestra de que aún tenemos una esperanza como pueblo y un posible futuro de
bienestar, paz y tranquilidad, labrados sobre las conciencias limpias de los
buenos ciudadanos, que son mayoría aunque estaban silenciados por el
estruendo de la violencia.
Al contemplar la muerte y la desolación cernida
sobre nuestras ciudades y pueblos, muchos dejaron a un lado sus celulares en
los que estaban ensimismados, voltearon a ver a sus prójimos, vieron que
estaban sufriendo las más graves pérdidas, y dejaron que surgiera en ellos
la piedad y la conmiseración.
Ante la devastación, resplandeció una vez más la
gesta heroica de México. Nunca hemos sido buenos para la guerra, pero somos
magníficos en el auxilio.
Esos que trabajaron hombro con hombro para sacar
piedra a piedra los escombros y salvar a los sobrevivientes (o rescatar,
cuando menos, los cuerpos de las víctimas para que recibieran cristiana
sepultura y no se quedaran enterrados por siempre en el anonimato de las
ruinas encimadas).
Qué tragedias las que hemos sufrido como nación,
pero qué orgullo ser mexicano cuando todo el pueblo se ha levantado para
auxiliar a los caídos en desgracia.
Lo que sigue es la reconstrucción de lo derruido, la
dotación de nuevos hogares para tantos que perdieron su patrimonio forjado
con el esfuerzo de los años, de toda una vida.
Y no será empresa fácil ni rápida.
Enrique Peña Nieto quiere que esto quede resuelto
para diciembre. Imposible, aunque no dejamos de entender su prisa.
Ya pasó lo peor para México, y ya enseñamos lo mejor
de nosotros.
Lo que sigue es que alcancemos a entender que esta
reconstrucción nacional tiene que imponerse por encima de la corrupción
desmedida de los ambiciosos, que se han metido a políticos para enriquecerse
a costa del dinero de los demás.
Los miles de millones de pesos para reedificar casas
no pueden ser desviados. Levantémonos todos también para evitar esta segunda
tragedia.
Ya conocemos el camino…
Sin tacto
MONSIVÁIS, PACHECO Y EL SISMO
Ayer, cuando releía a Octavio Paz y lo que escribió
sobre el sismo de 1985, recordé que prácticamente todos los escritores
mexicanos hicieron su parte y consignaron sus apreciaciones sobre aquel
suceso que marcó la historia de México, e inició la historia de la
organización de nuestras masas sociales.
En casi todos los casos, lo que dijeron y
escribieron sobre el temblor del 85 y sus consecuencias sigue teniendo
vigencia referido al terremoto del mismo 19 de septiembre, pero de 2017.
Me quedo con dos de ellos, y con dos partes mínimas
de lo que les fue dado relatar/revelar:
Carlos Monsiváis -el cronista único de la raza
chilanga, el tlacuilo verdadero de los jodidos de la gran ciudad- hizo
textos magníficos. Entresaco apenas un fragmento de la inmensidad de su
obra:
“El dolor personal y social, la tristeza ante los
muertos y las tragedias, la indignación ante la corrupción de siglos y el
saqueo cotidiano, se despliegan en medio de un paisaje insólito, el de la
ayuda desinteresada.
“Desde la mañana del 19 de septiembre, los
voluntarios hacen de la solidaridad un arma óptima de creación de nuevos
espacios civiles. Un esfuerzo sin precedentes (en un momento dado, más de un
millón de personas empeñadas, en distintos niveles, en labores de rescate y
organización ciudadana) es acción épica ciertamente, y es un catálogo de
demandas presentadas con la mayor dignidad. Urgen ya en las ciudades
organizaciones autónomas, democratización, políticas a largo plazo,
proyectos de racionalidad administrativa.
“Durante un breve periodo, la sociedad se torna
comunidad, y esto, con los escepticismos y decepciones adjuntas, ya es un
hecho definitivo. Si, necesariamente, tal vehemencia se disuelve en un
periodo breve, las lecciones perduran.
“La primera y más decisiva respuesta al terremoto es
de índole moral. Forzosa y
Compulsivamente, el instinto de continuidad se
fragmenta en decenas de miles de acciones, avivadas por el deseo del
rescate, del atenuamiento de la violencia natural, de la puntualidad
del individuo que acompaña en su desesperación a las multitudes.
“Provista de un notable sentido del deber, una nueva
generación se incorpora a las tareas urbanas. Son estudiantes universitarios
y obreros, desempleados y alumnos de los Colegios de Bachilleres, de las
preparatorias, de los Colegios de Ciencias y Humanidades, de las
Vocacionales, de las escuelas técnicas. Han crecido sometidos al consumismo,
a la inhabilitación ciudadana, al reduccionismo de las visiones
ideológicas que ven en la juventud un campo del domesticamiento y la
banalidad. Se les ofrece de pronto una elección moral y la asumen, una
oportunidad de acción organizada y la aprovechan. No se consideran héroes,
pero se sienten incorporados al heroísmo de la tribu, del barrio, de la
banda, del grupo espontáneamente formado, de la ciudad política y civil.”
Y a la prosa de Monsi adjunto la poesía magnífica de
José Emilio Pacheco, que puso en palabras medidas el alma de lo que todos
estábamos sintiendo hace 32 años, y lo seguimos sintiendo ahora:
1.-Crece en el aire el
polvo, llena los cielos.
Se hace de tierra y de perpetua caída.
Es lo único eterno.
Sólo el polvo es indestructible.
2.- Avanzo, doy un paso
más,
miro de cerca el infierno.
Muere el día de septiembre
entre la asfixia y los gritos.
Arañamos las piedras y brota sangre.
Todo el peso del mundo se ha vuelto escombro.
La palabra desastre se ha hecho tangible.
Se hundió la casa de papel, el cuarto de juegos
de un niño inexplicable que al despertar
aplastó sus cubitos de hojalata.
Pero no hay juego.
Sólo personas que se mueren,
gente que ha muerto, seres humanos
que si salieran vivos del tormento entre escombros
habrían dejado entre el montón de ruinas
brazos y piernas.
Nadie está a salvo.
Aun al quedar ilesos hemos perdido
nuestro ayer y nuestra memoria.
3.- De aquella parte de
la ciudad que por derecho
De nacimiento y crecimiento, odio y amor
puedo llamar la mía (a sabiendas
de que nada es de nadie),
no queda piedra sobre piedra.
Ésta que allí no ves, que allí no está
ni volverá a alzarse nunca, fue en otro mundo
la casa en que abrí los ojos.
La avenida que pueblan damnificados
me enseñó a caminar.
Jugué en el parque
hoy repleto de tiendas de campaña.
Terminó mi pasado.
Las ruinas se desploman en mi interior.
Siempre hay más, siempre hay más.
La caída no toca fondo.
Sin tacto
OCTAVIO PAZ Y EL SISMO
"Ahora, los temblores del 19 y el 20 de septiembre nos han redescubierto un
pueblo que parecía oculto por los fracasos de los últimos años y por la
erosión moral de nuestras elites. Un pueblo paciente, pobre, solidario,
tenaz, realmente democrático y sabio. La sabiduría popular no es libresca ni
moderna, sino antigua y tradicional. Es una mezcla de estoicismo, silenciosa
energía, humor, resignación, realismo, valor, fe religiosa y sentido común.
Ese sentido que, precisamente por ser común, es comunal, comunitario”.
Como a menudo lo hace, mi estimado amigo Francisco Montfort me favorece al
enviarme un interesante texto, cuyo primer párrafo inicia esta columna. Es
de Octavio Paz -su prosa resplandece- y asombra la vigencia de lo escrito
por el poeta y ensayista hace 32 años, como si la historia se repitiera
sobre un mismo pueblo entrampado en los problemas de siempre. Vean, vean lo
que Paz nos dijo en 1985 y nos sigue diciendo ahora:
“La reacción del pueblo de la ciudad de México, sin distinción de clases,
mostró que en las profundidades de la sociedad hay -enterrados, pero vivos-
muchos gérmenes democráticos. Estas semillas de solidaridad, fraternidad y
asociación no son ideológicas, quiero decir, no nacieron con una filosofía
moderna, sea la de la Ilustración, el liberalismo o. las doctrinas
revolucionarias de nuestro siglo. Son más antiguas, y han vivido dormidas en
el subsuelo histórico de México. Son una extraña mezcla de impulsos
libertarios, religiosidad católica tradicional, vínculos prehispánicos y, en
fin, esos lazos espontáneos que el hombre inventó al comenzar la historia.”
Esta vez la autoridad presidencial tuvo una respuesta inmediata y se activó
rápidamente el plan de ayuda y apoyo ante la tragedia, pero el pueblo de
México volvió a superar sus propias expectativas y se volcó en el auxilio,
como lo hizo antes como lo ha hecho siempre. Octavio Paz lo revela:
“No fue una rebelión, un levantamiento o un movimiento político: fue una
marea social que demostró, pacíficamente, la realidad verdadera, la realidad
histórica de México. O, más exactamente: la realidad intrahistórica de la
nación. La enseñanza social e histórica del sismo puede reducirse a esta
frase: hay que devolverle a la sociedad lo que es de la sociedad.
“Los gérmenes del renacimiento están en el origen. Son los de nuestro
comienzo. Han sobrevivido a muchas desdichas y tradiciones, a la seducción
de la falsa modernidad y a las simplificaciones de las ideologías. Hay que
preservarlos y vivificarlos. Sería funesto que se desvaneciesen o volviesen
a ocultarse. De ahí que sea indispensable que en la tarea de
reconstrucción-rectificación que será larga y penosa, participen todos los
distintos grupos sociales.”
Y
miren qué vivo está don Octavio no sólo en su poesía inmortal, sino en su
pensamiento político y social:
“Tenemos que encontrar nuevas vías de participación popular. Es inaplazable
asimismo que las autoridades oigan la crítica y acepten la fiscalización de
la sociedad. Si el Gobierno quiere reconquistar la confianza popular y no
exponerse (y exponernos) a un estallido más grave y profundo que el temblor,
debe mostrarse más abierto y flexible. El Gobierno no es una fortaleza, sino
un lugar de encuentro. No pido que abdique de su autoridad, sino que la
comparta, que sea más atento y sensible a las voces de los que están fuera.
El temblor sacudió a México, y entre las ruinas apareció la verdadera cara
de nuestro pueblo: ¿la vieron los que están arriba?”
Paz, siempre eterno Octavio Paz…
Sin tacto
EL REGRESO DEL REGRESO DEL CRUCERO
MORTAL (2)
Del mismo modo que ayer republiqué lo que ya he publicado sobre el tema
del crucero mortal de ingreso a Las Trancas, como sigue siendo vigente lo
que hemos opinado porque ninguna autoridad ha hecho nada al respecto, repito
también la reflexión que me compartió mi amigo Rafael Pérez Cárdenas, un
hombre inteligente y acucioso reportero, que como es su costumbre aporta
ciertas ideas bastante plausibles al respecto, él, que también pasa a menudo
por ese lugar y corre cotidianamente el mismo peligro de sufrir un
accidente.
Va de nuevo el texto que me hizo llegar hace meses, como si fuera ayer:
“Mi aporte al tema de Las Trancas:
“En efecto, la curva lo vuelve una trampa mortal.
“Ingresar a Las Trancas hará que la acostumbrada vuelta en U se
convierta en 25 minutos de tráfico. Poner un semáforo hará una larga cola en
la carretera, multiplicará el tráfico, poniendo en riesgo a los que se
incorporan de la central de abastos y quieran dar ahí la vuelta.
“A veces la experiencia ayuda. Me consta que dar la vuelta hasta el
trébol de El Olmo es mucho más rápido y seguro. En este sentido, lo ideal
sería que ese retorno se cancele y así se agilice el tráfico en una zona ya
de por sí complicada...
“Lo que mucho ayudaría a esa zona es que se arregle el retorno bajo el
puente… Y eso me parece que sí le toca a Américo (Presidente Municipal de
Xalapa) porque ya fue una vez y ofreció que el recurso saldría del Fondo
Metropolitano.”
Bien, Pérez Cárdenas se manifiesta en contra del semáforo que yo propuse
y da una razón que puede ser válida: la cola que se haría en la carretera al
llegar a Xalapa. Debo reconocer que el semáforo para evitar un peligro
podría ocasionar uno nuevo, porque los vehículos que llegan a alta velocidad
de la carretera que viene del Puerto de Veracruz saldrían de la curva
después del puente y se podrían encontrar con una larga fila de coches
detenidos.
En el mejor de los casos, un frenazo brusco, un chirrido de llantas y un
susto sería el daño mínimo. En el peor y muy posible, se presentarían muchos
choques por alcance.
En el aporte de la lluvia de ideas, los vehículos detenidos por el
semáforo solamente bloquearían el carril de la extrema izquierda, y con un
señalamiento adecuado es muy probable que se pudiera paliar el riesgo de
choques. Lo que sí sería inevitable es el tráfico que se ocasionaría y la
dificultad de pasar de un carril a otro para los carros que se incorporen
por el acceso de la central de abastos.
Utilizar el trébol de El Olmo no es mala idea, aunque también hay horas
en que la fluidez en esa zona es lentísima.
Y aprovechandito, convengo totalmente con mi colega en que urge terminar
de arreglar el pavimento bajo el puente que da acceso a la carretera hacia
Jalcomulco. Ya el Ayuntamiento xalapeño adelantó con algunos metros de
concreto hidráulico y el Gobierno del Estado con otros tantos, pero los
miles de usuarios que caen todos los días en esos hoyos insondables
agradecerían la solución total, mediante un nuevo esfuerzo del alcalde
Américo Zúñiga Martínez -que se ha mostrado tan comprensivo y dispuesto a
solucionar los problemas de la vialidad- y del gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares.
Sin tacto
EL REGRESO DEL REGRESO DEL CRUCERO MORTAL (1)
Qué barbaridad: lo que viene a continuación primero lo publiqué el 18 de
febrero de 2016, luego lo republiqué el 18 de septiembre de 2016 -hace un
año- y el 18 de junio de este año neciamente lo inserté por tercera vez, a
la espera de que alguna autoridad volteara e hiciera algún caso para
resolver el problema.
Pero han pasado los días, las semanas, los meses y los años, y el crucero
sigue ahí, con su peligro mortal latente. Como ya se trata de una cuestión
de necedad, por cuarta vez publico el texto, a ver quién se cansa primero.
Viene usted de Veracruz y llega a Xalapa. Pasa el retén de la policía que
está en el carril contrario, atraviesa el puente del libramiento hacia
Coatepec, y entra al nudo gordiano…
O puede venir de la central de abastos y la zona de los bonitos
fraccionamientos de la familia Fernández Chedraui asentados a cada lado de
la Avenida Europa, evita la tentación y pasa por los moteles, deja a un lado
la caseta de policía de la Fuerza Civil (FC), y entra al nudo gordiano…
Igual puede venir de la zona de Jalcomulco o de la carretera a Huatusco,
pasa por abajo del puente de la autopista Xalapa-Veracruz, libra los
monumentales hoyos que hay ahí (con excepción de los 20 metros de cemento
hidráulico que nos regaló el alcalde Américo Zúñiga y otros tantos de don
Julen Rementería), también evita la tentación de los moteles (150 pesos el
rato, cuartos temáticos, películas picantes en la pantalla, servicio de
bebidas y pastillas azules a discreción, qué bárbaros), pasa el módulo de la
policía, y entra al nudo gordiano.
Son 500 metros de órdago vial, que van de la entrada a Xalapa a la
primera entrada de Las Trancas y al primer semáforo, antes del trébol de
Plaza Américas. En ellos hay una gasolinera, la exitosa Plaza Xanath, un
restaurante brasileño (dicen que es mucho mejor el que está unos kilómetros
más adelante, sobre Lázaro Cárdenas también), la oficina del Programa
Oportunidades, una o dos pollerías… y otro motelito.
La afluencia de vehículos de esos tres accesos es enorme durante la mayor
parte del día. Y al tráfico agregue usted que siempre hay tráilers
estacionados indebidamente, que ocupan un carril que es crucial entre tanto
coche que va y viene. ¿Por qué no los quita nadie? ¿Por qué no les levantan
una infracción? ¿Le toca hacerlo a la Policía Federal? ¿O a Tránsito del
Estado?
Averígüelo Vargas, como decía el clásico.
Si usted quiere entrar desde ahí a Las Trancas, tiene que encomendarse a
San Francisco (el de Asís, que dicen es muy milagroso, o el de Sales, que
también es cumplidor, y en una de ésas hasta al tocayo moderno de esos dos,
el propio Papa, que ya hizo su primer milagro en México, pues dicen que una
niña a la que tocó con sus manos se curó milagrosamente de cáncer; habrá que
ver). Y tiene que encomendarse a tan poderosos intermediarios ante la
divinidad porque es un juego de la fortuna cruzar el carril contrario, con
un ángulo que nos pone de frente a los vehículos que vienen a alta velocidad
(para ellos es de bajada, cuando nuestros autos tienen que hacer el esfuerzo
de remontar la pendiente hacia arriba).
Antes de que ocurra una desgracia mayor, antes de que vayan a tapar el
pozo una vez ahogado el niño, antes de que un camión se pase a traer a un
automóvil que puede ir con niños o señoras, urge un semáforo que contenga
las prisas de los choferes, que piensan que ya entraron a la carretera, y
bajan a toda velocidad sin imaginar que hay una trampa adelante, oculta por
una curva.
Bueno, un semáforo sería bueno, y un puente sería ideal, pero eso mejor lo
dejamos para mañana.
Sin tacto
EL FIN
DE REVISIONES EN RTV
2. La “deplorable” decisión
En
la columna de ayer decía que considero que la decisión de la Junta de
Gobierno de Radio y Televisión de Veracruz de quitar del aire el programa “REvisiones.
Los periodistas tienen la palabra” era “deplorable”.
A
continuación, expondré mis motivos:
1.
Resulta fuera de toda lógica que un canal de televisión decida suspender el
programa que más auditorio y éxito tiene, como era el caso de REvisiones.
Sé que por razones de presupuesto, RTV no hace mediciones del público que
tienen sus programas, pero en nuestro caso, los periodistas que
participábamos los martes a las 11 de la noche en TVMás, cada que salíamos a
algún lugar público recibíamos infinidad de saludos de personas que se
acercaban a nosotros para decirnos que les gustaba mucho nuestra emisión y
la forma en que explicábamos y nos explicábamos los asuntos de la política,
a menudo tan etérea e incomprensible, sobre todo en Veracruz.
No
me queda ninguna duda de que la famosa Junta de Gobierno de RTV está
integrada por personajes que deben tener especialidades en los temas que
atañen a la televisión, y por tanto podrían tener la seguridad de que
nuestro programa era exitoso, muy exitoso, tanto por la cantidad de público
que lo veía, como por la aceptación y credibilidad de que gozaba.
Resulta por eso deplorable que lo hayan desaparecido
2.
La Junta de Gobierno adujo que el programa se quitaba para dar paso a una
barra de programación “más interesante”. A pregunta específica de Quirino
Moreno, nos dijeron que iba a ser sustituido, por ejemplo, por un programa
que trataría el tema de la violencia de género y que pasaría lunes,
miércoles y viernes (nuestro programa pasaba los martes).
3.
Un elemento que yo expuse ante el Director de RTV, Raúl Martínez Chávez, fue
que la suspensión abrupta y definitiva del programa podría ser tomada por el
público veracruzano como un atentado contra la libertad de expresión, toda
vez que en REvisiones se desplegaba plenamente el derecho a decir
nuestras verdades (lo que siempre le reconocimos al Gobierno de Miguel Ángel
Yunes Linares) y muchas veces se ejerció una crítica contra acciones de
servidores públicos.
Es
deplorable, entonces, que con esa decisión de la Junta de Gobierno de RTV,
la administración yunista haya perdido la oportunidad de blasonar su respeto
a la libre manifestación de las ideas.
4.
RTV es una empresa pública, no privada. Cuando empresas como Televisa o TV
Azteca o el Grupo Imagen deciden modificar su programación o desaparecer
algún programa, lo pueden hacer atendiendo a sus intereses económicos,
personales o hasta íntimos.
Pero la Junta de Gobierno de RTV está obligada a tomar en cuenta la opinión
del público al que se debe, porque es el verdadero propietario de la
televisora. La opinión masiva y favorable respecto de REvisiones está
manifiesta en la aceptación que siempre tuvimos, y ya ha empezado a verse
reflejada en las redes y en varios medios, en donde ha venido emergiendo una
corriente que condena la suspensión de nuestro programa.
Por
lo que sabemos, la Junta de Gobierno de RTV toma decisiones tajantes y
difícilmente reculará en su decisión de desaparecer el programa que más
veían en su canal y que vestía al Gobierno y a la empresa (que es de todos
los veracruzanos, según su eslogan) con un aire libertario y tolerante.
Qué
deplorable, la verdad.
PD. Los periodistas que hicimos REvisiones hasta la semana pasada,
saludamos afectuosamente y le reconocemos sus atenciones a don Alfonso
Salces Fernández, el sí un verdadero referente del periodismo nacional.
Gracias, señor Director.
Sin tacto
EL FIN DE REVISIONES EN RTV
1. El anuncio
De manera comedida y amable, el Director General de Radio y Televisión de
Veracruz, Raúl Martínez Chávez, me comunicó ayer la deplorable decisión de
la Junta de Gobierno de ese organismo de que el programa “REvisiones,
Los periodistas tienen la palabra” quedara fuera de la programación de TVMás,
después de que estuvo saliendo al aire durante dos años y bajo las
administraciones de tres gobernadores distintos.
REvisiones era un programa en el que intervenían reconocidos
periodistas veracruzanos, y en el que se trataban temas de la actualidad
política del estado. La idea primigenia que lo hizo nacer en marzo de 2015
fue que el público veracruzano estaba urgido de tribunas de reflexión sobre
los acontecimientos políticos que estaban sucediendo vertiginosamente en el
estado y el país. Varios periodistas pensamos que era la hora de tomar la
palabra y tratar de explicar y/o detallar, desde nuestro punto de vista y
con nuestra visión profesional, los hechos inéditos que nos estaban
afectando y que desembocaron en la peor tragedia financiera que ha padecido
el estado en su historia, y en la pérdida del poder estatal para el PRI,
después de 87 años de permanencia en la gubernatura.
No viene al caso entrar en detalles, pero conseguimos que se nos abriera
un espacio en el canal TVMás de RTV y, lo más importante, que pudiéramos
participar de manera libre, y sin acotaciones o intervenciones de ningún
tipo de parte del sector oficial.
También muy importante decirlo, aunque no lo quieran creer quienes nos
hacen el favor de envidiarnos: nunca cobramos un céntimo por nuestra
participación en el programa (obvio, al inicio nos prometió una paga Javier
Duarte, lo que no le creímos y nos la hizo buena, porque nos la quedó a
deber siempre). Todos los que participamos, siempre lo consideramos como una
aportación personal en apoyo de la cultura política de Veracruz.
Así nació REvisiones, y así fuimos entrando en el gusto del vasto
auditorio al que tiene acceso la señal de TVMás, que de una manera u otra
llega a todos los rincones de Veracruz, y por la vía del Internet
prácticamente a todo el mundo.
Desde su primera emisión, logramos imprimir al programa un tono amable
aunque no superficial, y nuestro público fue creciendo al abrigo de las
opiniones enteradas y profesionales de los participantes, que se aderezaban
con notas de buen humor de parte de todos, pero en especial por las
ocurrencias geniales de Salvador Muñoz, quien instauró además, al inicio de
cada programa, una sección en la que correspondía los saludos que nos
mandaban a raudales nuestros televidentes.
De manera permanente estuvieron conmigo en la emisión el blandito Manuel
Rosete Chávez -autor de la columna “Apuntes” y director del periódico
digital e impreso Formato 7-, la apasionada Eleaney Sesma -directora
de El Chiltepín, el periódico líder en la región de la sierra de
Misantla- y el simpático Salvador Muñoz -responsable de la columna “Los
políticos” y subdirector del semanario Veranews-.
En los primeros meses de 2015 participó con entusiasmo y conocimiento el
colega Víctor Murguía, Director de Diario de Xalapa.
Y durante la mayor parte de los dos años y meses contamos con las
sapientes intervenciones de Joaquín Rosas Garcés, director del leidísimo
periódico digital Al calor político, quien siempre fue un referente
en REvisiones.
También durante una larga temporada y hasta el último día, fue parte
importante de nuestro panel de discusión el respetado periodista Quirino
Moreno Quiza, autor de la legendaria columna “Repechaje” y director del
portal informativo entornopolitico.com.
Esporádicamente, participaron con nosotros dos jóvenes valores del
periodismo: Camilo González -que escribe la columna “Breviario”, en
Notiver (por cierto, un saludo a don Alfonso Salces, quien fue siempre
un distinguido y atento seguidor de nuestro programa)-, y David Carrión
Rosales, que publica sus “Tragos de café” en journalveracruz.com y en
varios portales informativos.
Bueno, lo de “deplorable” que puse en el primer párrafo, respecto de la
decisión de la Junta de Gobierno de RTV, tiene su razón de ser, y la
explicaré -si ustedes me dan licencia- en la próxima entrega de “Sin tacto”.
Hasta mañana, que esto sigue…
Sin tacto
ANILÚ Y LISANDRO
Hace casi un año, 17 familias del municipio de Coscomatepec vivieron la peor
de las tragedias, si se puede decir, pues las lluvias torrenciales que
cargaba la tormenta tropical Earl provocaron no sólo la pérdida de sus
viviendas, sino también
las vidas
de sus seres queridos.
Platico con la Delegada de Sedesol -federal, la buena-, Anilú Íngram
Vallines, y me cuenta que
El caso más doloroso
que conoció
fue el del
“pequeño
Lisandro Gilbón, quien perdió a sus padres y a sus hermanos.”
Ella había viajado a Coscomatepec para apoyar a esas familias y ahí conoció
al niño.
Desde
entonces,
sus historias se han entretejido.
En los momentos primeros de la desgracia, la Delegada le prometió
al niño inerme
que no quedaría sólo en la vida y que, junto con su abuela, podría salir
adelante.
Bien,
pasaron los días,
las semanas y los meses, y esta
semana Anilú fue una vez más
al lugar de la tragedia
a visitar a su pequeño amigo, pues quería
ver de frente y en
persona la construcción de los nuevos hogares de estas familias.
Ahí supo que Lisandro ha continuado sus estudios, gracias al apoyo que
recibe de la Sedesol, pues fue incluido en el programa Seguro de Vida para
Jefas de Familia. Pero, además, él y su abuela tendrán un nuevo hogar, lo
que quiere
decir que tendrán también un futuro, pues la casa es patrimonio y hogar,
refugio y fortaleza.
“Así,”
me
dice Anilú Ingram,
“se
cambian vidas, se tocan vidas, como la de Lisandro y las otras 16 familias
que
ahora
saben que hay esperanza para ellos, incluso después de los momentos más
difíciles. Junto con el municipio y la Fundación Banamex les estamos
construyendo sus nuevos hogares, lo cual les ha dado otras esperanzas para
creer y para volver a ser felices”.
He ahí una misión verdadera para el político, para el servidor público, para
el funcionario: traer no solamente apoyos sino esperanza; hacer obras para
rehacer vidas.
Cuando se tocan esas fibras recónditas del alma, les puedo asegurar, las
banales ansias del poder y la ambición se van a un lugar perdido, porque la
verdadera felicidad se halla en la ayuda a nuestros prójimos necesitados, y
no en la vanidad del dinero, que dijera el filósofo Luis Alcaraz.
Anilú nos confiesa que se ha llegado a sentir tocada esas fibras en su
sensibilidad de mujer comprometida con las causas sociales, porque ella
considera que el ejercicio de la política es ése y por eso está metida en el
servicio público desde hace varios años.
“Si mi intención de vida hubiera sido hacerme rica, habría puesto una
empresa privada”, afirma con gran conocimiento de causa y mucho sentido
común. “Y te juro que ver la cara feliz de Lisandro, en la que ha aparecido
nuevamente una sonrisa luminosa, no tiene precio para mí”.
Por lo pronto, en Coscomatepec se ha hecho el milagro de la resurrección d e
la esperanza, que se proyecta en la felicidad sin precio de Lisandro.
Sin tacto
MISANTECOS GENIALES
De conocer, conozco a
muchos paisanos misantecos que muestran una notable inteligencia. Será cosa
de la sabrosa comida o de la naturaleza fértil en todos los sentidos que hay
en esos lares, pero en verdad que son muchos los que en mi tierra destacan
por la brillantez de su mente, y no me refiero para nada a la parte exterior
de su cabeza.
Por esa razón, se me
hizo natural saber que dos alumnos del Instituto Tecnológico Superior de
Misantla (ITSM) ganaron en Chile el primer lugar en un concurso mundial de
ciencias.
Elva Esther Candanedo
Candanedo y Amaury Isaí Nabor Lagunes -de apellidos netamente cachichineros,
para que no haya suspicacias- lograron la hazaña con su “Prototipo Didáctico
de un Fotocolorímetro de Fuente Abierta” (a mi oído ignorante el nombre le
sabe a cosa sumamente importante y compleja en la desconocida área de las
ciencias exactas), que obtuvo el primer lugar en la categoría Supra Nivel
Universitario, en el Concurso Internacional de Ciencias Milset 2017.
Bueno, mi amigo Atticus
-Finch- Licona me dice que el Fotocolorímetro de Fuente Abierta se utiliza
en lecturas de compuestos de proteínas, biomasa, aldehídos, cloros y
diversas sustancias químicas.” ¡Ah!.
El Milset, explica su
presidente, el maestro en Ciencias Roberto Hidalgo Rivas, “es una
organización mundial que tiene como principal objetivo la promoción de las
vocaciones científicas entre los niños y los jóvenes. La idea es que ellos
propongan innovaciones, inventos, investigaciones o proyectos de divulgación
de algún tema que les guste, en cualquier área de la ciencia y la
tecnología, incluyendo por supuesto a las ciencias sociales. Entonces, los
chicos piensan en algunas problemáticas y cuáles serían sus posibles
soluciones, y esto trae como consecuencia una cantidad enorme de ideas, que
se plasman en un concurso que inventó Milset, que se llama la Expociencias.
En ésta se presentan ideas de cómo producir nuevos alimentos, cómo inventar
nuevos materiales, cómo hacer más eficientes algunos procesos de ingeniería,
cómo poder divulgar la ciencia y la tecnología. Es un mundo de ideas.
Entonces, lo que se necesita para participar es conocimiento, ingenio y
desarrollar una idea”.
Hay que decir que Elva
Esther y Amaury Isaí fueron debidamente guiados por su maestro de la carrera
de ingeniería bioquímica -¡válgame dios!-, el doctor Arturo Cabrera
Hernández, y recibieron el apoyo y el impulso necesario de parte del
ingeniero José Alberto Gaytán, Director del ITSM.
El concurso fue un
evento importante del Foro XI Foro internacional de Ciencia e Ingeniería,
que se realizó en la ciudad capital, Santiago, con la anfitrionía de la
Universidad Católica de Chile.
Nuestros jóvenes héroes
científicos ganaron limpiamente contra proyectos presentados por estudiantes
de otros 25 países.
Ante este nuevo éxito
del ITSM, que tantas satisfacciones ha dado al pueblo, no puedo menos que
recordar cuando era apenas una idea de David Sánchez Hernández, quien subía
y bajaba, pedía y rogaba, importunaba y exigía a todas las autoridades
posibles, hasta que logró el sueño imposible de que el presidente Ernesto
Zedillo ordenara la construcción de la primera escuela de educación superior
de Misantla.
Ustedes, Elva y Amaury,
son herederos legítimos de aquel sueño, con su propio sueño de estudiantes
dedicados.
¡Muchas felicidades!.
Sin tacto
SON
TRES, Y SE HACEN MÁS…
—Hum,
mire usted compadrito, si ahorita la política está revuelta, el año que
entra se va a poner más peor…
El
paisano se ha detenido a media banqueta para saludar a su amigo. Su atuendo
se pierde entre tantos que visten parecido: pantalón de mezclilla, camisa de
manga corta a cuadros, botas mineras. Trae el pelo corto, pero mueve la
cabeza como si ésta siguiera recordando la melena que tanto tiempo usó; da
la pausa como para esperar a que los cabellos que sólo existen en su
imaginación se acomoden en el otro lado, mientras tratan de alargar las
ideas cortas que surgen de su mente.
—…y
se lo digo porque vamos a tener la madre de todas las elecciones. Fíjese, en
un solo día vamos a elegir al Presidente de la República, a 164 senadores, a
500 diputados federales, a nueve gobernadores, incluido el de nuestro
estado, en donde también elegiremos a 50 diputados locales. Se lo digo, se
va a armar la de Cristo es Dios.
—Tiene usted razón, compa —interviene el amigo, que también usa pantalón de
mezclilla, pero se completa con una guayabera blanca, huasteca, choclos
negros y un sombrero tipo Panamá—. Los que vayamos a votar tendremos que
llenar cinco boletas diferentes. Yo me pienso llevar un banquito para
sentarme en la casilla a hacer mi tarea electoral, ya ve cómo sufro de las
rodillas cuando permanezco parado mucho tiempo. Primero, tendré que decidir
por quién voy a votar en cada boleta, cruzarlas, luego doblar cada una, y de
ahí ir a depositarlas en las urnas correspondientes, que van a ser cinco
diferentes.
—Ese domingo 1º de julio va a tener mucha ocupación, es cierto, pero también
los partidos y los candidatos nos van a traer asoleados en los 299 días que
faltan para que se llegue esa fecha (acabo de hacer la cuenta hace un
ratito).
—Estoy de acuerdo con ustedes, compitas, —tercia un amigo que acompañaba al
sombrerudo—, pero yo lo que veo es que los partidos ya tienen a sus
candidatos, cuando menos para la gubernatura. Miren: Miguel Ángel Yunes
Márquez por el PAN y el PRD -si se hace la alianza-, Cuitláhuac García
Jiménez por Morena, y Pepe Yunes Zorrilla por el PRI y el Partido Verde
-también si van en coalición, en la que andan buscando integrar al Panal y
al PES-.
—Esas tres personas son las que más suenan, es cierto, —reconoce el ex
melenudo— pero de aquí a enero o febrero del año entrante puede haber muchos
cambios en los partidos, y en una de ésas no queda ninguno de ellos. ¿Qué
les parecería que por el PAN fuera Julen Rementería, por Morena Dante
Delgado y por el PRI Héctor Yunes?
—Digo, —interviene el enguayaberado— si se trata de poner nombres, yo le
puedo mencionar a Pepe Mancha, el presidente estatal, por el PAN; por el PRI
a Miguel Alemán Magnani, nieto e hijo del presidente Miguel Alemán y del
gobernador Miguel Alemán, y a Ricardo Ahued Bardahui por Morena (sí, ya sé
que la Constitución local exige como requisito que el candidato sea nacido
en Veracruz o hijo de veracruzano, pero Morena podría promover una
controversia constitucional, porque la General de la República sólo pide
para ser Gobernador la ciudadanía mexicana, y podría ganarla).
—Compañeros, —advierte el tercer amigo— debemos tener cuidado con el
lenguaje de inclusión de género, y con la inclusión de género misma. Nos
falta mencionar a alguna mujer, no vayan a decir que los veracruzanos somos
machistas. A mi ver, por el PAN la única que tendría tamaños en este momento
sería Cinthya Lobato Calderón, la valiente diputada; en el PRI me quedaría
con Erika Ayala Ríos, que ya fue senadora y va a volver a serlo un tiempito
cuando Héctor Yunes pida licencia para irse de precandidato, y por Morena
está la diputada federal por Coatza, Rocío Nahle (que tampoco es
veracruzana, pero podría hacer lo mismo que Ahued).
Los
tres amigos se quedaron viendo en silencio, como sopesando cada uno los
nombres vertidos en la plática, como imaginando escenarios posibles y
futuros imposibles… “y pareció que sobre aquel ambiente/ flotaba
inmensamente/ un poema de amor y de amargura”.
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